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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marcos Martínez Romano]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/marcos_martinez_romano/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marcos Martínez Romano]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Del regionalismo al cantabrismo político: un paso necesario]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/regionalismo-cantabrismo-politico-paso-necesario_132_1835300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bdb1de0d-833e-48b8-a57e-34e10cc1fd30_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Revilla, reelegido secretario general y candidato por 707 votos a favor y dos abstenciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En pocas comunidades autónomas una fuerza de ámbito territorial inferior al estatal es capaz de ganar unas elecciones autonómicas</p></div><p class="article-text">
        Tras cerca de 37 a&ntilde;os de Autonom&iacute;a, un partido de &aacute;mbito territorial estrictamente c&aacute;ntabro y autodefinido como regionalista se perfila por primera vez como probable ganador de las elecciones en nuestra Comunidad. Es cierto que dicho partido, el PRC, cuenta con un apoyo muy amplio desde hace a&ntilde;os, pero ganar las elecciones supondr&iacute;a dar un paso m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Este es un hecho que deber&iacute;a hacernos reflexionar sobre la realidad sociopol&iacute;tica c&aacute;ntabra, puesto que en pocas comunidades aut&oacute;nomas una fuerza de &aacute;mbito territorial inferior al estatal es capaz de ganar unas elecciones auton&oacute;micas. Tan solo en el Pa&iacute;s Vasco, Catalu&ntilde;a y Canarias se ha dado este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, pese a tener presente esta anomal&iacute;a pol&iacute;tico-electoral que refleja la existencia de una identidad colectiva fuerte en Cantabria, no hay que olvidar las caracter&iacute;sticas del regionalismo c&aacute;ntabro.
    </p><p class="article-text">
        El regionalismo defendido por Revilla se caracteriza por su fidelidad a un sujeto de derechos pol&iacute;ticos colectivos m&aacute;s amplio, la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, de la que Cantabria forma parte naturalmente y no como sujeto propio mediante un pacto. Es m&aacute;s, Revilla utiliza la identidad regional que defiende para la consolidaci&oacute;n pol&iacute;tica y difusi&oacute;n social de la identidad nacional espa&ntilde;ola. Legitimando esa identidad nacional desde su variedad y la simetr&iacute;a e igualdad de derechos de las diferentes unidades pol&iacute;tico-administrativas en las que se descentraliza el Estado.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, otra de sus caracter&iacute;sticas es la utilizaci&oacute;n del sentimiento de agravio con respecto a Catalu&ntilde;a y Pa&iacute;s Vasco a trav&eacute;s las continuas quejas en relaci&oacute;n con la injusta discriminaci&oacute;n ejercida por el Estado en favor de ellas a pesar de su &ldquo;chantajismo&rdquo; y &ldquo;deslealtad&rdquo;. A lo que opone la probada lealtad de Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, su concepci&oacute;n del regionalismo c&aacute;ntabro pasa por considerar a Cantabria como un &oacute;rgano administrativo en el que lo principal es la gesti&oacute;n de cuestiones socioecon&oacute;micas e infraestructuras, para cuya consecuci&oacute;n se erige como el principal defensor de Cantabria en base a su constante demanda de fondos y recursos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, el regionalismo del PRC jam&aacute;s ha concebido a Cantabria como sujeto de soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, todo regionalismo presenta siempre potenciales elementos de conflicto con la identidad nacional en la que se inserta y con la que se identifica. Ya que, aunque no supone la negaci&oacute;n del nacionalismo en el que se inscribe (el espa&ntilde;ol en este caso), introduce elementos de tensi&oacute;n a su interior al plantearse no como una demanda estrictamente cultural e identitaria sino como una reivindicaci&oacute;n de autonom&iacute;a pol&iacute;tica y administrativa.
    </p><p class="article-text">
        Y, adem&aacute;s, porque el proceso de construcci&oacute;n regionalista supone la elaboraci&oacute;n de una narrativa sobre el pasado, la etnicidad y el presente que puede llevar a acentuar elementos muy semejantes a las narrativas nacionalistas en la construcci&oacute;n de sus identidades nacionales.
    </p><p class="article-text">
        Es por estos dos motivos por los que los materiales culturales y sentimientos de pertenencia que configuran la identidad colectiva de los c&aacute;ntabros, a pesar de haber sido articulados hasta ahora en un sentido regionalista sustentador del <em>statu quo</em>, son susceptibles de ser articulados pol&iacute;ticamente en un sentido diferente.
    </p><p class="article-text">
        La disputa est&aacute; abierta. Todo depende de qui&eacute;n interprete o reinterprete esos materiales, y a partir de qu&eacute; supuestos y con qu&eacute; fines y objetivos lo haga. Por tanto, es hora de plantear que frente a la concepci&oacute;n regionalista de Cantabria como unidad pol&iacute;tico-administrativa con derechos pol&iacute;ticos de naturaleza colectiva fruto de la concesi&oacute;n del Estado espa&ntilde;ol, hay que proponer la comprensi&oacute;n y construcci&oacute;n de Cantabria como sujeto activo y exclusivo de esos mismos derechos. Es decir, como sujeto de soberan&iacute;a. Y frente a la articulaci&oacute;n narrativa regionalista de nuestro pasado y nuestra personalidad etnocultural ligada siempre a lo espa&ntilde;ol -incluso como g&eacute;nesis de Espa&ntilde;a-, plantear una narrativa propia de nuestro pasado y nuestras caracter&iacute;sticas etnoculturales, sin relaciones de dependencia con nadie.
    </p><p class="article-text">
        La conquista de la autonom&iacute;a puso de manifiesto la voluntad de la gran mayor&iacute;a de los y las c&aacute;ntabras por contar con un marco administrativo-pol&iacute;tico propio dentro de las posibilidades que ofrec&iacute;a la Constituci&oacute;n del 78 y supuso un gran avance para nuestro pueblo a todos los niveles. Pero ese marco sigue siendo una concesi&oacute;n del Estado central que nos niega como sujeto propio y que se queda corto si pretendemos seguir desarrollando nuestras potencialidades integr&aacute;ndonos de manera aut&oacute;noma en la Europa del Siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Por todo eso considero que es momento de construir un cantabrismo pol&iacute;tico que piense a Cantabria como un territorio con caracter&iacute;sticas culturales, sociales, econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas propias que a lo largo de la historia le han ido configurando como pueblo diferenciado de los que le rodean. Para, a partir de esas caracter&iacute;sticas, constituirnos como sujeto pol&iacute;tico con capacidad para decidir por s&iacute; mismo su forma de organizaci&oacute;n interna y su relaci&oacute;n con el resto de pueblos de Espa&ntilde;a, Europa y el Mundo. Siempre en base la voluntad de los y las c&aacute;ntabras.
    </p><p class="article-text">
        Y esto no lo har&aacute; nadie que considere a Cantabria una sucursal, sino una fuerza aut&oacute;ctona formada por todas aquellas personas que estemos de acuerdo en concebir y construir a Cantabria como sujeto pol&iacute;tico soberano que construya su futuro en base a la voluntad democr&aacute;tica de su gente. Est&eacute;n atentos, porque no habr&aacute; que esperar mucho para verla nacer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/regionalismo-cantabrismo-politico-paso-necesario_132_1835300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Nov 2018 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del regionalismo al cantabrismo político: un paso necesario]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La moción de censura y las fuerzas del cambio en Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/mocion-censura-fuerzas-cambio-cantabria_132_2765654.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3c128586-5715-4fb5-b31c-da7530ad8c41_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Será la colaboración de las fuerzas progresistas la que permitirá que se lleven a cabo medidas urgentes de regeneración política y mejora de las condiciones de vida y abonar el terreno para futuras transformaciones más profundas.</p></div><p class="article-text">
        Mariano Rajoy ha dejado de ser presidente del Gobierno. La sentencia sobre la trama G&uuml;rtel abri&oacute; la posibilidad para ello y la colaboraci&oacute;n de las fuerzas progresistas (en mayor o menor medida) del conjunto del Estado espa&ntilde;ol logr&oacute; echar a la derecha corrupta del Gobierno y, a la vez, detener el espumoso ascenso del neoultranacionalismo espa&ntilde;ol de Ciudadanos, un partido que reclam&aacute;ndose como el mayor defensor de Espa&ntilde;a sigue siendo el que menos entiende su composici&oacute;n social, pol&iacute;tica y plurinacional. Y ser&aacute; esa colaboraci&oacute;n de las fuerzas progresistas la que sostenida en el tiempo permitir&aacute; que se lleven a cabo medidas urgentes de regeneraci&oacute;n pol&iacute;tica y mejora de las condiciones de vida de la ciudadan&iacute;a y abonar el terreno para futuras transformaciones m&aacute;s profundas.
    </p><p class="article-text">
        El discurso de Pablo Iglesias el jueves -sobre todo su contrarr&eacute;plica a Pedro S&aacute;nchez- apunt&oacute; hacia ah&iacute;: buen tono con el PSOE, disposici&oacute;n a la colaboraci&oacute;n, pero planteamiento de horizontes que obliguen al PSOE entre elegir asumirlos a modo de la v&iacute;a portuguesa o evidenciar que para recorrer ese camino se necesita a Unidos Podemos al frente. Lo sucedido en el Congreso de los Diputados durante estos d&iacute;as debe de servir para que en nuestra Comunidad Podemos y el resto de espacios de cambio entiendan este nuevo escenario y sean capaces de pensar en clave estrat&eacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, reflexionando en esa clave, considero que en Cantabria la &uacute;nica posibilidad para que a medio y largo plazo no suframos gobiernos y/o mayor&iacute;as de Cs y PP por d&eacute;cadas pasa por una alianza entre lo que quede del &ldquo;cantabrismo&rdquo; realmente existente (o al menos realmente articulado pol&iacute;ticamente, que hoy es el PRC con todas sus ambivalencias ideol&oacute;gicas y sus malas pr&aacute;cticas) y la izquierda estatal en Cantabria (PSOE y UP).
    </p><p class="article-text">
        Es decir, hay que elegir entre una &ldquo;competici&oacute;n virtuosa&rdquo; con el renovado PSOE liderado por Pablo Zuloaga que ayude a desplazar el debate pol&iacute;tico hacia la izquierda arrastrando al PRC hacia esas posiciones o una l&iacute;nea de ataque directo al Gobierno del PSOE-PRC en clave de &ldquo;se&ntilde;alar a la gente que ambos son tan corruptos como el PP&rdquo; (mostrarles &ldquo;la verdad oculta&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        La primera opci&oacute;n nos acercar&iacute;a a un escenario que desde luego no es ideal (tampoco el de S&aacute;nchez presidente lo es, a mi juicio) pero es el m&aacute;s factible a d&iacute;a de hoy y el que abrir&iacute;a el campo de posibilidades m&aacute;s amplio para la transformaci&oacute;n de Cantabria en clave progresista. Por lo tanto, considero que es por el que se deber&iacute;a trabajar.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, hay que tener en cuenta los cambios producidos en el PSOE durante los &uacute;ltimos meses. Zuloaga, al igual que S&aacute;nchez, responde a un anhelo de cambio de las bases socialistas. Atacar de forma directa a este &ldquo;nuevo&rdquo; PSOE abrir&iacute;a una brecha pol&iacute;tica y emocional que dificultar&iacute;a la colaboraci&oacute;n con ellos y el desplazamiento hacia la izquierda del debate p&uacute;blico en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, mirar en una misma direcci&oacute;n, pero tratando de marcar el camino apuntando hacia distancias m&aacute;s lejanas con propuestas m&aacute;s audaces supondr&iacute;a todo lo contrario. Y podr&iacute;a ayudar a que Revilla -dispuesto siempre a mover su p&eacute;ndulo hacia d&oacute;nde vea que respira la sociedad y le es m&aacute;s &uacute;til- se decantara por apuntalar un giro progresista en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la segunda opci&oacute;n creo que beneficiar&iacute;a pol&iacute;tica y culturalmente a la derecha (no solo a nivel electoral), ayudar&iacute;a a que el PRC se decantara por ese polo entendiendo que hacerlo no les supondr&iacute;a muchos costes e imposibilitar&iacute;a cualquier crecimiento serio de la izquierda en Cantabria durante bastante tiempo, estanc&aacute;ndola como eterna 'pepito grillo' moral de la sociedad. Situ&aacute;ndola en ese &ldquo;narcisismo&rdquo; al que Manuel Sacrist&aacute;n se refer&iacute;a cuando hablaba de &ldquo;&eacute;tica sin pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido hay que tener en cuenta que &Iacute;&ntilde;igo de la Serna se ha quedado sin la gran plataforma que supon&iacute;a para su futura candidatura el Ministerio de Fomento desde la que realizar su campa&ntilde;a para las auton&oacute;micas&nbsp;y que Ciudadanos es el partido que m&aacute;s debilitado sale de esta moci&oacute;n. Ambos factores inciden a&uacute;n m&aacute;s en la necesidad de las fuerzas del cambio de reflexionar muy seriamente sobre qu&eacute; polo refuerza cada paso que se d&eacute;: si el de cambio progresista o el de estancamiento conservador.
