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    <title><![CDATA[elDiario.es - Xabier Garmendia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/xabier_garmendia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Xabier Garmendia]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El espíritu de Euskadiko Ezkerra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/espiritu-euskadiko-ezkerra-convergencia-pse-ee-autodeterminacion-eta_132_2175510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/002c5495-1360-4171-9b33-76ec93c0c852_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Mario Onaindia (EE) y Ramón Jauregui (PSE)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Junto a una militancia de un fuerte compromiso ético y político con la solución de los problemas de la sociedad coincidieron en EE tres liderazgos distintos pero que compartieron los mismos valores de honestidad intelectual, compromiso ético e inteligencia política: Onaindía, Aulestia y Bandrés</p></div><p class="article-text">
        Se acaban de cumplir 25 a&ntilde;os de la convergencia entre el PSE-PSOE y Euskadiko Ezkerra (EE) y m&aacute;s all&aacute; de la consideraci&oacute;n de si &eacute;sta fue realmente una confluencia o m&aacute;s bien una integraci&oacute;n o <a href="https://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/Euskadiko_Ezkerra-PSE-EE-fusion-convergencia-derecho_de_autodeterminacion-PNV-hegemonia_6_750384992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una fusi&oacute;n por absorci&oacute;n, como de manera deslegitimadora</a> se la ha calificado por parte de alguno de sus detractores, s&iacute; es cierto que a lo largo de estos a&ntilde;os se ha asentado un cierto discurso de que <a href="https://www.eldiario.es/norte/euskadi/PSE-Euskadiko-Eskerra-quedan-siglas_0_131237121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;en el PSE, de EE s&oacute;lo quedan las siglas&rdquo; como en alguna ocasi&oacute;n ha afirmado el historiador Gaizka Fern&aacute;ndez Soldevilla</a> o de que en el PSE no se integr&oacute; &ldquo;el esp&iacute;ritu de Euskadiko Ezkerra&rdquo; como a veces comenta coloquialmente Felipe Juaristi.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su corta pero fecunda historia, Euskadiko Ezkerra suscit&oacute; muchas simpat&iacute;as no siempre materializadas en votos entre la ciudadan&iacute;a, algunos amores apasionados entre ciertos sectores intelectuales y period&iacute;sticos y unos odios furibundos entre el nacionalismo tradicional y el violento. Pero en todas estas actitudes siempre hubo un reconocimiento del valor diferencial de EE, de su forma distinta de hacer las cosas, aunque ni los propios integrantes del partido supiesen a ciencia cierta en qu&eacute; radicaba ese intangible diferencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero, en qu&eacute; consisti&oacute; pues ese valor diferencial?&iquest;en qu&eacute; consisti&oacute; el esp&iacute;ritu de Euskadiko Ezkerra? </strong>Evidentemente no estaba en sus siglas, puesto que las siglas no es algo que determinase la esencia de EE de acuerdo con Fern&aacute;ndez Soldevilla y su rotunda afirmaci&oacute;n posteriormente matizada.
    </p><p class="article-text">
        Un intento de aproximarse a ese intangible nos la ofrece <a href="https://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/Euskadiko_Ezkerra-PSE-EE-fusion-convergencia-derecho_de_autodeterminacion-PNV-hegemonia_6_750384992.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Xabier Gurrutxaga en su art&iacute;culo &ldquo;Las ocho claves de la absorci&oacute;n de EE por el PSE&rdquo;</a> del pasado 15 de marzo publicado en este peri&oacute;dico cuando afirma que &ldquo;...a pesar de la fusi&oacute;n con el PSE, esta formaci&oacute;n no ha conseguido integrar en su proyecto aquel valor a&ntilde;adido que sin discusi&oacute;n ten&iacute;a EE como activo propio, ganado con el esfuerzo de todos sus militantes en la lucha por la libertad, el autogobierno, la igualdad, la solidaridad y la paz entre los vascos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para este destacado dirigente de EE y posterior secretario general de la escindida Euskal Ezkerra, Euskadiko Ezkerra tuvo pues un valor a&ntilde;adido que &eacute;l lo concreta en el activo conseguido a trav&eacute;s de la lucha de sus militantes por todas esas cuestiones que enumera. Pero la lucha por la libertad, el autogobierno, la igualdad, la solidaridad y la paz fue algo com&uacute;n a los militantes de todos los partidos democr&aacute;ticos que hicieron la Transici&oacute;n y protagonizaron los primeros a&ntilde;os de construcci&oacute;n de la democracia y no algo distintivo y diferencial de los militantes de Euskadiko Ezkerra. Por lo tanto no es ah&iacute; tampoco donde radicaba el &ldquo;esp&iacute;ritu de Euskadiko Ezkerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mejor manera quiz&aacute;s de aproximarnos a la cuesti&oacute;n es analizar la posici&oacute;n y la actuaci&oacute;n de EE a lo largo de los principales hitos pol&iacute;ticos en los que tuvo una participaci&oacute;n activa y tratar de rastrear si hubo elementos propios y diferenciales respecto al resto de fuerzas pol&iacute;ticas a derecha e izquierda, nacionalistas o no nacionalistas y violentas y no violentas. De forma cronol&oacute;gica EE intervino en los siguientes acontecimientos y procesos.
    </p><p class="article-text">
        En las primeras elecciones democr&aacute;ticas, el 15 de junio de 1977, en las que la entonces coalici&oacute;n electoral Euskadiko Ezkerra-Izquierda de Euskadi apuesta, junto con el resto de partidos democr&aacute;ticos, por la participaci&oacute;n democr&aacute;tica frente a posiciones violentas y rupturistas de las que proced&iacute;a y que optan por la no participaci&oacute;n. No parece que haya nada diferencial en ello respecto al resto de partidos democr&aacute;ticos, m&aacute;s all&aacute; de la aceptaci&oacute;n de los procesos electorales democr&aacute;ticos como &uacute;nico medio de acci&oacute;n pol&iacute;tica frente a los planteamientos de la extrema izquierda que no descartaban la utilizaci&oacute;n de procedimientos revolucionarios violentos para la &ldquo;toma del poder&rdquo;. Emerge as&iacute; una de las se&ntilde;as de identidad de EE de la mano, de la inteligencia, de la honestidad intelectual y de la visi&oacute;n estrat&eacute;gica de quien va a ser un gigante pol&iacute;tico de la izquierda en Euskadi y en Espa&ntilde;a: Mario Onaindia.
