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    <title><![CDATA[elDiario.es - Paula Casal]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/paula_casal/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Paula Casal]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Gorilas en el virus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/gorilas-virus-hominidos-pandemia-proyecto-gran-simio_132_9737841.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3774eb04-c636-4748-b53e-ad197ba6f5de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gorilas en el virus"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La llegada del coronavirus a África y al Sudeste Asiático pone en peligro a las nueve especies que quedan de homínido no humano: chimpancés, bonobos, orangutanes y gorilas. Urge promulgar una Ley de Grandes Simios en España</p></div><p class="article-text">
        El 25 de junio del 2008, en el Congreso de Diputados, Joan Herrera (IC-Verdes) advirti&oacute;, con m&aacute;s de una d&eacute;cada de antelaci&oacute;n, del peligro que representan las pandemias para todos los hom&iacute;nidos. Present&oacute; una Proposici&oacute;n No de Ley, semejante a la presentada por Francisco Garrido (PSOE-Verdes) el 25 de abril del 2006, pidiendo una Ley de Grandes Simios que diese a todo hom&iacute;nido la protecci&oacute;n necesaria, dentro y fuera de Espa&ntilde;a, para aguantar la embestida de un virus global. Nadie imagin&oacute; las proporciones que tendr&iacute;a la pandemia, aunque ya deber&iacute;amos estar acostumbrados a que, cuando nos alertan de un peligro ecol&oacute;gico, las cosas acaben siendo mucho peor que lo anunciado.
    </p><p class="article-text">
        La llegada del coronavirus a &Aacute;frica y al Sudeste Asi&aacute;tico pone en peligro a las nueve especies que quedan de hom&iacute;nido no humano: los chimpanc&eacute;s, los bonobos, los orangutanes de Borneo, de Sumatra y Tapanuli, y los gorilas orientales, occidentales, de monta&ntilde;a y del r&iacute;o Cross.
    </p><p class="article-text">
        Todos los hom&iacute;nidos no humanos son muy vulnerables a las enfermedades respiratorias humanas y casi todos est&aacute;n a&uacute;n sin vacunar. Por ello, cabr&iacute;a suponer que el virus representa para ellos un peligro mayor que el impacto econ&oacute;mico de la pandemia. Sin embargo, de momento no ha sido as&iacute;. El impacto econ&oacute;mico de la pandemia fue duro en casi todos los pa&iacute;ses. Pero mientras que los m&aacute;s desarrollados han terminado benefici&aacute;ndose del ahorro de tiempo y dinero que supone el teletrabajo y la automatizaci&oacute;n, otros siguen afectados por la deuda sanitaria y la ca&iacute;da del turismo. La importante inyecci&oacute;n de divisas que supon&iacute;an los equipos extranjeros haciendo documentales, y el alojamiento y avituallamiento de cient&iacute;ficos, fot&oacute;grafos y turistas, eran imprescindibles para las econom&iacute;as locales de los lugares donde todav&iacute;a hay simios. Y adem&aacute;s de la labor de vig&iacute;a informal que ya hac&iacute;an estas personas, hab&iacute;a gu&iacute;as y guardias del parque, disuadiendo a los furtivos, a los grupos armados y a las mafias del carb&oacute;n, el colt&aacute;n y el aceite de palma. Como Peter Singer y yo explicamos en <a href="https://www.trotta.es/libros/los-derechos-de-los-simios/9788413640648/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los derechos de los simios</em></a><a href="https://www.trotta.es/libros/los-derechos-de-los-simios/9788413640648/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>&nbsp;(Trotta, 2022), el virus rompi&oacute; este precario equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        Con su llegada todo se detuvo. La gente se ausent&oacute; de sus lugares de trabajo habituales e incluso el campamento de Jane Goodall en Gombe, que no hab&iacute;a interrumpido su actividad por ning&uacute;n motivo en sesenta a&ntilde;os, logrando el r&eacute;cord mundial del estudio cient&iacute;fico ininterrumpido de otra especie m&aacute;s largo de la historia, tuvo que cerrar por el coronavirus. El segundo estudio m&aacute;s largo, el de Birut&eacute; Galdikas en Indonesia, pudo continuar gracias a que, desde el Proyecto Gran Simio, recaudamos fondos para comprar mascarillas y desinfectantes que permitiesen a los voluntarios seguir curando orangutanes sin contagiarles la enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        El precario equilibrio se rompi&oacute; porque las personas faltaron de sus lugares habituales de trabajo y el desempleo coincidi&oacute; con la falta de fondos para la vigilancia y la conservaci&oacute;n. Y a r&iacute;o revuelto, ganancia de cazadores. Se intensificaron las incursiones en los territorios simios en busca de recursos o directamente en busca de nuestros hermanos evolutivos. Entraron a capturarlos vivos para venderlos a zoos, a particulares y a atracciones tur&iacute;sticas, como los torneos de boxeo y las obras de teatro que obligan a representar a los orangutanes en pa&iacute;ses como Indonesia, Tailandia y <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xNIM453_dgg&amp;ab_channel=somongkol" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camboya</a>. Y tambi&eacute;n entraron a capturarlos muertos, para hacer trofeos con su cabeza, ceniceros con sus manos y veinte amuletos de dedo por cada simio. Incluso entraron para com&eacute;rselos, lo cual supone, a su vez, un alto riesgo de nuevas pandemias zoon&oacute;ticas. Aparecieron muertos guardas forestales, a veces hasta <a href="https://www.bbc.com/news/world-africa-55611203" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seis</a> juntos, y numerosos simios que hab&iacute;an logrado esconderse de sus perseguidores, aun estando malheridos, no se salvaron porque nadie los encontr&oacute; a tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que una zona se queda sin grandes simios, no solo pierde su gran atractivo tur&iacute;stico, sino tambi&eacute;n parte de los fondos dedicados a la conservaci&oacute;n. Con ello, entra de nuevo en el c&iacute;rculo vicioso: m&aacute;s pobreza, menos vigilancia, m&aacute;s inseguridad, m&aacute;s incursiones en los parques naturales para roturar, extraer recursos o cazar, menos biodiversidad, m&aacute;s tr&aacute;fico de especies, y m&aacute;s pandemias. Si no rompemos este c&iacute;rculo vicioso, la situaci&oacute;n del planeta solo puede empeorar.
