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    <title><![CDATA[elDiario.es - Elena Couceiro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/elena_couceiro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Elena Couceiro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[José Antonio Luengo: "No es normal que los niños estén con dispositivos digitales en las comidas familiares"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/jose-antonio-luengo-no-normal-ninos-esten-dispositivos-digitales-comidas-familiares_128_10051992.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1982b279-d67c-4aae-a212-cfc785c77c42_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Antonio Luengo: &quot;No es normal que los niños estén con dispositivos digitales en las comidas familiares&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'El dolor adolescente' pide reflexionar sobre cómo generar buenos entornos para el cuidado y la atención a niños y niñas, y más recursos en escuelas y atención primaria para atender la salud mental de la infancia y la adolescencia</p><p class="subtitle">Manual para criar adolescentes y no quemarse en el intento
</p></div><p class="article-text">
        Con su libro <em>El dolor adolescente </em>(Plataforma actual), Jos&eacute; Antonio Luengo, decano del Colegio Oficial de la Psicolog&iacute;a de Madrid, experto en Psicolog&iacute;a Educativa y miembro de la Unidad de Convivencia y contra el Acoso Escolar de la Comunidad de Madrid, aborda el empeoramiento de la salud mental de nuestros chicos y chicas metiendo el dedo en la llaga de una sociedad que &ldquo;lleva tiempo huyendo hacia adelante en un mundo que crece desequilibrado&rdquo; y en el que &ldquo;las personas hace tiempo que importamos poco&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En su obra, defiende &ldquo;detenerse, reflexionar y definir un plan de acci&oacute;n valiente y participativo&rdquo; que aborde el modelo de parentalidad, pero tambi&eacute;n cambios en el sistema educativo y en la atenci&oacute;n primaria para que el acompa&ntilde;amiento basado en la escucha sea accesible porque &ldquo;la <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/lacajanegra/teatro/no-salud-mental-mujeres-doblemente-vulnerables_1_10013298.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salud mental </a>nos la jugamos en el d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Denuncia que la sociedad en su conjunto no est&aacute; ayudando a la adolescencia a sobrellevar el dolor o a mejorar su salud mental. &ldquo;Estamos obligados a reflexionar sobre lo que nos est&aacute; ocurriendo como sociedad&rdquo;, escribe. &iquest;Qu&eacute; cree que estamos haciendo mal?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n, el modelo de sociedad que conocemos lleva tiempo huyendo hacia adelante en un mundo que crece desequilibrado y desproporcionado, muy pendiente de los valores econ&oacute;micos y del horizonte de crecimiento desenfrenado. En este modelo, creo que las personas hace tiempo que importamos poco. Buena prueba son el incontrolado aumento de las inmorales franjas de pobreza, la inquietante percepci&oacute;n del futuro que tienen nuestros j&oacute;venes o el incremento de las necesidades de atenci&oacute;n en materia de salud mental a la poblaci&oacute;n en general, pero de manera especialmente preocupante a la infancia y adolescencia. La ausencia de tiempo en las relaciones interpersonales de calidad, el deterioro de los v&iacute;nculos estables, la paradoja de la soledad en un mundo hiperconectado y la sobreprotecci&oacute;n representan elementos probablemente causales del aumento de crisis adaptativas, desajustes emocionales y, tambi&eacute;n, de conductas altamente preocupantes, como la violencia autoinfligida (autolesiones y riesgo de conductas suicidas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a cambiar esta tendencia? &iquest;Qu&eacute; podr&iacute;amos hacer las familias, los centros educativos, los adultos en general y los poderes p&uacute;blicos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que estamos a tiempo. El ser humano tiene una gran capacidad de reorientaci&oacute;n en sus modelos organizativos, tiempos y prioridades. Pero hace falta detenerse, reflexionar sobre lo que la evidencia cient&iacute;fica, la investigaci&oacute;n y la experiencia vienen mostrando a&ntilde;os y definir un plan de acci&oacute;n valiente, estructurado y participativo. Un ejemplo muy reciente es el impulsado por la Comunidad Valenciana a trav&eacute;s de la Convenci&oacute;n Ciudadana sobre la Salud Mental, con marcado car&aacute;cter participativo y vocaci&oacute;n de cambio y mejora. Recoge las&nbsp;<a href="https://elpais.com/espana/comunidad-valenciana/2022-04-05/que-harias-tu-ante-los-crecientes-problemas-de-la-salud-mental.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aportaciones de </a>70 personas participantes mayores de 15 a&ntilde;os elegidas por sorteo. Es necesario revisar ejes fundamentales de nuestra estructura social. La necesidad de incorporar una visi&oacute;n de intervenci&oacute;n comunitaria y preventiva, as&iacute; como de promoci&oacute;n del bienestar psicol&oacute;gico, precisa el estudio de las nuevas necesidades y de la provisi&oacute;n de nuevos recursos, entre ellos la incorporaci&oacute;n de profesionales de psicolog&iacute;a en los centros educativos y en los sistemas de atenci&oacute;n primaria. Y, por supuesto, reflexionar sobre el actual modelo de parentalidad. No estamos haciendo demasiado bien las cosas. <a href="https://www.copmadrid.org/wp/salud-mental-y-centros-educativos-el-valor-de-las-distancias-cortas/#:~:text=La%20salud%20mental%20se%20juega,la%20infancia%20y%20la%20adolescencia%29." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La salud mental se juega en las distancias cortas</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A qu&eacute; se refiere con reflexionar sobre el modelo de parentalidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me refiero a pararse a pensar c&oacute;mo generar buenos entornos para el cuidado y la atenci&oacute;n a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Es especialmente importante generar v&iacute;nculos estables. Me refiero a que vayamos construyendo un modelo de confianza basado en la escucha y la comprensi&oacute;n que facilite que los ni&ntilde;os, cuando se encuentren en situaciones complicadas, nos puedan plantear sus dudas. Es un modelo que tambi&eacute;n favorece la participaci&oacute;n de los chicos en la toma de decisiones desde que son peque&ntilde;os, pero en el que las normas y los l&iacute;mites son fundamentales porque aportan seguridad a la criatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le gustar&iacute;a que cambiara a nivel institucional y social tras su libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que pido, humildemente, es que seamos capaces de parar m&aacute;quinas y detener este proceso vertiginoso, este ritmo de vida tan acelerado que tenemos como sociedad y nos demos cuenta de que los m&aacute;s vulnerables en este mundo que hemos creado y hemos organizado podr&iacute;an ser menos vulnerables, m&aacute;s respetados y cuidados. Para eso hay que detenerse y decidir que tenemos que cambiar cosas, pero escuchando a la gente que sufre. Hablo del porcentaje de poblaci&oacute;n que vive cercana a la pobreza, de la situaci&oacute;n de nuestros mayores, de la sensaci&oacute;n de desesperanza de los j&oacute;venes, que piensan que el mundo va a ser siempre as&iacute;, que van a ganar mil euros siempre...
    </p><p class="article-text">
        Pido que escuchen lo que dicen los que sufren y que entiendan que esto de la salud mental nos lo jugamos en el d&iacute;a a d&iacute;a, en c&oacute;mo hacemos v&iacute;nculo con nuestros hijos, en c&oacute;mo organizamos las ciudades y pueblos, en los recursos que ponemos en las escuelas para que los chicos pueden hablar de ellos, para que el profesorado tenga tiempo para establecer relaciones personales de calidad con ellos, para generar buenos modelos de convivencia pac&iacute;fica y democr&aacute;tica, saludable&hellip; En las escuelas es donde debemos prevenir el desorden psicol&oacute;gico, donde m&aacute;s vamos a poder ayudarles a, si no corregir, por lo menos compensar aquellas cosas que van mal en su vida. Pido tambi&eacute;n recursos en la atenci&oacute;n primaria para afrontar las primeras manifestaciones de des&oacute;rdenes psicol&oacute;gicos, no solo con medicaci&oacute;n, que haya un espacio basado en la escucha. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la salud mental de los adolescentes, &iquest;podr&iacute;amos decir con nostalgia que cualquier tiempo pasado es mejor y esto antes no pasaba o es que no lo ve&iacute;amos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo en ese aforismo. Lo que vemos con preocupaci&oacute;n en la actualidad pone nombre a retos que hemos de afrontar como consecuencia de c&oacute;mo hemos decidido progresar como sociedad. Las bolsas de pobreza, el mundo l&iacute;quido y marcadamente provisional que marca el presente de nuestra juventud o la <a href="https://www.infocop.es/view_article.asp?id=18340" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nueva pandemia psicol&oacute;gica</a> representan espacios poco identificables en otros tiempos. Los tiempos pasados tuvieron sus agujeros negros (que todo se lo tragaban); nosotros tenemos los nuestros. Pero d&eacute;jeme que le haga una peque&ntilde;a reflexi&oacute;n sobre el modelo de parentalidad actual que tiene ya un recorrido de m&aacute;s de diez a&ntilde;os. &iquest;Qui&eacute;nes son los &ldquo;fr&aacute;giles&rdquo;? &iquest;Nuestros chicos o chicas? &iquest;O, tal vez, nosotros, los padres? Es necesario que cada uno en nuestra casa configuremos entornos generadores de v&iacute;nculos estables, compatibles con la experiencia del dolor, la dificultad, la zozobra o la inquietud.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El confinamiento y la pandemia han abonado un terreno ya f&eacute;rtil que ha hecho brotar el dolor y el sufrimiento de manera muy notoria. Pero no todo es enfermedad mental. Hablamos m&aacute;s de lo que sentimos y de c&oacute;mo nos sentimos. Esto se ve en los centros educativos. Los chicos cuentan mucho de lo que les pasa, de sus agobios, tristezas, y de su sufrimiento y dolor, a veces desesperanza. Y esto, que se abran, que conf&iacute;en, creo, es una buena noticia. El malestar psicol&oacute;gico surge y no siempre somos capaces de desplegar herramientas para gestionarlo. Son mucha las presiones a las que nuestros adolescentes est&aacute;n sometidos hoy en d&iacute;a. No nos hacemos idea de qu&eacute; sienten en este mundo hiperconectado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ante las noticias de suicidio de adolescentes, que se abordan a veces de una manera muy sensacionalista, &iquest;qu&eacute; debate le gustar&iacute;a que tuvi&eacute;ramos como sociedad o en el seno de las familias?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No podemos dar esas noticias como se ha hecho. Repasemos las recomendaciones y principios &eacute;ticos se&ntilde;alados por organizaciones internacionales, por <a href="https://www.sanidad.gob.es/profesionales/excelencia/docs/MANUAL_APOYO_MMCC_SUICIDIO_04.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuestro propio Estado</a> y <a href="https://www.navarra.es/NR/rdonlyres/03D656AF-0C37-4261-86CC-7135AC34E5D4/474512/Guiatratamientoinformativosuicidio_EFE.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manuales de las empresas period&iacute;sticas</a>. Muchos de nuestros chicos y chicas m&aacute;s vulnerables psicol&oacute;gicamente incorporan la opci&oacute;n de la muerte como una posibilidad para dejar de sufrir y hay que entender el suicidio como un fen&oacute;meno multicausal, resultado de circunstancias tanto personales como contextuales. Hablar del suicidio, se sabe, puede salvar vidas. <a href="https://www.copmadrid.org/wp/prevencion-del-suicidio-en-la-adolescencia-cuidar-la-accion-porque-no-todo-vale/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pero no todo vale.</a>&nbsp; Por ejemplo, en su gu&iacute;a <em>Live Life,</em> la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud traza de manera precisa el dise&ntilde;o de la&nbsp; intervenci&oacute;n en el contexto escolar.<em> </em>Hablar del suicidio supone tratar el fen&oacute;meno ahondando p&uacute;blicamente en la necesidad de prevenir y explicar el trastorno mental, profundizar en el dolor psicol&oacute;gico y en c&oacute;mo pedir ayuda, luchar contra el estigma, intervenir en el &aacute;mbito comunitario para atender las necesidades de las poblaciones m&aacute;s vulnerables... Hablar del suicidio no es exponer a la opini&oacute;n p&uacute;blica el escenario escabroso de cada muerte por suicidio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las llagas en las que mete el dedo su libro es el culto a la felicidad, al individualismo, a la perfecci&oacute;n y la idea de que &ldquo;no hemos sido educados en la cultura del acompa&ntilde;amiento ante el dolor&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; pautas educativas necesitar&iacute;an los adolescentes para contrarrestar esta forma de pensar tan da&ntilde;ina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No debemos culpar de todo a los progenitores. No lo tenemos f&aacute;cil. El mundo en el que se ubica la responsabilidad de la crianza no es precisamente un dechado de oportunidades y facilidades. Hemos mejorado en aspectos realmente importantes como, por ejemplo, la ampliaci&oacute;n del permiso por nacimiento y cuidado del menor. Pero no es suficiente. Educar siempre ha sido un proceso complejo. Y hoy, muy complejo. En todo caso, debemos entender que el modelo educativo que habilitamos en el d&iacute;a a d&iacute;a tiene un impacto sustantivo en la vida de los hijos e hijas. Especialmente porque la vida, en no pocas ocasiones, nos lleva a dejarnos llevar, sin demasiada reflexi&oacute;n de la relevancia de nuestro ejemplo, del modelo que ejercemos. Porque ellos, aunque no lo creamos, nos miran. E imitan. Crean su mundo en el espejo del nuestro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;El tiempo y los ritmos en que vivimos nos devoran&rdquo; o &ldquo;las tecnolog&iacute;as adictivas&rdquo; son otros de los temas de reflexi&oacute;n del libro sobre c&oacute;mo nuestra forma de vivir perjudica la salud mental de nuestros hijos e hijas. &iquest;C&oacute;mo podemos cultivar un ritmo m&aacute;s pausado? &iquest;Qu&eacute; pautas subraya para promover un buen uso de las pantallas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre estas cuestiones, pocas dudas existen. Seamos buenos ejemplos de vida, modelos equilibrados a imitar. Lo que hemos hecho hasta el momento parece que funciona regular. Pero, hagamos lo que hagamos, hemos de hacerlo desde peque&ntilde;os. Con un plan. Estamos hablando de educaci&oacute;n. Y no es una broma. No me parece normal la facilidad con la que ni&ntilde;os de muy corta edad pasan tiempo con dispositivos digitales mientras van en sus carritos por las calles, o durante las comidas familiares en los restaurantes un fin de semana. No es del todo cierto eso que se dice de que el problema no son las tecnolog&iacute;as, sino lo que hacemos con ellas&hellip; Hay tecnolog&iacute;a creada para generar adicci&oacute;n. No podemos mirar hacia otro lado. Hablamos muchas veces de disciplina. Pero, tal vez deber&iacute;amos pensar si los disciplinados no deber&iacute;amos ser los adultos&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/jose-antonio-luengo-no-normal-ninos-esten-dispositivos-digitales-comidas-familiares_128_10051992.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Mar 2023 22:05:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Crianza,Salud mental,Infancia,Educación,Niñez,Niños,Niñas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Hay alguna norma que impida dar de mamar aquí? Juzgadas y reprendidas por dar la teta en público]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hay-norma-impida-dar-mamar-juzgadas-reprendidas-dar-teta-publico_1_9975434.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f41adef-bd2d-420c-ac6a-9d9be59d4ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Hay alguna norma que impida dar de mamar aquí? Juzgadas y reprendidas por dar la teta en público"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La campaña “Quien no llora no mama” impulsa una recogida de firmas para promover una ley que defienda la lactancia en lugares públicos como un derecho humano de la madre y del bebé
</p><p class="subtitle">Dar el pecho al bebé en público, un derecho frente a los “prejuicios”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Estaba en una biblioteca p&uacute;blica con mi beb&eacute; de un mes y mi hijo de dos a&ntilde;os. El de dos a&ntilde;os me pidi&oacute; teta y me puse a darle de mamar all&iacute; sentada viendo cuentos, como hab&iacute;a hecho en todas partes. Se acerc&oacute; la guardia de seguridad y me dijo que no pod&iacute;a hacer eso ah&iacute;. Le pregunt&eacute; por qu&eacute; y ella me dijo que no se pod&iacute;a comer en la biblioteca, que dejara de dar de mamar, que el ni&ntilde;o era mayor. Incluso me lleg&oacute; a decir que si estuviera dando de mamar a mi hija de un mes no me dir&iacute;a nada, pero que el ni&ntilde;o ya andaba y no le parec&iacute;a bien que estuviera mamando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Raquel L&oacute;pez, asesora de lactancia y madre de cinco hijos, no obedeci&oacute; esa decisi&oacute;n arbitraria: &ldquo;Yo le dec&iacute;a: &rdquo;&iquest;Hay alguna norma que impida dar de mamar aqu&iacute;? Tr&aacute;emela, que la quiero ver&ldquo;. Efectivamente no hab&iacute;a nada escrito y tras un mes movi&eacute;ndome mucho me llam&oacute; por tel&eacute;fono el consejero de Sanidad de la Junta de Castilla y Le&oacute;n, me pidi&oacute; disculpas y me dijo que iba a mandar una notificaci&oacute;n a todas las dependencias de la Junta para decir que un beb&eacute; puede mamar donde queramos, tenga la edad que tenga&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para que nadie m&aacute;s pase por esa situaci&oacute;n tensa y desagradable y porque es consciente de que escenas como la suya son habituales, Raquel se ha sumado a la campa&ntilde;a <a href="https://quiennolloranomama.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Quien no llora no mama</a>, lanzada por Teta&amp;Teta para reclamar una ley que proteja la lactancia en espacios p&uacute;blicos. Seg&uacute;n una encuesta realizada para esta campa&ntilde;a por LOLA MullenLowe y LinQ Market Research Espa&ntilde;a S.A. a 200 mujeres lactantes, un 85,5% de las mujeres apoyan que exista este tipo de ley. 
    </p><p class="article-text">
        Una de cada dos mujeres se ha tenido que esconder para dar el pecho. Es m&aacute;s, un 63,3% de las mujeres se han sentido juzgadas por dar de mamar en p&uacute;blico y un 15% de las mujeres han sido reprendidas activamente por ello cuando solo una de cada tres amamantaba habitualmente en espacios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me da mucha pena que tengamos que luchar por una ley, creo que realmente en lo que hay que trabajar es en la educaci&oacute;n para que la poblaci&oacute;n vea como algo normal el hecho de lactar, es como si tengo sed y bebo agua en la calle&rdquo;, se&ntilde;ala L&oacute;pez, aunque por experiencia sabe que &ldquo;hay madres a las que el hecho de tener una ley las va a ayudar a vivir m&aacute;s tranquilas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; una ley? Contesta Marina Garc&iacute;a, coordinadora de la campa&ntilde;a y parte de Teta&amp;Teta: &ldquo;La figura del pecho femenino est&aacute; muy sexualizada. En el momento en el que no sirve para esa mirada masculina y sirve para alimentar a un beb&eacute; parece que molesta. Adem&aacute;s, falta una protecci&oacute;n espec&iacute;fica que forme al personal y a la sociedad para que respeten ese momento tan &iacute;ntimo que al final es un derecho humano tanto de la madre como del beb&eacute;&rdquo;. El hecho de que se trate de <a href="https://news.un.org/es/story/2016/11/1368931." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un derecho que la ONU cree que hay que proteger</a> y fomentar impulsa a Marina a reclamar una ley.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a esa norma? Las coordinadoras de la campa&ntilde;a ya tienen un texto en mente, <a href="https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1131064&amp;idParte=10019327&amp;idVersion=2019-05-02" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el aprobado en Chile en 2019</a>, que reconoce la lactancia materna &ldquo;como un derecho de la ni&ntilde;ez&rdquo;, consagra &ldquo;el derecho de las madres a amamantar libremente&rdquo; y garantiza &ldquo;el libre ejercicio de la lactancia materna sancionando cualquier discriminaci&oacute;n arbitraria que cause privaci&oacute;n, perturbaci&oacute;n o amenaza a estos derechos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El que se reconozca el derecho a tener informaci&oacute;n veraz y comprensible es otro de los aspectos que la campa&ntilde;a busca adoptar de la norma chilena (&ldquo;y luego que cada mujer decida si quiere dar el pecho o no, o si puede&rdquo;, defiende Marina). Tambi&eacute;n quieren que se establezcan protocolos de formaci&oacute;n para trabajadores como la guardia de seguridad que molest&oacute; a Raquel cuando daba el pecho en la biblioteca, una situaci&oacute;n que recuerda &ldquo;muy tensa y muy desagradable&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El inicio de la maternidad es un momento en la vida de la mujer en el que est&aacute; muy vulnerable. El estar dando el pecho no es nada f&aacute;cil, como para que encima pongan m&aacute;s trabas. Lo &uacute;nico que hay que hacer es apoyar a esa mujer que est&aacute; lactando&rdquo;, reivindica Patricia Hernando, madre desde hace cinco a&ntilde;os que ha soportado much&iacute;simos comentarios y juicios no pedidos de personas conocidas, comentarios que sin duda muchas mujeres hemos escuchado de familiares o allegados: &ldquo;No me extra&ntilde;a que este ni&ntilde;o tenga la mamitis que tiene, como todav&iacute;a tiene la teta&hellip;&rdquo;, &ldquo;cuanto m&aacute;s le des el pecho m&aacute;s feo se te va a quedar&rdquo;, &ldquo;&iquest;qu&eacute; pasa, que este ni&ntilde;o va a tomar teta hasta que se vaya a la mili o qu&eacute;?&rdquo;, &ldquo;madre m&iacute;a, qu&eacute; glot&oacute;n, todo el d&iacute;a a la teta, te est&aacute; usando de chupete&rdquo;&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de comentarios no ayuda&rdquo;, se&ntilde;ala Patricia. Recuerda que &ldquo;me he encontrado con mi primera hija con muchos problemas de lactancia porque no sab&iacute;a dar la teta, porque nunca hab&iacute;a visto a una mujer dando el pecho&rdquo;, as&iacute; que cree que una ley de este tipo puede ayudar a que la informaci&oacute;n que hay sobre la lactancia llegue a la sociedad, porque, subraya, es un derecho de la infancia. &ldquo;Todos hemos sido ni&ntilde;os y en alg&uacute;n momento tendremos beb&eacute;s a nuestro alrededor. Es una pena que haya tanta gente que parezca que no ha sido ni&ntilde;o nunca&rdquo;, lamenta. Patricia adem&aacute;s ha recibido comentarios del tipo &ldquo;qu&eacute; poco pudor sacarse una teta en un restaurante&rdquo; y responde entre la indignaci&oacute;n y el humor: &ldquo;A lo mejor a m&iacute; tampoco me gusta ver c&oacute;mo comes y no por eso te voy a mandar al ba&ntilde;o a comer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a, que comenz&oacute; con la colocaci&oacute;n de un beb&eacute; gigante que lloraba en la Plaza del Museo Reina Sof&iacute;a, en Madrid, ha tenido muy buena acogida, cuenta Marina Garc&iacute;a. M&aacute;s de tres millones de personas han visto los v&iacute;deos en redes sociales y ya hay 10.000 firmas de apoyo (se necesitan 500.000 para elevar esta propuesta como anteproyecto de Ley al Congreso). &ldquo;El beb&eacute; no solo reclama la atenci&oacute;n de los firmantes, sino tambi&eacute;n de las instituciones. Ya tenemos contacto, por suerte, con gente dentro de las instituciones que est&aacute; interesada en hablar con nosotras&rdquo;. Teta&amp;Teta comenz&oacute; trabajando el tema de la lactancia con una campa&ntilde;a para reconocer los locales pro lactancia o &ldquo;teta friendly&rdquo;, como dice Marina. &ldquo;Pero pensando y pensando nos hemos dado cuenta de que esto no tiene que ser un gesto altruista de los locales que est&eacute;n de acuerdo, sino que tiene que ser reconocimiento institucional y estatal a un derecho que tiene que estar protegido por una norma&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hay-norma-impida-dar-mamar-juzgadas-reprendidas-dar-teta-publico_1_9975434.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Feb 2023 21:46:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Hay alguna norma que impida dar de mamar aquí? Juzgadas y reprendidas por dar la teta en público]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Maternidad,Bebés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Hematocrítico: "Es muy fácil que las cuentas de Instagram sobre crianza te hagan sentir mal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hematocritico-facil-cuentas-instagram-crianza-hagan-sentir-mal_128_9101317.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92500770-07c0-442e-b1a9-07b27ca85b2e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Hematocrítico: &quot;Es muy fácil que las cuentas de Instagram sobre crianza te hagan sentir mal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El reconocido tuitero, maestro y autor de varios libros infantiles Miguel López publica 'Escúchalos. Por una crianza con empatía', en el que pide que pensemos cómo nos habríamos sentido de niños "con esta presión que tenemos ahora"</p><p class="subtitle">Criar niños con el agua al cuello: "Si tuviera que volver a hacerlo tendría solo un hijo"</p></div><p class="article-text">
