<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - José Pedro Martínez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_pedro_martinez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Pedro Martínez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/512405" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[López Obrador despierta recelos en México al exigir disculpas de España por la Conquista: "Está utilizando a los pueblos indígenas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lopez-obrador-espana-conquista-utilizando_1_1627387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54edd15-db91-4164-a917-da2d8ce7652a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="López Obrador despierta recelos en México al exigir disculpas de España por la Conquista: &quot;Está utilizando a los pueblos indígenas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La iniciativa del presidente mexicano de exigir que la corona española que pida perdón por los abusos cometidos durante la conquista de América entronca con la crítica histórica de los colectivos indígenas</p><p class="subtitle">Algunas voces critican a López Obrador que se trata de un gesto oportunista que no es coherente con las políticas nacionales y los megaproyectos que afectan a poblaciones locales</p><p class="subtitle">"Que España pidiera perdón sería un gesto de respeto a nuestra cultura y nuestros ancestros", explica un fotógrafa maya que vivió durante un tiempo en España</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Que Espa&ntilde;a pidiera perd&oacute;n significar&iacute;a mostrar respeto a nuestra cultura y a nuestros ancestros. Un acto que dignificar&iacute;a la cultura por la que nos hicieron avergonzarnos, en un pa&iacute;s donde ser de tez morena y rasgos ind&iacute;genas a&uacute;n sigue siendo motivos de discriminaci&oacute;n&rdquo;. Habla Victoria Gonz&aacute;lez, fot&oacute;grafa maya que vivi&oacute; y estudi&oacute; durante un tiempo en Espa&ntilde;a. &ldquo;Crec&iacute; en una comunidad rural de Yucat&aacute;n, Buctzotz, donde toda mi vida escuch&eacute; las historias de todo lo que mi pueblo pas&oacute; antes, durante y despu&eacute;s de la Conquista&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        A dos a&ntilde;os para que se cumpla el bicentenario de la ca&iacute;da de Tenochtitl&aacute;n (la antigua capital del imperio mexica), el gobierno de M&eacute;xico ha decidido iniciar su preparaci&oacute;n para la conmemoraci&oacute;n acercando posturas con las corrientes indigenistas de todo el pa&iacute;s. El nuevo presidente, Antonio Manuel L&oacute;pez Obrador, ha asegurado que la corona espa&ntilde;ola debe pedir perd&oacute;n por los cr&iacute;menes cometidos hace 500 a&ntilde;os en la conquista espa&ntilde;ola del territorio que hoy es mexicano.
    </p><p class="article-text">
        Como reconoce Victoria, &ldquo;a&uacute;n hay sentimientos encontrados en muchos de nosotros. Queremos ese perd&oacute;n o disculpa pues hay un pasado que siempre se recuerda&rdquo;, explica Victoria. &ldquo;El gesto del presidente es una oportunidad hist&oacute;rica de entender que hay una herida que subyace en el inconsciente de muchos mexicanos y a la m&iacute;nima despierta como un monstruo hambriento e iracundo&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Kau Sirenio es un periodista de origen na savii (mixteco) y ha documentado la forma de vida de diversas comunidades ind&iacute;genas en todo M&eacute;xico y Estados Unidos. &ldquo;Las comunidades ind&iacute;genas tienen derecho a exigir que les pidan perd&oacute;n. Su historia qued&oacute; enterrada hace 500 a&ntilde;os&rdquo;. Orgulloso de su linaje &eacute;tnico y ling&uuml;&iacute;stico, se&ntilde;ala las consecuencias que a&uacute;n padecen los pueblos nativos de M&eacute;xico tras aquella conquista. &ldquo;Es necesario pedir perd&oacute;n en un pa&iacute;s que padece de un problema heredado de clasismo de forma cr&oacute;nica&rdquo;, argumenta. &ldquo;Incluso a mi, algunos compa&ntilde;eros me siguen tratando con reservas por mi origen ind&iacute;gena&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, pese al gesto del presidente L&oacute;pez Obrador de lograr una reparaci&oacute;n moral a las comunidades ind&iacute;genas de M&eacute;xico mediante la solicitud de perd&oacute;n a la corona espa&ntilde;ola, la realidad es que la prioridad de numerosos pueblos nativos son las demandas frente a su gobierno, no ante Espa&ntilde;a. &ldquo;Yo no quiero que la corona espa&ntilde;ola me pida perd&oacute;n por sus cr&iacute;menes, quiero que el Estado mexicano respete la autonom&iacute;a y la libre determinaci&oacute;n de los pueblos y que cesen la entrega de concesiones mineras en territorio ind&iacute;genas&rdquo;, dice Kau Sirenio. &ldquo;Cuando esto ocurra entonces habr&aacute; justicia despu&eacute;s de m&aacute;s de 500 a&ntilde;os de oprobio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Yunyx Torres, una joven perteneciente a la comunidad pur&eacute;pecha de Cher&aacute;n K' eri (Michoac&aacute;n), no est&aacute; de acuerdo con la actitud del presidente y ve innecesaria la petici&oacute;n de perd&oacute;n a la corona espa&ntilde;ola. &ldquo;Andr&eacute;s Manuel est&aacute; utilizando a los pueblos ind&iacute;genas. Se est&aacute; apropiando de ceremonias tradicionales, de nuestra simbolog&iacute;a y de parte de nuestro discurso para simular que trabaja con nosotros. Pero en realidad no cuenta con la opini&oacute;n de los pueblos originarios y trata de justificar los megaproyectos con esas acciones. Es un sentir de muchos compa&ntilde;eros de organizaciones de otros lugares del pa&iacute;s que la cosas con este gobierno no han cambiado con respecto al anterior&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El presidente mexicano ha celebrado frente a las c&aacute;maras de los medios algunos rituales tradicionales y lleg&oacute; incluso a realizar una &ldquo;petici&oacute;n a la pacha mama&rdquo; en Chiapas para el desarrollo del Tren Maya, un &ldquo;megaproyecto&rdquo; tur&iacute;stico con el que pretende construir un tren que circule por toda la pen&iacute;nsula de Yucat&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El pueblo pur&eacute;pecha cuenta con orgullo el haber sido el &uacute;nico que resisti&oacute; la invasi&oacute;n de los conquistadores. En 2011, esta comunidad aguacatera de la monta&ntilde;a michoacana se declar&oacute; independiente de partidos pol&iacute;ticos y de la tutela del gobierno federal tras a&ntilde;os de aut&eacute;ntico asedio a la poblaci&oacute;n local por parte de las mafias de la industria maderera ligadas al narcotr&aacute;fico. Desde entonces, el municipio se rige por un sistema asambleario compuesto por representantes de varios consejos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aunque nuestra historia es algo distinta a la de otros pueblos nativos (porque sobrevivimos a la conquista), somos conscientes de que no podemos exigir responsabilidades por los errores de nuestros ancestros. El momento de cambiar las cosas es ahora&rdquo;. El caso de Cher&aacute;n es un ejemplo de c&oacute;mo la democracia directa y la organizaci&oacute;n de los pueblos ind&iacute;genas en base a sus usos y costumbres pueden lograr la pacificaci&oacute;n y la prosperidad en lugares donde el Estado mexicano no lo ha conseguido.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional (EZLN) y hasta una cincuentena de organizaciones vinculadas al Concejo Ind&iacute;gena de Gobierno (CIG) tejen una red de resistencia ante los numerosos proyectos que empresas multinacionales proyectan en diversas partes de M&eacute;xico.
    </p><h3 class="article-text">Ser ind&iacute;gena en M&eacute;xico</h3><p class="article-text">
        De los casi 15 millones de personas de origen ind&iacute;gena que viven en M&eacute;xico, aproximadamente el 72% lo hacen en condiciones de pobreza. El &uacute;ltimo informe del Consejo Nacional de Evaluaci&oacute;n de la Pol&iacute;tica de Desarrollo Social (CONVEAL, 2018), confirma la existencia de brechas sociales en lo referente a la alfabetizaci&oacute;n, la salud infantil y el acceso a servicios, entre otros rubros. Pero m&aacute;s all&aacute; de las cifras y la fotograf&iacute;a del ind&iacute;gena pobre y de comunidad rural a la que podemos recurrir con facilidad en nuestro imaginario, en M&eacute;xico se evidencia el problema de la marginaci&oacute;n racial de formas diversas y muy cercanas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ser ind&iacute;gena en la Ciudad de M&eacute;xico es condenarte a la exclusi&oacute;n y al desprecio desde el propio gobierno&rdquo;, opina el youtuber Alberto Lerner. &ldquo;Son los excluidos de los excluidos&rdquo;. En la urbe mexicana viven casi un mill&oacute;n de personas pertenecientes a alguna de las m&aacute;s de 50 etnias nativas del pa&iacute;s. Durante esta semana, Lerner a publicado el caso de algunas familias de origen Mazahua que ocupaban el edifico abandonado de la antigua embajada espa&ntilde;ola fueron desahuciadas por las autoridades capitalinas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Son personas que se quedaron sin casa durante el terremoto de 2017 y nunca obtuvieron ayuda del Estado. Ocupaban este inmueble que durante el franquismo alberg&oacute; a exiliados y ahora lo van a demoler sin darles ninguna soluci&oacute;n&rdquo;, explica. &ldquo;La gente del Concejo Nacional Ind&iacute;gena los ha apoyado. El gobierno, ni madres&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/lopez-obrador-espana-conquista-utilizando_1_1627387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Mar 2019 21:03:46 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d54edd15-db91-4164-a917-da2d8ce7652a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1249550" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d54edd15-db91-4164-a917-da2d8ce7652a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1249550" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[López Obrador despierta recelos en México al exigir disculpas de España por la Conquista: "Está utilizando a los pueblos indígenas"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d54edd15-db91-4164-a917-da2d8ce7652a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El final de la caravana de migrantes que desafió a Trump: una semana frente a la frontera de EEUU para pedir asilo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/caravana-migrantes-desafio-trump-semana_1_1161515.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06920050-ef4f-485b-b45d-8858f582ddaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El final de la caravana de migrantes que desafió a Trump: una semana frente a la frontera de EEUU para pedir asilo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los solicitantes, en su mayoría mujeres y niños integrantes de la caravana del 'Viacrucis Migrante', han esperado una semana frente a la frontera de EEUU a la intemperie para iniciar el proceso de asilo</p><p class="subtitle">Huyen de la violencia de las pandillas y las maras, aunque deben probar que pertenecen a un "grupo social visible" que les permita acogerse al asilo</p><p class="subtitle">Abogados migratorios denuncian falta de independencia de los jueces migratorios y una campaña de desprestigio a los migrantes por parte del gobierno de Trump</p></div><p class="article-text">
        Tirados en el suelo ante los ojos de miles de transe&uacute;ntes, soportando la lluvia y el viento congelado del Pac&iacute;fico que a&uacute;n sopla durante estas fechas en las noches de Tijuana, m&aacute;s de 200 personas han permanecido esta semana frente a la garita de San Ysidro, el cruce fronterizo m&aacute;s transitado del mundo. Son familias, casi la mitad de ellos ni&ntilde;os de muy corta edad, que despu&eacute;s de atravesar M&eacute;xico a pie, en autob&uacute;s y sobre el tren &ldquo;la bestia&rdquo; con <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/viacrucis-cientos-refugiados-Mexico-EEUU_0_754874764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la caravana del &ldquo;Viacrucis Migrante&rdquo;</a>, se han encontrado este recibimiento en las puertas de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Somos un pa&iacute;s muy acogedor, pero al igual que en su propia casa, esperamos que todos entren por la puerta de entrada y respondan preguntas honestamente&rdquo;, declar&oacute; Rodney S. Scott, jefe de Aduanas y Protecci&oacute;n Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en ingl&eacute;s), en un comunicado a la prensa. Unos 200 integrantes de la caravana llegaron el pasado domingo a la frontera acompa&ntilde;ados de un equipo de abogados y abogadas internacionales para iniciar el proceso de solicitud de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las autoridades fronterizas respondieron que no ten&iacute;an capacidad y que los migrantes que pretend&iacute;an ingresar a los Estados Unidos ten&iacute;an que esperar en M&eacute;xico mientras los funcionarios procesaban a los iban entrando a las instalaciones de la aduana.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, a cuentagotas y en grupos reducidos, guatemaltecos, salvadore&ntilde;os, hondure&ntilde;os y belice&ntilde;os fueron accediendo a lo largo de la semana a la garita. La primera fue Gabriela Hern&aacute;ndez, hondure&ntilde;a de 27 a&ntilde;os que viaj&oacute; embarazada de tres meses y medio acompa&ntilde;ada de sus dos hijos de tres y seis.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los organizadores de la caravana me dieron prioridad porque tengo un embarazo de alto riesgo&rdquo;, explica. Su historia encaja con el perfil de la mayor&iacute;a de los centroamericanos que llegan a Estados Unidos solicitando asilo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6735a698-3df8-484b-9619-f2028176e5ba_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Al padre de mis hijos le obligaron a trabajar para la mara. Estuvo en la c&aacute;rcel y cuando sali&oacute;, la banda rival amenaz&oacute; de muerte a toda mi familia&rdquo;. El mismo d&iacute;a que su ex marido sal&iacute;a de prisi&oacute;n, los pandilleros intentaron secuestrar a sus hijos. &ldquo;Quer&iacute;an utilizarlos para agarrarle a &eacute;l. Por eso no lo pens&eacute; y esa misma noche decid&iacute; irme de mi pa&iacute;s&rdquo;. Gabriela cruz&oacute; como pudo por Guatemala y a su entrada a M&eacute;xico, en Tapachula (Chiapas), encontr&oacute; la caravana migrante a la que se uni&oacute; para llegar al norte. &ldquo;Tengo un t&iacute;o en Los &Aacute;ngeles que nos va a recibir. Solo espero que mis hijos crezcan sanos y tengan una buena educaci&oacute;n, sin violencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tras ella, Telsa Rich, otra mujer hondure&ntilde;a de etnia gar&iacute;funa que cruz&oacute; M&eacute;xico con su esposo y su hija Valentina, de nueve meses, en brazos. A diferencia de Gabriela, no tiene familia ni conocidos en Estados Unidos, algo que juega en su contra ante la corte migratoria. &ldquo;Estoy muy triste porque los abogados me aconsejaron que mi pareja se quedara en M&eacute;xico. &Eacute;l tiene muchas posibilidades de ser deportado, as&iacute; que primero voy a intentarlo yo&rdquo;, lamenta entre l&aacute;grimas, minutos antes de acceder al control fronterizo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El hecho de que una persona salga de su pa&iacute;s huyendo de alguna persecuci&oacute;n no significa que cumpla los requisitos para entrar a Estados Unidos&rdquo;, explica Men&eacute;ndez. &ldquo;Es muy dif&iacute;cil que aqu&iacute; acepten un caso de asilo. Deben manifestar que est&aacute;n huyendo de una persecuci&oacute;n basada en raza, religi&oacute;n, opini&oacute;n pol&iacute;tica, nacionalidad o pertenencia a alg&uacute;n grupo social. Y es aqu&iacute; donde encontramos el principal problema: demostrar que hay un nexo entre la violencia que han vivido y su pertenencia a ese grupo social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La jurisprudencia estadounidense en materia migratoria establece que las v&iacute;ctimas de la violencia entre pandillas no suponen un &ldquo;grupo social visible&rdquo;. Hay casos en los que los solicitantes huyen porque la mafia o el grupo delictivo persigue a la familia entera, como en el caso de Gabriela. Entonces, los solicitantes pueden argumentar que ese grupo visible es su familia. Por ello es m&aacute;s dif&iacute;cil que un hombre soltero cumpla con este requisito esencial para solicitar asilo: unos 150 que ven&iacute;an en la caravana han decidido quedarse en M&eacute;xico ante el temor a ser deportados.
