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    <title><![CDATA[elDiario.es - Viento del Norte]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Viento del Norte]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La charlatana de feria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/charlatana-feria_132_13418028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3deacbe0-207c-4fb0-bed5-3061b23ff27f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x697y412.jpg" width="1200" height="675" alt="La charlatana de feria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El cambio climático no es un invento de nadie ni una consigna de nadie. Es lo que dice el consenso científico internacional, el mismo que advierte desde hace décadas de que los veranos serán más largos, más secos y más propensos a incendios como los que este julio han obligado a decretar la emergencia de interés nacional en España"</p></div><p class="article-text">
        Hay una figura que cualquiera hemos visto alguna vez, en la infancia o ya de mayores, en una plaza de pueblo o en la tele de madrugada: el charlat&aacute;n de feria. Sube a un caj&oacute;n, despliega su verborrea, promete el remedio para todo, insulta con gracia al que le lleva la contraria y, cuando el fuego de verdad, el literal, el que quema, se acerca al tenderete, sigue hablando. Habla m&aacute;s alto, incluso. Habla para tapar el ruido de las llamas.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, mientras el suroeste de la Comunidad de Madrid y buena parte de &Aacute;vila ard&iacute;an en lo que las propias autoridades auton&oacute;micas han descrito como el peor incendio de la historia de la regi&oacute;n, con decenas de miles de personas desalojadas y carreteras cortadas, Isabel D&iacute;az Ayuso ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: hablar. No gestionar en silencio, no coordinar en silencio, no asumir en silencio. Hablar. Calificar la cat&aacute;strofe, buscar el titular, lanzar el exabrupto contra el ministro de turno y devolver el insulto. Un cruce de motes entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central mientras miles de familias no sab&iacute;an si sus casas segu&iacute;an en pie.
    </p><p class="article-text">
        No es un juicio sobre si hizo bien o mal en activar recursos, eso lo dir&aacute;n los hechos, los datos, las hect&aacute;reas quemadas y las vidas perdidas o salvadas. Es un juicio sobre el estilo, sobre el reflejo: ante la crisis, el primer instinto no es el silencio operativo de quien coordina y gestiona, sino el ruido de quien necesita ganar el minuto de televisi&oacute;n. Eso es lo que separa a un gestor de un charlat&aacute;n de feria: el charlat&aacute;n necesita que le est&eacute;s mirando a &eacute;l, no al problema.
    </p><p class="article-text">
        Y el problema, en este caso, tiene nombre y lleva a&ntilde;os anunci&aacute;ndose. En noviembre de 2022, en la Asamblea de Madrid, Ayuso resumi&oacute; su visi&oacute;n del cambio clim&aacute;tico con una frase que ya es antolog&iacute;a del negacionismo institucional espa&ntilde;ol: que el planeta siempre ha tenido ciclos, que la Comunidad de Madrid no puede hacer nada respecto a las olas de calor, y que quien insiste en la emergencia clim&aacute;tica lo hace porque, en el fondo, tiene &ldquo;detr&aacute;s en la cabeza&rdquo; el comunismo. No una cr&iacute;tica a una pol&iacute;tica concreta, no un matiz sobre c&oacute;mo repartir los costes de la transici&oacute;n energ&eacute;tica entre pa&iacute;ses ricos y pobres, eso s&iacute; ser&iacute;a un debate leg&iacute;timo, sino la reducci&oacute;n de toda la ciencia del clima a una etiqueta ideol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Ese gesto es exactamente el truco del charlat&aacute;n: convertir un problema t&eacute;cnico y compartido en una cuesti&oacute;n de bandos, para no tener que dar una soluci&oacute;n. Porque si el cambio clim&aacute;tico es &ldquo;comunismo&rdquo;, entonces no hace falta invertir en prevenci&oacute;n de incendios, ni en gesti&oacute;n forestal, ni en los servicios de extinci&oacute;n, ni en ordenaci&oacute;n del territorio. Basta con se&ntilde;alar al enemigo ideol&oacute;gico. El problema es que los incendios no leen boletines del partido: arden igual en comunidades gobernadas por la izquierda que por la derecha, y las olas de calor no distinguen entre votantes.
    </p><p class="article-text">
        El cambio clim&aacute;tico no es un invento de nadie ni una consigna de nadie. Es lo que dice el consenso cient&iacute;fico internacional, el mismo que advierte desde hace d&eacute;cadas de que los veranos ser&aacute;n m&aacute;s largos, m&aacute;s secos y m&aacute;s propensos a incendios como los que este julio han obligado a decretar la emergencia de inter&eacute;s nacional en Espa&ntilde;a. Tratarlo como un problema com&uacute;n, algo que afecta a toda la ciudadan&iacute;a independientemente del color de la papeleta, no es ceder terreno ideol&oacute;gico a nadie. Es, sencillamente, empezar a resolverlo.
    </p><p class="article-text">
        Se puede discutir con dureza sobre presupuestos, sobre competencias, sobre qui&eacute;n debi&oacute; pedir antes el auxilio del Estado. Lo que ya no se sostiene, con el monte todav&iacute;a humeante, es la vieja pose de charlat&aacute;n: subirse al caj&oacute;n, hablar m&aacute;s fuerte que el fuego, y esperar que el aplauso tape las cenizas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/charlatana-feria_132_13418028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 19:46:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La charlatana de feria]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El origen de los incendios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/origen-incendios_132_13418810.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7579999e-9a3c-4bdc-88ae-9658f5e37dd8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1122y247.jpg" width="1200" height="675" alt="El origen de los incendios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Necesitamos cambios estructurales en las políticas de repoblación rural y en el modelo del sector primario. Necesitamos altas inversiones en personal/medios para extinción y prevención"</p></div><p class="article-text">
        No les vengo a contar si los incendios los provoca alg&uacute;n malnacido intencionadamente, o alg&uacute;n pir&oacute;mano con su correspondiente problema de salud mental, o alg&uacute;n irresponsable aut&oacute;nomo cosechando su cereal por necesidad, o alg&uacute;n urbanita 'sobrao' que dej&oacute; su 'six' de cervezas en el monte o alg&uacute;n rayo de una tormenta el&eacute;ctrica. No tengo porcentajes al respecto. Lo que s&iacute; vengo a contarles es lo que ya sabemos hacer para que a cualquiera de los anteriores perfiles o eventos citados se les hiciera mucho m&aacute;s dif&iacute;cil generar y expandir un incendio. De eso se trata la prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos a&ntilde;os viendo cierres de torres de vigilancia de incendios, recortes en retenes y brigadas forestales, bomberos en p&eacute;simas condiciones laborales..., algo muy irresponsable ante la peligrosa inercia del clima. Todos estos trabajos, ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLES (disc&uacute;lpenme la estridencia), aportan empleo a habitantes rurales en lugares donde es dif&iacute;cil encontrar alg&uacute;n empleo con un contrato que te ampare. A esto le acompa&ntilde;a una pol&iacute;tica econ&oacute;mica forestal demasiado centrada en el monocultivo industrial de especies como pino o eucalipto, que es algo similar a plantar cerillas en el monte. Esta es buena parte de nuestra realidad forestal. Aunque no toda, por suerte.
    </p><p class="article-text">
        El origen de los incendios masivos se gesta d&eacute;cadas atr&aacute;s, mediante factores que influyen directamente en la situaci&oacute;n actual. Hablar&eacute; sobre los <strong>dos</strong> que considero m&aacute;s importantes, ambos previos a los grandes impactos del cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despoblaci&oacute;n rural</strong>. Comienza en los movimientos migratorios internos entre mediados y finales del siglo pasado, migraciones fruto de la industrializaci&oacute;n de la econom&iacute;a a base de carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas. Los tres materiales base de las emisiones de CO2 han generado un cambio clim&aacute;tico antropog&eacute;nico (provocado por las actividades industriales humanas). El resultado hoy presenta pueblos vaciados o esquilmados de habitantes que, en su gran mayor&iacute;a, hace mucho que merecidamente se jubilaron. Hagamos un ejercicio de sentido com&uacute;n y matem&aacute;ticas para infantes. A menos personas en los pueblos m&aacute;s falta de vigilancia y atenci&oacute;n. Es m&aacute;s f&aacute;cil que alguien de entre los 100 habitantes de un pueblo vea una columna de humo que alguien en un pueblo con 5 habitantes la vea. Convengamos que 100 habitantes mejor que 5, pues cuanto antes se ve una columna de humo antes se avisa y cuanto antes se avisa antes comienza la extinci&oacute;n. F&aacute;cil, &iquest;no? En el actual escenario clim&aacute;tico los incendios se propagan con m&aacute;s virulencia y velocidad como consecuencia de altas temperaturas, mayor irradiaci&oacute;n solar, sequ&iacute;as m&aacute;s largas y vientos m&aacute;s frecuentes e intensos. Estas variables hacen que todo territorio sea m&aacute;s propenso a arder y cada vez con m&aacute;s virulencia. Necesitamos relevo generacional en el terreno, la repoblaci&oacute;n rural mediante agricultores y pastores es hoy m&aacute;s importante que nunca. Relevo que, por cierto, anda cojeando de una pierna teniendo la otra ya amputada. Un relevo sin un plan estatal aterrizado que requiere, al igual que estos eventos meteorol&oacute;gicos, pactos de estado a 40-50 a&ntilde;os vista. Ya se habla ahora de ellos. M&aacute;s vale tarde que nunca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cambio de modelo productivo agroganadero y forestal</strong>. El cambio en el modelo productivo del sector primario ha sido tan grande en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os que ya no cumple las funciones preventivas (ni econ&oacute;micas, ni ecol&oacute;gicas, ni socioculturales) que antes cumpl&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La hoy llamada ganader&iacute;a extensiva incluye modelos productivos dispares y pr&aacute;cticamente ha perdido la profesi&oacute;n de pastor. Un pastor que vive de y con su reba&ntilde;o es una persona al frente de un equipo de desbroce rumiante que dirige al reba&ntilde;o a los lugares donde m&aacute;s vegetaci&oacute;n se acumula. El reba&ntilde;o ingiere dicha vegetaci&oacute;n mientras abona la tierra, mejor&aacute;ndola, consiguiendo que retenga m&aacute;s agua. Suelo h&uacute;medo = prevenci&oacute;n ante incendios. La ganader&iacute;a extensiva sin pastores no dirige reba&ntilde;os, los sigue, algo muy distinto. Un reba&ntilde;o de herb&iacute;voros no planifica ni gestiona las zonas a pastar, el reba&ntilde;o simplemente pasta, donde m&aacute;s le apetece, que no es igual a donde m&aacute;s se necesita. Sin humano que los dirija no hay plan de pastoreo eficiente para prevenci&oacute;n de incendios. Ni que decir tiene que los herb&iacute;voros salvajes tampoco planifican ni gestionan.
    </p><p class="article-text">
        La agricultura producida en los per&iacute;metros de los pueblos consegu&iacute;a crear anillos de producci&oacute;n agr&iacute;cola que separaban el fuego de las viviendas. En las zonas m&aacute;s lejanas al pueblo se realizaban cultivos de cereales/leguminosas junto con fincas de pastos para pastoreo y siega. Estas superficies agroganaderas creaban dise&ntilde;os en mosaico: superficies con muy bajo potencial de inflamaci&oacute;n que separaban unas zonas boscosas de otras.
    </p><p class="article-text">
        Es muy interesante observar de cerca la virulencia y velocidad del fuego en un pinar y c&oacute;mo ese mismo fuego disminuye y se ralentiza al entrar en contacto con un robledal. M&aacute;s tiempo = mayor posibilidad de extinci&oacute;n. As&iacute; que tenemos aqu&iacute; dos modelos a elegir: un modelo econ&oacute;mico forestal de dinero f&aacute;cil y r&aacute;pido (que arde f&aacute;cil y r&aacute;pido) versus un modelo econ&oacute;mico forestal de dinero f&aacute;cil y lento (que arde lento y nada f&aacute;cil).
    </p><p class="article-text">
        Los expertos, cient&iacute;ficos e investigadores multidisciplinares de primer nivel mundial, llevan d&eacute;cadas avis&aacute;ndonos. Los trabajadores del campo que recurrimos a sus investigaciones corroboramos muchas de sus hip&oacute;tesis en el d&iacute;a a d&iacute;a desde hace a&ntilde;os. Preg&uacute;ntenle a cualquier agricultor por sus cosechas, a cualquier ganadero por sus pastos, a cualquier trabajador forestal sobre montes y r&iacute;os, a cualquier bi&oacute;logo especializado en biodiversidad o a cualquier bombero forestal&hellip; todos hemos notado la frecuencia y gravedad de estos cambios.
    </p><p class="article-text">
        La repoblaci&oacute;n rural y la producci&oacute;n primaria ya eran objetivos que requer&iacute;an pactos de estado, pues su capacidad para influir positivamente en la econom&iacute;a es enorme para cualquier pa&iacute;s que aspire a alg&uacute;n tipo de estabilidad econ&oacute;mica, m&aacute;xime en un escenario geopol&iacute;tico en el que a diario se ven nuevas alianzas, nuevas desavenencias y cambios de piezas en el tablero. A esto hay que a&ntilde;adirle algo que est&aacute; pasando por encima a toda la clase pol&iacute;tica, especialmente a la negacionista: el cambio clim&aacute;tico ha llegado para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        No sabemos ni cu&aacute;nto tiempo se quedar&aacute;, ni cu&aacute;ntos kil&oacute;metros cuadrados quemar&aacute;, ni cu&aacute;ntas viviendas inundar&aacute;, ni cu&aacute;ntas cosechas destrozar&aacute;. Lo que s&iacute; sabemos es que ya est&aacute; aqu&iacute; y que su capacidad de destrucci&oacute;n es tan grande que ni las m&aacute;s avanzadas tecnolog&iacute;as se ven capaces de frenarlo como pens&aacute;bamos. Es por esto que necesitamos cambios estructurales en las pol&iacute;ticas de repoblaci&oacute;n rural y en el modelo del sector primario. Necesitamos altas inversiones en personal/medios para extinci&oacute;n y prevenci&oacute;n (de incendios y otros eventos meteorol&oacute;gicos) y un plan interdisciplinar para poder afrontar esta nueva realidad.
