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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Nebot]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_nebot/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Nebot]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Y mañana, ¿qué?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/manana_132_2233404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hoy tiene lugar la huelga del 8 de Marzo, convocada por el movimiento feminista, apoyada por centrales sindicales y secundada por numerosas instituciones, agentes sociales, ciudadan&iacute;a y, sobre todo, por mujeres. Esta no es una huelga al uso, porque no es contra la patronal ni contra el Gobierno. Tampoco es una huelga contra los hombres. Pero s&iacute; es una huelga econ&oacute;mica e ideol&oacute;gica, porque sus demandas chocan con la estructura social de la divisi&oacute;n sexual del trabajo y todas las desigualdades que &eacute;sta genera.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de aquella primera huelga de mujeres que narran los textos de Arist&oacute;fanes (411 a.C.), en la que Lis&iacute;strata lideraba a las mujeres de Atenas y Esparta para que, bajo amenaza de abstinencia sexual, los hombres pararan las guerras interminables del Peloponeso, en esta ocasi&oacute;n, las mujeres del siglo XXI reclamamos justicia social y econ&oacute;mica, el fin de las desigualdades derivadas del reparto de roles de g&eacute;nero y sus diferentes reconocimientos sociales, laborales y de remuneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En estas &uacute;ltimas semanas hemos vivido bajo una tormenta de datos sobre las diferencias salariales, el techo de cristal, los contratos parciales que soportamos mayoritariamente las mujeres, los cargos directivos que acaparan los hombres a pesar de que hace tiempo que nosotras les adelantamos en formaci&oacute;n. Se han aportado cifras sobre a qu&eacute; dedicamos el tiempo unas y otros, a las tareas de cuidados que nos echamos a la espalda sin remuneraci&oacute;n y con ellas, las excedencias laborales. Se ha visibilizado el sexismo en las pensiones, las diferencias en jubilaci&oacute;n, viudedad y otras.
    </p><p class="article-text">
        Pareciera que en esta &uacute;ltima quincena se hubiera concentrado toda la perspectiva de g&eacute;nero que, de habitual, los medios de comunicaci&oacute;n ignoran. Esto, con el consiguiente riesgo de intoxicar y llevar a la saturaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Resulta evidente que sobran los motivos para la huelga de hoy, como es obvio lo que pasar&aacute; si todas paramos. Se quejaban las derechas estos d&iacute;as de que esta protesta cuestiona el modo de vida occidental. Por esta vez no les falta raz&oacute;n, pues nuestra convivencia actual se sostiene sobre m&uacute;ltiples desigualdades, entre ellas en el trabajo de cuidados que realizan las mujeres, especialmente el que no cuenta con reconocimiento social ni remuneraci&oacute;n, esos cuidados que hacen posible la vida y sin el que nuestras sociedades se desmoronar&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s desenfocadas de la realidad quedan las lecturas de las patronales canarias. Sus l&iacute;deres provinciales aseguran que la discriminaci&oacute;n por g&eacute;nero no tiene que ver con la empresa ni con las relaciones laborales. M&aacute;s all&aacute; de la evidencia de los datos que les desmienten, no cesan en el empe&ntilde;o de sacar de la vida p&uacute;blica, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica esta problem&aacute;tica, insistiendo en delimitar el machismo al &aacute;mbito privado, sin asumir que se trata de un problema estructural.
    </p><p class="article-text">
        Sean cuales sean los n&uacute;meros reales de la jornada de hoy, los que publiquen sus convocantes y contradiga el Gobierno, los titulares del d&iacute;a despu&eacute;s, esta huelga habr&aacute; conseguido importantes objetivos. Entre ellos, el de generalizar un debate sobre las desigualdades sexistas y el papel clave de las mujeres en la econom&iacute;a, sac&aacute;ndolo del residual mundo del activismo, de los debates militantes, de las aulas y los foros universitarios. Lo ha puesto en las portadas de los peri&oacute;dicos, en los plenos de las instituciones y, sobre todo y m&aacute;s relevante, en las tiendas de los barrios y en las colas de los supermercados, en los centros escolares, en las barras de bar y las sobremesas familiares.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, esta convocatoria de huelga feminista ha convertido la reivindicaci&oacute;n en un escenario posible para todas. La hayan secundado o no, millones de mujeres se han cuestionado su derecho y la legitimidad de parar. Una situaci&oacute;n poco imaginable hace nada.
    </p><p class="article-text">
        Claro est&aacute; que corremos el riesgo de que estos logros sean ef&iacute;meros, que se desvanezcan tras convertirse en modas pasajeras. En nuestras manos queda la tarea de aprovechar el momento para difundir nuestros discursos y propuestas o, de lo contrario, quedarnos reducidas a ser otro mecanismo m&aacute;s de drenaje del sistema.
    </p><p class="article-text">
        El reto del d&iacute;a despu&eacute;s de esta huelga es saber mantener vivo el debate en sectores amplios de la sociedad, integrar nuevas miradas y demandas, repensar nuestras formas de organizaci&oacute;n y acci&oacute;n, de uso del tiempo, para que quepamos todas, m&aacute;s diversas, m&aacute;s rebeldes. Que no tengamos que esperar al pr&oacute;ximo 8 de marzo para que la sociedad reabra este debate.
    </p><p class="article-text">
        Desde las instituciones, son tambi&eacute;n muchas las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que deben ponerse en marcha. Empezando por afinar las herramientas de las que ya nos hemos dotado, para que sean realmente eficaces y pasemos de los derechos formales a los reales. Desde las administraciones podemos y debemos servir de ejemplo para que se constate que otra forma de relacionarnos es posible, en la vida laboral y en la p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Todos los agentes sociales, econ&oacute;micos, medios de comunicaci&oacute;n, colectivos sociales, debemos revisar nuestro modus operandi y ver en qu&eacute; medida sirven para perpetuar las desigualdades, para reproducir el sexismo.
    </p><p class="article-text">
        Son apenas unos apuntes de la mucha tarea pendiente que nos queda si queremos avanzar hacia una democracia real, a una sociedad en la que quepamos todas las personas, donde convivir en igualdad y libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/manana_132_2233404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Mar 2018 09:47:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Y mañana, ¿qué?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La caverna de Clavijo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/caverna-clavijo_132_3241598.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o 2003 a lo que llevamos de 2017, 57 mujeres han sido asesinadas en Canarias por violencia machista, seg&uacute;n cifras oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. En el &aacute;mbito estatal, la cifra asciende a 906 mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas durante el mismo per&iacute;odo de tiempo. Se contabilizan 34 asesinatos en lo que va de a&ntilde;o, superando los registrados en los ocho primeros meses de los dos a&ntilde;os anteriores.
