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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jorge Berástegui]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jorge_berastegui/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jorge Berástegui]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Viaje infernal de jóvenes saharauis para escapar de Marruecos: "Solo podíamos aguantar hasta morir como ellos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/escapar-morir-volver-nacer_1_2096611.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b0f1c808-5d75-4406-a8d0-e06a3f081e52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Viaje infernal de jóvenes saharauis para escapar de Marruecos: &quot;Solo podíamos aguantar hasta morir como ellos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras salir del CIE, los supervivientes de la patera que encalló en enero en Lanzarote recuerdan el duro viaje que se cobró la vida de siete compañeros</p><p class="subtitle">"Descubrí el primer muerto cuando metí la mano en el agua que anegaba la patera para coger un fular que se me había caído. Toqué su cara", cuenta uno de los jóvenes</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>La Polic&iacute;a espa&ntilde;ola<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/solicitante-asilo-expuesto-enemigo_0_776223128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> permiti&oacute; que un c&oacute;nsul marroqu&iacute; visitara a once de los supervivientes a pesar de&nbsp;que</a>&nbsp;buscaban pedir asilo</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Hab&iacute;a mayor&iacute;a saharaui entre las 28 personas que iban <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/muertos-patera-llegada-costa-Lanzarote_0_729677538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a bordo de la patera que encall&oacute; el pasado enero en Lanzarote</a>. Todos eran hombres. Algunos llevaban, recuerdan, casi un mes encerrados en la casa que la red les hab&iacute;a preparado para que esperaran al d&iacute;a del viaje. No ocultan que ten&iacute;an miedo. Se animaban unos a otros, deseaban marcharse en busca de una nueva vida. Cuentan que hu&iacute;an de detenciones, de la c&aacute;rcel, de &ldquo;torturas&rdquo;, de vivir bajo las normas del enemigo, del paro, de la nada.
    </p><p class="article-text">
        El 13 de enero, dejaron la tierra a la espalda y se adentraron en el negro Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico que a tantos otros se ha tragado. El viaje, de unos 200 kil&oacute;metros, fue un infierno. Siete de ellos murieron. Todos eran saharahuis, seg&uacute;n los supervivientes.
    </p><p class="article-text">
        Varios ya tienen fuerza para hablar. Hace poco que han salido del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Hoya Fr&iacute;a, en Tenerife, y les han aceptado la solicitud de asilo. Ya hab&iacute;an manifestado que deseaban pedirlo tras pisar tierra firme, antes de que la Polic&iacute;a espa&ntilde;ola permitiera la visita del c&oacute;nsul de Marruecos, pa&iacute;s del que hu&iacute;an, lo que contraviene la normativa de asilo, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/solicitante-asilo-expuesto-enemigo_0_776223128.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tal y como adelant&oacute; eldiario.es. </a>
    </p><h3 class="article-text">El inicio de la traves&iacute;a</h3><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de ellos son de El Ai&uacute;n, en el S&aacute;hara ocupado, y Guelmin, territorio fronterizo marroqu&iacute; donde viven muchos saharauis. Los d&iacute;as de Yousuf, Abdoullah y Osid -nombres ficticios- son all&iacute; infinitamente parecidos: salen a la calle a buscar alg&uacute;n trabajo que hacer y casi siempre vuelven con las manos vac&iacute;as, a pesar de que todos tienen un oficio, seg&uacute;n su relato.
