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    <title><![CDATA[elDiario.es - Vanessa Roger]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/vanessa_roger/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Vanessa Roger]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La incertidumbre del futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/incertidumbre-futuro_132_3099726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2ea3750-e30b-4c9d-88fd-167e275bf42f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="origen"></p><p class="article-text">
        Cuando las ideas comienzan a penetrar en el inconsciente colectivo se vuelve muy dif&iacute;cil separar la imaginaci&oacute;n de la realidad, y el l&iacute;mite de &eacute;sta, a su vez, se desdibuja donde nacen todos nuestros temores m&aacute;s at&aacute;vicos.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os descubr&iacute;amos <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Inception" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inception</a>, estrenada en Espa&ntilde;a como Origen, una interesante cinta de Christopher Nolan protagonizada por unos Di Caprio y Cotillard en estado de gracia, arropados por el fant&aacute;stico equipo que formaban Ellen Page, Joseph Gordon-Levitt, Ken Watanabe, Tom Hardy, Cillian Murphy, Tom Berenger y el incombustible Michael Caine.
    </p><p class="article-text">
        En el film, Nolan dibujaba una fabulosa alegor&iacute;a sobre el modo en que las ideas m&aacute;s irracionales pueden llegar a penetrar en nuestro inconsciente y, c&oacute;mo son susceptibles de llevarnos a tomar decisiones &ndash;individuales o colectivas- totalmente alejadas de la realidad, coartando completamente nuestra libertad de acci&oacute;n aun cuando creemos estar tomando decisiones de una forma completamente libre.
    </p><p class="article-text">
        En nuestros d&iacute;as encontramos ideas que comienzan a instalarse en el discurso dominante, fundamentadas en torno al impacto que la cuarta revoluci&oacute;n industrial va a tener sobre el mercado de trabajo, la equidad o incluso sobre el crecimiento econ&oacute;mico a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Se habla de&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/solow_en_el_parnaso/Robot-cotizare_6_620897953.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cotizaciones a la seguridad social</a> por parte de los robots para poder sostener el Estado del Bienestar y que podamos llegar a cobrar nuestras pensiones; quiz&aacute; se trate finalmente de impuestos a los robots o incluso de sencillos coeficientes reductores que impliquen una correcci&oacute;n del porcentaje de la amortizaci&oacute;n total, al menos para aquellos activos f&iacute;sicos que resulten susceptibles de sustituir puestos de trabajo desempe&ntilde;ados por los humanos.
    </p><p class="article-text">
        Se comienza a evidenciar con datosy a partir de rigurosos an&aacute;lisis desde la academia cient&iacute;fica. Los economistas Karl Benedikt Frey y Michael Osborne, dentro del Programa Oxford Martin de empleo y tecnolog&iacute;a, estiman que, del total de empleos existentes en Estados Unidos, el 47% tiene un alto riesgo de ser automatizado, el 19% tiene un riesgo medio y s&oacute;lo el 33% tiene un bajo riesgo de automatizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aplicando esta misma metodolog&iacute;a, el Banco Mundial estima que el alto riesgo de automatizaci&oacute;n de tareas se eleva para pa&iacute;ses como Argentina (65%), India (69%) o China (77%).
    </p><p class="article-text">
        El discurso de la p&eacute;rdida de empleos en base a la tecnolog&iacute;a comienza a volverse central en la agenda p&uacute;blica y articula el debate en los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llegar&aacute;n las corrientes neoluditas, es posible, pues sabemos que desde la m&aacute;quina de vapor las innovaciones tecnol&oacute;gicas u organizativas han destruido a corto plazo m&aacute;s empleo del que han creado a largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, nuestros j&oacute;venes intuyen una duda razonable. Quiz&aacute; la capacidad de la econom&iacute;a para crecer <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Secular_stagnation_theory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&eacute; agot&aacute;ndose</a>. Puede que, por primera vez en muchas generaciones, los hijos no disfruten de mayores niveles de desarrollo y bienestar que sus padres.
    </p><p class="article-text">
        Ambas certidumbres penetran en nuestras mentes como hiciera la idea depositada por Leonardo Di Caprio en la mente de Marion Cotillard en Origen. El malestar colectivo gestado a partir de estas primeras evidencias debe ser confrontado con nuevas ideas.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la educaci&oacute;n juega un papel primordial. Seg&uacute;n Karl Benedikt Frey, el aprendizaje virtual trazar&aacute; las principales v&iacute;as de la educaci&oacute;n, que ser&aacute; completada con tutores online con los que los estudiantes podr&aacute;n trabajar de forma interactiva. El reto consiste en que cada vez sea m&aacute;s f&aacute;cil adquirir conocimiento cualificado &uacute;nicamente a trav&eacute;s de la red, pero tambi&eacute;n, m&aacute;s all&aacute; de favorecer el acceso a la educaci&oacute;n de calidad v&iacute;a online, es necesario que los profesionales de la sociedad del futuro desarrollen competencias transversales, especialmente en torno a dos ejes: <a href="http://www.eldiario.es/solow_en_el_parnaso/Abriendo-ojos_6_599900009.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el innovador y el emprendedor</a>.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos a&ntilde;os, en 2012, comenzamos a trabajar en lo que ha terminado tomando forma como un complejo modelo de desarrollo e innovaci&oacute;n docente.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del Modelo ACEC, y est&aacute; dirigido a la integraci&oacute;n transversal de los curr&iacute;culos como respuesta reactiva a un mundo tan complejo como cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Con el proceso de digitalizaci&oacute;n y la irrupci&oacute;n de la inteligencia artificial, el desempleo tecnol&oacute;gico se configura con un tsunami que no podemos parar. Los efectos de la digitalizaci&oacute;n suponen un cambio de enorme magnitud que la sociedad debeestar preparada para gestionar.
