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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andrés Santana]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/andres_santana/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andrés Santana]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las heroínas del voto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/heroinas-voto_132_1282094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Por qué las mujeres votan tanto o más que los hombres, si el ejercicio de votar es algo que ellas perciben más costoso que ellos?</p></div><p class="article-text">
        Votar entra&ntilde;a costes de informaci&oacute;n para decidir a qui&eacute;n votar y costes relacionados con el acto mismo de ir votar el d&iacute;a de las elecciones, en t&eacute;rminos de tiempo, esfuerzo, renuncia a hacer otras cosas, o incluso peque&ntilde;os gastos monetarios. Sabemos que&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1080/17457289.2019.1658196" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los costes de votar</a> dependen de diversos factores objetivos y subjetivos, y recientemente&nbsp;<a href="https://doi.org/10.1093/sp/jxz037" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hemos comprobado</a> que las mujeres perciben el acto de votar como m&aacute;s costoso que los hombres. Si los costes son mayores para ellas, el&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/322725822_La_decision_de_votar_homo_economicus_versus_homo_sociologicus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">modelo racional downsiano</a> anticipa que no se molestar&aacute;n en ir a las urnas en la misma medida que los hombres. Sin embargo, tambi&eacute;n sabemos que esto no es as&iacute;. Pero no siempre el diferencial de participaci&oacute;n electoral por g&eacute;nero fue inexistente.
    </p><p class="article-text">
        Los primeros estudios de comportamiento electoral demostraron que la participaci&oacute;n de las mujeres era inferior a la de los hombres, aunque en pa&iacute;ses como Suecia la brecha de g&eacute;nero comenz&oacute; a reducirse de manera temprana en los a&ntilde;os 50. Ya en las d&eacute;cadas de los 80 y 90, las diferencias se amortiguaron o incluso se revirtieron en muchos&nbsp;<a href="https://www.cawp.rutgers.edu/facts/voters/turnout" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pa&iacute;ses desarrollados</a> y en <a href="https://doi.org/10.1177/0262728016675529" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos en v&iacute;as de desarrollo</a>.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de esta reducci&oacute;n de las diferencias, con la ayuda de la base de datos Making Electoral Democracy Work (<a href="https://doi.org/10.7910/DVN/RR0NNQ" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">MEDW</a>), queremos comprobar si una percepci&oacute;n alta de los costes del voto reduce la propensi&oacute;n a votar. MEDW recoge la siguiente pregunta sobre los costes (&ldquo;&iquest;es dif&iacute;cil votar?&rdquo;) con cuatro alternativas (&ldquo;votar es muy f&aacute;cil, f&aacute;cil, algo dif&iacute;cil, y muy dif&iacute;cil&rdquo;), que han sido recodificadas de manera binaria (1, para quienes lo encuentran algo o muy dif&iacute;cil, y 0, para quienes lo ven f&aacute;cil o muy f&aacute;cil).
    </p><p class="article-text">
        La Tabla 1 muestra que s&iacute;: los costes tienen un efecto negativo y estad&iacute;sticamente significativo sobre la participaci&oacute;n electoral, tanto para las mujeres como para los hombres. Este efecto es grande: la probabilidad de votar se reduce en 19,6 puntos porcentuales para los hombres (0,688-0,884) y en 16,7 (=0,689-0,855) para las mujeres. Aun as&iacute;, la tasa de participaci&oacute;n es similar para ambos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Es interesante rese&ntilde;ar que, aunque los anteriores resultados se mantienen en todos los pa&iacute;ses, existen diferencias que van desde los 6,7 puntos porcentuales en Francia a los 21,0 en Suiza.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de una brecha de g&eacute;nero en relaci&oacute;n a los costes del voto tiene una importante implicaci&oacute;n normativa: si los grupos que perciben altos costes, y que por lo tanto se sit&uacute;an en un plano de desventaja pol&iacute;tica, muestran una menor propensi&oacute;n a ejercer su derecho al voto, el principio de igualdad pol&iacute;tica, uno de los principales pilares de la democracia, est&aacute; siendo vulnerado. Pero incluso si terminan participando en la misma medida, asumiendo un exceso de costes, la igualdad pol&iacute;tica resulta comprometida. El hecho de que las mujeres en los pa&iacute;ses desarrollados participen tanto como los hombres indica que est&aacute;n dispuestas a soportar esos mayores costes. Pero &iquest;ocurre lo mismo con las mujeres en pa&iacute;ses no desarrollados? No olvidemos que es probable que, en dichos pa&iacute;ses, la administraci&oacute;n electoral exhiba diversas deficiencias, plasmadas por ejemplo en una escasez de colegios electorales que, adem&aacute;s, se pueden situar a larga distancia. De producirse esta situaci&oacute;n, las principales perjudicadas ser&iacute;an las mujeres, que tienen menos recursos (coches para desplazarse) y, adem&aacute;s, deben ocuparse de su numerosa prole.
    </p><p class="article-text">
        En &uacute;ltima instancia, tanto si hablamos de percepciones como de hechos objetivos, la realidad es la misma: el ejercicio del derecho m&aacute;s fundamental en democracia es m&aacute;s costoso para una de las dos mitades de la poblaci&oacute;n. Que las mujeres, a pesar de estas dificultades, sigan ejerciendo su derecho a votar tanto o m&aacute;s que los hombres, las convierte, sin lugar a dudas, en las &ldquo;hero&iacute;nas del voto&rdquo;. Intuimos que este comportamiento &ldquo;heroico&rdquo; est&aacute; conectado con la creencia de que votar representa un deber c&iacute;vico o moral. La Tabla 2 muestra el efecto de la creencia de que votar es un deber sobre el voto. Este efecto es considerablemente mayor para las mujeres: los costes m&aacute;s altos que ellas perciben son compensados por el impacto desproporcionado del efecto del deber sobre el voto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        L&oacute;gicamente, tal resultado plantea nuevas preguntas: &iquest;por qu&eacute; tiene el deber un impacto tan grande para las mujeres? &iquest;podr&iacute;a ser que ellas fueran conscientes de su tard&iacute;a (en relaci&oacute;n a los hombres) conquista del derecho al voto y de la lucha que libraron por su obtenci&oacute;n? &iquest;podr&iacute;a ser que piensen que ejercer tal derecho puede contribuir a reducir las brechas de g&eacute;nero existentes? Necesitamos indudablemente de datos de encuesta actualmente no disponibles para contestar a tales preguntas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, Susana Aguilar Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/heroinas-voto_132_1282094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 05 Nov 2019 20:59:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las heroínas del voto]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 10N 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las nuevas Españas electorales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevas-espanas-electorales_132_1497756.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        A principio de los a&ntilde;os noventa, Josep Maria Vall&egrave;s, catedr&aacute;tico de Ciencia Pol&iacute;tica en la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona, acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino las <em>Espa&ntilde;as electorales</em> para denotar las pautas del comportamiento electoral agregado en las comunidades aut&oacute;nomas. La denominaci&oacute;n subraya la multiplicidad de modelos existentes por sus diferencias con respecto al modelo nacional de las elecciones generales y por las divergencias entre las propias comunidades en las elecciones auton&oacute;micas. Durante las siguientes tres d&eacute;cadas, estas pautas gozaron de una notable continuidad. Las preferencias de voto han conocido mayores cambios en las elecciones auton&oacute;micas que en las generales, pero no demasiado. La fragmentaci&oacute;n electoral se ha mantenido en niveles relativamente bajos. En la mayor&iacute;a de las comunidades, el protagonismo electoral ha reca&iacute;do en el PSOE y en el PP, a veces acompa&ntilde;ados por una IU minoritaria y tambi&eacute;n por peque&ntilde;os partidos de car&aacute;cter nacionalista o m&aacute;s frecuentemente regionalista.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que han existido diferencias entre el peso de los partidos nacionales y los auton&oacute;micos en las distintas comunidades, pero no eran excesivas ni conocieron cambios llamativos de una elecci&oacute;n a otra. Los sistemas de partidos de las <em>Espa&ntilde;as electorales</em> se divid&iacute;an as&iacute; en&nbsp;<a href="http://epub.sub.uni-hamburg.de/epub/volltexte/2008/1883/pdf/1999_138.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tres tipos</a> de comunidades. En el primero, el mapa auton&oacute;mico estaba dominado por los dos principales partidos nacionales y por IU, bien que alguno de ellos disfrutara de una mayor fuerza relativa que sus correligionarios en las elecciones generales; estos subsistemas de partidos se han dado principalmente en Castilla-La Mancha, Castilla y Le&oacute;n, Extremadura, Murcia y Madrid. En el segundo tipo, los partidos nacionales han estado acompa&ntilde;ados por otros relevantes en mayor o menor grado en el &aacute;mbito auton&oacute;mico, y de naturaleza regionalista o nacionalista; ser&iacute;an los casos de Andaluc&iacute;a, Arag&oacute;n, o Galicia. Y el tercer tipo estar&iacute;a constituido por los modelos exc&eacute;ntricos con sistemas de partidos propios, tanto en t&eacute;rminos de sus integrantes como de sus pautas de competici&oacute;n, que a su vez han interaccionado con el sistema de partidos nacional; sus casos caracter&iacute;sticos ser&iacute;an los de Catalu&ntilde;a, Canarias, Pa&iacute;s Vasco o Navarra.
