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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paula Guerra Cáceres]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paula_guerra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paula Guerra Cáceres]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es importante la Ley de Inteligencia Artificial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/importante-ley-inteligencia-artificial_129_10602479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/221862c3-1ecf-4348-965c-a26960461512_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es importante la Ley de Inteligencia Artificial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ley permitirá que sean las propias empresas desarrolladoras o proveedoras de tecnologías de IA quienes determinen si una herramienta implica o no un riesgo alto para la población</p></div><p class="article-text">
        El desarrollo cada vez mayor de tecnolog&iacute;as de inteligencia artificial, junto con su uso en &aacute;mbitos que involucran derechos fundamentales de las personas, ha hecho que se disparen las alarmas en torno a los alcances y peligros que podr&iacute;an encerrar este tipo de herramientas.
    </p><p class="article-text">
        Hace tiempo que los sistemas de IA se utilizan en cuestiones que van m&aacute;s all&aacute; de simples aplicaciones m&oacute;viles, mapas en l&iacute;nea o funciones automatizadas para coches. En la actualidad, se aplica inteligencia artificial en &aacute;mbitos tan sensibles como servicios sociales y sanitarios, vigilancia policial, control de fronteras y acceso a la justicia, entre otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el libro <em>La automatizaci&oacute;n de la desigualdad, herramientas de tecnolog&iacute;a avanzada para supervisar y castigar a los pobres</em>, su autora, Virginia Eubanks, realiza un detallado an&aacute;lisis sobre c&oacute;mo en Estados Unidos el uso de sistemas de decisiones automatizadas basados en miner&iacute;a de datos est&aacute; castigando a las clases trabajadoras en general, y mujeres y personas racializadas precarizadas en particular, quienes muchas veces no logran acceder a una ayuda o vivienda por &ldquo;decisi&oacute;n&rdquo; del algoritmo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En otros lugares del mundo la situaci&oacute;n no es muy diferente. El informe publicado el a&ntilde;o pasado por <a href="https://algorace.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">AlgoRace</a>, <a href="https://algoraceorg.files.wordpress.com/2022/11/informe-algorace.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una introducci&oacute;n a la IA y la discriminaci&oacute;n algor&iacute;tmica para movimientos sociales</em></a>, recoge numerosos ejemplos de usos discriminatorios de inteligencia artificial a nivel europeo, desde el caso del programa SyRI en Reino Unido, con el que el Ministerio de Asuntos Sociales de este pa&iacute;s determinaba qu&eacute; personas eran m&aacute;s proclives a defraudar al Estado -y cuyo uso fue suspendido por el Tribunal de La Haya en 2020 al establecer que discriminaba a personas migrantes y de rentas bajas-, hasta el ejemplo de VioG&eacute;n, el sistema de predicci&oacute;n de riesgo de violencia de g&eacute;nero implementado por el Estado espa&ntilde;ol desde 2007, y que ha sido objeto de numerosas cr&iacute;ticas por subestimar el riesgo para las v&iacute;ctimas, dej&aacute;ndolas sin protecci&oacute;n policial o con protecci&oacute;n insuficiente.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Lo que dice la Ley de Inteligencia Artificial</strong></h3><p class="article-text">
        Todas estas situaciones han hecho que desde la sociedad civil se levante un movimiento de lucha contra el uso desmesurado y sin vigilancia de herramientas de IA, y tambi&eacute;n contra el imaginario de confianza ciega que se ha creado en torno a ellas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Un paso importante en esta direcci&oacute;n es el texto de la Ley de Inteligencia Artificial aprobado por el Parlamento Europeo en mayo de este a&ntilde;o -y que actualmente se encuentra en fase de negociaci&oacute;n-, el que surgi&oacute; justamente para supervisar y controlar el desarrollo y uso de estas tecnolog&iacute;as.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, lo que hace la ley es clasificar los sistemas de IA seg&uacute;n el riesgo que &eacute;stos suponen para las personas: inaceptable, alto, limitado y m&iacute;nimo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entre los aspectos positivos destaca que se incluyeran como riesgos inaceptables, y por tanto se prohiba su uso, los sistemas de puntuaci&oacute;n social que sirven para clasificar la &ldquo;confiabilidad&rdquo; de las personas, los sistemas automatizados de prestaciones sociales, la polic&iacute;a predictiva basada en perfiles y comportamientos delictivos anteriores, y los sistemas de identificaci&oacute;n biom&eacute;trica, que implica la prohibici&oacute;n tanto de la vigilancia masiva en espacios p&uacute;blicos como del reconocimiento facial en tiempo real. A esto se suma la creaci&oacute;n de una base de datos p&uacute;blicas para toda la UE que registrar&aacute; sistemas de IA de alto riesgo y la obligaci&oacute;n de los Estados miembros de contar con una autoridad nacional de supervisi&oacute;n en la materia.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a pesar de estos avances, la ley cuenta con importantes fallos. Por ejemplo, mientras que proh&iacute;be la identificaci&oacute;n biom&eacute;trica por implicar una violaci&oacute;n de derechos fundamentales, permite su uso en frontera bajo la justificaci&oacute;n de la lucha contra el terrorismo. Es decir, que personas que ya se encuentran en situaci&oacute;n de vulnerabilidad ser&aacute;n todav&iacute;a m&aacute;s discriminadas en comparaci&oacute;n con el resto de la poblaci&oacute;n, a los que s&iacute; se respetar&aacute; su derecho a la intimidad y a la propia imagen. Todo esto, sin contar con el peligro impl&iacute;cito que representan los algoritmos de reconocimiento facial, que suelen arrojar grandes errores en rostros de personas no cauc&aacute;sicas, tal como demostr&oacute; en un <a href="https://www.nist.gov/news-events/news/2019/12/nist-study-evaluates-effects-race-age-sex-face-recognition-software" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio el Instituto Nacional de Est&aacute;ndares y Tecnolog&iacute;a de Estados Unidos</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, en cuanto a los riesgos clasificados como altos, la ley permitir&aacute; que sean las propias empresas desarrolladoras o proveedoras de tecnolog&iacute;as de IA quienes determinen si una herramienta implica o no un riesgo alto para la poblaci&oacute;n. Desde diversas organizaciones sociales denunciamos que este punto permitir&aacute; que desarrolladores y empresas se salten la ley simplemente afirmando que sus servicios no suponen este peligro, y por ello pedimos que en esta fase de negociaci&oacute;n en la que actualmente se encuentra la ley <a href="https://algorace.org/2023/09/07/mas-de-un-centenar-de-organizaciones-piden-a-la-ue-acabar-con-la-laguna-que-supondra-la-redaccion-actual-del-reglamento-de-ia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se restablezca el proceso original de clasificaci&oacute;n de riesgos de la Comisi&oacute;n Europea</a>, que consideraba de alto riesgo cualquier sistema que fuese a ser utilizado en &aacute;reas sensibles y cr&iacute;ticas, recogidas en el anexo III de la propuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El texto final, que se espera que se apruebe a finales de 2023, podr&iacute;a perfectamente incorporar estas demandas en las reuniones tripartitas que est&aacute;n manteniendo la Comisi&oacute;n, el Parlamento y la Presidencia del Consejo, ejercida por Espa&ntilde;a desde julio de este a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; veremos de qu&eacute; lado se posiciona el Parlamento Europeo, si de parte de los colectivos que se pueden ver vulnerabilizados con esta ley o de parte del lobby de los desarrolladores de IA. Cuesti&oacute;n sumamente relevante si tomamos en cuenta que el uso de IA est&aacute; automatizando la desigualdad al reproducir relaciones hist&oacute;ricas de poder en las que se ven beneficiados los mismos grupos privilegiados de siempre, en contraste con la discriminaci&oacute;n que estos sistemas est&aacute;n suponiendo para las mujeres, las clases trabajadoras y las personas racializadas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/importante-ley-inteligencia-artificial_129_10602479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 16 Oct 2023 21:12:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es importante la Ley de Inteligencia Artificial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crisis de Ceuta: las dos caras del racismo en los medios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/crisis-ceuta-caras-racismo-medios_129_7969792.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66365b79-b90c-45df-9908-4bd557bc617b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Crisis de Ceuta: las dos caras del racismo en los medios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta absolutamente ilustrativo que los medios de comunicación convirtieran en protagonista de un drama migratorio a una persona blanca europea, no migrante</p><p class="subtitle">Heridos y escondidos en un monte de Ceuta por temor a las redadas policiales: "Un agente me rompió el labio"</p></div><p class="article-text">
        La entrada de migrantes provenientes de Marruecos a la ciudad de Ceuta la semana pasada ha vuelto a poner sobre la mesa el rol de los medios de comunicaci&oacute;n en la construcci&oacute;n de una narrativa racista basada en la dicotom&iacute;a superioridad vs inferioridad.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un mismo relato con dos vertientes. Por un lado, la que es abiertamente hostil hacia la poblaci&oacute;n migrante, que la criminaliza y estigmatiza, y que habla de avalanchas, mareas y asaltos; y por otra, la vertiente &ldquo;sensible&rdquo; que pone &eacute;nfasis en el drama humano de las crisis migratorias y en las muestras de solidaridad del pueblo espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        A simple vista, pueden parecer enfoques completamente diferentes. De hecho, mientras en el primero es f&aacute;cil reconocer e identificar el racismo, el segundo muchas veces se nos cuela como un discurso propiamente &ldquo;antirracista&rdquo;. Sin embargo, lo que subyace en ambas miradas es el discurso euroc&eacute;ntrico de construcci&oacute;n de un Otro inferior en contraposici&oacute;n al sujeto europeo, situado siempre en lo alto de la pir&aacute;mide.
