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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eze Paez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eze_paez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eze Paez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La defensa de los animales: una causa común]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/defensa-animales-causa-comun_132_1507138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/03149da7-7446-49e7-88e1-db0e02a0a4fa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Refugiado en el santuario Leçon Vegano."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor y la autora de este artículo discrepan profundamente acerca de otras cuestiones políticas, que han marcado los ejes tradicionales del debate entre derecha e izquierda</p><p class="subtitle">Sin embargo, creen en la igual consideración moral y política de todos los individuos, independientemente de cuestiones como el sexo, la raza, la orientación sexual y, sí, también la especie</p><p class="subtitle">Defienden que el respeto a los intereses básicos de los animales es asumible desde cualquier posición que defienda la democracia y los derechos y libertades individuales</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Tenemos obligaciones &eacute;ticas hacia los animales? &iquest;Deben sus intereses estar protegidos por derechos? Nosotros creemos que s&iacute;. Lo creemos pese a discrepar profundamente acerca de otras cuestiones pol&iacute;ticas. No estamos de acuerdo sobre el papel que debe tener el Estado en la econom&iacute;a ni sobre qu&eacute; noci&oacute;n de igualdad es la pol&iacute;ticamente relevante. Esto es, en general, discrepamos sobre uno de los ejes tradicionales del debate entre derecha e izquierda. Pero ambos creemos en la igual consideraci&oacute;n moral y pol&iacute;tica de todos los individuos, independientemente de cuestiones como el sexo, la raza, la orientaci&oacute;n sexual y, s&iacute;, tambi&eacute;n la especie. Coincidimos en ello precisamente porque nos unen convicciones m&aacute;s profundas: compartimos la defensa de una sociedad democr&aacute;tica formada por individuos libres regida por unas instituciones fuertes e inclusivas que sirvan para garantizar sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien piensa que el mero hecho de plantear estas preguntas es una estupidez. A nosotros, sin embargo, nos parece una cuesti&oacute;n de gran importancia. En primer lugar, porque no se trata de una ocurrencia contempor&aacute;nea. Es un problema recurrente en nuestro canon intelectual. Parte de ese canon <a href="http://www.animal-rights-library.com/authors-c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">-desde la antig&uuml;edad hasta la Ilustraci&oacute;n, desde Plutarco a Jeremy Bentham-</a> ha concluido que los animales importan moralmente. En segundo lugar, porque hay m&aacute;s de <a href="https://docs.google.com/spreadsheets/d/1hx14vSBCkZ_5oVIuI2qaRr1iGGbmNXTNRAB1KphbPd4/edit#gid=1075069855" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un bill&oacute;n</a> de animales que sufren y mueren bajo explotaci&oacute;n. M&aacute;s de <a href="https://reducing-suffering.org/how-many-wild-animals-are-there/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un trill&oacute;n</a> viven en la naturaleza. Los humanos, en comparaci&oacute;n, s&oacute;lo somos siete mil millones y medio. No es trivial preguntarse si tenemos obligaciones respecto a ellos, pues constituyen la abrumadora mayor&iacute;a de individuos que existen. En tercer lugar, porque es cierto que toda sociedad humana, en toda &eacute;poca, ha considerado que los animales no importan, o importan poco. Pero nuestras creencias tradicionales hacia los animales son incoherentes y responden a convenciones culturales m&aacute;s que a construcciones argumentativas s&oacute;lidas. Por ejemplo, en Europa la gente se horroriza ante la posibilidad de comer perros por placer, pues los consideran animales de compa&ntilde;&iacute;a por los que desarrollan sentimientos de aprecio y empat&iacute;a. Sin embargo, disfrutan comiendo cerdo o ternera con mucha frecuencia. Es necesario, pues, reflexionar sobre nuestras pr&aacute;cticas y actitudes, incluso si el resultado de nuestra reflexi&oacute;n es confirmarlas. Al menos, entonces, las sostendremos bas&aacute;ndonos en razones y no simplemente empujados por el peso de la tradici&oacute;n recibida.
    </p><p class="article-text">
        La actitud tradicional hacia la consideraci&oacute;n de los intereses de los animales puede resumirse as&iacute;: hay unos individuos que importan plenamente, mientras que otros apenas importan o no importan en absoluto. Adem&aacute;s, esta diferencia entre quienes importan y quienes no importan coincide exactamente con la distinci&oacute;n de especie entre animales humanos y animales no humanos. La pregunta que debemos hacernos es si est&aacute; justificado tratar peor a un individuo por no pertenecer a la especie humana o, si no es as&iacute;, si la discriminaci&oacute;n basada en la especie (el <em>especismo</em>) es tan rechazable como otras formas de discriminaci&oacute;n contra las que todos luchamos, como el sexismo, el racismo o la homofobia.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, pertenecer a una u otra especie no puede ser algo relevante, en s&iacute; mismo, desde un punto de vista racional. Las especies son categor&iacute;as creadas por los seres humanos y se basan en afinidad gen&eacute;tica o capacidad reproductiva. Qu&eacute; genes tenga un individuo o con qui&eacute;n pueda reproducirse con &eacute;xito son criterios irrelevantes para determinar qui&eacute;n importa &eacute;ticamente y qui&eacute;n no. Tan irrelevantes como el color de la piel, el sexo o a la orientaci&oacute;n sexual. Utilizarlos para distinguir entre qui&eacute;nes importan a efectos &eacute;ticos o pol&iacute;ticos es, pues, un ejercicio de arbitrariedad.
    </p><p class="article-text">
        La defensa m&aacute;s robusta del especismo apela a la inteligencia de los seres humanos. Asume que poseemos ciertas capacidades psicol&oacute;gicas que nos hacen &uacute;nicos o superiores. Los seres humanos somos racionales, aut&oacute;nomos, autoconscientes y podemos comunicarnos mediante un lenguaje complejo. Seg&uacute;n esta posici&oacute;n, esto es lo que hace que debamos tener en cuenta a alguien desde un punto de vista &eacute;tico. Es lo que fundamenta nuestras obligaciones respecto de los individuos y que sus intereses deban estar protegidos pol&iacute;ticamente mediante derechos. Los dem&aacute;s animales carecer&iacute;an de estas capacidades. As&iacute;, podr&iacute;amos excluirlos de nuestra consideraci&oacute;n &eacute;tica o pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un mal argumento. Para que funcionara todos los seres humanos deber&iacute;an poseer esas capacidades sofisticadas. Sin embargo, eso no es as&iacute;. Hay much&iacute;simos seres humanos que carecen de tales capacidades. Ya sea por edad, por causa de alguna condici&oacute;n cong&eacute;nita, por enfermedad o por accidente las han perdido de forma irremisible. Si poseerlas fuera lo que hace que debamos ser considerados &eacute;ticamente, est&aacute; claro que, entonces, estar&iacute;a justificado discriminar a todos esos seres humanos. Ello es inaceptable. Pero, entonces, la menor inteligencia de los dem&aacute;s animales tampoco puede servirnos para someterlos a discriminaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento tambi&eacute;n es incorrecto por otro motivo. La obligaci&oacute;n &eacute;tica de respetar nuestros intereses radica en que el hecho de no hacerlo supone un da&ntilde;o para nosotros. La posibilidad de ser da&ntilde;ados y beneficiados por lo que nos sucede, incluidas las acciones de los dem&aacute;s, es lo que fundamenta que importemos en un sentido &eacute;tico. Para ello no es necesario ser especialmente inteligente, ni tener unos intereses especialmente sofisticados, ni siquiera la capacidad de reclamar el respeto de esos intereses. Basta con tener la capacidad para sufrir y disfrutar - llamada <em>sintiencia</em>. De acuerdo con el consenso cient&iacute;fico, todos los vertebrados son individuos sintientes. Asimismo, tambi&eacute;n lo son algunos invertebrados, y no podemos descartar que otros tambi&eacute;n lo sean. Todos estos individuos, con independencia de su especie, tienen intereses en no sufrir, no morir y disfrutar de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos, por tanto, razones &eacute;ticas para no da&ntilde;ar a los animales y ayudarles cuando lo necesitan, por ejemplo, cuando sufren por causas naturales. Sin embargo, la ley permite la frustraci&oacute;n grave de sus intereses de forma sistem&aacute;tica y por fines triviales. Pensemos, por ejemplo, en la industria alimentaria. Dado que los seres humanos podemos tener una vida plenamente saludable <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27886704" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin alimentos de origen animal</a>, en realidad el consumo de animales satisface intereses estrictamente est&eacute;ticos. El placer que nos proporciona saborearlos. A cambio, como dijimos, m&aacute;s de un bill&oacute;n sufre terriblemente y muere cada a&ntilde;o. Desde un punto de vista imparcial, los intereses de esos animales son m&aacute;s importantes que nuestro placer. Nuestra obligaci&oacute;n &eacute;tica es rechazar estas pr&aacute;cticas y evitar consumir productos derivados de la explotaci&oacute;n animal. Esta obligaci&oacute;n es extensible a otros sectores en que los animales son similarmente da&ntilde;ados para producir ropa, por entretenimiento o como fuerza de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        El respeto a los intereses b&aacute;sicos de los animales es asumible desde cualquier posici&oacute;n que defienda la democracia y los derechos y libertades individuales. Desde luego, as&iacute; puede ser reconocido por posiciones que provienen de la izquierda pol&iacute;tica, que se caracterizan por una concepci&oacute;n de la libertad como autorrealizaci&oacute;n de los individuos o como ausencia de dominaci&oacute;n. Para los defensores de estas posiciones pol&iacute;ticas, los individuos son libres s&oacute;lo en la medida en que disponen de los recursos para perseguir su felicidad, o en la medida en que no est&eacute;n sujetos a poderes p&uacute;blicos o privados que no puedan controlar. Como los animales no humanos son tambi&eacute;n individuos con un bienestar propio y susceptibles de caer bajo la dominaci&oacute;n del Estado o de particulares, no est&aacute; justificado excluirles de estas preocupaciones de justicia. Sin embargo, es err&oacute;neo considerar la defensa de los derechos de estos individuos como patrimonio exclusivo de la izquierda. Esto tambi&eacute;n se puede reivindicar desde otras tradiciones filos&oacute;ficas y pol&iacute;ticas como es el liberalismo cl&aacute;sico.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva liberal, los individuos deben poder perseguir sus fines siempre y cuando ello no suponga un da&ntilde;o a terceros, ya sea a su vida, a su integridad f&iacute;sica o a su propiedad. Tomar en serio este principio requiere proteger mediante derechos los intereses b&aacute;sicos de cualquier individuo y que las instituciones se abstengan de interferir en las elecciones individuales salvo cuando ello sea necesario para proteger esos derechos. La discusi&oacute;n en el liberalismo se ha centrado en si los animales pueden poseerse a s&iacute; mismos y, por lo tanto, debemos respetar sus derechos o si, en cambio,  pueden ser propiedad de otros. Ahora bien, los intereses de los individuos son susceptibles de protecci&oacute;n independientemente de su capacidad para reclamarlos, de su capacidad para razonar sobre los intereses de los dem&aacute;s o de la complejidad de esos intereses. Como reconoce el fil&oacute;sofo Michael Huemer, dado que los animales no humanos son tambi&eacute;n individuos con un inter&eacute;s en vivir y en no sufrir, la defensa de sus derechos debe formar parte de la causa del liberalismo.
