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    <title><![CDATA[elDiario.es - María Henche Imaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_henche_imaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Henche Imaz]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Empatía artificial: cómo aprenden las máquinas a engatusarnos para que compremos cualquier cosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/tecnologia/software/marketing-inteligencia-artificial-empatia-humanos_1_3885466.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30f59360-c588-404b-a1c0-dc6cf5d6f789_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Estamos creando máquinas capaces de aprender a mostrar empatía con nosotros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El mundo del ‘marketing’ confía plenamente en que la empatía artificial se convierta en la herramienta estrella para manejar la relación entre consumidores y empresas. Para no quedarse atrás, investiga la manera en que esta nueva tecnología, puesta a su entera disposición, haga que nosotros, sus clientes, no volvamos a salir de las tiendas con las manos vacías.</p></div><p class="article-text">
        La empat&iacute;a es un negocio con mucho truco. Las complejas emociones humanas son, incluso para nosotros mismos, algo dif&iacute;cil de entender. Empatizar con la persona que tenemos delante no es tarea sencilla, y entender por completo lo que alguien siente, tampoco. Precisamente por ello, es considerada uno de los aspectos cruciales que nos define como personas.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no es de extra&ntilde;ar que las m&aacute;quinas, cada vez m&aacute;s sofisticadas y capaces de imitar algunas de las m&aacute;s complejas funciones del ser humano, est&eacute;n ahora camino de <strong>aprender a mostrarse emp&aacute;ticas con nosotros</strong>. Un paso fundamental para poder integrar a robots y otras inteligencias artificiales en la sociedad humana, permitiendo as&iacute; una relaci&oacute;n m&aacute;s fluida y afectiva entre ambas partes.
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        Una inteligencia artificial suficientemente desarrollada ser&aacute; capaz de cambiar por completo la manera en que una empresa ofrece sus servicios al consumidor, as&iacute; como la manera en que este ver&aacute; satisfechas sus necesidades, m&aacute;s o menos vitales, comprando sus productos. Al menos <a href="http://insight.jbs.cam.ac.uk/2016/artificial-empathy/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">as&iacute; lo apunta un estudio</a> realizado por <strong>Sasha Lu</strong>, profesora en la escuela de negocios de la Universidad de Cambridge.
    </p><p class="article-text">
        El avance pasa por desarrollar tecnolog&iacute;as que sean capaces de leer el comportamiento social humano: informaci&oacute;n visual, lenguaje no verbal, gestos y patrones de comportamiento. Pero, tal como la profesora Lu explica a <a href="http://www.eldiario.es/hojaderouter/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">HojaDeRouter.com</a>, tambi&eacute;n se trata de que puedan <strong>interpretarlo y reaccionar</strong> ante ello.
    </p><p class="article-text">
        La implementaci&oacute;n de esta tecnolog&iacute;a permitir&aacute; que las firmas entiendan a los consumidores, los asistan, se comuniquen e interact&uacute;en con ellos para comprender mejor sus necesidades, cuesti&oacute;n vital para mejorar en el futuro su principal objetivo de negocio: <strong>que no volvamos a salir de una tienda con las manos vac&iacute;as</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En su estudio, Lu propone lo siguiente: las tiendas colocar&aacute;n una c&aacute;mara encima del espejo que permitir&aacute; a los ordenadores capturar la evaluaci&oacute;n que hagamos del conjunto que nos estemos probando. Gracias a ellas, analizar&aacute;n nuestras expresiones faciales, as&iacute; como otros aspectos relacionados con nuestro lenguaje no verbal. Despu&eacute;s, conjugando los datos obtenidos con las reacciones de otros usuarios, podr&aacute;n ofrecernos recomendaciones en tiempo real. Adem&aacute;s, usando otras informaciones como el peso o la altura podr&aacute;n ofrecernos versiones mucho m&aacute;s personalizadas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el mundo del &lsquo;marketing&rsquo;, las ventajas residen sobre todo en el desarrollo de una herramienta que les permita predecir e interpretar el estado emocional, f&iacute;sico y cognitivo de sus consumidores sin tener que interrumpir para ello el proceso normal de compra&rsquo;&rsquo;, comenta Lu.