        Con el nombre art&iacute;stico de El Hematocr&iacute;tico (elegido al azar porque New Kid On The Block ya estaba pillado), Miguel L&oacute;pez es un tuitero muy reconocido, maestro de infantil y autor de literatura infantil y de art&iacute;culos en diversos medios, entre ellos <a href="https://www.eldiario.es/autores/hematocritico/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es</a>. Ahora publica <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-escuchalos/349711" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Esc&uacute;chalos. Por una crianza con empat&iacute;a</em></a> (Paid&oacute;s) en el que pide a padres, madres y educadores, en un tono relajado, haci&eacute;ndonos preguntas e invit&aacute;ndonos a recordar nuestra infancia, que pensemos &ldquo;c&oacute;mo te habr&iacute;as sentido de ni&ntilde;o con esta presi&oacute;n que tenemos ahora&rdquo;. Que nadie se asuste: El Hematocr&iacute;tico no se ha convertido en un sesudo experto abrumador ni ha abandonado su habitual tono de humor. En esta entrevista habla de las agendas apretadas de los ni&ntilde;os, de los peligros de tener como modelo de crianza a las cuentas de familias perfectas en Instagram, de lo divertido que es jugar con los amigos al Fornite, de los peligros de obligar a nuestros hijos a compartir sus juguetes o dar besos y de que, si has soltado esto de &ldquo;la m&uacute;sica ya no es como antes&rdquo; o &ldquo;ya no hacen dibujos como David el Gnomo&rdquo; quiz&aacute;, solo quiz&aacute;, te est&aacute;s convirtiendo en una persona rancia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la contraportada del libro se puede leer que es un manifiesto en defensa de los peques. &iquest;En defensa de qu&eacute;, de qu&eacute; los quiere defender? </strong>
    </p><p class="article-text">
        De un excesivo control sobre ellos, sobre todo de su tiempo libre. Yo observo que, aunque ellos viven felices, tienen esta falta de tiempo libre, esta falta de capacidad de decidir sobre su propia agenda. Yo lo noto, por ejemplo, cuando un ni&ntilde;o tiene toda la casa llena de posibilidades y te est&aacute; diciendo &ldquo;me aburro, me aburro&rdquo; y necesita que le pongas una actividad delante. Creo que les hemos quitado la capacidad de gestionar su aburrimiento, su tiempo libre, y eso es una habilidad importante. Ahora que hablamos tanto de dar clases de emprendimiento a los ni&ntilde;os para ense&ntilde;arles a crear, no les ense&ntilde;amos a inventar qu&eacute; hacer con su tiempo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Da la impresión de que hay que rellenar cada momento, aprovechar cada hueco. Que tus hijos tengan libre los lunes de 6 a 8 es desperdiciar el tiempo, te parece que esas dos horas podrían estar haciendo ajedrez, estudiando chino.... </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dice en su libro que vamos como el Coyote tras el Correcaminos hasta que nos quedamos sin suelo sin darnos cuenta y nos caemos. &iquest;Qu&eacute; cree que nos hace correr as&iacute; y educar sin hacernos preguntas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Somos herederos de una cultura de crianza y la aplicamos como podemos: en algunas cosas imitamos lo que hac&iacute;an con nosotros, en otras cosas reaccionamos contra lo que nos hac&iacute;an a nosotros, pero actuamos muchas veces sin pensar. Para m&iacute; el ejemplo m&aacute;s claro es el concepto famoso de &ldquo;hay que compartir&rdquo;, que es una cosa que repetimos una y mil veces a los ni&ntilde;os y le quitamos su juguete para d&aacute;rselo a otro ni&ntilde;o, le hacemos llorar&hellip; Muchas veces me ven&iacute;an padres a mis tutor&iacute;as comentando que su hijo no quer&iacute;a compartir. Y hablamos un poco y enseguida todos dec&iacute;amos: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; lo hacemos?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n da la impresi&oacute;n de que hay que rellenar cada momento, aprovechar cada hueco.<strong> </strong>Yo creo que eso es un poco culpa del capitalismo, que nos obliga a hacer algo. Todo el rato tenemos que consumir o producir. No podemos estar dos horas tirados en un parque o dando un paseo por la playa, simplemente. Que tus hijos tengan libre los lunes de 6 a 8 es desperdiciar el tiempo, te parece que esas dos horas podr&iacute;an estar haciendo ajedrez, estudiando chino.... Si nos par&aacute;ramos a pensar, dir&iacute;amos: &ldquo;Hombre, pues no estar&iacute;a mal tener dos horas para estar en casa jugando&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro tiene un tono reconfortante y relajado frente a otros libros sobre maternidad y paternidad. Escribe que no hace falta leer todos los cuentos de gesti&oacute;n de emociones, que las rabietas son normales, que no hay que demonizar las pantallas&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que este tipo de literatura te hace sentir fatal por dejarles ver la tele mientras cocinas o por llevarlos un d&iacute;a al McDonalds. Es muy f&aacute;cil que las cuentas de Instagram enfocadas a este tipo de cultura de crianza te hagan sentir mal. Y no intento eso, intento decir: &ldquo;Vamos a tranquilizarnos. Vamos a quitar un poco el pie del acelerador, utilizar un poco el sentido com&uacute;n&rdquo;. Esto no es una competici&oacute;n a la mejor crianza, un torneo del mejor ni&ntilde;o<strong>. </strong>Simplemente hay que hacer que se sientan felices. Las cuentas de Instagram de s&uacute;per familias que est&aacute;n de moda viven bajo el yugo de exhibirse y falta naturalidad, relax, tranquilidad. Para m&iacute; es muy importante: para que haya felicidad un ni&ntilde;o tiene que tener tranquilidad y sosiego. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro anima al lector a recordar su infancia, pero huye de la nostalgia que est&aacute; tan en boga. Habla de que, igual que antes se reun&iacute;an en los bares nuestros hermanos mayores y nosotros nos encontr&aacute;bamos en los parques, ahora quedan en el Fornite... </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que tenemos que ir con los tiempos. No es bueno cerrar los ojos y decir que lo que est&aacute; pasando es malo sin pararte a pensar. En realidad, est&aacute;n quedando con sus amigos, est&aacute;n jugando, est&aacute;n haciendo algo s&uacute;per divertido. Yo cuando era adolescente llegaba a casa y cog&iacute;a el tel&eacute;fono y llamaba a mis amigos con los que acababa de estar y mis padres me re&ntilde;&iacute;an porque ocupaba la l&iacute;nea horas y horas hablando. Me imagino tener la posibilidad de estar conectado con los amigos sin parar y me parece una fantas&iacute;a. No me parece que podamos decir: &ldquo;Es que estos chavales no saben lo que se pierden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es muy f&aacute;cil convertirte en un rancio cuando tienes esta idea de que ahora el reguet&oacute;n no es m&uacute;sica o esto de &ldquo;antes s&iacute; que hab&iacute;a series de dibujos buenas&rdquo;. Esto es un s&iacute;mbolo de hacerte viejo: crees que t&uacute; viviste la edad de oro de la cultura. Pero en realidad las posibilidades que tienen los ni&ntilde;os a nivel cultural ahora son incre&iacute;bles. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tus hijos tienen que sentir siempre que tú estás en su equipo. Tenemos tendencia por cultura a repetir lo que nos hacían a nosotros, que nos obligaban a dar besos a nuestra tía abuela y a la vecina. Y tú te pones en el bando del desconocido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Habla en algunos momentos sobre c&oacute;mo tratamos de reprimir los propios criterios de nuestros hijos, como en el tema de &ldquo;hay que compartir&rdquo; o el tema de dar besos. &iquest;Qu&eacute; consecuencias puede tener esto y c&oacute;mo podemos dejar de hacerlo? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que tus hijos tienen que sentir siempre que t&uacute; est&aacute;s en su equipo. Tenemos tendencia por cultura a repetir lo que nos hac&iacute;an a nosotros, que nos obligaban a dar besos a nuestra t&iacute;a abuela y a la vecina. Y t&uacute; te pones en el bando del desconocido. Y ah&iacute; se producen muchas cosas: primero, le est&aacute;s ense&ntilde;ando que todas las banderas rojas que le salen porque no le apetece hacer eso tiene que ignorarlas y tirar para adelante. Luego le est&aacute;s diciendo que cuando va a tener un problema no eres una persona que el 100% de las veces le va a apoyar, que es lo que yo creo que todos los hijos necesitan de su padre o su madre. A lo mejor luego cuando son mayores tienen un problema en el colegio porque se r&iacute;en de ellos y no lo van a compartir contigo, porque t&uacute; cuando se rieron de ellos le quitaste importancia. O alguien le pide un beso y est&aacute; preocupado por eso y no te lo dice porque t&uacute; le has dicho que ten&iacute;a que dar esos esos besos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aborda algunas tendencias sociales, como el biling&uuml;ismo, prepararlos todo el rato para el futuro, los cumplea&ntilde;os cada vez m&aacute;s parecidos a una boda, los estereotipos de g&eacute;nero&hellip; &iquest;C&oacute;mo cree que podemos avanzar hacia una sociedad que respete m&aacute;s la infancia relajada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este libro<strong> </strong>es mi peque&ntilde;a contribuci&oacute;n a esto. Yo creo que tenemos que apelar, no s&eacute; si a tu ni&ntilde;o interior porque mucha gente ya no lo escucha, pero s&iacute; a la sensatez, a recordar cuando t&uacute; eras ni&ntilde;o, qu&eacute; es lo que a ti te gustaba, c&oacute;mo era tu vida y c&oacute;mo te habr&iacute;as sentido de ni&ntilde;o con esta presi&oacute;n que tenemos ahora. No tenemos que estar siempre en un proceso de formaci&oacute;n constante. Hay que disfrutar de cada etapa. Tu hijo es como un r&iacute;o, no para de cambiar y hay que tener tiempo libre y pasear y jugar y divertirte. El tiempo libre es la manera en la que t&uacute; fomentas tus aficiones. Yo de peque&ntilde;o ve&iacute;a much&iacute;simo cine, le&iacute;a muchos c&oacute;mics, pero porque no me ten&iacute;an frito a extraescolares ni llegaba a casa justo para meterme en cama. Ten&iacute;a intereses culturales gracias a que ten&iacute;a tiempo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No tenemos que estar siempre en formación constante. Hay que disfrutar de cada etapa. Tu hijo es como un río, no para de cambiar y hay que tener tiempo libre y pasear y jugar y divertirte. El tiempo libre es la manera en la que fomentas tus aficiones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Un hilo conductor de su libro es recordar nuestra propia infancia y hacernos preguntas. &iquest;Por qu&eacute; quiso que esto fuera una constante en su libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Al final de cada cap&iacute;tulo hay una serie de preguntas con las que poder hacer tertulia, para charlar con tu pareja, con tus amigos e incluso con tus hijos. Porque t&uacute; vas leyendo los libros sobre crianza y tiras, pero no hay este acto de pararte a pensar por qu&eacute; estamos haci&eacute;ndolo. Y eso se saca a trav&eacute;s de la conversaci&oacute;n, a trav&eacute;s del debate. Eso me parece importante. Me parece interesante que te pares a decirle a tus hijos c&oacute;mo era tu vida de peque&ntilde;o y si te parece que eso era mejor o peor. Yo podr&iacute;a decirle que estaba en la calle hasta las 21:00 de la noche, yo solo sin padres, y nos &iacute;bamos a otra calle y cruzamos la carretera&hellip; No era tan id&iacute;lico. Podr&iacute;a preguntarle qu&eacute; le parece. Lo comentas y aprendes de eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En una parte del libro habla de que los cuidados est&aacute;n poco valorados y defiende que hay que repartirlos y valorarlos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muchas veces se dice que igualdad es que la mujer vaya al puesto de trabajo y no se piensa tambi&eacute;n en la otra parte, que es que el hombre vaya hacia los cuidados. Si realmente queremos una sociedad igualitaria, tanto el trabajo como los cuidados deben repartirse. Los cuidados son complej&iacute;simos: est&aacute; la carga mental, el saber c&oacute;mo hay que organizar la despensa, el saber que hay que visitar a no s&eacute; qui&eacute;n, que es el cumplea&ntilde;os de alguien y que va a ser la excursi&oacute;n y hay que tener preparada la ropa... Eso deber&iacute;a estar compartido al 50%. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted es maestro y est&aacute; en contacto con muchos ni&ntilde;os. &iquest;C&oacute;mo ha visto su situaci&oacute;n con la pandemia y c&oacute;mo los ve ahora despu&eacute;s de todo lo que hemos vivido? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando eres ni&ntilde;o dos a&ntilde;os son much&iacute;simo tiempo, es como el 10% de su vida. Estos dos a&ntilde;os pasaron como una apisonadora, los ni&ntilde;os que tienen siete a&ntilde;os no recuerdan la vida como era antes. Ahora realmente est&aacute;n aprendiendo lo que es ir al cine o al teatro o a un espect&aacute;culo con tranquilidad. Yo creo que todos salimos con secuelas emocionales de esto y los ni&ntilde;os tambi&eacute;n. Sin duda los peores a&ntilde;os de mi experiencia educativa han sido verlos en el recreo, cada grupo metido en sus metros cuadrados, escenas realmente locas, en clase lav&aacute;ndonos las manos cada 40 minutos&hellip; Fue una disrupci&oacute;n muy grande para el proceso educativo y para su crianza. Pero los ni&ntilde;os, que es una cosa que digo tambi&eacute;n el libro, se adaptan a todo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba su libro con la frase &ldquo;los ni&ntilde;os tienen que sentirse queridos y exigidos&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute;?</strong> 
    </p><p class="article-text">
        Esto es una cosa que me dijo una profe de mi colegio. Cuando entr&eacute; en el colegio a trabajar hace 20 a&ntilde;os hab&iacute;a un grupo de maestras que me acogieron, se dedicaban a ense&ntilde;arme un mont&oacute;n de cosas. Una de ellas me dijo que para que un ni&ntilde;o se sienta feliz tiene que sentirse querido, pero tambi&eacute;n exigido. Si un ni&ntilde;o siente que no le exigen nada, le falta este punto de autoestima, de tranquilidad y de orgullo de que es alguien &uacute;til, que tiene una funci&oacute;n en esta familia. Si un ni&ntilde;o est&aacute; todo el d&iacute;a tirado, cuando quiere algo se lo das y no le exiges nada (ni ternura, ni que te acompa&ntilde;e, ni que te escuche), nunca va a tener esa satisfacci&oacute;n.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hematocritico-facil-cuentas-instagram-crianza-hagan-sentir-mal_128_9101317.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Jun 2022 20:34:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Hematocrítico: "Es muy fácil que las cuentas de Instagram sobre crianza te hagan sentir mal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crianza,Infancia,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tres herramientas para mejorar la convivencia familiar en tiempos de pandemia (y siempre)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tres-herramientas-mejorar-convivencia-familiar-tiempos-pandemia_1_6745516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eb417703-a6c1-4513-b421-05b0d0af573d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tres herramientas para mejorar la convivencia familiar en tiempos de pandemia (y siempre)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres voces expertas nos cuentan cómo entender y abordar la convivencia en familia en los tiempos que corren</p><p class="subtitle">Seis historias de separación familiar en el año de la pandemia</p></div><p class="article-text">
        Vida social reducida, teletrabajo, telecole, incertidumbre con respecto al futuro, enfermedades, confinamiento, problemas de conciliaci&oacute;n... Sin duda, nuestra vida y la de nuestros hijos no se parece en nada a la que ten&iacute;amos (y probablemente disfrut&aacute;bamos) antes de marzo. Y todo esto tiene un fuerte impacto en la convivencia familiar, que se ha hecho m&aacute;s estrecha y, a menudo, por qu&eacute; no decirlo, insoportablemente intensa. Y, claro, el roce hace el cari&ntilde;o, pero tambi&eacute;n trae consigo los conflictos y los problemas de convivencia. Tres expertos nos cuentan c&oacute;mo entender y abordar la convivencia en familia en los tiempos que corren y nos ofrecen herramientas para mejorarla.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un tiempo en el que las relaciones sociales han quedado reducidas a la m&iacute;nima expresi&oacute;n, la familia ha ganado protagonismo absoluto, de ah&iacute; que las horas de convivencia hayan aumentado y tambi&eacute;n los motivos de conflicto&rdquo;, explica M&oacute;nica Cerrada, psic&oacute;loga y soci&oacute;loga. Para esta experta, esta crisis sanitaria &ldquo;ha puesto de relieve y en el centro la importancia de los cuidados&rdquo;. Y, por supuesto, nuestro propio autocuidado, afirma: &ldquo;Es evidente que la pandemia ha aumentado much&iacute;simo la presi&oacute;n emocional, la p&eacute;rdida de parcelas personales de autocuidado, espacios comunes con otros adultos...&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tanto adultos como ni&ntilde;os podemos estar viviendo &ldquo;la incertidumbre, el miedo, la frustraci&oacute;n&nbsp;desde el des&aacute;nimo, la apat&iacute;a, la irascibilidad, la tristeza, el aislamiento, la falta de habilidades adecuadas en la gesti&oacute;n del estr&eacute;s y un largo etc&eacute;tera de vivencias personales desadaptativas que influyen, inevitablemente, en el clima familiar y la apropiada resoluci&oacute;n de conflictos&rdquo;. Si este es el caso, Cerrada recomienda &ldquo;aceptar nuestras limitaciones y pedir ayuda si se necesita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Ortu&ntilde;o, psic&oacute;logo infantojuvenil y autor de <em>Gu&iacute;a ilustrada para una convivencia familiar inteligente</em>, cuenta que, con las familias que piden ayuda y acuden a terapia, &ldquo;estoy trabajando ahora m&aacute;s que nunca cinco &aacute;reas psicol&oacute;gicas fundamentales para fomentar la inteligencia emocional familiar: afrontamiento de realidades novedosas y heterog&eacute;neas, tolerancia a la frustraci&oacute;n, manejo del miedo, aceptaci&oacute;n de la incertidumbre y la conducta resiliente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pilar Mart&iacute;nez Crespo, psic&oacute;loga sanitaria especializada en ansiedad, fobias y estado de &aacute;nimo de la cooperativa Idealoga Psicolog&iacute;a, explica que las familias han vivido muchos cambios que han supuesto &ldquo;una situaci&oacute;n de estr&eacute;s mantenida en el tiempo, junto con un exceso de informaci&oacute;n centrada en esta crisis que activaban una percepci&oacute;n de la realidad y pensamientos muy negativos y catastrofistas&rdquo;. Por eso recomienda &ldquo;fomentar la paciencia y comprensi&oacute;n hacia nosotros y nosotras mismas, ya que est&aacute; aumentando nuestra vulnerabilidad, y reforzarnos positivamente, a nosotras y a los que nos rodean, porque eso nos ayudar&aacute; a mejorar nuestro vinculo familiar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las herramientas que ahora detallaremos, las expertas consultadas ofrecen una forma de entender la educaci&oacute;n que, aunque no elimina los conflictos, permite gestionarlos de manera m&aacute;s positiva. Para M&oacute;nica Cerrada, esto pasa por &ldquo;educar desde el respeto, sin premios, castigos, gritos ni chantajes, educar desde el amor y sin juicios, teniendo en cuenta el criterio de nuestros hijos e hijas y educar desde el ejemplo: que&nbsp;vean que vivimos el conflicto con calma y buscamos soluciones de forma cooperativa&rdquo;. Adem&aacute;s, menciona la importancia de &ldquo;tener tiempo de calidad con uno mismo&rdquo; y de que los adultos de referencia &ldquo;se trabajen d&iacute;a a d&iacute;a en todos aquellos patrones autom&aacute;ticos que reproducimos por nuestra propia vivencia infantil y que chocan frontalmente con una convivencia respetuosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que Antonio Ortu&ntilde;o y otros muchos expertos entienden la educaci&oacute;n, recibe el nombre de &ldquo;parentalidad positiva&rdquo;. Ortu&ntilde;o lo explica as&iacute;: &ldquo;Los profesionales tenemos en la parentalidad positiva un marco de referencia que intenta poner l&iacute;mites educativos, sin olvidar el plano emocional. Cualquier padre o madre debe ejercer dos funciones parentales clave: apoyo incondicional y control normativo respetuoso. Como me gusta decir <em>besos sin l&iacute;mites, pero l&iacute;mites con besos</em>. Es un enfoque que tenemos que seguir construyendo de forma coordinada por el bien de las familias&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las herramientas</strong></h3><p class="article-text">
        <strong>1.&nbsp;Escucha activa y asertividad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pilar Mart&iacute;nez Crespo considera que &ldquo;una herramienta que nos ayuda a acercarnos en la b&uacute;squeda de soluciones, ya que tendemos a la cr&iacute;tica poco constructiva, es escuchar de una manera activa. Sabemos que lo hemos conseguido cuando tenemos la certeza de que hemos entendido lo que nos quieren decir, y la otra persona se siente escuchada&rdquo;. Las se&ntilde;ales de que estamos escuchando activamente pueden ser &ldquo;mirar a los ojos, asentir, pronunciar palabras que acompa&ntilde;an a la escucha, como por ejemplo, 'entiendo', 'ya, claro', o 'vaya'. La expresi&oacute;n de nuestras emociones&nbsp;refleja que estamos prestando atenci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mart&iacute;nez Crespo tambi&eacute;n recomienda &ldquo;la comunicaci&oacute;n asertiva, que consiste en la capacidad de expresar nuestros sentimientos, ideas u opiniones de manera confiada, clara y partiendo del respeto. En resumen, debemos explicar lo que nos pasa y lo que queremos que pase: proponer el cambio que queremos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>2.&nbsp;Asambleas o reuniones familiares</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&oacute;nica Cerrada considera que esta es&nbsp;&ldquo;una herramienta muy potente tomada de la Disciplina Positiva&rdquo;, de la que es experta: &ldquo;Es un momento pactado entre todos los miembros de la familia en el que se produce un encuentro no obligado y en el que se ponen sobre la mesa las preocupaciones de cada uno o situaciones conflictivas de convivencia&rdquo;. Se propone que las reuniones comiencen con agradecer acciones o decisiones que han mejorado la convivencia, tratar los temas que nos preocupan, pensar soluciones y llegar a acuerdos respetuosos. &ldquo;Si no llegamos a acuerdos, tambi&eacute;n se pueden 'poner a prueba' de manera rotativa las diversas soluciones&rdquo;, cuenta Cerrada, que invita a evaluar despu&eacute;s el acuerdo, que deben cumplir &ldquo;todos, adultos y menores&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>3.&nbsp;Sem&aacute;foro de la convivencia</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal como explica en su libro, Antonio Ortu&ntilde;o propone una herramienta que ayuda a tener m&aacute;s clara la toma de decisiones. El sem&aacute;foro de convivencia permite &ldquo;visualizar y ordenar los problemas asociados a la convivencia y a repartir responsabilidades en el hogar. Tiene una lista de &aacute;reas de convivencia estructuradas en diez categor&iacute;as: estudios, uso de la tecnolog&iacute;a, tareas dom&eacute;sticas, econom&iacute;a, salud&hellip; Se trata de distribuir qui&eacute;n debe asumir la responsabilidad de cada &aacute;rea: los padres exclusivamente (sem&aacute;foro rojo), los hijos exclusivamente (sem&aacute;foro verde) o los hijos con la supervisi&oacute;n adulta (sem&aacute;foro amarillo)&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Mantener la coherencia en las decisiones que tomamos, permitirles decidir y equivocarse cuando les toca a nuestros hijos (dejando que vivan las consecuencias de estas decisiones) y negociar sin perder los nervios son algunas de las habilidades que ayudan a mejorar la toma de decisiones y, por tanto, la convivencia. Precisamente para reflexionar sobre esas habilidades parentales y revisar las bases de la convivencia en cada familia, Ortu&ntilde;o ha creado <a href="//www.convivencial.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un cuestionario</a> que &ldquo;se puede rellenar de forma gratuita&nbsp;y aporta un informe a las familias muy completo sobre su convivencia con recomendaciones para su mejora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buscar soluciones y llegar a acuerdos en familia desde el respeto y la coherencia parece el denominador com&uacute;n de todas estas herramientas. &ldquo;Acompa&ntilde;ando y conectando desde la empat&iacute;a con las necesidades de los dem&aacute;s miembros de la familia, seremos ejemplo de buen hacer y buenas pr&aacute;cticas de crianza y convivencia, por lo que ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil que haya armon&iacute;a familiar&rdquo;, concluye M&oacute;nica Cerrada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/tres-herramientas-mejorar-convivencia-familiar-tiempos-pandemia_1_6745516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jan 2021 21:20:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tres herramientas para mejorar la convivencia familiar en tiempos de pandemia (y siempre)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Confinamiento,Cuidados familiares,Maternidad,Paternidad,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a la escuela en pandemia: los niños sufren las consecuencias del desborde emocional de la COVID-19]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/volver-escuela-pandemia-ninos-sufren-consecuencias-desborde-emocional-covid-19_129_6187818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8020493b-cab7-45c7-998a-b75d20bf16ed_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Volver a las aulas en tiempos de COVID-19 y de desborde emocional"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando por fin se conoce el plan de la vuelta a las aulas, hablamos con expertos sobre el impacto que estas medidas (distancia social, mascarillas, restricción de contacto) pueden tener para una infancia ya tocada por el confinamiento y la angustia de una enfermedad amenazante</p></div><p class="article-text">
        Estos seis largos meses sin clases, las familias hemos estado subidas en una monta&ntilde;a rusa emocional que jam&aacute;s podr&iacute;amos haber imaginado. La alegr&iacute;a de los ni&ntilde;os el 12 de marzo por pensar que estaban de vacaciones, la rabia por no poder airearse en la calle, el agobio de los mayores por teletrabajar a tope mientras los ni&ntilde;os reclamaban ayuda para su <em>telecole</em>, el miedo a contagiar a nuestros seres queridos vulnerables, la claustrofobia, la felicidad por poder salir a la calle el 26 de abril, el&nbsp;p&aacute;nico a quedarse sin trabajo... Ahora se nos presenta un nuevo reto: la vuelta a las aulas.