    </p><p class="article-text">
        Son saharauis, est&aacute;n marcados para las autoridades marroqu&iacute;es. Esas mismas autoridades a las que los expuso la Polic&iacute;a tras su llegada a Espa&ntilde;a. Solo les quedaba el activismo, al que no renuncian, y reunirse con otros amigos en la misma situaci&oacute;n para salir a las calles a protestar, a pesar de la represi&oacute;n policial, describen los j&oacute;venes. &ldquo;La situaci&oacute;n te hace activista. Si no nos ven, no existimos&rdquo;, comenta Yousuf ante un caf&eacute; con leche. Uno de ellos ha estado en la c&aacute;rcel y otro ha visitado la comisar&iacute;a; el m&aacute;s afortunado de los tres ha conseguido escurrirse siempre de la polic&iacute;a marroqu&iacute;&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        La idea del viaje, que tom&oacute; cada vez m&aacute;s fuerza, les llev&oacute; a Tan-Tan, al sur de Marruecos, donde pusieron precio a la traves&iacute;a: 1.000 euros, seg&uacute;n indican. &ldquo;Es como una red. Te van llevando de un sitio a otro. No sabes muy bien qui&eacute;n est&aacute; a cargo&rdquo;, sentencia Yousuf.
    </p><p class="article-text">
        Los j&oacute;venes aseguran que los metieron en una casa. All&iacute; esperaron pacientemente durante largos d&iacute;as en los que solo vieron a quienes trabajan para los traficantes cuando iban a llevarles comida. Decenas de testimonios consultados insisten en el mismo relato: casas a oscuras adonde va llegando gente que se sumar&aacute; a la patera, personas armadas con cuchillos y con caras tapadas. &ldquo;No sabes bien si son amigos o enemigos. De alguna manera pierdes el control de tu vida. Te encierran y te dicen que no puedes salir porque la Polic&iacute;a est&aacute; cerca. Desespera&rdquo;, recuerda Yousuf. 
    </p><p class="article-text">
        Entregan su dinero a cambio de un barco, un viaje y la mayor de las incertidumbres. Depositan su esperanza, y su vida, en manos de desconocidos. Las ONG especializadas y organismos como Acnur han denunciado en reiteradas ocasiones que la falta de v&iacute;as legales y seguras de acceso empuja a muchas personas a acudir a grupos de traficantes y a arriesgar su vida en el mar para poder llegar a suelo europeo. En lo que va de a&ntilde;o, 240 personas han muerto en su intento de alcanzar las costas espa&ntilde;olas, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional para las Migraciones (OIM).
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Hab&iacute;a que aguantar, vivir o morir&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Una noche los metieron en un jeep, los llevaron a la playa, aseguran que los tuvieron un buen rato a la intemperie. Hac&iacute;a fr&iacute;o, el mar estaba muy fuerte. Ese d&iacute;a no salieron, tampoco la segunda vez.
    </p><p class="article-text">
        A la tercera fue la vencida. Era la madrugada del s&aacute;bado 13 al domingo 14 de enero. Dieron con un patr&oacute;n y un ayudante que se atrevieron a montar a los 26 en una zodiac de unos cinco metros de largo por dos metros de ancho, sin apenas comida ni bebida, con un motor de repuesto y varias garrafas de combustible.
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        &ldquo;Desde que salimos, las olas eran tan grandes que pens&aacute;bamos que la patera iba a volcar. El patr&oacute;n dijo que quiz&aacute; era mejor volver atr&aacute;s, pero le dijimos que no, que hab&iacute;a que seguir para adelante. Si volv&iacute;amos, no sab&iacute;amos lo que iba a ser de nosotros. Hab&iacute;a que aguantar, [era] vivir o morir&rdquo;, recuerdan.
    </p><p class="article-text">
        El domingo por la ma&ntilde;ana, el primer motor se par&oacute;. El segundo casi no arranca. &ldquo;Algunos estaban muy alterados, sobre todo los m&aacute;s j&oacute;venes, pero intent&aacute;bamos animarles dici&eacute;ndoles que todo aquel esfuerzo merec&iacute;a la pena, que &iacute;bamos a vivir en un sitio mejor&rdquo;, cuenta Abdoullah.
    </p><p class="article-text">
        En la barca iban inc&oacute;modos, hab&iacute;a mala mar y vientos que sobrepasaban los 100 kil&oacute;metros la hora, se&ntilde;alan los j&oacute;venes. Un temporal pasaba sobre las Islas Canarias y ese mismo d&iacute;a se cancelaron algunas traves&iacute;as de barcos entre islas. En medio del temporal, una z&oacute;diac intentaba llegar a Lanzarote multiplicando por cuatro las personas que pod&iacute;a llevar a bordo.
