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    <title><![CDATA[elDiario.es - Salvador Martínez Mas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/salvador_martinez_mas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Salvador Martínez Mas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La "decepción" alemana por el resultado de las sanciones económicas contra Rusia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/decepcion-alemana-resultado-sanciones-economicas-rusia_1_10474374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8f60244b-1f4c-4546-ad3c-dc9beec100c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &quot;decepción&quot; alemana por el resultado de las sanciones económicas contra Rusia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ministra de Exteriores lamenta el deficiente efecto de las represalias por la agresión de Ucrania; la economía germana caerá este año un 0,3% según el FMI, que prevé un crecimiento del 1,5% para Rusia

</p><p class="subtitle">¿Cómo tratar a la enferma economía alemana?
</p></div><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres pol&iacute;ticos de un pa&iacute;s tienden a hablar en tono distinto seg&uacute;n las circunstancias. No lo hacen de la misma forma cuando est&aacute;n en una tribuna haciendo campa&ntilde;a que cuando ofrecen una declaraci&oacute;n institucional, en rueda de prensa o en un entorno en el que se sienten menos expuestos.
    </p><p class="article-text">
        Un contexto m&aacute;s &iacute;ntimo de lo normal ha logrado el periodista alem&aacute;n Stephan Lamby, que desde el 8 de diciembre de 2021, cuando empez&oacute; a gobernar la actual coalici&oacute;n en Alemania tras las primeras elecciones generales post-Angela Merkel, ha estado filmando, entrevistando y documentando junto a su equipo la acci&oacute;n de los l&iacute;deres del Gobierno teut&oacute;n. Pronto se emitir&aacute; en televisi&oacute;n un documental sobre los ya casi dos a&ntilde;os de gesti&oacute;n del Ejecutivo del canciller Olaf Scholz.
    </p><p class="article-text">
        Lamby tambi&eacute;n acaba de publicar un libro sobre ese trabajo period&iacute;stico. Se titula <em>Ernstfall: Regieren in Zeiten des Krieges</em> o &ldquo;Un caso serio: gobernar en tiempos de guerra&rdquo; (Ed. C.H.Beck, 2023). 
    </p><p class="article-text">
        En &eacute;l, consigue que la ministra de Asuntos Exteriores, la pol&iacute;tica de Los Verdes Annalena Baerbock, diga algo que hasta ahora no se recuerda haber escuchado en boca de la jefa de ning&uacute;n cargo verdaderamente relevante del Gobierno de Scholz. Se trata de una valoraci&oacute;n cr&iacute;tica con el castigo econ&oacute;mico con el que las democracias occidentales han buscado golpear al r&eacute;gimen de Vladimir Putin debido a su ilegal invasi&oacute;n contra Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad, las sanciones econ&oacute;micas deber&iacute;an tener un impacto. Pero no es as&iacute;. Porque las l&oacute;gicas de las democracias no afectan a los reg&iacute;menes autocr&aacute;ticos&rdquo;, ha dicho Baerbock a Lamby en una de las entrevistas que nutren su &uacute;ltimo libro. El encuentro entre ambos tuvo lugar el pasado 10 de julio.
    </p><p class="article-text">
        Todos los medios de comunicaci&oacute;n alemanes se han hecho eco de estas palabras de Baerbock, pronunciadas unos d&iacute;as despu&eacute;s de que Alemania abandonara la recesi&oacute;n t&eacute;cnica por estrecho margen. El producto interior bruto (PIB) germano se estanc&oacute; en el segundo trimestre de este a&ntilde;o, despu&eacute;s de dos trimestres invernales de ca&iacute;da consecutiva, de acuerdo con los datos publicados el pasado 25 de agosto por la agencia estad&iacute;stica alemana, Destatis.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los m&aacute;s cr&iacute;ticos ha sido el conservador Roderich Kiesewetter, de la Uni&oacute;n Dem&oacute;crata Cristiana (CDU), que argumenta que las sanciones occidentales s&iacute; est&aacute;n teniendo efecto sobre la econom&iacute;a rusa, apelando a datos como la depreciaci&oacute;n de su moneda: el valor del rublo ha ca&iacute;do significativamente desde finales del a&ntilde;o pasado y ahora ronda los 0,0096 euros, cuando hace un a&ntilde;o estaba mucho m&aacute;s fuerte, en 0,017 euros. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Kiesewetter, &ldquo;la econom&iacute;a de Rusia es actualmente como un castillo de naipes que se mantiene en pie m&aacute;s de lo que se podr&iacute;a esperar, pero sigue siendo inestable&rdquo;<em>.&nbsp;</em>&Eacute;l es de los que han criticado a Baerbock por mostrar lo que se ha visto como una &ldquo;decepci&oacute;n&rdquo; con las sanciones contra el r&eacute;gimen de Putin.
    </p><p class="article-text">
        La jefa de la diplomacia germana ha sido criticada tambi&eacute;n por pol&iacute;ticos liberales y socialdem&oacute;cratas, lo que supone echar m&aacute;s madera a los no pocos desacuerdos con los que viven en la coalici&oacute;n de Gobierno que lidera Scholz, compuesta por el Partido Socialdem&oacute;crata de Alemania (SPD) del canciller; Los Verdes y el partido liberal (FDP).
    </p><p class="article-text">
        La Alemania de Scholz y de Baerbock, pese a que durante no poco tiempo se caracteriz&oacute; por la cautela en su apoyo a Ucrania frente al Ej&eacute;rcito invasor ruso, se encuentra actualmente entre los pa&iacute;ses que m&aacute;s ayuda proporciona al pa&iacute;s del presidente Volod&iacute;mir Zelenski. Es m&aacute;s, ahora Alemania destaca en Europa por su apoyo militar y financiero a Ucrania.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las cuentas del Instituto para la Econom&iacute;a Mundial de Kiel (IfW, por sus siglas alemanas), Alemania ha comprometido ya 7.500 millones de euros en apoyo militar a Ucrania. Es m&aacute;s que cualquier otro pa&iacute;s de Europa, incluido Reino Unido (6.600 millones). La ayuda financiera alemana asciende a 1.300 millones y la humanitaria, a 1.900 millones, seg&uacute;n el IfW.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Medidas racionales&rdquo; y &ldquo;gobiernos civilizados&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Esa ayuda a Ucrania resulta clave para entender por qu&eacute; el pa&iacute;s de Zelenski est&aacute; aguantando la agresi&oacute;n militar rusa e, incluso, sigue reconquistando territorio ocupado por los invasores. Pero Baerbock parece no tener claro que las sanciones contra Rusia est&eacute;n siendo eficaces. &ldquo;Hemos vivido que decisiones racionales, medidas racionales que se toman entre gobiernos civilizados, no son capaces de acabar con esta guerra&rdquo;, apuntaba Baerbock a Lamby.
    </p><p class="article-text">
        En esa valoraci&oacute;n son muy relevantes datos como las previsiones econ&oacute;micas que presentaba hace unas semanas el Fondo Monetario Internacional (FMI), que apunta que la econom&iacute;a rusa va a crecer un 1,5% en 2023, <a href="https://www.reuters.com/breakingviews/imfs-outlook-russia-is-too-rosy-be-true-2023-02-10/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">frente al exiguo crecimiento del 0,3% que pronosticaba a principios de a&ntilde;o</a>, tras la fuerte ca&iacute;da del 2,2% que registr&oacute; en 2022. Mientras, el FMI pronostica que la econom&iacute;a germana, la mayor de la zona euro y la cuarta a nivel mundial, caer&iacute;a un 0,3% este a&ntilde;o, frente al avance del 1,9% registrado en 2022. 
    </p><p class="article-text">
        Para tratar de frenar el actual estancamiento del PIB, que acaba de abandonar la recesi&oacute;n t&eacute;cnica, el Gobierno alem&aacute;n acaba de aprobar un paquete de est&iacute;mulos de 32.000 millones que, unido a la subida r&eacute;cord de los sueldos registrada en agosto (del 6,6%), es <a href="https://www.eldiario.es/economia/subida-salarial-record-alemania-favorece-aumento-tipos-interes-bce-septiembre_1_10474663.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un argumento a favor de una nueva subida de los tipos de inter&eacute;s</a> en la reuni&oacute;n que el Banco Central Europeo (BCE) tiene programada el 14 de septiembre, tal y como vienen reclamando los denominados halcones del organismo que preside Christine Lagarde, con Alemania a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        La tradicional locomotora germana, enganchada durante d&eacute;cadas al barato gas natural ruso, se est&aacute; confirmando como el pa&iacute;s al que m&aacute;s le est&aacute; costando independizarse de ese recurso, esencial en lo que aqu&iacute; llaman ya desaparecido &ldquo;modelo de negocio&rdquo; alem&aacute;n. En 2021, hasta el 55% del gas natural que importaba el pa&iacute;s proced&iacute;a de Rusia. Con el estallido de la guerra contra Ucrania, el grifo comenz&oacute; a cerrarse y la sustituci&oacute;n de Rusia por otros proveedores est&aacute; siendo costosa.
    </p><p class="article-text">
        Alemania ha tenido que dotarse de soluciones improvisadas para poder importar, por ejemplo, gas natural licuado (GNL) procedente, entre otros, de Estados Unidos o Qatar. El encarecimiento de la energ&iacute;a es una de las razones que explican la ca&iacute;da en recesi&oacute;n de la primera mitad de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El prestigioso Instituto Ifo de M&uacute;nich, un centro dedicado a la investigaci&oacute;n econ&oacute;mica, present&oacute; en mayo un informe que apuntaba que los efectos de las sanciones econ&oacute;micas contra Rusia no est&aacute;n teniendo &ldquo;los efectos pol&iacute;ticos que persegu&iacute;an&rdquo; por parte de las potencias sancionadoras, aunque eso no signifique que no sirvan para nada frente a Putin y sean un &ldquo;fracaso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Expertos y pol&iacute;ticos que defienden la pertinencia de estas medidas contra el r&eacute;gimen ruso se&ntilde;alan que si su econom&iacute;a sigue creciendo, pese a la guerra y unas represalias internacionales sin precedentes, se debe en buena medida a un complejo militar-industrial que el Kremlin mantiene a pleno rendimiento y a que India y China est&aacute;n sustituyendo las importaciones hacia Occidente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/decepcion-alemana-resultado-sanciones-economicas-rusia_1_10474374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Sep 2023 20:42:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La "decepción" alemana por el resultado de las sanciones económicas contra Rusia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania,Rusia,Crisis Ucrania,FMI - Fondo Monetario Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las bicis de alquiler fracasan en Granada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/fracaso-bicis-alquiler-granada_1_2760123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fa5016b-87fc-4aea-9778-711fe667e34e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las bicis de alquiler fracasan en Granada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sistema de las bicis de alquiler de las empresas Obike y Ofo se estrella en la ciudad de la Alhambra, víctima del vandalismo y de lo que se señala como carencias educativas</p></div><p class="article-text">
        Emilio, responsable del quiosco de la Plaza Mariana Pineda, en pleno centro de&nbsp;Granada, lleva d&iacute;as sin ver gente pedaleando sobre&nbsp;bicicletas&nbsp;de alquiler que las empresas Ofo y Obike. &ldquo;Para m&iacute; que se han ido ya de la ciudad&rdquo;, dice Emilio a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>. Se refiere al fracaso que han vivido ambas compa&ntilde;&iacute;as en esta ciudad andaluza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La aventura en&nbsp;Granada&nbsp;de Obike, empresa con sede en Singapur, y la de Ofo, firma radicada en China, la dan aqu&iacute; por terminada. Se cree &ndash; y seguramente con raz&oacute;n &ndash; que las empresas han abandonado la ciudad. &ldquo;Yo ya no veo a gente en esas bicis, alguna quedar&aacute;, pero creo que se han ido&rdquo;, apunta Emilio desde su local.
    </p><p class="article-text">
        Nada parece indicar que&nbsp;Granada&nbsp;sea una ciudad en la que funcione un servicio de&nbsp;bicicletas&nbsp;de alquiler. Ofo y Obike llegaron a finales del a&ntilde;o pasado con lo que parec&iacute;a era una soluci&oacute;n para el transporte urbano en la otrora 'capital mora'. En total, ambas empresas introdujeron en el tr&aacute;fico granadino unas 1.000&nbsp;bicicletas. Se estima que 800 eran de Obike y las otras 200 de Ofo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/granada/funciona-servicio-bicicletas-Granada-electricos_0_728277265.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Muchas de esas bicis, sin embargo, han sido v&iacute;ctimas del vandalismo</a>. Han aparecido tiradas en el cauce del r&iacute;o Genil, colgando de &aacute;rboles y muros y hasta aparcadas sobre alg&uacute;n coche estando rotas. Vecinos se&ntilde;ala a la falta de educaci&oacute;n para el uso de la&nbsp;bicicleta&nbsp;en la ciudad a la hora explicar la que es a todas luces una mala experiencia de Obike y Ofo. Hay quien cuenta que se han visto varias&nbsp;bicicletas&nbsp;de Ofo &ndash; originalmente amarillas &ndash; pintadas de negro, en un hogar privado, tras haber sido robadas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Este peri&oacute;dico ha podido ver por las calles del centro de&nbsp;Granada&nbsp;a un usuario circulando sobre una&nbsp;bici&nbsp;Ofo, pocos d&iacute;as despu&eacute;s de que<strong> la empresa china anunciara en junio que interrump&iacute;a su servicio en la ciudad por culpa del vandalismo.</strong> Obike, empresa que la cr&oacute;nica local no da del todo por muerta en la ciudad de la Alhambra, todav&iacute;a se&ntilde;alaba esta semana en su aplicaci&oacute;n&nbsp;bicicletas&nbsp;geolocalizadas que no exist&iacute;an en la realidad. Otras bicis, aparcadas en la ciudad y desprovistas de sill&iacute;n no aparec&iacute;an en el mapa de localizaci&oacute;n de la&nbsp;app&nbsp;de Obike.
    </p><h3 class="article-text">El Ayuntamiento no tiene &ldquo;ninguna informaci&oacute;n&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Algo ha ido mal en&nbsp;Granada&nbsp;para Obike y Ofo. Pero ambas empresas prefieren callar sobre el mal trago del vandalismo. Pese a los reiterados intentos de&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>/andalucia&nbsp;de encontrar interlocutores de ambas compa&ntilde;&iacute;as, este peri&oacute;dico no ha podido dar con sus representantes. En el Ayuntamiento de&nbsp;Granada, en manos del socialista Paco Cuenca, dicen a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>&nbsp;no tener &ldquo;ninguna informaci&oacute;n de las empresas&rdquo; sobre su actual actividad en la ciudad,&nbsp;m&aacute;s all&aacute; de la interrupci&oacute;n del servicio de Ofo.&nbsp;No parecen saber si&nbsp;Obike sigue prestando servicios en&nbsp;Granada. Cuando Ofo lleg&oacute; a la ciudad, los pol&iacute;ticos locales s&iacute; se volcaron en la presentaci&oacute;n de esas bicis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, en el Consistorio se especula, como en casi toda la ciudad, sobre c&oacute;mo funcionan las escasas&nbsp;bicicletas&nbsp;de alquiler que siguen rodando por el asfalto granadino. &ldquo;Puede ser que alguna&nbsp;bici&nbsp;que estuviera bien haya pasado a manos de alguien capaz de romper el sistema de seguridad&rdquo;, se escucha en el Consistorio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El sistema de Obike y Ofo, basado en el alquiler de&nbsp;bicicletas&nbsp;en la ciudad sin que &eacute;stas est&eacute;n dispuestas en estaciones, parece haber fracasado. Los motivos que explican estos decepcionantes resultados son m&uacute;ltiples. Los hay que apuntan, entre otras cosas, a la &ldquo;falta de educaci&oacute;n&rdquo; en el uso de la&nbsp;bicicleta&nbsp;de alquiler como una alternativa seria a otros medios de transporte. &ldquo;C&oacute;mo no se ha educado, se ha fracasado&rdquo;, afirman desde el anonimato expertos en educaci&oacute;n y seguridad vial consultados por este peri&oacute;dico en&nbsp;Granada.&nbsp;
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;Cuesti&oacute;n de educaci&oacute;n?</h3><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n no ha acompa&ntilde;ado la iniciativa de Obike y Ofo en esta ciudad andaluza. S&oacute;lo la empresa china cooper&oacute; con el Centro de Educaci&oacute;n en Seguridad Vial de&nbsp;Granada, organizando una jornada con alumnos de un colegio granadino poco antes de anunciar la suspensi&oacute;n de sus servicios. En ese centro llevan a&ntilde;os apostando por la promoci&oacute;n del uso de la&nbsp;bicicleta. All&iacute; llega anualmente un n&uacute;mero creciente de alumnos de colegios de la ciudad para ser educados &ldquo;en el uso de la&nbsp;bicicleta&rdquo;, afirman desde esa instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A la vista est&aacute;, sin embargo, que esos esfuerzos no han sido suficientes. Ante el silencio de las empresas asi&aacute;ticas de&nbsp;bicicletas, el alcalde de&nbsp;Granada&nbsp;ha anunciado que su equipo prepara una ordenanza para regular el uso de bicis como las de Ofo y Obike que sea capaz de inhibir a los v&aacute;ndalos.&nbsp;Francisco Cuenca ha manifestado, adem&aacute;s, que su ciudad mantiene, pese a todo, &ldquo;una apuesta clara por el uso de la bicicleta&nbsp;como medio de transporte&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Plan de la bicicleta</h3><p class="article-text">
        En sus planes figura igualmente que las bicis ganen terreno progresivamente a los veh&iacute;culos en el tr&aacute;fico rodado. Para ello, la ciudad podr&iacute;a contar, seg&uacute;n fuentes municipales, con los fondos &ndash; hasta dos millones de euros &ndash; del Plan Andaluz de la&nbsp;Bicicleta, una iniciativa aprobada por la Junta de Andaluc&iacute;a en 2014 que a&uacute;n no se ha implementado en la ciudad de la Alhambra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Granada&nbsp;era la &uacute;nica ciudad de Andaluc&iacute;a que no estaba incorporada al plan&rdquo;, ha recordado estos d&iacute;as Cuenca en declaraciones a la prensa local, se&ntilde;alando la pasividad en esta materia de su predecesor, Jos&eacute; Torres Hurtado, del Partido Popular. Cuenca lleg&oacute; al poder en&nbsp;Granada&nbsp;tras la dimisi&oacute;n como alcalde de Torres Hurtado hace poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os. El conservador dej&oacute; el cargo acusando una supuesta implicaci&oacute;n en un caso de corrupci&oacute;n urban&iacute;stica. El pol&iacute;tico del PP estuvo al frente de la ciudad casi trece a&ntilde;os.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/granada/fracaso-bicis-alquiler-granada_1_2760123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Jul 2018 19:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las bicis de alquiler fracasan en Granada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Granada,Andalucía,Bicicletas,Vandalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alemania arranca su ley de cuotas de género con dudas sobre su efectividad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/alemanas-siguen-lejos-grandes-empresas_1_4231434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ae29f08e-82dd-491a-b635-19d8de109c2b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley aprobada el año pasado que obligaba a las empresas a tener un 30% de mujeres en sus consejos de administración fue muy celebrada, pero su aplicación sigue teniendo muchos obstáculos</p><p class="subtitle">El lento avance de la igualdad en los puestos más relevantes arroja una cifra nada prometedora: tendrán que esperar 86 años para ver el mismo número de hombres y mujeres</p><p class="subtitle">Un ejemplo es Volkswagen, que en caso de dimisión de sus 9 consejeros (entre los cuales solo hay una mujer) estarían obligados a incluir al menos a 3 mujeres o dejar esos asientos vacíos</p></div><p class="article-text">
        Pese a la entrada en vigor en enero de 2016 en Alemania de la ley que establece cuotas del 30% de mujeres en los consejos de administraci&oacute;n de un centenar de grandes empresas, existen todav&iacute;a abundantes obst&aacute;culos que frenan la llegada del talento femenino a las grandes firmas de la locomotora econ&oacute;mica europea. Entre otros, seg&uacute;n los expertos, la propia norma, aprobada hace un a&ntilde;o aproximadamente y en la que no figuran sanciones consecuentes para aquellas compa&ntilde;&iacute;as que no quieran apostar por la igualdad en sus &oacute;rganos de direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el pasado mes de marzo el Bundestag aprob&oacute; la ley de cuotas, la ministra de la Familia, la socialdem&oacute;crata Manuela Schwesig, celebr&oacute; un &ldquo;paso hist&oacute;rico&rdquo; hacia la igualdad entre hombres y mujeres, especialmente entre los que se mueven en las altas instancias del capitalismo germano. Pero tras la reciente entrada en vigor de esa normativa, Elke Holst, investigadora del Instituto Alem&aacute;n para la Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica (DIW, por sus siglas en alem&aacute;n), describe con estudios en la mano un avance hacia la igualdad &ldquo;a paso de caracol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En vista de c&oacute;mo es el avance de las alemanas hacia los puestos relevantes de las grandes compa&ntilde;&iacute;as, habr&aacute; que esperar hasta 86 a&ntilde;os para ver el mismo n&uacute;mero de hombres y mujeres en los consejos de administraci&oacute;n de las mayores 200 empresas del pa&iacute;s. As&iacute; lo cree Holst, responsable en el DIW del Bar&oacute;metro de las Managers, la publicaci&oacute;n de referencia anual sobre la situaci&oacute;n de la mujer en el mundo empresarial. &ldquo;La entrada de las mujeres en las posiciones de liderazgo es realmente muy lento&rdquo;, dice a eldiario.es esta investigadora. &ldquo;Tener una mujer siendo canciller como Angela Merkel en Alemania no significa que las mujeres en general est&eacute;n integradas en los puestos de liderazgo empresarial&rdquo;, porque si bien &ldquo;siempre ha habido unas pocas mujeres en el poder pol&iacute;tico, la realidad del mercado de trabajo es muy diferente&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Alemania tambi&eacute;n es de esos pa&iacute;ses en los que las mujeres, por tradici&oacute;n, han desarrollado las labores dom&eacute;sticas no remuneradas, mientras que los hombres realizaban el trabajo pagado. Pese a que actualmente la integraci&oacute;n de las mujeres en el mercado laboral no para de crecer y que hay estudios que muestran que en las universidades las estudiantes est&aacute;n mejor formadas que sus contempor&aacute;neos varones, los cargos relacionados con el liderazgo est&aacute;n mayormente en manos de hombres.
    </p><p class="article-text">
        Angela Merkel y su partido, la conservadora Uni&oacute;n Cristiano Dem&oacute;crata, solo dieron su apoyo a esta idea de las cuotas, salida de las filas de sus socios socialdem&oacute;cratas en el Gobierno, en el marco del acuerdo de gran coalici&oacute;n alcanzado tras las elecciones de hace dos a&ntilde;os. Merkel de hecho dijo durante la campa&ntilde;a previa a esa cita con las urnas que no era feminista. &ldquo;Pondr&iacute;a triste a las feministas si me contara como una de ellas&rdquo;, lleg&oacute; a afirmar por aquel entonces la canciller. El debate p&uacute;blico de 2014 sobre las cuotas y la posterior aprobaci&oacute;n de la ley no han implicado alteraciones en la sociolog&iacute;a empresarial alemana. &ldquo;Las mujeres, tambi&eacute;n en 2015, estuvieron infrarrepresentadas en los consejos de administraci&oacute;n&rdquo;, habiendo &ldquo;hasta quince veces m&aacute;s hombres que mujeres&rdquo;, mientras que en las juntas de vigilancia, donde el porcentaje de presencia de f&eacute;minas ronda el 20%, &ldquo;hab&iacute;a cuatro veces m&aacute;s hombres que mujeres&rdquo;, seg&uacute;n se lee en el &uacute;ltimo Bar&oacute;metro de las Managers del DIW, presentado hace unos d&iacute;as en Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los datos de este 'think tank', s&oacute;lo un 6,3% de los miembros de los consejos de administraci&oacute;n de las 200 empresas m&aacute;s relevantes del pa&iacute;s eran mujeres. Ese porcentaje representa un crecimiento del 0,9% respecto al a&ntilde;o anterior, y no cuenta la proporci&oacute;n en el sector financiero. Este &uacute;ltimo, &ldquo;donde m&aacute;s mujeres empleadas hay, la evoluci&oacute;n es especialmente lenta&rdquo; adem&aacute;s de registrarse &ldquo;una mayor diferencia de salario entre mujeres y hombres, algo que indica las escasas probabilidades de escalar posiciones en la jerarqu&iacute;a&rdquo;, afirma Holst. Seg&uacute;n se lee en su estudio, en los &ldquo;100 mayores bancos alemanes la proporci&oacute;n de mujeres en los consejos de administraci&oacute;n era del 8% a finales de 2015&rdquo;, mientras que en las juntas de vigilancia el porcentaje, tradicionalmente mayor, alcazaba un 21%.
