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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jaume Giner Santos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jaume_giner_santos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jaume Giner Santos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[A la caza del tercer Botànic]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/caza-tercer-botanic_129_9914565.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Se conoce como <em><strong>control de da&ntilde;os</strong></em> aquella estrategia basada en la adopci&oacute;n de cuantas medidas se estimen oportunas para reducir los efectos negativos de alguna cosa que, sin ninguna duda, va a suceder.
    </p><p class="article-text">
        La inminente campa&ntilde;a electoral comporta no pocas din&aacute;micas que se repiten una y mil veces por parte de los partidos en liza hacia el resto de contrincantes. Sin ning&uacute;n &aacute;nimo de ser exhaustivo -por pereza personal y conocimiento general-, en cada contienda la ciudadan&iacute;a asiste al cl&aacute;sico repertorio de la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica: uno acusa al otro de ser un blanco, el otro le contesta que es un radical, mientras la prensa pregunta al resto qu&eacute; opina para que todos se sit&uacute;en con el primero o el segundo. No falla.
    </p><p class="article-text">
        Estas pautas responden a la l&oacute;gica de ofrecer al electorado, con la mayor claridad posible, la oferta que representa cada formaci&oacute;n y el riesgo que suponen el resto (desde la &oacute;ptica de cada contrincante, obviamente). Se trata pues, de una estrategia dual de captaci&oacute;n de voto propio y disuasi&oacute;n del voto ajeno, de <em>que me voten a m&iacute;, pero quien no lo haga, que tampoco vote al contrincante.</em>
    </p><p class="article-text">
        En el marco de la rivalidad entre bloques (Izquierda-Derecha) tiene mucho sentido esta estrategia, pues la victoria de uno u otro no solo responde a la cantidad de votos que sean capaces de arrastrar, sino a la capacidad de votos que el otro <em>se deje por el camino</em>. Una especie de <em>juego de suma cero</em> que en varias ocasiones a lo largo de nuestra democracia hemos comprobado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa misma l&oacute;gica dentro de cada bloque puede ser devastadora, ya que mientras cada uno de los partidos busca maximizar sus ganancias, el resultado global se puede torcer al no alcanzar el objetivo principal de gobernar (sin mencionar el desgaste que supone para las presentes y futuras necesarias relaciones internas). Esta situaci&oacute;n, en un momento donde las alianzas son imprescindibles, es un suicidio pol&iacute;tico en toda regla. M&aacute;s a&uacute;n para una hipot&eacute;tica reedici&oacute;n del Bot&agrave;nic.
    </p><p class="article-text">
        Tras dos legislaturas gobernando la Generalitat Valenciana (y algunos a&ntilde;os el Gobierno central), parece obvio dar por hecho que la ciudadan&iacute;a ya conoce las propuestas y l&iacute;mites de cada una de las formaciones. A la vez, cada uno de ellos tambi&eacute;n acumula un suficiente bagaje a nivel de pol&iacute;ticas y acciones llevadas a cabo de las cuales sacar pecho. Sin embargo, las posibilidades de asistir a una campa&ntilde;a electoral donde vuelen los cuchillos y salgan a la luz los reproches, resulta m&aacute;s que plausible.
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, creo que el Bot&agrave;nic deber&iacute;a sentarse y plantear seriamente una pol&iacute;tica de <strong>control de da&ntilde;os</strong> dirigida a facilitar la consecuci&oacute;n del objetivo final: el tercer gobierno de progreso consecutivo en la Comunidad Valenciana. Y esto, que a nadie le quepa la menor duda, pasa porque PSPV, Compromis y Unides Podem (o como finalmente se llame) consigan, entre las tres formaciones, sumar al menos los 50 diputados/as necesarios en Les Corts (y ser&aacute; en este orden, no nos enga&ntilde;emos a nosotros mismos de puertas hacia adentro). 
    </p><p class="article-text">
        Como que ya no formar&eacute; parte m&aacute;s de ese tipo de reuniones que se dan y con la esperanza de que se d&eacute; para esto, quisiera proponer desde mi humilde punto de vista, algunas cuestiones b&aacute;sicas de partida que podr&iacute;an servir:
    </p><p class="article-text">
        1.- <strong>Centrarse en el perfil propio</strong>: cada formaci&oacute;n deber&iacute;a realizar sus m&aacute;ximos esfuerzos en plantear tanto su visi&oacute;n pol&iacute;tica general sobre las cosas como su programa electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Si por algo he defendido siempre la no conveniencia de la uni&oacute;n electoral entre Comprom&iacute;s y Unides Podem pera la Generalitat es porque tengo el convencimiento que ambas formaciones representan y plantean elementos suficientemente distintos como para generar una identificaci&oacute;n distinta entre el electorado. Esto no solo es bueno, es necesario, pues cada voto suma y no hay porque exigirle a nadie que olvide sus ideas y se adapte a la oferta que resulta de una coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        2.- <strong>Ser honestos/as</strong>: a pesar de que la tentaci&oacute;n sea grande, la campa&ntilde;a no es el lugar donde se dirime la moralidad de los partidos, quien es bueno y quien es malo. Cada uno de los partidos deber&iacute;a abstenerse de defender propuestas en las que no creen para captar voto del resto. 