    </p><p class="article-text">
        Pese a las diferencias entre estas posiciones, existe el consenso de que un individuo no puede ser libre si es propiedad de otro y si la protecci&oacute;n de sus intereses b&aacute;sicos no est&aacute; garantizada. &Eacute;sta es, sin embargo, la situaci&oacute;n en la que se encuentran los animales en nuestras comunidades pol&iacute;ticas. Del mismo modo en que la igual consideraci&oacute;n de los intereses de todos los seres humanos nos ha llevado a rechazar la discriminaci&oacute;n que han sufrido diversos colectivos a lo largo de la historia, ahora nos deber&iacute;a llevar a denunciar y oponernos al trato desventajoso que padecen los otros animales. Nosotros consideramos que en la medida en que estos individuos tienen intereses, &eacute;stos deben estar jur&iacute;dica y pol&iacute;ticamente protegidos. &Eacute;sta es una causa a la que todos, desde nuestras leg&iacute;timas discrepancias, nos podemos unir.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eze Paez, Irune Ariño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/defensa-animales-causa-comun_132_1507138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jun 2019 19:48:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Liberalismo]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Especismo, justicia e izquierda. Crítica a Daniel Bernabé]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/especismo-izquierda-critica-daniel-bernabe_132_1899904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/45dd7f19-33c5-4bf6-a0e0-8192c4d52897_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Cerdos transportados al matadero tras una vida de explotación y violencia."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La trampa de la diversidad</p><p class="subtitle">(2018) Daniel Bernabé critica duramente, desde el anticapitalismo, a diferentes movimientos sociales de lucha contra la discriminación no basada en la clase</p><p class="subtitle">Hay, sin embargo, un aspecto de su crítica que no ha recibido la atención seria y desapasionada que merece. Se trata de su diatriba contra quienes rechazan el especismo</p></div><p class="article-text">
        En <em>La trampa de la diversidad</em> (2018) Daniel Bernab&eacute; critica duramente, desde el anticapitalismo, a diferentes movimientos sociales de lucha contra la discriminaci&oacute;n no basada en la clase. Hablamos de las luchas a las que suele darse la etiqueta gen&eacute;rica de &ldquo;pol&iacute;ticas de identidad&rdquo;. Siendo caritativos su cr&iacute;tica parece ser estrat&eacute;gica: estas reivindicaciones son justas, pero no lo est&aacute;n haciendo bien. Ya se han hecho objeciones, <a href="https://www.elsaltodiario.com/laplaza/resena-trampa-diversidad" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">creo que decisivas</a>, a sus&nbsp;<a href="https://ctxt.es/es/20180808/Firmas/21149/Pastora-Filigrana-Garcia-diversidad-clase-lucha.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">presupuestos</a> y a su <a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/Critica-critica-diversidad_6_785731424.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metodolog&iacute;a</a>. Hay, sin embargo, un aspecto de su cr&iacute;tica que no ha recibido la atenci&oacute;n seria y desapasionada que merece. Se trata de su diatriba contra quienes rechazan el especismo. Esto es, quienes rechazan la discriminaci&oacute;n que sufren los animales que no pertenecen a la especie humana. Para tratar este asunto <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Posicion-politica-antiespecista_6_658694153.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cita uno de mis textos</a>, as&iacute; que me siento&nbsp;en la obligaci&oacute;n de responderle.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otros movimientos sociales, la cr&iacute;tica de Bernab&eacute; al antiespecismo parece ser no solo estrat&eacute;gica, sino sustantiva, de fondo. No solo cree que quienes forman parte del movimiento antiespecista est&aacute;n haciendo las cosas mal. Tampoco parece creer que su reivindicaci&oacute;n sea justa. Cree que no es una posici&oacute;n articulada (no llega a &ldquo;ideolog&iacute;a&rdquo;, siendo mero &ldquo;sistema de creencias&rdquo;), que es &ldquo;inconsistente&rdquo; y que destila &ldquo;nihilismo y arrepentimiento m&iacute;stico&rdquo;. Incluso, tiene una tesis propia sobre la psicolog&iacute;a de las antiespecistas: su identidad, en este caso proyectada en los animales y no en s&iacute; mismas, est&aacute; tan &ldquo;atomizada que solo puede encontrar refugio en una caridad iluminada hacia los &lsquo;seres sintientes&rsquo;&rdquo;. No es un pasaje claro, pero Bernab&eacute; parece sostener que el antiespecismo es la pol&iacute;tica de identidad que persiguen quienes ya son incapaces de identificarse con grupo humano alguno.
    </p><p class="article-text">
        Bernab&eacute; est&aacute; equivocado. Primero, el antiespecismo es una posici&oacute;n intelectualmente s&oacute;lida. Segundo, es un error ver al antiespecismo como una pol&iacute;tica de identidad m&aacute;s. Tercero, si eres de izquierdas, entonces debes ser antiespecista.
    </p><h4 class="article-text">El especismo es injusto y debe ser rechazado</h4><p class="article-text">
        En todas las sociedades se ha considerado que los animales, o bien no importan en absoluto o bien importan menos que los seres humanos. Se les ha tratado, y se les sigue tratando, como&nbsp;<a href="http://www.animal-ethics.org/explotacion-animal-introduccion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">meros recursos</a> para satisfacer nuestros intereses. Se les somete a experimentaci&oacute;n con fines biom&eacute;dicos, militares o para testar productos cosm&eacute;ticos y del hogar. Se les utiliza como forma de entretenimiento o para producir ropa. La mayor parte, sin embargo, se concentra en la industria alimentaria, en la que se mata cada a&ntilde;o a unos 90 mil millones de individuos, solo contando animales terrestres. En total, el c&oacute;mputo anual de animales explotados en los diferentes sectores asciende a m&aacute;s de 1 bill&oacute;n. Se trata de individuos que, en general, tienen vidas llenas de un sufrimiento intenso hasta que se les causa la muerte, muchas veces de forma dolorosa.
    </p><p class="article-text">
        A este trato desfavorable respecto de los intereses de los dem&aacute;s animales se la ha llamado &lsquo;especismo&rsquo;. Bernab&eacute; sugiere que el rechazo a esta actitud -el antiespecismo- no es una posici&oacute;n razonable, aunque nunca argumenta por qu&eacute;. Ello no es extra&ntilde;o, porque en realidad no existen buenos argumentos.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que unos son seres humanos y los otros no. Ahora bien, esto no importa. La deliberaci&oacute;n &eacute;tica y pol&iacute;tica consiste en decidir cu&aacute;les, de entre las diferentes alternativas de acci&oacute;n individuales y colectivas a nuestra disposici&oacute;n, debemos escoger, dado su impacto positivo o negativo en los individuos afectados por ellas. Las especies se definen por la posesi&oacute;n de ciertos genes o la capacidad de unos individuos de reproducirse con otros. Esto es irrelevante para determinar a qui&eacute;n debemos tener en cuenta. El mero hecho de que unos individuos no pertenezcan a una determinada especie no justifica excluirles de nuestra consideraci&oacute;n &eacute;tica o pol&iacute;tica, o dar a sus intereses una importancia menor.
    </p><p class="article-text">
        En ocasiones, se pretende justificar este trato diferencial apelando a que los seres humanos supuestamente poseen capacidades cognitivas m&aacute;s sofisticadas que el resto de animales, como la racionalidad, la autonom&iacute;a, el lenguaje o la auto-consciencia. Ahora bien, para que este argumento funcionara ser&iacute;a necesario que <em>todos</em> los seres humanos poseyeran tales capacidades cognitivas complejas.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay seres humanos que carecen de ellas. Esto puede suceder de forma cong&eacute;nita, por enfermedad o accidente; de forma permanente o temporal. Es el caso de los beb&eacute;s, las personas con diversidad funcional intelectual o quienes padecen alguna demencia. De hecho, la complejidad cognitiva de muchos de esos individuos es similar a la de algunos animales. Ante ello hay dos alternativas. O bien rechazamos que la posesi&oacute;n de estas capacidades sea el fundamento de qui&eacute;n debe ser tenido en cuenta, o bien excluimos a estos seres humanos del c&iacute;rculo de consideraci&oacute;n &eacute;tica y pol&iacute;tica. Por supuesto, lo segundo es inaceptable. Ello implica, por lo tanto, que tampoco podemos apelar a las capacidades psicol&oacute;gicas de los dem&aacute;s animales para justificar el trato diferencial que padecen.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, que todos los seres humanos poseyeran capacidades cognitivas complejas tampoco mostrar&iacute;a que &eacute;sta es la caracter&iacute;stica que importa a efectos de la consideraci&oacute;n &eacute;tica o pol&iacute;tica. Cuando tratamos el problema de a qui&eacute;n debemos tener en cuenta, lo relevante es qui&eacute;n puede ser afectado positiva o negativamente por nuestras decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Para que un individuo pueda ser afectado por lo que sucede en su vida debe ser <em>sintiente</em>. Llamamos &lsquo;sintiencia&rsquo; a la capacidad para tener experiencias positivas (de disfrute) o negativas (de sufrimiento). Nos referimos al amplio abanico de sensaciones que van desde el placer y el dolor m&aacute;s f&iacute;sicos hasta la alegr&iacute;a, la tristeza, la a&ntilde;oranza o el duelo. Si una entidad no es sintiente, no hay forma alguna en que nuestras acciones puedan afectarla para bien o para mal. Si un individuo es sintiente, entonces nuestras decisiones pueden afectarle, haciendo que su vida sea mejor o peor. No tener en cuenta el impacto de nuestras acciones en tales individuos supone excluirles arbitrariamente de la esfera de consideraci&oacute;n moral. Sea cual fuere la caracter&iacute;stica a la que apel&aacute;ramos para hacerlo, se tratar&iacute;a de una forma de discriminaci&oacute;n injustificada. As&iacute; lo entendemos cuando se pretende desfavorecer a los individuos por causa de su g&eacute;nero, su color de piel o su inteligencia. Por las misma razones, no es posible justificar la discriminaci&oacute;n por raz&oacute;n de especie.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos son individuos sintientes. Tambi&eacute;n lo son <a href="http://fcmconference.org/img/CambridgeDeclarationOnConsciousness.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los dem&aacute;s animales vertebrados</a>. Ello es probable asimismo <a href="https://reducing-suffering.org/the-importance-of-insect-suffering/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de la mayor&iacute;a de invertebrados</a>. Estos son individuos que, como nosotros, sufren o disfrutan de su existencia. Por supuesto, individuos sintientes diferentes tienen intereses diferentes. Nadie sostiene que los intereses de una mariposa, un perro o un ser humano sean siempre id&eacute;nticos. Lo que s&iacute; implica oponerse a que sean discriminados, sin embargo, es reconocer que los intereses de los dem&aacute;s animales deben ser considerados tan importantes como intereses <em>similares</em> de seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Esto es de suma importancia. Mencionamos antes que se explota a los animales en diferentes sectores econ&oacute;micos. En todos ellos se les causa un sufrimiento y muerte que jam&aacute;s considerar&iacute;amos justificado causar a seres humanos por los mismos fines. En la mayor&iacute;a de casos, esto es porque se trata de fines triviales. Ello incluye la explotaci&oacute;n animal en la industria del entretenimiento o de la ropa. Tambi&eacute;n incluye a la industria alimentaria, ya que una dieta cien por cien vegetal es <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19562864" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">perfectamente saludable</a>&nbsp;en todas las etapas de la vida humana. En general, no creemos que sea justo hacer sufrir a un ser humano por diversi&oacute;n. Nos horrorizar&iacute;a que se matara otros humanos para hacer ropa o alimentos con ellos.