    </p><p class="article-text">
        En esa construcci&oacute;n del Otro no europeo - no occidental, interviene un factor clave y que constituye el origen mismo del nacimiento del racismo por all&aacute; por 1492: la deshumanizaci&oacute;n. Numerosos investigadores e investigadoras poscoloniales y decoloniales han incidido en que la deshumanizaci&oacute;n es el proceso que est&aacute; en la base del surgimiento y mantenimiento del racismo a lo largo de la historia del sistema-mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquel debate llevado a cabo en el siglo XVI sobre si los indios &ldquo;descubiertos&rdquo; por Col&oacute;n ten&iacute;an o no alma, nunca fue un debate superado. La deshumanizaci&oacute;n de la que fueron objeto indios y negros fue extrapolada con el tiempo a otros pueblos y culturas y ha sido mantenida a lo largo de los siglos por conveniencia econ&oacute;mica. En base a sostener el relato de que las poblaciones no europeas - no occidentales son ontol&oacute;gicamente inferiores, Europa y Occidente han justificado el expolio y la explotaci&oacute;n a las que las han sido sometido, con el objetivo de enriquecerse.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, los medios de comunicaci&oacute;n cumplen muy bien su funci&oacute;n. Sobre lo que est&aacute; pasando en Ceuta se ha hablado de todo menos de los motivos de fondo de estas migraciones y de la responsabilidad que tiene Europa en todo este proceso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El caso de la voluntaria de Cruz Roja</strong>
    </p><p class="article-text">
        Entre el fest&iacute;n de im&aacute;genes que hemos visto hay una que se lleva el premio a c&oacute;mo desviar la atenci&oacute;n del problema de fondo: la de la voluntaria de Cruz Roja que consuela a un hombre negro que acaba de llegar exhausto a la playa de Ceuta, y que llora amargamente entre sus brazos porque su hermano est&aacute; tirado en la arena con una parada cardiaca, intentando ser reanimado por personal de salud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De pronto, la principal noticia sobre el drama de los migrantes de Ceuta -la mayor&iacute;a de ellos ni&ntilde;os- no eran los migrantes. Ni lo era el hombre que hab&iacute;a descargado su dolor en el abrazo de aquella chica, ni su hermano que luchaba contra la muerte en la arena. No. La informaci&oacute;n que copaba todos los noticieros, radios, peri&oacute;dicos y digitales era ella, la voluntaria de Cruz Roja.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En pocas horas supimos su nombre, su edad, los estudios que cursa y lo mal que lo estaba pasando debido a los insultos racistas y machistas que hab&iacute;a comenzado a recibir por aquella imagen. Vimos a su padre defenderla en televisi&oacute;n y nos enteramos de que un <em>hashtag</em> con su nombre se hab&iacute;a convertido en <em>trending topic</em> en Twitter.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de la base de que esta no es una cr&iacute;tica hacia aquella mujer, de la que no pongo en duda sus buenas intenciones ni lo mal que lo ha pasado, resulta absolutamente ilustrativo que los medios de comunicaci&oacute;n convirtieran en protagonista de un drama migratorio a una persona blanca europea, no migrante.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Supimos algo del hombre al que hab&iacute;a abrazado?, &iquest;de d&oacute;nde ven&iacute;a, por qu&eacute; ven&iacute;a, su nombre, edad, cu&aacute;l hab&iacute;a sido su trayecto migratorio, cu&aacute;les eran sus expectativas al llegar aqu&iacute;? Despu&eacute;s de varios d&iacute;as supimos por fin que se llama Abdou, que tiene 27 a&ntilde;os, que es senegal&eacute;s y que lleva 4 a&ntilde;os viviendo en Marruecos, pa&iacute;s al que fue expulsado tras pisar suelo espa&ntilde;ol. Pero su historia estuvo lejos de alcanzar la repercusi&oacute;n medi&aacute;tica que s&iacute; obtuvo la de la voluntaria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comenzar a narrar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dif&iacute;cilmente podremos encontrar en los medios de comunicaci&oacute;n -salvo contadas excepciones- an&aacute;lisis que aborden las causas de fondo de la migraci&oacute;n. Tanto los que hablan desde la vertiente hostil hacia la poblaci&oacute;n migrante, como aquellos que lo hacen desde la vertiente sensible, en el 99,9% de los casos lo que producen es un relato racista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Criminalizar es racista, pero infantilizar tambi&eacute;n lo es. Ambos deshumanizan. Algunos medios de comunicaci&oacute;n se conforman con no criminalizar y creen que con eso est&aacute; todo hecho. No es suficiente. El paternalismo niega e invisibiliza la capacidad de agencia de las personas migrantes, infantiliz&aacute;ndolas, y esto no contribuye a superar el relato racista de superioridad vs inferioridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, es de vital importancia que los medios de comunicaci&oacute;n en general (televisiones, radios, peri&oacute;dicos, etc.) comiencen a abrirse al an&aacute;lisis hecho por personas migrantes y racializadas que trabajan activamente para erradicar el racismo, que lo estudian, analizan y denuncian, y que hacen propuestas de cambios.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, nosotras tenemos que empezar a disputar tambi&eacute;n estos espacios. Trascender nuestras plataformas y comenzar a narrar en medios generalistas. Parafraseando a Edward Said en su art&iacute;culo &ldquo;Permiso para narrar&rdquo;, tenemos que extender nuestra lucha al &aacute;mbito de la representaci&oacute;n y la construcci&oacute;n hist&oacute;rica de los relatos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/crisis-ceuta-caras-racismo-medios_129_7969792.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 May 2021 20:06:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crisis de Ceuta: las dos caras del racismo en los medios]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reflexiones desde mi sudakanidad este 12 de octubre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reflexiones-sudakanidad-12-octubre_129_6282548.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37834b83-e72a-4f18-98a4-b8f9113fe96c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reflexiones desde mi sudakanidad este 12 de octubre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Existe una idea generalizada muy arraigada de que las personas migrantes del sur global, aunque no lo digamos, nos avergonzamos de lo que somos, de nuestra apariencia, de nuestro acento, gustos musicales, prácticas culturales, etc. La hispanidad es una forma de supremacismo porque pretende que rechacemos, critiquemos y humillemos una parte de nosotras mismas</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Te molesta si te llamo sudamericana?&rdquo;, me pregunt&oacute; una vez una mujer mientras le serv&iacute;a un plato de sopa que casi derramo sobre una pila de abrigos que ella y sus amigas hab&iacute;an colocado sobre una silla. Era el a&ntilde;o 2006, llevaba pocos meses viviendo en Madrid y ese d&iacute;a trabajaba de camarera en un bar en la zona de Islas Filipinas. Recuerdo que tard&eacute; varios segundos en reaccionar simplemente porque no entend&iacute; el trasfondo de su pregunta. Al ver que insist&iacute;a, le respond&iacute;: &ldquo;&iquest;Te molesta si te llamo sureuropea?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa noche, camino a casa junto a mi pareja, que trabajaba en el mismo bar, le cont&eacute; lo que hab&iacute;a pasado. &ldquo;Habr&aacute; querido decir sudaca&rdquo;, me dijo.
    </p><p class="article-text">
        En aquella &eacute;poca yo era una migrante alienada. Siempre lo digo, sent&iacute;a orgullo de mis ra&iacute;ces, pero al mismo tiempo odiaba mi pa&iacute;s. Me parec&iacute;a que all&iacute; todo el mundo era clasista, arribista, y que el objetivo &uacute;ltimo, ya no de las personas sino del pa&iacute;s entero, era aparentar m&aacute;s de lo que se es. En ese marco, Europa se me presentaba como un soplo de aire fresco, un lugar mejor, un sitio donde ser una persona sin historias que arrastrar, sin mochilas.
    </p><p class="article-text">
        Logr&eacute; vivir con esa sensaci&oacute;n durante alg&uacute;n tiempo, quiz&aacute;s los primeros cuatro meses, cuando todav&iacute;a me sent&iacute;a una turista y sal&iacute;a a recorrer las calles para hacer fotos. El cambio de percepci&oacute;n se produjo cuando comenc&eacute; a ser consciente de las violencias que experimentaba en distintos &aacute;mbitos: entrevistas de trabajo, al intentar alquilar una habitaci&oacute;n, en la universidad donde me hab&iacute;a matriculado para hacer un postgrado y, sobre todo, en las interacciones del d&iacute;a a d&iacute;a, en el supermercado, en la calle.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tuvo que pasar mucho tiempo para que conectara todas aquellas experiencias con la idea de racismo. Si desde una inmobiliaria me preguntaban &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde eres?&rdquo;, pensaba que lo hac&iacute;an para llevar estad&iacute;sticas; si una se&ntilde;ora me dec&iacute;a &ldquo;No le alquilo a mujeres sudamericanas&rdquo;, me imaginaba que habr&iacute;a tenido alguna mala experiencia; si en una discusi&oacute;n tonta en la cola de un supermercado alguien me dec&iacute;a &ldquo;Vete a tu pa&iacute;s a sembrar nabos&rdquo;, lo tomaba como el comentario de un loco machista; y si en una entrevista de trabajo para ser teleoperadora me dec&iacute;an &ldquo;Queremos chicas espa&ntilde;olas&rdquo;, cre&iacute;a que igual mi acento no encajaba con el perfil que se requer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pod&iacute;a ver clasismo y machismo, pero racismo no. El punto de inflexi&oacute;n lo marcaron mis visitas a las distintas Oficinas de Extranjer&iacute;a que recorr&iacute; por aquella &eacute;poca. Recuerdo especialmente la de Aluche (junto al CIE) y la de calle Serrano: colas de cinco horas bajo la lluvia o bajo un sol incandescente, comentarios sarc&aacute;sticos y despectivos de algunos funcionarios y maltrato y violencia verbal por parte de la Polic&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Todo en esas oficinas es violento. Recuerdo concretamente una discusi&oacute;n que tuve con un funcionario, quien sali&oacute; detr&aacute;s de m&iacute; grit&aacute;ndome hasta la calle, diciendo que se quedar&iacute;a con mi nombre y apellido por si aparec&iacute;a por all&iacute; nuevamente. Mi madre se mor&iacute;a de c&aacute;ncer en Chile, y mientras intentaba conseguir dinero para comprar un billete de avi&oacute;n, fui a preguntar si pod&iacute;an darme una autorizaci&oacute;n para viajar a mi pa&iacute;s por m&aacute;s de tres meses sin que ello implicase que me quitaran el NIE. Imposible, me dijeron. La ley es la ley y que pase el siguiente. El hombre que me atendi&oacute; ni siquiera esper&oacute; a que terminara de hablar, de hecho, no me miraba, as&iacute; que levant&eacute; la voz, exig&iacute; respeto y se arm&oacute; la discusi&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El supremacismo hisp&aacute;nico</strong></h3><p class="article-text">
        De ese d&iacute;a, uno de los m&aacute;s amargos que recuerdo desde que vivo en Madrid, rescato lo que me dej&oacute;: un despertar de conciencia de raza. Por entonces ya llevaba tiempo militando en una asociaci&oacute;n antirracista, aunque con un pie en un partido pol&iacute;tico de izquierdas y la punta del otro en el feminismo. Fue a partir de ese acontecimiento puntual cuando decid&iacute; dedicar todos mis esfuerzos a la lucha contra el racismo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que me define en este lugar es mi condici&oacute;n de migrante, de sudamericana.&nbsp;En una sociedad estructuralmente racista como la europea, la pregunta que me hizo aquella mujer en el bar tiene todo el sentido del mundo. Ella no me pregunt&oacute; si me molestaba que me llamasen sudaca (una expresi&oacute;n que s&iacute; se utiliza para insultarnos), sino sudamericana, porque, en su l&oacute;gica, esta palabra, que en estricto rigor es solo una referencia geogr&aacute;fica, me connotaba negativamente, me se&ntilde;alaba ante los dem&aacute;s, y ello deb&iacute;a molestarme o avergonzarme.