    </p><p class="article-text">
        Como recalca siempre <a href="https://www.donostiasustainabilityforum.eus/en/news/connecting-health-environment" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Valladares</a>, una baja biodiversidad es la gran enemiga de la salud p&uacute;blica; y como recalca siempre <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=2274126595943650" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jane Goodall</a>, la gran enemiga de la biodiversidad es la pobreza. La pobreza hace que aumente el furtivismo, que acaba generando m&aacute;s pobreza y m&aacute;s pandemias, que, a su vez, van a generar m&aacute;s pobreza y a afectar cada vez m&aacute;s a las poblaciones simias debido a que su tama&ntilde;o sigue menguando.
    </p><p class="article-text">
        La relaci&oacute;n entre el tama&ntilde;o de una poblaci&oacute;n y la gravedad de una pandemia es m&uacute;ltiple.&nbsp;Si hay m&aacute;s individuos, primero, hay m&aacute;s posibilidades de que algunos logren sobrevivir; y segundo, tender&aacute; a haber m&aacute;s diversidad gen&eacute;tica, por lo que habr&aacute; m&aacute;s respuestas inmunitarias o conductuales y m&aacute;s posibilidades de que algunas de ellas permitan la supervivencia. La mayor&iacute;a de las especies se reproducen sexualmente, ya sea con hermafroditismo, cambio de sexo o al estilo mam&iacute;fero tradicional, porque los hijos que nacen de dos individuos son m&aacute;s variados que los que nacen de solo uno. Las especies que se clonan son inmensamente vulnerables:&nbsp;un mero cambio de temperatura puede hacer que, al ser todos iguales, se mueran todos de golpe. En tercer lugar, cuantos m&aacute;s individuos, m&aacute;s f&aacute;cil es evitar la endogamia, y mantener as&iacute; poblaciones m&aacute;s diversas, sanas y resistentes.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hay pocos individuos, como en los criaderos o los zool&oacute;gicos, y como est&aacute; empezando a ocurrir con los Tapanuli y los gorilas del r&iacute;o Cross, es m&aacute;s probable que terminen cruz&aacute;ndose entre parientes. Esto reduce la salud y la inmunidad, y aumenta la mortalidad. Una de las razones de ello es que las peores patolog&iacute;as hereditarias se transmiten porque se ocultan en genes recesivos. El portador de una sola copia de un gen recesivo se reproduce como cualquiera porque no manifiesta la minusval&iacute;a o enfermedad. Cuanto m&aacute;s emparentados est&eacute;n los padres, mayores las posibilidades de que los hijos reciban dos copias del mismo gen que afecta a esa familia, y no puedan ya escapar a su manifestaci&oacute;n. Los estudios de <a href="https://metode.org/issues/entrevista-revistes/interview-with-robert-trivers.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Trivers</a> muestran que, en humanos, esto ocurre con los hind&uacute;es y musulmanes que, obligados o presionados, se casan entre primos y dentro de la misma casta, y en otros animales, en poblaciones cautivas. Cuando son libres, tanto los humanos como los otros animales huyen de la endogamia como de la peste.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una de las razones por las que acercarse a la extinci&oacute;n no solo perjudica a la especie, sino tambi&eacute;n al individuo, con lo que aqu&iacute; convergen las preocupaciones ecologistas y animalistas. Y dada la penuria econ&oacute;mica de las poblaciones humanas que conviven con las dem&aacute;s poblaciones hom&iacute;nidas, es necesario aunar fuerzas y hacer un llamamiento a la cooperaci&oacute;n internacional para que nuestros hermanos evolutivos no desaparezcan.
    </p><p class="article-text">
        Promulgar una Ley de Hom&iacute;nidos o Grandes Simios en Espa&ntilde;a, adem&aacute;s de ofrecer una protecci&oacute;n muy necesaria a todos los hom&iacute;nidos del pa&iacute;s, ayudar&iacute;a a que Naciones Unidas firme una Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Hom&iacute;nidos. Esto, a su vez, nos acercar&iacute;a a un reconocimiento internacional de los derechos del animal.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, es muy importante que env&iacute;es a <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">direcci&oacute;npgransimio@gmail.com</a> una carta dirigida a la Direcci&oacute;n General de Derechos de los Animales, del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, en apoyo a la Ley de Hom&iacute;nidos o Grandes Simios en que est&aacute;n trabajando. Es una pieza esencial para salvar a los simios y para romper el c&iacute;rculo vicioso que est&aacute; destrozando el planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Casal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/gorilas-virus-hominidos-pandemia-proyecto-gran-simio_132_9737841.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 24 Nov 2022 05:01:13 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pactos con el diablo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoo-zoologico-grandes-simios-derechos-animales-maltrato-animal_132_9292335.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cbbd86d-7f02-4193-8b82-9945906326f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1824y1207.jpg" width="1200" height="675" alt="Pactos con el diablo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los zoos emplean publicidad engañosa; usan imágenes de felicidad y unidad familiar, como si fuesen lugares alegres donde los animales se divierten y no cárceles de inocentes que separan familias y generan enfermos sin derecho alguno; es urgente una Ley de Grandes Simios</p><p class="subtitle">El zoo de Madrid cumple 50 años: historia, evolución y contradicciones de medio siglo animal</p></div><p class="article-text">
        Buscando una foto bonita para la portada del libro que acabo de publicar con Peter Singer, <a href="https://www.trotta.es/libros/los-derechos-de-los-simios/9788413640648/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los derechos de los simios</em></a><em> </em>(Madrid, Trotta 2022),<em> </em>elegimos la que acompa&ntilde;a a este art&iacute;culo, que Trotta incluy&oacute; con otras en el libro. Como mantenemos que los dem&aacute;s hom&iacute;nidos o grandes simios tambi&eacute;n son personas, no pod&iacute;amos usar esta imagen sin saber qui&eacute;nes eran. Investigando, descubr&iacute; tantas muertes traum&aacute;ticas tras esta foto que necesitar&eacute;is todos los dedos para contarlas. &iquest;Casualidad? No lo creo. Tras los adorables retratos de familia, los zoos est&aacute;n llenos de historias de terror.
