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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Martínez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio_martinez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Martínez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Carta al presidente del Gobierno: COP28, de las palabras a los hechos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-presidente-gobierno-cop28-palabras-hechos_129_10836532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c86e76ee-7f09-4b18-b219-b066e74c031f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plenario de clausura de la COP28 de Dubái."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Según se agudiza la crisis climática y las consecuencias llaman a nuestras puertas, la propia supervivencia de la humanidad está en riesgo. Por eso, la crisis ecosocial es “el tema de nuestro tiempo”</p></div><p class="article-text">
        All&aacute; por octubre de 2023, el grupo de estudiantes de la asignatura de Pol&iacute;ticas Sostenibles y Transiciones Ecol&oacute;gicas de la Universidad Complutense de Madrid tomamos conciencia de algo que nos concierne a todos. Aquella asignatura optativa del &uacute;ltimo a&ntilde;o de carrera universitaria era, para la mayor&iacute;a, nuestro primer acercamiento te&oacute;rico a la crisis ecol&oacute;gica. Nos sentimos parte de una generaci&oacute;n cuyas vidas vienen siendo golpeadas por profundas crisis, sabemos que hemos de conocerlas bien para afrontarlas. Hemos sobrepasado casi todos <a href="https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.adh2458" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los l&iacute;mites planetarios justos y seguros</a>, del calentamiento global al de la destrucci&oacute;n de la biodiversidad, mientras vivimos con angustia el desborde irreversible de los llamados <a href="https://global-tipping-points.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">puntos de inflexi&oacute;n</a>, de la desaparici&oacute;n de los corales a la ralentizaci&oacute;n de la corriente noratl&aacute;ntica o la conversi&oacute;n del Amazonas en un emisor neto de CO2.
    </p><p class="article-text">
        El pasado a&ntilde;o 2023 ha sido <a href="https://ctxt.es/es/20231101/Firmas/44507/Juan-Bordera-Antonio-Turiel-crisis-ecologica-colapso-climatico-verano-fenomenos-extremos-no-retorno.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especialmente cr&iacute;tico</a> en cuanto al incremento de las temperaturas, los desastres asociados a ello han arrasado islas como Maui (Haw&aacute;i, Estados Unidos) y ciudades enteras como Derna (Libia), con miles de p&eacute;rdidas humanas, mientras <a href="https://maldita.es/clima/20240102/los-fenomenos-extremos-que-han-marcado-2023-el-ano-mas-calido-registrado-en-el-mundo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Canad&aacute;</a> se quemaron m&aacute;s de 18 millones de hect&aacute;reas con incendios nunca vistos. Seg&uacute;n se agudiza la crisis y las consecuencias llaman a nuestras puertas, la propia supervivencia de la humanidad est&aacute; en riesgo. Por eso, la crisis ecosocial es &ldquo;el tema de nuestro tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el lenguaje utilizado tanto en la agenda pol&iacute;tica nacional como en foros y cumbres internacionales, la forma de abordarla, las pol&iacute;ticas implementadas y los recursos movilizados no est&aacute;n a la altura de la gravedad del problema: son el testimonio de la incapacidad institucional de encontrar una respuesta coherente a un desaf&iacute;o compartido. Su gobierno, por ejemplo, segu&iacute;a subvencionando <a href="https://www.imf.org/en/Blogs/Articles/2023/08/24/fossil-fuel-subsidies-surged-to-record-7-trillion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos de 2022</a> con 11.500 millones de d&oacute;lares a la industria del gas, el petr&oacute;leo y el carb&oacute;n. Lo encontramos sencillamente inexplicable. Esa es la raz&oacute;n por la que, junto a nuestros profesores, decidimos redactar esta carta. Necesitamos ayudar a poner en marcha el profundo y urgente cambio de rumbo que necesitamos. Queremos y debemos aportar, aunque sea con este m&iacute;nimo intento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El pasado a&ntilde;o se cerr&oacute; con la celebraci&oacute;n de la COP28, la conferencia clim&aacute;tica m&aacute;s importante del mundo, en la que todos los pa&iacute;ses deber&iacute;an representar adecuadamente a su ciudadan&iacute;a y estar dispuestos a tomar responsabilidades en favor del bienestar de todos. A pesar de la decisi&oacute;n de establecer su sede en Dubai, encontramos conveniente esperar una resoluci&oacute;n; la evidencia de que antes o despu&eacute;s con el agravamiento de esta crisis nos hundimos todos, nos hizo pensar que quiz&aacute;, esta vez s&iacute;, tras el terrible 2023 vivido, las potencias mundiales pasar&iacute;an a la acci&oacute;n. No es una quimera, sabemos que es posible. Ah&iacute; est&aacute; por ejemplo el &eacute;xito del Tratado de Montreal de 1987 frente al deterioro de la capa de ozono. Puede que ese optimismo naif que se nos suele adjudicar a las j&oacute;venes fuese la causa de nuestra decepci&oacute;n para con los acuerdos alcanzados.
