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    <title><![CDATA[elDiario.es - Lorenzo Marsili]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/lorenzo-marsili/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Lorenzo Marsili]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Giorgia Meloni no es Mussolini, pero puede ser Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/giorgia-meloni-no-mussolini-trump_129_9580431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54703e43-3b01-4d8d-ba7f-45402e97a29e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Giorgia Meloni no es Mussolini, pero puede ser Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El partido de Meloni no es tanto el heredero del movimiento fascista como el primer imitador en Europa del Partido Republicano de Estados Unidos</p><p class="subtitle">Una Italia empobrecida y desilusionada se entrega al experimento de un Gobierno de la ultraderecha</p><p class="subtitle">PERFIL - Quién es Giorgia Meloni, la mujer que ha llevado a la ultraderecha al triunfo en Italia</p></div><p class="article-text">
        Italia &ldquo;resume las contradicciones sociales de todo el mundo&rdquo;, escribi&oacute; en 1968 el fil&oacute;sofo situacionista Guy Debord, y es por eso un &ldquo;laboratorio de la contrarrevoluci&oacute;n internacional&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los analistas pol&iacute;ticos del mundo est&aacute;n dedicados ahora a interpretar las declaraciones de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/giorgia-meloni-mujer-llevado-ultraderecha-triunfo-italia_1_9568359.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Giorgia Meloni</a> para averiguar si es fascista, neofascista o posfascista; y a preguntarse c&oacute;mo es posible que los italianos <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ultraderecha-giorgia-meloni-gana-elecciones-italia-sondeos-pie-urna_1_9568267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parezcan dispuestos a plantear un regreso a la etapa m&aacute;s oscura de su pa&iacute;s</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;Italia se enfrenta de verdad a la resurrecci&oacute;n de su pasado fascista? Y, sobre todo, &iquest;es Italia un laboratorio cuyo experimento podr&iacute;a ser copiado en el resto del mundo? Las respuestas, respectivamente, son: no y (por tanto) s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los que tachan de fascista a los Hermanos de Italia no aciertan. El partido de Meloni no es tanto el heredero del movimiento fascista iniciado por Benito Mussolini como el primer imitador en Europa del Partido Republicano estadounidense.
    </p><p class="article-text">
        Meloni es una l&iacute;der pol&iacute;tica astuta y capaz de actuar a largo plazo. En 2012, dej&oacute; la seguridad relativa del redil de <a href="https://www.eldiario.es/temas/silvio-berlusconi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Silvio Berlusconi</a> para fundar su peque&ntilde;o partido propio, Hermanos de Italia. Mientras esperaba su momento, Meloni fue construyendo a lo largo de los a&ntilde;os y paso a paso su base de seguidores. En 2021, rechaz&oacute; una v&iacute;a r&aacute;pida para acceder al poder cuando se neg&oacute; a formar parte del Gobierno de unidad nacional de <a href="https://www.eldiario.es/temas/mario-draghi/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Draghi</a>.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ha conseguido ese poder, la primera mujer en lograrlo en una sociedad terriblemente patriarcal, y no parece probable que vaya a dilapidar un &eacute;xito semejante con una versi&oacute;n cutre del corrupto fascismo 100 a&ntilde;os despu&eacute;s. Su objetivo es hacer crecer el n&uacute;cleo de una nueva pol&iacute;tica italiana y europea. 
    </p><h3 class="article-text">Un nuevo r&eacute;gimen de extrema derecha</h3><p class="article-text">
        Este deseo se hizo manifiesto durante la campa&ntilde;a electoral. Meloni hizo todo lo posible para garantizar al Gobierno de EEUU la continuidad con una postura atlantista, antirrusa y antichina. Al mismo tiempo, trat&oacute; de asegurar a los mercados financieros &ndash;y, s&iacute;, a la Uni&oacute;n Europea&ndash; que su gobierno mantendr&iacute;a la deuda p&uacute;blica bajo control. En los dos casos ha frustrado a Berlusconi y a <a href="https://www.eldiario.es/temas/matteo-salvini/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Matteo Salvini</a>, los aliados ahora menores que coqueteaban con ideas de empat&iacute;a hacia Rusia y de gasto descontrolado.
