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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Rama]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_rama/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Rama]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El ejército y la extrema derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ejercito-extrema-derecha_132_10493272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccc56d1b-8fcd-40e0-8007-d0e15cc06a73_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x498y768.jpg" width="1200" height="675" alt="El ejército y la extrema derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los militares son más de derechas en países en los que el ejército tiene una tradición histórica ligada al control interno y de la unidad nacional</p></div><p class="article-text">
        El pasado 23 de julio Vox consigui&oacute; m&aacute;s del 36% de los votos en la zona militar de El Pardo, quedando a s&oacute;lo medio punto del PP. En 2019 fue el partido m&aacute;s votado en esa secci&oacute;n, que <a href="https://www.eldiario.es/politica/votaron-barrios-pobres-militares-barrio_1_1568277.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue donde consigui&oacute; los mejores resultados</a> de todo Madrid. Posiblemente esto no sea ninguna noticia, ni que el ej&eacute;rcito y la ideolog&iacute;a conservadora est&eacute;n, de alg&uacute;n modo, conectados. Un episodio reciente ocurri&oacute; a finales de 2020, cuando un grupo de oficiales retirados enviaron una carta al Rey denunciando al Gobierno &ldquo;social-comunista.&rdquo; Poco despu&eacute;s se descubri&oacute; que varios <a href="https://www.eldiario.es/politica/militares-franquistas-vox_129_6476787.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ex-oficiales hablaban en un grupo de WhatsApp de fusilar a 26 millones de espa&ntilde;oles</a>, es decir, aquellos que apoyaban partidos de izquierda o independentistas.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es algo &uacute;nico de Espa&ntilde;a. Por ejemplo, en 2017, hubo un esc&aacute;ndalo en Alemania tras descubrirse que varios militares de extrema derecha estaban planeando atacar a refugiados y pol&iacute;ticos de izquierdas. A finales del a&ntilde;o pasado, la polic&iacute;a alemana arrest&oacute; a decenas de personas de extrema derecha por presuntamente planear un golpe de Estado. Entre los detenidos, <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-63885028" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a varios militares retirados y en activo</a>. En Francia, en 2021, <a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-57055154" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un grupo de militares publicaron una carta</a> denunciando lo que ellos consideraban como concesiones al islamismo por parte de Emmanuel Macron. La carta se hizo p&uacute;blica justo el d&iacute;a en el que se cumpl&iacute;a el 50 aniversario del <em>Algiers putsch</em>, un intento de golpe de Estado por parte de generales retirados que tuvo lugar en 1961.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo esto, no exist&iacute;a, que sepamos, ninguna investigaci&oacute;n emp&iacute;rica que explore esta relaci&oacute;n con datos cuantitativos. Y eso es justamente lo que hemos hecho, en un <a href="https://osf.io/nsbt3/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo cient&iacute;fico</a> que se publicar&aacute; pr&oacute;ximamente en la revista americana <em>The Journal of Politics</em>. En &eacute;l, tratamos de responder a tres preguntas, centr&aacute;ndonos en Espa&ntilde;a: &iquest;son los militares m&aacute;s proclives que la poblaci&oacute;n civil a apoyar a la extrema derecha? &iquest;Contribuyen las bases militares a aumentar el voto a la extrema derecha en sus alrededores? &iquest;Y en qu&eacute; pa&iacute;ses es m&aacute;s probable que observemos esta relaci&oacute;n entre las fuerzas armadas y la ideolog&iacute;a conservadora?
    </p><p class="article-text">
        Para responder a la primera pregunta, juntamos un gran n&uacute;mero de encuestas para poder comparar la intenci&oacute;n de voto entre miembros de las fuerzas armadas (FFAA), que son un porcentaje bajo de la poblaci&oacute;n, y el resto de poblaci&oacute;n civil. En concreto, conseguimos reunir m&aacute;s de 140.000 entrevistados en todos los bar&oacute;metros del CIS entre septiembre de 2018 y marzo de 2021. Lo que encontramos al analizar estos datos es que la intenci&oacute;n de votar a Vox es mucho m&aacute;s probable entre individuos que forman parte de las FFAA que entre el resto de la poblaci&oacute;n, incluso (o especialmente) cuando comparamos a militares de derechas con civiles <em>tambi&eacute;n</em> de derechas. El siguiente gr&aacute;fico muestra cu&aacute;nto m&aacute;s apoyo a Vox hay entre los militares respecto a los civiles, seg&uacute;n se ubique ideol&oacute;gicamente cada encuestado. Por ejemplo, el apoyo a Vox es unos 20 puntos mayor entre los militares que se colocan en un 7 en la escala ideol&oacute;gica que entre los civiles que tambi&eacute;n se colocan en un 7:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                gráfico 1                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Curiosamente, si nos fijamos en c&oacute;mo ha cambiado el efecto de estar en el ej&eacute;rcito en el voto a PP a Vox a trav&eacute;s del tiempo, lo que observamos es que es justamente cuando Vox emerge como partido relevante a finales de 2018 que empezamos a ver este <em>gap </em>entre militares y civiles:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En la segunda parte nos preguntamos, en realidad, dos cosas. Primero, si en las secciones censales donde hay bases militares, y donde estad&iacute;sticamente viven m&aacute;s militares, se vota m&aacute;s a Vox. Y segundo, miramos no s&oacute;lo si los militares votan m&aacute;s a Vox, sino tambi&eacute;n si los individuos que viven cerca de bases militares tambi&eacute;n votan m&aacute;s a Vox, ya sea por el contacto en el d&iacute;a a d&iacute;a con militares, o por estar expuestos a s&iacute;mbolos nacionalistas (espa&ntilde;oles) que tambi&eacute;n est&aacute;n muy presentes en el discurso de la extrema derecha espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, recopilamos los resultados electorales de 2019 a nivel de secci&oacute;n censal y, a partir de informaci&oacute;n p&uacute;blica, codificamos d&oacute;nde se encuentran las bases militares. Los resultados muestran que las secciones censales con bases militares, en promedio, apoyan m&aacute;s a Vox, pero tambi&eacute;n lo hacen las secciones censales que se encuentren geogr&aacute;ficamente cerca a estas bases. No s&oacute;lo eso, si no que tambi&eacute;n encontramos que este efecto de difusi&oacute;n ideol&oacute;gica parece tener lugar, especialmente, en barrios con renta m&aacute;s alta. Es decir, los barrios ricos con bases cerca son m&aacute;s proclives a votar a Vox que otros barrios ricos que no tienen bases cerca, pero lo mismo no ocurre entre barrios m&aacute;s humildes.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico de debajo muestra c&oacute;mo cambia el voto a Vox seg&uacute;n su cercan&iacute;a a una base militar, mirando el efecto para un barrio rico (verde) y para un barrio m&aacute;s humilde (en azul). Para medir la cercan&iacute;a, en el eje x, usamos el inverso del logaritmo de la distancia, una medida donde los valores m&aacute;s altos indican m&aacute;s cercan&iacute;a:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 3</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        En la &uacute;ltima parte del art&iacute;culo intentamos generalizar estos resultados a otros pa&iacute;ses. El siguiente gr&aacute;fico muestra la diferencia en ideolog&iacute;a entre militares y civiles en cada uno de estos pa&iacute;ses, donde los valores positivos (m&aacute;s a la derecha) significan que los militares son m&aacute;s de derechas, y las barras negras que la diferencia es estad&iacute;sticamente significativa:
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        Lo primero que llama la atenci&oacute;n es que Espa&ntilde;a es el pa&iacute;s donde la diferencia es mayor. Pero m&aacute;s all&aacute; de eso, nuestra lectura de estos resultados es que los militares son m&aacute;s de derechas en pa&iacute;ses en los que el ej&eacute;rcito tiene una tradici&oacute;n hist&oacute;rica ligada al control interno y de la unidad nacional. Mientras que en algunos pa&iacute;ses, como Estados Unidos, hay una larga tradici&oacute;n de que el <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Posse_Comitatus_Act" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ej&eacute;rcito no se involucre en asuntos de orden p&uacute;blico</a> dentro del pa&iacute;s, en otros ha tenido un papel m&aacute;s importante en cosas como el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_Asturias_de_1934#Respuesta_gubernamental" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">control de intentos revolucionarios</a> o de defensa de la unidad nacional, ya sea contra un enemigo interno o externo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, un hilo conductor parece ser el nacionalismo y el papel del ej&eacute;rcito en su defensa. Si nos fijamos en los pa&iacute;ses m&aacute;s arriba en la tabla, donde los militares son m&aacute;s de derechas relativo a la poblaci&oacute;n civil, aparecen este tipo de amenazas a la soberan&iacute;a nacional, ya sean desde dentro o desde fuera. Francia tuvo la guerra colonial (con su <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Algiers_putsch_of_1961" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">intento de golpe de estado</a>) y el terrorismo corso, Grecia y Portugal tuvieron dictaduras militares en la que se tachaba a los comunistas de enemigo nacional, Finlandia ha vivido con una amenaza constante de invasi&oacute;n, los Pa&iacute;ses Bajos lucharon una guerra colonial y se podr&iacute;a decir que Noruega ha tenido una pol&iacute;tica militar definida por la amenaza de invasi&oacute;n (que tambi&eacute;n podr&iacute;a aplicar a Suiza).
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de Espa&ntilde;a posiblemente se explica porque suma todos los puntos: el ej&eacute;rcito ha tenido tradicionalmente un rol importante en el control interno y, s&oacute;lo en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os, Espa&ntilde;a ha tenido una dictadura basada en gran parte en la defensa de la unidad nacional, un conflicto violento con un grupo terrorista en Euskadi y un intento separatista.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro trabajo es un intento de explorar esta posible relaci&oacute;n entre los militares y la extrema derecha, usando datos cuantitativos. Lo que encontramos no quiere decir que todos los militares sean de derechas, ni mucho menos, si no simplemente que el apoyo a la extrema derecha es, de media, mayor dentro de los cuarteles que fuera de ellos. En cualquier caso, dado la importancia de las relaciones c&iacute;vico-militares en cualquier democracia y del hecho de que es un colectivo con acceso a armas y entrenamiento, no est&aacute; de m&aacute;s investigar sobre estos temas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Villamil, José Rama, Stuart Turnbull-Dugarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/ejercito-extrema-derecha_132_10493272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Sep 2023 04:00:43 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[La regeneración política como solución a la ola populista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/regeneracion-populismo-partidos-politicos_132_7136791.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0603e47-d0cd-43e7-9e2e-f3f636329a0c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La regeneración política como solución a la ola populista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La verdadera enfermedad que afecta a las democracias representativas es la crisis de los partidos políticos tradicionales; el surgimiento de partidos anti-establishment es simplemente un síntoma</p></div><p class="article-text">
        El incremento de <a href="https://www.washingtonpost.com/news/monkey-cage/wp/2017/11/17/no-the-populist-surge-does-not-mean-european-democracy-is-collapsing/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">voto</a> a partidos anti-establishment ha sido una constante en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, tal vez con mayor intensidad desde que en 2008 estallase la gran crisis econ&oacute;mica (ver figura abajo). Espa&ntilde;a dej&oacute; de ser la excepcionalidad ib&eacute;rica cuando entre finales de 2015 y 2019 dos partidos populistas-radicales (Podemos y Vox) consiguieron representaci&oacute;n parlamentaria. Desde entonces han sido varios los trabajos centrados en explorar las <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/european-political-science-review/article/party-decline-or-social-transformation-economic-institutional-and-sociological-change-and-the-rise-of-antipoliticalestablishment-parties-in-western-europe/FFEF55CA9CFD1CB2CF3D3B0B1A55EE80" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">razones</a> detr&aacute;s del surgimiento e incremento en el apoyo a estas formaciones, entendiendo que, al detectarlas, se podr&iacute;a dar soluci&oacute;n a lo que se percibe como una amenaza para la supervivencia de las democracias liberales. De este modo, parecer&iacute;a existir una creencia generalizada en que el apoyo a este tipo de partidos (populistas, nativistas, radicales) es una <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00344893.2019.1643770" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfermedad</a> que aqueja a nuestras democracias.
    </p><p class="article-text">
        Figura 1. Apoyo a partidos anti-establishment&nbsp;por d&eacute;cada, 1900-2020
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fuente: Fernando Casal Bértoa y Zsolt Enyedi, Party System Closure: Party Alliances, Government Alternatives and Democracy in Europe (Oxford: Oxford University Press, 2021)."
