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    <title><![CDATA[elDiario.es - Sara del Hoyo Maza]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Sara del Hoyo Maza]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Concha Crespo Reguero: la literatura como sacrificio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/concha-crespo-reguero-literatura-sacrificio_132_3520555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7cfd9d6b-5242-4930-bac4-7ab305a1ae81_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Portada de &#039;Mis andanza por tierras de España: La Montaña&#039;, por Concha Crespo Reguero."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un acercamiento a la figura olvidada de la escritora Concha Crespo, cuya vida estuvo estrechamente vinculada con Cantabria en lo personal y en lo profesional</p><p class="subtitle">Amiga de Concha Espina, su obra es sinónimo de sacrificio personal y una prueba irrefutable de abnegación, de constancia y de tesón</p></div><p class="article-text">
        La vida y la obra de Concepci&oacute;n Crespo Reguero de P&eacute;rez est&aacute;n rodeadas de un halo de misterio que en buena parte se puede atribuir a la imprecisi&oacute;n originada por el escaso o nulo afecto que, por desconocimiento o desidia, ha recibido su figura hasta la fecha. As&iacute; es la historia de la literatura, antojadiza, jalonada de nombres, de esfuerzos y de sacrificios, de hombres y mujeres que, contra viento y marea, bregaron por desarrollar una actividad intelectual en la que proyectar un interior curioso, &aacute;vido de respuestas. 
    </p><p class="article-text">
        Nacida en C&aacute;diz el 1 de enero de 1914, en una familia de escasos recursos formada por varios reto&ntilde;os, Conchita se dedic&oacute; a la literatura desde antes incluso de su adolescencia. Movida por una gran afici&oacute;n al estudio, a los siete a&ntilde;os compuso sus primeros versos, participando en varios concursos infantiles que celebr&oacute; con &eacute;xito. Autodidacta, pues sus padres no pudieron costearle los estudios para impulsar una carrera que se descubr&iacute;a ya entonces brillante, empez&oacute; a escribir en varios peri&oacute;dicos santanderinos y asturianos en homenaje a la tierra donde pasar&iacute;a buena parte de su ni&ntilde;ez.
    </p><p class="article-text">
        Ayudar a su padre y a su madre le llevaba la mayor parte del d&iacute;a y, para el ejercicio de la literatura, aprovechaba todos los ratos libres, incluso los robados al sue&ntilde;o. Sus maestros fueron grandes literatos contempor&aacute;neos, como Vicente Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez (1867-1928), Enrique P&eacute;rez Escrich (1829-1897), Luis de Val (1867-1930), Seraf&iacute;n y Joaqu&iacute;n &Aacute;lvarez Quintero (1871-1938, 1873-1944), Eduardo Marquina (1879-1946), Jacinto Benavente (1866-1954) y Antonio Machado (1875-1939). Gracias a ellos aprendi&oacute; a pensar, a sentir y a vivir, abstray&eacute;ndose de la &aacute;spera realidad de la vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Monta&ntilde;esa de sangre, de sentimiento y de coraz&oacute;n, como ella misma se describ&iacute;a, tuvo que enfrentarse a la tenaz oposici&oacute;n de su familia por hacerse escritora, hasta el extremo de que, en su sint&eacute;tica pero conmovedora autobiograf&iacute;a, relata que fueron hechas pedazos por sus familiares muchas novelas y relatos hist&oacute;ricos. Esta cuesti&oacute;n, unida a la mermada econom&iacute;a de la que dispon&iacute;a, puesto que la escritura le imposibilitaba conseguir la ansiada independencia, explica que, con el paso del tiempo, impartiera clases de mecanograf&iacute;a, de redacci&oacute;n y de ortograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Con el estallido de la Guerra Civil espa&ntilde;ola, vir&oacute; el rumbo de su vida, abandonando su carrera profesional para ocuparse en formar un hogar, que completar&iacute;a con el nacimiento de una hija en 1937, y de un hijo, fallecido a edad muy temprana, apenas cuatro a&ntilde;os, y que ella recordar&iacute;a tristemente en varias de sus obras. A su vez, atendi&oacute; durante un corto periodo de tiempo un peque&ntilde;o comercio de perfumer&iacute;a y juguetes.
    </p><p class="article-text">
        En 1943, regres&oacute; de nuevo al Norte, a su Monta&ntilde;a querida, constando en el padr&oacute;n de habitantes de 1949 en el Ayuntamiento de Vald&aacute;liga. Entonces, y animada por sus amigos m&aacute;s cercanos, entre los que siempre se encontr&oacute; la c&eacute;lebre escritora <a href="http://www.eldiario.es/norte/cantabria/cantabrosconhistoria/Concha-Espina-refugio-escritura_6_576102437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Concha Espina (1869-1955)</a>, reiniciar&iacute;a su actividad profesional.  Esta vez lo har&iacute;a entregada a la elaboraci&oacute;n de monograf&iacute;as, para cuya impresi&oacute;n solicit&oacute; ayudas o donativos a los organismos municipales y provinciales, as&iacute; tambi&eacute;n para que tuvieran a bien comprar ejemplares con los que nutrir las mermadas bibliotecas locales. En la mayor&iacute;a de ocasiones, las pretensiones de la reportera, poetisa y literata fueron desestimadas, arguyendo no haber consignaci&oacute;n al efecto.