    </p><p class="article-text">
        La resoluci&oacute;n acordada en la COP28 no ha estado a la altura de las circunstancias, ignorando nuevamente la gravedad de la situaci&oacute;n en la que nos encontramos. Hemos echado de menos decisiones firmes que demuestren que existe la intenci&oacute;n de trabajar por aquello que nos interpela colectivamente. Encontramos esencial que se tomen medidas eficaces en la eliminaci&oacute;n de los combustibles f&oacute;siles. Es un problema complejo, lo sabemos. Conocemos tambi&eacute;n de los esfuerzos llevados a cabo por ONG y agradecemos que el Gobierno de Espa&ntilde;a haya desempe&ntilde;ado, junto con la Uni&oacute;n Europea, cierto papel de liderazgo en su compromiso con los Acuerdos de Par&iacute;s a la hora de buscar en Dubai m&aacute;s contundencia declarativa frente a las emisiones f&oacute;siles. Lo que ahora reclamamos es que podamos proseguir esta labor convirti&eacute;ndonos en pioneros a la hora de trasladar lo redactado a la pr&aacute;ctica. Siguiendo adem&aacute;s el mandato claro del secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, y de todas las instituciones volcadas en la denuncia de la crisis ecol&oacute;gica dentro del sistema de Naciones Unidas, del <a href="https://www.ipcc.ch/languages-2/spanish/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPCC</a> al <a href="https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/conservacion-de-la-biodiversidad/conservacion-de-la-biodiversidad-en-el-mundo/cb_mundo_plataforma_ipbes.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IPBES</a> o el <a href="https://www.unep.org/es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">PNUMA</a>. Las COP, como hemos visto, no fuerzan medidas vinculantes que obliguen a los pa&iacute;ses. Lo m&aacute;ximo que podemos esperar ahora es que el cambio nominal sobre las emisiones f&oacute;siles &mdash;<em>transitioning away</em>&mdash; impulse cambios reales voluntarios a nivel nacional. Es por tanto su momento, presidente.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la inacci&oacute;n ser&aacute;n demoledoras. A lo dicho antes, sumemos ya en Espa&ntilde;a la sequ&iacute;a y las olas de calor, la destrucci&oacute;n de Do&ntilde;ana o el Mar Menor, las m&aacute;s de 25.000 muertes prematuras por aire contaminado o la p&eacute;rdida del 80% de los glaciares pirenaicos. La temperatura ya provoca en nuestro pa&iacute;s m&aacute;s muertes que el c&aacute;ncer de mama o de pr&oacute;stata, seg&uacute;n <a href="https://www.publico.es/sociedad/frio-calor-matan-cancer-mama-prostata-espana.html#md=modulo-portada-bloque:2col-t4;mm=mobile-medium" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el informe Momo</a> reci&eacute;n aparecido a inicios de este nuevo a&ntilde;o. Mientras, la destrucci&oacute;n de la biodiversidad a escala global supone <a href="https://www.climatica.lamarea.com/ana-maria-hernandez-ipbes-biodiversidad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contar con m&aacute;s de un mill&oacute;n de especies animales y vegetales actualmente en peligro de extinci&oacute;n</a>, que se dice pronto. Pensemos por ejemplo en que el 75% de los cultivos de frutas y verduras dependen de una polinizaci&oacute;n puesta en entredicho por la desaparici&oacute;n de los insectos polinizadores. Asimismo, entre otras consecuencias devastadoras, toda esta destrucci&oacute;n de ecosistemas incrementa exponencialmente en lo inmediato los riesgos de una nueva pandemia. Frente a la brutal reacci&oacute;n del negacionismo internacional, y hemos de decir que tambi&eacute;n frente al retardismo de gobiernos como el suyo, la