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    <title><![CDATA[elDiario.es - David Campo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/david_campo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - David Campo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Macron: realidad, deseo y peligro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/macron-realidad-deseo-peligro_132_11547334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/915fa796-b3f2-40a2-bbea-03d73d749397_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macron: realidad, deseo y peligro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta importante que Macron acepte su derrota parcial y se abra a formar un gobierno de “cohabitación” capaz de imprimir un “giro social” en el rumbo de la política francesa</p><p class="subtitle">Macron se acerca a la derecha para alejar a la izquierda del Gobierno en Francia</p></div><p class="article-text">
        Francia lleva d&iacute;as respirando. Su ciudadan&iacute;a ha pasado a otra cosa: los Juegos Ol&iacute;mpicos, la Eurocopa, el Tour de Francia, el verano. Los franceses se han desentendido provisionalmente de la pol&iacute;tica. Y tienen buenas razones para hacerlo, tras una secuencia trepidante de tres convocatorias electorales en apenas mes y medio: tres domingos de urnas, de boletines informativos y de enorme tensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo comienza el domingo 9 de junio, tras saberse que la extrema derecha ha arrasado en las elecciones europeas, doblando en n&uacute;mero de votos y en esca&ntilde;os al modesto 14,60% obtenido por el partido de Emmanuel Macron. La fuerza incontestable de la formaci&oacute;n de Marine Le Pen se suma a la preocupaci&oacute;n que ya arrastraba el&nbsp;Presidente de la Rep&uacute;blica,&nbsp;por el crecimiento y recomposici&oacute;n del espacio de la izquierda, con un renacimiento del Partido Socialista franc&eacute;s y el avance de La Francia Insumisa. A la desesperada anuncia el adelanto de las elecciones legislativas (previstas para 2027), para s&oacute;lo veinti&uacute;n d&iacute;as despu&eacute;s intentar trasladar a los franceses un planteamiento plebiscitario: o la extrema derecha o yo.
    </p><p class="article-text">
        En ese momento Macr&oacute;n no pod&iacute;a ni imaginar que la t&aacute;ctica electoral de la izquierda anular&iacute;a su l&oacute;gica plebiscitaria; y mucho menos que la coalici&oacute;n progresista ser&iacute;a la gran vencedora de la noche electoral.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la victoria &mdash;si <em>alguien</em> gan&oacute; y, en caso afirmativo, <em>qui&eacute;n</em> lo hizo&mdash; est&aacute; en disputa precisamente en estos d&iacute;as en el pa&iacute;s vecino. Emmanuel Macron sostiene que no hubo ning&uacute;n vencedor y que, por tanto, se impone un gobierno de concentraci&oacute;n de todos los partidos, excluyendo a los extremos &mdash;a izquierda y derecha&mdash; y acogiendo a la derecha tradicional de Los Republicanos. Por el contrario, la coalici&oacute;n m&aacute;s votada en la segunda vuelta, el llamado &ldquo;Nuevo Frente Popular&rdquo;, reivindica que debe ser &eacute;l quien lidere la propuesta del futuro primer o primera ministra del pa&iacute;s y que Emmanuel Macron, en tanto que presidente de la Rep&uacute;blica, deber&iacute;a aceptar esta sugerencia siempre que el nombre propuesto entre dentro de par&aacute;metros razonables; como podr&iacute;a ser el caso de Lucie Castets.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo principal de este art&iacute;culo es dilucidar hasta qu&eacute; punto la posici&oacute;n de Emmanuel Macron es sostenible con los datos en la mano. Y, correlativamente, examinar en qu&eacute; medida la obstinaci&oacute;n en aferrarse a la opci&oacute;n &ldquo;gobierno de concentraci&oacute;n&rdquo; puede ser decepcionante para los deseos de cambio expresados por una proporci&oacute;n mayoritaria de los franceses, y, al mismo tiempo, contraproducente en la batalla contra la extrema derecha en Europa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El mecanismo electoral franc&eacute;s</strong>
    </p><p class="article-text">