    </p><p class="article-text">
        Las elecciones auton&oacute;micas de 2015 y 2019 han modificado este mapa de forma considerable. A falta de comprobar su eventual consolidaci&oacute;n, parece evidente que los cambios electorales son m&aacute;s frecuentes y que los sistemas o subsistemas de partidos han incrementado sus niveles de fragmentaci&oacute;n y volatilidad y, por lo tanto, de complejidad e incertidumbre. En esta entrada queremos recoger los datos comparados de ambas dimensiones.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El punto de partida</h3><p class="article-text">
        Como es sabido, las elecciones generales de 2011 produjeron resultados de los que los anticipos de la Gran Recesi&oacute;n sufridos entonces fueron en parte <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/17457289.2014.891598" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">responsables</a>. Supusieron un vuelco electoral considerable entre los dos principales partidos: el PSOE perdi&oacute; muchos esca&ntilde;os y el PP gan&oacute; algunos m&aacute;s. Pero, en conjunto, ambos mantuvieron el grueso de su representaci&oacute;n en el Congreso de los Diputados. Como muestra el Gr&aacute;fico 1, la llegada de Podemos y en menor medida de Ciudadanos result&oacute; espectacular. El &iacute;ndice de&nbsp;<a href="https://cise.luiss.it/cise/2019/04/29/a-major-party-and-four-median-parties-in-one-parliament-the-spanish-general-elections-in-2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volatilidad</a> electoral agregada (que expresa en porcentajes los cambios producidos en el apoyo a los partidos en dos elecciones sucesivas) fue del 35,4 por ciento entre las elecciones de 2011 y 2015, y del 22,7 por ciento entre las de 2016 y 2019. Entre 2015 y 2019, la competici&oacute;n bipolar entre PSOE y PP y las reglas hasta entonces habituales para la formaci&oacute;n de gobiernos se han modificado (de gobiernos de mayor&iacute;a o en minor&iacute;a monocolor, pero con apoyo externo de solo un partido, a gobiernos d&eacute;biles y que dependen de otras formaciones) de forma que por el momento parece definitiva por la aparici&oacute;n de los nuevos partidos nacionales (Podemos, Ciudadanos y, ahora, Vox). La&nbsp;<a href="https://whogoverns.eu/the-electoral-fragmentation-on-the-right-side-2019-spanish-general-elections/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaci&oacute;n</a> partidista ha aumentado notablemente. Seg&uacute;n el &iacute;ndice del <a href="https://politikon.es/2016/05/16/la-discrecion-del-sistema-electoral/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero efectivo de partidos parlamentarios </a>(que pondera el n&uacute;mero de partidos que se presentan para el Congreso por su peso en esca&ntilde;os), fue de 2,6 en 2011, 4,1 en 2015 y 4,9 en 2019. La traslaci&oacute;n de ambas dimensiones al &aacute;mbito auton&oacute;mico ha reforzado la creciente interacci&oacute;n que est&aacute; produci&eacute;ndose entre el nivel nacional del Congreso y el territorial de los Parlamentos auton&oacute;micos.
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                </figure><h3 class="article-text">Mayores niveles de volatilidad</h3><p class="article-text">
        La Tabla 1 recoge los niveles de&nbsp;<a href="https://www.fundacionalternativas.org/laboratorio/documentos/zoom-politico/que-pueden-cambiar-podemos-y-ciudadanos-en-el-sistema-de-partidos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">volatilidad</a> media en las 17 comunidades aut&oacute;nomas entre 2007 y 2019. Entre 2007 y 2011, la volatilidad media fue de 14,5 por ciento. Solo tres comunidades superaron el 20 por ciento, mientras que las catorce restantes quedaron por debajo (seis, entre 10 y 20, y ocho, por debajo del 10 por ciento).
    </p><p class="article-text">
        Pero, en 2015, la entrada de Podemos y Ciudadanos conllev&oacute; un incremento considerable. La volatilidad media entre 2011 y 2015 fue del 24 por ciento, casi diez puntos m&aacute;s que en el per&iacute;odo anterior. Cinco comunidades alcanzaron niveles superiores a 30, y otras siete superiores al 20 por ciento, mientras que solo cinco quedaron por debajo de este nivel. En fin, durante el periodo 2015-2019 la volatilidad qued&oacute; en un nivel intermedio, el 19,3 por ciento, y las diferencias entre comunidades se estrecharon. Ninguna tuvo niveles menores del 10 por ciento y ninguna qued&oacute; por encima del 30 por ciento.
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                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, el Gr&aacute;fico 2 detalla los niveles de volatilidad de las comunidades, ordenadas de mayor a menor, tambi&eacute;n para las cuatro elecciones auton&oacute;micas celebradas entre 2007-2019. En el primer per&iacute;odo (2007-2011), 14 comunidades exhibieron en mayor medida pautas de estabilidad que de cambio; las excepciones fueron Asturias (por encima de 40 por ciento, debido a la irrupci&oacute;n de Foro Asturias, la escisi&oacute;n del PP liderada por Francisco &Aacute;lvarez-Cascos), Pa&iacute;s Vasco y Navarra (que se movieron entre el 20 y el 30 por ciento).
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones auton&oacute;micas de 2015 y 2016, la volatilidad subi&oacute; en todas las comunidades excepto en Galicia, Andaluc&iacute;a y Asturias. Solo Galicia qued&oacute; debajo del 10 por ciento (anticip&oacute; en 2012 [volatilidad del 15,6 por ciento] los cambios que se avecinaban en el resto de comunidades aut&oacute;nomas en 2015, debido a la fuerte irrupci&oacute;n de Alternativa Galega de Esquerdas, una escisi&oacute;n del BNG en coalici&oacute;n con IU y&nbsp;<a href="https://www.farodevigo.es/galicia/2014/05/27/pablo-iglesias-colaborador-beiras-competencia/1031305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asesorada</a> por la &eacute;lite de Podemos) y, pese a descender, Asturias repiti&oacute; como la m&aacute;s vol&aacute;til, esta vez con un 37 por ciento. Entre 2015 y 2019, el m&aacute;ximo se qued&oacute; 11 puntos porcentuales por debajo del per&iacute;odo anterior; lo marc&oacute; Murcia, con 25,7 por ciento, seguida de cerca por Arag&oacute;n, con 25,2, y Madrid, con 24 por ciento. El m&iacute;nimo correspondi&oacute; a Catalu&ntilde;a, con 10,8 por ciento. En el otro extremo, la volatilidad baj&oacute; en todas las comunidades, con la excepci&oacute;n de Cantabria (+6,3 puntos) y Extremadura (+0,3). En todo caso, los actuales niveles de volatilidad (todos ellos de dos d&iacute;gitos) son muy superiores a los que se observaron en las elecciones de 2007-2011; de hecho, es superior en todas las comunidades menos en Asturias y en Navarra. De esta forma, los niveles de volatilidad registrados de forma consecutiva en los dos &uacute;ltimos ciclos auton&oacute;micos (2011-2015 y 2015-2019) han supuesto cambios electorales considerables en los sistemas de partidos auton&oacute;micos.