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                Asha y Mona                            </span>
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        Asha, la madre gorila de la foto, naci&oacute; de Moja y Martha, en el zoo de Gladys Porter en 2002, a&ntilde;o en que su hermano por parte de padre, Harambe, con solo dos a&ntilde;os, perdi&oacute; all&iacute; a su madre Kalya, hermana de Martha, de diez a&ntilde;os, a su hermano Makoko, de un a&ntilde;o, a su media hermana Uzuri, de dos, a su medio hermano C&eacute;sar, de tres, y a otro hermano, aun sin nombre, que naci&oacute; muerto al d&iacute;a siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Estando enjaulados, no pudieron escapar a la lenta niebla amarilla de gases de cloro generada junto a ellos por negligencia. Los cinco gorilas, en la niebla letal, murieron de asfixia y edema pulmonar. En 2011, otra medio hermana de Harambe, Pearl, hab&iacute;a muerto a los dos meses de infecci&oacute;n intestinal. Los problemas digestivos son comunes en los zoos. No comen los frutos silvestres y plantas vivas y medicinales que necesitan. Est&aacute;n parados, comen restos por aburrimiento, vomitan y, con frecuencia, el malestar psicol&oacute;gico produce patolog&iacute;as conductuales o digestivas e inmunodepresi&oacute;n. Moja, el padre de Asha y Harambe, tambi&eacute;n muri&oacute; joven por un fallo card&iacute;aco, y eso que era el m&aacute;s sano de sus hermanos, ninguno de los cuales sobrevivi&oacute; a la infancia. Los problemas card&iacute;acos afectan al 70% de los gorilas machos cautivos y matan al 41%. Los gorilas libres no padecen esta enfermedad, ni estos terribles &iacute;ndices de mortalidad.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Asha ten&iacute;a solo nueve a&ntilde;os, se la llevaron a Cincinnati para que produjese beb&eacute;s para el zoo de esa ciudad. La aparearon con Jomo. Las gorilas cautivas no pueden elegir pareja y quedan embarazadas muy j&oacute;venes y m&aacute;s frecuentemente, para compensar tanta mortalidad. Como los traficantes de esclavos, los zoos separan a las ni&ntilde;as de sus familias para multiplicar su riqueza embaraz&aacute;ndolas pronto. A los zoos, adem&aacute;s, les interesan los beb&eacute;s porque atraen m&aacute;s visitantes, porque luego los pueden vender o alquilar, y para argumentar que est&aacute;n salvando la especie o que, si las madres han tenido hijos, no pueden estar tan mal. Pero los zoos son c&aacute;rceles de pacientes psiqui&aacute;tricos que han contribuido desde su invenci&oacute;n al furtivismo que acelera la extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A los doce a&ntilde;os, Asha dio a luz a Mondika, apodada Mona. Asha aprendi&oacute; c&oacute;mo cuidarla de la gorila M&rsquo;Linzi, que el a&ntilde;o anterior hab&iacute;a adoptado a la peque&ntilde;a Gladys, hija de Moja como Asha y Harambe, pero criada por humanos porque su madre biol&oacute;gica no pod&iacute;a hacerlo. Las gorilas cautivas no saben siquiera c&oacute;mo amamantar a sus hijos, pues en libertad no act&uacute;an por instinto sino seg&uacute;n una cultura que en los zoos no tienen. Tambi&eacute;n hay madres que aprenden a cuidar beb&eacute;s, pero luego no pueden cuidar al suyo, por el estado mental que les causa el cautiverio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Asha ten&iacute;a catorce a&ntilde;os, un ni&ntilde;o se col&oacute; en el recinto del zoo y, por si acaso, el zoo mat&oacute; de un tiro a su hermano Harambe, que hab&iacute;a celebrado el d&iacute;a anterior su decimos&eacute;ptimo cumplea&ntilde;os, como expliqu&eacute; entonces en <a href="https://metode.es/noticias/la-muerte-del-zoo.html?_ga=2.75954261.1910054220.1662012702-248146523.1658762615" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&eacute;tode</em></a>. El d&iacute;a que Asha cumpli&oacute; diecisiete, el zoo le impuso otra condena. Se la llevaron a Dallas, lejos para siempre de Mona, Gladys, Jomo y M&rsquo;Linzi. Jomo muri&oacute; en 2022 y puede que tambi&eacute;n se lleven a Mona porque los zoos de origen de las madres cedidas o alquiladas a otros zoos para obtener beb&eacute;s mantienen derechos de propiedad sobre el primog&eacute;nito. El zoo de nacimiento solo tiene derecho al segundo beb&eacute;. Los gorilas carecen por completo de derechos legales sobre sus beb&eacute;s y se los pueden arrancar a la fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la tradici&oacute;n, si hacemos pactos con el diablo, &eacute;ste cobrar&aacute; su servicio llev&aacute;ndose a nuestro primog&eacute;nito. Esta no es la &uacute;nica similitud entre el zoo y el diablo: la ambici&oacute;n de ambos es tener m&aacute;s y m&aacute;s personas encerradas en su inferno.
