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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Bellver Soroa]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_bellver_soroa/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Bellver Soroa]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Resignificar la economía sostenible: del crecimiento verde al post-crecimiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/resignificar-economia-sostenible-crecimiento-post-crecimiento_132_1910127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1eed31a9-46a0-4872-932d-b9c3d62d8a13_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resignificar la economía sostenible: del crecimiento verde al post-crecimiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La necesaria transición ecosocial hacia una sociedad post-crecimiento no podrá limitarse a una mayor innovación tecnológica y una fiscalidad verde, que en todo caso pueden ayudar, pero no será suficiente</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Haber llegado a organizar una conferencia de este calibre, haci&eacute;ndo coincidir adem&aacute;s la publicaci&oacute;n de una carta abierta en tres peri&oacute;dicos europeos como son <a href="https://www.theguardian.com/politics/2018/sep/16/the-eu-needs-a-stability-and-wellbeing-pact-not-more-growth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">The Guardian</a>, <a href="https://www.liberation.fr/debats/2018/09/16/europe-ne-plus-dependre-de-la-croissance_1679117" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Lib&eacute;ration</a> y <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Europa-llegado-terminar-dependencia-crecimiento_6_814428550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">eldiario.es</a> supone ya de por s&iacute; un primer paso exitoso</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &iquest;Econom&iacute;a sostenible? Indudablemente, el adjetivo &ldquo;sostenible&rdquo; es hoy un concepto tan manido que parece haber perdido su significado original. El concepto de sostenibilidad hab&iacute;a estado tradicionalmente ligada a la salud de los ecosistemas, que son los permiten sostener la vida humana en el planeta. Hoy, sin embargo, calificativos como el de &ldquo;sostenible&rdquo; parecen ahora m&aacute;s orientados al marketing y la propaganda pol&iacute;tica con el fin de mantener los beneficios, pero eso s&iacute;, d&aacute;ndole un toque &ldquo;verde&rdquo; a cualquier actividad sin una valoraci&oacute;n exhaustiva del impacto ecol&oacute;gico-social de la misma. En el &aacute;mbito de la econom&iacute;a esto es lo que con demasiada frecuencia sucede con lo que se entiende por &ldquo;econom&iacute;a sostenible&rdquo;, a lo que se refiere m&aacute;s habitualmente en t&eacute;rminos de &ldquo;desarrollo sostenible&rdquo; o directamente de &ldquo;crecimiento verde&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En contraste con el recurrente &ldquo;greenwashing&rdquo;, en el &aacute;mbito de las ciencias de la naturaleza han sido muchos los avances realizados para comprender el funcionamiento de dichos ecosistemas y as&iacute; poder delimitar lo que ser&iacute;a un &ldquo;espacio operativo seguro&rdquo; para la humanidad en este planeta, tal como lo definieron en un <a href="http://science.sciencemag.org/content/347/6223/1259855" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">importante estudio publicado en la revisa Science en 2015</a>. Los autores de este estudio identificaron nueve l&iacute;mites planetarios que la humanidad no deber&iacute;a de sobrepasar con el fin de evitar la desestabilizaci&oacute;n del sistema Tierra y sus riesgos. Actualmente, ya hemos sobrepasado cuatro de esos l&iacute;mites: aquellos relacionados con el cambio clim&aacute;tico, la p&eacute;rdida de biodiversidad, el cambio de uso del suelo y los flujos biogeoqu&iacute;micos (de nitr&oacute;geno y f&oacute;sforo).
