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    <title><![CDATA[elDiario.es - Irene Sánchez-Vítores]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/irene_sanchez-vitores/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Irene Sánchez-Vítores]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[A ellos les cuesta más decir "no lo sé" (en política)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politica-genero-conocimiento-politico-estereotipos-de-genero_132_10016045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d79d9d89-88de-4679-a900-52066ba00810_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A ellos les cuesta más decir &quot;no lo sé&quot; (en política)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Saben las mujeres menos que los hombres de política? No está claro: Las encuestas hasta ahora han preguntado por las cuestiones políticas que interesan más a hombres. Además, y esto es clave, a los hombres les cuesta más decir "no lo sé" </p></div><p class="article-text">
        Las mujeres cada vez tienen mayor presencia en todos los &aacute;mbitos de la esfera p&uacute;blica. Sus resultados acad&eacute;micos son similares a los de los hombres y est&aacute;n incorporadas al mercado de trabajo. Sin embargo, cuando se les pregunta cu&aacute;nto saben de pol&iacute;tica o si les interesa, las mujeres sistem&aacute;ticamente parecen saber menos y declaran tener menos inter&eacute;s. Las investigadoras del<a href="https://genpol.es/es/home-es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> equipo GENPOL</a>&nbsp;llevamos tiempo tratando de entender el porqu&eacute; de estas diferencias. Para ello, el equipo ha lanzado varias encuestas en las que se utilizan distintas estrategias innovadoras, especialmente metodolog&iacute;as experimentales, para entender qu&eacute; hay detr&aacute;s de la brecha de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios realizados a lo largo de los a&ntilde;os arrojan un n&uacute;mero de lecciones interesantes sobre el funcionamiento del conocimiento pol&iacute;tico. En primer lugar, qu&eacute; se considera conocimiento pol&iacute;tico. Los temas que se eligen para identificar que una persona sabe de pol&iacute;tica tienen un sesgo de g&eacute;nero. Las encuestas electorales tienden a incluir preguntas relacionadas con el nombre de actores pol&iacute;ticos, con la pol&iacute;tica de partido o con asuntos econ&oacute;micos o de pol&iacute;tica internacional, todos ellos temas que interesar m&aacute;s a los hombres que a las mujeres<a href="//#_ftn1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a>. De hecho, las diferencias entre hombres y mujeres en niveles de conocimiento se reducen significativamente, e incluso las mujeres muestran m&aacute;s conocimiento que los hombres cuando en las encuestas preguntamos por otros temas como la responsabilidad de determinadas pol&iacute;ticas p&uacute;blicas o preguntas sobre el funcionamiento de la democracia. Las diferencias tambi&eacute;n son menores cuando, en lugar de preguntar por los &uacute;ltimos acontecimientos pol&iacute;ticos, que requieren mayor tiempo libre para hacer seguimiento de las noticias, se pregunta por cuestiones de menor actualidad<a href="//#_ftn2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[2]</a>.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo se pregunta tambi&eacute;n parece ser importante<a href="//#_ftn3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[3]</a>. Los hombres tienen una mayor predisposici&oacute;n a arriesgarse mientras que las mujeres, en general, son m&aacute;s aversas al riesgo. Esto hace que la reacci&oacute;n ante la duda sea distinta en hombres y mujeres. Los hombres suelen preferir arriesgarse a dar una respuesta, aunque no est&eacute;n seguros de si es correcta, mientras que las mujeres prefieren contestar que no saben a arriesgarse y fallar.
