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    <title><![CDATA[elDiario.es - Maru Díaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maru_diaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Maru Díaz]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Gana la banca, ¿hasta cuándo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/gana-banca-euribor-hipotecas_132_9933028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/952fd1d6-fc30-4f4b-992d-a64f571b05f2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gana la banca, ¿hasta cuándo?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Un gobierno que se llama progresista no debe permitir que este oligopolio financiero saquee a las clases medias para obtener beneficios millonarios por no hacer nada"</p></div><p class="article-text">
        Uno de los hechos que m&aacute;s fractur&oacute; el pacto social en la crisis anterior fue el rescate bancario del 2012. Mientras la gente era expulsada de sus casas a patadas por efecto de los desahucios y mientras los peque&ntilde;os negocios cerraban la persiana sin ninguna ayuda, en nuestro pa&iacute;s se destinaron m&aacute;s de 58.000 millones de euros a rescatar entidades como Bankia, Catalunya Bank y otra docena de cajas de ahorros. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s de este rescate, las arcas p&uacute;blicas no han recuperado ni el 10 por ciento de lo invertido y, en medio de otra nueva crisis como la que estamos viviendo, queda claro que la banca no ha aprendido nada de todo aquello, o quiz&aacute;s s&iacute; y ese es el problema.
    </p><p class="article-text">
        Estas semanas hemos descubierto c&oacute;mo el oligopolio bancario de nuestro pa&iacute;s ha ganado en este a&ntilde;o la friolera de 20.850 millones de euros. Seis bancos, los que cotizan en el IBEX, han conseguido aumentar sus beneficios un 18% como en el caso del Santander -ojo, que en Espa&ntilde;a su beneficio fue del 150%, ah&iacute; es nada- o un 38% en el caso m&aacute;s sangrante del BBVA. &iquest;Y c&oacute;mo han conseguido estos aumentos millonarios? Con una f&oacute;rmula sencilla: te cobro m&aacute;s por tu hipoteca, porque el dinero cuesta m&aacute;s, pero no te pago m&aacute;s por los fondos que depositas en mi entidad. Lo que viene siendo el cuento de la lechera: el dinero renta diferente seg&uacute;n qui&eacute;n lo preste. Si t&uacute; como ciudadano lo prestas, si depositas en el banco ese dinero, renta poco; si quien te lo presta es la banca, la cosa cambia y a ella le renta much&iacute;simo. Con esta f&oacute;rmula, han conseguido que el n&uacute;mero de banqueros que cobran m&aacute;s de un mill&oacute;n de euros haya crecido un 73%. Esto es indecente.
    </p><p class="article-text">
        Un gobierno que se llama progresista no debe permitir que este oligopolio financiero saquee a las clases medias para obtener beneficios millonarios por no hacer nada. No hablamos de impedir a Ana Bot&iacute;n, Carlos Torres o Jordi Gual que hagan dinero, hablamos que de que no lo hagan a costa de privar a las familias de poder pagar su techo de forma digna. Hablamos de no hacer bot&iacute;n de las tragedias familiares de personas cuyas hipotecas, por arte de magia, van a subir de media 200 euros al mes porque s&iacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y claro que hay mecanismos para impedirlo, para topar el diferencial que se aplica sobre el Euribor y congelar de facto las hipotecas de tipo variable. Se puede legislar para aliviar estas subidas en los cr&eacute;ditos hipotecarios. Pero sobre todo hay responsabilidad pol&iacute;tica y patri&oacute;tica para hacerlo. Un pa&iacute;s no se sostiene aumentando su desigualdad estructural, haciendo m&aacute;s ricos a los ricos y m&aacute;s pobres a la gente corriente. No es ni socialmente justo ni econ&oacute;micamente rentable asfixiar a las personas que sostienen la econom&iacute;a cotidiana. Es m&aacute;s, dir&iacute;a que no es ni democr&aacute;tico que no podamos siquiera nombrar a aquellos que se forran a costa de la desgracia. En un pa&iacute;s democr&aacute;tico nadie es innombrable, como nadie deber&iacute;a estar por encima de la ley, pero ese es otro tema. Y, sobre todo, ninguna fortuna es incuestionable si se sostiene sobre el empobrecimiento general del m&uacute;sculo real de un pa&iacute;s, que es su pueblo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabemos lo que va a suceder estas semanas: el PSOE nos dir&aacute; que no se puede, como hizo con el tope al gas, con la congelaci&oacute;n de los alquileres, con la subida del SMI o con el impuesto a la banca. Perderemos valiosas semanas en las que las familias tendr&aacute;n cada vez el agua m&aacute;s al cuello. Dir&aacute;n que la propuesta no es viable, que no est&aacute; bien hecha y apelar&aacute;n al libre mercado. Pero estoy segura de que acabar&aacute; imponi&eacute;ndose el sentido com&uacute;n y un objetivo fundamental, proteger a las familias de una crisis que no han provocado y que no pueden afrontar. Este pa&iacute;s ya se equivoc&oacute; rescatando a la banca y dejando tiradas a las personas y lo hemos pagado con una d&eacute;cada negra y p&eacute;rdidas en nuestra econom&iacute;a. Ahora es momento de presionar para llevar el derecho y la legislaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute;, para llevarlo justo al lugar donde se torna &uacute;til para la gente.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/gana-banca-euribor-hipotecas_132_9933028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Feb 2023 21:50:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gana la banca, ¿hasta cuándo?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Putas por voluntad propia?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/putas-voluntad-propia_129_9607558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d14f0972-9098-4a0e-81c5-6377c18541ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Putas por voluntad propia?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las chicas del colegio mayor Santa Mónica participan del mismo sistema que les ha dado el rol de cazadores a ellos y de putas a ellas. Han aprendido a erotizar bajo las mismas claves, con el mismo porno, con los mismos mensajes en casa, en la calle, en las pelis"</p></div><p class="article-text">
        Esta semana hemos desayunado con unas im&aacute;genes deplorables de chavales en manada arengando en su colegio mayor a sus compa&ntilde;eras a &ldquo;salir de su madriguera para ser folladas&rdquo;. Dudo que a d&iacute;a de hoy no haya nadie que no sepa de qu&eacute; im&aacute;genes hablamos. La sorpresa generalizada por semejante apolog&iacute;a de la violaci&oacute;n no ha dejado&nbsp;de crecer en las horas siguientes, ya que sus compa&ntilde;eras del colegio mayor femenino declaraban no sentirse ofendidas por haber sido llamadas putas, y restaban importancia a lo sucedido defendiendo a los hooligans. El comunicado de las j&oacute;venes ha hecho aumentar aun m&aacute;s si cabe la estupefacci&oacute;n, porque claro, que unos chavales &ldquo;de la &eacute;lite&rdquo; perpet&uacute;en la cultura de la violaci&oacute;n era vergonzoso, pero que sus compa&ntilde;eras no denunciaran la situaci&oacute;n sino todo lo contrario era ya algo ininteligible. Frente a este fen&oacute;meno de patriarcado en su doble vertiente las respuestas simplistas y acusatorias han sido por desgracia la t&oacute;nica general ante lo acontecido. Y quitando excepciones como los an&aacute;lisis brillantes de Roy Gal&aacute;n o Lionel Delgado, las redes se han atestado de discursos que explican el &ldquo;consentimiento&rdquo; de las chicas simplemente como un encubrimiento por cuesti&oacute;n de clase social. &ldquo;Somos ricas antes que mujeres y toca defendernos&rdquo;, algo as&iacute; ser&iacute;a el resumen: la clase antes que el g&eacute;nero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, creo sinceramente que flaco favor nos hacemos si reducimos tant&iacute;simo el debate y no exprimimos al m&aacute;ximo todo lo que de paradigm&aacute;tico del sistema machista nos ense&ntilde;an estos gritos c&oacute;mplices de madrugada. El machismo y sus m&uacute;ltiples violencias no son un delito m&aacute;s de nuestro c&oacute;digo penal, son el hilo con el que durante siglos se tejen nuestros c&oacute;digos sociales, desde lo m&aacute;s profundo de nuestro ser: configuran rituales, codifican el deseo y condicionan nuestra forma de estar en el mundo. Lejos de ser un aderezo final a nuestra existencia, esa chaqueta que te quitas de una vez y para siempre, configuran esa piel que aprieta, oprime y que hacerla resquebrajarse necesita de much&iacute;simo trabajo de concienciaci&oacute;n, de voluntad y de salto al vac&iacute;o. Entender el machismo como nuestra piel exige tambi&eacute;n comprender que al ser lo conocido genera certidumbre, incluso que en tanto que piel sintiente, participa en nuestros procesos de erotizaci&oacute;n. Por eso cuando se cometen delitos de &iacute;ndole machista, que la v&iacute;ctima los identifique como tal ya es un ejercicio en s&iacute; mismo de haber abierto la piel, de feminismo, de cr&iacute;tica al sistema. Por eso muchas mujeres no identifican que lo que hacen hombres de su entorno m&aacute;s cercano con ellas es una violaci&oacute;n, y por eso muchas mujeres no consideran que viven con un maltratador a pesar de las vejaciones, y por eso educar la sexualidad para identificar la violencia es tan tan importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde que me dedicaba a estudiar las l&oacute;gicas de poder, hace ya algunos a&ntilde;os, siempre me ha parecido imprescindible entender c&oacute;mo acontecen, en las relaciones personales y sociales, los ejercicios de dominaci&oacute;n no c&oacute;mo algo bidireccional, del opresor al oprimido, sino c&oacute;mo en los casos m&aacute;s complejos, como es en nuestro sistema patriarcal, las l&oacute;gicas de dominaci&oacute;n funcionan precisamente por ser bidireccionales. El poder del opresor reside precisamente en la connivencia acr&iacute;tica del oprimido que por no saber, no se sabe ni que es v&iacute;ctima. El patriarcado tendr&iacute;a pies de barro si no fuera por esta matriz tan compleja de la opresi&oacute;n cultural e interiorizada que tambi&eacute;n acontec&iacute;a en las sociedades esclavistas o totalitarias y que describen autores como La Bo&eacute;tie, Simone Weil e incluso Unamuno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las chicas del colegio mayor Santa M&oacute;nica participan del mismo sistema que les ha dado el rol de cazadores a ellos y de putas a ellas. Han aprendido a erotizar bajo las mismas claves, con el mismo porno, con los mismos mensajes en casa, en la calle, en las pelis. No son ajenas a la violencia que estamos denunciando sino parte consustancial para la perpetuaci&oacute;n de la misma. Y no entender esto es peligros&iacute;simo porque entonces pensamos que hay consentimiento donde lo que hay es una falta de reconocimiento de la violencia. &ldquo;A mi no me ofende que me llamen puta&rdquo; es el sin&oacute;nimo contempor&aacute;neo de &ldquo;se pone un poco nervioso pero en el fondo me quiere&rdquo; o &ldquo;no tendr&iacute;a que haber llegado hasta donde llegu&eacute; con &eacute;l, yo provoqu&eacute; que no parara&rdquo;... y tantas y tantas frases que ponen el foco en una v&iacute;ctima que precisamente por culpa del sistema, por no saber, ni sabe que lo es. Por eso hace falta tanta educaci&oacute;n sexual, porque abrirse la piel no es tan sencillo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/putas-voluntad-propia_129_9607558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Oct 2022 09:18:25 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Dime dónde señalas y te diré qué temes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/dime-senalas-dire-temes_132_9301130.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53e47b12-ef83-480d-a125-b7be83e1abdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Dime dónde señalas y te diré qué temes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"España ya no es sólo de rojos y azules, las respuestas a los retos que nos vienen en este complicado otoño exigen valentía"</p></div><p class="article-text">
        Esta semana hemos vivido en directo un intento del viejo bipartidismo de reeditar sus tiempos gloriosos. De revivir sus &ldquo;cara a cara&rdquo; entre Gonz&aacute;lez y Aznar, Aznar y Zapatero, Zapatero y Rajoy, reeditando esa cadena de eslabones perfecta, donde cada anilla representaba una foto fija del momento del pa&iacute;s: unas veces unos en el gobierno, otras en la oposici&oacute;n y viceversa; emulando el mejor turnismo de la Restauraci&oacute;n borb&oacute;nica, sin tocar en lo fundamental los pactos que los manten&iacute;an unidos. Un tira y afloja en lo superficial que siempre escond&iacute;a im&aacute;genes homologables sobre la configuraci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s, las deudas del poder con las &eacute;lites y la baja calidad de nuestra reci&eacute;n nacida democracia. Una cadena de poder que fue fracturada en el 2011 bajo el grito inapelable del &ldquo;no nos representan&rdquo; que tanta verdad sac&oacute; a la luz: corrupci&oacute;n, no independencia real entre poderes, transferencia a las grandes empresas del poder efectivo de los gobiernos, deudas con los bancos que se tornaban en amarres que imped&iacute;an tomar decisiones valientes para la gente&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Desde ese mayo de las plazas el sistema y sus dos caras, PP y PSOE, han estado intentando por todos los medios arreglar esta cadena, reinstaurarla. Primero con un &ldquo;Podemos de derechas&rdquo; como ped&iacute;a el presidente del banco Sabadell. Luego con un giro hacia una nueva derecha descarnada y abiertamente reaccionaria y, en los &uacute;ltimos tiempos, dando por hecho que esta d&eacute;cada ha sido un mal sue&ntilde;o, y que tras los escarceos con el poder de Podemos volver&iacute;amos a lo de siempre de la mano de S&aacute;nchez y Feij&oacute;o. Toda una utop&iacute;a que solo se sostiene por la repetici&oacute;n hasta la saciedad y en prime time de esta idea.
