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    <title><![CDATA[elDiario.es - Verónica Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/veronica_perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Verónica Pérez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¡Huye, Puigdemont, huye!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/huye-puigdemont-huye_132_11582217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04a4bd6b-cee8-445c-8e02-20cb16a3f05c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¡Huye, Puigdemont, huye!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un personaje carente de dignidad y sentido de la responsabilidad ha vuelto a hacer alarde de cobardía con la clara intención de boicotear la investidura </p><p class="subtitle">La huida de Puigdemont abre un nuevo frente judicial en los estertores del procés
</p></div><p class="article-text">
        El pasado jueves 8 de agosto pasar&aacute; a la historia de Catalu&ntilde;a como el d&iacute;a en el que <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/salvador-illa-investido-president-generalitat-abre-nueva-etapa-catalunya_1_11578487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salvador Illa Roca fue investido como presidente de la Generalitat de Catalu&ntilde;a</a> con los votos del PSC y ERC. 14 a&ntilde;os despu&eacute;s un presidente no nacionalista consigue los votos para gobernar una comunidad que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha estado gobernada por partidos nacionalistas que han hecho de su causa una causa nacional que ha contaminado la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        La noticia no es menor, sino que es lo suficientemente importante como para que fuera La Noticia. Sin embargo, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/puigdemont-reaparece-catalunya-despues-siete-anos-justo-investidura-illa_1_11576516.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un personaje ha robado (y digo bien, robado) el protagonismo a lo realmente importante</a>. Lo anecd&oacute;tico, lo teatral, lo accesorio, lo prescindible vuelve a ponerse en el foco frente a la transcendencia del momento hist&oacute;rico que se ha vivido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que la realidad siempre supera la ficci&oacute;n. Un personaje con ganas de protagonismo y escaso sentido de la dignidad ha vuelto a avergonzar a nuestro pa&iacute;s en una huida ante la vista de todos. Un truco de escapismo solo apto para miopes que deja en evidencia la decadencia de un sistema y de un <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/errores-supuesta-complicidad-mossos-facilitan-segunda-huida-carles-puigdemont_1_11578656.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuerpo policial auton&oacute;mico que ha quedado a los pies de los caballos</a>.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ese personaje carente de dignidad y de sentido de la responsabilidad ha vuelto a hacer alarde de una cobardía sin precedentes con la clara intención de boicotear la investidura </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ese personaje carente de dignidad y de sentido de la responsabilidad ha vuelto a hacer alarde de una cobard&iacute;a sin precedentes con la clara intenci&oacute;n de boicotear la investidura de un nuevo presidente para su comunidad. Y es que ser expresidente no te da el suficiente nivel de altura &eacute;tica y moral como para defender y respetar a tu tierra por encima de intereses personales y partidistas. Al menos no si te apellidas Puigdemont.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Huir escondido en un coche no fue lo suficientemente humillante; volver a hacerlo ante la vista de todos ha sido un reto solo apto para cobardes que prefieren huir de la justicia a dar la cara. Venir a Espa&ntilde;a, dar un mitin de 6 minutos y <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/puigdemont-dice-waterloo-acusa-conseller-interior-iniciar-caza-brujas_1_11581797.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volver a huir</a> es una muestra m&aacute;s de que Puigdemont es un lastre para Catalu&ntilde;a y para Espa&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy de las que prefieren a la gente que va de frente, que dice lo que piensa, lo defiende y asume las consecuencias, sean las que sean. Por eso no me gusta Puigdemont ni lo que representa, no me gustan las desigualdades ni los nacionalismos asim&eacute;tricos, no me gustan los discursos de odio ni los que dividen territorios, no me gustan los trucos de escapismo ni las humillaciones p&uacute;blicas, no me gustan los personajes que huyen y se esconden convirti&eacute;ndose en memes de s&iacute; mismos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desconozco el motivo por el que Puigdemont ha vuelto para volver a huir, pero lo &uacute;nico que ha conseguido ha sido convertirse en un esperpento, pisotear su legado, corroborar que sus seguidores cada vez son menos numerosos y hundir el prestigio de los Mossos d'Esquadra. Pleno al quince para quien dice amar Catalu&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La noticia, lo importante, mal que le pese a Puigdemont ,es que Catalu&ntilde;a tiene un nuevo gobierno, un nuevo presidente que, por primera vez en 14 a&ntilde;os no es nacionalista. Un nuevo presidente que vuelva a preocuparse por los problemas reales de los catalanes y catalanas y que haga olvidar m&aacute;s pronto que tarde que Catalu&ntilde;a estuvo gobernada por este personaje.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ver&oacute;nica P&eacute;rez es militante del PSOE-A, ex secretaria general del PSOE de Sevilla y ex parlamentaria andaluza</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/huye-puigdemont-huye_132_11582217.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Aug 2024 04:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Huye, Puigdemont, huye!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Carles Puigdemont,Independentismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No es un 8M más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/8m-feminismo_132_1002077.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdc6eec1-dc51-459f-a417-ca2e596d544d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No es un 8M más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Ser feminista es una filosofía de vida, es tener presente la igualdad en cada una de las decisiones que se toman, es luchar por una sociedad igualitaria cada día del año"</p></div><p class="article-text">
        Este 8 de Marzo, volveremos a conmemorar un nuevo D&iacute;a Internacional de las Mujeres y las calles de todas nuestras ciudades se inundar&aacute;n de feminismo y de ansias de igualdad. Hombres y mujeres que aspiramos a una sociedad m&aacute;s justa y democr&aacute;tica tomaremos las avenidas y plazas para demandar una igualdad plena acudiendo a la llamada del movimiento feminista.
    </p><p class="article-text">
        Un movimiento feminista al que hay que reconocer su papel transformador absolutamente clave para alcanzar todos los avances logrados en los &uacute;ltimos tiempos. Entidades de mujeres a las que hay que reconocer su trabajo y constancia, de las que han partido las principales reivindicaciones y que han tenido la capacidad resolutiva de articular respuestas. Detr&aacute;s de cada cambio normativo que ha colocado a Andaluc&iacute;a a la vanguardia en pol&iacute;ticas de igualdad han estado las asociaciones feministas andaluzas con su tes&oacute;n y su permanente inconformismo. Es de justicia hacerles un reconocimiento p&uacute;blico por ser impulsoras de los avances conseguidos y tambi&eacute;n es de justicia denunciar que no merecen el trato recibido por el actual Gobierno andaluz.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres de hoy en d&iacute;a somos herederas de todas esas generaciones de mujeres valientes y luchadoras que con su esfuerzo hicieron posible que di&eacute;ramos pasos de gigante hacia una sociedad m&aacute;s justa y democr&aacute;tica. Mujeres que han luchado con valent&iacute;a y determinaci&oacute;n por la libertad y la igualdad. Mujeres que han removido conciencias y que abrieron la senda de un camino sin retorno. Mujeres a las que debemos los avances, les debemos las conquistas, les debemos esos pasos de gigante que nos han dado derechos y oportunidades. Avances, s&iacute;, pero insuficientes. Hay que seguir andando el camino hacia la plena igualdad. Tenemos que hacerlo por ellas, porque se lo debemos, y tambi&eacute;n tenemos que hacerlo por las que vienen detr&aacute;s, por esas generaciones futuras a las que, por responsabilidad y compromiso, tenemos la obligaci&oacute;n de legarles una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        Es justo reconocer que han sido muchas las conquistas, pero tambi&eacute;n que a&uacute;n persisten innumerables discriminaciones. Todos los indicadores socioecon&oacute;micos confirman que la desigualdad de g&eacute;nero es un hecho. Las mujeres seguimos padeciendo una mayor tasa de desempleo, m&aacute;s temporalidad, mayor precariedad laboral y una brecha salarial insoportable. En nosotras siguen recayendo en mayor medida las responsabilidades familiares y las tareas dom&eacute;sticas en lo que se convierte en una agotadora doble o triple jornada laboral. Y lo m&aacute;s grave, padecemos en nuestras carnes la cara m&aacute;s dura y cruel del machismo en forma de violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Negar la existencia de la violencia de g&eacute;nero cuando 1.047 mujeres han sido asesinadas desde que hay estad&iacute;sticas oficiales por la expresi&oacute;n m&aacute;s radical del machismo, justificar la violencia sexual y dudar por sistema de la v&iacute;ctima cuando campan a sus anchas manadas de depredadores sexuales que tienen interiorizada la cultura de la violaci&oacute;n, afirmar que la igualdad ya est&aacute; conseguida y que no son necesarias pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de g&eacute;nero cuando absolutamente todos los datos econ&oacute;micos y sociales confirman que la desigualdad es una realidad innegable presente en  la vida de las mujeres, desprestigiar a las organizaciones de mujeres con el af&aacute;n de inhabilitarlas y restarles credibilidad socialmente, atacar al feminismo o interpretarlo como una guerra de mujeres contra hombres cuando la igualdad es una causa com&uacute;n de mujeres y hombres, una alianza perfecta de quienes leg&iacute;tima y democr&aacute;ticamente aspiramos a construir una sociedad mejor son solo ejemplos de afirmaciones presentes en el debate pol&iacute;tico actual. Cuesta creer que despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de lucha hoy, en pleno siglo XXI, el machismo m&aacute;s rancio se haya abierto camino con la intenci&oacute;n de llevarnos a una dram&aacute;tica involuci&oacute;n ideol&oacute;gica que supone una peligrosa amenaza. Una amenaza que cuenta con la vergonzosa complicidad de aquellos que anteponen sus intereses a los de la colectividad. Y es que es incompatible defender la igualdad cuando se gobierna de la mano de la ultraderecha, como ocurre en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si pactas con los que niegan la violencia de g&eacute;nero est&aacute;s inhabilitado para defender la causa del feminismo. Las mujeres andaluzas hemos sido la moneda de cambio que ha permitido a PP y Ciudadanos gobernar en Andaluc&iacute;a. A cambio est&aacute;n nuestros derechos, nuestros avances, nuestras conquistas&hellip;lo que tanto nos cost&oacute; construir y que ahora corre un serio peligro.