        Antes que nada, es preciso aclarar que las &uacute;ltimas elecciones legislativas francesas tuvieron un car&aacute;cter excepcional, no s&oacute;lo por la alarma que caus&oacute; el riesgo de que venciera la extrema derecha, sino porque fueron convocadas de forma anticipada (y extraordinaria) por parte del presidente Emmanuel Macron. Normalmente los comicios para elegir la Asamblea Nacional francesa se celebran un mes despu&eacute;s de las elecciones presidenciales con el fin de que las mayor&iacute;as sociales que eligieron al jefe del Estado se expresen tambi&eacute;n en la composici&oacute;n de la principal c&aacute;mara legislativa; alejando as&iacute; el fantasma de las temidas &ldquo;cohabitaciones&rdquo;<a href="//#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a>. Sin embargo, en este caso, legislativas y presidenciales volvieron a desengancharse temporalmente; lo que en Francia suele ser sin&oacute;nimo de terremoto pol&iacute;tico. No es raro, por tanto, que a lo largo de todo el mes de junio media Europa contuviera la respiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender los resultados de los &uacute;ltimos comicios franceses es necesario dedicar un segundo a entender c&oacute;mo funciona el sistema electoral en las elecciones legislativas. Lo primero a retener es que cada diputado/a se elige en una circunscripci&oacute;n y que en todo el pa&iacute;s &mdash;incluyendo los territorios de &ldquo;ultramar&rdquo;&mdash; existen 577 circunscripciones. De ello se desprende que en Francia las circunscripciones son notablemente m&aacute;s peque&ntilde;as que en Espa&ntilde;a; asemej&aacute;ndose m&aacute;s a bien a nuestras comarcas. As&iacute; que, all&iacute; donde en Espa&ntilde;a tendr&iacute;amos una circunscripci&oacute;n &mdash;por ejemplo, la provincia de Cuenca&mdash;, en Francia dispondr&iacute;amos de cuatro; como si la Alcarria o La Manchuela tuvieran la oportunidad de elegir a su representante en el Congreso de los Diputados.
    </p><p class="article-text">
        La particularidad del sistema franc&eacute;s reside en cuatro elementos: en primer lugar, cada circunscripci&oacute;n elige a un representante en la Asamblea Nacional francesa. En segundo lugar, el partido o la coalici&oacute;n m&aacute;s votada, aunque s&oacute;lo haya vencido por un pu&ntilde;ado de votos, consigue el diputado de esa circunscripci&oacute;n, mientras que el partido o coalici&oacute;n alternativa se queda sin representante. A este sistema, que introduce importantes sesgos de representaci&oacute;n, se lo conoce en ciencia pol&iacute;tica como <em>sistema mayoritario</em>. La tercera peculiaridad del sistema franc&eacute;s es que funciona a doble vuelta: a la primera se presentan una pluralidad de partidos o coaliciones, mientras que a la segunda s&oacute;lo concurren los dos partidos o coaliciones m&aacute;s votados. De esta manera, la segunda vuelta siempre se plantea como una dicotom&iacute;a entre dos opciones en cada una de las 577 circunscripciones. Sin embargo, hay una &uacute;ltima peculiaridad que introduce una variaci&oacute;n o matiz en el sistema: en el caso de que varios partidos superen el umbral del 12,5% en la primera vuelta, los tres tienen derecho a acceder a la segunda vuelta, en lo que se conoce como los famosos &ldquo;triangulares&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A muchos lectores les sonar&aacute; esta palabra, &ldquo;triangular&rdquo;, puesto que ha sido intensamente pronunciada en las &uacute;ltimas semanas. No en vano, lo acontecido con los famosos &ldquo;triangulares&rdquo; en el interregno entre la primera y la segunda vuelta, ha resultado decisivo a la hora de frenar las opciones electorales del Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen. El &ldquo;pacto republicano&rdquo; ha consistido precisamente en eso. Y con algunas salvedades &mdash;como el rechazo del mismo por parte de la derecha cl&aacute;sica de <em>Les R&eacute;publicains</em>&mdash; ha funcionado razonablemente bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; piensan los franceses?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como se puede observar en este gr&aacute;fico de la evoluci&oacute;n de las preocupaciones de la poblaci&oacute;n francesa, <a href="https://www.ipsos.com/fr-fr/ce-qui-preoccupe-les-francais" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el primer tema es la inflaci&oacute;n</a> . Aunque est&aacute; 4 puntos por debajo de su m&aacute;ximo hist&oacute;rico reciente, sube 6 puntos respecto al mes anterior.