    </p><p class="article-text">
        El Modelo se ha aplicado con &eacute;xito en el sistema universitario espa&ntilde;ol dentro del EEES (Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior) y sus resultados son prometedores, tanto en la re-configuraci&oacute;n curricular como en su <em>fit</em> sobre las demandas del mercado de trabajo. Adem&aacute;s, la satisfacci&oacute;n de sus usuarios (alumnos) es muy elevada pues contribuyen como actores centrales en el proceso de dise&ntilde;o de las diferentes acciones formativas a trav&eacute;s de la elecci&oacute;n participativa de nuevas metodolog&iacute;as &ndash;gamificaci&oacute;n, role playing, sistemas de s&iacute;ntesis, prospecci&oacute;n de tendencias, etc- y se vuelven protagonistas de su propio proceso de aprendizaje, participando de &eacute;l, como sus m&aacute;s implicados beneficiarios.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Si con las primeras revoluciones industriales se crearon empleos que requer&iacute;an escasa instrucci&oacute;n y, por tanto, con niveles de ingresos m&aacute;s bajos, en la actualidad comienza a suceder lo contrario: la transformaci&oacute;n digital conlleva la creaci&oacute;n de nuevos trabajos que requieren amplios conocimientos tecnol&oacute;gicos y cuya retribuci&oacute;n abre un importante <em>gap</em> con respecto al resto de trabajadores. El problema de inequidad est&aacute; servido.En el futuro, dec&iacute;a Jeremy Rifkin, encontraremos millones de personas que aun queriendo trabajar no podr&aacute;n hacerlo. O si lo hacen, su nivel de renta les situar&aacute;, por primera vez tras m&aacute;s de tres siglos, en una especie de ciclo malthusiano con la subsistencia como &uacute;nica opci&oacute;n viable.
    </p><p class="article-text">
        Hay motivos para estar preocupados, en efecto. Pero debemos racionalizar las acciones con las que podemos abordar toda esta complejidad multivariante que se acerca a gran velocidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de fomentar el aprendizaje aut&oacute;nomo, es necesario que los estudiantes participen activamente en el dise&ntilde;o de las experiencias docentes que, desde su punto de vista, puedan resultar de m&aacute;s adecuada aplicabilidad, mejorando su inter&eacute;s y el aprendizaje participativo. Pero una de las premisas del modelo es que, en su secuencia integradora, las acciones de aprendizaje queden estructuradas en torno a cuatro etapas (analizar, conectar, experimentar y crear)configuradas para el desarrollo din&aacute;mico de competencias transversales en los estudiantes, siempre apoy&aacute;ndose en el uso de las nuevas tecnolog&iacute;as y desde una filosof&iacute;a transmedia.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros resultados del Modelo ACEC han sido presentados en diversos foros acad&eacute;micos y ponen de manifiesto que la asimilaci&oacute;n de contenidos te&oacute;ricos por parte de los alumnos mejora y queda subsumida en un <strong>an&aacute;lisis prospectivo</strong> de la realidad empresarial que les circunda, fomentando de manera activa y continuada su <strong>esp&iacute;ritu cr&iacute;tico</strong>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al llevar a cabo esta conexi&oacute;n con la pr&aacute;ctica profesional, tanto estudiantes de ense&ntilde;anzas regladas como trabajadores y desempleados, logran vincular los preceptos te&oacute;ricos de la materia en cuesti&oacute;n con las innovaciones de tipo tecnol&oacute;gico, mec&aacute;nico u organizativo que se est&aacute;n dando en el &aacute;mbito de pr&aacute;ctica profesional que le resulta natural al curr&iacute;culo de su titulaci&oacute;n &ndash;o al perfil de su puesto de trabajo- y que representan sus opciones laborales m&aacute;s probables en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Ante la eclosi&oacute;n imparable de las nuevas tecnolog&iacute;as, los futuros profesionales deber&aacute;n ser capaces de encontrar soluciones r&aacute;pidas a problemas complejos. Hacerlo en colaboraci&oacute;n cross cultural, en tiempo r&eacute;cord y con informaci&oacute;n incompleta. Deber&aacute;n hacerlo experimentando y creando propuestas de valor que resulten plenamente competitivas en el mercado. El Modelo ACEC dota a los futuros egresados de una potente iteraci&oacute;n basada en el <em>learning by doing&nbsp;</em>mientras activan el desarrollo de competencias de orden superior.
    </p><p class="article-text">
        El cambio debe mostrarse como una oportunidad. En los pr&oacute;ximos meses, el Modelo ACEC ser&aacute; implantado en otros niveles educativos como la formaci&oacute;n profesional, la formaci&oacute;n <em>in company</em> y <em>executive</em> para trabajadores en activo (formaci&oacute;n de demanda) e incluso &ndash;y especialmente- en la formaci&oacute;n orientada al colectivo de desempleados (formaci&oacute;n de oferta).
