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    <title><![CDATA[elDiario.es - Isabel Mastrodoménico]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/isabel_mastrodomenico/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Isabel Mastrodoménico]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La complejidad de la violencia machista y el caso de Íñigo Errejón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/complejidad-violencia-machista-caso-inigo-errejon_129_11772005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65d2bb78-07ac-49a8-b2bb-faa4856f2ca0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El exdiputado de Sumar Iñigo Errejón."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El feminismo sostiene que el machismo es estructural y no depende de ideologías o discursos, sino que atraviesa todo el sistema, y este tipo de situaciones lo confirma</p></div><p class="article-text">
        El caso de &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n ha sido motivo de intenso debate p&uacute;blico, no solo por la naturaleza de las acusaciones de violencia machista en su contra, sino por el dilema que plantea cuando estas acusaciones afectan a una figura que se autodenominaba abanderado de una serie de valores progresistas a los que no ha sabido responder. Esta situaci&oacute;n saca a la luz una paradoja: &iquest;c&oacute;mo debe abordarse el tema de la violencia de g&eacute;nero cuando la figura se&ntilde;alada es alguien que, en teor&iacute;a, defiende las reivindicaciones del feminismo? No hay una respuesta simple a esto, pero s&iacute; se plantea una serie de reflexiones sobre la coherencia entre el discurso y la acci&oacute;n, especialmente en aquellas personas que tienen el rol de la representaci&oacute;n pol&iacute;tica, ya que, a medida que la sociedad se vuelve m&aacute;s cr&iacute;tica frente a los abusos de poder, la necesidad de coherencia entre el discurso p&uacute;blico y las acciones personales se hace cada vez m&aacute;s evidente.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, las acusaciones de agresiones sexuales contra figuras p&uacute;blicas como Errej&oacute;n no solo son graves por su naturaleza, sino que los relatos detallados de estos casos han mostrado el car&aacute;cter s&oacute;rdido y violento de los actos denunciados, revelando un abuso de poder en su forma m&aacute;s cruda. Estos relatos exponen pr&aacute;cticas de control y manipulaci&oacute;n emocional que van m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito privado haciendo uso de sus privilegios, mostrando hasta qu&eacute; punto el machismo y la violencia de g&eacute;nero est&aacute;n naturalizados en todas las esferas. Al destapar estos detalles, no solo se demuestra la realidad del machismo estructural, sino tambi&eacute;n la fragilidad de las barreras que, en teor&iacute;a, debieran proteger a las v&iacute;ctimas de la violencia. La sociedad, que antes pod&iacute;a ignorar o minimizar estos comportamientos, enfrenta ahora una representaci&oacute;n ineludible de los efectos del abuso, lo que exige un replanteamiento urgente de c&oacute;mo respondemos como comunidad a la violencia de g&eacute;nero y el papel que jugamos en tolerarla o confrontarla.
    </p><p class="article-text">
        Otro punto clave para este an&aacute;lisis, es que este tipo de casos tiene repercusiones que trascienden lo personal y refuerzan las denuncias que el feminismo lleva haciendo por d&eacute;cadas: la violencia machista no discrimina y est&aacute; presente en todos los &aacute;mbitos, incluso entre aquellos que se identifican como aliados. Para el activismo feminista, lejos de representar un golpe, el caso de figuras p&uacute;blicas como Errej&oacute;n acusadas de abuso subraya la magnitud del problema. El feminismo sostiene que el machismo es estructural y no depende de ideolog&iacute;as o discursos, sino que atraviesa todo el sistema, y este tipo de situaciones lo confirma.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de debilitar al movimiento, estos casos muestran que la violencia de g&eacute;nero y el abuso de poder forman parte de una misma l&oacute;gica de dominio y control, que afecta tanto a quienes lo sufren como a la credibilidad de los discursos por la igualdad cuando estos no est&aacute;n respaldados por un compromiso aut&eacute;ntico. As&iacute;, el movimiento feminista reafirma que la lucha contra el machismo exige coherencia y acciones reales, m&aacute;s all&aacute; de las palabras, especialmente entre aquellos que tienen posiciones de poder y una responsabilidad p&uacute;blica en su defensa.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, las acusaciones contra Errej&oacute;n crean una disonancia significativa en la opini&oacute;n p&uacute;blica y entre sus seguidores, al ser un pol&iacute;tico que se hab&iacute;a apropiado en la plaza p&uacute;blica de un discurso en favor de la igualdad y contra la violencia de g&eacute;nero. Este tipo de casos presentan una contradicci&oacute;n profunda: &iquest;c&oacute;mo puede alguien que dice representar y promover la justicia social y los derechos humanos perpetrar conductas machistas y violentas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que la falta de coherencia entre discurso y acci&oacute;n personal de figuras pol&iacute;ticas puede tener efectos devastadores en la confianza del p&uacute;blico, generando una percepci&oacute;n de hipocres&iacute;a y falta de compromiso real. En este caso, la situaci&oacute;n cuestiona no solo la integridad de Errej&oacute;n, sino la de su entorno, mostrando c&oacute;mo el comportamiento personal de un l&iacute;der puede tener implicaciones profundas en la credibilidad de su mensaje y en la percepci&oacute;n del respeto que este tiene hacia sus votantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la cobertura medi&aacute;tica de este caso podemos ver que ha sido diversa, con medios que han optado por cubrir las acusaciones desde un perfil bajo, otros han mostrado mayor inter&eacute;s en el impacto que puede tener en el trabajo por la erradicaci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero en Espa&ntilde;a, mientras que otros han asumido un rol bastante amarillista y poco &eacute;tico acudiendo a temas o personas que no corresponden a la l&oacute;gica informativa sobre el caso. Este comportamiento de los medios tambi&eacute;n refleja c&oacute;mo la narrativa puede moldearse seg&uacute;n la ideolog&iacute;a o afinidad pol&iacute;tica de cada medio, lo que afecta la percepci&oacute;n p&uacute;blica y su posicionamiento sobre estos temas.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, las redes sociales han sido el espacio donde la ciudadan&iacute;a ha expresado de manera m&aacute;s directa su indignaci&oacute;n, evidenciando que las plataformas digitales tienen el poder de cuestionar el papel de figuras pol&iacute;ticas en temas de violencia de g&eacute;nero y exigir respuestas y responsabilidades. En este caso, la voz p&uacute;blica a trav&eacute;s de redes ha sido clave para dar continuidad al caso y para recordar que la violencia de g&eacute;nero no tiene excepciones ideol&oacute;gicas ni partidistas ni de estatus social.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, este caso nos enfrenta a una reflexi&oacute;n importante: m&aacute;s all&aacute; de los discursos y las afiliaciones pol&iacute;ticas, la lucha contra el machismo requiere un compromiso aut&eacute;ntico que trascienda las palabras y se vea reflejado en acciones personales y colectivas. La sociedad actual, cada vez m&aacute;s consciente y cr&iacute;tica, exige coherencia entre los principios defendidos y las conductas personales, especialmente de quienes ocupan posiciones de poder e influencia. Las contradicciones entre el discurso pol&iacute;tico y las acciones privadas de figuras p&uacute;blicas no solo erosionan la confianza en la pol&iacute;tica, sino que evidencian que el machismo sigue presente en todos los rincones del sistema.