    </p><p class="article-text">
        Existe una idea generalizada muy arraigada de que las personas migrantes del sur global, aunque no lo digamos, nos avergonzamos de lo que somos, de nuestra apariencia, de nuestro acento, gustos musicales, pr&aacute;cticas culturales, etc. No mucho despu&eacute;s de la pregunta de aquella mujer, en una conversaci&oacute;n donde habl&aacute;bamos sobre experiencias con el racismo, un chico blanco me dijo &ldquo;Pero no te preocupes porque t&uacute; podr&iacute;as llegar a pasar por espa&ntilde;ola&rdquo; y luego me sonri&oacute; como si me hubiese lanzado el mayor cumplido del mundo. Le sonre&iacute; de vuelta y le dije: &ldquo;T&uacute; tambi&eacute;n podr&iacute;as llegar a pasar por chileno&rdquo;. Lo que para m&iacute; ten&iacute;a que ser un cumplido &eacute;l se lo tom&oacute; claramente como un insulto.
    </p><p class="article-text">
        El supremacismo hisp&aacute;nico se refleja en esa idea de que las personas que provenimos de las excolonias seremos mejores mientras m&aacute;s nos acerquemos al prototipo del sujeto hisp&aacute;nico. Tomando las palabras de Santiago Castro-G&oacute;mez, quien dice que en el imaginario las nociones de raza y cultura operan como un dispositivo taxon&oacute;mico &ndash;&ldquo;El colonizado aparece como lo 'otro de la raz&oacute;n', lo cual justifica el ejercicio de un poder disciplinario por parte del colonizador&rdquo;&ndash;, sostengo que es en esa misi&oacute;n civilizatoria auto asignada donde radica la necesidad imperiosa que existe por corregirnos.
    </p><p class="article-text">
        Por corregir nuestra forma de hablar, de pronunciar, de relacionarnos, de divertirnos, de vivir, de convivir, etc. La hispanidad es una forma de supremacismo porque pretende que rechacemos, critiquemos y humillemos una parte de nosotras mismas. Eso es lo que est&aacute; detr&aacute;s del &ldquo;hablar bien&rdquo;, del &ldquo;integrarse&rdquo;, del &ldquo;ser como los de aqu&iacute;&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Festejar un genocidio</strong></h3><p class="article-text">
        Por una cuesti&oacute;n de supervivencia psicol&oacute;gica y material, la mayor&iacute;a de las personas migrantes, de forma consciente o no, modificamos, alteramos y/o reprimimos cuestiones que tienen que ver con nuestra idiosincrasia, a la vez que incorporamos elementos de la idiosincrasia del pa&iacute;s donde estamos residiendo.
    </p><p class="article-text">
        Esto abarca un amplio espectro de cosas. Desde utilizar expresiones ling&uuml;&iacute;sticas espa&ntilde;olas con las amistades y en el trabajo, tratar de pronunciar la z o usar el <em>vosotros</em> en lugar del <em>ustedes</em>, hasta cuestiones m&aacute;s complejas como intentar blanquearse mediante la est&eacute;tica, el gusto o rechazo por determinado tipo de expresiones art&iacute;sticas, las relaciones de pareja, e incluso la negaci&oacute;n de determinadas ascendencias &eacute;tnicas, entre otras cosas.
    </p><p class="article-text">
        El sujeto colonizador ejerce su poder disciplinario sobre un sujeto migrante colonizado que muchas veces no tiene m&aacute;s alternativa que dejarse corregir, o fingir que se le corrige. En ese marco, se nos violenta de manera sistem&aacute;tica en todos los niveles, en lo simb&oacute;lico, pol&iacute;tico, social e institucional.
    </p><p class="article-text">
        El otro d&iacute;a, caminando por la Puerta del Sol, vi un cartel publicitario del Ayuntamiento de Madrid en el que pon&iacute;a &ldquo;12 de octubre. Fiesta Nacional de Espa&ntilde;a&rdquo;. Me qued&eacute; mir&aacute;ndolo un buen rato. Pens&eacute; en cu&aacute;ntas personas migrantes de Am&eacute;rica Latina y el Caribe, o&nbsp;de ascendencia, transitamos por aquella zona y debemos tragarnos ese cartel. Pens&eacute; que en qu&eacute; cabeza cabe fijar como Fiesta Nacional una fecha que dio inicio a uno de los periodos m&aacute;s aterradores en la historia de la humanidad, que signific&oacute; genocidio, tortura, violaci&oacute;n y esclavitud para millones de seres humanos. Lo pens&eacute; como si aquella pregunta tuviera alg&uacute;n sentido, como si la l&oacute;gica del sujeto colonizador no fuese precisamente recordarnos constantemente su supremac&iacute;a y sus gestas.
    </p><p class="article-text">
        Le hice una foto al cartel y segu&iacute; mi camino. Record&eacute; todos los movimientos de resistencia que se han levantado y se seguir&aacute;n levantando en todo el mundo. Pens&eacute; en mis compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de lucha, en los peque&ntilde;os pero constantes pasos que vamos dando, y me sent&iacute; m&aacute;s valiente y menos sola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/reflexiones-sudakanidad-12-octubre_129_6282548.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2020 20:18:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reflexiones desde mi sudakanidad este 12 de octubre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Día de la Hispanidad,Sudamérica,Racismo,Colonialismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coronavirus: el racismo que la pandemia deja al descubierto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-racismo-pandemia-deja-descubierto_129_1001573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/024b0ccf-18a5-4e0d-89df-21936d78aed2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Coronavirus: el racismo que la pandemia deja al descubierto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Personajes públicos como Santiago Segura y el diputado de Vox, Javier Ortega Smith, contribuyeron a este clima de odio con mensajes racistas en sus cuentas de twitter</p></div><p class="article-text">
        La crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 ha puesto en evidencia la situaci&oacute;n de gran vulnerabilidad en que nos encontramos las distintas comunidades de personas migrantes y racializadas que habitamos el Estado espa&ntilde;ol, v&iacute;ctimas de un entramado racista institucional y social que nos categoriza siempre como ciudadanas de segunda, o que directamente nos deshumaniza.
    </p><p class="article-text">
        Los hechos hablan por s&iacute; solos. <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Activistas-denuncian-comunidad-asiatica-coronavirus_0_991800971.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primero fue el discurso de odio y ataques racistas contra la comunidad asi&aacute;tica</a>. Varios miembros de esta comunidad denunciaron la prohibici&oacute;n de entrar a determinados comercios y establecimientos, el acoso que estaban sufriendo en colegios e institutos y diversas agresiones verbales en la v&iacute;a y transporte p&uacute;blicos. La situaci&oacute;n lleg&oacute; a tal punto que a comienzos de marzo <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Agresion-racista-Madrid-estadounidense-atacado_0_1004399676.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un joven estadounidense de ascendencia china sufri&oacute; un ataque racista en Madrid</a>, que le llev&oacute; a pasar dos d&iacute;as inconsciente en el Hospital 12 de Octubre, donde tuvo que ser intervenido por un hematoma craneal.
    </p><p class="article-text">
        Personajes p&uacute;blicos como el actor y director de cine, Santiago Segura, y el diputado y secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, contribuyeron a este clima de odio con mensajes racistas en sus respectivas cuentas de Twitter. <a href="https://twitter.com/ssantiagosegura" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segura afirm&oacute; en un tuit</a>, que calific&oacute; de &ldquo;desahogo&rdquo;, que se cagaba &ldquo;en el puto chino&rdquo; que se hab&iacute;a comido un pangol&iacute;n y una sopa de murci&eacute;lago. Por su parte, <a href="https://twitter.com/Ortega_Smith?ref_src=twsrc%5Egoogle%7Ctwcamp%5Eserp%7Ctwgr%5Eauthor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ortega Smith public&oacute; un mensaje </a>en el que afirmaba que sus &ldquo;anticuerpos espa&ntilde;oles&rdquo; estaban luchando contra &ldquo;los malditos virus chinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambos personajes, de forma totalmente irresponsable, hicieron un se&ntilde;alamiento p&uacute;blico de la comunidad china ante sus miles de seguidores. Ning&uacute;n contexto de alarma social, ni ninguna premisa, ni siquiera la de la libertad de expresi&oacute;n, puede justificar la propagaci&oacute;n del odio racial, cuyas consecuencias son terribles para las comunidades que lo sufren.
    </p><h3 class="article-text">Antigitanismo</h3><p class="article-text">
        Paralelamente a las agresiones f&iacute;sicas y verbales contra la comunidad asi&aacute;tica, el colectivo gitano tambi&eacute;n fue v&iacute;ctima del rebrote de racismo surgido a ra&iacute;z del coronavirus. Mucho antes de que el Gobierno decretase el estado de alarma en todo el Estado espa&ntilde;ol, en algunas provincias como La Rioja, en la localidad de Haro, ya se estaban prohibiendo los mercadillos y las actividades en las Iglesias evang&eacute;licas, lugares tanto de trabajo como de encuentro de la comunidad gitana.