    </p><p class="article-text">
        Al anochecer, todav&iacute;a se ve&iacute;an las luces de Tan-Tan y se empezaban a divisar las de Lanzarote; estaban congelados de fr&iacute;o, con ropa muy ligera y la patera anegada de agua. &ldquo;Yo descubr&iacute; el primer muerto cuando met&iacute; la mano en el agua para coger un fular que se me hab&iacute;a ca&iacute;do. Toqu&eacute; su cara&rdquo;, cuenta Abdoullah.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando se lo dije al resto, cre&iacute;an que estaba mintiendo. Empezamos a sacar agua del barco y encontramos al segundo. Estaba sin ropa. Hab&iacute;an muerto de fr&iacute;o. El patr&oacute;n intentaba calmarnos, pero todo el mundo estaba muy nervioso, pensaban que era el final. De repente, hubo escenas de locura. Uno grit&oacute;: '&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi llave? Quiero entrar en mi casa'. Algunos escup&iacute;an sangre y empezaron a caer uno tras otro. Uno se muri&oacute; entre mis brazos, no pudo aferrarse a la vida, estaba demasiado d&eacute;bil. La mayor&iacute;a de los que mor&iacute;an eran los m&aacute;s j&oacute;venes&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No piensas que te vas a salvar&rdquo;, a&ntilde;ade Osid, &ldquo;sino que te va a ocurrir lo mismo. Solo pod&iacute;amos aguantar hasta morir como ellos, dejarlo en manos de Dios&rdquo;. Cuentan que el patr&oacute;n quer&iacute;a tirar a los muertos al mar, pero ellos se negaron. &ldquo;O lleg&aacute;bamos todos o mor&iacute;amos todos, pero eran nuestros amigos&rdquo;. As&iacute; que fueron poniendo los cuerpos sin vida, uno a uno, en la parte delantera del barco. Uno de los compa&ntilde;eros estaba tan d&eacute;bil que parec&iacute;a haber fallecido y lo pusieron junto al resto, como si fuera un muerto m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute; llegaron a la costa y tocaron tierra. Baj&oacute; uno, otro y algunos m&aacute;s. De repente, sirenas, socorristas y, m&aacute;s lejos, la Guardia Civil. El patr&oacute;n se asust&oacute; y se lanz&oacute; mar adentro. Varias personas cayeron al agua, de las que dos resultaron ahogadas.
    </p><p class="article-text">
        El socorrista Rub&eacute;n Bonache lleg&oacute; a la embarcaci&oacute;n y empez&oacute; a sacar cuerpos sin vida de la barca, buscaba respiraci&oacute;n. Aquello era una tumba flotante, hasta que toc&oacute; su cara. A&uacute;n respiraba. El ocupante al que hab&iacute;an apilado entre los muertos estaba vivo. Le hizo maniobras de reanimaci&oacute;n y traslado a la costa para darle atenci&oacute;n sanitaria urgente. Volvi&oacute; a nacer. Bonache no olvida nada de lo que vio, miradas silenciadas y ojos abiertos que se quedaron sin respiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Siete personas murieron de fr&iacute;o a las puertas de Europa. Eran saharauis que quer&iacute;an solicitar protecci&oacute;n internacional. Ocurri&oacute; el 13 de enero de 2018.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Berástegui, Txema Santana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/escapar-morir-volver-nacer_1_2096611.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jun 2018 18:50:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lanzarote,Marruecos,Pateras]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PSOE lagunero o la descomposición socialista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/psoe-lagunero-descomposicion-socialista_132_1861691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        En 1985, Neil Kinnock, el entonces l&iacute;der del Partido Laborista del Reino Unido, pronunci&oacute; un dur&iacute;simo discurso en el congreso anual del laborismo brit&aacute;nico contra algunos cargos y militantes de los sectores m&aacute;s izquierdistas, que se hab&iacute;an hecho con el control del partido en la ciudad de Liverpool y hab&iacute;an puesto en marcha pol&iacute;ticas alejadas de los m&aacute;rgenes del sentido com&uacute;n de la mayor&iacute;a laborista.
