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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel Sebastián]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_sebastian/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel Sebastián]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Elecciones en boom económico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/elecciones-boom-economico_129_13568278.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/247c5301-e606-4a9e-8340-5bdfafe8544f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Elecciones en boom económico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Del análisis de la experiencia de las 13 elecciones celebradas desde la Constitución de 1978 podemos concluir que el buen desempeño económico sí parece tener una cierta influencia en las elecciones generales. La tasa de paro parece ser la variable más significativa. Veremos qué ocurre esta vez</p><p class="subtitle">Sánchez acierta al convocar elecciones</p></div><p class="article-text">
        En noviembre de 1992 el entonces presidente de EEUU, George Bush padre, se presentaba a su reelecci&oacute;n con un nivel de popularidad muy alto, gracias a su victoria, un a&ntilde;o y medio antes, en la primera Guerra del Golfo, que oblig&oacute; a Irak a retirarse de Kuwait, pa&iacute;s que hab&iacute;a invadido a finales de 1990. Pese a ese &eacute;xito militar y pol&iacute;tico, pues EEUU lideraba una coalici&oacute;n internacional con apoyo de la ONU, Bush perdi&oacute; las elecciones y no fue reelegido, algo que no suele ser habitual en las elecciones norteamericanas. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los asesores de su oponente, Bill Clinton, para explicar esa paradoja, acu&ntilde;&oacute; una frase que se hizo famosa: &ldquo;Es la econom&iacute;a, est&uacute;pido&rdquo;. Ese estratega, James Carville, apelaba con esta frase al bolsillo de los norteamericanos, castigado en parte por las consecuencias financieras de la guerra, por encima de los argumentos pol&iacute;ticos, que las encuestas se&ntilde;alaban como determinantes. Desde entonces, la macroeconom&iacute;a siempre ha estado en el centro de los debates electorales en todos los pa&iacute;ses, aunque su incidencia ha sido desigual en las distintas convocatorias. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, tal y como recoge la siguiente tabla, ha habido 15 elecciones generales desde la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n en diciembre de 1978, aunque dos de ellas han sido repeticiones, en el espacio de unos pocos meses, al no lograrse una mayor&iacute;a que consiguiera la investidura de un presidente del gobierno. Y esas 13 elecciones se han celebrado en contextos macroecon&oacute;micos muy variopintos, que en la tabla sintetizo en 3 variables: el crecimiento del PIB real, la tasa de paro y la tasa de inflaci&oacute;n. Tanto el crecimiento del PIB como el del IPC lo expreso en tasas interanuales, en el trimestre en que se celebran las elecciones. Para el IPC, al ser datos mensuales, tomo la media trimestral. El dato de la tasa de paro es de la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa (EPA) que elabora trimestralmente el INE.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="[ Insert title here ]" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-R6Ewj" src="https://datawrapper.dwcdn.net/R6Ewj/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="630" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, se han celebrado algunas elecciones en expansi&oacute;n econ&oacute;mica, reflejada por un elevado crecimiento del PIB y una tasa de paro reducida, y otras en plena crisis. Con respecto a la inflaci&oacute;n ha habido convocatorias coincidiendo con deflaci&oacute;n y otras con inflaci&oacute;n elevada, aunque su correlaci&oacute;n con el PIB no ha sido clara, pues en algunos casos se trataba de choques de oferta, que elevan la inflaci&oacute;n a la vez que causan recesi&oacute;n, y otros por choques de demanda, en los que el PIB y la inflaci&oacute;n van de la mano.
    </p><p class="article-text">
        En el caso espa&ntilde;ol, en general, las etapas de crisis econ&oacute;micas han venido asociadas a cambios de gobierno. Por el contrario, no es habitual encontrar dicha alternancia en per&iacute;odos de boom econ&oacute;mico. Hay algunas excepciones a esta regularidad emp&iacute;rica. Una de ellas, muy llamativa, es la de 1993, en la que el PSOE revalid&oacute; de forma inesperada su mayor&iacute;a en una de las crisis econ&oacute;micas m&aacute;s intensas, tras el pinchazo de la primera burbuja inmobiliaria. En ese a&ntilde;o, el PIB real tuvo un crecimiento negativo, algo que no se hab&iacute;a visto desde la posguerra, y la tasa de paro alcanz&oacute; el 22% en el trimestre de las elecciones, el segundo de 1993. El temor a la llegada de la derecha, que no hab&iacute;a gobernado el pa&iacute;s desde la dictadura, estuvo detr&aacute;s de esta resistencia electoral al cambio, pese a la complicada situaci&oacute;n econ&oacute;mica y el agotamiento pol&iacute;tico tras 11 a&ntilde;os de gobierno socialista en solitario. 
    </p><p class="article-text">
        En 1996, finalmente se produjo el cambio, con la econom&iacute;a todav&iacute;a en crisis (tasa de paro en el 23%), aunque ya hab&iacute;a iniciado su recuperaci&oacute;n. Est&aacute; claro que 1993 fue un ejemplo en que la econom&iacute;a no fue determinante en el resultado electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo, en sentido contrario, fue el de 2004, en que se produjo el cambio pol&iacute;tico pese a que la econom&iacute;a se encontraba en una etapa de expansi&oacute;n econ&oacute;mica, aunque es cierto que en dicho a&ntilde;o se hab&iacute;a producido un cierto &ldquo;bache&rdquo;, tanto en el PIB (que creci&oacute; un 2,6%, pero ven&iacute;a de crecer un 5%) como en la tasa de paro, que hab&iacute;a escalado casi dos puntos hasta el 12%. Pero sin duda, fue la gesti&oacute;n pol&iacute;tica, con las mentiras tras los atentados del 11-M, y la participaci&oacute;n en la Guerra de Irak, en contra del sentir mayoritario de la poblaci&oacute;n y de la propia ONU, las que explican la indignaci&oacute;n que acab&oacute; con 8 a&ntilde;os de gobierno del PP. 
    </p><p class="article-text">
        En 2008 tampoco se produce cambio pol&iacute;tico, pues en el primer trimestre de dicho a&ntilde;o todav&iacute;a no se sintieron los efectos de la incipiente crisis financiera internacional ni el pinchazo de la segunda burbuja inmobiliaria, que se hicieron notar con fuerza en las elecciones de 2011, propiciando la salida del PSOE del gobierno. Por tanto, en esas convocatorias s&iacute; se mantiene la correlaci&oacute;n aparente entre el desempe&ntilde;o macroecon&oacute;mico y el resultado electoral. 
    </p><p class="article-text">
        El siguiente cambio pol&iacute;tico, el de 2018, no se produce por unas elecciones, sino por una moci&oacute;n de censura, algo que no hab&iacute;a ocurrido en todo el per&iacute;odo constitucional. Pero, desde esa fecha, los datos macroecon&oacute;micos, en general positivos, han servido de apoyo para mantener el gobierno socialista, incluso en 2023, en que el resultado electoral desafi&oacute; a todas las encuestas. En el trimestre en que tuvieron lugar las elecciones, la tasa de paro alcanz&oacute; el 11,89%, la cifra m&aacute;s baja desde el primer trimestre de 2008, quince a&ntilde;os antes. Por tanto, no podemos descartar que el entorno macroecon&oacute;mico tuviera una incidencia relevante en el inesperado resultado electoral.
    </p><p class="article-text">
        Del an&aacute;lisis de la experiencia de las 13 elecciones celebradas podemos concluir que el buen desempe&ntilde;o econ&oacute;mico s&iacute; parece tener una cierta influencia en las elecciones generales. La tasa de paro parece ser la variable m&aacute;s significativa, mientras que la inflaci&oacute;n apenas tiene incidencia, al contrario de lo que ocurre en otros pa&iacute;ses, en particular en EEUU. En el siguiente gr&aacute;fico presento la tasa de paro de Espa&ntilde;a en el per&iacute;odo democr&aacute;tico.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Tasa de paro España 1979-2026 (%)" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-BzseF" src="https://datawrapper.dwcdn.net/BzseF/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="523" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Los periodos electorales que han coincidido con subidas de la tasa de paro han sido m&aacute;s propicios a los cambios pol&iacute;ticos, y lo contrario ocurre en los a&ntilde;os de bajo desempleo, en los que el partido gobernante se ha mantenido. Para la convocatoria de este a&ntilde;o s&oacute;lo disponemos de los datos del segundo trimestre de 2026, tanto en el PIB, con un crecimiento m&aacute;s que aceptable, por encima de la media desde que estamos en el euro, como en el de la tasa de paro, que est&aacute; en m&iacute;nimos desde 2008. Por el contrario, para la inflaci&oacute;n tenemos el dato del tercer trimestre, que presenta un repunte hasta el 4,3%, aunque muy inferior al de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Todas las encuestas se&ntilde;alan que, esta vez, el entorno macroecon&oacute;mico expansivo no va a condicionar el resultado electoral, que se explicar&aacute; por otras variables, pol&iacute;ticas y sociales. Veremos si se cumplen esas encuestas o se vuelve a repetir la famosa frase de Carville, &ldquo;<em>It's the economy, &iexcl;stupid!</em>&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/elecciones-boom-economico_129_13568278.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Oct 2026 22:07:34 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los desahucios y la política de vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/desahucios-politica-vivienda_129_13542816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c944498c-4b33-43a7-b099-ca09d4f42d3c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los desahucios y la política de vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El número de desahucios presenta una tendencia claramente decreciente desde 2014 hasta 2026. El movimiento 27-S surge en pleno boom económico, con unas tasas de paro, tanto la general como la juvenil, en mínimos desde 2007, y con la banca saneada y una tasa de morosidad baja</p></div><p class="article-text">
        Desde hace d&eacute;cadas, y no s&oacute;lo en Espa&ntilde;a, han colisionado dos derechos garantizados constitucionalmente: el derecho social a la vivienda y el derecho a la propiedad. El contrato social impl&iacute;cito en nuestras sociedades democr&aacute;ticas ha buscado siempre un dif&iacute;cil equilibrio entre ambos derechos. El ya famoso caso de <a href="https://www.eldiario.es/economia/una-casa-para-vivir/huele-podrido-the-district-desahucian-maricarmen-gente-despierta_132_13536872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maricarmen se ha convertido en el exponente de un grave desequilibrio</a>, al imponerse el derecho a la propiedad por encima del de la vivienda, con la gravedad de que se ha hecho sobre una persona vulnerable, de 87 a&ntilde;os, y que llevaba puntualmente pagando desde hace 70 a&ntilde;os su alquiler mensual, aunque se hubiera quedado fuera de los precios del mercado. 
    </p><p class="article-text">
        Ha sido, sin duda, el desahucio m&aacute;s famoso y ha generado una ola de indignaci&oacute;n, no s&oacute;lo entre las personas afectadas por el problema de la vivienda, sino tambi&eacute;n entre las que no lo est&aacute;n, que son la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n. En el Gr&aacute;fico 1, utilizando los datos p&uacute;blicos del Consejo General del Poder Judicial, presento la evoluci&oacute;n trimestral de los &ldquo;lanzamientos&rdquo; (&ldquo;acci&oacute;n de desalojar un espacio por orden judicial&rdquo;) en el primer trimestre de cada a&ntilde;o desde 2014. Un lanzamiento no es exactamente lo mismo que un desahucio, pues puede afectar a plazas de garaje, fincas o locales, mientras que el t&eacute;rmino desahucio lo referimos a exclusivamente a vivienda. Pero aqu&iacute;, para simplificar, lo trataremos como si fueran sin&oacute;nimos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Desahucios en el 1er trimestre de cada año" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-C51mN" src="https://datawrapper.dwcdn.net/C51mN/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="523" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        En el Gr&aacute;fico 1 se observa que el n&uacute;mero de desahucios presenta una tendencia claramente decreciente desde 2014 hasta 2026. De hecho, se pueden distinguir tres etapas: la primera, durante el gobierno de Rajoy, 2014-2017, con un promedio de 17.800 desahucios trimestrales. La segunda, durante el gobierno de S&aacute;nchez y hasta el final de la pandemia, 2018-2022, con un promedio de 12.600 lanzamientos por trimestre, y la tercera, desde 2023 hasta la actualidad, con una media de desahucios de 6.300 por trimestre. El &uacute;ltimo dato, correspondiente al primer trimestre de 2026, recoge un n&uacute;mero de desahucios de 4.005, que es el m&iacute;nimo de la serie hist&oacute;rica. 
    </p><p class="article-text">
        Resulta llamativo, por tanto, que haya sido en este momento cuando ha surgido un movimiento social parecido al 15-M de 2011, cuando el n&uacute;mero de desahucios est&aacute; en niveles mucho m&aacute;s bajos que los de otros a&ntilde;os. Aunque los soci&oacute;logos lo explicar&aacute;n en el futuro con todo lujo de detalles, parece evidente que el movimiento surge por la indignaci&oacute;n que el caso Maricarmen ha tenido en la poblaci&oacute;n, y con el malestar latente por el problema de la vivienda, sobre todo entre los j&oacute;venes, que se ha ido agravando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/economia/15m-vivienda-presiona-partidos-pactar-medidas-urgentes_1_13540478.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El 15-M ocurri&oacute; en plena crisis financiera,</a> en el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y la consiguiente ejecuci&oacute;n por parte de una banca muy tocada por los cr&eacute;ditos hipotecarios impagados por la recesi&oacute;n y el galopante desempleo, que lleg&oacute; al 27% en el primer trimestre 2013. El movimiento 27-S, por el contrario, surge en pleno boom econ&oacute;mico, con unas tasas de paro, tanto la general como la juvenil, en m&iacute;nimos desde 2007, y con la banca saneada y una tasa de morosidad baja. En el Gr&aacute;fico 2 presento los &ldquo;lanzamientos&rdquo; trimestrales en Espa&ntilde;a desde 2013, tanto los causados por no pagar el alquiler como por no pagar la hipoteca. Hay que tener en cuenta que los lanzamientos por impago de hipoteca suponen una cifra menor que el de las &ldquo;ejecuciones hipotecarias&rdquo;, pues &eacute;stas incluyen todos los procedimientos iniciados por los bancos, independientemente de que terminen o no en un lanzamiento.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Lanzamientos (desahucios)" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-qGZMM" src="https://datawrapper.dwcdn.net/qGZMM/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="552" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Del Gr&aacute;fico 2 destacamos dos observaciones relevantes. La primera es que hay una tendencia decreciente en ambos tipos de desahucios, pero con un matiz importante. Los causados por no pagar la hipoteca caen de forma mucho m&aacute;s acusada desde 2014. Los causados por no pagar el alquiler tambi&eacute;n lo hacen, pero con m&aacute;s retraso y menos intensidad. La segunda, consecuencia de lo anterior, es que el n&uacute;mero de desahucios por no pagar la hipoteca representaban el 50% del total en 2014, y recientemente apenas llegan al 20% del total. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los motivos que justifican la reducci&oacute;n de ambos tipos de lanzamientos, hay varios. El primero, el m&aacute;s evidente, la marcha de la econom&iacute;a. Los desahucios son claramente antic&iacute;clicos. Aumentan con las recesiones, por la ca&iacute;da del empleo, de la renta y el aumento de la morosidad. Y se reducen en las expansiones. Pero, adem&aacute;s del argumento c&iacute;clico, la reducci&oacute;n del n&uacute;mero de desahucios se produce por las medidas de protecci&oacute;n y mitigaci&oacute;n tomadas por las administraciones p&uacute;blicas o por parte del sector privado. Esto ha ocurrido claramente en el caso del sector financiero y los lanzamientos por impago hipotecario. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, con el c&oacute;digo de buenas pr&aacute;cticas al que se adhirieron casi todas las entidades financieras y que a partir de 2022 se hizo obligatorio y que busca proteger a los hipotecados m&aacute;s vulnerables, adem&aacute;s de facilitarse la daci&oacute;n en pago, sobre todo de segundas viviendas. Tambi&eacute;n la &ldquo;ley de la segunda oportunidad&rdquo; de 2015, que facilit&oacute; la reducci&oacute;n de las deudas hipotecarias para la vivienda habitual. Lo cierto es que se ha trabajado y mucho por el lado de la banca, que recibi&oacute; importantes ayudas durante la crisis y a la que se exigi&oacute; que devolviera a la sociedad una parte de ese esfuerzo que los contribuyentes hicieron para su rescate. 