    </p><p class="article-text">
        Me despido con una f&oacute;rmula de prevenci&oacute;n de incendios que espero no olviden de aqu&iacute; en adelante. Le llaman la regla del 30:
    </p><p class="article-text">
        Si m&aacute;s de 30 grados de temperatura
    </p><p class="article-text">
        si m&aacute;s de 30 km/hora de viento
    </p><p class="article-text">
        si menos de 30% de humedad
    </p><p class="article-text">
        est&eacute;n atentos, como ven, es muy peligroso.
    </p><p class="article-text">
        Gracias por su atenci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Markos Gamboa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/origen-incendios_132_13418810.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 19:46:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El origen de los incendios]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Prevención incendios,Incendios forestales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Atrapados en la nostalgia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/atrapados-nostalgia_132_13410212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c12d5c7f-004f-462b-878e-43843561028b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x301y686.jpg" width="1200" height="675" alt="Atrapados en la nostalgia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"A ese mundo desquiciado, de silencios cómplices y miedos exacerbados, pretenden llevarnos unos indeseables nostálgicos, exultantes de violencia y raquíticos de razón. Habrá que decirles alto y claro que ese no es el camino para exponer sus razonamientos y que el convencimiento viene de la razón y no de la coacción"</p></div><p class="article-text">
        La RAE llama nostalgia a la pena de verse ausente de la patria, de deudos o de amigos. Tambi&eacute;n ofrece una segunda interpretaci&oacute;n que es la que mejor se acerca a la idea que pretendo transmitir: &ldquo;tristeza melanc&oacute;lica originada por el recuerdo de una dicha perdida&rdquo;.  Tristeza, melancol&iacute;a, dicha perdida&hellip;, todo parece remitir a un pasado del que se desea irremediablemente su retorno. Un tiempo anterior, olvidado en sus defectos y mitificado en sus virtudes. As&iacute; deb&iacute;an recordarlo ciertos energ&uacute;menos que han originado los sucesos lamentables en el pre y pospartido de la final del Mundial de f&uacute;tbol ganado por la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola. 
    </p><p class="article-text">
        Diversos altercados, protagonizados por una minor&iacute;a de violentos, empe&ntilde;ados en imponer una &uacute;nica versi&oacute;n de forma de vida, han oscurecido lo que pretend&iacute;a ser una fiesta deportiva. Bilbao, Vitoria, Donostia o Berriozar han adquirido protagonismo al ver c&oacute;mo sus calles eran nuevamente objeto de disturbios brutales, de agresiones hacia personas que por su indumentaria o su ubicaci&oacute;n frente a una pantalla p&uacute;blica mostraban intereses distintos a los de los manifestantes. 
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de los agresores estaba claro, excluir de estos lugares cualquier atisbo de identificaci&oacute;n con unos colores odiados desde su m&aacute;s tierna infancia, eliminar de la v&iacute;a p&uacute;blica toda referencia a la simbolog&iacute;a espa&ntilde;ola, amedrentar a quien hubiera decidido mostrar inter&eacute;s por disfrutar de una noche de espect&aacute;culo futbol&iacute;stico. 
    </p><p class="article-text">
        Con estos comportamientos reproduc&iacute;an im&aacute;genes de triste recuerdo para cualquier vasco con m&aacute;s de tres d&eacute;cadas de vida. La imposici&oacute;n por la fuerza, el desprecio en sus c&aacute;nticos, el matonismo en sus gestos, todo nos obliga a volver la vista atr&aacute;s, a esos a&ntilde;os que cre&iacute;amos olvidados de forma definitiva. No lo pueden permitir; la calle siempre deber&aacute; ser suya, sus proclamas, las &uacute;nicas permitidas. Son incapaces de entender un presente que no les satisface y buscan un futuro inalcanzable. Son nost&aacute;lgicos de un pasado al que se niegan a renunciar, en la confianza de que su violencia y forma de ver el mundo sea la que acabe imponi&eacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no han entendido que la sociedad vasca, al margen de los sentimientos identitarios de cada cual, hace tiempo que decidi&oacute; girar hacia otro lado; hace a&ntilde;os que &mdash;aunque sin demasiada autocr&iacute;tica&mdash; confi&oacute; en seguir avanzando en democracia, en el di&aacute;logo, en la confrontaci&oacute;n pac&iacute;fica de ideas. Y, para ello, desterr&oacute; la violencia como m&eacute;todo de persuasi&oacute;n, la imposici&oacute;n como mec&aacute;nica pol&iacute;tica. Cada vez aparecen m&aacute;s personas dispuestas a frenar este tipo de actuaciones agresivas, aunque tenga que ser con un abanico como arma defensiva. Cada vez hay m&aacute;s clamor para criticar abiertamente a quien se arma de violencia. Cada vez el rechazo hacia estos nost&aacute;lgicos es m&aacute;s visible.
    </p><p class="article-text">
        Ra&uacute;l Guerra Garrido, novelista que sufri&oacute; el rechazo violento del nacionalismo vasco radical, recordado recientemente en una exposici&oacute;n del Centro Memorial de V&iacute;ctimas del Terrorismo titulada 'Narrar la herida. Las v&iacute;ctimas de ETA en la Literatura', valoraba seguir siendo uno mismo, aunque fuese lo m&aacute;s peligroso. Eran otros tiempos, donde el hero&iacute;smo de unos/as pocos/as en su enfrentamiento con el terror etarra produjo consecuencias letales que sirvieron para anestesiar durante muchas d&eacute;cadas a toda una sociedad como la vasca. Resistir era una temeridad, s&oacute;lo al alcance de quienes pusieron sus ideales por delante de sus propias vidas. Ahora no se trata de resistir, sino de convencer con argumentos democr&aacute;ticos; se trata de demostrar que una convivencia en paz s&oacute;lo se logra desde el respeto m&aacute;ximo a ideolog&iacute;as y creencias y no desde la imposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ese mundo desquiciado, de silencios c&oacute;mplices y miedos exacerbados, pretenden llevarnos unos indeseables nost&aacute;lgicos, exultantes de violencia y raqu&iacute;ticos de raz&oacute;n. Habr&aacute; que decirles alto y claro que ese no es el camino para exponer sus razonamientos y que el convencimiento viene de la raz&oacute;n y no de la coacci&oacute;n. Y por si a&uacute;n no bastasen tales argumentos, explicarles que la anomal&iacute;a que rodeaba a Bill Murray, obligado un d&iacute;a tras otro a realizar los mismos actos, en la pel&iacute;cula 'Atrapado en el tiempo', fue consecuencia de una tormenta de nieve, de un extra&ntilde;o fen&oacute;meno meteorol&oacute;gico y no de un premeditado plan identitario para salvarnos a todos/as.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo deja perfectamente n&iacute;tido Jeanne Moreau, la inolvidable Catherine objeto de disputa de 'Jules et Jim', de F. Truffaut: &ldquo;La nostalgia es cuando deseas que las cosas permanezcan siempre igual&rdquo;. Ni los deseos son axiomas indemostrables, ni Euskadi sigue en los a&ntilde;os del plomo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo García de Vicuña]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/atrapados-nostalgia_132_13410212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 19:46:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Atrapados en la nostalgia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[ETA,Terrorismo,Selección española,Mundial de fútbol,Navarra,Euskadi]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Pertur', cincuenta años]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pertur-cincuenta-anos_132_13408242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a6b4fd4-1888-4d68-bd6f-821570d34658_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1172y1103.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Pertur&#039;, cincuenta años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Mataron tu cuerpo, lo hicieron desaparecer, pero sigues vivo en muchos corazones, y ojala que, estés donde estés, lo hayas podido percibir de alguna manera"</p><p class="subtitle">Medio siglo sin 'Pertur', dirigente de ETA político-militar: “Asesinar ha salido muy barato en este país”</p></div><p class="article-text">
        Hay aniversarios que, por la rotundidad del n&uacute;mero de a&ntilde;os que han pasado desde aquel &ldquo;entonces&rdquo;, adquieren cierta especificidad. As&iacute;, el recuerdo se vive de una manera quiz&aacute;s diferente, m&aacute;s contundente. Incluso la nostalgia del recuerdo es m&aacute;s acentuada. Y es el caso. Un aciago 23 de julio de 1976 desapareci&oacute; Eduardo Moreno Bergaretxe. Mejor dicho: te hicieron desaparecer. Han pasado 50 a&ntilde;os, medio siglo. Toda una vida. Vida e historia. Hoy le escribo esta carta a 'Pertur', carta &iacute;ntima reconvertida en art&iacute;culo. Lo hago desde el sentimiento y el coraz&oacute;n, latido a latido. Espero que de una manera u otra le llegue a su ser, o a su esp&iacute;ritu. Est&eacute;s donde est&eacute;s:
    </p><p class="article-text">
        Cada 23 de julio somos muchos los que nos acordamos de ti, 'Pertur'. Y hoy lo hacemos especialmente. S&iacute;, hoy, especialmente. Han pasado cincuenta a&ntilde;os. Medio siglo ya de tu desaparici&oacute;n. T&uacute; desapareciste y en mi caso yo estaba en la c&aacute;rcel de Carabanchel. Hoy te dirijo esta carta. L&eacute;ela por favor con atenci&oacute;n y cari&ntilde;o. Sucede que van cayendo uno tras otro calendarios en la historia de esta nuestra Euskadi de amores y desamores, y paralelamente en las nuestras propias y particulares vivencias, nos estamos haciendo mayores pero a pesar de ello, cr&eacute;eme, nunca jam&aacute;s olvidaremos que hubo un momento, hace ya medio siglo, en que nuestras vidas mucho m&aacute;s j&oacute;venes se cruzaron intensa, inexorablemente y para siempre en uno de los cruces de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Perm&iacute;teme, 'Pertur', perm&iacute;teme, Eduardo, que te escriba estas l&iacute;neas con un punto de emoci&oacute;n a ratos muy dif&iacute;cilmente contenida. Tu aita y tu ama fallecieron, los dos se fueron de este mundo sin saber ni d&oacute;nde est&aacute;n tus restos ni qu&eacute; te sucedi&oacute; realmente. Cu&aacute;nto dolor injusto, cu&aacute;nto sufrimiento y cu&aacute;ntas l&aacute;grimas. Un informe hecho p&uacute;blico por el Instituto Vasco de la Memoria fechado en 2017 asegura que nada se sabe de lo que te aconteci&oacute; ese mediod&iacute;a del 23 de julio. Y a partir de ese momento nada se supo de ti. Nada. Oscuridad. Hip&oacute;tesis. Supuestos. Teor&iacute;as. Yo personalmente y muchos m&aacute;s desconocemos real y ciertamente lo ocurrido. Pienso y deseo con todas mis fuerzas que alg&uacute;n d&iacute;a se esclarezca el pasado, tu pasado, porque para construir el futuro debe arrojarse luz sobre todo lo acontecido. No quiero especular sobre lo que desconozco. Pero al menos no quisiera irme de este mundo sin saber donde yacen tus restos.
    </p><p class="article-text">
        Te quiero decir, 'Pertur', que caminando a los 73 a&ntilde;os observo que lejan&iacute;a temporal y cercan&iacute;a personal se me enzarzan en un intrincado nudo de nostalgia, nostalgia que se agudiza al l&iacute;mite al mirar el movimiento continuo, peri&oacute;dico y eterno de las olas del mar cuando a la altura del Kursaal donostiarra pugnan incansables e inasequibles, con mayor o menos fragor, por entrar y abordar por las bravas el cauce del r&iacute;o Urumea. Te quiero manifestar que a estas alturas de mi vida suelo reflexionar sobre la certeza que supone que desde el mismo primer latido del coraz&oacute;n que asoma a la vida, desde el propio alba de su existencia, todo ser humano marcha, lucha, conquista, progresa, trabaja, r&iacute;e, ilusiona, sufre y llora. Y as&iacute;, cae y levanta, pelea, vive y muere, convive con contradicciones superables e insuperables, virtudes y defectos, fortalezas y debilidades. 'Pertur', siento que 50 a&ntilde;os m&aacute;s tarde de tu desaparici&oacute;n a muchos nos sigues doliendo y que por encima de cualquier otra consideraci&oacute;n 600 meses despu&eacute;s del estupor muchos seguimos acord&aacute;ndonos de ti.
    </p><p class="article-text">
        El pasado est&aacute; ya escrito, y podemos describirlo, pero ya no podemos cambiarlo; el futuro, en cambio, es el mejor regalo que podemos dar a nuestros hijos y nietos. Est&aacute; por escribir, es nuestro &uacute;nico patrimonio intacto y nuestra esperanza. Y a aquellos que creen que no pueden cambiarse tendencias ni rumbos torcidos, tenemos que decirles que s&iacute; vale la pena sembrar, que cierto es que muchas semillas no germinan nunca, pero hay s&oacute;lo un fruto que nunca se recoge, el de la semilla que no se haya tenido el coraje vital de plantar. Y con el viento del norte, la lluvia mojando y el olor penetrante a salitre viejo deseo m&aacute;s que nunca que la dignidad y la condici&oacute;n del ser humano se anteponga en Euskadi a cualquier otra consideraci&oacute;n ideol&oacute;gica o pol&iacute;tica. Para siempre. As&iacute; lo intento con mis cuatro nietos y nietas.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos a&ntilde;os ya sin violencia terrorista, sin amenazas, chuler&iacute;as pol&iacute;ticas ni extorsiones. ETA, felizmente, hace a&ntilde;os que, vencida definitiva e inapelablemente por la democracia y el principio de realidad, declar&oacute; el alto el fuego unilateral, y posteriormente procedi&oacute; a su desarme y disoluci&oacute;n definitiva. Cu&aacute;nto tiempo perdido, cu&aacute;nto dolor injusto, cu&aacute;ntas l&aacute;grimas, cu&aacute;nta &eacute;tica aplastada, cu&aacute;nta vulneraci&oacute;n de derechos humanos, cu&aacute;nta imbecilidad colectiva, cu&aacute;nta verg&uuml;enza. Demasiados a&ntilde;os tarde, el mundo de la llamada izquierda independentista decidi&oacute; en una mezcla de cordura y trabajada habilidad, conveniencia y, quiz&aacute;s, convicci&oacute;n, la asunci&oacute;n pr&aacute;ctica de la hasta entonces denostada legalidad vigente y el principio de la realidad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Y, as&iacute;, empaquetaron casi a escondidas su hasta entonces supuesta p&eacute;trea coherencia y asumieron con cierto adanismo el celof&aacute;n justificativo del imperativo legal y la realidad democr&aacute;tica. Ayer no, hoy s&iacute;, otros no, ellos s&iacute;, lo anteriormente sospechoso de colaboracionismo mendigante con el opresor pasaba a ser necesario, acertado, inteligente e incuestionable para el buen futuro de los vascos. Quienes en su bucle del pasado de aut&eacute;nticos resistentes repart&iacute;an en otros tiempos, felizmente superados, avales de buen y honesto vasco teorizan ahora sobre el descubrimientos de nuevas oportunidades. Antes no, ahora s&iacute;, otros no, ellos s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Paradojas de la vida. Rectificar es de sabios, y es duro. Espero que esa rectificaci&oacute;n aborde m&aacute;s pronto que tarde una asignatura a&uacute;n pendiente que tiene por nombre autocr&iacute;tica. Autocr&iacute;tica que supone asumir que el dolor causado fue injusto, que matar estuvo mal y que aquello fue un tremendo y pat&eacute;tico error y horror. Yo al menos as&iacute; lo siento y manifiesto.