    </p><p class="article-text">
        Como el diablo, los zoos emplean publicidad enga&ntilde;osa. Usan im&aacute;genes de felicidad y unidad familiar, como si fuesen lugares alegres donde los animales se divierten, y no c&aacute;rceles de inocentes que separan a las familias cuando les conviene para generar m&aacute;s pacientes necesitados de ansiol&iacute;ticos y antidepresivos. No es, por tanto, casualidad que tras esta hermosa foto hubiese tanta muerte y malestar. Los zoos son as&iacute;. Todos los gorilas cautivos son gorilas de las tierras bajas porque ning&uacute;n gorila de monta&ntilde;a sobrevivi&oacute; al cautiverio; y todos los simios sufren, aun si no llegan a morir de pena, como los gorilas de monta&ntilde;a. Lucy Birkett y Nicholas Newton-Fisher publicaron en la revista <a href="https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0020101" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>PLoS ONE</em></a> un estudio de 1.200 horas de cuarenta chimpanc&eacute;s residentes en grupos sociales, con espacio y condiciones relativamente buenas. La investigaci&oacute;n concluy&oacute; que todos los chimpanc&eacute;s ten&iacute;an signos de enfermedad mental sin otra causa que el propio cautiverio. El estudio neurocient&iacute;fico de Bob Jackobs y Lori Marino, a quien entrevist&eacute; recientemente en <a href="https://metode.es/revistas-metode/entrevista-es/entrevista-a-lori-marino.html?_ga=2.34823137.1910054220.1662012702-248146523.1658762615" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&egrave;tode</em></a><em>,</em> muestra gr&aacute;ficamente que los simios cautivos tiene un c&oacute;rtex adelgazado, un n&uacute;mero reducido de c&eacute;lulas <em>glia</em>, un riego sangu&iacute;neo debilitado, neuronas con menos cuerpo y actividad, sinapsis ineficientes y dendritas m&aacute;s escasas y cortas: no solo viven con el coraz&oacute;n encogido, tambi&eacute;n tiene el cerebro atrofiado. &iquest;Qu&eacute; puede justificar tanta crueldad?
    </p><p class="article-text">
        El hecho de que la vida de zoo les incapacite para volver a la selva no implica que no puedan estar en mejores condiciones, en santuarios o en lugares m&aacute;s amplios que no les obliguen a estar en un escaparate de 10 a 6, y el resto del tiempo en un peque&ntilde;o cuarto. Deben tener la opci&oacute;n de estar con sus seres queridos y de no estar con quienes no quieren estar. El hecho de que los que ya est&aacute;n en zoos no puedan ser nunca libres no es un argumento para criar m&aacute;s simios que solo pueden vivir enjaulados.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, si no hay m&aacute;s remedio que pactar con el diablo y dejar en los zoos a quienes ya est&aacute;n all&iacute;, debemos dotar a los simios de unos derechos b&aacute;sicos que les den un m&iacute;nimo de protecci&oacute;n frente sus carceleros. <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/grandes-simios-derechos-animales_132_9284636.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Necesitamos urgentemente una Ley de Grandes Simios</a> que no les deje a merced de quienes se lucran con ellos y proh&iacute;ba la tenencia privada, la experimentaci&oacute;n invasiva, la compraventa y el alquiler con fines comerciales o reproductivos. Para ello, podemos enviar a direccionpgransimio@gmail.com una carta dirigida a la Direcci&oacute;n General de Derechos de los Animales apoyando la creaci&oacute;n de esta ley. Gorilas como las de esta foto nos necesitan. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Casal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/zoo-zoologico-grandes-simios-derechos-animales-maltrato-animal_132_9292335.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Sep 2022 03:31:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pactos con el diablo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Zoológicos,Animales,Derechos animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos de los simios, treinta años después]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/grandes-simios-derechos-animales_132_9284636.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fd8073a-b9a2-40ec-ae55-e0d124b2492a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos de los simios, treinta años después"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pese a que España ha sido el único país del mundo en cuyo Parlamento se defendió con éxito la adhesión al Proyecto Gran Simio, aún no se ha aprobado una Ley de Homínidos o Grandes Simios</p></div><p class="article-text">
        Hace casi treinta a&ntilde;os que Paola Cavalieri y Peter Singer publicaron <em>El Proyecto Gran Simio </em>(1993), reuniendo los argumentos de numerosos fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos en favor de que se reconociese el derecho de nuestros hermanos evolutivos a vivir, sin ser torturados ni encarcelados. Desde entonces, se han hecho muchos descubrimientos cient&iacute;ficos, han cambiado las leyes, la situaci&oacute;n de los simios y, tambi&eacute;n, la argumentaci&oacute;n moral. Por ello, la defensa de los simios necesitaba una actualizaci&oacute;n cient&iacute;fica, jur&iacute;dica y filos&oacute;fica, que se recoge, con fotos y mapas incluidos, en <a href="https://www.trotta.es/libros/los-derechos-de-los-simios/9788413640648/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los derechos de los simios</em></a><a href="https://www.trotta.es/libros/los-derechos-de-los-simios/9788413640648/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">, de Paula Casal y Peter Singer (Trotta, 2022)</a>. Los beneficios econ&oacute;micos del libro se han donado &iacute;ntegramente al Proyecto Gran Simio.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, ahora ya no se habla de &ldquo;las tres especies de gran simio&rdquo;, porque todos los simios hemos sido reclasificados como <em>hom&iacute;nidos</em> y somos <em>diez</em> especies: las tres del g&eacute;nero <em>Homo</em> (humanos, bonobos y chimpanc&eacute;s), los orangutanes de Borneo, de Sumatra y Tapanuli, y los gorilas occidentales, orientales, de monta&ntilde;a y del R&iacute;o Cross. Los Neandertales y Denisovans, ya extintos, son<em> homininos</em>. Hay m&aacute;s especies, pero menos individuos: los humanos hemos dejado a todas las dem&aacute;s al borde de la extinci&oacute;n, especialmente desde que empez&oacute; la pandemia. Tr&aacute;gicamente, esto ocurre justo cuando hemos descubierto que tienen muchas m&aacute;s capacidades que las que supon&iacute;amos y que, como han demostrado los neurocient&iacute;ficos Lori Marino y Bob Jacobs, el cautiverio produce un profundo da&ntilde;o cerebral a quienes poseen esas capacidades, por lo que la conservaci&oacute;n en zoos no es una opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Mientras que los simios libres son masacrados y sus culturas se extinguen, las campa&ntilde;as para defender a los simios cautivos han ido dando frutos. En 1997, el Reino Unido suspendi&oacute; las licencias para realizar investigaciones invasivas, y el Consejo Nacional de Investigaci&oacute;n de Estados Unidos puso fin a los programas de reproducci&oacute;n de las instalaciones del Instituto Nacional de Salud por motivos &eacute;ticos. Tambi&eacute;n promulg&oacute; la Ley de Chimpanc&eacute;s<em> </em>en 2000, otorgando la jubilaci&oacute;n, en lugar de la eutanasia, a los chimpanc&eacute;s ya utilizados.
