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    <title><![CDATA[elDiario.es - Evgeny Morozov]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/evgeny_morozov/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Evgeny Morozov]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Benedetta Brevini: “Las grandes tecnológicas dicen no emitir carbono, pero usan la Inteligencia Artificial para ayudar a las petroleras”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/benedetta-brevini-grandes-tecnologicas-dicen-no-emitir-carbono-inteligencia-artificial-ayudar-petroleras_128_10240272.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c75e3b04-15af-402d-94fe-b7f9ebede3cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Benedetta Brevini: “Las grandes tecnológicas dicen no emitir carbono, pero usan la Inteligencia Artificial para ayudar a las petroleras”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La académica y activista señala que hay "que cuestionar la sostenibilidad de la Inteligencia Artificial en el contexto de la crisis climática" por ser una tecnología con un alto consumo de energía en todas sus fases </p></div><p class="article-text">
        Benedetta Brevini es profesora asociada de Econom&iacute;a Pol&iacute;tica de la Comunicaci&oacute;n en la Universidad de S&iacute;dney y senior visiting fellow en la London School of Economics and Political Science. Periodista y activista en los medios de comunicaci&oacute;n, adem&aacute;s de acad&eacute;mica, Benedetta estudia la relaci&oacute;n entre el capitalismo de datos, la Inteligencia Artificial (IA), la crisis clim&aacute;tica y la comunicaci&oacute;n sobre el medioambiente. Su &uacute;ltimo libro, <em>Is AI Good for the Planet?</em>, explora los verdaderos costes de la IA y se&ntilde;ala que se tiende a agitar como si fuera una varita m&aacute;gica que puede salvarnos de la crisis clim&aacute;tica. En esta entrevista, realizada en el marco de un proyecto sobre <a href="https://www.the-syllabus.com/ts-spotlight/right-climate" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">populismo clim&aacute;tico</a> de derechas del <a href="https://infra-imagination.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Center for the Advancement of Infrastructural Imagination (CAII</em></a>), Benedetta desmiente este mito. El &uacute;nico poder de estos discursos es distraer del problema subyacente: hemos desatado el capitalismo tanto en la sociedad como en la naturaleza. Cuando los sistemas de IA se despliegan para causas &ldquo;verdes&rdquo; como el control de la biomasa forestal o la optimizaci&oacute;n de la agricultura, est&aacute;n reforzando un t&uacute;nel de pensamiento sin luz al otro lado. La sostenibilidad real, muestra Benedetta, requiere que veamos todos los eslabones de la cadena de suministro de la IA, tanto ideol&oacute;gicos como materiales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha escrito mucho sobre c&oacute;mo se ha invocado la tecnolog&iacute;a en general, y </strong><a href="https://bookshop.org/p/books/is-ai-good-for-the-planet-benedetta-brevini/16941463?ean=9781509547951" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>la IA en particular</strong></a><strong>, para solucionar el problema clim&aacute;tico. &iquest;Puede darnos una visi&oacute;n general de las tendencias dominantes de este discurso? &iquest;Qu&eacute; tipo de imaginarios se est&aacute;n movilizando?</strong><em> </em>
    </p><p class="article-text">
        La idea que se est&aacute; volviendo dominante tiende a presentar la IA como si se tratara de una varita m&aacute;gica que puede solucionar el mayor problema al que se enfrenta la sociedad. Forma parte de un tecnoimaginario hegem&oacute;nico que est&aacute; ocupando mucho terreno. Recientemente, la Comisi&oacute;n Europea, por ejemplo, ha estado presentando la IA como si tuviera la capacidad no s&oacute;lo de hacer frente a la crisis clim&aacute;tica, sino tambi&eacute;n de resolver sus problemas democr&aacute;ticos u otros problemas generados por el capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        Una cita ilustrativa sobre este hecho puede encontrarse en <a href="https://www3.weforum.org/docs/Harnessing_Artificial_Intelligence_for_the_Earth_report_2018.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un importante informe</a> publicado por el Foro Econ&oacute;mico Mundial en 2018. &ldquo;Tenemos una oportunidad &uacute;nica de aprovechar esta Cuarta Revoluci&oacute;n Industrial, y el cambio social que desencadena, para ayudar a abordar los problemas ambientales y redise&ntilde;ar c&oacute;mo gestionamos nuestro entorno global compartido&hellip;&rdquo;. Discursivamente, es significativo que utilicen la expresi&oacute;n Cuarta Revoluci&oacute;n Industrial. Este tipo de lenguaje se utilizaba en los a&ntilde;os 90 por gente como Nicholas Negroponte y George Gilder. Recuerdo a Negroponte afirmando que se estaba desarrollando una Nueva Era Ateniense gracias a las posibilidades de Internet. Ahora volvemos a hablar de una revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica que nos ayudar&aacute; a resolver todas las calamidades del mundo. Esta es la fase sublime de una nueva tecnolog&iacute;a, y es un tecnoimaginario muy fuerte.
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que la IA no es nueva; llevamos hablando de ella desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Pero precisamente por la aceleraci&oacute;n del capitalismo de los datos, tambi&eacute;n sabemos que ha experimentado un auge incre&iacute;ble en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Por eso se est&aacute; convirtiendo en una &ldquo;nueva&rdquo; tecnolog&iacute;a, lo que a su vez explica por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil contemplar la IA desde una perspectiva m&aacute;s cr&iacute;tica. As&iacute; es precisamente como se construyen las mitolog&iacute;as y el sentido com&uacute;n, retomando a Antonio Gramsci. Se nos impide cuestionar estas mitolog&iacute;as en torno a las tecnolog&iacute;as en el momento en que se convierten en sentido com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sucede a menudo que sufrimos una especie de amnesia sobre la tecnolog&iacute;a m&aacute;s antigua que se ve desplazada por la nueva. En este caso, ser&iacute;a la web, internet en general, la sustituida. Olvidamos que no se han cumplido todas las promesas de Internet, aunque en los a&ntilde;os 90 parec&iacute;an estar al alcance de la mano, y volvemos a experimentar esta amnesia con la IA.
    </p><p class="article-text">
         <strong>&iquest;Cu&aacute;les son algunas de las consecuencias de esta sublimaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Utilizo sublime <a href="https://mitpress.mit.edu/9780262633291/the-digital-sublime/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siguiendo a Vincent Mosco</a>, que ha hecho un gran trabajo identificando este enfoque t&iacute;pico de la llamada nueva tecnolog&iacute;a. Para m&iacute;, una de las consecuencias m&aacute;s importantes es que oculta la materialidad de estas tecnolog&iacute;as. Esto es, c&oacute;mo el desarrollo de la tecnolog&iacute;a est&aacute; completamente integrado en las estructuras sociales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas de la sociedad que realmente desarrolla la tecnolog&iacute;a. Parafraseando a Raymond Williams, la tecnolog&iacute;a es siempre, en un sentido pleno, social. 
    </p><p class="article-text">
        Sabemos que estamos desarrollando la IA en un marco de supercapitalismo, con &aacute;nimo de lucro, en un estado en el que los monopolios gobiernan todo lo que ocurre con la IA. Estamos tratando con se&ntilde;ores digitales, con gigantes tecnol&oacute;gicos: ellos son los que gobiernan el desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        La sublimaci&oacute;n de la IA tambi&eacute;n ofusca su materialidad literal. Recordemos que la IA es un conjunto de tecnolog&iacute;as, un conjunto de infraestructuras. Cuando hablamos de la nube, ya estamos pensando en algo sublime, algo que no podemos tocar: una nube blanca y esponjosa en el cielo. Pensamos que la IA tiene el mismo car&aacute;cter inmaterial. Pero no es as&iacute;. Por eso siempre intento visualizar los centros de datos como algo lleno de polvo y muy ruidoso. Porque en el momento en que ofuscamos la materialidad de estas tecnolog&iacute;as, <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/2053951720935141" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">olvidamos su impacto medioambiental</a>.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos desarrollando la IA en un marco de supercapitalismo, con ánimo de lucro, en un estado en el que los monopolios gobiernan lo que ocurre con la IA. Estamos tratando con señores digitales: ellos son los que gobiernan el desarrollo

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; tipo de afirmaciones moviliza Davos? &iquest;Que la IA nos permitir&aacute; gestionar la econom&iacute;a de forma m&aacute;s ecol&oacute;gica y sostenible? &iquest;O que la propia sociedad se ver&aacute; transformada por la IA?</strong><em> </em>
    </p><p class="article-text">
        <em> </em>En realidad, existen ambos tipos de afirmaciones. Una afirmaci&oacute;n frecuente es la ineluctabilidad de la IA. La mitolog&iacute;a es que la IA est&aacute; al llegar, aunque no queramos que llegue; y que, cuando llegue, trastornar&aacute; completamente la sociedad. La idea de disrupci&oacute;n tambi&eacute;n es t&iacute;pica de la primera fase de sublimaci&oacute;n. Esta literatura presenta la IA como ineluctable y perturbadora. 
    </p><p class="article-text">
        La otra cosa que promete es que la IA nos traer&aacute; una sociedad m&aacute;s eficiente. Aqu&iacute; toma prestado claramente el lenguaje neoliberal, sin cuestionar siquiera el concepto de eficiencia. La eficiencia es distinta si hablamos de la sociedad, de la econom&iacute;a o de una empresa. Esta es la tercera de las afirmaciones revolucionarias que vemos. La IA est&aacute; llegando, queramos o no, y est&aacute; cambiando la sociedad, desde la forma en que prestamos los servicios sociales y la educaci&oacute;n hasta c&oacute;mo organizamos nuestros sistemas bancarios y financieros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo va a alterar la IA la crisis clim&aacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Permiti&eacute;ndonos prever los efectos adversos del cambio clim&aacute;tico. Un ejemplo que he estado estudiando es una aplicaci&oacute;n llamada <a href="https://www.treeswift.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Treeswift</a>. Se trata de un producto derivado de Penn Engineering, y se vende como un sistema de vigilancia forestal impulsado por IA &ndash;una mejora de la gesti&oacute;n medioambiental&ndash; que utiliza drones aut&oacute;nomos y aprendizaje autom&aacute;tico para captar datos, im&aacute;genes y despu&eacute;s crea un inventario para cartografiar la biomasa forestal. Nos dicen que as&iacute; es como seremos m&aacute;s eficientes en la gesti&oacute;n del medio ambiente. 
    </p><p class="article-text">
         Un segundo ejemplo, que entra dentro del mismo discurso es el control de los incendios forestales. Sabemos que uno de los fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos adversos ser&aacute;n los incendios. De nuevo, la idea es que a trav&eacute;s de los drones y el aprendizaje autom&aacute;tico de las m&aacute;quinas, ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil predecir el desarrollo de los incendios y, por tanto, m&aacute;s f&aacute;cil controlarlos.