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                </figure><h3 class="article-text">Mayores niveles de fragmentaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        El Gr&aacute;fico 3 ordena de mayor a menor el &iacute;ndice de fragmentaci&oacute;n parlamentaria de las comunidades en las elecciones de 2019. Los niveles m&aacute;s elevados se encuentran en Baleares, Madrid y la Comunidad Valenciana, seguidas de Catalu&ntilde;a, Andaluc&iacute;a, Canarias, Navarra y Asturias. En los Parlamentos de buena parte de ellas lograron entrar m&aacute;s partidos que en 2015, mientras que se redujeron en Arag&oacute;n, Canarias y La Rioja. En todas las comunidades, la fragmentaci&oacute;n ha aumentado con respecto a la de las elecciones de 2007, y solo se ha reducido, en relaci&oacute;n con las de 2011, en Navarra y en Catalu&ntilde;a.
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                </figure><h3 class="article-text">Las dos caras de la moneda</h3><p class="article-text">
        El crecimiento de la volatilidad electoral y de la fragmentaci&oacute;n partidista plantean retos importantes a los Parlamentos auton&oacute;micos de las legislaturas que est&aacute;n a punto de comenzar. En realidad, los estudios comparados sobre ambos fen&oacute;menos los abordan en t&eacute;rminos contradictorios. Por lo que hace a la volatilidad electoral, es positivo que muchos electores cambien su voto de una elecci&oacute;n a otra, puesto que supone el premio de los votantes a los partidos que han protagonizado una gesti&oacute;n positiva desde las elecciones anteriores, o por el contrario significa el castigo a gobiernos incompetentes o corruptos; en suma, implica el ejercicio de la&nbsp;<a href="https://www.cambridge.org/core/books/democracy-accountability-and-representation/14785A2D4EE1DDFBA595CE810C51F2CA" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rendici&oacute;n</a> electoral de cuentas, uno de los principios fundamentales de los sistemas democr&aacute;ticos. Pero tasas excesivamente elevadas de volatilidad, y si adem&aacute;s son <a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1354068815625229" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cr&oacute;nicas</a>, pueden provocar entradas y/o salidas recurrentes de partidos de las instituciones pol&iacute;ticas, lo que reflejar&iacute;a una&nbsp;<a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1354068811436042?journalCode=ppqa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">institucionalizaci&oacute;n</a> d&eacute;bil de los sistemas de partidos y tendr&iacute;a consecuencias negativas en los rendimientos del sistema pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        La fragmentaci&oacute;n partidista, por su parte, suele tener menos defensores. Aunque aumenta las posibilidades representativas de los votantes, los sistemas de partidos excesivamente fragmentados est&aacute;n asociados con&nbsp;<a href="http://agendapublica.elpais.com/una-europa-fragmentada-el-desplome-de-los-partidos-tradicionales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">legislaturas complejas</a> que incrementan los riesgos para cualquiera de las dimensiones relativas a la gobernabilidad, desde la formaci&oacute;n de gobiernos a la adopci&oacute;n de decisiones, pasando por la dif&iacute;cil supervivencia de gobiernos de coalici&oacute;n con m&uacute;ltiples partidos. Cuando adem&aacute;s la polarizaci&oacute;n se suma a la <a href="http://agendapublica.elpais.com/sartori-fragmentacion-y-polarizacion-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaci&oacute;n</a>, las llamadas <em>l&iacute;neas rojas</em> se a&ntilde;aden a los vetos rec&iacute;procos. Los escenarios m&aacute;s frecuentes suelen incluir inestabilidad gubernamental, dificultades para la formaci&oacute;n de gobiernos de coalici&oacute;n, escasa actividad legislativa, presupuestos prorrogados y adelantos electorales.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la legislatura auton&oacute;mica precedente, la de 2015-2019, ha sufrido solo algunos episodios puntuales respecto al impacto de Parlamentos fragmentados en la acci&oacute;n de los gobiernos auton&oacute;micos. Entre ellos, la ruptura del gobierno de coalici&oacute;n entre Coalici&oacute;n Canaria y PSOE en diciembre de 2016, que se sald&oacute; con la salida del gobierno canario de los socialistas; la entrada en el gobierno de Castilla-La Mancha de Podemos en agosto de 2017, lo que le permiti&oacute; ensayar con el PSOE su primer gobierno de coalici&oacute;n a nivel regional; y los cambios en la Presidencia de la Comunidad de Madrid (&Aacute;ngel Garrido por Cristina Cifuentes) y en la Regi&oacute;n de Murcia (Fernando L&oacute;pez Miras por Pedro Antonio S&aacute;nchez), debidos a las dimisiones de sus presidentes ante la amenaza de sendas mociones de censura presentadas por la oposici&oacute;n por sus presuntas actividades de corrupci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Pero, en la legislatura 2019-2023, a los actores ya conocidos se ha sumado uno nuevo, Vox, que promete no hacer tan f&aacute;cil la estabilidad de los Gobiernos a los que incluso dice apoyar. V&eacute;ase si no el ejemplo de Andaluc&iacute;a, donde, por ahora, ya han optado por anunciar su bloqueo a los presupuestos si los socios del Gobierno, PP y Cs, se empe&ntilde;an en desconocer sus demandas. En fin, parece que el mal llamado <em>bipartidismo</em>, ahora s&iacute;, tambi&eacute;n a nivel auton&oacute;mico ha llegado a su fin.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Ramón Montero, José Rama, Andrés Santana, Carlos Fernández-Esquer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevas-espanas-electorales_132_1497756.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Jun 2019 19:56:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las nuevas Españas electorales]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las siete claves del superdomingo electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/claves-super-domingo-electoral_132_1532084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">¿Hay sorpaso de las confluencias a la marca de Pablo Iglesias? Y, en todo caso, ¿qué centros de poder han conseguido mantener las de Unidas Podemos?</p><p class="subtitle">¿Ha conseguido Ciudadanos alguna Comunidad o Ayuntamiento importante o se consumen sus ansias de liderar la derecha como si de los puros de Rajoy se tratara?</p><p class="subtitle">¿Se confirma el pinchazo de Vox en las generales?</p></div><p class="article-text">
        Lo de ayer va a tardar 20 a&ntilde;os en repetirse: un superdomingo electoral con elecciones europeas, auton&oacute;micas y locales concurrentes. Es como una batalla simult&aacute;nea por todos los tronos (menos King's Landing, que S&aacute;nchez conquist&oacute; el 28A) o todas las copas (menos la Champions). Ayer se reparti&oacute; gran parte del poder pol&iacute;tico: un poder que definir&aacute; qui&eacute;n decide sobre las licencias de construcci&oacute;n, la gesti&oacute;n de los residuos, el tr&aacute;fico o del comercio en m&aacute;s de ocho mil ayuntamientos; pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n y sanidad, que concretar&aacute;n el dibujo del Estado del bienestar en doce autonom&iacute;as (y dos ciudades aut&oacute;nomas); y poder para trazar las directivas sobre telecomunicaciones, televisi&oacute;n, medio ambiente, tr&aacute;fico o igualdad, desde las lejanas pero influyentes oficinas de la Uni&oacute;n Europea. Se define, tambi&eacute;n, el peso espec&iacute;fico de las estructuras de los partidos, ya que se escoge a m&aacute;s de 8 mil alcaldes y m&aacute;s de 67 mil concejales.