    </p><p class="article-text">
        Su razonamiento, correcto, fue que Bruselas y Washington la dejar&iacute;an m&aacute;s o menos en paz para construir su base de poder y ejecutar su programa en casa si las lograba tranquilizar en materia de pol&iacute;tica econ&oacute;mica y pol&iacute;tica exterior. Durante una crisis de seguridad, de energ&iacute;a y de precios, nadie se arriesgar&iacute;a a condenar al Gobierno italiano al ostracismo solo por proteger los derechos reproductivos de las mujeres o por salir en defensa de los inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Por oportunista que sea, este planteamiento le est&aacute; permitiendo construir un espacio para <a href="https://www.eldiario.es/internacional/europa-enfrenta-amenaza-ultraderecha-triunfo-meloni-italia_1_9568616.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un nuevo tipo de r&eacute;gimen de extrema derecha en Europa</a>. Halc&oacute;n en pol&iacute;tica exterior, ortodoxa en pol&iacute;tica econ&oacute;mica, nost&aacute;lgica, nacionalista y contraria a las libertades civiles esta pol&iacute;tica de derechas es iliberal en su esencia. Pero aspira a ganarse el respeto de lo que antes se llamaba el <em>establishment </em>evitando, entre otras cosas, atentar contra el Estado de derecho como s&iacute; ha hecho el primer ministro de Hungr&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/temas/viktor-orban/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viktor Orb&aacute;n</a>.
    </p><h3 class="article-text">La degradaci&oacute;n de la derecha</h3><p class="article-text">
        Que Meloni no sea una paria fascista es precisamente la raz&oacute;n que convierte sus acciones en un modelo posible para Europa, cuando no para el mundo. Es posible que hayamos dejado atr&aacute;s los d&iacute;as en que la victoria de los partidos populistas y de extrema derecha parec&iacute;a impensable o insostenible. Quiz&aacute; nos encontramos ante la nueva normalidad degenerada y derechista en la que ese necesario y respetable espacio de la democracia &ndash;el de Jacques Chirac, Margaret Thatcher o Angela Merkel&ndash; pase a ser sistem&aacute;ticamente pervertido y ocupado por Trumps y Melonis. Tal vez Meloni consiga que la extrema derecha pase de la condici&oacute;n de <em>outsider</em> en la pol&iacute;tica europea a la de <em>insider</em> tenaz.
    </p><p class="article-text">
        En EEUU, el Partido Republicano ha liderado esta degradaci&oacute;n de la derecha, remodelado por su connivencia con <a href="https://www.eldiario.es/temas/donald-trump/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Donald Trump</a>. Hace poco fue acertadamente descrito por el columnista del<em> Financial Times</em> Edward Luce <a href="https://twitter.com/edwardgluce/status/1557984573354565633" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como una fuerza pol&iacute;tica &ldquo;nihilista, peligrosa y despreciable&rdquo;</a>. La mitad del espectro pol&iacute;tico tradicional de EEUU se ha desgajado, llev&aacute;ndose consigo la salud de la democracia estadounidense. Puede que estemos asistiendo a la imposici&oacute;n de ese mismo fen&oacute;meno en Europa, antes que al espectacular surgimiento de un ef&iacute;mero gobierno fascista italiano.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a se pondr&aacute; a prueba en Espa&ntilde;a dentro de un a&ntilde;o, con una posible alianza entre <a href="https://www.eldiario.es/politica/triunfo-meloni-italia-pilla-vox-plena-crisis-olona_1_9570169.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el partido de extrema derecha Vox</a> y un Partido Popular que se est&aacute; degradando r&aacute;pidamente.
    </p><h3 class="article-text">Refuerzo del eje antieuropeo</h3><p class="article-text">
        Es lamentable que los progresistas italianos sean los que faciliten esta transformaci&oacute;n. Los partidos liberales y de izquierda obtuvieron m&aacute;s votos en total que la coalici&oacute;n de derechas. Pero la derecha era, precisamente, una alianza, mientras que el frente progresista estaba fracturado y result&oacute; muy castigado por el sistema electoral de tipo uninominal &ndash;en el que quien llega primero gana&ndash;. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/letta-anuncia-dejara-liderazgo-partido-democratico-resultado-elecciones-italia_1_9569178.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Liderado por Enrico Letta</a>, el Partido Democr&aacute;tico (centroizquierda) vet&oacute; cualquier alianza posible con el Movimiento Cinco Estrellas y el partido Acci&oacute;n (liberal centrista) vet&oacute; a su vez al Partido Democr&aacute;tico. Este narcisismo nada cooperativo <a href="https://www.eldiario.es/internacional/italia-empobrecida-desilusionada-entrega-experimento-gobierno-ultraderecha_1_9570403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">allan&oacute; el camino para la victoria de la extrema derecha</a>.