    </p><p class="article-text">
        Resulta dif&iacute;cil establecer qu&eacute; es el sentido com&uacute;n de un partido. No es lo mismo, por ejemplo, lo que representaba hace diez a&ntilde;os el nuevo laborismo de Tony Blair que lo que representa el actual l&iacute;der laborista, Jeremy Corbyn, quien precisamente ha provocado la vuelta de algunos de los que se fueron en aquella &eacute;poca. Pero s&iacute; resulta bastante m&aacute;s sencillo detectar la extravagancia y el rid&iacute;culo de una posici&oacute;n pol&iacute;tica, as&iacute; como establecer una cierta genealog&iacute;a de su desarrollo.
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            </figure><p class="article-text">
        Es el caso de lo que est&aacute; ocurriendo en el PSOE de La Laguna, epicentro hoy del mayor de los bochornos para el socialismo canario. La misma agrupaci&oacute;n que revitaliz&oacute; Alberto de Armas durante la dictadura y que consigui&oacute; la alcald&iacute;a con Pedro Gonz&aacute;lez, un lugar de considerable potencia pol&iacute;tica e intelectual para el socialismo isle&ntilde;o, es hoy una cochambre pol&iacute;tica. Todo esto gracias a la mezquindad y el narcisismo de quienes la han dirigido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os -incluidos los que hoy vociferan desde fuera del partido, como Javier Abreu-. Mientras ellos pactaban y pasteleaban pensando en sus propios intereses, el PSOE lagunero se ha ido deteriorando, perdiendo peso electoral, y se ha alejado abismalmente de quienes, militantes o no, alguna vez se sintieron cerca pol&iacute;ticamente del socialismo lagunero.
    </p><p class="article-text">
        Si el PSOE federal quisiera acercarse m&iacute;nimamente a lo que pasa en La Laguna, quiz&aacute; disolver&iacute;a la agrupaci&oacute;n. Y, en las circunstancias actuales, no creo que se trate de un mecanismo antidemocr&aacute;tico. Es una forma de defender a un partido infiltrado hasta las trancas por quienes trabajan d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n para mantener a Coalici&oacute;n Canaria en el Gobierno. Como esa especie de Rasput&iacute;n isle&ntilde;o llamado Pedro Ramos, que manda en el PSOE lagunero sin ser visto. Un modo muy oscuro de estar en pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Claro que hacer esto es tambi&eacute;n poner en el filo de la navaja al actual secretario general en las islas, &Aacute;ngel V&iacute;ctor Torres, que lleg&oacute; al liderazgo acompa&ntilde;ado por Ramos, uno de sus mayores apoyos. Aunque quiz&aacute; tampoco les venga mal a los socialistas canarios: en estos meses no hemos visto nada m&aacute;s que nader&iacute;as y grisuras en el liderazgo de Torres, que, si se sostiene en el futuro, lo har&aacute; m&aacute;s por el viento electoral favorable -gracias a Pedro S&aacute;nchez- que por m&eacute;ritos propios. Pero ah&iacute; sigue, con toda la pinta de estar esperando a que los n&uacute;meros le den para entrar en un Gobierno. Y mientras, que la cosa se siga descomponiendo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorge Berástegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/psoe-lagunero-descomposicion-socialista_132_1861691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Oct 2018 19:40:42 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El PSOE lagunero o la descomposición socialista]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Expuestos al enemigo: la Policía española permitió que un cónsul marroquí visitara a saharauis que buscaban asilo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/solicitante-asilo-expuesto-enemigo_1_2096364.