    </p><p class="article-text">
        En 1999, la Ley de Bienestar Animal de Nueva Zelanda prohibi&oacute; la investigaci&oacute;n biom&eacute;dica sin probables beneficios netos para los grandes simios, y el centro donde esta se realizaba en Holanda la abandon&oacute; en 2002 por falta de resultados. Suecia prohibi&oacute; esta investigaci&oacute;n en 2003, Austria en 2004, Suiza en 2006 y la Uni&oacute;n Europea en 2010. En Estados Unidos, el inter&eacute;s en la experimentaci&oacute;n se redujo debido a sus altos costos y escasos beneficios. En 2011, el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias public&oacute; el informe <a href="https://nap.nationalacademies.org/catalog/13257/chimpanzees-in-biomedical-and-behavioral-research-assessing-the-necessity" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Chimpanzees in Biomedical and Behavioral Research. Assessing the Necessity</em></a><em>, </em>describiendo los experimentos como innecesarios. Como el estr&eacute;s agudo continuado no solo produce depresi&oacute;n, sino que puede comprometer el sistema inmunitario, los resultados, adem&aacute;s de escasos, son poco fiables.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, los hispanoparlantes nos limitamos a observar la lucha por los derechos hom&iacute;nidos de los angloparlantes. Pero luego, el <a href="https://proyectogransimio.org/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Proyecto Gran Simio</a> de Espa&ntilde;a y Brasil comenz&oacute; a difundir el mensaje con m&aacute;s constancia y dedicaci&oacute;n que los dem&aacute;s, hasta que, finalmente, Latinoam&eacute;rica comenz&oacute; una aut&eacute;ntica revoluci&oacute;n legal hacia el reconocimiento de los derechos hom&iacute;nidos.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/persona-no-humana-documental_132_7212502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El </a><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/persona-no-humana-documental_132_7212502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>docutrhiller</em></a><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/persona-no-humana-documental_132_7212502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de Alex Cu&eacute;llar y Rafa S&aacute;nchez </a><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/persona-no-humana-documental_132_7212502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Persona (no) humana</em></a><a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/persona-no-humana-documental_132_7212502.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> (2022)</a> sigue los procesos de <em>Habeas corpus</em> de la orangutana Sandra (2014) y de la chimpanc&eacute; Cecilia (2016). Pero muchos otros procesos legales -como el de Suiza (2005), Lilly y Debby (2008), y Jimmy (2009) en Brasil; Toti (2013 y 2020), Monti (2014), Toto (2014), Martin, Sasha y Kangoo (2017) en Argentina; o Tommy (2013), Kiko (2013) y H&eacute;rcules y Leo (2013) en Estado Unidos- han presentado a un chimpanc&eacute; como sujeto de derechos y persona legal. Filos&oacute;ficamente, la concepci&oacute;n m&aacute;s plausible de la persona es como concepto racimo <em>(cluster)</em>, es decir, como una lista ponderada de caracter&iacute;sticas no arbitrarias y relacionadas que no son individualmente necesarias ni suficientes. La memoria, por ejemplo, es propia de las personas, pero puede haber personas con amnesia, y no personas con memoria. Otros conceptos racimo son el arte, la democracia, la especie y la prueba matem&aacute;tica. El arte, por ejemplo, no es necesariamente algo bonito, ni una representaci&oacute;n de la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Los procesos legales y sus defensas han ido cobrando vida propia en la cultura jur&iacute;dica internacional y cada vez los casos son m&aacute;s frecuentes, implican m&aacute;s especies y variedad de procedimientos, y alcanzan tribunales m&aacute;s altos. Por ejemplo, en 2019, la Corte Constitucional de Colombia me llam&oacute; a declarar como experta en el <em>Habeas corpus</em> de Chucho, el oso andino. Este es un ejemplo de c&oacute;mo, una vez que logramos romper la barrera de la especie, y se reconocen los derechos legales de los simios, la puerta queda abierta para que puedan ir consider&aacute;ndose los casos de otros animales, que el concepto racimo no excluye.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, estos tipos de defensa no solo se han aplicado ya a otros primates, como la mona Estrellita de Ecuador (2022), u otros animales con consciencia de su identidad, como las orcas (Tilikum, Katina, Corky, Katatka y Ulises en 2012) y los elefantes (Kaavan de Islamabad en 2020 y Happy del Bronx en 2022). En Costa Rica, se han reconocido ya los derechos del le&oacute;n Kivu (2022).
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hemos hecho en Espa&ntilde;a? Los voluntarios, especialmente Pedro Pozas, no hemos parado. Pero, a nivel estatal, no se han hecho pr&aacute;cticamente nada, pese a que Espa&ntilde;a ha sido el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo en cuyo Parlamento se defendi&oacute;, y con &eacute;xito, la adhesi&oacute;n al Proyecto Gran Simio.