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que tras la catarsis surgen profesiones totalmente nuevas, pero no menos cierto es que estas nuevas clases profesionales vienen siendo, desde la primera revoluci&oacute;n industrial, siempre de una m&aacute;s elevada sofisticaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez la revoluci&oacute;n es mucho m&aacute;s acelerada. En apenas unas d&eacute;cadas vamos a vivenciar lo que nuestros antepasados tuvieron que vivir en pr&aacute;cticamente un siglo.
    </p><p class="article-text">
        Blockchain, algoritmos y big data, digitalizaci&oacute;n de procesos e industrias por completo, robotizaci&oacute;n 4.0, impresi&oacute;n 3D y una progresiva reducci&oacute;n de los costes log&iacute;sticos que se suman a un fuerte impacto de la econom&iacute;a circular sobre las operaciones industriales, todo ello unido, sumerge a la sociedad en el aturdimiento y en el miedo.
    </p><p class="article-text">
        Es posible que muchos se muestren tentados a vivir la crisis y los tiempos del futuro presente como una desagradable pesadilla. Como le ocurr&iacute;a al personaje de Leonardo Di Caprio en la &uacute;ltima secuencia de Origen, quiz&aacute; no se trate tanto de lograr despertar del nivel m&aacute;s profundo de sue&ntilde;o, sino tan solo de comprobar que la peonza finalmente se detiene.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad en su conjunto debe prepararse. Las empresas y los centros formativos deben hacerlo. Las nuevas metodolog&iacute;as docentes muestran &aacute;reas de empleabilidad que resultar&aacute;n irremplazables. S&oacute;lo as&iacute; la creaci&oacute;n de propuestas de valor ser&aacute; singular.
    </p><p class="article-text">
        La nueva conceptualizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n del conocimiento permitir&aacute; que, desde un proceso de aprendizaje socr&aacute;tico, sea posible alimentar y guiarla construcci&oacute;n del futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Castelló Sirvent, Vanessa Roger]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/incertidumbre-futuro_132_3099726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Oct 2017 17:16:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La incertidumbre del futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fernando Castelló]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salvar el pensamiento crítico en tiempos de ChatGPT (Cuando escribir ya no implica pensar)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/salvar-pensamiento-critico-tiempos-chatgpt-escribir-no-implica-pensar_129_12369245.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Vivimos tiempos de disrupci&oacute;n. La irrupci&oacute;n masiva de herramientas de inteligencia artificial generativa, como <em>ChatGPT, Perplexity o DeepSeek</em>, ha sacudido los cimientos de la educaci&oacute;n superior. De un d&iacute;a para otro, cualquier estudiante con acceso a Internet puede recurrir a un asistente capaz de redactar ensayos, resolver problemas matem&aacute;ticos o resumir textos complejos en cuesti&oacute;n de segundos.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta nueva realidad, muchas universidades han reaccionado con preocupaci&oacute;n: temen el plagio, la p&eacute;rdida de esfuerzo acad&eacute;mico y, sobre todo, la atrofia del pensamiento cr&iacute;tico, una competencia cada vez m&aacute;s decisiva en nuestras democracias liberales. En respuesta, algunos centros han prohibido el uso de estas herramientas o han vuelto a los ex&aacute;menes en papel y formato oral como medida para prevenir el fraude acad&eacute;mico. Pero &iquest;es esta estrategia prohibitiva realmente la soluci&oacute;n m&aacute;s adecuada? &iquest;O estamos, sencillamente, intentando poner puertas al campo?
    </p><p class="article-text">
        Desde nuestra experiencia como docentes e investigadores, proponemos un enfoque distinto: integrar la IA generativa en la universidad no para vetarla, sino para convertirla en una aliada del pensamiento cr&iacute;tico. <a href="https://doi.org/10.5944/ried.28.2.43556" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un estudio reciente publicado en </a><a href="https://doi.org/10.5944/ried.28.2.43556" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>RIED-Revista Iberoamericana de Educaci&oacute;n a Distancia</em></a>, analizamos los desaf&iacute;os y oportunidades que plantea su incorporaci&oacute;n en entornos universitarios. A trav&eacute;s de entrevistas a expertos en educaci&oacute;n superior, identificamos una idea transversal: la IA puede ser un arma de doble filo, pero con las medidas pedag&oacute;gicas e institucionales adecuadas, es posible transformarla en una herramienta que potencie el aprendizaje profundo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Entre atajo y aprendizaje: el dilema educativo que plantea la IA </strong></h2><p class="article-text">
        Imaginemos un caso real: un estudiante universitario debe entregar un trabajo. En lugar de investigar y redactar durante semanas, decide pedirle a <em>ChatGPT</em> una respuesta bien articulada. El resultado es un texto correcto, incluso brillante a primera vista. Pero &iquest;d&oacute;nde qued&oacute; el proceso de aprendizaje? Si ese estudiante se limita a copiar y pegar, ha perdido la oportunidad de reflexionar, de equivocarse y corregir, de estructurar sus ideas. Su calificaci&oacute;n puede ser alta, pero su formaci&oacute;n ser&aacute; fr&aacute;gil.