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente para que el punto 1 se cumpla, no tendr&iacute;a sentido que una formaci&oacute;n defendiese cuestiones que, leg&iacute;timamente, ha venido rechazando o bloqueando durante 8 a&ntilde;os. Y la &eacute;poca electoral es muy tentadora para habilitar este transformismo camale&oacute;nico que s&oacute;lo hace que generar tensiones dentro del bloque y dificultar la elecci&oacute;n sincera del electorado. Si hay quien defiende modelos distintos sobre urbanismo, fiscalidad, transici&oacute;n ecol&oacute;gica, modelo comercial&hellip; que se pongan en liza de forma honesta para que la ciudadan&iacute;a opte por ellos sin hacer de estas diferencias una competici&oacute;n hostil.
    </p><p class="article-text">
        3.- <strong>Localizar al contrincante</strong>: poca explicaci&oacute;n necesita esto, el contrincante es el bloque del PP-Ciudadanos-VOX. El Bot&agrave;nic requiere de maximizar sus votos afianzando a su electorado, intentando captar al del bloque rival y conseguir que la m&aacute;xima cantidad de electores del resto de partidos no acudan a votar por falta de convencimiento o cualquier otro motivo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        4.- <strong>Pol&iacute;tica nacional</strong>: en un pa&iacute;s tan impregnado por lo que sucede pol&iacute;ticamente a escala central y dada la situaci&oacute;n peculiar de distinta participaci&oacute;n entre los partidos del gobierno auton&oacute;mico, el perfil de cada uno respecto a lo que sucede en el Gobierno y Las Cortes Generales es una baza importante. 
    </p><p class="article-text">
        Por un lado tanto PSPV como Unides Podem pueden y deben aprovechar las medidas positivas realizadas por el Gobierno central, as&iacute; como Compromis reivindicar su papel propositivo para algunas de ellas desde el Congreso de los Diputados, m&aacute;s a&uacute;n con el candidato que han escogido. A ello se suma, en correlaci&oacute;n con el punto 3, que tanto PSPV como Unides Podem difieren no pocas pol&iacute;ticas generales y deber&iacute;an ser honestos con ello. Por &uacute;ltimo, Compromis ha apostado desde su nacimiento por hacer de la <em>extricta obedi&egrave;ncia valenciana</em> una piedra angular de su proyecto, en el que mucha gente se siente representada y valora. Mientras tanto, desde el PSPV y Unides Podem se puede defender con argumentos de peso, la importancia que tiene para la Comunidad Valenciana que los partidos formen parte de una estructura nacional con peso para la toma de decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto nada m&aacute;s tengo que a&ntilde;adir. Ojal&aacute; alguien con peso en el Bot&agrave;nic me lea y se plantee esta u otra estrategia conjunta que permita alcanzar el objetivo del Bot&agrave;nic III, porque de no darse la suma entre los tres, de poco valdr&aacute; la alegr&iacute;a del PSPV por unos abultados resultados, la de Compromis por un deseado sorpaso y la de Unides Podem por el alivio de mantener su representaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Giner Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/caza-tercer-botanic_129_9914565.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Feb 2023 11:11:24 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A la caza del tercer Botànic]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vivir o sobrevivir: el devenir social tras la pandemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vivir-sobrevivir-devenir-social-pandemia_129_8214402.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La pandemia de la COVID-19 ha tra&iacute;do aparejado algunos fen&oacute;menos que podr&iacute;an haber llegado para quedarse. En otros casos no ha hecho m&aacute;s que acelerar otros procesos que ven&iacute;an desarroll&aacute;ndose desde hace d&eacute;cadas. Uno de ellos tiene que ver con profundos cambios antropol&oacute;gicos que afectan al comportamiento individual y que ponen en peligro los fundamentos m&aacute;s asentados de la comunidad, del com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta tendencia la observamos especialmente en la evoluci&oacute;n del papel del ser humano y su conceptualizaci&oacute;n y en la funci&oacute;n que cumplen los rituales colectivos en cualquier cultura como elemento de cohesi&oacute;n social y desarrollo humano.