    </p><p class="article-text">
        Otra gran aplicaci&oacute;n de la inform&aacute;tica clim&aacute;tica, como se denomina ahora a este campo, es la industria agr&iacute;cola. Por supuesto, las industrias agr&iacute;colas se ver&aacute;n afectadas, y querr&aacute;n minimizar los efectos adversos sobre la agricultura. &iquest;C&oacute;mo lo hacemos? Creamos inventarios en tiempo real mediante sensores, elaboramos mapas y, sobre esa base, tomamos decisiones informadas. La palabra clave aqu&iacute; es &ldquo;optimizar&rdquo; los cultivos.
    </p><p class="article-text">
         Lo mismo ocurre con la gesti&oacute;n del agua. En mi libro, estudio una cuenca hidrogr&aacute;fica del norte de China que ejemplifica estas estrategias. Utilizaron muchos an&aacute;lisis de aprendizaje autom&aacute;tico para identificar las relaciones climatol&oacute;gicas e hidrol&oacute;gicas existentes y, a continuaci&oacute;n, pronosticaron las precipitaciones y el caudal en relaci&oacute;n con sus esfuerzos de gesti&oacute;n del agua. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Este tipo de esfuerzos se han denominado tradicionalmente &ldquo;tecnolog&iacute;a verde&rdquo; o &ldquo;IA sostenible&rdquo;. Pero aqu&iacute; tambi&eacute;n se observa una contradicci&oacute;n discursiva.</strong><em> </em>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, hemos venido llamando IA sostenible a este tipo de aplicaciones. El problema es que la llamada IA sostenible no es en s&iacute; misma una tecnolog&iacute;a ecol&oacute;gica, sino una tecnolog&iacute;a que nos ayuda a gestionar los problemas del cambio clim&aacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
         He estado siguiendo las discusiones sobre c&oacute;mo ChatGPT podr&iacute;a ayudar con el clima. &iquest;Puede un chatbot que produce mucha desinformaci&oacute;n, que es propenso a alucinar, ayudarnos realmente? El argumento, de nuevo, se centra en recopilar datos y hacer predicciones. Pero es imposible que los desarrolladores de IA se lo crean, dadas todas las limitaciones documentales del chatbot &ndash;ni siquiera es uno de los tipos m&aacute;s sofisticados de IA basada en redes neuronales&ndash;, as&iacute; como su huella de carbono. As&iacute; pues, las afirmaciones de que ChatGPT ser&aacute; &uacute;til para la gesti&oacute;n del clima me parecen realmente problem&aacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
         Pero tambi&eacute;n hay un debate entre los grupos activistas por la justicia medioambiental, que quieren utilizar IA como ChatGPT para ayudarles con elementos de campa&ntilde;a como los comunicados de prensa. Esto tambi&eacute;n me sorprendi&oacute; mucho. Entiendo que puede ser &uacute;til para generar argumentos muy superficiales, o para reformular t&oacute;picos y temas. Pero pens&eacute; que la comunidad de activistas clim&aacute;ticos ser&iacute;a un poco m&aacute;s consciente de su superficialidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para relacionar estos ejemplos con el tema del populismo, quiz&aacute; podamos apoyarnos en una definici&oacute;n demasiado simplista del populismo &ndash;como un discurso que identifica a un enemigo que se interpone en el camino&ndash; y preguntarnos, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a el enemigo en este caso? &iquest;Hay elementos populistas presentes en este discurso sobre la IA sostenible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo aqu&iacute; es la creaci&oacute;n &ndash;y constante celebraci&oacute;n&ndash; de un tipo particular de propaganda, m&aacute;s que la creaci&oacute;n del Otro. Un discurso m&aacute;s populista podr&iacute;a situar a los humanos como el Otro, y decir que deber&iacute;amos delegar nuestra toma de decisiones pol&iacute;ticas en la IA, porque los humanos son menos capaces que la IA. Pero eso no es lo que estamos observando.
    </p><p class="article-text">
        No veo la idea de la IA como una varita m&aacute;gica para construir el Otro. Lo que veo, m&aacute;s bien, es que la IA se nos est&aacute; vendiendo como una soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica a la forma contempor&aacute;nea de capitalismo, lo que ha llevado a la aparici&oacute;n de estos grandes monopolios globales de la tecnolog&iacute;a &ndash;que yo llamo <a href="https://www.taylorfrancis.com/chapters/edit/10.4324/9780367816711-5/conclusion-benedetta-brevini" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lords</a> Digitales&ndash; y que acumulan un enorme poder sobre nuestras vidas. Ellos son los que han tomado cada vez m&aacute;s el control de la toma de decisiones. As&iacute; que la IA se alinea con esta tendencia, m&aacute;s que con la creaci&oacute;n de un elemento antagonista. Tiene m&aacute;s que ver con la reafirmaci&oacute;n del tipo de capitalismo que se est&aacute; desarrollando en Occidente frente al Este, y con la reafirmaci&oacute;n del dominio de los Lords Digitales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La IA se nos está vendiendo como una solución tecnológica a la forma contemporánea de capitalismo, lo que ha llevado a la aparición de estos grandes monopolios globales de la tecnología, que acumulan un enorme poder sobre nuestras vidas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <em><strong>Pero el Otro puede ser un ente abstracto. Podr&iacute;amos considerar el neoliberalismo como un discurso populista que se&ntilde;ala la ineficacia del sector p&uacute;blico como el Otro: el antagonista puede estar personificado por funcionarios corruptos o rentistas, pero en &uacute;ltima instancia se trata de una fuerza abstracta. &iquest;Podr&iacute;a haber una din&aacute;mica similar en la presentaci&oacute;n de la IA y la tecnolog&iacute;a como m&aacute;s eficientes que los humanos?</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        Pensando en los esl&oacute;ganes populistas en torno al neoliberalismo, estoy de acuerdo en que los enemigos siempre est&aacute;n claros. Pero estamos presenciando algo ligeramente diferente con la IA. Est&aacute; m&aacute;s relacionado con la idea de preservar el statu quo, incluso cuando se ve empujado a sus l&iacute;mites por la crisis planetaria a la que nos enfrentamos. 
    </p><p class="article-text">
        Vuelvo de nuevo a la noci&oacute;n de David Harvey de soluci&oacute;n tecnol&oacute;gica. La soluci&oacute;n se presenta como una ayuda para superar la crisis, pero lo que hace en realidad es legitimar el statu quo de una forma que anula la posibilidad de cualquier otro imaginario. As&iacute; que, si queremos pensar en el Otro, probablemente ser&iacute;a la imagen de otro tipo de sociedad.
    </p><p class="article-text">
        No me gusta la yuxtaposici&oacute;n de IA frente a humanos, porque creo que ocurre algo m&aacute;s. En realidad se trata de celebrar el sistema en el que estamos actualmente, y de derrotar cualquier posibilidad que podamos tener de imaginar algo diferente, algo que es necesario para el clima, pero que implicar&iacute;a una reorganizaci&oacute;n completa de la forma actual de capitalismo. Y eso es lo que parece que no queremos hacer. En lugar de pensar en cosmolog&iacute;as alternativas &ndash;en lugar de seguir el pensamiento ind&iacute;gena, o los argumentos de los activistas latinoamericanos sobre la justicia medioambiental y la redistribuci&oacute;n de los recursos&ndash; nos limitamos a evitar esos cambios m&aacute;s profundos en el sistema.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes son los actores que despliegan estos discursos sobre la IA y c&oacute;mo podemos identificar sus deficiencias? &iquest;Cu&aacute;l es, por as&iacute; decirlo, la econom&iacute;a pol&iacute;tica que hay detr&aacute;s de ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en estos tecnoimaginarios emergentes, vemos que en realidad llegan desde grandes empresas de relaciones p&uacute;blicas que trabajan para grandes desarrolladores de IA. Con el desarrollo de la IA en particular, incluso m&aacute;s all&aacute; de la cuesti&oacute;n de los discursos verdes, vale la pena recordar que la competencia es entre dos bloques. Estados Unidos contra China, con la UE muy por detr&aacute;s. Y los desarrolladores de IA que ganan la carrera tienen todos sede en Estados Unidos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos de actores, merece la pena pensar en qui&eacute;n toma realmente las decisiones. Yochai Benkler, que no tiene nada de comunista, <a href="https://www.nature.com/articles/d41586-019-01413-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ha afirmado</a> que estamos perdiendo la oportunidad de definir y desarrollar la IA porque est&aacute; completamente en manos de la industria. Quienes defienden una visi&oacute;n pluralista de la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas podr&iacute;an decir que los discursos sobre la IA proceden de diferentes partes interesadas, pero la realidad es que, si nos fijamos en los acad&eacute;micos europeos que escriben libros blancos sobre la IA, tambi&eacute;n est&aacute;n financiados por la industria. As&iacute; es como los documentos de posici&oacute;n de Google acaban siendo tan similares al discurso que sale de la academia. Todo gira en torno a la &eacute;tica de la IA, y nada m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si nos interesa saber qui&eacute;n est&aacute; desarrollando un contradiscurso, podr&iacute;an ser los sindicatos. Porque los sindicatos est&aacute;n muy preocupados por las condiciones de los trabajadores, por el hecho de que los trabajadores est&eacute;n perdiendo empleos a causa de la IA. Probablemente, ser&iacute;an ellos los que podr&iacute;an desarrollar un tipo de discurso m&aacute;s prometedor.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si vamos m&aacute;s all&aacute; de la IA y pensamos en los discursos en torno a la ecologizaci&oacute;n de las infraestructuras &ndash;que podr&iacute;an ser digitales, pero tambi&eacute;n extractivistas&ndash;, &iquest;existen coaliciones dentro de los sectores del capital, entre las grandes petroleras y las grandes tecnol&oacute;gicas, como </strong><a href="https://www.greenpeace.org/usa/news/new-greenpeace-report-exposes-big-tech-connection-to-big-oil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Greenpeace ha ilustrado</strong></a><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre est&aacute; conectado. Las industrias siempre se refuerzan unas a otras. Por un lado, tenemos a Google y Microsoft &ndash;no a Amazon, que se ha quedado atr&aacute;s en el <em>greenwashing</em>&ndash; declarando que no producen emisiones de carbono, gracias a varios sistemas de cr&eacute;dito para este combustible. Pero, por otro lado, est&aacute;n desarrollando toda su IA para ayudar a las grandes petroleras, quienes han aumentado sus beneficios de forma significativa en los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os. Si est&aacute;n ayudando a que el petr&oacute;leo y el gas sean m&aacute;s eficientes, significa que est&aacute;n perforando m&aacute;s y excavando m&aacute;s, lo que, por supuesto, va en contra de lo que tienen que hacer si quieren ser ecol&oacute;gicos. Entregar la IA a las grandes petroleras va en contra de la posibilidad misma de la sostenibilidad.
