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    <title><![CDATA[elDiario.es - Kenan Malik]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/kenan_malik/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Kenan Malik]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Donde Salman Rushdie desafió a quienes querían silenciarlo hoy domina el miedo a ofender a los demás]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/salman-rushdie-desafio-querian-silenciarlo-hoy-domina-miedo-ofender_129_9244692.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef699df2-0ab1-495c-97f2-208035b6936a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1063y795.jpg" width="1200" height="675" alt="Donde Salman Rushdie desafió a quienes querían silenciarlo hoy domina el miedo a ofender a los demás"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar del terrible ataque que ha sufrido, el gran escritor británico seguirá creyendo que es crucial decir lo indecible</p><p class="subtitle">Irán culpa a Rushdie y a “sus seguidores” del ataque contra el escritor</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;El trabajo de un poeta&rdquo;, se&ntilde;ala uno de los personajes de <em>Los versos sat&aacute;nicos</em> de Salman Rushdie, es &ldquo;nombrar lo innombrable, denunciar los fraudes, tomar partido, iniciar debates, dar forma al mundo e impedir que se duerma&rdquo;. &ldquo;Y si fluyen r&iacute;os de sangre de los cortes que infligen sus versos, ser&aacute;n alimento para &eacute;l&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Rushdie yace <a href="https://www.eldiario.es/internacional/salman-rushdie-hablar-respirar-propios-medios-agente_1_9243701.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gravemente herido en la cama de un hospital de Pensilvania</a>, se percibe algo terriblemente premonitorio en su novela, cuya publicaci&oacute;n gener&oacute; una rabia que hizo derramar r&iacute;os de sangre. Incluyendo, ahora, la de Rushdie.
    </p><p class="article-text">
        Lo que resulta especialmente chocante <a href="https://www.eldiario.es/internacional/escritor-salman-rushdie-atacado-durante-charla-estados-unidos_1_9241408.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">del ataque contra Rushdie</a> no es solo su brutalidad, sino tambi&eacute;n el hecho de que se produjo cuando ya ten&iacute;amos la percepci&oacute;n de que la fetua, impuesta por el ayatol&aacute; Jomeini de Ir&aacute;n el d&iacute;a de San Valent&iacute;n de 1989, hab&iacute;a quedado atr&aacute;s. La sentencia de muerte oblig&oacute; a Rushdie a esconderse durante casi una d&eacute;cada y, aunque nunca ha sido anulada, parec&iacute;a que la amenaza hab&iacute;a cesado. Durante las &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas, Rushdie ha llevado una vida relativamente normal. Hasta el ataque del viernes.
    </p><p class="article-text">
        Los motivos de la agresi&oacute;n a&uacute;n no est&aacute;n claros. Sin embargo, es dif&iacute;cil no ver detr&aacute;s de esta acci&oacute;n la sombra punzante de la sentencia de muerte de Jomeini.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Rushdie celebró la ruptura de las fronteras tradicionales mientras que otros ansiaban obtener nuevos límites</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La fetua contra Rushdie y la violencia desatada tras la publicaci&oacute;n de<em> Los versos sat&aacute;nicos</em> marc&oacute; un hito en la vida pol&iacute;tica y cultural brit&aacute;nica, sacando a la luz cuestiones como el islamismo radical, el terrorismo, las fronteras de la libertad de expresi&oacute;n y los l&iacute;mites de la tolerancia. Tambi&eacute;n supuso un punto de inflexi&oacute;n en la forma en que muchos pensaban sobre estas cuestiones. Como consecuencia de ello, se gener&oacute; una mayor hostilidad hacia los musulmanes, pero tambi&eacute;n una mayor conciencia de la inaceptabilidad moral de ofender a otras culturas o religiones en una sociedad plural.
    </p><p class="article-text">
        <em>Los versos sat&aacute;nicos</em>, la cuarta novela de Rushdie, era tanto una exploraci&oacute;n de la experiencia migratoria como del Islam, tan severa en su denuncia del racismo como de la religi&oacute;n. Sin embargo, lo que importaba no era tanto lo que escribi&oacute; Rushdie como lo que la novela lleg&oacute; a simbolizar. Los a&ntilde;os ochenta fueron una d&eacute;cada que vio el comienzo de la ruptura de los l&iacute;mites pol&iacute;ticos y morales.
