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    <title><![CDATA[elDiario.es - Eduard Farrán Teixidó]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/eduard_farran_teixido/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Eduard Farrán Teixidó]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Y a pesar de todo, nos queda la palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/pesar-queda-palabra_132_3057138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6d372c5-7e00-4cfc-bed6-17cf90f36f85_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Trump reitera su promesa de &quot;destruir&quot; a la Mara Salvatrucha"></p><p class="article-text">
        V&iacute;deo. Esta es la palabra clave en el mundo de internet. Contenidos y mucho video. Y contenidos escritos, cortos y constantes. Con enlaces a p&aacute;ginas reconocidas que busquen la reciprocidad para un mayor empuje en el algoritmo del buscador. Y palabras clave. Muchas palabras clave. Las palabras mueven la econom&iacute;a digital pero parece que no exactamente las que tienen significado y significante sino m&aacute;s bien las palabras con valor monetario de cambio en la subasta Google. Dinero por posici&oacute;n. Plata o SEO. V&iacute;deos que lleven el sello de la viralidad o, en su defecto, im&aacute;genes que respondan al nombre de meme cuando no al empuje del memo.
    </p><p class="article-text">
        Video <a href="https://www.youtube.com/watch?v=W8r-tXRLazs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Killed the radio Star</a>. Gran tema, prof&eacute;ticas palabras del grupo The Buggles all&aacute; por el 79 del pasado siglo XX. Y ten&iacute;an la raz&oacute;n. El v&iacute;deo, la imagen, ha matado a la estrella de la radio. A la palabra en vivo. Hay un desplazamiento a borbotones del verbo al v&iacute;deo; a la imagen. A la forma m&aacute;s all&aacute; del fondo. Sin embargo, a pesar de este tsunami comunicativo, las palabras realmente claves, las que no tributan en el universo buscadores, aquellas que se declaman en directo o pre-grabadas (pero m&aacute;s all&aacute; de la escritura vana y el postureo), esas, siguen siendo el motor base de la comunicaci&oacute;n y el empuje de los conceptos actuales imperantes en internet. Escasas, parcas en formas muchas veces, dependientes del algoritmo y el hackeo que las divulgue, pero con su carga fresca y lista para todo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del sometimiento de la palabra al mercadeo de internet, el discurso, la oratoria, viven un momento de excelencia con muy pocos practicantes y muchos escuchantes. Pocos, pero con una gran carga para socavar en segundos conciencias, opiniones y predisposici&oacute;n de compra y voto.
    </p><p class="article-text">
        Para cambiar pol&iacute;tica y econom&iacute;a. Todo en un terreno basto, inabarcable, casi infinito en cuanto a la proliferaci&oacute;n, en eso llamado redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        El discurso bien articulado (aunque mayoritariamente falso y corto en sofisticaciones) define posiciones clave en la comunicaci&oacute;n como lo es el concepto Post verdad.  Lo que en castellano de toda la vida se ha conocido como &ldquo;paparruchas&rdquo; hoy es el mantra de la comunicaci&oacute;n y el discurso digital.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Dif&iacute;cil de exponer con suficiente profundidad como para resultar acad&eacute;micamente aceptable, pero desde la &oacute;ptica de la opini&oacute;n, definir como Post verdad el bulo confiere un marco de referencia al discurso. UN nuevo significado. Un espacio para la met&aacute;fora enga&ntilde;osa que por repetici&oacute;n y espectacularidad accede al universo de lo cre&iacute;ble y discursivamente aceptable.
    </p><p class="article-text">
        Porque, en el fondo, los discursos son palabras. Todas ellas llenas de cargas inconscientes que explotan en el centro de las consciencias.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras, declamadas en su justa medida dentro de un discurso estructurado con las met&aacute;foras pertinentes y en los foros adecuados, decantan las opiniones y las actitudes hacia las ideas con las que mejor uno se identifica, aunque perjudiquen m&aacute;s que beneficien. Y eso lo supieron muy bien los grupos conservadores y ultraconservadores en su apoyo a Trump y aquellos que han promovido los mismos ideales en Europa a trav&eacute;s de los grupos m&aacute;s ultra.
