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    <title><![CDATA[elDiario.es - Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/samuel_martin-sosa_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cuando mejorar lo que había no basta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejorar-habia-no-basta_129_8164780.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d65643fe-e458-4742-b33f-f8345e510749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando mejorar lo que había no basta"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paquete de medidas anunciadas por Bruselas para reformar la legislación energética y climática (el más importante en la historia de la UE) no nos permitirá evitar las peores consecuencias del cambio climático</p></div><p class="article-text">
        A menudo se marca la aparici&oacute;n del documental &ldquo;Una verdad inc&oacute;moda&rdquo; como un punto de inflexi&oacute;n en la concienciaci&oacute;n social sobre el cambio clim&aacute;tico; sin embargo hoy d&iacute;a ya no podemos mirar al problema como lo hac&iacute;amos entonces. Ni siquiera como lo hac&iacute;amos hace una d&eacute;cada. Seg&uacute;n la <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/tierra-dobla-diez-anos-calor-absorbe-sol-causa-cambio-climatico_1_8157277.html?utm_source=adelanto&amp;utm_medium=email&amp;utm_content=Usuario&amp;utm_campaign=22/07/2021-adelanto&amp;goal=0_10e11ebad6-e7c0d1f6f3-56810205&amp;mc_cid=e7c0d1f6f3&amp;mc_eid=0126cfdfd5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NASA revel&oacute; hace apenas un mes</a>, la magnitud del problema se ha acelerado por encima de lo esperado: la cantidad de calor que atrapa la Tierra procedente del Sol se ha duplicado en apenas 15 a&ntilde;os, desde 2005.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con las cat&aacute;strofes meteorol&oacute;gicas en Europa o Norteam&eacute;rica, estos d&iacute;as se tiene m&aacute;s claro que nunca algo que en el Sur Global saben desde hace mucho: el cambio clim&aacute;tico no va (s&oacute;lo) de osos polares sino de vidas humanas. Decenas de muertos y desaparecidos bajo las aguas o entre las llamas lo atestiguan. Un<a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2021-07-07/climate-change-linked-to-5-million-deaths-a-year-new-study-shows" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estudio reciente</a> indica que el 10% de las muertes globales se deben hoy a episodios de temperaturas extremas que en Europa golpean especialmente a nuestro pa&iacute;s. Con este tel&oacute;n de fondo, las medidas anunciadas por Bruselas a mediados de este mes se interpretan como claramente insuficientes.
    </p><p class="article-text">
        La Organizaci&oacute;n Meteorol&oacute;gica Mundial<a href="https://public.wmo.int/en/media/press-release/wmo-confirms-2019-second-hottest-year-record#:~:text=The%20year%202019%20was%20the,were%20the%20highest%20on%20record." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> afirma </a>que desde el a&ntilde;o de la firma del Acuerdo de Par&iacute;s hemos vivido el quinquenio (2015-2019) m&aacute;s c&aacute;lido desde que existen registros. La nueva normalidad no es ya una foto fija, sino algo en continua redefinici&oacute;n, mutando a una velocidad que asusta a los cient&iacute;ficos. De ah&iacute; que las ambiciosas propuestas pol&iacute;ticas no sean por tanto necesariamente suficientes para el desaf&iacute;o que tenemos por delante.
    </p><h3 class="article-text"><strong>&iquest;Qu&eacute; ha anunciado Bruselas?</strong></h3><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea <a href="https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/ip_21_3541" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acaba de lanzar</a> el paquete legislativo m&aacute;s importante de toda la historia de la Uni&oacute;n en materia de clima y energ&iacute;a -el llamado paquete &ldquo;Fit for 55&rdquo;-. Y sin embargo, es insuficiente y no est&aacute; a la altura del reto, porque este se va haciendo cada vez m&aacute;s inasible. Estas medidas se han propuesto como consecuencia del nuevo objetivo clim&aacute;tico para 2030 que la Uni&oacute;n Europea (UE) <a href="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2020-12-11/la-ue-pacta-elevar-del-40-al-55-la-reduccion-de-emisiones-en-2030.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adopt&oacute; a finales de 2020</a> y que finalmente se ha consolidado en la <a href="https://euroefe.euractiv.es/section/energia-y-medio-ambiente/news/el-consejo-de-ue-adopta-la-ley-para-alcanzar-la-neutralidad-climatica-en-2050/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ley Clim&aacute;tica Europea</a> en junio pasado, comprometi&eacute;ndose a reducir la emisi&oacute;n de gases de efecto invernadero en al menos un 55% de forma neta -es decir, permitiendo contabilizar hasta cierto punto los sumideros, aunque de forma limitada-. Este nuevo objetivo le obliga a reformar toda la legislaci&oacute;n en materia de clima y energ&iacute;a adaptada a ese &ldquo;al menos 55%&rdquo;. Ese &ldquo;al menos&rdquo; no es inocuo y cost&oacute; mucha negociaci&oacute;n en su d&iacute;a. Quiere decir que el 55% es el nivel m&iacute;nimo de ambici&oacute;n de esta reforma legislativa, que podr&iacute;a y deber&iacute;a aspirar a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se necesita est&aacute; muy claro: seg&uacute;n la ciencia y seg&uacute;n el Acuerdo de Par&iacute;s, este paquete legislativo (como cualquier otra medida que se apruebe) tiene que estar en l&iacute;nea con el objetivo de 1,5&ordm;C. Superar este aumento de temperatura media a final de siglo en el planeta condenar&iacute;a a la muerte a una cantidad ingente de personas y supondr&iacute;a la destrucci&oacute;n de muchos ecosistemas. Para ello la UE debe comprometerse a reducir sus emisiones en al menos un 65% y as&iacute; contribuir de forma justa y acorde a sus responsabilidad en la generaci&oacute;n de este problema con repercusiones globales.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de aumentar algo la ambici&oacute;n respecto al 55%, las medidas anunciadas no llegan a ese nivel necesario, y se quedan en torno a un 57-59% de reducciones. Y eso contando el potencial de emisiones a capturar por sumideros como los bosques (emisiones netas), algo truculento y rechazable, pues la retirada de carbono de la atm&oacute;sfera por nuestros &aacute;rboles o humedales deber&iacute;a de ser algo adicional y no una compensaci&oacute;n por la falta de acci&oacute;n real en la reducci&oacute;n de emisiones. Si no contamos los sumideros, el nivel real de reducci&oacute;n de emisiones prometido es incluso inferior al 55%.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las distintas medidas legislativas&nbsp;</strong></h3><p class="article-text">
        Aunque hay m&aacute;s medidas legislativas planteadas (como un mecanismo para el ajuste de carbono en frontera, la revisi&oacute;n de la directiva sobre la fiscalidad de la energ&iacute;a, nuevos est&aacute;ndares de emisi&oacute;n para veh&iacute;culos,...) y otras que est&aacute;n por venir (como la directiva de edificios o un paquete sobre el gas), a continuaci&oacute;n se&ntilde;alamos algunos de los principales elementos que nos permiten hablar de una ambici&oacute;n insuficiente.
    </p><p class="article-text">
        Las renovables: La Comisi&oacute;n propone que el 40% de la energ&iacute;a final usada en 2030 sea de origen renovable, muy lejos del 50% necesario. Este objetivo tan poco ambicioso no se entiende, teniendo en cuenta que las tecnolog&iacute;as para la generaci&oacute;n de energ&iacute;a renovable est&aacute;n desarrolladas, disponibles y son viables. Adem&aacute;s, la Comisi&oacute;n falla a la hora de no reintroducir objetivos obligatorios por pa&iacute;ses, algo que podr&iacute;a retrasar la transici&oacute;n energ&eacute;tica en muchos de ellos que confiar&iacute;an en los esfuerzos de los pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados para el cumplimiento del objetivo comunitario.
    </p><p class="article-text">
        Eficiencia energ&eacute;tica:&nbsp;de forma positiva, la propuesta contempla aumentar el objetivo de eficiencia energ&eacute;tica a un 36% para el consumo de energ&iacute;a final y a un 39% para el consumo de energ&iacute;a primaria para 2030. Adem&aacute;s se establecen interesantes obligaciones de reducci&oacute;n de la demanda energ&eacute;tica para el sector p&uacute;blico. Sin embargo, aunque el objetivo ser&aacute; vinculante para UE, se queda lejos del 45% necesario y seguir&aacute; sin haber objetivos vinculantes a nivel estatal, lo que significa dejar pasar una oportunidad para implicar a los Estados miembro de forma mucho m&aacute;s efectiva en la aplicaci&oacute;n del principio &ldquo;eficiencia primero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los sumideros<em>:</em> La propuesta de nuevo reglamento del Uso del Suelo, Cambio del Uso del Suelo, y Silvicultura -que tiene como objetivo abordar los flujos de carbono en los bosques y los suelos de la UE-, plantea aumentar la capacidad de estos sumideros para que capturen m&aacute;s CO2 de la atm&oacute;sfera. Sin embargo, la propuesta se queda lejos del potencial de captura derivado de un plan ambicioso de conservaci&oacute;n de la biodiversidad. La protecci&oacute;n de la biodiversidad y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico pueden beneficiarse de forma sin&eacute;rgica, pero las emisiones &ldquo;ahorradas&rdquo; por los bosques nunca deben ser contabilizadas como parte del objetivo de reducci&oacute;n de la UE, sino que deben ser beneficios a mayores.
    </p><p class="article-text">
        Sectores difusos: El objetivo de reducci&oacute;n propuesto para los sectores no incluidos en el sistema de comercio de emisiones, es decir, la agricultura, el transporte por carretera, los edificios, o los residuos es del 40% para 2030. Supone un aumento frente al 30% vigente, y mantiene la responsabilidad de la acci&oacute;n en los Estados miembro, con objetivos de reducci&oacute;n obligatorios por pa&iacute;ses (un 37,7% para Espa&ntilde;a). Sin embargo el objetivo global se queda lejos del 50% necesario, y adem&aacute;s se introducen una serie de flexibilidades y lagunas que debilitan la fortaleza del objetivo.
    </p><p class="article-text">
        R&eacute;gimen de comercio de derechos de emisi&oacute;n (ETS, por sus siglas en ingl&eacute;s): El nuevo objetivo pretende reducir las emisiones de los sectores bajo este r&eacute;gimen (hasta ahora generaci&oacute;n el&eacute;ctrica, industria, y aviaci&oacute;n) en un 61% para 2030, lejos del 70% necesario. Una novedad positiva es que las emisiones del sector mar&iacute;timo, que estaban sin regular, se incluyen ahora en el sistema (incorporando hasta cierto punto tambi&eacute;n la navegaci&oacute;n internacional), pero las emisiones del transporte a&eacute;reo internacional seguir&aacute;n regidas por el ineficiente sistema CORSIA. Y algo que clama al cielo: la industria seguir&aacute; recibiendo permisos de emisi&oacute;n gratuitos, lo que resulta totalmente inaceptable cuando llevan ya m&aacute;s de 15 a&ntilde;os haci&eacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la Comisi&oacute;n plantea un nuevo sistema (ETS2) para los sectores residencial y de transporte por carretera a partir de 2026, con un objetivo de reducci&oacute;n del 43%. Los proveedores de carburantes para estos sectores tendr&iacute;an que comprar derechos de emisi&oacute;n, lo que repercutir&aacute; en los precios en los carburantes, con riesgos de impactar de forma significativa a aquellas familias m&aacute;s vulnerables que ya sufren p&eacute;rdida de poder adquisitivo, lo que puede derivar en graves tensiones sociales como la vivida con los chalecos amarillos en Francia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fondo Social Clim&aacute;tico:<em><strong> </strong></em>La Comisi&oacute;n plantea la creaci&oacute;n de un Fondo Social Clim&aacute;tico para paliar parcialmente los efectos, dotado con 72 mil millones de &euro; para el periodo 2025-2032, del que a Espa&ntilde;a le corresponder&iacute;a poco m&aacute;s del 10%. Para aplicar a estos fondos los Estados miembros tendr&iacute;an que presentar planes clim&aacute;ticos sociales, que tendr&iacute;an que co-financiar al 50%, donde debe detallar c&oacute;mo pretender beneficiar a hogares y usuarios de transporte en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, as&iacute; como a PYMES vulnerables con menos de diez empleados, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo no est&aacute; claro que este fondo social vaya a solucionar la magnitud del problema ni a asegurar que llega a quien lo necesita: una transici&oacute;n ecosocial justa requerir&aacute; de mucha mayor redistribuci&oacute;n de los costes, donde los grandes contaminadores se hagan cargo de lo que les toca seg&uacute;n el principio de &ldquo;quien contamina paga&rdquo;. Adem&aacute;s, ser&aacute; vital&nbsp; un apoyo decidido para las capas sociales m&aacute;s vulnerables, as&iacute; como una gobernanza m&aacute;s inclusiva y participativa a nivel local, regional, estatal y de la UE. El hecho de que grandes actores econ&oacute;micos sigan sacando beneficio de forma gratuita mientras que el consumidor final se hace cargo del aumento de la factura es simplemente inaceptable.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Necesitamos m&aacute;s: una oportunidad para el Parlamento Europeo y el Consejo</strong></h3><p class="article-text">
        Retrasar la acci&oacute;n clim&aacute;tica s&oacute;lo empeorar&aacute; la situaci&oacute;n para todo el mundo, pero especialmente para aquellas personas m&aacute;s vulnerables y para las que menos han contribuido a generar el problema. Quedarse cortos hoy no s&oacute;lo significa aumentar el costo de la acci&oacute;n ma&ntilde;ana de manera exponencial, sino quiz&aacute;s perder la &uacute;ltima ocasi&oacute;n para evitar terribles consecuencias en t&eacute;rminos de justicia intergeneracional. Por ello, la ciudadan&iacute;a europea debe tomar conciencia del momento hist&oacute;rico en que nos encontramos y presionar al Parlamento Europeo y a los diferentes Estados miembro para conseguir, en los pr&oacute;ximos meses, alinear este paquete legislativo con el objetivo de 1,5&ordm;C.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nina Tramullas, Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejorar-habia-no-basta_129_8164780.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Aug 2021 04:00:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando mejorar lo que había no basta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático,Energía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Negociaciones climáticas: la historia de una larga huida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/negociaciones-climaticas-historia-larga-huida_132_1183948.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/874a19bc-c101-45bc-afb7-1e9a9dd055ea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Negociaciones climáticas: la historia de una larga huida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el mandato científico en la mano, lo lógico que tendría que haber salido de la COP25 sería un acuerdo que incluyera al menos, como primeras medidas, el final de los subsidios a las empresas de combustibles fósiles por parte de los gobiernos</p><p class="subtitle">El bloqueo continuo por parte de grandes contaminadores como EEUU, Brasil, China o Arabia Saudí ha sido absolutamente desesperanzador</p></div><p class="article-text">
        Las cumbres del clima representan el ejercicio m&aacute;s sangrante de procrastinaci&oacute;n de la historia de la humanidad. El historial de negociaciones clim&aacute;ticas es un historial de fracasos y la COP25 de Madrid no ha sido una excepci&oacute;n. El mandato cient&iacute;fico que establece que, para contener a final de siglo el aumento de temperatura por debajo de 1,5&ordm;C, hay que dejar los combustibles f&oacute;siles sin extraer, ha sido nuevamente ignorado. Los pa&iacute;ses han evitado una vez m&aacute;s garantizar que las contribuciones a la reducci&oacute;n de emisiones est&eacute;n alineadas con lo que la ciencia marca como necesario.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid se ha constatado una contradicci&oacute;n fundamental que se arrastra desde el Acuerdo de Par&iacute;s: la imposibilidad de hacer una cosa y la contraria a un mismo tiempo. Los objetivos de temperatura de dicho acuerdo son lo &uacute;nico que se ajusta a la ciencia: hacer esfuerzos para contener la temperatura por debajo del grado y medio, como se establece en el texto, establece un umbral de seguridad que evita la muerte de miles de personas, especies y ecosistemas. Pero ese reto implica de forma directa dejar la mayor parte del carb&oacute;n, gas y petr&oacute;leo en el subsuelo para siempre. Y justo es en ese punto donde los pa&iacute;ses, especialmente los m&aacute;s contaminadores, empiezan en seguida a mirar para otro lado y a silbar con las manos en los bolsillos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; deb&iacute;amos esperar de la COP25?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el mandato cient&iacute;fico en la mano, lo l&oacute;gico que tendr&iacute;a que haber salido de la COP25 ser&iacute;a un acuerdo que incluyera al menos, como primeras medidas, el final de los subsidios a las empresas de combustibles f&oacute;siles por parte de los gobiernos (en torno a <a href="https://www.imf.org/en/Publications/WP/Issues/2019/05/02/Global-Fossil-Fuel-Subsidies-Remain-Large-An-Update-Based-on-Country-Level-Estimates-46509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5 </a><a href="https://www.imf.org/en/Publications/WP/Issues/2019/05/02/Global-Fossil-Fuel-Subsidies-Remain-Large-An-Update-Based-on-Country-Level-Estimates-46509" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">billones de d&oacute;lares anuales</a>, seg&uacute;n el FMI), una moratoria a la b&uacute;squeda de nuevas reservas, y un plan internacional integral y gradual de reducci&oacute;n de la extracci&oacute;n de las reservas ya conocidas y probadas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s se hubiera necesitado un programa de medidas no basadas en el mercado que revertieran todos los incentivos de los sectores generadores de emisiones de gases de efecto invernadero, tanto en el plano de la producci&oacute;n como en el del consumo, hacia otros sectores como la generaci&oacute;n de energ&iacute;a renovable descentralizada y basada en el autoconsumo, los proyectos agroecol&oacute;gicos, o los planes de transporte p&uacute;blico, por poner algunos ejemplos.
    </p><p class="article-text">
        Se hubiera necesitado tambi&eacute;n una transferencia masiva de dinero y tecnolog&iacute;a desde los pa&iacute;ses contaminadores hacia los pa&iacute;ses del Sur global, que permitieran el desarrollo de econom&iacute;as bajas en carbono, unos planes de adaptaci&oacute;n a la altura del reto, y una provisi&oacute;n suficiente e independiente para hacer frente a los efectos del cambio clim&aacute;tico que ya se est&aacute;n produciendo y a los que no es posible ya adaptarse (lo que en la jerga de NNUU se conoce como &ldquo;p&eacute;rdidas y da&ntilde;os&rdquo;). Adem&aacute;s se necesitaban salvaguardas para evitar que esta inyecci&oacute;n de dinero acabe siendo generadora de deuda, convirti&eacute;ndose en un trampa macabra: es una obligaci&oacute;n moral e hist&oacute;rica bas&aacute;ndose en la distribuci&oacute;n justa de la responsabilidad en la generaci&oacute;n del problema.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas medidas deb&iacute;an estar adem&aacute;s atravesadas por la estricta observaci&oacute;n de los derechos humanos, la justicia de g&eacute;nero, y el reconocimiento de que los pueblos originarios son los verdaderos guardianes de la vida en los espacios m&aacute;s biodiversos del planeta. Traer todas estas soluciones encima de la mesa implicaba poner en el centro la justicia clim&aacute;tica, que no es otra cosa que visibilizar la dimensi&oacute;n &eacute;tica y pol&iacute;tica del calentamiento global, evitando disociar el cambio clim&aacute;tico de la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha ocurrido, en cambio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto ha ocurrido. Las aportaciones econ&oacute;micas y los mecanismos para hacerlas efectivas no se han garantizado. Las partes del convenio han fracasado tambi&eacute;n a la hora de garantizar que las promesas de reducci&oacute;n est&eacute;n alineadas con la ciencia. Los pueblos originarios y sus soluciones no basadas en el mercado han vuelto a quedar relegados a una colorida foto que aportaba una diversidad solo aparente de cara a la galer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los pa&iacute;ses han dedicado interminables sesiones a debatir sobre si evitar o no la posibilidad de hacer trampas en los mercados de carbono y los mecanismos de desarrollo limpio para, al final, no llegar a ning&uacute;n acuerdo. En cualquier caso ignorando que los mecanismos basado en el mercado, no son la soluci&oacute;n. Aparte de generar dobles contabilidades, estos mecanismos retrasan las reducciones de emisiones necesarias, mercantilizan el clima, abren la puerta de la especulaci&oacute;n financiera sobre ecosistemas que juegan un papel fundamental en el mantenimiento de la vida, y sobre todo trasladan el foco de la responsabilidad a las comunidades del Sur que no han generado el problema, permitiendo a los sectores contaminantes (grandes transnacionales, empresas de combustibles f&oacute;siles, sector de la aviaci&oacute;n y del comercio mar&iacute;timo internacional,&hellip;) seguir contaminando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una perpetua contradicci&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las medidas basadas en el mercado son la &uacute;nica y estrecha ventana por la que el sistema econ&oacute;mico puede mirar al horizonte para autoconvencerse de que puede cumplir con los objetivos de temperatura del Acuerdo de Par&iacute;s sin inmolarse. Pero este pensamiento m&aacute;gico choca frontalmente con la realidad, que es tozuda. El cambio clim&aacute;tico y el resto de manifestaciones de la crisis ecol&oacute;gica, es decir, del hecho de estar chocando con los l&iacute;mites del planeta, son el resultado l&oacute;gico de un sistema econ&oacute;mico que se basa en la acumulaci&oacute;n y el crecimiento ilimitado.
    </p><p class="article-text">
        Las protestas de Chile que provocaron el traslado de la COP25, reprimidas duramente por el gobierno de Pi&ntilde;era con un saldo oficial de 23 muertos m&aacute;s y 200 ojos menos, no son una mera coyuntura. Las protestas en el pa&iacute;s andino contra el sistema de pensiones, un sistema de salud privatizado, el elevado endeudamiento juvenil, o el encarecimiento de servicios b&aacute;sicos como el transporte, son manifestaciones de la crisis de un sistema neoliberal que es el mismo que genera la crisis ecol&oacute;gica y clim&aacute;tica. El mismo sistema que ha esquilmado los recursos minerales a lo largo de d&eacute;cadas de extractivismo. El mismo sistema que expolia las reservas de agua para dar gusto a nuestras modas culinarias como el aguacate y que ha llevado al extremo de que en las regiones de los r&iacute;os y los lagos de Chile ahora hay &eacute;pocas del a&ntilde;o en que necesitan abastecer a la poblaci&oacute;n con camiones cisterna. Y el mismo sistema neoliberal que ha violentado sistem&aacute;ticamente a los pueblos originarios para dar cabida a los intereses de empresas transnacionales del norte global.
    </p><p class="article-text">
        El bloqueo continuo por parte de grandes contaminadores como EEUU, Brasil, China o Arabia Saud&iacute; ha sido absolutamente desesperanzador. Demuestra un proteccionismo de los intereses f&oacute;siles sin paliativos, algo que de alguna forma impregna al espacio de Naciones Unidas en general. Es sintom&aacute;tico que mientras que 300 delegados de la sociedad civil, con los pueblos ind&iacute;genas a la cabeza, fueron expulsados el mi&eacute;rcoles de la COP cuando protestaban por el lento avance de las negociaciones, las empresas contaminadoras sean siempre bienvenidas, no se les expulse y se les permita una labor de lavado verde intolerable. Es como si a las empresas tabacaleras se les permitieran no solo hacer publicidad en un congreso de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, sino opinar e influir directamente en las pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Si para algo ha servido esta COP25 es para visibilizar la gran y creciente brecha entre las decisiones pol&iacute;ticas y las demandas de la calle. Los gobiernos siguen pisando el acelerador en esta (ya) larga huida hacia adelante. Suben las emisiones de forma imparable. Pero tambi&eacute;n sube el cabreo y la reacci&oacute;n social. El nivel de movilizaci&oacute;n en las calles es a&uacute;n insuficiente, pero es indudable que se encuentra en claro aumento. Y a medida que siga creciendo, a los gobiernos les resultar&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil ignorarlo. Tienen que sentir el aliento en la nunca para que se vean obligados a enfrentarse al poder econ&oacute;mico, que va a hacer todo lo posible por mantener sus privilegios. Cada d&iacute;a que no avancemos en esta direcci&oacute;n, se traduce en vidas perdidas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/negociaciones-climaticas-historia-larga-huida_132_1183948.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Dec 2019 21:51:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Negociaciones climáticas: la historia de una larga huida]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una ola de rebelión climática que empuje la transición]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ola-rebelion-climatica-empuje-transicion_132_1335440.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ffe97ae4-0f21-41a8-b98e-2ae6f7d2994f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ola de rebelión climática que empuje la transición"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La urgencia climática está redoblando la presión social para forzar un giro en todos los niveles de la sociedad, empleando tácticas de desobediencia para hacerse oír</p><p class="subtitle">El 7 de octubre se ha anunciado una primera gran acción de desobediencia no violenta en Madrid. Posiblemente sea la primera de otras que vengan. La justicia climática se sitúa en el centro de la reivindicación</p></div><p class="article-text">
        El 8 de octubre se cumple un a&ntilde;o desde que el Grupo de expertos para el cambio clim&aacute;tico (IPCC, por sus siglas en ingl&eacute;s) emitiera su informe especial 1,5&ordm;C. En el informe advert&iacute;a que no sobrepasar ese aumento de temperatura a final de siglo implicaba reducciones de emisiones profundas, y cambios de gran calado, de largo alcance, y urgentes en todas las esferas de la sociedad. Ha transcurrido un a&ntilde;o y los cambios no asoman, mientras la clase pol&iacute;tica sigue en la parra, enzarzada en sus disputas.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a anterior de este primer aniversario de inacci&oacute;n pol&iacute;tica en torno a esta advertencia, la sociedad espa&ntilde;ola est&aacute; convocada a una acci&oacute;n, centralizada en Madrid, de desobediencia civil no violenta. <a href="https://2020rebelionporelclima.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2020 Rebeli&oacute;n por el clima</a> y <a href="https://www.extinctionrebellion.es/portal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Extinction Rebellion</a> son las dos plataformas que hacen el llamamiento. Las personas que quieran participar tienen que registrarse en un <a href="https://2020rebelionporelclima.net/accion-desobediencia-7-octubre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formulario</a>; es decir, la acci&oacute;n requiere un esfuerzo deliberado y una intencionalidad expresa de participar, y conlleva posibles implicaciones legales para las personas participantes. A&uacute;n as&iacute;, eso no est&aacute; arredrando a mucha gente, que se est&aacute; apuntando dispuesta a dar ese paso.