    </p><p class="article-text">
        Para los movimientos y partidos que se posicionan en defensa de la igualdad y la justicia social, no basta con evitar conflictos de imagen: es imprescindible demostrar que sus representantes viven los valores que proclaman. Esta coherencia &eacute;tica es esencial para avanzar en la erradicaci&oacute;n del machismo y para construir una pol&iacute;tica que no solo hable de justicia y respeto, sino que los encarne. La lucha contra la violencia de g&eacute;nero no admite excepciones ni ambig&uuml;edades; exige integridad y un compromiso inquebrantable que, ahora m&aacute;s que nunca, debe ser una prioridad real y visible en todos los &aacute;mbitos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/complejidad-violencia-machista-caso-inigo-errejon_129_11772005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 28 Oct 2024 21:03:40 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿No vamos a ser capaces?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-capaces_129_6494388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7a165ed-1482-49a2-bc0e-c350e2a91ae3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿No vamos a ser capaces?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos siendo muchas –no debería ser ni una sola- las compañeras a las que nos han cerrado las puertas profesionales, por no tener un "posicionamiento claro" en una línea o en la otra, como si solo existieran dos opciones: la roja o la morada</p></div><p class="article-text">
        Llevo meses pregunt&aacute;ndome si no vamos a ser capaces. Con los tiempos que corren, tenemos enormes retos por delante y es justo ahora cuando m&aacute;s necesitamos del feminismo y las estrategias que hemos podido crear (y las que hagan falta, las crearemos) para el dialogo, para el crecimiento en conjunto, para el avance de toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de transformaciones sociales que requieren de trabajo y compromiso por parte de todas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del reconocimiento de las desigualdades y las carencias en esta sociedad democr&aacute;tica en la que creemos vivir, donde desafortunadamente falta mucho para que el concepto de democracia este completo.
    </p><p class="article-text">
        Os lo digo porque ahora mismo tenemos una situaci&oacute;n que cada d&iacute;a se hace m&aacute;s urgente y requiere de una clara intenci&oacute;n y un gran compromiso para resolverla.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente muchas de las personas que ahora mismo me est&aacute;n leyendo conocen mi posicionamiento y trabajo en el feminismo, pero tambi&eacute;n doy por supuesto que muchas otras asumir&aacute;n, como ha venido pasado en los &uacute;ltimos meses, que mis reflexiones responden a situaciones o posicionamientos pol&iacute;ticos o partidistas. Nada m&aacute;s alejado de mis posiciones, que tratar de interpretar lo que digo a favor o en contra de uno u otro partido; sin entender que mi &uacute;nica militancia es con el feminismo. No he llegado hasta aqu&iacute; en mi estudios y activismo feminista, ni he hecho m&aacute;s de 9.000 kil&oacute;metros desde la ciudad donde nac&iacute;, para dejar que me condicionen lo que puedo decir o no.
    </p><p class="article-text">
        Como el propio feminismo, mi trabajo continuo en aquellos pa&iacute;ses donde puedo aportar algo, y me duele mucho ver la divisi&oacute;n en el feminismo en Espa&ntilde;a. Una divisi&oacute;n que va creciendo a diario, de tal manera que, en ocasiones, escucho discursos que me hacen pensar que se ha perdido, no solo el norte, sino los principios sobre los que un movimiento social y pol&iacute;tico como es el feminismo, se cimienta.
    </p><p class="article-text">
        El patriarcado ha marcado las formas en las que se han &ldquo;resuelto&rdquo; los conflictos hist&oacute;ricamente, creando divisiones y polarizando posiciones y nosotras no podemos caer en esa trampa. Solo hace falta mirar un poco por encima del tel&oacute;n de sus violencias, que ha ocultado la realidad de las luchas por la igualdad y la libertad durante siglos, para ver que ese no es el camino m&aacute;s adecuado para pr&aacute;cticamente nada.
    </p><p class="article-text">
        Si algo hemos aprendido las feministas durante tantos a&ntilde;os de trabajo, es la importancia de saber escuchar, del debate, de la capacidad para enfrentar nuestras diferentes posiciones, as&iacute; como la pedagog&iacute;a para entre nosotras abrir nuevos espacios de aprendizaje y crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos a&ntilde;os insistiendo en la necesidad de abrir las puertas y ventanas para que se ventilen todos aquellos espacios de pensamiento, en instituciones caducas y/o ancladas en los tiempos pasados. Es necesario que las nuevas generaciones tomen el relevo, que las grandes universidades, las grandilocuentes o reales academias, los sacrosantos foros de debate, el dogmatismo cerrado en posiciones vetustas, etc. Es un hecho que necesitamos que corra el aire all&iacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n, de la misma manera, es indispensable trabajar en la creaci&oacute;n de m&aacute;s y nuevos espacios para nuestra formaci&oacute;n y renovaci&oacute;n dentro del Feminismo, esa que debe ser constante, tanto como el incesante cambio del mundo en el que vivimos, d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero para eso es necesario que tengamos la valent&iacute;a de pensar cr&iacute;ticamente y asumir la &eacute;tica necesaria para estudiar todas las &aacute;reas de pensamiento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Soy docente, y defender&eacute; la capacidad del alumnado para determinar cu&aacute;l es el camino que decide seguir. Considero fundamental que se puedan estudiar todas las teor&iacute;as, sin discriminar las que no est&eacute;n acordes con mi pensamiento o posicionamiento pol&iacute;tico, porque solamente a trav&eacute;s del conocimiento profundo de estas, tendr&aacute;n la capacidad de decidir si les son &uacute;tiles o no.&nbsp; As&iacute; es como seguiremos construyendo pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        Cuando ense&ntilde;as a alguien los usos y el manejo de una herramienta, tu objetivo es que tenga la capacidad de usarla para su trabajo, pero no te puedes quedar siempre a su lado, cuidando que solo lo haga como t&uacute; le ense&ntilde;aste. Tampoco podr&aacute;s controlar que con base en la experiencia que vaya adquiriendo, no modifique su uso o su forma para mejorar los resultados. As&iacute; progresa la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Yo me siento profundamente feliz cuando veo que mis estudiantes han ido consiguiendo progresar con los a&ntilde;os, pues siento que de esta forma mi trabajo cumpli&oacute; su prop&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Pero para que este progreso sea fruct&iacute;fero, tambi&eacute;n tendremos que dejar de lado el mandato patriarcal de &ldquo;mandar a callar&rdquo;. No solo porque nosotras llevamos siglos sufri&eacute;ndolo, sino porque dentro de esas voces que callamos y que son tan validas como las nuestras, tambi&eacute;n hay aportaciones necesarias para la construcci&oacute;n colectiva. Nadie puede pretender ser la persona X que manda callar la voz de otra.