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                Fuente: Fernando Casal Bértoa y Zsolt Enyedi, Party System Closure: Party Alliances, Government Alternatives and Democracy in Europe (Oxford: Oxford University Press, 2021).                            </span>
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        Ahora bien, a nuestro juicio, y as&iacute; lo expusimos recientemente en un art&iacute;culo para el <a href="https://www.journalofdemocracy.org/articles/mainstream-parties-in-crisis-the-antiestablishment-challenge/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Journal of Democracy</a>, la enfermedad real que salpica a las democracias actuales es la crisis de los partidos tradicionales. El aumento en el voto a las fuerzas populistas es tan solo un s&iacute;ntoma de esta grave enfermedad. La <em>confusi&oacute;n</em> entre s&iacute;ntoma y enfermedad no es cosa menor, pues puede tener implicaciones relevantes de cara a las <em>soluciones</em> que se propongan a fin de frenar la ola populista. Tradicionalmente, los<em> remedios</em> han ido desde (1) la prohibici&oacute;n legal de este tipo de fuerzas; y (2) la aceptaci&oacute;n program&aacute;tica o incorporaci&oacute;n al gobierno; hasta (3) la discriminaci&oacute;n pol&iacute;tica, com&uacute;nmente denominada <em>cord&oacute;n sanitario</em>.&nbsp;El primero fall&oacute; estrepitosamente en Turqu&iacute;a o Espa&ntilde;a, donde la prohibici&oacute;n de ciertos partidos termin&oacute; por dar alas a sus herederos (AKP y EH Bildu). Igualmente, la incorporaci&oacute;n de fuerzas anti-establishment al gobierno italiano o belga tampoco tuvo &eacute;xito. Lejos de moderarlos, termin&oacute; por hacerlos m&aacute;s extremos. Finalmente, la aplicaci&oacute;n de cordones sanitarios tambi&eacute;n es cuestionable debido a lo que podr&iacute;a llamarse &ldquo;efecto boomerang&rdquo;, como muestra el caso de los Dem&oacute;cratas Suecos. Hasta el punto que, marginados como opci&oacute;n de gobierno, y explotando su condici&oacute;n de &ldquo;m&aacute;rtires&rdquo; autoproclamados de la democracia, los partidos antisistema pueden incluso llegar a incrementar su atractivo electoral.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, y desafortunadamente, ninguna de estas soluciones ha sido lo suficientemente eficaz, especialmente porque se enfocan en los partidos populistas m&aacute;s que en las fuerzas tradicionales, que son las que verdaderamente han fallado como correa de transmisi&oacute;n de las demandas de los ciudadanos a las instituciones. Por ello, m&aacute;s all&aacute; de la prohibici&oacute;n, marginalizaci&oacute;n o incorporaci&oacute;n de las fuerzas anti-establishment, lo que nosotros proponemos es una regeneraci&oacute;n de los partidos pol&iacute;ticos. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, si fuerzas como el Partido Republicano en los Estados Unidos quiere superar el Trumpismo, o si el partido Conservador del Reino Unido quiere finalmente superar la crisis creada con el Brexit, lo que deber&iacute;an es aplicar los seis remedios que proponemos para superar esta crisis de representaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, los partidos deben construir organizaciones s&oacute;lidas e institucionalizadas que les permitan crear estructuras profesionales capaces de resolver conflictos internos, tomar decisiones adecuadas y mantener v&iacute;nculos estrechos con sus votantes y simpatizantes. No hablamos de crear <em>partidos de masas</em> que se <em>acomoden</em> a las instituciones, sino de que los partidos vuelvan a ser entidades serias. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, las fuerzas pol&iacute;ticas deben ser receptivas, en el sentido de perseguir pol&iacute;ticas que sean consistentes con sus promesas electorales. Esto les ayudar&aacute; no solo a recuperar la confianza perdida por parte de los electores, sino tambi&eacute;n a recuperar su funci&oacute;n tradicional de mediadores entre la sociedad y el Estado. En clara sinton&iacute;a, una tercera medida exige que los partidos pol&iacute;ticos sean responsables y eviten caer en la trampa populista de ofrecer &ldquo;soluciones f&aacute;ciles a situaciones dif&iacute;ciles&rdquo;: la irresponsabilidad conduce a una mayor irresponsabilidad, y as&iacute; sucesivamente.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta dosis para revitalizar a los partidos es, sin lugar a dudas, la transparencia. Dado que en muchos pa&iacute;ses (as&iacute; lo ha sido en Espa&ntilde;a) la corrupci&oacute;n ha permitido que los populismos surjan y semejen opciones viables, los partidos deben mantener limpias sus cuentas, haciendo saber a los votantes de d&oacute;nde proviene su dinero y c&oacute;mo se gasta.
    </p><p class="article-text">
        En quinto lugar, es importante que los partidos pol&iacute;ticos adopten una perspectiva a largo plazo. Los partidos no deben pensar solo en la pr&oacute;xima votaci&oacute;n o en las pr&oacute;ximas elecciones. Si hay algo que los votantes odian es el comportamiento vol&aacute;til de los partidos pol&iacute;ticos en funci&oacute;n de d&oacute;nde sople el viento. Pensar a largo plazo, adem&aacute;s, suele comportar un mayor elemento de responsabilidad pol&iacute;tica y compromiso con las futuras generaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, los partidos deben comprender que el compromiso pol&iacute;tico es la esencia del juego democr&aacute;tico. Hasta el punto de que el sistema democr&aacute;tico tiene mejor reputaci&oacute;n en aquellos pa&iacute;ses donde los partidos pol&iacute;ticos han logrado llegar a acuerdos sobre una serie de temas fundamentales (por ejemplo, educaci&oacute;n, sistema de pensiones, inmigraci&oacute;n). Construir acuerdos y generar lazos entre partidos, adem&aacute;s, allana las tensiones entre los votantes y atempera los recientemente elevados niveles de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, ser&aacute; solo a trav&eacute;s de auto-suministrarse las seis dosis, que los partidos consigan revitalizarse. En Espa&ntilde;a, si queremos superar esta falta de colaboraci&oacute;n entre Gobierno y oposici&oacute;n, aun bajo una grave crisis sanitaria y econ&oacute;mica como la que vivimos actualmente, las fuerzas pol&iacute;ticas har&iacute;an bien en fortalecerse internamente, ser m&aacute;s responsables con las pol&iacute;ticas que proponen y adoptan, ser m&aacute;s transparentes en sus cuentas, pensar en el largo plazo en las medidas que aprueban en el Congreso y, sobre todo, colaborar en mayor grado con sus oponentes pol&iacute;ticos. De hacerlo, la democracia saldr&aacute; fortalecida. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Rama, Fernando Casal Bértoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/regeneracion-populismo-partidos-politicos_132_7136791.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Jan 2021 05:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La regeneración política como solución a la ola populista]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[COVID-19 polarizado: entre chavistas y golpistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/covid-19-polarizado-chavistas-golpistas_132_6012714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d35c1d0-7eab-427a-a91f-b0a5ab75165d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="COVID-19 polarizado: entre chavistas y golpistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La polarización ideológica y la crispación política tensionan a los electores de los partidos, generando más antipartidismo hacia otras opciones que identidad partidaria</p></div><p class="article-text">
        Chavistas, etarras o separatistas son algunas de las <em>lindezas</em> que se han podido escuchar en el Congreso de los Diputados en los &uacute;ltimos d&iacute;as. Del otro lado, no son menos agudos los (des)calificativos: golpistas, par&aacute;sitos o inmundicia son las palabras <em>trendy </em>en la C&aacute;mara de representaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Ni la Comisi&oacute;n para la Reconstrucci&oacute;n Social y Econ&oacute;mica est&aacute; sirviendo para allanar las tensiones entre Gobierno y oposici&oacute;n desde que el pasado 15 de marzo entrase en vigor el primer estado de alarma (hasta un total de seis) a causa del coronavirus. M&aacute;s a&uacute;n, dicha comisi&oacute;n s&oacute;lo est&aacute; sirviendo, por el momento, para avivar las proclamas de unos y otros y desviar la atenci&oacute;n de lo que realmente importa: la Espa&ntilde;a post-COVID o, lo que es lo mismo, la Espa&ntilde;a que va a necesitar de las medidas que se aprueben en el Congreso para remontar esta grave crisis econ&oacute;mica y social que se avecina.
    </p><p class="article-text">
        Los discursos pol&iacute;ticos son una buena muestra del latir de la sociedad. Estas altas dosis de polarizaci&oacute;n y crispaci&oacute;n pol&iacute;tica que se exhiben a nivel de &eacute;lite podr&iacute;an reflejar, a su vez, las tensiones existentes entre los electorados de cada partido, la as&iacute; llamada polarizaci&oacute;n afectiva. En esta senda caminan algunos hallazgos recientes de varios acad&eacute;micos (<a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/brecha-ideologica_6_990111010.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y<a href="http://agendapublica.elpais.com/enfrentados-y-enfadados-una-realidad-preocupante/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> aqu&iacute;</a>) que apuntan:
    </p><p class="article-text">
        a) un mayor grado de rechazo de electores de un partido determinado hacia otras opciones partidistas, generando m&aacute;s antipartidismo que identidad partidaria
    </p><p class="article-text">
        b) una creciente distancia ideol&oacute;gica entre los electores seg&uacute;n su preferencia por el modelo territorial (centralizado, <em>status quo</em> o mayor descentralizaci&oacute;n). Ambos ejes contin&uacute;an vertebrando el espacio pol&iacute;tico espa&ntilde;ol, pero, ahora, lo hacen de forma centr&iacute;fuga, es decir, hacia los extremos del tablero pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que estamos viviendo en Espa&ntilde;a a tenor de la crisis del coronavirus guarda pocas similitudes con los pa&iacute;ses de nuestro entorno. Ni en el Reino Unido, donde el primer ministro Boris Johnson opt&oacute; inicialmente por la (fallida) inmunidad de grupo, ni en Italia, con un gobierno de coalici&oacute;n entre el Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democr&aacute;tico, y con el histri&oacute;nico Salvini en la oposici&oacute;n, las tensiones Gobierno-oposici&oacute;n parecen ser, hasta hoy, tan elevadas como en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El discurso pol&iacute;tico ha inoculado un virus tan da&ntilde;ino como el de la COVID. Los partidos han rebosado dosis de moralidad erigi&eacute;ndose, cada uno por su lado, como los &uacute;nicos representantes reales del pueblo. As&iacute; lo demuestra, por un lado, la actitud del Gobierno que, sin un plan B alternativo a la aprobaci&oacute;n de los consecutivos estados de alarma, se ha dedicado a reprobar a aquellas formaciones que no apoyasen sus medidas para contener la pandemia. Y, por otro, las tremendas acusaciones de Abascal, que ha llegado a afirmar que el Gobierno ha cometido una negligencia criminal, que ha dejado morir a los ancianos en las residencias o, incluso, que junto con sus <em>c&oacute;mplices, huestes</em> y <em>militantes </em>ha llamado al odio y a los escraches.