    </p><p class="article-text">
        Bien es verdad que, en ocasiones, se causa sufrimiento a otros animales con el fin de satisfacer intereses importantes relacionados con la salud humana. Esto ocurre en algunos casos de investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. Pero no es menos cierto que consideramos que debe ser ilegal experimentar con seres humanos en contra de su voluntad, incluso si muchos otros podr&iacute;an beneficiarse con ello. Tampoco considerar&iacute;amos que fuera una pr&aacute;ctica aceptable si s&oacute;lo se experimentara con seres humanos, criados a tal efecto, y con capacidades cognitivas similares a las de muchos animales.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, al contrario de lo que sostiene Bernab&eacute;, no hay nada de &ldquo;nihilista&rdquo; o &ldquo;m&iacute;stico&rdquo; en el antiespecismo. Es una posici&oacute;n &eacute;tica y pol&iacute;tica apoyada por argumentos rigurosos. Se basa en la idea sencilla, pero poderosa, de que hay que tener en cuenta los intereses de todos los individuos que pueden sufrir y disfrutar de sus vidas, siendo inadmisible cualquier discriminaci&oacute;n arbitraria.
    </p><h4 class="article-text">El antiespecismo no es una pol&iacute;tica de identidad</h4><p class="article-text">
        Bernab&eacute; se pregunta tambi&eacute;n por qu&eacute; para una persona vegana so&ntilde;ar que come carne puede ser una pesadilla (<em>meatmare</em>). Si est&aacute; disfrutando de ello, &iquest;c&oacute;mo puede ser un mal sue&ntilde;o? Su respuesta es: porque ello pone en cuesti&oacute;n su &ldquo;identidad vegana&rdquo;. Seg&uacute;n el autor, esto ser&iacute;a evidencia de que el antiespecismo es una pol&iacute;tica de identidad. En realidad no lo es. Tampoco tales sue&ntilde;os son evidencia de ello.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, las pol&iacute;ticas de identidad reclaman cuestiones de justicia no basadas en la pertenencia de clase. Un conjunto de seres humanos reconoce que la estructura b&aacute;sica de la sociedad est&aacute; dise&ntilde;ada para que puedan acceder a <em>menos</em> bienes (econ&oacute;micos y de otro tipo) por el <em>mero</em> hecho de, por ejemplo, no ser hombres cis o heterosexuales o blancos. Constatan que ello es cierto con independencia de la clase a la que se adscriban. Su respuesta es organizarse para reconstruir la estructura social sobre principios menos discriminatorios. Lo caracter&iacute;stico de estos movimientos de justicia es, pues, que son quienes se identifican como miembros de un grupo discriminado las que luchan por su propia emancipaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como vimos, lo caracter&iacute;stico del antiespecismo es, precisamente, lo contrario. En este caso son algunos miembros del grupo socialmente privilegiado -los seres humanos- quienes reconocen que nuestras instituciones sociales son injustas respecto de individuos pertenecientes a otro grupo -los dem&aacute;s animales- y deciden actuar para acabar con dicha injusticia. Dado que los dem&aacute;s animales carecen de la capacidad para transformar el sistema institucional, ello no podr&iacute;a ser de otro modo. Esto implica que las personas antiespecistas no participan en el terreno pol&iacute;tico para defender sus intereses o para obtener un reconocimiento social que les ha sido negado. Por ejemplo, para que haya m&aacute;s opciones veganas. Lo hacen para defender los intereses b&aacute;sicos de los dem&aacute;s animales, injustamente discriminados por nuestro sistema institucional.
    </p><p class="article-text">
        Es sencillo ahora ver por qu&eacute; las <em>meatmares</em> no prueban lo que Bernab&eacute; pretende. Lo angustiante de so&ntilde;ar que comes carne, si eres antiespecista, no es que tu identidad es da&ntilde;ada si lo haces. Es la angustia de creer que est&aacute;s contribuyendo al sufrimiento y la muerte de otro. Lo criticable ser&iacute;a no ser conmocionado por las injusticias de las que somos responsables y no cambiar nuestras vidas para causar el menor da&ntilde;o posible.
    </p><h4 class="article-text">Una izquierda coherente es antiespecista</h4><p class="article-text">
        Creo que toda posici&oacute;n no discriminatoria es incompatible con el especismo. Creo, tambi&eacute;n, que ello es especialmente cierto respecto de la izquierda. Ciertamente, en la izquierda conviven diferentes tradiciones. Sin embargo, todas poseen ciertos denominadores comunes que nos permiten distinguirlas de otras familias pol&iacute;ticas. Uno es la preocupaci&oacute;n por lograr una estructura social en que las vidas de unos individuos no est&eacute;n dominadas por otros, con independencia de que estos &uacute;ltimos sean agentes p&uacute;blicos, como el estado, o privados, como grandes corporaciones. Otro es lograr una producci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los recursos que permita que los individuos tengan las mejores vidas posibles y est&eacute;n protegidos frente al infortunio.
    </p><p class="article-text">
        Si el especismo es una injusticia, una izquierda que se niegue a rechazarlo se est&aacute; negando a s&iacute; misma. Quienes se consideren de izquierdas, pero se resistan a aceptar que los dem&aacute;s animales tambi&eacute;n merecen justicia, deben reconocer que est&aacute;n actuando sobre la base de los mismos prejuicios que sustentaban las estructuras de privilegio y dominaci&oacute;n contra las que hist&oacute;ricamente han luchado y siguen luchando. Admitir que existe un sistema que condena a los individuos no humanos a vidas miserables, pero que no importa, es indistinguible de desconsideraciones similares que unos seres humanos han ejercido sobre otros.
    </p><p class="article-text">
        Alguien podr&iacute;a ahora objetar que, aunque es verdad que las personas de izquierdas deben ser antiespecistas, sus prioridades pol&iacute;ticas deben centrarse principalmente en los seres humanos. Ello es falso. Una izquierda coherente no solo es antiespecista, sino que adem&aacute;s asigna m&aacute;xima importancia a esta causa.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de una causa no es algo meramente subjetivo. Es posible reflexionar al respecto, de forma razonada, atendiendo al n&uacute;mero de individuos afectados por una injusticia y la gravedad de los da&ntilde;os que esos individuos padecen. Dado que los recursos son escasos, si queremos hacer el mayor bien posible, debemos destinarlos a eliminar aquellas injusticias que afecten a m&aacute;s individuos y de forma m&aacute;s intensa.
    </p><p class="article-text">
        La pr&aacute;ctica totalidad de individuos sintientes son animales. Existen actualmente alrededor de 7.500 millones de seres humanos. Los animales bajo explotaci&oacute;n, sin embargo, ascienden como se dijo a m&aacute;s de 1 bill&oacute;n. Adem&aacute;s, tienen en general unas vidas mucho peores que la mayor&iacute;a de seres humanos. Si rechazamos el especismo y consideramos que sus intereses tienen tanto peso como intereses humanos similares, entonces debemos concluir que la injusticia que padecen es m&aacute;s importante.
    </p><p class="article-text">
        Ello no es todo. Solo una peque&ntilde;a parte de los animales sintientes vive bajo explotaci&oacute;n humana. El resto, <a href="https://reducing-suffering.org/how-many-wild-animals-are-there/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 1 trill&oacute;n</a>, vive en la naturaleza. En sus vidas prevalece el sufrimiento, no provocado por la acci&oacute;n humana, sino <a href="http://www.animal-ethics.org/animales-en-la-naturaleza/la-situacion-de-los-animales-en-el-mundo-salvaje/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por eventos naturales</a>. Dije que otro rasgo propio de la izquierda es considerar que existen deberes de justicia, basados en la solidaridad, que van m&aacute;s all&aacute; de impedir la dominaci&oacute;n o la explotaci&oacute;n. Incluyen la obligaci&oacute;n de ayudar a individuos que padecen por causas naturales, como epidemias y cat&aacute;strofes, y que carecen de la capacidad de librarse por s&iacute; mismos de esos da&ntilde;os. Esta es exactamente la situaci&oacute;n de los animales salvajes. Rechazar el especismo implica asumir que tenemos la obligaci&oacute;n de ayudarles y que esta, dado su n&uacute;mero y la gravedad de los da&ntilde;os que padecen, posee una gran importancia.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso aclarar que sostener que la causa antiespecista deber&iacute;a ser muy importante para la izquierda -o cualquier otra posici&oacute;n pol&iacute;tica- no dice nada sobre c&oacute;mo debe ser tratada en la pr&aacute;ctica. En especial, no implica que la izquierda debe olvidar las injusticias que los seres humanos padecen. Enfrentarse a ellas es importante en s&iacute; mismo. Adem&aacute;s, operamos en sociedades especistas en las que los seres humanos son los actores pol&iacute;ticos. Lograr que tengan vidas mejores y construir sistemas pol&iacute;ticos m&aacute;s libres y democr&aacute;ticos es, probablemente, un medio necesario para introducir con &eacute;xito la causa antiespecista en la agenda p&uacute;blica.
    </p><h4 class="article-text">Los errores de Bernab&eacute; son lecciones para la izquierda</h4><p class="article-text">
        En una respuesta a Alberto Garz&oacute;n, Daniel Bernab&eacute;&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/tribunaabierta/voz-atomizada-respuesta_6_788181191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute;</a> que no hab&iacute;a basado sus posiciones en datos contrastados cient&iacute;ficamente, sino en sus impresiones personales. Para alguien que ha decidido escribir una reflexi&oacute;n sobre movimientos pol&iacute;ticos y sociales eso es tanto como reconocer que, puestos a dibujar un mapamundi, nos hemos limitado a echar un vistazo por la ventana. Esa ausencia de investigaci&oacute;n se refleja tambi&eacute;n en c&oacute;mo trata el rechazo al especismo. Aunque el respeto por los dem&aacute;s animales ha sido defendido por algunas de las mentes m&aacute;s brillantes desde la Ilustraci&oacute;n hasta nuestros d&iacute;as -desde <a href="http://www.animal-rights-library.com/texts-c/bentham01.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jeremy Bentham</a> hasta <a href="https://www.youtube.com/watch?v=TgRoZVT6kYc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peter Singer</a>-, ello es ignorado por el autor. No vale decir que se trata de una obra de divulgaci&oacute;n para el gran p&uacute;blico, pues eso solo justifica escribir de forma accesible, no hacerlo sin rigor.
    </p><p class="article-text">
        Esta ausencia de rigor es incompatible con la tradici&oacute;n intelectual de la izquierda, y deber&iacute;a sernos aleccionadora. Basarnos solo en evidencias. Dejarnos llevar por los mejores argumentos. Reconocer que la historia del progreso moral de la humanidad consiste en la superaci&oacute;n de prejuicios y la expansi&oacute;n de nuestra esfera moral. Desconfiar de lo que es convencionalmente aceptado como verdad incluso dentro de nuestra tradici&oacute;n pol&iacute;tica. Estas son herramientas imprescindibles para alcanzar un mundo libre de injusticias donde todos los individuos tengan las mejores vidas posibles.