    </p><p class="article-text">
        Los bancos eran el enemigo a batir en la puerta del Sol en 2011. Hoy ni se les menciona en el 27-S. <a href="https://www.eldiario.es/economia/detras-urbagestion-fondo-desahuciado-maricarmen-niega-buitre_1_13532315.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El problema ahora est&aacute; en los fondos de inversi&oacute;n inmobiliarios y los grandes propietarios</a>, que no se han avenido a aceptar un c&oacute;digo de buenas pr&aacute;cticas como el del sistema financiero durante la crisis financiera. Y aqu&iacute; es donde entra en acci&oacute;n el Congreso de los Diputados. En esta legislatura el Gobierno y los partidos de izquierda han registrado 29 iniciativas que guardan relaci&oacute;n con la vivienda, de las cuales solo han prosperado cinco. Tres de ellas fueron reales decretos-leyes (RDL) para paliar los efectos de la crisis de Ucrania y Oriente Medio. El cuarto fue el escudo social aprobado en 2025, que prorrogaba la suspensi&oacute;n de los desahucios hasta diciembre de 2025. Pero PP, Vox y Junts se han negado a reeditarlo. <a href="https://www.eldiario.es/politica/gobierno-ultima-decreto-vivienda-aprobarlo-martes-presionado-calle-exigencias-socios_1_13538460.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Una versi&oacute;n de este decreto es el que se presentar&aacute;, probablemente, este martes.</a>
    </p><p class="article-text">
        El problema es que este tipo de decretos, necesarios y ahora urgentes, no solucionan el problema de la vivienda. La insuficiencia de oferta de vivienda de alquiler, adem&aacute;s de la construcci&oacute;n de vivienda p&uacute;blica (para alquiler) y privada (para alquiler y venta), requiere incentivar la salida al mercado de un volumen considerable de viviendas vac&iacute;as que todav&iacute;a tenemos en nuestro pa&iacute;s. Y ese incentivo pasa necesariamente por posibilitar el desahucio de los inquilinos que dejen de pagar su alquiler. Sin esta herramienta jur&iacute;dica es imposible que los propietarios, sobre todo los peque&ntilde;os, se arriesguen a sacar su vivienda al mercado de alquiler. Pero ah&iacute; entramos en los casos extremos, como el de Maricarmen, en que se debe buscar el equilibrio entre el derecho a la propiedad y el derecho a la vivienda que mencionaba al principio del art&iacute;culo. Y para garantizar ese equilibrio deben estar vigilantes las administraciones p&uacute;blicas con sus competencias establecidas (CCAA y ayuntamientos) y el propio sector privado, que debe acogerse a un c&oacute;digo de buenas pr&aacute;cticas que no erosione su rentabilidad ni su seguridad jur&iacute;dica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/desahucios-politica-vivienda_129_13542816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Sep 2026 20:50:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los desahucios y la política de vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Desahucios,Alquiler,Banca,Hipotecas,Maricarmen]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La prima de riesgo ya no es lo que era]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-no_129_13527839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75c5b04b-f802-4efb-aff6-9c7dea895f48_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prima de riesgo ya no es lo que era"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a la crisis de Irán, España es el país con menor prima de riesgo entre los grandes países de la zona euro y la calificación crediticia de la deuda española ha mejorado significativamente, sobre todo a partir de 2025. Es una buena noticia para nuestra economía, que destaca frente a la italiana y francesa, pero no hay que dormirse en los laureles: queda recorrido a la baja y lo podemos conseguir si aprovechamos la oportunidad de reducir el déficit estructural con nuestro mayor crecimiento económico</p></div><p class="article-text">
        Una de las variables financieras que se hizo m&aacute;s famosa en la larga crisis iniciada en 2008 fue la llamada <a href="https://www.eldiario.es/economia/panico-primas-riesgo-regresa-europa_1_9087298.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;prima de riesgo&rdquo; espa&ntilde;ola</a>. Dicha variable se define como la diferencia entre el tipo de inter&eacute;s del bono espa&ntilde;ol a 10 a&ntilde;os y el del bono alem&aacute;n a ese mismo plazo. Estando ambos pa&iacute;ses en el euro, con el mismo tipo de cambio, la misma pol&iacute;tica monetaria, los mismos tipos a corto, las mismas expectativas de inflaci&oacute;n a largo plazo (el 2% fijado por el Banco Central Europeo, BCE) el diferente tipo de inter&eacute;s del bono a largo plazo se explicar&iacute;a por la solvencia relativa de la deuda espa&ntilde;ola frente a la alemana, e incluso reflejar&iacute;a el riesgo a un posible impago, como casi ocurri&oacute; con el bono griego en 2010. El aumento de la prima de riesgo significa que empeora la confianza en nuestra pol&iacute;tica fiscal y nuestra solvencia, y viceversa cuando se reduce.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que <a href="https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-espanola-cae-52-puntos-primera-vez-2009_1_12690658.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en la actualidad no se hable de la prima de riesgo</a> es una buena se&ntilde;al, porque esta variable s&oacute;lo interesaba a nivel medi&aacute;tico y pol&iacute;tico cuando se dispar&oacute; durante la crisis. Los mercados, sin embargo, la observan a diario, y se toma buena nota de su evoluci&oacute;n, pues de esos tipos de inter&eacute;s no s&oacute;lo depende el coste de financiaci&oacute;n de los estados, sino indirectamente tambi&eacute;n el de las empresas y, por tanto, acaban influyendo en las bolsas. En el Gr&aacute;fico 1 presento los datos de las primas de riesgo de Espa&ntilde;a, Francia e Italia, todas ellas tomando como referencia o <em>benchmark</em> el bono alem&aacute;n. Tomo datos mensuales desde la creaci&oacute;n del euro en enero de 1999.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Las primas de riesgo con Alemania desde 1999" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-0wyVr" src="https://datawrapper.dwcdn.net/0wyVr/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="548" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
         La evoluci&oacute;n temporal de las primas de riesgo est&aacute; muy marcada por el pico asociado a la crisis de deuda de los pa&iacute;ses de la eurozona desde 2010 a 2013. Pero en el conjunto de estos 26 a&ntilde;os se detectan otras regularidades interesantes, que resumo a continuaci&oacute;n.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Desde el arranque del euro y hasta la ca&iacute;da de Lehman Brothers en septiembre de 2008, la fecha que habitualmente se&ntilde;ala el inicio de la crisis financiera mundial, las primas de riesgo de Espa&ntilde;a, Francia e Italia fueron 15, 9 y 28 puntos b&aacute;sicos (pb) respectivamente, con un<em> spread</em> m&aacute;s alto para Italia, el doble que Espa&ntilde;a, coherente con su nivel de deuda p&uacute;blica. Francia y Espa&ntilde;a iban a la par, como su ratio de endeudamiento, oscilando una por encima de la otra, aunque el historial de d&eacute;ficit p&uacute;blico espa&ntilde;ol le hac&iacute;a tener en promedio una prima de riesgo ligeramente superior. Sin embargo, el &uacute;nico <em>spread </em>negativo con Alemania lo tuvo Espa&ntilde;a en agosto de 2005. Francia e Italia nunca lo han tenido.</li>
                                    <li>A partir de 2008, todas las primas de riesgo se disparan, pero lo hacen mucho m&aacute;s la espa&ntilde;ola e italiana, pese a que la deuda p&uacute;blica espa&ntilde;ola era muy inferior (recu&eacute;rdese que Espa&ntilde;a tuvo super&aacute;vit presupuestario con Zapatero en 2005, 2006 y 2007, los &uacute;nicos de la democracia). Francia tuvo un trato privilegiado por los mercados. No se le inclu&iacute;a en el grupo de los PIGS (Portugal, Italia, Grecia y Espa&ntilde;a) y se consideraba protegido por el BCE y la CE, por ser un pa&iacute;s fundador de la UE y clave para su supervivencia.</li>
                                    <li>En media mensual la m&aacute;xima prima de riesgo de Espa&ntilde;a se alcanza en junio, julio y agosto de 2012, con m&aacute;s de 520 pb, aunque puntualmente se superaron los 600 en algunos d&iacute;as. Este pico coincide con el rescate del sector financiero, principalmente las cajas de ahorro. En Italia el m&aacute;ximo se alcanza 9 meses antes, en noviembre de 2011, lo que provoca la dimisi&oacute;n de Berlusconi y la entrada de un gobierno &ldquo;t&eacute;cnico&rdquo; presidido por el ex comisario europeo Mario Monti, lo que se consider&oacute; como una &ldquo;intervenci&oacute;n blanda&rdquo;. Francia tambi&eacute;n alcanza el m&aacute;ximo en las mismas fechas que Italia, pero con un pico muy inferior, con 154 pb de m&aacute;ximo mensual</li>
                                    <li>Francia recupera una cierta &ldquo;normalidad&rdquo; pronto, y a finales de 2012 ya presenta una prima de riesgo mensual de unos 60-70 pb. Por el contrario, Espa&ntilde;a e Italia tardan a&ntilde;os en recuperar la estabilidad, cuando el BCE implementa la &ldquo;expansi&oacute;n cuantitativa&rdquo; o compra de deuda p&uacute;blica en el mercado secundario (en el mercado primario lo proh&iacute;ben los estatutos de la autoridad monetaria). En esa nueva &ldquo;normalidad&rdquo;, las primas de riesgo de Italia y Espa&ntilde;a en 2014-2015 se sit&uacute;an en torno a los 130-140 pb, oscilando una de ellas alrededor de la otra. Francia en ese per&iacute;odo disfruta de un diferencial promedio de 40 pb. </li>
                            </ol>
            </div><h2 class="article-text"><strong>Evoluci&oacute;n reciente</strong></h2><p class="article-text">
        Desde 2016 y, especialmente desde la pandemia, el panorama ha cambiado radicalmente, tal y como recoge el Gr&aacute;fico 2. La prima de riesgo espa&ntilde;ola se despega de la italiana de forma estructural, y se sit&uacute;a en un nivel intermedio entre &eacute;sta y la francesa. Pero con una diferencia fundamental: la espa&ntilde;ola presenta una tendencia decreciente, mientras que la italiana y la francesa oscilan alrededor de una media constante.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Las primas de riesgo con Alemania desde 2016" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-FupoZ" src="https://datawrapper.dwcdn.net/FupoZ/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="545" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Con la pandemia y hasta 2022, las tres primas de riesgo vuelven a escalar, pero a niveles que no tienen nada que ver con lo ocurrido durante la crisis de 2008. Sin duda, la pol&iacute;tica seguida por el BCE, bien diferente a la de la crisis financiera, evit&oacute; que se disparasen estos <em>spreads</em>. La de Italia subi&oacute; hasta los 220 pb, la espa&ntilde;ola hasta los 120 y la francesa hasta los 60. Pero es desde 2022 cuando tiene lugar un nuevo cambio estructural que se mantiene hasta la actualidad. La prima de riesgo francesa presenta una tendencia creciente, frente a la decreciente de Espa&ntilde;a e Italia.<a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-dado-sorpaso-francia-finanzas-publicas_1_12654586.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> En 2024 la prima de riesgo francesa supera a la espa&ntilde;ola por primera vez</a>, aunque lo hab&iacute;a hecho puntualmente en algunos meses de 2003-2006, pero nunca a los niveles actuales, de m&aacute;s de 50 pb. Ahora, pese a la crisis de Ir&aacute;n, Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s con menor prima de riesgo entre los grandes pa&iacute;ses de la zona euro, mientras que Italia y Francia pugnan por evitar ser el peor. Adem&aacute;s, la tendencia m&aacute;s reciente sigue siendo favorable a la espa&ntilde;ola, decreciente o estable, mientras que las primas de riesgo italiana y francesa siguen al alza. Con todo, no hemos vuelto a los niveles previos a la crisis, en el caso espa&ntilde;ol. El promedio de la prima de riesgo espa&ntilde;ola en 2026 ha sido 46 pb, lejos de los 15 pb de antes de 2008, aunque muy por debajo de los niveles promedio actuales de Francia e Italia, 76 y 78 pb, respectivamente. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>La mejora del rating soberano</strong></h2><p class="article-text">
        Coherentemente con la evoluci&oacute;n de las primas de riesgo, la calificaci&oacute;n crediticia de la deuda espa&ntilde;ola ha mejorado significativamente, sobre todo a partir de 2025, tal y como recoge la tabla a continuaci&oacute;n, referida a las 3 principales agencias de calificaci&oacute;n, Standard &amp; Poor&rsquo;s, Moody&rsquo;s y Fitch-IBCA.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Calificación de las principales agencias de rating desde 2017" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-alIxm" src="https://datawrapper.dwcdn.net/alIxm/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="396" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Desde 2018, S&amp;P ha mejorado la calificaci&oacute;n de nuestra deuda 3 veces, desde BBB+ hasta A+, mientras que Moody&rsquo;s y Fitch lo han hecho en dos escalones, desde Baa2 a A3 y desde BBB+ a A, respectivamente. Esto ayuda a consolidar los niveles actuales de la prima de riesgo o incluso a reducirlos, como est&aacute; ocurriendo recientemente, lo cual significa un espaldarazo internacional a la deuda p&uacute;blica espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, una buena noticia para nuestra econom&iacute;a, que destaca frente a la italiana y francesa. Pero no hay que dormirse en los laureles. Queda recorrido a la baja y lo podemos conseguir si aprovechamos la oportunidad de reducir el d&eacute;ficit estructural con nuestro mayor crecimiento econ&oacute;mico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/prima-riesgo-no_129_13527839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Sep 2026 20:08:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La prima de riesgo ya no es lo que era]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deudas,Prima de riesgo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mala pinta de los tipos de interés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mala-pinta-tipos-interes_129_13510700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/764c75e8-dfe3-46f9-9df9-589ff1205312_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1074y315.jpg" width="1200" height="675" alt="La mala pinta de los tipos de interés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las causas del aumento de los tipos a largo son múltiples: el aumento del endeudamiento público, en especial en Estados Unidos, que muchos flujos de inversión de ahorro que antes se dedicaban a comprar bonos se han ido a la IA y un cambio en las expectativas de inflación a largo plazo</p><p class="subtitle">La subida de los tipos acelera la pelea de los bancos por captar los depósitos de ahorro y las cuentas remuneradas</p></div><p class="article-text">
        Tal y como se esperaba, el pasado jueves, 10 de septiembre, <a href="https://www.eldiario.es/economia/bce-sube-tipos-interes-cuarto-punto-2-5-incremento-precios-guerra-iran_1_13499938.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el BCE subi&oacute; 25 puntos b&aacute;sicos (pb) los tipos de inter&eacute;s oficiales.</a> Se trata, como recoge el Gr&aacute;fico 1, de la segunda subida de 2026, tras la que tuvo lugar el 16 de junio, quebrando un largo per&iacute;odo de un a&ntilde;o en el que los tipos se mantuvieron constantes. De hecho, la subida de junio se interpret&oacute; como un &ldquo;ajuste t&eacute;cnico&rdquo; por si se necesitaba hacer un recorte en el futuro. Pero no hubo tal recorte, sino una nueva subida que buena parte de los analistas ha valorado como la &uacute;ltima de este a&ntilde;o, en parte porque la presidenta Lagarde no ha dado ninguna pista sobre cu&aacute;l ser&iacute;a la pr&oacute;xima decisi&oacute;n. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Así han evolucionado los tipos de interés" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-kZSpS" src="https://datawrapper.dwcdn.net/kZSpS/3/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="540" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Discrepo de esta interpretaci&oacute;n tan optimista, y me baso en los propios escenarios que hizo p&uacute;blicos el BCE el pasado jueves y que recojo en la tabla a continuaci&oacute;n. En el escenario base, el BCE pronostica una inflaci&oacute;n del 3% para la zona euro en el conjunto de 2026, pero bajo el supuesto de que el barril de Brent se mantenga en torno a los 89,5 $/barril y el Gas Natural en los 51 &euro;/MWh. Pero los valores de la &uacute;ltima semana est&aacute;n muy lejos de ese escenario base. <a href="https://www.eldiario.es/economia/petroleo-sigue-escalada-alcanza-107-dolares-medio-tensiones-iran_1_13507163.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El precio del petr&oacute;leo se ha movido en el entorno de los 106 $ el barril y el precio del gas en los 80 &euro;/MWh.</a>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="[ Insert title here ] (Copy) (Copy)" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-OXzyU" src="https://datawrapper.dwcdn.net/OXzyU/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="263" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Y es que los valores actuales del mercado est&aacute;n por encima de lo que el BCE considera escenarios &ldquo;adversos&rdquo; (90 $ y 56 &euro;, respectivamente) o incluso &ldquo;severos&rdquo; (99 $ y 69 &euro;). Es dif&iacute;cil imaginar que, de mantenerse los precios de la energ&iacute;a en estos niveles durante algunas semanas, el BCE, que se ha mostrado bastante activo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, permanezca impasible con los tipos de referencia actuales. Y es que todo ha cambiado radicalmente en las &uacute;ltimas semanas, sobre todo comparando con los precios de la energ&iacute;a a finales de junio, cuando parec&iacute;a que EEUU e Ir&aacute;n hab&iacute;an llegado un acuerdo estable que empuj&oacute; a los precios del petr&oacute;leo a los 70 $ y del gas a los 40 &euro;. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy el petr&oacute;leo, con Ormuz y Bab el-Mandeb en llamas, est&aacute; un 50% m&aacute;s alto, en niveles no vistos desde mayo, y el gas el doble que en julio, en m&aacute;ximos desde hace casi 4 a&ntilde;os. Y aunque nadie espera que se vuelva a repetir la subida de 2023, tras la crisis de Ucrania, en que los tipos de inter&eacute;s escalaron hasta el 4%, a no ser que se detecte un efecto <a href="https://www.eldiario.es/economia/ine-confirma-inflacion-cerro-4-3-agosto-maximo-2023-rebaja-diesel_1_13510110.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contagio sobre los precios de los alimentos o de algunos servicios,</a> lo que se conoce como &ldquo;efectos de segunda ronda&rdquo;. Pero de ah&iacute; a suponer que la del jueves ha sido la &uacute;ltima subida del a&ntilde;o, hay un buen trecho. 
    </p><p class="article-text">
        Y en el otro lado del Atl&aacute;ntico este mi&eacute;rcoles tenemos la decisi&oacute;n de la Reserva Federal de EEUU. En los dulces momentos de julio, se discut&iacute;a sobre si el primer movimiento de Kevin Warsh, que desde mayo es el nuevo presidente de la Reserva Federal, ser&iacute;a un recorte de tipos, tal y como desea Trump. Hoy, lo m&aacute;s probable es que la Fed suba tambi&eacute;n los tipos de inter&eacute;s el d&iacute;a 16, su primera subida en 3 a&ntilde;os, tal y como recoge el Gr&aacute;fico 1. Tanto las sorpresas de inflaci&oacute;n en EEUU como la evoluci&oacute;n de los precios de los carburantes, que ah&iacute; no se enmascaran con recortes de impuestos, apuntan en esa direcci&oacute;n. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los tipos a largo plazo</strong></h2><p class="article-text">
        Si los tipos de inter&eacute;s de los bancos centrales presentan gran incertidumbre, el verdadero problema lo tenemos en los tipos de inter&eacute;s a largo plazo, en particular los bonos p&uacute;blicos a 10 a&ntilde;os, que es la referencia m&aacute;s l&iacute;quida.&nbsp;Tal y como recoge el Gr&aacute;fico 2, tanto el tipo de inter&eacute;s del bono americano como el del alem&aacute;n, que es la referencia europea sobre la que se definen los diferenciales o &ldquo;primas de riesgo&rdquo; del resto de los pa&iacute;ses, se encuentran en m&aacute;ximos de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. En el caso americano, rondando el 5% que en media mensual no se hab&iacute;a visto desde 2007, antes del comienzo de la gran crisis financiera de 2008. Es cierto que, tal y como se&ntilde;ala el Gr&aacute;fico 2, estos niveles se vieron puntualmente algunos d&iacute;as de 2023, en plena crisis inflacionaria por la guerra de Ucrania. Pero en media mensual hay que remontarse a dos d&eacute;cadas atr&aacute;s. En el caso alem&aacute;n, se trata de algo parecido, aunque con rentabilidades m&aacute;s bajas. En la actualidad ha superado el 3,5% por primera vez desde finales de 2008, en plena crisis financiera internacional.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Cómo han cambiado los tipos de interes de los bonos a 10 años" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-tPla0" src="https://datawrapper.dwcdn.net/tPla0/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="523" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las causas y las consecuencias de este aumento de los tipos a largo? En cuanto a las causas son m&uacute;ltiples. La primera es el aumento del endeudamiento p&uacute;blico, en especial en EEUU. A los que sostienen que la deuda p&uacute;blica es irrelevante porque los bancos centrales tienen capacidad ilimitada para comprar esos bonos (creando dinero a cambio), los acontecimientos de las &uacute;ltimas semanas les deber&iacute;an llevar a una reflexi&oacute;n. Adem&aacute;s, para ambos pa&iacute;ses, la competencia de las <a href="https://www.eldiario.es/economia/warsh-exhibe-jackson-hole-vuelta-temor-inversor-maniobras-oscuridad-reserva-federal_129_13441961.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">necesidades de inversi&oacute;n asociadas a la IA</a> hace que se hayan redirigido muchos de los flujos de ahorro, que antes se dedicaban a la compra de bonos p&uacute;blicos &ldquo;seguros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha habido un cambio en las expectativas de inflaci&oacute;n a largo plazo. Esto es preocupante, porque se&ntilde;alar&iacute;a que la credibilidad de los bancos centrales, con objetivos de inflaci&oacute;n a largo plazo en el 2%, est&aacute; en entredicho. En cuanto las consecuencias, en ambos continentes se endurecer&aacute;n las condiciones financieras de las grandes empresas, para los que los tipos de los bonos soberanos funcionan como un <em>benchmark</em>. En el caso americano, tambi&eacute;n subir&aacute; el coste de las hipotecas, que est&aacute;n vinculadas al bono y no a los tipos a corto, como ocurre en el caso europeo. Y, por supuesto, se endurecer&aacute;n las condiciones de financiaci&oacute;n del sector p&uacute;blico al subir la carga de intereses de la deuda p&uacute;blica. Tambi&eacute;n bajar&aacute;n las valoraciones de las empresas, con riesgo de que se vean a medio plazo afectadas las bolsas.
    </p><p class="article-text">
        Una &uacute;ltima consecuencia puede ser el impacto sobre los tipos de inter&eacute;s de los bancos centrales, lo que nos llevar&iacute;a al principio del art&iacute;culo. En el Gr&aacute;fico 3 presento las curvas de tipos de inter&eacute;s (oficiales, a 1 a&ntilde;o, a 2 a&ntilde;os y a 10 a&ntilde;os) de Alemania y de EEUU tanto en 2023, cuando se culminaron las subidas de tipos de los bancos centrales, como las actuales. A los bancos centrales les gustan las curvas bastante planas y, a veces, para los m&aacute;s &ldquo;halcones&rdquo;, invertidas, es decir con los tipos oficiales m&aacute;s altos que los tipos a largo, pues ello indicar&iacute;a que est&aacute;n doblegando las expectativas de inflaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<h4 style="font-family:'Roboto',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">Curva de los tipos de interés en Alemania y EE.UU</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Curva de los tipos de interés en 2023 y en la actualidad en Alemania y Estados Unidos</p>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/30258158" data-url="https://flo.uri.sh/visualisation/30258158/embed"><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Roboto',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente: Investing.com</p>


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    </figure><p class="article-text">
        Esto fue lo que ocurri&oacute; en 2023, tanto en EEUU como Alemania. Pero la situaci&oacute;n actual es muy distinta. Los tipos a largo son muy superiores a los tipos oficiales (entre 100 y 150 pb) y eso les otorga un incentivo a los bancos centrales para tratar de aplanar o incluso volver a invertir dichas curvas. Si este fuera el caso, la subida de tipos de inter&eacute;s de los bancos centrales no habr&iacute;a hecho m&aacute;s que empezar.  
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; que vigilar atentamente la evoluci&oacute;n de las pr&oacute;ximas semanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mala-pinta-tipos-interes_129_13510700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Sep 2026 20:00:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mala pinta de los tipos de interés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Tipos de Interés,BCE - Banco Central Europeo,Petróleo,Estados Unidos,Inteligencia artificial]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "susto" del déficit comercial del segundo trimestre de 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/susto-deficit-comercial-segundo-trimestre-2026_129_13496632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf62ff26-f9dc-47cd-bf82-d9dd7d889cb6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &quot;susto&quot; del déficit comercial del segundo trimestre de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay que dividir el dato por el PIB nominal, para relativizar el déficit al tamaño de nuestra economía y para corregir el hecho de que el saldo comercial suele ser anticíclico. Y se ve que debe ser objeto de vigilancia, pero no de alarma</p><p class="subtitle">El petróleo ronda los 100 dólares y el gas europeo se dispara ya un 138% desde el inicio de la guerra en Irán</p></div><p class="article-text">
        A mediados de agosto se hizo p&uacute;blico el dato mensual de comercio exterior de bienes de Espa&ntilde;a, exportaciones, importaciones y saldo comercial de junio de 2026, as&iacute; como los datos correspondientes a los dos primeros trimestres de 2026. El dato fue muy mal acogido por buena parte de la prensa econ&oacute;mica, que se refer&iacute;an de forma dram&aacute;tica al mismo, por ser &ldquo;el segundo peor en una d&eacute;cada&rdquo;. En el siguiente gr&aacute;fico presento los datos trimestrales del saldo comercial en euros desde el primer trimestre de 2023. El &uacute;ltimo dato, en efecto, supone un deterioro de un 80% no s&oacute;lo con respecto al trimestre anterior, sino sobre el promedio de los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os (de -11.000 a -21.000 millones de euros).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así ha evolucionado la balanza comercial desde 2023" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-ZPxxJ" src="https://datawrapper.dwcdn.net/ZPxxJ/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="502" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Se trata, sin duda, de un mal dato cuya evoluci&oacute;n hay que seguir de cerca. Desde la crisis financiera y su impacto sobre la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, siempre he defendido que el d&eacute;ficit exterior de Espa&ntilde;a es una variable cr&iacute;tica. Y lo es pese a pertenecer nuestro pa&iacute;s a una uni&oacute;n monetaria. Y eso qued&oacute; claro en la crisis financiera de 2008, que nos golpe&oacute; duramente pese a tener super&aacute;vit presupuestario y una c&oacute;moda posici&oacute;n en t&eacute;rminos de deuda p&uacute;blica. Pero fue el d&eacute;ficit exterior lo que nos hundi&oacute;, al cerrarse el grifo de nuestra financiaci&oacute;n internacional, y no contar con el apoyo de nuestro banco central. 
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no soy de los que piensan que el saldo exterior es &ldquo;irrelevante&rdquo; y que no hace falta prestarle atenci&oacute;n. Hay que seguirlo muy de cerca y alertar de posibles desequilibrios estructurales. Pero, en este sentido, no creo que el &uacute;ltimo dato suponga un salto cualitativo en nuestra balanza comercial y, ni mucho menos, volver a la experiencia del grave desequilibrio previo a la crisis de 2008. 