ciencia es muy clara al respecto y las nuevas generaciones lo tenemos claro. Estamos concienciadas y no podemos aceptar que la cooperaci&oacute;n internacional vacile ante las presiones de grandes empresas y petroestados que anteponen sus intereses a corto por encima de la sostenibilidad de las vidas. Vemos con asombro, tambi&eacute;n en nuestro pa&iacute;s, c&oacute;mo los movimientos clim&aacute;ticos y la comunidad cient&iacute;fica est&aacute;n siendo <a href="https://www.eldiario.es/politica/policia-lanza-operacion-activistas-futuro-vegetal-acciones-madrid_1_10784749.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">criminalizados</a> por lanzar un grito desesperado ante esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a as&iacute; negligente por nuestra parte no se&ntilde;alar quienes son los principales responsables de esta crisis en el contexto espa&ntilde;ol. Solo una decena de compa&ntilde;&iacute;as han sido las <a href="https://www.observatoriosostenibilidad.com/2023/04/27/descarbonizacion-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">causantes de un 20,5%</a> de las emisiones f&oacute;siles totales generadas por nuestro pa&iacute;s. &iquest;De verdad desde el Gobierno no pueden hacer nada? &iquest;Ha sido laminado o colonizado de tal forma el poder pol&iacute;tico que seguimos permitiendo este sinsentido? <a href="https://www.publico.es/ciencias/diez-empresas-contaminantes-espana.html#:~:text=Repsol%2C%20Endesa%2C%20EDP%2C%20Naturgy,Espa%C3%B1a%20durante%20el%20a%C3%B1o%202022" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La lista</a> concreta de empresas m&aacute;s contaminantes para el a&ntilde;o 2022 es la siguiente: Repsol, Endesa, EDP, Naturgy, Arcelormittal, Cepsa, FCC, Iberdrola y Enag&aacute;s. Como ejemplo, <a href="https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/repsol-destina-82percent-inversiones-combustibles-fosiles-aumenta-emisiones-16percent" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la gigante Repsol</a>, a la cabeza de la lista de la verg&uuml;enza, ha dedicado el 82% de sus inversiones en 2022 al negocio relacionado con energ&iacute;as f&oacute;siles y s&oacute;lo el 0,82% de su producci&oacute;n energ&eacute;tica ha sido renovable. Todo ello con <a href="https://www.climatica.lamarea.com/repsol-beneficios-2022/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un beneficio neto</a> de 4.251 millones de euros, un 70% m&aacute;s que en 2021. Y mientras, bancos como el Santander, BBVA o CaixaBank prosiguen <a href="https://www.bankingonclimatechaos.org/#fulldata-panel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invirtiendo miles de millones en proyectos f&oacute;siles</a> por todo el planeta. El sector de la aviaci&oacute;n, por su parte, <a href="https://cincodias.elpais.com/companias/2023-04-17/las-aerolineas-duplican-sus-emisiones-locales-mientras-se-eleva-la-presion-de-la-ue.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">duplicaba</a> en Espa&ntilde;a sus emisiones en 2022 respecto a 2021. Relacionado con todo ello, rescatamos un solo dato que sirve para resaltar la diferenciaci&oacute;n en las responsabilidades: mientras que el 10% de los hogares con mayor renta producen el 45% de las emisiones globales, el 50% m&aacute;s pobre produce entre un 13% y un 15%.
    </p><p class="article-text">
        Estudiamos Ciencias Pol&iacute;ticas y no podemos creer que desde el Gobierno no se puedan revertir estas cifras y, con ellas, esta tendencia suicida. Tienen una obligaci&oacute;n hist&oacute;rica que no pueden eludir escud&aacute;ndose en que son mejores que el negacionismo ultra y desnortado.