    </p><p class="article-text">
        Desde el Acuerdo de Par&iacute;s, tras el que los gobiernos hicieron unas promesas (de cumplimiento voluntario) sobradamente insuficientes para contener la temperatura siquiera por debajo de 2&ordm;C, floreci&oacute; en el movimiento clim&aacute;tico el concepto de las &ldquo;l&iacute;neas rojas&rdquo;, una especie de hasta aqu&iacute; hemos llegado, que pretend&iacute;a visibilizar la determinaci&oacute;n social de plantarse y no permitir que los pol&iacute;ticos siguieran toreando la situaci&oacute;n clim&aacute;tica. A partir de entonces hemos asistido a un escalado en las t&aacute;cticas de lucha, que han ido adentr&aacute;ndose en el terreno de la desobediencia.
    </p><p class="article-text">
        Miles de personas convocadas por <a href="https://www.ende-gelaende.org/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ende Gel&auml;nde</a> han bloqueado ya en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os en varias ocasiones minas de carb&oacute;n y centrales t&eacute;rmicas para detener la producci&oacute;n f&oacute;sil, en l&iacute;nea con lo que exige el mandato cient&iacute;fico. Lo han hecho en masa, de forma pac&iacute;fica e interponi&eacute;ndose ante las m&aacute;quinas, en la determinaci&oacute;n de bloquear decididamente con sus cuerpos sobre el terreno las emisiones que los pol&iacute;ticos no se atreven a afrontar en las salas de negociaci&oacute;n. Y en estos &uacute;ltimos ha proliferado la celebraci&oacute;n de campamentos clim&aacute;ticos que habitualmente culminan con una acci&oacute;n de desobediencia contra la industria de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo a&ntilde;o la reacci&oacute;n social se est&aacute; precipitando. Greta Thunberg , encendi&oacute; un movimiento generacional con su peque&ntilde;a acci&oacute;n cotidiana y solitaria de desobediencia, consistente en no ir a clase los viernes. Por cierto, en vista de las reacciones aviesas que est&aacute; <a href="https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/por-que-molesta-greta-thunberg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generando</a> por parte de la caverna medi&aacute;tica y pol&iacute;tica, se le podr&iacute;a aplicar la frase quijotesca de &ldquo;ladran, luego cabalgamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En oto&ntilde;o de 2018, el movimiento Extinction Rebellion surgi&oacute; en Reino Unido como de la nada, invocando a miles de personas a tomar las calles londinenses para bloquear todos los puentes de entrada a la ciudad, llamadas a interrumpir el sistema. Fue todo un &eacute;xito de movilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace meses la plataforma europea <a href="https://by2020weriseup.net/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#By2020WeRiseUp</a>, en el Estado espa&ntilde;ol conformada en torno al nombre #2020Rebeli&oacute;nPorElClima prepara diversas olas de acci&oacute;n, priorizando la desobediencia civil entre sus t&aacute;cticas. Desde el 27 de septiembre y hasta mediados de octubre est&aacute;n convocadas acciones por toda Europa. La plataforma pretende ser un movimiento de movimientos, muy diversos, que incluya a ecologistas, feministas, sindicatos, movimientos antifascistas y antirracistas... que actuando bajo el paraguas de la justicia clim&aacute;tica promueva la lucha contra un sistema que oprime por igual a la naturaleza y a las personas. La plataforma ha anunciado al menos otras dos olas de acci&oacute;n para 2020.
    </p><p class="article-text">
        El escalado en las t&aacute;cticas es de alguna forma algo consecuente con dos elementos:
    </p><p class="article-text">
        El miedo ante lo que viene. Esto es algo que se refleja en varios lemas de las manifestaciones de Fridays for Future. Sobre todo la gente m&aacute;s joven est&aacute; entendiendo la disfuncionalidad de estarse preparando para un mundo que no va a existir tal y como se lo est&aacute;n contando.
    </p><p class="article-text">
        El hartazgo ante la inacci&oacute;n pol&iacute;tica. Durante mucho tiempo mucha gente ha estado convencida de que el problema clim&aacute;tico y ecol&oacute;gico estaba siendo afrontado y &ldquo;solucionado&rdquo; en las salas de negociaci&oacute;n, pero empieza a sospechar o incluso a darse cuenta de que no era as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una raz&oacute;n poderosa para este cambio t&aacute;cticas es la constataci&oacute;n de que las formas tradicionales de lucha, basadas en manifestaciones, peticiones, trabajo de incidencia pol&iacute;tica y negociaci&oacute;n, etc., no parecen estar produciendo los resultados que se necesitan con la urgencia que se necesitan. El IPCC en su informe dejaba entrever que tenemos apenas una d&eacute;cada para acometer esos cambios profundos. Y mientras las manifestaciones y peticiones siguen siendo necesarias, existe la sensaci&oacute;n de que hay que hacer &ldquo;algo m&aacute;s&rdquo; para forzar una reacci&oacute;n, porque si no lo hacemos ahora, luego ser&aacute; tarde. Los movimientos de desobediencia civil han logrado cambios importantes en la historia. Y aunque ahora son vistos retrospectivamente con un amplio consenso de aprobaci&oacute;n social, en su d&iacute;a se situaron l&oacute;gicamente fuera de la legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Thoreau hablaba del deber de la desobediencia. La pregunta en la actual coyuntura ser&iacute;a: &iquest;no exige la crisis clim&aacute;tica aquella obligaci&oacute;n moral de desobedecer ante las injusticias a la que apelaba Thoreau? Porque de hecho se trata tambi&eacute;n en este caso de un asunto de justicia: la justicia clim&aacute;tica. En el relato del cambio clim&aacute;tico hay culpables y victimas, y en el de sus soluciones tambi&eacute;n hay quien gana y quien pierde.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;solucionismo mainstream&rdquo; impulsado desde las econom&iacute;as ricas, basado en la eficiencia, la tecnolog&iacute;a y los instrumentos de mercado, no solo ha ignorado los derechos humanos y la equidad, discriminando a las personas que son las menos responsables y a la vez las que m&aacute;s sufren los efectos del cambio clim&aacute;tico, sino que a menudo las ha perjudicado a&uacute;n m&aacute;s con sus falsas soluciones, que por ende no han solucionado nada. Biocombustibles, compensaciones de carbono y biodiversidad, geoningenier&iacute;a&hellip; Decisiones, proyectos y pol&iacute;ticas, que expulsan comunidades y agravan el problema, aunque maquillan las cuentas clim&aacute;ticas y permiten huir hacia adelante con un modelo econ&oacute;mico que acapara todas las esferas de la vida ignorando los l&iacute;mites terrestres.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es esperanzador que entre tanto ruido generado el elemento de la justicia clim&aacute;tica se sit&uacute;e el centro de las reivindicaciones. Lo est&aacute; en las terribles diatribas que Greta lanza los l&iacute;deres mundiales, a cuya cara les vuelve a recordar adem&aacute;s que es imposible el crecimiento infinito en un planeta finito, y lo est&aacute; en el llamamiento de #2020Rebeli&oacute;nPorElClima. La transici&oacute;n ecol&oacute;gica no solo no ser&aacute; un cuento de hadas de renovables y coches el&eacute;ctricos sino que adem&aacute;s corre el peligro de ser tremendamente injusta para las comunidades del Sur y para las capas m&aacute;s pobres de las sociedades en general. En un mundo de disponibilidad menguante de recursos y energ&iacute;a, con los sumideros de contaminaci&oacute;n ya saturados, es importante tener claro que la escasez habr&aacute; que repartirla con criterios de justicia social y bien com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ola-rebelion-climatica-empuje-transicion_132_1335440.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Sep 2019 20:38:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una ola de rebelión climática que empuje la transición]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política energética también requiere de gestos a corto plazo: España debe rechazar el MidCat y la autopista eléctrica del Golfo de Vizcaya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/geografia-despilfarro-secuestro-politica-publica_132_2033575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89e252b5-cb02-4dbf-84b2-db39ca8934df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La política energética también requiere de gestos a corto plazo: España debe rechazar el MidCat y la autopista eléctrica del Golfo de Vizcaya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gobierno español tiene la oportunidad de rechazar el gasoducto MidCat en la cumbre del 27 de julio en Lisboa. Tampoco debe seguir adelante con el proyecto de interconexión submarina de Gatika, a través del Golfo de Vizcaya</p><p class="subtitle">El Acuerdo de París no es compatible con unas interconexiones gasistas pensadas para perdurar décadas. No necesitamos tampoco nuevas interconexiones eléctricas</p></div><p class="article-text">
        El nuevo gobierno de Pedro S&aacute;nchez ha entrado fuerte en la dial&eacute;ctica de la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, para empezar poni&eacute;ndole ese nombre nada menos que a un ministerio. Que la ministra de Medio Ambiente sea la tambi&eacute;n la Ministra de Energ&iacute;a puede verse a priori como una buena noticia o como una mala noticia. La experiencia en Espa&ntilde;a hace temblar a los que saben que cuando el medio ambiente ha ido acompa&ntilde;ado de otra cartera, por lo general ha acabado subyugado a esta. La pol&iacute;tica del agua respondiendo a intereses del sector agroindustrial en detrimento de los caudales ambientales, son solo un ejemplo en ese sentido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo el nuevo Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica suena desde luego mucho m&aacute;s a una <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/ministerio-Transicion-Ecologica-retos_6_788181193.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oportunidad</a> que a una amenaza. Llevamos a&ntilde;os criticando, por ejemplo, que mientras los ministros de medio ambiente se re&uacute;nen en la cumbres de cambio clim&aacute;tico para marear la perdiz y hacer declaraciones de buenas intenciones, sus colegas del ramo energ&eacute;tico se quedan en casa firmando permisos de exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n de hidrocarburos y otorgando subvenciones a la industria f&oacute;sil, como si las negociaciones clim&aacute;ticas no fueran con ellos. En nuestro pa&iacute;s la pol&iacute;tica ambiental/clim&aacute;tica y la pol&iacute;tica energ&eacute;tica han sido dos realidades que no se han tocado apenas. Han vivido de espaldas y en residencias desiguales; energ&iacute;a en una mansi&oacute;n en la parte alta de un rascacielos, medio ambiente abajo en una chabola, si se me permite la expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la sola idea te&oacute;rica de que ahora la pol&iacute;tica energ&eacute;tica pudiera acabar supeditada a los dictados de la crisis clim&aacute;tica y ecol&oacute;gica es algo tentador. Hablar de teor&iacute;a implica que a&uacute;n no hay hechos, como es l&oacute;gico por el corto recorrido del nuevo gobierno. Se han producido varios anuncios, algunos de los cuales no suenan nada mal. La nueva ministra compareci&oacute; recientemente ante el Congreso de los diputados y <a href="https://www.lavanguardia.com/natural/20180711/45836609251/el-gobierno-confirma-el-cierre-de-las-nucleares-al-final-de-su-vida-util.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desgran&oacute;</a> algunas de sus intenciones. Aprobar la ley de cambio clim&aacute;tico, presentar el plan integrado de energ&iacute;a y clima, cerrar el carb&oacute;n en 2020, acabar con el impuesto al sol, prohibir las prospecciones marinas, cerrar las nucleares al cumplir su vida &uacute;til,.... Habl&oacute; incluso de poner a la ciudadan&iacute;a en el centro del modelo energ&eacute;tico y huir del actual modelo centralizado. Un modelo que ha facilitado que la pol&iacute;tica energ&eacute;tica est&eacute; al servicio de los intereses de las grandes corporaciones, que han concentrado poder, maximizado ganancias y excluido a la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La debilidad del gobierno de Pedro S&aacute;nchez, con una aritm&eacute;tica parlamentaria complicada y una legislatura muy corta, quiz&aacute;s le incapacite para llevar a buen t&eacute;rmino algunos cambios de calado, pero no le impide tomar medidas inmediatas en la buena direcci&oacute;n. Muchas de las cosas anunciadas podr&iacute;an materializarse en los pr&oacute;ximos meses y en los pr&oacute;ximos dias si cabe. No se puede cambiar el modelo energ&eacute;tico de la noche a la ma&ntilde;ana, pero si se pueden hacer gestos. Al partido socialista se le ha acusado muchas veces de basar su pol&iacute;tica m&aacute;s en estos gestos que en cambios estructurales aunque al mismo tiempo tambi&eacute;n se le ha reconocido que los gestos son necesarios y act&uacute;an de b&aacute;lsamo tras una etapa larga de un gobierno hostil. Ciertamente muchas de las cosas anunciadas por la ministra en el Congreso podr&iacute;an empezar a aterrizarse en los pr&oacute;ximos meses, pasando as&iacute; de la teor&iacute;a a los hechos. Y estos cambios ser&iacute;an unos s&iacute;mbolos muy potentes para comenzar a andar la senda de esa transici&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el gobierno de S&aacute;nchez tiene una oportunidad de oro de empezar a cambiar las cosas en los pr&oacute;ximos dias. El pr&oacute;ximo dia 27 se celebra en Lisboa una <a href="https://elperiodicodelaenergia.com/espana-francia-y-portugal-se-reuniran-el-27-de-julio-en-lisboa-para-avanzar-en-las-interconexiones-energeticas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">minicumbre energ&eacute;tica</a> entre Espa&ntilde;a, Francia, Protugal y la Comisi&oacute;n Europea para hablar de interconexiones. Si el gobierno socialista quiere pasar de la teor&iacute;a a los hechos puede hacer dos cosas desde ya:
    </p><p class="article-text">
        Por un lado puede rechazar el proyecto de gasoducto MidCat, que pretende duplicar la capacidad de interconexi&oacute;n con Francia. La Uni&oacute;n Europea lleva a&ntilde;os poniendo el gas en el centro del modelo con la excusa de huir de la dependencia del gas ruso. Desde luego este argumento no se sostiene, toda vez que Alemania pretende seguir adelante con el proyecto del <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/2017-09-19/nord-stream-ue-rusia-alemania-eeuu_1445623/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NordStream2</a>, precisamente para traer m&aacute;s gas procedente de Rusia. Pero en cualquier caso, lo importante es que la planificaci&oacute;n de las necesidades gasistas en la Uni&oacute;n Europea est&aacute; corrompida de partida, dado que son las propias empresas encargadas de la construcci&oacute;n de las infraestructuras las que hacen una estimaci&oacute;n de lo que se necesita, a traves del organismo <a href="https://www.lamarea.com/2018/01/22/infraestructuras-gas-dinero-publico-clima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ENTSO-G</a>. As&iacute;, empresas como la espa&ntilde;ola Enag&aacute;s deciden cuales son las &ldquo;necesidades comunes de la poblaci&oacute;n&rdquo; para beneficiar a su cuenta de resultados. No es de extra&ntilde;ar que el mencionado organismo siempre <a href="https://drive.google.com/file/d/0B-FFR3CrLl2DTEMzcjhGVUhFMTQ/view" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobreestime</a> unas proyecciones de demanda que nunca se cumplen, como se puede observar en la figura que se muestra a continuaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         En nuestro pa&iacute;s se habla bastante del oligopolio el&eacute;ctrico, pero el oligopolio gasista pasa m&aacute;s desapercibido. Enag&aacute;s, una de las empresas con mayor n&uacute;mero de puertas giratorias del <a href="http://www.publico.es/economia/trama-puertas-giratorias-58-ex.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IBEX 35</a>, es quien est&aacute; detr&aacute;s del proyecto de gasoducto MidCat. Tambi&eacute;n tiene una participaci&oacute;n del 16% en el TAP, el tramo transadri&aacute;tico del Corredor de Gas del Sur (que pretende traer gas desde Azerbaiy&aacute;n a Italia), otra de las megainfraestructuras que junto al MidCat se planean construir en Europa. El gobierno italiano ya<a href="https://www.reuters.com/article/us-tap-italy-exclusive/exclusive-italys-new-government-to-review-tap-gas-pipeline-idUSKCN1J21SI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.reuters.com/article/us-tap-italy-exclusive/exclusive-italys-new-government-to-review-tap-gas-pipeline-idUSKCN1J21SI" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">plante&oacute;</a> recientemente que revisar&aacute; la decisi&oacute;n de construir dicho gasoducto por considerarlo innecesario. El gobierno espa&ntilde;ol tambi&eacute;n puede y debe ahora revisar la decisi&oacute;n de MidCat porque al igual que el TAP, tambi&eacute;n es innecesario. As&iacute; lo evidencia un informe recientemente <a href="https://www.lamarea.com/2018/04/18/informe-rentabilidad-gasoducto-espana-francia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtrado</a><a href="https://twitter.com/Teresaribera/status/986498284419153920" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>por el diario La Marea, que desmonta los argumentos que hasta ahora el anterior gobierno espa&ntilde;ol del PP y el Comisario Miguel Arias Ca&ntilde;ete hab&iacute;an esgrimido para defenderlo. Al conocerse el informe filtrado, la actual ministra de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica ya<a href="https://twitter.com/Teresaribera/status/986498284419153920" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">expres&oacute;</a> en &nbsp;la red social twitter que &ldquo;tenemos un serio problema a la hora de identificar d&oacute;nde invertimos en nuestro futuro&rdquo;, en relaci&oacute;n a la falta de idoneidad de seguir realizando grandes inversiones en proyectos energ&eacute;ticos que nos alejan del Acuerdo de Par&iacute;s. En la comparecencia ante el Congreso de los diputados no fue tan expl&iacute;cita pero pidi&oacute; &ldquo;cautela&rdquo; para las infraestructuras de gas y &ldquo;no dejarse llevar por los delirios de grandeza&rdquo;. El regulador franc&eacute;s de la energ&iacute;a (CRE) ya expres&oacute; dudas respecto al gasoducto, al igual que la empresa francesa GRTgaz. Espa&ntilde;a debe aprovechar este momentum.
    </p><p class="article-text">
         El gas es un combustible f&oacute;sil que contribuye al cambio clim&aacute;tico. Su combusti&oacute;n produce CO2 y adem&aacute;s a lo largo de la cadena de suministro se producen fugas de metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento 86 veces superior al del CO2 en los veinte primeros a&ntilde;os de vida. Cada vez m&aacute;s investigaciones cient&iacute;ficas <a href="http://science.sciencemag.org/content/early/2018/06/20/science.aar7204.full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">demuestran</a> que las fugas de metano no han estado bien contabilizadas y representan un problema clim&aacute;tico mayor del que se cre&iacute;a. Apostar por el gas es incompatible con el Acuerdo de Par&iacute;s. Invertir en infraestructuras que est&aacute;n pensadas para perdurar varias d&eacute;cadas es incompatible con cualquier plan de transici&oacute;n ecol&oacute;gica, que exige unos tiempos de reacci&oacute;n mucho m&aacute;s r&aacute;pidos. As&iacute; lo est&aacute; poniendo de manifiesto la recientemente creada red <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/?p=100918" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gas no es Soluci&oacute;n</a>, una alianza informal de organizaciones, partidos y luchas locales surgida en el Estado espa&ntilde;ol para oponerse al desarrollo del gas en diversos &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        La segunda cosa inmediata que el gobierno de S&aacute;nchez puede hacer es rechazar la interconexi&oacute;n el&eacute;ctrica submarina que partir&iacute;a del municipio vizca&iacute;no de Gatika, algo que probablemente tambi&eacute;n est&eacute; en la agenda de la cumbre del dia 27 de julio. Apostar por un modelo descentralizado &ldquo;no basado en la oferta, sino basado en la gesti&oacute;n de la demanda&rdquo; y &ldquo;con una amplia participaci&oacute;n e implicaci&oacute;n de la sociedad, para colocar al ciudadano en el centro del modelo&rdquo;, como defendi&oacute; la ministra en el Congreso, deber&iacute;a permitirnos avanzar hacia una menor necesidad de interconexiones energ&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Y si rechazamos la energ&iacute;a nuclear no podemos obviar que Francia es uno de los mayores productores. No necesitamos m&aacute;s interconexiones el&eacute;ctricas; no son necesarias. Hay que desmontar la visi&oacute;n err&oacute;nea de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica como una <a href="http://autopistaelectricano.blogspot.com/2017/12/desmontando-el-bulo-de-la-isla.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">isla energ&eacute;tica</a>. El c&aacute;lculo de las interconexiones en base a la potencia instalada y no a los picos m&aacute;ximos, sobredimensiona las infraestructuras. El seguir adelante con el proyecto de la interconexi&oacute;n de Gatika solo facilita la entrada de energ&iacute;a nuclear proveniente de Francia, ya que en un mercado com&uacute;n como el europeo si se produce sobreproduccion por parte de un pa&iacute;s (Francia), otro pa&iacute;s del mercado (Espa&ntilde;a) la absorber&aacute;. Seg&uacute;n Red El&eacute;ctrica Espa&ntilde;ola (REE) -otra empresa l&iacute;der en puertas giratorias- la electricidad de origen nuclear consumida en Espa&ntilde;a alcanz&oacute; el 21,5% en 2017, pero la cuota nuclear en realidad asciende al <a href="http://autopistaelectricano.blogspot.com/2018/02/balance-electrico-2017-las.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">26,8%</a> si contabilizamos las importaciones desde Francia. En definitiva a mayor n&uacute;mero de interconexiones mayor la capacidad para transferir esa producci&oacute;n energ&eacute;tica. Portugal decidi&oacute; (sabiamente) en su dia no aventurarse por la senda nuclear y Espa&ntilde;a parece ahora m&aacute;s decidida a abandonarla. Rechazar esta autopista el&eacute;ctrica, en el sentido de lo demandado por la <a href="http://autopistaelectricano.blogspot.com/2017/12/8-dia-europeo-contra-los-grandes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red de Apoyo Mutuo en Respuesta a los Megaproyectos Energ&eacute;ticos</a>, ser&iacute;a un paso coherente en esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n de estas interconexiones sobre el precio de la energ&iacute;a para los usuarios no debe ignorarse. En nuestro pa&iacute;s una de cada diez personas no pueden calentar su casa, al no poder hacer frente a los recibos de la luz y/o el gas. En principio, si Francia no siguiera adelante con su calendario de cierre nuclear, las interconexiones como la de Gatika subir&iacute;an enormente el precio de la luz. Del mismo modo las infraestructuras gasistas pueden encarecer el precio final para los consumidores. El sobredimensionamiento de nuestro sistema gasista ya ha generado una deuda acumulada de <a href="http://observatoriocriticodelaenergia.org/files_download/Entiende_el_sistema_gasista.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1000 millones de euros</a> que se han revertido a la ciudadan&iacute;a, como ha ocurrido tambi&eacute;n en el caso del fallido almacen de gas Castor, que ha generado una deuda ileg&iacute;tma de 2400 millones de euros a pagar en 30 a&ntilde;os. Los espa&ntilde;oles pagamos la energ&iacute;a un 30% m&aacute;s cara que el promedio europeo. Si las razones clim&aacute;ticas y ambientales no bastaran, los <a href="http://www.publico.es/sociedad/pobreza-energetica-4-5-millones-espanoles-esperan-frio-recursos-combatirlo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4,5 millones de personas</a> en situaci&oacute;n de pobreza energ&eacute;tica deber&iacute;an decidir al gobierno espa&ntilde;ol a eliminar estos proyectos.