    </p><p class="article-text">
        En el rechazo a la Constituci&oacute;n de 1978 por motivos ideol&oacute;gicos dado el car&aacute;cter antimon&aacute;rquico, socialista (leninista) y autodeterminista de los partidos que conformaban la todav&iacute;a coalici&oacute;n electoral Euskadiko Ezkerra, al no recoger la Constituci&oacute;n estos principios. Esto motiv&oacute; la opci&oacute;n por el 'No' en el refer&eacute;ndum constitucional del 6 de diciembre de 1978, siendo el &uacute;nico partido parlamentario del Pa&iacute;s Vasco que defendi&oacute; dicha posici&oacute;n. El car&aacute;cter diferencial de la opci&oacute;n de EE no estuvo en lo descabellado de sus propuestas pol&iacute;ticas, como el tiempo se est&aacute; encargando de demostrar, sino en el acatamiento de los resultados y en la aceptaci&oacute;n del marco democr&aacute;tico que se inauguraba con la Constituci&oacute;n del Consenso.
    </p><p class="article-text">
        La participaci&oacute;n en la elaboraci&oacute;n y aprobaci&oacute;n el 25 de octubre del Estatuto de Autonom&iacute;a del Pa&iacute;s Vasco de 1979 supuso para Euskadiko Ezkerra la incorporaci&oacute;n al consenso democr&aacute;tico y su ruptura de cualquier v&iacute;nculo siquiera afectivo con los sectores rupturistas y violentos con los que todav&iacute;a manten&iacute;a espacios de contacto. El abandono definitivo (la traici&oacute;n) de las posturas intolerantes, dogm&aacute;ticas, 'revolucionaristas' y antidemocr&aacute;ticas propias de la extrema izquierda y del terrorismo nacionalista y la deslegitimaci&oacute;n de la violencia (y la autocr&iacute;tica) como se&ntilde;a de identidad propia frente a estos sectores de los que proced&iacute;a, s&iacute; fue un elemento diferencial de EE no solo por la forma en que esa cr&iacute;tica se produjo sino por el contenido profundamente democr&aacute;tico de la misma.
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                </figure><p class="article-text">
        La contribuci&oacute;n de EE al final del terrorismo de ETApm s&iacute; supuso una se&ntilde;a de identidad diferencial de lo que ha pasado a denominarse el &ldquo;esp&iacute;ritu de EE&rdquo;. Aspecto diferencial caracterizado por la critica a la utilizaci&oacute;n de la violencia como medio de acci&oacute;n pol&iacute;tica, autocr&iacute;tica respecto a comprensiones y connivencias hist&oacute;ricas con el terrorismo 'polimili', deslegitimaci&oacute;n de la violencia pol&iacute;tica desde posiciones radicalmente democr&aacute;ticas y apoyo pol&iacute;tico y jur&iacute;dico al abandono del terrorismo y al desmantelamiento de la organizaci&oacute;n terrorista, todo ello desde el reconocimiento por parte de los militantes de ETApm de la ilegitimidad del uso de la violencia pol&iacute;tica y desde la plena asunci&oacute;n de los procedimientos democr&aacute;ticos. En definitiva, el reconocimiento de que no solo el fin no justifica los medios sino que los propios medios condicionan el fin.
    </p><p class="article-text">
        Se iniciaba as&iacute; una senda de un pacifismo local que aunaba la cr&iacute;tica descarnada al terrorismo nacionalista con la cr&iacute;tica indignada del terrorismo de la denominada &ldquo;guerra sucia&rdquo;. Esta pr&aacute;ctica alcanza su punto &aacute;lgido en la primera mitad de los 80 con la convocatoria en San Sebasti&aacute;n de una manifestaci&oacute;n con el lema &ldquo;ni sucias ni limpias, no queremos guerras&rdquo;. Rechazo por igual, con la misma intensidad y bajo los mismos principios de radicalidad democr&aacute;tica de los terrorismo de cualquier signo, constituyen otra de las se&ntilde;as de identidad del &ldquo;esp&iacute;ritu de Euskadiko Ezkerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El refer&eacute;ndum de la OTAN de 1986 supuso la puesta de largo de otra de las se&ntilde;as de identidad de ese denominado &ldquo;esp&iacute;ritu de EE&rdquo;. A la apuesta por un pacifismo radical a nivel local, se une la decisi&oacute;n pol&iacute;tica de integrarse en un pacifismo global que se opon&iacute;a a la pol&iacute;tica de bloques (OTAN vs Pacto de Varsovia). La presencia de Juan Mari Bandr&eacute;s en el Parlamento europeo permite entrar en contacto con los movimientos de &ldquo;nueva izquierda&rdquo; europea liderados por los verdes alemanes y la incorporaci&oacute;n a un potente movimiento pacifista europeo en el que de la mano de l&iacute;deres como Joschka Fischer, Petra Kelly o Gert Bastian, el partido se integra en la European Nuclear Disarmament (EDN-Desarme Nuclear Europeo) e impulsa en el Pa&iacute;s Vasco y en Espa&ntilde;a la estrategia &ldquo;detente from below&rdquo; (distensi&oacute;n por la base) en la que sectores de izquierda deslegitiman la estrategia de confrontaci&oacute;n de bloques propios de la guerra fr&iacute;a desde posiciones radicalmente democr&aacute;ticas y de oposici&oacute;n al despliegue de los misiles de crucero y bal&iacute;sticos tanto de la OTAN (misiles Cruise y Pershing) como del Pacto de Varsovia (misiles SS 20), apoy&aacute;ndose en grupos de base (grassroot) de ciudadanos movilizados de ambos bloques.