    </p><p class="article-text">
        El debate en el senado de esta semana buscaba ratificar, mediante su puesta en escena, esta idea. Obviando intencionadamente que la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s ya nada tiene que ver con aquellas fotos noventeras. Que ni S&aacute;nchez gobierna ni gobernar&aacute; en solitario, ni Feij&oacute;o, mal que le pese, unifica el bloque de liberales, conservadores y trasnochados de la derecha. Que nada ya es como fue y que los matices, el pluralismo y la nueva pol&iacute;tica han venido para quedarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta certeza no es una certeza de parte, fue el elefante en medio de la sala durante todo el debate en el senado. Un elefante tan enorme y morado que ocupaba la alfombra central del sal&oacute;n de plenos y al que Feij&oacute;o tuvo que acabar se&ntilde;alando como el principal escollo para la relaci&oacute;n fruct&iacute;fera entre el PP y el PSOE. &ldquo;Si no fuera por estos chicos Pedro, t&uacute; y yo podr&iacute;amos hacer grandes cosas&rdquo; resonaba tras las palabras del l&iacute;der del PP. Faltaba uno en el debate, el que no pod&iacute;a replicar, la piedra en el zapato para el sistema, justo aquellos ingobernables que se&ntilde;alan el camino y los cambios radicales, y que son tratados como locos para meses despu&eacute;s ser asumidas sus propuestas por media Europa. Faltaba Podemos y el bipartidismo lo sabe.
    </p><p class="article-text">
        Por eso hab&iacute;a que sacar a Podemos de la ecuaci&oacute;n, por eso Feij&oacute;o tuvo que se&ntilde;alar que el partido con su &ldquo;cese a los ministros que usted no ha nombrado&rdquo;. Y la verdad, que a la derecha le molesta Podemos es una obviedad, y si no que le pregunten a M.Rajoy, pero no solo molesta al bloque conservador. S&aacute;nchez ayer gan&oacute; la contienda dial&eacute;ctica usando las ideas de Podemos sin citar, copiando el lenguaje al m&aacute;s puro estilo Salvados para ocupar su espacio. Se&ntilde;al&oacute; a Feij&oacute;o como el elegido de las &eacute;lites, como si el PSOE no tuviera los consejos de administraci&oacute;n del IBEX llenos de ex cargos del partido. Reivindic&oacute; las medidas del escudo social cuando cada medida aplicada ha ido precedida por un &ldquo;no se puede&rdquo; de Moncloa y una &ldquo;cabezoner&iacute;a&rdquo; de Podemos para llevarlas a cabo. Apel&oacute; a la intervenci&oacute;n del mercado el&eacute;ctrico cuando en marzo se tach&oacute; a Podemos de radical por proponerlo. Es m&aacute;s, S&aacute;nchez lleg&oacute; a decir que &ldquo;el Estado y todos sus recursos financieros van a estar al servicio de la ciudadan&iacute;a y no al servicio de los grandes grupos de poder como ocurri&oacute; en la crisis anterior&rdquo; obviando el peque&ntilde;o detalle de que precisamente el art. 135 que propici&oacute; justo esto se cambi&oacute; gobernando ellos&hellip;en fin, un peque&ntilde;o lapsus.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las cr&oacute;nicas de vencedores y vencidos, lo importante del debate para el sistema no es quien gan&oacute;, sino que esto es cosa de dos de nuevo y justo esto es lo que hay que denunciar y romper esa f&aacute;bula. Que Espa&ntilde;a ya no es s&oacute;lo de rojos y azules, que las respuestas a los retos que nos vienen en este complicado oto&ntilde;o exigen valent&iacute;a, tener las manos libres y no deberle nada a nadie y ah&iacute; tanto S&aacute;nchez como Feij&oacute;o saben que tras la ficci&oacute;n de su debate est&aacute; Podemos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/dime-senalas-dire-temes_132_9301130.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Sep 2022 21:48:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dime dónde señalas y te diré qué temes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Vigilar para castigar?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/vigilar-castigar_132_1354615.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El miedo a ser vistos choca contra un deseo más potente de narcisismo y autoafirmación que encuentra en las redes su espacio para la vanidad aunque sea a consta de la moralidad"</p></div><p class="article-text">
        En 1975, el fil&oacute;sofo franc&eacute;s Michel Foucault public&oacute; su obra 'Vigilar y Castigar. Nacimiento de la prisi&oacute;n', en ella hizo una apuesta arriesgada que con el paso de los tiempos no para de darle la raz&oacute;n. A saber: Foucault consideraba que estamos en una &eacute;poca donde el poder se ha vuelto disciplinario, lejos de ser casi el bast&oacute;n visible de reyes e inquisidores, el ejercicio del poder hoy se ejerce haci&eacute;ndose invisible, transformando el foco del que ejerce el poder al que ahora lo padece. Esto que as&iacute; contado suena como complejo de entender se comprende mejor cuando descubrimos que hemos pasado del juicio p&uacute;blico en una plaza abarrotada de gente atestiguando un castigo a plazas llenas tambi&eacute;n de gente donde &ldquo;el que ejerce el poder&rdquo; ha desaparecido y en su lugar s&oacute;lo quedan, cuasi invisibles, esas c&aacute;maras que nos miran sin ser vistas.
    </p><p class="article-text">
        En 1975 el paradigma que encuentra Foucault para ejemplificar este ejercicio del poder es la c&aacute;rcel en forma de pan&oacute;ptico. Un tipo de prisi&oacute;n dise&ntilde;ada para ejercer la vigilancia continua o por lo menos para trasladar la sensaci&oacute;n al reo de que en todo momento puede estar siendo observado. Algo as&iacute; como un ojo divino, que cual testigo omnipresente, sirviera como mecanismo disuasorio para el ejercicio del delito. Un 'Gran hermano' al m&aacute;s puro estilo del protagonista de la novela 1984 de George Orwell cuya distop&iacute;a cada vez tiene m&aacute;s visos de convertirse en realidad.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente si Foucault hubiera escrito esta obra en 2019 hubiera tenido muchos m&aacute;s ejemplos que esta singular prisi&oacute;n. A Siri escuchando y vigilando todas nuestras conversaciones, a Google rastreando y vigilando todos nuestros gustos y deseos y, como no, hubiera disfrutado de vivir en primera persona el debate que tenemos estos d&iacute;as en la prensa a la luz de la propuesta de la Fiscal&iacute;a de normalizar el uso de c&aacute;maras en las aulas y despachos para combatir los delitos sexuales. Esta propuesta asume la l&oacute;gica del poder disciplinario y de la vigilancia como ejercicio efectivo del poder, en este caso, del poder de la Fiscal&iacute;a para perseguir estos deplorables delitos sexuales a menores. Sin embargo, obvia que la &uacute;ltima derivada de la criminalidad, y especialmente de los delitos sexuales, ha convertido la tecnolog&iacute;a, m&aacute;s que en una herramienta disuasoria, en una aliada. Si el miedo a ser vistos fuera raz&oacute;n suficiente para frenar el delito no tendr&iacute;amos v&iacute;deos de violaciones en manada, de palizas a indigentes, de gente conduciendo a 200 kil&oacute;metros por hora o de horas y horas de abusos a menores. El miedo a ser vistos choca contra un deseo m&aacute;s potente de narcisismo y autoafirmaci&oacute;n que encuentra en las redes su espacio para la vanidad aunque sea a consta de la moralidad, conscientes de que la visibilidad tiene riesgos pero tambi&eacute;n les genera ac&oacute;litos. 
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera que haya visto programas de telerrealidad habr&aacute; sido consciente adem&aacute;s de que la presencia de c&aacute;maras no ha disuadido una pelea, una agresi&oacute;n o incluso una violaci&oacute;n. Entonces la pregunta es obligada, &iquest;y si el ejercicio de esta vigilancia no busca evitar la agresi&oacute;n sino poner el foco sobre la agresi&oacute;n misma, poner luz sobre las v&iacute;ctimas? Quiz&aacute;s, y es s&oacute;lo una hip&oacute;tesis, lo que en el fondo opera en esta obsesi&oacute;n por las c&aacute;maras es m&aacute;s bien esa sensaci&oacute;n de que necesitamos m&aacute;s pruebas que el mero testimonio de las v&iacute;ctimas que en muchos casos tienen serias dificultades para ser cre&iacute;das. Y entonces, si es as&iacute; &iquest;buscamos prevenir o tener herramientas para castigar porque con el testigo no nos sirve? El debate est&aacute; servido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/vigilar-castigar_132_1354615.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Sep 2019 19:47:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Vigilar para castigar?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tiempos raros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/tiempos-raros_132_1650634.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Y mientras unos y otras luchan por nuestros hijos, otros torpedean la única opción de seguir viviendo en nuestro planeta. Tiempos raros para el futuro estos nuestros"</p></div><p class="article-text">
        Hace 16 a&ntilde;os, un grupo andaluz, <em>Las Ni&ntilde;as</em>, nos cantaba eso de &ldquo;tiempo extra&ntilde;o, tiempos raros pa&acute; la gente en este planeta&rdquo;. Entonces la canci&oacute;n fue un canto en contra de la guerra de Irak, y acab&oacute; hasta por ser censurada en los medios p&uacute;blicos de televisi&oacute;n controlados, por entonces, por el Partido Popular. 16 a&ntilde;os despu&eacute;s, los tiempos siguen siendo igual de raros para la gente corriente de este planeta. No conseguimos parar la guerra de Irak. M&aacute;s bien por el contrario, desde ese fat&iacute;dico 20 de marzo del 2003 la inestabilidad y el conflicto en la zona llegan hasta nuestros d&iacute;as con guerras abiertas y sangrando. 70 millones de refugiados que luego ser&aacute;n llamados &ldquo;da&ntilde;os colaterales&rdquo; de un conflicto millonario y, para algunos, rentable. Gente corriente huyendo del horror que es recibida por presidentes, tambi&eacute;n votados por gente corriente, que deciden construir muros o dejar morir en el mar como &uacute;nica pol&iacute;tica migratoria. Tiempos raros para la paz estos nuestros.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo extra&ntilde;o para la cordura tambi&eacute;n en el que vivimos. Desde que hace una d&eacute;cada el primo de  Mariano Rajoy negara el cambio clim&aacute;tico, la cosa no ha hecho m&aacute;s que empeorar. Y mientras voces como Trump se niegan a reducir dr&aacute;sticamente la contaminaci&oacute;n, en casi todas las ciudades de nuestro pa&iacute;s la temperatura ha subido m&aacute;s de 2 grados en 30 a&ntilde;os. Como dice la joven Greta Thunberg: &ldquo;Dentro de 50 a&ntilde;os la mayor&iacute;a de pol&iacute;ticos actuales ya ni estar&aacute;n, pero a nosotros nos afectar&aacute; de lleno lo que pase con el planeta&rdquo;<em>. </em>Y mientras unos y otras luchan por nuestros hijos, otros torpedean la &uacute;nica opci&oacute;n de seguir viviendo en nuestro planeta. Tiempos raros para el futuro estos nuestros.
    </p><p class="article-text">
        Y con menos odas pero con las mismas &iacute;nfulas en el a&ntilde;o de las mujeres nos salen hombres a la palestra que nos ense&ntilde;an c&oacute;mo vivir un embarazo. Hombres que nos explican c&oacute;mo ser verdaderamente unas buenas feministas u hombres que resucitan la Espa&ntilde;a muerta y la hacen pasar por viva. Hombres que defienden Espa&ntilde;a mientras abusan sexualmente de personas con discapacidad o maltratan a sus mujeres en casa. Hombres que se inventan agresiones para da&ntilde;ar al feminismo mientras denuncian ataques a su sede con las manos llenas de los mismos huevos que les sobran. Tiempos raros para nosotras estos nuestros. 
