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    <title><![CDATA[elDiario.es - Yolanda Polo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/yolanda_polo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Yolanda Polo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Frente a los discursos del odio, el rigor de palabra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/frente-discursos-odio-rigor-palabra_1_3594350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/000901ba-2e85-4ca4-91d4-d63467f3338c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el seno de la sociedad de la posverdad, en la que la deriva del fascismo va calando y hasta imponiéndose, la palabra es más poderosa que nunca: nombrar a las cosas por su nombre hoy puede ser revolucionario</p></div><p class="article-text">
        Los discursos del odio comienzan a instaurarse en las instituciones. La llegada al poder de Trump ha desenmascarado sin pudor la construcci&oacute;n de una legalidad al servicio de la persecuci&oacute;n y criminalizaci&oacute;n del otro. No es que otros dirigentes pol&iacute;ticos no lo hubieran hecho de alguna manera antes &ndash;la construcci&oacute;n de muros y vallas, la expulsi&oacute;n de personas en nuestras fronteras o las detenciones arbitrarias son norma en muchos de nuestros pa&iacute;ses&ndash;. Lo que ha hecho Trump es inaugurar un nuevo ciclo mundial en el que un relato ultra pretende erigirse.
    </p><p class="article-text">
        Ciertos medios de comunicaci&oacute;n no son ajenos a ello. Asistimos a una enorme profusi&oacute;n de noticias e informaciones tendenciosas que explican el mundo desde &oacute;pticas tan simplistas como peligrosas. De la simplificaci&oacute;n del mundo a la exclusi&oacute;n y criminalizaci&oacute;n de los otros hay un paso; una l&iacute;nea muy fina que lleva a lo que Hannah Arendt denominaba la &ldquo;banalizaci&oacute;n del mal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la &eacute;poca de la posverdad &ndash;o de las mentiras vendidas como verdades&ndash;  se confunde la ficci&oacute;n con la realidad; se moldean informaciones con el fin de justificar lo injustificable. Y as&iacute; el diablo nace en lo cotidiano. Las falsas interpretaciones van calando, cual lluvia fina que empapa hasta los huesos, engordando a la bestia de la xenofobia y el racismo sin que apenas se perciba. Y, como quien no quiere la cosa, terminamos banalizando hasta lo m&aacute;s terrible e inhumano.
    </p><p class="article-text">
        Se banaliza tambi&eacute;n cuando se otorgan premios a quienes, de una u otra forma, alientan, disculpan o alimentan actitudes xen&oacute;fobas. Recientemente, la Agencia Efe y la Agencia de Cooperaci&oacute;n para el Desarrollo <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Arturo-Perez-Reverte-refugiados-invasiones_0_605439751.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">han galardonado a Arturo P&eacute;rez Reverte</a> por un texto en el que <a href="http://www.xlsemanal.com/firmas/20150913/godos-emperador-valente-8841.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">habla a la poblaci&oacute;n refugiada como &ldquo;la vanguardia de los modernos b&aacute;rbaros &ndash;en el sentido hist&oacute;rico de la palabra&rdquo;</a>.  Hay art&iacute;culos que no merecen ning&uacute;n reconocimiento por muy bien escritos que est&eacute;n. Mucho menos si ese galard&oacute;n proviene de una Agencia p&uacute;blica que trabaja por el Desarrollo, en un contexto como el actual, en el que los discursos del odio aumentan preocupantemente.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez-Reverte, que public&oacute; el art&iacute;culo hace m&aacute;s de un a&ntilde;o, ech&oacute; mano de su oficio para envolver narrativamente un pensamiento apocal&iacute;ptico cuando no agresivo, como su idea del vigor. El acad&eacute;mico ca&iacute;a en el determinismo, y mostraba una visi&oacute;n idealizada de Europa, con sesgo elitista y tintes demag&oacute;gicos. Al hacerlo, comet&iacute;a indirectamente un error que &eacute;l mismo hab&iacute;a criticado hace una d&eacute;cada: &ldquo;Juzgar el pasado con ojos del presente&rdquo;, y obviaba la influencia de Estados Unidos en el devenir cultural de nuestro continente.