    </p><p class="article-text">
        A dos semanas de la fecha tradicional del inicio de curso, empieza a vislumbrarse, tras muchos rumores, c&oacute;mo van nuestros hijos e hijas a volver a sus centros escolares. &iquest;C&oacute;mo se encuentra la infancia despu&eacute;s de este confinamiento? Marina Criado, psic&oacute;loga especializada en el &aacute;mbito educativo y social y experta en planes de convivencia escolar, cuenta que &ldquo;hemos vivido una experiencia colectiva de gran impacto emocional y los ni&ntilde;os no son ajenos a ella. Han vivido un abanico emocional variado desde la inseguridad, el desconcierto o miedo, hasta el agrado que para muchos ha sido permanecer en sus hogares con sus familias de un modo continuado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rafa Guerrero, psic&oacute;logo y profesor de Magisterio, cuenta que &ldquo;nos hemos encontrado con ni&ntilde;os que se han vuelto mucho m&aacute;s miedosos y obsesivos, con situaciones de mucha frustraci&oacute;n, ni&ntilde;os que han vivido situaciones de mucha tristeza y duelo porque de repente el d&iacute;a que ten&iacute;an montado de ir al colegio, de salir al parque y de jugar se ha venido abajo y nos hemos visto todos encerrados en casa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marisa Moya, directora de la Escuela Infantil Gran V&iacute;a y coautora de una <a href="https://www.escuelainfantilgranvia.com/wp-content/uploads/2020/06/acogida-vuelta-segura-1-3.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Gu&iacute;a de acogida emocional en espacios educativos</a>, considera que &ldquo;los efectos se podr&aacute;n ver a largo plazo&rdquo; y lamenta que &ldquo;tanto hacia las personas mayores como hacia la infancia ha habido una desconsideraci&oacute;n que ha sido abrumadora&rdquo;. Los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as &ldquo;se han encontrado desasistidos, ignorados y ninguneados. Habr&aacute; progenitores que hayan podido atender adecuadamente y habr&aacute; otros much&iacute;simos que no lo hayan podido hacer sin ninguna otra alternativa&rdquo;, lamenta. &ldquo;Los ni&ntilde;os necesitan de iguales y necesitan calle para poder desarrollarse de una manera adecuada&rdquo;, apunta Moya. Ha habido &ldquo;mucha informaci&oacute;n que incluso los adultos no somos capaces de procesar y que no sabemos c&oacute;mo van a integrar los ni&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La mochila de meses de preocupaci&oacute;n y estr&eacute;s</h3><p class="article-text">
        Heike Freire, pedagoga y autora de una <a href="https://www.heikefreire.com/2020/06/carta-abierta-coronavirus-escuela.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta abierta para reclamar una vuelta al cole c&aacute;lida</a>, cree que &ldquo;lo que esos ni&ntilde;os han vivido tendr&aacute; mucho que ver con lo que nosotros hemos vivido, porque son seres emocionalmente abiertos al otro y especialmente a las personas a las que quieren y con las que conviven&rdquo;. Evidentemente, las diferentes circunstancias de las familias han hecho que el confinamiento impacte m&aacute;s o menos en la infancia. &ldquo;No es lo mismo una familia que vive en un piso de 60 metros que una familia que vive en una casa con jard&iacute;n&rdquo;, resume Moya.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el<a href="https://infanciaconfinada.com/wp-content/uploads/2020/05/informe-infancia-confinada.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> estudio Infancia Confinada</a>, de Enclave, un 36% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as participantes&nbsp;han experimentado durante el confinamiento con frecuencia preocupaci&oacute;n, un 28% tristeza y un 16,2% miedo. Una de las participantes, de 13 a&ntilde;os, confiesa: &ldquo;Yo personalmente no s&eacute; por qu&eacute; he estado un poco triste por las noches&rdquo;. Otra chica, de 14, cuenta: &ldquo;Apenas duermo por las noches por la falta de moverme y me estreso mucho con los deberes&rdquo;. Otra ni&ntilde;a de 10 a&ntilde;os responde: &ldquo;A veces me siento estresada y estoy preocupada porque mi abuelo est&aacute; solo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos coinciden en que lo vivido puede ser traum&aacute;tico para la infancia y es con esta mochila con la que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as llegar&aacute;n al colegio en las pr&oacute;ximas semanas, una vivencia que, resaltan, puede ser retraumatizante. &iquest;Qu&eacute; se puede hacer para que este inicio de curso sea lo m&aacute;s c&aacute;lido posible para la infancia? Rafa Guerrero lamenta no encontrar sustituto a la necesidad de contacto f&iacute;sico. &ldquo;Hacer una acogida c&aacute;lida ahora es imposible. Es como si en determinado planeta no hay ox&iacute;geno y nos planteamos c&oacute;mo hacer para respirar ox&iacute;geno.&nbsp;Un ni&ntilde;o de 3 a&ntilde;os que llega nuevo al cole lo que necesita es que alguien con tranquilidad le abrace, que entienda su emoci&oacute;n y mediante el contacto f&iacute;sico se ir&aacute; relajando. Si eso no lo podemos hacer estamos dejando al ni&ntilde;o metaf&oacute;ricamente sin ox&iacute;geno&rdquo;, lamenta, &ldquo;y no encuentro parches, aunque admiro la creatividad e implicaci&oacute;n de maestros y maestras&rdquo;. Eso s&iacute;, Guerrero se muestra rotundo: &ldquo;La parte acad&eacute;mica tiene que quedar en un segundo o tercer plano, ahora es m&aacute;s importante el cubrir la parte emocional&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una vuelta al cole &ldquo;anti-infancia&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Marisa Moya se muestra muy cr&iacute;tica: &ldquo;Las medidas que se est&aacute;n tomando para la vuelta al cole son anti infancia. Los ni&ntilde;os se desarrollan de manera adecuada en conexi&oacute;n y jugando&rdquo;. Por eso, propone, &ldquo;tenemos que buscar un equilibrio&rdquo;, para evitar los contagios y cuidar la salud global de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as: &ldquo;Somos seres hol&iacute;sticos. Si los ni&ntilde;os sienten estr&eacute;s, amenaza, tensi&oacute;n y temor esto va a influir en su sistema inmune&rdquo;. Propone, entre otras medidas, &ldquo;m&aacute;s docentes y ratios m&aacute;s bajas, porque los grupos son excesivamente grandes para la situaci&oacute;n que tenemos. Necesitamos tambi&eacute;n equipos de atenci&oacute;n psicol&oacute;gica para los adultos y para los ni&ntilde;os en los centros escolares. Todo esto es indispensable este a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marina Criado subraya que &ldquo;en estos momentos al volver a la escuela, no deber&iacute;a ponerse el foco solo en la adquisici&oacute;n de contenidos, sino en atender a los aspectos emocionales. No se puede aprender si las necesidades emocionales no est&aacute;n cubiertas&rdquo;. Criado y Moya animan a docentes y familias a estar muy pendientes de las necesidades y emociones de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, &ldquo;porque no sabemos c&oacute;mo lo vivido puede influir en los patrones o en las plantillas de vida que est&aacute;n conformando, en la creaci&oacute;n de su autoconcepto y autoestima&rdquo;, dice Moya. Por eso, Marina Criado apuesta por &ldquo;priorizar las necesidades de expresi&oacute;n emocional, mostrar una actitud tranquila, hacer elaboraciones colectivas sobre lo que hemos vivido, realizar asambleas, reorganizar el aula para que el grupo pueda verse las caras e interactuar, aunque sea a distancia...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Heike Freire manifiesta que &ldquo;la educaci&oacute;n online no es educaci&oacute;n&rdquo; y que &ldquo;los protocolos que se est&aacute;n vislumbrando se cargan los proyectos educativos y esto es nefasto para los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as. Cuando ya se hab&iacute;an juntado las mesas para desarrollar el trabajo cooperativo se vuelve a las hileras, cuando se hab&iacute;an desarrollado todo tipo de metodolog&iacute;as innovadoras se vuelve a la clase magistral&rdquo;.&nbsp;Freire propone que &ldquo;los epidemi&oacute;logos o personas especialistas en salud trabajen conjuntamente con los docentes y tambi&eacute;n con las familias para revisar los procesos educativos y ver qu&eacute; tipo de medidas se pueden incluir para educar a la salud y cuidar la salud entendida como dice la OMS en su Constituci&oacute;n&nbsp;como bienestar f&iacute;sico, mental, social y espiritual&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Moya tambi&eacute;n cree importante &ldquo;crear pautas, pero no como imposiciones a los ni&ntilde;os sino como cocreaci&oacute;n. Los ni&ntilde;os van aportando en lluvia de ideas aquellas propuestas de pautas, porque tienen que tener este a&ntilde;o la sensaci&oacute;n de que tenemos recursos, de que no estamos solos y sin nada para salir de esta situaci&oacute;n&rdquo;. Es muy importante, subraya, que la escuela sea m&aacute;s que nunca una comunidad. &ldquo;En comunidad siempre se trabaja mejor&rdquo;, apunta.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; pueden hacer las familias?</h3><p class="article-text">
        Y en este tiempo de incertidumbre, de escenarios diferentes y de decisiones que vamos conociendo a cuentagotas pocos d&iacute;as antes de volver al cole, &iquest;qu&eacute; podemos hacer las familias? Rafa Guerrero opina que &ldquo;lo principal es la comunicaci&oacute;n. Los ni&ntilde;os son peque&ntilde;os, pero no son tontos. Hay que explicarles las cosas como son, los escenarios que se van vislumbrando y las decisiones que se comuniquen independientemente de que las circunstancias que les vayamos a explicar les generen emociones desagradables. Es muy importante que hablemos con ellos, que les animemos a que expresen c&oacute;mo se sienten&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marisa Moya considera que &ldquo;para que las familias acompa&ntilde;en mejor, el foco tiene que estar siempre en uno mismo. Hay muchos progenitores que piensan que para mejorar la situaci&oacute;n hay que hacerles muchas cosas a los ni&ntilde;os, pero considero que es el adulto el que tiene que revisar c&oacute;mo se ha acoplado todo lo que hemos vivido, revisar sus emociones para abordarlas e integrarlas de una manera que no nos haga da&ntilde;o&rdquo;. Adem&aacute;s, propone poner la lupa en nuestras fortalezas: &ldquo;En esa situaci&oacute;n tan compleja lo que necesitamos no es ponernos el foco que nos merma, necesitamos ponernos el foco que nos hace crecer y superarnos, acompa&ntilde;ando nuestro miedo, nuestra rabia y nuestra tristeza.&nbsp;Es muy importante tomar las riendas de la parcela personal y tomar decisiones que nos hagan responsables de nuestra vida. Y es el momento de la cooperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marina Criado recomienda a las familias &ldquo;transmitir a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as un mensaje de calma y seguridad, invit&aacute;ndoles a colaborar en esta misi&oacute;n que todos tenemos y haci&eacute;ndoles sentir importantes en esa tarea. Nos interesa que est&eacute;n bien y eso va a depender mucho de nuestro apoyo en positivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Heike Freire reclama que no perdamos de vista que el centro educativo &ldquo;deber&iacute;a ser la casa de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as, porque necesitan un espacio aparte de la familia y compartirlo con los iguales&rdquo;. Por eso, concluye, &ldquo;no se lo podemos robar&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/volver-escuela-pandemia-ninos-sufren-consecuencias-desborde-emocional-covid-19_129_6187818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Aug 2020 19:27:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a la escuela en pandemia: los niños sufren las consecuencias del desborde emocional de la COVID-19]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Vuelta al cole,Coronavirus,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Alberto Soler, psicólogo: "Es injusta esa dicotomía entre niños campeones e insoportables que se estableció en el confinamiento"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/alberto-soler-psicologo-injusta-dicotomia-ninos-campeones-e-insoportables-establecio-confinamiento_128_6160122.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b9ff2bc-5752-4151-b58f-6daea7027fe2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Alberto Soler, psicólogo: &quot;Es injusta esa dicotomía entre niños campeones e insoportables que se estableció en el confinamiento&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tenemos como un modus operandi por el cual una niña o un niño que siempre hacen lo que esperamos de ellos son el producto exitoso de la educación, y aquellos que tienen pensamiento crítico o voluntad propia, no. Realmente lo que tenemos es miedo de fracasar en nuestra tarea educadora"</p><p class="subtitle"></p></div><p class="article-text">
        Alberto Soler y Concepci&oacute;n Roger son psic&oacute;logos y acaban de publicar su segundo libro, <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-ninos-sin-etiquetas/312832" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ni&ntilde;os sin etiquetas</a><em>, </em>en el que exploran los efectos del uso de las etiquetas en la educaci&oacute;n y animan a padres, madres y educadores a desterrarlas y a tratar a los ni&ntilde;os desde el respeto a sus derechos y necesidades. Hablamos con Alberto Soler sobre las etiquetas m&aacute;s usadas, sobre el efecto de las que hemos colocado a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en el confinamiento, sobre la <em>ni&ntilde;ofobia</em> y sobre la idea de que educar es conseguir que nuestros hijos nos obedezcan siempre.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Etiquetar es como nuestro piloto autom&aacute;tico, &iquest;por qu&eacute; cree que pasa esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las etiquetas forman parte del modo normal de funcionamiento del cerebro. La realidad que tenemos alrededor es tremendamente compleja; hay un mont&oacute;n de informaci&oacute;n. La manera que tenemos de manejar toda esa informaci&oacute;n es simplific&aacute;ndola de alguna manera. Una de esas formas de simplificaci&oacute;n son las etiquetas. Es algo que es muy &uacute;til, que funciona muy bien para nuestro d&iacute;a a d&iacute;a. El problema es cuando esas etiquetas las ponemos sobre personas que piensan, que sienten.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las etiquetas que reciben con m&aacute;s frecuencia los ni&ntilde;os y cu&aacute;les son los efectos que esto puede tener?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el libro hemos recopilado las que vemos con m&aacute;s frecuencia. Una es la de buenos&nbsp;y malos, que se coloca incluso desde el momento del hospital, cuando te preguntan si te ha salido bueno o malo. Si llora es que ha salido malo, si es calladito es que ha salido bueno. Aparte est&aacute;n las etiquetas de consentidos, malcriados, mentirosos, celosos, tiranos, desobedientes, dependientes. Pero las que son m&aacute;s frecuentes y las que al menos a m&iacute; me preocupan m&aacute;s y me resultan m&aacute;s perjudiciales son las que van asociadas al g&eacute;nero. No tratamos desde el momento en que nacen de la misma manera a los ni&ntilde;os y a las ni&ntilde;as y al final el trato diferenciado que les damos limita sus posibilidades de desarrollo y acaba incidiendo todav&iacute;a m&aacute;s en las desigualdades de derechos y oportunidades tanto en la infancia como en la edad adulta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro recog&eacute;is una cita de Carlos Gonz&aacute;lez que se pregunta c&oacute;mo es posible que llamemos malcriar a coger demasiado al ni&ntilde;o y no a pegar o a tratar mal. &iquest;Por qu&eacute; crees que pasa eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es porque tenemos una visi&oacute;n de lo que es la educaci&oacute;n quiz&aacute; demasiado basada en la obediencia. Tenemos como un <em>modus operandi</em> por el cual una ni&ntilde;a o un ni&ntilde;o que siempre hacen aquello que esperamos de ellos son como el producto exitoso de la educaci&oacute;n. Y aquellos que tienen pensamiento cr&iacute;tico, aut&oacute;nomo, que tienen voluntad propia, que son ruidosos, mostrar&iacute;an un fracaso educativo por nuestra parte. Realmente lo que tenemos es miedo de fracasar en nuestra tarea educadora. Y nos vienen a la cabeza modelos como el de Supernanny, el de Hermano Mayor, que est&aacute;n ah&iacute; para advertirnos de que si no tenemos mano dura en el momento en el que toca pues pasa lo que pasa, cuando en realidad la evidencia que tenemos es la contraria: esos ni&ntilde;os que aparecen en esos programas son m&aacute;s bien resultado de una educaci&oacute;n o negligente o autoritaria. No tiene nada que ver con el afecto que se les haya dado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante el confinamiento los ni&ntilde;os tambi&eacute;n han recibido etiquetas: a los que han sido m&aacute;s c&oacute;modos y han estado tranquilos se les ha llamado campeones, los que han llevado regular el confinamiento han sido etiquetados de insoportables o caprichosos y tambi&eacute;n a nivel epidemiol&oacute;gico se les ha denominado 'supercontagiadores'. &iquest;Qu&eacute; efectos ha podido tener esto en la infancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si pones una etiqueta a alguien termina condicionando c&oacute;mo se comporta esa persona. Es muy injusta esa dicotom&iacute;a que hemos establecido entre los ni&ntilde;os campeones y los insoportables, cuando la situaci&oacute;n que hemos vivido ha sido tremenda y nos ha pillado a todos descolocados. Siempre me gusta recordar que los ni&ntilde;os son unas v&iacute;ctimas m&aacute;s de todo esto. Que se hayan comportado como campeones o como insoportables muchas veces no dependido de ellos sino de las circunstancias que han tenido alrededor. 
    </p><p class="article-text">
        Nosotros hemos tenido mucha suerte y nuestro principal problema fue no encontrar levadura en el supermercado en alg&uacute;n momento. Pero ha habido casos en los que alguno de los padres ha estado enfermo, alguno ha perdido el trabajo, ha habido alg&uacute;n fallecimiento en la familia... Claro, normal que haya estado insoportables si han tenido que vivir todo eso. El problema es que estamos etiquetando respuestas emocionales normales. Una situaci&oacute;n tan extraordinaria como la que hemos vivido ha sido muy complicada de manejar para todos, especialmente para los ni&ntilde;os que no han tenido los recursos para poder manejarlo. No es justo que estemos juzgando su adaptaci&oacute;n a algo tan extra&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En redes sociales has compartido mensajes sobre el tema de que los bares estuvieran abiertos y los parques cerrados como un signo de una sociedad que no est&aacute; teniendo en cuenta los derechos y necesidades de la infancia. &iquest;Te parece que es as&iacute;, que vivimos a espaldas de la infancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, total y absolutamente. Y esto no ha hecho otra cosa que evidenciar lo que ya viene existiendo de antes. Igual que a nivel sanitario, ahora con la pandemia, han salido las verg&uuml;enzas de tantos a&ntilde;os de recortes y desinversi&oacute;n; ha ocurrido lo mismo con el trato a la infancia. Durante meses las mascotas pod&iacute;an salir a pasear, sus due&ntilde;os por supuesto tambi&eacute;n ten&iacute;an ese privilegio, pero las familias con ni&ntilde;os no lo ten&iacute;an. Durante mucho tiempo se les ha estado bombardeando con tareas acad&eacute;micas cuando lo que necesitaban era m&aacute;s un acompa&ntilde;amiento emocional que les permitiera hacer frente a la situaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os siguen teniendo encima esa etiqueta de 'supercontagiadores' cuando las evidencias van m&aacute;s bien en el sentido contrario. Cuando muestro mi preocupaci&oacute;n por los derechos de la infancia y por la escuela no hablo tanto &ndash;que tambi&eacute;n&ndash; de los ni&ntilde;os que viven en su chalet adosado con jard&iacute;n. Hablo de los ni&ntilde;os para los cuales la escuela era lo &uacute;nico normal que pasaba en sus vidas, para los que la escuela era el sitio donde mejor com&iacute;an. Esos ni&ntilde;os de familias desestructuradas a los que les hemos quitado la escuela, que era la &uacute;nica oportunidad de integraci&oacute;n y de escape, s&iacute; que est&aacute;n sufriendo much&iacute;simo. No nos hemos preocupado en absoluto de ellos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El psicólogo infantil Aberto Soler                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo deber&iacute;a ser la situaci&oacute;n ahora que ya se puede salir y de cara la vuelta a la escuela para compensar todo el da&ntilde;o que le ha podido hacer el confinamiento a la infancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo tiene que ser la vuelta a las aulas no tengo ni la m&aacute;s remota idea. Ninguno lo sabemos, estamos dando palos de ciego. Lo que s&iacute; que tengo claro es que tenemos que seguir las evidencias y tener en cuenta que la salud, tal y como la defini&oacute; hace m&aacute;s de 50 a&ntilde;os la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, no solamente es la ausencia de enfermedad sino que es un estado de completo bienestar a nivel f&iacute;sico, social y emocional. Si no tenemos bienestar en esas tres &aacute;reas no se puede decir que tenemos salud. Entonces no todo vale con tal de evitar un posible contagio. No todo vale si estamos privando de derechos b&aacute;sicos, por ejemplo la educaci&oacute;n o una atenci&oacute;n adecuada a los ni&ntilde;os, si no estamos satisfaciendo sus necesidades emocionales de contacto con iguales, de ejercicio de aire libre, de relaci&oacute;n con el profesorado... Tenemos que intentar ver la imagen de manera completa. Por supuesto que es una prioridad a nivel sanitario evitar los contagios, pero ese evitar contagios tiene que tener en cuenta cu&aacute;les son las necesidades que tiene la infancia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El modelo de educaci&oacute;n que propon&eacute;is en vuestro libro parece una sobreexigencia a padres porque supone nadar contracorriente, ya que el entorno no ayuda. &iquest;C&oacute;mo hacer para que este modelo m&aacute;s centrado en las necesidades de los ni&ntilde;os tambi&eacute;n tenga en cuenta tambi&eacute;n las de los padres y no suponga una carga mayor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, se trata de ser consciente y hacer las cosas lo mejor posible en un entorno que no acompa&ntilde;a. Por ejemplo, no es f&aacute;cil el mantener una buena alimentaci&oacute;n cuando est&aacute;s bombardeado de mensajes de una industria de alimentaci&oacute;n que favorece la obesidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De hecho, cuando habl&aacute;is en la pir&aacute;mide del maltrato, en la que una forma de maltrato es la dieta obesog&eacute;nica, hay que tener en cuenta que eso muchas veces no depende de los padres.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, no podemos pedir heroicidades. Tenemos que tener en cuenta la sociedad, el entorno en el que estamos. Pero cierta rebeld&iacute;a o cierta consciencia de lo que realmente necesitan los ni&ntilde;os no est&aacute; mal. Ahora mismo vivimos en una sociedad que no ha puesto el valor en la infancia, una sociedad <em>ni&ntilde;of&oacute;bica</em>: los ni&ntilde;os molestan. Tenemos que tener en cuenta cu&aacute;l es entorno, las dificultades de conciliaci&oacute;n que tenemos y en base a eso tratar de hacerlo lo mejor que podamos. Nuestro objetivo nunca es presionar a las familias porque todas lo hacen lo mejor que pueden con los recursos que tienen. Pero tambi&eacute;n necesitan muchas veces escuchar el mensaje de que eso que sientes es real, que no tienes por qu&eacute; hacer algo con lo que t&uacute; te sientas extra&ntilde;o actuando porque la sociedad te empuja en esa direcci&oacute;n, existen otras opciones. 
    </p><p class="article-text">
        He visto muchas familias que con ni&ntilde;os peque&ntilde;os les dijeron eso de que tu hijo duerma contigo no es normal, con cuatro meses tienes que sacarlo ya de tu habitaci&oacute;n. Y esas familias con todo el dolor de su coraz&oacute;n encerraban al beb&eacute; en su habitaci&oacute;n por la noche, le daban su peluche y sacaban el cron&oacute;metro y esperaban un tiempo porque les hab&iacute;an dicho que era lo mejor. A esas familias se les part&iacute;a el alma al escuchar a trav&eacute;s de la puerta c&oacute;mo su beb&eacute; lloraba y lloraba sin parar. Quer&iacute;amos decirles que es normal que sientan eso y que no tienen por qu&eacute; pasar por ah&iacute;, que no hay nada malo en dormir con su beb&eacute;. Eso es lo que estas familias necesitan escuchar, que esa intuici&oacute;n que tienen realmente es cierta y que por mucho que les digan lo contrario, la evidencia es otra. Nuestro objetivo en absoluto es culpabilizar a las familias sino darles informaci&oacute;n y herramientas para que puedan educar de una manera realmente libre a sus criaturas y sobre todo liber&aacute;ndolas y liber&aacute;ndose de las etiquetas que condicionan su desarrollo.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/alberto-soler-psicologo-injusta-dicotomia-ninos-campeones-e-insoportables-establecio-confinamiento_128_6160122.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2020 19:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Alberto Soler, psicólogo: "Es injusta esa dicotomía entre niños campeones e insoportables que se estableció en el confinamiento"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Coronavirus,Covid-19]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Coronavirus y niños: ¿Qué contar y cómo?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/coronavirus-ninos-contar_1_1040869.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/542e6c25-1ff9-495d-8ddd-3ad87c21051c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las expertas aconsejan transmitir calma y esperar a que niñas y niños hagan preguntas. Y aprovechar para educar en hábitos como lavarse las manos</p><p class="subtitle">Pocos contagios y síntomas leves: lo que se sabe hasta ahora de cómo afecta COVID-19 a los niños</p></div><p class="article-text">
        Es, sin duda, el monotema. Solo con encender el televisor o la radio vemos que el p&aacute;nico se ha propagado m&aacute;s r&aacute;pido que COVID-19. Nuestros hijos e hijas no son ajenos al alarmismo y las preguntas sobre el coronavirus se multiplican en familias incluso con ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os. &iquest;C&oacute;mo hablarles de esta enfermedad? &iquest;Qu&eacute; pautas podemos darles? Hablamos con la m&eacute;dica de SAMU-Asturias Marta Nonide, con Mari&aacute;n Garc&iacute;a, conocida como <a href="https://boticariagarcia.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Boticaria Garc&iacute;a</a>, doctora en farmacia y profesora de la Universidad Isabel I, y con el psic&oacute;logo <a href="https://www.albertosoler.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Soler</a> para poner un poco de orden en medio del alarmismo.
    </p><h3 class="article-text">Alerta ante las noticias falsas</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Mis hijos anoche mismo me dec&iacute;an que hab&iacute;an o&iacute;do que se ha muerto una ni&ntilde;a de cuatro a&ntilde;os. Hay que hablar con ellos para desmentir todas esas informaciones y decir que como es un virus nuevo la gente se ha puesto nerviosa y hay mucha gente diciendo cosas que no son verdad, que tiene que preguntar a mam&aacute; a pap&aacute; o a las profes&rdquo;, cuenta Mari&aacute;n Garc&iacute;a. Precisamente el psic&oacute;logo Alberto Soler se&ntilde;ala que para empezar a dar informaci&oacute;n, &ldquo;lo mejor es esperar a que los ni&ntilde;os nos hagan preguntas. No vamos a dar m&aacute;s informaci&oacute;n de la que nos piden ni de la estrictamente necesaria&rdquo;. Para Soler, el mensaje principal que tenemos que transmitir a nuestros hijos ante sus preguntas sobre el coronavirus &ldquo;es la calma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta Nonide, sanitaria, cuenta que en su casa ya se ha hablado mucho del coronavirus: &ldquo;En los ni&ntilde;os hay m&aacute;s curiosidad que agobio, sobre todo si los adultos que estamos a su lado no les transmitimos ning&uacute;n tipo de temor&rdquo;. A la m&eacute;dica asturiana sus hijos ya le han preguntado qu&eacute; es el coronavirus y por qu&eacute; la gente est&aacute; tan asustada. Y ella empieza tratando de quitarles el miedo, recalcando que &ldquo;esto no es tan sumamente especial ni tan sumamente horrible. Les explico que es un virus que viene de los animales como muchos otros que hay por ah&iacute;, porque de momento no se ha acabado el mundo y esto ha pasado much&iacute;simas veces. Me preguntan por qu&eacute; tanta alarma y les explico que porque hay gente que se pone muy malita. Me preguntan qui&eacute;nes se mueren y les explico que la gente muy mayor y la gente muy enferma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Reconoce que sus hijos han tratado de saber qu&eacute; pasar&iacute;a si se contagiara y les se&ntilde;ala que &ldquo;habr&aacute; que hacer lo que nos manden. Y hasta que no nos lo manden pues no hay nada que hacer&rdquo;. En ni&ntilde;os muy peque&ntilde;os, Nonide recomienda &ldquo;abordar este tema, si preguntan, como un virus m&aacute;s. Se les puede contar que es un bichito que se te ha metido dentro y te hace estar mal y mientras esa persona est&aacute; mal pues hay que cuidarla y puede que los m&eacute;dicos piensen que es mejor que est&eacute; en el hospital y hay que intentar acercarse lo menos posible y molestarle lo menos posible para que est&eacute; tranquila. No te van a preguntar mucho m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Garc&iacute;a nos invita a hablar a nuestros hijos de esta nueva enfermedad recordando &ldquo;cuando tuviste la gripe, cuando tuviste fiebre o cuando ten&iacute;as problemas que no pod&iacute;as respirar muy bien&rdquo; y concluir que esto ser&iacute;a algo parecido. Los expertos consultados se muestran tajantes: nada de exponer a los ni&ntilde;os a informaciones sobre la epidemia en los medios de comunicaci&oacute;n. Como se&ntilde;ala Garc&iacute;a, &ldquo;ver las noticias con los ni&ntilde;os peque&ntilde;os ahora mismo no les hace ning&uacute;n bien, porque las noticias son un monotema con im&aacute;genes muy agresivas, con mascarillas, hospitales, camillas envueltas en pl&aacute;sticos...y esto genera mucho miedo e inseguridad&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La importancia de la higiene y las vacunas</h3><p class="article-text">
        El alarmismo por este virus puede tener algo bueno, como coinciden las tres personas entrevistadas. Y es que por fin reconozcamos la importancia de medidas de prevenci&oacute;n b&aacute;sica. &ldquo;El lavado de manos es imprescindible y no lo hace casi nadie. Las protecciones respiratorias entre sanitarios y pacientes tampoco a veces se hacen bien porque lo hemos banalizado. Y la gente va a trabajar con fiebre y el virus termina llegando a una persona a la que puede matar&rdquo;, lamenta Nonide.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tal vez esta crisis del coronavirus sirva para ponernos en esta perspectiva de prevenci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala. Mari&aacute;n Garc&iacute;a pone tambi&eacute;n una nota positiva: nuestros hijos e hijas &ldquo;tienen que saber que la OMS subraya que el lavado de manos es la mejor medida para prevenir contagio&rdquo;. Quiz&aacute;, la pr&oacute;xima vez que les digamos que se laven las manos &ldquo;no les entre por un o&iacute;do y le salga por el otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, invita a aprovechar la ocasi&oacute;n para hablar de las vacunas. &ldquo;Muchas veces los ni&ntilde;os tienen miedo a las vacunas y se les puede decir que precisamente la gente se ha puesto muy nerviosa porque no hay vacuna, a diferencia del sarampi&oacute;n o la varicela u otras enfermedades&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Fomentar su sentido cr&iacute;tico (y el nuestro)</h3><p class="article-text">
        Frente a la vor&aacute;gine de informaci&oacute;n alarmista, Alberto Soler ve que esta &ldquo;es una ocasi&oacute;n magn&iacute;fica para poder contribuir a fomentar el pensamiento cr&iacute;tico&rdquo;, no solo entre ni&ntilde;os sino tambi&eacute;n entre adultos. Por eso, recomienda, &ldquo;informarnos de fuentes fiables. No podemos dejarnos llevar por rumores ni por noticias en medios que suene la alarma o que deforman la realidad&rdquo;. Incluso, invita Mari&aacute;n Garc&iacute;a, podemos ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os c&oacute;mo buscar informaci&oacute;n de fuentes fiables. &ldquo;Podemos ense&ntilde;arles la<a href="https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> p&aacute;gina de la OMS </a>y del <a href="https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/ciudadania.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Sanidad</a> porque han publicado <a href="https://www.who.int/gpsc/information_centre/gpsc_lavarse_manos_poster_es.pdf?ua=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">infograf&iacute;as con dibujitos sobre c&oacute;mo lavarse las manos</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El alarmismo por el virus est&aacute; mostrando una cara poco amable y bastante fea. El robo de mascarillas, el racismo hacia personas de origen asi&aacute;tico o el amarillismo de algunos medios nos ponen frente a una realidad que nuestros hijos e hijas ven y ante la cual podemos aprovechar para educar. As&iacute; lo ve Alberto Soler: &ldquo;Si hablamos del robo de mascarillas podr&iacute;amos preguntarles: '&iquest;A ti eso qu&eacute; te parece? &iquest;Qu&eacute; consecuencias podr&iacute;a tener?', evitando el serm&oacute;n moralizante y lanzando una pregunta y esperar a ver qu&eacute; nos contesta. Que hagan ellos su reflexi&oacute;n, no que la hagamos nosotros&rdquo;. Frente al racismo, Alberto recuerda que esta &ldquo;es otra ocasi&oacute;n para ense&ntilde;ar a nuestros hijos que los virus no entiende pa&iacute;s ni de nacionalidad. Que todas las personas somos exactamente iguales y tenemos los mismos derechos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, Nonide subraya cu&aacute;l est&aacute; siendo su cometido estos d&iacute;as en medio de la vor&aacute;gine: &ldquo;Estamos intentando poner un poco de cordura o de ordenar las cosas que nos van contando de manera que al menos se entiendan y no sean informaciones sueltas alarmistas sin sentido&rdquo;. Tal vez sea buena idea ponernos esto como tarea tambi&eacute;n en la familia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/coronavirus-ninos-contar_1_1040869.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2020 19:48:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Tus hijos se pelean a muerte? Que no cunda el pánico, eso es bueno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hijos-pelean-muerte-cunda-panico_1_1149870.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b62a5868-2837-487c-ac8c-ca303d243f35_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Tus hijos se pelean a muerte? Que no cunda el pánico, eso es bueno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo más importante es entender que es normal que los hermanos discutan entre ellos, pero además hay estrategias exitosas para las familias</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute;aaaaaa, me ha quitado mi juguete&rdquo;, &ldquo;Pap&aacute;aaaaaaa, es que me ha pegado&rdquo;, &ldquo;&iquest;No podemos devolver al hermano?&rdquo;, &ldquo;Odio ser la mayor, siempre me ech&aacute;is la culpa de todo&rdquo;, &ldquo;Odio ser el peque&ntilde;o, siempre tengo que obedecer a la mayor&rdquo;, &ldquo;Odio tener hermanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas frases las he escuchado en casa y algunas de ellas en los &uacute;ltimos tres d&iacute;as, cuando ya empiezan a olvidarse en un caj&oacute;n los prop&oacute;sitos de A&ntilde;o Nuevo. Uno de ellos era llevar mejor las agotadoras peleas de mis cachorros, pero la idea de trabajar el ambiente familiar no va mucho con mis hijos, que se pasan todas las tardes y todo el fin de semana peleando. Y los adultos, muchas veces fuera de nuestras casillas, nos ponemos sobre los hombros un trabajo m&aacute;s, de jueces y de detectives, para tratar de poner fin a tanta pelea.