    </p><p class="article-text">
        Jaime Rodr&iacute;guez, salvadore&ntilde;o de 32 a&ntilde;os que sali&oacute; de una peque&ntilde;a comunidad rural cerca de la capital para buscar trabajo y prosperidad en Estados Unidos, es uno de los que ha decidido quedarse en Tijuana tras su recibir asesoramiento jur&iacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los abogados me dijeron que iba a estar encarcelado en un Centro de Detenci&oacute;n durante meses y que con toda seguridad iba a ser deportado&rdquo;, lamenta. &ldquo;Tengo una hija y no puedo permitirme estar medio a&ntilde;o sin mandarle dinero. Prefiero quedarme en M&eacute;xico y buscarme la vida. Ya ver&eacute; c&oacute;mo le hago para brincarme (la frontera). En El Salvador no se puede vivir, las maras te roban, te extorsionan y te matan. Somos pobres, no tenemos de nada, y no puedo buscar trabajo en otros lugares porque los pandilleros controlan a los forasteros y te matan si piensan que eres de los rivales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un grupo muy notable en la caravana es el de las mujeres transg&eacute;nero, de unas veinte integrantes, que huyen de la violencia originada por su condici&oacute;n sexual y acentuada por el contexto de inseguridad de sus pa&iacute;ses de origen. &ldquo;Mu&ntilde;eca&rdquo;, guatemalteca de 26 a&ntilde;os, cuenta que desde peque&ntilde;a fue marginada por su familia y los vecinos de su poblado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermano me golpeaba y cuando se junt&oacute; con los pandilleros me dijo que me saliera de casa o me iba a matar&rdquo;. Sin recursos ni sustento familiar, muchas de estas v&iacute;ctimas terminan cayendo en las redes de prostituci&oacute;n que se aprovechan de su situaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La pol&iacute;tica de asilo con el gobierno Trump</h3><p class="article-text">
        El equipo legal que durante m&aacute;s de una semana ha asesorado a las 365 personas que lograron llegar a Tijuana denuncia que el gobierno estadounidense est&aacute; atacando el sistema de asilo a trav&eacute;s de los jueces. &ldquo;Con el sistema de migraci&oacute;n actual, los casos de solicitud de asilo dependen de la discreci&oacute;n del juez. Entonces, dependiendo del que te toque, puede aceptar tu caso o denegarlo&rdquo;, explica la letrada californiana Martha Men&eacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        Los tribunales de inmigraci&oacute;n en Estados Unidos dependen de las directrices del poder ejecutivo, en este caso, bajo las &oacute;rdenes del fiscal general Jeff Sessions, quien se sum&oacute; a Donald Trump en sucesivos ataques a la caravana del Viacrucis Migrante en actos p&uacute;blicos y redes sociales: &ldquo;Nuestra naci&oacute;n tiene el sistema migratorio m&aacute;s generoso del mundo, pero esto es un intento deliberado de menoscabar nuestras leyes y de sobrecargar nuestro sistema&rdquo;, lleg&oacute; a afirmar en Washington.
    </p><p class="article-text">
        Los solicitantes de asilo son retenidos durante varios d&iacute;as en las instalaciones de la aduana, antes de pasar a la evaluaci&oacute;n por parte de funcionarios migratorios. &ldquo;Mi trabajo ha sido asesorarles y explicarles qu&eacute; les iba a pasar al momento de cruzar la frontera; con qui&eacute;n van a hablar y c&oacute;mo iba a ser su entrevista de &rdquo;miedo cre&iacute;ble&ldquo;. Una vez pasen eso, si no tienen ning&uacute;n familiar en Estados Unidos, es muy posible que mientras se procese su caso van a permenacer reclu&iacute;dos en un Centro de Detenci&oacute;n&rdquo;, explica Men&eacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n puede alargarse entre seis meses y un a&ntilde;o, tiempo que permanecen recluidos en un Centro de Detenci&oacute;n o, en el mejor de los casos, quedar en libertad condicional bajo vigilancia. &ldquo;Si tienen alg&uacute;n familiar al otro lado, existe la posibilidad de que salgan bajo fianza con un dispositivo GPS atado al tobillo. Pero tienen que tener claro que van a estar en una c&aacute;rcel, y ellos deben valorar si est&aacute;n dispuestos a estar encerrados en el tiempo que se determine su caso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo a las estad&iacute;sticas publicadas por la Syracuse University de Nueva York, m&aacute;s de las tres cuartas partes de los solicitantes de asilo procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala perdieron sus casos entre 2011 y 2016. Adem&aacute;s, Men&eacute;ndez ha alertado a las mujeres que viajaban con sus hijos de la posibilidad de que sean separados. &ldquo;Solo hay tres centros de detenci&oacute;n para familias: dos en Texas y otro en Pensilvania. Se han publicado reportes de que est&aacute;n separando a hijos de sus padres, y tambi&eacute;n tenemos que preparar a las familias para eso&rdquo;. Por el momento, tanto Gabriela como Telsa contin&uacute;an esperando a que se decidan sus casos acompa&ntilde;adas de sus hijos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/caravana-migrantes-desafio-trump-semana_1_1161515.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 May 2018 20:04:40 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06920050-ef4f-485b-b45d-8858f582ddaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1697661" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06920050-ef4f-485b-b45d-8858f582ddaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1697661" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El final de la caravana de migrantes que desafió a Trump: una semana frente a la frontera de EEUU para pedir asilo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06920050-ef4f-485b-b45d-8858f582ddaa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Asilo,Estados Unidos,Pandillas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las madres de desaparecidos que encontraron la mayor fosa de México: "Hasta que no vea sus restos, él vive"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-veracruz-oculta-cifras-desaparecidos_1_2205111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f787bfd5-8990-49e3-acb8-08ccd3cca66c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Perla Damián, integrande del Colectivo Solecito, busca a su hijo Víctor Álvarez, desaparecido a los 16 años en 2013"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cumple un año desde que el Colectivo Solecito, una organización de madres y familiares de desaparecidos en México, encontró la fosa clandestina más grande de México con los restos de 287 personas</p><p class="subtitle">Perla Damián, se hizo rastreadora en Guerrero cuando su hijo desapareció: "Encontrar un resto me da alegría porque sé que sus familiares van a poder estar en paz"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Empezamos a utilizar una varilla con punta para enterrarla en el suelo y al sacarla, pues, llegaba el olor de putrefacci&oacute;n del cuerpo. Inspeccionamos el terreno: normalmente los indicios de una fosa son un hundimiento. Buscamos ropa, a veces encontramos una playera o un cintur&oacute;n. &iquest;Por qu&eacute; alguien va a tirar una camisa o un pantal&oacute;n en el monte?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Guadalupe Contreras se hizo rastreadora en Guerrero, cuando su hijo&nbsp;desapareci&oacute; y en las monta&ntilde;as de Iguala comenzaron a aparecer enterrados decenas de cuerpos. Ahora, gracias a su experiencia, trabaja en la brigada de b&uacute;squeda del Colectivo Solecito, una organizaci&oacute;n de madres y familiares de desaparecidos que rastrea un terreno agreste de unos&nbsp;cuatro kil&oacute;metros de largo junto al barrio residencial de Colinas de Santa Fe, al norte del puerto de Veracruz. Se cumple un a&ntilde;o desde que estas mujeres&nbsp;encontraron,&nbsp;con sus propios recursos, la fosa clandestina m&aacute;s grande de M&eacute;xico y, hasta la fecha, con los restos de 287 personas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute;, encontrar un resto es como encontrar un tesoro. Me da alegr&iacute;a porque s&eacute; que sus familiares van a poder estar en paz&rdquo;, explica Perla Dami&aacute;n, una de las mujeres que integran el colectivo y que participa en la brigada de b&uacute;squeda que rastrea la zona. &ldquo;Yo espero encontrar a mi hijo un d&iacute;a. Vivo. Pero Dios tiene la &uacute;ltima palabra&rdquo;. V&iacute;ctor &Aacute;lvarez, su hijo, desapareci&oacute; en diciembre de 2013 cuando ten&iacute;a 16 a&ntilde;os y las autoridades &ldquo;nunca hicieron su trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante el mandato del pri&iacute;sta Javier Duarte (2010-2016) &ndash;actualmente en prisi&oacute;n acusado de delincuencia organizada, corrupci&oacute;n y enriquecimiento il&iacute;cito&ndash; las mafias no tuvieron problemas para hacer desaparecer los cad&aacute;veres de cientos de personas. Se han encontrado m&aacute;s de 30.000 restos humanos en 44 municipios de todo Veracruz, y siguen apareciendo fosas clandestinas.
    </p><p class="article-text">
        A principios de mes, fueron detenidos e imputados por el delito de desaparici&oacute;n forzada el anterior secretario de Seguridad P&uacute;blica, Arturo Berm&uacute;dez, y su segundo, as&iacute; como el ex director de Penales del Estado y 13 jefes de polic&iacute;a. Uno de ellos, Roberto Gonz&aacute;lez, era comandante de &ldquo;Los Fieles&rdquo;, un grupo entrenado por el ej&eacute;rcito que lleg&oacute; a utilizar una academia de polic&iacute;a como como campo de tortura y donde, al menos, desaparecieron a 15 personas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el paraguas de la guerra que los c&aacute;rteles mantienen desde hace casi una d&eacute;cada en Veracruz, la desaparici&oacute;n de cientos de personas inocentes ha sido una consecuencia de la ausencia del Estado a la hora de proporcionar seguridad y justicia a la poblaci&oacute;n civil.
    </p><h3 class="article-text">El Gobierno&nbsp;ha ocultado las cifras de desaparecidos</h3><p class="article-text">
        Las denuncias p&uacute;blicas de cientos de madres que buscaban a sus hijos y denunciaban la complicidad de las autoridades con los grupos de la delincuencia pronto se convirtieron en una molestia para el gobierno: Duarte ocult&oacute; 1.824 casos, seg&uacute;n afirm&oacute; el actual fiscal del Estado, Jorge Winckler.
    </p><p class="article-text">
        En comparecencia ante el congreso local, a finales de enero, afirm&oacute; desconocer el n&uacute;mero de homicidios y secuestros bajo su administraci&oacute;n y ofreci&oacute; cifras&nbsp;desfasadas de las fosas halladas y cuerpos recuperados. El fiscal no incluy&oacute; los registros de los &uacute;ltimos 14 meses de la actual administraci&oacute;n. &ldquo;Los datos fueron minimizados para evitar la alarma. El gobernador quiere que su hijo herede el cargo. La situaci&oacute;n en Veracruz sigue igual o incluso peor que con Duarte&rdquo;, lamenta Luc&iacute;a D&iacute;az, fundadora del Colectivo Solecito que agrupa a m&aacute;s de 200 madres de v&iacute;ctimas de desaparici&oacute;n forzada.
    </p><p class="article-text">
        El ex director nacional del ISSSTE (el sistema de sanidad p&uacute;blica del funcionariado federal mexicano), y ahora gobernador del tercer estado m&aacute;s poblado de M&eacute;xico, Miguel &Aacute;ngel Yunes, proyecta la candidatura de su hijo por el Partido Acci&oacute;n Nacional (derecha), para las pr&oacute;ximas elecciones del&nbsp;Estado.
    </p><p class="article-text">
        En su informe anual, tampoco incluy&oacute; las desapariciones registradas durante 2017. El Registro P&uacute;blico de Personas Desaparecidas (Repupedes), que present&oacute; al inicio de su mandato como una de las acciones &ldquo;estrella&rdquo; contra la epidemia de desaparici&oacute;n forzada, no se ha actualizado y su servidor no funciona.
    </p><p class="article-text">
        Luc&iacute;a D&iacute;az, adem&aacute;s, denuncia que la Comisi&oacute;n de Atenci&oacute;n a V&iacute;ctimas de Veracruz, que se cre&oacute; para atender los casos de desaparecidos que se amontonaban en los escritorios de la Fiscal&iacute;a, no obtuvo fondos suficientes para su funcionamiento.
    </p><h3 class="article-text">Madres unidas por la b&uacute;squeda</h3><p class="article-text">
        En mayo de 2016, dos sujetos se acercaron a un grupo de madres de v&iacute;ctimas de desaparici&oacute;n forzada que protestaban frente al edificio del poder judicial del Estado y les entregaron un peque&ntilde;o mapa dibujado a mano. En el croquis se detallaba la ubicaci&oacute;n de un narco-cementerio en una brecha escarpada junto al fraccionamiento Colinas de Santa Fe, 13 kil&oacute;metros al norte del puerto de Veracruz, uno de los centros econ&oacute;micos m&aacute;s importantes del pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6bd501f2-dab5-4b5a-8a38-df22e9861c75_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El Colectivo Solecito organiz&oacute; un grupo de rastreo y desde entonces no ha dejado de desenterrar&nbsp;a personas desaparecidas en el lugar. El gobierno, sin embargo, solo ha logrado identificar a 15 de todas ellas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nos organizamos en mayo de 2014 y nunca hemos recibido apoyo por parte del gobierno. Nada en absoluto&rdquo;, explica Luc&iacute;a. &ldquo;Nosotras trabajamos a partir de nuestros medios, y el trabajo en Colinas de Santa Fe ha costado hasta la fecha m&aacute;s de 700 mil pesos [unos 33 mil euros]. A un colectivo de madres sin recursos&rdquo;, explica indignada. El colectivo sufraga sus actividades con la venta de comida en mercados y algunos puntos del estado, rifas y el comercio de ropa de segunda mano. Tambi&eacute;n con peque&ntilde;as donaciones que reciben de la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del trabajo en Veracruz, Luc&iacute;a se enorgullece de la participaci&oacute;n del Colectivo Solecito en la redacci&oacute;n de la Ley General de Desaparici&oacute;n Forzada y desaparici&oacute;n por particulares (pionera en M&eacute;xico), incorporando propuestas como el registro de ingresos en las c&aacute;rceles y de personas desaparecidas, as&iacute; como la iniciativa de formar una comisi&oacute;n con la sociedad civil para trabajar directamente con las familias de las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        En M&eacute;xico no se sabe cu&aacute;ntas personas est&aacute;n desaparecidas. Hay registros de algunas instituciones, investigaciones de periodistas y c&aacute;lculos de organizaciones que sit&uacute;an hasta en m&aacute;s de 26 mil los casos. Sin embargo, al no existir una metodolog&iacute;a com&uacute;n, las cifras reales son contradictorias, confusas y, por lo tanto, inciertas. Pero, como asegura Perla, &ldquo;mientras no veas los restos de tu hijo o no sepas que lo encontraron muerto, &eacute;l vive&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/gobierno-veracruz-oculta-cifras-desaparecidos_1_2205111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Mar 2018 19:14:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f787bfd5-8990-49e3-acb8-08ccd3cca66c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1380388" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f787bfd5-8990-49e3-acb8-08ccd3cca66c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1380388" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Las madres de desaparecidos que encontraron la mayor fosa de México: "Hasta que no vea sus restos, él vive"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f787bfd5-8990-49e3-acb8-08ccd3cca66c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Desaparecidos,México]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una multinacional cervecera quiere el agua del desierto mexicano azotado por la sequía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/multinacional-cervecera-quiere-desierto-mexicano_1_3057520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/923ff3f3-5fcd-4c07-9df6-e70a4f0cc5bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una multinacional cervecera quiere el agua del desierto mexicano azotado por la sequía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Costellation Brands, una de las cerveceras más grandes del mundo, ha comenzado la construcción de una planta en Baja California que amenaza con agravar los problemas de suministro de agua en ciudades y zonas rurales</p><p class="subtitle">"Cada vez tenemos menos agua para regar nuestras cosechas, y perdemos toneladas cada año. La gente tendrá que emigrar", dice un agricultor</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No me explico c&oacute;mo el Gobierno, siendo Mexicali una zona des&eacute;rtica donde hay miles de hect&aacute;reas que necesitan agua para el cultivo de cereales y hortalizas, nos la quita para producir bebidas alcoh&oacute;licas&rdquo;. Salvador Vera es uno de los cientos de agricultores que mantienen un campamento de protesta desde el mes de julio frente a las obras de construcci&oacute;n de la nueva f&aacute;brica de la multinacional cervecera&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Constellation_Brands" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Constellation Brands</a> &ndash;la tercera m&aacute;s importante de Estados Unidos&ndash; en Baja California, en el norte de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Organizados en concentraciones&nbsp;y marchas, agricultores y grupos de la sociedad civil llevan desde febrero del a&ntilde;o pasado denunciando la corrupci&oacute;n del Gobierno y el &ldquo;despojo&rdquo; que se avecina con la puesta en marcha de la cervecera en esta regi&oacute;n caracterizada por la sequ&iacute;a, el calor extremo y los escasos recursos h&iacute;dricos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez tenemos menos agua para regar nuestras cosechas, y perdemos toneladas cada a&ntilde;o&rdquo;, explica Vera, que lleva medio siglo dedic&aacute;ndose al cultivo del trigo en el Valle de Mexicali. &ldquo;Con menos agua y precios m&aacute;s elevados, la producci&oacute;n seguir&aacute; bajando y dejar&aacute; de ser rentable. La gente tendr&aacute; que emigrar&rdquo;, lamenta en una conversaci&oacute;n con eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Constellation Brands factur&oacute; m&aacute;s de 7.300 millones de d&oacute;lares en 2017 gracias a la comercializaci&oacute;n de m&aacute;s de&nbsp;100 conocidas marcas de vino y cerveza producidas en sus 40 f&aacute;bricas de EEUU, Nueva Zelanda, Italia, Canad&aacute; y M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Con la nueva planta de Mexicali, la capital de Baja California, pretende exportar 10 millones de hectolitros de bebidas alcoh&oacute;licas anuales m&aacute;s y liderar el mercado. Sin embargo, necesitar&aacute; 20.000 millones de litros de agua para ello: el equivalente al&nbsp;consumo de una ciudad de unos 750.000 habitantes.