    </p><p class="article-text">
        Rushdie estaba trazando un nuevo camino que le resultaba estimulante, captando la sensaci&oacute;n de desplazamiento y desarraigo. <em>Los versos sat&aacute;nicos</em> era, seg&uacute;n escribi&oacute; en la clandestinidad, &ldquo;una canci&oacute;n de amor a nuestro yo mestizo&rdquo;, una obra que &ldquo;celebra la hibridez, la impureza, el mestizaje, la transformaci&oacute;n que se produce con las combinaciones nuevas e inesperadas de seres humanos, culturas, ideas, pol&iacute;ticas, pel&iacute;culas, canciones&rdquo;. Muchos detractores de <em>Los versos sat&aacute;nicos</em> cre&iacute;an &ldquo;que el mestizaje con una cultura diferente inevitablemente debilitar&aacute; y arruinar&aacute; la propia&rdquo;. &ldquo;Yo soy de la opini&oacute;n contraria&rdquo;, indic&oacute; el autor.
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                    alt="Varias personas ojeando &#039;Los versos satánicos&#039; de Salman Rushdie en la Feria del Libro de Barcelona en 1989."
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            <span class="title">
                Varias personas ojeando &#039;Los versos satánicos&#039; de Salman Rushdie en la Feria del Libro de Barcelona en 1989.                            </span>
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        Rushdie celebr&oacute; la ruptura de las fronteras tradicionales, mientras que otros anhelaban nuevos l&iacute;mites. El Islam fundamentalista hab&iacute;a tenido hasta entonces poca presencia en las comunidades musulmanas occidentales. A partir de ese momento consigui&oacute; un espacio, ofreciendo una seguridad y una pureza que muchos anhelaban.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a contra Rushdie fue quiz&aacute;s la primera gran manifestaci&oacute;n de rabia por el deterioro de los s&iacute;mbolos de identidad en un momento en el que dichos s&iacute;mbolos adquir&iacute;an un nuevo significado. Los brit&aacute;nicos de origen musulm&aacute;n que crec&iacute;an en la d&eacute;cada de los setenta y principios de los ochenta rara vez consideraban el t&eacute;rmino &ldquo;musulm&aacute;n&rdquo; como su principal identidad. El caso Rushdie puso de manifiesto un cambio en la percepci&oacute;n de s&iacute; mismos y el comienzo de una identidad musulmana distintiva.
    </p><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica sobre la novela de Rushdie tuvo tambi&eacute;n un profundo impacto en el sector progresista, que se sinti&oacute; desorientado por el desmoronamiento de las antiguas creencias. Algunos vieron en el caso Rushdie un &ldquo;choque de civilizaciones&rdquo; y empezaron a recurrir al lenguaje de la identidad, cuestionando la propia presencia de los musulmanes como incompatible con los valores de Occidente, un sentimiento que no ha hecho m&aacute;s que crecer en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas. Para otros, en cambio, los hechos pusieron de manifiesto la necesidad de un mayor control de la expresi&oacute;n. No est&aacute; de m&aacute;s recordar algunas de las consecuencias de la fetua. Rushdie tuvo que vivir diez a&ntilde;os en la clandestinidad, se atacaron las librer&iacute;as que vend&iacute;an el libro. El traductor al japon&eacute;s de <em>Los versos sat&aacute;nicos</em> fue asesinado y el editor noruego del libro sobrevivi&oacute; a un intento de asesinato.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, el compromiso de la editorial Penguin con <em>Los versos sat&aacute;nicos</em> fue inquebrantable. Peter Mayer, director general de Penguin, record&oacute; m&aacute;s tarde que lo que estaba en juego era &ldquo;mucho m&aacute;s que el simple destino de este libro&rdquo;. La respuesta de Penguin &ldquo;afectar&iacute;a al futuro de la libertad de pensamiento y de expresi&oacute;n, sin la cual no existir&iacute;a la edici&oacute;n tal y como la conocemos&rdquo;. Se trata de un posicionamiento que parece de otra &eacute;poca. Hoy en d&iacute;a, muchos creen que las sociedades plurales solo funcionan correctamente si las personas se autocensuran limitando, en palabras del soci&oacute;logo Tariq Modood, &ldquo;la medida en que someten a cr&iacute;tica las creencias fundamentales de los dem&aacute;s&rdquo;.