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                    alt="Evolución sobre la preocupación de los/as franceses/as (IPSOS)"
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                Evolución sobre la preocupación de los/as franceses/as (IPSOS)                            </span>
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        Algunos temas han sufrido variaciones por encima de lo normal en los &uacute;ltimos meses, probablemente como efecto del periodo electoral, que impulsa a los partidos a emitir m&aacute;s mensajes y a la poblaci&oacute;n a estar m&aacute;s atenta a la informaci&oacute;n pol&iacute;tica. Es altamente probable que la inflaci&oacute;n, que es una preocupaci&oacute;n de car&aacute;cter econ&oacute;mico, se corresponda con una parte del electorado que quer&iacute;a penalizar - a izquierda y derecha - a un gobierno que no est&aacute; sabiendo responder a las preocupaciones econ&oacute;micas de la gente. El segundo y el tercer tema que m&aacute;s preocupan son asuntos que la extrema derecha utiliza a menudo a la hora de movilizar al electorado conservador: ley y orden (aqu&iacute; &ldquo;criminalidad&rdquo; y &ldquo;violencia&rdquo;), e inmigraci&oacute;n. Lo curioso es que, como recogen cada vez m&aacute;s dem&oacute;grafos y soci&oacute;logos<a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20240716/9799802/peninsulas-mapas-francia.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, &ldquo;cuantos m&aacute;s inmigrantes hay en un municipio, menos se vota al RN</a>&rdquo;; es decir, que el voto a la ultraderecha no tiene tanto que ver con la inmigraci&oacute;n, sino con la preocupaci&oacute;n por su posible instalaci&oacute;n en el futuro. O, lo que es lo mismo: con el miedo al desclasamiento y a la competici&oacute;n &mdash;econ&oacute;mica y cultural&mdash; con la inmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Por &uacute;ltimo, los siguientes tres asuntos que preocupan a los franceses son: la pobreza y la desigualdad, el cambio clim&aacute;tico y el desempleo. Son, por tanto, los temas que tendr&aacute; que enfrentar el pr&oacute;ximo gobierno; y que explican, en buena medida, el descontento profundo -la indignaci&oacute;n- que existe en la sociedad francesa. Es importante que el gobierno entrante tome buena nota de este gr&aacute;fico y, m&aacute;s generalmente, de este </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>&eacute;tat d&rsquo;esprit</em></span><span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los resultados electorales</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera vuelta de las elecciones legislativas arroj&oacute; un resultado preocupante [ver mapa 2], con el Reagrupamiento Nacional encabezando los resultados en decenas de circunscripciones, especialmente en el norte, en el noreste, en el centro y en el sureste del pa&iacute;s; pero tambi&eacute;n en la Gironda y en el Rosell&oacute;n (lugares tradicionalmente poco inclinados a votar por la extrema derecha). Por su parte, el <em>macronismo</em> salv&oacute; los muebles en la regi&oacute;n parisina y, sobre todo, en Breta&ntilde;a; mientras que la izquierda obten&iacute;a buenos resultados en el Lot, en la regi&oacute;n de Toulouse, en las comarcas alpinas, en el &aacute;rea metropolitana de Par&iacute;s y en el Pa&iacute;s Vasco franc&eacute;s.
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                    alt="Resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas (Wikipedia)"
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            <span class="title">
                Resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas (Wikipedia)                            </span>
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        Sin embargo, la clave reside en lo que ocurre entre las dos vueltas. El macronismo, que se pas&oacute; las dos primeras semanas de campa&ntilde;a equiparando al Reagrupamiento Nacional con La Francia Insumisa, cambi&oacute; el rumbo &mdash;no sin roces internos&mdash;, y se decidi&oacute; a llegar a acuerdos con la coalici&oacute;n de partidos a su izquierda: el Nuevo Frente Popular. Estos acuerdos implicaron que, en aquellas circunscripciones donde hab&iacute;a posibilidad de &ldquo;triangulares&rdquo; entre la extrema derecha, el centro y la izquierda, alguna de las dos &uacute;ltimas retiraron su candidatura en favor de aquella que tuviera m&aacute;s opciones de vencer al <em>Rassemblement National</em> de Marine Le Pen.
    </p><p class="article-text">
        En total, 227 candidatos del centro y de la izquierda desistieron de su derecho a presentarse a la segunda vuelta para fortalecer el &ldquo;cord&oacute;n sanitario&rdquo; contra la extrema derecha. No obstante, de entre esos m&aacute;s de dos centenares de candidatos, la mayor&iacute;a&nbsp;&mdash;129&mdash; proven&iacute;a de la izquierda. O, lo es que lo mismo: las formaciones progresistas francesas coaligadas a trav&eacute;s del NFP cumplieron sistem&aacute;ticamente el acuerdo; mientras que los partidos de la coalici&oacute;n centrista liderada por Emmanuel Macron no lo hicieron en algunos casos (80 candidatos macronistas retiraron sus candidatos en casos de &ldquo;triangulares&rdquo;): el m&aacute;s emblem&aacute;tico es seguramente el de la regi&oacute;n de Niza. Por su parte, la derecha cl&aacute;sica de LR se descolg&oacute; de cualquier tentativa de &ldquo;frente republicano&rdquo; y mantuvo a sus candidatos en aquellos triangulares donde hab&iacute;a opciones de que venciera la extrema derecha.