    </p><p class="article-text">
        La defensa del 'No' en el refer&eacute;ndum de la OTAN se hace desde posiciones radicalmente pacifistas (la frase de Mahatma Gandhi &ldquo;no hay caminos para la paz, la paz es el camino&rdquo; fue el eslogan) y aunque el 'No' gan&oacute; en Euskadi, EE defendi&oacute; desde el primer momento la validez del resultado reconociendo que el sujeto de la soberan&iacute;a era el conjunto de la ciudadan&iacute;a espa&ntilde;ola. Otra manifestaci&oacute;n del esp&iacute;ritu de EE, el reconocimiento y aceptaci&oacute;n de las reglas del juego democr&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo y durante estos a&ntilde;os, el contacto con los grupos ecologistas y de nueva izquierda en Europa permite consolidar el ecologismo profundo del partido y potenciar las reivindicaciones feministas y de libre opci&oacute;n sexual tanto hacia dentro como hac&iacute;a el exterior del partido. Todas estas pr&aacute;cticas pol&iacute;ticas tambi&eacute;n ser&iacute;an se&ntilde;as de identidad de EE. Al igual que la profunda democracia interna que practic&oacute; hasta que la mitad del partido la abandon&oacute; al final del camino.
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                </figure><p class="article-text">
        Avanzando en la d&eacute;cada de los 80, durante la formaci&oacute;n del Gobierno vasco resultante de las elecciones auton&oacute;micas de 1986, el rechazo a la pretensiones de Eusko Alkartasuna (EA) de formar una pinza contra el PSE-PSOE para forzarle a aceptar su desplazamiento del primer lugar parlamentario (19 esca&ntilde;os) en el que las elecciones le hab&iacute;an situado democr&aacute;ticamente, tambi&eacute;n supone una se&ntilde;a de identidad de EE, en el sentido de que se apuesta por defender el inter&eacute;s general por encima incluso de los intereses del partido.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos as&iacute; al Pacto de Ajuria Enea, firmado el 12 de enero de 1988, en el que las se&ntilde;as de identidad o si se quiere &ldquo;el esp&iacute;ritu de Euskadiko Ezkerra&rdquo; brillaron en todo su esplendor de la mano de Kepa Aulestia. El papel que jugaron el partido y en particular el propio Kepa en la arribada a buen puerto del texto final del acuerdo y del acuerdo mismo alg&uacute;n d&iacute;a ser&aacute;n reconocidos por la historia. Vuelve a aparecer quiz&aacute;s la principal se&ntilde;a de identidad de EE, que no es otra que la b&uacute;squeda del inter&eacute;s general a trav&eacute;s de la democracia en contra incluso de los intereses inmediatos del propio partido. Y este esp&iacute;ritu fue posible entre otras muchas cosas porque junto a una militancia de un fuerte compromiso &eacute;tico y pol&iacute;tico con la soluci&oacute;n de los problemas de la sociedad coincidieron en EE tres liderazgos distintos pero que compartieron los mismos valores de honestidad intelectual, compromiso &eacute;tico e inteligencia pol&iacute;tica en la direcci&oacute;n del partido: Mario Onaind&iacute;a, Kepa Aulestia y Juan Mari Bandr&eacute;s que a los anteriores valores un&iacute;a una sensibilidad especial para denunciar violaciones de derechos humanos concretas y situaciones de pobreza y marginaci&oacute;n social inaceptables.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, el 6 de diciembre de 1988, se cumpl&iacute;an diez a&ntilde;os de la aprobaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n y con tal efem&eacute;ride se produce la declaraci&oacute;n de Kepa Aulestia dando el &ldquo;'s&iacute;' inequ&iacute;voco a la Constituci&oacute;n&rdquo;. Fue una declaraci&oacute;n de la Secretar&iacute;a General sin ning&uacute;n debate previo ni en las bases ni en la direcci&oacute;n, lo que produjo cierto malestar entre la militancia m&aacute;s por las formas que por el fondo, aunque tambi&eacute;n por el fondo en los sectores m&aacute;s nacionalistas del partido. Pero lo destacable de este hecho est&aacute; en que Aulestia considera que es un deber moral con la democracia en Euskadi y un ejercicio de pedagog&iacute;a democr&aacute;tica del &uacute;nico partido parlamentario que se hab&iacute;a opuesto al texto constitucional y hace ese reconocimiento al valor democr&aacute;tico del texto constitucional del 78 y a su extraordinaria aportaci&oacute;n a la convivencia democr&aacute;tica tambi&eacute;n entre los vascos. Y lo hace al margen de que eso pudiera tener repercusiones negativas para el partido entre sus propios votantes muchos de los cuales eran muy sensibles a las cr&iacute;ticas que desde el nacionalismo se pudieran hacer al respecto. Aparece as&iacute; otra se&ntilde;a de identidad del partido que es su autoexigencia de realizar pedagog&iacute;a democr&aacute;tica cuando consideraba que el inter&eacute;s general as&iacute; lo demandaba.