    </p><p class="article-text">
        Hoy y aqu&iacute;, 'Pertur', estar&iacute;as de acuerdo en afirmar que es tarea de todos arrimar el hombro, que es un reto colectivo de toda la sociedad, que sin ira y por el futuro de nuestros hijos e hijas es hora y obligaci&oacute;n de conquistar definitivamente la convivencia. Ten&iacute;as raz&oacute;n, siempre la tuviste. El discurrir de los a&ntilde;os, 50 largos a&ntilde;os, ha confirmado, larga, machacona y tozudamente tu l&uacute;cida, arriesgada y valiente apuesta pol&iacute;tica por la Pol&iacute;tica, con may&uacute;sculas. Te asesinaron. 
    </p><p class="article-text">
        Y de paso asesinaron, tambi&eacute;n, expectativas inteligentes y necesarias, fotograf&iacute;as superadoras y compartidas incluso con posibles futuros esperanzadores. Porque negar que todos los humanos somos iguales, nos lleva a la crueldad de arrancar la vida y la conciencia, y a la incapacidad de descifrar el enigma de lo que significa negar el ser a otro ser en un acto de violencia sin vuelta atr&aacute;s, no rectificable ni modificable, definitivo, de verg&uuml;enza y escalofr&iacute;o. Banalizar la violencia en aras de alcanzar objetivos pol&iacute;ticos fue un tremendo error y horror que nunca debi&oacute; ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es de sabios rectificar, quiz&aacute;s (como dice una bella canci&oacute;n) nos equivocamos desde el mismo comienzo, s&iacute;. Aunque tambi&eacute;n hay que reconocer que no es f&aacute;cil mirar con objetiva proyecci&oacute;n y gafas del presente democr&aacute;tico resistencias antifranquistas y activos compromisos pol&iacute;ticos de lucha y oposici&oacute;n en contextos de sistem&aacute;tica represi&oacute;n y cruel dictadura. Se dice que es dif&iacute;cil ser profeta en la tierra de uno. A ti te cost&oacute; la vida, te la arrebataron fan&aacute;ticos o mercenarios, lo hicieron de un zarpazo diab&oacute;lico. Maldigo a tus asesinos, est&uacute;pidos iluminados o mercenarios canallas. Mataron tu cuerpo, lo hicieron desaparecer, pero sigues vivo en muchos corazones, y ojala que, est&eacute;s donde est&eacute;s, lo hayas podido percibir de alguna manera. Ojal&aacute;, s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Siento que 50 a&ntilde;os m&aacute;s tarde, medio siglo m&aacute;s tarde,  nos sigues doliendo, 'Pertur'. Quiero decirte que muchos y muchas pensamos que fue una gran suerte haberte conocido y que nos marcaste para siempre. Y cuando la finitud inspira y provoca a esa vocaci&oacute;n de vivir m&aacute;s intensamente lo que tenemos, y de pasar de tener una idea -y aferrarse a ella- a pasar a la imperiosa necesidad de tener que buscar la capacidad de relacionarlas, entonces, con el viento y al alba te deseo en este biso&ntilde;o verano, que la tierra, pr&oacute;xima o lejana donde yaces, est&eacute;s donde est&eacute;s, te siga siendo leve.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, cincuenta 23 de julio m&aacute;s tarde, 600 meses m&aacute;s tarde, 18.000 d&iacute;a m&aacute;s tarde, te recordamos y lloramos. Jam&aacute;s te olvidaremos, nunca flaquearemos en preservar tu memoria. Muchos somos los que no estamos dispuestos a que caigas en el olvido de la historia. No cejaremos en saber qu&eacute; es lo que te sucedi&oacute; realmente. Muchos somos los que exigimos saber toda la verdad. Agur 'Pertur', beti arte, Eduardo Moreno Bergaretxe, ez adiorik. Soy Jos&eacute; Manuel Bujanda Arizmendi, aunque t&uacute; me conoc&iacute;as simplemente como Bixar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Bujanda Arizmendi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/pertur-cincuenta-anos_132_13408242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 19:46:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Pertur', cincuenta años]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La seguridad ciudadana en tiempos de algoritmos: ¿importa el origen de los ciberdelincuentes?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/seguridad-ciudadana-tiempos-algoritmos-importa-origen-ciberdelincuentes_132_13405138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4a2048d-2faf-4d7c-8ac1-2926a912ca4e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La seguridad ciudadana en tiempos de algoritmos: ¿importa el origen de los ciberdelincuentes?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Frente al ruido electoralista y racista del pequeño hurto callejero, la ciberdelincuencia potenciada por la Inteligencia Artificial desborda las costuras de la seguridad tradicional"</p></div><p class="article-text">
        Vivimos atrapadas en un bucle informativo que nos empuja, una y otra vez, a mirar hacia el suelo. Los informativos y las tertulias pol&iacute;ticas dominantes insisten en saturar sus espacios con la peque&ntilde;a delincuencia tradicional: el tir&oacute;n de bolso, el carterista del barrio o el hurto en el metro. Sin menospreciar en absoluto el malestar que estos delitos causan en la convivencia de nuestras calles, este enfoque resulta obsoleto. Mientras la atenci&oacute;n colectiva se fija en el asfalto, el verdadero peligro, desde hace tiempo, viaja por la fibra &oacute;ptica de nuestras ciudades y pueblos. Ha llegado el momento de repensar urgentemente qu&eacute; significa la seguridad ciudadana en el actual mundo digital.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es obstinada y nos demuestra un cambio estructural. Seg&uacute;n las &uacute;ltimas estad&iacute;sticas del Ayuntamiento de Bilbao, la seguridad en nuestras calles mejora de forma leve, al mismo tiempo que en la red se complica a pasos agigantados. A nivel global, espoleada por el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), la ciberdelincuencia se ha vuelto m&aacute;s accesible, escalable y sumamente rentable; s&oacute;lo los ataques en la 'dark web' aumentaron un 42% en 2025. A nivel estatal, el Instituto Nacional de Ciberseguridad tambi&eacute;n constata un incremento del 26% en los ciberataques. 
    </p><p class="article-text">
        En Bilbao, los ciberdelitos son ya los que m&aacute;s crecen. En 2025, la ciberdelincuencia aument&oacute; un 10,47% y representa casi el 14% de todas las infracciones de la Villa. &iexcl;Casi uno de cada siete delitos en nuestra ciudad tiene origen digital! La inmensa mayor&iacute;a son estafas 'online' a trav&eacute;s de dispositivos m&oacute;viles y suplantaciones de identidad. Son agresiones silenciosas que no generan una alarma visible en la v&iacute;a p&uacute;blica, pero que impactan directamente en la econom&iacute;a de las v&iacute;ctimas minando poco a poco nuestra sensaci&oacute;n seguridad. 
    </p><p class="article-text">
        Llama poderosamente la atenci&oacute;n la falta de relevancia pol&iacute;tica de este tsunami virtual. Quiz&aacute;s porque no vemos a los ciberdelincuentes en nuestras calles, los expertos del se&ntilde;alamiento y los adalides de la estigmatizaci&oacute;n racista y securitaria no tienen a qui&eacute;n se&ntilde;alar con el dedo para ara&ntilde;ar votos. Por todo ello, deber&iacute;amos dejar atr&aacute;s el &ldquo;raca raca&rdquo; de la derecha y sus falsas pol&eacute;micas para centrarnos en el verdadero reto digital, con sus luces y sombras. La IA tiene la sombra de sofisticar y facilitar el fraude, pero tambi&eacute;n tiene la luz de ser una herramienta defensiva institucional si se usa con audacia. 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta securitaria institucional no puede ser anal&oacute;gica. Es hora de hacer autocr&iacute;tica; y aunque el Ayuntamiento de Bilbao ha impulsado proyectos &uacute;tiles como &ldquo;Ciberseguridad para la Ciudadan&iacute;a&rdquo;, el II Pacto de Seguridad de la ciudad apenas dedica una medida general e insuficiente a este problema. Definitivamente, con parches o acciones desconectadas no se puede frenar una amenaza global y local. 
    </p><p class="article-text">
        Por ello, desde una oposici&oacute;n responsable y con esp&iacute;ritu de enmienda constructiva, proponemos ir m&aacute;s all&aacute; de las acciones dispersas y dise&ntilde;ar en Bilbao un Plan de Choque Municipal contra la Ciberdelincuencia con un enfoque integral alineado con las Estrategias Vasca y Estatal de Ciberseguridad. Este plan deber&iacute;a armonizar y ordenar la acci&oacute;n local mediante cuatro ejes: 
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n activa y protecci&oacute;n t&eacute;cnica, blindando de forma sistem&aacute;tica las infraestructuras digitales p&uacute;blicas y optimizando la ciberdefensa local La educaci&oacute;n continua, implementando programas de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n ciudadana en ciberseguridad comunitaria, protegiendo a las personas m&aacute;s vulnerables econ&oacute;micamente. La colaboraci&oacute;n interinstitucional, tejiendo alianzas policiales, t&eacute;cnicas y judiciales para perseguir un delito que no entiende de fronteras f&iacute;sicas. La facilitaci&oacute;n del proceso de denuncia, simplificando los canales de denuncia y apoyo para las v&iacute;ctimas. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, proteger a la ciudadan&iacute;a ya no es s&oacute;lo una cuesti&oacute;n de presencia policial en las plazas y en las calles; la seguridad tambi&eacute;n se mide en la red. Por todo ello debemos asumir este cambio de paradigma y adaptar nuestros recursos municipales antes de que sea demasiado tarde. Sin duda, hoy en d&iacute;a gran parte de la defensa de los derechos fundamentales y del bienestar com&uacute;n de nuestras vecinas y vecinos se est&aacute; jugando, detr&aacute;s de la pantalla que ahora mismo estas mirando. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Viñals Blanco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/seguridad-ciudadana-tiempos-algoritmos-importa-origen-ciberdelincuentes_132_13405138.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 19:46:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La seguridad ciudadana en tiempos de algoritmos: ¿importa el origen de los ciberdelincuentes?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Bizkaia,Bilbao]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tecnología para escalar, talento para diferenciar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/tecnologia-escalar-talento-diferenciar_132_13399111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a48b3264-6fb0-40b4-a98b-81d745aab45a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1599y2886.jpg" width="1200" height="675" alt="Tecnología para escalar, talento para diferenciar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La IA no transforma empresas. Las personas que saben usarla bien, sí"</p></div><p class="article-text">
        Hay una conversaci&oacute;n que se repite en casi todas las empresas con las que colaboro. Empieza m&aacute;s o menos as&iacute;: &ldquo;Nosotros ya usamos IA&rdquo;. Y cuando preguntas para qu&eacute;, la respuesta suele ser alguna combinaci&oacute;n de redactar textos, resumir correos o generar im&aacute;genes. Cosas &uacute;tiles, sin duda. Pero nada que ver con la transformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda edici&oacute;n del estudio ToBeInB2B que hemos desarrollado en LIN3S con una muestra de 250 profesionales de marketing y estrategia digital en empresas B2B espa&ntilde;olas, nos deja un dato que resume bien este momento: m&aacute;s de la mitad de las empresas ya utiliza inteligencia artificial, pero solo una minor&iacute;a (el 5% concretamente) la tiene integrada de forma transversal en su modelo de negocio. Adoptamos r&aacute;pido. Integramos despacio. Y eso tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando preguntamos a las empresas qu&eacute; frena su avance real con la IA, la respuesta no apunta a la tecnolog&iacute;a. Apunta hacia dentro. Los datos identifican como principales frenos la falta de conocimiento interno y la resistencia al cambio. Y en las entrevistas en profundidad con directivos y responsables de estrategia, el diagn&oacute;stico se repite con llamativa consistencia: sin liderazgo transversal, gobernanza clara y cultura de aprendizaje, la tecnolog&iacute;a no escala.
    </p><p class="article-text">
        Dicho de otra manera: la IA no exige m&aacute;s herramientas. Exige m&aacute;s madurez organizativa. Este es, probablemente, el hallazgo m&aacute;s inc&oacute;modo del estudio. Porque implica que el problema no est&aacute; en el proveedor tecnol&oacute;gico, ni en el presupuesto, ni en el acceso a modelos avanzados. Est&aacute; en c&oacute;mo est&aacute;n organizadas las empresas, en c&oacute;mo se toman las decisiones y en la cultura que rodea al aprendizaje y al error.
    </p><h2 class="article-text">Digitalizar no es transformar</h2><p class="article-text">
        En la primera edici&oacute;n de ToBeInB2B ya emergi&oacute; una idea que sigue siendo igual de v&aacute;lida hoy: tener datos no es suficiente. Las empresas que acumulaban informaci&oacute;n sin convertirla en decisiones estrat&eacute;gicas siguen atrapadas en una digitalizaci&oacute;n superficial. Porque digitalizar no es lo mismo que transformar. Y experimentar no es lo mismo que integrar.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, esa idea se ha amplificado con la IA. El mercado est&aacute;, en su mayor&iacute;a, en fase piloto. Se optimizan tareas con IA (productividad, ahorro de tiempo, apoyo operativo), pero rara vez se redise&ntilde;a el modelo para darle un lugar estructural. Hoy la IA acelera. Ma&ntilde;ana podr&iacute;a redefinir. Pero solo para quienes hayan construido la arquitectura y la cultura interna que lo permita.