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                    alt="Varios estudiantes miembros del partido religioso Jamiat Talba-e-Arabia queman una efigie del escritor Salman Rushdie durante una protesta realizada en Multán, Pakistán, el 17 de junio de 2007."
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                Varios estudiantes miembros del partido religioso Jamiat Talba-e-Arabia queman una efigie del escritor Salman Rushdie durante una protesta realizada en Multán, Pakistán, el 17 de junio de 2007.                            </span>
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        Yo opino lo contrario. Es en una sociedad plural donde la libertad de expresi&oacute;n adquiere especial importancia. En estas sociedades, es inevitable y, a veces, importante que sus miembros ofendan la sensibilidad de los dem&aacute;s. Inevitable, porque cuando se tienen creencias diferentes, los choques son inevitables. Es mejor resolverlos abiertamente que reprimirlos en nombre del &ldquo;respeto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        E importante, porque cualquier tipo de progreso social implica ofender algunas sensibilidades profundamente arraigadas. &ldquo;&iexcl;No se puede decir eso!&rdquo; es la respuesta demasiado frecuente de los gobernantes cuando se pone en tela de juicio su poder. Aceptar que no se pueden decir ciertas cosas es aceptar que no se pueden cuestionar ciertas formas de poder.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se considera &ldquo;ofensa a una comunidad&rdquo; es m&aacute;s bien un debate dentro de las comunidades. Por eso, muchos de los puntos conflictivos en torno a la ofensa tienen que ver con artistas minoritarios: no solo Rushdie, sino tambi&eacute;n Hanif Kureishi, Monica Ali, Gurpreet Kaur Bhatti, Sooreh Hera, MF Husain y muchos otros.
    </p><p class="article-text">
        Los detractores de Rushdie no representaban m&aacute;s a la comunidad musulmana de lo que lo hac&iacute;a Rushdie. Ambos representaban diferentes corrientes de opini&oacute;n dentro de las comunidades musulmanas. Rushdie dio voz a un sentimiento radical y secular que en la d&eacute;cada de los ochenta era muy notorio. Los detractores de Rushdie hablaban en nombre de algunas de las corrientes m&aacute;s conservadoras. Son las voces progresistas que esos conservadores tratan de silenciar las que se ven m&aacute;s traicionadas por las restricciones a la hora de ofender. Es su desaf&iacute;o a las normas tradicionales lo que a menudo se considera &ldquo;ofensivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos, observ&oacute; Rushdie en el ensayo <em>De buena fe </em>publicado en 1990, &ldquo;forjan su futuro discutiendo y desafiando y cuestionando y diciendo lo indecible; no arrodill&aacute;ndose ante los dioses o ante los hombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; en nuestras manos que Salman Rushdie se recupere de este terrible ataque. Solo podemos desearlo. S&iacute; podemos defender la postura de &ldquo;decir lo indecible&rdquo;; cuestionar los l&iacute;mites impuestos tanto por los racistas como por los fan&aacute;ticos de la religi&oacute;n. No hacerlo ser&iacute;a una traici&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kenan Malik]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/salman-rushdie-desafio-querian-silenciarlo-hoy-domina-miedo-ofender_129_9244692.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Aug 2022 20:37:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Donde Salman Rushdie desafió a quienes querían silenciarlo hoy domina el miedo a ofender a los demás]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Irán,Literatura,Religión,Islam]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desconfía de los gobiernos que quieren convertirse en guardianes de la verdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/noticias-historia-desconfia-cualquier-guardian_129_2796195.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cb685c0c-da71-4a78-894b-65bcebf57678_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desconfía de los gobiernos que quieren convertirse en guardianes de la verdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por muy tentador que pueda parecer legislar contra las 'fake news' (noticias falsas), es tan erróneo como peligroso</p></div><p class="article-text">