    </p><p class="article-text">
        Dejar sin subvenci&oacute;n 241 proyectos de igualdad dirigidos a las mujeres m&aacute;s vulnerables en un claro ataque al asociacionismo, permitir que se persiga a los profesionales que trabajan con v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero, lanzar campa&ntilde;as sonrientes que hablan de maltrato y evitar el t&eacute;rmino violencia de g&eacute;nero, poner en marcha un tel&eacute;fono de violencia intrafamiliar, llamar &ldquo;chupet&oacute;n&rdquo; al aborto por parte del Consejero de Salud en una clara falta de respeto a las mujeres, firmar la puesta en marcha del veto parental, despedir a 73 monitoras infantiles sin darle soluci&oacute;n, no cumplir el Plan de Coeducaci&oacute;n en los centros educativos, dejar sin comedores escolares a miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as dificultando la conciliaci&oacute;n laboral, derogar de facto las leyes andaluzas de igualdad y contra la violencia de g&eacute;nero que fueron modificadas en 2018 al no cumplirlas ni desarrollarlas son solo algunas muestras de los retrocesos que ha supuesto la llegada de la derecha al Gobierno andaluz en pol&iacute;ticas de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este 8M no ser&aacute; un 8M m&aacute;s. Este a&ntilde;o debemos reivindicar con m&aacute;s fuerza que nunca, con m&aacute;s ilusi&oacute;n que nunca y con m&aacute;s convicci&oacute;n que nunca la igualdad entre mujeres y hombres porque hoy, m&aacute;s que nunca, est&aacute;n en riesgo todos los derechos conquistados a golpe de esfuerzo en Andaluc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Este 8M debemos reivindicar el valor del feminismo como teor&iacute;a pol&iacute;tica y como fuerza transformadora de la sociedad. El feminismo sin etiquetas ni apellidos. Ni liberal ni amaz&oacute;nico. Porque quien le pone etiquetas al feminismo lo que pretende es edulcorarlo y el feminismo en s&iacute; mismo no puede ser complaciente, sino inconformista y combativo. 
    </p><p class="article-text">
        Ser feminista es mucho m&aacute;s que ir a una manifestaci&oacute;n o que sumarse a una moda. Ser feminista es una filosof&iacute;a de vida, es tener presente la igualdad en cada una de las decisiones que se toman, es luchar por una sociedad igualitaria cada d&iacute;a del a&ntilde;o, cada minuto de tu tiempo. Ser feminista es una filosof&iacute;a de vida y una actitud ante la vida.
    </p><p class="article-text">
        Ir a una manifestaci&oacute;n el 8M y hacer discursos sobre la igualdad huecos e impostados en los d&iacute;as pr&oacute;ximos a esa fecha no consigue blanquear la gesti&oacute;n de un Gobierno andaluz que, en cada una de sus decisiones, muestra su falta de compromiso con las mujeres andaluzas y nuestros derechos. Un gobierno complaciente con la extrema derecha a costa de las pol&iacute;ticas de igualdad es un gobierno que poco o nada tiene que celebrar el 8M.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, queda mucho camino por recorrer para alcanzar el objetivo de una sociedad igualitaria y se vislumbran m&uacute;ltiples amenazas en el horizonte. Por eso, este 8M miles de andaluces y andaluzas inundaremos las calles de feminismo con las ansias de seguir avanzando y con la rebeld&iacute;a del inconformismo. Lo haremos por las que lucharon, lo haremos por las que vendr&aacute;n, lo haremos por la esperanza de un futuro mejor, lo haremos por todas nosotras, tambi&eacute;n por las que reniegan de esta causa, pero, sobre todo, lo haremos por ellas, por las 1.047 que nos faltan, por las que ya no tienen voz, por esas mujeres a las que serlo les cost&oacute; la vida. Feliz y reivindicativo 8 de Marzo. Feliz D&iacute;a Internacional de las Mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/8m-feminismo_132_1002077.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2020 07:48:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No es un 8M más]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buen viaje Joselín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/buen-viaje-joselin_132_1448774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97b8cd64-6a21-40a2-b7d4-d0f74b8c6b89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buen viaje Joselín"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pérdida de Joselín nos deja sumidos en un profundo dolor, un dolor que transciende a sus compañeros de partido porque una de las virtudes que poseía era su capacidad de empatía, más allá de cuestiones ideológicas</p></div><p class="article-text">
        Nunca imagin&eacute; que llegar&iacute;a el momento de despedir para siempre a Jos&eacute; porque &eacute;l era en s&iacute; mismo pura vida, esa vida que consum&iacute;a intensamente en cada una de las caladas de sus interminables cigarros.
    </p><p class="article-text">
        Ha querido el destino que su marcha coincidiera con el 134 aniversario del nacimiento de<strong> Blas Infante</strong>, padre de la patria andaluza, y este hecho no deja de tener simbolismo en s&iacute; mismo. El 5 de julio es un d&iacute;a marcado en el calendario de la historia de nuestra tierra y es tambi&eacute;n un d&iacute;a de cita inexcusable en el<a href="http://www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web-parlamento/inicio.do" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Parlamento de Andaluc&iacute;a</a> para honrar la memoria de quien tanto marc&oacute; nuestra autonom&iacute;a en un acto institucional tan solemne como sencillo. Desde este a&ntilde;o, ese d&iacute;a tambi&eacute;n ser&aacute; un d&iacute;a de recuerdo para quien convirti&oacute; el Parlamento andaluz no s&oacute;lo en su casa, sino en su vida, durante 18 a&ntilde;os como fue <strong>Jos&eacute; Mu&ntilde;oz.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si hubiera que elegir a un diputado de diputados no tendr&iacute;a dudas de que &eacute;l ser&iacute;a el seleccionado. No conozco a nadie que haya pasado m&aacute;s horas ni redactado m&aacute;s iniciativas en el Hospital de las Cinco Llagas que Jos&eacute;, por eso no deja de ser simb&oacute;lico que su muerte haya coincidido con tan se&ntilde;alada cita parlamentaria y que la tristeza inundara cada rinc&oacute;n de tan noble casa.
    </p><p class="article-text">
        La p&eacute;rdida de Josel&iacute;n nos deja sumidos en un profundo dolor, un dolor que transciende a sus compa&ntilde;eros de partido porque una de las virtudes que pose&iacute;a era su capacidad de empat&iacute;a, m&aacute;s all&aacute; de cuestiones ideol&oacute;gicas. Era un hombre de ideas claras, muy claras; tan claras que decidi&oacute; implicarse en pol&iacute;tica para defender los derechos de los trabajadores y trabajadoras y, en especial, de los trabajadores del campo; y que sus primeros pasos fueran en la pol&iacute;tica local, en su querida Lebrija. Ser&iacute;a dif&iacute;cil entender su filosof&iacute;a de vida sin conocer sus ra&iacute;ces. Lebrija no s&oacute;lo era su lugar de origen. Era su norte y su gu&iacute;a, su cuna, su refugio y su admiraci&oacute;n. Siempre que encontraba un problema buscaba, de un modo u otro, a Lebrija.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; era aut&eacute;ntico, de esas personas que siempre dec&iacute;an lo que pensaban y no buscaba la complacencia, no dec&iacute;a lo que quer&iacute;as o&iacute;r, dec&iacute;a lo que cre&iacute;a en cada momento. Ten&iacute;a criterio y voz propia y eso lo hac&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s imprescindible. Su humor &aacute;cido e inteligente y su fina iron&iacute;a eran para &eacute;l h&aacute;biles recursos dial&eacute;cticos y una v&iacute;a en la b&uacute;squeda de esa complicidad que siempre propiciaba.
    </p><p class="article-text">
        Confieso que nuestros comienzos no fueron f&aacute;ciles porque cuando nuestras vidas se cruzaron, all&aacute; por 2004, naveg&aacute;bamos en distintos barcos dentro de las siempre complejas batallas org&aacute;nicas del PSOE de Sevilla. Sin embargo, s&oacute;lo tuvimos que empezar a trabajar juntos en nuestra actividad parlamentaria para descubrirnos mutuamente y convertirnos en algo m&aacute;s que compa&ntilde;eros, en amigos con may&uacute;sculas. Incluso (s&oacute;lo lo sab&iacute;amos &eacute;l y yo) en algunas sesiones plenarias recib&iacute;a la llamada de mi padre para advertirme de que siempre que nos enfocaban las c&aacute;maras a Jos&eacute; y a m&iacute;, compa&ntilde;eros de esca&ntilde;o, nos est&aacute;bamos riendo. Y es que todo a su lado ten&iacute;a gracia. 
    </p><p class="article-text">
        Nos convertimos en inseparables a golpe de reuniones de partido, comisiones parlamentarias y debates sobre la actualidad pol&iacute;tica y la vida. Me gan&oacute; su sonrisa, su sinceridad, su sentido democr&aacute;tico, su aprecio por la libertad y su generosidad infinita. Era un esp&iacute;ritu libre. Hizo de la pol&iacute;tica su vida como forma de contribuir a construir un mundo mejor y se entreg&oacute; en cuerpo y alma, tanto en su faceta institucional como org&aacute;nica. Era el mejor Secretario de Organizaci&oacute;n que el PSOE de Sevilla pod&iacute;a tener, siempre dispuesto a ayudar a los dem&aacute;s, nunca ten&iacute;a una negativa para nadie y mucho menos para un compa&ntilde;ero o compa&ntilde;era. Ten&iacute;a talante y talento.