    </p><p class="article-text">
        Cuando observo los debates actuales me doy cuenta que no estamos poniendo en pr&aacute;ctica la aceptaci&oacute;n de la discrepancia, la posibilidad de estar de acuerdo en nuestros desacuerdos, y la necesidad de la escucha activa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales han sido una herramienta clave para el feminismo en estas &uacute;ltimas d&eacute;cadas, porque nos facilitaron no solo llevar nuestras voces donde dif&iacute;cilmente lleg&aacute;bamos antes, sino porque facilitaron la identificaci&oacute;n de problemas globales dentro la cotidianidad de millones de usuarias en el mundo, entre otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        Pero compa&ntilde;eras, es importante seguir utilizando dichas redes a nuestro favor y tener cuidado para no caer en las trampas del sistema. La ridiculizaci&oacute;n, el menosprecio, el sarcasmo y el mandato de silencio entre nosotras, no puede tener cabida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso no creemos en la capacidad de la dem&aacute;s de disertar, disentir, y adoptar sus propios posicionamientos? Ojo, que eso tiene un nombre y se llama dogmatismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, todo esto me ha pasado factura, emocional y profesionalmente y cada d&iacute;a me encuentro con m&aacute;s compa&ntilde;eras y amigas en la misma situaci&oacute;n. Agotadas, desgastadas y en ocasiones, sin medios de subsistencia. Como dice mi querida Nuria Varela, Cansadas. Estamos cansadas.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de formaci&oacute;n, de trabajo y compromiso, he ido &ldquo;perdiendo&rdquo; (y este entrecomillado es porque finalmente yo sigo estando aqu&iacute;) amigas y compa&ntilde;eras de lucha, porque se ha dejado que el estar conmigo o contra m&iacute; sea el filtro para definir qui&eacute;n es v&aacute;lida o no. No, eso no puede nunca ser as&iacute; entre quienes compartimos la misma lucha.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, estamos siendo muchas &ndash;no deber&iacute;a ser ni una sola- las compa&ntilde;eras a las que nos han cerrado las puertas profesionales, por no tener un &ldquo;posicionamiento claro&rdquo; en una l&iacute;nea o en la otra, como si solo existieran dos opciones: la roja o la morada. Una lista negra que censura a feministas parece ir elabor&aacute;ndose (silenciosamente o no). Justamente el sue&ntilde;o h&uacute;medo del machirulado, pero dentro de nuestra casa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que los temas que tenemos sobre la mesa del debate feminista son complejos y muchos ellos no dejaran de serlo.&nbsp; Seguir&aacute;n existiendo posicionamientos distintos, como los ha habido siempre, en relaci&oacute;n a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y legislativas que se articulan.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y no hablo solo del proyecto de ley de identidad de g&eacute;nero, tambi&eacute;n hablo de la necesidad de una ley contra la trata y la prostituci&oacute;n; hablo del cumplimiento de la ley de derechos sexuales y reproductivos; de la urgencia de pol&iacute;ticas que amparen a las mujeres migrantes en situaci&oacute;n de precariedad; de la necesaria perspectiva feminista en todos los cambios legislativos que se hagan con el actual gobierno, pero sobre todo de su cumplimento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos obviar que su debate es muy necesario. Un debate sobre asuntos que est&aacute;n bloqueando el necesario avance feminista y que no pueden seguir esperando. La falta de un acuerdo, incluso en el desacuerdo, porque desgraciadamente nos siguen costando vidas y por ello requieren de acciones urgentes para su resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos dentro del feminismo en Espa&ntilde;a, tanto nativas como emigradas, a muchas de las grandes mentes del feminismo global, as&iacute; que no me puedo creer que no vayamos a ser capaces de hacer una construcci&oacute;n conjunta que nos beneficie a todas siempre con la bandera de los Derechos Humanos como nuestra aliada.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-capaces_129_6494388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Dec 2020 21:53:22 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neoliberalismo y la minoría de edad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/neoliberalismo-minoria-edad_129_1864000.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81ee3c77-79ae-400f-8d65-521cfe974415_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Neoliberalismo y la minoría de edad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los discursos populistas, alarmistas o apocalípticos, llenos de miedo y falsas realidades creadas a punta de fake news, o supuestamente basados en el discurso religioso/emocional de las prédicas evangelizadoras también se han vuelto a convertir en grandes deformadores de la realidad</p></div><p class="article-text">
        Hemos empezado esta semana con la desagradable noticia de las elecciones en Brasil. Un se&ntilde;or ultraderechista, mis&oacute;gino, racista, hom&oacute;fobo y militarista hasta la m&eacute;dula se ha hecho con la presidencia de dicho pa&iacute;s. Pero esta noticia no deber&iacute;a sorprender a nadie, pues con dar un breve vistazo al panorama mundial podemos ver la deriva que estamos tomando.
    </p><p class="article-text">
        Trump como el paradigma de lo inimaginable sigue siendo el presidente de Estados Unidos y Colombia primero con un NO a la paz y que luego elige al t&iacute;tere de Uribe. Pero Europa no est&aacute; mucho mejor, un Brexit que no sabemos como acabar&aacute; o la extrema derecha asaltando parlamentos en pa&iacute;ses que parecen haber olvidado su historia. Pero, &iquest;y Espa&ntilde;a? Aqu&iacute; no nos quedamos atr&aacute;S, cuatro nost&aacute;lgicos nos dec&iacute;an hasta que Abascal los reuni&oacute; en Vistalegre. Son mucho m&aacute;s que cuatro, ocupando cada vez un espacio que ahora tambi&eacute;n quieren los populares de Casado.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Ay la historia!, esa que al desconocerla, parecemos condenados a repetir. Pero si algo est&aacute; claro, es el desalentador panorama que nos han colado y que ahora tenemos en frente. Ahora toca dar cr&eacute;dito a lo que vemos. Una realidad que de no enfrentarla, ahora se enfrenta a nosotras. Hay que pensar y nombrar con todas sus letras esta amenaza contra la democracia y los valores ilustrados. Hay que pararle los cascos a esta tropa de gobernantes que se est&aacute;n haciendo con el poder. Caricaturas de ellos mismos con discursos ya, descaradamente antidemocr&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Aquellos valores de la ilustraci&oacute;n, la libertad, la igualdad y la fraternidad (ojo, que el concepto de sororidad lleg&oacute; mucho m&aacute;s tarde y no hubiese sido posible sin las reivindicaciones de la Se&ntilde;ora De Gouges) se desdibujan. Una defensa en toda regla de la mayor&iacute;a de edad, como ese elemento clave para convertirnos en sujetos activos en la democracia, como el pueblo, constituido por mujeres y hombres, que ejerce la soberan&iacute;a. Pero claro, esto trae consigo un elemento fundamental: la toma de responsabilidad sobre nuestras decisiones y esto en materia electoral tiene una relevancia incuestionable.
