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    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Peris-Mencheta Barrio]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan_peris-mencheta_barrio/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Peris-Mencheta Barrio]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Mentiras y responsabilidades de un Estado de guerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mentiras-responsabilidades-guerra_129_2752409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0397ab39-cb58-4eaa-bc18-5e0b7fa42055_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mentiras y responsabilidades de un Estado de guerra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">España ocupaba en 2017 la séptima posición en la clasificación de países que mayor número de armas venden, representando un 2,9% del total de exportaciones de armas a nivel mundial</p><p class="subtitle">Nuestro país no puede seguir participando en la barbarie. No es presentable ni tolerable el falso dilema entre empleo digno y sostenible y el cumplimiento de los derechos humanos y la normativa internacional</p></div><p class="article-text">
        Por obra y gracia de nuestros gobiernos sucesivos, los ciudadanos y ciudadanas de este pa&iacute;s nos hallamos cada vez m&aacute;s insertos en un Estado de guerra. Desde que en 2003 nuestras calles (y las europeas y las &aacute;rabes) se abarrotaran en una serie de movilizaciones en rechazo a la participaci&oacute;n del pa&iacute;s (de los pa&iacute;ses) en la guerra de Irak por decisi&oacute;n del tr&iacute;o de las Azores, significadamente integrado por el entonces presidente Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar y su partido, la cantidad de armas exportadas en general desde nuestro pa&iacute;s se ha multiplicado por 11: de algo m&aacute;s de 400 millones en 2003 a m&aacute;s de 4600 millones de euros en este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el informe&nbsp;<em>Tendencias en las transferencias internacionales de armas</em>&nbsp;del Instituto Internacional de Investigaci&oacute;n de la Paz de Estocolmo (SIPRI), Espa&ntilde;a ocupaba en 2017 la s&eacute;ptima posici&oacute;n en la clasificaci&oacute;n de pa&iacute;ses que mayor n&uacute;mero de armas venden, representando un 2,9% del total de exportaciones de armas a nivel mundial. Cada a&ntilde;o desde aquellas movilizaciones que batieron r&eacute;cords de activismo popular, nuestra producci&oacute;n de armas ha batido en paralelo nuevos r&eacute;cords anuales, y este a&ntilde;o 2018 no se espera algo distinto.
    </p><p class="article-text">
        El &ldquo;No a la guerra&rdquo; nos sirvi&oacute; para sacudirnos al gobierno m&aacute;s guerrero de nuestra breve historia democr&aacute;tica y mitigar nuestra implicaci&oacute;n en una nueva agresi&oacute;n neocolonial cuyos impactos padece a&uacute;n hoy todo Oriente Pr&oacute;ximo y todo el planeta, pero no sirvi&oacute; ni mucho menos para acabar con la vocaci&oacute;n guerrera de nuestro Estado.
    </p><p class="article-text">
        Quienes han dejado que la estructura productiva de nuestro pa&iacute;s y buena parte de sus recursos invertidos en I+D+i dedicados a la producci&oacute;n y exportaci&oacute;n de armas represente hoy en torno al 0,45% de nuestro producto interior y alrededor del 3% del PIB industrial, y que ocupe a unas 30.000 personas (seg&uacute;n datos de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Tecnolog&iacute;as de Defensa, Aeron&aacute;utica y Espacio, TEDAE) le hacen ahora un chantaje a la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola lanzado un irresponsable &ldquo;Pan o paz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un mensaje (a veces expl&iacute;cito, otras impl&iacute;cito) que es en s&iacute; mismo una claudicaci&oacute;n ante el funcionamiento del capitalismo guerrerista y el triunfo de las l&oacute;gicas presupuestarias y comerciales promovidas por los complejos militar-industriales de cada pa&iacute;s y su red de agentes mercantiles y de corifeos institucionales, lobb&iacute;sticos y medi&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Un mensaje que es tambi&eacute;n un reconocimiento de nuestros partidos de gobierno en turno por pensar una estructura productiva y comercial distinta, libre de industrias de muerte, volcada sobre las nuevas tecnolog&iacute;as para uso civil que nuestras sociedades requieren para garantizar un presente y un porvenir posibles y dignos para las generaciones futuras.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que adem&aacute;s, actuando en contra de los preceptos del Derecho internacional humanitario, en contra del esp&iacute;ritu y la letra de la posici&oacute;n com&uacute;n europea en materia de exportaciones armament&iacute;sticas desde la UE y de la declaraci&oacute;n del Parlamento de 2016, en contra de la resoluci&oacute;n 2216 de la ONU (apoyada por Espa&ntilde;a y publicada el mismo a&ntilde;o en el que se firm&oacute; el contrato de venta de armas a Arabia Saud&iacute;) en la que se instaba a los pa&iacute;ses miembros a &ldquo;adoptar de inmediato las medidas necesarias para impedir que, de forma directa o indirecta, se suministren, vendan o transfieran&rdquo; armas a Yemen, y finalmente en contra de la propia ley espa&ntilde;ola 54/2007 sobre control del comercio exterior de material de defensa y doble uso, que proh&iacute;be claramente la venta de armas a pa&iacute;ses cuando &ldquo;existan indicios racionales de que se empleen en situaciones de violaci&oacute;n de derechos humanos&rdquo;, el primer cliente de la industria armament&iacute;stica espa&ntilde;ola es Arabia Saud&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un pa&iacute;s que lidera una coalici&oacute;n de Estados que, como ha reconocido un Parlamento Europeo (que presidi&oacute; por cierto alguna vez el actual Ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell) se encuentran asediando Yemen mediante bombardeos sistem&aacute;ticos y un bloqueo que llevan causadas al menos 17.602 v&iacute;ctimas civiles, seg&uacute;n las estimaciones realizadas en agosto por la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas. De ellas, 6.592 corresponden a fallecimientos, un tercio de los cuales de ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio de la campa&ntilde;a b&eacute;lica de aplastamiento a la insurgencia hut&iacute;, Espa&ntilde;a no s&oacute;lo ha continuado sus exportaciones a los pa&iacute;ses aliados de Arabia Saud&iacute; de la coalici&oacute;n (Bahrein, Emiratos &Aacute;rabes Unidos y Egipto) sino que s&oacute;lo el a&ntilde;o pasado, Espa&ntilde;a vendi&oacute; a la petrocracia dictatorial saud&iacute; material b&eacute;lico por 270,2 millones de euros (lo que representa un 133% m&aacute;s que el en 2016).
    </p><p class="article-text">
        Entre estas exportaciones, 90 millones de euros corresponden a exportaciones materializadas de municiones (de las 197 millones de las autorizadas por Defensa), incluyendo la venta de las famosas bombas inteligentes que, a juzgar por las vergonzosas declaraciones de los ministros y ministras del actual gobierno de Espa&ntilde;a y de su propio presidente, discriminan infaliblemente entre blancos militares y civiles.
    </p><p class="article-text">
        Estas declaraciones son, adem&aacute;s de una ofensa a la inteligencia de los ciudadanos y ciudadanas, una indecencia pol&iacute;tica que simplemente significa para este gobierno el derretimiento de ese ilusorio y meramente declarativo cambio que promet&iacute;a respecto de la direcci&oacute;n de las pol&iacute;ticas exterior, productiva y comercial de su nefasto antecesor, cuyos compromisos b&eacute;licos tanto a nivel bilateral como multilateral siguen a m&aacute;s de 100 d&iacute;as incontestados.
    </p><p class="article-text">
        Este aumento progresivo de la participaci&oacute;n de las armas en nuestras exportaciones y en nuestro PIB, es tanto m&aacute;s sangrante cuanto que corre paralelo a, por un lado, el&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/politica/Defensa-invertira-millones-armamento-termine_0_791621084.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">indecente aumento del presupuesto para Defensa</a> comprometido por la anterior ministra Cospedal y refrendado por el actual gobierno y, al mismo tiempo, con un congelamiento de los fondos espa&ntilde;oles de cooperaci&oacute;n y ayuda al desarrollo, incluidos por supuesto aquellos destinados&nbsp;<a href="https://www.lavanguardia.com/politica/20180917/451855618880/espana-ve-limitaciones-en-presupuesto-para-elevar-ayuda-humanitaria-en-yemen.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a paliar la cat&aacute;strofe humanitaria que causas nuestras corbetas y bombas</a> en contextos de guerra o conflictos como el de Yemen.
    </p><p class="article-text">
        A decir de quienes nos mantienen y enfangan en su Estado de guerra, nuestras bombas, perfectamente inocuas para los yemen&iacute;es y las yemen&iacute;es de a pie, se han vendido bajo &ldquo;estrictas cl&aacute;usulas&rdquo; que proh&iacute;ben su reexportaci&oacute;n y uso fuera de Arabia Saud&iacute;. El problema para sostener con una m&iacute;nima credibilidad este argumentario es doble.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, tal y como han trasladado al gobierno las ONG agrupadas en la campa&ntilde;a Armas bajo control, sencillamente no existen mecanismos que garanticen el fiel cumplimiento de esa cl&aacute;usula. De hecho, una investigaci&oacute;n realizada por la CNN ha revelado esta &uacute;ltima semana el concurso de armamento de origen norteamericano en las &uacute;ltimas matanzas civiles por bombardeo ocurridas en Yemen.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la supuesta &ldquo;inteligencia e inocuidad&rdquo; de nuestras bombas es simplemente una mentira m&aacute;s, muy parecida, al menos en su rotundidad expresada y en su disonancia respecto de toda evidencia, de aquella que nos enfang&oacute; en la agresi&oacute;n internacional contra Irak.