    </p><p class="article-text">
        Hablo con Antonio Ortu&ntilde;o, psic&oacute;logo infanto-juvenil, autor del libro <em>Familias inteligentes</em> y padre de dos hijas, y confirmo mis sospechas: las discusiones fraternales (y a veces fratricidas) son uno de los asuntos que m&aacute;s nos preocupan. &ldquo;Las peleas entre hermanos, junto al uso responsable de las pantallas, son de las consultas que m&aacute;s recibo. Es algo habitual y normal que ocurre en todos los hogares, y que desespera a muchas familias. Desespera porque son conductas que no se sabe bien c&oacute;mo gestionarlas, c&oacute;mo controlarlas, por lo que se ponen en marcha multitud de estrategias para afrontarlo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Soto, responsable del proyecto 'Educa Bonito', aporta otras explicaciones a la preocupaci&oacute;n de las familias por las peleas entre hermanos: &ldquo;Las peleas entre hermanos nos preocupan porque pensamos que quiz&aacute;s nuestros hijos se pueden llevar mal en un futuro, pero sobre todo creo que preocupan sinceramente porque molestan, porque parece que se genera un clima t&oacute;xico negativo y no nos gusta. Nos gustar&iacute;a que hubiera armon&iacute;a, nos gustar&iacute;a que se llevaran bien y se genera mucha tensi&oacute;n en casa cuando hay peleas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Con la lupa de detective y la maza de juez a cuestas</h3><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacemos las familias cuando nuestros hijos se pelean a matar? Una de las frases que m&aacute;s sacamos a pasear es el t&iacute;pico: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n ha empezado?&rdquo; para averiguar qu&eacute; ha pasado y dictar sentencia. Antonio Ortu&ntilde;o considera que estas estrategias no tienen mucho sentido. Cuando hacemos de detectives y jueces, dice, &ldquo;normalmente te encuentras con dos versiones del hecho que apenas tienen coincidencias, pero se intenta sacar conclusiones de lo que ha ocurrido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con esta forma de abordar las peleas entre hermanos, lo que les estamos ense&ntilde;ando, sigue Ortu&ntilde;o, es &ldquo;que mientan. Cuanto m&aacute;s dram&aacute;tica sea mi versi&oacute;n, m&aacute;s probabilidades de conseguir mantener el juguete bajo mi poder&rdquo;. Adem&aacute;s, les animamos con estas estrategias a que compitan. &ldquo;Cuando se asume el papel de juez, la sentencia hace que una gane, y otro pierda. Uno tiene el juguete, el otro no (o ninguno de los dos, seg&uacute;n te pille). Y el que pierde no se da por vencido y empieza a &rdquo;fabricar&ldquo; una nueva pelea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Soto est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Cada vez que nuestros hijos tienen un roce lo que solemos hacer es intervenir y al intervenir estamos evitando que ellos desarrollen habilidades sociales para acabar solucionando sus problemas entre ellos. Lo que pasa es que nos cuesta mucho porque queremos que en el momento dejen de discutir&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las peleas entre hermanos como un buen aprendizaje</h3><p class="article-text">
        Ambos expertos creen que el secreto para solucionar las peleas entre los hijos es (redoble de tambor) entender que son normales, que se van a producir y dejar de verlas como un problema, un fracaso nuestro o algo que tenemos que ir corriendo a solucionar. Mar&iacute;a Soto subraya que estas discusiones son necesarias. &ldquo;Tener hermanos significa tener un laboratorio social en el que est&aacute;n aprendiendo un mont&oacute;n de habilidades para relacionarse con los dem&aacute;s. Si entendemos las peleas como cuando vemos a otros cachorros mam&iacute;feros jugando, como una manera de jugar, de acercarse al otro, pinch&aacute;ndose, pic&aacute;ndose, busc&aacute;ndose, no nos agobiar&iacute;amos tanto y sobre todo entender&iacute;amos que nosotros no tenemos que solucionar esas peleas, que son ellos los que los que tienen que aprender a tramitar sus conflictos y a generar sus propias soluciones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Ortu&ntilde;o abunda en esta idea de ver las peleas entre hermanos como un aprendizaje de habilidades: &ldquo;Las peleas entre hermanos son oportunidades que tienen para entrenar sus competencias, sus habilidades para resolver conflictos. Necesitan ponerse a prueba en contextos seguros, y qu&eacute; mejor contexto seguro para entrenarse que el seno familiar&rdquo;. As&iacute; que propone que los adultos no asumamos &ldquo;el problema de forma exclusiva, que no intentemos a toda costa que no se peleen, sino que aprovechemos para que sean hijos e hijas los que aprendan estrategias m&aacute;s inteligentes para resolver los conflictos que irremediablemente se van a encontrar en sus vidas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La hora de abordarlo</h3><p class="article-text">
        Vale, muy bien, las peleas son buenas, son un aprendizaje, me digo como un mantra para sobrellevar el ambiente b&eacute;lico en mi hogar. Pero &iquest;qu&eacute; hacer en concreto cuando se producen? Antonio Ortu&ntilde;o propone &ldquo;tener bajo control aquello que desean (el juguete o el mando de la televisi&oacute;n) y dejar que lleguen a un acuerdo. Limitarte a decir, con la mayor tranquilidad posible: 'Yo estoy haciendo la cena, cuando os pong&aacute;is de acuerdo, os doy el mando' (o el juguete o lo que sea)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No hay que pasarse de ilusos, aclara Ortu&ntilde;o: &ldquo;La respuesta no ser&aacute; 'Gracias por darnos la oportunidad de llegar a un acuerdo, mam&aacute;. Ahora hacemos una asamblea y lo decidimos'. Est&aacute;n acostumbrados que sea el mundo adulto el que decide, y les cuesta asumir la responsabilidad. Pero con el tiempo, se comprobar&aacute;n los resultados. La especie humana ha evolucionado de forma m&aacute;s inteligente cuando ha colaborado, cuando ha cooperado para conseguir sus objetivos. Las peleas entre hermanos pueden ser oportunidades para que puedan aprender a cooperar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Soto ofrece otra clave: la confianza: &ldquo;Cada vez que recurran a nosotros en mitad de una pelea, es bueno ser capaces de transmitir desde la calma con 'esto son cosas vuestras, vosotros lo vais a solucionar seguro', desde la confianza, no como lav&aacute;ndonos las manos o despreocup&aacute;ndonos. Se trata de transmitirles &rdquo;entendemos que est&aacute;is pasando mal momento pero tambi&eacute;n confiamos plenamente en que vosotros vais a saber solucionarlo. Cuando os calm&eacute;is seguro que encontr&aacute;is una soluci&oacute;n juntos&ldquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo cultivar una buena relaci&oacute;n entre hermanos?</h3><p class="article-text">
        Antonio Ortu&ntilde;o subraya que la clave de un buen ambiente familiar est&aacute; en &ldquo;las funciones parentales que est&aacute;n recogidas <a href="http://www.caib.es/sacmicrofront/archivopub.do?ctrl=MCRST263ZI121295&amp;id=121295" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un documento elaborado por el Consejo de Europa desde 2006</a>. Son la aceptaci&oacute;n incondicional y el control respetuoso. La primera se refiere a c&oacute;mo atendemos al plano emocional de los hijos e hijas y la segunda al plano del comportamiento. Una primera regla para fomentar un buen clima ser&iacute;a ser muy amables siempre con las emociones de nuestros hijos e hijas, pero muy coherentes y firmes con lo que decimos que vamos a hacer&rdquo;. Adem&aacute;s, se muestra partidario de &ldquo;saber distribuir de forma inteligente las responsabilidades del hogar a la hora de resolver los conflictos. La responsabilidad puede ser adulta, compartida o de nuestros hijos e hijas&rdquo;. Ser firmes pero amables si nos toca decidir, aprender y ense&ntilde;ar a negociar si es una responsabilidad compartida y permitir a nuestros hijos tomar sus propias decisiones son algunas de las estrategias que propone Ortu&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Soto, por su parte, defiende que &ldquo;para que los hermanos se lleven bien lo &uacute;nico que tenemos que hacer es dejar de hacer ciertas cosas que hacemos sin darnos cuenta, que propician a veces los celos. Hay que entender que cada miembro de la familia tiene que encontrar su lugar, buscar su papel como si fuera una obra de teatro&rdquo;. Por eso propone &ldquo;no comparar, no etiquetar, no tratarlos igual porque cada uno es diferente y evitar utilizar la competitividad como recurso educativo como el recurrente a ver qui&eacute;n llega antes&rdquo;. Adem&aacute;s, cree necesario &ldquo;pasar tiempo a solas con cada uno de los hermanos. Es fundamental para que ellos tengan su espacio con cada uno de sus progenitores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Soto se&ntilde;ala adem&aacute;s una trampa en la que tal vez he ca&iacute;do llevada por el deseo de tener las tardes y los fines de semana en paz: &ldquo;Es importante entender que el buen clima familiar 100%, sin ning&uacute;n tipo de roce, es imposible. A veces, pretenderlo justamente favorece la tensi&oacute;n que lleva a las peleas en familia. Donde hay roce humano hay conflicto&rdquo;. Pero eso s&iacute;, nos propone &ldquo;redirigir ese conflicto hacia aprendizajes, normalizarlo y despu&eacute;s posteriormente y previamente hablar a los ni&ntilde;os de temas como empat&iacute;a y respeto, pero no en el momento de la pelea, porque la pelea es sagrada, es suya y tienen que tramitarla ellos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Vaya, ahora me est&aacute;n dando ganas de que tengan una buena pelea, a ver si puedo mantener la maza y la lupa a raya. Menos mal que no van a tardar mucho, que mis hijos parecen haberse apuntado a un m&aacute;ster de gesti&oacute;n de conflictos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hijos-pelean-muerte-cunda-panico_1_1149870.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2020 20:52:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Tus hijos se pelean a muerte? Que no cunda el pánico, eso es bueno]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Marta Roqueta-Fernández, periodista: "El amor como institución ha servido para reproducir una serie de desigualdades"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/marta-roqueta-fernandez-periodista-institucion-desigualdades_128_1174574.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/434fe28f-b7d0-496a-b370-5c6978565450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Marta Roqueta-Fernández, periodista: &quot;El amor como institución ha servido para reproducir una serie de desigualdades&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De la manzana a la pantalla. Amor, sexo y deseo en la época digital</p><p class="subtitle">, la autora analiza cómo la cultura del mundo digital basado en la rapidez y la acumulación configuran nuestra visión del deseo y del amor</p><p class="subtitle">"El capitalismo se basa en consumir, tirar y volver a consumir. Y ahí venía la idea de Coral Herrera de que lo revolucionario son las relaciones duraderas porque van en contra de esta lógica"</p><p class="subtitle">"Se facilita una visión de la pornografía basada en el impacto: cuanto más espectacular, mejor. Y en el mundo machista lo más espectacular es lo más violento"</p></div><p class="article-text">
        En <em>De la manzana a la pantalla. Amor, sexo y deseo en la &eacute;poca digital</em> (Editorial Milenio), Marta Roqueta-Fern&aacute;ndez analiza c&oacute;mo el patriarcado, el capitalismo, el racismo, el capacitismo y el mundo digital basado en la rapidez y la acumulaci&oacute;n configuran nuestra visi&oacute;n del deseo y del amor. Un ensayo feminista pensado para j&oacute;venes que rompe muchos tab&uacute;es y que reivindica el amor como cuidado y defiende que &ldquo;para amar y desear como queremos tenemos que entender la instituci&oacute;n que se ha construido alrededor de un tipo de amor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Para qu&eacute; p&uacute;blico pensaste este libro y cu&aacute;l era tu intenci&oacute;n con &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro forma parte de una colecci&oacute;n de ensayos pensados para j&oacute;venes a partir de los 16 a&ntilde;os. La idea del libro es mostrar a los j&oacute;venes c&oacute;mo son las relaciones de poder que afectan a c&oacute;mo amamos.&nbsp;Este libro tambi&eacute;n tiene &eacute;xito entre adultos, y yo reivindico mucho la literatura para j&oacute;venes. Los libros para j&oacute;venes parten de cero y tratan de explicar todo de manera clara y por eso pueden llamar la atenci&oacute;n de adultos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tu libro haces un an&aacute;lisis de la idea del amor que se nos ha ido imponiendo en la sociedad y lo relacionas con lo racial, la diversidad sexual, la diversidad funcional y el capitalismo. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n m&aacute;s importante del libro es que ante el amor como imposici&oacute;n, lo m&aacute;s revolucionario es amar, cuidar. Como dice bell hooks, vemos el amor como algo que nos cae, que es misterioso y que no podemos hacer nada para controlarlo. Y el nombre de este amor como instituci&oacute;n ha servido para reproducir una serie de desigualdades. La centralidad del amor rom&aacute;ntico se ha convertido en una instituci&oacute;n que ha servido para afianzar reg&iacute;menes de poder racial y capacitista. Y tambi&eacute;n una funci&oacute;n del capitalismo, porque la familia nuclear se basa en una divisi&oacute;n sexual del trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para amar y desear como queremos tenemos que entender la instituci&oacute;n que se ha construido alrededor de un tipo de amor, el rom&aacute;ntico y de una forma de amor rom&aacute;ntico. A m&iacute; me gusta distinguir entre el amor rom&aacute;ntico como instituci&oacute;n y el amor rom&aacute;ntico como pr&aacute;ctica. Ha habido discursos feministas que han dicho &ldquo;abajo con el amor rom&aacute;ntico&rdquo;. Sin embargo bell hooks dec&iacute;a que es un tipo de conexi&oacute;n que t&uacute; puedes establecer con una o m&aacute;s personas independientemente de su g&eacute;nero o de su condici&oacute;n f&iacute;sica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ahora est&aacute; la moda de que el poliamor es lo m&aacute;s maravilloso y Coral Herrera y Brigitte Vasallo dicen que hay un modelo neoliberal. Zygmunt Bauman habla de esas relaciones de bolsillo o l&iacute;quidas, que en funci&oacute;n de la necesidad te cojo y cuando est&eacute;s enferma la sopita caliente que te la traiga tu madre. Ahora que estamos diciendo abajo el amor rom&aacute;ntico el peligro es institucionalizar otras cosas, como el poliamor. Porque en esa institucionalizaci&oacute;n siempre hay una intenci&oacute;n de perpetuar el poder.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos como sociedad resolver el problema de que los chicos y las chicas el primer contacto que tienen con la educaci&oacute;n sexual es a trav&eacute;s del porno?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que es importante&nbsp; que se d&eacute; educaci&oacute;n sexual en&nbsp;la escuela. Y que esta educaci&oacute;n sexual no se centre solo en temas de salud. Tendr&iacute;a que tener en cuenta toda la vertiente m&aacute;s sexo-afectiva y ser sensible a la variedad sexo-afectiva y la variedad de identidades de g&eacute;nero. Ser&iacute;a importante que no fuera coitocentrada ni heteronormativa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las generaciones adultas tampoco es que tuvi&eacute;ramos una buena educaci&oacute;n sexual. Tenemos toda una estructura de representaci&oacute;n que ha invisibilizado el orgasmo femenino o la diversidad sexual. Es decir: la educaci&oacute;n sexual ha de mejorar en la escuela pero tambi&eacute;n los adultos tenemos que trabajarnos nuestros tab&uacute;es y nuestros propios sesgos para poder ofrecer una mejor educaci&oacute;n. Es un trabajo que va mucho m&aacute;s all&aacute; de la escuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que estamos avanzando hacia una visi&oacute;n del amor o del erotismo menos machista o fen&oacute;menos como Crep&uacute;sculo o Cincuenta sombras de Grey nos deber&iacute;an preocupar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tanto Crep&uacute;sculo como Cincuenta sombras de Grey han mostrado una forma de canalizar el deseo femenino y han roto tab&uacute;es. Porque la pel&iacute;cula de Crep&uacute;sculo era se&ntilde;ores s&uacute;per cachas y s&uacute;per guapos pele&aacute;ndose por una t&iacute;a. Se empieza a hablar del deseo femenino pero se habla de una forma muy reducida. Echo en falta productos culturales que profundicen y se pregunten qu&eacute; desigualdades se han reproducido en nombre de ese deseo o de la negaci&oacute;n de ese deseo, que se cuestionen todas esas din&aacute;micas de las que hablo en mi libro basadas en el capitalismo, el patriarcado, etc., que han configurado tu deseo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; retos tiene el feminismo para configurar un discurso sobre el sexo y el deseo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta mucho el concepto de Gayle Rubin de moralidad democr&aacute;tica. Hay un sector del feminismo y del antifeminismo que se fijan mucho en lo que haces. En vez de juzgar tanto los actos sexuales o las expresiones sexuales deber&iacute;amos juzgar si ese acto o esa expresi&oacute;n es comunicada, respetada, deseada... Muchas veces es mucho m&aacute;s violento un coito normal que una relaci&oacute;n sadomasoquista deseada, consentida y con normas claras. Frente a quienes acusan al feminismo de puritanismo, hay que recordar que el #MeToo no te est&aacute; diciendo que a partir de ahora nadie podr&aacute; ligar con nadie, si no que el problema es cuando el flirteo sirve para reforzar una relaci&oacute;n de poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el feminismo muchas veces se pregunta si puede una mujer fantasear con que cinco hombres le hacen no s&eacute; qu&eacute;. Si eso es consentido, deseado y comunicado, t&uacute; puedes fantasear con lo que quieras. El problema es cuando en el mundo real, como hemos visto en el caso de 'la manada', incluso el juez dice que estaba disfrutando una mujer a la que estaban violando. Y luego est&aacute;n las feministas que dicen que las mujeres que tienen sexo deseado con cinco hombres est&aacute;n alienadas por el patriarcado. Por eso me gusta la idea de moralidad democr&aacute;tica, porque hay que analizar si esos actos sexuales son consentidos y deseados. Los movimientos para librarse del velo en Ir&aacute;n conviven con movimientos de mujeres en Occidente que est&aacute;n s&uacute;per emancipadas y que quieren llevar velo. Hay que analizar hasta qu&eacute; punto yo he decidido algo y qu&eacute; presiones ha habido a mi alrededor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; retos tiene el feminismo con respecto a las personas transexuales y la diversidad sexual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El movimiento feminista en Espa&ntilde;a no se entiende sin las mujeres lesbianas y sin las mujeres transexuales. As&iacute; que uno de los retos es crear un nuevo relato del pasado que visibilice todas esas luchas que siempre han estado. Y por otro lado es muy importante analizar la relaci&oacute;n que tiene que tener el feminismo con el poder. Las feministas tr&aacute;nsfobas y las abolicionistas m&aacute;s beligerantes no son tantas pero tienen poder en la academia, poder en los partidos pol&iacute;ticos...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>En tu libro dices que hemos pasado de la filia a la fagia. &iquest;Puedes explicar qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo me baso en este concepto de Jaume Ripoll, el creador de Filmin, y en Ingrid Guardiola. Ripoll habla de series y dice que el mundo digital lo que ha facilitado es que lo que sea realmente importante no sea la experiencia sino cu&aacute;ntas experiencias consumes. Ingrid Guardiola dice que lo importante en el mundo digital no es conseguir lo que deseas sino saber qu&eacute; deseas. Y esto facilita la l&oacute;gica de acumulaci&oacute;n. El mundo digital facilita una visi&oacute;n de la pornograf&iacute;a basada en el impacto: cuanto m&aacute;s espectacular, mejor. Y en el mundo machista, lo m&aacute;s espectacular es lo m&aacute;s violento.
    </p><p class="article-text">
        El capitalismo se basa en consumir, tirar y volver a consumir. Y ah&iacute; ven&iacute;a la idea de Coral Herrera de que lo revolucionario son las relaciones duraderas porque van en contra de esta l&oacute;gica de usar y tirar. La idea de la fagia se basa en una forma de capitalismo que se est&aacute; imponiendo ahora. Si lo importante es consumir y no la experiencia, eso facilita y promueve el porno m&aacute;s genital y no tanto las fantas&iacute;as. Si quieres cosas inmediatas te pierdes seducir, te pierdes disfrutar de una relaci&oacute;n. Si bien el satisfyer ha sido un fen&oacute;meno positivo, porque ha roto el tab&uacute; de la masturbaci&oacute;n femenina y sobre todo la idea de que para llegar a un orgasmo una mujer necesita un objeto f&aacute;lico, tiene una cara B, porque se dice que te corres s&uacute;per r&aacute;pido y encima puedes tener varios orgasmos. Responde a esa l&oacute;gica de la fagia, de la acumulaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; te interesa reivindicar el cuidado frente a este amor de usar y tirar que nos est&aacute; imponiendo el capitalismo ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivimos un momento de precarizaci&oacute;n de la vida. La gente trabaja y es pobre. Los cuidados est&aacute;n precarizados y lo que no puede asumir una mujer blanca de clase alta lo asume una mujer migrante racializada de clase baja. Hay un capital que por un lado precariza la vida y por el otro lado da respuestas a la precarizaci&oacute;n con soluciones a&uacute;n m&aacute;s precarizadas. Vamos a revindicar los cuidados, el amor. Porque el problema no es el amor, es lo que hemos hecho en nombre del amor. El problema es que tambi&eacute;n se ha pintado solo la relaci&oacute;n rom&aacute;ntica mon&oacute;gama y nuclear y heterosexual como la &uacute;nica relaci&oacute;n duradera. Y ahora se est&aacute; tomando la idea de poliamor solo como la idea de acumulaci&oacute;n: cu&aacute;ntas m&aacute;s parejas tengas mejor, desde esa l&oacute;gica de usar y tirar. Cuando en realidad la filosof&iacute;a poliamorosa lo que viene a decir es que si te quieres pasar toda tu vida solo con una persona, lo m&aacute;s importante es que ese amor no sea lo m&aacute;s importante en tu vida y no establezca una jerarqu&iacute;a enorme. Me interesaba desmitificar la idea del amor rom&aacute;ntico y entender que no es el &uacute;nico amor posible. Viendo los otros amores es cuando m&aacute;s herramientas tienes para sobrevivir a estas precariedades y para a la vez transformar este sistema precario.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/marta-roqueta-fernandez-periodista-institucion-desigualdades_128_1174574.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Dec 2019 20:06:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Marta Roqueta-Fernández, periodista: "El amor como institución ha servido para reproducir una serie de desigualdades"]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Las autoras del libro 'Madres y padres influencers': "No es que los adolescentes sean insoportables, es que no soportamos lo que nos obligan a revisar de nosotros"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abogamos-dejarnos-ensenar-adolescentes_128_1244989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7242d53-1110-483e-9719-c4eb14dd9c7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las autoras del libro &#039;Madres y padres influencers&#039;: &quot;No es que los adolescentes sean insoportables, es que no soportamos lo que nos obligan a revisar de nosotros&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eva Bach, pedagoga, y Montse Jiménez, profesora de Secundaria, invitan a ver la adolescencia como un "despertar a la vida" y a aprender de los adolescentes valores como el feminismo, la diversidad sexual, el ecologismo…</p><p class="subtitle">"No demos tanta importancia a las caras que nos ponen, preocupémonos más de cómo estamos nosotros y cómo vibramos nosotros con la vida y con ellos y ellas", dice Eva Bach</p><p class="subtitle">"Es muy difícil educar en un buen uso de la tecnología si nos ven hiperconectados. ¿Valoramos la desconexión, los tiempos al aire libre, de ejercicio, de sueño?", pregunta Montse Jiménez</p></div><p class="article-text">
        Eva Bach, pedagoga, y Montse Jim&eacute;nez, profesora de Secundaria, buscan con <em>Madres y padres influencers</em> subrayar que las familias no pueden tirar la toalla con los adolescentes y que su influencia en esta etapa es enorme. Con una mirada positiva hacia esta edad tan temida en una &eacute;poca llena de cambios y tras entrevistar a 1.500 chicos y chicas, las autoras invitan a las familias a crecer y actualizarse para vivir la adolescencia &ldquo;como una bocanada de aire fresco&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Padres 'influencers'? &iquest;En serio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Montse J.: El prop&oacute;sito del libro es empoderar para hacernos ver a padres, madres y educadores y educadoras que todav&iacute;a podemos ser buenas influencias para nuestros hijos y j&oacute;venes. Como est&aacute;n muy enganchados a las pantallas&nbsp;nos parece que hemos perdido autoridad. Y uno de nuestros objetivos es demostrar que no, que seguimos siendo sus principales <em>influencers</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eva B.: Aunque un 75% siga a estos nuevos &iacute;dolos, resulta que el 80% cuando les preguntas a qui&eacute;n admiran, mencionan a alguien de su familia. La familia tiene una fuerza impresionante. Nos lo tenemos que creer y tenemos que prepararnos para poder ejercer la mejor de las influencias.
    </p><p class="article-text">
        Los <em>influencers</em> les hablan con un tono cercano, con naturalidad, de temas que son tab&uacute;, grandes temas de la vida&hellip; &iquest;Nosotros somos capaces de hacer todo esto? &iquest;Les saludamos como Dulceida, que les dice &ldquo;&iexcl;Hola, preciosos!&rdquo;? &iquest;Entramos en casa o en el aula as&iacute;, con esta alegr&iacute;a de vivir, de que sean nuestros hijos o nuestros alumnos?
    </p><p class="article-text">
        <strong>En vuestro libro apost&aacute;is por conectar con los adolescentes respetando y apoyando lo que les interesa, sus emociones, sus necesidades y, tambi&eacute;n, su nueva forma de vivir con las nuevas tecnolog&iacute;as. &iquest;Cre&eacute;is que las madres y padres estamos m&aacute;s desconectados ahora de nuestros hijos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eva B.: Si nos referimos a conexi&oacute;n emocional entre padres e hijos, yo creo que era muy poco habitual en nuestra adolescencia o en la de nuestros padres y abuelos. Las emociones eran tab&uacute;, no se sab&iacute;a lo que sabemos ahora sobre su importancia para el equilibrio y la salud. Aunque es cierto que muchas veces esa conexi&oacute;n sigue sin darse y seguimos actuando como si no supi&eacute;ramos lo que sabemos sobre las emociones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha complicado la tecnolog&iacute;a esa conexi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eva B.: Puede ser un elemento que disminuya la conexi&oacute;n con nuestros hijos, pero a trav&eacute;s de la tecnolog&iacute;a tambi&eacute;n podemos aprender juntos, jugar, ver alguna pel&iacute;cula o serie e incluso a veces decirnos cosas positivas que quiz&aacute; nos cuesta decirnos a la cara. Cuando la tecnolog&iacute;a nos complica, lo que falla es normalmente la conexi&oacute;n con uno mismo, con los otros, con la vida, con las nuevas realidades emergentes que tenemos y que est&aacute;n planteando los adolescentes&hellip; Entonces nos refugiamos en la tecnolog&iacute;a y vamos a buscar en ella lo que nos falta o a evadirnos del vac&iacute;o que eso nos deja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Al fin y al cabo las personas buscamos en la realidad virtual lo mismo que en la presencial: comunicaci&oacute;n y reconocimiento. Lo que pone dif&iacute;cil la conexi&oacute;n es vivir con la mentalidad del siglo pasado, con el coraz&oacute;n cerrado, medio amargados, estresados y por tanto no disponibles, sobrepasados emocionalmente, con lo que nuestros vaivenes emocionales superan los de los adolescentes cuando no deber&iacute;a ser as&iacute;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Montse J.: Educamos cada d&iacute;a, con nuestras actitudes. Y es muy dif&iacute;cil educar en un buen uso de la tecnolog&iacute;a si nos ven hiperconectados. Es importante preguntarnos: &iquest;Valoramos el tiempo de desconexi&oacute;n, tiempos al aire libre, tiempos de ejercicio, de sue&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        Y tambi&eacute;n es importante educar en el saber escoger, porque si no educamos en el pensamiento cr&iacute;tico y la capacidad de escoger, los algoritmos y la inteligencia artificial van a escoger por nosotros. Es muy dif&iacute;cil hacer educaci&oacute;n sexual si damos la espalda a todo lo que pasa ahora con las nuevas tecnolog&iacute;as; con ellas acceden a la pornograf&iacute;a mucho antes de recibir educaci&oacute;n afectiva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dec&iacute;s que vivimos en otro siglo y que padres y madres debemos actualizarnos.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eva B.: Nuestros adolescentes est&aacute;n poni&eacute;ndonos sobre la mesa otro tipo de formas de vivir las relaciones amorosas. Est&aacute;n apareciendo conceptos nuevos que ellos llevan con mucha naturalidad, como el poliamor. Chicos y chicas nos han dicho que no les gusta un hombre o una mujer por el hecho de ser hombre o mujer, sino que les atraen personas. Imag&iacute;nate c&oacute;mo se nos desdibujan todas las categor&iacute;as que tenemos respecto a la orientaci&oacute;n sexual. Est&aacute;n mucho m&aacute;s sensibilizados que nosotros por el tema del cambio clim&aacute;tico, se molestan por cuestiones de g&eacute;nero que nosotros soltamos a veces sin ser conscientes...
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y luego est&aacute; la tecnolog&iacute;a...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Montse J.: Vivimos una situaci&oacute;n de complejidad y mayor incertidumbre que en periodos anteriores. Tenemos que estar abiertos a estas nuevas maneras de entender las relaciones, el trabajo, los estudios, el futuro. Antes el conocimiento era unidireccional , pero ahora nuestros hijos acceden a este conocimiento con la tecnolog&iacute;a. Adem&aacute;s, los tiempos ya no son lineales. Antes, cuando obten&iacute;amos un t&iacute;tulo universitario y consegu&iacute;amos un trabajo, esto era la culminaci&oacute;n. Estamos en un periodo ahora de no dejar de aprender.
    </p><p class="article-text">
        Eva B.:&nbsp;Estamos viendo que a ra&iacute;z del libro muchos padres y madres est&aacute;n por primera vez viendo junto a sus hijos algunos de los <em>influencers</em> que siguen.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son los mensajes principales que los adolescentes a los que entrevistasteis os transmitieron sobre la familia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eva B.: Una de las preguntas que les hicimos fue a qui&eacute;n admiran de su familia.&nbsp;Mencionaban a su&nbsp;madre (un 35%), padre (un 25%), abuelas (10,2%) y abuelos (9,5%). Cuando les preguntamos por qu&eacute;, nos dec&iacute;an cosas con mucho calado: por su coraje, porque les han ense&ntilde;ado a no tirar la toalla,&nbsp;porque&nbsp;son personas luchadoras, positivas, que dan &aacute;nimos&hellip; No los admiran por logros profesionales sino por valores personales. Esto es precioso y quiere decir que los adolescentes perciben y valoran mucho m&aacute;s de lo que parece.
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                </figure><p class="article-text">
        Montse J.: Sobre la pregunta de lo que menos les gustaba de los adultos, casi un 37% hablaba de la falta de empat&iacute;a, su desconsideraci&oacute;n, y que no les escuchamos. En segundo lugar, nos ven intransigentes, estrictos y poco tolerantes (en un 29%). En tercera posici&oacute;n, con un 21%, nos ven aburridos, agobiados y estresados, poco capaces de disfrutar de la vida. Esto nos tiene que hacer reflexionar sobre el mensaje que estamos dando a nuestros j&oacute;venes acerca de la vida adulta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; tiene tan mala fama la adolescencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eva B.:&nbsp;Yo creo que la mala fama se la ponen las personas que se han desenamorado de la vida y el alarde de pasi&oacute;n y vitalidad adolescente les sacude e incomoda. &ldquo;No es que los adolescentes sean insoportables, sino que no soportamos lo que nos obligan a revisar de nosotros&rdquo;. Las personas de mentalidad r&iacute;gida viven el vendaval renovador de la adolescencia como una amenaza para sus certezas. Este inmovilismo adulto crea abismos y levanta muros entre adolescentes y adultos. Nosotras abogamos por dejarnos ense&ntilde;ar por ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eva B.:&nbsp;La imagen de la adolescencia es bastante injusta e incluso un poco deshumanizada. Nosotras hemos preguntado a los adolescentes por sus miedos y sus preocupaciones y no son tonter&iacute;as adolescentes, sino propias de personas que est&aacute;n despertando a la vida: el miedo a mostrar el mundo interior por si eres rechazado, por mostrarte como te sientes por dentro, el miedo a no ser lo suficientemente capaz, de ser poco valorado.
