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    <title><![CDATA[elDiario.es - Raúl Solís Galván]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/raul_solis_galvan/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raúl Solís Galván]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[“La masculinidad incide negativamente en el medioambiente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/medioambiente-masculinidad-ecofeminista-filosofia-mujer_128_1926946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40c81368-7295-410a-a56b-93489288293d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La masculinidad incide negativamente en el medioambiente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La filósofa ecofeminista ha dado la conferencia inaugural del Congreso Andaluz de Filosofía celebrado estos días en Sevilla</p><p class="subtitle">Sostiene que las mujeres son las primeras víctimas de la destrucción ambiental</p></div><p class="article-text">
        <strong>Alicia Puleo</strong> (Buenos Aires, 1952), catedr&aacute;tica de Filosof&iacute;a de la Universidad de Valladolid y directora de la Colecci&oacute;n Feminismos de la editorial C&aacute;tedra, es la madre un ecofeminismo cr&iacute;tico y no esencialista. Su mirada se centra en la&nbsp; relaci&oacute;n que existe entre el g&eacute;nero y la crisis ambiental y en hacer de puente entre el ecologismo y el feminismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa feminista ha sido invitada a pronunciar la conferencia inaugural del XII Congreso Andaluz de Filosof&iacute;a, celebrado en la capital andaluza este pasado fin de semana bajo el t&iacute;tulo &lsquo;Filosof&iacute;a, Mujeres y Naturaleza&rsquo;, donde ha desgranado parte del pensamiento que la convierte en una de las figuras intelectuales claves del feminismo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existe entre la Filosof&iacute;a, la naturaleza y las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir que hay dos tipos de relaciones. Una historia de la filosof&iacute;a en la que las mujeres han sido pensadas m&aacute;s cercanas a la naturaleza que los varones. Y un presente, de algunas d&eacute;cadas ya, en que surge una forma de pensamiento, llamado ecofeminismo, que analiza las relaciones de dominaci&oacute;n sobre la naturaleza y las mujeres como relaciones vinculadas y que, a trav&eacute;s de un an&aacute;lisis, se pueden llegar a desmontar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay feministas muy cr&iacute;ticas con el ecofeminismo porque alertan de que retrotrae a las mujeres a una construcci&oacute;n biol&oacute;gica, al esencialismo naturalista.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En algunas formas de ecofeminismo, lo que se puede llamar ecofeminismo esencialista, que insist&iacute;a en la cercan&iacute;a de las mujeres con la naturaleza, por diferencias innatas y no construidas culturalmente, s&iacute; que existe ese riesgo. Desde otras posiciones ecofeministas, en las que yo me sit&uacute;o, que son constructivistas, que analiza c&oacute;mo la cultura construye las identidades de g&eacute;nero, no habr&iacute;a ese problema esencialista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe el riesgo de que el ecofeminismo sea usado para resituar a las mujeres en papeles opresivos de donde han escapado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, hay algunas tendencias del ecologismo que est&aacute;n manteniendo un discurso de vuelta a los roles tradicionales en nombre, precisamente, de la defensa de la naturaleza. La conclusi&oacute;n que sacan es que las mujeres juegan un papel de usar y tirar y que tienen que volver al hogar. Por otro lado, curiosamente, mistifican mucho la maternidad y la reproducci&oacute;n, olvidando que el ecologismo, en sus or&iacute;genes, ten&iacute;a una gran preocupaci&oacute;n por la sobrepoblaci&oacute;n. Entonces, s&iacute;, ciertas tendencias del ecologismo est&aacute;n mistificando a la mujer-madre cuando, en realidad, el ecologismo desde el principio se plante&oacute; que la humanidad no puede reproducirse tanto. Es curioso ese giro hacia un ecologismo muy conservador, que no conservacionista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se debe a esa vuelta de ciertas tendencias feministas y ecologistas hacia un conservadurismo mistificador de la maternidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No son planteamientos feministas, para nada. El feminismo en ese discurso ecologista conservador es el gran enemigo porque, seg&uacute;n dicen, estar&iacute;a llevando a la sociedad a su esterilizaci&oacute;n. Esas tendencias de ecologismo conservador no son feministas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe alguna vinculaci&oacute;n entre la igualdad de g&eacute;nero y la &eacute;tica ambiental?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, las mujeres, sobre todos las pobres, son las primeras v&iacute;ctimas de la destrucci&oacute;n medioambiental. En los pa&iacute;ses empobrecidos son las que dependen directamente del medio ambiente y, por lo tanto, su destrucci&oacute;n les afecta en su vida cotidiana. Si tienen que recoger le&ntilde;a y se ha talado el bosque, tendr&aacute;n que caminar kil&oacute;metros para calentar el hogar. Son las primeras en sufrir las consecuencias de las fumigaciones intensivas. Ellas y sus hijas e hijos. Las mujeres, en muchos sitios del planeta, est&aacute;n siendo tambi&eacute;n protagonistas en los movimientos de defensa del medio ambiente. Las mujeres son v&iacute;ctimas directas del cambio clim&aacute;tico, pero tambi&eacute;n son vanguardia en la lucha contra el deterioro ambiental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es el movimiento feminista consciente de la crisis ambiental que vivimos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que hace falta trabajar la relaci&oacute;n entre feminismo y ecologismo porque no se puede decir ni que el feminismo sea ecologista, ni que el ecologismo sea feminista. Es una tarea muy larga y en eso estamos, el ecofeminismo trata de hacer ese puente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aseguras que en nuestras sociedades tiene m&aacute;s valor &eacute;tico el odio que la filantrop&iacute;a y que urge valorizar una &eacute;tica del cuidado que feminice la &eacute;tica, &iquest;qu&eacute; quieres decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a que en la Filosof&iacute;a de Kant hay una desvalorizaci&oacute;n clara de los sentimientos, de las personas que act&uacute;an por sentimientos &eacute;ticos. Porque, para Kant, la acci&oacute;n &eacute;tica solamente tiene valor si no est&aacute;n movidas por los sentimientos, por las emociones, porque las emociones son nuestra parte irracional, animal. Hay una tradici&oacute;n, que viene del estoicismo, en que lo emocional es negativo, es lo bajo, las pasiones, lo d&eacute;bil de nuestra constituci&oacute;n y ha de ser dominado por la raz&oacute;n, que te dice qu&eacute; es lo que debes hacer. Por eso, se ha considerado durante mucho tiempo que las mujeres no pod&iacute;an ser jueces porque, se dec&iacute;a, se guiar&iacute;an por el sentimiento y no por el sano juicio. Esto cambia en la d&eacute;cada de los 80, donde pensadoras como 
    </p><p class="article-text">
         Nel Noddings van a criticar esa desvaloraci&oacute;n de las emociones y resaltan una &eacute;tica del cuidado, donde sostienen que actuamos &eacute;ticamente no s&oacute;lo por raz&oacute;n, sino tambi&eacute;n por sentimientos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Afirmas tambi&eacute;n que estamos asistiendo a un cambio de paradigma de la masculinidad que traer&aacute; una revoluci&oacute;n esperanzadora.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El feminismo ha terminado trayendo un cuestionamiento de las identidades del conjunto de la sociedad, no s&oacute;lo de las mujeres. La entrada de los hombres en lo privado y en lo afectivo empieza a darse, fruto del feminismo y, con respeto a la naturaleza, me parece un signo de esta nueva masculinidad la cantidad de j&oacute;venes que est&aacute;n entrando en movimientos de defensa de los animales, contra la crueldad. Estos eran movimientos muy feminizado y hoy vemos a muchos hombres entrando en ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay quienes dicen que la ultraderecha se ha vinculado tambi&eacute;n con el animalismo.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no lo veo as&iacute;. Es una forma de ataque que ha sufrido el animalismo. Se dice: &iexcl;Es que Hitler era animalista! Mentira, Hitler ni era vegetariano, ni era animalista. Es una forma de estigmatizar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sostienes que vivimos en un tiempo hist&oacute;rico llamado antropoceno. &iquest;Qu&eacute; tiempo hist&oacute;rico es este?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una denominaci&oacute;n que han acu&ntilde;ado cient&iacute;ficos dedicados a la observaci&oacute;n del clima y que consideran que es una nueva era geol&oacute;gica, en la medida que los grandes cambios no los produce s&oacute;lo la tierra, sino el ser humano sobre la tierra y a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a. Algunos sit&uacute;an el comienzo del antropoceno en el inicio de la revoluci&oacute;n industrial, otros lo sit&uacute;an en el siglo XX. Hay quienes han hecho una cr&iacute;tica al concepto de antropoceno, porque dicen que deber&iacute;a llamarse algo as&iacute; como <em>capitaloceno</em> porque afirman que existen razones econ&oacute;micas que est&aacute;n llev&aacute;ndonos a la cat&aacute;strofe: la explotaci&oacute;n intensiva, las t&eacute;cnicas agresivas, el poco respeto al medio ambiente. Estos cr&iacute;ticos sostienen que el t&eacute;rmino antropoceno no visibiliza este origen econ&oacute;mico. Yo pienso que el t&eacute;rmino <em>antropoceno</em> es acertado porque es cierto que hay elementos importantes econ&oacute;micos, pero tambi&eacute;n es verdad que, desde un punto de vista filos&oacute;fico, se deriva de una visi&oacute;n antropoc&eacute;ntrica, en la que s&oacute;lo el ser humano tiene valor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tiene el cambio clim&aacute;tico una huella de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay estudios estad&iacute;sticos que dicen que las mujeres tienen menos huella ecol&oacute;gica que los varones; no porque sean mejores, sino porque se desplazan m&aacute;s en transporte p&uacute;blico, realizan labores que tienen una incidencia menor en el medio ambiente. En este sentido, vemos que hay una relaci&oacute;n entre g&eacute;nero y medio ambiente. Una de las definiciones de var&oacute;n, del soci&oacute;logo valenciano Josep Vincent Marqu&eacute;s, es que ser var&oacute;n es ser importante. Entonces, si la consigna del var&oacute;n es ser importante, hay cosas que el var&oacute;n tiende a hacer porque tiene una consigna que no tienen las mujeres. As&iacute;, tiene que comprarse el coche m&aacute;s lujoso, que contamina m&aacute;s, porque tiene que ser importante. Son estas consignas de la masculinidad las que inciden negativamente en la contaminaci&oacute;n. Por no hablar, por ejemplo, de actividades como la caza, con gran incidencia negativa en el medio ambiente, protagonizadas por los hombres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Nos estamos tomando en serio la crisis ecol&oacute;gica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada. La crisis ecol&oacute;gica demanda acciones individuales y de los gobiernos. Hay gente que no recicla porque otros no lo hacen y la clase pol&iacute;tica no toma decisiones ecol&oacute;gicas porque no tiene r&eacute;dito electoral inmediato. Luego creo que hay responsabilidad en los medios de comunicaci&oacute;n. Tenemos un gran problema, porque la crisis ecol&oacute;gica es la gran crisis y la que explica todas las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; salud goza la Filosof&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que luchar contra toda una tendencia muy instrumental de la educaci&oacute;n a nivel internacional, una visi&oacute;n muy corta de lo que es la formaci&oacute;n y que cree que formar es ense&ntilde;ar a la gente a producir para el mercado. Para poder ser humano y tener una civilizaci&oacute;n se necesita una formaci&oacute;n filos&oacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; la guerra de los gobiernos contra la Filosof&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La Filosof&iacute;a puede servir como legitimaci&oacute;n del orden existente y tambi&eacute;n puede ser y ha sido fuente de pensamiento alternativo y de horizontes distintos, de impugnaci&oacute;n al orden establecido y trazar mundos emancipatorios por donde caminar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/medioambiente-masculinidad-ecofeminista-filosofia-mujer_128_1926946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Sep 2018 17:58:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Lo que los proxenetas quieren es ser bendecidos por los gobiernos para ser tratados como empresarios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/rosa-hermoso-proxenetas-bendecidos-empresarios_128_1951466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31884faa-07a4-4c0c-a247-8f13b00e40e1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Lo que los proxenetas quieren es ser bendecidos por los gobiernos para ser tratados como empresarios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Rosa Hermoso puso en marcha en 1989 el primer centro institucional de España de atención a mujeres prostitutas dependiente del Ayuntamiento de Sevilla (y uno de los primeros del mundo)</p><p class="subtitle">La andaluza, de ideología abolicionista, afirma que la prostitución destruye psicológica y físicamente a las mujeres</p><p class="subtitle">"Un Estado democrático no puede ser un Estado proxeneta que cobre impuestos porque las mujeres vendan sus cuerpos"</p><p class="subtitle">"Sevilla es una referencia mundial en la abolición de la prostitución"</p></div><p class="article-text">
        <strong>Rosa Hermoso</strong> (San Fernando, C&aacute;diz, 1960) en 1989 era una joven psic&oacute;loga de 29 a&ntilde;os que acababa de aprobar las oposiciones para trabajar en el Ayuntamiento de Sevilla. Nada m&aacute;s entrar, la destinaron a un lugar donde no quer&iacute;a ir nadie, a dirigir un centro reci&eacute;n creado por el alcalde socialista <strong>Manuel del Valle</strong> que no ten&iacute;a recursos y que s&oacute;lo contaba con una trabajadora social, una educadora y una conserje en la puerta de una de las zonas m&aacute;s degradadas entonces de la capital andaluza. En la calle Leonor D&aacute;valos de la Alameda de H&eacute;rcules, antiguo enclave de la prostituci&oacute;n en la capital andaluza, la ternura de esta feminista locuaz y combativa levant&oacute; el primer centro institucional de Espa&ntilde;a (y uno de los primeros del mundo) de asistencia a las mujeres prostitutas, de ideolog&iacute;a abolicionista, y situ&oacute; a Andaluc&iacute;a en la vanguardia en lucha contra la esclavitud sexual.
    </p><p class="article-text">
        La violencia extrema, la hero&iacute;na, el sida, la llegada de las primeras extranjeras v&iacute;ctimas de trata, la pobreza de la que se nutre la industria del sexo, la sordidez de los prost&iacute;bulos donde las mujeres viv&iacute;an hacinadas, entre malos olores y en condiciones de miseria y el recuerdo de las prostitutas que se le murieron en sus brazos le cortan el aliento y le provocan el llanto a esta andaluza menuda que es un referente clave del abolicionismo espa&ntilde;ol. Ella ha rescatado a cientos de mujeres de la prostituci&oacute;n y las ha recuperado psicol&oacute;gica y f&iacute;sicamente para una vida sin violencia, sin chulos, sin proxenetas, sin prost&iacute;bulos y sin precio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En 1989, Sevilla se preparaba para la Expo 92, &iquest;c&oacute;mo era la prostituci&oacute;n en esta &eacute;poca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era una prostituci&oacute;n casera que justo estaba empezando a cambiar. Conoc&iacute;amos a todas las <em>madames</em> y a los chulos. Las mujeres estaban fijas en cada prost&iacute;bulo y era un ambiente conocido, donde sab&iacute;amos por d&oacute;nde entrar y salir. Justo en los 90, antes de la Expo, entra un grupo de mujeres extranjeras, brasile&ntilde;as y senegalesas, que hasta ese momento no hab&iacute;a en la Alameda. Ellas no vinieron solas, ven&iacute;an acompa&ntilde;adas por la figura de un hombre que ya no eran chulos, eran proxenetas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Estamos hablando del comienzo de la trata de mujeres para la explotaci&oacute;n sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero en esos momentos no se hablaba de trata, era todo prostituci&oacute;n. La palabra trata ni siquiera la us&aacute;bamos porque no sab&iacute;amos ni que exist&iacute;a. El lenguaje ha cambiado mucho en estos a&ntilde;os. No &eacute;ramos conscientes de que fueran v&iacute;ctimas de trata, ni ellas tampoco lo dec&iacute;an. Justo en ese momento es cuando empieza a entrar mucha droga en la prostituci&oacute;n. A las mujeres las empezaron a drogar cuando ellas nunca hab&iacute;an tomado droga; empezaron a pincharles hero&iacute;na cuando nunca lo hab&iacute;an hecho. Muchas de ellas mueren de sida o por sobredosis. En la Alameda hubo muchas muertes de sida. Lo que en un principio fue explotaci&oacute;n sexual &lsquo;controlada&rsquo;, se convirti&oacute; en un boom que nos desbord&oacute; y al que tuvimos que adaptarnos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por d&oacute;nde empez&aacute;is a trabajar sin apenas presupuesto, sin experiencia y sin otros experiencias institucionales de referencia? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que hicimos fue crear un d&iacute;ptico para decir qui&eacute;nes &eacute;ramos, qu&eacute; ofrec&iacute;amos y d&oacute;nde est&aacute;bamos. Los repart&iacute;amos por la calle a las mujeres y no nos hac&iacute;an ni caso. Al principio ten&iacute;an mucha desconfianza porque &eacute;ramos el primer centro institucional del mundo de atenci&oacute;n a las mujeres prostituidas y pensaban que &iacute;bamos a avisar a la polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nosotras trabajamos incluso por las noches, &iacute;bamos de dos en dos, entr&aacute;bamos en los prost&iacute;bulos, contactamos con todas las <em>madames </em>porque jam&aacute;s denunciamos nada ni cuestionamos lo que hac&iacute;an. Ofert&aacute;bamos ayuda a las mujeres y en ese trabajo de atenci&oacute;n social y psicol&oacute;gica pod&iacute;amos conocer sus historias. Otra de las cosas que funcion&oacute; muy bien fue poner un recipiente de preservativos en la puerta. Muchas ven&iacute;an a recogerlos y de paso nos conoc&iacute;an. Con tes&oacute;n, pudimos ganarnos la confianza de las usuarias y ser un recurso de referencia para todas ellas y otros lugares del mundo se fijaron en nosotras y nos invitaban para asesorarles&nbsp;y poner en marcha centros similares.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo eran los prost&iacute;bulos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ol&iacute;an fatal, dorm&iacute;an hacinadas, com&iacute;an mal y hab&iacute;a todo un negocio inmenso a su alrededor. Compraban fiado en tiendecitas y luego les cobraban m&aacute;s de lo que deb&iacute;an. Hab&iacute;a alg&uacute;n m&eacute;dico privado impresentable que les cobraba un dineral por decirles si ten&iacute;an sida o no. Todo ese mundo de personas que les rodeaban las fuimos eliminando ofreci&eacute;ndoles recursos&nbsp;gratuitos y asesoramiento que ellas necesitaban. Incluso les cobraban hasta por tramitar pensiones no contributivas a las m&aacute;s mayores o por sacarles el DNI a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Vuestra llegada a la zona provocar&iacute;a oposici&oacute;n en quienes se enriquec&iacute;an a costa de las prostitutas, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. &Eacute;ramos muy criticadas. A m&iacute; me llamaban la se&ntilde;ora de la ley seca, porque dec&iacute;an que yo era como la &eacute;poca en la que prohibieron el alcohol. Contactamos con el grupo policial que hab&iacute;a entonces en la Alameda, que luego result&oacute; ser el Grupo 7, para que nos protegieran y garantizaran la seguridad, la de las mujeres que denunciaban o a nosotras cuando denunci&aacute;bamos a trav&eacute;s de ellas. La verdad es que nunca tuvimos mayores problemas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; estado acud&iacute;an las mujeres al centro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaban muy deterioradas. Muchas estaban enfermas de VIH, s&iacute;filis y de otras infecciones de transmisi&oacute;n sexual. Hab&iacute;a una que dec&iacute;a que ella lavaba los preservativos y los volv&iacute;a a usar con otros clientes. Imag&iacute;nate el riesgo. Esa se&ntilde;ora termin&oacute; enferma de sida. Las historias de vida de casi todas ellas eran terribles. Son historias de abandono, abusos sexuales, violencia, pobreza severa, mujeres violadas. Mujeres que eran agredidas por sus clientes, casi todas con cicatrices&nbsp;denavajazos. Eso es lo que era la Alameda de H&eacute;rcules en los 90, un sitio s&oacute;rdido, con poca luz, inh&oacute;spito. Yo he visto rodar a mujeres y por encima pasarle un barril de cerveza que le tiraban los chulos o los clientes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; recursos ofrec&iacute;a el centro para atender a las mujeres prostitutas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de la terapia psicol&oacute;gica, tanto colectiva como individual, creamos un espacio de encuentro, tres d&iacute;as a la semana donde nos sent&aacute;bamos con ellas a merendar. Nos contaban sus experiencias y as&iacute; &iacute;bamos rompiendo la desconfianza. Tambi&eacute;n creamos una cadena de producci&oacute;n textil, llamado proyecto lunares, un curso de formaci&oacute;n en el que ellas cobraban del Ayuntamiento de Sevilla. La gran mayor&iacute;a de ellas sali&oacute; de la prostituci&oacute;n. Lo importante no era que fueran costureras, sino que se diesen cuenta de que val&iacute;an y merec&iacute;an otra cosa en sus vidas. Se habla muy poco de la anulaci&oacute;n psicol&oacute;gica en la prostituci&oacute;n y es brutal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los efectos psicol&oacute;gicos que sufren las mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El deterioro es tan grave que hablamos de muerte psicol&oacute;gica. Tienen una dualidad. Lo que ellas sienten y lo que tienen que manifestar que sienten. Sufren un estr&eacute;s continuo. Cuando est&aacute;n con un putero tienen que hacer un esfuerzo por anular sus deseos, su placer. No tienen nunca placer y eso las va destruyendo psicol&oacute;gicamente. Yo he visto a muchas mujeres con psicosis, histeria, brotes psic&oacute;ticos. Ella sufren malos tratos, violaciones, desprecios y adem&aacute;s est&aacute;n instaladas en que son putas. La sociedad las divide en las putas y las honradas y eso las anula para la vida civil y las mata psicol&oacute;gicamente.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;<strong>Y no cree que para evitar eso ser&iacute;a deseable la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n para luchar contra el estigma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La legalizaci&oacute;n o regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n supone legalizar la destrucci&oacute;n f&iacute;sica y psicol&oacute;gica de las mujeres; supone que el 50%, que somos las mujeres, tengamos un precio. Eso no ayuda. &iquest;Qu&eacute; plan de prevenci&oacute;n de riesgos laborales aplicas t&uacute; en el ejercicio de la prostituci&oacute;n cuando las mujeres est&aacute;n obligadas a no usar preservativo si el cliente no quiere? Si el cliente quiere defecar sobre ellas, ellas tienen que tragarlo; si el cliente quiere que le penetre un perro, si el cliente les pega, ellas tienen que soportarlo. &iquest;Qu&eacute; plan de prevenci&oacute;n de riesgos laborales aplicar&iacute;amos en la prostituci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No ser&iacute;a posible humanizar los prost&iacute;bulos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. La barbarie hay que abolirla porque es imposible humanizarla. Los puteros y proxenetas s&oacute;lo se preocupan de las mujeres cuando est&aacute;n muertas, para enterrarlas y que no les huela el cad&aacute;ver en el prost&iacute;bulo. A nosotras nos han aparecido mujeres muertas en descampados y dec&iacute;an que era por sobredosis cuando en realidad era por violencia ejercida por los puteros y proxenetas. El &iacute;ndice de mortalidad de mujeres prostituidas es much&iacute;simo m&aacute;s alto que en mujeres que no est&aacute;n en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n; el &iacute;ndice de mujeres enfermas mentales es much&iacute;simo m&aacute;s alto; los brotes psic&oacute;ticos y la depresi&oacute;n donde m&aacute;s se da es en el &aacute;mbito de la prostituci&oacute;n. De d&iacute;a les dan coca&iacute;na para que est&eacute;n alerta, de noche les dan porros para que se duerman. La prostituci&oacute;n invalida psicol&oacute;gicamente a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo os afectaba a las profesionales esta realidad tan dura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ramos tres mujeres, no ten&iacute;amos ni treinta a&ntilde;os, y para nosotras supuso un terremoto. Yo, que soy muy charlatana, llegaba a mi casa y no hablaba. Me ahogaba ver el horror, la miseria. Todav&iacute;a lloro cuando me acuerdo porque se nos murieron muchas all&iacute; delante. La violencia m&aacute;s brutal, algo de lo que no se habla mucho, yo la he visto en mujeres transexuales. He visto horrores, mujeres sangrando que nos esperaban en la puerta del centro a que abri&eacute;ramos. Me acuerdo todos los d&iacute;as de aquellas escenas y muchas noches me quitan el sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha aportado a la sociedad el Centro Leonor D&aacute;valos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nuestro centro se convirti&oacute; en un laboratorio porque, dada la experiencia, la cantidad de informaci&oacute;n y de historias de vida que nos llegaron, fuimos construyendo c&oacute;mo era el fen&oacute;meno de la prostituci&oacute;n, c&oacute;mo destru&iacute;a a las mujeres, c&oacute;mo las dejaba enfermas y psicol&oacute;gicamente muertas y la necesidad de tomar medidas. Si no hubiera existido ese centro, el movimiento abolicionista hoy no estar&iacute;amos donde estamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; medidas necesita tomar Espa&ntilde;a para acabar con la explotaci&oacute;n sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n sexual no va a terminar nunca hasta que los gobiernos no se lo tomen en serio, como una raz&oacute;n de Estado. Es una cuesti&oacute;n de g&eacute;nero, que nos afecta a las mujeres. Un Estado democr&aacute;tico no puede ser un Estado proxeneta que cobre impuestos porque las mujeres vendan sus cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible abolir la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es posible como lo fue en Suecia. Nosotras tenemos un encuentro cada a&ntilde;o con los suecos en su embajada en Madrid y no dan cr&eacute;dito de que en Espa&ntilde;a no estemos haciendo nada. Despu&eacute;s de abolir la prostituci&oacute;n en Suecia, s&oacute;lo hay cinco mujeres prostituidas por cada mill&oacute;n de personas. Si lo ha hecho Francia, &iquest;c&oacute;mo no va a ser posible aqu&iacute;? Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s democr&aacute;tico, progresista, donde ahora gobierna la izquierda. La izquierda no puede tolerar que el capitalismo, que est&aacute; aliado con la industria del sexo, se enriquezca con el cuerpo de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en la izquierda no hay consenso&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay consenso porque hay una falsa interpretaci&oacute;n en este tema. Hablan de la libertad, cuando la libertad en la industria del sexo s&oacute;lo la disfrutan los proxenetas, que son libres para explotar. Lo que los proxenetas quieren es ser bendecidos por los gobiernos para ser tratados como empresarios. &iquest;C&oacute;mo puede Ada Colau, que se dice de izquierdas y defensora de los derechos humanos, subvencionar cursos de formaci&oacute;n a mujeres novatas en la prostituci&oacute;n? Es decir, a mujeres que a&uacute;n no se han iniciado. En lugar de hacer pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n, la alcaldesa de Barcelona est&aacute; empujando a las mujeres a la prostituci&oacute;n. Yo no entiendo a esa izquierda que se llama anticapitalista y que est&aacute; a favor de la prostituci&oacute;n. Pero si es el capital el que se enriquece con el cuerpo de las mujeres, si es el capital el que es due&ntilde;o de los clubes de alternes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;D&oacute;nde est&aacute; el movimiento abolicionista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A punto de abolir la prostituci&oacute;n, ganando espacios medi&aacute;ticos que antes se nos negaban, convenciendo cada d&iacute;a a m&aacute;s personas y demostrando que la trata de mujeres para la explotaci&oacute;n sexual existe porque no hay suficientes mujeres para abastecer la demanda de los prost&iacute;bulos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por d&oacute;nde empezar&iacute;a usted a abolir la prostituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En esta guerrilla tienen que existir las te&oacute;ricas, que son fundamentales, la prevenci&oacute;n y la l&iacute;nea de recursos tiene que ser vital. Tiene que haber un plan integral contra la prostituci&oacute;n a nivel estatal y ah&iacute; debe existir una partida presupuestaria destinada a la creaci&oacute;n de recursos de empleo y de reconstrucci&oacute;n personal. A estas mujeres t&uacute; no les puedes decir: &iexcl;Mira, ma&ntilde;ana te voy a dar un trabajo! No, t&uacute; primero las tienes que reconstruir porque est&aacute;n destrozadas. Hay que incluirlas en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los colectivos pro-prostituci&oacute;n critican con mucha dureza las pol&iacute;ticas abolicionistas del Ayuntamiento de Sevilla</strong>
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; eso me alegra profundamente. Eso es se&ntilde;al de que nosotras hemos hecho algo. Es un orgullo. Efectivamente, Sevilla est&aacute; ocupada por una ideolog&iacute;a abolicionista porque el Ayuntamiento de Sevilla, en 1989, apost&oacute; por esto y lo ha mantenido. Todos los partidos que han gobernado la ciudad (PSOE, PP y Partido Andalucista) han mantenido este compromiso de apoyo a las mujeres y a m&iacute; eso me hace sentirme muy orgullosa de mi ciudad. Es un orgullo que Sevilla sea una referencia mundial en la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n y en la inclusi&oacute;n de las mujeres prostituidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra cr&iacute;tica de los colectivos pro-prostituci&oacute;n o regulacionistas es que el discurso abolicionista estigmatiza a las prostitutas</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotras no estigmatizamos a las prostitutas, al contrario. Estigmatizamos a los puteros y a los proxenetas. Nunca hemos ido contra ellas. Las ordenanzas municipales del Ayuntamiento de Sevilla, que fuimos nosotras quienes redactamos el primer borrador desde el Centro Leonor D&aacute;valos, en ning&uacute;n caso multan o criminalizan a las mujeres. Nosotras consideramos v&iacute;ctimas a las mujeres, mientras los puteros las tratan como objetos que producen dinero. Las ordenanzas de Sevilla persiguen a los puteros y proxenetas, en ning&uacute;n caso a las mujeres en situaci&oacute;n de prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
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    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/rosa-hermoso-proxenetas-bendecidos-empresarios_128_1951466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Sep 2018 16:00:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Lo que los proxenetas quieren es ser bendecidos por los gobiernos para ser tratados como empresarios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Sevilla,Prostitución]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Me pueden quitar mi casa pero Palestina es mi país y nunca me lo podrán arrebatar, lo llevo en el corazón"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pueden-quitar-palestina-arrebatar-corazon_1_2106050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9dd1a73-f22f-44a3-8ef1-f8b86367fd07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Me pueden quitar mi casa pero Palestina es mi país y nunca me lo podrán arrebatar, lo llevo en el corazón&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La familia del médico endocrino Omar Suleiman abandonó su pueblo, a cuatro kilómetros de Jerusalén, en 1947 tras la ocupación de Israel</p><p class="subtitle">Pide que cese la violencia contra Palestina y el boicot internacional contra los intereses comerciales de Israel</p></div><p class="article-text">
        Omar Suleiman Amir (Palestina, 1946) naci&oacute; en Lista, un pueblo a cuatro kil&oacute;metros de Jerusal&eacute;n, pero su pueblo ya no existe, es un conjunto de casas en ruinas, un n&uacute;cleo urbano fantasma donde s&oacute;lo hay destrucci&oacute;n, abandono y desarraigo, en &eacute;l ya no vive nadie, no hay absolutamente nada, salvo el recuerdo de la huida. Lista fue declarada por Israel &ldquo;zona de los ausentes&rdquo; en virtud de la Ley de Propiedad de los Ausentes, promulgada en 1950 y utilizada para confiscar sus propiedades a los palestinos. 
    </p><p class="article-text">
        En &ldquo;un camioncito&rdquo; carg&oacute; el padre de Omar la vajilla, las fotos, los cuadros, los muebles y los recuerdos que le dio tiempo a subir al cami&oacute;n, antes de que vinieran los ocupantes sionistas a echar de sus casas a 750.000 palestinos entre 1946 y 1948. La familia de Omar forma parte del primer gran &eacute;xodo que abandonaron sus hogares en 450 localidades palestinas que la ONU reparti&oacute; a los jud&iacute;os para que formaran el Estado de Israel, una ocupaci&oacute;n que, lejos de terminar, 70 a&ntilde;os despu&eacute;s ha tenido su &uacute;ltimo cap&iacute;tulo en el traslado de la Embajada de EEUU a Jerusal&eacute;n y en el uso de armas de fuego contra la poblaci&oacute;n palestina que manifiesta su disconformidad con un movimiento unilateral promovido por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y que viene a echar m&aacute;s fuego a una tierra que lleva un siglo ardiendo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchos barrios y pueblos que est&aacute;n cay&eacute;ndose pero no permiten a la gente que se desplazaron poder volver a sus casas&rdquo;, apunta este m&eacute;dico endocrino, hijo de un polic&iacute;a bajo el mandato del Imperio Brit&aacute;nico, la expotencia ocupante del territorio palestino antes que Israel, y que lleg&oacute; a Sevilla para para estudiar Medicina en el a&ntilde;o 1962 y aqu&iacute; ha formado su familia y desarrollado su vida. Hebr&oacute;n, localidad de la regi&oacute;n de Cisjordania donde se desplaz&oacute; su familia cuando &eacute;l ten&iacute;a escasos meses de vida, tambi&eacute;n es ya una ciudad ocupada por el Estado de Israel, que ha desplazado en 70 a&ntilde;os a siete millones de palestinos que pertenecen a un pueblo sin tierra. Expulsado de todos sitios, ese es el curriculum identitario de Omar que trata de recomponer a trav&eacute;s del activismo que desarrolla casi a tiempo completo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hebr&oacute;n tiene 20 checkspoints controlados por la polic&iacute;a israel&iacute;, es una ciudad tomada y ocupada por todos sitios&rdquo;, apunta este hombre que ha tenido cuatro hijos y un nieto en Andaluc&iacute;a y que ha acudido al Parlamento andaluz para reclamarle a la comunidad internacional &ldquo;que nos saque del olvido&rdquo; y demandar a la ciudadan&iacute;a occidental que boicotee a las empresas israel&iacute;es como arma de presi&oacute;n para &ldquo;que caiga el apartheid que sufre mi pueblo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La parte que no cuadra en el &aacute;lbum familiar</h3><p class="article-text">
        Omar denuncia que Israel ha usado el m&eacute;todo de la &ldquo;limpieza &eacute;tnica&rdquo; para acabar con los palestinos. &ldquo;Palestina est&aacute; ocupada en su totalidad, menos Gaza, que est&aacute; ocupada de otra forma, por el bloqueo por tierra y aire, rodeada por el ej&eacute;rcito israel&iacute; en todo su per&iacute;metro, con solo dos salidas, una hacia Egipto y otra hacia Israel&rdquo;, se lamenta. Desde que sali&oacute; hace 56 a&ntilde;os de Palestina, s&oacute;lo ha podido volver a su tierra dos veces, la &uacute;ltima vez en 1992, durante los Acuerdos de Oslo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pueden quitar mi casa pero Palestina es mi pa&iacute;s y nunca me lo podr&aacute;n arrebatar porque lo llevo en el coraz&oacute;n&rdquo;, manifiestaba emocionado el d&iacute;a que se conmemora la Nakba, que viene a significar el desastre nacional palestino, el d&iacute;a que los palestinos conmemoran el &eacute;xodo con el que se sald&oacute; la fundaci&oacute;n del Estado de Israel y en el que se&ntilde;alan a la comunidad internacional para que mire hacia Palestina, un &ldquo;pueblo maltratado&rdquo; al que han echado a patadas de su propio territorio. Omar, como muchos palestinos expulsados de su tierra, todav&iacute;a guarda las llaves de la casa que abandon&oacute; su familia hace 70 a&ntilde;os y a la que sue&ntilde;a poder regresar alg&uacute;n d&iacute;a para explicarle a su nieto, nacido en Espa&ntilde;a, la parte que no cuadra en el &aacute;lbum familiar.
    </p><p class="article-text">
        Mientras llega el d&iacute;a del regreso, Omar espera que cese la violencia y que el boicot internacional a las empresas israel&iacute;es haga caer el apartheid que sufre Palestina desde hace 70 a&ntilde;os y que se ha saldado con siete millones de refugiados y un n&uacute;mero incontable de heridos, muertos y vidas truncadas en un conflicto que, lejos de mejorar, cada d&iacute;a se enquista un poco m&aacute;s. Y no deja de so&ntilde;ar ni un minuto de su existencia con poder regresar a su pueblo fantasma, introducir las llaves en la casa de su familia y explicarle a su nieto la &eacute;pica del pueblo palestino, que lleva 70 a&ntilde;os resistiendo a un ej&eacute;rcito israel&iacute; y al olvido de la comunidad internacional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pueden-quitar-palestina-arrebatar-corazon_1_2106050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 May 2018 18:26:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Me pueden quitar mi casa pero Palestina es mi país y nunca me lo podrán arrebatar, lo llevo en el corazón"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Asentamientos israelíes,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las entidades de solidaridad con Palestina recuerdan que el “boicot” contra Sudáfrica acabó con el apartheid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/entidades-solidaridad-palestina-recuerdan-sudafrica_1_2116551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf0cbb9b-e837-49c8-b35e-22dab6c60a5d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las entidades de solidaridad con Palestina recuerdan que el “boicot” contra Sudáfrica acabó con el apartheid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Coordinadora Andaluza en Solidaridad con Palestina ha reunido a partidos y oenegés en el Parlamento andaluz</p><p class="subtitle">El 15 de mayo se ha conmemorado la</p><p class="subtitle">Nakba</p><p class="subtitle">, el aniversario de la fundación del Estado de Israel en 1948 y el éxodo palestino</p><p class="subtitle">"Miles de personas han ido a la frontera, a un verja, y tiran piedras con tirachinas frente a un Estado militar que les tira bombas", explica el periodista Joan Cañete</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;En Sud&aacute;frica cay&oacute; el apartheid porque el boicot internacional oblig&oacute; al Estado a dar su brazo a torcer; en Israel pasar&aacute; igual si la ciudadan&iacute;a y las instituciones act&uacute;an de la misma forma&rdquo;, asegura tajante <strong>Ana S&aacute;nchez</strong>, responsable en Espa&ntilde;a de la campa&ntilde;a internacional de Boicot, Desinversi&oacute;n y Sanciones contra Israel (BDS), organizaci&oacute;n que ha acudido al Parlamento de Andaluc&iacute;a junto a otras entidades de solidaridad con Palestina a un foro, organizado por la Coordinadora Andaluza de Solidaridad con Palestina, en el que tambi&eacute;n han participado todos los partidos pol&iacute;ticos andaluces, a excepci&oacute;n del Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        El experto en Derecho Comunitario <strong>Fernando Acu&ntilde;a</strong> ha recordado que, con la nueva Ley de Contrataci&oacute;n del Sector P&uacute;blico, &ldquo;las instituciones est&aacute;n obligadas a no firmar contratos comerciales con empresas que vulneren los derechos humanos&rdquo;, por lo que ha llamado al &ldquo;boicot&rdquo; contra los intereses comerciales del Estado hebreo, como ya lo hacen los ayuntamientos de C&aacute;diz y Barcelona, adem&aacute;s de 30 consistorios andaluces y unos pocos m&aacute;s repartidos por el resto de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hablamos de un Estado criminal que no tiene Constituci&oacute;n ni fronteras porque no le interesa, porque su gran objetivo es seguir conquistando tierras para construir el Gran Israel&rdquo;, ha asegurado <strong>Cristina Ruiz Cortina</strong>, activista malague&ntilde;a, para quien &ldquo;la &uacute;nica herramienta que tenemos en las manos es el boicot&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No es un conflicto, porque no hay dos partes iguales&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El periodista <strong>Joan Ca&ntilde;ete</strong>, excorresponsal en Jerusal&eacute;n, ha recordado en el encuentro que el sionismo es &ldquo;nacionalismo irracional, rom&aacute;ntico, extremo e identitario&rdquo;, como los nacionalismos del siglo XIX, y que lo que ocurre en la Franja de Gaza &ldquo;no es un conflicto, porque no hay dos partes con la misma capacidad de hacer da&ntilde;o&rdquo;, a la vez que ha hecho autocr&iacute;tica sobre muchas cr&oacute;nicas period&iacute;sticas que hablan de &ldquo;conflicto&rdquo; cuando &ldquo;lo que est&aacute; ocurriendo estos d&iacute;as es que miles de personas han ido a la frontera, a un verja, y tiran piedras con tirachinas frente a un Estado militar que les tira bombas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Los partidos pol&iacute;ticos andaluces, entre el &ldquo;boicot&rdquo; y el &ldquo;di&aacute;logo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A excepci&oacute;n del PP, que ha desestimado la invitaci&oacute;n de la Coordinadora Andaluza de Solidaridad con Palestina, todos los partidos pol&iacute;ticos andaluces han participado en un debate en el Parlamento de Andaluc&iacute;a sobre la situaci&oacute;n en Oriente Medio y las posibles medidas para llegar a una soluci&oacute;n que lleve la paz a la zona y en la que sea posible la convivencia pac&iacute;fica entre palestinos e israel&iacute;es. PSOE y Ciudadanos son partidarios del di&aacute;logo y mayor contundencia diplom&aacute;tica por parte de la UE, mientras que Podemos e IU consideran que s&oacute;lo el boicot contra los intereses comerciales del Estado de Israel podr&aacute; acabar con 70 a&ntilde;os de violencia, ocupaciones y &eacute;xodo del pueblo palestino.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/entidades-solidaridad-palestina-recuerdan-sudafrica_1_2116551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 May 2018 20:40:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las entidades de solidaridad con Palestina recuerdan que el “boicot” contra Sudáfrica acabó con el apartheid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Palestina,Israel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colectivo de prostitutas de Sevilla se presenta en sociedad abogando por la "legalización"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/colectivo-prostitutas-sevilla-presenta-legalizacion_1_2123022.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b969258c-3b78-4d48-9589-df2323533de3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colectivo de prostitutas de Sevilla se presenta en sociedad abogando por la &quot;legalización&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Universidad Pablo de Olavide (UPO) ha acogido un acto del Colectivo de Prostitutas de Sevilla a favor de regular la prostitución</p><p class="subtitle">La conferencia ha creado una fuerte polémica dentro de la universidad y entre los movimientos feministas por estar organizada por Rocío Medina, profesora de la UPO y responsable de Feminismos de Podemos Andalucía</p></div><p class="article-text">
        Las prostitutas sevillanas quieren derechos sanitarios, cotizar a la seguridad social, que los asesinatos a prostitutas sean contabilizados como violencia de g&eacute;nero en las estad&iacute;sticas oficiales, que se legalicen los prost&iacute;bulos para que las puedan contratar legalmente, dejar de ser falsas hu&eacute;spedes de hoteles que en realidad son clubes de alterne, que acaben las redadas contra los hombres que pagan por sexo, el fin de las pruebas obligatorias de VIH, dejar de estar estigmatizadas, tener voz en los espacios institucionales donde se tratan los problemas de las prostitutas, que el movimiento feminista no hable en su nombre a favor de abolir la prostituci&oacute;n y que cesen las ordenanzas municipales del Ayuntamiento de Sevilla, pioneras y referentes en Espa&ntilde;a, que persiguen la compra y venta de mujeres en la v&iacute;a p&uacute;blica y lanzan un mensaje n&iacute;tido contra los puteros.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que piden las integrantes del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, asociaci&oacute;n reci&eacute;n creada que se ha presentado en sociedad en la Universidad Pablo de Olavide en medio de una fuerte pol&eacute;mica, debido a que la organizadora del acto ha sido Roc&iacute;o Medina, profesora de Pensamiento Pol&iacute;tico Feminista en la UPO y responsable de Feminismos de Podemos Andaluc&iacute;a, formaci&oacute;n pol&iacute;tica que &ldquo;no tiene a&uacute;n un posicionamiento pol&iacute;tico decidido sobre la prostituci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n la direcci&oacute;n andaluza del partido morado.
    </p><p class="article-text">
        El acto, titulado &lsquo;Respeto y derechos para las trabajadoras del sexo&rsquo;, que ha tenido formato de conferencia pronunciada por <strong>Mar&iacute;a Jos&eacute; Barrera</strong>, que se reivindica como exprostituta, fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla y &ldquo;de Podemos, aunque cada vez soy un poquito menos y soy m&aacute;s anarquista&rdquo;, ha provocado la divisi&oacute;n en el interior del movimiento feminista hispalense, unificado en la Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla y donde hay entidades y activistas que consideran que la prostituci&oacute;n es &ldquo;explotaci&oacute;n sexual&rdquo; y no &ldquo;trabajo sexual&rdquo;, ya que &ldquo;hablar de libre elecci&oacute;n es una trampa tendida por el neoliberalismo&rdquo;, apostilla la presidenta de una asociaci&oacute;n feminista integrada en la plataforma que agrupa a todo el movimiento feminista hispalense.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El trabajo sexual es un intercambio libre y negociado entre dos personas adultas y todo lo que salga de ah&iacute; es trata, explotaci&oacute;n y todo lo dem&aacute;s y hay leyes para poderlo denunciar&rdquo;, incide&nbsp; Mar&iacute;a Jos&eacute; Barrera delante de un centenar de personas, entre estudiantes de la UPO y &ldquo;aliados&rdquo; de las demandas de la l&iacute;der del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, quien lanz&oacute; varios recados al PSOE por las ordenanzas antiprostituci&oacute;n de la capital andaluza: &ldquo;Las putas seguimos aqu&iacute;, los clientes siguen yendo donde estamos y no se ha disminuido la prostituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Barrera, que actualmente no ejerce la prostituci&oacute;n, se quej&oacute; tambi&eacute;n de la &ldquo;hipocres&iacute;a&rdquo; y de la &ldquo;incongruencia&rdquo; de la situaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a, donde &ldquo;las putas no tenemos ning&uacute;n reconocimiento legal pero contribuimos al PIB de este pa&iacute;s&rdquo;. La conferenciante, a la que la responsable de Feminismos de Podemos present&oacute; como &ldquo;una de las personas que m&aacute;s saben de las prostitutas y de los derechos que demandan&rdquo;, envi&oacute; sus cr&iacute;ticas m&aacute;s duras contra lo que define como &ldquo;feminismo institucional&rdquo;: &ldquo;No hay movimiento feminista que nos apoye, no nos encontramos aliadas por ning&uacute;n lado, s&oacute;lo nos hemos encontrado aliados: del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), estudiantes de Derecho y dos compa&ntilde;eras de la Asociaci&oacute;n Pro-Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDH-A)&rdquo;, dijo ante un foro que aplaudi&oacute; y agradeci&oacute; la &ldquo;valent&iacute;a&rdquo; de la fundadora del Colectivo de Prostitutas de Sevilla, quien anunci&oacute; que en junio tendr&aacute; lugar en la capital andaluza &ldquo;un encuentro de putas de toda Espa&ntilde;a&rdquo; para organizar un colectivo a nivel estatal &ldquo;a favor de nuestros derechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mientras haya pobreza, habr&aacute; prostituci&oacute;n&rdquo;, apostill&oacute; la exprostituta Barrera, que apela a la libertad individual de las mujeres para dedicarse al &ldquo;trabajo sexual&rdquo;, reclama &ldquo;unidad a las putas&rdquo; y asegura que &ldquo;en los clubes no hay proxenetismo&rdquo;: &ldquo;Los empresarios no se quedan con dinero nuestro, nosotras pagamos hospedaje, por eso los empresarios no tienen problemas y nosotras s&iacute;. Las &uacute;nicas que no estamos incluidas en las leyes somos las putas&rdquo;, subraya, ante el aplauso de los asistentes a su discurso &ldquo;pro-sex&rdquo; y a favor de la regulaci&oacute;n &ldquo;a la neozelandesa&rdquo;, en referencia a la Ley de Reforma de la Prostituci&oacute;n en Nueva Zelanda, aprobada en 2003 y que despenaliz&oacute; la venta de sexo a la par que aboga por programas de apoyo para que las prostitutas puedan abandonar la prostituci&oacute;n e incorporarse al mercado laboral, que es el modelo defendido por Amnist&iacute;a Internacional en una pol&eacute;mica decisi&oacute;n bajo el &ldquo;principio de reducci&oacute;n de da&ntilde;os&rdquo; que provoc&oacute; reacciones contrarias del movimiento feminista abolicionista por considerar que esta postura avala la regulaci&oacute;n de la explotaci&oacute;n sexual y fomenta la trata.