    </p><p class="article-text">
        El principal atractivo para la instalaci&oacute;n de esta industria en un lugar en el que el agua escasea es su cercan&iacute;a a California y las ventajas del Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (NAFTA por sus siglas en ingl&eacute;s), que permite la exportaci&oacute;n a trav&eacute;s de la frontera sin aranceles as&iacute; como una producci&oacute;n a bajo coste gracias a la barata mano de obra mexicana.
    </p><p class="article-text">
        Como ha denunciado el colectivo ciudadano <a href="http://mexicaliresiste.org/wp/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mexicali Resiste</a>, el proyecto tambi&eacute;n ha encontrado facilidades en la adquisici&oacute;n de terrenos y el compromiso del agua necesaria por parte de los gobiernos municipal, estatal y federal.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Constellation Brands ha estado construyendo f&aacute;bricas y expandi&eacute;ndose por M&eacute;xico, fuertemente apoyada por el presidente Enrique Pe&ntilde;a Nieto. De hecho hace unos meses vino a Mexicali para dar su apoyo al proyecto&rdquo;, explica Jes&uacute;s Galaz, soci&oacute;logo. Durante aquella visita, relata Galaz, la polic&iacute;a reprimi&oacute; a&nbsp;los manifestantes que manten&iacute;an los campamentos de protesta.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2015,&nbsp;el presidente mexicano&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=B3I_gsHbbbo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute;, junto al director de Constellations Brands, Robert Sands</a>, una inversi&oacute;n de m&aacute;s de 2.000 millones de d&oacute;lares para instalar&nbsp;otra planta en Zaragoza, Coahuila. Aunque en 2016, un a&ntilde;o despu&eacute;s de iniciar sus actividades, el alcalde de dicha ciudad denunci&oacute; que <a href="https://www.youtube.com/watch?v=3RWfijBLtlg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la empresa estaba dejando sin agua a la gente&nbsp;</a>, los planes de expansi&oacute;n en M&eacute;xico continuaron.
    </p><h3 class="article-text">20 millones de metros c&uacute;bicos de agua al a&ntilde;o</h3><p class="article-text">
        En abril de 2017,<a href="http://www.congresobc.gob.mx/Parlamentarias/Dictamen/306_HDA_07ABR2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="http://www.congresobc.gob.mx/Parlamentarias/Dictamen/306_HDA_07ABR2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Congreso&nbsp;del Estado&nbsp;de Baja California aprob&oacute; por decreto</a> &ldquo;la desincorporaci&oacute;n y autorizaci&oacute;n de enajenaci&oacute;n&rdquo; de los terrenos donde actualmente se construye la f&aacute;brica y la concesi&oacute;n del suministro de agua que la empresa solicit&oacute; a trav&eacute;s de un pol&eacute;mico <em>Manifiesto de Impacto Ambiental</em>: 20 millones de metros c&uacute;bicos anuales&nbsp;para los pr&oacute;ximos 50 a&ntilde;os, &ldquo;as&iacute; como los insumos principales para la realizaci&oacute;n del proyecto, la energ&iacute;a el&eacute;ctrica y el gas natural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los terrenos recalificados en los que se est&aacute; levantando la planta fueron &ldquo;casi regalados&rdquo;: a una media de 11 pesos mexicanos el metro cuadrado, aproximadamente 60 c&eacute;ntimos de euro. &ldquo;Fue el gobernador el que concedi&oacute; ese precio&rdquo;, se&ntilde;ala el activista.
    </p><h3 class="article-text">El precio de una&nbsp;cerveza en el desierto</h3><p class="article-text">
        Mexicali, capital del Estado norte&ntilde;o, est&aacute; situada en una zona des&eacute;rtica y padece un clima extremo donde se registran m&aacute;s de 50 grados cent&iacute;grados en verano y menos de 40 mil&iacute;metros c&uacute;bicos de lluvia al a&ntilde;o. &ldquo;Si no fuera por el r&iacute;o Colorado, que es como un oasis, no habr&iacute;a casi vida aqu&iacute;. Gracias a su agua se llegaron a cultivar m&aacute;s de 250.000 hect&aacute;reas de alimentos, pero ahorita estamos en menos de la mitad de la siembra por la escasez de agua&rdquo;, explica el bi&oacute;logo Gerardo Medina, investigador de la Universidad Aut&oacute;noma de Baja California y contrario al desarrollo de la f&aacute;brica cervecera.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la disminuci&oacute;n de la producci&oacute;n de alimentos por la falta de agua y la salinizaci&oacute;n de la tierra derivada de la sequ&iacute;a, es poco viable el desarrollo de una empresa de esta magnitud que, adem&aacute;s, se caracteriza por el uso de grandes cantidades de agua&rdquo;, puntualiza.&nbsp;&ldquo;Adem&aacute;s hay humedales y zonas protegidas por leyes internacionales que cada vez tienen menos agua y que tienen riesgo de desaparecer, con especies end&eacute;micas como la totoaba y la vaquita marina, ambas en peligro de extinci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo explica que del r&iacute;o Colorado, el principal recurso h&iacute;drico del Estado, se surten unas 40 millones de personas. Sin embargo, se trata de uno de los r&iacute;os m&aacute;s sobreexplotados del mundo y solo el 7% del caudal llega a M&eacute;xico. Este se utiliza para el abastecimiento de las ciudades de Mexicali, Tijuana y Tecate.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las mayores cat&aacute;strofes ecol&oacute;gicas del planeta es la que vive el delta del r&iacute;o Colorado, que de ser un gran r&iacute;o ahora est&aacute; totalmente domesticado con 30 grandes presas del lado de EEUU y en los &uacute;ltimos 50 kil&oacute;metros, en realidad, no existe el r&iacute;o&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cf8c0e83-112e-4c7b-8c60-b4dfc55ebb4f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;La poblaci&oacute;n se est&aacute; incrementando y con ello la demanda de alimentos. Permitir esta f&aacute;brica en una zona caracter&iacute;sticamente con escasos recursos h&iacute;dricos como es Baja California, que depende del caudal que EEUU deja pasar, es il&oacute;gico. No se entiende que el Gobierno, en vez de preocuparse por solucionar los problemas de sequ&iacute;a y desabastecimiento, se centre en el desarrollo de este tipo de industrias&rdquo;, opina el investigador.
    </p><p class="article-text">
        Solo en su primera etapa, se calcula que dicha planta consumir&aacute; el 81% del total del agua usada actualmente por el conjunto de industrias instaladas en Mexicali. M&aacute;s a&uacute;n, si logra obtener los 20 millones de metros c&uacute;bicos que busca para producir 10 millones de hectolitros de cerveza, Constellation Brands consumir&aacute; m&aacute;s agua que toda la industria de Mexicali y Tijuana juntas.
    </p><p class="article-text">
        Las principales consecuencias ser&aacute;n, seg&uacute;n Medina, la escasez para mandar agua a otras partes del Estado, la ca&iacute;da de la producci&oacute;n de alimentos, el desabastecimiento de la poblaci&oacute;n civil y la sobreexplotaci&oacute;n de los acu&iacute;feros. &ldquo;Adem&aacute;s, el caudal que apenas llega al Golfo, tendr&aacute; un impacto en los ecosistemas y la propia calidad de vida de los bajacalifornianos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El pasado noviembre comenz&oacute;&nbsp;una&nbsp;recogida de firmas&nbsp;con la que&nbsp;reclamar un plebiscito a nivel estatal en el que se&nbsp;pregunte a la ciudadan&iacute;a sobre las acciones gubernamentales que han permitido el desarrollo del proyecto de la f&aacute;brica de Constellation Brands.&nbsp;Se necesita que por lo menos el 10% del total del&nbsp;censo electoral de Baja California, m&aacute;s de 600.000 personas, voten a favor de la iniciativa.
    </p><h3 class="article-text">Dudas sobre la generaci&oacute;n de empleo</h3><p class="article-text">
        El Gobierno federal&nbsp;adjudic&oacute; m&aacute;s de 500 millones de pesos (unos 23 millones de euros) a la construcci&oacute;n de un acueducto de unos 47 kil&oacute;metros que proyectaba el suministro de agua de calidad directamente a la f&aacute;brica cervecera desde dos pozos cercanos a la l&iacute;nea fronteriza. Sin embargo, la obra se detuvo debido a la inexistencia de permisos para extraer el agua y el descontento social y empresarial ante semejante&nbsp;concesi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La cervecera defiende que la nueva f&aacute;brica crear&aacute;&nbsp;1.000 empleos directos y otros 4.000 indirectos, aunque en un v&iacute;deo promocional de la planta que opera desde 2015 en el Estado de Coahuila, el propio director presume de la robotizaci&oacute;n de la cadena productiva: &ldquo;Los trabajadores humanos tienen que comer y descansar, pero las m&aacute;quinas, no&rdquo;. Para los detractores del proyecto, las dudas sobre la generaci&oacute;n de empleo est&aacute;n sembradas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El ingeniero Iv&aacute;n Mart&iacute;nez, integrante de Mexicali Resiste, a trav&eacute;s de un <a href="https://geografiaseptentrional.wordpress.com/2017/10/16/la-super-explotacion-del-agua-en-baja-california/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio en el que </a><a href="https://geografiaseptentrional.wordpress.com/2017/10/16/la-super-explotacion-del-agua-en-baja-california/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desmiente algunos de los argumentos</a> esgrimidos por la empresa estadounidense para su legitimaci&oacute;n, detalla que la f&aacute;brica de Constellation Brands en Mexicali &ldquo;tendr&aacute; una tasa de uso de agua por trabajador que es 168 veces mayor que la tasa de todas las industrias de la ciudad juntas&rdquo;. &ldquo;&iquest;No es poco competitivo traer una empresa que consumir&aacute; esa cantidad de agua generando tan pocos nuevos puestos de trabajo?&rdquo;, opina el ingeniero.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/68a640c6-3519-46d4-8ca7-c684fc7179e7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La multinacional,&nbsp;con la que eldiario.es ha contactado para&nbsp;conocer su versi&oacute;n&nbsp;sin obtener respuesta, a&uacute;n no ha aclarado si efectivamente cumple con todos los requisitos medioambientales. Las &uacute;nicas declaraciones sobre las irregularidades del proyecto y las posibles consecuencias que activistas y agricultores denuncian, las realiz&oacute; Jorge Alberto Burgos, gerente de la planta en construcci&oacute;n<a href="https://lacronica.com/EdicionEnLinea/Notas/Noticias/22022017/1185490-Imposible-que-nos-acabemos-el-agua-Constellation-Brands.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, quien asegur&oacute; a un medio local que poseen todos los avales legales</a>&nbsp;&ndash;sin mostrarlos&ndash;&nbsp;y que &ldquo;no se van a acabar el agua&rdquo; de la regi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la misma entrevista, el directivo ofreci&oacute; cifras concretas sobre el agua que necesitar&iacute;an para el desarrollo de las actividades de la f&aacute;brica, pero estas&nbsp;no coinciden con las del proyecto anunciado ni con las cantidades aprobadas por decreto en el Congreso de Baja California. Estos datos tampoco concuerdan con el volumen demandado a trav&eacute;s del&nbsp;<em>Manifesto de Impacto Ambiental,</em> que sirvi&oacute; para que el proyecto obtuviera el respaldo del Congreso.
    </p><p class="article-text">
        En dicho documento, remitido a la Comisi&oacute;n Estatal de Servicios P&uacute;blicos de Mexicali, se detalla el origen y cantidades que realmente contemplan: 15 millones de metros c&uacute;bicos de agua del acu&iacute;fero del Valle de Mexicali,&nbsp;cinco millones de agua superficial.
    </p><p class="article-text">
        La empresa establece, adem&aacute;s, una cl&aacute;usula en la que sella la confidencialidad del acuerdo: &ldquo;Cada una de las partes acuerda que no difundir&aacute; a ninguna persona el contenido del presente contrato de suministro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El grupo de investigaci&oacute;n de Mexicali Resiste se&ntilde;ala que &ldquo;este manifiesto de impacto ambiental lo realizaron ellos mismos, a su medida, y en cualquier caso solo ser&iacute;a v&aacute;lido si se aprueba a nivel federal, al tratarse de un recurso (el agua) que debe ser avalado por las instancias de la federaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta la fecha, Constellation Brands no ha hecho p&uacute;blicos los documentos que avalen la disponibilidad de agua ni que, como asegura Jorge Alberto Burgos, cumplan&nbsp;&ldquo;absolutamente con todos los permisos, reglamentos y leyes en los tres niveles de gobierno&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Denuncias de&nbsp;conflicto de intereses</h3><p class="article-text">
        El movimiento Mexicali Resiste, que viene organizando a la ciudadan&iacute;a bajacaliforniana desde principios de a&ntilde;o en concentraciones, campamentos de protesta, marchas y grupos de trabajo&nbsp;&ndash;inspirados en el 15-M&ndash;, tambi&eacute;n ha investigado y difundido investigaciones sobre la corrupci&oacute;n y los malos&nbsp;usos de los tres niveles de&nbsp;gobierno.
    </p><p class="article-text">
        En el desarrollo del proyecto de la cervecera, denuncian un conflicto de intereses &ldquo;obvio&rdquo; por parte de miembros del cabildo municipal. &ldquo;El senador y exalcalde de Mexicali, V&iacute;ctor Hermosillo, es due&ntilde;o de la empresa encargada de la construcci&oacute;n de la f&aacute;brica de Constellation Brands. El arquitecto que trabaj&oacute; para &eacute;l en su &eacute;poca de alcalde fue el que recalific&oacute; el uso del suelo de la cervecera de agr&iacute;cola a industrial y es la &uacute;nica persona autorizada por ley para revocar el permiso. Gustavo S&aacute;nchez, actual alcalde, es el senador suplente de V&iacute;ctor Hermosillo. Las relaciones son bastante claras&rdquo;, resume Jes&uacute;s Galaz.