    </p><p class="article-text">
        En el tema de la tecnolog&iacute;a verde, hay otro nuevo concepto importante: la &ldquo;transici&oacute;n gemela&rdquo;. Las <a href="https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/handle/JRC129319" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltimas comunicaciones</a> procedentes de la Comisi&oacute;n Europea dejan muy claro que la revoluci&oacute;n digital y el New Deal verde tienen que ir de la mano; son gemelos. Pero si pensamos que no hay suficientes cr&iacute;ticas en el campo de la IA, menos a&uacute;n las hay en el de la tecnolog&iacute;a verde. Realmente creo que aqu&iacute; ya hemos perdido la batalla, porque nadie se cuestiona si la tecnolog&iacute;a verde es realmente verde. El discurso acr&iacute;tico procede de la industria, por supuesto, pero tambi&eacute;n de los responsables pol&iacute;ticos, el cual es a&uacute;n m&aacute;s populista, a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil de cuestionar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede desglosar el capitalismo verde tal y como existe en la actualidad? &iquest;Cu&aacute;les son algunos de los costes ocultos de la IA? Como usted ha explicado, no s&oacute;lo es costoso desde el punto de vista medioambiental entrenar grandes modelos, sino que tambi&eacute;n nos distrae de abordar los problemas de formas m&aacute;s eficaces desde el punto de vista pol&iacute;tico.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando examinamos el coste medioambiental de la IA, es importante considerar toda la cadena de suministro y producci&oacute;n de la IA, a pesar de las dificultades que entra&ntilde;a hacerlo. No podemos medir realmente el impacto medioambiental total si no empezamos por el principio. Empieza por c&oacute;mo extraemos nuestros recursos, los metales. &iquest;De d&oacute;nde sacamos el litio que necesitamos para las pilas? Tenemos que reconocer la violencia a la que se han visto sometidos los pa&iacute;ses que tienen estos recursos a lo largo de los siglos. F&iacute;jense en Chile; f&iacute;jense en lo que est&aacute; ocurriendo en el Congo y en otros lugares de &Aacute;frica. Por primera vez, la Comisi&oacute;n Europea reconoce que tenemos un problema: en los pr&oacute;ximos diez a&ntilde;os, la demanda de litio aumentar&aacute; un 3.000% s&oacute;lo en Europa. &iquest;Cu&aacute;les ser&aacute;n los costes medioambientales
    </p><p class="article-text">
        Y, antes incluso de llegar a la fase de consumo, tenemos el entrenamiento de los algoritmos. Hay un <a href="https://arxiv.org/abs/1906.02243" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famoso estudio</a> realizado por investigadores de la Universidad de Massachusetts Amherst al que hago referencia en mi libro para contextualizar las emisiones de carbono. &iquest;Qu&eacute; significa producir un modelo ling&uuml;&iacute;stico que emite unos 284.000 kilogramos de carbono? Bien, consideremos que un vuelo entre Roma y Londres consume algo as&iacute; como 234 kilos. Sin embargo, se nos dice constantemente que deber&iacute;amos limitar nuestro uso del transporte, porque el transporte es de alguna manera la &uacute;nica actividad humana que conduce a un mundo insostenible. La realidad es que entrenar un algoritmo es mucho peor.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n, hay que criticar las emisiones de carbono y el coste medioambiental de los centros de datos. Estas son las emisiones que se han visto m&aacute;s afectadas por el <em>greenwhasing </em>de estas grandes corporaciones, en su carrera por demostrar que est&aacute;n construyendo centros de datos sostenibles. &iquest;Son sostenibles? No estoy seguro. Algunos son mejores que otros, pero recordemos que cerca de dos tercios de la <a href="https://www.iea.org/data-and-statistics/charts/world-electricity-generation-mix-by-fuel-1971-2019" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">red el&eacute;ctrica mundial</a> sigue bas&aacute;ndose en combustibles f&oacute;siles. As&iacute; que, si tienes un centro de datos que absorbe la electricidad de un lugar medio del mundo, lo m&aacute;s probable es que siga dependiendo de los combustibles f&oacute;siles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que criticar las emisiones de carbono y el coste medioambiental de los centros de datos. Estas son las emisiones que se han visto más afectadas por el greenwhasing </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Todo eso forma parte de la fase de producci&oacute;n. A pesar de la inconmensurabilidad de las escalas entre cosas como los vuelos individuales y el entrenamiento de un algoritmo, &iquest;es necesaria una mayor concienciaci&oacute;n en torno al consumo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La forma en que consumimos importa. Utilizar aplicaciones en nuestros m&oacute;viles significa que estamos utilizando la nube, y consumiendo energ&iacute;a. Pero m&aacute;s significativa es la fase final, que es el desecho de la tecnolog&iacute;a. Por desgracia, los mayores vertederos electr&oacute;nicos del mundo se encuentran en antiguas colonias o en lugares que actualmente son colonias de China. Son lugares como Bangladesh, Camboya y Kenia, donde se encuentra el mayor vertedero de Europa. Estos pa&iacute;ses no tienen leyes sobre da&ntilde;os medioambientales, as&iacute; que es all&iacute; donde vertemos todos nuestros residuos electr&oacute;nicos. Ahora bien, &iquest;cu&aacute;les son los costes medioambientales de ese transporte? &iquest;Cu&aacute;les son los da&ntilde;os ambientales generados a nivel local? No lo calculamos. De momento, las mejores mediciones que tenemos son para la fase de formaci&oacute;n y para las emisiones de carbono de centros de datos concretos. Pero seguimos sin tener una estimaci&oacute;n de toda la cadena de suministro. Si no calculamos los costes de todas las fases &ndash;si no examinamos cada parte de esta compleja cadena de suministro y producci&oacute;n&ndash; es muy dif&iacute;cil hacer valoraciones. Por eso necesitamos conectar todos los c&aacute;lculos de la cadena de suministro. S&oacute;lo con mirar los datos que tenemos, ya sabemos que tenemos que cuestionarnos la sostenibilidad de la IA en el contexto de la crisis clim&aacute;tica. Es inaceptable hablar &uacute;nicamente de &ldquo;IA verde&rdquo; como forma de gestionar la crisis.
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                La académica y activista Benedetta Brevini.                            </span>
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        <strong>Tomando como punto de partida su observaci&oacute;n sobre el peligro de examinar partes de la cadena de suministro de forma aislada, centr&eacute;monos en la formaci&oacute;n de modelos. Como usted dice, es donde tenemos m&aacute;s datos, y tambi&eacute;n es un gran punto de inter&eacute;s en la actualidad, dado que muchas personas se encuentran con estos modelos por primera vez a trav&eacute;s de ChatGPT. &iquest;Qu&eacute; sabemos de la intensidad energ&eacute;tica necesaria para el entrenamiento de estos modelos a medida que se vuelven m&aacute;s sofisticados?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sinceramente, recopilar estos datos es muy complicado. &iquest;Por qu&eacute;? Porque no son de dominio p&uacute;blico. A pesar de que hablamos constantemente de IA abierta, no es abierta. Y, dado que es una gran inversi&oacute;n de Microsoft, la realidad es que no sabemos exactamente c&oacute;mo funciona la caja negra que hay detr&aacute;s de ChatGPT. En realidad no sabemos c&oacute;mo genera sus resultados, porque hay mucha opacidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Nadie lo sabe, &iquest;verdad? &iquest;Ni siquiera Open AI? Esa es la naturaleza de la caja negra.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunos saben m&aacute;s que otros. Pero lo interesante es que ya han calculado <a href="https://arxiv.org/abs/2007.03051" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el coste del entrenamiento del GPT-3</a>, el modelo en el que se entren&oacute; originalmente el ChatGPT. Equivale a 610 vuelos entre Nueva York y Par&iacute;s. Es un gasto de energ&iacute;a muy considerable, y sabemos que GPT-4 es mucho m&aacute;s complejo. Todo esto es s&oacute;lo entrenamiento. Luego, por supuesto, hay que considerar el consumo y luego los desechos. En cualquier caso, la mayor hip&oacute;tesis es que, de nuevo, va a ser &uacute;til para el mismo tipo de gesti&oacute;n de los recursos, para el mismo tipo de previsi&oacute;n. Pero a&uacute;n no he visto nada m&aacute;s en cuanto a c&oacute;mo puede utilizarse para luchar contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Climate Change AI, un grupo con sede en Canad&aacute;, public&oacute; un <a href="https://dl.acm.org/doi/10.1145/3485128" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe</a> sobre c&oacute;mo puede utilizarse el aprendizaje autom&aacute;tico para la gesti&oacute;n de recursos. A&uacute;n no han abordado ChatGPT, pero es probable que digan que es a&uacute;n mejor para la predicci&oacute;n y el pron&oacute;stico. Soy bastante esc&eacute;ptica al respecto, porque soy esc&eacute;ptica sobre su precisi&oacute;n. Los cient&iacute;ficos han demostrado que es inexacta a muchos niveles. Y, de nuevo, no sabemos con qu&eacute; datos se ha entrenado. &iquest;C&oacute;mo podemos confiar en las previsiones de un sistema cuando desconocemos el suministro de sus datos?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El coste del entrenamiento del GPT-3, el modelo en el que se entrenó originalmente el ChatGPT, equivale a 610 vuelos entre Nueva York y París. Es un gasto de energía muy considerable, y sabemos que GPT-4 es mucho más complejo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo afectar&aacute;n los conflictos geopol&iacute;ticos, por no hablar de los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos, al ritmo de innovaci&oacute;n de estas tecnolog&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si observamos la trayectoria del mundo, no creo que nos hayamos alejado tanto del capitalismo colonial. Ahora tenemos un capitalismo colonial de datos, si se quiere, pero los legados coloniales permanecen, especialmente en lo que se refiere a la IA. Sabemos perfectamente que el 99% de estas aplicaciones no pueden utilizarse en lugares que carecen de infraestructuras. La falta de infraestructuras en las antiguas colonias del Sur Global es un problema enorme, pero parece que ni siquiera lo reconocemos en esta carrera armament&iacute;stica por conquistar la IA. La Comisi&oacute;n Europea, al hablar de transiciones gemelas, se&ntilde;al&oacute; por fin que podr&iacute;amos tener un peque&ntilde;o problema adicional con el impacto medioambiental de estas tecnolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente s&oacute;lo vemos el problema con los recursos. Pero, al mismo tiempo, parece que no tenemos ning&uacute;n problema en exigir m&aacute;s de ellos. &iquest;Seremos capaces de seguir produciendo al ritmo necesario? Sabemos que el Donb&aacute;s es una regi&oacute;n importante para la producci&oacute;n de litio. Por desgracia, podemos esperar que se sigan generando guerras por la necesidad de acumular recursos. Habr&aacute; conflictos constantes para controlar y explotar estos recursos.