    </p><p class="article-text">
        Posiblemente, y sin &aacute;nimo de pontificar, en ello radique gran parte del problema. Podemos estar ante una ciudadan&iacute;a que a&uacute;n no acaba de creerse ni ese nombre ni el enorme poder que tiene. Una ciudadan&iacute;a que aplastada entre intentar llegar a fin de mes o incluso a poner un plato de comida en su mesa y el absurdo consumismo, no tiene la opci&oacute;n de realizar un trabajo reflexivo a la hora de ejercer un derecho tan importante como el derecho al voto.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos populistas, alarmistas o apocal&iacute;pticos, llenos de miedo y falsas realidades creadas a punta de fake news, o supuestamente basados en el discurso religioso/emocional de las predicas evangelizadoras tambi&eacute;n se han vuelto a convertir en grandes deformadores de la realidad. Discursos vac&iacute;os de contenido pol&iacute;tico que manipulan los imaginarios colectivos y la percepci&oacute;n de las personas a la hora de elegir a sus gobernantes. &iquest;Y que decir de la compra de votos por &ldquo;hambre&rdquo;, aquellos donde todav&iacute;a sabemos que se canjea el voto de alguien por un plato de comida o un puesto de trabajo. S&iacute;, a&uacute;n existen esos casos. Tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El discurso xen&oacute;fobo de todos estos personajes habla de fen&oacute;meno migratorio como si fuese el acabose, pero dif&iacute;cilmente reconoce sus causas. No habla del expolio de los recursos naturales, ni del beneficio que obtienen sus partidarios de la manipulaci&oacute;n de la econom&iacute;a, o de c&oacute;mo se benefician de los conflictos armados, que suelen ir de la mano. Un discurso que genera conflictos en el hemisferio Sur y en Oriente Medio, y que cierra los ojos, pero no los bolsillos, cuando se les confronta con sus muertos, con sus v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto representa una clara amenaza para el cumplimiento de los Derechos Humanos en todo el mundo. Y no os voy a hacer un repaso de las declaraciones que todos estos personajes se jactan de hacer p&uacute;blicamente al respecto, pues no acabar&iacute;amos hoy, pero esta claro que nos encontramos ante claros discursos que van desde vulnerar el derecho ciudadano a una vida libre de violencias, una xenofobia exacerbada, una misoginia de las m&aacute;s violentas y arcaicas, una homofobia vergonzosa y toda una serie de discursos que, si hubi&eacute;semos continuado la normal evoluci&oacute;n democr&aacute;tico social, ser&iacute;an simplemente inaceptables.
    </p><p class="article-text">
        Esta amenaza tiene una causa y un nombre m&aacute;s all&aacute; de los descalificativos pol&iacute;ticos que los sit&uacute;an como extremistas o fachas y que a ellos parece honrarles. Se trata del mismo neoliberalismo que convenci&oacute; a la social democracia que el gasto p&uacute;blico y los impuestos era el problema. El mismo neoliberalismo que nunca nos rescat&oacute; del d&eacute;ficit p&uacute;blico y al que hemos tenido que rescatar ya de dos crisis financieras haci&eacute;ndonos cada vez m&aacute;s pobres. S&iacute;, es el mismo neoliberalismo que nadie cree en lo econ&oacute;mico pues ha fallado estrepitosamente y que ahora nos habla de libertades. Que defiende la explotaci&oacute;n de los cuerpos de las mujeres y ni&ntilde;as, o la explotaci&oacute;n desmadrada de los recursos naturales, de la desvirtualizacion de las empresas y de la uberizaci&oacute;n laboral con salario cero.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, cuando hablamos de ultraderecha, de fachas, de Trumps, Bolsonaros, Duques, Abascales, Riveras o Casados hablamos de este mismo neoliberalismo, enemigo de la igualdad; el que adem&aacute;s de fulminar el estado social est&aacute; produciendo un da&ntilde;o irreversible no solo a nivel econ&oacute;mico-social sino ambiental y cultural. Un neoliberalismo que con sus nuevos discurso amenaza ahora con crear un da&ntilde;o irreversible, el da&ntilde;o pol&iacute;tico que impide nuestra mayor&iacute;a de edad democr&aacute;tica.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <blockquote class="inset pullquote-sk2">“¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo. […] Sin embargo, para esa ilustración sólo se exige libertad, y por cierto, la más inofensiva de todas las que llevan tal nombre, a saber: la libertad de hacer uso público de la propia razón, en cualquier dominio. Pero oigo exclamar por doquier: ¡no razones! El oficial dice: ¡no razones, adiéstrate! El economista: ¡no razones y pagas! El pastor: ¡no razones, ten fe! Por todos lados, pues, encontramos limitaciones de la libertad.” Immanuel Kant<br/><br/></blockquote>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/neoliberalismo-minoria-edad_129_1864000.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Oct 2018 19:24:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neoliberalismo y la minoría de edad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Liberalismo,Fascismo,Donald Trump,Jair Bolsonaro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[#MeToo, la llamada del feminismo global]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/metoo-llamada-feminismo-global_129_1904613.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2ab2d04a-b066-4a40-8227-6d56dbea5afe_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="#MeToo, la llamada del feminismo global"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El #MeToo ha tenido tantas versiones, como contextos tiene el acoso y las agresiones que vivimos las mujeres, pero todas tienen algo en común: evidencian que no son casos aislados</p><p class="subtitle">El #MeToo, #YoTambien y su traducción en todos los idiomas se convirtió en un lazo conector que nos ha permitido dibujar el mapamundi del feminismo global</p></div><p class="article-text">
        Sin duda alguna la campa&ntilde;a #MeToo ha sido un elemento fundamental en la generaci&oacute;n de conciencia frente a la situaci&oacute;n de vulnerabilidad a la que estamos expuestas las mujeres y las ni&ntilde;as en todos los espacios y en todos los contextos, y claro es que las redes sociales, que han marcado un antes y un despu&eacute;s en las reivindicaciones feministas, han facilitado su avance.
    </p><p class="article-text">
        El #MeToo ha tenido tantas versiones, como contextos tiene el acoso y las agresiones que vivimos las mujeres, pero todas tienen algo en com&uacute;n: evidencian que no son casos aislados. Estas situaciones forman parte de un problema estructural y sist&eacute;mico y que urge que la sociedad sea consciente de ello y reclame leyes y mecanismos eficientes que protejan a la mitad de su poblaci&oacute;n. Es imperativo que se deconstruyan las estructuras que siguen sosteniendo esta realidad a trav&eacute;s de mecanismos legales de prevenci&oacute;n, especialmente en la educaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hemos sido muchas, much&iacute;simas, las mujeres que hemos compartido en espacios p&uacute;blicos y privados miles de casos de acoso y agresiones. Hemos le&iacute;do relatos de mujeres famosas, incluso de grandes iconos del empoderamiento, que se animaron a contar sus casos, as&iacute; como relatos de muchas mujeres de a pie -de las que somos &ldquo;normalitas&rdquo;-. Relatos narrados desde y para todas las edades y espacios en los que nos movemos las mujeres; e insisto: en TODOS. Esta transversalidad global, como era de esperar, ha generado una ola imparable.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los negacionistas se empe&ntilde;en en tapar el sol con un dedo, la luz del #MeToo est&aacute; iluminando aquellos espacios tradicionalmente oscuros y, de manera muy &uacute;til, est&aacute; alumbrando el camino para que las nuevas generaciones reivindiquen su socializaci&oacute;n bajo el principio de no normalizaci&oacute;n de dichas conductas. Conductas que durante siglos hab&iacute;amos incluido en nuestras narrativas como &ldquo;normales&rdquo; o como &ldquo;el mal menor&rdquo;, porque resistirse a dicha &ldquo;normalidad&rdquo; significaba la violencia, la exclusi&oacute;n o la muerte en demasiados casos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando las mujeres ilustradas de la &eacute;poca de Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft empezaron a hablar de los Derechos Humanos de las mujeres y de su papel como ciudadanas, las llamaron locas. Penalizaron de las peores formas posibles sus reivindicaciones, pero a d&iacute;a de hoy nadie se atrever&iacute;a a dudar que las mismas marcaron un antes y un despu&eacute;s en el desarrollo de los Derechos Humanos y la historia de la humanidad. Cuando miramos a estas mujeres y lo que hicieron en su momento, podemos imaginarnos como se ver&aacute; el panorama actual dentro de tres siglos. Creemos, y por eso trabajamos, que sin duda todo este trabajo que hacemos merecer&aacute; la pena.