    </p><p class="article-text">
        La concejala de la oposici&oacute;n Alejandra Ang tambi&eacute;n denunci&oacute; p&uacute;blicamente que el representante de la cervecera Constellation Brands es el mismo director de Administraci&oacute;n y Control Urbano de Mexicali, Sergio Eduardo Montes Montoya, por lo que el desarrollo del proyecto apunta a un posible conflicto de intereses.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Galaz denuncia que al Gobierno de Baja California &ldquo;le interesa que el suministro de agua est&eacute; en problemas para justificar la construcci&oacute;n de desalinizadoras que, como se est&aacute; descubriendo, realmente servir&aacute;n para vender agua a EEUU&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como parte del movimiento ciudadano, el soci&oacute;logo ha trabajado&nbsp;para informar de las consecuencias de la&nbsp;<a href="http://ljz.mx/2017/12/13/el-primero-de-diciembre-fue-aprobada-la-ley-de-asociaciones-publico-privadas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aprobaci&oacute;n de la Ley de Asociaciones P&uacute;blico-Privadas</a> por parte del Congreso estatal, que, concluye, &ldquo;servir&aacute;n para la construcci&oacute;n de varias desaladoras que ya han endeudado al Estado por casi 40 a&ntilde;os a raz&oacute;n de casi 147 millones de pesos (m&aacute;s de 6,5 millones de euros) al mes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/multinacional-cervecera-quiere-desierto-mexicano_1_3057520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jan 2018 20:30:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/923ff3f3-5fcd-4c07-9df6-e70a4f0cc5bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="534743" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/923ff3f3-5fcd-4c07-9df6-e70a4f0cc5bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="534743" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Una multinacional cervecera quiere el agua del desierto mexicano azotado por la sequía]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/923ff3f3-5fcd-4c07-9df6-e70a4f0cc5bb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[México,Desierto,Agua,Cerveza,Multinacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Agentes de EEUU niegan el paso a quienes piden asilo en la frontera con México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/agentes-fronteras-estadounidenses_1_3377700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/494559be-a8a6-4a5c-a9eb-f2a70ffb5630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Agentes de EEUU niegan el paso a quienes piden asilo en la frontera con México"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Policías de protección de aduanas y fronteras de EEUU actúan como filtro impidiendo el paso a quienes declaran querer pedir protección internacional en la garita fronteriza, según una investigación de la ONG Human Rights First</p><p class="subtitle">La ONG denuncia que se trata de rechazos ilegales y arbitrarios</p><p class="subtitle">Según asegura el informe, los agentes ordenan "de forma hostil" que acudan al consulado de sus países a solicitar el asilo, "un proceso que no existe"</p></div><p class="article-text">
        Polic&iacute;as del departamento de protecci&oacute;n de aduanas y fronteras de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en ingl&eacute;s) est&aacute;n rechazando solicitantes de asilo de &ldquo;forma ilegal&rdquo; en la frontera con M&eacute;xico, seg&uacute;n una investigaci&oacute;n de la ONG Human Rights First. Las primeras denuncias surgieron hace unos meses desde grupos de abogados que asesoran voluntariamente a personas que llegan a Tijuana huyendo de amenazas y situaciones de prominente peligro.
    </p><p class="article-text">
        El informe de Human Rights First evidencia un total de 125 casos en los que las autoridades actuaron &ldquo;de forma irregular&rdquo; en la atenci&oacute;n a quienes ped&iacute;an el acceso a la garita fronteriza para pedir asilo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; no hay asilo&rdquo;, le respondieron los agentes a Francisca cuando intent&oacute; iniciar el tr&aacute;mite para solicitar&nbsp;protecci&oacute;n.&nbsp;Seg&uacute;n la ONG, esta actuaci&oacute;n &ldquo;contraviene la ley estadounidense&rdquo; y los tratados internacionales dado que cada petici&oacute;n tiene que ser estudiada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegamos al lado de EEUU, dije 'mi cliente est&aacute; aqu&iacute; para solicitar asilo'. El agente nos mir&oacute; y dijo: '&iquest;Asilo? &iquest;Qu&eacute; es eso?'. A continuaci&oacute;n dijo que no pod&iacute;a solicitar asilo. Le dije que s&iacute; pod&iacute;a, y que ten&iacute;a que aceptar su solicitud&rdquo;, explica uno de los testimonios recogidos por la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Amenazados por las maras, el narco, la delincuencia paramilitarizada o las fuerzas del orden, decenas de personas llegan cada semana a los puertos fronterizos del norte de M&eacute;xico tratando de salvar la vida. Proceden de los estados mexicanos de Guerrero, Veracruz y Michoac&aacute;n, de Centro y Sudam&eacute;rica. Tambi&eacute;n de pa&iacute;ses del este de Europa, como Ucrania o Turqu&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nicole Ramos, abogada federal de migraci&oacute;n de Nueva Jersey, trabaja en la Cl&iacute;nica de Derechos Fronterizos de Tijuana, una oficina de orientaci&oacute;n y asistencia legal de car&aacute;cter no lucrativo desde la que ha podido documentar las &ldquo;arbitrariedades&rdquo; denunciadas. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o ha ayudado a m&aacute;s de 50 solicitantes de asilo, algunos menores de edad que viajaron solos desde sus lugares de origen, a preparar la documentaci&oacute;n necesaria y los pormenores del proceso legal. Solo uno lo ha conseguido.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica, comenz&oacute; a observar la &ldquo;mala praxis&rdquo; de la CBP a finales del pasado a&ntilde;o, cuando los agentes empezaron a exigir a sus representados un documento avalado por el Instituto Nacional de Migraci&oacute;n mexicano (INM). El papel deb&iacute;a establecer&nbsp;una fecha para introducirse en suelo estadounidense e iniciar el proceso de petici&oacute;n de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este procedimiento solo se puso en pr&aacute;ctica de forma temporal para los migrantes procedentes de Hait&iacute; que llegaron durante 2016, por lo que la abogada sospecha que ha sido un pretexto para rechazar a solicitantes de asilo: &ldquo;No hay ninguna ley que diga que estas personas deben tener una fecha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/24798695-b8f2-4f0f-8362-59b6358fa4d6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de ir a la garita y ser rechazados, hemos acompa&ntilde;ado a los solicitantes de asilo a las instalaciones del INM para obtener el documento, pero este solo lo conceden a personas que no tienen ning&uacute;n tipo de visado para estar en M&eacute;xico. Es decir, que debes ser indocumentado&ldquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Los agentes de la CBP carecen de autoridad para rechazar una solicitud de asilo, pero s&iacute; la tienen para negar la entrada a la garita fronteriza. Act&uacute;an como un filtro. Ramos se ha enfrentado a ellos en varias ocasiones en las que ha acompa&ntilde;ado a sus clientes hasta la puerta de entrada de la garita fronteriza.
    </p><h3 class="article-text">Denuncian racismo en la actitud de los agentes</h3><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n asegura&nbsp;que hay &ldquo;una especie de racismo&rdquo; en la actitud de los agentes, quienes ordenan &ldquo;de forma hostil&rdquo; que acudan al consulado de sus pa&iacute;ses a solicitar el asilo, &ldquo;un proceso que no existe&rdquo;, puntualiza. &ldquo;No hay un motivo verdadero para rechazarles en la entrada, y a aquellos que acuden sin un abogado les deniegan el acceso en la misma puerta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los solicitantes permanecen detenidos hasta 24 horas siendo interrogados por los agentes fronterizos antes de ser expulsados a M&eacute;xico. Pero Nicole Ramos insiste y acompa&ntilde;a por segunda vez a sus representados hasta la frontera. &ldquo;Les gritan, les dicen que son mentirosos, que ya conocen a su abogada y que ella les ense&ntilde;a c&oacute;mo mentirles a las autoridades. Que son mentiras que ella dise&ntilde;&oacute;&rdquo;, lamenta Ramos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras los solicitantes tratan de sortear el filtro de los funcionarios de aduanas, la abogada env&iacute;a por correo la informaci&oacute;n detallada de sus clientes a los supervisores de la garita, solicitando la entrevista con el oficial autorizado. &ldquo;Ellos se enojan porque hay alguien que los est&aacute; vigilando, que est&aacute; pendiente de los casos de asilo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la l&iacute;nea de las denuncias de la letrada&nbsp;con sede en Tijuana, el informe &ldquo;Crossing the line&rdquo;, elaborado por la organizaci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro Human Rights First entre febrero y abril de este a&ntilde;o, expone los casos de otros 125 solicitantes de asilo que fueron rechazados ilegalmente en siete puertos de entrada de California, Arizona y Texas.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n asegura que los agentes de la polic&iacute;a fronteriza violan la ley, presionando a los solicitantes para que cambien sus declaraciones y expulsando a M&eacute;xico a quienes expresan temor de ser perseguidos, en vez de remitirlos a un tribunal migratorio para una entrevista.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos tenido clientes que, cuando est&aacute;n sometidos al interrogatorio grabado, son cuestionados durante horas, una y otra vez, sobre si tienen miedo de regresar a su pa&iacute;s. A c&aacute;mara apagada, los oficiales les fuerzan para que cambien la versi&oacute;n, incluso bajo la amenaza de alargar el arresto. En cuanto tienen una declaraci&oacute;n comprometedora grabada, los expulsan&rdquo;, explica la letrada.
    </p><p class="article-text">
        Esta pr&aacute;ctica, apunta la organizaci&oacute;n, est&aacute; poniendo en peligro la vida de un n&uacute;mero incierto de personas amenazadas, ya que muchas de ellas ni siquiera contactan con asistencia letrada&nbsp;y quedan expuestas a la inseguridad de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Ramos ha observado que el trato de las autoridades migratorias y la polic&iacute;a fronteriza con los solicitantes de asilo mexicanos ha empeorado: &ldquo;Directamente les dicen que no hay asilo para ellos, que ya se termin&oacute;. Y eso no es cierto. Les niegan la entrevista y los deportan en menos de 24 horas, lo que tambi&eacute;n es contrario a la ley&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mienten y dan un trato vejatorio a todos los que llegan, pero especialmente a los mexicanos. Les amenazan con detenerlos durante mucho tiempo y de quitarles a sus hijos si mantienen su solicitud de asilo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La abogada federal cree que estas pr&aacute;cticas de los polic&iacute;as fronterizos empez&oacute; a hacerse habitual durante la administraci&oacute;n de Barack Obama, ya que cre&oacute; la figura de las 'detenciones familiares' en las que se puede arrestar a familias enteras con ni&ntilde;os peque&ntilde;os, iniciando con ello las deportaciones masivas que caracterizaron su gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Ramos defiende&nbsp;que, desde que inici&oacute; el gobierno de Donald Trump, &ldquo;los oficiales tienen una actitud mucho m&aacute;s agresiva y no dudan en intimidarme haciendo valer su autoridad&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n HRW, a principios de enero, la Uni&oacute;n Americana de Libertades Civiles y otras siete organizaciones pidieron al Departamento de Seguridad Nacional de EEUU que investigara la &ldquo;&rdquo;denegaci&oacute;n sistem&aacute;tica de la entrada a solicitantes de asilo&ldquo; a lo largo de la frontera entre EEUU y M&eacute;xico.
    </p><h3 class="article-text">Un periodista amenazado&nbsp;lleva&nbsp;meses&nbsp;detenido</h3><p class="article-text">
        Las personas que solicitan asilo en la frontera son detenidas y trasladadas a centros de detenci&oacute;n, donde deben esperar a ser entrevistadas por un juez que determinar&aacute; si tienen un &ldquo;historia de temor cre&iacute;ble&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si el proceso avanza, pueden internarse en el pa&iacute;s bajo el r&eacute;gimen de libertad condicional, con un sistema de localizaci&oacute;n por sat&eacute;lite atado al tobillo y bajo la custodia de alg&uacute;n familiar u otro responsable legal que deber&aacute; acompa&ntilde;arlas a reportarse peri&oacute;dicamente con las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        El periodista mexicano Mart&iacute;n M&eacute;ndez no se lo pens&oacute; dos veces y el 5 de febrero abandon&oacute; Acapulco, la segunda ciudad m&aacute;s violenta de Latinoam&eacute;rica, despu&eacute;s de que, asegura, un comando de seis hombres fuertemente armados -presuntos polic&iacute;as federales- lo amenazaran de muerte en su casa.
    </p><p class="article-text">
        El joven reportero viaj&oacute; hasta Tijuana para entregarse a las autoridades estadounidenses pidiendo auxilio; no quer&iacute;a engrosar la lista de los m&aacute;s de cien periodistas asesinados en el pa&iacute;s desde el a&ntilde;o 2000. En una carta remitida a algunos medios, el propio M&eacute;ndez ha alertado que, desde entonces, ha pasado por varios centros de detenci&oacute;n de Nuevo M&eacute;xico y Texas, donde se encuentra &ldquo;encadenado y recluido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su abogado inform&oacute; que el periodista amenazado entreg&oacute; la documentaci&oacute;n necesaria y aport&oacute; diversas pruebas. Tambi&eacute;n logr&oacute; pasar satisfactoriamente la entrevista de &ldquo;miedo cre&iacute;ble&rdquo; ante el Servicio de Inmigraci&oacute;n y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en ingl&eacute;s), por lo que deber&iacute;a haber obtenido la libertad condicional para internarse en el territorio estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades migratorias han rechazado liberarlo en dos ocasiones argumentando una &ldquo;falta de lazos comunitarios s&oacute;lidos&rdquo; y un supuesto riesgo de fuga una vez que el reportero entre en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones Reporteros Sin Fronteras y Mexicanos en el Exilio han pronunciado su preocupaci&oacute;n por el trato que M&eacute;ndez est&aacute; recibiendo por parte de las autoridades estadounidenses. Se&ntilde;alan que se est&aacute;n produciendo violaciones a sus derechos y a las leyes internacionales sobre el derecho al asilo, as&iacute; como un atentado contra la dignidad de los periodistas amenazados. Sin embargo, el largo periodo de tiempo que el reportero est&aacute; pasando en reclusi&oacute;n no es un hecho aislado.
