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    <title><![CDATA[elDiario.es - Yanis Varoufakis]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/yanis_varoufakis/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Yanis Varoufakis]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los bancos centrales tienen el futuro de la humanidad en sus manos: no deben errar con la inflación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bancos-centrales-futuro-humanidad-manos-no-deben-errar-inflacion_1_8844961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ed3b3ab-bbd4-4655-a1bf-2473eaa08e2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los bancos centrales tienen el futuro de la humanidad en sus manos: no deben errar con la inflación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los tipos de interés tendrán que subir sin poner en peligro la transición ecológica. Es una tarea difícil, pero posible</p></div><p class="article-text">
        La inflaci&oacute;n es una enfermedad que afecta de forma desproporcionada a los pobres. Incluso antes de que Vladimir Putin iniciara su brutal guerra contra Ucrania, entre cuyas consecuencias se encuentra el aumento de los precios de la energ&iacute;a y los alimentos, la inflaci&oacute;n ya era superior al 7,5% en Estados Unidos y al 5% en Europa y el Reino Unido. Por lo tanto, est&aacute;n plenamente justificadas las peticiones de que se frene. En este sentido, la subida de los tipos de inter&eacute;s en Estados Unidos, que se espera tambi&eacute;n en el Reino Unido, no es ninguna sorpresa. Dicho esto, sabemos por experiencia que la cura de la inflaci&oacute;n tiende a devastar a&uacute;n m&aacute;s a los pobres. La nueva arista a la que nos enfrentamos hoy es que las supuestas soluciones amenazan no solo con asestar otro cruel golpe a los m&aacute;s desfavorecidos sino, ominosamente, con ahogar la desesperadamente necesaria transici&oacute;n ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Dos corrientes influyentes dominan el discurso p&uacute;blico sobre la inflaci&oacute;n y lo que hay que hacer al respecto. Una de ellas exige que las llamas inflacionistas sean sofocadas de inmediato mediante la versi&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria &ldquo;de choque y pavor&rdquo;: subir los tipos de inter&eacute;s de forma brusca para ahogar el gasto. Advierten que retrasar un poco la violencia monetaria ahora solo requerir&aacute; niveles de brutalidad del &ldquo;shock Volcker&rdquo; m&aacute;s adelante; una referencia a Paul Volcker, asesor del presidente Obama y ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, que sofoc&oacute; la hiperinflaci&oacute;n de la d&eacute;cada de los setenta con tipos de inter&eacute;s alt&iacute;simos que han marcado a la clase trabajadora estadounidense hasta el d&iacute;a de hoy. La segunda corriente alega que esta medida es innecesaria, apostando por una postura de &ldquo;mantener el rumbo&rdquo; mientras la inflaci&oacute;n salarial se mantenga a raya.
    </p><p class="article-text">
        Las dos corrientes coinciden tambi&eacute;n en que, para luchar contra la inflaci&oacute;n, la oferta de dinero y de cr&eacute;dito debe ser tratada en una secuencia de dos pasos: los bancos centrales deben primero dejar de generar dinero nuevo y solo despu&eacute;s subir los tipos de inter&eacute;s. Ambas se equivocan temerariamente en ambas suposiciones. En primer lugar, la inflaci&oacute;n salarial debe ser bienvenida, no tratada como el enemigo p&uacute;blico n&uacute;mero uno. En segundo lugar, es precisamente cuando los tipos de inter&eacute;s suben que los bancos centrales deben seguir fabricando dinero. Solo que esta vez deber&iacute;an ponerlo al servicio de las inversiones verdes y el bienestar social.
    </p><p class="article-text">
        Desde 2008, se ha permitido que la desigualdad aumente. Doce a&ntilde;os de ayudas de los bancos centrales a los ricos, junto con una austeridad punitiva para la mayor&iacute;a, han dado lugar a una subinversi&oacute;n cr&oacute;nica y a bajos salarios. Los bancos centrales arrancaron el &aacute;rbol del dinero ferozmente para impulsar los precios de las acciones y de la vivienda, mientras los salarios languidec&iacute;an. La inflaci&oacute;n de los precios de los activos y la desigualdad que adormece la mente se convirtieron as&iacute; en el orden del d&iacute;a. Finalmente, casi todo el mundo estuvo de acuerdo, incluidos muchas de las grandes fortunas, en que los salarios ten&iacute;an que aumentar no solo en inter&eacute;s de los trabajadores, sino tambi&eacute;n porque los bajos salarios apuntalaban la falta de inversi&oacute;n y creaban sociedades con baja productividad, baja cualificaci&oacute;n, bajas perspectivas y una pol&iacute;tica envenenada.
    </p><p class="article-text">
        Sorprendentemente, todo lo que se necesit&oacute; para que este consenso se desvaneciera fue una modesta, en t&eacute;rminos hist&oacute;ricos, inflaci&oacute;n salarial provocada por la escasez de mano de obra tras el confinamiento por la pandemia. Despu&eacute;s de una d&eacute;cada de hacer la vista gorda ante la galopante inflaci&oacute;n de los precios de los activos (incluso celebr&aacute;ndola, en el caso de los disparatados precios de la vivienda y los bulliciosos mercados burs&aacute;tiles), un soplo de inflaci&oacute;n salarial hizo que las autoridades entraran en un p&aacute;nico casi incontrolable. De repente, la perspectiva del aumento de los salarios pas&oacute; de ser un objetivo a ser una amenaza, lo que llev&oacute; a Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra, a pedir a los trabajadores que pusieran sus demandas salariales bajo &ldquo;una contenci&oacute;n evidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero no se trata de una situaci&oacute;n que ya se vivi&oacute; en los a&ntilde;os setenta, cuando la clase obrera fue la &uacute;nica v&iacute;ctima de las subidas de los tipos de inter&eacute;s. Lo que es cr&iacute;ticamente diferente es que, hoy en d&iacute;a, un &ldquo;shock Volcker&rdquo; bien puede sofocar la transici&oacute;n verde junto con una gran parte de la participaci&oacute;n del trabajo en la renta nacional.
    </p><p class="article-text">
        El contraargumento es, por supuesto, que ni los trabajadores ni la capacidad de la sociedad para invertir en la transici&oacute;n verde se beneficiar&aacute;n de las subidas salariales que se ven superadas por el aumento de los precios. Es cierto. Pero lo que tambi&eacute;n es cierto es que una pol&iacute;tica monetaria que priorice la prevenci&oacute;n de la inflaci&oacute;n salarial, incluso si tiene &eacute;xito en cortar la inflaci&oacute;n de ra&iacute;z, solo conducir&aacute; a otra d&eacute;cada desperdiciada marcada por la infrainversi&oacute;n en las personas y la naturaleza. Las clases trabajadoras podr&iacute;an alzarse dentro de diez a&ntilde;os para reclamar la parte de la renta agregada que merecen. En cambio, no cabe duda de que otros 10 a&ntilde;os de infrainversi&oacute;n en la transici&oacute;n ecol&oacute;gica nos llevar&aacute;n a todos al borde, si no de la extinci&oacute;n, de un da&ntilde;o irreparable para las perspectivas de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;c&oacute;mo podemos abordar la inflaci&oacute;n sin poner en peligro la inversi&oacute;n en la transici&oacute;n verde? &iquest;Cu&aacute;l es la alternativa a una guerra de clases en forma de una pol&iacute;tica de tipos de inter&eacute;s contundente que reduzca la oferta de dinero de forma generalizada, ya sea de forma violenta (como proponen los defensores del shock y el pavor) o m&aacute;s suave (la sugerencia de mantener el rumbo)?
    </p><p class="article-text">
        Una pol&iacute;tica alternativa decente debe tener tres objetivos: en primer lugar, reprimir los precios de los activos (como los precios de la vivienda y de las acciones) para evitar que los escasos recursos financieros se desperdicien en la acumulaci&oacute;n de valores en papel. En segundo lugar, hacer bajar los precios de los productos b&aacute;sicos, permitiendo al mismo tiempo una mayor rentabilidad de las inversiones en energ&iacute;a y transporte ecol&oacute;gicos. Por &uacute;ltimo, llevar a cabo una gran inversi&oacute;n en la conservaci&oacute;n de la energ&iacute;a y la energ&iacute;a verde, el transporte y la agricultura, as&iacute; como en la vivienda social y la asistencia. La triple agenda pol&iacute;tica que se expone a continuaci&oacute;n puede lograr estos tres objetivos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, subir los tipos de inter&eacute;s de forma considerable. Los tipos de inter&eacute;s extremadamente bajos no han impulsado la inversi&oacute;n y, en cualquier caso, nunca estuvieron al alcance de quienes necesitaban o quer&iacute;an pedir dinero prestado para hacer cosas que la sociedad necesitaba. Todo lo que hicieron los tipos de inter&eacute;s muy bajos fue impulsar los precios de la vivienda, los precios de las acciones, la desigualdad y todo aquello que divide a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en segundo lugar, esto debe hacerse en concierto con un impulso masivo de inversi&oacute;n p&uacute;blica verde apoyado por el banco central. Naturalmente, subir los tipos de inter&eacute;s no impulsar&aacute; la inversi&oacute;n, aunque es cierto que los tipos de inter&eacute;s pr&oacute;ximos a cero tampoco ayudaron mucho a la inversi&oacute;n. Para salir del atolladero de la baja inversi&oacute;n, el banco central deber&iacute;a anunciar un nuevo tipo de flexibilizaci&oacute;n cuantitativa: deber&iacute;a dejar de financiar a los financieros y, en su lugar, prometer respaldar (comprando, si es necesario) los bonos verdes p&uacute;blicos que recauden fondos por valor del 5% de la renta nacional anualmente, una suma que se invertir&aacute; directamente en la transici&oacute;n verde, dando a la sociedad una oportunidad de luchar para hacer lo que debe para controlar la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, extender el mismo modelo de financiaci&oacute;n p&uacute;blica (es decir, conseguir que el banco central respalde los bonos p&uacute;blicos) para invertir en vivienda social y asistencia.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, lo que propongo es invertir las pol&iacute;ticas t&oacute;xicas vigentes desde 2008. En lugar de que los bancos centrales proporcionen dinero gratis y tipos de inter&eacute;s bajos a los ricos, mientras el resto languidece en la prisi&oacute;n de la austeridad, el banco central deber&iacute;a encarecer el dinero a los ricos (mediante subidas significativas de los tipos de inter&eacute;s) y, al mismo tiempo, proporcionar dinero barato para invertirlo en aquello que necesitan y merecen la mayor&iacute;a de las personas y el entorno en el que viven.
    </p><p class="article-text">
        <em>Yanis Varoufakis es cofundador de DiEM25 (Movimiento por la Democracia en Europa), ex ministro de Finanzas de Grecia y autor de Conversaciones con mi hija: Una breve historia del capitalismo (editorial Destino).</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/bancos-centrales-futuro-humanidad-manos-no-deben-errar-inflacion_1_8844961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Mar 2022 20:29:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ucrania,Inflación,Crisis Ucrania]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La 'recuperación' económica de Grecia solo funciona para los ricos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/recuperacion-grecia-solo-funciona-ricos_129_1042900.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4467af1d-6b25-4b4b-93ae-706b65821a64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La &#039;recuperación&#039; económica de Grecia solo funciona para los ricos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras una minoría de griegos prospera con las privatizaciones, los demás están sumidos en la desesperanza</p></div><p class="article-text">
        En Grecia, la primavera ya se siente en el aire. Incluso en las &eacute;pocas m&aacute;s funestas, el renacimiento de la naturaleza hace incontenible un sentimiento de esperanza. Pero esta primavera est&aacute; siendo especialmente cruel para un pueblo atrapado en una crisis de diez a&ntilde;os que impone una humillaci&oacute;n tras otra.
    </p><p class="article-text">
        Costas lleva una peque&ntilde;a librer&iacute;a en mi barrio del centro de Atenas. Aunque de naturaleza jovial, le resulta dif&iacute;cil ocultar las arrugas de preocupaci&oacute;n que se multiplican en su rostro. Hace 15 a&ntilde;os hipotec&oacute; su piso como garant&iacute;a de un pr&eacute;stamo para arreglar la librer&iacute;a. Cuando la crisis de la deuda griega produjo su cat&aacute;strofe, le fue imposible devolver el dinero.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, Costas es uno de los cientos de miles de personas que enfrentan ejecuciones hipotecarias de fondos que, a precio de ganga, compraron a los bancos deudas como la suya. Entre oficiales de justicia y subastadores se est&aacute; cerrando el c&iacute;rculo sobre propietarios de casas en apuros y peque&ntilde;os empresarios como &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, pero Costas no habla mucho de eso, atrapado en la vor&aacute;gine medi&aacute;tica sobre los aproximadamente 30.000 refugiados que el presidente de Turqu&iacute;a, Recep Tayyip Erdo&#287;an, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Miles-refugiados-frontera-Turquia-Grecia_0_1001600234.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha liberado de los campos en que los ten&iacute;a retenidos para permitirles el paso hacia Grecia</a>. &ldquo;Apenas podemos alimentarnos a nosotros mismos, &iquest;c&oacute;mo vamos a ayudar a estas almas desdichadas?&rdquo;, se lamenta. Su situaci&oacute;n capta a la perfecci&oacute;n los dos tipos de miedo que la crisis de Grecia ha engendrado: el miedo, soterrado, al oficial de justicia; y el miedo, descarado, al &ldquo;otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los lectores de medios internacionales, esos que <a href="https://www.eldiario.es/economia/Cronologia-rescate-griego_0_805619559.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">llevan dos a&ntilde;os celebrando la supuesta recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de Grecia</a>, tendr&aacute;n la tentaci&oacute;n de descartar la historia de Costas por ser poco representativa.
    </p><p class="article-text">
        Dir&aacute;n que el rendimiento obtenido por inversores que adquirieron deuda o acciones griegas hace unos a&ntilde;os ha sido superior al de ning&uacute;n otro mercado. M&aacute;s a&uacute;n: el Gobierno griego ya est&aacute; emitiendo deuda a 10 a&ntilde;os con un tipo inferior al 1%. &iquest;Acaso refinanciar la deuda a tipos tan bajos no es una prueba de recuperaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Que la palabra 'paradoja' sea de origen griego tiene todo el sentido del mundo: es la Grecia actual la que hace perfectamente posible la convivencia de un Estado y una mayor&iacute;a de ciudadanos hundi&eacute;ndose en la insolvencia con una oligarqu&iacute;a que hace fortunas negociando con sus activos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero por qu&eacute; los inversores ofrecen pr&eacute;stamos al Gobierno griego a bajo precio si sigue en bancarrota? La raz&oacute;n es la troika de acreedores &ndash;la UE, el Banco Central Europeo y el FMI&ndash;, que sac&oacute; de los mercados monetarios el 85% de la deuda p&uacute;blica para ponerla directamente sobre los hombros de los contribuyentes europeos, aplaz&oacute; todos los reembolsos hasta despu&eacute;s de 2032 y prest&oacute; otros 30.000 millones de euros al Gobierno griego para cubrir sus reembolsos a particulares.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que &iquest;por qu&eacute; no hacer pr&eacute;stamos entonces al Gobierno griego a un tipo de inter&eacute;s que, aunque peque&ntilde;o, es mayor que cero cuando la alternativa es prestar a los Gobiernos holand&eacute;s o alem&aacute;n a tipos negativos? Mientras el Gobierno griego siga siendo el prisionero ejemplar de la troika, prestar al insolvente Estado griego a tasas min&uacute;sculas es lucrativo. &iexcl;Paradoja resuelta!
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        Y con el sector privado, &iquest;c&oacute;mo es posible que los inversores est&eacute;n sacando beneficio si tambi&eacute;n est&aacute; en bancarrota? Pues muy f&aacute;cilmente, como ilustra el caso de Costas. Su banco vendi&oacute; el pr&eacute;stamo de 100.000 euros que le hab&iacute;a concedido a un fondo de capital riesgo por tan solo 8.000 euros.
    </p><p class="article-text">
        Ese fondo s&oacute;lo necesita subastar su piso por 20.000 euros para obtener un asombroso rendimiento del 250%. Costas pierde tanto su casa como su librer&iacute;a, con efectos perjudiciales para los impuestos y para el gasto p&uacute;blico (porque comienza a cobrar el subsidio de desempleo), pero eso no aparece en el radar del fondo de capital riesgo ni en el de los medios internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Salvo al 0,1% m&aacute;s rico, la primera fase de la crisis griega puso a todas las clases sociales en una situaci&oacute;n desesperada. Pero a partir de 2018, tres grupos sociales han seguido comportamientos diferentes. El grupo m&aacute;s mayoritario, al que pertenece Costa, sigue hundi&eacute;ndose en la desesperaci&oacute;n mientras languidece en su particular c&aacute;rcel de deudores. El grupo intermedio ha tocado fondo y, aunque vive en condiciones mucho m&aacute;s estrechas, ha alcanzado cierta estabilidad. Pero arriba hay un peque&ntilde;o grupo al que le est&aacute; yendo incre&iacute;blemente bien: son los que est&aacute;n ligados a la privatizaci&oacute;n de bienes p&uacute;blicos, a los fondos de capital riesgo que hacen dinero con pr&eacute;stamos como el de Costas y a la financiaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Liderado por Kyriakos Mitsotakis, el nuevo Gobierno griego es una interesante coalici&oacute;n de figuras de Nueva Democracia, su partido. El ala cercana al c&iacute;rculo del primer ministro representa los intereses de la oligarqu&iacute;a: tienen una mentalidad neoliberal y toda la intenci&oacute;n de seguir con la austeridad de la troika y con las ventas a precio de saldo de las que tanto se han beneficiado. Luego hay otra ala nacionalista, ultraderechista y abiertamente xen&oacute;foba. Es la rama local de lo que yo llamo la internacional nacionalista, que incluye a Donald Trump, a Matteo Salvini, a Viktor Orb&aacute;n, a Marine Le Pen, a Narendra Modi y a Jair Bolsonaro.
    </p><p class="article-text">
        Esta fr&aacute;gil coalici&oacute;n de neoliberales y conservadores racistas se mantiene unida con una combinaci&oacute;n de &ldquo;soluciones&rdquo; de libre mercado que favorecen a la oligarqu&iacute;a (como la venta del pr&eacute;stamo de Costas o la privatizaci&oacute;n de los bienes p&uacute;blicos), un impulso autoritario en pol&iacute;tica dom&eacute;stica (como los<a href="https://www.eldiario.es/internacional/Denuncias-arbitrariedad-movilizacion-consecuencias-Gobierno_0_977102355.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">polic&iacute;as armados que entran a las universidades</a> para enfrentarse a los estudiantes manifest&aacute;ndose), y un enfoque trumpiano sobre los migrantes. Aunque el partido nazi <a href="https://www.eldiario.es/theguardian/Lecciones-griegas-libraron-partido-Creta_0_842366514.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amanecer Dorado fue, por suerte, expulsado del Parlamento</a>, su narrativa racista forma parte ahora del Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Antes o despu&eacute;s, el relato de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica quedar&aacute; al descubierto como la cruel mentira que es. En ese momento, el Gobierno explotar&aacute; las preocupaciones de la gente humilde sobre los migrantes para que personas como Costas no se alteren mientras, por si acaso, se despliega el aparato autoritario actualmente en construcci&oacute;n para liquidar los pocos activos que quedan.
    </p><p class="article-text">
        La televisi&oacute;n retransmiti&oacute; hace poco unas im&aacute;genes que volv&iacute;an a confirmar c&oacute;mo la crisis griega simboliza el problema de Europa: <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/UE-respalda-Grecia-Turquia-Europa_0_1001950445.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la visita a la frontera greco-turca</a> del primer ministro griego (al igual que sus predecesores, Mitsotakis ya se hab&iacute;a rendido por completo a la canciller Angela Merkel) acompa&ntilde;ado por Ursula von der Leyen, la persona que Merkel propuso como nueva presidenta de la Comisi&oacute;n y que necesit&oacute; el apoyo de Orb&aacute;n en el Parlamento Europeo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; estaban haciendo ah&iacute; Mitsotakis y von der Leyen? Defender la pol&iacute;tica, iniciada por Orb&aacute;n, de violar el derecho que las leyes internacionales otorgan a los refugiados a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Continua-tension-frontera-llegadas-migrantes_0_1001599876.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entrar en un territorio para pedir asilo</a>. En esencia, estaban consolidando la desaparici&oacute;n del proyecto de Merkel de no darle margen a la xenofobia. Demostrando, sin darse cuenta, que Grecia sigue siendo el conejillo de indias de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/recuperacion-grecia-solo-funciona-ricos_129_1042900.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2020 22:15:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La 'recuperación' económica de Grecia solo funciona para los ricos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Grecia,Economía,Crisis económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es urgente que los españoles salgan mañana a votar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/urgente-espanoles-salgan-manana-votar_132_1263404.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Ma&ntilde;ana los espa&ntilde;oles acudir&aacute;n a las urnas por cuarta vez en cuatro a&ntilde;os. Las repetidas elecciones son un mero reflejo de la interminable crisis econ&oacute;mica y social que sigue hostigando a Europa, y de la incapacidad de su oligarqu&iacute;a para responder a una crisis de su propia creaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, y a pesar de figurar entre los pupilos m&aacute;s obedientes de la troika, la clase pol&iacute;tica espa&ntilde;ola no ha conseguido escapar de la crisis, a la que ahora se vuelve a precipitar de manera inexorable. Con Alemania ya en recesi&oacute;n, el ef&iacute;mero seudo crecimiento privado impulsado por la deuda p&uacute;blica se est&aacute; extinguiendo, lo que nos avoca a una crisis dif&iacute;cil de calibrar.
    </p><p class="article-text">
        Misma crisis, que ha sido responsable del aumento de las tensiones en regiones como Catalunya, ahora con presos pol&iacute;ticos condenados en un Estado europeo democr&aacute;tico, y una Uni&oacute;n Europea desde donde se sigue afirmando de manera inexcusable que el conflicto territorial es un asunto &ldquo;interno&rdquo; espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la extrema derecha espa&ntilde;ola, liderada por Vox, sigue ganando terreno, sugiriendo las &uacute;ltimas encuestas que dicha formaci&oacute;n podr&iacute;a aumentar significativamente su presencia en el Parlamento espa&ntilde;ol, incluso hasta situarse por delante de Podemos.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda espa&ntilde;ola, al no haber logrado articular una agenda europea progresista e internacionalista, contin&uacute;a en proceso de fragmentaci&oacute;n. Con el surgimiento del partido de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, incluso Equo, el Partido Verde en Espa&ntilde;a, se encuentra dividido.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; podemos hacer?
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, es indispensable que ma&ntilde;ana el electorado espa&ntilde;ol se presente a las urnas en masa y vote a fuerzas progresistas. Por encima de todo, debemos evitar la abstenci&oacute;n para frenar, en la medida de lo posible, el avance de Vox en el Congreso.
    </p><p class="article-text">
        El lunes por la ma&ntilde;ana, si la composici&oacute;n pol&iacute;tica del Congreso permite un gobierno progresista, es necesario que las fuerzas que lo compongan se unan y den un paso al frente para abordar los urgentes retos sociales y pol&iacute;ticos a los que se enfrenta el conjunto de la sociedad, y asumir de una vez el papel de liderazgo que le corresponde al Estado espa&ntilde;ol en Bruselas. Espa&ntilde;a puede y tiene la obligaci&oacute;n de enfrentar el drama europeo que ha convertido una crisis del euro en una verdadera cat&aacute;strofe tanto para la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n trabajadora como para nuestro medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Desde DIEM25, en una reuni&oacute;n celebrada en Atenas el mes pasado, acordamos situar a Espa&ntilde;a en uno de los estados miembro de la Uni&oacute;n prioritarios en nuestra organizaci&oacute;n de cara a impulsar nuestro &lsquo;Green New Deal&rsquo; europeo. Con ese objetivo, estamos construyendo las estructuras necesarias en Espa&ntilde;a para hacerlo posible.
    </p><p class="article-text">
        A nivel central, nuestra organizaci&oacute;n se enorgullece de contar ahora con dos miembros espa&ntilde;oles en su &oacute;rgano de coordinaci&oacute;n internacional, lo que nos permitir&aacute; apoyar a&uacute;n m&aacute;s nuestra labor tanto en Espa&ntilde;a como a nivel europeo.
    </p><p class="article-text">
        Estamos tambi&eacute;n en proceso de tender puentes y explorar f&oacute;rmulas de colaboraci&oacute;n con actores sociales y pol&iacute;ticos para fortalecer nuestras propuestas pol&iacute;ticas y adaptarlas al contexto del estado espa&ntilde;ol: desde la articulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas sobre migraci&oacute;n y refugiados, hasta las propuestas de transici&oacute;n energ&eacute;tica contenidas en nuestro &lsquo;Green New Deal&rsquo; para Europa.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, desplegaremos nuestra infraestructura a nivel estatal y europeo para abordar la crisis en Catalunya, desempe&ntilde;ando un papel mediador. Lo anterior, en aras de propiciar una soluci&oacute;n dialogada y, todo ello, como no podr&iacute;a ser de otra manera, con un enfoque paneuropeo.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el mensaje a nuestros conciudadanos europeos en Espa&ntilde;a: &iexcl;salid a votar ma&ntilde;ana y un&aacute;monos para transformar Espa&ntilde;a y Europa!