    </p><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo trabajo publicado de este equipo, tres investigadoras de la Universidade da Coru&ntilde;a, de la Universidad Carlos III y de la Universidad Rey Juan Carlos, le damos la vuelta a la pregunta y examinamos qu&eacute; ocurre cuando los hombres contestan que no saben a preguntas sobre alguna cuesti&oacute;n pol&iacute;tica<a href="//#_ftn4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[4]</a>. Exploramos, en primer lugar, cu&aacute;nto tardaban en contestar &ldquo;no lo s&eacute;&rdquo; hombres y mujeres ante cuestiones pol&iacute;ticas. El gr&aacute;fico 1 muestra que, de media, los hombres tardan m&aacute;s que las mujeres en contestar que no saben.&nbsp;Es cierto que la diferencia no es may&uacute;scula y a priori unos pocos segundos de diferencia pueden no parecer importantes. No obstante, para contextualizar ha de tenerse en cuenta que en esta encuesta las personas entrevistadas ten&iacute;an un tiempo limitado para contestar a una bater&iacute;a de preguntas con distintos temas y formatos, lo cual es habitual en este tipo de encuestas para evitar la tentaci&oacute;n de buscar las respuestas online.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 1. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo tardaron los entrevistados en contestar &ldquo;no lo s&eacute;&rdquo;? 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                (Fuente: encuesta de GENPOL)                            </span>
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        Estos resultados abren una segunda pregunta. &iquest;Es relevante que la persona se interese por la pol&iacute;tica? Entre las personas motivadas para informarse sobre pol&iacute;tica, las diferencias entre hombres y mujeres podr&iacute;an disminuir, ya que estas personas tienen un acicate para adquirir conocimiento. El gr&aacute;fico 2 muestra el tiempo que tardan de media en contestar &ldquo;no lo s&eacute;&rdquo; en funci&oacute;n de si les interesaba o no la pol&iacute;tica. Este gr&aacute;fico muestra que a las personas interesadas les cuesta m&aacute;s que a los no interesadas contestar que no saben. Sin embargo, esta diferencia es mayor entre los hombres que entre las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 2. Tiempo que tardaron los participantes en funci&oacute;n de su g&eacute;nero y su grado de inter&eacute;s por la pol&iacute;tica
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                (Fuente: encuesta de GENPOL)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Nuestra interpretaci&oacute;n es que los hombres son m&aacute;s reacios a admitir que no saben de pol&iacute;tica, de ah&iacute; que tarden m&aacute;s en admitir que no saben una respuesta. De ellos se espera que est&eacute;n interesados en el mundo pol&iacute;tico e informados de lo que ocurre, lo que aumenta la presi&oacute;n para contestar. Reconocer que no se sabe una respuesta implicar&iacute;a no ajustarse al estereotipo. Aunque hace falta investigar m&aacute;s sobre c&oacute;mo los estereotipos de g&eacute;nero afectan a cu&aacute;nto saben hombres y mujeres de pol&iacute;tica, los resultados de estas investigaciones apuntan a que estos estereotipos encorsetan tanto a hombres como a mujeres.
    </p><p class="article-text">
        En conjunto, estos resultados permiten realizar varias reflexiones sobre los estudios de comportamiento pol&iacute;tico y las herramientas que utilizan. Dado que las sociedades son crecientemente complejas, saber de pol&iacute;tica no debe entenderse s&oacute;lo como conocer el nombre de una ministra o el del l&iacute;der de la oposici&oacute;n. Es necesario incluir preguntas sobre cuestiones pol&iacute;ticas que vayan m&aacute;s all&aacute; de la econom&iacute;a o la pol&iacute;tica partidista. De este modo, se obtendr&iacute;a una impresi&oacute;n m&aacute;s realista del conocimiento pol&iacute;tico de hombres y mujeres. En segundo lugar, debemos tener en cuenta que el significado del &ldquo;no lo s&eacute;&rdquo; es distinto para hombres y para mujeres. Para los hombres es mucho m&aacute;s costoso que para las mujeres. Por su parte, las mujeres a veces contestan &ldquo;no lo s&eacute;&rdquo; aunque s&iacute; tengan conocimiento. La estrategia habitual de interpretar este tipo de respuestas como incorrectas est&aacute; magnificando la brecha de g&eacute;nero que observamos en conocimiento pol&iacute;tico. Fuera del &aacute;mbito puramente acad&eacute;mico, estos resultados ilustran las dificultades que tienen las mujeres para encontrar espacios en los que sentirse suficientemente confiadas para hablar de pol&iacute;tica. Resulta m&aacute;s f&aacute;cil y m&aacute;s ajustado a las expectativas sociales decir que no saben. En contraste, los hombres podr&iacute;an estar sintiendo presi&oacute;n para hacer o&iacute;r su voz incluso cuando quiz&aacute; no han tenido la oportunidad de formar una opini&oacute;n o de informarse. Tener en cuenta estas diferencias podr&iacute;a ayudarnos a ponernos en el lugar de la persona con la que conversamos y entendernos mejor.