    </p><p class="article-text">
        Trabajador incansable, honesto y leal, a veces gru&ntilde;&oacute;n pero siempre aut&eacute;ntico, era de esos pol&iacute;ticos que hacen mucha falta hoy en d&iacute;a. Jos&eacute; nos deja hu&eacute;rfanos de su particular y personal forma de hacer pol&iacute;tica tan ausente en los &uacute;ltimos tiempos, esa pol&iacute;tica &uacute;til que no busca el protagonismo ni los focos, sino algo mucho m&aacute;s valioso que es la mejora de la vida de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; era de esas personas que no dejaba a nadie indiferente, por eso nos ha dejado huella a todos los que hemos tenido la fortuna de conocerlo. Los socialistas sevillanos hemos tenido una gran suerte de que formara parte de nuestras filas y de que nos haya dejado un valioso legado de trabajo y compromiso, por eso la mejor forma de honrar su memoria es continuarlo siempre fieles a nuestros principios y valores socialistas.
    </p><p class="article-text">
        Superar su ausencia no ser&aacute; f&aacute;cil y nunca llenar&eacute; ese vac&iacute;o irreparable que deja. A&uacute;n no he podido volver a entrar en su despacho en la sede provincial de Luis Montoto desde aquella &uacute;ltima ma&ntilde;ana del 26 de abril en la que vino y hablamos de su reci&eacute;n diagnosticada enfermedad. Cada d&iacute;a cuando paso por delante de esa puerta espero que me llame sonriente y que me diga que est&aacute; todo controlado mientras me suelta alguna de sus bromas como hac&iacute;a diariamente. Lo quer&iacute;a a rabiar, tanto que con permiso de sus hermanos Manolo y Leti, para m&iacute; Jos&eacute; era un hermano mayor... Por eso hoy no s&oacute;lo he despedido a mi compa&ntilde;ero, mi secretario de organizaci&oacute;n en el PSOE de Sevilla, sino a alguien que era mucho m&aacute;s: un amigo, un consejero, un confidente, un hermano que la vida me ha regalado y que ha sido un ejemplo hasta en su despedida. Te querr&eacute; siempre Josel&iacute;n. Buen viaje amigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/buen-viaje-joselin_132_1448774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jul 2019 23:28:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buen viaje Joselín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Muñoz,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta a Ana Oramas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ana-orama-maria-jesus-montero-las-tres-mil_132_1697971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e192d2f9-5f8c-4265-8376-f36024e76d0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta a Ana Oramas"></p><p class="article-text">
        Estimada se&ntilde;ora Oramas,
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica en Espa&ntilde;a y tambi&eacute;n fuera de nuestras fronteras soporta desde hace tiempo el descr&eacute;dito de una sociedad que ha sufrido en sus carnes las duras consecuencias de la crisis y que, a menudo, no ha encontrado en la pol&iacute;tica una soluci&oacute;n a sus problemas. Los ciudadanos est&aacute;n cansados de confrontaci&oacute;n, est&aacute;n cansados de que algunos representantes p&uacute;blicos, incapaces a veces de resolver sus demandas, les utilicen e, incluso, les ofendan con el &uacute;nico objetivo de sacar alg&uacute;n r&eacute;dito pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        He de confesarle que ayer sent&iacute; bochorno e indignaci&oacute;n <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/Montero-reprocha_0_867563328.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">al escuchar sus palabras en la tribuna del Congreso durante el debate de los Presupuestos</a>. Nada en el transcurso del acalorado debate parlamentario justifica el insulto y el desprecio hacia un barrio, hacia unos vecinos y vecinas que est&aacute;n hartos de que se les estigmatice como usted precisamente hizo ayer en la C&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;tame que le cuente c&oacute;mo es el barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, al que le invito a venir para conocer de primera mano su realidad antes de volver a usarlo como arma arrojadiza contra un rival pol&iacute;tico. Las Tres Mil Viviendas es un barrio con serios problemas de habitabilidad, de seguridad y de falta de oportunidades. Es un barrio muy humilde, de gente trabajadora que se levanta cada ma&ntilde;ana para sacar adelante a sus familias, vecinos y vecinas que necesitan a servidores p&uacute;blicos que les ayuden, no que les desprecien. Seguramente durante sus a&ntilde;os de alcaldesa de La Laguna habr&aacute; conocido en primera persona zonas con muchas necesidades sociales, igual que Las Tres Mil.
    </p><p class="article-text">
        Mientras muchos vecinos de Las Tres Mil Viviendas estaban en el tajo, usted entonaba desde lo alto de la tribuna del Congreso un discurso elitista y clasista demostrando una enorme falta de respeto por quienes conviven en este barrio de Sevilla. Porque decir que el tono de una adversaria pol&iacute;tica era propio de las Tres Mil supone no s&oacute;lo despreciar y desacreditar a las 35.000 personas que all&iacute; viven, sino alimentar el estigma y el t&oacute;pico que desafortunadamente soportan desde hace demasiado tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/ana-orama-maria-jesus-montero-las-tres-mil_132_1697971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Feb 2019 13:01:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta a Ana Oramas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[María Jesús Montero]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pesadilla aún no ha acabado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/pesadilla-acabado_132_2123309.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9e9ab00-cc10-4452-99c6-fb13adf59f82_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pesadilla aún no ha acabado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pesadilla para estos tres bomberos sevillanos ha acabado. Ahora tenemos que poner el altavoz para que no olvidemos que la pesadilla para todos aquellos que siguen malviviendo allí aún no ha acabado</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Contadlo, por favor, contad lo que aqu&iacute; pasa&rdquo;. Ese era el mensaje en el que reiteradamente nos insist&iacute;a Julio, un espa&ntilde;ol de un pueblecito de Guadalajara, cocinero profesional que, una vez jubilado, decidi&oacute; irse hasta Lesbos para ayudar a los que no tienen nada. All&iacute; ha fundado la asociaci&oacute;n Acci&oacute;n Directa Sierra Norte, que cada d&iacute;a le da de comer a unos 200 refugiados del campo de Karatepe. Atiende a los m&aacute;s vulnerables, sobre todo menores y familias con necesidades nutricionales espec&iacute;ficas porque la comida que &eacute;l proporciona es sustancialmente de mayor calidad y m&aacute;s nutritiva que las que distribuyen las autoridades griegas.
    </p><p class="article-text">
        Lo s&eacute; porque lo comprob&eacute; el lunes por la noche, cuando fuimos a la sede de su entidad a celebrar la alegr&iacute;a de saber que se hab&iacute;a hecho justicia con Quique, Julio y Manolo. All&iacute; cenamos la comida que Julio hab&iacute;a cocinado ese d&iacute;a para los refugiados porque hasta la celebraci&oacute;n fue un ba&ntilde;o de realidad. Una ensalada con taboul&eacute;, pollo y huevo que estaba francamente buena. Para poder comprobar la diferencia entre una comida y otra tambi&eacute;n probamos las raciones que se les da al resto de refugiados, tanto de Karatepe como de Moira. Incomestible, s&oacute;lo soportable cuando el hambre agudiza. 
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea paga por la comida de cada refugiado 1,50 euros a Grecia, sin embargo nadie controla que realmente las empresas encargadas de suministrar esa comida cumplan con unas garant&iacute;as nutricionales en cada raci&oacute;n y que esa cuant&iacute;a se invierta &iacute;ntegramente para la finalidad para la que se concede.
    </p><p class="article-text">
        Aquella noche todo nos sab&iacute;a bien porque degust&aacute;bamos el sabor de la felicidad, el sabor de la justicia. Felicidad saboreada despu&eacute;s de un d&iacute;a duro, muy duro. De mucha tensi&oacute;n y nerviosismo. Un d&iacute;a que, sin duda, jam&aacute;s olvidaremos. 
    </p><p class="article-text">
        Entrar en los juzgados de Lesbos es ya, en s&iacute; mismo, un ba&ntilde;o de realidad. No s&oacute;lo por el estado en el que se encontraban las instalaciones o porque no hubiera ni un solo ordenador, sino por la improvisaci&oacute;n y falta de organizaci&oacute;n que se traduc&iacute;a en una enorme sensaci&oacute;n de indefensi&oacute;n. Reconozco que no estaba emocionalmente preparada para que el resultado del juicio no fuera feliz, pero presenciar aquello me hizo temer lo peor en alg&uacute;n momento.
    </p><p class="article-text">
        La larga espera hasta que empez&oacute; el juicio la pasamos en una especie de patio posterior donde la hierba crec&iacute;a a sus anchas. Por all&iacute; esperaban los que ten&iacute;an juicios despu&eacute;s. Acusados, familiares, abogados... todos juntos y mezclados, mientras paseaban polic&iacute;as con detenidos esposados para llevarlos a los aseos, que no describir&eacute; en el lamentable estado higi&eacute;nico en el que se encontraban.
    </p><p class="article-text">
        Cuando por fin entramos en la sala de vistas para que el juicio comenzara, la sensaci&oacute;n no fue mejor. Durante el juicio, &iacute;ntegramente en griego excepto las intervenciones de los acusados, vivimos situaciones realmente sorprendentes: gente entrando y saliendo continuamente sin el menor reparo de hacer ruido, presos esposados sentados junto al p&uacute;blico, polic&iacute;as que nos trataban como si fu&eacute;ramos ganado o, incluso, un perro deambulando por la sala.
    </p><p class="article-text">
        Los interrogatorios fueron muy duros, tanto como la posici&oacute;n de la fiscal, as&iacute; que la espera se nos hizo realmente larga. S&oacute;lo hubo un momento de relajaci&oacute;n cuando en uno de los recesos, casi a las cuatro de la tarde, el incombustible de Lolo, voluntario de Proemaid, apareci&oacute; con una caja de manzanas que reparti&oacute; a todos los que segu&iacute;amos esperando en la sala a que se reanudara el juicio. Bendita manzana que nos hizo m&aacute;s dulce la espera. 