    </p><p class="article-text">
        Lo &uacute;ltimo ha sido revivir el famoso &iexcl;Viva la Muerte! de Mill&aacute;n-Astray, fundador de la Legi&oacute;n y procurador de las Cortes Franquistas, ahora remasterizado por Abascal: &ldquo;Viva el 8 de marzo, es tanto como gritar viva la enfermedad y viva la muerte&rdquo;. El discurso de Vox, tercera fuerza en el Congreso con el 15% de los votos, que se ha caracterizado desde sus inicios por una l&oacute;gica de confrontaci&oacute;n entre la Espa&ntilde;a muerta (separatistas y etarras) <em>vs</em> ellos, representantes de la Espa&ntilde;a viva, ha terminado por fracturar a la sociedad espa&ntilde;ola. El bar&oacute;metro del Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas (CIS) del mes de febrero, muestra que casi un tercio de los electores considera a esta formaci&oacute;n como el partido que m&aacute;s contribuye al enfrentamiento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Pero si el discurso de Vox ha sido moralista y antagonista, las fuerzas de gobierno no han sabido rebajar la tensi&oacute;n. La pandemia, por ahora, no ha &ldquo;servido&rdquo; para estrechar los lazos entre los ciudadanos y sus representantes, sino al contrario, pues ha ahondado en la hiriente divisi&oacute;n que desde 2019 palpita en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola. Frente al consenso, ha imperado el enfrentamiento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de esto pueden ser devastadoras: una deslegitimaci&oacute;n de las instituciones pol&iacute;ticas, una mayor desconfianza en los representantes p&uacute;blicos y, por lo general, un menor apoyo a la democracia de partidos como modelo de representaci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lisa Zanotti, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/covid-19-polarizado-chavistas-golpistas_132_6012714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2020 20:15:40 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Cómo se comporta con los partidos nuestro sistema electoral?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/comporta-partidos-sistema-electoral_132_1241229.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La emergencia del nuevo sistema de partidos desde 2015 nos permite evaluar cómo el sistema electoral trata a los partidos en función de su nivel de apoyos</p><p class="subtitle">Pese a las críticas, nuestras reglas electorales no han supuesto un obstáculo para que los cambios sociales y políticos se hayan reflejado en el Parlamento</p></div><p class="article-text">
        En varios posts publicados en este blog (<a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sistema-electoral-destruccion-creadora-partidos_6_372422783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sistema-electoral_6_891420867.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) y en algunas de sus contribuciones acad&eacute;micas y divulgativas (<a href="https://recyt.fecyt.es/index.php/recp/article/view/37589/21106" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.catarata.org/libro/la-reforma-electoral-perfecta_45737/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), Alberto Penad&eacute;s nos ha ido mostrando c&oacute;mo se comporta el sistema electoral del Congreso de los Diputados con los distintos partidos que han concurrido a las elecciones generales. Aprovechando que el sistema electoral ha vuelto a desplegar sus efectos en las pasadas elecciones generales del 10N (las decimoquintas de la democracia), es un buen momento para comprobar c&oacute;mo ha tratado el sistema electoral a los principales partidos de &aacute;mbito estatal y reflexionar sobre las propuestas de reforma electoral que se vienen planteando en los &uacute;ltimos tiempos.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 1 muestra lo que en la literatura sobre sistemas electorales se conoce como &ldquo;perfil de proporcionalidad&rdquo; (<a href="https://ejpr.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1475-6765.1980.tb00582.x" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proportionality profile</a>). El eje horizontal del gr&aacute;fico representa el porcentaje de votos que reciben los partidos: cuanto m&aacute;s a derecha se sit&uacute;e un partido, m&aacute;s votos habr&aacute; obtenido. Por su parte, el eje vertical representa la &ldquo;tasa de ventaja&rdquo;, es decir, el resultado de dividir el porcentaje de esca&ntilde;os que recibi&oacute; un partido entre su porcentaje de votos: cuando un partido se situ&oacute; por encima del 1 en la tasa de ventaja (ilustrada por la l&iacute;nea horizontal de color violeta), dicho partido fue sobrerrepresentado por el sistema electoral; mientras que, si se situ&oacute; por debajo del 1, result&oacute; infrarrepresentado por el sistema electoral.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el gr&aacute;fico 1 ilustra c&oacute;mo, entre 1977 y 2011, existieron dos grupos de partidos de &aacute;mbito estatal en funci&oacute;n de c&oacute;mo se comportaba el sistema electoral con ellos. De un lado, los partidos &ldquo;peque&ntilde;os&rdquo;, que obten&iacute;an porcentajes de voto habitualmente inferiores al 10%, resultaban sistem&aacute;ticamente penalizados por el sistema electoral. Ser&iacute;a el caso de partidos como PCE/IU, PSP, AP en un primer momento, CDS o UPyD. De otro lado, encontramos a los partidos &ldquo;grandes&rdquo;, que obten&iacute;an porcentajes superiores al 25%, y que resultaban sistem&aacute;ticamente bonificados por el sistema electoral. Era el caso de UCD y PSOE en las primeras elecciones y, desde las elecciones de 1982, del PSOE y AP/PP.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 1</strong>. Perfil de proporcionalidad:&nbsp;Porcentaje&nbsp;de voto y tasa de ventaja en la representaci&oacute;n, 1977-2011.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Como se puede comprobar, durante todo ese tiempo no aparece ning&uacute;n partido en una franja de voto comprendida, aproximadamente, entre el 10% y el 25% de los votos. En concreto, antes de las elecciones de 2015, ning&uacute;n partido se hab&iacute;a situado entre el 10,8% de los votos que obtuvo el PCE en 1979 y el 26% de los votos que obtuvo AP en 1986. Por lo dem&aacute;s, antes de las elecciones de 2015, y aunque no se sab&iacute;a con seguridad porque ning&uacute;n partido hab&iacute;a estado all&iacute;, pod&iacute;amos intuir que el umbral de rentabilidad del sistema electoral (el porcentaje a partir del cual un partido resultaba bonificado por el sistema) se situaba en torno al 20% de los votos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, a partir de las elecciones de 2015 que inician el nuevo ciclo pol&iacute;tico en Espa&ntilde;a, todos los grandes partidos que compiten en el &aacute;mbito nacional (PSOE, PP, Podemos, Ciudadanos y Vox) han obtenido resultados dentro de ese terreno electoral hasta entonces inexplorado, por lo que hemos podido conocer con mayor certeza c&oacute;mo se comporta nuestro sistema electoral con partidos que se mueven dentro de esa franja de voto. Tambi&eacute;n hemos precisado un poco m&aacute;s d&oacute;nde se sit&uacute;a ese umbral de rentabilidad. Donde antes exist&iacute;a una explanada electoral cubierta de nieve virgen, nuestros partidos, ahora &ldquo;medianos&rdquo;, han empezado a dejar sus huellas en forma de resultados entre el 10% y el 25% de los votos.
    </p><p class="article-text">
        El gr&aacute;fico 2 trata de responder la siguiente pregunta: &iquest;d&oacute;nde se encuentra ese umbral? Pues, en realidad, depende. Podemos, con cifras en torno al 21% tanto en las elecciones de 2015 y 2016, se ha quedado cerca de la representaci&oacute;n equilibrada, aunque a&uacute;n ha resultado ligeramente infrarrepresentado por el sistema electoral. En cambio, el PSOE, con un 22% de los votos en las elecciones de 2015 y 2016, recibi&oacute; bonificaciones parlamentarias. Otro ejemplo ser&iacute;a el de Ciudadanos, que con cerca del 16% en las elecciones de abril de 2019 consigui&oacute; superar el umbral de rentabilidad y ser ligeramente beneficiado por el sistema electoral. Por no hablar del Partido Popular, que en las elecciones de abril de 2019, con algo menos del 17% de los votos, recibi&oacute; una considerable prima electoral. Por &uacute;ltimo, Vox, con el 15,1% de los votos en estas &uacute;ltimas elecciones de noviembre de 2019, ha acariciado el umbral de la rentabilidad, aunque a&uacute;n se ha situado ligeramente por debajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gr&aacute;fico 2</strong>. Perfil de proporcionalidad:&nbsp;Porcentaje&nbsp;de voto y tasa de ventaja en la representaci&oacute;n, 2015-2019.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De modo que lo que podemos afirmar hasta el momento es que ning&uacute;n partido con resultados por debajo del 15,5% se ha visto nunca favorecido por el sistema electoral. Pero algunos s&iacute; han llegado a superar el umbral de rentabilidad con cifras por encima del 15,5% y debajo del 17% (PP y Cs en abril de 2019, con el 16,7% y el 15,9% de los votos, respectivamente). Por tanto, el umbral de rentabilidad, en funci&oacute;n de los partidos, se sit&uacute;a aproximadamente entre el 15% y algo m&aacute;s del 20% de los votos, por lo que podemos afirmar que el sistema electoral es algo m&aacute;s proporcional de lo que se pensaba hace unos a&ntilde;os. Es decir, nuestro sistema electoral suele castigar a los partidos con menos del 20% de los votos (aunque existen excepciones); es cruel cuando el porcentaje es inferior al 15,5% (todos los partidos por debajo de ese porcentaje de votos se han visto perjudicados por el sistema electoral); y es un aut&eacute;ntico carnicero cuando los partidos descienden por debajo del 10%, tal y como ha comprobado Ciudadanos en estas &uacute;ltimas elecciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es necesaria la reforma de nuestro sistema electoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde tiempos inmemoriales hay quienes quieren reformar nuestro sistema electoral a toda costa. Para muchos, nuestro sistema electoral ser&iacute;a una de las principales instituciones responsables de los problemas de nuestro sistema pol&iacute;tico. Sin embargo, encontramos propuestas de reforma que apuntan en direcciones opuestas. De un lado, est&aacute;n el grupo de propuestas que cobraron especial fuerza al calor de las demandas de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica del 15-M y que abogan por profundizar la proporcionalidad del sistema. De otro lado, el reciente panorama de bloqueo pol&iacute;tico al que asistimos desde las elecciones de 2015 ha originado un nuevo grupo de propuestas, que abogan al contrario por introducir elementos restrictivos o mayoritarios, como son las barreras electorales o los premios de mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro modo de ver, no son convenientes en estos momentos ni unas ni otras. La elevada fragmentaci&oacute;n que padecemos desaconseja por completo el aumento de la proporcionalidad del sistema, pues ello podr&iacute;a incrementar -o cuando menos consolidar- la atomizaci&oacute;n del espectro parlamentario, lo que podr&iacute;a cronificar las dificultades en la formaci&oacute;n de gobierno y los problemas de estabilidad de los ejecutivos. Tampoco conviene, a nuestro juicio, introducir elementos que aumenten la desproporcionalidad del sistema. Es m&aacute;s, &iquest;acaso no incorpora ya nuestro sistema &ldquo;barreras&rdquo; y &ldquo;premios de mayor&iacute;a&rdquo;? Respecto a las barreras, &iquest;c&oacute;mo podemos calificar si no a los elevados umbrales efectivos que poseen la mayor parte de las circunscripciones, en las que los partidos deben rebasar el 10% de los votos para tener opciones de obtener alg&uacute;n esca&ntilde;o? Y con relaci&oacute;n a los &ldquo;premios de mayor&iacute;a&rdquo;, &iquest;c&oacute;mo debemos considerar la bonificaci&oacute;n sistem&aacute;tica que reciben los dos primeros partidos, y en especial el partido m&aacute;s votado, si no como una prima sutil que concede el sistema electoral y que facilita la construcci&oacute;n de mayor&iacute;as parlamentarias? Algo que, por cierto, nuestro sistema electoral hace de forma mucho menos burda que los premios de mayor&iacute;a que se han ensayado en pa&iacute;ses como Grecia o Italia.
    </p><p class="article-text">
        Existe margen para la mejora de nuestro sistema electoral, sin duda. En nuestra opini&oacute;n, conviene enmendar aspectos como la desigualdad del voto entre ciudadanos de distintas provincias; introducir mecanismos de voto preferencial que resten poder a las c&uacute;pulas de los partidos y caminen hacia la personalizaci&oacute;n de nuestras reglas electorales; o, en otro orden de cosas, suprimir el mecanismo del voto rogado que ha deprimido de forma absolutamente lamentable la participaci&oacute;n del colectivo de espa&ntilde;oles residentes en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en estos momentos, los pilares centrales del sistema electoral conviene que sean mantenidos. Quienes enfatizan el funcionamiento defectuoso de nuestro sistema electoral exageran sus vicios e ignoran sus virtudes. La cr&iacute;tica fundamental a nuestro sistema electoral apunta a la abultada desproporcionalidad de sus resultados. Pero ni es equiparable a la desproporcionalidad que exhiben los sistemas mayoritarios ni, como se puede comprobar en el gr&aacute;fico 3 que muestra la evoluci&oacute;n de la desproporcionalidad agregada, es tan acusada hoy en d&iacute;a como lo era al inicio de la democracia.
    </p><p class="article-text">
        Gr&aacute;fico 3. Desproporcionalidad agregada del sistema electoral
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entre sus virtudes, el sistema electoral ha propiciado mayor&iacute;as parlamentarias s&oacute;lidas (hasta en cuatro ocasiones ha 'manufacturado' mayor&iacute;as parlamentarias), lo que a su vez ha contribuido a la formaci&oacute;n de gobiernos estables y duraderos. Y ello, sin merma de la correspondiente representaci&oacute;n de partidos de &aacute;mbito no estatal (nacionalistas y regionalistas) cuya fuerza electoral se encuentra concentrada en determinados territorios. Tambi&eacute;n ha permitido que se haya producido la alternancia hasta en cinco ocasiones, la primera de ellas en 1982, lo que sin duda ha favorecido la consolidaci&oacute;n de nuestra democracia. Adem&aacute;s, nuestro sistema electoral ha posibilitado la evoluci&oacute;n de nuestro sistema de partidos: desde un pluralismo moderado en las dos primeras elecciones, pasando por un sistema de partido predominante en la d&eacute;cada de los ochenta, m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de bipartidismo imperfecto y, m&aacute;s recientemente, est&aacute; dando lugar a otro formato multipartidista, que podr&iacute;amos calificar de 'bipolarismo fragmentado' o 'bibloquismo polarizado'. Dicho de otro modo, nuestras reglas electorales no han supuesto un obst&aacute;culo para que los cambios sociales y pol&iacute;ticos se hayan reflejado en el parlamento.