    </p><p class="article-text">
        Este escenario pone en cuesti&oacute;n la validez de ciertos sistemas de evaluaci&oacute;n, especialmente en la educaci&oacute;n a distancia, donde el trabajo aut&oacute;nomo es la norma y los ensayos asincr&oacute;nicos se han consolidado como herramienta principal de evaluaci&oacute;n. En estos entornos, el desaf&iacute;o se agudiza: la intervenci&oacute;n directa del docente es limitada y la tentaci&oacute;n de delegar el proceso reflexivo en la IA es a&uacute;n mayor. Sin embargo, culpar a <em>ChatGPT</em> por este riesgo ser&iacute;a como responsabilizar a la calculadora de que alguien no sepa sumar. El problema no reside en la herramienta, sino en el modo en que se utiliza.
    </p><p class="article-text">
        Bien empleado, el mismo <em>chatbot</em> puede dejar de ser una amenaza para convertirse en un aliado del aprendizaje. Puede desbloquear la temida hoja en blanco con ideas iniciales, ayudar a perfeccionar borradores, ofrecer explicaciones complementarias sobre conceptos complejos o generar contraejemplos que inviten al an&aacute;lisis cr&iacute;tico. Un estudiante curioso podr&iacute;a incluso preguntarle por qu&eacute; una respuesta es v&aacute;lida o solicitar fuentes para contrastarla (aunque conviene ser cautos: la IA puede inventar referencias, en lo que se conoce como &ldquo;alucinaciones estoc&aacute;sticas&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        No es la herramienta lo que marca la diferencia, sino el uso que se hace de ella. El impacto de la IA en el aula depende del contexto, de la intenci&oacute;n pedag&oacute;gica y del acompa&ntilde;amiento docente.
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&oacute;mo ense&ntilde;amos a pensar con ella: hacia una alfabetizaci&oacute;n cr&iacute;tica en IA</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando apareci&oacute; <em>Wikipedia</em>, hace ya dos d&eacute;cadas, tambi&eacute;n cundi&oacute; el p&aacute;nico: &ldquo;los estudiantes copiar&aacute;n respuestas sin contrastar&rdquo;, se dec&iacute;a. Pero pronto comprendimos que la soluci&oacute;n no era bloquear el acceso, sino ense&ntilde;ar a usarla con criterio: verificar fuentes, contrastar la informaci&oacute;n y complementarla con materiales acad&eacute;micos. Estrategias como el <em>learning by comparing</em> ayudaron a desarrollar el pensamiento cr&iacute;tico, permitiendo que el alumnado aprendiera a distinguir entre lo confiable y lo cuestionable. Parafraseando a Newton, la web nos permiti&oacute; &ldquo;subir a hombros de gigantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con la IA generativa estamos ante un punto similar, pero a una escala mucho mayor. Su capacidad de uso transversal, su versatilidad funcional y su ritmo de adopci&oacute;n exponencial la convierten en un fen&oacute;meno disruptivo sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        Prohibir su uso en la universidad no solo es ineficaz, sino tambi&eacute;n injusto. Ineficaz, porque quienes dominan mejor la tecnolog&iacute;a seguir&aacute;n utiliz&aacute;ndola fuera del control institucional, ampliando la brecha con quienes no lo hacen. Injusto, porque estar&iacute;amos negando una herramienta potencialmente transformadora a quienes m&aacute;s la necesitan: estudiantes con menos tiempo, con mayores dificultades en la redacci&oacute;n, o con necesidades de apoyo espec&iacute;ficas.
    </p><p class="article-text">
        En esta era de <em>ChatGPT</em>, el reto no es atrincherarse ni prohibir lo inevitable, sino asumir que estas tecnolog&iacute;as ya forman parte del presente (y lo ser&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s del futuro profesional de nuestro alumnado). La universidad no puede limitarse a ignorarlas: debe prepararlos para convivir con ellas, para usarlas con criterio, &eacute;tica y creatividad. El verdadero desaf&iacute;o es repensar c&oacute;mo ense&ntilde;amos, c&oacute;mo evaluamos y c&oacute;mo acompa&ntilde;amos el aprendizaje para seguir formando ciudadanos capaces de pensar por s&iacute; mismos en un mundo automatizado.
    </p><p class="article-text">
        Enfrentar este desaf&iacute;o exige m&aacute;s que ajustes superficiales: implica repensar a fondo tanto los enfoques pedag&oacute;gicos como los modelos de organizaci&oacute;n acad&eacute;mica. A partir de nuestra investigaci&oacute;n publicada en RIED, proponemos cinco l&iacute;neas de acci&oacute;n concretas que pueden orientar este proceso de transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        1.- Establecer reglas claras sobre el uso de la IA
    </p><p class="article-text">
        Al igual que existen normas contra el plagio, se necesitan directrices que delimiten cu&aacute;ndo usar IA es parte del aprendizaje y cu&aacute;ndo constituye una infracci&oacute;n. Consultarla para inspirarse puede ser v&aacute;lido; entregar un trabajo hecho &iacute;ntegramente por IA, sin declararlo, no lo es. Algunas universidades ya exigen a sus estudiantes informar si usaron IA y c&oacute;mo. La transparencia favorece tanto a docentes como a estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        2.- Formar al profesorado en IA y nuevas metodolog&iacute;as
    </p><p class="article-text">
        Muchos docentes se sienten superados por estas tecnolog&iacute;as. Es clave ofrecer formaci&oacute;n continua, no solo t&eacute;cnica, sino tambi&eacute;n &eacute;tica y pedag&oacute;gica. Un profesorado capacitado puede dise&ntilde;ar actividades que promuevan un uso cr&iacute;tico de la IA, evitando que el alumnado delegue su aprendizaje en el algoritmo. Tambi&eacute;n podr&aacute; detectar cu&aacute;ndo hay una desconexi&oacute;n entre lo que el estudiante entrega y lo que realmente comprende. Esto favorece entornos con mayor trazabilidad del aprendizaje y fortalece el pensamiento cr&iacute;tico en la comunidad universitaria.