        Antes de <a href="https://www.theguardian.com/technology/facebook" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Facebook</a>, estaban los caf&eacute;s. En el siglo XVII, el p&aacute;nico se apoder&oacute; de la realeza brit&aacute;nica porque tem&iacute;an que esos nuevos salones para bebedores se convirtieran en foros de oposici&oacute;n pol&iacute;tica. En el a&ntilde;o 1672, Carlos II emiti&oacute; un decreto &ldquo;para restringir la divulgaci&oacute;n de noticias falsas&rdquo; que estaban ayudando &ldquo;a alimentar las mentes de los buenos s&uacute;bditos de su majestad de una envidia e insatisfacci&oacute;n universal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, 350 a&ntilde;os despu&eacute;s, legisladores de todo el mundo tratan de hacer lo mismo. La semana pasada, el comit&eacute; de Cultura, Medios y Deportes de la C&aacute;mara de los Comunes&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/technology/2018/feb/07/commons-committee-must-not-use-term-fake-news-in-us-hearing" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vol&oacute; a Washington</a>&nbsp;para reunirse con representantes de las grandes tecnol&oacute;gicas entre las que estaban presentes Facebook, Twitter y Google. El t&iacute;tulo de la sesi&oacute;n resonaba a la &eacute;poca de Carlos II: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo pueden las redes sociales ayudar a frenar la difusi&oacute;n de noticias falsas?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si hay una larga historia de temor en torno a las noticias falsas, tambi&eacute;n la hay en torno a las noticias falsas en s&iacute;. En 1924, cuatro d&iacute;as antes de unas elecciones generales, el <em>Daily Mail</em> public&oacute; <a href="https://www.theguardian.com/politics/1999/feb/04/uk.politicalnews6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la carta de Zinoviev</a>, una supuesta directiva procedente de Mosc&uacute; para los comunistas brit&aacute;nicos para movilizar a las &ldquo;fuerzas simpatizantes&rdquo;&nbsp;en favor del Partido Laborista. Los laboristas perdieron las elecciones estrepitosamente.
    </p><p class="article-text">
        A ra&iacute;z de los disturbios de Broadwater Farm en 1985, en los que el polic&iacute;a&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2013/jul/23/keith-blakelock-murder-broadwater-farm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Keith Blakelock</a> fue asesinado a machetazos, la polic&iacute;a y la prensa organizaron una espeluznante campa&ntilde;a contra el principal sospechoso, Winston Silcott, al cual llegaron a describir como &ldquo;la bestia de Broadwater Farm&rdquo;. Condenado pr&aacute;cticamente sin pruebas, fue liberado a los tres a&ntilde;os despu&eacute;s de que se demostrase que la polic&iacute;a hab&iacute;a manipulado sus notas durante los interrogatorios.
    </p><p class="article-text">
        En 1989, <em>The Sun</em>, alimentado por mentiras de la polic&iacute;a, dirigi&oacute; una campa&ntilde;a de desprestigio contra los aficionados del Liverpool despu&eacute;s de que 96 hinchas murieran en Hillsborough, aplastados despu&eacute;s de que se les obligase a entrar en una grada abarrotada de gente. <em>The Sun</em>&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/football/2016/apr/26/how-the-suns-truth-about-hillsborough-unravelled" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">invent&oacute; historias sobre fans borrachos</a> como la causa del desastre.