    </p><p class="article-text">
        La ley que ha entrado en vigor este mes en Alemania obliga a un centenar de grandes empresas &ndash; con m&aacute;s de 2.000 empleados &ndash; a cumplir con las cuotas del 30% de mujeres en sus consejos de administraci&oacute;n de cara a los eventuales nuevos nombramientos. Por ejemplo, si en el fabricante de coches Volkswagen dimite en lo sucesivo alguno de los nueve miembros del consejo que no sea Christine Hohmann-Dennhardt, responsable de Integridad y Asuntos Legales adem&aacute;s de &uacute;nica mujer de dicha instancia de la empresa, el consorcio tendr&iacute;a que nombrar a otra empleada. As&iacute;, hasta contar con tres mujeres en ese nivel de la direcci&oacute;n del consorcio con sede en Wolfsburgo. En caso de querer hacer lo contrario, la empresa no podr&iacute;a nombrar a un hombre y se ver&iacute;a obligada a dejar el asiento vac&iacute;o en el consejo de administraci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Faltan penalizaciones</h3><p class="article-text">
        A otras 3.500 empresas con menos de 2.000 empleados, la ley les obliga a dar cuenta p&uacute;blicamente de sus objetivos en materia de participaci&oacute;n femenina en la direcci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a y de si esos objetivos se cumplen. Pero en cualquier caso, la normativa no contempla contrataciones forzosas de mujeres, ni castigos especiales. Por eso mismo, Holst entiende que &ldquo;la ley no es muy ambiciosa&rdquo; ya que &ldquo;no sanciona cuando las compa&ntilde;&iacute;as no la respetan&rdquo;. Con ella coincide Michel Domsch, investigador de la Universidad de Ciencias Aplicadas de L&uuml;beck y otro de los expertos de referencia en la integraci&oacute;n de las mujeres los puestos de direcci&oacute;n empresarial. &ldquo;Con las cuotas no es suficiente, solo est&aacute;n concernidas un grupo peque&ntilde;o de empresas y el ritmo de inclusi&oacute;n de las mujeres en la direcci&oacute;n es muy lento&rdquo;, por eso &ldquo;en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os no habr&aacute; grandes cambios en Alemania&rdquo;, expone a Domsch a este peri&oacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Schwesig, la ministra de la Familia, defiende que &ldquo;ahora hay que dejar a la ley hacer su trabajo y llevarla a la pr&aacute;ctica&rdquo;. Sin embargo, Domsch y Holst se muestran esc&eacute;pticos, conocedores de que hay ejemplos de normativas destinadas a incorporar a las mujeres en los puestos de gran responsabilidad de las empresas que han tenido un impacto muy limitado.
    </p><p class="article-text">
        Para ella, sin sanciones consecuentes parece imposible acelerar la incorporaci&oacute;n de las alemanas en la direcci&oacute;n de las grandes empresas. En el contexto actual, las mujeres s&oacute;lo pueden incorporarse a los consejos de administraci&oacute;n &ldquo;en raras ocasiones, cuando los puestos quedan libres o se crean puestos suplementarios&rdquo;, de acuerdo con Domsch. &ldquo;Los hombres no quieren ceder, la p&eacute;rdida de poder no es algo que deseen, es dif&iacute;cil ceder en algo que uno mismo desea tener&rdquo;, se&ntilde;ala el investigador de la Universidad de Ciencias Aplicadas de L&uuml;beck, al tiempo que evoca medidas punitivas m&aacute;s eficaces que la actual ley. &ldquo;Si se pagara menos a los hombres en caso de no ceder el puesto a mujeres, entonces las mujeres subir&iacute;an en la jerarqu&iacute;a&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, entre las &eacute;lites alemanas se cuentan mujeres suficientes como para que la revista econ&oacute;mica Manager Magazine presentara hace unos d&iacute;as una clasificaci&oacute;n con las 50 mujeres m&aacute;s influyentes de Alemania. Entre ellas se contaban un buen n&uacute;mero de l&iacute;deres empresariales, como Stephanie Czerny, la cofundadora de la Digital Life Design, una conferencia internacional dedicada a la innovaci&oacute;n del grupo medi&aacute;tico Hubert Burda Media. O Dorothee Blessing, la jefa en Alemania de la empresa financiera estadounidense JP Morgan Chase. No obstante, la elecci&oacute;n de dicha revista de &ldquo;mujer del a&ntilde;o&rdquo; daba cuenta de que esos casos son excepciones que confirman la regla seg&uacute;n la cual el poder de las compa&ntilde;&iacute;as est&aacute;, sobre todo, en manos de los hombres. Porque Manager Magazine no eligi&oacute; a una l&iacute;der salida de un consejo de administraci&oacute;n o de una junta de vigilancia, sino a alguien del mundo sindical. A saber Christianne Benner, vicepresidenta del sindicato IGMetall. Hasta que la ley promovida por Schwesig porte sus frutos, &ldquo;en las empresas alemanas se est&aacute; desaprovechando el talento de las mujeres&rdquo;, concluye Domsch.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/alemanas-siguen-lejos-grandes-empresas_1_4231434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Jan 2016 18:05:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alemania arranca su ley de cuotas de género con dudas sobre su efectividad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empleo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hangares de Tempelhof, hogar de urgencia para refugiados en Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/aeropuerto-tempelhof-urgencia-refugiados-berlin_1_2280570.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64a397c6-7d85-44b4-8a38-eefda22feeff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los hangares de Tempelhof, hogar de urgencia para refugiados en Berlín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unos 2.200 refugiados viven desde octubre en tres hangares del antiguo aeropuerto de Tempelhof en Berlín. Duermen en carpas en las que solo tienen 2,5 metros cuadrados por persona.</p><p class="subtitle">No cuentan aún con cabinas de ducha ni con un sistema de ventilación adecuado. Son barracones diseñados para albergar aviones, no personas.</p><p class="subtitle">La falta de ayuda a los refugiados provocó la dimisión reciente del presidente del Servicio Social y de Salud de Berlín</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;Almar es un chico de apenas unos trece o catorce a&ntilde;os procedente de la ciudad siria de Homs. Junto a su hermana, Bana, m&aacute;s peque&ntilde;a que &eacute;l, pasean por el hangar n&uacute;mero uno de Tempelhof, el c&eacute;ntrico e hist&oacute;rico aeropuerto internacional de Berl&iacute;n reconvertido en 2008 en parque p&uacute;blico y lugar para eventos culturales.
    </p><p class="article-text">
        Desde octubre, gran parte de esta infraestructura sirve de hogar de urgencia para cientos de refugiados. En este primer hangar, a parte de pasear bajo la pesada atm&oacute;sfera que se respira, no hay mucho que hacer. Los refugiados esperan que las autoridades berlinesas concedan una vivienda o un lugar m&aacute;s adaptado donde vivir, ya sea en la capital germana o en otro Land alem&aacute;n. Pero esto es precisamente algo que no termina de ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades de la ciudad-Estado de Berl&iacute;n est&aacute;n &ldquo;visiblemente desbordadas&rdquo;, seg&uacute;n los t&eacute;rminos de Maria Kipp, responsable de comunicaci&oacute;n de la empresa de servicios sociales Tamaja. En esta compa&ntilde;&iacute;a ha reca&iacute;do la misi&oacute;n de hacer habitables para los refugiados los siete hangares del aeropuerto.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La idea es que la gente venga aqu&iacute; s&oacute;lo dos semanas, para despu&eacute;s pasar a otro refugio, pues, en principio aqu&iacute; ven&iacute;an los refugiados para vivir mientras se registraban como asilados&rdquo;, explica Kipp a eldiario.es. &ldquo;Pero esto no funciona de momento porque no hay suficientes lugares a los que puedan ir los asilados a largo plazo y porque en Berl&iacute;n los refugiados se inscriben muy lentamente; mientras que en otros L&auml;nder, como en Baviera, los refugiados se pueden registrar los siete d&iacute;as de la semana durante las 24 horas del d&iacute;a&rdquo;, agrega Kipp.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Un espacio de 2,5 metros cuadrados por persona</h3><p class="article-text">
        A su espalda est&aacute;n las tiendas de emergencia con literas en las que duermen los refugiados que viven en Tempelhof. &ldquo;La gente no puede quedarse tanto tiempo aqu&iacute; en las condiciones actuales, porque s&oacute;lo tienen 2,5 metros cuadrados por persona&rdquo;, afirma esta responsable de Tamaja, aludiendo al interior de las carpas.
    </p><p class="article-text">
        Tres de los siete hangares del aeropuerto albergan estos hogares improvisados. En cada hangar hay unas 740 personas aproximadamente. Est&aacute; proyectado que esta infraestructura levantada en 1927 y ampliada en los a&ntilde;os treinta del siglo pasado por el arquitecto Ernst Sagebiel, quien estuvo al servicio del r&eacute;gimen nazi, termine acogiendo a unos 4.300 asilados. Pero &eacute;sto ocurrir&aacute; siempre y cuando Tempelhof preserve su condici&oacute;n de refugio de urgencia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta calificaci&oacute;n parece estar dejando de tener vigencia porque la estancia aqu&iacute; de muchos refugiados se est&aacute; eternizando. En gran medida, esto se debe a los retrasos en la habilitaci&oacute;n de hogares duraderos para los refugiados y a lo desbordado que parece estar el Servicio para la Salud y lo Social de la ciudad-estado de Berl&iacute;n (Lageso, por sus siglas en alem&aacute;n).
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        No fue una casualidad que a principios de mes dimitiera el presidente de Lageso, Franz Allert, v&iacute;ctima pol&iacute;tica de las numerosas cr&iacute;ticas recibidas por su deficiente gesti&oacute;n frente a la crisis de los refugiados. Tarek Alsamar, otro sirio procedente de Homs, lleva dos meses en Tempelhof, seis semanas m&aacute;s de lo que en principio es conveniente quedarse en estos hangares. Parece cansado. Cuando se le pregunta c&oacute;mo es vivir en el hangar n&uacute;mero tres, sonr&iacute;e t&iacute;midamente, sin atreverse a criticar el lugar.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es suficiente&rdquo;, dice, pero &ldquo;Lageso no est&aacute; bien&rdquo;, a&ntilde;ade en declaraciones a este peri&oacute;dico este joven de 19 a&ntilde;os, aludiendo a la instituci&oacute;n dedicada a la ayuda a los refugiados. Su sede est&aacute; en en el c&eacute;ntrico barrio de Moabit. All&iacute;, los refugiados tienen que hacer una cola que dura m&aacute;s de un d&iacute;a &ndash;noche incluida&ndash; si quieren aspirar a recibir ayuda.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Vuelva usted ma&ntilde;ana&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Muchos reciben en Lageso una respuesta desesperante: &ldquo;vuelva usted ma&ntilde;ana&rdquo;. Tempelhof est&aacute; lejos de ser un lugar ejemplar para acoger a los refugiados. As&iacute; lo cree la alcaldesa del distrito de Tempelhof-Sch&ouml;neberg, la socialdem&oacute;crata Angelika Sch&ouml;ttler, quien ha escrito al responsable del &aacute;rea Social del Gobierno del Land de Berl&iacute;n, el democristiano Mario Czaja, para darle cuenta de la falta de medios que presenta el lugar. Seg&uacute;n ella, en muchos aspectos, las condiciones de vida que se dan en los hangares son inaceptables.
    </p><p class="article-text">
        A los refugiados se les escucha a menudo quejarse por la comida. &ldquo;No es buena&rdquo;, afirma a este diario Fahres, otro joven sirio procedente de la ciudad de Daara. En Tempelhof, no se sirve un men&uacute; halal y, seg&uacute;n reconoce Kipp, a ella le gustar&iacute;a que en Tempelhoff se pudiera servir comida como en otros hogares de refugiados que ha visitado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Sin duchas y sin ventilaci&oacute;n adecuada&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Lo que necesita mejoras m&aacute;s urgentes es la higiene. Para ir al ba&ntilde;o hay que salir de los hangares y utilizar unas cabinas cuya limpieza deja mucho que desear, seg&uacute;n han expuesto sus usuarios. Adem&aacute;s, resulta imposible darse una ducha all&iacute;. En realidad, hay un pu&ntilde;ado de cabinas con ducha y ba&ntilde;o en construcci&oacute;n, pero que entren en funcionamiento depende de cuestiones t&eacute;cnicas y log&iacute;sticas por las que poco pueden hacer en Tamaja. &ldquo;Dependemos de otros actores&rdquo;, se&ntilde;ala Kipp, aludiendo, por ejemplo, a la falta de agua con presi&oacute;n suficiente para poner esas duchas en marcha.
    </p><p class="article-text">
        Los refugiados que necesitan lavarse van en un autob&uacute;s hasta un estadio de f&uacute;tbol cercano donde ducharse. Los puntos de acceso al agua en Tempelhof son m&iacute;nimos, casi exclusivamente unas contadas fuentes de agua m&oacute;viles instaladas en los hangares. La ropa limpia se seca fuera de las tiendas, sobre las vallas de metal que separan las carpas bajo las que duermen los refugiados.
    </p><p class="article-text">
        La escasa ventilaci&oacute;n y la acumulaci&oacute;n de personas d&iacute;a y noche en los hangares conlleva que en el lugar se respire un aire con olor a muchedumbre al que dif&iacute;cilmente puede acostumbrarse el visitante. Este tipo de detalles dan buena cuenta de que Tempelhof es, ante todo, un conjunto de barracones dise&ntilde;ados para albergar aviones, no personas. La lenta transformaci&oacute;n del espacio para acoger refugiados se est&aacute; haciendo sobre la marcha, o al menos con una preparaci&oacute;n pr&aacute;cticamente nula.
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                </figure><h3 class="article-text">Sin nada que hacer&nbsp;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Tempelhof tendr&iacute;a que haber abierto sus puertas a los refugiados este mes, pero la apertura se hizo dos meses antes por la urgencia, el primer hangar lo montamos en un fin de semana&rdquo;, porque &ldquo;recibimos un viernes la notificaci&oacute;n de que ten&iacute;amos que estar preparados el lunes siguiente para que unas 700 personas pudieran venir aqu&iacute;&rdquo;, cuenta Kipp.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace escasos d&iacute;as los m&aacute;s peque&ntilde;os cuentan en el hangar n&uacute;mero uno con un cuarto habilitado para jugar como en una escuela infantil. Tambi&eacute;n son muy recientes las dependencias que utilizan dos m&eacute;dicos y cuatro enfermeras para asistir a los refugiados instalados en Tempelhof que todav&iacute;a no han recibido la tarjeta sanitaria que ofrecen las autoridades berlinesas.
    </p><p class="article-text">
        Desde que se abri&oacute; el primer hangar, hay un servicio compuesto por otro m&eacute;dico y otros cuatro sanitarios que realizan an&aacute;lisis a los reci&eacute;n llegados para conocer su estado de salud. Paralelamente, est&aacute;n apoyando a Tamaja innumerables voluntarios. En el hangar n&uacute;mero uno hay un servicio de recogida y distribuci&oacute;n de ropa y todo tipo de enseres que llegan cedidos por los habitantes de la capital germana.
    </p><p class="article-text">
        Organizaciones no gubernamentales como Safe the Children tambi&eacute;n est&aacute;n apoyando a Tamaja, del mismo modo que algunas universidades, que han hecho posible que en algunas dependencias del antiguo aeropuerto los refugiados puedan recibir clases de alem&aacute;n. No menos relevante es la presencia de psic&oacute;logos entre el personal que se ocupa de los asilados, en su mayor&iacute;a llegados a Alemania procedentes de pa&iacute;ses en guerra.
    </p><p class="article-text">
        El d&iacute;a en que este diario visita las instalaciones del Tempelhof para los refugiados, la federaci&oacute;n de f&uacute;tbol de Berl&iacute;n ha instalado sobre el asfalto del aeropuerto unas peque&ntilde;as porter&iacute;as para que, primero los ni&ntilde;os y luego los adultos, jueguen al f&uacute;tbol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ocupar a los ni&ntilde;os no es un gran problema, tenemos c&oacute;mo ocuparnos de ellos, pero es m&aacute;s complicado lidiar con los j&oacute;venes de 19 a 25 a&ntilde;os que quieren hacer cosas y no saben muy bien c&oacute;mo&rdquo;, subraya Kipp. Ella entiende que fruto de la frustraci&oacute;n que se puede vivir en un lugar en el que no hay apenas nada que hacer es la reyerta vivida a finales de noviembre en el comedor. Esa pelea acab&oacute; con 23 detenciones y tres heridos leves, dos de ellos miembros de los servicios de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Hasta 78 personas trabajan dentro y en los alrededores de Tempelhof para preservar la intimidad y la seguridad de los refugiados. En lo que va de a&ntilde;o, se han registrado en Alemania hasta 747 ataques contra centros de acogida a refugiados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/aeropuerto-tempelhof-urgencia-refugiados-berlin_1_2280570.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Dec 2015 20:27:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los hangares de Tempelhof, hogar de urgencia para refugiados en Berlín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El salto a las librerías europeas de Pablo Iglesias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/salto-librerias-europeas-pablo-iglesias_1_2289988.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/096952ab-2159-4778-9063-18aec74cee65_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Librera de Die Gute Seiten"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los libros escritos por dirigentes de Podemos, o sobre su fenómeno político, se expanden por librerías de Reino Unido, Alemania o Francia</p></div><p class="article-text">
        Independientemente de quien gane las elecciones generales del domingo, el l&iacute;der de Podemos, Pablo Iglesias, ya puede apuntarse un triunfo muy particular. &Eacute;l es el &uacute;nico que ha sabido destacar a nivel editorial fuera de Espa&ntilde;a. Tanto es as&iacute; que s&oacute;lo el polit&oacute;logo de 37 a&ntilde;os cuenta con una producci&oacute;n literaria &ndash; en forma de ensayos o libros sobre Podemos &ndash; capaz de traspasar fronteras.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, <em>En confianza. Mi vida y mi proyecto de cambio para Espa&ntilde;a</em> (Ed. Planeta, 2011), biograf&iacute;a de campa&ntilde;a firmada hace cuatro a&ntilde;os por Mariano Rajoy, pas&oacute; desapercibida para los libreros de Europa. &Eacute;stos parecen ahora hacer caso omiso a la escueta producci&oacute;n bibliogr&aacute;fica del l&iacute;der de Ciudadanos, Albert Rivera, quien present&oacute; el pasado mes de abril <em>El Cambio Sensato. 100 preguntas, 100 respuestas</em>&nbsp;(Ed. Espasa), un a&ntilde;o despu&eacute;s de <em>Juntos Podemos, el futuro est&aacute; en nuestras manos</em>&nbsp;(Ed. Espasa, 2014). Pedro S&aacute;nchez, el aspirante del PSOE, tambi&eacute;n puede sacar pecho por ser capaz de escribir en formato largo, pues suyo es el libro titulado <em>La nueva diplomacia econ&oacute;mica espa&ntilde;ola</em>&nbsp;(Ed. Delta, 2013). No obstante, ese volumen tampoco ha transcendido fuera de Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">Wind des Wandels aus Spanien</h3><p class="article-text">
        <em>Wind des Wandels aus Spanien</em>Lo contrario ocurre cuando se mira qu&eacute; ha pasado con parte de la la prol&iacute;fica producci&oacute;n bibliogr&aacute;fica de Pablo Iglesias. Profesor de Ciencias Pol&iacute;ticas antes que pol&iacute;tico, el l&iacute;der de Podemos es quien m&aacute;s ha publicado entre los candidatos de la presente campa&ntilde;a a la jefatura del Gobierno espa&ntilde;ol. Su nombre figura como autor o coautor en una decena de libros. Algunos de ellos hace tiempo que se dejan ver por las librer&iacute;as europeas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        As&iacute;, en la librer&iacute;a berlinesa Die gute Seite, en el barrio de Neuk&ouml;lln, ya no quedan ejemplares de <em>Podemos!: Wind des Wandels aus Spanien</em>&nbsp;- <em>&iexcl;Podemos!: el viento del cambio de Espa&ntilde;a</em>. &Eacute;se es el t&iacute;tulo que han dado en la editorial suiza Rotpunktverlag al libro-programa de Pablo Iglesias, <em>Disputar la Democracia</em>&nbsp;(Ed. Akal, 2014). &ldquo;Creemos que el movimiento que hay detr&aacute;s del partido Podemos es muy importante para toda Europa, porque consideramos inaceptable la supuesta 'falta de alternativas' al turbo-capitalismo&rdquo;, explica a eldiario.es Andreas Simmen, responsable de esta editorial helv&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La aparici&oacute;n de ese libro de Iglesias en el mercado alem&aacute;n data del pasado mes de agosto. La edici&oacute;n es de 2.000 ejemplares, sobre cuyas ventas en Rotpunktverlag de momento no hablan por ser &ldquo;demasiado pronto&rdquo;. &ldquo;De ese libro hemos vendido ya tres o cuatro ejemplares&rdquo;, dice a este peri&oacute;dico en Die gute Seite Friederike Hartwig, una de las responsables de esta peque&ntilde;a librer&iacute;a de la capital germana.&nbsp;Relacionados con Podemos, s&oacute;lo quedan ahora mismo en su comercio ejemplares del libro de Raul Zelik, el escritor y traductor al alem&aacute;n del libro de Iglesias, <em>Mit Podemos zur demokratischen Revolution? Krise und Aufbruch in Spanien</em> (Ed. Bertz &amp; Fischer, 2015). De ese volumen, aparecido hace escasas semanas, se han vendido en Die gute Seite cinco ejemplares. Es una prueba de que el partido izquierdista espa&ntilde;ol genera un notable inter&eacute;s en el p&uacute;blico alem&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Podemos, despu&eacute;s de la crisis en Grecia, es un tema interesante para el p&uacute;blico aqu&iacute;, y adem&aacute;s aqu&iacute; hay mucha gente que viaja y que tiene segundas residencias en Grecia, o que conoce Espa&ntilde;a como destino tur&iacute;stico&rdquo;, a&ntilde;ade Hartwig. Cierto es que Die gute Seite se encuentra en un barrio que Hartwig describe como una zona &ldquo;donde viven muchos estudiantes, gente con alta formaci&oacute;n acad&eacute;mica y tambi&eacute;n gente con mucho inter&eacute;s en pol&iacute;tica o implicada pol&iacute;ticamente&rdquo;. Esto facilita que en su librer&iacute;a se vendan relativamente bien los libros de Iglesias o sobre Podemos. &ldquo;En una librer&iacute;a de provincias o en M&uacute;nich, donde hay m&aacute;s p&uacute;blico conservador, no funcionar&iacute;an tan bien este tipo de t&iacute;tulos, aunque, en general, la gente en Alemania se interesa por lo que ocurre fuera de las fronteras alemanes&rdquo;, sostiene esta librera.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Un sentimiento general de distancia&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Una constataci&oacute;n radicalmente diferente plantea sobre Francia a este peri&oacute;dico Guillaume Gandelot, responsable de La Friche, una librer&iacute;a del und&eacute;cimo distrito de Par&iacute;s. &ldquo;Para el p&uacute;blico franc&eacute;s, los libros de Pablo Iglesias han de resultar extra&ntilde;os, en vista de la perspectiva adoptada por los medios de comunicaci&oacute;n franceses frente al movimiento de los indignados en Espa&ntilde;a&rdquo;, a saber, con &ldquo;un sentimiento general de distancia&rdquo;, explica Gandelot. En las estanter&iacute;as de La Friche ha descansado la traducci&oacute;n al franc&eacute;s del volumen <em>Ganar o Morir. Lecciones pol&iacute;ticas de Juego de Tronos</em>&nbsp;(Akal, 2014), publicado el a&ntilde;o pasado en Francia por la editorial Post-&Eacute;ditions. Sin embargo, Gandelot no cree que lecturas como esas hayan podido aclarar en Francia qu&eacute; es Podemos ni el movimiento del 15M. Para &eacute;l, hay mucho desconocimiento en Francia de lo que la formaci&oacute;n que lidera Pablo Iglesias significa para Espa&ntilde;a y Europa.