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a2933967-a950-4880-87e2-70580563ef4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Expuestos al enemigo: la Policía española permitió que un cónsul marroquí visitara a saharauis que buscaban asilo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Once saharauis fueron visitados por el consul marroquí a pesar de que habían declarado que huían de Marruecos para pedir asilo</p><p class="subtitle">Acnur sostiene que este tipo de actuación puede tener riesgos: "Podría estar siendo perseguida por esas mismas autoridades y, al contactar con ellas, delatas dónde está pidiendo protección"</p><p class="subtitle">"Lo que quería el cónsul era sacar información sobre nosotros. Pero yo ya no tenía miedo", afirma Abdoullah, uno de los jóvenes</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando llegu&eacute; a tierra, me sent&iacute; como un reci&eacute;n nacido. Terminamos en un sitio donde hab&iacute;a restaurantes, hoteles, gente sac&aacute;ndonos fotos&rdquo;, comenta Osid, uno de los supervivientes saharauis de la patera que lleg&oacute; a Lanzarote el 18 de enero tras un viaje infernal que acab&oacute; con la vida de siete personas. Las cosas tampoco fueron f&aacute;ciles en tierra firme. Aunque hu&iacute;an de Marruecos, Estado que ocupa su pa&iacute;s desde hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, las autoridades espa&ntilde;olas permitieron que el c&oacute;nsul marroqu&iacute; en Las Palmas, Ahmed Mousa, fuera a visitarlos a comisar&iacute;a en Lanzarote. Los expusieron ante el enemigo, aunque alguno ya hab&iacute;a advertido de su intenci&oacute;n de pedir asilo. 
    </p><p class="article-text">
        A las pocas horas de alcanzar la costa espa&ntilde;ola, todos excepto los menores de edad &ndash;que fueron ingresados en un centro tutelado por el Gobierno de Canarias- pasaron a ser encerrados en celdas de comisar&iacute;a. Seg&uacute;n aseguran, nadie les explic&oacute; el procedimiento para pedir asilo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo solicit&eacute; [su intenci&oacute;n de pedir] asilo nada m&aacute;s llegar a tierra&rdquo;, afirma Abdoullah. A pesar de que acudieron en dos ocasiones al juzgado durante los d&iacute;as que permanecieron retenidos en comisar&iacute;a [entre el lunes y el jueves], ni los abogados de oficio ni los jueces tramitaron su petici&oacute;n de asilo, denuncian: &ldquo;Me dec&iacute;an que lo hiciese cuando llegase al Centro de Internamiento de Extranjeros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En su lugar, la Polic&iacute;a permiti&oacute; la visita del c&oacute;nsul Ahmed Mousa a las dependencias policiales donde se encontraban, como confirman fuentes diplom&aacute;ticas marroqu&iacute;es y fuentes policiales espa&ntilde;olas. Estas fuentes sostienen que la visita se hizo desde &ldquo;la preocupaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n marroqu&iacute;&rdquo; por lo sucedido.
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a ya manejaba la informaci&oacute;n de que la mayor&iacute;a eran saharauis y potenciales solicitantes de asilo, porque en sus primeras declaraciones los supervivientes hab&iacute;an indicado su procedencia, como consta en diferentes documentos oficiales a los que ha tenido acceso eldiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, la Polic&iacute;a expuso a los once j&oacute;venes saharauis ante las autoridades del pa&iacute;s del que hu&iacute;an, contraviniendo la normativa de asilo y refugio. &ldquo;Lo que quer&iacute;a el c&oacute;nsul era sacar informaci&oacute;n sobre nosotros. Pero yo ya no ten&iacute;a miedo&rdquo;, afirma Abdoullah. 
