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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduardo F. Rubiño]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduardo_f_rubino/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduardo F. Rubiño]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La indignación del nazi Pugilato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indignacion-nazi-pugilato_129_11427864.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57ff1e87-9cd5-4b1e-abb0-b492560a32c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La indignación del nazi Pugilato"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este momento de derechización tenebroso es el que permite que un reconocido nazi como Antonio Pugilato pueda de pronto ser representado ante la sociedad como el padre del año incluso por voces que vienen desde la izquierda
</p></div><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os son sagrados. &iquest;Qu&eacute; padre de bien no propinar&iacute;a dos buenas galletas a quien hace comentarios &ldquo;ped&oacute;filos&rdquo; y &ldquo;sexualizantes&rdquo; sobre su hijo de tres meses?
    </p><p class="article-text">
        Este argumento inapelable ha sido enarbolado a derecha, pero tambi&eacute;n a izquierda, para justificar, o cuanto menos disculpar, el ataque sufrido por Jaime Caravaca por parte del reconocido nazi Alberto Pugilato. Da igual que tenga el cuerpo lleno de tatuajes con la cara de l&iacute;deres del Tercer Reich, porque lo primordial aqu&iacute; parece ser que cualquiera en su lugar hubiera hecho lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Comenzar&eacute; diciendo, como muchas personas han expresado ya afortunadamente, que los comentarios originales de Jaime Caravaca que motivaron el ataque son rechazables, innecesarios y de mal gusto, pero no son en absoluto ped&oacute;filos. Decir que el hijo de alguien cuando crezca &ldquo;mamar&aacute; polla de negro&rdquo; precisamente no hace referencia a su infancia, y jam&aacute;s un comentario afirmando que &ldquo;se hinchar&aacute; a comer co&ntilde;os de t&iacute;as buenas&rdquo; hubiera suscitado ninguna reacci&oacute;n an&aacute;loga por parte de estos <em>padres coraje</em> que sienten que deben defender el honor de sus hijos. El comentario es hiriente y humillante solo porque alude a la posible homosexualidad futura de la criatura y lo es solo para alguien que concibe a los homosexuales y a los negros como inferiores. Qu&eacute; duda cabe que un ni&ntilde;o con un padre autodefinido como nazi tendr&aacute; muy mala suerte si el d&iacute;a de ma&ntilde;ana tiene que salir del armario en su casa. Pero parece ser que para ser expuestos a la LGTBifobia de sus padres los ni&ntilde;os no son nunca tan sagrados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, considerar ped&oacute;filas estas palabras en realidad se enmarca en la estrategia con la que est&aacute; coqueteando desde hace a&ntilde;os la extrema derecha en nuestro pa&iacute;s que pasa por relacionar deliberadamente a las personas LGTBI con la pedofilia. Lo que aqu&iacute; son ecos en el resto del mundo es una campa&ntilde;a internacional contra la comunidad LGTBI que repite este mantra desde Putin hasta Orb&aacute;n, desde Bolsonaro hasta Milei. Partiendo de que &ldquo;los hijos son sagrados&rdquo; se han eliminado libros que muestran la diversidad de las bibliotecas y las librer&iacute;as por &ldquo;sexualizar y corromper a los menores&rdquo; en pa&iacute;ses como Hungr&iacute;a o se ha ilegalizado como organizaci&oacute;n criminal el movimiento LGTBI en Rusia (para proteger a los menores de los influjos de la llamada propaganda LGTBI); y todo esto desde los tiempos en los que Anita Bryant en EEUU lider&oacute; una campa&ntilde;a ultraconservadora en los a&ntilde;os 70 para tratar de impedir que los homosexuales pudieran ejercer como maestros titulada nada m&aacute;s y nada menos &ldquo;Save our children&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se me dir&aacute; que me estoy llevando muy lejos lo sucedido, y que todo esto es mucho m&aacute;s sencillo. Caravaca insult&oacute; al hijo de alguien y ese alguien decidi&oacute; defenderse. Lo de menos era el contenido de sus palabras y lo importante era el ataque gratuito y salvaje, amparado en la distancia de las redes sociales, que el c&oacute;mico se cre&iacute;a en derecho de realizar impunemente. M&aacute;s all&aacute; de que en general no parece muy justificable defender un mundo en el que las afrentas personales se resuelven a hostia limpia, estos argumentos pasan por alto algunas cuestiones elementales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todos los d&iacute;as miles de ciudadanos reciben ataques salvajes en redes sociales. Sin cesar. Muchos de ellos de una enorme crueldad y perversi&oacute;n. La inmensa mayor&iacute;a nunca usar&aacute; la violencia para defenderse de ellos. Desgraciadamente adem&aacute;s hay gente que, como el propio nazi Alberto Pugilato, dedica su vida a esparcir el odio en las redes sociales con toda clase de agresiones verbales denigrantes contra colectivos enteros y que pueden ser tan insultantes o m&aacute;s que el comentario que sufri&oacute; sobre su hijo. Pienso por ejemplo en el tuit con el que me contest&oacute; &eacute;l mismo hace a&ntilde;os que alimentaba el estigma no suficientemente enterrado que une homosexualidad y VIH. O pienso por ejemplo en la oleada incesante de odio que viven en redes sociales mis compa&ntilde;eras trans, que asusta solo con asomarse a cualquiera de sus publicaciones llenas de comentarios con las mayores barbaridades que se pueden imaginar. Claro, siguiendo la l&oacute;gica del justiciero que se nos propone, ser&iacute;a muy normal, y como m&iacute;nimo muy comprensible, que mi compa&ntilde;era Jimena Gonz&aacute;lez se liara a bofetadas contra todo el que la llama travelo en la red social antes conocida como twitter.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero por qu&eacute; entonces las hostias siempre van en la misma direcci&oacute;n? La realidad es que la mayor parte de quienes sufren a diario la homofobia, el machismo, el racismo o la transfobia no pueden y, lo que es m&aacute;s importante, no quieren irse a repartir leches. Primero porque el enorme desequilibrio estructural de poder existente no lo convierte en una tarea sencilla, recomendable, ni la mayor&iacute;a de veces posible. Solo desde la superioridad num&eacute;rica y f&iacute;sica y desde una posici&oacute;n social mucho m&aacute;s privilegiada puede uno desentenderse de ese punto de partida f&aacute;ctico que quienes han sufrido la violencia y la discriminaci&oacute;n desde peque&ntilde;itos conocen perfectamente, pero que pasa tan desapercibida a quienes nunca la han experimentado en propias carnes. Solo desde ese escal&oacute;n puede alguien pretender que quienes sufren hist&oacute;ricamente el odio y la discriminaci&oacute;n tengan esa supuesta valent&iacute;a que se les exige. Y en segundo lugar, quiz&aacute;s, sencillamente se niegan a considerar que el mundo deba funcionar de esta forma.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No ser&eacute; yo quien minusvalore la importancia de la autodefensa para nuestro colectivo y ojal&aacute; ante cualquier energ&uacute;meno que comete una agresi&oacute;n en las calles de Madrid hubiera diez personas dispuestas a interponerse. Las herramientas de organizaci&oacute;n colectiva han sido esenciales en el movimiento LGTBI precisamente por su capacidad de hacer frente a los fuertes mediante la uni&oacute;n de quienes han sido hist&oacute;ricamente m&aacute;s d&eacute;biles. Pero anular de un plumazo la distancia real y cierta que de hecho existe entre los que se dedican a repartir hostias y los que suelen recibirlas es mandar un mensaje inquietante. Anular la distancia entre los nazis que entrenan y atesoran armas blancas para ir de cacer&iacute;a y la reacci&oacute;n que hubiera tenido cualquier otra persona al recibir un insulto es un disparate que solo puede colarse en el debate p&uacute;blico en un momento tan preocupante como este. Este momento de derechizaci&oacute;n tenebroso es el que permite que un nazi pueda de pronto ser representado ante la sociedad como el padre del a&ntilde;o incluso por voces que vienen desde la izquierda. Y, en concreto, el mensaje que se nos lanza es que si cuando se nos llama enfermos, sidosos, monstruos o ped&oacute;filos no salimos a las calles a repartir hostias es porque al parecer &ldquo;nos falta lo que hay que tener&rdquo;, concretamente el &ldquo;par de huevos&rdquo; que s&iacute; tienen los &ldquo;hombres de verdad&rdquo;. Los hombres de verdad como el nazi Alberto Pugilato, supongo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/indignacion-nazi-pugilato_129_11427864.