    </p><p class="article-text">
        Por Yanis Varoufakis, cofundador de DiEM25 y Luis Mart&iacute;n, Director Pol&iacute;tico de DiEM25
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis, Luis Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/urgente-espanoles-salgan-manana-votar_132_1263404.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2019 20:14:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Por qué es urgente que los españoles salgan mañana a votar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Para salvar el euro, Christine Lagarde deberá enfrentarse a Berlín]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/salvar-euro-christine-lagarde-enfrentarse-berlin_129_1481588.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc09d415-7ef6-4f46-b2b2-de0251d460dd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La candidata a la presidencia del BCE deberá desviarse del guion ya caducado de Draghi y abogar por poner fin a las "reglas fiscales suicidas" de la eurozona</p><p class="subtitle">Antes, como directora gerente del FMI, Lagarde tiene una trayectoria de favores a Berlín por encima de los intereses de la institución</p><p class="subtitle">Reconoció que Grecia había recibido un trato injusto</p></div><p class="article-text">
        Christine Lagarde actu&oacute; como miembro clave de la infame <a href="https://www.eldiario.es/economia/negociacion-Grecia-Troika-punto-acuerdos-fricciones_0_403860544.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">troika</a>, los acreedores oficiales de Grecia que aplastaron la resistencia de nuestro pueblo a la perpetua servidumbre por deudas. Junto a la entonces directora gerente del Fondo Monetario Internacional, la otra figura clave fue Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, quien desempe&ntilde;&oacute; un papel central en el drama al ingeniar <a href="https://www.eldiario.es/economia/cierre-banca-griega-adentra-paises_0_403510036.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cierre de los bancos griegos.</a> Ahora, cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, <a href="https://www.eldiario.es/economia/UE-candidatura-Lagarde-BCE-FMI_0_918658854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lagarde ha sido se&ntilde;alada para suceder a Draghi al mando del BCE.</a>
    </p><p class="article-text">
        A pesar de su cargo y las interacciones que tuvimos cuando fui ministro de Finanzas de Grecia, no sent&iacute; animosidad hacia ella ni una sola vez. Me pareci&oacute; inteligente, cordial, respetuosa. Incluso reconoci&oacute;, al menos en privado, que Grecia hab&iacute;a recibido un trato injusto y que <a href="https://www.eldiario.es/internacional/Varoufakis-recuperar-Grecia-desencanto-Tsipras_0_916909032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mi campa&ntilde;a para reducir nuestra deuda p&uacute;blica</a> era correcta y adecuada. La prioridad de Lagarde era defender la l&iacute;nea de la troika y minimizar cualquier desaf&iacute;o a su autoridad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta ahora es sobre las habilidades de Lagarde y su compatibilidad con la tarea de liderar el BCE en la era pos-Draghi. Sus partidarios y detractores han hablado extensamente de su incuestionable talento para manejar complejas tensiones institucionales y su inexistente formaci&oacute;n en pol&iacute;tica monetaria. Quiz&aacute;s no sea coincidencia que los dos bancos centrales m&aacute;s influyentes, la Reserva Federal de Estados Unidos y el BCE, ahora ser&aacute;n dirigidos por abogados <a href="https://www.eldiario.es/economia/Christine-Lagarde-sonrisa-poder_0_916209289.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin preparaci&oacute;n acad&eacute;mica en econom&iacute;a monetaria.</a>
    </p><p class="article-text">
        El mayor desaf&iacute;o de Lagarde ser&aacute; reemplazar a quien se le atribuye la salvaci&oacute;n de la eurozona mediante pol&iacute;ticas que ya no son las adecuadas para este fin. Si se desv&iacute;a del guion de Draghi, se enfrentar&aacute; a fuertes cr&iacute;ticas. Y si no lo hace, el BCE perder&aacute; a&uacute;n m&aacute;s control sobre la crisis interminable de la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        Draghi salv&oacute; la eurozona al imprimir billones de euros para los bancos en quiebra y permitir que Italia, Espa&ntilde;a y otros pa&iacute;ses en crisis &mdash;aunque no Grecia&mdash; renovaran sus deudas. Para realizar esto, tuve que subvertir h&aacute;bilmente las reglas de la eurozona, lo que requer&iacute;a una labor meticulosa para <a href="https://www.theguardian.com/business/2015/jun/16/angela-merkel-stands-firm-finding-resolution-greece-crisis" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cooptar a la canciller alemana Angela Merkel</a> en su gran enfrentamiento con el Bundesbank, el poderoso banco central de Alemania, y Wolfgang Schl&auml;ube, su ministro de Finanzas.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el muro de dinero de Draghi ayud&oacute; a estimular a la eurozona, no pudo curarla de su enfermedad subyacente y <a href="https://www.eldiario.es/economia/Draghi-efecto-negativos-compensa-perspectivas_0_909909336.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ocasion&oacute; algunos efectos secundarios bastantes desagradables.</a> Las persistentes tasas de inter&eacute;s negativas contin&uacute;an debilitando los fondos de pensiones, las aseguradoras alemanas y m&aacute;s all&aacute;. Las tasas permanecen negativas porque el nivel de inversi&oacute;n es lamentablemente bajo, debido al pesimismo autorrealizador de los inversores ante la posibilidad de mayor austeridad.
    </p><p class="article-text">
        Esto crea presiones deflacionarias que consumen los ahorros de la clase media, reemplazan los empleos de calidad con los precarios y, por lo tanto, generan monstruos pol&iacute;ticos en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los comentaristas se preguntan si Lagarde dispondr&aacute; de suficiente valent&iacute;a para continuar con las pol&iacute;ticas &ldquo;no convencionales&rdquo; de Draghi. Se trata de la pregunta incorrecta, ya que el truco de Draghi para mantener a los pa&iacute;ses clave como Italia en la eurozona, ha llegado al final de su camino tanto t&eacute;cnica como pol&iacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        T&eacute;cnicamente, porque el &eacute;xito de Draghi en persuadir a Berl&iacute;n de que le permitiera comprar deuda p&uacute;blica italiana (y as&iacute; mantener a Italia en la zona euro) depend&iacute;a de la promesa de comprar deuda de cada estado miembro en proporci&oacute;n al tama&ntilde;o de su econom&iacute;a. Es decir, comprar aproximadamente dos euros de deuda alemana por cada euro de deuda italiana. Sin embargo, como Alemania no genera nueva deuda p&uacute;blica, cortes&iacute;a de tener un super&aacute;vit presupuestario, la estrategia de Draghi para comprar deuda italiana se ha desvanecido.
    </p><p class="article-text">
        Y pol&iacute;ticamente, el truco de Draghi tambi&eacute;n ha expirado porque la din&aacute;mica deflacionaria de la &uacute;ltima d&eacute;cada ha dado lugar a un <a href="https://www.eldiario.es/politica/Liga-Salvini-Italia-europeas-escrutinios_0_903609864.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gobierno italiano euroesc&eacute;ptico de derechas</a> que no se ve desconcertado por la perspectiva de que Italia abandone la eurozona.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta pertinente sobre el mandato de Lagarde en el BCE ser&iacute;a: &iquest;puede ella presionar a Berl&iacute;n para que abandone las reglas fiscales suicidas de la eurozona (que refuerzan la din&aacute;mica deflacionaria de Europa) y aceptar la idea de una deuda com&uacute;n y segura? Si no lo logra, no importa cu&aacute;n en&eacute;rgicamente contin&uacute;e imponiendo las pol&iacute;ticas de Draghi, no pasar&aacute; la prueba de la historia. Para ser exitosa, ella necesita ser sutil, creativa y combativa.
    </p><p class="article-text">
        La sutileza requiere que no le pida a Berl&iacute;n expl&iacute;citamente que denuncie dogmas que a trav&eacute;s de los a&ntilde;os han adquirido un estatus cuasi religioso. La creatividad la ayudar&aacute; a vender la idea del abandono de las reglas fiscales como su refuerzo, mediante el mecanismo de la tasa de inter&eacute;s. Por ejemplo, Lagarde podr&iacute;a proponer que el BCE ayude a los estados miembros a refinanciar su deuda, pero solo la porci&oacute;n que se les permiti&oacute; tener de acuerdo con las propias reglas de la eurozona, d&aacute;ndole a Roma un desincentivo basado en el mercado para obtener pr&eacute;stamos excesivos.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, hay formas imaginativas de crear la deuda com&uacute;n que Berl&iacute;n detesta pero que es esencial para el buen funcionamiento de cualquier uni&oacute;n monetaria. Por ejemplo, se podr&iacute;a insistir que el BCE tome pr&eacute;stamos por cuenta propia para renovar la deuda italiana, espa&ntilde;ola o alemana, ya adquirida bajo Draghi.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, Lagarde posee la suficiente inteligencia para comprender la necesidad de tal haza&ntilde;a, y para lograrlo si se lo propone. La verdadera pregunta es si ella tiene la inclinaci&oacute;n de enfrentar a Berl&iacute;n directamente, hasta el punto de ofrecerle al Gobierno alem&aacute;n un ultim&aacute;tum: su camino o, en &uacute;ltima instancia, el fin del euro y un regreso ca&oacute;tico al <em>deutschmark</em>. Los augurios, me temo, no son buenos.
    </p><p class="article-text">
        Durante sus d&iacute;as en el FMI en Washington, Lagarde a menudo ten&iacute;a que elegir entre las pol&iacute;ticas que prefer&iacute;a Berl&iacute;n o los intereses del fondo. El ejemplo m&aacute;s claro fue el debate sobre la extensi&oacute;n de la insolvencia de Grecia por una combinaci&oacute;n letal de m&aacute;s pr&eacute;stamos y m&aacute;s austeridad. Si bien el personal del FMI insisti&oacute; en que Grecia necesitaba una reducci&oacute;n total de la deuda, Lagarde se aline&oacute; reiteradamente con Berl&iacute;n. Obligada a elegir entre el favoritismo por Berl&iacute;n y los intereses de la instituci&oacute;n que dirig&iacute;a, opt&oacute; infaliblemente por la primera. Si contin&uacute;a este comportamiento despu&eacute;s de su mudanza a Frankfurt, su carrera en el BCE resultar&aacute; poco propicia.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Victoria Villavicencio
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/salvar-euro-christine-lagarde-enfrentarse-berlin_129_1481588.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jul 2019 19:42:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Para salvar el euro, Christine Lagarde deberá enfrentarse a Berlín]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,BCE - Banco Central Europeo,UE - Unión Europea,Eurozona,Christine Lagarde]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El plan de Macron y Piketty para resucitar a Europa no está funcionando: esta es mi alternativa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/macron-piketty-europa-funcionando-alternativa_129_1790167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ec336b-06b1-4d56-9f85-c967d3fde640_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El plan de Macron y Piketty para resucitar a Europa no está funcionando: esta es mi alternativa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Bajo mi 'New Deal' Ecológico, se crearían 500.000 millones de euros al año sin aumentar los impuestos</p><p class="subtitle">Un plan que podría tentar al Reino Unido para que regrese al redil</p></div><p class="article-text">
        Si el Brexit est&aacute; demostrando que abandonar la Uni&oacute;n Europea no se parece al camino prometido por los euroesc&eacute;pticos brit&aacute;nicos, los actuales apuros de Emmanuel Macron en Francia demuestran que la lealtad ciega a Europa tampoco es viable. El motivo es que la arquitectura de la Uni&oacute;n tambi&eacute;n es muy dif&iacute;cil de desmontar, reformar y sostener.
    </p><p class="article-text">
        La clase pol&iacute;tica brit&aacute;nica est&aacute; en el punto de mira, y lo merece, por<a href="https://www.theguardian.com/politics/2018/dec/13/brexit-commons-vote-now-unlikely-before-christmas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el desastre que ha hecho con el Brexit</a>. Pero el <em>establishment</em> de la UE se encuentra en aprietos similares por su estrepitoso fracaso a la hora de civilizar la <a href="https://www.theguardian.com/business/2017/jun/16/the-eurozone-must-reform-or-die-merkel-macron" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eurozona</a>, con el espantoso resultado de una derecha xen&oacute;foba en crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Macron era la &uacute;ltima esperanza del <em>establishment</em> europeo. &ldquo;<a href="https://www.ft.com/content/6d327720-62c5-11e5-a28b-50226830d644" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Si no avanzamos</a>, estaremos decidiendo el desmantelamiento de la Eurozona&rdquo;, reconoci&oacute; durante su campa&ntilde;a como candidato a la presidencia (y terminar con la Eurozona es el paso previo a terminar con la Uni&oacute;n). Sin miedo a entrar en detalles, Macron defini&oacute; entonces un programa minimalista de reformas para salvar el proyecto europeo: un seguro com&uacute;n para los dep&oacute;sitos bancarios (que terminar&iacute;a con el aciago y cr&oacute;nico c&iacute;rculo vicioso de bancos y estados insolventes); un tesoro com&uacute;n y bien dotado (que financiar&iacute;a inversiones paneuropeas y subsidios de desempleo); y un parlamento mixto, con diputados nacionales y europeos (que dar&iacute;a legitimidad democr&aacute;tica a todo lo anterior).
    </p><p class="article-text">
        Desde que sali&oacute; elegido, el presidente franc&eacute;s ha intentado una estrategia en dos fases: en la primera, el objetivo era &ldquo;germanizar&rdquo; el mercado laboral y el presupuesto nacional de Francia (facilitando el despido de los trabajadores al mismo tiempo que introduc&iacute;a nuevas medidas de austeridad) para convencer a Angela Merkel, en la segunda fase, de sumar a la clase pol&iacute;tica alemana en su programa minimalista de reformas para la Eurozona.
    </p><p class="article-text">
        Fue un error de c&aacute;lculo espectacular, tal vez mayor a&uacute;n al de&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/politics/2018/mar/19/uk-and-eu-agree-terms-for-brexit-transition-deal" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Theresa May</a> cuando acept&oacute; el enfoque europeo de dividir al Brexit en dos fases de negociaciones: cada vez que Berl&iacute;n consigue lo que quiere en la primera fase de una negociaci&oacute;n, los cancilleres alemanes se muestran reacios o incapaces de conceder nada de importancia en la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de todo lo que Theresa May cedi&oacute; en la primera fase (la del acuerdo de retirada), termin&oacute; la segunda etapa (la de la declaraci&oacute;n pol&iacute;tica) sin nada tangible con lo que compensar a sus votantes. Del mismo modo, Macron ha visto c&oacute;mo su programa para reformar la Eurozona se esfumaba tras sus intentos de germanizar el mercado de trabajo y el presupuesto franc&eacute;s. La ca&iacute;da en desgracia subsiguiente,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/dec/11/gilets-jaunes-emmanuel-macron-french-rebels" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a manos del movimiento de los chalecos amarillos</a> que azuz&oacute; su campa&ntilde;a de austeridad, era inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Los historiadores ver&aacute;n en el fracaso de Macron un punto de inflexi&oacute;n para la UE, tal vez a&uacute;n m&aacute;s relevante que el del Brexit porque termina con la ambici&oacute;n francesa de lograr la uni&oacute;n fiscal con Alemania. El declive de esta ambici&oacute;n reformista francesa es visible en el manifiesto para&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/dec/09/manifesto-divided-europe-inequality-europeans" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salvar Europa</a> publicado esta semana por el economista Thomas Piketty y sus ac&oacute;litos. El profesor Piketty lleva varios a&ntilde;os trabajando de forma activa en programas para reformar la Eurozona (<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2014/may/02/manifesto-europe-radical-financial-democratic" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya hubo otro manifiesto en 2014</a>), de forma que es posible ver el efecto que han generado en sus planes los &uacute;ltimos acontecimientos europeos.
    </p><p class="article-text">
        En 2014, Piketty present&oacute; tres grandes propuestas: un presupuesto com&uacute;n para la Eurozona que se financiar&iacute;a con un impuesto de sociedades armonizado y canalizar&iacute;a fondos en forma de inversi&oacute;n, investigaci&oacute;n y gasto social hacia los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres; una puesta en com&uacute;n de la deuda p&uacute;blica, para que Alemania y Holanda ayudasen a reducir las obligaciones de Italia, Grecia y otros pa&iacute;ses con problemas similares; y una c&aacute;mara parlamentaria mixta. En resumen, un proyecto similar a la recientemente eludida agenda europea de Macron.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, el manifiesto de Piketty conserva la idea de la c&aacute;mara parlamentaria mixta pero ha perdido toda ambici&oacute;n europe&iacute;sta: se abandonan las propuestas de mancomunar deudas, repartir riesgos y transferir fondos. Ahora Piketty sugiere que los gobiernos nacionales acuerden recaudar 800.000 millones de euros (el 4% del PIB de la Eurozona) a trav&eacute;s de un tipo armonizado del 37% en el impuesto de sociedades; elevar el impuesto sobre la renta para el 1% m&aacute;s rico; crear un impuesto sobre el patrimonio para los que tienen m&aacute;s de un mill&oacute;n de euros en activos y otro de treinta euros por cada tonelada de CO2 emitido. Todo ese dinero se gastar&iacute;a dentro de los estados-naci&oacute;n que lo recauden, casi sin transferencias entre pa&iacute;ses. Si los recursos van a ser recaudados y gastados dentro de cada Estado, &iquest;para qu&eacute; otra c&aacute;mara parlamentaria supranacional?
    </p><p class="article-text">
        La asfixia de Europa tiene que ver con bancos demasiado grandes y al borde de la insolvencia, estados con las cuentas fiscales en tensi&oacute;n, ahorradores alemanes molestos con unos tipos negativos que hunden sus rendimientos, y poblaciones enteras inmersas en una recesi&oacute;n que no termina. Son todos s&iacute;ntomas de una crisis financiera que lleva ya diez a&ntilde;os y ha producido una monta&ntilde;a de ahorros junto a una de deudas. Es admirable la intenci&oacute;n de cobrar a ricos y contaminantes para financiar la innovaci&oacute;n, la inmigraci&oacute;n y la transici&oacute;n verde, pero no alcanza para enfrentar la crisis espec&iacute;fica de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Europa necesita es un 'New Deal' Ecol&oacute;gico, el programa que el <a href="https://diem25.org/diem25-unveils-its-european-new-deal-an-economic-agenda-for-european-recovery/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Movimiento Democracia en Europa 2025 (DIEM25)</a>, del que soy cofundador, llevar&aacute; a los votantes con la alianza Primavera Europea durante las elecciones al Parlamento Europeo del pr&oacute;ximo verano. La gran ventaja de nuestro 'New Deal' Ecol&oacute;gico es que toma el ejemplo del 'New Deal' original impulsado por el presidente estadounidense&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/theguardian/1933/mar/06/greatspeeches" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Franklin Roosevelt</a> durante los a&ntilde;os treinta: nuestra intenci&oacute;n es crear 500.000 millones de euros al a&ntilde;o, sin cobrar un solo euro en impuestos nuevos, para la transici&oacute;n verde en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; es como lo har&iacute;amos: el Banco Europeo de Inversiones (BEI) emite bonos por ese valor, con el Banco Central Europeo dispuesto a comprar todos lo que hagan falta en el mercado secundario. En un mundo desesperado por encontrar activos seguros, no hay duda de que los bonos del BEI se vender&iacute;an como pan caliente. Se absorber&iacute;a as&iacute; el exceso de liquidez que hoy mantiene en negativo a los tipos de inter&eacute;s (hundiendo los rendimientos de los fondos de pensiones alemanes) y se financiar&iacute;a por completo el 'New Deal' Ecol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Una vez restablecida la esperanza en una Europa verde y de prosperidad compartida, podremos celebrar el necesario debate sobre nuevos impuestos paneuropeos para el CO2, los ricos, las grandes tecnolog&iacute;as, etc... Tambi&eacute;n podremos acordar la constituci&oacute;n democr&aacute;tica que Europa se merece.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez nuestro 'New Deal' Ecol&oacute;gico pueda incluso crear el clima para un segundo refer&eacute;ndum en el Reino Unido que permita a los brit&aacute;nicos elegir unirse otra vez a una mejor Uni&oacute;n Europea, m&aacute;s justa, m&aacute;s verde y democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/macron-piketty-europa-funcionando-alternativa_129_1790167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Dec 2018 20:35:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El plan de Macron y Piketty para resucitar a Europa no está funcionando: esta es mi alternativa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,UE - Unión Europea,Euros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si Trump quiere reventar el orden mundial, ¿quién le detendrá?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-quiere-cargarse-mundial-detendra_129_2078393.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e2d5c569-5c11-4d29-a440-42c78a5f5b49_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Si Trump quiere reventar el orden mundial, ¿quién le detendrá?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras nos horrorizamos con las groseras excentricidades de Trump, es importante comprender los grandes cambios que las refuerzan</p><p class="subtitle">La responsabilidad recae en los progresistas de Europa y Estados Unidos, que deben imponer un New Deal internacionalista</p></div><p class="article-text">
        La<a href="https://www.eldiario.es/politica/Trump-ira-Cumbre-G7-concluya_0_780072032.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> salida anticipada</a> de Donald Trump y su posterior&nbsp;<a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1005586152076689408" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazo a respaldar el comunicado final del G7</a> ha dejado a la prensa internacional perpleja, dejando en evidencia el grado de incomprensi&oacute;n de la realidad global.
    </p><p class="article-text">
        En un intento por mezclar dureza con humor, Emmanuel Macron tuvo la ocurrencia de decir que el G7 podr&iacute;a convertirse en el&hellip; G6. Eso es absurdo, sobre todo porque sin Estados Unidos, el capitalismo como lo conocemos (ni hablar de las penosas reuniones del G7) desaparecer&iacute;a de la faz de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, no cabe duda de que mientras est&eacute; Trump en la Casa Blanca, tenemos muchas razones para angustiarnos. Sin embargo, la reacci&oacute;n del establishment a las jugarretas del presidente tanto en Estados Unidos como en Europa, llenas de peligrosas ilusiones y errores de c&aacute;lculo, constituye probablemente una preocupaci&oacute;n mayor para el establishment.
    </p><p class="article-text">
        Algunos&nbsp;tienes&nbsp;esperanzas con la investigaci&oacute;n de Mueller, pensando que Mike Pence ser&iacute;a mejor presidente. Otros prefieren aguantar la respiraci&oacute;n hasta 2020, neg&aacute;ndose siquiera a considerar la posibilidad de un segundo mandato. Lo que ninguno comprende son los grandes cambios que respaldan las groseras excentricidades de Trump.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno de Trump est&aacute; desarrollando un significativo impulso econ&oacute;mico a nivel interno. En primer lugar, aprob&oacute; recortes en los impuestos de la renta y de sociedades fiscales&nbsp;que el establishment republicano no hubiera podido so&ntilde;ar hace unos a&ntilde;os. Pero esto no fue todo. En privado, Trump dej&oacute; pasmada a Nancy Pelosi, la l&iacute;der dem&oacute;crata en la C&aacute;mara de Representantes, al aprobar cada programa social que ella le pidi&oacute;. Como resultado, el Gobierno nacional tiene el mayor d&eacute;ficit de la historia del pa&iacute;s, con una tasa de desempleo de menos del 4%.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de lo que uno opine del presidente, no s&oacute;lo le est&aacute; dando dinero a los ricos, que por supuesto son los que m&aacute;s se benefician, sino tambi&eacute;n a muchos pobres. Con una fuerte tasa de empleo, especialmente entre los trabajadores afroamericanos, la inflaci&oacute;n bajo control y un optimista mercado de valores, Donald Trump tiene el frente interno cubierto mientras viaja a tierras extranjeras a enfrentarse con amigos y enemigos.
    </p><p class="article-text">
        El establishment antiTrump estadounidense reza para que los mercados lo castiguen por su derroche. Esto es precisamente lo que habr&iacute;a sucedido si Estados Unidos fuera cualquier otro pa&iacute;s. Mientras se estima que este a&ntilde;o<a href="https://www.theguardian.com/us-news/2018/apr/09/us-deficit-trump-tax-cuts-trillion-cbo-projection" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el d&eacute;ficit fiscal alcanzar&aacute; los 804.000 millones de d&oacute;lares</a>&nbsp;y en 2019 llegar&aacute; a los&nbsp;981.000 millones, y mientras que se espera que el Gobierno se endeude en&nbsp;2,34&nbsp;billones de&nbsp;d&oacute;lares m&aacute;s en los pr&oacute;ximos 18 meses, el valor de la moneda se desplomar&iacute;a y los intereses se disparar&iacute;an. Pero Estados Unidos no es un pa&iacute;s cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el banco central del pa&iacute;s, la Fed, reduce su programa de compra de activos&nbsp;vendiendo su stock de activos acumulados al sector privado, los inversores necesitan d&oacute;lares para comprarlos. Esto hace que el n&uacute;mero de d&oacute;lares disponible para inversores se reduzca en 50.000 millones de&nbsp;d&oacute;lares cada mes. A eso hay que sumar los d&oacute;lares que los capitalistas alemanes y chinos necesitan para comprar bonos del Gobierno estadounidense (en un intento de obtener beneficios de forma segura) y entonces se puede comenzar a ver por qu&eacute; Trump cree que no ser&aacute; castigado con un p&aacute;nico bancario que afecte a los d&oacute;lares o a los bonos.