    </p><p class="article-text">
        Sigo con gran inter&eacute;s lo que est&aacute; ocurriendo en Chile, porque, por primera vez, hay un movimiento que intenta proteger estos recursos. Est&aacute;n intentando impedir que las grandes corporaciones se hagan con su control. Pero al final, creo que seguiremos con las mismas tendencias que han construido este capitalismo de datos, esta tecnocracia, y que ha dejado fuera al Sur Global.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hasta cu&aacute;ndo podr&aacute; continuar? Espero que la crisis clim&aacute;tica, con sus incesantes fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos, nos lleve a alguna reflexi&oacute;n. Pero hasta ahora no he visto nada. Tenemos menos de diez a&ntilde;os, como repet&iacute;a el <a href="https://www.ipcc.ch/report/ar6/syr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reciente informe del IPCC</a>, para mantener el aumento de la temperatura por debajo de 1,5&ordm;C. Si no actuamos en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os, habremos perdido la oportunidad. Desde luego, no veo la IA como la soluci&oacute;n a este problema. La soluci&oacute;n es reorganizar c&oacute;mo se gestionan los recursos y c&oacute;mo funciona el capitalismo. Pero eso requerir&aacute; una voluntad pol&iacute;tica de la que parece que carecemos en el Norte Global.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las alternativas a la l&oacute;gica solucionista y capitalista? &iquest;Es necesario un esfuerzo descentralizado y comunitario para que la tecnolog&iacute;a pase a un marco totalmente distinto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy alguien que sigue creyendo en los servicios p&uacute;blicos. La idea de deshacerse por completo de un marco capitalista en los pr&oacute;ximos siete a&ntilde;os me parece muy complicada, as&iacute; que intento ser m&aacute;s pragm&aacute;tico. La izquierda se ha debatido a menudo sobre c&oacute;mo responder al neoliberalismo y al capitalismo. Si reimagin&aacute;ramos este tipo de tecnolog&iacute;as en aras del inter&eacute;s p&uacute;blico &ndash;con la emergencia clim&aacute;tica en el centro de cada decisi&oacute;n sobre tecnolog&iacute;a&ndash; ya estar&iacute;amos avanzando mucho.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a existe la oportunidad de pensar en la tecnolog&iacute;a de forma diferente. La Segunda Guerra Mundial cambi&oacute; nuestra forma de ver la tecnolog&iacute;a, y las mitolog&iacute;as no han hecho m&aacute;s que acelerarse con el desarrollo del capitalismo de la vigilancia y el capitalismo de los datos, pero no est&aacute; funcionando. Tenemos que reconocer que no abordaremos la crisis clim&aacute;tica solamente adoptando la IA; la abordamos deteniendo la extracci&oacute;n de combustibles f&oacute;siles. Esa es, para m&iacute;, la mayor emergencia de los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Luego podemos pasar a las ideas procedentes de distintas cosmolog&iacute;as. Una de las m&aacute;s interesantes es la idea de custodia, que asocio con las comunidades abor&iacute;genes y maor&iacute;es. Custodiar la naturaleza es vivir con ella, no explotarla. Tambi&eacute;n hemos visto avances inspiradores a nivel de comunidades locales y ciudades. De aqu&iacute; proceden muchas de las ideas nacidas de las cosmolog&iacute;as de la custodia, as&iacute; como perspectivas latinoamericanas que tambi&eacute;n considero muy prometedoras. Una gran coalici&oacute;n de ciudades que intenten abordar estas cuestiones a nivel local tambi&eacute;n ser&iacute;a un buen paso. 
    </p><p class="article-text">
        Pero primero debemos abordar la cuesti&oacute;n m&aacute;s importante y urgente: no podemos tener una econom&iacute;a basada en los combustibles f&oacute;siles. No vamos a cumplir el objetivo del Acuerdo de Par&iacute;s. Y una vez que superemos la ya famosa marca de 1,5 &deg;C por encima de los niveles preindustriales, aumentar&aacute; significativamente el riesgo de fen&oacute;menos meteorol&oacute;gicos extremos que causen muertes, desplazamientos y pobreza a millones de personas en todo el mundo. Para evitarlo, necesitamos una toma de decisiones firme a escala mundial. Tenemos las tecnolog&iacute;as para hacerlo. Podemos utilizar la energ&iacute;a oce&aacute;nica, podemos utilizar la energ&iacute;a solar. Podemos llegar a los problemas de desechar los paneles, pero tenemos que empezar por dejar los combustibles f&oacute;siles de lado. No podemos abrazar un solucionismo clim&aacute;tico que ya sabemos que es insostenible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evgeny Morozov, Ekaitz Cancela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/tecnologia/benedetta-brevini-grandes-tecnologicas-dicen-no-emitir-carbono-inteligencia-artificial-ayudar-petroleras_128_10240272.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 27 May 2023 20:10:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Cambio climático,Crisis climática,Combustibles fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Geraldine Juárez: "Es fundamental hacer una crítica de la estética política del 'blockchain'"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/geraldine-juarez-fundamental-critica-estetica-politica-blockchain_128_8593715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2f4b312b-940d-412e-9eb6-bd727c18bf79_16-9-discover-aspect-ratio_default_1037269.jpg" width="853" height="480" alt="La artista Geraldine Juárez reflexiona sobre el mundo &#039;cripto&#039; desde la perspectiva artística"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El investigador bielorruso en política y tecnología Evgeny Morozov mantiene una conversación con la artista mexicana residente en Alemania Geraldine Juárez, que trabaja con las herramientas de las nuevas tecnologías en la red y la performance</p><p class="subtitle">McKenzie Wark: "Cada segundo que pasa, un futuro posible desaparece"</p></div><p class="article-text">
        Recuerdo haber le&iacute;do sobre el <a href="https://www.hkw.de/en/programm/projekte/veranstaltung/p_98741.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">experimento</a> de quema de Bitcoin de Geraldine Ju&aacute;rez en 2014 y en ese mismo momento qued&eacute; inmensamente impresionado por su audacia. En aquel entonces, lo cripto parec&iacute;a un fen&oacute;meno marginal, digno de las intervenciones art&iacute;sticas radicales pero no de un debate pol&iacute;tico serio, as&iacute; que no le di mucha importancia. Sin embargo, me sorprendi&oacute; gratamente descubrir, a principios de este a&ntilde;o, que Geraldine ha seguido adelante con su cr&iacute;tica de la <em>criptoesfera</em>.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, las criptomonedas est&aacute;n quemando el mundo del arte, y no al rev&eacute;s. Definitivamente, vale la pena leer el elegante ensayo de Geraldine, <a href="https://paletten.net/artiklar/the-ghostchain" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Ghostchain</em></a><em>, </em>para vislumbrar un relato alternativo de la <em>NFT-izaci&oacute;n</em> del mundo del arte, escrito adem&aacute;s desde la perspectiva de alguien que viene del mundo casi extinto del <em>copyleft </em>radical, que, a mediados de la d&eacute;cada de 2000, floreci&oacute; en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Esta entrevista se produce en el marco del proyecto The Crypto Syllabus, una iniciativa impulsada desde la plataforma de comisariado de conocimiento <a href="https://www.the-syllabus.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Syllabus</a>, y su nueva instituci&oacute;n hermana, llamada The Center for the Advancement of Infrastructural Imagination (CAII), con el fin de proporcionar los recursos intelectuales necesarios para comprender muchos de los fen&oacute;menos agrupados bajo etiquetas como &ldquo;cripto&rdquo;, desde el <em>blockchain </em>hasta las NFT. En las siguientes l&iacute;neas reflexionamos sobre la pol&iacute;tica de lo que ella llama &ldquo;cultura <em>blockchain</em>&rdquo;; su influencia en el mundo del arte; por qu&eacute; Berl&iacute;n, el antiguo centro de la cultura alternativa, se volvi&oacute; loco por las criptomonedas; y c&oacute;mo las NFT lo permiten; y las poderosas im&aacute;genes de la cadena fantasma como un emblema de la inoperancia y lo insalvable que mencionaba el fil&oacute;sogo Giorgio Agamben, revelando as&iacute; esas infraestructuras oxidadas y decr&eacute;pitas que nos quedan tras el ataque de un capitalismo digital hiperfinanciarizado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de sus primeras grandes declaraciones p&uacute;blicas sobre las criptomonedas tuvo lugar en 2014, cuando puso nueve milibitcoins (0.00977616 BTC) en una tarjeta de memoria SD y despu&eacute;s la quem&oacute; en una barbacoa. &iquest;Podr&iacute;a describir qu&eacute; lo impuls&oacute; a hacer esa declaraci&oacute;n en aquel entonces? &iquest;Por qu&eacute; no se sent&iacute;a tan entusiasmada con las criptomonedas como muchas otras personas en la comunidad art&iacute;stica, quienes las vieron como una forma de operar de manera distinta a Wall Street?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Realic&eacute; el primer performance <a href="https://geraldine.juarez.se/site/documentation/works/hello_bitcoin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en 2013</a> y quem&eacute; tanto la cartera como la contrase&ntilde;a para que los milibitcoins no se pudieran recuperar si alguien adivinaba la contrase&ntilde;a. PoB (Proof of Burn) o la Prueba de Quemado es un mecanismo de consenso, al igual que PoW (Proof of Work) y PoS (Proof of Stake), en donde la capacidad para minar criptomonedas se obtiene al quemarlas. Cuanto m&aacute;s se quema, m&aacute;s se puede minar. PoB utiliza menos potencia computacional. B&aacute;sicamente, debes enviar las monedas a una <a href="https://www.blockchain.com/btc/address/1636XcwR8dxDYegmVqa8PZpHmzNtL72QcP" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">direcci&oacute;n o cuenta</a> en la que se pueda verificar que las monedas fueron quemadas, es decir, fuera de circulaci&oacute;n. As&iacute; que es lo que hice. Tambi&eacute;n us&eacute; fuego para quemar la tarjeta SD que conten&iacute;a la cartera y la contrase&ntilde;a, con el fin de verla arder, descomponerse y cambiar de forma. Us&eacute; el fuego y las cenizas que desprend&iacute;a para <a href="https://vimeo.com/85401089" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asar malvaviscos con mis amigos,</a> personas en las que conf&iacute;o, y tambi&eacute;n con extra&ntilde;os, personas en las que deber&iacute;a tambi&eacute;n&nbsp;confiar. <em>Hello Bitcoin </em>fue un gesto contra la automatizaci&oacute;n de la confianza y la inmutabilidad, los dos valores en la cultura <em>blockchain </em>que encuentro m&aacute;s antisociales y que en ese entonces pens&eacute; que estaban creando un mal futuro para los intercambios materiales y sociales. Desafortunadamente, no estaba equivocada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Entonces exist&iacute;a una discusi&oacute;n sobre si las criptomonedas son monedas 'reales' o no, un debate que de alguna manera contin&uacute;a hoy en d&iacute;a, &iquest;son monedas o simplemente valores? Con mi performance quise desnaturalizar un poco el valor para que cualquier persona pudiera sacar sus propias conclusiones a partir de ah&iacute;, aunque mi punto de partida era que una moneda es real no porque puedas gastarla, sino porque puedes malgastarla. Es por eso que las criptomonedas son ahora m&aacute;s 'reales', es decir, las monedas se pueden desperdiciar en changos [monos] o en im&aacute;genes generativas. Por cierto, con &ldquo;desperdiciar&rdquo; no trato de hacer un juicio est&eacute;tico sino que me refiero al hecho de que gastar dinero en arte, de cualquier tipo, es una especie de gasto no productivo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, all&aacute; por 2014, le&iacute; que la mitad de todas las bitcoins eran propiedad de unas 900 personas, por lo que todas sus promesas sobre la igualdad en el acceso a la econom&iacute;a siguen siendo tan falsas como entonces. Cuanto m&aacute;s abajo se est&aacute; en la cadena criptoalimentaria, se necesita una cierta cantidad de dinero para poder participar. Pero lo m&aacute;s importante: era imposible sentirse emocionada con una tecnolog&iacute;a tan compatible con el giro libertario y de derechas que comenzaba a ser m&aacute;s evidente en la cultura de internet durante aquella &eacute;poca. &iquest;C&oacute;mo puede entusiasmarse alguien con una tecnolog&iacute;a promovida por populistas de derecha del calibre de Max Keiser y Rick Falkvinge?