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        &ldquo;Hoy en d&iacute;a, en Grecia, Portugal y en Espa&ntilde;a encontramos los fermentos de otra Europa, solidaria y preocupada sencillamente por la gente&rdquo;, dice S&eacute;bastien Raimondi, responsable de Post-&Eacute;ditions. Ahora bien, la concienciaci&oacute;n de Raimondi no parece ser mayoritaria en Francia. Los medios de comunicaci&oacute;n galos son en parte responsables de las lagunas que hay en la poblaci&oacute;n francesa cuando se trata de explicar qu&eacute; es Podemos. Prueba de ello es que Philippe Nassif, cr&iacute;tico de la revista gala especializada en filosof&iacute;a y actualidad literaria Philosophie Magazine, haya descrito a Pablo Iglesias como un &ldquo;l&iacute;der del movimiento antiglobalizaci&oacute;n [sic]&rdquo; espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Lo hizo en su rese&ntilde;a sobre la traducci&oacute;n francesa de <em>Ganar o Morir. Lecciones pol&iacute;ticas de Juego de Tronos</em>. Raimondi, se&ntilde;ala con cierta satisfacci&oacute;n que el libro de Iglesias que &eacute;l ha editado va por su segunda edici&oacute;n, despu&eacute;s de una primera modesta, de 2.500 ejemplares. &ldquo;Las ventas son buenas en el contexto actual y para un libro de car&aacute;cter te&oacute;rico&rdquo;, afirma Raimondi a este medio de comunicaci&oacute;n sin ocultar su decepci&oacute;n porque Pablo Iglesias est&aacute; &ldquo;demasiado ocupado por la campa&ntilde;a electoral como para responder a las invitaciones de los programas literarios de radio o de televisi&oacute;n&rdquo;.
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        No lejos de La Friche est&aacute; Quilombo, otra peque&ntilde;a librer&iacute;a del 11&ordm; distrito especializada en publicaciones pol&iacute;ticas izquierdistas. Desde all&iacute;, Jacques Baujar, uno de sus responsables, indica a este diario que ha vendido no pocos ejemplares de otro volumen m&aacute;s reciente de Pablo Iglesias aparecido en Francia -<em> La D&eacute;mocratie face a Wall Street Combat de Boxe ou Jeu d'Echecs</em> (Ed. Les Ar&egrave;nes, 2015). &ldquo;Se ha vendido entre el p&uacute;blico militante que quiere saber un poco m&aacute;s sobre Podemos, como el p&uacute;blico que viene al Centro Internacional de la Cultura Popular, situado al lado de nuestra librer&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala Baujar. &ldquo;No recuerdo otros libros de pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles, pero el caso es que este libro se ha vendido bien, sin que tampoco sea en cantidades enormes&rdquo;, agrega.
    </p><h3 class="article-text">Un ejemplar vendido desde octubre</h3><p class="article-text">
        En el Reino Unido, el recientemente publicado por la editorial Verso Books bajo el t&iacute;tulo <em>Politics in a Time of Crisis: Podemos and the Future of Democracy in Europe</em>, tampoco es que sea un superventas. Sin embargo, figura en las estanter&iacute;as de las librer&iacute;as que pueden presumir de una buena secci&oacute;n de libros pol&iacute;ticos. As&iacute; ocurre con la londinense London Review of Books Bookshop, la librer&iacute;a del prestigioso quincenal London Review of Books. &ldquo;No se trata de un libro que est&eacute; destacando especialmente, desde que apareci&oacute; en octubre hemos vendido un ejemplar, nada notorio&rdquo;, pero es que si bien &ldquo;aqu&iacute; hay mucha gente a la que interesa este tipo de nuevos partidos de izquierda en el sur de Europa, luego hay mucha gente que no lee nada al respecto&rdquo;, dicen responsables de esta librer&iacute;a brit&aacute;nica al ser contactados por eldiario.es. <em>Politics in a Time of Crisis: Podemos and the Future of Democracy in Europe,</em> cuyo pr&oacute;logo ha escrito el primer ministro griego, Alexis Tsipras, es la traducci&oacute;n al ingl&eacute;s de<em> Disputar la Democracia</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, la London Review of Books publica un art&iacute;culo dedicado a este libro de Pablo Iglesias, un honor editorial que s&oacute;lo se concede a los vol&uacute;menes m&aacute;s relevantes del mercado anglosaj&oacute;n. <em>&iquest;Pueden?</em> se titula el texto firmado por el escritor brit&aacute;nico Dan Hancox, una firma habitual del diario The Guardian, entre otros. Seg&uacute;n Hancox, pase lo que pase el 20-D, el &ldquo;desaf&iacute;o&rdquo; de Podemos a &ldquo;la casta no terminar&aacute;&rdquo;. De ah&iacute; que parezca probable que vayan a aparecer m&aacute;s traducciones en el extranjero de los libros que firma Pablo Iglesias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/libros/salto-librerias-europeas-pablo-iglesias_1_2289988.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 18 Dec 2015 20:28:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El salto a las librerías europeas de Pablo Iglesias]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pablo Iglesias,Librerías,Podemos,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El escándalo de Volkswagen se complica en una espiral de fraudes con consecuencias millonarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/volkswagen-escandalo-acabar_1_4259599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d71c3f8-a1e4-41a6-b8f1-a6c62bfb0d02_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al escándalo de las emisiones contaminantes se suman ahora los programas informáticos considerados ilegales en EEUU encontrados en modelos de Audi y Porsche</p><p class="subtitle">La compañía ha estimado en 9.000 millones los costes del escándalo de las emisiones, a los que hay que sumar las posibles sanciones por los nuevos fraudes</p><p class="subtitle">Los expertos consideran que la compañía deberá enfrentarse a nuevos episodios durante al menos un año o dos</p></div><p class="article-text">
        Los motores del consorcio Volkswagen, entre los que se cuentan millones en coches di&eacute;sel que fueron manipulados para que parecieran menos contaminantes, no paran de dar problemas al mayor fabricante de autom&oacute;viles de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, Audi y Porsche, marcas de alta gama de la compa&ntilde;&iacute;a con sede en Wolfsburgo, admitieron a principios de esta semana que dispon&iacute;an de motores di&eacute;sel de 3 litros dotados de programas inform&aacute;ticos considerados ilegales en Estados Unidos. Este problema, que no est&aacute; directamente relacionado con la manipulaci&oacute;n de los motores di&eacute;sel que falseaba los datos sobre las emisiones de gases, tambi&eacute;n costar&aacute; una importante suma dinero a Volkswagen, pues hay 85.000 veh&iacute;culos afectados. Por otro lado, acaba de abrirse una investigaci&oacute;n judicial contra Volkswagen por evasi&oacute;n fiscal que resulta de los otros 800.000 motores que presentan irregularidades en sus emisiones de di&oacute;xido de carbono y que fueron reconocidos por la compa&ntilde;&iacute;a a principios de mes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Volkswagen est&aacute; ante una situaci&oacute;n especialmente dif&iacute;cil, porque estas no ser&aacute;n las &uacute;nicas crisis que se producir&aacute;n en la empresa en los pr&oacute;ximos meses&rdquo;, dice a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>&nbsp;Johanna Mair, profesora de Estrategia y Liderazgo en la prestigiosa&nbsp;Hertie School of Governance&nbsp;de Berl&iacute;n. En cualquier caso, la principal problem&aacute;tica empresarial de Volkswagen sigue siendo el macroesc&aacute;ndalo industrial que salt&oacute; a la luz en septiembre y que se salda con 11 millones de coches cuyos motores fueron manipulados para ocultar sus excesivas emisiones de &oacute;xido de nitr&oacute;geno. Sobre este fraude, el CEO de la empresa, Mathias M&uuml;ller, ha asegurado recientemente con cierto alivio que para la compa&ntilde;&iacute;a ser&iacute;a &ldquo;t&eacute;cnica, manual y financieramente gestionable&rdquo; dar soluci&oacute;n a los veh&iacute;culos afectados.
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo en lo que disiente Martin Gornig, economista especializado en la industrial del autom&oacute;vil del Instituto Alem&aacute;n para la Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica (DIW), con sede en Berl&iacute;n. &ldquo;Si fuera tan f&aacute;cil ya habr&iacute;an encontrado una soluci&oacute;n&rdquo;, afirma Gornig a este peri&oacute;dico. La empresa ha asegurado que a partir del a&ntilde;o pr&oacute;ximo comenzar&aacute;n a realizarse los cambios necesarios para subsanar la manipulaci&oacute;n de los motores di&eacute;sel en Europa, donde hay 8,5 millones de veh&iacute;culos afectados. Por ahora, sin contar con los nuevos 85.000 coches concernidos por las irregularidades de la compa&ntilde;&iacute;a en Estados Unidos, Volkswagen ha estimado en unos 9.000 millones de euros los costes del esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ferdinand&nbsp;Dudenh&ouml;ffer, profesor de la Universidad de Duisburgo-Essen y experto de la industria del autom&oacute;vil germana, el &uacute;ltimo problema de los motores di&eacute;sel de 3 litros no tiene una relevancia equivalente al esc&aacute;ndalo de septiembre. &ldquo;Esos motores tienen un programa inform&aacute;tico que no se document&oacute; en Estados Unidos pese a que hay obligaci&oacute;n de hacerlo, y no se hizo por razones que desconocemos, pero ahora se ha llegado a un acuerdo con la Agencia de Protecci&oacute;n del Medioambiente de Estados Unidos (EPA)&rdquo;, dice Dudenh&ouml;ffer a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>. No obstante, eso no significa que este error no vaya a suponer un nuevo lastre econ&oacute;mico. El grupo Volkswagen tendr&aacute; que pagar, seg&uacute;n los c&aacute;lculos de Dudenh&ouml;ffer, hasta&nbsp;2.000 euros por coche afectado. De este modo, sobre el consorcio alem&aacute;n podr&iacute;a pesar una sanci&oacute;n de casi 200 millones de euros por incumplir las normas estadounidenses.
    </p><p class="article-text">
        A este rev&eacute;s se suma la consecuencia judicial l&oacute;gica de los 800.000 veh&iacute;culos del consorcio que fueron se&ntilde;alados este mes por emitir m&aacute;s di&oacute;xido de carbono de lo indicado inicialmente. &ldquo;En Alemania, si un coche emite m&aacute;s di&oacute;xido de carbono, hay que pagar m&aacute;s impuestos, y como se vendieron coches que emit&iacute;an m&aacute;s di&oacute;xido de carbono de lo indicado, se produce una suerte de evasi&oacute;n fiscal&rdquo;, explica Dudenh&ouml;ffer. Precisamente eso es lo que&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/economia/Fiscalia-alemana-investiga-Volkswagen-posible_0_455655103.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; investigando desde este martes la fiscal&iacute;a</a> de la ciudad de Braunschweig, en el noroeste alem&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La encrucijada empresarial</h3><p class="article-text">
        Da la impresi&oacute;n de que Mathias M&uuml;ller, que lleg&oacute; al cargo de consejero delegado tras estallar un esc&aacute;ndalo que cost&oacute; en septiembre <a href="http://www.eldiario.es/economia/Dimite-presidente-Volkswagen-manipulacion-EEUU_0_433957367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la dimisi&oacute;n del anterior l&iacute;der del consorcio Martin Winterkorn</a>, no para de apagar fuegos en Volkswagen. De un tiempo a esta parte ha llevado a cabo una m&aacute;s que notable renovaci&oacute;n de la c&uacute;pula de la empresa, de la que han salido en las &uacute;ltimas semanas media docena de altos cargos. Entre ellos figura Walter Maria de Silva, quien fuera hasta principios de noviembre jefe del &aacute;rea de dise&ntilde;o del grupo automovil&iacute;stico. A De Silva se le puede considerar una v&iacute;ctima colateral de las reformas que desea poner en marcha M&uuml;ller. Aparentemente, estos cambios pretenden descentralizar al consorcio para as&iacute; ofrecer mayor autonom&iacute;a a todas sus marcas, entre las que figuran Seat, Skoda, Bugatti, Bentley o Lamborghini.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La nueva direcci&oacute;n de Volkswagen va paso a paso en la gesti&oacute;n de la crisis&rdquo;, analiza Dudenh&ouml;ffer. Pero m&aacute;s all&aacute; de la renovaci&oacute;n puesta en marcha por M&uuml;ller, hay mucha incertidumbre sobre la aclaraci&oacute;n del macroesc&aacute;ndalo. &ldquo;Llevar&aacute; meses encontrar pruebas concluyentes&rdquo; porque &ldquo;estamos hablando de sucesos muy complejos&rdquo;, ha reconocido el consejero delegado de Volkswagen. Para facilitar las labores de investigaci&oacute;n judicial que se desarrollan en torno al fraude de los motores di&eacute;sel, los trabajadores gozan hasta finales de este mes de una amnist&iacute;a dentro de la empresa para ofrecer informaci&oacute;n sobre el caso.
    </p><p class="article-text">
        Esto, seg&uacute;n Dudenh&ouml;ffer, podr&iacute;a acabar con trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a, incluidos ex altos cargos del consorcio, entre rejas. &ldquo;En el esc&aacute;ndalo de las emisiones hay gente que ha incumplido la ley, a trav&eacute;s de mentiras, entre otras cosas, y si la fiscal&iacute;a puede demostrar que Winterkorn sab&iacute;a lo que se estaba haciendo con los motores fraudulentos, no hay que excluir que vaya a prisi&oacute;n&rdquo;, apunta el profesor de la Universidad de Duisburgo-Essen. Por su parte, Mair se muestra mucho m&aacute;s cauta debido a la complejidad y al entramado legal en el que puede caer el caso. &ldquo;Puede que Volkswagen acabe con litigios en Alemania, Estados Unidos, Latinoam&eacute;rica, y llegado el momento en Espa&ntilde;a tambi&eacute;n, y esos casos podr&iacute;an tener repercusi&oacute;n los unos sobre los otros, haciendo la evoluci&oacute;n del caso algo impredecible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mair tiene m&aacute;s claro que Volkswagen va a estar &ldquo;lidiando durante un a&ntilde;o o dos&rdquo; con m&aacute;s o menos peque&ntilde;as crisis destiladas del problema de sus motores &ldquo;antes de poder pensar en un futuro nuevo&rdquo;. Con las ventas de veh&iacute;culos a la baja y una confianza de los consumidores sin duda mermada por el esc&aacute;ndalo, el futuro Volkswagen depende mucho de las decisiones que se tomen ahora en la sede de Wolfsburgo. &ldquo;Pueden bajar el precio de sus coches para salvar las ventas, o tratar de convencer de nuevo a los consumidores de que sus coches, que tienen un alto coste de producci&oacute;n, merecen la pena pese al elevado precio&rdquo;, mantiene Gornig. Esa segunda opci&oacute;n requerir&iacute;a m&aacute;s Investigaci&oacute;n y Desarrollo y relanzar las inversiones. Pero estas, seg&uacute;n qued&oacute; claro hace unos d&iacute;as, se ver&aacute;n recortadas hasta en 1.000 millones de euros de cara a 2016. &ldquo;Han tomado la decisi&oacute;n equivocada, Volkswagen necesita aportar nuevas soluciones, nuevas tecnolog&iacute;as&rdquo;, concluye Gornig.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/volkswagen-escandalo-acabar_1_4259599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Nov 2015 20:15:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Seat,Emisiones contaminantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tecnología radiofónica contra Al-Assad e ISIS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/tecnologia-radiofonica-al-assad-ei_1_2372213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8728313a-f8fb-439d-bd24-c4c57d2f013b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pocket FM | Media in Cooperation and Transition "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una ONG berlinesa manda útiles de difusión radiofónica en Siria de estraperlo para liberar las voces de los rebeldes en esa guerra</p></div><p class="article-text">
        En la sede de la ONG berlinesa Media in Cooperation and Transition (MiCT) se organiza una programaci&oacute;n de radio con la ayuda de una decena de emisoras independientes sirias que cuenta con un original aliado tecnol&oacute;gico. A saber, un micro-transmisor ideal para las zonas de conflicto, el Pocket FM. Se trata de una herramienta &oacute;ptima para la comunicaci&oacute;n de masas desarrollada por esta ONG y la compa&ntilde;&iacute;a IXDS. El Pocket FM casi cabe en la palma de una mano, s&oacute;lo precisa de doce voltios de potencia el&eacute;ctrica para poder funcionar y, junto a una peque&ntilde;a antena y una se&ntilde;al de audio, puede cubrir un radio de cinco a seis kil&oacute;metros. En Siria sirve a la difusi&oacute;n de informaci&oacute;n veraz, otra de las muchas v&iacute;ctimas de guerras como las que se libran actualmente en Oriente Medio.
    </p><p class="article-text">
        En una esquina de la sala donde los fundadores de MiCT Anja Wollenberg y Klaas Glenewinkel, junto a Majid Al-Bunni, uno de sus colaboradores especializado en Siria, reciben a <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> hay uno de esos micro-transmisores. Junto a el aparato hay una antena y una bater&iacute;a. El Pocket FM es el objeto m&aacute;s peque&ntilde;o del conjunto. Pero lo realmente interesante de este transmisor cuyo aspecto podr&iacute;a recordar a la Play Station 4 no es su tama&ntilde;o, sino lo que hay dentro de &eacute;l. &ldquo;Lo especial de este transmisor es que hay una computadora dentro&rdquo; porque &ldquo;normalmente un transmisor de radio FM no tiene un ordenador dentro, y la computadora que hay aqu&iacute; controla este transmisor&rdquo;, dice Klaas Glenewinkel. El ordenador miniaturizado, un Raspberry Pi, ofrece dentro del Pocket FM un amplio abanico de posibilidades para la difusi&oacute;n de radio en zonas de conflicto.
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        Precisamente &eacute;sto es lo que hace MiCT en Siria desde 2013 en colaboraci&oacute;n con una red de emisoras independientes que lleva por nombre Syrian Radio Network (Syrnet). &Eacute;sta se identifican con la oposici&oacute;n al r&eacute;gimen de Bashar Al-Assad y a grupos terroristas como el Estado Isl&aacute;mico (EI) o el Frente Al-Nusra. La radio, en el conflicto sirio, juega un papel muy relevante. Porque es la principal fuente de informaci&oacute;n de hasta un 45% de la poblaci&oacute;n afectada por esa guerra, seg&uacute;n datos de MiCT. Seg&uacute;n los informes baraja esta ONG, la televisi&oacute;n es el medio de comunicaci&oacute;n favorito de los sirios. Internet ocupa una discreta posici&oacute;n en t&eacute;rminos de consumo medi&aacute;tico, algo que se explica por las restricciones tecnol&oacute;gicas que impone el alto nivel de destrucci&oacute;n registrado en el pa&iacute;s desde que estallara la guerra en 2011.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que en MiCT hayan puesto buena parte de sus esfuerzos en la creaci&oacute;n del Pocket FM, un micro-transmisor muy especial. &ldquo;Gracias al mini-ordenador podemos imaginar todo tipo de ideas de control del transmisor, por ejemplo, tomar los programas de radio de una nube en Internet, o de un navegador de Internet, o podemos decirle al aparato que nos env&iacute;e un SMS para decirnos si est&aacute; emitiendo correctamente&rdquo;, apunta Glenewinkel. Ese abanico de posibilidades son cruciales en pa&iacute;ses conflictivos como Siria, donde &ldquo;hay zonas que est&aacute;n controladas un d&iacute;a por una determinada milicia, otro d&iacute;a, por ejemplo, por el Gobierno de Bashar Al-Assad y otro d&iacute;a por el Ej&eacute;rcito Libre Sirio&rdquo;, recuerda Wollenberg.
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                </figure><p class="article-text">
        La idea de crear un micro-transmisor como el Pocket FM surgi&oacute; en MiCT, ONG que lleva diez a&ntilde;os trabajando en la promoci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n de masas en zonas de conflicto, tras constatar los problemas que planteaban las voluminosas torres de transmisi&oacute;n tradicionales. Despu&eacute;s de introducir varias en el pa&iacute;s y de haberlas puesto en marcha, esta log&iacute;stica evidenci&oacute; no pocas desventajas. Si bien es cierto que con ellas se pueden cubrir radios de hasta 50 y 60 kil&oacute;metros, resultan muy problem&aacute;ticas. &ldquo;Construir el Pocket FM fue algo que surgi&oacute; por las dificultades de los grandes transmisores FM tradicionales, porque son caros, hay que construirlos, transportarlos y hace falta alguien para mantenerla, haciendo comprobaciones cada tres d&iacute;as&rdquo;, se&ntilde;ala Wollenberg, que no olvida que esa log&iacute;stica pone en peligro a los colaboradores sobre el terreno que tiene la ONG en el pa&iacute;s. Esas comprobaciones son &ldquo;algo que queremos reducir al m&aacute;ximo, porque las torres de transmisi&oacute;n son en teor&iacute;a un objetivo militar&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Por eso precisamente una de las cinco torres de transmisi&oacute;n de que dispone MiCT en Siria pas&oacute; meses escondida despu&eacute;s de que la regi&oacute;n en la que se encontraba transmitiendo los programas de Syrnet pasara a manos del EI. &ldquo;Nuestro colaborador all&iacute; la desmont&oacute; y la escondi&oacute; con mucho ingenio para, despu&eacute;s de un a&ntilde;o m&aacute;s o menos, cuando no hab&iacute;a m&aacute;s riesgos, volver a utilizarla&rdquo;, cuenta Majid Al-Bunni. Los Pocket FM evitan este tipo de situaciones, porque &ldquo;son pr&aacute;cticamente invisibles para los radares y pueden abarcar una parte decente de una ciudad&rdquo;, seg&uacute;n Wollenberg. A la hora de encontrarles una ubicaci&oacute;n, los colaboradores de MiCT en Siria indican cu&aacute;l es el mejor lugar, no s&oacute;lo de cara a la difusi&oacute;n de las ondas de radio, sino tambi&eacute;n a nivel de seguridad. &ldquo;Los aparatos tienen que estar como m&iacute;nimo a una distancia de 500 metros de zonas civiles y si se ubica en un edificio, &eacute;ste tiene que estar vac&iacute;o&rdquo;, explica Al-Bunni.