    </p><h3 class="article-text">Pol&eacute;mica en la UPO</h3><p class="article-text">
        El acto organizado por Roc&iacute;o Medina, profesora de Pensamiento Pol&iacute;tico Feminista en la Universidad Pablo de Olavide a la vez que responsable de Feminismos de Podemos Andaluc&iacute;a, ha creado revuelo dentro del &aacute;mbito universitario, &ldquo;porque deber&iacute;a haber sido en formato de debate para dar voz tambi&eacute;n a la otra parte del debate de la prostituci&oacute;n&rdquo;. Si bien, &ldquo;no se ha querido censurar el acto p&uacute;blicamente y todo se ha quedado en comentarios <em>off the record</em> para no dividir al movimiento feminista justo en este momento donde la unidad est&aacute; permitiendo avanzar como nunca a las mujeres en la lucha por nuestros derechos&rdquo;, confirma a eldiario.es/andalucia una profesora de la UPO que prefiere mantener su anonimato. En el turno de palabra abierto tras la conferencia de Mar&iacute;a Jos&eacute; Barrera, eldiario.es/andalucia no pudo hacer preguntas ni a Roc&iacute;o Medina ni a Mar&iacute;a Jos&eacute; Barrera: &ldquo;El Colectivo de Prostitutas de Sevilla me ha pedido que s&oacute;lo haga preguntas la comunidad universitaria, as&iacute; que le pido a la prensa que respete su decisi&oacute;n&rdquo;, espet&oacute; Medina antes de abrir el turno de palabras al auditorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/colectivo-prostitutas-sevilla-presenta-legalizacion_1_2123022.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 May 2018 10:03:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Colectivo de prostitutas de Sevilla se presenta en sociedad abogando por la "legalización"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis librerías, mis libros y mis libreros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/librerias-libros-libreros_132_2156116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/925b59e1-952d-4b94-8fc9-b0c41f4c1ad1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mis librerías, mis libros y mis libreros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se hace urgente reivindicar los libros como la última trinchera de un mundo con corazón frente al otro mundo bárbaro y extremista</p></div><p class="article-text">
        <strong>En mi casa nunca hubo libros</strong>, salvo una enciclopedia con muchos tomos que los ni&ntilde;os nacidos en los 70 y principios de los 80 us&aacute;bamos para hacer trabajos de clase en los tiempos en los que no exist&iacute;an la Wikipedia ni el corta y pega. Mi madre compr&oacute; la enciclopedia a plazos y le limpiaba el polvo con esmero cada domingo, pero nunca supo qu&eacute; dec&iacute;an esos libros mastod&oacute;nticos porque no tuvo la oportunidad de aprender a leer. La sacaron de la escuela a los nueve a&ntilde;os para ponerla a fregar de rodillas en casa de unos se&ntilde;oritos. Mi madre ha hecho en su vida muchos oficios y muy duros, pero nunca la recuerdo leyendo un libro. Tampoco a mi padre, ni a mis hermanos mayores. Ya les hubiera gustado haber podido leer libros y trabajar menos y en mejores condiciones.
    </p><p class="article-text">
        Los libros no formaron nunca parte del mobiliario de mi familia, una estirpe sencilla que, sin embargo, so&ntilde;aba con que sus v&aacute;stagos leyeran, se formaran y tuvi&eacute;ramos herramientas para defendernos de la inmundicia que acarrea la ignorancia, de la que se aprovechan los &lsquo;listos&rsquo; de siempre para tiranizar a la gente sencilla. Yo podr&iacute;a explicar mi vida a trav&eacute;s de mi relaci&oacute;n con los libros, con las librer&iacute;as y con mis libreros y libreras. Los libreros, la parte m&aacute;s d&eacute;bil de la cadena de distribuci&oacute;n del libro, esos h&eacute;roes que resisten como jabatos a la crisis, a los e-books y que se reinventan cada d&iacute;a para seguir d&aacute;ndole vida al libro y a nuestras ciudades introduciendo tartas y caf&eacute;s en sus establecimientos para invitar a la gente a la lectura.<strong> Los libreros, esos aut&oacute;nomos indomables, que con sus recomendaciones nos salvan de la tristeza, de la indiferencia, de la soberbia, de la derrota, del sectarismo de las verdades absolutas</strong> y nos empujan a preguntarnos para qu&eacute; vivimos y a qu&eacute; sitio queremos llegar con los principios que cargamos.
    </p><p class="article-text">
        Los libreros y libreras son las ra&iacute;ces de los pueblos y ciudades, son nuestra educaci&oacute;n sentimental, y tambi&eacute;n son las alas de las ciudades y de sus habitantes. Librer&iacute;a podr&iacute;a definirse como el espacio donde se esconde la libertad, libro a libro, a fuego lento, con la ternura de las caricias del primer amor, con la cadencia de los encuentros reveladores, a la velocidad de la vida y no a la de un sistema que nos cansa para que s&oacute;lo tengamos tiempo para pensar en subsistir en lugar de dedicarnos a leer y vivir. Perd&oacute;n por la redundancia.
    </p><p class="article-text">
        Ahora que tan de moda est&aacute;n los libros de autoayuda, filosof&iacute;a <em>low cost</em> en letras grandes y muchos espacios en blanco para una sociedad cansada, perdida y que no encuentra la salida, <strong>se hace urgente reivindicar los libros</strong>, los escritos para ser le&iacute;dos y no s&oacute;lo para ser comprados y/o vendidos,<strong> como la &uacute;ltima trinchera de un mundo con coraz&oacute;n frente al otro mundo b&aacute;rbaro y extremista</strong> que se llena de desigualdad, indiferencia, pobreza, violencia, desprecio a la cultura, corrupci&oacute;n, usura y odio. Los libros, las librer&iacute;as y los libreros son el &uacute;ltimo grito de humanidad en un mundo cada d&iacute;a menos humano.
    </p><p class="article-text">
        Yo ser&iacute;a menos feliz de lo que soy si en Sevilla, mi ciudad, no existiera <strong>Ca&oacute;tica,</strong> regentado con mucho amor y mimo, con demasiadas noches sin dormir y el compromiso tit&aacute;nico con la cultura y la ciudad de Maite, Joaqu&iacute;n y Bego&ntilde;a, mis libreros, tres locos que en la &eacute;poca de la turistificaci&oacute;n del centro de la capital andaluza se han hecho cooperativistas para abrir un espacio cultural de tres plantas, en el que es posible ir a conciertos de m&uacute;sica, a recitales de poes&iacute;a, presentaciones de libros, funciones de microteatro, cuentacuentos para abrir el apetito lector a los m&aacute;s peque&ntilde;os o tirarte una tarde sin levantar la cabeza de un buen libro acompa&ntilde;ado de un caf&eacute; librero, mientras los turistas se paran asombrados en el escaparate para observar la irreverencia literaria, en medio de la burbuja tur&iacute;stica que est&aacute; convirtiendo el centro de Sevilla en un aut&eacute;ntico parque tem&aacute;tico en el que cada d&iacute;a hay menos sitio para la ciudad y los ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        El color de Sevilla ser&iacute;a menos especial si Joaqu&iacute;n, Maite y Bego&ntilde;a no nos mandaran un mensaje c&oacute;mplice a sus parroquianos para informarnos de que han recibido un libro que saben con certeza que est&aacute; escrito para ti y sin los ratitos de cr&iacute;tica literaria apoyados en el mostrador, donde los lectores hablamos de los &uacute;ltimos libros le&iacute;do y el librero aporta algunas de las &uacute;ltimas novedades recibidas, en un acto revolucionario de resistencia a la tiran&iacute;a globalizadora donde dejamos de ser clientes fr&iacute;os para ser lectores y lectoras que generamos v&iacute;nculos afectivos con nuestra librer&iacute;a, con nuestros libreros y con los libros de nuestra vida. Yo hubiera sido un adolescente m&aacute;s perdido de lo que estuve si en la ciudad en la que nac&iacute; y crec&iacute;, M&eacute;rida, no hubieran estado Vicente y Mari &Aacute;ngeles, los libreros de la<strong> Librer&iacute;a San Francisco,</strong> abri&eacute;ndome el mundo que no conoc&iacute;a a trav&eacute;s de los libros que me recomendaron.
    </p><p class="article-text">
        Yo no ser&iacute;a el mismo sin los libros que he le&iacute;do, sin las librer&iacute;as que he pisado y sin los libreros que me han llevado hasta &lsquo;La religiosa&rsquo; de <strong>Diderot,</strong> &lsquo;El voto femenino y yo&rsquo; de <strong>Clara Campoamor</strong>, &lsquo;La cripta de los capuchinos&rsquo; de <strong>Joseph Roth,</strong> &lsquo;Castillos de cart&oacute;n&rsquo; o &lsquo;Los besos en el pan&rsquo; de<strong> Almudena Grandes</strong>, &lsquo;Germinal&rsquo; de <strong>Zola</strong>, &lsquo;Mar&iacute;a Antonieta&rsquo; de<strong> Stefan Zweig</strong>, &lsquo;Si esto es un hombre&rsquo; de <strong>Primo Levi</strong>, donde uno toca con los dedos el horror del genocidio nazi a trav&eacute;s del sufrimiento descarnado del autor, y sin una madre que sin saber leer siempre quiso que sus hijos ley&eacute;ramos para defendernos de los abusos de los que ella no se pudo defender porque le negaron la posibilidad de poder acercarse a un libro para otra cosa que no fuera limpiarle el polvo.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a imposible pensar la vida sin librer&iacute;as, sin libros y sin libreros, ser&iacute;a adem&aacute;s una ruina romper el valor a&ntilde;adido que los libreros y libreras le aportan a nuestra econom&iacute;a, un desastre para los datos de empleo dejarle todo el libro a las grandes multinacionales de la distribuci&oacute;n que con un click te animan a que compres un t&iacute;tulo, no para hacerte libre, sino para que cedas tu libertad a quienes quieren todas las libertades para ponerle un c&oacute;digo de barras a la democracia y pasarla por caja. Nadie ser&iacute;a el mismo sin los libros que ha le&iacute;do, pero sobre todo ser&iacute;amos mucho peores de lo que somos, m&aacute;s ciegos, m&aacute;s insensibles, m&aacute;s ignorantes y menos conscientes de la utilidad de las librer&iacute;as en los tiempos del e-book. Somos los libros que hemos le&iacute;do y los que hemos dejado a medias, las librer&iacute;as que habitamos y los libreros a los que queremos. &iexcl;Feliz D&iacute;a del Libro!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/librerias-libros-libreros_132_2156116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Apr 2018 08:19:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mis librerías, mis libros y mis libreros]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día del Libro,Libros,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["La pornografía es la pedagogía de la prostitución"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/5porlaigualdad/fenomeno-creado-abastecer-prostitutas-industria_128_2168441.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cffc1b55-99ac-400c-aa2d-76e2ce835570_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;La pornografía es la pedagogía de la prostitución&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora del Centro de Estudios de Género de la Universidad de A Coruña es autora del libro 'La prostitución en el corazón del capitalismo'</p><p class="subtitle">"Cuando dentro de medio siglo echemos la vista atrás, comprenderemos que la prostitución ha sido una de las barbaries que han caracterizado el siglo XXI"</p><p class="subtitle">"La trata es un fenómeno creado para abastecer de prostitutas a la industria del sexo"</p><p class="subtitle">En esta sociedad "los puteros no representan el modelo normativo de lo que no debe ser un hombre"</p></div><p class="article-text">
        <strong>Rosa Cobo Bed&iacute;a</strong> (Cantabria, 1956), directora del Centro de Estudios de G&eacute;nero de la Universidad de A Coru&ntilde;a, lleg&oacute; a defender la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n pensando que as&iacute; las mujeres prostitu&iacute;das ganar&iacute;an derechos y mejoras en sus condiciones sociales. Ese mundo de defensa de la regulaci&oacute;n se le vino abajo hace 10 a&ntilde;os, cuando la feminista andaluza <strong>Charo Luque</strong>, activista destacada de la Plataforma de Mujeres 8 de Marzo de Sevilla, la invit&oacute; a una charla sobre prostituci&oacute;n. En aquel foro, Rosa Cobo entendi&oacute; la implicaci&oacute;n directa que existe entre capitalismo neoliberal y la explotaci&oacute;n sexual de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace una d&eacute;cada, Cobos centra su labor investigadora en desgranar los entresijos de la industria del sexo como un sector transversal e internacional que no s&oacute;lo hace caja en los clubes con luces de ne&oacute;n. Rosa Cobos ha estado en Sevilla presentando su &uacute;ltimo libro, 'La prostituci&oacute;n en el coraz&oacute;n del capitalismo', que la ha tenido varios a&ntilde;os introduci&eacute;ndose en los canales internacionales del tr&aacute;fico sexual de mujeres, en los prost&iacute;bulos occidentales y hablando directamente con las v&iacute;ctimas de este engranaje que, seg&uacute;n afirma, en Espa&ntilde;a se nutre en un 90% de mujeres procedentes de pa&iacute;ses empobrecidos y que en Holanda, donde se legaliz&oacute; la prostituci&oacute;n en 2001, representa el 5% del producto interior bruto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; salud goza la prostituci&oacute;n en el mundo y concretamente en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero ser&iacute;a decir que la prostituci&oacute;n es el coraz&oacute;n de una industria, la industria del sexo. Esta industria no ha hecho m&aacute;s que ampliarse, aumentar sus beneficios y ampliar los negocios vinculados a esta industria. Desde este punto de vista podemos decir que la industria del sexo es una de las grandes industrias il&iacute;citas del capitalismo neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sabemos qu&eacute; aporte hace la prostituci&oacute;n al PIB mundial?&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy dif&iacute;cil saber la cifra exacta porque la prostituci&oacute;n, la industria del sexo, en buena medida, se mueve dentro de la econom&iacute;a il&iacute;cita. Ahora bien, hay algunos pa&iacute;ses como Tailandia o algunas zonas de China donde el impacto de esta industria en el producto interior bruto es alt&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por qu&eacute; raz&oacute;n vincula la pornograf&iacute;a con la prostituci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La pornograf&iacute;a es la pedagog&iacute;a de la prostituci&oacute;n, porque la pornograf&iacute;a no s&oacute;lo es una parte indispensable de la industria del sexo, sino que, adem&aacute;s, los varones que ven pornograf&iacute;a quieren llevar luego esas pr&aacute;cticas sexuales con las mujeres prostituidas. No acaba solamente ah&iacute;. A las mujeres que van a entrar en la prostituci&oacute;n les ponen muchas pel&iacute;culas porno para que aprendan el oficio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluye la prostituci&oacute;n dentro de la econom&iacute;a criminal, &iquest;a qu&eacute; se refiere?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La prostituci&oacute;n es un conjunto de actividades y de negocios que se les denomina econom&iacute;a criminal o il&iacute;cita porque una parte sustancial de todos los beneficios es dinero negro, adem&aacute;s de que en el marco de la industria del sexo se cometen muchos delitos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pa&iacute;ses son los receptores de puteros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se podr&iacute;a decir que hay rutas de puteros que siguen dos sentidos distintos. Todas las grandes ciudades de todos los pa&iacute;ses del mundo tienen industria del sexo, por lo que los puteros de zonas rurales viajan a las grandes ciudades. En general, los pa&iacute;ses que reciben a m&aacute;s puteros son aquellos donde es legal o est&aacute; m&aacute;s tolerada y donde se pueden encontrar adolescentes y ni&ntilde;as. Alemania y Holanda, donde est&aacute; reglamentada la prostituci&oacute;n, son dos grandes destinos tur&iacute;sticos de los puteros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Establece un paralelismo entre perforar el suelo del mar y las monta&ntilde;as para extraer petr&oacute;leo y penetrar los orificios de las mujeres para extraer placer y dominio sexual. &iquest;Qu&eacute; quiere decir concretamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que quiero sugerir es que neoliberalismo ha encontrado en la prostituci&oacute;n de mujeres la l&oacute;gica extractivista, caracter&iacute;stica de la fase de capitalismo que vivimos actualmente. Es decir, la l&oacute;gica de sacar beneficios a toda costa en ausencia de una econom&iacute;a productiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no es lo mismo la prostituci&oacute;n que la trata de blancas, &iquest;por qu&eacute; afirma que sin prostituci&oacute;n no existir&iacute;a la trata de blancas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo primero, el concepto de trata de blancas ya no se usa. Es m&aacute;s acertado decir trata de mujeres para la explotaci&oacute;n sexual. Hay un debate de que la prostituci&oacute;n est&aacute; bien y la trata est&aacute; mal y yo lo que he querido explicar en el libro es que la trata es un fen&oacute;meno social que se ha creado con el objetivo de abastecer de mujeres a la industria del sexo o la prostituci&oacute;n, porque en la medida en que la prostituci&oacute;n va ganando espacio en la sociedad, en la medida que aumenta la tasa de puteros, se necesitan m&aacute;s mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Rechaza el t&eacute;rmino &lsquo;cliente&rsquo; para los consumidores de prostituci&oacute;n, &iquest;por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino 'cliente' despolitiza la realidad del putero y transmite la idea de que la prostituci&oacute;n es el resultado de un contrato mercantil desprovisto de cualquier tipo de moralidad. El 'cliente' accede al cuerpo de una mujer con la misma actitud con la que se compra unos zapatos. Sin embargo, no es lo mismo comprarse un jersey que explotar sexualmente a una mujer pobre. Los puteros son tambi&eacute;n responsables de la explotaci&oacute;n sexual y econ&oacute;mica que entra&ntilde;a la prostituci&oacute;n. Sin puteros no hay prostitutas y sin puteros no hay prostituci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sin embargo, a quienes se detiene, persigue y estigmatiza es a las prostitutas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una indecencia la criminalizaci&oacute;n y la estigmatizaci&oacute;n de las mujeres en prostituci&oacute;n, mientras los puteros se van de rositas. Ellas hacen lo que pueden para sobrevivir.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el perfil del putero y cu&aacute;ntos hombres aproximadamente son demandantes de prostituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay un perfil concreto de putero. Los hay con recursos econ&oacute;micos y sin ellos, con formaci&oacute;n cultural y sin ella, de &aacute;mbito rural y urbano, de pa&iacute;ses del norte y del sur. Es un colectivo interclasista, lo &uacute;nico que tienen en com&uacute;n es que son varones sin conciencia de lo que significa la explotaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes est&aacute;n detr&aacute;s de las campa&ntilde;as a favor de legalizar la prostituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La legalizaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n es un objetivo largamente deseado por los proxenetas y todos los actores econ&oacute;micos que se benefician de la industria del sexo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sectores se benefician directamente de esta industria del sexo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos hablar de muchos, pero hay dos o tres que son muy importantes. El primero, quiz&aacute;s los hoteles, que reciben a puteros que van a utilizar la prostituci&oacute;n; el segundo, las agencias de viaje, algunas de ellas dise&ntilde;adas para transportar a los puteros a otros pa&iacute;ses donde se van a encontrar con adolescentes, con mujeres; el tercero, hay compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas que transportan a toda esta &lsquo;clientela&rsquo;. Por no hablar de muchos locales que viven alrededor de las marcas de bebidas alcoh&oacute;licas, que aumentan sus beneficios al distribuir en los prost&iacute;bulos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay feministas que mantienen que precisamente las prostitutas son mujeres libres, empoderadas y due&ntilde;as de su cuerpo y que desde esa posici&oacute;n ser&iacute;a m&aacute;s &uacute;til enfrentarse a la sociedad patriarcal. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Las feministas que hacen esa afirmaci&oacute;n son muy pocas. Quienes difunden esta idea son los grupos que est&aacute;n interesados en que siga existiendo la industria del sexo. Bien porque tienen intereses econ&oacute;micos concretos, anuncios de prostituci&oacute;n en peri&oacute;dicos, due&ntilde;os de burdeles, hoteles donde se desarrolla la prostituci&oacute;n o agencias de turismo sexual, o bien porque son demandantes de prostituci&oacute;n, es decir, puteros. En el capitalismo neoliberal se enmascara la explotaci&oacute;n tambi&eacute;n a trav&eacute;s del lenguaje. Si decimos que lo hacen porque quieren y no porque no tienen recursos, si decimos que est&aacute;n empoderadas en lugar de hablar de su vulnerabilidad, estamos invisibilizando la explotaci&oacute;n sexual y econ&oacute;mica que es la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; los puteros han sido hist&oacute;ricamente invisibilizados en el imaginario de la prostituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La invisibilidad del putero est&aacute; vinculada a su posici&oacute;n de hegemon&iacute;a tanto en la sociedad como en la instituci&oacute;n prostitucional. En la mujer prostituida se encarnan todas las caracter&iacute;sticas de lo que no debe ser una mujer. Los puteros, sin embargo, no representan el modelo normativo de lo que no debe ser un hombre. El hecho de que se atribuya&nbsp;a las mujeres prostituidas lo negativo y a los demandantes no se les penalice socialmente tiene que ver con la posici&oacute;n de poder que tienen los varones en el conjunto de la sociedad, muy especialmente en la prostituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el significado simb&oacute;lico de la mujer prostituta en nuestra sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres en prostituci&oacute;n representan el modelo normativo de lo que no debe ser una mujer. Sin embargo, desde las instancias de poder se permite y&nbsp;protege la existencia de&nbsp;la prostituci&oacute;n mientras se estigmatiza a las mujeres prostituidas. La propia existencia de las mujeres prostituidas lanza a la sociedad el mensaje de que el resto de las mujeres no tenemos que ser como ellas. Ellas son para todos los hombres, el resto tiene que ser para uno solo.