    </p><p class="article-text">
        Si lo que late en el interior de los adolescentes son los grandes temas humanos, si sus miedos y sus sue&ntilde;os son los nuestros tambi&eacute;n y no sabemos verlo as&iacute;, quiz&aacute; lo que ocurre es que nosotros estamos desconectados de lo pura y esencialmente humano. Si es as&iacute;, lo terrible no es la adolescencia, lo terrible ser&iacute;a la adultez. Hay que mantener el ni&ntilde;o y el adolescente interiores vivos. Es ah&iacute; donde est&aacute; la pasi&oacute;n, la ternura, la curiosidad, la inocencia, el vivir primeras veces. Se trata de adoptar la posici&oacute;n de un adulto que mira a la adolescencia con una mirada dignificante, respetuosa y amorosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; claves ser&iacute;a positivo que tuvi&eacute;ramos padres y madres en cuenta para entender esta etapa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eva B.:&nbsp;Lo primero que digo siempre es que no es una enfermedad, sino un pleno despertar a la vida. No es una enajenaci&oacute;n mental transitoria sino que los cambios cerebrales son vitales para que puedan madurar y tomar las riendas de su vida. Si los adolescentes fueran m&aacute;s prudentes y menos insensatos, igual no saldr&iacute;an de casa ante la que se les avecina, que es salir al mundo adulto y hacer su aportaci&oacute;n a la sociedad. Hay quien dice que sin esa insensatez nos habr&iacute;amos extinguido.
    </p><p class="article-text">
        Montse J.:&nbsp;Tenemos feedback de j&oacute;venes que han comprado el libro para regal&aacute;rselo a sus padres. El mensaje que damos en el libro de que lo m&aacute;s importante de tu vida es tu vida y no tus hijos. Hay j&oacute;venes que lo han recibido muy bien, que quiz&aacute; lo entienden m&aacute;s que los adultos. Esta inconsciencia que a veces tenemos los padres para proyectar en nuestros hijos miedos y esa sobreprotecci&oacute;n no les hace ning&uacute;n bien, porque tenemos j&oacute;venes muy poco resilientes y muy poco tolerantes al fracaso.
    </p><p class="article-text">
        Eva B.:&nbsp;&nbsp;Hay que saber ver las maravillas de la adolescencia: pasi&oacute;n, creatividad, coraje, sue&ntilde;os, vitalidad, nobleza, agudeza perceptiva, sentido del humor, capacidad cr&iacute;tica, transgresi&oacute;n. No se pasan por el forro lo que les decimos, pero tienen que comprobar por s&iacute; mismos la solidez y utilidad de todo lo que les hemos dicho, porque tienen que hac&eacute;rselo suyo. No demos tanta importancia a las caras que nos ponen los adolescentes, preocup&eacute;monos m&aacute;s de c&oacute;mo estamos nosotros y de c&oacute;mo vibramos nosotros con la vida y con ellos y ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/abogamos-dejarnos-ensenar-adolescentes_128_1244989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2019 21:13:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las autoras del libro 'Madres y padres influencers': "No es que los adolescentes sean insoportables, es que no soportamos lo que nos obligan a revisar de nosotros"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adolescentes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Profesores sin herramientas para afrontar el acoso escolar cuando estalla en sus aulas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/profesorado-acoso_1_1231172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e6d544a-75af-423f-b395-78a0f9476ba5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Profesores sin herramientas para afrontar el acoso escolar cuando estalla en sus aulas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los futuros maestros y profesores no reciben formación en la universidad sobre el</p><p class="subtitle">bullying</p><p class="subtitle">, que afecta, según estimaciones, a más de uno de cada cuatro estudiantes</p><p class="subtitle">La Administración subraya avances y estrategias nuevas, pero CCOO señala que se ha recortado la formación a los docentes</p></div><p class="article-text">
        A pesar de las frecuentes apariciones en prensa de casos dram&aacute;ticos como el suicidio de menores acosados o la denuncia p&uacute;blica de casos que no han recibido suficiente atenci&oacute;n, no se conoce de manera oficial cu&aacute;l es la dimensi&oacute;n del acoso escolar en Espa&ntilde;a. La asociaci&oacute;n No al Acoso Escolar (NACE) sostiene que un 26% de los ni&ntilde;os y adolescentes lo sufren.
    </p><p class="article-text">
        La secretaria de NACE, la profesora de Secundaria Carmen Cabestany cree que hay muy pocos docentes preparados para afrontar este problema, menos del 20% que reflejaba una reciente encuesta: &ldquo;Yo creo que son menos los que est&aacute;n debidamente preparados con una formaci&oacute;n exhaustiva&rdquo;, afirma en una conversaci&oacute;n para eldiario.es.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Luengo forma parte desde hace cuatro a&ntilde;os del Equipo para la Prevenci&oacute;n del Acoso Escolar de la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n de la Comunidad de Madrid, y se&ntilde;ala &ldquo;de una manera concluyente&rdquo; que el &ldquo;nivel de formaci&oacute;n se ha incrementado muy significativamente en estos a&ntilde;os&rdquo;, por las actividades de formaci&oacute;n y por &ldquo;la cantidad de situaciones que tenemos que atender en los propios centros, que son intervenciones sobre casos espec&iacute;ficos que suponen una buena dosis de formaci&oacute;n&rdquo;. Docentes consultados reconocen que &ldquo;la preparaci&oacute;n va siendo mejor, pero no suficiente, porque falta continuidad y seguimiento. Estamos a muchas cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rafael Guerrero, psic&oacute;logo y profesor de la Facultad de Educaci&oacute;n de la Universidad Complutense de Madrid, lamenta que &ldquo;en la universidad no se forma el futuro profesorado en la atenci&oacute;n al <em>bullying</em> y lo digo de una manera tajante. En los grados de Pedagog&iacute;a, Psicolog&iacute;a, Educaci&oacute;n Infantil y Primaria no se estudia esto&rdquo;. Carmen Cabestany recalca que &ldquo;en la formaci&oacute;n para ser profesor de Secundaria no se habla del acoso escolar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Isabel Galv&iacute;n, secretaria general de la Federaci&oacute;n de Ense&ntilde;anza de CCOO de Madrid,&nbsp; critica que la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n estuvo ocho a&ntilde;os sin considerar una cuesti&oacute;n prioritaria formar en esta materia&ldquo;&nbsp; y en estos &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os &rdquo;esta brecha no se ha subsanado hasta compensar el desfase&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Denuncia que en 2011 la Comunidad de Madrid &ldquo;recort&oacute; la formaci&oacute;n del profesorado en un 80% y no se han revertido todos los recortes&rdquo;. Galv&iacute;n apunta que &ldquo;la exigencia hacia el profesorado es m&aacute;xima, pero no se le dota de recursos humanos suficientes y formaci&oacute;n suficiente y no se corrigen problemas estructurales como las altas ratios.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Miramos hacia otro lado?</h3><p class="article-text">
        &nbsp;&ldquo;Es un tema tab&uacute;&rdquo;, se&ntilde;ala Cabestany. &ldquo;La sociedad, ante situaciones desagradables o conflictos, suele mirar hacia otro lado&rdquo;, y el acoso es una de esas situaciones, subraya Guerrero, que resalta que muchos maestros se forman por su cuenta en estos temas, aunque reclama que &ldquo;habr&iacute;a que tener formaciones mucho m&aacute;s extensas que te habiliten para poder detectar una situaci&oacute;n de <em>bullying</em> y para ver de qu&eacute; manera se puede intervenir&rdquo;. Cabestany est&aacute; de acuerdo: &ldquo;Al igual que hay formaci&oacute;n del profesorado en temas de TIC, habr&iacute;a que incluir una formaci&oacute;n de verdad, muy seria&rdquo; sobre el acoso escolar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; porque se trata de un tab&uacute;, tanto el sindicato ANPE como NACE reclaman la reactivaci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/gobierno-trabaja-reactivar-Observatorio-inactividad_0_907460057.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Observatorio Estatal de Convivencia Estatal, que lleva ocho a&ntilde;os sin reunirse peri&oacute;dicamente</a>. &ldquo;Queremos saber cu&aacute;ntos suicidios hay provocados por el acoso escolar, en cu&aacute;ntas patolog&iacute;as psiqui&aacute;tricas en los adultos y en los ni&ntilde;os hay de base un caso de acoso escolar&rdquo;. Carmen Cabestany denuncia que &ldquo;hay muchos ni&ntilde;os que se autolesionan o muchos ni&ntilde;os con ideaci&oacute;n suicida en Primaria. Y todo esto est&aacute; debajo de la alfombra&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; supone una buena formaci&oacute;n del profesorado?</h3><p class="article-text">
        Todos los expertos coinciden en que el foco ha de estar puesto fundamentalmente en la prevenci&oacute;n. Jos&eacute; Antonio Luengo ha coordinado la publicaci&oacute;n de numerosas gu&iacute;as disponibles online. En una de ellas&nbsp;puede leerse que &ldquo;el trabajo de las tutor&iacute;as debe ser potenciado&rdquo; y en Educaci&oacute;n Primaria,&nbsp;que no tiene tutor&iacute;as como tal, &ldquo;ser&aacute; necesario arbitrar propuestas organizativas flexibles pero efectivas para fijar la acci&oacute;n tutorial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Galv&iacute;n considera que la administraci&oacute;n educativa &ldquo;no refuerza ni reconoce la funci&oacute;n tutor&iacute;al, imprescindible para abordar esta cuesti&oacute;n&rdquo;. &nbsp;Rafael Guerrero, por su parte, aboga por &ldquo;&nbsp;una educaci&oacute;n emocional cuanto antes y de&nbsp; manera transversal&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carmen Cabestany, por su experiencia, defiende que la prevenci&oacute;n pasa por una tutor&iacute;a entre iguales (TEI), un programa de centro donde todos los&nbsp;estudiantes&nbsp;de 5&ordm; de Primaria son tutores emocionales de los alumnos de 3&ordm; y los de 3&ordm; de la ESO son tutores emocionales de los alumnos de 1&ordm; de la ESO.
    </p><p class="article-text">
        Cabestany forma al profesorado de los centros que solicitan este programa, que ha sido evaluado por la Universidad de Alicante y que &ldquo;implica a todo el alumnado. Por eso es empoderador e inclusivo y se promueve de una manera m&aacute;s clara la empat&iacute;a&rdquo;, que con otros modelos ya en marcha en los que los alumnos ayudantes o mediadores son solo un grupo escogido .
    </p><p class="article-text">
        Isabel Galv&iacute;n, de CCOO, subraya que &ldquo;formar al profesorado en convivencia, en todas sus facetas,&nbsp; es clave&rdquo; y es por tanto &ldquo;una l&iacute;nea de formaci&oacute;n prioritaria para el sindicato&rdquo;.&nbsp; Sus afiliadas y afiliados reclaman &ldquo;formaci&oacute;n en convivencia, en mediaci&oacute;n entre iguales, en modelos de intervenci&oacute;n para prevenir, en estrategia para detectar el acoso y en ciberacoso&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Aprender a atar cabos</h3><p class="article-text">
        Sin una formaci&oacute;n completa, los profesores no son capaces de ver el contexto en el que se produce el acoso. De hecho, seg&uacute;n el estudio citado, un 82,11% de los j&oacute;venes han presenciado situaciones de acoso escolar, frente a un 59,73% de los profesores. Cabestany explica que estas situaciones &ldquo;se producen cuando los profesores no est&aacute;n mirando, cuando sale uno y entra otro, en el patio o en una excursi&oacute;n&rdquo;. Por eso, no queda m&aacute;s remedio que aprender a atar cabos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchas veces cuando se ven ni&ntilde;os aislados no se piensa qu&eacute; hay detr&aacute;s, se piensa que es rarito, que no tiene habilidades sociales&rdquo;, explica Carmen Cabestany. &ldquo;Si entiendes el contexto ver&aacute;s que hay ni&ntilde;os que te piden ir al ba&ntilde;o nada m&aacute;s volver del recreo porque no quieren coincidir con los otros en el ba&ntilde;o, porque les meten la cabeza en el v&aacute;ter o les observan desde el ba&ntilde;o de al lado, como nos ha pasado en un caso reciente&rdquo;. Tambi&eacute;n los pediatras, afirma Cabestany, deber&iacute;an tener informaci&oacute;n sobre el acoso, porque as&iacute; podr&iacute;an &ldquo;asociar que ese dolor de barriga el domingo por la tarde noche es un s&iacute;ntoma&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Antonio Luengo cuenta que se han creado herramientas como cuestionarios con los que los ni&ntilde;os responden &ldquo;c&oacute;mo se sienten en el grupo y si conocen a alg&uacute;n compa&ntilde;ero que lo est&aacute; pasando mal&rdquo;. El trabajo con los alumnos en la detecci&oacute;n de estos casos y el &ldquo;desmontar el concepto de chivato&rdquo;, como se&ntilde;ala Carmen Cabestany, es fundamental para saber qu&eacute; est&aacute; pasando.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Un problema social que requiere un compromiso social</h3><p class="article-text">
        Si en algo coinciden todos los expertos entrevistados es que el acoso escolar es, en palabras de Jos&eacute; Antonio Luengo, &ldquo;una enfermedad social&rdquo;, frente a la cual toda la sociedad deber&iacute;a estar sensibilizada e implicada. El profesorado, se&ntilde;ala Cabestany, &ldquo;no conoce la gravedad de la situaci&oacute;n y cuando reciben formaci&oacute;n y conocen la dimensi&oacute;n del problema se implican a fondo. Yo he visto a profesoras llorar lamentando que no se dieron cuenta de este caso o este otro&rdquo;. Luengo afirma que &ldquo;hay una suerte de ceguera &eacute;tica que hace pensar que el insulto es algo banal, que&nbsp; es algo sin importancia. Estamos normalizando procesos como la ridiculizaci&oacute;n a compa&ntilde;eros y los chicos incluso te llegan a comentar que esto es lo que hay&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Carmen Cabestany aboga por llevar a cabo grandes campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n para llamar a toda la sociedad a implicarse frente al acoso escolar. Rafael Guerrero defiende que &ldquo;si nuestros ni&ntilde;os y adolescentes se desarrollan en casas, en colegios y en la sociedad en contextos de seguridad y protecci&oacute;n esto no ocurrir&iacute;a&rdquo; y hace especial hincapi&eacute; en la educaci&oacute;n emocional: &ldquo;Si somos capaces de ense&ntilde;arles que identifique la emoci&oacute;n, que sean emp&aacute;ticos, todo esto va a redundar en una buena autoestima y en la capacidad de saber pedir ayuda&rdquo;, elementos clave para limitar el impacto del acoso escolar. &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/profesorado-acoso_1_1231172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Nov 2019 20:31:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Profesores sin herramientas para afrontar el acoso escolar cuando estalla en sus aulas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Acoso escolar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tu hijo podría salvarte la vida (si en el colegio le enseñan cómo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hijo-podria-salvarte-vida-ensenan_1_1295141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cef9bd3-1210-4f8b-94a9-72e2c6676239_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una niña de 10 años logró liberar la vía respiratoria de su madre, que se había atragantado, y otra niña de 12 salvó a su abuela de otro atragantamiento", cuenta Marta Nonide, médica que está detrás del proyecto</p><p class="subtitle">RCP desde mi cole</p><p class="subtitle">Estas niñas recibieron en sus centros escolares formación en primeros auxilios. A pesar de que la norma que establece el currículo básico de Educación Primaria los incluyen, su aplicación concreta no está regulada y depende de cada colegio</p><p class="subtitle">En estos cursos, desde muy pequeños, niñas y niños aprenden si una persona respira o no, la maniobra de inicio para la reanimación cardiopulmonar y las de atragantamiento</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;bamos un s&aacute;bado por la tarde noche tomando algo. Ten&iacute;a a mi hija de seis a&ntilde;os sentada a mi derecha y de pronto me agarr&oacute; la pierna, se puso de pie, boqueaba pero no emit&iacute;a sonido alguno, tampoco pod&iacute;a toser. Se llev&oacute; la mano al cuello, le pregunt&eacute; si se hab&iacute;a atragantado pero la cr&iacute;a no estaba comiendo nada. Me puse de pie, la gir&eacute; y la inclin&eacute; sobre mi mano para ir a darle una palmada en la espalda con mi otra mano entre los omoplatos y entonces mi hijo mediano, de nueve a&ntilde;os, se me adelant&oacute; y le dio dos palmadas fuertes en la espalda y sali&oacute; despedido de la boca de mi hija un trozo de hielo. Como la cr&iacute;a nos explic&oacute; luego, al ir a apurar el &uacute;ltimo trago del refresco, hizo el t&iacute;pico gesto de echar la cabeza hacia atr&aacute;s para tomarse el <em>cul&iacute;n</em> que quedaba y se atragant&oacute; con el hielo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La historia la recuerda la m&eacute;dica navarra Ana Campillo, que ya cont&oacute; la haza&ntilde;a de su hijo <a href="https://twitter.com/Ana__Campillo/status/1166090937988259843?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en un hilo de Twitter</a> que se hizo viral. Marta Nonide Robles, m&eacute;dico del SAMU-Asturias, pone algunos ejemplos similares: &ldquo;Una ni&ntilde;a de 10 a&ntilde;os logr&oacute; liberar la v&iacute;a respiratoria de su madre, que se hab&iacute;a atragantado con una almeja, y otra ni&ntilde;a de 12 salv&oacute; a su abuela de otro atragantamiento. Dos ni&ntilde;os han dado instrucciones de reanimaci&oacute;n cardiopulmonar a los adultos en caso de parada cardiorespiratoria. Se han multiplicado los casos de ni&ntilde;os que llaman al 112 porque su familiar no despierta o ha sufrido un accidente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas historias con final feliz tienen mucho m&aacute;s en com&uacute;n que la valent&iacute;a de los ni&ntilde;os protagonistas: todos estos peque&ntilde;os h&eacute;roes y hero&iacute;nas reciben en sus centros escolares formaci&oacute;n en primeros auxilios. Pero, a pesar de que en el <a href="https://www.boe.es/buscar/pdf/2014/BOE-A-2014-2222-consolidado.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Real Decreto </a>que establece el curr&iacute;culo b&aacute;sico de Educaci&oacute;n Primaria aparece hasta en cinco ocasiones la inclusi&oacute;n de los primeros auxilios, lo cierto es que, como se&ntilde;ala Nonide, que est&aacute; detr&aacute;s del proyecto <a href="http://www.rcpdesdemicole.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>RCP desde mi cole</em></a>, las autoridades &ldquo;no dan una gu&iacute;a detallada de qui&eacute;n, c&oacute;mo y en qu&eacute; momento o asignatura deben impartirse. Esto deja a los colegios la potestad de introducirlos a su manera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esto queda claro cuando Campillo y Nonide explican las diferencias de la aplicaci&oacute;n de la norma entre Asturias y Navarra. En Asturias, es personal de enfermer&iacute;a de asociaciones como <a href="https://emergenciasanitariacontusmanospuedessalvarvidasblog.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Con tus manos puedes salvar vidas</em></a><em>, </em>que gestiona Nonide, los que acuden a los colegios a demanda del profesorado. &ldquo;Al principio &iacute;bamos de cole en cole proponi&eacute;ndolo a los profes o directores. Ten&iacute;an muchas dudas de que estos talleres fueran apropiados, sobre todo con ni&ntilde;os tan peque&ntilde;os &ndash;incluso de cinco a&ntilde;os&ndash;&rdquo;, matiza, pero &ldquo;el boca a boca funcion&oacute;. Y ahora mismo tenemos una tremenda lista de espera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ana Campillo dec&iacute;a en su hilo viral que &ldquo;en Navarra somos muy afortunados&rdquo;. Y no le falta raz&oacute;n: el Gobierno de Navarra tiene un convenio con la asociaci&oacute;n de sanitarios <a href="http://www.elabcquesalvavidas.org/index.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El ABC que salva vidas,</a> por el que este personal forma a profesorado, especialmente de Educaci&oacute;n F&iacute;sica, para que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de Primaria y primeros de Secundaria, en un par de sesiones por curso, el alumnado aprenda &ldquo;si una persona respira o no, la maniobra de inicio para la reanimaci&oacute;n cardiopulmonar y las maniobras de atragantamiento&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; es necesario</h3><p class="article-text">
        Marta Nonide reconoce haber ido a domicilios donde ni&ntilde;os peque&ntilde;os han estado solos horas con el adulto que los cuidaba muerto o desmayado. &ldquo;Pero en 2012 una ni&ntilde;a de 8 a&ntilde;os me llam&oacute; al 112 porque su abuela se hab&iacute;a desmayado. Contest&oacute; a todas mis preguntas y entend&iacute; que se trataba de un ictus. Junto a su hermano de 6 a&ntilde;os cumpli&oacute; todas las instrucciones y puso a su abuela en posici&oacute;n lateral de seguridad con mi gu&iacute;a. La ayuda lleg&oacute; en 10 minutos y su abuela se salv&oacute;. As&iacute; que entend&iacute; que los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os eran los m&aacute;s desprotegidos, pero tambi&eacute;n los que mejor iban a llamar y a obedecer al 112 en caso de emergencia. Era cuesti&oacute;n de adaptar la formaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la web de <em>RCP desde mi cole</em> se afirma que los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos forman a sus escolares en las maniobras de atenci&oacute;n a la emergencia. Por eso, su tasa de eficacia en salvar la vida de un paciente en parada card&iacute;aca s&uacute;bita es superior al 70%. En Espa&ntilde;a esta tasa es inferior al 10%. Los ciudadanos espa&ntilde;oles llegan a la vida adulta sin estar capacitados para reconocer una parada cardiorrespiratoria o para hacer una reanimaci&oacute;n cardiopulmonar eficaz.
    </p><p class="article-text">
        Ana Campillo explica por qu&eacute; es importante que la poblaci&oacute;n tenga nociones de primeros auxilios con un argumento incontestable: &ldquo;En situaciones de una parada, de un atragantamiento, tu vida depende de lo que sepa la persona que tienes al lado. Hay unas m&iacute;nimas medidas o conocimientos que se pueden considerar casi un deber c&iacute;vico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta Nonide, por su parte, se muestra partidaria de comenzar a ense&ntilde;ar estas nociones cuanto antes. &ldquo;Pueden comenzar a mecanizar con sus peluches, de modo divertido y desprovisto de angustia, las maniobras de reanimaci&oacute;n cardiopulmonar y las de desobstrucci&oacute;n de la v&iacute;a a&eacute;rea&rdquo;. Si las comienzan a mecanizar de forma correcta con cinco a&ntilde;os, las normalizan y repiten cada a&ntilde;o, explica la experta, &ldquo;al llegar a la adolescencia (cuando realmente sean capaces de aplicarlas de modo efectivo) ya tendr&aacute;n los conceptos grabados. Actuar&aacute;n sin miedos ni dudas. Cuanto m&aacute;s mayores son los alumnos (y no digamos si el curso se da en adultos) m&aacute;s dif&iacute;cil es que interioricen las maniobras y las apliquen correctamente en un momento de emergencia real&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Campillo es muy consciente de que no se puede sobrecargar el curr&iacute;culo escolar, por eso compara las sesiones anuales de primeros auxilios con la pr&aacute;ctica repetida de simulacros de evacuaci&oacute;n y propone que &ldquo;este tipo de talleres y de formaci&oacute;n se haga de modo generalizado en el &aacute;mbito escolar y tambi&eacute;n en los centros de trabajo. Talleres cortos y b&aacute;sicos, pero repetidos en el tiempo, porque todo lo que no se usa se olvida&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Proyectos virales y f&aacute;cilmente reproducibles</h3><p class="article-text">
        En el caso de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as peque&ntilde;os, se les ense&ntilde;a a llamar al 112, a diferenciar si alguien respira o no y a tener a mano (o aprenderse) la direcci&oacute;n de su casa para facilitarla a los sanitarios. Nonide cuenta que, con los peque&ntilde;os, cantan <a href="https://www.youtube.com/watch?v=56PrvOfEqHQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la canci&oacute;n de la Reanimaci&oacute;n</a>, cuya fama incluso ha cruzado el charco. Aparte de cantar, los ni&ntilde;os de cinco a&ntilde;os &ldquo;pod&iacute;an aprender la reanimaci&oacute;n cardiopulmonar y el Heimlich [maniobra para salvar la vida en caso de un atragantamiento], con sus peluches (no tienen fuerza para los maniqu&iacute;es de los mayores). Y les encantaba. Y lo recordaban&rdquo;. En la web, Marta Nonide comparte numerosos recursos, por lo que se muestra convencida de que su proyecto es &ldquo;f&aacute;cilmente reproducible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ambas sanitarias reivindican que este tipo de formaci&oacute;n en los colegios se haga de forma reglada y universal, porque, asegura Campillo, &ldquo;la formaci&oacute;n en primeros auxilios es desigual entre colegios y comunidades y se lleva a cabo a costa de mucha voluntariedad de diversas asociaciones&rdquo;. Por eso, defiende que &ldquo;es necesario que desde las administraciones se regule y presupueste la formaci&oacute;n, dado que es la forma m&aacute;s transversal y efectiva de llegar a toda la poblaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Marta Nonide est&aacute; convencida de que en quince a&ntilde;os tendr&iacute;amos los n&uacute;meros revertidos en cuanto a la supervivencia en casos de parada cardiorrespiratoria si la formaci&oacute;n en primeros auxilios llegara de manera reglada a todos los coles, &ldquo;donde captas y formas al 99% de la poblaci&oacute;n&rdquo;. Y en este empe&ntilde;o, las familias, afirma Nonide, tenemos un papel fundamental: &ldquo;Si las familias ven lo que pueden aprender sus ni&ntilde;os, c&oacute;mo son los talleres y les pierden el miedo, comprenden que son vitales y los exigen en masa, las autoridades y gobiernos se pondr&aacute;n por fin las pilas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hijo-podria-salvarte-vida-ensenan_1_1295141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Nov 2019 20:24:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tu hijo podría salvarte la vida (si en el colegio le enseñan cómo)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Menores,Supervivencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obesidad infantil también es un problema de clase]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/obesidad-infantil-problema-clase_1_1341972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16b87235-33d9-4da5-9fef-3f74bec0e402_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obesidad infantil también es un problema de clase"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los bollos y galletas son omnipresentes y baratos en las estanterías de supermercados, en las máquinas de vending, en las tiendas de barrio, en la publicidad e incluso en los hospitales</p><p class="subtitle">Según la Encuesta Nacional de Salud, la tasa de obesidad de hijos de trabajadores y trabajadoras no cualificadas (15,37%) triplica la tasa de obesidad de hijos e hijas directores y gerentes (5,41%)</p><p class="subtitle">"Se suele culpar al individuo o la familia en el caso de los menores sin tener en cuenta sus factores psicológicos, físicos o el ambiente que les rodea”, critica la dietista nutricionista Sílvia Romero</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; comida est&aacute; m&aacute;s al alcance de la mano (y de los bolsillos) en nuestra sociedad: fruta y verduras o boller&iacute;a? Una vuelta por el supermercado, las peque&ntilde;as tiendas de alimentaci&oacute;n, el metro o incluso los hospitales nos lleva a una conclusi&oacute;n que puede resultar ins&oacute;lita. Porque lo cierto es que los bollos y galletas son omnipresentes y baratos en las estanter&iacute;as de supermercados, en las m&aacute;quinas de <em>vending</em>, en las tiendas de barrio, en la publicidad e incluso en los hospitales. Vivimos inmersos en lo que los profesionales sanitarios cr&iacute;ticos, especialmente los dietistas-nutricionistas, llaman &ldquo;ambiente obesog&eacute;nico&rdquo;, que se ve agravado por el hecho de que no haya f&aacute;cil acceso a nutricionistas en la sanidad p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los colectivos m&aacute;s perjudicados por este ambiente son los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y, especialmente, los de las clases empobrecidas. Seg&uacute;n la Encuesta Nacional de Salud, la tasa de obesidad de hijos de trabajadores y trabajadoras no cualificadas (15,37%) triplica la tasa de obesidad de hijos e hijas directores y gerentes (5,41%).