    </p><p class="article-text">
        En territorio turco MiCT tiene los contactos necesarios para hacer llegar secretamente este material a Siria, donde ya hay funcionando una veintena de ellos. En la ONG berlinesa no temen realmente que sus nuevos aparatos puedan ser recuperados por los bandos que ven con malos ojos las actividades period&iacute;sticas de Syrnet. &ldquo;Este micro-transmisor es un como un iPhone, ofrece todo tipo de posibilidades, algo muy importante en t&eacute;rminos de seguridad&rdquo;, subraya Glenewinkel. &ldquo;Por eso tiene un GPS y, por ejemplo, un c&oacute;digo PIN&rdquo;, as&iacute; &ldquo;si cae en malas manos, no puede ser utilizado&rdquo;, agrega. Adem&aacute;s, el Pocket FM puede ser manejado totalmente por control remoto desde Berl&iacute;n, pudiendo encenderse o apagarse e incluso cambiar la frecuencia en la que emite. &Eacute;ste &uacute;ltimo aspecto es de vital importancia en un escenario de guerra con constantes cambios en el control del territorio. &ldquo;En algunas zonas tienes que cambiar constantemente la frecuencia porque tal vez tienes que encontrar frecuencias nuevas, ya que puede haber interferencias emitidas por el Gobierno o lo que sea&rdquo;, concluye Glenewinkel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/tecnologia-radiofonica-al-assad-ei_1_2372213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Nov 2015 20:35:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tecnología radiofónica contra Al-Assad e ISIS]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Ser refugiado (no) es un juego]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/refugiado-juego_1_2378052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1dde3dd-f0bf-4f9d-9b5b-e2895216e14f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El videojuego plantea situaciones a las que un refugiado podría enfrentarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya se puede jugar en diez idiomas a</p><p class="subtitle">Contra viento y marea</p><p class="subtitle">, el videojuego que ACNUR creó hace diez años para concienciar sobre la dramática situación de los refugiados</p><p class="subtitle">Diseñado como herramienta pedagógica para trabajar en colegios, recrea la huida de una persona perseguida por motivos políticos a través de diversos niveles</p></div><p class="article-text">
        <em>Contra viento y marea</em>. S&oacute;lo dif&iacute;cilmente se podr&iacute;a encontrar otra expresi&oacute;n con la que dar cuenta tan bien de la dif&iacute;cil experiencia de quienes han llegado a Europa huyendo de la guerra y de las miserias de sus pa&iacute;ses de origen. Justo esa expresi&oacute;n es la que da nombre al videojuego gratuito de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) que pretende concienciar sobre la realidad de los demandantes de asilo. Echar una partida de <a href="http://www.contravientoymarea.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Contra viento y marea</a>&nbsp;permite acceder a una completa descripci&oacute;n de la dram&aacute;tica realidad de los demandantes de asilo. Pero, adem&aacute;s, en dicho programa tambi&eacute;n se plantea al jugador la posibilidad de vivir una simulaci&oacute;n en primera persona de lo duro que es ser refugiado y de las innumerables barreras que hay que superar hasta alcanzar ese estatus.
    </p><p class="article-text">
        La idea de crear un juego como <em>Contra viento y marea</em>&nbsp;surgi&oacute; hace ya una d&eacute;cada en los locales de ACNUR en Estocolmo. Gracias a la aportaci&oacute;n de un donante privado de Noruega que don&oacute; en su momento un mill&oacute;n de coronas noruegas (unos 108.000 euros), esta agencia de la ONU pudo disponer de los medios necesarios para crear una innovadora forma de aprender sobre el drama de los refugiados. La primera versi&oacute;n apareci&oacute; en 2005, en lengua sueca. Fue elaborada por ACNUR y las empresas Paregos AB y TicTac Interactive AB.
    </p><p class="article-text">
        Diez a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella primera versi&oacute;n, ahora se puede jugar a <em>Contra viento y marea</em>&nbsp;en diez idiomas europeos. La actual crisis de los refugiados, que buena parte de la poblaci&oacute;n del Viejo Continente sigue a trav&eacute;s los medios de comunicaci&oacute;n sin moverse del sof&aacute;, hace muy conveniente jugar a <em>Contra viento y marea</em> para as&iacute; informarse y concienciarse de un problema vinculado a la esencia misma de los derechos humanos. Ya lo dice el art&iacute;culo 14 de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos: &ldquo;En caso de persecuci&oacute;n, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de &eacute;l, en cualquier pa&iacute;s&rdquo;.
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                </figure><h3 class="article-text">En primera persona</h3><p class="article-text">
        Hay tres niveles de juego en <em>Contra viento y marea</em>. El primero &ndash; que lleva por t&iacute;tulo <em>Guerra y represi&oacute;</em>n &ndash; pone al jugador en la piel de alguien perseguido en su pa&iacute;s por motivos pol&iacute;ticos, tras un golpe de Estado llevado a cabo por militares. Esta indeseable aventura comienza despu&eacute;s de que detengan al jugador en una manifestaci&oacute;n. Se le somete en el calabozo a un interrogatorio para ver si es o no un disidente. En la pantalla, se insta a responder por escrito 's&iacute;' o 'no' a afirmaciones como &ldquo;renuncio a mi derecho al voto&rdquo;, &ldquo;es un delito ser homosexual&rdquo;, &ldquo;prometo no difundir nunca informaci&oacute;n prohibida por el gobierno de mi pa&iacute;s&rdquo;, &ldquo;es delito crear una asociaci&oacute;n sin el consentimiento de las autoridades&rdquo; o &ldquo;renuncio a mi derecho a hablar y a escribir en mi propia lengua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si se responde con los derechos humanos en mente, las hojas de respuesta se van manchando de sangre, pues cada afirmaci&oacute;n contraria a las autoridades es sin&oacute;nimo de un duro castigo. Es muy f&aacute;cil perder la partida si se da por sentado, por ejemplo, el derecho al voto, a viajar o a pensar libremente. El truco est&aacute; en hacer creer a las autoridades que se piensa como ellas para quedar en libertad, al menos por un par de d&iacute;as. Ese tiempo es el margen de maniobra del jugador para prepararse de urgencia y huir del pa&iacute;s. Para ello, hay que poner de forma apresurada en una mochila algunas cosas esenciales (ropa, tel&eacute;fono m&oacute;vil, ordenador port&aacute;til, etc&eacute;tera). Luego urge salir de noche en de la ciudad, algo extremadamente dif&iacute;cil porque s&oacute;lo puede hacerse en la oscuridad y por la elevada presencia de polic&iacute;as del r&eacute;gimen en las calles.
    </p><p class="article-text">
        Si se consigue salir de la ciudad, se ofrecen varias posibilidades para abandonar el pa&iacute;s. Pero todas son precarias. No es posible viajar en avi&oacute;n. Tambi&eacute;n es complicada la salida por mar. Las v&iacute;as terrestres, a pie o gracias a un traficante de personas que tiene a bien transportar al jugador y a su familia virtual en un cami&oacute;n por carreteras inh&oacute;spitas, son las soluciones m&aacute;s comunes. Sin embargo, en todo momento hay amenazas. Por ejemplo, destacan la posibilidad de ser atrapados por las autoridades o riesgos derivados del dif&iacute;cil recorrido, como la falta de v&iacute;veres. Superada esta fase, se llega al segundo nivel del juego &ndash;<em>En el pa&iacute;s vecino</em>&ndash;, donde el objetivo es conseguir el asilo, algo muy complicado porque no se es capaz de entender la lengua local.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la tensi&oacute;n en la sociedad de acogida es tan palpable como que se corre el riesgo de ser apaleado a muerte por un grupo de xen&oacute;fobos. La xenofobia, tambi&eacute;n est&aacute; muy presente en el tercer nivel del juego &ndash;<em>Una nueva vida-</em>. Con la aversi&oacute;n a los refugiados habr&aacute; que lidiar en todo momento una vez se deja el pa&iacute;s de origen. Habr&aacute; pues que superar el rechazo de un sector de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s de acogida v&iacute;ctima de un &ldquo;miedo y desconfianza&rdquo; que dominan cuando algunos se ven cara a cara con los refugiados. Al menos con esos t&eacute;rminos se explica el fen&oacute;meno anti-refugiados en <em>Contra viento y marea. </em>&ldquo;La xenofobia interviene en el juego como un elemento que impide la integraci&oacute;n de los refugiados, es un tema que hay que tocar, porque en las sociedades de acogida aparecen prejuicios&rdquo;, dice a eldiario.es Kristina Rodr&iacute;guez-Norman, quien estuvo a cargo del lanzamiento del proyecto en Suecia en calidad de empleada de ACNUR en Estocolmo.
    </p><h3 class="article-text">Un juego de mucha actualidad</h3><p class="article-text">
        El juego busca en todo momento informar al jugador a trav&eacute;s de im&aacute;genes y cuadros de di&aacute;logo sobre qu&eacute; es y qu&eacute; implica ser un refugiado. Seg&uacute;n el momento de la partida, se apunta en ellos qu&eacute; dificultades encuentran los asilados, ya sea a la hora de salir de su pa&iacute;s, de encontrar el asilo propiamente dicho o de empezar una nueva vida lejos de su patria. Los refugiados &ldquo;casi nunca encuentran el trabajo que buscan&rdquo;, se lee en uno de esos cuadros de di&aacute;logo para desmentir el falaz y com&uacute;n reproche que suelta uno de los personajes de<em> Contra viento y marea</em>: &ldquo;Vienen a nuestro pa&iacute;s a quitarnos el trabajo&rdquo;.
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        Ante todo, este juego es una herramienta pedag&oacute;gica dise&ntilde;ada para trabajar en colegios con alumnos de edades comprendidas entre los doce y los quince a&ntilde;os. La idea es ense&ntilde;arles con este programa principios b&aacute;sicos sobre los derechos humanos, el derecho internacional y la experiencia de la inmigraci&oacute;n, vinculada &eacute;sta a motivos pol&iacute;ticos o a razones econ&oacute;micas. De este modo, abundan los objetivos que se pueden alcanzar en el aula, seg&uacute;n &ldquo;La gu&iacute;a para profesores&rdquo; que presenta el juego. Esos objetivos van desde &ldquo;apreciar el valor de los derechos humanos&rdquo; en la vida cotidianas y &ldquo;c&oacute;mo las acciones sin escr&uacute;pulos de algunos reg&iacute;menes resultan devastadoras para sus ciudadanos&rdquo; hasta &ldquo;concienciar sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica y social de los pa&iacute;ses de los refugiados&rdquo;, pasando por la experimentaci&oacute;n &ldquo;de las dificultades pr&aacute;cticas que tienen que tomar los refugiados al escapar&rdquo; o a la hora de encontrar asilo e instalarse en un pa&iacute;s nuevo.
    </p><p class="article-text">
        Este juego te&oacute;ricamente para adolescentes no s&oacute;lo puede ser &uacute;til para escolares. &ldquo;Para nada, tambi&eacute;n puede ser &uacute;til para los adultos, y de hecho, cuando lo lanzamos, esper&aacute;bamos generar debate en las escuelas, y de ah&iacute; que el debate se trasladara a los hogares y llegara a los padres, a trav&eacute;s de los hijos&rdquo;, cuenta Rodr&iacute;guez-Norman. Si esto no pudo conseguirse del todo en su momento &ndash; esta ex trabajadora de ACNUR reconoce que en la agencia de la ONU nunca tuvieron medios suficientes para evaluar el impacto del juego &ndash;, puede que la presente crisis de los refugiados relance a <em>Contra viento y marea</em>. Han pasado diez a&ntilde;os desde su creaci&oacute;n, pero el &ldquo;juego tiene mucha actualidad&rdquo; pues &ldquo;en Europa nunca hubo tantos refugiados desde la Segunda Guerra Mundial&rdquo;, concluye Rodr&iacute;guez-Norman.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/refugiado-juego_1_2378052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Nov 2015 20:33:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ser refugiado (no) es un juego]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Refugiados,ACNUR - Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más sanos y menos estresados: así se sienten los trabajadores con una jornada laboral de 30 horas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estudio-demuestra-ventajas-trabajar-semanales_1_2398564.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c41f1f1-2134-4df4-96ba-ea3bc2a7cfed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más sanos y menos estresados: así se sienten los trabajadores con una jornada laboral de 30 horas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio desarrollado en la ciudad sueca de Svartedalen muestra los beneficios de la jornada laboral de 30 horas semanales</p><p class="subtitle">Los trabajadores se muestran más felices, con menos estrés, se ocupan mejor de su trabajo y disponen de más tiempo para sus familias</p><p class="subtitle">Es un experimento puesto en marcha por el partido La Izquierda que rige el Ayuntamiento y que también tiene como objetivo combatir el desempleo que preocupa en Suecia</p></div><p class="article-text">
        En una residencia de ancianos en Gotemburgo, Suecia, se ha puesto en marcha una jornada laboral de 30 horas a la semana. Los enfermeros constituyen el mayor grupo profesional de Suecia, siendo la mayor&iacute;a de ellos mujeres y un estudio ha tratado de anallizar los efectos de esta propuesta para proyectar sus efectos en el resto del mercado labora.
    </p><p class="article-text">
        En la investigaci&oacute;n se compara a los trabajadores con los de otro centro de atenci&oacute;n a personas de la tercera edad con la jornada habitual. Los representantes de la Izquierda en el Ayuntamiento de Gotemburgo, aseguran que el estudio concluye que los empleados con jornada de 30 horas tuvieron&nbsp; &ldquo;menos bajas por enfermedad, un mejor seguimiento de las personas que necesitan cuidados y se desenvolvieron en un entorno laboral m&aacute;s saludable con menos estr&eacute;s, con menos necesidad de hacer horas extras y de realizar contrataciones para hacer sustituciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La Izquierda es el principal promotor de la jornada laboral de seis horas en la ciudad sueca. Daniel Bernmar es miembro de esta formaci&oacute;n izquierdista y uno de los promotores de la idea. &Eacute;l ha seguido de cerca el experimento de Svartedalen y habla sobre la experiencia con aparente satisfacci&oacute;n. &ldquo;El proyecto hasta ahora est&aacute; siendo lo que quer&iacute;amos que fuera&rdquo;, dice Bernmar a este peri&oacute;dico. Seg&uacute;n cuenta, al poco de ponerse en marcha la jornada de seis horas en la residencia, ya se percib&iacute;an mejoras entre los enfermeros. &ldquo;Ya en primavera pudimos reunirnos con un grupo de trabajadores que se mostraba m&aacute;s feliz y con menos estr&eacute;s&rdquo;, seg&uacute;n Bernmar. &ldquo;Hablaban de c&oacute;mo se ocupaban mejor de los mayores&rdquo; y de &ldquo;c&oacute;mo ten&iacute;an m&aacute;s tiempo para sus familias&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los indicadores muestran que los participantes de este experimento tienen m&aacute;s energ&iacute;a, son m&aacute;s cooperativos y tienen m&aacute;s tiempo para ocuparse de los inquilinos, adem&aacute;s hay menos bajas por enfermedad porque los participantes se sienten mejor, m&aacute;s sanos&rdquo;, expone a este peri&oacute;dico Bengt Lorentzon, responsable del estudio de Pacta Guideline. Lorentzon sostiene con cautela que estos primeros &ldquo;indicadores&rdquo; podr&iacute;an &ldquo;cambiar de aqu&iacute; a a&ntilde;o y medio&rdquo;, ya que la prueba de Svartedalen est&aacute; prevista que dure dos a&ntilde;os. No obstante, este primer an&aacute;lisis s&iacute; da cuenta de que &ldquo;el cuidado de las personas est&aacute; mejorando en Svartedalen, algo que se puede medir desde ya atendiendo, por ejemplo, al n&uacute;mero de actividades que hacen las personas que viven en la residencia&rdquo;, seg&uacute;n Lorentzon.
    </p><p class="article-text">
        Las 30 horas puestas a prueba en el caso de Svartedalen han precisado la contrataci&oacute;n de catorce enfermeros para cubrir los huecos creados por la programaci&oacute;n de las nuevas jornadas. En total, ahora trabajan all&iacute; 50 personas. Adem&aacute;s, los sanitarios que lo hac&iacute;an a tiempo parcial en esa residencia de ancianos han accedido gracias al experimento a un empleo a tiempo completo, mientras que las personas contratadas a plena jornada ha visto reducida sus horas laborales sin perder remuneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La jornada laboral de Suecia es de media de unas 41 horas semanales. No es de los pa&iacute;ses donde m&aacute;s tiempo se pasa en el trabajo. Austria y Grecia encabezan las clasificaciones de tiempo dedicado a la jornada laboral en Europa, con semanas de unas 45 horas de media. La idea de trabajar menos para compartir los puestos de trabajo y reducir as&iacute; el desempleo (una preocupaci&oacute;n pol&iacute;tica nacional al ser del 8% en un pa&iacute;s que ha estado lustros con niveles que rondaban el 2%) es algo que explica en parte la iniciativa de las autoridades de Gotemburgo. &ldquo;Buscamos promover mejores entornos laborales, pero tambi&eacute;n acabar con el trabajo a tiempo parcial compartiendo m&aacute;s puestos de trabajo&rdquo;, subraya Bernmar. En Gotemburgo, el paro es ligeramente superior a la media nacional sueca y se encuentra en el 8,8%.
    </p><p class="article-text">
        Los planteamientos de La Izquierda en Suecia contrastan con las recientes conclusiones de otro pa&iacute;s pionero en la reducci&oacute;n de jornada, Francia. As&iacute;, el socialista Fran&ccedil;ois Hollande es cr&iacute;tico con la idea que de la jornada de 35 horas que se adopt&oacute; la d&eacute;cada pasada sea la soluci&oacute;n al paro. &ldquo;La izquierda pens&oacute;, hace tiempo, que Francia podr&iacute;a mejorar trabajando menos&rdquo;, pero &ldquo;eso ya ha quedado atr&aacute;s&rdquo;, ha llegado a afirmar al respecto el ministro de Econom&iacute;a galo, Emmanuel Macron.
    </p><p class="article-text">
        En Gotemburgo, desde La Izquierda se&ntilde;alan que, en realidad, en el Ejecutivo franc&eacute;s han cedido ante la agenda pol&iacute;tica conservadora. Esa lista de prioridades en Suecia plantea una pol&iacute;tica laboral seg&uacute;n la cual &ldquo;trabajar m&aacute;s&rdquo; es &ldquo;mejor para la sociedad&rdquo;, de acuerdo con los t&eacute;rminos promovidos por el &uacute;ltimo Gobierno conservador que ha tenido el pa&iacute;s, liderado entre 2006 y 2014 por Frederik Reinfeldt.
    </p><p class="article-text">
        En La Izquierda abogan, sin embargo, por una pol&iacute;tica &ldquo;de la libertad de los trabajadores&rdquo;. Es decir, facilitar que los empleados tengan m&aacute;s tiempo libre. Esta apuesta es, en realidad, consecuencia de una l&oacute;gica hist&oacute;rica, aseguran en La Izquierda. &ldquo;Mirando de forma retrospectiva, en Europa hemos pasado del trabajo esclavo, de doce horas siete d&iacute;as a la semana hace doscientos a&ntilde;os, a unas 40 horas semanales en Suecia&rdquo;, mantienen fuentes del partido en Gotemburgo. Bernmar sostiene que frente al pasar m&aacute;s tiempo en el trabajo, la idea que su formaci&oacute;n est&aacute; poniendo a prueba en Gotemburgo es &ldquo;trabajar mejor&rdquo; o &ldquo;trabajar de forma m&aacute;s inteligente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, &eacute;l se muestra cauto sobre el futuro de las jornadas de seis horas laborales. &ldquo;Los resultados que tenemos ahora mismo son indicadores, habr&aacute; que revaluar el conjunto de la experiencia en un a&ntilde;o&rdquo;, sostiene. Adem&aacute;s, no hay que perder de vista que el primer ministro socialdem&oacute;crata, Stefan L&ouml;fven, gobierna en minor&iacute;a junto a Los Verdes y el apoyo de la coalici&oacute;n de centro-derecha La Alianza. L&ouml;fven no quiso contar con los 21 diputados logrados por La Izquierda tras las &uacute;ltimas elecciones generales Suecia, celebradas hace un a&ntilde;o. &ldquo;En Gotemburgo tenemos una buena cooperaci&oacute;n con los socialdem&oacute;cratas, pero a nivel nacional no gozamos de la misma situaci&oacute;n, as&iacute; que de este Gobierno no me esperar&iacute;a un cambio de paradigma hacia una vida laboral m&aacute;s sostenible&rdquo;, concluye Bernmar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estudio-demuestra-ventajas-trabajar-semanales_1_2398564.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Nov 2015 19:48:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Jornada Laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volkswagen entra en una segunda vuelta de su crisis sin aclarar aún los orígenes del fraude]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/operacion-limpieza-volkswagen_1_2392269.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d71c3f8-a1e4-41a6-b8f1-a6c62bfb0d02_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras el escándalo de las emisiones crece cada semana, el grupo ha perdido el liderato mundial de ventas en favor de Toyota</p><p class="subtitle">Aumenta el temor a los despidos y el nerviosismo del Gobierno alemán para que el consorcio actúe con transparencia</p><p class="subtitle">La empresa aún no ha sabido explicar cómo se ha cometido el fraude y solo añade leña al fuego reconociendo que el problema es mucho mayor de lo que se consideraba al principio</p></div><p class="article-text">
        Desde que hace un par de meses&nbsp;estall&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/economia/Volkswagen-millones-vehiculos-software-emisiones_0_433606936.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo de manipulaci&oacute;n de emisiones de Volkswagen</a>, que crece cada semana, el consorcio automovil&iacute;stico ha&nbsp;prescindido de varios&nbsp;responsables de alto rango, incluyendo a su <a href="http://www.eldiario.es/economia/Dimite-presidente-Volkswagen-manipulacion-EEUU_0_433957367.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presidente hasta septiembre, Martin Winterkorn</a>. Sin embargo, la empresa sigue sin aclarar los or&iacute;genes del fraude con la manipulaci&oacute;n de motores y mucho menos el nuevo giro de los acontecimientos con otros 800.000 veh&iacute;culos emitiendo m&aacute;s di&oacute;xido de carbono del registrado. No se explica el c&oacute;mo, el porqu&eacute;, ni quienes mientras la compa&ntilde;&iacute;a se sigue hundiendo en bolsa y sus ventas se comienzan a resentir.
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de cambiar la din&aacute;mica en la que ha entrado el consorcio con sede en Wolfsburgo, son ya cinco los directivos&nbsp;que han salido de la empresa desde que saltara a la luz el fraude: Falko Rudolph, responsable de la f&aacute;brica de Kassel, Frank Tuch, director de los controles de calidad, y los jefes del &aacute;rea de Desarrollo en tres de las marcas estrella del consorcio Audi, Porsche y Volkswagen. A saber, Ulrich Hackenberg, Wolfgang Hatz y Heiz-Jakob Neu&szlig;er, respectivamente. Estas salidas paulatinas pueden dar a entender que est&aacute;n depur&aacute;ndose responsabilidades en la compa&ntilde;&iacute;a desde que accediera al cargo de CEO Mathias M&uuml;ller, que&nbsp;reemplaz&oacute; al dimitido Winterkorn. Sin embargo, la falta de explicaciones hace que no quede claro si esto es un lavado de cara o realmente se est&aacute; sacando de la empresa a los responsables de este monumental fiasco.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;L&oacute;gicamente ten&iacute;a que haber un cambio enorme para enviar el&nbsp;mensaje de que Volkswagen va cambiar y adaptarse a los nuevos tiempos&rdquo;, dice a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Michael Bahles, responsable del &aacute;rea de Negocio Internacional de la Escuela de Negocios de Berl&iacute;n (BSP). Sin embargo, no es seguro que Volkswagen vaya a salir de esta crisis indemne. Bahles, que conoce bien el consorcio por haber trabajado para Seat, Volkswagen y Skoda, habla de una situaci&oacute;n de vida o muerte para la compa&ntilde;&iacute;a. &ldquo;Para Volkswagen esta crisis es horrible, es algo muy severo, que est&aacute; da&ntilde;ando a la existencia misma de la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala Bahles, que&nbsp;no descarta que los actuales cambios de la direcci&oacute;n puedan reconducir la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, el fabricante japon&eacute;s Toyota ha vuelto a superar en ventas a la firma alemana.