    </p><p class="article-text">
        Para hacer una correcta evaluaci&oacute;n del dato, lo primero que hay que hacer es dividirlo por el PIB nominal, para relativizar el d&eacute;ficit al tama&ntilde;o de nuestra econom&iacute;a y para corregir el hecho de que el saldo comercial suele ser antic&iacute;clico. Es decir, en las etapas de boom se deteriora, porque crecen relativamente m&aacute;s las importaciones que las exportaciones, y en los per&iacute;odos de recesi&oacute;n se recupera, por el motivo contrario. Tambi&eacute;n, para tener una perspectiva correcta, conviene comparar con un per&iacute;odo suficientemente largo que incluya las diferentes fases c&iacute;clicas por las que ha transcurrido nuestra econom&iacute;a. Elijo el periodo m&aacute;s largo posible, seg&uacute;n la disponibilidad estad&iacute;stica de DataComex, que es 1995, y convierto la serie en trimestral para poder dividir por el PIB nominal, tambi&eacute;n disponible trimestralmente desde esa fecha. El resultado se muestra a continuaci&oacute;n, en el segundo gr&aacute;fico. 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, en el segundo trimestre de 2026, el d&eacute;ficit comercial se ha situado en un 4,8% del PIB, con un deterioro de 2,1 puntos del PIB con respecto al dato del trimestre anterior. Siendo un mal registro, tampoco es tan dram&aacute;tico como suger&iacute;a la primera aproximaci&oacute;n a los datos. De hecho, el promedio hist&oacute;rico de nuestro d&eacute;ficit comercial ha sido el 4,4% del PIB en los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, una cifra cercana a la del &uacute;ltimo trimestre. Nada que ver con los d&eacute;ficits comerciales de la etapa de las burbujas de cr&eacute;dito e inmobiliarias. De hecho, nuestro saldo comercial tuvo un desfase superior al 5% del PIB en todos los trimestres desde el tercero de 1999, el a&ntilde;o que se cre&oacute; el euro, hasta el &uacute;ltimo de 2008, cuando estall&oacute; la crisis. Y desde 2004 a 2008, el d&eacute;ficit promedio fue el 8,6% del PIB, casi el doble del actual, rozando el 10% del PIB en varios trimestres de 2007. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="El déficit comercial, en un 4,8% del PIB" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-QwKHj" src="https://datawrapper.dwcdn.net/QwKHj/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="519" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Mirando periodos m&aacute;s cercanos, el d&eacute;ficit comercial del segundo trimestre de este a&ntilde;o ha sido inferior al de los 3 primeros trimestres de 2022: 5,1%, 5,4% y 6,4%, pero que se corrigi&oacute; r&aacute;pidamente hasta el -1,8% en el primer trimestre de 2023. Y ello nos lleva al segundo factor a tener en cuenta a la hora de valorar un dato de saldo comercial: el componente energ&eacute;tico. <a href="https://www.eldiario.es/economia/petroleo-ronda-100-dolares-gas-europeo-dispara-138-inicio-guerra-iran_1_13495609.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las crisis de precios de la energ&iacute;a</a>, para un pa&iacute;s fuertemente importador de petr&oacute;leo y gas, como es el nuestro, determinan de forma cr&iacute;tica el tama&ntilde;o de dicho d&eacute;ficit. Pero estas crisis, aunque pueden ser duraderas, son transitorias. Es decir, no son estructurales. Y una vez terminen, el saldo exterior volver&aacute; a corregirse como ocurri&oacute; con la crisis de Ucrania de 2022, cuyo impacto sobre el saldo exterior fue muy superior a la que est&aacute; teniendo lugar, hasta el momento, con la crisis de Ir&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para ilustrarlo, en el tercer gr&aacute;fico presento la serie de importaciones energ&eacute;ticas sobre PIB, tambi&eacute;n desde 1995. En la serie observamos el pico asociado a la crisis de Ucrania, fundamentalmente por el precio del gas. Las importaciones energ&eacute;ticas alcanzaron el 7,2% del PIB durante dos trimestres de 2002 y ello explica el deterioro del saldo comercial comentado anteriormente.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Repuntan las importaciones energéticas tras la
crisis de Irán" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-liyMO" src="https://datawrapper.dwcdn.net/liyMO/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="529" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script><br>
    </figure><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico 3 tambi&eacute;n se recoge el repunte reciente de las importaciones energ&eacute;ticas tras la crisis de Ir&aacute;n, que han alcanzado el 4,2% del PIB en este segundo trimestre de 2026. Este aumento de las importaciones energ&eacute;ticas, de 1,3 puntos del PIB en este trimestre, explican un 70% del deterioro del saldo comercial. Apelar al car&aacute;cter transitorio, aunque pueda ser duradero, de la crisis energ&eacute;tica, ayuda a desdramatizar el dato reciente de desequilibrio comercial. Y, de nuevo es una situaci&oacute;n que no tiene nada que ver con la vivida desde 1999 a 2008, en los que el d&eacute;ficit comercial se dispar&oacute; hasta cerca del 10% del PIB con unas importaciones energ&eacute;ticas muy inferiores a las actuales. Ah&iacute; se trataba de un saldo comercial desequilibrado de forma estructural.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, estamos ante un dato que debe ser objeto de vigilancia, pero no de alarma. Y que se explica en buena parte por el componente energ&eacute;tico del mismo, que tiene un car&aacute;cter transitorio y que s&oacute;lo se puede combatir con medidas de ahorro y eficiencia energ&eacute;tica que limiten el consumo de carburantes, una opci&oacute;n por la que no se ha optado hasta ahora, pero que siempre estamos a tiempo de abordar si el deterioro del saldo comercial empeora como consecuencia de la magnitud o duraci&oacute;n de la crisis energ&eacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/susto-deficit-comercial-segundo-trimestre-2026_129_13496632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Sep 2026 20:45:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "susto" del déficit comercial del segundo trimestre de 2026]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Luces y sombras en el PIB del segundo trimestre de 2026]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/luces-sombras-pib-segundo-trimestre-2026_129_13479970.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d00bb5af-836e-49f4-95a5-efc88cea83f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Luces y sombras en el PIB del segundo trimestre de 2026"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El dato ha supuesto afianzar la actual fase expansiva iniciada hace cuatro años. Se trata de un crecimiento más “sano” que el de la anterior expansión, pero la evolución de la productividad sigue siendo el talón de Aquiles de la economía española</p><p class="subtitle">A vueltas con la inversión extranjera directa en España</p></div><p class="article-text">
        El pasado 30 de julio el INE public&oacute;<a href="https://www.eldiario.es/economia/economia-crece-0-7-segundo-trimestre-decima-consumo-hogares-inversion_1_13416795.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el avance de la Contabilidad Nacional del segundo trimestre</a>. El dato, un crecimiento trimestral de 0,7% sorprendi&oacute; a todo el mundo. El consenso de Funcas, en el que participan 18 servicios de estudio e institutos de investigaci&oacute;n, entre ellos, el m&iacute;o, el Instituto Complutense de An&aacute;lisis Econ&oacute;mico (ICAE), ten&iacute;a una previsi&oacute;n promedio de 0,5%, aunque muchas entidades se situaban por debajo. El dato supone una aceleraci&oacute;n con respecto al crecimiento del primer trimestre (0,6%), algo que nadie esperaba, y obliga a <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-dispara-2-6-crecimiento-pib-2026-nuevas-previsiones-presupuestos_1_13340794.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">revisar al alza el pron&oacute;stico para el conjunto del a&ntilde;o</a>, que el mismo consenso situaba en 2,3%. Ahora, incluso con un perfil moderado para el resto del a&ntilde;o, dif&iacute;cilmente se crecer&aacute; por debajo del 2,5% en el conjunto de 2026, que era la previsi&oacute;n de ICAE, una de las m&aacute;s optimistas. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, parece que el Gobierno, que en junio se situ&oacute; &ldquo;fuera de mercado&rdquo; al anticipar en el cuadro macro que acompa&ntilde;aba al techo de gasto, un crecimiento del 2,6% este a&ntilde;o, cuatro d&eacute;cimas m&aacute;s alto que su propia previsi&oacute;n anterior, tiene muchas opciones de volver a acertar. Algunos han hablado de que, con este dato, la prevista desaceleraci&oacute;n de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola se volver&aacute; a retrasar. Incluso algunos hablan de una fase expansiva in&eacute;dita desde que estamos en el euro. En el gr&aacute;fico presento la serie de PIB real (&iacute;ndice con base 100 en 2020) desde 1995 que muestra que, en efecto, el reciente boom econ&oacute;mico recuerda al de final de siglo XX y comienzos de este.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Así ha evolucionado el PIB de España desde 1995" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-bE2PD" src="https://datawrapper.dwcdn.net/bE2PD/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="545" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, la expansi&oacute;n actual no es comparable, ni en magnitud ni en duraci&oacute;n, a aquella. La que arranc&oacute; en 1995, con el &uacute;ltimo gobierno de Felipe Gonz&aacute;lez, dur&oacute; 53 trimestres, todos los de Aznar y la primera legislatura de Zapatero, alcanz&aacute;ndose el m&aacute;ximo en el segundo trimestre de 2008. Y su crecimiento promedio trimestral fue del 0,86%. El actual ciclo expansivo lleva 12 trimestres y un crecimiento promedio trimestral de 0,76%. Pero s&iacute; puede afirmarse que es el mejor desempe&ntilde;o de los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Tras el boom de principios de siglo, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola sufri&oacute; un estancamiento de m&aacute;s de ocho a&ntilde;os, por el impacto de la crisis financiera internacional y el pinchazo de las burbujas de cr&eacute;dito e inmobiliaria. Ese PIB de 2008 no se consigui&oacute; recuperar hasta finales de 2016. El crecimiento posterior fue m&aacute;s tibio que el actual (0,56% trimestral promedio) hasta que lleg&oacute; la Covid 19. Y el PIB del &uacute;ltimo trimestre de 2019, m&aacute;ximo hasta el inicio de la pandemia, no se recuper&oacute; hasta el 2&ordm; trimestre de 2022. Por tanto, el dato del segundo trimestre de 2026 ha supuesto afianzar la actual fase expansiva iniciada hace cuatro a&ntilde;os. Se trata de un crecimiento m&aacute;s &ldquo;sano&rdquo; que el de la anterior expansi&oacute;n, pues no est&aacute; basado en burbujas, y muy superior al de econom&iacute;as de nuestro entorno. Pero algunos analistas defienden, sin embargo, que su composici&oacute;n denota los s&iacute;ntomas de un final de ciclo: un crecimiento basado en el consumo &ndash;tanto p&uacute;blico como privado&ndash; y el debilitamiento de la inversi&oacute;n y las exportaciones ser&iacute;an las se&ntilde;ales de agotamiento de la fase expansiva. En la Tabla 1, sin embargo, muestro que dicho patr&oacute;n no es tan claro. Comparo el crecimiento de cada componente de la demanda del segundo trimestre con el del promedio de los &uacute;ltimos 10 trimestres.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Crecimiento trimestral componentes" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-aKBXN" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aKBXN/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="376" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        El consumo de los hogares no ha tenido un repunte significativo, pese a haber subido con respecto al trimestre anterior. De hecho, en relaci&oacute;n al PIB, crece como la ha hecho en los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os de expansi&oacute;n. Y no crece por encima del PIB. En lo que se refiere al consumo p&uacute;blico, contrariamente a los que se suele decir, no es en absoluto el motor del crecimiento de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. De hecho, crece significativamente menos que el PIB y, en el &uacute;ltimo dato, lo hace la mitad de lo que lo ha hecho en los &uacute;ltimos 10 trimestres. Con respecto a los <em>drivers</em> positivos, que presuntamente muestran se&ntilde;ales de agotamiento, las exportaciones de bienes y servicios no s&oacute;lo no se han frenado, sino que se han acelerado, aunque el papel del turismo internacional ha sido clave. 
    </p><p class="article-text">
        Donde s&iacute; se nota un desplome significativo es en la inversi&oacute;n, tanto en construcci&oacute;n como en bienes de equipo, maquinaria y sistemas de armamento. La primera ha pasado de crecer un 1,35% trimestral promedio a un exiguo 0,11% en el segundo trimestre. Ello parece indicar que el sector de la construcci&oacute;n no consigue acelerarse, pese a la creciente demanda de vivienda y la proximidad de las elecciones regionales y locales. En cuanto a la inversi&oacute;n en equipo, la ca&iacute;da es algo menor, pero tambi&eacute;n muy significativa, cercana a un punto en promedio. Sin duda este es el punto m&aacute;s negativo del crecimiento del PIB trimestral. Finalmente, la evoluci&oacute;n de la inversi&oacute;n explica la moderaci&oacute;n del crecimiento de las importaciones, la mitad de lo que lo han hecho en los diez trimestres anteriores, lo que ha ayudado a sujetar el crecimiento de la econom&iacute;a en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la evoluci&oacute;n de la inversi&oacute;n, tanto la productiva como la residencial, el otro punto d&eacute;bil del dato del segundo trimestre es la evoluci&oacute;n de la productividad, el tal&oacute;n de Aquiles de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola. Los datos, en crecimiento anual, se recogen en la Tabla 2.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Crecimiento trimestral componentes (Copy)" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-nd1yq" src="https://datawrapper.dwcdn.net/nd1yq/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="186" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        La productividad por trabajador ha aumentado, aunque haya sido de forma modesta, frente al crecimiento nulo (o incluso negativo) de los 10 trimestres anteriores. Ello podr&iacute;a ser una se&ntilde;al de mantenimiento del impulso al crecimiento. Sin embargo, el crecimiento de la productividad por hora, que hab&iacute;a sido prometedor en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (crecimiento medio de 0,75%) se ha vuelto a hundir en el &uacute;ltimo dato.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, un buen dato agregado que indica que no va a haber una desaceleraci&oacute;n a corto plazo de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, aunque la evoluci&oacute;n de la inversi&oacute;n en equipo y de la productividad arrojan alguna incertidumbre en el medio y largo plazos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/luces-sombras-pib-segundo-trimestre-2026_129_13479970.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 19:22:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Luces y sombras en el PIB del segundo trimestre de 2026]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con la inversión extranjera directa en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/vueltas-inversion-extranjera-directa-espana_129_13414422.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aca1f324-497e-4225-abfb-01c60d124884_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="A vueltas con la inversión extranjera directa en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Inversión Extranjera Directa (IED) en España siempre se ha considerado una muestra de la confianza de los inversores extranjeros en nuestro país, pues, en general, recogen apuestas por proyectos de largo plazo en nuestro tejido productivo. Y no se detecta ninguna quiebra</p></div><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de su impacto positivo sobre el capital productivo y, por tanto, sobre el crecimiento a largo plazo, la Inversi&oacute;n Extranjera Directa (IED) en Espa&ntilde;a siempre se ha considerado una muestra de la confianza de los inversores extranjeros en nuestro pa&iacute;s, pues, en general, recogen apuestas por proyectos de largo plazo en nuestro tejido productivo. 
    </p><p class="article-text">
        Otros indicadores m&aacute;s financieros, como la evoluci&oacute;n de la bolsa o la prima de riesgo con el bono alem&aacute;n, tambi&eacute;n se consideran un reflejo de esa confianza exterior en nuestra econom&iacute;a. Pero dichos indicadores dependen en gran medida de factores globales: las bolsas mundiales est&aacute;n interconectadas y el bono alem&aacute;n suele actuar como valor refugio en caso de crisis internacionales, por lo que el diferencial puede aumentar, aunque no empeore la percepci&oacute;n sobre la deuda espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        La IED, sin embargo, recoge factores m&aacute;s genuinamente dom&eacute;sticos. As&iacute;, los buscadores de malas noticias econ&oacute;micas sobre Espa&ntilde;a, un duro trabajo en estos tiempos, han se&ntilde;alado la ca&iacute;da de la IED en 2025 (un -12% en t&eacute;rminos brutos y un -8% en t&eacute;rminos netos) como la evidencia de una p&eacute;rdida de confianza exterior en nuestro pa&iacute;s. El Gobierno se ha apresurado a contestar esta visi&oacute;n negativa, al publicar el dato del primer trimestre de 2026, con un incremento de 23% en t&eacute;rminos anuales. Este rifirrafe indica que, probablemente, el flujo de IED es un indicador demasiado vol&aacute;til como para recoger esos cambios en la confianza internacional que, por definici&oacute;n, deber&iacute;an ser menos err&aacute;ticos. En el Gr&aacute;fico 1 presento los datos de flujos de Inversi&oacute;n extranjera directa bruta en nuestro pa&iacute;s desde 1993 hasta 2025, &uacute;ltimo a&ntilde;o completo disponible.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Así ha subido la inversión directa extranjera en España" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-6CdSm" src="https://datawrapper.dwcdn.net/6CdSm/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="473" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Lo primero que llama la atenci&oacute;n de dicha ilustraci&oacute;n es la volatilidad de la serie, tanto si se mide en t&eacute;rminos brutos, la representada en el gr&aacute;fico, como en t&eacute;rminos netos (descontando los flujos de desinversi&oacute;n). As&iacute;, destacan los picos del a&ntilde;o 2000, tras nuestra entrada en el euro, el de 2007, con importantes operaciones justo antes de la crisis financiera, como la compra de Endesa por Enel, o el de 2018, en el que coincidi&oacute; la gran OPA de la italiana Atlantia y la alemana Hochtief sobre Abertis. As&iacute; como el despegue de inversiones en el sector inmobiliario y el de las energ&iacute;as renovables, que hab&iacute;an estado inactivos desde la crisis financiera. 
    </p><p class="article-text">
        Lo segundo a destacar, m&aacute;s all&aacute; de las oscilaciones, es la tendencia creciente de la IED en estas m&aacute;s de tres d&eacute;cadas, con un crecimiento lineal anual del 6%, superior al del PIB nominal. No se ve, al menos a primera vista, ninguna quiebra de esta tendencia, pese a las profundas crisis vividas en 1993-1995 y en 2009-2013, Ni siquiera durante la pandemia hubo un retroceso del flujo de la IED, que aument&oacute; tanto en 2020 como 2021 y 2022, a&ntilde;o en que alcanz&oacute; una cifra de 32.000 M de euros. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitar esta volatilidad en los flujos, se suele utilizar la serie de stock acumulado de inversi&oacute;n extranjera directa, es decir, las posiciones en cada momento que recogen la acumulaci&oacute;n del flujo de inversi&oacute;n neta recibida. Esto es lo que se ilustra en el Gr&aacute;fico 2, donde, tomo los datos de Global Invex, del Ministerio de Econom&iacute;a, disponibles s&oacute;lo desde 2007.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="¿Y el stock acumulado de inversión extranjera?" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-iWHMx" src="https://datawrapper.dwcdn.net/iWHMx/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="473" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        La serie, en t&eacute;rminos absolutos, presenta una tendencia creciente, salvo en los a&ntilde;os de la crisis financiera (2009-2013) en que sufre un estancamiento e incluso un peque&ntilde;o retroceso. Pero desde ese a&ntilde;o en adelante, el stock de inversi&oacute;n extranjera directa crece de forma robusta, y no se detecta ning&uacute;n quiebro con el cambio de gobierno en 2018. En el Gr&aacute;fico 3, para que la comparaci&oacute;n sea m&aacute;s justa, divido la serie por el PIB nominal, utilizando los datos del INE.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="¿Cuánto supone el stock de IED sobre el PIB?" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-f2ksz" src="https://datawrapper.dwcdn.net/f2ksz/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="473" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Al hacerlo en t&eacute;rminos de PIB, parece que hay un cambio de tendencia a partir de 2020, en que el stock de inversi&oacute;n extranjera directa alcanz&oacute; un r&eacute;cord del 45% del PIB. Pero el gr&aacute;fico es enga&ntilde;oso, pues el pico de 2020 surge por la ca&iacute;da del PIB nominal de un 10%, y no por una ca&iacute;da del stock de inversi&oacute;n, que ya vimos en el Gr&aacute;fico 2 que no hab&iacute;a ocurrido. De hecho, el PIB nominal previo a la pandemia no se recupera hasta bien entrado 2022. En los a&ntilde;os 2023, 2024 y 2025 se producen sendas ca&iacute;das de la ratio de inversi&oacute;n extranjera sobre PIB. Pero siguen estando por encima de los valores previos al cambio de gobierno en 2018. De hecho, en los a&ntilde;os de gobierno de Rajoy el promedio de esta ratio fue el 33,7% del PIB, mientras que con el gobierno S&aacute;nchez se ha situado en el 41,1% (y todav&iacute;a no se recoge el dato de 2026, aparentemente positivo).
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a la composici&oacute;n por pa&iacute;ses, en la Tabla a continuaci&oacute;n presento los datos para 2024 publicados por Globalinvex. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="EEUU, Alemania y Francia lideran en ranking de IED en España" aria-label="Gráfico de barras" id="datawrapper-chart-bSq8s" src="https://datawrapper.dwcdn.net/bSq8s/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="438" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Hay 6 pa&iacute;ses que explican casi dos tercios del total del stock de IED acumulado en 2024. Destaca en primer lugar EEUU, que sigue siendo con diferencia el primer inversor en Espa&ntilde;a con casi el 20% del total, seguido por un bloque de 3 pa&iacute;ses (Alemania, Francia y Reino Unido) que explican en torno al 11% del total y, a m&aacute;s distancia, Italia y M&eacute;xico, que tienen el 6-7% del total. Muy por debajo de estos valores, aunque con un peso creciente, se sit&uacute;an China y Jap&oacute;n, con un 2% del total. Es muy pronto para detectar si hay un cambio significativo en esta composici&oacute;n geogr&aacute;fica, ni en contra de EEUU ni a favor de China. 