    </p><p class="article-text">
        En suma: &ldquo;if it ain't broke, don't fix it&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlos Fernández-Esquer, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/comporta-partidos-sistema-electoral_132_1241229.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Nov 2019 20:34:46 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Cómo se comporta con los partidos nuestro sistema electoral?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Otro gobierno a la italiana?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/gobierno-italiana_132_1299697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c916163-9474-4483-b089-b4110422c537_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Otro gobierno a la italiana?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las divisiones ideológicas entre los votantes del Partido Democrático y del Movimiento Cinco Estrellas auguran potenciales conflictos en el seno del nuevo gobierno italiano</p></div><p class="article-text">
        En mayo de 2018 la Lega (antes conocida como <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/sep/06/italys-league-may-change-name-to-avoid-49m-bill" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liga Norte</a>) y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) alcanzaron un acuerdo para formar <a href="https://www.20minutos.es/noticia/3343695/0/italia-pacto-gobierno-liga-norte-movimiento-cinco-estrellas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gobierno</a> en Italia. Dicho acuerdo parec&iacute;a canalizar un&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/12/italy-m5s-league-verge-forming-coaltion-government" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sentimiento</a> extendido por buena parte de los italianos contrario a las fuerzas del <em>establishment.</em> De hecho, el apoyo que hab&iacute;an recibido ambos partidos, en suma, llegaba al 50 por ciento de los votos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el denominado gobierno <em>giallo-verde</em> no representa el primer experimento de coalici&oacute;n populista en la historia de la Segunda Rep&uacute;blica italiana -de hecho, todos los gobiernos liderados por Silvio Berlusconi fueron apoyados por dos fuerzas populistas: la Liga Norte y Forza Italia-, no es menos cierto que la coalici&oacute;n M5S-Lega, puede considerarse una coalici&oacute;n <em>excepcional</em> por, al menos, dos razones. Primero, porque ambos partidos difieren completamente en t&eacute;rminos ideol&oacute;gicos (excluyendo el componente populista que s&iacute; comparten) y, segundo, porque mientras que la mayor&iacute;a parlamentaria que apoyaba los gobiernos Berlusconi no estaba formada exclusivamente por partidos populistas, el Gobierno Conte I significar&iacute;a, <em>stricto sensu,</em> la primera coalici&oacute;n <em>puramente</em> populista.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la excepcionalidad de esta coalici&oacute;n tuvo un corto recorrido. Pasado apenas un a&ntilde;o, en agosto de 2019, el Gobierno termin&oacute; por romperse. Matteo Salvini hab&iacute;a impulsado una moci&oacute;n de censura que respond&iacute;a a un claro c&aacute;lculo electoral. Por un lado, las&nbsp;<a href="https://electomania.es/italia-10a-la-lega-arrasaria-en-unas-nuevas-elecciones-roza-el-40-y-la-absoluta-en-la-camara/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuestas</a> le deparaban una subida en votos que lo colocaba en los primeros puestos de salida y, por el otro, los buenos resultados cosechados en las&nbsp;<a href="https://cise.luiss.it/cise/2019/06/03/italy-complete-overturn-among-government-partners-the-league-doubles-the-m5s-is-halved/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecciones</a> al Parlamento Europeo de 2019, en la que hab&iacute;a sido primera fuerza, alentaban al l&iacute;der de la Lega a romper el acuerdo con M5S.
    </p><p class="article-text">
        Tras la denominada <a href="https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2019-08-20/salvini-elecciones-anticipadas-italia-europa_2184299/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crisis del mojito</a>, la primera gran coalici&oacute;n populista europea (con la excepci&oacute;n de la colaci&oacute;n entre Syriza e Independientes Griegos en Grecia), toc&oacute; a su fin. Todo hac&iacute;a prever que nuevas elecciones ser&iacute;an convocadas y que la Lega,&nbsp;<a href="https://italianpoliticalscience.com/index.php/ips/article/view/36" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">antes</a> un partido de derechas y regionalista del norte, ahora una formaci&oacute;n populista de la derecha radical con un discurso nacionalista y contrario a la inmigraci&oacute;n, ser&iacute;a capaz de alcanzar una mayor&iacute;a de votos gracias a un discurso contra el Sur y la &ldquo;Roma ladrona&rdquo;. Nada m&aacute;s lejos de la realidad, el candidato de consenso de M5S y la Lega, Giussepe Conte, qui&eacute;n&nbsp;<a href="https://elpais.com/internacional/2019/08/20/actualidad/1566297324_156886.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dimiti&oacute;</a> del Gobierno a mediados de agosto, volver&iacute;a a ser elegido presidente, esta vez por el M5S y el Partido Democr&aacute;tico (PD) (la fuerza tradicional socialdem&oacute;crata) solo&nbsp;<a href="https://www.efe.com/efe/espana/mundo/el-pd-y-m5s-acuerdan-un-gobierno-para-italia-dirigido-por-conte/10001-4052000" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos d&iacute;as</a> m&aacute;s tarde de su dimisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La coalici&oacute;n de PD y M5S supon&iacute;a, sin duda, una <em>rara avis</em>. Ambos hab&iacute;an protagonizado un enfrentamiento f&eacute;rreo desde que, en 2010, surgiese la formaci&oacute;n populista, por aquel entonces, liderada a nivel nacional por el c&oacute;mico Beppe Grillo. De hecho, el M5S hab&iacute;a visto en el PD su claro adversario pol&iacute;tico, de ellos pretend&iacute;a (y as&iacute; fue en 2013) absorber a los votantes m&aacute;s descontentos con los socialdem&oacute;cratas &ndash; aunque tambi&eacute;n es cierto que, gracias a un discurso m&aacute;s all&aacute; de la l&oacute;gica izquierda-derecha, fue capaz de&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/agendapublica/blog/M5S-Beppe-Grillo-partido-izquierdas_6_110998900.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canalizar</a> el voto de ex simpatizantes de la Lega y Fuerza Italia. Un claro&nbsp;ejemplo de esta confrontaci&oacute;n&nbsp;entre M5S y PD ha sido el prolongado conflicto por la construcci&oacute;n del Tren de Alta Velocidad (TAV), que conectar&aacute; Tur&iacute;n con Lyon, y que ha llevado a notables&nbsp;choques en el Senado entre los partidarios de seguir con el gasto de este proyecto (PD entre otros) y los opositores (M5S).
    </p><p class="article-text">
        En fin, pese a que un gobierno PD-M5S era algo dif&iacute;cil de prever, lo cierto es que, en pocos d&iacute;as, fue capaz de configurarse y, tras la veraniega crisis de gobierno, echar a andar en poco tiempo. Sin embargo, a nadie se le escapa que esta coalici&oacute;n <em>ad hoc</em> podr&iacute;a tener igual recorrido que su antecesora. De hecho, las razones de voto a ambos partidos son bien distintas, siendo sus electores muy diferentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 1.</strong> Factores explicativos del voto a M5S y PD, elecciones generales 2018
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>Fuente: ITANES 2018</em>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con el objetivo de dar respuesta a la pregunta de hasta qu&eacute; punto podemos esperar que el nuevo gobierno traiga, al menos, m&aacute;s estabilidad que el saliente, la Figura 1 muestra las probabilidades de voto a ambos partidos en las elecciones italianas de 2018 en funci&oacute;n de una serie de variables. Si ambos partidos compartiesen una base electoral similar, o con diferencias de matiz, podr&iacute;a facilitar a los&nbsp;partidos (idealmente correa de transmisi&oacute;n a las instituciones de las demandas de sus votantes) el mantener su apoyo a la&nbsp;coalici&oacute;n de gobierno.
    </p><p class="article-text">
        La interpretaci&oacute;n de la figura es sencilla. Para saber qu&eacute; factores (sociales y demogr&aacute;ficos, econ&oacute;micos o pol&iacute;ticos) afectan al voto a cada partido, y en que direcci&oacute;n, debemos fijarnos en la relaci&oacute;n de cada punto (los que representan al M5S, m&aacute;s oscuros, y los del PD, m&aacute;s claros) con el valor 0, se&ntilde;alado con una l&iacute;nea vertical discontinua de color rojo. Cuando los puntos de cada factor est&aacute;n a la derecha de la l&iacute;nea vertical se&ntilde;alada por el 0, el efecto sobre la probabilidad de votar a M5S o PD es positivo; y su efecto es negativo, por el contrario, si se sit&uacute;a a la izquierda. Si toca la l&iacute;nea roja, no tiene efecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, aunque en t&eacute;rminos de edad, estudios, valoraci&oacute;n de la econom&iacute;a, ideolog&iacute;a (los m&aacute;s de izquierdas mostraron mayor propensi&oacute;n a votar al PD), o confianza en el Parlamento hay diferencias entre ambos partidos, el elemento que podr&iacute;a suponer mayor discrepancia es el de la inmigraci&oacute;n. Mientras que aquellos que consideran que los inmigrantes suponen un elemento negativo para la econom&iacute;a italiana, exhibieron una mayor propensi&oacute;n a votar al M5S, los votantes del PD destacan por ubicarse justo en la posici&oacute;n contraria. Aunque alg&uacute;n&nbsp;<a href="http://italianpoliticalscience.com/index.php/ips/article/view/86" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a> reciente haya se&ntilde;alado que en t&eacute;rminos de actitudes ante la inmigraci&oacute;n los programas pol&iacute;ticos de M5S y Lega difieren notablemente, los recientes datos de&nbsp;<a href="http://www.itanes.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ITANES</a> apuntan a que sus bases electorales tienen percepciones similares sobre lo positivo y negativo de la inmigraci&oacute;n para Italia. La nueva coalici&oacute;n parece por tanto m&aacute;s dividida sobre la inmigraci&oacute;n&nbsp;que la coalici&oacute;n saliente. Si el debate pol&iacute;tico gira en torno a esta cuesti&oacute;n, o a la&nbsp;<a href="https://www.forbes.com/sites/pascaledavies/2019/08/31/why-the-eu-should-still-be-worried-about-italy/#56db45f04522" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Uni&oacute;n Europea</a>, podr&iacute;a ser que PD y M5S tuvieran que enfrentarse a potenciales divisiones&nbsp;en el Gobierno.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pregunta del mill&oacute;n est&aacute; relacionada con las posibilidades que tiene esta coalici&oacute;n de sobrevivir en el tiempo. En este sentido, al menos, dos son las condiciones que deben darse: En primer lugar, la coalici&oacute;n depende en parte del equilibrio de poder interno del PD que, despu&eacute;s de la salida de Matteo Renzi del partido, contin&uacute;a estando profundamente fragmentado. En segundo lugar, el futuro de la coalici&oacute;n depender&aacute; del hecho de que la extrema volatilidad ideol&oacute;gica del liderazgo del M5S sea apoyada por sus electores, es decir, que el clamor de las calles no levante su silencio para denunciar una coalici&oacute;n tan inveros&iacute;mil o m&aacute;s que la primera.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lisa Zanotti, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/gobierno-italiana_132_1299697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Oct 2019 19:23:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Otro gobierno a la italiana?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Movimiento 5 Estrellas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las nuevas Españas electorales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevas-espanas-electorales_132_1497756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A principio de los a&ntilde;os noventa, Josep Maria Vall&egrave;s, catedr&aacute;tico de Ciencia Pol&iacute;tica en la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino las <em>Espa&ntilde;as electorales</em> para denotar las pautas del comportamiento electoral agregado en las comunidades aut&oacute;nomas. La denominaci&oacute;n subraya la multiplicidad de modelos existentes por sus diferencias con respecto al modelo nacional de las elecciones generales y por las divergencias entre las propias comunidades en las elecciones auton&oacute;micas. Durante las siguientes tres d&eacute;cadas, estas pautas gozaron de una notable continuidad. Las preferencias de voto han conocido mayores cambios en las elecciones auton&oacute;micas que en las generales, pero no demasiado. La fragmentaci&oacute;n electoral se ha mantenido en niveles relativamente bajos. En la mayor&iacute;a de las comunidades, el protagonismo electoral ha reca&iacute;do en el PSOE y en el PP, a veces acompa&ntilde;ados por una IU minoritaria y tambi&eacute;n por peque&ntilde;os partidos de car&aacute;cter nacionalista o m&aacute;s frecuentemente regionalista.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que han existido diferencias entre el peso de los partidos nacionales y los auton&oacute;micos en las distintas comunidades, pero no eran excesivas ni conocieron cambios llamativos de una elecci&oacute;n a otra. Los sistemas de partidos de las <em>Espa&ntilde;as electorales</em> se divid&iacute;an as&iacute; en&nbsp;<a href="http://epub.sub.uni-hamburg.de/epub/volltexte/2008/1883/pdf/1999_138.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres tipos</a> de comunidades. En el primero, el mapa auton&oacute;mico estaba dominado por los dos principales partidos nacionales y por IU, bien que alguno de ellos disfrutara de una mayor fuerza relativa que sus correligionarios en las elecciones generales; estos subsistemas de partidos se han dado principalmente en Castilla-La Mancha, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, Murcia y Madrid. En el segundo tipo, los partidos nacionales han estado acompa&ntilde;ados por otros relevantes en mayor o menor grado en el &aacute;mbito auton&oacute;mico, y de naturaleza regionalista o nacionalista; ser&iacute;an los casos de Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, o Galicia. Y el tercer tipo estar&iacute;a constituido por los modelos exc&eacute;ntricos con sistemas de partidos propios, tanto en t&eacute;rminos de sus integrantes como de sus pautas de competici&oacute;n, que a su vez han interaccionado con el sistema de partidos nacional; sus casos caracter&iacute;sticos ser&iacute;an los de Catalu&ntilde;a, Canarias, Pa&iacute;s Vasco o Navarra.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones auton&oacute;micas de 2015 y 2019 han modificado este mapa de forma considerable. A falta de comprobar su eventual consolidaci&oacute;n, parece evidente que los cambios electorales son m&aacute;s frecuentes y que los sistemas o subsistemas de partidos han incrementado sus niveles de fragmentaci&oacute;n y volatilidad y, por lo tanto, de complejidad e incertidumbre. En esta entrada queremos recoger los datos comparados de ambas dimensiones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El punto de partida</h3><p class="article-text">
        Como es sabido, las elecciones generales de 2011 produjeron resultados de los que los anticipos de la Gran Recesi&oacute;n sufridos entonces fueron en parte <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/17457289.2014.891598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsables</a>. Supusieron un vuelco electoral considerable entre los dos principales partidos: el PSOE perdi&oacute; muchos esca&ntilde;os y el PP gan&oacute; algunos m&aacute;s. Pero, en conjunto, ambos mantuvieron el grueso de su representaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados. Como muestra el Gr&aacute;fico 1, la llegada de Podemos y en menor medida de Ciudadanos result&oacute; espectacular. El &iacute;ndice de&nbsp;<a href="https://cise.luiss.it/cise/2019/04/29/a-major-party-and-four-median-parties-in-one-parliament-the-spanish-general-elections-in-2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volatilidad</a> electoral agregada (que expresa en porcentajes los cambios producidos en el apoyo a los partidos en dos elecciones sucesivas) fue del 35,4 por ciento entre las elecciones de 2011 y 2015, y del 22,7 por ciento entre las de 2016 y 2019. Entre 2015 y 2019, la competici&oacute;n bipolar entre PSOE y PP y las reglas hasta entonces habituales para la formaci&oacute;n de gobiernos se han modificado (de gobiernos de mayor&iacute;a o en minor&iacute;a monocolor, pero con apoyo externo de solo un partido, a gobiernos d&eacute;biles y que dependen de otras formaciones) de forma que por el momento parece definitiva por la aparici&oacute;n de los nuevos partidos nacionales (Podemos, Ciudadanos y, ahora, Vox). La&nbsp;<a href="https://whogoverns.eu/the-electoral-fragmentation-on-the-right-side-2019-spanish-general-elections/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaci&oacute;n</a> partidista ha aumentado notablemente. Seg&uacute;n el &iacute;ndice del <a href="https://politikon.es/2016/05/16/la-discrecion-del-sistema-electoral/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero efectivo de partidos parlamentarios </a>(que pondera el n&uacute;mero de partidos que se presentan para el Congreso por su peso en esca&ntilde;os), fue de 2,6 en 2011, 4,1 en 2015 y 4,9 en 2019. La traslaci&oacute;n de ambas dimensiones al &aacute;mbito auton&oacute;mico ha reforzado la creciente interacci&oacute;n que est&aacute; produci&eacute;ndose entre el nivel nacional del Congreso y el territorial de los Parlamentos auton&oacute;micos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><h3 class="article-text">Mayores niveles de volatilidad</h3><p class="article-text">
        La Tabla 1 recoge los niveles de&nbsp;<a href="https://www.fundacionalternativas.org/laboratorio/documentos/zoom-politico/que-pueden-cambiar-podemos-y-ciudadanos-en-el-sistema-de-partidos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volatilidad</a> media en las 17 comunidades aut&oacute;nomas entre 2007 y 2019. Entre 2007 y 2011, la volatilidad media fue de 14,5 por ciento. Solo tres comunidades superaron el 20 por ciento, mientras que las catorce restantes quedaron por debajo (seis, entre 10 y 20, y ocho, por debajo del 10 por ciento).