    </p><p class="article-text">
        Como tantos otros, P&eacute;rez-Reverte desenfocaba el marco. No se trata de una cuesti&oacute;n de compasi&oacute;n ante las personas que buscan refugio, alteridad que P&eacute;rez-Reverte encuentra adem&aacute;s excesiva.  Ni de reconocimiento a que quienes huyen est&aacute;n en &ldquo;su derecho&rdquo; de hacerlo, como s&iacute; admite el articulista. Es algo m&aacute;s profundo, y por ello universal. Les ampara, nos ampara, el derecho al refugio.  En primera persona del plural.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;No hay forma de parar la Historia&rdquo;</h3><p class="article-text">
        P&eacute;rez-Reverte se acog&iacute;a a la existencia de un bienestar limitado que tocar&iacute;a distribuir. Lo que no denunciaba es que ya est&aacute; mal repartido, ni hac&iacute;a menci&oacute;n alguna al neocolonialismo existente y heredado, aunque s&iacute; a la idea de imperio, cuyas din&aacute;micas hist&oacute;ricas, por cierto, han tendido a la expansi&oacute;n y apropiaci&oacute;n de riquezas ajenas. En cambio acertaba al afirmar que &ldquo;no hay forma de parar la Historia&rdquo;. Porque esa historia es tambi&eacute;n la del avance de los derechos humanos, que exigimos y construimos a diario desde muchos rincones del planeta. Una cultura democr&aacute;tica que, lejos de llevarnos a la decadencia, nos conecta con lo mejor de nuestra Historia, al poner coto a espirales endiabladas de ego&iacute;smo, odio y brutalidad. Un camino constante que requiere m&aacute;s que mansedumbre mucho valor y perseverancia.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Camus que hay &eacute;pocas en la que cualquier indiferencia es criminal. Esta es una de ellas. En el seno de la sociedad de la posverdad, en la que la deriva del fascismo va calando y hasta imponi&eacute;ndose, la palabra es m&aacute;s poderosa que nunca. Nombrar a las cosas por su nombre hoy puede ser revolucionario. Las personas que huyen de la guerra y la miseria lo hacen porque no tienen otra opci&oacute;n. El viaje que emprenden, casi a ciegas, <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Ceuta-contarlo-ahora_0_230277170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;empieza el d&iacute;a que no pueden ejercer ning&uacute;n control sobre sus condiciones de vida porque alguien est&aacute; tomando las decisiones en su nombre&rdquo;</a>. Contar su historia parcial y tendenciosamente nos hace c&oacute;mplices con las medidas que, en lugar de garantizar sus derechos, los criminalizan. Contar su historia desde su inicio es determinante para comprender y, por tanto, actuar desde el humanismo.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos derrumbar leyes que violan derechos humanos, hemos de apostar por discursos que desenmascaren a las narrativas dominantes y acabar con los reconocimientos p&uacute;blicos de quienes azuzan el miedo y el odio a las otras personas. Dec&iacute;a Einstein &ndash;refugiado jud&iacute;o en Estados Unidos&ndash;, que &ldquo;el mundo es un lugar peligroso, no por causa de quienes hacen el mal, sino por quienes que no hacen nada por evitarlo&rdquo;. Teng&aacute;moslo presente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Polo, Jesús Barcos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/frente-discursos-odio-rigor-palabra_1_3594350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Feb 2017 19:51:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Posverdad,Donald Trump,Arturo Pérez-Reverte,Refugiados,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La reina dadivosa y el buen salvaje (o cómo no hacer periodismo)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/reina-dadivosa-salvaje-hacer-periodismo_132_5644819.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        El  relato predominante sobre &Aacute;frica se sit&uacute;a entre el buen salvaje y el  salvaje a secas. Pobres incapaces que necesitan nuestra ayuda y  supervisi&oacute;n o simples b&aacute;rbaros que se embarcan en espantosos conflictos  que ni siquiera pueden compararse a nuestras civilizadas guerras. La  semana pasada, coincidiendo con la visita de la reina a Mozambique,  tocaba airear el primero de estos relatos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Muy  a menudo siento que los medios de comunicaci&oacute;n toman a la ciudadan&iacute;a  por tonta. La Casa Real vende la visita de la reina a Mozambique como un  <a href="http://www.casareal.es/ES/Actividades/Paginas/actividades_actividades_detalle.aspx?data=11385" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">viaje de cooperaci&oacute;n</a> y van ellos y lo compran. Y no s&oacute;lo lo compran, sino que adem&aacute;s lo  hacen bajo esa conceptualizaci&oacute;n del buen salvaje intelectualmente menor  que necesita de nuestro apoyo para salir adelante. F&iacute;jense que a&uacute;n en  tiempos de crisis somos solidarios y lo demostramos enviando a la reina  como adalid de nuestras buenas intenciones con &ldquo;los negritos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para alimentar este discurso no pueden faltar las <a href="http://www.abc.es/videos-espana/20130410/reina-sofia-emociona-orfanato-2291501379001.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">historias</a> de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, a ser posible hu&eacute;rfanos y si son fruto de una  violaci&oacute;n y abandonados a&uacute;n mejor. Pobres, necesitan nuestra ayuda. Por  supuesto, no puede faltar un toque de folklorizaci&oacute;n tan necesario en  estos casos: la <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2013/04/08/espana/1365441613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">m&uacute;sica</a>, imprescindible, porque<strong> &iexcl;mira que baila bien la gente africana!</strong>; y por supuesto la <a href="http://politica.elpais.com/politica/2013/04/10/actualidad/1365594154_111330.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">artesan&iacute;a</a> (nada de arte, como dir&iacute;a <a href="http://www.losnadies.com/poem.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Galeano</a>,  que son pobres). Y as&iacute;, las im&aacute;genes que nos llegan son protagonizadas  por una reina dadivosa que visita orfanatos, baila danzas junto a las  mujeres y compra en los mercados tallas de madera.