    </p><p class="article-text">
        Esta extralimitaci&oacute;n est&aacute; directamente ligada a la expansi&oacute;n del sistema urbano-agro-industrial a escala global y el uso exponencial de recursos naturales, aunque con notables diferencias entre unos pa&iacute;ses y otros, as&iacute; como dentro de los propios pa&iacute;ses. Las desigualdades globales pueden tambi&eacute;n medirse en t&eacute;rminos de impactos ecol&oacute;gicos desiguales, por no decir, por supuesto, de vulnerabilidades desiguales ante tales impactos. Se estima que para generalizar el &ldquo;american way of life&rdquo;, se necesitar&iacute;a el equivalente nada m&aacute;s y nada menos que <a href="https://www.wwf.es/nuestro_trabajo_/informe_planeta_vivo/huella_ecologica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cinco planetas Tierra (dos y medio para generalizar el estilo de vida promedio de Espa&ntilde;a)</a>. El motivo no es otro que la existencia de l&iacute;mites en t&eacute;rminos de la disponibilidad de recursos y servicios que ofrece la naturaleza. Aunque sorprenda tener que recordarlo, nada puede crecer indefinidamente en un planeta finito; unos &ldquo;l&iacute;mites al crecimiento&rdquo; de los que viene alert&aacute;ndo la comunidad cient&iacute;fica desde hace ya m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas cuando el matrimonio Meadows y Jorgen Randers publicaban el famoso informe para el Club de Roma.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Lehmann Brothers, la bandera del crecimiento sigue siendo la principal promesa para recuperarnos tras una d&eacute;cada de depresi&oacute;n cr&oacute;nica. Las nuevas tecnolog&iacute;as disruptivas, desde la impresi&oacute;n 3D hasta la Inteligencia Artificial, pasando por el Internet de las Cosas, el Big Data, la biolog&iacute;a sint&eacute;tica o los nuevos materiales, aparecen hoy como los instrumentos prometeicos de la reactivaci&oacute;n econ&oacute;mica, aunque est&aacute; por ver hasta el grado de disrupci&oacute;n o hype en cada caso; lo que s&iacute; est&aacute; claro es el efecto im&aacute;n que las nuevas tecnolog&iacute;as suelen ejercer sobre las inversiones&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, las evidencias sobre la crisis ecol&oacute;gica, especialmente en lo que al cambio clim&aacute;tico se refiere, son tan conocidas por las &eacute;lites y la poblaci&oacute;n mundana que ahora la propuesta econ&oacute;mica frente a los fen&oacute;menos descritos es el &ldquo;crecimiento verde&rdquo;. Este nuevo concepto emergi&oacute; a partir de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible de 2012 y muy r&aacute;pidamente lo han ido comprando organismos internacionales como Banco Mundial, la OCDE o el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), adem&aacute;s de estar hoy muy presente entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Este crecimiento verde implica invertir m&aacute;s en tecnolog&iacute;as m&aacute;s eficientes e introducir los incentivos adecuados de modo que nuestras econom&iacute;as puedan seguir creciendo al tiempo que reducimos nuestro impacto sobre el mundo natural.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la evidencia emp&iacute;rica muestra que ese desacoplamiento entre crecimiento e impacto ecol&oacute;gico no existe m&aacute;s all&aacute; de sobre el papel, que lo aguanta todo&hellip; Buena muestra de ello es la evoluci&oacute;n de la huella material, un indicador que mide la cantidad de materiales (biomasa, minerales, combustibles f&oacute;siles) necesarios para sostener el consumo de bienes y servicios de un pa&iacute;s, al margen de la procedencia de dichos materiales (tanto si son del propio territorio como de fuera). A nivel mundial, la huella material no ha dejado de correr en paralelo al PIB mundial; a escala europea esta incluso ha crecido m&aacute;s que la propia econom&iacute;a de la Uni&oacute;n hasta el inicio de la crisis.
    </p><p class="article-text">
        Son cada vez m&aacute;s los estudios -<a href="http://www.resourcepanel.org/sites/default/files/documents/document/media/resource_efficiency_report_march_2017_web_res.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el &uacute;ltimo del propio PNUMA publicado en 2017</a>- que muestran, a trav&eacute;s de sofisticadas modelizaciones, que incluso en las condiciones m&aacute;s optimistas de uso eficiente de los recursos e incentivos como impuestos verdes o muy elevados precios del carbono, mientras el objetivo siga siendo incrementar la escala de lo que producimos y consumimos cada a&ntilde;o, el desacoplamiento es imposible. La eficiencia tiene tambi&eacute;n, sus l&iacute;mites, empezando por el hecho de que en muchas ocasiones produce efectos rebote al contribuir a reducir los precios de los recursos y provocar un aumento de la demanda.
    </p><p class="article-text">
        Por estos motivos existe una comunidad cada vez mayor de acad&eacute;micos y activistas que cuestionan esa idea del crecimiento verde y plantean la necesidad de realizar un cambio radical de paradigma. Existe en este sentido un emergente <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Europa-llegado-terminar-dependencia-crecimiento_6_814428550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movimiento post-crecimiento</a>, que plantea que es posible mejorar la calidad de vida de las personas, de manera socialmente justa, dentro de los m&aacute;rgenes de los l&iacute;mites biof&iacute;sicos planetarios.
    </p><p class="article-text">
        Los pasados d&iacute;as 18 y 19 de septiembre tuvo lugar en Bruselas, nada m&aacute;s y nada menos que en el Parlamento Europeo, la primera (esperemos que de varias) <a href="https://www.postgrowth2018.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia sobre Post-Crecimiento</a>, a la que participamos unas 600 personas. El encuentro fue organizado por diversas organizaciones del mundo acad&eacute;mico, activista y sindical junto con eurodiputados de cinco grupos pol&iacute;ticos; es decir que no s&oacute;lo fue organizado por los verdes y los dos partidos de izquierda, si bien es posible que tuvieran m&aacute;s presencia, sino que se logr&oacute; involucrar a otros actores pol&iacute;ticos en la discusi&oacute;n (los liberales y el partido popular europeo). Del mismo modo, todas las mesas redondas tuvieron la presencia de al menos un representante de la Comisi&oacute;n Europea, generalmente t&eacute;cnicos de alto rango en distintos campos (empleo, finanzas, energ&iacute;a, clima, etc.) con el objetivo de contrastar visiones en torno a las posibilidades de avanzar hacia una &ldquo;econom&iacute;a del post-crecimiento&rdquo; en Europa. Y el contraste era de hecho evidente al ver que en todos los casos, el propio vocabulario de los funcionarios europeos apuntaba casi siempre al crecimiento como objetivo de sus propuestas, como si de un mantra se tratara.