    </p><p class="article-text">
        Las estad&iacute;sticas del Poder Judicial muestran que en 2016 se registr&oacute; una media de 391 denuncias diarias por violencia machista, 134.462 mujeres denunciaron en 142.893 ocasiones, lo que supuso un incremento del 10,6% respecto al a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        El pasado domingo era asesinada otra mujer en Canarias, la tercera oficialmente confirmada por violencia machista en lo que va de a&ntilde;o en nuestro archipi&eacute;lago. Se repitieron los actos de repulsa por todas las islas e instituciones y, all&iacute; estaba, a las puertas de la sede de la Presidencia de Canarias en Tenerife, Fernando Clavijo, guardando minuto de silencio ante las c&aacute;maras. El problema surgi&oacute; cuando tuvo que hablar p&uacute;blicamente sobre algo de lo que no entiende. Lo realmente grave es que el presidente de Canarias no entiende de un problema de semejante magnitud.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Clavijo mezcl&oacute; prejuicios con argumentarios y, como quien no quiere la cosa, <a href="http://www.eldiario.es/canariasahora/politica/presidente-Canarias-violencia-machista-individuales_0_673333133.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traslad&oacute; la violencia machista al &aacute;mbito de lo privado</a>, devolvi&eacute;ndonos el planteamiento de que lo que ocurre de puertas adentro, en la intimidad del hogar, no es un asunto social, colectivo, sino un asunto individual en el que la sociedad no debe entrometerse.
    </p><p class="article-text">
        Redund&oacute; Clavijo en esta idea y, negando a Rousseau, desechando la sociolog&iacute;a y hasta la psicolog&iacute;a social, insisti&oacute; en que se trata de hechos cometidos por &ldquo;personas individuales&rdquo;. Obvio, quienes ejercen violencia contra las mujeres no suelen actuar en manada. Se deduce que el presidente jam&aacute;s escuch&oacute; ni ley&oacute; la ya cl&aacute;sica consigna feminista de que lo personal es tambi&eacute;n pol&iacute;tico. Otra l&aacute;stima, de lo contrario, si se hubiera permeado de feminismo, probablemente hoy tendr&iacute;amos un presidente decente, adem&aacute;s de defensor de la igualdad entre hombres y mujeres como &uacute;nica manera de acabar con lo que es ya una grav&iacute;sima lacra social. Porque lo que dice el se&ntilde;or Clavijo es claramente una indecencia contra las mujeres y contra las ideas de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Pretend&iacute;a quiz&aacute;s Clavijo lavarse las manos, sacudirse toda responsabilidad sobre esta lacra, porque tampoco dud&oacute; en negar que se trate de un &ldquo;fallo del sistema&rdquo;. Peor a&uacute;n, rest&oacute; eficacia a protocolos y otras medidas preventivas.
    </p><p class="article-text">
        Sospecho que la falta de un conocimiento exhaustivo del fen&oacute;meno por parte del presidente se vio aderezada por los prejuicios clasistas que genera en muchas ocasiones los detalles con los que se adornan este tipo de informaciones, convertidas en cr&oacute;nicas de sucesos.
    </p><p class="article-text">
        Las realidades son siempre complejas, se&ntilde;or Clavijo. Y aunque variables como la exclusi&oacute;n social o las adicciones acent&uacute;an la peligrosidad de los comportamientos machistas, &eacute;stos est&aacute;n presentes en todos los niveles socioecon&oacute;micos y culturales, impregnan todas nuestras relaciones sociales y personales.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales hierven, poni&eacute;ndole los puntos sobre las &iacute;es a sus desafortunadas declaraciones. Algo que habla mucho y bien de la alta conciencia social sobre este fen&oacute;meno que usted ha demostrado desconocer o, peor a&uacute;n, relativizar.
    </p><p class="article-text">
        Solo me queda pedirle que no nos devuelva a las cavernas, que no nos disfrace con las sombras de lo individual y lo dom&eacute;stico lo que es un fen&oacute;meno lamentablemente generalizado, que se repite a&ntilde;o tras a&ntilde;os, mes a mes. No nos devuelva a la caverna franquista, no ignore las d&eacute;cadas de lucha feminista que ya han propiciado importantes avances en la conciencia colectiva de este pa&iacute;s, de estas islas. Y tampoco se lave las manos ni se rinda. La lucha por la igualdad es responsabilidad de toda la sociedad, ciudadan&iacute;a e instituciones, y en &eacute;stas ostenta usted, para desgracia de nuestra comunidad, una de las m&aacute;ximas responsabilidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/caverna-clavijo_132_3241598.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Aug 2017 10:42:26 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La caverna de Clavijo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mientras, Canarias espera]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-espera_132_3643293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Quisiera comenzar estas reflexiones poniendo de manifiesto mi contrariedad e incomodidad por hacerlo de una manera end&oacute;gena y no hablar de los problemas de la gente, del paro y la pobreza de Canarias, del feroz deterioro, privatizaci&oacute;n y desconsideraci&oacute;n de los principales servicios p&uacute;blicos, la sanidad y la ense&ntilde;anza, de la prevenci&oacute;n de la violencia machista&hellip; Siento verg&uuml;enza y rabia de que los conflictos internos nos resten tiempo para lo verdaderamente importante. Aunque hablamos aqu&iacute; de nuestras dificultades, &eacute;stas pueden resultar insustanciales al lado de las que tiene mucha gente en Canarias d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos a&ntilde;o y medio de una legislatura que se ha tornado particularmente dif&iacute;cil para los consejeros y consejeras de Podemos en el Cabildo de Gran Canaria. Ha sido un a&ntilde;o y medio de ninguneo, boicot y acoso por parte de la direcci&oacute;n canaria de Podemos contra el pacto de gobierno insular del que formamos parte, contra nuestro trabajo, contra el proyecto com&uacute;n, contra la necesidad de cambio que precisa este archipi&eacute;lago, contra la &uacute;nica administraci&oacute;n que planta cara al avance neoliberal que imprime el insularista Clavijo desde el ejecutivo auton&oacute;mico. Esta direcci&oacute;n de Podemos Canarias jam&aacute;s asimil&oacute; que una lista alternativa le venciera en las primarias ni, mucho menos, que las bases ratificaran mayoritariamente que las cuatro personas de Podemos elegidas en las elecciones del 25M formemos parte del gobierno insular.