    </p><p class="article-text">
        Los expertos del estudio son contundentes: el verdadero salto vendr&aacute; cuando la IA forme parte del core del negocio ('pricing', nuevos servicios, mantenimiento predictivo, dise&ntilde;o de propuestas, gesti&oacute;n de clientes) y no solo del 'front office'. Ese salto requiere algo m&aacute;s que una suscripci&oacute;n a una herramienta. Requiere que la organizaci&oacute;n est&eacute; preparada para recibirla.
    </p><h2 class="article-text">Lo que la tecnolog&iacute;a no puede hacer</h2><p class="article-text">
        Dicho esto, hay una idea que me ronda siempre la cabeza. Algo que pasa en mi organizaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n en todas aquellas compa&ntilde;&iacute;as con las que hablo todos los d&iacute;as: la IA puede escalar, puede automatizar, puede procesar, incluso puede estar bien integrada en los procesos corporativos. Pero hay algo que nunca podr&aacute; hacer. Nunca podr&aacute; sustituir el criterio construido a lo largo de a&ntilde;os de experiencia en un sector, ni la confianza acumulada con un cliente, ni la capacidad de interpretar contextos que no est&aacute;n en ninguna base de datos.
    </p><p class="article-text">
        El consenso del estudio apunta exactamente a esto: la diferencia competitiva no viene del acceso a la tecnolog&iacute;a, que es 'commodity', sino de la integraci&oacute;n coherente entre estrategia, datos, liderazgo y cultura. 
    </p><p class="article-text">
        Es que las organizaciones que mejor integran la IA no son las que tienen los mejores algoritmos. Son las que tienen equipos que saben hacerse buenas preguntas. Equipos que entienden su negocio en profundidad, que no delegan el criterio en la herramienta y que usan la tecnolog&iacute;a para amplificar lo que ya saben hacer bien.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; est&aacute; el punto clave, y al que creo que las empresas a&uacute;n no est&aacute;n prestando suficiente atenci&oacute;n: el talento es el verdadero diferenciador, y tambi&eacute;n el m&aacute;s escaso. No el talento t&eacute;cnico para programar modelos, ese se puede contratar o externalizar, sino el talento que combina criterio de negocio, capacidad anal&iacute;tica y visi&oacute;n humana. El perfil que sabe interpretar lo que la IA produce, cuestionarlo cuando hace falta y convertirlo en decisiones que importan.
    </p><p class="article-text">
        Ese talento no se improvisa. Y tampoco se potencia solo exponi&eacute;ndolo a herramientas. Las organizaciones que van a ganar en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os ser&aacute;n las que inviertan en desarrollarlo de forma deliberada: formando a sus equipos no solo en el uso de la tecnolog&iacute;a, sino en c&oacute;mo pensar con ella. Creando entornos donde experimentar no sea un riesgo sino una palanca. Entendiendo que la IA no viene a sustituir a sus mejores personas, sino a multiplicar su capacidad de impacto.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de construir organizaciones alineadas, con objetivos comunes. Personas que reman a favor y que son capaces de salirse de su propio silo, para trabajar desde una visi&oacute;n de conjunto que aporte mucho m&aacute;s. La IA no transforma empresas. Las personas que saben usarla bien, s&iacute;. Y hacer que esas personas existan dentro de tu organizaci&oacute;n es, hoy, una decisi&oacute;n estrat&eacute;gica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Itziar Idarraga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/tecnologia-escalar-talento-diferenciar_132_13399111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:46:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tecnología para escalar, talento para diferenciar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vitoria‑Gasteiz: cuando emprender en gastronomía es construir ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vitoria-gasteiz-emprender-gastronomia-construir-ciudad_132_13398372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9864298-64a0-4a7b-a866-7cb43217a293_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x789y274.jpg" width="1200" height="675" alt="Vitoria‑Gasteiz: cuando emprender en gastronomía es construir ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hablar de gastronomía en Álava es hablar de futuro. De un territorio que está construyendo un relato propio, sólido y contemporáneo. De emprendedores y emprendedoras que trabajan con rigor y sensibilidad"</p></div><p class="article-text">
        Vitoria&#8209;Gasteiz atraviesa un momento clave para su gastronom&iacute;a. Durante a&ntilde;os, la ciudad ha cultivado un ecosistema hostelero diverso, honesto y profundamente ligado al territorio, aunque sin la visibilidad que merece. Actualmente, una nueva generaci&oacute;n de emprendedores est&aacute; redefiniendo ese relato: proyectos que nacen desde la autenticidad, que escuchan a la ciudad y a sus barrios y que entienden la cocina como una forma de construir comunidad. Esa energ&iacute;a merece ser reconocida, acompa&ntilde;ada y proyectada.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de gastronom&iacute;a en &Aacute;lava es hablar de futuro. De un territorio que est&aacute; construyendo un relato propio, s&oacute;lido y contempor&aacute;neo. De emprendedores y emprendedoras que trabajan con rigor y sensibilidad. De una comunidad que ya no espera reconocimiento: lo reclama, lo demuestra y lo sostiene cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La gastronom&iacute;a tiene una capacidad extraordinaria para transformar territorios. Detr&aacute;s de cada restaurante, cafeter&iacute;a, bar, proyecto de bebidas o iniciativa gastron&oacute;mica hay personas que deciden asumir riesgos, generar empleo y aportar valor econ&oacute;mico, cultural y social a su entorno. Emprender en gastronom&iacute;a nunca ha sido sencillo, y precisamente por eso resulta relevante reconocer a quienes lo hacen desde una visi&oacute;n de largo plazo, construyendo propuestas con personalidad y arraigo.
    </p><p class="article-text">
        La jornada Culinary Action!, organizada por Basque Culinary Center y celebrada recientemente en Vitoria&#8209;Gasteiz, permiti&oacute; poner rostro a esa realidad. Aport&oacute; voz a emprendedores que est&aacute;n redefiniendo la oferta gastron&oacute;mica de la ciudad desde perspectivas muy diversas: restaurantes gastron&oacute;micos, proyectos de cocina vegetal, espacios vinculados al vino, cafeter&iacute;as de especialidad, conceptos innovadores de hospitalidad o nuevas propuestas de restauraci&oacute;n urbana. Lo verdaderamente relevante no es la diversidad de formatos, sino la diversidad de miradas.
    </p><p class="article-text">
        Hubo una idea recurrente a lo largo de toda la jornada: la necesidad de construir y reconocer una verdadera comunidad gastron&oacute;mica. Durante a&ntilde;os hemos asociado el &eacute;xito empresarial a trayectorias individuales. Sin embargo, los retos actuales exigen una l&oacute;gica diferente. La innovaci&oacute;n surge con mayor fuerza cuando existen espacios de encuentro, colaboraci&oacute;n y aprendizaje compartido. Las comunidades emprendedoras generan conexiones, aceleran el intercambio de conocimiento y favorecen la aparici&oacute;n de nuevas oportunidades. Por eso, uno de los mayores activos que est&aacute; construyendo Vitoria&#8209;Gasteiz no son &uacute;nicamente sus negocios, sino la red de relaciones que los une.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n result&oacute; significativo comprobar c&oacute;mo est&aacute; evolucionando la propia concepci&oacute;n del emprendimiento gastron&oacute;mico. Durante mucho tiempo el foco estuvo puesto exclusivamente en el producto o en la cocina. Hoy aparecen nuevas prioridades. Los j&oacute;venes emprendedores hablan de liderazgo, de gesti&oacute;n de equipos, de conciliaci&oacute;n, de calidad del empleo y de sostenibilidad empresarial. Quieren construir negocios rentables, pero tambi&eacute;n organizaciones saludables. Entienden que el talento se atrae y se retiene generando entornos de trabajo m&aacute;s humanos, equilibrados y atractivos para las nuevas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Otro rasgo que define este momento es la autenticidad. Muchos de los proyectos que est&aacute;n emergiendo en la ciudad comparten una voluntad clara de expresar una identidad propia. No buscan reproducir modelos ajenos ni seguir tendencias pasajeras. Construyen propuestas conectadas con el territorio, con los productores locales y con una manera determinada de entender la gastronom&iacute;a. Esa combinaci&oacute;n entre calidad y autenticidad constituye, probablemente, uno de los mayores valores diferenciales de la oferta gastron&oacute;mica vitoriana.
    </p><p class="article-text">
        La innovaci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; presente, aunque quiz&aacute; no siempre de la forma en que solemos imaginarla. Innovar no significa &uacute;nicamente incorporar tecnolog&iacute;a o desarrollar nuevos productos. Innovar es repensar modelos de negocio, nuevas experiencias para el cliente o nuevas formas de organizar equipos. Es encontrar maneras m&aacute;s eficaces de gestionar, comunicar y hacer crecer proyectos. La digitalizaci&oacute;n, la inteligencia artificial y las nuevas herramientas de gesti&oacute;n est&aacute;n permitiendo que peque&ntilde;os negocios desarrollen capacidades que hasta hace pocos a&ntilde;os estaban reservadas a organizaciones mucho mayores.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, observamos transformaciones profundas en los h&aacute;bitos de consumo. Las nuevas generaciones buscan experiencias m&aacute;s conscientes y personalizadas. Se interesan por el origen de los productos, por las historias que hay detr&aacute;s de cada proyecto y por el impacto que generan. Lo vemos en el auge del caf&eacute; de especialidad, en el crecimiento de las bebidas sin alcohol o de baja graduaci&oacute;n, en la demanda de productos locales y en el inter&eacute;s creciente por propuestas m&aacute;s sostenibles. El consumidor actual no s&oacute;lo quiere consumir; quiere comprender y participar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las nuevas generaciones buscan experiencias más conscientes y personalizadas. Se interesan por el origen de los productos, por las historias que hay detrás de cada proyecto y por el impacto que generan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todo ello sit&uacute;a a Vitoria&#8209;Gasteiz ante una gran oportunidad. La ciudad cuenta con una escala humana que favorece la cercan&iacute;a, una identidad gastron&oacute;mica s&oacute;lida y una comunidad emprendedora que est&aacute; demostrando una notable capacidad de innovaci&oacute;n. Quiz&aacute; el principal desaf&iacute;o ya no sea crear m&aacute;s proyectos, sino hacer visible lo que ya est&aacute; ocurriendo. Porque existe una oferta gastron&oacute;mica diversa, singular y con personalidad propia que merece ser contada mejor, tanto dentro como fuera del territorio.
    </p><p class="article-text">
        Cuando hablamos del futuro de la gastronom&iacute;a solemos pensar en tendencias globales. Sin embargo, el futuro se construye en lugares concretos y a trav&eacute;s de personas concretas. Se construye cada vez que alguien abre un peque&ntilde;o negocio, recupera un producto local, arriesga con una nueva idea o decide desarrollar un proyecto propio sin renunciar al territorio. Esa es la verdadera dimensi&oacute;n del emprendimiento gastron&oacute;mico: su capacidad para generar actividad econ&oacute;mica, reforzar la identidad cultural de un lugar y mejorar la vida de las comunidades.
    </p><p class="article-text">
        Vitoria&#8209;Gasteiz est&aacute; demostrando que posee todos los ingredientes necesarios para hacerlo: talento, diversidad, creatividad, colaboraci&oacute;n y una mirada cada vez m&aacute;s ambiciosa hacia el futuro. La tarea ahora consiste en seguir fortaleciendo ese ecosistema, generar m&aacute;s conexiones entre sus actores y proyectar al exterior una realidad que ya existe. Porque el reconocimiento no llega &uacute;nicamente por lo que se hace, sino tambi&eacute;n por la capacidad de compartirlo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la implicaci&oacute;n y el compromiso de Basque Culinary Center con el territorio son firmes. No se trata de una presencia puntual, sino de una relaci&oacute;n que se ha consolidado a lo largo del tiempo, conociendo a sus profesionales, recorriendo sus establecimientos y comprendiendo de primera mano la identidad gastron&oacute;mica de Vitoria&#8209;Gasteiz. La puesta en marcha de EDA Drinks &amp; Wine Campus refuerza esa conexi&oacute;n y sit&uacute;a a la ciudad como un nodo estrat&eacute;gico para la formaci&oacute;n, la innovaci&oacute;n y la hospitalidad. A ello se suman iniciativas como el colectivo Arabak0, que contribuyen a fortalecer un ecosistema comprometido con el producto, el territorio y el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Porque ese es, en realidad, el gran valor del emprendimiento gastron&oacute;mico: transformar negocios en proyectos con impacto y ciudades en comunidades con futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joxe Mari Aizega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/vitoria-gasteiz-emprender-gastronomia-construir-ciudad_132_13398372.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 19:46:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vitoria‑Gasteiz: cuando emprender en gastronomía es construir ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Álava,Vitoria,Vitoria-Gasteiz,Basque Culinary Center,Gastronomía,Turismo gastronómico,Hostelería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos no caen del cielo, tampoco en Euskadi]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/derechos-no-caen-cielo-euskadi_132_13393738.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcd8b639-64b1-41bb-a569-8fa6878a53a7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos no caen del cielo, tampoco en Euskadi"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Algunos trasnochados, afectados por sus previsiones a la baja en las encuestas, siguen intentando presentar al Gobierno de España como una institución lejana a Euskadi. La realidad desmonta ese discurso nacionalista arcaico y simplón cada semana"</p></div><p class="article-text">
        Cuando el Gobierno de Espa&ntilde;a invierte, Euskadi avanza. Cuando gobierna el Partido Socialista, los derechos dejan de ser promesas para convertirse en realidades en Euskadi y en Espa&ntilde;a. Esa es la diferencia pol&iacute;tica de fondo que hoy vuelve a quedar acreditada. El Gobierno liderado por Pedro S&aacute;nchez es el mejor aliado para la defensa de los derechos y el bienestar del pueblo vasco.
    </p><p class="article-text">
        El pasado martes, en el Congreso de los Diputados, convalidamos el Real Decreto Ley 17/2026, a propuesta del Gobierno de Espa&ntilde;a, por el que reforzamos las prestaciones de la Ley de Dependencia con m&aacute;s financiaci&oacute;n, m&aacute;s estabilidad y, por tanto, mejores cuidados para las personas que se encuentran en Euskadi en situaci&oacute;n de dependencia. Por eso conclu&iacute;a al principio lo que ha devenido en una realidad inapelable: el Gobieno progresista de Pedro S&aacute;nchez se ha consolidado como el mejor aliado para transformar, mejorando, los derechos de los y las vascas. En este caso de aquellas personas con derecho a prestaciones por cuidado derivadas de la situaci&oacute;n de dependencia en la que se encuentran. 