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, asistimos a la atomizaci&oacute;n m&aacute;s absoluta del individuo, como ya ven&iacute;a impulsando la nueva sociolog&iacute;a occidental desplegada por el neoliberalismo, pero con una vuelta de tuerca m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Durante el cristianismo &lsquo;el otro&rsquo; era <strong>el hermano</strong> en tanto que todos somos hijos de Dios y posteriormente pas&oacute; a ser uno de <strong>los m&iacute;os</strong> con las revoluciones liberales y la pol&iacute;tica de masas (los intereses de estamento/clase y el trabajo como nexo de comuni&oacute;n social); el neoliberalismo convirti&oacute; a &lsquo;el otro&rsquo; en un adversario contra quien competir, en <strong>mi rival</strong>. La pandemia lo ha convertido directamente en <strong>enemigo</strong>, en amenaza, en portador de la muerte. No mucho antes, aunque no nos acordemos, sucedi&oacute; algo similar con el terrorismo, cuyo miedo inicial se extendi&oacute; desde los grupos armados f&aacute;cilmente localizables hasta el temor persistente y deslocalizado del <em><strong>lobo solitario</strong></em>. Cualquier persona (inserte aqu&iacute; elementos racistas para completar el patr&oacute;n) pod&iacute;a ser un potencial terrorista a punto de cometer un atentado. La paranoia social perfecta&hellip; hasta que lleg&oacute; un virus, un grupo terrorista gigante a escala global e <strong>invisible</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas tecnolog&iacute;as ya hab&iacute;an facilitado el <strong>proceso de ensimismaci&oacute;n</strong> a trav&eacute;s de una conexi&oacute;n desprovista de contacto y una tendencia hacia un mayor egocentrismo. Internet y las redes sociales en concreto han tra&iacute;do la paradoja de ampliar hasta un alcance global la capacidad de comunicaci&oacute;n con otras personas, mientras que se reduce cada vez m&aacute;s la conexi&oacute;n comunitaria con el abandono de los espacios f&iacute;sicos. Como es l&oacute;gico, el confinamiento nos ha empujado a la m&aacute;xima expresi&oacute;n de esta situaci&oacute;n. El fil&oacute;sofo surcoreano Byung-Chul Han lo defin&iacute;a as&iacute; en una entrevista realizada durante los primeros meses de la pandemia<a href="//#sdendnote1sym" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">i</a>:
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;<em>La pandemia ha dado lugar a una sociedad de la cuarentena en la que se pierde toda experiencia comunitaria. Como estamos interconectados digitalmente, seguimos comunic&aacute;ndonos, pero sin ninguna experiencia comunitaria que nos haga felices. El virus a&iacute;sla a las personas. Agrava la soledad y el aislamiento que, de todos modos, dominan nuestra sociedad.&rdquo;</em>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las tendencias cambian porque la realidad social cambia</strong>. Y la realidad que vivimos, las experiencias que tenemos siempre determinan el camino que dibujamos individual y colectivamente. Estos d&iacute;as me comentaba un conocido que trabaja para una productora musical que, si el trap fue la consecuencia de una crisis concreta, la econ&oacute;mica de 2008; est&aacute; por ver qu&eacute; surgir&aacute; de esta. Pero que, sin duda, ya se dejan entrever algunas pinceladas: m&uacute;sica m&aacute;s tranquila de la que se puede hacer y disfrutar en casa y que a la vez es compatible con los actuales formatos culturales con restricciones. &iquest;Durante cu&aacute;nto tiempo no pod&iacute;an juntarse los grupos a ensayar? &iquest;Cu&aacute;ntos j&oacute;venes han estado encerrados en casa en la &eacute;poca donde m&aacute;s se animan a probar montando una banda entre amistades? Pues eso.