    </p><p class="article-text">
        La UE puede ser v&iacute;ctima de esta transformaci&oacute;n. Meloni comparte con otros populistas de derechas el instinto de oponerse a la integraci&oacute;n europea, algo lamentable y peligroso. La UE est&aacute; a punto de debatir la abolici&oacute;n del voto por unanimidad, una medida imprescindible para proyectar una voz fuerte en temas de exteriores, de defensa y de pol&iacute;tica energ&eacute;tica. Los aliados tradicionales de Meloni, incluido Orb&aacute;n, se oponen. Es de esperar que el nuevo Gobierno de Italia refuerce el eje antieuropeo que forman Budapest y Varsovia.
    </p><p class="article-text">
        Pero el inter&eacute;s nacional de Italia est&aacute; en una UE fuerte, capaz de defender a sus ciudadanos en un momento de crisis geopol&iacute;tica y econ&oacute;mica. Si Meloni quisiera de verdad hacer historia, deber&iacute;a convertirse en la primera l&iacute;der de extrema derecha proeuropea, acompasando el nacionalismo europeo con el italiano. &ldquo;Una Europa que proteja&rdquo;, podr&iacute;a decir, una Europa poderosa que deje de malgastar tiempo con derechos y valores para centrarse en armas, energ&iacute;a y pol&iacute;tica exterior, los temas de poder duro que sobrepasan a los Estados nacionales de la UE. Una mezcla de Marine Le Pen en casa y Emmanuel Macron en el extranjero. Es poco probable que esto ocurra.
    </p><h3 class="article-text">Arenas movedizas</h3><p class="article-text">
        Todav&iacute;a es posible que Meloni se aferre al cl&aacute;sico guion populista extremista y hunda al pa&iacute;s en interminables debates sobre la inmigraci&oacute;n, se a&iacute;sle de otras capitales europeas y cause estragos financieros con una temeraria pol&iacute;tica econ&oacute;mica. Si lo hace, su Gobierno ser&aacute; solo un punto m&aacute;s en el gr&aacute;fico de la pol&iacute;tica italiana contempor&aacute;nea, caracterizada por un ciclo incesante de alternancia entre extremismo y tecn&oacute;cratas. 
    </p><p class="article-text">
        En cambio, si se mantiene fiel a sus aspiraciones de largo plazo, puede ser capaz de arrastrar a la derecha convencional europea a su desorden <em>trumpiano</em>.
    </p><p class="article-text">
        Debord reflexion&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/meloni-arrasado-obstaculos-delante_129_9570195.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sobre las consecuencias internacionales de Italia</a> como laboratorio pol&iacute;tico. Otros gobiernos, dijo, &ldquo;miran con admiraci&oacute;n al Estado italiano por la tranquila dignidad con la que se revuelca en el barro&rdquo;. Tal vez era demasiado optimista. Esto no es barro, sino arenas movedizas. Y arrastra a cualquiera que lo admire durante demasiado tiempo. 
    </p><p class="article-text">
        --
    </p><p class="article-text">
        <em>Lorenzo Marsili es fil&oacute;sofo, activista y fundador de European Alternatives y&nbsp;Fondazione Studio Rizoma. Es autor del libro 'Planetary Politics: a Manifesto'.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Marsili]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Oct 2022 20:31:44 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Italia quiere que Mario Draghi traiga "normalidad", pero eso es un peligro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/italia-nuevo-premier-mario-draghi-retorno-normalidad_129_7230045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/490b6c10-1dbc-449b-882c-2951479d9e4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Italia quiere que Mario Draghi traiga &quot;normalidad&quot;, pero eso es un peligro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los problemas a los que se enfrenta Europa no se resolverán con una vuelta al statu quo: es necesaria una renovación completa de un sistema en quiebra</p><p class="subtitle">Mario Draghi consigue la confianza del Senado italiano, primer trámite para su investidura</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;No ser&iacute;a m&aacute;s simple / en ese caso para el gobierno / disolver el pueblo y elegir otro?&rdquo;. Los versos del poema <em>La soluci&oacute;n</em>, de Bertolt Brecht se citan a menudo cuando se producen dudosos reveses en procesos democr&aacute;ticos, como la imposici&oacute;n de pol&iacute;ticas de austeridad por parte de Mario Monti en Italia en 2011, o el aplastamiento de las aspiraciones de Syriza en Grecia en 2015. Pero <a href="https://www.eldiario.es/internacional/draghi-obtiene-confianza-senado-primer-tramite-investidura_1_7229437.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el nombramiento de Mario Draghi como nuevo primer ministro italiano</a> nos habla de algo diferente y que sirve de advertencia para el resto de Europa. 