    </p><p class="article-text">
        Para concluir, los datos de IED s&iacute; pueden reflejar la confianza internacional sobre la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, pero el stock recoge mejor que el flujo ese posible sentimiento, y no se detecta una quiebra en esa tendencia, una vez limpiadas las distorsiones estad&iacute;sticas por la pandemia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/vueltas-inversion-extranjera-directa-espana_129_13414422.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 19:52:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[A vueltas con la inversión extranjera directa en España]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Comparaciones portuguesas: déficit y deuda públicos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/comparaciones-portuguesas-deficit-deuda-publicos_129_13402545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fbb57b4-1a50-42b8-9405-bad57c8fb3ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x799y747.jpg" width="1200" height="675" alt="Comparaciones portuguesas: déficit y deuda públicos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestros vecinos portugueses se han tomado mucho más en serio ambos objetivos y han demostrado que son compatibles las políticas de izquierdas con la reducción del endeudamiento público sin subir los impuestos</p></div><p class="article-text">
        Tras la &ldquo;revoluci&oacute;n de los claveles&rdquo; de abril de 1974, que puso fin a la dictadura portuguesa, fue muy celebrada la frase de Santiago Carrillo, el entonces secretario general del Partido Comunista de Espa&ntilde;a (PCE) exiliado en Par&iacute;s, que se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;en Espa&ntilde;a todas las comparaciones son portuguesas&rdquo;. Se refer&iacute;a a si hab&iacute;a opciones de que algo similar pudiera ocurrir en Espa&ntilde;a, donde se endurec&iacute;a la dictadura de Franco, pero a quien todav&iacute;a le quedaba un a&ntilde;o y medio de vida. La frase tuvo gran &eacute;xito porque el golpe de Lisboa fue inesperado y porque, pese a ser vecinos, los dos pa&iacute;ses nos estudiamos poco. Como si estuvi&eacute;ramos de espaldas, ellos mirando al Atl&aacute;ntico y nosotros al Mediterr&aacute;neo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s de la belleza del pa&iacute;s y la amistad de sus gentes, la econom&iacute;a portuguesa tiene muchos focos de inter&eacute;s para nosotros. Uno de ellos es el de sus cuentas p&uacute;blicas y, en particular, la evoluci&oacute;n de su deuda p&uacute;blica. En el Gr&aacute;fico 1 presento la evoluci&oacute;n de la ratio de deuda p&uacute;blica en t&eacute;rminos del PIB a cierre de a&ntilde;o para ambos pa&iacute;ses desde 2013. Tomo este a&ntilde;o porque supone el punto de partida de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica tras la crisis financiera iniciada en 2008, seguida de la crisis de deuda soberana de la eurozona, el rescate de Portugal en 2010 y el del sector financiero espa&ntilde;ol en 2012. Antes de entrar en el an&aacute;lisis econ&oacute;mico, conviene recordar la gesti&oacute;n pol&iacute;tica en ambos pa&iacute;ses en estos a&ntilde;os: en Espa&ntilde;a gobern&oacute; el PP hasta 2018, primero con mayor&iacute;a absoluta y desde 2016 en minor&iacute;a hasta la moci&oacute;n de censura, y el PSOE desde entonces, con diferentes mayor&iacute;as parlamentarias. En Portugal gobernaron los conservadores hasta 2015 y los socialistas con una coalici&oacute;n de izquierdas hasta 2024, en que volvi&oacute; a ganar la derecha. Es decir, en ambos pa&iacute;ses los partidos de izquierda han tenido una responsabilidad relevante en la gesti&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así ha evolucionado la deuda pública de España y Portugal" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-yNZUP" src="https://datawrapper.dwcdn.net/yNZUP/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="524" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        En 2013 la deuda p&uacute;blica en Portugal se mantuvo en torno al 130% del PIB, 30 puntos por encima de la espa&ntilde;ola, que Rajoy hab&iacute;a subido hasta el 100%, tras el 70% heredado del gobierno de Zapatero. Ninguno de los dos pa&iacute;ses pareci&oacute; tomarse como objetivo la reducci&oacute;n del endeudamiento hasta 2016. A partir de ese a&ntilde;o, Portugal, con un gobierno socialista, reduce esa ratio en 15 puntos, hasta el 116% en 2019. Espa&ntilde;a apenas lo reduce en 4 puntos en ese mismo per&iacute;odo. Despu&eacute;s vino la pandemia y, con gobiernos socialistas en ambos pa&iacute;ses, no se escatimaron esfuerzos para hacer frente a los costes de la misma. El endeudamiento subi&oacute; 18 puntos en Portugal y 21 en Espa&ntilde;a, un esfuerzo comparable y avalado por las instituciones europeas y los mercados financieros. 
    </p><p class="article-text">
        Pero es en la pospandemia donde vuelven a repetirse las diferencias entre uno y otro pa&iacute;s. Desde 2020 hasta 2025, &uacute;ltimo a&ntilde;o disponible, el endeudamiento se recorta 44 puntos en Portugal y apenas 19 puntos en Espa&ntilde;a. Al terminar 2022 se produce un acontecimiento hist&oacute;rico: la deuda p&uacute;blica de Portugal se sit&uacute;a por debajo de la espa&ntilde;ola por primera vez desde que ambos pa&iacute;ses ingresaron en el euro en 1999. Para entender esta evoluci&oacute;n dispar del stock acumulado de deuda conviene acudir al flujo que alimenta ese stock: el d&eacute;ficit p&uacute;blico, algo que recojo en el Gr&aacute;fico 2.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="¿Cómo ha cambiado el déficit público de España y Portugal?" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-UdNFJ" src="https://datawrapper.dwcdn.net/UdNFJ/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="524" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Desde 2013 a 2015, ambos pa&iacute;ses ten&iacute;an un d&eacute;ficit parecido, en torno al 6% del PIB. Pero, con la llegada de los socialistas al gobierno, Portugal se embarc&oacute; en una pol&iacute;tica de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico, consiguiendo un saldo pr&aacute;cticamente cero en 2018 y un peque&ntilde;o super&aacute;vit en 2019. Por el contrario, Espa&ntilde;a sigui&oacute; manteniendo un d&eacute;ficit del 3%, con los &uacute;ltimos presupuestos prorrogados del gobierno Rajoy. Ambos pa&iacute;ses generan un d&eacute;ficit importante con la pandemia, en 2020, algo superior el espa&ntilde;ol, pero en 2022 Portugal vuelve a enjuagar sus cuentas p&uacute;blicas, volviendo casi al saldo equilibrado ese a&ntilde;o, y super&aacute;vits significativos desde esa fecha, por ejemplo, el 1,1% del PIB en 2023. Espa&ntilde;a esos a&ntilde;os segu&iacute;a peleando por alcanzar el d&eacute;ficit del 3% del PIB. En 2025, &uacute;ltimo ejercicio completo disponible, Espa&ntilde;a alcanz&oacute; un d&eacute;ficit del 2,4% del PIB, suficiente para cumplir el objetivo de estabilidad y lograr una modesta reducci&oacute;n de la ratio de deuda. 
    </p><p class="article-text">
        Alguien puede pensar que quiz&aacute;s Portugal lo ha tenido m&aacute;s f&aacute;cil que Espa&ntilde;a porque su econom&iacute;a ha crecido m&aacute;s. Pero no es as&iacute;. Desde 2013 a 2021 ambas econom&iacute;as crecieron pr&aacute;cticamente lo mismo en t&eacute;rminos reales: un 11% acumulado en Espa&ntilde;a y un 10,6% en Portugal. Y desde 2022 a 2025, plena expansi&oacute;n para los dos pa&iacute;ses, la econom&iacute;a espa&ntilde;ola ha crecido un 16% acumulado y la portuguesa un 15%. Es decir, en t&eacute;rminos &ldquo;estructurales&rdquo; o &ldquo;ajustado por ciclo&rdquo;, tiene un m&eacute;rito adicional la evoluci&oacute;n del d&eacute;ficit p&uacute;blico de nuestros vecinos. &iquest;Y c&oacute;mo ha conseguido Portugal reducir el d&eacute;ficit p&uacute;blico? &iquest;Por el lado de los impuestos o el gasto? En la tabla a continuaci&oacute;n presento un resumen de los promedios de ingresos y gastos p&uacute;blicos en t&eacute;rminos de PIB para ambos pa&iacute;ses en los subper&iacute;odos considerados.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="[ Insert title here ] (Copy)" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-1l1uC" src="https://datawrapper.dwcdn.net/1l1uC/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="212" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Portugal ha mantenido sus ingresos p&uacute;blicos constantes en relaci&oacute;n al PIB, en torno al 43%. El esfuerzo de reducci&oacute;n del d&eacute;ficit no se ha basado en aumento de ingresos, sino en una reducci&oacute;n del gasto, de casi 4 puntos anuales en t&eacute;rminos de PIB. Por el contario, Espa&ntilde;a, pese a que sigue teniendo su presi&oacute;n fiscal por debajo de la portuguesa (al contrario de lo que muchos piensan), ha reducido su d&eacute;ficit p&uacute;blico aumentando los ingresos. El gasto no s&oacute;lo no se ha reducido, sino que incluso ha aumentado, un punto anual en promedio en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Para resumir, los socialistas en ambos pa&iacute;ses parecen asumir m&aacute;s protagonismo en la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit y deuda p&uacute;blicos, en comparaci&oacute;n con la inacci&oacute;n de los conservadores. Pero nuestros vecinos portugueses se han tomado mucho m&aacute;s en serio ese objetivo y han demostrado que son compatibles las pol&iacute;ticas de izquierdas con la reducci&oacute;n del endeudamiento p&uacute;blico sin subir los impuestos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/comparaciones-portuguesas-deficit-deuda-publicos_129_13402545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 19:51:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Comparaciones portuguesas: déficit y deuda públicos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Portugal,Economía,Déficit público,Deuda pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La regla de gasto y el desmadre fiscal de las comunidades autónomas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/regla-gasto-desmadre-fiscal-comunidades-autonomas_129_13380024.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ee45bb4f-11a7-4306-bb59-ae0c63a6e541_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x912y349.jpg" width="1200" height="675" alt="La regla de gasto y el desmadre fiscal de las comunidades autónomas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha habido un exceso de gasto por parte de todas las CCAA. El Gobierno podría introducir un tope en la nueva propuesta para el acuerdo de financiación autonómica; desde un punto de vista económico, esos mayores ingresos deberían contribuir a la reducción del déficit estructural de las autonomías y no destinarse a incrementar el gasto</p><p class="subtitle">El Gobierno da luz verde a un techo de gasto récord de 226.032 millones para los Presupuestos de 2027</p></div><p class="article-text">
        En el proceso de elaboraci&oacute;n de los Presupuestos Generales del Estado para 2027, el Gobierno ha hecho p&uacute;blico el cuadro macroecon&oacute;mico para establecer tanto<a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-asume-derrota-senda-deficit-pide-responsabilidad-socios-comunidades-gasten_1_13379005.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el &ldquo;techo de gasto&rdquo; como &ldquo;la regla de gasto&rdquo; para las Comunidades Aut&oacute;nomas (CCAA). </a>El techo de gasto es el l&iacute;mite m&aacute;ximo de recursos no financieros que el Estado puede presupuestar cada a&ntilde;o, marcando la pauta para el resto de las administraciones p&uacute;blicas, mientras que la regla de gasto es el l&iacute;mite impuesto al crecimiento del gasto p&uacute;blico primario auton&oacute;mico, de forma que no supere la tasa de referencia del crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) a medio plazo, a no ser que vaya acompa&ntilde;ado de subidas impositivas excepcionales. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno ha anunciado un techo de gasto r&eacute;cord, de 226.032 millones de euros, <a href="https://www.eldiario.es/economia/gobierno-disena-presupuesto-dobla-ultimo-rajoy-falta-apoyo-socios-aboca-fracaso_1_13362777.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la cifra m&aacute;s alta jam&aacute;s aprobada</a> y que supone un incremento del 6,6% con respecto al fijado para el ejercicio de 2026, que ya hab&iacute;a subido un 8,5% en relaci&oacute;n a 2025, aunque esa cifra inclu&iacute;a los fondos europeos <em>Next Generation</em>, que en 2027 ya no van a estar disponibles. Por otro lado, para las Comunidades Aut&oacute;nomas el Gobierno aprueba una regla de gasto del 4% y un objetivo de d&eacute;ficit del 0,1%, permitiendo un mayor margen fiscal a las regiones dentro de los compromisos de estabilidad europeos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, vayamos al principio. &iquest;De d&oacute;nde viene esta regla de gasto? Su introducci&oacute;n se produjo con la aprobaci&oacute;n de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF), que entr&oacute; en vigor el 1 de mayo de 2012. La regla de gasto qued&oacute; recogida en el art&iacute;culo 12 de dicha Ley, como un instrumento para garantizar la sostenibilidad de las finanzas p&uacute;blicas y evitar un crecimiento excesivo del gasto p&uacute;blico, incluso cuando los ingresos aumentaran de forma temporal. Sus principales razones fueron cinco:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Cumplir con la reforma del art&iacute;culo 135 de la Constituci&oacute;n (2011), que oblig&oacute; a todas las administraciones p&uacute;blicas a respetar los principios de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera.</li>
                                    <li>Adaptar la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola a las reglas fiscales de la Uni&oacute;n Europea, especialmente tras la crisis financiera de 2008 y la crisis de la deuda soberana, reforzando el compromiso de Espa&ntilde;a con la disciplina fiscal.</li>
                                    <li>Evitar que el gasto crezca al mismo ritmo que los ingresos extraordinarios derivados de fases de expansi&oacute;n econ&oacute;mica. La idea era que, si la recaudaci&oacute;n aumentaba por motivos coyunturales (por ejemplo, un boom econ&oacute;mico o una burbuja inmobiliaria), las administraciones no incrementaran permanentemente el gasto, ya que esos ingresos pod&iacute;an desaparecer en una recesi&oacute;n. </li>
                                    <li>Dar un car&aacute;cter antic&iacute;clico a la pol&iacute;tica fiscal, limitando el crecimiento del gasto al crecimiento potencial de la econom&iacute;a, en lugar de vincularlo a los ingresos coyunturales. As&iacute;, en &eacute;pocas de bonanza se favorece la reducci&oacute;n de deuda o la generaci&oacute;n de margen fiscal para afrontar futuras crisis.</li>
                                    <li>Reforzar la confianza de los mercados e instituciones internacionales, reduciendo el riesgo de d&eacute;ficits persistentes y de un aumento insostenible de la deuda p&uacute;blica. </li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos pr&aacute;cticos, la regla de gasto establece que el gasto computable de las administraciones p&uacute;blicas no puede crecer por encima de la tasa de crecimiento potencial del PIB nominal, salvo determinadas excepciones, como pueden ser cambios permanentes en los ingresos tributarios. En este sentido, suponer un crecimiento del 4% para 2027 puede sonar razonable, puesto que se justificar&iacute;a con un crecimiento del PIB real tendencial del 2%, que es el promedio desde que estamos en el euro, y una inflaci&oacute;n del 2%, que es el objetivo del Banco Central Europeo (BCE). Pero, &iquest;c&oacute;mo se ha comportado la regla de gasto en los &uacute;ltimos a&ntilde;os? En la tabla a continuaci&oacute;n presento los 3 &uacute;ltimos a&ntilde;os disponibles: 2023, 2024 y 2025, as&iacute; como su desglose por cada comunidad aut&oacute;noma.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="[ Insert title here ]" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-O9zvQ" src="https://datawrapper.dwcdn.net/O9zvQ/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="919" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Conviene recordar que hasta 2023 los objetivos de estabilidad estuvieron suspendidos, primero por la pandemia y, despu&eacute;s, por la Guerra de Ucrania. Pero, desde 2024, dichos objetivos volvieron a estar plenamente vigentes. La tabla es especialmente llamativa por varios motivos. El primero es que, para el conjunto de las CCAA no se han respetado las reglas de gasto aprobadas para 2024 y 2025, con crecimientos del 2,6% y 3,2%, respectivamente, lo que supondr&iacute;a un acumulado del 5,9% para esos dos a&ntilde;os. El crecimiento observado ha sido del 13% m&aacute;s del doble de lo aprobado. Ello implica que ha habido un exceso de gasto de 13.636 millones de euros en esos dos a&ntilde;os considerados, un desajuste considerable que, con la propuesta del 4% para 2027, lejos de corregirse se consolida.
    </p><p class="article-text">
        Lo segundo, que todas las CCAA han contribuido a este exceso de gasto. Las que menos, Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n y Pa&iacute;s Vasco, se han situado por encima del 9%. Y las que m&aacute;s, Baleares, Cantabria, Canarias y La Rioja han superado crecimientos del 17%. Lo tercero, que este desajuste acumulado se mantiene en 2026, pues el gasto auton&oacute;mico sigue creciendo a tasas muy elevadas. A cierre de abril de este a&ntilde;o, el gasto auton&oacute;mico est&aacute; creciendo un 8,3% en 2026. Y la propuesta de 2027, lejos de corregir el exceso, lo consolida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; puede hacer el Gobierno central para corregir esta situaci&oacute;n? Para empezar, puede introducir en la nueva propuesta para el acuerdo de financiaci&oacute;n auton&oacute;mica que no se permita que las CCAA aumenten el gasto utilizando el incremento de recursos que va a suponer el cambio de modelo. En este sentido, no me parece adecuado que se modifique la Ley de Estabilidad Presupuestaria para permitir que el incremento permanente de recursos derivado de la nueva financiaci&oacute;n no compute a efectos de la regla de gasto. 
    </p><p class="article-text">
        Desde un punto de vista econ&oacute;mico, esos mayores ingresos deber&iacute;an contribuir a la reducci&oacute;n del d&eacute;ficit estructural de las comunidades aut&oacute;nomas y no destinarse a incrementar el gasto. Entiendo los condicionamientos pol&iacute;ticos de la situaci&oacute;n actual. Pero una modificaci&oacute;n de este tipo podr&iacute;a suscitar dudas, tanto por parte de la Comisi&oacute;n Europea como de las agencias de calificaci&oacute;n crediticia, al debilitar la percepci&oacute;n de la disciplina fiscal asociada al nuevo sistema, pues consolidan el actual desmadre fiscal de las CCAA.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/regla-gasto-desmadre-fiscal-comunidades-autonomas_129_13380024.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 20:01:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regla de gasto y el desmadre fiscal de las comunidades autónomas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['God debt America']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/god-debt-america_129_13360116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4b8c2ca-4dcc-4e16-b8df-aa7f845d829e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;God debt America&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de la deuda pública americana es, en cierto modo, la del pensamiento económico de los dos últimos siglos y medio. Empezó a dispararse con la Gran Depresión de 1929. El argumento de Reagan de que una reducción de los tipos impositivos aumentaría la recaudación resultó ser falso</p></div><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n, el pasado 4 de julio, del 250 aniversario de la declaraci&oacute;n de independencia y, por tanto, del nacimiento de EEUU como naci&oacute;n, ha generado abundante an&aacute;lisis sobre su relativamente breve pero intensa historia en este cuarto de milenio. Sus valores democr&aacute;ticos, el auge de su econom&iacute;a, su car&aacute;cter innovador y de atracci&oacute;n de talento, su rol en las guerras mundiales y su posterior papel como l&iacute;der mundial en los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os, etc. Y tambi&eacute;n sobre c&oacute;mo ello parece desmoronarse en estos momentos. 
    </p><p class="article-text">
        Pero se ha hablado poco de la calidad de sus estad&iacute;sticas, sobre todo econ&oacute;micas. Un pa&iacute;s que nace en 1776 y a finales de ese siglo ya tiene estad&iacute;sticas fiables sobre su PIB, empleo, paro, precios o deuda p&uacute;blica. En el caso espa&ntilde;ol, por poner un ejemplo, no tuvimos datos oficiales de contabilidad nacional hasta 1964. Es l&oacute;gico que, con esta disponibilidad estad&iacute;stica, la econom&iacute;a de EEUU haya sido la m&aacute;s estudiada del mundo. Un ejemplo es la serie hist&oacute;rica de Deuda P&uacute;blica en t&eacute;rminos de PIB desde 1791, que puede encontrarse en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y cuyo gr&aacute;fico se presenta a continuaci&oacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="La deuda pública de Estados Unidos desde 1974" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-S4I9f" src="https://datawrapper.dwcdn.net/S4I9f/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="452" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        La historia de la deuda p&uacute;blica americana es, en cierto modo, la del pensamiento econ&oacute;mico de los dos &uacute;ltimos siglos y medio. Desde su nacimiento como naci&oacute;n hasta 1929, el perfil de su deuda p&uacute;blica (en t&eacute;rminos de su PIB) sigui&oacute; un patr&oacute;n razonable. Se disparaba en los per&iacute;odos de guerra y se correg&iacute;a posteriormente de forma completa cuando llegaba la paz. As&iacute;, la Guerra de la Independencia (1775-1783) situ&oacute; la ratio de deuda p&uacute;blica en el 40%, y se tard&oacute; casi 50 a&ntilde;os en volverla a llevar por debajo del 1% en 1833. Posteriormente, la Guerra de Secesi&oacute;n (&ldquo;Civil War&rdquo;), de 1861 a 1865, dispar&oacute; el endeudamiento p&uacute;blico hasta el 30% del PIB en 1866 y, de nuevo hasta 50 a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1916, no se corrigi&oacute; por debajo del 3%. La Primera Guerra Mundial (1914-1918), provoc&oacute; un nuevo salto en la deuda p&uacute;blica, otra vez hasta el 33% en 1919. Siguiendo la pauta habitual, el armisticio supuso el inicio del endeudamiento. Pero con la Gran Depresi&oacute;n de 1929, se frena su reducci&oacute;n al alcanzar el 16% del PIB. Y ya no volver&iacute;a a bajar de ese nivel nunca m&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        El motivo es que el pensamiento keynesiano defend&iacute;a el endeudamiento p&uacute;blico no solo como v&iacute;a para financiar las guerras, sino como herramienta de pol&iacute;tica fiscal antic&iacute;clica. Es decir, contrarrestar desde el sector p&uacute;blico las recesiones causadas por las fluctuaciones del sector privado. Es bien sabido que no hay muchas resistencias sociales al endeudamiento en los momentos bajos del ciclo, pero s&iacute; las hay a desendeudarse en los per&iacute;odos de bonanza, recortando gasto o elevando impuestos. Y eso hace que la deuda se acumule en los per&iacute;odos de crisis y no se reduzca en los de expansi&oacute;n, provocando un movimiento en &ldquo;escal&oacute;n&rdquo; en la ratio de endeudamiento p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la deuda p&uacute;blica americana crece durante el New Deal de Roosevelt hasta el 40% en 1941. Y ah&iacute; llega la Segunda Guerra Mundial y, volviendo al pensamiento original, su financiaci&oacute;n v&iacute;a deuda, que se dispara hasta el 121% del PIB en 1946. Lo que se consider&oacute;, hasta hace poco &ldquo;un r&eacute;cord hist&oacute;rico irrepetible&rdquo;. Con la llegada de la paz se produce el ajuste del endeudamiento, que fue r&aacute;pido, pese a las guerras de Corea y de Vietnam. Pero no es un ajuste completo. Su nuevo suelo se alcanza a los 30 a&ntilde;os, en 1978, en el 34% del PIB. Y de ah&iacute; ya no vuelve a bajar nunca m&aacute;s. Lo que en el primer siglo y medio de historia de EEUU hab&iacute;a sido el &ldquo;techo&rdquo; de la deuda p&uacute;blica en per&iacute;odos de guerra, en 1978 se hab&iacute;a convertido en el nuevo &ldquo;suelo&rdquo;. Los escalones a los que me refer&iacute;a antes. 
    </p><p class="article-text">
        Y entonces llega Ronald Reagan, con sus promesas de desregular, reducir el peso del sector p&uacute;blico y el endeudamiento. Pero &eacute;ste se dispara a partir de 1980. Sin guerras y sin recesiones. Simplemente por el &ldquo;reaganomics&rdquo;, que se basaba en la idea de Laffer de que una reducci&oacute;n de los tipos impositivos aumentar&iacute;a la recaudaci&oacute;n. Algo que result&oacute; ser falso. La combinaci&oacute;n de esta pol&iacute;tica con el aumento del gasto militar asociado a la intensificaci&oacute;n de la guerra fr&iacute;a con la agonizante Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hizo disparar la deuda p&uacute;blica hasta el 62% en 1988: nada menos que 25 puntos en los dos mandatos de Reagan. Escalada que continu&oacute; con Bush padre, en parte por la primera guerra del Golfo tras la invasi&oacute;n de Kuwait por Irak. Bush deja el endeudamiento en el 70% del PIB en 1992. En esa &eacute;poca, la Uni&oacute;n Europea ya consideraba una ratio del 60% como &ldquo;deseable&rdquo; y se convirti&oacute; en uno de los objetivos de Maastricht. 