    </p><p class="article-text">
        3.- Alfabetizar al alumnado en el uso cr&iacute;tico de la IA
    </p><p class="article-text">
        No se trata de demonizar la IA, sino de aprender a usarla con criterio. ChatGPT puede funcionar como biblioteca o simulador, pero no es infalible. Por eso, deben incluirse en los planes de estudio talleres que ense&ntilde;en a interactuar con IA de forma cr&iacute;tica: formular buenos prompts, verificar fuentes, detectar sesgos y conocer sus principios b&aacute;sicos. Un estudiante de historia puede contrastar un resumen generado por IA con su manual; uno de inform&aacute;tica, revisar y depurar c&oacute;digo para comprenderlo. Estas pr&aacute;cticas fortalecen el pensamiento cr&iacute;tico: cuestionar, matizar y no aceptar sin m&aacute;s la primera respuesta.
    </p><p class="article-text">
        4.- Repensar la evaluaci&oacute;n universitaria
    </p><p class="article-text">
        Si la IA resuelve en segundos tareas tradicionales, es hora de cambiar qu&eacute; y c&oacute;mo evaluamos. La evaluaci&oacute;n debe centrarse en aplicar, analizar, sintetizar. Ex&aacute;menes orales, presentaciones, proyectos o casos pr&aacute;cticos exigen implicaci&oacute;n real. Incluso en pruebas escritas pueden incluirse desaf&iacute;os: preguntas abiertas, contextos actuales, razonamiento propio. Tambi&eacute;n es &uacute;til evaluar el proceso: pedir borradores, justificar decisiones, reflexionar sobre lo aprendido. As&iacute; se fomenta una comprensi&oacute;n aut&eacute;ntica y competencias clave como el pensamiento cr&iacute;tico y la creatividad.
    </p><p class="article-text">
        5.- Revalorizar la interacci&oacute;n humana en la universidad
    </p><p class="article-text">
        Cuanta m&aacute;s tecnolog&iacute;a usamos, m&aacute;s valiosa es la dimensi&oacute;n humana. La IA no sustituye la escucha activa, el acompa&ntilde;amiento o el est&iacute;mulo intelectual de un buen docente. Por eso, es clave reforzar tutor&iacute;as, seminarios y debates. All&iacute; se puede evaluar pensamiento cr&iacute;tico, plantear contraargumentos y generar di&aacute;logo real. Liberar al profesorado de tareas repetitivas no implica perder control, sino ganar tiempo para lo esencial: interacciones que enriquecen el aprendizaje. Apostar por lo humano no es nostalgia, sino una estrategia para una universidad m&aacute;s exigente y comprometida.
    </p><p class="article-text">
        Estamos ante un cambio de paradigma. La universidad no puede quedarse al margen ni responder con miedo o inercia. Le toca liderar con pensamiento cr&iacute;tico, con &eacute;tica y con audacia pedag&oacute;gica. La IA tiene l&iacute;mites (no comprende, no razona, no siente), pero tambi&eacute;n ofrece un enorme potencial si se utiliza con criterio: puede ayudarnos a sintetizar, a personalizar el aprendizaje y a plantear nuevas preguntas. Y ese es, precisamente, el objetivo: formar personas competentes, creativas y con criterio, capaces de hacerse preguntas relevantes, las que de verdad marcan la diferencia, en un mundo saturado de respuestas autom&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Como docentes, debemos ense&ntilde;ar a convivir con estos &ldquo;copilotos&rdquo; artificiales sin soltar el volante. Igual que un buen navegante no deja toda la ruta en manos del GPS, nuestros estudiantes deben aprender a usar la IA como br&uacute;jula, no como piloto autom&aacute;tico. La tecnolog&iacute;a evoluciona r&aacute;pido, pero los fundamentos de una buena educaci&oacute;n (curiosidad, m&eacute;todo, pensamiento cr&iacute;tico) siguen siendo nuestro mejor mapa. En plena era de algoritmos generativos, el reto no es entrenar m&aacute;quinas, sino seguir formando personas. Apostemos por una inteligencia artificial que acompa&ntilde;e, y por una inteligencia humana que cuestione, conecte y transforme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Nota: </strong>C&eacute;sar Mu&ntilde;oz Mart&iacute;nez, Vanessa Roger-Monz&oacute; y Fernando Castell&oacute;-Sirvent, profesores universitarios e investigadores, son coautores del art&iacute;culo <a href="https://doi.org/10.5944/ried.28.2.43556" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;IA generativa y pensamiento cr&iacute;tico en la educaci&oacute;n universitaria a distancia: desaf&iacute;os y oportunidades&rdquo;</a>, publicado en RIED-Revista Iberoamericana de Educaci&oacute;n a Distancia. Este trabajo forma parte de los proyectos de innovaci&oacute;n docente MERA-IAPEC (UNED), UV-SFPIE_PIEE 3325253 (Universitat de Val&egrave;ncia), PIME/23-24/390 (Universitat Polit&egrave;cnica de Val&egrave;ncia) y del Grupo de Investigaci&oacute;n &ldquo;Artificial Intelligence Impacts on Society &amp; Economy&rdquo; (AIISE Research Group).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vanessa Roger, Fernando Castelló Sirvent, César Muñoz Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/salvar-pensamiento-critico-tiempos-chatgpt-escribir-no-implica-pensar_129_12369245.