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                La acción &#039;Hello, Bitcoin&#039;                            </span>
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        <strong>&iquest;Cree que, en medio de todo este revuelo en torno a la web3, estamos perdiendo cierto esp&iacute;ritu alternativo que, al menos en Europa, defini&oacute; las formas en las que las comunidades art&iacute;sticas y tecnol&oacute;gicas interactuaron durante la mayor parte del per&iacute;odo comprendido entre 1990 y 2010? Ya fuera la cultura del video alternativo o </strong><em><strong>hacker </strong></em><strong>en los centros sociales y okupas en la d&eacute;cada de los 90, las muchas colaboraciones en torno al Chaos Computer Club, o las actividades de Piratbyr&aring;n, estas interacciones entre arte y tecnolog&iacute;a siempre fueron de car&aacute;cter antisist&eacute;mico. Me resulta dif&iacute;cil imaginar a los capitalistas de riesgo estadounidenses escuchando, y mucho menos contribuyendo, a algunas de esas conversaciones. &iquest;Qu&eacute; cree que ha pasado en la &uacute;ltima d&eacute;cada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, todav&iacute;a lo llamar&iacute;a cultura <em>blockchain </em>o web3 &ldquo;alternativa&rdquo;. Ambas a&uacute;n est&aacute;n fuera del <em>mainstream</em>, pero eso no significa que sean progresistas. Una alternativa puede estar fuera de la corriente hegem&oacute;nica pero aun as&iacute; reforzar un sistema: [los sitios] 4chan y Silk Road eran absolutamente alternativas a la cultura dominante, pero en absoluto progresistas, sino todo lo contrario. De hecho, esta alternativa acab&oacute; siendo subsumida por fuerzas bastante oscuras. Por ejemplo, la pirater&iacute;a se ha convertido tanto en una cuesti&oacute;n de geopol&iacute;tica como de pol&iacute;tica cultural.
    </p><p class="article-text">
        Sin lugar a dudas, las criptomonedas son en mi opini&oacute;n un proyecto conservador de derechas y sirven al proceso de recuperaci&oacute;n que el capital requiere para transformarse y expandirse continuamente. Esto siempre ocurre de manera paralela a un proceso est&eacute;tico, y es por eso que la cr&iacute;tica de la est&eacute;tica pol&iacute;tica del <em>blockchain </em>es fundamental.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto de lo que usted describe tiene que ver con los cambios que ocurrieron en Berl&iacute;n durante ese per&iacute;odo y qu&eacute; tipo de cambios cree que tuvieron lugar para fomentar la cultura actual?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vivo en Berl&iacute;n desde hace pocos a&ntilde;os, y voy de salida porque la situaci&oacute;n de la vivienda es simplemente imposible, pero, como muchos artistas, he pasado bastante tiempo en esta ciudad. Aunque&nbsp; no puedo decir mucho sobre los cambios ocurridos en la &uacute;ltima d&eacute;cada, por lo que entiendo, este ha sido un cambio demogr&aacute;fico, no tanto una cuesti&oacute;n local. La cultura y la gente que hizo de Berl&iacute;n un centro de gravitaci&oacute;n para mucha gente est&aacute; siendo literalmente desalojada por la&nbsp;polic&iacute;a que entra a medianoche en las casas okupas y librer&iacute;as para desalojarlos. Lo que ha aparecido en su lugar es la ciudad <em>start-up.</em>
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s deber&iacute;amos considerar que durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, Berl&iacute;n se convirti&oacute; en uno de los principales destinos del n&oacute;mada digital internacional. La llegada de personas con dinero, una actitud diferente sobre c&oacute;mo y d&oacute;nde viv&iacute;an, y el deseo de acceder al capital cultural hicieron m&aacute;s por cambiar el sentido de la escena berlinesa que ninguna suerte de decisi&oacute;n colectiva favorable a las criptomonedas. Si bien es obvio que sigue siendo el centro, la cultura de Silicon Valley se ha difuminado internacionalmente, ya sea a trav&eacute;s de imitadores en las <em>start-ups</em> locales o de hecho mediante el movimiento f&iacute;sico de las personas que trabajan a remoto. Cada gran ciudad de importancia en la que resulta&nbsp;atractivo vivir est&aacute; expuesta a estas sucursales culturales&nbsp;y que interact&uacute;an con las din&aacute;micas existentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de d&eacute;cadas participando en comunas de arte y comunidades donde la solidaridad y la colaboraci&oacute;n eran la norma, de ninguna manera facilitadas por [las unidades de valores facilitadas por entidades privadas] </strong><em><strong>tokens,</strong></em><strong> es un poco extra&ntilde;o estar expuesto a la ret&oacute;rica de los DAO [Organizaci&oacute;n Aut&oacute;noma Descentralizada], la cual promete construir instituciones gobernadas algor&iacute;tmicamente que podr&iacute;an, o no, ser solidarias. &iquest;Existe alg&uacute;n tipo de amnesia deliberada en este espacio, que ha dado como resultado que los tecn&oacute;logos financiados por los fondos de capital de riesgo ense&ntilde;en a las comunidades art&iacute;sticas cuestiones que sol&iacute;an saber hacer bastante bien?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que ese argumento idealiza demasiado la forma en que funcionan las comunidades art&iacute;sticas. La solidaridad entre artistas existe, pero es m&aacute;s la excepci&oacute;n que la regla. Las normas son, y as&iacute; han sido desde que comenc&eacute; a participar, la competencia salvaje, la desigualdad, el patriarcado, el racismo,&nbsp;<em>gatekeeping</em> [la vigilancia de qui&eacute;n pertenece o no] end&eacute;mico y la dictadura del mercado. Esa solidaridad y colaboraci&oacute;n entre comunidades art&iacute;sticas en red a la que te refieres, cuando exist&iacute;a, buscaba crear espacios fuera del mercado para establecer relaciones no monetarias basadas en la ayuda mutua. Desde luego, no utilizaban agresivamente los mecanismos del mercado para crear esas posibilidades, como ocurre ahora.
    </p><p class="article-text">
        Un s&iacute;ntoma de esto es c&oacute;mo las ideas sobre la pirater&iacute;a y la propiedad intelectual parecen haberse revertido por completo en comparaci&oacute;n con los ejemplos anteriores que mencionas.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, me resulta muy dif&iacute;cil imaginar la solidaridad sin cuestionar la l&oacute;gica financiera existente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuviera que describir el caballo de Troya que se ha infiltrado en la escena cultural europea radical durante la &uacute;ltima d&eacute;cada y aquella que la infect&oacute; con ideas libertarias o, al menos, neoliberales, &iquest;cu&aacute;l ser&iacute;a?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Descentralizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La idea de que la descentralizaci&oacute;n de la infraestructura es igual a la descentralizaci&oacute;n del poder es una trampa que se hizo evidente para muchas personas en torno a 2013 y 2014, cuando la pol&iacute;tica y el activismo en red estaban en su punto &aacute;lgido en Europa. De repente, mucha gente se dio cuenta de que nos hab&iacute;amos comprometido c&iacute;vicamente a promover la visi&oacute;n de internet que se requer&iacute;a para el buen funcionamiento de la econom&iacute;a estadounidense. Una web abierta (<em>&ldquo;open free internet</em>&rdquo;), Creative Commons, libertad en la red (<em>&ldquo;net-freedom</em>&rdquo;)... todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Podemos afirmar que la &ldquo;descentralizaci&oacute;n&rdquo; es la nueva &ldquo;democratizaci&oacute;n&rdquo;. E incluso m&aacute;s all&aacute;, ese concepto, a menudo ambivalente, se superpone con valores tanto de izquierdas como de derechas. La ideolog&iacute;a libertaria se basa en la libertad del individuo y en la propiedad privada, pero ocasional y temporalmente, sus principios se alinean con pol&iacute;ticas y estrategias de izquierda, por ejemplo, en la cultura <em>rave,</em> la pirater&iacute;a, la privacidad y el anonimato. Para los socialistas, comunistas y el resto de la izquierda, estos principios son medios para alcanzar fines sociales. Para los libertarios, estos son m&aacute;s bien fines en s&iacute; mismos, no importa si la descentralizaci&oacute;n beneficia a los activistas de derechos humanos o a los propietarios del capital.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el caballo de Troya libertario impuls&oacute; la transici&oacute;n hacia una versi&oacute;n m&aacute;s liberal de la pol&iacute;tica de internet que tambi&eacute;n favorec&iacute;a los intereses del capital financiero. Posteriormente, las criptomonedas y el resto de tecnolog&iacute;as trataron de financiarizar &mdash;quiz&aacute;s, capitalizar sea m&aacute;s preciso&mdash; la idea de descentralizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Me parece extra&ntilde;o que no hayamos aprendido la lecci&oacute;n colectiva de que las redes en s&iacute; mismas poseen una tendencia hacia la centralizaci&oacute;n, y esta tomar&aacute; forma en torno a las concentraciones de poder existentes. El verdadero cambio de paradigma vendr&aacute; cuando se nos ocurra algo m&aacute;s all&aacute; de las &ldquo;redes&rdquo;. &iexcl;Pero quiz&aacute;s ese sea otro tema!