    </p><p class="article-text">
        Un an&aacute;lisis pormenorizado realizado por la organizaci&oacute;n Action on Armed Violence, <a href="https://aoav.org.uk/wp-content/uploads/2016/03/Wide-Area-Effects-explosive-weapons-in-populated-areas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descargable aqu&iacute;</a>, revela que las bombas guiadas GBU-10, de dise&ntilde;o norteamericano pero&nbsp; producidas y exportadas tambi&eacute;n por Espa&ntilde;a: con un peso de 907 kgs (la mitad del cual correspondiente a explosivo Tritonal) y con un patr&oacute;n de fragmentaci&oacute;n que muestra un &ldquo;radio letal&rdquo; (capacidad para ocasionar v&iacute;ctimas en caso de ca&iacute;da en zona habitada) de 360 metros, las bombas inteligentes vendidas en dos fases por PP y PSOE, son las m&aacute;s devastadoras de su familia &nbsp;(serie Mk-84).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, es notorio que la dimensi&oacute;n del impacto causado por estos artefactos est&aacute; condicionada por una serie de factores de car&aacute;cter t&aacute;ctico, t&eacute;cnicos y ambientales que pueden afectar tanto a la geolocalizaci&oacute;n de los blancos (<em>target</em>) militares como a la propia operaci&oacute;n y trayectoria efectiva de los proyectiles.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a, en contra de lo que Pedro S&aacute;nchez ha declarado en su &uacute;nica rendici&oacute;n de cuentas realizada hasta ahora ante los medios de comunicaci&oacute;n, no estar&aacute; exenta de responsabilidades internacionales, llegado el caso de que vestigios de una de las 400 bombas vendidas o evidencias de cualesquiera otras municiones o &iacute;tem b&eacute;lico de origen espa&ntilde;ol sean encontrados junto a cad&aacute;veres civiles, en Yemen o en cualquier contexto de conflicto.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las apabullantes e incontestables cifras que he apuntado anteriormente y que caracterizan a nuestro Estado como un creciente Estado de guerra y para la guerra, lo que la evoluci&oacute;n de nuestra canasta armament&iacute;stica de exportaciones implica y traslada a la sociedad y a la comunidad internacional es que nuestro pa&iacute;s se est&aacute; especializando de manera intensiva y creciente en la producci&oacute;n de tecnolog&iacute;as y materiales para que otros pa&iacute;ses inicien y sostengan actuaciones que, a defecto de contar con los respaldos establecidos por el Derecho internacional, son violaciones del mismo y en las que se han dado y en las que siguen perpetr&aacute;ndose, ante la impotencia de las ciudadan&iacute;as y de los propios organismos de regulaci&oacute;n de la comunidad internacional de Estados, cr&iacute;menes de guerra y cr&iacute;menes de lesa humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s no puede seguir participando ni de manera directa ni tampoco &ldquo;a t&iacute;tulo lucrativo&rdquo; en la barbarie. No es presentable ni tolerable el falso dilema entre empleo digno y sostenible y el cumplimiento de los derechos humanos y la normativa internacional. A defecto de garant&iacute;as de fiel cumplimiento de las cl&aacute;usulas restrictivas impuestas por ley a las exportaciones armament&iacute;sticas (con la implementaci&oacute;n de mecanismos de comprobaci&oacute;n y monitoreo del destino y uso final del armamento exportado), debe aplicarse sobre la aprobaci&oacute;n o no de los permisos de exportaci&oacute;n de material b&eacute;lico o de tecnolog&iacute;as de doble uso (civil y militar) el elemental principio de precauci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y nosotros como ciudadanas y ciudadanos comprometidos con la paz y los derechos humanos, debemos retomar las calles y exigir al menos cuatro cosas urgentes:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>La inmediata revisi&oacute;n p&uacute;blica de todos los contratos suscritos (en ejecuci&oacute;n y por ejecutarse);</li>
                                    <li>la respectiva cancelaci&oacute;n de aquellos que vulneren o sean susceptibles de contravenir la normativa espa&ntilde;ola e internacional, a la luz de los mecanismos de comprobaci&oacute;n y garant&iacute;as de buen cumplimiento de la normativa;</li>
                                    <li>la protecci&oacute;n econ&oacute;mica social y laboral inmediata, efectiva y suficiente a los trabajadores y trabajadoras de las industrias armament&iacute;sticas y conexas que se vean afectadas por el cumplimiento de esa normativa; &nbsp;y</li>
                                    <li>la implementaci&oacute;n urgente de las reconversiones de nuestra matriz productiva para liberarla de su creciente dependencia respecto de la industria militar y el insoportable chantaje de clientes que violan sistem&aacute;tica e impunemente cada d&iacute;a los derechos humanos. Salir del Estado de guerra es responsabilidad pol&iacute;tica y penal internacional de este gobierno y este Estado, y responsabilidad moral de nosotros y nosotras, ciudadanos.</li>
                            </ol>
            </div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Peris-Mencheta Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mentiras-responsabilidades-guerra_129_2752409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Sep 2018 18:41:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mentiras y responsabilidades de un Estado de guerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Arabia Saudí,Guerra de Yemen,Venta de armas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La encrucijada brasileña y la izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/encrucijada-brasilena-izquierda_129_2172802.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/38674451-1168-46aa-8220-74bc93642379_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La encrucijada brasileña y la izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encarcelamiento del exmandatario, que se presentaba como candidato claramente favorito para las elecciones de otoño, cierra una era política en Brasil y prolonga sine die un tiempo de convulsión nacional y regional plagado de incertidumbres</p><p class="subtitle">El país-continente parece fatalmente atrapado entre el planeado festín de los poderes fácticos y el innegable deterioro y ocaso del PT, que sigue siendo sin embargo la única alternativa política viable a día de hoy frente al actual desgobierno neoliberal y de rapiña de Temer</p><p class="subtitle">La izquierda brasileña e internacional encuentran dificultades para pensar y formular un proyecto post-Lula</p></div><p class="article-text">
        El encarcelamiento de Luiz Inacio &ldquo;Lula&rdquo; Da Silva la pasada madrugada del 7 de abril es sin duda la noticia m&aacute;s relevante de la pol&iacute;tica latinoamericana en lo que llevamos de a&ntilde;o y resulta especialmente rese&ntilde;able por muchas razones. En primer lugar, por a qui&eacute;n afecta: el que fuera presidente del pa&iacute;s-continente m&aacute;s importante econ&oacute;mica y geopol&iacute;ticamente de la regi&oacute;n y qui&eacute;n gozara de las mayores y m&aacute;s sostenidas tasas de popularidad en la historia del pa&iacute;s (35% de intenci&oacute;n de voto antes de la confirmaci&oacute;n de su condena) y del continente, respetado y reconocido internacionalmente por izquierdas y derechas como el hombre que pas&oacute; la p&aacute;gina de la oscura historia de uno de los pa&iacute;ses con mayor violencia y desigualdad social del Mundo y aquel que situ&oacute; a Brasil en el lugar que le correspond&iacute;a en el gran tablero. En segundo lugar, por darse en el momento en el que se da: antesala de unas elecciones oto&ntilde;ales decisivas para un pa&iacute;s que vive en una permanente convulsi&oacute;n pol&iacute;tica ya desde antes de la inhabilitaci&oacute;n de Dilma Rousseff (maniobra plagada de irregularidades procesales y de sombras) y la vuelta al poder de una de las derechas m&aacute;s abiertamente corruptas y expoliadoras de lo p&uacute;blico en todo el hemisferio occidental. En tercer lugar, por el c&oacute;mo ha tenido lugar su detenci&oacute;n: por una parte, la espectacularidad de las sucesivas requisiciones, registros policiales e interrogatorios judiciales realizados a Lula y a otros miembros del PT y despu&eacute;s, las masivas manifestaciones en solidaridad con el exmandatario hasta el momento mismo de su entrega. En cuarto y &uacute;ltimo lugar (y este es el centro quiz&aacute;s del presente ensayo de an&aacute;lisis) por la situaci&oacute;n binaria que se abre en la opini&oacute;n p&uacute;blica brasile&ntilde;a y mundial sobre el descompuesto contexto nacional: una polarizaci&oacute;n que sit&uacute;a nuevamente a la izquierda mundial en una encrucijada en la que se le fuerza a tomar partido entre la defensa de un l&iacute;der presuntamente corrupto y un plan manifiesto de algunos de los poderes f&aacute;cticos de Brasil, aliados con intereses extranjeros, para la recuperaci&oacute;n de todo el poder institucional en Brasil y el reparto de la inmensa riqueza natural que atesora el pa&iacute;s-continente.