    </p><p class="article-text">
        Y tiene que ser un presidente dem&oacute;crata, Clinton, el que aborda la reducci&oacute;n del endeudamiento acumulado por los &ldquo;libertarios&rdquo; republicanos. Y lo consigue, en parte, pero solo hasta el 53% en 2001, que se convierte en el nuevo suelo de la deuda p&uacute;blica americana. Y, a partir de ah&iacute;, viene el desmadre fiscal. Toda la sucesi&oacute;n de presidentes, republicanos y dem&oacute;cratas, han aumentado el endeudamiento, sin ninguna intenci&oacute;n de reducirlo hacia ning&uacute;n nuevo &ldquo;suelo&rdquo; de ning&uacute;n tipo. El &ldquo;irrepetible&rdquo; dato del 121% de 1946, tras la Segunda Guerra Mundial fue superado en 2020 durante la pandemia, alcanz&aacute;ndose el 132%. Con Biden, de nuevo los dem&oacute;cratas, hubo un intento de reducci&oacute;n hasta el 120%, que parece que es el nuevo &ldquo;suelo&rdquo;, pues con el segundo mandato de Trump ha vuelto a retomar la senda alcista y podr&iacute;a cerrar 2026 en el 126%. Las proyecciones del FMI llevan esta ratio al 142% en 2031. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos se preguntan c&oacute;mo es posible que los mercados permitan este endeudamiento p&uacute;blico en EEUU, cuando buena parte de sus t&iacute;tulos son comprados por residentes de otros pa&iacute;ses. La clave est&aacute; en que el d&oacute;lar siga siendo la moneda de reserva mundial y EEUU mantenga la capacidad de imprimir d&oacute;lares sin afectar a su tipo de cambio. Pero esto no es eterno. Durar&aacute; mientras EEUU mantenga el liderazgo de la econom&iacute;a mundial. Cuando se termine, se acabar&aacute; el &ldquo;God debt America&rdquo;. Y pasaremos al &ldquo;God bless America&rdquo;&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/god-debt-america_129_13360116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 20:07:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['God debt America']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deuda pública,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pagar por retrasar el ajuste]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pagar-retrasar-ajuste_129_13355270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d03092dc-be0d-4f41-aef5-31fe074a9051_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pagar por retrasar el ajuste"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las rebajas fiscales para abaratar los carburantes aprobadas por el Gobierno el 20 de marzo en respuesta al ataque de Irán no tenían razón de ser económica; pero la salida de las mismas (esta semana) ha desconcertado a todos los economistas, puesto que el precio del crudo se encuentra en niveles muy parecidos a los de antes de la crisis</p><p class="subtitle">¡Somos ricos!</p></div><p class="article-text">
        El pasado 20 de marzo, menos de un mes despu&eacute;s del ataque de EEUU e Israel contra Ir&aacute;n del 28 de febrero, el gobierno espa&ntilde;ol aprob&oacute; un Real Decreto-Ley (RDL), con un &ldquo;plan integral&rdquo; de respuesta a dicha crisis. El paquete, aprobado con una rapidez inusitada en comparaci&oacute;n con otras crisis, constaba de 80 medidas, algunas de &ldquo;escudo social&rdquo;, para proteger a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable, otras de apoyo a los sectores econ&oacute;micos m&aacute;s afectados, otras, las menos, dirigidas a favorecer el ahorro energ&eacute;tico y otras para impulsar las energ&iacute;as renovables y la electrificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pero las m&aacute;s discutidas, y de mayor coste fiscal, fueron las rebajas fiscales para abaratar los carburantes (gas&oacute;leo y gasolina) y las rebajas de impuestos sobre la electricidad (IVA, impuesto especial e impuesto sobre el valor de la producci&oacute;n, IVPEE). Aunque las segundas ten&iacute;an un pase, dentro de la filosof&iacute;a general de apoyo a la electrificaci&oacute;n de la econom&iacute;a, las primeras, las rebajas de los carburantes, <a href="https://www.eldiario.es/economia/ricos_129_13142292.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no ten&iacute;an raz&oacute;n de ser econ&oacute;mica</a>, porque supon&iacute;an una contradicci&oacute;n con la electrificaci&oacute;n y con el deseo de favorecer el ahorro de energ&iacute;a f&oacute;sil, dado que se imped&iacute;a que los consumidores recibieran la se&ntilde;al de precios, y no proteg&iacute;a a los consumidores m&aacute;s vulnerables, que, en general, utilizan el transporte p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica justificaci&oacute;n a estas rebajas fiscales era pol&iacute;tica. El deseo de agradar a Junts para conseguir su convalidaci&oacute;n en el Congreso, y por la presi&oacute;n del PP, que recomienda bajadas generalizadas de los impuestos cuando est&aacute;n en la oposici&oacute;n, pese a que la Comisi&oacute;n Europea nos ha llamado repetidamente la atenci&oacute;n por nuestra baja fiscalidad de la energ&iacute;a f&oacute;sil, incluso antes de las rebajas del RDL de marzo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero si las medidas fueron sorprendentes y contradictorias, desde un punto de vista econ&oacute;mico, la salida de las mismas ha desconcertado a todos los economistas. En efecto, tal y como estaba previsto, el pasado 1 de junio, hace un mes, el gobierno recuper&oacute; los impuestos sobre la electricidad, dado que la luz hab&iacute;a subido menos del 15% que indicaba el decreto (de hecho, el precio de la electricidad cay&oacute; durante el mes de mayo). A casi nadie le pareci&oacute; mal la recuperaci&oacute;n de estos impuestos, m&aacute;s all&aacute; de los que defendemos que los impuestos sobre la electricidad deber&iacute;an ser lo m&aacute;s bajos posible, dentro de lo razonable. En este sentido, una buena noticia del nuevo RDL es que planea la eliminaci&oacute;n progresiva del IVPEE, instaurado por el Gobierno de Rajoy en 2012, lo que ayudar&aacute; a rebajar el precio estructural de la electricidad. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo llamativo es que, tal y como explicitaba el viejo RDL, durante junio ha coexistido esa recuperaci&oacute;n de impuestos sobre la electricidad con el mantenimiento de la rebaja fiscal sobre los carburantes (gas&oacute;leo y gasolina), que no venc&iacute;a hasta el 1 de julio. Es decir, justo lo contrario de la filosof&iacute;a de favorecer la electrificaci&oacute;n frente a los combustibles f&oacute;siles. Y, lo que es peor, llegada esta fecha, no ha habido una recuperaci&oacute;n de la fiscalidad anterior a la crisis. Es verdad que el IVA de los carburantes ha vuelto al 21%, pero se reduce el impuesto especial sobre hidrocarburos en 15 c&eacute;ntimos por litro en julio, y se establece un esquema gradual de retirada de la subvenci&oacute;n: 10 c&eacute;ntimos en agosto y 5 c&eacute;ntimos en septiembre. Todo esto con una cl&aacute;usula de salvaguarda que se&ntilde;ala que, si el precio del petr&oacute;leo volviera a dispararse, se retomar&iacute;an las rebajas fiscales originales. Es decir, se convierte en estructural lo que era un desprop&oacute;sito coyuntural. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, lo que m&aacute;s sorprende de esta &ldquo;salida gradual&rdquo; ocurre cuando el precio del crudo se encuentra en la actualidad en niveles muy parecidos a los que hab&iacute;a antes de la crisis de Ir&aacute;n. As&iacute;, el barril de Brent, nuestra referencia europea, se sit&uacute;a hoy en 72 d&oacute;lares el barril, que, es m&aacute;s o menos, el precio que alcanz&oacute; la semana antes de los ataques sobre Ir&aacute;n. Es verdad que el coste del refino se ha disparado como consecuencia de los ataques sobre las infraestructuras energ&eacute;ticas en el Golfo P&eacute;rsico y el prolongado bloqueo del Estrecho de Ormuz. Pero ello no justifica la prolongaci&oacute;n de unas ayudas costosas cuando la causa primaria de la crisis, el precio del petr&oacute;leo, ya ha vuelto a sus niveles anteriores al conflicto. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y cu&aacute;l ha sido el coste de estas rebajas fiscales? Las del RDL de marzo se estimaron en unos 3.500 millones de euros. Las del segundo paquete se estiman en unos 1.200 millones adicionales, acumulando los 3 meses en lo que va estar, en principio, vigente. &iquest;C&oacute;mo ha reaccionado el precio de los combustibles a todas estas medidas? En el Gr&aacute;fico presento, a doble escala, el &iacute;ndice de precios de la gasolina de 95 octanos (para el gas&oacute;leo el gr&aacute;fico es similar) en Espa&ntilde;a y EEUU.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<h4 style="font-family:'Encode Sans',sans-serif;text-align:left;color:black;font-size:22px;font-weight:700">Así ha evolucionado el precio de la gasolina en España y Estados Unidos desde febrero</h4>

<p style="font-size:14px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818">Índice de evolución del precio de la gasolina 95 en <b style="color:white; background-color:#005695; padding:0px 2px; border-radius:2px;">España</b> y <b style="color:black; background-color:#ecdc19; padding:0px 2px; border-radius:2px;">EE.UU.</b></p>

<div class="flourish-embed flourish-chart" data-src="visualisation/29582074" data-url="https://flo.uri.sh/visualisation/29582074/embed" aria-label=""><script src="https://public.flourish.studio/resources/embed.js"></script></div>

<p style="font-size:12px;text-align:left;font-family:'Encode Sans',sans-serif;line-height:20px;color:#181818;">Fuente: Gobierno de España y FRED</p>

<br>
    </figure><p class="article-text">
        En las 3 semanas transcurridas desde el ataque sobre Ir&aacute;n al primer RDL de marzo, la gasolina subi&oacute; m&aacute;s de un 20%. Pero con las medidas y la evoluci&oacute;n del precio del petr&oacute;leo, el impacto sobre el precio final ya se hab&iacute;a hecho nulo a finales de abril. Es decir, el consumidor no hab&iacute;a recibido ninguna se&ntilde;al de precios, ni ning&uacute;n incentivo para ahorrar o para electrificarse. 
    </p><p class="article-text">
        Pero es que, dada la evoluci&oacute;n del Brent cuando se percibi&oacute; que el final del conflicto ya estaba cerca, el precio de la gasolina se situ&oacute; incluso por debajo del que hab&iacute;a antes del conflicto. Y todo ello por una &ldquo;subvenci&oacute;n&rdquo; pagada por los contribuyentes. Con la recuperaci&oacute;n parcial de los impuestos, el litro la gasolina ha subido unos 9 c&eacute;ntimos, pero apenas est&aacute; un 4% por encima del nivel precrisis. Y el gas&oacute;leo lo ha hecho incluso menos, unos 5 c&eacute;ntimos el litro. 
    </p><p class="article-text">
        Si se hubieran recuperado todos los impuestos, la gasolina estar&iacute;a en 1,64 euros el litro, un 11% por encima del nivel de febrero. Pero ya habr&iacute;a terminado el ajuste y el coste fiscal asociado al mismo. Ahora tendremos unos &ldquo;escalones&rdquo; en el precio de los carburantes hasta octubre de 2026. Y eso significa que la tasa de inflaci&oacute;n anual del IPC se ver&aacute; afectada hasta octubre de 2027, que es cuando se producir&aacute; el &ldquo;efecto-salida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        En EEUU han apostado por otro modelo: dejar que los consumidores reciban todo el impacto del coste de la energ&iacute;a y reduzcan su consumo. Sin coste fiscal. Y el impacto sobre el IPC quiz&aacute;s haya sido mayor, pero ha terminado en mayo y, a partir de ese mes, se empezar&aacute; a notar la reducci&oacute;n de las tasas mensuales y, en un a&ntilde;o, de las tasas anuales. En Espa&ntilde;a, por el contrario, hemos optado por demorar el ajuste. Y pagar por ello.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pagar-retrasar-ajuste_129_13355270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Jul 2026 19:34:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pagar por retrasar el ajuste]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis que pudo ser]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/crisis-pudo_129_13327825.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6d98674-04aa-4f25-9eaf-cc60a1f30e2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis que pudo ser"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mercados, especialmente el del crudo, han dado por terminado el conflicto de Irán, cuyo inicio nunca comprendieron y cuyo final ya lo anticipan de forma clara. Si hay similitudes con la guerra de Ucrania en el mercado de petróleo, no podemos decir lo mismo para el mercado de gas natural, cuyo precio ha estado muy por debajo</p></div><p class="article-text">
        Aunque formalmente no se ha firmado un acuerdo de paz, pese a haberse anunciado repetidamente, tanto EEUU como Ir&aacute;n, con la mediaci&oacute;n de Pakist&aacute;n y Catar, <a href="https://www.eldiario.es/internacional/trump-anuncia-bloqueo-naval-iran-liberacion-activos-iranies-e-inspecciones-nucleares-habia-tiempos-obama_1_13326263.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han consensuado una hoja de ruta</a> para llegar al esperado alto el fuego definitivo. Los mercados, especialmente el del crudo, han dado por terminado un conflicto cuyo inicio nunca comprendieron y cuyo final ya lo anticipan de forma clara. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los an&aacute;lisis geopol&iacute;ticos, que habr&aacute; que hacerlos, llega la hora del balance econ&oacute;mico: lo que nos ha costado al conjunto del planeta la ocurrencia de EEUU e Israel, de atacar Ir&aacute;n el pasado 28 de febrero para forzar un cambio de r&eacute;gimen y el control del estrecho de Ormuz y del mercado mundial de petr&oacute;leo. Una forma de llevar a cabo ese balance es comparar sus consecuencias con las de la crisis de Ucrania, desatada el 22 de febrero de 2022 tras la invasi&oacute;n por parte de Rusia, que buscaba tambi&eacute;n forzar un cambio de r&eacute;gimen y la anexi&oacute;n de buena parte del pa&iacute;s, iniciada en 2014 con la ocupaci&oacute;n, no contestada militarmente, de la pen&iacute;nsula de Crimea y de una parte del Domb&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Aunque este conflicto sigue abierto desde un punto de vista pol&iacute;tico, militar y social, est&aacute; cerrado desde la perspectiva de los mercados. Pero hay notables diferencias entre ambos. La crisis de Ucrania fue fundamentalmente europea, tanto desde un punto de vista geopol&iacute;tico como de su impacto econ&oacute;mico. La crisis de Ir&aacute;n ha sido global, afectando a todas las regiones del planeta, en especial del Extremo Oriente, m&aacute;s all&aacute; de la zona directamente afectada en los pa&iacute;ses del Golfo P&eacute;rsico: Corea del Sur, Tailandia, Malasia, Indonesia, han tenido incluso problemas de suministro de petr&oacute;leo. China, Jap&oacute;n e India, con una gran dependencia del estrecho de Ormuz, han sufrido importantes subidas de precios y una gran incertidumbre. Una regi&oacute;n que representa un tercio del PIB y del comercio mundial. Por ello, siempre se ha hablado de un riesgo global mucho m&aacute;s alto asociado a esta crisis. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de esta diferencia geogr&aacute;fica, la guerra de Ucrania se tradujo principalmente en una crisis del gas<strong>,</strong> mientras que la de Ir&aacute;n lo ha sido del petr&oacute;leo. Y su duraci&oacute;n y magnitud ha sido bien diferente. En el siguiente gr&aacute;fico presento la <a href="https://www.eldiario.es/economia/petroleo-baja-2-debajo-79-dolares-avance-negociaciones-eeuu-e-iran_1_13322260.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evoluci&oacute;n del precio del petr&oacute;leo</a> (en d&oacute;lares por barril) desde el inicio de las respectivas crisis hasta su &ldquo;finalizaci&oacute;n&rdquo;, entendiendo &eacute;sta por la situaci&oacute;n en la que se recuperan unos niveles cercanos a los que exist&iacute;an antes del conflicto.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así ha cambiado el precio del Brent con cada guerra" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-Fz6R9" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Fz6R9/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="552" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Utilizo datos diarios de la referencia europea, el Brent, desde principios de 2022 y desde la v&iacute;spera del ataque a Ir&aacute;n el 28/2 de este a&ntilde;o. Tal y como recoge el gr&aacute;fico, el impacto inicial sobre el petr&oacute;leo ha sido muy parecido en el reciente conflicto de Ir&aacute;n al de la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. El m&aacute;ximo ha sido 138 $ en el caso de Ir&aacute;n y 133 $ en el de Ucrania, y se alcanz&oacute; a los 27 d&iacute;as en el primer caso y a los 12 en el segundo, aunque el mercado ya ven&iacute;a tensionado desde principios de 2022, tal y como recoge el gr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s distingue un episodio del otro no ha sido, por tanto, la magnitud de la crisis sino su duraci&oacute;n. En el caso de Ir&aacute;n, han transcurrido 80 d&iacute;as (menos de 3 meses), mientras que con la invasi&oacute;n de Ucrania se tardaron 240 d&iacute;as (8 meses) en recuperar los precios previos a la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay similitudes en el mercado de petr&oacute;leo, no podemos decir lo mismo para el mercado de gas natural, tal y como recoge el segundo gr&aacute;fico (a continuaci&oacute;n), donde tambi&eacute;n utilizo la referencia europea (TTF), aunque el per&iacute;odo del gr&aacute;fico lo empiezo en mayo de 2002, pues antes y despu&eacute;s de la invasi&oacute;n hubo fuertes turbulencias de ida y vuelta en el mercado.&nbsp;El gas escal&oacute; hasta los 340 &euro;/MWh, mientras que el m&aacute;ximo durante la crisis de Ir&aacute;n ha sido de 62 &euro;. Y difieren en el ritmo del impacto, apenas 15 d&iacute;as en el caso de Ir&aacute;n y varios meses en el caso ruso, pues el pico no se alcanza hasta el 26 de agosto de 2022.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Así ha cambiado el precio del gas natural con cada guerra" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-qKxq0" src="https://datawrapper.dwcdn.net/qKxq0/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="545" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay notables diferencias en la duraci&oacute;n: unos 80 d&iacute;as en el caso de Ir&aacute;n y m&aacute;s de un a&ntilde;o en el de Ucrania, pues el precio del gas no se sit&uacute;a por debajo de los 40 &euro; hasta el 20 de marzo de 2023, m&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s de la invasi&oacute;n. Pero lo m&aacute;s llamativo de todo es que el precio del gas ha estado muy por debajo en esta crisis en comparaci&oacute;n con la anterior. Es verdad que se duplic&oacute; desde el 25/2 hasta el 19/3 (desde 31 a 62 &euro;). Pero durante la crisis de Ucrania el precio del gas estuvo por encima de 100 durante seis meses. Un impacto demoledor para la econom&iacute;a europea y, en particular, para la inflaci&oacute;n, dada su traslaci&oacute;n a los precios de la electricidad y, por tanto, al conjunto de la econom&iacute;a. Por ejemplo, en el caso espa&ntilde;ol la inflaci&oacute;n general medida por el IPC subi&oacute; hasta el 10,8% en julio de 2022, mientras en el caso de Ir&aacute;n, su impacto, que a&uacute;n no ha culminado, se situar&aacute; por debajo del 4%.
    </p><p class="article-text">
        Hemos esquivado, por tanto, una crisis de efectos potenciales devastadores. La escasez de queroseno, de mantenerse el conflicto, pon&iacute;a en riesgo a todo el sector a&eacute;reo y, por tanto, a nuestro turismo, en v&iacute;speras de iniciarse la temporada alta. Pero esto no quiere decir que sus impactos hayan terminado. El Gobierno ya ha retirado las rebajas fiscales sobre la electricidad y tendr&aacute; que hacerlo sobre los carburantes el 1 de julio, aunque parte de la subida se compensar&aacute; por la ca&iacute;da del precio del petr&oacute;leo. Por ello, probablemente la inflaci&oacute;n no superar&aacute; el 4%. En cualquier caso, mantener esas medidas no tiene ning&uacute;n sentido, ni econ&oacute;mico ni social. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los tipos de inter&eacute;s, ya han subido 25pb. Alguien dir&aacute;, con raz&oacute;n, que el BCE se ha precipitado. Pero, por una vez que act&uacute;a con rapidez (en la crisis de Ucrania tard&oacute; 5 meses), no vamos a reproch&aacute;rselo. Si no hay sorpresas, no habr&aacute; m&aacute;s subidas y se guardar&aacute;n el cartucho de volver a bajarlos cuando la inflaci&oacute;n recupere el 2%. Pero para eso habr&aacute; que esperar varios meses. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/crisis-pudo_129_13327825.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 20:35:29 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La hipocresía de las joyas de Zapatero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hipocresia-joyas-zapatero_129_13298833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff0416fc-1e65-4f52-b099-b73f8907aae5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145232.jpg" width="1989" height="1119" alt="La hipocresía de las joyas de Zapatero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">¿En serio se puede considerar “contrabando” aceptar un regalo personal y llevártelo a tu casa? ¿De verdad hay que declarar todos los regalos que se reciban?</p><p class="subtitle">El informe sobre las joyas incautadas a Zapatero: de un collar valorado en 278.000 euros a bisutería sin valor</p></div><p class="article-text">
        Junio de 2008. Apenas llevo 3 meses como ministro de Industria, Turismo y Comercio (adem&aacute;s de Energ&iacute;a y Telecomunicaciones), pero la agenda es enloquecida. Mi colega, el ministro de Asuntos Exteriores (MAE) espa&ntilde;ol me pide que vaya a Arabia Saud&iacute; el fin de semana, para asistir a una reuni&oacute;n internacional de ministros de energ&iacute;a en Jedah. No era un viaje previsto en la agenda, era fin de semana y me resist&iacute; porque mi equipo estaba muy tensionado. El ministro me insisti&oacute;, porque se trataba de un deseo personal del rey Abdal&aacute;, importante para las relaciones de Estado y me ofrec&iacute;a uno de los Falcon para ese viaje, poder estar de vuelta el domingo por la noche y no tener que alterar m&aacute;s la agenda. Y all&aacute; que nos fuimos. 