    </p><p class="article-text">
        La orden ejecutiva sobre control migratorio firmada por Donald Trump en el mes de enero inici&oacute; un periodo de endurecimiento de las actuaciones del ICE contra los inmigrantes indocumentados en todo el pa&iacute;s. En la pr&aacute;ctica, se ha traducido en la dilataci&oacute;n de los periodos de internamiento en centros de detenci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/agentes-fronteras-estadounidenses_1_3377700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 May 2017 17:44:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/494559be-a8a6-4a5c-a9eb-f2a70ffb5630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="305033" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/494559be-a8a6-4a5c-a9eb-f2a70ffb5630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="305033" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Agentes de EEUU niegan el paso a quienes piden asilo en la frontera con México]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/494559be-a8a6-4a5c-a9eb-f2a70ffb5630_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Fronteras,México,Asilo,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miles de haitianos permanecen varados en la frontera de México con el objetivo de llegar a EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-permanecen-mexico-terremoto_1_3643263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bff8bf54-44d7-45f7-beb3-1c46e2819807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miles de haitianos permanecen varados en la frontera de México con el objetivo de llegar a EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis económica de Brasil empuja a miles de haitianos a migrar a Estados Unidos, donde pretenden entrar con un visado humanitario</p><p class="subtitle">En Baja California sufre una crisis migratoria por los casi 4.000 migrantes afrodescendientes que se han sumado a los deportados y desplazados por la violencia</p><p class="subtitle">Activistas denuncian las condiciones de hacinamiento en las que se encuentran. “Todos los albergues estamos saturados"</p></div><p class="article-text">
        Martin es un joven haitiano de 31 a&ntilde;os que vive desde hace dos meses en un campamento improvisado en el patio trasero de un albergue para migrantes de Tijuana. Viaj&oacute; por tierra desde Brasil, donde se ganaba la vida como profesor de franc&eacute;s y operario de maquinaria de construcci&oacute;n durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hasta que la crisis econ&oacute;mica le empuj&oacute; a invertir sus ahorros tratando de llegar a Estados Unidos. En la ciudad fronteriza de M&eacute;xico debe esperar tres meses m&aacute;s para su cita de solicitud de visado humanitario con las autoridades estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Viv&iacute;a muy bien en Brasil, pero en el &uacute;ltimo a&ntilde;o las cosas cambiaron mucho y decid&iacute; irme. Con mi trabajo pod&iacute;a enviar dinero a mi familia en Hait&iacute;, pero ya ni siquiera pod&iacute;a pagar el alquiler. Todo el pa&iacute;s se ha vuelto muy inestable&rdquo;. Como &eacute;l, m&aacute;s de 19.000 migrantes haitianos y de origen africano han llegado a M&eacute;xico por Chiapas desde marzo de 2016 y han obtenido un permiso del Instituto Nacional de Migraci&oacute;n para cruzar el pa&iacute;s hasta la frontera norte.
    </p><p class="article-text">
        A pie o en autob&uacute;s, esta nueva ruta migratoria pasa por nueve pa&iacute;ses y recorre m&aacute;s de 11.000 kil&oacute;metros a trav&eacute;s de algunas de las zonas m&aacute;s peligrosas del continente: Per&uacute;, Ecuador, Colombia, la selva de Dari&eacute;n &ndash;en la frontera con Panam&aacute;&ndash;&nbsp;donde los migrantes deben contratar a un traficante de personas para que les gu&iacute;e durante siete d&iacute;as de caminata, y toda Centroam&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n sus testimonios, en Nicaragua encuentran el mayor obst&aacute;culo: no pueden cruzar legalmente el pa&iacute;s y deben pagar a las mafias para llegar hasta Honduras, pero en el camino son asaltados y las mujeres sufren violaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/5cde5d7d-7538-4fbd-9263-9eddecb595ee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Brasil se convirti&oacute; en el principal receptor de refugiados haitianos <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Haiti-recuerda-muertos-aniversario-terremoto_0_600890920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tras el terremoto de 2010</a>&nbsp;y ha sido un importante pa&iacute;s de acogida para migrantes de varios pa&iacute;ses africanos durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Estos trabajadores y trabajadoras han sido quienes construyeron todas las instalaciones deportivas de los Juegos Ol&iacute;mpicos de R&iacute;o y del Mundial de f&uacute;tbol. La crisis econ&oacute;mica los ha empobrecido y convertido en ciudadanos de tercera.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos tambi&eacute;n ofreci&oacute; refugio temporal a los haitianos afectados por el se&iacute;smo, pero el&nbsp;Departamento de Seguridad Nacional anunci&oacute; que las deportaciones se retomaron desde el mes de noviembre, a raz&oacute;n de 60 personas por semana, &ldquo;tras un aumento significativo del n&uacute;mero de haitianos que trata de entrar en territorio estadounidense a trav&eacute;s de la frontera suroeste&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque este ha sido el principal reclamo para que los casi 20.000 migrantes decidieran apostar por arriesgar la vida en el camino y entregarse a la &ldquo;migra&rdquo; estadounidense, la Administraci&oacute;n de Obama ya ha fijado para el pr&oacute;ximo 17 de julio la fecha l&iacute;mite de aceptaci&oacute;n de solicitudes de visado humanitario para ciudadanos haitianos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6d16a404-4d26-4de1-a876-a77086ecb61f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Para Wilner Metelus, activista haitiano que preside el Comit&eacute; Ciudadano de Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos en Ciudad de M&eacute;xico, &ldquo;la gente va a seguir emigrando a Estados Unidos porque Hait&iacute; es un pa&iacute;s en crisis econ&oacute;mica siete a&ntilde;os despu&eacute;s del terremoto&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, seg&uacute;n&nbsp;Metelus, hay m&aacute;s de 60.000 personas que viven en campamentos, &ldquo;en un pa&iacute;s que no produce nada, con un un 80% de desempleo y que depende directamente de las remesas y la ayuda internacional&rdquo;. Por esta raz&oacute;n,&nbsp;&ldquo;los haitianos van a seguir saliendo, tal vez no de forma masiva como ahora, pero muchos van a continuar arriesgando su vida para llegar a la frontera de M&eacute;xico, haciendo un viaje m&aacute;s peligroso y m&aacute;s costoso, que requerir&aacute; que paguen a traficantes&rdquo;, lamenta.
    </p><h3 class="article-text">Crisis migratoria en la frontera</h3><p class="article-text">
        Una vez en Baja California, los migrantes obtienen una cita con las autoridades migratorias de Estados Unidos para realizar su solicitud de visado, que aceptan unos 50 casos al d&iacute;a, hasta cuatro meses despu&eacute;s. Algunos vienen se&ntilde;alando el cobro de cuotas de entre 300 y 500 d&oacute;lares por parte de funcionarios del Instituto Nacional de Migraci&oacute;n mexicano para facilitarles una cita m&aacute;s r&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hay un polic&iacute;a municipal detenido e investigado por estas denuncias, el verdadero problema se est&aacute; produciendo por el estancamiento durante meses de miles de migrantes que deben sobrevivir como puedan en la ciudad. Desde que empezaron a llegar miles de sus compatriotas al estado norte&ntilde;o de Baja California, Metelus se ha desplazado en numerosas ocasiones para observar la atenci&oacute;n que se les est&aacute; brindando y ofrecerles asesoramiento de primera mano.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He visitado los albergues y he podido ver los problemas que existen con la falta de comida y el hacinamiento. Aunque&nbsp;algunos refugios han recibido ayuda econ&oacute;mica y apoyo de la sociedad civil, las necesidades son muchas, y los lugares est&aacute;n llenos. Algunos cobran a los migrantes por pasar la noche, y otros juntan a los haitianos con drogodependientes&rdquo;, explica el activista.
    </p><p class="article-text">
        El impacto de esta nueva migraci&oacute;n es claramente visible en Tijuana y Mexicali: el centro de las ciudades est&aacute; poblado de afrodescendientes que alquilan casas o caminan por los alrededores de los refugios. Algunos han encontrado trabajo repartiendo publicidad, vendiendo comida o en la construcci&oacute;n. Incluso se han abierto algunos puestos de comida haitiana para satisfacer los gustos del nuevo mercado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/4b5f73d7-81ac-45ef-8479-28808106ddbe_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        C&eacute;sar Palencia, director de la Oficina de Atenci&oacute;n al Migrante municipal, lo confirma: &ldquo;Hace unos meses eran diez&nbsp;albergues los que oficialmente estaban abiertos, pero en estos meses se han habilitado 21 m&aacute;s, sobre todo en iglesias cristianas. Hay 31 refugios solo en esta ciudad, algunos atienden a una veintena de personas y otros a m&aacute;s de 400&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Palencia tambi&eacute;n se&ntilde;ala&nbsp;la necesidad de abrir m&aacute;s albergues, ya que a los que permanecen tres o cuatro meses esperando a su cita en la aduana estadounidense, se suman los que contin&uacute;an llegando diariamente: entre 150 y 300 migrantes solo a esta ciudad. &ldquo;Aunque los espacios se siguen abriendo, se llenan, y si se abre otro, se vuelve a llenar. Ahora mismo, hay 3.700 registrados en Tijuana&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Una de las instituciones m&aacute;s importantes para la atenci&oacute;n de los migrantes y de las personas sin techo de la ciudad es el Desayunador Salesiano del Padre Chava, cuya principal labor es la de ofrecer una comida a m&aacute;s de 1.200 migrantes deportados y personas que viven en la calle a diario.
    </p><p class="article-text">
        El hermano Leonardo, uno de los coordinadores del espacio, explica que no se concibi&oacute; como un refugio que ofreciera hospedaje, pero desde que empez&oacute; este flujo migratorio han alojado a m&aacute;s de 5.000 personas. En la actualidad se albergan&nbsp;374 personas. &ldquo;Hay familias, mujeres y hombres solas, y muchos ni&ntilde;os. Llegamos a tener casi 20 ni&ntilde;os, aunque ahora hay algunos menos&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        Pero sus&nbsp;instalaciones, asegura, &ldquo;no son adecuadas para atender correctamente a estas personas, sin embargo, el espacio del comedor se convierte por las noches en un gran dormitorio com&uacute;n, en colchonetas, donde descansan hombres, mujeres y ni&ntilde;os&rdquo;. En el patio trasero cuentan con una&nbsp;techumbre bajo la que se cobijan &ldquo;unas 50 personas que necesitan resguardarse del fr&iacute;o y la lluvia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la adaptaci&oacute;n de los haitianos y africanos a la sociedad mexicana, el salesiano comenta que &ldquo;no hay pensamiento entre ellos&rdquo; de quedarse en M&eacute;xico. &ldquo;Su &uacute;nica meta es llegar a Estados Unidos y Miami es el destino de la mayor&iacute;a de ellos, cueste lo que cueste, aunque tengan que esperar cinco meses aqu&iacute;&rdquo;, concluye.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/85d4e983-b835-4d98-9b54-3245d6ebfb55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La presencia de aproximadamente 5.000 migrantes haitianos y africanos en Baja California se suma a otras dos corrientes migratorias: la de los deportados, que en 2016 superaron los 60.000 en este Estado, y la de los desplazados por la violencia, originarios de Centroam&eacute;rica o de Estados mexicanos como Guerrero, Michoac&aacute;n o Veracruz.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Garc&iacute;a, director del albergue Juventud 2000 en la zona norte de Tijuana, explica que su trabajo era mayoritariamente con la comunidad repatriada de Estados Unidos, &ldquo;pero desde mayo ha estado llegando mucha gente de Hait&iacute; y &Aacute;frica&rdquo;, lo que ha obligado a adaptar la atenci&oacute;n que brinda a estos migrantes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los albergues estamos saturados. Estamos coordinados entre todos, incluso con los que han ido abriendo en iglesias cristianas para poder recibir y acomodar a la gente que va llegando, pero siempre estamos llenos&rdquo;, asegura. Garc&iacute;a alerta sobre la falta de recursos: &ldquo;No hay suficientes tiendas de campa&ntilde;a y son muy importantes, porque estamos en temporada de fr&iacute;o y lluvias. La gente se moja y tenemos que estar cambiando las cobijas y las colchonetas. Estamos esperando a recibir m&aacute;s ayuda, pero a&uacute;n no llega nada&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un futuro incierto ante la llegada de Trump</h3><p class="article-text">
        Wilner Metelus cree que esta crisis migratoria no est&aacute; en la agenda del Estado mexicano porque &ldquo;ni siquiera hay coordinaci&oacute;n entre los tres niveles de poder&rdquo;, en referencia a que el Gobierno de Baja California es del PAN (Partido Acci&oacute;n Nacional) y el Gobierno federal es del PRI (Revolucionario Institucional). &ldquo;Adem&aacute;s, parece que hay otros problemas m&aacute;s importantes que atender, sobre todo ahora con la opini&oacute;n p&uacute;blica en contra por el 'gasolinazo'&rdquo;, opina.
    </p><p class="article-text">
        Metelus tampoco es optimista con el futuro que les aguarda a los migrantes haitianos con el nuevo Gobierno de los republicanos: &ldquo;Creo que con la <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Mexico-migrantes-tiemblan-triunfo-Trump_0_578492449.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llegada de Donald Trump</a>, la estrategia de los Estados Unidos es encerrarlos en centros de detenci&oacute;n y deportarlos a Hait&iacute;, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Activistas-inmigrantes-centroamericanos-Obama-Angeles_0_483651666.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ya lo est&aacute; haciendo Obama</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, considera que <a href="http://www.eldiario.es/politica/EEUU-Gobierno-Haiti-propiciar-elecciones_0_582692696.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al haber un nuevo presidente en Hait&iacute;,</a>&nbsp;&ldquo;pueden decir que no puede aceptar m&aacute;s solicitantes de asilo porque Hait&iacute; no padece inestabilidad. Sin embargo, la crisis econ&oacute;mica tan grande que padece mi pa&iacute;s deber&iacute;a ser suficiente para ofrecer ayuda humanitaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras cuenta los d&iacute;as para que llegue su cita, Martin, el joven haitiano que abandon&oacute; la carrera de Ciencias Pol&iacute;ticas cuando su universidad se derrumb&oacute; con el terremoto de 2010, trata de pasar los d&iacute;as entretenido y resguardado en su tienda de campa&ntilde;a, mientras sue&ntilde;a con estudiar en una universidad norteamericana y conseguir un buen trabajo para poder enviar d&oacute;lares a su familia en Hait&iacute;. &ldquo;Lo que m&aacute;s me gustar&iacute;a es poder regresar a mi pa&iacute;s en el futuro y poder contribuir a su progreso&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/miles-haitianos-permanecen-mexico-terremoto_1_3643263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Jan 2017 19:59:54 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bff8bf54-44d7-45f7-beb3-1c46e2819807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="454161" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bff8bf54-44d7-45f7-beb3-1c46e2819807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="454161" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Miles de haitianos permanecen varados en la frontera de México con el objetivo de llegar a EEUU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bff8bf54-44d7-45f7-beb3-1c46e2819807_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Haití,México,Estados Unidos,Fronteras,Terremotos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Voy a cruzar la frontera antes de que llegue Trump o será imposible volver con mis hijos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/victoria-trump-mexico-miedo-frontera_1_3727520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/478d1fb7-2c90-4bae-a81e-dcd4204ccd50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Voy a cruzar la frontera antes de que llegue Trump o será imposible volver con mis hijos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El discurso racista y la amenaza de deportaciones masivas tras la victoria de Trump está provocando miedo y desesperación en la comunidad migrante de ambos lados de la frontera de EEUU</p><p class="subtitle">Después de haber sido deportada a pesar de tener hijos nacidos en EEUU, Raquel volverá a intentar cruzar irregularmente "antes de que empiecen las deportaciones"</p><p class="subtitle">Madres separadas de sus familias, veteranos del Ejército estadounidense y jóvenes indocumentados temen que el nuevo Gobierno acabe con las pocas posibilidades que había de reunirse con sus familias</p></div><p class="article-text">
        Con casi 60 a&ntilde;os, Raquel ha pasado media vida luchando contra las leyes migratorias de Estados Unidos. Natural de Tijuana, cruz&oacute; por primera vez la frontera con 19 a&ntilde;os para buscar una mejor vida con su marido y sus dos hijos. Ya establecida en California, tuvo otros cuatro beb&eacute;s. La m&aacute;s peque&ntilde;a naci&oacute; con una grave enfermedad, y tras varias deportaciones, el Estado se la arrebat&oacute; para mantenerla en un centro bajo tutela. Ahora sobrevive en Tijuana vendiendo lo que encuentra en un mercadillo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Voy a cruzar la frontera. No tengo paz, quiero recuperar a mi hija antes de que llegue Trump&rdquo;. Su ni&ntilde;a no habla ni camina, tiene ataques epil&eacute;pticos y distrofia muscular. Usa pa&ntilde;ales y necesita cuidados todo el d&iacute;a. Tiene 25 a&ntilde;os, &ldquo;ya es una mujer&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Raquel padece de una hernia discal, &ldquo;de cargarla&rdquo;, pero sus dolores no la van a frenar en su intento de atravesar el desierto una vez m&aacute;s. &ldquo;En M&eacute;xico estoy sola, tengo que buscarme la vida para pagar la renta. He pasado muchos periodos de depresi&oacute;n porque no entiendo por qu&eacute; no me dejan volver con ella. No soy ninguna criminal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Enrique Morones, director y fundador de la organizaci&oacute;n pro derechos de los migrantes <a href="http://www.borderangels.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Border Angels</a>&nbsp;en San Diego, habla de un sentimiento que crece en las familias migrantes desde la victoria de Donald Trump. &ldquo;Nunca hemos recibido tantas llamadas en nuestra historia. Tras la noche de las elecciones, no ha parado de sonar el tel&eacute;fono y los colegas de otras organizaciones coinciden: es el miedo de la gente&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/07393c20-66f0-47fa-bac9-f747ebe8ca30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Morones explica que la amenaza de deportaciones masivas y el discurso racista del presidente electo est&aacute;n empujando a migrantes y familiares separados por la frontera a tomar acciones desesperadas. &ldquo;Nos preocupa mucho que se extienda el p&aacute;nico por el temor a que se endurezca la situaci&oacute;n y empiecen a tomar decisiones arriesgadas antes de que llegue el pr&oacute;ximo presidente. Esto es muy peligroso, porque hace que aumenten los fraudes por parte de personas que se aprovechan de los migrantes, como abogados, notarios y algunas organizaciones que cobran mucho dinero conociendo la situaci&oacute;n y vendiendo mentiras. Se aprovechan de la desesperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, Trump impulsar&aacute; alg&uacute;n tipo de reforma migratoria, &ldquo;por supuesto nada relacionado con la obtenci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a&rdquo;, pero duda de la promesa de deportar a entre dos y tres millones de migrantes con antecedentes, como defiende Trump.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad no son ni un mill&oacute;n los que est&aacute;n en esta situaci&oacute;n, por lo que no sabemos a qui&eacute;n quiere deportar realmente&rdquo;. Aunque Morones afirma que la campa&ntilde;a del republicano se centr&oacute; en atacar a la comunidad mexicana, el flujo de migrantes ha bajado un 45% durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, siendo las personas procedentes de Centroam&eacute;rica el grupo m&aacute;s importante que actualmente est&aacute; llegando a los Estados Unidos.