    </p><p class="article-text">
        Al usar esas herramientas nos damos cuenta de que los animales importan, que son la amplia mayor&iacute;a, que es injusto discriminarlos y que tienen vidas terribles. Liberar de la dominaci&oacute;n y del infortunio a quienes son mayor&iacute;a y quienes est&aacute;n peor es el objetivo de la izquierda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eze Paez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/especismo-izquierda-critica-daniel-bernabe_132_1899904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Oct 2018 19:03:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Especismo, justicia e izquierda. Crítica a Daniel Bernabé]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Anticapitalistas,Explotación animal,Antiespecismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El bienestar es lo que importa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/bienestar-importa_132_2948187.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca35c5cb-11b5-41fd-83e4-bdc84a301c4b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Burros refugiados en el santuario Wings of Heart"></p><p class="article-text">
        Quienes defendemos a los animales sabemos c&oacute;mo la industria practica el <em>humanewashing</em>. Esto es, sabemos que finge un compromiso con el bienestar de los individuos que explota con el objetivo de ocultar los da&ntilde;os que les causa. Las vacas y las gallinas son felices. Los toros no sufren. Experimentar con animales es lamentable, pero trabajamos para que deje de ser necesario. Comprendemos tambi&eacute;n una de las consecuencias negativas de su estrategia: esta propaganda es el principal discurso sobre explotaci&oacute;n animal que recibe la ciudadan&iacute;a. Por supuesto, tenemos evidencias sobradas de que esto no es as&iacute;. A vacas, gallinas, toros y el resto de animales bajo explotaci&oacute;n se les causa&nbsp;<a href="http://traslosmuros.com/documental-matadero/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un sufrimiento terrible</a> durante toda su vida para despu&eacute;s matarles. Se invierte varias veces m&aacute;s en&nbsp;<a href="http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0002764215613402" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la defensa de experimentos con animales</a> de dudosa eficacia que en investigar m&eacute;todos alternativos. Parte de nuestra tarea como activistas consiste en hacer p&uacute;blicas estas evidencias, mostrando la verdad sobre la situaci&oacute;n de los animales.
    </p><p class="article-text">
        Existe otra consecuencia negativa del <em>humanewashing</em>, posiblemente peor a largo plazo que la anterior. El reconocimiento de esta estrategia por parte de algunas activistas no las ha llevado solo a denunciar que la industria miente. Las ha llevado a sostener, adem&aacute;s, que el sufrimiento no es lo importante. Quiz&aacute; se piense que si la industria pretende ser aceptable sugiriendo que los animales no sufren o no sufren tanto, entonces quienes los defendemos tenemos que evitar apelar a su sufrimiento. Lo contrario ser&iacute;a aceptar los t&eacute;rminos del debate fijados por quienes explotan a los animales.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;sta es una gran victoria de las industrias de explotaci&oacute;n animal. La renuncia a la centralidad del sufrimiento de los dem&aacute;s animales en el discurso de quienes pretenden defenderles es un error grave. Impedir el sufrimiento de los seres sintientes, humanos o no, es parte de lo que importa moralmente. Es cierto que no es todo lo que importa. Tambi&eacute;n importa que puedan disfrutar de sus vidas tanto como sea posible. Se insiste a veces en que esta idea perjudica a los animales no humanos porque no permite que nos opongamos a todas las formas en que son explotados. Esto es falso. Al igual que ocurre con los seres humanos, creo que solo podemos explicar nuestras convicciones de justicia m&aacute;s importantes si apelamos a c&oacute;mo nuestras decisiones les da&ntilde;an o benefician. Es decir, si apelamos a su bienestar.
    </p><h4 class="article-text">Qu&eacute; es el bienestar</h4><p class="article-text">
        La primera pregunta que surge es qu&eacute; es el bienestar. Una forma sencilla de explicarlo es decir que se trata de cu&aacute;n buena o mala es la vida para alguien. Hay experiencias positivas, que hacen que la vida vaya mejor para los individuos sintientes. Esto ocurre cuando disfrutamos del aire libre, de la comida, de corretear, de una temperatura agradable o del afecto de otras. Tambi&eacute;n, en el caso de los seres humanos, cuando tenemos una conversaci&oacute;n interesante, leemos un buen libro o nos satisface saber que alguien amado es feliz.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, hay ciertos eventos negativos que hacen que la vida vaya peor. Una forma en la que esto sucede es cuando sufrimos. Pasar hambre o sed, enfermar, que nos golpeen o hieran, el tedio, el miedo. Echar de menos a un ser querido. Otra forma de da&ntilde;o sucede cuando un individuo es privado de experiencias positivas. Por ejemplo, cuando encerramos a un animal, humano o no, impidi&eacute;ndole disfrutar de la hierba, el sol o la compa&ntilde;&iacute;a. La muerte es <a href="https://www.miradaanimal.info/single-post/EzePaezporqu%C3%A9esincorrectomataranimales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el mayor ejemplo de da&ntilde;o por privaci&oacute;n</a>, en aquellos casos en que arrebata a un individuo todo lo que le deparaba una vida futura que val&iacute;a la pena vivir.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, todos los seres sintientes poseemos un inter&eacute;s en que nuestras vidas vayan <a href="http://www.animal-ethics.org/intereses-animales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo mejor posible</a>. Esto implica un inter&eacute;s en disfrutar, pero tambi&eacute;n un inter&eacute;s en no sufrir y en no ser privados de experiencias positivas. Al sostener que lo que m&aacute;s importa es el bienestar afirmamos que, si una conducta o instituci&oacute;n es inmoral, esto es porque de forma injustificada no respeta los intereses de alg&uacute;n individuo sintiente.
    </p><h4 class="article-text">La injusticia de da&ntilde;ar y de negarse a ayudar</h4><p class="article-text">
        &Eacute;stas son las razones, basadas en el bienestar de los animales, que permiten explicar por qu&eacute; la explotaci&oacute;n es injusta. Esto es as&iacute;, ciertamente, respecto de aquellas formas de explotaci&oacute;n que m&aacute;s da&ntilde;os causan, como&nbsp;<a href="http://www.animal-ethics.org/explotacion-animal/animales-usados-comida-introduccion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la ganader&iacute;a intensiva</a> o ciertas pr&aacute;cticas de <a href="http://www.animal-ethics.org/explotacion-animal/experimentacion-animal/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimentaci&oacute;n</a>. En estos casos el inter&eacute;s en no sufrir de los animales no humanos es sistem&aacute;ticamente frustrado y son privados de cualquier experiencia positiva que pueda contribuir a que su existencia sea buena para ellos. Estos animales tienen, en general, vidas que no vale la pena vivir a causa de los graves da&ntilde;os que reciben de forma constante. Es dif&iacute;cil imaginar instituciones humanas peores que estas, pues hubiera sido mejor para sus v&iacute;ctimas no existir jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, apelar al bienestar de los animales nos puede permitir explicar el car&aacute;cter injustificado de formas de explotaci&oacute;n menos da&ntilde;inas. De hecho, nos permitir&iacute;a explicar por qu&eacute; la explotaci&oacute;n animal seguir&iacute;a siendo una pr&aacute;ctica discriminatoria aunque el <em>humanewashing</em> de la industria no fuera mera propaganda y realmente los animales no tuvieran vidas tan malas.
    </p><p class="article-text">
        Incluso en esos casos la actividad econ&oacute;mica de la que la explotaci&oacute;n forma parte requerir&iacute;a, o bien que los animales sufrieran y fueran privados de experiencias positivas para disciplinarles y entrenarles -como en el caso de animales usados en entretenimiento- o bien que fueran matados -por ejemplo, para alimentaci&oacute;n o ropa-. Hay seres humanos cuyas capacidades psicol&oacute;gicas son similares a las de muchos animales sujetos a explotaci&oacute;n. Una amplia mayor&iacute;a rechazar&iacute;a, con raz&oacute;n, da&ntilde;arles de ese modo, frustrando sus intereses en vivir, no sufrir y disfrutar de sus vidas. Si, en cambio, se aceptara da&ntilde;ar a los dem&aacute;s animales, a&uacute;n en estas condiciones imaginarias de explotaci&oacute;n, se estar&iacute;a reconociendo que su bienestar importa menos que el de seres humanos, simplemente por pertenecer a una especie distinta. Ahora bien, la especie a la que un individuo pertenece es tan irrelevante desde un punto de vista &eacute;tico como su g&eacute;nero o el color de su piel. Ello supondr&iacute;a incurrir, por tanto, en una&nbsp;<a href="http://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">discriminaci&oacute;n arbitraria</a> basada en la especie, llamada especismo.
    </p><p class="article-text">
        Estas razones basadas en el bienestar no solo nos permiten explicar por qu&eacute; est&aacute; &eacute;ticamente injustificado que los seres humanos da&ntilde;en a los dem&aacute;s animales. Tambi&eacute;n explican por qu&eacute; est&aacute; injustificado no ayudarles cuando sufren da&ntilde;os por causas naturales. De hecho, la pr&aacute;ctica totalidad de individuos sintientes no son animales bajo explotaci&oacute;n, sino que viven en la naturaleza. Sus vidas, al contrario de lo que suele creerse, no son id&iacute;licas. Una gran mayor&iacute;a de ellos tiene vidas, al menos,&nbsp;<a href="http://www.animal-ethics.org/la-situacion-de-los-animales-en-el-mundo-salvaje/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tan malas</a> como las de muchos animales bajo explotaci&oacute;n. Padecen graves sufrimientos y privaciones a causa de hambrunas, enfermedades o condiciones clim&aacute;ticas extremas. Al final, mueren generalmente de forma dolorosa tras una breve existencia. Que esos da&ntilde;os no est&eacute;n causados por la acci&oacute;n humana, por una estructura de explotaci&oacute;n, por el uso que se hace de ellos o por ser considerados propiedades carece de importancia. Desde el punto de vista del individuo que sufre, no puede disfrutar de su vida y muere, todo ello es absolutamente irrelevante. De hecho, as&iacute; lo consideramos cuando son seres humanos quienes sufren a causa de epidemias, cat&aacute;strofes u otros eventos naturales. Si rechazamos el especismo, entonces tambi&eacute;n debemos aliviar, en la medida que est&eacute; en nuestra mano, los da&ntilde;os naturales que sufren los animales que viven en estado salvaje.