    </p><p class="article-text">
        El rey, en efecto, estaba muy contento con mi presencia y, cuando &iacute;bamos a despegar de vuelta, un emisario real trae a pie de pista un regalo envuelto en papel de seda. Se trataba de una bonita cartera de piel. Como yo ten&iacute;a varias, le ofrec&iacute; el regalo a los miembros de mi equipo, que se hab&iacute;an sacrificado tanto o m&aacute;s que yo con este viaje. El asesor que se qued&oacute; con la cartera, cuando ya est&aacute;bamos en vuelo, descubri&oacute; que la cartera no estaba vac&iacute;a. Conten&iacute;a diversas joyas: una pulsera, unos pendientes, un anillo, todos de esmeraldas y brillantes, as&iacute; como un reloj de brillantes. Todos ellos aparecen en la foto que encabeza este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro avi&oacute;n aterriz&oacute; en el aeropuerto militar de Torrej&oacute;n, donde me esperaba el coche oficial, tambi&eacute;n a pie de pista, para trasladarme a mi domicilio, pues ya era una hora bastante intempestiva. Ped&iacute; a mi equipo que las joyas las llevaran al Ministerio al d&iacute;a siguiente, para ver qu&eacute; hac&iacute;a con ellas. Y ah&iacute; surgi&oacute; el debate. Mi equipo estaba dividido sobre qu&eacute; hacer con el obsequio, las secretarias me se&ntilde;alaban que todos los ministros se llevaban sus regalos, pues eran personales. 
    </p><p class="article-text">
        Consult&eacute; a mi oficiala mayor, la recientemente fallecida Laura Morso, que me indic&oacute; que lo habitual era que los obsequios se los quedaran los ministros, pues se trataba de regalos a la persona y, m&aacute;s en mi caso, cuyo motivo era satisfacer un empe&ntilde;o personal del monarca saud&iacute;. Me dijo que no hab&iacute;a un protocolo establecido, que no se trataba de renta en especie, porque no era remuneraci&oacute;n por ning&uacute;n trabajo (los ministros nunca cobramos por ning&uacute;n servicio, dentro o fuera de Espa&ntilde;a), por lo que no se ten&iacute;a que declarar y que era una decisi&oacute;n personal m&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Nunca pudimos sospechar el valor de esas joyas, a nadie se le ocurri&oacute; pedir <a href="https://www.eldiario.es/politica/1-3-millones-zapatero-joyas-collar-valorado-278-000-euros-bisuteria_1_13297371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una valoraci&oacute;n a Ansorena</a> ni a ning&uacute;n joyero. Tampoco quise elevar el tema al resto del gobierno y, discretamente, mand&eacute; construir una vitrina en la sala de espera de las visitas al Ministerio, donde ir&iacute;amos colocando todos los regalos de un cierto valor y ah&iacute; siguen, propiedad de Patrimonio Nacional y convenientemente registrados. 
    </p><p class="article-text">
        Nunca he considerado que dejarlos en el Ministerio en vez de llev&aacute;rmelos a mi casa, fuera una decisi&oacute;n &ldquo;moralmente superior&rdquo;. Detesto la moralina puritana que se ha instalado en nuestro pa&iacute;s y nunca he sacado pecho de este gesto. Tampoco lo he mantenido en secreto, pues las joyas est&aacute;n a la vista del que quiera verlas. He guardado un discreto silencio sobre este episodio hasta hoy, en que ya no puedo soportar m&aacute;s las barbaridades que se est&aacute;n diciendo, en medios y redes, sobre las joyas encontradas en el registro del despacho profesional de Zapatero.
    </p><p class="article-text">
        Me repugna escuchar que las joyas estaban &ldquo;ocultas&rdquo;. Curioso lugar para &ldquo;ocultar&rdquo; unas joyas: guardarlas en un despacho. Siempre he considerado &ldquo;ocultar&rdquo; el d&aacute;rselas a otra persona, enterrarlas, esconderlas en un altillo o, si me apuran, llevarlas a una caja de un banco. Pero &iquest;tenerlas a la vista en una caja fuerte de un despacho es &ldquo;ocultar&rdquo;? Es el lugar habitual para guardar, y eso es lo contrario a &ldquo;ocultar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo segundo que me repugna es apelar al &ldquo;origen turbio&rdquo; de las joyas. No hay ning&uacute;n origen turbio. No lo hubo en mi caso y, con toda seguridad, no lo habr&aacute; en el caso de Zapatero. Se tratar&aacute; de un regalo de alg&uacute;n pa&iacute;s &aacute;rabe con motivo de alguno de sus viajes. En cuanto vi sus fotos en la prensa, por cierto, un secreto revelado a toda la poblaci&oacute;n, pese a tratarse de muchas joyas familiares, violentando su derecho a la privacidad, vi que algunas de ellas guardaban una semejanza con las que yo hab&iacute;a recibido en 2008 y que adjunto en la foto. Ni turbio ni remuneraci&oacute;n por ning&uacute;n servicio.
    </p><p class="article-text">
        Y lo tercero que m&aacute;s me repugna es la hipocres&iacute;a de la clase pol&iacute;tica espa&ntilde;ola con respecto a este tema. Sobre todo, del Partido Popular, que ha gobernado 15 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a, algunos de ellos con importantes negocios bilaterales con Arabia Saud&iacute;, como, por ejemplo, el AVE de La Meca a Medina. &iquest;Es que hemos sido Zapatero y yo los &uacute;nicos ministros, presidentes de gobierno, alcaldes o presidentes de comunidades aut&oacute;nomas que hemos recibido joyas o regalos valiosos de los pa&iacute;ses &aacute;rabes? Por mis sesgos cuantitativos, s&eacute; que la probabilidad de ese suceso es cero. No hemos podido ser los &uacute;nicos. Por otra parte, &iquest;en serio se puede considerar &ldquo;contrabando&rdquo; aceptar un regalo personal y llev&aacute;rtelo a tu casa? &iquest;Por qu&eacute; no se ha llenado entonces la vitrina ya habilitada en el Ministerio? &iquest;De verdad hay que declarar todos los regalos que se reciban? Es posible que en la actualidad lo sea, lo desconozco, porque llevo 15 a&ntilde;os fuera de la pol&iacute;tica. Pero no lo era en 2008. E insisto, no me parece &ldquo;moralmente superior&rdquo; el dejarlo en una vitrina en el ministerio correspondiente. Es una opci&oacute;n personal tan aceptable como la otra.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, por mis sesgos estad&iacute;sticos, considero imposible que Espa&ntilde;a haya sido el &uacute;nico pa&iacute;s al que los monarcas del Golfo hayan hecho regalos. Pero no conozco ning&uacute;n otro Estado en el que esto haya sido motivo de esc&aacute;ndalo nacional y de vapuleo personal de una familia. Esta hipocres&iacute;a no nos la merecemos como pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hipocresia-joyas-zapatero_129_13298833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 20:44:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La hipocresía de las joyas de Zapatero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Rodríguez Zapatero,Ministerio de Industria,Ministerios,Joyas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El triste aniversario del Impuesto sobre el Patrimonio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/triste-aniversario-impuesto-patrimonio_129_13292017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4bcfc826-613c-4704-874e-abfdab6a4995_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El triste aniversario del Impuesto sobre el Patrimonio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los argumentos que convencieron a Zapatero a eliminar el IP son de sobra conocidos. Su recaudación apenas ha alcanzado el 0,15% del PIB, y tampoco cumple con los criterios de equidad ni de eficiencia, puesto que distorsiona la decisión de ahorro, que es igual a la inversión y la que garantiza el crecimiento</p></div><p class="article-text">
        Se cumplen ahora 15 a&ntilde;os de la recuperaci&oacute;n del Impuesto sobre el Patrimonio (IP), que el Gobierno de Zapatero hab&iacute;a conseguido eliminar en 2008, tras a&ntilde;os de intensa lucha ideol&oacute;gica, fundamentalmente con parte de la izquierda, pero tambi&eacute;n con elementos de la derecha espa&ntilde;ola, que siempre se manifest&oacute; a favor de este impuesto. 
    </p><p class="article-text">
        Con raz&oacute;n este impuesto se mantuvo durante tantos a&ntilde;os, pese a que fue instaurado en 1978 de forma &ldquo;excepcional&rdquo; en un pa&iacute;s que no ten&iacute;a IVA y donde el IRPF era un instrumento d&eacute;bil y poco consolidado, por lo que se ten&iacute;a poca informaci&oacute;n sobre las verdaderas rentas de los contribuyentes. Pese a que siempre ha estado sujeto a una fuerte controversia, el impuesto ha tenido una relevancia cuantitativa casi testimonial. 
    </p><p class="article-text">
        En el gr&aacute;fico presento su recaudaci&oacute;n en t&eacute;rminos del PIB nominal desde 1993 hasta 2024, el &uacute;ltimo a&ntilde;o disponible. Desde ese a&ntilde;o, la recaudaci&oacute;n promedio en los a&ntilde;os en los que estuvo vigente apenas ha alcanzado el 0,15% del PIB, con oscilaciones en funci&oacute;n de las fluctuaciones c&iacute;clicas de los precios de los activos, tanto financieros (la Bolsa) como inmobiliarios. Y en los datos encontrados desde 1978 a 1985, el promedio fue incluso menor: el 0,09% del PIB. 
    </p><p class="article-text">
        Sirva como ejemplo la recaudaci&oacute;n del &uacute;ltimo a&ntilde;o disponible, la correspondiente a las declaraciones de 2024 liquidadas en 2025. El total del IP ascendi&oacute; a 2.133 M&euro;. Como referencia comparativa, el coste anualizado de subvencionar el gas&oacute;leo y la gasolina durante 2023 ascendi&oacute; a unos 5.600 M&euro;. Y las rebajas recientes de la fiscalidad a carburantes y electricidad, unos 5.000 M&euro; en t&eacute;rminos anualizados. Es decir, m&aacute;s del doble de lo que se recauda por el Impuesto sobre el Patrimonio.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="El Impuesto sobre el Patrimonio representa el 0,1% del PIB" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-lYfP8" src="https://datawrapper.dwcdn.net/lYfP8/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="603" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Para entender por qu&eacute; considero que su recuperaci&oacute;n es un acontecimiento &ldquo;triste&rdquo;, conviene recordar su cronolog&iacute;a, que consta de 3 etapas:
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. Or&iacute;genes y consolidaci&oacute;n (1977 - 2007).</strong> En 1977 se crea el &ldquo;Impuesto Extraordinario sobre el Patrimonio de las Personas F&iacute;sicas&rdquo; para conocer la riqueza real de los ciudadanos y facilitar el control del IRPF.&nbsp;En 1991 el impuesto pierde su car&aacute;cter extraordinario y se integra de forma permanente en el sistema tributario espa&ntilde;ol. Y su recaudaci&oacute;n se cede a las Comunidades Aut&oacute;nomas, permiti&eacute;ndoles modificar el m&iacute;nimo exento, la tarifa y las deducciones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Supresi&oacute;n (2008 - 2010). </strong>Mediante la Ley 4/2008, el Gobierno Zapatero, tras a&ntilde;os de debate finalmente decide suprimir el gravamen. Esto se articul&oacute; estableciendo una bonificaci&oacute;n del 100% en la cuota, lo que en la pr&aacute;ctica elimin&oacute; el pago del impuesto sin derogar la ley. En el gr&aacute;fico se recoge la recaudaci&oacute;n cero durante esos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Restablecimiento (2011 - actualidad).</strong> Tras la crisis financiera, y a petici&oacute;n del candidato a las elecciones por el PSOE, el Gobierno Zapatero aprueba el Real Decreto-ley 13/2011 que restablece el impuesto, pero s&oacute;lo con car&aacute;cter temporal para reforzar las cuentas p&uacute;blicas, muy deterioradas por la crisis financiera e inmobiliaria. Pero su recuperaci&oacute;n s&oacute;lo deber&iacute;a durar dos a&ntilde;os, a partir del cual, el impuesto se caer&iacute;a definitivamente. Pero fue el gobierno de Rajoy y, en particular, su ministro de Hacienda, Crist&oacute;bal Montoro, el que decidi&oacute; consolidarlo nuevamente. Por eso, se puede afirmar que, si en Espa&ntilde;a existe el Impuesto sobre el Patrimonio, es gracias (o por culpa de) Rajoy-Montoro. 
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que algunas CCAA decidieron bonificarlo al 100% y que, para evitar ese grado de libertad de las CCAA, en 2022 el gobierno S&aacute;nchez crea el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas. Se trata de un impuesto sustitutivo dise&ntilde;ado para gravar los patrimonios superiores a 3 millones de euros a nivel nacional y evitar que regiones con bonificaciones totales (como Madrid o Andaluc&iacute;a) dejen a cero la tributaci&oacute;n por riqueza. 
    </p><p class="article-text">
        Los argumentos que convencieron a Zapatero a eliminar el IP, tristemente recuperado hace ahora 15 a a&ntilde;os, son de sobra conocidos. Ya hemos visto que no cumple con el criterio de suficiencia. Desde un punto de vista de la equidad, que es el argumento que suelen utilizar los partidarios de este impuesto, hay que tener en cuenta dos cuestiones clave. La primera, que los verdaderamente ricos, nunca han pagado este impuesto porque se refugian en sociedades que, adem&aacute;s, pueden trasladarse f&aacute;cilmente a otros pa&iacute;ses de la UE.
    </p><p class="article-text">
         Pero, adem&aacute;s, a los defensores del IP se les olvida una cuesti&oacute;n clave: la &ldquo;equidad horizontal&rdquo;. Es decir, tratar por igual a dos personas iguales desde el punto de vista de los ingresos. Supongamos que dos ciudadanos ganan todos los a&ntilde;os 100.000 euros. Se trata, sin duda, de una buena renta, por la que tributar&aacute;n ambos un IRPF, el que sea. Y ambos pagar&aacute;n lo mismo. Hasta ah&iacute; funciona la equidad horizontal. Pero supongamos que uno de ellos, con gran esfuerzo, consigue ahorrar 50.000 euros cada a&ntilde;o, mientras que el otro se lo gasta todo. Le encantan los restaurantes de lujo, los coches deportivos y los viajes de placer. Nada que objetar. Pero, al cabo de 20 a&ntilde;os, el primero habr&aacute; acumulado un patrimonio de 1 mill&oacute;n de euros, mientras que el segundo no tendr&aacute; nada. &iquest;Ser&iacute;a &ldquo;equitativo&rdquo; ponerle un impuesto adicional al primero por ser &ldquo;rico&rdquo;? &iquest;Es que acaso no han tenido los dos la misma renta a lo largo de su horizonte vital? Claramente el IP viola la equidad horizontal. El ahorrador seguir&aacute; pagando impuestos de la renta derivada de su patrimonio, eso nadie lo discute, pero no deber&iacute;a pagar otro impuesto m&aacute;s por el stock acumulado con su esfuerzo, impuesto que el segundo evita gracias a su forma de vida, no porque haya tenido menos renta. 
    </p><p class="article-text">
        El tercer argumento es el de la eficiencia.<strong> </strong>Es decir, que no perjudique el crecimiento econ&oacute;mico a largo plazo. El IP distorsiona la decisi&oacute;n de ahorro, que es igual a la inversi&oacute;n y la que garantiza el crecimiento. Nos quejamos de depender mucho de los hombres de negro o de los mercados financieros. Pero no entendemos que ello se debe a nuestra escasa cultura de ahorro. El IP va en contra de esa cultura. Casi todos los pa&iacute;ses europeos lo tienen claro. Este no es un buen impuesto y casi ning&uacute;n pa&iacute;s lo tiene. Y los que lo ten&iacute;an, lo abolieron. Es el caso de Francia en 2018, o de Suecia y Finlandia en 2006-07, m&aacute;s o menos en la misma fecha en la que lo hicimos nosotros, o de otros pa&iacute;ses europeos en los a&ntilde;os 90. Destaca el caso de los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos, salvo Noruega. Tienen un estado del bienestar robusto y una notable presi&oacute;n fiscal. Pero no tienen este impuesto. Porque saben que no cumple ni la suficiencia, ni la equidad ni la eficiencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/triste-aniversario-impuesto-patrimonio_129_13292017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 20:18:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El triste aniversario del Impuesto sobre el Patrimonio]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mejor política industrial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mejor-politica-industrial_129_13270486.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2158b895-f63e-49ed-9a5e-73aaa8156858_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mejor política industrial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El paradigma en contra de la política industrial se mantuvo hasta el cambio de siglo en España. Y lo que fue una expresión ingeniosa y probablemente acertada en los años 80, el tiempo demostró que fue tremendamente desafortunada</p><p class="subtitle">La UE admite “con frustración” que la industria europea de defensa no produce ni rápido ni lo que se necesita
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La mejor pol&iacute;tica industrial es la que no existe&rdquo;. Esta frase fue el paradigma imperante en el pensamiento econ&oacute;mico y pol&iacute;tico en el final del siglo XX. La frase, atribuida a un ministro de industria de Felipe Gonz&aacute;lez, en realidad es una traducci&oacute;n literal de la de Gary Becker: <em>&ldquo;The best industrial policy is none at all&rdquo;</em>. Cuando Gary Becker, profesor de la Universidad de Chicago y premio Nobel de Econom&iacute;a en 1992 la pronunci&oacute; en 1985 se refer&iacute;a a un conjunto de pr&aacute;cticas proteccionistas e intervencionistas que, sobre todo en EEUU, trataba de frenar el declive de un sector industrial incapaz de modernizarse y sujeto a una fuerte competencia, sobre todo de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos (por aquel entonces, Jap&oacute;n y Corea del Sur). 
    </p><p class="article-text">
        La llamada &ldquo;pol&iacute;tica industrial&rdquo; en EEUU y en otros muchos pa&iacute;ses no era otra cosa que acudir a las viejas recetas proteccionistas, como la sustituci&oacute;n de importaciones, barreras arancelarias y no arancelarias (homologaciones, certificados de calidad, etc.) o los subsidios a la exportaci&oacute;n para tratar de retrasar lo inevitable. Todas estas pr&aacute;cticas se hab&iacute;an traducido en un menor crecimiento a largo plazo, como resultado de una menor productividad; un mayor d&eacute;ficit p&uacute;blico, una mayor ineficiencia econ&oacute;mica y una p&eacute;rdida de bienestar social, sobre todo de los consumidores, que son el 100% de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, este sentimiento contrario a la vieja pol&iacute;tica industrial coincidi&oacute; con el necesario proceso de reconversi&oacute;n industrial de los a&ntilde;os 80, puesta en marcha para eliminar las ineficiencias de un sector manufacturero heredado del per&iacute;odo franquista. Por ello, la frase de Becker fue muy celebrada y r&aacute;pidamente adaptada al espa&ntilde;ol, aunque casi 40 despu&eacute;s, no est&aacute; claro qui&eacute;n asumi&oacute; su paternidad. El paradigma en contra de la pol&iacute;tica industrial se mantuvo hasta el cambio de siglo y lo que fue una expresi&oacute;n ingeniosa y probablemente acertada en los a&ntilde;os 80, el tiempo demostr&oacute; que fue tremendamente desafortunada. El motivo queda reflejado en el Gr&aacute;fico, que recoge el peso del sector industrial en el PIB espa&ntilde;ol en las &uacute;ltimas 3 d&eacute;cadas.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>
<iframe title="Así ha evolucionado el peso de la industria desde 1995" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-0BmAp" src="https://datawrapper.dwcdn.net/0BmAp/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        El sector industrial representaba el 20% del PIB en los a&ntilde;os 90, con algunas oscilaciones c&iacute;clicas. Pero desde el m&aacute;ximo alcanzado a finales de 1997 hasta el inicio de la Gran Recesi&oacute;n, a principios de 2009, dicho porcentaje descendi&oacute; en m&aacute;s de 5 puntos del PIB. Es importante que esta p&eacute;rdida relativa de tejido industrial no ocurri&oacute; durante la crisis, sino durante el per&iacute;odo de la falsa bonanza. Y es que la burbuja inmobiliaria result&oacute; ser letal para nuestra industria, pese al impulso de algunos sectores asociados a la construcci&oacute;n. Buena parte del suelo industrial fue recalificado para la promoci&oacute;n residencial. 
    </p><p class="article-text">
        Este proceso de desindustrializaci&oacute;n fue com&uacute;n a otros pa&iacute;ses, pero especialmente acusado en Espa&ntilde;a y Pa&iacute;ses Bajos. Otros pa&iacute;ses europeos, como Alemania, Dinamarca y Austria resistieron esta presi&oacute;n e incluso algunos como Noruega, Hungr&iacute;a e Irlanda, aumentaron el peso relativo de su sector industrial. 