    </p><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2003, en la antesala de la guerra de Irak, las p&aacute;ginas de todos los peri&oacute;dicos de todo el mundo estaban llenas de noticias sobre las inexistentes&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2017/nov/05/iraq-weapons-mass-destruction-america-misled-britain-gordon-brown" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">armas de destrucci&oacute;n masiva</a> de Sadam Hussein.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; sucesivamente. Las mentiras que se hacen pasar por noticias son tan viejas como las noticias mismas. Hoy no son nuevas las noticias falsas, sino los proveedores de esas noticias falsas. En el pasado, solo los gobiernos y las personas importantes pod&iacute;an manipular a la opini&oacute;n p&uacute;blica. Ahora, puede hacerlo cualquiera que tenga acceso a internet. Del mismo modo que la &eacute;lite ha perdido su control sobre el electorado, tambi&eacute;n se ha debilitado su capacidad para ser guardianes de la informaci&oacute;n, de definir lo que es cierto de lo que no lo es.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; nos encontramos con otro cambio m&aacute;s. En el pasado, los poderosos manipularon los hechos para presentar las mentiras como realidades. Hoy, las mentiras se aceptan a menudo como verdades porque la noci&oacute;n misma de verdad se est&aacute; fragmentando. Ahora la &ldquo;verdad&rdquo; tiene poco m&aacute;s significado que &ldquo;esto es lo que creo&rdquo; o &ldquo;esto es lo que creo que deber&iacute;a ser verdad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre cuestiones que van desde el Brexit hasta los matrimonios entre personas del mismo sexo, todas las partes se aferran a un punto de vista como si este fuera la verdad, rechazando participar en posiciones &ldquo;alternativas&rdquo;. Tal y como Donald Trump nos ha mostrado de manera tan clara, gritar &ldquo;&iexcl;noticia falsa!&rdquo; se ha convertido en una manera de descartar verdades inconvenientes. Desde China hasta Filipinas, los reg&iacute;menes suelen echar la culpa a las &ldquo;noticias falsas&rdquo; para imponer su censura y para aplastar a la disidencia.
    </p><p class="article-text">
        Es por esto por lo que deber&iacute;amos tener cuidado con muchas de las soluciones a las noticias falsas que proponen los pol&iacute;ticos europeos. Ese tipo de soluciones hacen m&aacute;s bien poco a la hora de desafiar a la cultura de las verdades fragmentadas. M&aacute;s bien lo que buscan es restaurar a guardianes de la informaci&oacute;n m&aacute;s aceptables, para que Facebook o los gobiernos definan lo que es y lo que no es verdad.
    </p><p class="article-text">
        En Alemania,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/media/2017/jun/30/germany-approves-plans-to-fine-social-media-firms-up-to-50m" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva legislaci&oacute;n obliga a las redes sociales</a> a eliminar publicaciones que propaguen noticias falsas o discurso que incite al odio en 24 horas. De lo contrario, podr&iacute;an&nbsp;recibir multas de hasta 50 millones de euros. El presidente franc&eacute;s, Emmanuel Macron,<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/jan/03/emmanuel-macron-ban-fake-news-french-president" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> ha prometido prohibir las noticias falsas en internet</a> durante las campa&ntilde;as electorales. &iquest;Realmente estamos dispuestos a deshacernos de las noticias falsas de hoy para regresar a aquellos d&iacute;as en los que solo las noticias falsas eran las noticias falsas oficiales?
    </p><p class="article-text">
        En 1675, Carlos II emiti&oacute; un nuevo &ldquo;decreto para la supresi&oacute;n de los caf&eacute;s&rdquo; porque &ldquo;varias informaciones falsas, maliciosas y escandalosas se expandieron por el extranjero&rdquo;. El rey dijo que &ldquo;hab&iacute;a que cerrar y suprimir los caf&eacute;s&rdquo;. Los intentos de controlar las noticias falsas de hoy a trav&eacute;s de equivalentes contempor&aacute;neos son intentos igual de equivocados y peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        Los due&ntilde;os de estos caf&eacute;s del siglo XVII se vieron obligados a aceptar que solo los &ldquo;hombres leales&rdquo;&nbsp;recibieran una&nbsp;licencia&nbsp;para regentar estos&nbsp;negocios. Tambi&eacute;n hicieron la promesa de informar al rey de cualquier cosa &ldquo;que escuchasen o supiesen y pudiera ser perjudicial para el Gobierno&rdquo;.&nbsp;Deber&iacute;amos tener cuidado con lo que deseamos.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Armunia Berges
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Kenan Malik]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/noticias-historia-desconfia-cualquier-guardian_129_2796195.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 15 Feb 2018 20:06:06 +0000]]></pubDate>
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