    </p><p class="article-text">
        A finales del a&ntilde;o 1989 o principios de 1990 se produce un hecho contradictorio con el 'S&iacute;' inequ&iacute;voco a la Constituci&oacute;n: la aprobaci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n de Autodeterminaci&oacute;n del 15 de febrero de 1990, a la que EE no solo presta su apoyo sino que participa activamente en su formulaci&oacute;n. Es esta la primera de una serie de decisiones en la que EE empieza abandonar &ldquo;el esp&iacute;ritu de EE&rdquo; y empieza a jugar en clave de juegos de poder lo que le llevar&aacute; a su declive final. Todo comienza con una llamada nocturna de Xabier Arzalluz a Kepa Aulestia, a quien hab&iacute;a &ldquo;descubierto&rdquo; en las maratonianas sesiones del Pacto de Ajuria Enea, y en la que el entonces presidente del EBB le pide ayuda para salir del entuerto en el que se hab&iacute;a metido con unas declaraciones altisonantes sobre el derecho de autodeterminaci&oacute;n (el de la virguer&iacute;a marxista, s&iacute;) a ra&iacute;z de los procesos de independencia de la URSS que estaban teniendo lugar en los pa&iacute;ses b&aacute;lticos y sobre los que hab&iacute;a hecho una declaraci&oacute;n el Parlament de Catalu&ntilde;a. EE atiende esa demanda de ayuda y la procesa en clave de unas relaciones privilegiadas con el PNV de cara a las negociaciones de gobierno que se deber&iacute;an abrir tras los comicios auton&oacute;micos que previsiblemente tendr&iacute;an lugar en oto&ntilde;o de es a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Las aportaciones de EE al debate fueron notables pero desafortunadas porque visto con perspectiva hist&oacute;rica nunca debimos prestarnos a ello. Supusieron un retroceso en la evoluci&oacute;n autonomista de EE con el reconocimiento no solo del binomio de constitucionalidad Constituci&oacute;n y Estatuto, sino con el reconocimiento expl&iacute;cito de la Constituci&oacute;n y del Estatuto. Y aunque con todos los matices y cautelas que conseguimos introducir respecto a entender este inexistente derecho como un proceso permanente de profundizaci&oacute;n en el autogobierno, el resultado final no dej&oacute; de constituir una involuci&oacute;n democr&aacute;tica en la que caben interpretaciones como la que realiz&oacute; el propio Xabier Gurrutxaga en el art&iacute;culo mencionado m&aacute;s arriba en el que dec&iacute;a: &ldquo;Esta teor&iacute;a sobre lo que se entiende por la autodeterminaci&oacute;n como proceso din&aacute;mico y permanente fue expuesta con brillantez en la propuesta que sobre este derecho se present&oacute; en el Parlamento vasco en 1990. Convendr&iacute;a leer ahora aquella exposici&oacute;n de motivos y las intervenciones habidas. La integraci&oacute;n en el PSE-PSOE l&oacute;gicamente significaba renunciar a ese pronunciamiento estrat&eacute;gico y ponerse en contra por ejemplo a que se pudiera celebrar una consulta sobre la independencia si as&iacute; lo pidiera el Parlamento. Eso en la cultura del PSE podr&iacute;a tener sentido en la de EE, nunca.&rdquo; (sic a 15 de marzo de 2018, con la que est&aacute; cayendo)
    </p><p class="article-text">
        En lo que a EE respecta, la Declaraci&oacute;n de Autodeterminaci&oacute;n del Parlamento vasco de 15 de febrero de 1990 fue un ejercicio de parlamentarismo ret&oacute;rico en el que la unidad del grupo parlamentario se mantuvo sobre la base de la contextualizaci&oacute;n de la misma en el 'S&iacute;' inequ&iacute;voco a la Constituci&oacute;n y en la consideraci&oacute;n del Estatuto de Autonom&iacute;a de 1979 como la forma en que los vascos nos hab&iacute;amos autodeterminado. La Declaraci&oacute;n de Autodeterminaci&oacute;n del Parlamento vasco fue adem&aacute;s una frivolidad y una peligrosa estupidez, como est&aacute; demostrando el 'proc&eacute;s&ldquo; catal&aacute;n con su unilateralidad.
    </p><p class="article-text">
        La consideraci&oacute;n de la Autodeterminaci&oacute;n como proceso din&aacute;mico y permanente no deja de ser un preciosismo formal muy del gusto de los escol&aacute;sticos de la pol&iacute;tica que tanto abundaron en EE. Entendida esta escol&aacute;stica pol&iacute;tica como un sistema de explicaci&oacute;n de la realidad sin contradicciones internas que, como en la corriente teol&oacute;gico filos&oacute;fica medieval, al final siempre supon&iacute;a una subordinaci&oacute;n de la raz&oacute;n a la fe pol&iacute;tica fuese &eacute;sta el marximo o el nacionalismo. A partir de este momento llegaron las elecciones auton&oacute;micas de 1990 y el fracaso electoral relativo de EE, las posteriores negociaciones de Gobierno que cristalizaron en el tripartito PNV-EE-EA, el fracaso de ese Gobierno, la formaci&oacute;n de un nuevo tripartito PNV-EE-PSE, el Congreso de EE y la ruptura del partido en dos mitades casi id&eacute;nticas por parte de los perdedores de ese Congreso.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso es ya otra historia. La historia de lo que le sucedi&oacute; a EE cuando la mitad del partido decidi&oacute; no ser fiel al &ldquo;esp&iacute;ritu de EE&rdquo; que no era otro que la b&uacute;squeda del inter&eacute;s general a trav&eacute;s del uso de procedimientos estrictamente democr&aacute;ticos incluso en contra de los intereses particulares del propio partido. Como bien expresaba en su art&iacute;culo titulado <a href="https://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/PSE-EE-Euskadiko_Ezkerra-convergencia-izquierda-Fundacion_Mario_Onaindia_6_751084885.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">'El d&iacute;a de Mario', publicado en este mismo peri&oacute;dico el pasado 17 de mazo, Alberto Aguirrezabal,</a> la persona que mejor encarna en s&iacute; mismo la convergencia PSE-EE: &ldquo;Pasados los a&ntilde;os, olvidados ya de nuestra procedencia, la sensaci&oacute;n de muchos de nosotros es que hicimos lo que hab&iacute;a que hacer y estamos donde hay que estar&rdquo;. Y puedo asegurar que donde est&eacute; Alberto Aguirrezabal estar&aacute; &ldquo;el esp&iacute;ritu de Euskadiko Ezkerra&rdquo; y sin duda el esp&iacute;ritu de Mario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Xabier Garmendia</strong><em> fue vicesecretario general de EE (1985-1990) y viceconsejero en dos Gobiernos vascos (1991-1995) y (2009-2012).</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xabier Garmendia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/espiritu-euskadiko-ezkerra-convergencia-pse-ee-autodeterminacion-eta_132_2175510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Apr 2018 19:28:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El espíritu de Euskadiko Ezkerra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[CDC - Convergència Democràtica de Catalunya,PSE - Partido Socialista de Euskadi,ETA,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El trilema de la transición eléctrica en España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/trilema-transicion-electrica-espana_132_1102419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0b51807-1c90-418f-9644-e4700c3ea9a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El trilema de la transición eléctrica en España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hoy en día nadie, ni siquiera la administración Trump, discute la necesidad de una transición hacia un sistema energético mundial descarbonizado</p></div><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a nadie, ni siquiera la administraci&oacute;n Trump, discute la necesidad de una transici&oacute;n hacia un sistema energ&eacute;tico mundial descarbonizado. Podr&aacute; discrepar de la forma, podr&aacute; no estar de acuerdo con el supuesto impacto negativo que desde una perspectiva muy miope considera que el Acuerdo de Par&iacute;s supone para la industria americana o podr&aacute; estar en contra del ritmo con el que se debe llevar a cabo, pero el consenso mundial tras la cumbre de Par&iacute;s roza la unanimidad respecto a que el futuro energ&eacute;tico de la humanidad se encuentra en un mundo libre del uso de combustibles f&oacute;siles.