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[1]</a> (<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/01402382.2019.1577069?casa_token=egmp1Fpnw1kAAAAA%3A1xq8vcLmU2QarUOFfWevhRXu3fGkV_A2VeEHyJFs9Ulcl-xXnND_h-9vKwdlw8p--A4fBeXS-hUN" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferr&iacute;n et&nbsp;al., 2019</a>)
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[2]</a> (<a href="https://www.cambridge.org/core/journals/politics-and-gender/article/abs/is-it-simply-gender-content-format-and-time-in-political-knowledge-measures/8A8443944E4962742A00DE417B73EF78" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferr&iacute;n et al., 2018</a>)
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[3]</a> (<a href="https://academic.oup.com/ijpor/article-abstract/29/1/111/2981865?login=false" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferr&iacute;n et al., 2017</a>)
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#_ftnref4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">[4]</a> (<a href="https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/20531680221117454" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ferr&iacute;n et al., 2022</a>)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Ferrín, Gema García Albacete, Irene Sánchez-Vítores]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/politica-genero-conocimiento-politico-estereotipos-de-genero_132_10016045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Mar 2023 09:44:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A ellos les cuesta más decir "no lo sé" (en política)]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo ha cambiado la crisis nuestro conflicto político?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/conflicto-politico-espana-campanas-electorales_132_3932694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Cómo ha cambiado la crisis el conflicto político en España?</p><p class="subtitle">Analizamos cuáles son los temas predominantes en las últimas cuatro campañas electorales</p><p class="subtitle">Antes de la la crisis, dominan cuestiones relacionadas con la seguridad y terrorismo, el conflicto territorial y el liberalismo cultural</p><p class="subtitle">Con la llegada de la crisis, emergen con fuerza los asuntos económicos, relacionados con el Estado de bienestar y el liberalismo económico. En la campaña de 2015, se añade el tema de la crisis política y resurge la cuestión territorial</p></div><p class="article-text">
        Las campa&ntilde;as electorales son el per&iacute;odo en el que los partidos ofrecen m&aacute;s informaci&oacute;n sobre sus posiciones pol&iacute;ticas y los temas de la agenda p&uacute;blica que consideran prioritarios. Para ello, sacan el m&aacute;ximo partido del espacio y el tiempo que logran en los medios de comunicaci&oacute;n. Y es a estos mismos medios de comunicaci&oacute;n a los que los ciudadanos recurrimos para conocer cu&aacute;les son las prioridades pol&iacute;ticas de cada formaci&oacute;n. Con vistas a las elecciones del pr&oacute;ximo domingo en este post repasamos la evoluci&oacute;n de los temas que han articulado el conflicto pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a para entender mejor los cambios pol&iacute;ticos de los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        En el marco del proyecto <a href="http://www.eui.eu/Projects/POLCON/Home.aspx" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">POLCON</a>&nbsp;nos hemos propuesto estudiar la evoluci&oacute;n del conflicto pol&iacute;tico y las campa&ntilde;as electorales en doce pa&iacute;ses europeos, comparando datos de las elecciones celebradas durante la crisis con las del periodo anterior. Para ello analizamos el contenido de los dos peri&oacute;dicos de mayor tirada durante los dos meses previos a las elecciones, lo que nos permite identificar qu&eacute; temas reciben m&aacute;s atenci&oacute;n, por parte de qu&eacute; partidos y c&oacute;mo &eacute;stos se posicionan <em>(en el final de este post puede consultarse con mayor detalle en qu&eacute; consisten estos an&aacute;lisis y una lista exhaustiva de los temas codificados).</em>