    </p><p class="article-text">
        L&aacute;stima que s&oacute;lo de refil&oacute;n se mencionaran las &ldquo;<a href="http://www.publico.es/453388/la-reina-baila-chingomana-en-mozambique" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nuevas formas de cooperaci&oacute;n con Mozambique</a>&rdquo; que comienzan a realizarse. Tal vez esas nuevas formas tengan mucho que ver con el <a href="http://politica.elpais.com/politica/2013/04/10/actualidad/1365615303_124190.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">petr&oacute;leo y el gas</a> que se han descubierto en el pa&iacute;s. Hubiera sido interesante y  period&iacute;sticamente responsable indagar sobre este asunto. Curiosamente,  esos mismos d&iacute;as, la ONG Justi&ccedil;a Ambiental <a href="http://www.verdade.co.mz/destaques/democracia/36232" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">acusaba</a> al gobierno y a las compa&ntilde;&iacute;as extranjeras de violar sistem&aacute;ticamente  los derechos de la poblaci&oacute;n. Tambi&eacute;n la Asociaci&oacute;n Acad&eacute;mica para el  Desarrollo de las Comunidades Rurales denunciaba que el G8 &ldquo;<a href="http://www.mundonegro.com/mnd/politica-g8-para-seguridad-alimentaria-bajo-sospecha" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convierte &Aacute;frica en una plataforma comercial para las grandes multinacionales del negocio agrario y la industria alimentaria</a>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        L&aacute;stima que tambi&eacute;n se perdiera la oportunidad de explicar los datos que unos d&iacute;as antes hab&iacute;a publicado <a href="http://www.eldiario.es/sociedad/Espana-Grecia-Italia-Portugal-cualquier_0_117938343.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el CAD y que situaban a Espa&ntilde;a como campeona europea de recortes en  cooperaci&oacute;n</strong></a>. Una pena que no se explicaran las graves consecuencias que  tales recortes tendr&aacute;n sobre el trabajo que se viene realizando y sobre  la vida de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Los  art&iacute;culos mencionados en los enlaces anteriores pertenecen a esa prensa  que se autodefine como seria. Resulta cuanto menos sorprendente que al  compararlos con los publicados por <a href="http://www.hola.com/realeza/casa_espanola/2013041064287/reina-sofia-viaje-mozambique/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hola</a> -revista caracterizada por la superficialidad de sus contenidos que no  dejan de ser meras an&eacute;cdotas- la diferencia entre unos y otros sea casi  inexistente. Tal semejanza deja clara evidencia del car&aacute;cter vasallo de  un periodismo supuestamente independiente y profesional.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        La  historia de Mia Couto del inicio sirve para ilustrar el neocolonialismo  maquiav&eacute;lico que impera. Los relatos predominantes que sit&uacute;an a los  pa&iacute;ses africanos en inferioridad con respecto a occidente se construyen  precisamente para justificar intervenciones externas en asuntos que les  son propios. El periodismo no puede convertirse en vocero de esos  discursos del poder. La responsabilidad &eacute;tica y profesional obliga a ir  mucho m&aacute;s all&aacute; de la realidad oficial, a contrastar fuentes, a indagar.  Y, por supuesto, obliga a hablar con las personas de la calle, esas que  no salen en los grandes titulares pero que son quienes mejor pueden  describir la realidad del pa&iacute;s, sus necesidades y sus propuestas. Ellas,  y no otras, son las verdaderas protagonistas; nadie puede hablar en su  nombre.