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n de solicitantes de asilo ante el Gobierno del pa&iacute;s del que estos escapan  es improcedente, como explica el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur). &ldquo;En t&eacute;rminos generales, cuando una persona pide protecci&oacute;n internacional no se aconseja contactar con las autoridades de su pa&iacute;s a menos que lo pida el solicitante de asilo&rdquo;, explica Mar&iacute;a Jes&uacute;s Vega, portavoz de Acnur en Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">Acnur: &ldquo;Puede ponerle en riesgo&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n, apunta Vega, enfrenta a los demandantes de asilo a riesgos a&ntilde;adidos. &ldquo;Esa persona podr&iacute;a estar siendo perseguida por esas mismas autoridades. Al contactar con ellas, delatas que ha salido del pa&iacute;s y en qu&eacute; lugar se encuentra pidiendo protecci&oacute;n, lo cual podr&iacute;a ponerle en riesgo a ella o a los familiares que residen en el pa&iacute;s del que huye&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        Durante los casi cuatro d&iacute;as que pasaron en comisar&iacute;a, los j&oacute;venes no pudieron comer nada caliente, lamentan los saharauis. &ldquo;S&oacute;lo agua, una naranja, una botella de agua y un s&aacute;ndwich, tres veces al d&iacute;a&rdquo;, cuenta Osid. Este hombre, sin embargo, destaca la presencia de una traductora marroqu&iacute; como uno de momentos m&aacute;s complicados tras su llegada a Espa&ntilde;a. &ldquo;Nos amenazaba con que nos devolver&iacute;an a Marruecos si no identific&aacute;bamos al patr&oacute;n&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ldquo;&iquest;Y por qu&eacute; no quer&iacute;an identificarlo?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&ldquo;Ten&iacute;amos una deuda con &eacute;l, nos hab&iacute;a tra&iacute;do hasta aqu&iacute;. &Eacute;l era un tipo normal que hac&iacute;a un trabajo, no se estaba haciendo rico con nosotros, como los de la mafia. Respet&oacute; la decisi&oacute;n de no tirar a nuestros amigos al mar, a pesar de que es lo que se suele hacer para eliminar pruebas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El jueves 21 de enero, 11 de los supervivientes, todos saharauis, fueron trasladados al Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Hoya Fr&iacute;a (Tenerife). All&iacute;, una abogada que colabora con una ONG les explic&oacute; el procedimiento a seguir para tramitar una solicitud de asilo. &ldquo;Nunca debieron haber entrado en el CIE. Su solicitud se ten&iacute;a que haber tramitado con anterioridad&rdquo;, afirma la letrada.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;falta de sistema&rdquo; para gestionar la asistencia a quienes llegan en patera a Espa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Acnur-Gobierno-identificacion-refugiados-improvisacion_0_768873323.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha sido tambi&eacute;n cuestionada recientemente por la Agencia de la ONU</a> para los Refugiados. Los errores en la identificaci&oacute;n de potenciales solicitantes de asilo o v&iacute;ctimas de trata, as&iacute; como el encierro en los CIE de personas vulnerables, son algunas de las situaciones generadas por la &ldquo;arbitrariedad&rdquo; con la que, denuncian desde Acnur, las autoridades espa&ntilde;olas reciben a quienes alcanzan las costas espa&ntilde;olas de forma irregular. 
    </p><p class="article-text">
        En el CIE, los once saharauis lograron formalizar su petici&oacute;n de protecci&oacute;n internacional, que ha sido admitida a tr&aacute;mite en todos los casos. No podr&aacute;n trabajar hasta el cumplimiento de los seis meses desde el registro de su solicitud. Comienza la siguiente etapa de su huida.
    </p><p class="article-text">
        Los que murieron en el camino regresaron en ata&uacute;des que facilit&oacute; el Consulado de Marruecos. Una imagen grosera para los muertos saharauis: el pa&iacute;s del que hu&iacute;an les compr&oacute; una caja para devolverlos a ese mismo lugar. Un viaje de vuelta en un ata&uacute;d.
    </p><p class="article-text">
        <em>** Todos los nombres de los j&oacute;venes saharauis mencionados en esta informaci&oacute;n son ficticios para proteger su seguridad. </em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Txema Santana, Jorge Berástegui]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/solicitante-asilo-expuesto-enemigo_1_2096364.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Jun 2018 19:52:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Pateras,Sáhara Occidental,Marruecos,Refugiados]]></media:keywords>
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