    </p><h3 class="article-text">Derechos que nunca llegan</h3><p class="article-text">
        La historia de Raquel dibuja la inhumanidad de un sistema migratorio que pocos comprenden y que, seg&uacute;n ella, no entiende el amor de las familias. Su calvario con las autoridades migratorias se inici&oacute; tras ser v&iacute;ctima de un intento de secuestro, y pese al paso de los a&ntilde;os y los sucesivos gobiernos, parece no encontrar soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Trabajaba en un restaurante de comida mexicana pero el salario no me alcanzaba para pagar la renta y los gastos de mi hija discapacitada y los otros cinco. Adem&aacute;s viv&iacute;amos en un barrio blanco y constantemente sufr&iacute;amos racismo. Nos llamaban <em>wetbacks</em> (espaldas mojadas). Quise trasladarme a Bakersfield, donde ten&iacute;a una buena oferta de trabajo, as&iacute; que cuando pude ahorrar lo suficiente fui a buscar un transporte privado que me ayudara con la mudanza. Un se&ntilde;or con una camioneta que se ofreci&oacute; para llevarme, me subi&oacute; al carro y entonces vi que se iba en direcci&oacute;n a M&eacute;xico. Me estaba secuestrando&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3e2ce4ef-ca7c-4d46-abf6-8945b7995f28_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Aunque Raquel pudo escapar de su captor lanz&aacute;ndose por la ventanilla del auto, se encontr&oacute; cerrada la puerta de entrada a los Estados Unidos cuando intent&oacute; regresar al pa&iacute;s donde llevaba viviendo y trabajando durante a&ntilde;os. Era una sin papeles, pese a que cuatro de sus hijos ten&iacute;an&nbsp;la ciudadan&iacute;a por nacimiento.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Toda golpeada intent&eacute; entrar otra vez por la garita, pero los agentes no me dejaron entrar. Por m&aacute;s que les implor&eacute; que me dejaran regresar, que ten&iacute;a ni&ntilde;os peque&ntilde;os que me estaban esperando y que acababan de sacarme a la fuerza del pa&iacute;s, no les import&oacute;. Me sacaron a la calle. Yo solo pod&iacute;a pensar en mi ni&ntilde;a enferma, que por suerte qued&oacute; al cuidado de mi hermana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel acudi&oacute; a la oficina de Derechos Humanos y al consulado estadounidense de Tijuana, pero no sirvi&oacute; de nada. Opt&oacute; por utilizar el pasaporte de su hermana para intentar cruzar la frontera. &ldquo;Cuando fue mi turno de pasar, me toc&oacute; una mujer en la aduana, y se dio cuenta de que yo no era la persona del pasaporte. 'T&uacute; no eres esta mujer', me dijo, y llorando le dije que no, que le suplicaba que me dejara pasar porque ten&iacute;a a mis hijos al otro lado. Pero me encerr&oacute; durante varias horas. Al final, la misma agente me forz&oacute; a firmar una salida voluntaria sin siquiera permitirme hablar con un abogado&rdquo;. En cuanto firm&oacute; la salida, la expulsaron inmediatamente a Tijuana.
    </p><p class="article-text">
        Raquel regres&oacute; ilegalmente a Fresno contratando los servicios de un <em>pollero</em> que la escondi&oacute; en el tanque de gasolina de un cami&oacute;n. &ldquo;Casi me ahogo, pero de cualquier forma deb&iacute;a llegar con mis hijos&rdquo;. Sin embargo, los agentes del ICE (migraci&oacute;n y control de aduanas, por sus siglas en ingl&eacute;s), la detuvieron en menos de un mes&nbsp;para volver a expulsarla a M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Tras la deportaci&oacute;n, no dud&oacute; en pagar de nuevo a los traficantes de personas para que le facilitaran el cruce por el desierto, aunque ya estaba en el radar de las autoridades migratorias, y no tard&oacute; en ser nuevamente deportada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;ltima vez, el Estado de California se llev&oacute; a mi hija discapacitada. La tienen en un centro y desde entonces estoy en Tijuana tratando de regresarme como sea a por ella. No entiendo por qu&eacute; no me permiten vivir con mi familia, nunca he cometido un crimen, solo he trabajado y me he preocupado de mis hijos&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Como ella, grupos de madres separadas por la frontera se han organizado en M&eacute;xico durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tratando de unir fuerzas para presionar a la sociedad y la clase pol&iacute;tica estadounidense. Sin embargo, esta nueva etapa parece que no aguarda nada bueno para ellas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3dea4942-db4f-4dd9-8cb4-ee75f87a3be9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis C&aacute;rdenas, veterano paracaidista del Ej&eacute;rcito de EEUU deportado en Tijuana, explica que Hilary Clinton prometi&oacute; en campa&ntilde;a que si ganaba iba a devolver a los veteranos deportados a Estados Unidos. &ldquo;Ahora no sabemos qu&eacute; va a pasar con nosotros, Trump tiene un discurso racista y no va a tratar a los veteranos como Clinton&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A sus 66 a&ntilde;os, C&aacute;rdenas no piensa volver a Estados Unidos y solo le queda resignarse. &ldquo;Ojal&aacute; nos dejaran volver a entrar legalmente por ser veteranos, pero a mi edad no quiero estar escondi&eacute;ndome de la ley. Solo quiero que reconozcan mis derechos y me otorguen las ayudas m&eacute;dicas que necesito. Aqu&iacute; ya han muerto varios veteranos deportados, y yo padezco secuelas por m&aacute;s de 200 saltos a m&aacute;s de 15.000 pies (4.000 metros de altura). La organizaci&oacute;n ACLU (American Civil Liberties Union), est&aacute; ayud&aacute;ndonos en lo que pueden, pero no pueden cambiar las leyes, y con Trump no sabemos lo que va a pasar, pero parece que se va a poner peor&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Un gobierno antimigrantes</h3><p class="article-text">
        Enrique Morones se muestra profundamente preocupado por la elecci&oacute;n de Trump como presidente. &ldquo;Hemos dedicado toda la vida a decirles a nuestros hijos que debemos tratar a las personas con respeto, cari&ntilde;o e igualdad, y Trump hace <em>bullying</em> contra nuestros hermanos latinos, migrantes y mujeres. Es una verg&uuml;enza. Esto le manda un mensaje claro a la gente: que es aceptable este tipo de actitud, y eso nos preocupa mucho a los defensores de derechos humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El activista afirma que desde el inicio de la campa&ntilde;a por la presidencia se han incrementado los cr&iacute;menes de odio, y desde la victoria de Trump la discriminaci&oacute;n ya es m&aacute;s abierta. &ldquo;Los comentarios racistas o sexistas ya se hacen en p&uacute;blico porque parece que existe la sensaci&oacute;n de legitimidad al tener un presidente que hace lo mismo y que dice que est&aacute; bien hacerlo. Adem&aacute;s, las autoridades sienten que tienen el poder de demorar o de maltratar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El mexicano-estadounidense aclara que los activistas van a estar unidos y no van a permitir deportaciones de personas &ldquo;cuyo &uacute;nico delito que cometieron fue nacer pobres&rdquo;. &ldquo;Est&aacute;n cruzando fronteras precisamente para dar de comer a su familia. Ese es un derecho humano universal, m&aacute;s all&aacute; de lo que diga el presidente del pa&iacute;s m&aacute;s poderoso del mundo&rdquo;. Frente al discurso de Trump, declara Morones, todos los pa&iacute;ses (incluyendo Espa&ntilde;a) deber&iacute;an defender la idea de que &ldquo;todas las religiones, razas y g&eacute;neros merecen respeto y dignidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel ya est&aacute; preparando un nuevo cruce clandestino, presionada por la entrada del nuevo Gobierno. &ldquo;Me cans&eacute; de sufrir, voy a cruzarme con un <em>pollero</em> antes de que entre Trump, si no, va a ser imposible volver con mis hijos. En todos estos a&ntilde;os solo he visto que las leyes van a peor, y muchos vamos a hacer lo necesario antes de que llegue Trump y empiece a deportar mexicanos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/victoria-trump-mexico-miedo-frontera_1_3727520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Nov 2016 19:26:19 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/478d1fb7-2c90-4bae-a81e-dcd4204ccd50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="833311" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/478d1fb7-2c90-4bae-a81e-dcd4204ccd50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="833311" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[“Voy a cruzar la frontera antes de que llegue Trump o será imposible volver con mis hijos"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/478d1fb7-2c90-4bae-a81e-dcd4204ccd50_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,México,Centroamérica,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia policial reprime la revuelta de los jornaleros indígenas del norte de México]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desata-violencia-jornaleros-indigenas-mexico_1_2681650.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d53947f8-22df-4533-a07e-f0e5798775d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Policía Estatal custodia la delegación de gobierno de Baja California en San Quintín. / Foto: J.P. Martínez."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Policías estatales de Baja California abrieron fuego contra campamentos de manifestantes, matando a tres de ellos e hiriendo a otros 70, según los trabajadores</p><p class="subtitle">Los jornaleros, la mayoría indígenas, encabezan unas revueltas desde marzo para exigir mejoras en sus pésimas condiciones labores</p><p class="subtitle">Un informe de la Red de Jornaleros Internos calcula que existen 433.000 menores que trabajan en el campo mexicano, pero algunos investigadores afirman que superan el millón</p></div><p class="article-text">
        La violencia ha estallado en el remoto Valle de San Quint&iacute;n, en el Estado norte&ntilde;o de Baja California (M&eacute;xico), escenario del nacimiento de uno de los movimientos obreros m&aacute;s importantes en la zona. Las fuerzas policiales irrumpieron en las casas de los trabajadores durante la noche del viernes al s&aacute;bado, golpeando a mujeres y ni&ntilde;os, seg&uacute;n los testimonios de los jornaleros,&nbsp;tratando de encontrar a los cinco vocales del movimiento independiente que desde marzo ha organizado en diversas huelgas a unos 30.000 jornaleros ind&iacute;genas explotados por las empresas agr&iacute;colas de la regi&oacute;n.&nbsp;El enorme contingente policial abri&oacute; fuego contra los campamentos de los manifestantes, dando como&nbsp;resultado tres personas muertas&nbsp;y al menos otras 70 con heridas de proyectiles de goma y golpes, seg&uacute;n los trabajadores.
    </p><p class="article-text">
        Los sucesos de este viernes son el &uacute;ltimo episodio de unas revueltas&nbsp;en las que algunos grupos de jornaleros&nbsp;iniciaron bloqueos en varios puntos de la &uacute;nica carretera que atraviesa los 1.700 kil&oacute;metros de la pen&iacute;nsula desde Tijuana, provocando la actuaci&oacute;n de los antidisturbios que cargaron contra ellos apoyados por carros blindados y munici&oacute;n real.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el Valle de San Quint&iacute;n trabajan aproximadamente 80.000 jornaleros en condiciones de semiesclavitud: de doce a catorce horas por unos 120 pesos (menos de 8 euros), sin protecci&oacute;n para los qu&iacute;micos ni cobertura sanitaria, malviviendo en campos vallados de barracones &ndash;algunos con horario de entrada y salida y vigilados por hombres armados&ndash; junto a los campos de cultivo o en polvorientos barrios de material reciclado levantados por ellos mismos, sin alcantarillado ni agua potable. El trabajo infantil y el acoso sexual a las mujeres son hechos cotidianos desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, denuncian los afectados.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d6e45cbd-f506-4695-b1f4-3ab53cb2ed23_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Las negociaciones entre jornaleros y patronal (representada en las mesas de trabajo por funcionarios del gobierno), han sido encabezadas por la &ldquo;Alianza de Organizaciones Nacional, Estatal y Municipal por la Justicia Social en el Valle de San Quint&iacute;n&rdquo;, un sindicato en la pr&aacute;ctica que ha surgido de este proletariado agr&iacute;cola en respuesta al rechazo a los &ldquo;sindicatos blancos&rdquo; oficiales (CROM, CROC y CTM), quienes han pactado unilateralmente las propuestas de la patronal, dejando a la nueva organizaci&oacute;n a la vanguardia de la defensa de los derechos de los trabajadores de todo el Estado: reclaman un salario m&iacute;nimo de 200 pesos al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque muchos jornaleros no pueden expresarse con soltura en espa&ntilde;ol (hablan alguna variante del mixteco, el zapoteco, el n&aacute;huatl o el triqui), narran con hartazgo, a modo de terapia de grupo, las violaciones, las condiciones extremas de trabajo, el maltrato de los mayordomos (supervisores de los campos de cultivo), y la indiferencia que han padecido por parte de las instituciones que deb&iacute;an velar por sus derechos durante d&eacute;cadas. &ldquo;Mi hija enferm&oacute; hace unos d&iacute;as y no tengo los 2.600 pesos (150 euros) para las medicinas y el doctor especialista. No fui a trabajar un d&iacute;a para cuidarla y por ello me descontaron 400 pesos&rdquo;, narra entre sollozos Margarita, una mam&aacute; triqui que ha laborado los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os en distintas empresas de San Quint&iacute;n y que, como el resto de sus compa&ntilde;eros, no ha visto que su vida prosperara lo m&aacute;s m&iacute;nimo.
    </p><p class="article-text">
        La&nbsp;organizaci&oacute;n que ha cohesionado a los miles de ind&iacute;genas de diferente origen bajo la misma lucha tambi&eacute;n ha logrado abrir relaciones con diversas organizaciones obreras de otros estados del pa&iacute;s, lo que puede facilitar que las acciones de huelga y protesta se extiendan a otros puntos de&nbsp;M&eacute;xico. Se ha iniciado tambi&eacute;n un boicot comercial en Estados Unidos con la iniciativa de organizaciones como el sindicato C&eacute;sar Ch&aacute;vez y el Frente Ind&iacute;gena de Organizaciones Binacionales (FIOB), asentados en California, que se han hermanado en la causa.