    </p><p class="article-text">
        Una acci&oacute;n decidida traer&iacute;a beneficios claros en el &aacute;mbito de la salud p&uacute;blica, la cohesi&oacute;n social y la justicia ecol&oacute;gica. El modelo agroindustrial actual no es sostenible, necesitamos una representaci&oacute;n pol&iacute;tica al margen de los grandes lobbies del sector. Este curso hicimos precisamente una actividad externa visitando una serie de parcelas agr&iacute;colas castellanas donde observamos de primera mano la temeraria insensatez del modelo actual. El impulso p&uacute;blico a la producci&oacute;n y consumo de productos agroecol&oacute;gicos y de proximidad habr&iacute;a de ser enorme, tanto como el fomento de una dieta vegana. La biodiversidad no solo ha de protegerse, ha de recuperarse en entornos urbanos y/o degradados con ambiciosos proyectos de renaturalizaci&oacute;n sobre amplios porcentajes del territorio nacional. La reindustrializaci&oacute;n verde y la transici&oacute;n energ&eacute;tica ha de afrontarse con la perspectiva tambi&eacute;n de crear nuevos empleos, asumiendo la importancia de la reducci&oacute;n de jornada para la lucha clim&aacute;tica, y desde est&aacute;ndares de justicia internacional, renunciando a una nueva carrera extractivista que da&ntilde;e a poblaciones y territorios del Sur Global. Si esto solo es posible desde la nacionalizaci&oacute;n de empresas energ&eacute;ticas y el impulso de comunidades energ&eacute;ticas locales, &iquest;por qu&eacute; no hacerlo?
    </p><p class="article-text">
        En esta misma l&iacute;nea, el sector a&eacute;reo deber&iacute;a transicionar aceleradamente, con el decidido impulso del Estado, hacia el transporte ferroviario. No es tiempo de hacerse trampas al solitario con medidas que afectan a cuatro vuelos cortos. Por supuesto, la educaci&oacute;n es clave, y se deber&iacute;a hacer mucho m&aacute;s. Tampoco nos vale la inclusi&oacute;n de un par de l&iacute;neas animando la sostenibilidad en la nueva ley universitaria. Le contamos por ejemplo que somos la primera generaci&oacute;n de esta asignatura en nuestro grado de Pol&iacute;ticas, pues no hab&iacute;a ninguna antes que tratara la crisis ecol&oacute;gica. Y es optativa. Si observa los planes de estudio de las Universidades espa&ntilde;olas, somos hasta pioneros, lo cual en buena parte resulta descorazonador.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a puede as&iacute; liderar el paso de las palabras a los hechos en ese dejar atr&aacute;s las emisiones f&oacute;siles tras la COP28. Pero no vale una pol&iacute;tica t&iacute;mida de gestos, acciones para salir del paso y grandilocuentes declaraciones. Necesitamos ir con todo, tanto en el &aacute;mbito dom&eacute;stico como de cara a fuera, coliderando una coalici&oacute;n internacional. Se ha puesto en marcha por ejemplo la iniciativa internacional por <a href="https://fossilfueltreaty.org/esp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un tratado de no proliferaci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles</a> que propone el fin inmediato de las exploraciones, la eliminaci&oacute;n de subsidios p&uacute;blicos o el establecimiento de l&iacute;mites claros a la extracci&oacute;n, entre otras medidas. Este tratado cuenta ya con el <a href="https://fossilfueltreaty.org/endorsements/#governments" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apoyo expreso de hasta 12 Estados</a>, como Colombia y otras islas principalmente del Pac&iacute;fico, con riesgo pr&oacute;ximo de desaparecer, y que acompa&ntilde;aron a Espa&ntilde;a en sus esfuerzos diplom&aacute;ticos en la COP28. Este tratado pone en pr&aacute;ctica tambi&eacute;n la <a href="https://fossilfueltreaty.org/european-parliament" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n del Parlamento Europeo</a> realizada en este sentido en 2022. &iquest;No ser&iacute;a un punto de inflexi&oacute;n internacional la incorporaci&oacute;n de Espa&ntilde;a? &iquest;Ser&iacute;a posible con ello arrastrar a otros Estados de la Uni&oacute;n Europea y de Am&eacute;rica Latina?