    </p><p class="article-text">
        La llamada a nombrar nuestras experiencias de acoso y agresiones, que se inicio hace un a&ntilde;o y que ya cuenta con millones de menciones, ha generado reacciones de todas las formas y colores como era de esperarse. Y bien conocemos quienes trabajamos con estos temas que no se har&iacute;an esperar las estrategias para intentar invisibilizar, negar o desmentir, ridiculizar o menospreciar, esta caja de Pandora que abrimos y que no tendr&aacute; vuelta atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El #MeToo, #YoTambien y su traducci&oacute;n en todos los idiomas se convirti&oacute; en un lazo conector que nos ha permitido dibujar el mapamundi del feminismo global. Un mapamundi que ya ven&iacute;a dibuj&aacute;ndose desde las movilizaciones del Tren de la Libertad en Espa&ntilde;a, el #NiUNaMenos en Argentina, el 7N y la masiva movilizaci&oacute;n de las mujeres de los gorros rosas en rechazo a la llegada del nefasto Donald Trump a la Casa Blanca, entre cientos de iniciativas en diversos pa&iacute;ses e idiomas.
    </p><p class="article-text">
        Esta campa&ntilde;a de visibilizaci&oacute;n, concienciaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n, donde las redes sociales y las calles han jugado id&eacute;ntico papel, ha conseguido en mayor o menor medida el inicio de cambios legislativos y la adopci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas importantes. Pero igualmente importante es que las mujeres hemos desentra&ntilde;ado vivencias que nos han permitido sentirnos identificadas con otros millones de mujeres en cualquier lugar del mundo. Desde mi perspectiva como docente, considero muy importante el mensaje tan potente que est&aacute; enviando a nuestras j&oacute;venes sobre la no aceptaci&oacute;n de estas situaciones y la necesidad de que tomen un papel protagonista en la construcci&oacute;n de su futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/metoo-llamada-feminismo-global_129_1904613.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 Oct 2018 19:25:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[#MeToo, la llamada del feminismo global]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Me Too]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Señor Rajoy, haga cumplir la Constitución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/senor-rajoy-haga-cumplir-constitucion_129_2825643.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0b10f38-54ce-46c1-908a-82431bd3d54e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su respuesta sobre la cuestión de la brecha salarial y qué haría el gobierno para erradicarla, no solo fue muy desafortunada, sino contraria a sus funciones</p></div><p class="article-text">
        Se&ntilde;or Rajoy, como Presidente del Gobierno, una de sus principales funciones es la de hacer cumplir la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, en eso estamos claros; pero toda la Constituci&oacute;n, no solo los art&iacute;culos que les convengan o interesen. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, <a href="http://www.eldiario.es/economia/Rajoy-eliminar-discriminaciones-contempla-sanciones_0_732826934.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">su respuesta el mi&eacute;rcoles por la ma&ntilde;ana en el programa de M&aacute;s de uno, con Carlos Alsina</a>, sobre la cuesti&oacute;n de la brecha salarial y qu&eacute; har&iacute;a el gobierno para erradicarla, no solo fue muy desafortunada, sino contraria a sus funciones. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=35&amp;tipo=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El art&iacute;culo 35 de la Constituci&oacute;n</a> se refiere -adem&aacute;s del derecho al trabajo- a la no discriminaci&oacute;n ni en el acceso, ni en la retribuci&oacute;n que se recibe de este por razones de sexo, y esto Se&ntilde;or Rajoy para que usted lo vaya entendiendo, se refiere a la necesidad de poner freno a la brecha salarial que sigue estando en Espa&ntilde;a alrededor de un 22%. 
    </p><p class="article-text">
        Esta situaci&oacute;n se ve reforzada con una discriminaci&oacute;n horizontal, esa que por distintas razones hace que estando en los mismos niveles de responsabilidad cobremos menos, y as&iacute; mismo por la discriminaci&oacute;n vertical, esa que no nos deja subir a los cargos de decisi&oacute;n. Y si hablamos de precariedad, tenga usted en cuenta que de ese 13% de personas que trabajan en condiciones precarias y con salarios que no alcanzan para cubrir sus necesidades b&aacute;sicas, el 64% Se&ntilde;or presidente, son mujeres. 
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto, lamento decirle que s&iacute; debemos meternos en esos asuntos, porque a nosotras nos va la vida en esto Se&ntilde;or presidente. Seg&uacute;n el CSIF, en Espa&ntilde;a una mujer al d&iacute;a tiene que dejar su trabajo por la violencia de g&eacute;nero, esa que nos lleva a la escalofriante cifra de una mujer asesinada cada 5 d&iacute;as en este pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas en los que las feministas m&aacute;s insistimos, es en la importancia de la independencia econ&oacute;mica de las mujeres para poder salir de las situaciones de violencia, pero su falta de implicaci&oacute;n en esto, nos pone el camino muy dif&iacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        Si no ha le&iacute;do usted a la Se&ntilde;ora Virginia Woolf con su maravilloso texto <em>Una habitaci&oacute;n propia</em>, le recomiendo que lo haga. 
    </p><p class="article-text">
        Todas las mujeres, sin importar nuestra condici&oacute;n o procedencia, nuestra ocupaci&oacute;n o formaci&oacute;n, necesitamos esa &ldquo;habitaci&oacute;n propia&rdquo; de la que ella nos habla, y que podemos resignificar como esa posibilidad/necesidad de contar con nuestros propios recursos para garantizarnos la independencia para vivir libres y seguras, tomando nuestras decisiones libremente y como dir&iacute;a la autora &ldquo;escribir&rdquo; nuestras vidas seg&uacute;n nuestra apetencia. 
    </p><p class="article-text">
        Por si usted a&uacute;n no se ha enterado las condiciones son muy dif&iacute;ciles para poder vivir libres y seguras en nuestro pa&iacute;s. Las mujeres seguimos teniendo alrededor del 70% de los contratos a tiempo parcial, con la repercusi&oacute;n que esto tiene en los salarios que recibimos y, por ende, en nuestras futuras pensiones. 