    </p><p class="article-text">
        Se ha abierto un abanico de posibilidades hasta hace poco inesperado. Un escenario m&aacute;s favorable que hace una semana. Y es obligaci&oacute;n de simpatizantes, militantes, cargos p&uacute;blicos y sobre todo direcciones de Podemos, IU y otras fuerzas que formen el espacio del cambio leer bien la situaci&oacute;n para ayudar a que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os Cantabria avance hacia una mayor justicia social, un mayor autogobierno y un modelo que deje atr&aacute;s el turismo estacional como motor fundamental de nuestra econom&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/mocion-censura-fuerzas-cambio-cantabria_132_2765654.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jun 2018 04:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La moción de censura y las fuerzas del cambio en Cantabria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Moción de censura,Cantabria,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre el nacionalismo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/nacionalismo-espanol_132_3093977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3ce6826-31e5-42fb-8112-ea92e8691dfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre el nacionalismo español"></p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es una naci&oacute;n porque millones de personas se sienten nacionalmente espa&ntilde;olas. Este componente subjetivo hace que esto sea innegable. Sin embargo, tambi&eacute;n pareciera que es una naci&oacute;n &ldquo;fallida&rdquo;, mal construida, en la que ni sus &eacute;lites ni sus intelectuales han sabido erigir una idea nacional uniforme y moderna al estilo franc&eacute;s, ni mucho menos han tenido la capacidad para comprender la plurinacionalidad como realidad de Espa&ntilde;a. Ni han impuesto &ldquo;ilustradamente&rdquo; ni han construido y seducido democr&aacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, Espa&ntilde;a se edific&oacute; sobre el viejo solar castellano, imponiendo por la fuerza de las armas su hegemon&iacute;a al resto de naciones peninsulares. As&iacute;, Espa&ntilde;a, lejos de ser una suma de los pueblos que la componen, contin&uacute;a instituy&eacute;ndose sobre el dominio del nacionalismo olig&aacute;rquico castellano sobre los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esto hace que el nacionalismo espa&ntilde;ol viva en una esquizofrenia permanente. Asegura que Catalu&ntilde;a es parte constitutiva de Espa&ntilde;a pero a la vez que es necesario &ldquo;espa&ntilde;olizar a los ni&ntilde;os catalanes&rdquo;. La quiere consigo, pero oblig&aacute;ndola a dejar de ser ella misma. Quiere una Catalu&ntilde;a castellanizada para afirmar el dominio de su idea uniforme de Espa&ntilde;a. Tratando de afirmar su espa&ntilde;olidad, la niegan. Pues muestran a las claras que la espa&ntilde;olidad de Catalu&ntilde;a se basa solo en la fuerza por la que a lo largo de la historia los restos del viejo Imperio han conseguido mantenerla consigo, pero sin asimilarla jam&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta esquizofrenia explica la reacci&oacute;n agresiva del nacionalismo espa&ntilde;ol en los &uacute;ltimos tiempos sintetizada en el &ldquo;a por ellos&rdquo;. Catalu&ntilde;a, para el nacionalismo espa&ntilde;ol, es otro frente al que seguir afirmando la identidad propia por la v&iacute;a de la negaci&oacute;n y la imposici&oacute;n. Pero, a la vez, es una parte subordinada de esa identidad dominante a la que no se la puede dejar decidir su destino porque, en caso de que decidiera la ruptura o una relaci&oacute;n en pie de igualdad dentro de un mismo marco jur&iacute;dico, se vendr&iacute;a abajo la relaci&oacute;n de subordinaci&oacute;n que constituye la identidad nacional espa&ntilde;ola hegem&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        El nacionalismo espa&ntilde;ol no acepta que su naci&oacute;n pueda ser democr&aacute;ticamente discutida mientras tacha de nacionalistas a los dem&aacute;s. La Constituci&oacute;n, en su art&iacute;culo 2, regula una realidad nacional prepol&iacute;tica, previa al pacto Constitucional. Esta es la mayor expresi&oacute;n de su esencialismo. Y es por ello que ante cualquier intento de poner en discusi&oacute;n pol&iacute;tica la naci&oacute;n espa&ntilde;ola, el nacionalismo espa&ntilde;ol de los partidos din&aacute;sticos reacciona con agresividad. Si la naci&oacute;n es prepol&iacute;tica, su cuestionamiento se asemeja a una herej&iacute;a en un sistema de creencias religioso.
    </p><p class="article-text">
        Y, adem&aacute;s, el espa&ntilde;ol es un nacionalismo de Estado, que es hist&oacute;ricamente el m&aacute;s agresivo porque tiene un aparato jur&iacute;dico-administrativo-policial a su servicio. El que usa para materializar la reacci&oacute;n agresiva ante la puesta en discusi&oacute;n democr&aacute;tica sobre su naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del federalismo imposible al independentismo por necesidad</strong>
    </p><p class="article-text">
        En su ensayo &ldquo;Sempre en Galiza&rdquo;, Castelao, padre del nacionalismo gallego y federalista convencido hasta comprobar los l&iacute;mites para el desarrollo de un proyecto federal, afirm&oacute; que &ldquo;nosotros queremos ser <em>hespa&ntilde;oles</em>, pero a condici&oacute;n de que este nombre no nos obligue a ser castellanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La imposibilidad material de hacer esto efectivo a lo largo de la historia explica el fracaso de la construcci&oacute;n nacional espa&ntilde;ola. Tanto por la renuncia de la oligarqu&iacute;a a aceptar la base federal de Espa&ntilde;a como por su voluntad de imponer su proyecto de dominaci&oacute;n de base castellana sobre las dem&aacute;s naciones peninsulares. Espa&ntilde;a nunca ha sido la suma de los pueblos que la componen, sino el intento de una de ellas de imponerse sobre las dem&aacute;s. Esto es lo que, en buena medida, ha conducido a la progresiva deriva del proyecto catalanista -tradicionalmente federal y con voluntad de democratizar Espa&ntilde;a- hacia el independentismo. Del federalismo imposible al independentismo por necesidad para poder seguir existiendo como naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica forma de haber construido una Espa&ntilde;a en la que todas sus naciones cupieran hubiera sido un modelo que permitiera la relaci&oacute;n de igualdad entre ellas. Y el pleno desarrollo nacional de cada una de ellas en el proyecto com&uacute;n. Es decir, Espa&ntilde;a como suma de sus partes y no como dominio de una de ellas sobre la anulaci&oacute;n de las dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es: &iquest;es posible la construcci&oacute;n de una idea de Espa&ntilde;a como suma voluntaria de sus partes permitiendo que estas se desarrollen plenamente? Para m&iacute;, es imposible sin que previamente una o varias de esas naciones que la forman logre su pleno desenvolvimiento mediante la ruptura con el Estado espa&ntilde;ol. Que adem&aacute;s parece encaminado a una recentralizaci&oacute;n autoritaria a corto plazo. Como tambi&eacute;n escribi&oacute; Castelao &ldquo;s&oacute;lo en una Espa&ntilde;a rota subsiste una Espa&ntilde;a roja&rdquo;. Y hoy esta condici&oacute;n pasa por Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El secuestro de la izquierda por el nacionalismo espa&ntilde;ol</strong>
    </p><p class="article-text">
        La dificultad para hacer esto posible reside en que este nacionalismo espa&ntilde;ol autoritario y monopolizado por la derecha es hegem&oacute;nico precisamente porque ha conseguido que la mayor parte de la izquierda -subalterna e hist&oacute;ricamente derrotada en este proyecto nacional olig&aacute;rquico- asuma su marco mental.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas figuras de la izquierda el problema catal&aacute;n es visto m&aacute;s como un estorbo que como una oportunidad. Porque al pensarlo desde su mirada espa&ntilde;ola (con un Estado ya constituido) no entienden que el derecho de autodeterminaci&oacute;n es un fin en s&iacute; mismo para todo aquel pueblo que desee ejercerlo, sin hacer caso de lo que otros pueblos (en este caso el pueblo espa&ntilde;ol) piensen de ese proceso. Por eso la defensa te&oacute;rica de este derecho no se concreta en propuestas pr&aacute;cticas viables. Y por eso esta colonizaci&oacute;n mental del nacionalismo espa&ntilde;ol en la izquierda se reproduce hasta en la organizaci&oacute;n interna de los partidos pol&iacute;ticos de la izquierda espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Sin que esta izquierda se libere del secuestro del nacionalismo espa&ntilde;ol hegem&oacute;nico, ser&aacute; imposible llevar a cabo una democratizaci&oacute;n de Espa&ntilde;a sin una ruptura previa de la misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/nacionalismo-espanol_132_3093977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Oct 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre el nacionalismo español]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Revilla y la importancia del relato]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/revilla-importancia-relato_132_3305016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fd647b4-7416-49d2-8fd8-3a59038b15bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La verdad" no se construye con denuncias basadas en una suma de datos, por muy objetivos que puedan ser, ni siquiera con propuestas de futuro basadas en el mayor de los rigores posibles.</p></div><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica es imposible determinar qu&eacute; es &ldquo;la verdad&rdquo;. M&uacute;ltiples actores construyen diversas estructuras discursivas que pugnan por dar sentidos diferentes a los mismos hechos. Y cada actor intenta lograr instalar su relato como gafas a trav&eacute;s de las que la mayor&iacute;a vea los hechos que suceden en un territorio dado.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de esta base, nos tenemos que preguntar, hoy en d&iacute;a, &iquest;qui&eacute;n tiene el relato m&aacute;s claro, directo y conciso para explicar las razones de lo que acontece en Cantabria? &iquest;Qui&eacute;n es capaz de conseguir que su visi&oacute;n particular sea la que m&aacute;s de universalice? Mi respuesta ante estas dos preguntas cruciales es clara: Miguel &Aacute;ngel Revilla.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace meses, el presidente de Cantabria sabe perfectamente por d&oacute;nde tiene que ir. Es consciente de que le beneficia mucho m&aacute;s centrar el tiro en el agravio del Estado con Cantabria que en lo concerniente a la pol&iacute;tica interna de nuestra Comunidad. Y lo hemos podido comprobar claramente durante los &uacute;ltimos d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Tanto en la intervenci&oacute;n del pasado s&aacute;bado en La Sexta Noche, como en la del Debate de Orientaci&oacute;n Pol&iacute;tica de Cantabria en el Parlamento, Revilla construy&oacute; su relato en base a establecerse como defensor de los intereses de Cantabria pisoteados por el Gobierno central. Aprovechando dos casos que los c&aacute;ntabros perciben como especialmente sangrantes: la no financiaci&oacute;n de Valdecilla y la imposibilidad de disponer del agua de nuestro pantano del Ebro.