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a por otra parte maravilloso que nuestro pa&iacute;s y nuestro Gobierno impulsara nuevas instituciones necesarias en este siglo XXI tan incierto, como un Tribunal Europeo de la Tierra capaz de crear marcos legales y pol&iacute;ticos de protecci&oacute;n a los ecosistemas y las entidades m&aacute;s que humanas actualmente en peligro.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro sistema econ&oacute;mico debe adecuarse a los l&iacute;mites planetarios, al tiempo que satisface las necesidades b&aacute;sicas de la poblaci&oacute;n. Como voces que forman parte de una generaci&oacute;n que ahora mismo considera que no tiene el futuro asegurado, que duda como nunca sobre si traer descendencia al mundo, le aseguramos que nuestro inter&eacute;s no est&aacute; tanto en un crecimiento del PIB al servicio de los pocos y grandes como en una prosperidad para las clases populares y la biosfera. Sabemos que los dirigentes de este mundo, en esta encrucijada crucial para la humanidad, tambi&eacute;n ten&eacute;is gente querida cerca y que busc&aacute;is lo mejor para ellas. Pensad al menos en esto a la hora de buscar fuerzas y razones con las que resistir a los colosales intereses que enfrentamos. Lo que os podemos asegurar es que, si dais un paso en la direcci&oacute;n correcta, seremos millones quienes os acompa&ntilde;aremos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Tambi&eacute;n firman este texto: </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Cosimo Alinari, Abril Armengol, Amelie Braun, Martin Br&eacute;mont, Jorge Stefano Cruz, Samuel Cruz, Javier Cuenda, Vieri Donatini, Paula Fern&aacute;ndez, Roberto Fuentes, Carlota Garc&iacute;a, In&eacute;s G&oacute;mez, Charles Hermann, Iv&aacute;n Hern&aacute;ndez, Jos&eacute; Hip&oacute;lito Usme, Bel&eacute;n Jim&eacute;nez, Fernando Jurado, Giulia Kim Dell, Micaela Llona, Alehna Mart&iacute;n, Paula Ortega, Sari Palomar, Carmen Peces, Rub&eacute;n Pizarro, Gabriela Pola, Aitor Rioja, Pilar Rold&aacute;n, Raquel Sobrino, Sara Segura, Didac Tor&aacute;, Sof&iacute;a Tr&iacute;as, Bruno Val&iacute;n, Sasha Yonova y Math&iacute;as Vila.&nbsp;</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clase de Políticas sostenibles y transiciones ecológicas, UCM, Víctor Alonso Rocafort, Ignacio Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-presidente-gobierno-cop28-palabras-hechos_129_10836532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jan 2024 05:02:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta al presidente del Gobierno: COP28, de las palabras a los hechos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático,COP28,Calentamiento global,Contaminación,Salud,Energía,Energías renovables]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acostumbrados a la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desigualdadblog/acostumbrados-desigualdad_132_4329854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f8257943-3224-41a1-a330-64fbe3bf651f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acostumbrados a la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La desigualdad es un problema de carácter global que no ha parado de aumentar en las últimas tres décadas</p></div><p class="article-text">
        Han pasado algunos meses desde que vimos en este mismo diario la foto tomada por Jos&eacute; Palaz&oacute;n en la que se ve&iacute;a a un grupo de personas intentando <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/FOTO-Jugando-inmigrantes-encaramados-Melilla_0_316368887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cruzar la valla de Melilla</a>. La tristemente c&eacute;lebre valla que simboliza, como pocos lugares en el mundo, el contraste entre la aspiraci&oacute;n a una vida mejor y la protecci&oacute;n de un modelo de vida. La valla, testigo de la <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/valla_de_melilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vulneraci&oacute;n de derechos humanos</a>, es el escenario de <strong>uno de los mayores dramas de la historia, especialmente de nuestro tiempo: la insoportable desigualdad en las condiciones de vida entre unas personas y otras</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La gran diferencia entre esta fotograf&iacute;a y muchas im&aacute;genes que hab&iacute;amos visto hasta entonces (y a las que parec&iacute;amos estar acostumbrados) es que esta &ldquo;nos&rdquo; coloca dentro del cuadro. Una perspectiva m&aacute;s amplia y un &aacute;ngulo m&aacute;s abierto muestra que, a pocos metros de donde muchas personas inmigrantes se juegan la vida &#8213;y el futuro de sus familias&#8213;, otras disfrutan relajadas, indiferentes al drama.