    </p><p class="article-text">
        Parece ser que Concha regres&oacute; de nuevo a C&aacute;diz, no siendo posible precisar cu&aacute;ndo ni por qu&eacute;, donde falleci&oacute; sin reconocimiento alguno. Su pista se pierde siendo una mujer de edad avanzada y en delicado estado de salud, con motivo de verse envuelta en un rocambolesco episodio, el desahucio de su domicilio conocido como Casa de la Poes&iacute;a en los ambientes culturales gaditanos de los a&ntilde;os ochenta, para construir un hotel en su lugar. Entonces, varios vecinos se movilizaron con el fin de conseguir que el ayuntamiento de la capital le concediera una vivienda social a la poetisa donde poder alojarse y en el que conservar su obra.
    </p><h3 class="article-text">Entre la poes&iacute;a y las cr&oacute;nicas de viaje</h3><p class="article-text">
        La producci&oacute;n literaria de Concha Crespo Reguero consta de varios t&iacute;tulos, fundamentalmente libros de poes&iacute;a y de viajes, en los que se adivina una curiosidad innata y un impetuoso &aacute;nimo de perfecci&oacute;n y de desgarrador sacrificio. Entre los primeros, destacan <em>Golondrinas sin nido</em> (Ed. El Impulsor, Torrelavega, 1933) y <em>La canci&oacute;n del viento</em> (Imp. Narv&aacute;ez, C&aacute;diz, 1953), obras que se completar&iacute;an con los poemas que publicaba en las revistas y peri&oacute;dicos donde colaboraba. Es el caso de <em>Amor</em> y <em>Remember</em>, ambas aparecidas en la revista gaditana <em>Gente Conocida</em>, bolet&iacute;n amparado por el prol&iacute;fico poeta modernista Eduardo de Ory y Sevilla (1884-1939).
    </p><p class="article-text">
        Amor*
    </p><p class="article-text">
        <em>Tu indiferencia aumenta mi deseo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>cierro los ojos ya para olvidarte,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y cuanto m&aacute;s procuro no mirarte</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y m&aacute;s cierro los ojos, m&aacute;s te veo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Humildemente en pos de ti rastreo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>humildemente, sin lograr cambiarte,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>cuando alzas tu desd&eacute;n como un baluarte</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>entre tu coraz&oacute;n y mi deseo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>S&eacute; que jam&aacute;s te alcanzar&aacute; mi anhelo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que otra, feliz, me matar&aacute; de celos</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y reinar&aacute; en tu juventud en flor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En tanto crece mi pasi&oacute;n y avanza,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que es medio amor amar con esperanza&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y amar sin ella verdadero amor.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>* Gente conocida, a&ntilde;o I, n&uacute;m. 6, 31 de marzo de 1937, p. 2.</em>
    </p><p class="article-text">
        Remember*
    </p><p class="article-text">
        <em>Una vez te encontr&eacute; tan solamente</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de la vida en el &aacute;spero camino&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Nuestra mutua mirada fue elocuente;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>una ilusi&oacute;n cruz&oacute; por nuestra mente</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y, sin piedad, nos separ&oacute; el destino&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iquest;Por qu&eacute; jam&aacute;s de nuevo le he encontrado</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>desde aquel dulce y lejano d&iacute;a?</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>El sendero se hallaba bifurcado&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&iexcl;Pero en mi coraz&oacute;n no se ha borrado</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la sombra del poeta todav&iacute;a&hellip;!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>* Gente conocida, a&ntilde;o I, n&uacute;m. 17, 23 de julio de 1937, p. 5.</em>
    </p><p class="article-text">