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 14:05:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Salvar el pensamiento crítico en tiempos de ChatGPT (Cuando escribir ya no implica pensar)]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Think tanks: los influyentes jugadores en el tablero político y social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/think-influyentes-jugadores-tablero-politico_132_1003334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Los think tanks son organizaciones cuyo objetivo principal es generar y difundir ideas e investigaciones para asesorar a la &eacute;lite pol&iacute;tica. Se presentan, por tanto, como entidades con gran capacidad de influencia en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y en la de toma de decisiones. Aunque existe la percepci&oacute;n generalizada de que los think tanks son entidades independientes, en su gran mayor&iacute;a est&aacute;n vinculadas a empresas privadas, centros militares, partidos pol&iacute;ticos o universidades, con los intereses impl&iacute;citos que esas conexiones conllevan. Y, sin embargo, sus recomendaciones tienen cada vez m&aacute;s peso en la pol&iacute;tica y el debate p&uacute;blico. De hecho, se han consolidado como nuevos actores para el asesoramiento, dominio y control efectivo en la toma de decisiones pol&iacute;ticas, con una mayor presencia social y comunicativa. En este contexto, se hace imprescindible la advertencia de The Guardian: <em>&ldquo;Ning&uacute;n think tank deber&iacute;a estar autorizado a emitir opiniones &rdquo;imparciales&ldquo; si no es capaz de demostrar su imparcialidad&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, los medios de comunicaci&oacute;n constituyen herramientas relevantes para orientar la atenci&oacute;n de los ciudadanos hacia diferentes temas y determinar los aspectos sobre los que debe pivotar la opini&oacute;n p&uacute;blica. Por ello, los think tanks consideran que una estrategia fundamental para influir en las decisiones pol&iacute;ticas es, precisamente, impulsar su visibilidad en los mass media.
    </p><p class="article-text">
        En un estudio desarrollado por los autores que firman el presente art&iacute;culo, se examina la presencia alcanzada por los principales think tanks espa&ntilde;oles en medios de comunicaci&oacute;n nacionales e internacionales entre 2004 y 2018. El per&iacute;odo de an&aacute;lisis ha permitido observar la evoluci&oacute;n de los think tanks en los medios de comunicaci&oacute;n antes y despu&eacute;s de la crisis econ&oacute;mica mundial, cuyos efectos se sintieron de forma especialmente intensa en Espa&ntilde;a. Durante esta etapa los think tanks intensificaron su presencia en medios y legitimaron con su discurso la pol&iacute;tica monetaria adoptada en ese momento. Los gobiernos de los estados miembros de la Uni&oacute;n Europea, entre ellos, Espa&ntilde;a, abrazaron reformas estructurales y medidas de austeridad estrictas.
    </p><p class="article-text">
        Si en un primer momento, entre 2008 y 2009 eligieron implementar planes de est&iacute;mulo, la demanda de los mercados financieros motiv&oacute; que los gobiernos invirtieran su postura y apostaran por los recortes y pol&iacute;ticas de ajuste. Para justificar estas impopulares decisiones, la clase pol&iacute;tica se escud&oacute; en las propuestas econ&oacute;micas desarrolladas por los think tanks, que refrendaron sus investigaciones con expertos acad&eacute;micos y difundieron en medios de comunicaci&oacute;n un discurso consensuado y alineado con las pol&iacute;ticas de austeridad. El aumento de redes transnacionales de think tanks que participan en la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, tanto dentro de un mismo pa&iacute;s como a trav&eacute;s de sus fronteras, favorecieron que este discurso se difundiera. As&iacute; pues, gobiernos, autoridades financieras y grandes corporaciones impusieron medidas contra la crisis, que convirtieron un problema del sector privado promovido por ellos mismos en un problema p&uacute;blico sobrellevado por el ciudadano com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios elaborados por los acad&eacute;micos especializados a trav&eacute;s de los think tanks argumentaban la necesidad de implementar estas estrictas medidas, pero estas investigaciones adolec&iacute;an de evidentes errores de perspectiva y de c&aacute;lculo, tal y como ya denunci&oacute; Krugman en 2013. Se constata, por tanto, que los intereses pol&iacute;ticos y financieros pueden llegar a desplazar el rigor acad&eacute;mico. Asimismo, se hace patente la estrecha colaboraci&oacute;n entre actores pol&iacute;ticos y &eacute;lites financieras.  