    </p><h4 class="article-text">Libertad y derechos</h4><p class="article-text">
        Que la explotaci&oacute;n animal es injusta porque causa sufrimiento o priva de bienestar no quiere decir que quienes defendemos a los animales no humanos debamos renunciar a se&ntilde;alar su falta de libertad. Es evidente que en la mayor&iacute;a de los casos estar enjaulados priva a los animales del entorno, recursos y afecto necesarios para poder disfrutar de sus vidas. Es sencillo mostrar el da&ntilde;o que causa la ausencia de libertad cuando se compara la existencia de estos animales con la de los que han sido rescatados y han encontrado refugio en hogares particulares o santuarios. De forma importante, la experiencia con estos animales nos ha ense&ntilde;ado c&oacute;mo lo que determina la libertad de un individuo no es si existe o no una valla que impida sus movimientos. Por supuesto que, afortunadamente, los lugares donde los acogen est&aacute;n cercados. Lo que importa en realidad es si reciben los cuidados que satisfacen sus necesidades. Por eso estos individuos son libres. Por el contrario, quienes sufren da&ntilde;os constantes, ya sea por la acci&oacute;n humana (como los animales bajo explotaci&oacute;n) o por causas naturales (como los animales salvajes), no lo son.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, sostener que el bienestar es lo que importa desde un punto de vista &eacute;tico es perfectamente compatible con reclamar derechos para los animales. En realidad &eacute;sta es una muy buena explicaci&oacute;n de por qu&eacute; los individuos sintientes tendr&iacute;an derechos morales. Sus intereses b&aacute;sicos estar&iacute;an protegidos por derechos que proh&iacute;ben que estos intereses sean frustrados, salvo en circunstancias excepcionales. Por otra parte, tambi&eacute;n es compatible con el resto de posiciones &eacute;ticas que, aunque no creen que existan derechos en un sentido moral, s&iacute; creen que la mejor forma de respetar los intereses de los individuos, humanos o no, es que est&eacute;n protegidos por un sistema robusto de derechos legales. &Eacute;stos incluyen el derecho a la vida, a la integridad f&iacute;sica y psicol&oacute;gica o a no ser privado de libertad.
    </p><p class="article-text">
        La garant&iacute;a de los derechos y libertades es la mejor manera que los seres humanos han encontrado de asegurar sus intereses, protegi&eacute;ndose frente a los da&ntilde;os que otros seres humanos o el Estado les puedan causar. Desde una &eacute;tica antiespecista centrada en el bienestar de todos los individuos sintientes, por tanto, tenemos la obligaci&oacute;n de lograr los cambios pol&iacute;ticos que impidan que los animales sean considerados propiedad humana, pasando a ser reconocidos como sujetos de derecho.
    </p><h4 class="article-text">Las mejores vidas posibles</h4><p class="article-text">
        El movimiento contra el especismo y en defensa de los animales forma parte de una lucha m&aacute;s amplia por el respeto a todos los individuos sintientes. Lograrlo requiere, desde luego, erradicar las actitudes discriminatorias que impiden que la mayor&iacute;a considere plenamente los intereses de los animales no humanos. Tambi&eacute;n requiere conseguir un cambio en su estatus jur&iacute;dico y que les sean garantizados derechos. Pero estas medidas son simples medios, no el objetivo a alcanzar.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo es que los individuos sintientes tengan las mejores vidas posibles. En la pr&aacute;ctica, dada la abrumadora prevalencia del sufrimiento, probablemente la mejor forma de trabajar para ese objetivo sea concentrarnos en eliminar los da&ntilde;os que sufren los animales, tanto los causados por los seres humanos como por eventos naturales. Quiz&aacute; nunca podamos construir un mundo sin sufrimiento innecesario, pero s&iacute; uno lo m&aacute;s cercano posible a ese ideal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eze Paez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/bienestar-importa_132_2948187.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jan 2018 19:28:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El bienestar es lo que importa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Antiespecismo,Explotación animal,Bienestar animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No solo arde el lince: incendios y víctimas no humanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/solo-lince-incendios-victimas-humanas_132_3161951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/07ad6dde-6250-4776-93ed-16229d639df0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="&#039;Incendio&#039;. Ilustración-collage de Ana Lorente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay ninguna razón para considerar de forma diferente los intereses de los animales que sufren y, por tanto, es nuestra obligación ayudar a todos ellos en caso de necesidad, al margen de la especie a la que pertenecen.</p></div><p class="article-text">
        Los animales que viven en la naturaleza son actualmente v&iacute;ctimas indefensas de los fen&oacute;menos naturales, tal y como lo fuimos tambi&eacute;n un d&iacute;a los seres humanos. Este es el caso de los animales que, de forma recurrente cada verano, son v&iacute;ctimas de los incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        Durante toda su historia los seres humanos han investigado sobre c&oacute;mo reducir su vulnerabilidad ante las amenazas naturales. Sin embargo, los animales en el medio salvaje s&oacute;lo pueden enfrentarse a estos fen&oacute;menos con su equipamiento biol&oacute;gico de siempre. Como resultado, muchos de ellos no son capaces de sobrevivir y acaban muriendo de forma ag&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        Se desconoce el n&uacute;mero de animales no humanos muertos a causa de los incendios, ya que no figuran en las estad&iacute;sticas. El recuento de v&iacute;ctimas de un incendio es absolutamente especista. Discrimina a aquellos que sufren y mueren del mismo modo que nosotras por el simple hecho de que no pertenecen a la especie humana.
    </p><p class="article-text">
        A esta discriminaci&oacute;n estad&iacute;stica se suma la discriminaci&oacute;n en el auxilio a las v&iacute;ctimas. Dada la prevalencia de las actitudes especistas en nuestras sociedades, los dem&aacute;s animales son completamente olvidados a la hora de recibir la ayuda que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Ante un incendio los seres humanos intervienen exclusivamente para mitigar los da&ntilde;os causados a otros seres humanos y a sus bienes. Es cierto que, a veces, entre sus bienes se incluye a los animales no humanos considerados como propiedad, de forma que algunos pocos consiguen escapar de la muerte. Sin embargo, la raz&oacute;n por la que se les ayuda es antropoc&eacute;ntrica. No se trata de salvarles porque se considere que sus intereses propios en vivir y en no sufrir deben ser tenidos en cuenta, sino porque su muerte supondr&iacute;a alg&uacute;n tipo de p&eacute;rdida econ&oacute;mica para los seres humanos. As&iacute;, s&oacute;lo se les presta auxilio para prolongar en el tiempo el beneficio que los propietarios reciben de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo ocurre con aquellas intervenciones que se llevan a cabo por motivos ecologistas, que restringen la ayuda a los animales de alguna especie en peligro de extinci&oacute;n. Esto es precisamente lo que sucedi&oacute; este verano con el rescate de los linces ib&eacute;ricos durante el incendio que afect&oacute; al parque natural de Do&ntilde;ana. La raz&oacute;n por la que se destinaron esfuerzos a preservar la vida de esos animales -primero liber&aacute;ndolos para que escaparan de las llamas y despu&eacute;s busc&aacute;ndolos para proporcionarles cuidados- no fue la convicci&oacute;n de que sus intereses en no sufrir y no morir importaran moralmente. Si fuera as&iacute;, la ayuda no se hubiera limitado a los linces en cuesti&oacute;n sino a todos los dem&aacute;s animales en la misma situaci&oacute;n con intereses similares en seguir viviendo y disfrutando de sus vidas. Sin embargo, la motivaci&oacute;n fue de car&aacute;cter ecologista: asegurar la conservaci&oacute;n de una especie. Esto supone aceptar el prejuicio de que la pertenencia a una determinada <a href="http://www.animal-ethics.org/etica-animales-seccion/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especie determina si un individuo importa m&aacute;s</a> o menos que otro. En este caso, los intereses de quienes pertenecen a una especie en peligro de extinci&oacute;n importan m&aacute;s que los intereses de quienes no pertenecen a esa especie, aunque se trate  de intereses iguales.
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista del individuo que arde, es completamente irrelevante la densidad poblacional de su especie. Lo &uacute;nico que importa es su inter&eacute;s en no ser da&ntilde;ado. Si rechazamos la discriminaci&oacute;n por especie, esta es una actitud injustificada. Esto no significa evidentemente que no se debiera haber auxiliado a los linces, sino que todos los animales no humanos afectados por el incendio deber&iacute;an haber recibido la misma protecci&oacute;n que se ofreci&oacute; a los linces.
    </p><h4 class="article-text">La necesidad de protocolos de actuaci&oacute;n</h4><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de protocolos de emergencia en grandes desastres naturales, como, por ejemplo, el <a href="https://www.govtrack.us/congress/bills/109/hr3858" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hurac&aacute;n Katrina</a> o el <a href="http://www.ifaw.org/united-states/our-work/animal-rescue/South-Asia-Tsunami-Disaster" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tsunami en el Sudeste Asi&aacute;tico</a>, los estados apenas han desarrollado protocolos de actuaci&oacute;n para ayudar a los dem&aacute;s animales, quienes no son considerados parte de nuestras comunidades pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        En el mejor de los casos, estos protocolos incluyen s&oacute;lo a los no humanos que co-habitan con seres humanos, dadas las relaciones afectivas que estos mantienen con aquellos. Aunque los animales que viven en la naturaleza experimentan exactamente los mismos niveles de sufrimiento que los animales domesticados, son dejados a su suerte sin cualquier tipo de ayuda.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de protocolos de actuaci&oacute;n, como el de evacuaci&oacute;n que exige el Partido Animalista, es de la m&aacute;xima importancia. Ello reducir&iacute;a el gran n&uacute;mero de muertes de animales y el extremo sufrimiento al que se ven sujetos, incluso, los que sobreviven heridos, enfermos y debilitados. Un protocolo de actuaci&oacute;n es tambi&eacute;n una herramienta necesaria para impedir la arbitrariedad en la distribuci&oacute;n de la ayuda. Es decir, obliga a que se ayude a los no humanos por igual en funci&oacute;n de sus intereses y necesidades y no en base a las preferencias personales de quienes ayudan, aunque con la mejor de las intenciones.
    </p><h4 class="article-text">Ayuda sin distinci&oacute;n de especie</h4><p class="article-text">
        A pesar de la importancia de esta cuesti&oacute;n, por el n&uacute;mero de individuos afectados y la gravedad de los da&ntilde;os que sufren, las acciones que se han llevado a cabo para ayudar, sin prejuicio de especie, a animales afectados por incendios u otras cat&aacute;strofes naturales se limitan a <a href="http://www.wnyc.org/story/161349-animal-emegency-response/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">grupos reducidos de activistas</a>. Afortunadamente, cada vez m&aacute;s personas reconocen la obligaci&oacute;n de mitigar o reducir los da&ntilde;os naturales que padecen los animales que viven en el medio salvaje.
    </p><p class="article-text">
        Es importante, pues, dentro de nuestras posibilidades, ayudar a los no humanos afectados y dar visibilidad a los da&ntilde;os que padecen, a la vez que combatir las actitudes especistas en la sociedad. Esta discriminaci&oacute;n es responsable tanto de que los seres humanos da&ntilde;en a los dem&aacute;s animales como de que les nieguen ayuda cuando lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Esto no deber&iacute;a resultar sorprendente ya que estas actitudes discriminatorias existen tambi&eacute;n respecto de seres humanos que necesitan ayuda. Por ejemplo, los medios han dedicado mucho m&aacute;s tiempo a informar sobre el hurac&aacute;n Harvey en Estados Unidos (82 v&iacute;ctimas humanas) que sobre las inundaciones en Bangladesh, India y Nepal, aunque estas fueron catorce veces m&aacute;s letales (m&aacute;s de 1.200). Como sociedad consideramos que el bienestar de una persona estadounidense merece nuestra atenci&oacute;n, al menos, catorce veces m&aacute;s. Ello no est&aacute; justificado. En tanto que individuos capaces de sufrir y disfrutar de sus vidas, los seres humanos merecen ser igualmente considerados: cu&aacute;n pobres o ricos sean o cu&aacute;n alejados de nosotras est&eacute;n es irrelevante.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, rechazar el especismo implica tener la disposici&oacute;n de ayudar a aquellos no humanos que se encuentran en necesidad, independientemente de su localizaci&oacute;n geogr&aacute;fica. Ello es extremadamente importante, puesto que la mayor&iacute;a de los dem&aacute;s animales no se encuentra bajo control humano, sino que vive en la naturaleza. Desafortunadamente, <a href="http://www.animal-ethics.org/animales-en-la-naturaleza/la-situacion-de-los-animales-en-el-mundo-salvaje/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sufren muchos m&aacute;s da&ntilde;os naturales que los causados por cat&aacute;strofes</a>.