    </p><p class="article-text">
        La votaci&oacute;n de los once ministros del Supremo Tribunal Federal (STF), la noche del mi&eacute;rcoles 4 de abril, en el sentido de rechazar el <em>habeas corpus</em> presentado por la defensa de Lula, supone en la pr&aacute;ctica el fin de su carrera pol&iacute;tica. Este hecho, no se da en estos precisos momentos y de esta manera tan abrupta y espectacular sin conexi&oacute;n con el enorme y complejo entramado de intereses y juegos de poder que operan y condenan al pueblo brasile&ntilde;o a ser el perpetuo escenario de las mayores e indisimuladas ambiciones cremat&iacute;sticas de su clase dominantes y de potencias e intereses privados for&aacute;neos. Prueba de ello es que su ocurrencia est&aacute; siendo abiertamente celebrada por una gran parte de los representantes del gran capital nacional (con la mega-federaci&oacute;n industrial FIESP a la cabeza) y transnacional, de las Fuerzas Armadas (rearmadas por cierto bajo los gobiernos del PT de manera muy notable y como nunca antes desde la dictadura), de la oposici&oacute;n pol&iacute;tica, de las clases alta y medias-altas agraviadas por&nbsp; cuatro gobiernos del PT que operaron una reducci&oacute;n innegable de las brechas sociales (que&nbsp; las distingu&iacute;an de las comunidades obreras, faveladas, ribere&ntilde;as, sertanejas e ind&iacute;genas), de los poderes f&aacute;cticos judiciales y medi&aacute;ticos y, como no, del gobierno de los Estados Unidos; la sempiterna potencia ultracolonial, siempre al acecho de los graneros de materias primas latinoamericanos y que era recelosa del poder geopol&iacute;tico ascendente de Brasil como cabeza de los BRIC, espoleado por el proyecto de autonomizaci&oacute;n energ&eacute;tica, militar y satelital que impulsaron decididamente las administraciones de Lula y Dilma.
    </p><p class="article-text">
        Es sobre esta realidad material, innegable, que las confabulaciones y colusiones pol&iacute;ticas, empresariales y judiciales se enmadejan hasta difuminar cualquier luz de verdad; una luz difusa y sobre la que se proyectan las sombras del propio PT y del hombre que aup&oacute; al partido al poder.
    </p><p class="article-text">
        En aras de esa dif&iacute;cil y seguramente nunca fructuosa b&uacute;squeda de lo cierto en este asunto y a&uacute;n y a riesgo de desinflar el mito Lula y herir susceptibilidades aqu&iacute; y all&aacute;, paso a apuntar solo algunas de las sombras lulescas m&aacute;s conspicuas, y a extraer algunas conclusiones quien sabe si &uacute;tiles para las izquierdas.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Lula y la corrupci&oacute;n en el PT.</strong> Que la corrupci&oacute;n es un hecho end&eacute;mico en el pa&iacute;s est&aacute; fuera de toda duda, y la sola existencia de una <a href="http://combateacorrupcao.mpf.mp.br/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cartograf&iacute;a y de un ranking de transparencia</a>&nbsp;impulsados al efecto desde el propio Ministerio P&uacute;blico del pa&iacute;s da suficiente cuenta de ello. La pervivencia a&uacute;n a d&iacute;a de hoy de m&aacute;s de 30 mil cargos p&uacute;blicos aforados (inmunes a todo juicio) en el pa&iacute;s, da igualmente cuenta de hasta qu&eacute; punto esta situaci&oacute;n, blindada parlamentariamente por todos los partidos con representaci&oacute;n, no presenta visos m&iacute;nimamente serios de resoluci&oacute;n. Dicho esto, las posiciones irreductibles que pretenden banalizar el hecho de la corrupci&oacute;n y relativizar a trav&eacute;s de ello la gravedad de la corrupci&oacute;n de los gobiernos petistas es impresentable, sobre todo y precisamente desde posiciones de izquierda: &ldquo;si rob&oacute; no fue mucho, y mira todo lo que hizo por los pobres&rdquo;. Este es el tenor sustancial de muchos argumentos le&iacute;dos en redes y escuchados en conversaciones privadas y tertulias p&uacute;blicas en estos d&iacute;as, por pu&ntilde;o y letra y boca de muchos apologetas cerrados del lulopetismo. La estela de corrupci&oacute;n del Partido de los Trabajadores es tan clara y se ha manifestado con tanta nitidez con el develamiento de cajas B de financiamiento de las sucesivas campa&ntilde;as de Lula y Dilma y con la compra masiva de votos parlamentarios, que no es posible deslindarla (al menos en la esfera de la responsabilidad pol&iacute;tica) de quien fuera el l&iacute;der m&aacute;ximo del partido. De la misma forma, el hecho de que el caso Mensal&atilde;o afectase por igual a miembros del Partido dos Trabalhadores (PT), del Popular Socialista (PPS), del Trabalhista Brasileiro (PTB), del Partido Rep&uacute;blica (PR), del Socialista Brasileiro (PSB), del Republicano Progressista (PRP), y del Progressista (PP), no rebaja en modo alguno la gravedad ni la responsabilidad pol&iacute;tica de las respectivas m&aacute;ximas dirigencias de cualquiera de esos partidos, Lula incluido, en un asunto que afecta de manera troncal a la mellada credibilidad del sistema de partidos en Brasil y a sus instituciones.&nbsp;</li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Lula y las tramas de corrupci&oacute;n transnacional.</strong> Es asimismo claro y manifiesto que la corrupci&oacute;n es el modo natural de operar de las grandes empresas brasile&ntilde;as, en particular en el sector de la construcci&oacute;n civil, que contrata directamente con el Estado tanto a nivel federal, como estatal y municipal; un Estado dicho sea de paso, que no cuenta con una v&iacute;a de financiamiento p&uacute;blico de sus partidos, los cuales se ven por ello inercialmente &ldquo;compelidos&rdquo; a pugnar por estos financiamientos de manera m&aacute;s o menos disimulada, garantizando este esquema la colusi&oacute;n estructural entre intereses pol&iacute;ticos y empresariales. Pero es que tampoco, por mucho fervor cuasi-religioso que despierte el personaje Lula entre sus adeptos, es posible deslindar su responsabilidad pol&iacute;tica (independientemente de la responsabilidad judicial penal que se derive de las investigaciones a&uacute;n en curso) del caso Petrobras, madre a su vez de diferentes subtramas entre las que se cuenta la gigantesca trama Odebrecht, que ya se ha cobrado m&aacute;s de 1000 personas investigadas, imputadas y condenadas en casi todos los pa&iacute;ses de operaci&oacute;n de la transnacional, incluyendo a expresidentes, ministros, cargos medios y empresarios y abogados vinculados siempre a los grandes procesos de contrataci&oacute;n de obras p&uacute;blicas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Lula actu&oacute; durante sus mandatos y a plena luz del d&iacute;a, como un conseguidor-intercesor de contratos multimillonarios para empresas como Petrobras, Odebrecht, OAS, Camargo-Correa, Andrade Guti&eacute;rrez, Queiroz Galvao, JBS, Gerdau&hellip;las &ldquo;campeonas nacionales&rdquo; como las llamaba &eacute;l mismo en su marketinera pol&iacute;tica exterior (&ldquo;Brasil-Potencia&rdquo;), aprovechando el enorme capital simb&oacute;lico, relacional, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico que el personaje pose&iacute;a e irradiaba. Que cualquier Presidente de Gobierno de cualquier pa&iacute;s del Mundo act&uacute;e en sus viajes al extranjero y de manera natural y consustancial al gran mandato impl&iacute;cito (&ldquo;favorecer&aacute;s los intereses de tu pa&iacute;s y sus votantes siempre y por sobre cualquier otro&rdquo;) como embajador/representante de los intereses industriales nacionales es algo que todo el mundo en todo pa&iacute;s conoce y acepta, con mayor o menor grado de gusto, resignaci&oacute;n o disgusto. Es sin embargo el hecho de si Lula actu&oacute; como simple embajador/representante o como comercial/comisionista es una de las cuestiones que se est&aacute;n tratando de ventilar judicialmente en las diferentes causas procesales abiertas en su contra. Si la l&iacute;nea divisoria entre ambas &ldquo;misiones&rdquo; es tenue, no es menos cierto de que &eacute;sta existe, y de que ser&aacute;n tarde o temprano develadas o desmontadas los se&ntilde;alamientos sobre el engrosamiento desproporcionado e injustificado del patrimonio del expresidente y/o de su c&iacute;rculo familiar y de amistades. Otra realidad innegable que conviene integrar en el an&aacute;lisis de las grandes tramas corporativas y su engranaje es que, tambi&eacute;n en la mayor&iacute;a de los casos, los responsables pol&iacute;ticos que en toda Am&eacute;rica Latina han favorecido mediante decisiones a alguno de los emporios brasile&ntilde;os o de cualquier otro origen, no tuvieron por qu&eacute; necesariamente actuar sobre un lucro personal directo: todo apunta, seg&uacute;n las evidencias que se van destapando, que el esquema de corrupci&oacute;n de Odebrecht arrancaba - al igual que en el de las grandes tramas de corrupci&oacute;n en Espa&ntilde;a - ya desde la financiaci&oacute;n de las campa&ntilde;as presidenciales primeras o de reelecci&oacute;n de los distintos mandatarios, que contra&iacute;an con ello antes incluso de su llegada al poder una serie de deudas (indirectas, dif&iacute;cilmente rastreables) que deber&iacute;an pagar en especie m&aacute;s tarde en sus decisiones y acciones de gobierno y que ser&iacute;an susceptibles (como se han mostrado en muchos casos) de ser usadas en el momento propicio como palanca de chantaje a estos mismos partidos de gobierno financiados mediante fondos en A, B o C. Pero esta no es, como insisto y a defecto de pruebas incontrovertibles y de p&uacute;blico conocimiento, el enjuiciamiento que la izquierda puede y debe operar frente al lulismo como sistema de gobierno.