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        Puntualiza tambi&eacute;n que la aplicaci&oacute;n de la empat&iacute;a artificial todav&iacute;a se encuentra en una etapa prematura. Por ahora su viabilidad y validez solo se han probado en estudios, analizando sus costes y beneficios simplemente sobre el papel. Sin embargo, la implementaci&oacute;n de los modelos a gran escala requiere una gran inversi&oacute;n, por lo que las conclusiones extra&iacute;das fruto de experiencias en la vida real todav&iacute;a est&aacute;n por realizarse.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para que veamos estos sistemas en el mercado, y para que funcionen fehacientemente de una forma cre&iacute;ble y consistente, <strong>todav&iacute;a vamos a tener que esperar decenas de a&ntilde;os</strong>&rdquo;, comenta Oscar Linares, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y experto en Ciencias de la Computaci&oacute;n e Inteligencia Artificial.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de lo f&aacute;cil que lo tendr&aacute;n las empresas para hacer que sigamos comprando, otra controversia derivada de este tipo de desarrollos tiene que ver con la protecci&oacute;n de la <strong>privacidad del consumidor</strong>, que queda en entredicho. Dado que las capacidades de los modelos de empat&iacute;a artificial dar&iacute;an a las empresas la habilidad de recolectar y analizar una gran cantidad de informaci&oacute;n sobre los individuos &mdash;como qu&eacute; compran, qu&eacute; prefieren, c&oacute;mo reaccionan, qu&eacute; tiendas visitan o con cu&aacute;nta frecuencia lo hacen&mdash;, Lu se&ntilde;ala que &ldquo;para obtener la aceptaci&oacute;n de los consumidores en los modelos de empat&iacute;a artificial, deben protegerse y preservarse su privacidad con nuevos mecanismos y herramientas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Incluso si el sistema inform&aacute;tico no se coloca dentro del probador, es una tecnolog&iacute;a agresiva&rdquo;, indica Linares. &ldquo;El hecho de que alguien sepa o tenga constancia de que a m&iacute; los pantalones vaqueros me gustan de una forma determinada es informaci&oacute;n privativa m&iacute;a, y a lo mejor no quiero que eso est&eacute; a disposici&oacute;n de la explotaci&oacute;n de un tercero a quien no conozco de nada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo llegar&aacute; a Espa&ntilde;a?
    </p><p class="article-text">
        Para responder a esta cuesti&oacute;n hay que saber c&oacute;mo se rige la comunidad de la inteligencia artificial en nuestro pa&iacute;s, dividida a grandes rasgos en dos grupos: &ldquo;inteligencia artificial fuerte&rdquo; e &ldquo;enteligencia artificial operativa&rdquo;. El primero cree que llegar&aacute; el momento en que las m&aacute;quinas nos sustituyan por completo, pues consideran que pueden desarrollarse algoritmos que imiten todas nuestras habilidades intelectuales. El segundo defiende que en inteligencia artificial se pueden construir sistemas &uacute;tiles, pero nunca reproducir las mismas habilidades. Creen que se trata de crear la ilusi&oacute;n, como si de magia se tratara, de que los sistemas inform&aacute;ticos son capaces de hacer lo mismo que un ser humano.
    </p><p class="article-text">
        Para este segundo grupo, en el que se incluye el profesor Linares, todo lo que tiene que ver con empat&iacute;a y emociones<strong> debe tratarse con mucho cuidado</strong>&ldquo;. &rdquo;En Espa&ntilde;a, pr&aacute;cticamente el 90 % del trabajo que se hace sobre inteligencia artificial es de car&aacute;cter operativo. Es decir, construir sistemas que resuelvan problemas espec&iacute;ficos: aprendizaje, optimizaci&oacute;n, rob&oacute;tica&hellip; Pero en lo que tiene que ver con la habilidad de crear o simular emociones de forma consistente, aunque me consta que tambi&eacute;n se est&aacute; haciendo, <strong>el esfuerzo econ&oacute;mico y de investigaci&oacute;n es mucho menor</strong>&ldquo;, se&ntilde;ala Linares. Por ello, puede afirmarse que, al menos en un futuro cercano, los modelos de inteligencia artificial desarrollados en Espa&ntilde;a no se aplicar&aacute;n al mundo de las ventas de la forma descrita.
    </p><p class="article-text">
        Pese a ello, lo cierto es que un consumidor comprendido es un consumidor feliz, y un consumidor feliz (o as&iacute; lo entienden las empresas) es un consumidor que compra. As&iacute;, la empat&iacute;a artificial se convierte en todo un adelanto que, aunque tarde un tiempo en desarrollarse por completo, acabar&aacute; por hacerse un hueco en esta sociedad consumista.
    </p><p class="article-text">
        -----------------
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes que aparecen en este art&iacute;culo, por orden de aparici&oacute;n, son propiedad de Pixabay (<a href="https://pixabay.com/en/fashion-clothing-shop-clothes-1031469/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">1</a>, <a href="https://pixabay.com/en/berlin-shopping-architecture-1304370/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">2</a> y <a href="https://pixabay.com/en/shopping-cart-shopping-supermarket-1275482/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3</a>)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Henche Imaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/hojaderouter/tecnologia/software/marketing-inteligencia-artificial-empatia-humanos_1_3885466.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Jul 2016 09:17:44 +0000]]></pubDate>
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