    </p><p class="article-text">
        Y la justicia lleg&oacute;. Tard&oacute; en llegar, pero lleg&oacute;. Y el j&uacute;bilo nos invadi&oacute;. Nunca debimos vivir ese d&iacute;a porque nunca debi&oacute; haber juicio.<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/final-pesadilla_0_768874043.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> No hab&iacute;a crimen. No hab&iacute;a caso</a>. No hab&iacute;a nada. Pero all&iacute; est&aacute;bamos. Han sido dos a&ntilde;os de sufrimiento para Manolo, Julio y Quique y para sus familias.  Un sufrimiento que no se deb&iacute;a haber provocado porque <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/salvar-delito-celebran-bomberos-absueltos_0_768873989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salvar vidas nunca puede ser un delito</a>. El 7 de mayo no s&oacute;lo se juzgaba a tres buenas personas, servidores p&uacute;blicos que hab&iacute;an abandonado su zona de confort y que hab&iacute;an pedido d&iacute;as de vacaciones en sus trabajos para viajar a miles de kil&oacute;metros para salvar vidas. El 7 de mayo se estaba juzgando la acci&oacute;n humanitaria al completo en un proceso que ha sido un desprop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Triunf&oacute; el sentido com&uacute;n, triunf&oacute; la justicia y se puso fin a una pesadilla de dos a&ntilde;os, pero la realidad sigue all&iacute; y sigue siendo igual de dura. De hecho, en sus primeras declaraciones, los tres h&eacute;roes de Lesbos han reclamado que no desviemos la mirada sobre lo que all&iacute; sucede porque sigue pasando y, por eso, en su generosidad extrema han anunciado que volver&aacute;n a viajar a Lesbos para ayudar a toda esa gente que huye de la guerra, del hambre y de la miseria a trav&eacute;s del Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        La misma noche que la representaci&oacute;n institucional tanto del Parlamento como del Gobierno andaluz llegamos a Lesbos, lo hicieron tambi&eacute;n 245 personas a la costa. 245 realidades, 245 dramas que podr&iacute;amos ser cualquiera de nosotros o de nuestras familias. Y no podemos olvidarnos de ellos, no podemos mirar hacia otro lado. En aquella isla griega sigue habiendo dos campos de refugiados: el de Moria con m&aacute;s de 7.000 personas y el de Karatepe con m&aacute;s de 2.000. Son mujeres, hombres, ni&ntilde;os, mayores con nombres y apellidos, de carne y hueso. Son personas que necesitan una respuesta de la UE que no llega. Porque vivir all&iacute; no es vida, es sobrevivir. Y si no fuera por la acci&oacute;n humanitaria, muchos de ellos ya ni siquiera sobrevivir&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Campos de refugiados que son, adem&aacute;s, terreno abonado para las mafias y los abusos. Han sido muchas las historias que en las escasas horas que hemos estado all&iacute; nos han contado, historias que hacen estremecer de dolor a cualquier ser humano. Historias de vida que nos deben hacer reaccionar, ante las que no podemos quedar impasibles como meros espectadores. Eso fue lo que hicieron Quique, Manolo y Julio, reaccionar ante un drama humanitario y ante la pasividad de la UE y ha estado a punto de costarles su libertad. Una libertad puesta en riesgo por ayudar, por ser buenas personas, por hacer lo que las autoridades deber&iacute;an asumir y no hacen, por no querer resignarse ante las injusticias.
    </p><p class="article-text">
        La pesadilla para estos tres bomberos sevillanos ha acabado. La historia ha tenido final feliz y los tres est&aacute;n, por fin, en casa. Ahora tenemos que poner el altavoz para que no olvidemos que la pesadilla para todos aquellos que siguen malviviendo all&iacute; a&uacute;n no ha acabado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/pesadilla-acabado_132_2123309.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 May 2018 20:02:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pesadilla aún no ha acabado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lesbos,Refugiados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[#Cuéntalo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/cuentalo_132_2136021.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04787239-e3fa-470f-8aff-fb16ff195ae6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="#Cuéntalo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El feminismo nos ha dado alas y nos ha librado de las cadenas del miedo y la soledad a la que nos había condenado la historia porque ahora, por fin, la manada somos nosotras</p></div><p class="article-text">
        Confieso que no encuentro las palabras exactas que me permitan describir las emociones y sentimientos que se me agolpan desde que conoc&iacute; la sentencia de La Manada. Asco, dolor, rabia, indignaci&oacute;n, ira, verg&uuml;enza..... Y es que todas ellas se me antojan insuficientes e incompletas. 
    </p><p class="article-text">
        Normalmente me resulta casi imposible digerir aquello que no entiendo. Y prometo que no lo entiendo. No entiendo c&oacute;mo alguien, que en este caso es el responsable de administrar justicia, puede argumentar que no fue una violaci&oacute;n. No entiendo que sea la actitud o el comportamiento de la v&iacute;ctima, y no la acci&oacute;n de los agresores, la que determine el tipo de delito. No lo entiendo. 
    </p><p class="article-text">
        He le&iacute;do las m&aacute;s de 300 p&aacute;ginas que razonan la sentencia y reconozco que me ha costado hacerlo en su integridad por la dureza del relato. He llorado al leerla, de impotencia y de rabia. Y cuanto m&aacute;s la leo, menos la entiendo. No s&oacute;lo no la entiendo yo, sino que han sido muchos hombres y mujeres, profesionales de todos los &aacute;mbitos, los que han expresado su estupor ante este fallo. La propia ONU ha reconocido en estos d&iacute;as que la sentencia de La Manada subestima la gravedad de la violaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando la v&iacute;ctima es una mujer, el delito se minimiza en esta sociedad machista en la que vivimos. Tanto es as&iacute; que todas nosotras convivimos en nuestra vida cotidiana con micromachismos que, en muchos casos, bien podr&iacute;an ser tipificados como delitos. Durante siglos hemos normalizado los abusos hacia las mujeres de tal forma que s&oacute;lo hace falta rebuscar en nuestra memoria para encontrar un buen cat&aacute;logo de ellos. De distinto tipo, en diferentes situaciones, a todas nosotras. De ah&iacute; la valiente iniciativa impulsada por la periodista Cristina Fallar&aacute;s que con el hashtag <em>#Cu&eacute;ntalo</em> se ha hecho viral en los &uacute;ltimos d&iacute;as y que ha permitido que un mill&oacute;n de mujeres cuenten sus traum&aacute;ticas experiencias.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de esos sucesos marcan nuestra vida y nuestra forma de entenderla. Yo jam&aacute;s olvidar&eacute; aquel d&iacute;a en clase, cuando un compa&ntilde;ero me toc&oacute; el culo mientras repet&iacute;a gestos obscenos ante la mirada del resto del alumnado. Recuerdo n&iacute;tidamente su mirada lasciva y su grotesco comentario pero, sobre todo, recuerdo la verg&uuml;enza que sent&iacute; y las l&aacute;grimas contenidas en el que se convirti&oacute; en el peor d&iacute;a de mi a&uacute;n tierna infancia. Fue la dura bienvenida a mi preadolescencia.
    </p><p class="article-text">
        Aquello fue, sin duda, un abuso, un abuso que a&uacute;n a d&iacute;a de hoy me atormenta al traerlo a mi memoria y que me desvel&oacute; por las noches durante meses. Sin embargo, estoy segura de que mi compa&ntilde;ero de clase no padeci&oacute; ni un segundo por ello y que, seguro, no recordar&aacute; ese hecho. Las mujeres no s&oacute;lo somos las v&iacute;ctimas, sino que tambi&eacute;n somos las portadoras de la verg&uuml;enza y del sentimiento de culpa.
    </p><p class="article-text">
        Mucha culpa fue lo que sent&iacute; cuando a&ntilde;os m&aacute;s tarde los comentarios obscenos de un se&ntilde;or con el que me cruc&eacute; en la calle me arruinaron la felicidad adolescente del d&iacute;a en el que acced&iacute; a la universidad. Jam&aacute;s olvidar&eacute; el vestido que llevaba puesto aquella ma&ntilde;ana porque durante mucho tiempo culp&eacute; a ese vestido. De hecho, lo culp&eacute; tanto que no fui capaz de volver a pon&eacute;rmelo... quiz&aacute;s demasiado entallado, quiz&aacute;s demasiado corto, quiz&aacute;s demasiado escotado...
    </p><p class="article-text">
        Pero la culpa no era del vestido, la culpa era del machismo en general y de ese degenerado en particular, que dijo las mayores obscenidades que he o&iacute;do en mi vida a una chica que pod&iacute;a ser su hija. Reconozco que jam&aacute;s he podido contarle a nadie estos hechos por lo mucho que me avergonzaban y por esa culpabilidad que esta sociedad patriarcal nos impone a las mujeres para poder someternos.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco cont&eacute; nunca el miedo que sent&iacute; cuando dos chicos se bajaron del coche para intimidarme mientras practicaba <em>running</em> o el p&aacute;nico al sentirme perseguida en una noche de verano cuando volv&iacute;a sola a casa. Nunca lo compart&iacute; con nadie, ni con familia, ni con amigos, ni con compa&ntilde;eras. Con nadie. Como si ocultarlo significara que no hab&iacute;a pasado. Silenciarlo como mecanismo de defensa ante la incomprensi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todas las mujeres tenemos miles de experiencias que nos han hecho padecer miedo e indefensi&oacute;n, que nos han hecho sentir vulnerables y fr&aacute;giles. Pero no, no lo somos, y por eso ya no nos callamos, sino que ahora lo contamos para protegernos y para demostrar que no estamos solas. Hace unos meses ha despertado un movimiento imparable que no tiene marcha atr&aacute;s, porque el feminismo ha llegado para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos liberado de nuestros miedos, as&iacute; que ya no vamos a silenciar m&aacute;s los abusos que padecemos cada d&iacute;a, ni vamos a seguir soportando injusticias ni desigualdades, ni vamos a callarnos ante sentencias impregnadas de machismo como la de La Manada ni ante aqu&eacute;llas que consideran que el dolor de una agresi&oacute;n sexual prescribe.