    </p><p class="article-text">
        Lo digo adem&aacute;s alto y claro, porque los datos conocidos esta semana son incontestables. Nuestro pa&iacute;s, Euskadi, recibir&aacute; del Gobierno de Espa&ntilde;a 407 millones de euros para financiar el sistema de dependencia, un 166% m&aacute;s de las cantidades que hasta ahora venia percibiendo. El Gobierno progresista, presidido por S&aacute;nchez Castej&oacute;n, pasar&aacute; de financiar aproximadamente el 15% del coste de las prestaciones por dependencia en el Pa&iacute;s Vasco a asumir el 50%,  cumpliendo un compromiso pol&iacute;tico con las comunidades aut&oacute;nomas, pero, especialmente, cumpliendo con la palabra dada a todas las personas y pueblos de Espa&ntilde;a, con esa mejora de la calidad de la prestacion.
    </p><p class="article-text">
        Eso es as&iacute; porque no estamos hablando &uacute;nicamente de cifras presupuestarias. Estamos hablando de personas. De nuestros mayores. De nuestros seres queridos con situaciones de dependencia que exigen un cuidado y una atenci&oacute;n especial. Hablamos de las personas que en nuestro pais cuidan a esas personas con necesidades especiales. Hablamos de sus familias que necesitan apoyo para conciliar, para descansar y para hacer m&aacute;s felices y con un mejor cuidado a sus familiares que viven en con esa necesidad de ayuda para la vida con dignidad. Hablamos, c&oacute;mo no, de las mujeres que durante d&eacute;cadas han soportado casi en solitario el peso invisible de los cuidados, sin reconocimiento y sin remuneraci&oacute;n, como si la responsabilidad del cuidado, cuando la familia se hace mayor o sufre una situaci&oacute;n con necesidades de atenci&oacute;n, fuese solo cosa de ellas. Y estamos hablando, por supuesto, tambi&eacute;n de empleo, porque el sistema de dependencia es uno de los grandes motores de creaci&oacute;n de puestos de trabajo de calidad.
    </p><p class="article-text">
        El Real Decreto aprobado por el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, y que los diputados ratificamos el pasado martes en el Congreso, supone la mayor ampliaci&oacute;n de derechos en dependencia desde la aprobaci&oacute;n de la ley en 2006: m&aacute;s financiaci&oacute;n, m&aacute;s estabilidad y mejores cuidados. El objetivo es garantizar una atenci&oacute;n digna, personalizada y sostenible para una sociedad que envejece y que merece respuestas p&uacute;blicas a la altura de ese desaf&iacute;o. 
    </p><p class="article-text">
        Esta decisi&oacute;n demuestra una manera muy distinta de entender la pol&iacute;tica, y que es la que el partido socialista de Euskadi y el PSOE ponen tras sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas cuando gestionan en los Gobiernos. Nosotros lo tenemos claro, frente a quienes consideran el gasto social un problema o una carga, los socialistas entendemos que es la forma de invertir en derechos. E invertir en derechos y  mejorar la calidad de vida de las personas es fortalecer el pa&iacute;s. Porque queremos un pa&iacute;s fuerte,  frente a quienes hablan permanentemente de recortes, el Ejecutivo socialista de Pedro S&aacute;nchez responde desde Madrid con m&aacute;s recursos, mas ayudas, m&aacute;s ampliaci&oacute;n de los derechos adquiridos, m&aacute;s protecci&oacute;n y m&aacute;s Estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        En Euskadi se conoce esa diferencia en la gesti&oacute;n que pone el partido socialista al gobernar, porque conocen de buena mano a los socialistas vascos. Y saben que, de la mano del PSOE, los socialistas vascos han empujado de forma definitiva para que estos 407 millones no supongan s&oacute;lo un hecho aislado, sino que se configuren como una pol&iacute;tica integral,, de tal forma que contribuya a situar a Euskadi entre los territorios m&aacute;s beneficiados por la recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica y por la inversi&oacute;n p&uacute;blica del Gobierno de Espa&ntilde;a presidido por Pedro S&aacute;nchez. 
    </p><p class="article-text">
        Con Pedro S&aacute;nchez como presidente y el Partido Socialista liderando el Gobierno de Espa&ntilde;a, las inversiones y mejoras en derechos para los y las vascas no han dejado de llegar. Por citar solo algunas que revolucionan a mejor la vida de nuestro pueblo:  se han revalorizado las pensiones conforme al IPC, protegiendo el poder adquisitivo de cientos de miles de pensionistas vascos; se ha subido nuevamente el salario m&iacute;nimo; se han impulsado ayudas extraordinarias para aut&oacute;nomos durante los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles por las crisis internacionales y nuevas medidas de apoyo al tejido empresarial. Y se ha protegido a los m&aacute;s vulnerables y atendido a toda la sociedad para que su calidad de vida sea la mejor. Han llegado inversiones estrat&eacute;gicas a nuestra industria a trav&eacute;s de los PERTE y los fondos europeos, para que nuestro crecimiento econ&oacute;mico sea imparable, para ayudarles en las situaciones creadas a nivel internacional por los ultras y las guerras, pero sobre todo para consolidar la plantilla de trabajadores y trabajadoras. Se han reforzado las pol&iacute;ticas de empleo, con m&aacute;s trabajo y m&aacute;s calidad en el mismo, se ha contribuido a que la movilidad sea sostenible en Euskadi, pero sobre todo sea justa con tarifas que ayudan a los m&aacute;s vulnerables y j&oacute;venes, fortaleciendo el transporte p&uacute;blico , y contribuyendo a la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la modernizaci&oacute;n industrial.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello tiene una consecuencia directa: m&aacute;s oportunidades, mejores servicios p&uacute;blicos, mejores pensiones y sueldos, mejor empleo, y m&aacute;s seguridad y calidad de vida para las personas y hogares vascos. Algunos trasnochados, afectados por sus previsiones a la baja en las encuestas, siguen intentando presentar al Gobierno de Espa&ntilde;a como una instituci&oacute;n lejana a Euskadi. 
    </p><p class="article-text">
        La realidad desmonta ese discurso nacionalista arcaico y simpl&oacute;n cada semana. Nunca antes el Estado, con las pol&iacute;ticas del Gobierno progresista, hab&iacute;a comprometido tantos recursos para reforzar derechos en nuestro pa&iacute;s. La financiaci&oacute;n r&eacute;cord de la dependencia es un ejemplo m&aacute;s de una pol&iacute;tica que entiende que la igualdad entre ciudadanos no depende del c&oacute;digo postal, sino del compromiso de los poderes p&uacute;blicos. Una pol&iacute;tica de la que sentirse orgulllosa. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso conviene plantear una pregunta sencilla a la ciudadan&iacute;a vasca, &iquest;qu&eacute; modelo queremos? &iquest;Qui&eacute;nes son los mejores aliados de los vascas en Madrid, en el Gobierno y en el Congreso? El que representan los socialistas vascos, el PSOE y Pedro S&aacute;nchez es claro: asegurar el autogobierno vasco, fortalecer las pensiones p&uacute;blicas, ampliar las ayudas y prestaciones por dependencia, proteger el empleo, apoyar a aut&oacute;nomos y empresas, invertir en nuestra industria, reforzar los servicios p&uacute;blicos y ampliar derechos, y traer inversiones para nuestras infraestructuras esenciales como el transporte.
    </p><p class="article-text">
        La otra opci&oacute;n, adem&aacute;s de colocarse en el lado incorrecto de las derechas m&aacute;s ultras a nivel internacional, es el modelo que representan PP y Vox, con N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o al frente, cuyas recetas son conocidas: cuestionamiento del autogobierno vasco y acoso y deslegitimaci&oacute;n del partido socialista y de los partidos nacionalistas, a los que, adem&aacute;s, dec&iacute;an iban a ilegalizar. Un modelo que vimos cuando gobernaron Aznar y Rajoy: recortes en las pensiones de los vascos y en las prestaciones dependencia; congelaci&oacute;n de inversiones sociales, y de las necesarias para nuestras infraestructuras; debilitamiento de los servicios p&uacute;blicos y una concepci&oacute;n del Estado del bienestar como un gasto a eliminar.  No es una hip&oacute;tesis; es su historial pol&iacute;tico. El de la derecha espa&ntilde;ola en el Pa&iacute;s Vasco. Hoy siguen cuestionando muchas de las pol&iacute;ticas sociales que est&aacute;n haciendo posible esta ampliaci&oacute;n de derechos y han mostrado su oposici&oacute;n a iniciativas clave en esta materia. 
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica consiste, precisamente, en elegir prioridades y pol&iacute;ticas que mejoren la vida de nuestros pueblos, de nuestra gente. Para los socialistas, la prioridad son las personas. Que un mayor sea atendido con dignidad. Que una familia tenga apoyo cuando aparece la dependencia. Que una mujer pueda conciliar. Que un aut&oacute;nomo tenga respaldo cuando llegan las dificultades. Que una empresa vasca encuentre un Estado que invierte para hacerla m&aacute;s competitiva, y para asegurar la plantilla de trabajadores y trabajadoras, asegurando m&aacute;s y mejor empleo. Que un pensionista no pierda poder adquisitivo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de las cuestiones competenciales, eso tambi&eacute;n es autogobierno. Es lo mejor del autogobierno porque este fortalece cuando existe un Gobierno de Espa&ntilde;a que financia, coopera y garantiza derechos, apostado por Euskadi, no cuando abandona el Pa&iacute;s Vasco a su suerte, como hace el PP, ahora acompa&ntilde;ado de los ultras de Vox.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tambi&eacute;n es importante que los partidos pol&iacute;ticos vascos elijan bien las compa&ntilde;ias. Porque si esos partidos, como por ejemplo el PNV, que ha mostrado dudas en alguna ocasi&oacute;n del apoyo al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, elige a Feij&oacute;o, al mando del PP y Vox, con el calendario m&aacute;s ultra de los &uacute;ltimos tiempos, pondr&aacute;n en peligro no solo el autogobierno en s&iacute; mismo, sino los derechos de los y las vascas, su calidad de vida, y su derecho a que esta sea cada vez mejor. 
    </p><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica conviene no olvidar nunca una idea esencial: los derechos no caen del cielo; dependen de qui&eacute;n gobierna. Hoy los vascos tienen m&aacute;s derechos porque Pedro S&aacute;nchez ha decidido poner al Estado al servicio de la ciudadan&iacute;a. Esa es la diferencia entre gobernar para la mayor&iacute;a social o gobernar para quienes siempre entienden que el bienestar p&uacute;blico es el primer lugar donde recortar, y que consideran que los y las vascas que no somos del PP o Vox somos gente a la que se puede dejar abandonada, se&ntilde;alar, difamar o insultar. Creo que la elecci&oacute;n no ofrece ninguna duda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafaela Romero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/derechos-no-caen-cielo-euskadi_132_13393738.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:46:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos no caen del cielo, tampoco en Euskadi]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La puerta azul]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/puerta-azul_132_13393715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/499d806a-ebc4-4567-9423-baecdeccbe01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La puerta azul"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La mente corta escenas, completa vacíos y coloca en el centro aquello que adquirió significado. No trabaja como una notaría. Trabaja como una novelista con prisa y una confianza excesiva en su argumento"</p></div><p class="article-text">
        En el barrio del Jordaan, en &Aacute;msterdam, hay una puerta roja, encajada entre dos casas de ladrillo que se inclinan sobre el canal con la elegancia fatigada de quienes llevan siglos sosteni&eacute;ndose. En la ventana, un visillo se mueve apenas. Una mujer se detiene porque, durante veintisiete a&ntilde;os, ha recordado que su juventud empezaba all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Hab&iacute;a vivido unos meses en la habitaci&oacute;n de arriba, cuando a&uacute;n era posible confundir la incertidumbre con la libertad. Recordaba la pintura descascarillada, el pomo de lat&oacute;n y aquel rojo: el color de una vida anterior a que las decisiones adquirieran peso y consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Regresaba buscando algo que no figuraba en ning&uacute;n mapa. No un lugar habitable y amable, sino a la persona que hab&iacute;a sido antes de aprender a cumplir. Nada se hab&iacute;a roto. Hay vidas que no se derrumban: se vuelven ajenas con una educaci&oacute;n impecable.
    </p><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a apareci&oacute; al fondo de una caja. Mostraba la fachada y a tres j&oacute;venes sentadas en el escal&oacute;n. La puerta era azul. No un azul cercano al violeta ni una pintura envejecida que pudiera enga&ntilde;ar a la luz. Azul. Rotundamente azul.
    </p><p class="article-text">
        Las otras dos mujeres tambi&eacute;n la recordaban roja. Conservaban detalles distintos del mismo color: una la ve&iacute;a mate; la otra, reci&eacute;n barnizada. Las tres estaban equivocadas de id&eacute;ntica manera.
    </p><p class="article-text">
        Cuando muchas personas comparten un recuerdo que no coincide con los hechos, se habla del efecto Mandela. Lo inquietante no es el error, sino su unanimidad: varias certezas apoy&aacute;ndose unas en otras hasta levantar una realidad que jam&aacute;s ocurri&oacute;. No hace falta una grieta entre universos. Basta algo m&aacute;s desconcertante: la memoria no archiva el pasado; lo reescribe.
    </p><p class="article-text">
        Cada recuerdo es una edici&oacute;n. La mente corta escenas, completa vac&iacute;os y coloca en el centro aquello que adquiri&oacute; significado. No trabaja como una notar&iacute;a. Trabaja como una novelista con prisa y una confianza excesiva en su argumento.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; el rojo pertenec&iacute;a a otra puerta. Quiz&aacute; a un abrigo, a un cuaderno, a la noche en que aquellas tres mujeres decidieron no aceptar la vida que otros hab&iacute;an preparado para ellas. La memoria tom&oacute; el color m&aacute;s verdadero para la emoci&oacute;n y lo instal&oacute; en el lugar equivocado.