    </p><p class="article-text">
        Pero no solo eso. En Haro, la Consejer&iacute;a de Salud de La Rioja lleg&oacute; a acordonar un barrio entero del colectivo gitano, enviando furgones policiales y agentes con trajes de protecci&oacute;n biol&oacute;gica. A ello se sumaron una serie de art&iacute;culos de medios locales que se&ntilde;alaban constantemente la etnia gitana de algunas personas contagiadas, haci&eacute;ndose eco de bulos que afirmaban que unas cuantas de ellas se negaban a seguir los protocolos sanitarios, cuesti&oacute;n que luego <a href="https://www.newtral.es/la-guardia-civil-niega-que-un-grupo-de-vecinos-gitanos-de-haro-hayan-rechazado-seguir-los-protocolos-de-sanidad/20200310/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue desmentida por la propia Guardia Civil</a>.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas, que hasta ese momento no se estaba aplicando con ning&uacute;n otro grupo de personas en ning&uacute;n otro sitio de Espa&ntilde;a, tuvieron como resultado la estigmatizaci&oacute;n de la comunidad gitana de esta localidad, se&ntilde;alada como un &ldquo;foco de infecci&oacute;n&rdquo;, con el consiguiente acoso por parte del resto de la ciudadan&iacute;a y la continua propagaci&oacute;n de bulos a trav&eacute;s de las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas cosas han sido denunciadas por colectivos como <a href="https://twitter.com/CamelamosS" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camelamos</a>, <a href="https://pretendemosgitanizarelmundo.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pretendemos gitanizar el mundo</a> y la <a href="http://plataformakhetane.org/index.php/campanas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Plataforma Khetane</a>. Tal como afirman algunos de sus integrantes, esto es producto del racismo antigitano que siempre ha estado ah&iacute;, pero que, en el contexto de psicosis colectiva, y avalado por las medidas tomadas por el Gobierno de La Rioja, adquiere ribetes de legitimidad. Y esa es precisamente la gravedad del asunto: que en lugar de velar por el respeto e igualdad de trato hacia todas las personas que viven en un territorio, las autoridades se conviertan en agentes legitimadores de la discriminaci&oacute;n hacia un colectivo espec&iacute;fico.
    </p><h3 class="article-text">El privilegio de quedarse en casa</h3><p class="article-text">
        El anuncio del presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, de decretar el estado de alama y dar la orden de &ldquo;quedarse en casa&rdquo;, no estuvo acompa&ntilde;ado de medidas que tomaran en cuenta la situaci&oacute;n que viven miles de personas migrantes y racializadas que, por el tipo de trabajo u oficio que ejercen, o debido a su situaci&oacute;n administrativa, no est&aacute;n en condiciones de acatar dicha orden.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa, por ejemplo, con las trabajadoras del hogar y de cuidados, a quienes sus empleadores no les permiten darse de baja estos d&iacute;as? Tal como nos recuerdan las compa&ntilde;eras del colectivo <a href="https://twitter.com/sedoac?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Servicio Dom&eacute;stico Activo (SEDOAC)</a>, este trabajo es ejercido en su inmensa mayor&iacute;a por mujeres migrantes. &iquest;Qui&eacute;n cuida y atiende a sus hijos -que no est&aacute;n acudiendo al colegio debido al estado de alarma-, mientras ellas atienden y cuidan a los hijos de otras y otros, exponi&eacute;ndose permanentemente al contagio al estar en contacto con personas mayores? Recordemos tambi&eacute;n que muchas de estas mujeres son internas, &iquest;de verdad alguien cree que una persona que trabaja de interna est&aacute; en condiciones de darse de baja unos d&iacute;as, viviendo en la misma casa que su empleador/a?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa con los hermanos del colectivo mantero quienes debido a la orden de quedarse en casa no pueden ejercer la venta ambulante, &uacute;nica fuente de ingresos que les permite sobrevivir? La Ley de Extranjer&iacute;a condena a la manta a miles de personas que llegan al Estado espa&ntilde;ol sin un contrato de trabajo, quienes encuentran en la venta ambulante la &uacute;nica forma de obtener ingresos. Por ejercer esta actividad reciben multas que despu&eacute;s, debido a su elevado coste, no pueden pagar, lo que luego les impide obtener papeles aunque cumplan todos los requisitos para ello. Es el c&iacute;rculo infinito del racismo. &iquest;En estos d&iacute;as de cuarentena, sin dinero al no poder salir a vender, c&oacute;mo van a comprar comida y otros productos de necesidades b&aacute;sicas mientras permanecen recluidos?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa, tambi&eacute;n, con algunos de los hermanos y hermanas temporeras, la mayor&iacute;a de ellos de origen africano, que siguen trabajando en los campos de recogida de la fruta? No pueden quedarse en casa. Y cuando regresan a ellas despu&eacute;s de una jornada laboral, lo que se encuentran son asentamientos de chabolas con paredes de pl&aacute;stico, sin agua, sin electricidad y cuyo saneamiento p&uacute;blico son hoyos en el suelo. &iquest;Qu&eacute; medida de higiene pueden tomar en estas condiciones?, &iquest;qui&eacute;n est&aacute; velando por que no se contagien con el COVID-19?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasa con los miles de gitanos y gitanas que en estos d&iacute;as de cuarentena no pueden salir a vender a mercadillos ni ejercer otros oficios que les proporcionan ingresos? &iquest;C&oacute;mo van a hacer frente a la cuarentena?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; pasa con los sin papeles, con los que est&aacute;n en situaci&oacute;n de calle, con los menores extranjeros que migran no acompa&ntilde;ados y que tras cumplir la mayor&iacute;a de edad son abandonados a su suerte? &iquest;D&oacute;nde se van a recluir en estos d&iacute;as de cuarentena obligada, c&oacute;mo se van a alimentar? <a href="http://esracismo.com/2020/03/16/estado-de-alarma-otra-forma-mas-de-legitimar-las-paradas-racistas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tal como denuncia la plataforma Es Racismo</a>, a la situaci&oacute;n de desamparo en la que se encuentran, se suman las identificaciones policiales por perfil &eacute;tnico-racial en las calles, una pr&aacute;ctica habitual contra las comunidades racializadas, y que ahora, debido al estado de alarma, se han visto incrementadas en barrios como el de Lavapi&eacute;s, en Madrid.
    </p><h3 class="article-text">La grave situaci&oacute;n dentro los CIEs</h3><p class="article-text">
        Estos &uacute;ltimos d&iacute;as hemos visto c&oacute;mo en el CIE de Aluche, al grito de &ldquo;&iexcl;libertad, libertad!&rdquo;, las m&aacute;s de 40 personas que permanecen all&iacute; recluidas iniciaron una serie de protestas en el patio y tejado del recinto para visibilizar la grave situaci&oacute;n que est&aacute;n viviendo a ra&iacute;z del coronavirus.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/ciesnomadrid?lang=en" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">A trav&eacute;s de la plataforma CIEs No Madrid</a> denuncian que se encuentran en celdas colectivas con personas que presentan sintomatolog&iacute;a, a las que no se les est&aacute;n realizando ning&uacute;n tipo de pruebas m&eacute;dicas, que no cuentan con acceso libre a jab&oacute;n, a s&aacute;banas limpias, ni a las m&iacute;nimas condiciones higi&eacute;nicas que se requieren en estos momentos.
    </p><p class="article-text">
        En los Centros de Internamiento para Extranjeros se recluye a personas que no han cometido ning&uacute;n tipo de delito. Est&aacute;n all&iacute; por no tener papeles y seg&uacute;n la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola no tener papeles constituye solo una falta administrativa que no conlleva pena de c&aacute;rcel. Pese a ello, se les criminaliza encarcel&aacute;ndolos en estos centros definidos eufem&iacute;sticamente por el Ministerio del Interior como &ldquo;establecimientos p&uacute;blicos de car&aacute;cter no penitenciario&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que los CIEs son c&aacute;rceles racistas donde se recluye a hermanos y hermanas que lo &uacute;nico que han hecho ha sido migrar intentando buscar un futuro mejor. &iquest;C&oacute;mo es posible que en pleno auge de esta crisis sanitaria el Gobierno no haya tomado la decisi&oacute;n inmediata de poner en libertad a todas las personas internas en los CIEs, quienes solo se encuentran en una falta administrativa?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso no merecen tambi&eacute;n tomar todas las precauciones para evitar contagiarse con el COVID-19, tal como lo est&aacute; haciendo resto de la poblaci&oacute;n? Al cierre de este art&iacute;culo se estaba poniendo en libertad a las personas internas en el CIE de Barcelona, pero no se hab&iacute;a tomado todav&iacute;a ninguna decisi&oacute;n respecto de los otros seis CIE existentes en el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><h3 class="article-text">Racismo estructural</h3><p class="article-text">
        Cuando Pedro S&aacute;nchez present&oacute; su nuevo Gabinete dijo que su gobierno ser&iacute;a &ldquo;el de la igualdad&rdquo;. Nos preguntamos &iquest;igualdad para qui&eacute;nes? &iquest;Qu&eacute; seres humanos entran en ese concepto de &ldquo;igualdad&rdquo;? &iquest;Est&aacute; incluida ah&iacute; la poblaci&oacute;n migrante y racializada?
    </p><p class="article-text">
        Desde el movimiento antirracista denunciamos la existencia del racismo estructural como un entramado compuesto por una serie de leyes, instituciones, normativas y pr&aacute;cticas institucionalizadas dirigidas hacia nuestras comunidades, con el fin de deshumanizarnos y as&iacute; despojarnos de derechos, algo que ha quedado m&aacute;s en evidencia que nunca estos &uacute;ltimos d&iacute;as a ra&iacute;z de la crisis sanitaria.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras vidas siempre importan menos. Nuestros derechos y necesidades siempre pueden esperar o directamente se ignoran.
    </p><p class="article-text">
        Por esto, y por todas las situaciones enumeradas anteriormente, diversos colectivos antirracistas nos hemos unido bajo el lema <a href="https://sites.google.com/view/emergenciacontraelracismo/inicio?authuser=0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Emergencia Contra El Racismo</a> para visibilizar las graves situaciones que est&aacute;n viviendo nuestras comunidades debido a la crisis sanitaria, y tambi&eacute;n para dar a conocer medidas concretas que puede tomar el gobierno, con el fin de que colectivos como el de las empleadas de hogar y de cuidados, los manteros, los menores no acompa&ntilde;ados, las personas sin papales y la comunidad gitana, entre otros, pueden hacer frente a esta crisis.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este s&aacute;bado, 21 de marzo, D&iacute;a Internacional de la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n Racial, exigimos que se ponga fin al racismo estructural e institucional que nos deshumaniza y reivindicamos nuestro derecho a ser tratados como seres humanos, en igualad de trato con el resto de la poblaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-racismo-pandemia-deja-descubierto_129_1001573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2020 21:22:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Coronavirus: el racismo que la pandemia deja al descubierto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nativa o extranjera, ¿la misma clase obrera?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nativa-extranjera-misma-clase-obrera_129_1568822.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7575fea7-78f1-4659-b889-6e0dd660b14d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="MANIFESTACIÓN DEL 1 DE MAYO DE 2018 POR LAS CALLES DE MADRID."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Igual que el pez no es consciente del agua que le rodea, la izquierda blanca parece no ser consciente del sistema-mundo desde el que ha construido todo su cuerpo teórico</p><p class="subtitle">Que tu vida solo sea valorada en la medida que sirvas como mano de obra, porque si no, te expulsan sin importarles nada, no es de nativas</p></div><p class="article-text">
        La historia del capitalismo no se puede entender sin la existencia de poblaciones y pa&iacute;ses que han sido inferiorizados por Occidente, con el fin de explotarlos, saquearlos y expoliarlos.