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>Los empresarios brasile&ntilde;os nunca ganaron tanto dinero como en mi Gobierno, pero tambi&eacute;n estoy convencido de que nunca los pobres estuvieron tan bien como est&aacute;n ahora en mi Gobierno, porque nosotros gobernamos para todos y &eacute;sta es, Evo Morales, &eacute;sta es la lecci&oacute;n que est&aacute; ocurriendo en Bolivia</em>&rdquo;, comentaba el presidente-astro brasile&ntilde;o a su sonriente hom&oacute;logo boliviano en 2009, mientras ambos inauguraban uno de los tramos de carretera del llamado Corredor bioce&aacute;nico Pac&iacute;fico-Atl&aacute;ntico. En esa frase se condensa perfectamente la clave de la hegemon&iacute;a lulista durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, tanto hacia adentro como hacia afuera del Brasil. Hace tan s&oacute;lo unos d&iacute;as, Evo Morales tuvo que desmarcarse sin matices de la trama brasile&ntilde;o-transnacional: &ldquo;<em>Lamento mucho de algunos presidentes de Am&eacute;rica Latina (que est&eacute;n) implicados en hechos de corrupci&oacute;n. Quiero decirles </em>(a la derecha nacional que trata de implicarle en la trama Odebrecht)<em> que este gobierno nunca va a caer, no somos de esa clase de negocios</em>&rdquo;. Evo reconoc&iacute;a as&iacute; impl&iacute;citamente y sin matices la responsabilidad manifiesta que al menos algunos de sus hom&oacute;logos han tenido en la colusi&oacute;n entre intereses partidarios, recursos p&uacute;blicos y acci&oacute;n privada corporativa. Lo cierto es que de momento Odebrecht se ha cobrado la inocencia o la responsabilidad, ya sea &ldquo;in actuando&rdquo; o bien &ldquo;in vigilando&rdquo;, de varios expresidentes, exvicepresidentes, exministros de Per&uacute; y Ecuador y que planea como inmensa sombra de amenaza sobre los gobiernos y exgobiernos de Argentina, Colombia, M&eacute;xico, El Salvador, Venezuela, Panam&aacute;, Rep&uacute;blica Dominicana, Guatemala y por supuesto el propio Brasil, cuyo actual ileg&iacute;timo gobierno actual est&aacute; absolutamente entrampado en corruptelas diversas, incluidas aquellas que han afectado a sus antecesores. Odebrecht es una trama que salpica de manera efectiva o potencial a todos los pa&iacute;ses latinoamericanos donde oper&oacute; la compa&ntilde;&iacute;a y a algunos africanos, europeos e incluso en EEUU sin diferenciaci&oacute;n latitudinal ni ideol&oacute;gica. El hecho de que las filtraciones del caso est&eacute;n siendo administradas desde EEUU permanente potencia conspiradora contra las soberan&iacute;as latinoamericanas, no le resta un &aacute;pice de credibilidad a las evidencias irrefutables, confesadas en muchos casos por algunos de los principales actores implicados.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Lula y los males end&eacute;micos del Brasil.</strong> Quienes defienden a pies juntillas la inocencia tanto jur&iacute;dica como pol&iacute;tica de Lula desde el incuestionable doble argumentario de la conjura de los poderes f&aacute;cticos nacionales e internacionales y de la podredumbre estructural de la derecha brasile&ntilde;a (recordemos que el principal articulador del impeachment a Dilma, el ex presidente de la C&aacute;mara de los Diputados y ex aliado de Temer, Eduardo Cunha, fue encarcelado tras el derrocamiento de la petista y que el hoy presidente de facto del pa&iacute;s, tiene una denuncia por un delito penal), no pueden ocultar sin embargo ciertas inc&oacute;modas realidades que pesan sobre el legado que le dej&oacute; Lula a Dilma, y el PT en general al pa&iacute;s.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Si como he se&ntilde;alado al comienzo, el alivio de la miseria extrema y la rehabilitaci&oacute;n del Estado y las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas fueron innegables durante el lulopetismo (y de manera especial durante el boom de los precios internacionales de las materias primas), no es menos cierto que se trata en primer lugar de avances cuya sostenibilidad (ergo cuya profundidad) debe ser analizada. Si el alivio coyuntural de la miseria fue patente gracias a la ambiciosa bater&iacute;a de Programas Sociales que cubrieron la alimentaci&oacute;n, dotaci&oacute;n de vivienda, incentivos a la escolarizaci&oacute;n y la formaci&oacute;n t&eacute;cnica para j&oacute;venes, entre otros, no es por ello menos cierto que a la salida del PT del gobierno doce millones de brasile&ntilde;os viv&iacute;an en favelas y que, seg&uacute;n las cifras que se usen, entre el 40 y el 45% era pobre. Los recortes masivos en estos subsidios y la oleada de privatizaciones y medidas de castigo a los parias y la clase trabajadora que el infausto gobierno Temer han puesto en marcha s&oacute;lo han venido a agravar una situaci&oacute;n de franco deterioro social que ya se hab&iacute;a manifestado en las manifestaciones y disturbios de junio de 2013.
    </p><p class="article-text">
        Dejo aqu&iacute; a modo de invitaci&oacute;n al debate, una bater&iacute;a de preguntas que deber&iacute;amos poder realizar: &iquest;C&oacute;mo es posible que las conquistas logradas en 14 a&ntilde;os de gobierno continuado puedan ser liquidadas en apenas unos meses de vampiresco gobierno ultraliberal? &iquest;Qu&eacute; tipo y consistencia de nueva institucionalidad transformadora se instaur&oacute; entre 2002 y 2016, cuando ha sido posible que una simple ley de restricci&oacute;n al gasto p&uacute;blico lograra, tras su aprobaci&oacute;n en diciembre pasado, el congelamiento de la inversi&oacute;n en servicios p&uacute;blicos en Brasil durante los pr&oacute;ximos veinte a&ntilde;os? &iquest;Qu&eacute; defensas constitucionales/institucionales se hab&iacute;an implementado contra la reforma laboral ahora perpetrada por el temerismo; reforma que burla claramente el respeto a los m&aacute;s fundamentales derechos del trabajo sobre el capital al interior de la empresa? &iquest;Por qu&eacute; tras m&aacute;s de una d&eacute;cada de keynesianismo lulopetista, siguen siendo tan necesarios como en 2012 o m&aacute;s los Programas sociales puntales del lulismo: Hambre Cero (Fome Zero), con el cual se redujeron los &iacute;ndices de malnutrici&oacute;n en un 80%, y los &ldquo;Bolsa Fam&iacute;lia&rdquo; y &ldquo;Minha Casa, Minha Vida&rdquo;, que redujeron la pobreza extrema hasta en un 75%? &iquest;Por qu&eacute; tomaron estas iniciativas la forma de Programas espec&iacute;ficos (Misiones las llaman en Venezuela), por lo tanto, coyunturales, publicitarias, y no se integraron las mismas en el conjunto de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas ordinarias para fortalecer precisamente la institucionalidad del conjunto? &iquest;Por qu&eacute; no se blindaron constitucionalmente las partidas presupuestarias referidas a educaci&oacute;n, vivienda, agua y saneamiento, salud y alimentaci&oacute;n para acometer la inmensa reducci&oacute;n de la brecha social como una verdadera pol&iacute;tica de Estado a cuarenta o cincuenta a&ntilde;os vista, aprovechando la hegemon&iacute;a pol&iacute;tica parlamentaria del proyecto entre al menos 2002 y 2010 y de manera especial la mayor&iacute;a absoluta arrancada en 2006? &iquest;En qu&eacute; situaci&oacute;n se encuentran hoy esos 30 millones de personas &ldquo;sacadas de la pobreza por Lula&rdquo;? &iquest;Qu&eacute; hipotecas pol&iacute;ticas y financieras reales se le generaron al pa&iacute;s a trav&eacute;s