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                Comportamiento de candidatos macronistas en la segunda vuelta (Lemonde)                            </span>
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        Una vez forjados los acuerdos y puestas en marcha las estrategias de los partidos, los votantes de la izquierda y del centro siguieron mayoritariamente las consignas dadas por sus partidos; lo cual result&oacute; en &uacute;ltimo t&eacute;rmino decisivo a la hora de hacer funcionar el &ldquo;frente republicano&rdquo; y aguarle as&iacute; la fiesta a los extremistas del <em>Rassemblement National</em>. Dentro de esta din&aacute;mica general, es necesario introducir un matiz: mientras los votantes de todas las sensibilidades de la izquierda fueron a votar masivamente a los candidatos centristas en sus duelos contra la extrema derecha; sin embargo, los votantes centristas cumplieron en menor medida el pacto y votaron en menor proporci&oacute;n a los candidatos progresistas que pugnaban contra el RN. De esta manera, una cantidad importante de candidatos centristas fueron elegidos como diputados gracias a la participaci&oacute;n y a la disciplina de voto mostrada por los electores progresistas:&nbsp;
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                Resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas (Wikipedia)                            </span>
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        &nbsp;<strong>&iquest;Qui&eacute;n ha ganado las elecciones en Francia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No cabe duda de que el resultado profundiza en la crisis institucional de la V Rep&uacute;blica francesa. Sin embargo, la gesti&oacute;n posterior del resultado y los debates poselectorales est&aacute;n poniendo a la luz a&uacute;n m&aacute;s faltas de operatividad de los procedimientos institucionales ideados por el general De Gaulle. En cierto modo, lo acontecido en Francia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &mdash;y sobre todo en las &uacute;ltimas semanas&mdash; est&aacute; poniendo de manifiesto la obsolescencia y las rigideces de esta arquitectura institucional para manejar la actual configuraci&oacute;n del sistema de partidos.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del 7 de julio fueron sorprendentes, pero claros: el bloque con m&aacute;s representaci&oacute;n en la Asamblea Nacional es el Nuevo Frente Popular &mdash;coalici&oacute;n de partidos que abarca desde Los Verdes hasta el Partido Comunista Franc&eacute;s, pasando por el Partido Socialista e integrando tambi&eacute;n a La Francia Insumisa&mdash;, alcanzando un total de 182 diputados. Le sigue la coalici&oacute;n centrista, casi empatada en porcentaje de voto con el NFP, pero qued&aacute;ndose en 168 esca&ntilde;os. En tercer lugar, el Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen &mdash;favorito en las encuestas&mdash; obtiene 143 diputados. Por &uacute;ltimo, la derecha gaullista tradicional, la formaci&oacute;n conocida como &ldquo;Los Republicanos&rdquo;, debe conformarse con 60 diputados.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, las elecciones las ha vencido el Nuevo Frente Popular. Con dos matices: es tan indiscutiblemente el vencedor como lejos ha quedado de la mayor&iacute;a absoluta, marcada en 289 diputados. Este argumento, unido a la propia pluralidad de partidos que componen el Nuevo Frente Popular, anima al presidente Emmanuel Macron a querer &ldquo;deshacer las coaliciones&rdquo; que se presentaron a las elecciones para conformar una suerte de &ldquo;coalici&oacute;n poselectoral centrista&rdquo;. En ella aspira a integrar a una parte de los diputados del NFP &mdash;singularmente aquellos provenientes del Partido Socialista&mdash;, junto a los diputados del bloque centrista y los diputados de la derecha gaullista; la misma, no est&aacute; de m&aacute;s recalcarlo, que no particip&oacute; del &ldquo;cord&oacute;n republicano&rdquo;. De esa manera, el presidente se asegurar&iacute;a un bloque relativamente af&iacute;n que pudiera mirar tanto a su izquierda como a su derecha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Problemas de la estrategia macronista</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia contiene, al menos, tres problemas. El primero de ellos es que se enfrenta a lo que est&aacute;n indicando las encuestas en Francia. Los franceses desean un &ldquo;giro&rdquo; en la pol&iacute;tica francesa &mdash;especialmente