    </p><p class="article-text">
        Una <a href="https://www.repubblica.it/politica/2021/02/12/news/draghi-renzi-sondaggio-piepoli-287178947/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta reciente</a> muestra que el 85% de los italianos aprueba que sea un exjefe del Banco Central Europeo y prodigio del <em>establishment </em>quien dirija el Gobierno tras el colapso de la administraci&oacute;n de Giuseppe Conte. Este es un resultado sorprendente en un pa&iacute;s donde la suma del apoyo a los partidos populistas hab&iacute;a representado la mayor&iacute;a absoluta en las &uacute;ltimas elecciones. &iquest;C&oacute;mo se puede explicar una contradicci&oacute;n tan flagrante?
    </p><p class="article-text">
        Otro poeta puede venir a rescatarnos. En su poema <em>En cualquier parte fuera del mundo,</em> Charles Baudelaire entabla una conversaci&oacute;n con su alma, preguntando d&oacute;nde podr&iacute;a finalmente encontrar la felicidad. Propone Lisboa, Batavia y el B&aacute;ltico. Pero el alma permanece en silencio hasta que, finalmente, estalla y responde: &ldquo;&iexcl;En cualquier lugar! &iexcl;Siempre que est&eacute; fuera del mundo!&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Volver a encarrilar la pol&iacute;tica tras a&ntilde;os de crisis</h3><p class="article-text">
        Cualquier lugar, pero fuera de aqu&iacute;, es tambi&eacute;n la aspiraci&oacute;n de Italia, un pa&iacute;s sumido en d&eacute;cadas de estancamiento econ&oacute;mico y pol&iacute;ticas inconclusas. El extremismo de los principales partidos italianos es la expresi&oacute;n de un estado de &aacute;nimo nacional de abatimiento, que gira en espiral y en todas direcciones, de forma aleatoria e imprevisible. 
    </p><p class="article-text">
        Esa desesperaci&oacute;n se ha vuelto ahora contra la propia clase pol&iacute;tica. Durante los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, los italianos han sido testigos de c&oacute;mo el gobierno era ocupado sucesivamente por todo el espectro pol&iacute;tico: la Liga (de ultraderecha) de Matteo Salvini, el Movimiento Cinco Estrellas y el Partido Dem&oacute;crata han pasado por el poder como si estuvieran en un tiovivo. El resultado han sido dos crisis pol&iacute;ticas y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/nueva-crisis-politica-juego-tronos-italiano-conte-busca-apoyos-mantenerse-primer-ministro_1_6808285.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">episodios interminables de luchas internas</a> mientras la pandemia hace estragos y la econom&iacute;a se desploma.