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        <strong>Qu&eacute; cambios se han dado en la prostituci&oacute;n con el triunfo del capitalismo neoliberal.</strong>
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo neoliberal ha transformado la prostituci&oacute;n y la ha convertido en un negocio internacional con un alto grado de racionalidad en t&eacute;rminos de beneficios y un modo de funcionamiento similar al de las maquilas. Para algunas zonas del mundo, la industria del sexo se ha convertido en una estrategia para el desarrollo. De ser un conjunto de peque&ntilde;os negocios sin impacto econ&oacute;mico, la industria del sexo se ha convertido en el siglo XXI en una industria internacional que se desarrolla y crece en el marco de las econom&iacute;as il&iacute;citas con&nbsp;impacto en el PIB.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; el movimiento feminista est&aacute; tan dividido en la cuesti&oacute;n de la prostituci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La clave tiene que ver con la diferente concepci&oacute;n que tenemos unas y otras sobre la sexualidad. La mayor&iacute;a del movimiento feminista estima que la prostituci&oacute;n es explotaci&oacute;n econ&oacute;mica y sexual y se&ntilde;ala&nbsp;que no es aceptable un intercambio sexual en el que la parte masculina obtiene gratificaci&oacute;n y la otra s&oacute;lo asco y violencia. Una gran parte de las mujeres en prostituci&oacute;n beben y toman drogas antes de los encuentros sexuales para poder sobrellevarlos. El asco y el malestar invaden la vida de estas mujeres. Sin embargo, una minor&iacute;a del feminismo estima que no hay explotaci&oacute;n sino intercambio libre&nbsp;de sexualidad por dinero. Este grupo de mujeres feministas no pone el foco en las estructuras de poder capitalistas, patriarcales y raciales que envuelven la prostituci&oacute;n, sino en los individuos que participan en este intercambio y los conceptualiza como individuos libres que toman decisiones racionales a su propia biograf&iacute;a. Unas y otras ponemos el foco en lugares distintos y por ello el an&aacute;lisis es diferente. Sin embargo, no tengo duda de que algunas personas de buena fe,&nbsp;que hoy consideran que la regulaci&oacute;n de la prostituci&oacute;n humaniza las condiciones de vida de las mujeres prostituidas, se ver&aacute;n obligadas a tomar conciencia m&aacute;s adelante, porque la regulaci&oacute;n empeora las condiciones, como muestran los casos de Alemania y Holanda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Llegar&aacute; un d&iacute;a en el que se presente un proyecto de ley para abolir la prostituci&oacute;n en Espa&ntilde;a como se lleg&oacute; a aprobar en Suecia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No tengo duda de que llegar&aacute;. Tardar&aacute; m&aacute;s o menos, pero llegar&aacute;. Cuando dentro de medio siglo echemos la vista atr&aacute;s, comprenderemos que la prostituci&oacute;n ha sido una de las barbaries que han caracterizado el siglo XXI, como fue la esclavitud en tiempos pasados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/5porlaigualdad/fenomeno-creado-abastecer-prostitutas-industria_128_2168441.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Apr 2018 18:39:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["La pornografía es la pedagogía de la prostitución"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Prostitución,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres madres para una Constitución feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/madres-constitucion-feminista_1_2210455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59ff5f62-55bb-4f4d-962e-07700184e67b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres madres para una Constitución feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Centro de Estudios Andaluces reúne a una profesora de Psicología y a dos constitucionalistas para debatir sobre una reforma constitucional con mirada feminista</p><p class="subtitle">Defienden una Constitución que defina a España como un "Estado paritario" y que la vivienda, la educación o los cuidados sean derechos fundamentales</p></div><p class="article-text">
        Con la mirada puesta en una reforma constitucional de la que mucho se habla pero que no termina de llegar, el Centro de Estudios Andaluces (CEA) ha reunido, en el sal&oacute;n de grados de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, a la constitucionalista <strong>Blanca Rodr&iacute;guez</strong>, a la fil&oacute;sofa del Derecho <strong>Josefa Jim&eacute;nez</strong> y a <strong>Mar&iacute;a del Mar Gonz&aacute;lez</strong>, profesora de Psicolog&iacute;a y comisionada para el Pol&iacute;gono Sur, para debatir sobre una reforma constitucional con perspectiva de g&eacute;nero, m&aacute;s all&aacute; del encaje territorial: &ldquo;No s&oacute;lo de la plurinacionalidad viven la sociedades&rdquo;, dijo la directora del CEA, <strong>Mercedes de Pablos</strong>, al presentar el debate.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Ser&aacute; posible que en una futura reforma constitucional que Espa&ntilde;a se constituya en un Estado social, paritario y democr&aacute;tico de derecho? &iquest;Ser&aacute; suficiente con que el texto constitucional sea feminista para que las leyes tambi&eacute;n lo sean? &iquest;Es una sociedad feminista &uacute;nicamente por denominarse feminista o hace falta algo m&aacute;s? &iquest;Se puede ser feminista sin mirar a las mujeres m&aacute;s empobrecidas, a las racializadas, a las que viven en barrios abandonados o se dedican a los trabajos de cuidados, que son los m&aacute;s precarios?
    </p><p class="article-text">
        La profesora de Derecho Constitucional Blanca Rodr&iacute;guez, &uacute;ltimo Premio Meridiana del Instituto Andaluz de la Mujer por su compromiso con la igualdad, plantea como imprescindible que un futuro texto constitucional defina a Espa&ntilde;a como un &ldquo;Estado paritario&rdquo; en su art&iacute;culo primero porque &ldquo;no basta con la igualdad de trato formal si no existe una redefinici&oacute;n de la ciudadan&iacute;a en t&eacute;rminos paritarios&rdquo;, apostill&oacute;. De la misma manera, la constitucionalista Rodr&iacute;guez considera que los derechos a la vivienda, a la salud, a la atenci&oacute;n a la autonom&iacute;a personal, a los consumos vitales b&aacute;sicos de luz, agua y gas y a la educaci&oacute;n deber&iacute;an pasar del bloque de principios rectores a ser derechos fundamentales, como ahora lo son la libertad religiosa, de prensa o de manifestaci&oacute;n, para que la ciudadan&iacute;a pueda pedir amparo judicial en caso de no ver garantizados estos derechos b&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Josefa Mart&iacute;nez, por su parte, cree que la entrada en la Uni&oacute;n Europea de Espa&ntilde;a &ldquo;ha sido un golpe para las pol&iacute;ticas sociales de la Constituci&oacute;n&rdquo; de 1978 y advierte de que, por mucho que se incluya la perspectiva de g&eacute;nero en la futura ley de leyes, no servir&aacute; de nada si no se establece una estrategia de formaci&oacute;n dirigida a los profesionales del &aacute;mbito jur&iacute;dico: &ldquo;Se deval&uacute;a la Constituci&oacute;n si los operadores judiciales no est&aacute;n formados en materia de g&eacute;nero&rdquo;, subraya la profesora titular de la Universidad de Granada, quien pone como ejemplo la Constituci&oacute;n de 1931 que, a pesar de reconocer la igualdad en el acceso a empleo p&uacute;blico, no siempre fue garante efectiva de derechos por la falta de mirada feminista de los profesionales judiciales de la &eacute;poca.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Las condiciones sociales aumentan las desigualdades&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Con una mirada m&aacute;s social y a pie de calle, fruto de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/Poligono-Sur_0_733527341.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su trabajo como comisionada en el Pol&iacute;gono Sur</a> de la capital andaluza, uno de los barrios m&aacute;s empobrecidos de Espa&ntilde;a con tasas de desigualdad y empobrecimiento que muerden, la profesora de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Sevilla Mar&iacute;a del Mar Gonz&aacute;lez hace hincapi&eacute; en la necesidad de dise&ntilde;ar una reforma constitucional que no mire el g&eacute;nero como una identidad monol&iacute;tica. &ldquo;Las mujeres del Pol&iacute;gono Sur tienen ocho a&ntilde;os menos de esperanza de vida que las de Santa Clara o Los Remedios &ndash;barrios hispalenses con rentas m&aacute;s altas- porque la realidad es que las condiciones sociales aumentan las desigualdades&rdquo;, expres&oacute; Gonz&aacute;lez, quien afirm&oacute; que hay que seguir avanzando en igualdad de g&eacute;nero &ldquo;sin olvidarnos de otras desigualdades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La profesora de Psicolog&iacute;a de la Universidad de Sevilla se&ntilde;ala tambi&eacute;n que los derechos de las constituciones tienen que reflejarse en leyes concretas y en presupuestos, porque si no esa nueva Carta Magna se convertir&aacute; en &ldquo;papel mojado&rdquo;. Igualmente, Gonz&aacute;lez tir&oacute; de las orejas a los legisladores y legisladoras que &ldquo;han legislado muy mal todo lo que tiene ver con los cuidados&rdquo; porque &ldquo;se ha seguido depositando sobre los hombros de las mujeres los cuidados&rdquo;, enfatiza. En este sentido, aconseja mirar a Suecia, un pa&iacute;s que empez&oacute; a legislar sobre igualdad en la d&eacute;cada de los 30 del siglo pasado y que lo hizo vinculando la igualdad a los cuidados. Tambi&eacute;n sugiere la &lsquo;alcaldesa&rsquo; del Pol&iacute;gono Sur que el Estado deje de tener obligaci&oacute;n de colaborar con las confesiones religiosas: &ldquo;No puede haber un ideario educativo de un centro espa&ntilde;ol que sea contrario a la Constituci&oacute;n&rdquo;, recalca.
    </p><p class="article-text">
        En lo que s&iacute; est&aacute;n de acuerdo es en que la asamblea constituyente tiene que ser paritaria para que la Constituci&oacute;n resultante tenga legitimad democr&aacute;tica y recuerdan que en los &uacute;ltimos cien a&ntilde;os ha tenido lugar una &ldquo;revoluci&oacute;n feminista silenciosa&rdquo; que ahora se tiene que plasmar en el texto constitucional. El prestigioso constitucionalista Javier P&eacute;rez Royo, sentado entre el p&uacute;blico, baja los &aacute;nimos: &ldquo;No va a haber reforma de la Constituci&oacute;n, aunque me parece important&iacute;sima la visi&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo;, dice a bocajarro, en una sala llena de cuadros con los decanos del siglo XIX y XX de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, que cumple este a&ntilde;o 500 a&ntilde;os sin que a&uacute;n haya sido elegida una mujer para ser decana en una facultad en la que hace ya a&ntilde;os estudian m&aacute;s alumnas que alumnos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/madres-constitucion-feminista_1_2210455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Mar 2018 20:04:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres madres para una Constitución feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Reforma constitucional,Centro de Estudios Andaluces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La revolución feminista de los 20 años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/revolucion-feminista-anos_1_2232004.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d9537cc-7437-4090-8ce1-333ca3439b2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución feminista de los 20 años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No saben quién es Simone de Beauvoir, la madre del feminismo moderno, y les suena de lejos Clara Campoamor, pero Margarita, Marta y Paula saben que esta es su primera manifestación y que es feminista</p></div><p class="article-text">
        No saben qui&eacute;n es <strong>Simone de Beauvoir</strong>, la madre del feminismo moderno, y les suena de lejos <strong>Clara Campoamor</strong>: &ldquo;&iquest;Una diputada?, &iquest;una feminista, &iquest;una pol&iacute;tica?&rdquo;, responden <strong>Margarita, Marta y Paula</strong> en medio de una marabunta de gente en la que no tienen espacio nada m&aacute;s que para hacer fotos con su m&oacute;vil. Est&aacute;n en la Plaza Nueva de Sevilla, el lugar de partida de la manifestaci&oacute;n convocada este 8 de marzo en la capital andaluza por el movimiento feminista hispalense. Hora y media despu&eacute;s del comienzo de la marcha, prevista para las 19 horas, estas tres j&oacute;venes a&uacute;n no han podido comenzar el recorrido de la que ha sido la primera manifestaci&oacute;n a la que acuden en sus apenas veinte a&ntilde;os de vida.
    </p><p class="article-text">
        Mujeres m&aacute;s mayores dicen entre ellas, al lado de Marta, Paula y Margarita, que no recuerdan nada igual: &ldquo;Bueno, s&iacute;, yo creo que esto se parece a la manifestaci&oacute;n del 4 de diciembre&rdquo;, dice una hist&oacute;rica militante feminista. A las tres j&oacute;venes, estudiantes universitarias, la fecha les suena a chino, tanto como Simone de Beauvoir. <strong>No saben que el 4 de diciembre de 1977 es a Andaluc&iacute;a lo que este 8 de marzo de 2018 ser&aacute; para las mujeres</strong>, una fecha que marcar&aacute; un antes y un despu&eacute;s y que ser&aacute; se&ntilde;alada en el calendario como un d&iacute;a sagrado para sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Si el 4 de diciembre de 1977, fecha en la que dos millones de andaluces y andaluzas salieron a las calles a pedir &lsquo;Amnist&iacute;a, Libertad y Estatuto de Autonom&iacute;a&rsquo;, las abuelas amarraron sus banderas andaluzas a las escobas y los balcones se convirtieron en otro m&aacute;stil, este 8 de marzo los mandiles en los balcones y las fregonas con alegatos feministas han sido tambi&eacute;n los artefactos pol&iacute;ticos con los que millones de mujeres se han tirado a las calles para lanzar un mensaje n&iacute;tido: es el momento de la igualdad entre hombres y mujeres y del feminismo, valga la redundancia.
    </p><p class="article-text">
        Margarita, Paula y Marta se enteraron de la convocatoria de la huelga feminista a trav&eacute;s del grupo de whatsApp de clase y de las redes sociales: &ldquo;Yo vi lo de la huelga hace como un mes porque una compa&ntilde;era de clase lo comparti&oacute;&rdquo;, asegura Paula, que confiesa que anoche se acost&oacute; nerviosa deseando que amaneciera para irse con sus amigas a vivir su despertar como ciudadanas. &ldquo;Yo vi un cartel por Facebook y corriendo lo pas&eacute; a unas amigas&rdquo;, recuerda la emeritense Margarita Barrero, quien comparte piso con Marta Pascual y aula con Paula Dom&iacute;nguez, ambas gaditanas de San Fernando.
    </p><p class="article-text">
        No han ido a clase, pero tampoco se han quedado en casa. Han cumplido religiosamente con la huelga feminista como si fueran dos veteranas militantes aunque no  han pisado en su vida una asociaci&oacute;n o un partido pol&iacute;tico ni se han le&iacute;do un solo libro sobre feminismo. Toda su formaci&oacute;n feminista es de art&iacute;culos de prensa que han le&iacute;do a trav&eacute;s de las redes sociales porque en clase confiesan no haber recibido nunca formaci&oacute;n con mirada de g&eacute;nero. Su feminismo no bebe de las grandes te&oacute;ricas de la ideolog&iacute;a que propugna que las mujeres son seres humanos, sino que les sale de manera intuitiva para defenderse de los acosos sexuales, piropos soeces, tocamientos en discotecas y la certeza de que, si no lo remedian, lo tendr&aacute;n m&aacute;s complicado que sus compa&ntilde;eros de facultad.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora mismo, mientras ven&iacute;amos aqu&iacute;, unos babosos nos han gritado desde un coche dici&eacute;ndonos cosas asquerosas&rdquo;, relata Margarita, de 20 a&ntilde;os, quien dice que en el colegio de monjas en el que estudi&oacute; en M&eacute;rida le dec&iacute;an todo el d&iacute;a que se bajara la falda del uniforme. Cuanto m&aacute;s le dec&iacute;an que se bajara la falda, m&aacute;s se la sub&iacute;a ella: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; nos tienen que decir desde peque&ntilde;as c&oacute;mo tenemos que vestir, andar y amar?&rdquo;, arenga esta joven extreme&ntilde;a que est&aacute; af&oacute;nica de todo lo que ha gritado y saltado durante la jornada feminista, que empez&oacute; con sendas concentraciones a mediod&iacute;a y una posterior manifestaci&oacute;n improvisada por las calles del casco antiguo de la capital andaluza, en la que Marta, Margarita y Paulan han vivido el momento m&aacute;s emocionante de la jornada. 
    </p><h3 class="article-text">Por las abuelas</h3><p class="article-text">
        Al paso de la comitiva feminista improvisada por la calle Feria, a mediod&iacute;a, una se&ntilde;ora con un mandil se asom&oacute; a ver por qu&eacute; hab&iacute;a tanto jaleo. Las manifestantes, pu&ntilde;o en alto, le cantaron a la ama de casa que &ldquo;mujer cuidadora, tambi&eacute;n trabajadora&rdquo;. La se&ntilde;ora rompi&oacute; a aplaudir emocionada a la manifestaci&oacute;n y el marido de la ama de casa se ha asomado tambi&eacute;n al balc&oacute;n para hacer lo propio con su esposa. El estruendo de los aplausos por un momento se convirti&oacute; en poes&iacute;a y ah&iacute;, Marta, Margarita y Paula, han sentido a sus abuelas, tres mujeres nacidas en la d&eacute;cada de los 40 que fueron sacadas de la escuela antes de cumplir los diez a&ntilde;os y que o son analfabetas, como la abuela de Margarita, o escriben y leen a duras penas.
    </p><p class="article-text">
        En ese justo momento, por sus miradas de ilusi&oacute;n entremezcladas con la &eacute;pica, el brillo de los ojos de las tres j&oacute;venes informaba de que guardar&aacute;n ese instante y este d&iacute;a en su memoria toda la vida, para alg&uacute;n d&iacute;a poder contarle las batallitas a sus hijos e hijas. Si es que los tienen, porque ninguna de ellas, al contrario que sus abuelas o madres, sue&ntilde;an con casarse y/o tener hijos. &ldquo;Yo quiero estudiar, acabar mi carrera, tener un buen trabajo, ser independiente econ&oacute;micamente y viajar&rdquo;, me espeta Marta mientras toman un caf&eacute; para hacer un descanso antes de la manifestaci&oacute;n vespertina.
    </p><p class="article-text">
        Las tres conversan en la cafeter&iacute;a del centro de Sevilla sobre el machismo que han sufrido en sus pocos a&ntilde;os y ponen como ejemplo a sus abuelas. &ldquo;Si mi abuela tardaba un minuto en llevarle el caf&eacute; a mi abuelo, &eacute;ste ya le re&ntilde;&iacute;a y ella, encima, se culpaba&rdquo;, relata Marta. &ldquo;Mi abuela le tiene que lavar la ropa, tenderla, doblarla y plancharla, hacerle las camas y hasta recogerle las toallas sucias de la habitaci&oacute;n a mi abuelo y tres t&iacute;os m&iacute;os que todav&iacute;a viven con ella&rdquo;, reconoce Margarita, quien no le dice nada a su abuelo porque &ldquo;le tengo respeto, pero eso no es as&iacute;&rdquo;. &ldquo;Mi abuela ha sido toda la vida una esclava&rdquo;, sentencia la estudiante extreme&ntilde;a de Econ&oacute;micas, que se ha criado en un barrio obrero de la capital extreme&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n ellas?</h3><p class="article-text">
        Otra de las cosas sobre las que se quejan las j&oacute;venes es sobre la ausencia de mujeres en su formaci&oacute;n acad&eacute;mica: &ldquo;Tenemos una asignatura que se llama Literatura Feminista porque en el resto de asignaturas nunca aparecen mujeres&rdquo;, se lamenta Marta, la estudiante de Filolog&iacute;a Alemana, quien tambi&eacute;n denuncia que en su clase s&oacute;lo hay cuatro chicos mientras la gran mayor&iacute;a de profesores son hombres. Margarita y Paula, compa&ntilde;eras en Ciencias Econ&oacute;micas, se quejan tambi&eacute;n de la ausencia de perspectiva de g&eacute;nero en su carrera: &ldquo;Solamente en la asignatura de Econom&iacute;a Mundial nos hablan de que las mujeres son los pobres del mundo y las grandes olvidadas de todas las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas. En el resto de asignaturas, sencillamente las mujeres no existimos&rdquo;, apostillan.
    </p><p class="article-text">
        Las tres j&oacute;venes, que se han pintado los labios de morado feminista y un moflete con el s&iacute;mbolo que representa a las mujeres antes de salir de casa por la ma&ntilde;ana, siguen varadas en el tumulto inmenso de la manifestaci&oacute;n, delante del Ayuntamiento de Sevilla. Ya hay gente en la Alameda de H&eacute;rcules pero ellas todav&iacute;a no han podido empezar a andar desde el sitio de salida, una distancia de unos dos kil&oacute;metros, aproximadamente. Finalmente, se hartan y deciden atrochar por las calles c&eacute;ntricas de la capital andaluza para no perderse la lectura del manifiesto. El centro de Sevilla es un hervidero de gente, de generaciones enteras de mujeres que se dan la mano para impulsarse unas a otras hacia la igualdad. Las calles aleda&ntilde;as al recorrido oficial de la manifestaci&oacute;n tienen la misma textura y el mismo gent&iacute;o que las grandes bullas de semana santa, pero las mujeres en lugar de v&iacute;rgenes ahora son hero&iacute;nas que est&aacute;n dispuestas a todo para ser iguales y libres.
    </p><p class="article-text">
        Las abuelas de Margarita, Paula y Marta fueron expulsadas de la escuela a los nueve a&ntilde;os y condenadas a la pobreza por el hecho de ser mujeres, pero sus nietas han salido hoy a la calle por ellas contra tanto machismo, con la alegr&iacute;a de sus veinte a&ntilde;os y han abierto una p&aacute;gina en la historia que inaugura una primavera fecunda para todas las mujeres y hombres que creen en la igualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/revolucion-feminista-anos_1_2232004.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Mar 2018 23:10:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La revolución feminista de los 20 años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quiero ir a la huelga pero no puedo: cuatro mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/quiero-ir-huelga-puedo-mujeres_1_2234012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66326224-049a-420f-9ab1-a25d6d80f788_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quiero ir a la huelga pero no puedo: cuatro mujeres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ángela, María, Yolanda y Rocío están de acuerdo con el paro del día 8 de marzo, pero no podrán hacer huelga</p><p class="subtitle">"El alquiler no perdona", "no puedo perder el dinero del día", "acabo de llegar a este empleo" o "no le puedo hacer esto a mi jefe" son algunas de sus razones</p></div><p class="article-text">
        &Aacute;ngela se ha levantado esta ma&ntilde;ana a las 6.30 horas para &ldquo;dejar recogida mi casa&rdquo;, en la que vive con sus tres hijos, antes de salir a limpiar oficinas, casas y escaleras por algo m&aacute;s de cinco euros la hora. Aunque trabaja diariamente entre diez y doce horas, s&oacute;lo cotiza dos horas por jornada y al mes cobra 500 euros. A las 8 de la ma&ntilde;ana ha entrado a limpiar una oficina durante dos horas; a las 10.30, otra por tres horas; a las 14.30, ha llegado a una vivienda en la otra punta de Sevilla para echar cuatro horas m&aacute;s. Entre cada lugar de trabajo hay m&aacute;s de tres cuartos de hora de trayecto que no le computan como tiempo de trabajo. Por supuesto, la empresa para la que trabaja no le paga tampoco el transporte p&uacute;blico. &ldquo;Me fundo los bonobuses y hay muchos meses que no me queda dinero ni para renovarlo&rdquo;, admite esta mujer de 37 a&ntilde;os que cr&iacute;a en solitario a sus hijos en un barrio popular de la capital andaluza y a los que deja despu&eacute;s de salir del cole con una amiga que le hace un &ldquo;favorcito&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&oacute;lo descanso el s&aacute;bado y el domingo por las tardes&rdquo;, dice la v&iacute;spera de la convocatoria internacional de la huelga feminista. &ldquo;No me puedo quejar porque ya me he quejado dos veces y me han dicho en la empresa para la que trabajo que ah&iacute; tengo la puerta&rdquo;, se lamenta mientras relata que la comida que entra en su casa es gracias a la obra social de una hermandad que le da un vale de alimentos para su prole por la noche y los fines de semana, porque los ni&ntilde;os, de lunes a viernes, almuerzan y meriendan en el colegio. 