    </p><p class="article-text">
        Para que el capitalismo exista como forma de organizaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial, es necesario contar con una estructura pol&iacute;tica, social y econ&oacute;mica que permita su implantaci&oacute;n. En este sentido, la divisi&oacute;n jer&aacute;rquica racial que surge a partir de 1492, con el colonialismo y su falso proyecto civilizatorio llamado Modernidad, se convirti&oacute; en la excusa perfecta para que emergiera el capitalismo y para que, posteriormente, se implantase a escala global.
    </p><p class="article-text">
        Pero tal como afirma Castro-G&oacute;mez, el capitalismo es mucho m&aacute;s que la organizaci&oacute;n econ&oacute;mica de los pa&iacute;ses. Adem&aacute;s de mercanc&iacute;as, el capitalismo tambi&eacute;n produce fen&oacute;menos subjetivos intelectuales, simb&oacute;licos, culturales y emocionales que hacen posible su desarrollo material y social. Por decirlo de alguna manera, el capitalismo tiene una &ldquo;macro estructura&rdquo; epistemol&oacute;gica que ha dado origen a una sistema-mundo moderno-racista-colonial, occidentaloc&eacute;ntrico y euroc&eacute;ntrico, es decir, que ha dado lugar a una subjetividad propiamente moderna.
    </p><p class="article-text">
        Ante este hecho debemos preguntarnos, &iquest;qu&eacute; tipo de cuestionamiento al capitalismo es el que surge desde la experiencia subjetiva que ha sido producida por este?, y &iquest;desde qu&eacute; lugar de enunciaci&oacute;n los movimientos cr&iacute;ticos al capitalismo han construido al sujeto pol&iacute;tico que lo sufre?
    </p><p class="article-text">
        Una de las consignas cl&aacute;sicas de la izquierda blanca es la conocida frase &ldquo;Nativa o extranjera es la misma clase obrera&rdquo;, consigna que seguramente escucharemos corear este 1&ordm; de mayo, como todos los a&ntilde;os en esta fecha. Igual que el pez no es consciente del agua que le rodea, la izquierda blanca parece no ser consciente del sistema-mundo desde el que ha construido todo su cuerpo te&oacute;rico. Parafraseando a Grosfoguel, el problema de la izquierda blanca es que critica el eurocentrismo desde el eurocentrismo. No es que no abandone su lugar de enunciaci&oacute;n (que es un lugar de privilegio), sino que es incapaz de tomar conciencia de que habla desde ese lugar.
    </p><p class="article-text">
        De lo contrario, no se explicar&iacute;a que tuviesen como emblema una frase cuyo contenido deviene en una de las mayores falacias del movimiento obrero blanco.
    </p><h3 class="article-text">Las cifras</h3><p class="article-text">
        Entender que una persona migrante obrera nunca es igual a una nativa obrera es tan f&aacute;cil como entrar a Internet y leer. No hace falta esforzarse mucho ni recurrir a organizaciones poco conocidas, o &ldquo;anti-sistemas&rdquo;, para encontrar informaci&oacute;n que lo corrobora.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, vemos que en un informe de la UGT titulado &ldquo;Efecto huida&rdquo;, y publicado en 2015 con motivo del D&iacute;a de la Eliminaci&oacute;n de la Discriminaci&oacute;n Racial, se se&ntilde;ala que &ldquo;la renta media de una persona de nacionalidad no comunitaria es un 48% inferior a la de una persona de nacionalidad espa&ntilde;ola&rdquo;, a&ntilde;adiendo que la poblaci&oacute;n migrante &ldquo;tiene una inserci&oacute;n laboral dif&iacute;cil o precaria, cobrando salarios de pobreza (&hellip;) y siendo objeto de discriminaci&oacute;n en el mercado laboral, con independencia de su formaci&oacute;n y/o su conocimiento del idioma&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n sostiene que al comienzo de la crisis econ&oacute;mica los primeros en ser expulsados del mercado de trabajo fueron los inmigrantes, mientras que la tasa de paro entre las personas de nacionalidad espa&ntilde;ola comenz&oacute; a ser evidente mucho despu&eacute;s. Adem&aacute;s, si entre 2007 y 2008 el paro entre las personas espa&ntilde;olas llegaba a los 5 puntos, entre la poblaci&oacute;n migrante alcanzaba ya los 10 puntos. En sus conclusiones, el informe sostiene que, a la luz de las cifras, la brecha salarial solo puede explicarse por raz&oacute;n de nacionalidad u origen.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en su &ldquo;Estudio sobre la situaci&oacute;n laboral de la mujer migrante en Espa&ntilde;a&rdquo; tambi&eacute;n de 2015, la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM) afirma que &ldquo;la poblaci&oacute;n de origen inmigrante, y especialmente la poblaci&oacute;n femenina, aparece conformando el &uacute;ltimo escalaf&oacute;n de la estructura social y laboral del mercado de trabajo en Espa&ntilde;a&rdquo;, a lo que agrega que se trata de &ldquo;trabajadores migrantes concentrados en ocupaciones manuales, fundamentalmente de cualificaci&oacute;n elemental&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el caso concreto de las mujeres, el estudio de la OIM a&ntilde;ade que las pol&iacute;ticas institucionales creadas desde la administraci&oacute;n determinan negativamente sus posibilidades laborales, entre otras cosas, debido a las dificultades administrativas para la homologaci&oacute;n de sus titulaciones y competencias profesionales. De esta forma, sostiene la OIM, &ldquo;las mujeres extracomunitarias son suavemente empujadas hacia determinados sectores y ocupaciones caracterizados por sus bajas condiciones de trabajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La OIM se refiere al &ldquo;papel de la etnicidad&rdquo; o &ldquo;discriminaci&oacute;n &eacute;tnica&rdquo; como fuente de creaci&oacute;n de condiciones de precariedad. Afirma que la &ldquo;representaci&oacute;n reiterada de la condici&oacute;n inmigrante como una condici&oacute;n social deteriorada, esto es, como una poblaci&oacute;n amenazante y, al mismo tiempo, atrasada, d&oacute;cil y premoderna, una especie de &iacute;dolo tercermundista, pobre y paternizado, que transita entre el hambre, la ignorancia y la barbarie; se convierte, en ocasiones, en el factor clave que legitima y nutre las condiciones de precariedad de los trabajadores inmigrantes en el mercado de trabajo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El racismo institucional</h3><p class="article-text">
        A las cifras, se a&ntilde;ade un aspecto definitivo que prueba la falacia de la cuestionada consigna: el racismo institucional que condiciona la vida de las personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Tener que aceptar trabajos de esclavitud moderna, como les pasa a las personas migrantes del servicio dom&eacute;stico y de cuidados, quienes trabajan hasta 70 horas a la semana, sin derecho a paro, para poder obtener un permiso de trabajo y no ser expulsadas del pa&iacute;s, no es de nativas.
    </p><p class="article-text">
        Ser condenado por la Ley de Extranjer&iacute;a a trabajar en la manta, soportando a&ntilde;os de criminalizaci&oacute;n, persecuci&oacute;n y violencia policial, d&iacute;a tras d&iacute;a, constantemente, no es de nativos.
    </p><p class="article-text">
        Ser explotada laboralmente y violada en los campos de fresa en Huelva, no es de nativas.
    </p><p class="article-text">
        Perder un trabajo y solo por ello perder tu ciudadan&iacute;a, convertirte en una persona sin derechos, no es de nativas.
    </p><p class="article-text">
        No poder sumarte a una huelga porque, si lo haces, puedes perder tu trabajo, con ello tu permiso de residencia y despu&eacute;s quedarte sin papales, no es de nativas.
    </p><p class="article-text">
        Perder un trabajo, tus papeles, y que como consecuencia de ello te lleven a un CIE y luego te deporten sin considerar que aqu&iacute; tengas a toda tu familia, no es de nativos.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, que tu vida solo sea valorada en la medida que sirvas como mano de obra, porque si no, te expulsan sin importarles nada, no es de nativas.
    </p><h3 class="article-text">Violencia epist&eacute;mica</h3><p class="article-text">
        El racismo cruza nuestras vidas en todos los &aacute;mbitos, incluido el laboral, y as&iacute; lo avalan los hechos y las cifras de diferentes organizaciones. Ante esta situaci&oacute;n, que salga la izquierda blanca con su frasecita estrella no hace m&aacute;s que ratificar lo lejos que est&aacute; de su deconstrucci&oacute;n como movimiento surgido en el sistema-mundo moderno-racista-colonial, occidentaloc&eacute;ntrico y euroc&eacute;ntrico.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como el movimiento feminista hegem&oacute;nico invisibiliza la opresi&oacute;n racial cuando afirma que todas las mujeres estamos hermanadas por el g&eacute;nero, la izquierda blanca invisibiliza la opresi&oacute;n racial cuando proclama la m&aacute;xima de que nativa o extranjera es la misma clase obrera. Ambos movimientos teorizan desde el paradigma universalista. &iquest;Y qu&eacute; es esta pretensi&oacute;n universalista sino uno de los fen&oacute;menos subjetivos modernos producidos por el propio capitalismo?&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alguna vez, participando en una manifestaci&oacute;n, personas migrantes hemos alzado nuestras voces para gritar &ldquo;nativa o extranjera NO es la misma clase obrera&rdquo;, y lo que hemos recibido por respuesta han sido cr&iacute;ticas, insultos y en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n hasta nos han quitado el meg&aacute;fono.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la izquierda blanca rechaza nuestro discurso emancipatorio lo que hace es reproducir una violencia epist&eacute;mica basada en la creencia de que existe una cosmovisi&oacute;n &uacute;nica, hegem&oacute;nica y correcta, desde la cual se desprenden sus an&aacute;lisis y teor&iacute;as universales, aplicables a todas las vidas, a todos los cuerpos. Intentan imponernos su subjetividad, negando e invisibilizando nuestras experiencias. En otras palabras, niegan nuestra &ldquo;posibilidad de ser&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para dejar de lado estas premisas falaces la izquierda blanca debe abandonar el paradigma universalista euroc&eacute;ntrico, que insiste en ponerse a s&iacute; mismo como punto de partida (y de llegada) de toda categor&iacute;a y an&aacute;lisis. Y entender que nosotras no dividimos ninguna lucha simplemente porque no existe `una&acute; lucha. &nbsp;Ponemos sobre la mesa esta realidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nativa-extranjera-misma-clase-obrera_129_1568822.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Apr 2019 21:28:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nativa o extranjera, ¿la misma clase obrera?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué las comunidades migrantes y racializadas marchamos el 11N]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/comunidades-migrantes-racializadas-marchamos_129_1849664.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fc4beeb-46aa-4deb-a41e-0eeabe81aba5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué las comunidades migrantes y racializadas marchamos el 11N"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Este año el foco lo ponemos en la denuncia del racismo estructural e institucional: el que se ejerce sobre nuestras vidas mediante una serie de leyes, normativas y prácticas racistas</p></div><p class="article-text">
        Por segundo a&ntilde;o consecutivo, las comunidades gitana, latinoamericana y del Caribe, asi&aacute;tica, mora/musulmana, di&aacute;spora africana y afro-descendiente nos daremos cita en las calles de Madrid para visibilizar y denunciar el racismo estructural e institucional que oprime nuestros cuerpos y nuestras vidas, tanto en Europa como en el Estado espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Ya el a&ntilde;o pasado conseguimos un hecho hist&oacute;rico con la manifestaci&oacute;n del 12 de noviembre: por primera vez se realizaba una acci&oacute;n pol&iacute;tica antirracista organizada y liderada por nosotras, personas racializadas, sin ning&uacute;n tipo de tutelaje de organizaciones blancas. Delante nuestro no iban los y las de siempre, nuestro comunicado y reivindicaciones no las escribieron los y las de siempre; es decir, aquellos y aquellas del activismo blanco-europeo que, con su discurso antirracista moral y su paternalismo, no han hecho m&aacute;s que contribuir a la invisibilizaci&oacute;n e inferiorizaci&oacute;n de nuestras voces.