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto a destacar sobre la estructura del conflicto pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a, discutido en este otro <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/pecado-original_6_509259087.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">post</a>, es su unidimensionalidad[1]. Al contrario que en algunos pa&iacute;ses europeos, la divisi&oacute;n izquierda-derecha aglutina temas econ&oacute;micos y culturales. Hasta hace poco el PP y el PSOE representaban fundamentalmente cada uno de los polos de dicho eje. Sin embargo, la crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que afronta Espa&ntilde;a &mdash;y que se extiende por gran parte de Europa&mdash; parece haber producido importantes cambios en las dimensiones de conflicto, es decir, en las cuestiones que se debaten en la esfera p&uacute;blica y estructuran la competici&oacute;n partidista. &iquest;En qu&eacute; medida se ha transformado el espacio pol&iacute;tico a ra&iacute;z de la llamada Gran Recesi&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1. Configuraci&oacute;n del espacio pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 muestra qu&eacute; temas configuraban el conflicto pol&iacute;tico y c&oacute;mo se relacionaban con ellos los principales partidos pol&iacute;ticos de &aacute;mbito nacional en las &uacute;ltimas cuatro elecciones (2004-2015). Los puntos de color representan los partidos pol&iacute;ticos, mientras que los puntos en blanco y negro sin relleno representan los distintos temas. Para interpretar el gr&aacute;fico hay que tener en cuenta tanto el tama&ntilde;o de los puntos como la distancia entre ellos. Cuanto mayor el tama&ntilde;o del c&iacute;rculo, mayor la presencia del tema o el partido en los medios de comunicaci&oacute;n analizados. Las distancias representan c&oacute;mo se relacionan los actores entre s&iacute; y respecto de los temas. Por ejemplo, el PSOE aparece pr&oacute;ximo al liberalismo cultural (el c&iacute;rculo etiquetado como cult-lib), lo que indica su mayor apoyo a temas como el matrimonio homosexual, el aborto o la igualdad de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        En general, las campa&ntilde;as posteriores a la crisis muestran una imagen muy diferente de las dos previas. Despu&eacute;s del inicio de la crisis, la necesidad de reformar un sistema pol&iacute;tico y econ&oacute;mico poco satisfactorio domina el debate p&uacute;blico. En consecuencia, el inter&eacute;s por las cuestiones culturales queda sustituido por la necesidad de dar respuesta a la crisis pol&iacute;tica y se intensifica el debate sobre temas econ&oacute;micos. Al mismo tiempo, aunque con matices de intensidad, el conflicto territorial mantiene una presencia constante y no desde&ntilde;able. A continuaci&oacute;n analizamos con m&aacute;s detalle los cambios producidos as&iacute; como algunas particularidades de cada campa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los temas tratados en las campa&ntilde;as&nbsp;electorales anteriores a la crisis son muy diversos, aunque dominan cuestiones relacionadas con la seguridad (categor&iacute;a en la que se engloba el terrorismo de ETA), el conflicto territorial y el liberalismo cultural. Durante estas dos legislaturas, el gobierno del PSOE aprob&oacute; leyes en materia de derechos civiles y sociales como la del matrimonio igualitario, la de la dependencia o la reforma del aborto. Adem&aacute;s de estas pol&iacute;ticas, en 2008 levant&oacute; una fuerte contestaci&oacute;n entre las filas populares la pol&iacute;tica de regularizaci&oacute;n de inmigrantes en situaci&oacute;n irregular, de ah&iacute; que el rechazo a la inmigraci&oacute;n (etiquetado como inmigraci&oacute;n en el gr&aacute;fico 1) aparezca como