    </p><p class="article-text">
        Honestamente creo, Se&ntilde;or Rajoy, que el d&iacute;a en que todas esas personas que est&aacute;n con usted en las sillas donde se toman las decisiones, entiendan que esto no puede ser una cuesti&oacute;n partidista, pero desde luego si es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, empezaremos a ver un cambio, pero mis esperanzas en ello est&aacute;n bastante extraviadas, aun as&iacute; y mientras tanto, oc&uacute;pese de lo que le toca y m&eacute;tase en este tema y haga cumplir la Constituci&oacute;n y la Ley. Aqu&iacute; tendr&aacute; a las feministas y a la sociedad consciente de ello, para echarle una mano y solucionarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/senor-rajoy-haga-cumplir-constitucion_129_2825643.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2018 15:44:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Señor Rajoy, haga cumplir la Constitución]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brecha salarial,Feminismo,Mariano Rajoy]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tarea de verano para hombres feministas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tarea-verano-hombres-feministas_129_3240734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/149d6f77-493c-4f47-9627-381782703ee4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Bebe, en una entrevista para Woman el pasado 21 de julio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Echo de menos más hombres que se cuestionen su papel en un sistema que sigue perpetuando las diferencias por géneros y luego empiecen a hablar, escribir y reflexionar sobre ello</p></div><p class="article-text">
        Cuando una mujer famosa, normalmente por desconocimiento, <a href="http://www.woman.es/celebrities/protagonistas/bebe-feminista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se define como &ldquo;no feminista&rdquo;</a>, se monta un gran revuelo. Es como si se esperase que por el mero hecho de ser mujeres la conciencia de g&eacute;nero viniese &ldquo;de serie&rdquo;, sin entender que requiere un proceso de reflexi&oacute;n profunda y continuada.
    </p><p class="article-text">
        No ocurre lo mismo, sin embargo, cuando un hombre famoso lo dice, salvo que sea un pol&iacute;tico. En ese caso se le suele recriminar, normalmente con af&aacute;n partidista, por unos d&iacute;as, archiv&aacute;ndose el caso hasta que convenga sacarlo de nuevo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Cantantes, actores, presentadores de programas de radio y televisi&oacute;n, c&oacute;micos, investigadores, escritores y otras tantas figuras p&uacute;blicas han salido con afirmaciones tan &ndash;<strong>y no es porque no se hayan aclarado los conceptos</strong>&ndash; err&oacute;neas como &ldquo;ni machismo ni feminismo, yo prefiero igualdad&rdquo;. O cuando se trata de activistas o pol&iacute;ticos, sus tan sonados &ldquo;es que ten&eacute;is que ser X o Y para que entendamos vuestra lucha&rdquo; (sustituir X o Y por cualquier definici&oacute;n sobre lo que ellos entienden que debemos ser las mujeres). O el cansino &ldquo;yo soy s&uacute;per feminista. Si es que estoy siempre rodeado de mujeres&rdquo;. En esos casos la pol&eacute;mica se limita a un TT o un breve art&iacute;culo se&ntilde;al&aacute;ndolos.
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        El asunto es que se les critica, se les se&ntilde;ala, pero poco m&aacute;s; en cambio, cuando son mujeres, se multiplican los art&iacute;culos y referencias sobre lo que dijeron. Se incide en por qu&eacute; como mujeres dicen esto o lo otro, lo que hacen o no en pro del feminismo y, peor a&uacute;n, se les martillea con &ldquo;consejos&rdquo; sobre lo que deber&iacute;an o no, decir.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s fastidioso de todo este asunto es la mon&oacute;tona abundancia de voces de se&ntilde;ores que, una vez m&aacute;s y de tantas maneras, nos vienen a decir: c&oacute;mo, cu&aacute;ndo, d&oacute;nde y por qu&eacute;. <strong>Se&ntilde;ores que escriben desde 140 caracteres hasta abultados documentos sobre lo que las mujeres debemos decir y hacer</strong>. Se&ntilde;ores que nos &ldquo;explican&rdquo; c&oacute;mo defender nuestro derecho a vivir nuestras vidas, donde ser mujer no sea motivo para vivir con miedo, o ser discriminada, marginada, menos valorada o cosificada.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/889734429110874113?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tengo grandes amigos, hombres muy cercanos, que se definen como feministas y que entienden la importancia de trabajar en clave de igualdad para conseguir los cambios sociales por los que trabajamos y, as&iacute;, conseguir erradicar la violencia machista de nuestras vidas y aplaudo sus labores, en cada uno de sus &aacute;mbitos.
    </p><p class="article-text">
        Pero el problema de fondo es que se sigue entendiendo que las desigualdades solo nos afectan a las mujeres y &ndash;aunque principalmente es as&iacute;&ndash; <strong>es necesario entender que se trata de un fallo en el sistema que afecta a toda la sociedad</strong>. Solo bajo esa premisa conseguiremos cambiar el panorama.
    </p><p class="article-text">
        Con esta situaci&oacute;n, echo de menos m&aacute;s hombres &ndash;de esos que pretenden darnos lecciones&ndash; con voces que se amplifican tanto por su posici&oacute;n medi&aacute;tica, que se cuestionen su papel en un sistema que sigue perpetuando las diferencias por g&eacute;neros y luego empiecen a hablar, escribir y reflexionar sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Y ya que estamos en verano y es la &eacute;poca en la que solemos abordar aquellas lecturas que ten&iacute;amos pendientes, me gustar&iacute;a proponer una serie de &ldquo;tareas&rdquo; para que podamos empezar juntas un curso fruct&iacute;fero en septiembre:
    </p><p class="article-text">
        1. <strong>Repasarse los conceptos b&aacute;sicos</strong>. Que no es lo mismo machismo que feminismo, que la igualdad no hace da&ntilde;o, todo lo contrario, nos beneficia por igual. Que hay estupendos diccionarios y art&iacute;culos muy sencillos para trabajar estos temas. <em>El Segundo Sexo</em> de Simone de Beauvoir y <em>Sexo y Filosof&iacute;a</em> de mi querida Amelia Valc&aacute;rcel los dejamos para el pr&oacute;ximo verano, pero este a&ntilde;o ser&iacute;a estupendo arrancar con Nuria Varela y su <em>Feminismo Para Principiantes</em>; os dar&aacute; muchas y muy buenas luces.
    </p><p class="article-text">
        2. <strong>Declararse feminista no te convierte en mutante</strong>. Que si entienden que una sociedad en igualdad es el modelo m&aacute;s &oacute;ptimo y justo para vivir, s&iacute;, son feministas. Que se dejen de l&iacute;os. Chimamanda Ngozi Adichie tiene un estupendo libro que es le&iacute;do en los institutos del mundo por adolescentes, se llama <em>Todos Deber&iacute;amos ser Feministas</em>, y adem&aacute;s es muy entretenido de leer.
    </p><p class="article-text">
        3. <strong>Los estereotipos est&aacute;n caducados</strong>. Es fundamental romper con los estereotipos y los t&oacute;picos err&oacute;neos que banalizan el trabajo que se hace desde el feminismo. Vamos a ver, ya no vale el desconocimiento de figuras medi&aacute;ticas actuales que tienen un claro posicionamiento feminista y rompen los marcos de lo que el machismo ha denominado como &ldquo;las feministas&rdquo;. &iquest;Empezamos una lista? Ellen Page, Emma Watson, Ellen DeGeneres, Leticia Dolera&hellip; y seguimos.