    </p><p class="article-text">
        Esta direcci&oacute;n ha hecho de Podemos Canarias una organizaci&oacute;n profundamente vertical, donde se persigue la disidencia. No existe debate, ni democracia, ni proyecto canario. Con ello han lesionado seriamente la ilusionante irrupci&oacute;n de Podemos en las islas, que super&oacute; los 130.000 votos. No por casualidad ha dimitido la mayor&iacute;a de los consejos insulares y el Auton&oacute;mico hace equilibrios en un qu&oacute;rum ficticio.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto y con estas claves es como puede entenderse la intencionada construcci&oacute;n del conflicto Pita-Brito. Un imaginario dise&ntilde;ado por la direcci&oacute;n de Podemos y difundido a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n en un intento de ocultar la existencia de diferentes visiones de lo que debe ser la alternativa de cambio en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Desde el primer momento, esta direcci&oacute;n en las islas no ha dudado en dar cr&eacute;dito y apoyar ataques sin fundamentaci&oacute;n a la vida privada, en intentar agitar el rechazo a cualquier decisi&oacute;n o acci&oacute;n de los suyos en el Cabildo, sin debate ni consulta previa, en busca del conflicto y el descr&eacute;dito personal y pol&iacute;tico. Siempre presentando al compa&ntilde;ero Juan Manuel Brito como presunto l&iacute;der de una trama perversa en su contra. El discurso vertido convierte en zombis sin voluntad propia al resto del grupo en el Cabildo, como si los dem&aacute;s no tom&aacute;ramos decisiones, no tuvi&eacute;ramos criterio ni opini&oacute;n y nos limit&aacute;ramos a cumplir sus &oacute;rdenes. Tratamiento similar recetan a las decenas de personas que durante d&eacute;cadas han invertido sus esfuerzos en el desarrollo de proyectos en las organizaciones sociales en las que Juan Manuel Brito ha participado, hasta llegar a verbalizarlas como si las ONGs fueran de su propiedad. De igual modo invisibilizan a las muchas personas y proyectos que apuestan por S&iacute; se puede en el archipi&eacute;lago, como herramienta y agente protagonista de la marea de cambio en Canarias.
    </p><p class="article-text">
        Resulta igualmente inquietante que la direcci&oacute;n canaria que se ha esmerado en vaciar de contenido los Consejos Ciudadanos Insulares, &oacute;rganos naturales de coordinaci&oacute;n de Podemos con los cabildos, sea la misma que acusa a Juan Manuel Brito de no rendir cuentas a un partido que, por otra parte, lo ha mantenido apartado de militancia desde el comienzo de la legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los logros de este Gobierno de Gran Canaria ha sido la creaci&oacute;n, por primera vez en su historia, de la Consejer&iacute;a de Igualdad, un &aacute;rea espec&iacute;fica que nos permite trabajar coordinadamente la igualdad de g&eacute;nero, la violencia sexista, la diversidad sexual y las identidades de g&eacute;nero. Dando la espalda a este logro, que no es de Podemos sino del feminismo, se ha enhebrado un discurso interesado y sexista.
    </p><p class="article-text">
        Quisiera creer que lo que ha llevado a esta direcci&oacute;n a tener una actitud marcadamente sexista con mi trabajo y mi persona ha sido su empe&ntilde;o en mostrar que el problema en Podemos Canarias es Brito, y que es justamente este empe&ntilde;o el que les ha llevado a atacar, calumniar, expedientar y amenazar con expulsar a Juan Manuel Brito por decisiones que he tomado yo, como consejera de Igualdad, porque son de mi estricta competencia, como es el caso de la elecci&oacute;n de la direcci&oacute;n general. Tambi&eacute;n le acusan de adjudicar subvenciones que no dependen de &eacute;l y s&iacute;, en parte, del &aacute;rea que yo dirijo, en base a una convocatoria p&uacute;blica valorada por personal t&eacute;cnico en la que yo no participo. Le responsabilizan especialmente de las adjudicadas a una ONG a la que yo tambi&eacute;n pertenec&iacute; pero que, miren por d&oacute;nde, en mi persona no les resulta grave.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea de desprop&oacute;sitos sexistas est&aacute; el asunto que tiene que ver con el conflicto de la Orquesta Filarm&oacute;nica de Gran Canaria (OFGC). Siendo yo la representante de Podemos en la Fundaci&oacute;n de la OFGC, es a &eacute;l a quien acusan de separarse de la posici&oacute;n oficial del partido, una posici&oacute;n construida sin pedirme opini&oacute;n, pero s&iacute; con la participaci&oacute;n de personas que eran parte interesada del conflicto. En cualquier caso, la l&oacute;gica se&ntilde;alar&iacute;a que la desobediente fui yo, por apostar por el di&aacute;logo que finalmente condujo al acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, trabajo con un grupo amplio de personas para la puesta en marcha y consolidaci&oacute;n de S&iacute; se puede en Gran Canaria, hasta el punto de ser una de las portavoces de la promotora en la isla. No deja de ser cuanto menos llamativo que sumen la promoci&oacute;n de S&iacute; se puede a la lista de infracciones unipersonales de Juan Manuel Brito. Es p&uacute;blico y notorio que esta formaci&oacute;n form&oacute; parte desde los inicios de la constituci&oacute;n de Podemos en las islas y que son muchos los cargos p&uacute;blicos que integran las dos formaciones, sin que nada proh&iacute;ba expresamente la llamada doble militancia.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que Podemos demoniza a una persona en un intento de negar que &eacute;ste es un conflicto pol&iacute;tico, que va m&aacute;s all&aacute; del compa&ntilde;ero, niega que somos muchas las personas que discrepamos, pensamos y aportamos miradas alternativas. Podemos contradice sus esl&oacute;ganes de participaci&oacute;n y horizontalidad, bloqueando cualquier posibilidad de di&aacute;logo y confluencia. Y todo, a cualquier precio, en una vor&aacute;gine de todo vale. Ignora que los procesos deben ser coherentes con las metas que dicen querer alcanzar. Mientras, Canarias espera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/canarias-espera_132_3643293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Jan 2017 17:03:28 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mientras, Canarias espera]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Canarias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin implicación social, no habrá igualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/implicacion-social-igualdad_132_3713032.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Nos hemos acostumbrado a convivir con el machismo que solo escenificamos la alerta cuando se manifiesta en su forma m&aacute;s violenta y suma a otra mujer a las estad&iacute;sticas de asesinadas, o cuando toca, los d&iacute;as internacionales de conmemoraci&oacute;n, como este 25 de noviembre. Entonces s&iacute;, guardamos minutos de silencio y los medios de comunicaci&oacute;n abordan el tema, les dedican minutos y p&aacute;ginas, reportajes, entrevistas, programas monogr&aacute;ficos&hellip; para volver a guardar silencio hasta la pr&oacute;xima v&iacute;ctima mortal. Lamentablemente esta realidad no es discontinua, arrastramos un problema de graves dimensiones todo el a&ntilde;o. Que en pleno siglo XXI, y m&aacute;s en este lado del mundo, maten a una mujer por el s&oacute;lo hecho de serlo, retrata la baja condici&oacute;n moral de la sociedad que habitamos, refleja la escasa calidad democr&aacute;tica de la sociedad que construimos. 