    </p><p class="article-text">
        A &Aacute;ngela le gustar&iacute;a hacer la huelga, pero &ldquo;no puedo faltar al trabajo porque me ponen en la calle y, aunque gano muy poco, con esto tengo para ir tirando y no me puedo permitir el lujo de que me echen&rdquo;, relata con tristeza mientras me pide que no revelemos su identidad, ni en la fotograf&iacute;a ni en el nombre. Espera que la convocatoria de huelga feminista sea todo un &eacute;xito para &ldquo;que nos aseguren todas las horas que trabajamos y no nos exploten tanto&rdquo;, concluye esa mujer que, a sus 37 a&ntilde;os, tiene ojeras de anciana. Al llegar a casa, le espera otra jornada para duchar, dar de cenar y acostar a sus tres hijos, que esta noche cenar&aacute;n &ldquo;una tortillita francesa y una sopita de sobre&rdquo; porque a &Aacute;ngela el sueldo no le llega ni a mitad de mes.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a G&oacute;mez tiene 45 a&ntilde;os y trabaja de frutera en un peque&ntilde;o comercio, desde hace 25 a&ntilde;os y en horario de lunes a s&aacute;bado, de 9 a 14:30 y de 17 a 20:30 horas, aunque los s&aacute;bados echa la persiana a mediod&iacute;a y ya no vuelve hasta el lunes. Ella est&aacute; a favor de la convocatoria pero no har&aacute; la huelga porque &ldquo;yo estoy contenta con mi empresa y yo no le puedo hacer esto a mi jefe&rdquo;, un empresario que tiene una cadena de cinco fruter&iacute;as y que, seg&uacute;n afirma Mar&iacute;a, &ldquo;nos trata muy bien a los empleados y el d&iacute;a 1 nos paga religiosamente nuestra n&oacute;mina&rdquo;. Tampoco ir&aacute; a la manifestaci&oacute;n por la tarde porque estar&aacute; despachando frutas y verduras, pero ha sentido y siente el peso de la desigualdad cada d&iacute;a. Madre soltera desde hace 18 a&ntilde;os, porque el padre de su hija se despreocup&oacute; de la paternidad, comparte piso con su madre porque no encuentra una vivienda que se adapte econ&oacute;micamente a su salario. &ldquo;Las mujeres siempre somos las que perdemos en todo, tenemos menos sueldo, peor trato y sufrimos los acosos por la calle&rdquo;, prosigue. No bajar&aacute; la persiana de su fruter&iacute;a este jueves pero desea que las calles de las ciudades espa&ntilde;olas se llenen de mujeres y hombres pidiendo &ldquo;un poquito de igualdad&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;El alquiler no perdona&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Yolanda Rodr&iacute;guez, de 44 a&ntilde;os, trabaja tambi&eacute;n limpiando casas y escaleras por horas, aunque no para ninguna contrata como &Aacute;ngela, sino que lo hace por su cuenta: a diez euros la hora. Eso s&iacute;, sin asegurar y sin derecho a nada. &ldquo;Yo ma&ntilde;ana no puedo hacer la huelga porque, aunque faltara a mi trabajo, nadie me echar&iacute;a en falta en la Seguridad Social&rdquo;, explica mostrando los dedos de las manos desfigurados del reuma que sufre y contando que le han tenido que intervenir quir&uacute;rgicamente en el brazo por una dolencia generada por los movimientos repetitivos con la escoba, la fregona y el trapo del polvo. Cobra 600 euros al mes y no est&aacute; cotizando para una futura pensi&oacute;n de jubilaci&oacute;n. Y si se cae trabajando o tuviera una enfermedad com&uacute;n, tampoco tendr&iacute;a derecho a nada.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses perdi&oacute; un trabajo en el que s&iacute; estuvo asegurada como trabajadora dom&eacute;stica, pero cuando ces&oacute; en el empleo &ldquo;me qued&eacute; con una mano atr&aacute;s y otra delante&rdquo;. No obstante, el historial de desigualdad laboral por el hecho de ser mujer de Yolanda se remonta a los tiempos en que empez&oacute; su vida laboral. Trabajaba en una zapater&iacute;a en la que todas las dependientas eran mujeres pero el &uacute;nico hombre ganaba el doble que sus compa&ntilde;eras: &ldquo;Aquello era muy fuerte, hac&iacute;a lo mismo que nosotras pero dec&iacute;an que era encargado y le pagaban el doble&rdquo;, explica. Su reivindicaci&oacute;n para este 8 de marzo es que los pol&iacute;ticos legislen &ldquo;de verdad&rdquo; para que las trabajadoras dom&eacute;sticas puedan tener derechos en caso de enfermedad o quedarse en situaci&oacute;n de desempleo. &ldquo;Ojal&aacute; que todo el mundo se ponga en huelga y a protestar para que tengamos una vida digna porque siempre cobramos menos que los hombres&rdquo;, concluye su alegato a favor de una huelga feminista que ella no podr&aacute; secundar.
    </p><p class="article-text">
        Roc&iacute;o lleva mes y medio trabajando de barbera en una peluquer&iacute;a de caballeros y, aunque s&oacute;lo tiene 26 a&ntilde;os, ya tiene en su memoria una larga lista de situaciones machistas sufridas en un oficio de hombres. &ldquo;He tenido clientes que se han negado a que yo les afeite porque dec&iacute;an que, al ser mujer y no tener barba, no sabr&iacute;a hacerlo&rdquo;. Roc&iacute;o est&aacute; muy a favor de la huelga feminista y le encantar&iacute;a hacerla, pero no la secundar&aacute; porque &ldquo;llevo muy poco tiempo trabajando en esta empresa y no me veo faltando, me hace mucha falta el sueldo porque el alquiler no perdona&rdquo;, puntualiza. Lo m&aacute;ximo que ha podido conseguir es que su jefe le d&eacute; la tarde libre para poder ir con sus amigas a la manifestaci&oacute;n, aunque no todas sus amigas podr&aacute;n hacerlo porque &ldquo;muchas tienen trabajos en los que, como hagan huelga, al d&iacute;a siguiente son puestas de patitas en la calle&rdquo;, sentencia esta joven andaluza que tiene un pron&oacute;stico:<strong> &ldquo;Ser&aacute; un d&iacute;a hist&oacute;rico, el 15M de las mujeres&rdquo;.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/quiero-ir-huelga-puedo-mujeres_1_2234012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Mar 2018 21:54:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quiero ir a la huelga pero no puedo: cuatro mujeres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelgas,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Empresas que animan a la huelga del 8 de marzo: el caso de Manuel García]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/empresas-animan-huelga-manuel-garcia_1_2238630.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d643ce3-b779-402f-a93c-5e542590c063_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Empresas que animan a la huelga del 8 de marzo: el caso de Manuel García"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Manuel García, director de Emiral, ha enviado una circular interna para animar a sus trabajadoras a secundar la huelga feminista sin penalizar la jornada</p><p class="subtitle">El empresario espera que las empresas españolas hagan suyas las demandas del movimiento feminista</p><p class="subtitle">García hace hincapié en que "somos las pequeñas y medianas empresas las que mejor estamos actuando en medidas de conciliación y de igualdad"</p></div><p class="article-text">
        Emiral, empresa andaluza con una veintena de trabajadores en plantilla que se dedica a la organizaci&oacute;n de congresos y prestaci&oacute;n de servicios integrales a las sociedades m&eacute;dicas y cient&iacute;ficas espa&ntilde;olas, quiere que sus empleadas secunden la huelga que el movimiento feminista ha convocado para este 8 de marzo de 2018. As&iacute; lo ha expresado el director y propietario de Emiral Congress Bureau, S.L, <strong>Manuel Garc&iacute;a</strong>, a trav&eacute;s de una circular interna dirigida a las catorce trabajadoras, el 70% de la plantilla, que integran esta empresa con sede en C&oacute;rdoba y Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como conoc&eacute;is, esta empresa est&aacute; comprometida con varios de los puntos fundamentales de la convocatoria de la huelga feminista&rdquo;, empieza diciendo el empresario Manuel Garc&iacute;a a sus empleadas en la circular a la que ha tenido acceso <a href="http://www.eldiario.es/andalucia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es/andalucia</a> y que finaliza record&aacute;ndole a las trabajadoras que &ldquo;aquellas compa&ntilde;eras que quieran hacer la huelga no ver&aacute;n ese d&iacute;a disminuida su n&oacute;mina&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En concreto, la empresa cordobesa, que tambi&eacute;n tiene entre su l&iacute;nea de negocios una agencia de viajes online, Emiral Viajes, se adhiere a la lucha contra la brecha salarial, a favor de medidas de conciliaci&oacute;n familiar y a la eliminaci&oacute;n de los techos de cristal, puntos incluidos en el manifiesto del movimiento feminista que convoca el paro parcial de dos horas por turno y/o la huelga de 24 horas para la jornada del 8 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a asegura que en su empresa &ldquo;no existe diferenciaci&oacute;n por g&eacute;nero&rdquo; y presume de tener a cuatro mujeres en cargos de direcci&oacute;n, as&iacute; como de fomentar la conciliaci&oacute;n a trav&eacute;s de la implantaci&oacute;n de la jornada laboral continuada y el compromiso de la productividad y eficiencia frente a las horas de trabajo. &ldquo;Yo prefiero que una persona trabaje seis horas y produzca al m&aacute;ximo de su capacidad que tener a trabajadores diez horas en la oficina sin rendir y sin vida familiar y social&rdquo;, asegura este joven empresario de 36 a&ntilde;os comprometido con la igualdad de g&eacute;nero y que actualmente ocupa sendos puestos de liderazgo en la Asociaci&oacute;n de J&oacute;venes Empresarios de Andaluc&iacute;a (AJE) y en la Confederaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Asociaciones de J&oacute;venes Empresarios (CEAJE).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las cosas por las que tenemos que pelear los empresarios es para que desaparezcan las desigualdades de g&eacute;nero que actualmente existen en el mundo laboral&rdquo;, enfatiza este cordob&eacute;s que inici&oacute; su proyecto empresarial en 2011 con s&oacute;lo dos trabajadores y que considera que &ldquo;la igualdad favorece tambi&eacute;n a las empresas porque es m&aacute;s rentable nutrirse de todo el talento de la sociedad que solamente del masculino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a hace hincapi&eacute; en que &ldquo;somos las peque&ntilde;as y medianas empresas las que mejor estamos actuando en medidas de conciliaci&oacute;n y de igualdad, siendo las grandes multinacionales las que m&aacute;s diferencias tienen en sus cuerpos directivos y en la brecha salarial&rdquo;, matiza, en un alegato a favor de las peque&ntilde;as y medianas empresas frente a las grandes corporaciones.
    </p><p class="article-text">
        De cara al 8 de marzo, este empresario dice convencido y animado que acudir&aacute; a la manifestaci&oacute;n convocada en Madrid y que espera que sea un &eacute;xito la jornada y que muchas empresas hagan suyas las demandas del movimiento feminista para acabar con la situaci&oacute;n de desigualdad que sufren las mujeres en el &aacute;mbito laboral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/empresas-animan-huelga-manuel-garcia_1_2238630.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Mar 2018 20:47:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Empresas que animan a la huelga del 8 de marzo: el caso de Manuel García]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['En Sevilla hay que morir’, una santa comedia sobre la religiosidad popular convertida en fenómeno teatral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/teatro/sevilla-comedia-religiosidad-convertida-fenomeno_1_2826548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bf9f770-3bed-48e0-9ff8-392a62d48469_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;En Sevilla hay que morir’, una santa comedia sobre la religiosidad popular convertida en fenómeno teatral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra gira en torno a Santa Justa y Santa Rufina, las patronas de Sevilla, quejosas por no tener día festivo y no salir en la ‘Madrugá’</p><p class="subtitle">La comedia ha sido ya vista por más de 2.000 personas en quince días y está en taquilla hasta el 25 de febrero en la Sala La Imperdible</p></div><p class="article-text">
        Santa Justa y Santa Rufina fueron dos hermanas sevillanas, alfareras trianeras, nacidas en el seno de una familia cristiana clandestina durante el &uacute;ltimo tercio del siglo III, cuando el cristianismo a&uacute;n era una secta perseguida por el Imperio Romano y los cristianos viv&iacute;an clandestinamente a riesgo de ser martirizados por su fe. El prefecto de Sevilla, <strong>Diogeniano</strong>, mand&oacute; encarcelar a las ni&ntilde;as Justa y Rufina para que renegaran de la religi&oacute;n monote&iacute;sta que un siglo m&aacute;s tarde se convertir&iacute;a en la fe oficial del Imperio Romano y atravesar&iacute;a hasta nuestros d&iacute;as la cultura occidental. Las dos trianeras se negaron y ello les vali&oacute; ser torturadas y posteriormente asesinadas cuando ten&iacute;an 19 y 17 a&ntilde;os de edad, respectivamente. Este martirio es el motivo por el que estas dos mujeres de H&iacute;spalis, la Sevilla romana, son las santas patronas de la capital andaluza.
    </p><p class="article-text">
        Esta historia es el hilo conductor de la obra teatral<em> En Sevilla hay que morir,</em> producida por la compa&ntilde;&iacute;a Lapava Teatro y dirigida por la dramaturga sevillana <strong>Charo Urbano</strong>, una comedia desternillante de hora y media de duraci&oacute;n que caricaturiza la relaci&oacute;n de las m&aacute;rtires con otros s&iacute;mbolos religiosos que marcan la identidad de la ciudad de Sevilla, en la que las dos trianeras son santas patronas aunque el d&iacute;a festivo lo tiene San Fernando, Fernando III de Castilla, para unos santo y para otros matamoros, el rey que sembr&oacute; el terror durante la conquista de la Sevilla andalus&iacute; en el siglo XIII.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en un lenguaje local, que no localista, Santa Justa y Santa Rufina, representadas por <strong>Eba Rubio</strong> y <strong>David Sig&uuml;enza</strong>, resucitan de la eternidad para cuestionarlo todo y a todos con dosis desmedidas de irreverencia. No se dejan a nadie: pol&iacute;ticos, casos de corrupci&oacute;n andaluces, la idiosincrasia sevillana, la Semana Santa y todo lo que pillan a su paso. Todo para conseguir su objetivo de que los sevillanos hagan justicia con sus santas patronas y les hagan un sitio en la &lsquo;Madrug&aacute;&rsquo; con el mismo boato que a las grandes im&aacute;genes &lsquo;semanasanteras&rsquo; que la religiosidad popular ha convertido en t&oacute;tems.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         La dos ni&ntilde;as trianeras no dudan en enfrentarse a la <strong>Esperanza Macarena</strong> y a la <strong>Esperanza de Triana,</strong> el Betis y el Sevilla de la liga &lsquo;semansantera&rsquo;, para encontrar su sitio en una Sevilla que las tiene recluidas en una vitrina en la Catedral a pesar de que, seg&uacute;n la leyenda, gracias a su intercesi&oacute;n salvaron la Giralda de un terremoto ocurrido en la provincia en el a&ntilde;o 1504, &nbsp;que Murillo simboliz&oacute; en 1666 en un &oacute;leo sobre lienzo que actualmente se puede admirar en el Museo de Bellas Artes de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar de re&iacute;rse hasta doler, a Santa Justa y Santa Rufina se les aparece otra santa de manera sorpresiva, a la que le da vida Charo Urbano, con la que las patronas sevillanas entrelazan una estrecha amistad y sentimiento de camarader&iacute;a en defensa de un lugar digno en el coraz&oacute;n de la sevillan&iacute;a para este triunvirato de la santa comedia, mientras el p&uacute;blico se tira de las butacas a carcajadas. Literal.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;En Sevilla hay que morir&rsquo; es una propuesta teatral que invita a conocer la historia m&aacute;s all&aacute; de la preponderancia del relato tras la conquista castellana, situando a las mujeres en el centro, desde el humor inteligente, la risa desternillante, la apuesta por un teatro enfocado a lo popular, en un perfecto andaluz que resiste a la crisis y al 21% del IVA cultural y poniendo todo el talento creativo en el asador.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros mismos nos hemos hecho los trajes, pidiendo favores o como sea, pero aqu&iacute; estamos&rdquo;, dice exultante Charo Urbano, la actriz ahora metida a directora que todav&iacute;a no se puede creer el &eacute;xito arrollador de una obra de teatro que naci&oacute; como una pieza de microteatro de 20 minutos y que, con cero presupuesto, sin aparecer en los grandes medios y con unos c&oacute;digos muy locales, el boca a boca est&aacute; consiguiendo el milagro de llenar la sala en cada funci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Buenafuente y Woody Allen hacen humor local y nadie los cuestiona&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <em>En Sevilla hay que morir</em> es adem&aacute;s una apuesta por el teatro andaluz, por la cultura propia, por una dramaturgia en andaluz y pensada para Andaluc&iacute;a, que puede ver la gente de fuera pero aqu&iacute;, no en Madrid o Barcelona. &ldquo;Me da coraje que los andaluces tengamos que estar siempre justificando nuestro humor. Buenafuente y Woody Allen hacen humor local y nadie los cuestiona&rdquo;, arenga Charo Urbano, que avisa que quien quiera ver la obra de teatro tendr&aacute; que hacerlo en Sevilla porque &ldquo;no tenemos pensamiento de salir a ning&uacute;n lado de gira. Para entender el Carnaval de C&aacute;diz hay que ir a C&aacute;diz, al igual que para entender las Fallas hay que ir a Valencia y para comprender la Semana Santa hay que venir hasta Sevilla&rdquo;, zanja ufana tras el &eacute;xito incontestable.
    </p><p class="article-text">
        Urbano, reconocida c&oacute;mica sevillana, prosigue con su discurso de reivindicaci&oacute;n de lo andaluz: &ldquo;Que vengan de Madrid y Barcelona a ver la obra, igual que nosotros vamos a Madrid y Barcelona a ver lo que nos interesa, que los aviones ahora est&aacute;n muy baratitos&rdquo;, concluye la actriz y directora de teatro.
    </p><p class="article-text">
        Solamente en quince d&iacute;as, m&aacute;s de 2.000 personas han visto &lsquo;En Sevilla hay que morir&rsquo;, colgando el cartel de &ldquo;localidades agotadas&rdquo; en once de las doce funciones programadas en la Sala La Imperdible de Sevilla y dejando sorprendidos a los mismos integrantes de la compa&ntilde;&iacute;a Lapava Teatro, que no esperaban este recibimiento del p&uacute;blico que sale del patio de butacas con agujetas en la comisura de los labios de no parar de re&iacute;rse durante los noventa minutos que dura la funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Quienes quieran olvidarse de todo y re&iacute;rse de lo humano y lo divino, frivolizar sobre los t&oacute;tems de la identidad sevillana y unirse a la lucha de Santa Justa y Santa Rufina por un hueco en la carrera oficial de la &lsquo;Madrug&aacute;&rsquo;, tienen hasta el 25 de febrero, durante los viernes, s&aacute;bados y domingos, para ver una producci&oacute;n artesanal, mimada con esmero, en un perfecto andaluz, que amenaza con convertirse en la producci&oacute;n m&aacute;s vista y aplaudida de la temporada teatral.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/teatro/sevilla-comedia-religiosidad-convertida-fenomeno_1_2826548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Jan 2018 19:33:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['En Sevilla hay que morir’, una santa comedia sobre la religiosidad popular convertida en fenómeno teatral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Teatro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘El oficio de resistir’, un viaje literario por la España que resistió al franquismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/resistir-literario-espana-resistio-franquismo_1_2826431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a446cc63-e9bc-4de9-b264-88c2ae54c15f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘El oficio de resistir’, un viaje literario por la España que resistió al franquismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El libro del sevillano Javier Aristu es un ensayo narrado con la cadencia de las grandes novelas</p><p class="subtitle">‘El oficio de resistir’ ha sido impulsado por el Centro de Estudios Andaluces y publicado por la editorial Comares</p></div><p class="article-text">
        En marzo de 1962, <strong>Rossana Rossanda</strong>, una intelectual comunista italiana, miembro del Comit&eacute; Central de Partido Comunista Italiano (PCI), realiza un viaje a Espa&ntilde;a para comprobar in situ la salud de la oposici&oacute;n democr&aacute;tica al franquismo y trasladar posteriormente un informe en el encuentro internacional contra el franquismo que se celebrar&iacute;a en Roma unos meses m&aacute;s tarde. Se encuentra con un p&aacute;ramo, con un pa&iacute;s que hab&iacute;a integrado el fascismo en sus vidas y que se conformaba con los peque&ntilde;os avances desarrollistas que estaban incluyendo en la clase media a cada vez m&aacute;s capas de la poblaci&oacute;n a costa de renunciar a la libertad.
    </p><p class="article-text">
        En 1984, Rossanda, que fue directora del diario comunista italiano &lsquo;Il Manifiesto&rsquo;, public&oacute; &lsquo;Un viaje in&uacute;til&rsquo;, en el  que relat&oacute; su experiencia sobre la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os sesenta que ella se encontr&oacute; tras reunirse con diversos intelectuales antifranquistas y tocar con sus manos la situaci&oacute;n pol&iacute;tica del pa&iacute;s. La comunista italiana ve con sus propios ojos el crecimiento de la urbe industrial, calles sin asfaltar y sin alcantarillado, familias que viv&iacute;an hacinadas y zonas ca&oacute;ticas y desordenadas del extrarradio de Madrid en las que pod&iacute;a prender cualquier polvor&iacute;n social. Obreros que ganaban 36 pesetas cuando los mismos informes del franquismo dec&iacute;an que para vivir con una m&iacute;nima dignidad se necesitaban 110 pesetas.
    </p><p class="article-text">
        En septiembre de 1961, el ingeniero, soci&oacute;logo y comunista catal&aacute;n del PSUC y fundador de Cristianos por el Socialismo,<strong> Alfonso Carlos Com&iacute;n,</strong> llega a M&aacute;laga a trabajar como profesor en la Escuela T&eacute;cnica de Peritos Industriales y eso le abre la puerta al conocimiento en profundidad de la situaci&oacute;n de subdesarrollo en la que se encuentra Andaluc&iacute;a. Nada m&aacute;s llegar empez&oacute; a publicar en la revista &lsquo;A&uacute;n&rsquo;, ligada a los jesuitas, la Andaluc&iacute;a que &eacute;l ve&iacute;a en forma de an&aacute;lisis pol&iacute;ticos y sociol&oacute;gicos con exceso de lenguaje t&eacute;cnico y estad&iacute;stico. En 1966, ya regresado a Catalu&ntilde;a, publica &lsquo;Espa&ntilde;a del Sur&rsquo;, en el que desmiente el t&oacute;pico del andaluz vago e indolente y habla de lo que m&aacute;s tarde hablar&iacute;a el andalucismo pol&iacute;tico: el paro estructural, el caciquismo, el colonialismo, el subdesarrollo y la marginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En 1997, <strong>Jos&eacute; Luis L&oacute;pez Bulla,</strong> un trabajador de la Seat de Barcelona que se libr&oacute; por los pelos de ser juzgado en el proceso judicial m&aacute;s famoso el franquismo, el 1001, en el que detuvieron  a toda la c&uacute;pula de Comisiones Obreras en el Convento de los Oblatos de Pozuelo de Alarc&oacute;n, escribi&oacute; &lsquo;Cuando hice las maletas. Un paseo por el ayer&rsquo;, en el que narra su vida, la de un emigrante andaluz llegado desde Granada a Barcelona en los a&ntilde;os sesenta junto con el mill&oacute;n y medio de andaluces que fueron expulsados de la tierra en la que hab&iacute;an nacido, en busca de los cientos de puestos de trabajo que se demandaban en el norte para levantar la gran industria que el dise&ntilde;o industrial del franquismo instal&oacute; en el tri&aacute;ngulo de Madrid, Pa&iacute;s Vasco y Catalu&ntilde;a, condenando a Andaluc&iacute;a a ser la mano de obra barata del desarrollismo franquista. En 1976, L&oacute;pez Bulla, lleg&oacute; a dirigir Comisiones Obreras de Catalu&ntilde;a, la organizaci&oacute;n social m&aacute;s din&aacute;mica y poderosa de oposici&oacute;n al franquismo.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, rastreando por archivos hist&oacute;ricos y libros publicados que narran la resistencia al franquismo, muchos de ellos ya descatalogados, y entrevistando a sus protagonistas, se ha pasado los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os el autor del ensayo &lsquo;El oficio de resistir&rsquo;, <strong>Javier Aristu</strong>, exsecretario del PCE en Sevilla entre los a&ntilde;os 1982 y 1987. &lsquo;El oficio de resistir&rsquo;, publicado por la editorial Comares bajo el impulso y el sello del rigor hist&oacute;rico del Centro de Estudios Andaluces que dirige <strong>Mercedes de Pablos</strong>, no es un libro de historia ni tampoco un libro de memorias; es algo m&aacute;s, es un viaje, con la cadencia de las grandes novelas, con el que ir descubriendo la historia contempor&aacute;nea de Espa&ntilde;a, mirada desde Andaluc&iacute;a, protagonizada por esos pocos h&eacute;roes y hero&iacute;nas que dedicaron los mejores a&ntilde;os de su vida a luchar por la democracia.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de este viaje, el profesor jubilado de Lengua y Literatura Aristu, &aacute;vido lector, autor del blog &lsquo;En campo abierto&rsquo; y editor de la revista &lsquo;Pasos a la izquierda&rsquo;, concluye que la oposici&oacute;n al franquismo fue muy minoritaria, con focos de vanguardia en Catalu&ntilde;a, con el br&iacute;o de unos pocos militantes del PC repartidos por toda Espa&ntilde;a, el peso social de las CCOO y un pu&ntilde;ado de miembros del PSOE, casi invisible durante la dictadura, situados en dos n&uacute;cleos importantes, Sevilla y Pa&iacute;s Vasco, que fueron el germen de la refundaci&oacute;n del partido de Pablo Iglesias y los conquistadores de la hegemon&iacute;a de la izquierda en la Transici&oacute;n, ya evidente en las primeras elecciones de 1977 tras la reinstauraci&oacute;n de la democracia. Entonces, el joven sevillano <strong>Felipe Gonz&aacute;lez</strong> alcanz&oacute; 118 diputados frente a los escasos 20 esca&ntilde;os del PCE de <strong>Santiago Carrillo</strong>, el partido que puso los presos en la lucha democr&aacute;tica al franquismo.