    </p><p class="article-text">
        Hace catorce a&ntilde;os que se aprob&oacute; la Proposici&oacute;n No de Ley que el diputado Joan Herrera (IC-Verdes) present&oacute; el 25 de junio de 2008, recogiendo las dos Proposiciones que hab&iacute;a presentado antes, en el Congreso de Disputados, el diputado Francisco Garrido (PSOE-Verdes) en 2005 y 2006, y que el Parlamento Balear hab&iacute;a aprobado en 2007. Jos&eacute; Lu&iacute;s Rodr&iacute;guez Zapatero no lo ratific&oacute; en plazo, pese a que esta hab&iacute;a sido una iniciativa de su partido, que hab&iacute;a anunciado p&uacute;blicamente su apoyo a Herrera y que todos los puntos de la proposici&oacute;n se hab&iacute;an aprobado por unanimidad o mayor&iacute;a absoluta. Perdimos una gran oportunidad de hacer historia como pa&iacute;s. El relevo podr&iacute;a tomarlo ahora, y con el &eacute;xito asegurado, cualquier partido, sobre todo, con algunos cambios de formulaci&oacute;n y argumentaci&oacute;n filos&oacute;fica que <em>Los derechos de los simios</em> explica. Y tambi&eacute;n se podr&iacute;a crear directamente la Ley de Grandes Simios que nos ha prometido el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030.
    </p><p class="article-text">
        Desde que emprendimos esta marcha con Proyecto Gran Simio Espa&ntilde;a en 1998, la necesidad de esta ley ha sido clar&iacute;sima. Para empezar, en Espa&ntilde;a ni siquiera hay una ley que proh&iacute;ba la tenencia particular de hom&iacute;nidos. As&iacute; que hemos tenido que emprender largas batallas legales para rescatar simios que la gente tiene escondidos en sus casas, sin asistencia veterinaria, a veces sin dientes para que no muerdan y hasta sin dedos, por la automutilaci&oacute;n, seguida de infecci&oacute;n, a la que puede llevar un dolor mental tan intenso y continuado.
    </p><p class="article-text">
        A veces nos ha llevado dos a&ntilde;os lograr rescatar a un individuo de una jaula inmunda, porque al no ser animales dom&eacute;sticos, ni agr&iacute;colas, ni de laboratorio, ni fauna aut&oacute;ctona, ni proceder de un pa&iacute;s extranjero, los simios quedaban en una especie de tierra de nadie legal y no pod&iacute;amos apelar a la legislaci&oacute;n que da cierta protecci&oacute;n a estos colectivos. Ahora, gracias a la Direcci&oacute;n General de Derechos de los Animales (DGDA), han mejorado las cosas y hay una nueva definici&oacute;n legal de &ldquo;dom&eacute;stico&rdquo; que podr&iacute;amos intentar estirar.
    </p><p class="article-text">
        Pero es absurdo que para poder defender a seres con las capacidades de ni&ntilde;os de dos a tres a&ntilde;os tengamos que insistir en que son &ldquo;animales dom&eacute;sticos&rdquo;, cuando el problema es precisamente la aberraci&oacute;n que supone tener a un hom&iacute;nido como <em>mascota</em> o animal dom&eacute;stico. Ahora que hay quien propone des-extinguir a los Neandertales o Denisovans, ser&iacute;a un disparate que para defenderlos hubiera que decir que son animales dom&eacute;sticos.&nbsp;Ni son animales dom&eacute;sticos, ni deben serlo. Son tribus a las que hay debemos proteger de la masacre y la extinci&oacute;n a manos de verdugos como las mafias del colt&aacute;n y el aceite de palma, as&iacute; como quienes los cazan para venderlos como animales dom&eacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, es importante que escribas una carta a la DGDA en favor de una Ley de Hom&iacute;nidos o Grandes Simios, y la env&iacute;es a <a href="mailto:direccionpgransimio@gmail.com" target="_blank" class="link">direccionpgransimio@gmail.com</a>. Haz historia. Tus primos primates te necesitan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Casal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/grandes-simios-derechos-animales_132_9284636.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 Sep 2022 20:16:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos de los simios, treinta años después]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta al Congreso de los Diputados en defensa de los homínidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carta-congreso-diputados-defensa-hominidos_132_2248463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a5fc2af-4f28-4cac-a05c-6ccd673eb560_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Gorila cautivo en el zoo de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 2008 el Congreso de los Diputados aprobó una propuesta de protección de los homínidos no humanos españoles que quedó sin efecto: no han mejorado sus condiciones de cautividad y explotación ni su situación jurídica</p><p class="subtitle">El Proyecto Gran Simio solicita al Congreso de los Diputados la redacción de una Ley de Grandes Simios que recoja lo aprobado hace diez años y regule sus derechos básicos</p><p class="subtitle">La gran semejanza genética encontrada entre los grandes simios humanos y no humanos (chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes) ha llevado a la reclasificación de todos ellos en la familia de los homínidos</p><p class="subtitle">Los homínidos no humanos son explotados, abandonados y maltratados, y  enloquecen en cautividad y separados de sus grupos familiares</p></div><p class="article-text">
        La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola sigue sin dar la protecci&oacute;n adecuada a los hom&iacute;nidos o grandes simios debido a que la propuesta aprobada en el Congreso de Diputados en 2008 (en parte por unanimidad y en parte por mayor&iacute;a absoluta) qued&oacute; sin efecto al no ser ratificada en plazo por el Gobierno. Se trata de la Proposici&oacute;n no de Ley sobre el Proyecto Gran Simio (n&uacute;mero de expediente 161/000169), aprobada en la sesi&oacute;n de la Comisi&oacute;n de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del Congreso de los Diputados celebrada el 25 de junio de 2008 (Diario de Sesiones n&ordm; 48, a&ntilde;o 2008).
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, la gran semejanza gen&eacute;tica encontrada entre los grandes simios humanos y no humanos (chimpanc&eacute;s, bonobos, gorilas y orangutanes) ha llevado a la reclasificaci&oacute;n de todos ellos en la familia de los hom&iacute;nidos. Han aumentado tambi&eacute;n los estudios cient&iacute;ficos que demuestran la semejanza cognitiva y emotiva entre los humanos y los dem&aacute;s hom&iacute;nidos. Asimismo, se han incrementado las alarmas ante el peligro de extinci&oacute;n en que se encuentran. Peligran especialmente los orangutanes y los bonobos: los orangutanes a causa de las plantaciones de aceite de palma (y Espa&ntilde;a es de los principales importadores de este aceite en Europa) y los bonobos, por la caza, la deforestaci&oacute;n y la demanda de colt&aacute;n para los m&oacute;viles (que tanto se consumen en Espa&ntilde;a tambi&eacute;n).