    </p><p class="article-text">
        En 1999, Naciones Unidas declar&oacute; el 25 de noviembre D&iacute;a Internacional de la violencia contra la mujer. En el Estado espa&ntilde;ol se dispone de cifras oficiales a partir del a&ntilde;o 2003, que se&ntilde;alan un total de 865 mujeres asesinadas, seg&uacute;n la definici&oacute;n de violencia de g&eacute;nero que recoge la legislaci&oacute;n estatal. Treinta y nueve, en lo que va de 2016, dos de ellas en Canarias, una en Gran Canaria y otra en Tenerife, adem&aacute;s de otras cuatro que est&aacute;n a&uacute;n en investigaci&oacute;n o quedan fuera de la ley. En Canarias, entre 2003 y 2016, las cifras del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se&ntilde;alan un total de 54 asesinadas, 22 en Las Palmas y 32 en Santa Cruz de Tenerife. 
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista, si bien hunde sus ra&iacute;ces en el sexismo, como ocurre con la homofobia o la transfobia, es una violencia espec&iacute;fica contra las mujeres, por el mero hecho de serlo. Las cifras son alarmantes, pero el fen&oacute;meno ser&iacute;a igual de detestable aunque contabilizara una &uacute;nica muerte, sin olvidar el dolor y enorme da&ntilde;o emocional y psicol&oacute;gico que ocasiona en los entornos familiares, especialmente en menores. 
    </p><p class="article-text">
        En 51 a&ntilde;os, entre 1960 y 2011, los atentados de ETA costaron la vida a 829 personas, cifra inferior a la acumulada por la violencia machista en solo 14 a&ntilde;os, 865. La comparaci&oacute;n podr&iacute;a invitar a la equiparaci&oacute;n de los fen&oacute;menos, pero creo que ayuda poco considerar el machismo como terrorismo. &Eacute;ste no es una acci&oacute;n coordinada contra el Estado, carece de prop&oacute;sitos pol&iacute;ticos y tampoco pretende invertir ninguna relaci&oacute;n de poder. Equiparar la violencia machista con el terrorismo, no ayuda a reconocer su singularidad y precisamente, del conocimiento y reconocimiento de la singularidad de la violencia  machista depende en buena parte las medidas que se adopten para contrarrestarla, siendo medidas &eacute;stas que tienen que ir dirigidas al conjunto de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que interpretarlo en clave terrorista, habr&iacute;a que sumergirse en los mismos cimientos de lo social, donde anida el sexismo y la discriminaci&oacute;n. Estamos hablando de comportamientos muy arraigados, que impregnan eso que se ha dado en llamar &ldquo;inconsciente colectivo&rdquo; y que desata su ira tambi&eacute;n contra aquellos hombres que no se sujetan al patr&oacute;n binario establecido. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente por impregnar todos los rincones del espacio p&uacute;blico y privado, por presentarse en todas nuestras formas de relaci&oacute;n e incluso de representaci&oacute;n, el machismo no puede afrontarse como el terrorismo, para acabar con sus asesinatos no basta un pacto de Estado, negociaciones pol&iacute;ticas o medidas policiales. Este problema precisa de mecanismos de coordinaci&oacute;n con garant&iacute;as financieras que impliquen a todas las administraciones en educaci&oacute;n, dependencia, sanidad, empleabilidad, condiciones laborales. 
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, para llegar a todos los espacios en los que se manifiesta y reproduce el sexismo, no son suficientes las iniciativas institucionales. Hay que propiciar la implicaci&oacute;n ciudadana, generar espacios de igualdad que afronten de forma activa esta lacra vergonzosa en una sociedad del siglo XXI, pretendidamente democr&aacute;tica. Es necesario reformular el reparto de tareas y los cuidados, la educaci&oacute;n, las relaciones laborales&hellip; que sit&uacute;an a las mujeres en una posici&oacute;n de salida profundamente desigual para su desarrollo social y su independencia econ&oacute;mica. 
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente se han activado las alarmas por las cifras de denuncias entre la poblaci&oacute;n juvenil. La gente joven est&aacute; hoy m&aacute;s preparada que nunca y es mucho m&aacute;s consciente de la necesidad de convivir en igualdad. Es precisamente esta conciencia y la abundante informaci&oacute;n que manejan la que est&aacute; en la base de la visibilizaci&oacute;n y el aumento de las denuncias, tanto jur&iacute;dicas como en el &aacute;mbito escolar y familiar. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, no podemos dejar de reflexionar sobre el incremento de las conductas de control en las relaciones juveniles. M&aacute;s all&aacute; de los discursos y la informaci&oacute;n, est&aacute;n los aprendizajes asimilados a trav&eacute;s de la imitaci&oacute;n. En la medida en que las nuevas generaciones siguen creciendo en espacios sexistas, poblados de comportamientos discriminatorios, donde se legitiman y potencian los sentimientos de propiedad como expresi&oacute;n indisoluble de los afectos, contin&uacute;an reproduciendo estas formas de relaci&oacute;n. Con todas las potencialidades de las nuevas tecnolog&iacute;as &ndash;chats, geolocalizadores, redes sociales-, el poder y los efectos del control que ejercen se multiplican exponencialmente. 
