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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen Buades]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_buades/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen Buades]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ellos y nosotros, la construcción de la alteridad animal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/construccion-alteridad-animal_132_1762409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a38142d1-da1d-4f7b-90f2-6d1fda834115_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Obra sin título de la serie &#039;Matances&#039; (1991). Pertenece a la colección permanente de Es Baluard y forma parte de la exposición &#039;Ells i nosaltres&#039;. "></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Es Baluard&nbsp;Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma ofrece hasta el pr&oacute;ximo 3 de febrero la exposici&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.esbaluard.org/exposicion/ellos-y-nosotros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ells i nosaltres&nbsp;</a>(Ellos y nosotros), un proyecto de&nbsp;reflexio&#769;n sobre las relaciones entre los animales humanos y no humanos a trave&#769;s del arte</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <a href="https://www.esbaluard.org/exposicion/ellos-y-nosotros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ells i nosaltres </a> (Ellos y nosotros) no es una exposicio&#769;n antiespecista. Tampoco pretende serlo. Supongo que no se puede esperar que un museo sea activista de la lucha por los derechos animales -no todavi&#769;a, al menos-, pero si&#769; se puede agradecer a Es Baulard Museu d'Art Modern i Contemporani de Palma que destine tiempo y recursos a generar un espacio de reflexio&#769;n sobre las relaciones entre los animales humanos y no humanos a trave&#769;s del arte. Es Baulard se sit&uacute;a, con esta exposici&oacute;n, como un escaparate de la evoluci&oacute;n de estas relaciones. Lo hace de manera rigurosa, extensa y pionera en Balears, si bien desde un posicionamiento m&aacute;s as&eacute;ptico que comprometido, e incluso incorporando ciertas obras de contenido m&aacute;s que discutible desde esa perspectiva antiespecista.
    </p><p class="article-text">
        La muestra, comisariada por Nekane Aramburu y disponible hasta el 3 de febrero, recoge obras de un dilatado periodo hist&oacute;rico (la m&aacute;s antigua, el <em>Cap de bou</em> de Talapi, data de la &eacute;poca talay&oacute;tica) e invita a analizar las relaciones entre los seres sintientes desde la sala de exposici&oacute;n, pero tambi&eacute;n a partir de una serie de actividades que se est&aacute;n realizando en el marco del proyecto, como mesas redondas sobre maltrato animal, debates sobre colonias felinas urbanas o diversos talleres educativos.
    </p><p class="article-text">
        Es, pues, una llamada a ejercitar el pensamiento, a la revisi&oacute;n hist&oacute;rica de una coexistencia. A trav&eacute;s de las diferentes piezas que componen la exposici&oacute;n puede verse c&oacute;mo la producci&oacute;n, explotaci&oacute;n y exterminio de los animales no humanos ha sido una realidad en nuestras sociedades, una relaci&oacute;n de injusticia disfrazada de tradici&oacute;n y marcada por esas contradicciones que ya defin&iacute;a Melanie Joy en <a href="https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/amamos-comemos_6_249585077.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Por qu&eacute; amamos a los perros, nos comemos a los cerdos y nos vestimos con las vacas</em></a>: un cordero que acompa&ntilde;a a Mildred Drew en su <a href="http://fundacion-jakober.blogspot.com/2018/09/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retrato del siglo XVIII</a> nos habla del amor y la compa&ntilde;&iacute;a; pero ese cordero pintado por el C&iacute;rculo de Bartholomew Dandridge podr&iacute;a ser el mismo que, muerto y troceado, viste de carne a las <a href="https://www.google.com/search?q=siamesas+de+Rosal%C3%ADa+Banet&amp;safe=off&amp;rlz=1C5CHFA_enES792ES792&amp;tbm=isch&amp;tbo=u&amp;source=univ&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwizl7Gbu9TfAhVC2-AKHTDnA0cQsAR6BAgGEAE&amp;biw=1280&amp;bih=583" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">siamesas de Rosal&iacute;a Banet</a>.
    </p><p class="article-text">
        Los animales como bien de consumo en lo textil, en lo alimenticio, en lo decorativo, en lo viril: animales como trofeo de caza para reforzar una idea de superioridad destructiva y sanguinaria. Animales como fuerza de trabajo, animales como entretenimiento de y para los seres humanos. Animales que sufren despu&eacute;s de que otros animales les definan como alteridad. Esas son algunas de las reflexiones que nacen tras recorrer la exposici&oacute;n. Los animales no humanos son &ldquo;ellos&rdquo; porque alguien ha construido un &ldquo;nosotros&rdquo; dej&aacute;ndolos fuera. Por eso mismo, la exposici&oacute;n bien podr&iacute;a replantearse desde el &ldquo;ellos y nosotras&rdquo;. Un &ldquo;ellos&rdquo; que ejerce poder y violencia sobre un &ldquo;nosotras&rdquo;, un sujeto (masculino, blanco, heterosexual, humano, qu&eacute; m&aacute;s da) que marca una relaci&oacute;n basada en la desigualdad y que construye todo un sistema de valores para legitimar sus privilegios. Veru Ich&eacute; habla precisamente de la violencia y del sadismo del que solo es capaz el ser humano con <em>Diorama di sudoriazione fredda</em>, una instalaci&oacute;n que incluye un oso taxidermizado, acompa&ntilde;ado por el relato sanguinario de Gilles de Rais.