de los ingentes cr&eacute;ditos contratados por el lulismo (aumento de 300% de la deuda externa en 14 a&ntilde;os)? &iquest;Quedaron las Fuerzas Armadas del pa&iacute;s neutralizadas en su reaccionario golpismo estructural, o fueron por el contrario fuertemente mimadas y rearmadas? &iquest;Descendieron acaso bajo el lulismo o se contuvieron siquiera los &iacute;ndices de cr&iacute;menes contra jueces magistrados, fiscales, defensores p&uacute;blicos, abogados, y l&iacute;deres sociales y campesinos que la Relatora especial de NNUU en 2011 como insoportables? &iquest;Qu&eacute; medidas coyunturales y estructurales se adoptaron bajo el lulismo para proteger de las exacciones y asesinatos mercenarizados perpetrados por empresas nacionales y transnacionales contra comunidades y l&iacute;deres ind&iacute;genas y defensores de derechos humanos y de la Naturaleza?; &iquest;en qu&eacute; medida se mitigaron los desalojos forzados y amenazas de terratenientes, compa&ntilde;&iacute;as mineras y proyectos de desarrollo &ldquo;de inter&eacute;s nacional&rdquo; forzados contra el consentimiento previo de los residentes locales? &iquest;Cu&aacute;l es el balance de la alabada agenda ambiental del lulismo cuando del propio gobierno sali&oacute; en 2011 la reforma al C&oacute;digo Forestal que redujo de un solo plumazo del 80% al 50% las &aacute;reas de selva protegida, y cuando las grandes apuestas del pa&iacute;s fueron el cercenamiento de la Amazon&iacute;a merced al mega-proyecto IIRSA, el boom de las prospecciones y explotaciones hidrocarbur&iacute;feras (continentales y offshore), la eclosi&oacute;n de la miner&iacute;a a gran escala y&nbsp; las grandes obras viales e hidroel&eacute;ctricas, as&iacute; como la incursi&oacute;n del pa&iacute;s en el &aacute;mbito nuclear?&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><strong>Algunos apuntes para enfrentar el ma&ntilde;ana</strong>. El juicio pol&iacute;tico a Lula y a los cuatro gobiernos sucesivos del PT no debe mezclarse con el judicial; debe generarse en el seno de la sociedad brasile&ntilde;a, a su debido tiempo, con sus propios ritmos y procesos, con fuentes de informaci&oacute;n claras auditadas p&uacute;blicamente y a trav&eacute;s de un debate social que no le puede ser hurtado a la ciudadan&iacute;a brasile&ntilde;a. El juicio pol&iacute;tico a Lula no puede tampoco ser un juicio total, desmemoriado, injusto, cretino, contra una persona que encarn&oacute; como nadie antes en la historia de su pa&iacute;s las aspiraciones leg&iacute;timas y urgentes de una mayor&iacute;a social que hoy, como es natural, defiende al &uacute;nico personaje pol&iacute;tico que se ocup&oacute; de ella; tampoco puede despreciar, a pesar de su deriva nefasta, la historia de un Partido de los Trabajadores que tuvo su origen en la larga y ardua lucha de la clase obrera por mejores condiciones de vida y en la lucha m&aacute;s amplia de resistencia a la dictadura y por la redemocratizaci&oacute;n de Brasil, y cuyo proyecto de integr&oacute; de manera no s&oacute;lo simb&oacute;lico-discursiva sino efectiva a organizaciones pol&iacute;ticas progresistas y militantes de movimientos sociales, sectores populares de la iglesia y exponentes de la intelectualidad. No puede ser objeto Brasil de un an&aacute;lisis que se d&eacute; afuera de su particular contexto hist&oacute;rico y geopol&iacute;tico; como de hecho no debe serlo ning&uacute;n otro pa&iacute;s o sociedad (el argumento apolog&eacute;tico, banalizado entre cierta izquierda europea, que consiste en decir que Brasil posee unas caracter&iacute;sticas hist&oacute;rico-pol&iacute;ticas que har&iacute;an justificable o tolerable pol&iacute;ticamente ciertos manejos oscuros resulta inadmisible tanto por lo perogrullesco como por lo paternal y colonialista de su fundamento). Pero incluso la defensa de los innegables logros del lulopetismo (logros, que no avances, puesto que estos requieren de una m&iacute;nima sostenibilidad que les confiera ese car&aacute;cter y puesto que esa sostenibilidad est&aacute; por demostrarse a&uacute;n en una evaluaci&oacute;n <em>ex post</em> de la experiencia) no puede ser tampoco convertida en una suerte de chequera en blanco, en una coartada total para que la izquierda brasile&ntilde;a e internacional se auto-exima de cualquier responsabilidad en el calamitoso estado actual del pa&iacute;s que durante una d&eacute;cada fuera faro de Am&eacute;rica Latina.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En los proyectos que necesitamos organizar como sociedades cada vez m&aacute;s atenazadas, precarizadas, explotadas, para poder superar con &eacute;xito los embates de los dos nefastos y reforzados proyectos que operan ya a nivel global ( tanto el del neoliberalismo m&aacute;s salvaje como el de los neopopulismos nacionalistas en violento repliegue sobre s&iacute; mismos), no pueden darse m&aacute;s los mesianismos desempoderantes, las delegaciones totales, ciegas, las indulgencias y bulas, los experimentos de ingenier&iacute;a y los arreglos inter-elitistas que condenan nuestros proyectos de transformaci&oacute;n del orden global y que, en sus respectivas ca&iacute;das, abonan el terreno a oleadas regresivas y nos dejan inermes como sociedades. No puede haber desde las izquierdas ni al interior de ellas m&aacute;s falsos dilemas de elecci&oacute;n; esos que nos fuerzan a escoger entre el moderadamente corrupto y el campe&oacute;n en latrocinio; entre la administraci&oacute;n de la miseria sin tocar las estructuras de la propiedad ni las bases de la desigualdad y del colapso ecol&oacute;gico, y el &ldquo;s&aacute;lvese quien pueda&rdquo; que promueven los eternos privilegiados golpistas y sus mercenarios pol&iacute;ticos, medi&aacute;ticos, policiales, judiciales... Tampoco son sostenibles ya los dogmas y corporativismos ideol&oacute;gicos que tratan de justificar lo indefendible, tanto en los extintos gobiernos de los llamados progresismos latinoamericanos , hoy extintos con la excepci&oacute;n de Bolivia y Nicaragua y sustituidos por una oleada neoliberal en cuyo advenimiento alguna responsabilidad &ndash; digo yo &ndash; habr&aacute;n tenido estos gobiernos. La exigencia de un juicio justo para Lula, que debemos defender para &eacute;l como para cualquier otra persona en cualquier contexto, no debe entra&ntilde;ar su perpetuaci&oacute;n en la pol&iacute;tica, ni su canonizaci&oacute;n en vida, ni su exculpaci&oacute;n por las responsabilidades pol&iacute;ticas que debe asumir, m&aacute;s all&aacute; de las judiciales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Peris-Mencheta Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/encrucijada-brasilena-izquierda_129_2172802.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Apr 2018 18:18:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La encrucijada brasileña y la izquierda]]></media:title>
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      <title><![CDATA[La no-declaración declarada y el otoño catalán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-declaracion-declarada-otono-catalan_129_3116919.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/827c5088-0894-40d4-926b-89bc3abf22c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La no-declaración declarada y el otoño catalán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Suceda lo que suceda en este otoño catalán en los planos parlamentario y judicial, la república catalana en su desobediencia cívica y pacífica ha sido ya fundada en el plano decisivo: el político-simbólico</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Pero por fin hubo o no DUI, comenz&oacute; ya por fin la nueva fase?, se preguntan el pa&iacute;s entero y los observadores internacionales. Por supuesto que la declaraci&oacute;n unilateral de independencia ha tenido lugar, y ello a pesar del gran discurso &uacute;nico que escucharemos de boca de pol&iacute;ticos y tertulianos durante todos estos d&iacute;as. Ha tenido lugar la DUI con la misma fuerza de facto que tuvo la consulta del 1-O. Con la misma verosimilitud con la que ya se ha comenzado a aplicar el art&iacute;culo 155 antes de su aprobaci&oacute;n formal jur&iacute;dico-parlamentaria. Quienes mantienen puestas &uacute;nicamente las &ldquo;gafas de cerca&rdquo; jur&iacute;dicas para leer este asunto se extra&ntilde;ar&aacute;n o se horrorizar&aacute;n al leer esto. Me explicar&eacute; con la intenci&oacute;n de transformar la extra&ntilde;eza y el horror en un posible espacio de reflexi&oacute;n y debate.