    </p><h3 class="article-text">Vivir en el enga&ntilde;o</h3><p class="article-text">
        CB Bhattacharya, profesor de Marketing&nbsp;en la Escuela Europea de Gesti&oacute;n y Tecnolog&iacute;a de Berl&iacute;n (EMST) y director del Centro de Negocios Sostenible de dicho centro, ve al consorcio sin intenci&oacute;n de cambiar. &ldquo;Est&aacute; viviendo en el enga&ntilde;o, es una empresa que rechaza aceptar los hechos y que est&aacute; buscando chivos expiatorios, echando a la gente que pueda en la c&uacute;pula&rdquo;, se&ntilde;ala este experto. &ldquo;Por ejemplo, en su dimisi&oacute;n, Winterkon no asumi&oacute; sus responsabilidades y dijo que &eacute;l no estaba al corriente de lo que estaba pasando, algo que no es cre&iacute;ble porque &eacute;l era un fan&aacute;tico de los aspectos relacionados con el dise&ntilde;o de productos de la compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;, mantiene. Del mismo modo, M&uuml;ller &ldquo;lider&oacute; antes Porsche y ahora se sabe que en Porsche tambi&eacute;n exist&iacute;a este fraude de las emisiones&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, la soluci&oacute;n a los problemas de Volkswagen &ldquo;no es una cuesti&oacute;n de echar a los m&aacute;nager sino de subir a la palestra y comunicar exactamente lo que pas&oacute;, los despidos vienen despu&eacute;s, pero por ahora no ha quedado claro lo que ha pasado para que se produjeran esos motores. Lo que est&aacute; claro es que no puedes tener afectados m&aacute;s de 11 millones de coches, en varias marcas, incluida Porsche, sin que los individuos que estaban en lo m&aacute;s alto lo supieran&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No s&oacute;lo en las altas instancias han de temer por sus empleos. En IGMetall, el sindicato mayoritario en la empresa, ya se han manifestado dispuestos a luchar contra todo &ldquo;escenario&rdquo; en el que &ldquo;la crisis se use para la reducci&oacute;n de empleados&rdquo;. Pese a que M&uuml;ller dijo nada m&aacute;s llegar a la direcci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a que &eacute;sta &ldquo;har&aacute; todo lo posible para apoyar empleos buenos y seguros&rdquo;, el esc&aacute;ndalo de las manipulaciones de los motores podr&iacute;a tener repercusiones m&aacute;s que probables para sus empleados. As&iacute; lo cree el profesor de la EMST. &ldquo;Yo temo por los empleados, temo que vaya a haber despidos, y seguro que habr&aacute; muchos otros empleados que ahora estar&aacute;n empezando a buscar otras alternativas, porque no quieren trabajar en una empresa con estos problemas, que tienen tanto que ver con los valores con los que se identifica una empresa&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        El responsable de la BSP cree que &ldquo;en la direcci&oacute;n har&aacute;n recortes en la plantilla, aunque todav&iacute;a no lo tengan decidido&rdquo;. &ldquo;De entrada, en Volkswagen han dejado de contratar, ya no hay gente nueva, y el esc&aacute;ndalo har&aacute; que vendan menos coches, con lo que fabricar&aacute;n menos&rdquo;, a&ntilde;ade. Volkswagen da trabajo a unas 600.000 personas a nivel mundial, cerca de 270.000 en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        Que esta semana se ampliara el esc&aacute;ndalo ha contribuido a generar cr&iacute;ticas desde el Ejecutivo de&nbsp;Angela Merkel. El ministro de Transportes, el socialcristiano Alexander Dobrindt, ha se&ntilde;alado que la gesti&oacute;n de la crisis le est&aacute; causando &ldquo;irritaci&oacute;n&rdquo;, mientras la&nbsp;portavoz de la canciller, Steffen Seibert, ha recordado&nbsp;al consorcio que &ldquo;tiene el deber de aclarar el esc&aacute;ndalo de forma transparente y comprensible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pese a este tipo de peticiones, Volkswagen cuenta con un &ldquo;fuerte lobby&rdquo; de la industria automovil&iacute;stica, frente al cual las &ldquo;autoridades no tienen coraje para llevar a los responsables de la empresa ante los tribunales&rdquo;, seg&uacute;n Bhattacharya. El profesor de la EMST conf&iacute;a, pese a todo, en que el caso se acabar&aacute; esclareciendo. &ldquo;La verdad se puede esconder durante un tiempo, pero al final, aparecer&aacute;&rdquo;, dice.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/operacion-limpieza-volkswagen_1_2392269.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Nov 2015 19:26:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volkswagen entra en una segunda vuelta de su crisis sin aclarar aún los orígenes del fraude]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Fraude,Seat]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los bulos anti-refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/bulos-anti-refugiados_1_2400878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a76c15a1-c390-4394-97ef-d323a40d0e00_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bulos anti-refugiados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Fuentes de enfermedades, criminalidad, terrorismo o problemas para las cuentas del Estado? Expertos alemanes desacreditan los rumores vertidos sobre los refugiados</p><p class="subtitle">"No hay en modo alguno evidencias" que demuestren "la existencia de una amenaza terrorista" entre ellos, dice Marcel Dickow, investigador del Instituto Alemán para la Seguridad</p><p class="subtitle">"No, no se han dado más robos en comercios; y no, no se han dado más asaltos a hogares", dice la Policía de un distrito alemán que ha acogido a 2.000 refugiados</p></div><p class="article-text">
        Vivimos en la era de la informaci&oacute;n. Pero en &eacute;sta tambi&eacute;n abunda la desinformaci&oacute;n. Alemania, pese a ser el pa&iacute;s de la Uni&oacute;n Europea que mejor ejemplo est&aacute; dando en materia de acogida de refugiados &mdash;s&oacute;lo este a&ntilde;o se esperan cerca de un mill&oacute;n de solicitantes de asilo en suelo germano&mdash;, no escapa a los bulos sobre las miles de personas que huyen de la guerra y la miseria de sus pa&iacute;ses de origen. De hecho, hay en marcha un proceso de estigmatizaci&oacute;n contra los refugiados. Los bulos, extendidos en los foros m&aacute;s xen&oacute;fobos y los que no lo son tanto, son muchos: fuentes de enfermedades, criminalidad, terrorismo, problemas para las cuentas del Estado, la expansi&oacute;n del Islam.
    </p><p class="article-text">
        Hay voces y datos que combaten estos argumentos contra los refugiados y migrantes, cargados de inconcreciones y manipulaciones.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Peligro&rdquo; de enfermedad</h3><p class="article-text">
        El Instituto Robert Koch (RKI), instituci&oacute;n federal germana con sede en Berl&iacute;n responsable del control y la prevenci&oacute;n de enfermedades, ha se&ntilde;alado recientemente que el &ldquo;peligro&rdquo; de que los refugiados traigan enfermedades de sus pa&iacute;ses de origen es peque&ntilde;o. No hay motivo para preocuparse, seg&uacute;n los expertos, pero hay quien quiere sacar otras conclusiones.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en el Rheinische Post, peri&oacute;dico editado en D&uuml;sseldorf &mdash;la capital del populoso Land Renania Norte-Westfalia (oeste germano)&mdash; y uno de los diarios regionales m&aacute;s importantes de Alemania, se ha apuntado que &ldquo;puede ser que los refugiados traigan algunas enfermedades de sus pa&iacute;ses de origen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de afirmaciones, en boca de los responsables del xen&oacute;fobo Partido Nacional Dem&oacute;crata de Alemania (NPD), formaci&oacute;n de inspiraci&oacute;n neonazi que cuenta con un esca&ntilde;o en el Parlamento Europeo, son sin&oacute;nimo de peligro inminente. &ldquo;La inmigraci&oacute;n y las demandas de asilo masivas implican el riesgo de que se importen enfermedades presuntamente mortales&rdquo;, seg&uacute;n Ronny Zasowk, l&iacute;der del NPD en Brandenburgo (este germano).
    </p><p class="article-text">
        Para el doctor Heinz-Jochen Zenker, presidente de la delegaci&oacute;n en Alemania de M&eacute;dicos del Mundo, pensar como Zasowk es, m&aacute;s que &ldquo;exagerado, un sinsentido&rdquo;. Aunque, seg&uacute;n ha explicado al diario berlin&eacute;s Die Tageszeitung este septuagenario con un cuarto de siglo de experiencia como m&eacute;dico en Bremen (noroeste), los refugiados son objeto de &ldquo;exageraciones y prejuicios en otras &aacute;reas&rdquo;, como &ldquo;la criminalidad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Asociar refugiados y criminalidad</h3><p class="article-text">
        Zasowk, por ejemplo, es de los que no duda en asociar la venida de inmigrantes y refugiados con un eventual aumento de la criminalidad. Esta percepci&oacute;n, sin embargo, no ha de ser una creencia exclusiva de la ultraderechistas y neonazis. De no ser as&iacute; no abundar&iacute;an los ejemplos recientes de autoridades policiales que estos d&iacute;as ponen empe&ntilde;o en informar para acabar con este tipo de bulos. &ldquo;La polic&iacute;a dice que no hay estad&iacute;sticas que prueben que hay m&aacute;s criminalidad entre los inmigrantes que en otros colectivos&rdquo;, recuerda en declaraciones a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Claudia Walther, investigadora y responsable del &aacute;rea de Inmigraci&oacute;n en la Fundaci&oacute;n Bertelsmann.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la polic&iacute;a del distrito de Vorpommern-Greifswald, en el Land del noreste germano de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, ha negado a trav&eacute;s de las redes sociales toda asociaci&oacute;n de refugiados y criminalidad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El distrito ha acogido 2.000 refugiados&rdquo; y &ldquo;no, desde entonces no se han dado m&aacute;s robos en comercios; no, desde entonces no se han dado m&aacute;s asaltos a hogares; no, desde entonces no se han dado m&aacute;s robos de bicicletas&rdquo; y &ldquo;no, desde entonces no ha habido m&aacute;s apu&ntilde;alamientos ni violaciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Duisburgo (oeste), donde viven medio mill&oacute;n de personas, se ha escuchado al portavoz de la Polic&iacute;a, Joachim Wawreniewski, apuntar que en esa ciudad &ldquo;no se ha observado que la criminalidad haya crecido desde la llegada de los refugiados&rdquo;. Incluso en regiones donde s&iacute; ha crecido la comisi&oacute;n de actos delictivos desde la llegada de demandantes de asilo, este fen&oacute;meno &ldquo;no deber&iacute;a llevar a que se ponga bajo sospecha o se difame a nadie&rdquo;, seg&uacute;n han indicado las autoridades policiales de Brunswick, ciudad de Baja Sajonia (centro) en la que viven unas 250.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Si existe m&aacute;s criminalidad con la llegada de los refugiados, no debe perderse de vista que este fen&oacute;meno puede deberse a la violencia xen&oacute;foba, al alza en Alemania pese a la acogida generalmente favorable que est&aacute;n recibiendo los refugiados. Seg&uacute;n la organizaci&oacute;n de defensa de los refugiados PRO ASYL, s&oacute;lo el a&ntilde;o pasado hubo 256 manifestaciones contra los demandantes de asilo. En 2014 se registraron tambi&eacute;n 153 ataques contra residencias de refugiados, el triple que en 2013. Adem&aacute;s, el a&ntilde;o pasado se contaron 77 agresiones f&iacute;sicas contra asilados.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay dos realidades, por un lado hay una sociedad alemana muy solidaria, pero por otro lado sigue creciendo la violencia racista, la xenofobia, el movimiento Pegida (Patriotas Europeos contra la Islamizaci&oacute;n de Occidente, ndlr.)&rdquo;, apunta a este peri&oacute;dico Karl Kopp, responsable de asuntos europeos en PRO ASYL.
    </p><h3 class="article-text">La creencia de los terroristas infiltrados</h3><p class="article-text">
        La amenaza contra la seguridad no parece algo que tenga tanto que ver con la llegada de los refugiados en s&iacute;, sino con la reacci&oacute;n de las sociedades de acogida. En este sentido, resulta paradigm&aacute;tico una de las ideas m&aacute;s extendidas contra la llegada a los refugiados: la supuesta infiltraci&oacute;n de terroristas entre ellos. En Espa&ntilde;a, el ministro del Interior, Jorge Fern&aacute;ndez D&iacute;az <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Fernandez-Diaz-descarta-refugiados-yihadistas_0_428708099.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no descart&oacute; &ldquo;la posibilidad&rdquo;</a> de que entre los cientos de miles de personas que huyen de sus pa&iacute;ses con direcci&oacute;n a Europa, hubiese yihadistas del Estado Isl&aacute;mico. El vicesecretario del Partido Popular, Javier Maroto, fue m&aacute;s all&aacute; para asegurar que podr&iacute;a haber miembros del ISIS que &ldquo;que cualquier d&iacute;a ponen una bomba en nuestras ciudades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s la vicepresidenta del Gobierno, Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a desacredit&oacute; ambas afirmaciones: &ldquo;Precisamente huyen del terror&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos apoyan este &uacute;ltimo argumento y destacan la falta de evidencias para realizar tales acusaciones. &ldquo;Si hay amenaza terrorista, no es porque la gente venga a Alemania, sino porque aqu&iacute; tenemos a gente radicalizada, al igual que en otros pa&iacute;ses europeos, que tal vez pueda tratar de influenciar a los refugiados&rdquo;, dice a <a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> Marcel Dickow, investigador del Instituto Alem&aacute;n para la Pol&iacute;tica Internacional y de Seguridad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay en modo alguno evidencias&rdquo; que demuestren &ldquo;la existencia de una amenaza terrorista&rdquo; por la venida de los demandantes de asilo, agrega este investigador. A&uacute;n as&iacute;, resulta recurrente en el discurso medi&aacute;tico la asociaci&oacute;n de terrorismo y refugiados. De ah&iacute; que el Tagesschau, el informativo de televisi&oacute;n con m&aacute;s audiencia en el pa&iacute;s, se preguntara recientemente: &ldquo;&iquest;Terroristas entre los refugiados?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los hay que piensan que hay gente del Estado Isl&aacute;mico recibiendo asilo en Alemania, pero yo estoy convencida de que la ampl&iacute;a mayor&iacute;a est&aacute; huyendo de la guerra, y que espera vivir una vida normal y en paz&rdquo;, seg&uacute;n Walther, la investigadora de la Fundaci&oacute;n Bertelsmann. El mismo convencimiento muestra Karl Kopp, el responsable de PRO ASYL.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&Eacute;sta gente no son terroristas, sino gente que huye del terrorismo del Estado Isl&aacute;mico&rdquo;, se&ntilde;ala Kopp en una conversaci&oacute;n telef&oacute;nica con este peri&oacute;dico desde la isla griega de Lesbos, en cuya costas naufrag&oacute; hace unos d&iacute;as una embarcaci&oacute;n dejando al menos 40 desaparecidos. PRO ASYL es precisamente de las organizaciones que m&aacute;s est&aacute; luchando para enfrentar &ldquo;hechos&rdquo; y &ldquo;prejuicios&rdquo; sobre los refugiados.
    </p><h3 class="article-text">Un 'peligro' para el Estado social</h3><p class="article-text">
        Prejuicios, como esa otra idea seg&uacute;n la cual &ldquo;los inmigrantes ponen en peligro el estado social alem&aacute;n&rdquo;, una afirmaci&oacute;n que en PRO ASYL ven &ldquo;falsa&rdquo;, pues &ldquo;las personas que no tienen pasaporte alem&aacute;n pagan, de media, 3.300 euros m&aacute;s cada a&ntilde;o en impuestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, &ldquo;no deber&iacute;amos olvidar que Alemania tiene un enorme problema demogr&aacute;fico: el pa&iacute;s envejece y no tenemos suficiente mano de obra&rdquo;, recuerda Walther. &ldquo;La mita de los refugiados tienen menos de 25 a&ntilde;os, una edad en la que puede formarse a nivel acad&eacute;mico o a nivel profesional&rdquo;, concluye esta investigadora.
    </p><h3 class="article-text">La &ldquo;expansi&oacute;n del Islam&rdquo; por la UE</h3><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, la creencia de que la poblaci&oacute;n musulmana crecer&aacute; en Europa con la venida de los refugiados de modo que el 'Viejo Continente' quedar&aacute; &ldquo;islamizado&rdquo;, seg&uacute;n se denuncia, por ejemplo en Pegida, queda en entredicho a la luz de los datos que manejan los expertos. Thomas Volk, de la Fundaci&oacute;n Konrad Adenauer, un think tank democristiano, apunta que Alemania, recibiendo asilados al ritmo que lo est&aacute; haciendo ahora, pronto podr&iacute;a &ldquo;contar cinco millones de musulmanes&rdquo;. Sin embargo, habida cuenta de que el &uacute;ltimo censo cont&oacute; viviendo en suelo alem&aacute;n 80,2 millones de personas, esos cinco millones de musulmanes no dejan de ser una minor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El Pew Research Center de Estados Unidos, una organizaci&oacute;n dedicada al estudio de cuestiones globales, firm&oacute; un estudio en 2011 sobre la poblaci&oacute;n musulmana a nivel mundial. En Europa, seg&uacute;n dicho informe, este colectivo est&aacute; previsto que crezca de modo que, en 2030, represente un 8% de la poblaci&oacute;n europea. Uno de los investigadores que trabaj&oacute; en dicho estudio, Brian J. Grim, ha se&ntilde;alado sobre la supuesta islamizaci&oacute;n que temen algunos.  &ldquo;Bas&aacute;ndonos en datos demogr&aacute;ficos, Europa no puede ser ''islamizada', si con esa palabra se entiende dominaci&oacute;n demogr&aacute;fica&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/bulos-anti-refugiados_1_2400878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Nov 2015 19:25:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los bulos anti-refugiados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Bulos,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[McDonald's intenta lavar su imagen en Alemania con una hamburguesa 'ecológica']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mcdonalds-ecologica-alemania-intentar-cambiar_1_2424509.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5b0c70ae-25e3-4d68-a2f3-c068316a7e9f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="McDonald&#039;s intenta lavar su imagen en Alemania con una hamburguesa &#039;ecológica&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">McDonald's requiere de cantidades industriales de cualquier ingrediente por lo que la oferta será limitada ya que no pueden suministrar suficiente carne ecológica</p><p class="subtitle">"En Alemania McDonald's también tiene una reputación de ser un restaurante identificado con un estilo de vida que no es saludable, y esto va a seguir siendo así", dice el profesor Jürgen Tauchnitz</p><p class="subtitle">El mercado germano es el segundo a escala mundial en consumo de productos ecológicos y uno de los más importantes para la cadena de comida rápida</p></div><p class="article-text">
        La cadena de restaurantes estadounidense McDonald's est&aacute; inmersa en una ofensiva para cambiar su imagen ante los malos resultados de la compa&ntilde;&iacute;a en uno de sus principales mercados, Alemania. Sus responsables quieren que se la deje de identificar con lo que se suele llamar&nbsp;&ldquo;comida basura&rdquo;. Por eso, la compa&ntilde;&iacute;a ofrece en Alemania desde principios de este mes hasta el 18 de noviembre dos tipos de&nbsp;hamburguesas&nbsp;con carne de certificaci&oacute;n ecol&oacute;gica. Es decir, carne procedente de granjas germanas y austriacas en las se prescinde de pesticidas, adem&aacute;s de cumplir con restrictivos requisitos legales para llevar la etiqueta hexagonal 'bio' alemana. El experimento de la firma carn&iacute;vora por excelencia llega en pleno debate de la OMS por los efectos en la salud del consumo excesivo de carne roja.
    </p><p class="article-text">
        Esta tentativa, sin embargo, no traduce una aut&eacute;ntica voluntad de cambio en la firma que dirige desde marzo el brit&aacute;nico Steve Easterbroock. Al contrario, la carne ecol&oacute;gica de McDonald's se identifica con una esforzada campa&ntilde;a de marketing de cuya eficacia conviene dudar. No pocos han se&ntilde;alado que los los 'McB' y los 'Long McB' &ndash;as&iacute; se han bautizado los s&aacute;ndwiches de carne &ldquo;ecol&oacute;gica&rdquo; de McDonald's&ndash; no son realmente emparedados &ldquo;ecol&oacute;gicos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&oacute;lo la carne tiene el certificado ecol&oacute;gico en esos productos. El resto de ingredientes, pan, lechuga, cebollas, pepinillos y queso, no&nbsp;tiene certificaci&oacute;n ecol&oacute;gica en McDonald's Alemania. &ldquo;No pueden llamarlas 'hamburguesas&nbsp;ecol&oacute;gicas', por eso los nuevos productos se llaman 'McB' y no 'McBio'&rdquo;, ha se&ntilde;alado Christoph Wegmann, profesor de Marketing&nbsp;de Alimentos en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Hamburgo.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, estos d&iacute;as McDonald's est&aacute; reivindicando lo &ldquo;ecol&oacute;gico&rdquo; de&nbsp;sus nuevos productos estrella. &ldquo;La campa&ntilde;a de publicidad de estas&nbsp;hamburguesas&nbsp;est&aacute; por todas partes&rdquo;, dice a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>&nbsp;Achim Spiller, experto en marketing agroalimentario y profesor de&nbsp;la Universidad de Gotinga. En McDonald's Alemania reconocen a este peri&oacute;dico que est&aacute;n tratando de aprovechar &ldquo;la tendencia que es comer ecol&oacute;gico&rdquo;. Sin embargo, cabe preguntarse si no es demasiado tarde para subirse a este carro.
    </p><p class="article-text">
        En la compa&ntilde;&iacute;a se refieren a la campa&ntilde;a como un experimento. &ldquo;Estamos viendo las reacciones de nuestros clientes, despu&eacute;s analizaremos y valoraremos los resultados&rdquo;, afirman en la empresa, que lejos de llevar la iniciativa, parece avanzar a rastras en el muy desarrollado mercado de lo &ldquo;ecol&oacute;gico&rdquo; alem&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Alemania es el segundo mercado a nivel mundial en t&eacute;rminos de consumo de productos ecol&oacute;gicos. Es un pa&iacute;s donde &ldquo;McDonald's est&aacute; bajo presi&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n Spiller. Esto se debe al intenso y eterno &ldquo;debate sobre la comida saludable&rdquo; que hay en el pa&iacute;s y que, a su vez, est&aacute; relacionado con el &ldquo;debate general sobre las granjas industriales y la producci&oacute;n de comida industrial, a lo que se adhiere una especial y muy extendida preocupaci&oacute;n por el maltrato animal&rdquo;, lo que constituye en su conjunto &ldquo;un problema para McDonald's&rdquo;, agrega este profesor universitario.