    </p><p class="article-text">
        Puertas giratorias que sirven como escapatoria para los perdedores, y si no que se lo pregunten a Soraya. Deudas millonarias que s&oacute;lo pagan los que no tienen, mientras aquellos que nos prestan nunca abonan lo que deben. Beb&eacute;s en contenedores mientras se discute sobre los vientres de alquiler. Banderas que cuelgan sin m&aacute;stil y sin color de balcones an&oacute;nimos y enfadados. Y lazos, muchos  lazos que hace tiempo que no atan nada. &iexcl;Que le digan a <em>Las Ni&ntilde;as</em> si esto no son tambi&eacute;n tiempos raros!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/tiempos-raros_132_1650634.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Mar 2019 21:52:10 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tiempos raros]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los hombres nos enseñan cosas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hombres-ensenan-cosas_132_1674371.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque hayan pasado casi 70 años desde los últimos diagnósticos de histeria aún hay hombres como Pablo Casado que creen que saben mejor que nadie qué sucede entre nuestras piernas y nos lo van a explicar"</p></div><p class="article-text">
        Esta &uacute;ltima semana est&aacute; siendo un no parar de declaraciones machistas y fuera de lugar de Pablo Casado. Que dije yo que nunca llegar&iacute;a a echar de menos a Mariano Rajoy, pero es que por lo menos &eacute;l se met&iacute;a en jardines discursivos m&aacute;s graciosos y menos ofensivos. Su sucesor es una barra libre de cagada tras cagada machista. Metidas de pata tan seguidas que denotan que es imposible que sean fruto de la casualidad. A todas luces parece una estrategia intencionada: &ldquo;Dar de comer&rdquo; a un electorado que se sent&iacute;a m&aacute;s c&oacute;modo cuando siempre eran los hombres los que nos ense&ntilde;aban cosas a las mujeres. Hombres, por otro lado, que cuando agreden a sus mujeres creen que no se est&aacute;n portando bien, pero no creen que est&eacute;n cometiendo un delito que merezca todo el peso de la ley y todo el repudio de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima de sus declaraciones creo que es digna de especial atenci&oacute;n. Es por todos conocido que una de las formas m&aacute;s antiguas y m&aacute;s arraigadas del machismo consiste en que los hombres nos ense&ntilde;en cosas a las mujeres. Desde c&oacute;mo conducir, a c&oacute;mo dise&ntilde;ar, hablar en p&uacute;blico o hacer alta cocina. Da igual que llevemos a&ntilde;os, siglos, incluso milenios desarrollando aquella tarea, son siempre ellos los que se arrogan el paternalismo de ense&ntilde;arnos el buen hacer y el buen camino. El caso m&aacute;s sangrante de este mecanismo machista ha sido tener que aceptar que los hombres nos explicaran en qu&eacute; consist&iacute;a nuestra menstruaci&oacute;n, nuestro embarazo o nuestra menopausia.
    </p><p class="article-text">
        Este fen&oacute;meno de apropiaci&oacute;n del relato no vivido y de usurpaci&oacute;n del imaginario de procesos por los que no pasan ha dado lugar a toda una medicina y una ginecolog&iacute;a, en particular, obtusa y err&oacute;nea por machista. Una encuesta de la Asociaci&oacute;n  Mujeres para la Salud del a&ntilde;o pasado revelaba que la mitad de las mujeres hab&iacute;an sentido alg&uacute;n tipo de malestar en la consulta ginecol&oacute;gica. Y  no s&oacute;lo  eso, sino que adem&aacute;s sabemos que cuando los s&iacute;ntomas de una misma enfermedad no son iguales en hombres y mujeres, el desconocimiento de nuestros s&iacute;ntomas frente a los de nuestros compa&ntilde;eros es brutal. Sirva como ejemplo los fallos de diagn&oacute;stico de infartos de coraz&oacute;n en mujeres que duplican los de los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Los hombres han ejercicio su poder tambi&eacute;n sobre lo m&aacute;s ajeno a su experiencia: nuestra genitalidad genuina y nuestra capacidad de dar vida.  Por eso, han cre&iacute;do no s&oacute;lo  que sab&iacute;an lo que acontec&iacute;a en nuestras entra&ntilde;as, sino que adem&aacute;s lo sab&iacute;an mejor que nosotras y nos lo ten&iacute;an que contar. Todo lo que nos pasara durante casi dos siglos era explicado por ellos como s&iacute;ntoma de un ataque de histeria y cuando no, efecto de &ldquo;esos d&iacute;as&rdquo;. Aunque hayan pasado casi 70 a&ntilde;os desde los &uacute;ltimos diagn&oacute;sticos de histeria a&uacute;n hay hombres como Pablo Casado que creen que saben mejor que nadie qu&eacute; sucede entre nuestras piernas y nos lo van a explicar.
    </p><p class="article-text">
        La osad&iacute;a de pedirnos que veamos lo que abortamos, que seamos conscientes de lo que llevamos dentro como si abort&aacute;ramos por desconocimiento es una barbaridad. Igual que lo es que se crea en la posici&oacute;n de dar lecciones sobre lo que jam&aacute;s vivir&aacute; ni conocer&aacute;  en sus carnes. Pero el machismo es as&iacute; compa&ntilde;eras, les da a los hombres la sensaci&oacute;n de podernos darnos lecciones de casi todo.  
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/hombres-ensenan-cosas_132_1674371.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 27 Feb 2019 21:40:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los hombres nos enseñan cosas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuestro miedo no llenará nuestras plazas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/miedo-llenara-plazas_132_1696844.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Son las certezas de que algo mejor es posible la que alimentaron nuestras plazas. Plazas que se abarrotan de risas y de cánticos y no de insultos y de miedo"</p></div><p class="article-text">
        El miedo es un elemento de control pol&iacute;tico potent&iacute;simo. Ya lo teorizaba el fil&oacute;sofo Thomas Hobbes, all&aacute; por el siglo XVII, cuando dec&iacute;a que era una de las pulsiones fundamentales que subyac&iacute;an a todo contrato social, a todo paso de la humanidad del estado de naturaleza al estado de civilizaci&oacute;n. Esta forma de entender que el pacto social y el acatamiento de la ley es fruto del miedo, aboca al fil&oacute;sofo a un modelo ideal de sociedad basado en una dictadura cuyo soberano tiene un poder absoluto asentado sobre el miedo del pueblo. Este modelo de sociedad est&aacute; basado en una antropolog&iacute;a que interpreta al ser humano como seres habitados por temores, inseguridades y dudas. Y que dicha sensaci&oacute;n los llevar&aacute; a acatar irremediablemente mandatos con tal de encontrar la zona de confort. Este &ldquo;hombre que es un lobo para el hombre&rdquo; nada anhelar&iacute;a m&aacute;s que saciar su miedo individual.  Dif&iacute;cil se le hubiera hecho explicar a Hobbes el altruismo social o el dar la vida por los otros voluntariamente.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, el miedo es el mecanismo de control social m&aacute;s viejo de la historia. Y no por vetusto est&aacute; pasado de moda. La semana pasada, PP, Ciudadanos y el reci&eacute;n llegado Vox apelaron al discurso del miedo, forzando el imaginario del riesgo y la inseguridad ante una hipot&eacute;tica &ldquo;ruptura de Espa&ntilde;a&rdquo; para provocar lo mismo que nos explicaba Hobbes: que el pueblo demande orden y seguridad a costa de lo que sea. Las tres derechas convocaron la movilizaci&oacute;n buscando activar ese dispositivo del miedo que tan buenos resultados les dio en otros momentos de nuestra historia reciente. El problema es que el miedo tiene que tener atisbos de verdad para hacerse operativo. Incluso aunque compartamos la controvertida hip&oacute;tesis de que el mero hecho de un miedo efectivo despertar&aacute; a s&uacute;bditos sumisos, aun en ese caso, el miedo tiene que ser real, material, de los que tocan y desvelan para funcionar. Y por desgracia el miedo a perder la llamada unidad no es tan potente como el miedo a perder la vida. As&iacute; que s&oacute;lo una minor&iacute;a, una cuarta parte que en el 8M, o que en la Marcha del cambio, se sinti&oacute; interpelado por ese temor. Proporci&oacute;n insuficiente para dar la vuelta a un contrato social.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute;s no fue s&oacute;lo la falta de miedo efectivo la que no estuvo presente el domingo pasado en Madrid. Enfrentemos a Hobbes a su peor enemigo, el fil&oacute;sofo Jacques Rousseau que da la vuelta como un calcet&iacute;n a esta idea de una humanidad movida por el miedo. &iquest;Y si no es el medio sino la esperanza por un futuro compartido lo que nos mueve a estar juntos? &iquest;Y si es la alegr&iacute;a por una voluntad com&uacute;n la que llena las calles y condiciona nuevos contratos sociales? No fue el odio el que sac&oacute; a toda una generaci&oacute;n a las plazas en Mayo del 2011. No era miedo lo que ten&iacute;amos, ni tampoco simplemente rabia. Ten&iacute;amos la certeza compartida de que Espa&ntilde;a merec&iacute;a algo mejor, y eso sin duda es un tipo de esperanza compartida que se manifestaba en la alegr&iacute;a en las plazas. Tampoco es miedo lo que aliment&oacute; el 8M el a&ntilde;o pasado, al rev&eacute;s, precisamente grit&aacute;bamos que ya no ten&iacute;amos m&aacute;s miedo, que sab&iacute;amos que el futuro ser&iacute;a feminista o no ser&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Son las certezas de que algo mejor es posible la que alimentaron nuestras plazas. Plazas que se abarrotan de risas y de c&aacute;nticos y no de insultos y de miedo. Podr&aacute;n tumbar presupuestos, condicionar noticiarios, llenar balcones pero nunca nos podr&aacute;n robar nuestras plazas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/miedo-llenara-plazas_132_1696844.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Feb 2019 23:59:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vuestro miedo no llenará nuestras plazas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[9 Killed]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/killed_132_1719757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"9 madres, hermanas, hijas, primas y amigas a las que, en menos de un mes, se les había arrebatado la vida. 9 víctimas que ya nadie va a tapar. La contienda se llamaba machismo y la batalla: la búsqueda de la igualdad"</p></div><p class="article-text">
        Al finalizar el primer mes de combate, en aquella ma&ntilde;ana fr&iacute;a del d&iacute;a 30 desde que comenz&oacute; la contienda, toc&oacute; el momento m&aacute;s duro para las tropas: el llamado recuento de bajas. La forma de afrontar esta guerra, tanto por parte de los reclutados como por parte del pueblo no implicado directamente en las lides, la resum&iacute;a a la perfecci&oacute;n el lema &ldquo;aqu&iacute; no hay bajas&rdquo;. Bajo el enga&ntilde;o impuesto por el sistema de auto considerarse un ej&eacute;rcito perfectamente ensamblado e invencible, los asesinatos hab&iacute;an de pasar desapercibidos. Los distintos l&iacute;deres del ej&eacute;rcito hab&iacute;an considerado, desde tiempos inmemoriales, que tomar conciencia de la debilidad, de las fisuras del sistema, los hac&iacute;a m&aacute;s vulnerables ante el enemigo. Por lo que el silencio, la ficci&oacute;n y el ostracismo eran las &uacute;nicas exequias de los ca&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        A los ni&ntilde;os se les contaba que en la guerra uno no era asesinado, que en todo caso mor&iacute;a por amor, por amor a su pueblo. Los compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras miraban hacia otro lado cuando ca&iacute;a un cuerpo herido y los seres queridos lloraban su ausencia en la intimidad y con cautela, no fuera a ser que alg&uacute;n cargo p&uacute;blico los viera lamentar una muerte que deb&iacute;a ser secreta. Todo un sistema dise&ntilde;ado para que la batalla continuara como si nada y con un &uacute;nico perdedor: las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        El sistema funcionaba bajo este falaz mito casi siempre. Y digo casi siempre porque el personal al mando de las tropas ten&iacute;a la obligaci&oacute;n de, una vez al mes, contar cu&aacute;ntos soldados quedaban vivos y por lo tanto, enumerar sin mayor detenimiento, el n&uacute;mero de bajas. El sistema era muy parecido al usado en la guerra de secesi&oacute;n americana: una pizarra enumeraba los &ldquo;killed&rdquo; y si no hab&iacute;a habido ninguno, el OK coronar&iacute;a la puerta del acuartelamiento. Los ancianos del lugar contaban que durante a&ntilde;os se falseaban estos datos de recuento y que el OK quer&iacute;a decir no que no hubiera v&iacute;ctimas, sino m&aacute;s bien que nadie iba a llorarlas. Y si nadie llora tu muerte, todos sabemos que tu muerte no ha existido. La deshonra era doble, no s&oacute;lo ser asesinado sino adem&aacute;s ser olvidado para siempre.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, sin embargo, y gracias a la presi&oacute;n de parte de la tropa y del pueblo llano cansado de hacer como si nada, al lado de &ldquo;killed&rdquo; hab&iacute;an comenzado a aparecer n&uacute;meros. Cifras impersonales que todav&iacute;a no daban la magnitud real de las p&eacute;rdidas, pero que comenzaban a mostrar la fisura e irrealidad del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Esa ma&ntilde;ana fr&iacute;a del 30 de enero, tras el primer mes de contienda, la pizarra revel&oacute; las bajas: 9 Killed. 9 v&iacute;ctimas sin nombre, sin rostro y casi sin identidad que serv&iacute;an como cifra que delataba que no era real la paz social que los l&iacute;deres quer&iacute;an imponer. -&iquest;9?- pregunt&oacute; una de las soldados. -S&iacute; -contest&oacute; el coronel sin saber c&oacute;mo disimular que le incomodaban las preguntas. -9 coronel y &iquest;nadie va a hacer nada? &iquest;Qu&eacute; pasa con los asesinos? &iquest;C&oacute;mo les decimos al resto de soldados que est&aacute;n seguros? &iquest;Qu&eacute; le ha contado a los hijos y las hijas de las v&iacute;ctimas? - pregunt&oacute; la soldado descorazonada. -Nada, que la vida es as&iacute;, que amar es lo que tiene. -Respondi&oacute; mientras se daba la vuelta, consciente de que las respuestas ya no serv&iacute;an para tapar el problema.