    </p><p class="article-text">
        Ahora sabemos que no estamos solas, que somos muchas y que estamos unidas por esta causa feminista y eso nos est&aacute; dando fuerza para no callar, para contarlo, para salir a la calle y reivindicar nuestros derechos, para defender a una mujer agredida, para iniciar una campa&ntilde;a de recogida de firmas para que no prescriban los delitos de car&aacute;cter sexual, para dar la batalla definitiva en la b&uacute;squeda de la igualdad. El feminismo nos ha dado alas y nos ha librado de las cadenas del miedo y la soledad a la que nos hab&iacute;a condenado la historia porque ahora, por fin, la manada somos nosotras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/cuentalo_132_2136021.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 May 2018 20:32:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[#Cuéntalo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,La Manada]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sonrisa eterna]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sonrisa-eterna_132_3465026.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7133f4dc-1ea3-43d1-a18f-8266ac8eeb0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sonrisa eterna"></p><p class="article-text">
        Confieso que no tengo palabras para expresar el dolor que nos ha provocado tu p&eacute;rdida, Carme. Confieso que a&uacute;n no me hago a la idea de no tenerte.
    </p><p class="article-text">
        No has sido una mujer cualquiera, has sido una mujer excepcional y eso hace que tambi&eacute;n sea excepcional el sentimiento de vac&iacute;o que nos dejas porque nos dejas hu&eacute;rfanos de tu sonrisa, esa sonrisa que ya es eterna...
    </p><p class="article-text">
        Fuiste una luchadora porque la vida te puso a prueba demasiado pronto y ese esp&iacute;ritu de superaci&oacute;n y entrega ha condicionado cada d&iacute;a de tu existencia. Aprendiste a ser m&aacute;s fuerte, aprendiste a pelear m&aacute;s duro y a hacerlo sin la m&aacute;s m&iacute;nima queja ni el m&aacute;s m&iacute;nimo sentido de victimismo. Lo asumiste desde la naturalidad y elegancia que formaban parte de tu esencia.
    </p><p class="article-text">
        Eras una mente l&uacute;cida de firmes convicciones y s&oacute;lidos principios forjados en la lealtad a nuestro partido. Ten&iacute;as voz propia, opini&oacute;n propia y estilo propio con lo que ello significa en esta sociedad machista que seguimos soportando. Y es que eras &uacute;nica, Carme.
    </p><p class="article-text">
        Fuiste una mujer valiente que con decisi&oacute;n asumiste la responsabilidad de dirigir un Ministerio que la historia nos hab&iacute;a negado a las mujeres hasta ese momento. Y no dejaste indiferente a nadie porque nos abriste camino a todas. Tu imagen embarazada de siete meses pasando revista a las tropas espa&ntilde;olas perdura en nuestra retina porque sentimos que ese d&iacute;a se hac&iacute;an a&ntilde;icos muchos techos de cristal. Aquel d&iacute;a cambiaste la historia de este pa&iacute;s y a tu lado sent&iacute;amos que todas lo hac&iacute;amos contigo.
    </p><p class="article-text">
        Jam&aacute;s te pusiste l&iacute;mites porque era tal tu vocaci&oacute;n de servicio p&uacute;blico que no hab&iacute;a distancia que te frenara en tu objetivo de visitar a todas las tropas espa&ntilde;olas destinadas en misiones internacionales a pesar de tu avanzado estado de gestaci&oacute;n. No hab&iacute;a l&iacute;mites ni horarios porque eras trabajadora incansable y lectora empedernida.
    </p><p class="article-text">
        Contigo tambi&eacute;n aprend&iacute; a perder, Carme, porque hasta cuando fracasamos en el intento de que fueras la primera secretaria general del PSOE nos diste una lecci&oacute;n de humildad y generosidad. Recuerdo aquella noche dura en Sevilla en la que, tras conocer los resultados, te pusiste a disposici&oacute;n del partido. Siempre leal, siempre comprometida, siempre socialista.
    </p><p class="article-text">
        Confieso que me apen&oacute; tu decisi&oacute;n de dejar el esca&ntilde;o y de no repetir como cabeza de lista del PSC en las elecciones generales, una pena nada comparable a la que siento ahora. Tristeza compartida con todos los socialistas de este pa&iacute;s que en las &uacute;ltimas horas nos sentimos desolados.
    </p><p class="article-text">
        No dejo de pensar en ese &ldquo;coraz&oacute;n al rev&eacute;s&rdquo; como t&uacute; misma lo llamabas que nos ha jugado una mala pasada y se ha parado demasiado pronto para robarnos un trocito del nuestro a cada uno de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Pero no te has ido del todo, Carme, porque has dejado un legado de compromiso, justicia social y feminismo que te har&aacute; inmortal, tu huella perdurar&aacute; para siempre... Y has dejado lo mejor de ti, al peque&ntilde;o Miquel que puede sentirse orgulloso de su madre.
    </p><p class="article-text">
        Desde donde est&eacute;s, Carme, sigue sonri&eacute;ndonos porque tu sonrisa es luz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/sonrisa-eterna_132_3465026.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Apr 2017 20:18:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una sonrisa eterna]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Carme Chacón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una deuda con las mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/deuda-mujeres_132_3536442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4e3c8db-5324-456f-823d-494582e4f77d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una deuda con las mujeres"></p><p class="article-text">
        Ser mujer no se elige, pero serlo te obliga a ser fuerte. Fuerte para soportar continuos desprecios y humillaciones a los que cada d&iacute;a hacemos frente en forma de &ldquo;micromachismos&rdquo;. Fuerte para asimilar que siempre se nos exige m&aacute;s, porque las varas de medir que se nos aplican nunca son las mismas.
    </p><p class="article-text">
        Fuerte para soportar ser observadas permanentemente y que se someta a juicio p&uacute;blico cada una de nuestras decisiones. Fuerte para poder escapar de los roles que la sociedad nos tiene asignados de forma premeditada y decidir con libertad sobre nuestra propia vida. Fuerte, en definitiva, para sobrevivir en un mundo que nos niega ser iguales.
    </p><p class="article-text">
        Ser mujer no se elige, pero serlo te condena a la m&aacute;s absoluta irrelevancia hist&oacute;rica. Nada importa que hayan sido mujeres las que han protagonizado cruciales aportaciones al mundo de la pol&iacute;tica, la ciencia, la econom&iacute;a, la cultura o el deporte a lo largo de la historia, porque sus nombres jam&aacute;s ser&aacute;n recordados ni aparecer&aacute;n en los libros de texto. Para ellas, la invisibilidad y el anonimato; para ellos, el reconocimiento y el prestigio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ser mujer no se elige, pero serlo te conduce con alta probabilidad a engrosar las listas del paro,</strong> o a sufrir una mayor precariedad laboral a pesar de estar mejor formadas y preparadas, porque el actual mercado de trabajo en nuestro pa&iacute;s es especialista en excluir a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, las trabajadoras cobran de media 6.000 euros menos al a&ntilde;o que sus compa&ntilde;eros por hacer el mismo trabajo,padeciendo una creciente brecha salarial que supera el 23% en nuestro pa&iacute;s. Nuestro esfuerzo y sacrificio sigue valiendo menos en una econom&iacute;a masculinizada que contin&uacute;a cerrando las puertas a la capacidad de las mujeres. Por eso es necesaria una Ley de Igualdad Salarial que garantice que nuestro trabajo no es menospreciado ni minusvalorado, sino que es igualmente retribuido.
    </p><p class="article-text">
        Hace tan s&oacute;lo unos d&iacute;as, un eurodiputado polaco protagonizaba&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Eurocamara-investigara-declaraciones-misoginas-eurodiputado_0_618039075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las m&aacute;s vergonzantes y repugnantes intervenciones que se recuerdan en el Parlamento Europeo,</a> justificando la brecha salarial porque, seg&uacute;n &eacute;l, las mujeres somos &ldquo;menos inteligentes&rdquo;. Provoca rubor que haya representantes p&uacute;blicos que se expresen en estos t&eacute;rminos sin que haya consecuencias. Estas deplorables afirmaciones deber&iacute;an hacernos reflexionar sobre la conveniencia de forjar una alianza que excluya las actitudes y comentarios machistas de las Administraciones P&uacute;blicas, que deben ser las principales garantes de la igualdad de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Ser mujer no se elige, pero serlo te fuerza a decidir entre el desarrollo de una carrera profesional o formar una familia porque compatibilizar ambas cosas es una misi&oacute;n cuasi imposible. Es de sobra conocida la pr&aacute;ctica ausencia de mujeres en consejos de administraci&oacute;n de las grandes empresas y el casi nulo ejercicio de corresponsabilidad en nuestra vida cotidiana. No es ninguna casualidad que el 72.5% de las personas ocupadas a tiempo parcial en Espa&ntilde;a sean mujeres y que el 96% de trabajadores que deciden reducir su jornada laboral para dedicarse al cuidado de sus hijos sean f&eacute;minas. Y es que el verbo corresponsabilizar sigue sin conjugarse en plural en la inmensa mayor&iacute;a de las familias espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Equiparar los permisos por maternidad y paternidad y que sean irrenunciables e intransferibles es un paso de gigante para que madres y padres se corresponsabilicen de la crianza de los hijos desde su nacimiento. Las malas noches, la falta de descanso o los cambios de pa&ntilde;ales no son patrimonio exclusivo de las madres.