    </p><p class="article-text">
        Entender que no hay ninguna raz&oacute;n para considerar de forma distinta a los intereses de estos animales, supone reconocer los da&ntilde;os que sufren, ayudarles ahora en la medida en que podamos hacerlo y, sobre todo, investigar formas cada vez m&aacute;s eficaces de ayudarles en el futuro. Es nuestra obligaci&oacute;n incluir a los animales que viven en la naturaleza como beneficiarios leg&iacute;timos de nuestro trabajo y activismo. No hacerlo supondr&iacute;a incurrir en la misma actitud especista que denunciamos frente a la explotaci&oacute;n animal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Catia Faria, Eze Paez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/solo-lince-incendios-victimas-humanas_132_3161951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Sep 2017 18:04:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No solo arde el lince: incendios y víctimas no humanas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Posición política: antiespecista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/posicion-politica-antiespecista_132_3309685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4c0c52e-e0a1-41af-8702-d1492848e5ec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El antiespecismo es una posición política, por lo que debe conformarse como un movimiento que persigue objetivos políticos</p><p class="subtitle">En tanto que movimiento político, el antiespecismo está necesariamente comprometido contra toda forma de discriminación</p><p class="subtitle">Dado que los objetivos son políticos, la estrategia también debe serlo</p><p class="subtitle">Si tiene éxito, este movimiento puede ser el principio de un futuro radicalmente diferente para todos los individuos sintientes, sin importar su especie u origen</p></div><p class="article-text">
        En todas las sociedades, en todas las &eacute;pocas, los dem&aacute;s animales han sido discriminados por no pertenecer a la especie humana. Esta discriminaci&oacute;n recibe el nombre de <a href="http://www.animal-ethics.org/especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especismo</a>. Al mismo tiempo, siempre <a href="http://www.animal-rights-library.com/authors-c/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha habido</a> quienes han reconocido que los animales han sido injustamente desconsiderados y que, en la medida de lo posible, se han opuesto a ello.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, es s&oacute;lo en los &uacute;ltimos cuarenta a&ntilde;os que el especismo ha sido rechazado por un n&uacute;mero significativo y organizado de individuos. Por primera vez en la historia un cambio social es posible. Estos individuos son quienes conforman el movimiento antiespecista. A diferencia de otras v&iacute;ctimas de injusticias, los animales no humanos no pueden librarse por s&iacute; mismos de la discriminaci&oacute;n a que son sometidos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, s&oacute;lo mediante el &eacute;xito de este movimiento lograr&aacute;n que sus intereses sean plenamente respetados. Ahora bien, este &eacute;xito depende de que las personas que lo integramos definamos m&aacute;s claramente cu&aacute;les son nuestros objetivos y adoptemos las estrategias m&aacute;s eficaces para alcanzarlos. &Eacute;sta es mi contribuci&oacute;n a un debate que debemos tener en conjunto.
    </p><h3 class="article-text">Los objetivos pol&iacute;ticos del movimiento</h3><p class="article-text">
        El antiespecismo es una posici&oacute;n pol&iacute;tica, por lo que debe conformarse como un movimiento que persigue objetivos pol&iacute;ticos. Esto es porque el especismo no s&oacute;lo se manifiesta en las actitudes y pr&aacute;cticas individuales. Tambi&eacute;n subyace a las instituciones sociales &ndash;econ&oacute;micas, jur&iacute;dicas y pol&iacute;ticas&ndash; mediante las que los seres humanos se organizan, as&iacute; como a las creencias compartidas que las legitiman y reproducen. Los animales no humanos no son considerados sujetos pol&iacute;ticos cuyos intereses deben ser tenidos en cuenta en la determinaci&oacute;n del bien com&uacute;n. A efectos institucionales, son cosas.
    </p><p class="article-text">
        Este es el caso manifiesto de los animales bajo control humano, que son da&ntilde;ados al ser explotados como meros recursos en los procesos de producci&oacute;n. <strong>El objetivo del movimiento antiespecista, aunque incluye lograr cambios en individuos, no es, por tanto, reducible a estos. Debe extenderse a conseguir cambios estructurales</strong>, persiguiendo un sistema pol&iacute;tico no discriminatorio en el que los intereses de todos los sintientes no humanos sean protegidos mediante mecanismos robustos de derechos y garant&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el rechazo al especismo no es expresi&oacute;n de una simple preferencia personal, sino que es una posici&oacute;n &eacute;tica. Si el especismo es una discriminaci&oacute;n arbitraria, entonces <a href="http://www.animal-ethics.org/argumentos-especismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">est&aacute; moralmente injustificada</a>. La alternativa de discriminar a los animales no humanos no constituye una opci&oacute;n personal leg&iacute;tima, del mismo modo que no lo es adoptar otras formas de discriminaci&oacute;n, como el sexismo, el cisexismo, la homofobia o el racismo. Es, pues, incoherente rechazar el especismo y creer a la vez que no hay problema moral en que otras personas lo acepten.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, <strong>el sentido de luchar contra una injusticia no es preservar la rectitud moral de quienes se oponen a ella, sino impedir o aliviar los da&ntilde;os que padecen los individuos afectados</strong>. El objetivo de quien se declara antiespecista no puede reducirse, entonces, a evitar las actitudes o pr&aacute;cticas discriminatorias propias. El objetivo deber&iacute;a extenderse a lograr que el m&aacute;ximo n&uacute;mero posible de personas tenga en consideraci&oacute;n plena los intereses de los individuos sintientes de otras especies.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, el objetivo del movimiento antiespecista no es simplemente acabar con los da&ntilde;os que los dem&aacute;s animales padecen a manos humanas, especialmente en las diferentes industrias en que son explotados. Por ello, aunque el &eacute;xito del movimiento consiste parcialmente en lograr una sociedad vegana, ello es insuficiente. Discriminar no s&oacute;lo consiste en causar da&ntilde;os, sino en rehusar ayudar de forma injustificada a quien lo necesita. Por tanto, el especismo se manifiesta tambi&eacute;n en la negativa a prestar ayuda a los animales en casos en que s&iacute; auxiliar&iacute;amos a seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Ello ocurre cuando sufren da&ntilde;os causados, no por la acci&oacute;n humana, sino por eventos naturales. La amplia mayor&iacute;a de animales no vive bajo control humano, sino en la naturaleza. Al contrario de lo que es com&uacute;n creer, sus vidas <a href="http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Heridos-hambrientos-ateridos-animales-naturaleza_6_299980011.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no son en absoluto id&iacute;licas</a>, sino que en ellas predomina <a href="http://www.animal-ethics.org/razones-evolutivas-prevalece-sufrimiento-naturaleza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el sufrimiento y la muerte temprana</a>. <strong>Un movimiento que desconsidere los intereses de estos animales simplemente porque viven en la naturaleza incurrir&iacute;a en el mismo tipo de discriminaci&oacute;n que denuncia frente a quien acepta la explotaci&oacute;n animal</strong>. Nuestro objetivo debe consistir tambi&eacute;n en mejorar sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, <strong>en tanto que movimiento pol&iacute;tico, el antiespecismo est&aacute; necesariamente comprometido contra toda forma de discriminaci&oacute;n</strong>. El movimiento antiespecista como tal, sin embargo, no puede comprometerse con tesis pol&iacute;ticas m&aacute;s generales. Ello se debe a que el rechazo al especismo no depende de adoptar alguna posici&oacute;n pol&iacute;tica particular, desde el libertarianismo de derechas hasta el de izquierdas. Por una parte, el especismo no es el resultado de poner en pr&aacute;ctica en las sociedades humanas alguna de estas posiciones pol&iacute;ticas. Por otra, en la medida en que no rechacen el especismo, todas ellas proponen sistemas pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos basados en la discriminaci&oacute;n hacia los animales no humanos. Finalmente, todas estas posiciones son compatibles del mismo modo con el antiespecismo, en el sentido trivial de que los mismos argumentos que les llevan a <a href="http://www.eldiario.es/caballodenietzsche/Feminismo-antiespecismo_6_441365860.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oponerse a la discriminaci&oacute;n entre seres humanos</a>, deber&iacute;an llevarles a oponerse tambi&eacute;n a la discriminaci&oacute;n hacia los dem&aacute;s animales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quienes forman parte del movimiento antiespecista, m&aacute;s all&aacute; del rechazo a toda forma de discriminaci&oacute;n, tienen creencias pol&iacute;ticas divergentes</strong>. Entre individuos informados, intelectualmente honestos y que rechacen toda discriminaci&oacute;n siempre habr&aacute; desacuerdos pol&iacute;ticos profundos razonables que jam&aacute;s desaparecer&aacute;n. Este pluralismo pol&iacute;tico es ineliminable en condiciones de libertad. Hay quien rechaza la legitimidad de toda autoridad. Hay quien cree que puede haber autoridades leg&iacute;timas, incluida la estatal, si se dan ciertas condiciones de justicia. Adem&aacute;s, diferentes personas pueden tener concepciones diferentes, m&aacute;s o menos igualitaristas, sobre la justicia misma. O diferentes concepciones acerca de cu&aacute;l es la funci&oacute;n pol&iacute;tica que debe desempe&ntilde;ar el mercado. Todas estas son cuestiones de importancia. Es l&iacute;cito que cada quien participe de movimientos que pretendan transformar todo el sistema pol&iacute;tico de acuerdo a las posiciones que considere m&aacute;s justificadas. Sin embargo, a su vez, debemos aceptar que quienes discrepan con nosotres acerca de ellas no por ello rechazan el especismo con menos fuerza, o deben estar ausentes de los espacios de reflexi&oacute;n y acci&oacute;n por los animales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, dada la cantidad de no humanos que sufren y mueren, as&iacute; como la gravedad de los da&ntilde;os que padecen, no est&aacute; justificado subordinar la lucha contra el especismo a estas otras causas. Esto implica que <strong>pueden ser integrantes del movimiento individuos con cualquier posici&oacute;n pol&iacute;tica, siempre que &eacute;sta rechace la discriminaci&oacute;n entre humanos y hacia no humanos</strong>. Implica, adem&aacute;s, que es un error que el movimiento se presente al resto de la sociedad &ndash;en cuanto a su pr&aacute;ctica y su discurso&ndash; como vinculado a posiciones distintas al rechazo a toda discriminaci&oacute;n hacia los individuos sintientes. Lo contrario supondr&iacute;a la exclusi&oacute;n del movimiento de individuos comprometidos contra el especismo, con la consiguiente reducci&oacute;n de su capacidad de impacto. As&iacute;, con independencia de las diferentes posiciones pol&iacute;ticas leg&iacute;timas de quienes lo conforman, el movimiento antiespecista, como tal, no puede pretender un cambio completo de modelo institucional.