    </p><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica y la de valores han establecido los cimientos. Pero los edificios se han construido a base de los ladrillos en forma de discurso f&aacute;cil basado en algo sencillo: los marcos de referencia de las palabras. Lo que definen y redefinen. Un poder en el que los grupos conservadores americanos y europeos han invertido. En grupos de opini&oacute;n que ayuden a comunicar mejor y m&aacute;s f&aacute;cilmente sus ideas, que desbanquen las ideas de la sociedad del bienestar e impulsen la semilla neoliberalista. Atrayendo a las primeras hasta las posiciones de los segundos. Y, al mismo tiempo, logrando desarticular los razonamientos contrarios. En este caso, los sectores moderados o m&aacute;s progresistas de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Multitud de discursos que han estructurado una oratoria s&oacute;lida, cre&iacute;ble y potente. Una oratoria capaz de dibujar y asentar un discurso casi monol&iacute;tico y que facilita la manipulaci&oacute;n del voto, la decisi&oacute;n de compra o cualquier otra elecci&oacute;n que el individuo tome a solas ante promesas que no siempre quieren decir lo que dicen porque son Post verdad.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no es nuevo. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Lakoff" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">George Lakoff</a>, reconocido ling&uuml;ista norteamericano, profesor de Ciencia Cognitiva y Ling&uuml;&iacute;stica de la Universidad de Berkeley lo dej&oacute; claro en su libro <a href="https://www.casadellibro.com/libro-no-pienses-en-un-elefante-lenguaje-y-debate-politico/9788474918137/1135068" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;No pienses en un elefante&rdquo; (2004)</a>. La oratoria parece estar de baja hoy en d&iacute;a. Pero es una sensaci&oacute;n ilusoria.
    </p><p class="article-text">
        En ciertos sectores es una herramienta de amplia eficacia y eficiencia. Quiz&aacute;s, esta situaci&oacute;n deber&iacute;a hacernos plantear, desde un punto de vista del progresismo, la necesidad de contrarrestar discurso con discurso. Oratoria con oratoria. Y establecer la tradici&oacute;n occidental de esta disciplina como parte del propio sistema de educaci&oacute;n de los pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        Solo enfrentando ideas y palabras en un choque dial&eacute;ctico (idealista, casi hegeliano) apoyado en la difusi&oacute;n masiva de las redes sociales y los espacios de internet como foros o blogs, podr&aacute; construirse un discurso modulado fruto de la reflexi&oacute;n. Un discurso m&aacute;s estable y capaz de restablecer no solo las variables ideol&oacute;gicas sino tambi&eacute;n las econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        La expansi&oacute;n del concepto Post verdad se basa en el control del discurso y de la oratoria por parte de unas elites. Su reequilibrio pasa por una verdadera puesta en valor de esta disciplina dentro del marco de la importancia que adquieren los medios online en cuanto a expresi&oacute;n y comunicaci&oacute;n. Herramientas ineludibles y motores de transformaci&oacute;n social y econ&oacute;mica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduard Farrán Teixidó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/pesar-queda-palabra_132_3057138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Nov 2017 21:42:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Y a pesar de todo, nos queda la palabra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Posverdad del calibre 45]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/posverdad-calibre_132_3607915.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Donald Trump ya es el 45&ordm; presidente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica. Un curioso n&uacute;mero para un tipo tan controvertido como este.
    </p><p class="article-text">
        Trump 45 parece m&aacute;s el modelo y calibre de la &uacute;ltima creaci&oacute;n de la f&aacute;brica de armas Colt que otra cosa. Aunque esperemos que no se acerque la realidad a la met&aacute;fora.De una manera o de otra, lo cierto es que la ascensi&oacute;n del magnate hasta los aposentos de la casa blanca es una realidad y ha hecho renacer el uso de una nueva palabra cargada de futuro.
    </p><p class="article-text">
        Un t&eacute;rmino que el diccionario Oxford ha destacado como vocablo del a&ntilde;o 2016 y que tiene mucho que ver con el &ldquo;Brexit&rdquo; y el &ldquo;No fin&rdquo; de las Farc en Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Una simple palabra que instaura una nueva manera de comunicar y que parece que est&aacute; aqu&iacute; para quedarse: Posverdad (en ingl&eacute;s, Post-truth).
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino no es nuevo, lo acu&ntilde;&oacute; all&aacute; por 2004 el soci&oacute;logo norteamericano <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Ralph_Keyes_(author)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ralph Keyes</a> en el libro titulado con el propio t&eacute;rmino: Post-truth.
    </p><p class="article-text">
        La palabra posverdad hace referencia a las apelaciones a la emoci&oacute;n y a las prolongaciones sentimentales de la realidad; lo que en el diccionario Oxford se entiende como un concepto que &ldquo;denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formaci&oacute;n de la opini&oacute;n p&uacute;blica, que los llamamientos a la emoci&oacute;n y a la creencia personal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que en la &eacute;poca de las redes sociales y el poder omnipresente de internet, las verdades pueden estar basadas en hechos contrastados (total o parcialmente) o pueden ser subjetivas. Pasando a ser verdad todo aquello que uno crea que lo es. Aunque se trate de una mentira y est&eacute; alejada de los hechos objetivos.
    </p><p class="article-text">
        Realmente, la posverdad no deja espacio al t&eacute;rmino mentira. Simplemente, la mentira es una verdad pero apreciada desde otros puntos de vista.