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Jun 2024 20:32:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La indignación del nazi Pugilato]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No lo llames 'pin parental', es censura y una amenaza democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/llames-parental-censura-amenaza-democratica_129_1074916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86c48965-fddf-4dad-9859-8661aea3321c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No lo llames &#039;pin parental&#039;, es censura y una amenaza democrática"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tenemos que dejar absolutamente claro que el hijo de un terraplanista tiene derecho a ir a clase de ciencias naturales, como el hijo de un antivacunas tiene derecho a ser vacunado</p><p class="subtitle">Los contenidos LGTBI, la educación en diversidad o el fomento de la convivencia no solo son un derecho de nuestros hijos, lo son también de sus compañeros de clase, es decir, de los hijos e hijas de los demás</p></div><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos d&iacute;as el anuncio por parte de Ciudadanos de que aceptar&aacute; la exigencia de Vox de aplicar el llamado 'pin parental' en Murcia como condici&oacute;n para sacar los presupuestos regionales adelante ha supuesto un enorme terremoto. La primera victoria de la ultraderecha a este respecto es sin duda la eficacia con la que hemos asumido este nuevo concepto, que no deber&iacute;amos aceptar ni un minuto m&aacute;s, tal y <a href="https://twitter.com/m_pais/status/1218077566315180032?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ha se&ntilde;alado muy acertadamente Mario Pais</a>, sino que hay que se&ntilde;alar que de lo que estamos hablando es simple y llanamente de censura educativa. Se trata de un asunto que deber&iacute;amos tomarnos muy en serio no solo el activismo LGTBI, sino en general todos los dem&oacute;cratas de nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta censura educativa propuesta por Vox y aplicada por Ciudadanos y Partido Popular deber&iacute;a obligarnos a recordar algunas cosas sobre lo que significa la escuela en un estado democr&aacute;tico. Si nuestra Constituci&oacute;n consagra en su art&iacute;culo 20 algo tan importante como la libertad de c&aacute;tedra en nuestro pa&iacute;s, o en su art&iacute;culo 27.2 que la educaci&oacute;n debe garantizar el pleno desarrollo de la personalidad humana, no es por una cuesti&oacute;n trivial. La educaci&oacute;n es precisamente la base de la ciudadan&iacute;a, y la ciudadan&iacute;a es una condici&oacute;n necesaria de cualquier Estado de Derecho.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a presupone por supuesto libertad, igualdad e independencia, y es eso lo que justifica que tengamos entre otras cosas derecho a voto, porque, precisamente como ciudadanos y ciudadanas libres, nada ata nuestra voluntad m&aacute;s que el hecho de ser copart&iacute;cipes de las decisiones comunes. La ley nos obliga porque participamos democr&aacute;ticamente de su elaboraci&oacute;n y, por tanto, es una extensi&oacute;n de nuestra propia libertad. Por el contrario, en tanto en cuanto no fu&eacute;ramos verdaderamente libres, nuestro voto no ser&iacute;a m&aacute;s que la extensi&oacute;n de aquel que sea nuestro amo, y por tanto en lugar de ciudadanos ser&iacute;amos s&uacute;bditos o esclavos y quedar&iacute;a malogrado el edificio democr&aacute;tico entero. Eso de ser libres es, sin embargo, algo m&aacute;s complicado de lo que parece, pues existen muchas formas de ser esclavo, pero si hay una instituci&oacute;n encargada de generar esas condiciones de posibilidad de la libertad, esa es precisamente la escuela.
    </p><p class="article-text">
        La escuela es el primer contacto que tenemos con la vida p&uacute;blica, m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de nuestra propia casa. Todas las familias tienen por supuesto el derecho a educar a sus hijas e hijos como consideren, mostrando el primer punto de vista que los ni&ntilde;os reciben. Pero precisamente porque nadie elige a su propia familia, todos necesitamos tener la posibilidad de ver m&aacute;s all&aacute; de lo que nuestra propia familia nos ha ense&ntilde;ado. Si no, incluso aunque hubi&eacute;ramos nacido en la familia m&aacute;s bienintencionada, cari&ntilde;osa y acertada del mundo, ser&iacute;amos siempre esclavos de lo que nos transmitieron.
    </p><p class="article-text">
        La escuela es una ventana al mundo, un lugar de contraste, de cuestionamiento de todo en lo que creemos, porque en la escuela siempre encontraremos puntos de vista diferentes entre los cuales deberemos forjar nuestro propio criterio. Esa es la funci&oacute;n liberadora de la escuela, y eso es lo que permite entender algo as&iacute; como el paso a la mayor&iacute;a de edad. En palabras de Kant, la mayor&iacute;a de edad no es otra cosa que la &ldquo;capacidad de cada uno de servirse de su entendimiento sin verse guiado por alg&uacute;n otro&rdquo;, lo que incluye por supuesto a nuestros propios padres.
    </p><p class="article-text">
        Lo que la censura educativa de la derecha quiere instaurar es un obsesivo control por parte de ciertos padres para imponer a sus hijos su visi&oacute;n particular del mundo en un intento patol&oacute;gico por mantenerles en una burbuja, en la que de cualquier modo no podr&aacute;n encerrarlos para siempre. Nada es m&aacute;s peligroso para la escuela que un clima inquisitorial en el que el profesorado se ve sometido a los prejuicios de cada padre. Cada uno a la carta. Ante esto, tenemos que dejar absolutamente claro que el hijo de un terraplanista tiene derecho a ir a clase de ciencias naturales, como el hijo de un antivacunas tiene derecho a ser vacunado. La hija de un miembro del Ku Klux Klan tiene derecho a escuchar una charla sobre antirracismo. Un ni&ntilde;o LGTBI tiene por supuesto derecho a tener referentes en la escuela, a conocer la diversidad de la sexualidad humana, a sentirse incluido en pie de igualdad y a ser respetado, por mucho que sus padres sean del Opus Dei.
    </p><p class="article-text">
        Dicho sea de paso, los contenidos LGTBI, la educaci&oacute;n en diversidad o el fomento de la convivencia no solo son un derecho de nuestros hijos, lo son tambi&eacute;n de sus compa&ntilde;eros de clase, es decir, de los hijos e hijas de los dem&aacute;s. Si yo soy racista, machista o tr&aacute;nsfobo, los compa&ntilde;eros de mis hijos no tienen la culpa de que yo les quiera educar en mis trasnochados prejuicios. La lucha contra el acoso escolar es uno de los retos m&aacute;s importantes que tenemos a nivel educativo en este momento y eso no puede estar en cuesti&oacute;n en virtud de un supuesto derecho a educar en la discriminaci&oacute;n del diferente.
    </p><p class="article-text">
        Pero ni siquiera hace falta irse a casos tan extremos, creo que podemos decir a&uacute;n m&aacute;s. Un adolescente cuyos padres son comunistas tiene derecho a tener un profesor de econom&iacute;a liberal, y otro de historia m&aacute;s bien conservador. Una ni&ntilde;a de padres ateos tiene derecho a tener una profesora de ingl&eacute;s muy religiosa. El hijo de un arist&oacute;crata tiene derecho a tener un profesor de matem&aacute;ticas republicano. Porque hay que recordar que desgraciadamente, durante demasiados a&ntilde;os en nuestro pa&iacute;s los profesores solo pod&iacute;an ser de un tipo muy determinado: aquellos que cumpl&iacute;an a rajatabla con el nacionalcatolicismo. En nuestro pa&iacute;s hemos vivido cuarenta a&ntilde;os de adoctrinamiento franquista, y quiz&aacute;s lo que ocurre ahora es que algunos a&ntilde;oran esa &eacute;poca pasada.