en lo que tiene que ver con la inflaci&oacute;n y los servicios p&uacute;blicos&mdash;, no continuidad: no una versi&oacute;n diferente de lo mismo. El segundo problema es que olvida que una parte notable de los franceses que contribuyeron a elegir a diputados centristas en circunscripciones del oeste y del centro del pa&iacute;s, fueron electores de izquierdas; y no s&oacute;lo eso, sino tambi&eacute;n simpatizantes de fuerzas pol&iacute;ticas que la estrategia de Emmanuel Macron se empe&ntilde;a en excluir, como por ejemplo La Francia Insumisa o Los Verdes. A&uacute;n m&aacute;s, la maniobra de Macron olvida que, por dos ocasiones, &eacute;l ha sido elegido Presidente de la Rep&uacute;blica con &ldquo;voto prestado&rdquo; de la izquierda. Por &uacute;ltimo, el tercer problema reside en que la opci&oacute;n de &ldquo;gobierno de concentraci&oacute;n&rdquo; es la favorita de Marine Le Pen. La extrema derecha gala est&aacute; deseando poder emular a Giorgia Meloni en Italia durante el gobierno de concentraci&oacute;n de Mario Draghi.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ocurra en los pr&oacute;ximos d&iacute;as en Francia con la elecci&oacute;n de primer ministro o primera ministra va a resultar clave a la hora de evaluar la &ldquo;confianza pol&iacute;tica&rdquo; de los franceses en su propio sistema. De lo que ocurra en los siguientes d&iacute;as depender&aacute; en buena medida el ambiente con el que los ciudadanos de aquel pa&iacute;s lleguen a su pr&oacute;xima cita electoral. Como recordaba oportunamente <a href="https://elpais.com/opinion/2024-07-23/cuanto-peor-mejor-para-la-derecha-radical.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ignacio S&aacute;nchez Cuenca en un texto reciente</a>: &ldquo;cuanto peor, mejor para la derecha radical&rdquo;; es decir, cuanto m&aacute;s elevado es el grado de desconfianza en el sistema pol&iacute;tico y mayor es el hartazgo ciudadano, m&aacute;s opciones tiene la derecha reaccionaria de capitalizar ese descontento.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta importante que Macron acepte su derrota parcial y se abra a formar un gobierno de &ldquo;cohabitaci&oacute;n&rdquo; capaz de imprimir un &ldquo;giro social&rdquo; en el rumbo de la pol&iacute;tica francesa. Al fin y al cabo, &eacute;l ya fue ministro de un Gobierno socialdem&oacute;crata y en 2017 fue elegido enarbolando una agenda reformista. Llegados a este punto, la sensaci&oacute;n de &ldquo;continuidad&rdquo;, de &ldquo;siempre lo mismo&rdquo; y de permanencia de una misma &eacute;lite pol&iacute;tica en el poder &mdash;independientemente de las protestas y de los resultados electorales&mdash; puede ejercer como un poderoso anabolizante para la extrema derecha; y, a la postre, esto puede resultar altamente da&ntilde;ino tanto para la Uni&oacute;n Europea como para la propia democracia.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a> En Francia se denomina &ldquo;cohabitaci&oacute;n&rdquo; a la convivencia entre un primer ministro de un color pol&iacute;tico y un presidente de otro signo. Hasta la fecha ha habido tres casos de cohabitaci&oacute;n: el primero entre 1986 y 1988 (con Mitterrand del PSF como Presidente de la Rep&uacute;blica y el gaullista Jacques Chirac como primer ministro), el segundo entre 1993 y 1995 (de nuevo con Mitterrand como Presidente de la Rep&uacute;blica y el conservador &Eacute;douard Balladur como primer ministro), y el tercero entre 1997 y 2002 (con Jacques Chirac como Presidente de la Rep&uacute;blica y el socialista Lionel Jospin como primer ministro). Los conflictos y tensiones inherentes a las &ldquo;cohabitaciones&rdquo; hicieron que en el a&ntilde;o 2000, el primer ministro Jospin convocara un refer&eacute;ndum para acortar el mandato presidencial de 7 a&ntilde;os a 5, haciendo as&iacute; coincidir unos y otros comicios. En aquel plebiscito, y en contra de la opini&oacute;n de Jacques Chirac (el presidente), triunf&oacute; el s&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Fernández Vázquez, David Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/macron-realidad-deseo-peligro_132_11547334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Jul 2024 20:42:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Macron: realidad, deseo y peligro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Francia,Emmanuel Macron]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hora del cambio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hora-cambio_129_4304368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Es momento de aportar compromiso ciudadano y sentido común para que nos escuchen. Podemos y debemos ser parte del cambio", afirman los autores</p></div><p class="article-text">