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una dificultad para criticar las ideas relacionadas con la web3 (y me refiero a la amplia constelaci&oacute;n de estas: NFT, DAO, </strong><em><strong>tokens</strong></em><strong>) es que en realidad no hablan el lenguaje del economista Friedrich Hayek, y mucho menos el de Milton Friedman. En su lugar, hablan de &ldquo;comunidad&rdquo;, &ldquo;bienes p&uacute;blicos&rdquo; que es un bonito eufemismo de la web3 para referirse a la caridad, &ldquo;partes interesadas&rdquo; y &ldquo;coordinaci&oacute;n social&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil ver a trav&eacute;s de la l&oacute;gica subyacente a estos proyectos? &iquest;Es porque determinados recursos intelectuales que en alg&uacute;n momento existieron en Europa &ndash;los ideales del </strong><em><strong>copyleft </strong></em><strong>o de la cultura </strong><em><strong>hacker </strong></em><strong>como valores verdaderamente antisist&eacute;micos en oposici&oacute;n al adaptacionismo&ndash; han perdido su poder?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Prefiero referirme a esa constelaci&oacute;n como cultura <em>blockchain</em>, y estoy de acuerdo en que, a nivel superficial, su discurso aparentemente no habla en los t&eacute;rminos de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_Mont_Pelerin" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Mont Pelerin</a> [creada por Hayek y Friedman]. Ahora bien, las publicaciones del blog de [uno de los creadores de Bitcoin y Ethereum] Vit&aacute;lik Buterin son argumentos libertarios de manual. Pero ni siquiera debemos profundizar mucho para entender que &ldquo;DeFi&rdquo;, finanzas descentralizadas, en realidad solo significa <em>contra la banca centralizada</em>, uno de los m&aacute;s grandes fantasmas que acechan a la Escuela Austriaca y los libertarios. Profundicemos un poco m&aacute;s y veremos que el <em>right to exit</em>, [el derecho a salirse de un DAO], es simplemente la forma randiana [referido a Ayn Rand] que adquiere la <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Capital_strike" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huelga de capital</a> [la premisa de la novela <em>La rebeli&oacute;n de Atlas].</em> Pero la cultura <em>blockchain </em>tambi&eacute;n habla el lenguaje de Mark Fisher, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/mckenzie-wark-segundo-pasa-futuro-posible-desaparece_128_8543970.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">McKenzie Wark</a> y Walter Benjamin: t&eacute;rminos como realismo capitalista, <a href="https://www.e-flux.com/journal/85/156418/my-collectible-ass/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">traseros coleccionables</a> y aura se descontextualizan constantemente y se sacan de sus roles originales en an&aacute;lisis de clase, para hablar positivamente de los cripto-activos e infundirles legitimidad de manera artificial. Como se ha observado durante mucho tiempo, sucede que el aura de las cosas y los archivos puede provenir en realidad de otro lugar a las obras de arte y su ascendencia conservadora. Adem&aacute;s de todo, la jerga te&oacute;rica est&aacute; patinada con astrolog&iacute;a y teor&iacute;a de sistemas: &iexcl;es demasiado!
    </p><p class="article-text">
        Creo que mucha gente, incluidos muchos artistas, ven a trav&eacute;s de la l&oacute;gica subyacente de la cultura <em>blockchain</em>. La gente no es tonta, los artistas sabemos exactamente lo que est&aacute; en juego cuando elegimos participar o no. El mercado te lo da y el mercado te lo quita. Y la cr&iacute;tica no es una buena inversi&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Acerca de los ideales antisist&eacute;micos que mencionas... Por ejemplo, en la pirater&iacute;a y en el intercambio de archivos siempre hubo una tensi&oacute;n libertaria y una tensi&oacute;n comunista. Un amigo sugiri&oacute; recientemente que <em>cyberpunk </em>es una buena palabra para capturar esta dualidad: &ldquo;ciber&rdquo; como esa idea ut&oacute;pica y colectiva &ndash;desde Otto Neurath hasta Stafford Beer, el pensamiento cibern&eacute;tico se ha dirigido a crear una sensaci&oacute;n de libertad socialista y otra de control capitalista&ndash; y &ldquo;punk&rdquo; como una respuesta individualista y elitista hacia el uso capitalista y cibern&eacute;tico de los sistemas de control. <em>Hackear </em>o subvertir sistemas para beneficio personal o para establecer una suerte de nueva &eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        Para algunos de nosotros, compartir archivos era una forma de comunismo y tambi&eacute;n una pr&aacute;ctica pol&iacute;tica contra la propiedad privada. Para los libertarios, en cambio, era una forma de romper los monopolios y protestar contra la intervenci&oacute;n estatal en el libre mercado por medio de las&nbsp;leyes de propiedad intelectual. Cuando se produjo el giro a la derecha en la pol&iacute;tica y cultura de internet en la d&eacute;cada de los 2010, la izquierda perdi&oacute;. Los libertarios pudieron adaptarse f&aacute;cilmente porque ya estaban de acuerdo con las ideas que se estaban haciendo&nbsp;populares.
    </p><p class="article-text">
        Estas tensiones ya estaban contenidas en las culturas e ideales que mencionas anteriormente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como oponente temprana del Bitcoin, &iquest;c&oacute;mo ve la entrada de las cripto-finanzas en el mundo del arte digital? &iquest;Por qu&eacute; es f&aacute;cil para la narrativa de &ldquo;recuperar el control&rdquo; &ndash;habitualmente, por medio de la financiarizaci&oacute;n&ndash; hacer sonar las cuerdas populistas entre el mundo del arte? &iquest;Son los artistas m&aacute;s proclives a redimirse a trav&eacute;s del capitalismo debido a la forma en que funciona el mercado del arte?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Algunos artistas pueden darse el lujo de hacer arte, digital o de otro tipo, sin necesidad de tener un trabajo diario. Pero la mayor&iacute;a de nosotros tenemos que hacer trabajos adicionales o trabajos complementarios para pagar las facturas y poder mantener nuestra pr&aacute;ctica art&iacute;stica, y/o tambi&eacute;n pasamos mucho tiempo redactando aplicaciones para becas&nbsp;que nos permitan hacer arte en el futuro. La desigualdad entre los trabajadores del arte tambi&eacute;n es muy pronunciada: los que est&aacute;n dentro de las burocracias art&iacute;sticas institucionales tienen salarios, mientras que los que producen arte para sus exposiciones reciben migajas del presupuesto. Las tarifas, establecidas en funci&oacute;n de la negociaci&oacute;n individual, son bajas y con frecuencia se pagan con retraso. A esto se suma la desigualdad salarial habitual entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de la llegada de lo cripto, la fantas&iacute;a que el mercado del arte le vendi&oacute; a las y los artistas fue la promesa sobre la Gran Venta que pudiera brindarle independencia financiera. Ello tambi&eacute;n cre&oacute; cierta expectativa de enriquecerse a trav&eacute;s del arte, extremadamente irreal cuando se considera la cantidad de artistas que existen y la concentraci&oacute;n en el mercado del arte. Sin embargo, la esperanza de escapar de la necesidad o la desesperaci&oacute;n por pagar el alquiler del pr&oacute;ximo mes es muy comprensible. Esta situaci&oacute;n empeor&oacute; con el confinamiento y las restricciones durante la pandemia. Encontrar trabajo o siquiera realizar ventas se hizo mucho m&aacute;s dif&iacute;cil. Estos factores convirtieron a los artistas en los objetivos perfectos para la expansi&oacute;n de las cripto-finanzas.
    </p><p class="article-text">
        A los <em>criptobros </em>(una subespecie del <em>techbro</em>) les result&oacute; f&aacute;cil vender esta idea al sector de artistas (transformados r&aacute;pidamente en criptoartistas) porque les result&oacute; muy sencillo hacer una analog&iacute;a entre la Gran Venta y la estrategia de salida, el <em>exit</em> de una <em>start-up.</em> El fundador de una <em>start-up </em>que ha subsistido comiendo lentejas durante a&ntilde;os programando su producto, finalmente es adquirido por una gran plataforma despu&eacute;s de a&ntilde;os de ardua labor: &ldquo;&iexcl;este es mi momento, <a href="https://www.mrporter.com/en-se/journal/fashion/gilet-quilted-vest-winter-layers-succession-adrien-brody-10221534" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>gorpcore!</em></a><a href="https://www.mrporter.com/en-se/journal/fashion/gilet-quilted-vest-winter-layers-succession-adrien-brody-10221534" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>[vestir con ropa de alpinismo]&rdquo;.blog Aplicado al arte, ser&iacute;a algo as&iacute; como: el artista invierte su Beca de Emergencia por Coronavirus del gobierno alem&aacute;n en Ethereum (ETH) para acu&ntilde;ar una pieza de hace unos a&ntilde;os que se volvi&oacute; viral pero por la que no consigui&oacute; ning&uacute;n dinero en efectivo, &iexcl;y <em>LOL</em>! llega la Gran Venta (qu&iacute;tale las tarifas del gas y la comisi&oacute;n de plataforma): &ldquo;<em>&iexcl;a canjear!, wagmi [we are all gonna make it]!&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        Al margen de que los artistas son un objetivo perfecto, la visi&oacute;n de que las obras de arte son activos que deben capitalizarse no es nada nuevo. La capitalizaci&oacute;n de la obra de arte siempre ha tenido un potencial poco claro, y la idea del artista hambriento trabajando con medios m&iacute;nimos hasta que llegue la Gran Venta estaba all&iacute; mucho antes de que llegaran los <em>smart-contracts</em> y los NFT. Los criptocapitalistas simplemente lo adoptaron y explotaron en el momento perfecto: un momento de crisis.