    </p><p class="article-text">
        Y si lo hace, es porque puede permit&iacute;rselo, dada la ausencia de propuestas claras del resto de partidos de Cantabria en lo concerniente a la relaci&oacute;n Cantabria-Estado dentro del marco territorial actual. Y la a&uacute;n mayor ausencia de horizontes alternativos en lo tocante a la inserci&oacute;n territorial de Cantabria en el Estado en una hipot&eacute;tica reformulaci&oacute;n territorial de Espa&ntilde;a, que cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s presente en la agenda pol&iacute;tica a nivel estatal.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el estatus territorial actual, habiendo sido en su momento ganado a pulso por nuestra gente y habiendo supuesto un avance hist&oacute;rico para nuestro pueblo, es el que genera las condiciones de posibilidad para la aparici&oacute;n y crecimientos de personajes pol&iacute;ticos como Revilla. Debido a que provoca que pensemos la pol&iacute;tica c&aacute;ntabra en una eterna l&oacute;gica de relaci&oacute;n -de dependencia- con Madrid. Relaci&oacute;n en la que &eacute;l puede continuar mostr&aacute;ndose como el &uacute;nico actor capaz de defender los intereses de Cantabria, jugando el papel de mediador entre el pueblo c&aacute;ntabro y el Estado.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esto, no solo los dem&aacute;s actores pol&iacute;ticos de Cantabria carecen de propuestas s&oacute;lidas, sino que carecen de ning&uacute;n tipo de relato consistente que pueda conseguir que una mayor&iacute;a de c&aacute;ntabros miren lo que sucede en nuestra tierra desde un prisma alternativo.
    </p><p class="article-text">
        Esto se ha evidenciado en la primera jornada del &ldquo;Debate sobre el estado de la Regi&oacute;n&rdquo;, en el que habiendo algunas intervenciones muy buenas en cuanto a denuncias de los d&eacute;ficits de la pol&iacute;tica del Gobierno auton&oacute;mico basadas en un gran trabajo de recopilaci&oacute;n y ordenaci&oacute;n de datos, les ha faltado, tanto propuestas alternativas como, sobre todo, estar enmarcadas en un relato que fuera capaz de confrontar con el construido por Revilla.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto, nos encontramos actualmente con una sociedad c&aacute;ntabra, que de manera transversal en lo ideol&oacute;gico, se siente cada vez m&aacute;s molesta con los continuos desprecios del Gobierno central hacia Cantabria; con unos partidos de la oposici&oacute;n sin alternativas s&oacute;lidas y sin relatos claros capaces de desplazar el eje central del debate del <em>frame</em> &ldquo;que Espa&ntilde;a nos pague lo que nos debe&rdquo;; y con una desconfianza generalizada de la gente hacia cuatro partidos continuamente enfrascados en confrontaciones internas, frente a lo que Revilla puede sacar pecho mostrando la estabilidad de su partido.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; hacer? Entiendo que, por un lado, es necesario tratar de invertir esta situaci&oacute;n pensando en modelos alternativos al marco territorial actual para sacar a Revilla de su espacio de confort y estar en condiciones de disputarle la posici&oacute;n de defensor del Cantabria. Posici&oacute;n que, en la pr&aacute;ctica, no pasa de una pataleta continua que cada vez tiene menos efectividad para la vida de los c&aacute;ntabros y las c&aacute;ntabras, pero m&aacute;s efectividad electoral para &eacute;l. Y, por otro, ser capaces al mismo tiempo de construir narrativas que logren vencer a la construida por el l&iacute;der regionalista.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como dec&iacute;a al comienzo, &ldquo;la verdad&rdquo; no se construye con denuncias basadas en una suma de datos, por muy objetivos que puedan ser, ni siquiera con propuestas de futuro basadas en el mayor de los rigores posibles. &ldquo;La verdad&rdquo;, no es otra cosa que aquel relato que logre que la mayor parte de una sociedad vea su tierra y lo que en ella sucede, con los ojos de quien lo enuncia. Consiguiendo que los dem&aacute;s, tengan que moverse dentro de esa narraci&oacute;n para no quedarse fuera de la disputa pol&iacute;tica central.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/revilla-importancia-relato_132_3305016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jun 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Revilla y la importancia del relato]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Miguel Ángel Revilla,Valdecilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cantabria y su 'izquierda cipaya']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cantabria-izquierda-cipaya_132_3488769.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25ea5bc0-337a-4b2a-ba9e-e09bf302de12_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La izquierda de Cantabria tiene que hacer un esfuerzo por entender nuestra tierra y a nuestra gente tal como son. Por echar raíces profundas en ella. Por conectar su pensamiento con la historia, la sociedad y las tradiciones de nuestro pueblo.</p></div><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre las izquierdas y las identidades colectivas ligadas a lo territorial es un asunto tan problem&aacute;tico como trascendental. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos podido comprobar c&oacute;mo los movimientos populares se desarrollaban con m&aacute;s firmeza all&iacute; donde su construcci&oacute;n se asentaba sobre una fuerte ligaz&oacute;n con sus territorios. Latinoam&eacute;rica, Euskadi o Catalunya son buenos ejemplos. Sin embargo, durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, construir movimiento popular desde la reivindicaci&oacute;n de tu identidad territorial se ha convertido en un tema tab&uacute; para gran parte de las izquierdas.
    </p><p class="article-text">
        Hablando de &ldquo;occidente&rdquo;, el surgimiento del &ldquo;altermundismo&rdquo; contribuy&oacute; a entender la reivindicaci&oacute;n de la identidad ligada al territorio como algo reaccionario. Mientras que, en el caso espa&ntilde;ol, seguramente por razones hist&oacute;ricas, el concepto de patria no fue abordado como un concepto en disputa hasta la irrupci&oacute;n de Podemos, que comprendi&oacute; la necesidad de batallar por el sentido de &ldquo;Espa&ntilde;a&rdquo;, apostando por la construcci&oacute;n de una idea de pa&iacute;s plurinacional y progresista enraizada en la tradici&oacute;n democr&aacute;tica y popular espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Esta dificultad supone siempre un h&aacute;ndicap a la hora de construir identidades pol&iacute;ticas, pero a&uacute;n m&aacute;s hoy, en un contexto en el que la globalizaci&oacute;n neoliberal est&aacute; destruyendo los lazos sociales y culturales, generando la expansi&oacute;n de los sentimientos de incertidumbre y desarraigo.
    </p><p class="article-text">
        Y, ante ello, la necesidad de las mayor&iacute;as de sentirse parte de una comunidad que les garantice certezas, solidaridad compartida y protecci&oacute;n, demanda que actualmente est&aacute;n hegemonizando los populismos de derecha en Europa y Estados Unidos, por el abandono de &ldquo;lo nacional&rdquo; por parte de la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Cantabria es otro ejemplo de los complejos de las diferentes izquierdas -Podemos incluido- para hacerse cargo del sentimiento de pertenencia a su tierra de la gran parte de la poblaci&oacute;n, especialmente de los sectores populares, como se puede comprobar en el <a href="http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/2940_2959/2956/CANTABRIA_6/Cru295660ESTATUS.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bar&oacute;metro auton&oacute;mico del CIS en 2012</a>, al cruzar las respuestas referentes al sentimiento de pertenencia con la variable de &ldquo;estatus socioecon&oacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es habitual leer o escuchar a miembros de partidos de la izquierda explicar el &ldquo;fen&oacute;meno Revilla&rdquo; tan solo en base a su capacidad medi&aacute;tica, su gracejo y las redes clientelares construidas por el PRC desde que entrara a formar parte del Gobierno en 1995. Es evidente que la &uacute;ltima de las razones no se puede obviar. Pero tanto como lo es que quedarse ah&iacute; supone un importante d&eacute;ficit anal&iacute;tico. As&iacute; mismo, la forma de abordar las dos primeras razones citadas es sintom&aacute;tica del desprecio de gran parte de la &ldquo;izquierda cipaya&rdquo; en Cantabria hacia los elementos culturales, sociales e hist&oacute;ricos desde los que se configura la identidad c&aacute;ntabra.
    </p><p class="article-text">
        Desde esa izquierda se apunta bien el tiro cuando se afirma que buena parte del &eacute;xito de Revilla se debe a su habilidad para &ldquo;conectar con la gente&rdquo; por su presencia en la televisi&oacute;n hablando constantemente de Cantabria o su asistencia a las fiestas populares de Cantabria, en las que no deja pasar la oportunidad de mostrar su querencia por el folclore aut&oacute;ctono. Sin embargo, se yerra profundamente cuando la respuesta ante esto pasa por poner el foco de la cr&iacute;tica al actual presidente en estas actitudes, demasiadas veces con un tinte de menosprecio (&ldquo;comediante&rdquo;, &ldquo;demagogo&rdquo;, &ldquo;populista&rdquo;&hellip;), que revelan la existencia de un cierto elitismo &ldquo;cosmopaleto&rdquo;, cuya consecuencia es el creciente alejamiento entre los espacios pol&iacute;ticos de izquierda y la gente.
    </p><p class="article-text">
        Si en lugar de recurrir al menosprecio hici&eacute;ramos el esfuerzo de comprender que la &ldquo;conexi&oacute;n con la gente&rdquo; de Revilla se da porque utiliza elementos que conforman la identidad colectiva de los c&aacute;ntabros y que &eacute;stos son susceptibles de ser articulados pol&iacute;ticamente en un sentido diferente a su &ldquo;regional-provincialismo&rdquo; sustentador del <em>statu quo</em>, ampliar&iacute;amos nuestras posibilidades de &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda en Cantabria tiene que hacer un esfuerzo importante por entender nuestra tierra y a nuestra gente tal como son. Por echar ra&iacute;ces profundas en ella. Por conectar su pensamiento con la historia, la sociedad y las tradiciones de nuestro pueblo, para no aparecer como algo extra&ntilde;o al mismo y ser capaces de encontrar en ellos nuestros rasgos espec&iacute;ficos para construir desde ah&iacute; el camino hacia el cambio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablemos de participaci&oacute;n popular, hag&aacute;moslo m&aacute;s de c&oacute;mo repensar hoy los concejos abiertos -presentes en nuestra historia y nuestro imaginario colectivo- y menos de &ldquo;c&iacute;rculos&rdquo; u otras f&oacute;rmulas ajenas. Cuando debatamos sobre el medio ambiente, hag&aacute;moslo m&aacute;s de las razones por las que no queremos el fracking o la mina de zinc en nuestro territorio y menos de si lo queremos o no &ldquo;en otros laos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Porque pensar en clave propia no significa negar aportes surgidos en otras tierras ni pensar solo en la nuestra, pero s&iacute; abordarlos desde nuestra perspectiva y acordarnos siempre de aquella frase de Fanon en la que afirmaba que &ldquo;la conciencia nacional es la &uacute;nica que nos da dimensi&oacute;n internacional&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cantabria-izquierda-cipaya_132_3488769.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 02 Apr 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cantabria y su 'izquierda cipaya']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Cantabria,Miguel Ángel Revilla]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Amparo Pérez: la reapropiación del interés general por la mayoría social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/amparo-perez-reapropiacion-interes-mayoria_132_3570280.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7c861f6-68f9-414c-8f45-8f580fbdcb6c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su recuerdo trasciende a su persona. Es ya un símbolo que brilla con luz propia en la nueva ola de ciudadanía que trabaja por reapropiarse del interés general.</p></div><p class="article-text">
        El pasado mi&eacute;rcoles se cumplieron dos a&ntilde;os de <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/cantabria/Fallece-Amparo-Perez_0_356964407.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la muerte de Amparo P&eacute;rez</a>, la anciana que se convirti&oacute; en el rostro del Santander popular que resiste a las cacicadas de quienes de &ldquo;populares&rdquo; solo tienen el nombre.