un tema moderadamente pr&oacute;ximo al PP. Asimismo, hay una fuerte presencia del conflicto territorial y de cuestiones de seguridad. La reforma de los estatutos de autonom&iacute;a, el Plan Ibarretxe y el Estatuto Catal&aacute;n centraron el debate p&uacute;blico, aunque la gran distancia entre los c&iacute;rculos que representan a los partidos y el de &ldquo;regionalismo&rdquo; muestra su escasa afinidad con estas propuestas. Por &uacute;ltimo, marca este per&iacute;odo la lucha contra el terrorismo y la ilegalizaci&oacute;n de la izquierda abertzale, temas que polarizaron fuertemente el debate y que se encuentran incluidos dentro de la etiqueta &ldquo;seguridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de las dos elecciones anteriores, las campa&ntilde;as de 2011 y 2015 tuvieron ya lugar en un contexto de crisis, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica. En ambas elecciones se produce un incremento del n&uacute;mero de partidos, sobre todo en 2015 con la irrupci&oacute;n de Podemos y Ciudadanos en la esfera p&uacute;blica. Aunque en 2008 hab&iacute;a emergido t&iacute;midamente un discurso de reforma institucional, la grave situaci&oacute;n econ&oacute;mica que rode&oacute; las elecciones de 2011 hizo que los temas econ&oacute;micos, relacionados con el Estado de bienestar y el liberalismo econ&oacute;mico, monopolizaran el debate. En la campa&ntilde;a de 2015, sin embargo, se materializan e interact&uacute;an las crisis pol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Aunque persiste la preocupaci&oacute;n por los temas econ&oacute;micos, Podemos, Ciudadanos, e incluso el PSOE, han insistido en los temas de reforma democr&aacute;tica y lucha contra la corrupci&oacute;n en su oposici&oacute;n al gobierno de Mariano Rajoy. El desaf&iacute;o nacionalista en Catalu&ntilde;a tambi&eacute;n ha recibido una gran atenci&oacute;n, como muestra el tama&ntilde;o del c&iacute;rculo etiquetado como regionalismo. Respecto a ese tema, sin embargo, todos los partidos aparecen relativamente lejanos &mdash;Podemos en menor medida&mdash; ya que sus propuestas se encontraban lejos del contenido representado por este c&iacute;rculo (que incluye temas como el derecho de autodeterminaci&oacute;n). Si hubi&eacute;ramos incluido a los partidos nacionalistas en los an&aacute;lisis, estos aparecer&iacute;an ubicados en esta esquina del gr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que en la gesti&oacute;n de la crisis econ&oacute;mica y pol&iacute;tica la Uni&oacute;n Europea ha estado muy presente, resulta sorprendente su ausencia en el debate p&uacute;blico. El debate en Espa&ntilde;a sigue produci&eacute;ndose en clave nacional, incluso cuando se hace referencia a actores internacionales como los gobiernos griego o alem&aacute;n. Esper&aacute;bamos que la discusi&oacute;n sobre las pol&iacute;ticas de austeridad y los rescates politizasen esta cuesti&oacute;n. Sin embargo, la integraci&oacute;n europea tiene una presencia casi irrelevante en los art&iacute;culos analizados. Durante mucho tiempo, la Uni&oacute;n Europea fue lo que en Ciencia Pol&iacute;tica se llama un <em>valence issue</em>, es decir, un tema con un alto nivel de acuerdo entre los ciudadanos y una inexistente competici&oacute;n entre los partidos. Despu&eacute;s de todo lo ocurrido, s&oacute;lo la izquierda radical ha intentado t&iacute;midamente problematizar este tema y desde la perspectiva de la reforma, no de la salida, como ha ocurrido en pa&iacute;ses como Francia o Reino Unido por la extrema derecha. Esto hace concluir que Europa sigue siendo un <em>valence issue</em> en Espa&ntilde;a, y la politizaci&oacute;n est&aacute; por venir (si es que llega).