    </p><p class="article-text">
        Armado con el exorbitante privilegio que le da ser due&ntilde;o de las m&aacute;quinas que fabrican d&oacute;lares, Trump mira los flujos comerciales con el resto de los pa&iacute;ses del G7 y llega a una conclusi&oacute;n inevitable: es imposible que pierda una guerra comercial contra pa&iacute;ses que tienen un gran super&aacute;vit comercial con Estados Unidos (por ejemplo, Alemania, Italia y China) ni con los que cogen neumon&iacute;a cada vez que Estados Unidos coge un resfriado (por ejemplo, Canad&aacute;).
    </p><p class="article-text">
        Nada de esto es nuevo. Richard Nixon tambi&eacute;n se enfrent&oacute; al establishment europeo en 1971, mientras que Ronald Reagan&nbsp;exprimi&oacute; brutalmente a los japoneses en 1985. Incluso si el lenguaje no era menos incivilizado &ndash;recordemos el resumen de la actitud del gobierno de Nixon en las inimitables palabras de John Connally: &ldquo;Mi filosof&iacute;a es que todos los extranjeros nos quieren joder y es nuestro trabajo joderles nosotros antes&rdquo;. La agresividad actual de Estados Unidos hacia sus aliados se diferencia de aquellos episodios en dos aspectos.
    </p><p class="article-text">
        Primero, desde el colapso de Wall Street de 2008, y a pesar del subsiguiente reflote del sector financiero, Wall Street y la econom&iacute;a interna estadounidense ya no pueden hacer lo que hac&iacute;an antes de 2008, es decir, absorber las exportaciones de las f&aacute;bricas europeas y asi&aacute;ticas a trav&eacute;s de un super&aacute;vit comercial financiado por un influjo equivalente de beneficios generados en el extranjero. Este fracaso es la causa subyacente de la actual inestabilidad econ&oacute;mica y pol&iacute;tica mundial.
    </p><p class="article-text">
        Segundo, a diferencia de lo que ocurri&oacute; en los a&ntilde;os 70, la &uacute;ltima d&eacute;cada de mala gesti&oacute;n de la crisis del euro en Europa ha hecho que el establishment franco-alem&aacute;n est&eacute; ahora desunido y&nbsp;en retirada, dejando a los nacionalistas xen&oacute;fobos y euroesc&eacute;pticos&nbsp;asumir el poder de diferentes gobiernos.
    </p><p class="article-text">
        Trump observa toda esta situaci&oacute;n y concluye que, si Estados Unidos ya no puede estabilizar el sistema capitalista global, igual puede cargarse todos los convenios multilaterales actuales y comenzar de cero con un nuevo orden que se asemeje a una rueda, con Estados Unidos en el centro y todas las otras potencias en el radio, una disposici&oacute;n de acuerdos bilaterales que le asegure a Estados Unidos ser siempre el socio m&aacute;s fuerte y as&iacute; poder beneficiarse de&nbsp;la t&aacute;ctica de &ldquo;divide y vencer&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede la UE crear una alianza antiTrump al estilo 'Europe First', quiz&aacute; involucrando a China? Despu&eacute;s de la salida de Trump del acuerdo nuclear con Ir&aacute;n, la respuesta ya se ha dado. Minutos despu&eacute;s de la declaraci&oacute;n de la canciller Angela Merkel de que las empresas europeas se quedar&iacute;an&nbsp;en Ir&aacute;n, todas las empresas alemanas anunciaron su retirada, priorizando los recortes&nbsp;fiscales que&nbsp;Trump les ofrec&iacute;a dentro de Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        En conclusi&oacute;n, tenemos raz&oacute;n al escandalizarnos con Trump: est&aacute; ganando al establishment europeo, que se obsesiona con su ignorancia de las fuerzas que lo socavan y sientan las bases de acontecimientos espantosos. La responsabilidad recae en los progresistas de Europa continental, de Reino Unido, de Estados Unidos, que deben imponer un New Deal internacionalista en la agenda y ganar elecciones haciendo campa&ntilde;a por ello.
    </p><p class="article-text">
        En mis pocos momentos de optimismo, imagino una alianza entre Bernie Sanders, Jeremy Corbyn y nuestro Movimiento por la Democracia en Europa, el DiEM25, ofreciendo una fuerte competencia&nbsp;a la Internacional Nacionalista&nbsp;liderada por Trump. Hace algunos a&ntilde;os, un triunfo de Trump en Estados Unidos, en Europa o en otros sitios sonaba a&uacute;n m&aacute;s descabellado que esto. Vale la pena intentarlo.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/trump-quiere-cargarse-mundial-detendra_129_2078393.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Jun 2018 18:27:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si Trump quiere reventar el orden mundial, ¿quién le detendrá?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Donald Trump,Yanis Varoufakis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con la elección de Cottarelli, el presidente de Italia hace un regalo a la extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eleccion-carlo-cottarelli-presidente-italia_129_2098772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3ab58bc-885b-4cb5-8feb-8e400164b4f9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con la elección de Cottarelli, el presidente de Italia hace un regalo a la extrema derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La defensa del 'statu quo' por Sergio Mattarella asegura el éxito de las políticas racistas y populistas</p></div><p class="article-text">
        A Italia deber&iacute;a irle bien. A diferencia de Reino Unido, exporta&nbsp;<a href="https://atlas.media.mit.edu/en/profile/country/ita/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">considerablemente m&aacute;s</a> al resto del mundo de lo que importa, mientras que su Gobierno <a href="https://www.statista.com/statistics/275319/government-revenue-and-spending-in-italy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gasta menos </a>(a excepci&oacute;n de los pagos de intereses) que los impuestos que recibe. Y aun as&iacute;, Italia est&aacute; estancada y su poblaci&oacute;n, muy cerca de una revuelta despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas perdidas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es cierto que Italia necesita reformas seriamente, aquellos que creen que la culpa del estancamiento las tienen las ineficiencias internas y la corrupci&oacute;n deben explicar por qu&eacute; Italia creci&oacute; tan r&aacute;pido durante el periodo de postguerra hasta que entr&oacute; en la Eurozona. &iquest;Fueron su Gobierno y su sistema pol&iacute;tico m&aacute;s eficientes y virtuosos en los 70 y en los 80? Apenas.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica raz&oacute;n de los males de Italia es su pertenencia a una uni&oacute;n monetaria terriblemente dise&ntilde;ada, la zona euro, en la que la econom&iacute;a italiana no puede respirar y que los distintos gobiernos alemanes se niegan a reformar.
    </p><p class="article-text">
        En 2015, el pueblo griego <a href="https://www.theguardian.com/world/2015/sep/20/syriza-set-to-return-to-power-in-greek-general-election" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eligi&oacute; </a>un Gobierno progresista y europe&iacute;sta con el mandato de exigir un nuevo acuerdo con la Eurozona. En el espacio de seis meses, bajo las directrices del Gobierno alem&aacute;n, la Uni&oacute;n Europea y su banco central nos aplastaron. Unos meses m&aacute;s tarde, el diario italiano <em>Corriere della Sera</em> me pregunt&oacute; si cre&iacute;a que la democracia europea estaba en peligro y esto fue lo que contest&eacute;: &ldquo;Grecia se rindi&oacute;, pero fue la democracia europea la que result&oacute; herida de muerte. A menos que los europeos se den cuenta de que su econom&iacute;a est&aacute; en manos de seudotecn&oacute;cratas no&nbsp;electos e irresponsables, que comenten un error garrafal tras otro, nuestra democracia seguir&aacute; siendo un invento producto de nuestra imaginaci&oacute;n colectiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el Gobierno <em>proestablishment</em> del Partido Dem&oacute;crata de Italia ha aplicado, una tras otra, las pol&iacute;ticas que demandaban los bur&oacute;cratas de la UE a los que nadie ha elegido. El resultado ha sido&nbsp;un mayor estancamiento. As&iacute;, en marzo,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/ng-interactive/2018/mar/05/italian-elections-2018-full-results-renzi-berlusconi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unas elecciones nacionales</a> otorgaron la mayor&iacute;a parlamentaria absoluta a&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/mar/25/italy-elections-five-star-movement-and-rightists-strike-deal-to-elect-speakers" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dos partidos antisistema</a> que, pese a sus diferencias, comparten dudas sobre la pertenencia de Italia a la Eurozona y <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/19/italy-far-right-lega-five-star-immigrants" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su hostilidad hacia los migrantes</a>. Fue la amarga cosecha fruto de falta de perspectivas y esperanzas marchitadas.
    </p><p class="article-text">
        Tras unas semanas de&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/14/italy-m5s-five-star-movement-league-parties-name-prime-minister" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intercambio pol&iacute;tico postelectoral com&uacute;n</a> en pa&iacute;ses como Italia y Alemania, los l&iacute;deres del M5S y la Liga, Luigi di Maio y Matteo Salvini, llegaron a un acuerdo para formar Gobierno. Por desgracia, el presidente Sergio Mattarella utiliz&oacute; los poderes que le confiere la Constituci&oacute;n italiana para impedir la <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/27/italys-pm-designate-giuseppe-conte-fails-to-form-populist-government" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">formaci&oacute;n de ese Gobierno </a>y, en su lugar, <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/28/italy-president-sergio-mattarella-names-interim-prime-minister-carlo-cottarelli" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otorg&oacute; el mandato a un tecn&oacute;crata</a>, un antiguo empleado del FMI que no tiene ninguna posibilidad en un voto de confianza en el Parlamento.
    </p><p class="article-text">
        Si Mattarella hubiera rechazado a Salvini para el puesto de&nbsp;ministro de Interior, indignado por su promesa de expulsar a&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/feb/19/italys-northern-league-pledges-mass-migrant-deportations" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">500.000 inmigrantes</a> de Italia, me hubiera visto obligado a apoyarle. Pero no, el presidente no ten&iacute;a tales reparos. Ni por un momento pens&oacute; en vetar la idea de que un pa&iacute;s europeo desplegara sus fuerzas de seguridad para acorralar a cientos de miles de personas, encerrarlas y obligarles subir a trenes, autobuses y ferris antes de enviarles&nbsp;a saber d&oacute;nde.
    </p><p class="article-text">
        No, Mattarella opt&oacute; por enfrentarse contra una mayor&iacute;a absoluta de legisladores por otra raz&oacute;n: su desaprobaci&oacute;n hacia el ministro de&nbsp;Hacienda elegido. &iquest;Por qu&eacute;? Porque dicho caballero, aunque completamente cualificado para el puesto, y a pesar de sus declaraciones de que cumplir&iacute;a con las normas de la UE, en el pasado hab&iacute;a expresado dudas sobre la arquitectura de la Eurozona y ha favorecido un plan de salida de la UE en el caso de que&nbsp;sea necesario. Fue como si Mattarella declarase que la sensatez de un posible ministro de&nbsp;Hacienda constituyese un motivo para su exclusi&oacute;n del cargo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que es verdaderamente sorprendente es que no haya ning&uacute;n economista pensante en ning&uacute;n lugar del mundo que no comparta preocupaciones sobre la arquitectura defectuosa de la Eurozona. Ning&uacute;n ministro de&nbsp;Hacienda&nbsp;prudente dejar&iacute;a de desarrollar un plan para una salida del euro. De hecho, s&eacute; de buena tinta que el&nbsp;Ministerio de&nbsp;Hacienda alem&aacute;n, el Banco Central Europeo y todos los grandes bancos&nbsp;y empresas tienen planes para la posible salida de la zona euro de Italia e incluso de Alemania. &iquest;Nos est&aacute; diciendo Mattarella que el ministro de&nbsp;Hacienda&nbsp;italiano tiene prohibido pensar en ese tipo de plan?
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su fracaso moral en oponerse a la misantrop&iacute;a a escala industrial que representa la Liga, el presidente ha cometido un grave error t&aacute;ctico: cay&oacute; en la trampa de Salvini. La formaci&oacute;n de otro gobierno &ldquo;t&eacute;cnico&rdquo;, con un antiguo <em>apparatchik</em> del FMI, es un regalo fant&aacute;stico para el partido de Salvini.
    </p><p class="article-text">
        Salvini est&aacute; salivando secretamente al pensar en otras elecciones, en las que luchar&aacute; no como el&nbsp;sectario y divisivo populista que es, sino como el defensor de la democracia contra el profundo <em>establishment</em>. Ya ha escalado el terreno moral con las conmovedoras palabras: &ldquo;Italia no es una colonia, no somos esclavos de los alemanes, los franceses, la prima de riesgo o las finanzas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si Mattarella se consuela con el hecho de que los anteriores presidentes italianos lograron poner en marcha gobiernos tecn&oacute;cratas que hicieron el trabajo de la &eacute;lite (tan &ldquo;exitosamente&rdquo; que el centro pol&iacute;tico del pa&iacute;s se derrumb&oacute;), est&aacute; muy equivocado. Esta vez, a diferencia de sus predecesores, no tiene la mayor&iacute;a parlamentaria para aprobar un presupuesto ni para dar un voto de confianza a su Gobierno elegido. De este modo, el presidente se ve obligado a convocar nuevas elecciones que, gracias a su deriva moral y a su error t&aacute;ctico, devolver&aacute;n una mayor&iacute;a a&uacute;n mayor a las fuerzas xen&oacute;fobas de Italia, posiblemente en alianza con la debilitada Forza Italia de Silvio Berlusconi.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y luego qu&eacute;, presidente Mattarella?
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eleccion-carlo-cottarelli-presidente-italia_129_2098772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 May 2018 18:05:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con la elección de Cottarelli, el presidente de Italia hace un regalo a la extrema derecha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Italia,Eurozona,Yanis Varoufakis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta abierta a los progresistas de toda Europa: ¡unamos fuerzas!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-abierta-progresistas-europa-fuerzas_129_2188249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac95b915-4e14-42e7-9608-0486294f5d57_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta abierta a los progresistas de toda Europa: ¡unamos fuerzas!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las elecciones del próximo año en el Parlamento Europeo nos ofrecen la oportunidad de apoderarnos de las instituciones europeas y presionarlas para el servicio de todos.</p><p class="subtitle">La fragmentación de los progresistas antisistema es el peor enemigo de los pueblos de Europa. Nosotros tenemos el deber de prevenirlo</p></div><p class="article-text">
        Europa est&aacute; en el filo de la navaja. Rendida al <em>establishment</em>, continuar&aacute; volvi&eacute;ndose contra sus pueblos. Este es el momento de aprovechar el momento.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones del pr&oacute;ximo a&ntilde;o en el Parlamento Europeo nos ofrecen la oportunidad de apoderarnos de las instituciones europeas y presionarlas para el servicio de todos. Ahora bien, para tener &eacute;xito, debemos superar una gran amenaza: la desuni&oacute;n entre las fuerzas pol&iacute;ticas progresistas de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, con esta carta abierta, apelamos a todos los movimientos y partidos pol&iacute;ticos europeos progresistas que comparten la determinaci&oacute;n de poner fin a la austeridad t&oacute;xica del <em>establishment</em> y sus pol&iacute;ticas antisociales: unamos nuestras fuerzas. Presentemos una agenda &uacute;nica y coherente para cada electorado europeo en todo el continente: una alternativa cre&iacute;ble al &ldquo;business as usual&rdquo; del <em>establishment</em>.
    </p><h3 class="article-text">El problema con esta UE</h3><p class="article-text">
        El descarrilamiento de Europa tiene su origen en un enga&ntilde;o: un proceso de toma de decisiones altamente clasista, vertical y opaco &ndash; en Bruselas, en Frankfurt y en todas las capitales nacionales &ndash; fue presentado como un proceso &ldquo;t&eacute;cnico&rdquo;, &ldquo; neutral,&rdquo; y basado en la &ldquo;gesti&oacute;n&rdquo;. A pesar de ser substancialmente pol&iacute;tico, fue etiquetado como &ldquo;apol&iacute;tico&rdquo;. Las elites europeas y nacionales han pasado por alto los procesos democr&aacute;ticos para imponer pol&iacute;ticas impopulares en nombre de las oligarqu&iacute;as y a expensas de nuestro medio ambiente y nuestros pueblos, &iexcl;mientras le echan la culpa a &ldquo;Europa&rdquo;!
    </p><p class="article-text">
        Cuando las pol&iacute;ticas fallidas del establishment causaron una crisis europea sist&eacute;mica, crearon nuevas burocracias, &ldquo;troikas&rdquo; y reglas arbitrarias para imponer las mismas contraproducentes pol&iacute;ticas de austeridad, desregulaci&oacute;n, privatizaci&oacute;n, y destrucci&oacute;n de sindicatos. Mientras tanto, se hac&iacute;a la vista gorda a la ca&iacute;da de los salarios, la inseguridad, los para&iacute;sos fiscales, la crisis de la vivienda y la sobrecarga de los servicios p&uacute;blicos. Ahora, despu&eacute;s de haber empujado Europa al l&iacute;mite con las fuerzas xen&oacute;fobas que ellos mismos han alimentado, &iexcl;se est&aacute;n presentando como los defensores de Europa!
    </p><h3 class="article-text">Ni &ldquo;m&aacute;s&rdquo; de esta Europa ni desintegraci&oacute;n europea</h3><p class="article-text">
        Las opciones resultantes, &ldquo;M&aacute;s de esta Europa&rdquo; o la desintegraci&oacute;n de la UE, son ambas terribles. Entre Macron/Merkel y Farage/Le Pen debe existir una alternativa. &iexcl;Afortunadamente la hay!
    </p><p class="article-text">
        Al igual que el cambio clim&aacute;tico o la evasi&oacute;n fiscal, necesitamos una estrategia combinada municipal, nacional y paneuropea para hacer frente a nuestras crisis comunes: la deuda p&uacute;blica y privada; los bajos niveles de inversi&oacute;n que contribuyen a la precariedad, el desempleo y la pobreza; protecci&oacute;n del medio ambiente; solidaridad con los refugiados, etc.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna de estas soluciones puede surgir de la tecnocracia actual de Europa. Tampoco pueden provenir de la renacionalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica. Los europeos deben luchar por el control democr&aacute;tico tanto de sus gobiernos nacionales y locales como de la Uni&oacute;n Europea. Para ello, necesitamos un plan paneuropeo y realista, pero radical, que implique no dar m&aacute;s poder a Bruselas ni esperar a una nueva reforma de los tratados de la UE.
    </p><h3 class="article-text">Una alianza paneuropea y europe&iacute;sta</h3><p class="article-text">
        Hace un mes, en N&aacute;poles, diversas fuerzas pol&iacute;ticas <a href="https://diem25.org/nace-la-primera-lista-transnacional-europea-para-disputar-elecciones/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos reunimos</a> para acordar competir en las elecciones europeas de mayo de 2019: con la fuerza de un Manifiesto que trace un camino claro hacia una Europa democr&aacute;tica, ecol&oacute;gica, igualitaria y ambiciosa.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro programa se basa en dos pilares: un marco de pol&iacute;tica econ&oacute;mica, ecol&oacute;gica y social articulado en un New Deal Verde paneuropeo. Y un compromiso para lanzar un proceso de asamblea popular, comenzando por los pueblos y ciudades de toda Europa para culminar en una Asamblea Constituyente que redactar&aacute; la futura Constituci&oacute;n Democr&aacute;tica Europea en 2025.
    </p><h3 class="article-text">Una invitaci&oacute;n abierta a todos los progresistas</h3><p class="article-text">
        La fragmentaci&oacute;n de los progresistas antisistema es el peor enemigo de los pueblos de Europa. Nosotros tenemos el deber de prevenirlo. El &eacute;xito de las &ldquo;confluencias&rdquo; en los principales municipios espa&ntilde;oles ha demostrado lo que se puede lograr cuando ponemos nuestras diversidades al servicio de un programa com&uacute;n y una agenda com&uacute;n para el cambio. En 2019, los espa&ntilde;oles votar&aacute;n simult&aacute;neamente en las elecciones europeas y municipales: este no es el momento para divisiones.
    </p><p class="article-text">
        Con este fin, <a href="https://diem25.org/wp-content/uploads/2018/03/Llamada-abierta-a-la-gente-de-Europa.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invitamos</a> a todos los progresistas que compartan nuestra visi&oacute;n de construir un movimiento com&uacute;n en las elecciones al Parlamento Europeo de mayo de 2019, con una lista com&uacute;n y un candidato &uacute;nico a la presidencia de la Comisi&oacute;n Europea, elegido por todos nuestros miembros en un &uacute;nico voto paneuropeo&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta es la oportunidad hist&oacute;rica de nuestra generaci&oacute;n de forjar una alianza que combine coherencia, credibilidad y unidad. Nuestros abuelos fallaron cuando se enfrentaron al mismo desaf&iacute;o en la d&eacute;cada de 1930. Nosotros podemos triunfar. &iquest;Lo haremos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis, Luigi De Magistris]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-abierta-progresistas-europa-fuerzas_129_2188249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Apr 2018 19:01:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta abierta a los progresistas de toda Europa: ¡unamos fuerzas!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Italia,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Respuesta a los mensajes contradictorios de Tsipras sobre mi nombramiento como ministro de Economía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/respuesta-contradictorios-tsipras-nombramiento-economia_129_3265138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7dc5d944-3ae7-456f-a556-4053276d2091_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Respuesta a los mensajes contradictorios de Tsipras sobre mi nombramiento como ministro de Economía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yanis Varoufakis responde a las críticas del primer ministro griego Alexis Tsipras: su argumento “es hipócrita”</p><p class="subtitle">Tsipras: "Varoufakis fue la elección correcta para una estrategia inicial de 'política de choque', pero su plan B era tan confuso que no merecía la pena ni siquiera discutirlo"</p></div><p class="article-text">
        En una entrevista con <a href="http://www.eldiario.es/theguardian" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">the Guardian</a>, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, admiti&oacute; &ldquo;grandes errores&rdquo; y se le pregunt&oacute; si nombrarme a m&iacute; como su primer ministro de Econom&iacute;a fue uno de ellos. De acuerdo con el entrevistador, Tsipras dijo: &ldquo;<a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Tsipras-austeridad-tapas-Sabes-manera_0_668783708.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Varoufakis fue la elecci&oacute;n correcta para una estrategia inicial de 'pol&iacute;tica de choque&rdquo;</a>. Sin embargo, el primer ministro describe el plan que &eacute;l mismo present&oacute; en caso de que Grecia se hubiese visto obligado a tomar la dram&aacute;tica decisi&oacute;n de poner una nueva moneda en circulaci&oacute;n como &ldquo;tan confuso, que ni siquiera merec&iacute;a la pena discutirlo&middot;.
    </p><p class="article-text">
        Dado que yo present&eacute; a Tsipras mis planes para evitar la agresi&oacute;n de la Troika y para responder a un posible callej&oacute;n sin salida (as&iacute; como cualquier movimiento de la Troika para echar a Grecia de la eurozona) antes de ganar las elecciones en enero de 2015 y a&uacute;n as&iacute; fui nombrado su ministro de Econom&iacute;a gracias a ellos (se supone), la respuesta de Tsipras refleja una gran incoherencia.
    </p><p class="article-text">
        O fui la elecci&oacute;n correcta para iniciar el &ldquo;choque&rdquo; con la Troika porque mis planes eran convincentes, o mis planes no eran convincentes y, entonces, fue una mala decisi&oacute;n nombrarme su primer ministro de Econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Argumentar, como hace el se&ntilde;or Tsipras, que yo fui la elecci&oacute;n correcta para la confrontaci&oacute;n inicial y que mi plan B era tan confuso que no merec&iacute;a la pena ni siquiera discutirlo es hip&oacute;crita. Sin embargo, es revelador porque demuestra que es imposible mantener una cr&iacute;tica radical a sus predecesores y, al mismo tiempo, adoptar la doctrina de 'no hay otra alternativa'.