    </p><p class="article-text">
        Por contra, la virtud de la escuela democr&aacute;tica, especialmente la p&uacute;blica, es que uno se encuentra siempre profesores muy diferentes. Y un profesor puede sin duda llegar a extralimitarse y decir barbaridades que se salen del curr&iacute;culo. Siempre recordar&eacute; un profesor de &eacute;tica que nos relataba c&oacute;mo por las noches participaba en un grupo activista que se dedicaba a irrumpir en cl&iacute;nicas abortivas para sabotearlas. Pero incluso en ese caso, estoy convencido de que es mejor pasarse por el lado de la libertad de c&aacute;tedra que por el lado de la censura y el control de los contenidos en las aulas. Siempre es mejor correr el riesgo a escuchar algo con lo que no estamos de acuerdo. Porque ten&iacute;amos otros muchos profesores maravillosos que nos contaban otras cosas. Porque siempre hay un libro, una compa&ntilde;era, u otro profesor que sirven de contrapunto. Se nos olvida con demasiada frecuencia que los ni&ntilde;os razonan, piensan, hablan, comparan, preguntan a sus padres tambi&eacute;n, cuestionan cuando algo no les parece convincente e incluso se rebelan cuando un profesor es injusto, poco riguroso o prejuicioso. Eso es precisamente lo que les hace crecer, forjar un car&aacute;cter y un criterio, aprender a pensar, a debatir y a discrepar. Y esa es sin duda la mejor garant&iacute;a de tener ciudadanos libres e iguales como corresponde a una democracia que quepa llamar como tal. No permitamos que la pongan en riesgo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/llames-parental-censura-amenaza-democratica_129_1074916.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Jan 2020 20:28:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No lo llames 'pin parental', es censura y una amenaza democrática]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pin parental,Veto parental]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mi lectura de la derrota de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lectura-derrota-madrid_129_1531672.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7aa11cce-0ad4-4d09-a140-f331d459d009_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mi lectura de la derrota de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puede que no sea una transformación suficiente o que hayan faltado proyectos más grandes e impactantes. Pero no conozco ningún Gobierno que haya logrado todo lo que se propone y que no haya cometido todo tipo de errores en su gestión</p><p class="subtitle">Si quienes hablan desde la pureza ideológica tuvieran razón, no se entendería por qué en todos estos distritos Madrid en Pie ha resultado ser completamente irrelevante</p><p class="subtitle">No hemos logrado hacer la transformación suficiente como para revertir las desigualdades, pero invalidar las políticas completas de Manuela por ello y negar que por primera vez en décadas se estaba caminando en la buena dirección es falsear los datos y la realidad</p></div><p class="article-text">
        Hoy es un d&iacute;a muy triste que abre un nuevo periodo en Madrid. No hemos conseguido lo que quer&iacute;amos, Manuela no va a poder seguir siendo alcaldesa y no hemos conseguido un cambio hist&oacute;rico en la Comunidad de Madrid. Pero para ser justos, y para aprender de lo que ha sucedido, nos debemos un debate. Ni sirven de nada las consignas contra los &ldquo;traidores&rdquo;, ni los opinadores que situados en la exterioridad inmaculada despachan las culpas a todos por igual, al margen de ning&uacute;n an&aacute;lisis del papel que cada uno ha jugado o de las decisiones que se han tomado y su porqu&eacute;. Lo cual, sin embargo, no es incompatible con que cada uno tratemos de explicar lo mejor posible nuestro punto de vista y la lectura que cabe hacer de los datos. Por eso, yo hoy quiero hacer una reflexi&oacute;n, que es sin duda personal, desde el respeto al resto de lecturas, pero que quiero poner sobre la mesa porque me parece esencial que se escuchen todos los puntos de vista.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, Manuela Carmena obtuvo un gran resultado, a tan solo 15.000 votos del que obtuvo en las elecciones de 2015, aunque no fue suficiente para sumar mayor&iacute;a. En la Asamblea de Madrid, M&aacute;s Madrid irrumpi&oacute; con 20 esca&ntilde;os, aunque no conseguimos evitar el pacto entre Ciudadanos, Vox y el PP. Son unos grandes resultados aunque no hayan sido suficientes. Pero lo m&aacute;s importante es que sin duda son unos resultados contra-c&iacute;clicos, porque en 2015 ven&iacute;amos de la mayor ola de ilusi&oacute;n que vivieron las fuerzas del cambio y ahora, en 2019, hac&iacute;a tan solo un mes que la derecha hab&iacute;a arrasado en Madrid por m&aacute;s de 400.000 votos. Son contra-c&iacute;clicos porque en el resto de Espa&ntilde;a el espacio que represent&oacute; Podemos se ha estrechado casi sin excepci&oacute;n, primero, en las generales perdiendo 29 esca&ntilde;os y tambi&eacute;n ayer, donde el actual rumbo que Pablo Iglesias ha dado Podemos ha conllevado pasar de 3 a 0 diputados en Castilla la Mancha, de 10 a 1 en Castilla y Le&oacute;n, de 6 a 4 en Extremadura, de 9 a 4 en Asturias, de 6 a 2 en Murcia, de 14 a 5 en Arag&oacute;n, de 10 a 6 Baleares, de 3 a 0 en Cantabria, de 7 a 3 en Canarias, de 7 a 2 Navarra, de 27 a 7 Madrid, de 9 a 4 en Asturias y de 4 a 2 en la Rioja. Siendo as&iacute; las cosas, en Madrid el espacio que antes representaba Podemos ha mantenido su representaci&oacute;n intacta con los 20 esca&ntilde;os de M&aacute;s Madrid y los 7 que ha conservado Podemos. Si en Madrid se ha resistido contra la debacle generalizada acerc&aacute;ndose milagrosamente a los resultados conjuntos del bloque progresista en 2015 (aunque no haya sido suficiente para gobernar) ha sido gracias a la decisi&oacute;n de formar M&aacute;s Madrid, gracias a que el liderazgo de Manuela e &Iacute;&ntilde;igo y gracias al proyecto ilusionante que se ha fraguado en estos meses bajo esas nuevas siglas. Manuela e &Iacute;&ntilde;igo han conseguido retener a un votante que estaba march&aacute;ndose despavorido de Podemos y que se sent&iacute;a hu&eacute;rfano.