    </p><p class="article-text">
        Entre esta marea de poder y cargos repartidos, trataremos de esbozar cu&aacute;les han sido los resultados m&aacute;s trascendentes: &iquest;hay sorpaso de las confluencias a la marca de Pablo Iglesias? Y, en todo caso, &iquest;qu&eacute; centros de poder han conseguido mantener las de Unidas Podemos? Pasando a la derecha, &iquest;ha conseguido Ciudadanos alguna Comunidad Aut&oacute;noma o alg&uacute;n ayuntamiento importante, o se consumen sus ansias de liderar la derecha como si de los puros de Rajoy se tratara?, &iquest;se confirma el pinchazo de Vox en las generales? Lo analizaremos empezando por la izquierda y terminando con la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Primero, <strong>la nueva izquierda pierde muchos de los tronos que hab&iacute;a conquistado la temporada anterior</strong>. Y las plazas m&aacute;s importantes en las que se impone est&aacute;n, muchas de ellas, vinculadas a marcas distintas a las de Podemos. En 2015, una de las novedades fueron los denominados ayuntamientos del cambio: A Coru&ntilde;a, Barcelona, C&aacute;diz, Ferrol, Madrid, Santiago de Compostela, Valencia y Zaragoza, entre otros. Pierde todos menos C&aacute;diz (donde sube con fuerza y consigue una mayor&iacute;a absoluta) y Valencia. Podemos, en tanto que tal, no logra mantener ninguna. Las victorias han correspondido a Adelante Andaluc&iacute;a en C&aacute;diz y a Comprom&iacute;s en Valencia; y la situaci&oacute;n en la capital catalana es m&aacute;s complicada, porque depende de los pactos, pero ERC ha superado en votos a Barcelona en Com&uacute;.
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        Segundo, y relacionado con lo anterior, <strong>las confluencias se imponen sobre Podemos</strong>. M&aacute;s Madrid saca muy buenos resultados tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento, aunque no conseguir&aacute; gobernar. Manuela Carmena es primera fuerza en el Ayuntamiento y Madrid en Pie (marca de IU para estas elecciones, que recibi&oacute; el respaldo de Iglesias en el &uacute;ltimo momento), no obtiene representaci&oacute;n. Y Errej&oacute;n, el enemigo a las puertas, supera con creces a la candidata de Podemos en la Comunidad, que ha quedado incluso por detr&aacute;s de Vox. Asimismo, Zaragoza en Com&uacute;n se impone sobre Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Tercero, <strong>S&aacute;nchez acumula casi todos los jokers de la baraja.</strong><em>jokers</em> El Partido Socialista acumula un enorme poder regional y local. Mantiene las cinco comunidades que ten&iacute;a (Arag&oacute;n, Asturias, Baleares, Castilla La Mancha y Extremadura) y le arrebata La Rioja al PP. Sin embargo, la Comunidad de Madrid, que se le ven&iacute;a resistiendo por m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, se le ha escapado por la m&iacute;nima, al igual que Murcia, que ha estado a punto de recuperar despu&eacute;s de 30 a&ntilde;os. Sus resultados en Barcelona tambi&eacute;n han sido excelentes. 
    </p><p class="article-text">
        Cuarto, era el momento clave para Ciudadanos, que se relam&iacute;a ante la perspectiva de darle una estocada final a los populares. En las generales, hab&iacute;a superado al PP en M&aacute;laga, Zaragoza y Alicante y Valencia; y se hab&iacute;a quedado a las puertas en Madrid ciudad, pero le hab&iacute;a superado en la Comunidad. De repetirse estos resultados, el golpe moral al PP promet&iacute;a ser sonado. Sin embargo, todo se ha quedado en aguas de borrajas. <strong>Ciudadanos no consigue conquistar ninguna plaza relevante</strong> y, adem&aacute;s, no es capaz de superar al PP ni en Europa, ni en Alicante, ni en M&aacute;laga, ni en Zaragoza, ni en Valencia, ni en Madrid ciudad ni en la Comunidad de Madrid, que era donde albergaba mayores esperanzas. Una serie de <em>n&iacute;es</em> demasiado larga. El m&aacute;s doloroso es su amarga subida en las Europeas, que multiplica por nueve la distancia que le separaba del PP en las generales. Es verdad que incrementa de manera importante su poder, pero queda sin duda alguna a la estela del PP, y que podr&iacute;a tratar de obtener alguna plaza importante a cambio de su apoyo al PP en otras. Las negociaciones van a ser muy duras. Como nota interesante, uno de los lugares en los que m&aacute;s sube es Arag&oacute;n, una de las pocas plazas en las que el pacto con el PSOE est&aacute; abierto. &iquest;Casualidad?
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        Quinto, <strong>el PP logra mantener el tipo</strong>. En 2015, ten&iacute;a en su poder Castilla y Le&oacute;n, La Rioja, Madrid y Murcia, adem&aacute;s de Ceuta y Melilla, y han conseguido retener todas las Comunidades Aut&oacute;nomas (a excepci&oacute;n de La Rioja) y las dos ciudades aut&oacute;nomas. Adem&aacute;s, si al principio del escrutinio, parec&iacute;a que iba a ser <em>barrido</em> de Barcelona, menos de un mes despu&eacute;s de haberlo sido en el Pa&iacute;s Vasco en las elecciones generales (en Catalu&ntilde;a obtuvo un &uacute;nico esca&ntilde;o, y por la m&iacute;nima), al final ha logrado salvar el tipo, con dos concejales. Tambi&eacute;n es llamativo su desplome en la ciudad de Sevilla y en algunos ayuntamientos gallegos. Pese a todo, Pablo Casado ha conseguido salvar los muebles. Algunos se esperaban que ma&ntilde;ana en G&eacute;nova empezasen a buscar sustituto en la direcci&oacute;n del partido. Sin embargo, sobre todo tras las <em>victorias</em> simb&oacute;licas en Ayuntamiento y Comunidad de Madrid (con dos apuestas personales), Casado se ha fortalecido. Sin embargo, no es menos cierto que, en las pr&oacute;ximas semanas, se abrir&aacute;, sin duda, una &eacute;poca marcada por c&aacute;lculos complicados en G&eacute;nova, ya que el PP va a tener serias dificultades para <em>colocar </em>a muchos de sus fieles.
    </p><p class="article-text">
        Sexto, <strong>el efecto Vox se desdibuja</strong><em>efecto Vox</em>, pero los de Abascal consiguen entrar en muchas instituciones clave. Vox entra con en el Parlamento Europeo con tres diputados (de nuevo, menos de lo que se esperaba), as&iacute; como en 7 parlamentos auton&oacute;micos (Asturias, Arag&oacute;n, Baleares, Cantabria, Castilla y Le&oacute;n, Madrid y Murcia) y muchos ayuntamientos. Merece la pena destacar su resultado en la Comunidad de Murcia (4 esca&ntilde;os), un feudo tradicional del PP.