    </p><p class="article-text">
        Especial recorrido hace Javier Aristu por la construcci&oacute;n del PSOE sobre las cenizas de la dictadura y las rivalidades con el Partido Socialista Popular (PSP) de <strong>Tierno Galv&aacute;n </strong>y<strong> Rodr&iacute;guez de la Borbolla,</strong> presidente de la Junta de Andaluc&iacute;a entre 1984 y 1990, enfrentando entonces a un reducido grupo de j&oacute;venes del PSOE aglutinados en torno a la Universidad de Sevilla. <strong>Alfonso Guerra, Luis Y&aacute;&ntilde;ez, Felipe Gonz&aacute;lez, Alfonso Fern&aacute;ndez Malo, Rafael Escuredo, Carmen Romero, Carmen &Aacute;vila, Carmen Hermos&iacute;n y Rodr&iacute;guez de la Borbolla</strong>, que m&aacute;s tarde se integrar&iacute;a en el PSOE, levantan un partido de la nada que aglutina a un electorado, formado por antiguas clases medias y profesionales a las que se unen la clase obrera, con el que convertir&aacute;n al socialismo andaluz en el principal foco de poder del socialismo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Javier Aristu, militante comunista desde 1969 hasta que abandona el PCE en 1989 por discrepancias con la estrategia del partido, concluye que parte del &eacute;xito electoral del PSOE, en la pugna por la hegemon&iacute;a de la izquierda durante la Transici&oacute;n, se debe a la financiaci&oacute;n de la socialdemocracia alemana y al papel activo de los servicios de inteligencia de Estados Unidos que no pod&iacute;an permitir una victoria de la izquierda comunista porque eso hubiera puesto en riesgo las bases militares estadounidenses y los acuerdos geoestrat&eacute;gicos que Estados Unidos firm&oacute; con la dictadura. &ldquo;Los espa&ntilde;oles nos quer&iacute;an mucho, nos dec&iacute;an lo valiente que &eacute;ramos los comunistas y ven&iacute;an a pedir que los defendi&eacute;ramos del franquismo, pero luego no nos votaron&rdquo;, se lamenta el autor de &lsquo;El oficio de resistir&rsquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/resistir-literario-espana-resistio-franquismo_1_2826431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jan 2018 21:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘El oficio de resistir’, un viaje literario por la España que resistió al franquismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cultura,Franquismo,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mensajes de Miss Perú no son una revolución feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/mensajes-miss-peru-revolucion-feminista_132_3087876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/442b2aa1-22ab-471c-bdba-c697ab1c30c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mensajes de Miss Perú no son una revolución feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo revolucionario hubiera sido que las 23 candidatas de Miss Perú hubieran dicho que suspendían el concurso"</p></div><p class="article-text">
        Antes que nada, reconozco que he visto entero el certamen de Miss Per&uacute;. Del mismo modo que veo todos los a&ntilde;os Miss Venezuela y que segu&iacute;a los concursos de Miss Espa&ntilde;a, hasta que la corrupci&oacute;n y la especulaci&oacute;n urban&iacute;stica, en los tiempos que at&aacute;bamos los perros con longaniza, se cargaron el formato. Lo fr&iacute;volo no es ver los cert&aacute;menes de misses, sino considerar una frivolidad cert&aacute;menes que, especialmente en Latinoam&eacute;rica, siguen millones de personas y que congrega delante de los televisores a cifras que para s&iacute; quisieran partidos de f&uacute;tbol rese&ntilde;ables o el mismo Eurovisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El certamen de Miss Per&uacute; comenz&oacute; con los alegatos de sus 23 candidatas contra la violencia de g&eacute;nero, que en Per&uacute; sufre un 68% de las mujeres. Cifras terror&iacute;ficas, escalofriantes y estremecedoras que no se solucionan en un concurso televisado en el que, justo despu&eacute;s de lanzar sus proclamas contra la violencia de g&eacute;nero, el realizador enfoc&oacute; el culo de las concursantes. No nos equivoquemos, la televisi&oacute;n es negocio y el feminismo, por suerte, est&aacute; de moda.
    </p><p class="article-text">
        Las feministas en el &uacute;ltimo siglo han hecho una revoluci&oacute;n silenciosa que ha cambiado el mundo. Si hace 20 a&ntilde;os un hombre pod&iacute;a presumir de ser machista sin recibir ninguna reprimenda de su entorno, hoy s&oacute;lo es posible en c&iacute;rculos que a&uacute;n habitan en las Cuevas de Altamira. La televisi&oacute;n busca espectadores porque los espectadores son audiencia y la audiencia es dinero en publicidad. Y el dinero es riqueza para el due&ntilde;o de la televisi&oacute;n. Esto se llama capitalismo, va en serio y aprovecha todo lo aprovechable.
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra las mujeres no es un accidente meteorol&oacute;gico, no se produce sola, no se da porque los hombres agresores sean muy malas personas y no quieran a las mujeres. No, esos hombres tienen hijas a las que quieren, mujeres de las que se enamoran e incluso madres a las que admiran. Los feminicidios no son un asunto moral que ata&ntilde;e a la bondad o maldad de un individuo, sino que es un problema estructural que se alimenta, legitima y justifica desde todos los &aacute;mbitos de la vida cotidiana, especialmente desde el mundo de los medios de comunicaci&oacute;n y la moda que son espejos donde se mira la sociedad de masas en la que vivimos.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;El capitalismo salvaje&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Violencia de g&eacute;nero son las misses de Per&uacute; en traje de ba&ntilde;o siendo evaluadas por las medidas de sus caderas, sus piernas y sus pechos, aunque las medidas que ellas verbalizaran fueran las de la violencia de g&eacute;nero en su pa&iacute;s; violencia de g&eacute;nero es fomentar que haya ni&ntilde;as que sue&ntilde;en con ser princesitas por un a&ntilde;o siendo coronadas como soberanas de la belleza de su patria; violencia de g&eacute;nero es que esas misses sean contratadas como modelos para ponerlas al lado de un coche como reclamo, porque ya sabemos que lo importante de un coche no son los caballos, que sea ecol&oacute;gico o consuma combustible f&oacute;sil, sino el tama&ntilde;o de las tetas y la sensualidad de la mujer que lo anuncia.
    </p><p class="article-text">
        Violencia de g&eacute;nero es apelar a las mujeres v&iacute;ctimas a que sean fuertes, emprendedoras y valientes para salir del horror de la violencia de g&eacute;nero y no a los hombres que producimos el horror; violencia de g&eacute;nero es infundirle a las mujeres v&iacute;ctimas que tienen que ser todoterrenos y superwomans para salir de la barbarie que sufren; violencia de g&eacute;nero es olvidarnos de que somos nosotros, los hombres como especie, quienes producimos un horror que se traduce en que una mujer se estremezca de miedo al o&iacute;r abrir la puerta de su casa a su maltratador o se cambie de acera cuando se cruza con nosotros por una calle de noche.
    </p><p class="article-text">
        Violencia de g&eacute;nero es querer convertir en hero&iacute;nas a las v&iacute;ctimas de la violencia de g&eacute;nero para no hablar de las razones por las que son v&iacute;ctimas. Convirtiendo en hero&iacute;nas a las mujeres v&iacute;ctimas de la violencia machista, las travestimos de mujeres fuertes, empoderadas, luchadoras y poderosas que no necesitan ayuda de las instituciones, de la justicia, de su familia, ni de nadie. El neoliberalismo, como el machismo, se nutre tambi&eacute;n de las palabras con las que nos familiarizamos.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer que ha sido acosada, violada, ultrajada y humillada se convierte en una ganadora del sistema si empezamos a hablar de ella como hero&iacute;na, pero si la llamamos v&iacute;ctima, para ver y combatir la desigualdad que soporta, es una perdedora. Y ya sabemos que al capitalismo salvaje que sufrimos no le gustan los perdedores, por eso las personas con c&aacute;ncer, los indigentes, los parados de larga duraci&oacute;n, con movilidad reducida, las mujeres prostituidas, las empleadas de hogar con sueldos de miseria, los enfermos de patolog&iacute;as raras, sobre quienes no se dedica dinero p&uacute;blico a la investigaci&oacute;n m&eacute;dica, son h&eacute;roes por sobrevivir en un mundo hip&oacute;crita que le dedica maratones en nombre de su causa pero que les da la espalda en la financiaci&oacute;n p&uacute;blica de sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Siendo v&iacute;ctimas habr&iacute;a que abrir un an&aacute;lisis en la sociedad y mirarles a la cara a las v&iacute;ctimas y decirles que el sistema pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y cultural, lejos de estar poniendo remedio, fomenta la desigualdad e injusticia que sufren. La violencia contra las mujeres se alimenta en cada momento, todos los d&iacute;as, de todos los meses, de todos los a&ntilde;os, con cada fotograf&iacute;a de una mujer desnuda en la contraportada del peri&oacute;dico deportivo AS; se alimenta de los periodistas que escriben art&iacute;culos con expresiones de odio contra las feministas y las mujeres en general; se alimenta de la multinacional de Amancio Ortega que fabrica una camiseta con el eslogan &lsquo;Yo soy feminista&rsquo; que ha sido cosida por una ni&ntilde;a que cobra 30 euros al mes en Bangladesh; se alimenta de las bravuconadas de algunos pol&iacute;ticos contra sus compa&ntilde;eras de esca&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Violencia de g&eacute;nero es que haya peri&oacute;dicos que tengan anuncios de prostituci&oacute;n en su interior, mientras en portada sacan el &uacute;ltimo caso de violencia de g&eacute;nero a cinco columnas; violencia de g&eacute;nero es que exista un prototipo de ser mujer perfecta, creado por la industria y avalado por leyes que lo permiten, que se resume que la mujer que no entre en ese molde no tiene libertad para vestirse como le d&eacute; la gana, ser feliz y sentirse deseada; violencia de g&eacute;nero es que el m&aacute;s de la mitad de las familias monoparentales sean hogares que duermen en el umbral de la pobreza y la exclusi&oacute;n social; violencia de g&eacute;nero es que todos los trabajos feminizados, sin excepci&oacute;n, tengan condiciones laborales y salarios con los que una mujer no tiene independencia econ&oacute;mica para dar el portazo al maltratador que le hace comer l&aacute;grimas de miedo.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Princesitas en busca de corona y de pr&iacute;ncipe azul&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Lo revolucionario hubiera sido que las 23 candidatas de Miss Per&uacute; hubieran dicho que suspend&iacute;an el concurso, que no se presentaban porque los modelos de mujer que fomenta este certamen sit&uacute;a a las mujeres como objetos sexualidad y no como sujetos de derechos, como caras bonitas sin inteligencia, como ni&ntilde;as d&eacute;biles capaces de todo por ser princesitas por un a&ntilde;o, como carne de ca&ntilde;&oacute;n para alimentar un mercado, el de la moda, que tambi&eacute;n se nutre del acoso sexual a jovencitas capaces de soportar lo que sea por cumplir el sue&ntilde;o de convertirse en la princesita de su pa&iacute;s y ser jaleadas por su familia.
    </p><p class="article-text">
        Violencia de g&eacute;nero es hacernos creer que los espacios machistas, como la prostituci&oacute;n o los cert&aacute;menes de belleza, pueden ser feministas o que s&oacute;lo modificando leyes conseguiremos erradicar un terror que atormenta a las mujeres de por vida, pero tambi&eacute;n a sus hijos e hijas. Con la violencia de g&eacute;nero acabaremos el d&iacute;a que no existan concursos de misses que le dicen a las ni&ntilde;as que para triunfar s&oacute;lo tienen que aspirar a ser princesitas en busca de corona y de pr&iacute;ncipe azul.
    </p><p class="article-text">
        Violencia de g&eacute;nero es que la ganadora de Miss Per&uacute; no haya sido <strong>Andrea Moberg</strong>, que fue quien mejor respondi&oacute; y con m&aacute;s coherencia a las preguntas durante el transcurso de la noche y que tiene acreditada experiencia en la lucha por la emancipaci&oacute;n de las mujeres peruanas que viven en la regi&oacute;n selv&aacute;tica peruana, de donde ella es. No, no gan&oacute; la m&aacute;s feminista, a la que le dieron el trofeo de consolaci&oacute;n, el &lsquo;Premio Rosa&rsquo;, por su labor feminista en la selva.
    </p><p class="article-text">
        Gan&oacute; la m&aacute;s &lsquo;miss&rsquo; de todas, <strong>Romina Lozano</strong>, que podr&iacute;a perfectamente haber ganado en un certamen en el que se fomentara la protecci&oacute;n de las ballenas o a favor de las prendas de piel. No me atrevo a decir que no sirve de nada el mensaje que las 23 candidatas peruanas han lanzado al mundo, pero desde luego la violencia de g&eacute;nero no se acaba yendo a las consecuencias sin mirar el origen de tanto terror. Y en el origen est&aacute;n tambi&eacute;n los cert&aacute;menes de belleza donde las mujeres son carne fresca en un mercado hambriento de nuevas reses. Quiz&aacute;s la espectacularizaci&oacute;n de la barbarie se nos est&aacute; yendo de las manos y nos merezcamos una pensada en serio. La violencia de g&eacute;nero no es ning&uacute;n show.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/mensajes-miss-peru-revolucion-feminista_132_3087876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 02 Nov 2017 12:14:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los mensajes de Miss Perú no son una revolución feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 28F andaluz y el ‘procès’ tienen más en común de lo que le gustaría a Susana Díaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andaluz-proces-gustaria-susana-diaz_132_3108838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/af97bb60-c75f-48a6-8c12-9d7b9d13b179_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El 28F andaluz y el ‘procès’ tienen más en común de lo que le gustaría a Susana Díaz"></p><p class="article-text">
        Una sociedad puede sobrevivir al nepotismo e incluso a la corrupci&oacute;n, pero no a la indigencia intelectual de sus l&iacute;deres pol&iacute;ticos, a la falta de formaci&oacute;n de &eacute;stos, a pol&iacute;ticos orgullosos de su ignorancia o a tener dirigentes en puestos de responsabilidad que no conozcan la historia o, en el peor de los casos, que la retuerzan por puro beneficio oportunista para sus tesis pol&iacute;ticas. Estos d&iacute;as, a ra&iacute;z de unas declaraciones de Pablo Iglesias en las que afirm&oacute; que &ldquo;si la ley no sirve, hay que adaptar la ley a la democracia, que es lo que el pueblo andaluz oblig&oacute; a hacer a las instituciones hace 40 a&ntilde;os&rdquo;, Susana D&iacute;az est&aacute; intentando reescribir la historia del proceso autonomista andaluz para atacar al l&iacute;der de Podemos y vincularlo con el independentismo catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Susana D&iacute;az acusa a Pablo Iglesias de reescribir la historia, por decir el l&iacute;der de Podemos una obviedad: si Andaluc&iacute;a hubiera cumplido la legalidad vigente en la Transici&oacute;n no tendr&iacute;a hoy autonom&iacute;a pol&iacute;tica. La presidenta andaluza se&ntilde;ala con el dedo acusador a Iglesias por &ldquo;mala fe&rdquo; y confundiendo estar a favor con el derecho a decidir para resolver el conflicto catal&aacute;n con ser favorable a la independencia. Da igual que no conozcan la historia o que truquen la verdad hist&oacute;rica, lo importante es disparar contra Podemos que propone algo tan sensato y democr&aacute;tico como la v&iacute;a andaluza para resolver el conflicto catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si Susana D&iacute;az se ci&ntilde;era a los hechos tal como ocurrieron, sobre la gesta que protagoniz&oacute; el pueblo andaluz en la Transici&oacute;n, sabr&iacute;a que fue la voluntad democr&aacute;tica de los andaluces y andaluzas, y no la legalidad vigente en aquel momento, lo que permiti&oacute; que Andaluc&iacute;a fuera considerada una nacionalidad hist&oacute;rica al nivel de Pa&iacute;s Vasco, Catalu&ntilde;a y Galicia. Es la voluntad democr&aacute;tica la que consigue modificar la ley y no las leyes las que consiguen modificar las voluntades democr&aacute;ticas de la ciudadan&iacute;a. P&oacute;ngaselo en un cartel en la puerta de su despacho.
    </p><p class="article-text">
        Fue la voluntad democr&aacute;tica de las mujeres que abortaban fuera de la ley lo que consigui&oacute; que el aborto fuera un derecho; fue la voluntad democr&aacute;tica de los negros por acabar con el apartheid, que los separaba en los ba&ntilde;os p&uacute;blicos o en el transporte p&uacute;blico, lo que cambi&oacute; la ley y consigui&oacute; que la igualdad racial fuera legal; fue la voluntad democr&aacute;tica de los obreros por lo que la explotaci&oacute;n laboral dej&oacute; de ser legal; fue la voluntad de los periodistas por ser libres, sacando a las calles publicaciones contrarias a la ley, lo que permiti&oacute; la libertad de prensa.
    </p><p class="article-text">
        Fue la voluntad democr&aacute;tica de los espa&ntilde;oles, haciendo huelgas ilegales, manifestaciones ilegales, reuni&eacute;ndose ilegalmente y militando en partidos pol&iacute;ticos y asociaciones ilegales para el franquismo, lo que permiti&oacute; que la democracia fuera legal. Fue la voluntad democr&aacute;tica de los andaluces y andaluzas, escenificada en las hist&oacute;ricas y &eacute;picas manifestaciones del 4 de Diciembre de 1977 en las que dos millones de personas abarrotaron las ocho capitales de provincia por el derecho a decidir de los andaluces a ser como los primeros y no como los dem&aacute;s, lo que oblig&oacute; a la UCD a aprobar la &lsquo;Ley del Refer&eacute;ndum sobre el Proceso Auton&oacute;mico de Andaluc&iacute;a&rsquo;, que permiti&oacute; una consulta vinculante, legal y pactada en la que el pueblo andaluz vot&oacute; masivamente a favor de tener autonom&iacute;a pol&iacute;tica de primera divisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que la mayor&iacute;a absoluta de los andaluces votaron a favor de la autonom&iacute;a plena el 28 de febrero de 1980, Andaluc&iacute;a no cumpli&oacute; con la legalidad vigente porque en la provincia de Almer&iacute;a, aunque gan&oacute; el s&iacute;, no vot&oacute; a favor la mayor&iacute;a absoluta del censo, que era uno de los requisitos de la legislaci&oacute;n aprobada para la ocasi&oacute;n por el Gobierno de <strong>Adolfo Su&aacute;rez.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con la ley en la mano, el 28 de febrero de 1980 los andaluces no habr&iacute;amos conseguido la autonom&iacute;a. Una de las protagonistas de aquella campa&ntilde;a por el refer&eacute;ndum, la inolvidable<strong> Concha Caballero</strong> que tanta falta nos har&iacute;an ahora sus reflexiones, escribi&oacute; en un cap&iacute;tulo de un libro sobre la autonom&iacute;a andaluza c&oacute;mo muchos militantes de la izquierda andaluza la noche del refer&eacute;ndum estaban abatidos por los resultados electorales. La misma Concha Caballero contaba en este cap&iacute;tulo que la ultraderecha quem&oacute; banderas andaluzas delante de la sede del PCE de Ja&eacute;n aquella noche de alegr&iacute;a cortocircuitada por los resultados en Almer&iacute;a. De la pena, Concha Caballero se fue a su casa porque no hab&iacute;a motivos para celebrar nada. Hab&iacute;a ganado el s&iacute;, pero no se cumpl&iacute;a la ley. Concha Caballero aquella noche se fue a la cama pensando que Andaluc&iacute;a no tendr&iacute;a autonom&iacute;a pol&iacute;tica. As&iacute; lo hicieron todos los andaluces.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la ley no fue un impedimento para que Andaluc&iacute;a entrara en la autonom&iacute;a por la misma puerta que Catalu&ntilde;a, Galicia y Pa&iacute;s Vasco. Un atajo pol&iacute;tico permiti&oacute; que Andaluc&iacute;a fuera como la primera incluso no habiendo cumplido la ley. La voluntad democr&aacute;tica de los andaluces se impuso a la Ley del Refer&eacute;ndum. Todos los obst&aacute;culos los super&oacute; el pueblo andaluz gracias a la negociaci&oacute;n pol&iacute;tica, al di&aacute;logo y a la reforma de la ley, que es justo lo que ahora se le niega al pueblo catal&aacute;n para que se pueda celebrar un refer&eacute;ndum legal, pactado y vinculante en el que los contrarios a la independencia puedan decir que quieren seguir siendo parte de Espa&ntilde;a sin necesidad de tener que usar la fuerza bruta policial contra los independentistas.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, los cinco diputados del Partido Socialista de Andaluc&iacute;a de<strong> Alejandro Rojas Marcos</strong> dieron su voto favorable a una moci&oacute;n de confianza a la que se someti&oacute; el Gobierno de Adolfo Su&aacute;rez, a cambio de que Andaluc&iacute;a pudiera acceder a la autonom&iacute;a pol&iacute;tica y gan&aacute;ndose una campa&ntilde;a del PSOE andaluz en la que acusaron a los andalucistas de traidores a la causa andaluza por pactar con UCD.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el 23 de octubre de 1980 se firm&oacute; el acuerdo para modificar la legislaci&oacute;n vigente que permiti&oacute; eliminar el requisito que imped&iacute;a el acceso a las mayores cotas de autogobierno al pueblo andaluz. Andaluc&iacute;a no consigui&oacute; su autonom&iacute;a cumpliendo la ley, sino derribando la legalidad vigente para construir una nueva en la que cupieran nuestros sue&ntilde;os de libertad, igualdad, amnist&iacute;a y Estatuto de Autonom&iacute;a. P&oacute;ngaselo en la puerta de su despacho y h&aacute;gaselo llegar a Mariano Rajoy, se&ntilde;ora presidenta de Andaluc&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/andaluz-proces-gustaria-susana-diaz_132_3108838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Oct 2017 19:49:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El 28F andaluz y el ‘procès’ tienen más en común de lo que le gustaría a Susana Díaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Cataluña,Día de Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Turismofobia, tu padre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/turismofobia-padre_132_3241629.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07da5cfd-6272-4375-a822-adeab641a8c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Turismofobia, tu padre"></p><p class="article-text">
        Si denuncias que hay camareros cobrando 700 euros al mes por 12 horas de trabajo diarias, de las que s&oacute;lo est&aacute;n dado de alta cuatro, es que odias el turismo; si denuncias que hay camareras de piso que acuden empastilladas a trabajar para poder limpiar 20 habitaciones diarias a 1,5 euros cada una, es que odias el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Si denuncias que los guiris borrachos se alojan en apartamentos ilegales y te vomitan tu patio, es que odias el turismo; si denuncias que tu alquiler ha pasado de 500 euros al mes a 900, porque al casero le es m&aacute;s rentable alquilar la vivienda ilegalmente por d&iacute;as que por meses de manera legal, es que odias el turismo. Si denuncias que los antiguos peque&ntilde;os comercios y bares de toda la vida de tu barrio ahora son franquicias donde pagan 700 euros al mes a los camareros con contratos parciales que se convierten en jornadas de sol a sol, es que odias el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Si denuncias que estudiaste Turismo y estuviste viviendo en dos pa&iacute;ses varios a&ntilde;os para perfeccionar tu nivel de idiomas y que ahora el hotel donde trabajas de recepcionista te paga 900 euros al mes, es que odias el turismo; si denuncias que est&aacute;s harto de no poder salir de tu casa porque las manadas de turistas en fila india tienen bloqueado el portal de tu casa, es que odias el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Si denuncias que hay una burbuja tur&iacute;stica que ha sustituido a la burbuja inmobiliaria, sostenida en bajos sueldos y expulsi&oacute;n de la poblaci&oacute;n local de la ciudad, es que odias el turismo; si denuncias que es inmoral cobrar 100 euros por una habitaci&oacute;n de hotel, mientras se le paga 1,5 euros por limpiar una habitaci&oacute;n a una camarera de piso o 700 euros al camarero que te sirve el desayuno, es que odias el turismo. Si denuncias que los beneficios del turismo, sector que no ha conocido la crisis y que aumenta anualmente sus beneficios en m&aacute;s de dos d&iacute;gitos, se tienen que repartir de manera equilibrada entre trabajadores, empresarios y ciudades tur&iacute;sticas, es que odias el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Si denuncias que el patrimonio hist&oacute;rico-art&iacute;stico de nuestras ciudades no soporta la presi&oacute;n tur&iacute;stica actual y que es posible que en unos a&ntilde;os no podamos seguir viviendo del turismo porque nos lo habremos cargado por la avaricia capitalista, es que odias el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Si denuncias que el turismo debe ser un sector de futuro y no s&oacute;lo de presente, que los turistas merecen visitar sitios aut&eacute;nticos, con vida real, y no parques tem&aacute;ticos y que los habitantes locales merecen poder conjugar vivir en su ciudad con el turismo, es que odias el turismo. Si denuncias que un trabajador del sector tur&iacute;stico no puede disfrutar de una semana de vacaciones al a&ntilde;o porque el salario que recibe no se lo permite, es que odias el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Es lo mismo que ocurr&iacute;a cuando se denunciaba que la burbuja inmobiliaria imped&iacute;a que las familias normales pudieran acceder a una vivienda digna o que la construcci&oacute;n estaba destruyendo el patrimonio ambiental y el litoral de nuestro pa&iacute;s. Los que lo odian todo, menos su deseo de acumular beneficios a costa de explotar recursos naturales, hist&oacute;ricos y humanos, han encontrado en la &ldquo;turismofobia&rdquo; su palabra clave para no abrir un debate sereno y serio del que no podr&aacute;n salir bien parados y que podr&iacute;a poner freno a su ansia desmedida por la acumulaci&oacute;n de beneficios a costa de la salud de mujeres que acuden a trabajar drogadas para poder soportar los dolores que les producen mover carros de ropa sucia y limpiar 20 habitaciones en cuatro horas. Turismofobia, tu padre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/turismofobia-padre_132_3241629.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Aug 2017 10:49:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Turismofobia, tu padre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Turismo,Turismofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Palos de ciego', el cómic de un "barriobajero orgulloso" que dignifica al extrarradio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/palos-barriobajero-orgulloso-dignifica-extrarradio_1_3401920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eda92692-dbbc-4755-be6a-d55142c16d59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Palos de ciego&#039;, el cómic de un &quot;barriobajero orgulloso&quot; que dignifica al extrarradio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Israel Gómez, 'El Irra', publica su primera novela gráfica y se dedica en cuerpo y alma a lo que nunca pensó que pudiera dedicarse</p><p class="subtitle">"El problema de mi barrio no es la gente que vive en él, sino el olvido que sufre de las instituciones", señala el dibujante</p></div><p class="article-text">
        A Israel G&oacute;mez, &lsquo;El Irra&rsquo; (Sevilla, 1979), los libros de ficci&oacute;n, dibujar historias y las pel&iacute;culas de Luis Bu&ntilde;uel o Paul Verhoeven le salvaron de caer en la drogadicci&oacute;n que ten&iacute;a a derecha e izquierda de la puerta de su casa. Criado en uno de los barrios m&aacute;s pobres de Espa&ntilde;a, en &lsquo;La Esquina del Gato&rsquo;, en el municipio sevillano de San Juan de Aznalfarache, este dibujante podr&iacute;a haber acabado como muchos de sus amigos de infancia, con los que jugaba a f&uacute;tbol en un descampado al que iban los toxic&oacute;manos a inyectarse la hero&iacute;na: &ldquo;Yo no tengo una visi&oacute;n rom&aacute;ntica de las drogas porque he visto c&oacute;mo se le iba vaciando la mirada a la gente de mi barrio&rdquo;, dice este ilustrador autodidacta que acaba de publicar &lsquo;Palos de ciego, su primera novela gr&aacute;fica, editada por Astiberri, una de las editoriales espa&ntilde;olas de referencia en el mundo de la ilustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &lsquo;El Irra&rsquo;, que termin&oacute; la EGB a duras penas y se matricul&oacute; en una formaci&oacute;n profesional en Artes Aplicadas, &ldquo;la carrera de Bellas Artes de los pobres&rdquo;, ha trabajado de cerrajero, de reponedor de supermercado, de camarero en la Costa del Sol y cargando y descargando camiones para poder financiarse su gran sue&ntilde;o: &ldquo;Contar historias de barriobajeros desde la dignidad y no desde la mofa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, el trabajo no le permit&iacute;a dibujar y pensar en sus historias, por lo que, tras ganar dos premios consecutivos del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), decidi&oacute; darse una oportunidad y dedicarse a lo que mejor sabe hacer. &ldquo;Los premios a m&iacute; me han servido para recordarme que tengo talento, algo que pensaba que no ten&iacute;a porque nadie me lo dec&iacute;a&rdquo;, relata con cara de sentirse eterno perdedor por haber nacido en un barrio donde no se regalan los sue&ntilde;os.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">&ldquo;Me han dado la espalda por no ser hijo de pap&aacute;&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Tras el impulso, comenz&oacute; a colgar sus c&oacute;mics en las redes sociales, con tan buena suerte que los vio el dibujante David Rub&iacute;n, toda una instituci&oacute;n en el sector, quien, fascinado por la verdad, originalidad y autenticidad de &lsquo;El Irra&rsquo;, traslad&oacute; el trabajo a la editorial que finalmente ha publicado la primera obra gr&aacute;fica de este sevillano orgulloso de ser &lsquo;barriobajero&rsquo; y que ahora por fin se dedica en cuerpo y alma a lo que nunca pens&oacute; que pudiera dedicarse: &ldquo;Mis padres no me pod&iacute;an financiar una estancia en Barcelona para formarme, que es donde est&aacute; la meca del c&oacute;mic&rdquo;, resalta, a la vez que denuncia que &ldquo;los medios especializados y la parte acad&eacute;mica del c&oacute;mic me han dado la espalda por no ser hijo de pap&aacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con un acento muy andaluz, aunque no localista, canalla e irreverente, Jes&uacute;s, el protagonista de &lsquo;A palo seco&rsquo;, va sorteando el paro, la violencia, las drogas y las adversidades que padecen cada d&iacute;a quienes viven en barrios abandonados por las instituciones y estigmatizados por los grandes medios de comunicaci&oacute;n, donde se culpa a los pobres de ser pobres. En realidad, Jes&uacute;s, el personaje de &lsquo;Palos de ciego&rsquo;, bien podr&iacute;a ser &lsquo;El Irra&rsquo;, el joven que hoy pasea por su barrio recordando la dureza de crecer entre violencia, tr&aacute;fico de drogas, paro, pobreza y desigualdad y que, sin embargo, se niega a irse de su barrio o contribuir al discurso de odio hacia su gente.