    </p><p class="article-text">
        Manuela Carmena pr&aacute;cticamente alcanz&oacute; los mismos resultados que en 2015, 503.000 votos frente a los 519.000 de las pasadas elecciones, mientras que el PSOE, aunque esto apenas se ha se&ntilde;alado en las &uacute;ltimas horas, perdi&oacute; unos 30.000 votos. El factor que explica la derrota de Manuela no es tanto la desmovilizaci&oacute;n de su electorado, sino en much&iacute;sima mayor proporci&oacute;n la movilizaci&oacute;n de la derecha, que ha recuperado unos 100.000 votos de la abstenci&oacute;n gracias a irrupci&oacute;n de Vox y a la consolidaci&oacute;n de Ciudadanos con respecto a las pasadas elecciones municipales. En 2015, la derecha sufri&oacute; una desmovilizaci&oacute;n hist&oacute;rica en Madrid que no se ha repetido en ninguna de las citas posteriores, ni en las elecciones generales del 20 de diciembre, ni en las del 26 de junio, ni en las generales del pasado 28 de abril. En todas esas citas, la derecha sac&oacute; un resultado superior en varios centenares de miles de votos al bloque de la izquierda. En las pasadas generales, la distancia fue muy superior a la que ha separado a Manuela Carmena de la victoria, aun a pesar de la movilizaci&oacute;n sin precedentes de la izquierda para frenar a la derecha que hubo entonces. Pero aunque Manuela consigui&oacute; recortar distancias, de nuevo, no ha sido suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego no ha ayudado en absoluto que, a cuatro d&iacute;as de la cita, Pablo Iglesias decidiera pedir el voto a una fuerza a la que ninguna de las encuestas (ni de los propios sondeos internos de todos los partidos) daba ni remotamente representaci&oacute;n. La &uacute;nica explicaci&oacute;n posible a tama&ntilde;a irresponsabilidad es que sabiendo esto, Pablo Iglesias decidiera ejecutar su particular venganza contra Manuela tomando de rehenes a millones de madrile&ntilde;os. Los votos de Madrid en Pie no habr&iacute;an sido suficientes para compensar la movilizaci&oacute;n de la derecha, pero representan el esca&ntilde;o que falt&oacute; a Manuela para mantener intactos sus 20 concejales. Y el hecho de que dicha irresponsabilidad no fuera el &uacute;nico factor que explica nuestra derrota no lo hace menos irresponsable. A todo esto hay que a&ntilde;adir que durante semanas, tanto Iglesias como Monedero o Echenique dedicaron todos sus esfuerzos a erosionar la figura de Manuela Carmena, usando todos sus medios disponibles, tanto en redes sociales como en medios de comunicaci&oacute;n. Prefirieron cobrarse como v&iacute;ctima a Manuela a evitar que la extrema derecha fuera decisiva en la ciudad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Se ha insistido sin cesar en que la desmovilizaci&oacute;n de los barrios del sur es una de las claves. Ya he tratado de explicar que fue m&aacute;s decisiva la movilizaci&oacute;n de la derecha, pero conviene hacer apunte a este respecto tambi&eacute;n. El gobierno del Ayuntamiento, pese a lo que intentan decir algunos, ha dedicado importantes esfuerzos a los distritos m&aacute;s pobres, como demuestra la comparaci&oacute;n de los niveles de inversi&oacute;n con mandatos anteriores y numerosas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas espec&iacute;ficas:  los <a href="https://diario.madrid.es/blog/tag/fondo-de-reequilibrio-territorial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyectos de empleo y comunitarios del Fondo de Reequilibrio Territorial</a>, los <a href="https://www.eldiario.es/madrid/segunda-oportunidad-laboral-colectivos-vulnerables_0_740876130.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Equipos de Actuaci&oacute;n Distrital</a>, las obras de mejora en equipamientos y centros escolares, el plan Mad-Re de rehabilitaci&oacute;n de viviendas, la descentralizaci&oacute;n cultural, la bajada del IBI en los barrios m&aacute;s desfavorecidos o la reciente creaci&oacute;n de la Oficina del Sur y Este de Madrid. Puede, sin duda, que no sea una transformaci&oacute;n suficiente o que hayan faltado proyectos m&aacute;s grandes e impactantes. Y puede incluso que algunas de estas cosas ni siquiera hayan llegado a terminarse y acaben inaugur&aacute;ndose en la pr&oacute;xima legislatura. Pero no conozco ning&uacute;n Gobierno que haya logrado todo lo que se propone y que no haya cometido todo tipo de errores en su gesti&oacute;n. Sobre ellos hay que hacer un an&aacute;lisis profundo y sacar las conclusiones adecuadas. Pero, si quienes hablan desde la pureza ideol&oacute;gica tuvieran raz&oacute;n, no se entender&iacute;a por qu&eacute; en todos estos distritos Madrid en Pie ha resultado ser completamente irrelevante. El problema es sin duda m&aacute;s profundo, y habr&iacute;a que analizarlo desde el conjunto de las fuerzas progresistas, tomando como punto de partida que, por cierto, se trata de unos distritos hist&oacute;ricamente con una alta abstenci&oacute;n. Claramente, no hemos logrado hacer la transformaci&oacute;n suficiente como para revertir las desigualdades, pero invalidar las pol&iacute;ticas completas de Manuela por ello y negar que por primera vez en d&eacute;cadas se estaba caminando en la buena direcci&oacute;n es falsear los datos y la realidad.
    </p><p class="article-text">
        La inmensa mayor&iacute;a de los votantes de 2015 tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad han decidido apostar por M&aacute;s Madrid y avalar los pasos de Manuela Carmena e I&ntilde;igo Errej&oacute;n. En el Ayuntamiento, casi una cifra id&eacute;ntica a la que nos permiti&oacute; alcanzar la alcald&iacute;a entonces. En la Comunidad, tres de cada cuatro votantes de Podemos han confiado en M&aacute;s Madrid Comunidad permiti&eacute;ndonos tener una importante irrupci&oacute;n. Quiz&aacute;s, pese al ruido y las fil&iacute;picas de Monedero, mucha m&aacute;s gente de lo que parece est&aacute; aguardando un proyecto &uacute;til, abierto y que devuelva la esperanza que una vez represent&oacute; el partido que fundamos hace cinco a&ntilde;os y que hoy vive su momento m&aacute;s oscuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lectura-derrota-madrid_129_1531672.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 May 2019 20:03:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mi lectura de la derrota de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Más Madrid,Manuela Carmena]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los homosexuales no existimos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/homosexuales-existimos_129_1614203.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/936c2744-e7fa-46e8-b694-6e472d077499_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los homosexuales no existimos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No necesitamos más masculinidad, porque nadie tiene que imponernos lo masculinos o femeninos que tenemos que ser</p><p class="subtitle">Si la sexualidad es un constructo de relaciones sociales, y psicológicas, lo es exactamente igual para todos, sin que quepa determinar una supuesta naturalidad de la que habría desviaciones</p><p class="subtitle">Tenemos que movilizarnos en las urnas. Frente al riesgo de involución que se dibuja en el horizonte tenemos que demostrar que ni España, ni la Comunidad de Madrid admiten la LGTBIfobia</p></div><p class="article-text">
        Los homosexuales no existimos. Lo que sentimos, que podr&iacute;amos calificar como &ldquo;atracci&oacute;n hacia el mismo sexo&rdquo;, es en realidad una &ldquo;proyecci&oacute;n&rdquo; de nuestro psiquismo debido a &ldquo;heridas en la masculinidad&rdquo; causadas por nuestros complejos, nuestros traumas y nuestra dif&iacute;cil infancia. Esa falta de virilidad nos confunde y nos hace buscar en el otro la masculinidad que nosotros no logramos alcanzar. Si nos esforzamos y aprendemos a controlarlo descubriremos en el fondo que el amor es posible haciendo un camino de &ldquo;sanaci&oacute;n&rdquo; a trav&eacute;s de ejercicios y lecturas.
    </p><p class="article-text">
        El p&aacute;rrafo anterior es un resumen casi literal de lo que uno puede encontrar en los abundantes materiales con los que el Obispado de Alcal&aacute; pretende &ldquo;curar&rdquo; a los homosexuales. El esquema con variaciones ser&iacute;a aplicable a lesbianas, bisexuales o personas trans. Esta pseudoteor&iacute;a ser&iacute;a casi c&oacute;mica si no fuera porque se ha utilizado de manera sistem&aacute;tica para hacer terapias ilegales en la di&oacute;cesis de Alcal&aacute;, a las &oacute;rdenes de Reig Pla, a decenas de j&oacute;venes que por distintas v&iacute;as han acabado en sus manos. En algunos casos se trataba de menores de edad. No podemos hacernos una idea del impacto que este tipo de cosas tiene sobre la vida de personas que caen en manos de estos supuestos terapeutas en momentos de especial vulnerabilidad, justo cuando se est&aacute;n haciendo preguntas sobre su propia identidad y su propia sexualidad. Las consecuencias son imprevisibles y van desde la depresi&oacute;n, las secuelas a largo plazo, los intentos de suicidio o la represi&oacute;n de la sexualidad.