    </p><p class="article-text">
        Mi relato de los acontecimientos de 2015 est&aacute; ah&iacute; <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Varoufakis-mejores-biografias-politicas-historia_0_640087101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(en el libro Adultos en la habitaci&oacute;n)</a> y no me gustar&iacute;a a&ntilde;adir nada m&aacute;s sobre ese periodo. Lo que importa ahora es acabar con la desertificaci&oacute;n de Grecia, que ha tomado un ritmo desgarrador bajo <a href="http://www.eldiario.es/economia/Grecia-acreedores-acuerdan-Atenas-revision_0_614539306.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la entrega del tercer rescate</a>, sus nuevos cr&eacute;ditos insostenibles, el crecimiento econ&oacute;mico debilit&aacute;ndose y la austeridad autodestructiva que se retroalimenta. &iquest;Acaso es mejor jugar al &ldquo;dilema del prisionero&rdquo; con nuestros acreedores que el plan que el se&ntilde;or Tsipras descarta por &ldquo;d&eacute;bil e in&uacute;til&rdquo;? Esa es la cuesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/respuesta-contradictorios-tsipras-nombramiento-economia_129_3265138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Jul 2017 18:50:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Respuesta a los mensajes contradictorios de Tsipras sobre mi nombramiento como ministro de Economía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Grecia,Yanis Varoufakis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Macron apoyó a Grecia durante su crisis, la izquierda francesa debe apoyarle ahora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/macron-grecia-izquierda-francesa-apoyarle_129_3418977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a55281e9-c354-41c4-ae9e-c8cac123fb20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Macron apoyó a Grecia durante su crisis, la izquierda francesa debe apoyarle ahora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando mi país estaba ahogado por las presiones de la austera élite europea, Macron fue un extraño aliado. Él es la última baza entre Francia y el fascismo</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2002, Jacques Chirac, el l&iacute;der conservador franc&eacute;s, se enfrent&oacute; a Jean-Marie Le Pen, el l&iacute;der del racista Frente Nacional, durante la segunda ronda de las elecciones presidenciales francesas. La izquierda francesa se uni&oacute; para apoyar al conservador y gaullista Chirac para oponerse al heredero xen&oacute;fobo del colaboracionismo de Vichy. Quince a&ntilde;os despu&eacute;s, sin embargo,<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/may/01/emmanuel-macron-french-voters-marine-le-pen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> amplias secciones de la izquierda francesa rechazan apoyar a Emmanuel Macron contra Marine Le Pen</a>, la hija de Jean-Marie.
    </p><p class="article-text">
        Los progresistas tienen buenas razones para estar cabreados con la&nbsp;<a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/europe-illiberal-establishment-by-yanis-varoufakis-2017-04" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&eacute;lite liberal</a> que se siente a gusto con Macron, un antiguo banquero sin experiencia en pol&iacute;tica antes de su breve nombramiento como ministro de Econom&iacute;a, Industria y Asuntos Digitales por el presidente Hollande. Lo ven, y tienen raz&oacute;n, como el ministro que despoj&oacute; a los trabajadores a tiempo completo de unos derechos laborales ganados duramente y como la &uacute;ltima baza de la &eacute;lite contra Le Pen.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, no es dif&iacute;cil identificarse con el sentimiento de la izquierda francesa de que la &eacute;lite liberal tiene su merecido con el ascenso de Le Pen. En el a&ntilde;o 2015, la misma &eacute;lite que ahora apoya a Macron y clama contra los &ldquo;hechos alternativos&rdquo;&nbsp;y el autoritarismo de Le Pen, Donald Trump, el Ukip y otros tantos, lanz&oacute; una feroz y efectiva campa&ntilde;a de falsedad y de difamaci&oacute;n para socavar al Gobierno griego elegido democr&aacute;ticamente para el que serv&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda francesa no puede, y no deber&iacute;a, olvidar este triste episodio. Pero la decisi&oacute;n de muchos izquierdistas de guardar la misma distancia entre Macron y Le Pen no tiene perd&oacute;n. La necesidad de oponerse al racismo debe sobreponerse al rechazo de las pol&iacute;ticas neoliberales.
    </p><p class="article-text">
        Una izquierda m&aacute;s segura de s&iacute; misma sol&iacute;a entender que nuestro humanismo nos obliga a impedir que los xen&oacute;fobos pongan las manos encima de los niveles m&aacute;s altos del poder estatal, particularmente de la polic&iacute;a y de las fuerzas de seguridad del estado. Al igual que en los a&ntilde;os 40, tenemos el deber de asegurarnos de que el monopolio estatal sobre el uso leg&iacute;timo de la violencia no lo controlan aquellos que albergan sentimientos violentos hacia los extranjeros, hacia los miembros de minor&iacute;as culturales y sexuales, hacia los &ldquo;otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La creencia en los controles y equilibrios estatales, y en la idea de que el estado de derecho prevendr&iacute;a a Le Pen de virar el poder estatal contra los vulnerables, no es algo a lo que la izquierda pueda arriesgarse a comprobar. Los primeros 100 d&iacute;as de Trump, con sus duras medidas contra los extranjeros indocumentados, lo confirman.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay una segunda raz&oacute;n para apoyar a Macron: durante la asfixiante primavera griega de 2015, los socialdem&oacute;cratas en el poder en Francia (bajo el mandato de Hollande) y en Alemania (en coalici&oacute;n en el gobierno con la Uni&oacute;n Dem&oacute;crata Cristiana) adoptaron los mismo est&aacute;ndares brutales que la derecha conservadora.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo c&oacute;mo me di de bruces con la realidad durante mi primer encuentro con el ministro socialista de Finanzas franc&eacute;s, Michael Sapin. Cuando habl&eacute; con &eacute;l en privado rebosaba jovial camarader&iacute;a. Durante nuestra rueda de prensa, sin embargo, habl&oacute; con la misma dureza &ldquo;austera&rdquo; que Wolfgang Schauble, el ministro alem&aacute;n de Finanzas. Cuando salimos de la sala de prensa, Sapin volvi&oacute; a ser afable conmigo. Decidido a mantener la compostura, me gir&eacute; hacia &eacute;l y le dije medio en serio medio en broma: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n eres t&uacute; y que has hecho con mi Michael?&rdquo;, y &eacute;l me respondi&oacute;: &ldquo;Yanis, tienes que entender que Francia ya no es lo que era&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El servilismo de Sapin hacia la &eacute;lite autoritaria de Europa se reflej&oacute; tambi&eacute;n en Berl&iacute;n de la mano de Sigmar Gabriel, el entonces l&iacute;der de los socialdem&oacute;cratas alemanes. El tambi&eacute;n era un camarada en privado y emulaba a Schauble en p&uacute;blico. Cuando la trifulca entre nuestro gobierno y la Troika (la Comisi&oacute;n Europea, el Banco Central Europeo y el FMI) lleg&oacute; a un punto cr&iacute;tico, tanto Sapin como Gabriel utilizaron los elementos m&aacute;s agresivos de la propaganda de nuestros acreedores contra nuestro gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque Macron no emergi&oacute; de los tubos de ensayo de los partidos pol&iacute;ticos socialdem&oacute;cratas, fue el &uacute;nico pol&iacute;tico del eje franco-alem&aacute;n en arriesgar su propio capital pol&iacute;tico para&nbsp;acudir en ayuda de Grecia en 2015. Como cuento en mi nuevo libro (y en <a href="http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/05/02/yanis-varoufakis-emmanuel-macron-a-voulu-sauver-la-grece-votez-pour-lui_5120673_3232.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo reciente en Le Monde</a>), Macron entendi&oacute; que lo que lo que estaban haciendo los ministros de finanzas de la Eurozona y la Troika a nuestro gobierno &ndash;y, m&aacute;s importante, a nuestra gente&ndash; era perjudicial para los intereses de Francia y de la UE.
    </p><p class="article-text">
        En un mensaje de texto, con el que anunci&oacute; su disposici&oacute;n a intervenir y a intentar poner fin a nuestra asfixia, me dijo que luch&oacute; por convencer a Hollande y a Gabriel para buscar una soluci&oacute;n. Su mensaje termin&oacute; as&iacute;: &ldquo;No quiero que mi generaci&oacute;n sea responsable de la salida de Grecia de Europa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, los esfuerzos de Macron fueron en vano, porque la c&uacute;spide socialdem&oacute;crata europea, con Hollande y Gabriel a la cabeza, se unieron a favor de la determinaci&oacute;n de la &eacute;lite para apagar nuestra resistencia a m&aacute;s pr&eacute;stamos abusivos y a la austeridad que acent&uacute;a la recesi&oacute;n. El resultado es que, desde entonces, ambos pol&iacute;ticos han perdido toda credibilidad entre una poblaci&oacute;n impaciente. Obviamente, Macron no. Mi gran miedo es que, incluso si &eacute;l gana, Le Pen siga consiguiendo controlar las din&aacute;micas de las pol&iacute;ticas francesas, especialmente si Macron fracasa a la hora de apoyar y promover el&nbsp;<a href="https://www.project-syndicate.org/commentary/building-a-progressive-international-by-yanis-varoufakis-2016-07?barrier=accessreg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Progresismo Internacional</a> que Europa necesita.
    </p><p class="article-text">
        Mis desacuerdos con Macron son numerosos; pero nuestros puntos en com&uacute;n tambi&eacute;n son importantes. Estamos de acuerdo con que la Eurozona es insostenible, pero no estamos de acuerdo sobre lo que se deber&iacute;a hacer antes de que la Uni&oacute;n Europea pueda poner la uni&oacute;n pol&iacute;tica sobre la mesa. Estamos de acuerdo con que la persecuci&oacute;n decidida de la competitividad est&aacute; llevando a Europa a un juego de suma cero, un juego que consiste en empobrecer al vecino, pero no nos ponemos de acuerdo sobre c&oacute;mo lograr la inversi&oacute;n a gran escala que se necesita para mejorar la productividad.
    </p><p class="article-text">
        Estamos de acuerdo en que la precariedad, en que la mano de obra de la econom&iacute;a de los peque&ntilde;os trabajos es una gangrena para el bienestar social, pero chocamos completamente sobre c&oacute;mo extender la protecci&oacute;n a los trabajadores ocasionales sin perjudicar a los trabajadores protegidos. Estamos de acuerdo en forjar una uni&oacute;n bancaria europea apropiada pero no en la necesidad de volver a meter al genio financiero de nuevo dentro de la l&aacute;mpara. Por encima de todo, carezco de pruebas para convencer a mis camaradas del DiEM25, el movimiento democr&aacute;tico europeo, para que conf&iacute;en en la capacidad y disposici&oacute;n de Macron para enfrentarse a la &eacute;lite europea que persigue las pol&iacute;ticas fallidas que han alimentado los apoyos de Le Pen.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de estas advertencias, apoyo a Macron. Del mismo modo que me escribi&oacute; para decirme que no quiere que su generaci&oacute;n sea responsable de estrangular a Grecia, yo no quiero ser parte de una generaci&oacute;n de izquierdistas que permiti&oacute; a una racista y fascista obtener una presidencia. Naturalmente, si Macron gana y se convierte sin m&aacute;s en otro funcionario de la oscura &eacute;lite europea, mis camaradas y yo nos opondremos a &eacute;l con todas nuestras fuerzas, con las mismas fuerzas con las que ahora nos oponemos a Le Pen.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/macron-grecia-izquierda-francesa-apoyarle_129_3418977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 May 2017 18:09:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Macron apoyó a Grecia durante su crisis, la izquierda francesa debe apoyarle ahora]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Europa,Francia,Elecciones Francia,Emmanuel Macron,Marine Le Pen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexiones sobre la UE y por qué hice campaña contra el Brexit]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mucha-gente-desconcerto-apoyara-brexit_129_3523363.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d26be80-b8e3-48f0-89c4-39f979134154_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexiones sobre la UE y por qué hice campaña contra el Brexit"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El economista griego recuerda cómo sus reflexiones sobre las fuerzas que están dividiendo a Europa se convirtieron en política de la vida real al asumir como ministro de Finanzas de su país</p></div><p class="article-text">
        Escribir un libro deber&iacute;a ser un antes y un despu&eacute;s para su autor. Este libro no fue una excepci&oacute;n. Mientras lo escrib&iacute;a, fue como si el tema saltara de la p&aacute;gina y me pidiera una respuesta de la vida real. Pronto me vi en el coraz&oacute;n de la bestia sobre la que hab&iacute;a estado escribiendo.
    </p><p class="article-text">
        Comenc&eacute; a investigar y a escribir <a href="https://www.theguardian.com/books/2016/apr/01/chronicles-thomas-piketty-weak-suffer-yanis-varoufakis-review" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Y los pobres sufren lo que deben?</em></a> para responder a una serie de preguntas. &iquest;Por qu&eacute; se est&aacute; desintegrando la Uni&oacute;n Europa (con el Brexit como primer s&iacute;ntoma de su enfermedad)? &iquest;Por qu&eacute; la UE est&aacute; fallando tan estrepitosamente en seguir el modelo de los Estados Unidos, que antes de consolidarse (en respuesta a sus varias crisis existenciales) tambi&eacute;n comenzaron su historia como una relajada confederaci&oacute;n de estados divididos?
    </p><p class="article-text">
        Mientras investigaba sobre estos temas, mi propio pa&iacute;s, <a href="https://www.theguardian.com/world/greece" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a>, se convirti&oacute; en el canario de la mina. Un aviso de que la UE era incapaz de convertir la crisis financiera de 2008 en un programa de consolidaci&oacute;n. En vez de eso, optaba por una contraproducente mezcla de incompetencia y autoritarismo.
    </p><p class="article-text">
        En el sexto cap&iacute;tulo del libro cuento la historia de pa&iacute;ses como Grecia, a los que se les ha hecho arrojarse por el acantilado con contraproducentes pol&iacute;ticas de austeridad, acelerando as&iacute; la divisi&oacute;n de la UE. No hab&iacute;a pasado mucho tiempo desde que lo termin&eacute; cuando me llam&oacute; el deber. El d&iacute;a de A&ntilde;o Nuevo de 2015 tuve que dejar de escribir y lanzarme a una peque&ntilde;a campa&ntilde;a electoral para<a href="https://www.theguardian.com/world/2015/jan/25/greece-election-vote-austerity-leftwing-syriza-eu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> terminar como ministro de Finanzas de Grecia</a>. El tema de mi libro hab&iacute;a saltado de mi port&aacute;til y me ped&iacute;a que pasara del dicho al hecho.
    </p><p class="article-text">
        En mis seis meses dentro del gobierno luch&eacute; por conseguir un trato mutuamente beneficioso para Grecia y para la UE, un trato que comenzara el proceso de sanaci&oacute;n de una Europa en avanzado estado de descomposici&oacute;n. Bruselas, Berl&iacute;n y Frankfurt respondieron con una brutalidad incre&iacute;ble, como si lo que quisieran fuera acelerar la ruptura de la UE.
    </p><p class="article-text">
        En el verano de 2015 ya era de p&uacute;blico conocimiento: Grecia ser&iacute;a encerrada en una prisi&oacute;n para deudores. Yo rechac&eacute; firmar los papeles de rendici&oacute;n y dimit&iacute; como ministro. Una vez m&aacute;s, la UE pretender&iacute;a haber resuelto una crisis cuando lo &uacute;nico que hab&iacute;a hecho era arrojar deuda nueva al pozo sin fondo de las viejas e impagables. Y las gentes de Europa perder&iacute;an la poca confianza que les quedaba en las instituciones de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pocas semanas despu&eacute;s de la humillaci&oacute;n de Grecia, llegaron a sus costas miles de refugiados. No hizo falta mucho tiempo para que la UE se denigrara a s&iacute; misma firmando un escandaloso acuerdo con <a href="https://www.theguardian.com/world/recep-tayyip-erdogan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Turqu&iacute;a</a>: en los hechos, los gobiernos europeos sobornaban al cada vez m&aacute;s autoritario presidente turco para poder violar las leyes internacionales sobre protecci&oacute;n y derechos de los refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Libre de deberes ministeriales, volv&iacute; a mi libro convencido de que mis preguntas iniciales se hab&iacute;an vuelto infinitamente m&aacute;s urgentes y de que ahora podr&iacute;a aportar un mont&oacute;n de perspectivas nuevas sobre el tema. Lo termin&eacute; en el verano de 2015. La UE ya hab&iacute;a perdido su integridad machacando a Grecia y estaba en el proceso de vender su alma al renunciar a sus responsabilidades con los refugiados.
    </p><p class="article-text">
        Cuando termin&eacute; mi manuscrito, tem&iacute; que los lectores brit&aacute;nicos lo encontraran demasiado alejado de sus preocupaciones diarias. Pero David Cameron me quit&oacute; esa preocupaci&oacute;n enseguida al programar el refer&eacute;ndum sobre la permanencia en la UE para junio de 2016. De repente, los medios de comunicaci&oacute;n brit&aacute;nicos se llenaron de paralelismos entre el Grexit y el Brexit y los debates sobre las virtudes y el futuro de la UE se pusieron de moda. Inesperadamente, mi libro hab&iacute;a encontrado una audiencia brit&aacute;nica masiva. 
    </p><p class="article-text">
        En pocas semanas, yo estaba viajando por Reino Unido haciendo campa&ntilde;a contra el Brexit. Muchos de los que me escuchaban no entend&iacute;an. &ldquo;Despu&eacute;s de lo que la UE te hizo a ti y a tu pa&iacute;s, &iquest;c&oacute;mo puedes decirnos que deber&iacute;amos quedarnos?&rdquo;. Michael Gove y otros partidarios contribuyeron a esa confusi&oacute;n: hab&iacute;an alabado mi libro present&aacute;ndolo equ&iacute;vocamente como el mejor argumento del Reino Unido para dejar la UE.
    </p><p class="article-text">
        Baste con decir que esos que piensan que el Brexit estrechar&aacute; las relaciones entre el Reino Unido, EEUU, y el resto del mundo no entienden el origen de la UE ni el papel que jug&oacute; EEUU en su formaci&oacute;n. Y tampoco los efectos negativos que la fragmentaci&oacute;n de la UE ya est&aacute; teniendo en el resto del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/mucha-gente-desconcerto-apoyara-brexit_129_3523363.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Mar 2017 19:34:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexiones sobre la UE y por qué hice campaña contra el Brexit]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Yanis Varoufakis,Grecia,Reino Unido,Brexit,UE - Unión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿De qué tiene miedo, señor Draghi?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/miedo-senor-draghi_129_3567682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <span id="Qttt9OHiGG8_1487680109306"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2015, el Banco Central Europeo (BCE) forz&oacute; el cierre de los bancos griegos, como parte del intento de los prestamistas oficiales de la Troika (el BCE, la Comisi&oacute;n Europea, y el Fondo Monetario Internacional) de evitar que el nuevo gobierno griego cumpliera con lo que hab&iacute;a prometido a sus votantes: renegociar la deuda p&uacute;blica y la pol&iacute;tica fiscal del pa&iacute;s, as&iacute; como poner en marcha una agenda de reformas.
    </p><p class="article-text">
        Tras el cierre de los bancos, se impusieron unos controles de capital en Grecia que siguen vigentes, con amplios costos sociales y econ&oacute;micos para una econom&iacute;a que ya ven&iacute;a con problemas.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que el BCE emiti&oacute; una opini&oacute;n legal sobre la legalidad de esos actos. Queremos leer esa opini&oacute;n, pero el BCE se niega a hacerla p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;or Draghi, si usted actu&oacute; de acuerdo con la ley de la Uni&oacute;n Europea y con los estatutos del BCE, &iquest;por qu&eacute; no hace p&uacute;blica la opini&oacute;n legal que emiti&oacute; sobre aquellas decisiones del BCE que provocaron el cierre de los bancos griegos?
    </p><p class="article-text">
        Lo preguntamos porque el BCE tiene un poder desmesurado para cerrar los bancos de cualquier pa&iacute;s de la Eurozona. Hacer uso de ese poder tomando decisiones a puertas cerradas y por funcionarios que nunca fueron elegidos no es coherente con la democracia europea. Lo menos que pueden pedir los europeos es acceso a las opiniones legales por las que han pagado en lo referente al ejercicio del enorme poder del BCE. Se&ntilde;or Draghi, su negativa a conceder a los ciudadanos el acceso a dichas opiniones legales enfurece a los europeos y es un regalo magn&iacute;fico para las fuerzas de la Internacional Nacionalista, contraria a la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        La democracia y la transparencia no son lujos. Son esenciales para la supervivencia de Europa. Por ello, una amplia alianza de pol&iacute;ticos y de acad&eacute;micos ha anunciado que apoyar&aacute; un pedido masivo de libertad de informaci&oacute;n del BCE, presentado por Yanis Varoufakis (DiEM25) y Fabio De Masi (MEP, GUE/NGL), exigiendo que el organismo haga p&uacute;blica la opini&oacute;n legal. Llamamos a todos los dem&oacute;cratas, donde quiera que est&eacute;n y sin importar cu&aacute;les sean las ideas de su partido, a apoyar este pedido masivo de libertad de informaci&oacute;n firmando la <a href="https://diem25.org/thegreekfiles/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solicitud de DiEM25</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta campa&ntilde;a es s&oacute;lo el primer paso de una larga lucha por la transparencia y la democracia en Europa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis, Benoît Hamon]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Feb 2017 20:17:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿De qué tiene miedo, señor Draghi?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Yanis Varoufakis,Benoit Hamon,Mario Draghi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Necesitamos una alternativa al nacionalismo de Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/necesitamos-alternativa-nacionalismo-trump_129_3620930.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Dejar las cosas como estaban no es una opción, así que debemos presentar un plan alternativo al del 'internacional nacionalismo'</p></div><p class="article-text">
        El choque de dos insurrecciones distintas est&aacute; sacudiendo Occidente. Los progresistas de ambos lados del Atl&aacute;ntico se sit&uacute;an al margen; incapaces de procesar lo que est&aacute;n viviendo. La toma de posesi&oacute;n de Donald Trump fue la muestra m&aacute;s evidente de esta situaci&oacute;n. De los dos movimientos de insurrecci&oacute;n mencionados, uno ha sido analizado hasta la saciedad. Se ha prestado mucha atenci&oacute;n a Donald Trump, Nigel Farage y Marine Le Pen, entre otros pol&iacute;ticos, ya que parecen pertenecer a un movimiento de &ldquo;Internacional Nacionalismo&rdquo; y han conseguido convencer a las masas de que para ellos las naciones-Estado, las fronteras, los ciudadanos y las comunidades son una prioridad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, otra insurgencia, que de hecho es la que ha provocado el auge del Internacional Nacionalismo, ha permanecido en la sombra: el levantamiento de la casta de tecn&oacute;cratas del mundo cuyo objetivo final es conservar el poder a toda costa. El &ldquo;Proyecto Miedo&rdquo; en el Reino Unido, la <em>troika</em> en la Europa continental y la nefasta alianza entre los banqueros de Wall Street, los empresarios de Silicon Valley y las agencias de inteligencia de los Estados Unidos son la m&aacute;xima expresi&oacute;n de este movimiento.
    </p><p class="article-text">
        La era de neoliberalismo termin&oacute; en el oto&ntilde;o de 2008, destruida por una hoguera de ilusiones de <em>financializaci&oacute;n</em>. La admiraci&oacute;n por los mercados sin restricciones auspiciada por Margaret Thatcher y Ronald Reagan a finales de la d&eacute;cada de los setenta del siglo pasado no fue m&aacute;s que una tapadera ideol&oacute;gica para que el sector financiero pudiera desviar los flujos de capitales y construir las bases de una nueva fase de la globalizaci&oacute;n en la que las carencias de Estados Unidos alimentaron las f&aacute;bricas del mundo (cuyos beneficios terminaron en Wall Street, dando lugar a un circuito cerrado perfecto).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, miles de millones de personas del &ldquo;tercer mundo&rdquo; salieron de la pobreza mientras que cientos de millones de trabajadores en Occidente vieron c&oacute;mo poco a poco eran marginados, sus contratos de trabajo eran cada vez m&aacute;s precarios y se ve&iacute;an obligadas a llenarse de deudas (fondos de pensiones, hipotecas...). Cuando este circuito cerrado insostenible toc&oacute; fondo, la ilusi&oacute;n creada por el neoliberalismo se hizo cenizas y la clase trabajadora de Occidente pas&oacute; a ser demasiado cara y a estar demasiado endeudada como para interesar a una casta mundial presa de p&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo de Thatcher y Reagan quer&iacute;a convencernos de que privatizar todo lo que fuera susceptible de ser privatizado dar&iacute;a lugar a una sociedad justa, eficiente y a salvo de intereses ocultos o decretos.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, con este razonamiento quer&iacute;an evitar que saliera a la luz p&uacute;blica lo que realmente estaba pasando: se estaban construyendo burocracias supra-estatales de enormes proporciones y que no rend&iacute;an cuenta a nadie (la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio, Nafta, el Banco Central Europeo), empresas gigantescas y un sector financiero mundial que se dirig&iacute;a al abismo.
    </p><h3 class="article-text">Conservar, no convencer</h3><p class="article-text">
        Tras la crisis financiera de 2008, pas&oacute; algo asombroso. Por primera vez en la era moderna, la &eacute;lite ni se molest&oacute; en intentar convencer a las masas de que su modo de hacer las cosas era el mejor para la sociedad. Abrumada por el derrumbe de las pir&aacute;mides financieras y el inevitable aumento de una deuda insostenible, una eurozona en avanzado estado de desintegraci&oacute;n y una China cada vez m&aacute;s dependiente de un auge crediticio imposible, los funcionarios de esta nueva casta decidieron que ya no quer&iacute;an convencer ni disimular; hab&iacute;a llegado la hora de centrar los esfuerzos en conservar lo conseguido.