    </p><p class="article-text">
        La gran presencia de los animales no humanos en el arte revela la importancia que tienen en nuestras vidas. Artistas como Pablo Picasso o Miquel Barcel&oacute;, con obras en la exposici&oacute;n, han incluido o incluyen de manera recurrente a otras especies en su arte. Sin embargo, se muestra su sufrimiento de manera acr&iacute;tica, sacando del foco al agente que genera ese dolor. La relaci&oacute;n entre humanos y no humanos es y ha sido cercana, de ah&iacute; su presencia en las representaciones art&iacute;sticas, pero hablar de esta relaci&oacute;n como si estuviera basada en la convivencia y la compa&ntilde;&iacute;a ser&iacute;a tan injusto como hablar de la colonizaci&oacute;n asegurando que fue un encuentro entre culturas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de los debates alrededor de si el arte debe ser o no activista, sobre lo que no cabe duda es que, a trav&eacute;s de <em>Ells i nosaltres</em>, la cuesti&oacute;n animalista entra en un espacio que todav&iacute;a no le es habitual, de la misma manera que lo hacen las 200 cucarachas (de papel) de la<a href="http://www.eugenioampudia.net/portfolio/plaga/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Plaga de Eugenio Ampudia</a> o el zorro (vivo y encerrado) de Francis Al&yuml;s en <em>The night watch</em>. Es Baulard abre sus puertas a reflexionar sobre las relaciones entre animales en diferentes aspectos de la vida, ofreciendo su espacio para debatir sobre una realidad (la necesidad de acabar con la explotaci&oacute;n de los animales no humanos) que est&aacute; cada vez m&aacute;s presente en la calle y las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esta legislatura balear que ya acaba ha venido marcada por una ambiciosa ley de bienestar animal que prohib&iacute;a la muerte de los toros durante las corridas y que, durante su tr&aacute;mite parlamentario, incluy&oacute; debates sobre si los caballos que se utilizan en <a href="https://www.google.com/search?safe=off&amp;rlz=1C5CHFA_enES792ES792&amp;biw=1280&amp;bih=583&amp;tbm=isch&amp;sa=1&amp;ei=e48vXIKjLseYjLsPnMiV4As&amp;q=el+jaleo+Menorca+maltrato&amp;oq=el+jaleo+Menorca+maltrato&amp;gs_l=img.3...6899.8434..10025...0.0..0.85.662.9......1....1..gws-wiz-img.pCi932-Rv-0" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el Jaleo de las fiestas menorquinas</a> deber&iacute;an ser tambi&eacute;n protegidos. Fue una l&aacute;stima que finalmente no se entendiera as&iacute;, como tambi&eacute;n lo fue que el Tribunal Constitucional tumbara hace unas semanas algunos art&iacute;culos del texto por ir, dec&iacute;a, contra el patrimonio cultural inmaterial.
    </p><p class="article-text">
        En una exposici&oacute;n que incluye <a href="https://www.esbaluard.org/exposicion/ellos-y-nosotros/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">piezas de la colecci&oacute;n de Es Baulard</a>, adem&aacute;s de obras cedidas por otros museos y por diferentes artistas, se cuidan los detalles. El logo de la exposici&oacute;n que recibe a quien la visita es una proyecci&oacute;n en la pared para evitar el uso de pl&aacute;sticos o vinilos, un posicionamiento ecologista y, por lo tanto, v&aacute;lido en el planteamiento animalista: la generaci&oacute;n masiva de residuos y la fabricaci&oacute;n de materiales de un solo uso altamente contaminantes destruyen a un ritmo fren&eacute;tico nuestro ecosistema y el de los seres con los que coexistimos, a los que condenamos a falta de libertad, como <em>Conchita</em>, el cangrejo atrapado en ganchillo de Joana Vasconcelos, o a una muerte segura, como los animales en huida del <em>Proyecto Zoosof&iacute;as</em> de Paloma P&aacute;jaro.
    </p><p class="article-text">
        <em>Ells i nosaltres</em> no es una exposici&oacute;n antiespecista, pero vale la pena visitarla. No est&aacute; pensada para convencer a quien ya se ha convencido y siente un escalofr&iacute;o cuando ve el nombre de Damien Hirst en la lista de artistas. Ser&iacute;a bonito, desde la mirada activista, que se hubieran instalado paneles explicativos de las atrocidades de la tauromaquia acompa&ntilde;ando a los platos taurinos de Picasso. Tambi&eacute;n lo ser&iacute;a hablar sobre la tortura del cautiverio gracias al tigre de Paloma Navares, s&iacute;, de la misma manera que muchos sectores de la sociedad aplaudir&iacute;an que se colocaran placas sobre la cultura de la violaci&oacute;n junto al <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rapto_de_las_hijas_de_Leucipo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rapto de las hijas de Leucipo</em></a> o el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Rapto_de_las_sabinas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rapto de las Sabinas</em></a> en los lugares donde est&aacute;n expuestos. Ya hay experiencias, como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/arte/Nace-Madrid-Capital-Animal-animalismo_0_477703187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Capital Animal</a>, que nos dicen que, si bien todav&iacute;a no es hegem&oacute;nico, llegar a ese punto es posible. De hecho, no estamos tan lejos. Sin embargo, en el largo camino del &ldquo;mientras tanto&rdquo;, iniciar conversaciones desde la base y con mirada amplia e hist&oacute;rica nunca puede ser un paso en falso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Buades]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/construccion-alteridad-animal_132_1762409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Jan 2019 20:28:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Arte,Cultura,Derechos animales,Mallorca]]></media:keywords>
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