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada de la crisis en Espa&ntilde;a, la p&eacute;rdida de importancia del sector industrial se fren&oacute;. A ello contribuyeron las pol&iacute;ticas del Gobierno de Zapatero, que en su programa econ&oacute;mico hab&iacute;a recuperado el apoyo del partido socialista a una pol&iacute;tica industrial moderna, del siglo XXI. Sus caracter&iacute;sticas generales son las de una pol&iacute;tica que no perjudique a los consumidores (es decir, no les haga pagar un precio m&aacute;s alto o sufrir una peor calidad, como hac&iacute;an las pol&iacute;ticas proteccionistas), que eleve la productividad total de los factores y la eficiencia econ&oacute;mica, en lugar de sostener a sectores obsoletos, que no empeore el d&eacute;ficit p&uacute;blico a medio plazo, que mejore el d&eacute;ficit exterior, al apoyar sectores innovadores y exportadores, y que ayuden a la sostenibilidad medioambiental. El Plan Integral Industrial 2020, aprobado en 2010, fue uno de los impulsos a esta nueva pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Con el cambio pol&iacute;tico de 2012, el gobierno del Partido Popular no continu&oacute; con el PIN 2020, pese a su aprobaci&oacute;n consensuada. Su mayor rechazo era la definici&oacute;n de los siete sectores estrat&eacute;gicos (Autom&oacute;vil, Aeroespacial, Biotecnolog&iacute;a y tecnolog&iacute;as sanitarias, Tecnolog&iacute;as de la Informaci&oacute;n- Comunicaci&oacute;n (TIC) y contenidos digitales, Energ&iacute;as renovables y eficiencia energ&eacute;tica, Industria orientada a la protecci&oacute;n medioambiental (desalinizadoras, reciclaje) y la Agroalimentaci&oacute;n). Con el Gobierno de Rajoy vuelve a descender el peso de la industria en el PIB y no se recupera el nivel del 15%. El m&iacute;nimo se alcanza en el primer trimestre de 2020, con 13,5%. El Gobierno de S&aacute;nchez vuelve a asumir el discurso de la pol&iacute;tica industrial y a fijarse de nuevo el objetivo del 20% del PIB, en el proyecto de Ley de Industria. Su estrategia se ha basado en el uso, tras la pandemia, de los fondos europeos para el impulso de determinados sectores, en particular los PERTE (Proyectos Estrat&eacute;gicos para la Recuperaci&oacute;n y la Transformaci&oacute;n Econ&oacute;mica. Entre ellos destaca el PERTE del Veh&iacute;culo el&eacute;ctrico y conectado, el PERTE Chip, para el dise&ntilde;o y fabricaci&oacute;n de semiconductores y el PERTE de descarbonizaci&oacute;n industrial para la modernizaci&oacute;n de la industria intensiva en energ&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Este enfoque ha sido posible por el cambio de paradigma europeo hacia la pol&iacute;tica industrial, gracias a la influencia de los informes de Draghi y Letta, abandonando el enfoque &ldquo;beckeriano&rdquo; y apostando por la necesaria &ldquo;autonom&iacute;a estrat&eacute;gica&rdquo;, que ha posibilitado el esfuerzo de los gobiernos, en particular el espa&ntilde;ol, por la reindustrializaci&oacute;n y la atracci&oacute;n de producci&oacute;n en &aacute;mbitos como las bater&iacute;as, energ&iacute;as renovables, hidr&oacute;geno verde, y tecnolog&iacute;as digitales avanzadas. Tambi&eacute;n la consideraci&oacute;n, de facto, de la industria de Defensa y Seguridad como un nuevo sector estrat&eacute;gico. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello ha hecho posible (v&eacute;ase el gr&aacute;fico), recuperar hasta el 16% a principios de 2023 el peso de nuestro sector industrial. Sin embargo, a medida que la econom&iacute;a espa&ntilde;ola se ha ido recuperando de los choques de la pandemia y la guerra de Ucrania, el peso del sector manufacturero ha vuelto a retroceder, alcanzando el 14% en el primer trimestre de 2026. Ello demuestra que la pol&iacute;tica industrial debe ser continua y sostenida en el tiempo. En este sentido, preocupa la ausencia de discurso industrial del principal partido de la oposici&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de declaraciones generales a favor de la innovaci&oacute;n, la creaci&oacute;n de empresas, la simplificaci&oacute;n administrativa o el incentivo a la inversi&oacute;n privada, que comparten los principales partidos. Su bloqueo al Proyecto de Ley de Industria desde 2024 es una mala se&ntilde;al. Porque la mejor pol&iacute;tica industrial, por encima de todo, debe ser consensuada y mantenida en el tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/mejor-politica-industrial_129_13270486.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Jun 2026 20:03:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mejor política industrial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Industria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El paro juvenil en perspectiva]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/paro-juvenil-perspectiva_129_13255439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d778510a-5cc6-4afd-b158-b62034fc30a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El paro juvenil en perspectiva"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reducción de la tasa de desempleo de los jóvenes es un éxito, pero seguimos siendo los segundos peores de la UE-27, sólo por detrás de Rumanía. Nuestra referencia debe ser Alemania o Países Bajos, con una tasa de paro juvenil de un dígito</p></div><p class="article-text">
        Uno de los &eacute;xitos exhibidos por el gobierno durante las &uacute;ltimas legislaturas ha sido el de la reducci&oacute;n de la tasa de paro juvenil. Es l&oacute;gico que se saque pecho de esta evoluci&oacute;n, pues la reducci&oacute;n de la tasa de desempleo de los menores de 25 a&ntilde;os (salvo el episodio puntual de la pandemia) no hab&iacute;a sido tan intensa en la historia reciente. As&iacute;, la tasa de paro juvenil alcanz&oacute; un m&aacute;ximo hist&oacute;rico en el primer trimestre de 2013, durante el mandato de Rajoy, con un 55,2% de su poblaci&oacute;n activa, y en el &uacute;ltimo dato conocido, el primer trimestre de 2026, se ha situado en el 24,8%, una ca&iacute;da de m&aacute;s de 30 puntos en 13 a&ntilde;os. Para ser honestos, hay que reconocer que, de ellos, 18,7 puntos tuvieron lugar durante el propio mandato de Rajoy y los otros 12 puntos se redujeron durante el gobierno de S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        Si descomponemos, como hace el INE, la tasa de paro de los j&oacute;venes en dos tramos de edad, de 16 a 19 a&ntilde;os y de 20 a 24 a&ntilde;os, los resultados son incluso m&aacute;s espectaculares. La tasa de los m&aacute;s j&oacute;venes alcanz&oacute; el 75,6% en ese terrible trimestre de 2013, un r&eacute;cord mundial, y ahora se sit&uacute;a en el 39%, aunque en el &uacute;ltimo trimestre de 2025 hab&iacute;a bajado hasta el 30% (para los m&aacute;s j&oacute;venes, que se incorporan por primera vez al mercado laboral al cumplir los 16, hay mucho paro estacional en el primer trimestre). La tasa de paro en el grupo de edad 20-24, alcanz&oacute; el m&aacute;ximo en 53,4% tambi&eacute;n en 2013 y ahora se sit&uacute;a en 21,8%. 
    </p><p class="article-text">
        Que se haya reducido tanto la tasa de paro juvenil no quiere decir que estemos ahora en m&iacute;nimos hist&oacute;ricos. En el gr&aacute;fico de m&aacute;s abajo presento la tasa de desempleo de los menores de 25 a&ntilde;os desde 1980 hasta 2026. Es importante destacar que esta serie, que el INE publicaba trimestralmente con la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa (EPA) desde 1976 hasta 2001, lo dej&oacute; de hacer en 2002 y, desde entonces, s&oacute;lo presenta de forma separada los dos grupos de edad se&ntilde;alados anteriormente. No entiendo el motivo para interrumpir la publicaci&oacute;n de un dato que es &uacute;til, y es el que se compara con otros pa&iacute;ses. Sea como fuere, desde 2002 la serie est&aacute; elaborada por m&iacute;, a partir de los datos de actividad y de paro de cada grupo de edad. En cualquier caso, se trata de un promedio de las dos tasas de paro, en las que el grupo de los m&aacute;s j&oacute;venes pesa un 20%, y el otro un 80%, aunque el peso del grupo 16-19 se ha ido reduciendo a lo largo de los a&ntilde;os, coherentemente con la ca&iacute;da de los nacimientos. 
    </p><p class="article-text">
        En el conjunto del per&iacute;odo 1980-2026, la tasa de paro juvenil de nuestro pa&iacute;s se ha situado en media el 35%. Si tomamos los promedios de antes y despu&eacute;s del euro, se detecta una ligera mejora: desde cerca del 40% antes de nuestro ingreso en la moneda &uacute;nica, hasta el 33% despu&eacute;s de esa fecha. El m&iacute;nimo hist&oacute;rico de la tasa de paro juvenil se sit&uacute;a en el tercer trimestre de 2006, con un valor del 16,5%, que luego escal&oacute; durante la crisis financiera desatada a mediados de 2008. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Así ha evolucionado el paro juvenil en España" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-oln8S" src="https://datawrapper.dwcdn.net/oln8S/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="550" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Pese a coincidir el m&iacute;nimo con los a&ntilde;os de gobierno de Zapatero, yo no echo de menos esa &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo; tasa de paro juvenil. De hecho, considero un valor &ldquo;mejor&rdquo; el actual, aunque se trate de una cifra superior. El motivo es que en 2007 la econom&iacute;a espa&ntilde;ola se encontraba en el pico de una burbuja inmobiliaria, una situaci&oacute;n indeseable desde muchos puntos de vista. Pero especialmente desde la perspectiva del empleo juvenil, que es verdad que alcanz&oacute; un r&eacute;cord, pero que fue ef&iacute;mero, pues muchos de esos j&oacute;venes abandonaron sus estudios para irse a trabajar a la construcci&oacute;n o a sectores industriales relacionados con la misma. Es decir, que, adem&aacute;s de las devastadoras consecuencias financieras, laborales, econ&oacute;micas, industriales y sociales del pinchazo de la burbuja inmobiliaria, nos encontramos con una importante p&eacute;rdida de capital humano para los m&aacute;s j&oacute;venes, algo que arrastraron a posteriori a lo largo de la crisis financiera e incluso de la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica a partir de 2014, a&ntilde;os en los que la tasa de paro juvenil segu&iacute;a muy alta por su bajo nivel de cualificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a que ahora no estemos, por el momento, en una burbuja inmobiliaria, y la reducci&oacute;n de la tasa de desempleo, tanto la total como la de los j&oacute;venes, sea menos ef&iacute;mera, no podemos negar que seguimos teniendo un problema. Es verdad que, desde el punto de vista de su tasa de paro, los j&oacute;venes de ahora est&aacute;n mejor que los de las d&eacute;cadas de los 80 y 90, algo que muchas veces se pone en cuesti&oacute;n. Y que eso provoca que, entre otras demandas, tengan m&aacute;s posibilidades de crear un hogar (el primer requisito es tener un empleo) y, por tanto, independizarse y demandar una vivienda, sobre todo en alquiler. Esta ha sido una de las contrapartidas de la reducci&oacute;n de la tasa de paro juvenil que habr&iacute;a que haber previsto en el final de la crisis financiera. Pero, pese a la ligera mejora estructural, nuestra comparaci&oacute;n con Europa sigue sonrojando. En la siguiente tabla presento las &uacute;ltimas cifras de paro juvenil de Eurostat (son datos anuales) correspondientes a 2025. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Así se sitúa el paro juvenil en la Unión Europea" aria-label="Tabla" id="datawrapper-chart-MO5h5" src="https://datawrapper.dwcdn.net/MO5h5/2/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="955" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>
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    </figure><p class="article-text">
        Seguimos siendo los segundos peores de la UE-27, s&oacute;lo por detr&aacute;s de Ruman&iacute;a. Y aunque estemos cerca de Suecia, algo que resulta sorprendente, esto no debe ser de consuelo. Nuestra referencia debe ser, una vez m&aacute;s, Alemania o Pa&iacute;ses Bajos que, con una tasa de paro juvenil de un d&iacute;gito, consiguen compaginar pol&iacute;ticas activas de empleo con planes de formaci&oacute;n profesional. Es decir, actuar en la doble palanca del empleo y la productividad o, lo que es lo mismo, del crecimiento a corto y a largo plazo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/paro-juvenil-perspectiva_129_13255439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 May 2026 20:39:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El paro juvenil en perspectiva]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El precio real de la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/precio-real-vivienda_129_13234516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fbc68217-c8aa-4003-aa7d-cec50ad3190e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El precio real de la vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En términos “reales” (su poder adquisitivo) la vivienda estaba a finales de 2025 un 26% más barata que el pico que se alcanzó en el primer trimestre de 2007. Eso no quiere decir que no tengamos un problema serio en este mercado o que no haya riesgo de una nueva burbuja inmobiliaria, por lo que hay que enfriar la demanda de pisos en propiedad</p></div><p class="article-text">
        Existe una percepci&oacute;n generalizada de que el precio de la vivienda est&aacute; en m&aacute;ximos hist&oacute;ricos. En parte se trata de un sentimiento justificado. Si se mide en t&eacute;rminos nominales, en euros, el precio de la vivienda en propiedad ha superado los niveles alcanzados durante la burbuja inmobiliaria. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a no hay una buena base estad&iacute;stica sobre vivienda, pese a la importancia del sector y el factor de inestabilidad financiera que han supuesto sus sobrevaloraciones y posteriores ca&iacute;das. En el gr&aacute;fico utilizo los datos trimestrales de los precios de la vivienda libre tasada proporcionados por el Ministerio de Vivienda. Una serie que, arrancando en 1995, un per&iacute;odo relativamente reciente, es la m&aacute;s larga de las disponibles sobre este sector. Por ejemplo, la serie de &iacute;ndice de precios de vivienda del INE, que distingue entre vivienda nueva y de 2&ordf; mano y que tambi&eacute;n es trimestral, no empieza hasta 2007, pr&aacute;cticamente en el pico de la burbuja. Y los datos de agencias privadas, como Fotocasa e Idealista, arrancan en 2005 y s&oacute;lo se refieren a vivienda usada, no nueva. Los datos del Ministerio de Vivienda utilizados, abarcan todo tipo de viviendas, tanto nuevas como de segunda mano, aunque el ministerio prefiere distinguir entre una antig&uuml;edad mayor o menor de 5 a&ntilde;os (que no es exactamente lo mismo). La informaci&oacute;n utilizada para la elaboraci&oacute;n de esta estad&iacute;stica proviene de las sociedades de tasaci&oacute;n integradas en la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de An&aacute;lisis de Valor (AEV), entidad sin &aacute;nimo de lucro que agrupa a las principales empresas de este sector. 
    </p><p class="article-text">
        En los datos que aparecen en el gr&aacute;fico, s&oacute;lo se incluye la vivienda &ldquo;libre&rdquo;, es decir, se excluye la vivienda protegida, que tiene unas estad&iacute;sticas aparte, tambi&eacute;n disponibles en el ministerio. Conviene se&ntilde;alar, adem&aacute;s, que se trata de un promedio nacional, aunque se dispone de informaci&oacute;n por provincias. Finalmente, la variable recogida en el gr&aacute;fico nominal es el valor de la vivienda libre tasada en euros por metro cuadrado. En el &uacute;ltimo dato disponible, el del 4&ordm; trimestre de 2025, el precio medio era de 2.230 &euro;/m2, aunque el rango abarca desde los 791 de Ciudad Real y los 863 de Ja&eacute;n, los precios m&aacute;s baratos, a los 3.902 de Madrid y los 3.809 de Baleares, los m&aacute;s caros. En el pico de la burbuja, que seg&uacute;n esta serie se alcanz&oacute; el primer trimestre de 2008, dicho precio promedio se situ&oacute; en 2.100 &euro;/m2. Por tanto, hoy estamos un 6% por encima de ese m&aacute;ximo. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="Evolución del precio de la vivienda en España desde 1995" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-r7XVs" src="https://datawrapper.dwcdn.net/r7XVs/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="491" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">(function(){function e(){window.addEventListener(`message`,function(e){if(e.data[`datawrapper-height`]!==void 0){var t=document.querySelectorAll(`iframe`);for(var n in e.data[`datawrapper-height`])for(var r=0,i;i=t[r];r++)if(i.contentWindow===e.source){var a=e.data[`datawrapper-height`][n]+`px`;i.style.height=a}}})}e()})();</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Sin embargo, como economistas, nunca afirmar&iacute;amos con estos datos que la vivienda est&aacute; hoy &ldquo;m&aacute;s cara que nunca&rdquo;. Los precios de la vivienda, como cualquier otro precio, renta o variable nominal hay que medirlos en t&eacute;rminos relativos a un &iacute;ndice general de precios, es decir, descontando la inflaci&oacute;n acumulada a lo largo del per&iacute;odo considerado. As&iacute;, por ejemplo, podemos evaluar si los salarios &ldquo;reales&rdquo; (su poder adquisitivo), o las pensiones, o las becas son realmente ahora mayores que hace unos a&ntilde;os. Asimismo, podemos comparar precios de bienes que no hayan tenido innovaciones significativas en per&iacute;odos largos de tiempo, como pueden ser muchos alimentos frescos o de elaboraci&oacute;n que no haya sufrido una gran transformaci&oacute;n tecnol&oacute;gica. 
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo cl&aacute;sico de los libros de texto son las hamburguesas de una conocida marca americana. Aunque en 1967 val&iacute;an 0,45 d&oacute;lares y hoy el mismo &ldquo;big Mac&rdquo; cuesta 5 d&oacute;lares, las hamburguesas no son hoy m&aacute;s caras que entonces, porque el nivel general de precios en EEUU ha subido incluso m&aacute;s. En nuestro caso, no tenemos que irnos tan lejos. Tenemos que comparar el valor &ldquo;real&rdquo; de esos 2.100 euros/m2 de 2008, con los 2.230 euros/m2 de finales de 2025, teniendo en cuenta la evoluci&oacute;n general de los precios de consumo, es decir, el IPC.
    </p><p class="article-text">
        En el mismo gr&aacute;fico presento la serie de los precios de vivienda &ldquo;reales&rdquo;, descontando el valor nominal por el IPC. Uno de los problemas para elaborarla es que no se dispone de una serie &ldquo;oficial&rdquo; de IPC trimestral, ni en el INE ni en el Banco de Espa&ntilde;a (la informaci&oacute;n facilitada es mensual o anual), por lo que, o bien se la construye uno mismo a partir de los datos mensuales, o se acude a una fuente p&uacute;blica extranjera como es el Banco de la Reserva Federal de San Luis (FRED) que s&iacute; facilita dichos datos, aunque sin desestacionalizar, lo que hace que la serie presente peque&ntilde;os &ldquo;picos estacionales&rdquo;. El resultado se muestra en el gr&aacute;fico. En t&eacute;rminos &ldquo;reales&rdquo; la vivienda est&aacute; a finales de 2025 en 1.058 euros de 1995 por metro cuadrado. Lejos del pico que, en t&eacute;rminos reales, se alcanz&oacute; en el primer trimestre de 2007, con 1.437 euros de 1995 por m2. Es decir, es hoy un 26% m&aacute;s barata que entonces. 
    </p><p class="article-text">
        Que el precio &ldquo;real&rdquo; de la vivienda est&eacute; todav&iacute;a por debajo de los m&aacute;ximos de 2007 no quiere decir que no tengamos un problema serio en este mercado o que no haya riesgo de una nueva burbuja inmobiliaria. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, el precio real ha subido casi un 10% (es decir, 10 puntos m&aacute;s que el IPC) y en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os lo ha hecho en un 15% por encima de los bienes de consumo. 
    </p><p class="article-text">
        Para evitar la nueva burbuja hay que tratar de enfriar la demanda de vivienda en propiedad. Con ayudas a la compra, avales para los j&oacute;venes y este tipo de medidas que algunos proponen, no se consigue enfriar el problema, sino calentarlo m&aacute;s. Por ello, es urgente actuar por el lado del mercado de alquiler, aumentando la oferta de vivienda actualmente vac&iacute;a, bien con incentivos fiscales para los propietarios, bien con mayor seguridad jur&iacute;dica que reduzca o elimine esta incertidumbre. Adem&aacute;s de la construcci&oacute;n p&uacute;blica de vivienda nueva para alquiler. El plan anunciado por el gobierno avanza en esta direcci&oacute;n, aunque requiere la complicidad de los principales gestores, las comunidades aut&oacute;nomas, que no parecen muy dispuestas a llegar a un consenso en esta materia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/precio-real-vivienda_129_13234516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 21:05:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El precio real de la vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,IPC - Índice de Precios de Consumo,Precios,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¡Pablo for president!]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pablo-for-president_129_13216261.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/655a00f1-7825-42e1-b705-10b339a2b100_16-9-discover-aspect-ratio_default_1062845.jpg" width="1920" height="1080" alt="¡Pablo for president!"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre me ha sorprendido la habilidad de los portugueses para situar a sus compatriotas en puestos clave de los organismos internacionales. En España somos mucho más cainitas, con la excepción del nombramiento de Rodrigo Rato al frente del FMI. Ahora podemos tener a Pablo Hernández de Cos presidiendo el BCE, apoyémosle</p><p class="subtitle">Hernández de Cos se posiciona como el más preparado para sustituir a Lagarde en el BCE, según un sondeo entre expertos
</p></div><p class="article-text">
        Siempre me ha sorprendido la habilidad de los portugueses para situar a sus compatriotas en puestos clave de los organismos internacionales. Con un PIB que es la quinta parte del espa&ntilde;ol, han conseguido colocar a sus nacionales en la Secretar&iacute;a General de la ONU (Ant&oacute;nio Guterres), en la Presidencia del Eurogrupo (Mario Centeno) y en la Presidencia de la Comisi&oacute;n Europea (Dur&atilde;o Barroso). Ning&uacute;n espa&ntilde;ol ha llegado a esos puestos, pese a formar parte de esos clubs desde la misma fecha en que lo hizo nuestro pa&iacute;s vecino (la ONU en 1955, la UE en 1986 y la eurozona, desde su inicio, en 1999). La &uacute;nica explicaci&oacute;n a este &eacute;xito luso es que todos los portugueses hacen pi&ntilde;a en torno a sus candidaturas nacionales, independientemente del origen pol&iacute;tico, de la ideolog&iacute;a o de cu&aacute;l sea el Gobierno de turno. 
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a somos mucho m&aacute;s cainitas, y hemos tenido ocasiones en el pasado para demostrarlo. En 2012, Jos&eacute; Manuel Campa, que hab&iacute;a sido Secretario de Estado de Econom&iacute;a con Zapatero, ten&iacute;a muchas opciones y un apoyo externo garantizado para convertirse en miembro del Consejo del BCE, en el puesto que quedaba vacante al terminar el mandato de Jos&eacute; Manuel Gonz&aacute;lez-P&aacute;ramo, el &uacute;nico espa&ntilde;ol en un puesto relevante del BCE desde 2004. Pero el rechazo del Gobierno de Rajoy impidi&oacute; esa opci&oacute;n y Espa&ntilde;a se qued&oacute; sin representaci&oacute;n en la autoridad monetaria europea durante 6 a&ntilde;os, hasta que Luis de Guindos ocup&oacute; la vicepresidencia del BCE en 2018, con el apoyo del gobierno de Rajoy y el rechazo del PSOE, entonces en la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una excepci&oacute;n a este comportamiento sectario fue el nombramiento de Rodrigo Rato como Director Gerente (y m&aacute;ximo l&iacute;der) del Fondo Monetario Internacional. Lo que ocurri&oacute; entonces no es opini&oacute;n. Es informaci&oacute;n, pues lo viv&iacute; en primera persona. En marzo de 2004 se encontraba el FMI en pleno proceso de elecci&oacute;n del nuevo director gerente en sustituci&oacute;n del alem&aacute;n Horst K&ouml;hler, que iba a ser elegido presidente de Alemania. Rato ten&iacute;a, l&oacute;gicamente, el apoyo del gobierno de Aznar y era un candidato firme al puesto. Pero en marzo de 2004 las elecciones generales cambiaron el gobierno de Espa&ntilde;a y el FMI exig&iacute;a tener el apoyo del nuevo gobierno al candidato espa&ntilde;ol. 