    </p><p class="article-text">
        Desde que su caso se conoci&oacute; p&uacute;blicamente, hasta que sucedi&oacute; el fatal desenlace, muchas personas, provenientes de &aacute;mbitos ideol&oacute;gicos muy diversos, compartimos espacio en las movilizaciones de distinto tipo que se produjeron en contra de la expropiaci&oacute;n forzosa de su vivienda por parte del hoy premiado ministro &Iacute;&ntilde;igo de la Serna.
    </p><p class="article-text">
        Eran tiempos en los que la palabra &ldquo;expropiaci&oacute;n&rdquo; estaba adquiriendo protagonismo en el espacio p&uacute;blico. Ante el debate sobre qu&eacute; hacer con los sectores estrat&eacute;gicos en Espa&ntilde;a, las &eacute;lites no tardaron en sacar fantasmas transoce&aacute;nicos a pasear para demonizar a quienes planteaban medidas que hicieran efectivo el art&iacute;culo 128 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola. Les refresco la memoria: &ldquo;Toda la riqueza del pa&iacute;s en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad est&aacute; subordinada al inter&eacute;s general&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras instalaban esos fantasmas en <em>prime time</em>, en nuestra ciudad, el hoy ministro no dudaba en hacer uso de la palabra maldita para poder llevar a cabo un vial innecesario cuya construcci&oacute;n correr&iacute;a a cuenta de la empresa constructora propiedad de un compa&ntilde;ero de partido alcalde de otro municipio c&aacute;ntabro. En estos tiempos ya se sabe que los significantes son vac&iacute;os, y bien pueden servir para garantizar el inter&eacute;s general como para llenar el bolsillo de los amigos.
    </p><p class="article-text">
        Pese a este tipo de pr&aacute;cticas, el PP a&uacute;n tiene la capacidad de basar buena parte de su fortaleza en erigirse como el garante de la estabilidad y la seguridad para millones de personas. Representando de esta forma el inter&eacute;s general de la sociedad, aunque se trate de poner por delante siempre a los amigos. Ya sea mediante concesiones de obras p&uacute;blicas, como de mensajes de apoyo negados tiempo despu&eacute;s al estilo San Pedro.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay ocasiones en las que superan los l&iacute;mites de la posibilidad de resignificaci&oacute;n de los conceptos. El caso de Amparo fue uno de ellos. En aquella ocasi&oacute;n, su concepto de seguridad y estabilidad supuso la muerte de una anciana que tan solo pretend&iacute;a vivir en su casa hasta el final de su vida. Algo que pudo llegar a afectar a parte de su propia base social.
    </p><p class="article-text">
        Y todo ello para construir un vial sin sentido, por el que uno puede subir o bajar cualquier d&iacute;a sin cruzarse apenas con un par de coches despistados. El inter&eacute;s privado del compa&ntilde;ero de partido prim&oacute; sobre la vida de Amparo y sobre el inter&eacute;s general de los vecinos y las vecinas de Santander que no necesit&aacute;bamos para nada esa obra. Que, adem&aacute;s, supuso un importante desembolso para las arcas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Claro que es posible que el reci&eacute;n tumbado PGOU <em>made in</em> De la Serna, tuviera escondidas varias sorpresas para la zona litoral norte de Santander, que nos hubieran hecho comprender a muchos el empe&ntilde;o en pasar, literalmente, por encima de la casa y la vida de Amparo. El bienestar de los amigos pudo ser condici&oacute;n necesaria, pero seguramente no suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Este pasado s&aacute;bado la hemos recordado con <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/sociedad/memoria-Amparo-Perez-raices-Llamas_0_613839048.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una marcha desde la Iglesia de Monte hasta un prau al borde del vial</a> que, sin tr&aacute;nsito, ocupa el lugar en el que Amparo vivi&oacute; tranquila hasta poco antes del final de su vida, cuando las excavadoras comenzaron a hacer invivible su existencia.&nbsp; Hasta que el inter&eacute;s particular de una trama de constructores y pol&iacute;ticos a su servicio, encabezados por De la Serna, se impusiera una vez m&aacute;s y simult&aacute;neamente, al inter&eacute;s de una persona humilde y al de toda la ciudadan&iacute;a de Santander.
    </p><p class="article-text">
        El de este s&aacute;bado ha sido uno m&aacute;s del ciclo de actos que la mayor&iacute;a social de esta ciudad lleva tiempo llevando a cabo en favor de un urbanismo sostenible, racional y positivo para la prosperidad de Santander. De un urbanismo para la gente. Un ciclo que va <em>in crescendo</em> con <a href="https://twitter.com/search?q=%23amparoenlamemoria&amp;src=tyah" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">#AmparoEnLaMemoria</a>.
    </p><p class="article-text">
        Y es que su recuerdo trasciende ya a su persona. Es ya un s&iacute;mbolo que brilla con luz propia en la nueva ola de ciudadan&iacute;a que trabaja por reapropiarse del inter&eacute;s general, expropiado durante d&eacute;cadas por esa trama de pol&iacute;ticos y constructores mencionada anteriormente. Trama que lleva demasiado tiempo rob&aacute;ndonos el pasado, el presente y el futuro. Rob&aacute;ndonos la tierra. Rob&aacute;ndonos la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/amparo-perez-reapropiacion-interes-mayoria_132_3570280.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Feb 2017 09:50:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Amparo Pérez: la reapropiación del interés general por la mayoría social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amparo Pérez,Íñigo de la Serna,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fracking, la incoherencia del PP y el papel de Cantabria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/fracking-incoherencia-pp-cantabria-federalizacion_132_3626300.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d5f509d-53e2-4378-aaef-242472372d44_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pintada contra el fracking en Cantabria."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Demos un paso adelante, sentémonos y debatamos qué organización territorial queremos en España y cómo queremos insertarnos en ella desde Cantabria.</p></div><p class="article-text">
        Esta semana&nbsp;conoc&iacute;amos <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/Senado-PP-declarar-Espana-fracking_0_602990595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el veto por parte del PP en el Senado a una propuesta realizada por Comprom&iacute;s para prohibir el fracking en Espa&ntilde;a</a>. La votaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo en la&nbsp;Comisi&oacute;n de Medio Ambiente, de la que es vocal el senador por Cantabria del PP Javier Fern&aacute;ndez, exconsejero de Medio Ambiente durante el Gobierno de Ignacio Diego.
    </p><p class="article-text">
        Durante los a&ntilde;os que ocup&oacute; dicho puesto, Javier Fern&aacute;ndez fue uno de los redactores de la Ley Antifracking de Cantabria, posteriormente tumbada por el Tribunal Constitucional por invasi&oacute;n de competencias estatales, a petici&oacute;n del propio PP. El exconsejero se ausent&oacute; de la votaci&oacute;n, no siendo capaz de defender su postura contraria a esta pr&aacute;ctica. Ya en 2013 <a href="http://www.enfocant.info/cantabria/politica-sociedad/se-aprueba-normativa-que-regula-fracking-votos-favorables-senadores-por" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los senadores c&aacute;ntabros del PP hab&iacute;an votado a favor de la realizaci&oacute;n del fracking en Espa&ntilde;a</a>, pese a mostrarse como f&eacute;rreos adversarios del mismo en Cantabria.
    </p><p class="article-text">
        La mayor parte de reacciones que hasta ahora ha suscitado dicha votaci&oacute;n se centran en la incoherencia de los senadores populares y en su falta de voluntad y compromiso con la defensa de los intereses de Cantabria en Madrid. Desde luego, no ser&eacute; yo quien niegue este punto de vista, pues es evidente. Los dos grandes partidos estatales llevan d&eacute;cadas mostrando su falta de compromiso con esta tierra. Sin embargo, pienso que debemos dar un paso m&aacute;s en las conclusiones a extraer.
    </p><p class="article-text">
        Debemos de preguntarnos por qu&eacute; al PP le resulta tan f&aacute;cil votar en Madrid en un sentido opuesto a su postura en Cantabria. Por el amplio consenso existente en la sociedad c&aacute;ntabra contra la fractura hidr&aacute;ulica, el anterior Ejecutivo tuvo que desarrollar una Ley auton&oacute;mica que prohib&iacute;a la pr&aacute;ctica del fracking en nuestra tierra.
    </p><p class="article-text">
        Su desarrollo y su aprobaci&oacute;n supusieron legitimar al PP c&aacute;ntabro, frente a la postura favorable al fracking del exministro de Industria Jos&eacute; Manuel Soria. Sin embargo, a petici&oacute;n del propio PP, el Tribunal Constitucional anul&oacute; esta norma considerando que invad&iacute;a competencias estatales al vulnerar la Ley del Sector de Hidrocarburos, seg&uacute;n la cual, corresponde a la Administraci&oacute;n General del Estado otorgar las autorizaciones y permisos relativos a hidrocarburos cuando afecte al &aacute;mbito de m&aacute;s de una Comunidad y en las zonas de subsuelo marino.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que la raz&oacute;n &uacute;ltima de la reiterada actitud del PP se debe a que los c&aacute;ntabros carecemos de los mecanismos necesarios para decidir sobre lo que queremos o no queremos que hagan con nuestro territorio.
    </p><p class="article-text">
        Desde Podemos, tenemos la capacidad, la legitimidad y la potencia medi&aacute;tica suficiente como para, teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, poner encima de la mesa el verdadero debate que subyace a esta noticia: el d&eacute;ficit de capacidad de decisi&oacute;n del pueblo c&aacute;ntabro.
    </p><p class="article-text">
        La incoherencia del PP tiene que ser denunciada. Pero el <em>statu quo</em> territorial que permite que se pueda llevar a cabo esa pr&aacute;ctica incoherente, tambi&eacute;n. Por lo tanto, es hora de plantearnos el modelo territorial del Estado y el papel de Cantabria en el mismo. De discutir sobre la vigencia del actual modelo auton&oacute;mico y la necesidad de repensarlo y avanzar hacia un modelo realmente federal. Y de debatir tambi&eacute;n sobre qu&eacute; actores pol&iacute;ticos y al servicio de qu&eacute; intereses se benefician del modelo actual.
    </p><p class="article-text">
        A Miguel &Aacute;ngel Revilla y el regionalismo hegem&oacute;nico que &eacute;l representa dentro de su partido le conviene perpetuar el <em>statu quo</em> territorial basado en una descentralizaci&oacute;n no federalizada que provoca que pensemos la pol&iacute;tica c&aacute;ntabra en una eterna l&oacute;gica de relaci&oacute;n -de dependencia- con Madrid. As&iacute;, puede continuar mostr&aacute;ndose como el &uacute;nico actor capaz de defender los intereses de Cantabria dentro de este marco, jugando el papel de mediador entre el pueblo c&aacute;ntabro y el Estado central.