    </p><p class="article-text">
        En contra a lo que podr&iacute;a parecer intuitivamente, la misi&oacute;n principal de Draghi, que no ha sido elegido, ser&aacute; volver a encarrilar la pol&iacute;tica, no solo la econom&iacute;a. El nuevo primer ministro no es miembro de ning&uacute;n partido, pero su gobierno incluye <a href="https://www.eldiario.es/internacional/draghi-apoya-gobierno-politicos-da-economia-e-interior-tecnicos_1_7216121.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un n&uacute;mero asombroso de pol&iacute;ticos y de tintes pol&iacute;ticos,</a> desde la Liga hasta la izquierda, pasando por la derecha de Forza Italia de Silvio Berlusconi, el Movimiento Cinco Estrellas y los Dem&oacute;cratas. Este es un &aacute;lbum familiar de la pol&iacute;tica italiana, no una administraci&oacute;n tecnocr&aacute;tica. Draghi ha sido convocado para ense&ntilde;ar modales a este grupo tan heterog&eacute;neo. Es pedagog&iacute;a pol&iacute;tica en estado puro.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, Salvini parece haber comprendido la oportunidad de oro que se le presenta. Ha dado un giro sin precedentes, cambiando el anhelo de un<em> Italexit </em>por profesiones de fe en la UE. Ese giro de 180 grados es una t&aacute;ctica inteligente para deshacerse de su imagen de ultraderecha y generar un apoyo que le permita liderar el pr&oacute;ximo gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Draghi se reserv&oacute; la baza tecnocr&aacute;tica para los ministerios econ&oacute;micos. Un equipo de <em>Draghi&acute;s Boys </em>(<a href="https://www.politico.eu/article/mario-draghis-boys-club-italys-new-government-sidelines-women-again/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pues todos son hombres</a>) dirigir&aacute; la inversi&oacute;n de m&aacute;s de 200.000 millones de euros de subvenciones de la UE. Hay poca novedad aqu&iacute;. No son visionarios, ni siquiera economistas con ideas audaces, sino que ser&aacute;n el exdirector del Banco de Italia y el exdirector de la empresa de telefon&iacute;a Vodafone los que llevar&aacute;n la voz cantante. Es una toma del poder de la corriente econ&oacute;mica dominante. Sin embargo, esto parece no importar, ya que los italianos ya no aspiran a nada radical.
    </p><h3 class="article-text">La normalidad, un viejo deseo y un riesgo</h3><p class="article-text">
        Draghi parece estar respondiendo a un viejo deseo nacional de Italia de convertirse en un pa&iacute;s &ldquo;normal&rdquo;. &iquest;Por qu&eacute; nosotros no podemos, se preguntan los italianos, ser como Francia o Espa&ntilde;a? &iquest;Por qu&eacute; no podemos tener pol&iacute;ticos competentes en lugar de un circo sin fin? Y, sin embargo, aqu&iacute; radica el peligro.
    </p><p class="article-text">
        Al comienzo de la pandemia, era com&uacute;n escuchar a analistas que advert&iacute;an sobre la locura de volver a la normalidad despu&eacute;s de la COVID-19. La normalidad era el problema. Entonces, &iquest;cu&aacute;l es la normalidad a la que aspira Italia ahora? El espect&aacute;culo en la mayor parte de Europa es un declive a c&aacute;mara lenta, donde el &ldquo;continuar como hasta ahora&rdquo; encabeza la creciente desigualdad, la degradaci&oacute;n democr&aacute;tica y medioambiental y una p&eacute;rdida dram&aacute;tica de cualquier control sobre los retos del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas centristas llevaron a la Eurozona a una casi ruptura tras la crisis financiera de 2008. Los pol&iacute;ticos del <em>establishment</em> prepararon el terreno para el extremismo nacionalista, ya que el impacto de una econom&iacute;a disfuncional recay&oacute; desproporcionadamente en los m&aacute;s pobres. Nuestro modelo de desarrollo &ldquo;normal&rdquo; es el que est&aacute; precipitando el colapso clim&aacute;tico, precarizando el trabajo y enfrentando al trabajador en contra del migrante.
    </p><p class="article-text">
        El giro italiano tiene la ventaja de hacer expl&iacute;cito lo que est&aacute; simplemente impl&iacute;cito en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos: la ausencia de alternativa, la infame frase atribuida a Margaret Thatcher conocida por sus siglas TINA, en ingl&eacute;s &ldquo;<em>There Is No Alternative&rdquo;</em> (&ldquo;No Hay Alternativa&rdquo;) que acecha a la pol&iacute;tica contempor&aacute;nea como una tr&aacute;gica pulsi&oacute;n de muerte.
    </p><p class="article-text">
        Para un pa&iacute;s rezagado en lo econ&oacute;mico y lo social como Italia, unirse a la manada europea puede parecer mejor que nada. Esta reducci&oacute;n de la ambici&oacute;n pol&iacute;tica, tambi&eacute;n, es expl&iacute;cita en Italia e impl&iacute;cita en todo el continente.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, la pobreza y la estrechez de miras de la pol&iacute;tica italiana nos hace ver la decadencia de todas las pol&iacute;ticas nacionales en Europa. Por s&iacute; solos, ninguno de los mermados Estados naci&oacute;n de Europa tiene la capacidad de aplicar pol&iacute;ticas transformadoras: controlar a las multinacionales, descarbonizar la econom&iacute;a o utilizar la riqueza exorbitante de unos pocos, a&uacute;n m&aacute;s escandalosa por el boom pand&eacute;mico de los multimillonarios. La pol&iacute;tica consiste en transformar el mundo. Y esa pol&iacute;tica ya no tiene derecho de residencia en nuestro continente.