    </p><p class="article-text">
        Con el trabajo ocurre algo similar. Es cierto que el teletrabajo ya estaba ah&iacute;, pero era algo muy reducido. Tampoco es que el teletrabajo pueda extenderse a todo el mundo laboral, algunos sectores no pueden optar a este formato (aqu&iacute; hay otras reflexiones importantes sobre como los distintos sectores sociales deben arriesgarse m&aacute;s a morir en una pandemia, como ya sucedi&oacute; con la peste y ahora con los vagones repletos de trabajadores y trabajadoras durante el confinamiento). Sin embargo y desde el convencimiento de que el teletrabajo tiene ventajas, me pregunto si la destrucci&oacute;n de uno de los pocos nexos sociales que nos quedaban no puede acabar trayendo problemas m&aacute;s profundos que afectan a lo colectivo. Empat&iacute;a, sociabilidad, lazos personales, trabajo en equipo, experiencias colectivas&hellip; son <strong>elementos dif&iacute;cilmente trasladables</strong> a un centro de trabajo ubicado en el sal&oacute;n de casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay rituales anulados por la pandemia que llaman m&aacute;s la atenci&oacute;n, estos son los <strong>rituales de la vida y la muerte</strong>. Aunque sea un pensamiento muy interiorizado, la muerte y la vida se han celebrado mucho m&aacute;s all&aacute; del cristianismo, que hace una apropiaci&oacute;n de anteriores tradiciones instaladas en sociedades precristianas (como hace cualquier cultura, por otra parte). Precisamente los rituales aparejados a la vida y la muerte son de los m&aacute;s antiguas en la Humanidad como as&iacute; corroboran antrop&oacute;logos y arque&oacute;logos. Y un escal&oacute;n por debajo encontramos los ritos de emparejamiento desde el nacimiento de este fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        Las restricciones impuestas para hacer frente a la pandemia han afectado a elementos tan nucleares de la sociedad como los bautizos/fiestas de bienvenida, las bodas y/o uniones civiles y los funerales. E incluso durante unos d&iacute;as los nacimientos se restringieron impidiendo que el padre asistiese al mismo. Afortunadamente este <strong>grave error</strong> se recondujo de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Estas medidas son inauditas. Incluso en la peste, algunas de estas limitaciones se impusieron exclusivamente para quien tuviese la enfermedad o mostrase s&iacute;ntomas de esta, aunque con poco &eacute;xito. Y es que muchos familiares y amigos acud&iacute;an a escondidas para dar el &uacute;ltimo adi&oacute;s a sus seres queridos.
    </p><p class="article-text">
        Llama la atenci&oacute;n que <strong>ni la Iglesia cat&oacute;lica ha protestado contra las restricciones</strong>, a pesar de la pr&aacute;cticamente nula importancia hist&oacute;rica que el catolicismo ha dado a la muerte f&iacute;sica en pro de la muerte espiritual. Al fin y al cabo, la muerte no es m&aacute;s que el castigo divino de Dios hacia la Humanidad expuls&aacute;ndola del para&iacute;so por haber cometido el pecado original. O como dicta el G&eacute;nesis 3:19 &ldquo;Con el sudor de tu rostro comer&aacute;s el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volver&aacute;s.&rdquo; Y no deja de ser sorprendente porque, como recordaba Han en la citada entrevista<strong>, mientras San Francisco abrazaba a los leprosos, el papa Francisco ha tenido una postura muy en la l&iacute;nea de la comunidad cient&iacute;fica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En una <strong>sociedad cada vez m&aacute;s preocupada por la salud y temerosa de la muerte</strong>, el aislamiento social puede acabar penetrando hasta pasar de ser una medida excepcional para combatir una enfermedad, a una pauta de prevenci&oacute;n permanente en el tiempo. Si m&aacute;s vale prevenir que curar, &iquest;Por qu&eacute; no vivir en un confinamiento continuo? Evitar&iacute;amos contagios, accidentes y m&uacute;ltiples riesgos aparejados al espacio com&uacute;n. Pero &iquest;A cambio de qu&eacute;? &iquest;Qu&eacute; tipo de vida vivir&iacute;amos?
    </p><p class="article-text">
        De esta pandemia deberemos aprender para luchar m&aacute;s eficazmente contra este tipo de eventos sanitarios. Enfermedades continuar&aacute;n habiendo, ya sea por mutaciones de las actuales o por nuevas que aparecer&aacute;n. De lo que se trata es de ser capaces de acertar en la proporcionalidad de las medidas que debamos adoptar en el futuro priorizando los derechos y libertades para que, en momentos de crisis como la que hemos vivido, podamos optar por soluciones que afecten lo m&iacute;nimo posible a estos. Y ante todo, <strong>evitar la f&oacute;rmula de la distancia social</strong> que tant&iacute;simas consecuencias catastr&oacute;ficas traen sobre otros aspectos de la vida propia y colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Para esto seguramente debamos revertir el <strong>exceso de tecnificaci&oacute;n social </strong>al que hemos llegado y comenzar a relativizar la opini&oacute;n de la comunidad cient&iacute;fica a la hora de tomar decisiones que trascienden lo meramente sanitario. Porque la supervivencia absoluta no puede tapar la vivencia permanente a riesgo de convertirnos en meros cuerpos f&iacute;sicos cuya &uacute;nica misi&oacute;n es huir despavoridos de la muerte renunciando a cualquier gozo en vida.