    </p><p class="article-text">
        Durante el ciclo corto electoral, especialmente en las primeras elecciones generales, desde Podemos Cantabria optamos por disputar esta idea. En gran medida para atraer a votantes regionalistas desencantados con la pr&aacute;ctica pol&iacute;tica del PP y el PSOE en relaci&oacute;n con las demandas territoriales de Cantabria. Sin embargo, pasado el periodo electoral, nos toca ser protagonistas e impulsores del debate territorial y c&oacute;mo queremos que sea la inserci&oacute;n de Cantabria en el conjunto del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Nos toca pensar en una aut&eacute;ntica federalizaci&oacute;n de Espa&ntilde;a y el papel que desde Cantabria queremos jugar en la misma. Federalizaci&oacute;n que no tiene que ver con el actual modelo de Estado unitario descentralizado que genera las l&oacute;gicas de dependencia &ldquo;provincialistas&rdquo; descritas anteriormente, de las que tanto se aprovechan personas como Revilla, sino con la construcci&oacute;n de un modelo desde los diferentes constituyentes libres que se asocien en una federaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un modelo federal que desborde los m&aacute;rgenes clientelares del R&eacute;gimen del 78, en el que las competencias de los diferentes entes federados y las del Estado federal se delimiten y diferencien claramente, quedando expl&iacute;citamente reflejadas tanto en la Constituci&oacute;n federal como en la de cada uno de los entes federados, desarrolladas y aprobadas sin la participaci&oacute;n del Estado federal en el proceso. Un Estado en el que exista un Senado federal que represente los intereses de los territorios federados y en el que se garantice la participaci&oacute;n de estos en la reforma de la Constituci&oacute;n federal.
    </p><p class="article-text">
        En este modelo Cantabria deber&iacute;a ser, si as&iacute; lo queremos los c&aacute;ntabros y las c&aacute;ntabras, una de las partes federadas. Con nuestra propia Constituci&oacute;n, elaborada y aprobada aqu&iacute;, en la que quedaran claras nuestras competencias. Con la autonom&iacute;a financiera necesaria como para desarrollarnos como pueblo. Y con la asunci&oacute;n del principio de lealtad federal para contribuir en el desarrollo del conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Si nos seguimos quedando en la superficie del problema, seguiremos alimentando los monstruos producto de las fallas del actual modelo auton&oacute;mico. Demos un paso adelante, sent&eacute;monos y debatamos qu&eacute; organizaci&oacute;n territorial queremos en Espa&ntilde;a y c&oacute;mo queremos insertarnos en ella desde Cantabria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez, Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/fracking-incoherencia-pp-cantabria-federalizacion_132_3626300.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jan 2017 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fracking, la incoherencia del PP y el papel de Cantabria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Fracking,PP - Partido Popular,Senado,Podemos,Estado federal,Javier Fernández]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y Cantabria?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cantabria_132_3678501.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2de9f220-b691-4016-8715-437641237721_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y Cantabria?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ausencia de debate sobre el futuro de Podemos más allá de los alineamientos con uno u otro líder me parece que muestra los déficits del partido en Cantabria</p></div><p class="article-text">
        El debate interno en Podemos en torno al rumbo que el partido morado deber&aacute; tomar a partir de su pr&oacute;xima Asamblea Ciudadana Estatal ya ha comenzado. La Asamblea, conocida como &ldquo;Vistaalegre II&rdquo;, tendr&aacute; lugar en febrero de 2017.
    </p><p class="article-text">
        En la primera Asamblea Ciudadana, los documentos que resultaron vencedores estaban pensados para afrontar el fren&eacute;tico ciclo electoral que se avecinaba en Espa&ntilde;a, tanto en la estructura organizativa como en el rumbo pol&iacute;tico. Concentraci&oacute;n del poder en la c&uacute;spide, centralismo hipertrofiado y estructura jer&aacute;rquica fueron algunas de sus principales caracter&iacute;sticas que perduran hasta la actualidad. Sin embargo, a d&iacute;a de hoy, pasado ya ese ciclo electoral con resultados nunca imaginados para fuerzas populares, toca repensar aquel modelo.
    </p><p class="article-text">
        El debate podr&iacute;a ser muy rico. Discutir sobre qu&eacute; tipo de estructura organizativa es la mejor para la nueva fase y cu&aacute;l es el mejor camino para conseguir el objetivo compartido de alcanzar la victoria, dan para mucho. Sin embargo, con la interesada ayuda del relato de los grandes medios de comunicaci&oacute;n, esta posibilidad se est&aacute; transformando en una disputa entre dos grandes corrientes identificadas cada una con uno de los dos grandes referentes de Podemos: Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Citaba a los grandes medios, pero no podemos obviar que las principales razones para que esto suceda surgen de la propia organizaci&oacute;n de Podemos. La estructura vertical y centralizada salida de la primera Asamblea Ciudadana ayuda a que esto suceda. En las Comunidades Aut&oacute;nomas, los militantes y simpatizantes de Podemos tienden a enmarcarse en el debate, antes de iniciarlo, en funci&oacute;n del referente con el que se identifiquen m&aacute;s. Esto acaba cercenando las posibilidades de un debate real. Los temas presentes se estrechan y la direcci&oacute;n de las propuestas es unidireccional. En el debate, se reproduce la estructura radial de la red de comunicaciones del Estado, con la Calle Princesa ejerciendo de kil&oacute;metro cero. Como consecuencia, las propuestas desde las realidades m&aacute;s cercanas, o bien escasean, o bien son directamente inexistentes y se producen grietas entre los compa&ntilde;eros.
    </p><p class="article-text">
        Esto &uacute;ltimo es lo que considero que est&aacute; sucediendo en Cantabria. Esta semana hemos podido ver como <a href="http://www.eldiariomontanes.es/cantabria/201612/15/secretario-regional-podemos-respalda-20161214224528.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunas de las cabezas visibles del partido en nuestra Comunidad entraban p&uacute;blicamente en el debate</a>, situ&aacute;ndose en una de las dos grandes posiciones existentes. Unos firmaban el manifiesto cercano a &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n y otros apoyaban la propuesta encabezada por Pablo Iglesias. Desde luego, toda persona inscrita en Podemos tiene el derecho de apoyar lo que considere oportuno. Y, en el caso de cargos p&uacute;blicos y org&aacute;nicos del partido, me parece honesto que as&iacute; se haga. Pero la ausencia de debate sobre el futuro de Podemos m&aacute;s all&aacute; de estos alineamientos me parece que muestra los d&eacute;ficits del partido en Cantabria. Que las principales caras visibles de Podemos en nuestra tierra entren al debate de esta forma, no ayuda a que en nuestros pueblos y ciudades los militantes y simpatizantes puedan debatir sobre el papel de Cantabria tanto en el futuro del partido como del Estado.
    </p><p class="article-text">
        Se repite mucho en este debate que &ldquo;el Podemos que salga de Vistaalegre tiene que anticipar la Espa&ntilde;a que queremos a futuro&rdquo;. Pues bien, si esta afirmaci&oacute;n es cierta, los propios dirigentes y cargos p&uacute;blicos c&aacute;ntabros de Podemos son quienes no est&aacute;n otorg&aacute;ndole el protagonismo merecido y necesario a nuestra tierra, nuestra gente y sus problemas, en la discusi&oacute;n abierta.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los temas que de momento no est&aacute;n en primera l&iacute;nea pero que ser&aacute;n ineludibles a corto plazo, es el territorial. Que el centralismo vigente en Podemos no tiene m&aacute;s recorrido es algo que compartimos casi todos. Que la necesidad de federalizar el partido es acuciante, tambi&eacute;n. Pero, y del papel que Podemos Cantabria jugar&aacute; en la estructura del nuevo Podemos, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; hablando? Si nosotros mismos no lo abordamos, no esperemos a que desde Madrid nos tengan en cuenta. Es aqu&iacute; desde donde deber&iacute;an discutirse propuestas en este sentido, dibujando qu&eacute; papel queremos jugar en el futuro de Podemos y qu&eacute; relaci&oacute;n queremos tener con la estructura estatal. Si queremos ser un partido c&aacute;ntabro o un partido &ldquo;en Cantabria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo, no podemos ni debemos olvidarnos de nuestras realidades locales. Hasta ahora, fruto del tipo de partido surgido en el primer Vistaalegre, los municipios han tenido un peso muy peque&ntilde;o. Sin capacidad de decisi&oacute;n y sin recursos. Esto debe de cambiar. Es prioritario para afrontar la construcci&oacute;n de una cotidianidad alternativa. Y es algo que desde Cantabria deber&iacute;amos situar en primer plano. As&iacute; como nuestras formas de organizaci&oacute;n territorial tradicionales. Si queremos explorar el desarrollo de la comarcalizaci&oacute;n de Cantabria -paralizada sine d&iacute;e-, &iquest;no deber&iacute;amos mostrar nuestra voluntad de que en Podemos tengan un espacio decisorio las estructuras comarcales? &iquest;No deber&iacute;amos al menos debatir sobre ello?
    </p><p class="article-text">
        La falta de debates propios tambi&eacute;n condena al olvido a nuestro mundo rural. &nbsp;&iquest;No deber&iacute;amos de poner el punto de mira en buscar formas organizativas que permitan que no quede relegado a los m&aacute;rgenes como ha sucedido hasta ahora? &iquest;No deber&iacute;amos tener debates sobre c&oacute;mo construir una narrativa que incorpore a este sector poblacional al polo del cambio?
    </p><p class="article-text">
        Centrar el debate en la inserci&oacute;n de Podemos Cantabria en la estructura de Podemos, como preludio de la inserci&oacute;n de Cantabria en el modelo territorial estatal, deber&iacute;a ser nuestra prioridad. Y nuestros cargos p&uacute;blicos y caras visibles deber&iacute;an ser los primeros en impulsarlo. Necesitamos un debate propio para encontrar la mejor estructura organizativa y la mejor ruta pol&iacute;tica para poder solucionar nuestros problemas. &iquest;Qui&eacute;n, si no, va a abordar las razones de la p&eacute;rdida de calidad en nuestro servicio p&uacute;blico sanitario o de la constante terciarizaci&oacute;n de nuestra econom&iacute;a que obliga a cientos de los nuestros a emigrar cada a&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        Si realmente tenemos la convicci&oacute;n de que el debate interno tiene que anticipar la Espa&ntilde;a que queremos, &iquest;no merece la inserci&oacute;n de Cantabria como sujeto pol&iacute;tico propio en un nivel territorial m&aacute;s amplio al menos la misma importancia que el sistema de votaci&oacute;n? Romper con la din&aacute;mica centralista pasa por ser capaces de ser nosotros mismos quienes pongamos sobre la mesa los temas que nos preocupan e importan. Implica tambi&eacute;n &ldquo;federalizar los relatos&rdquo;, para que las disensiones que puedan surgir aqu&iacute; lo hagan en funci&oacute;n de diferentes puntos de vista en torno a una agenda propia. Que no tengan por qu&eacute; enmarcarse en las disputas de corrientes surgidas en Madrid e irradiadas a toda Espa&ntilde;a desde el centro.
    </p><p class="article-text">
        En las campa&ntilde;as electorales para las elecciones generales, nos presentamos como la opci&oacute;n de todas aquellas personas cansadas del olvido al que los grandes partidos condenaban a nuestra tierra. Algunos nos cre&iacute;mos que Podemos pod&iacute;a ser una herramienta para ello, sin embargo, si no cambia la din&aacute;mica actual, puede que tengamos que replante&aacute;rnoslo y buscar espacios dispuestos a sumarse a la ola del cambio, pero desde una verdadera autonom&iacute;a pol&iacute;tica y organizativa que no supedite nuestros intereses a ninguna estructura superior.