    </p><p class="article-text">
        Europa deber&iacute;a mirarse en Italia como en un espejo c&oacute;ncavo. Muestra una representaci&oacute;n m&aacute;s amplia, aunque ligeramente distorsionada, teatral pero honesta, de s&iacute; misma. Tengan cuidado con los aplausos y con las burlas:<a href="https://www.merriam-webster.com/dictionary/de%20te%20fabula%20narratur" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.merriam-webster.com/dictionary/de%20te%20fabula%20narratur" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>de te fabula narratur</em></a><a href="https://www.merriam-webster.com/dictionary/de%20te%20fabula%20narratur" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, </a>la historia de Italia tambi&eacute;n es la suya.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, incluso si Draghi no es radical, hay un &aacute;rea sobre la que podr&iacute;a atreverse a hablar. El se&ntilde;or &ldquo;cueste lo que cueste&rdquo;, el &ldquo;salvador&rdquo; del euro, sabe mejor que nadie que solo una aut&eacute;ntica uni&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica puede permitir a los Estados europeos recuperar la soberan&iacute;a colectiva sobre su destino. El fondo de recuperaci&oacute;n cuasi federal postpand&eacute;mico de la UE es el embri&oacute;n de ese paso. Un impuesto com&uacute;n a las empresas digitales, un impuesto europeo al carbono, el cierre conjunto de los para&iacute;sos fiscales y un impulso colectivo para reformar un orden global inestable e injusto tambi&eacute;n podr&iacute;an estar al alcance de una Europa unificada.
    </p><p class="article-text">
        Un momento extraordinario como este requiere gobiernos que aspiren no a abandonar el mundo, como el alma atormentada de Baudelaire, ni a limitarse a administrar con eficacia el declive relativo, sino a revertir un sistema en quiebra. Draghi no lo conseguir&aacute;. Y el riesgo de una nueva reacci&oacute;n nacionalista es real. Pero todav&iacute;a tiene la oportunidad de convertir esta toma del poder de la normalidad en algo que allane el camino para la ambici&oacute;n y la visi&oacute;n que nuestro continente necesita tan desesperadamente.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lorenzo Marsili es escritor y fil&oacute;sofo, fundador de European Alternatives y autor de Citizens of Nowhere: How Europe Can Be Saved From Itself  [Ciudadanos de ninguna parte: C&oacute;mo se puede salvar a Europa de s&iacute; misma]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Traducci&oacute;n de Alfredo Grieco y Bavio</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Marsili]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/italia-nuevo-premier-mario-draghi-retorno-normalidad_129_7230045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Feb 2021 22:03:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Italia quiere que Mario Draghi traiga "normalidad", pero eso es un peligro]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las élites nos han fallado: es la hora de construir una república europea]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elites-fallado-construir-republica-europea_129_5963248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8747ad09-a27c-42a2-9d32-31a245e8c6d1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las élites nos han fallado: es la hora de construir una república europea"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Europa muere cada vez que se encoge de hombros frente a la política de 'los Estados primero'. Su desintegración no es un acontecimiento repentino, sino un proceso caracterizado por el menoscabo de sus vínculos y la renacionalización de la política</p></div><p class="article-text">
        En 1933, el a&ntilde;o en que los nazis tomaron el poder, el escritor franc&eacute;s Julien Benda escribi&oacute; su&nbsp;<em>Discurso a la naci&oacute;n europea</em>&nbsp;instando a que Europa se uniera en torno a sus valores universales compartidos para enfrentar de esta manera los monstruos del nacionalismo en ascenso. Mientras el alma y los pueblos de Europa iban camino de ser masacrados, muchos se atrevieron a so&ntilde;ar lo imposible.
    </p><p class="article-text">
        Benda no fue el &uacute;nico.&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Manifiesto_de_Ventotene" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El&nbsp;Manifiesto de Ventotene</a>, uno de los textos fundadores del federalismo europeo, fue redactado en 1941. Y Churchill, recortado sobre el tel&oacute;n de fondo de un continente arruinado, hablaba en 1946 de unos &ldquo;Estados Unidos de Europa&rdquo;. Hubiera sido inconcebible que Europa renaciera si la llama de la unidad no se hubiera mantenido viva durante sus tiempos m&aacute;s oscuros.