    </p><p class="article-text">
        Cualquiera  que haya visitado recientemente Mozambique y haya hablado con sus  gentes sabe que existe un gran malestar social con ese tipo de  desarrollo que hemos exportado desde aqu&iacute; y que est&aacute; generando enormes  desigualdades. La soc
    </p><p class="article-text">
        iedad  civil mozambique&ntilde;a est&aacute; denunci&aacute;ndolo. No contarlo como periodista no  s&oacute;lo es irresponsable, sino que adem&aacute;s es c&oacute;mplice de delitos presentes y  futuros.
    </p><p class="article-text">
        Viv&iacute;  en Mozambique en 2003 y 2004. Entonces era el tercer pa&iacute;s m&aacute;s pobre del  mundo, seg&uacute;n el Informe de Desarrollo Humano. Regres&eacute; all&aacute; hace un par  de a&ntilde;os cuando todos los indicadores internacionales hablaban de una  econom&iacute;a que crec&iacute;a un 7,2% anual. Encontr&eacute; un pa&iacute;s en el que el modelo  capitalista se hab&iacute;a instaurado de manera imp&uacute;dica en la capital:  centros comerciales, hoteles de lujo y enormes coches conviv&iacute;an con  barrios enteros en los que la situaci&oacute;n apenas hab&iacute;a cambiado. La  desigualdad era enorme. El maldesarrollo se hab&iacute;a instalado en la ciudad  y con &eacute;l, sus malas pr&aacute;cticas: horarios laborales interminables, enorme  subida de los precios de productos b&aacute;sicos, salarios min&uacute;sculos. El  interior del pa&iacute;s continuaba igual que d&eacute;cadas atr&aacute;s, incluso peor  porque el acaparamiento de tierras por parte de capital extranjero  afectaba ya al 21% del terreno. El descubrimiento de petr&oacute;leo y gas en  el pa&iacute;s hab&iacute;a atra&iacute;do a las empresas extranjeras en una suerte de tonto  el &uacute;ltimo en busca del beneficio. China pisaba con fuerza y constru&iacute;a  infraestructuras con sus propios trabajadores a cambio de saciar su  imparable sed de materias primas&hellip; Fl&aacute;via, una buena amiga de Maputo, me  dijo entonces &ldquo;&iquest;sabes?, me gustaba m&aacute;s el Mozambique de antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quien  quiera informarse sobre lo que ocurre en Mozambique basta con leer  alguno de los brillantes art&iacute;culos de Mia Couto o Paulina Chiziane,  consultar alguna de las ONG mencionadas en este art&iacute;culo, leer peri&oacute;dico  <a href="http://www.verdade.co.mz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Verdade</a> o tan s&oacute;lo escuchar la m&uacute;sica del rapero <a href="http://www.myspace.com/azagaiamzcotonete" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Azagaia</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Polo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/reina-dadivosa-salvaje-hacer-periodismo_132_5644819.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Apr 2013 18:13:31 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La reina dadivosa y el buen salvaje (o cómo no hacer periodismo)]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Reina Sofía,Pobreza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gallardón, ministro de qué Justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gallardon-ministro-justicia_129_5381352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Hace tiempo, se&ntilde;or ministro, que pienso en escribirle una carta. Aunque las ideas sobre lo que quiero decirle las tengo muy claras, he de reconocer que hasta hace unos d&iacute;as hab&iacute;a podido el &ldquo;un d&iacute;a de estos&rdquo;. Pues bien, ese d&iacute;a lleg&oacute; y lo hizo con una enorme contundencia en el momento en el que usted decidi&oacute; volver a la carga con el tema del aborto. La contundencia del d&iacute;a se vio francamente reforzada por la carta le escribi&oacute; <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/07/22/carta-a-gallardon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Merche Negro</a>; me dije si ella la escribe como madre, yo lo har&eacute; como mujer sin hijos ni hijas.