    </p><p class="article-text">
        En el Reino Unido, m&aacute;s de un mill&oacute;n de solicitantes de ayudas p&uacute;blicas podr&iacute;an tener que hacer frente a sanciones. En la Eurozona, la <em>troika</em> ha intentado por todos los medios reducir las pensiones de los m&aacute;s pobres entre los pobres. En Estados Unidos, tanto el Partido Dem&oacute;crata como el Republicano prometieron recortar gastos en la seguridad social.
    </p><p class="article-text">
        En un contexto de deflaci&oacute;n como el actual, ninguna de estas pol&iacute;ticas permite que el capitalismo se estabilice en un pa&iacute;s o en el mundo. Entonces &iquest;por qu&eacute; las han defendido? Lo hac&iacute;an para lograr la aprobaci&oacute;n de una &eacute;lite que no solo ha perdido el rumbo sino que ya no ambiciona defender su legitimidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el Reino Unido oblig&oacute; a los solicitantes de prestaciones a declarar por escrito que &ldquo;mis &uacute;nicos l&iacute;mites son los que me autoimpongo&rdquo;, o cuando la troika oblig&oacute; a los gobiernos de Grecia e Irlanda a escribir cartas en las que solicitaban pr&eacute;stamos usureros del Banco Central Europeo que beneficiaban a los banqueros de Frankfurt en detrimento de la poblaci&oacute;n de estos pa&iacute;ses, el objetivo final era una humillaci&oacute;n p&uacute;blica y premeditada que les permitiera mantener el poder. En Estados Unidos, la casta no dud&oacute; en se&ntilde;alar con el dedo a las v&iacute;ctimas de cr&eacute;ditos usureros y de un sistema sanitario que no funciona.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento de insurrecci&oacute;n populista de Donald Trump y de sus aliados europeos no es m&aacute;s que una reacci&oacute;n en contra de estas castas. Han demostrado que se puede ir en contra de la &eacute;lite y ganar. Lamentablemente, su victoria p&iacute;rrica terminar&aacute; perjudicando a los que los votaron. La respuesta al neoliberalismo de Waterloo no puede ser el regreso a una naci&oacute;n-estado o la defensa de &ldquo;nuestros conciudadanos&rdquo; en detrimento de &ldquo;los otros&rdquo;, de los que nos protegemos con muros y vallas electrificadas.
    </p><h3 class="article-text">Un nuevo discurso</h3><p class="article-text">
        La &uacute;nica soluci&oacute;n es avanzar hacia un Internacional Progresismo que funcione en ambos lados del Atl&aacute;ntico. Para que esto suceda necesitaremos m&aacute;s que una mera declaraci&oacute;n de intenciones.
    </p><p class="article-text">
        Para recuperar el poder, debemos crear un nuevo discurso que sea capaz de infundir esperanza en Europa y en Estados Unidos, y que transmita que se pueden volver a crear puestos de trabajo con salarios dignos, viviendas sociales, asistencia sanitaria y acceso a una buena educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Debemos impulsar un tercer movimiento de insurrecci&oacute;n que promueva un nuevo contrato social que responda a las necesidades de los estadounidenses y de los europeos. Solo as&iacute; miles de millones de personas en Occidente podr&aacute;n recuperar el control sobre sus vidas y su comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/necesitamos-alternativa-nacionalismo-trump_129_3620930.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Jan 2017 19:40:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Necesitamos una alternativa al nacionalismo de Donald Trump]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Yanis Varoufakis,Donald Trump,Nacionalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los laboristas británicos se suman a la ola antiestablishment, ¿cómo debe ser ese populismo de izquierdas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/laboristas-britanicos-antiestablishment-populismo-izquierdas_1_3676215.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9961d475-ad43-48c6-a7b7-b915943ce82e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los laboristas británicos se suman a la ola antiestablishment, ¿cómo debe ser ese populismo de izquierdas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estrategas y asesores del Partido Laborista británico quieren relanzar la figura de Jeremy Corbyn, y son muchos los que apuestan por un "populismo de izquierdas"</p><p class="subtitle">Varoufakis: "Que los laboristas necesitan un cambio de imagen me parece justo, pero es pura maldad describir este cambio como un viraje hacia el populismo"</p><p class="subtitle">Chantal Mouffe: "Una estrategia populista de izquierdas es la única forma de renovar la política radical"</p></div><p class="article-text">
        Los estrategas y asesores del Partido Laborista brit&aacute;nico quieren <a href="https://www.theguardian.com/politics/2016/dec/15/labour-plans-jeremy-corbyn-relaunch-as-a-leftwing-populist" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">relanzar la figura de Jeremy Corbyn, y son muchos los que apuestan por una estrategia populista de izquierdas</a> para el nuevo a&ntilde;o. El partido busca subirse a la ola antiestablishment del Brexit y recortar su desventaja con los conservadores.
    </p><p class="article-text">
        Se espera que Corbyn aparezca m&aacute;s frecuentemente en televisi&oacute;n y un nuevo equipo de asesores trabaja en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas insignia que enfaticen su voluntad de liderar una revuelta contra los intereses establecidos. Aqu&iacute;, el an&aacute;lisis de pol&iacute;ticos y especialistas. 
    </p><h3 class="article-text">Yanis Varoufakis</h3><p class="article-text">
        <strong>Yanis Varoufakis</strong><em>Exministro de Finanzas de Grecia. Antes de entrar en pol&iacute;tica era profesor de Econom&iacute;a en la Universidad de Texas. </em>
    </p><p class="article-text">
        <span id="December 2016"></span>
    </p><h4 class="article-text">&ldquo;La cuesti&oacute;n no es si Corbyn puede ser populista, es si puede hacerse popular&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;La cuesti&oacute;n no es si Corbyn puede ser populista, es si puede hacerse popular&rdquo;</strong><a href="https://www.thesun.co.uk/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Sun</em></a> y William Shakespeare. Ambos son populares pero solo uno es populista. Igual que Shakespeare, Jeremy Corbyn no puede convertirse en un populista, la cuesti&oacute;n es si puede convertirse en popular. Que se necesita alg&uacute;n tipo de cambio de imagen me parece correcto, pero es pura maldad describir este cambio como un viraje hacia el populismo.
    </p><p class="article-text">
        Cuando <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Tsipras-mayoria-absoluta-austeridad-Troika_0_349615378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obtuve la m&aacute;s amplia mayor&iacute;a parlamentaria en las elecciones generales griegas hace dos a&ntilde;os</a>, yo tambi&eacute;n fui tildado de populista. Para el establishment, cualquiera que obtenga buenos resultados electorales desafiando a sus hijos e hijas favoritos es tachado de populista. Pero esto, demasiado a menudo, absuelve a los verdaderos populistas. Un populista promete todo a todo el mundo, al mismo tiempo que abusa de las creencias irracionales y miedos del electorado.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, cuando me present&eacute; para el parlamento cit&eacute; a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Winston_Churchill" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Winston Churchill</a> al prometer &ldquo;sangre, sudor y l&aacute;grimas&rdquo; como el precio de nuestra liberaci&oacute;n de la deuda que nos esclaviza y de la oligarqu&iacute;a griega. En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, no promet&iacute; ni un solo euro a nadie que ganase m&aacute;s de 700 euros al mes. El resultado de las elecciones demostr&oacute; que los pol&iacute;ticos contra el establishment pueden ganar popularidad evitando el populismo.
    </p><p class="article-text">
        El reciente auge del populismo se debe al est&uacute;pido manejo por parte del establishment de una crisis que &eacute;l mismo caus&oacute;. Los populistas necesitan al establishment para seguir siendo relevantes y el establishment depende del miedo a los populistas para mantenerse en el poder. La oposici&oacute;n verdadera est&aacute; entre los progresistas como Corbyn o el interminable mecanismo de retroalimentaci&oacute;n entre establishment y populismo.
    </p><p class="article-text">
        La clave para el &eacute;xito es el respeto universal a las preocupaciones de aquellos que se sienten d&eacute;biles, abandonados y marginados. <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/Culpad-apostoles-identidad-empujaron-populismo_0_586192149.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La gente pobre blanca no debe sentir que nos preocupamos menos por ella</a> que por las minor&iacute;as &eacute;tnicas o la comunidad LGTB. Si lo hacemos, los podemos convencer de que la inmigraci&oacute;n no es el problema y de que la xenofobia no es la soluci&oacute;n. Pero esto requiere tambi&eacute;n un proyecto econ&oacute;mico que rompa con la austeridad y asegure los recursos necesarios para financiar no solo a los innovadores que producir&aacute;n la siguiente aplicaci&oacute;n de &eacute;xito, sino tambi&eacute;n a los trabajadores olvidados que limpian las alcantarillas, ponen las v&iacute;as de tren y lavan las s&aacute;banas sucias de nuestros hospitales.
    </p><h3 class="article-text">Chantal Mouffe</h3><p class="article-text">
        <strong>Chantal Mouffe</strong><em>Profesora de Teor&iacute;a Pol&iacute;tica en la Universidad de Westminster</em>
    </p><h4 class="article-text">&ldquo;Una estrategia populista de izquierdas es la &uacute;nica forma de renovar la pol&iacute;tica radical&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Una estrategia populista de izquierdas es la &uacute;nica forma de renovar la pol&iacute;tica radical&rdquo;</strong><a href="http://www.eldiario.es/theguardian/agobies-Espana-futuro-Europa-dependa_0_576043294.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La socialdemocracia est&aacute; en crisis en toda Europa</a>. En Francia, Espa&ntilde;a, Italia, Alemania y Suecia, los l&iacute;deres de los partidos de centroizquierda han sufrido importantes derrotas. Han perdido el apoyo de los sectores populares, que se sienten cada vez m&aacute;s atra&iacute;dos por los partidos populistas de derechas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Podr&aacute;n los partidos socialdem&oacute;cratas sobrevivir a esta crisis o deber&iacute;amos llegar a la conclusi&oacute;n de que su deriva no tiene soluci&oacute;n? Esto &uacute;ltimo es lo que me inclin&eacute; a pensar hasta hace muy poco, pero la elecci&oacute;n de Jeremy Corbyn como l&iacute;der del Partido Laborista me ha dado la esperanza de que las cosas pueden ser diferentes en Reino Unido. El reciente anuncio de que Corbyn va a adoptar una estrategia <a href="http://www.eldiario.es/theguardian/izquierda-necesita-urgentemente-propio-populismo_0_578842795.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">populista de izquierdas indica que ha entendido que esta es la &uacute;nica forma</a> de renovar las pol&iacute;ticas radicales.
    </p><p class="article-text">
        Estamos viviendo un &ldquo;momento populista&rdquo; en el cual la forma tradicional de pol&iacute;ticas de izquierda no es la adecuada para enfrentarse al reto pol&iacute;tico actual. Los sectores populares se sienten abandonados por los partidos que supuestamente deber&iacute;an defender sus intereses. En este sistema, una vez aceptado el dogma de que no existe alternativa a la globalizaci&oacute;n neoliberal, las demandas de aquellos perjudicados por sus consecuencias solo pueden ser vistas como arcaicas y obsoletas.
    </p><p class="article-text">
        Negarse a reconocer el car&aacute;cter democr&aacute;tico de estas demandas y la necesidad de abordarlas ha dado la posibilidad a los populistas de derechas de formularlas en un lenguaje xen&oacute;fobo. La &uacute;nica forma de frenar su auge es utilizar un discurso capaz de dar una respuesta progresista a esas demandas, articul&aacute;ndolas con las otras demandas democr&aacute;ticas que existen en la sociedad. El objetivo es la creaci&oacute;n de una &ldquo;voluntad colectiva&rdquo; que podr&iacute;a movilizar los esfuerzos colectivos hacia la igualdad y la justicia social. Esa es la naturaleza de un proyecto populista de izquierdas. Si Corbyn es capaz de mover al Partido Laborista en esa direcci&oacute;n, las consecuencias para toda la izquierda europea pueden ser incalculables.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Aditya Chakrabortty</h3><p class="article-text">
        <strong>Aditya Chakrabortty</strong><em>Columnista de Econom&iacute;a en the Guardian</em>
    </p><h4 class="article-text">&ldquo;Jugar al populismo es rid&iacute;culo&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Jugar al populismo es rid&iacute;culo&rdquo;</strong>Jeremy Corbyn debe hacer algo m&aacute;s que jugar al populismo. En un art&iacute;culo para <em>London Review of Books</em>, <a href="https://www.theguardian.com/profile/jan-werner-m-ller" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jan-Werner M&uuml;ller</a>, una de las mayores autoridades en populismo, argumenta que, mientras todos los populistas declaman contra las &eacute;lites, no todos los antielitistas son populistas. &ldquo;Aquellos que trazan una vaga equivalencia entre Bernie Sanders y Donald Trump no logran reconocer que los populistas no se quedan en las cr&iacute;ticas a Wall Street y la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, <a href="http://www.eldiario.es/politica/populismo-Pablo-Iglesias-Alberto-Garzon-Errejon_0_582691943.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los populistas reivindican que ellos y solo ellos hablan en nombre de lo que tienden a llamar 'el pueblo real' </a>o 'mayor&iacute;a silenciosa'... Los populistas acusan a todos sus rivales pol&iacute;ticos de no ser leg&iacute;timos... Lo llevan a lo personal&ldquo;. Trump prometi&oacute; encarcelar a la &rdquo;corrupta Hillary&ldquo; a pesar de formar un gobierno en el que los 17 miembros nombrados hasta ahora tienen m&aacute;s dinero que un tercio de todas las familias estadounidenses juntas. Populismo al estilo estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;qu&eacute; es el populismo en manos de los nacionalistas xen&oacute;fobos ingleses? Es no decir ni una palabra cuando<em> the Daily Mail</em> llama a los jueces independientes &ldquo;enemigos del pueblo&rdquo;. Es imitar a Nigel Farage y afirmar que los votantes a favor del Brexit son &ldquo;la gente decente&rdquo;. Es enviar autobuses para pedir a los inmigrantes que &ldquo;se vayan a casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Puede que los so&ntilde;adores pretendan que el populismo de izquierdas sea algo radicalmente diferente, pero la historia reciente nos revela lo contrario. Apuesto a que vosotros tambi&eacute;n os acord&aacute;is de Gordon Brown sin parar de hablar de &ldquo;trabajos brit&aacute;nicos para trabajadores brit&aacute;nicos&rdquo;, de Ed Miliband promocionando las tazas antiinmigraci&oacute;n y, s&iacute;, Miliband, un intelectual formado en Harvard y Oxford, afirmando con su acento ingl&eacute;s pijo que no sent&iacute;a sino<a href="http://www.bbc.co.uk/news/uk-politics-30148768" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &ldquo;respeto&rdquo; hacia los conductores de furgonetas blancas</a> (en referencia a la clase obrera brit&aacute;nica). Lo &uacute;nico que prob&oacute; es que nunca hab&iacute;a visto a nadie conduci&eacute;ndolas.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/582164115260641280?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Estos intentos de estilo populista nunca han tratado el problema que sigue acosando al Partido Laborista. Como muchos otros partidos socialdem&oacute;cratas en los noventa y a principios de los 2000, el Partido Laborista abraz&oacute; las desigualdades que caracterizan al neoliberalismo, solo para descubrir que hab&iacute;a hecho estallar por los aires su base electoral.
    </p><p class="article-text">
        Jugar al populismo es rid&iacute;culo cuando la amenaza existencial a los laboristas es c&oacute;mo conseguir representar a una clase trabajadora hecha a&ntilde;icos y a una clase media camino de la desaparici&oacute;n. &iquest;Un partido de izquierdas convencional que rompe con el centrismo est&uacute;pido de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os? Lo apoyo por completo. &iquest;Una oposici&oacute;n que por fin reconozca que nuestro fracasado modelo econ&oacute;mico es un fracaso? Excelente. &iquest;Pero un l&iacute;der laborista que juega al mismo juego t&aacute;ctico y ret&oacute;rico que Trump o Farage? &iexcl;Por favor! Tanto Reino Unido como el Partido Laborista est&aacute;n en un hoyo demasiado grande para semejantes tonter&iacute;as.
    </p><h3 class="article-text">Maya Goodfellow</h3><p class="article-text">
        <strong>Maya Goodfellow</strong><em>Escritora e investigadora, centra sus estudios en pol&iacute;tica brit&aacute;nica, g&eacute;nero y raza. </em>
    </p><h4 class="article-text">&ldquo;Construir un nuevo mensaje populista que rechace el discurso contra la inmigraci&oacute;n no ser&aacute; f&aacute;cil&rdquo;</h4><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Construir un nuevo mensaje populista que rechace el discurso contra la inmigraci&oacute;n no ser&aacute; f&aacute;cil&rdquo;</strong>El populismo en Reino Unido se ha convertido en sin&oacute;nimo de pol&iacute;ticas de extrema derecha y contra la inmigraci&oacute;n. Mientras el pa&iacute;s se dirige a trompicones hacia el Brexit, los que una vez fueron entusiastas representantes pro europeos est&aacute;n tirando la libertad de movimiento por la borda en una apuesta desesperada para demostrar a la gente que entienden sus &ldquo;preocupaciones leg&iacute;timas&rdquo; sobre la inmigraci&oacute;n. En este ambiente, parece pr&aacute;cticamente<a href="http://www.eldiario.es/politica/Trump-Le-Pen-Farage-izquierdas-extrema-derecha_0_578842346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> imposible imaginar una pol&iacute;tica que desaf&iacute;e esta tendencia</a>, pero eso es precisamente lo que los laboristas tienen que hacer.
    </p><p class="article-text">
        La palabra &ldquo;populista&rdquo;, regularmente difundida en los an&aacute;lisis pol&iacute;ticos, va mucho m&aacute;s all&aacute; que Nigel Farage y su xenofobia. Deber&iacute;a significar situarse del lado del pueblo y contra las &eacute;lites. No hay raz&oacute;n por la que el populismo tenga que ser xen&oacute;fobo, especialmente cuando son las &eacute;lites (econ&oacute;micas, sociales y pol&iacute;ticas), no los inmigrantes, los causantes de los problemas de este pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Una de las razones por las que ha florecido el populismo xen&oacute;fobo es porque <a href="http://www.eldiario.es/politica/Trump-Le-Pen-Farage-izquierdas-extrema-derecha_0_578842346.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ha habido una contranarrativa de los laboristas</a>. Mucho antes del Brexit, el Partido Laborista defendi&oacute; pol&iacute;ticas de asilo extremadamente rigurosas, mientras Ed Miliband promet&iacute;a tomar medidas dr&aacute;sticas contra los inmigrantes que ped&iacute;an ayudas sociales, a pesar de que el n&uacute;mero de inmigrantes que lo hac&iacute;a era min&uacute;sculo. El partido se ha estado haciendo eco de parte del mensaje populista de derechas durante demasiado tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Es una t&aacute;ctica que ha demostrado ser un fracaso y que legitima las pol&iacute;ticas contra la inmigraci&oacute;n. En su lugar, el Partido Laborista deber&iacute;a liderar el tratamiento de los problemas para los que se utiliza la inmigraci&oacute;n como tapadera: miedos por un mercado laboral inseguro, un mercado inmobiliario prohibitivo y un sentido de comunidad en decadencia. Eso supone dejar de dirigir la culpa hacia los inmigrantes y elaborar una estrategia expl&iacute;citamente antixen&oacute;foba, porque el sentimiento racista no puede ser solo reducido a cifras econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Desarrollar un mensaje populista que rechace cualquier forma de racismo no ser&aacute; f&aacute;cil. Pero dado el vertiginoso auge de los cr&iacute;menes de odio y elevado coste econ&oacute;mico de frenar la inmigraci&oacute;n, cualquier otra estrategia ser&iacute;a profundamente irresponsable.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/laboristas-britanicos-antiestablishment-populismo-izquierdas_1_3676215.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Dec 2016 18:21:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los laboristas británicos se suman a la ola antiestablishment, ¿cómo debe ser ese populismo de izquierdas?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Reino Unido,Jeremy Corbyn,Populismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una victoria para la política del miedo, el odio y la división]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/victoria-politica-miedo-odio-division_129_3740881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso que hace el presidente Trump de tácticas y discursos dignos de Mussolini es sólo un síntoma de la puesta en escena de esta época sombría</p><p class="subtitle">Es nuestro deber detener esto. Es nuestro deber emplear la pasión para la causa del humanismo</p></div><p class="article-text">
        El triunfo de Donald Trump marca el fin de una &eacute;poca en la cual un confiado e<em>stablishment</em> pregonaba el fin de la historia, el fin de la pasi&oacute;n y la supremac&iacute;a de una tecnocracia trabajando para el 1%. Pero la &eacute;poca que comienza no es nueva. Es una variaci&oacute;n de los a&ntilde;os treinta, con econom&iacute;as deflacionarias, xenofobia y una pol&iacute;tica de &ldquo;divide y reinar&aacute;s&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        La pasi&oacute;n ha regresado a la pol&iacute;tica, pero no de una forma que vaya a ayudar al 80% que ha quedado afuera desde los a&ntilde;os setenta. La pasi&oacute;n ahora alimenta la misantrop&iacute;a. La pasi&oacute;n explota la furia de ese 80% para reacomodar el poder de arriba, mientras el 80% queda moribundo, traicionado y dividido. Es NUESTRO deber detener esto. Es NUESTRO deber emplear la pasi&oacute;n para la causa del humanismo. 
    </p><p class="article-text">
        Las tonter&iacute;as del <em>establishment</em> lo est&aacute;n llevando a su muerte. Incapaz de comprender la crisis econ&oacute;mica que cre&oacute;, mataron la Primavera Griega porque pod&iacute;an. Llevaron a la mayor&iacute;a de las familias brit&aacute;nicas a una austera desesperanza. Arrastraron a miles de alemanes a mini-empleos. Conspiraron para contener el posible efecto de Bernie Sanders. Y cuando Amanecer Dorado, Brexit, Alternativa para Alemania y Donald Trump fueron el resultado, respondieron con una mezcla de desd&eacute;n, negaci&oacute;n y p&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica mundial est&aacute; viviendo m&aacute;s cambios radicales que nunca desde los a&ntilde;os treinta. Una Gran Deflaci&oacute;n se est&aacute; apoderando de ambos lados del Atl&aacute;ntico, rearmando las fuerzas pol&iacute;ticas que estaban dormidas desde 1930. El uso que hace el presidente Trump de t&aacute;cticas y discursos dignos de Mussolini es s&oacute;lo un s&iacute;ntoma de la puesta en escena de esta &eacute;poca sombr&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; debemos hacer?</h3><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; debemos hacer?</strong>El espectro del Nacionalismo Internacional que se nos viene encima (desde Trump y el Brexit hasta los gobiernos de Polonia y Hungr&iacute;a, la Alternativa para Alemania, el pr&oacute;ximo presidente austr&iacute;aco y Marine Le Pen) s&oacute;lo puede ser derrotado por el Progresismo Internacional que est&aacute; construyendo el Movimiento por la Democracia en Europa (<a href="https://diem25.org/home-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DiEM25</a>).
    </p><p class="article-text">
        Pero, claramente, Europa no es suficiente. Los progresistas en Estados Unidos, que apoyaron a Bernie Sanders y a Jill Stein, deben unirse a los progresistas de Canad&aacute; y Am&eacute;rica Latina, para crear el Movimiento por la Democracia en las Am&eacute;ricas. Los progresistas de Medio Oriente, que se est&aacute;n desangrando contra el Estado Isl&aacute;mico, contra las tiran&iacute;as y tambi&eacute;n contra los gobiernos-t&iacute;tere de Occidente, deben unirse a los progresistas palestinos e israel&iacute;es para construir el Movimiento por la Democracia en Oriente Medio.
    </p><p class="article-text">
        En 1930, nuestros ancestros fracasaron en conectarse con dem&oacute;cratas de otros sitios del mundo para detener la putrefacci&oacute;n. Ahora debemos triunfar donde ellos fracasaron.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en el d&iacute;a de la victoria de la pol&iacute;tica del miedo, el odio y la divisi&oacute;n, nos comprometemos a luchar contra el Nacionalismo Internacional, a formar un Progresismo Internacional efectivo y poner la pasi&oacute;n al servicio del humanismo. 