    </p><p class="article-text">
        Se trata en definitiva de una forma de tortura, que no busca otra cosa que negar una de las dimensiones de la personalidad que es la sexualidad y la identidad de g&eacute;nero en toda su diversidad. No necesitamos m&aacute;s masculinidad, porque nadie tiene que imponernos lo masculinos o femeninos que tenemos que ser. No tenemos ninguna herida por nuestra sexualidad o identidad, sino en todo caso las que nos causa la propia opresi&oacute;n que nos ha hecho sufrir la sociedad. Ni por supuesto somos enfermos por ello, ni necesitamos ning&uacute;n curso para reparar nuestra sexualidad. Claro que tenemos complejos, traumas e infancias dif&iacute;ciles, exactamente igual que cualquier persona, tenga la sexualidad que tenga. La historia de la psicolog&iacute;a est&aacute; llena de intentos de establecer conexiones entre sucesos de la infancia y la determinaci&oacute;n de la sexualidad humana. Pero desde hace d&eacute;cadas, quienes comparten esta idea, entienden que esto es aplicable a todo el mundo por igual independientemente de su orientaci&oacute;n, porque si la sexualidad es un constructo de relaciones sociales, y psicol&oacute;gicas, lo es exactamente igual para todos, sin que quepa determinar una supuesta naturalidad de la que habr&iacute;a desviaciones. Solo mentes retrogradas y reaccionarias, ancladas en prejuicios est&uacute;pidos pueden defender en este siglo ideas de estas caracter&iacute;sticas que afortunadamente son cada vez m&aacute;s minoritarias en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a se parece cada vez menos al Obispo Reig Pla, y podemos estar orgullosos de ello. En muy pocas d&eacute;cadas hemos pasado de ser un pa&iacute;s en blanco y negro, que sufri&oacute; una dictadura represiva sobre la sexualidad durante 40 a&ntilde;os, a estar a la vanguardia internacional en derechos y libertades de las personas LGTBI. Nos ha costado mucho esfuerzo llegar hasta aqu&iacute;. En otras partes del mundo, estamos viviendo un momento de regresi&oacute;n debido al auge de la extrema derecha. Aqu&iacute;, el partido de Abascal va a intentar hacer lo mismo, amenazando con derogar derechos tan b&aacute;sicos como el matrimonio igualitario o proponiendo expulsar a las personas trans del sistema sanitario. Precisamente Abascal, tal y como ha demostrado tambi&eacute;n eldiario.es, ha resultado ser un aliado cercano del Obispo que pretende curarnos. Tambi&eacute;n quer&iacute;a mandarnos a terapia el que era candidato de Vox al congreso por Albacete, que afirm&oacute; que si ten&iacute;a un hijo gay lo llevar&iacute;a inmediatamente a terapia.
    </p><p class="article-text">
        Mi opini&oacute;n personal es que la gran mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola no comparte a d&iacute;a de hoy las ideas de Vox y el Obispo y que incluso la mayor parte de cristianos se averg&uuml;enzan de que alguien como Reig Pla pueda representarles. Pero, lo que de verdad asusta es que tanto Partido Popular como Ciudadanos est&aacute;n dispuestos a pactar alegremente con la extrema derecha hom&oacute;foba que s&iacute; mantiene estas ideas. Por eso estamos ante un serio riesgo de involuci&oacute;n. Y por eso tenemos muchas dudas de que la Comunidad de Madrid vaya a cortar de ra&iacute;z las terapias en Alcal&aacute;, aunque est&aacute; entre sus competencias.
    </p><p class="article-text">
        El martes presentamos una denuncia para exigir al gobierno del Partido Popular que haga cumplir la Ley LGTBI e imponga las m&aacute;ximas sanciones a los responsables de las terapias. Pero cuando vemos a la candidata que presentan a las elecciones auton&oacute;micas no podemos llevarnos a enga&ntilde;os. Isabel D&iacute;az Ayuso, con lo aficionada que es a la grandilocuencia en la mayor&iacute;a de los temas, se ha escondido vergonzosamente en lo que corresponde a este caso. No es de extra&ntilde;ar porque de n&uacute;mero 2 lleva al Alcalde de Alcorc&oacute;n, conocido hom&oacute;fobo que mand&oacute; retirar la bandera LGTBI y que se sali&oacute; del pleno de la Asamblea de Madrid para no tener que votar la ley contra la LGTBIfobia ejerciendo as&iacute; objeci&oacute;n de conciencia.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica manera de garantizar los derechos por los que hemos peleado durante d&eacute;cadas es movilizarnos. Este s&aacute;bado COGAM y KifKif han convocado a las 19:00h una concentraci&oacute;n en protesta por este caso en la Plaza de Pedro Zerolo. Cientos de personas han ejercido su protesta en Twitter a trav&eacute;s de los hashtags #NuestroAmorNoSeCura y #NuestraIdentidadNoSeCura. Pero tenemos que movilizarnos tambi&eacute;n en las urnas. Frente al riesgo de involuci&oacute;n que se dibuja en el horizonte tenemos que demostrar que ni Espa&ntilde;a, ni la Comunidad de Madrid admiten la LGTBIfobia. Que vamos a seguir siendo ejemplo de libertad, de diversidad y de respeto hacia todo el mundo, tenga la identidad que tenga.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/homosexuales-existimos_129_1614203.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 Apr 2019 20:39:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los homosexuales no existimos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Municipales 2019,Homofobia,Terapias homófobas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lecciones del caso máster]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lecciones-caso-master_129_1639439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El caso máster demostró algo que nunca habíamos visto en España con tanta claridad: que estamos ante un caso de genuina corrupción universitaria ligada al poder político</p></div><p class="article-text">
        Hoy, 21 de marzo, es el &uacute;ltimo Pleno de la X Legislatura de la Asamblea de Madrid. Hoy, la fortuna ha querido tambi&eacute;n que sea precisamente el aniversario del acontecimiento m&aacute;s importante por el cual se recordar&aacute; este periodo legislativo. Ning&uacute;n madrile&ntilde;o recordar&aacute; con facilidad &ndash;les invito a hacer la prueba&ndash; una sola medida relevante que haya llevado a cabo el Partido Popular en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os en la Comunidad de Madrid. Pero todos recordaremos, y quedar&aacute; para la historia, que el 21 de marzo se public&oacute; en eldiario.es una pieza informativa que 36 d&iacute;as despu&eacute;s oblig&oacute; a la Presidenta de la Comunidad de Madrid a presentar su dimisi&oacute;n y a salir por la puerta de atr&aacute;s, despu&eacute;s de quedar en evidencia que hab&iacute;a obtenido un t&iacute;tulo universitario de forma fraudulenta.