    </p><p class="article-text">
        Agradezco a Javier Andaluz sus comentarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/geografia-despilfarro-secuestro-politica-publica_132_2033575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jul 2018 18:59:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La política energética también requiere de gestos a corto plazo: España debe rechazar el MidCat y la autopista eléctrica del Golfo de Vizcaya]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No, comprarse un coche a gas no es ecológico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/comprarse-coche-gas-ecologico_132_2196748.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3904fd4-5e61-4c0a-a795-ec54d1842d2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No, comprarse un coche a gas no es ecológico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Asistimos a una creciente promoción del gas como combustible alternativo en el transporte, con una fuerte apuesta de las empresas del sector y un claro apoyo institucional</p><p class="subtitle">La narrativa que impulsa esta apuesta presenta al gas fósil como un combustible limpio y bajo en carbono; una falacia irresponsable y muy poco seria a la luz del reto climático que tenemos por delante</p><p class="subtitle">En términos climáticos un coche a gas no es ecológico, se ponga como se ponga la publicidad</p></div><p class="article-text">
        Cada vez es m&aacute;s frecuente toparse con publicidad como la que encabeza este art&iacute;culo. SEAT ha emprendido con fuerza una campa&ntilde;a para promocionar sus nuevos h&iacute;bridos de gasolina y gas, y el reclamo eco (econ&oacute;mico y ecol&oacute;gico) es tan potente que hasta se llega a afirmar que si quieres ahorrar, debes conducir m&aacute;s. No se han atrevido a decir que si quieres salvar el planeta, debes pisar el acelerador, pero casi. El fabricante de coches, que ha elegido nuestro pa&iacute;s como <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/03/03/companias/1520103620_429417.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuartel general</a> para el desarrollo de veh&iacute;culos a gas, <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/12/04/companias/1512396421_292236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asegura</a> que en 2020 espera multiplicar por diez las ventas de coches alimentados por este combustible, para que lleguen a representar en 2025 el <a href="https://cronicaglobal.elespanol.com/global-content/coches-gas-alternativa-gasolina-diesel_129029_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">50%</a> total de sus ventas.
    </p><p class="article-text">
        Su publicidad afirma sin ning&uacute;n empacho que los veh&iacute;culos a GNC (gas natural comprimido) resultan m&aacute;s ecol&oacute;gicos que los di&eacute;sel, gasolina e incluso h&iacute;bridos el&eacute;ctricos no enchufables. La campa&ntilde;a de esta marca a favor de esta fuente de energ&iacute;a no es un hecho aislado y se encuadra dentro de un fuerte impulso general de promoci&oacute;n del gas en todo el sector del transporte &ndash;y en todo el modelo energ&eacute;tico en general-, aupado por la narrativa dominante de que el gas es un combustible limpio.
    </p><p class="article-text">
        Pero no. El gas es un combustible f&oacute;sil. Para nuestros despistados amigos de SEAT, recordaremos que los combustibles f&oacute;siles son esas fuentes energ&eacute;ticas que la ciencia <a href="https://www.nature.com/articles/nature14016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos dice</a> que debemos dejar bajo tierra sin extraer, si queremos cumplir con los objetivos clim&aacute;ticos. La industria automovil&iacute;stica necesita desesperadamente transmitir la idea de que est&aacute; reinventando el sector, despu&eacute;s haber perdido en buena medida su credibilidad tras el terrible enga&ntilde;o al que someti&oacute; a la sociedad con el DieselGate. Por ello es muy preocupante este nuevo cap&iacute;tulo de postverdad clim&aacute;tica y ambiental, esta vez con el gas.
    </p><p class="article-text">
        Los d&iacute;as 11 y 12 de abril se celebra el VI Congreso de <a href="http://gasnam.es/vi-congreso-gasnam-2018/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">GASNAM</a>, la Asociaci&oacute;n Ib&eacute;rica del gas natural comprimido (GNC) y gas natural licuado (GNL), cuyo objetivo es promover estos combustibles como la alternativa para el transporte mar&iacute;timo, por carretera, y por ferrocarril. Bajo el lema &ldquo;Gas natural, ecolog&iacute;a inteligente para la movilidad&rdquo;, este encuentro est&aacute; patrocinado por la mencionada marca espa&ntilde;ola de coches, por las grandes compa&ntilde;&iacute;as del oligopolio gasista de nuestro pa&iacute;s -Enag&aacute;s y Gas Natural Fenosa- y por otros conocidos de la industria f&oacute;sil como Repsol o Galp. Un escaparate perfecto para seguir vendiendo al p&uacute;blico y a las instituciones una mentira, que, de tanto repetirla, podr&iacute;amos llegar a cre&eacute;rnosla: la de que el gas ser&aacute; una pieza fundamental para descarbonizar el transporte.
    </p><p class="article-text">
        El apoyo institucional ya est&aacute; servido. El &uacute;ltimo plan estatal de ayudas a la adquisici&oacute;n de veh&iacute;culos alternativos (MOVALT) ya incluy&oacute; a los coches propulsados a gas (GNC y Autog&aacute;s). Los 20 millones de euros <a href="http://www.lavanguardia.com/motor/eco/20171214/433630087855/ayudas-plan-movalt-compra-vehiculo-alternativo-agotadas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se agotaron</a> en <a href="http://www.lavanguardia.com/motor/eco/20171214/433630087855/ayudas-plan-movalt-compra-vehiculo-alternativo-agotadas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">24 horas</a>. El plan, que concede 2.500 euros a los veh&iacute;culos de GNC, convierte a &eacute;stos en &ldquo;una oferta imbatible desde el punto de vista puramente econ&oacute;mico&rdquo;, <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2017/12/04/companias/1512396421_292236.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n </a>SEAT. Este tipo de acciones est&aacute; provocando que el transporte el&eacute;ctrico est&eacute; cediendo terreno al gas en Espa&ntilde;a. Y no solo en el transporte por carretera: somos el primer pa&iacute;s del&nbsp;<a href="https://elperiodicodelaenergia.com/renfe-gas-natural-y-enagas-promueven-el-primer-tren-de-viajeros-de-europa-con-gas-natural/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mundo</a> en poner en marcha un tren piloto alimentado por Gas Natural Licuado (GNL), que desde comienzos de 2018 presta servicio en una l&iacute;nea de ferrocarril del norte espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta por el gas viene pisando fuerte. GASNAM anunci&oacute; recientemente que las matriculaciones de veh&iacute;culos privados de gas aumentaron un&nbsp;<a href="http://ow.ly/d/7q9U" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">112%</a>&nbsp;entre 2016 y 2017 y el n&uacute;mero de <em>gasineras</em> en 2018 aumentar&aacute; en un 140%. Actualmente el n&uacute;mero de estaciones de servicio en las que se puede repostar gas, apenas llega a <a href="https://cronicaglobal.elespanol.com/global-content/coches-gas-alternativa-gasolina-diesel_129029_102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sesenta</a> en todo el pa&iacute;s (la mitad de ellas en manos de Gas Natural Fenosa). Es de locos empezar a montar toda una nueva infraestructura de transporte, creando demanda en un sector naciente. Y todo para sustituir un combustible f&oacute;sil&hellip;por otro.
    </p><p class="article-text">
        La contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica en las ciudades ha puesto al diesel en el punto de mira, debido al serio problema de salud p&uacute;blica generado, en parte, insistimos, por los enga&ntilde;os de la industria. Esa misma industria que ahora se ofrece como salvadora y portadora de la soluci&oacute;n. El diesel tiene las horas contadas en Espa&ntilde;a -y en Europa- y <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/article35894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">debe desaparecer</a>. Como la industria no ha cumplido con la ley, y los veh&iacute;culos diesel Euro 6 contaminan mucho m&aacute;s de lo que la publicidad nos dice, ciertamente el gas ofrece ventajas a la hora de reducir la contaminaci&oacute;n por &oacute;xidos de nitr&oacute;geno y por part&iacute;culas en suspensi&oacute;n, principalmente respecto al diesel en veh&iacute;culos de pasajeros (no parece <a href="https://www.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/581859/emissions-testing-of-gas-powered-commercial-vehicles.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan clara</a> la diferencia en veh&iacute;culos pesados). Pero esto no puede en ning&uacute;n caso servir de coartada para que los mismos que han creado el problema nos vendan como ecol&oacute;gica la sustituci&oacute;n de un combustible f&oacute;sil por otro.
    </p><p class="article-text">
        Porque en t&eacute;rminos clim&aacute;ticos, un coche a gas, no es ecol&oacute;gico, a pesar de lo que nos diga la publicidad. Las supuestas ventajas comparativas que se esgrimen para el gas f&oacute;sil, en materia de emisiones de gases de efecto invernadero, lo son en este caso con respecto a la gasolina; la industria <a href="http://www.seat.es/coches/tgi-hibrido-gas-gasolina.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afirma</a> que un coche con gas natural reduce las emisiones de C02&nbsp;hasta un 25% en comparaci&oacute;n con un motor de gasolina. Y debemos preguntarnos: &iquest;en serio? &iquest;El pilar sobre el que se asienta el nuevo modelo de transporte va a ser un combustible que emite un poco menos de CO2? &iquest;Pero es que no leemos las noticias del gran reto clim&aacute;tico al que nos enfrentamos?
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la literatura cient&iacute;fica m&aacute;s reciente nos alerta de que hemos venido sistem&aacute;ticamente infravalorando la huella clim&aacute;tica del gas. El gas f&oacute;sil es en su mayor&iacute;a metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento clim&aacute;tico 86 veces superior al del CO2 en los primeros veinte a&ntilde;os de prevalencia en la atm&oacute;sfera. El metano tiende a fugarse al estar en condiciones de presi&oacute;n. Las ventajas clim&aacute;ticas al quemar gas f&oacute;sil en lugar de gasolina (menores emisiones de CO2) quedan anuladas si las fugas de metano son significativas. La ciencia <a href="https://www.elespanol.com/ciencia/ecologia/20161101/167603239_12.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muestra</a> cada vez con m&aacute;s contundencia que lo son.
    </p><p class="article-text">
        La apuesta por el gas f&oacute;sil y toda la narrativa ecol&oacute;gica que pretende envolverlo, hay que buscarla por un lado en la necesidad de buscar nuevas salidas al gas en un sistema gasista absolutamente <a href="http://observatoriocriticodelaenergia.org/?p=2571" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobredimensionado</a>. Espa&ntilde;a es el <a href="https://blogs.elconfidencial.com/tecnologia/tribuna/2017-08-14/gas-energia-cambio-climatico-gnl_1428112/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuarto</a> pa&iacute;s del mundo en capacidad de regasificaci&oacute;n, es decir, de importar gas por barco. Tenemos un mont&oacute;n de infraestructuras gasistas infrautilizadas y deficitarias -que por cierto han contribuido a la pobreza energ&eacute;tica al revertirse una vez m&aacute;s su d&eacute;ficit sobre el consumidor- &aacute;vidas de nuevos usos que las hagan rentables. Por otro lado, las razones tambi&eacute;n hay que buscarlas en la ya mencionada necesidad de las empresas automovil&iacute;sticas de reinventarse y aparecer como esa industria responsable que expiar&aacute; sus pecados pasados salv&aacute;ndonos de los efectos de sus propios enga&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Dar apoyo al desarrollo del gas en el transporte es claramente apostar por un modelo equivocado, que contribuye a alentar nuevos <a href="https://www.lamarea.com/2018/01/22/infraestructuras-gas-dinero-publico-clima/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyectos de gas</a> en Europa que son innecesarios. Estas infraestructuras permanecer&aacute;n en activo durante los pr&oacute;ximos 30 o 40 a&ntilde;os; un tiempo perdido en t&eacute;rminos de lucha clim&aacute;tica. Un reciente <a href="http://www.foeeurope.org/new-study-incompatability-climate-safety-gas-071117" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> del Tyndall Centre for Climate Change Research apuntaba que Europa b&aacute;sicamente no puede permitirse nuevas infraestructuras de gas si quiere tener alguna oportunidad de cumplir con los objetivos de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Por ello no debemos dejarnos embaucar por los cantos de sirena que se escuchar&aacute;n en el Congreso de GASNAM estos d&iacute;as. Deber&iacute;amos exigirles que dejen de enga&ntilde;ar y decirles claramente que la industria f&oacute;sil no tiene futuro, tampoco en el transporte. Que los combustibles f&oacute;siles formen parte de la ecuaci&oacute;n para reducir las emisiones es algo fuera de toda l&oacute;gica. La contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica mejora cuando se reduce el tr&aacute;fico. Y las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen cuando se dejan de quemar combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        La verdadera apuesta solo puede ir por una transformaci&oacute;n absoluta del modelo de movilidad que no se base en los desplazamientos individuales. Necesitamos exigir la mejora y el fomento del transporte p&uacute;blico, la promoci&oacute;n de los modos no motorizados de transporte, la reducci&oacute;n de las necesidades de desplazamiento, la compactaci&oacute;n las ciudades, la electrificaci&oacute;n de los autobuses y el ferrocarril,&hellip;eso si que es ecol&oacute;gico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/comprarse-coche-gas-ecologico_132_2196748.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Apr 2018 18:43:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No, comprarse un coche a gas no es ecológico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin dinero no hay petróleo. ¿Puede el movimiento por la desinversión fósil funcionar como detonante para la lucha climática?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/puede-movimiento-desinversion-funcionar-detonante_132_2940311.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/178d8813-2b5d-4a74-b268-a6375b2a23ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin dinero no hay petróleo. ¿Puede el movimiento por la desinversión fósil funcionar como detonante para la lucha climática?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, acaba de anunciar que el consistorio retirará los fondos de pensiones de la ciudad de las inversiones en combustibles fósiles, una cantidad valorada en 5.000 millones de dólares</p><p class="subtitle">El movimiento por la desinversión fósil es el que más rápido crecimiento ha experimentado de todos los movimientos de desinversión de la historia, afectando ya a grandes aseguradoras y bancos</p></div><p class="article-text">
        A Donald Trump se le ha formado un mot&iacute;n en el barco. Desde que lleg&oacute; a la Casa Blanca, su escalada fosilista ha sido <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/article34640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">imparable</a>, y ha estado abanderada por tan pol&eacute;micas decisiones como la reactivaci&oacute;n de la construcci&oacute;n de mega-oleoductos, la congelaci&oacute;n de las escasas regulaciones federales al fracking, la apertura de Parques Nacionales y Reservas Tribales a la exploraci&oacute;n de hidrocarburos, el reflotamiento (al menos dial&eacute;ctico) del sector del carb&oacute;n..., Incluso la postverdad clim&aacute;tica est&aacute; siendo introducida en la Agencia de Protecci&oacute;n Ambiental (EPA) al cuestionar el papel del CO2 en el calentamiento global. Pero diversas ciudades y algunos estados le han salido contestones, como puso de manifiesto el movimiento <a href="https://www.wearestillin.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;We are still in&rdquo;</a> (&ldquo;Seguimos dentro&rdquo;, en relaci&oacute;n al Acuerdo de Par&iacute;s), en la reciente cumbre de cambio clim&aacute;tico de Bonn, en diciembre pasado.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima campanada la ha dado el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, al hacer la semana pasada un <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2018/jan/10/new-york-city-plans-to-divest-5bn-from-fossil-fuels-and-sue-oil-companies" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">doble anuncio bomba</a>. Por un lado comunic&oacute; la voluntad del consistorio de presentar una demanda contra cinco grandes compa&ntilde;&iacute;as petroleras por sus responsabilidad en el calentamiento global. Segun de Blasio &ldquo;la avaricia de las compa&ntilde;&iacute;as f&oacute;siles nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;, por lo que deben ser ellas las que paguen para que Nueva York sea una ciudad m&aacute;s segura y resiliente&rdquo;. Al mismo tiempo, el alcalde anunciaba que Nueva York, que sufre de forma creciente los efectos de huracanes, subidas del nivel del mar, y otros efectos del cambio clim&aacute;tico, se convertir&aacute; en la mayor ciudad estadounidense en retirar la parte de sus fondos de pensiones que est&eacute; invertida en combustibles f&oacute;siles. El compromiso se materializar&aacute; a lo largo de los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os. Cinco mil millones menos de d&oacute;lares para la industria f&oacute;sil.
    </p><p class="article-text">
        Esa es en esencia la filosof&iacute;a del movimiento por la desinversi&oacute;n f&oacute;sil, que arranc&oacute; en 2012 en los campus de algunas universidades de EEUU y a dia de hoy se ha extendido como la p&oacute;lvora a otras esferas y pa&iacute;ses (lamentablemente no a Espa&ntilde;a): sin dinero, no hay petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        La cosa funciona as&iacute;: hay toda una serie de instituciones, universidades, ayuntamientos, iglesias, fundaciones, fondos de pensiones, agencias de seguros&hellip;, que invierten su dinero en bancos y fondos de inversi&oacute;n que a su vez invierten en compa&ntilde;&iacute;as de combustibles f&oacute;siles. Les prestan dinero para que puedan extraer carb&oacute;n, petr&oacute;leo o gas. El movimiento por la desinversi&oacute;n trata de convencer a los inversores en general de que saquen su dinero de esos fondos, que vendan esas acciones o bonos, e inviertan su dinero en otras actividades, como las energ&iacute;as renovables u otras actividades que no sean da&ntilde;inas para el clima, con el objetivo te&oacute;rico de poner al sistema financiero al servicio de la descarbonizaci&oacute;n de la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Hoy dia los bancos invierten <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=1&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwi5__TklNLYAhUG1xQKHQvZDLwQFggoMAA&amp;url=https%3A%2F%2Ffairfinanceguide.org%2Fmedia%2F60908%2Fffg-report-151102-undermining-our-future-final.pdf&amp;usg=AOvVaw0pdcaokAO5eVRtiQZoEkGB" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueve veces</a> m&aacute;s en combustibles f&oacute;siles que en energ&iacute;as renovables. El movimiento por la desinversi&oacute;n f&oacute;sil trata de darle la vuelta a esa situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mir&aacute;ndose en el espejo de campa&ntilde;as de desinversi&oacute;n desarrolladas en el pasado -es rese&ntilde;able en particular la que logr&oacute; la retirada de inversiones en Sud&aacute;frica como protesta internacional contra el r&eacute;gimen racista del Apartheid- la campa&ntilde;a ha experimentado un crecimiento que sin embargo no tuvieron ninguna de las anteriores. A finales de la d&eacute;cada de los 80 hab&iacute;a en torno a 150 instituciones acad&eacute;micas que hab&iacute;an desinvertido en el pa&iacute;s sudafricano. Algo que si bien tuvo un dudoso efecto financiero real, contribuy&oacute; a espolear la criminalizaci&oacute;n internacional del r&eacute;gimen. La campa&ntilde;a por la desinversi&oacute;n f&oacute;sil por su parte <a href="https://gofossilfree.org/divestment/commitments/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">suma</a> hoy dia m&aacute;s de 800 instituciones y de 58000 inversores individuales que han hecho compromisos de desinversi&oacute;n para los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os por valor de m&aacute;s de 6 billones (con b) de d&oacute;lares. &iexcl;No es una cantidad peque&ntilde;a!. De hecho desde el &aacute;mbito financiero se miraba hasta hace poco con bastante desinter&eacute;s a este movimiento, tach&aacute;ndolo de ingenuo. Hoy dia empieza sin embargo a haber recelo y <a href="https://issuu.com/eycom_rrpp/docs/20122017_expansion_fec" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">preocupaci&oacute;n</a> por este tema a medida que la criatura se hace grande.
    </p><p class="article-text">
        Y es que en un entorno normativo de regulaci&oacute;n clim&aacute;tica que pretenda no superar un aumento de 2&ordm;C de temperatura a final de siglo, mantener activos f&oacute;siles en la cartera de inversiones puede convertirse en una actividad de riesgo financiero. El retraso en alcanzar consensos internacionales en materia clim&aacute;tica, la falta de concreci&oacute;n del tard&iacute;o Acuerdo de Par&iacute;s, la consecuente ausencia de medidas vinculantes de mitigaci&oacute;n s&oacute;lidas por parte de los pa&iacute;ses, etc han contribu&iacute;do hasta ahora a mantener un clima de calma en el sector econ&oacute;mico y financiero, como si el calentamiento global fuera algo que &ldquo;no va con ellos&rdquo;. En el mismo peri&oacute;dico, en la p&aacute;gina de Sociedad podemos encontrar la rese&ntilde;a sobre el &uacute;ltimo informe cient&iacute;fico -a cada cual m&aacute;s dram&aacute;tico-, sobre el deshielo del &Aacute;rtico o sobre nuevos records de calor. Unas p&aacute;ginas m&aacute;s all&aacute;, en la secci&oacute;n &ldquo;salm&oacute;n&rdquo;, se informa de como suben las acciones de grandes empresas petroleras o se anuncia con j&uacute;bilo nuevas inversiones en carb&oacute;n, petr&oacute;leo o gas. Son realidades que viven de espaldas y no se tocan. Sin embargo algunos actores empiezan a oler el riesgo de burbuja que hay detr&aacute;s de seguir generando ping&uuml;es beneficios con unas reservas que quiz&aacute;s no se lleguen a explotar nunca.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esto ya no va de universidades. O no solo. Se dice que los movimientos por la desinversi&oacute;n pueden atravesar <a href="http://www.smithschool.ox.ac.uk/publications/reports/SAP-divestment-report-final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres olas de expansi&oacute;n</a>. La tercera ola, en la que el movimiento se hace realmente viral, ocurre cuando se da el salto desde las universidades y ayuntamientos y empieza a penetrar a grandes actores como aseguradoras, fondos de inversi&oacute;n, e incluso bancos. El anuncio del alcalde de Nueva York es el m&aacute;s reciente, pero quiz&aacute;s no el m&aacute;s significativo. Durante 2017 se produjeron algunos compromisos de desinversi&oacute;n importantes por parte de al menos 8 instituciones financieras grandes. No nos vamos a enga&ntilde;ar. Los compromisos son a buen seguro insuficientes, y adem&aacute;s del riesgo financiero (aunque aduzcan razones &eacute;ticas) a estos anuncios no les falta su buena dosis de retorica verde. Pero son no solo simb&oacute;licos sino, en alguna medida tambi&eacute;n, significativos.
    </p><p class="article-text">
        Tras una intensa campa&ntilde;a de las organizaciones ecologistas, BNP Paribas, uno de los 25 mayores bancos del mundo, <a href="https://www.bloomberg.com/news/articles/2017-10-11/bnp-paribas-to-halt-shale-oil-financing-in-climate-change-pledge" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute;</a> en octubre pasado que abandonar&aacute; sus inversiones en el fracking y las arenas bituminosas, dos de los combustibles m&aacute;s sucios del planeta. Tambi&eacute;n se retira de las inversiones petroleras en el &Aacute;rtico. Ciertamente son compromisos parciales, pero crean un precedente para exigir medidas similares a, por ejemplo y por mirar para casa, grandes bancos espa&ntilde;oles como el Santander o el BBVA, que tambi&eacute;n juegan en la primera divisi&oacute;n financiera, a los que la desinversi&oacute;n <a href="https://www.lamarea.com/2017/05/20/desinversion-el-movimiento-mundial-que-planta-cara-a-los-combustibles-fosiles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no parece</a> que les suene de nada. Tambi&eacute;n en 2017, la tercera mayor compa&ntilde;&iacute;a de seguros del mundo, Axxa <a href="https://www.ran.org/french_insurance_giant_axa_to_halt_insuring_investing_in_tar_sands_and_coal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute;</a> que desinvertir&iacute;a 2400 millones de actividades relacionadas con el carb&oacute;n, y 700 millones de activos de arenas bituminosas, incluyendo no solo su extracci&oacute;n sino la propia construcci&oacute;n de oleoductos para transportarlas.