    </p><p class="article-text">
        Este segundo a&ntilde;o marcharemos con m&aacute;s fuerza todav&iacute;a. Somos conscientes de que formamos parte de un proceso de constituci&oacute;n de un nuevo sujeto pol&iacute;tico en la estructura de la sociedad espa&ntilde;ola. Si en la mani del a&ntilde;o pasado dejamos claro que no queremos que hablen por nosotras, ni que el activismo blanco ni la izquierda blanca nos representen, usurpando nuestro lugar de enunciaci&oacute;n con su antirracismo moral, este a&ntilde;o el foco lo pondremos en la denuncia del racismo estructural e institucional: el que se ejerce sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas mediante una serie de leyes, normativas, y pr&aacute;cticas racistas institucionalizadas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Qu&eacute; es el racismo estructural</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para quienes todav&iacute;a no entienden a qu&eacute; nos referimos cuando hablamos de racismo estructural e institucional, un poco de pedagog&iacute;a. La formaci&oacute;n hist&oacute;rico mundial del racismo como sistema de estructuraci&oacute;n del mundo comienza en 1492 con la invasi&oacute;n de Col&oacute;n a  Am&eacute;rica. Es a partir de ese momento cuando se pasa de una clasificaci&oacute;n mundial basada en las religiones (los que ten&iacute;an el dios y la religi&oacute;n correcta: cristiano-cat&oacute;licos, y los que ten&iacute;an el dios y la religi&oacute;n equivocada: musulmanes y jud&iacute;os), a una clasificaci&oacute;n mundial basada en diferencias &eacute;tnico-raciales.
    </p><p class="article-text">
        A partir de Col&oacute;n, el hallazgo de estos &ldquo;otros&rdquo;, gentes que habitaban territorios que se cre&iacute;an despoblados (Am&eacute;rica, &Aacute;frica), y que terminaron siendo considerados semi-humanos o directamente animales, se dio comienzo a la idea de raza como sistema de jerarquizaci&oacute;n mundial y, con ello, al concepto de Modernidad. Es decir, a la convicci&oacute;n europea de llevar la cristiandad, el catolicismo y la civilizaci&oacute;n a los pueblos considerados b&aacute;rbaros, sin dios o con el dios equivocado, en lo que se conoce como el proyecto civilizatorio de la Modernidad.
    </p><p class="article-text">
        Con esta consigna como excusa, miles de pueblos fueron arrasados, exterminados, torturados y, en el caso de &Aacute;frica, esclavizados. Se inferiorizaron nuestras costumbres, nuestros conocimientos, nuestra cultura, lengua y cosmovisi&oacute;n. La riqueza de Europa se construy&oacute; en base a este genocidio y gracias al expolio que a d&iacute;a de hoy se sigue ejerciendo sobre nuestros recursos naturales.
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, en el &ldquo;sistema-mundo moderno/colonial/racista/capitalista/patriarcal&rdquo; (concepto acu&ntilde;ado por diversos pensadores decoloniales) la jerarquizaci&oacute;n racial ha derivado en un racismo estructural. Esto no es otra cosa que la representaci&oacute;n social de la persona migrante y racializada como un ser inferior, incivilizado y salvaje, del que, por un lado, hay que protegerse, y por otro, al que se puede utilizar como mano de obra barata y del que se puede prescindir cuando sea necesario (basta recordar las miles de muertes de personas migrantes en el Mediterr&aacute;neo).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dispositivos racistas de Estado</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, el racismo estructural se expresa a nivel institucional en una serie de dispositivos racistas de Estado, creados con el fin dar continuidad a esta inferiorizaci&oacute;n y sometimiento colonial.
    </p><p class="article-text">
        Algunos ejemplos de estos dispositivos racistas son la Ley de Extranjer&iacute;a, que condena a la exclusi&oacute;n social y a la irregularidad administrativa (no tener papeles) a cientos de miles de personas, y que tambi&eacute;n nos despoja de derechos civiles como poder votar o ser votados en cargos de elecci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE), c&aacute;rceles racistas donde se recluye a personas migrantes hasta 60 d&iacute;as &uacute;nicamente por encontrarse en una falta administrativa como es no tener papeles (equivalente a saltarse un sem&aacute;foro en rojo), situaci&oacute;n que provoca mucho sufrimiento y graves problemas emocionales debido al maltrato f&iacute;sico y psicol&oacute;gico que se produce en estos centros.  
    </p><p class="article-text">
        Las redadas racistas, pr&aacute;cticas policiales ilegales que consisten en parar a una persona en espacios p&uacute;blicos bas&aacute;ndose en un criterio &eacute;tnico-racial para solicitarle su identificaci&oacute;n en supuestos &ldquo;controles aleatorios&rdquo;, producen la criminalizaci&oacute;n de sus vidas y sus cuerpos.  Tambi&eacute;n existen las deportaciones expr&eacute;s, en las que personas son devueltas a sus pa&iacute;ses de origen en menos de 72 horas (aunque lleven viviendo en Espa&ntilde;a 15, 20 o 30 a&ntilde;os), separando familias y rompiendo proyectos de vida.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suman las devoluciones en caliente en la frontera sur, las trabas burocr&aacute;ticas para renovar los papeles y solicitar protecci&oacute;n internacional (asilo), para acceder a un trabajo, alquilar una vivienda y a veces, incluso, para acceder a un espacio de ocio.
    </p><p class="article-text">
        Por todos estos motivos, y porque necesitamos estar m&aacute;s unidos y unidas que nunca, las organizaciones convocantes de la mani del 11N invitamos a todos nuestros hermanos y hermanas a sumarse a esta gran manifestaci&oacute;n contra el racismo estructural e institucional, a dar un paso adelante y decir: &iexcl;Basta!
    </p><p class="article-text">
        No permitiremos que se siga jugando con nuestras vidas, no permitiremos que se nos sigan exigiendo deberes mientras, al mismo tiempo, se nos despoja de derechos. El mayor &eacute;xito que ha tenido esta colonizaci&oacute;n y este racismo estructural es que hasta los mismos pueblos inferiorizados han terminado por aceptar este paradigma de jerarqu&iacute;a y poder, creyendo que para ser &ldquo;mejores&rdquo; tienen que asimilarse a la sociedad europea e intentar ser lo m&aacute;s europeo/a posible.  
    </p><p class="article-text">
        Vamos a terminar con eso porque nuestra diferencia nos hace grandes. Vamos a terminar con eso porque hemos venido para quedarnos y exigir nuestros derechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/comunidades-migrantes-racializadas-marchamos_129_1849664.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Nov 2018 19:52:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué las comunidades migrantes y racializadas marchamos el 11N]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta al Gobierno de Sánchez sobre los CIE: menos palabras bonitas y más políticas reales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cie-dispositivo-racismo-institucional_129_2071700.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2fe40b0c-34f8-4639-a780-4dbe01b7a3d8_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Interior del CIE de Zona Franca de Barcelona. / Imagen cedida por los responsables del estudio &quot;Situación actual de los CIE en España y su adecuación al marco vigente&quot;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quienes formamos parte del colectivo migrante y racializado exigimos al nuevo Gobierno no solo un cambio de discurso, sino el fin real de todas las prácticas racistas</p></div><p class="article-text">
        Como todos los a&ntilde;os, este 15J se conmemora el D&iacute;a contra los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE). En la actualidad existen 7 CIE en Espa&ntilde;a, el de Madrid, Barcelona, Valencia, Murcia, Algeciras-Tarifa, Las Palmas y Tenerife.
    </p><p class="article-text">
        Diversas organizaciones, entre las que se encuentra SOS Racismo Madrid, llevan varios a&ntilde;os denunciando estas instalaciones en las que se encierra a personas migrantes por el simple hecho de no tener papeles. La estancia en Espa&ntilde;a sin papeles no es un delito penal, lo que conllevar&iacute;a c&aacute;rcel, sino solo una falta administrativa equivalente a saltarse un sem&aacute;foro en rojo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Aceptar&iacute;a un ciudadano o ciudadana espa&ntilde;ola ser encerrada en una celda, que le despojen de sus pertenencias, le quiten el m&oacute;vil, le dificulten o directamente le impidan contactarse con su familia, o recibir malos tratos f&iacute;sicos y verbales, entre otros abusos, solo por saltarse un sem&aacute;foro en rojo? La respuesta es evidente. &iquest;Por qu&eacute;, entonces, se acepta que ocurra esto con la poblaci&oacute;n migrante?