    </p><p class="article-text">
        Y en esa transici&oacute;n tenemos que pasar de un mundo funcionando a base de energ&iacute;as f&oacute;siles y nuclear de fisi&oacute;n a un mundo energ&eacute;tico fundamentalmente descarbonizado basado en el ahorro, la eficiencia energ&eacute;tica y las energ&iacute;as renovables como fuentes de energ&iacute;a primaria del futuro. En el l&iacute;mite, de las seis fuentes de energ&iacute;a primaria existentes en el universo y actualmente aprovechables&ndash;carb&oacute;n, petr&oacute;leo, gas natural, nuclear de fisi&oacute;n, renovables y ahorro y eficiencia- solo estas dos &uacute;ltimas ser&iacute;an necesarias.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica va a consistir en muchas m&aacute;s cosas que decidir cu&aacute;les van a ser las energ&iacute;as primarias que abastecer&aacute;n las necesidades energ&eacute;ticas de la humanidad, pero es en esta decisi&oacute;n donde se encuentra quiz&aacute;s el n&uacute;cleo esencial de la transici&oacute;n energ&eacute;tica global. De hecho, esta evoluci&oacute;n lleva d&eacute;cadas produci&eacute;ndose en los pa&iacute;ses desarrollados.
    </p><p class="article-text">
        El sector primario y la industria llevan muchos a&ntilde;os desvincul&aacute;ndose del carb&oacute;n energ&eacute;tico y del petr&oacute;leo energ&eacute;tico y sus derivados y adoptando el gas natural, la biomasa y otras renovables como sus energ&iacute;as esenciales y la electricidad como su vector energ&eacute;tico de referencia. Lo mismo ocurre en el sector de los edificios que lleva d&eacute;cadas abandonando el uso de los combustibles derivados del petr&oacute;leo y pasando a utilizar el gas natural, las renovables y la electricidad como sus fuentes principales de aprovisionamiento energ&eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Solamente el transporte se resiste a abandonar los combustibles derivados del petr&oacute;leo como energ&iacute;a b&aacute;sica y casi en solitario de la movilidad global. Las razones son m&uacute;ltiples, pero es un hecho que coches, camiones, autobuses, barcos, aviones y una parte decreciente, aunque todav&iacute;a importante, de los ferrocarriles utilizan casi en exclusiva los derivados del petr&oacute;leo como energ&iacute;a motriz hasta el punto de que podemos considerar que el petr&oacute;leo energ&eacute;tico se encuentra en la pr&aacute;ctica y en lo que a los pa&iacute;ses desarrollados se refiere confinado de hecho en el sector del transporte. Esta es su gran fortaleza, pero tambi&eacute;n es la expresi&oacute;n de su extrema debilidad como fuente energ&eacute;tica de futuro.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica derivada del cumplimiento de los acuerdos de Par&iacute;s de 2015 que consiga evitar los efectos m&aacute;s extremos derivados del aumento de la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera obliga a descarbonizar el transporte de manera acelerada. Y eso pasa por el abandono de las motorizaciones t&eacute;rmicas &ndash;gas&oacute;leo y gasolina- y la r&aacute;pida adopci&oacute;n de las motorizaciones el&eacute;ctricas en sus diversas variantes.
    </p><p class="article-text">
        Llegamos as&iacute; a uno de los aspectos m&aacute;s relevantes de la transici&oacute;n energ&eacute;tica que no es otro que la transformaci&oacute;n del actual sistema el&eacute;ctrico a lo que se conoce como nuevo modelo el&eacute;ctrico caracterizado por la generaci&oacute;n distribuida y el autoconsumo de electricidad, la gesti&oacute;n de la demanda, la incorporaci&oacute;n de inteligencia a las redes transform&aacute;ndolas en redes inteligentes, la canalizaci&oacute;n bidireccional de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica en las redes, el desarrollo de microrredes y redes el&eacute;ctricas locales, la integraci&oacute;n creciente de renovables en las redes, el almacenamiento competitivo de electricidad haciendo gestionables las energ&iacute;as renovables intermitentes y un largo etc&eacute;tera adicional.
    </p><p class="article-text">
        Y dentro de la transici&oacute;n del sector el&eacute;ctrico hacia un sistema descarbonizado adquiere especial relevancia la cesta de energ&iacute;as primarias en la que se basar&aacute; en el futuro la producci&oacute;n de electricidad.
    </p><p class="article-text">
        De media aproximada durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os la producci&oacute;n de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en el sistema peninsular espa&ntilde;ol ha estado cubierta por carb&oacute;n (15%), gas natural en centrales de ciclo combinado (11%) y energ&iacute;a nuclear (21%) por un lado y el resto se ha cubierto con renovables (25%), la gran hidr&aacute;ulica tambi&eacute;n renovable (15%), cogeneraci&oacute;n (10,2%), otras renovables (1,5%) y la energ&iacute;a de residuos (1,3%).
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que la transici&oacute;n energ&eacute;tica de cualquier sistema el&eacute;ctrico incluido el espa&ntilde;ol pasa en el largo plazo por el ahorro y la eficiencia energ&eacute;ticas (lo que incluye la cogeneraci&oacute;n con gas natural o renovables), las energ&iacute;as renovables de todos los or&iacute;genes incluida la gran hidr&aacute;ulica y la energ&iacute;a generada por los residuos. Habitualmente se necesitan no menos de 30 a&ntilde;os para llevar a cabo una transformaci&oacute;n radical del sistema energ&eacute;tico de un pa&iacute;s. Esto plantea en el horizonte del 2050 el abandono del carb&oacute;n y posiblemente de la totalidad del gas natural utilizado en las centrales de ciclo combinado. Pero tambi&eacute;n y por razones distintas el cierre de las centrales nucleares como veremos a continuaci&oacute;n. El debate est&aacute; en qu&eacute; decisiones se van a tomar en primer lugar a 2030 y finalmente a 2050 a&ntilde;o de referencia en el que la transici&oacute;n el&eacute;ctrica deber&iacute;a estar pr&aacute;cticamente finalizada.