    </p><p class="article-text">
        Y s&eacute;ptimo, <strong>&iquest;y qu&eacute; hay de Barcelona?</strong> Pues, a juzgar por los resultados, no hay rastro de su supuesto papel como capital honor&iacute;fica de una Tabarnia pol&iacute;ticamente muy diferente del resto de Catalunya. Empate t&eacute;cnico entre ERC y Barcelona en Com&uacute;, ambas, fuerzas favorables a la realizaci&oacute;n de una consulta en Catalunya sobre su futuro pol&iacute;tico. Y, adem&aacute;s, con victoria en votos de los independentistas. Como tercera fuerza, el PSC, y el experimento Ciudadanos-Valls se tiene que conformar con el cuarto lugar, un resultado muy discreto para un ex primer ministro y para un partido que hab&iacute;a tocado el cielo en las auton&oacute;micas catalanas, pero que ya se hab&iacute;a desinflado en su feudo en las generales. JxCat se queda con 5 (la mitad de esca&ntilde;os que ERC) y el PP logra mantenerse en el consistorio de la segunda ciudad de Espa&ntilde;a con dos concejales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/claves-super-domingo-electoral_132_1532084.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 May 2019 02:52:00 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Las siete claves del superdomingo electoral]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 26M 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los diez resultados más importantes del 28A]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/resultados-importantes_132_1571874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La victoria de Sánchez. La debacle del PP. La ausencia de un líder claro en la derecha. La amarga entrada de la extrema derecha en el Congreso. La irrelevancia de Vox en la mitad de las provincias. La hegemonía del PSOE en la izquierda. La victoria de Podemos sobre sus confluencias díscolas. El sorpasso de ERC a JxCat. La fragmentación está para quedarse. La moderación del votante español</p></div><p class="article-text">
        <strong>La victoria de S&aacute;nchez</strong>. S&aacute;nchez es un hueso duro de roer, que tiene la <em>mala costumbre</em> de ganar sus batallas. Es como un David Cameron, pero con &eacute;xito en sus apuestas. Nos atrever&iacute;amos a decir que ha sacrificado a la Reina (Andaluc&iacute;a) para dar el jaque mate y, de paso, quitarles muchas fichas al PP, a Vox y a Podemos para la pr&oacute;xima partida. El adelanto electoral en Andaluc&iacute;a y la salida de Susana D&iacute;az de la Junta a manos de la coalici&oacute;n de derechas pudo ser un <em>blessing in disguise</em>, en la medida en la que sirvieron para movilizar (y coordinar) a los votantes de izquierda para evitar un gobierno en el que participara Vox. Los microdatos nos dir&aacute;n si esta interpretaci&oacute;n es acertada. Lo que s&iacute; sabemos es que el PSOE ha subido de 90 a 123 esca&ntilde;os, sumando 33, o un 37%.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La debacle del PP</strong>. El PP ha perdido el 52% de sus esca&ntilde;os, pasando de 137 a 66 y dej&aacute;ndose 71 en el camino. Se queda s&oacute;lo con un 16,7% de los sufragios. No hay recurso posible al dicho seg&uacute;n el cual &ldquo;mal de muchos, consuelo de tontos&rdquo;: la comparaci&oacute;n con su tradicional competidor, el PSOE, es igualmente dram&aacute;tica: los 66 esca&ntilde;os del PP representan algo menos del 54% de los 123 que ha conseguido el PSOE. De la competici&oacute;n con Ciudadanos (Cs) y Vox hablamos m&aacute;s adelante, pero cabe anticipar que ni siquiera en las circunscripciones peque&ntilde;as (por el sesgo conservador del sistema electoral, sus tradicionales bastiones) ha obtenido un resultado remarcable: si nos centramos en el bloque de la derecha (en el que tambi&eacute;n incluimos a Cs, Navarra Suma y Vox), el PP cae del 94 al 64 por ciento. Y como guinda del pastel, el PP ha sido <em>barrido</em> del Pa&iacute;s Vasco y, casi, de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ausencia de un l&iacute;der claro en la derecha</strong>. Teniendo en cuenta la ca&iacute;da del PP, la importante subida de Cs, de 32 a 57 esca&ntilde;os (15,9% en 2019), sit&uacute;a a ambos partidos muy cerca, tanto en t&eacute;rminos de esca&ntilde;os (14% de distancia) como de voto (aqu&iacute;, la diferencia es menor de un punto porcentual o, en t&eacute;rminos relativos, del 4,8%). Por si fuera poco, Cs ha demostrado que tambi&eacute;n es un candidato viable en feudos tradicionales del PP, como Madrid o Castilla y Le&oacute;n. De hecho, en las circunscripciones peque&ntilde;as (la mayor&iacute;a de las cuales son equiparables a la llamada Espa&ntilde;a vac&iacute;a), que se le resistieron tanto en 2015 como en 2016, ha pasado de 2 esca&ntilde;os a 19, lo que significa un 38,8% de los esca&ntilde;os de la derecha en este espacio ideol&oacute;gico. En resumen, Cs no ha conseguido el ansiado <em>sorpasso</em> al PP (hace tiempo que la mayor&iacute;a de analistas lo descartaban) pero los resultados apenas sirven para dirimir qui&eacute;n es el segundo actor m&aacute;s importante de este bloque.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La amarga entrada de la extrema derecha en el Congreso</strong>. Vox ha pasado de expectativa a realidad. Si lo comparamos con otro partido de la derecha radical europea, Alternativa por Alemania, por ejemplo, mientras que Vox ha pasado del 0,2 por ciento de los votos en 2016 a un 10,3 por ciento en 2019, AfD pasaba del 4,7 por ciento en 2013 al 12,6 por ciento de 2017. En sinton&iacute;a con los partidos populistas de la derecha radical, Vox ha irrumpido en el Parlamento espa&ntilde;ol. Aunque las <a href="https://elpais.com/politica/2019/04/03/actualidad/1554295033_268698.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuestas</a> llegaban a concederle hasta m&aacute;s de 50 esca&ntilde;os, su subida se ha quedado en unos notables 24 asientos que condicionar&aacute;n la din&aacute;mica parlamentaria. A todas luces, Vox, vali&eacute;ndose de un discurso nativista, favorable a la centralizaci&oacute;n pol&iacute;tica del estado, anti-inmigraci&oacute;n y tremendamente conservador en los valores sociales, ha irrumpido en el escenario electoral fraccionando a la <a href="https://cise.luiss.it/cise/2019/04/29/a-major-party-and-four-median-parties-in-one-parliament-the-spanish-general-elections-in-2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derecha</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La irrelevancia de Vox en la mitad de las provincias</strong>. Ahora bien, entre los cinco partidos que compet&iacute;an por esca&ntilde;os con ciertas posibilidades de &eacute;xito en las 26 provincias con 5 esca&ntilde;os o menos, Vox es el que se ha llevado la peor parte. S&oacute;lo ha conseguido uno en Valladolid y otro en Ciudad Real, ambas con cinco esca&ntilde;os en liza. Los resultados han validado, as&iacute;, el pron&oacute;stico de Ignacio Lago y Marina Costa Lobos de que l<a href="https://www.elmundo.es/opinion/2019/04/17/5cb7124d21efa09e218b46b4.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">os de Abascal perder&iacute;an sus votos en todas las provincias de menos de cinco esca&ntilde;os</a>. En t&eacute;rminos relativos, solo ha conseguido un 4,1% de los esca&ntilde;os de la derecha. Esto significa que Vox no es un candidato viable en la mitad de las provincias, al menos, por ahora.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La hegemon&iacute;a del PSOE en la izquierda</strong>. Tal y como <a href="http://www.malaprensa.com/2019/01/podria-vox-sacar-45-diputados-con-un.