    </p><h3 class="article-text">No hay suficiente carne ecol&oacute;gica para el 'fast food'</h3><p class="article-text">
        J&uuml;rgen Tauchnitz, profesor de la Universidad T&eacute;cnica de Brandeburgo, en Cottbus, explica a este diario&nbsp;que las nuevas&nbsp;hamburguesas son una mera cuesti&oacute;n de estrategia. &ldquo;En Alemania McDonald's tambi&eacute;n tiene una reputaci&oacute;n de ser un restaurante identificado con un estilo de vida que no es saludable, en el que no se tiene tiempo para comer y en el que se come r&aacute;pido, y esto va a seguir siendo as&iacute;&rdquo;, plantea Tauchnitz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, cambiar esta percepci&oacute;n es pr&aacute;cticamente imposible. &ldquo;McDonald's no se va a pasar ahora a lo que se llama&nbsp;<em>slow food</em>,&nbsp;no se va a adaptar a deseos personalizados, que es lo que se busca en la&nbsp;<em>slow food&rdquo;</em>, explica el profesor de Brandeburgo.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente porque McDonald's requiere de cantidades industriales de cualquier ingrediente y que la carne de certificaci&oacute;n ecol&oacute;gica no es la ideal para satisfacer los tiempos y necesidades de la &ldquo;comida r&aacute;pida&rdquo;, en la cadena de restaurantes s&oacute;lo han podido plantear una oferta de&nbsp;'McB'&nbsp;y&nbsp;'LongMcB'&nbsp;muy limitada. Esos s&aacute;ndwiches s&oacute;lo se van a vender por un periodo de tiempo que no llega al mes y medio y &uacute;nicamente se servir&aacute;n en las 1.500 filiales alemanas. En este sentido, en McDonald's Alemania reconocen que &ldquo;ha sido muy dif&iacute;cil conseguir la carne ecol&oacute;gica en cantidades suficientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cil tambi&eacute;n es la situaci&oacute;n de la cadena de restaurantes a nivel global, como muestra el baj&oacute;n en los ingresos registrado entre 2013 y 2014, cifrado en unos 830 millones de d&oacute;lares (730 millones de euros). En Alemania, McDonald's es l&iacute;der en su sector, pero esa posici&oacute;n resulta algo enga&ntilde;osa. En el &uacute;ltimo informe anual de la compa&ntilde;&iacute;a, Alemania es un &ldquo;mercado clave&rdquo; donde la cadena debe mejorar. As&iacute;, en la empresa explican que la ca&iacute;da en Europa de las ventas de un 0,6% y de un 2,2% de las visitas de clientes del pasado ejercicio &ldquo;refleja el rendimiento negativo&rdquo; de la compa&ntilde;&iacute;a &ldquo;en Alemania y Rusia&rdquo;. Pese a que este a&ntilde;o celebra su 75 aniversario, no es momento para que McDonald's piense en celebraciones, especialmente en el 'Viejo Continente'.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mcdonalds-ecologica-alemania-intentar-cambiar_1_2424509.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2015 18:48:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[McDonald's intenta lavar su imagen en Alemania con una hamburguesa 'ecológica']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mcdonald's,Alemania,OMS - Organización Mundial de la Salud,Carne,Cáncer]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Malos tiempos para Deutsche Bank, otro emblema del capitalismo alemán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/malos-deutsche-bank-emblema-capitalismo_1_1163158.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/062f23d7-9ba2-42f8-b6d1-0fd36a1654fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Malos tiempos para Deutsche Bank, otro emblema del capitalismo alemán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escándalo de manipulación del Libor ha golpeado con fuerza las cuentas y la credibilidad del banco germano</p><p class="subtitle">También hay dudas sobre si cuenta con suficiente capital como para hacer frente a situaciones críticas</p><p class="subtitle">La entidad baraja despedir a unas 23.000 personas, reducir los pluses y dividendos, recortar su actividad en algunas áreas y renovar radicalmente su consejo</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as de glorioso poder&iacute;o de Deutsche Bank, uno de los baluartes del capitalismo alem&aacute;n y el mayor banco de inversi&oacute;n de Europa, son historia. La entidad, como expon&iacute;a recientemente el semanario econ&oacute;mico germano <em>Handesblatt</em>, es &ldquo;vulnerable&rdquo; porque tras la crisis financiera de 2008 est&aacute; &ldquo;encerrada en s&iacute; misma&rdquo; como consecuencia de no pocos problemas y de su imperiosa necesidad de reinventarse. El brit&aacute;nico John Cyran, CEO del banco alem&aacute;n desde julio, ha sido el elegido para que la entidad cambie el rumbo. Pero Deutsche Bank arrastra numerosas taras. Solo en el &uacute;ltimo medio a&ntilde;o, el valor de sus acciones ha ca&iacute;do alrededor de un 20%.
    </p><p class="article-text">
        El esc&aacute;ndalo de los motores di&eacute;sel de Volkswagen ha ocupado con raz&oacute;n buena parte de la atenci&oacute;n internacional en lo que asuntos econ&oacute;micos alemanes se refiere. Sin embargo, a la sombra del fraude del consorcio automovil&iacute;stico y de sus dif&iacute;cilmente calculables consecuencias, Deutsche Bank sufre una relevante crisis. Cyran anunci&oacute; a principios de mes un r&eacute;cord de 6.000 millones de euros en p&eacute;rdidas previstas para el tercer trimestre de este a&ntilde;o. Un golpe para un mundo empresarial alem&aacute;n ya sacudido por el esc&aacute;ndalo de Volkswagen<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es normal que Deutsche Bank presente estos resultados, porque est&aacute; pagando costes de unas decisiones judiciales que no se han resuelto todav&iacute;a&rdquo;, dice a eldiario.es Rainer Stachuletz, experto en finanzas y profesor de la Escuela de Econom&iacute;a y Derecho de Berl&iacute;n. Este acad&eacute;mico alude, entre otras cosas, a la implicaci&oacute;n del banco alem&aacute;n en <a href="http://www.eldiario.es/economia/CE-millones-manipular-Euribor-Libor_0_203679781.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el esc&aacute;ndalo del Libor</a>, un caso de manipulaci&oacute;n en el tipo de inter&eacute;s del mercado interbancario de Londres. Hasta 2.300 millones de euros ha acordado pagar a las autoridades brit&aacute;nicas y estadounidenses el gigante de las finanzas germano por su implicaci&oacute;n en ese esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El esc&aacute;ndalo del Libor es algo muy duro para Deutsche Bank, porque si est&aacute;s manipulando la principal referencia del mercado mundial de pr&eacute;stamo interbancario luego nadie te puede creer&rdquo;, se&ntilde;ala Stachuletz. Con &eacute;l coincide Johanna Mair, profesora de gesti&oacute;n, estrategia y liderazgo de la prestigiosa <em>Hertie School of Governance</em> de Berl&iacute;n. &ldquo;No creo que se pueda poner un n&uacute;mero o monetarizar los costes de ese esc&aacute;ndalo, porque no se puede calcular claramente el valor de la erosi&oacute;n de la confianza que ha generado dentro del banco, en los empleados, y fuera del mismo, en los clientes&rdquo;, asegura Mair. &ldquo;Los costes son inmensos y no s&oacute;lo en t&eacute;rminos de dinero&rdquo;, subraya. La erupci&oacute;n del esc&aacute;ndalo del Libor data de 2012, pero sus efectos todav&iacute;a tienen por qu&eacute; doler a Deutsche Bank.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n Stachuletz, &ldquo;las cuentas del banco no est&aacute;n limpias, porque todav&iacute;a no han transferido todos los activos t&oacute;xicos que acumularon hasta la crisis de 2008 e incluso despu&eacute;s&rdquo;. &ldquo;Deutsche Bank no inform&oacute; a sus clientes sobre sus productos financieros antes de la crisis de 2008 y eran unos productos financieros de alto riesgo&rdquo;, a&ntilde;ade este experto. Por otro lado, se ha apuntado que Deutsche Bank es una entidad &ldquo;infracapitalizada&rdquo;, sin recursos suficientes para salir ilesa de eventuales situaciones cr&iacute;ticas. Hace un par de a&ntilde;os, Thomas Hoening, vicepresidente del Fondo de Garant&iacute;a de Dep&oacute;sitos de Estados Unidos, una de las autoridades reguladoras estadounidenses, hizo saltar no pocas especulaciones en este sentido al se&ntilde;alar que Deutsche Bank estaba &ldquo;horriblemente infracapitalizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia sigue siendo una realidad, de acuerdo con Mair, la profesora de la <em>Erthie School of Governance</em>. &ldquo;Atendiendo a los criterios de la nueva Uni&oacute;n Bancaria europea&rdquo;, Deutsche Bank &ldquo;est&aacute; y estar&aacute; infracapitalizado, lo que puede convertirse en un problema para la direcci&oacute;n del banco&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cambio de estrategia</h3><p class="article-text">
        Ahora bien, Cyran tiene un plan, bautizado &ldquo;Estrategia 2020&rdquo;. Se trata de un programa de medidas del que a buen seguro se sabr&aacute; m&aacute;s a partir del pr&oacute;ximo 29 de octubre, d&iacute;a en que el banco presenta sus cuentas. En la &ldquo;Estrategia 2020&rdquo;, seg&uacute;n ha podido saberse hasta ahora, se valora realizar unos 23.000 despidos, reducir los pluses y dividendos, adem&aacute;s de recortar actividad en algunos sectores como la banca minorista y de inversiones. Tambi&eacute;n se sabe que se renovar&aacute;n hasta cinco de los ocho miembros del Consejo de Administraci&oacute;n, un cambio que el diario <em>S&uuml;ddeutsche Zeitung </em>calificaba este fin de semana de &ldquo;radical&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Deutsche Bank es un banco de los grandes, no va a desaparecer ma&ntilde;ana, va a reestructurar su negocio y encontrar un camino para sobrevivir&rdquo;, mantiene Stachuletz. &ldquo;Probablemente frene su actividad en el mercado de la banca de inversi&oacute;n, que no puede crecer sin fin, mientras que, por otro lado, cabe esperar que haga lo mismo en la banca minorista, algo que est&aacute; en v&iacute;as de extinci&oacute;n, porque ya cualquiera puede hacer una transferencia con su tel&eacute;fono m&oacute;vil&rdquo;, explica el profesor de la Escuela de Econom&iacute;a y Derecho de Berl&iacute;n. &Eacute;l avala, por ejemplo, la decisi&oacute;n vender Postbank, uno de los principales actores de la banca minorista alemana con cuyo control se hizo Deutsche Bank en 2008.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, por muy necesaria que parezca una reestructuraci&oacute;n, puede que haga falta algo m&aacute;s para cambiar la din&aacute;mica del banco. As&iacute;, Mair opina que el anuncio de una reestructuraci&oacute;n en el banco &ldquo;no ser&aacute; suficiente&rdquo; para reorientar a la entidad. &ldquo;Cyran tendr&aacute; que asegurarse que tiene aliados dentro del banco que le ayuden a alcanzar sus objetivos, y tambi&eacute;n para recuperar la confianza en el sector bancario y en la sociedad en general&rdquo;, mantiene la profesora de la <em>Hertie School of Governance.</em> Por su parte, Stachuletz apunta que el anuncio de una reestructuraci&oacute;n en Deutsche Bank es un lugar com&uacute;n en la informaci&oacute;n econ&oacute;mica. &ldquo;Es una noticia que se repite cada cierto tiempo&rdquo;, mantiene. Pese a todo, todav&iacute;a hoy, &ldquo;nadie entiende a Deutsche Bank&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/malos-deutsche-bank-emblema-capitalismo_1_1163158.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Oct 2015 19:12:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Malos tiempos para Deutsche Bank, otro emblema del capitalismo alemán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deutsche Bank]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Platform-Berlin: un escaparate artístico en el metro berlinés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/platform-berlin-escaparate-artistico-metro-berlines_1_2438044.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/02bfec72-50ab-461d-a57b-d7358e989f10_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La intervención de Nicholas Norris. Foto de Eric Tschernow"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Leah Peschel y Lucy Olivia Smith son dos jóvenes afincadas en la capital alemana que han decidido dar un nuevo uso a las aburridas y monótonas paredes del suburbano</p><p class="subtitle">"Nos dijeron más o menos, 'vale, pero, por favor, para nosotros es muy importante que no muestren dildos'", dice Leah Peschel sobre la respuesta del Metro de Berlín a la iniciativa</p></div><p class="article-text">
        Leah Peschel y Lucy Olivia Smith, dos j&oacute;venes emprendedoras afincadas en Berl&iacute;n, han lanzado una iniciativa con la que promover el espacio del metro de la capital alemana como lugar para exhibir arte. La han bautizado <a href="http://www.platform-berlin.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Platform-Berlin</a> y en ella se sirven de uno de esos vetustos escaparates en desuso o con fines comerciales que hay en algunas paradas de metro. Gracias al trabajo que desarrollan con diferentes artistas, ese espacio, de unos siete metros c&uacute;bicos (2,85 metros de largo, 1,8 metros de alto y 1,45 metros de ancho) y ubicado en la parada de metro de Kleistpark de la l&iacute;nea 7, constituye un lugar original para mostrar instalaciones que alteren la rutina de los viajeros. &ldquo;Utilizar estos espacios s&oacute;lo para vender cosas es un poco corto de miras&rdquo;, dice Smith a eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Cuando, despu&eacute;s de no pocas pesquisas y horas robadas a los fines de semana y al tiempo de ocio tras la jornada laboral, Peschel y Smith se pusieron en contacto con la empresa responsable de los espacios publicitarios del metro de la capital alemana para preguntar si pod&iacute;an alquilar con fines art&iacute;sticos uno de sus escaparates, recibieron una extra&ntilde;a respuesta. &ldquo;Nos dijeron m&aacute;s o menos, 'vale, pero, por favor, para nosotros es muy importante que no muestren dildos'&rdquo;, cuenta a este diario entre risas Peschel, aludiendo a los aparentes temores que ha despertado la masiva campa&ntilde;a que lleva tiempo desarrollando en Berl&iacute;n una conocida marca alemana de juguetes sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que hay l&iacute;mites en la voluntad de cambio de imagen de la Berliner Verkehrsbetriebe (BVG), la compa&ntilde;&iacute;a de transportes berlinesa. Esta la preside con intenciones innovadoras desde 2010 Sigrid Evelyn Nikutta, la primera mujer que ha podido tomar las riendas de dicha empresa.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente para Peschel, profesional alemana de la comunicaci&oacute;n empresarial, y Smith, investigadora estadounidense en un <em>think tank</em> medioambiental, su proyecto se adapta perfectamente a esa voluntad de cambio en la red de galer&iacute;as y andenes que subyace bajo la capital alemana. Su idea es, a trav&eacute;s de la exposici&oacute;n de arte en esos viejos y a menudo olvidados escaparates en que hay las estaciones de metro, interpelar a los viajeros y romper con su rutina.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &ldquo;Cuando vas al U-Bahn [nombre que recibe el metro berlin&eacute;s, ndlr.], en cierto modo, uno se apaga, te metes bajo tierra, te metes en el tren y luego te bajas a la superficie, la gente escucha m&uacute;sica, mira el m&oacute;vil, se a&iacute;sla, pero este espacio interacciona con la gente&rdquo;, explica Smith, aludiendo a Platform-Berlin. &ldquo;Queremos recuperar el espacio del metro que tanto ocupa la publicidad y los mensajes que dicen '&iexcl;C&oacute;mprame!'. Queremos que haya interacci&oacute;n con los usuarios del metro, inspirarlos de alguna manera y generar una reacci&oacute;n&rdquo;, abunda Peschel.
    </p><h3 class="article-text">Tres exposiciones desde septiembre</h3><p class="article-text">
        En este sentido, la instalaci&oacute;n que actualmente se expone en Platform-Berlin, del pintor estadounidense Nicholas Norris, no deja indiferente. Se trata de una suerte de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mise_en_abyme" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>mise en abyme</em></a> tridimensional y muy colorido en el que, de fondo, se observa una playa californiana. Norris, uno de los muchos artistas internacionales afincados en Berl&iacute;n, nunca hab&iacute;a expuesto antes en solitario. Pero hacerlo por primera vez no es la &uacute;nica oportunidad que ofrecen a los artistas Peschel y Smith. Porque ambas quieren servir en bandeja a los creadores un espacio para la experimentaci&oacute;n. Por eso &ldquo;es importante que los artistas vengan a ver el espacio, que tomen las medidas, que trabajen con &eacute;l, y que lo tengan en cuenta, porque no es un espacio de galer&iacute;a, es un lugar algo oscuro donde exhibir una instalaci&oacute;n&rdquo;, sostiene Smith. Y tanto, a escasos metros de Platform-Berlin hay otro escaparate completamente vac&iacute;o, gris e inundado de polvo.
    </p><p class="article-text">
        La instalaci&oacute;n de Norris es la segunda que se muestra en Platform-Berlin, que comenz&oacute; su andadura en el panorama art&iacute;stico berlin&eacute;s el pasado mes de septiembre, debutando con el trabajo de la artista turca Ardan Ozmenoglu. Ella decor&oacute; el interior del escaparate con varios centenares de <em>Post-it</em> en los que hab&iacute;a dibujados motivos de arquitectura isl&aacute;mica. Colgando en el centro, situ&oacute; una jaula en luces de ne&oacute;n que atrapaba la expresi&oacute;n turca <em>Vatanim</em>, &ldquo;mi pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pola Esther, fot&oacute;grafa polaca radicada en Nueva York, ser&aacute; la tercera artista en exhibir en el escaparate de Peschel y Smith, cuyos planes pasan por ir exponiendo el trabajo de artistas no s&oacute;lo en la parada de Kleistpark, en el distrito de Sch&ouml;neberg, sino tambi&eacute;n en otros puntos de la ciudad. &ldquo;Nos gustar&iacute;a ver el proyecto movi&eacute;ndose por la ciudad hasta que nos cansemos de hacerlo&rdquo;, dicen las responsables de Platform-Berlin, concebido como un espacio expositivo itinerante, aunque siempre bajo tierra. Tienen otros distritos en mente en los que alquilar escaparates, como son los distritos de Wedding y Neuk&ouml;lln. Precisamente en &eacute;ste &uacute;ltimo viven y trabajan numerosos artistas radicados en Berl&iacute;n.
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        Peschel y Smith asumen que, por el momento, est&aacute;n trabajando en este proyecto &ldquo;por amor al arte&rdquo;. Igualmente, reconoce: &ldquo;Nuestra idea nunca fue lanzar un proyecto comercial, porque adem&aacute;s, es muy dif&iacute;cil vender instalaciones, aunque ahora mismo estamos trabajando para hacer de Platform-Berlin un proyecto financieramente sostenible&rdquo;. Smith asegura que ve en Berl&iacute;n un lugar ideal llevar a cabo hacer este tipo de &ldquo;experimentos&rdquo;. &ldquo;Berl&iacute;n es una ciudad en la que, si tienes una idea, la puedes hacer realidad, porque no es excesivamente cara, e incluso puedes contar con el apoyo de una instituci&oacute;n como la BVG, que quiere hacer de su metro un lugar interactivo, innovador e interesante, algo que en otras ciudades no ocurre&rdquo;, concluye esta joven estadounidense. 