    </p><p class="article-text">
        Esa noche, miembros del ej&eacute;rcito y familiares decidieron llorar a las 9 asesinadas. Salir y contarlo, nombrarlas, ponerles rostro, dejar de hacer como si nada. Ning&uacute;n ideal y ninguna guerra merec&iacute;an tapar tanto dolor. 9 asesinadas, 9 historias truncadas, 9 madres, hermanas, hijas, primas y amigas a las que, en menos de un mes, se les hab&iacute;a arrebatado la vida. 9 v&iacute;ctimas que ya nadie va a tapar. La contienda se llamaba machismo y la batalla: la b&uacute;squeda de la igualdad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/killed_132_1719757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Jan 2019 22:00:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[9 Killed]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y Aragón pa´cuando?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/aragon-pacuando_132_1743420.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Los aragoneses parecemos los últimos en el reparto de fondos y los primeros a los que se les recorta de lo poco dado"</p></div><p class="article-text">
        El lunes por la ma&ntilde;ana, el Gobierno de Espa&ntilde;a registr&oacute; el proyecto de presupuestos para este 2019 en el Congreso de los Diputados. Este momento tiene tintes navide&ntilde;os dado que todas las comunidades aut&oacute;nomas esperamos este borrador como el ni&ntilde;o que mira sus regalos envueltos bajo el &aacute;rbol, con el nerviosismo y la intriga de abrirlos para ver qu&eacute; deparar&aacute; esta vez.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que en Arag&oacute;n tenemos esperanza casi como forma vital de afrontar nuestra existencia, porque si nos basamos en los hechos y en la historia de los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os&hellip; razones, lo que se dice razones para esperar con cierta ilusi&oacute;n este momento, no tenemos muchas. Arag&oacute;n acumula m&aacute;s de 600 millones de &euro; d&eacute;ficit s&oacute;lo en inversiones en carreteras por parte del Estado. Es m&aacute;s, si contamos lo que se nos debe en impuestos (m&aacute;s de 800 millones de &euro;), en dependencia (m&aacute;s de 500 millones de &euro;) o en infraestructuras en general (casi 5.000 millones de &euro;), el Estado tiene con Arag&oacute;n una deuda de 7.566 millones de &euro;. Esta cifra es impensable en s&iacute; misma, pero duele m&aacute;s cuando la comparamos y vemos que es igual a todo el presupuesto de Arag&oacute;n no de un a&ntilde;o, de un a&ntilde;o y medio.
    </p><p class="article-text">
        Pero bueno, aun con estos antecedentes nada halag&uuml;e&ntilde;os, el lunes ah&iacute; estuvimos a la espera de ver la sorpresa. Si, por una vez, se romp&iacute;a la tradici&oacute;n y Arag&oacute;n no &eacute;ramos los p&aacute;ganos del reparto. La primera lectura del presupuesto, la que se hace mirando s&oacute;lo las cifras grandes nos trajo una buena noticia: se consolidaban los 137 millones de &euro; de m&aacute;s que algunas fuerzas conseguimos introducir mediante enmiendas en los presupuestos del 2018. Y enti&eacute;ndase esto de &ldquo;buenas noticias&rdquo;, estamos tan acostumbrados a los recortes que, que nos dejen como estamos, nos saca una media sonrisa. Y digo media porque la otra mitad de la cara no puede olvidar que es inexplicable que en este 2018 estos 137 millones de &euro; m&aacute;s en infraestructuras no se hayan ejecutado. Y es que los aragoneses parecemos los &uacute;ltimos en el reparto de fondos y los primeros a los que se les recorta de lo poco dado.
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a la lectura del presupuesto, a una se le va borrando la media sonrisa poco a poco de la cara. Y es que aunque algo de raz&oacute;n tenga la ministra Carmen Calvo cuando dice que el presupuesto no es s&oacute;lo una tarta que se reparte por territorios, entre eso y ser de nuevo de los m&aacute;s olvidados hay un trecho un tanto decepcionante. Si el incremento medio es de un 18%, el de Arag&oacute;n, sin explicaci&oacute;n alguna, no supera el 6%; y dentro del reparto por autonom&iacute;as, la nuestra ocupa el 4,4 % siendo que nuestro territorio representa el 9,4 % del territorio del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Asumiendo que el aumento es m&aacute;s bien r&aacute;cano, &iquest;a d&oacute;nde van a parar estas inversiones? En gran parte a la duplicaci&oacute;n del Monrep&oacute;s, obra que se come casi toda la inversi&oacute;n en carreteras y que hace que se retrasen un a&ntilde;o m&aacute;s obras fundamentales como la N232. Sin embargo, hay una reivindicaci&oacute;n que parece que este a&ntilde;o s&iacute; que ha sido o&iacute;da: la l&iacute;nea Zaragoza-Teruel-Sagunto, que por fin recibe algo de impulso econ&oacute;mico aunque todav&iacute;a est&aacute; lejos de lo que realmente se necesita para poner esta l&iacute;nea en marcha. El Canfranc, por su parte, tendr&aacute; que esperar, puesto que recibe un tercio de lo que ten&iacute;a el a&ntilde;o pasado y que ni siquiera se gast&oacute;. Por fin nos llega dinero para la ciencia en Arag&oacute;n y para algunos de nuestros centros punteros, as&iacute; como aumentan las ayudas para los seguros agrarios o la adecuaci&oacute;n de las centrales hidroel&eacute;ctricas, primer paso sin duda para afrontar la reversi&oacute;n de los saltos hidroel&eacute;ctricos que desde Podemos Arag&oacute;n llevamos toda la legislatura defendiendo.
    </p><p class="article-text">
        El aumento del salario m&iacute;nimo, gracias al acuerdo con Podemos, as&iacute; como el aumento en dependencia, pensiones, vivencia o violencia machista, sin ser inversiones territorializadas, son una buena noticia para Arag&oacute;n. Igual que sin territorializar tambi&eacute;n aparece el fondo para la reindustrializaci&oacute;n de las zonas mineras de toda Espa&ntilde;a. 289 millones a repartir quiz&aacute;s no sean suficientes para solucionar el problema que tenemos en las Cuencas Mineras.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva: sabor agridulce para un presupuesto m&aacute;s comprometido con el gasto social, s&iacute;, pero que todav&iacute;a no mira como un igual a ese Arag&oacute;n despoblado y disperso que necesita ser escuchado y ser reconocido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/aragon-pacuando_132_1743420.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 Jan 2019 23:10:48 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Y Aragón pa´cuando?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[2019, ¿hacia la reconquista?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/reconquista_132_1762746.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Luchamos contra una voz dormida que despierta y denuncia públicamente la pérdida de derechos que implica para los hombres machistas un sistema en igualdad"</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;Vaya forma de comenzar el a&ntilde;o! Despu&eacute;s de la resaca correspondiente al d&iacute;a 1, hoy he vuelto a encender la caja tonta y casi me da un infarto. He tenido que mirar el m&oacute;vil para asegurarme de que no era Marty McFly en <em>Regreso al futuro</em> y alg&uacute;n que otro trago me hab&iacute;a hecho volver a 1919. No, todo en orden, 2 de enero de 2019 y en todas las cadenas de televisi&oacute;n, el portavoz de Vox diciendo que no apoyan el pacto de PP y Ciudadanos en Andaluc&iacute;a si incluye ayudas contra la violencia machista. &iquest;Perd&oacute;n? Os juro que durante unos segundos he deseado que fuera un fake, un malentendido, una frase sacada de contexto. Que el enfado fuera estrat&eacute;gico ya que cre&iacute;a de verdad que nadie en su sano juicio se habr&iacute;a atrevido a decir semejante barbaridad como inauguraci&oacute;n del a&ntilde;o. Pero s&iacute;, no s&oacute;lo era cierto, es que todav&iacute;a era m&aacute;s grave: uno de ellos, (todav&iacute;a no me s&eacute;, por suerte, sus nombres) alegaba que la ley de violencia de g&eacute;nero era inconstitucional y romp&iacute;a la convivencia. Con dos narices.
    </p><p class="article-text">
        Debe ser que el caballo a alguno le ha producido el efecto contrario a San Pablo y en vez de devolverles la fe, les ha dado un golpe mortal a la parte del cerebro que gestiona el sentido com&uacute;n, la empat&iacute;a, y, todo sea dicho, la verg&uuml;enza. Todas las feministas sab&iacute;amos que, que nuestro discurso se hiciera hegem&oacute;nico, no significaba directamente que aquello que defend&iacute;amos todo el mundo lo estuviera asimilando y aceptando en su foro interno. Sin embargo, cre&iacute;amos, quiz&aacute;s con cierta ingenuidad, que el terreno conquistado en lo que era pol&iacute;ticamente correcto defender s&iacute; que era batalla ganada. Craso error. Como nos ense&ntilde;aron los grandes estrategas romanos, conquistar un territorio no es lo mismo que mantenerlo e imponer un orden nuevo en &eacute;l. La batalla no termina cuando uno pone la pica en Flandes, ese momento s&oacute;lo es el punto neur&aacute;lgico del comienzo del fin, pero para terminar del todo con el machismo queda much&iacute;simo por hacer.
    </p><p class="article-text">
        Hoy estrenamos el a&ntilde;o sabiendo que queda m&aacute;s por hacer de lo que sospech&aacute;bamos s&oacute;lo hace un mes. Luchamos contra una voz dormida que despierta y denuncia p&uacute;blicamente la p&eacute;rdida de derechos que implica para los hombres machistas un sistema en igualdad. Nadie cede un derecho por las buenas, as&iacute; sin m&aacute;s. Los derechos se conquistan y una vez conquistados se defienden y se lucha por ellos como si fueran el bien m&aacute;s preciado. Cada d&iacute;a se reconquistan. Pero no como la Espa&ntilde;a que esta gente de Vox quiere reconquistar: emulando un siglo dorado que nunca existi&oacute; tal cual. Nosotras tenemos la obligaci&oacute;n de reconquistar las voces silenciadas a manos de maltratadores en este 2018. De reconquistar a todas esas mujeres que sintieron miedo al volver a casa, que tuvieron que esconder de por vida un abuso o tolerar para siempre ser miradas y tocadas como un objeto m&aacute;s. Esa es nuestra reconquista para el 2019 compa&ntilde;eras: volver a lucharlo todo, con las mismas ganas y la misma energ&iacute;a. Quiz&aacute;s esta contienda tiene menos &eacute;pica que cien hombres sin camisa y a caballo por la estepa andaluza, pero contiene m&aacute;s verdad, m&aacute;s justicia y, sobre todo, m&aacute;s manos que cualquier incursi&oacute;n retr&oacute;grada que Vox intente imponer.
    </p><p class="article-text">
        Queridas hermanas, comienza la reconquista. Ni un paso atr&aacute;s.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/reconquista_132_1762746.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jan 2019 21:04:47 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[2019, ¿hacia la reconquista?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Home, sweet and sexist home]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/home-sweet-and-sexist-home_132_1776601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Alexia, Aura, Lea o Irene, voces de mujer programadas para ejecutar, sin rechistar, órdenes que consisten en hacernos la vida más fácil con las tareas más cotidianas: comprar, ordenar y limpiar la casa, mandar un email…"</p></div><p class="article-text">
        En estas fechas prenavide&ntilde;as, donde la mayor&iacute;a tendremos alguna que otra tarde m&aacute;s libre, me atrevo a recomendaros una serie de ficci&oacute;n que nos dar&aacute; mucho que pensar. Se llama <em>Black Mirror</em> y en cada cap&iacute;tulo emula una distop&iacute;a, un futuro alienante, basado en llevar al l&iacute;mite alguno de los avances tecnol&oacute;gicos con los que convivimos a diario. Facebook, realidad virtual, inteligencia artificial, ciber seguridad&hellip; son s&oacute;lo algunos de los temas que se abordan. La serie es capaz de llevarnos en cada cap&iacute;tulo a esas encrucijadas donde tecnolog&iacute;a y moralidad chocan, para mostrarnos los l&iacute;mites de lo tolerable y lo intolerable y sus contradicciones.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, enganchada que estaba yo a esto de mirar con recelo las nuevas tecnolog&iacute;as, el otro d&iacute;a tom&eacute; conciencia de un fen&oacute;meno que bien podr&iacute;a servirnos como hilo argumental para un cap&iacute;tulo de esta serie. El fin de semana pasado, en casa de unos familiares, &eacute;stos me ense&ntilde;aron su &ldquo;nuevo juguete&rdquo;: &ldquo;Alexa&rdquo;. Un asistente de voz para el hogar con nombre y voz de mujer. Tras ver como Alexa encend&iacute;a la Roomba, pon&iacute;a una canci&oacute;n o nos dec&iacute;a el tiempo que hac&iacute;a en la calle se me ocurri&oacute; preguntar si el nombre se lo hab&iacute;an puesto ellos y mi sorpresa fue que no, que el aparatito ven&iacute;a ya configurado con nombre femenino y voz de mujer. Es m&aacute;s, para afianzar la normalidad de este hecho, uno de mis familiares me dijo que era como &ldquo;Siri&rdquo; o &ldquo;Cortana&rdquo;, tambi&eacute;n asistentes de inteligencia artificial. Me qued&eacute; petrificada. Un siglo tratando de masculinizar las tareas del hogar para romper los estereotipos de g&eacute;nero y vienen las m&aacute;quinas a sustituir personas por asistentes, y &eacute;stos vuelven a emular a mujeres&hellip; Horror.