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Luc&iacute;a Balducci
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/796325686080393216?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/victoria-politica-miedo-odio-division_129_3740881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Nov 2016 12:05:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Una victoria para la política del miedo, el odio y la división]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Yanis Varoufakis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE, ansioso por repetir el truco de desaparición del PASOK]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-ansioso-repetir-desaparicion-pasok_129_3752733.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9628e2f-fdd4-46ee-ac0f-30add7bd00d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PSOE, ansioso por repetir el truco de desaparición del PASOK"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es altamente improbable que Sánchez hubiera asumido la 'desobediencia constructiva' si hubiera mantenido su puesto; tan improbable como que la hubiera asumido Papandréu hace cinco años</p><p class="subtitle">Como en la Grecia del año 2011, cuando Papandréu acusó a la oligarquía de haber provocado su caída, Pedro Sánchez denuncia presiones de círculos empresariales</p><p class="subtitle">La oligarquía llegó a la conclusión de que, si quería seguir disfrutando de la política de dinero fácil del BCE, de la tolerancia normativa y del constante trasvase de rentas de los ciudadanos más pobres a sus bolsillos, Rajoy era la apuesta</p></div><p class="article-text">
        Puede que la historia se repita, pero nunca se repite tan r&aacute;pida y absurdamente como en la familia socialdem&oacute;crata europea. <a href="http://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez-diputado-evitar-Rajoy_0_574292959.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los socialistas espa&ntilde;oles se han deshecho de Pedro S&aacute;nchez </a>para permitir que Mariano Rajoy forme gobierno, como si pretendieran repetir el mutis por el foro de sus hom&oacute;logos griegos, el otrora formidable PASOK.
    </p><p class="article-text">
        En a&ntilde;o 2011, despu&eacute;s de haber apoyado el funesto 'programa' de la Troika para Grecia, el PASOK se libr&oacute; de su l&iacute;der, Yorgos Papandr&eacute;u, para<a href="http://www.eldiario.es/politica/PSOE-PASOK-Grecia-ocurrira-Espana_0_349965501.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> facilitar la formaci&oacute;n de un Gobierno esencialmente conservador</a>. Presionados por la oligarqu&iacute;a griega, los socialistas olvidaron que hab&iacute;an sido enemigos jurados de los conservadores y se convirtieron en desacreditados c&oacute;mplices: el rabo que un gobierno impopular y reaccionario sacud&iacute;a con regocijo. Seis meses despu&eacute;s, tras las elecciones de junio del 2012, los socialistas hab&iacute;an perdido la franja del 35-45% del voto que ten&iacute;an desde 1981 y hab&iacute;an pasado a un deprimente 5%. 
    </p><p class="article-text">
        Los recientes esfuerzos del PSOE son algo m&aacute;s que un d&eacute;j&agrave; vu. Como en la Grecia del a&ntilde;o 2011, cuando el dimitido Papandr&eacute;u acus&oacute; a la oligarqu&iacute;a de haber provocado su ca&iacute;da, Pedro <a href="http://www.eldiario.es/politica/Pedro-Sanchez-economicos-gobernara-Podemos_0_574992889.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">S&aacute;nchez denuncia presiones de c&iacute;rculos empresariales</a>, grupos financieros y personas como el expresidente de Telef&oacute;nica, C&eacute;sar Alierta. 
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Papandr&eacute;u, los oligarcas decidieron que estaba gastado y que ya no pod&iacute;a imponer en el Parlamento las facturas que la Troika enviaba a Atenas; unas facturas que ten&iacute;an que cobrar, porque eran prerrequisito de los distintos pr&eacute;stamos que la oligarqu&iacute;a griega necesitaba para posponer y disimular su bancarrota. En el caso de S&aacute;nchez, la oligarqu&iacute;a espa&ntilde;ola lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que, si quer&iacute;a seguir disfrutando de la pol&iacute;tica de dinero f&aacute;cil del BCE, de la tolerancia normativa con los problem&aacute;ticos bancos espa&ntilde;oles y del constante trasvase de rentas de los ciudadanos m&aacute;s pobres a sus bolsillos, Rajoy era la mejor apuesta. Y, por si eso fuera poco, S&aacute;nchez amenazaba con un Gobierno de coalici&oacute;n de la izquierda, al estilo de Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las similitudes entre el suicidio de los socialistas espa&ntilde;oles y griegos es el argumento de que, como pol&iacute;ticos &ldquo;responsables&rdquo;, tienen el deber patri&oacute;tico de hacer lo que sea necesario para impedir gobiernos interinos. El PSOE del a&ntilde;o 2016 afirma lo mismo que el PASOK del 2011: que su pa&iacute;s no se puede permitir el lujo de otras elecciones y de m&aacute;s retrasos en la formaci&oacute;n de un Gobierno &ldquo;adecuado&rdquo; que pueda tomar decisiones clave en lo que se refiere al presupuesto y a las &ldquo;reformas&rdquo; inspiradas por la Troika (aunque se trate de un Gobierno que los ciudadanos no votaron). &iquest;En serio?
    </p><p class="article-text">
        Desde que empez&oacute; la crisis, la recesi&oacute;n griega s&oacute;lo ha aflojado cuando hab&iacute;a gobiernos demasiado d&eacute;biles o &mdash;como sucedi&oacute; con el primer Gobierno de Syriza, del que form&eacute; parte&mdash; nada dispuestos a obedecer las exigencias de la Troika. Pero la par&aacute;lisis pol&iacute;tica tambi&eacute;n ha demostrado ser extremadamente conveniente en otros pa&iacute;ses de la Eurozona: durante los peores d&iacute;as de la crisis del euro, <a href="http://www.eldiario.es/economia/Italia-Belgica-gobiernos-inestables-economia_0_465454272.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">B&eacute;lgica tuvo el mejor &iacute;ndice de crecimiento de Europa </a>gracias a &mdash;y no a pesar de&mdash; los reiterados fracasos en el intento de formar un Gobierno &ldquo;adecuado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La ausencia de mayor&iacute;a parlamentaria significaba que ning&uacute;n Gobierno pod&iacute;a aplicar la contraproducente austeridad que reduc&iacute;a los ingresos de los pa&iacute;ses con gobiernos &ldquo;adecuados&rdquo;. De hecho, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola se ha beneficiado precisamente de dicha ausencia, porque el pa&iacute;s carece de una mayor&iacute;a parlamentaria clara que pueda aplicar las contractivas pol&iacute;ticas de Bruselas desde diciembre del a&ntilde;o 2015.
    </p><p class="article-text">
        Un gobierno fuerte, apoyado por una saludable mayor&iacute;a parlamentaria, es un factor positivo si goza de libertad para aplicar pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y sociales sensatas o para practicar lo que llamamos desobediencia constructiva en el movimiento transnacional DiEM25, es decir: responder con un &iexcl;No! a las pol&iacute;ticas que vayan en detrimento de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y la justicia social (la parte de la desobediencia) mientras se proponen pol&iacute;ticas racionales y de sentido com&uacute;n cuya adopci&oacute;n a escala europea tendr&iacute;a amplias y ventajosas consecuencias para los europeos y para la propia supervivencia de la UE (la parte constructiva).
    </p><p class="article-text">
        Es altamente improbable que S&aacute;nchez hubiera asumido la 'desobediencia constructiva' si hubiera mantenido su puesto; tan improbable como que la hubiera asumido Papandr&eacute;u hace cinco a&ntilde;os. Sin embargo, el simple hecho de que existiera esa posibilidad, y la certeza de que los conservadores no la asumir&iacute;an, bast&oacute; para que la preocupada oligarqu&iacute;a se los quitara de en medio. El PASOK mordi&oacute; el polvo por participar en el derrocamiento de su l&iacute;der y, curiosamente, el PSOE ha tomado el mismo camino.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/793720350395817984?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/psoe-ansioso-repetir-desaparicion-pasok_129_3752733.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Nov 2016 18:06:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El PSOE, ansioso por repetir el truco de desaparición del PASOK]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PSOE,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué debemos salvar la UE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/debemos-salvar-ue_1_4067273.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e663c1f9-0ac8-448d-ad77-d52609b61acf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El exministro de finanzas griego Yanis Varoufakis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La Unión Europea se está desintegrando, pero marcharse no es la solución". Con esa premisa Yanis Varoufakis relata con detalle las negociaciones a las que se enfrentó en el seno de la UE mientras era ministro de Finanzas griego, y rememora anécdotas de su infancia en su próximo libro</p><p class="subtitle">Y los débiles sufren lo que deben.</p><p class="subtitle">Aquí, un adelanto</p></div><p class="article-text">
        La primera palabra que aprend&iacute; en alem&aacute;n fue Siemens. Estaba en nuestra lavadora, en nuestra aspiradora y en el recio frigor&iacute;fico de la d&eacute;cada de 1950; estaba en casi todos los electrodom&eacute;sticos de la casa de mi familia, en Atenas. La peculiar lealtad de mis padres a la marca alemana se deb&iacute;a a que mi t&iacute;o Panayiotis hab&iacute;a sido director general de la delegaci&oacute;n griega de Siemens entre mediados de los cincuenta y finales de los setenta.
    </p><p class="article-text">
        Panayiotis era ingeniero el&eacute;ctrico y german&oacute;filo. Hablaba el idioma de Goethe con soltura, y hab&iacute;a convencido a su hermana peque&ntilde;a (mi madre) de que aprendiera alem&aacute;n. De hecho, ella estuvo a punto de marcharse a Hamburgo en el verano de 1967, porque le hab&iacute;an ofrecido una beca en el Instituto Goethe; pero los planes de mi madre se fueron al traste el 21 de abril de ese mismo a&ntilde;o, junto con nuestra imperfecta democracia. A primera hora de aquella ma&ntilde;ana, cuatro coroneles del Ej&eacute;rcito sacaron los tanques a las calles de Atenas y de otras ciudades importantes. Aquel d&iacute;a, nuestro pa&iacute;s se hundi&oacute; en una densa niebla de neofascismo. Y tambi&eacute;n se hundi&oacute; el mundo de Panayiotis.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de mi padre, quien hab&iacute;a pagado su militancia izquierdista con varios a&ntilde;os en campos de concentraci&oacute;n, Panayiotis era lo que en la actualidad definir&iacute;amos como un neoliberal. Anticomunista ac&eacute;rrimo y receloso de la socialdemocracia, respald&oacute; la intervenci&oacute;n estadounidense de 1946 en la guerra civil griega (del lado de los carceleros de mi padre). Apoyaba al Partido Democr&aacute;tico Libre de Alemania y al Partido Progresista Griego, organizaciones que proporcionaban un manto de econom&iacute;a libre de mercado con el apoyo incondicional de la maquinaria opresora del r&eacute;gimen, impuesto y dirigido por EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Sus opiniones pol&iacute;ticas, y su posici&oacute;n como jefe de operaciones de Siemens en Grecia, lo convert&iacute;an en un miembro t&iacute;pico de la clase que dirigi&oacute; Grecia despu&eacute;s de la guerra. Cuando las fuerzas de seguridad o sus secuaces daban palizas a manifestantes de izquierda, Panayoitis lo apoyaba a rega&ntilde;adientes, convencido de que eran actos lamentables pero necesarios. Incluso apoy&oacute; el asesinato del brillante diputado Grigoris Lambrakis en 1963. A&uacute;n suenan en mis o&iacute;dos las terribles discusiones que manten&iacute;a con mi padre, a cuenta de lo que consideraba &ldquo;medidas razonables para defender la democracia contra sus enemigos jurados&rdquo;; medidas que mi padre hab&iacute;a sufrido en persona, y de las que nunca se lleg&oacute; a recuperar por completo.
    </p><p class="article-text">
        Panayiotis tambi&eacute;n aceptaba la intensa influencia de las agencias estadounidenses en la pol&iacute;tica griega, que llegaron hasta el punto de organizar la destituci&oacute;n del centrista Georgios Papandreu, un primer ministro popular, en 1965. Le parec&iacute;a un acuerdo aceptable: Grecia renunciaba a parte de su soberan&iacute;a a cambio de protecci&oacute;n contra la amenaza del bloque del Este, que acechaba al Norte de Atenas, a poca distancia en coche. Pero su vida dio un vuelco por aquel aciago d&iacute;a de abril de 1967.
    </p><p class="article-text">
        Le parec&iacute;a inadmisible que &ldquo;su gente&rdquo; (como llamaba a los oficiales derechistas que hab&iacute;an dado el golpe y, sobre todo, a los estadounidenses que los manejaban) disolvieran el Parlamento, suspendieran la Constituci&oacute;n e internaran a los disidentes pol&iacute;ticos (incluidos algunos democristianos) en estadios de f&uacute;tbol, comisar&iacute;as y campos de concentraci&oacute;n. Panayiotis no simpatizaba demasiado con el depuesto primer ministro al que los golpistas y sus amos de EEUU intentaban alejar del Gobierno, pero su visi&oacute;n del mundo hab&iacute;a saltado por los aires, y experiment&oacute; una repentina y casi c&oacute;mica radicalizaci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La&nbsp;radio bajo la manta roja</h3><p class="article-text">
        Pocos meses despu&eacute;s de que los militares tomaran el poder, mi t&iacute;o se uni&oacute; a Defensa Democr&aacute;tica, un grupo clandestino cuyos integrantes eran en su gran mayor&iacute;a liberales de la clase dirigente, al igual que &eacute;l: profesores universitarios, abogados y hasta un futuro primer ministro. Quer&iacute;an demostrar que las dr&aacute;sticas medidas del r&eacute;gimen militar no le hab&iacute;an dado el control absoluto del pa&iacute;s, as&iacute; que pusieron una serie de bombas en Atenas tras asegurarse de que no habr&iacute;a heridos.
    </p><p class="article-text">
        Durante varios a&ntilde;os, Panayiotis fingi&oacute; ser &ndash;incluso delante de su madre&ndash; un profesional m&aacute;s que bajaba la cabeza&nbsp; y que solo se preocupaba por sus propios asuntos. Nadie sab&iacute;a nada de su doble vida: empresario de d&iacute;a y subversivo de noche. Entre tanto, nos alegr&aacute;bamos de que mi padre no hubiera terminado otra vez en un campo de concentraci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Mi recuerdo m&aacute;s vivo de aquellos a&ntilde;os es el sonido distorsionado de una radio que estaba escondida bajo una manta roja, en pleno sal&oacute;n de nuestra casa de Atenas. Todas las noches, a eso de las nueve, mi madre y mi padre se met&iacute;an debajo de la manta; y, yo cuando o&iacute;a la amortiguada sinton&iacute;a que anunciaba el programa y la voz del presentador alem&aacute;n que sonaba despu&eacute;s, mi imaginaci&oacute;n de ni&ntilde;o de seis a&ntilde;os me llevaba desde Atenas hasta Centroeuropa, un lugar m&iacute;tico que solo conoc&iacute;a por los sugerentes detalles de una edici&oacute;n ilustrada de los hermanos Grimm que ten&iacute;a en mi habitaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mis padres o&iacute;an Deutsche Welle, una emisora internacional alemana que se convirti&oacute; en su mejor aliado contra la aplastante propaganda del r&eacute;gimen: una ventana abierta a la lejana y democr&aacute;tica Europa. Al final de las emisiones especiales para Grecia, que duraban una hora, nos sent&aacute;bamos a la mesa y mis padres hablaban sobre las &uacute;ltimas noticias. Yo no lo entend&iacute;a todo, pero ni me aburr&iacute;a ni me molestaba. Estaba entusiasmado con el car&aacute;cter extra&ntilde;o de aquella situaci&oacute;n, consistente en taparse con una manta roja y viajar por las ondas hasta un lugar llamado Alemania para descubrir lo que estaba pasando en nuestra propia ciudad, Atenas.
    </p><p class="article-text">
        Lo de la manta ten&iacute;a un motivo: un vecino viejo y cascarrabias que se llamaba Gregoris. Todo el mundo sab&iacute;a que Gregoris trabajaba para la polic&iacute;a secreta y que estaba obsesionado con espiar a mis progenitores; sobre todo a mi padre, cuyo pasado izquierdista lo convert&iacute;a en un objetivo excelente para un sopl&oacute;n. Por extra&ntilde;o que hoy pueda parecer, o&iacute;r las emisiones de Deutsche Velle era una de las actividades incluidas en la larga lista de delitos contra el r&eacute;gimen, cuyo castigo pod&iacute;a ir desde el acoso hasta la tortura. Y, como mis padres lo hab&iacute;an descubierto husmeando en nuestro propio jard&iacute;n, tomaron medidas y convirtieron aquella manta roja en una defensa contra los inquisitoriales o&iacute;dos de Gregoris.
    </p><p class="article-text">
        Al cabo de unos a&ntilde;os, nos enteramos de lo que Panayiotis y sus colegas hab&iacute;an estado haciendo. Lo supimos por esa misma emisora, Deutsche Velle, cuando anunci&oacute; que los hab&iacute;an arrestado. Mi padre brome&oacute; durante mucho tiempo sobre la pat&eacute;tica inutilidad de aquellos liberales burgueses que ni siquiera sab&iacute;an organizar un grupo clandestino de resistencia. Todos cayeron horas despu&eacute;s de que la polic&iacute;a cogiera por casualidad a un miembro de Defensa Democr&aacute;tica. Los agentes solo tuvieron que leer el diario del detenido, quien hab&iacute;a apuntado meticulosamente los nombres y direcciones de sus compa&ntilde;eros, incluyendo en algunos casos hasta una descripci&oacute;n de la &ldquo;misi&oacute;n&rdquo; subversiva que se le hab&iacute;a encomendado. Despu&eacute;s, llegaron las torturas, los tribunales militares y las condenas, que en algunos casos fueron de muerte.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a pasado un a&ntilde;o desde su detenci&oacute;n cuando la polic&iacute;a militar decidi&oacute; relajar un poco su r&eacute;gimen de aislamiento y permitir que yo, un inofensivo ni&ntilde;o de diez a&ntilde;os, lo visitara una vez a la semana. Nuestra relaci&oacute;n, que ya era bastante estrecha, se reforz&oacute; con mi conversaci&oacute;n infantil, que le ofrec&iacute;a una v&aacute;lvula de escape. Me hablaba de m&aacute;quinas que yo no hab&iacute;a visto nunca (las llamaba &ldquo;ordenadores&rdquo;); se interesaba por las &uacute;ltimas pel&iacute;culas de la cartelera y describ&iacute;a sus coches preferidos.
    </p><p class="article-text">
        Antes de cada visita, mi t&iacute;o me hac&iacute;a aviones de juguete con cerillas y otros materiales que sus carceleros le dejaban guardar. Sus elegantes aparatos conten&iacute;an frecuentemente mensajes para mi t&iacute;a, mi madre e, incluso a veces, para sus compa&ntilde;eros de Siemens. En cuanto a m&iacute;, me enorgullec&iacute;a de mi nueva habilidad, consistente en desmontar los modelos sin da&ntilde;arlos demasiado, recuperar su contenido y volverlos a montar.
    </p><p class="article-text">
        Mucho tiempo despu&eacute;s de que Panayiotis muriera, descubr&iacute; el &uacute;ltimo de sus mensajes. Estaba en una maqueta de un Stuka hecho con cerrillas, en el &aacute;tico de la antigua casa familiar. Al verlo, dud&eacute; entre dejarlo tal como estaba y echar un vistazo a su interior. Al final, opt&eacute; por lo segundo. Y all&iacute; estaba.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo mensaje de mi t&iacute;o no iba dirigido a nadie en particular. solo conten&iacute;a una palabra: hyriarchia. Soberan&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Berl&iacute;n y la troika</h3><p class="article-text">
        En febrero del a&ntilde;o 2015, casi medio siglo despu&eacute;s de aquellas veladas de mi infancia bajo una manta roja, hice mi primera visita oficial a Berl&iacute;n en calidad de ministro de Finanzas. Y la primera escala de aquel viaje era, evidentemente, mi contraparte alemana, el legendario doctor Wolfgang Sch&auml;uble.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Yo era una molestia para &eacute;l y sus subordinados. El triunfo de la coalici&oacute;n progresista que acababa de llegar al Gobierno griego tras derrotar a Nueva Democracia, partido hermano de los democristianos alemanes, era como m&iacute;nimo una inconveniencia para Sch&auml;uble, la canciller Angela Merkel y sus planes sobre la eurozona. De hecho, nuestra victoria hab&iacute;a hecho realidad el mayor temor de Berl&iacute;n. Si consegu&iacute;amos un acuerdo nuevo para Grecia, que pusiera fin a la interminable recesi&oacute;n que estrangulaba el pa&iacute;s, la &ldquo;enfermedad&rdquo; izquierdista griega se extender&iacute;a casi inevitablemente a Espa&ntilde;a, Portugal e Irlanda, que celebraban elecciones generales en poco tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de viajar a Berl&iacute;n, apenas tres d&iacute;as despu&eacute;s de haber asumido el cargo, recib&iacute; la primera visita de alto nivel en mi despacho de Atenas: el autoproclamado enviado de Sch&auml;uble, Jeroen Dijsselbloem, ministro neerland&eacute;s de Finanzas y presidente del Eurogrupo. solo hab&iacute;an pasado unos segundos cuando me pregunt&oacute; si ten&iacute;a intenci&oacute;n de aplicar completamente y sin vacilaciones el programa econ&oacute;mico que Berl&iacute;n, Bruselas y Fr&aacute;ncfort (sede del BCE, Banco Central Europeo) hab&iacute;an impuesto al Gobierno griego anterior.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dado que nosotros hab&iacute;amos llegado al Gobierno con el mandato de renegociar la esencia de aquel programa desastroso (que aument&oacute; un 20% el desempleo y supuso la p&eacute;rdida de un tercio de la renta nacional), su pregunta no pod&iacute;a ser el principio de una relaci&oacute;n amistosa. Sin embargo, le di una respuesta diplom&aacute;tica que se iba a convertir en mi principal l&iacute;nea argumental durante los meses posteriores: &ldquo;Teniendo en cuenta que el programa econ&oacute;mico actual ha sido un fracaso indiscutible, propongo que el nuevo Gobierno griego y nuestros socios europeos nos sentemos juntos, replanteemos el programa sin temores ni prejuicios y dise&ntilde;emos juntos una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que ayude a la recuperaci&oacute;n griega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mi modesta petici&oacute;n de una cantidad m&oacute;dica de soberan&iacute;a nacional frente las pol&iacute;ticas impuestas a una naci&oacute;n que languidec&iacute;a en una depresi&oacute;n terrible, obtuvo una respuesta desconcertantemente brutal. &ldquo;&iexcl;No funcionar&aacute;!&rdquo;, empez&oacute; Dijsselbloem, quien puso las cartas sobre la mesa en menos de un minuto: si yo insist&iacute;a en renegociar sustancialmente el programa, el BCE cerrar&iacute;a nuestros bancos a finales de febrero del 2015, un mes despu&eacute;s de que lleg&aacute;ramos al Gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El despacho del ministro de Finanzas griego da a la plaza de Syntagma y al Parlamento; al mismo lugar donde, en abril de 1967, los tanques aplastaron nuestra democracia. Mientras Dijsselbloem hablaba, yo ve&iacute;a la amplia y abarrotada plaza por encima de su hombro y pensaba: &ldquo;Qu&eacute; interesante. En 1967, fueron los tanques. Ahora pretenden hacer lo mismo con los bancos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La reuni&oacute;n con Dijsselbloem termin&oacute; con una tumultuosa rueda de prensa en la que el presidente del Eurogrupo perdi&oacute; los papeles cuando me oy&oacute; decir que nuestro Gobierno no iba a trabajar con la camarilla de t&eacute;cnicos que la troika de prestamistas enviaba habitualmente a Atenas para imponer medidas destinadas al fracaso a un gobierno democr&aacute;ticamente elegido. La suerte estaba echada, y la batalla por recuperar parte de nuestra soberan&iacute;a perdida acababa de empezar. Berl&iacute;n, donde me reunir&iacute;a con el verdadero amo de la troika, esperaba.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">En uno de los descansos, un ministro intentó tranquilizarme con las siguientes palabras: "Yanis, tienes que comprender que ningún país puede ser soberano en la actualidad. Especialmente, si se trata de uno pequeño y en bancarrota, como el tuyo".</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Mientras el coche que me hab&iacute;a recogido en el aeropuerto berlin&eacute;s de Tegel se aproximaba al antiguo Cuartel General del Ministerio del Aire de Goering (ahora sede del Ministerio de Finanzas federal), pens&eacute; que Sch&auml;uble, mi anfitri&oacute;n, no pod&iacute;a ni imaginar que yo llegaba a Berl&iacute;n con la cabeza llena de recuerdos infantiles en los que Alemania era un importante amigo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya dentro del edificio, mis ayudantes y yo nos vimos bruscamente escoltados hasta un ascensor enorme. Cuando salimos de &eacute;l, nos encontramos en un largo y fr&iacute;o pasillo al final del cual esperaba el gran hombre, sentado en su famosa silla de ruedas. Yo me acerqu&eacute; y le ofrec&iacute; la mano; pero Sch&auml;uble la rechaz&oacute; y, en lugar de estrecharla, me llev&oacute; resueltamente a su despacho.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra relaci&oacute;n personal mejor&oacute; durante los meses posteriores, pero aquel apret&oacute;n rehuido dec&iacute;a mucho sobre lo que anda mal en Europa. Era la prueba simb&oacute;lica de que Europa hab&iacute;a cambiado radicalmente en el medio siglo transcurrido desde los d&iacute;as de la manta roja y las visitas a la c&aacute;rcel donde estaba el hombre de Siemens en Atenas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si Siemens tuvo algo que ver con la liberaci&oacute;n de mi t&iacute;o en 1972, dos a&ntilde;os antes de que el r&eacute;gimen se hundiera; solo s&eacute; que mis padres estaban convencidos de que la empresa alemana desempe&ntilde;&oacute; un papel crucial. Por eso me sent&iacute;a bien cuando ve&iacute;a la marca &ldquo;Siemens&rdquo; en nuestra casa. Ten&iacute;a la misma sensaci&oacute;n c&aacute;lida que a&uacute;n tengo cuando veo las palabras &ldquo;Deutsche Velle&rdquo;. Al fin y al cabo, mi imaginaci&oacute;n hizo de Alemania un gran amigo durante los deprimentes y al mismo tiempo apasionantes d&iacute;as de mi infancia; una tierra de dem&oacute;cratas que, bajo el liderazgo del canciller Willy Brandt, hicieron lo humanamente posible para que los griegos nos liber&aacute;ramos por nuestros propios medios de la dictadura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Concluida mi primera visita oficial a Berl&iacute;n, volv&iacute; a Atenas. Durante el viaje, ca&iacute; en la cuenta de que aquella situaci&oacute;n era de lo m&aacute;s ir&oacute;nica. Un continente que se hab&iacute;a unido con idiomas y culturas diferentes, se divid&iacute;a ahora por una moneda com&uacute;n, el euro, y por las espantosas fuerzas centr&iacute;fugas que este hab&iacute;a desatado.