    </p><p class="article-text">
        4. <strong>M&iacute;rense su ombligo</strong>. Que trabajarse en su entorno m&aacute;s cercano forma parte de esto, pero ojo, trabajarse a s&iacute; mismos, que nosotras ya estamos con lo nuestro y las reticencias del sistema son muchas, as&iacute; que, si ustedes se ocupan de su parte, vamos avanzando en este trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Y una &uacute;ltima sugerencia, que, ya que les escuchan tantos, no est&aacute; mal que usen su voz para hacer reflexionar a otros hombres si hablan de la igualdad desde una reflexi&oacute;n real y consciente. Que esto no puede ser postureo, pues nos estamos jugando mucho. <strong>Amplifiquen, pero con sentido com&uacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Siempre insisto en la idea de que, si hay algo que es verdaderamente global, es el machismo y est&aacute; presente en todos los &aacute;mbitos de nuestras vidas. Macros o micros est&aacute;n all&iacute; y las respuestas deber&aacute;n estar en su misma dimensi&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tarea-verano-hombres-feministas_129_3240734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Aug 2017 19:56:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tarea de verano para hombres feministas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Women's March': el feminismo está vivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/womens-march-feminismo-vivo_129_3625961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dfaf36e2-ec40-4bb8-96e0-d86661f7dcf9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Women&#039;s March&#039;: el feminismo está vivo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si las elecciones norteamericanas han evidenciado algo, es que las mujeres no vamos a permitir ni un milímetro de retroceso en nuestros derechos</p></div><p class="article-text">
        Sin duda alguna <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Cientos-miles-mujeres-marchan-Trump_0_604039983.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &eacute;xito de la convocatoria de la 'Women's March' en Estados Unidos ha sido evidente</a>. Aunque ya sabemos c&oacute;mo es esto de las cifras oficiales, est&aacute; claro que, tanto en las redes sociales, donde durante todo el d&iacute;a se mantuvieron en los primeros lugares los hashtags propuestos por las organizaciones, como en todas aquellas ciudades donde se llevaron a cabo estas movilizaciones, se demostr&oacute; que el feminismo est&aacute; m&aacute;s vivo que nunca.
    </p><p class="article-text">
        Si las elecciones norteamericanas han evidenciado algo, es que las mujeres no vamos a permitir ni un mil&iacute;metro de retroceso en nuestros derechos, por mucho que nos quede a&uacute;n en el camino hacia la Igualdad de g&eacute;nero. Tenemos claro que para que la democracia sea real, es necesario contar con toda la poblaci&oacute;n y sacar el sexismo y la misoginia de la esfera pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hoy 21 de enero de 2017, el primer d&iacute;a de presidencia de Donald Trump, las mujeres de todo el mundo hemos querido dejar muy claro que queremos un cambio real, y lo queremos ahora. En m&aacute;s de 700 ciudades de todo el mundo, pero fundamentalmente en Washington y en Londres, hemos dejado patente que nos importan los valores de la ilustraci&oacute;n, esa igualdad, libertad y fraternidad que las pol&iacute;ticas del miedo quieren socavar.
    </p><p class="article-text">
        En Londres, hoy las calles se llenaron de mujeres de todas las edades y procedencias llevando mensajes varios, sin duda el m&aacute;s claro es &ldquo;Women's Rights are Human Rights&rdquo; (Los derechos de las mujeres son Derechos Humanos) y hemos salido acompa&ntilde;adas de muchos hombres que han entendido que solo a trav&eacute;s de la igualdad, conseguiremos las transformaciones sociales que este mundo necesita.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de las m&aacute;s 80.000 personas que se manifestaron hoy aqu&iacute;, nos encontramos un grupo de compa&ntilde;eras encarnando a las Sufragistas que, en 1907, hace 110 a&ntilde;os marchaban por estas mismas calles reclamando el derecho al sufragio universal.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras compa&ntilde;eras del Women Equality Party, el Partido por la Igualdad de las Mujeres, han jugado un papel fundamental en la organizaci&oacute;n de la marcha, quedando patente su enorme poder de convocatoria, entre otros al permitir la doble afiliaci&oacute;n. Y es que est&aacute; claro que en estos momentos que vivimos los problemas que afectan a la igualdad de las mujeres se defienden con mayor contundencia desde una agenda pol&iacute;tica incontestablemente feminista, trabajando desde all&iacute; con el resto de los partidos.
    </p><p class="article-text">
        Nos encant&oacute; poder constatar la realidad de la transversalidad de las pol&iacute;ticas feministas en Gran Breta&ntilde;a en una manifestaci&oacute;n donde compartimos una buena parte de la marcha con el Alcalde de la ciudad, Sadiq Khan, quien como uno de los representantes m&aacute;s carism&aacute;ticos del Labour Party march&oacute; codo a codo junto al resto de participantes.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, una marcha que no se limit&oacute; a Londres como ciudad, ni siquiera, por m&aacute;s que le gustase a Trump, un nefasto presidente de un pa&iacute;s que podemos pensar que nos queda lejos de Europa. Esta marcha de las mujeres representa por un lado la visibilizaci&oacute;n del trabajo incesable que han llevado y seguimos llevando a cabo las feministas en todo el mundo desde hace m&aacute;s de un siglo, pero sobre todo representa la constataci&oacute;n de que nuestras redes y el activismo han de dar un paso adelante y entrar con fuerza en la actividad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Si, se&ntilde;oras y se&ntilde;ores, hoy lo hemos visto, el feminismo est&aacute; vivo y sabemos lo que queremos, una sociedad verdaderamente democr&aacute;tica donde la igualdad no sea un simple eslogan, sino una realidad.
    </p><p class="article-text">
        Somos muchas, y cada vez m&aacute;s tambi&eacute;n muchos, las que creemos que la transformaci&oacute;n social exige la igualdad real. Compartimos un ideal, nos apoyamos mutuamente m&aacute;s all&aacute; de las fronteras, y sabemos que independientemente de nuestras diferencias generacionales, nuestras redes sororas son capaces de hacer visible nuestra agenda. Conocemos el camino, lo estamos caminando y llegaremos, que de eso no os quede la menor duda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/womens-march-feminismo-vivo_129_3625961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jan 2017 20:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Women's March': el feminismo está vivo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Estados Unidos,Londres,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres lecciones de feminismo a la americana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lecciones-feminismo-americana_129_3738271.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cf0d378-a03a-46e8-bcf3-24f430560396_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres lecciones de feminismo a la americana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es verdad que estas elecciones han sido un espectáculo bochornoso para las mujeres de todo el mundo, pero no es menos cierto que no podemos olvidar lo que ha ocurrido</p></div><p class="article-text">
        Las elecciones en Estados Unidos nos han dejado tres lecciones importantes sobre la igualdad de g&eacute;nero y el papel de las mujeres en la pol&iacute;tica contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, siendo lo m&aacute;s extremo y grosero, hemos asistido incr&eacute;dulas a la utilizaci&oacute;n de un lenguaje y argumentario machista como eje articulador de la campa&ntilde;a de Trump. Un tema que ha sido glosado suficientemente en medios y redes al haberse convertido en la desviaci&oacute;n m&aacute;s extrema del principio de igualdad en Occidente desde la firma de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que queremos destacar, adem&aacute;s de nuestro rechazo directo a la exaltaci&oacute;n de la violencia machista y la denigraci&oacute;n de las mujeres, utilizadas por el presidente electo y nuestra exigencia para que se tomen medidas legales al respecto, es el hecho de que su oponente fuera precisamente una mujer. Entendemos que la igualdad de g&eacute;nero deber&iacute;a ser una l&iacute;nea roja muy clara y su traspaso tendr&iacute;a que ser perseguible de oficio por la fiscal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el debate postelectoral en el entorno dem&oacute;crata m&aacute;s progresista se col&oacute; un argumento digno del neomachismo m&aacute;s sofisticado. Justific&aacute;ndose, entre otros argumentos de mayor peso pol&iacute;tico,&nbsp;la supuesta preferencia del votante estadounidense por los candidatos masculinos, se se&ntilde;alaba el error de haber elegido a la candidata Clinton en lugar del candidato Sanders como representante en la contienda electoral.