    </p><p class="article-text">
        Como me fui a casa bastante estupefacta me puse a navegar por las redes a ver si alguien hab&iacute;a escrito al respecto y mi sorpresa no hizo m&aacute;s que aumentar. Primero descubr&iacute; que estas tres no eran las &uacute;nicas: tenemos a Aura, una ciber ama de casa; Lea, la asistenta de voz que te podr&aacute; hacer la compra en Carrefour; Irene, la asistente virtual de Renfe, o incluso Google Assistant, que al abrirlo tambi&eacute;n tiene voz de mujer. Me sent&iacute; como un anciano del siglo XIX ante un m&oacute;vil, no me lo pod&iacute;a creer. Nunca hab&iacute;a sido muy fan de las teor&iacute;as que defienden que los avances tecnol&oacute;gicos, per se, nos otorga m&aacute;s libertad, pero claro no me esperaba que las aplicaciones de inteligencia artificial hubieran hecho todo lo contrario: reprodujeran, con toda normalidad, todo el imaginario de g&eacute;nero, sobreentendido que si algo te ayuda en casa, te ayuda a hacer la comprar o te hace de secretaria, ese algo, para tener salida en el mercado, ha de ser algo que imite a una mujer.
    </p><p class="article-text">
        Mi sorpresa no acab&oacute; ah&iacute;, tras seguir navegando por las redes descubr&iacute; que hab&iacute;a una gran cantidad de art&iacute;culos que justificaban este fen&oacute;meno por el hecho de que la voz de mujer es m&aacute;s c&aacute;lida, animada y alegre; porque &laquo;percibimos la voz femenina como una ayuda para resolver los problemas, mientras que la masculina se asocia a la autoridad&raquo; o simplemente porque tras estudios de mercado se ha descubierto que estamos m&aacute;s predispuestos a recibir ayuda de una voz de mujer. Machismo en vena para el siglo XXI. Voces de mujer programadas para ejecutar, sin rechistar, &oacute;rdenes que consisten en hacernos la vida m&aacute;s f&aacute;cil con las tareas m&aacute;s cotidianas: comprar, ordenar y limpiar la casa, mandar un email&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Al final, el imaginario que perpet&uacute;an estos pseudo robots es el que nos hace interiorizar como sociedad que las voces de mujer, ergo que las mujeres, seguimos siendo las secretarias eficientes, las amas de casa infatigables y las eternas ayudantes con una sonrisa. Normalizar estos roles a trav&eacute;s de la inteligencia artificial es peligros&iacute;simo, porque mientras tratamos de educar en igualdad, nuestros hijos siguen pidiendo a Alexa una pizza o a Lea que le traiga un zumo del s&uacute;per. Siguen asumiendo unos estereotipos que generan expectativas de jerarqu&iacute;as sociales machistas m&aacute;s potentes que cien cursos de formaci&oacute;n. Y es que, cual cap&iacute;tulo de <em>Black Mirror</em>, nada es lo que parece, y mientras defendemos la igualdad, el machismo se nos cuela por las rendijas del Wifi.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/home-sweet-and-sexist-home_132_1776601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Dec 2018 22:11:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Home, sweet and sexist home]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[40 años después: NOSOTRAS]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/anos-despues_132_1798974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El resultado fue un texto en el que la palabra “mujer” sólo aparece dos veces: en el artículo 32 para estipular que el matrimonio es entre mujeres y hombres, y en el artículo 57 para priorizar la línea sucesoria del varón frente a la mujer en la corona"</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as que celebramos el 40 aniversario de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola, muchos actos est&aacute;n homenajeando a esos siete padres de la Carta Magna. Padres, s&iacute;. Nuestra Constituci&oacute;n se escribi&oacute; sin mujeres, naci&oacute; sin madres, y esto no es un hecho menor, es fundamental para entender parte de las limitaciones que encarna esta ley. Todas las leyes son hijas de su tiempo, sin embargo, nadie se cree que en el 78 fuera un tiempo donde no hubiera mujeres o, mucho peor, que habi&eacute;ndolas, no tuvieran algo que decir en todo ese proceso constituyente. Fuimos las grandes olvidadas en la redacci&oacute;n de este acuerdo y, cuarenta a&ntilde;os despu&eacute;s, tenemos un papel fundamental para revisar un texto que no olvide a la mitad de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n que redact&oacute; la Norma Fundamental en aquella legislatura constituyente cont&oacute; con 39 hombres y una &uacute;nica mujer, Teresa Revilla, que bien podr&iacute;a haberse convertido en la madre de la Constituci&oacute;n. Sin embargo, la comisi&oacute;n eligi&oacute; finalmente s&oacute;lo a varones para su redactado, reduciendo la intervenci&oacute;n de una voz de mujer al art&iacute;culo 14 que recoge nuestra igualdad ante la ley. El resultado fue un texto en el que la palabra &ldquo;mujer&rdquo; s&oacute;lo aparece dos veces: en el art&iacute;culo 32 para estipular que el matrimonio es entre mujeres y hombres, y en el art&iacute;culo 57 para priorizar la l&iacute;nea sucesoria del var&oacute;n frente a la mujer en la corona. Art&iacute;culo que como bien recordaba hace unos a&ntilde;os Teresa Revilla, ella no vot&oacute;. Dos citas constitucionales, dos art&iacute;culos que en vez de visibilizar a la mitad de la poblaci&oacute;n, imponen un machismo en la jefatura del estado y adem&aacute;s reducen las reivindicaciones feministas de un matrimonio m&aacute;s amplio.
    </p><p class="article-text">
        Como la memoria oficial suele ser selectiva y muchas veces injusta, alguien podr&iacute;a pensar que esta invisibilizaci&oacute;n de las demandas feministas era fruto de un tiempo donde estos debates no estaban en la calle. Nada m&aacute;s lejos de lo cierto, y para muestra Zaragoza. Paralelamente al redactado de la Constituci&oacute;n en Zaragoza llevaban m&aacute;s de dos a&ntilde;os produci&eacute;ndose sendas manifestaciones en contra de los juicios por adulterio en el 76 y el 77. Movilizaciones que desencadenaron la fuerte presencia en las calles y en los medios de la Asociaci&oacute;n Democr&aacute;tica de la Mujer Aragonesa. Una asociaci&oacute;n que demandaba no s&oacute;lo la reforma del C&oacute;digo Penal para la despenalizaci&oacute;n del adulterio, sino que adem&aacute;s exig&iacute;a introducir en la Carta Magna derechos que fueron olvidados como los derechos reproductivos, afectivo-sexuales o los cuidados.
    </p><p class="article-text">
        Al final, que la mitad de la poblaci&oacute;n no formara parte de la redacci&oacute;n de nuestra Constituci&oacute;n, que nosotras no entr&aacute;ramos en su redactado, provoc&oacute; no solo un texto en el que los derechos feministas no quedaron recogidos, sino que adem&aacute;s, y lo que es m&aacute;s grave, produjo un texto que blindaba solamente los derechos de los ciudadanos una vez saltan a la vida p&uacute;blica obviando la protecci&oacute;n jur&iacute;dica de todos los derechos sociales. La mitad de la poblaci&oacute;n, nosotras, las que tradicionalmente por culpa del reparto de tareas del patriarcado sostenemos la vida, sabemos que para salir a la vida p&uacute;blica tiene que haber una malograda e infravalorada esfera privada que, siendo imprescindible para la vida, siempre es silenciada. Los cuidados, una vivienda digna, una renta m&iacute;nima para sostener la vida, la seguridad social... todo ello qued&oacute; en el mejor de los casos reducido a principio rector y en el peor de los casos olvidado, demostrando que aquellas que sab&iacute;amos lo que era sostener nuestras vidas quiz&aacute;s habr&iacute;amos tenido mucho m&aacute;s que decir en aquel texto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/anos-despues_132_1798974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Dec 2018 21:27:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[40 años después: NOSOTRAS]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Listas para Ganar Aragón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/listas-ganar-aragon_132_1834772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">“Seguimos siendo los del “sí se puede”, las de las ideas frescas y las ganas renovadas, con más experiencia, con más práctica y alguna que otra cicatriz que nos han enseñado a ser más fuertes”</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Maru D&iacute;az encabeza la candidatura &ldquo;<a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/Maru-Diaz-presenta-candidatura-feminizar_0_835017479.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Listas para ganar Arag&oacute;n</a>&rdquo;, que se enfrenta a &ldquo;Adelante por Arag&oacute;n&rdquo; en las primarias de Podemos para ser cabeza de lista al Gobierno auton&oacute;mico</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En la calle Raquel Meller, del barrio de San Jos&eacute;, en el n&uacute;mero 6 para ser m&aacute;s exactos, viven Juan y Paquita, un matrimonio oriundo de Zaragoza y venido al mundo en la primera ola del<em> baby boom</em> espa&ntilde;ol, all&aacute; por los a&ntilde;os 60. Juan y Paquita forman parte de esa generaci&oacute;n que creci&oacute; y madur&oacute; defendiendo las luchas vecinales, de esos que salieron a la calle en las movilizaciones masivas de los 90 en Arag&oacute;n y de los que con el cambio de siglo y la llegada de la crisis abandonaron la fe en la pol&iacute;tica, una pol&iacute;tica secuestrada por personas a las que nunca hemos votado pero que deciden nuestras vidas y recortan nuestros derechos.
    </p><p class="article-text">
        Juan y Paquita votaron a Podemos Arag&oacute;n. No s&oacute;lo votaron, sino que en 2015, en ese mayo donde el &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo; inundaba las calles de la ciudad, Paquita se anim&oacute; por primera vez en su vida a ser apoderada. Fue un tiempo en el que el matrimonio se volvi&oacute; a ilusionar con la posibilidad de votar a un partido que cambiara realmente las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces han pasado tres a&ntilde;os, casi cuatro para ser m&aacute;s exactos, y Juan y Paquita, por estas fechas, har&aacute;n lo mismo que la mayor&iacute;a de los 135.000 votantes que confiaron en Podemos Arag&oacute;n en las elecciones auton&oacute;micas de 2015: evaluar si sirvi&oacute; para algo prestarnos el voto. Probablemente a Juan y Paquita no les sirva como respuesta que les contemos lo que somos, que ya lo saben, ni siquiera sea suficiente con que les relatemos lo que queremos llegar a ser. Probablemente sean de los que piensan, como lo piensa el propio Secretario General de Podemos, Pablo Iglesias, que en pol&iacute;tica uno no es lo que dice, uno en pol&iacute;tica es lo que consigue.
    </p><p class="article-text">
        Por lo que, seguramente, Juan y Paquita necesiten que les contemos que gracias a Podemos Arag&oacute;n no le van a cortar en su barrio a nadie la luz y la calefacci&oacute;n este invierno como hab&iacute;a pasado a&ntilde;os atr&aacute;s, ni les van a embargar las ayudas a los vecinos m&aacute;s necesitados. Que gracias a Podemos Arag&oacute;n hay un nuevo plan de alta tecnolog&iacute;a sanitaria que cambiar&aacute; las m&aacute;quinas con las que nos hacemos las pruebas m&eacute;dicas y mejorar&aacute; la calidad de las mismas y su eficacia. Que gracias a Podemos Arag&oacute;n sus futuros nietos podr&aacute;n quedarse al comedor del cole y comer comida de calidad y cocinada <em>in situ</em>, y despu&eacute;s podr&aacute;n ser becados hasta la universidad con un plan de becas que busca universalizar el acceso a la educaci&oacute;n en todas las edades. Que gracias a Podemos Arag&oacute;n va a ser m&aacute;s dif&iacute;cil se monten tramas de corrupci&oacute;n gracias a la puesta en marcha de la Oficina Anticorrupci&oacute;n, la mejora de la C&aacute;mara de Cuentas y las dos leyes sobre transparencia, <em>lobbys</em> y sanciones. Probablemente Paquita busque qu&eacute; hemos conseguido en pol&iacute;ticas feministas y se sienta satisfecha de las nuevas ayudas para luchar contra la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente Juan pregunte por su condici&oacute;n como aut&oacute;nomo y podamos contestarle que tenemos una ley para mejorar su vida pero necesitamos su voto otra vez, esta vez para liderar un gobierno que tenga la valent&iacute;a de ponerla en marcha. Porque ah&iacute; se enlaza lo conseguido con las esperanzas por conseguir, se&ntilde;alando todo lo que hemos podido hacer desde la oposici&oacute;n, y mostrando todo lo que sabemos hacer y podemos hacer si lideramos el pr&oacute;ximo gobierno de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si dentro de unos meses lider&aacute;semos el Gobierno de Arag&oacute;n, podr&iacute;amos no cerrar en falso la investigaci&oacute;n en torno al pufo del plan de depuraci&oacute;n, como intentan PP y PSOE, un pufo que hace que Juan y Paquita paguen casi 70 euros m&aacute;s al a&ntilde;o por depurar sus aguas que sus cu&ntilde;ados en Navarra. Podr&iacute;amos poner en marcha todas las pol&iacute;ticas recogidas en la Ley de Cambio Clim&aacute;tico que ya hemos presentado, apostando por la movilidad sostenible, las energ&iacute;as renovables y la defensa del medio ambiente como un bien com&uacute;n a preservar y cuidar. Podr&iacute;amos diversificar la econom&iacute;a, defendiendo los cuidados como sector estrat&eacute;gico y la transici&oacute;n energ&eacute;tica como apuesta de futuro. Podr&iacute;amos revertir los saltos hidroel&eacute;ctricos, mejorar el cr&eacute;dito para pymes o perseguir de manera contundente la precariedad impuesta tras la salida de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Somos lo que los hechos dicen de nosotros, y son ellos los que os hablan de todo lo que podemos llegar a ser. Juan, Paquita, seguimos siendo los del &ldquo;s&iacute; se puede&rdquo;, las de las ideas frescas y las ganas renovadas, con m&aacute;s experiencia, con m&aacute;s pr&aacute;ctica y alguna que otra cicatriz que nos han ense&ntilde;ado a ser m&aacute;s fuertes. Estamos &ldquo;Listas para ganar Arag&oacute;n&rdquo;, para liderar el gobierno en el 2019 con vuestra ayuda. Tenemos a los mejores y a las mejores, a la gente m&aacute;s formada y con m&aacute;s ganas, a los nuevos y a las curtidas en mil batallas, a las que no desfallecen y a los que saben lo que es gestionar.