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;lvia Romero Canals, dietista nutricionista y autora del blog Equilibra't, alerta de las consecuencias para la salud de esas tasas de sobrepeso y obesidad: &ldquo;Hipertensi&oacute;n, diabetes tipo 2, lesiones en la piel, cardiopat&iacute;as, trastornos osteomusculares, algunos tipos de c&aacute;ncer, trastornos del sue&ntilde;o, bajo rendimiento escolar, estigmatizaci&oacute;n social, d&eacute;ficit de autoestima, depresi&oacute;n. En general, un deterioro de su calidad de vida (f&iacute;sico-mental) muy importante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Gonz&aacute;lez es enfermera de atenci&oacute;n primaria. Por su consulta pasa poblaci&oacute;n adulta e infantil. Reconoce que la obesidad infantil es ya un problema de salud p&uacute;blica, pero detecta una falta de conciencia sobre este tema. Para Gonz&aacute;lez, &ldquo;el problema es que la mala alimentaci&oacute;n no tiene efectos inmediatos y tangibles en la salud, no se ve la peligrosidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;lvia Romero lamenta que &ldquo;se suele culpar al individuo o la familia en el caso de los menores sin tener en cuenta sus factores psicol&oacute;gicos, f&iacute;sicos o el ambiente que les rodea&rdquo;, negando la dimensi&oacute;n claramente social de este problema, provocado por factores como &ldquo;la presi&oacute;n de la industria alimentaria, la falta de educaci&oacute;n nutricional e informaci&oacute;n, y que los productos ultraprocesados suelen ser m&aacute;s econ&oacute;micos que los frescos y saludables&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Gonz&aacute;lez, por su parte, dirige su cr&iacute;tica &ldquo;al entorno, la publicidad, la forma en que est&aacute;n colocados los alimentos en los centros comerciales, el etiquetado, que el nivel econ&oacute;mico para que la persona pueda llevar a la pr&aacute;ctica los h&aacute;bitos de alimentaci&oacute;n adecuados&rdquo;. Critica especialmente el etiquetado de alimentos y reconoce que en consulta observa que &ldquo;enriquecido con vitaminas y minerales&rdquo; o &ldquo;infantil&rdquo; son dos reclamos que, en los paquetes de productos que se venden en las grandes superficies, llaman mucho la atenci&oacute;n a las familias, que piensan as&iacute; que est&aacute;n ofreciendo la mejor alimentaci&oacute;n a sus hijos, porque est&aacute; enriquecida o especialmente destinada a ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Numerosos nutricionistas reclaman que el acceso a informaci&oacute;n nutricional por parte de sanitarios especializados sea generalizado en la sanidad p&uacute;blica y protestan por esta carencia con el hashtag #SanidadDesnutrida. Es conocida la pol&eacute;mica de los sellos de sociedades m&eacute;dicas avalando galletas o incluso leches de crecimiento. La Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a sali&oacute; al paso de estas cr&iacute;ticas en 2015 se&ntilde;alando en un comunicado que &ldquo;no existen alimentos buenos o malos sino una alimentaci&oacute;n saludable o no. En el caso de los ni&ntilde;os hemos de conjugar idoneidad de la dieta y su aceptaci&oacute;n por parte de los menores. La galletas &ndash;como otras formas de cereales&ndash; son buenos instrumentos para conseguir hacer una dieta variada y saludable. El Comit&eacute; de Nutrici&oacute;n de la AEP considera que las galletas son un alimento sano si se consumen en las cantidades adecuadas y dentro de una dieta variada&rdquo;. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, el sello se retir&oacute; de las galletas.
    </p><p class="article-text">
        El argumento de la moderaci&oacute;n y la idea de que hay que comer de todo se antoja como una rendija por la que se cuela el consumo frecuente de galletas y boller&iacute;a por parte de la poblaci&oacute;n infantil, especialmente en una sociedad en la que la informaci&oacute;n nutricional fiable que desmienta los poderosos mensajes publicitarios de la industria alimentaria parece m&aacute;s un lujo que un derecho de salud p&uacute;blica. Como se&ntilde;ala la dietista-nutricionista Luc&iacute;a Mart&iacute;nez, &ldquo;con una tasa de obesidad y sobrepeso por encima del 50%, ni&ntilde;os incluidos, segu&iacute;s recomendando galletas con moderaci&oacute;n. Insensatos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Comer de todo hace tiempo que dej&oacute; de ser un buen consejo&rdquo;. La enfermera Isabel Gonz&aacute;lez lamenta que &ldquo;los profesionales sanitarios (m&eacute;dicos y enfermeros) necesitan actualizarse muy mucho en todo lo que es alimentaci&oacute;n porque parte de nuestra funci&oacute;n es dar educaci&oacute;n sanitaria a la poblaci&oacute;n. Pero hay ciertos aspectos que tienen que ser abordados por dietistas-nutricionistas&rdquo;, especialmente, defiende, la actualizaci&oacute;n con rigor de las hojas con informaci&oacute;n sobre alimentaci&oacute;n sana que se llevan las familias a casa. En algunas de esas hojas e &ldquo;incluso en p&aacute;ginas web de la administraci&oacute;n p&uacute;blica se siguen incluyendo las galletas y zumo como parte de la alimentaci&oacute;n saludable&rdquo;, critica.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos del Informe de Consumo Alimentario en Espa&ntilde;a 2018, si bien las parejas con hijos en edad media suponen el 13,98% de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, este grupo consume el 21,68% de la boller&iacute;a que se vende en Espa&ntilde;a. En cuanto a las galletas, las parejas con hijos consumen el 23,62%. El peso de los hogares con hijos de edad media en el consumo de frutas baja hasta el 14%. Adem&aacute;s, seg&uacute;n estima la ONG VSF Justicia Alimentaria, &ldquo;en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, nuestra dieta ha cambiado: el 70% de lo que comemos son alimentos procesados, altos en az&uacute;cares, grasas y sal&rdquo;. El mensaje de la moderaci&oacute;n parece, por tanto, interesadamente ambiguo.
    </p><p class="article-text">
        Isabel Gonz&aacute;lez ha vivido por experiencia el fracaso de animar a padres y madres a cambiar los h&aacute;bitos alimenticios de la familia: &ldquo;Si yo pretendo que un ni&ntilde;o pase de tomar galletas con cacao soluble azucarado a tomar un vaso de leche y un pan tostado integral con aceite de oliva, tengo un fracaso y los padres no vuelven, porque se sienten mal sabiendo que lo que est&aacute;n haciendo no es sano para su hijo pero se sienten incapaces de darle esa dieta de un d&iacute;a para otro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, le parece muy importante trabajar en prevenci&oacute;n: &ldquo;Lo importante es empezar desde que son peque&ntilde;os, desde que una madre te dice si le puede dar cereales ya con cuatro meses. Hay que decirle que no se los d&eacute;, que no los necesita, por mucho que diga que lo ve en centros comerciales y farmacias. Y hay que explicarle que si a un ni&ntilde;o le das alimento con cacao azucarado ya no le vas a poder dar ese alimento solo, porque el cacao azucarado le produce un umbral del sabor tan alto que cuando lo retiras el ni&ntilde;o ya no va a querer comerlo si no est&aacute; tan dulce. Hay que decirles que la leche con cacao azucarado est&aacute; m&aacute;s rica para los adultos, que ya tenemos el paladar mal acostumbrado, pero un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a no. A un ni&ntilde;o peque&ntilde;o le das un trozo de pan y un vaso de leche y es feliz&rdquo; .
    </p><p class="article-text">
        Si, ahora que iniciamos curso escolar, queremos adoptar en familia una alimentaci&oacute;n m&aacute;s sana, S&iacute;lvia Romero nos transmite un mensaje claro: &ldquo;Deber&iacute;amos reducir el consumo de bebidas azucaradas (refrescos y zumos) y de productos ultraprocesados y precocinados y aumentar el consumo de verduras, hortalizas y fruta (que deber&iacute;an ser la base de nuestra alimentaci&oacute;n)&rdquo;. Romero va m&aacute;s all&aacute; y defiende &ldquo;disminuir el n&uacute;mero de horas de pantallas/dispositivos y aumentar la actividad f&iacute;sica&rdquo;, que dos de cada tres ni&ntilde;os en Espa&ntilde;a realizan de manera insuficiente. La nutricionista cree que es muy importante &ldquo;que toda la familia tome conciencia y sea algo de todos, no solo del ni&ntilde;o. Comer juntos (todas las comidas posibles), as&iacute; como dar ejemplo es esencial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos m&aacute;s all&aacute;. Dado que estamos ante un problema social de graves consecuencias para la salud p&uacute;blica, &iquest;qu&eacute; medidas habr&iacute;a que tomar para afrontarlo como tal? S&iacute;lvia Romero Canals lo tiene claro: las soluciones pasan por &ldquo;incorporar a los Dietistas-Nutricionistas en el Sistema Nacional de Salud, prohibir cualquier publicidad dirigida al p&uacute;blico infantil como ha hecho Portugal, aumentar los impuestos de ultraprocesados y refrescos y disminuir el de frutas y verduras, incentivar la pr&aacute;ctica de actividad f&iacute;sica e invertir en prevenci&oacute;n&rdquo;. Isabel Gonz&aacute;lez subraya que, adem&aacute;s de actualizar al personal sanitario de atenci&oacute;n primaria en este tema, &ldquo;las autoridades sanitarias tendr&iacute;an que hacer m&aacute;s trabajo para que los etiquetados de los alimentos fueran de otra forma y la gente pudiera ver de una manera m&aacute;s f&aacute;cil lo que tienen delante&rdquo;. Se trata, concluye S&iacute;lvia Romero, de tener &ldquo;la voluntad pol&iacute;tica de actuar contra la industria que promociona el consumo de alimentos insanos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/obesidad-infantil-problema-clase_1_1341972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 29 Sep 2019 19:45:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La obesidad infantil también es un problema de clase]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Infancia,Obesidad,Salud,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es el verano el mejor momento para quitarles el pañal a los niños? Claves para una retirada respetuosa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/verano-mejor-momento-quitarles-panal_1_1407428.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72e10544-ce28-4adb-9477-f23534d837a3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es el verano el mejor momento para quitarles el pañal a los niños? Claves para una retirada respetuosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Solemos escuchar que la mejor época para acabar con el pañal es la estival, pues se entiende que es más cómodo porque los menores llevan menos ropa y no hay prisas</p><p class="subtitle">Sin embargo, el momento idóneo es cuando cada niño o niña esté preparado, coinciden los expertos, que apuntan a la necesidad de no presionarle: "A muchos se les pide algo que no son capaces de hacer", señala Alicia Alonso</p><p class="subtitle">Acompañar el propio proceso del menor, prestar atención a sus señales o entender con paciencia que los escapes se van a producir son algunas de las pautas</p></div><p class="article-text">
        En la crianza de nuestros hijos e hijas hay importantes hitos evolutivos que se viven como un desaf&iacute;o que superar con una fe ciega en recetas dise&ntilde;adas por expertos o, mejor, con una planificaci&oacute;n pensada en conjunto por familia y escuela infantil. Uno de esos hitos es la retirada del pa&ntilde;al, asociada de forma tradicional al buen tiempo. Y es que el verano se vive muy diferente cuando tu peque tiene dos a&ntilde;os y llega el (a veces estresante) momento de retirar el pa&ntilde;al. Se entiende que ahora que llevan menos ropa, hay menos prisas que en pleno curso escolar y no se pueden enfriar si hay escapes es una etapa ideal para que ni&ntilde;os y ni&ntilde;as aprendan a controlar esf&iacute;nteres. Pero &iquest;es de verdad el verano la &eacute;poca ideal para afrontar este reto?
    </p><h3 class="article-text">&iquest;C&oacute;mo saber cu&aacute;ndo es el momento?</h3><p class="article-text">
        Armando Bastida, enfermero de pediatr&iacute;a, quiere dejar claro que &ldquo;el mejor momento para retirar el pa&ntilde;al es cuando cada ni&ntilde;o o ni&ntilde;a est&aacute; preparado para dejarlo. Y esto es algo que puede suceder en verano, pero que puede suceder tambi&eacute;n en invierno. Un d&iacute;a de fr&iacute;o cualquiera, nuestra peque aparece con el pa&ntilde;al en la mano y nos dice que no lo quiere. No tendr&iacute;a mucho sentido decirle que 'hasta verano tendr&aacute;s que llevarlo', y de igual modo, no tiene mucho sentido quitarlo en verano si el peque no est&aacute; preparado todav&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si est&aacute;n preparados, Bastida anima a aprovechar esta &eacute;poca estival para experimentar y &ldquo;dejarlos desnudos por casa para que vean qu&eacute; pasa cuando hacen pip&iacute; o se hacen caca. A partir de ah&iacute;, podemos hablarles de ello, contarles qu&eacute; es, explicarles que tenemos que limpiarlo y ofrecerles una alternativa para que no lo hagan en el suelo: el orinal, el WC o directamente un pa&ntilde;al&rdquo;. Eso s&iacute;, es necesario armarse de paciencia (y de una fregona). Alicia Alonso, psicopedagoga e integrante de la Plataforma 0 a 6 a&ntilde;os, que reivindica el car&aacute;cter unificado de la etapa de Educaci&oacute;n Infantil, considera que &ldquo;el verano es uno de los factores que hacen m&aacute;s factible retirar el pa&ntilde;al, pero no es ni mucho menos el &uacute;nico&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; factores necesitamos conocer?</h3><p class="article-text">
        Bastida no habla de se&ntilde;ales muy ocultas: el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a va a dejar bien claro que ha llegado la hora &ldquo;si hay momentos en los que ya se arranca el pa&ntilde;al porque le molesta, si nos dice que va a hacer pip&iacute; o caca, si pasa m&aacute;s tiempo entre que mancha pa&ntilde;ales o se interesa por lo que los dem&aacute;s hacemos en el WC.&rdquo;. Alonso expone otros factores. El fundamental es que &ldquo;el ni&ntilde;o quiera dejar el pa&ntilde;al, porque tiene deseo de crecer, que es lo natural, a no ser que se le haya sobreprotegido o convencido de que lo mejor es que no crezca para que pap&aacute; o mam&aacute; lo puedan disfrutar siempre. El tema del deseo genera emociones positivas que ayudan much&iacute;simo a regular el organismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta experta habla tambi&eacute;n del concepto de la carrera &uacute;til, que supone que la ni&ntilde;a o ni&ntilde;o es &ldquo;capaz de correr prestando atenci&oacute;n a para qu&eacute; desea correr. Cuando voy coger una cosa, no estoy preocupado pensando en que me caigo sino en llegar ah&iacute; porque ya lo he automatizado. Los m&uacute;sculos p&eacute;lvicos, que son fundamentales en el control de esf&iacute;nteres, tienen ya el tono suficiente para permitirlo&rdquo;, dice. Tambi&eacute;n es interesante conocer la edad media en la que se alcanza la capacidad de controlar esf&iacute;nteres. Cuenta Bastida que <a href="http://pediatrasandalucia.org/Pdfs/haizea.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">seg&uacute;n el estudio Haizea-Llevant</a>, que rige las revisiones del Ni&ntilde;o Sano que se realizan en muchas comunidades aut&oacute;nomas, un 25% de peques a&uacute;n no controlan con 3 a&ntilde;os y se considera normal.
    </p><p class="article-text">
        Por eso debe ser un proceso respetuoso, porque &ldquo;a muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as se les est&aacute; pidiendo que hagan algo que no son capaces de hacer&rdquo;. Alicia Alonso defiende que &ldquo;cada criatura tiene unos tiempos completamente normales y que deben ser respetados, porque si no los respetas puedes crear problem&aacute;ticas donde no las hay&rdquo;. El objetivo &uacute;ltimo es que se desarrolle de forma natural y la clave es acompa&ntilde;ar al menor en el proceso sin presiones. 
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Y c&oacute;mo se consigue?</h3><p class="article-text">
        &iquest;De qu&eacute; manera podemos contribuir las familias a una retirada respetuosa del pa&ntilde;al? Ambos expertos se muestran convencidos de la necesidad de establecer un proceso de preparaci&oacute;n largo. &ldquo;Cuando un ni&ntilde;o o ni&ntilde;a ve a sus pap&aacute;s que van a hacer pis y dice 'yo tambi&eacute;n' es buena idea quitarle el pa&ntilde;al, ponerle si quiere y luego volv&eacute;rselo a poner para que no sienta presi&oacute;n. Eso forma parte de un periodo previo que va ayudando a que el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a se sienta bien y vaya teniendo m&aacute;s deseo&rdquo;, apunta Alonso.
    </p><p class="article-text">
        Bastida es partidario de un periodo de preparaci&oacute;n de largo recorrido, pues implica &ldquo;ayudarles desde los 12 meses a ser cada vez m&aacute;s aut&oacute;nomos en todos los sentidos (usar vasos normales en vez de los de aprendizaje o biberones, a dejar el chupete, a vestirse y desvestirse...), y hacerles part&iacute;cipes de cada cambio de pa&ntilde;al, para que sepan qu&eacute; es el pa&ntilde;al, qu&eacute; es el pip&iacute; y qu&eacute; es la caca. Adem&aacute;s, tienen que vernos a nosotros hacerlo en el ba&ntilde;o (no es dif&iacute;cil, porque les encanta acompa&ntilde;arnos en esos momentos que ya no tienen nada de &iacute;ntimos) e incluso jugar a hacer pipi y caca como nosotros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y si ya nos metemos en faena, hay que armarse de paciencia, entender que los escapes se van a producir y vivir el proceso &ldquo;en principio, como algo que no tiene marcha atr&aacute;s&rdquo;, apunta Alonso, aunque no hay que ser r&iacute;gidos, matiza. Sabe, por experiencia, que &ldquo;muchas criaturas se estri&ntilde;en porque tienen la sensaci&oacute;n de que hay algo de su cuerpo que se les escapa, y les asusta. Y muchas veces tienes que ponerles el pa&ntilde;al para que hagan caca y se lo vuelves a quitar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Bastida, adem&aacute;s, advierte contra el uso de premios y castigos: &ldquo;Si se cae en la tentaci&oacute;n de presionar, de premiar o castigar, de decirle que ya es mayor y no deber&iacute;a hacer eso, o se hace aquello de sentarlo cada poco tiempo en el orinal, podemos conseguir que coja fobia a todo lo relacionado con este tema y que empiece a huir cada vez que queramos que lo intente&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La entrada en el colegio</h3><p class="article-text">
        La entrada al &ldquo;cole de mayores&rdquo; suele marcar el momento en el que se espera que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as controlen ya sus esf&iacute;nteres y acudan al centro escolar sin pa&ntilde;al. Los escapes en ese curso escolar son frecuentes, no en vano en la mayor&iacute;a de colegios piden a las familias que faciliten ropa de cambio y algunos disponen de auxiliares que se ocupan de esta tarea. Otros llaman a las familias para que acudan a limpiar a sus hijos e hijas.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta Alonso que &ldquo;un aprendizaje demasiado temprano obliga a la criatura a aprender algo cuando no est&aacute; preparada y supone un sobreesfuerzo tremendo para estar pendiente de algo que no se automatiza porque su naturaleza no lo permite todav&iacute;a. Ante una situaci&oacute;n de tensi&oacute;n emocional, como la entrada en un nuevo cole, se sienten m&aacute;s inseguros y est&aacute;n m&aacute;s preocupados por su emoci&oacute;n que por mantener un h&aacute;bito que no est&aacute; automatizado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sin dejar de reconocer la situaci&oacute;n de sobrecarga de maestras y maestros con unas ratios cada vez m&aacute;s elevadas, Alonso pide que los docentes que &ldquo;en vez de decir a las familias que no pueden llevar a sus hijos si no tienen control de esf&iacute;nteres, digan a la Administraci&oacute;n que tiene que cumplir la ley&rdquo;, porque la ley, insiste, &ldquo;establece con toda claridad que la higiene personal forma parte del acto educativo del profesional infantil en estas edades&rdquo;, no solo en las escuelas infantiles. Y es que si en la escuela infantil una sola educadora &ldquo;se ocupaba de todo el acto educativo&rdquo; y, por tanto, tambi&eacute;n de la higiene, en el colegio parece que el mensaje es &ldquo;que su cabeza es cosa de la maestra y que el cuerpo es de la auxiliar que viene solo a cambiarlo cuando tiene la debilidad de hacerte pis o caca&rdquo;, protesta la experta.
    </p><p class="article-text">
        Bastida, por su parte, defiende que &ldquo;el personal docente tampoco es responsable de cambiar los pa&ntilde;ales a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as. Al final el problema es el de siempre, hay poco personal para una cantidad de ni&ntilde;os muy elevada que est&aacute;n yendo al colegio demasiado pronto&rdquo;. Respetar los ritmos de los ni&ntilde;os, resume, pasa por que &ldquo;haya personal de apoyo y que las ratios en las aulas sean menores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo dicho, si est&aacute;is en casa en pleno proceso, mucho acompa&ntilde;amiento, mucha ropa de cambio, mucha paciencia y, no menos importante, una fregona a mano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/verano-mejor-momento-quitarles-panal_1_1407428.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Aug 2019 19:10:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es el verano el mejor momento para quitarles el pañal a los niños? Claves para una retirada respetuosa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pepa Horno: "A la gente le resulta difícil creer las cifras de violencia contra los niños y niñas porque le dan miedo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/resulta-dificil-cifras-violencia-danmiedo_128_1411469.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f14636a3-fb3d-4abc-a5e1-182ddfb21b6f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pepa Horno: &quot;A la gente le resulta difícil creer las cifras de violencia contra los niños y niñas porque le dan miedo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pepa Horno, experta en prevención de la violencia contra la infancia, pide que las instituciones y la sociedad hagan frente a este grave problema que, considera, muchos no quieren ver</p><p class="subtitle">"La negligencia y la violencia emocional son las formas de violencia más abundantes, pero menos estudiadas porque están tan metidas en nuestra forma de relacionarnos con los niños, niñas y adolescentes", señala</p><p class="subtitle">Reivindica formación en maltrato infantil para las profesiones relacionadas con la infancia para que "la atención que reciba un menor cuando llegue a un centro de salud o a la escuela no dependa del profesional que le toque o la zona"</p></div><p class="article-text">
        Pepa Horno es una experta en prevenci&oacute;n de la violencia contra la infancia con una dilatada y reconocida trayectoria. Adem&aacute;s de numerosas gu&iacute;as de actuaci&oacute;n para prevenir y hacer frente a este grave problema social,&nbsp;<a href="http://www.pepahorno.es/libros-publicados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha publicado numerosos libros y cuentos sobre buen trato a la infancia.</a> Ha llevado a cabo campa&ntilde;as para defender el derecho de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes a una vida libre de violencia y no cesa de elevar su voz para denunciar un problema que, considera, muchos no quieren ver. Defiende que &ldquo; cambiar&iacute;a las cosas dejar de mirar al otro lado y entender que el llanto del vecino, de mi sobrino, de la ni&ntilde;a que tengo en clase o de la que acude a mi consulta son tambi&eacute;n MI problema&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es la violencia contra la infancia un problema grave y extendido en nuestra sociedad? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La violencia contra la infancia es un problema grave en todas las sociedades, no solo en la nuestra. A la gente le resulta dif&iacute;cil creer las cifras porque le dan miedo. Miedo por sus hijos e hijas, miedo por lo que esas cifras significan de nosotros como sociedad. Espa&ntilde;a se sit&uacute;a, como el resto de los pa&iacute;ses de Europa donde se ha estudiado el fen&oacute;meno, en torno a uno de cada cinco ni&ntilde;os y ni&ntilde;as <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/denuncia-agresion-iceberg-violencia-silenciada_0_845865654.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">v&iacute;ctimas de abuso sexual infantil, por ejemplo.</a>&nbsp;Adem&aacute;s es pa&iacute;s consumidor, productor y distribuidor de pornograf&iacute;a infantil.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la negligencia y la violencia emocional son las formas de violencia m&aacute;s abundantes pero menos estudiadas porque est&aacute;n tan metidas en nuestra forma de relacionarnos con los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes y entre los propios adultos que nos cuesta visibilizarlas como violencia. La amenaza, el chantaje, el abandono o la exclusi&oacute;n del grupo o la humillaci&oacute;n p&uacute;blica son formas de violencia que se viven en muchos hogares, escuelas, centros u oficinas y est&aacute;n normalizadas. Y ocurren tanto de los adultos a los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes como entre ellos mismos. En todas las clases sociales. En los pueblos y las ciudades. En hombres y mujeres. La violencia siempre se basa en el abuso de poder y ese abuso se puede dar en todos los contextos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute; la sociedad sensibilizada sobre este problema?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este aspecto es uno de los que m&aacute;s ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Se est&aacute; produciendo un fen&oacute;meno de conciencia social sobre la gravedad de la problem&aacute;tica. Para quienes llevamos muchos a&ntilde;os trabajando en el tema es emocionante ver c&oacute;mo poco a poco la gente va dejando de negarlo y de ignorarlo. Pero queda mucho por hacer. Con el tema del abuso sexual infantil se est&aacute;n logrando cambios muy importantes en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, pero sigue sin estar incluido el tema del maltrato infantil de forma sistem&aacute;tica en todos los curr&iacute;culos universitarios de las profesiones relacionadas con ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes: Medicina, Psicolog&iacute;a, Derecho, Trabajo Social, Educaci&oacute;n Social, por mencionar algunas.
    </p><p class="article-text">
        Y no se puede ver aquello que no se est&aacute; formado para ver. Si la formaci&oacute;n es a posteriori y dependiendo de la voluntad y sensibilidad del profesional tambi&eacute;n la atenci&oacute;n que reciba un ni&ntilde;o, ni&ntilde;a o adolescente cuando llegue a un centro de salud o a la escuela o a un juicio va a seguir dependiendo del profesional que le toque o de la zona en la que viva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tiene que cambiar en la sociedad para erradicar la violencia contra la infancia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para erradicar la violencia contra la infancia son necesarios tres aspectos esenciales. Primero, un cambio en la forma de relacionarnos. No estamos hablando s&oacute;lo de dejar de pegar, sino de la ternura, la presencia, la constancia, la comunicaci&oacute;n...No educamos en lo que decimos sino en lo que vivimos. Transformar las relaciones implica mirar hacia dentro, hacia nuestros propios modelos vinculares, hacia nuestra infancia y nuestros miedos. Implica consciencia. La maternidad y paternidad conscientes son mucho m&aacute;s complejas y agotadoras.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo cambio necesario es generar espacios seguros para el desarrollo de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Personas que quieran da&ntilde;arles va a haber siempre, pero no podr&aacute;n hacerlo si la sociedad, si cada uno de nosotros se lo impide. Dejar de mirar al otro lado y entender que el llanto del vecino, de mi sobrino, de la ni&ntilde;a que tengo en clase o de la que acude a mi consulta son tambi&eacute;n mi problema cambiar&iacute;a las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Y un tercer aspecto clave es la plena implementaci&oacute;n de los derechos del ni&ntilde;o, ni&ntilde;a y adolescente en nuestra sociedad. Mientras se sigan estableciendo diferencias sociales entre adultos y ni&ntilde;os como que pegar a un adulto sea considerado un delito y pegar a un ni&ntilde;o, ni&ntilde;a o adolescente sea considerado como educaci&oacute;n se seguir&aacute;n vulnerando los derechos de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes como personas. Erradicar el castigo f&iacute;sico y psicol&oacute;gico no es una cuesti&oacute;n de buena voluntad sino de derechos humanos. Pero &eacute;sa es s&oacute;lo una de las vulneraciones de sus derechos. Es necesario un marco legislativo adecuado, unas instituciones que cumplan adecuadamente su cometido y una comunidad que entienda que es tambi&eacute;n responsable de la protecci&oacute;n de sus ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; podemos hacer las familias, desde nuestras casas, para resolver este problema y proteger a nuestros ni&ntilde;os? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Poner consciencia en nuestras rutinas cotidianas. Despertarles con abrazos, con mimos. Decirles que les queremos. Para que cuando alguien les trate mal no lo acepten como normal. No pensar &ldquo;si &eacute;l ya sabe que le quiero&rdquo;. Aprendemos a amar sinti&eacute;ndonos amados y nos sentimos amados en las peque&ntilde;as rutinas de cada d&iacute;a. Ense&ntilde;arles esa diferencia tan importante entre &ldquo;querer bien&rdquo; y &ldquo;querer mal&rdquo;. Porque la mayor&iacute;a de las formas de violencia les van a llegar de gente a la que conocen y quieren, no de desconocidos, locos, borrachos o desalmados. Tienen que reconocer el maltrato les venga de quien les venga y eso s&oacute;lo se aprende cuando tienes una vivencia clara de &ldquo;buen amor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Segundo, hablar con ellos, sin temas tab&uacute;, contarles que esto existe y ense&ntilde;arles a pedir ayuda, no decirles: &ldquo;S&eacute; fuerte, defi&eacute;ndete sola, ten cuidado&rdquo;. As&iacute; cuando est&eacute;n en riesgo pedir&aacute;n ayuda. Y por &uacute;ltimo ponerles l&iacute;mites firmes y claros en la crianza. Las normas no son un derecho de los padres y madres, lo son de los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes. Las necesitan para desarrollarse plenamente y no perderse. Y especialmente marcar esos l&iacute;mites desde un principio y con claridad cuando abusan de otros ni&ntilde;os. No justificarlo como &ldquo;son cosas de ni&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.facebook.com/unicef.es/videos/violencia-infantil/10155414462836279/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Dice en una entrevista con UNICEF</strong></a><strong>&nbsp;que la salud mental infanto-juvenil no se est&aacute; abordando en Espa&ntilde;a. &iquest;Hay m&aacute;s problemas de salud mental en ni&ntilde;os y adolescentes ahora? &iquest;C&oacute;mo se puede abordar este problema? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No hay estad&iacute;sticas suficientes para saber si hay m&aacute;s problemas, pero s&iacute; sabemos que los perfiles son m&aacute;s graves. Los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que llegan al sistema de protecci&oacute;n ahora, comparados con la situaci&oacute;n hace veinte a&ntilde;os, est&aacute;n mucho m&aacute;s da&ntilde;ados. Las medidas para abordar la salud mental infanto-juvenil son claras: unidades interdisciplinares (psiquiatr&iacute;a, psicolog&iacute;a, trabajo social, al menos) que trabajen siempre en red; trabajo no s&oacute;lo con el ni&ntilde;o o ni&ntilde;a sino con las familias y/o educadores y entender la medicaci&oacute;n como un apoyo de una intervenci&oacute;n global que no se limite a un diagn&oacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que&nbsp;el acoso escolar tiene en Espa&ntilde;a una dimensi&oacute;n preocupante? </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/detectan-telefono-Inspeccion-Amnistia-Internacional_0_906759709.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el acoso escolar</a>
    </p><p class="article-text">
        El acoso escolar es el resultado de todo lo ya expuesto. El manejo de poder en las relaciones entre iguales plasma modelos ya aprendidos, no s&oacute;lo en las familias, sino en los medios de comunicaci&oacute;n, en el barrio...Es decir, en la sociedad. Claro que es preocupante porque plasma tres aspectos clave ya expuestos: la escasa afectividad y cuidado en las relaciones; la dificultad que tienen los ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes para poner conciencia y sostener las propias emociones que dificulta la empat&iacute;a y la minusvaloraci&oacute;n y falta de preparaci&oacute;n, consciencia o voluntad, seg&uacute;n el caso, de los adultos para abordar el problema. Pero cometemos un error si limitamos y formulamos el acoso como &ldquo;escolar&rdquo; porque no se limita a la escuela, la trasciende. El acoso sigue si&eacute;ndolo en el barrio, el pueblo, en las redes sociales&hellip;No es un problema de la escuela, es un problema de la sociedad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/resulta-dificil-cifras-violencia-danmiedo_128_1411469.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2019 19:08:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pepa Horno: "A la gente le resulta difícil creer las cifras de violencia contra los niños y niñas porque le dan miedo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menores,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yvonne Laborda: "Gritar a los niños es maltratar, aunque suene mal"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/gritar-ninos-maltratar-suene-mal_128_1444804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3c54ee5-2569-462b-962f-56be5335a510_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yvonne Laborda: &quot;Gritar a los niños es maltratar, aunque suene mal&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Yvonne Laborda es terapeuta y ha publicado recientemente el libro</p><p class="subtitle">Dar voz al niño</p><p class="subtitle">, en el que expone las claves de la llamada crianza consciente</p><p class="subtitle">"Esto de "pórtate bien" o "se ha portado mal" es desde el juicio del adulto. ¿Qué es portarse bien? ¿Es hacer todo lo que el adulto quiere? Eso sería reprimir al niño"</p><p class="subtitle">Apunta a la necesidad de escuchar a los menores: "Parece que molestan en la sociedad. Tenemos la necesidad de que el niño deje de serlo cuanto antes"</p></div><p class="article-text">
        Yvonne Laborda es terapeuta, asesora en crianza y educaci&oacute;n consciente y comunicaci&oacute;n no violenta. Madre de tres hijos, ha editado recientemente con Grijalbo el libro <em>Dar voz al ni&ntilde;o</em>, con el que pretende inspirar para&nbsp;ser los progenitores&nbsp;&ldquo;que nuestros hijos necesitan&rdquo;. Aboga por &ldquo;tomar conciencia de qu&eacute; le pasa al ni&ntilde;o, qu&eacute; necesita y qu&eacute; me pasa a m&iacute;, como madre, con aquello que le pasa al ni&ntilde;o, c&oacute;mo me siento&rdquo; y por &ldquo;cortar con la cadena transgeneracional y empezar a sentir al ni&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su enfoque se llama crianza consciente. &iquest;Criamos inconscientemente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es que haya una crianza consciente y otra inconsciente. Cuando yo nombro crianza consciente me refiero a que tomemos conciencia de c&oacute;mo estamos criando, qu&eacute; es lo que el ni&ntilde;o necesita. Yo hablar&iacute;a m&aacute;s de una crianza convencional, que es la que todos hemos ido recibiendo, por la que necesitamos obediencia y siempre se anteponen nuestras necesidades a las de los ni&ntilde;os. La crianza consciente no es peor ni mejor que otros tipos de crianza, supone tomar conciencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Habla de conectar con nuestra propia infancia para criar de forma m&aacute;s consciente. &iquest;Solemos olvidarla? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Perpetuamos el mismo trato que hemos recibido en la infancia. Normalmente la forma en que se nos habl&oacute;, se nos escuch&oacute;, se nos respet&oacute; e incluso en que nos amaron es la capacidad que tendremos para dar. Dar lo que no se tuvo cuesta y duele emocionalmente. &iquest;Por qu&eacute; seguimos gritando a los ni&ntilde;os, castig&aacute;ndolos y amenaz&aacute;ndolos? Porque eso es lo que hicieron con nosotros. Tenemos la creencia de que el ni&ntilde;o debe obedecer, de que los ni&ntilde;os necesitan ser dirigidos.