De hecho, estudios posteriores destacan que las medidas de austeridad adoptadas resultaron ineficientes desde una perspectiva financiera y social, pero a pesar de ello, diversos think tanks del espectro pol&iacute;tico de centro-derecha diseminados en la Uni&oacute;n Europea alentaron estas ideas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, los think tanks aprovecharon la coyuntura de crisis para incrementar su presencia en los medios de comunicaci&oacute;n, generando debates en torno al dise&ntilde;o de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en la direcci&oacute;n marcada por las &eacute;lites. Se pone de manifiesto que el marco de configuraci&oacute;n en la agenda de medios se construye con el concurso de los think tanks y el prestigio de la academia, constituyendo un conjunto de factores contingentes que limitan y condicionan el dise&ntilde;o de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. De este modo, el legislador determina los grados de libertad con que los agentes econ&oacute;micos pueden interactuar en el mercado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Castelló Sirvent, Vanessa Roger, Juan Manuel García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/think-influyentes-jugadores-tablero-politico_132_1003334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Feb 2020 09:17:52 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Think tanks: los influyentes jugadores en el tablero político y social]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Abriendo los ojos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/abriendo-ojos_132_3650169.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace unas semanas tuve ocasi&oacute;n de asistir al <a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/articulosglopez/archives/1045" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Congreso de Periodismo de Datos</a> en la Universidad de Valencia. Durante su desarrollo tuvo lugar un interesante taller aplicado. Los asistentes, en su mayor&iacute;a j&oacute;venes estudiantes de periodismo, se mostraban entusiasmados ante las metodolog&iacute;as b&aacute;sicas de an&aacute;lisis de datos que permit&iacute;an obtener jugosas conclusiones extra&iacute;das de una mara&ntilde;a de informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ese d&iacute;a presenci&eacute;, entre divertida y preocupada, el despertar de nuestros futuros periodistas. Divertida por ver a los asistentes conectando nuevos conocimientos. Preocupada puesto que no pude evitar preguntarme qu&eacute; es exactamente lo que ense&ntilde;amos en la universidad. El hecho de que los contenidos con que se forma un futuro periodista no le ofrezcan una visi&oacute;n panor&aacute;mica de su profesi&oacute;n y del mundo en el que la desempe&ntilde;ar&aacute; es preocupante. No me refiero al curr&iacute;culo. Todos podemos consultarlo en cualquier plan de estudios. Tampoco me refiero a la metodolog&iacute;a de an&aacute;lisis de datos. En realidad, esta an&eacute;cdota es s&oacute;lo un pretexto, un ejemplo en la superficie.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos un paso m&aacute;s all&aacute;: planes de estudio encorsetados, asignaturas dise&ntilde;adas como compartimentos-estanco, ausencia relativa de materias transversales&hellip;Y todo ello dentro de un sistema de ense&ntilde;anza igualmente oprimido.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, debemos considerar un problema anterior. En la universidad se hereda el tradicional sistema escolar basado en clases magistrales donde tiene lugar la cl&aacute;sica transmisi&oacute;n del conocimiento del profesor al alumno pasivo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los <a href="http://www.eldiario.es/catalunya/Adios-asignaturas-proyectos-convence-escuelas_0_380762408.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prometedores cambios</a> que se comienzan a vislumbrar sobre metodolog&iacute;as educativas basadas en proyectos, de forma similar al modelo de aprendizaje de Finlandia, son propuestas que evolucionan de manera no generalizada. La inmensa mayor&iacute;a sigue inmersa en un proceso caduco en el que priman asignaturas concebidas de manera independiente y sin relaci&oacute;n unas con otras. Y los sucesivos cambios de planes de estudio en funci&oacute;n del color pol&iacute;tico predominante, sin duda, agravan la situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los colegios que han iniciado la ense&ntilde;anza por proyectos destacan la posibilidad que se le ofrece a los alumnos de relacionar conocimientos, pensar, razonar y descubrir experiencialmente que existen m&uacute;ltiples opciones para resolver problemas.
    </p><p class="article-text">
        En la universidad tambi&eacute;n existen iniciativas orientadas a conectar los diferentes contenidos del curr&iacute;culo que se imparte. Un buen ejemplo es el de la Universidad Polit&eacute;cnica de Valencia, en su tratamiento de las <a href="https://www.youtube.com/watch?v=IOZzzsi_vQQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">competencias transversales</a>. Concretamente, en el <a href="https://www.upv.es/contenidos/BIBGAND/infoweb/bibgand/info/781418normalc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grado de Comunicaci&oacute;n Audiovisual</a> cada cuatrimestre se lleva a cabo un proyecto transversal desarrollado por los alumnos que deben trabajar en equipo, y en el que se relacionan las materias correspondientes con ese per&iacute;odo acad&eacute;mico. De este modo, adquieren sentido de una forma pr&aacute;ctica todos los conocimientos aprehendidos.