    </p><p class="article-text">
        El desaf&iacute;o planteado por el Covid-19 se ha comparado con una guerra. Sin embargo, estamos por fortuna muy lejos del cruento escenario de aquellos a&ntilde;os. La crisis actual nos est&aacute; distanciando a los europeos y europeas en vez de aproximarnos; crecen las animosidades y las divisiones, ya sea entre el este y el oeste en lo que se refiere al respeto por la democracia y el estado de derecho, o&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/economia/Eurocamara-Comision-Europea-Alemania-Holanda_0_1027497363.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">entre el norte y el sur en cuanto a la solidaridad econ&oacute;mica</a>.
    </p><p class="article-text">
        Cre&iacute;amos que las crisis impulsaban a Europa. De acuerdo con esta idea, las emergencias hist&oacute;ricas facilitaban en cada nueva ocasi&oacute;n el surgimiento de una pol&iacute;tica que imaginaba c&oacute;mo superar las resistencias nacionales con el fin de conducir progresivamente el continente hacia &ldquo;la uni&oacute;n cada vez m&aacute;s unida&rdquo; so&ntilde;ada por sus fundadores. Pero, al contrario, hace m&aacute;s de una d&eacute;cada que Europa se enmara&ntilde;a en crisis financieras, pol&iacute;ticas y humanitarias que la arrastran preocupantemente a su desintegraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El colapso de la Uni&oacute;n Europea se ha venido anunciando durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pero no hace falta que Europa colapse para morir. Europa muere cada vez que se encoge de hombros frente a la pol&iacute;tica de 'los Estados-naci&oacute;n primero'. Su desintegraci&oacute;n no es un acontecimiento repentino, sino un proceso caracterizado por el menoscabo de sus v&iacute;nculos, la merma de su confianza y la renacionalizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica. El fin de Europa podr&iacute;a sobrevenir, no con un estallido, sino con un gemido.
    </p><p class="article-text">
        Conciudadanos y conciudadanas de Europa: nuestras &eacute;lites nacionales nos han fallado y debemos rescatar de sus manos el ideal de una Europa unida. El 9 de mayo, D&iacute;a de Europa, la Uni&oacute;n Europea planeaba lanzar la&nbsp;<em>Conferencia sobre el futuro de Europa</em>&nbsp;para abrir, despu&eacute;s del Brexit, un nuevo cap&iacute;tulo en la historia de la integraci&oacute;n europea. Pero estos planes se han pospuesto, y quiz&aacute; sea lo mejor, porque esa conferencia iba consistir en otro triste espect&aacute;culo de palabrer&iacute;a impuesta desde arriba sin visi&oacute;n ni ambici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Os llamamos a ustedes, a ustedes y a todos nosotros, a tomar la iniciativa para reavivar la llama en estos tiempos de crisis. En vez del en&eacute;simo acto oficial insignificante, convocamos a la creaci&oacute;n de un&nbsp;<em>Congreso de la ciudadan&iacute;a europea sobre el futuro de Europa</em>&nbsp;que sirva de base para una nueva Asamblea Constituyente. Dicho congreso se dotar&iacute;a de una estructura h&iacute;brida entre movimiento social, actor pol&iacute;tico y plataforma deliberativa, facilitando as&iacute; un punto de encuentro para todos aquellos que deseen luchar y trabajar contra la desintegraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Congresos similares celebrados durante el siglo pasado fueron el medio por el que millones de personas se dotaron de derechos en lugares como India y Sud&aacute;frica. Ciudadanas y ciudadanos europeos privados de derechos, atrev&aacute;monos a exigir lo imposible organiz&aacute;ndolo: una rep&uacute;blica europea en cuyo territorio todas las personas sean iguales independientemente de su lugar de nacimiento. Una Rep&uacute;blica en la que no quepa la posibilidad de que, mientras unas personas disfrutan de ayudas generosas o de una sanidad excepcional, otras son abandonadas a su miseria en las puertas de hospitales desbordados.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Puede existir una rep&uacute;blica europea conformada por ciudadanos y ciudadanas iguales en un continente tan diverso? Porque, en definitiva, &iquest;qu&eacute; otra cosa es una naci&oacute;n? No es una etnia ni una lengua. No es una sola cultura ni una sola identidad. Es una ley que establece la igualdad sobre la base de unos derechos comunes. Es, como escribi&oacute; hace cien a&ntilde;os el soci&oacute;logo franc&eacute;s&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Marcel_Mauss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marcel Mauss</a>, un grupo que comparte la conciencia colectiva de ser econ&oacute;mica y socialmente interdependiente y decide transformar esa interdependencia en un control colectivo del Estado y del sistema econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Acaso Europa no se encuentra hoy en esas mismas circunstancias? &iquest;Estamos o no en disposici&oacute;n de instituir una solidaridad que permita que un b&uacute;lgaro y una finlandesa, una alemana y un italiano disfruten de las mismas protecciones sociales, se beneficien de la misma ayuda econ&oacute;mica y paguen los mismos impuestos? &iquest;Tendremos o no la determinaci&oacute;n de crear, por primera vez en la historia, una nueva democracia a la altura de los desaf&iacute;os mundiales que llaman a nuestras puertas? &iquest;Tomaremos o no la decisi&oacute;n de hacerlo incluso en contra de nuestros Gobiernos nacionales?