    </p><p class="article-text">
        Dani Rodrik, el catedr&aacute;tico de la Universidad de Harvard, en su libro <em>La paradoja de la globalizaci&oacute;n</em> plantea lo que &eacute;l denomina &ldquo;el trilema pol&iacute;tico fundamental de la econom&iacute;a mundial&rdquo; que dice que no podemos perseguir simult&aacute;neamente democracia, autodeterminaci&oacute;n nacional y globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica. Es decir que si queremos impulsar alguna de ellas tendremos que renunciar en todo o en parte a alguna de las otras dos.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, parafraseando a Rodrik, lo mismo nos ocurre con la transici&oacute;n energ&eacute;tica en el sistema el&eacute;ctrico espa&ntilde;ol, tendremos que abordar lo que llamar&eacute; &ldquo;el trilema de la transici&oacute;n el&eacute;ctrica en Espa&ntilde;a&rdquo; que viene a decir que ni en el horizonte de 2030 ni posiblemente en horizontes m&aacute;s alejados en el tiempo, de las tres energ&iacute;as primarias, las dos f&oacute;siles (carb&oacute;n, gas natural) y la nuclear (de fisi&oacute;n), no vamos a poder abandonar simult&aacute;neamente las tres ya que como m&iacute;nimo ser&aacute; necesaria una de ellas como energ&iacute;a firme que act&uacute;e de energ&iacute;a de respaldo que permita la gesti&oacute;n de la red en condiciones de seguridad de suministro, una red basada en energ&iacute;as renovables una parte importante de las cuales (la e&oacute;lica, la solar fotovoltaica y en parte la solar termoel&eacute;ctrica) es intermitente y por lo tanto no gestionable. Y que esto va a ser as&iacute; durante la transici&oacute;n energ&eacute;tica en tanto en cuanto no se desarrollen sistemas de almacenamiento competitivos y en cuant&iacute;a suficiente de la energ&iacute;a el&eacute;ctrica en forma de bombeo hidr&aacute;ulico, de almacenamiento electroqu&iacute;mico en bater&iacute;as, de almacenamiento electrost&aacute;tico en supercondensadores, de almacenamiento qu&iacute;mico en forma de hidr&oacute;geno, de almacenamiento mec&aacute;nico en volantes de inercia o en forma de aire comprimido, etc.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, parece claro dentro del trilema el&eacute;ctrico, con consenso abrumador a nivel internacional, que el carb&oacute;n es el primero y m&aacute;s urgente candidato a desaparecer de nuestra receta energ&eacute;tica el&eacute;ctrica. De hecho, varios pa&iacute;ses europeos se est&aacute;n planteando prescindir del carb&oacute;n para antes del 2025. La duda se puede plantear sobre c&oacute;mo abordamos el fin de las otras dos.
    </p><p class="article-text">
        Una opci&oacute;n seria, a considerar, por los riesgos asociados al alargamiento de su vida &uacute;til, consistir&iacute;a en el cierre de las centrales nucleares en funcionamiento al finalizar su vida regulatoria, es decir la vida &uacute;til y segura para la que fueron dise&ntilde;adas, lo que supondr&iacute;a el abandono total y definitivo de esta fuente de energ&iacute;a en nuestro pa&iacute;s para el a&ntilde;o 2028, lo que dejar&iacute;a al gas natural como &uacute;nica energ&iacute;a de transici&oacute;n. La ventaja de esta soluci&oacute;n es que por una parte se eliminan riesgos nada despreciables de sufrir un accidente nuclear mayor incrementados por el envejecimiento de las plantas y por otra que no son necesarias nuevas inversiones en energ&iacute;as convencionales porque el parque de centrales de gas de ciclo combinado est&aacute; escandalosamente infrautilizado (la media de utilizaci&oacute;n de estas centrales en el periodo 2013-2016 ha sido de 1.045 horas anuales de las 8.760 horas que tiene el a&ntilde;o). El inconveniente estar&iacute;a en que desde la perspectiva del cambio clim&aacute;tico se ralentizar&iacute;a la senda de reducci&oacute;n de las emisiones de CO2 lo que alargar&iacute;a en el tiempo la consecuci&oacute;n de objetivos de reducci&oacute;n de gases de efecto invernadero m&aacute;s ambiciosos.