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo esta oleada de anuncios en lo que parece ser un efecto de &ldquo;bola de nieve&rdquo;, el Banco Central Noruego, que gestiona el mayor Fondo Soberano de Inversi&oacute;n del mundo -y que precisamente fue un fondo que se construy&oacute; en el pasado sobre la riqueza generada por la abundancia de hidrocarburos del pa&iacute;s escandinavo-, <a href="https://www.theguardian.com/business/2017/nov/16/oil-and-gas-shares-dip-as-norways-central-bank-advises-oslo-to-divest" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recomend&oacute;</a> al gobierno retirar las invesrsiones en gas y petr&oacute;leo. Unas inversiones que representan el 6% del fondo, un total de cerca de 28 mil millones de d&oacute;lares repartidos entre algunas de las grandes petroleras mundiales como Shell, Chevron, ExxonMobil, BP, Total, Eni..., El propio Banco Mundial, que en 2016 ya hab&iacute;a anunciado una retiradad de 1600 millones de d&oacute;lares, se sum&oacute; a este hilo de anuncios a finales de 2017 <a href="https://www.theguardian.com/business/2017/dec/12/uk-banks-join-multinationals-pledge-come-clean-climate-change-risks-mark-carney" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprometi&eacute;ndose</a> a no financiar la exploraci&oacute;n y la explotaci&oacute;n de gas y petr&oacute;leo a partir de 2019.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta que conviene hacerse es: &iquest;Podr&aacute; tener la campa&ntilde;a por la desinversi&oacute;n f&oacute;sil un efecto directo real sobre las empresas energ&eacute;ticas y el sistema financiero?, &iquest;o siempre apareceran nuevos inversores menos escrupulosos y dispuestos a hacerse con las acciones desechadas?. Es m&aacute;s, &iquest;puede el capitalismo global, como sistema cuya existencia solo se entiende sobre la base de una disponibilidad creciente de energ&iacute;a abundante y barata, permitirse la desinversi&oacute;n f&oacute;sil?, &iquest;o supondr&iacute;a eso una especie de harakiri para el propio sistema? Hay <a href="https://www.youtube.com/watch?v=AWjIIN34t24" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voces</a> que claman en este sentido. Al propio anuncio del Banco Mundial se le puede sacar bastante punta, y si hurgamos en la letra peque&ntilde;a hay un buen pu&ntilde;ado de excepciones que lo debilitan. Sin embargo podemos decir que se ha comenzado a andar un camino. No podemos saber a ciencia cierta qu&eacute; nos deparar&aacute; esta campa&ntilde;a en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os, pero desandarlo tendr&aacute; un claro coste en t&eacute;rminos de credibilidad social para estas instituciones.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el valor estigmatizador de la campa&ntilde;a, poniendo el dedo acusador sobre los culpables del cambio clim&aacute;tico es innegable. Es la transici&oacute;n dial&eacute;ctica de la atm&oacute;sfera como espacio de negociaci&oacute;n, al subsuelo como punto concreto de acci&oacute;n. Dejamos de hablar de intangibles mol&eacute;culas de CO2 para comenzar a hablar, por fin, de reservas f&oacute;siles que tienen propietarios con nombre y apellidos que se benefician da&ntilde;ando el clima y poni&eacute;ndonos en riesgo a todos los habitantes del planeta, muy especialmente a la poblaci&oacute;n m&aacute;s desfavorecida. En esta l&oacute;gica que parece que ya empieza a contagiar incluso al mundo financiero, los gobiernos, como poco, deber&iacute;an ma&ntilde;ana mismo cortar el grifo de una vez por todas de los muy cuantiosos subsidios publicos que a&uacute;n destinan a las empresas de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/puede-movimiento-desinversion-funcionar-detonante_132_2940311.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2018 19:45:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin dinero no hay petróleo. ¿Puede el movimiento por la desinversión fósil funcionar como detonante para la lucha climática?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crecer sin contaminar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/crecer-contaminar_132_3214018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5a5de55b-bd57-438b-bbec-b93fc54d1165_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crecer sin contaminar"></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Un <a href="http://www.nature.com/nclimate/journal/vaop/ncurrent/full/nclimate3352.html?foxtrotcallback=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a>&nbsp;de este verano afirma que la probabilidad de no incrementar en 2&ordm;C en 2100 la temperatura del planeta respecto al periodo preindustrial (los objetivos de Par&iacute;s de cambio clim&aacute;tico) es de solo un 5%.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Un <a href="http://www.nature.com/nclimate/journal/vaop/ncurrent/full/nclimate3352.html?foxtrotcallback=true" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> aparecido este verano afirma que la probabilidad de no incrementar en 2&ordm;C en 2100 la temperatura del planeta respecto al periodo preindustrial (cumplir con los objetivos de Par&iacute;s de cambio clim&aacute;tico de 2015) es de solo un 5%. Es un argumento m&aacute;s que desmonta el &uacute;ltimo (y ef&iacute;mero) triunfo dial&eacute;ctico del capitalismo: haber convencido a unas cuantas esferas de la sociedad, algunos grupos ecologistas incluidos, de que se puede crecer sin contaminar.
    </p><p class="article-text">
        Esta afirmaci&oacute;n parte de una foto fija de corto recorrido mostrada en la figura 1. En ella, se observa c&oacute;mo las emisiones de CO2 se han estancado desde 2014. Esto, mientras el PIB mundial creci&oacute; a un <a href="http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ritmo </a><a href="http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del 2,6</a><a href="http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">%</a> en el periodo 2012-2016<a href="//#sdfootnote1sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a>. Ser&iacute;a por fin la materializaci&oacute;n del tan teorizado desacoplamiento entre crecimiento e impactos reivindicado como posible por las voces m&aacute;s tecno-optimistas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Figura 1:</strong> Emisiones de CO2 por el uso de combustibles f&oacute;siles y de la producci&oacute;n de cemento. Fuente: <a href="http://edgar.jrc.ec.europa.eu/news_docs/jrc-2016-trends-in-global-co2-emissions-2016-report-103425.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Trends in Global CO</a><a href="http://edgar.jrc.ec.europa.eu/news_docs/jrc-2016-trends-in-global-co2-emissions-2016-report-103425.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a><a href="http://edgar.jrc.ec.europa.eu/news_docs/jrc-2016-trends-in-global-co2-emissions-2016-report-103425.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Emissions</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta imagen tiene un efecto tranquilizador muy preocupante. En primer lugar, puede desviar el foco de aquello que deber&iacute;amos mirar: lo que realmente importa, a la hora de la verdad, es la concentraci&oacute;n de CO2 en la atm&oacute;sfera mostrada en la figura 2, que no ha parado de aumentar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Figura 2:</strong> Concentraci&oacute;n de CO2 en la atm&oacute;sfera. Fuente: <a href="https://www.co2.earth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">CO</a><a href="https://www.co2.earth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a><a href="https://www.co2.earth/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Earth</a>.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, se da por sentado que esta estabilizaci&oacute;n es el pico definitivo de las emisiones, que por fin se ha conseguido lo m&aacute;s dif&iacute;cil, y que a partir de ahora la ca&iacute;da vendr&aacute; pr&aacute;cticamente sola. Pero el recorrido de la figura 1 es tan peque&ntilde;o, que cualquier voz sensata habr&iacute;a reclamado m&aacute;s tiempo para comprobar si estamos frente a una fluctuaci&oacute;n coyuntural o frente a un cambio de tendencia antes de lanzar las campanas al vuelo. De hecho, el PIB mundial solo ha crecido entre 2012 y 2016 si se corrige con la inflaci&oacute;n, lo que indica que, como poco, el desacoplamiento es dudoso.
    </p><p class="article-text">
        Un dato que alimenta la idea de que estamos comenzando a bajar el tobog&aacute;n es que mientras que la reducci&oacute;n en la intensidad de carbono de la econom&iacute;a global (las emisiones de CO2 por unidad de PIB con la inflaci&oacute;n corregida) fue solo de 1,3% en el per&iacute;odo 2000-2014, en 2015 fue de <a href="https://www.pwc.co.uk/services/sustainability-climate-change/insights/low-carbon-economy-index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2,8%</a>. Es decir, para producir la misma cantidad de &ldquo;riqueza&rdquo; (d&oacute;lares) se emite ahora menos CO2 que antes. Sin embargo, es preciso colocar esta mejora en contexto para poder evaluar la viabilidad real de desvincular de manera significativa las emisiones del crecimiento. Seg&uacute;n <a href="http://www.pdf.pwc.co.uk/low-carbon-economy-index-2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Price Water Coopers</a>, si queremos cumplir con los objetivos de Par&iacute;s, el ritmo de bajada de la intensidad de carbono necesita alcanzar el 6,5% anual (un ritmo sin precedentes en la historia). Y eso es en un mundo profundamente injusto y desigual, porque las reducciones en la intensidad de carbono necesarias en un mundo en el que haya igualdad distributiva en el acceso a los recursos (los pa&iacute;ses empobrecidos se sit&uacute;en al nivel de la media europea en 2050 y los enriquecidos sigan creciendo a un ritmo moderado del 2%) ser&iacute;an mucho mayores: La intensidad de carbono per c&aacute;pita mundial no deber&iacute;a ser mayor de 6 gramos de carbono por cada d&oacute;lar generado ese a&ntilde;o. Los niveles hace apenas unos a&ntilde;os eran de 768 gramos de CO2 por cada d&oacute;lar<a href="//#sdfootnote2sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a>, con lo cual en realidad necesitar&iacute;amos reducciones del 11% anual, lo que nos da idea de que quiz&aacute;s se est&eacute; cantando victoria de forma prematura.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, hay varios elementos ocultos en la figura 1 que conviene se&ntilde;alar. A saber:
    </p><p class="article-text">
        <strong>No est&aacute; todo el CO2.</strong> La gr&aacute;fica se refiere al CO2 procedente del uso de combustibles f&oacute;siles y de la producci&oacute;n de cemento, que en efecto es el grueso de las emisiones de CO2. Sin embargo, no est&aacute;n las derivadas de los cambios de uso del suelo. Ni tampoco est&aacute;n las de la aviaci&oacute;n y el comercio mar&iacute;timo internacional, que juntas representan un importante porcentaje (del orden del <a href="http://www.europarl.europa.eu/thinktank/es/document.html?reference=IPOL_STU(2015)569964" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4</a>-<a href="https://www.transportenvironment.org/road-paris-climate-deal-must-include-aviation-and-shipping" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9</a>%) del que nadie se hace cargo, como si no existieran. El transporte internacional podr&iacute;a llegar a ser responsable del 39% de las emisiones totales mundiales en 2050 si siguen sin regularse, de acuerdo a un <a href="http://www.europarl.europa.eu/thinktank/es/document.html?reference=IPOL_STU(2015)569964" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> publicado por el Parlamento Europeo. Tambi&eacute;n faltan las derivadas de las operaciones militares, que son cuantiosas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>China y el carb&oacute;n.</strong> Si China no hubiera experimentado una acusada reducci&oacute;n en el uso del carb&oacute;n a partir de 2014, probablemente no se hubiera producido la foto global de la figura 1, ya que la bajada porcentual de emisiones de otros actores globales como EEUU o la UE ha sido much&iacute;simo m&aacute;s modesta (ver figura 3). Las emisiones de China crecieron a un ritmo de un 6,7% anual durante la d&eacute;cada anterior a 2014, en que el consumo del carb&oacute;n aument&oacute; vertiginosamente. A partir de ese a&ntilde;o, el consumo se estabiliz&oacute; y las emisiones crecieron mucho menos, subieron las renovables (principalmente la hidr&aacute;ulica) y aument&oacute; porcentualmente el uso del petr&oacute;leo y tambi&eacute;n del gas natural, que pas&oacute; de proporcionar el 13% de la energ&iacute;a primaria al 24%. Pero la raz&oacute;n principal para este menor uso del carb&oacute;n es simplemente que se dej&oacute; de consumir energ&iacute;a al ritmo que se ven&iacute;a haciendo, ya que el rampante crecimiento econ&oacute;mico que China experiment&oacute; en la d&eacute;cada de los 2000 (a raz&oacute;n de m&aacute;s del 10% anual) se debilit&oacute; (7,3% en 2014, <a href="http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.KD.ZG?locations=CN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">6,7%</a> en 2016). Lo cual implic&oacute; menos construcci&oacute;n de infraestructuras, menos producci&oacute;n de acero y cemento, y menos necesidad de quemar carb&oacute;n para producirlo. Tres cuartas partes de la bajada en el uso del carb&oacute;n <a href="http://www.vox.com/2016/3/6/11168914/china-peak-coal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se han debido</a> al cese parcial en la construcci&oacute;n. Pero las plantas de carb&oacute;n siguen ah&iacute;, solo que ahora funcionan a una menor capacidad. Ya no se construyen 2-3 centrales t&eacute;rmicas a la semana como en la d&eacute;cada de los 2000, pero tampoco se desmantelan. Y de hecho hay m&aacute;s de 200 nuevas plantas que podr&iacute;an ser autorizadas, con lo cual la idea de un cambio de tendencia en el modelo energ&eacute;tico puede que no encuentre un respaldo s&oacute;lido. Por &uacute;ltimo, hay que apuntar a la falta de fiabilidad de las estad&iacute;sticas chinas, que siempre generan suspicacias e incertidumbres.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong> Figura 3:</strong> Cambio en las emisiones de CO2 de distintos pa&iacute;ses o bloques de pa&iacute;ses (RoW es resto del mundo). Fuente: <a href="https://jacksonlab.stanford.edu/sites/default/files/nclimate2892.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reaching Peak Emissions</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mejorar es relativamente f&aacute;cil, si la situaci&oacute;n de partida es p&eacute;sima</strong>. Cuando se esgrime la figura 1 como la evidencia de que se ha alcanzado el pico de emisiones, se da por hecho en seguida que est&aacute; operando un cambio global de paradigma en el modelo energ&eacute;tico y que el desarrollo imparable de las renovables es motor indudable del pico. Las renovables en efecto han experimentado un fuerte desarrollo. En 2016, crecieron un <a href="http://www.ren21.net/wp-content/uploads/2017/06/GSR2017_Highlights_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">9%</a> y fueron responsables del 54% de la nueva capacidad de generaci&oacute;n el&eacute;ctrica ese a&ntilde;o. Pero es importante ser conscientes de que las renovables representaban apenas el 18% del suministro el&eacute;ctrico en 2010. Obtener cifras de fuerte aumento a poco que suba la inversi&oacute;n puede conducir a una percepci&oacute;n distorsionada, si la situaci&oacute;n de partida es manifiestamente mejorable. La otra cara de la moneda es que los combustibles f&oacute;siles tambi&eacute;n aumentan. Un verdadero cambio de paradigma deber&iacute;a mostrar que mientras las renovables aumentan, los combustibles f&oacute;siles retroceden. Sin embargo, <a href="http://fs-unep-centre.org/sites/default/files/publications/globaltrendsinrenewableenergyinvestment2017.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una quinta parte</a> de la nueva capacidad el&eacute;ctrica en 2016 la aport&oacute; el carb&oacute;n y casi otro tanto el gas. Adem&aacute;s, la electricidad solo genera una parte de las emisiones procedentes de la energ&iacute;a. Seg&uacute;n la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (<a href="https://www.iea.org/newsroom/news/2016/november/world-energy-outlook-2016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AIE</a>), contabilizando como renovables la gran hidr&aacute;ulica y la quema de biomasa y residuos, en 2015 las renovables fueron un 14,1% del consumo energ&eacute;tico mundial. Es decir, m&aacute;s de un 85% de la energ&iacute;a primaria proviene de fuentes altamente contaminantes. Datos de este mismo organismo estiman que en 2021 las renovables proporcionar&aacute;n apenas un 28% de la electricidad, un 10% del transporte, y un 4% de la calefacci&oacute;n. Este ritmo moderado de crecimiento previsto en renovables no parece casar con los requisitos de mejora en la intensidad de carbono expuestas anteriormente, necesarios para consolidar ese pretendido desacoplamiento entre crecimiento econ&oacute;mico y emisiones en consonancia con el Acuerdo de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No es CO2 todo lo que calienta el clima.</strong> Hay otros gases de efecto invernadero (GEI) que no entran en esta foto (metano, &oacute;xido nitroso, HCFCs...). Transformando su contribuci&oacute;n a equivalentes de CO2 (CO2eq), en 2016 est&aacute;bamos ya en <a href="https://www.esrl.noaa.gov/gmd/aggi/aggi.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">489 ppm</a>. Los CO2eq podr&iacute;an estar aumentando a raz&oacute;n de 4-5 ppm/a&ntilde;o y a este ritmo alcanzar&aacute;n las 500 ppm antes de 2020. El principal GEI, aparte del CO2, es el metano, que tiene un potencial de calentamiento 86 veces superior al CO2 durante los primeros 20 a&ntilde;os de vida. Estudios recientes muestran que en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os el metano ha aumentado su concentraci&oacute;n en la atm&oacute;sfera veinte veces m&aacute;s r&aacute;pido que en la d&eacute;cada anterior. A&uacute;n <a href="http://www.smh.com.au/cqstatic/gt95n6/methanespike.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se discute</a> sobre las causas, pero el aumento podr&iacute;a deberse a una mayor explotaci&oacute;n del gas natural (en especial a ra&iacute;z del auge del <a href="http://www.eeb.cornell.edu/howarth/publications/f_EECT-61539-perspectives-on-air-emissions-of-methane-and-climatic-warmin_100815_27470.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fracking</a>) por las fugas de metano asociadas, que lejos de estar bien contabilizadas y controladas, estar&iacute;an <a href="http://www.elespanol.com/ciencia/ecologia/20161101/167603239_12.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anulando</a> las ventajas clim&aacute;ticas del gas, menor emisor de CO2 en la combusti&oacute;n. Esto es crucial porque el mayor uso del gas natural, en sustituci&oacute;n de carb&oacute;n, est&aacute; siendo presentado precisamente como una de las razones por las que el CO2 ha disminuido en la figura 1, con lo cual nos estar&iacute;amos haciendo trampas al solitario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Contabilidad enga&ntilde;osa.</strong> Las pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas internacionales han servido recurrentemente para maquillar los datos al permitir que el grueso de la reducci&oacute;n de emisiones se realice en otros pa&iacute;ses (si es que se realizan). Sistemas como los cr&eacute;ditos de carbono, han permitido la contabilidad dudosa o incluso falsa. Hay pa&iacute;ses que han <a href="https://www.theguardian.com/environment/2015/jun/10/australia-overstating-greenhouse-gas-forecasts-making-climate-targets-easier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hinchado</a> sus emisiones base para poder gozar de m&aacute;s margen, y otros que <a href="http://www.nzherald.co.nz/nz/news/article.cfm?c_id=1&amp;objectid=11624441" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">compran</a> cr&eacute;ditos fraudulentos que no representan reducciones reales de emisiones. As&iacute; mismo, se contabilizan como neutras en carbono pol&iacute;ticas que en absoluto lo son, como la quema de <a href="https://www.chathamhouse.org/expert/comment/wood-not-carbon-neutral-energy-source" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biomasa</a> o los <a href="https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/2016_05_TE_EU_vegetable_oil_biodiesel_market_FINAL_0_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">biocombustibles</a>. Todos estos enga&ntilde;os distorsionan la figura 1, que podr&iacute;a no estar reflejando una situaci&oacute;n real.
    </p><p class="article-text">
        Concluyendo, todo parece indicar que realmente no se est&aacute; produciendo un desacoplamiento entre el PIB y las emisiones de CO2 y, mucho menos, del conjunto de gases de efecto invernadero. Esto tiene una implicaci&oacute;n fuerte y es que, una vez m&aacute;s, se muestra como el capitalismo, con su necesidad estructural de crecimiento, no es compatible con la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Ni siquiera lo es con el cumplimiento de algo tan pobre como lo discutido en Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltimo t&eacute;rmino, la inexistencia del desacomplamiento no ser&iacute;a una mala noticia, simplemente la constataci&oacute;n de la necesidad imperiosa de cambio de sistema. Lo que realmente podr&iacute;a ser una mala noticia es que ese desacoplamiento se estuviese produciendo a la vez que la concentraci&oacute;n de CO2 en la atm&oacute;sfera estuviese creciendo. Ser&iacute;a una p&eacute;sima noticia ya que podr&iacute;a indicar que el ser humano ya no ser&iacute;a quien est&aacute; dirigiendo el aumento de gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera, sino que estar&iacute;a siendo el sistema-Tierra a trav&eacute;s de la activaci&oacute;n de una serie de <a href="https://ustednoselocree.com/2016/03/13/estado-de-alarma-climatica-se-han-superado-los-2c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bucles de realimentaci&oacute;n positivos</a> que nos lleven, independiente de lo que hagamos las sociedades humanas, a un equilibrio clim&aacute;tico 4-6&ordm;C superior al actual.
    </p><p class="article-text">
        ___
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote1"></span><a href="//#sdfootnote1anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a> Hay varias formas de calcular el PIB. El que usamos es del PIB en d&oacute;lares de EEUU a precios constantes del a&ntilde;o 2010. Es un calculo del PIB corregido por la inflaci&oacute;n. Si se calcula el <a href="http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.CD?view=chart" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PIB mundial en d&oacute;lares a precios actuales</a> (sin corregir la inflaci&oacute;n) no se habr&iacute;a producido crecimiento en el periodo 2012-2016. Adem&aacute;s, existen serias dudas de que la contabilidad del PIB no est&eacute; falseada. Un ejemplo es como en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha introducido en Espa&ntilde;a la prostituci&oacute;n y el tr&aacute;fico de drogas en el PIB, lo que ha contribuido que este indicador crezca desde 2008. En cualquier caso, en este art&iacute;culo partimos de la base de que se ha producido un crecimiento del PIB, aunque es muy posible que no sea real.