        Sus cr&oacute;nicas viajeras tuvieron un mayor desarrollo y &eacute;xito de p&uacute;blico, no en vano fueron publicitadas en algunos de los diarios de mayor tirada del pa&iacute;s, como ABC, y en otros de menor inter&eacute;s como Religi&oacute;n y Patria y el Bolet&iacute;n de la C&aacute;mara Oficial de Comercio e Industria de C&oacute;rdoba. Estas breves obras, ilustradas con m&uacute;ltiples fotograf&iacute;as, describ&iacute;an con amenidad ciudades, villas y aldeas, fundamentalmente leonesas, c&aacute;ntabras, asturianas y gallegas, proponi&eacute;ndose como un medio de conocer los paisajes, las costumbres y los artistas de esos lugares sin necesidad de trasladarse. Algunos de los t&iacute;tulos son <em>Escrito en la Monta&ntilde;a: ensayos de novelas y viajes</em> (s.l., s.a.); <em>La historia de Covadonga, reportaje hist&oacute;rico-religioso</em> (Artes Gr&aacute;ficas el L&aacute;piz de Oro, Reinosa, s.a.), <em>Historia y geograf&iacute;a de Asturias y Santander</em> (Imp. Narv&aacute;ez, C&aacute;diz, 194-) o <em>Mis andanzas por tierras de Espa&ntilde;a. Primera parte: la Monta&ntilde;a, sus paisajes, sus artistas, sus costumbres</em> (Escuela Tipogr&aacute;fica Salesiana, C&aacute;diz, 1944), entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Cabr&iacute;a se&ntilde;alar un tercer grupo de escritos heterog&eacute;neos, combinaciones de verso y prosa de reducida extensi&oacute;n, que llevan por t&iacute;tulo <em>Lo que nunca vuelve: ensayos de novelas</em> (Imp. Narv&aacute;ez, C&aacute;diz, ca. 1940),<em> Reportajes sentimentales: ensayos de novelas</em> (Imp. Narv&aacute;ez, C&aacute;diz, ca. 1945), <em>Glosario del Amor, de la Vida y del Dolor </em>(Imp. Narv&aacute;ez, C&aacute;diz, 1959) y<em> El camino del abejaruco: canciones, romances y poes&iacute;as</em> (Imp. Narv&aacute;ez, C&aacute;diz, 1967). Se tiene noticia, adem&aacute;s, de que en el a&ntilde;o 1937 ten&iacute;a en preparaci&oacute;n en libro titulado <em>Santander antes del dominio rojo</em> e ilustrado con numerosas fotograf&iacute;as.
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        Aficionada a las creaciones de relativamente corta extensi&oacute;n, en escasas ocasiones superaban la centena de p&aacute;ginas, y a cualquier otro g&eacute;nero que no fuera la narrativa, Concha parece no haber disfrutado en dedicarse a obras de gran envergadura con motivo de los azares de su vida. Ella misma afirm&oacute; que &ldquo;nunca fui lo suficientemente feliz, ni lo suficientemente amargada para crear una buena novela y porque cada vez que me pongo a ello, ni puedo sustraerme da la sugesti&oacute;n de escribir mi vida y esto me causa un gran dolor f&iacute;sico y moral, adem&aacute;s he tenido siempre tantas cosas que hacer que me imped&iacute;an dedicarme a mi ocupaci&oacute;n favorita de literata&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Como colaboradora, destaca su temprana participaci&oacute;n en El Eco de los Valles, revista regional asturiana en la que firmaba con pseud&oacute;nimo, y en Cantabria, revista de C&aacute;diz de la que fue director Jos&eacute; S&aacute;nchez Gonz&aacute;lez, natural de Roiz. Pasada la adolescencia, intervendr&iacute;a en Diario de C&aacute;diz, La Informaci&oacute;n, &Aacute;guilas, Un Dos, Gente Conocida y Rumbo, todas ellas de C&aacute;diz, sin olvidar R&iacute;o Navia, Las Riberas del Eo, La Voz de Cantabria, El Diario Monta&ntilde;&eacute;s y El Impulsor, publicaciones asturianas y santanderinas. Sin embargo, entre sus colaboraciones m&aacute;s meritorias se se&ntilde;ala el hecho de que fue nombrada corresponsal informativa para Andaluc&iacute;a de la publicaci&oacute;n La Monta&ntilde;a, impresa en La Habana para la comunidad de monta&ntilde;eses que all&iacute; viv&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        La obra de Concepci&oacute;n Crespo Reguero es sin&oacute;nimo de sacrificio personal y una prueba irrefutable de abnegaci&oacute;n, de constancia y de tes&oacute;n. El literato asturiano Manuel Niembro de la Concha (1873-1948) la citaba, en los a&ntilde;os cuarenta, como, tal vez, la escritora m&aacute;s popular y querida de la regi&oacute;n monta&ntilde;esa, despu&eacute;s de Concha Espina. Una meritoria estimaci&oacute;n que se fue desdibujando tristemente con el paso de las d&eacute;cadas hasta hacerse poco menos que imperceptible en el presente. La sinceridad de sus versos, a veces amarga y atormentada, contrapuesta a la jovialidad de su prosa, evocadora de paisajes, olores y recuerdos para aquellos que se encontraban lejos de su tierra, no han de ser sino el punto de partida del recorrido en el que se devuelva a la vida estas creaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara del Hoyo Maza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/amberes/concha-crespo-reguero-literatura-sacrificio_132_3520555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Mar 2017 19:39:25 +0000]]></pubDate>
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