    </p><p class="article-text">
        Dentro de lo que significa <strong>ser humano m&aacute;s all&aacute; de lo puramente biol&oacute;gico</strong>, est&aacute;n todos esos rituales, todas esas actividades que se generan desde la colectividad y que permiten <strong>formar comunidades</strong>. Acabar con ello nos acerca m&aacute;s a una sociedad burbuja donde cada individuo permanezca aislado cumpliendo el indispensable papel que deben jugar dentro del sistema capitalista, esto es<strong>: trabajar y consumir</strong>. O en su nueva versi&oacute;n: <strong>Zoom y Amazon</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>riesgo de una descomposici&oacute;n social</strong> es real y la pandemia no ha hecho m&aacute;s que acelerar un proceso ya existente. Hemos podido comprobar como las redes de confianza, apoyo y solidaridad han permitido reducir el impacto en seg&uacute;n qu&eacute; grupos, familias y personas. Desde la comunidad de vecinos hasta la cofrad&iacute;a, la falla o el club deportivo. Destruir estos espacios de comuni&oacute;n no s&oacute;lo endurecer&aacute; las condiciones de la siguiente crisis que padezcamos, tambi&eacute;n har&aacute; nuestras vidas m&aacute;s grises. Por ello, a pesar de las cr&iacute;ticas que seguro recibir&eacute; y a la luz del &eacute;xito de la vacuna y la vacunaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s, espero que vuelvan las fallas y en general, todas las fiestas patronales, eventos culturales y asociacionismo existente.
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente hemos perdido muchas vidas en estos &uacute;ltimos meses, pero de nada habr&aacute; valido todo el esfuerzo si perdemos a la sociedad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        <em>*(Este art&iacute;culo es fruto de la reflexi&oacute;n estrictamente personal, pero no ser&iacute;a posible sin la necesaria influencia de las reflexiones realizadas sobre la pandemia por Giorgio Agamben y Byung-Chul Han, dos de los pensadores vivos m&aacute;s influyentes de Occidente, seguidores de las tesis sobre la biopol&iacute;tica)</em>
    </p><p class="article-text">
        <a href="//#sdendnote1anc" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">i</a><sup></sup> https://www.lavanguardia.com/cultura/20200512/481122883308/byung-chul-han-viviremos-como-en-un-estado-de-guerra-permanente.html
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Giner Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/vivir-sobrevivir-devenir-social-pandemia_129_8214402.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Aug 2021 10:36:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vivir o sobrevivir: el devenir social tras la pandemia]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sólo el feminismo salva al pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solo-feminismo-salva-pueblo_132_1737233.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <em>Si algo he aprendido los &uacute;ltimos a&ntilde;os como hombre de las mujeres con respecto al feminismo es que debo callar, escuchar, aprender y ofrecer mi ayuda. En este concreto orden. Como es evidente tengo mi opini&oacute;n sobre todo aquello que ocurre a mi alrededor e incluso m&aacute;s all&aacute; de mi contexto vital, a miles de kil&oacute;metros. Pero asumo que mi visi&oacute;n ni es importante ni debe determinar el transcurso de pol&iacute;ticas de las que no soy el protagonista o -m&aacute;s bien, como es el caso- soy el actor activo que genera el problema.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es por ello que quiero empezar pidiendo disculpas a cualquier persona que pueda molestarse por este escrito y asumir todas y cada una de las cr&iacute;ticas que se desprendan de &eacute;l. Tampoco imponer mi visi&oacute;n ni enmendar la de nadie, tan solo colaborar dentro del marco colectivo de reflexi&oacute;n con la absoluta certeza de que, si este objetivo particular fracasa, el fracaso ser&aacute; exclusivamente m&iacute;o.</em>
    </p><p class="article-text">
        Tengo el total convencimiento de que el futuro de la sociedad es feminista y es de las mujeres. Y dentro de un mar de dudas y miedos, el &uacute;nico viso de esperanza que logro ver -y al que me agarro con fuerza- es precisamente la inexorable victoria del feminismo como movimiento y propuesta pol&iacute;tica. Quiz&aacute;s por eso tampoco me preocupa en exceso -como s&iacute; percibo en otros compa&ntilde;eros- el auge de la extrema derecha, porque a lo largo de la historia siempre que la sociedad ha empezado a avanzar en el transcurso del progreso, han aparecido <em>los monstruos</em> de los que hablaba Gramsci. Y en todas las ocasiones la victoria ha sido para quien apuesta en positivo por el bien colectivo de la Humanidad. Es el desarrollo dial&eacute;ctico de la historia, nunca matem&aacute;tico, nunca prefijado, nunca mec&aacute;nico... pero cuyas din&aacute;micas terminan por imponerse.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tengo claro que, as&iacute; como est&aacute; sucediendo en el resto del mundo, las mujeres ser&aacute;n el mayor <em>dique de contenci&oacute;n</em> de las fuerzas regresivas del miedo. Si no lo son en las instituciones a trav&eacute;s de las fuerzas feministas lo ser&aacute;n en las calles, donde se cuentan por decenas sus triunfos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os (desde la ley Gallard&oacute;n a la huelga feminista del 8M).