    </p><p class="article-text">
        Respet&eacute;monos, valor&eacute;monos y no seamos nosotros mismos quienes olvidemos a Cantabria. Por coherencia y por necesidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/cantabria_132_3678501.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Dec 2016 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Y Cantabria?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Podemos,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Lábaru, símbolo desde el que construir nuestro futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/labaru-simbolo-construir-futuro_132_4105963.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5aefcc4-3585-487a-9d77-d14b6c7f5451_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Lábaru, símbolo desde el que construir nuestro futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo trascendental de una bandera no radica en su nivel de "autenticidad" histórica, sino en su capacidad para identificar a un conjunto de gentes como miembros de una comunidad y, a la vez, servir como elemento aglutinador a la hora de construir un proyecto político</p></div><p class="article-text">
        Hoy se debatir&aacute; y se votar&aacute; en el Parlamento de Cantabria una PNL -Proposici&oacute;n No de Ley- presentada por el Partido Regionalista de Cantabria (PRC) con el objetivo de &ldquo;reconocer el l&aacute;baro como s&iacute;mbolo representativo e identitario del pueblo c&aacute;ntabro y los valores que representa&rdquo;, as&iacute; como &ldquo;instar a las instituciones y a la sociedad civil de Cantabria a promover y participar de forma activa en su conocimiento y difusi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado y escrito en los &uacute;ltimos meses sobre el L&aacute;baru desde que la Asociaci&oacute;n para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) diera a conocer a la opini&oacute;n p&uacute;blica c&aacute;ntabra su propuesta para lograr el reconocimiento del mismo como s&iacute;mbolo de Cantabria por parte del Parlamento auton&oacute;mico, as&iacute; como su posterior proposici&oacute;n de inclusi&oacute;n del mismo en la actual Ley de Banderas de la Comunidad Aut&oacute;noma. Durante este tiempo, hemos podido leer, escuchar, incluso participar de largos y bizantinos debates sobre el rigor hist&oacute;rico de dicho s&iacute;mbolo, con la eterna sensaci&oacute;n de que en esta tierra tenemos que pedir perd&oacute;n por cada paso adelante que queramos dar, por peque&ntilde;o que este sea. 
    </p><p class="article-text">
         Parec&iacute;a, y a veces lo parece a&uacute;n, que la veracidad hist&oacute;rica del L&aacute;baru no pod&iacute;a generar ni el m&aacute;s m&iacute;nimo atisbo de duda. No importa que, por ejemplo, la actual bandera oficial del Reino de Espa&ntilde;a surgiera de un concurso convocado por Carlos III o que la Ikurri&ntilde;a fuera dise&ntilde;ada a finales del siglo XIX por los hermanos Arana. No importa que, al fin y al cabo, todas las banderas sean un invento. No, siempre hay quienes desde sus autootorgadas atalayas intelectuales y morales a&uacute;n quieren convencernos de que los c&aacute;ntabros necesitamos la bendici&oacute;n de un tropel de instituciones acad&eacute;micas para reconocer institucionalmente la bandera con la que miles y miles de nosotros nos identificamos como miembros de esta comunidad humana.
    </p><p class="article-text">
        Las instituciones p&uacute;blicas deben de adaptarse a las din&aacute;micas sociales y a la expresi&oacute;n de la voluntad popular y, por fortuna, aunque descafeinado, el reconocimiento institucional del L&aacute;baru se llevar&aacute; hoy a la pr&aacute;ctica. Digo descafeinado porque, dentro de ese permanente pedir perd&oacute;n en el que vivimos, bast&oacute; con tan solo <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/ultima-hora/Cs-apoyara-reconocimiento-oficial-Cataluna_0_478402547.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una apelaci&oacute;n naranja al miedo dictada desde Barcelona</a>&nbsp;para que de la PNL que hoy se debatir&aacute; en el Parlamento quedara fuera la propuesta de inclusi&oacute;n del L&aacute;baru en la Ley de Banderas formulada por ADIC. No fuera a suceder que los complejos que a&uacute;n arrastramos pudieran comenzar a dejar v&iacute;a libre para la construcci&oacute;n y desarrollo de una voluntad colectiva que comenzara a configurar a Cantabria como un sujeto pol&iacute;tico con capacidad para ocupar su papel en esta fase hist&oacute;rica de reconfiguraci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Al menos, los complejos han disminuido lo suficiente como para que hayamos sido capaces de superar a quienes quer&iacute;an utilizar los interesantes debates hist&oacute;ricos como diques frente a la voluntad popular. Y estemos pudiendo afrontar el debate desde la consideraci&oacute;n de los s&iacute;mbolos como expresiones gr&aacute;ficas de imaginaciones compartidas por los miembros de una misma comunidad pol&iacute;tica que se identifican como parte de la misma a trav&eacute;s de ellos. Tal y como ocurre con el L&aacute;baru en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y es que lo verdaderamente trascendental de una bandera no radica en su nivel de &ldquo;autenticidad&rdquo; hist&oacute;rica, sino en su capacidad para identificar a un conjunto de gentes como miembros de una misma comunidad pol&iacute;tica y, a la vez, servir como elemento aglutinador de esas gentes a la hora de construir un proyecto pol&iacute;tico propio hacia el futuro. Y esto es lo que a quienes pretend&iacute;an poner trabas a la voluntad popular les molesta. Saber que, como ocurri&oacute; con la rojiblanca hace 40 a&ntilde;os, hoy el L&aacute;baru, si cabe en mayor medida, es el s&iacute;mbolo alrededor del que la mayor&iacute;a social de esta tierra puede autoreconocerse como un sujeto pol&iacute;tico propio con derecho y capacidad de construir su propio camino. Precisamente en un contexto hist&oacute;rico semejante al vivido durante la Transici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido espero y aspiro a que podamos continuar desterrando los complejos que a&uacute;n arrastramos y seguir dando pasos en el reconocimiento del L&aacute;baru como s&iacute;mbolo de Cantabria hasta lograr que sea incluido en nuestro Estatuto de Autonom&iacute;a tras un debate colectivo de la sociedad c&aacute;ntabra y, si fuera pertinente, una consulta popular.
    </p><p class="article-text">
        Una inclusi&oacute;n que deber&iacute;a de darse en el contexto de una modificaci&oacute;n del Estatuto m&aacute;s amplia, que, con la participaci&oacute;n ciudadana, adaptara el marco competencial de la Comunidad a las necesidades y demandas actuales de la gente. Adem&aacute;s de situarnos con voz propia en la reconfiguraci&oacute;n territorial que probablemente se d&eacute; en Espa&ntilde;a a medio plazo. Porque el autogobierno es una herramienta para mejorar la vida de la gente y profundizar en &eacute;l una forma de obtener m&aacute;s capacidad para decidir nuestro futuro con el objetivo primordial de mejorar las condiciones de existencia de los c&aacute;ntabros. Y, para poder hacerlo, reconocer los s&iacute;mbolos que nos hacen autopercibirnos como un pueblo diferenciado y capaz de remar en com&uacute;n hacia adelante, es un paso necesario aunque quienes quieran negarnos el futuro nos lo vendan como accesorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/labaru-simbolo-construir-futuro_132_4105963.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Mar 2016 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Lábaru, símbolo desde el que construir nuestro futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Política,Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[27S: Necesidad de desbordar(nos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/necesidad-desbordarnos_132_2457707.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc25a38b-a6b6-48d9-b523-a3c81a74785e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="27S: Necesidad de desbordar(nos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para millones de catalanes y catalanas, construir un nuevo Estado y poder elegir la relación de este con el Estado español es la principal vía de emancipación ante una España que aparece como inalterable</p></div><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos generales, estas elecciones nos vuelven a gritar que el clamor del pueblo catal&aacute;n por ejercer el derecho a decidir su futuro no puede ser por m&aacute;s tiempo ignorado. Por democracia y por responsabilidad. Sin embargo, los resultados parecen insuficientes en t&eacute;rminos de fuerza y de legitimidad para que se lleve a cabo una Declaraci&oacute;n Unilateral de Independencia. Por lo que nos encontramos en una situaci&oacute;n de &ldquo;empate catastr&oacute;fico&rdquo; sin poder visualizar un &ldquo;punto de bifurcaci&oacute;n&rdquo;. Estos dos elementos unidos nos llevan a la necesidad de un gobierno espa&ntilde;ol que entienda y atienda a esta realidad. Que permita que se ejerza un derecho democr&aacute;tico que ayude a rebajar la enemistad azuzada por el Gobierno del PP entre las mayor&iacute;as catalanas y las del resto de pueblos del Estado. Que ayude a resolver el empate catastr&oacute;fico a trav&eacute;s de una v&iacute;a democr&aacute;tica, con di&aacute;logo, construcci&oacute;n plural y respeto a la voluntad popular catalana.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, incidir&iacute;a en que el intento de reducir a una &ldquo;guerra de banderas&rdquo; un proceso de construcci&oacute;n nacional cuyo origen est&aacute; en la sociedad civil y cuya conducci&oacute;n est&aacute; en constante pugna, significa no comprender la importancia de lo nacional como elemento aglutinador y generador de identidad colectiva. Sobre todo porque, hoy, act&uacute;a como la principal grieta del R&eacute;gimen del 78, y en &eacute;l se insertan las esperanzas de millones de personas humildes por salir de una crisis simbolizada en un Estado espa&ntilde;ol corrupto y autoritario. El eje social y el nacional no tienen por qu&eacute; ir por la misma v&iacute;a, pero tampoco son irremediablemente antag&oacute;nicos. Hoy, m&aacute;s que antes de las elecciones, las dos v&iacute;as se han acercado. Para millones de catalanes y catalanas, construir un nuevo Estado y poder elegir la relaci&oacute;n de este con el Estado espa&ntilde;ol es la principal v&iacute;a de emancipaci&oacute;n ante una Espa&ntilde;a que aparece como inalterable.
    </p><p class="article-text">
        La disputa constante por la conducci&oacute;n del proceso nacional catal&aacute;n se evidencia en que, a pesar de la habilidad de Mas para esconderse en una lista con olor a &ldquo;nueva pol&iacute;tica&rdquo; con el objetivo de sobrevivir al proceso y poder dirigirlo, los resultados obligan a que el candidato a Presidente no sea Mas y a que las pol&iacute;ticas que se pacten tengan que ser m&aacute;s progresistas que aquellas que implantar&iacute;a un Gobierno presidido por &eacute;l para seguir adelante con el proceso contando con el apoyo de la CUP. La organizaci&oacute;n independentista y anticapitalista que se ha convertido en una de las triunfadoras de la noche y que est&aacute; contribuyendo a arrebatar el proceso del intento de hegemonizaci&oacute;n de Artur Mas y devolverle su car&aacute;cter popular.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la CUP, la otra formaci&oacute;n triunfante de la noche fue Ciudadanos, que irrumpe como segunda fuerza en el Parlament. Esto supone que por primera vez la segunda fuerza en Catalunya es un partido conservador y abiertamente anticatalanista. Una buena muestra del escenario de polarizaci&oacute;n en el que se han desarrollado estas elecciones que, desde su convocatoria hasta su celebraci&oacute;n, fueron m&aacute;s que unas auton&oacute;micas al uso.