    </p><p class="article-text">
        Perpetuamos a veces el mismo trato, incluso me atrever&iacute;a a decir el mismo maltrato, porque gritar es maltratar, aunque suene mal. Y todo esto provoca malestar en el ni&ntilde;o. Mi mensaje aboga por cortar la cadena transgeneracional y empezar a sentir a los ni&ntilde;os. Un ni&ntilde;o respetado aprende a respetar a los dem&aacute;s y a s&iacute; mismo. Cuanto peor tratamos a un ni&ntilde;o, peor persona pensar&aacute; que es.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dice en su libro que llamamos portarse bien a estar sometido a las necesidades del adulto y portarse mal a tener criterio propio. &iquest;C&oacute;mo conjugar las necesidades del ni&ntilde;o y las nuestras? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto de &ldquo;p&oacute;rtate bien&rdquo; o &ldquo;se ha portado mal&rdquo; es desde el juicio del adulto. &iquest;Qu&eacute; es portarse bien? &iquest;Es hacer todo lo que el adulto quiere? Eso ser&iacute;a en realidad someterse a las necesidades del adulto, reprimir al ni&ntilde;o. Pensemos que a mayor represi&oacute;n mayor explosi&oacute;n. Un ni&ntilde;o que tiene que estar reprimiendo su necesidad de moverse, su necesidad de jugar, no se ha portado mal. A lo mejor necesita moverse y ha estado muchas horas encerrado en casa. Un ni&ntilde;o no puede satisfacer sus necesidades solo. Necesita de un adulto amoroso, respetuoso y dispuesto.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos momentos en los que las necesidades del ni&ntilde;o y del adulto chocan (mi necesidad de calma o de trabajo con la necesidad de juego y de moverse del ni&ntilde;o, por ejemplo). En ese momento solemos abusar emocionalmente del ni&ntilde;o: no lo escuchamos, queremos que el ni&ntilde;o se reprima, obedezca, se someta y haga lo que yo necesito. Pero cuando yo no puedo satisfacer una necesidad del ni&ntilde;o (de juego, de contacto, de presencia), s&iacute; puedo validar esa necesidad. &ldquo;Cari&ntilde;o, t&uacute; ahora necesitar&iacute;as estar conmigo, &iquest;verdad?&rdquo;. Cuando yo le valido, estoy de su lado, le comprendo, el ni&ntilde;o se relaja. Yo siempre digo que a mayor conexi&oacute;n mayor cooperaci&oacute;n, porque el ni&ntilde;o necesita ser comprendido, amado y respetado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; necesita realmente el ni&ntilde;o? &iquest;La sociedad est&aacute; conectada con esas necesidades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente, una gran parte de la sociedad no. Mi gran prop&oacute;sito es dar voz a los ni&ntilde;os para que haya un cambio social lo antes posible. Aunque parezca una utop&iacute;a, estoy convencida de que en una sola generaci&oacute;n podr&iacute;amos cambiar la sociedad. Si todos hubi&eacute;semos sido ni&ntilde;os amados, respetados y tenidos en cuenta, no podr&iacute;amos hacer da&ntilde;o a otro ser. No entendemos la verdadera importancia de la infancia y la adolescencia. Tal vez no podemos cambiar toda la sociedad, pero desde casa s&iacute; puede haber un cambio individual en la mirada hacia el ni&ntilde;o. Si de entrada aceptamos que los ni&ntilde;os no est&aacute;n equivocados necesitando lo que necesitan de nosotros sino que somos nosotros que no se lo podemos estar ofreciendo, la mirada es otra.
    </p><p class="article-text">
        Un ni&ntilde;o, cuando se siente bien, se comporta bien, porque est&aacute; en armon&iacute;a. Y un ni&ntilde;o solo &ldquo;se comporta mal&rdquo; si no est&aacute; en armon&iacute;a. La sociedad no tiene esa mirada. Por ejemplo, si voy a un lugar p&uacute;blico, un banco, un restaurante, y mi hijo empieza a corretear porque est&aacute; aburrido, recibir&eacute; miradas de desaprobaci&oacute;n. Parece que los ni&ntilde;os molestan en la sociedad. Tenemos la necesidad de que el ni&ntilde;o deje de ser ni&ntilde;o cuanto antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; suponen las cuatro ra&iacute;ces de la crianza consciente: estar presente, validar las emociones del otro, comunicarnos honestamente&nbsp;y crear intimidad emocional?</strong><a href="https://www.eldiario.es/nidos/Educacion-emocional-sobreexigencia-aprender-aprendimos_0_901160256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">y crear intimidad emocional?</a>
    </p><p class="article-text">
        Son cuatro pasos para poder sentir m&aacute;s y mejor al ni&ntilde;o. Lo primero es presencia. Cuando un adulto elige estar con el ni&ntilde;o, eso es lo que le confirma al ni&ntilde;o que vale, merece e importa. Muchas veces el ni&ntilde;o recibe nuestra atenci&oacute;n por insistir y el ni&ntilde;o tiene la sensaci&oacute;n de que siempre hay algo m&aacute;s importante que &eacute;l. Luego nos pasamos media vida intentando mejorar nuestra autoestima, &iexcl;pero si nacemos con autoestima! La m&aacute;xima expresi&oacute;n de autoestima es conectar con tu necesidad, defenderla y pedirla y eso es lo que hace el ni&ntilde;o, pero aprende a dejar de hacerlo porque le decimos que no.
    </p><p class="article-text">
        La segunda ra&iacute;z es validar. Validar una necesidad aunque no la podamos satisfacer no frustra al ni&ntilde;o. Por ejemplo, &ldquo;A ti te gustar&iacute;a estar conmigo ahora, pero me tengo que ir a trabajar. &iquest;C&oacute;mo lo compensamos?&rdquo;. O con las emociones: &ldquo;No te sientes bien, &iquest;no? Has gritado por esto&rdquo;. Cuanto peor se porta el ni&ntilde;o, m&aacute;s ayuda necesita. En cambio, m&aacute;s le rechazo, m&aacute;s le juzgo. Y entonces peor se siente y peor se comporta. Es el pez que se muerde la cola.
    </p><p class="article-text">
        Luego estar&iacute;a nombrar mi verdad. Ser&iacute;a explicarle que me pongo nerviosa cuando se mueve tanto comiendo, porque a lo mejor a m&iacute; de peque&ntilde;a no me dejaban moverme y por eso creo que hay que estar quietos. A veces nos ven mal y les decimos que no nos pasa nada, pero podemos decirles que mam&aacute; est&aacute; triste o preocupada. Negar la verdad confunde al ni&ntilde;o y crea malestar y ese malestar se ver&aacute; reflejado en su conducta.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta ra&iacute;z es crear intimidad emocional en casa. Ojal&aacute; la pudi&eacute;ramos crear en las familias, en las escuelas, en el lugar de trabajo, pero empecemos por la base, con los hijos... Se trata de crear conexi&oacute;n. Intimidad emocional es que yo tambi&eacute;n me abra a mi hijo, que muestre mi vulnerabilidad, y le explique que estoy disgustada con pap&aacute; porque hemos discutido o que estoy muy preocupada porque el abuelo tiene c&aacute;ncer o que me cuesta gestionar algo porque a m&iacute; de peque&ntilde;a me pegaban. Cuanto m&aacute;s me abra yo y le muestre a mi hijo de verdad qui&eacute;n soy, a medida que van creciendo ellos tambi&eacute;n tienen la libertad de mostrar qui&eacute;nes son. Cuando me preguntan qu&eacute; se puede contar al ni&ntilde;o, digo que los hijos tienen derecho a saber todo lo que nos afecte emocionalmente, porque les va a afectar a ellos. Habr&aacute; m&aacute;s conexi&oacute;n, si no es as&iacute; lo que habr&aacute; es m&aacute;s confusi&oacute;n. Como terapeuta, me he encontrado con casos de abuso sexual que se han negado durante much&iacute;simo tiempo por falta de intimidad emocional, porque en casa no se cuentan esas cosas. La intimidad emocional es un espacio libre de juicio, libre de cr&iacute;tica, libre de quejas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; cambiar&iacute;a en la sociedad y en nuestras casas tambi&eacute;n el hecho de dar voz al ni&ntilde;o? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Dar voz al ni&ntilde;o no es solo dar voz a los ni&ntilde;os de nuestra vida, sino dar voz tambi&eacute;n al ni&ntilde;o que fuimos. La vivencia del ni&ntilde;o que fuimos es lo que se interpone entre yo y lo que el ni&ntilde;o realmente necesita. Porque todo eso que no tengo resuelto saldr&aacute;, se manifestar&aacute; y explotar&aacute; delante de mis hijos. Cuando los ni&ntilde;os no se comportan como necesitamos, lo primero que nos sale es el enfado, el grito, la amenaza, el castigo. Porque lo que recib&iacute;amos era eso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo cambiar&iacute;a la sociedad si di&eacute;ramos voz a los ni&ntilde;os? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estar&iacute;amos acompa&ntilde;ando la etapa m&aacute;s importante del ser humano y la que arrastraremos el resto de nuestras vidas. Dar voz a los ni&ntilde;os es simplemente permitirles llegar a ser quienes han venido a ser. &iquest;Por qu&eacute; necesitamos expertos que nos den ideas para ser los padres que nuestros hijos necesitan? Mi prop&oacute;sito es inspirar, no ense&ntilde;ar. Es conectar con la otra persona y despertar aquello que la otra persona ya sabe pero hab&iacute;a olvidado o estaba dormido en ella. Y lo hemos olvidado porque quiz&aacute; en nuestras infancias no nos han respetado de esta forma y no nos han amado como necesit&aacute;bamos, sino como han podido.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/gritar-ninos-maltratar-suene-mal_128_1444804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jul 2019 19:46:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yvonne Laborda: "Gritar a los niños es maltratar, aunque suene mal"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Menores,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nils Bergman: "Algunas prácticas obstétricas quitan poder y capacidad a las madres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/practicas-obstetricas-quitan-capacidad-madres_128_1519084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/89c8a825-f431-451d-9bc2-3df1e9c2a0c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nils Bergman: &quot;Algunas prácticas obstétricas quitan poder y capacidad a las madres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nils Bergman, uno de los especialistas en neurociencia perinatal más reconocidos del mundo y uno de los promotores del 'método canguro' de salud materno-infantil, ha visitado Madrid</p><p class="subtitle">Es un férreo defensor de que madre y bebé no se separen en las primeras horas del nacimiento: "Es la clave para entender los procesos del desarrollo neurológico que son necesarios para un comienzo de vida saludable"</p><p class="subtitle">También asegura que "la madre nunca debería estar sola" y apunta a que los hospitales deben crear entornos en los que se sienta segura para dar a luz</p></div><p class="article-text">
        Confianza, respeto y dignidad. Estos son, seg&uacute;n Nils Bergman, m&eacute;dico y uno de los especialistas en neurociencia perinatal m&aacute;s conocidos del mundo, los fundamentos de un buen parto y una buena salud materno-infantil. Bergman es uno de los promotores del 'm&eacute;todo canguro' de salud materno-infantil y del contacto piel con piel entre la madre y el reci&eacute;n nacido. Es creador de la entidad&nbsp;<a href="http://ninobirth.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">NINO</a> (Neurociencia para Mejores resultados Neonatales) y visita Madrid para participar en el&nbsp;<a href="https://saludmentalperinatal.es/seminario-neurociencia-epigenetica-del-nacimiento/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Seminario Neurociencia y Epigen&eacute;tica del Nacimiento</a> que organiza el <a href="https://saludmentalperinatal.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Instituto Europeo de Salud Perinatal</a>.
    </p><p class="article-text">
        El neonat&oacute;logo mantiene con rotundidad y cercan&iacute;a, incluso aludiendo a su propia experiencia como padre de tres hijos que nacieron de formas muy diferentes, que un parto respetado, en el que la madre se sienta empoderada y est&eacute; siempre acompa&ntilde;ada y la madre y el beb&eacute; no sean separados, determina la salud a largo plazo. En este sentido, lamenta que &ldquo;el proceso de nacimiento desde el punto de vista de la ciencia de la crianza y el cuidado se parece muy poco al proceso entendido desde las pr&aacute;cticas obst&eacute;tricas, que se basan en la obediencia a unas reglas. Esas reglas no entend&iacute;an las necesidades de las madres y los beb&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; nos ha ense&ntilde;ado la neurociencia sobre el desarrollo del cerebro del reci&eacute;n nacido? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La neurociencia nos ha ense&ntilde;ado mucho sobre el cerebro del adulto pero realmente no nos ha ayudado a entender el cerebro del reci&eacute;n nacido ni el del feto. El cerebro del feto lo que m&aacute;s necesita es sentirse seguro. Lo que sabemos gracias a la neurociencia es que ambos son&nbsp;totalmente dependientes de la madre. Eso es obvio para un feto. En lo que hemos fallado como cultura, como sistema de salud, como sociedad cient&iacute;fica, es en reconocer lo vital que es la madre para el desarrollo del cerebro tras el nacimiento. Lo llamo los primeros mil minutos, que son 16-17 horas. La madre debe permanecer con el beb&eacute;, sin separaci&oacute;n. Esta es la clave para entender los procesos del desarrollo neurol&oacute;gico que son necesarios para un comienzo de vida saludable. Creo que es importante distinguir entre la neurociencia y lo que llamo ciencia de la crianza (<em>nurture science</em>), que est&aacute; relacionada con nuestra propia biolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; principales aprendizajes deber&iacute;amos tener en cuenta como padres, madres o sanitarios en el cuidado de un beb&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una vez que el beb&eacute; es concebido, es un ser vivo tremendamente sensible al entorno: a la temperatura y a los nutrientes, pero lo que es m&aacute;s importante tambi&eacute;n al entorno emocional, la calidad de la vida de la madre. Todo esto tiene un impacto en el desarrollo, todo eso importa. Y se vuelve m&aacute;s importante a medida que la madre se pone de parto. La oxitocina es una hormona que se pone en funcionamiento cuando la madre y el beb&eacute; se sienten seguros. No importa que les digas que est&aacute;n a salvo porque est&aacute;n en un hospital. Un hospital no hace que te sientas seguro. La madre debe sentirse segura: debe estar con su familia, uno o dos miembros, o una doula o una matrona que se quede con ella. La madre nunca deber&iacute;a estar sola. El proceso de nacimiento desde el punto de vista de la ciencia de la crianza y el cuidado se parece muy poco al proceso entendido desde la neurociencia y desde las pr&aacute;cticas obst&eacute;tricas que se han codificado por la obediencia a unas reglas. Esas reglas no entend&iacute;an las necesidades de las madres y los beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree usted que el contexto social ayuda a madres y beb&eacute;s a sentirse seguros en estas horas cruciales de las que habla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El obstetra tiene un manual con todos los aspectos t&eacute;cnicos de los pasos pr&aacute;cticos y lo que es necesario para llevar a cabo un parto seguro y reducir sus riesgos. Pero la madre nunca ha le&iacute;do ese libro. Ese libro no hace que se sienta segura. No pensamos que eso fuera importante, porque cuando le&iacute;mos ese manual ten&iacute;amos una visi&oacute;n muy mec&aacute;nica. Lo que hoy sabemos por la neurociencia, la ciencia de la crianza y la psicolog&iacute;a es que la actitud de la madre influye profundamente en el proceso obst&eacute;trico. Pero tambi&eacute;n influye en el cerebro del beb&eacute; y el de la madre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la empoderamos y le damos un sentimiento de seguridad, cambia radicalmente el resultado obst&eacute;rico e incluso los resultados del desarrollo a largo plazo. En ingl&eacute;s se usa el t&eacute;rmino <em>self-efficacy&nbsp;</em> (auto-eficacia). No significa que la madre sea perfecta, que sepa todas las respuestas, sino que ella piensa: &ldquo;Estoy bien, puedo manejar esta situaci&oacute;n&rdquo;. Para que lo sienta, se tiene que sentir segura de verdad. Hay que crear ese espacio seguro para que ella se f&iacute;e de su propio poder de estar bien. Podemos quitar poder y capacidad a las madres de una manera muy sencilla con algunas pr&aacute;cticas obst&eacute;tricas.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a la clave para que la madre y el beb&eacute; se sientan seguros en estas primeras horas? &iquest;Qu&eacute; cambios hay que hacer en el sistema de salud para que esto sea posible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estar sola tras el nacimiento del beb&eacute; es el principal obst&aacute;culo para que la madre se sienta segura y pueda cuidar de &eacute;l. Nuestra cultura valora la soledad, pero la oxitocina no es una hormona solitaria, es una hormona social. Alguien tiene que estar con la madre todo el rato. Ni siquiera es un gran cambio para el sistema de salud. Puede seguir siendo igual en el fondo, pero cuando la madre nunca est&aacute; sola y el beb&eacute; y la madre nunca son separados, tenemos un mejor cuidado de salud y sin duda tendremos mejores resultados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las consecuencias m&aacute;s graves de separar a madres y beb&eacute;s y del hecho de quitar capacidad y poder a las madres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El beb&eacute; aprende inmediatamente que la madre est&aacute; en un lugar peligroso porque no est&aacute; con &eacute;l. El mensaje que recibe un beb&eacute; es que no es un entorno seguro. Y as&iacute; se cambia la configuraci&oacute;n del cerebro por los receptores de cortisol, para que se apaguen. El beb&eacute; tendr&aacute; para siempre niveles m&aacute;s altos de cortisol, mayores niveles de ansiedad, presi&oacute;n sangu&iacute;nea m&aacute;s alta, m&aacute;s colesterol. Las se&ntilde;ales m&aacute;s tempranas que un beb&eacute; capta determinan su salud para siempre. Cuando est&aacute;s constantemente estresado, tu estado normal, tu concepci&oacute;n de normalidad, cambia. Y entonces eres un adulto permanentemente estresado. Y eso disminuye tu calidad de vida, te resta salud, te provoca hipertensi&oacute;n y diabetes, incluso c&aacute;ncer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; el m&eacute;todo canguro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Termin&eacute; mi formaci&oacute;n en Medicina y estaba decidido a ser doctor en misiones, como mi padre. En siete a&ntilde;os, pude aprender todas las habilidades pr&aacute;cticas para curar enfermedades y luego fui a &Aacute;frica. Llegu&eacute; a un lugar en el que a veces no hab&iacute;a electricidad y no hab&iacute;a incubadoras. La matrona con la que llegu&eacute; hab&iacute;a o&iacute;do hablar del m&eacute;todo canguro. En 1988, hace treinta y un a&ntilde;os, empezamos a hacer contacto piel con piel en casos de beb&eacute;s muy peque&ntilde;os y sus madres y el resultado era completamente diferente. Una de las cosas m&aacute;s asombrosas es que abr&iacute;an los ojos y te miraban, te reconoc&iacute;an. Esto no aparece en los manuales, pero era una profunda diferencia. En seis a&ntilde;os, conseguimos que la tasa de supervivencia pasara del 10% al 50%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; dir&iacute;a a los expertos que en generaciones anteriores dec&iacute;an que no se pod&iacute;a coger demasiado en brazos al beb&eacute;, porque se acostumbraba, que ten&iacute;a que tener un horario de tomas o que si no dorm&iacute;a en una habitaci&oacute;n separada no ser&iacute;a aut&oacute;nomo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gente que dice estas cosas lo hace con una fe profunda, con una gran convicci&oacute;n, pero con ninguna evidencia cient&iacute;fica. De hecho, la evidencia cient&iacute;fica dice lo contrario. Un beb&eacute; que se autorregula lo hace con cortisol y puede que sobreviva extremadamente bien, pero se convierte en un luchador, se vuelve agresivo. Puede ser bueno si el mundo es un lugar inh&oacute;spito, pero no vivimos ah&iacute;. No queremos funcionar de esa manera. Queremos a personas que sean capaces de confiar, que tengan empat&iacute;a, que tengan &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia es muy clara: la &eacute;tica, la empat&iacute;a y la confianza vienen de una conexi&oacute;n larga y estrecha con la madre. Cuando tienes eso tambi&eacute;n logras buena salud f&iacute;sica. Cuando no tienes eso, tienes ese conseguidor, ese guerrero, que tiene hipertensi&oacute;n o c&aacute;ncer en la mediana edad. Esa persona ha conseguido muchas cosas en la vida, pero no ha tenido una buena relaci&oacute;n. S&iacute;, dar a luz y criar a un ni&ntilde;o as&iacute; hace que sea un adulto con un sistema de valores completamente diferente y un coste de salud p&uacute;blica diferente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Subraya la importancia de nacer de un modo respetuoso y cuidadoso. &iquest;De verdad esto determina nuestra vida adulta? Si todo el mundo naciera as&iacute;, &iquest;cambiar&iacute;a nuestra sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde luego que s&iacute;. Esto es necesario, pero no suficiente. El modo en que naces realmente tiene que ser el correcto, se tiene que hacer bien. Pero tambi&eacute;n tienes que hacerlo bien la semana siguiente y el a&ntilde;o siguiente. S&iacute;, el modo en que nacemos importa mucho. Si no naci&eacute;ramos de un modo respetuoso y seguro es doblemente importante lo que haces al d&iacute;a siguiente y la semana siguiente, para compensar esa p&eacute;rdida. Cuando nacemos de la mejor manera todo es mucho m&aacute;s f&aacute;cil, no necesitamos ayuda extra, la madre es poderosa, tiene eficacia, est&aacute; empoderada, est&aacute; concienciada. Si no lo estuviera, necesitamos ayuda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el principal mensaje que ha querido dejar en el encuentro en el que ha participado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Que debe haber separaci&oacute;n cero entre la madre y el beb&eacute; en el nacimiento y la madre no deber&iacute;a estar nunca sola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/practicas-obstetricas-quitan-capacidad-madres_128_1519084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2019 19:04:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nils Bergman: "Algunas prácticas obstétricas quitan poder y capacidad a las madres"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nacimientos,Ciencia,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No hay emociones buenas y malas y otras ideas para trabajar la salud emocional con niñas y niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/educacion-emocional-sobreexigencia-aprender-aprendimos_1_2731909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f2b45060-0dd3-40db-af46-752d2d175362_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No hay emociones buenas y malas y otras ideas para trabajar la salud emocional con niñas y niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque actualmente se reconoce el papel de las emociones en la salud de los niños y niñas, las generaciones anteriores, encargadas de educarles, se enfrentan a retos y obstáculos por haber vivido más ajenas a este mundo</p><p class="subtitle">¿Cuál es la primera clave de la salud emocional? "Conectar con los propios sentimientos y validarlos. Así podremos cumplir la misión de acompañar las emociones infantiles", explica la psicóloga infantil Yolanda Salvatierra</p><p class="subtitle">"Sus emociones le pertenecen. Él vive eso de esa manera, que a lo mejor es diferente de la tuya y te puede parecer mal, pero es su vivencia. No la juzgues, acompáñala, sostenla y legitímala", dice Ángeles Jové, coautora de</p><p class="subtitle">Educar es emocionar</p></div><p class="article-text">
        No parece exagerado decir que los padres y madres de hoy vivimos, cuando &eacute;ramos ni&ntilde;os, de espaldas al mundo emocional. Seguramente en nuestra infancia expresiones como &ldquo;empat&iacute;a&rdquo; o &ldquo;poner nombre a nuestras emociones&rdquo; eran poco habituales, y lo mismo en la de nuestros padres y madres. Sin embargo, nos ha tocado educar en un momento en el que se subraya y reconoce el papel de las emociones en la salud de nuestros hijos y proliferan los consejos para fomentar la empat&iacute;a, el reconocimiento de los sentimientos y la escucha activa de los menores. &iquest;Qu&eacute; supone para nosotros y la relaci&oacute;n con nuestros hijos educar en las emociones si nosotros no exploramos ni conocimos ese mundo emocional en nuestra infancia?