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n del movimiento feminista -en su etapa reciente- en Espa&ntilde;a se ha forjado desde una posici&oacute;n estrat&eacute;gica <em>ofensiva</em> y probablemente esta sea su mayor virtud y lo que explique el &eacute;xito social alcanzado. Ha conseguido en un breve per&iacute;odo de tiempo generar un imaginario com&uacute;n ampliamente compartido por la sociedad en su conjunto de forma transversal atravesando su adscripci&oacute;n de hombres a mujeres, pero tambi&eacute;n -y lo que es m&aacute;s importante- de personas que participan activamente de &eacute;l a quienes pasivamente lo apoyan y comparten sin necesidad de ejercer ninguna participaci&oacute;n activa del proceso.
    </p><p class="article-text">
        La direcci&oacute;n pol&iacute;tica que ha llevado el movimiento feminista es de progreso, situando como eje la conquista de derechos y garant&iacute;as, la ampliaci&oacute;n de servicios, el reconocimiento y superaci&oacute;n de la(s) desigualdad(es)... en definitiva, la apuesta por un cambio estructural de paradigma. Esto es: el abandono del actual campo de juego y sus normas proponiendo uno nuevo, que adem&aacute;s es moral y objetivamente mejor para el conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Ante el v&eacute;rtigo por crecimiento de las propuestas reaccionarias -del <em>monstruo</em>- cambiar el rumbo hacia una apuesta estrat&eacute;gica de <em>resistencia</em> puede resultar peligroso para sostener la dimensi&oacute;n que ha conseguido el movimiento feminista. La masiva suma de simpat&iacute;as que ha logrado se ha basado en una l&oacute;gica de aspiraciones y horizontes que, de difuminarse en pro de una l&oacute;gica de conservaci&oacute;n, corre el riesgo de perderse. No es un tema balad&iacute; ni una intrascendente cuesti&oacute;n de enfoques, sabemos y hemos comprobado la importancia que tienen los <em>estados de &aacute;nimos</em> en la construcci&oacute;n de <em>realidades sociales</em> como elemento de comprensi&oacute;n y creaci&oacute;n de simpat&iacute;as por parte de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s hay dos elementos que contin&uacute;an siendo centrales a pesar de cualquier cambio de tendencia pol&iacute;tica o vaiv&eacute;n social. De un lado, que feminismo ya expresa antifascismo. No se contempla de otro modo, no cabe la posibilidad de una apuesta pol&iacute;tica feminista que no sea antifascista, est&aacute; en su propio n&uacute;cleo ideol&oacute;gico y pr&aacute;ctico. Y tambi&eacute;n se desprende tanto de la propuesta feminista como de su trayectoria hist&oacute;rica de lucha social, que la defensa de las conquistas obtenidas es un pilar fundamental que continuar&aacute; en pie, sin necesidad de reafirmarlo.
    </p><p class="article-text">
        De otro lado, las pol&iacute;ticas reaccionarias nunca han sido -ni lo son ahora- el problema al que se enfrenta e intenta cambiar el feminismo. En todo caso son el ala radical y extrovertida del problema. Pero en el fondo la lucha continua siendo contra un Patriarcado que pervive al margen del refuerzo de las posiciones ultras que vemos estos d&iacute;as. El horizonte colectivo no ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El papel de los hombres: una posible tarea esencial</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nos va la vida en el triunfo del feminismo. Decenas de mujeres mueren cada a&ntilde;o a causa de un sistema patriarcal que lo penetra todo y es nuestra culpa. Somos los culpables directos de este mal, aunque no lo veamos, aunque nos cueste asumirlo. Pero tambi&eacute;n es este sistema el que nos est&aacute; abocando a la muerte de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Continuo creyendo en lo primero que he dicho: callar, escuchar, aprender y ofrecernos para ayudar. El motivo es sencillo: ellas son las v&iacute;ctimas y conocen mejor que nosotros el problema y c&oacute;mo afrontarlo. Pero si nosotros somos los culpables, tambi&eacute;n tenemos la necesidad de ser los primeros en cambiar. Y es ah&iacute; donde reside nuestra tarea, en convencernos y convencer al resto de hombres de que el feminismo no es su enemigo, es su salvaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es nuestra tarea entonces? Nosotros nos conocemos, sabemos c&oacute;mo pensamos y sabemos c&oacute;mo nos comportamos, sobretodo entre nosotros, cuando <em>somos manada</em>. Sabemos las <em>bromas infantiles</em> que hacemos entre amigos o familiares, e incluso entre compa&ntilde;eros y camaradas. Sabemos como infravaloramos a las mujeres de forma m&aacute;s o menos consciente y somos conscientes de como las juzgamos. El Patriarcado est&aacute; en nosotros, en todos nosotros.