    </p><p class="article-text">
        Pero, en 2015, la entrada de Podemos y Ciudadanos conllev&oacute; un incremento considerable. La volatilidad media entre 2011 y 2015 fue del 24 por ciento, casi diez puntos m&aacute;s que en el per&iacute;odo anterior. Cinco comunidades alcanzaron niveles superiores a 30, y otras siete superiores al 20 por ciento, mientras que solo cinco quedaron por debajo de este nivel. En fin, durante el periodo 2015-2019 la volatilidad qued&oacute; en un nivel intermedio, el 19,3 por ciento, y las diferencias entre comunidades se estrecharon. Ninguna tuvo niveles menores del 10 por ciento y ninguna qued&oacute; por encima del 30 por ciento.
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                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, el Gr&aacute;fico 2 detalla los niveles de volatilidad de las comunidades, ordenadas de mayor a menor, tambi&eacute;n para las cuatro elecciones auton&oacute;micas celebradas entre 2007-2019. En el primer per&iacute;odo (2007-2011), 14 comunidades exhibieron en mayor medida pautas de estabilidad que de cambio; las excepciones fueron Asturias (por encima de 40 por ciento, debido a la irrupci&oacute;n de Foro Asturias, la escisi&oacute;n del PP liderada por Francisco &Aacute;lvarez-Cascos), Pa&iacute;s Vasco y Navarra (que se movieron entre el 20 y el 30 por ciento).
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones auton&oacute;micas de 2015 y 2016, la volatilidad subi&oacute; en todas las comunidades excepto en Galicia, Andaluc&iacute;a y Asturias. Solo Galicia qued&oacute; debajo del 10 por ciento (anticip&oacute; en 2012 [volatilidad del 15,6 por ciento] los cambios que se avecinaban en el resto de comunidades aut&oacute;nomas en 2015, debido a la fuerte irrupci&oacute;n de Alternativa Galega de Esquerdas, una escisi&oacute;n del BNG en coalici&oacute;n con IU y&nbsp;<a href="https://www.farodevigo.es/galicia/2014/05/27/pablo-iglesias-colaborador-beiras-competencia/1031305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesorada</a> por la &eacute;lite de Podemos) y, pese a descender, Asturias repiti&oacute; como la m&aacute;s vol&aacute;til, esta vez con un 37 por ciento. Entre 2015 y 2019, el m&aacute;ximo se qued&oacute; 11 puntos porcentuales por debajo del per&iacute;odo anterior; lo marc&oacute; Murcia, con 25,7 por ciento, seguida de cerca por Arag&oacute;n, con 25,2, y Madrid, con 24 por ciento. El m&iacute;nimo correspondi&oacute; a Catalu&ntilde;a, con 10,8 por ciento. En el otro extremo, la volatilidad baj&oacute; en todas las comunidades, con la excepci&oacute;n de Cantabria (+6,3 puntos) y Extremadura (+0,3). En todo caso, los actuales niveles de volatilidad (todos ellos de dos d&iacute;gitos) son muy superiores a los que se observaron en las elecciones de 2007-2011; de hecho, es superior en todas las comunidades menos en Asturias y en Navarra. De esta forma, los niveles de volatilidad registrados de forma consecutiva en los dos &uacute;ltimos ciclos auton&oacute;micos (2011-2015 y 2015-2019) han supuesto cambios electorales considerables en los sistemas de partidos auton&oacute;micos.
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                </figure><h3 class="article-text">Mayores niveles de fragmentaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El Gr&aacute;fico 3 ordena de mayor a menor el &iacute;ndice de fragmentaci&oacute;n parlamentaria de las comunidades en las elecciones de 2019. Los niveles m&aacute;s elevados se encuentran en Baleares, Madrid y la Comunidad Valenciana, seguidas de Catalu&ntilde;a, Andaluc&iacute;a, Canarias, Navarra y Asturias. En los Parlamentos de buena parte de ellas lograron entrar m&aacute;s partidos que en 2015, mientras que se redujeron en Arag&oacute;n, Canarias y La Rioja. En todas las comunidades, la fragmentaci&oacute;n ha aumentado con respecto a la de las elecciones de 2007, y solo se ha reducido, en relaci&oacute;n con las de 2011, en Navarra y en Catalu&ntilde;a.
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                </figure><h3 class="article-text">Las dos caras de la moneda</h3><p class="article-text">
        El crecimiento de la volatilidad electoral y de la fragmentaci&oacute;n partidista plantean retos importantes a los Parlamentos auton&oacute;micos de las legislaturas que est&aacute;n a punto de comenzar. En realidad, los estudios comparados sobre ambos fen&oacute;menos los abordan en t&eacute;rminos contradictorios. Por lo que hace a la volatilidad electoral, es positivo que muchos electores cambien su voto de una elecci&oacute;n a otra, puesto que supone el premio de los votantes a los partidos que han protagonizado una gesti&oacute;n positiva desde las elecciones anteriores, o por el contrario significa el castigo a gobiernos incompetentes o corruptos; en suma, implica el ejercicio de la&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/books/democracy-accountability-and-representation/14785A2D4EE1DDFBA595CE810C51F2CA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rendici&oacute;n</a> electoral de cuentas, uno de los principios fundamentales de los sistemas democr&aacute;ticos. Pero tasas excesivamente elevadas de volatilidad, y si adem&aacute;s son <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1354068815625229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&oacute;nicas</a>, pueden provocar entradas y/o salidas recurrentes de partidos de las instituciones pol&iacute;ticas, lo que reflejar&iacute;a una&nbsp;<a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1354068811436042?journalCode=ppqa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">institucionalizaci&oacute;n</a> d&eacute;bil de los sistemas de partidos y tendr&iacute;a consecuencias negativas en los rendimientos del sistema pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La fragmentaci&oacute;n partidista, por su parte, suele tener menos defensores. Aunque aumenta las posibilidades representativas de los votantes, los sistemas de partidos excesivamente fragmentados est&aacute;n asociados con&nbsp;<a href="http://agendapublica.elpais.com/una-europa-fragmentada-el-desplome-de-los-partidos-tradicionales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legislaturas complejas</a> que incrementan los riesgos para cualquiera de las dimensiones relativas a la gobernabilidad, desde la formaci&oacute;n de gobiernos a la adopci&oacute;n de decisiones, pasando por la dif&iacute;cil supervivencia de gobiernos de coalici&oacute;n con m&uacute;ltiples partidos. Cuando adem&aacute;s la polarizaci&oacute;n se suma a la <a href="http://agendapublica.elpais.com/sartori-fragmentacion-y-polarizacion-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaci&oacute;n</a>, las llamadas <em>l&iacute;neas rojas</em> se a&ntilde;aden a los vetos rec&iacute;procos. Los escenarios m&aacute;s frecuentes suelen incluir inestabilidad gubernamental, dificultades para la formaci&oacute;n de gobiernos de coalici&oacute;n, escasa actividad legislativa, presupuestos prorrogados y adelantos electorales.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la legislatura auton&oacute;mica precedente, la de 2015-2019, ha sufrido solo algunos episodios puntuales respecto al impacto de Parlamentos fragmentados en la acci&oacute;n de los gobiernos auton&oacute;micos. Entre ellos, la ruptura del gobierno de coalici&oacute;n entre Coalici&oacute;n Canaria y PSOE en diciembre de 2016, que se sald&oacute; con la salida del gobierno canario de los socialistas; la entrada en el gobierno de Castilla-La Mancha de Podemos en agosto de 2017, lo que le permiti&oacute; ensayar con el PSOE su primer gobierno de coalici&oacute;n a nivel regional; y los cambios en la Presidencia de la Comunidad de Madrid (&Aacute;ngel Garrido por Cristina Cifuentes) y en la Regi&oacute;n de Murcia (Fernando L&oacute;pez Miras por Pedro Antonio S&aacute;nchez), debidos a las dimisiones de sus presidentes ante la amenaza de sendas mociones de censura presentadas por la oposici&oacute;n por sus presuntas actividades de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en la legislatura 2019-2023, a los actores ya conocidos se ha sumado uno nuevo, Vox, que promete no hacer tan f&aacute;cil la estabilidad de los Gobiernos a los que incluso dice apoyar. V&eacute;ase si no el ejemplo de Andaluc&iacute;a, donde, por ahora, ya han optado por anunciar su bloqueo a los presupuestos si los socios del Gobierno, PP y Cs, se empe&ntilde;an en desconocer sus demandas. En fin, parece que el mal llamado <em>bipartidismo</em>, ahora s&iacute;, tambi&eacute;n a nivel auton&oacute;mico ha llegado a su fin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Montero, José Rama, Andrés Santana, Carlos Fernández-Esquer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevas-espanas-electorales_132_1497756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jun 2019 19:56:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las nuevas Españas electorales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las siete claves del superdomingo electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/claves-super-domingo-electoral_132_1532084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Hay sorpaso de las confluencias a la marca de Pablo Iglesias? Y, en todo caso, ¿qué centros de poder han conseguido mantener las de Unidas Podemos?</p><p class="subtitle">¿Ha conseguido Ciudadanos alguna Comunidad o Ayuntamiento importante o se consumen sus ansias de liderar la derecha como si de los puros de Rajoy se tratara?</p><p class="subtitle">¿Se confirma el pinchazo de Vox en las generales?</p></div><p class="article-text">
        Lo de ayer va a tardar 20 a&ntilde;os en repetirse: un superdomingo electoral con elecciones europeas, auton&oacute;micas y locales concurrentes. Es como una batalla simult&aacute;nea por todos los tronos (menos King's Landing, que S&aacute;nchez conquist&oacute; el 28A) o todas las copas (menos la Champions). Ayer se reparti&oacute; gran parte del poder pol&iacute;tico: un poder que definir&aacute; qui&eacute;n decide sobre las licencias de construcci&oacute;n, la gesti&oacute;n de los residuos, el tr&aacute;fico o del comercio en m&aacute;s de ocho mil ayuntamientos; pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n y sanidad, que concretar&aacute;n el dibujo del Estado del bienestar en doce autonom&iacute;as (y dos ciudades aut&oacute;nomas); y poder para trazar las directivas sobre telecomunicaciones, televisi&oacute;n, medio ambiente, tr&aacute;fico o igualdad, desde las lejanas pero influyentes oficinas de la Uni&oacute;n Europea. Se define, tambi&eacute;n, el peso espec&iacute;fico de las estructuras de los partidos, ya que se escoge a m&aacute;s de 8 mil alcaldes y m&aacute;s de 67 mil concejales.