    </p><p class="article-text">
        Las actualizaciones del proyecto se pueden seguir <a href="http://www.platform-berlin.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su p&aacute;gina web</a> y en <a href="https://www.facebook.com/berlinplatform7777777777777777/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/arte/platform-berlin-escaparate-artistico-metro-berlines_1_2438044.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2015 18:57:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Platform-Berlin: un escaparate artístico en el metro berlinés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Berlín,Metro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“En quince o veinte años no habrá más coches diésel pequeños”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/quince-veinte-coches-diesel-pequenos_128_4263137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9a0f9ae-cd08-433a-a019-8a4aa9709a71_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Willi Diez es profesor de la Universidad de Nürtingen-Geislingen y experto del Instituto para la Investigación del Automóvil de Geislingen</p><p class="subtitle">"No hay una base sólida para realizar cálculos creíbles de los costes"</p><p class="subtitle">"Por razones históricas, el Gobierno alemán y Volkswagen siempre han tenido una relación de mucha cercanía"</p></div><p class="article-text">
        Willi Diez, profesor de la Universidad de N&uuml;rtingen-Geislingen y experto del Instituto para la Investigaci&oacute;n del Autom&oacute;vil de Geislingen, en Baden-W&uuml;rttemberg, cree que los costes de la tecnolog&iacute;a di&eacute;sel har&aacute;n que en el futuro s&oacute;lo haya coches di&eacute;sel grandes. Esta tendencia de la industria del autom&oacute;vil se observa tambi&eacute;n en Volkswagen, cuyos propulsores de gas&oacute;leo&nbsp;est&aacute;n en el centro de todas las miradas por el esc&aacute;ndalo de manipulaci&oacute;n de las emisiones. Diez entiende que la mejor soluci&oacute;n al problema es recurrir a la &ldquo;reducci&oacute;n catal&iacute;tica selectiva&rdquo;, una tecnolog&iacute;a que utiliza un agente reductor basado en la urea para reducir las emisiones contaminantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de soluciones ha podido estar valorando Volkswagen dadas sus circunstancias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de ellas es la reparaci&oacute;n de los veh&iacute;culos afectados en Europa y Estados Unidos, es decir, la modificaci&oacute;n del&nbsp;software&nbsp;afectado por la manipulaci&oacute;n. Tambi&eacute;n cambiar parcialmente el motor, porque puede implementarse en &eacute;l el sistema de reducci&oacute;n catal&iacute;tica selectiva, una tecnolog&iacute;a que se conoce como SCR por sus siglas en ingl&eacute;s. Esta es una tecnolog&iacute;a muy extendida y la usan coches de Mercedes, BMW y tambi&eacute;n varios modelos de Volkswagen y de Audi. No es una tecnolog&iacute;a nueva, pero es relativamente cara. Tambi&eacute;n cabe pensar que puedan decidir en la sede de Wolfsburgo cambiar completamente el motor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice usted que es relativamente cara esta tecnolog&iacute;a, &iquest;c&oacute;mo de cara y por qu&eacute; es costosa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El SCR es un sistema que puede resultar caro. Suele utilizarse en coches de alta gama y tiene unos&nbsp;elevados costes de manufactura. Se basa en lo que se llama en Alemania tecnolog&iacute;a AdBlue. En ella se utiliza una sustancia qu&iacute;mica [una disoluci&oacute;n de urea] que se introduce en la corriente de gases del coche para reducir a trav&eacute;s de una reacci&oacute;n qu&iacute;mica la cantidad de emisi&oacute;n al medio ambiente de &oacute;xidos de nitr&oacute;geno (NO), que son los gases que constituyen el principal problema de este esc&aacute;ndalo. Gracias a este sistema, se pueden reducir hasta el 90% de los NO generados por el veh&iacute;culo. Esta tecnolog&iacute;a permite satisfacer los est&aacute;ndares globales de emisiones e incluso los m&aacute;s duros, como los de California en Estados Unidos o los que Europa est&aacute; tratando de implementar. Si el sistema resulta caro es porque se necesita esa sustancia que reacciona con los NO&nbsp;y tambi&eacute;n hace falta el mecanismo que introduce esa sustancia, que debe estar regido electr&oacute;nicamente, ya que, por ejemplo, no se necesita la misma cantidad cuando el coche circula a 100 kil&oacute;metros por hora que cuando lo hace a 20 kil&oacute;metros por hora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede saberse a ciencia cierta qu&eacute; coste pueden suponer para Volkswagen las soluciones para el esc&aacute;ndalo del fraude de sus motores di&eacute;sel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no se puede decir realmente. De hecho, no hay una base s&oacute;lida para realizar c&aacute;lculos cre&iacute;bles de los costes. Se est&aacute;n barajando muchas cifras. Pero todas son producto de la especulaci&oacute;n. Unos dicen 18.000 millones de d&oacute;lares, &oacute; 15.000 millones de euros, y otros no van m&aacute;s all&aacute; de los 500 millones de euros. Todo el mundo est&aacute; dando cifras y muchas se est&aacute;n publicado. Sin embargo, la gran diferencia que existe entre las estimaciones m&aacute;s altas y las m&aacute;s bajas son una prueba de que nadie tiene una base s&oacute;lida para realizar una estimaci&oacute;n seria. En cualquier caso, para contar con la tecnolog&iacute;a AdBlue, se necesitan alrededor de 1.200 euros por veh&iacute;culo. Esta cantidad es importante. A lo mejor no lo es para alguien que va a comprar un coche por 50.000 euros, ya que puede pagar los 1.200 euros que cuesta la tecnolog&iacute;a que reduce los NO Pero si hablamos de un comprador de un coche del tipo Volkswagen, que cuesta unos 12.000 euros, s&iacute; ser&aacute;n significativos esos 1.200 euros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; piensa usted de la cooperaci&oacute;n entre Volkswagen y el Gobierno alem&aacute;n para encontrar una soluci&oacute;n? &iquest;No est&aacute;n demasiado juntos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno es consciente de que Volkswagen ha hecho ya muchas de las cosas para encontrar una soluci&oacute;n r&aacute;pida que satisfaga a los consumidores. Por razones hist&oacute;ricas, el Gobierno alem&aacute;n y Volkswagen siempre han tenido una relaci&oacute;n de mucha cercan&iacute;a. Volkswagen se refund&oacute; por iniciativa del Reino Unido despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, haciendo que las autoridades p&uacute;blicas tuvieran el 100% de la empresa. Luego las autoridades han ido perdiendo participaci&oacute;n en el capital, y ahora representan el 20% del accionariado. En muchos pa&iacute;ses, Gobiernos y regiones est&aacute;n presentes de un modo u otro en la industria del autom&oacute;vil. Sea como fuere, la relaci&oacute;n entre Volkswagen y el Gobierno alem&aacute;n no es el principal punto al que atender en este esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; consecuencias cree que tendr&aacute; este caso&nbsp;para el mercado de los coches di&eacute;sel?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Preveo que de aqu&iacute; a quince o veinte a&ntilde;os no habr&aacute; m&aacute;s coches peque&ntilde;os di&eacute;sel. Esto es algo que ya se ve hoy. El Volkswagen Up!, el modelo m&aacute;s peque&ntilde;o que fabrica Volkswagen, no tiene motor di&eacute;sel disponible. Creo que esta tendencia seguir&aacute; en el futuro, de modo que tendremos coches con motor di&eacute;sel en modelos&nbsp;pesados con grandes motores, porque es en estos veh&iacute;culos donde el di&eacute;sel ofrece ventajas reales en lo que respecta a las emisiones de di&oacute;xido de carbono (CO). Ahora estamos muy centrados en los NO, y est&aacute; bien que reduzcamos esas emisiones. Pero no podemos olvidar que luchar contra el cambio clim&aacute;tico implica, tambi&eacute;n, a la tecnolog&iacute;a di&eacute;sel, especialmente en autom&oacute;viles grandes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/quince-veinte-coches-diesel-pequenos_128_4263137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2015 19:33:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Seat]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Alemania es el país del que más depende la Unión Europea"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alemania-pais-depende-union-europea_128_2453267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cc5ada12-b0e6-405e-b6d6-e79d85ee61b3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El profesor de la Universidad Hümboldt de Berlín, Henfried Münkler"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor de la Universidad Hümboldt de Berlín, Henfried Münkler, es una de las voces autorizadas –acaso una de las más relevante en su país– para hablar del poder de Alemania que este fin de semana festeja los 25 años de su reunificación.</p></div><p class="article-text">
        El profesor de la Universidad H&uuml;mboldt de Berl&iacute;n Henfried M&uuml;nkler es una de las voces autorizadas &ndash;acaso una de las m&aacute;s relevante en su pa&iacute;s&ndash; para hablar del poder de Alemania. Su &uacute;ltimo libro, Macht in der Mitte (Ed. K&ouml;rber-Stiftung, 2015), versa precisamente sobre &ldquo;el poder en el centro&rdquo; de Europa en el que se ha convertido el pa&iacute;s de Angela Merkel, que este fin de semana festeja los 25 a&ntilde;os de la reunificaci&oacute;n. A su entender, Alemania ha &ldquo;ca&iacute;do&rdquo; por razones circunstanciales en un papel &ldquo;semihegem&oacute;nico&rdquo; en el 'Viejo Contiente' que los pol&iacute;ticos germanos aceptan desde hace muy poco y que la poblaci&oacute;n teutona a&uacute;n no reconoce como tal. Se quiera o no en Alemania y en el resto de Europa, el pa&iacute;s de la canciller se ha convertido, seg&uacute;n M&uuml;nkler, en el pegamento que mantiene junta a una Uni&oacute;n Europea que se ha convertido en &ldquo;una acumulaci&oacute;n de ego&iacute;stas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su libro, usted habla de las nuevas tareas que tiene que asumir Alemania en Europa, &iquest;Cu&aacute;les son esas tareas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me refiero especialmente al desaf&iacute;o de mantener unida a Europa, una Europa en la que la cohesi&oacute;n ya no funciona bien sobre la base de la legalidad de sus tratados ni sobre la fuerza vinculante de sus valores, una Europa que se ha convertido en una acumulaci&oacute;n de ego&iacute;stas. Con la primera ampliaci&oacute;n al sur y la segunda al este la heterogeneidad sociocultural del proyecto comunitario creci&oacute; de modo que se unieron diferentes culturas pol&iacute;ticas. En este contexto, Europa necesita un poder en el centro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cuando empez&oacute; Alemania a ejercer ese papel de &ldquo;poder en el centro&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La clase pol&iacute;tica en Alemania reconoci&oacute;, probablemente por primera vez, el nuevo papel del pa&iacute;s en el contexto de la crisis del euro. Y esa fue una constataci&oacute;n amarga, porque hasta entonces Alemania, siendo la econom&iacute;a m&aacute;s fuerte y el pa&iacute;s m&aacute;s poblado de la UE, se hab&iacute;a limitado a jugar el papel de l&iacute;der en la retaguardia, una posici&oacute;n que era mucho m&aacute;s c&oacute;moda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene usted la impresi&oacute;n de que los pol&iacute;ticos alemanes y de que la sociedad en general han aceptado este papel de liderazgo de Alemania en Europa ?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los pol&iacute;ticos se han dado cuenta de que sin esa posici&oacute;n de Alemania en Europa, la Uni&oacute;n Europea se desintegrar&iacute;a. La poblaci&oacute;n alemana todav&iacute;a no ha comprendido esto. La poblaci&oacute;n alemana est&aacute; de luto por el papel previo que jugaba Alemania de l&iacute;der en la retaguardia y cree que podr&iacute;a mantenerlo, como si nada hubiera cambiado. Esto no es un fen&oacute;meno necesariamente nuevo, pero complica hacer pol&iacute;tica internacional en Alemania.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; sentido es dif&iacute;cil para Alemania ejercer de l&iacute;der en Europa?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Por su puesto a Alemania le pesa el periodo hist&oacute;rico del nazismo. Quienes quieren bloquear propuestas alemanas en Europa traen a menudo el recuerdo de Adolf Hitler y de los nazis. Esto es lo que se ha observado en la cuesti&oacute;n de los programas de rescate a Grecia. Pero uno tambi&eacute;n tiene que ver que desde hace m&aacute;s de 65 a&ntilde;os Alemania es un pa&iacute;s democr&aacute;tico basado en el estado de derecho que ha invertido m&aacute;s que cualquier otro miembro en el proyecto europeo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cuanto explica el tr&aacute;gico pasado del III Reich el que a Alemania a&uacute;n le cueste liderar?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Ha de entenderse que muchas de las referencias que se hacen al periodo nazi s&oacute;lo tienen como prop&oacute;sito chantajear a Alemania. Ante ese tipo de referencias, uno tiene que dejarlas rebotar para que no le afecten.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; piensa usted cuando lee eso de que Alemania es una &ldquo;potencia hegem&oacute;nica reticente&rdquo;, seg&uacute;n los t&eacute;rminos del semanario brit&aacute;nico The Economist, o que Alemania es una &ldquo;potencia sin deseos&rdquo;, de acuerdo con la descripci&oacute;n del mensual franc&eacute;s Le Monde Diplomatique?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, yo hablo de un papel semihegem&oacute;nico de Alemania en Europa. Enti&eacute;ndase por esto que los alemanes no lo han buscado y no han querido ese papel, pero han ca&iacute;do por las circunstancias en ese papel. En esa posici&oacute;n, Alemania debe alcanzar compromisos en la Uni&oacute;n Europea y debe preocuparse por asegurar que se respeten las reglas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto poder tiene Alemania en Europa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Alemania tiene el poder que le confiere ser el miembro del que m&aacute;s depende la Uni&oacute;n Europea y el poder del miembro que m&aacute;s se beneficia de la UE, del mismo modo que la UE se beneficia de Alemania. Uno puede imaginarse a la UE sin un determinado n&uacute;mero de miembros. Pero una UE sin Alemania es inimaginable pol&iacute;tica y econ&oacute;micamente. La UE tambi&eacute;n depende la composici&oacute;n del Gobierno alem&aacute;n, porque un populista de derechas como Viktor Orb&aacute;n o un populista de izquierdas como Alexis Tsipras en un Gobierno en Berl&iacute;n supondr&iacute;an el final de la UE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta qu&eacute; punto tener un &ldquo;poder en el centro&rdquo; como Alemania en Europa significa que no hay m&aacute;s eje Par&iacute;s-Berl&iacute;n? &iquest;O caso esa expresi&oacute;n significa que el motor de Europa es s&oacute;lo Alemania?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Francia ha quedado en un segundo plano por sus problemas econ&oacute;micos. La poderosa posici&oacute;n de la derecha populista, el Frente Nacional, restringe el margen de maniobra pol&iacute;tico de Francia. A&uacute;n as&iacute;, el Gobierno alem&aacute;n est&aacute; tratando de implicar a Francia. Piense en las negociaciones sobre Ucrania con Rusia. En esto el Gobierno alem&aacute;n quiere renovar el eje Berl&iacute;n-Par&iacute;s. Si el eje no ha funcionado bien es m&aacute;s por Par&iacute;s que por Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; papel ha estado jugando la canciller Angela Merkel en este proceso por el que Alemania se ha convertido un &ldquo;poder en el centro&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Angela Merkel est&aacute; muy bien hecha para ejercer ese poder. Escucha mucho, y no se compromete en pol&iacute;tica con ocurrencias o cosas as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta que punto Alemania sufre ese proceso por el que se ha convertido en un &ldquo;poder en el centro&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los alemanes sufren m&aacute;s bajo esta nueva posici&oacute;n en Europa de lo que la disfrutan. &Eacute;ste es un muy buen requisito para no convertirse en un poder con exceso de confianza y, en lugar de eso, actuar con gran sentido de responsabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/alemania-pais-depende-union-europea_128_2453267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Oct 2015 17:31:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Alemania es el país del que más depende la Unión Europea"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cultura empresarial de Volkswagen dificulta las reformas necesarias para salir de la crisis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estructura-volkswagen-cuestiona-capacidad-empresarial_1_4263383.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a48f3fc2-88e9-4df0-bb81-b97e08e90fb0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cultura empresarial de Volkswagen dificulta las reformas necesarias para salir de la crisis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La presencia de un 'Land' como máximo accionista y la mezca de poderes industriales, públicos y sindicales en su organigrama le convierten una rara avis industrial</p><p class="subtitle">Su proyección es global pero sus vínculos son locales lo que crea una tensión en los intereses y prioridades de la empresa</p><p class="subtitle">Der Spiegel le llamó "una Corea del Norte, pero sin campos de trabajo" y otros medios se han referido a su "liderazgo autocrático"</p></div><p class="article-text">
        En el esc&aacute;ndalo de Volkswagen compiten dos crisis de casi igual nivel. Por un lado est&aacute; el impacto econ&oacute;mico que el grupo deber&aacute; asumir para atajar el fraude de las emisiones de sus coches di&eacute;sel, con el desaf&iacute;o log&iacute;stico y las demandas millonarias que arreciar&aacute;n sobre el grupo. Por otro, pesa sobre el fabricante de coches germano la duda de si puede transformarse en una empresa &ldquo;normal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Volkswagen es, en realidad, una suerte de excepci&oacute;n industrial donde la &ldquo;cultura empresarial es problem&aacute;tica&rdquo;, de acuerdo con Michel Freitag, periodista de la revista Manager Magazin. As&iacute; lo entiende tambi&eacute;n Ferdinand Dudenh&ouml;ffer, profesor de la Universidad de Duisburgo-Essen y probablemente uno de los expertos de la industria del autom&oacute;vil m&aacute;s consultados estos d&iacute;as por los medios de comunicaci&oacute;n alemanes e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n dice Dudenh&ouml;ffer a eldiario.es, &ldquo;Volkswagen es una empresa diferente por la presencia en el accionariado del <em>Land</em> de Baja Sajonia (noroeste germano), porque existe una ley Volkswagen que le otorga una serie de derechos que no tienen otras empresas en el mundo y, tercero, por el <em>Mitbestimmung</em>&rdquo; o cogesti&oacute;n, que hace jugar un importante papel en la toma de decisiones a los trabajadores en una empresa que emplea a 600.000 personas en unas 100 f&aacute;bricas a nivel mundial.
    </p><p class="article-text">
        De resultas, el engranaje que hace funcionar a Volkswagen es un &ldquo;sistema donde todo, poderes industriales, p&uacute;blicos y sindicales est&aacute;n muy mezclados&rdquo;, un &ldquo;sistema muy complejo&rdquo; porque, adem&aacute;s, &ldquo;si bien la pol&iacute;tica de Volkswagen consiste en competir a nivel mundial, la empresa est&aacute; muy arraigada en Alemania, concretamente en Baja Sajonia, en Wolfsburgo. Esto quiere decir que all&iacute; se da m&aacute;s trabajo que en otros lugares y que el Consejo de Supervisi&oacute;n se ocupa sobre todo de que all&iacute; no se pierdan puestos de trabajo&rdquo;, explica Dudenh&ouml;ffer.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n este investigador, el sistema es el que ha hecho posible la manipulaci&oacute;n de los motores di&eacute;sel que ha convertido al consorcio alem&aacute;n en protagonista de uno de los mayores esc&aacute;ndalos de la industria automovil&iacute;stica. En ese sistema, no es balad&iacute; el papel que desempe&ntilde;a Bern Osterloh, figura prominente del Consejo de Supervisi&oacute;n por ser el jefe del Comit&eacute; de Empresa de Volkswagen, que dispone de diez votos en dicho &oacute;rgano de la compa&ntilde;&iacute;a. El 20% de las acciones de la empresa, al estar en manos del <em>Land</em> de Baja Sajonia, tambi&eacute;n hacen jugar a esta regi&oacute;n un papel clave.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No se pueden tomar decisiones en la empresa que vayan en contra de lo que diga Osterloh o lo que digan los pol&iacute;ticos de Baja Sajonia&rdquo;, expone Dudenh&ouml;ffer, se&ntilde;alando con esas palabras como responsable del defectuoso funcionamiento del engranaje de Volkswagen al jefe del Comit&eacute; de Empresa por su proximidad desde siempre con los miembros del Comit&eacute; Ejecutivo, en especial con el hasta hace unos d&iacute;as consejero delegado de Volkswagen AG, Martin Winterkorn.
    </p><h3 class="article-text">Luchas internas</h3><p class="article-text">
        El peso de determinadas personalidades en Volkswagen es lo que explica que el diario S&uuml;ddeutsche Zeitung se refiriera recientemente al consorcio como una empresa desprovista de &ldquo;una gobernanza eficaz&rdquo; y que cuenta desde hace tiempo con &ldquo;un liderazgo autocr&aacute;tico&rdquo;. El semanario Der Spiegel ha llegado a describir al consorcio como una &ldquo;Corea del Norte, pero sin campos de trabajo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Probablemente una de las mejores muestras del clima que impone en la compa&ntilde;&iacute;a el peso de ciertas figuras en la empresa sea la entrada de Ursula Pi&euml;ch en el Consejo de Supervisi&oacute;n en 2012 (&oacute;rgano que abandon&oacute; en mayo de este a&ntilde;o). Esta cuidadora de escuela infantil muy dif&iacute;cilmente habr&iacute;a llegado a acomodarse en las altas instancias del consorcio si no fuera porque es la mujer de Ferdinand Pi&euml;ch, magnate austriaco y hasta el pasado mes de abril peso pesado del grupo Volkswagen. Suyo es el 52,2% de Porsche, otra de las empresas que est&aacute; en manos de Volkswagen, al igual que Seat, Audi, Skoda, Bentley, Bugatti, Lamborghini y otra media docena de marcas.
    </p><p class="article-text">
        De la direcci&oacute;n de Porsche, precisamente, ha llegado Matthias M&uuml;ller, el nuevo responsable de Volkswagen que a sus 62 a&ntilde;os ha tomado las riendas de la direcci&oacute;n del consorcio con dos tareas &ldquo;herc&uacute;leas&rdquo;, seg&uacute;n los t&eacute;rminos de la prensa alemana. Se trata, primero, de gestionar la crisis en que ha quedado la compa&ntilde;&iacute;a desde que se diera a conocer que false&oacute; el motor de once millones de coches di&eacute;sel para que parecieran menos contaminantes y, segundo, de restaurar la confianza general en el consorcio. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a lo dif&iacute;cil de su misi&oacute;n, &ldquo;M&uuml;ller est&aacute; en una buena posici&oacute;n para llevar a cabo la reestructuraci&oacute;n que necesita la empresa, es perfecto para el corto plazo e incluso para el medio plazo, pero m&aacute;s importante es que la empresa tenga en el Consejo de Supervisi&oacute;n a alguien con el poder de Osterloh pero que sea externo a la empresa, alguien independiente&rdquo;, apunta Ferdinand Dudenh&ouml;ffer, profesor de la Universidad de Duisburgo-Essen.
    </p><p class="article-text">
        Para &eacute;l, &ldquo;Volkswagen puede reestructurarse como cualquier otra empresa&rdquo;, pero ser&aacute; complicado, porque &ldquo;cambiar de cultura en la empresa es algo muy dif&iacute;cil, aunque con esa tarea en mente lo que tendr&iacute;a que adoptar Volkswagen es una perspectiva m&aacute;s nacional e internacional y no tan local&rdquo;, agrega. A sabiendas de que la &ldquo;cultura empresarial de Volkswagen se ha arruinado con Winterkorn y Pi&euml;ch&rdquo;, seg&uacute;n Til Knipper, editor econ&oacute;mico del mensual Cicero, parece claro que Volkswagen necesita renovarse urgentemente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estructura-volkswagen-cuestiona-capacidad-empresarial_1_4263383.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Oct 2015 18:31:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cultura empresarial de Volkswagen dificulta las reformas necesarias para salir de la crisis]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis no ha hecho más que empezar para la imagen de Volkswagen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/crisis-hecho-empezar-imagen-volkswagen_1_2460979.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81b61dac-bcb9-4e89-a84f-d603a8a9e3e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis no ha hecho más que empezar para la imagen de Volkswagen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Mentiras", "debacle" y "desastre" son términos recurrentes que sirven para describir el escándalo del fabricante alemán</p><p class="subtitle">El nuevo presidente ejecutivo ya ha advertido de que "en las próximas semanas y meses habrá por todas partes tentativas de lanzar nuevas alegaciones y acusaciones" contra la compañía</p></div><p class="article-text">
        Un Pinocho de cart&oacute;n con una nariz muy larga y vestido con un chaleco abotonado gracias a un gran emblema de Volkswagen. Esa imagen era la que bland&iacute;an la&nbsp;semana pasada militantes de la ONG ecologista Greenpeace a las puertas de una f&aacute;brica del grupo alem&aacute;n. En las pancartas con el dibujo del personaje del escritor Carlo Collodi se le&iacute;a: &ldquo;&iexcl;No m&aacute;s mentiras!&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mentiras&rdquo;, pero tambi&eacute;n &ldquo;debacle&rdquo; y &ldquo;desastre&rdquo; son t&eacute;rminos recurrentes que sirven para describir lo ocurrido con Volkswagen tras&nbsp;hacerse p&uacute;blico el fraude de sus coches di&eacute;sel. Asociada a ese esc&aacute;ndalo se ha producido una intensa degradaci&oacute;n de la imagen del, desde julio,&nbsp;primer&nbsp;constructor de coches a nivel mundial. Est&aacute; por ver si Volkswagen lograr&aacute; ser de nuevo sin&oacute;nimo de unos valores como la eficiencia o la fiabilidad que ahora aparecen difuminados cuando se piensa en la empresa con sede en Wolfsburgo.
    </p><p class="article-text">
        El reguero de malas noticias relacionadas con Volkswagen no ha podido frenarlo siquiera brevemente el nombramiento de Mathias M&uuml;ller como nuevo presidente ejecutivo&nbsp;de la compa&ntilde;&iacute;a. Este hombre &ldquo;de cabello plateado y risa contagiosa&rdquo; tiene la &ldquo;herc&uacute;lea&rdquo; misi&oacute;n de reconducir la situaci&oacute;n que dej&oacute; su predecesor, el dimitido Martin Winterkorn, algo que pasa por &ldquo;volver a sacar brillo al prestigio del consorcio automovil&iacute;stico&rdquo;, seg&uacute;n el diario sensacionalista&nbsp;<em>Bild</em>, el m&aacute;s le&iacute;do de Alemania.
    </p><p class="article-text">
        El primer d&iacute;a de M&uuml;ller no pudo ser m&aacute;s dif&iacute;cil. En la jornada en la que fue presentado, se supo a trav&eacute;s del Gobierno alem&aacute;n que hay 2,8 millones de coches de Volkswagen en suelo germano afectados por la manipulaci&oacute;n que ha sumido a la compa&ntilde;&iacute;a en su peor crisis desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Desde las altas instancias de la empresa, Berthold Huber, presidente del Consejo de Supervisi&oacute;n, ha reconocido que el fraude de su compa&ntilde;&iacute;a supone un &ldquo;desastre pol&iacute;tico y moral&rdquo;. Sin embargo, lo peor para la empresa puede que no haya hecho m&aacute;s que empezar. &ldquo;Resulta respetable y hasta honorable que uno de los primeros pasos en esta crisis fuera que Winterkorn admitiera completamente como consejero delegado&nbsp;el hecho de que se hab&iacute;an cometido errores en una escala sin precedentes, pero, dicho esto, la gesti&oacute;n de la crisis en Volkswagen no ha hecho m&aacute;s que empezar&rdquo;, dice a eldiario.es&nbsp;Jana Chantelau, consultora en comunicaci&oacute;n empresarial y responsable de la firma berlinesa de relaciones p&uacute;blicas Satzbauwerk.