    </p><p class="article-text">
        En lo que concierne a Podemos, el mal resultado de la candidatura en la que se insertaba, Catalunya S&iacute; Que Es Pot, demuestra la dificultad y el error de tratar de convertir el escenario central de la pol&iacute;tica catalana hoy en d&iacute;a en una cuesti&oacute;n secundaria. Adem&aacute;s de una marca y un candidato desconocidos, con la relevancia que ambas, en especial la cuesti&oacute;n del liderazgo, tienen hoy en los procesos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s haber intentado desarrollar la campa&ntilde;a por el carril principal &ndash;el proceso soberanista- insertando en &eacute;l la defensa los problemas y demandas de la mayor&iacute;a social catalana desatendida por los gobiernos de CIU hubiera sido m&aacute;s provechoso. Claro que esto es teor&iacute;a a posteriori, siempre mucho m&aacute;s sencilla que la pr&aacute;ctica en el escenario tan polarizado entre el &ldquo;s&iacute;&rdquo; y el &ldquo;no&rdquo;. En todo caso creo que enfocar casi como un &ldquo;accidente&rdquo; en el camino a las generales unas elecciones de car&aacute;cter cuasi constituyente ha sido un error. Un error que creo que estamos a tiempo de subsanar ya que Podemos aparecer&aacute; en diciembre como la &uacute;nica fuerza capaz de ofrecer una salida democr&aacute;tica al &ldquo;empate catastr&oacute;fico&rdquo; actual.
    </p><p class="article-text">
        Como reflexi&oacute;n m&aacute;s enfocada a lo interno y organizativo en Podemos, creo que la articulaci&oacute;n discursiva como construcci&oacute;n de identidad pol&iacute;tica a trav&eacute;s de dicotomizar el espacio pol&iacute;tico en dos construyendo, en un lado, al pueblo frente a su exterior constitutivo, y en el otro, la casta, abri&oacute; la posibilidad a la superaci&oacute;n del R&eacute;gimen del 78. Una apertura que hubiera sido imposible de persistir en la estrategia de la eterna l&oacute;gica de la acumulaci&oacute;n de fuerza social que posteriormente se traducir&iacute;a de forma autom&aacute;tica en un cambio de relaciones de poder al interior del aparato institucional.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, creo tambi&eacute;n que si no se comienza a combinar ese momento con la posibilidad de construcci&oacute;n de tejido social arraigado en el territorio, sin construir lazos de comunidad que ayuden a generar ilusi&oacute;n e identidad pol&iacute;tica para el desborde, en diciembre comprobaremos que el momento de la construcci&oacute;n de identidad social solo a trav&eacute;s del discurso pol&iacute;tico tiene sus l&iacute;mites. El mismo Ernesto Laclau &ndash;autor cuya teor&iacute;a sustenta gran parte de la acci&oacute;n pol&iacute;tica de Podemos- expresaba que &ldquo;la autonom&iacute;a, librada a s&iacute; misma, conduce, m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano, al agotamiento y la dispersi&oacute;n de los movimientos de protesta. Pero la hegemon&iacute;a, si no es acompa&ntilde;ada de una acci&oacute;n de masas al nivel de la sociedad civil, conduce a una burocratizaci&oacute;n y a una f&aacute;cil colonizaci&oacute;n por parte del poder corporativo de las fuerzas del statu quo&rdquo;. Es esta segunda pata la que debemos desarrollar desde ya.
    </p><p class="article-text">
        Y, por &uacute;ltimo y unido a ello, considero un error persistir en la concepci&oacute;n de Espa&ntilde;a como una realidad que se puede conocer solo desde Madrid subordinando los actores y las din&aacute;micas de cada territorio a las decisiones tomadas desde la direcci&oacute;n central. As&iacute; como dejar la plurinacionalidad y la pluralidad (tambi&eacute;n las de aquellas comunidades con car&aacute;cter propio pero sin expresi&oacute;n pol&iacute;tica soberanista de ese car&aacute;cter) tan solo en el papel y en las palabras pero no en la pr&aacute;ctica diaria a nivel organizativo. Un error que frena la construcci&oacute;n de comunidad(es) por abajo y por la ilusi&oacute;n necesaria para desbordar nuestras propias estructuras de partido como manera de poder multiplicar los deseos de cambio en vez de tener que conformarnos con sumas cuyo resultado puede contradecir la aritm&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo ello, sigo pensando que Podemos sigue siendo la principal herramienta para el cambio en la mayor parte de Espa&ntilde;a. La &uacute;nica capaz de dar las respuestas que demanda el momento hist&oacute;rico actual -cuesti&oacute;n catalana incluida- con la receta a trav&eacute;s de la cual poder enfocar la mayor&iacute;a de los conflictos existentes: la democracia y el derecho a decidirlo todo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/necesidad-desbordarnos_132_2457707.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 29 Sep 2015 05:57:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[27S: Necesidad de desbordar(nos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Cantabria,Cataluña,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[27S: Imaginar Catalunya desde la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/imaginar-catalunya-democracia_132_2468817.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ed99c327-423d-4487-82ae-468ab2ef2dcf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Pablo Iglesias llama a la izquierda a &quot;quitarse de encima&quot; a Mas y Rajoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En una de las obras más célebres sobre el nacionalismo, el historiador y politólogo irlandés Benedict Anderson definió la nación como una "comunidad política imaginada como inherentemente limitada y soberana".</p></div><p class="article-text">
        En Podemos no tenemos dudas sobre la consideraci&oacute;n de Catalunya como naci&oacute;n. Existe una clara imaginaci&oacute;n compartida por la mayor parte de la ciudadan&iacute;a catalana que se reconoce como una comunidad pol&iacute;tica soberana. Y as&iacute; lo expresa el 80% de catalanes que quiere poder ejercer el derecho a decidir su futuro. Ahora bien, siguiendo la definici&oacute;n de Anderson, cabr&iacute;a reflexionar sobre lo que entendemos por limitaci&oacute;n y por soberan&iacute;a al hablar de Catalunya en el actual contexto pol&iacute;tico. Cuando el intelectual irland&eacute;s hac&iacute;a referencia al car&aacute;cter &ldquo;limitado&rdquo; de las &ldquo;comunidades imaginadas&rdquo; se refer&iacute;a a la imposibilidad de que estas se imaginaran con dimensiones universales y a la necesidad constitutiva de toda naci&oacute;n de la existencia de fronteras finitas m&aacute;s all&aacute; de las que se encuentran otras naciones.
    </p><p class="article-text">
        Comenzando por el car&aacute;cter &ldquo;limitado&rdquo; de Catalunya, es cierto que allende las fronteras catalanas hay otro pa&iacute;s que permite la imaginaci&oacute;n de Catalunya como naci&oacute;n diferenciada, pero esto no tiene por qu&eacute; significar la imposibilidad de un proyecto de pa&iacute;s com&uacute;n en beneficio de la gente si hay voluntad de reconocimiento, escucha y respeto mutuos. Es lo que desde Podemos planteamos. Al otro lado del Ebro (y en esta tierra en la que nace) existe una formaci&oacute;n pol&iacute;tica dispuesta a escuchar y a establecer los mecanismos legales necesarios para que el pueblo catal&aacute;n ejerza su soberan&iacute;a y decida mediante un refer&eacute;ndum el tipo de relaci&oacute;n jur&iacute;dica que desea con el resto del Estado. Somos una fuerza convencida del car&aacute;cter plurinacional de Espa&ntilde;a y del derecho a decidir de sus diferentes pa&iacute;ses. Esto, a la vez, inquieta a y nos diferencia de los partidos del R&eacute;gimen del 78, incapaces de actuar con responsabilidad estableciendo cauces legales por los que dirimir el conflicto catal&aacute;n para evitar el nivel de enquistamiento hasta el que ha llegado.
    </p><p class="article-text">
        Un nivel de tensi&oacute;n propiciado por las &eacute;lites catalanas &ndash;representadas en la figura de Artur Mas- y las espa&ntilde;olas &ndash;con el Gobierno de Mariano Rajoy al frente- que, al tiempo que es beneficioso para sus intereses particulares, perjudica los de las mayor&iacute;as sociales catalanas y espa&ntilde;olas. Esto es, su actuaci&oacute;n en este conflicto evidencia la clara contradicci&oacute;n entre la b&uacute;squeda de sus beneficios privados y el inter&eacute;s general de cada una de las dos naciones -que no es otro sino el de sus gentes. Por eso cada cual compite por sacar una bandera m&aacute;s grande, para intentar tapar esta contradicci&oacute;n que cada d&iacute;a se presenta de forma m&aacute;s clara.
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo que el tono del enfrentamiento entre &nbsp;Mas y el Gobierno espa&ntilde;ol sigue <em>in crescendo</em>, las pol&iacute;ticas de desmantelamiento del Estado del bienestar basadas en los mismos recortes, reformas laborales pactadas por ambos, privatizaciones, corrupci&oacute;n y obediencia a la Troika contin&uacute;an uni&eacute;ndolos en su forma de gobernar contra los intereses de la ciudadan&iacute;a. Por el lado del Gobierno espa&ntilde;ol, su postura inmovilista haciendo o&iacute;dos sordos a la voluntad de la ciudadan&iacute;a catalana de ser escuchada la justifican erigi&eacute;ndose como los guardianes de la Constituci&oacute;n. Resulta insultante que los protagonistas m&aacute;s destacados en la ruptura del pacto social en lo concerniente al derecho a la vivienda, a la sanidad o a la educaci&oacute;n sean quienes pretendan establecerse como defensores de la legalidad vigente. Entendida esta, adem&aacute;s, como tablas sagradas inmutables al margen de las din&aacute;micas sociales existentes a las que, en democracia, el marco legal debe de adaptarse.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, Artur Mas ha sido bastante m&aacute;s h&aacute;bil que el Gobierno espa&ntilde;ol al entender el nuevo momento pol&iacute;tico en el que vivimos. Escondido en una lista sin siglas partidistas, arrastra tras de s&iacute; a otras formaciones y referentes de la sociedad civil catalana tan dispares ideol&oacute;gicamente a &eacute;l como Lluis Llach o Romeva. As&iacute; mismo, intenta convertir estas elecciones en un plebiscito entre el &ldquo;s&iacute;&rdquo; y el &ldquo;no&rdquo; como forma de evitar tener que hablar de su proyecto de pa&iacute;s para la Catalunya del futuro. Y contin&uacute;a envuelto en la <em>estelada</em> tratando de capitalizar la &ldquo;imaginaci&oacute;n de su comunidad&rdquo; con el objetivo de esconder su gesti&oacute;n pol&iacute;tica durante estos a&ntilde;os al frente del Gobierno catal&aacute;n, asolada por casos de corrupci&oacute;n y campeona en recortes de derechos y servicios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, existe un tercer bloque, al que Mas calific&oacute; como el del &ldquo;S&iacute; Se Puede&rdquo;, cuya apuesta primordial para Catalunya es construir una naci&oacute;n imagin&aacute;ndola desde la democracia. Representado en una candidatura, <em>Catalunya S&iacute; Que Es Pot</em>, que considera que el car&aacute;cter necesariamente limitado para la imaginaci&oacute;n de Catalunya como naci&oacute;n no implica su desconexi&oacute;n del resto del Estado en el marco de un nuevo ciclo pol&iacute;tico caracterizado por la oportunidad de superar el R&eacute;gimen del 78 en clave democr&aacute;tica. Al contrario, entiende que para que la imaginaci&oacute;n de la nueva Catalunya no se convierta en la misma pesadilla austericida que la Espa&ntilde;a de Rajoy, son necesarias millones de manos en toda Espa&ntilde;a dispuestas a imaginar diversas colectividades nacionales y a trabajar en com&uacute;n con el respeto a la decisi&oacute;n de cada una de ellas y la defensa de los derechos sociales como nexo de uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una alternativa que entiende que en estas elecciones lo que fundamentalmente est&aacute; en juego es qu&eacute; proyecto de pa&iacute;s triunfe en Catalunya. Si la continuaci&oacute;n del proyecto de Mas basado en la destrucci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos, en los recortes en derechos fundamentales y en el saqueo del 3% o un nuevo proyecto de pa&iacute;s construido por y para las clases populares catalanas fundamentado en la pata de la definici&oacute;n de Anderson que nos faltaba por desarrollar: la soberan&iacute;a. Que no tiene que ver con el tama&ntilde;o de la bandera en la que te envuelvas sino con el blindaje de los servicios p&uacute;blicos y los derechos sociales y con el protagonismo ciudadano y la transparencia como motores de la vida pol&iacute;tica. Es decir, con la defensa de los intereses del pueblo, que es quien constituye la naci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Catalunya se imagina ya a s&iacute; misma como una comunidad pol&iacute;tica inherentemente limitada y soberana. Pero en juego est&aacute; el sentido de esa imaginaci&oacute;n colectiva. O se desarrolla en clave democr&aacute;tica junto con el resto de naciones y pueblos de Espa&ntilde;a para superar el R&eacute;gimen del 78 mediante un proceso constituyente en el que discutamos sobre todo y blindemos los elementos que de verdad constituyen la soberan&iacute;a o la desarrollan aquellos que hoy aparecen enfrentados tras gigantes banderas a pesar de que durante d&eacute;cadas no han tenido problema en traspasar los l&iacute;mites de su pa&iacute;s con tal de asegurar que sus intereses particulares se impusieran a los de sus naci&oacute;n. Vaciando para ello de contenido la soberan&iacute;a de la que tanto se les llena la boca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/imaginar-catalunya-democracia_132_2468817.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Sep 2015 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[27S: Imaginar Catalunya desde la democracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Cantabria,Cataluña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP, la estabilidad y la democracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/pp-estabilidad-democracia_132_4327679.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El secretario político de Podemos Cantabria y miembro del Consejo Ciudadano Estatal de la formación, Marcos Martínez Romano, reflexiona sobre el panorama político en la comunidad ante las elecciones autonómicas y municipales del mes de mayo.</p></div><p class="article-text">
        A menos de tres&nbsp;meses para las pr&oacute;ximas elecciones municipales y auton&oacute;micas en Cantabria, diversas personalidades importantes del PP llevan semanas encuadrando su discurso alrededor de dos &nbsp;ideas-fuerza principales: &ldquo;la estabilidad&rdquo; y &ldquo;la recuperaci&oacute;n&rdquo;,&nbsp; situ&aacute;ndose a s&iacute; mismos como garantes de la primera e impulsores de la segunda frente a &ldquo;experimentos que generan inestabilidad&rdquo;, palabras&nbsp;pronunciadas por &Iacute;&ntilde;igo de la Serna aludiendo claramente a Podemos.