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un n&uacute;mero de seguridad social europeo, un bienestar com&uacute;n europeo que garantice la dignidad y la seguridad humanas independientemente de la nacionalidad. El desempleo no deber&iacute;a suponer una amenaza mayor para quienes residen en el Estado espa&ntilde;ol que para quienes lo hacen en los Pa&iacute;ses Bajos. No tendr&iacute;an por qu&eacute; ser las carencias hospitalarias una preocupaci&oacute;n mayor en Grecia que en Alemania. La divisa revolucionaria francesa, el principal patrimonio cultural y pol&iacute;tico de los pueblos de Europa, est&aacute; compuesta por &ldquo;la libertad, la igualdad y la fraternidad&rdquo;, no por lo que hoy se impone como seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un programa ambicioso de transformaci&oacute;n ecol&oacute;gica y econ&oacute;mica. No podemos dejar&nbsp;que se ahoguen en la deuda a algunos pa&iacute;ses de una Uni&oacute;n Europea secuestrada por usureros mientras el medioambiente colapsa. Al igual que el New Deal rooseveltiano permiti&oacute; la creaci&oacute;n de instituciones federales modernas en Estados Unidos, un New Green Deal europeo que contase con importantes recursos federales abordar&iacute;a de inmediato la crisis provocada por el coronavirus, sustituir&iacute;a nuestro modelo de producci&oacute;n t&oacute;xico y crear&iacute;a las instituciones necesarias para una verdadera uni&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Las naciones modernas europeas se construyeron centralizando el poder de los impuestos del r&eacute;gimen feudal. Su reversi&oacute;n ya est&aacute; en marcha: hoy en d&iacute;a, los Estados europeos se enfrentan entre s&iacute; para favorecer a las grandes multinacionales que evaden impuestos. Necesitamos un sistema fiscal com&uacute;n tanto para las empresas como para la ciudadan&iacute;a europea. Medidas como un impuesto com&uacute;n europeo sobre los grandes patrimonios, una redistribuci&oacute;n de los beneficios derivados de la automatizaci&oacute;n y un impuesto com&uacute;n sobre los beneficios de las multinacionales servir&iacute;an para construir una nueva fiscalidad europea que captase recursos que hoy est&aacute;n fuera del alcance de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        No nos dejemos convencer de que todo esto es inconcebible. Porque el nuestro es un continente que ha demostrado, una y otra vez, que el poder de la ciudadan&iacute;a puede hacer posible lo imposible. El 20 de junio de 1789, los representantes del Tercer Estado en Francia se llamaron a s&iacute; mismos Asamblea Nacional y juraron no disgregarse hasta establecer una nueva Constituci&oacute;n. El resultado fue la Revoluci&oacute;n y el nacimiento de la rep&uacute;blica francesa. Europa necesita ahora su propio Juramento del juego de la Pelota, su propia Revoluci&oacute;n y el nacimiento de su propia rep&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Como le gustaba decir a Julien Benda, los emperadores no pueden crear Europa. S&oacute;lo la ciudadan&iacute;a puede hacerlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lorenzo Marsili, Ulrike Guérot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/elites-fallado-construir-republica-europea_129_5963248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2020 19:03:12 +0000]]></pubDate>
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