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">algunos analistas</a> auguraban, Unidas Podemos (UP) ha sido el gran perdedor en las provincias que reparten de 2 a 5 esca&ntilde;os (aunque no el &uacute;nico: a Vox le ha ido a&uacute;n peor). Ha pasado de 13 a 4 (un 8,5% del total de esca&ntilde;os de la izquierda en estas provincias, si en este grupo tambi&eacute;n incluimos los 42 del PSOE y el del Partido Regionalista de Cantabria). El PSOE queda, entonces, con un 89,4% del voto de este bloque en las circunscripciones peque&ntilde;as (subiendo desde un 69%), y queda en una posici&oacute;n inapelablemente hegem&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La victoria de Podemos sobre sus confluencias d&iacute;scolas</strong>. Aunque UP ha sido uno de los grandes perdedores de la velada (se dejan 29 esca&ntilde;os de 2016 a 2019), no est&aacute; de m&aacute;s recalcar que sus confluencias gallega y valenciana han salido igual de mal parados. En Galicia, la coalici&oacute;n Podemos-En Marea-ANOVA-EU consigui&oacute; 5 esca&ntilde;os en 2016. La no revalidaci&oacute;n de esta amalgama de partidos y la decisi&oacute;n de En Marea de competir por separado han contribuido a que Podemos se haya quedado con 2 esca&ntilde;os, mientras que En Marea, con cerca de 18.000 votos, se ha quedado fuera del Parlamento. Igual fortuna ha corrido Comprom&iacute;s en la Comunidad Valenciana. Si, en 2016, en coalici&oacute;n con Podemos, sumaban 9 esca&ntilde;os, ahora, por separado, la formaci&oacute;n morada se queda con 5 mientras que los regionalistas valencianos suman solo 1. Una estrategia, a todas luces, muy mal dise&ntilde;ada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El sorpasso de ERC a JxCat</strong>. Si PSOE y Cs se cre&iacute;an los grandes vencedores de la jornada electoral, eso es porque no han tenido en cuenta el resultado de ERC. Los nacionalistas catalanes han sumado 6 esca&ntilde;os en estas elecciones (el mejor resultado de su historia) y se han consolidado como primera fuerza en Catalu&ntilde;a (seguidos del PSOE, que ha pasado de 7 a 12 asientos de 2016 a 2019). El gran batacazo se lo ha pegado JxCat, otrora CDC, que, de ser el partido ganador en 2016 con 12 esca&ntilde;os, pasa a ser tercera fuerza en Catalu&ntilde;a, qued&aacute;ndose con 7. Parece que la estrategia Rufi&aacute;n ha tenido peso y su notable presencia en los medios ha catapultado a ERC hasta la primera posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La fragmentaci&oacute;n est&aacute; para quedarse</strong>. En 2015, el dato m&aacute;s relevante era que los niveles de fragmentaci&oacute;n partidista, sobre todo si los compar&aacute;bamos con los que se dieron desde los a&ntilde;os 90 y hasta 2011, hab&iacute;an marcado un r&eacute;cord. El mal llamado bipartidismo hab&iacute;a tocado a su fin y cuatro formaciones se repart&iacute;an el porcentaje de votos (y el n&uacute;mero de esca&ntilde;os) de una forma muy <a href="https://whogoverns.eu/the-electoral-fragmentation-on-the-right-side-2019-spanish-general-elections/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">homog&eacute;nea</a>. En 2019, esta atomizaci&oacute;n partidista ha aumentado medio punto m&aacute;s. Ahora, un partido destaca, el PSOE, y cuatro siguen su estela: PP, Cs, UP y Vox. La fragmentaci&oacute;n, por supuesto, ha venido para quedarse, pero tambi&eacute;n, y, sobre todo, para generar (al fin) necesarios gobiernos de coalici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La moderaci&oacute;n del votante espa&ntilde;ol</strong>. Y, por &uacute;ltimo, una consideraci&oacute;n general. Mientras que en buena parte de los pa&iacute;ses de nuestro entorno la emergencia de nuevas formaciones extremas ha polarizado al electorado, en Espa&ntilde;a los votantes han reaccionado, y masivamente (la participaci&oacute;n electoral ha subido m&aacute;s de 9 puntos porcentuales), apostando por la moderaci&oacute;n ideol&oacute;gica de la mano del PSOE y Ciudadanos. La nueva estrategia de la crispaci&oacute;n protagonizada por el PP y alentada por Vox ha tenido una consecuencia clara: el peor resultado en la historia de los populares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/resultados-importantes_132_1571874.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 29 Apr 2019 20:40:23 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Los diez resultados más importantes del 28A]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2019,Elecciones Generales 28A 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué partido tiene ideas más parecidas a las tuyas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/partido-ideas-parecidas_132_1578331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">En las elecciones generales de 2019 será más difícil que nunca situar a los partidos en el mapa político y saber qué propone cada uno y no solo porque haya más competidores electoralmente relevantes</p></div><p class="article-text">
        Hasta hace relativamente poco, en la mayor parte de Espa&ntilde;a, las elecciones generales eran cosa de dos y medio: el PSOE y el PP concentraban entre tres y cuatro de cada cinco votos, y solo un partido m&aacute;s, IU, obten&iacute;a m&aacute;s de un cinco por ciento de los votos a nivel nacional. Como nos explica Alberto Penad&eacute;s, eran tiempos en los que <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/sistema-electoral-destruccion-creadora-partidos_6_372422783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no hab&iacute;a espacio para partidos medianos </a>(aqu&eacute;llos con m&aacute;s del 10,6% y menos del 25,7% por ciento de los votos). Lo m&aacute;s emocionante era saber cu&aacute;l de los dos se har&iacute;a con la Moncloa y si lo podr&iacute;a hacer en solitario o necesitar&iacute;a alguna ayuda externa.
    </p><p class="article-text">
        Para ser exactos, todo esto era cierto hasta las elecciones generales de 2011, ya que desde 2015, el sistema de partidos est&aacute; experimentando cambios bruscos y profundos que ponen fin a esas tres d&eacute;cadas pl&aacute;cidas y quiz&aacute; un tanto mon&oacute;tonas: m&aacute;s volatilidad, m&aacute;s partidos y, como muestra Carlos Fern&aacute;ndez Esquer, m&aacute;s <a href="http://agendapublica.elpais.com/una-europa-fragmentada-el-desplome-de-los-partidos-tradicionales/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fragmentaci&oacute;n</a>. En 2015, el porcentaje combinado del PSOE y el PP sobre el total del voto v&aacute;lido qued&oacute; levemente por debajo del 51 por ciento y, por primera vez, hubo partidos medianos (el PSOE, con un 22 por ciento; Podemos, que junto con sus confluencias alcanz&oacute; el 21 por ciento; y Ciudadanos, con algo menos del 13 por ciento). En 2016, el bipartidismo repunt&oacute; levemente, pero los votos combinados del PSOE y el PP volvieron a quedar por debajo del 60 por ciento (algo menos del 56) y los apoyos a Podemos y Cs cayeron algo, pero ambos se mantuvieron como partidos medianos.
    </p><p class="article-text">
        El 28 de abril se celebran las elecciones generales de 2019, que supondr&aacute;n un nuevo golpe de tuerca al sistema de partidos espa&ntilde;ol. En un trabajo de enero de este a&ntilde;o, Carlos Fern&aacute;ndez Esquer y Jos&eacute; Ram&oacute;n Montero argumentan que, en 2019,&nbsp;<a href="http://agendapublica.elpais.com/el-sistema-electoral-los-partidos-medianos-y-el-seat-600/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">podr&iacute;a haber hasta cinco partidos medianos:</a> PSOE, PP, Cs, UP y Vox. Seg&uacute;n el <a href="https://elpais.com/elpais/2019/03/22/media/1553283174_408916.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sondeo de 40Db para El Pa&iacute;s</a>, publicado el 22 de marzo, PSOE y PP sumar&iacute;an solo 46,4 por ciento, correspondiendo 27,1 al PSOE (que ser&iacute;a un partido grande) y 19,3 al PP (que pasar&iacute;a a ser un partido mediano), mientras que Ciudadanos y Podemos se mantendr&iacute;an en la categor&iacute;a de medianos (con 17,7 y 12,3 por ciento, respectivamente) y Vox quedar&iacute;a justo por debajo del umbral, con un 10,2 por ciento.