    </p><p class="article-text">
        Es necesario continuar y potenciar la educaci&oacute;n en valores, poniendo el &eacute;nfasis tambi&eacute;n en la deslegitimaci&oacute;n de la violencia para la resoluci&oacute;n de conflictos. M&aacute;s all&aacute; de los medios y los espacios, los valores igualitarios y democr&aacute;ticos permitir&aacute;n que la ciudadan&iacute;a se desarrolle en libertad, con respeto a la diversidad y en igualdad de oportunidades. 
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, un problema como desactivar el sexismo, tan arraigado en todas las capas y &aacute;mbitos de nuestra sociedad, necesita una respuesta coordinada, igual de m&uacute;ltiple, multitudinaria y multidisciplinar. Sin la participaci&oacute;n de todo lo social: instituciones, agentes sociales y ciudadan&iacute;a, no ser&aacute; posible acabar con la lacra social que supone la violencia contra las mujeres.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/implicacion-social-igualdad_132_3713032.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Nov 2016 08:46:08 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sin implicación social, no habrá igualdad]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Este 8 de Marzo, Buenos Aires para todas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/marzo-buenos-aires-todas_132_4112248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En Gran Canaria celebramos este 8 de Marzo contando, por primera vez, con  la creaci&oacute;n de la Consejer&iacute;a de Igualdad.  Hasta ahora las escas&iacute;simas pol&iacute;ticas de igualdad que se dise&ntilde;aban desde el Cabildo estaban en segundo plano, diluidas en consejer&iacute;as como la de juventud o pol&iacute;ticas sociales. La creaci&oacute;n de la Consejer&iacute;a de Igualdad por la corporaci&oacute;n insular es indicativa de la preocupaci&oacute;n existente en ella y supone que la apuesta por la igualdad entre mujeres y hombres adquiere con este gobierno entidad propia. 
    </p><p class="article-text">
        Nos echamos a andar en una calle emblem&aacute;tica para el feminismo gran canario: la calle Buenos Aires. Esta calle dio cobijo, all&aacute; por los a&ntilde;os 70,  precisamente en una de las sedes que hoy ocupa esta consejer&iacute;a, a uno de los primeros colectivos feministas de Gran Canaria as&iacute; como dio cobijo tambi&eacute;n al primer colectivo gay. Estamos, por tanto, de celebraci&oacute;n y de evocaci&oacute;n de la historia,  en la historia del feminismo hay aportaciones que siguen siendo absolutamente relevantes para pensar el presente. 
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que celebrar que desde aquellos a&ntilde;os 70, con la instauraci&oacute;n de un r&eacute;gimen democr&aacute;tico y con la presi&oacute;n del movimiento feminista se han conseguido numerosos y sustantivos cambios. A pesar de las insuficiencias y dificultades, hoy las mujeres tienen derecho a acceder a todas las profesiones, a controlar su capacidad reproductora y participar en igualdad de condiciones que los hombres en la vida pol&iacute;tica, social y cultural,  no siendo menor el cambio que experimenta la estructura familiar con la aparici&oacute;n de nuevos tipos de familia. 
    </p><p class="article-text">
        Pero este 8 de Marzo acontece tambi&eacute;n en un contexto de deterioro de la situaci&oacute;n social, en un momento de  esperanzas y temores en relaci&oacute;n a qu&eacute; gobierno se conformar&aacute;, a si va a ser el gobierno de cambio por el que tanta gente apost&oacute; o un gobierno disfrazado de cambio pero continuista con las pol&iacute;ticas de recortes en lo econ&oacute;mico y en lo social que han supuesto un serio retroceso en los derechos de las personas m&aacute;s desfavorecidas, y de manera particular en los derechos de las mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los avances habidos, hoy la discriminaci&oacute;n salarial sigue siendo muy acusada, el acceso a los puestos de mayor responsabilidad parece cerrado a las mujeres en la empresa privada, en muchos de los servicios p&uacute;blicos y en el &aacute;mbito de la pol&iacute;tica. Los sectores de la producci&oacute;n mejor pagados siguen siendo b&aacute;sicamente masculinos. El trabajo dom&eacute;stico, el cuidado de los hijos y la atenci&oacute;n a las personas dependientes recaen mayoritariamente sobre las mujeres. En lo referente a la violencia machista, en educaci&oacute;n sexual y educaci&oacute;n para la igualdad, en derechos identitarios y sexuales, as&iacute; como en relaci&oacute;n al  derecho al aborto hay mucho que avanzar. Para posibilitar estos avances, se hace, pues, imprescindible trabajar  pol&iacute;ticas de  igualdad desde la transversalidad y desde la coordinaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n interinstitucional 
    </p><p class="article-text">
        El desigual reparto del trabajo dom&eacute;stico y de cuidados, no pagado, entre hombres y mujeres, la disminuci&oacute;n de las rentas familiares, los recortes en los servicios p&uacute;blicos destinados a la atenci&oacute;n y cuidado y el freno a las pol&iacute;ticas de apoyo a las
    </p><p class="article-text">
        familias en Espa&ntilde;a, explica la mayor dedicaci&oacute;n que realizan las mujeres a este tipo de trabajo, lo que tiene incidencias negativas en la calidad de vida, condiciona sus posibilidades de incorporaci&oacute;n al mercado laboral y en general a su participaci&oacute;n social y pol&iacute;tica. Cabr&iacute;a esperar que ante la mayor disponibilidad de tiempo de los hombres, como efecto de la destrucci&oacute;n de empleo masculino, hubiese una mayor dedicaci&oacute;n de ellos al trabajo de cuidados familiares, m&aacute;xime en estos a&ntilde;os de recortes en los servicios p&uacute;blicos destinados al cuidado infantil y a la atenci&oacute;n a la dependencia. Sin embargo esto no es lo que muestran las estad&iacute;sticas, as&iacute;, en la encuesta de uso del tiempo de 2010 se constataba que el tiempo dedicado por las mujeres en un d&iacute;a al hogar y la familia en Canarias era de 4 horas y 27 minutos, mientras que el de los hombres era de 2 horas y 35 minutos. Y esa encuesta en 2013 da a conocer que los porcentajes de mujeres que afirman  participar siempre en las diversas tareas de la casa alcanzan, en general, el 50%, mientras que s&oacute;lo un 30% de hombres participa, y lo hace  principalmente en el cuidado de los ni&ntilde;os y en la compra de alimentos. 