    </p><p class="article-text">
        Se&ntilde;or ministro, tengo 38 a&ntilde;os, soy soltera, no soy madre y, de momento, sin necesidad de serlo; soy feminista y econ&oacute;micamente independiente desde hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os, tiempo en el que he ejercido mi profesi&oacute;n con honestidad, responsabilidad y mucha satisfacci&oacute;n. Disfruto sana y gustosamente de mi cuerpo cuando, como y con quien me apetece. Apuesto a diario por un mundo en el que la justicia social prime por encima de cualquier otra cosa y me sumo activamente a las propuestas que contribuyen a la dignificaci&oacute;n de la vida de las personas y del planeta en el que vivimos. Supongo que estas no son las caracter&iacute;sticas de una <a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/03/27/actualidad/1332870291_231347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;mujer libre&rdquo;</a> y como Dios manda, pero f&iacute;jese que yo me siento muy libre, muy mujer y muy orgullosa de ello.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;tame que le diga que muchas mujeres no sentimos ese supuesto instinto maternal al que ustedes hacen referencia de manera obsesiva. Reconozco, eso s&iacute;, que tengo muy bien desarrollado (como no podr&iacute;a ser de otra forma en el sistema patriarcal en el que nos hacemos mujeres) mi sentido del cuidado a los y las otras. Tal vez haya sido ese sentimiento y mi conciencia de ciudadana del mundo los que me han llevado a trabajar en distintos continentes por m&aacute;s de 10 a&ntilde;os.&nbsp;more
    </p><p class="article-text">
        En mis viajes he observado violaciones de derechos humanos que, de la mano del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Consenso_de_Washington" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Consenso de Washington</a>, se presentaban torticeramente como un compromiso por la mejora de la vida de las poblaciones. Tal vez soy muy ingenua, pero nunca pens&eacute;, se&ntilde;or Gallard&oacute;n, que un d&iacute;a ver&iacute;a en mi pa&iacute;s el mismo atropello --sistem&aacute;tico e imp&uacute;dico-- del bien p&uacute;blico, de los derechos ciudadanos conseguidos tras largos a&ntilde;os de luchas sociales. Me temo que, de aqu&iacute; a diez a&ntilde;os, ser&aacute; tristemente interesante conocer nuestro <a href="http://hdrstats.undp.org/es/indicadores/67106.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Iacute;ndice de Gini</a>. Este tema dar&iacute;a para muchas cartas que dejar&eacute; para otro momento no sin antes sugerirle que tal vez, como ministro de Justicia, deber&iacute;a decir algo sobre el mayor recorte en derechos que se haya producido en nuestra historia reciente. Ah&iacute; lo dejo, por si acaso decide asumir plenamente la responsabilidad que le corresponde.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, vayamos al tema que nos ocupa. Antes de nada, me gustar&iacute;a pedirle que deje de tratarme, a m&iacute; y a todas las mujeres, como si fu&eacute;ramos incapaces; aunque usted no lo crea, somos inteligentes y tenemos una enorme capacidad de raciocinio. No decida por nosotras; no somos Doris Days, amas de casa sumisas, de cabellos repeinados y mandiles impolutos que cocinan, planchan y hasta cantan el Qu&eacute; ser&aacute;, ser&aacute;, con una sonrisa permanente mientras atienden a su maridito. Tal vez a su colega <a href="http://www.tvelmundo.es/index.php/component/k2/item/36-la-mujer-tiene-que-volver-al-hogar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arenas</a> no le guste, pero, mire usted, no lo somos. M&aacute;s bien somos C&aacute;rmenes Maura que a diario sacan adelante su vida y la de otras muchas personas pregunt&aacute;ndonos qu&eacute; hacemos en un sitio como este.
    </p><p class="article-text">
        No voy a entrar a analizar al detalle sus propuestas a la ley y sus nefastas consecuencias porque ya lo hace muy bien Merche Negro y no quisiera repetir lo ya dicho. Me gustar&iacute;a, eso s&iacute;, ahondar en un algunas cuestiones que se derivan de sus declaraciones. En primer lugar, aunque nunca he estado embarazada, le aseguro puedo imaginar el torrente de interrogantes y vaivenes que una siente cuando es consciente de ello. Como tambi&eacute;n puedo imaginar el tsunami de otro tipo, desasosegante y complejo, que te atrapa cuando te planteas abortar. Eso, se&ntilde;or Gallard&oacute;n, los hombres nunca podr&aacute;n saberlo.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo de las mujeres siempre ha sido utilizado como campo de batalla, como objeto de dominaci&oacute;n y control por los sistemas patriarcales y machistas. El cuerpo femenino es constantemente sometido a normas estrictas de control cuyo cumplimiento o incumplimiento hace que seamos calificadas como santas o putas. Su propuesta parte de esa concepci&oacute;n profundamente injusta que (de nuevo mi ingenuidad) me sorprende siendo usted, como es, ministro de Justicia. &iquest;Se ha llegado a preguntar por qu&eacute; esa normativa no es aplicable a los hombres; no le parece profundamente injusto que otros decidan sobre nuestro propio cuerpo?