    </p><p class="article-text">
        La tarde del viernes, despu&eacute;s de una jornada de espera frente a la delegaci&oacute;n del gobierno en la localidad, un representante se dirigi&oacute; a la multitud para anunciar la falta de soluciones que el Estado se hab&iacute;a comprometido a presentar ese mismo d&iacute;a. &ldquo;Se les hace muy f&aacute;cil decir que sigamos esperando a que alcancen acuerdos con la patronal, pero llevamos dos meses de negociaciones y tenemos demasiada hambre&rdquo;, espet&oacute; uno de ellos. El funcionario tuvo que abandonar apresuradamente el lugar ante el enfado <em>in crecendo</em> que se palpaba en el ambiente y que culmin&oacute; cuando un grupo de personas bloque&oacute; con piedras y bloques de hormig&oacute;n la carretera.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/83562ccb-5d38-4d18-ad02-c17d1273dbb1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La historia de explotaci&oacute;n en el Valle de San Quint&iacute;n no es nueva en Baja California. Desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os ha sido denunciada en varias ocasiones tanto por investigadores como en medios de comunicaci&oacute;n. Casi toda la industria agr&iacute;cola del lugar est&aacute; en manos de doce familias, algunas relacionadas con importantes funcionarios p&uacute;blicos, que son se&ntilde;aladas por los trabajadores como las principales explotadoras. El exsecretario de Fomento Agropecuario, Antonio Rodr&iacute;guez, es due&ntilde;o de 'Los Pinos', el rancho m&aacute;s grande de San Quint&iacute;n y principal latifundio de la regi&oacute;n, del cual es accionista el expresidente Felipe Calder&oacute;n. El actual responsable de esta secretar&iacute;a, Manuel Valladolid, es propietario de la Agr&iacute;cola Valladolid y Aragon&eacute;s, y la familia del actual secretario de Finanzas del Estado tambi&eacute;n es due&ntilde;a de empresas instaladas en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 20.000 hect&aacute;reas de superficie de riego y tecnolog&iacute;a punta para aprovechar cada gota de agua en una zona de alta escasez, aqu&iacute; crece tomate, col, chile, calabac&iacute;n, pepino, mora y papa. Pr&aacute;cticamente para su entera exportaci&oacute;n, aunque el cultivo por excelencia de esta &eacute;poca del a&ntilde;o (y uno de los m&aacute;s rentables), es la fresa, comercializada por transnacionales como la norteamericana Driscoll's. Los ranchos cuentan con avanzados procesos productivos: semillas mejoradas con biotecnolog&iacute;a, instalaciones fito-sanitarias, fertilizantes irrigados con avionetas, invernaderos informatizados y empacadoras que garantizan la calidad y presentaci&oacute;n de sus productos para la comercializaci&oacute;n en grandes superficies de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, toda esta modernidad demanda mano de obra barata e intensiva para la cosecha, y para ello los contratistas practican el 'enganche', consistente en captar mediante enga&ntilde;os a familias enteras de jornaleros en los estados del sur como Oaxaca, Guerrero, Veracruz o Puebla, para asegurarse la fuerza de trabajo necesaria. Aunque las empresas declaran que no conocen casos de trabajo infantil en las plantas productivas de sus socios agr&iacute;colas mexicanos, visitan varias veces al a&ntilde;o las instalaciones y los trabajadores aseguran que es imposible que desconozcan los abusos y las condiciones en las que laboran.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/041d2cef-38be-4962-b2bc-0e30709b04e1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><h3 class="article-text">Trabajo infantil a las puertas de Estados Unidos</h3><p class="article-text">
        La primera causa de mortalidad infantil en el Valle de San Quint&iacute;n y el de Mexicali es la gastroenteritis, cuyos niveles tanto en menores como en adultos son similares a los de Guatemala o Hait&iacute;. Estudios respaldados por Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT), enumeraron una lista de los distintos tipos de da&ntilde;os en la salud que el trabajo agr&iacute;cola tiene en los menores, y que van desde lesiones f&iacute;sicas a infecciones y enfermedades cr&oacute;nicas. La Red de Jornaleros Internos afirma que al menos 40 ni&ntilde;os han muerto en los campos de cultivo en M&eacute;xico desde 2007.
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga Liliana Plumeda comenz&oacute; a investigar el fen&oacute;meno del trabajo infantil en los a&ntilde;os 90 financiada por UNICEF. Ha documentado numerosos casos tanto en San Quint&iacute;n como en el valle de Mexicali, la capital del Estado norte&ntilde;o. &ldquo;La explotaci&oacute;n infantil en el campo se intensific&oacute; con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLCAN), y la liberalizaci&oacute;n de la tierra de cultivo, que abri&oacute; la puerta al aumento de la producci&oacute;n para exportaci&oacute;n mediante empresas que buscan la competitividad bajando los salarios y empeorando las condiciones laborales de sus trabajadores&rdquo;, afirma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1df20cb4-b104-4686-8808-0fb72940f621_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Sus resultados revelaron que muchos de los menores trabajadores padec&iacute;an enfermedades en ri&ntilde;ones e h&iacute;gado, los &oacute;rganos encargados de desintoxicar el organismo. &ldquo;La poblaci&oacute;n campesina est&aacute; constantemente expuesta a los t&oacute;xicos, ya que viven junto a los campos de cultivo que son fumigados con avionetas, adem&aacute;s utilizan agua contaminada de agroqu&iacute;micos para limpiar la casa, los cubiertos y los alimentos, as&iacute; como para el aseo personal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mano de obra infantil es d&oacute;cil, no organizada y m&aacute;s barata, por lo que se convierte en una dura competencia para el trabajador adulto. Se crea un c&iacute;rculo vicioso: aumenta el desempleo adulto y se disminuyen los salarios, lo que obliga a que los padres de familia contin&uacute;en enviando a sus hijos a trabajar para compensar la falta de presupuesto familiar. Esta situaci&oacute;n, adem&aacute;s, es agravada por la creciente p&eacute;rdida de derechos laborales y cobertura en la seguridad social, y los menores cargan con la responsabilidad de sostener a sus padres enfermos, ancianos o desempleados. &ldquo;Hay una falsa creencia de que el trabajo infantil es una cuesti&oacute;n cultural que los ind&iacute;genas traen de sus lugares de origen, pero solo hay que hablar con los mismos jornaleros para saber que los ni&ntilde;os trabajan por hambre&rdquo;, dice la especialista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/84cbaccc-21a7-49cb-9451-d27d20871fb5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/desata-violencia-jornaleros-indigenas-mexico_1_2681650.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 10 May 2015 17:09:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d53947f8-22df-4533-a07e-f0e5798775d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="501803" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d53947f8-22df-4533-a07e-f0e5798775d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="501803" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[La violencia policial reprime la revuelta de los jornaleros indígenas del norte de México]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d53947f8-22df-4533-a07e-f0e5798775d4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Jornaleros,México,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué corrige (y qué no) la nueva reforma migratoria de EEUU]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/olvidados-nueva-reforma-migratoria-eeuu_1_4502180.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c29cdc5-c970-422d-a17f-d4ed8ecc16cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué corrige (y qué no) la nueva reforma migratoria de EEUU"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Organizaciones de derechos humanos han manifestado su preocupación por los derechos de los "seis millones de inmigrantes no beneficiados" por las nuevas medidas anunciadas por Obama</p><p class="subtitle">Hacemos un repaso sobre las situaciones que corrige la nueva reforma migratoria y las que no</p><p class="subtitle">Entre cuatro y cinco millones de personas que viven en situación irregular en EEUU podrán vivir sin temor a ser deportados gracias a este decreto</p></div><p class="article-text">
        La noche de este jueves, &Aacute;lex Castillo sinti&oacute; un miedo muy parecido al que tuvo el 11 de septiembre de 2011. Barack Obama anunciaba su esperada acci&oacute;n ejecutiva en materia migratoria a trav&eacute;s del televisor del B&uacute;nker, un refugio en el que conviven un grupo de seis exmilitares estadounidenses deportados en Tijuana. &ldquo;Aquel d&iacute;a supe que ir&iacute;a a la guerra de Afganist&aacute;n para participar en la operaci&oacute;n Libertad Duradera. Hoy s&eacute; que no tengo posibilidades de regresar a mi pa&iacute;s&rdquo;. La decepci&oacute;n se aprecia en su rostro. Comparte indignaci&oacute;n con una mujer separada por una frontera de sus hijos no puede reprimir sus l&aacute;grimas al escuchar los requisitos de la nueva reforma. El presidente se ha olvidado de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Entre cuatro y cinco millones de personas sin papeles en Estados Unidos (de los m&aacute;s de 11 que residen irregularmente en el pa&iacute;s), podr&aacute;n vivir sin temor a ser deportados gracias a este decreto presidencial, al menos de manera temporal. Pese a que la noticia ha sido difundida con una buena dosis de optimismo y j&uacute;bilo por los medios de comunicaci&oacute;n internacionales, son varias las organizaciones de derechos humanos que han llamado a la calma. La respetada ACLU (American Civil Liberties Union) emiti&oacute; un comunicado en el que manifest&oacute; que las medidas no son una soluci&oacute;n completa a los problemas que afectan al sistema. &ldquo;Estamos muy preocupados por los derechos de los seis millones de inmigrantes no beneficiados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Obama no est&aacute; ofreciendo ciudadan&iacute;a ni permiso de residencia. Solo salvar&aacute; de la deportaci&oacute;n a quienes puedan demostrar que han permanecido en Estados Unidos durante cinco a&ntilde;os de manera ininterrumpida, tengan hijos ciudadanos o residentes legales, carezcan de antecedentes penales y se comprometan a poner al d&iacute;a el pago de impuestos. Quien re&uacute;na todas estas condiciones en conjunto, podr&aacute; &ldquo;salir de las sombras y hacer todo conforme a la ley&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, quedan excluidas todas las personas que hayan sido expulsadas (ya que tienen un delito migratorio en su expediente), o que est&eacute;n fuera del pa&iacute;s en estos momentos. Este es el caso de Mariela, migrante guatemalteca madre de dos ni&ntilde;os ciudadanos estadounidenses que, al llevar un a&ntilde;o en Tijuana tratando de obtener un permiso para poder regresar, no cumple las exigencias del plan. Tampoco podr&aacute; acogerse a la nueva medida Emma, que fue extraditada por una falta migratoria menor pese a que su hijo logr&oacute; naturalizarse tras contraer matrimonio con una ciudadana estadounidense. Son las situaciones que pretende corregir la nueva reforma migratoria de Obama a partir de ahora.
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch ha documentado c&oacute;mo un n&uacute;mero significativo de padres de ni&ntilde;os ciudadanos estadounidenses -unos 100.000 en los a&ntilde;os 2011 y 2012- son expulsados y criminalizados por las autoridades migratorias. Muchos de ellos podr&iacute;an haber calificado para la &ldquo;deportaci&oacute;n diferida&rdquo; (detener el proceso hasta que se emita una resoluci&oacute;n definitiva, teniendo en cuenta el v&iacute;nculo familiar), cuando estaban todav&iacute;a en los EEUU, como Mariela y Emma. Sin embargo, el plan anunciado por Obama no solucionar&aacute; este tipo de casos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la Casa Blanca defiende que m&aacute;s de cuatro millones de personas podr&aacute;n permanecer legalmente de forma temporal, las voces esc&eacute;pticas temen que la limitada y estricta lista de requerimientos reduzca considerablemente el n&uacute;mero de beneficiados. El requisito de tener hijos nacidos o ciudadanos excluye, de manera indirecta, a quienes no tengan descendencia, independientemente del tiempo que lleven residiendo en el pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En su anuncio, Obama tampoco ha concretado qu&eacute; suceder&aacute; con los trabajadores del campo, pilar de la econom&iacute;a agr&iacute;cola en estados como California, o si se abrir&aacute;n alternativas de regreso para algunas de las aproximadamente dos millones de personas que han sido deportadas en los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8803e68-5d00-4b15-82fd-c7693cc9be89_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Los verdaderos agraciados ser&aacute;n los <em>dreamers</em><strong>,</strong> j&oacute;venes sin documentaci&oacute;n que han crecido en Estados Unidos como ciudadanos de segunda y que luchan por continuar estudiando con papeles en regla, a quienes se extender&aacute; hasta los tres a&ntilde;os el permiso del programa de Acci&oacute;n Diferida (DACA), que otorga una estancia temporal renovable. Sin embargo, no se podr&aacute; regularizar la situaci&oacute;n de sus progenitores, a pesar de ser una de sus principales demandas.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, parece que el gobierno norteamericano s&iacute; atender&aacute; las peticiones del sector empresarial de Silicon Valley -y del propio Mark Zuckerberg- y facilitar&aacute; la permanencia en el pa&iacute;s de los graduados de alta cualificaci&oacute;n, licenciados y empresarios, para que as&iacute; contribuyan al desarrollo de la econom&iacute;a. &ldquo;&iquest;Somos una naci&oacute;n que educa a los mejores y m&aacute;s brillantes en nuestras universidades solo para enviarlos a casa para crear empresas en los pa&iacute;ses que compiten contra nosotros? &iquest;O somos una naci&oacute;n que fomenta que se queden para crear trabajos, empresas e industrias aqu&iacute; en Estados Unidos?&rdquo;, dijo Obama.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Ning&uacute;n hombre atr&aacute;s&rdquo;</h3><p class="article-text">
        H&eacute;ctor Barajas, exparacaidista deportado, comparte la decepci&oacute;n con una <em>dreamer mom</em> que no puede reprimir sus l&aacute;grimas al escuchar que Obama no contempla ninguna soluci&oacute;n para ellos. &ldquo;En los &uacute;ltimos seis a&ntilde;os, las deportaciones de delincuentes han aumentado hasta un 80%&rdquo;, ha afirmado el presidente. En 2013, m&aacute;s de 95.000 personas fueron expulsadas por una falta menor (&ldquo;<em>misdemeanors</em>&rdquo;), como es el caso de muchas de las madres separadas de sus familias. En estados como Arizona, el simple hecho de tropezar con un control policial rutinario sin estar en posesi&oacute;n de documentaci&oacute;n legal supone un delito migratorio que conlleva el ingreso inmediato en prisi&oacute;n y la posterior expulsi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/475f05ec-c3d9-4b6a-ba03-a310817d5b8f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Barajas sirvi&oacute; en el Ej&eacute;rcito desde 1995 hasta 2001 y, tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, fue deportado a M&eacute;xico. &ldquo;Cuando me enrol&eacute; en el Ej&eacute;rcito me prometieron que me dar&iacute;an ciudadan&iacute;a. Se basan en eso, en prometer papeles a los que no tienen&rdquo;. A Castillo, que lleg&oacute; a Estados Unidos cuando ten&iacute;a dos a&ntilde;os, tambi&eacute;n le aseguraron que podr&iacute;a regularizar sus documentos y recibir beneficios si se alistaba: &ldquo;Me prometieron una beca de 30.000 d&oacute;lares para la universidad pero nunca la vi. Te prometen muchas cosas solo para convencerte&rdquo;. La oficina de reclutamiento del Ej&eacute;rcito suele buscar nuevos integrantes en los barrios latinos y con poblaci&oacute;n migrante, tratando de llamar la atenci&oacute;n de los j&oacute;venes sin documentos.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los veteranos de guerra sufren s&iacute;ndrome de estr&eacute;s postraum&aacute;tico cuando vuelven a la vida civil. Los problemas de inadaptaci&oacute;n en ocasiones terminan por empujarlos a cometer delitos que derivan en deportaci&oacute;n, por lo que dejan de recibir la atenci&oacute;n m&eacute;dica necesaria. La &uacute;ltima decisi&oacute;n de Obama cierra la puerta a cualquier opci&oacute;n de regresar al pa&iacute;s por el que lucharon.