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote2"></span><a href="//#sdfootnote2anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a> Ver Jackson, T. (2009): Prosperidad sin Crecimiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez, Luis González Reyes]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/crecer-contaminar_132_3214018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 Sep 2017 18:30:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crecer sin contaminar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Su futuro depende de las emisiones negativas y usted sin saberlo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/futuro-depende-emisiones-negativas-saberlo_132_3535588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93680b40-0723-4346-b90e-bc880e912eb9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Su futuro depende de las emisiones negativas y usted sin saberlo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apoyarnos en las emisiones negativas le concede a la industria fósil un balón de oxígeno. Es más atractivo políticamente invertir en una tecnología costo-eficiente mañana que plantear un cambio de modelo civilizatorio hoy</p></div><p class="article-text">
        Los gobiernos han fiado nuestro futuro clim&aacute;tico a las emisiones negativas. Sin embargo probablemente usted no haya o&iacute;do hablar nunca de ellas. No es de extra&ntilde;ar, dado que no han recibido apenas atenci&oacute;n pol&iacute;tica o medi&aacute;tica. Es necesario por tanto arrojar luz sobre este asunto y es urgente hacerlo ahora. Vamos a intentar explicar por qu&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Que son las emisiones negativas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo el CO2 que pongamos en la atm&oacute;sfera tendr&aacute; un efecto sobre el aumento de temperatura. Hay todav&iacute;a una cantidad determinada de CO2 que a&uacute;n podemos poner en la atm&oacute;sfera sin que ello implique superar un aumento de m&aacute;s de 2&ordm;C de temperatura a final de siglo respecto a la era preindustrial. Esto es lo que se conoce como<em> presupuesto de carbono</em> y nos dice cu&aacute;nto nos podemos a&uacute;n <em>gastar</em> (emitir) sin entrar en esa <strong>supuesta</strong> zona de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Si continuamos <em>gastando</em> como hasta ahora, en 15-20 a&ntilde;os habremos vaciado la cuenta, y el cambio clim&aacute;tico se desbocar&aacute; y entraremos en un per&iacute;odo de descontrol de consecuencias impredecibles. N&oacute;tese que decimos <em>supuesta </em>zona de riesgo; en realidad el nuevo umbral de seguridad que el Acuerdo de Par&iacute;s reconoce es el de 1,5&ordm;C. Si consideramos este objetivo de temperatura a&uacute;n m&aacute;s estricto, el presupuesto de carbono se encoge todav&iacute;a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Los informes del IPCC (Grupo de Expertos para el Cambio clim&aacute;tico), uno de los mayores ejercicios de consenso cient&iacute;fico que existen, alertan de que para tener una buena probabilidad &ndash;&iexcl;ni si quiera la certeza absoluta!&ndash; de no superar esos 2&ordm; C, debemos reducir las emisiones entre un 40-70% hacia 2050, para luego llegar a una descarbonizaci&oacute;n absoluta a final de siglo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el Acuerdo de Par&iacute;s, alcanzado a finales de 2015, no establece un tope de emisiones que no debemos sobrepasar &ndash;por debajo de ese presupuesto de carbono&ndash;, ni tampoco un porcentaje de reducci&oacute;n al que nos debemos comprometer. En su lugar plantea el objetivo de llegar a un equilibrio entre lo que se emite y lo que se absorbe. Dicho de otro modo, el Acuerdo de Par&iacute;s <em>permite</em> que nos excedamos en el presupuesto de carbono que tenemos <em>asignado</em>, es decir, que emitamos CO2 por encima del presupuesto (l&eacute;ase por encima de nuestras posibilidades), siempre y cuando &ndash;y aqu&iacute; viene lo interesante&ndash; nos comprometamos a recapturarlo despues desde la atm&oacute;sfera.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Como hacerlo? Precisamente, mediante las llamadas emisiones negativas. El problema es que las posiblidades de hacer esto se asientan fuertemente en tecnolog&iacute;as que a dia de hoy son pura especulaci&oacute;n y que, aun pudiendo convertirse alg&uacute;n d&iacute;a en realidad, anuncian una serie de riesgos en absoluto desde&ntilde;ables.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto nos apoyamos en esta v&iacute;a como soluci&oacute;n clim&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando observamos un escenario t&iacute;pico de mitigaci&oacute;n como el de la figura 1, vemos una l&iacute;nea negra que nos muestra la ruta descendiente que deber&iacute;an seguir las emisiones a medida que pasen los a&ntilde;os de aqu&iacute; a final de siglo. Si la descomponemos sin embargo para separar por un lado la parte de la l&iacute;nea que esperamos alcanzar emitiendo menos (franja naranja oscuro), es decir reduciendo las emisiones positivas procedentes de la quema de combustibles f&oacute;siles, agricultura, etc., y por otro la parte que esperamos alcanzar mediante emisiones negativas, es decir, capturando CO2 desde la atm&oacute;sfera, vemos que el grado en el que nos apoyamos en esto &uacute;ltimo es enorme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Figura 1. <em>Mediana de los 76 escenarios de mitigaci&oacute;n del IPCC que limitan con al menos un 66% de probablilidad el aumento de temperatura de 2&ordm;C a final de siglo. La franja gris oscuro representa las emisiones hist&oacute;ricas. La franja gris claro representa las emisiones proyectadas seg&uacute;n las promesas de reducci&oacute;n hechas por los pa&iacute;ses (INDCs) tras el Acuerdo de Par&iacute;s. La l&iacute;nea negra indica la ruta que debe seguir la concentraci&oacute;n de CO2 de aqu&iacute; a final de siglo. Separar las emisiones positivas procedentes de la quema de combustibles f&oacute;siles, la industria y los cambios de uso del suelo (franja naranja oscuro), nos revela la escala de las emisiones negativas esperadas por los modelos (franja naranja claro). Tomado de Anderson y Peters (2016).</em><a href="http://smartstones.nl/wp-content/uploads/2016/12/Kevin-Anderson-2016.10.13-the-Trouble-with-Negative-Emissions-Science-2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Anderson y Peters (2016)</a>
    </p><p class="article-text">
        De los cerca de 900 escenarios de mitigaci&oacute;n que produce el IPCC manejando distintos modelos clim&aacute;ticos, apenas 76 de ellos son compatibles con un escenario de 2&ordm;C. Y la gran mayor&iacute;a de ellos se apoyan en mayor o menor grado en las emisiones negativas. Adem&aacute;s, como vemos en la figura 1, se asume que estas tecnolog&iacute;as estar&aacute;n disponibles de forma comercial para su desarrollo a escala desde tan pronto como 2030, es decir, pasado ma&ntilde;ana. Las promesas de reducci&oacute;n de emisiones hechas por los pa&iacute;ses tras el Acuerdo de Par&iacute;s contemplan en general emisiones negativas. Teniendo en cuenta lo much&iacute;simo que los gobiernos se est&aacute;n apoyando en esta v&iacute;a tecnol&oacute;gica como soluci&oacute;n clim&aacute;tica, es cuanto menos sorprendente que este tema no aparezca en los medios de comunicaci&oacute;n y la sociedad ignore por lo general su existencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De que formas se puede capturar CO2 desde la atm&oacute;sfera?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado existe la posibilidad de llevar a cabo algunas t&eacute;cnicas de mejora de los sumideros naturales del planeta para aumentar su capacidad de captaci&oacute;n. Por ejemplo los bosques degradados, cuyos suelos y &aacute;rboles no tienen la misma capacidad de fijaci&oacute;n de CO2 que los ecosistemas forestales bien conservados, pueden recuperar, con una intervenci&oacute;n adecuada, parte de esta capacidad. Igualmente mediante t&eacute;cnicas de reforestaci&oacute;n que devuelvan masa forestal a suelos donde un dia hubo bosques y hoy ya no los hay, puede a&ntilde;adir, seg&uacute;n algunos estudios, cierta capacidad de captaci&oacute;n. <a href="https://www.sei-international.org/mediamanager/documents/Publications/Climate/SEI-PB-2016-Negative-emissions-land-based-measures.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pron&oacute;sticos optimistas</a> calculan que combinando ambas posibilidades se podr&iacute;an llegar a capturar hasta 370-480 Gt de carbono durante todo el siglo XXI. Pero la mayor parte de las emisiones negativas se espera conseguir mediante tecnolog&iacute;as que implican intervenciones mucho m&aacute;s complejas y a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        Hay toda una serie de aventuras tecnol&oacute;gicas que se mueven en un plano puramente te&oacute;rico o a lo sumo en un plano de demostraci&oacute;n a peque&ntilde;a escala, que abarcan desde el biochar, al aumento de la tasa de meteorizaci&oacute;n de las rocas, el empleo de catalizadores qu&iacute;micos o biol&oacute;gicos para aumentar la captaci&oacute;n oce&aacute;nica, o incluso la captura directa del CO2 a partir del aire con una especie de ventiladores o filtros. Sin embargo la opci&oacute;n que m&aacute;s se encuentra bajo el foco es BECCS. Algunas <a href="https://hub.globalccsinstitute.com/publications/global-status-beccs-projects-2010/2-scientific-background-beccs#c02fn20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">previsiones</a> optimistas le confieren a esta tecnolog&iacute;a un potencial futuro de captura de hasta 20 mil millones de Tn de CO2.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En que consiste BECCS y qu&eacute; problemas tiene?</strong>
    </p><p class="article-text">
        BECCS es el acr&oacute;nimo ingles para Bioenergy with Carbon Capture and Storage (bioenerg&iacute;a con captura y almacenamiento de carbono). Esta t&eacute;cnica implica el despliegue masivo de cultivos de &aacute;rboles y plantas que capturar&iacute;an CO2 durante su crecimiento. Esta biomasa ser&iacute;a despu&eacute;s quemada en centrales t&eacute;rmicas de biomasa, cuyas chimeneas estar&iacute;an equipadas con tecnolog&iacute;a de captura de CO2, que ser&iacute;a despu&eacute;s enterrado de forma supuestamente segura en el subsuelo, conform&aacute;ndose as&iacute; un ciclo en el que por un lado se retira CO2 de la atm&oacute;sfera y por otro se produce energ&iacute;a de forma &ldquo;limpia&rdquo;. (ver Figura 2)
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                </figure><p class="article-text">
        Figura 2. <em>Ciclo de BECCS (bioenerg&iacute;a con captura y almacenamiento de carbono). El CO2 es capturado por las plantas durante su crecimiento. Esta es posteriormente quemada en una central t&eacute;rmica cuyas chimeneas llevan acoplada tecnolog&iacute;a de captura, que evita la salida del CO2 a la atm&oacute;sfera. El CO2 es posteriormente enterrado en almacenamientos geol&oacute;gicos.</em>
    </p><p class="article-text">
        Pero no es oro todo lo que reluce. Por un lado existen serias limitaciones y riesgos asociados a la captura y almacenamiento de CO2. La captura de carbono es una esperanza tecnol&oacute;gica que no acaba de arrancar a pesar de las grandes inversiones realizadas, por problemas t&eacute;cnicos y sobre todo de viabilidad econ&oacute;mica. Los diferentes proyectos piloto puestos en marcha han ido fracasando uno tras otro. Adem&aacute;s, mientras hasta la fecha la captura se ha ensayado fundamentalmente acoplada a centrales t&eacute;rmicas de carb&oacute;n, no existe apenas experiencia a la hora de acoplarla a una central de biomasa, con la dificultad t&eacute;cnica a&ntilde;adida que implica trabajar con un combustible mucho m&aacute;s heterog&eacute;neo que el carb&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte el almacenamiento geol&oacute;gico del CO2 implica unos riesgos (escapes, atentados,...) sobre los que la sociedad deber&iacute;a al menos tener la posibilidad de debatir. Adem&aacute;s, una de las salidas comerciales que se contemplan para ese CO2 almacenado es venderlo para su uso en procesos de Recuperaci&oacute;n Mejorada de Petr&oacute;leo, que no es otra cosa que inyectarlo en yacimientos ya explotados para intentar <em>reba&ntilde;ar</em> las &uacute;ltimas gotas de combustibles f&oacute;siles, esos de los que supuestamente estamos intentando huir al refugiarnos en tecnolog&iacute;as como BECCS.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que es m&aacute;s importante: aunque se superaran los problemas inherentes a la captura de carbono, el nivel de despliegue requerido por esta tecnolog&iacute;a para tener un impacto significativo en la retirada de emisiones de la atm&oacute;sfera, plantea unos problemas insoslayables de escala. La demanda de tierra f&eacute;rtil para desplegar estos cultivos ser&iacute;a enorme, desplazando previsiblemente ecosistemas naturales o entrando en competencia con usos agr&iacute;colas alimentarios u otros usos energ&eacute;ticos de la biomasa (transporte, calefacci&oacute;n,...). Bas&aacute;ndonos en la experiencia podemos aventurar sin riesgo a equivocarnos que tambi&eacute;n conllevar&iacute;a procesos de acaparamiento de tierras y desplazamiento de comunidades. Por otra parte no debemos ignorar que actualmente los ecosistemas terrestres (los sumideros naturales) a&uacute;n hoy eliminan un 23% de las emisiones procedentes de la quema de los combustibles f&oacute;siles; poner en riesgo estos ecosistemas-sumidero para crear otros nuevos es un contrasentido.
    </p><p class="article-text">
        Se <a href="http://www.biofuelwatch.org.uk/wp-content/uploads/BECCS-handout-for-CBD-SBSTTA-2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima</a> que para capturar 1000 millones de Tn de carbono se necesitar&iacute;a multiplicar por 33 la cantidad de tierra destinada a dia de hoy al cultivo de biocombustibles o, seg&uacute;n otros c&aacute;lculos, una cantidad de tierra similar a <a href="http://smartstones.nl/wp-content/uploads/2016/12/Kevin-Anderson-2016.10.13-the-Trouble-with-Negative-Emissions-Science-2016.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1-2 veces</a> el tama&ntilde;o de la India. Por no hablar del agua consumida por estos cultivos, otro recurso ya sometido a dia de hoy a suficientes tensiones entre los distintos usos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es desde&ntilde;able la cantidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) asociados al ciclo de vida de sembrar, cultivar, transportar y procesar esa biomasa. Volviendo al ejemplo anterior, capturar esos 1000 millones de toneladas implicar&iacute;a mutlpilicar por 3 las emisiones actuales de &oacute;xido nitroso, que es el principal GEI de origen agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que el IPCC reconoce que BECCS no ha sido testado nunca a gran escala, en sus informes da por sentado que necesitaremos utilizar esta tecnolog&iacute;a, aunque al mismo tiempo duda de las posibilidades de que se puedan desplegar en la magnitud necesaria y advierte de la existencia de riesgos. Si tenemos en cuenta que algunos escenarios del IPCC plantean un desarrollo de BECCS que <a href="http://www.biofuelwatch.org.uk/wp-content/uploads/BECCS-handout-for-CBD-SBSTTA-2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">multiplicar&iacute;a por casi </a><a href="http://www.biofuelwatch.org.uk/wp-content/uploads/BECCS-handout-for-CBD-SBSTTA-2015.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3</a> todas las cifras anteriores para obtener los resultados de mitigaci&oacute;n deseados, nos podemos hacer una idea de los problemas asociados que este desarrollo acarrea. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Conclusi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En resumen, estamos fiando el futuro del clima a una opci&oacute;n tecnol&oacute;gica que a d&iacute;a de hoy ni siquiera sabemos si ser&aacute; posible. Y aun en caso de demostrarse posible, sabemos que tendr&aacute; unas consecuencias ambientales y sociales inasumibles. No estamos investigando estas tecnolog&iacute;as para contar con ellas como plan B, en caso de ser necesario. Son directamente nuestro plan A.
    </p><p class="article-text">
        Algunas voces desde la ciencia <a href="https://www.sei-international.org/mediamanager/documents/Publications/Climate/SEI-PB-2016-Negative-emissions-land-based-measures.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defienden</a> que a&uacute;n es posible conseguir unos objetivos de reducci&oacute;n de emisiones compatibles con 1,5&ordm;C -2&ordm;C sin depender en exceso de las emisiones negativas, aunque ello pasa por pol&iacute;ticas urgentes de mitigaci&oacute;n real hoy, que van mucho m&aacute;s all&aacute; de las promesas hechas por los pa&iacute;ses en el contexto del Acuerdo de Par&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La raz&oacute;n fundamental por la que optamos por la v&iacute;a de las emisiones negativas, en lugar de centrar los esfuerzos en transitar hacia una sociedad post-petr&oacute;leo, es sencilla. Los combustibles f&oacute;siles son esenciales para el funcionamiento del actual sistema econ&oacute;mico, para el crecimiento. Apoyarnos en las emisiones negativas le concede a la industria f&oacute;sil un bal&oacute;n de ox&iacute;geno. Es m&aacute;s atractivo pol&iacute;ticamente invertir en una tecnolog&iacute;a costo-eficiente ma&ntilde;ana que plantear un cambio de modelo civilizatorio hoy.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que dentro de unos a&ntilde;os, cuando se pongan de manifiesto los problemas de este plan A, quiz&aacute;s nuestro &uacute;nico plan B sea recurrir a otras tecnolog&iacute;as diferentes, las basadas en el manejo de la radiaci&oacute;n solar &ndash;afortunadamente hoy a&uacute;n prohibidas&ndash;, y que parecen sacadas de una pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n: colocar espejos en el espacio, parasoles que detengan los rayos, tubos en la atm&oacute;sfera que bombeen part&iacute;culas de azufre para imitar el efecto de los volcanes,... 
    </p><p class="article-text">
        Entonces, en un encaje perfecto de la doctrina del shock planteada por N. Klein, aceptaremos cabizbajos una salida desesperada en la que todos nos pondremos las orejeras para no ver los efectos, porque ya ser&aacute; demasiado tarde para elegir.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, es urgente poner bajo el foco las emisiones negativas, y hacerlo ahora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/futuro-depende-emisiones-negativas-saberlo_132_3535588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Apr 2017 19:18:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Su futuro depende de las emisiones negativas y usted sin saberlo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acción Ecológica: Defender palmo a palmo la vida en Ecuador]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/accion-ecologica-defender-palmo-ecuador_132_3631590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db1432d9-6f15-46dc-adb3-10d35b5f681d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acción Ecológica: Defender palmo a palmo la vida en Ecuador"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al gobierno ecuatoriano el ecologismo crítico le molesta porque le recuerda lo que no pudo cumplir. Pero Correa debe aprender a no subestimar la fuerza y la solidaridad internacional del movimiento ecologista y de la justicia ambiental.</p><p class="subtitle">La incapacidad para huir de la narrativa del crecimiento económico permanente ha imposibilitado avanzar hacia un post-extractivismo, acrecentando los conflictos por los recursos.</p></div><p class="article-text">
        Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica es una organizaci&oacute;n ecuatoriana de reconocido prestigio internacional, querida y respetada por un historial de 30 a&ntilde;os de trabajo en defensa de la naturaleza y los derechos humanos, sobre todo los de los pueblos m&aacute;s vulnerados. A finales de 2016 el gobierno de Rafael Correa inici&oacute; los tr&aacute;mites administrativos para su disoluci&oacute;n. Entre los argumentos oficiales para decretar el cierre se esgrim&iacute;a que Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica se <a href="http://www.accionecologica.org/images/2005/boleta-de-_notificacion-de_-cierre-de-AE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desv&iacute;a de los fines y objetivos</a> para los que fue constitu&iacute;da o que Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica <a href="http://www.accionecologica.org/images/2005/solicitud_de_extincion_del_Ministerio_del_Interior_al_MAE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se dedica a denunciar los impactos que el extractivismo</a> tiene en Ecuador. Faltar&iacute;a m&aacute;s. Precisamente es esa una actividad que encaja perfectamente en el objetivo para el que fue creada, como se puede comprobar en sus <a href="http://www.accionecologica.org/images/2005/ESTATUTO_CODIFICADO_13082014.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estatutos</a>: la defensa de la naturaleza. Por tanto la notificaci&oacute;n de cierre es rid&iacute;cula y trata in&uacute;tilmente de esconder una clara acci&oacute;n pol&iacute;tica de represi&oacute;n, silenciamiento de la disidencia e intento de domesticaci&oacute;n de aquellos que se rebelan cuando los principios constituyentes son violados.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica no est&aacute; sola y su empe&ntilde;o y resistencia, combinada con el apoyo y presi&oacute;n solidaria dentro y fuera de Ecuador ha terminado forzando que el Ministerio del Ambiente <a href="http://www.elcomercio.com/video/ministeriodelambiente-resolucion-ministeriodelinterior-disolucion-accionecologica.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechace</a> la pretensi&oacute;n del gobierno. Sin embargo, no es posible bajar la guardia. No se trata de un capricho coyuntural de Correa, sino que, mientras el modelo econ&oacute;mico que se persiga sea el que se basa en el extractivismo y la expulsi&oacute;n de personas, el trabajo de Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica o de organizaciones afines, seguir&aacute; siendo inc&oacute;modo, molesto e inevitablemente confrontativo.
    </p><p class="article-text">
         Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica se ha significado en la defensa de los pueblos originarios y, en concreto, en la del pueblo Shuar, que desde hace a&ntilde;os est&aacute; viendo amenazada sus superviviencia en el sur del pa&iacute;s por la actividad de empresas mineras y petroleras. El avance del extractivismo en esa zona conlleva un acaparamiento y contaminaci&oacute;n de tierras y agua que son una sentencia de muerte para esta comunidad, que vive en &iacute;ntima relaci&oacute;n con los bosque y los territorios ancestrales que habita. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han muerto tres dirigentes Shuar, en unos acontecimientos no esclarecidos hasta la fecha y sin que se hayan encontrado culpables.
    </p><p class="article-text">
         Actualmente en la provincia de Morona Santiago el pueblo Shuar intenta resistir a los ataques del gobierno, que les ha expulsado de sus tierras ancestrales para permitir un mega-proyecto de miner&iacute;a de cobre a cielo abierto de la empresa china Explorcobres S.A., con una escalada de tensi&oacute;n en las &uacute;ltimas semanas que ha devenido en unos lamentables enfrentamientos con la polic&iacute;a <a href="http://www.elcomercio.com/actualidad/gobierno-decretara-excepcion-moronasantiago-policia.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con final tr&aacute;gico</a>. El proyecto se encuentra en fase exploratoria y avanza a buen ritmo sin consulta previa ni consentimiento de parte de las comunidades afectadas, cuyos recursos legales y alegaciones son sistematicamente ignoradas por el gobierno.
    </p><p class="article-text">
         Es importante resaltar que Ecuador se encuentra inmerso en pleno per&iacute;odo pre-electoral; a mediados de febrero el pais andino eligir&aacute; un nuevo presidente y el candidato oficialista lidera los sondeos. Es patente el nerviosismo porque proyectos mineros como el mencionado, salgan adelante. Y para ello el gobierno no est&aacute; escatimando medios: ha procedido a una absoluta militarizaci&oacute;n de la zona, decretando el <a href="http://www.accionecologica.org/editoriales/sosaccionecologica/2166-2017-01-10-02-30-14" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estado de excepci&oacute;n</a>, que suspende derechos, intimida a la poblaci&oacute;n local, realiza allanamientos colectivos y efect&uacute;a detenciones arbitrarias. Se suceden las <a href="https://www.youtube.com/watch?v=54AR5wt_4d4&amp;index=1&amp;list=FLDyi2oEwuIIMGXH6E0Yg4iQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">denuncias</a> de campesinos por violaciones de los derechos humanos. Todo con tal de tranquilizar a los inversores. Es muy significativo que el gobierno chino <a href="http://www.larepublica.ec/blog/politica/2016/12/16/china-preocupada-por-ataques-en-minera-de-morona-santiago/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">haya mostrado su preocupaci&oacute;n</a><a href="http://www.larepublica.ec/blog/politica/2016/12/16/china-preocupada-por-ataques-en-minera-de-morona-santiago/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>por los enfrentamientos y haya agradecido al gobierno de Correa su r&aacute;pida respuesta para controlar la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
         Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica ha brindado apoyo y asesoramiento al pueblo Shuar durante a&ntilde;os, en relaci&oacute;n a los impactos ecol&oacute;gicos del extractivismo minero y su afecci&oacute;n a los derechos humanos. Por tanto el cierre de Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica es un castigo del gobierno, una represi&oacute;n en toda regla del ecologismo m&aacute;s pol&iacute;tico; aquel que da voz a las comunidades, a los &ldquo;ecologistas pobres&rdquo;, como dir&iacute;a Martinez Alier, que siendo los que viven en mayor armon&iacute;a con su medio, son los m&aacute;s castigados por un modelo de desarrollo que les ignora y aniquila.
    </p><p class="article-text">
         Ecuador no es una excepci&oacute;n al patr&oacute;n al que durante los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os en mayor o menor medida se han ajustado los diferentes gobiernos de la izquierda latinoamericana: poner cierto freno a las reformas neoliberales, renegociar contratos con las empresas transnacionales para retomar el control de la econom&iacute;a, aumentar los ingresos p&uacute;blicos a trav&eacute;s del extractivismo, y usar parte de sus excedentes en cubrir programas sociales, conseguiendo as&iacute; reducir la brecha social, ganando de paso legitimidad popular. La posibilidad de repensar los modelos de desarrollo, derivada de una nueva cosmovisi&oacute;n que colocaba a las personas y a la naturaleza en el centro, se ha quedado meramente por tanto en el plano te&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
         Por ejemplo, la iniciativa ITT-Yasun&iacute;, que pretend&iacute;a dejar de explotar un bloque petrolero en el subsuelo amaz&oacute;nico a cambio del pago, en forma de devoluci&oacute;n de deuda ecol&oacute;gica, de la mitad de los ingresos que generar&iacute;a su extracci&oacute;n, termin&oacute; en fracaso. Surgida de la sociedad civil -<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_Yasun%C3%AD-ITT" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la participaci&oacute;n fundamental de Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica</a>-, la iniciativa fue adoptada por el gobierno ecuatoriano en 2007. Sin embargo, la amenaza extractivista siempre plane&oacute; sobre el proyecto y, escud&aacute;ndose en el tibio apoyo internacional (que, por otro lado, ciertamente fue muy escaso), Correa autoriz&oacute; finalmente en 2013 la explotaci&oacute;n de estos campos. En un marco m&aacute;s amplio, mientras la Constituci&oacute;n de Montecristi (2008) incluy&oacute; un r&eacute;gimen del Buen Vivir (Sumak kawsay), que abordaba elementos como la convivencia social, la inclusi&oacute;n y la equidad, la biodiversidad, el cambio clim&aacute;tico o <a href="http://www.conocimiento.gob.ec/la-constitucion-consagra-los-derechos-de-la-naturaleza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los derechos de la naturaleza</a>, o el estado plurinacional, al final desarrollo pr&aacute;ctico de estos conceptos se ha visto arrollado por la realpolitik.
    </p><p class="article-text">
        Ello ha resultado no solo en el mantenimiento sino en la profundizaci&oacute;n del mismo modelo productivo exportador, abriendo nuevos campos de operaci&oacute;n minera, petrolera y agroindustrial que junto con empujes similares en otros gobiernos de la regi&oacute;n han extendido la frontera extractiva por toda Latinoam&eacute;rica. Pero es este un modelo que a pesar de los intentos no ha producido una sustancial mejora en la protecci&oacute;n ambiental; la raz&oacute;n esencial es que sigue asimilando desarrollo a un crecimiento conseguido a base de esquilmar la naturaleza, generando un bienestar ef&iacute;mero susceptible al desvanecimiento seg&uacute;n cambien los precios de las materias primas o cambien las correlaciones de fierzas en los mercados internacionales. En lo tocante a la sostenibilidad, al final tenemos lo mismo de manera diferente. Pero dar la espalda a los l&iacute;mites f&iacute;sicos del planeta, no hace que estos desaparezcan. La incapacidad para huir de la narrativa del crecimiento econ&oacute;mico permanente ha imposibilitado avanzar hacia un post-extractivismo, acrecentando los conflictos por los recursos. De hecho el cobre, el mineral que se encuentra en el centro del conflicto con los Shuar, es un buen ejemplo del agotamiento del Planeta. Su inminente <a href="http://crashoil.blogspot.com.es/2010/06/el-problema-del-cobre.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pico de producci&oacute;n</a> ilustra bien el <a href="http://www.energybulletin.net/sites/default/files/Continuously%20Less%20and%20Less.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;peak everything&rdquo;</a> al que nos enfrentamos, y explica los nervios del gobierno chino.