    </p><p class="article-text">
        La gravedad del asunto es que no solo se acepta que existan los CIE, sino que adem&aacute;s se intenta negar constantemente la opacidad e impunidad policial vinculada a estos centros. Obviando los informes de diversas ONG&rsquo;s, y pasando por alto un hecho tan dram&aacute;tico como fue la muerte de la ciudadana congole&ntilde;a Samba Martine, quien falleci&oacute; en 2011 en el CIE de Aluche debido a que no recibi&oacute; atenci&oacute;n m&eacute;dica oportuna, el reci&eacute;n nombrado ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tuvo la desfachatez de afirmar que en los CIE no se violan los derechos fundamentales.
    </p><h3 class="article-text">Entramado racista institucional</h3><p class="article-text">
        Pese a que el ministerio del Interior los define como &ldquo;establecimientos p&uacute;blicos de car&aacute;cter no penitenciario&rdquo;, lo cierto es que los CIE no son otra cosa que c&aacute;rceles racistas, uno de los tantos dispositivos represores que utiliza el estado espa&ntilde;ol contra las personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando denunciamos la existencia del racismo institucional nos referimos precisamente al entramado compuesto por leyes, normativas, instituciones y pr&aacute;cticas dirigidas a la personas migrantes/racializadas, con el fin de inferiorizarnos y as&iacute; justificar la explotaci&oacute;n de nuestros cuerpos como mano de obra barata, o nuestra expulsi&oacute;n del territorio cuando no interesamos.
    </p><p class="article-text">
        En ese entramado racista tambi&eacute;n se incluyen, entre otras cosas, las identificaciones por perfil &eacute;tnico, las deportaciones expr&eacute;s, la Ley de Extranjer&iacute;a, el blindaje de las fronteras, las devoluciones en caliente, la penalizaci&oacute;n de la manta, los obst&aacute;culos para conseguir o renovar papeles, las dificultades para homologar titulaciones, etc...
    </p><p class="article-text">
        Este listado no enumera cuestiones aisladas o no vinculadas entre s&iacute;. Todas ellas conforman una pol&iacute;tica racista de estado que produce subalternidad, que crea ciudadanos y ciudadanas de segunda categor&iacute;a respecto al resto de la poblaci&oacute;n en funci&oacute;n de nuestro origen o lugar de nacimiento, deshumaniz&aacute;ndonos y despoj&aacute;ndonos de derechos. Como sostiene Grosfoguel, el racismo es una estructura de dominaci&oacute;n que siempre es institucional, es decir, que implica siempre dispositivos y pr&aacute;cticas de estado, cuyo peso pr&aacute;ctico-simb&oacute;lico es superior a las conductas racistas individuales tanto en lo que se refiere a la construcci&oacute;n como a la reproducci&oacute;n de esa subalternidad.
    </p><h3 class="article-text">Lo que exigimos al nuevo Gobierno</h3><p class="article-text">
        Ante este escenario, quienes formamos parte del colectivo migrante/racializado exigimos al nuevo Gobierno no solo un cambio de discurso, sino el fin real de todas estas pr&aacute;cticas.
    </p><p class="article-text">
        En la presentaci&oacute;n de su gabinete, S&aacute;nchez dijo que el suyo ser&iacute;a el gobierno de la igualdad. Nos preguntamos &iquest;igualdad para qui&eacute;nes?, &iquest;qu&eacute; hombres y qu&eacute; mujeres entran en ese concepto de igualdad? &iquest;Qu&eacute; saca el gobierno de S&aacute;nchez al incluir la palabra migraciones en su nuevo Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social si luego tiene ministros como Grande-Marlaska que desconocen (o niegan) los reiterados y de sobra conocidos abusos que ocurren dentro de los CIE?
    </p><p class="article-text">
        No queremos palabras bonitas o gestos bien intencionados. Queremos hechos. Exigimos que se derogue la Ley de Extranjer&iacute;a y que se establezca un nuevo marco jur&iacute;dico legal en cuya elaboraci&oacute;n se incluya la experiencia y la opini&oacute;n de los colectivos de personas migrantes/racializadas que llevamos a&ntilde;os trabajando en esta materia. Que dejen de legislar sobre nosotras sin nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Ese nuevo marco legal debe implicar, entre otras cosas, el cierre de los CIE, el fin de las paradas racistas, de las deportaciones expr&eacute;s, de las devoluciones en caliente y la despenalizaci&oacute;n de la manta. En lugar de invertir ingentes cantidades de dinero p&uacute;blico en mantener dispositivos institucionales racistas que oprimen nuestras vidas y nuestros cuerpos, que el nuevo gobierno d&eacute; paso a una pol&iacute;tica migratoria donde todos nuestros derechos est&eacute;n reconocidos y asegurados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cie-dispositivo-racismo-institucional_129_2071700.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Jun 2018 10:20:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta al Gobierno de Sánchez sobre los CIE: menos palabras bonitas y más políticas reales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CIE - Centro de Internamiento de Extranjeros,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Huelga del 8M, o cómo el feminismo blanco sigue dominando la narrativa de la lucha feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/huelga-feminismo-dominando-narrativa-feminista_129_2238599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d1caf118-6e5a-4605-9469-7691fc6b43c4_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nosotras somos las sin papeles. Somos las que trabajamos en el mercado informal.</p><p class="subtitle">Somos las que no estamos en condiciones de poner en riesgo nuestros contratos basura porque, si los perdemos, nos quedaríamos nuevamente sin papeles y lo que sigue a eso es el CIE y la deportación</p></div><p class="article-text">
        Este 8 de marzo, D&iacute;a Internacional de la Mujer, est&aacute; convocada una huelga laboral, estudiantil, de cuidados y de consumo. Bajo la consigna &ldquo;si nosotras paramos, se para el mundo&rdquo;, distintos colectivos feministas est&aacute;n haciendo un llamamiento generalizado con el fin de que todas las mujeres nos sumemos a este paro de actividades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La huelga est&aacute; contando con una gran difusi&oacute;n entre los medios de comunicaci&oacute;n y ya son varias las mujeres del mundo de la cultura y la pol&iacute;tica quienes han mostrado su apoyo a esta iniciativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Visto as&iacute;, pareciera que todas las mujeres que luchamos por nuestra igualdad de derechos formaremos parte, alegremente, de esta gran fiesta de reivindicaci&oacute;n feminista. Que todas nosotras, hermanadas en la opresi&oacute;n, gritaremos bien alto el 8M que sin nosotras el mundo se para.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La realidad es muy distinta. La realidad es que en Espa&ntilde;a miles de mujeres no podremos sumarnos a este paro aunque quisi&eacute;ramos. Como mujeres migrantes/racializadas, subalternizadas por el racismo estructural, la convocatoria que nos hacen las feministas blancas nos parece una invitaci&oacute;n surrealista proveniente de un mundo paralelo. Un mundo de derechos que no es el nuestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nosotras somos las sin papeles. Somos las que trabajamos en el mercado informal. Somos las que no estamos en condiciones de poner en riesgo nuestros contratos basura porque, si los perdemos, nos quedar&iacute;amos nuevamente sin papeles y lo que sigue a eso es el CIE y la deportaci&oacute;n. Somos las que no podemos delegar en nadie de nuestro entorno las labores de cuidado. Somos las que no paramos nunca porque no contamos con el privilegio de poder parar.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Feminismo hegem&oacute;nico vs. feminismos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Por eso es necesario preguntarse &iquest;a qu&eacute; idea de mundo y de feminismo responde esta llamada a la huelga del 8 de marzo?, &iquest;qu&eacute; narrativa se perpet&uacute;a con la consigna de que todas las mujeres somos iguales en la opresi&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, la huelga como m&eacute;todo de lucha surge de una cosmovisi&oacute;n euroc&eacute;ntrica que desconoce otras formas de organizaci&oacute;n laboral basadas en los conceptos de comunidad y cooperativismo. El feminismo de la huelga es el feminismo que bebe de los postulados cl&aacute;sicos de la izquierda europea, que sit&uacute;a al patriarcado y al capitalismo como las principales fuerzas de opresi&oacute;n de las mujeres.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, la narrativa del feminismo blanco/euroc&eacute;ntrico es una narrativa con pretensi&oacute;n universalista que consolida la idea de que, dentro de nuestra diversidad, &ldquo;las mujeres&rdquo; somos una unidad condicionada por el g&eacute;nero. La consecuencia directa de esto es una interpretaci&oacute;n hegem&oacute;nica tanto de las problem&aacute;ticas que nos aquejan, como de las herramientas que deber&iacute;amos utilizar para combatirlas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta narrativa invisibiliza el relato de las feministas latinoamericanas, negras, moras, gitanas, etc., y por tanto deja fuera, o relega a un tercer plano de su discurso, el principal eje de opresi&oacute;n que nos atraviesa como mujeres migrantes/racializadas: el racismo estructural. Racismo que, como dice Fanon, responde a una jerarqu&iacute;a global pol&iacute;ticamente construida de superioridad e inferioridad, que hace que algunas personas habitemos siempre en una zona de &ldquo;no ser&rdquo; dentro de la estructura social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres blanco-europeas est&aacute;n por encima de nosotras con todos sus privilegios de mujeres no racializadas. No se trata aqu&iacute; de organizar una jerarqu&iacute;a de opresiones, sino de tomar conciencia de que los privilegios fijan el espacio que habitamos en el mundo, y eso debe llevarnos a una reflexi&oacute;n cr&iacute;tica respecto a la forma en que determinados discursos y m&eacute;todos de lucha contin&uacute;an subalternizando a millones de mujeres en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;O acaso no se subalterniza todav&iacute;a m&aacute;s a las mujeres que trabajan en el servicio dom&eacute;stico y de cuidados cuando se les dice que, sin no pueden sumarse a la huelga del 8M, cuelguen sus delantales en los balcones porque &ldquo;as&iacute; sabremos que est&aacute;s con nosotras&rdquo;? El cartel con esta desafortunada frase es un claro ejemplo de c&oacute;mo el feminismo blanco sigue mir&aacute;ndose el ombligo, incapaz de ver m&aacute;s all&aacute; de su horizonte.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hacia un discurso contra-hegem&oacute;nico&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Es indispensable que se difunda y conozca el trabajo de las feministas antirracistas decoloniales gitanas/moras/negras/latinoamericanas, quienes est&aacute;n produciendo nuevas epistemolog&iacute;as y formas de hacer a partir de nuestras realidades y cosmovisiones. Es nuestro deber contribuir y ampliar este conocimiento. El racismo estructural tiene que comenzar a ser visto como lo que es, un sistema mayor de opresi&oacute;n que condiciona la vida de millones de personas en el mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No vamos contra las feministas blancas. Vamos hacia una reivindicaci&oacute;n de nuestros derechos desde lo que somos y tomando en cuenta todos los ejes de opresi&oacute;n que nos cruzan. Una alianza entre mujeres tiene que ser una alianza donde ni la narrativa ni las herramientas de lucha est&eacute;n monopolizadas por el relato euroc&eacute;ntrico y neo-colonial. Tiene que ser una alianza donde est&eacute;n incluidas todas las visiones, todas las realidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si no somos capaces de subvertir el discurso hegem&oacute;nico, todos los 8M volver&aacute; a ocurrir lo que muy bien resume Yos, compa&ntilde;erx de lucha antirracista: &ldquo;por una blanca que pare, diez migrantes trabajar&aacute;n ese d&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/huelga-feminismo-dominando-narrativa-feminista_129_2238599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Mar 2018 20:19:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Huelga del 8M, o cómo el feminismo blanco sigue dominando la narrativa de la lucha feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Huelga feminista,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La migrante alienada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/migrante-alienada_129_3133355.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e5fc4be8-9eb9-4fb4-995f-9b1cc6546ac0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos reivindicar nuestra propia narrativa y hacernos sujetos de nuestro propio discurso</p><p class="subtitle">Solo desde nuestras singularidades podremos aportar a la construcción de una sociedad más abierta y plural</p></div><p class="article-text">
        En las sociedades donde las personas migrantes/racializadas ocupamos ese espacio de representaci&oacute;n simb&oacute;lico definido como &ldquo;otredad&rdquo;, convertirnos en una migrante alienada nos permite creer que subvertimos el orden jer&aacute;rquico establecido, aquel que nos sit&uacute;a en una posici&oacute;n de desventaja dentro de la estructura social. La alienaci&oacute;n es, ante todo, una estrategia inconsciente de supervivencia en el marco de un entorno que nos recuerda permanentemente que no formamos parte del proyecto europeo.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, es f&aacute;cil que las personas migrantes asumamos no solo el discurso del pa&iacute;s receptor, sino tambi&eacute;n su cosmolog&iacute;a. De este modo, encajamos en nuestro hacer y decir cuestiones que nada tienen que ver con nuestra idiosincrasia ni forma de pensar. Lo hacemos para sentirnos menos extra&ntilde;as, menos diferentes, menos &ldquo;otras&rdquo;. En ese marco de asimilaci&oacute;n reprochamos el que otras personas migrantes no encajen en el proyecto europeo, al que asignamos un valor de ideal o meta. 