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as m&aacute;s tarde, el 30 de marzo, Kiko Llaneras, empleando un promedio ponderado de las encuestas m&aacute;s recientes,&nbsp;<a href="https://elpais.com/politica/2019/03/30/actualidad/1553953954_858185.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estima</a> porcentajes del 29, 20, 16, 13 y 11 para PSOE, PP, Cs, UP y Vox, respectivamente, lo que significar&iacute;a que habr&iacute;a un partido grande y cuatro medianos. Su actualizaci&oacute;n del <a href="https://elpais.com/politica/2019/04/03/actualidad/1554295033_268698.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">4 de abril </a>(28,6; 20,2; 15,8; 13,5 y 11) dibuja un panorama cualitativamente muy similar, y las del 7 y 11 de abril reflejan porcentajes similares. El avance de resultados del cuestionario preelectoral del CIS, difundido el 9 de abril, confirma las tendencias reci&eacute;n apuntadas, pues sus&nbsp;<a href="http://datos.cis.es/pdf/Es3242mar_A.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">predicciones</a> (30,2; 17,2; 13,6; 12,9 y 11,9) tambi&eacute;n apuntan a que el PSOE ser&iacute;a el &uacute;nico partido grande y los otros cuatro ser&iacute;an medianos.
    </p><p class="article-text">
        En las elecciones generales de 2019 ser&aacute; m&aacute;s dif&iacute;cil que nunca situar a los partidos en el mapa pol&iacute;tico y saber qu&eacute; propone cada uno, no solo porque hay m&aacute;s competidores electoralmente relevantes, sino tambi&eacute;n por las decisiones de &uacute;ltima hora sobre la presentaci&oacute;n de candidaturas conjuntas o separadas y por la realineaci&oacute;n de muchos partidos en el eje ideol&oacute;gico izquierda-derecha (especialmente notorio en el caso de Cs y del PP).
    </p><p class="article-text">
        Para compensar esta dificultad, un equipo de 43 investigadores de 10 universidades espa&ntilde;olas y extranjeras ha puesto en marcha <a href="http://bit.ly/2W0q5Ry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Horizonte2019</a>, una plataforma en la que puedes obtener mucha informaci&oacute;n sobre las posiciones de los partidos y relacionarla con tus propias opiniones. La plataforma considera 24 cuestiones pertenecientes a cinco &aacute;mbitos: econom&iacute;a; sociedad; derechos y libertades; organizaci&oacute;n territorial del Estado; e inmigraci&oacute;n. Tras indicar tus posiciones sobre cada cuesti&oacute;n (se suele tardar s&oacute;lo unos pocos minutos), la p&aacute;gina te muestra
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Informaci&oacute;n sobre la concordancia de tus posiciones con la de los distintos partidos, en una escala que va de menos 100 a m&aacute;s 100 (esto es, del completo desacuerdo a la concordancia total; si lo deseas, puedes indicar qu&eacute; temas te importan m&aacute;s y cu&aacute;les menos, para que la aplicaci&oacute;n lo tenga en cuenta a la hora de realizar sus c&aacute;lculos);</li>
                                    <li>Un mapa de dos dimensiones con tu posici&oacute;n y la de los partidos (podr&aacute;s ver tu posici&oacute;n y la de cada uno de los partidos en el eje izquierda-derecha referido a asuntos econ&oacute;micos y en el eje progresista-conservador referido a temas sociales);</li>
                                    <li>Una comparaci&oacute;n entre tu posici&oacute;n y la de cada partido en cada una de las preguntas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El objetivo principal de <strong>#Horizonte2019</strong> es aportar herramientas a la sociedad que faciliten la toma de decisiones informadas. Adem&aacute;s, se obtendr&aacute; informaci&oacute;n &uacute;til para hacer investigaciones acad&eacute;micas. El proyecto est&aacute; liderado por Fernando M&eacute;ndez (Universidad de Z&uacute;rich e Instituto Tecnol&oacute;gico Universidad de Chipre), Javier Ramos (Universidad Complutense de Madrid y Universidad de la Rep&uacute;blica de Uruguay) y Andr&eacute;s Santana (Universidad Aut&oacute;noma de Madrid) y se puede encontrar <a href="http://bit.ly/2W0q5Ry" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Contar con herramientas como <strong>Horizonte2019</strong> es especialmente importante en elecciones como las de 2019, ya que dos de cada cinco electores a&uacute;n no han tomado su decisi&oacute;n final. Estos ciudadanos ser&aacute;n cruciales (como nos explica Sara Pasadas del Amo, suelen <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/nuevos-partidos-siempre-marcan-descuento_6_878472146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">favorecen a los partidos nuevos o emergentes</a>), y a muchos de ellos les resulte &uacute;til saber qu&eacute; partido tiene las ideas m&aacute;s cercanas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/partido-ideas-parecidas_132_1578331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 20:56:44 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Qué partido tiene ideas más parecidas a las tuyas?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Elecciones Generales 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enemigo a las puertas: la nueva izquierda de Carmena y Errejón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/enemigo-puertas-izquierda-carmena-errejon_132_1738861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La carta abierta de Manuela Carmena e Íñigo Errejón plantea interrogantes relativos a la competición política en la izquierda sobre los que merece la pena reflexionar</p><p class="subtitle">Más allá de su dimensión más personal esta carta ha sido interpretada por algunos analistas como el pistoletazo de salida de una nueva opción política en la izquierda</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.masmadrid.org/carta_de_manuela_carmena_e_igo_errej_n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carta</a> abierta de Manuela Carmena e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n plantea una situaci&oacute;n extremadamente interesante y tambi&eacute;n una serie de interrogantes relativos a la competici&oacute;n pol&iacute;tica en la izquierda sobre los que merece la pena reflexionar.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos cinco a&ntilde;os, el sistema de partidos espa&ntilde;ol ha experimentado un grado de volatilidad parecido solamente al que tuvo lugar entre las elecciones generales de 1979 y las de 1982, que constituyeron un verdadero <a href="http://ih-vm-cisreis.c.mad.interhost.com/REIS/PDF/REIS_028_03.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">terremoto electoral</a> y supusieron la liquidaci&oacute;n de la entonces gobernante UCD. Esta volatilidad ha venido de la mano de un fraccionamiento progresivo del sistema de partidos, con la aparici&oacute;n sucesiva de nuevos contendientes en la izquierda (Podemos desde las <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13608746.2015.1053679" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elecciones europeas</a><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>de 2014), la derecha (Ciudadanos desde las <a href="https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13608746.2015.1119646" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">generales de 2015</a>) y de nuevo en la derecha (Vox en las <a href="http://agendapublica.elpais.com/a-la-moda-europea-el-ascenso-de-vox-en-andalucia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">andaluzas</a> de diciembre de 2018, con una clara proyecci&oacute;n nacional). Ahora, una nueva brecha se abre en la izquierda con el reto que, indudablemente, le est&aacute; presentando Ahora Madrid a Podemos.