    </p><h3 class="article-text">La reuni&oacute;n con el Eurogrupo</h3><p class="article-text">
        Sch&auml;uble y yo nos volvimos a ver una semana despu&eacute;s de nuestro encuentro bilateral, cuando coincidimos en la larga y rectangular mesa de la sala donde se reun&iacute;a el Eurogrupo (organismo ejecutivo de los ministros de Econom&iacute;a y Finanzas de la eurozona) y los representantes de la troika (BCE, Comisi&oacute;n Europea y Fondo Monetario Internacional). Despu&eacute;s de que yo reiterara nuestra petici&oacute;n de renegociar sustancialmente el as&iacute; llamado &ldquo;programa econ&oacute;mico griego&rdquo;, que ten&iacute;a las huellas de la troika por todas partes, el doctor Sch&auml;uble me dej&oacute; at&oacute;nito con una respuesta contundente que estremecer&iacute;a a cualquier dem&oacute;crata: &ldquo;&iexcl;No se puede permitir que las elecciones cambien el programa econ&oacute;mico de un Estado miembro!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Durante la reuni&oacute;n, que dur&oacute; diez horas, me esforc&eacute; por reclamar un poco de soberan&iacute;a econ&oacute;mica en nombre de nuestro castigado Parlamento y del sufrimiento de los griegos. En uno de los descansos, un ministro intent&oacute; tranquilizarme con las siguientes palabras: &ldquo;Yanis, tienes que comprender que ning&uacute;n pa&iacute;s puede ser soberano en la actualidad. Especialmente, si se trata de uno peque&ntilde;o y en bancarrota, como el tuyo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa l&iacute;nea de pensamiento es, probablemente, la falacia m&aacute;s perniciosa de las que subvierten el debate p&uacute;blico en nuestras modernas democracias liberales. De hecho, me atrever&iacute;a a afirmar que es la mayor amenaza contra la propia democracia liberal. En realidad, significa que la soberan&iacute;a est&aacute; demod&eacute; salvo que seas los Estados Unidos, China o, quiz&aacute;, la Rusia de Putin; lo cual implica que toda la soberan&iacute;a reside en los grandes y que, ya puestos, ser&iacute;a mejor que anexaras tu pa&iacute;s a una alianza transnacional de Estados donde los Parlamentos quedaran reducidos a sellar papeles.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">"El Eurogrupo es un organismo que ni siquiera existe en la legislación europea, que no levanta actas sobre sus procedimientos y que insiste en que sus deliberaciones sean confidenciales. Funciona a partir de la máxima de Tucídides: 'Los fuertes hacen lo que quieren y los débiles sufren lo que deben"</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        Curiosamente, no es un argumento que se reserve a los Estados peque&ntilde;os y en bancarrota como Grecia, atrapada en una zona monetaria mal dise&ntilde;ada. Esa misma y perniciosa m&aacute;xima se esparce a diestro y siniestro en Gran Breta&ntilde;a; te&oacute;ricamente, como argumento a favor de la permanencia en la UE. Y a m&iacute;, firme defensor de la permanencia, no hay nada que me moleste m&aacute;s que la afiliaci&oacute;n a la causa del &ldquo;s&iacute;&rdquo; a partir de un razonamiento tan t&oacute;xico como incivilizado.
    </p><p class="article-text">
        El problema surge cuando se difumina la distinci&oacute;n entre soberan&iacute;a y poder. La soberan&iacute;a trata sobre qui&eacute;n decide leg&iacute;timamente en nombre de un pueblo, mientras que el poder es la capacidad de imponer dichas decisiones en el mundo exterior. Islandia, por ejemplo, es un pa&iacute;s peque&ntilde;o; pero deducir que su soberan&iacute;a es ficticia porque su tama&ntilde;o le impide tener poder es como argumentar que un pobre sin influencia pol&iacute;tica deber&iacute;a renunciar al voto.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra forma, las naciones peque&ntilde;as como Islandia tienen derecho a tomar decisiones dentro del contexto m&aacute;s amplio que dictan la naturaleza y el resto de la humanidad. Y por muy restringidas que est&eacute;n sus opciones, los ciudadanos islandeses son los &uacute;nicos que tienen autoridad para pedir explicaciones a sus representantes por las decisiones que toman (en los l&iacute;mites de la naci&oacute;n), as&iacute; como para cambiar cualquier ley que sus representantes electos hayan aprobado en el pasado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, una alianza de Estados como la UE puede llegar a acuerdos mutuamente beneficiosos como alianzas militares contra un enemigo com&uacute;n, coordinaci&oacute;n de los cuerpos policiales, apertura de fronteras, convenios comunes sobre normas industriales o creaci&oacute;n de una zona de libre comercio; pero nunca tiene legitimidad para derogar o anular la soberan&iacute;a de uno de los miembros a partir del poder limitado que los Estados soberanos firmantes de dicha alianza le han concedido. Bruselas no tiene autoridad pol&iacute;tica para ello porque no hay soberan&iacute;a europea colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a alegar que las credenciales democr&aacute;ticas de la Uni&oacute;n Europea est&aacute;n fuera de toda duda. El Consejo Europeo re&uacute;ne a los jefes de Estado o de Gobierno, mientras que el Ecofin y el Eurogrupo son los consejos de ministros de Econom&iacute;a y Finanzas de la UE y de la eurozona, respectivamente. Sobra decir que son representantes democr&aacute;ticamente elegidos y, por si esto fuera poco, tambi&eacute;n est&aacute; el Parlamento Europeo, elegido por los ciudadanos de los Estados miembro, que tiene poder para devolver las leyes propuestas a los bur&oacute;cratas de Bruselas. Pero esa puntualizaci&oacute;n demuestra por s&iacute; misma hasta qu&eacute; punto se ha degradado la comprensi&oacute;n de los principios fundamentales de la democracia liberal: una vez m&aacute;s, implica el grave error de confundir autoridad pol&iacute;tica y poder.
    </p><p class="article-text">
        El Parlamento de un pa&iacute;s es soberano aunque el pa&iacute;s no sea particularmente poderoso, pero solo lo es si puede expulsar al Ejecutivo por haber incumplido las tareas que se le asignaron, sin m&aacute;s limitaci&oacute;n que las competencias del Parlamento y el Ejecutivo en cuesti&oacute;n. Pues bien, en la UE no hay nada parecido. Los miembros del Parlamento, del Consejo Europeo y del Eurogrupo de ministros de Econom&iacute;a y Finanzas son pol&iacute;ticos elegidos democr&aacute;ticamente que, en teor&iacute;a, deber&iacute;an responder ante sus propios Parlamentos nacionales, pero el Consejo y el Eurogrupo no dependen de ning&uacute;n Parlamento ni responden ante los ciudadanos de ning&uacute;n pa&iacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para empeorar las cosas, el Eurogrupo (donde se toman las decisiones econ&oacute;micas m&aacute;s importantes) es un organismo que ni siquiera existe en la legislaci&oacute;n europea, que no levanta actas sobre sus procedimientos y que insiste en que sus deliberaciones sean confidenciales, es decir, que no se compartan con los ciudadanos europeos. Funciona a partir de la m&aacute;xima de Tuc&iacute;dides: &ldquo;Los fuertes hacen lo que quieren y los d&eacute;biles sufren lo que deben&rdquo;. Es una componenda para anular cualquier soberan&iacute;a derivada de los pueblos de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras combat&iacute;a la l&oacute;gica de Sch&auml;uble en el Eurogrupo y otras partes, hab&iacute;a dos ideas que estaban constantemente en mi pensamiento. La primera, que como ministro de Finanzas de un Estado en quiebra, cuyos ciudadanos exig&iacute;an el fin de la gran depresi&oacute;n causada por la negativa a asumir nuestra bancarrota &ndash;con imposici&oacute;n de nuevos cr&eacute;ditos impagables para pagar viejos cr&eacute;ditos impagables&ndash;, yo ten&iacute;a el deber pol&iacute;tico y &eacute;tico de rechazar m&aacute;s pr&eacute;stamos de pr&oacute;rroga y finge. La segunda era la lecci&oacute;n de S&oacute;focles en Ant&iacute;gona: que las mujeres y hombres buenos tienen la obligaci&oacute;n de contradecir las leyes que carecen de legitimidad pol&iacute;tica y moral.
    </p><p class="article-text">
        La autoridad pol&iacute;tica es el cemento que une la legislaci&oacute;n, y la soberan&iacute;a del cuerpo pol&iacute;tico que crea dicha legislaci&oacute;n es su cimiento. Decir &ldquo;no&rdquo; a Sch&auml;uble y la troika era esencial para la defensa de nuestro derecho a la soberan&iacute;a. No solo como griegos, sino como europeos.
    </p><p class="article-text">
        Ir&oacute;nicamente, ese tambi&eacute;n fue el &uacute;ltimo mensaje que recib&iacute; del hombre de Siemens en Atenas.
    </p><h3 class="article-text">Ausencia de debate</h3><p class="article-text">
        A m&iacute;, que procedo del mundo acad&eacute;mico, donde el debate y el razonamiento son la norma, me sorprendi&oacute; vivamente que la norma del estamento ejecutivo m&aacute;s importante de Europa fuera precisamente la ausencia de cualquier tipo de debate significativo. Y, por si eso no fuera suficientemente malo, hab&iacute;a algo peor y m&aacute;s doloroso: que la ausencia de debate se consideraba natural; una virtud de facto que los reci&eacute;n llegados como yo deb&iacute;amos adoptar, salvo que quisi&eacute;ramos sufrir las consecuencias de lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Comunicados concertados de antemano, votos prefabricados y una firme coalici&oacute;n de ministros de Econom&iacute;a y Finanzas que ejerc&iacute;a de guardia de Sch&auml;uble y que era refractaria a todo debate racional. Esa era la orden del d&iacute;a y, m&aacute;s frecuentemente, de las interminables noches. En ning&uacute;n momento, durante ninguna de las conversaciones sobre pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que se deb&iacute;an ejecutar en mi pa&iacute;s, tuve la sensaci&oacute;n de que mis interlocutores tuvieran ning&uacute;n inter&eacute;s por la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de Grecia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde el d&iacute;a en que asum&iacute; el cargo, me esforc&eacute; por proponer medidas sensatas y moderadas que pudieran crear una base com&uacute;n entre mi Gobierno, la troika de prestamistas y la gente de Sch&auml;uble. La idea consist&iacute;a en ir a Bruselas, presentarles nuestro proyecto para la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica de Grecia y debatir con ellos sus ideas y sus objeciones a las nuestras. Mi equipo ateniense trabaj&oacute; mucho en dicho sentido, colaborando con expertos internacionales como Jeff Sachs (Universidad de Columbia), Thomas Meyer (exdirector econ&oacute;mico del Deutsche Bank) Daniel Cohen y Matthieu Pigasse (almas del banco de inversi&oacute;n franc&eacute;s Lazard), Larry Summers (exsecretario del Tesoro de EEUU) y lord Lamont, un buen amigo m&iacute;o. Como se ve, no era exactamente un grupo de izquierdistas recalcitrantes.
    </p><p class="article-text">
        En poco tiempo, tuvimos un plan completo cuya versi&oacute;n final firmamos Jeff Sachs y yo. Ten&iacute;a tres secciones: la primera, una propuesta sobre la deuda que devolv&iacute;a la deuda p&uacute;blica griega a l&iacute;mites manejables y garantizaba la devoluci&oacute;n m&aacute;xima posible a nuestros acreedores; la segunda, una pol&iacute;tica de consolidaci&oacute;n fiscal a medio plazo&nbsp; que impedir&iacute;a que Grecia volviera a entrar en d&eacute;ficit y mantendr&iacute;a los super&aacute;vits del presupuesto en l&iacute;mites lo suficientemente bajos como para ser cre&iacute;bles y coherentes con la recuperaci&oacute;n y la tercera, una profunda reforma&nbsp; de la administraci&oacute;n y la Hacienda p&uacute;blica y de los mercados, as&iacute; como una reestructuraci&oacute;n del destrozado sistema bancario y la creaci&oacute;n de un banco de desarrollo que gestionar&iacute;a activos p&uacute;blicos sin intervenci&oacute;n de pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Hay una pregunta que me formulan con frecuencia: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; rechazaron el Eurogrupo y la troika las propuestas de su Ministerio?&rdquo;. Pero no las rechazaron. Y no las rechazaron porque ni siquiera me permitieron que las presentara. Cuando empec&eacute; a hablar de ellas, me miraron como si yo estuviera cantando el himno nacional sueco. Y,&nbsp; mientras tanto, entre bastidores, presionaban a Alexis Tsipras, primer ministro griego, para que retirara dichas propuestas, insinuando que no habr&iacute;a acuerdo alguno si no nos aten&iacute;amos al fracasado programa de la troika.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, la troika se limit&oacute; a hacer caso omiso de nuestras propuestas, decirle al mundo que no ten&iacute;amos nada cre&iacute;ble que ofrecer, dejar que fracasaran las negociaciones, imponer unas vacaciones bancarias indefinidas y, a continuaci&oacute;n, forzar al primer ministro griego a tragar con todo, lo cual inclu&iacute;a un nuevo e ingente pr&eacute;stamo que, como m&iacute;nimo, duplicaba la suma que Grecia habr&iacute;a necesitado si hubieran aceptado nuestras propuestas.
    </p><p class="article-text">
        Tr&aacute;gicamente, a pesar de que nuestro primer ministro acept&oacute; los t&eacute;rminos de la rendici&oacute;n impuesta por la troika, y a pesar de que la p&eacute;rdida de otro a&ntilde;o ha empeorado la grave depresi&oacute;n griega, se est&aacute; repitiendo la situaci&oacute;n que ya se produjo entonces. Hace unos d&iacute;as, WikiLeaks revel&oacute; una inquietante transcripci&oacute;n telef&oacute;nica de miembros del Fondo Monetario Internacional involucrados en el drama griego. Su conversaci&oacute;n confirma que no ha cambiado nada desde julio del a&ntilde;o pasado, cuando present&eacute; mi dimisi&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><h4 style="padding-left: 30px;">La Unión Europea se está desintegrando. ¿Deberíamos acelerar la desintegración de una confederación fracasada? ¿No es cierto que, si se parte de la base de que hasta los países pequeños deben mantener su soberanía, como yo mismo afirmo, Brexit es la solución? Mi respuesta es un enfático "no".</h4></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        En cierta ocasi&oacute;n, le dije a Sch&auml;uble que nosotros, representantes electos de un continente en crisis, no pod&iacute;amos delegar en bur&oacute;cratas que no se eligen democr&aacute;ticamente, y que ten&iacute;amos el deber de dialogar para encontrar una base com&uacute;n sobre las pol&iacute;ticas que afectan a la vida de los ciudadanos. &Eacute;l respondi&oacute; que, desde su punto de vista, lo m&aacute;s importante es el respeto de las &ldquo;normas&rdquo; existentes y que, dado que la ejecuci&oacute;n de dichas normas corresponde a los bur&oacute;cratas, yo deb&iacute;a hablar con ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que me opon&iacute;a a normas claramente imposibles de aplicar, me respond&iacute;an: &ldquo;&iexcl;Las normas son as&iacute;!&rdquo;. Un d&iacute;a, mientras yo enfatizaba el argumento (derivado del trabajo pol&iacute;tico de nuestro equipo) de que el objetivo de conseguir super&aacute;vits presupuestarios del 4,5% de la renta nacional griega era imposible e incluso indeseable desde el inter&eacute;s de los propios acreedores, Sch&auml;uble me mir&oacute; y formul&oacute; una pregunta de car&aacute;cter econ&oacute;mico por primera y quiz&aacute; &uacute;ltima vez: &ldquo;Entonces, &iquest;qu&eacute; objetivo propondr&iacute;a?&rdquo;. Por fin, pens&eacute; yo, encantado ante la posibilidad de mantener una conversaci&oacute;n seria.
    </p><p class="article-text">
        En un intento por ser tan razonable como fuera posible, contest&eacute;: &ldquo;Si queremos que el objetivo primario de un super&aacute;vit en el presupuesto nacional sea realista y cre&iacute;ble, tiene que ser coherente con las medidas pol&iacute;ticas generales de nuestro Gobierno. La cantidad del super&aacute;vit, cuando se a&ntilde;ade al resto resultante de ahorros e inversi&oacute;n, debe igualar la balanza por cuenta corriente actual de Grecia. Eso significa que podremos trabajar por un super&aacute;vit presupuestario m&aacute;s alto si tambi&eacute;n ponemos en pr&aacute;ctica una estrategia cre&iacute;ble de relanzamiento de las inversiones y de intensificaci&oacute;n del cr&eacute;dito a los exportadores&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En consecuencia, y antes de responder a su pregunta sobre el objetivo primario de super&aacute;vit, es crucial que vinculemos dicha cantidad a nuestras pol&iacute;ticas sobre pr&eacute;stamos bancarios no satisfechos (que dificultan el cr&eacute;dito a los exportadores) y flujos de inversi&oacute;n (que se reducen cuando el objetivo de super&aacute;vit presupuestario es demasiado elevado, porque asusta a los inversores con la amenaza impl&iacute;cita de impuestos futuros m&aacute;s altos). Sin embargo, en este momento le puedo decir que el objetivo &oacute;ptimo no puede superar el 1,5%. Pero dejemos que nuestros equipos trabajen juntos y lo estudien.&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de Sch&auml;uble, que dirigi&oacute; al resto del Eurogrupo sin mirarme a los ojos, fue incre&iacute;ble: &ldquo;El Gobierno anterior se comprometi&oacute; a que Grecia tuviera un 4,5% de super&aacute;vit primario. &iexcl;Y un compromiso es un compromiso!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Horas despu&eacute;s, los medios de comunicaci&oacute;n estaban llenos de filtraciones del Eurogrupo donde se afirmaba que &ldquo;el ministro griego de Finanzas enfureci&oacute; a sus colegas al someterlos a una clase de econom&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Hormigas y cigarras</h3><p class="article-text">
        Hay una raz&oacute;n para que empezara este art&iacute;culo con la historia de mi t&iacute;o Panayiotis. La raz&oacute;n es una pregunta que me formul&oacute; un periodista tras mi primera reuni&oacute;n con Wolfgang Sch&auml;uble, m&aacute;s o menos al final de la rueda de prensa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Era una pregunta sobre Siemens y un esc&aacute;ndalo que hab&iacute;a salido a la luz a&ntilde;os antes, cuando los autores de una investigaci&oacute;n iniciada en los EEUU encontraron pruebas de que un tal Michalis Christoforakos, uno de los sucesores de Panayiotis, hab&iacute;a sobornado a pol&iacute;ticos griegos para conseguir contratos gubernamentales en favor de Siemens. Poco despu&eacute;s de que las autoridades griegas se pusieran a investigar el asunto, el caballero en cuesti&oacute;n se fug&oacute; a Alemania, donde los tribunales impidieron su extradici&oacute;n a Grecia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se&ntilde;or ministro &ndash;dijo el periodista&ndash;, &iquest;ha recalcado ante su colega alem&aacute;n [Wolfgang Sch&auml;uble] que Alemania tiene la obligaci&oacute;n de ayudar al Gobierno griego a combatir la corrupci&oacute;n y, en consecuencia, de extraditar al se&ntilde;or Christoforakos a Grecia?&rdquo;. Yo le di una respuesta que intentaba ser razonable: &ldquo;Estoy seguro de que las autoridades alemanas son conscientes de la importancia de ayudar a nuestro atribulado Estado en su lucha contra la corrupci&oacute;n. Creo que mis colegas alemanes comprenden la importancia de no mostrar una doble moral en ning&uacute;n lugar de Europa&rdquo;. Sch&auml;uble, que parec&iacute;a terriblemente incomodo, balbuce&oacute; que aquel era un asunto ajeno a su Ministerio de Finanzas.
    </p><p class="article-text">
        Mientras volaba a Atenas, mi mente retrocedi&oacute; hasta finales de la d&eacute;cada de 1970. Cuando sali&oacute; de la c&aacute;rcel, Panayiotis volvi&oacute; a la direcci&oacute;n de Siemens en Grecia. No dejaba de decirme que su empleo le hac&iacute;a feliz, y que estaba orgulloso de su trabajo. Pero un d&iacute;a dejo de sentirse orgulloso. Hasta el punto de que su indignaci&oacute;n lo llev&oacute; a dimitir.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo haberle preguntado por los motivos de su dimisi&oacute;n. Y no he olvidado su respuesta. Me dijo que sus superiores en Alemania lo hab&iacute;an presionado para que sobornara a pol&iacute;ticos griegos y asegurara la posici&oacute;n dominante de Siemens consiguiendo la mayor parte de los contratos relativos a la lucrativa digitalizaci&oacute;n de la red de telefon&iacute;a griega.
    </p><p class="article-text">
        En el Norte de Europa existe el conmovedor convencimiento de que el continente se divide en hormigas y cigarras, y de que todas las frugales y precavidas hormigas viven en el Norte, mientras que las manirrotas cigarras se han congregado misteriosamente en el Sur. La realidad es mucho m&aacute;s confusa. Una poderosa red de pr&aacute;cticas corruptas se ha extendido sobre todos nuestros pa&iacute;ses, y el colapso de los controles y equilibrios democr&aacute;ticos, debido en parte a la p&eacute;rdida de soberan&iacute;a, ha facilitado que se mantenga oculta a los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        A medida que retrocede la autoridad pol&iacute;tica leg&iacute;tima, nos sumergimos cada vez m&aacute;s en la fuerza bruta, la inercia y la demonizaci&oacute;n del d&eacute;bil. Tanto es as&iacute; que, a finales de junio del a&ntilde;o 2015, el BCE cerr&oacute; nuestros bancos, nuestro Gobierno se dividi&oacute;, yo present&eacute; la dimisi&oacute;n y mi primer ministro capitul&oacute; ante la troika.
    </p><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n de la primavera ateniense fue un duro golpe para la ya herida Grecia. Pero tambi&eacute;n fue una derrota terrible para el proyecto de una Europa unida, humanista y democr&aacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Uni&oacute;n Europea se est&aacute; desintegrando. &iquest;Deber&iacute;amos acelerar la desintegraci&oacute;n de una confederaci&oacute;n fracasada? &iquest;No es cierto que, si se parte de la base de que hasta los pa&iacute;ses peque&ntilde;os deben mantener su soberan&iacute;a, como yo mismo afirmo, Brexit es la soluci&oacute;n? Mi respuesta es un enf&aacute;tico &ldquo;no&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es el motivo: si Gran Breta&ntilde;a y Grecia no estuvieran ya en la UE, deber&iacute;an quedarse fuera; pero est&aacute;n en la UE, y es esencial que sopesemos las consecuencias de abandonarla. Nos guste o no, la Uni&oacute;n Europea es nuestro medio; un medio que se ha vuelto terriblemente inestable, y que se desintegrar&iacute;a no ya con la marcha de un pa&iacute;s tan econ&oacute;micamente importante como Gran Breta&ntilde;a, sino incluso con la de un pa&iacute;s peque&ntilde;o y deprimido como Grecia. &iquest;Debemos preocuparnos los griegos y los brit&aacute;nicos por la desintegraci&oacute;n de la exasperante UE? S&iacute;, por supuesto que debemos. Y deber&iacute;amos preocuparnos mucho, porque la desintegraci&oacute;n de esta frustrada alianza crear&aacute; un torbellino que nos arrastrar&aacute; a todos, una repetici&oacute;n posmoderna de la d&eacute;cada de 1930.