        Hace ya 16 a&ntilde;os que Madrid no conoce otro gobierno que no sea el del Partido Popular. Y 16 a&ntilde;os son demasiados. No son s&oacute;lo la trama G&uuml;rtel o la financiaci&oacute;n ilegal. No son s&oacute;lo Esperanza Aguirre, Ignacio Gonz&aacute;lez, Granados o Sep&uacute;lveda. Son unas instituciones que han dejado de servir al inter&eacute;s general y se han puesto al servicio de los de siempre, de los de las tarjetas black y los &aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Esta manera de entender la pol&iacute;tica conforma una Comunidad que no est&aacute; pensada para vivirla, establece un modelo sanitario que no garantiza la atenci&oacute;n para todas las personas por igual. Esta pol&iacute;tica, su pol&iacute;tica, vende la vivienda social a fondos buitre y pone la educaci&oacute;n p&uacute;blica al alcance &uacute;nicamente de una &eacute;lite. Los servicios p&uacute;blicos se conciben como una oportunidad m&aacute;s de negocio y se recortan los derechos civiles... En definitiva, en este periodo hemos perdido derechos y libertades para que los cuatro empresarios de siempre se llenen sus bolsillos.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, la pol&iacute;tica no s&oacute;lo ha sido ineficaz, sino que tambi&eacute;n ha sido injusta, haciendo de la injusticia ley. Por eso, ha llegado la hora de que nosotras, la gente, seamos las protagonistas del cambio. Tenemos que acabar con un modelo que beneficia a unos pocos, y trabajar, entre todas, por recuperar el objetivo principal del trabajo pol&iacute;tico, que no es otro que ocuparse de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las hist&oacute;ricas movilizaciones que han llenado calles y plazas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han conseguido concienciar a una ciudadan&iacute;a que ya no se resigna a votar cada cuatro a&ntilde;os unas listas cerradas y definidas por otros en pactos de despacho. Por eso, ahora con m&aacute;s fuerza que nunca, es la gente de Madrid, harta de ver c&oacute;mo le roban el presente e hipotecan su futuro por los negocios de unos pocos, la que est&aacute; organizando el cambio politico. Pero hace falta que todas y cada una de nosotras demos un paso m&aacute;s para recuperar lo que nos han quitado durante tantos a&ntilde;os. La pol&iacute;tica ejercida por unos pocos ha pasado a la historia: es la hora de la gente. Es la hora de participar en este proceso de cambio inevitable, en este momento hist&oacute;rico en el que somos las ciudadanas y ciudadanos los verdaderos protagonistas pol&iacute;ticos. Ya no sirve s&oacute;lo quejarse y resignarse, toca implicarse y participar en los m&uacute;ltiples procesos de unidad popular para cambiar la pol&iacute;tica que se ejerce en tu barrio, en tu municipio, en la Comunidad de Madrid. La unidad popular no tiene sentido, ni se sostiene, sin ese pueblo que da forma a esa ilusi&oacute;n que recorre cada rinc&oacute;n sabi&eacute;ndose protagonista del tiempo que nos ha tocado vivir.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, m&uacute;ltiples municipios han puesto en marcha primarias en los que est&aacute;s llamada a participar. No se trata s&oacute;lo de elegir a las personas que integrar&aacute;n las listas electorales promovidas por un proceso ciudadano de unidad popular en la Comunidad; se trata tambi&eacute;n de recuperar esas redes comunes, de hacer barrio, de hacer ciudad. En definitiva, de hacer pueblo. Se trata de detectar nuestras necesidades y aprovechar esta oportunidad &uacute;nica para poder transformar la realidad en la que vivimos. Hemos perdido muchos derechos, nos han recortado muchos servicios, han silenciado (incluso podr&iacute;amos decir &ldquo;amordazado&rdquo;) nuestra voz en muchas ocasiones. Es momento de aportar compromiso ciudadano y sentido com&uacute;n para que nos escuchen. Podemos y debemos ser parte del cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Espinosa, David Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/hora-cambio_129_4304368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2015 10:43:32 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La hora del cambio]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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