    </p><p class="article-text">
        Entre esta marea de poder y cargos repartidos, trataremos de esbozar cu&aacute;les han sido los resultados m&aacute;s trascendentes: &iquest;hay sorpaso de las confluencias a la marca de Pablo Iglesias? Y, en todo caso, &iquest;qu&eacute; centros de poder han conseguido mantener las de Unidas Podemos? Pasando a la derecha, &iquest;ha conseguido Ciudadanos alguna Comunidad Aut&oacute;noma o alg&uacute;n ayuntamiento importante, o se consumen sus ansias de liderar la derecha como si de los puros de Rajoy se tratara?, &iquest;se confirma el pinchazo de Vox en las generales? Lo analizaremos empezando por la izquierda y terminando con la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Primero, <strong>la nueva izquierda pierde muchos de los tronos que hab&iacute;a conquistado la temporada anterior</strong>. Y las plazas m&aacute;s importantes en las que se impone est&aacute;n, muchas de ellas, vinculadas a marcas distintas a las de Podemos. En 2015, una de las novedades fueron los denominados ayuntamientos del cambio: A Coru&ntilde;a, Barcelona, C&aacute;diz, Ferrol, Madrid, Santiago de Compostela, Valencia y Zaragoza, entre otros. Pierde todos menos C&aacute;diz (donde sube con fuerza y consigue una mayor&iacute;a absoluta) y Valencia. Podemos, en tanto que tal, no logra mantener ninguna. Las victorias han correspondido a Adelante Andaluc&iacute;a en C&aacute;diz y a Comprom&iacute;s en Valencia; y la situaci&oacute;n en la capital catalana es m&aacute;s complicada, porque depende de los pactos, pero ERC ha superado en votos a Barcelona en Com&uacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Segundo, y relacionado con lo anterior, <strong>las confluencias se imponen sobre Podemos</strong>. M&aacute;s Madrid saca muy buenos resultados tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento, aunque no conseguir&aacute; gobernar. Manuela Carmena es primera fuerza en el Ayuntamiento y Madrid en Pie (marca de IU para estas elecciones, que recibi&oacute; el respaldo de Iglesias en el &uacute;ltimo momento), no obtiene representaci&oacute;n. Y Errej&oacute;n, el enemigo a las puertas, supera con creces a la candidata de Podemos en la Comunidad, que ha quedado incluso por detr&aacute;s de Vox. Asimismo, Zaragoza en Com&uacute;n se impone sobre Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Tercero, <strong>S&aacute;nchez acumula casi todos los jokers de la baraja.</strong><em>jokers</em> El Partido Socialista acumula un enorme poder regional y local. Mantiene las cinco comunidades que ten&iacute;a (Arag&oacute;n, Asturias, Baleares, Castilla La Mancha y Extremadura) y le arrebata La Rioja al PP. Sin embargo, la Comunidad de Madrid, que se le ven&iacute;a resistiendo por m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, se le ha escapado por la m&iacute;nima, al igual que Murcia, que ha estado a punto de recuperar despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os. Sus resultados en Barcelona tambi&eacute;n han sido excelentes. 
    </p><p class="article-text">
        Cuarto, era el momento clave para Ciudadanos, que se relam&iacute;a ante la perspectiva de darle una estocada final a los populares. En las generales, hab&iacute;a superado al PP en M&aacute;laga, Zaragoza y Alicante y Valencia; y se hab&iacute;a quedado a las puertas en Madrid ciudad, pero le hab&iacute;a superado en la Comunidad. De repetirse estos resultados, el golpe moral al PP promet&iacute;a ser sonado. Sin embargo, todo se ha quedado en aguas de borrajas. <strong>Ciudadanos no consigue conquistar ninguna plaza relevante</strong> y, adem&aacute;s, no es capaz de superar al PP ni en Europa, ni en Alicante, ni en M&aacute;laga, ni en Zaragoza, ni en Valencia, ni en Madrid ciudad ni en la Comunidad de Madrid, que era donde albergaba mayores esperanzas. Una serie de <em>n&iacute;es</em> demasiado larga. El m&aacute;s doloroso es su amarga subida en las Europeas, que multiplica por nueve la distancia que le separaba del PP en las generales. Es verdad que incrementa de manera importante su poder, pero queda sin duda alguna a la estela del PP, y que podr&iacute;a tratar de obtener alguna plaza importante a cambio de su apoyo al PP en otras. Las negociaciones van a ser muy duras. Como nota interesante, uno de los lugares en los que m&aacute;s sube es Arag&oacute;n, una de las pocas plazas en las que el pacto con el PSOE est&aacute; abierto. &iquest;Casualidad?
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        Quinto, <strong>el PP logra mantener el tipo</strong>. En 2015, ten&iacute;a en su poder Castilla y Le&oacute;n, La Rioja, Madrid y Murcia, adem&aacute;s de Ceuta y Melilla, y han conseguido retener todas las Comunidades Aut&oacute;nomas (a excepci&oacute;n de La Rioja) y las dos ciudades aut&oacute;nomas. Adem&aacute;s, si al principio del escrutinio, parec&iacute;a que iba a ser <em>barrido</em> de Barcelona, menos de un mes despu&eacute;s de haberlo sido en el Pa&iacute;s Vasco en las elecciones generales (en Catalu&ntilde;a obtuvo un &uacute;nico esca&ntilde;o, y por la m&iacute;nima), al final ha logrado salvar el tipo, con dos concejales. Tambi&eacute;n es llamativo su desplome en la ciudad de Sevilla y en algunos ayuntamientos gallegos. Pese a todo, Pablo Casado ha conseguido salvar los muebles. Algunos se esperaban que ma&ntilde;ana en G&eacute;nova empezasen a buscar sustituto en la direcci&oacute;n del partido. Sin embargo, sobre todo tras las <em>victorias</em> simb&oacute;licas en Ayuntamiento y Comunidad de Madrid (con dos apuestas personales), Casado se ha fortalecido. Sin embargo, no es menos cierto que, en las pr&oacute;ximas semanas, se abrir&aacute;, sin duda, una &eacute;poca marcada por c&aacute;lculos complicados en G&eacute;nova, ya que el PP va a tener serias dificultades para <em>colocar </em>a muchos de sus fieles.
    </p><p class="article-text">
        Sexto, <strong>el efecto Vox se desdibuja</strong><em>efecto Vox</em>, pero los de Abascal consiguen entrar en muchas instituciones clave. Vox entra con en el Parlamento Europeo con tres diputados (de nuevo, menos de lo que se esperaba), as&iacute; como en 7 parlamentos auton&oacute;micos (Asturias, Arag&oacute;n, Baleares, Cantabria, Castilla y Le&oacute;n, Madrid y Murcia) y muchos ayuntamientos. Merece la pena destacar su resultado en la Comunidad de Murcia (4 esca&ntilde;os), un feudo tradicional del PP.
    </p><p class="article-text">
        Y s&eacute;ptimo, <strong>&iquest;y qu&eacute; hay de Barcelona?</strong> Pues, a juzgar por los resultados, no hay rastro de su supuesto papel como capital honor&iacute;fica de una Tabarnia pol&iacute;ticamente muy diferente del resto de Catalunya. Empate t&eacute;cnico entre ERC y Barcelona en Com&uacute;, ambas, fuerzas favorables a la realizaci&oacute;n de una consulta en Catalunya sobre su futuro pol&iacute;tico. Y, adem&aacute;s, con victoria en votos de los independentistas. Como tercera fuerza, el PSC, y el experimento Ciudadanos-Valls se tiene que conformar con el cuarto lugar, un resultado muy discreto para un ex primer ministro y para un partido que hab&iacute;a tocado el cielo en las auton&oacute;micas catalanas, pero que ya se hab&iacute;a desinflado en su feudo en las generales. JxCat se queda con 5 (la mitad de esca&ntilde;os que ERC) y el PP logra mantenerse en el consistorio de la segunda ciudad de Espa&ntilde;a con dos concejales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/claves-super-domingo-electoral_132_1532084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 May 2019 02:52:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las siete claves del superdomingo electoral]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 26M 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los diez resultados más importantes del 28A]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/resultados-importantes_132_1571874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La victoria de Sánchez. La debacle del PP. La ausencia de un líder claro en la derecha. La amarga entrada de la extrema derecha en el Congreso. La irrelevancia de Vox en la mitad de las provincias. La hegemonía del PSOE en la izquierda. La victoria de Podemos sobre sus confluencias díscolas. El sorpasso de ERC a JxCat. La fragmentación está para quedarse. La moderación del votante español</p></div><p class="article-text">
        <strong>La victoria de S&aacute;nchez</strong>. S&aacute;nchez es un hueso duro de roer, que tiene la <em>mala costumbre</em> de ganar sus batallas. Es como un David Cameron, pero con &eacute;xito en sus apuestas. Nos atrever&iacute;amos a decir que ha sacrificado a la Reina (Andaluc&iacute;a) para dar el jaque mate y, de paso, quitarles muchas fichas al PP, a Vox y a Podemos para la pr&oacute;xima partida. El adelanto electoral en Andaluc&iacute;a y la salida de Susana D&iacute;az de la Junta a manos de la coalici&oacute;n de derechas pudo ser un <em>blessing in disguise</em>, en la medida en la que sirvieron para movilizar (y coordinar) a los votantes de izquierda para evitar un gobierno en el que participara Vox. Los microdatos nos dir&aacute;n si esta interpretaci&oacute;n es acertada. Lo que s&iacute; sabemos es que el PSOE ha subido de 90 a 123 esca&ntilde;os, sumando 33, o un 37%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La debacle del PP</strong>. El PP ha perdido el 52% de sus esca&ntilde;os, pasando de 137 a 66 y dej&aacute;ndose 71 en el camino. Se queda s&oacute;lo con un 16,7% de los sufragios. No hay recurso posible al dicho seg&uacute;n el cual &ldquo;mal de muchos, consuelo de tontos&rdquo;: la comparaci&oacute;n con su tradicional competidor, el PSOE, es igualmente dram&aacute;tica: los 66 esca&ntilde;os del PP representan algo menos del 54% de los 123 que ha conseguido el PSOE. De la competici&oacute;n con Ciudadanos (Cs) y Vox hablamos m&aacute;s adelante, pero cabe anticipar que ni siquiera en las circunscripciones peque&ntilde;as (por el sesgo conservador del sistema electoral, sus tradicionales bastiones) ha obtenido un resultado remarcable: si nos centramos en el bloque de la derecha (en el que tambi&eacute;n incluimos a Cs, Navarra Suma y Vox), el PP cae del 94 al 64 por ciento. Y como guinda del pastel, el PP ha sido <em>barrido</em> del Pa&iacute;s Vasco y, casi, de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ausencia de un l&iacute;der claro en la derecha</strong>. Teniendo en cuenta la ca&iacute;da del PP, la importante subida de Cs, de 32 a 57 esca&ntilde;os (15,9% en 2019), sit&uacute;a a ambos partidos muy cerca, tanto en t&eacute;rminos de esca&ntilde;os (14% de distancia) como de voto (aqu&iacute;, la diferencia es menor de un punto porcentual o, en t&eacute;rminos relativos, del 4,8%). Por si fuera poco, Cs ha demostrado que tambi&eacute;n es un candidato viable en feudos tradicionales del PP, como Madrid o Castilla y Le&oacute;n. De hecho, en las circunscripciones peque&ntilde;as (la mayor&iacute;a de las cuales son equiparables a la llamada Espa&ntilde;a vac&iacute;a), que se le resistieron tanto en 2015 como en 2016, ha pasado de 2 esca&ntilde;os a 19, lo que significa un 38,8% de los esca&ntilde;os de la derecha en este espacio ideol&oacute;gico. En resumen, Cs no ha conseguido el ansiado <em>sorpasso</em> al PP (hace tiempo que la mayor&iacute;a de analistas lo descartaban) pero los resultados apenas sirven para dirimir qui&eacute;n es el segundo actor m&aacute;s importante de este bloque.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La amarga entrada de la extrema derecha en el Congreso</strong>. Vox ha pasado de expectativa a realidad. Si lo comparamos con otro partido de la derecha radical europea, Alternativa por Alemania, por ejemplo, mientras que Vox ha pasado del 0,2 por ciento de los votos en 2016 a un 10,3 por ciento en 2019, AfD pasaba del 4,7 por ciento en 2013 al 12,6 por ciento de 2017. En sinton&iacute;a con los partidos populistas de la derecha radical, Vox ha irrumpido en el Parlamento espa&ntilde;ol. Aunque las <a href="https://elpais.com/politica/2019/04/03/actualidad/1554295033_268698.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuestas</a> llegaban a concederle hasta m&aacute;s de 50 esca&ntilde;os, su subida se ha quedado en unos notables 24 asientos que condicionar&aacute;n la din&aacute;mica parlamentaria. A todas luces, Vox, vali&eacute;ndose de un discurso nativista, favorable a la centralizaci&oacute;n pol&iacute;tica del estado, anti-inmigraci&oacute;n y tremendamente conservador en los valores sociales, ha irrumpido en el escenario electoral fraccionando a la <a href="https://cise.luiss.it/cise/2019/04/29/a-major-party-and-four-median-parties-in-one-parliament-the-spanish-general-elections-in-2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecha</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La irrelevancia de Vox en la mitad de las provincias</strong>. Ahora bien, entre los cinco partidos que compet&iacute;an por esca&ntilde;os con ciertas posibilidades de &eacute;xito en las 26 provincias con 5 esca&ntilde;os o menos, Vox es el que se ha llevado la peor parte. S&oacute;lo ha conseguido uno en Valladolid y otro en Ciudad Real, ambas con cinco esca&ntilde;os en liza. Los resultados han validado, as&iacute;, el pron&oacute;stico de Ignacio Lago y Marina Costa Lobos de que l<a href="https://www.elmundo.es/opinion/2019/04/17/5cb7124d21efa09e218b46b4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os de Abascal perder&iacute;an sus votos en todas las provincias de menos de cinco esca&ntilde;os</a>. En t&eacute;rminos relativos, solo ha conseguido un 4,1% de los esca&ntilde;os de la derecha. Esto significa que Vox no es un candidato viable en la mitad de las provincias, al menos, por ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La hegemon&iacute;a del PSOE en la izquierda</strong>. Tal y como <a href="http://www.malaprensa.com/2019/01/podria-vox-sacar-45-diputados-con-un.