    </p><p class="article-text">
        En la prensa alemana, se ha descrito estos d&iacute;as a Volkswagen como un &ldquo;paciente&rdquo; por cuya&nbsp;vida se teme. &ldquo;Volkswagen est&aacute; sufriendo&rdquo;, ha llegado a decir en este sentido el vicecanciller alem&aacute;n y ministro de Econom&iacute;a, el socialdem&oacute;crata Sigmar Gabriel. Pero, seg&uacute;n Chantelau, a la empresa parece que se le ha diagnosticado una larga enfermedad, porque una crisis como &eacute;sta &ldquo;se alargar&aacute; por muchos meses e incluso por varios a&ntilde;os&rdquo;. Esto es algo que el propio M&uuml;ller asume parcialmente. De ah&iacute; que el d&iacute;a de su presentaci&oacute;n se&ntilde;alara que &ldquo;en las pr&oacute;ximas semanas y meses habr&aacute; por todas partes tentativas de lanzar nuevas alegaciones y acusaciones&rdquo; contra Volkswagen.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, el Gobierno de Angela Merkel le ha puesto como fecha l&iacute;mite el 7 de octubre para presentar un plan cre&iacute;ble con el que&nbsp;reparar el desaguisado. La compa&ntilde;&iacute;a quer&iacute;a esperar a la junta de accionistas el 9 de noviembre pero desde Berl&iacute;n se quiere atajar la crisis lo antes posible.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n indican a este diario expertos del Instituto Alem&aacute;n para la Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica (DIW, por sus siglas en alem&aacute;n), lo que espera a Mathias M&uuml;ller y compa&ntilde;&iacute;a &ldquo;es, primero, una aclaraci&oacute;n implacable; segundo, desarrollar m&eacute;todos realistas para hacer los an&aacute;lisis de las emisiones, y tercero, cumplir con su promesa de fabricar coches de alto rendimiento que sean respetuosos con el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, seg&uacute;n ha analizado Hanning Kempe, director en Alemania de la firma estadounidense de relaciones p&uacute;blicas Fleishman Hillard, &ldquo;el consorcio no ha cometido ning&uacute;n error serio en su comunicaci&oacute;n&rdquo; y &ldquo;lo hizo bien con la dimisi&oacute;n de Martin Winterkorn&rdquo;. Para Kempe, lo que tiene que hacer la direcci&oacute;n de la empresa es &ldquo;dejar claro interna y externamente que los desaf&iacute;os de la sociedad del siglo XXI no son los de la Alemania del pasado&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Lucha de poder y preocupaci&oacute;n subestimada</h3><p class="article-text">
        Este experto alude as&iacute; a dos realidades que han marcado la actividad reciente de Volkswagen. Por un lado est&aacute; la lucha de poder que mantuvo en la empresa Winterkorn con Ferdinand Pi&euml;ch, magnate del grupo automovil&iacute;stico que a principios de a&ntilde;o pele&oacute; en vano ante el ahora expresidente por hacerse con el control de la empresa. Por otro lado figura lo que Johanna Mair, profesora de gesti&oacute;n, estrategia y liderazgo de la&nbsp;Herthie School of Governance de Berl&iacute;n, se&ntilde;ala como un importante error de la anterior direcci&oacute;n: &ldquo;Subestimar que los consumidores se preocupan realmente por el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Alemania, esta preocupaci&oacute;n es especialmente notoria. Pese a que en el Bundestag, Los Verdes, el principal partido ecologista alem&aacute;n, es&nbsp;el partido pol&iacute;tico con menos representaci&oacute;n &ndash; dispone de 63 esca&ntilde;os &ndash;, esa formaci&oacute;n ha logrado instalarse en el <em>mainstream</em> pol&iacute;tico germano, &ldquo;haciendo que otros partidos acepten su agenda&rdquo;, seg&uacute;n apunta Neal Ascherson, un veterano corresponsal brit&aacute;nico en Alemania. Por eso, tambi&eacute;n en suelo teut&oacute;n, Volkswagen se ve ahora &ldquo;en la necesidad de contrarrestar una masiva p&eacute;rdida de confianza del p&uacute;blico&rdquo;, porque se &ldquo;ha convertido en una empresa profundamente cuestionada en un sentido casi universal&rdquo;, concluye Chantelau, responsable de Satzbauwerk.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/crisis-hecho-empezar-imagen-volkswagen_1_2460979.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2015 21:18:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis no ha hecho más que empezar para la imagen de Volkswagen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Fraude,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alemania aguanta la respiración ante el impacto del fraude de Volkswagen en su economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/alemania-impacto-debacle-volskwagen-economia_1_4263557.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fdd594f-a7e4-4917-be24-69c00bc8daa5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alemania aguanta la respiración ante el impacto del fraude de Volkswagen en su economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los expertos discrepan sobre el daño que puede hacer a la locomotora alemana el contagio en el sector y el daño en términos de imagen</p><p class="subtitle">Si el caso afecta solo al grupo, el impacto puede ser manejable: una caída de ventas en sus diésel sustraería un 0,2% de PIB a Alemania</p><p class="subtitle">Desde un banco de inversión se advierte de las consecuencias si la crisis afecta a todo el sector: sería peor que el impago de Grecia</p></div><p class="article-text">
        La industria del autom&oacute;vil es una de las piedras angulares de la econom&iacute;a germana. En su conjunto, las ventas de las compa&ntilde;&iacute;as fabricantes&nbsp;de coches Volkswagen, Opel, Daimler AG &ndash;responsable de marcas como Mercedes-Benz o Smart&ndash;, o BMW AG &ndash;productora tambi&eacute;n de los veh&iacute;culos Mini y Rolls-Royce&ndash; se traduce en 385.000 millones de euros. El a&ntilde;o pasado, hasta un 18% de las exportaciones fueron de coches vendidos al extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Uno de cada seis empleados en suelo germano trabaja para la automoci&oacute;n. El impacto sobre el PIB es de casi un 2,7%.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, Volkswagen es m&aacute;s que 270.000 empleados. Como segundo fabricante de coches a nivel mundial sirve para tomar el pulso a la econom&iacute;a germana. De ah&iacute; que el esc&aacute;ndalo infunda preocupaci&oacute;n a todos los niveles, incluido el pol&iacute;tico. As&iacute;, el ministro de Econom&iacute;a y vicecanciller alem&aacute;n, el socialdem&oacute;crata Sigmar Gabriel, ha se&ntilde;alado que el caso de Volkswagen es &ldquo;un incidente muy grave&rdquo; que &ldquo;preocupa mucho&rdquo;. En el Bundestag, el l&iacute;der parlamentario de la Uni&oacute;n Socialcristiana de Baviera (CSU), Max Straubinger, ha hablado incluso de que ya se ha infligido un &ldquo;da&ntilde;o enorme a la industria alemana&rdquo;, porque asociadas al esc&aacute;ndalo van una &ldquo;p&eacute;rdida de prestigio y una cat&aacute;strofe para la empresa y para el conjunto de la industria del autom&oacute;vil&rdquo;.&#8232; Otro prominente conservador, el cristianodem&oacute;crata Volker Kauder, ha expuesto que la eventual p&eacute;rdida de &ldquo;confianza&rdquo; resultante de un esc&aacute;ndalo como este&nbsp;&ldquo;podr&iacute;a acarrear problemas econ&oacute;micos&rdquo; a Alemania.
    </p><p class="article-text">
        En el Instituto Alem&aacute;n para la Investigaci&oacute;n Econ&oacute;mica (DIW) de Berl&iacute;n, no parece exagerado plantearse un escenario en el que la econom&iacute;a acabe resinti&eacute;ndose como consecuencia de lo ocurrido. Ahora bien, en esta instituci&oacute;n los hay que piensan que es demasiado pronto para ponerse en lo peor. &ldquo;Las consecuencias del esc&aacute;ndalo depender&aacute;n de forma crucial de si el problema es s&oacute;lo de Volkswagen o si lo es de la tecnolog&iacute;a di&eacute;sel en general&rdquo;, porque &ldquo;si otros constructores de coches tambi&eacute;n est&aacute;n afectados, la industria alemana del autom&oacute;vil puede verse duramente golpeada&rdquo;, dice a&nbsp;<a href="http://eldiario.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a>&nbsp;Martin Gornig, investigador especializado en innovaci&oacute;n del DIW.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, BMW tambi&eacute;n est&aacute; bajo el punto de mira. &ldquo;Si solo es Volkswagen, el impacto ser&aacute; limitado. Pero si son m&aacute;s compa&ntilde;&iacute;as, ser&aacute; un problema para la econom&iacute;a alemana en su conjunto&rdquo;, coment&oacute;&nbsp;Theo Vermaelen, de la escuela de negocios Insead&nbsp;a la cadena CNN. Al mismo medio, otro economista Holger Schmieding, cuantific&oacute; el impacto de la ca&iacute;da de las ventas del di&eacute;sel de Volskwagen para toda la econom&iacute;a germana en una contracci&oacute;n del 0,2% del PIB.
    </p><h3 class="article-text">Peligro para el crecimiento</h3><p class="article-text">
        El economista Wolfgang Gerke ha se&ntilde;alado en declaraciones al semanario Handesblatt que &ldquo;Volkswagen est&aacute; poniendo en peligro el crecimiento econ&oacute;mico de Alemania&rdquo;. &Eacute;l es uno de los expertos m&aacute;s alarmado por&nbsp;el fraude, que constituye a todas luces un golpe inesperado para un pa&iacute;s cuyos n&uacute;meros macroecon&oacute;micos parec&iacute;an inmunes este verano a crisis como la vivida en los d&iacute;as de negociaciones del tercer rescate a Grecia o durante las &uacute;ltimas turbulencias de la bolsa china. Pese al contexto internacional, la mayor amenaza para la econom&iacute;a alemana ha estado todo este tiempo dentro del territorio germano, no fuera.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Gornig cree que a&uacute;n es imposible plantearse en t&eacute;rminos concretos el&nbsp;impacto econ&oacute;mico. &ldquo;Plantearse cu&aacute;l ser&iacute;a la peor de las consecuencias resulta, de momento, algo puramente especulativo&rdquo;, asevera con cautela este experto del DIW. En el nivel&nbsp;en el que se encuentra el esc&aacute;ndalo, hay quien se atreve a relativizarlo. Jamshid Alamuti, director de la School of Creative Leadership de Berl&iacute;n, se muestra esc&eacute;ptico al hablar sobre los efectos. &ldquo;No creo que s&oacute;lo debido a este error de Volkswagen toda la econom&iacute;a alemana vaya a pagar&rdquo; porque &ldquo;no es la empresa que dirige el conjunto de la econom&iacute;a&rdquo;, afirma Alamuti a este diario.
    </p><p class="article-text">
        Los bancos de inversi&oacute;n tienen una visi&oacute;n algo m&aacute;s catastrofista. Desde el departamento de inversiones de ING se asegur&oacute; a Reuters que las consecuencias para Alemania ser&iacute;an mucho mayores que el tan temido e invocado impago de la deuda griega. Los bancos de inversi&oacute;n tambi&eacute;n recuerdan estos d&iacute;as que las materias primas est&aacute;n siendo fuertemente golpeados por esta crisis, al preverse&nbsp;una bajada de la compra de coches.
    </p><h3 class="article-text">Empresa al l&iacute;mite</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los posibles efectos del esc&aacute;ndalo de Volkswagen en la econom&iacute;a alemana, el constructor de coches s&iacute; que se resiente desde hace d&iacute;as. La abrupta salida del responsable&nbsp;de la compa&ntilde;&iacute;a, Martin Winterkorn, quien dimiti&oacute; a los pocos d&iacute;as de darse a conocer el trucaje de los veh&iacute;culos; la p&eacute;rdida de un tercio del valor de las acciones de la empresa; las dimensiones del enga&ntilde;o y las sanciones que resultar&aacute;n del mismo han puesto al fabricante en una situaci&oacute;n l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        Por lo pronto, Volkswagen ya ha reservado 6.500 millones de euros para hacer frente a los costes del esc&aacute;ndalo. Pero ese montante puede ser muy poco comparado con lo que tenga que desembolsar al final. S&oacute;lo en Estados Unidos, la multa por veh&iacute;culo trucado podr&iacute;a alcanzar, en teor&iacute;a, unos 33.000 euros. Volkswagen tiene cerca de medio mill&oacute;n de coches di&eacute;sel con este problema en suelo estadounidense, lo que lleva a pensar en una sanci&oacute;n all&iacute; de 16.000 millones de euros. Salvo que tenga lugar una r&aacute;pida y exitosa reconducci&oacute;n de la situaci&oacute;n, a Volkswagen le ser&aacute; dif&iacute;cil presumir de nuevo de los 600.000 coches vendidos el a&ntilde;o pasado en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute;, gente como Timmons Roberts, economista del&nbsp;<em>think tank</em>&nbsp;Brookings Institution, reconoce ahora que &ldquo;nunca volver&aacute;n a mirar igual a Volkswagen&rdquo;, pues se ha &ldquo;roto la confianza&rdquo; con la marca alemana. Si se extiende este sentimiento, algo imaginable habida cuenta de que hasta 11 millones de coches podr&iacute;an estar trucados, puede ponerse en duda que la marca alemana vuelva a disfrutar, como en 2014, de la venta de 9,5 millones de veh&iacute;culos en todo el mundo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/alemania-impacto-debacle-volskwagen-economia_1_4263557.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2015 17:42:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alemania aguanta la respiración ante el impacto del fraude de Volkswagen en su economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Seat,Alemania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volkswagen, Deutsche Bank, Siemens: el lado oscuro del capitalismo alemán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/volkswagen-deutsche-bank-siemens-capitalismo_1_4263615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a3492123-1fb8-4a12-a0dc-9735d5566a0d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volkswagen, Deutsche Bank, Siemens: el lado oscuro del capitalismo alemán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres de las principales empresas alemanas han estado implicadas en escándalos de fraudes</p><p class="subtitle">Volkswagen supone un 2,7% de la economía alemana y su caída influye a toda la economía</p><p class="subtitle">La presión para mejorar el rendimiento de la acción en bolsa y la autocomplacencia son algunas de las razones de los escándalos</p></div><p class="article-text">
        El esc&aacute;ndalo industrial del que es protagonista Volkswagen, que ha reconocido recientemente haber trucado hasta 11 millones de coches en todo el mundo, no es el &uacute;nico caso que ha puesto en la picota a emblem&aacute;ticas compa&ntilde;&iacute;as del capitalismo germano. Otros buques insignia de la econom&iacute;a alemana ya se han visto en tesituras similares a las que hoy se enfrenta el constructor de coches. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, Deutsche Bank &ndash;el mayor banco de inversiones en Europa&ndash; o Siemens, l&iacute;der continental en ingenier&iacute;a industrial, tambi&eacute;n han sido cuestionados por su dudosa &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada esc&aacute;ndalo tiene su idiosincrasia y una constelaci&oacute;n de factores que concurren para explicarlo&rdquo;, dice a eldiario.es Johanna Mair, profesora de gesti&oacute;n, estrategia y liderazgo de la Hertie School of Governance, de Berl&iacute;n. &ldquo;En el &uacute;ltimo caso de Volkswagen, es una combinaci&oacute;n de mal liderazgo con algunos errores estrat&eacute;gicos&rdquo;, agrega.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco hay que ignorar en el esc&aacute;ndalo de los gases contaminantes de los coches di&eacute;sel de Volkswagen la din&aacute;mica que ha estado viviendo la compa&ntilde;&iacute;a en los &uacute;ltimos tiempos. Martin Winterkorn, el presidente del consejo de Volkswagen AG que dimiti&oacute; el mi&eacute;rcoles, tuvo que defender su cargo con u&ntilde;as y dientes a principios de a&ntilde;o. Ferdinand Pi&euml;ch, magnate austriaco y hasta no hace mucho uno de los pesos pesados de la compa&ntilde;&iacute;a, ambicionaba ver a Winterkorn fuera de las altas instancias de Volkswagen. Sin embargo, en abril al descubrir los fuertes apoyos con los que contaba Winterkorn, fue el propio Pi&euml;ch quien tuvo que retirarse.
    </p><p class="article-text">
        Para Mair, &ldquo;en la direcci&oacute;n de la compa&ntilde;&iacute;a, Winterkorn ha sido v&iacute;ctima de dos trampas para todo l&iacute;der de empresa: la arrogancia y la falta de humildad&rdquo;. &ldquo;Efectivamente, gan&oacute; importantes batallas por el poder de la empresa y eso crea a menudo una espiral en la que se sobreestiman los recursos que tiene uno&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        En Estados Unidos, donde la Agencia de Protecci&oacute;n del Medio Ambiente denunci&oacute; la semana pasada el enga&ntilde;o de Volkswagen en cerca de medio mill&oacute;n de veh&iacute;culos, ya se eval&uacute;a que la empresa alemana podr&iacute;a verse obligada a pagar una multa de unos 16.000 millones de euros. Este tipo de estimaciones explican en buena medida por qu&eacute; a mediados de esta semana hab&iacute;an perdido casi un 35% de su valor las acciones de la compa&ntilde;&iacute;a, que da trabajo a casi un tercio de los cerca de 780.000 empleados del sector del autom&oacute;vil alem&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">El nuevo Libor alem&aacute;n</h3><p class="article-text">
        Volkswagen no es la &uacute;nica gran empresa alemana que se ha visto obligada a afrontar grandes multas por hacer trampas. Este a&ntilde;o, Deutsche Bank, el mayor banco de Alemania con 45.000 trabajadores, acord&oacute; pagar a las autoridades de Estados Unidos y Reino Unido 2.300 millones de euros por su implicaci&oacute;n en el esc&aacute;ndalo del Libor, un caso de manipulaci&oacute;n en el tipo de inter&eacute;s del mercado interbancario de Londres. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, dada la amplitud del caso de las emisiones de Volkswagen, este esc&aacute;ndalo podr&iacute;a ser el &ldquo;Libor del sector del autom&oacute;vil&rdquo;, seg&uacute;n Olaf Storbeck, columnista alem&aacute;n de la agencia Reuters. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, existe una diferencia entre ambos casos, porque los grandes bancos implicados en la manipulaci&oacute;n del Libor &ndash;adem&aacute;s de Deutsche Bank fueron multados Barclays, UBS, City Group y JP Morgan&ndash; se defendieron apuntando que las faltas las cometieron algunos empleados por su cuenta. En Volkswagen, la atenci&oacute;n no est&aacute; puesta en directivos situados en partes bajas o intermedias de la jerarqu&iacute;a, sino en quienes dirigen la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n han estado sometidos a un intenso marcaje los m&aacute;ximos responsables de Siemens, un gigante germano que destaca por ser una de las compa&ntilde;&iacute;as que m&aacute;s empleados tiene a nivel mundial con 362.000 trabajadores. Las decisiones de Joe Kaeser, el consejero delegado de este otro gigante industrial germano, se siguen con mucha atenci&oacute;n ahora por la reestructuraci&oacute;n que est&aacute; llevando a cabo con constantes anuncios de miles de despidos. 
    </p><p class="article-text">
        Kaeser recogi&oacute; en 2013 el testigo de Peter L&ouml;scher, en quien cay&oacute; la responsabilidad de hacer olvidar el esc&aacute;ndalo por el que Siemens tuvo que desembolsar la pasada d&eacute;cada unos 1.400 millones de euros en multas en Estados Unidos y Alemania para poner fin a una serie de investigaciones sobre un <a href="http://www.dw.com/es/comienza-juicio-a-ex-directivo-de-siemens-por-sobornos-en-argentina/a-17071056" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sistema de sobornos</a> ideado para obtener contratos en pa&iacute;ses como Rusia, Israel, Irak, Venezuela y Bangladesh. A este esc&aacute;ndalo se le puso la etiqueta del &ldquo;mayor caso de sobornos en la historia del mundo empresarial&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Falta de humildad</h3><p class="article-text">
        Johanna Mair, la profesora de la Hertie School of Governance de Berl&iacute;n, entiende que este tipo de casos ocurren cuando hay una &ldquo;sobreestimaci&oacute;n de uno mismo&rdquo; entre los l&iacute;deres de una empresa. &ldquo;La falta de humildad en la direcci&oacute;n de empresas lleva a pensar que se puede caminar sobre el agua o hacer lo que sea, y de esto resulta que los est&aacute;ndares &eacute;ticos se queden vac&iacute;os&rdquo;, apunta, antes de reconocer la presi&oacute;n que ejerce el ritmo del capitalismo global. &ldquo;En Alemania las empresas operan hoy en d&iacute;a con un claro mandato de maximizar el valor de las acciones, algo que, en ocasiones hace que los l&iacute;deres de las empresas olviden que, en su mundo, el fin no deber&iacute;a justificar los medios&rdquo;, se&ntilde;ala Mair.
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        &ldquo;Casos como el de Volkswagen tienen un efecto negativo para la imagen de cualquier empresa en Alemania, donde la sociedad piensa tradicionalmente peor de las grandes compa&ntilde;&iacute;as por ser m&aacute;s esc&eacute;ptica con el funcionamiento de las grandes corporaciones&rdquo;, dice a eldiario.es Peter Matuschek, analista del instituto berlin&eacute;s de estudios de opini&oacute;n FORSA. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n &eacute;l, los alemanes &ldquo;tienen mejor opini&oacute;n del <em>Mittelstand</em>&rdquo;, t&eacute;rmino con el que se conoce al tejido industrial compuesto por peque&ntilde;as y medianas empresas, que abarca el 70% de la mano de obra en el pa&iacute;s y representa el 53% del Producto Interior Bruto (PIB) germano. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, las dimensiones de una empresa como Volkswagen son tales que ella sola contribuye alrededor de un 2,7% al PIB alem&aacute;n. De resentirse las ventas de coches de la firma con sede en Wolfsburgo, tambi&eacute;n lo har&iacute;a hasta cierto punto la econom&iacute;a alemana.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido se puede decir de Deutsche Bank, uno de los bancos considerados <em>too big to fail</em> en el mundo de las finanzas. Su tama&ntilde;o es tal que su eventual ca&iacute;da en desgracia tendr&iacute;a consecuencias globales. En productos financieros derivados, se ha estimado que Deutsche Bank tiene invertidos unos 67 billones de euros, una cantidad veinte veces mayor que el PIB alem&aacute;n.
    </p><h3 class="article-text">Participaci&oacute;n p&uacute;blica</h3><p class="article-text">
        El caso de Volkswagen tiene que preocupar especialmente a los pol&iacute;ticos del Land de Baja Sajonia (noroeste germano). Esta regi&oacute;n figura entre los principales accionistas de la compa&ntilde;&iacute;a, con un 20%. Sin embargo, las primeras consecuencias pol&iacute;ticas del esc&aacute;ndalo de Volkswagen podr&iacute;an registrarse en Berl&iacute;n, y no en Han&oacute;ver, la capital de Baja Sajonia.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, el diario conservador Die Welt se hizo eco de la respuesta que el ministro de Transportes, el democristiano de la CSU b&aacute;vara Alexander Dobrindt, hab&iacute;a <a href="http://www.ft.com/intl/cms/s/0/d2288862-61d1-11e5-97e9-7f0bf5e7177b.html#axzz3mYkPEM7O" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ofrecido a Los Verdes</a> en una sesi&oacute;n parlamentaria en el Bundestag en julio y en la que reconoc&iacute;a la existencia en la industria del autom&oacute;vil de aparatos con un sistema defectuoso de detecci&oacute;n de emisiones. &ldquo;Es sorprendente que Dobrindt se muestre sorprendido&rdquo; con el esc&aacute;ndalo &ldquo;porque en julio estaba muy bien informado en lo que respecta a las manipulaciones&rdquo; del sistema de emisi&oacute;n de gases, ha apuntado Oliver Krischer, vicepresidente del grupo parlamentario ecologista. Por todo ello, la Fiscal&iacute;a alemana va a lanzar una investigaci&oacute;n criminal sobre los hechos.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de que la credibilidad de Dobrindt haya quedado en entredicho y de las eventuales consecuencias pol&iacute;ticas del esc&aacute;ndalo, este tipo de casos se percibe como asuntos turbios que mancillan los &eacute;xitos actuales de una econom&iacute;a alemana cuyos datos macroecon&oacute;micos son la envidia de sus socios europeos. De ah&iacute; la manifiesta condena o preocupaci&oacute;n que surge cuando saltan a la luz. As&iacute;, el diario sensacionalista <em>Bild</em> afirm&oacute; que los productos &ldquo;Made in Germany est&aacute;n en peligro&rdquo; a ra&iacute;z del esc&aacute;ndalo de Volkswagen, seg&uacute;n un reciente editorial firmado por la periodista Sissi Benner.
    </p><p class="article-text">
        El martes, desde dicho peri&oacute;dico se pidieron explicaciones a Winterkorn porque &ldquo;la buena reputaci&oacute;n de la econom&iacute;a alemana en el mundo se debe en buena parte a Volkswagen&rdquo;. Est&aacute; por ver si aclarar lo ocurrido servir&aacute; para enmendar los da&ntilde;os infligidos a la marca con el esc&aacute;ndalo de los gases. A principios de semana, <em>Die Welt</em> se tem&iacute;a lo peor. &ldquo;El esc&aacute;ndalo de la emisi&oacute;n de gases podr&iacute;a amenazar la existencia de Volkswagen&rdquo;, rezaba uno de sus titulares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Salvador Martínez Mas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/volkswagen-deutsche-bank-siemens-capitalismo_1_4263615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2015 19:12:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volkswagen, Deutsche Bank, Siemens: el lado oscuro del capitalismo alemán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Volkswagen,Alemania,Capitalismo]]></media:keywords>
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