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo ello, no se han honrado las promesas de cooperaci&oacute;n para evitar la extinci&oacute;n. Y tampoco han mejorado en nada las condiciones de cautividad y explotaci&oacute;n en que se encuentran los hom&iacute;nidos no humanos espa&ntilde;oles, ni ha mejorado mucho su situaci&oacute;n jur&iacute;dica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Para entender la precariedad de su situaci&oacute;n legal, hay que tener en cuenta que los hom&iacute;nidos no humanos no son animales de compa&ntilde;&iacute;a, animales de producci&oacute;n agr&iacute;cola, animales utilizados para la experimentaci&oacute;n y otros fines cient&iacute;ficos o fauna espa&ntilde;ola en peligro de extinci&oacute;n. Por tanto, no pueden acogerse siquiera a la normativa que da cierta protecci&oacute;n a otras especies y se encuentran, jur&iacute;dicamente, en una especie de &ldquo;tierra de nadie&rdquo;. Esto hace que aquellas criaturas que m&aacute;s se parecen emocional e intelectualmente a nuestros hijos, a veces son precisamente las que menos amparo legal reciben.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que, en teor&iacute;a, podr&iacute;an ser amparados por el Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora (<em>Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora</em> o CITES) y la ley 31/2003, de 27 de octubre, de Conservaci&oacute;n de la Fauna Silvestre en los Parques Zool&oacute;gicos, pero la pr&aacute;ctica es diferente.
    </p><p class="article-text">
        El convenio CITES, firmado en Washington en 1973 para controlar el comercio internacional de especies ex&oacute;ticas amenazadas, fue ratificado por Espa&ntilde;a en 1986. Fue important&iacute;simo para impedir la extinci&oacute;n de especies poco longevas, poco adaptables a otros climas e incapaces de reproducirse en cautiverio, que eran por ello reemplazadas regularmente por individuos reci&eacute;n capturados.  Los hom&iacute;nidos somos longevos, adaptables a distintos climas y capaces de reproducirnos en cautividad. Esta es una de las razones por las que el convenio CITES tiene una relevancia muy limitada para los hom&iacute;nidos: no afecta a los llegados a Espa&ntilde;a antes de 1986, ni a los hijos y nietos de los mismos, que ya han nacido en territorio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, seg&uacute;n el Real Decreto 1333/2006, de 21 de noviembre, por el que se regula el destino de los individuos decomisados de las especies amenazadas de fauna y flora silvestres protegidas mediante el control de su comercio, las especies decomisadas pueden entregarse a los zoos o a los laboratorios (art. 8.4), y solo se devolver&aacute;n a los pa&iacute;ses donde han sido ilegalmente capturados si estos pa&iacute;ses afrontan los gastos. Los hom&iacute;nidos proceden de pa&iacute;ses muy pobres que no pueden correr con los gastos, y, al ser especies profundamente sociales y culturales, no pueden regresar a sus h&aacute;bitats si no han aprendido de los suyos c&oacute;mo sobrevivir en ellos sin su familia. El Real Decreto advierte tambi&eacute;n de que corresponde a la Secretar&iacute;a General del Comercio Exterior crear Centros de Rescate donde albergar a los individuos decomisados, pero en Espa&ntilde;a no hay ni un solo Centro de Rescate estatal capaz de acoger hom&iacute;nidos.
    </p><p class="article-text">
        La Ley 31/2003 que regula los parques zool&oacute;gicos es una ley con un texto vago y deficiente y que no es aplicable a los zoos peque&ntilde;os, temporales o itinerantes, ni a los criaderos, negocios tur&iacute;sticos o fincas privadas. Adem&aacute;s, se incumple sistem&aacute;ticamente. La Comisi&oacute;n Europea ya ha abierto procedimiento contra un centenar de zoos espa&ntilde;oles, y realmente deber&iacute;amos estar buscando soluciones en lugar de estar litigando.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la gente contacta con el Proyecto Gran Simio avisando de que hay un hom&iacute;nido solitario en un parque p&uacute;blico sin vigilante que es sistem&aacute;ticamente apedreado por los chavales del barrio; o que un grupo de hom&iacute;nidos est&aacute; a punto de morir de sed y calor, abandonados en una caravana en un descampado en verano; o que han escuchado gritos de chimpanc&eacute; en una finca privada (son ejemplos reales). Llaman explicando lo que han visto, con aut&eacute;ntica angustia en la voz, y no pueden creer que todav&iacute;a no haya una ley que proteja a los hom&iacute;nidos como tales, sin que sea necesario hacerles pasar por animales dom&eacute;sticos o ganado, como ha venido ocurriendo. El asombro y el sentimiento de impotencia son estremecedores.
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        La respuesta de los voluntarios es siempre inmediata y se vuelcan en buscar soluciones, con la dificultad a&ntilde;adida que supone tener que preparar una defensa distinta en cada comunidad aut&oacute;noma. Ante la falta de leyes a las que apelar, puede uno eternizarse con un recurso contencioso-administrativo detr&aacute;s de otro, o intentando lograr que un departamento de agricultura tome cartas en el asunto e intervenga a favor de los grande simios y no de la propiedad privada o de alguna autoridad, negocio o personalidad local. Son batallas legales largas y costosas. Y cuando al fin llega la orden del juez, con frecuencia los animales est&aacute;n ya en una situaci&oacute;n l&iacute;mite, al borde de la locura o de la muerte.