    </p><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo del lenguaje John Langshaw Austin estudi&oacute; el poder de los&nbsp;<a href="https://www.agapea.com/J-L-Austin/Como-hacer-cosas-con-palabras-9788449332180-i.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actos de habla</a> y entre ellos fij&oacute; su atenci&oacute;n en lo que denomin&oacute; enunciados performativos, esto es, aquellos discursos que, al momento de nombrar un objeto o hecho, lo fundan, lo inauguran. Dentro de los enunciados performativos, desglosaba toda una tipolog&iacute;a en la que se encuentran los enunciados ilocutivos, aquellos que, a diferencia de los locutivos (que se refieren a la frase en su puro significado textual) crean el objeto a trav&eacute;s de lo impl&iacute;cito, por la fuerza de la propia intenci&oacute;n que los hace aparecer sin nombrarlos. Es en este campo de la acci&oacute;n performativa de las intenciones no formalizadas de iure pero que van generando de facto los objetos y eventos pol&iacute;ticos y sociales y no en el campo estrictamente jur&iacute;dico, en el que se est&aacute; jugando verdaderamente esta fase de juego en el ajedrez catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El que no haya sido a&uacute;n ni aprobada ni sancionada por los &oacute;rganos competentes no priva a la DUI (o la no-DUI, como afirman algunos con una seriedad excesiva y seguramente equivocada ) ni a su antecedente refrendario de poseer efectos totales en la dimensi&oacute;n pol&iacute;tico-simb&oacute;lica, aquella en la que se cuece la base material de la conformaci&oacute;n de los Estados, que a fin de cuentas era los que persegu&iacute;a un bloque independentista perfectamente consciente de que por la v&iacute;a estrictamente constitucional no hab&iacute;a espacio alguno para avanzar, y de que la efectiva conformaci&oacute;n de una Rep&uacute;blica no es asunto de una legislatura, de esta legislatura. En t&eacute;rminos jur&iacute;dicos se considera que una norma existe cuando tiene efectos normativos; lo mismo sucede, con mayor raz&oacute;n, con los hechos pol&iacute;ticos. As&iacute;, si la desconexi&oacute;n pol&iacute;tica ya era un hecho antes del 1-O (a juzgar por la correlaci&oacute;n de fuerzas existente en el Parlament de Catalunya en comparaci&oacute;n con la que existe en el Congreso) la no-declaraci&oacute;n-declarada-sin-llegar-a-declararse es el efectivo y expl&iacute;cito movimiento de jaque que mantiene en una zozobra permanente al r&eacute;gimen pol&iacute;tico-institucional, medi&aacute;tico y gran-empresarial de la Transici&oacute;n al completo desde hace ya varios meses. Y como no verlo, tambi&eacute;n a una porci&oacute;n importante de la poblaci&oacute;n residente en Espa&ntilde;a y Catalunya. Y es que no hay eventos hist&oacute;ricos de calado que no vengan precedidos de grandes sacudidas sociales.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que es p&uacute;blico y notorio a pesar de su intencionado ocultamiento por parte de los mass media espa&ntilde;oles, es que en cada cacerolada, desde cada manifestaci&oacute;n, a trav&eacute;s de cada reuni&oacute;n de los comit&eacute;s de barrio, de las asociaciones, de las f&aacute;bricas no cooptadas por los sindicatos no-mayoritarios, de las oficinas de la administraci&oacute;n, de las universidades, se van entrelazando cada d&iacute;a, animadas por los hechos de represi&oacute;n policial, judicial, medi&aacute;tica y pol&iacute;tica del R&eacute;gimen, las fibras de lo que a&uacute;n no estaba all&iacute; pero ya lo est&aacute;: el tejido ciudadano suficiente y suficientemente determinado y organizado que constituye en s&iacute; mismo esa base material (&iexcl;qu&eacute; importa en estos momentos la jur&iacute;dica para quienes est&aacute;n jugando una partida en la dimensi&oacute;n pol&iacute;tico-simb&oacute;lica de la realidad!) del nacimiento de un com&uacute;n constituyente, de una multitud no tumultuaria, ordenada y pac&iacute;fica, cada vez m&aacute;s mayoritaria y que en una posible fase de consolidaci&oacute;n, puede llegar a declarar -entonces s&iacute; por la v&iacute;a parlamentaria y con plenos efectos jur&iacute;dicos- la conformaci&oacute;n de una rep&uacute;blica independiente y/o asociada en el grado que decida ese cuerpo constituyente. Un com&uacute;n constituyente a cuya formaci&oacute;n venimos asistiendo desde hace a&ntilde;os y especialmente desde hace semanas.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, a diferencia de lo que pensaban y piensan los te&oacute;ricos y pol&iacute;ticos nacionalistas catalanes, la naci&oacute;n catalana no pre-exist&iacute;a a este kair&oacute;s que vivimos en la actualidad por muchas razones hist&oacute;ricas y culturales que se esgrimieran (indudables en su hecho diferencial pero insuficientes per se para fundar desde una legitimidad pol&iacute;tica plena y actualizada su autonom&iacute;a); pero intuimos que existe ya hoy y a pleno rendimiento auto-constitutivo, porque existe ahora un cuerpo socio-pol&iacute;tico que ha generado performativamente su relato y con &eacute;l, su nueva realidad. Esta determinaci&oacute;n de un sujeto colectivo con voluntad mayoritaria y capacidad efectiva de autonom&iacute;a es la base material fundacional de cualquier nuevo ordenamiento jur&iacute;dico-poil&iacute;tico. En este esquema, la hip&oacute;tesis de la mayor&iacute;a es la &uacute;nica que resta por cumplirse y verificarse necesariamente como resultado de unas elecciones constituyentes. Por ello, suceda lo que suceda en este oto&ntilde;o catal&aacute;n en los planos parlamentario y judicial, la rep&uacute;blica catalana en su desobediencia c&iacute;vica y pac&iacute;fica ha sido ya fundada en el plano decisivo: el pol&iacute;tico-simb&oacute;lico. Y ello mal que le pese a los comentaristas de derechas y de izquierdas que, como se&ntilde;alaba bien el profesor Navarro en un <a href="http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2017/10/18/por-que-las-derechas-y-muchas-izquierdas-espanolas-no-entienden-o-no-quieren-entender-lo-que-pasa-en-catalunya/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a>, poco o nada han comprendido a&uacute;n de lo que est&aacute; sucediendo en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera que sostengo que la DUI se despleg&oacute; en toda su potencia simb&oacute;lica ya desde el anuncio de los resultados de la consulta del 1-O (<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/politica/respuesta-Puigdemont-segundo-requerimiento-Rajoy_0_698880158.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su escrito</a> Puigdemont subraya h&aacute;bilmente que no ha sido declarada por el Parlament, a sabiendas que ya fue declarada en el plano pol&iacute;tico-simb&oacute;lico tras la batalla decisiva de las urnas de los ciudadanos movilizados contra las porras del poder centr&iacute;peto), afirmo tambi&eacute;n que el art&iacute;culo 155 comenz&oacute; a aplicarse de manera preventiva ya antes incluso del refer&eacute;ndum, con la intervenci&oacute;n pol&iacute;tica del Tribunal Constitucional, con la suspensi&oacute;n de facto de la&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/politica/Satse-atribuye-incremento-destruccion-SAS_0_686981994.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autonom&iacute;a (financiera) catalana</a> y con las medidas represivas del Estado por la v&iacute;a policial en los colegios electorales. Calco del art&iacute;culo 37 de la Ley Fundamental de Bonn, inserto en el articulado de la Constituci&oacute;n espa&ntilde;ola como para cumplir el expreso deseo del dictador de dejar todo &ldquo;atado y bien atado&rdquo; y tranquilizar al b&uacute;nquer franquista, hoy y antes ya de que la DUI sea formalmente aprobada y sancionada, el 155 se desarrolla con plenitud de efectos en las dimensiones financiera (embargo de las cuentas catalanas por Montoro), judicial (encarcelamiento de Cuixart y S&aacute;nchez), policial (continuidad de la ocupaci&oacute;n policial en Catalunya) y empresarial (movimiento de las empresas del IBEX35 y otras 800 que hemos sabido que&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/catalunya/politica/MINUTO-Diada_13_685361458_14216.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no fue del todo espont&aacute;neo</a> ni motivado exclusivamente por causas de la inestabilidad pol&iacute;tica).