    </p><p class="article-text">
        Ser mujer no se elige, pero serlo te garantiza una vejez pobre porque las pensiones de las mujeres son un 37% de media m&aacute;s bajas como consecuencia de la discriminaci&oacute;n salarial sufrida durante toda la vida laboral. El rostro de la pobreza es, sin duda, un rostro de mujer.
    </p><p class="article-text">
        Ser mujer no se elige, pero serlo a veces te cuesta la vida. 886 mujeres han sido asesinadas desde el a&ntilde;o 2003 hasta nuestros d&iacute;as, m&aacute;s v&iacute;ctimas por la violencia machista que por cualquier tipo de terrorismo. Mujeres que han sido asesinadas por el simple hecho de ser mujeres por verdugos a los que alg&uacute;n d&iacute;a amaron. Machistas asesinos que les quitaron la vida a quienes consideraban de su propiedad como si de un objeto se tratara.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La violencia de g&eacute;nero es la expresi&oacute;n m&aacute;s radical del machismo, por eso su &uacute;nico ant&iacute;doto es la igualdad.</strong> Igualdad para erradicar, igualdad para prevenir.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna sociedad soporta tanto dolor y sufrimiento al ser testigo de tantas familias destrozadas, donde las v&iacute;ctimas no son s&oacute;lo mujeres, sino tambi&eacute;n sus hijos. 40 menores quedan hu&eacute;rfanos cada a&ntilde;o en nuestro pa&iacute;s porque a sus madres les arrebataron la vida asesinos sin piedad en el falso nombre del amor. 40 menores cada a&ntilde;o a los que se les rompe la vida y el coraz&oacute;n y a los que debemos proteger desde las administraciones p&uacute;blicas para que su existencia no sume m&aacute;s sufrimiento. Esta misma semana, un t&iacute;o que est&aacute; actualmente ejerciendo de padre de su sobrina hu&eacute;rfana porque su madre fue asesinada por su padre cuando ella ten&iacute;a dos a&ntilde;os comparec&iacute;a en el Congreso para explicar su historia y darnos una lecci&oacute;n de realidad. Los menores son las v&iacute;ctimas olvidadas de la violencia de g&eacute;nero y es nuestra obligaci&oacute;n protegerlos. Porque un maltratador jam&aacute;s ser&aacute; un buen padre.
    </p><p class="article-text">
        No hay nada m&aacute;s urgente para este pa&iacute;s que impulsar un Pacto de Estado contra la violencia de g&eacute;nero, un acuerdo que a&uacute;ne voluntades de los poderes p&uacute;blicos, los partidos pol&iacute;ticos y la sociedad civil en su conjunto para atajar este feminicidio.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, la igualdad de g&eacute;nero es una lejana utop&iacute;a que deber&iacute;a quitarnos el sue&ntilde;o porque m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola sigue estando discriminada. Aspirar a ser iguales y disponer de los mismos derechos y oportunidades es una justa reivindicaci&oacute;n que debe sumar la complicidad de todos y todas. Una sociedad igualitaria lleva impl&iacute;cita una sociedad mejor. No se trata de una guerra de sexos, sino m&aacute;s bien de una alianza de mujeres yhombres.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la cruda realidad y de los desalentadores datos, hay esperanza. La esperanza de saber el camino recorrido para llegar hasta aqu&iacute; de muchas mujeres, la mayor&iacute;a an&oacute;nimas, que con su lucha nos abrieron un abanico de posibilidades. La esperanza de confiar en que defendemos una causa noble y justa. La esperanza de que no estamos solas, sino que cada vez somos m&aacute;s guerreras en la batalla de la igualdad y que tenemos a nuestro lado a muchos gladiadores dispuestos a luchar con nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Ser mujer no se elige, pero serlo nos hace combativas, por eso nuestro d&iacute;a, el 8 de marzo, no es un d&iacute;a de fiesta, sino un d&iacute;a de reivindicaci&oacute;n para recordarle al mundo que tiene una deuda pendiente con todas nosotras y que no pararemos hasta saldarla. Somos algo m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n mundial, por tanto representamos algo m&aacute;s de la capacidad y del talento del conjunto de la sociedad. Somos una fuerza invencible porque sin nosotras el mundo no gira, as&iacute; que ejerz&aacute;mosla para exigir igualdad. Feliz y reivindicativo 8 de marzo. 
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/deuda-mujeres_132_3536442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Mar 2017 18:44:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una deuda con las mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una política sin odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/politica-odio_132_3737596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7d8dc1e-4416-4b4f-8f81-b5f530829956_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una política sin odio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se ha cuestionado mi capacidad, mi formación, se ha criticado mi sueldo (...) se ha publicado mi estado civil, la dirección del domicilio de mis padres, las edades de mis hijos y hasta se ha opinado de mis relaciones personales" tras las declaraciones a las puertas de Ferraz</p></div><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo mes he escuchado, le&iacute;do e incluso sufrido m&aacute;s insultos de los que hab&iacute;a conocido en mis 38 a&ntilde;os de vida. Si toda la energ&iacute;a, el tiempo y el talento que muchos invierten en insultar en el estercolero que algunos pretenden convertir las redes sociales lo emplearan en hacer algo productivo, estoy convencida de que a este pa&iacute;s le ir&iacute;a mucho mejor. Y es que parece que en los &uacute;ltimos tiempos la leg&iacute;tima discrepancia pol&iacute;tica y el enriquecedor debate ideol&oacute;gico se ha reducido al simplismo intelectual que, lejos de argumentos, se pervierte desde la descalificaci&oacute;n y la zafiedad.
    </p><p class="article-text">
        Recurrir al insulto es el m&aacute;s claro s&iacute;ntoma de no disponer de argumentos ni capacidad dial&eacute;ctica suficiente para mantener un debate riguroso y sereno, propio de una democracia sana y saludable como deber&iacute;a ser la nuestra. La banalidad y la simpleza que algunos han hecho suya empiezan a abrirse paso para instalarse en nuestras conciencias aunque ofrezcamos resistencia.
    </p><p class="article-text">
        Una democracia fuerte y s&oacute;lida debe tener como uno de sus pilares el respeto al debate pol&iacute;tico profundo que posibilite argumentar los distintos posicionamientos y eso requiere de un sosiego y de una serenidad que, en este momento, cuesta trabajo encontrar.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente aquellos que promet&iacute;an llegar a la pol&iacute;tica para regenerarla y fortalecer la democracia son los que cada d&iacute;a se esfuerzan en hacer un debate de lo anecd&oacute;tico y huir de lo realmente importante. Se distraen en lo accesorio y se olvidan de lo sustancial. Flaco favor para la regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica y, por supuesto, flaco favor para la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Y de esos barros, estos lodos. La crispaci&oacute;n, el odio y la vileza que rezuman las intervenciones de algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos contagian a una parte de la sociedad que los considera sus referentes. A&uacute;n resuenan en la cabeza de los andaluces las ofensivas palabras que el se&ntilde;or Rufi&aacute;n dedic&oacute; en el debate de investidura a Andaluc&iacute;a&nbsp;y a su presidenta, Susana D&iacute;az, leg&iacute;timamente elegida en las urnas; as&iacute; como los aplausos c&oacute;mplices de quienes apoyan el permanente frentismo como estrategia pol&iacute;tica. De hecho, hace muy pocos d&iacute;as, la consejera catalana Dolors Bassa profundizaba en ese sentido con unas intolerables y xen&oacute;fobas <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Condena-consejera-Cataluna-Andalucia-inmigrantes_0_578843092.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraciones en sede parlamentaria sobre el tratamiento del Gobierno andaluz a los menores inmigrantes </a>sin compa&ntilde;&iacute;a. Usar a los menores y culpar a otra comunidad aut&oacute;noma de la incapacidad manifiesta del Gobierno catal&aacute;n en una cuesti&oacute;n tan sensible da buena muestra de la gravedad del problema. El enfrentamiento entre territorios nunca fue y nunca ser&aacute; bueno para la convivencia pac&iacute;fica y el progreso de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n no estamos en condiciones de calcular el tremendo da&ntilde;o que el odio y el enfrentamiento auspiciados por algunas fuerzas pol&iacute;ticas est&aacute;n causando a nuestras instituciones democr&aacute;ticas, al Estado y, por supuesto, a una sociedad cada d&iacute;a m&aacute;s fracturada a la que permanentemente se la bombardea con el discurso de buenos y malos, dignos e indignos. Polarizaci&oacute;n. Radicalizaci&oacute;n. Miedo. Populismo&hellip;Trump, &iquest;les suena?
    </p><h4 class="article-text">Escarnio p&uacute;blico</h4><p class="article-text">
        Inocular a la sociedad ese odio es un peligro y un riesgo para nuestro futuro como proyecto de pa&iacute;s. En el &uacute;ltimo mes he padecido en mis propios huesos ese odio que algunos pretenden socializar. Tomar una decisi&oacute;n pol&iacute;tica puede conllevar la l&oacute;gica cr&iacute;tica de quien no la comparte, pero jam&aacute;s debe de ser una excusa para descalificar personalmente e, incluso, someter a alguien al escarnio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Me producir&iacute;a rubor reproducir las soeces palabras que algunos me han dedicado, algunas de ellas bastante predecibles lamentablemente por ir dirigidas a una mujer. Se ha cuestionado mi capacidad, mi formaci&oacute;n, se ha criticado mi sueldo que, por cierto, es el mismo que el del resto de diputados andaluces de todas las fuerzas pol&iacute;ticas; se ha publicado mi estado civil, la direcci&oacute;n del domicilio de mis padres, las edades de mis hijos y hasta se ha opinado de mis relaciones personales, por no hablar de las consideraciones sobre mi estabilidad emocional o mi estatura.