    </p><p class="article-text">
        Estamos listas, s&oacute;lo nos falta un pr&eacute;stamo m&aacute;s: vuestro voto en las primarias de Podemos Arag&oacute;n para el equipo de Maru D&iacute;az, Nacho Escart&iacute;n, Marta Prades y Marta de Santos. Prometemos hacer buen uso de &eacute;l.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/listas-ganar-aragon_132_1834772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Nov 2018 20:06:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Listas para Ganar Aragón]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A vueltas con Los Soprano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/vueltas-soprano_132_1848704.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"La sentencia final no manifiesta un giro de una posición ética del poder judicial en nuestro país, sino todo lo contrario, ratifica el orden establecido de la supuesta mafia"</p></div><p class="article-text">
        Si alguno de vosotros y vosotras hab&eacute;is disfrutado como yo de la m&iacute;tica serie <em>Los Soprano</em>, seguro que record&aacute;is a Valentina La Paz, la novia (amante) de Tony Soprano. Hay una escena en la que, muy sorprendida, Valentina le pregunta a Tony: &ldquo;&iquest;De pronto tienes sentido &eacute;tico?&rdquo;. Y &eacute;l se para a pensar y le responde: &ldquo;No entiendo de eso, pero tengo normas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El martes por la noche me vino a la cabeza esta escena como resumen fehaciente de lo que hab&iacute;a pasado con la sentencia y &ldquo;des-sentencia&rdquo; del Tribunal Supremo. El 18 de octubre la secci&oacute;n segunda de la sala tercera del Alto Tribunal dio a conocer el fallo en torno a los actos jur&iacute;dicos documentados que nos dej&oacute; a media Espa&ntilde;a ojipl&aacute;tica: &iexcl;parec&iacute;a que la justicia hac&iacute;a justicia frente a los poderosos! Parec&iacute;a, en palabras de Valentina la Paz, que de pronto nuestro paup&eacute;rrimo y desprestigiado sistema judicial ten&iacute;a sentido &eacute;tico. Pero como en las mejores tramas de mafiosos, nada es lo que parece, y poco dura la alegr&iacute;a para aquel que se revela contra los que mandan.
    </p><p class="article-text">
        Ni 20 d&iacute;as nos han dejado de disfrute de este giro dram&aacute;tico. En una decisi&oacute;n sin precedentes en nuestro pa&iacute;s y, probablemente, en ning&uacute;n sistema democr&aacute;tico que se precie, el mismo tribunal se desdice a s&iacute; mismo tras el profundo desplome de la Bolsa y las amenazas de la banca de no poder, no querer, hacer frente a este pago que ya hacen todas las familias de nuestro pa&iacute;s. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pens&aacute;bais, que ten&iacute;a sentido &eacute;tico? No entiendo de eso Valentina&rdquo;, le podr&iacute;a responder Tony Soprano en esta situaci&oacute;n. &ldquo;Tengo normas&rdquo;, &ldquo;aplico leyes&rdquo; o &ldquo;estas son las reglas juego&rdquo; han sido las respuestas del presidente del Tribunal Supremo para justificar lo que a todas luces es un espaldarazo a los bancos frente a los usuarios. Un espaldarazo, con cambio de criterio y esc&aacute;ndalo de por medio, a los poderes f&aacute;cticos que no s&oacute;lo no han pagado la crisis ni se han apretado el cintur&oacute;n en estos a&ntilde;os, sino que adem&aacute;s han tenido beneficios mientras el estado justificaba sus continuos rescates.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de traer a colaci&oacute;n la escena de <em>Los Soprano</em> no viene s&oacute;lo a encajar en el di&aacute;logo ficticio entre la gente y el poder judicial, sino que revela una decepci&oacute;n m&aacute;s profunda. Y es que la sentencia final no manifiesta un giro de una posici&oacute;n &eacute;tica del poder judicial en nuestro pa&iacute;s, sino todo lo contrario, ratifica el orden establecido de la supuesta mafia, donde las llamadas y las presiones de los lobbys unidas con la forma de elecci&oacute;n de los miembros de la misma, hacen que sus pr&aacute;cticas sucumban a la norma y se atrincheren a ella aunque sea para dar la espalda a aquellos de los que emana su soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, a Valentina La Paz le pasara lo mismo que a la mayor&iacute;a de espa&ntilde;oles,  no cabe en su mente adjudicar a la persona en la que conf&iacute;a din&aacute;micas de extorsi&oacute;n y chantaje. Sin embargo, aquellos que ve&iacute;amos la serie ten&iacute;amos m&aacute;s informaci&oacute;n sobre Tony Soprano que su amante, sab&iacute;amos con qui&eacute;n hablaba, con qui&eacute;n cenaba y con qui&eacute;n se reun&iacute;a. Justo lo que nos falta por saber de estos d&iacute;as en los que se ha cuajado el crimen contra la independencia del poder judicial. Probablemente, si supi&eacute;ramos con qui&eacute;n hablaron estos magistrados, qui&eacute;n les llam&oacute; y con qui&eacute;n cenaron hubi&eacute;ramos sido capaces de prever el giro dram&aacute;tico de la historia. Porque si algo nos ense&ntilde;&oacute; David Chase es que la clave de un buen thriller se basa en que hasta el final, al espectador, le falte informaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/vueltas-soprano_132_1848704.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Nov 2018 21:36:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A vueltas con Los Soprano]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El arte de llegar a acuerdos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/arte-llegar-acuerdos_132_1881891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Rajoy nos quería hacer creer que dialogar era ceder y que ceder era uno de los pecados capitales para un político, más grave incluso que la prevaricación y el cohecho juntos"</p></div><p class="article-text">
        Desde la famosa cita de Clausewitz (&ldquo;La pol&iacute;tica es la guerra continuada por otros medios&rdquo;) y pasando por obras de autores contempor&aacute;neos que hablan de la pol&iacute;tica como el desacuerdo o el antagonismo, pareciera como si la v&iacute;a del acuerdo fuera, en nuestros d&iacute;as, una v&iacute;a imposibilitada para una democracia de baja calidad. Y en cierta manera, cinco a&ntilde;os de gobierno de Mariano Rajoy nos han servido para ratificar que la sordera y el nepotismo tambi&eacute;n sostienen gobiernos y que la gesti&oacute;n, aunque sea nefasta, se pod&iacute;a tejer sin acuerdo alguno. Rajoy nos quer&iacute;a hacer creer que dialogar era ceder y que ceder era uno de los pecados capitales para un pol&iacute;tico, m&aacute;s grave incluso que la prevaricaci&oacute;n y el cohecho juntos. La ret&oacute;rica como arte de vencer convenciendo dejaba paso a la pol&iacute;tica del &ldquo;muerte a la inteligencia&rdquo; que provoc&oacute; hace casi un siglo la c&eacute;lebre frase de Unamuno. Pero como &eacute;l mismo sab&iacute;a, vencer sin convencer no es m&aacute;s que postergar la derrota. Y es que es obvio que sostener en el tiempo una pol&iacute;tica instaurada en el &ldquo;y t&uacute; m&aacute;s&rdquo; sin miras de futuro y sin capacidad para interactuar y llegar a acuerdos estaba abocado al aislamiento y la inoperancia.
    </p><p class="article-text">
        La moci&oacute;n de censura a Rajoy si sirvi&oacute; para algo en nuestro pa&iacute;s fue para volver a poner en el centro de nuestra democracia la palabra y el acuerdo como armas contra el despotismo y la injusticia. Armas que han sido capaces de fraguar un nuevo acuerdo presupuestario entre PSOE y Podemos y que no es m&aacute;s que la germinaci&oacute;n de una forma l&uacute;cida y astuta de aprovechar la coyuntura, dejando atr&aacute;s las desavenencias, para priorizar las necesidades reales de la gente. Necesidades tan, tan subversivas como tener un salario m&iacute;nimo de 160 euros m&aacute;s al mes, porque en Espa&ntilde;a tenemos la costumbre de comer tres veces al d&iacute;a, vivir bajo techo y poner la calefacci&oacute;n en invierno y todo esto con 740 euros como que no daba mucho. Necesidades como reformar la tributaci&oacute;n de los aut&oacute;nomos para que de una vez coticen por los ingresos reales, o bajar el IVA a los productos de higiene femenina y a los servicios veterinarios mientras se sube el impuesto de Patrimonio a las personas con m&aacute;s de 10 millones de euros. Necesidades como controlar la burbuja del alquiler poniendo l&iacute;mite a la subida de los precios, as&iacute; como aumentando el parque p&uacute;blico de vivienda. Necesidades como la educaci&oacute;n de 0-3 a&ntilde;os, el aumento de becas, la reducci&oacute;n de tasas o la revalorizaci&oacute;n de las pensiones al IPC.
    </p><p class="article-text">
        Y es que los acuerdos cuando se materializan tienen ese don: colocar en la escena algo distinto a las cesiones de las partes, aunque haya algunos, justo los de la tiran&iacute;a del &ldquo;s&oacute;lo veo espa&ntilde;oles&rdquo; y &ldquo;Espa&ntilde;a es la naci&oacute;n m&aacute;s antigua del mundo&rdquo;, que est&eacute;n centrando todos sus esfuerzos en invalidar el acuerdo atacando a las partes e incluso despreciando el contenido. Es inaceptable como PP y Ciudadanos est&aacute;n confirmando estos d&iacute;as que su incapacidad para llegar a acuerdos en el pasado no era s&oacute;lo ineptitud, sino una forma de entender la pol&iacute;tica de manera patrimonialista y paternalista, los dos ingredientes fundamentales de un machismo que aplican contra Espa&ntilde;a. S&oacute;lo as&iacute; se entiende que ataquen a nuestro pa&iacute;s desde Bruselas, que pidan que se nos ejerza &ldquo;mano dura por nuestro bien&rdquo;, s&oacute;lo porque el presupuesto ya no es de su propiedad, s&oacute;lo porque ya no gobiernan. &Uacute;nicamente as&iacute;, desde los celos ante la p&eacute;rdida no s&oacute;lo del gobierno sino del control de las nuevas reglas del juego democr&aacute;tico se entiende que cuestionen cada l&iacute;nea y cada p&aacute;rrafo del acuerdo aun a pesar de rozar la incoherencia.
    </p><p class="article-text">
        Rivera, el que hace unos d&iacute;as s&oacute;lo ve&iacute;a espa&ntilde;oles, hoy ya ve espa&ntilde;oles que no pueden cobrar m&aacute;s y espa&ntilde;oles que cobrando m&aacute;s no pueden contribuir m&aacute;s al com&uacute;n. Y lo dice el mismo que en el 2008 defend&iacute;a un salario m&iacute;nimo de 1.032 euros mensuales y ahora, c&oacute;mo son otros los que proponen la idea, ya no le gusta. Por su parte Casado, el de todos los nacionalismos menos el espa&ntilde;ol son la kale borroka y rompen Espa&ntilde;a, hoy asegura que los presupuestos tambi&eacute;n rompen Espa&ntilde;a, su Espa&ntilde;a, est&aacute; claro. Esa Espa&ntilde;a del desacuerdo, el choque de trenes, la sordera y la intransigencia.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto: la palabra, el<em> parlem</em> y las banderas blancas, en definitiva el acuerdo por el bien com&uacute;n, la altura de miras y el consenso. Si algo nos ense&ntilde;&oacute; el feminismo sobre la pol&iacute;tica es que nos faltan orejas y nos sobran trincheras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/arte-llegar-acuerdos_132_1881891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Oct 2018 22:22:15 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El arte de llegar a acuerdos]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tengamos la fiesta en paz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/fiesta-paz_132_1904745.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Que sólo el grito feminista garantiza “una fiesta en paz” y que son precisamente ellos: violadores, maltratadores, machistas y agresores los que sobran de nuestra fiesta"</p></div><p class="article-text">
        Si hay una frase hecha que mejor apela al orden de manera coloquial y casi familiar es la de &ldquo;tengamos la fiesta en paz&rdquo;, que viene a ser un sin&oacute;nimo de dejemos las cosas en orden, retomemos la normalidad, valoremos que hay cierta forma de hacer las cosas en las que nos sentimos todos c&oacute;modos. Esta afirmaci&oacute;n sirve para zanjar una discusi&oacute;n familiar, una conversaci&oacute;n en un bar o para frenar un posible enfrentamiento. En nombre de la fiesta apelamos a la restituci&oacute;n de la normalidad a la que identificamos con la tranquilidad y la paz.