    </p><p class="article-text">
        Eso hace tambi&eacute;n con la identidad. El efecto Mandela m&aacute;s &iacute;ntimo no afecta a logotipos ni a frases de pel&iacute;culas. Afecta a la historia que cada persona cuenta sobre s&iacute; misma. Alguien recuerda haber sido siempre cobarde porque ha repetido las ocasiones en que retrocedi&oacute; y ha extraviado aquellas en que tuvo valor. Otra persona se considera incapaz de empezar porque su familia conserva la versi&oacute;n que necesit&oacute; protecci&oacute;n. La identidad acaba pareci&eacute;ndose a un recuerdo compartido: una idea repetida hasta adquirir aspecto oficial.
    </p><p class="article-text">
        Por eso reinventarse inquieta a los dem&aacute;s. No solo cambia a una persona; pone en duda la memoria que todos hab&iacute;an acordado conservar de ella. Quien deja de complacer altera el pasado de quienes se beneficiaban de su docilidad. Quien se marcha obliga a revisar la leyenda de que siempre quiso quedarse. Quien comienza tarde demuestra que la palabra tarde era, muchas veces, una coartada con calendario.
    </p><p class="article-text">
        Reinventarse no consiste en fabricar una biograf&iacute;a m&aacute;s favorecedora ni en declarar falso todo lo vivido. Consiste en revisar el relato sin permitir que la costumbre se haga pasar por naturaleza. Aquello que pareci&oacute; car&aacute;cter pudo ser defensa. Lo que se llam&oacute; destino quiz&aacute; solo fuera repetici&oacute;n. La versi&oacute;n anterior no era una mentira; era una respuesta que sigui&oacute; contestando cuando la pregunta ya hab&iacute;a cambiado.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, la puerta del Jordaan ya es azul. Nadie la ha pintado durante estos minutos de lectura. Ha cambiado porque el texto sabe ahora algo que ignoraba al comenzar. La primera frase sigue all&iacute;, intacta y equivocada, como tantos recuerdos. No hace falta borrarla. Basta comprender por qu&eacute; parec&iacute;a cierta.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n una vida puede reinventarse as&iacute;: sin arrancar las p&aacute;ginas anteriores, pero quit&aacute;ndoles el derecho a escribir el final.
    </p><p class="article-text">
        La mujer no encontr&oacute; a la joven que hab&iacute;a venido a buscar. Encontr&oacute; la prueba de que aquella joven tampoco hab&iacute;a sido una figura fija. No era m&aacute;s libre, m&aacute;s pura ni m&aacute;s valiente. Solo estaba inacabada, como todas las personas antes y despu&eacute;s de una decisi&oacute;n importante. El pasado goza de una ventaja indecente: nunca tiene que demostrar que habr&iacute;a sabido continuar.
    </p><p class="article-text">
        El canal deformaba las fachadas y las devolv&iacute;a distintas a cada instante. Ning&uacute;n reflejo era exacto; ninguno dejaba de pertenecer a la casa. Tal vez la identidad se parezca menos a un retrato que a esa superficie: conserva una forma, pero necesita moverse para no pudrirse.
    </p><p class="article-text">
        En el Jordaan hay una puerta azul. Durante veintisiete a&ntilde;os fue roja en la memoria de tres personas. Una versi&oacute;n contiene el hecho; la otra, el sentido. Reinventarse comienza al aprender la diferencia. No para desconfiar de todo lo vivido, sino para dejar de obedecer ciegamente la historia que se ha contado sobre ello.
    </p><p class="article-text">
        Porque el pasado merece memoria, no autoridad absoluta. Y nadie est&aacute; obligado a seguir siendo el recuerdo que los dem&aacute;s tienen de su nombre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nora Vázquez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/puerta-azul_132_13393715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Jul 2026 19:46:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La puerta azul]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[De las Leyes de Núremberg al análisis deportivo de Rajoy: la obsesión biológica de la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/leyes-nuremberg-analisis-deportivo-rajoy-obsesion-biologica-derecha_132_13390600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab40fb3f-2b0a-4ac2-b887-9f418e49e21e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x987y245.jpg" width="1200" height="675" alt="De las Leyes de Núremberg al análisis deportivo de Rajoy: la obsesión biológica de la derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta idea de asociar la ciudadanía y la pertenencia a una nación exclusivamente a la etnia o a los antepasados —conocida formalmente como nacionalismo étnico— es el núcleo doctrinal sobre el que se edificaron el nacionalsocialismo (nazismo) y el pensamiento de Adolf Hitler</p></div><p class="article-text">
        Vito Quiles, tras la victoria de Espa&ntilde;a frente a Georgia en 2023, public&oacute; una fotograf&iacute;a del partido en la que aparec&iacute;an Lamine Yamal y Nico Williams celebrando uno de los goles. La imagen iba acompa&ntilde;ada de un texto que dec&iacute;a: &laquo;&iquest;Pero qu&eacute; selecci&oacute;n espa&ntilde;ola es esta? &iquest;Parece una broma de mal gusto?&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, M. Rajoy ha tenido a bien deleitarnos con uno de sus art&iacute;culos de an&aacute;lisis futbol&iacute;stico, en el que sigue una linde similar a la de aquel tuit. No entrar&eacute; a valorar el nivel de redacci&oacute;n que caracteriza al expresidente &mdash;a mi gusto, bastante pobre para alguien que ha ocupado un cargo tan relevante&mdash;, sin embargo, asumo que esto es cuesti&oacute;n de opiniones. Lo que realmente me interesa es resaltar el fondo de sus palabras: su racismo. 
    </p><p class="article-text">
        Ya lo hizo tras el partido de Espa&ntilde;a contra B&eacute;lgica, donde dej&oacute; claro que no le gustaban los &laquo;rojos&raquo;, en alusi&oacute;n a que al equipo belga se le conoce como los &laquo;diablos rojos&raquo; y viste camiseta roja. El caso es que el expresidente entiende que los rojos &laquo;nada bueno han aportado nunca&raquo;. Al se&ntilde;or Rajoy se le olvida que fueron esos &laquo;rojos&raquo; los que lucharon contra Adolf Hitler y Benito Mussolini &mdash;aliados de Franco&mdash; primero en Espa&ntilde;a y luego en el resto del mundo. Son los mismos que terminaron presos en los campos de exterminio mientras los &laquo;azules&raquo;, los de Franco, combat&iacute;an bajo la bandera nazi en la Divisi&oacute;n Azul. Los rojos son quienes lucharon por la democracia en la clandestinidad durante el franquismo, mientras que seis de los fundadores de su propio partido hab&iacute;an sido ministros de la dictadura. 
    </p><p class="article-text">
        Tras esto, lleg&oacute; su frase racista: &laquo;Francia (...) tiene, adem&aacute;s, una plantilla de alt&iacute;simo nivel. Eso s&iacute;, sin franceses&raquo;. Esta afirmaci&oacute;n, que alude de forma impl&iacute;cita al origen &eacute;tnico y familiar de gran parte de los futbolistas de la selecci&oacute;n gala, gener&oacute; una oleada inmediata de reacciones en Francia y Espa&ntilde;a. Y no es para menos.
    </p><p class="article-text">
        El racismo no es patrimonio exclusivo de Espa&ntilde;a. De hecho, la embajada de Francia en Argentina declar&oacute; persona non grata a la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, tras un tuit sobre la selecci&oacute;n francesa durante este Mundial: &laquo;Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappe&raquo;. En el caso patrio, dejar la puerta abierta al racismo y convertir los comentarios de barra de bar del cu&ntilde;ado fan de Abascal de turno en debate pol&iacute;tico trae estas consecuencias: que ya no sientan verg&uuml;enza por mostrarse tal y como son.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El debate sobre las palabras de Rajoy es el reflejo de una frontera ideológica muy clara: la que separa a una sociedad democrática de aquellos que añoran un concepto de patria excluyente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Lo que hace Rajoy es reducir la ciudadan&iacute;a al origen &eacute;tnico. Esta idea de asociar la ciudadan&iacute;a y la pertenencia a una naci&oacute;n exclusivamente a la etnia o a los antepasados &mdash;conocida formalmente como nacionalismo &eacute;tnico&mdash; es el n&uacute;cleo doctrinal sobre el que se edificaron el nacionalsocialismo (nazismo) y el pensamiento de Adolf Hitler. De hecho, el nazismo rechazaba radicalmente la idea de que un documento (un pasaporte o un proceso de nacionalizaci&oacute;n) pudiera convertir a alguien en alem&aacute;n; argumentaban que la identidad nacional era puramente biol&oacute;gica e inmutable. Esta obsesi&oacute;n ideol&oacute;gica dej&oacute; de ser teor&iacute;a y se convirti&oacute; en ley el 15 de septiembre de 1935 con la promulgaci&oacute;n de las Leyes de N&uacute;remberg, concretamente con la Ley de Ciudadan&iacute;a del Reich.
    </p><p class="article-text">
        Resulta curioso que no ande tan lejos de esta postura la frase del portavoz de Vox en el Parlament de Catalu&ntilde;a, Joan Garriga, quien el pasado mes de abril afirm&oacute;: &laquo;Es espa&ntilde;ol el nacido de padre y madre espa&ntilde;ola&raquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista del derecho internacional y los derechos humanos, la ciudadan&iacute;a es un v&iacute;nculo jur&iacute;dico y pol&iacute;tico, no un rasgo racial o de linaje. Al afirmar que la selecci&oacute;n gala &laquo;no tiene franceses&raquo;, se est&aacute; aplicando de forma impl&iacute;cita el concepto del ius sanguinis (derecho de sangre) en su versi&oacute;n m&aacute;s excluyente. Es decir, se niega la identidad legal y afectiva de deportistas nacidos y criados en Francia, sugiriendo que para ser &laquo;plenamente&raquo; de un pa&iacute;s se debe cumplir con un determinado est&aacute;ndar fenot&iacute;pico o de ascendencia. Esta postura choca frontalmente con el Art&iacute;culo 15 de la Declaraci&oacute;n Universal de los Derechos Humanos, que protege el derecho a la nacionalidad y, por extensi&oacute;n, la dignidad que esta otorga.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, la respuesta de la Embajada de Francia en Espa&ntilde;a fue tan contundente. Al recordar que los jugadores nacieron en Francia y son legalmente franceses, defend&iacute;an el modelo republicano y democr&aacute;tico frente a las teor&iacute;as que vinculan los derechos y la identidad nacional a la etnia o al color de piel. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la gravedad, la respuesta del PP ha sido quitarle hierro al asunto. Rafael Hernando incidi&oacute; en esta postura al escribir: &laquo;Rajoy hace una broma con la selecci&oacute;n francesa&raquo;. Y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, a&ntilde;adi&oacute;: &laquo;y sale el papanatas de S&aacute;nchez, que va a regalar la nacionalidad espa&ntilde;ola de forma ilegal a millones de extranjeros que ni viven ni contribuyen ni tienen arraigo en Espa&ntilde;a, a dar lecciones en plan estupendo&raquo;. A Hernando se le olvida que su partido, y su l&iacute;der actual, hicieron campa&ntilde;a precisamente para dar la nacionalidad espa&ntilde;ola a los descendientes de espa&ntilde;oles en el exterior.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Borja S&eacute;mper &mdash;quien desde su vuelta a la pol&iacute;tica hace un par de a&ntilde;os parece estarse ganando a pulso sus pagas extra&mdash;, pose&iacute;do por el esp&iacute;ritu del propio Rajoy en aquel famoso lapsus de &laquo;el alcalde es el que elige al alcalde...&raquo;, balbuce&oacute;: &laquo;Para jugar en la selecci&oacute;n nacional de Francia hay que ser franc&eacute;s y si no fueras franc&eacute;s no podr&iacute;as jugar en la selecci&oacute;n nacional de Francia, como no puedes jugar en ninguna selecci&oacute;n nacional si no eres nacional de ese pa&iacute;s&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se critica de la frase de Rajoy es que cuestiona la legitimidad y autenticidad de la nacionalidad bas&aacute;ndose en el origen &eacute;tnico de los jugadores. S&eacute;mper defiende la frase ampar&aacute;ndose en la legalidad del documento de identidad, cuando la columna de Rajoy hac&iacute;a precisamente lo contrario: relativizar esa legalidad en funci&oacute;n de la raza. Lejos de corregir al expresidente, de condenar sus palabras o de fijar una posici&oacute;n democr&aacute;tica en las ant&iacute;podas de cualquier comentario xen&oacute;fobo, S&eacute;mper insisti&oacute;: &laquo;Es una columna, de estas que escribe el se&ntilde;or Rajoy, son sarc&aacute;sticas, y son columnas que van sin mala intenci&oacute;n, y son comentarios a favor de Espa&ntilde;a&raquo;. Utilizar el humor, el sarcasmo o la iron&iacute;a como un cheque en blanco en el discurso pol&iacute;tico es una estrategia burda para evadir la responsabilidad institucional. El racismo y la xenofobia sutiles operan con frecuencia a trav&eacute;s de &laquo;chistes&raquo; o comentarios pretendidamente inocuos.
    </p><p class="article-text">
        Que una frase se escriba con tono ir&oacute;nico no anula su carga ideol&oacute;gica ni el impacto social que genera, especialmente cuando proviene de un exjefe de Gobierno cuyo eco p&uacute;blico es inmenso. El racismo, Borja, no es una opini&oacute;n: es un delito. Pero, sobre todo, tiene que volver a dar verg&uuml;enza de ser manifestado. 
    </p><p class="article-text">
        Dos semanas despu&eacute;s del tuit de Vito Quiles, al ser preguntado por este en el Congreso, Patxi L&oacute;pez le contest&oacute; firmemente: &laquo;Te lo voy a decir ya a la cara. He visto alg&uacute;n tuit tuyo cuando la selecci&oacute;n espa&ntilde;ola jug&oacute; y gan&oacute; a Georgia con un contenido racista, de tal manera que no voy a respetar a un racista respondiendo a sus preguntas&raquo;. Notables diferencias las de L&oacute;pez y S&eacute;mper a la hora de gestionar el racismo. 