    </p><p class="article-text">
         Tampoco este modelo ha significado un avance de los derechos humanos, ni siquiera concebidos de una forma cl&aacute;sica. En este sentido conviene recordar que no es la primera vez que el presidente ecuatoriano intenta cerrar Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica. Ya lo intent&oacute; en 2009 como castigo a las cr&iacute;ticas ecologistas a los planes mineros, aunque dada la magnitud de la respuesta de rechazo popular a esta agresi&oacute;n, tambi&eacute;n tuvo que recular. Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica ha reportado en una elocuente <a href="http://www.accionecologica.org/images/stories/ae/infog-SOS-AE-fin-FIN.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infograf&iacute;a</a> m&aacute;s de un centenar de agresiones sufridas por la organizaci&oacute;n en la &uacute;ltima d&eacute;cada. La variada tipolog&iacute;a incluye difamaci&oacute;n, amenazas, descalificaciones, vigilancia,...Seis de cada diez procedieron del Estado (gobierno, fuerzas del orden, funcionarios,..). Cabe destacar adem&aacute;s que la gran mayor&iacute;a de estas agresiones se realizaron contra mujeres de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
         Pero Ecuador no solo ha continuado por la senda extractivista, vaciando progresivamente de contenido el <a href="http://www.accionecologica.org/mineria/acciones-legales/1178-mandato-costituyente-minero" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mandato Minero</a> que acompa&ntilde;&oacute; la Constituci&oacute;n, y que obligaba a acabar con las concesiones mineras que no hubieran tenido procesos de consulta ambiental y a pueblos y nacionalidades ind&iacute;genas. Tambi&eacute;n acaba de firmar un Tratado de Libre Comercio con la UE que confiere <a href="http://www.accionecologica.org/editoriales/1981-2016-11-09-17-38-48" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grandes ventajas</a> al agronegocio y da&ntilde;ar&aacute; a los peque&ntilde;os productores campesinos. 
    </p><p class="article-text">
         Ecuador se aleja as&iacute; de la defensa de los Derechos de la Naturaleza con los que un dia coquete&oacute;. Y en este rumbo, el ecologismo cr&iacute;tico le molesta. Quiz&aacute;s porque le recuerda lo que no pudo cumplir. A ver si de una vez por todas el gobierno de Correa entiende que no debe subestimar la fuerza y la solidaridad internacional del movimiento ecologista y de la justicia ambiental. Necesitamos a Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica y volveremos a alzar nuestras voces cuando sea necesario para que siga abierta. Quitar la personalidad jur&iacute;dica a una organizaci&oacute;n dificulta obviamente su actividad y es un atropello, pero la legitimidad, la raz&oacute;n, la verdad y la justicia que hay detr&aacute;s de cualquier acto, no te la da ni te la quita quien precisamente vulnera los principios constituyentes que un d&iacute;a un pueblo adopt&oacute; para organizar la vida en com&uacute;n. Acci&oacute;n Ecol&oacute;gica tiene legitimidad para seguir adelante con su trabajo y es una referencia indiscutible para nosotros y nosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yayo Herrero, Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/accion-ecologica-defender-palmo-ecuador_132_3631590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Jan 2017 19:43:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acción Ecológica: Defender palmo a palmo la vida en Ecuador]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soy científico, no me meto en política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cientifico-politica_132_4664395.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4755a13-7c91-42cd-9b46-db29a77f6a0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Soy científico, no me meto en política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La forma en que se estructura y orienta el conocimiento científico está influida por diferentes sesgos por acción u omisión</p><p class="subtitle">Las implicaciones ecológicas y éticas de implementar muchas de las soluciones tecnológicas que se buscan para el mundo, desde la agricultura transgénica hasta la geoingeniería, obligan a un debate social sobre las mismas que hasta ahora no se ha producido</p><p class="subtitle">Corremos el riesgo de convertir a la Ciencia en la posibilitadora central de una cosmovisión tecnológica alentada por sueños de imposible omnisciencia científica</p></div><p class="article-text">
        Dice <a href="https://youtu.be/Rd2Vhw31iL8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mikael H&ouml;&ouml;k</a>, ingeniero de la Universidad de Uppsala, que un investigador debe proporcionar los datos objetivos que observa en la realidad sin dar recomendaciones influidas por sesgos ideol&oacute;gicos. A este ideal aspiran en general la mayor&iacute;a de los cient&iacute;ficos. Hace unas semanas <a href="http://cadenaser.com/programa/2016/08/08/ser_consumidor/1470669416_040452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrevistaron</a> en la radio a un profesor de Bromatolog&iacute;a de la Universidad de C&oacute;rdoba sobre su investigaci&oacute;n encaminada a estandarizar la receta del salmorejo cordob&eacute;s, cuyo fin era concretar una referencia de sus aportes cal&oacute;ricos y nutritivos. En su investigaci&oacute;n cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de la <a href="http://www.salmorejocordobes.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cofrad&iacute;a del Salmorejo Cordob&eacute;s</a>, entidad dedicada a difundir las ventajas de este producto. Ante la pregunta medio en broma de si tras el estudio le hab&iacute;an nombrado Cofrade honor&iacute;fico, el profesor contest&oacute; bastante serio que no, pues la independencia de la Ciencia le obligaba a mantener cierta distancia. Es una interpretaci&oacute;n quiz&aacute;s llevada al extremo pues el componente pol&iacute;tico de recomendar o no la ingesta de salmorejo es de dif&iacute;cil argumentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no tenemos que salirnos del campo de la alimentaci&oacute;n para pensar en otro ejemplo bien distinto y por todos conocido que cuestiona la perseguida neutralidad axiol&oacute;gica de la Ciencia: la reciente <a href="http://supportprecisionagriculture.org/nobel-laureate-gmo-letter_rjr.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta abierta</a> de los premios nobeles a la labor de Greenpeace y otras organizaciones ecologistas contra el cultivo de Organismos Modificados Gen&eacute;ticamente (OMGs). El da&ntilde;o que esta carta hace a la Ciencia, en una sociedad que de alg&uacute;n modo sacraliza la opini&oacute;n cient&iacute;fica, es irreparable, pues cualquier cr&iacute;tica ser&aacute; calificada de retr&oacute;grada. A riesgo de ello es preciso insistir en que estamos aqu&iacute; ante un magn&iacute;fico ejemplo de cient&iacute;ficos meti&eacute;ndose en pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La misiva contiene un burdo sesgo de brocha gorda de tipo pol&iacute;tico-ideol&oacute;gico. Que los nobeles digan que los transg&eacute;nicos no afectan a la salud, puede ser cient&iacute;ficamente discutido, pero es un argumento con base epistemol&oacute;gica en su campo de trabajo<a href="//#sdfootnote1sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a>. Que los nobeles digan que los transg&eacute;nicos son el camino para acabar con el problema de la desnutrici&oacute;n es sin embargo, un salto al vac&iacute;o, que ya no se sostiene sobre la base anterior. &iquest;Porqu&eacute; no dijeron los nobeles, con la misma autoridad que saben que les acompa&ntilde;a, que el hambre puede resolverse eliminando la desigualdad o mejorando la distribuci&oacute;n de la riqueza, por ejemplo? Ser&iacute;a otra manera -al menos tan v&aacute;lida sobre el papel- como el despliegue de la agricultura transg&eacute;nica. No lo hicieron porque eso ser&iacute;a meterse en pol&iacute;tica, y los cient&iacute;ficos, como reza el t&iacute;tulo de este art&iacute;culo, no lo hacen. Entonces, &iquest;porqu&eacute; se decantan sin sonrojo por esa soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica? Pues porque en realidad si lo hacen. Los sutiles tent&aacute;culos de la ideolog&iacute;a tocan tambi&eacute;n a menudo y de formas diversas a la Ciencia.
    </p><p class="article-text">
        El problema est&aacute; en el discurso cient&iacute;fico cuando este invade un terreno que no le es propio, y hace uso de la autoridad que ha ganado en su campo de conocimiento para sentar c&aacute;tedra en otro que le es ajeno, mediante lecturas extremadamente simplistas o reduccionistas de la realidad. No es algo anecd&oacute;tico. La forma en que se estructura y orienta el conocimiento cient&iacute;fico est&aacute; influida por diferentes sesgos por acci&oacute;n u omisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sesgos en una Ciencia &uacute;til</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos preguntarnos hasta qu&eacute; punto la curiosidad sigue siendo hoy el motor del conocimiento cient&iacute;fico. La Ciencia busca comprender el mundo no solo por el af&aacute;n de conocerlo sino con el objetivo de transformarlo. Claramente el conocimiento cient&iacute;fico ha mejorado la vida de las personas. Y la aplicaci&oacute;n de la Ciencia hoy d&iacute;a se relaciona &iacute;ntimamente con la Tecnolog&iacute;a. Dice <a href="http://2014.kaosenlared.net/component/k2/28634-la-izquierda-magufa-y-los-esc%C3%A9pticos-de-derechas.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rendueles</a> que los conceptos cient&iacute;ficos apenas tienen contexto pol&iacute;tico y social, mientras que la tecnolog&iacute;a, en cambio, apenas tiene otra cosa. Es cierto, pero si bien la epist&eacute;mica y la t&eacute;cnica surgieron de caminos separados, en el contexto actual de sofisticaci&oacute;n de los avances y extrema aplicabilidad, quiz&aacute;s solo tenga sentido hablar de tecnociencia, y lo verdaderamente importante sea analizar el contexto de aplicaci&oacute;n de dicho conocimiento tecnocient&iacute;fico. Este conocimiento lo es para algo y para alguien.
    </p><p class="article-text">
        Generalmente es asumido que el avance del conocimiento cient&iacute;fico se orienta a aportar soluciones a los problemas de la sociedad. Pero ser&iacute;a ingenuo soslayar que la ciencia hoy d&iacute;a se hace en un mundo capitalista cuyos criterios de valor son tambi&eacute;n aplicados habitualmente al cient&iacute;fico. La principal raz&oacute;n por la que los gobiernos invierten en mayor o menor medida en investigaci&oacute;n cient&iacute;fica es porque se espera a cambio una rentabilidad social. La necesidad de demostrar impactos econ&oacute;micos de los resultados de las investigaciones incorporan un sesgo al enfoque y contenido de las mismas. En ese contexto, el cient&iacute;fico trabaja para vender un producto; el resultado de su investigaci&oacute;n. Esto no quiere decir en absoluto que el conocimiento cient&iacute;fico sea subjetivo, pues los datos ser&aacute;n verdaderos o falsos sin paliativos. Pero la forma en que planificamos y organizamos ese conocimiento est&aacute; sin duda influida por el marco social y pol&iacute;tico en el que se desenvuelve.
    </p><p class="article-text">
        Este escenario de maridaje entre Ciencia y Mercado, de est&iacute;mulo de la productividad y la competencia, contribuye a una carrera de especializaci&oacute;n parcelada en el conocimiento que no permite aquella maduraci&oacute;n sosegada para la integraci&oacute;n de estas diferentes parcelas que aconsejar&iacute;a un enfoque hol&iacute;stico, quiz&aacute;s menos miope cuando el objeto de nuestro estudios son sistemas complejos (el clima, los ecosistemas, los organismos, las c&eacute;lulas...). As&iacute;, tenemos cada vez m&aacute;s sabios ignorantes, propietarios de una estrella en la v&iacute;a l&aacute;ctea del conocimiento cient&iacute;fico cuya dimensi&oacute;n total no abarcan evidentemente a ver. Es este un reduccionismo exacerbado de escaso di&aacute;logo interdisciplinario, que dificulta enormemente el pensamiento estrat&eacute;gico a la hora de hacer frente a realidades que son complejas<a href="//#sdfootnote2sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a>. Volviendo al ejemplo de los OMGs podemos probablemente sospechar que a d&iacute;a de hoy el reduccionismo cient&iacute;fico deja fuera en gran medida a la Ecolog&iacute;a en lo relativo a las investigaciones transg&eacute;nicas.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido cuando hablamos de que la Ciencia aporta beneficios para la sociedad, podemos preguntarnos a que parte de la sociedad nos referimos. Qu&eacute; se investiga y a qui&eacute;n benefician los resultados de una investigaci&oacute;n es un sesgo que nos remite nuevamente a una carga pol&iacute;tico-ideol&oacute;gica en el avance del conocimiento cient&iacute;fico que no debemos pasar por alto cuando optar por un camino significa descartar otros. Ser&iacute;a f&aacute;cil pensar a bote pronto en unas cuantas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n cuyo beneficio para una gran parte de la poblaci&oacute;n mundial, cuya supervivencia sigue dependiendo del acceso al agua y la comida, es dif&iacute;cil de averiguar. El mito de que el conocimiento cient&iacute;fico es algo altruista que pertenece a la humanidad no se sostiene. El caso de las patentes es paradigm&aacute;tico. Una vez incluido el criterio mercantil, el beneficio social de lo descubierto est&aacute; en funci&oacute;n del poder adquisitivo del beneficiado<a href="//#sdfootnote3sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3</a>. El sesgo mercantil enturbia adem&aacute;s la verdad cient&iacute;fica en el caso de las sospechas de conflictos de intereses, cosa que lamentablemente no es infrecuente, incluso en organismos que deciden sobre cosas tan importantes como la seguridad de lo que comemos; la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha recibido repetidas <a href="http://corporateeurope.org/efsa/2016/03/conflicts-interest-european-food-safety-authority-enough-enough" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&iacute;ticas</a> hacia su independencia incluso por parte del Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s es evidente que el curriculum acad&eacute;mico de los cient&iacute;ficos se mide por el n&uacute;mero y calidad de sus publicaciones. La presi&oacute;n por publicar acaba condicionando las l&iacute;neas de investigaci&oacute;n, introduciendo un nuevo sesgo hacia lo publicable, &aacute;reas productivas, actuales y urgentes, susceptibles adem&aacute;s de recibir fondos para la investigaci&oacute;n, en detrimento de otras improductivas a corto plazo. Esta carrera por la productividad cient&iacute;fica exige una indomable rectitud moral para evitar una posible tentaci&oacute;n de comportamientos poco &eacute;ticos. El fraude de la clonaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre humanas por parte del surcoreano <a href="http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/2005/12/27/049.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hwang Woo-Suk</a> en 2005 es probablemente un caso anecd&oacute;tico en el palmar&eacute;s cient&iacute;fico, pero que evidencia los efectos indeseables que puede producir la presi&oacute;n por ser el primero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sesgo por omisi&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esa b&uacute;squeda de utilidad social se investiga por ejemplo sobre plantas que aumenten la reflectividad solar para reducir el calentamiento global, hormonas que hagan engordar al ganado, especies que se adapten a la creciente salinidad, OMGs resistentes a herbicidas, o microorganismos que se coman la contaminaci&oacute;n. Todas ellas son soluciones de final de tuber&iacute;a que asumen, aceptan y de alg&uacute;n modo ayudan a mantener, cuando no alientan, las premisas de un modelo socioecon&oacute;mico que ha generado los problemas que intentan parchear.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente si los cient&iacute;ficos entraran a cuestionar el modelo socioecon&oacute;mico que provoca destrucci&oacute;n ambiental y social, estar&iacute;an meti&eacute;ndose en pol&iacute;tica. La pregunta abierta, probablemente de imposible respuesta certera, pero que a&uacute;n as&iacute; merece cierta atenci&oacute;n y debate, es si no lo est&aacute;n haciendo ya de alg&uacute;n modo por omisi&oacute;n, al asumir como realidades de partida, un&iacute;vocas e inmutables las premisas mencionadas. Es este un sesgo inextricable, retorcido y probablemente de imposible soluci&oacute;n, pero no por ello podemos obviar que existe. &iquest;Es ayudar a la sociedad el darle un bal&oacute;n de ox&iacute;geno a las actividades que est&aacute;n esquilmando las bases que sostienen la vida como los combustibles f&oacute;siles, la superproducci&oacute;n industrial, el modelo agroalimentario,...?
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica posible salida -y meramente a un nivel conceptual- para continuar con un modelo insostenible en un planeta finito, pasa por la senda de un tecno-optimismo que encontrar&aacute; soluciones para todo, sorteando la finitud, a medida que dicho modelo vaya alcanzando nuevas cotas de insostenibilidad. Una senda por la que se adentra la Ciencia que, en palabras de Carlos de Castro estar&iacute;a poni&eacute;ndose al servicio de <a href="https://www.15-15-15.org/webzine/2016/07/06/109-premios-nobel-insensatos-o-de-como-la-ciencia-se-pone-al-servicio-del-colapsar-peor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">colapsar peor</a>. Este enfoque tecnocient&iacute;fico es tranquilizador con respecto al futuro, y aporta una seguridad que la sociedad demanda frente al fantasma del colapso ecol&oacute;gico. Corremos el riesgo de convertir as&iacute; a la Ciencia en la posibilitadora central de una cosmovisi&oacute;n tecnol&oacute;gica alentada por sue&ntilde;os de imposible omnisciencia cient&iacute;fica. El posibilismo amparado por la opci&oacute;n del quitamanchas tecnol&oacute;gico trasciende el hecho de serle &uacute;til a la ideolog&iacute;a dominante para convertirse casi en una ideolog&iacute;a en si misma.
    </p><p class="article-text">
        Esta visi&oacute;n obvia no solo los l&iacute;mites de la tecnolog&iacute;a en un mundo con energ&iacute;a &uacute;til decreciente, sino los propios l&iacute;mites al conocimiento, relegando la incertidumbre a la categor&iacute;a de limitaci&oacute;n puramente temporal que ser&aacute; siempre superada con nuevas investigaciones, sin plantearse por ejemplo si la luz de ese conocimiento , en caso de llegar, lo har&aacute; a tiempo, en un contexto de acuciante crisis global y margen de reacci&oacute;n escaso. Sin plantearse tampoco una perspectiva de largo plazo para las soluciones propuestas<a href="//#sdfootnote4sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4</a>. Como dice el profesor <a href="http://exquisitelife.researchresearch.com/exquisite_life/2011/02/lets-hear-it-for-scepticism-its-suppression-is-one-of-the-principal-threats-to-science.html#more" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andrew Stirling</a> de la Universidad de Sussex, es necesario entender la incertidumbre en lugar de negarla, y ello pasa por asumir un mayor nivel de humildad en relaci&oacute;n a nuestro nivel de conocimiento y a nuestra capacidad para entender determinados procesos.
    </p><p class="article-text">
        Control social y responsabilidad cient&iacute;fica
    </p><p class="article-text">
        Los sesgos inherentes al avance del conocimiento cient&iacute;fico, crecientemente orientado a realizar cualquier cosa posible y venderla<a href="//#sdfootnote5sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5</a>, hacen m&aacute;s necesario que nunca cierto control social de la tecnociencia. Las implicaciones ecol&oacute;gicas y &eacute;ticas de implementar muchas de las soluciones tecnol&oacute;gicas que se buscan para el mundo, desde la agricultura transg&eacute;nica hasta la <a href="https://samuelmartinsosa.wordpress.com/2015/11/07/geoingenieria-el-espejismo-del-paracaidas-magico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">geoingenier&iacute;a</a>, obligan a un debate social sobre las mismas que hasta ahora no se ha producido. Aunque uno no se dedique a la ciencia, puede, e incluso debe, opinar sobre ella.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos gozan de un reconocimiento social privilegiado que les confiere una importante responsabilidad a la hora de posicionarse p&uacute;blicamente. Como hemos intentado mostrar, es muy dif&iacute;cil cuando no imposible desarrollar una labor cient&iacute;fica totalmente libre de sesgos, que m&aacute;s all&aacute; de los determinantes inconscientes que todos arrastramos, como la carga cultural, son inherentes a factores diversos relacionados con el marco econ&oacute;mico-pol&iacute;tico. Lo que si ser&iacute;a conveniente al menos es que la clase cient&iacute;fica sea plenamente consciente de ellos y evite ante todo poner a la Ciencia, o mejor dicho, a la autoridad cient&iacute;fica, al servicio de la ideolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote1"></span><a href="//#sdfootnote1anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a> Es importante notar aqu&iacute; que, como <a href="https://www.15-15-15.org/webzine/2016/07/06/109-premios-nobel-insensatos-o-de-como-la-ciencia-se-pone-al-servicio-del-colapsar-peor/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se&ntilde;ala</a> Carlos de Castro, solo algunos de los Nobeles firmantes son expertos en un campo de conocimiento cercano a los OMGs.
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote2"></span><a href="//#sdfootnote2anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a> El peligro del reduccionismo estriba en tratar de explicar una realidad compleja desconocida desde un nivel de conocimiento insuficiente. Frente a la visi&oacute;n reduccionista han existido y existen iniciativas que pretenden aportar una visi&oacute;n hol&iacute;stica de la Ciencia que busca abordarla desde la complejidad sist&eacute;mica, requiriendo el concurso de profesionales de distintas disciplinas, m&eacute;todos de trabajo diferentes y un esfuerzo pedag&oacute;gico de comunicaci&oacute;n entre los distintos expertos sin perder el rigor. Este esfuerzo por superar el reduccionismo y abordar la complejidad es un llamamiento a la reflexi&oacute;n metodol&oacute;gica y a un di&aacute;logo entre cient&iacute;ficos. Esto ser&iacute;a fundamental para salir parcialmente de lo que alg&uacute;n autor ha llamado la <em>crisis de sabidur&iacute;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote3"></span><a href="//#sdfootnote3anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3</a> Las patentes pervierten el ideal de la utilidad social y universal de la Ciencia hasta tal punto que a veces lo que frenan es el propio avance del conocimiento cient&iacute;fico en aras de la competencia. La posibilidad de patentar secuencias g&eacute;nicas de funci&oacute;n desconocida permite asegurar el control sobre posibles hallazgos futuros en relaci&oacute;n a estas secuencias y suponen un freno de facto a la investigaci&oacute;n por parte de otros, en un fen&oacute;meno que se ha dado a conocer como los <em>anticommons</em>, en contraposici&oacute;n al concepto de los comunes teorizado por Elinor Ostrom entre otras.
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote4"></span><a href="//#sdfootnote4anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4</a> No se responde por ejemplo a preguntas como qu&eacute; pasar&aacute; con una soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica cuando escaseen las tierras raras necesarias para su desarrollo, o que pasar&aacute; si una tecnolog&iacute;a no probada y que requiere una escala planetaria para su ensayo, como es la geoingenier&iacute;a, falla y ya no haya vuelta atr&aacute;s posible.
    </p><p class="article-text">
        <span id="sdfootnote5"></span><a href="//#sdfootnote5anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5</a> J. Peteiro (2010) El autoritarismo cient&iacute;fico. Miguel L&oacute;pez Ediciones
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cientifico-politica_132_4664395.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Aug 2016 17:26:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Soy científico, no me meto en política]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El paripé europeo en el #AutoGate: no era solo Volkswagen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paripe-europeo-autogate-solo-volkswagen_129_3945350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8153375c-14df-4c78-b67e-6ee2c128325e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Alemania da luz verde a VW para reparar 800.000 vehículos manipulados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España homologó uno de los 30 vehículos más sucios de Europa, el Volvo V60</p></div><p class="article-text">
        El VolkswagenGate, surgido a mediados de septiembre de 2015 tras una investigaci&oacute;n estadounidense, provoc&oacute; el reconocimiento por parte de la marca alemana de un fraude generalizado que afectaba a 11 millones de veh&iacute;culos en todo el mundo. Pero pronto el esc&aacute;ndalo se convirti&oacute; en el <em>DieselGate</em>, al comprobarse que modelos de otras marcas tambi&eacute;n presentaban niveles de emisi&oacute;n de &oacute;xidos de nit&#341;ogeno (NOx) superiores a los permitidos. Y del <em>DieselGate</em> pasamos al AutoGate al descubrirse que exist&iacute;an casos en que tambi&eacute;n se ve&iacute;an afectadas las emisiones de CO.
    </p><p class="article-text">
        Los intentos de control de da&ntilde;os, circunscribiendo el enga&ntilde;o a una mala <em>praxis</em> puntual de una empresa, hac&iacute;an aguas, y poco a poco fuimos descubriendo con estupor que la industria automovil&iacute;stica hab&iacute;a estado enga&ntilde;ando sistem&aacute;ticamente, y lo peor de todo, que lo hab&iacute;a hecho impunemente y al amparo de las instituciones y gobiernos encargados de controlarla y de protegernos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El estupor p&uacute;blico generalizado provoc&oacute; al principio aspavientos grandilocuentes y airadas declaraciones de cara a la galer&iacute;a por parte de gobiernos, Parlamento Europeo y de la propia Comisi&oacute;n (que, sin embargo, estaba informada de las irregularidades desde 2011, como pronto se supo). Recordemos, por ejemplo, al hoy defenestrado ministro Soria sobreactuando al anunciar que exigir&iacute;a a Seat la devoluci&oacute;n de las ayudas, aunque pronto tuvo que corregir el gui&oacute;n. La gesti&oacute;n que el Ministerio de Energ&iacute;a, Industria y Turismo (MINETUR) ha hecho de la crisis ha sido opaca y servil con la industria, demostrando una falta absoluta de iniciativa propia a la hora de atacar realmente el problema. A juicio de la Defensora del Pueblo[1], hubiera sido necesaria una actividad inspectora del Ministerio, o cuanto menos verificadora del cumplimiento de la normativa por parte de las empresas de autom&oacute;viles. Algo que no se ha producido.