    </p><p class="article-text">
        Probablemente hace unos a&ntilde;os, este &ldquo;tengamos la fiesta en paz&rdquo; hubiera sido la frase utilizada por un hombre cuando una chica, en un bar, se rebelara ante un piropo obsceno, un roce fuera de lugar o una insinuaci&oacute;n llevada demasiado lejos. Ella, la chica insumisa, habr&iacute;a sido acusada de perturbar el orden y la normalidad de una noche de copas, y probablemente hubiera tenido que soportar acusaciones del tipo &ldquo;est&aacute; montando un pollo&rdquo;, &ldquo;has jodido la fiesta por ponerte feminazi&rdquo; o &ldquo;toda la vida ha sido as&iacute;, &iquest;no s&eacute; por qu&eacute; montas t&uacute; ahora este jaleo?&rdquo; La normalidad a la que hac&iacute;a referencia este imaginario era una normalidad machista en la que ni la paz ni la tranquilidad estaban garantizadas para la mitad de la poblaci&oacute;n, y donde el orden se impon&iacute;a como herramienta de dominaci&oacute;n y sumisi&oacute;n que funcionaba gracias al imperativo del silencio. Nada de paz ten&iacute;an esas fiestas y nada de normalidad ese sistema que nos tocaba tolerar.
    </p><p class="article-text">
        Pero las cosas est&aacute;n cambiando y aunque el machismo y sus diversas formas de violencia siguen vigentes en nuestros d&iacute;as, la explicitaci&oacute;n y el grito p&uacute;blico del dolor que infring&iacute;a el patriarcado en nombre de la normalidad ha tenido un efecto performativo sobre los valores de orden. Hoy sabemos que precisamente lo que perturba la convivencia es una violaci&oacute;n en un espacio p&uacute;blico, una mujer asesinada en un pueblo o unos ni&ntilde;os entregados en brazos de un padre maltratador. Y lo sabemos gracias a esas valientes que trascendieron la esfera de lo privado, donde pretend&iacute;an encerrar estos excesos, e hicieron p&uacute;blico, y por ende pol&iacute;ticos, todos y cada uno de esos abusos. Ellas revelaron el rostro abominable y la cara b de la normalidad machista: el miedo, la sumisi&oacute;n, las agresiones y los asesinatos que quedaban subsumidos por el silencio. Superando la verg&uuml;enza ense&ntilde;aron los bastidores podridos sobre los que se sosten&iacute;a una normalidad p&uacute;blica de mujeres con gafas para tapar pu&ntilde;etazos, para tapar ojeras que hablaban de noches en vela por culpa de una violaci&oacute;n o de ni&ntilde;as consintiendo e interiorizando que cualquier compa&ntilde;ero iba a ser m&aacute;s solvente y eficaz que ellas. Esta normalidad ten&iacute;a demasiado maquillaje, demasiadas mentiras en nombre de un simulacro de paz que escond&iacute;a un trasfondo terror&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Pero como dec&iacute;a, las cosas est&aacute;n cambiando. Ense&ntilde;ar las bambalinas del sistema ha servido para explicitar que la paz y la normalidad de todos y todas pasa precisamente por condena y censurar todos estos comportamientos. Que s&oacute;lo el grito feminista garantiza &ldquo;una fiesta en paz&rdquo; y que son precisamente ellos: violadores, maltratadores, machistas y agresores los que sobran de nuestra fiesta. Ellos perturban el orden en nombre de un sistema que se revela inaceptable porque produce demasiado dolor. Y el orden social se&ntilde;ala a un imaginario feminista que est&aacute; por consolidar y en el que valores como la seguridad, la confianza y la tranquilidad cambian de bando para empezar a se&ntilde;alar a otras l&oacute;gicas donde el estar tranquilas se torna garant&iacute;a de paz social y de normalidad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en esta tarea de todas de reapropiaci&oacute;n de significantes y de consolidaci&oacute;n de imaginarios m&aacute;s vivibles, defendamos la consigna de &ldquo;tengamos la fiesta en paz&rdquo; como arma de lucha en estas fiestas del Pilar. Se&ntilde;alemos todas y todos los abusos y las agresiones como escenas intolerables en una sociedad moderna, feminista e inclusiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/fiesta-paz_132_1904745.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Oct 2018 21:39:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tengamos la fiesta en paz]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirando el dedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/mirando-dedo_132_1927640.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Carmen dimite, Franco va a ser exhumado y la portada del medio más reaccionario del panorama español abre su rotativa con 'Pedro Sánchez plagió su tesis doctoral'"</p></div><p class="article-text">
        Hay un refr&aacute;n que dice que cuando el sabio se&ntilde;ala a la luna, el tonto mira el dedo. Hoy har&eacute; una reinterpretaci&oacute;n libre de este refr&aacute;n diciendo que quiz&aacute;s cuando no es un sabio sino un pol&iacute;tico el que se&ntilde;ala a la luna con el dedo no hace falta que los dem&aacute;s seamos tontos para mirar el dedo, es que el dedo siempre se&ntilde;ala para tapar la luna.
    </p><p class="article-text">
        Sirva este &ldquo;peque&ntilde;o&rdquo; giro del refranero espa&ntilde;ol para ejemplificar lo que lleva sucediendo estas semanas en el panorama espa&ntilde;ol en torno a m&aacute;sters, tesis, doctorandos y dem&aacute;s informaciones. El pistoletazo de salida, leg&iacute;timo y justificado, lo dan Cifuentes y Casado con sus ilegalidades manifiestas y vergonzantes en torno a los que podr&iacute;amos llamar ya los &ldquo;no m&aacute;sters&rdquo; de la Rey Juan Carlos.
    </p><p class="article-text">
        Que te regalen un m&aacute;ster sin ir a clase, que las notas est&eacute;n falsificadas y que ning&uacute;n compa&ntilde;ero te reconozca no es s&oacute;lo raz&oacute;n para dimitir, sino tambi&eacute;n para estar callado, avergonzado y retirado de la palestra una buena temporada. Sin embargo, nada m&aacute;s lejos de lo que ha ocurrido en realidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Que hay que hablar de curr&iacute;culums? Pues a ello que nos ponemos, total, la vocaci&oacute;n fundamental de unos y otros es que no se hablen de las cosas que s&iacute; afectan a la vida de la gente o hacen historia. El d&iacute;a 12 de septiembre Espa&ntilde;a hizo historia al aprobar exhumar, 40 a&ntilde;os tarde, los restos del dictador del homenaje particular que ten&iacute;a desde la transici&oacute;n. Ese mismo d&iacute;a, adem&aacute;s, el congreso aprobaba, y quiz&aacute;s esto tambi&eacute;n 40 a&ntilde;os tarde, el paquete de medidas y fondos para luchar contra la violencia machista que contemplaba el acceso a ayudas tambi&eacute;n para aquellas mujeres que todav&iacute;a no hab&iacute;an interpuesto una denuncia. Un cambio de paradigma para la legislaci&oacute;n en torno a la violencia machista y sin duda un avance de los logros feministas.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras todo esto pasaba, Espa&ntilde;a hablaba del m&aacute;ster y futura dimisi&oacute;n de Carmen Mont&oacute;n, un m&aacute;ster que s&iacute; que ten&iacute;a TFM y trabajos presentados, pero al que la ministra hab&iacute;a acudido muy pocas o casi ninguna tarde. Un trato de favor en la universidad se convierte en un esc&aacute;ndalo y tapa dos de las noticias m&aacute;s esperadas del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Carmen dimite, Franco va a ser exhumado y la portada del medio m&aacute;s reaccionario del panorama espa&ntilde;ol abre su rotativa con &ldquo;Pedro S&aacute;nchez plagi&oacute; su tesis doctoral&rdquo;. Ah&iacute;, todo el dedo en la cara de la memoria hist&oacute;rica, de la reparaci&oacute;n y de la justicia que implicaba la votaci&oacute;n, con abstenci&oacute;n mediante de la derecha, del d&iacute;a anterior.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; con la tesis comienza ya la fiesta, la deriva no frena con la supuesta copia, refutada por cualquiera que como ha sido mi caso se ha visto envuelta en la redacci&oacute;n de una aunque sea abandonada hace unos a&ntilde;os, como el doctorado, por culpa de la vida pol&iacute;tica. Pero da igual, si la tesis no est&aacute; plagiada, pues entonces decimos que es mala, que es pobre o que el contenido es mediocre. &iexcl;Ojo al dato! media Espa&ntilde;a convertida en tribunal de tesis juzgando el valor acad&eacute;mico de un trabajo especializado sobre la diplomacia econ&oacute;mica espa&ntilde;ola del 2000 al 2012 como si de un trabajo de primaria se tratara.
    </p><p class="article-text">
        Pero el espect&aacute;culo a&uacute;n nos deparaba otro giro todav&iacute;a m&aacute;s inesperado. Aquel que sac&oacute; el dedo para se&ntilde;alar la tesis y evitar que se hablara de su abstenci&oacute;n a la exhumaci&oacute;n de un dictador, abstenci&oacute;n que avergonzar&iacute;a a media derecha neoliberal europea, se&ntilde;alado por otro dedo. &iquest;Y cu&aacute;l es la luna que esta vez que tapan tantos dedos? Pues muchas, quiz&aacute;s el debate en torno a frenar los precios del alquiler que sufrimos a diario, o la subida de la luz que estos &uacute;ltimos d&iacute;as alcanza valores de un 46 % m&aacute;s que el a&ntilde;o pasado.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s tape el voto negativo del Congreso a investigar la posible implicaci&oacute;n del rey em&eacute;rito en las tramas de corrupci&oacute;n que destapan los audios de Corina o quiz&aacute;s simplemente sirvan para que no discutamos sobre la venta de armas a Arabia Saud&iacute;, &ldquo;armas de precisi&oacute;n&rdquo;, otro precioso eufemismo para justificar que con nuestro trabajo se van a vulnerar derechos humanos sin pudor alguno.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y la &uacute;ltima? Usar la eliminaci&oacute;n de los aforamientos s&oacute;lo para ver si conseguimos que Casado dimita de una vez y cierre el fango en el que se est&aacute; convirtiendo la pol&iacute;tica estas &uacute;ltimas semanas. Y mientras esto sucede o no, veremos seguro m&aacute;s cruces de dedos que tapar&aacute;n todas esas lunas que o bien har&aacute;n historia o bien condicionar&aacute;n y determinar&aacute;n nuestras historias cotidianas. Entre tanto&hellip; disfruten de la fiesta. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/mirando-dedo_132_1927640.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Sep 2018 22:02:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Mirando el dedo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Matar por amor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/matar-amor_132_1947003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Que un hombre se crea en la posición de decidir sobre la vida o la muerte de las dos mujeres más cercanas de su entorno es machismo. Es una forma de entender el amor como algo que te da acceso a decidir sobre la vida y la muerte"</p></div><p class="article-text">
        A prop&oacute;sito del doble asesinato que se produjo el jueves en Zaragoza de Lola y Mar&iacute;a a manos de su marido/hijo, se est&aacute; generando un enorme debate en torno a si se trata o no de un asesinato machista y no me resisto a escribir unas l&iacute;neas al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Parte del argumento de aquellos/as que dicen que no es un crimen machista se basa en la hip&oacute;tesis de que se trata de un asesinato por compasi&oacute;n. Lola, enferma de Alzheimer, y Mar&iacute;a, anciana, eran dos mujeres que necesitaban cuidados y el asesino era la persona que sent&iacute;a sobre sus espaldas el peso de la tarea de cuidar. Veamos algunos datos para entender la situaci&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        Un estudios de la Fundaci&oacute;n ACE nos dice que el 70 % de los cuidadores de Alzheimer son mujeres y este dato es curioso si le sumas, a su vez, que el 70 % de los enfermos de Alzheimer son mujeres. Esto demuestra que rara vez es un hombre, el esposo o el hijo, el que asume la tarea de cuidar a su madre o a su mujer. En concreto solo el 9 % de los hijos cuidan a sus madres/padres enfermos y s&oacute;lo el 22 % de los  maridos cuidan a su esposa.
    </p><p class="article-text">
        Estos simples datos ya nos hablan de un sistema patriarcal y MACHISTA donde los cuidados recaen sistem&aacute;ticamente en las hermanas, madres, hijas, esposas&hellip; en NOSOTRAS. Mujeres a las que se nos ense&ntilde;a desde peque&ntilde;as a cuidar y a estar al servicio de otros. Y salvo desgraciadas excepciones, la mayor&iacute;a de los casos asumen esta dura tarea sin acabar asesinando al enfermo, por lo que no podemos aceptar que un caso en el que el cuidado recae sobre el hombre justifique un asesinato, m&aacute;s bien al contrario, es el ejemplo que ratifica que como sociedad parece que &ldquo;toleramos&rdquo; que a un hombre le venga grande la tarea de cuidar y eso, eso es MACHISMO.