    </p><p class="article-text">
        La fuerza de esta imagen no solo se plasma en la evidencia desgarradora de una desigualdad extrema sino, sobre todo, en la indiferencia y en la aceptaci&oacute;n de la desigualdad. Y es sin duda esta aceptaci&oacute;n la que permite que siga existiendo la desigualdad. Por eso la fotograf&iacute;a nos interpela, nos afecta y nos conmociona, porque se&ntilde;ala que <strong>son precisamente la indiferencia y la aceptaci&oacute;n las que explican la reproducci&oacute;n de la desigualdad</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad, no obstante, no puede ser abordada exclusivamente como un problema individual. Es, por el contrario, un <a href="https://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2011/09/pdf/milanovic.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">problema de car&aacute;cter global</a>&nbsp;que no ha parado de aumentar en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas. As&iacute; lo ha hecho <strong>la denominada desigualdad de renta, que ha aumentado entre pa&iacute;ses y, especialmente y como elemento m&aacute;s novedoso, en los pa&iacute;ses</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero <strong>la desigualdad no solo se explica en t&eacute;rminos de renta. Es necesario atender tambi&eacute;n a la diferencia de oportunidades y condiciones de vida en funci&oacute;n de cu&aacute;l sea nuestro g&eacute;nero, nuestra etnia, nuestra edad, nuestro lugar de procedencia o nuestra opci&oacute;n sexual</strong>. Es la pertenencia a uno u otro grupo dentro de estas categor&iacute;as la que explica las enormes desigualdades entre personas. Reducir el problema de la desigualdad a un mal reparto de la riqueza ser&iacute;a partir de un an&aacute;lisis excesivamente limitado.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, abordar la desigualdad desde una mirada nacional es necesario, pero insuficiente para encontrar verdaderas soluciones a un problema de alcance global que se explica por la existencia de asimetr&iacute;as. Un reparto equitativo de la riqueza es necesario, sin duda, y pol&iacute;ticas de cohesi&oacute;n garantes de la equidad son imprescindibles en todos los pa&iacute;ses. Pero <strong>solo ser&aacute;n realmente efectivas cuando se sustenten en acuerdos globales</strong> en torno al comercio, a la fiscalidad, a los modelos de producci&oacute;n y consumo, a la protecci&oacute;n de los derechos humanos y al respeto a la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; har&aacute;n la sociedad y la comunidad internacional en un momento importante para la agenda de desarrollo</strong><a href="http://www.2015ymas.org/centro-de-documentacion/publicaciones/2015/1591/post-2015-y-fpd3-comienzan-los-debates-emergen-las-lineas-politicas/#.VNosayxMjTo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">agenda de desarrollo</a><strong>?</strong> &iquest;Plantear&aacute;n, como hicieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, una agenda centrada en abordar algunos de los m&aacute;s urgentes desaf&iacute;os para el planeta y la humanidad, pero sin atender a las causas que los provocan?, es decir, &iquest;seguir&aacute;n naturalizando las causas de los problemas para solo abordar sus s&iacute;ntomas? &iquest;O har&aacute;n la comunidad y la sociedad internacional como Jos&eacute; Palaz&oacute;n y tomar&aacute;n distancia, la suficiente perspectiva y el &aacute;ngulo adecuado para calibrar la necesaria dimensi&oacute;n de los problemas? Si este es el caso, &iquest;ser&aacute;n capaces de proponer medidas de redistribuci&oacute;n del poder y correcci&oacute;n de las asimetr&iacute;as globales?, &iquest;lo har&aacute;n en temas como el comercio, los impuestos globales o el medio ambiente, por citar solo algunos de los m&aacute;s importantes? Hacerlo ser&aacute; reconocer que <strong>todos y todas formamos parte de la misma fotograf&iacute;a</strong>, y que la desigualdad es en realidad un problema de mala distribuci&oacute;n del poder y de los recursos, pero tambi&eacute;n de las opciones y oportunidades. Los pr&oacute;ximos meses, en los que se concretar&aacute; la agenda de desarrollo post 2015 en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ser&aacute;n fundamentales para la respuesta a estas preguntas. Estaremos en alerta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Martínez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Mar 2015 19:51:38 +0000]]></pubDate>
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