    </p><p class="article-text">
        La carrera electoral de Trump se ha trufado de posverdades. Su discurso se ha basado en la pura tripa y se ha apoyado en los sentimientos de una sociedad americana de clase media dividida, de sue&ntilde;os rotos y cuyas clases pol&iacute;ticas se anclan mayoritariamente en un stablishment de elementos procedentes de clase adinerada o directamente de la rancia burgues&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        54 millones de euros invertidos solo en Facebook, legiones de tweets y las aportaciones de rumores directamente falsos, m&aacute;s propios de un gui&oacute;n de Tarantino que de cualquier otra cosa, aportados por hackers rusos han hecho el resto. Es decir, la corriente Trump ha encumbrado una de las realidades m&aacute;s arraigada en las redes sociales a pr&aacute;ctica habitual y aceptada: el postureo viral. Lo &uacute;nico es que esta vez la cosa tiene visos un tanto m&aacute;s dram&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Las noticias no contrastadas, virales hasta la m&eacute;dula y llenas de emociones han estallado en puntas de violencia poco edificantes como el &ldquo;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Pizzagate_conspiracy_theory" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pizzagate</a>&rdquo; del 5 de diciembre en Washington D.C. donde <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/libertad-expresion-noticias-falsas_6_601299894.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un hombre de 28 a&ntilde;os, armado y llegado de Carolina del Norte dispar&oacute;</a> (sin consecuencias, por suerte) dentro de un conocido restaurante italiano de la capital de los EEUU para tomar cartas en el asunto sobre el supuesto hecho que el restaurante era el cuartel general de una trama de pedofilia y abusos a menores capitaneados por Hillary Clinton. La noticia que impuls&oacute; al pistolero, ciudadano de a pie y sin problemas mentales, fue una falsa rese&ntilde;a que indignaba y llenaba las redes sociales. Ah&iacute; es nada.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos aportar algunos ejemplos m&aacute;s sobre la potencia de la posverdad y su influencia sobre otros hechos como el &ldquo;Brexit&rdquo; o el &ldquo;No&rdquo; en el refer&eacute;ndum por la paz en Colombia.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos aportar m&uacute;ltiples ejemplos pero no es este el tema central de este post, sino el an&aacute;lisis de las consecuencias de algo que los ling&uuml;istas y comunicadores sospechamos desde hace tiempo: el poder de las palabras para cambiar mentes y realidades.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras y su influencia en la percepci&oacute;n y recreaci&oacute;n de la realidad ha sido objeto de estudio desde tiempo lejanos. Por citar los pensadores m&aacute;s cercanos, ya a principios del XIX el ling&uuml;ista <a href="//#Humboldt_como_ling.C3.BCista_y_pensador" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">von Humboldt</a> apostaba por la idea de que &ldquo;el hombre vive primeramente con objetos, pero lo hace exclusivamente en la medida en que el mensaje se lo presenta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Nietzsche" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nietzsche</a> lo expres&oacute; de forma algo m&aacute;s contundente, fiel a su estilo: &ldquo;sin un nombre, las cosas no existir&iacute;an&rdquo; o visto desde la &oacute;ptica del escritor lituano <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Czes%C5%82aw_Mi%C5%82osz" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Czeslaw Milosz</a>: &ldquo;lo que se nombra adquiere fuerza, lo que no se nombra deja de existir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero si alguien ha sentado las bases del poder de la palabras y de las met&aacute;foras que con ellas se construyen, ese es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/George_Lakoff" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lakoff</a>. S&iacute;, el autor del imprescindible libro &ldquo;No pienses en una elefante&rdquo; o &ldquo;Met&aacute;foras de la vida cotidiana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello nos lleva pensar que si el t&eacute;rmino posverdad acaba cuajando -como parece que hace- y el t&eacute;rmino mentira desaparece del diccionario mental de las personas, y sabiendo que son estas las que en internet y en las redes sociales tienen el poder de expansi&oacute;n y consolidaci&oacute;n de la comunicaci&oacute;n, quiz&aacute;s en los rankings de profesiones m&aacute;s necesarias para el futuro deber&iacute;amos situar, en el top de tops, al experto en comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque alguien deber&aacute; separar la paja del grano o la verdad de lo que es menos mentira.
    </p><p class="article-text">
        Viendo c&oacute;mo la posverdad sustituye a ambas, a la verdad y a la mentira, no es un mal momento para recordar a Rafael Alberti y su poema &ldquo;Nocturno&rdquo; cuando dice: &ldquo;siento esta noche heridas de muerte las palabras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduard Farrán Teixidó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solow-en-el-parnaso/posverdad-calibre_132_3607915.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Jan 2017 10:27:59 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Posverdad del calibre 45]]></media:title>
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