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;barriobajero orgulloso&rdquo; ha decidido retratar a su barrio en su primera novela gr&aacute;fica porque &ldquo;en el mundo somos m&aacute;s pobres que ricos&rdquo; y siente que tiene la obligaci&oacute;n de dar a conocer la realidad de los barrios de extrarradio, sin caer en moralismos, ni en manique&iacute;smos de buenos y malos. &ldquo;El problema de mi barrio no es la gente que vive en &eacute;l, sino el olvido que sufre de las instituciones&rdquo;, subraya.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;La gente de barrio somos luchadoras&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Su &uacute;nico objetivo es visibilizar una realidad demasiadas veces ocultadas por las instituciones y el discurso dominante. &ldquo;La gente de barrio somos luchadoras, nadie nos regala nada, vivimos de nuestro trabajo y nos ayudamos unos a otros cuando vienen mal dadas&rdquo;, asegura mientras pasea por calles comidas de basura, bloques de piso que llevan a&ntilde;os sin pintarse, corrillos de mujeres en pijama y zapatillas que lo saludan a su paso, ropa tendida en los balcones, ni&ntilde;os que juegan tirados en el suelo y j&oacute;venes que cantan flamenco en la calle.
    </p><p class="article-text">
        En una de &eacute;stas, &lsquo;El Irra&rsquo; se detiene para contar c&oacute;mo un coche, que se dio a la fuga en una redada policial, se estrell&oacute; a escasos metros de su casa, que ya previamente hab&iacute;a sido desvalijada dos veces por vecinos que ten&iacute;an problemas con las drogas. &ldquo;Aqu&iacute; volaban los helic&oacute;pteros de la polic&iacute;a en los tiempos duros de la droga&rdquo;, recuerda. &ldquo;No hay trabajo ninguno, quitando los quince d&iacute;as al a&ntilde;o que te contrata el Ayuntamiento para barrer las calles del pueblo&rdquo;, se queja se&ntilde;alando a un grupo de chavales ociosos en el parque del barrio.
    </p><p class="article-text">
        A &lsquo;El Irra&rsquo; le gustar&iacute;a que su c&oacute;mic llegara a muchas manos, especialmente a los barrios olvidados y a los colegios, y que los ni&ntilde;os y j&oacute;venes encuentren en &eacute;l un empuj&oacute;n para superarse y no caer en el abismo en el que han ca&iacute;do muchos amigos y vecinos de este dibujante &lsquo;outsider&rsquo; que ya est&aacute; trabajando en su segunda obra, que versar&aacute; sobre un reponedor de supermercado que tiene alucinaciones en el trabajo para escapar de la realidad. &ldquo;No aspiro a contar historias de ni&ntilde;os pijos de Sim&oacute;n Verde &ndash;urbanizaci&oacute;n de clase alta a las afueras de Sevilla-, sino a darle protagonismo a los currelas, a mi gente. No puedo ni quiero esconder de d&oacute;nde soy. Me siento muy orgulloso&rdquo;, sentencia con dosis de dignidad y ternura imposibles de comprar con todo el dinero del mundo.
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      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/libros/palos-barriobajero-orgulloso-dignifica-extrarradio_1_3401920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 May 2017 19:47:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Palos de ciego', el cómic de un "barriobajero orgulloso" que dignifica al extrarradio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cultura,Cómic]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Niños y niñas pobres de solemnidad en la cuarta economía de la Eurozona]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pobreza-infantil_1_3413699.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f650f2a-50ec-47a9-b9c6-3de4e9e5899c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Niños y niñas pobres de solemnidad en la cuarta economía de la Eurozona"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los hijos de Rocío, Pilar y Laura forman parte de 1,4 millones de niños españoles más castigados por la crisis</p><p class="subtitle">Desde el comienzo de la crisis en 2008, según Save the Children, la pobreza infantil más extrema en España ha aumentado un 8,4%, hasta afectar al 16,7% de los niños y niñas</p><p class="subtitle">El 25,7% de los niños y niñas andaluces sufren pobreza severa, sólo por detrás de Ceuta</p></div><p class="article-text">
        Roc&iacute;o tiene cinco hijos, la mayor de diez a&ntilde;os y el menor de solamente uno, y esta noche s&iacute; sabe qu&eacute; les pondr&aacute; de cenar a sus hijos porque su marido lleva unas semanas trabajando en la recogida de la fresa de Huelva y han entrado 300 euros en la cuenta corriente que llevaba a cero desde octubre, desde el &uacute;ltimo trabajo precario que dur&oacute; s&oacute;lo seis meses. La &uacute;nica ayuda que entra regularmente en casa de Roc&iacute;o son los 750 euros cada seis meses que&nbsp; recibe por sus hijos, 25 euros al mes por cada uno de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Esta noche, el men&uacute; no ser&aacute; lujoso en casa de Roc&iacute;o pero al menos no cocinar&aacute; macarrones cocidos, refritos con ajo y sin acompa&ntilde;amiento que cocina muchas noches cuando en el monedero no tiene absolutamente nada: &ldquo;Yo muchas veces tengo cero euros en el monedero&rdquo;, detalla Roc&iacute;o, una sevillana de 30 a&ntilde;os que admite &ldquo;sin verg&uuml;enza ninguna&rdquo; que se ha llegado a poner en la puerta de los supermercados a pedir comida para poder alimentar a su prole o que hay d&iacute;as que sobrevive gracias al generoso y solidario puchero que le sube su vecina. Por suerte, la modesta casa de 50 metros en la que vive Roc&iacute;o, su marido y sus cinco hijos ya est&aacute; pagada y no teme un desahucio.
    </p><p class="article-text">
        Laura, de 44 a&ntilde;os, vive sola con su hija de 14 en C&oacute;rdoba capital, a la que va sacando adelante con lo que gana cuidando a personas mayores y dependientes. Confiesa que raro es el mes que gana m&aacute;s de 650 euros, a los que le debe restar los 350 euros de alquiler y los gastos de luz, agua y gas. &ldquo;En mi casa no ponemos la calefacci&oacute;n porque una factura de 80 euros para m&iacute; ser&iacute;a una ruina&rdquo;, explica al recordar c&oacute;mo ha pasado el &uacute;ltimo invierno.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegaba la noche, si hac&iacute;a mucho fr&iacute;o, mi ni&ntilde;a y yo nos met&iacute;amos en la cama con mantas y esa ha sido nuestra calefacci&oacute;n&rdquo;, admite esta mujer que a pesar de tener un empleo dice acudir regularmente a un convento de monjas a por alimentos de primera necesidad, tales como arroz, legumbres, algo de leche, aceite y galletas. Los d&iacute;as que hace mucho fr&iacute;o, la hija de Laura no se quita la chaqueta ni dentro de casa y un ventilador es todo el aire acondicionado que esta familia &lsquo;monomarental&rsquo; se puede permitir en verano.
    </p><p class="article-text">
        Pilar, cocinera de 38 a&ntilde;os que trabaja m&aacute;s de 10 horas al d&iacute;a aunque s&oacute;lo la tienen dada de alta cuatro horas, ingresa 700 euros al mes con los que se tiene que apa&ntilde;ar para sacar adelante a su &uacute;nica hija de 6 a&ntilde;os. Al igual que Laura, a su exiguo salario le resta los 400 euros que paga de alquiler m&aacute;s los gastos de luz, agua y gas. Con lo que le queda libre, &ldquo;muchos meses tengo que ir a C&aacute;ritas a por alimentos porque no me llega&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ninguno de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as vive en familias que ingresen m&aacute;s de 9.000 euros al a&ntilde;o, por lo que forman parte de las estad&iacute;sticas de pobreza infantil severa. Lejos de ser una an&eacute;cdota, la pobreza infantil severa que sufren los hijos de Roc&iacute;o, Laura y Pilar es una escena que se ha visto acrecentada en casi 500.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as desde el comienzo de la crisis, seg&uacute;n el Informe &lsquo;Desheredados&rsquo; de la ONG Save the Children, elaborado con datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica de 2015 que reflejaban que el 16,7% de la poblaci&oacute;n infantil espa&ntilde;ola tiene condiciones de vida en situaci&oacute;n de pobreza severa.
    </p><h3 class="article-text">Espa&ntilde;a, sexto pa&iacute;s de la UE con m&aacute;s pobreza infantil severa</h3><p class="article-text">
        Mientras la poblaci&oacute;n infantil m&aacute;s pobre ha visto disminuidos sus ingresos desde 2008 en un 32%, los ni&ntilde;os que viven en hogares acomodados s&oacute;lo han visto decrecer los ingresos un 6%, desmont&aacute;ndose el mito de que la crisis econ&oacute;mica ha afectado a todas las capas de la poblaci&oacute;n por igual. As&iacute;, Espa&ntilde;a ocupa el sexto lugar en este desolador ranking europeo de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as pobres de solemnidad, a pesar de que nuestro pa&iacute;s es la cuarta econom&iacute;a de la Eurozona.
    </p><p class="article-text">
        Eurostat, la Oficina Europea de Estad&iacute;sticas, infivs que, mientras que la media europea de protecci&oacute;n a la infancia y las familias es del 2,4% del PIB, en Espa&ntilde;a s&oacute;lo se invierte un 1,3% de la riqueza estatal, siendo Francia el pa&iacute;s que m&aacute;s dinero dedica a proteger a la infancia empobrecida, aunque tiene la mitad de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en situaci&oacute;n de pobreza que Espa&ntilde;a. S&oacute;lo un 33% de los menores espa&ntilde;oles m&aacute;s pobres reciben alguna prestaci&oacute;n social. En los Presupuestos Generales del Estado presentados por el Gobierno de Espa&ntilde;a para 2017, s&oacute;lo se dedicar&aacute;n 25 millones de euros a luchar contra la pobreza infantil que, de manera m&aacute;s o menos grave, en Espa&ntilde;a sufren tres millones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><h3 class="article-text">Ni pescado ni fruta</h3><p class="article-text">
        Fundaci&oacute;n Balia, ONG que trabaja con poblaci&oacute;n infantil y juvenil en situaci&oacute;n de pobreza, asegura que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que acuden a sus programas viven en &ldquo;familias monoparentales con la madre a cargo de los hijos, en un 70% de los casos con todos los miembros en paro y con trabajos de econom&iacute;a de subsistencia&rdquo;, indica Francisco Javier Aguilar, educador social de esta entidad que trabaja en el barrio sevillano de Los Pajaritos, a pocos kil&oacute;metros del centro de la capital andaluza y, sin embargo, con estampas que parecen del Sarajevo de posguerra.
    </p><p class="article-text">
        Si el perfil de los hogares con menores en situaci&oacute;n de pobreza severa es similar, las carencias tambi&eacute;n lo son. Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as m&aacute;s que viven en el 10% de los hogares m&aacute;s empobrecidos de Espa&ntilde;a, seg&uacute;n la Encuesta de Condiciones de Vida, comen en el comedor escolar, nunca estrenan ropa ni calzado porque van heredando de vecinos, amigos y familiares, pasan fr&iacute;o en invierno y calor en verano, no van a las excursiones del colegio porque sus padres no las pueden pagar, no asisten nunca al cine y, en fines de semana o periodos vacacionales, jam&aacute;s comen pescado, ni una carne que no sea de pollo y raras veces toman frutas y verduras en casa. Por supuesto, ni les suena qu&eacute; es eso de irse en verano a la playa, de campamento o de viajes al extranjero para aprender idiomas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo los fines de semana y el verano los temo, porque hay d&iacute;as que no tengo nada que darles de comer&rdquo;, afirma Roc&iacute;o, quien la &uacute;nica ayuda regular que recibe son 25 euros al mes por cada uno de sus hijos cinco hijos y que ha tenido que ir a hablar al colegio para explicarles a los profesores cu&aacute;l es el motivo por el que sus hijos nunca van de excursi&oacute;n, no llevan el material escolar completo o apuran las zapatillas hasta el l&iacute;mite.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El a&ntilde;o pasado fueron tres d&iacute;as a una granja escuela que costaba 70 euros y mi hija mayor no pudo ir. De 25 ni&ntilde;os que hay en la clase, cinco no fueron&rdquo;, relata Roc&iacute;o con profundo pesar, quien reconoce que muchas noches acuesta a sus hijos con un &ldquo;vasito de leche y galletas&rdquo; porque no tiene nada para hacerles de cena.
    </p><h3 class="article-text">La crisis ha sido devastadora</h3><p class="article-text">
        Elisa Montero, jefa de estudios del colegio p&uacute;blico sevillano La Candelaria, situado en Los Pajaritos, el barrio m&aacute;s pobre de Espa&ntilde;a seg&uacute;n el Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE), reconoce que los maestros de su centro escolar hacen peri&oacute;dicamente una compra de su propio bolsillo para darles el desayuno a los alumnos que no desayunan en casa. Es m&aacute;s, reconoce que &ldquo;cuando detectamos situaciones de extrema urgencia, los maestros nos pasamos por el supermercado, compramos comida y, con respeto y sin que nadie lo vea para no estigmatizar, se lo damos a la madre cuando acude a recoger al ni&ntilde;o&rdquo;, aunque reconoce que no es la soluci&oacute;n y esos gestos s&oacute;lo sirven para &ldquo;amortiguar el golpe&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi colegio siempre ha habido desigualdad y pobreza, pero la crisis ha sido absolutamente devastadora. Nunca pens&eacute; que fuera a ver lo que estoy viendo&rdquo;, manifiesta esta jefa de estudios que, ante la imposibilidad de muchos ni&ntilde;os de llevar los materiales escolares, ha organizado un plan de compras centralizadas por el que las familias se ahorran la mitad del dinero. &ldquo;Al principio de curso, unos cuantos profesores recorremos, fuera de nuestro horario laboral, los almacenes de los pol&iacute;gonos para comprar los materiales al por mayor y, en lugar de los 60 euros que cuestan, a las familias les sale por la mitad y lo van pagando como van pudiendo, porque muchas de ellas no pueden ni pagar 30 euros&rdquo;, apunta esta mujer que se dice defensora de una escuela que &ldquo;no s&oacute;lo ense&ntilde;e materias curriculares, sino que se comprometa y trabaje sin descanso contra las desigualdades sociales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">A peor alimentaci&oacute;n, menor rendimiento escolar</h3><p class="article-text">
        La pediatra Valle Garc&iacute;a, que pasa consulta en el centro de salud del barrio cordob&eacute;s de La Fuensanta, manifiesta que alguna madre le ha llegado a confesar no poder darle yogures a su hijo por la situaci&oacute;n econ&oacute;mica que atraviesa. En este sentido, cuando Valle Garc&iacute;a detecta un caso de pobreza severa activa el protocolo previsto dentro de la sanidad p&uacute;blica andaluza, por el que la familia es derivada a un trabajador social y es informada de los&nbsp; recursos sociales disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Esta pediatra cordobesa afirma que la pobreza es la causa por la que est&aacute; creciendo el n&uacute;mero de casos de obesidad infantil y que la malnutrici&oacute;n, adem&aacute;s de sobrepeso, se relaciona tambi&eacute;n con &ldquo;menor rendimiento escolar,&nbsp; abandono temprano de los estudios y falta de hierro&rdquo;, para lo que Valle Garc&iacute;a recomienda a sus pacientes tomar caracoles, debido a que las almejas, que es lo que se prescribe para aumentar el hierro en barrios m&aacute;s afortunados, son muy caras e inaccesibles para la mayor&iacute;a de las familias usuarias de su consulta.