    </p><h3 class="article-text">Estrategias eficaces por los animales</h3><p class="article-text">
        Cuando el objetivo perseguido es &eacute;tico, no intentar adoptar la mejor estrategia para alcanzarlo no s&oacute;lo es irracional, sino que es inmoral. Esto es porque al fracasar en la elecci&oacute;n estrat&eacute;gica se reducen las posibilidades de acabar con la discriminaci&oacute;n especista en el menor tiempo posible. El resultado es un aumento de los da&ntilde;os que recibir&aacute;n los animales no humanos futuros.
    </p><p class="article-text">
        Una estrategia es mejor que otra en la medida en que es m&aacute;s eficaz, es decir, en la medida en que es esperable que gracias a ella logremos acercarnos m&aacute;s a alcanzar nuestros objetivos con menos recursos. En el caso de la lucha contra el especismo, precisamos identificar las estrategias que nos permitan salvar con menos recursos a m&aacute;s animales no humanos del sufrimiento y la muerte. Cu&aacute;les sean las estrategias m&aacute;s eficaces es, por tanto, una cuesti&oacute;n emp&iacute;rica. Los problemas estrat&eacute;gicos del movimiento no son resolubles mediante una apelaci&oacute;n a las emociones, o por mera reflexi&oacute;n l&oacute;gica, sino a partir de datos obtenidos por estudios en psicolog&iacute;a, estad&iacute;stica, ciencias pol&iacute;ticas y otras ciencias sociales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dado que los objetivos son pol&iacute;ticos, la estrategia tambi&eacute;n debe serlo</strong>. Esto no supone, como hemos visto, que se deba adoptar el discurso o formas de alguna posici&oacute;n pol&iacute;tica determinada. Supone que las intervenciones adoptadas deben afectar tanto a las creencias y conductas especistas de la sociedad como a las instituciones sociales que refuerzan tales creencias y conductas. Esto implica reconocer que el actor sobre quien se debe incidir no es s&oacute;lo la ciudadan&iacute;a, sino <a href="https://www.miradaanimal.info/single-post/danielaR%2FMeat-your-enemy-La-ganader%C3%ADa-en-tiempos-de-globalizaci%C3%B3n-y-sus-implicaciones-para-la-defensa-de-los-animales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n los estados y las grandes empresas transnacionales</a>. Estos &uacute;ltimos persiguen objetivos incompatibles con el antiespecismo, tienen dinero y ejercen una fuerte presi&oacute;n pol&iacute;tica. Esto tiene consecuencias importantes.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la mayor parte del movimiento antiespecista debe estar formado por personas ordinarias que reservan parte de su tiempo y esfuerzo a defender a los animales. Pero ante el poder concertado de instituciones p&uacute;blicas y privadas que protegen el <em>statu quo</em> especista ello no basta. Junto a estas personas, deben existir organizaciones de activistas profesionales, con suficientes recursos econ&oacute;micos y con capacidad para operar a escala internacional.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que no sabemos con total certeza qu&eacute; estrategias son las m&aacute;s eficaces por los animales. S&oacute;lo recientemente hay <a href="https://animalcharityevaluators.org/advocacy-interventions/interventions/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quien se ocupa de evaluar</a> mediante m&eacute;todos m&aacute;s rigurosos el impacto de diferentes intervenciones para determinar cu&aacute;les pueden hacer el mayor bien. Pero s&iacute; podemos concluir que la forma tradicional de plantear la reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica -o bien se defiende que s&oacute;lo debe educarse en la injusticia de toda explotaci&oacute;n con el fin de abolirla, o bien se defienden prohibiciones o reformas con el fin de reducir los da&ntilde;os que los animales reciben- obedece a la simplificaci&oacute;n de un problema complejo. Ello impide pensarlo de la forma adecuada, llev&aacute;ndonos a soluciones tan atractivas por su claridad y sencillez como probablemente falsas.
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, no es cierto que s&oacute;lo deba educarse contra la explotaci&oacute;n animal, pues ello supone discriminar a los animales salvajes. <strong>Hablar &uacute;nicamente de veganismo es obviar la mayor parte del problema. Nuestras intervenciones de difusi&oacute;n de valores deben centrarse en lograr que se reconozca el especismo como injusto y que debe ser rechazado</strong>. Por otra parte, sabemos que en sociedades especistas que ignoran la situaci&oacute;n de los no humanos, campa&ntilde;as que centren la atenci&oacute;n en la situaci&oacute;n de algunos animales <a href="http://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0160424" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentan las actitudes favorables a ellos</a>. Adem&aacute;s, sabemos que la industria teme las campa&ntilde;as de reforma bien dirigidas, <a href="http://www.thepoultrysite.com/poultrynews/20917/study-impact-of-media-attention-to-animal-welfare/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">porque visibilizan su crueldad</a>, afectan a su imagen p&uacute;blica, <a href="http://www.thepoultrysite.com/articles/3419/effects-of-housing-system-on-the-costs-of-commercial-egg-production/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aumentan los costes de producci&oacute;n</a> y disminuyen la demanda de productos de origen animal, <a href="http://www.wattagnet.com/articles/22006-lessons-to-be-learned-from-european-union-s-cage-ban?v=preview" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reduciendo as&iacute; el n&uacute;mero de animales explotados</a>.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, los seres humanos no son perfectamente racionales, de forma que es m&aacute;s probable que acepten que el especismo est&aacute; injustificado si encuentran pocas dificultades en rechazar la explotaci&oacute;n animal en su vida cotidiana. Cambiar el mercado para que haya m&aacute;s alternativas de origen vegetal asequibles y atractivas favorece el cambio en las conductas, facilitando un cambio en la actitud hacia la situaci&oacute;n de los animales. <strong>Individuos educados en una sociedad menos dispuesta a tolerar los da&ntilde;os hacia los no humanos, y con menos dificultades para vivir sin explotarles, ser&aacute;n m&aacute;s receptivos a respetarles plenamente</strong>.
    </p><h3 class="article-text">Una liberaci&oacute;n completa</h3><p class="article-text">
        Las sociedades humanas son especistas. Siempre se ha explotado como recursos a los animales no humanos y, en el caso de los que viven en la naturaleza, se les ha abandonado a su suerte. El rechazo al especismo, en cambio, es un fen&oacute;meno social muy reciente. Tiene la raz&oacute;n de su lado y lo motiva una solidaridad genuina hacia todos los individuos sintientes, pero ser&iacute;a una equivocaci&oacute;n fatal creer que la raz&oacute;n y la solidaridad bastan para lograr un mundo sin discriminaci&oacute;n. Hace falta rehuir del pensamiento basado en lugares comunes, y reconocer que los problemas &eacute;ticos y estrat&eacute;gicos a los que que hay que enfrentarse son dif&iacute;ciles.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n hay que reconocer que, <strong>si tiene &eacute;xito, este movimiento puede ser el principio de un futuro radicalmente diferente para todos los individuos sintientes, sin importar su especie u origen</strong>. Un futuro en el que los seres humanos emplean sus privilegios no para beneficiarse a expensas del da&ntilde;o ajeno, sino poni&eacute;ndolos al servicio de los dem&aacute;s individuos.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento antiespecista suele ser caracterizado como una lucha por la liberaci&oacute;n. Lo es, pero debemos entender eso ahora en un sentido m&aacute;s amplio. El objetivo es la liberaci&oacute;n completa de los animales no humanos de todo da&ntilde;o. No s&oacute;lo que los animales se encuentren libres de la opresi&oacute;n humana, sino tambi&eacute;n libres de toda necesidad, de toda enfermedad, de todo sufrimiento. &Eacute;se es el mundo al que debemos aspirar, y para el que debemos aplicar toda nuestras capacidades y todas nuestras fuerzas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eze Paez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/posicion-politica-antiespecista_132_3309685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Jun 2017 19:28:11 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d4c0c52e-e0a1-41af-8702-d1492848e5ec_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5072571" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Posición política: antiespecista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Mercados]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es justificable la experimentación animal?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/justificable-experimentacion-animal_132_3631416.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cebc94e8-d91f-412d-9650-e105aac68dc1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Conejos sometidos a experimentación científica."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor participó en 'Regueifas de Ciencia 2016', iniciativa de debates sobre temas de interés social relacionados con la ciencia. Organizada por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Santiago de Compostela y financiada por la Fundación Española de Ciencia y Tecnología del MINECO, su edición del pasado septiembre llevaba por título el que encabeza este artículo</p></div><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o <a href="http://animalstudiesrepository.org/cgi/viewcontent.cgi?article=1013&amp;context=acwp_lab" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&aacute;s de 115 millones de animales</a>, contando solo a vertebrados, son sometidos a experimentaci&oacute;n con el supuesto fin de beneficiar a seres humanos. Ello incluye pr&aacute;cticas tales como obligarles a inhalar gases t&oacute;xicos, aplicarles sustancias corrosivas en piel y ojos, infectarles con VIH o extirparles parte del cerebro. Ciertamente, el n&uacute;mero de animales no humanos que sufren y mueren por causa de estas pr&aacute;cticas es mucho menor que el de los que son v&iacute;ctimas de la <a href="http://www.animal-ethics.org/animales-usados-comida-introduccion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">industria alimentaria</a>, o de los individuos en estado salvaje que sufren por <a href="http://www.animal-ethics.org/animales-en-la-naturaleza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eventos naturales</a>. Ahora bien, puesto que los intereses b&aacute;sicos de estos animales en no sufrir y no morir importan, es de todos modos necesario reflexionar sobre si la experimentaci&oacute;n con ellos est&aacute; &eacute;ticamente justificada.
    </p><p class="article-text">
        Solemos asociar estrechamente la experimentaci&oacute;n con animales a esfuerzos por aumentar la calidad y duraci&oacute;n de vidas humanas. Sin embargo, como se ver&aacute;, este no es el objetivo perseguido en la mayor&iacute;a de los casos. Adem&aacute;s, respecto de aquellos en que s&iacute; lo es, hay razones &eacute;ticas fuertes para rechazar la actual pr&aacute;ctica de experimentaci&oacute;n animal, si consideramos que tampoco estar&iacute;a justificada con seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la mayor&iacute;a de experimentos realizados en animales no humanos no tienen finalidad biom&eacute;dica, es decir, no buscan obtener mejoras en la salud humana. En algunos casos se trata de <a href="http://www.animal-ethics.org/experimentacion-animal-objetivos-ecologistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pruebas de impacto medioambiental</a> de productos qu&iacute;micos. En otros se trata de pruebas de seguridad de <a href="http://www.animal-ethics.org/experimentacion-cosmeticos-productos-hogar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">productos cosm&eacute;ticos o del hogar</a>. En otras ocasiones se emplea a animales no humanos en la <a href="http://www.animal-ethics.org/investigacion-militar-en-animales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n militar</a>.