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre las palabras de Rajoy y la tibieza con la que algunos intentan justificarlas es el reflejo de una frontera ideol&oacute;gica muy clara: la que separa a una sociedad democr&aacute;tica, diversa y basada en el derecho constitucional, de aquellos que a&ntilde;oran un concepto de patria excluyente, biol&oacute;gico y obsoleto.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jagoba Álvarez Ereño]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/leyes-nuremberg-analisis-deportivo-rajoy-obsesion-biologica-derecha_132_13390600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 19:46:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De las Leyes de Núremberg al análisis deportivo de Rajoy: la obsesión biológica de la derecha]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deshacer nudos ferroviarios, coser Gipuzkoa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/deshacer-nudos-ferroviarios-coser-gipuzkoa_132_13385818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/199c35c3-98ce-4b1a-9d17-ef6314941399_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x354y240.jpg" width="1200" height="675" alt="Deshacer nudos ferroviarios, coser Gipuzkoa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Significará que podremos olvidarnos del reloj a la hora de ir a coger el Topo, como hacen en grandes urbes cuando van a tomar el metro"</p></div><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado ponemos en marcha la variante entre Altza (Donostia) y Galtzaraborda (Errenteria). &ldquo;Y esto, &iquest;en qu&eacute; me beneficia?&rdquo;, se preguntar&aacute;n algunos. En el resto de Euskadi puede no visualizarse, habr&aacute; quien incluso recurra a Google Maps para situarse, pero en Gipuzkoa es un paso de enorme relevancia ferroviaria. Porque la red de Euskal Trenbide Sarea por la que circulan los trenes de Euskotren, ambos dependientes del Gobierno Vasco, tiene dos nudos hoy en d&iacute;a en la l&iacute;nea que surca de este a oeste el territorio guipuzcoano. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos, el de Altza, tiene fecha de fin: el s&aacute;bado 18 de julio. En el barrio donostiarra ya no rebotar&aacute;n los trenes, al dejar de ser un extremo de la red y convertirse en una estaci&oacute;n m&aacute;s de una l&iacute;nea continua. Cuando los nudos se deshacen todo fluye mejor, y con los trenes sucede lo mismo. Desatar este nudo posibilita, en primer lugar, que Altza y Pasaia obtengan frecuencias de metro, con trenes cada 7,5 minutos en d&iacute;as laborables y algunas franjas del fin de semana, y el doble de servicios que los actuales en otros momentos como los s&aacute;bados por la noche. O dicho de otra manera, significar&aacute; que podremos olvidarnos del reloj a la hora de ir a coger el Topo, como hacen en grandes urbes cuando van a tomar el metro.
    </p><p class="article-text">
        Los dos kil&oacute;metros que se incorporan este s&aacute;bado a la red no aportan solamente una nueva conexi&oacute;n desde Altza hasta Errenteria pasando por Pasaia. Permiten esa mejora de frecuencias y convierten en continua la red desde Amara hasta Hendaia. Una l&iacute;nea que no tendr&aacute; &lsquo;callejones sin salida&rsquo; a partir de oto&ntilde;o, con la inauguraci&oacute;n de las tres nuevas estaciones de San Sebasti&aacute;n para atravesar la ciudad sin el segundo nudo con el que tambi&eacute;n acabaremos este a&ntilde;o, el de Amara. 
    </p><h2 class="article-text">Derribar un viaducto que convive con las viviendas</h2><p class="article-text">
        Pero las implicaciones no terminan aqu&iacute;, porque con todas las nuevas infraestructuras que construimos desde el Gobierno Vasco mejoramos la integraci&oacute;n del ferrocarril en el espacio urbano. El distrito pasaitarra de Antxo contar&aacute; con una moderna estaci&oacute;n soterrada que permitir&aacute; jubilar la que desde 1912 presta servicio sobre el viaducto y que a lo largo de su vida hab&iacute;a quedado aprisionada entre edificios, casi al alcance de la mano de las vecinas y vecinos desde sus ventanas. Con la desaparici&oacute;n del viaducto de Pasai Antxo, el distrito pronto ganar&aacute; una nueva calle. Y su emblem&aacute;tica Alameda, el coraz&oacute;n del pueblo, ha mejorado tanto en amplitud como en comodidad.
    </p><p class="article-text">
        El resultado ya lo estamos viendo estos d&iacute;as y desde ahora lo disfrutaremos durante d&eacute;cadas, gracias a una obra financiada en su totalidad por el Ejecutivo vasco que tiene una importante magnitud y que al mismo tiempo cuida cada detalle para mejorar el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas, porque ese es nuestro foco. A trav&eacute;s de Euskal Trenbide Sarea se presta atenci&oacute;n a cada baldosa, a cada banco, a cada zona infantil. No solamente hacemos obras de envergadura, nos preocupamos por hacer de cada rinc&oacute;n de nuestra geograf&iacute;a un lugar m&aacute;s agradable donde vivir.
    </p><p class="article-text">
        Desde el comienzo de los trabajos y en todo momento hemos tenido presentes a las personas que utilizan el servicio de Euskotren y las que viven en el entorno. Explicando el proyecto, escuchando sus aportaciones, intentando causar las menores molestias, visitando con ellas las obras y permitiendo liberar espacio en superficie lo antes posible. Y dotando siempre a la ciudadan&iacute;a de una infraestructura para el d&iacute;a a d&iacute;a, con la que ofrecerles un servicio que les acerque a sus centros de trabajo, de salud, de estudios, y les acompa&ntilde;e en momentos de ocio.
    </p><h2 class="article-text">Un esfuerzo para mejorar el d&iacute;a a d&iacute;a de las personas</h2><p class="article-text">
        La nueva infraestructura ferroviaria que antxotarras y altzatarras empiezan a disfrutar este mes de julio la ponemos en marcha quienes estamos al frente hoy en d&iacute;a, pero es fruto de la determinaci&oacute;n y el esfuerzo de otras muchas personas, desde profesionales de la geolog&iacute;a hasta trabajadores y trabajadoras de la construcci&oacute;n, pasando por profesionales de la ingenier&iacute;a o las telecomunicaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Y hablando de determinaci&oacute;n, hoy reivindico el empe&ntilde;o de mi predecesor en el cargo, I&ntilde;aki Arriola, que tuvo clara la necesidad de sacar del caj&oacute;n este proyecto, y tambi&eacute;n el tes&oacute;n de la anterior alcaldesa de Pasaia, Izaskun G&oacute;mez. Ambos compa&ntilde;eros socialistas que tuvieron una visi&oacute;n clara, la de mejorar el servicio ferroviario y aprovechar este paso para derribar el viaducto que divide Antxo. Pronto podremos hacerlo gracias precisamente a que el Topo empieza a discurrir por esta nueva variante. 
    </p><p class="article-text">
        Y en ello estamos. Con la determinaci&oacute;n de quienes nos precedieron y con energ&iacute;as renovadas, hablando de t&uacute; a t&uacute; a las personas del distrito a pie de obra, y dejando a nuestro paso calles llenas de vida, espacios ganados para la ciudadan&iacute;a, y una red ferroviaria mejor preparada tanto para prestarnos el mejor servicio p&uacute;blico de movilidad sostenible como para que todas las personas, est&eacute;n en la situaci&oacute;n en la que est&eacute;n, se muevan libres y en igualdad de oportunidades. 
    </p><p class="article-text">
        Zorionak Antxo, zorionak Gipuzkoa!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Susana García Chueca]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/deshacer-nudos-ferroviarios-coser-gipuzkoa_132_13385818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Jul 2026 19:45:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deshacer nudos ferroviarios, coser Gipuzkoa]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la Justicia deja de parecer Justicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/justicia-deja-justicia_132_13380292.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7778acff-8430-48ba-a895-1d9b4e0f1425_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x409y112.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la Justicia deja de parecer Justicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuando más de seis de cada diez ciudadanos ven ya la justicia como un campo de batalla ideológico, la tragedia no es que lo digan. La tragedia es que ante ese diagnóstico, el Poder Judicial siga mirando hacia otro lado"</p></div><p class="article-text">
        Hace pocas semanas, una encuesta revelaba que m&aacute;s del 65% afirmaba que exist&iacute;a 'lawfare' en la justicia espa&ntilde;ola. Este porcentaje, nada peque&ntilde;o, demuestra que la desconfianza en la justicia no es cosa de ciudadanos y ciudadanas con una &uacute;nica orientaci&oacute;n pol&iacute;tica, sino una opini&oacute;n bastante generalizada y transversal que bien har&iacute;a en obligar al Poder Judicial a revisar qu&eacute; papel est&aacute; desempe&ntilde;ando en la creaci&oacute;n de este clima.
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante una queja puntual contra un tribunal concreto, sino ante la extendida sensaci&oacute;n de que una parte de nuestra judicatura ha decidido asumir el papel de actor pol&iacute;tico. Y cuando una mayor&iacute;a social percibe que los procedimientos judiciales se usan como armas pol&iacute;ticas, el problema ya no es de imagen, sino de calidad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Frente a esa percepci&oacute;n social de descr&eacute;dito de la justicia, la peor respuesta posible es cerrar filas y despreciar la cr&iacute;tica, confundiendo la independencia judicial con una suerte de impunidad que les exima de la m&aacute;s m&iacute;nima rendici&oacute;n de cuentas propia de cualquier sistema democr&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta sonrojante ver, con la que est&aacute; cayendo, a magistrados como el se&ntilde;or Marchena lamentar la &ldquo;tragedia&rdquo; que supone esta desconfianza en la justicia, como si no pudiera entender a qu&eacute; se debe. Es, simplemente, como si Donald Trump se quejara amargamente del caos en el panorama internacional.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hoy inquieta a la ciudan&iacute;a no son teor&iacute;as conspiranoicas o reflexiones abstractas. Hablamos de casos concretos, con nombres y apellidos, que han marcado la agenda pol&iacute;tica y medi&aacute;tica y en los que la extrema derecha que hoy representan PP y Vox, ha encontrado colaboradores necesarios en el &aacute;mbito judicial, dispuestos a sostener sus planteamientos.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del in&eacute;dito juicio al Fiscal General de Estado, que lanz&oacute; un mensaje devastador con una condena sin pruebas contra &Aacute;lvaro Garc&iacute;a Ortiz, en la que el Tribunal Supremo decide castigarle porque &ldquo;&eacute;l o alguien de su entorno&rdquo;, podr&iacute;a haber filtrado un mail. Hablamos de la bochornosa instrucci&oacute;n de un caso 'fake' contra Bego&ntilde;a G&oacute;mez en el que, d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n, las decisiones del juez Peinado se convierten, para cualquier ciudadano medio, en la mejor de las razones para desconfiar de un Poder Judicial que permanece impasible ante todo tipo de desmanes. 
    </p><p class="article-text">
        Y hablamos, hoy tambi&eacute;n, de una m&aacute;s que dudosa sentencia contra David S&aacute;nchez, en la que la Audiencia Provincial de Badajoz, tras un proceso criticado desde posiciones muy distintas, reconoce que no hay pruebas de que nadie pidiera o presionara para crear la plaza, que no hay tr&aacute;fico de influencias, pero aun as&iacute; condena al hermano del presidente por el simple hecho de presentarse a una plaza, para la que estaba sobradamente cualificado.
    </p><p class="article-text">
        Es ah&iacute;, en esa cadena de procedimientos dudosos, impulsados por acusaciones populares de la extrema derecha, donde la idea de 'lawfare' deja de ser una sospecha y pasa a describir una un peligro real: el uso selectivo de la justicia para desgastar, deslegitimar y tratar de condicionar el resultado del juego democr&aacute;tico. Y cuando eso ocurre y las togas, en lugar de servir de dique de contenci&oacute;n a estas pretensiones, se alinean de facto con esa estrategia, lo que se pone en cuesti&oacute;n no es s&oacute;lo una sentencia concreta, sino la propia credibilidad del Poder Judicial.
    </p><p class="article-text">
        Cuando m&aacute;s de seis de cada diez ciudadanos ven ya la justicia como un campo de batalla ideol&oacute;gico, la tragedia no es que lo digan. La tragedia es que ante ese diagn&oacute;stico, el Poder Judicial siga mirando hacia otro lado. Porque cuando la sociedad percibe que las togas han dejado de ser la &uacute;ltima garant&iacute;a y se han convertido en un actor m&aacute;s de la confrontaci&oacute;n pol&iacute;tica, lo que se pone en juego no es el prestigio de unos cuantos magistrados, sino la supervivencia misma de un Estado de Derecho que merezca ese nombre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ekain Rico]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/justicia-deja-justicia_132_13380292.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Jul 2026 19:46:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la Justicia deja de parecer Justicia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin principio de autoridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/principio-autoridad_132_13377242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10caf88b-0d1e-49f6-8187-1adff5b43e4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin principio de autoridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si normalizamos el desprecio a la autoridad, terminaremos pagando un precio muy alto en convivencia, seguridad y respeto mutuo. Nos jugamos mucho en esta partida"</p></div><p class="article-text">
        Tema de conversaci&oacute;n recurrente es el preocupante legado que, especialmente la generaci&oacute;n X (puesto que hablamos de nuestros hijos), estamos dejando a las generaciones que nos suceder&aacute;n. No, no es un problema que afecte &uacute;nicamente a los polic&iacute;as. El preocupante deterioro del principio de autoridad en la sociedad se ha convertido en un pesado lastre para colectivos tan diversos como el profesorado, los profesionales de la sanidad o cualquier otro que desempe&ntilde;e una funci&oacute;n de servicio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Pero el &aacute;mbito que m&aacute;s me ocupa y preocupa como polic&iacute;a es la deriva que ese menoscabo de la autoridad est&aacute; suponiendo para nuestra profesi&oacute;n. Quienes llevamos muchos ejerciendo y defendiendo este oficio sabemos que los ataques contra la Polic&iacute;a no son algo nuevo. Sin embargo, muchos pens&aacute;bamos que aquel odio hacia la Polic&iacute;a &mdash;&ldquo;de azul, de verde o de marr&oacute;n&hellip;&rdquo;, cantaban&mdash;, que durante d&eacute;cadas se tradujo en polic&iacute;as asesinados, quemados, apaleados o amenazados, quedar&iacute;a definitivamente atr&aacute;s tras la desaparici&oacute;n de ETA y con la convicci&oacute;n, por parte de las nuevas generaciones, de que la violencia siempre fue in&uacute;til e injusta.
    </p><p class="article-text">
        Pero la sociedad es tozuda. Con demasiada frecuencia vuelve a recorrer caminos que ya demostraron ser peligrosos, como si jugara una interminable partida de ruleta rusa con su propia convivencia. En pleno siglo XXI, el deterioro del principio de autoridad es una realidad que afecta a buena parte del mundo y, en consecuencia, tambi&eacute;n a Euskadi.  