    </p><p class="article-text">
        Tanto si se est&aacute; a favor como si se est&aacute; en contra de la permanencia, dar por sentado que la UE es algo constante que seguir&aacute; &ldquo;ah&iacute;&rdquo; en cualquier caso y de lo que se puede entrar o salir a nuestro antojo es un error muy grave. La existencia de la UE depende de que Gran Breta&ntilde;a se quede. Grecia y GB tienen tres opciones, y son las mismas. Las dos primeras est&aacute;n acertadamente representadas por las dos facciones en guerra del Partido Conservador: sumisi&oacute;n a Bruselas y abandono de la UE. Las dos son opciones igualmente desastrosas. Las dos llevan al mismo futuro dist&oacute;pico, una Europa solo apta para los que prosperan en todas las grandes depresiones: los xen&oacute;fobos, los ultranacionalistas, los enemigos de la soberan&iacute;a democr&aacute;tica. La tercera opci&oacute;n es la &uacute;nica que merece la pena: quedarse en la UE para formar una alianza internacional de dem&oacute;cratas; una alianza que no se consigui&oacute; en la d&eacute;cada de 1930, pero que nuestra generaci&oacute;n debe tratar de alcanzar para impedir que la historia se repita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eso es precisamente lo que algunos pretendemos con la creaci&oacute;n del Movimiento por la Democracia en Europa (DiEM25 por su sigla en ingl&eacute;s): desatar una ola democr&aacute;tica en el continente y promover una identidad com&uacute;n europea, una aut&eacute;ntica soberan&iacute;a europea, un baluarte internacionalista contra la sumisi&oacute;n a Bruselas y la reacci&oacute;n ultranacionalista.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es un objetivo ut&oacute;pico? &iexcl;Por supuesto que s&iacute;! Tan ut&oacute;pico como la idea de que la UE actual puede sobrevivir a su soberbia antidemocr&aacute;tica y a la feroz incompetencia alimentada por la imposibilidad de que sus dirigentes rindan cuentas. O como la idea de que la democracia brit&aacute;nica o griega puede revivir en el seno de un Estado-naci&oacute;n cuya soberan&iacute;a es irrecuperable dentro de un mercado &uacute;nico controlado por Bruselas.
    </p><p class="article-text">
        Ni Gran Breta&ntilde;a ni Grecia pueden escapar de Europa mediante el procedimiento de erigir un muro mental o legislativo y esconderse detr&aacute;s; tampoco se pudo a principios de la d&eacute;cada de 1930. O trabajamos juntos por la democratizaci&oacute;n o sufriremos las consecuencias de una pesadilla paneuropea que ninguna frontera podr&aacute; detener.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Jes&uacute;s G&oacute;mez
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/debemos-salvar-ue_1_4067273.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Apr 2016 18:16:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué debemos salvar la UE]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yanis Varoufakis,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Soñar con una Europa unida y democrática]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/respuesta-varoufakis-florent-marcellesi-diem25_129_4123852.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Respuesta de Varoufakis a la carta de Florent Marcellesi y otros verdes europeos a DiEM25</p></div><p class="article-text">
        Tras la presentaci&oacute;n del movimiento DiEM25, once representantes de los Verdes, incluidos el portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo y dos eurodiputados, enviaron a DiEM25 <a href="http://www.eldiario.es/euroblog/Democracia-europea-despertar-Fuerza_6_482311804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una carta abierta dando la bienvenida a su nacimiento y proclamando</a> la necesidad de tender puentes en la lucha por una Europa m&aacute;s democr&aacute;tica, sostenible, humanista y abierta. Esta es la respuesta de Yanis Varoufakis.
    </p><p class="article-text">
        Queridos J&oacute;venes Verdes Europeos, Querido Florent, Julien, Karima, Michel, Rui, Vedran, Adam, Laura, Teo, Zakia, Patrick:
    </p><p class="article-text">
        Ten&eacute;is raz&oacute;n. So&ntilde;ar con una Europa unida, democr&aacute;tica, es nuestra &uacute;nica arma contra un continente dividido, autoritario y potencialmente oscuro.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro sue&ntilde;o compartido es el &uacute;nico ant&iacute;doto contra esta pesadilla. Pero para que se convierta en ant&iacute;doto, necesitamos unir nuestras fuerzas.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos superar la tendencia habitual de los progresistas de caer presos de la discordia.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos crear una amplia alianza de dem&oacute;cratas europeos, de izquierda a derecha, verdes, liberales, progresistas y conservadores.
    </p><p class="article-text">
        Tal como Brian Eno explic&oacute; en el lanzamiento de DiEM25 en Berl&iacute;n, los dem&oacute;cratas son aquellos que saben que no tienen respuestas, pero al mismo tiempo, est&aacute;n convencidos de que juntos, es posible llegar a tener buenas respuestas, acciones &uacute;tiles y pol&iacute;ticas sensatas.
    </p><p class="article-text">
        Vuestra carta abierta, para aquellos de nosotros que iniciamos DiEM25, es una fuente de esperanza de que nuestro sue&ntilde;o ut&oacute;pico no es s&oacute;lo la &uacute;nica alternativa a una distop&iacute;a aterradora sino tambi&eacute;n que &eacute;ste es un proyecto pragm&aacute;tico. El hecho de que estuvierais con nosotros en el lanzamiento de DiEM25 en Berl&iacute;n (algunos f&iacute;sicamente, otros en esp&iacute;ritu) hace de DiEM25 vuestro movimiento, vuestra infraestructura.
    </p><p class="article-text">
        Junto con otros muchos de diferentes movimientos, organizaciones y partidos pol&iacute;ticos que tambi&eacute;n se han unido a DiEM25, vosotros, nosotros, y otros que se unir&aacute;n en breve, tendremos la oportunidad de iniciar la construcci&oacute;n de nuestra Conversaci&oacute;n, de organizar nuestras Asambleas, de planificar nuestras Acciones, para trabajar hacia el Nuevo Consenso que Europa necesita para detener el proceso que amenaza con deconstruir sus instituciones, disolver su integridad y perder su alma.
    </p><p class="article-text">
        Vosotros ofrec&eacute;is a DiEM25 algo muy valioso: la voz de los j&oacute;venes miembros del movimiento verde.
    </p><p class="article-text">
        Para ser sinceros, algunos de los miembros algo m&aacute;s mayores de la izquierda, la socialdemocracia, los sindicatos, la tradici&oacute;n liberal democr&aacute;tica, hemos prestado en el pasado muy poca atenci&oacute;n al efecto corrosivo de nuestro pensamiento del 'crecimiento a toda costa'. Desde entonces, hemos comprendido la magnitud de la carga sobre nuestro planeta (a manos de una humanidad impulsada por la miope maximizaci&oacute;n de la ganancia privada &mdash;o la acumulaci&oacute;n del capital como nosotros, la izquierda, preferimos llamarlo) y la simple verdad de que la justicia social no puede prevalecer si nuestra sociedad contin&uacute;a de forma obvia socavando su entorno.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n as&iacute;, a pesar de que nos hemos dado cuenta de esta realidad, os necesitamos, necesitamos la Europa de los j&oacute;venes verdes para mantener viva la agenda medioambiental y ponerla en el centro del pensamiento necesario para respaldar cualquier proyecto progresista.
    </p><p class="article-text">
        Permitidme pasar ahora a los asuntos pr&aacute;cticos, c&oacute;mo convertiremos una intenci&oacute;n en la creaci&oacute;n de un movimiento genuino. Para hacer de DiEM25 nuestra infraestructura com&uacute;n, nuestro movimiento conjunto, necesitamos dar energ&iacute;a a millones de europeos en torno a seis amenazas y desaf&iacute;os que exigen soluciones europeas comunes:
    </p><p class="article-text">
        Las seis Campa&ntilde;as, las seis Asambleas, los seis Documentos Pol&iacute;ticos de DiEM25
    </p><p class="article-text">
        Para convertir DiEM25 en un movimiento de base hay que involucrar a sus miembros en un di&aacute;logo continuo sobre los siguientes seis campos de batalla discursivos:
    </p><p class="article-text">
        TRANSPARENCIA YA! &ndash; La primera campa&ntilde;a de DiEM25 apuntar&aacute; a exigir que todos los niveles de toma de decisi&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea est&eacute;n expuestos a la mirada de los ciudadanos europeos. Vamos a exigir que las reuniones del Consejo Europeo, del <a href="http://www.consilium.europa.eu/es/council-eu/configurations/ecofin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ECOFIN</a>, del Eurogrupo, el FTT, ESM, etc. sean accesibles a los europeos. Adem&aacute;s, tenemos la intenci&oacute;n de exponer la opacidad de los procesos de toma de decisi&oacute;n que tienen la capacidad de anular a la democracia durante mucho, mucho tiempo (por ejemplo, las actuales negociaciones del TTIP).
    </p><div class="list">
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                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Imaginando una Constituci&oacute;n europea DEMOCR&Aacute;TICA y el proceso que conduce a la creaci&oacute;n de una Asamblea Constituyente que la har&aacute; posible.
    </p><div class="list">
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                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        EUROPA ABIERTA: Refugiados, Migraci&oacute;n y Solidaridad con otros.
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        EL TRABAJO, SU VALOR Y LA DISTRIBUCI&Oacute;N DE RIQUEZA EN LAS SOCIEDADES EUROPEAS.
    </p><div class="list">
                    <ol>
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            </div><p class="article-text">
        EL 'NEW DEAL VERDE EUROPEO' Y LA EUROPA DEL DINERO: Financiar la transici&oacute;n verde, mientras se hace frente con eficacia a la deuda, crisis bancaria, inversi&oacute;n insuficiente, desequilibrios europeos y alivio de la pobreza. Adem&aacute;s, la integraci&oacute;n de la pol&iacute;tica monetaria a trav&eacute;s de la eurozona/no eurozona, la estrategia de DiEM contra la reacci&oacute;n violenta del <em>establishment</em> (incluyendo las amenazas de cerrar el sistema bancario a cualquier estado miembro que adopte las pol&iacute;ticas de DiEM), una pol&iacute;tica sobre los sistemas de pago paralelos y monedas alternativas, una perspectiva m&aacute;s amplia sobre la manera de organizar el sistema monetario global (en el que Europa es la mayor econom&iacute;a).
    </p><div class="list">
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            </div><p class="article-text">
        LA TRANSICI&Oacute;N VERDE Y LA SOBERAN&Iacute;A TECNOL&Oacute;GICA: &iquest;En qu&eacute; debe invertir Europa? &iquest;Y c&oacute;mo puede Europa no convertirse en reh&eacute;n de las decisiones tecnol&oacute;gicas adoptadas por y para los gigantes multinacionales?
    </p><div class="list">
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                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Cada una de estos 'campos de batalla' ocasionar&aacute; un proceso de encuentros de las bases, que tendr&aacute; lugar en toda Europa, culminando con un gran evento, una Asamblea, que se reunir&aacute; en una ciudad europea. Proponemos cinco pasos:
    </p><p class="article-text">
        PASO 1. AGENDA PRELIMINAR: Un listado de cuestiones/temas de cada uno de los seis 'campos de batalla' ser&aacute; circulado entre los miembros de DiEM25 para motivarles a hacer propuestas en diem25.org
    </p><p class="article-text">
        PASO 2. EVENTOS: Los miembros se reunir&aacute;n f&iacute;sicamente en sus regiones para discutir un tema particular de los 'campos de batalla'. (Prevemos que sea en ayuntamientos, teatros, cines, centros culturales, etc.)
    </p><p class="article-text">
        PASO 3. DOCUMENTO POL&Iacute;TICO: Todas las recomendaciones pol&iacute;ticas, sugerencias que emanen de los diferentes EVENTOS ser&aacute;n compilados (uno por tema - 'campo de batalla') para crear un documento pol&iacute;tico que ser&aacute; remitido a la Asamblea DiEM relevante.
    </p><p class="article-text">
        PASO 4. DOCUMENTO DE ASAMBLEA: Cada documento pol&iacute;tico ser&aacute; debatido en su respectiva Asamblea, hasta que el Documento Asamblea final sea redactado.
    </p><p class="article-text">
        PASO 5. REFERENDUM: Cada uno de los seis Documentos Asamblea ser&aacute;n votados por todos los miembros (empleando la plataforma digital DiEM). Cuando sea aprobada, el DOCUMENTO POL&Iacute;TICO DiEM ser&aacute; elaborado.
    </p><p class="article-text">
        Este proceso desde abajo hacia arriba producir&aacute; por tanto seis documentos pol&iacute;ticos DiEM sobre los problemas que amenazan con destruir la Uni&oacute;n Europea y que, tomados en conjunto, constituir&aacute;n el Programa Integral de DiEM para la Democratizaci&oacute;n de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las Asambleas, y el proceso que conduce a ellas, DiEM25 organizar&aacute; otras campa&ntilde;as y eventos en toda Europa en respuesta a los acontecimientos que se desarrollen. Por ejemplo, a finales de mayo de 2016, tenemos la intenci&oacute;n de realizar un evento DiEM en Londres, antes del crucial refer&eacute;ndum sobre la adhesi&oacute;n del Reino Unido a la UE, para discutir la cuesti&oacute;n de la soberan&iacute;a en el &aacute;mbito nacional y de la Uni&oacute;n Europea.
    </p><p class="article-text">
        Queridos J&oacute;venes Verdes Europeos, Querido Florent, Julien, Karima, Michel, Rui, Vedran, Adam, Laura, Teo, Zakia, Patrick,
    </p><p class="article-text">
        No hay garant&iacute;as de que vayamos a tener &eacute;xito. DiEM25 nos ofrece solamente una luz de esperanza.
    </p><p class="article-text">
        En Berl&iacute;n, juntos, prendimos una peque&ntilde;a llama neg&aacute;ndonos a malgastar nuestra energ&iacute;a en maldecir la oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora depende de todos nosotros convertir esta llama en un faro de esperanza. Vuestra carta confirma que ya hemos comenzado.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, removamos Europa juntos.
    </p><p class="article-text">
        De forma amable.
    </p><p class="article-text">
        Compasiva.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Pero firme!
    </p><p class="article-text">
        Carpe DiEM25
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/705301898228867072?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/respuesta-varoufakis-florent-marcellesi-diem25_129_4123852.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Mar 2016 18:55:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Soñar con una Europa unida y democrática]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Yanis Varoufakis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La UE ya no le sirve al pueblo: la democracia pide un nuevo comienzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ue-pueblo-democracia-nuevo-comienzo_1_4200035.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f3b7a1-bff0-4d5d-85b2-2ad05ec7bbe2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Bandera Europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Antes que elegir entre rendirse ante Europa o irse, relancemos la unión con un control ciudadano</p></div><p class="article-text">
        El rechazo que muchos brit&aacute;nicos sienten actualmente por la UE nace del impulso correcto, pero dispara la respuesta equivocada. Sin duda, Bruselas menosprecia la democracia y se regocija de no rendirle cuentas a nadie. Las concesiones vac&iacute;as obtenidas por David Cameron no tienen ninguna relevancia para resolver ese problema. Sin embargo, al mismo tiempo, votar por la salida del Reino Unido o &ldquo;Brexit&rdquo; en el pr&oacute;ximo refer&eacute;ndum, tampoco es la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En su primera encarnaci&oacute;n, la Comunidad Europea fue un proyecto magn&iacute;fico. La construcci&oacute;n de esta Comunidad permiti&oacute; la revitalizaci&oacute;n de las culturas nacionales bajo el esp&iacute;ritu del cosmopolitismo europeo, la desaparici&oacute;n de las fronteras, la implementaci&oacute;n de instituciones en com&uacute;n y la prosperidad en conjunto. A pesar de los diferentes idiomas y de la diversidad de culturas, Europa empezaba a caminar hacia el mismo lado, en paz y con una ostensible armon&iacute;a. Pero, lamentablemente, la serpiente estaba incubando su huevo en los cimientos de la uni&oacute;n que empezaba a surgir.
    </p><p class="article-text">
        Los Estados normales, como el Reino Unido, evolucionaron a trav&eacute;s de los siglos creando mecanismos pol&iacute;ticos para contener los conflictos sociales y econ&oacute;micos entre las clases y los grupos antag&oacute;nicos (por ejemplo, la monarqu&iacute;a, la aristocracia, m&aacute;s tarde los comerciantes, las organizaciones laborales). La UE y la burocracia de Bruselas no se desarrollaron de la misma manera.
    </p><p class="article-text">
        La UE empez&oacute; como un conglomerado de industrias pesadas (carb&oacute;n y acero, luego automotrices, y m&aacute;s tarde, cooptando a los agricultores, las industrias tecnol&oacute;gicas y otras). Como en todos los conglomerados, la idea era manipular los precios y redistribuir las ganancias resultantes a trav&eacute;s de una burocracia con sede en Bruselas especialmente dise&ntilde;ada para ese fin.
    </p><p class="article-text">
        Ese conglomerado europeo y los bur&oacute;cratas que lo administraban le ten&iacute;an p&aacute;nico al demos y aborrec&iacute;an la idea de un gobierno hecho por el pueblo, como lo tienen los administradores del cartel petrolero de la OPEP o, a decir verdad, como cualquier corporaci&oacute;n. De forma met&oacute;dica y paciente, se instaur&oacute; un proceso de despolitizaci&oacute;n de la toma de decisiones, cuyo objetivo era erradicar de forma implacable el &ldquo;demos&rdquo; de &ldquo;democracia&rdquo;, por lo menos en lo que respecta a la UE, y revestir a la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de un fatalismo pseudo-tecnocr&aacute;tico generalizado. La recompensa para los pol&iacute;ticos nacionales fue m&aacute;s que generosa a cambio de consentir que la Comisi&oacute;n Europea, el Consejo de Europa, el Ecofin (ministros de finanzas de la UE), el Eurogrupo (ministros de finanzas de la Eurozona) y el Banco Central Europeo (BCE) se convirtieran en zonas libres de pol&iacute;tica y de democracia. A todo el que se opusiera a este proceso se le acusaba de &ldquo;antieuropeo&rdquo; y se le trataba como una disonancia que arruina la armon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En muchos sentidos, esa es la causa principal detr&aacute;s del rechazo que instintivamente siente gran parte del Reino Unido hacia la UE. Tienen toda la raz&oacute;n: el precio por despolitizar las decisiones pol&iacute;ticas no fue solamente la derrota de la democracia en la UE, sino tambi&eacute;n que se impusieran pol&iacute;ticas econ&oacute;micas muy malas en toda Europa.
    </p><p class="article-text">
        En la Eurozona, para mantener las incumplibles reglas fiscales, las &ldquo;tecnocracias&rdquo; de Bruselas y Frankfurt se aseguraron de que las econom&iacute;as que compart&iacute;an el euro se fueran cayendo, de forma gradual, por el precipicio de la austeridad competitiva. Esto trajo como consecuencia recesi&oacute;n para los pa&iacute;ses m&aacute;s d&eacute;biles y baja de inversiones para los centrales. Caunto m&aacute;s fallaban sus pol&iacute;ticas, m&aacute;s autoritarios se volv&iacute;an las tecnocracias y m&aacute;s irracionales las pol&iacute;ticas que impon&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, Estados miembros como el Reino Unido que hab&iacute;a tenido el buen tino de quedarse al margen de la Eurozona se vieron de todos modos afectados por la espiral hacia la deflaci&oacute;n generalizada en Europa y est&aacute;n ahora distanciados, buscando inspiraci&oacute;n y asociaciones con el otro lado del Atl&aacute;ntico, o con China, donde s&oacute;lo encontrar&aacute;n desilusi&oacute;n y grandes p&eacute;rdidas de soberan&iacute;a, como lo confirma cualquier lectura que se haga a los documentos de los tratados TTIP y TISA.
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, desde todas partes de Europa, desde Helsinki a Lisboa, desde Dubl&iacute;n a Creta, desde Leipzig a Aberdeen, los europeos se sienten defraudados por las instituciones de la UE. A muchas personas les atrae la idea de romper con la UE, pero por desgracia se encuentran atrapados en el mercado &uacute;nico. Aquellos que hacen campa&ntilde;a a favor del &ldquo;Brexit&rdquo; prometen a los votantes que pueden mantener su soberan&iacute;a y, adem&aacute;s, tener acceso al mercado &uacute;nico europeo. No son sino falsas promesas.
    </p><p class="article-text">
        Un verdadero mercado &uacute;nico, un campo de desarrollo nivelado, requiere solo un marco legal, industrias id&eacute;nticas, est&aacute;ndares de protecci&oacute;n ambiental y laboral, y tribunales que hagan valer esos est&aacute;ndares con la misma determinaci&oacute;n en toda la jurisdicci&oacute;n. Pero, a su vez, esto requiere que haya un parlamento en com&uacute;n que redacte las leyes a implementar en ese mercado &uacute;nico, adem&aacute;s de una rama ejecutiva que haga cumplir las decisiones de los tribunales.
    </p><p class="article-text">
        Un pueblo como es el del Reino Unido, donde m&aacute;s all&aacute; de la ideolog&iacute;a pol&iacute;tica, la idea de un parlamento soberano nacional es muy valorada, ni puede imaginar c&oacute;mo ser&iacute;a la creaci&oacute;n de una instituci&oacute;n as&iacute;. Tienen raz&oacute;n si prefieren sacrificar, por una causa m&aacute;s noble, la facilidad con la que se pueden comprar una segunda casa en Normand&iacute;a o establecerse en una isla griega.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, &iquest;cu&aacute;l es la alternativa? Si tanto retraerse en el caparaz&oacute;n de la naci&oacute;n como rendirse a la zona de desintegraci&oacute;n libre de democracia conocida como UE son malas opciones, &iquest;hay una tercera alternativa?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es que s&iacute;, la hay. Es la alternativa a la que la &ldquo;Europa&rdquo; oficial, y otras &eacute;lites, se resisten con cada fibra de su mente autoritaria: un vendaval de democracia, orquestada por ciudadanos europeos que busquen recuperar el control de sus vidas de manos de los tecn&oacute;cratas que no rinden cuentas, de pol&iacute;ticos c&oacute;mplices y de oscuras instituciones.
    </p><p class="article-text">
        El 9 de febrero pr&oacute;ximo, algunos de nosotros, convencidos de lo expuesto anteriormente, nos reuniremos en Berl&iacute;n para fundar un nuevo movimiento: DIEM 25 (Movimiento de Democracia en Europa 2025). Venimos de todas partes del continente, incluido el Reino Unido, y estamos unidos por diferentes culturas, idiomas, acentos, partidos pol&iacute;ticos, ideolog&iacute;as, color de piel, identidad de g&eacute;nero, religi&oacute;n y noci&oacute;n de lo que es una buena sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nos motiva es una idea simple y radical: democratizar la UE con plena conciencia de que, de otra manera, se desintegrar&aacute;, lo que acarrear&aacute; un costo terrible para todos. Nuestra prioridad inmediata es la total transparencia en la toma de decisiones (transmisi&oacute;n en vivo por Internet de las reuniones de los consejos europeos, del Ecofin y del Eurogrupo; libre acceso a las negociaciones financieras, actas de las reuniones del BCE, entre otros), y la reorganizaci&oacute;n con car&aacute;cter urgente de las instituciones de la UE existentes con el objetivo de alcanzar pol&iacute;ticas que lidien con las crisis de las deudas, el sistema bancario, la inversi&oacute;n deficiente, el incremento de la pobreza y la migraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro objetivo a mediano plazo es convocar a una asamblea constitucional, donde los europeos deliberar&aacute;n la forma de llevar a cabo una democracia completamente europea, que ofrezca un parlamento soberano que respete la autodeterminaci&oacute;n nacional y que comparta el poder con parlamentos nacionales, asambleas regionales y concejos municipales.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es una utop&iacute;a? Claro que lo es. Sin embargo, no es m&aacute;s utop&iacute;a que la noci&oacute;n de que la actual UE pueda sobrevivir su arrogancia antidemocr&aacute;tica y su flagrante incompetencia, alimentada por no tener que rendirle cuentas a nadie. Ni tampoco es m&aacute;s ut&oacute;pica que la idea de que la democracia puede revivirse en el seno de una naci&oacute;n-estado, asfixiada por los mercados &ldquo;&uacute;nicos&rdquo; transnacionales y los oscuros tratados de libre comercio.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que este movimiento nos parece ut&oacute;pico incluso a nosotros. No obstante, la &uacute;nica alternativa es la terrible distop&iacute;a que se desarrollar&iacute;a frente a nuestros ojos con la desintegraci&oacute;n de la UE; David Cameron celebra la potencial exclusi&oacute;n de los beneficios de la seguridad social de algunos habitantes de Europa del este; la ambici&oacute;n se renacionaliza; surge la xenofobia; se construyen alambradas nuevos y m&aacute;s altos, provocando inseguridad en nombre de la seguridad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yanis Varoufakis]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Feb 2016 19:54:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La UE ya no le sirve al pueblo: la democracia pide un nuevo comienzo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Europa,Yanis Varoufakis,Brexit]]></media:keywords>
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