    </p><p class="article-text">
        No es casual. Los dirigentes del PP en Cantabria, que actualmente gobierna en mayor&iacute;a absoluta tanto en la comunidad como en Santander, saben que vivimos un momento de excepcionalidad en el que los lazos que tradicionalmente manten&iacute;an los ciudadanos con los partidos viejos, el suyo incluido, est&aacute;n tambale&aacute;ndose. Una parte cada vez mayor de la ciudadan&iacute;a c&aacute;ntabra se siente alejada de los partidos a los que tradicionalmente les concedi&oacute; su confianza e ilusionada con que las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas sean el primer paso para un cambio pol&iacute;tico tan necesario tanto en nuestra tierra como en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Ante esta tesitura, conscientes como son de su creciente incapacidad para seducir a la ciudadan&iacute;a, necesitan presentarse como guardianes del orden e interpelar a su electorado en base al miedo respecto a lo nuevo, expresado en alternativas pol&iacute;ticas que pretenden convertir en mayor&iacute;a pol&iacute;tica a la mayor&iacute;a social heterog&eacute;nea en procedencia y posicionamiento ideol&oacute;gico que comparte la demanda de un cambio pol&iacute;tico en sentido democr&aacute;tico. Como ya no tienen legitimidad para ilusionar, tan solo les queda tratar de asustar a los c&aacute;ntabros con la posible llegada de &ldquo;nuevas amenazas&rdquo; que &ldquo;pongan fin al proceso de recuperaci&oacute;n y creaci&oacute;n de empleo&rdquo; que est&aacute; teniendo lugar en Cantabria gracias al Gobierno de Ignacio Diego, seg&uacute;n palabras del diputado &Iacute;&ntilde;igo Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, al hablar de estabilidad y de recuperaci&oacute;n convendr&iacute;a precisar a qu&eacute; se est&aacute;n refiriendo los dirigentes del PP en Cantabria para entender a qu&eacute; clase de sociedad est&aacute;n construyendo. Cuando cualquiera de ellos haga alusi&oacute;n a estos dos t&eacute;rminos habr&iacute;a que aclarar que su modelo econ&oacute;mico ha institucionalizado el empleo temporal, poco productivo y con baja remuneraci&oacute;n como marco laboral para Cantabria. Que de las contrataciones sucedidas en el pasado mes de febrero de las que tan orgullosos se muestran, tan solo un 7% corresponden a contratos indefinidos y el n&uacute;mero de personas desempleadas ronda a&uacute;n las 49.000, estando alrededor de la mitad de las mismas sin percibir ninguna prestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Podemos&nbsp;recordarles tambi&eacute;n que desde que Ignacio Diego es presidente de Cantabria la afiliaci&oacute;n a la Seguridad Social en la comunidad aut&oacute;noma ha descendido en alrededor de 16.000 personas. Un dato alarmante que, sin embargo, no resulta tan sorprendente si tenemos en cuenta que desde el comienzo de la crisis casi 20.000 c&aacute;ntabros se han visto obligados a emigrar ante la incapacidad de poder proyectar una vida digna en su tierra.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; mismo debemos sacar a relucir que, seg&uacute;n <a href="http://www.eapn.es/ARCHIVO/documentos/recursos/1/1423562245_20150208_el_estado_de_la_pobreza._seguimiento_del_arope_2013_listo.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el cuarto informe sobre 'El Estado de la Pobreza en Espa&ntilde;a</a>'&nbsp;presentado el mes pasado por la <a href="http://www.eapn.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusi&oacute;n Social en el Estado Espa&ntilde;ol (EAPN)</a>, desde 2009 hasta el d&iacute;a de hoy Cantabria ha sido la comunidad aut&oacute;noma en la que m&aacute;s ha crecido el porcentaje de poblaci&oacute;n en riesgo de pobreza o exclusi&oacute;n (un 8%), alcanzado la escandalosa cifra del &nbsp;25,3% de los c&aacute;ntabros, casi 150.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Y tampoco debemos olvidar la situaci&oacute;n en la que se encuentra nuestra educaci&oacute;n p&uacute;blica, con devoluci&oacute;n de conciertos a centros religiosos, situaci&oacute;n precaria de los interinos, aumento de tasas y disminuci&oacute;n del presupuesto en la Universidad de Cantabria o devaluaci&oacute;n de la calidad de la educaci&oacute;n infantil. As&iacute; como la realidad de la sanidad en Cantabria, con el paradigm&aacute;tico ejemplo del proceso de privatizaci&oacute;n encubierta del Hospital Universitario Marqu&eacute;s de Valdecilla.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la ciudadan&iacute;a de Cantabria asiste al grotesco espect&aacute;culo de ver c&oacute;mo su presidente disfruta de descansos en balnearios pagados por una empresa a la que concedi&oacute; el servicio de aguas de Astillero cuando ocupaba el cargo de alcalde del municipio; como se contin&uacute;a entregando millones de euros p&uacute;blicos a empresas privadas sin instaurar ning&uacute;n tipo de control ciudadano sobre el dinero cedido o c&oacute;mo <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/politica/concejales-Santander-disponen-diarios-justificar_0_349615129.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el alcalde y los concejales de Santander disponen de m&aacute;s de 200 euros al d&iacute;a de dietas sin obligaci&oacute;n a justificar</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ante este escenario, los dirigentes del PP saben perfectamente que solo invocando fantasmas pasados pueden tratar de paliar un derrumbe del que sus pol&iacute;ticas anticiudadanas son responsables. Por esta raz&oacute;n, intentan situar a Podemos &ndash;mayor exponente pol&iacute;tico de la ola de ilusi&oacute;n ciudadana por el cambio&ndash; como opci&oacute;n &ldquo;inestable&rdquo; y de &ldquo;izquierda radical&rdquo;. Sin embargo, tratar de colocarnos como sin&oacute;nimo de inestabilidad siendo ellos los responsables directos de la actual situaci&oacute;n en la que se encuentra Cantabria y como opci&oacute;n &ldquo;radical&rdquo; cuando las ideas y propuestas que lanzamos entroncan con el sentido com&uacute;n general existente en la sociedad c&aacute;ntabra al pretender, a corto plazo, recuperar los derechos que las &eacute;lites viejas han vaciado de contenido rompiendo el pacto social del 78, resulta una operaci&oacute;n pol&iacute;tica poco cre&iacute;ble y poco democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, afirm&oacute; el pasado verano que los ciudadanos que votaron a Podemos en las elecciones europeas cometieron una &ldquo;frivolidad&rdquo;. Para ellos, cuando irrumpe una fuerza nueva que no se debe a los intereses de ning&uacute;n gran grupo empresarial o financiero y que pone en el centro del debate la defensa de los derechos sociales de la ciudadan&iacute;a, hay que estar prestos para advertir sobre la &ldquo;frivolidad&rdquo; que supone depositar la confianza en esta opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con estas declaraciones, probablemente sin querer, mostr&oacute; hasta qu&eacute; punto tiene interiorizado el concepto neoliberal de democracia que durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha sido hegem&oacute;nico en Europa.La democracia entendida como &ldquo;consenso al centro&rdquo;, parafraseando a la polit&oacute;loga belga Chantal Mouffe. Como negaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n conflictual inherente a la pol&iacute;tica. Democracia en donde las diferencias entre los actores pol&iacute;ticos &ldquo;responsables&rdquo; son casi inexistentes y en la que cualquiera que se salga del citado consenso se convierte en una opci&oacute;n &ldquo;radical e inestable&rdquo; lo que hace que la gente no pueda realmente escoger entre proyectos distintos, capacidad que deber&iacute;a de ser uno de los criterios fundamentales para medir si una sociedad es m&aacute;s o menos democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Frente a eso, nosotros entendemos que los conflictos son espec&iacute;ficos a la pol&iacute;tica y que estos no siempre pueden resolverse de manera racional, poni&eacute;ndose de acuerdo los sectores con intereses enfrentados. El objetivo de una sociedad democr&aacute;tica no debe ser intentar poner a todo el mundo de acuerdo tapando los disensos existentes y estrechando el margen de lo que puede ser decidido, sino edificar una arquitectura institucional que permita que los conflictos se expresen dentro de un marco democr&aacute;tico y pluralista.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, s&iacute; hay una afirmaci&oacute;n del diputado del PP &Iacute;&ntilde;igo Fern&aacute;ndez con la que estoy de acuerdo, la de que en los comicios de mayo los ciudadanos &ldquo;solo&rdquo; tendr&aacute;n &ldquo;dos opciones&rdquo;: o continuar el proceso de estrechamiento de la democracia y secuestro de la soberan&iacute;a popular protagonizado por las viejas &eacute;lites o apostar por una fuerza pol&iacute;tica que, por primera vez en d&eacute;cadas en Cantabria, se presenta como claramente diferenciada del resto, con el objetivo de enriquecer la democracia recuperando y ampliando los derechos sociales de la ciudadan&iacute;a y ensanchando la capacidad de decisi&oacute;n de la gente sobre los asuntos que repercuten en su vida cotidiana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Martínez Romano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/pp-estabilidad-democracia_132_4327679.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2015 06:00:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PP, la estabilidad y la democracia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Cantabria]]></media:keywords>
    </item>
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