    </p><p class="article-text">
        Vivimos bajo un modelo socioecon&oacute;mico que se muestra a todas luces insostenible porque prioriza los mercados frente a la vida, desde los poderes p&uacute;blicos resulta imprescindible la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas que defiendan la vida en todas sus dimensiones: en relaci&oacute;n a la salud, a la educaci&oacute;n, a la vivienda o al cuidado. 
    </p><p class="article-text">
        El cuidado de los menores y de las personas dependientes es tambi&eacute;n responsabilidad de los poderes p&uacute;blicos. Por ello es imprescindible la creaci&oacute;n de una red amplia de servicios escolares y guarder&iacute;as, as&iacute; como de atenci&oacute;n a la dependencia, que facilite de una forma  armoniosa que hombres y mujeres se dediquen tanto a la vida p&uacute;blica como a la privada. Las pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n que se llevan a cabo en Espa&ntilde;a se concretan &ndash;y se ci&ntilde;en, pr&aacute;cticamente&ndash; a una legislaci&oacute;n que entiende la conciliaci&oacute;n de la vida laboral y familiar como el establecimiento de permisos laborales, durante espacios de tiempo determinados, motivados por la necesidad de cuidado de personas &ndash;ni&ntilde;os o mayores&ndash;. Y el contenido espec&iacute;fico de estas pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n posibilita que las mujeres puedan participar en el &aacute;mbito laboral sin dejar de atender a las responsabilidades familiares (con claras limitaciones en ambos &aacute;mbitos), pero no garantiza la participaci&oacute;n de los hombres en el &aacute;mbito dom&eacute;stico. No se considera la divisi&oacute;n sexual del trabajo que preside, actualmente, la organizaci&oacute;n de la vida cotidiana, por lo que, mientras se sigan impulsando estas pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n, como una cuesti&oacute;n de y para las mujeres, persistir&aacute;n las desigualdades de g&eacute;nero dentro y fuera del mercado de trabajo. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las pol&iacute;ticas de conciliaci&oacute;n anteponen las necesidades del mercado de trabajo a las de la vida familiar y personal, es decir, est&aacute;n pensadas desde una clave productivista, seg&uacute;n la cual la actividad laboral es el eje central de la vida de las personas y la actividad familiar se coloca subordinada o dependiente de ella. Es, por tanto, necesario reflexionar sobre la duraci&oacute;n de la jornada laboral. Aunque en estos tiempos de reformas neoliberales, de crisis y de paro puede parecer ut&oacute;pico, una jornada laboral m&aacute;s corta y una sociedad menos consumista suponen un horizonte al que no podemos renunciar.
    </p><p class="article-text">
        Este 8 de Marzo desde la Consejer&iacute;a de Igualdad hemos elegido el lema Buenos Aires para todas queriendo enfatizar as&iacute; que es imprescindible acabar con  las discriminaciones en el trabajo, en el &aacute;mbito familiar, en el libre ejercicio de la sexualidad; con las dificultades para compaginar maternidad con vida aut&oacute;noma; tambi&eacute;n con las dificultades para interrumpir un embarazo que no es deseado; con la violencia machista, y desde el pleno convencimiento de que la igualdad de g&eacute;nero tiene un efecto beneficioso para el desarrollo humano y por tanto para toda la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/marzo-buenos-aires-todas_132_4112248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Mar 2016 09:13:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Este 8 de Marzo, Buenos Aires para todas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[25N: Ni una Menos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ni-una-menos_132_2356618.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Este 25 de noviembre, D&iacute;a para la erradicaci&oacute;n de la violencia hacia las mujeres, cobra especial relevancia: estamos en un mes en el que ha habido una movilizaci&oacute;n hist&oacute;rica en este pa&iacute;s: el 7N miles de personas salieron a la calle a exigir que pare esta violencia y que el gobierno del PP tome cartas en el asunto. Nunca en el Estado se hab&iacute;a dado una manifestaci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas, el 7N sirvi&oacute; adem&aacute;s para remover las conciencias sociales y promover la solidaridad con las v&iacute;ctimas, as&iacute; como para denunciar masivamente que en este pa&iacute;s perviven la violencia contra las mujeres por parte de sus parejas, que en lo que va de a&ntilde;o se ha cobrado 48 vidas - dos de ellas en Canarias- , y las expresiones m&aacute;s agudas de violencia sexual. la violencia de g&eacute;nero no se reduce al menos en su indicador m&aacute;s preocupante: la cifra de mujeres muertas por esa causa.
    </p><p class="article-text">
        Este 25 de noviembre queremos decir a las v&iacute;ctimas de la violencia sexista que no est&aacute;n solas, que estamos con ellas, que desde el Cabildo de Gran Canaria tenemos una Red de Servicios de atenci&oacute;n en colaboraci&oacute;n con el Instituto Canario de Igualdad y con los municipios de la isla, encaminados a asesorar, ayudar y acompa&ntilde;ar a las v&iacute;ctimas de esta violencia. Pero este d&iacute;a es tambi&eacute;n una oportunidad para la reflexi&oacute;n y el di&aacute;logo social sobre lo que estamos haciendo y sobre lo que nos queda por hacer en Canarias en el camino hacia la erradicaci&oacute;n de la violencia. A este necesario di&aacute;logo queremos contribuir desde la Consejer&iacute;a de Igualdad del Cabildo de Gran Canaria, incidiendo en apostar fuertemente por la igualdad entre mujeres y hombres, por poner los medios necesarios para la prevenci&oacute;n de la violencia sexista, por poner en marcha medidas de actuaci&oacute;n tendentes a erradicarla.
    </p><p class="article-text">
        La violencia que se ejerce contra las mujeres por el hecho de serlo -por el rol social que cumplen- entra&ntilde;a un problema estructural con hondas ra&iacute;ces culturales. Podr&aacute; discutirse si la &uacute;nica causa de dicho problema radica en el hist&oacute;rico desequilibrio de poder entre hombres y mujeres y la consecuente subordinaci&oacute;n a la que &eacute;stas se han visto sometidas, pero resulta innegable que la violencia sexista constituye un fen&oacute;meno social espec&iacute;fico, que hay que afrontar como tal.