    </p><p class="article-text">
        Yolanda Salvatierra, psic&oacute;loga infantil y responsable del proyecto Kash-Lumn Family Care, cree que podr&iacute;a decirse que somos analfabetos emocionales y que estamos viviendo actualmente una alfabetizaci&oacute;n en ese sentido. Explica que tradicionalmente &ldquo;se intentaban ignorar o en todo caso reprimir las emociones porque en general el mundo de los sentimientos y su expresi&oacute;n se ha relacionado a lo largo de la historia de la humanidad con personalidades d&eacute;biles&rdquo;. Andrea Zambrano, coautora del libro <em>Educar es emocionar</em>, piensa que esta alfabetizaci&oacute;n emocional se asemeja a &ldquo;aprender un nuevo idioma&rdquo;. Por su parte, &Aacute;ngeles Jov&eacute;, tambi&eacute;n responsable del citado libro, lamenta que tradicionalmente no hemos dado importancia a nuestra condici&oacute;n de seres emocionales: &ldquo;Se nos ha llenado la boca con la idea de que somos seres racionales, con aire de superioridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este &ldquo;nuevo idioma&rdquo; ha surgido en apenas una generaci&oacute;n y se ha dado a conocer gracias a los avances en las investigaciones sobre el cerebro y a &ldquo;la repercusi&oacute;n para los procesos productivos y empresariales&rdquo; de la obra de Daniel Goleman <em>Inteligencia emocional</em>, publicada en los noventa, cuenta Salvatierra. Aunque en realidad ya Arist&oacute;teles dec&iacute;a que &ldquo;educar la mente sin educar el coraz&oacute;n no es educar en absoluto&rdquo;. En todo caso, hoy d&iacute;a parece que tenemos claro que &ldquo;la raz&oacute;n se construye sobre la emoci&oacute;n&rdquo;, como afirma Zambrano y que &ldquo;sin emociones no es posible el aprendizaje y sin este un desarrollo saludable&rdquo;, en palabras de Salvatierra.
    </p><p class="article-text">
        Si la educaci&oacute;n emocional es un nuevo lenguaje, &iquest;cu&aacute;les ser&iacute;an las primeras &ldquo;palabras&rdquo; que deber&iacute;amos aprender? Tal vez el primer paso ser&iacute;a entender que las emociones tienen &ldquo;como funci&oacute;n la protecci&oacute;n de la vida y el desarrollo de capacidades adaptativas que activen el aprendizaje&rdquo;, explica Salvatierra. &ldquo;Las emociones nos ayudan a tomar decisiones&rdquo;, complementa Jov&eacute;. Si se les pregunta cu&aacute;l es la primera clave de la salud emocional, las tres expertas lo tienen claro: &ldquo;Conectar con los propios sentimientos y validarlos&rdquo;, afirma Salvatierra. As&iacute; podremos cumplir la misi&oacute;n de &ldquo;acompa&ntilde;ar las emociones infantiles&rdquo;. &ldquo;Darse permiso para compartir sentimientos es el primer paso para vencer la vulnerabilidad y conectar con la verdadera misi&oacute;n de las emociones&rdquo;, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga.
    </p><h3 class="article-text">Validar las emociones</h3><p class="article-text">
        Andrea Zambrano lo explica as&iacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo vas a ense&ntilde;ar a tu hijo a hablar ingl&eacute;s si no has aprendido primero?&rdquo;. Otra de las claves de esa salud emocional <a href="https://www.eldiario.es/nidos/llores-pasa_0_708329909.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">es legitimar sin juzgar las emociones</a>. &ldquo;El mirar a tu hijo sintiendo verdadera curiosidad por qui&eacute;n es y c&oacute;mo ve el mundo y qu&eacute; le est&aacute; pasando por dentro cuando te monta esa rabieta o cuando te contesta as&iacute;, el ir m&aacute;s all&aacute;, el escuchar sus necesidades y sus emociones, eso ser&iacute;a un grand&iacute;simo paso&rdquo;, dice Zambrano. Y es que a veces padres y madres queremos sacar a nuestros hijos de emociones que no nos gustan, como el enfado o la tristeza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Salvatierra quiere dejar claro que &ldquo;no hay emociones malas y emociones buenas y es importante validarlas todas&rdquo;, no corregirlas, sino enmendar el comportamiento, resume la psic&oacute;loga infantil. &ldquo;Un comportamiento inapropiado siempre es la expresi&oacute;n de un malestar que el ni&ntilde;o no sabe comunicar de otra manera. Hay que descubrir qu&eacute; emoci&oacute;n se esconde tras &eacute;ste. Hay que validar dicha emoci&oacute;n pero no por el comportamiento que produzca, sino por la sensaci&oacute;n que conlleve&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para explicar que no hay emociones buenas ni malas, la experta muestra las ventajas de algunas que, tradicionalmente, hemos visto como negativas o indeseables: &ldquo;El sistema emocional es esa parte de nuestro cerebro que reacciona cuando toca aprender. Si nos encontramos con algo desconocido, activa el miedo y nos pone en guardia; si lo que ocurre es que el desaf&iacute;o que tenemos nos conecta con la propia impotencia, activa el enfado y nos proporciona la energ&iacute;a para superarnos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, es importante conocer qu&eacute; activa cada emoci&oacute;n en nosotros. As&iacute;, &ldquo;si sabemos que el miedo nos obliga a poner en marcha la curiosidad o que el enfado nos ayuda a esforzarnos, mantendremos la calma, ofreceremos recursos y aprenderemos de la experiencia&rdquo;. Jov&eacute;, por su parte, subraya la importancia de acompa&ntilde;ar las emociones de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as: &ldquo;Sus emociones les pertenecen. &Eacute;l vive eso de esa manera, que a lo mejor es diferente de la tuya y te puede parecer mal, pero es su vivencia. No la juzgues, acomp&aacute;&ntilde;ala, sostenla y legit&iacute;mala&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Qu&eacute; se llevan las familias?</h3><p class="article-text">
        El hecho de que eduquemos en un momento en el que se reconoce el peso de las emociones en la salud tiene cosas muy positivas, afirman las tres expertas consultadas. Andrea Zambrano lo resume as&iacute;: &ldquo;Los padres hemos ganado tener una relaci&oacute;n m&aacute;s fluida y de disfrutar de nuestros hijos. Y empoderarnos, porque la sensaci&oacute;n que tienes como madre cuando eres capaz de influir en tu hijo y sentirte conectada con &eacute;l y disfrutando, es m&aacute;s plena para los padres&rdquo;. Por otro lado, cuando un ni&ntilde;o se siente &ldquo;visto y reconocido, ese ni&ntilde;o va a salir a la vida mucho m&aacute;s preparado y m&aacute;s respetuoso consigo mismo y los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ser conscientes de la importancia de las emociones es clave, insiste Jov&eacute;, porque padres y madres &ldquo;creamos el contexto emocional en casa. Las emociones son muy contagiosas&rdquo;. Salvatierra considera muy positivo &ldquo;el inter&eacute;s de las familias por conocer el desarrollo infantil y el mundo emocional porque la salud emocional permite la maduraci&oacute;n a todos los niveles: f&iacute;sico, ps&iacute;quico y social&rdquo; y resalta que &ldquo;una &oacute;ptima salud emocional es la que fomenta la empat&iacute;a y el respeto hacia los sentimientos del otro mejorando las relaciones sociales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo cierto es que no deja de ser todo un reto y puede suponer una exigencia m&aacute;s para los padres y madres &ldquo;en un entorno hostil&rdquo; que &ldquo;no valora los cuidados&rdquo;, coinciden Zambrano y Jov&eacute;. &ldquo;Pongamos el foco en lo que s&iacute; podemos hacer. Pero tambi&eacute;n hay que cambiar cosas en la sociedad&rdquo; para reconocer los cuidados y ser m&aacute;s amables con madres y padres &ldquo;y, en consecuencia, con los ni&ntilde;os&rdquo;, apuntan. &ldquo;La maternidad tendr&iacute;a que ser un asunto p&uacute;blico, no privado de cada uno&rdquo;, concluye Zambrano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/educacion-emocional-sobreexigencia-aprender-aprendimos_1_2731909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2019 20:10:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No hay emociones buenas y malas y otras ideas para trabajar la salud emocional con niñas y niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madres que se suman al '15M verde': "El cambio climático está influyendo en la salud de nuestros hijos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/madres-clima_1_1631591.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8de74f1c-f285-4abc-af3c-fa2767ae30a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madres que se suman al &#039;15M verde&#039;: &quot;El cambio climático está influyendo en la salud de nuestros hijos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El pasado 15 de marzo surgió la plataforma Madres por el Clima, nacida para secundar las movilizaciones estudiantiles que exigen medidas contra el cambio climático como forma de politizar la crianza</p><p class="subtitle">"Las alergias y enfermedades por estas causas van en aumento. Y este es el mundo en el que van a vivir nuestros hijos", explica Esmeralda Jiménez, una de sus integrantes</p><p class="subtitle">Ya hay nodos regionales en varias ciudades, entre ellas, Valencia, Barcelona o Zaragoza: "Creo que es el síntoma de que hay muchísima gente con ganas de organizarse y hacer cosas en torno al cambio climático", dice Elena Nieto</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hola! Somos un grupo de madres cansadas de ver c&oacute;mo se destruye el planeta que les dejamos a nuestras hijas e hijos. Siguiendo el ejemplo de los estudiantes, nos queremos sumar, con nuestras beb&eacute;s e hijas, a las movilizaciones. Porque no tenemos otro planeta&rdquo;. Con este mensaje se daba a conocer&nbsp;v&iacute;a Twitter el pasado 15 de marzo&nbsp;el colectivo Madres por el Clima, una plataforma que ya agrupa a m&aacute;s de 200 progenitores y que surge con el objetivo de secundar las movilizaciones estudiantiles para exigir medidas contra el cambio clim&aacute;tico,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/jovenes-arrancan_0_878062303.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el llamado '15M verde'</a>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1106584917264265217?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El movimiento, el primero de este tipo en Espa&ntilde;a, surgi&oacute; de un grupo de Whatsapp, seg&uacute;n cuenta Elena Nieto, una de sus promotoras. De un &ldquo;espacio de madres que compartimos la crianza en lo cotidiano y que llevamos a&ntilde;os compartiendo reflexiones pol&iacute;ticas, incluso sobre dermatitis, alergias, bronquiolitis&hellip; &rdquo;, apunta. &ldquo;Bas&aacute;ndonos en esas vivencias, nos va surgiendo la preocupaci&oacute;n de que esto tiene que ver con el cambio clim&aacute;tico, que est&aacute; influyendo negativamente en la salud de nuestros hijos. Y eso nos lleva a reflexionar sobre qu&eacute; podemos hacer nosotras como madres, como mujeres, para intentar cambiarlo&rdquo;. Sus hijos, dice&nbsp;Nieto, &ldquo;son el futuro, tienen que concienciarse, van a tener que liderar el movimiento cuando sean m&aacute;s mayores y queremos que puedan empezar a ser parte de ello desde ya&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces,&nbsp;el grupo de Whatsapp ha vivido &ldquo;un caos y un desborde&rdquo;, porque el mensaje se hizo viral: &ldquo;Ha sido maravilloso: hay nodos regionales, grupos de Whatsapp de Valencia, Cantabria, Coru&ntilde;a, Barcelona, la sierra de Madrid, Zaragoza... Creo que es el s&iacute;ntoma de que hay much&iacute;sima gente con ganas de organizarse y hacer cosas en torno al cambio clim&aacute;tico&rdquo;, explica Nieto. La idea de este movimiento, al que los j&oacute;venes contra el cambio clim&aacute;tico han invitado a sus asambleas, es sumarse a las demandas de la juventud. &ldquo;Es importante que el movimiento lo lideren ellas y ellos&rdquo;, defiende.
    </p><h3 class="article-text">El futuro que dejamos&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Esmeralda Jim&eacute;nez forma parte del movimiento en Valencia. Cuenta que se apunt&oacute; a trav&eacute;s de la Asociaci&oacute;n de Familias de Alumnos Les Valls, que agrupa a los colegios de esta comarca valenciana. El colectivo trabaja para incorporar una mayor diversidad en las aulas y para impulsar que se impartan charlas relacionadas con diferentes temas, entre ellos, el acoso escolar. Entre otras cosas, la asociaci&oacute;n intenta tambi&eacute;n que en los centros escolares se promueva la instalaci&oacute;n de huertos ecol&oacute;gicos. &ldquo;Llev&aacute;bamos propuestas a los cinco coles para que fueran colegios m&aacute;s modernos, con m&aacute;s empat&iacute;a y compromiso&rdquo;, apunta Jim&eacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        Su hijo sufre asma, lo que le movi&oacute; a implicarse a fondo con este tema. As&iacute;, ha empezado a proponer actividades de Madres por el Clima a las AMPAS de los centros de la zona con el objetivo de inculcar al alumnado &ldquo;la importancia de cuidar el entorno con peque&ntilde;os gestos&rdquo;. Los viernes, por ejemplo, han propuesto&nbsp;vestir a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con camisetas blancas en las que escriban con rotulador verde su nombre y el lema &ldquo;Por el clima&rdquo;. El &uacute;ltimo d&iacute;a lectivo de la semana es, de hecho, el&nbsp;elegido por los j&oacute;venes&nbsp;para convocar paros estudiantiles contra el cambio clim&aacute;tico en lo que se ha llamado 'Fridays for Future' (Viernes por el Futuro).
    </p><p class="article-text">
        Jim&eacute;nez reconoce que se&nbsp;le ponen &ldquo;los pelos de punta&rdquo; cuando lee informaciones sobre la cat&aacute;strofe ambiental que avanza en numerosos frentes. Seg&uacute;n la propia ONU,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ONU-alerta-catastrofe-ambiental_0_877362829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que ha lanzado una nueva alerta hace apenas diez d&iacute;as,</a> en 2050 la primera causa de mortalidad ser&aacute;n las superbacterias desarrolladas, entre otras causas, por los desechos qu&iacute;micos en el agua. &ldquo;Lo estamos haciendo con mucha ilusi&oacute;n para que todo el mundo se una y se d&eacute; cuenta de lo importante que es&rdquo;, se&ntilde;ala Jim&eacute;nez al tiempo que a&ntilde;ade que su mensaje es tambi&eacute;n para los l&iacute;deres pol&iacute;ticos, para que &ldquo;escuchen que las madres estamos hartas&rdquo;.&nbsp;&ldquo;Todo lo que podamos hacer por el medio ambiente es importante: las alergias van en aumento, las enfermedades relacionadas con el tema van en aumento y hasta las guerras van en aumento. Y este es el mundo en el que van a vivir nuestros hijos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><h3 class="article-text">Politizar la maternidad</h3><p class="article-text">
        Las integrantes de Madres por el Clima apuntan a la necesidad de &ldquo;politizar&rdquo; su maternidad, en este caso, tambi&eacute;n desde la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. En este sentido, hacen hincapi&eacute; en la alianza entre feminismo y maternidad, un binomio que creen que &ldquo;deber&iacute;a tener una mejor relaci&oacute;n&rdquo;, dice Elena Nieto. Como &ldquo;seres pol&iacute;ticos&rdquo; y feministas &ldquo;nos preocupamos por muchas cosas, el medio ambiente y la movilidad, por ejemplo, pero de repente algo que es tan importante para nosotras, como es el cuidado de nuestros hijos, carece de ese componente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, apuesta por vivir desde un punto de vista pol&iacute;tico las experiencias y situaciones que viven con sus hijos e hijas y pensar as&iacute; algunas cuestiones como la educaci&oacute;n o la sanidad p&uacute;blica o c&oacute;mo son los centros educativos y las ciudades. &ldquo;Creemos que es importante empezar a hablar de la maternidad desde esos lugares&rdquo;, dice Nieto. Por eso, Madres por el Clima quiere dar una vuelta al D&iacute;a de la Madre, que este a&ntilde;o se celebra el 5 de mayo: &ldquo;Ha sido siempre un d&iacute;a simb&oacute;lico en lo negativo, un d&iacute;a en que las madres &eacute;ramos un sujeto pasivo y solamente una vez al a&ntilde;o se nos daba las gracias por el trabajo reproductivo y por los cuidados&rdquo;, una visi&oacute;n a la que quieren dar la vuelta para convertirlo en &ldquo;un d&iacute;a en que se vea que las madres somos un sujeto activo, tenemos unas demandas claras y nos movilizamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La escritora e investigadora Carmen Magall&oacute;n opina que, en ocasiones, se ha ca&iacute;do desde el feminismo en&nbsp;&ldquo;silenciar las voces de las madres porque para muchas ser feminista significa romper con la tradici&oacute;n opresiva de autosacrificio maternal&rdquo;. Sin embargo,&nbsp;Nieto cree que &ldquo;la visi&oacute;n de la maternidad como algo exclusivamente privado est&aacute; cambiando&rdquo; y se&ntilde;ala que &ldquo;es el movimiento feminista y las madres las que tenemos la responsabilidad de ponerlo encima de la mesa y abrir el debate&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Madres por el Clima, sin embargo, no solo hay madres, tambi&eacute;n hay padres. &ldquo;Es un espacio mixto, pero s&iacute; creemos que es interesante que las madres lideremos y llevemos la visibilidad principal&rdquo; porque, de hecho, surgi&oacute;&nbsp;de un grupo de madres. En Valencia, dice Jim&eacute;nez, tambi&eacute;n hay padres muy implicados: &ldquo;Cuando decimos que somos Madres por el Clima no se ofenden. Te dicen que no son madres pero que apoyan la causa porque les quieren dar un futuro mejor a sus hijos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Madres militantes en la Historia</h3><p class="article-text">
        Lo cierto es que este tipo de militancia pol&iacute;tica que pone en el centro los cuidados suele estar&nbsp;liderada por madres. Aunque tal vez poco reconocida, hay una larga trayectoria de ejemplos hist&oacute;ricos de madres que eligen movilizarse para defender derechos y un futuro mejor para sus hijos. Magall&oacute;n, autora de 'Mujeres en pie de paz' (Siglo XXI), rescata algunos ejemplos: un caso&nbsp;muy conocido es el de las Madres de Plaza de Mayo de Argentina, movilizadas para denunciar las desapariciones forzadas de sus hijos durante la dictadura de Videla. Tambi&eacute;n las Comadres, en El Salvador, buscan hallar la verdad sobre las desapariciones y Cindy Sheehan, madre del soldado Casey A. Sheehan, muerto en Irak en 2004, levant&oacute; una campa&ntilde;a contra la invasi&oacute;n del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A Sholomo Ben Ami, ex ministro de Exteriores de Israel y vicepresidente del Centro Internacional de Toledo por la Paz (CIT) le escuch&eacute; decir en un seminario que para la retirada de las tropas israel&iacute;es del L&iacute;bano hab&iacute;a sido clave el movimiento de las seis madres&rdquo;, cuenta Magall&oacute;n. Tambi&eacute;n recuerda que muchas madres se movilizaron en el campamento de Greenham Common &ldquo;contra el despliegue de los misiles nucleares en Europa en los a&ntilde;os 80. Alguna lo expres&oacute; as&iacute;: No pueden decir que soy responsable de que mis hijos no cojan la tosferina y, sin embargo, no hacer nada ante una posible explosi&oacute;n nuclear&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta vinculaci&oacute;n de la pol&iacute;tica con el cuidado de los hijos e hijas, liderada por las madres, como ocurre en Madres por el Clima, se debe a los diferentes roles de g&eacute;nero que todav&iacute;a, apunta Magall&oacute;n, siguen articulando la sociedad. &ldquo;Todav&iacute;a hoy arrastramos una extra&ntilde;eza simb&oacute;lica respecto a las formas y prioridades instauradas por la pol&iacute;tica patriarcal. Lo que tenemos que ofrecer es la construcci&oacute;n de visiones alternativas&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/madres-clima_1_1631591.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2019 20:28:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madres que se suman al '15M verde': "El cambio climático está influyendo en la salud de nuestros hijos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nos pasamos de frenada con la búsqueda de la felicidad de nuestros hijos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/obsesiona-felicidad-hijos_1_1697965.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6b45a0d-2d0d-4e4a-b893-682543317402_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Nos pasamos de frenada con la búsqueda de la felicidad de nuestros hijos?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Múltiples actividades extraescolares, enlaces de Google que nos explican qué hacer con nuestros hijos, talleres, charlas, libros para prepararles de cara al futuro... El contexto social aboca a la presión de ser los mejores padres y tener los mejores hijos</p><p class="subtitle">"Entendemos que nuestros hijos son felices si tienen éxito y, como consecuencia, les procuramos una agenda diaria que facilite la consecución de tal fin", explica María Soto, creadora del proyecto</p><p class="subtitle">Educa Bonito</p><p class="subtitle">Frente a ello, las expertas apuntan a la necesidad de centrarnos en sus necesidades de hoy: "Necesitan sentirse amados, comprendidos, respetados, reconocidos y conectados", dice la psicóloga Mónica Cerrada</p></div><p class="article-text">
        Fiestas de cumplea&ntilde;os infantiles cada vez m&aacute;s espectaculares, tardes en las que padres y sobre todo madres ejercen de taxistas de una extraescolar a otra para &ldquo;preparar bien&rdquo; a los ni&ntilde;os para el futuro, 145 millones de enlaces en Google que nos explican c&oacute;mo tener hijos felices, vivir el hecho de que nuestro beb&eacute; ande o hable antes que el del vecino como una especie de profec&iacute;a de un &eacute;xito en la vida&hellip; &iquest;Nos estamos pasando de frenada con la b&uacute;squeda de la felicidad de nuestros hijos? &iquest;Respetamos con nuestra b&uacute;squeda sus necesidades como ni&ntilde;os y ni&ntilde;as?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un hijo no deja de ser ese gran proyecto vital en el que un d&iacute;a decidimos embarcarnos, y el resultado de ese proyecto est&aacute; a la vista de todo el mundo. Su &eacute;xito o fracaso tambi&eacute;n es nuestro&rdquo;. As&iacute; explican (y critican) los psic&oacute;logos Alberto Soler y Concepci&oacute;n Roger en su libro <a href="https://kailas.es/catalogo/libros-no-ficcion/hijos-padres-felices-detail.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hijos y padres felices</em></a> (Kailas) el contexto social de &ldquo;presi&oacute;n por la perfecci&oacute;n&rdquo;, por ser los mejores padres y tener los hijos m&aacute;s felices. De ah&iacute; la profusi&oacute;n de actividades, productos, juegos, art&iacute;culos, talleres, charlas y libros para preparar a nuestros hijos para que tengan &eacute;xito o sean felices. Nuestra sociedad es &ldquo;competitiva para dormir, para dar el pecho o el biber&oacute;n, para quitar el pa&ntilde;al, para leer, para evitar rabietas, para comer o incluso para jugar&rdquo;, apuntan.
    </p><p class="article-text">
        Pero cabe preguntarse: &iquest;qu&eacute; es un hijo feliz? &iquest;Qu&eacute; imagen de felicidad nos vende nuestra sociedad? &iquest;Qu&eacute; idea de felicidad transmitimos a nuestros hijos?
    </p><p class="article-text">
        Un <a href="https://congresos2017.ua.es/cigc/cigc-2017/paper/viewFile/476/95https:/congresos2017.ua.es/cigc/cigc-2017/paper/viewFile/476/95" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio reciente sobre publicidad para ni&ntilde;os de 5 a 8 a&ntilde;os de la Universitat Pompeu Fabra</a> se&ntilde;alaba que los protagonistas de los anuncios se mostraban &ldquo;solos y felices&rdquo;. Seg&uacute;n se subraya, esto transmite un patr&oacute;n de normalidad. El autor del estudio, Llu&iacute;s Mas, declaraba <a href="https://elpais.com/elpais/2018/03/01/mamas_papas/1519897024_170670.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">a El Pa&iacute;s</a> que &ldquo;esto demuestra la tendencia social a la individualizaci&oacute;n&rdquo; y el mandato social seg&uacute;n el cual &ldquo;siempre debemos estar alegres. Lo que no es verdad. Ya que se puede estar triste, enfadado&rdquo;. La publicidad, en realidad, nos vende continuamente la promesa de la felicidad (una felicidad individual, asociada al &eacute;xito personal, al estatus, a la posesi&oacute;n de cosas), de la alegr&iacute;a constante. Mar&iacute;a Soto, creadora del proyecto <a href="http://educabonito.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Educa Bonito</em></a>, se&ntilde;ala que &ldquo;en general confundimos la felicidad con estar contentos. Muchos padres intentan que sus hijos se mantengan en un estado irreal de alegr&iacute;a o equilibrio constantes que son imposibles para una persona que, precisamente necesita experimentar y vivir todas sus emociones&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Autoexigencia excesiva</h3><p class="article-text">
        Carolina del Olmo, autora del libro <a href="http://www.claveintelectual.com/titulos/donde-esta-mi-tribu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi tribu? Maternidad y crianza en una sociedad individualista</a>, nos cuenta que en nuestra sociedad se vende &ldquo;una idea de felicidad muy sesgada hacia la independencia, la autonom&iacute;a o el triunfo individual. Tambi&eacute;n tiene, como todo en nuestro medio ambiente ideol&oacute;gico, un tufillo consumista (ser feliz es hacer lo que me gusta siempre que quiero) que choca abiertamente con cualquier idea de compromiso&rdquo;. Por su parte, <a href="https://es.linkedin.com/in/monica-cerrada-18871687" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&oacute;nica Cerrada</a>, psic&oacute;loga y soci&oacute;loga, se&ntilde;ala que &ldquo;en nuestra sociedad occidental, estamos interiorizando, cada d&iacute;a m&aacute;s, un patr&oacute;n de autoexigencia excesiva respecto al ejercicio de la parentalidad. Tenemos a nuestro alcance una cantidad ilimitada de informaci&oacute;n respecto a patrones de crianza y nos sentimos, en muchos casos, abrumados, perdidos o sobrepasados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El t&eacute;rmino &ldquo;felicidad&rdquo; es muy et&eacute;reo, apunta Cerrada, pero &ldquo;venimos asociando esta felicidad con los valores sociales imperantes en una sociedad capitalista, consumista e hiperexigente con los propios adultos, de tal forma que trasladamos estos ideales de felicidad a nuestros hijos&rdquo;. As&iacute;, entendemos que nuestros hijos son felices si tienen &eacute;xito &ldquo;y, como consecuencia, procuramos a nuestros hijos una agenda diaria que facilite la consecuci&oacute;n de tal fin&rdquo;. Mar&iacute;a Soto apunta que el concepto de felicidad que tenemos en nuestra sociedad responde a &ldquo;la idea de una plenitud material que nos esclaviza. Es una idea que nos obliga a buscar continuamente la felicidad en aquello que a&uacute;n no tengo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y claro, si no conseguimos que nuestros hijos (&ldquo;ese gran proyecto vital&rdquo;, como se&ntilde;alan en el libro ya citado Alberto Soler y Concepci&oacute;n Roger) sean felices o no logramos que est&eacute;n preparados para el &eacute;xito, nos sentiremos culpables. Carolina del Olmo considera que &ldquo;hay una idea muy extendida en el mundillo de la crianza seg&uacute;n la cual la felicidad de los hijos, y no s&oacute;lo la actual sino incluso la futura, la que puedan alcanzar cuando sean adultos, va a depender de lo que nosotros hagamos como padres. No s&eacute; por qu&eacute; somos tan proclives a considerarnos culpables y tan reacios a aceptar que la felicidad de nuestros hijos va a depender de un mont&oacute;n de cosas que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de nuestro control&rdquo;. Tal vez, reflexiona, es s&iacute;ntoma de &ldquo;un medio ambiente ideol&oacute;gico muy individualista y consumista, y muy tendente a dar prioridad a las explicaciones psicologizantes sobre los condicionantes sociales&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Las necesidades del hoy</h3><p class="article-text">
        Frente a esta hiperexigencia por la felicidad y por preparar a nuestros hijos con cien mil actividades para un hipot&eacute;tico &eacute;xito, Cerrada apuesta por tener bien presentes las necesidades de nuestros hijos: &ldquo;necesitan sentirse amados, comprendidos, respetados, reconocidos y conectados, tiempo de escucha, l&iacute;mites claros, tiempo para jugar, disfrutar de la naturaleza...&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga apunta a la necesidad de &ldquo;dejar de perseguir la felicidad futura para centrarnos en sus necesidades hoy. Menos planes, menos extraescolares, menos agenda y m&aacute;s presencia&rdquo;, resume. Mar&iacute;a Soto se muestra de acuerdo. Para esta experta, las necesidades de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as son &ldquo;sentir que se les tiene en cuenta (que se les acepta), sentirse capaces (que les dejemos crecer sin control excesivo) y sentirse seguros (que los adultos de su entorno les transmitan seguridad)&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo podemos escapar de esta presi&oacute;n por la perfecci&oacute;n y la felicidad como producto de consumo? Carolina del Olmo cuenta que &ldquo;hace tiempo conoc&iacute; a una autora de libros de meditaci&oacute;n para ni&ntilde;os. Hab&iacute;a escrito una versi&oacute;n de los tres cerditos en la que el cerdito mayor buscaba la felicidad acumulando dinero y poder, pero fracasaba; el segundo la buscaba en el ocio y el consumo, y tambi&eacute;n fracasaba. Mientras que el peque&ntilde;o encontraba la felicidad a trav&eacute;s del <em>mindfulness</em>, viviendo completamente solo en su caba&ntilde;ita&rdquo;. Confiesa que esta versi&oacute;n del cuento &ldquo;me pareci&oacute; un mensaje terrible para cualquier ser humano, y m&aacute;s para un ni&ntilde;o&rdquo; y apuesta por &ldquo;darle una vuelta a la idea de &rdquo;vida buena&ldquo; a la que queremos aspirar. Dir&iacute;a que en esa vida buena necesariamente tiene que tener cabida el compromiso, el ser capaces de establecer relaciones humanas significativas estables y duraderas. Apoyarnos en los dem&aacute;s, y servirles de apoyo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Couceiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/obsesiona-felicidad-hijos_1_1697965.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Feb 2019 21:01:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Nos pasamos de frenada con la búsqueda de la felicidad de nuestros hijos?]]></media:title>
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