    </p><p class="article-text">
        El art&iacute;culo 337 del C&oacute;digo Penal, que penaliza el maltrato animal, no ha podido ofrecer mucha protecci&oacute;n a los hom&iacute;nidos. La versi&oacute;n de la Ley Org&aacute;nica 15/2003 del 25 de noviembre exig&iacute;a, para que pudi&eacute;semos hablar de conducta delictiva, que se tratase de animales &ldquo;dom&eacute;sticos&rdquo;, que no lo son, y que pudiese demostrarse &ldquo;ensa&ntilde;amiento&rdquo;, que es algo muy dif&iacute;cil de probar.  La versi&oacute;n de la Ley Org&aacute;nica 5/2010, de 22 de junio, ya no exige que se demuestre &ldquo;ensa&ntilde;amiento&rdquo; y considera que el animal, adem&aacute;s de &ldquo;dom&eacute;stico&rdquo;, pueda ser &ldquo;amansado&rdquo;. Esto mejora mucho la protecci&oacute;n de otros animales, pero sigue sin proteger a los hom&iacute;nidos que, pueden ser muy cari&ntilde;osos con alguien, pero tambi&eacute;n, debido a su inteligencia, determinaci&oacute;n y apego a la libertad, extremadamente impredecibles y peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la Ley Org&aacute;nica 1/2015, de 30 de marzo, en vigor desde el 1 de julio de 2015, es ya aplicable a un animal dom&eacute;stico, habitualmente domesticado o amansado o que viva bajo control humano o &ldquo;que no viva en estado salvaje&rdquo;. Esto &uacute;ltimo permite, al fin, que en principio sea posible apelar a esta ley para defender a los hom&iacute;nidos enjaulados. Adem&aacute;s, este art&iacute;culo ahora penaliza la &ldquo;explotaci&oacute;n sexual&rdquo; (a la que los hom&iacute;nidos son especialmente vulnerables, por su semejanza anat&oacute;mica).
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, adem&aacute;s del abuso sexual, la ley proh&iacute;be que se &ldquo;maltrate injustificadamente&rdquo;. Esto sugiere que se puede maltratar justificadamente, por lo que parece permitir los castigos necesarios para subyugarles o obligarles a actuar. Tambi&eacute;n parece excluir como da&ntilde;o el estr&eacute;s cr&oacute;nico, la autolesi&oacute;n, la depresi&oacute;n cl&iacute;nica, la p&eacute;rdida de pelo y peso, o la demencia provocada, si se entiende que no constituyen &ldquo;lesiones que menoscaben gravemente su salud&rdquo;. Esto depender&aacute; de c&oacute;mo se interprete un art&iacute;culo que anteriormente solo penalizaba el maltrato injustificado si causaba &ldquo;la muerte&rdquo; o &ldquo;grave menoscabo f&iacute;sico&rdquo;, no mental, y que sigue sin mencionar el da&ntilde;o psicol&oacute;gico o emocional.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, no se deber&iacute;a permitir a un maltratador que vuelva a tener a esos u otros hom&iacute;nidos bajo su control. Pero el art&iacute;culo 337 no contempla la incapacitaci&oacute;n especial permanente, ni en los casos de mayor gravedad. As&iacute; que, incluso si se consigue condenar a alguien, al cabo de un a&ntilde;o (como mucho cuatro, en los casos m&aacute;s graves), el maltratador puede estar de nuevo al mando.
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        La constituci&oacute;n del hom&iacute;nido es robusta, pero su psique no resiste la cadena perpetua en una celda de aislamiento, la convivencia forzada con otros individuos ya enloquecidos y la p&eacute;rdida sistem&aacute;tica y permanente de todos sus seres queridos, intercambiados con otros zoos con criterios comerciales o para la cr&iacute;a. Al igual que ocurrir&iacute;a con un humano tratado de ese modo, un sufrimiento tan intenso y prolongado termina destroz&aacute;ndolos. Un extenso estudio, realizado por Lucy Birkett y Nicholas Newton-Fisher en 2011, encontr&oacute; conductas anormales en todos los simios cautivos, incluso en parques con grupos naturales amplios donde las condiciones eran tan buenas que no pudo encontrarse otra causa de sus problemas mentales que la mera cautividad.
    </p><p class="article-text">
        El cautiverio es inevitable para los que ya no pueden regresar a sus h&aacute;bitats. Pero no es inevitable seguir manteniendo un vac&iacute;o legal que dificulte protegerlos incluso del hambre y la sed, del maltrato, de grilletes que les hacen llagas, de due&ntilde;os que les arrancan todos los dientes para que no muerdan, de jaulas en las que apenas pueden moverse, de trabajos forzados en circos itinerantes, de arbitrarias separaciones familiares o del m&aacute;s permanente y absoluto aburrimiento, que es insoportable para unos seres curiosos e inquisitivos que, como los humanos, han nacido para explorar y aprender. La legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola no da una protecci&oacute;n adecuada a los hom&iacute;nidos y pedirla no es una petici&oacute;n radical. S&oacute;lo hace falta un m&iacute;nimo de cultura cient&iacute;fica y de empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Jane Goodall se qued&oacute; sin comida, los chimpanc&eacute;s se acercaron para compartir con ella su alimento, pese a que ella hab&iacute;a llegado a aquel bosque libremente y por su propio pie. Los hom&iacute;nidos espa&ntilde;oles no humanos no est&aacute;n en Espa&ntilde;a por decisi&oacute;n propia. Y para tener una ley que permita asegurar un m&iacute;nimo de bienestar a nuestros hermanos evolutivos no es necesaria m&aacute;s compasi&oacute;n que la que ellos, tantas veces, han sabido demostrar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <em>La autora expresa su agradecimiento a la abogada Anna Mul&agrave; por la revisi&oacute;n de este texto.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Se puede firmar aqu&iacute; la petici&oacute;n al Congreso de los Diputados para que sea aprobada una Ley de Grandes Simios.</em><a href="https://www.change.org/p/congreso-de-los-diputados-petici%C3%B3n-al-congreso-para-que-se-legisle-una-ley-de-grandes-simios?recruiter=17497290&amp;utm_source=share_petition&amp;utm_medium=facebook&amp;utm_campaign=share_for_starters_page&amp;utm_content=ex62%3Av4" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paula Casal]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/carta-congreso-diputados-defensa-hominidos_132_2248463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Feb 2018 20:17:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta al Congreso de los Diputados en defensa de los homínidos]]></media:title>
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