    </p><p class="article-text">
        El eje vertebrador deber&iacute;a situarse en la perspectiva que nos ofrece el mercado de trabajo. Y la educaci&oacute;n tradicional ya no es la mejor opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Proyecto de Innovaci&oacute;n Docente ComunicArte, desarrollado en el campus de Valencia de <a href="http://www.esic.edu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ESIC Business &amp; Marketing School</a>, asume la integraci&oacute;n transversal de los curr&iacute;culos como respuesta reactiva a un mundo tan complejo como cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, el Proyecto ComunicArte en su dise&ntilde;o metodol&oacute;gico define una secuencia que modifica la experiencia docente al objeto de que los futuros egresados sean capaces de analizar la realidad, haciendo uso de capacidades prospectivas, superado el dominio te&oacute;rico de contenidos fijados por el curr&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre este eje, los alumnos logran conectar con la pr&aacute;ctica profesional de su disciplina tomando conciencia de la vanguardia de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica u organizativa que se est&aacute; dando en la actualidad en el sector que representar&aacute; su marco natural de opciones laborales en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, se invita a los alumnos a experimentar con todas las herramientas disponibles, incidiendo en sus competencias emprendedoras e innovadoras a partir de la conexi&oacute;n con el marco te&oacute;rico previamente asimilado, para finalmente crear propuestas de valor que, en su caso, pudieran resultar plenamente competitivas.
    </p><p class="article-text">
        Al fin y al cabo, ese ser&aacute; el contexto que encontrar&aacute;n los alumnos en unos a&ntilde;os, cuando lleguen al mercado de trabajo con su t&iacute;tulo bajo el brazo.
    </p><p class="article-text">
        La funci&oacute;n del docente debe asimilarse a la de un entrenador de f&uacute;tbol, no a la de un polic&iacute;a. El profesor universitario debe ense&ntilde;ar a dudar y obligar a reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, <a href="http://blog.arrunada.org/2016/09/el-cambio-tecnologico-en-la-educacion-superior/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuntaba recientemente Benito Arru&ntilde;ada</a>, catedr&aacute;tico en la Universidad Pompeu Fabra, que el d&eacute;ficit m&aacute;s grave de nuestro sistema universitario surge al aplicar la teor&iacute;a sobre casos reales, aun cuando los estudiantes hubieran logrado aprobarla en los ex&aacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, la situaci&oacute;n generalizada es que seguimos mirando hacia otro lado en lugar de mirar directamente al problema.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n <a href="https://twitter.com/BenitoArrunada" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arru&ntilde;ada</a>, en la confrontaci&oacute;n de conocimientos con la realidad, los alumnos acumulan en su mayor&iacute;a la informaci&oacute;n de una forma acr&iacute;tica y, llegado el momento de an&aacute;lisis, no acostumbran a emplear m&aacute;s recurso que su sentido com&uacute;n, haciendo uso de los mismos instrumentos que hubieran utilizado antes de entrar en la universidad, mostr&aacute;ndose incapaces de emplear instrumentos anal&iacute;ticos que, sin embargo, s&iacute; han demostrado dominar de forma te&oacute;rica en m&uacute;ltiples ex&aacute;menes, mec&aacute;nicamente reproducidos, en un volcado literal de informaci&oacute;n con respecto al manual o los apuntes de la asignatura.
    </p><p class="article-text">
        El profesor Arru&ntilde;ada apostaba por una intensificaci&oacute;n del modelo de docencia socr&aacute;tica en que el alumno estudia los materiales antes de las clases y &eacute;stas se emplean ante todo para explorar, aplicar y discutir.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, una vez definidos contenidos y metodolog&iacute;as, adem&aacute;s de fomentar que los estudiantes sean protagonistas de su propio aprendizaje, debemos tenderles la mano para que participen en el dise&ntilde;o de experiencias docentes que, desde su punto de vista, usos y costumbres, puedan resultar de m&aacute;s adecuada aplicabilidad, mejorando su inter&eacute;s y el aprendizaje participativo.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.oecd.org/edu/ceri/dirkvandamme-headofdivisionofthecentreforeducationalresearchandinnovationceri.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dirk van Damme</a>, director de Innovaci&oacute;n e Indicadores de Progreso de la Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos (OCDE) augura que en un futuro pr&oacute;ximo las asignaturas desaparecer&aacute;n, dando paso a materias, actividades y proyectos en grupo combinados de forma creativa. Es decir, aprendizaje aut&oacute;nomo y competencias transversales.
    </p><p class="article-text">
        En presencia de una automatizaci&oacute;n de procesos, eclosi&oacute;n de robots y algoritmos verdaderamente imparable, los futuros profesionales deber&aacute;n ser capaces de trabajar en equipo, aprender de manera cooperativa y encontrar soluciones r&aacute;pidas a problemas complejos. Precisamos mentes abiertas, flexibles y que perseveren.
    </p><p class="article-text">
        El mercado laboral viene expulsando a todas aquellas personas cuyas mentes no est&aacute;n suficientemente abiertas. Y lo va a seguir haciendo. El proceso es inevitable. Parad&oacute;jicamente,&nbsp;<a href="https://youtu.be/QlosfC-xves?t=3m17s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es mucho m&aacute;s f&aacute;cil entrar en una mente cerrada</a> porque s&oacute;lo tiene una puerta. Y esto contribuye a explicar el particular devenir del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Vanessa Roger]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/abriendo-ojos_132_3650169.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jan 2017 15:42:13 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Abriendo los ojos]]></media:title>
    </item>
  </channel>
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