    </p><p class="article-text">
        El problema final, no lo olvidemos, es que en nuestro pa&iacute;s el 99% de la poblaci&oacute;n est&aacute; expuesta a niveles de contaminaci&oacute;n superiores a los que recomienda la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS). Se trata de una situaci&oacute;n estructural no solo en Europa sino en muchas partes del mundo. La OCDE recientemente anunciaba que en 2060 la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica matar&aacute; de forma prematura a entre seis y nueve millones de personas y costar&aacute; 2,6 billones de d&oacute;lares a la econom&iacute;a mundial. No es <em>pecata minuta</em>. Y en una ciudad como Madrid, por ejemplo, el 75% de esta contaminaci&oacute;n proviene del tr&aacute;fico.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Los resultados de la investigaci&oacute;n europea&nbsp;</h3><p class="article-text">
        <strong>Los resultados de la investigaci&oacute;n europea</strong><strong>&nbsp;</strong>Tras el esc&aacute;ndalo algunos gobiernos iniciaron investigaciones y acciones judiciales. Entre estas investigaciones las autoridades de pa&iacute;ses como Alemania, Francia y Reino Unido, Italia u Holanda pusieron en marcha un programa independiente de seguimiento y control aleatorio de las emisiones reales de los veh&iacute;culos, incluyendo una representaci&oacute;n de todas las marcas, para conocer si sus emisiones se corresponden con las &ldquo;declaradas&rdquo; en el proceso de homologaci&oacute;n. Algunos de estos resultados fueron publicados en abril de este a&ntilde;o. La autoridad homologadora alemana, la KBA, incluy&oacute; un an&aacute;lisis RDE (en condiciones reales de conducci&oacute;n) en la investigaci&oacute;n. Espa&ntilde;a ha participado en el proceso verificando las emisiones de una treintena de veh&iacute;culos homologados en nuestro pa&iacute;s, bajo la batuta de la KBA, fruto de un acuerdo en el Consejo Europeo que autorizaba a los alemanes a dirigir el proceso, ya que seg&uacute;n la actual directiva reguladora de los procedimientos de homologaci&oacute;n, solo la autoridad nacional de homologaci&oacute;n un pa&iacute;s, puede pedir inspecciones en veh&iacute;culos que ha homologado. &iquest;Le consta al lector que el Gobierno espa&ntilde;ol haya dado alguna publicidad a este proceso? Pues eso. Cuanto menos ruido con este tema, mejor.
    </p><p class="article-text">
        La organizaci&oacute;n europea Transport and Environment (T&amp;E) ha elaborado con todos esos datos una lista de los 30 veh&iacute;culos m&aacute;s &ldquo;sucios&rdquo; circulando por Europa, de entre aquellos sujetos al reglamento Euro 6, que establece un m&aacute;ximo de emisiones de NOx de 80mg/km. Como se refleja en dicho informe las superaciones de emisiones se dan en una amplia gama de marcas, lleg&aacute;ndose en algun modelo a multiplicar hasta casi por 15 los valores de la normativa. En el <em>top ten</em> de coches m&aacute;s contaminantes se encuentran modelos de Renault, Suzuki, Dacia, Opel, Jaguar, Hyundai, Ford, o BMW. Curiosamente ning&uacute;n Volkswagen, aunque s&iacute; motores de su grupo como Porsche y Skoda. Los estudios no han constatado el empleo de dispositivos trucados similares a los utilizados por la marca alemana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero &iquest;c&oacute;mo consiguieron estos veh&iacute;culos entonces la homologaci&oacute;n? Mediante otras argucias. Trucos como el empleo de un dispositivo que apaga o hace disminuir la efectividad de los sistemas de tratamiento de emisiones cuando la temperatura baja de cierto umbral. Este uso inadecuado y t&eacute;cnicamente injustificado de la horquilla de temperaturas parece ser algo generalizado ya que 29 de los 30 veh&iacute;culos de la lista lo emplearon. Otros trucos utilizados podr&iacute;an incluir, seg&uacute;n T&amp;E, calibraciones del escape, el posible empleo de un motor diferente al real para obtener mejores resultados en los arrancados en fr&iacute;o que marca la norma europea para los tests o incluso el uso de un dispositivo que directamente apaga el sistema de limpieza de emisiones tras 22 minutos de funcionamiento del motor. En algunos de los veh&iacute;culos de la lista se emple&oacute; una combinaci&oacute;n de varias de estas artima&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso del Volvo V60, el &uacute;nico veh&iacute;culo de la lista que fue homologado en Espa&ntilde;a. Este coche presenta unas emisiones equivalentes a 4.1 veces el l&iacute;mite legal. Y el organismo responsable de controlar que esto no pasara es la autoridad nacional de homologaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s, es decir, el MINETUR. Antes del esc&aacute;ndalo, algunas autoridades de homologaci&oacute;n de otros pa&iacute;ses ya realizaban tareas aleatorias de vigilancia de conformidad en servicio (comprobar que los coches en la calle tienen emisiones que se corresponden con lo establecido en la homologaci&oacute;n) de los veh&iacute;culos homologados en su territorio. Como fuentes del MINETUR reconocen en privado, en Espa&ntilde;a jam&aacute;s se han hecho este tipo de controles porque aqu&iacute; la relaci&oacute;n con la industria &ldquo;se basa en la confianza&rdquo; (sic). La autoridad de homologaci&oacute;n de cada pa&iacute;s tiene poderes plenos y exclusivos para llamar un veh&iacute;culo a revisi&oacute;n o incluso retirar la homologaci&oacute;n a los veh&iacute;culos que ha homologado. As&iacute; como Alemania ya ha anunciado p&uacute;blicamente tras estos informes que llamar&aacute; a revisi&oacute;n a m&aacute;s de 600.000 veh&iacute;culos para revisar esos mecanismos defectuosos, no consta p&uacute;blicamente que el Gobierno espa&ntilde;ol haya hecho lo propio con el Volvo V60.
    </p><h3 class="article-text">Cambiar la ley para poder cumplirla&nbsp;</h3><p class="article-text">
        <strong>Cambiar la ley para poder cumplirla</strong>Al margen de las investigaciones, la actitud de las autoridades europeas en general ha sido bastante decepcionante. Tras las cr&iacute;ticas iniciales a los enga&ntilde;os de la industria, que la convierten en parcialmente responsable de los problemas de salud de la poblaci&oacute;n europea, la respuesta no ha sido obligarles a adecuarse a la ley y transformar radicalmente un sistema de homologaci&oacute;n abonado para el fraude, sino cambiar la ley para que no tengan que recurrir a enga&ntilde;os y que lo que hagan sea legal. Los ministros de Transporte se reunieron el pasado 7 de junio en Luxemburgo, donde Alemania, en un movimiento fuertemente criticado por medios nada sospechosos de ecologistas como el <em>Finantial Times</em>, propuso enmendar la norma que proh&iacute;be el uso de dispositivos &ndash;como el del apagado del sistema de limpieza de emisiones antes mencionado&ndash; para permitirlo en determinadas circunstancias.
    </p><p class="article-text">
        Esta intentona burda de Alemania de salvar a su industria y desviar el foco del grave d&eacute;ficit democr&aacute;tico que este esc&aacute;ndalo generalizado ha sacado a la luz sigue la estela de los movimientos legislativos acometidos a nivel europeo en los &uacute;ltimos meses. Tras a&ntilde;os de retraso, los pa&iacute;ses europeos se han dado mucha prisa, con la complicidad del Parlamento Europeo, en aprobar un sistema de medici&oacute;n de emisiones en condiciones reales de conducci&oacute;n, que aplica unos niveles de emisi&oacute;n 2,1 superiores (168mg/kg) al valor establecido en el reglamento Euro 6 (80mg/kg), algo injustificado desde el punto de vista t&eacute;cnico y cuestionable desde el punto de vista legal. Hay que recordar que Espa&ntilde;a en las negociaciones solicitaba que los l&iacute;mites fueran a&uacute;n mayores (2,3 veces superiores),&nbsp; una actitud que habla por s&iacute; sola de los intereses que defiende nuestro Gobierno cuando se trata de elegir entre los beneficios de la industria automovil&iacute;stica o la salud de la poblaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/paripe-europeo-autogate-solo-volkswagen_129_3945350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jun 2016 18:24:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El paripé europeo en el #AutoGate: no era solo Volkswagen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fraude,Diésel,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resistencia social ante los conflictos ambientales, más necesaria hoy que nunca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/conflictos-socioambientales-justicia-ambiental_132_3988394.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La resistencia social a los proyectos y políticas que causan fuertes impactos sobre el medio ambiente tiene hoy más relevancia que nunca</p><p class="subtitle">La relativamente reciente noticia sobre el asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres ha vuelto a poner en el centro del debate el papel que juegan las comunidades en defensa de la vida</p><p class="subtitle">A medida que el diagnóstico ambiental y climático sigue empeorando, las luchas en los territorios amenazados cobran un nuevo vigor, tanto más cuanto mayor es la percepción de que las soluciones no vendrán desde el plano institucional sino forzadas desde abajo</p><p class="subtitle">Hoy se presenta en Madrid el Atlas de la Justicia Ambiental, un ambicioso proyecto de mapeo de estos conflictos a lo largo y ancho del globo</p></div><p class="article-text">
        Los procesos de degradaci&oacute;n ambiental y empoderamiento social corren en paralelo. A medida que aumentan el metabolismo social y los procesos extractivistas, se agrava consecuentemente la crisis ambiental&nbsp; y los ciudadanos protestan contra dicha situaci&oacute;n. Se visibiliza entonces tambi&eacute;n un creciente d&eacute;ficit democr&aacute;tico en lo relativo a las decisiones que afectan a los recursos o al medio en el que vivimos.&nbsp; A pesar de la existencia de un marco formal de apariencia democr&aacute;tica, en el que existen canales para la informaci&oacute;n, la reclamaci&oacute;n y la participaci&oacute;n, nos hallamos en realidad ante un mero espejismo participativo. Permitir la participaci&oacute;n implica ceder poder y capacidad de decisi&oacute;n. Sin embargo la crisis ambiental pone de manifiesto la existencia de una falta real de mecanismos de control social sobre los procesos que generan la degradaci&oacute;n ambiental, sobre la gesti&oacute;n de los recursos o sobre las decisiones energ&eacute;ticas y la producci&oacute;n de residuos contaminantes. La toma de conciencia respecto a esta situaci&oacute;n lleva unos a&ntilde;os conduciendo a un empoderamiento social y comunitario que es hoy m&aacute;s necesario que nunca. A medida que se percibe de forma creciente que lo que mueve a las grandes corporaciones y a los gobiernos que las amparan, no es precisamente el bien com&uacute;n, crece la conciencia de que si la sociedad no toma las riendas para defender el agua, la tierra o el aire,... nadie lo har&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y prueba de este empoderamiento creciente de la sociedad est&aacute; en la propia respuesta dada desde el poder. La protesta es cada vez m&aacute;s duramente reprimida. Cuando se fuerzan avances legislativos de protecci&oacute;n en las escalas m&aacute;s inmediatas de gobernanza (principalmente a nivel local o regional), estos son revertidos por instancias superiores (nacionales o supranacionales) o amenazados por los acuerdo comerciales (como en el caso del TTIP), ignorando la voluntad popular. Y cuando la protesta se produce, esta se criminaliza y reprime. Se niega a las comunidades afectadas su derecho de autodeterminaci&oacute;n e incluso el de consulta previa. Las protestas por cuestiones ambientales han ofrecido resultados antes impensables, tanto a la hora de concitar gente en las calles (recordemos las m&aacute;s de 300.000 personas en las calles de Nueva York en la marcha por el clima), como a la hora de forzar giros en las pol&iacute;ticas (el movimiento por la desinversi&oacute;n f&oacute;sil, o el rechazo de la administraci&oacute;n Obama al oleoducto XXL son algunos ejemplos). Pero este movimiento se est&aacute; volviendo como decimos, cada vez m&aacute;s aut&oacute;nomo, y a medida que avance la desobediencia civil avanzar&aacute; previsiblemente la represi&oacute;n. Tras el sabor <a href="http://www.eldiario.es/ultima-llamada/Cumbre_del_Clima-Cop21_6_484761538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">amargo </a>que el Acuerdo de Par&iacute;s dej&oacute; en la sociedad civil, y bajo la m&aacute;xima de<a href="https://www.youtube.com/watch?v=Tdtc7ltYB8E" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;desobediencia&rdquo; </a>durante este mes se est&aacute;n llevando a cabo en todo el mundo <a href="https://breakfree2016.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acciones directas</a>&nbsp;contra los combustibles f&oacute;siles, desde ocupaciones en minas de carb&oacute;n a bloqueos de cumbres de empresas energ&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n represiva cobra a&uacute;n mayor relevancia en pa&iacute;ses donde la corrupci&oacute;n institucional es mayor y el arraigo de los sistemas democr&aacute;ticos menor. En ellos, la defensa de la vida y el territorio puede salir muy caro, al tolerarse la acci&oacute;n de grupos paramilitares y mafiosos que en defensa de los intereses de algunas empresas, acosan, persiguen y matan a aquellos activistas que se atreven a dar un paso al frente en defensa de los comunes. Es el caso lamentable del <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Asesinan-Berta-Caceres-medioambiental-Honduras_0_490651434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesinato</a>&nbsp;en Honduras de la activista Berta C&aacute;ceres, pero tambi&eacute;n el de muchos otros activistas an&oacute;nimos que cada a&ntilde;o son asesinados en diferentes partes del mundo por su obstinaci&oacute;n en la defensa del medio. Algunos de los m&aacute;s los m&aacute;s recientes, el de un <a href="http://www.ejolt.org/2016/05/buddhist-monk-killed-resistance-dam-project-india/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">monje budista </a>y una mujer en una protesta contra una represa hidroel&eacute;ctrica en Arunchal Pradesh en la India, y el de un activista en KwaZulu Natal en Sudafrica defendiendo las dunas contra la miner&iacute;a de titanio a cargo de una empresa australiana. El de C&aacute;ceres es sin embargo un buen ejemplo de que la lucha social da resultados, como lo demuestra el hecho de que se retiraran del proyecto hidroelectrico contra el que luchaba algunos de los actores m&aacute;s significativos, como un banco holand&eacute;s, el Banco Mundial, o la empresa china Sinohydro.
    </p><p class="article-text">
        Dar visibilidad a estas realidades es hoy muy necesario. Y este es uno de los prop&oacute;sitos del Atlas de la Justicia Ambiental (EJAtlas, por Environmental Justice Atlas) que presentamos hoy <a href="http://www.ecologistasenaccion.org/article32154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi&eacute;rcoles 18 en Madrid</a>, explicando sobre todo los casos de conflicto en Espa&ntilde;a y Portugal.Este proyecto que arranc&oacute; en el ICTA de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona (UAB) en 2012, tiene el objetivo de documentar y catalogar conflictos ambientales en todo el mundo. A d&iacute;a de hoy recoge m&aacute;s de 1730 casos de movilizaciones de comunidades y movimientos sociales surgidos en respuesta a determinadas actividades como la construcci&oacute;n de infraestructuras, la contaminaci&oacute;n, el vertido de residuos, u otras actividades generadoras de impactos ambientales. La visibilizaci&oacute;n de los conflictos ambientales permite poner en el centro del debate temas como los conflictos distributivos, la deuda ecol&oacute;gica o la responsabilidad ambiental.
    </p><p class="article-text">
        El EJAtlas pretende demostrar la existencia de un Movimiento Global por la Justicia Ambiental que empuja a la sociedad y la econom&iacute;a en la direcci&oacute;n de la sostenibilidad ambiental. El proyecto ENVJUSTICE dirigido por Joan Martinez Alier, que acaba de recibir un &ldquo;Advanced Grant&rdquo; por parte del Consejo Europeo de Investigaciones, conjuntamente con el nuevo proyecto Acknowl-EJ dirigido por Leah Temper (con fondos del ISSC[1], tambi&eacute;n gestionado desde el ICTA de la UAB), pretende ahora analizar nuevos casos que nutran el EJAtlas, con la aspiraci&oacute;n de convertirse en un instrumento &uacute;til para investigaciones comparativas y estad&iacute;sticas de ecolog&iacute;a pol&iacute;tica. Los conflictos ecol&oacute;gico-distributivos son el objeto de estudio de la ecolog&iacute;a pol&iacute;tica y son causados por el aumento del metabolismo social. ENVJUSTICE analizar&aacute; las conexiones entre los cambios del metabolismo social y los conflictos ecol&oacute;gico-distributivos.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n a partir del EJAtlas estudiar&aacute; los movimientos de resistencia que nacen de tales conflictos y las redes internacionales que se forman en el Movimiento Global de Justicia Ambiental. &iquest;Qui&eacute;nes son los actores sociales y las v&iacute;ctimas en esos conflictos?, &iquest;cu&aacute;les son las formas de movilizaci&oacute;n y las variables que explican los &ldquo;&eacute;xitos&rdquo; en crear nuevas alternativas? Visibilizar toda esta realidad, a trav&eacute;s de este atlas, ayudar&aacute; a fortalecer las redes de resistencia al actual modelo depredador y a la construcci&oacute;n colectiva de una sociedad diferente.
    </p><p class="article-text">
        [1]&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; International Social Science Council
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez, Joan Martínez Alier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/conflictos-socioambientales-justicia-ambiental_132_3988394.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 May 2016 18:38:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La resistencia social ante los conflictos ambientales, más necesaria hoy que nunca]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Berta Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En Europa, el cambio climático llegará por tuberías y en barco]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/europa-cambio-climatico-llegara-tuberias_132_4044179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El 22 de abril, día de la Tierra, comienza la ratificación del acuerdo climático de París. Su objetivo principal es contener el aumento de temperatura por debajo de 2ºC para final de siglo. Esto significa abandonar los combustibles fósiles, empezar a reducir drásticamente las emisiones, y transitar hacia un modelo de austeridad energética basado en las renovables</p><p class="subtitle">La Unión Europea, sin embargo, acaba de aprobar un paquete de medidas que incluyen un apoyo explícito a la importación del gas natural, un combustible fósil que nos condenará a más décadas de cambio climático</p></div><p class="article-text">
        El escenario de cambio clim&aacute;tico al que nos enfrentamos es vertiginoso y el tiempo de reacci&oacute;n realmente escaso. Los l&iacute;deres mundiales <a href="http://unfccc.int/resource/docs/2015/cop21/spa/l09s.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se comprometieron</a> en la cumbre de Par&iacute;s en 2015 a mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 &ordm;C con respecto a los niveles preindustriales. Para alcanzar este objetivo es necesario, seg&uacute;n el Grupo Intergubernamental de Expertos para el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC, por sus siglas en ingl&eacute;s), conseguir una completa descarbonizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. <a href="https://www.ipcc.ch/pdf/assessment-report/ar5/syr/AR5_SYR_FINAL_SPM.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tenemos </a>que dejar de emitir CO2 y otros gases de efecto invernadero de larga prevalencia. Seg&uacute;n <a href="http://rdcu.be/eoQY" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Kevin Anderson</a>, uno de los m&aacute;s reputados climat&oacute;logos a nivel mundial, esto pasa por un abandono inmediato de los combustibles f&oacute;siles y una revolucionaria transici&oacute;n en la forma en la que usamos y producimos la energ&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 22 de abril, coincidiendo con la celebraci&oacute;n del d&iacute;a de la Tierra, tendr&aacute; lugar una ceremonia de alto nivel para la firma del acuerdo de Par&iacute;s en Nueva York. All&iacute; acudir&aacute;n nuevamente l&iacute;deres mundiales, cuatro meses despu&eacute;s de alcanzar el Acuerdo, a sellar su compromiso con el mismo. A partir de ese momento, los pa&iacute;ses deber&aacute;n comunicar a Naciones Unidas sus instrumentos de ratificaci&oacute;n y los compromisos de reducci&oacute;n de emisiones. En nuestro caso, ser&aacute; la Uni&oacute;n Europea en bloque la que presente el compromiso, marcado en la <a href="http://ec.europa.eu/energy/en/topics/energy-strategy/2030-energy-strategy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estrategia 2030</a>, de una reducci&oacute;n dom&eacute;stica de emisiones del 40% respecto a los niveles de 1990, una contribuci&oacute;n de las renovables de un 27% en el <em>mix</em> energ&eacute;tico, y una mejora de un 27% en la eficiencia energ&eacute;tica[1].
    </p><h3 class="article-text">Entre las renovables y el gas, la UE elige el gas</h3><p class="article-text">
        <strong>Entre las renovables y el gas, la UE elige el gas</strong>Al margen de consideraciones relativas a la debilidad de estos objetivos si los ponemos en relaci&oacute;n con el panorama clim&aacute;tico antes descrito, lo cierto es que en cualquier caso no se corresponden con las acciones pol&iacute;ticas que la UE est&aacute; tomando.
    </p><p class="article-text">
        La UE est&aacute; haciendo una apuesta de forma predominante por el gas natural frente a las renovables. El gas cubre actualmente una cuarta parte de la demanda energ&eacute;tica europea, siendo la UE el mayor importador de gas del mundo. La aprobaci&oacute;n en febrero de 2016 de una bater&iacute;a de <a href="https://ec.europa.eu/energy/en/news/commission-proposes-new-rules-gas-and-heating-and-cooling-strategy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documentos estrat&eacute;gicos</a> de la Comisi&oacute;n en materia energ&eacute;tica, perpet&uacute;an la dependencia de este combustible, y dejan un papel mucho m&aacute;s residual a la eficiencia energ&eacute;tica o las renovables.
    </p><p class="article-text">
        Arias Ca&ntilde;ete, comisario del ramo, argumenta que &ldquo;no se puede tener renovables y eficiencia de la noche a la ma&ntilde;ana&rdquo; (sic), y <a href="http://europa.eu/rapid/press-release_SPEECH-16-264_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">defiende</a> esta apuesta porque dentro de que es un combustible f&oacute;sil, el gas es menos sucio que el carb&oacute;n; el gas sirve de respaldo a las renovables cuando no hay sol o viento; Y el gas puede jugar un papel en la descarbonizaci&oacute;n del transporte.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos por partes. El argumento del gas como combustible limpio es muy discutible. Si bien las emisiones de CO2 durante la combusti&oacute;n son menores que las del carb&oacute;n o el petr&oacute;leo, todo parece indicar que las fugas de metano en todo el ciclo de vida del gas natural no est&aacute;n siendo bien medidas y contabilizadas. Y el metano es un gas con un potencial de calentamiento clim&aacute;tico 86 veces mayor que el CO2 durante los primeros 20 a&ntilde;os de prevalencia en la atm&oacute;sfera. Varios estudios cient&iacute;ficos argumentan que las ventajas clim&aacute;ticas derivadas de las menores emisiones de CO2 estar&iacute;an siendo totalmente <a href="http://thinkprogress.org/climate/2014/10/22/3582904/methane-leaks-climate-benefit-fracking/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anuladas</a> cuando no sobrepasadas por estas, con lo que estar&iacute;amos haciendo un pan como unas tortas.
    </p><p class="article-text">
        En relaci&oacute;n al gas como respaldo para compensar las fluctuaciones en la generaci&oacute;n de energ&iacute;a renovable, este combustible indudablemente puede jugar un papel complementario. Sin embargo, lo que se est&aacute; produciendo es un desarrollo competitivo; algunos estudios <a href="http://iopscience.iop.org/article/10.1088/1748-9326/9/9/094008/meta;jsessionid=07D8C54D6F952EA45C286A47D765EDC2.c4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">concluyen</a> que el aumento en la producci&oacute;n de gas y la consecuente bajada de los precios de la energ&iacute;a tambi&eacute;n desplazar&aacute; a alternativas m&aacute;s amables con el clima como las energ&iacute;as renovables. Al mismo tiempo este desarrollo est&aacute; conduciendo a un aumento en el consumo global de energ&iacute;a primaria, debido a una reducci&oacute;n de los incentivos de ahorro energ&eacute;tico. La propia Agencia Internacional de la Energ&iacute;a reconoc&iacute;a en su &uacute;ltimo <a href="http://www.iea.org/Textbase/npsum/WEO2015SUM.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> que la transici&oacute;n a las renovables podr&iacute;a retrasarse si los precios de los combustibles f&oacute;siles permanecen bajos en el largo plazo.  
    </p><p class="article-text">
        Y en lo referente al empleo de gas en el transporte, un reciente <a href="https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/2015_02_TE_briefing_natural_gas_road_transport_FINAL.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a> concluye que el incremento del uso del gas natural como combustible para el transporte por carretera es altamente ineficiente a la hora de reducir tanto las emisiones de gases de efecto invernadero como la contaminaci&oacute;n atmosf&eacute;rica para casi todas las categor&iacute;as de veh&iacute;culos. Apostar por el gas para el transporte conllevar&aacute; un aumento de los costes econ&oacute;micos, sociales y ambientales.