    </p><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as me he preguntado en muchas ocasiones si la reacci&oacute;n habr&iacute;a sido la misma en el caso de que hubiera sido un hombre el que hubiera <a href="http://www.eldiario.es/politica/Lucha-interna-PSOE_13_563923603_8156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reivindicado su condici&oacute;n de Presidente del Comit&eacute; Federal del PSOE a las puertas de Ferraz en un momento de vac&iacute;o de poder.</a>&nbsp;Y es que la palabra autoridad s&oacute;lo tiene sentido en una voz masculina pero se torna grotesca cuando la pronuncia una mujer y, a&uacute;n m&aacute;s, si es joven y menuda.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a mi pregunta la tengo meridianamente clara. Valores positivos en la masculinidad como la fortaleza, la convicci&oacute;n o la actitud decidida se convierten en soberbia, prepotencia o ambici&oacute;n desmedida si se perciben en una mujer. Someter a juicio p&uacute;blico nuestra vida privada y valorar nuestros estilismos son tambi&eacute;n tentaciones recurrentes que no suelen tener ning&uacute;n atractivo en el caso de los hombres en pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que s&oacute;lo soy una m&aacute;s y que son muchas las mujeres que padecen cada d&iacute;a este trato. Mi solidaridad y apoyo a todas esas mujeres que por el hecho de serlo y estar en pol&iacute;tica sufren o han sufrido un trato desigual. Y, por supuesto, mi solidaridad con todas las mujeres que sufren d&iacute;a a d&iacute;a en el &aacute;mbito personal o laboral esa discriminaci&oacute;n o desigualdad que no es m&aacute;s que la constataci&oacute;n de que la sociedad sigue siendo machista.
    </p><p class="article-text">
        Creo en la igualdad como creo en la pol&iacute;tica, pero creo en la pol&iacute;tica de verdad, no en la pol&iacute;tica espect&aacute;culo. Creo en esa pol&iacute;tica que cambia la vida de la gente y que es espacio de reflexi&oacute;n y de debate respetuoso y sereno.
    </p><p class="article-text">
        De la misma forma, creo en la igualdad como principio irrenunciable para garantizarnos a hombres y mujeres los mismos derechos y deberes y las mismas oportunidades. Lo creo desde el firme convencimiento de que ambas, la pol&iacute;tica y la igualdad, la igualdad y la pol&iacute;tica, son necesarias para construir una sociedad mejor.
    </p><p class="article-text">
        Este pa&iacute;s debe desterrar de una vez por todas ese machismo retr&oacute;grado que no acepta que las mujeres podamos tener poder y asumir responsabilidades con absoluta normalidad. Del mismo modo que debemos desterrar la intolerancia y el odio del parlamentarismo espa&ntilde;ol, porque sembrar odio no sirve para construir.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n vivimos la resaca electoral de un pa&iacute;s poderoso y democr&aacute;tico como EEUU, en el que el machismo y la intolerancia han triunfado socialmente ante la perplejidad del resto del mundo. La sociedad estadounidense ha preferido que dirija su futuro un machista intolerante a que lo haga una mujer, lo que demuestra que a&uacute;n hay muchos techos de cristal que debemos romper. Y los romperemos. M&aacute;s pronto que tarde los romperemos porque, aunque algunos poderes f&aacute;cticos se resistan a aceptarlo, las mujeres ya no tenemos que pedir permiso para tener poder y ejercerlo. Somos mujeres, fuertes, valientes y decididas que tambi&eacute;n, les pese a qui&eacute;n les pese, tenemos y somos autoridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/politica-odio_132_3737596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Nov 2016 18:37:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una política sin odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La buena política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/buena-politica_132_4121600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ada0451-ff9e-4c21-be0a-9cb90877a240_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La buena política"></p><p class="article-text">
        Creo en la POL&Iacute;TICA&hellip; en la buena pol&iacute;tica, en esa pol&iacute;tica que es un instrumento &uacute;til al servicio de la ciudadan&iacute;a, la que busca soluciones a los problemas reales. Creo en esa pol&iacute;tica que es una magn&iacute;fica herramienta para transformar la realidad y cambiar la vida de la gente. Creo en esa pol&iacute;tica &uacute;til que mira las dificultades para afrontarlas y superarlas, en esa pol&iacute;tica de los argumentos, de los razonamientos y de la ideolog&iacute;a. Creo en la buena pol&iacute;tica y reivindico su utilidad como condici&oacute;n necesaria e imprescindible a su raz&oacute;n de ser.
    </p><p class="article-text">
        No hay nada m&aacute;s &uacute;til que servir a lo p&uacute;blico defendiendo siempre el inter&eacute;s general frente al particular. No hay nada m&aacute;s &uacute;til que la aspiraci&oacute;n leg&iacute;tima y honesta de la pol&iacute;tica de mejorar la existencia de aquellos a los que debe servir.
    </p><p class="article-text">
        Fue ese deseo de cambiar la vida de la gente lo que llev&oacute; a Felipe Gonz&aacute;lez y a su Gobierno a aprobar la Ley de Educaci&oacute;n P&uacute;blica, la universalizaci&oacute;n de las pensiones y la sanidad p&uacute;blica. Normas que dieron derechos a los que, hasta ese momento, no hab&iacute;an tenido absolutamente nada.
    </p><p class="article-text">
        Cambiar la vida de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero es lo que buscaba Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero cuando impuls&oacute; una Ley Integral para combatirla, del mismo modo que aspir&oacute; y consigui&oacute; cambiar la vida de todos aquellos que no ten&iacute;an barreras para amar permitiendo el matrimonio entre personas del mismo sexo.
    </p><p class="article-text">
        Cambiar la vida de los andaluces es lo que pretende cada d&iacute;a Susana D&iacute;az cuando impulsa desde su Ejecutivo planes de empleo que ofrezcan oportunidades laborales a quienes se han dado de bruces con el actual maltrecho mercado laboral o cuando, a pesar de las dificultades econ&oacute;micas, garantiza la calidad en la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos o cuando fracciona las tasas universitarias para que ning&uacute;n joven tenga que renunciar a su formaci&oacute;n por falta de recursos.
    </p><p class="article-text">
        Cambiar la vida de la gente, mejorarla, transformarla ha sido, es y ser&aacute; la aspiraci&oacute;n m&aacute;s noble de la buena pol&iacute;tica. Porque son las personas a las que van dirigidas esas decisiones las protagonistas de la acci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La finalidad de la pol&iacute;tica, de la buena pol&iacute;tica, es cambiar la vida de la gente. Por eso no logro entender c&oacute;mo aquellos que supuestamente han llegado recientemente a la pol&iacute;tica para ser los &ldquo;verdaderos&rdquo; representantes de la &ldquo;gente&rdquo; se hayan olvidado tan pronto de ella. Y es que asaltar cielos, en el caso de que existan, no cambia la vida de nadie, al menos de nadie en la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Hace algo m&aacute;s de dos meses de la celebraci&oacute;n de las Elecciones Generales en nuestro pa&iacute;s y desde entonces hasta hoy estamos asistiendo at&oacute;nitos al envejecimiento precoz de una fuerza emergente. Ni una sola iniciativa en beneficio de los espa&ntilde;oles que m&aacute;s lo necesitan, ni una sola idea revolucionaria que solucione alg&uacute;n problema de este pa&iacute;s, ni una sola medida que contribuya a la mejora colectiva de nuestra sociedad. Ni una sola que vaya encaminada a cambiar la vida de la gente. Ni rastro de esa buena pol&iacute;tica que coloca en el centro a las personas.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, en estos d&iacute;as, los espa&ntilde;oles hemos aprendido considerablemente sobre el Reglamento del Congreso de los Diputados, fundamentalmente en lo que se refiere a la conformaci&oacute;n de grupos parlamentarios y distribuci&oacute;n de esca&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Lo trascendental?</h3><p class="article-text">
        No se puede atribuir la biso&ntilde;ez del grupo parlamentario Podemos a que haya considerado debates trascendentales para este pa&iacute;s la ubicaci&oacute;n de sus diputados o si se constitu&iacute;an en cuatro grupos diferenciados. M&aacute;s bien debe atribuirse a su inter&eacute;s partidista de percibir m&aacute;s recursos, m&aacute;s cuota parlamentaria y, por supuesto, que Pablo Manuel Iglesias se sit&uacute;e en el tiro de c&aacute;mara de televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos asuntos tiene nada que ver con la vida de la gente ni con el pretendido asalto a los cielos. Ni rastro de la buena pol&iacute;tica, por no hablar del hecho pol&eacute;mico de llevar a un beb&eacute; a la sesi&oacute;n constitutiva del Congreso de los Diputados. Me pregunto qu&eacute; pensar&iacute;an en ese momento todas esas madres trabajadoras que cada d&iacute;a tienen que hacer malabares para poder conciliar su vida profesional y familiar al ver la estampa de una diputada con su beb&eacute; en brazos en el esca&ntilde;o; a&uacute;n m&aacute;s, a sabiendas de que dicha instituci&oacute;n cuenta con una guarder&iacute;a gratuita a su servicio.
    </p><p class="article-text">
        Pero, sobre todo, me preocupa que la envejecida nueva pol&iacute;tica considere que la verdadera conciliaci&oacute;n es que las mujeres nos llevemos a nuestros hijos al trabajo. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de lucha y defensa por la igualdad, despu&eacute;s de tantos avances y tambi&eacute;n de tantos retrocesos, despu&eacute;s de tantas batallas libradas por muchas mujeres y hombres en pro de la igualdad me pregunto si era necesario.
    </p><p class="article-text">
        Soy madre y como la inmensa mayor&iacute;a de las madres no quiero llevar a mis hijos al trabajo, ni por ellos ni por m&iacute;. Aspiro a una sociedad en la que dejemos de hablar de conciliaci&oacute;n para dar paso a la corresponsabilidad entre padres y madres y gestos como el de Bescansa no contribuyen a ello, sino m&aacute;s bien a perpetuar el rol de mujer cuidadora que hist&oacute;ricamente se nos ha reservado.