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos analistas</a> auguraban, Unidas Podemos (UP) ha sido el gran perdedor en las provincias que reparten de 2 a 5 esca&ntilde;os (aunque no el &uacute;nico: a Vox le ha ido a&uacute;n peor). Ha pasado de 13 a 4 (un 8,5% del total de esca&ntilde;os de la izquierda en estas provincias, si en este grupo tambi&eacute;n incluimos los 42 del PSOE y el del Partido Regionalista de Cantabria). El PSOE queda, entonces, con un 89,4% del voto de este bloque en las circunscripciones peque&ntilde;as (subiendo desde un 69%), y queda en una posici&oacute;n inapelablemente hegem&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La victoria de Podemos sobre sus confluencias d&iacute;scolas</strong>. Aunque UP ha sido uno de los grandes perdedores de la velada (se dejan 29 esca&ntilde;os de 2016 a 2019), no est&aacute; de m&aacute;s recalcar que sus confluencias gallega y valenciana han salido igual de mal parados. En Galicia, la coalici&oacute;n Podemos-En Marea-ANOVA-EU consigui&oacute; 5 esca&ntilde;os en 2016. La no revalidaci&oacute;n de esta amalgama de partidos y la decisi&oacute;n de En Marea de competir por separado han contribuido a que Podemos se haya quedado con 2 esca&ntilde;os, mientras que En Marea, con cerca de 18.000 votos, se ha quedado fuera del Parlamento. Igual fortuna ha corrido Comprom&iacute;s en la Comunidad Valenciana. Si, en 2016, en coalici&oacute;n con Podemos, sumaban 9 esca&ntilde;os, ahora, por separado, la formaci&oacute;n morada se queda con 5 mientras que los regionalistas valencianos suman solo 1. Una estrategia, a todas luces, muy mal dise&ntilde;ada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sorpasso de ERC a JxCat</strong>. Si PSOE y Cs se cre&iacute;an los grandes vencedores de la jornada electoral, eso es porque no han tenido en cuenta el resultado de ERC. Los nacionalistas catalanes han sumado 6 esca&ntilde;os en estas elecciones (el mejor resultado de su historia) y se han consolidado como primera fuerza en Catalu&ntilde;a (seguidos del PSOE, que ha pasado de 7 a 12 asientos de 2016 a 2019). El gran batacazo se lo ha pegado JxCat, otrora CDC, que, de ser el partido ganador en 2016 con 12 esca&ntilde;os, pasa a ser tercera fuerza en Catalu&ntilde;a, qued&aacute;ndose con 7. Parece que la estrategia Rufi&aacute;n ha tenido peso y su notable presencia en los medios ha catapultado a ERC hasta la primera posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La fragmentaci&oacute;n est&aacute; para quedarse</strong>. En 2015, el dato m&aacute;s relevante era que los niveles de fragmentaci&oacute;n partidista, sobre todo si los compar&aacute;bamos con los que se dieron desde los a&ntilde;os 90 y hasta 2011, hab&iacute;an marcado un r&eacute;cord. El mal llamado bipartidismo hab&iacute;a tocado a su fin y cuatro formaciones se repart&iacute;an el porcentaje de votos (y el n&uacute;mero de esca&ntilde;os) de una forma muy <a href="https://whogoverns.eu/the-electoral-fragmentation-on-the-right-side-2019-spanish-general-elections/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homog&eacute;nea</a>. En 2019, esta atomizaci&oacute;n partidista ha aumentado medio punto m&aacute;s. Ahora, un partido destaca, el PSOE, y cuatro siguen su estela: PP, Cs, UP y Vox. La fragmentaci&oacute;n, por supuesto, ha venido para quedarse, pero tambi&eacute;n, y, sobre todo, para generar (al fin) necesarios gobiernos de coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La moderaci&oacute;n del votante espa&ntilde;ol</strong>. Y, por &uacute;ltimo, una consideraci&oacute;n general. Mientras que en buena parte de los pa&iacute;ses de nuestro entorno la emergencia de nuevas formaciones extremas ha polarizado al electorado, en Espa&ntilde;a los votantes han reaccionado, y masivamente (la participaci&oacute;n electoral ha subido m&aacute;s de 9 puntos porcentuales), apostando por la moderaci&oacute;n ideol&oacute;gica de la mano del PSOE y Ciudadanos. La nueva estrategia de la crispaci&oacute;n protagonizada por el PP y alentada por Vox ha tenido una consecuencia clara: el peor resultado en la historia de los populares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/resultados-importantes_132_1571874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Apr 2019 20:40:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los diez resultados más importantes del 28A]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2019,Elecciones Generales 28A 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enemigo a las puertas: la nueva izquierda de Carmena y Errejón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/enemigo-puertas-izquierda-carmena-errejon_132_1738861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La carta abierta de Manuela Carmena e Íñigo Errejón plantea interrogantes relativos a la competición política en la izquierda sobre los que merece la pena reflexionar</p><p class="subtitle">Más allá de su dimensión más personal esta carta ha sido interpretada por algunos analistas como el pistoletazo de salida de una nueva opción política en la izquierda</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.masmadrid.org/carta_de_manuela_carmena_e_igo_errej_n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a> abierta de Manuela Carmena e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n plantea una situaci&oacute;n extremadamente interesante y tambi&eacute;n una serie de interrogantes relativos a la competici&oacute;n pol&iacute;tica en la izquierda sobre los que merece la pena reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, el sistema de partidos espa&ntilde;ol ha experimentado un grado de volatilidad parecido solamente al que tuvo lugar entre las elecciones generales de 1979 y las de 1982, que constituyeron un verdadero <a href="http://ih-vm-cisreis.c.mad.interhost.com/REIS/PDF/REIS_028_03.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terremoto electoral</a> y supusieron la liquidaci&oacute;n de la entonces gobernante UCD. Esta volatilidad ha venido de la mano de un fraccionamiento progresivo del sistema de partidos, con la aparici&oacute;n sucesiva de nuevos contendientes en la izquierda (Podemos desde las <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13608746.2015.1053679" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecciones europeas</a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>de 2014), la derecha (Ciudadanos desde las <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13608746.2015.1119646" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generales de 2015</a>) y de nuevo en la derecha (Vox en las <a href="http://agendapublica.elpais.com/a-la-moda-europea-el-ascenso-de-vox-en-andalucia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">andaluzas</a> de diciembre de 2018, con una clara proyecci&oacute;n nacional). Ahora, una nueva brecha se abre en la izquierda con el reto que, indudablemente, le est&aacute; presentando Ahora Madrid a Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Tras treinta a&ntilde;os de bipartidismo imperfecto (1982-2011), la posibilidad de una competici&oacute;n con tres grandes contendientes en cada bloque (PP, Ciudadanos y Vox en la derecha; y PSOE, Podemos y Ahora Madrid m&aacute;s otras confluencias en la izquierda) habr&iacute;a parecido ciencia ficci&oacute;n un tiempo atr&aacute;s, pero &iquest;qui&eacute;n habr&iacute;a predicho que Catalu&ntilde;a ser&iacute;a objeto de la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 155 o que Pedro S&aacute;nchez acabar&iacute;a siendo presidente del gobierno? La pol&iacute;tica espa&ntilde;ola muta a gran velocidad, y quiz&aacute; resultar&iacute;a interesante contar con casas de apuestas sobre desarrollos pol&iacute;ticos, pero esa es otra historia que quiz&aacute; merezca ser contada en otra ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a la carta de Carmena y Errej&oacute;n y a lo que supone para la competici&oacute;n electoral en la izquierda. M&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n m&aacute;s personal, de la relaci&oacute;n entre l&iacute;deres como Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, esta carta ha sido interpretada por algunos analistas como el pistoletazo de salida de una nueva opci&oacute;n pol&iacute;tica en la izquierda, que definir&iacute;a tres bloques u opciones posibles en este campo ideol&oacute;gico: el PSOE (socialistas o socialdem&oacute;cratas tradicionales), el Podemos post-Vista Alegre 2 (marxistas o comunistas, de la mano de IU) y Ahora Madrid (asimilables, en cierta manera, a los verdes de distintos pa&iacute;ses europeos, de la mano de Comprom&iacute;s, En Marea y otras confluencias). As&iacute;, por ejemplo, se podr&iacute;a decir, con las debidas salvaguardas, que el PSOE es al SPD lo que Unidos Podemos es a Die Linke y Ahora Madrid a die Gr&uuml;nen, si hici&eacute;semos la comparaci&oacute;n con <a href="http://agendapublica.elpais.com/aumenta-la-fragmentacion-en-alemania-un-reto-para-la-estabilidad-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania</a>.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente figura muestra, seg&uacute;n el recuerdo de voto en las elecciones generales de 2016, d&oacute;nde se ubican los electores de Unidos Podemos, PSOE, Ciudadanos y PP en funci&oacute;n de las diez categor&iacute;as ideol&oacute;gicas que el CIS presenta como opciones de respuesta. As&iacute;, los votantes del PP se autodefinen mayoritariamente como conservadores, los del PSOE como socialistas, los de Unidos Podemos entre progresistas, socialdem&oacute;cratas y socialistas y los electores de Ciudadanos como conservadores, liberales y progresistas. De esta forma, y aunque las bases electorales de los partidos hayan podido cambiar mucho desde que se celebraron las elecciones, parecer&iacute;a, tal y como apunta la Figura 1, que hay espacio para que un partido entre en las dimensiones de ecologista y feminista, puesto que hasta ahora no parecen pertenecer a ninguna de las cuatro formaciones principales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 1. Votantes e ideolog&iacute;a en las elecciones generales de 2016</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><em>Fuente:</em> elaboración propia en base a datos del CIS 3145<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, y dado que los partidos verdes no han tenido tradicionalmente mucho recorrido en Espa&ntilde;a, cabr&iacute;a anticipar que la apuesta de Ahora Madrid podr&iacute;a ser flor de un d&iacute;a, con escasos visos de &eacute;xitos perdurables a nivel nacional en nuestro pa&iacute;s. No obstante, esta interpretaci&oacute;n podr&iacute;a ser precipitada. Es importante aclarar que el presunto paralelismo de Ahora Madrid (y otras confluencias) con los verdes no tiene tanto que ver con su defensa de temas relacionados con el medio ambiente o el cambio clim&aacute;tico, sino con su car&aacute;cter m&aacute;s transversal y en todo caso menos escorado a la izquierda que su hasta ahora socio Unidos Podemos. Como explica Luis Cornago en un <a href="http://agendapublica.elpais.com/socialdemocracia-y-ahora-que-hacemos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a>, los verdes &ldquo;se nutren a menudo de un electorado con un nivel educativo alto, urbano y valores marcadamente cosmopolitas, que se manifiesta en posiciones favorables a la inmigraci&oacute;n y la integraci&oacute;n europea&rdquo;. A buen seguro, una parte importante del electorado de izquierdas en Madrid (pero tambi&eacute;n en Barcelona y Valencia) encaja bien con este perfil, y podr&iacute;a sentirse atra&iacute;do por opciones como Ahora Madrid, En Com&uacute; Podem o Comprom&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay, entonces, espacio para un partido de estas caracter&iacute;sticas en Espa&ntilde;a? Por una parte, la observaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n del voto en varios pa&iacute;ses vecinos sugiere que s&iacute;. Como <a href="http://agendapublica.elpais.com/aumenta-la-fragmentacion-en-alemania-un-reto-para-la-estabilidad-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuntan</a> Jos&eacute; Rama y Carlos Fern&aacute;ndez Esquer, estamos ante un resurgir de los partidos verdes en distintos pa&iacute;ses, entre los que cabe mencionar Alemania, Luxemburgo y B&eacute;lgica. Por otra parte, como argumenta de nuevo Carlos Fern&aacute;ndez Esquer, esta vez acompa&ntilde;ado de Jos&eacute; Ram&oacute;n Montero, <a href="http://agendapublica.elpais.com/el-sistema-electoral-los-partidos-medianos-y-el-seat-600/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en algunas circunscripciones no hay espacio para tantos partidos</a>. En efecto, tomando datos de 2016, en las elecciones generales hab&iacute;a dos circunscripciones de un esca&ntilde;o (Ceuta y Melilla), una de dos (Soria), ocho de tres; diez de cuatro, y siete de cinco: en total, 28 circunscripciones en las que, simplemente, es imposible que seis partidos puedan obtener representaci&oacute;n. Es decir, en la mayor&iacute;a de estas 28 circunscripciones, no hay espacio para tres partidos de izquierdas. A medio plazo, ello implicar&aacute; inevitablemente una de las siguientes opciones: o bien la integraci&oacute;n de perspectivas diversas dentro de alguna de ellas, o bien la absorci&oacute;n de unas por parte de otras, o bien la eliminaci&oacute;n electoral de alguna de ellas (una cuarta posibilidad ser&iacute;a la especializaci&oacute;n territorial de distintos partidos). En otras palabras, as&iacute; como los votantes, en funci&oacute;n del tipo de elecci&oacute;n y seg&uacute;n nuestro distrito electoral, podemos optar por maximizar nuestro voto (hacemos voto estrat&eacute;gico), los <a href="https://politikon.es/2016/06/20/sistema-electoral-y-votos-desperdiciados-votando-a-ciegas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos</a> deber&aacute;n hacer lo mismo y coordinarse electoralmente en aras de que los votantes no desperdicien su voto.