    </p><p class="article-text">
         A pesar de las dudas que pudieran existir sobre la utilidad del di&aacute;logo con tecn&oacute;cratas europeos entre algunos sectores, la confrontaci&oacute;n de ideas sin duda servir&aacute; para fortalecer las propuestas que se realizaron en m&uacute;ltiples &aacute;mbitos, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de las cuestiones que dirimen hoy el devenir de nuestras vidas se decide en instancias europeas. Y sobre todo, simplemente el haber llegado a organizar una conferencia de este calibre, haciendo coincidir adem&aacute;s la publicaci&oacute;n de una carta abierta en tres peri&oacute;dicos europeos como son <a href="https://www.theguardian.com/politics/2018/sep/16/the-eu-needs-a-stability-and-wellbeing-pact-not-more-growth" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Guardian</a>, <a href="https://www.liberation.fr/debats/2018/09/16/europe-ne-plus-dependre-de-la-croissance_1679117" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lib&eacute;ration</a> y <a href="https://www.eldiario.es/ultima-llamada/Europa-llegado-terminar-dependencia-crecimiento_6_814428550.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eldiario.es</a> supone ya de por s&iacute; un primer paso exitoso en tanto en cuanto se logre ir posicionando estas cuestiones en la agenda pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
         Otro elemento a subrayar es que los debates organizados no giraron simplemente en torno a la necesidad de superar el crecimiento del PIB como objetivo, o como supuesta medida del bienestar en nuestras sociedades, que tambi&eacute;n, sino que se abarcaron toda una gama de tem&aacute;ticas sobre c&oacute;mo transformar nuestras sociedades hoy, para poder prosperar en el futuro de forma sostenible: modelos econ&oacute;micos, pol&iacute;ticas clim&aacute;ticas, energ&iacute;a, tecnolog&iacute;a, trabajo, renta b&aacute;sica, fiscalidad, comercio, regulaci&oacute;n financiera, suficiencia frente a eficiencia&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Este es el reflejo del dif&iacute;cil reto al que hoy nos enfrentamos: para lograr sociedades y econom&iacute;as sostenibles habr&aacute;n de impulsarse cambios profundos que abarquen varios planos de forma simult&aacute;nea, especialmente partiendo de la base energ&eacute;tica y de materiales, as&iacute; como de las din&aacute;micas desiguales y expansivas del funcionamiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, la necesaria transici&oacute;n ecosocial hacia una sociedad post-crecimiento no podr&aacute; limitarse a una mayor innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y una fiscalidad verde, que en todo caso pueden ayudar, pero no ser&aacute; suficiente. Integrar los l&iacute;mites y las cuotas de forma justa (tanto en t&eacute;rminos de emisiones como de usos de recursos) en las entra&ntilde;as de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica, del mismo modo que sucede en otros &aacute;mbitos como la pesca o la ordenaci&oacute;n territorial deber&iacute;a de ser un eje esencial de dicha transici&oacute;n. Y si el objetivo es mejorar nuestra calidad de vida, integrando la importancia que para ella tiene la salud de los ecosistemas, as&iacute; como la igualdad real de oportunidades para todas las personas, tal vez podamos guiarnos por indicadores mejores que un &uacute;nico numerario que simplemente refleja lo que producimos y consumimos.
    </p><p class="article-text">
        Seguramente con ello nos demos cuenta de que, en lugar de saquear los recursos hasta la &uacute;ltima gota, deteriorando nuestro &uacute;nico planeta, podemos tratar de compartir lo que tenemos. De hecho, el crecimiento ha sido con frecuencia utilizado como una manera de evitar afrontar las desigualdades haciendo crecer las ya desiguales porciones de la tarta, aunque a veces ni siquiera se de el caso. Frente a ello la redistribuci&oacute;n de rentas y riquezas y la democracia empresarial pueden ser clave para una sociedad post-crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, hasta ahora los incrementos de productividad permitidos por la tecnolog&iacute;a se han utilizado fundamentalmente para incrementar la producci&oacute;n (y los beneficios) m&aacute;s que para reducir nuestro tiempo de trabajo. En cambio, en vez de producir m&aacute;s, una semana/jornada laboral m&aacute;s corta podr&iacute;a permitirnos repartir el empleo, mejorar la calidad de nuestros v&iacute;nculos sociales, liberar tiempos para cuidar a los/las dem&aacute;s, e incluso para la participaci&oacute;n democr&aacute;tica en la vida pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;De verdad que estas cuestiones s&oacute;lo le interesan a una minor&iacute;a ecologista?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Bellver Soroa]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Oct 2018 18:44:41 +0000]]></pubDate>
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