    </p><h3 class="article-text">Aumento de &ldquo;seguridad&rdquo; de la frontera</h3><p class="article-text">
        Barack Obama incluye en su decreto presidencial el aumento de la seguridad en la frontera sur, una condici&oacute;n que ya formaba parte del proyecto de reforma migratoria impulsada por un grupo de 68 congresistas dem&oacute;cratas, republicanos e independientes que finalmente fue bloqueado en la C&aacute;mara de Representantes (de mayor&iacute;a conservadora) en 2013. Esta medida dar&aacute; prioridad a la expulsi&oacute;n de personas con delitos graves al mismo tiempo que agilizar&aacute; el retorno de aquellos que sean interceptados tratando de llegar al pa&iacute;s de forma ilegal. &ldquo;Si es un delincuente, ser&aacute; deportado. Si tiene pensado entrar a Estados Unidos de manera ilegal, acaban de aumentar las posibilidades de que lo capturen y env&iacute;en de regreso&rdquo;, puntualiz&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/6b73e399-3ee0-4a4c-adb3-d89d492eb8ac_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        El presidente estadounidense afirm&oacute; que se reforzar&aacute; a las fuerzas del orden p&uacute;blico con la intenci&oacute;n de que puedan detener los cruces, lo que para ACLU &ldquo;se traducir&aacute; en m&aacute;s militarizaci&oacute;n en las comunidades fronterizas del Suroeste, sin aumentar las medidas de rendici&oacute;n de cuentas para la Aduana y Protecci&oacute;n Fronteriza, la fuerza policial m&aacute;s grande y m&aacute;s peligrosa de la naci&oacute;n&rdquo;. Border Angels, organizaci&oacute;n humanitaria de San Diego (California), tampoco se ha mostrado de acuerdo con el incremento de la vigilancia y las medidas de seguridad en la frontera. &ldquo;M&aacute;s valla y m&aacute;s 'migra' solo se traducir&aacute; en m&aacute;s muertes y m&aacute;s negocio para las mafias&rdquo;, asegur&oacute; su fundador, Enrique Morones.
    </p><p class="article-text">
        Esta medida, insuficiente para algunos y motivo de euforia para otros, carece de rango de ley, por lo que convertir&aacute; el debate migratorio en el eje de la pr&oacute;xima campa&ntilde;a a la presidencia y en la bandera pol&iacute;tica de Hillary Clinton frente al Partido Republicano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez, Celia Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/olvidados-nueva-reforma-migratoria-eeuu_1_4502180.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Nov 2014 19:45:08 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5c29cdc5-c970-422d-a17f-d4ed8ecc16cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="738442" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5c29cdc5-c970-422d-a17f-d4ed8ecc16cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="738442" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Qué corrige (y qué no) la nueva reforma migratoria de EEUU]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5c29cdc5-c970-422d-a17f-d4ed8ecc16cb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Estados Unidos,Inmigración,México,Barack Obama]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Expulsadas de EEUU y separadas de sus hijos por una frontera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dreamers-moms-separadas-frontera_1_4533861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b94adc2-362c-4374-93d5-fbabcfb9adb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Expulsadas de EEUU y separadas de sus hijos por una frontera"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Durante el gobierno de Barack Obama han sido deportadas unas dos millones de personas, muchas de ellas por delitos o faltas menores como conducir sin licencia o trabajar sin visado</p><p class="subtitle">La pérdida del respaldo latino con el que contaba Obama ha sido una de las principales razones que explican el triunfo del Partido Republicano en las últimas elecciones legislativas</p><p class="subtitle">Miles de mujeres se han quedado aisladas en México tras ser expulsadas, dejando a sus hijos al otro lado de la frontera</p></div><p class="article-text">
        Yolanda pas&oacute; las &uacute;ltimas horas del 2010 desnuda en la garita fronteriza de la ciudad mexicana de Tecate, despu&eacute;s de un encontronazo con agentes de aduanas que terminaron rompiendo su visa de turista cuando se dispon&iacute;a a pasar con normalidad el puesto de control. &ldquo;Me tocaron en todos los lugares en los que cre&iacute;an que podr&iacute;a llevar algo escondido, me trataron como si fuera una narcotraficante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una oficial le apret&oacute; las esposas con sa&ntilde;a y en el camino al autob&uacute;s de traslado a Tijuana le disloc&oacute; un hombro. Tras dos d&iacute;as recluida en una hedionda celda llena de mujeres de diversas nacionalidades, le dieron un papel de deportaci&oacute;n y una expulsi&oacute;n instant&aacute;nea a M&eacute;xico, de donde hab&iacute;a salido 17 a&ntilde;os atr&aacute;s. Desde entonces, no ha vuelto a ver a su hija, que se qued&oacute; en San Diego esperando que alguna de las dos regularizara su situaci&oacute;n legal.
    </p><p class="article-text">
        Elizabeth, migrante guatemalteca, y sus dos hijos tambi&eacute;n est&aacute;n atrapados en Tijuana desde hace dos meses. Esta madre soltera espera a obtener un visado que le permita cruzar la frontera con sus peque&ntilde;os, nacidos durante los siete a&ntilde;os que vivi&oacute; indocumentada en Estados Unidos. Mientras, viven en un refugio junto a unos cuarenta hombres deportados y a otra mam&aacute; y sus tres reto&ntilde;os. &ldquo;Despu&eacute;s de tener a mis ni&ntilde;os sal&iacute; para ver a mi madre por &uacute;ltima vez, que estaba muriendo de c&aacute;ncer en Guatemala. Ahora no puedo regresar aunque ellos tengan la ciudadan&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como ellas, miles de mujeres est&aacute;n siendo separadas de sus familias v&iacute;ctimas de las pol&iacute;ticas migratorias, dejando a sus hijos en Estados Unidos. En M&eacute;xico inician un proceso burocr&aacute;tico largo, costoso y casi siempre infruct&iacute;fero para conseguir un visado. La batalla legal es demasiado dif&iacute;cil incluso para los progenitores de ciudadanos norteamericanos, por lo que Elizabeth busca la forma de enviar a los menores a Los &Aacute;ngeles para contratar a un pollero que la cruce por el desierto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/7fc9f8f9-d82b-4438-bada-5ee0f4b879b6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        La separaci&oacute;n forzosa de familias causa un profundo impacto en los menores, que deben salir adelante viviendo solos o con otros parientes. Las madres, por su parte, se enfrentan al aislamiento, depresi&oacute;n y ansiedad constantes de no estar criando a sus hijos y no tener la capacidad econ&oacute;mica para mantenerlos adecuadamente, a lo que se suma una absoluta falta de apoyo institucional. En torno a 35 de estas mam&aacute;s en situaci&oacute;n de abandono formaron el grupo Dreamers Mom&rsquo;s USA-Tijuana, que les sirve para compartir sentimientos y coordinar acciones de asesoramiento y protesta.
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos vive toda una generaci&oacute;n de j&oacute;venes en situaci&oacute;n de exclusi&oacute;n y desigualdad social porque, al nacer al sur de la frontera, carecen de documentaci&oacute;n legal.  Son los hijos de migrantes latinoamericanos que llegaron al pa&iacute;s de la mano de sus padres siendo muy peque&ntilde;os. Pocos conservan recuerdos de su pasado en M&eacute;xico o Centroam&eacute;rica. Conocidos como Dreamers, han vivido toda su vida como estadounidenses y llevan a&ntilde;os exigiendo el reconocimiento de su ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los So&ntilde;adores lograron la creaci&oacute;n del programa DACA (Acci&oacute;n Diferida para los Llegados en la Infancia, por sus siglas en ingl&eacute;s), que les permite trabajar mientras est&aacute;n estudiando e iniciar durante este periodo el proceso de obtenci&oacute;n de visado. Sin embargo, este marco jur&iacute;dico se queda corto por la complejidad de cada caso concreto. Las Dreamers Mom&rsquo;s luchan por su incorporaci&oacute;n a este programa, de forma que no puedan ser deportadas mientras sus hijos sean estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        Con unas dos millones de deportaciones efectuadas durante su gobierno y dos legislaturas desperdiciadas para lograr la aprobaci&oacute;n de la Reforma Migratoria prometida, Barack Obama ha perdido el respaldo del voto latino. Esta ha sido la principal raz&oacute;n del <a href="http://www.guerraeterna.com/obama-se-queda-solo-pero-con-el-arma-nuclear-del-veto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">triunfo del Partido Republicano</a> en las recientes <a href="http://www.guerraeterna.com/gerrymandering-cuando-el-resultado-esta-decidido-antes-de-que-nadie-vote/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecciones</a>, en las que han logrado hacerse con la hegemon&iacute;a en el Senado y ampliar su representaci&oacute;n en la C&aacute;mara de Representantes. Pese al varapalo electoral, las Dreamers Mom&rsquo;s no pierden la esperanza y conf&iacute;an en que de una u otra forma la sociedad estadounidense superar&aacute; los prejuicios raciales y la posici&oacute;n inmovilista de la derecha. El mismo Obama ha vuelto a prometer que realizar&aacute; &ldquo;acciones legislativas concretas&rdquo; sobre migraci&oacute;n antes de que acabe el a&ntilde;o.
    </p><h3 class="article-text">Compa&ntilde;eras en la lucha, madres en el sentimiento</h3><p class="article-text">
        Las Dreamers Mom&acute;s comparten el miedo y el desconocimiento por el bienestar presente y futuro de sus hijos, el temor ante los peligros a los que se enfrentar&aacute;n para volver a reunirse con ellos y la desesperaci&oacute;n por el tiempo que tendr&aacute;n que esperar hasta lograrlo. Muchas de ellas tambi&eacute;n tienen en com&uacute;n un pasado de abusos y violencia intrafamiliar, aunque ni en M&eacute;xico ni en Estados Unidos han merecido una consideraci&oacute;n especial por ello. Son los casos de Yolanda y Elizabeth, que hace algunos a&ntilde;os,  mientras viv&iacute;an en Estados Unidos, interpusieron demandas por agresi&oacute;n contra su ex parejas pero que, hasta el momento, no les ha servido para que la Corte permita su reingreso en el pa&iacute;s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/2a1a14b7-606b-4815-9d36-9845613c43b7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Trabaj&eacute; con visa de turista y lo calificaron como fraude. Me castigaron como si hubiera llevado drogas o matado a alguien. Mi &uacute;nico delito fue trabajar y sacar a dos ni&ntilde;os adelante yo sola&rdquo;, afirma Yolanda, coordinadora de las Dreamers Mom&rsquo;s USA-Tijuana desde mayo de 2013 y que contin&uacute;a luchando por su caso con los escasos recursos que tiene. Pero la espera se hace demasiado larga cuando ve que sus hijos est&aacute;n creciendo sin ella. &ldquo;Yo voy a regresar con ellos, tengo que hacerlo. Mucha gente me dice que me quede, que ya son grandes, pero no me importa. Son lo &uacute;nico que tengo y no me voy a quedar aqu&iacute;. Tarde o temprano, si no es de una manera ser&aacute; de otra, pero voy a regresar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las leyes y trabas burocr&aacute;ticas son, si cabe, m&aacute;s duras en M&eacute;xico, especialmente para los migrantes de origen centroamericano. Despu&eacute;s de regresar a Guatemala para enterrar a su madre, Elizabeth tard&oacute; tres meses en atravesar M&eacute;xico junto a sus peque&ntilde;os de 4 y 6 a&ntilde;os subidos en &ldquo;la Bestia&rdquo;. Durante el trayecto, fueron asaltados por un grupo armado del c&aacute;rtel de los Zetas que le robaron los documentos y lo poco que tra&iacute;an consigo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d4436316-e8c0-4510-aab3-ea34042ef219_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Ya en Tijuana, se encuentra estancada en un laberinto jur&iacute;dico entre tres pa&iacute;ses: tras perder sus identificaciones durante el viaje, no tiene forma de demostrar que los ni&ntilde;os son suyos y tampoco tiene pasaporte guatemalteco ni visado de turista en M&eacute;xico. Ahora, el principal objetivo de esta madre soltera es recuperar la documentaci&oacute;n estadounidense de sus hijos a trav&eacute;s del consulado de la ciudad, pero tiene miedo de que el gobierno se quede con la custodia y que ella sea deportada.
    </p><h3 class="article-text">Obligada a casarse con su pollero</h3><p class="article-text">
        Gladis dej&oacute; a sus tres hijos en Guatemala y atraves&oacute; M&eacute;xico con la esperanza de iniciar una vida mejor para ella y su familia en California. Una vez en Tijuana, fue secuestrada durante meses por su pollero, con quien termin&oacute; cas&aacute;ndose en contra de su voluntad. Fruto del matrimonio forzado qued&oacute; embarazada de dos ni&ntilde;as (que nacieron en Estados Unidos por exigencia del padre), y de otros dos ni&ntilde;os. Un largo historial de malos tratos hacia ella y los menores culmin&oacute; con el secuestro de las dos peque&ntilde;as, a quienes lleva buscando doce a&ntilde;os sin ayuda de las autoridades mexicanas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque denunci&oacute; el secuestro y desaparici&oacute;n en numerosas ocasiones ante el DIF (Desarrollo Integral de la Familia, servicios sociales en M&eacute;xico), procuradur&iacute;as y juzgados, todas y cada una de sus llamadas de auxilio fueron rechazadas. &ldquo;El Delegado de inmigraci&oacute;n me dijo que me callara, que los extranjeros solo &iacute;bamos a molestar&rdquo;.  Ahora, su &uacute;nica opci&oacute;n es armarse de paciencia hasta conseguir un visado que le permita entrar a Estados Unidos, donde cree que se encuentran.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d8528b17-0fc9-40d3-a617-1dd0bc849576_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt=""
                >

            
            </picture>

            
            
            
                </figure><p class="article-text">
        Tijuana no dispone de suficientes albergues para atender las demandas de la enorme poblaci&oacute;n migrante, los Servicios Sociales no cuentan con verdaderos programas de actuaci&oacute;n y a&uacute;n existen menos recursos para mujeres y menores. La falta de planificaci&oacute;n del gobierno mexicano para la recepci&oacute;n de las decenas de personas que son diariamente deportadas es claramente visible en la frontera. &ldquo;Cuando me sacaron no hab&iacute;a nadie fuera que me dijera d&oacute;nde pod&iacute;a acudir o qu&eacute; pod&iacute;a hacer. Llam&eacute; a una amiga que viv&iacute;a en Tijuana. Gracias a ella no me qued&eacute; en la calle&rdquo;, explica Yolanda sobre su reingreso a M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Estas historias ilustran c&oacute;mo las mujeres migrantes, que escapan de la pobreza y la violencia de sus pa&iacute;ses, se enfrentan a los peligros de una tierra desconocida, donde son acosadas por autoridades y grupos criminales y sufren la vulneraci&oacute;n de sus derechos m&aacute;s elementales por carecer de cualquier forma de protecci&oacute;n gubernamental.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Pedro Martínez, Celia Zaragoza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dreamers-moms-separadas-frontera_1_4533861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2014 20:35:31 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/0b94adc2-362c-4374-93d5-fbabcfb9adb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="791297" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/0b94adc2-362c-4374-93d5-fbabcfb9adb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="791297" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Expulsadas de EEUU y separadas de sus hijos por una frontera]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/0b94adc2-362c-4374-93d5-fbabcfb9adb8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Estados Unidos,Barack Obama,Fronteras,Madres]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