    </p><p class="article-text">
        Hacer visible la grave vulneraci&oacute;n de los derechos humanos de las mujeres que la violencia sexista conlleva est&aacute; suponiendo un largo y dif&iacute;cil proceso de cambio. El feminismo ha conseguido que dicha violencia se perciba como un problema social y pol&iacute;tico, enraizado en la desigualdad estructural entre mujeres y hombres, y ha impulsado cambios legales espectaculares, que, en ciertos casos, han ido por delante de la mentalidad social.
    </p><p class="article-text">
        La Ley Integral de Violencia de G&eacute;nero (en adelante LIVG) supone un punto de inflexi&oacute;n a la hora de abordar la violencia sexista, partiendo de una concepci&oacute;n de &eacute;sta como un fen&oacute;meno complejo y dise&ntilde;ando una respuesta integral, con m&uacute;ltiples perspectivas y &aacute;mbitos de actuaci&oacute;n, con una intervenci&oacute;n, por tanto, multidisciplinar, lo que ha supuesto un enorme avance en el abordaje del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, habiendo cumplido ya la LIVG diez a&ntilde;os, el dise&ntilde;o de las expectativas que despert&oacute; est&aacute;n lejos de alcanzarse. En particular, no puede afirmarse que, en esta ya larga d&eacute;cada de vigencia, se haya reducido la violencia contra las mujeres. Los registros estad&iacute;sticos demuestran que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han disminuido las denuncias, pero ello, lejos de ser un indicio tranquilizador, parece ser todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Aunque las muertes son s&oacute;lo la punta del iceberg, la parte m&aacute;s visible y estremecedora de esta extendida vulneraci&oacute;n de los derechos humanos, la constataci&oacute;n de que en muchos de los casos en los que se llega al fatal desenlace no hubiese denuncia, lleva a pensar que hay mujeres que sufren maltrato y no lo denuncian &ndash;o &ldquo;retiran&rdquo; la denuncia- porque la respuesta que obtienen del sistema no les satisface, no es la que buscaban, o no les resulta &uacute;til para rehacer su vida libre de violencia.
    </p><p class="article-text">
        La dura y larga crisis econ&oacute;mica y las medidas adoptadas por la UE y, en nuestro caso, por el Gobierno del Partido Popular, suponen un fuerte ataque contra el bienestar de las personas, especialmente contra las que forman el eslab&oacute;n m&aacute;s d&eacute;bil de la estructura social. La crisis econ&oacute;mica ha afectado radicalmente al desarrollo de las medidas de apoyo social y econ&oacute;mico previstas en la ley. Por una parte, los derechos laborales de las mujeres que han sufrido violencia s&oacute;lo pueden ejercerse si &eacute;stas tienen un puesto de trabajo y es sabido que la crisis ha golpeado con especial fuerza al empleo femenino. Tener en cuenta el impacto espec&iacute;fico que el desempleo y los recortes en el gasto social est&aacute;n suponiendo para las mujeres es imprescindible en la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas que contribuyan a la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, este empobrecimiento de la poblaci&oacute;n &ndash;y de las mujeres en particular- ha supuesto un notable incremento de las demandas de ayudas econ&oacute;micas que, en muchos casos, dificulta su obtenci&oacute;n, tambi&eacute;n para las v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero. A esto se suma la progresiva desaparici&oacute;n de los programas de coeducaci&oacute;n que se hab&iacute;an implantado en los centros escolares y que en Canarias estaban fuertemente consolidados, as&iacute; como las pocas horas que la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n destina al trabajo del profesorado en la Red de Escuelas para la Igualdad, y la eliminaci&oacute;n de la &uacute;nica asignatura que garantizaba la impartici&oacute;n de los temas relacionados con la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        El plan de actuaci&oacute;n dise&ntilde;ado por la LIVG no se ha cumplido m&aacute;s que en una peque&ntilde;a parte. Sin duda, la coyuntura econ&oacute;mica no ha ayudado a ello, pero considero que tienen m&aacute;s peso las razones ideol&oacute;gicas que, en una situaci&oacute;n de escasez de recursos, han optado por sacrificar absolutamente los destinados a pol&iacute;ticas de igualdad. Parecer&iacute;a que, si bien la sociedad espa&ntilde;ola y sus gobernantes han asumido el discurso contra la violencia de g&eacute;nero, lo han hecho de modo superficial, sin convencerse de que el avance hacia la igualdad real entre mujeres y hombres es el &uacute;nico medio eficaz para reducir la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Como es sabido, la discriminaci&oacute;n est&aacute; prohibida tanto por mandato constitucional como por las leyes positivas, pero la realidad nos da de frente. Los datos demuestran que se mantienen las desigualdades salariales entre  hombres y mujeres. las empresas, especialmente las privadas, pero tambi&eacute;n las p&uacute;blicas, mantienen esta discriminaci&oacute;n vali&eacute;ndose de medios  indirectos, como las catalogaciones de los puestos de trabajo, la selecci&oacute;n de personal para puestos de responsabilidad o el abuso de las jornadas a tiempo parcial para las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a esperar que ante la mayor disponibilidad de tiempo de los hombres, como efecto de la destrucci&oacute;n de empleo masculino, hubiese una mayor dedicaci&oacute;n de ellos al trabajo de cuidados familiares, m&aacute;xime en estos a&ntilde;os de recortes en los servicios p&uacute;blicos destinados al cuidado infantil y a la atenci&oacute;n a la dependencia. Sin embargo esto no es lo que muestran las estad&iacute;sticas. La orientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de ajuste en Espa&ntilde;a ha hecho resurgir el modelo 'familiarista' a trav&eacute;s de la reprivatizaci&oacute;n de los servicios de cuidados en el entorno familiar. Esta derivaci&oacute;n de responsabilidades, desde lo p&uacute;blico a las familias, establece una mayor presi&oacute;n sobre las mujeres, ya que, a trav&eacute;s de la 'norma social' son quienes asumen, casi en exclusividad, las responsabilidades familiares y dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras siga recayendo sobre las mujeres el mayor peso del trabajo dom&eacute;stico y de los cuidados, no ser&aacute; posible que dediquen  el mismo tiempo y esfuerzo que los hombres a la promoci&oacute;n en el trabajo asalariado y profesional, y en este terreno es poco lo que hemos avanzado. Hay otros aspectos en los que se manifiesta el ataque a la libertad de las mujeres, especialmente a la libertad sexual, como el retroceso en el derecho a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo, la homofobia, la marginaci&oacute;n de las personas transexuales, con la patologizaci&oacute;n de la transexualidad y la rigidez del sistema de g&eacute;neros .