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto nos llevar&iacute;a a nuestra consideraci&oacute;n final. Las elecciones municipales, auton&oacute;micas y europeas pueden servir para definir cu&aacute;les de las opciones ser&aacute;n percibidas por los electores como m&aacute;s relevantes. Por ello, el &oacute;rdago de Carmena y Errej&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de Madrid: su eventual victoria all&iacute; puede alterar de forma significativa el mapa electoral para las generales. Por el momento, y a falta de que los ciudadanos se expresen, ya han recibido dos espaldarazos iniciales: el apoyo de En Marea, y la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/IU-Madrid-Errejon-Iglesias-candidatura_0_858464859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura de IU con Podemos en Madrid</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/enemigo-puertas-izquierda-carmena-errejon_132_1738861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jan 2019 19:35:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Enemigo a las puertas: la nueva izquierda de Carmena y Errejón]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Manuela Carmena,Íñigo Errejón,Pablo Iglesias,Podemos,Más Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jóvenes, identificación nacional y apoyo a la independencia en Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/jovenes-identificacion-nacional-nacionalismo-independencia-cataluna_132_2248374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el apoyo a la independencia aumentó exponencialmente entre 2010 y 2012 lo hizo extendiéndose por todas las categorías de edad</p><p class="subtitle">Las imágenes de policías nacionales golpeando a ciudadanos y cerrando “colegios electorales” pudieron tener un mayor impacto entre los jóvenes que mantienen algún tipo de identificación con España que muestran una mayor propensión a cambiar sus preferencias a favor de la independencia</p><p class="subtitle">La “desconexión” de Cataluña del resto de España en el último lustro no puede entenderse sólo como una ruptura identitaria</p></div><p class="article-text">
        Entre los debates que ha suscitado el proceso secesionista catal&aacute;n en el &uacute;ltimo a&ntilde;o, cabe mencionar el presunto apoyo que &eacute;ste consigue entre los <a href="https://politica.elpais.com/politica/2017/10/14/actualidad/1507990899_286970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">j&oacute;venes</a>. Algunas de las contribuciones m&aacute;s recientes se han hecho sobre el supuesto uso de las aulas catalanas como espacio de <a href="https://elpais.com/ccaa/2018/02/16/catalunya/1518808667_624451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adoctrinamiento</a>&nbsp;en favor del independentismo. El tema ha sido abordado ampliamente ya que se trata de una cuesti&oacute;n que puede condicionar el futuro de la relaci&oacute;n de Catalunya con el resto de Espa&ntilde;a. Aunque el <a href="https://www.elperiodico.com/es/politica/20180223/encuesta-ceo-independencia-febrero-2018-6645412" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeo m&aacute;s reciente del CEO</a>&nbsp;se&ntilde;ala un importante descenso del independentismo, en los dos &uacute;ltimos a&ntilde;os el apoyo y el rechazo a la independencia en Catalunya se ha dividido en dos mitades casi iguales. As&iacute;, si los m&aacute;s independentistas son efectivamente los j&oacute;venes, el reemplazo generacional podr&iacute;a inclinar la balanza a favor del secesionismo en pocas d&eacute;cadas. No se trata, por tanto, de una cuesti&oacute;n menor.
    </p><p class="article-text">
        Si el papel adoctrinador de la escuela catalana es un factor relevante, el apoyo a la independencia deber&iacute;a ser mayor entre los grupos de edad educados en una escuela catalana descentralizada que entre los grupos de edad que fueron educados en sistemas educativos anteriores, tal y como ha argumentado Llu&iacute;s Orriols en <a href="http://www.eldiario.es/piedrasdepapel/escuela-catalana-fabrica-independentistas_6_698590156.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contribuciones</a>&nbsp;anteriores a este blog. Lo interesante, seg&uacute;n los datos que mostramos en la Tabla 1, es que el argumento puede sostenerse moderadamente para el per&iacute;odo anterior al auge abrupto m&aacute;s reciente del independentismo. En 2005 el apoyo a la independencia era algo mayor entre los dos grupos m&aacute;s j&oacute;venes &ndash; educados en la escuela catalana descentralizada &ndash; que entre los educados en sistemas anteriores. Sin embargo, el argumento pierde fuerza una vez que la legitimidad del modelo auton&oacute;mico entra en crisis en Catalunya en 2010 y el conflicto se agudiza en 2012: en esos a&ntilde;os el apoyo al independentismo crece proporcionalmente m&aacute;s entre los grupos de m&aacute;s edad (con la salvedad de los mayores de 64 a&ntilde;os que permanecen m&aacute;s impermeables). As&iacute;, la relaci&oacute;n entre edad e independentismo se debilita. En definitiva, el estallido soberanista en Catalunya desde 2012 no se explica por el cambio entre los m&aacute;s j&oacute;venes supuestamente &ldquo;adoctrinados&rdquo; en el secesionismo (ver Tabla 1).
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        Ahora bien, para esta contribuci&oacute;n hemos querido ir un paso m&aacute;s all&aacute;. Por ello, analizamos si la edad puede ser un factor relevante cuando examinamos su efecto en los ciudadanos catalanes con distintos sentimientos de identificaci&oacute;n nacional. Dos han sido las sorpresas con las que nos hemos encontrado:
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sorpresa 1: los catalanes con alg&uacute;n tipo de identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a se han inclinado por f&oacute;rmulas de organizaci&oacute;n territorial que se alejan del compromiso con Espa&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto es importante ya que mientras que las preferencias (por la independencia) pueden cambiar r&aacute;pidamente, las identificaciones (con Espa&ntilde;a y/o Catalunya) lo hacen m&aacute;s lentamente. Un indicio: el 24 por ciento de los catalanes en octubre de 2017 se sent&iacute;a m&aacute;s catal&aacute;n que espa&ntilde;ol aunque este grupo mostraba una elevada propensi&oacute;n a apoyar la independencia. La Figura 1 describe la relaci&oacute;n entre sentimiento nacional del entrevistado y el apoyo a la independencia de Catalunya a lo largo del tiempo y para distintos grupos sociales. Su interpretaci&oacute;n es muy sencilla. Debemos fijarnos en la relaci&oacute;n de los puntos que corresponden a cada uno de los colectivos (edad, g&eacute;nero, etc.) con la l&iacute;nea vertical que se extiende desde el punto 0 del Eje X. Cuando el punto que representa a cada factor y la peque&ntilde;a l&iacute;nea horizontal que, en algunos casos, acompa&ntilde;a a dicho punto est&aacute;n a la derecha de la l&iacute;nea vertical que se&ntilde;ala el 0, el efecto de ese factor es positivo (por ejemplo, haber nacido en Catalunya para los datos de 2005 y 2010). Por el contrario, si se sit&uacute;a a la izquierda, su efecto es negativo (por ejemplo, la edad en 2005). En caso de que el punto o su l&iacute;nea horizontal corten o se solapen con la l&iacute;nea vertical el efecto de estos factores sobre la independencia de Catalunya es despreciable (por ejemplo, la edad en 2012, 2015 y 2017).
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        Los resultados parecen consistentes en todos los a&ntilde;os: tomando como referencia a quienes tienen m&aacute;s identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a (se sienten s&oacute;lo espa&ntilde;oles, m&aacute;s espa&ntilde;oles que catalanes o tan espa&ntilde;oles como catalanes), quienes tienen una identidad m&aacute;s catalana que espa&ntilde;ola y solo se identifican como catalanes son m&aacute;s propensos a apoyar la independencia. Sin embargo, y aqu&iacute; est&aacute; lo relevante, los que se sienten m&aacute;s catalanes pero tambi&eacute;n se identifican con Espa&ntilde;a se inclinan m&aacute;s por la independencia conforme pasa el tiempo (el punto correspondiente a los que se identifican como m&aacute;s catalanes que espa&ntilde;oles se desplaza a la derecha desde 2005 hasta 2017).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sorpresa 2: El mayor incremento en el independentismo se produjo entre los catalanes m&aacute;s j&oacute;venes que a&uacute;n ten&iacute;an alguna identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mientras que en 2005, 2010, 2012 y 2015 el apoyo a la independencia fue aumentando por igual entre distintos grupos de edad, los datos de la encuesta del CEO de 2017 (realizada justo despu&eacute;s del 1 de Octubre), muestran que el independentismo hab&iacute;a crecido m&aacute;s entre los j&oacute;venes que se sent&iacute;an m&aacute;s catalanes que espa&ntilde;oles que entre los mayores con la misma identidad. &iquest;C&oacute;mo podemos interpretar este hallazgo? Sin duda el efecto parece deberse al contexto extraordinario en el que se llev&oacute; a cabo esta encuesta: las im&aacute;genes de polic&iacute;as nacionales golpeando a ciudadanos y cerrando &ldquo;colegios electorales&rdquo; pudieron tener un mayor impacto entre los j&oacute;venes que mantienen alg&uacute;n tipo de identificaci&oacute;n con Espa&ntilde;a. Estos fueron quienes m&aacute;s cambiaron sus preferencias. Y lo hicieron de una forma m&aacute;s dr&aacute;stica que los de mayor edad con su misma tendencia identitaria. El efecto puede ser tambi&eacute;n resultado de las movilizaciones que en Catalunya tuvieron lugar inmediatamente antes y despu&eacute;s del 1 de Octubre, en las que participaron activamente los estudiantes universitarios y de secundaria y en las que, conforme a algunos de los llamamientos a la movilizaci&oacute;n, lo que parec&iacute;a estar en juego era la democracia misma y no la independencia de Catalunya del resto de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del sondeo m&aacute;s reciente del CEO que se publicaron el pasado viernes reflejan un descenso importante del independentismo y, es muy posible, que los efectos que observamos en este post no se mantengan en el nuevo contexto. En todo caso, lo que este post subraya es que 1) cuando el apoyo a la independencia aument&oacute; exponencialmente entre 2010 y 2012 lo hizo extendi&eacute;ndose por todas las categor&iacute;as de edad y 2) el an&aacute;lisis combinado por grupos de identificaci&oacute;n nacional y edad muestran que la &ldquo;desconexi&oacute;n&rdquo; de Catalunya del resto de Espa&ntilde;a en el &uacute;ltimo lustro no se explica s&oacute;lo como una ruptura identitaria. En ciertos contextos y para determinados grupos las preferencias territoriales no acompa&ntilde;an a sus sentimientos nacionales y apuntan m&aacute;s bien a un proceso de desafecci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Santiago Pérez-Nievas, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/jovenes-identificacion-nacional-nacionalismo-independencia-cataluna_132_2248374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2018 20:17:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Jóvenes, identificación nacional y apoyo a la independencia en Catalunya]]></media:title>
    </item>
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