    </p><p class="article-text">
        Defiendo un pa&iacute;s en el que desde las administraciones p&uacute;blicas se disponga de medios suficientes para habilitar recursos que permitan que un padre o una madre no tengan que elegir entre trabajo o familia.
    </p><p class="article-text">
        Esa es mi lucha, la reivindicaci&oacute;n de una sociedad de iguales en la que hombres y mujeres tengamos los mismos derechos y oportunidades, los mismos deberes y obligaciones. Porque esa es la verdadera revoluci&oacute;n en este mundo injusto, la revoluci&oacute;n de la igualdad plena. Ese es el &uacute;nico cielo que me gustar&iacute;a asaltar. Porque una sociedad igualitaria es garant&iacute;a de una convivencia m&aacute;s pac&iacute;fica y m&aacute;s justa, es garant&iacute;a de un mundo mejor y esto s&iacute; que cambia la vida de la gente.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana hemos perdido una oportunidad magn&iacute;fica para cambiar la vida de los espa&ntilde;oles, para poner fin a un Gobierno que ha provocado mucho dolor y sufrimiento en los espa&ntilde;oles durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Sin embargo, los de la &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo; han preferido que nada cambie, que todo siga igual, han decidido ponerse del lado de quienes aprobaron esa reforma laboral que tanto critican, del lado de los que impulsaron la segregadora LOMCE que ellos dicen detestar, del lado de los que han condenado a tantos j&oacute;venes al exilio laboral, del lado de los que han recortado tanto nuestros derechos y libertades que ya ni nos reconocemos.
    </p><p class="article-text">
        Jam&aacute;s pens&eacute; que asaltar el cielo fuera dejar gobernar al PP y olvidarse tan pronto de la gente. Jam&aacute;s cre&iacute; que los aires nuevos de la pol&iacute;tica fueran para situar en el debate nacional cuestiones tan est&eacute;riles para la ciudadan&iacute;a como la distribuci&oacute;n de esca&ntilde;os o el reparto de ministerios. Jam&aacute;s podr&iacute;a imaginar que una nueva fuerza pol&iacute;tica pudiera envejecer tan pronto.
    </p><p class="article-text">
        Y es que mientras Pablo Manuel Iglesias y los suyos coreaban el NO desde sus reci&eacute;n estrenados esca&ntilde;os, estaban diciendo NO a cambiar la vida de la gente, NO a esa aspiraci&oacute;n noble de querer mejorar las cosas, NO a la esperanza de un futuro mejor. Con su NO a Pedro S&aacute;nchez le han dado un gran S&iacute; a Mariano Rajoy y sus pol&iacute;ticas y han renunciado al asalto del cielo para traicionar a los de la tierra. Con su NO han defraudado a todos los que aspir&aacute;bamos a un necesario cambio pol&iacute;tico en este pa&iacute;s por el bien de la gente y han demostrado que su tan cacareada nueva pol&iacute;tica no era m&aacute;s que un espejismo. Ni rastro de buena pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/buena-politica_132_4121600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Mar 2016 22:01:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La buena política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Pedro Sánchez,Pablo Iglesias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se llamaba Aylan Kurdi: recuérdenlo siempre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/llamaba-aylan-kurdi-recuerdenlo-siempre_132_2487984.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81387334-9d66-45de-ad8a-32e8504a0f89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Se llamaba Aylan Kurdi: recuérdenlo siempre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Europa ha tenido que ver ante sus ojos a un niño muerto para que, al fin, reaccione y asuma que cuando hay tanto sufrimiento en juego no valen fronteras. Europa ha llegado tarde y mal y el papel de España nos ha hecho sentir vergüenza.</p></div><p class="article-text">
        Se llamaba Aylan Kurdi y con tan s&oacute;lo 3 a&ntilde;os perdi&oacute; la vida mientras viajaba con su familia huyendo del miedo y la barbarie que supone la guerra. Su madre y su hermano le acompa&ntilde;aron en ese viaje sin retorno al que un mar enfurecido los condujo frustrando su b&uacute;squeda de la paz. No era la paz de la muerte la que buscaban cuando decidieron emprender la aventura de escapar de su pa&iacute;s para encontrar un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas todos conocemos hasta el m&aacute;s m&iacute;nimo detalle de la tr&aacute;gica historia de Aylan y su familia, pero por mucho que sepamos hoy de esta historia la olvidaremos pronto. Olvidaremos c&oacute;mo se llamaba, olvidaremos su edad, olvidaremos la fecha en la que ocurri&oacute; e incluso la playa que fue testigo del atroz desenlace. Olvidaremos, sin duda, olvidaremos&hellip;olvidaremos porque olvidar es la mejor cura del alma ante el sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, habr&aacute; algo que no olvidaremos nunca que nos acompa&ntilde;ar&aacute; siempre en el recuerdo y en la conciencia. Jam&aacute;s olvidaremos la imagen de Aylan tumbado en esa playa de arena blanca con su camisetita roja y sus pantaloncitos cortos, con la oreja pegada a la arena como si tratara de escuchar los latidos de la tierra. Aylan no oy&oacute; esos latidos porque la Tierra no late, sencillamente porque la Tierra no tiene coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ser&aacute; esa imagen la que nos acompa&ntilde;ar&aacute; siempre, la que no podamos enterrar en el olvido por ser demasiado dolorosa, demasiado tr&aacute;gica, demasiado desgarradora, demasiado&hellip;. Tanto que muchos preferir&iacute;an no haberla visto porque dice el refranero espa&ntilde;ol que &ldquo;coraz&oacute;n que no ve coraz&oacute;n que no siente&rdquo;. Me pregunto para qu&eacute; sirve tener un coraz&oacute;n si no es precisamente para eso, para sentir&hellip;.Un coraz&oacute;n que no siente es un coraz&oacute;n que no late, como la Tierra, un coraz&oacute;n que puede estar biol&oacute;gica y fisiol&oacute;gicamente vivo pero sin vida. Un coraz&oacute;n ciego ante las injusticias es un coraz&oacute;n tan muerto como Aylan y como las 2.500 personas que se ha tragado el Mediterr&aacute;neo a lo largo de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he sido de las que prefieren los corazones curiosos, los que tienen inquietud por ver para poder sentir aunque lo que sientan duela profundamente. Ver a Aylan muerto en esa playa desierta nos ha hecho sentir rabia y dolor, sentir ira y desaz&oacute;n, sentir tristeza y desgarro, sentir, incluso, verg&uuml;enza&hellip; Pero ha sido ese sentimiento el que ha permitido que el mundo reaccione ante un drama humanitario que ya era objeto de art&iacute;culos, cr&oacute;nicas y reportajes en los medios de comunicaci&oacute;n durante semanas, pero que parec&iacute;a no existir para el resto del mundo hasta que vimos c&oacute;mo esa maldita playa escup&iacute;a el cuerpo sin vida de un ni&ntilde;o inocente.
    </p><p class="article-text">
        La foto de Aylan ha removido m&aacute;s conciencias que todas las compa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n con los refugiados habidas y por haber porque nos ha colocado frente a la cruda realidad que hoy viven miles de familias a las puertas de Europa, nos ha mostrado sin restarle ni un &aacute;pice de dramatismo la magnitud de la crisis humanitaria y migratoria que estamos viviendo.
    </p><p class="article-text">
        Desde que vimos la foto de Aylan la dimensi&oacute;n de este drama ya no nos resulta ajena y todos nos esforzamos en defender que la solidaridad es el &uacute;nico camino posible. Aylan nos abri&oacute; los ojos a una realidad que no quer&iacute;amos ver por ser tremendamente dura y lejana. Una realidad que ha puesto en evidencia a una Europa inhumana y cruel que no ha tenido ni la capacidad ni la voluntad pol&iacute;tica de reaccionar a tiempo ante un &eacute;xodo sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.
    </p><p class="article-text">
        Europa ha tenido que ver ante sus ojos a un ni&ntilde;o muerto para que, al fin, reaccione y asuma que cuando hay tanto sufrimiento en juego no valen fronteras. Europa ha llegado tarde y mal y el papel de Espa&ntilde;a nos ha hecho sentir verg&uuml;enza. El Gobierno Espa&ntilde;ol ha actuado de forma cicatera regateando el n&uacute;mero de refugiados hasta el &uacute;ltimo minuto, protagonizando un nuevo y vergonzoso cap&iacute;tulo en la pol&iacute;tica internacional de este gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Ha sido la sociedad espa&ntilde;ola la que nuevamente ha dado una lecci&oacute;n a nuestro Gobierno de la Naci&oacute;n exigiendo y reclamando solidaridad con aquellos que ahora nos necesitan m&aacute;s que nunca. En los &uacute;ltimos d&iacute;as hemos sido testigos de gestos y declaraciones procedentes de la sociedad civil y de los gobiernos auton&oacute;micos, con Andaluc&iacute;a a la cabeza, y de las corporaciones locales reclamando una reacci&oacute;n firme y solidaria del Gobierno de Rajoy para que definiera y coordinara una estrategia conjunta de acogida de refugiados. Por desgracia, nuevamente el gobierno estatal no ha estado a la altura de lo que le exig&iacute;a la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, Aylan nos ha abierto los ojos, ha hecho que nuestros corazones vean, sientan y vivan. &Eacute;l no lo sabr&aacute; nunca, pero la proeza de Aylan lo convierte en un h&eacute;roe que nos ha hecho despertar del letargo. Se llamaba Aylan Kurdi, ten&iacute;a 3 a&ntilde;os. Recu&eacute;rdenlo siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Verónica Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/llamaba-aylan-kurdi-recuerdenlo-siempre_132_2487984.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2015 14:42:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se llamaba Aylan Kurdi: recuérdenlo siempre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Refugiados,Siria,Aylan Kurdi]]></media:keywords>
    </item>
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