    </p><p class="article-text">
        A los pocos d&iacute;as de las elecciones, recib&iacute; una llamada del entonces n&uacute;mero 2 del FMI, el mexicano Agust&iacute;n Carstens, con quien hab&iacute;a trabado una cierta amistad en mi &eacute;poca de economista jefe de BBVA. Agust&iacute;n me dijo que la opini&oacute;n del nuevo gobierno era condici&oacute;n necesaria (y suficiente) para el nombramiento de Rato para ese puesto. Le ped&iacute; unas horas para consultarlo con Zapatero (ni siquiera hab&iacute;a sido investido presidente del gobierno) y este me confirm&oacute; su aprobaci&oacute;n. Al fin y al cabo, era un candidato espa&ntilde;ol y se trataba de un puesto muy importante en la esfera internacional, con rango de jefe de Estado. 
    </p><p class="article-text">
        Nuestro apoyo fue bien recibido por el FMI, pero provoc&oacute; asombro dentro de Espa&ntilde;a, tanto entre nuestras filas como las del PP. Seguramente en Portugal nadie se habr&iacute;a sorprendido por esta decisi&oacute;n. Es cierto que la experiencia no sali&oacute; tan bien como se esperaba y Rato dej&oacute; el FMI a los 3 a&ntilde;os, en circunstancias que nunca han sido aclaradas. Pero no es menos cierto que conseguimos colocar a un espa&ntilde;ol en lo m&aacute;s alto de las instituciones financieras internacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, 22 a&ntilde;os despu&eacute;s, tenemos la ocasi&oacute;n de tener a otro espa&ntilde;ol, Pablo Hern&aacute;ndez de Cos, nada menos que como Presidente del Banco Central Europeo (BCE), tras el final del mandato de la francesa Christine Lagarde. Se puede decir, con raz&oacute;n, que mi opini&oacute;n sobre Pablo est&aacute; sesgada, pues le conozco desde que era economista del Servicio de Estudios del Banco de Espa&ntilde;a y he seguido toda su trayectoria. Pablo no s&oacute;lo es un excelente economista, sino que es honrado, moderado, dialogante y reflexivo. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, si no le conociera de nada, tambi&eacute;n le apoyar&iacute;a con entusiasmo. Fue gobernador del Banco de Espa&ntilde;a desde 2018 hasta 2024, en una &eacute;poca donde el BCE se distanci&oacute; de su pasado m&aacute;s siniestro y apoy&oacute; decididamente a los pa&iacute;ses miembros del euro durante la crisis de la pandemia y la guerra de Ucrania, respectivamente. Durante su mandato se aline&oacute; con las posiciones m&aacute;s moderadas (&ldquo;dovish&rdquo;) frente a los &ldquo;halcones&rdquo; de la Europa central. Desde 2024 es Director General del Banco Internacional de Pagos (BIS) en sustituci&oacute;n, precisamente, de Agust&iacute;n Carstens. En esta &eacute;poca ha seguido ganando experiencia y prestigio internacional, lo que le convierte en un firme candidato a la presidencia del BCE.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las cualidades del candidato, Espa&ntilde;a se merece ese puesto, que hasta ahora s&oacute;lo lo ha ocupado un holand&eacute;s, dos franceses y un italiano. Somos el cuarto pa&iacute;s de la eurozona, pero tenemos tres bancos entre los seis primeros de la zona euro. Incluyendo los dos primeros, Santander y BBVA. Y un sistema financiero mucho m&aacute;s moderno y tecnol&oacute;gicamente avanzado que el de nuestros socios de la uni&oacute;n. Del reto que suponen las nuevas tecnolog&iacute;as para el sistema de pagos tambi&eacute;n sabe, y mucho, Pablo Hern&aacute;ndez de Cos.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que Espa&ntilde;a tiene esta oportunidad. A finales de los a&ntilde;os 90, cuando se iba a crear el euro, le ofrecieron a Luis &Aacute;ngel Rojo, entonces gobernador del Banco de Espa&ntilde;a, ser el primer presidente del BCE. Declin&oacute; por motivos personales. Una l&aacute;stima, porque la historia del euro probablemente habr&iacute;a sido otra. Seguramente habr&iacute;a evitado la creaci&oacute;n de las burbujas de cr&eacute;dito e inmobiliarias en buena parte de la eurozona durante 2002-2005 (v&eacute;ase gr&aacute;fico). Y, sin lugar a dudas, habr&iacute;a evitado el enfrentamiento entre el n&uacute;cleo y la periferia, divisi&oacute;n agravada por el primer presidente del BCE, el desaparecido y poco llorado, Wim Duisenberg, al que se le asigna la paternidad del apelativo &ldquo;P.I.G.S.&rdquo; a los pa&iacute;ses del sur de la zona euro (Portugal, Italia, Grecia y Espa&ntilde;a). Esta vez no podemos fallar. Dejemos al lado el cainismo hispano y apoyemos como pa&iacute;s al candidato espa&ntilde;ol al BCE: &iexcl;<em>Pablo for President!</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br><iframe title="Así han evolucionado los tipos de interés" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-m8e3w" src="https://datawrapper.dwcdn.net/m8e3w/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="636" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script><br>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pablo-for-president_129_13216261.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 12 May 2026 20:19:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¡Pablo for president!]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[BCE - Banco Central Europeo,Banco de España,Pablo Hernández de Cos,Christine Lagarde,Tipos de Interés,Inflación,Rodrigo Rato]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Andalucía y la convergencia real]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/andalucia-convergencia-real_129_13197665.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edd42df1-0488-45cb-8d08-b37dfb343696_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Andalucía y la convergencia real"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los últimos 6 años, la renta per cápita de Andalucía ha crecido un 6% acumulado, frente al 5,4% de España; apenas unas décimas de diferencia, pese a hallarnos en un boom económico. Parece que la convergencia se ha frenado</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2000, nada m&aacute;s arrancar el euro, Andaluc&iacute;a era la segunda regi&oacute;n m&aacute;s pobre de Espa&ntilde;a, detr&aacute;s de Extremadura, con un PIB por habitante que apenas representaba el 74,4% del promedio nacional. Casi 25 a&ntilde;os despu&eacute;s, las cosas no s&oacute;lo no han mejorado, sino que han empeorado. Andaluc&iacute;a ha sido adelantada por Extremadura y es hoy la comunidad aut&oacute;noma con menor renta por habitante (apenas un 75,2% del promedio nacional). Es decir, en casi 25 a&ntilde;os apenas ha recortado 8 d&eacute;cimas la distancia relativa con el total de Espa&ntilde;a que ten&iacute;a en 2000. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, Extremadura ha pasado del 65,7% al 77,3% de la media estatal, un avance de m&aacute;s de 12 puntos en el mismo per&iacute;odo. En el gr&aacute;fico que acompa&ntilde;a este an&aacute;lisis presento la &ldquo;renta real per c&aacute;pita&rdquo; (PIB dividido por poblaci&oacute;n) relativa de Andaluc&iacute;a en t&eacute;rminos nominales y en t&eacute;rminos reales, es decir, descontando la inflaci&oacute;n, que tambi&eacute;n ha sido diferente en esta regi&oacute;n con respecto a la general de Espa&ntilde;a. Ambas series est&aacute;n expresadas en relaci&oacute;n con la media nacional (Espa&ntilde;a=100). Es decir, un aumento de su valor quiere decir que la renta por habitante de Andaluc&iacute;a est&aacute; creciendo m&aacute;s que la de Espa&ntilde;a (o cayendo menos), y viceversa. La serie en euros (&ldquo;nominal&rdquo;) est&aacute; sacada directamente de la Contabilidad Regional del INE [Instituto Nacional de Estad&iacute;stica]. La serie en t&eacute;rminos &ldquo;reales&rdquo; es de elaboraci&oacute;n propia, utilizando los IPC anuales de Andaluc&iacute;a y Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n facilitados por el INE. 
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, no hay grandes diferencias si se hace en t&eacute;rminos reales o nominales y, si la he construido, ha sido por evitar la cr&iacute;tica f&aacute;cil de que la &ldquo;convergencia&rdquo; (un t&eacute;rmino que indica que las regiones o pa&iacute;ses m&aacute;s pobres acercan su renta per c&aacute;pita a la de los m&aacute;s ricos) hay que medirla en t&eacute;rminos reales. En el gr&aacute;fico se detecta que hay un patr&oacute;n curioso, que es el car&aacute;cter &ldquo;proc&iacute;clico&rdquo; de la convergencia: en los buenos tiempos, Andaluc&iacute;a crece m&aacute;s que Espa&ntilde;a y viceversa en las crisis. En el gr&aacute;fico queda patente que la m&aacute;xima convergencia se produce en el per&iacute;odo 2003-2008, periodo de boom econ&oacute;mico tanto en Andaluc&iacute;a como en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        En esos a&ntilde;os se alcanz&oacute; el pico de la renta per c&aacute;pita relativa andaluza (77,9% en t&eacute;rminos nominales y 77,6% en t&eacute;rminos reales), que es, m&aacute;s menos, el valor actual de la de Extremadura. Tras ese m&aacute;ximo, se retrocede con la crisis financiera de 2008 y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, porque la crisis afect&oacute; incluso m&aacute;s a Andaluc&iacute;a que al conjunto de Espa&ntilde;a. En t&eacute;rminos nominales, el declive dura toda la recesi&oacute;n, se estabiliza a partir de 2015 y no se recupera hasta 2020-21. 
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos reales, que es una medida m&aacute;s correcta, la convergencia se retoma a partir de 2017, pero vuelve a retroceder en 2022-23. Es decir, en el boom m&aacute;s reciente, no se ha dado ese patr&oacute;n proc&iacute;clico del pasado y apenas ha mejorado la convergencia de Andaluc&iacute;a con la media nacional. Por dar algunos datos, en los 6 a&ntilde;os de boom de 2001 a 2007 la renta per c&aacute;pita andaluza creci&oacute; un 20% real acumulado, frente al 14,6% de Espa&ntilde;a (diferencial de casi 5 puntos, que hizo recortar la distancia relativa con Espa&ntilde;a). Por el contrario, en los &uacute;ltimos 6 a&ntilde;os la renta per c&aacute;pita de Andaluc&iacute;a ha crecido un 6% acumulado, frente al 5,4% de Espa&ntilde;a (apenas unas d&eacute;cimas de diferencia), pese a hallarnos en un boom econ&oacute;mico. Parece que la convergencia se ha frenado. Y, en t&eacute;rminos nominales, la evoluci&oacute;n no es diferente: una t&iacute;mida recuperaci&oacute;n y un nuevo freno.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; los datos. Pero la pregunta clave es: &iquest;cu&aacute;les son las causas de esta falta de convergencia econ&oacute;mica de Andaluc&iacute;a con el promedio nacional? La teor&iacute;a econ&oacute;mica nos dice que, en un entorno parecido (mismas instituciones jur&iacute;dicas, laborales, educativas, comerciales, fiscales, sanitarias, industriales, e id&eacute;ntica pol&iacute;tica monetaria), las regiones o pa&iacute;ses m&aacute;s pobres deben crecer m&aacute;s que los m&aacute;s ricos, precisamente porque el rendimiento de la inversi&oacute;n en capital f&iacute;sico, humano o tecnol&oacute;gico debe ser superior en los territorios donde estos factores son m&aacute;s escasos. Es decir, que el crecimiento de la productividad deber&iacute;a ser mayor en Andaluc&iacute;a que en el resto de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el crecimiento real de Andaluc&iacute;a no ha sido superior al de Espa&ntilde;a. Y si ha habido una m&iacute;nima convergencia en renta per c&aacute;pita ha sido porque la poblaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a ha crecido menos que en el conjunto de Espa&ntilde;a. Una forma enga&ntilde;osa de converger, pues la atracci&oacute;n de talento es uno de los motores del crecimiento de la productividad a medio y largo plazo. La inversi&oacute;n en infraestructuras ha sido muy importante en la regi&oacute;n. Pero no tanto la inversi&oacute;n privada en capital f&iacute;sico, humano y tecnol&oacute;gico. El tejido empresarial sigue muy atomizado y no ha habido una pol&iacute;tica industrial orientada a la productividad, al crecimiento del tama&ntilde;o de las empresas ni a la inversi&oacute;n tecnol&oacute;gica, salvo excepciones como puede ser el caso de M&aacute;laga. Andaluc&iacute;a tambi&eacute;n sufre una p&eacute;rdida de capital humano formado, que emigra a regiones de renta per c&aacute;pita m&aacute;s elevada buscando mejores oportunidades.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<iframe title="¿Cómo ha evolucinado el PIB per cápita en Andalucía?" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-aOJ4l" src="https://datawrapper.dwcdn.net/aOJ4l/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="551" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

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    </figure><p class="article-text">
        La ETEA (Estrategia para la Transformaci&oacute;n Econ&oacute;mica de Andaluc&iacute;a,) elaborada en 2019 con Horizonte 2027, era una buena hoja de ruta para abordar todos estos retos de la econom&iacute;a andaluza. Pese a no ser andaluz (aunque no descarto que alg&uacute;n d&iacute;a lo sea), fui invitado a tomar parte en algunos debates durante su elaboraci&oacute;n y fueron muy intensos y productivos. Participaron muchos economistas de diferentes sensibilidades y no fue dif&iacute;cil conseguir consensos sobre el diagn&oacute;stico y las medidas a aplicar para superar esta situaci&oacute;n cr&oacute;nica de Andaluc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; que el Gobierno que salga de las urnas retome una iniciativa de este tipo, que concite el acuerdo no s&oacute;lo de los economistas, sino de todas las fuerzas sociales, sindicatos, empresarios y asociaciones, as&iacute; como de las administraciones p&uacute;blicas de todos los niveles: local, provincial, auton&oacute;mico, estatal y comunitario . Andaluc&iacute;a se lo merece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/andalucia-convergencia-real_129_13197665.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 May 2026 19:33:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Andalucía y la convergencia real]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Renta,Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Posible sorpresa en el IPC de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/posible-sorpresa-ipc-abril_129_13177957.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07a2e4ca-9027-4e2d-bf76-da739eb0321c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Posible sorpresa en el IPC de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En los carburantes tendremos un impacto pequeño en el gasóleo y una caída de las gasolinas, y el precio de la electricidad final para el consumidor doméstico caerá. Si no hay repuntes en los alimentos frescos ni en los elaborados, podemos estar ante un buen dato de inflación de abril, que probablemente no se de en otros países europeos</p></div><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles se publica el indicador adelantado (<em>flash</em>) del IPC de abril, coincidiendo con el segundo mes del ataque de EEUU e Israel sobre Ir&aacute;n, el 28 de febrero. Desde entonces, el precio del petr&oacute;leo de nuestra referencia, el Brent, ha fluctuado en un rango que, aunque vol&aacute;til, se ha ido estrechando a la horquilla 95-105 $/barril. El gas natural TTF, tras el susto inicial, parece haberse estabilizado en el rango 40-50 &euro;/MWh, muy lejos de los valores alcanzados en la crisis de Ucrania en que estuvo por encima de 200 durante varios meses. En cualquier caso, tanto el precio del crudo como el del gas se sit&uacute;an un 50% por encima de sus valores anteriores a los ataques de Ir&aacute;n y, aunque el proceso negociador est&aacute; en marcha, el estrecho de Ormuz sigue cerrado a la navegaci&oacute;n, lo que genera una gran incertidumbre sobre la oferta energ&eacute;tica en los pr&oacute;ximos meses y sigue alimentando las expectativas de inflaci&oacute;n para el resto del a&ntilde;o. Los bancos centrales se re&uacute;nen esta semana y, aunque lo m&aacute;s probable es que no act&uacute;en, empezar&aacute;n a mandar mensajes sobre el tono de la pol&iacute;tica monetaria, de persistir las tensiones sobre la tendencia de los precios de consumo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el dato de IPC de este mi&eacute;rcoles resulta crucial, porque revelar&aacute; hasta qu&eacute; punto la tendencia de la inflaci&oacute;n se ha quebrado como consecuencia del conflicto en el Golfo P&eacute;rsico. Recordemos cu&aacute;l fue la senda del IPC en los dos &uacute;ltimos meses. El mes de febrero, antes del inicio de la crisis, cerr&oacute; con una inflaci&oacute;n, medida por el IPC general, del 2,3% anual, repitiendo la cifra del mes anterior. Sin embargo, la inflaci&oacute;n subyacente, la que excluye la energ&iacute;a y los alimentos frescos, ya presentaba problemas antes de los ataques, y se situ&oacute; en el 2,7% anual, una d&eacute;cima m&aacute;s que el mes precedente. 
    </p><p class="article-text">
        Con la crisis y, pese a las medidas tomadas, el IPC general subi&oacute; al 3,4% en marzo, un repunte de m&aacute;s de un punto, y la subyacente se elev&oacute; dos d&eacute;cimas hasta el 2,9%. La interpretaci&oacute;n que se hizo hace un mes, antes de que se conocieran los detalles de las diferentes partidas, es que el IPC hab&iacute;a subido fundamentalmente por la energ&iacute;a, combustibles y electricidad, y que la inflaci&oacute;n subyacente hab&iacute;a repuntado porque ya recog&iacute;a los &ldquo;efectos de segunda ronda&rdquo; del choque energ&eacute;tico, fundamentalmente en los alimentos elaborados. Una vez conocidos los detalles del dato, a mediados de mes, se corrigi&oacute; la interpretaci&oacute;n inicial. Los precios de la electricidad no subieron. De hecho, bajaron un 1,9%, aunque lo hicieron menos que el a&ntilde;o anterior, y los combustibles subieron significativamente, en especial el gas&oacute;leo, un 20% en tasa mensual, y la gasolina, un 8%. Los tres factores tomados conjuntamente explicaron un 7% de la subida de la energ&iacute;a que, como pesa un 8% en el total de la cesta de consumo, explic&oacute; el 60% de toda la subida del IPC general. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la subyacente, su repunte no tuvo nada que ver con &ldquo;efectos de segunda ronda&rdquo; sobre la inflaci&oacute;n. Y es que, en general, los alimentos no se portaron mal en marzo. Los alimentos frescos moderaron su subida del 6,5% anual al 4,8% y los alimentos elaborados, que son los que se incluyen en la subyacente, mantuvieron su tasa en el 2,3%. Toda la explicaci&oacute;n a la subida de la subyacente se explica por los paquetes tur&iacute;sticos, que aumentaron su tasa anual del 1,3% al 4,9% y los servicios de alojamiento, con una tasa anual del 7,3%. Es decir, por la Semana Santa que, aunque cay&oacute; en los primeros d&iacute;as de abril, en t&eacute;rminos de precios de hosteler&iacute;a, sus precios se notaron en marzo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; podemos esperar para el mes de abril? Las perspectivas que se escuchan en muchas tertulias son, en general, pesimistas. Pero puede haber sorpresas.
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a la energ&iacute;a, en los carburantes tendremos un impacto peque&ntilde;o en el gas&oacute;leo y una ca&iacute;da de las gasolinas, tal y como se&ntilde;ala el gr&aacute;fico. La clave es que el impacto de las medidas (fundamentalmente los recortes de la imposici&oacute;n indirecta y especial) s&oacute;lo se notaron en la &uacute;ltima semana de marzo y, en cambio, se perciben en su plenitud en el conjunto del mes de abril. Ello hace que el promedio del mes de abril para las gasolinas sea un 6% menos que en la media del mes de marzo. En cuanto al gas&oacute;leo, ha habido una peque&ntilde;a subida del 2,1% que, en el balance conjunto, no compensa la ca&iacute;da de las gasolinas. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <br>

<iframe title="Así han evolucionado los precios de la gasolina y el gasóleo en España" aria-label="Líneas" id="datawrapper-chart-Vny6h" src="https://datawrapper.dwcdn.net/Vny6h/1/" scrolling="no" frameborder="0" style="width: 0; min-width: 100% !important; border: none;" height="604" data-external="1"></iframe><script type="text/javascript">window.addEventListener("message",function(a){if(void 0!==a.data["datawrapper-height"]){var e=document.querySelectorAll("iframe");for(var t in a.data["datawrapper-height"])for(var r,i=0;r=e[i];i++)if(r.contentWindow===a.source){var d=a.data["datawrapper-height"][t]+"px";r.style.height=d}}});</script>

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    </figure><p class="article-text">
        Pero donde ha habido un impacto mayor ha sido en la electricidad donde han concurrido dos fen&oacute;menos en abril: un aumento de la generaci&oacute;n renovable (en contra del gas), que ha reducido el coste de la energ&iacute;a en un 12% (para la tarifa regulada, PVPC), y la bajada de los impuestos, tanto el IVA como el impuesto el&eacute;ctrico, que aunque entraron en vigor en la &uacute;ltima semana de marzo, su efecto m&aacute;ximo se notar&aacute; en este mes de abril, como ocurr&iacute;a con los carburantes. Sumando todos los efectos, desde el Instituto Complutense de An&aacute;lisis Econ&oacute;mico hemos estimado que el precio de la electricidad final para el consumidor dom&eacute;stico caer&aacute; un 16,3% mensual, en abril, lo que arrastrar&aacute; al menos un par de d&eacute;cimas hacia abajo el IPC general. Pese a ser abril un mes tradicionalmente inflacionista, esperamos una inflaci&oacute;n general mensual de 0,4% y anual del 3,2%. Esto supondr&iacute;a, para sorpresa de casi todos, una ca&iacute;da de la tasa de inflaci&oacute;n anual de dos d&eacute;cimas con respecto al mes de marzo, que fue el 3,4%. 
    </p><p class="article-text">
        En lo que se refiere a la subyacente, la incertidumbre es mayor. El fin de la Semana Santa deber&iacute;a haber frenado el repunte de los precios del sector hotelero y de los paquetes tur&iacute;sticos. Si esto es as&iacute;, la subyacente podr&iacute;a repetir en el 2,9% anual (1% mensual), pero no subir m&aacute;s. En resumen, si no hay repuntes en los alimentos frescos ni en los elaborados, podemos estar ante un buen dato de inflaci&oacute;n de abril, que probablemente no se d&eacute; en otros pa&iacute;ses europeos. M&aacute;s adelante tendremos ocasi&oacute;n de comentar si se trata de una mejora transitoria o permanente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Sebastián]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/posible-sorpresa-ipc-abril_129_13177957.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 11:40:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Posible sorpresa en el IPC de abril]]></media:title>
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    </item>
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