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            <span class="title">
                La acción performativa &#039;Verbatim&#039; de 2016                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>El entusiasmo por las NFT en algunas de estas comunidades parece similar al entusiasmo por la aplicaci&oacute;n de comercio Robinhood surgido en WallStreetBets de Reddit. Las consecuencias tambi&eacute;n parecen ir en esa direcci&oacute;n: al igual que los fondos de cobertura tradicionales terminaron ganando mucho m&aacute;s dinero a costa de todos los usuarios de Robinhood, parece que las grandes casas de subastas podr&iacute;an emerger como los ganadores finales de la locura de NFT... &iquest;Por qu&eacute; es tan dif&iacute;cil para los artistas entender esto?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tal vez tenga que ver con las expectativas que acabo de mencionar, algunos individuos esperan convertirse en el &uacute;nico camello que pasa por el ojo de la aguja [en alusi&oacute;n a un pasaje de la Biblia y una expresi&oacute;n utilizada en el espacio financiero del cripto]. Creen que han llegado lo suficientemente temprano al mundo de las NFT como para terminar del lado de los ganadores, as&iacute; que &iquest;por qu&eacute; no intentarlo? Adem&aacute;s, &ldquo;lo nuevo&rdquo; y &ldquo;lo primero&rdquo; son temporalidades que a menudo atraen y acumulan valor en el mercado del arte. Puedo entender que todo tenga un perfecto sentido para algunas personas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n creo que examinar el car&aacute;cter de clase que tienen estos eventos de locura de activos nos dar&iacute;a cierta claridad a la hora de explicar <a href="https://www.eldiario.es/economia/fenomeno-gamestop-pierde-energia-wall-street-caida-60_1_7188804.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fen&oacute;menos similares a GameStop</a>, pero en el mercado de <em>blockchain</em>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En su ensayo sobre las NFT establece muchas conexiones interesantes con la literatura acad&eacute;mica contempor&aacute;nea sobre la financiarizaci&oacute;n y la conversi&oacute;n de cosas en activos econ&oacute;micos. &iquest;Cree que quienes defienden las NFT como una forma de emancipar a los artistas no est&aacute;n familiarizados con tales cr&iacute;ticas y simplemente se comportan como ingenuos? &iquest;O es que las ignoran a favor de sus propias agendas? Cu&aacute;nto de lo que est&aacute; sucediendo en este espacio, no solo en t&eacute;rminos de las NFT, sino tambi&eacute;n en t&eacute;rminos de la web3 y las DAO, est&aacute; impulsado por lo que Lenin sol&iacute;a llamar &ldquo;est&uacute;pidos&nbsp;&uacute;tiles&rdquo; y cu&aacute;nto hay de personas que act&uacute;an en beneficio propio, que buscan formas de justificar y aumentar el valor de sus propias criptomonedas?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        No puedo juzgar si los evangelistas de la cultura <em>blockchain </em>est&aacute;n familiarizados o no con la interdependencia entre la asetizaci&oacute;n [en referencia a la producci&oacute;n de <em>assets </em>o activos en ingl&eacute;s] y la financiarizaci&oacute;n. Hay artistas que saben que esto es una estafa, pero prefieren probar suerte en este ajetreo antes que trabajar en puestos insoportables en el sector servicios, o creen sin m&aacute;s en la idea de que pueden <em>hackear </em>el sistema de alguna manera. Personalmente, no creo que las estrategias reafirmativas funcionen: solo empeoran la situaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creo que los &ldquo;activos&rdquo; se dan por sentado: nunca se cuestiona c&oacute;mo algo se convierte en activo, por qu&eacute; y a qui&eacute;n beneficiar&aacute;. En la llamada web3, los activos (a diferencia del contenido) son los reyes y los inversores creen que est&aacute;n haciendo algo bueno y cambiando el mundo al convertirlo todo en un &ldquo;activo&rdquo;. No hay escasez de oportunismo subversivo&hellip; escuchamos que el internet de los activos (web3) ha llegado &ldquo;para quedarse&rdquo;, que el artista deber&iacute;a participar para solucionar este l&iacute;o y que la web3 supone un &ldquo;capitalismo un poquito mejor&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Otros defensores del internet de los activos promueven la cultura <em>blockchain </em>como una infraestructura de red m&aacute;s democr&aacute;tica que podr&iacute;a igualar las disparidades actuales. Creo que todos est&aacute;n promoviendo la visi&oacute;n de los ricos (dejen de llamarlos ballenas: es parte de la fantas&iacute;a de que &ldquo;cualquiera puede ganar&rdquo; propia de un casino) y justificar su riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s lo que realmente necesitamos es un capitalismo un poco peor: menos productivo y menos din&aacute;mico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Podr&iacute;a ampliar un poco la noci&oacute;n de</strong><em><strong> "ghost-chain"</strong></em><strong> [cadena fantasma] que presenta en su reciente y muy perspicaz ensayo? &iquest;Podr&iacute;a ofrecer un contraparadigma a la NFT-izaci&oacute;n del arte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <em>Ghostchain </em>es un t&eacute;rmino que se utiliza en las finanzas descentralizadas para referirse a las cadenas de bloques en las que no hay o hay muy poco volumen de&nbsp;transacciones. Tambi&eacute;n escuchamos este tipo de frases con gancho utilizarse una y otra vez por parte de los inversores que dicen que la &ldquo;cripto / web3 / o lo que sea est&aacute; aqu&iacute; para quedarse&rdquo;. Y este es un buen ejemplo de que los ultracapitalistas no comprenden su propia ideolog&iacute;a: si por algo se caracteriza el capitalismo es por una renovaci&oacute;n y transformaci&oacute;n constante. Esto era as&iacute; incluso antes de que consideraremos los efectos de la crisis clim&aacute;tica, que dejan claro que en el capitalismo, ni siquiera el planeta mismo, est&aacute; aqu&iacute; para quedarse.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La imaginaci&oacute;n financiera solo puede producir cosas conceptuales y abstractas, por lo que la cadena fantasma era la imagen perfecta para entender c&oacute;mo podr&iacute;a verse el colapso, la desaparici&oacute;n de las criptomonedas. Los edificios de apartamentos vac&iacute;os, como en Berl&iacute;n, las v&iacute;as de tren abandonadas y oxidadas, los vertederos llenos de bicicletas desechadas de empresas de alquiler de bicicletas fallidas, todo eso compone activos descartados que contaminan el mundo: as&iacute; ser&iacute;a tambi&eacute;n mi visi&oacute;n sobre la deriva de lo cripto.
    </p><p class="article-text">
        Me imagin&eacute; la cadena fantasma como una cadena de bloques no productiva, llena de monedas in&uacute;tiles, quemadas y enlaces muertos a propiedad intelectual, imposible de verificar tal vez porque para los mineros no es rentable hacerlo, o porque las criptominas han sido cerradas debido a regulaciones ambientales, o tal vez incluso debido al sabotaje de alg&uacute;n movimiento neoludita. La idea de entender la cadena de bloques como un vertedero matem&aacute;tico, un basural para los criptoactivos, un monumento digital que honra el rechazo colectivo del futuro antidemocr&aacute;tico y desigual que prometi&oacute;, es bastante convincente para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        No tengo ning&uacute;n tipo de contraparadigma o &ldquo;propuesta&rdquo; en contra de las NFT en especial: me inclino m&aacute;s a no hacer nada al respecto, a negarme a participar en el proceso de capitalizaci&oacute;n y simplemente a no agregar m&aacute;s bloques a las cadenas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evgeny Morozov]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/geraldine-juarez-fundamental-critica-estetica-politica-blockchain_128_8593715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Dec 2021 21:16:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Geraldine Juárez: "Es fundamental hacer una crítica de la estética política del 'blockchain'"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Criptomonedas,Arte,Tecnología,Redes,Internet,Blockchain]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De Airbnb a Uber: la economía colaborativa está en manos del gran capital]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/airbnb-ciudad-economia-compartida-capital_129_1815532.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/990e05e1-582e-432b-8f11-03c32e17fcbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De Airbnb a Uber: la economía colaborativa está en manos del gran capital"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tecnopopulismo promete un mundo en el que el usuario obtendrá, sin ningún tipo de esfuerzo, un poder inmediato</p><p class="subtitle">El usuario creativo del Internet de hace años se ha convertido ahora en un zombie adicto al contenido basura</p><p class="subtitle">Si quieren prosperar, las redes informales digitales que dan nuevos servicios deben protegerse del mercado</p></div><p class="article-text">
        De todas las creencias que nacieron en Silicon Valley, sin duda la m&aacute;s extra&ntilde;a es el <em>tecnopopulismo</em>; es decir, hacer falsas promesas sobre la base de la transformaci&oacute;n digital. El tecnopopulismo promete un mundo en el que el usuario obtendr&aacute;, sin ning&uacute;n tipo de esfuerzo, un poder inmediato. Esta idea es lo suficientemente ambigua como para atraer a las grandes compa&ntilde;&iacute;as tecnol&oacute;gicas, a las <em>startups</em>, a los aficionados de las criptomonedas e incluso a algunos partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Si bien el origen de esta idea es algo confuso, s&iacute; sabemos en qu&eacute; fecha se populariz&oacute;. Nos tenemos que remontar a <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/You_(Time_Person_of_the_Year)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la &ldquo;persona del a&ntilde;o&rdquo; de 2006 de la revista Time; &ldquo;You&rdquo; [vosotros]</a>; millones de personas normales y corrientes que navegaban por la web a principios en esa d&eacute;cada. La portada de la revista <em>Time</em> aliment&oacute; este imaginario tecnopopulista.
    </p><p class="article-text">
        Si bien en esa &eacute;poca eran pocos los usuarios que colgaban contenido en Wikipedia o Flickr, el hecho de que la revista <em>Time</em> convirtiera a todos los usuarios en protagonistas hizo que nadie cuestionara el poder de las grandes corporaciones o se planteara cuanto tiempo pod&iacute;a durar esta utop&iacute;a digital. Solo unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, esta utop&iacute;a ha llegado a su fin: la web, muy centralizada y <a href="https://www.theguardian.com/technology/2018/nov/19/tim-cook-tech-firms-prepare-inevitable-regulation-cambridge-analytica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en manos de unas pocas plataformas</a>, ya es solo una sombra de lo que fue.