    </p><p class="article-text">
        Por si con esto no fuera suficiente para justificar el machismo de este asesinato, hay otra l&oacute;gica subyacente al relato que todav&iacute;a es m&aacute;s perversa y me preocupa m&aacute;s, os la cuento:
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, los asesinatos por violencia de g&eacute;nero se tipificaban como cr&iacute;menes pasionales. El mantra &ldquo;la mat&oacute; por amor&rdquo; justificaba socialmente el crimen. Toler&aacute;bamos, como sociedad, la forma en la que el hombre ama con enajenaci&oacute;n y puede perder la cabeza por amor. El amor duele era el lema y el subtexto es que uno puede matar por amor y una morir siendo amada.
    </p><p class="article-text">
        Esta defensa que hoy nos parece intolerable para describir las relaciones afectivas subyace en las afirmaciones del tipo: &ldquo;Las mat&oacute; por compasi&oacute;n&rdquo;, que es lo mismo que decir &ldquo;las mat&oacute; porque las quer&iacute;a&rdquo;. Que un hombre se crea en la posici&oacute;n de decidir sobre la VIDA o la MUERTE de las dos mujeres m&aacute;s cercanas de su entorno es machismo. Es una forma enferma de entender, no s&oacute;lo la relaci&oacute;n con las mujeres en t&eacute;rminos de superioridad, sino adem&aacute;s de entender el amor como algo que te da acceso a decidir sobre la vida y la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Y adem&aacute;s por si esto no fuera suficiente, a m&iacute; se me parte el alma o&iacute;r llamar adem&aacute;s compasi&oacute;n a matar a alguien a pu&ntilde;aladas.
    </p><p class="article-text">
        Si todo esto es amor, ojal&aacute; nos quieran menos pero un poco mejor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/matar-amor_132_1947003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Sep 2018 22:22:18 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Matar por amor?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a empezar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/volver-empezar_132_1948929.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"¡Qué corta es la memoria! Ahora el problema son los lazos amarillos y llevamos 365 días con banderas descoloridas que despiertan el mismo espíritu de división que estos lazos…"</p></div><p class="article-text">
        Septiembre siempre huele a libros sin abrir, a cuadernos y bolis nuevos. Huele a extraescolares por estrenar, acompa&ntilde;adas de buenos prop&oacute;sitos y nuevos h&aacute;bitos. Huele a radio con la vuelta a la rutina y como no, huele a comienzo. Da igual si el a&ntilde;o est&aacute; m&aacute;s bien por terminar. Septiembre siempre es el momento donde el curso nos da una segunda oportunidad para pensar a largo plazo, planear y hacer balance.
    </p><p class="article-text">
        El septiembre de hace un a&ntilde;o comenz&oacute; complicado, hecho que ya dejaba entrever que &iacute;bamos a vivir un a&ntilde;o complejo y convulso para la pol&iacute;tica de nuestro pa&iacute;s. Un d&iacute;a como hoy hace un a&ntilde;o, las noticias pon&iacute;an el foco en la Catalu&ntilde;a independentista en pie de guerra, faltar&iacute;an algunas semanas para que todos nos familiariz&aacute;ramos con el llamado 155, y faltar&iacute;an tambi&eacute;n algunas semanas para que medio pa&iacute;s se ti&ntilde;era de banderas de Espa&ntilde;a colgadas de ventanas, balcones y fachadas. &iexcl;Qu&eacute; corta es la memoria! Ahora el problema son los lazos amarillos y llevamos 365 d&iacute;as con banderas descoloridas que despiertan el mismo esp&iacute;ritu de divisi&oacute;n que estos lazos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Septiembre siempre me ha gustado porque se acaban los culebrones televisivos de verano. El a&ntilde;o pasado medio pa&iacute;s especulaba sobre si Dal&iacute; hab&iacute;a tenido o no una hija, as&iacute; que el calor lo pasamos entre exhumaciones y pruebas de ADN. Y este verano, pues hemos tenido m&aacute;s de lo mismo pero sin ADN. Se acaban las &ldquo;serpientes de verano&rdquo;, esperamos que con Franco por fin ya fuera del Valle, y retoman su actividad las tertulias m&aacute;s sesudas y los temas parlamentarios. Volveremos a hablar de techo de gasto, de impuestos y de presupuestos. Y este curso parece que tambi&eacute;n estar&aacute;n entre los temas de debate del caf&eacute; la pol&iacute;tica de inmigraci&oacute;n (&iexcl;c&oacute;mo no! es llegar un gobierno progresista y la derecha vuelve con sus mantras). Lo que no sabemos es cu&aacute;l ser&aacute; el art&iacute;culo del c&oacute;digo penal que Ciudadanos querr&aacute; reformar, espero sinceramente que no sea, otra vez, la mal llamada prisi&oacute;n permanente revisable y por fin sean los art&iacute;culos que distinguen, en contra de la normativa de medio mundo, entre abuso y agresi&oacute;n sexual. En cualquier caso el debate est&aacute; servido.
    </p><p class="article-text">
        Lo que parece estar m&aacute;s claro es que este septiembre no hablaremos de Mariano Rajoy. Y es que parece mentira que s&oacute;lo medie un verano entre su gobierno y el gobierno de S&aacute;nchez. Un verano que nos ha hecho olvidar que 2018 hab&iacute;a sido, hasta junio, un a&ntilde;o plagado de esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n, con m&aacute;ster y cremas mediante. Pero el verano y el calor lo borran todo. &iexcl;Qu&eacute; lejos quedan los &ldquo;casos aislados&rdquo;! Tanto como quedaron en el imaginario colectivo los &ldquo;hilillos de plastilina&rdquo;, lo de &ldquo;dije que bajar&iacute;a los impuestos y los estoy subiendo&rdquo; o el ya m&iacute;tico y por desgracia anecd&oacute;tico &ldquo;Luis se fuerte&rdquo;. Este verano hemos aprendido a vivir sin Rajoy, y oye que me da que no nos ha costado tanto adaptarnos. &iquest;La pena? Pues que con el fin de su era, Mariano se ha llevado con &eacute;l cualquier atisbo de responsabilidad pol&iacute;tica para con un partido condenado por corrupci&oacute;n. Ahora su l&iacute;der es guapo, joven y casi reci&eacute;n salido del frasco donde se deben conservar en formol las ideas del siglo pasado. Y parece que no pasa nada, que el PP ya no es lo que era, que ya no hay ordenadores rotos a martillazos, cajas b o lo peor, recortes indiscriminados y pol&iacute;ticas suicidas contra la gente corriente.
    </p><p class="article-text">
        Un verano y todo esto parece haber quedado atr&aacute;s, pero como con los excesos estivales, por mucho que una se haga la desmemoriada, los restos, las huellas colean en la nueva etapa. Por lo que ser&iacute;a bueno empezar septiembre echando la vista atr&aacute;s. Porque aunque a algunas &uacute;ltimamente nos llamen rencorosas, soy de las que cree que para caminar con paso firme, la mejor aliada siempre es la memoria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/volver-empezar_132_1948929.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Sep 2018 21:32:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Volver a empezar]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miedo al miedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/miedo-miedo_132_1968392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Este mecanismo inherente al miedo en el ser humano ha sido controlado a la perfección por todas aquellas ideologías xenófobas que han activado el miedo al inmigrante como mecanismo para afianzar su nicho de votos"</p></div><p class="article-text">
        <em>&ldquo;No hacen falta monstruos, asesinos o fantasmas para probar nuestro miedo, el mayor desasosiego lo crea nuestra propia imaginaci&oacute;n&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; describ&iacute;a el director de cine Vincente Minnelli c&oacute;mo funciona el miedo y aunque la cita refer&iacute;a al cine, bien nos sirve para describir el dispositivo que est&aacute; activando la derecha de nuestro pa&iacute;s en torno a la inmigraci&oacute;n. Como dice Minnelli, intuir el peligro siempre es m&aacute;s angustioso que verlo y por eso, el cine est&aacute; lleno de escenas de terror que suceden detr&aacute;s de una puerta que no nos deja ver lo que ocurre dentro. No hace falta ver el miedo para sentirlo, es m&aacute;s, como demostr&oacute; una de las primeras pel&iacute;culas de Amen&aacute;bar, <em>Tesis</em>, el miedo es fundamentalmente prerrogativa de nuestra mente por lo que no es necesaria una situaci&oacute;n efectiva de peligro para despertarlo, simplemente basta con activar nuestra imaginaci&oacute;n y anticipar los monstruos.
    </p><p class="article-text">
        Este mecanismo inherente al miedo en el ser humano ha sido controlado a la perfecci&oacute;n por todas aquellas ideolog&iacute;as xen&oacute;fobas que han activado el miedo al inmigrante como mecanismo para afianzar su nicho de votos. Activar el bot&oacute;n del miedo colectivo es bien sencillo, basta con hacer imaginar una amenaza exterior que, aunque desconocida en realidad, nos saca de nuestra zona de confort. Como dice el antrop&oacute;logo Jos&eacute; Luis Cardero, el dispositivo del miedo busca fundamentalmente provocar una reacci&oacute;n en aquel que lo padece, una reacci&oacute;n, podr&iacute;amos a&ntilde;adir nosotros, de b&uacute;squeda de seguridad en lo conocido, de control a trav&eacute;s de limitar nuestra zona de confort. De nuevo el cine lo muestra a la perfecci&oacute;n, ante el miedo intuido, los protagonistas tratan de controlar la escena y el espacio creando barreras, bien f&iacute;sicas o m&aacute;gicas, frente a lo desconocido.
    </p><p class="article-text">
        Con el miedo al inmigrante ocurre lo mismo, proyectar colectivamente el riesgo de una llegada masiva de aquellos que no son nosotros, de aquellos a los que no ponemos cara, o como dec&iacute;an los antiguos griegos, de los b&aacute;rbaros, de los que no hablan nuestra lengua despierta instintivamente nuestro miedo. El inmigrante, para que funcione como catalizador del miedo, ha de ser representado como lo siniestro, como lo que no nos es familiar, por lo que, en la imaginaci&oacute;n inducida por la extrema derecha, tendr&aacute; siempre rostro de lo antagonista, de aquello que sea incompatible con nuestras costumbres y creencias y que tenga la fuerza de cuestionarlas desde fuera. Y de ah&iacute; que la identificaci&oacute;n extranjero con yihadista funcione tan bien en estos dispositivos ideol&oacute;gicos.
    </p><p class="article-text">
        Con estos ingredientes la receta est&aacute; servida. No es necesario que los datos sobre la amenaza real concuerden o no con el discurso creado en torno a ella, basta con que seamos capaces de imaginarla para que el miedo se active y despierte el instinto de protecci&oacute;n y de control que acaba por poner en marcha la distinci&oacute;n nosotros/ellos tan efectiva para las ideolog&iacute;as fascistas de las primeras d&eacute;cadas del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Esta receta m&aacute;gica y tremendamente peligrosa es la que ha puesto en marcha en las &uacute;ltimas semanas gente como Pablo Casado o Albert Rivera. Da igual que ACNUR se canse de asegurar que las llegadas de inmigrantes a las costas europeas ha descendido este a&ntilde;o con respecto a los a&ntilde;os pasados, la realidad, los datos, no desmontan el dispositivo de la derecha porque, como hemos constatado, para despertar el miedo no hacen falta amenazas reales sino imaginarios veros&iacute;miles. Incluso son m&aacute;s potentes cuando habitan ese espacio de sospecha, de tensi&oacute;n narrativa, de obligarnos a estar expectantes ante la consumaci&oacute;n del susto, ah&iacute; la potencia de respuesta conservadora es demoledora. Y da igual que se demuestre que la radicalizaci&oacute;n yihadista se produce mayoritariamente entre ciudadanos ya europeos de segunda y tercera generaci&oacute;n, el rostro que han tomado los sin rostro del Aquarius responde al terror de aquel otro desconocido y que viene a atentar contra nuestro orden social y esto de nuevo despierta una respuesta conservadora demoledora.
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; el miedo, en todo su esplendor, y he aqu&iacute; nuestra responsabilidad social para desactivar su dispositivo. Para ello, lo fundamental es revelarlo como ficci&oacute;n, porque es ah&iacute; donde deja de ser efectivo. Al miedo no se le combate con datos, porque los datos atacan a una pulsi&oacute;n activada y en pleno apogeo, ante lo que se muestran in&uacute;tiles. &iquest;La soluci&oacute;n? Se&ntilde;alar el propio dispositivo como algo creado, inventado, ficcionado, o como en una peli de terror, parar el miedo echando la luz, mostrando los bastidores de la escenograf&iacute;a o la sangre falsa del actor. Explicitar el mecanismo para crear el miedo es a lo que realmente teme el miedo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maru Díaz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/miedo-miedo_132_1968392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Aug 2018 19:06:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Miedo al miedo]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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