    </p><p class="article-text">
        Tras treinta a&ntilde;os de bipartidismo imperfecto (1982-2011), la posibilidad de una competici&oacute;n con tres grandes contendientes en cada bloque (PP, Ciudadanos y Vox en la derecha; y PSOE, Podemos y Ahora Madrid m&aacute;s otras confluencias en la izquierda) habr&iacute;a parecido ciencia ficci&oacute;n un tiempo atr&aacute;s, pero &iquest;qui&eacute;n habr&iacute;a predicho que Catalu&ntilde;a ser&iacute;a objeto de la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 155 o que Pedro S&aacute;nchez acabar&iacute;a siendo presidente del gobierno? La pol&iacute;tica espa&ntilde;ola muta a gran velocidad, y quiz&aacute; resultar&iacute;a interesante contar con casas de apuestas sobre desarrollos pol&iacute;ticos, pero esa es otra historia que quiz&aacute; merezca ser contada en otra ocasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Volvamos a la carta de Carmena y Errej&oacute;n y a lo que supone para la competici&oacute;n electoral en la izquierda. M&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n m&aacute;s personal, de la relaci&oacute;n entre l&iacute;deres como Pablo Iglesias e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n, esta carta ha sido interpretada por algunos analistas como el pistoletazo de salida de una nueva opci&oacute;n pol&iacute;tica en la izquierda, que definir&iacute;a tres bloques u opciones posibles en este campo ideol&oacute;gico: el PSOE (socialistas o socialdem&oacute;cratas tradicionales), el Podemos post-Vista Alegre 2 (marxistas o comunistas, de la mano de IU) y Ahora Madrid (asimilables, en cierta manera, a los verdes de distintos pa&iacute;ses europeos, de la mano de Comprom&iacute;s, En Marea y otras confluencias). As&iacute;, por ejemplo, se podr&iacute;a decir, con las debidas salvaguardas, que el PSOE es al SPD lo que Unidos Podemos es a Die Linke y Ahora Madrid a die Gr&uuml;nen, si hici&eacute;semos la comparaci&oacute;n con <a href="http://agendapublica.elpais.com/aumenta-la-fragmentacion-en-alemania-un-reto-para-la-estabilidad-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alemania</a>.
    </p><p class="article-text">
        La siguiente figura muestra, seg&uacute;n el recuerdo de voto en las elecciones generales de 2016, d&oacute;nde se ubican los electores de Unidos Podemos, PSOE, Ciudadanos y PP en funci&oacute;n de las diez categor&iacute;as ideol&oacute;gicas que el CIS presenta como opciones de respuesta. As&iacute;, los votantes del PP se autodefinen mayoritariamente como conservadores, los del PSOE como socialistas, los de Unidos Podemos entre progresistas, socialdem&oacute;cratas y socialistas y los electores de Ciudadanos como conservadores, liberales y progresistas. De esta forma, y aunque las bases electorales de los partidos hayan podido cambiar mucho desde que se celebraron las elecciones, parecer&iacute;a, tal y como apunta la Figura 1, que hay espacio para que un partido entre en las dimensiones de ecologista y feminista, puesto que hasta ahora no parecen pertenecer a ninguna de las cuatro formaciones principales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Figura 1. Votantes e ideolog&iacute;a en las elecciones generales de 2016</strong>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <blockquote class="inset pullquote-sk2"><em>Fuente:</em> elaboración propia en base a datos del CIS 3145<br/><br/></blockquote>
    </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, y dado que los partidos verdes no han tenido tradicionalmente mucho recorrido en Espa&ntilde;a, cabr&iacute;a anticipar que la apuesta de Ahora Madrid podr&iacute;a ser flor de un d&iacute;a, con escasos visos de &eacute;xitos perdurables a nivel nacional en nuestro pa&iacute;s. No obstante, esta interpretaci&oacute;n podr&iacute;a ser precipitada. Es importante aclarar que el presunto paralelismo de Ahora Madrid (y otras confluencias) con los verdes no tiene tanto que ver con su defensa de temas relacionados con el medio ambiente o el cambio clim&aacute;tico, sino con su car&aacute;cter m&aacute;s transversal y en todo caso menos escorado a la izquierda que su hasta ahora socio Unidos Podemos. Como explica Luis Cornago en un <a href="http://agendapublica.elpais.com/socialdemocracia-y-ahora-que-hacemos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo reciente</a>, los verdes &ldquo;se nutren a menudo de un electorado con un nivel educativo alto, urbano y valores marcadamente cosmopolitas, que se manifiesta en posiciones favorables a la inmigraci&oacute;n y la integraci&oacute;n europea&rdquo;. A buen seguro, una parte importante del electorado de izquierdas en Madrid (pero tambi&eacute;n en Barcelona y Valencia) encaja bien con este perfil, y podr&iacute;a sentirse atra&iacute;do por opciones como Ahora Madrid, En Com&uacute; Podem o Comprom&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay, entonces, espacio para un partido de estas caracter&iacute;sticas en Espa&ntilde;a? Por una parte, la observaci&oacute;n de la evoluci&oacute;n del voto en varios pa&iacute;ses vecinos sugiere que s&iacute;. Como <a href="http://agendapublica.elpais.com/aumenta-la-fragmentacion-en-alemania-un-reto-para-la-estabilidad-politica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuntan</a> Jos&eacute; Rama y Carlos Fern&aacute;ndez Esquer, estamos ante un resurgir de los partidos verdes en distintos pa&iacute;ses, entre los que cabe mencionar Alemania, Luxemburgo y B&eacute;lgica. Por otra parte, como argumenta de nuevo Carlos Fern&aacute;ndez Esquer, esta vez acompa&ntilde;ado de Jos&eacute; Ram&oacute;n Montero, <a href="http://agendapublica.elpais.com/el-sistema-electoral-los-partidos-medianos-y-el-seat-600/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en algunas circunscripciones no hay espacio para tantos partidos</a>. En efecto, tomando datos de 2016, en las elecciones generales hab&iacute;a dos circunscripciones de un esca&ntilde;o (Ceuta y Melilla), una de dos (Soria), ocho de tres; diez de cuatro, y siete de cinco: en total, 28 circunscripciones en las que, simplemente, es imposible que seis partidos puedan obtener representaci&oacute;n. Es decir, en la mayor&iacute;a de estas 28 circunscripciones, no hay espacio para tres partidos de izquierdas. A medio plazo, ello implicar&aacute; inevitablemente una de las siguientes opciones: o bien la integraci&oacute;n de perspectivas diversas dentro de alguna de ellas, o bien la absorci&oacute;n de unas por parte de otras, o bien la eliminaci&oacute;n electoral de alguna de ellas (una cuarta posibilidad ser&iacute;a la especializaci&oacute;n territorial de distintos partidos). En otras palabras, as&iacute; como los votantes, en funci&oacute;n del tipo de elecci&oacute;n y seg&uacute;n nuestro distrito electoral, podemos optar por maximizar nuestro voto (hacemos voto estrat&eacute;gico), los <a href="https://politikon.es/2016/06/20/sistema-electoral-y-votos-desperdiciados-votando-a-ciegas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">partidos</a> deber&aacute;n hacer lo mismo y coordinarse electoralmente en aras de que los votantes no desperdicien su voto.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto nos llevar&iacute;a a nuestra consideraci&oacute;n final. Las elecciones municipales, auton&oacute;micas y europeas pueden servir para definir cu&aacute;les de las opciones ser&aacute;n percibidas por los electores como m&aacute;s relevantes. Por ello, el &oacute;rdago de Carmena y Errej&oacute;n va mucho m&aacute;s all&aacute; de Madrid: su eventual victoria all&iacute; puede alterar de forma significativa el mapa electoral para las generales. Por el momento, y a falta de que los ciudadanos se expresen, ya han recibido dos espaldarazos iniciales: el apoyo de En Marea, y la <a href="https://www.eldiario.es/madrid/IU-Madrid-Errejon-Iglesias-candidatura_0_858464859.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ruptura de IU con Podemos en Madrid</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Santana, José Rama]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/enemigo-puertas-izquierda-carmena-errejon_132_1738861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Jan 2019 19:35:37 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Enemigo a las puertas: la nueva izquierda de Carmena y Errejón]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Manuela Carmena,Íñigo Errejón,Pablo Iglesias,Podemos,Más Madrid]]></media:keywords>
    </item>
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