    </p><p class="article-text">
        La informaci&oacute;n revelada al respecto de sus notas falsificadas, a la que sigui&oacute; la demostraci&oacute;n de que nunca hab&iacute;a llevado a cabo su Trabajo de Fin de M&aacute;ster, ni su presentaci&oacute;n ante un tribunal, caus&oacute; un terremoto pol&iacute;tico e institucional que a&uacute;n hoy ha dejado frentes abiertos y que permite sacar algunas lecciones valiosas. En primer lugar, porque el caso m&aacute;ster demostr&oacute; algo que nunca hab&iacute;amos visto en Espa&ntilde;a con tanta claridad: que estamos ante un caso de genuina corrupci&oacute;n universitaria ligada al poder pol&iacute;tico. Quiz&aacute;s no hab&iacute;a bolsas de dinero negro tra&iacute;das de Colombia, pero s&iacute; cargos p&uacute;blicos que por el hecho de tener el carnet de un determinado partido pol&iacute;tico en el bolsillo obten&iacute;an algo tan preciado como un t&iacute;tulo universitario sin hacer ning&uacute;n m&eacute;rito para ellos. Puede que este tipo de corrupci&oacute;n tenga menos impacto material directo en los bolsillos de los madrile&ntilde;os (aunque tambi&eacute;n podr&iacute;amos hablar de c&oacute;mo el Instituto P&uacute;blico de Derecho de &Aacute;lvarez Conde desviaba miles de euros directamente a los hijos de su director). Pero se trata de un tipo de corrupci&oacute;n que da&ntilde;a especialmente nuestra dignidad como sociedad. Ello porque vivimos en una comunidad la que miles de familias hacen esfuerzos sobrehumanos para costear unas tasas abusivas tan solo para dar una oportunidad a sus j&oacute;venes, en un momento en el que adem&aacute;s la precariedad es la norma y los estudiantes se ven obligados a compaginar trabajo y estudio haciendo aut&eacute;nticos malabares. Es un tipo de corrupci&oacute;n que da&ntilde;a tambi&eacute;n el prestigio de uno de nuestros m&aacute;s preciados bienes, las universidades p&uacute;blicas. Y es un tipo de corrupci&oacute;n que deval&uacute;a el t&iacute;tulo leg&iacute;timo de cientos de miles de egresados en la Universidad Rey Juan Carlos y la carrera investigadora y docente de tantos y tantos profesores e investigadores honrados.
    </p><p class="article-text">
        Pero adem&aacute;s, el caso m&aacute;ster puso a prueba nuestras instituciones y revel&oacute; la cara m&aacute;s obscena del poder. Cristina Cifuentes nos mostr&oacute;, como si de la protagonista de House Of Cards se tratara, hasta qu&eacute; punto se puede malversar el cargo m&aacute;s importante de representaci&oacute;n de los madrile&ntilde;os, que es la presidencia del gobierno. Durante las semanas en las que intent&oacute; sobrevivir al esc&aacute;ndalo, pudimos ver, at&oacute;nitos, c&oacute;mo se enredaba en una red de mentiras que ca&iacute;an una detr&aacute;s de otra para ser sustituidas por una nueva mentira. Vimos con estupor a un Consejero de Educaci&oacute;n, Rafael Van Grieken, m&aacute;s preocupado de salvar el lio personal de la alumna Cifuentes que de proteger a las universidades madrile&ntilde;as. Y tal y como se demostr&oacute; posteriormente, conocimos la operaci&oacute;n llevada a cabo por el gobierno de la Comunidad de Madrid para obtener nada m&aacute;s y nada menos que un acta falsificada mediante presiones sobre profesoras, presiones que adem&aacute;s fueron ejercidas por cargos gubernamentales. Para el recuerdo quedar&aacute; la frase pronunciada por la asesora Maite Feito &ldquo;o me dais el acta o la Presidenta os arranca la cabeza&rdquo;. Ella, junto a Cifuentes, se enfrentar&aacute;n ahora a la justicia como autoras de un presunto delito de falsedad de documento p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute;n de los pocos que asumir&aacute;n su responsabilidad de toda esa larga lista que conforma la extensa trama en torno al Instituto de &Aacute;lvarez Conde, ya que otra de las tristes lecciones del caso m&aacute;ster es haber comprobado los l&iacute;mites de nuestro sistema judicial. La ignominiosa sentencia sobre las hipotecas y la decisi&oacute;n de no investigar a Pablo Casado a pesar de reconocer que s&iacute; pudo haber trato de favor, han abierto una nueva grieta irreparable en la credibilidad del Tribunal Supremo. Si Pablo Casado no hubiera sido aforado, ahora mismo estar&iacute;a imputado, tal y como solicit&oacute; la jueza Rodr&iacute;guez-Medel, y como consecuencia de ello, lo estar&iacute;an tambi&eacute;n todo el resto de implicados para los que no se tuvo m&aacute;s remedio que decretar impunidad general, para as&iacute; mantener el inviolable principio de igualdad ante la ley, dado el criterio fijado por el Tribunal Supremo. Nunca pagar&aacute;n su responsabilidad. Y quienes quedar&aacute;n sin justicia ser&aacute;n de nuevo los estudiantes, los profesores y las universidades p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Esa impunidad general, no obstante, contrasta con la imputaci&oacute;n que a&uacute;n hoy mantienen Ignacio Escolar y Raquel Ejerique, para los cuales Cifuentes pide hasta 5 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Y aqu&iacute; tenemos una nueva lecci&oacute;n: que el periodismo valiente sigue siendo un deporte de riesgo en nuestro pa&iacute;s y que quien busca la verdad se enfrenta a las represalias de quienes ostentan el poder.
    </p><p class="article-text">
        El caso master, demuestra en definitiva las virtudes y los l&iacute;mites de nuestras instituciones democr&aacute;ticas. Demuestra que el trabajo de los periodistas, las protestas estudiantiles, la presi&oacute;n que ejercimos desde la oposici&oacute;n (que oblig&oacute; a Ciudadanos a renunciar a su intenci&oacute;n de indultar a Cristina Cifuentes m&aacute;s de 25 d&iacute;as despu&eacute;s del estallido del caso m&aacute;ster), fue absolutamente determinante para que se produjera la dimisi&oacute;n de Cifuentes. Pero la otra cara de la moneda, es que un a&ntilde;o despu&eacute;s, la mayor&iacute;a de los responsables han escapado de la justicia, conservan todos y cada uno de ellos sus t&iacute;tulos fraudulentos (pues la URJC no ha hecho nada al respecto) y ni siquiera la Comisi&oacute;n de Investigaci&oacute;n de la Asamblea de Madrid ha podido llevar a cabo una m&iacute;nima depuraci&oacute;n de las responsabilidades pol&iacute;ticas con &eacute;xito. Dicha comisi&oacute;n, en la que he tenido el honor de ser Portavoz de mi grupo, ha concluido sin poder ofrecer a los madrile&ntilde;os un dictamen. Ha ca&iacute;do v&iacute;ctima de un boicot deliberado por parte del Partido Popular y el Partido Socialista (que en esta ocasi&oacute;n deb&iacute;an tener un inter&eacute;s com&uacute;n en tapar sus verg&uuml;enzas), que consisti&oacute; primero en reducir el calendario a su m&iacute;nima expresi&oacute;n y despu&eacute;s en vetar las comparecencias de Pablo Casado y de Carmen Mont&oacute;n (inicialmente vetaron incluso la de Cifuentes), que son sin duda, por la relevancia de los cargos que han ostentado, los mayores responsables pol&iacute;ticos del enorme da&ntilde;o que han sufrido nuestras universidades.