    </p><h3 class="article-text">La pobreza se hereda</h3><p class="article-text">
        La ONG Save the Children apunta en su informe que el 80% de los ni&ntilde;os pobres ser&aacute;n tambi&eacute;n adultos pobres y subraya que la desigualdad entre la poblaci&oacute;n infantil en Andaluc&iacute;a ha crecido un 15% desde el comienzo de la crisis. &ldquo;El drama es que en Andaluc&iacute;a la desigualdad infantil ha crecido desde 2008 el doble que la media espa&ntilde;ola&rdquo;, matizan desde la oeneg&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Si en 2015 el riesgo de pobreza entre las familias monoparentales espa&ntilde;olas, formadas en su mayor&iacute;a por madres solas con hijos a cargo, fue de un 37,5%, en 2016 ha crecido casi cinco puntos y se sit&uacute;a en el 42,2%. En total, m&aacute;s de 800.000 hogares formados por un adulto, casi siempre mujer, con uno o m&aacute;s ni&ntilde;os tiene dificultades para cubrir los gastos de vivienda o dar una alimentaci&oacute;n adecuada a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Las entidades que trabajan en el &aacute;mbito de lucha por la pobreza coinciden en pedirle al Gobierno que modifique urgentemente la prestaci&oacute;n actual por hijo a cargo y, en lugar de 25 euros mensuales, pase a ser de 100 euros para todos los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que viven por debajo del umbral de la pobreza y situar las pol&iacute;ticas de protecci&oacute;n a la infancia cercanas a la media de la UE.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/pobreza-infantil_1_3413699.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 May 2017 20:06:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Niños y niñas pobres de solemnidad en la cuarta economía de la Eurozona]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pobreza,Pobreza infantil]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sólo uno de cada 10 franceses que votaron en España dio su apoyo a Marine Le Pen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/solo-franceses-espana-marine-pen_1_3406290.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40942307-75e4-4d29-8b54-e43702bfcf0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sólo uno de cada 10 franceses que votaron en España dio su apoyo a Marine Le Pen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Emmanuel Macron ha recogido el apoyo del 88% de los franceses que votan en España, frente al 12% obtenido por Le Pen</p><p class="subtitle">El triunfo ha sido de la abstención, con un 60% de los residentes</p><p class="subtitle">"Estoy contento porque ha perdido Marine Le Pen y triste porque ha ganado Macron", así de rotundo resume su sentir Dominique</p></div><p class="article-text">
        <a href="http://www.eldiario.es/andalucia/Francia-vota-Espana-miedo-hartazgo_0_640786238.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los franceses que ejercieron su derecho a voto en las oficinas consulares de Espa&ntilde;a en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales</a> han votado, seg&uacute;n los datos facilitados por la Embajada de Francia, masivamente contra la amenaza ultraderechista de Marine Le Pen. As&iacute;, entre los franceses con residencia en Espa&ntilde;a, el ganador de las elecciones presidenciales francesas, el socioliberal Emmanuel Macron, ha obtenido el 88% de los votos, frente al raqu&iacute;tico 12% sumado por Le Pen.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, en Espa&ntilde;a, el ganador indiscutible de la jornada electoral ha sido la abstenci&oacute;n. De los 71.000 franceses con derecho a voto inscritos en la Embajada, s&oacute;lo acudieron a las urnas el 40,15% de ellos, poco m&aacute;s de 28.000 ciudadanos. Un 60% de los electores no acudi&oacute; a votar, mientras que los votos en blanco y nulos ascienden hasta un 8%, en l&iacute;nea con la cifra r&eacute;cord alcanzada en el hex&aacute;gono, lo que podr&iacute;a indicar  que la amenaza de la ultraderecha no es suficiente para seguir movilizando a unos ciudadanos que llevan a&ntilde;os votando lo menos malo para cortarle el paso al Frente Nacional y que, a pesar de no haber ganado, ha doblado los resultados que obtuvo en 2002, cuando Jean-Marie Le Pen consigui&oacute; en la segunda vuelta el 17,79% de los votos frente al 82,21% del expresidente de la Rep&uacute;blica Jacques Chirac.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los espa&ntilde;oles que viven en el extranjero, los franceses pueden votar directamente en urna en las oficinas de votaci&oacute;n habilitadas por la Embajada a lo largo y ancho del mundo. En Espa&ntilde;a se habilitaron veinte mesas de votaci&oacute;n, agrupadas en cuatro demarcaciones  (Bilbao, Sevilla, Barcelona y Madrid) y  a su vez est&aacute;n subdivididas a su vez en dieciocho sedes electorales: Madrid, Alicante, Valencia, Murcia, Santa Cruz de Tenerife, Telde de Gran Canaria, Bilbao, Vigo, M&aacute;laga, Granada, Sevilla, Barcelona, Girona, Figueras, Reus, Zaragoza, Palma de Mallorca e Ibiza.
    </p><p class="article-text">
        Sevilla es donde m&aacute;s apoyo ha obtenido Le Pen; Bilbao, donde menos. La demarcaci&oacute;n de Sevilla, que agrupa a los franceses que viven en Andaluc&iacute;a, Extremadura, Ceuta y Melilla, ha sido donde m&aacute;s apoyos ha recibido Marine Le Pen con el 16,12% de los votos. Por el contrario, en la demarcaci&oacute;n de Bilbao, que corresponde a los datos de los ciudadanos galos que viven en La Rioja, Navarra, Pa&iacute;s Vasco, Cantabria y Asturias, es donde menos sufragios ha cosechado la ultraderechista, el 9,33% de votos.
    </p><p class="article-text">
        Como an&eacute;cdota, cabe resaltar que en la primera vuelta el pr&oacute;ximo presidente de Francia, Emmanuel Macron, gan&oacute; en todas las ciudades espa&ntilde;olas menos en Granada &ndash;sede electoral de los franceses que viven en la propia ciudad nazar&iacute;, en Almer&iacute;a y Ja&eacute;n-, donde lo hizo el l&iacute;der de la Francia Insumisa, el izquierdista Jean-Luc M&eacute;lenchon. El l&iacute;der de &lsquo;En Marche&rsquo;, Emmanuel Macron, ha arrasado en todas las demarcaciones espa&ntilde;olas en esta segunda vuelta con el 87,6%, 22 puntos m&aacute;s que en el hex&aacute;gono.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No se trata de ser liberal o no, sino de ser dem&oacute;crata o fascista&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Estoy contento porque ha perdido Marine Le Pen y triste porque ha ganado Macron&rdquo;, as&iacute; de rotundo resume su sentir Dominique, profesor de franc&eacute;s que vive en Andaluc&iacute;a desde hace a&ntilde;os, quien apoy&oacute; en la primera vuelta a la Francia Insumisa del izquierdista Jean-Luc M&eacute;lenchon y que este domingo, &ldquo;con profunda tristeza&rdquo;, vot&oacute; por el neoliberal Emmanuel Macron para frenar al &ldquo;diablo&rdquo; ultranacionalista, xen&oacute;fobo y antieurope&iacute;sta del Frente Nacional.
    </p><p class="article-text">
        Muriel Soulillou, directora del Instituto Cultural Franc&eacute;s de Sevilla, respira aliviada tras conocer que no gobernar&aacute; Le Pen. Esta mujer, que se declara profundamente europe&iacute;sta y progresista, vot&oacute; por Macron este domingo, de quien espera que haga &ldquo;terapia de grupo con toda la sociedad francesa&rdquo; que vive en un &ldquo;profundo estado de frustraci&oacute;n y amargura&rdquo;, asegura percibir cada vez que viaja a su pa&iacute;s natal.
    </p><p class="article-text">
        Nora, economista de Montpellier de 29 a&ntilde;os que trabaja en una empresa belga de econom&iacute;a social con sede en Sevilla y M&aacute;laga, admite que siente &ldquo;verg&uuml;enza&rdquo; de reconocer que ha votado por Emmanuel Macron, candidato que propone medidas como el recorte de gasto social en 60.000 millones de euros y la derogaci&oacute;n del C&oacute;digo del Trabajo, con las que esta joven, que defiende una &ldquo;econom&iacute;a m&aacute;s humana&rdquo;, est&aacute; en total desacuerdo.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, este domingo los franceses no han votado a favor de nada, sino en contra del fascismo. &ldquo;No se trata de ser liberal o no, sino de ser dem&oacute;crata o fascista&rdquo;, como recuerda la directora del Instituto Cultural Franc&eacute;s de Sevilla, quien cree que Francia debe pedir ayuda a un &ldquo;experto en psicolog&iacute;a social&rdquo; para resolver la crisis identitaria y la c&oacute;lera que en buena medida se recoge en el 33,9% de franceses que han votado por la ultraderecha del Frente Nacional. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/solo-franceses-espana-marine-pen_1_3406290.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 May 2017 20:54:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sólo uno de cada 10 franceses que votaron en España dio su apoyo a Marine Le Pen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Francia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Francia que vota en España, entre el "miedo" y el "hartazgo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/francia-vota-espana-miedo-hartazgo_1_3414536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d9fe911f-6860-4600-a66a-352e44a7a459_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Francia que vota en España, entre el &quot;miedo&quot; y el &quot;hartazgo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nora, Pierre, Thierry o Ludovic son algunos de los 71.000 franceses que votarán este domingo en España por la persona que presidirá Francia</p><p class="subtitle">Si se repiten los resultados de la primera vuelta, los franceses en España darán un voto mayoritario contra Le Pen</p><p class="subtitle">Así ven algunos de ellos la situación a miles de kilómetros de casa</p></div><p class="article-text">
        Los 71.000 franceses que residen en Espa&ntilde;a con derecho a voto tienen tarea este domingo. Podr&aacute;n ejercerlo en las 21 mesas de votaci&oacute;n que la Embajada de Francia abre de 8 a 20 horas en diferentes ciudades espa&ntilde;olas. Si los resultados de la primera vuelta se mantienen, Marine Le Pen sufrir&aacute; un severo rechazo entre los franceses que viven en nuestro pa&iacute;s, m&aacute;s alineados a posiciones de derechas y m&aacute;s europe&iacute;stas que los habitantes del hex&aacute;gono, dado que muchos de ellos trabajan como directivos de las principales empresas del pa&iacute;s con sede en Espa&ntilde;a. Hace 15 d&iacute;as, m&aacute;s del 90% de los franceses que votaron&nbsp;en Espa&ntilde;a lo hicieron contra Marine Le Pen. Ahora se enfrentan as&iacute; a esta segunda vuelta:
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Mi pa&iacute;s se ha vuelto loco&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Mi pa&iacute;s se ha vuelto loco&rdquo;, afirma <strong>Vicent Bouen</strong>, un joven de 33 a&ntilde;os, profesor de franc&eacute;s en el Instituto Cultural Franc&eacute;s de Sevilla, que vot&oacute; en la primera vuelta al exministro de Econom&iacute;a Emmanuel Macron &ldquo;por miedo a Le Pen&rdquo;. Le gustar&iacute;a preguntarle a los votantes del Frente Nacional por qu&eacute; deciden votar a este partido ultranacionalista que quiere sacar al pa&iacute;s galo de la Uni&oacute;n Europea, cerrar las fronteras a la inmigraci&oacute;n y que recaba sus m&aacute;ximos apoyos entre la poblaci&oacute;n rural y en los barrios abandonados y perdedores de la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy fuerte que en Francia haya inmigrantes que votan al Frente Nacional porque tienen miedo de que lleguen m&aacute;s inmigrantes y les quiten sus trabajos&rdquo;, exclama indignado este ingeniero reconvertido a profesor de franc&eacute;s que lleg&oacute; a Espa&ntilde;a por amor y renunci&oacute; a su profesi&oacute;n al ver que ser&iacute;a imposible encontrar un trabajo en Andaluc&iacute;a adaptado a su formaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Vincent, que dice proceder de una familia tradicionalmente de izquierdas, declara que habr&iacute;a votado por el l&iacute;der de la Francia Insumisa, Jean-Luc M&eacute;lenchon de no existir el Frente Nacional. &ldquo;En Francia llevamos a&ntilde;os votando en contra de lo que no queremos que salga y no a favor&rdquo;, aclara. No obstante, en las elecciones legislativas de dentro de un mes, este franc&eacute;s de la ciudad sure&ntilde;a de Pau votar&aacute; seguramente al l&iacute;der de la Francia Insumisa porque considera que &ldquo;lo mejor ser&iacute;a que Macron fuera presidente de la Rep&uacute;blica y M&eacute;lenchon su primer ministro&rdquo;, lo que &eacute;l cree que obligar&iacute;a a gobernar para todos y desde el di&aacute;logo.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Se ha perdido la verg&uuml;enza de admitir que se es racista&rdquo;</h3><p class="article-text">
        <strong>Amina</strong>, de 26 a&ntilde;os, licenciada en Derecho y Econom&iacute;a, hija de padre y madre argelinos, votante de M&eacute;lenchon en la primera vuelta y que se ha criado en un suburbio donde el 80% de la poblaci&oacute;n es de origen &aacute;rabe, no sabe a&uacute;n qu&eacute; papeleta depositar&aacute; este domingo. Lo &uacute;nico que tiene claro es que no lo har&aacute; por Marine Le Pen y admite que, en caso de votar por el candidato social-liberal Emmanuel Macron, depositar&aacute; el voto en la urna &ldquo;con mucha rabia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El candidato de &lsquo;En Marche&rsquo;, Emmanuel Macron, ef&iacute;mero exministro de Econom&iacute;a de Fran&ccedil;ois Hollande y ligado profesionalmente al banco de inversi&oacute;n Rothschild (lo que le ha dado apoyo de la gran empresa y de los grandes medios de comunicaci&oacute;n) representa para Amina todo contra lo que ella se ha manifestado en las much&iacute;simas manifestaciones ciudadanas que han tenido lugar en Francia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. &ldquo;Se me hace muy duro votar por un candidato contra el que yo me he manifestado&rdquo;, enfatiza esta joven que trabaja en Sevilla y que dice conocer a vecinos de su barrio, &ldquo;hijos de inmigrantes como yo&rdquo;, que votar&aacute;n por Marine Le Pen: &ldquo;Cosa que no logro entender&rdquo;, reflexiona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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         En las mismas que Amina se encuentra <strong>Nora Daoud</strong>, francesa de Montpellier e hija de un m&eacute;dico argelino que lleg&oacute; a Francia en la d&eacute;cada de los 50. Vot&oacute; a M&eacute;lenchon hace dos semanas y ahora lo har&aacute; por Macron porque &ldquo;tengo miedo de que la gente no vaya a votar y gane Marine Le Pen&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Esta mujer de 29 a&ntilde;os, licenciada en Geograf&iacute;a y Econom&iacute;a y que trabaja en una empresa belga de econom&iacute;a social con sede en M&aacute;laga y Sevilla, muestra su preocupaci&oacute;n por la divisi&oacute;n que &ldquo;se respira en el aire&rdquo; cuando visita Francia.<strong> &ldquo;El pa&iacute;s est&aacute; dividido en dos, la gente no conf&iacute;a en sus vecinos y se ha perdido la verg&uuml;enza de admitir que se es racista&rdquo;,</strong> argumenta con un profundo enfado hacia los medios de comunicaci&oacute;n, a los que culpa de haber fomentado el ascenso de la extrema derecha.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Frente Nacional antes era un tema tab&uacute; y ahora ocupa los programas de m&aacute;xima audiencia de todas las televisiones. Se han normalizado los planteamiento xen&oacute;fobos de la extrema derecha&rdquo;, puntualiza esta joven que ha votado tradicionalmente a los ecologistas y que reconoce que, a pesar de todo, &ldquo;el sistema funciona, la protecci&oacute;n social sigue existiendo y, aunque es cierto que nos est&aacute;n robando libertades, no es comparable a lo que est&aacute; ocurriendo en Espa&ntilde;a&rdquo;. Este domingo, probablemente votar&aacute; por Emmanuel Macron con &ldquo;mucho coraje&rdquo; porque &ldquo;me siento obligada a votar por un candidato al que no le gustan los pobres o por una candidata a la que no le gustan los extranjeros&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Le Pen &ldquo;sabe diagnosticar muy bien los problemas, pero no con qu&eacute; nos va a curar&rdquo;</h3><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        <strong> Ludovic</strong>, aficando en la localidad gaditana de Sanl&uacute;car de Barrameda desde hace 25 a&ntilde;os, lleg&oacute; a Espa&ntilde;a para entrenarse como matador de toros, pero se enamor&oacute; de una gaditana y colg&oacute; el traje de luces. Aunque sigue ligado al mundo del toro, profesionalmente se dedica a la exportaci&oacute;n de frutas y verduras espa&ntilde;olas al mercado franc&eacute;s. Afirma que &ldquo;podr&iacute;a haber votado por Marine Le Pen si no hubiera dicho que quiere prohibir las corridas de toros&rdquo;. Ludovic se muestra muy cr&iacute;tico con la gesti&oacute;n de la inmigraci&oacute;n: &ldquo;Si ciudadanos franceses como yo, aunque de origen &aacute;rabe, est&aacute;n escupiendo contra Francia y est&aacute;n matando a sus propios compatriotas, est&aacute; claro que como pa&iacute;s hemos fallado&rdquo;, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        Para este taurino, la segunda econom&iacute;a de la Eurozona &ldquo;necesita una quimioterapia que mate c&eacute;lulas buenas y malas para poder comenzar de nuevo&rdquo;, explica para justificar por qu&eacute; muchos franceses se han echado en brazos de Marine Le Pen. Reconoce que la candidata ultraderechista &ldquo;sabe diagnosticar muy bien los problemas, lo &uacute;nico que pasa es que no sabe con qu&eacute; nos va a curar y por ello recurre al enfrentamiento&rdquo;, apostilla Ludovic, quien votar&iacute;a por la salida de la UE porque &ldquo;es una gran chapuza que en Espa&ntilde;a el sueldo m&iacute;nimo sea de 650 euros y en Francia de 1.300, que los ganaderos aqu&iacute; vendan el litro de leche a 10 c&eacute;ntimos y en Francia a 60&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Prosigue su relato: &ldquo;As&iacute; no podemos competir, no tenemos un mercado com&uacute;n y hay empresas que se instalan en Irlanda porque pagan el 10% de impuesto de sociedades&rdquo;. Como soluci&oacute;n, este empresario de la exportaci&oacute;n hortofrut&iacute;cola cree que se deben armonizar las legislaciones europeas para que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos, el mismo sueldo m&iacute;nimo y todas las empresas paguen los mismos impuestos para evitar la competencia desleal. &ldquo;En esta UE estamos todos contra todos, espa&ntilde;oles contra rumanos, franceses contra alemanes, italianos contra griegos&hellip;Y as&iacute; no podemos seguir&rdquo;, concluye su mitin apasionado. Sobre el sentido de su voto, bromea: &ldquo;Votar&eacute; a Morante de la Puebla&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Francia el pa&iacute;s m&aacute;s socialista de Europa&rdquo;</h3><p class="article-text">
        El ejecutivo <strong>Thierry Corot</strong>, de 57 a&ntilde;os y que lleg&oacute; a Andaluc&iacute;a hace 25 para dirigir una de las divisiones industriales del grupo franc&eacute;s Danone, vot&oacute; en la primera vuelta a Fran&ccedil;ois Fillon, representante de la derecha conservadora a la que tradicionalmente vota la burgues&iacute;a francesa, y se muestra muy cr&iacute;tico tanto con Marine Le Pen como con Jean-Luc M&eacute;lenchon, los cuales asegura &ldquo;representan lo mismo al 90%&rdquo;. Este domingo votar&aacute; por el candidato Emmanuel Macron, de quien valora su experiencia en el mundo de la banca de inversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este hombre de negocios que preside &lsquo;Cercle Eiffel&rsquo;, entidad que agrupa a empresarios franceses residentes en Andaluc&iacute;a, no comprende que se acuse al pa&iacute;s galo de haber abierto la veda al neoliberalismo: &ldquo;Francia es el pa&iacute;s m&aacute;s socialista de Europa&rdquo;, enfatiza tajante. Para Thierry Corot, que actualmente es directivo de un grupo empresarial andaluz que exporta camiones de bomberos y otros materiales de actuaci&oacute;n frente a las emergencias a 25 pa&iacute;ses de todo el mundo,&nbsp; la responsabilidad del d&eacute;ficit galopante franc&eacute;s, el segundo mayor de la UE, se debe a que &ldquo;el 57% del presupuesto se dedica a gasto social&rdquo; y al gran coste de los costes salariales y a las cargas sociales a las que tienen que hacer frente las empresas, lo que seg&uacute;n este ejecutivo resta competitividad frente a otros pa&iacute;ses.
    </p><h3 class="article-text">&lsquo;D&eacute;diabolisation&rsquo; del Frente Nacional</h3><p class="article-text">
        Frente a las cr&iacute;ticas y la apelaci&oacute;n al miedo de los enemigos del Frente Nacional, el partido de ultraderecha ha emprendido un lavado de cara para hacer desaparecer su pasado antisemita, ultranacionalista y fascista, que los medios de comunicaci&oacute;n franceses denominan &lsquo;d&eacute;diabolisation&rsquo; y que en espa&ntilde;ol podr&iacute;amos traducir como &ldquo;desdiabolizaci&oacute;n&rdquo;. A la vista de los resultados que le pronostican las encuestas, cercano al 40% de los sufragios,&nbsp; 20 puntos m&aacute;s que en 2002, parece que le ha funcionado aunque a&uacute;n es insuficiente porque carece de aliados en la escena pol&iacute;tica francesa, imprescindible para ganar en una votaci&oacute;n a dos vueltas.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Pierre Cadiet</strong>, nacido en la Breta&ntilde;a francesa y afincado en C&oacute;rdoba desde hace 10 a&ntilde;os, avisa de que &ldquo;son los mismos de siempre&rdquo;. Marine Le Pen &ldquo;es en apariencia m&aacute;s moderna que su padre, pero es igual de fascista que &eacute;l&rdquo;. En un tono duro, este joven de 32 a&ntilde;os que se vino de Erasmus a Andaluc&iacute;a y nunca m&aacute;s regres&oacute; a Francia, califica de &ldquo;ignorantes, incultos, analfabetos y catetos&rdquo; a los votantes del Frente Nacional, cosa que niega el taurino Ludovic: &ldquo;No todos los votantes de Marine Le Pen son de ultraderecha. Sencillamente, est&aacute;n hartos y lo expresan votando a quien nunca ha dirigido el barco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Guy Bourbon,</strong> tradicional votante del Partido Socialista, pronostica que si Marine Le Pen no gana ahora, &ldquo;puede hacerlo en el futuro y eso me preocupa mucho, porque ser&iacute;a un desastre, el fin de toda una generaci&oacute;n, de una &eacute;poca&rdquo;, relata con tristeza este hombre que a sus 62 a&ntilde;os preside una asociaci&oacute;n que difunde la cultura del pa&iacute;s de las luces en Andaluc&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">Tercera vuelta de las presidenciales</h3><p class="article-text">
        En la primera vuelta de las elecciones francesas celebrada hace dos semanas, el candidato neoliberal <strong>Emmanuel Macron</strong> gan&oacute; de calle entre los franceses que viven en Espa&ntilde;a. Triunf&oacute; con el 37% de los sufragios emitidos, a m&aacute;s de 15 puntos de ventaja de <strong>Fran&ccedil;ois Fillon</strong>, el candidato de la derecha tradicional que obtuvo el 22,51% de los votos y la segunda posici&oacute;n. El candidato que agrup&oacute; el voto de izquierdas, <strong>Jean-Luc M&eacute;lenchon,</strong> s&oacute;lo gan&oacute; en la mesa electoral de Granada, aunque obtuvo un nada despreciable 20,03% de apoyos entre los franceses expatriados en Espa&ntilde;a, medio punto m&aacute;s que en el hex&aacute;gono.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Marine Le Pen</strong>, por su parte, s&oacute;lo consigui&oacute; el apoyo del 8,7%, una cifra raqu&iacute;tica en comparaci&oacute;n con el 21,3% que la l&iacute;der de extrema derecha consigui&oacute; en territorio franc&eacute;s y que le permiti&oacute; pasar a una segunda vuelta in&eacute;dita, en la que, por primera vez en sesenta a&ntilde;os, ninguno de los representantes de los partidos tradicionales presidir&aacute; un pa&iacute;s profundamente dividido, y en el que la ultraderecha del Frente Nacional aspira a obtener alrededor del 40% de los votos, cuando en 1974 consigui&oacute; el 0,4% de los sufragios. Desde entonces, la ultraderecha nunca ha bajado del 10% en primera vuelta.
    </p><p class="article-text">
        Este domingo nada hace presagiar sorpresas, salvo que las encuestas se equivoquen como lo hicieron en el refer&eacute;ndum sobre la salida de Reino Unido de la UE y en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. En s&oacute;lo un mes, entre el 11 y el 18 de junio, se celebran las elecciones legislativas, consideradas la tercera vuelta de las presidenciales y donde dif&iacute;cilmente la plataforma de Emmanuel Macron tendr&aacute; mayor&iacute;a, mientras que la Francia Insumisa de M&eacute;lenchon podr&aacute; introducir un buen pu&ntilde;ado de diputados en la Asamblea Nacional Francesa que le permitan ser bisagra y contrapoder al presidente de la Rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Francia se puede hacer incontrolable&rdquo;, concluyen muchos de los franceses que viven en Andaluc&iacute;a y que este domingo se movilizar&aacute;n por miedo a Marine Le Pen m&aacute;s que por estar todos a favor del candidato neoliberal Emmanuel Macron, que promete derogar el C&oacute;digo del Trabajo que regula las relaciones laborales y la negociaci&oacute;n colectiva entre sindicatos y empresas y reducir en 60.000 millones de euros el gasto social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Solís Galván]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/francia-vota-espana-miedo-hartazgo_1_3414536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 May 2017 17:28:24 +0000]]></pubDate>
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