    </p><p class="article-text">
        Dice usted proteger a los m&aacute;s d&eacute;biles; se autodefine como provida. Me pregunto qui&eacute;nes son los m&aacute;s d&eacute;biles, de qu&eacute; vida habla. &iquest;De la de <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/19/espana/1342709801.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las mujeres</a> que su Gobierno ha dejado sin la ayuda a la dependencia, a las m&aacute;s de 400.000 personas a quienes los bancos rescatados con dinero p&uacute;blico han expulsado de sus propias casas, a las familias a las que se les niega un salario digno o el acceso a la salud si es que no tienen una tarjetita de su sistema privatizado y regido por <a href="http://www.eldiario.es/zonacritica/2012/06/01/sanidad-ese-oscuro-objeto-de-deseo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus amigos Rato y dem&aacute;s</a>, a cuyos hijos e hijas se les restringe la educaci&oacute;n gratuita o el acceso a la universidad? &iquest;De la vida de criaturas y familias enteras sometidas a un cruel sufrimiento, como magistralmente describe el neurocirujano infantil <a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/24/actualidad/1343153808_906956.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Javier Esparza</a>? &iquest;Se refiere a esas personas? Expl&iacute;queme, por favor, c&oacute;mo garantizar una vida digna cuando el Estado, que debiera protegerte, recorta sistem&aacute;ticamente tus derechos y te empobrece. Esa doble moral es inaceptable; no criminalice a las v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        La pobreza y quienes la producen y mantienen son tan ruines y rastreros que cercenan hasta el derecho a la libre elecci&oacute;n. Las mujeres que tengan dinero para pagarlo viajar&aacute;n a Londres, como lo hac&iacute;an en tiempos pasados, y quienes no lo tengan se ver&aacute;n obligadas a abortar de manera clandestina poniendo en riesgo su vida. A la escandalosa cifra de 3.000 muertes, de la que hablaba Merche en su carta, hay que a&ntilde;adir las mujeres que sufren problemas de salud de por vida y que no salen en las estad&iacute;sticas. Eso s&iacute; que es moralmente indecente y contrario a la justicia social. Por cierto, &iquest;se ha parado analizar las consecuencias que este tipo de pol&iacute;ticas tienen desde el punto de vista de salud p&uacute;blica?
    </p><p class="article-text">
        Es lamentable que ignore que el aborto es un problema de salud p&uacute;blica que va m&aacute;s all&aacute; de consideraciones pol&iacute;ticas, religiosas o &eacute;ticas. Las <a href="http://www.catolicasporelderechoadecidir.net/inicio.php" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cat&oacute;licas por el Derecho a Decidir</a> lo tienen muy claro, como tambi&eacute;n lo tienen las asociaciones de <a href="http://www.publico.es/espana/439952/los-jueces-conservadores-se-unen-a-las-criticas-contra-gallardon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jueces conservadores</a>. Quiz&aacute; pueda aprender algo de ellas.
    </p><p class="article-text">
        No me extiendo m&aacute;s, se&ntilde;or Gallard&oacute;n. Tan s&oacute;lo un peque&ntilde;o recordatorio de una cuesti&oacute;n que, sin duda, como ministro de Justicia, conocer&aacute;. La <a href="http://www.un.org/popin/icpd/newslett/94_19/icpd9419.sp/1lead.stx.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia de El Cairo</a>, de 1993, a la que Espa&ntilde;a se adhiri&oacute;, insta a los gobiernos a considerar que los abortos en condiciones de riesgo son una causa importante de mortalidad materna y &ldquo;una importante cuesti&oacute;n de salud p&uacute;blica&rdquo;. Adem&aacute;s, en aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 3 del <a href="http://www.echr.coe.int/NR/rdonlyres/1101E77A-C8E1-493F-809D-800CBD20E595/0/CONVENTION_ESP_WEB.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Convenio Europeo de Derechos Humanos</a> obligar a una mujer a tener una criatura podr&iacute;a ser considerado tortura. Ah&iacute; queda por si quiere informarse; si no lo hace, probablemente sean las mujeres &ndash;esas que considera incapaces&ndash; y los hombres &ndash;comprometidos con la igualdad de g&eacute;nero&ndash; quienes se encarguen de ir a Estrasburgo para que no lo olvide.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Polo, Yolanda Polo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/gallardon-ministro-justicia_129_5381352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Jul 2012 09:47:12 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Gallardón, ministro de qué Justicia]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Aborto]]></media:keywords>
    </item>
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