    </p><p class="article-text">
        Algunos culpar&aacute;n de todo este esc&aacute;ndalo a las universidades, que sin duda pueden afianzar sus mecanismos de control, y que en el caso de la URJC es evidente que necesita un proceso profundo de regeneraci&oacute;n que el actual equipo rectoral no est&aacute; en condiciones de ofrecer. Otros incluso intentar&aacute;n extender la sombra de la sospecha sobre todas ellas como si el problema fuera la Universidad P&uacute;blica en su conjunto. Pero en una Comunidad en la que todos los servicios p&uacute;blicos, desde la educaci&oacute;n a la sanidad, pasando por el agua, han sido saqueados por el Partido Popular, y cuando los &uacute;ltimos cuatro expresidentes se encuentran inmersos en tramas corruptas o directamente imputados, har&iacute;amos mejor en reconocer que es el gobierno de la Comunidad de Madrid el que necesita una renovaci&oacute;n completa urgente, para limpiarse, abrir sus ventanas y abandonar para siempre esta larga etapa de oscuridad que hemos padecido los madrile&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lecciones-caso-master_129_1639439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Mar 2019 21:45:07 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Lecciones del caso máster]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[El Máster de Cifuentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Insultos que no son solo insultos. LGTBfobia en las calles de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/insultos-insultos-lgtbfobia-calles-madrid_129_2062599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7c02172d-5754-4480-ad38-6634c8306f56_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Insultos que no son solo insultos. LGTBfobia en las calles de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No podemos dar ni un paso atrás hasta devolver a sus guaridas a las alimañas que aún andan sueltas creyendo que la calle sigue siendo suya</p><p class="subtitle">La próxima batalla será hacer que se cumplan esas leyes que conquistamos y que a día de hoy, la dejadez del gobierno autonómico ha dejado en suspenso</p><p class="subtitle">El diputado de Podemos Eduardo Rubiño denuncia insultos homófobos al grito de "maricón de mierda" en el Metro de Madrid</p></div><p class="article-text">
        Lo cont&aacute;bamos en Twitter <a href="https://twitter.com/EduardoFRub/status/1008814720873267200" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ayer por la noche</a>. Est&aacute;bamos cogiendo el metro Lavapi&eacute;s para ir a tomar algo con unos amigos cuando al bajar las escaleras nos cruzamos con un grupo de chavales que sub&iacute;an por la escalera de al lado. Nosotros &iacute;bamos hablando relajadamente y nos hab&iacute;amos abrazado sin darnos cuenta. Fue en ese momento cuando los chicos comenzaron a gritarnos varias cosas, que al principio no entendimos. El primer &uml;maricones&ldquo; nos hizo caer en la cuenta de lo que estaba pasando. Luego continuaron los insultos y los comentarios hom&oacute;fobos hasta que nos perdimos de vista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con la estaci&oacute;n llena de gente y los guardias de seguridad al lado de los tornos en ning&uacute;n momento temimos que nos fueran a agredir f&iacute;sicamente. De hecho incluso nos volvimos para intentar verles la cara y responderles. Cuando se marcharon se nos quedaron varias sensaciones que nos gustar&iacute;a contar, no tanto por lo que nos sucedi&oacute; a nosotros, sino por el momento que vive Madrid en cuanto a la LGTBfobia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nos vino a la cabeza r&aacute;pidamente que hab&iacute;a sido una tonter&iacute;a y que no hab&iacute;a pasado nada. Pero nos quedamos en silencio, en un banco, con una mezcla de baj&oacute;n, de impotencia y de rabia, un poco avergonzados incluso por no haber sabido reaccionar de otra forma. No es la primera vez que nos ocurren situaciones parecidas, aunque hac&iacute;a mucho que no nos pasaba. Lo cierto es que cuando te ocurre a ti piensas que un insulto no es gran cosa, que el insulto de unos descerebrados no debe hacerte parar ni un momento. Que incluso concederle demasiada importancia es casi rendirte ante ellos, mostrarte d&eacute;bil cuando no lo merecen.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute; tiene importancia. En primer lugar porque esos mismos chavales que a nosotros nos vieron en las estaciones de metro, ante las c&aacute;maras de seguridad, la gente, las luces y los guardias, no iban a pasar a mayores, pero qui&eacute;n sabe con qui&eacute;n se cruzaron en cuanto salieron por la boca del metro. Es este mismo perfil el que luego acosa y pega a una pareja cuando vuelve a casa por una calle solitaria de madrugada o que si se cruzan con una persona trans le dan una paliza. Por poner un ejemplo real que me han prestado desde el Observatorio Madrile&ntilde;o contra la violencia por LGTBfobia: en enero dos chicas lesbianas se besan en un bar y se les quedan mirando unos chicos. Les preguntan que si son lesbianas, dicen que s&iacute; y siguen con comentarios hom&oacute;fobos hasta que uno de los agresores pega un pu&ntilde;etazo a una de ellas. Por eso, ni ante el m&aacute;s m&iacute;nimo insulto, ni ante la m&aacute;s leve muestra p&uacute;blica de homofobia podemos quedarnos callados ni calladas. Porque los que nos han insultado a nosotros son los mismos que ma&ntilde;ana quiz&aacute;s le rompen la cara a alguien.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar porque los insultos tienen una enorme fuerza performativa que las personas LGTBI interiorizamos desde el primer &ldquo;maric&oacute;n&rdquo; que o&iacute;mos en la escuela (el insulto m&aacute;s utilizado en las aulas a&uacute;n hoy), y por tanto no son una cosa menor. Un insulto hom&oacute;fobo no deja de ser una ense&ntilde;anza vital que te dice: &aacute;ndate con ojo, porque t&uacute; no puedes permitirte mostrarte en cualquier lugar como har&iacute;a cualquier persona verdaderamente normal. Un insulto no es solo el momento en el que alguien pronuncia un insulto, sino c&oacute;mo resuena en tu cabeza, c&oacute;mo resuenan todos y cada uno de los que hemos o&iacute;do las personas LGTBI desde que somos peque&ntilde;as, dirigidos a nosotras o a otras y que nos han ense&ntilde;ado que no somos bienvenidos. El resultado es que no hace falta que nadie te insulte ni te agreda para que en muchos lugares no te cojas de la mano, no te des un beso o no hagas seg&uacute;n qu&eacute; cosas sin mirar dos o tres veces lo que tienes alrededor. Es una amenaza invisible que afecta a tu subjetividad y la construye desde una vulnerabilidad que los hombres heterosexuales no conocen. Hay personas trans que sencillamente no se atreven a coger el metro porque saben que se exponen a sufrir ataques graves por su sola presencia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las agresiones por LGTBfobia no han dejado de aumentar en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la Comunidad de Madrid. As&iacute; lo refleja el &uacute;ltimo informe del Observatorio Madrile&ntilde;o contra la LGTBIfobia de 2017 que ha sido recientemente publicado. En la Comunidad de Madrid se recogen 321 incidentes, incluyendo 120 agresiones verbales, 70 casos de discurso de odio, 57 agresiones f&iacute;sicas, 27 amenazas 18 denegaciones de servicio 8 agresiones sexuales y 4 expulsiones del hogar.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones de este informe relacionan este nuevo brote LGTBfobia con el aumento de la visibilidad que tenemos. Conforme nos comportamos con mayor naturalidad en zonas c&eacute;ntricas, conforme nos sentimos m&aacute;s libres para expresarnos como queremos surge la reacci&oacute;n m&aacute;s virulenta de quienes ya han perdido casi toda la batalla cultural.
    </p><p class="article-text">
        No es casualidad que sea precisamente durante la semana del orgullo cuando m&aacute;s agresiones se producen en la Comunidad de Madrid (41 incidentes justo durante el orgullo pasado) ni que las agresiones ocurran precisamente en la ciudad de Madrid y no en otros municipios peque&ntilde;os donde las personas LGTBI muchas veces ni se plantean mostrarse en p&uacute;blico como tales. Golpean all&iacute; donde hemos conquistado espacios. Por eso hay que denunciar, denunciar p&uacute;blicamente y ante la polic&iacute;a. Porque afortunadamente en Madrid y gracias a que el Partido Popular perdi&oacute; la mayor&iacute;a absoluta tenemos una Ley de <em>Protecci&oacute;n Integral contra la LGTBifobia y la Discriminaci&oacute;n por Raz&oacute;n de Orientaci&oacute;n e Identidad Sexual</em>, y una Ley<em> de Identidad y Expresi&oacute;n de G&eacute;nero e Igualdad Social y no Discriminaci&oacute;n, </em>conocida como Ley Trans<em>, </em>que son pioneras en el mundo y que deben protegernos a todos y todas.