    </p><p class="article-text">
        El mejor ejemplo de esta alienaci&oacute;n qued&oacute; reflejado tras los ataques terroristas de Barcelona el 17 de agosto, cuando las redes sociales se llenaron de comentarios de personas migrantes exigiendo la expulsi&oacute;n inmediata de los musulmanes del territorio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas iban m&aacute;s all&aacute; de los ataques terroristas, hac&iacute;an alusi&oacute;n a esos otros que no son como nosotros. &iquest;Qui&eacute;n era ese &ldquo;nosotros&rdquo; en aquella defensa de los valores cristiano-europeos ante la barbarie mora? Ese nosotros es el blanco europeo, categor&iacute;a a la que nos acercamos mientras m&aacute;s lejos nos encontremos de la otredad. 
    </p><p class="article-text">
        Esta alienaci&oacute;n, o colonizaci&oacute;n del pensamiento, viene casi siempre marcada desde los pa&iacute;ses de origen que han tenido como referencia el proyecto modernizador europeo occidental, cuyo paraguas epistemol&oacute;gico ha invisibilizado, y sigue invisibilizando, gran parte de la producci&oacute;n de pensamiento decolonial surgido en algunos sectores de Am&eacute;rica Latina, &Aacute;frica y Asia. 
    </p><p class="article-text">
        Nos hemos nutrido del saber blanco y europeo como fuente legitimada de conocimiento, hemos construido desde este saber diferentes categor&iacute;as y hemos creado desde estas categor&iacute;as certezas inamovibles. Cuando llegamos a la metr&oacute;poli nuestro pensamiento colonizado no hace m&aacute;s que consolidarse ante la necesidad emocional y psicol&oacute;gica de sentirnos parte del lugar donde hemos establecido nuestra vida, situaci&oacute;n que enlaza perfectamente con el discurso europeo asimilacionista que exige de la poblaci&oacute;n migrante una adquisici&oacute;n de los valores europeos aunque ello implique el abandono de los valores propios, basados en una cosmovisi&oacute;n propia.
    </p><p class="article-text">
        Todas hemos sido, somos y seremos migrantes alienadas. 500 a&ntilde;os de aculturaci&oacute;n no se borran de un plumazo. Para dejar de serlo es necesario deconstruir el relato aprendido mediante un proceso de autoliberaci&oacute;n del pensamiento colonial, de tal forma de comprender que no existe un &ldquo;nosotros&rdquo; civilizado europeo (al que hay que acercarse) frente a un &ldquo;otro&rdquo; incivilizado y primitivo (del que hay que huir). Ambas categor&iacute;as est&aacute;n construidas desde el poder pol&iacute;tico-ideol&oacute;gico que extiende y perpet&uacute;a su dominaci&oacute;n definiendo interesadamente qu&eacute; es lo bueno y qu&eacute; es lo malo. 
    </p><p class="article-text">
        Debemos reivindicar nuestra propia narrativa y hacernos sujetos de nuestro propio discurso. Esa es la consigna. Solo desde nuestras singularidades identitarias podremos aportar a la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s abierta y plural. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/migrante-alienada_129_3133355.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Oct 2017 18:33:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La migrante alienada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Inmigrantes,Colonialismo,Hispanidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Migrantes y activismo: tomemos de una vez la palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/migrante-primera-persona-activismo_129_3375680.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89f75101-f6af-42fd-9033-52f908cac862_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Migrantes y activismo: tomemos de una vez la palabra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nuestro colectivo sufre problemáticas relacionadas con el hecho intrínseco de ser "migrantes"; sin embargo, estas suelen ser "contadas" y "explicadas" por quienes no viven en primera persona esta situación</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Podr&iacute;a alguien concebir que el espacio discursivo de la lucha feminista no fuese ocupado por mujeres? Nadie. &iquest;Por qu&eacute; no ocurre lo mismo con la lucha por los derechos de las personas migrantes?
    </p><p class="article-text">
        Desde hace un tiempo vengo debatiendo en diferentes espacios de activismo la necesidad de que las personas migrantes comencemos a ocupar la primera l&iacute;nea en el debate de todo aquello que nos incumbe. Nuestro colectivo sufre en primera persona, y en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos, una serie de problem&aacute;ticas que se relacionan con el hecho intr&iacute;nseco de ser &ldquo;migrante&rdquo;, categor&iacute;a que tiene implicancias sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas para quienes formamos parte de ella. Sin embargo, estas problem&aacute;ticas suelen ser &ldquo;contadas&rdquo; y &ldquo;explicadas&rdquo; por quienes no viven en primera persona esta situaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ejemplos hay muchos: debates televisivos, charlas, mesas redondas, foros, etc., en los que personas no migrantes &ndash;casi siempre blancas y espa&ntilde;olas&ndash; hablan sobre lo que nos ocurre y afecta. Lo mismo pasa en las marchas y concentraciones que se hacen en favor de nuestros derechos, donde es com&uacute;n que la portavoc&iacute;a recaiga sobre una persona espa&ntilde;ola. La premisa parece ser: &ldquo;Yo soy capaz de contar mejor que t&uacute; lo que te pasa a ti&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; ocurre esto? En parte, porque no hemos sido capaces de construir un discurso articulado, transversal a nuestras reivindicaciones, que nos permita ocupar ese espacio discursivo. Nos hemos mantenido siempre en una segunda l&iacute;nea, en el &aacute;mbito de la acci&oacute;n. Participamos en manifestaciones, en asambleas, en espacios de activismo social y pol&iacute;tico, pero no hemos sido capaces de construir nuestro propio relato. A tal punto llega esta situaci&oacute;n que no es raro escuchar a una persona migrante hablar en tercera persona sobre &ldquo;los migrantes&rdquo;. Nos hemos convertido en ese &ldquo;otro&rdquo; que se ve as&iacute; mismo como &ldquo;la otredad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta ausencia de una narrativa propia tiene una estrecha relaci&oacute;n con una caracter&iacute;stica que es com&uacute;n a gran parte de los proyectos migratorios: la necesidad de pragmatismo para la sobrevivencia cotidiana. Cuando se est&aacute; intentando conseguir &ldquo;papeles&rdquo; o pensando en c&oacute;mo reunir los requisitos para renovar el NIE dif&iacute;cilmente la construcci&oacute;n de discurso se convertir&aacute; en un aspecto prioritario.
    </p><p class="article-text">
        Pero este no es el &uacute;nico factor. Otro hecho que influye es el paternalismo de una izquierda que nos sigue viendo como objetos pol&iacute;ticos de su discurso y no como sujetos del mismo. Es necesario romper esa barrera.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra lucha, nuestras reivindicaciones necesitan del apoyo de las miles de personas solidarias que han trabajado y siguen trabajando en favor de nuestros derechos. Pero al igual que en la lucha feminista los hombres concienciados jam&aacute;s pensar&iacute;an en hablar &ldquo;en nombre de las mujeres&rdquo;, del mismo modo nuestras compa&ntilde;eras y compa&ntilde;eros de lucha deber&iacute;an ayudarnos en nuestro proceso de empoderamiento cediendo los espacios discursivos.
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando seamos capaces de liderar nuestro propio debate, las personas migrantes estaremos en condiciones de completar un proceso de empoderamiento que no ser&aacute; tal mientras permanezcamos en ese espacio simb&oacute;lico de infantilizaci&oacute;n que nos impide hablar en primera persona.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una demanda cada vez m&aacute;s fuerte entre las personas migrantes que participamos de los movimientos sociales. Queremos hacer el tr&aacute;nsito hacia la adultez, pasar de ser objetos a sujetos pol&iacute;ticos. Ya estamos en la acci&oacute;n. El paso que sigue, hacernos con la palabra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Guerra Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/migrante-primera-persona-activismo_129_3375680.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Jun 2017 18:25:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Migrantes y activismo: tomemos de una vez la palabra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Migrantes,Activismo]]></media:keywords>
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