    </p><p class="article-text">
        La otra opci&oacute;n ser&iacute;a la contraria, es decir optar por el abandono total en el horizonte 2030 del gas natural como fuente de energ&iacute;a primaria en el subsistema el&eacute;ctrico, alargando la vida &uacute;til de las centrales nucleares. La ventaja de esta alternativa se derivar&iacute;a de su contribuci&oacute;n a la aceleraci&oacute;n de los objetivos de reducci&oacute;n de gases de efecto invernadero por encima incluso de la senda acordada a nivel europeo. El inconveniente por el contrario estar&iacute;a en la necesidad de acometer inversiones para la actualizaci&oacute;n de las actuales instalaciones nucleares sin garant&iacute;a ninguna de que ello no suponga un incremento del riesgo de ocurrencia de un accidente nuclear mayor derivado entre otros de la fatiga de los materiales sometidos a dosis de radiaci&oacute;n superiores a las de dise&ntilde;o en el momento de su construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente estar&iacute;a la opci&oacute;n intermedia, es decir que durante el periodo de transici&oacute;n el&eacute;ctrica se desmantelasen algunas, no todas, de las centrales nucleares y se achatarrasen algunas, no todas, de las centrales de gas de ciclo combinado y que en la cesta energ&eacute;tica del subsistema el&eacute;ctrico espa&ntilde;ol conviviesen durante este periodo junto al incremento del ahorro, la eficiencia, la gesti&oacute;n de la demanda, las renovables y el almacenamiento; el gas natural y la energ&iacute;a nuclear en proporciones variables dependiendo de la evoluci&oacute;n de la demanda y del ritmo de penetraci&oacute;n del almacenamiento de energ&iacute;a el&eacute;ctrica competitivo en cualquiera de sus formas.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una parte capital del debate que se tiene que producir en los pr&oacute;ximos meses en nuestro pa&iacute;s al calor de la redacci&oacute;n, debate y aprobaci&oacute;n de la Ley de Cambio Clim&aacute;tico y Transici&oacute;n Energ&eacute;tica que se viene trabajando por parte de grupos de expertos durante los &uacute;ltimos meses. Ser&iacute;a deseable que por parte del Gobierno se propiciase la realizaci&oacute;n de un verdadero debate nacional sobre &eacute;sta y el resto de cuestiones que deber&aacute; abordar la futura ley espa&ntilde;ola en l&iacute;nea con los compromisos exigidos por la regulaci&oacute;n europea que en paralelo se est&aacute; debatiendo en las negociaciones pol&iacute;ticas que sobre el denominado &ldquo;paquete de invierno&rdquo; energ&eacute;tico est&aacute;n manteniendo o van a mantener la Comisi&oacute;n, el Consejo y el Parlamento europeos en el denominado &ldquo;trilogo europeo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xabier Garmendia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/trilema-transicion-electrica-espana_132_1102419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Feb 2018 17:04:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El trilema de la transición eléctrica en España]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De la energía escasa a la energía inagotable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/energia-escasa-inagotable_132_3161881.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b03d1e29-1b10-483b-b422-1cc9d22d9c11_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La transición energética es no solo necesaria para superar riesgos y desequilibrios sino técnicamente posible y económicamente viable.</p></div><p class="article-text">
        Desde el comienzo de la revoluci&oacute;n industrial, la disponibilidad de energ&iacute;a utilizable ha estado hist&oacute;ricamente asociada a la escasez relativa de las fuentes de energ&iacute;a primaria disponibles. El siglo XIX fue el siglo del carb&oacute;n y el siglo XX el del petr&oacute;leo con el carb&oacute;n, el gas natural y la energ&iacute;a nuclear de fisi&oacute;n como energ&iacute;as de acompa&ntilde;amiento del petr&oacute;leo.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, durante los dos &uacute;ltimos siglos hemos construido un mundo basado en la utilizaci&oacute;n de las energ&iacute;as f&oacute;siles &ndash;carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas natural- y de la energ&iacute;a nuclear de fisi&oacute;n que si bien abundantes son recursos limitados y por lo tanto en principio agotables.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo existen seis fuentes de energ&iacute;a primaria, cinco reales o positivas y una virtual o negativa. Las cinco fuentes reales son el carb&oacute;n, el petr&oacute;leo, el gas natural &ndash;las denominadas energ&iacute;as f&oacute;siles-, la nuclear de fisi&oacute;n y las denominadas energ&iacute;as renovables. La sexta la forman el ahorro y la eficiencia energ&eacute;tica, que a pesar de ser virtuales se comportan de hecho como una fuente positiva m&aacute;s al casar de manera muy real la oferta y la demanda energ&eacute;ticas por el lado de una menor demanda para satisfacer las mismas o superiores necesidades energ&eacute;ticas asociadas al desarrollo econ&oacute;mico y al bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Basar nuestras necesidades energ&eacute;ticas en la utilizaci&oacute;n de las energ&iacute;as f&oacute;siles y la nuclear de fisi&oacute;n ha permitido un extraordinario desarrollo material de sectores importantes de la humanidad pero ha ocasionado graves desequilibrios tanto de tipo geopol&iacute;tico &ndash;desigualdad de acceso y disponibilidad del recurso energ&eacute;tico, guerras y conflictos sin fin- como ambiental &ndash;residuos radiactivos, accidentes nucleares, contaminaci&oacute;n local, lluvia &aacute;cida, cambio clim&aacute;tico,&hellip;-. Al mismo tiempo se ha generado la percepci&oacute;n muy extendida de que la utilizaci&oacute;n masiva de las fuentes de energ&iacute;a f&oacute;sil est&aacute; poniendo en riesgo la propia supervivencia de la vida humana sobre el planeta como consecuencia del cambio clim&aacute;tico de origen antropog&eacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, la escasez relativa de estas fuentes de energ&iacute;a que ha sido potenciada por las naciones hegem&oacute;nicas del momento -Gran Breta&ntilde;a en el siglo XIX con el carb&oacute;n y Estados Unidos en el XX con el petr&oacute;leo- para reforzar su dominio sobre el panorama pol&iacute;tico y econ&oacute;mico mundial en beneficio propio, ha generado un discurso de agotamiento a corto plazo de estas fuentes de energ&iacute;a y la percepci&oacute;n generalizada de que el fin de la era de los combustibles f&oacute;siles abundantes y baratos era inminente.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello &ndash;percepci&oacute;n de agotamiento de los recursos energ&eacute;ticos convencionales y generaci&oacute;n de graves riesgos globales- impuls&oacute; el que, como consecuencia de las dos grandes crisis del petr&oacute;leo de los a&ntilde;os 70 del siglo pasado, los pa&iacute;ses que carec&iacute;an de ese recurso as&iacute; como el conjunto de pa&iacute;ses desarrollados y muchas agencias gubernamentales, universidades, institutos de investigaci&oacute;n e industrias varias impulsasen la implantaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de ahorro energ&eacute;tico y el desarrollo de tecnolog&iacute;as de eficiencia energ&eacute;tica y de aprovechamiento de las energ&iacute;as renovables.