    </p><p class="article-text">
        No podemos dar ni un paso atr&aacute;s hasta devolver a sus guaridas a las alima&ntilde;as que a&uacute;n andan sueltas creyendo que la calle sigue siendo suya. La pr&oacute;xima batalla ser&aacute; hacer que se cumplan esas leyes que conquistamos y que a d&iacute;a de hoy, la dejadez del gobierno auton&oacute;mico ha dejado en suspenso. Pero el camino que hemos emprendido es irreversible y no vamos a dejar de pelear ni un momento, hasta que todos podamos sentirnos libres y seguros en nuestras calles. Feliz orgullo. Hagamos de la visibilidad nuestra mayor arma un a&ntilde;o m&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/insultos-insultos-lgtbfobia-calles-madrid_129_2062599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 Jun 2018 14:54:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Insultos que no son solo insultos. LGTBfobia en las calles de Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Homofobia,LGTBI,Derechos sociales,Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora sí, podemos ganar Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ahora-podemos-ganar-madrid_129_4354691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e142eaf2-47b5-420d-9cb8-6b240680c2df_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ahora sí, podemos ganar Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Todos los procesos internos son duros y conllevan discusiones y debates complejos, pero lo importante es el verdadero resultado: un Podemos plural sale reforzado y dispuesto a ganar la Comunidad", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        No era tarea f&aacute;cil cuando hace un a&ntilde;o dec&iacute;amos que quer&iacute;amos construir la herramienta de la gente y para la gente, no era f&aacute;cil ni demostrarlo ni ponerlo en pr&aacute;ctica. Y lo que era imposible era evitar las cr&iacute;ticas, y cierta desconfianza en que fu&eacute;ramos capaces de poner en marcha un proyecto para la mayor&iacute;a social existente. Poco despu&eacute;s pusimos sobre la mesa la clave: un m&eacute;todo democr&aacute;tico para que decidiera la gente. Y entonces vino el proceso de la Asamblea Ciudadana, en la que participaron miles de personas y donde, despu&eacute;s del debate de Vistalegre se eligieron los documentos pol&iacute;tico, organizativo y &eacute;tico que hoy definen la organizaci&oacute;n. No hemos descubierto la p&oacute;lvora, pero hicimos algo que ning&uacute;n otro partido pol&iacute;tico se hab&iacute;a atrevido a hacer con anterioridad, abri&eacute;ndonos a la ciudadan&iacute;a y constituyendo una organizaci&oacute;n potencialmente de todos y todas.
    </p><p class="article-text">
        El 14 de febrero se cerr&oacute; el proceso de constituci&oacute;n de Podemos con la elecci&oacute;n de los &oacute;rganos de las comunidades aut&oacute;nomas. A d&iacute;a de hoy, tras muchos meses de intenso proceso participativo, Podemos cuenta con &oacute;rganos formales y con una estructura definida de funcionamiento a nivel estatal, auton&oacute;mico y municipal.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido una ardua tarea que ha transformado una masa con enorme potencia pero totalmente desordenada y ca&oacute;tica, en una maquinaria capaz de construir una alternativa pol&iacute;tica real en nuestro pa&iacute;s. Sin duda, a&uacute;n necesitaremos tiempo para engrasar las piezas y para hacer funcionar los engranajes pero hemos logrado lo fundamental. Contra todo pron&oacute;stico hemos dado a luz una nueva fuerza pol&iacute;tica que ha elegido a todos sus cargos internos en procesos de primarias abiertas y ha tenido como uno de los ejes fundamentales de su construcci&oacute;n la necesidad del protagonismo ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        Un caso ilustrativo de lo que hemos vivido es el nuestro, el de la comunidad aut&oacute;noma de Madrid. El s&aacute;bado 14 de febrero por la noche conoc&iacute;amos los resultados de la Secretar&iacute;a General y el Consejo Ciudadano y nos encontr&aacute;bamos con una singular situaci&oacute;n. Dos listas, Claro Que Podemos y Podemos Ganar Madrid, hab&iacute;an logrado un ajustado resultado por el que si bien ganaba la primera, apenas las separaba un 5% de los votos. Luis Alegre ser&aacute; el Secretario General de Podemos Comunidad de Madrid, y el Consejo Ciudadano estar&aacute; formado por personas de ambas listas. Varios medios de comunicaci&oacute;n se apresuraban entonces a relatar el inminente cisma que se estaba produciendo en Podemos, pronosticando una debilidad cada vez m&aacute;s palpable de nuestros l&iacute;deres y de nuestra organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero parece que no quer&iacute;an reparar en otro asunto: en Podemos ha ganado la pluralidad, ha ganado la unidad y ha ganado la integraci&oacute;n de las diferentes posiciones. En Podemos todos los cargos se escogen por primarias abiertas, desde los miembros de la direcci&oacute;n, hasta el Secretario o Secretaria general pasando por las listas electorales. No tenemos un sistema para neutralizar los conflictos mediante golpes autoritarios sino para favorecer que se expresen las diferencias y canalizarlas democr&aacute;ticamente. La democracia en las organizaciones pol&iacute;ticas deber&iacute;a medirse por la publicidad de los debates, la capacidad de expresar diferencias y la confrontaci&oacute;n de ideas distintas sobre la base de un suelo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Se ha procurado construir una estructura que garantiza la estabilidad al mismo tiempo que asegura que el gui&oacute;n no est&aacute; escrito de antemano y cuenta con mecanismos suficientes de control. Luis Alegre, el Secretario General de Podemos Madrid, tendr&aacute; que contar en su equipo de direcci&oacute;n con 16 personas que no formaban parte de la lista con la que concurri&oacute; al proceso interno (y con la que tambi&eacute;n concurrimos los que firmamos este art&iacute;culo). Esas 16 personas han sido escogidas por la gente de Podemos y es un enorme signo de salud democr&aacute;tica que as&iacute; sea.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dec&iacute;amos que claro que pod&iacute;amos era esto. Significa poner el m&eacute;todo encima de la mesa y exponerse al resultado. Significa escapar de modelos burocr&aacute;ticos de viejos partidos, que tienen ritmos propios y alejados de la ciudadan&iacute;a. Significa que todas las decisiones recaer&aacute;n sobre la gente; no sobre las personas que tienen todo el tiempo del mundo para dedicarse a la pol&iacute;tica, sino sobre toda aquella persona que quiera formar parte de la decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todos los procesos internos son duros y conllevan discusiones y debates complejos, pero lo importante es el verdadero resultado: un Podemos plural sale reforzado y dispuesto a ganar la Comunidad. Nosotros salimos mucho m&aacute;s unidos que nunca y m&aacute;s unidos que nadie. Ning&uacute;n otro partido en Madrid afrontar&aacute; los pr&oacute;ximos comicios en esta situaci&oacute;n interna que proviene de las propuestas y de la elecci&oacute;n de la gente. Mientras, otros partidos siguen esperando a &oacute;rdenes desde arriba a trav&eacute;s de dedazos, o averg&uuml;enzan a la ciudadan&iacute;a con espect&aacute;culos medi&aacute;ticos indignos de los madrile&ntilde;os y las madrile&ntilde;as que merecen unos representantes a su altura y a la altura del momento hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Sentimos decepcionar a los que les gustar&iacute;a que no fu&eacute;ramos capaces de organizarnos y de arreglar nuestras diferencias. Sentimos haber puesto en funcionamiento las arriesgadas demandas de la democracia: participar, elegir, formar parte y tener voz y voto; que parece que a muchos les da miedo replicar, y a&uacute;n quieren lavar la cara a golpe de gestora, rescate de &ldquo;viejos h&eacute;roes&rdquo; y simulacro de consulta a &ldquo;los militantes&rdquo;. La democracia no est&aacute; re&ntilde;ida con la eficacia y la capacidad. Hay quien lo pasa peor con las diferencias y cambia cerraduras de despacho para mover las piezas a gusto. A nosotros no nos hace falta, somos transparentes en todos los sentidos; y ya, por fin, estamos listos para salir a ganar la Comunidad de Madrid primero, y luego el pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo F. Rubiño, Sarah Bienzobas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ahora-podemos-ganar-madrid_129_4354691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2015 19:32:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ahora sí, podemos ganar Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Luis Alegre,Madrid,Comunidad de Madrid]]></media:keywords>
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