    </p><p class="article-text">
        C&oacute;mo trazar una estrategia para acabar con ello, para dar en la clave del comportamiento masculino y como derribar nuestras d&eacute;biles estructuras de reafirmaci&oacute;n y dominaci&oacute;n, es posiblemente un ejercicio que debamos reflexionar desde nuestra condici&oacute;n. Primero, como es evidente, desde un cariz particular, individual. Ah&iacute; s&iacute; necesitamos a las mujeres para que nos se&ntilde;alen. Pero c&oacute;mo desarrollar un trabajo colectivo de aprendizaje y deconstrucci&oacute;n, es posible que dependa de qui&eacute;n mejor conoce al sujeto que debe ser cambiado: nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Pondr&eacute; un ejemplo controvertido: s&eacute; que somos los culpables de los asesinatos machistas, ya lo he dicho. S&eacute; que somos potenciales violadores y asesinos, no importa si por un elemento cultural o por un convencimiento personal; no importa si por consciencia o por inconsciencia. Pero pol&iacute;ticamente lanzar esta consigna es objetivamente real, moralmente irreprochable y estrat&eacute;gicamente est&eacute;ril. Porque no genera un grado de concienciaci&oacute;n superior del problema entre sus causantes, sino un sentimiento de rechazo fruto de esa d&eacute;bil construcci&oacute;n de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Por mi parte s&oacute;lo me queda ofrecer de nuevo mi ayuda y reiterar la asunci&oacute;n de cr&iacute;ticas y responsabilidades por mi escrito y por mis actos. Pedir enfatizadamente que me se&ntilde;al&eacute;is cada vez que cometo un error, que os fallo y que reproduzco del sistema que pretendo cambiar, provoc&aacute;ndoos directamente las consecuencias que sufr&iacute;s. Escribo esto a sabiendas de la postura que me corresponde ocupar porque creo desde la honestidad que puede ser &uacute;til. Y si no es as&iacute;, lo lamento.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Jaume Giner Santos es graduado en Ciencias Pol&iacute;ticas por la UV, estudiante del M&aacute;ster en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional del IDHUV. Responsable de Elaboraci&oacute;n </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Giner Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/solo-feminismo-salva-pueblo_132_1737233.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Jan 2019 17:13:55 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sólo el feminismo salva al pueblo]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trapero debe ser procesado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trapero-debe-procesado_132_3144368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        As&iacute; es, el Major de los Mossos Josep Llu&iacute;s Trapero deber&iacute;a ser imputado y procesado judicialmente por la comisi&oacute;n de un posible delito el 1-O. Pero no concretamente por el delito de <em>sedici&oacute;n</em> por el cual la Audiencia Nacional ha actuado contra &eacute;l -al que pronostico que tendr&aacute; poco recorrido judicial-, sino por la desobediencia a una orden judicial.
    </p><p class="article-text">
        Hagamos memoria primero: el 6 de septiembre, el Parlament de Catalunya aprob&oacute; la Ley 19/2017 y r&aacute;pidamente el Tribunal Constitucional suspendi&oacute; sus efectos hasta resolverse el recurso de inconstitucionalidad presentado por el Gobierno. Desde entonces, tanto el Tribunal Constitucional como otras instancias judiciales han emitido diferentes sentencias, autos y declaraciones que, resumidamente, prohib&iacute;an la celebraci&oacute;n del refer&eacute;ndum e instaban a instituciones, administraciones p&uacute;blicas y cuerpos de seguridad a cumplir el mandato judicial.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, el 1 de Octubre se celebr&oacute; un refer&eacute;ndum -sin entrar a valorar el contenido y preceptos del mismo- previamente ilegalizado, torci&eacute;ndose as&iacute; el mandato de los tribunales y el Fiscal General del Estado. No es poca cosa. Si como hemos o&iacute;do insistentemente estos d&iacute;as el Estado de Derecho se basa en el respeto a la ley y por ende a las resoluciones de los estamentos responsables de hacerlas cumplir; romper con esta premisa debe conllevar un castigo.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 118 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola, as&iacute; como otras leyes (p.e. 6/1985, 29/1998) y sentencias (STS de 14 de septiembre de 2004 y STS de 21 de febrero de 2011), recogen el obligado cumplimiento de las sentencias judiciales que, en una interpretaci&oacute;n m&aacute;s amplia, alcanza adem&aacute;s a los autos, declaraciones y/o resoluciones. El Tribunal Constitucional ha vinculado este obligado cumplimiento como parte de la tutela judicial efectiva, derecho fundamental consagrado en el art. 24CE, en diferentes sentencias (p.e. STC 37/2007).