    </p><p class="article-text">
        Quienes se empecinan en sostener una lectura exclusiva o principalmente jur&iacute;dica de este proceso de naturaleza eminentemente pol&iacute;tica, yerran una y otra vez sus an&aacute;lisis y proyecciones. Resulta evidente desde el comienzo de esta ya larga partida, que el tablero de juego estar&iacute;a al menos en su mitad posado afuera del marco de la Constituci&oacute;n. De hecho, ning&uacute;n proceso de autodeterminaci&oacute;n en la historia de las relaciones internacionales se ha desarrollado en el estricto respeto de la legalidad instituida en el Estado-matriz, por razones jur&iacute;dico-filos&oacute;ficas evidentes: ning&uacute;n ordenamiento puede contener en su interior los instrumentos de su propia desmembraci&oacute;n como unidad jurisdiccional; de la misma manera que ninguna entidad podr&iacute;a calificarse en puridad de aut&oacute;noma (es decir, con capacidad efectiva de darse sus propias normas sin el permiso o aquiescencia de una ente tercero) sin infringir, al menos en parte, el ordenamiento heter&oacute;nomo, establecido por un sujeto instituido otro que el sujeto autodeterminado y del que pretende precisamente zafarse. Como afirma el profesor Remiro Brot&oacute;ns, no sospechoso de apoyar la primac&iacute;a de la libre determinaci&oacute;n por sobre el principio de la integridad territorial del Estado, &ldquo;ni siquiera en el proceso de descolonizaci&oacute;n, se reconoci&oacute; el derecho de separaci&oacute;n de los pueblos coloniales&rdquo; (1); reconocimientos que, a pesar de las resoluciones de Naciones Unidas, nunca se produjeron ex ante a las declaraciones de independencia, sino que aguardaron a la consolidaci&oacute;n de facto una base material de car&aacute;cter pol&iacute;tico (declaraci&oacute;n de facto) para producirse en cascada hasta la creaci&oacute;n de plenos efectos de esos nuevos sujetos del Derecho internacional (con capacidad a partir de entonces de suscribir Tratados). Por lo tanto, la argumentaci&oacute;n jur&iacute;dica en la presente fase del conflicto catal&aacute;n, si bien puede ser formalmente correcta y estar argumentada a cabalidad, en la dimensi&oacute;n de la realidad pol&iacute;tica es puramente tautol&oacute;gica: la autodeterminaci&oacute;n es lo que tiene, se&ntilde;ores y se&ntilde;oras, que al ser un acto demi&uacute;rgico, infringe por definici&oacute;n un ordenamiento al tiempo que construye el suyo propio. De hecho, la oferta de di&aacute;logo por ambas partes - que suena un poco al apret&oacute;n de manos de dos jugadores que saben que esta partida jam&aacute;s terminar&aacute; en tablas - se realiza desde el sobre-entendido de que para ninguna de las partes resulta existencialmente aceptable, llegado este punto de escalada en las apuestas, una v&iacute;a intermedia en la que se hubiera de ceder lo incedible por una parte o por otra: o bien una p&eacute;rdida efectiva de la unidad e indisolubilidad del reino, o bien un paso atr&aacute;s en lo que el bloque soberanista estima que ha ganado ya de facto (con sangre, sudor, c&aacute;rcel y amenazas de c&aacute;rcel) en las calles, en las urnas del 1-O y en cierta medida en el campo de la opini&oacute;n p&uacute;blica internacional (que no de la comunidad de Estados) a trav&eacute;s de la reverberaci&oacute;n internacional del conflicto y espec&iacute;ficamente de su componente represivo-punitivo. Lo que parece absolutamente imposible en este contexto es un retorno a la situaci&oacute;n de partida, como pretenden algunos l&iacute;deres pol&iacute;ticos, por lo que cualquier dial&eacute;ctica que se establezca entre los jugadores (incluida una situaci&oacute;n de empate catastr&oacute;fico sostenida hasta las elecciones) desplazar&aacute; los ejes y los t&eacute;rminos de la confrontaci&oacute;n y abocar&aacute; necesariamente en el medio y largo plazo en una f&oacute;rmula de, cuando menos, federalismo reforzado: mayor cuota de autogobierno con menor cuota de competencias compartidas. En este sentido, la apuesta maximalista del bloque independentista, al haber logrado ya su principal objetivo no expl&iacute;cito (la muy veros&iacute;mil conformaci&oacute;n de una mayor&iacute;a socio-pol&iacute;tica que se auto-designe como Com&uacute;n constituyente) ha vencido sobre el inmovilismo central-unionista del gobierno del Partido Popular y sus aliados en este asunto, PSOE y Ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos entre tanto una fase puramente pol&iacute;tico-simb&oacute;lica de confrontaci&oacute;n entre no-dichos, entre enunciados ilocutivos que mantienen en stand by la entrada en la fase jur&iacute;dica del conflicto, pero que poseen indudables efectos pol&iacute;ticos, sociales, econ&oacute;micos y culturales e ideol&oacute;gicos que van conformando, en su conjunto, la materialidad de cuanto sucede en el oto&ntilde;o catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <em>(1) Remiro Brot&oacute;ns A., Derecho Internacional, McGraw Hill, Madrid, 1997, p.129</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Peris-Mencheta Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-declaracion-declarada-otono-catalan_129_3116919.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Oct 2017 19:29:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La no-declaración declarada y el otoño catalán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[España,Cataluña,Constitución,Tribunal Constitucional,Independencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Odebrecht, la trama detrás de la trama]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/odebrecht-trama-detras_129_3574349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f760f638-f8be-468a-8bdd-3764d52f5da3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La impunidad se ha banalizado a tal punto que difícilmente será un desafío superable en los dos próximos decenios en América Latina</p></div><p class="article-text">
        El pasado  21 de diciembre de 2016 sal&iacute;a a la luz p&uacute;blica que el emporio brasile&ntilde;o Odebrecht, la mayor constructora de Am&eacute;rica Latina con m&aacute;s de 168.000 empleados e ingresos de m&aacute;s de 40.000 millones de d&oacute;lares y cuyo presidente ya fuera juzgado y encarcelado en 2015 en el marco del esc&aacute;ndalo Petrobras, hab&iacute;a recurrido de manera masiva al pago de sobornos a pol&iacute;ticos, partidos y funcionarios por un monto estimado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en 788 millones de d&oacute;lares para conseguir la concesi&oacute;n de licitaciones p&uacute;blicas en varios pa&iacute;ses latinoamericanos (Brasil, Panam&aacute;, Rep&uacute;blica Dominicana, M&eacute;xico, Guatemala, Ecuador, Per&uacute;, Venezuela, Colombia, Argentina y Guatemala) y africanos. Los impactos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos del caso est&aacute;n a&uacute;n por calibrarse, a medida que las informaciones van filtr&aacute;ndose, pero conviene detenerse en aquello que el caso Odebrecht no deber&iacute;a ocultarnos en su espectacular estallido medi&aacute;tico.
    </p><h3 class="article-text">Una P&uacute;nica a escala latinoamericana</h3><p class="article-text">
        Para dimensionar adecuadamente la magnitud del delito y a la vez curarnos preventivamente de cualquier prejuicio chovinista, la suma comprometida a lo largo y ancho del caso Odebrecht se corresponde con la suma total de lo defraudado en Espa&ntilde;a por las tramas P&uacute;nica, ERE de Andaluc&iacute;a, G&uuml;rtel y el caso Saqueo, por s&oacute;lo escoger algunos de los m&aacute;s de 120 casos de corrupci&oacute;n censados en nuestro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su magnitud, el entramado Odebrecht revela tanto la intensidad como el <em>modus operandi</em> (relativamente simple y homog&eacute;neo) mediante el cual se ha generalizado esta inmensa din&aacute;mica de colusi&oacute;n entre los intereses de las grandes corporaciones transnacionales (especialmente aquellas dedicadas a la extracci&oacute;n de materias primas y a la realizaci&oacute;n de grandes obras p&uacute;blicas) y los defendidos por las &eacute;lites pol&iacute;tico-administrativas de numerosos estados perif&eacute;ricos del Sistema-Mundo, por recuperar la terminolog&iacute;a de Wallerstein.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, muestra que la impunidad se ha banalizado a tal punto que dif&iacute;cilmente ser&aacute; un desaf&iacute;o superable en los dos pr&oacute;ximos decenios en Am&eacute;rica Latina y quiz&aacute;s de manera m&aacute;s acusada en un continente africano, que sigue siendo la presa m&aacute;s inerme de los grandes entramados cremat&iacute;sticos en torno a los cuales se despliega el capitalismo internacional: hasta el momento, s&oacute;lo en Brasil (con el PT vastamente tocado), en Colombia y, desde la semana pasada en Per&uacute; (con el expresidente Toledo directamente implicado) hay personas juzgadas o imputadas.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo que subyace tras el que ha sido ya definido como el mayor caso de corrupci&oacute;n en la historia reciente de Am&eacute;rica Latina no es otra cosa sino la consecuencia del despliegue del capitalismo en su nueva fase de acumulaci&oacute;n, embarrancada ya en el pillaje compulsivo de lo que hasta ahora pertenec&iacute;a al dominio p&uacute;blico, al Estado social, o segu&iacute;a bajo el control de las comunidades locales, y que est&aacute; siendo, en tiempos de la gobernanza neoliberal, llevado a cabo por la alianza entre los Estados (los centrales como promotores y los perif&eacute;ricos como c&oacute;mplices necesarios) y los oligopolios privados.