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el desarrollo tecnol&oacute;gico de la eficiencia energ&eacute;tica y las energ&iacute;as renovables que se viene produciendo desde hace tres d&eacute;cadas est&aacute; ocasionando un cambio de paradigma de repercusiones revolucionarias en la manera de abordar el futuro energ&eacute;tico de la humanidad, hasta el punto de que a d&iacute;a de hoy podemos hablar de una transici&oacute;n energ&eacute;tica no solo deseable sino posible, en t&eacute;rminos tecnol&oacute;gicos y econ&oacute;micos, desde un mundo de energ&iacute;a f&oacute;sil escasa a un mundo de energ&iacute;a renovable inagotable por definici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, las energ&iacute;as renovables provienen de la energ&iacute;a proporcionada por la radiaci&oacute;n solar, la atracci&oacute;n lunar y el calor interno de la tierra y as&iacute; continuar&aacute; siendo durante los pr&oacute;ximos 4.500 millones de a&ntilde;os que seguir&aacute; radiando nuestro sol. Son por lo tanto fuentes de energ&iacute;a inagotable a escala humana. Hay que tener en cuenta que nuestro planeta recibe todos los d&iacute;as energ&iacute;a suficiente como para cubrir casi 20 veces el consumo anual de energ&iacute;a primaria mundial y bastar&iacute;a con aprovechar menos del 0,02% de la energ&iacute;a que nos llega del sol para cubrir todas las necesidades energ&eacute;ticas actuales de la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Que las energ&iacute;as renovables proporcionadas por el sol, la luna y la tierra eran inagotables es un hecho f&iacute;sico, qu&iacute;mico y biol&oacute;gico sin discusi&oacute;n en el &aacute;mbito cient&iacute;fico. Lo que el desarrollo tecnol&oacute;gico de las tres &uacute;ltimas d&eacute;cadas ha propiciado es que su aprovechamiento sea t&eacute;cnicamente viable y econ&oacute;micamente competitivo hasta el punto de que un mundo basado exclusivamente en las energ&iacute;as renovables es un mundo que no solo se puede so&ntilde;ar, sino que se puede planificar.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, la formidable progresi&oacute;n del aprovechamiento de las energ&iacute;as renovables, del almacenamiento de electricidad, del veh&iacute;culo el&eacute;ctrico y de todas las tecnolog&iacute;as de acompa&ntilde;amiento, ha hecho que las nuevas tecnolog&iacute;as necesarias para hacer realidad la transici&oacute;n energ&eacute;tica, sean ya o est&eacute;n en camino de ser plenamente competitivas cuando no m&aacute;s baratas que las energ&iacute;as convencionales.
    </p><p class="article-text">
        La transici&oacute;n energ&eacute;tica es as&iacute; no solo necesaria para superar riesgos y desequilibrios sino t&eacute;cnicamente posible y econ&oacute;micamente viable. Hoy podemos plantearnos la descarbonizaci&oacute;n de nuestro sistema energ&eacute;tico para luchar contra el cambio clim&aacute;tico, el abandono del carb&oacute;n como fuente de energ&iacute;a primaria, la desvinculaci&oacute;n progresiva del petr&oacute;leo que disminuya riesgos de suministro y manipulaci&oacute;n de precios por parte de la OPEP o la eliminaci&oacute;n del riesgo de un accidente nuclear mayor, sin temor a las consecuencias de un mundo sin energ&iacute;a disponible a precios asequibles.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, frente al viejo modelo energ&eacute;tico en el que todas las fuentes de energ&iacute;a primaria eran necesarias, incluso las contaminantes y peligrosas, en el nuevo modelo energ&eacute;tico no todas ser&aacute;n necesarias (incluso la fusi&oacute;n nuclear puede llegar tarde y no ser tampoco necesaria), bastar&aacute; con la eficiencia energ&eacute;tica y las energ&iacute;as renovables. El reto por lo tanto no est&aacute; en el qu&eacute;, el c&oacute;mo o el cu&aacute;ndo, sino en el ritmo en que queremos, podemos o debemos hacer la transici&oacute;n energ&eacute;tica hacia un sistema energ&eacute;tico basado en el ahorro, la eficiencia energ&eacute;tica y las energ&iacute;as renovables.
    </p><p class="article-text">
        Y el ritmo est&aacute; condicionado por muchas variables. Por supuesto, en primer lugar, por las condiciones de partida de cada pa&iacute;s respecto a la estructura de su sistema energ&eacute;tico, as&iacute; como por el grado de amortizaci&oacute;n de las infraestructuras energ&eacute;ticas existentes o por la capacidad de su sistema el&eacute;ctrico de integrar energ&iacute;as renovables de forma masiva.
    </p><p class="article-text">
        Pero el ritmo de esta transici&oacute;n tambi&eacute;n va a estar condicionado por la capacidad de las energ&iacute;as renovables de proporcionar energ&iacute;a a precios competitivos con las energ&iacute;as convencionales o por la posibilidad de almacenar, de forma masiva y barata, la energ&iacute;a producida por las energ&iacute;as renovables dado el car&aacute;cter intermitente de muchas de ellas y su caracter&iacute;stica de no gestionables directamente a voluntad.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, el ritmo va a estar fuertemente condicionado por el impacto que el aumento de la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero va a suponer en el calentamiento global y en sus potenciales efectos de cambio clim&aacute;tico de origen antropog&eacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Un breve apunte geoestrat&eacute;gico para terminar. Espa&ntilde;a es un pa&iacute;s pobre en recursos energ&eacute;ticos convencionales pero muy rico en recursos energ&eacute;ticos renovables como el solar, el e&oacute;lico o la biomasa. La transici&oacute;n energ&eacute;tica es por lo tanto una oportunidad para nuestro pa&iacute;s, tanto desde el punto de vista tecnol&oacute;gico e industrial como desde el punto de vista econ&oacute;mico, de balanza de pagos y de generaci&oacute;n de empleo. Y a pesar de la falta de visi&oacute;n estrat&eacute;gica de nuestros gobernantes de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, nuestros recursos renovables y nuestras capacidades tecnol&oacute;gicas e industriales siguen ah&iacute; intactas a la espera de un impulso pol&iacute;tico menos condicionado por visiones estrechas y por intereses econ&oacute;micos de corto alcance.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Xabier Garmendia</strong> <em>ha sido </em><em>viceconsejero de Industria y Energ&iacute;a en el Gobierno de Patxi L&oacute;pez</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Xabier Garmendia]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/energia-escasa-inagotable_132_3161881.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Sep 2017 21:46:44 +0000]]></pubDate>
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