    </p><p class="article-text">
        Es imprescindible invertir en Igualdad. Sabemos que en el largo plazo, hay una relaci&oacute;n directa entre la igualdad, el desarrollo y la sostenibilidad de la vida. Y es por ello que la igualdad no deber&iacute;a ser relegada ni considerada como algo subsidiario a otro tipo de objetivos sociales o econ&oacute;micos, sino integrada como el principio &eacute;tico-pol&iacute;tico que garantice que el necesario cambio de modelo de desarrollo econ&oacute;mico y social responda al principio horizontal de equidad.
    </p><p class="article-text">
        Queda todav&iacute;a un largo camino por recorrer para la igualdad y el respeto a la libertad de las mujeres. Pero esto no debe impedirnos apreciar los avances logrados en muchos terrenos, porque ver siempre el vaso medio vac&iacute;o &ndash;o casi sin agua&ndash; lleva al victimismo que, con frecuencia, desemboca en la impotencia.
    </p><p class="article-text">
        Se hace necesaria una nueva escala de valores: la autonom&iacute;a personal y comunitaria, el reconocimiento, la interdependencia, la reciprocidad, la soberan&iacute;a, la solidaridad y la cooperaci&oacute;n son el paquete b&aacute;sico de principios que fundamentan la alternativa que el feminismo hace a un nuevo modelo social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/ni-una-menos_132_2356618.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Nov 2015 11:39:17 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[25N: Ni una Menos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[25N]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los motivos de mi decisión]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-nepotismo-direccion-general_132_2474767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando pienso en nombrar una dirección general, el punto de partida es la consideración de su valía, en ningún caso con quién se va a la cama</p></div><p class="article-text">
        Definici&oacute;n de nepotismo: es la preferencia que tienen funcionarios p&uacute;blicos para dar empleos a familiares o amigos, sin importar el m&eacute;rito para ocupar el cargo, sino su lealtad o alianza.
    </p><p class="article-text">
        Como dicen las reglas de la l&oacute;gica proposicional, la conclusi&oacute;n que se obtiene en un razonamiento l&oacute;gico, depende de las premisas que se utilicen como partida del razonamiento. Como tambi&eacute;n sabemos, la l&oacute;gica nos sirve para ver si un razonamiento es o no correcto y, por tanto, v&aacute;lido, aplic&aacute;ndose s&oacute;lo en el &aacute;mbito estricto del razonamiento, no en el de la realidad. De esta manera, por ejemplo, el siguiente y rampl&oacute;n razonamiento: &ldquo;si llueve, me mojo, llueve, luego me mojo&rdquo;, es v&aacute;lido desde el punto de vista de la l&oacute;gica, pero no lo es, al menos necesariamente, desde el de la experiencia, ya que en &eacute;sta pueden suceder m&uacute;ltiples causas que hagan que a&uacute;n lloviendo, no me moje.
    </p><p class="article-text">
        Esto viene a pelo de la l&oacute;gica ramplona que, sin detenerse en factores de la experiencia, sostiene que: si alguien que tiene una relaci&oacute;n de parentesco con un funcionario p&uacute;blico entra en la administraci&oacute;n p&uacute;blica, est&aacute; enchufado-a , alguien con esa condici&oacute;n ha entrado en la administraci&oacute;n, luego est&aacute; enchufado. Dec&iacute;amos antes que la l&oacute;gica no parte de la realidad sino de las reglas del razonamiento. En mi decisi&oacute;n como Consejera de Igualdad de nombrar una direcci&oacute;n general se ha partido de las necesidades que esta consejer&iacute;a tiene y se ha buscado un perfil que es el que se considera mejor para cubrirlas.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace muchos a&ntilde;os (desde que a finales de los 70 el feminismo nace en nuestro pa&iacute;s) las mujeres venimos exigiendo que se nos considere como seres con determinaci&oacute;n propia y autonom&iacute;a y no, como todav&iacute;a se tiende a hacer, como parte de alguien con quien, en la mayor&iacute;a de los casos, se tiene una relaci&oacute;n amorosa. Cuando esta consejera piensa en nombrar una direcci&oacute;n general, el punto de partida es la consideraci&oacute;n de su val&iacute;a, experiencia e implicaci&oacute;n social, en ning&uacute;n caso se utiliza como punto de partida con qui&eacute;n se va a la cama o con qui&eacute;n comparte su vida, cosa, por lo dem&aacute;s, poco relevante para el buen ejercicio de su funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si fuera &eacute;ste el caso se estar&iacute;a, una vez m&aacute;s, ante un burdo nepotismo donde, sin importar los m&eacute;ritos para ocupar un cargo, lo que se tiene en cuenta es la relaci&oacute;n amistosa o familiar que se tiene con esa persona. Posiblemente se quiera hacer prevalecer la cercan&iacute;a con alguien frente a su val&iacute;a, aprovechando que en este pa&iacute;s se nos ha acostumbrado a ello y, porque de manera mal intencionada, se est&aacute; utilizando este falso punto de partida para dinamitar el pacto de progreso m&aacute;s importante de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os en nuestra isla.
    </p><p class="article-text">
        En la toma de posesi&oacute;n del cargo recordaba las palabras del sabio Arist&oacute;teles: &ldquo;la pol&iacute;tica es tarea de personas decentes&rdquo;, hay que decirlo claro: no vale todo en pol&iacute;tica y nunca el fin debe justificar los medios, porque entonces estamos despojando de la pol&iacute;tica lo que la hace noble, que es justamente su sentido &eacute;tico: la b&uacute;squeda del bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la tarea de gobierno que llevamos desde el Cabildo nos empuja justamente un marcado sentido &eacute;tico: la igualdad entre las personas y la justicia social, por ello se ha pensado en incorporar a personas a esta tarea que cumplan con el perfil de compromiso, experiencia y reconocimiento social, personas con reconocimiento intelectual y moral, muy alejado todo ello de la consideraci&oacute;n de ser &ldquo;pareja de&rdquo;, o, m&aacute;s burdamente todav&iacute;a, &ldquo;mujer de&rdquo; con la que mentes mal intencionadas han querido desprestigiar una decisi&oacute;n que se aleja desde su punto de partida del nepotismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Nebot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/podemos-nepotismo-direccion-general_132_2474767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Sep 2015 18:53:49 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los motivos de mi decisión]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