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s all&aacute; de Odebrecht</h3><p class="article-text">
        El neoextractivismo es una estrategia de desarrollo econ&oacute;mico adoptada por la mayor&iacute;a de los gobiernos de Am&eacute;rica del Sur, con especial intensidad a principios del siglo XXI. Apoyada argumentalmente en la necesidad de alimentar las arcas p&uacute;blicas en pos de la aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas redistributivas, se basa en la intensificaci&oacute;n al interior de la matriz productiva de aquellas actividades de explotaci&oacute;n de la naturaleza para la obtenci&oacute;n de recursos no procesados, dirigidos de forma prioritaria a la exportaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en su modo de operaci&oacute;n el neoextractivismo se basa en el extractivismo convencional, difiere de &eacute;ste en el papel protag&oacute;nico que adquieren los Estados perif&eacute;ricos en un proceso productivo cuya mayor plusval&iacute;a es captada por los Estados centrales. Esta participaci&oacute;n puede adoptar una forma directa, a trav&eacute;s de empresas estatales, o indirecta, a trav&eacute;s de la operaci&oacute;n de empresas transnacionales a las que se aplican tributaciones especiales y regal&iacute;as, as&iacute; como otros diversos mecanismos de regulaci&oacute;n, permiti&eacute;ndose la obtenci&oacute;n de un porcentaje mayor de ingresos para las arcas estatales. Parte de estos recursos sirven para la puesta en marcha de programas sociales y otras iniciativas p&uacute;blicas que dotan a los gobiernos de cierto grado de legitimidad y de hecho, es sobre esta base sobre la que reposa el argumentario de los gobiernos neoextractivistas al enfrentar las cr&iacute;ticas desde la izquierda, el ecologismo, las comunidades ind&iacute;genas, los sectores urbanos de clase media y estudiantiles y los activistas altermundialistas, que se encuentran cada vez con mayor intensidad denunciando los estragos de esta estrategia de desarrollo.  
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, como se han encargado de demostrar diversos autores latinoamericanos (Gudynas, Svampa, Acosta, Escobar, Lander, entre otros) los mayores ingresos que supuestamente podr&iacute;an percibir las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses en los que se ceba ahora con especial intensidad el sistema capitalista global en busca de <em>commodities</em> cada vez m&aacute;s escasas, no se contabilizan enormes &ldquo;externalidades&rdquo; tales como la p&eacute;rdida de biodiversidad, el deterioro de ecosistemas y de los servicios y funciones ambientales que prestan, la desestructuraci&oacute;n y paulatina disoluci&oacute;n de culturas ancestrales, ni los recursos econ&oacute;micos que ser&aacute; necesario destinar para descontaminar los vectores ambientales (agua, aire, agua y suelo).
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Maristella Svampa, las pol&iacute;ticas de lo que ella denomina el neo-extractivismo progresista (en referencia a los gobiernos latinoamericanos de izquierda que adoptaron este modelo) deben ser reevaluadas, puesto que &ldquo;en la medida en que no se ha realizado un balance objetivo que d&eacute; cuenta de los activos y pasivos que provocar&aacute;n las nuevas explotaciones extractivas, la afirmaci&oacute;n sobre mayores ingresos debe al menos relativizarse&rdquo; (1). En realidad, la &ldquo;maldici&oacute;n de la abundancia&rdquo; a la que se refiere acertadamente Alberto Acosta (2) cuando describe la condena que sufren los pa&iacute;ses ricos en materias primas a vivir permanentemente en el esquema primario-exportador subordinado al metabolismo capitalista internacional operado desde los Estados centrales en co-gobernanza con las corporaciones transnacionales y los grandes organismos internacionales, se ha cumplido con su factura de profundizaci&oacute;n de las din&aacute;micas uniformizadoras y ampliadoras de los cercamientos privatizadores del capitalismo global, incluso en aquellas circunstancias hist&oacute;rico-pol&iacute;ticas m&aacute;s favorables a una posible ruptura con el orden econ&oacute;mico imperante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Pero es que de este balance catastr&oacute;fico para las posibilidades de un desarrollo sustentable en Am&eacute;rica Latina y en el mundo no han sido conscientes los gobernantes de la regi&oacute;n, en su mayor&iacute;a progresistas y de izquierdas en el primer quinquenio? Todo tiende a hacernos pensar que s&iacute; lo han sido, pero que lo que ha operado aqu&iacute; es la visi&oacute;n pragm&aacute;tica y sobre todo, lo que Marx llamar&iacute;a la &ldquo;subsunci&oacute;n bajo el capital&rdquo;, y que Wolin ha descrito posteriormente como la gran simbiosis entre el capital y el Estado(3), convertido en gran empresa extractiva, y por la cual las nuevas &eacute;lites pol&iacute;ticas latinoamericanas, que eran en un principio en sus discursos y primeras acciones de gobierno radicalmente refractarias a constituirse en piezas subordinadas al engranaje global, acaban siendo cooptadas por y para la supervivencia del capital en una de sus fases cr&iacute;ticas (que Harvey achaca m&aacute;s a la sobreacumulaci&oacute;n de capital que a la sobreproducci&oacute;n de mercanc&iacute;as).
    </p><p class="article-text">
        La pregunta aqu&iacute; es obligada: &iquest;de qu&eacute; nos sirven los Estados como propietarios (soberanos) de nuestros bienes comunes estrat&eacute;gicos cuando, cediendo el usufructo de nuestros territorios de manera pr&aacute;cticamente ilimitada a las grandes transnacionales, se convierten en meros administradores/legitimadores del pillaje? El avance de los grandes espacios de liberalizaci&oacute;n comercial y financiera, que ocurre actualmente bajo la forma de Acuerdos de Libre Comercio y de Inversiones (TTIP, CETA, TPP, etc), es tan s&oacute;lo la expresi&oacute;n m&aacute;s mediatizada de las nuevas apuestas del cosmocapital para dar el golpe de gracia tanto a la soberan&iacute;a de Estados (cuyas &eacute;lites administrativas han sido vastamente cooptadas) como a los Derechos Humanos (en especial los econ&oacute;micos y sociales y ambientales) y al Derecho Internacional en general..
    </p><p class="article-text">
        La pista de Odebrecht nos lleva por tanto hasta el verdadero meollo de la cuesti&oacute;n detr&aacute;s del inmenso nubarr&oacute;n de corrupciones: el expolio programado que se lleva dando en toda Am&eacute;rica Latina y en &Aacute;frica por parte del entramado trans-estatal-corporativo, en perjuicio no s&oacute;lo de las poblaciones donde se localizan los recursos extra&iacute;dos sino, de manera agregada y en la asunci&oacute;n de nuestra cada vez mayor interconexi&oacute;n e interdependencia, del desarrollo sustentable de todas las sociedades.
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, el espacio paradigm&aacute;tico de esa operaci&oacute;n de expolio a gran escala es la Amazon&iacute;a, y su puntal y mayor exponente ya operativo, la Iniciativa de Integraci&oacute;n Regional Sudamericana (IIRSA). Un mega-proyecto iniciado justo a comienzos del milenio compuesto de centenas de proyectos viales, hidrocarbur&iacute;feros, mineros, agro-forestales, hidrol&oacute;gicos y de ocupaci&oacute;n y destrucci&oacute;n progresiva del ecosistema amaz&oacute;nico y las culturas que lo habitan que se ha desarrollado contra todas las advertencias cient&iacute;ficas y sin consulta ciudadana alguna. La columna vertebral del IIRSA, la Carretera Interoce&aacute;nica Brasil-Per&uacute;, ha tronchado ya por la mitad el que es el segundo mayor pulm&oacute;n del planeta, su segunda reserva de agua dulce (quiz&aacute;s la primera, cuando se pueda calcular el volumen total de aguas subterr&aacute;neas que posee) y su principal sumidero de carbono. Odebrecht, por cierto, empresa constructora de uno de sus tramos, pag&oacute; 20 millones de d&oacute;lares al entonces presidente Alejandro Toledo para asegurarse la concesi&oacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        Preparar nuestras sociedades para abordar una transici&oacute;n inteligente hacia una era post-capitalista (la transici&oacute;n forzosa ser&aacute; el colapso sist&eacute;mico, ecol&oacute;gico y civilizatorio, que nos espera en caso de seguir sosteniendo el actual sistema) supone no s&oacute;lo denunciar y actuar con toda la fuerza del derecho y de las movilizaciones sociales contra la inmensa tela corrupci&oacute;n, sino poner en cuesti&oacute;n el entramado de intereses geopol&iacute;ticos y puramente cremat&iacute;sticos que la sostiene y la estira cada d&iacute;a m&aacute;s hacia nuestro colapso como especie.
    </p><p class="article-text">
        ________
    </p><p class="article-text">
        (1) SVAMPA, M., &ldquo;Consenso de los commodities, giro ecoterritorial y pensamiento cr&iacute;tico en Am&eacute;rica latina&rdquo; en OSAL N&ordm;32, CLACSO, Buenos Aires, 2012.
    </p><p class="article-text">
        (2) ACOSTA A., &ldquo;La maldici&oacute;n de la abundancia&rdquo;, Abya-Yala, Quito, 2009
    </p><p class="article-text">
        (3) WOLIN, S.S., &ldquo;Democracy Incorporated. Managed Democracy and the Specter of Inverted Totalitarianism, Princeton University Press, Princeton, 2008
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Peris-Mencheta Barrio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/odebrecht-trama-detras_129_3574349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Feb 2017 20:26:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Odebrecht, la trama detrás de la trama]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corrupción,Petrobras,Latinoamérica]]></media:keywords>
    </item>
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