    </p><p class="article-text">
        La UE lleva varios a&ntilde;os alentando la construcci&oacute;n de las interconexiones del gas en Europa. Son <a href="http://nationalinterest.org/feature/europes-dangerous-distraction-pipelines-13242" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">varios</a> los proyectos de grandes gasoductos para la importaci&oacute;n que cobran atenci&oacute;n en un momento u otro dependiendo de la geopol&iacute;tica. Por sus dimensiones e impactos destaca como proyecto estrella el <a href="http://globalmotion.pageflow.io/walkingtheline#37823" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corredor Sur</a>, una enorme tuber&iacute;a de 3500 km que pretende alimentar de gas durante d&eacute;cadas a Europa desde Azerbaiy&aacute;n v&iacute;a Italia, y que se espera est&eacute; terminada en 2020.
    </p><h3 class="article-text">Tambi&eacute;n gas de 'fracking'</h3><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n gas de 'fracking'</strong>En los <a href="http://europa.eu/rapid/press-release_MEMO-16-308_en.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">documentos</a> que acompa&ntilde;an a su propuesta de <em>Seguridad del Suministro de Gas</em>, la Comisi&oacute;n afirma que en 2035 la producci&oacute;n dom&eacute;stica (en la UE) de gas no convencional podr&iacute;a alcanzar el 25%. Esta previsi&oacute;n optimista no parece compadecerse con el ritmo al que avanzan los proyectos de <em>fracking</em> en Europa, lastrados entre otras cosas por una decepcionante geolog&iacute;a y una v&iacute;vida oposici&oacute;n social. Los bajos precios del gas, actualmente en <a href="http://fractura-hidraulica.blogspot.com.es/2016/03/los-precios-del-gas-natural-vaporizados.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&iacute;nimos</a> hist&oacute;ricos, no har&aacute;n sino ralentizar a&uacute;n m&aacute;s el desarrollo de esta industria en el continente. En cualquier caso muestran la voluntad de la UE de apostar por esta tecnolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero el gran apoyo pol&iacute;tico se produce en lo relativo a las importaciones. Al calor de las negociaciones del Acuerdo Trasatl&aacute;ntico de Comercio e Inversi&oacute;n (TTIP) con EEUU, la Uni&oacute;n Europea se ha embarcado en la promoci&oacute;n y construcci&oacute;n de gasoductos y terminales para la importaci&oacute;n de <a href="http://www.europarl.europa.eu/meetdocs/2014_2019/documents/com/com_com(2014)0330_/com_com(2014)0330_es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gas Natural Licuado </a>(GNL), combustible que se prev&eacute; provenga, entre otras fuentes, del esperado excedente de gas de <em>fracking</em> estadounidense. La <a href="https://ec.europa.eu/energy/sites/ener/files/documents/1_EN_ACT_part1_v10-1.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Estrategia europea para el Gas Natural Licuado y el Almacenamiento de Gas&rdquo;</a> supone un aut&eacute;ntico empuje a la importaci&oacute;n de gas natural, con recomendaciones de inversiones milmillonarias en infraestructuras de gasoductos y capacidad de almacenamiento y regasificaci&oacute;n. Por tanto, estar en contra del <em>fracking</em> hoy en Europa pasa por estar en contra de la pol&iacute;tica europea del gas.
    </p><p class="article-text">
        En febrero de 2016, EEUU <a href="http://www.reuters.com/article/us-shale-export-idUSKCN0VY08B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">export&oacute; </a>el primer cargamento internacional de gas de lutitas en forma de GNL, tras <a href="http://community.bowdoin.edu/news/2016/03/professor-allen-springer-explains-lifting-of-us-oil-export-ban/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">levantar </a>una prohibici&oacute;n establecida desde <a href="https://www.congress.gov/bill/94th-congress/senate-bill/622" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1975</a> a las exportaciones de gas. Europa es uno de los destinos claros a futuro de estos cargamentos. Son varias las empresas europeas, entre ellas las espa&ntilde;olas <a href="http://www.iberdrola.es/sala-prensa/notas-prensa/nacional/2014/detalle/nota-prensa/140530_NP_01_Cheniere.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Iberdrola</a>, <a href="http://www.naturalgaseurope.com/cheniere-lng-what-carl-icahn-got-right-27182" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gas Natural Fenosa</a>, o <a href="http://economia.elpais.com/economia/2014/04/02/actualidad/1396469090_547240.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Endesa</a>, que ya est&aacute;n firmando contratos a veinte a&ntilde;os con empresas americanas para el suministro de gas.
    </p><h3 class="article-text">Un camino equivocado</h3><p class="article-text">
        <strong>Un camino equivocado</strong>Esta apuesta por el gas es equivocada por partida doble. Por un lado, la demanda europea de gas est&aacute; <a href="https://www.e3g.org/docs/E3G_Trends_EU_Gas_Demand_June2015_Final_110615.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cayendo a&ntilde;o tras a&ntilde;o</a> de forma dram&aacute;tica. Por tanto, las inversiones millonarias que se est&aacute;n haciendo, basadas en expectativas hinchadas, no se corresponden con necesidades reales y conducen a una sobrecapacidad en el beneficio privado de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las inversiones en infraestructuras de gas (gaseoductos, regasificadoras,...) son decisiones con largos plazos de amortizaci&oacute;n y que nos condenan a m&aacute;s d&eacute;cadas de cambio clim&aacute;tico. Todas estas decisiones que la UE toma hoy, ser&aacute; pr&aacute;cticamente imposible revertirlas ma&ntilde;ana. La UE podr&iacute;a bajar sus necesidades de importaci&oacute;n de gas natural si optara, por ejemplo, por un plan dr&aacute;stico de eficiencia energ&eacute;tica en edificios o de fomento de las renovables. El impulso pol&iacute;tico que la UE est&aacute; dando al gas aborta sin embargo esta posibilidad y va en direcci&oacute;n opuesta a lo que el objetivo del Acuerdo de Par&iacute;s exigir&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        [1] A m&aacute;s largo plazo, seg&uacute;n su estrategia para una econom&iacute;a baja en carbono, la UE se plantea reducir un 60% para 2040, y al menos un 80% para 2050. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/europa-cambio-climatico-llegara-tuberias_132_4044179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 18 Apr 2016 17:47:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[En Europa, el cambio climático llegará por tuberías y en barco]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Gas natural,Renovables,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peligro anestesiante del acuerdo climático de París]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cumbre-del-clima-cop21_132_4173041.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En contra de los mensajes triunfalistas, el Acuerdo de París sobre el clima no garantiza en absoluto el necesario cambio de rumbo</p></div><p class="article-text">
        Procrastinar es la acci&oacute;n de postergar las actividades que deben atenderse. Es un verbo que define bien la historia de la (in)acci&oacute;n pol&iacute;tica en materia clim&aacute;tica. En 1979 tuvo lugar la Primera Conferencia Mundial sobre el Clima. Las emisiones de carbono de ese a&ntilde;o fueron algo superiores a las <a href="http://cait2.wri.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">18 gigatoneladas (Gt)</a>. Casi una d&eacute;cada despu&eacute;s, se cre&oacute; el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC, por sus siglas en ingl&eacute;s). Las emisiones ya sobrepasaron ese a&ntilde;o las <a href="http://cait2.wri.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20 Gt.</a> Despu&eacute;s, durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de negociaciones clim&aacute;ticas para solucionar el problema, las emisiones nunca dejaron de aumentar. Tras cinco informes del IPCC, el mensaje sobre mitigaci&oacute;n se ha fortalecido algo, pero en definitiva no ha cambiado mucho: necesitamos reducir dr&aacute;sticamente las emisiones. Sin embargo estas han crecido de forma imparable, hasta duplicarse en todos estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El pasado diciembre se cerraba en Par&iacute;s un acuerdo mundial sobre el clima. De forma paralela a las negociaciones una regi&oacute;n del sur de la <a href="http://edition.cnn.com/2015/12/19/opinions/potarazu-chennai-flooding/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India sufr&iacute;a las peores inundaciones de los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os</a>, afectando gravemente a la cuarta ciudad m&aacute;s importante del pa&iacute;s, provocando muerte, hambruna y destrucci&oacute;n del tejido industrial. El n&uacute;mero de muertos que el cambio clim&aacute;tico ya provoca aumentar&aacute; hasta los <a href="http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs266/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">250.000 cada a&ntilde;o entre 2030 y 2050</a>, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud.
    </p><p class="article-text">
        Un ciudadano de a pie que observe este panorama desde cierta distancia, esperar&iacute;a que lo acordado en Par&iacute;s estuviera <a href="https://www.google.es/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=3&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=0ahUKEwjlhNPokO3KAhWLfhoKHT0xD0AQFggsMAI&amp;url=http%3A%2F%2Fvientosur.info%2FIMG%2Fpdf%2FVS142_S_Martin_R_Irurzun_Siempre_nos_quedaraI__PariI_s_NegociacioI_n_de_un_escenario_te" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a la altura de semejante reto</a>: un compromiso vinculante que garantizara que empez&aacute;ramos desde ya a reducir las emisiones de carbono y que lo hici&eacute;ramos al mayor ritmo posible, al tiempo que se destinan los m&aacute;ximos esfuerzos para adaptarse a los ya inevitables efectos, y se compensa a los pa&iacute;ses empobrecidos, que no han generado el problema, por los da&ntilde;os causados. La firma del acuerdo se aire&oacute; en los medios efectivamente como una <a href="http://internacional.elpais.com/internacional/2015/12/12/actualidad/1449910910_209267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">victoria </a>al haber sido refrendado por m&aacute;s de 190 pa&iacute;ses del mundo y como un mensaje de que la comunidad internacional, finalmente, se hab&iacute;a puesto en marcha. Pero, lamentablemente, tener un acuerdo de todos no es un valor en s&iacute; mismo. Lo que hay que ver es si sirve para solucionar el problema que tenemos.
    </p><h3 class="article-text">Un acuerdo que mantiene el statu quo</h3><p class="article-text">
        <strong>Un acuerdo que mantiene el statu quo</strong><em>statu quo</em>La ciencia dice que la forma inevitable de reducir emisiones es dejar la mayor parte de reservas de combustibles f&oacute;siles, los principales causantes del calentamiento global, en el subsuelo, sin tocar. <a href="http://www.nature.com/nature/journal/v517/n7533/full/nature14016.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En concreto una tercera parte del petr&oacute;leo, el 80% del carb&oacute;n, y la mitad del gas</a>. Cabr&iacute;a esperar que el Acuerdo de Par&iacute;s (en adelante AP) hubiera sentado las bases para este escenario.
    </p><p class="article-text">
        Como se&ntilde;ala la ecuatoriana <a href="http://vientosur.info/IMG/pdf/VS142_Y_YanIfez_Vientos_de_cambio_Un_nuevo_clima_para_luchar_por_dejar_el_petroI_leo_en_el_subsuelo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ivonne Y&aacute;&ntilde;ez </a>uno de los problemas de la &ldquo;m&eacute;trica del carbono&rdquo;, es que al hablar de emisiones trasladamos el problema al plano de lo intangible; hablar en t&eacute;rmino de reservas f&oacute;siles nos permite en cambio adquirir un principio de realidad sobre la que podr&iacute;amos actuar. Comencemos a decidir qu&eacute; reservas vamos a dejar sin tocar primero, para empezar a solucionar el problema desde el origen. La pregunta obligada es c&oacute;mo durante m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de negociaciones clim&aacute;ticas estas propuestas no han estado sobre la mesa, cuando es de caj&oacute;n que todo lo que se extrae, se quema.
    </p><p class="article-text">
        El AP no solo no contempla ni una sola medida para dejar los combustibles bajo tierra: es que no los menciona, como si el problema no fuera con ellos. Ni siquiera para hacer un llamamiento a los pa&iacute;ses para que dejen de subsidiar a la industria del carb&oacute;n, el gas y el petr&oacute;leo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que en 2015 los subsidios p&uacute;blicos a la industria f&oacute;sil fueron de <a href="https://www.imf.org/external/pubs/ft/wp/2015/wp15105.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">5,3 billones de d&oacute;lares </a>a nivel global, una cantidad mayor que el gasto sanitario en todo el mundo para ese mismo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El AP deber&iacute;a haber protegido a las v&iacute;ctimas del cambio clim&aacute;tico; en su lugar ha protegido nuevamente a la industria f&oacute;sil y a los billones de d&oacute;lares de dinero p&uacute;blico que reciben cada a&ntilde;o, a los <a href="http://www.project-syndicate.org/commentary/un-climate-change-conference-paris-by-neth-dano-and-pat-mooney-2015-07/spanish" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">55 billones </a>que vale la infraestructura energ&eacute;tica del mundo, a los 28 billones de valor nominal de sus reservas&hellip;ha permitido que se mantenga el <em>statu quo</em>.
    </p><h3 class="article-text">Un acuerdo sin n&uacute;meros</h3><p class="article-text">
        <strong>Un acuerdo sin n&uacute;meros</strong>Pero tampoco desde la &oacute;ptica de la m&eacute;trica del carbono se ha conseguido poner una cifra; en los borradores previos a Paris se llegaron a manejar objetivos de reducci&oacute;n <em>absoluta</em> de emisiones de hasta el 95% para el a&ntilde;o 2050, con una perspectiva de descarbonizaci&oacute;n total a largo plazo. Se&ntilde;alo el adjetivo en cursiva porque no es un tema balad&iacute;. Un acuerdo en estos t&eacute;rminos hubiera tenido el valor de retratar a la comunidad internacional. De ponerla en la encrucijada al haber se&ntilde;alado al culpable, los combustibles f&oacute;siles, y visibilizar al menos de forma palpable la imposibilidad de avanzar siquiera hacia ese objetivo sin cambiar radicalmente el sistema econ&oacute;mico, energ&eacute;tico, de producci&oacute;n y de consumo. Y si tom&aacute;bamos a pesar de todo el camino del suicidio colectivo, que no fuera algo que pasara desapercibido para la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo el texto resultante de las negociaciones de Par&iacute;s disfraza el camino elegido, deja caer el objetivo a medio plazo (2050), y se marca el muy vago -y truculento al tiempo- objetivo para 2100 no ya de una reducci&oacute;n <em>absoluta</em> de emisiones, sino de una reducci&oacute;n <em>neta</em>. He aqu&iacute; la gran perversi&oacute;n oculta del acuerdo. Ya no importa tanto que dejemos de emitir, como que nos comprometamos a recapturar lo emitido de alg&uacute;n modo antes de final de siglo. Todo un bal&oacute;n de ox&iacute;geno a la industria f&oacute;sil y sus proyectos de hidrocarburos extremos en marcha (fracking, &Aacute;rtico, perforaciones ultraprofundas, arenas bituminosas,&hellip;) que ya no quedar&aacute;n bajo los focos.
    </p><p class="article-text">
        Las formas de recapturar esas emisiones de la atm&oacute;sfera tienen mucho que ver con la <a href="https://cop21ecologistasenaccion.wordpress.com/2016/01/25/geoingenieria-el-espejismo-del-paracaidas-magico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ficci&oacute;n </a>y requerir&iacute;an un post aparte. Pero lo importante es que el mensaje de tranquilidad a la sociedad en las valoraciones post-Paris no se sostiene con el acuerdo en la mano. Cada infraestructura de transporte, cada central t&eacute;rmica, cada gaseoducto, etc. que seguimos construyendo hoy, nos condenan irremisiblemente a m&aacute;s calentamiento ma&ntilde;ana. Hay quien es optimista al considerar que al menos Par&iacute;s <a href="http://www.efeverde.com/opinion/el-acuerdo-de-paris-sobre-clima-entre-milagro-desastre-y-posible-punto-de-inflexion-por-florent-marcellesi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sirve de relato</a> para ganar la conciencia de la sociedad sobre la necesidad del cambio. Puede ser. Pero siempre y cuando ese ciudadano de a pie del que hablaba no se deje tranquilizar por los mensajes oficiales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/cumbre-del-clima-cop21_132_4173041.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Feb 2016 17:36:20 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El peligro anestesiante del acuerdo climático de París]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una puñalada en el corazón de la bestia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/fracking-crisis-energetica-y-climatica-movimiento-social_132_4438693.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6a343086-5cc2-462d-bb1c-cfae3d412466_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una puñalada en el corazón de la bestia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son los gobiernos ni mucho menos la industria quien va a forzar la salida de la senda fósil. Va a ser nuevamente la ciudadanía quien probablemente pilote ese cambio.</p><p class="subtitle">La lucha contra el fracking está vehiculando el descontento ante una doble crisis climática y democrática, y puede servir para profundizar en un debate serio sobre el tipo de sociedad que queremos, contribuyendo a recuperar esa consciencia de ecodependencia que nunca debimos perder.</p></div><p class="article-text">
        En una suerte de empat&iacute;a lit&uacute;rgica, la llegada del final de 2014 trajo buenas nuevas, est&aacute; vez en relaci&oacute;n con la lucha contra el fracking. En noviembre, los habitantes de Denton, un municipio tejano de m&aacute;s de 100.000 habitantes, que bien podr&iacute;a reclamar el t&iacute;tulo de capital mundial de la fractura hidra&uacute;lica con sus m&aacute;s de 250 pozos fracturados hasta la fecha, resolvieron prohibir la t&eacute;cnica en las urnas, con un 59% de votos a favor. Hablamos de Texas, uno de los estados con mayor tradici&oacute;n petrolera donde durante d&eacute;cadas la convivencia con los pozos de extracci&oacute;n ha sido relativamente normal. Toda una pu&ntilde;alada en pleno coraz&oacute;n de la bestia. Texas ya hab&iacute;a alumbrado meses atr&aacute;s la primera sentencia judicial que obligaba a una empresa energ&eacute;tica a indemnizar cuantiosamente a una familia, la de una valiente mujer, Lisa Parr, cuya salud se vi&oacute; seriamente perjudicada por las actividades de fractura hidr&aacute;ulica.
    </p><p class="article-text">
        Parece que algo se mueve en las entra&ntilde;as del monstruo. Un elemento que est&aacute; motivando estos cambios es que, a medida que los combustibles f&oacute;siles se agotan y hay que ir a buscar las gotas m&aacute;s sucias a capas m&aacute;s profundas y lugares m&aacute;s inaccesibles, la frontera extractiva se est&aacute; mudando a la puerta de nuestras casas. Cerca de 15 millones de estadounidenses viven ahora a menos de dos kil&oacute;metros de distancia de un pozo de petr&oacute;leo o gas. La ciudadan&iacute;a est&aacute; reaccionando. En primera instancia porque se pone en riesgo su entorno m&aacute;s inmediato. Pero tambi&eacute;n porque est&aacute; adquiriendo progresivamente consciencia de que algo va mal en lo global, de que no tiene sentido este camino febril que al grito de &ldquo;Perfora, chico, perfora&rdquo;, agrieta el subsuelo de todo el planeta. Los combustibles f&oacute;siles no convencionales, extra&iacute;dos mediante la t&eacute;cnica de fractura hidr&aacute;ulica, tienen una baj&iacute;sima rentabilidad energ&eacute;tica. Esto quiere decir que la cantidad de energ&iacute;a que se obtiene &ldquo;en neto&rdquo;, despues de todo el proceso, es el chocolate del loro. La productividad de los pozos declina abruptamente y a partir del tercer a&ntilde;o pr&aacute;cticamente no se saca nada, lo que obliga a abrir pozos y m&aacute;s pozos, cientos cada mes, para mantener la producci&oacute;n. Cuando desde la Agencia Internacional de la Energ&iacute;a (AIE) o desde el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) se nos dice que debemos dejar la mayor parte de las reservas conocidas y probadas de combustibles f&oacute;siles en el subsuelo, uno se pregunta qu&eacute; demonios hacemos buscando nuevas reservas, las m&aacute;s inaccesibles, las m&aacute;s caras y de peor comportamiento clim&aacute;tico. Y encima con una hipoteca ambiental tan cara.
    </p><p class="article-text">
        No son los gobiernos ni mucho menos la industria quien va a forzar la salida de la senda f&oacute;sil. Va a ser nuevamente la ciudadan&iacute;a quien probablemente pilote ese cambio. A la decisi&oacute;n de Denton le han venido sucediendo otras en las semanas subsiguientes. Tambi&eacute;n en noviembre, en sendos condados de California, San Benito y Mendocino, los ciudadanos en votaci&oacute;n aprobaron la prohibici&oacute;n de la t&eacute;cnica de la fractura hidr&aacute;ulica, con el 57% y el 67% de los votos respectivamente. Y la misma semana que Denton votaba contra el fracking, la ciudad de Athens en Ohio se convirti&oacute; en la quinta de ese estado en prohibir la t&eacute;cnica.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte el parlamento holand&eacute;s vot&oacute; en diciembre a favor de prolongar dos a&ntilde;os m&aacute;s, hasta 2017, la actual moratoria al fracking, establecida hasta que se clarifiquen los efectos de la t&eacute;cnica. Por su parte, el estado de Nueva York ha mantenido una moratoria los &uacute;ltimos a&ntilde;os mientras debat&iacute;a la conveniencia o no de levantarla. El gobernador Andrew Cuomo decid&iacute;a, pocos dias antes de acabar 2014, que no levantar&aacute; la moratoria y que aprobar&aacute; una ley para prohibir la t&eacute;cnica, como ya hizo en su dia el estado de Vermont. Las razones del informe oficial sobre el que se sustenta la decisi&oacute;n hablan de la evidencia de impactos sobre la salud y las incertidumbres y falta de conocimiento que a&uacute;n rodean a esta t&eacute;cnica. Un enfoque claramente precautorio. Por su parte el gobierno de Quebec, en Canad&aacute;, le hac&iacute;a los coros a Nueva York esa misma semana, convirtiendo en indefinida la moratoria de cinco a&ntilde;os que ya ten&iacute;a establecida, aduciendo que los riesgos ambientales superan largamente los beneficios econ&oacute;micos de la actividad. Y los mismos pasos sigui&oacute; pocos d&iacute;as despu&eacute;s la tambi&eacute;n provincia canadiense de New Brunswick.
    </p><p class="article-text">
        Las d&eacute;cadas pasadas hemos asistido a un vaciamiento sistem&aacute;tico en el debate pol&iacute;tico y social de elementos referentes al bien com&uacute;n, a la igualdad distributiva, etc. en aras de un fundamentalismo de mercado que se ha convertido en el pilar que organiza toda la sociedad. La <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">narrativa cultural</a>&nbsp;que ha dado legitimidad social a ese funcionamiento conecta con valores como el individualismo, el ensalzamiento del beneficio econ&oacute;mico y un fuerte antropocentrismo que remite a una perspectiva utilitarista y de dominaci&oacute;n de la naturaleza, responsable de una falsa sensaci&oacute;n de capacidad de aislamiento e independencia respecto al medio natural en el que vivimos. Este ideario ha ido drenando durante a&ntilde;os hasta calar en diferentes grados en cada uno de nosotros, convirti&eacute;ndonos en esc&eacute;pticos cuando no en refractarios a pensar y creer en lo colectivo. Como afirma <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">N. Klein</a>, quiz&aacute;s este sea el legado m&aacute;s da&ntilde;ino del neoliberalismo: &ldquo;la desoladora conciencia de habernos individualizado tanto unos de otros que nos lleva a la conclusi&oacute;n de que no solo somos incapaces de auto-preservarnos sino que adem&aacute;s no merece la pena intentarlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las m&uacute;ltiples crisis, entre ellas la energ&eacute;tica y clim&aacute;tica, est&aacute;n haciendo emerger nuevamente esos otros valores colectivos al debate social, y ello permite diferenciar mejor entre lo que le interesa a la industria del gas y el petr&oacute;leo y lo que nos interesa a todos como sociedad. Y son cosas claramente distintas.
    </p><p class="article-text">
        La lucha contra el fracking est&aacute; vehiculando el descontento ante una doble crisis clim&aacute;tica y democr&aacute;tica: puede por tanto servir para profundizar en un debate serio sobre el tipo de sociedad que queremos, con la participaci&oacute;n de las personas, sin las hipotecas que imponen el cors&eacute; del mercado y los intereses econ&oacute;micos, poniendo la defensa de la vida en el centro, y reconstruyendo los puentes rotos con la naturaleza a la que pertenecemos. La lucha contra el fracking contribuir&aacute; a recuperar esa consciencia de ecodependencia que nunca debimos perder.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Samuel Martín-Sosa Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/fracking-crisis-energetica-y-climatica-movimiento-social_132_4438693.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jan 2015 06:49:31 +0000]]></pubDate>
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