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, &iquest;podemos hablar de cambio en la estructura del conflicto pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a? En efecto, ha habido cambios en los temas y en los actores aunque a&uacute;n sea pronto para evaluar si ser&aacute;n o no duraderos en el tiempo. Especialmente en 2015, aunque tambi&eacute;n t&iacute;midamente en 2011, el PP y el PSOE han perdido el monopolio del protagonismo, abriendo el debate a nuevos partidos como Podemos y Ciudadanos. Los temas que se abordan en el periodo de la crisis son notablemente diferentes a los que interesaban en el periodo anterior. El liberalismo cultural y las cuestiones de seguridad, particularmente lo relacionado con el terrorismo de ETA, se han visto desplazados y han ganado en preeminencia los asuntos de &iacute;ndole econ&oacute;mica. Asimismo, aunque la tendencia asoma levemente en 2008, es en las segundas elecciones de la crisis en las que se incorporan los temas de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica e institucional al debate p&uacute;blico. Queda por ver c&oacute;mo se consolida el espectro pol&iacute;tico con la llegada de los nuevos actores, ya que la divisi&oacute;n nueva-vieja pol&iacute;tica y los temas que le acompa&ntilde;an s&oacute;lo puede ser, por definici&oacute;n, temporal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Anexo: Para entender mejor el an&aacute;lisis relacional de contenidos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con el fin de analizar la competencia partidista durante las campa&ntilde;as electorales, empleamos un an&aacute;lisis de contenido relacional de art&iacute;culos de prensa. Nos basamos en los datos de medios de comunicaci&oacute;n porque esto nos permite estudiar los conflictos visibles p&uacute;blicamente entre partidos y porque esta fuente de datos es especialmente sensible a los cambios pol&iacute;ticos y los temas del d&iacute;a. Nuestros resultados se basan en el an&aacute;lisis de los dos peri&oacute;dicos de mayor tirada, en este caso <em>El Pais</em> y <em>El Mundo.</em> Cada frase gramatical de un art&iacute;culo se reduce a su forma m&aacute;s b&aacute;sica, que contiene s&oacute;lo el sujeto (partido pol&iacute;tico), el objeto (tema), y la direcci&oacute;n de la relaci&oacute;n entre los dos, cuantificada mediante una escala de entre -1 y + 1 (para m&aacute;s detalles sobre el m&eacute;todo ver <a href="http://ebooks.cambridge.org/chapter.jsf?bid=CBO9781139169219&amp;cid=CBO9781139169219A016" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dolezal, Hutter, y W&uuml;est 2012</a>). La Tabla 1 representa la lista exhaustiva de temas y el significado de la direcci&oacute;n para cada tema. En total, se han codificado unas 4.159 frases, alrededor de unas 1.000 por cada campa&ntilde;a electoral. Para este an&aacute;lisis se han excluido las categor&iacute;as de temas con menos del tres por ciento de relevancia as&iacute; como los partidos regionales para concentrarse en la competencia entre partidos a nivel nacional. Finalmente, la t&eacute;cnica que usamos para la representaci&oacute;n conjunta de los partidos y de los temas es una variante de <em>Multidimensional Scaling </em>(MDS), un m&eacute;todo flexible que nos permite ilustrar la relaci&oacute;n ponderada entre actores y temas en un espacio com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tabla 1</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        [1] Si bien el clivaje territorial constituye una segunda dimensi&oacute;n para algunos partidos regionalistas, &eacute;ste tambi&eacute;n se correlaciona con el eje izquierda-derecha para la mayor&iacute;a de partidos, tal y como se puede ver <a href="http://politikon.es/2016/05/20/politikon-grafico-el-nuevo-espacio-de-competicion-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillem Vidal, Irene Sánchez-Vítores, Swen Hutter]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/conflicto-politico-espana-campanas-electorales_132_3932694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jun 2016 17:51:25 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo ha cambiado la crisis nuestro conflicto político?]]></media:title>
    </item>
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