    </p><p class="article-text">
        Para nosotras sacrificar la igualdad de g&eacute;nero de forma utilitarista en una elecciones es inaceptable. Nos queda a&uacute;n un camino muy largo para reducir la brecha de g&eacute;nero en las candidaturas pol&iacute;ticas y cualquier paso atr&aacute;s es un golpe irrecuperable en el avance hacia una sociedad igualitaria.
    </p><p class="article-text">
        En tercer y &uacute;ltimo lugar nos hemos encontrado en esta campa&ntilde;a con unos medios y analistas pol&iacute;ticos que hasta esta misma ma&ntilde;ana no han sabido estar a la altura de un principio pol&iacute;tico que deber&iacute;a estar consagrado universalmente: &ldquo;&iexcl;Sin mujeres no hay democracia!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nosotras representamos el 51% del electorado y deber&iacute;amos igualmente estar representadas como candidatas. Desde esta posici&oacute;n exigimos que nuestros derechos no s&oacute;lo se protejan de forma m&aacute;s eficiente y efectiva, sino que se consagren transversalmente en todas y cada una de las manifestaciones de la vida pol&iacute;tica a nivel universal.
    </p><p class="article-text">
        Desde la elaboraci&oacute;n de los programas pol&iacute;ticos a la elecci&oacute;n de las candidatas, pasando por una campa&ntilde;a de comunicaci&oacute;n elaborada con perspectiva de g&eacute;nero, el principio de igualdad ha de ser el eje vertebrador democr&aacute;tico en una sociedad igualitaria.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que estas elecciones han sido un espect&aacute;culo bochornoso para las mujeres de todo el mundo, pero no es menos cierto que no podemos olvidar lo que ha ocurrido, hacer un an&aacute;lisis realista de la situaci&oacute;n y as&iacute; aprender de estas tres lecciones a la americana, por eso de que aunque no se escarmienta en cabeza ajena, nos preparemos para no cometer los mismos errores de nuevo y si no reciben el mensaje, quienes se llaman &ldquo;entendidos en la materia&rdquo;, entonces no habr&aacute;n entendido nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lecciones-feminismo-americana_129_3738271.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Nov 2016 19:43:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres lecciones de feminismo a la americana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué Bono no debería estar en una lista de "las mujeres del año"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hombre-gana-premio-mujer-ano_129_3751887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/de3a5c70-ab96-4afd-b556-e82a281988dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué Bono no debería estar en una lista de &quot;las mujeres del año&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La revista Glamour ha premiado este 2016, entre todas las mujeres que trabajan por y para las mujeres, a Paul David Hewson (más conocido como Bono). Sí, a un hombre</p></div><p class="article-text">
        Ya conocemos a las premiadas por su trabajo en pro de la igualdad de la revista Glamour para este 2016. La sorpresa para muchas de nosotras fue saber que entre todas estas mujeres que trabajan con distintos proyectos por y para las mujeres, <a href="http://www.bbc.com/news/entertainment-arts-37845314" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se encuentra Paul David Hewson m&aacute;s conocido como Bono</a>, el cantante de la banda irlandesa U2. S&iacute;, un hombre entre las galardonadas en su habitual lista de mujeres del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica por este nombramiento nos genera varias preocupaciones, que, a pesar de intentarlas aclarar desde distintas perspectivas feministas, parecen no quedar resueltas.
    </p><p class="article-text">
        Desde diversos medios que se hacen eco de la noticia aclaran que las razones que llevaron al comit&eacute; de la Revista Glamour a tomar la decisi&oacute;n de darle este premio a Bono es que es &ldquo;anticuado&rdquo; creer que los hombres no pueden recibir estos reconocimientos. Sobre todo, cuando su trabajo busca la igualdad entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;acaso no existen ya varias iniciativas que precisamente reconocen el trabajo de estos hombres que de manera consciente y comprometida trabajan por la igualdad, como el proyecto HeForShe de la ONU?
    </p><p class="article-text">
        Otro de los debates dentro de los movimientos feministas se refiere a la participaci&oacute;n y el papel que han de asumir los hombres que se denominan feministas. Aquellos que entienden que la igualdad es un beneficio para toda la sociedad y que por lo tanto requiere un compromiso de la ciudadan&iacute;a en pleno, incluyendo a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Hasta ah&iacute; muy bien, pero &iquest;cu&aacute;l deber&iacute;a ser su lugar y posici&oacute;n espec&iacute;fica entre nosotras? Somos muchas las que consideramos que son aliados importantes, pero parte del proceso de estar con nosotras ahora es entender que el privilegio hist&oacute;rico del protagonismo ya no tiene justificaci&oacute;n. &iquest;Os hab&eacute;is fijado que en este nombramiento las compa&ntilde;eras de galard&oacute;n de Bono han pasado casi desapercibidas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Era necesario incluirle en esta lista, con la cantidad de historias de mujeres comprometidas con proyectos que buscan la igualdad? Son muchas las mujeres que trabajan por el empoderamiento y la defensa de los derechos de las mujeres y ni&ntilde;as en el mundo. Con ellas conformar&iacute;amos una lista de galardonadas para varias d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Bono ha sido un referente para muchas personas, yo misma crec&iacute;, cant&eacute; y bail&eacute; con su m&uacute;sica. As&iacute; mismo, sabido es que su papel en el proceso de paz en su pa&iacute;s fue muy importante, tambi&eacute;n conocemos muchas de sus acciones en defensa de los Derechos Humanos. Tambi&eacute;n es conocida su campa&ntilde;a en contra de la feminizaci&oacute;n de la pobreza y hasta le vimos en un Congreso del PPE pidiendo una Europa m&aacute;s solidaria con su gente, aunque nunca entend&iacute; sus alabanzas a las pol&iacute;ticas de gobiernos que recortan en derechos a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Considero que cada cosa debe estar en su lugar y las mujeres feministas que trabajamos en pro de la igualdad reivindicamos nuestro lugar y nuestros espacios. Y s&iacute;, la compa&ntilde;&iacute;a y compromiso de los hombres feministas facilita el camino, pero renunciar a sus privilegios, tambi&eacute;n forma parte de su compromiso.
    </p><p class="article-text">
        Por cierto, las otras galardonadas por la revista Glamour son: Patrisse Cullors, Opal Tometi, Alicia Garza, Emily Doe, Gwen Stefani, Ashley Graham, Miuccia Prada, Simone Biles y hasta le dan un premio a Christine Lagarde, la Directora del FMI, galard&oacute;n que nos dar&iacute;a para otro art&iacute;culo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isabel Mastrodoménico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hombre-gana-premio-mujer-ano_129_3751887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Nov 2016 19:02:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Premios,Igualdad de género]]></media:keywords>
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