    </p><p class="article-text">
        Todos estos casos tienen en com&uacute;n que el beneficio que los seres humanos pueden recibir gracias a estas pr&aacute;cticas es irrelevante o inexistente. Pese a ello, se somete a un gran n&uacute;mero de animales no humanos a da&ntilde;os graves. Ahora bien, razonar &eacute;ticamente requiere rechazar toda forma de discriminaci&oacute;n basada en caracter&iacute;sticas de los individuos que <a href="http://www.animal-ethics.org/argumento-relevancia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tienen que ver con su capacidad para ser da&ntilde;ados o beneficiados</a>. No tener en cuenta los da&ntilde;os que los animales padecen en estos experimentos, o darles una menor importancia, simplemente porque no pertenecen a la especie humana, es un tipo de discriminaci&oacute;n arbitraria, el especismo. Del mismo modo que no respetar a alguien por su color de piel o su g&eacute;nero est&aacute; injustificado, tambi&eacute;n lo est&aacute; no respetarle por su especie. Desde un punto de vista imparcial, el sufrimiento y muerte de estos animales pesa m&aacute;s que el beneficio trivial obtenido por los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        La experimentaci&oacute;n con animales con fines medioambientales, cosm&eacute;ticos o militares debe ser, por lo tanto, rechazada. Afortunadamente, parte de estas pr&aacute;cticas ya est&aacute;n siendo prohibidas en algunos ordenamientos jur&iacute;dicos, como es el caso de la experimentaci&oacute;n para productos cosm&eacute;ticos en la Uni&oacute;n Europea o India.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, una minor&iacute;a de experimentos con animales s&iacute; posee car&aacute;cter biom&eacute;dico. Esto es compatible, sin embargo, con que no todos ellos persigan aliviar o curar dolencias graves. Dados los da&ntilde;os padecidos por los animales con los que se experimenta, tampoco ser&iacute;an pr&aacute;cticas justificadas. Hay que admitir, aun as&iacute;, que una parte de la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica s&iacute; tiene como fin eliminar dolencias graves y aumentar la calidad y duraci&oacute;n de la vida humana. En estos casos debemos comparar el sufrimiento y la muerte que se causa a los animales no humanos con los grandes beneficios que algunos seres humanos obtendr&iacute;an en caso de &eacute;xito en la investigaci&oacute;n. El hecho de que los beneficios a los humanos no sean triviales puede llevar a pensar que en estos casos, a diferencia de los anteriores, la experimentaci&oacute;n con animales est&aacute; justificada. Ello ser&iacute;a, sin embargo, un error.
    </p><p class="article-text">
        La experimentaci&oacute;n con animales s&oacute;lo se extendi&oacute; y estandariz&oacute; en la comunidad biom&eacute;dica moderna durante los a&ntilde;os 30 y 40 del siglo pasado. Por razones &eacute;ticas, se pretend&iacute;a evitar ensayos cl&iacute;nicos que sometieran a seres humanos a un riesgo de da&ntilde;o demasiado alto, a la vez que se imped&iacute;a el uso cl&iacute;nico de tratamientos no debidamente testados. Dado el estado del conocimiento cient&iacute;fico, se cre&iacute;a que las similitudes entre organismos no humanos y humanos, a pesar de sus diferencias, eran suficientes.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, se pens&oacute; que era posible predecir el efecto en pacientes humanos de, por ejemplo, un f&aacute;rmaco, a partir de su efecto observado en ensayos cl&iacute;nicos con otros animales. Bajo esta asunci&oacute;n, los sistemas jur&iacute;dicos suelen exigir ensayos con no humanos antes de hacerlos en seres humanos, y como requisito para que quienes investigan reciban ayudas p&uacute;blicas. Estos son algunos de los factores que explican la predominancia actual de este modelo. Sin embargo, hay fuertes razones, basadas en evidencias de las que no dispon&iacute;amos en el pasado, para cuestionar el valor cient&iacute;fico de la experimentaci&oacute;n animal, particularmente en comparaci&oacute;n con otros m&eacute;todos.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos ahora que las similitudes entre los organismos de no humanos y humanos son mucho menores de lo que se cre&iacute;a. Quienes defienden la experimentaci&oacute;n con animales indican que, aunque m&eacute;todos como las pruebas en cultivos de tejidos son &uacute;tiles, es necesario en alg&uacute;n momento pasar a hacer pruebas tambi&eacute;n en animales no humanos debido a que estos son modelos que muestran c&oacute;mo funciona un organismo en su conjunto. Pero el hecho es que los organismos de los seres humanos no reaccionan igual que los de otros animales a distintos medicamentos. Incluso peque&ntilde;as diferencias gen&eacute;ticas entre individuos de distintas especies pueden causar grandes diferencias en c&oacute;mo procesan sustancias qu&iacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, no existe en absoluto garant&iacute;a de que puedan extrapolarse con &eacute;xito los resultados de ensayos en animales no humanos[1]. No nos permiten anticipar de forma fiable cu&aacute;l ser&aacute; la reacci&oacute;n en humanos. Ello se constata cuando se observa emp&iacute;ricamente que las predicciones realizadas mediante este m&eacute;todo son correctas en un muy bajo porcentaje[2]. Solo en EEUU el 96% de los f&aacute;rmacos que pasaron con &eacute;xito ensayos con animales fallaron en los ensayos con seres humanos, por ineficaces, da&ntilde;inos o ambos[3]. Asimismo, un gran n&uacute;mero de medicamentos comercializados han resultado t&oacute;xicos en humanos tras superar las pruebas con otros animales, como fue el caso de la talidomida.
    </p><p class="article-text">
        El valor cient&iacute;fico de la experimentaci&oacute;n biom&eacute;dica con animales es, as&iacute;, como m&iacute;nimo, bastante menor del que mucha gente asume[4]. Ello tiene diferentes implicaciones. En primer lugar, supone que los seres humanos que participan en los ensayos de esos f&aacute;rmacos, y quienes los consumen una vez comercializados, se exponen a recibir da&ntilde;os no detectados en la fase previa de experimentaci&oacute;n con animales. En segundo lugar, impide el desarrollo de tratamientos que ser&iacute;an beneficiosos para humanos pero respecto de los que se ha detectado alg&uacute;n efecto da&ntilde;ino en animales no humanos. Pues, efectivamente, existen potenciales medicamentos (como la aspirina) que, aunque gravemente da&ntilde;inos, o incluso letales, para los animales, no lo son para los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente existe un gran n&uacute;mero de m&eacute;todos de investigaci&oacute;n que no emplean animales, como el uso de cultivos celulares y de tejidos, modelos de &oacute;rganos o modelos computacionales. Pese a lo dudoso del valor cient&iacute;fico de la experimentaci&oacute;n con animales, sin embargo, los recursos empleados para desarrollar m&aacute;s estos m&eacute;todos alternativos son, en comparaci&oacute;n, m&iacute;nimos. Por cada euro invertido en ellos se emplean varios miles en la promoci&oacute;n de la experimentaci&oacute;n animal. Esto incluye los gastos en propaganda y lobby por parte de las empresas que se benefician de la ella. As&iacute;, por ejemplo, la industria farmac&eacute;utica destin&oacute; solamente en sus relaciones pol&iacute;ticas con la UE en 2014 m&aacute;s de cuatro veces el total invertido el a&ntilde;o anterior por toda la UE en m&eacute;todos sin animales[5]. Carece de toda justificaci&oacute;n emplear todos estos recursos para proseguir con estas investigaciones cuando podr&iacute;an emplearse en formas potencialmente m&aacute;s eficientes para mejorar la salud humana (y no humana).
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hay una implicaci&oacute;n adicional de defender la experimentaci&oacute;n con animales frente a los m&eacute;todos que no los usan. Si lo &uacute;nico que nos importara es obtener los mayores avances para la salud humana, por encima de las objeciones &eacute;ticas, entonces el m&eacute;todo a seguir no ser&iacute;a la experimentaci&oacute;n con animales no humanos, sino que deber&iacute;amos estar dispuestas a someter a otros seres humanos a tales experimentos, aun contra su voluntad. Al fin y al cabo, desde un punto de vista metodol&oacute;gico, no hay alternativa mejor para la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica. Por supuesto, ello es &eacute;ticamente rechazable. Causar graves da&ntilde;os, contra su voluntad, a otros seres humanos no queda justificado simplemente porque con ello se prolongue o mejore la vida de otros. Espec&iacute;ficamente, considerar&iacute;amos inaceptable causar esos da&ntilde;os a ciertos seres humanos simplemente porque sus capacidades cognitivas <a href="http://www.animal-ethics.org/argumento-superposicion-especies/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sean similares a las de los no humanos</a> que actualmente se emplean en experimentos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, si rechazamos el especismo, tampoco podemos creer que este tipo de investigaci&oacute;n justifica causar graves da&ntilde;os a individuos no humanos. Como se ha explicado, la mera pertenencia a una especie es un factor irrelevante. Tampoco puede serlo la inteligencia, puesto que tambi&eacute;n rechazamos la experimentaci&oacute;n con humanos con diversidad funcional intelectual. Para evaluar &eacute;ticamente una pr&aacute;ctica, como la de la experimentaci&oacute;n con no humanos, es preciso considerar de forma imparcial los intereses de todos los individuos afectados por ella, independientemente de la especie a la que pertenezcan. Esto requiere rechazar toda discriminaci&oacute;n, incluido el especismo.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis, el dilema que hay que confrontar es el siguiente: o bien aceptamos experimentar con individuos sintientes, o bien lo rechazamos y optamos por otros m&eacute;todos de investigaci&oacute;n. Bajo un criterio de mera eficiencia, deber&iacute;amos escoger la primera alternativa, lo que justificar&iacute;a emplear a seres humanos en los experimentos. Decidir &eacute;ticamente, sin embargo, nos obliga a escoger la segunda, abandonando los experimentos con animales no humanos e invirtiendo en el desarrollo de otros m&eacute;todos. Persistir en la situaci&oacute;n, por lo tanto, est&aacute; &eacute;ticamente injustificado.
    </p><p class="article-text">
        [1] Greek<em> et al</em>. (2012). 'The Nuremberg Code subverts human health and safety by requiring animal modeling'. <em>BMC Medical Ethics</em>, 13:16
    </p><p class="article-text">
        [2] Pound <em>et al</em>. (2014). 'Is animal research sufficiently evidence based to be a cornerstone of biomedical research?'. <em>BMJ</em>, 348:g3387
    </p><p class="article-text">
        [3] LaFollette &amp; Shanks (1997). <em>Brute science: Dilemmas of animal experimentation</em>, New York: Routledge; Shanks &amp; Greek (2009). <em>Animal models in light of evolution.</em> Boca Raton: Universal Publishers
    </p><p class="article-text">
        [4] Akhtar, A. (2015). ''The Flaws and Human Harms of Animal Experimentation'. <em>Cambridge Quarterly of Healthcare Ethics</em>, 24, 407&ndash;419
    </p><p class="article-text">
        [5]  Almir&oacute;n, N. &amp; Khazaal, N. (2016). 'Lobbying Against Compassion: Speciesist Discourse in the Vivisection Industrial Complex'. <em>American Behavioral Scientist, </em>60(3) 256&ndash;275
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eze Paez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/justificable-experimentacion-animal_132_3631416.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Jan 2017 19:38:49 +0000]]></pubDate>
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