    </p><p class="article-text">
        En los comienzos de Uber y Airbnb, era f&aacute;cil creerse que esta revoluci&oacute;n conseguir&iacute;a eliminar las ataduras de la econom&iacute;a informal. En 2018, el usuario creativo de 2006 se ha convertido en un zombie adicto al contenido basura,<a href="https://www.theguardian.com/technology/2018/jan/27/mobile-phone-addiction-apps-break-the-habit-take-back-control" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> que no puede apartar los ojos de la pantalla y pulsa compulsivamente &ldquo;me gusta&rdquo;</a>, atrapado en las celdas invisibles de los que le proporcionan informaci&oacute;n. El noble esfuerzo por convertir a todos los usuarios en miembros honor&iacute;ficos del Grupo de Bloomsbury [un grupo de intelectuales de Reino Unido de principios del siglo XX] nos ha condenado a estar atrapados en las eternas listas de Cambridge Analytica.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el mito del usuario artista se ha esfumado. Sin embargo, en la actualidad la esencia del tecnopopulismo se alimenta de otros dos mitos igualmente potentes: el del usuario emprendedor y el del usuario consumidor. Se sustentan en un sinf&iacute;n de promesas: una mayor descentralizaci&oacute;n, eficiencia, ausencia de protocolo. Al mismo tiempo, esconden las din&aacute;micas actuales de la econom&iacute;a digital. Todo ello hace que sea dif&iacute;cil discernir el futuro digital que nos espera; uno que ser&aacute; centralizado, ineficiente y que apostar&aacute; por el control.
    </p><h3 class="article-text">&iexcl;Es la hora de los usuarios!</h3><p class="article-text">
        En los comienzos de Uber, Airbnb y otras plataformas parecidas, cuando todav&iacute;a no ten&iacute;an las dimensiones actuales, era f&aacute;cil creer que la revoluci&oacute;n digital podr&iacute;a promover la econom&iacute;a informal. Se terminaron los conductores profesionales, las limusinas y los hoteles. &iexcl;Ha llegado la hora de los aficionados, las bicicletas y las camas compartidas!
    </p><p class="article-text">
        Era una noci&oacute;n que resultaba muy atractiva y que se alimentaba de la rebeli&oacute;n de la contracultura frente a la autoridad, la jerarqu&iacute;a y la profesionalizaci&oacute;n. Sin embargo esta noci&oacute;n carec&iacute;a del apoyo de los partidos pol&iacute;ticos o de los movimientos sociales.
    </p><p class="article-text">
        De haber tenido el apoyo de los partidos pol&iacute;ticos, estos podr&iacute;an haber garantizado, una vez en el poder, que las plataformas locales recib&iacute;an dinero p&uacute;blico para poder escapar de las brutales leyes de la competencia y estar protegidas frente a competidores con mucho dinero.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, un siglo antes se llev&oacute; a cabo un esfuerzo pol&iacute;tico de estas caracter&iacute;sticas que dio lugar al estado del bienestar. En vez de abrir la puerta para que los proveedores privados pudieran prestar servicios de atenci&oacute;n sanitaria y de educaci&oacute;n, la cerramos deliberadamente para que estos &aacute;mbitos quedaran a salvo de las presiones del mercado.
    </p><p class="article-text">
        El estado de bienestar que se cre&oacute; present&oacute; algunos excesos jer&aacute;rquicos pero fue un compromiso razonable, habida cuenta de las limitaciones pol&iacute;ticas y tecnol&oacute;gicas de esa &eacute;poca. En la actualidad, es posible imaginar una estructura m&aacute;s horizontal para proporcionar esos servicios, m&aacute;s respetuosa con la autonom&iacute;a local, con un proceso de toma de decisiones m&aacute;s democr&aacute;tico y que tuviera en cuenta las idiosincrasias individuales. Lo mismo se podr&iacute;a decir de<a href="https://www.theguardian.com/news/2018/apr/05/demise-of-the-nation-state-rana-dasgupta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la econom&iacute;a en su conjunto</a>.
    </p><p class="article-text">
        Las plataformas digitales, como intermediarias de la interacci&oacute;n entre los ciudadanos y las empresas, y tambi&eacute;n entre los ciudadanos y las instituciones, deber&iacute;an desempe&ntilde;ar un papel clave en esta transformaci&oacute;n. Sin embargo, en esta ocasi&oacute;n no ha surgido ning&uacute;n proyecto pol&iacute;tico parecido al del estado de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Como resultado, los loables objetivos de dar poder al ciudadano, y de fomentar lo local y las relaciones no jer&aacute;rquicas deb&iacute;an alcanzarse a trav&eacute;s de un aliado poderoso pero traicionero, que consiguiera sincronizar las necesidades de las plataformas digitales con las del capital global.
    </p><p class="article-text">
        Funcion&oacute;, al menos en un inicio. Las plataformas para compartir veh&iacute;culo, bicicleta y casa crecieron r&aacute;pidamente, gracias a grandes inversiones de capital, en gran parte procedentes de fondos soberanos de inversi&oacute;n y de capital de riesgo. Arabia Saud&iacute; fue muy amable y financi&oacute; con dinero obtenido del petr&oacute;leo, a trav&eacute;s del <a href="https://techcrunch.com/2018/10/07/saudi-arabias-sovereign-fund-will-also-invest-45b-in-softbanks-second-vision-fund/?guccounter=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conglomerado japon&eacute;s SoftBank</a>, a plataformas para compartir veh&iacute;culos y repartir comida a domicilio.
    </p><p class="article-text">
        Los que ofrecen servicios o productos en plataformas digitales, as&iacute; como los que los compran o alquilan, ten&iacute;an motivos para el optimismo. De hecho, los primeros consiguieron convertir en dinero estos servicios o bienes; desde apartamentos vac&iacute;os hasta tiempo libre. Tambi&eacute;n consiguieron descuentos para pasear, comer o hacer una reserva. Muchas localidades en apuros pod&iacute;an ahora contar con plataformas digitales que les permitieran ampliar o reemplazar la infraestructura deteriorada y potenciar el turismo.
    </p><p class="article-text">
        Este cuento de hadas ha llegado a su fin. El 2018 ha significado para la econom&iacute;a compartida lo que 2006 fue para el contenido generado por el usuario: una fecha a partir de la cual solo puede ir a menos. Las plataformas no desaparecer&aacute;n; m&aacute;s bien todo lo contrario. Sin embargo, los nobles objetivos iniciales que dieron legitimidad a sus actividades dar&aacute;n paso al imperativo prosaico y a veces violento impuesto por la ley f&eacute;rrea de la competencia: la b&uacute;squeda de la rentabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Uber tal vez ayude a algunos conductores a llegar a fin de mes. Sin embargo, la necesidad de buscar siempre la rentabilidad supone que no tendr&aacute; reparos en cambiar a sus conductores por veh&iacute;culos automatizados. Ser&iacute;a absurdo que hiciera lo contrario, m&aacute;s teniendo en cuenta que esta empresa perdi&oacute; 4.500 millones de d&oacute;lares en 2017.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Aliados de la clase media?</h3><p class="article-text">
        Puede ser que en sus inicios Airbnb se presentara como un aliado de la clase media en su lucha contra algunos intereses econ&oacute;micos fuertemente arraigados. Sin embargo, la necesidad de obtener beneficios la ha obligado a buscar socios como <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2017/jan/25/city-of-london-adds-1-leadenhall-to-its-towering-skyline" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Brookfield Property Partners</a>, una de las empresas inmobiliarias m&aacute;s grandes del mundo, y a promover apartahoteles con la marca Airbnb. A menudo optan por comprar y reformar edificios de viviendas enteros. Con esta operaci&oacute;n no se consigue terminar con los viejos intereses de siempre; salvo que consideremos que en esta categor&iacute;a entran los inquilinos que ven c&oacute;mo los edificios donde siempre hab&iacute;an vivido se convierten en hoteles gestionados por Airbnb.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta las enormes sumas de dinero en juego, el desenlace m&aacute;s probable en las batallas que se est&aacute;n librando en sectores como el de veh&iacute;culos compartidos ser&aacute; una mayor centralizaci&oacute;n; con una o dos plataformas que controlar&aacute;n cada regi&oacute;n. Esto parece desprenderse del hecho de que Uber haya claudicado frente a competidores locales que cuentan con el respaldo financiero de Arabia Saud&iacute;, en China, India y Rusia, as&iacute; como en la mayor parte del sureste asi&aacute;tico y en Am&eacute;rica Latina. Por otra parte, los viejos y jer&aacute;rquicos negocios tampoco permanecer&aacute;n al margen de este fen&oacute;meno eternamente, como hemos aprendido de la anterior revoluci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Basta con echar un vistazo a la reciente adquisici&oacute;n de Spin, una prometedora <em>startup</em> de <em>scooters</em> electr&oacute;nicos, por parte de Ford.
    </p><p class="article-text">
        Esta evoluci&oacute;n contradice el discurso tecnopopulista. Tambi&eacute;n genera muchos residuos, con montones de bicicletas abandonadas a lo largo y ancho del mundo, as&iacute; como atascos. Esto &uacute;ltimo es la consecuencia natural de haber permitido que el capital controle las plataformas para compartir veh&iacute;culos en vez de promover un transporte p&uacute;blico m&aacute;s eficiente.
    </p><p class="article-text">
        Las monta&ntilde;as de basura que generan las <em>startups</em> de reparto de comida a domicilio no son el futuro sostenible que promet&iacute;an los tecnopopulistas. Hasta ahora las empresas asumen parte del coste del env&iacute;o y de la comida para poder sobresalir entre todos sus competidores. Sin embargo, probablemente las empresas que consigan sobrevivir tendr&aacute;n que subir los precios para recuperar el dinero perdido.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la actualidad, el mito del consumidor-emprendedor omnipotente se ha terminado. Y, sin embargo, el tecnopopulismo sobrevivir&aacute; y seguir&aacute; haciendo promesas en torno al <a href="https://www.theguardian.com/technology/2018/mar/10/blockchain-music-imogen-heap-provenance-finance-voting-amir-taaki" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blockchain</a>, a la inteligencia artificial o a las ciudades inteligentes.
    </p><p class="article-text">
        Muchas de estas promesas nos resultar&aacute;n atractivas. No obstante, sin un s&oacute;lido programa pol&iacute;tico, un programa que no alimente ilusiones sobre la capacidad que tiene el capital global para promover la emancipaci&oacute;n social, la realidad ser&aacute; completamente diferente. Una sociedad m&aacute;s democr&aacute;tica no se puede comprar con dinero; mucho menos con dinero saud&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducido por Emma Reverter</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Evgeny Morozov]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/airbnb-ciudad-economia-compartida-capital_129_1815532.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Nov 2018 19:27:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De Airbnb a Uber: la economía colaborativa está en manos del gran capital]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Airbnb,Tecnología,Bicicletas eléctricas]]></media:keywords>
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