    </p><p class="article-text">
        En base a todo esto, parece claro que Josep Llu&iacute;s Trapero deber&iacute;a dar explicaciones y aclararse judicialmente porque, teniendo conocimiento de sus obligaciones, no las cumpli&oacute;. Seguramente fuese deliberado y entonces estemos ante un claro hecho de prevaricaci&oacute;n. Al igual que el resto del Govern de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Pero no queda aqu&iacute; la cosa! Llegados a este punto, que considero dif&iacute;cilmente cuestionable tanto por la claridad de los preceptos jur&iacute;dicos como por lo preciso de las &oacute;rdenes judiciales, cabe aumentar la lista de personas que deber&iacute;an someterse al proceso judicial que esclarezca los hechos. De hecho, hagamos de nuevo el mismo ejercicio de deducci&oacute;n, disculpad que sea reiterativo:
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, el 1 de Octubre se celebr&oacute; un refer&eacute;ndum que hab&iacute;a sido prohibido anteriormente por el Tribunal Constitucional y otras instancias judiciales. La responsabilidad de cumplir dichas &oacute;rdenes reca&iacute;a en los mismos jueces que emplazaron a administraciones p&uacute;blicas, instituciones y cuerpos de seguridad. &iexcl;He aqu&iacute; la cuesti&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Si Josep Llu&iacute;s Trapero es responsable de que se celebrase el refer&eacute;ndum, no por llevar su iniciativa (como s&iacute; lo ser&iacute;a el Govern y otros &oacute;rganos y personas), sino por no evitarlo, es dif&iacute;cil sostener que esa misma responsabilidad no fuese compartida por otros mandos policiales, como la Polic&iacute;a Nacional o la Guardia Civil, a quien tambi&eacute;n exig&iacute;a el Fiscal Maza salvaguardar las resoluciones emitidas por los tribunales. &iexcl;Que procesen a Trapero! Pero que tambi&eacute;n lo hagan con el resto de mandos que, c&oacute;mo el Major de los Mossos, comparten la responsabilidad de que el 1-O hubiese urnas y votos. E incluso el mism&iacute;simo Fiscal Maza.
    </p><p class="article-text">
        Y a&uacute;n hay m&aacute;s. El Ministro del Interior y el Ministro de Justicia tambi&eacute;n deben asumir esa misma responsabilidad directa como encargados supremos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (incluidos los Mossos) y de los estamentos judiciales (que no son s&oacute;lo los jueces). Es m&aacute;s, el Gobierno al completo deber&iacute;a tambi&eacute;n asumir la responsabilidad de que un acto de tama&ntilde;a magnitud se celebrase, incumpliendo as&iacute; las &oacute;rdenes judiciales a las que todos, incluido el Gobierno, debe someterse. Reitero que no por impulsar deliberadamente un acto ilegal, sino por permitir que &eacute;ste se produzca.
    </p><p class="article-text">
        Rajoy prometi&oacute; de viva voz que &ldquo;no habr&iacute;a refer&eacute;ndum el 1 de octubre&rdquo; y deber&iacute;a dimitir por incumplir su promesa, aunque &eacute;sta es una valoraci&oacute;n sin duda pol&iacute;tica. Pero, &iquest;qu&eacute; tiene que decir de su incapacidad como m&aacute;ximo representante del Poder Ejecutivo para evitar un acto ilegal?
    </p><p class="article-text">
        Ante esta situaci&oacute;n los tribunales deber&iacute;an aclarar el asunto de porque se celebr&oacute; un refer&eacute;ndum que hab&iacute;a sido prohibido y procesar a quien, de una forma u otra, en diferente intensidad, fuese part&iacute;cipe de que se produjese. Quiz&aacute;s el Gobierno no prevaric&oacute; porque no lo fue su voluntad que el 1 de octubre se votase, pero si la cuesti&oacute;n es la incapacidad para llevar a cabo el mandato judicial, la inhabilitaci&oacute;n parece la &uacute;nica salida. Los tribunales -espero, aun sabedor de que no suceder&aacute;- lo decidir&aacute;n. No se puede ser kantiano con Trapero y hobbesiano con Rajoy.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jaume Giner Santos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trapero-debe-procesado_132_3144368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Oct 2017 08:08:58 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Trapero debe ser procesado]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Sedición,Referéndum,Referéndum 1-O,Guardia Civil,Policía,Antidisturbios,Mossos d'Esquadra,Josep Lluís Trapero]]></media:keywords>
    </item>
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