    </p><p class="article-text">
        Los protagonistas suelen ser los sospechosos habituales: grupos radicales a los que les da igual que el detonante sea un partido de f&uacute;tbol, un concierto o las fiestas de un pueblo. El argumento casi siempre es el mismo: luchas de poder, demostrar qui&eacute;n manda o qui&eacute;n es el m&aacute;s fuerte del barrio, ya sea por el control de unas txosnas o por conseguir m&aacute;s notoriedad y seguidores en las redes sociales.
    </p><p class="article-text">
        Ante estos ataques, la expansi&oacute;n de las redes sociales y la sensaci&oacute;n de impunidad con la que demasiadas personas act&uacute;an desde ellas, nuestras leyes y, en ocasiones, tambi&eacute;n la respuesta de las instituciones siguen ancladas en planteamientos del siglo XX. Se pretende hacer frente a amenazas nuevas con herramientas dise&ntilde;adas para una realidad que ya no existe. Fueron &uacute;tiles pero ahora mismo no lo son.
    </p><p class="article-text">
        Por ello resulta urgente una respuesta firme tanto por parte de quienes tenemos la responsabilidad de garantizar la seguridad como de nuestros representantes pol&iacute;ticos, titulares del poder ejecutivo y del legislativo. La modificaci&oacute;n de las leyes para reforzar la protecci&oacute;n frente a los ataques contra los polic&iacute;as, ya se materialicen mediante agresiones f&iacute;sicas o a trav&eacute;s de las m&uacute;ltiples formas de se&ntilde;alamiento, acoso o coacci&oacute;n en las redes sociales, se ha convertido en una necesidad inaplazable.
    </p><p class="article-text">
        Pero las leyes, por s&iacute; solas, no bastan. Es igualmente fundamental impulsar un cambio en el modelo educativo. Aunque sus resultados no sean inmediatos, la educaci&oacute;n es la herramienta m&aacute;s eficaz para recuperar el respeto a la autoridad leg&iacute;tima, fortalecer las normas de convivencia y consolidar una aut&eacute;ntica cultura de responsabilidad c&iacute;vica. 
    </p><p class="article-text">
        Porque, si normalizamos el desprecio a la autoridad, terminaremos pagando un precio muy alto en convivencia, seguridad y respeto mutuo. Nos jugamos mucho en esta partida: se lo juega la sociedad en su conjunto y nos lo jugamos tambi&eacute;n quienes, cada d&iacute;a, tenemos la responsabilidad de garantizar la seguridad de todos. A&uacute;n estamos a tiempo de corregir el rumbo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Aitor Otxoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/principio-autoridad_132_13377242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 19:45:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin principio de autoridad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El feto como súbdito y la mujer como incubadora]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/feto-subdito-mujer-incubadora_132_13377129.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c44c8341-444b-4491-bbf8-6d2e0188be43_16-9-discover-aspect-ratio_default_1086661.jpg" width="4025" height="2264" alt="El feto como súbdito y la mujer como incubadora"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las encuestas de cara a 2027 señalan que PP y Vox suman hoy mayoría absoluta en el promedio de sondeos. Eso significa una ley también en Euskadi, sin que el autogobierno sirva de escudo"</p></div><p class="article-text">
        Hay una manera muy eficaz de imponer una idea: convertirla en sentido com&uacute;n. Que nadie tenga que argumentarla porque &ldquo;es de caj&oacute;n&rdquo;. Eso es lo que est&aacute; haciendo la derecha con la &ldquo;ley del concebido no nacido&rdquo;: vender como puro sentido com&uacute;n algo que en realidad es una jugada ideol&oacute;gica de enorme calado. &iquest;Qui&eacute;n va a estar en contra de &ldquo;ayudar a las mujeres embarazadas&rdquo;? Ese es exactamente el truco, disfrazar de obviedad lo que es una operaci&oacute;n pol&iacute;tica de fondo, para que cuestionarla te haga parecer la mala de la pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Isabel D&iacute;az Ayuso la aprob&oacute; en Madrid con PP y Vox y el feto pasa a contar como uno m&aacute;s de la familia desde la semana 14, con becas y ayudas incluidas. Veremos c&oacute;mo encaja esto con el principio de &ldquo;prioridad nacional&rdquo; de la ultraderecha que el PP ha asumido r&aacute;pidamente. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o promete llevarla a toda Espa&ntilde;a. Que nadie se confunda: esto no es una ley de familia. 
    </p><p class="article-text">
        El sentido com&uacute;n que nos quieren colar es que &ldquo;el feto ya es de la familia, faltar&iacute;a m&aacute;s&rdquo;. Suena bonito. Pero toda la vida el derecho ha distinguido, con buen criterio, entre proteger la vida en camino y decir que ya hay una persona completa con estatus propio ah&iacute; dentro. Esa distinci&oacute;n no era un simple tecnicismo, era lo que permit&iacute;a que existieran a la vez el cuidado del embarazo y el derecho de la mujer a decidir. Borrarla de un plumazo, disfraz&aacute;ndolo de &ldquo;ayuda a la maternidad&rdquo;, no es cari&ntilde;o, es allanar el terreno. 
    </p><p class="article-text">
        Es la misma jugada que se hizo en Estados Unidos antes de tumbar el derecho al aborto. Es ir sembrando aqu&iacute; y all&aacute; la idea de que el feto &ldquo;ya es alguien&rdquo; en leyes que nada tienen que ver con el aborto, hasta que ese debate ya est&aacute; medio ganado sin que nadie lo haya discutido de cara. No se ataca la ley del aborto de frente. Se la rodea poco a poco, con &ldquo;sentido com&uacute;n&rdquo;, hasta que se cae sola.
    </p><p class="article-text">
        Y se ha hecho no con un debate p&uacute;blico sobre el aborto, sino con una ley de &ldquo;ayudas a la familia&rdquo;, aprobada a toda prisa fuera del periodo normal de sesiones, para que nadie tuviera tiempo de mirarla con calma. Eso no es cuidar a las familias. Es usar a las familias de tapadera para colar otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, a la infancia ya nacida que le den. Se legisla con solemnidad por un embri&oacute;n de tres meses, pero en Madrid no hay comedor gratis ni escuela infantil p&uacute;blica de verdad. Un feto no pide sueldo, no hace huelga de cuidados, no reclama conciliaci&oacute;n ni denuncia el techo de cristal. Por eso sale tan barato y tan rentable. 
    </p><p class="article-text">
        Al final esto es muy simple, y no hay que dejar que lo compliquen para que parezca inofensivo: la mujer deja de ser quien decide y pasa a ser el tr&aacute;mite por el que el Estado reconoce a &ldquo;otro&rdquo; antes que a ella. No es un debate de becas ni de burocracia. Es la pregunta de siempre: &iquest;qui&eacute;n manda sobre tu cuerpo, t&uacute; o el Estado que ahora te vigila desde el tercer mes con la excusa de que te quiere? Cada vez que se acepta como normal que &ldquo;el feto ya cuenta&rdquo;, se acepta tambi&eacute;n, sin decirlo, que la mujer embarazada cuenta un poco menos.
    </p><p class="article-text">
        Desde Euskadi esto puede quedarnos lejos. Es f&aacute;cil verlo como el incendio en casa del vecino. Pero Feij&oacute;o no quiere esta ley solo para Madrid: la quiere &ldquo;nacional&rdquo;. Y las encuestas de cara a 2027 se&ntilde;alan que PP y Vox suman hoy mayor&iacute;a absoluta en el promedio de sondeos. Eso significa una ley tambi&eacute;n en Euskadi, sin que el autogobierno sirva de escudo: derecho civil y derechos fundamentales son competencia estatal, y ah&iacute; no hay Estatuto ni Concierto que blinde nada. Lo que hoy se ensaya en Madrid con nombre de tr&aacute;mite administrativo, ma&ntilde;ana puede votarse en el Congreso. Lo dem&aacute;s es batalla cultural pagada con dinero p&uacute;blico y disfrazada de obviedad. Y las mujeres, otra vez, el campo de batalla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Macazaga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/feto-subdito-mujer-incubadora_132_13377129.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 13 Jul 2026 19:45:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El feto como súbdito y la mujer como incubadora]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Peligroso]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/peligroso_132_13369167.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f23b6396-02df-4dd8-b97d-59177790a6c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x957y412.jpg" width="1200" height="675" alt="Peligroso"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El único esfuerzo del que los imbéciles son realmente incapaces es del esfuerzo de pensar por sí mismos. Prefieren destruir, e incluso matar, a tener que pensar"</p></div><p class="article-text">
        El mundo es un lugar peligroso. En las elecciones celebradas el 5 de noviembre de 2024 para elegir al presidente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica, setenta y siete millones de votantes estadounidenses eligieron libremente a un hombre que hab&iacute;a sido declarado culpable de treinta y cuatro delitos graves, considerado responsable de abusos sexuales, que durante su primer mandato le certificaron m&aacute;s de treinta mil mentiras, que durante un debate electoral acus&oacute; a los migrantes de comerse las mascotas de los norteamericanos, que foment&oacute; una insurrecci&oacute;n y que nunca ha admitido que perdi&oacute; las elecciones del a&ntilde;o 2020. Algunos ciudadanos que le votaron creen firmemente que es inocente de todos los cargos. Algunos otros estadounidenses que tambi&eacute;n le votaron lo consideran un mensajero de dios.
    </p><p class="article-text">
        El mundo es un lugar peligroso. Los votantes de las &uacute;ltimas elecciones auton&oacute;micas celebradas en nuestro pa&iacute;s han otorgado libremente el gobierno de sus autonom&iacute;as a los l&iacute;deres medievales que niegan el cambio clim&aacute;tico, la violencia de g&eacute;nero, los derechos de los migrantes y la prioritaria financiaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos promoviendo la privatizaci&oacute;n tanto de la sanidad como de la educaci&oacute;n, estando, adem&aacute;s, de acuerdo con los cr&iacute;menes contra la humanidad cometidos por el dirigente mesi&aacute;nico israel&iacute; Netanyahu en colaboraci&oacute;n con el presidente de los Estados Unidos de Am&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        El mundo es un lugar peligroso. Pero este peligro no se debe a una maldici&oacute;n b&iacute;blica. Ni es consecuencia de una acumulaci&oacute;n de desastres naturales ni de un discurrir ag&oacute;nico de la historia. Tampoco se debe a una conjura sat&aacute;nica promovida por el advenimiento del Anticristo. No es un castigo que el dios furioso del Antiguo Testamento nos ha impuesto como penitencia por los muchos pecados que hemos cometido. Las personas somos quienes convertimos el mundo en un lugar peligroso. 
    </p><p class="article-text">
        La rebeli&oacute;n de los imb&eacute;ciles. &ldquo;La ira de los imb&eacute;ciles llena el mundo&rdquo;. Esta es la frase recurrente que aparece en las primeras p&aacute;ginas del libro &ldquo;Los grandes cementerios bajo la luna&rdquo; que el escritor cat&oacute;lico y franc&eacute;s George Bernanos publicara en Par&iacute;s en el a&ntilde;o 1938 para denunciar la brutal represi&oacute;n franquista durante la Guerra Civil. El mundo es un lugar peligroso porque seg&uacute;n lo narrado por George Bernanos, el &uacute;nico esfuerzo del que los imb&eacute;ciles son realmente incapaces es del esfuerzo de pensar por s&iacute; mismos. Prefieren destruir, e incluso matar, a tener que pensar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/peligroso_132_13369167.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:46:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Peligroso]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Benjamin Netanyahu]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Que la solidaridad no decaiga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/solidaridad-no-decaiga_132_13369513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6dbe24d6-e9eb-40a1-a212-331e5cd02d22_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que la solidaridad no decaiga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Significa permanecer cerca cuando la urgencia deja paso a la reconstrucción. Significa acompañar el duelo, sostener la esperanza y ayudar a que las familias puedan recuperar, poco a poco, un lugar seguro donde vivir"</p></div><p class="article-text">
        Han transcurrido casi dos semanas desde que el 24 de junio dos terremotos sacudieran la zona norte de Venezuela, provocando una cat&aacute;strofe humana y social de enorme magnitud. Los &uacute;ltimos balances hablan ya de m&aacute;s de tres mil personas fallecidas, m&aacute;s de diecis&eacute;is mil heridas y miles de familias que han perdido su vivienda, sus medios de vida o sus espacios cotidianos de seguridad.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras ayudan a comprender la dimensi&oacute;n del desastre, pero no alcanzan a decirlo todo. Detr&aacute;s de cada n&uacute;mero hay una vida interrumpida, una familia rota, una casa convertida en escombros, una comunidad que intenta reconocerse de nuevo entre el miedo, el duelo y la incertidumbre. Son los rostros, las historias y los testimonios personales los que nos acercan verdaderamente al sufrimiento vivido por tantas familias venezolanas.
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n han recogido relatos que permiten intuir la hondura de lo ocurrido. La publicista Migdalia Carros fue rescatada bajo los escombros del edificio en el que resid&iacute;a, en el municipio de Chacao. Tras el rescate explicaba que hab&iacute;a bajado al infierno en apenas 39 segundos, el tiempo que dur&oacute; el temblor. Sobrevivi&oacute;, pero perdi&oacute; a su padre en el derrumbe. En una sola vida se concentra as&iacute; la paradoja de tantas cat&aacute;strofes: la alegr&iacute;a inmensa de seguir con vida y el dolor irreparable de la p&eacute;rdida.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es necesario reconocer la respuesta solidaria ofrecida desde distintos pa&iacute;ses, con el env&iacute;o de equipos de rescate, bomberos, personal sanitario y ayuda humanitaria. A esta respuesta se suma el trabajo de muchas entidades sociales y humanitarias presentes en el propio territorio, entre ellas C&aacute;ritas Venezuela, cuya cercan&iacute;a a las comunidades afectadas resulta especialmente importante.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros d&iacute;as, la urgencia se mide en horas: rescatar, atender heridas y asegurar agua, alimentos, refugio y medicamentos. Pero, como ocurre en los grandes desastres, con el paso del tiempo las esperanzas de rescate se reducen, los equipos internacionales comienzan a retirarse y los medios de comunicaci&oacute;n desplazan su atenci&oacute;n hacia otros acontecimientos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, para las personas damnificadas, la emergencia no termina cuando desaparece de los titulares. En ese momento comienza una etapa m&aacute;s larga, silenciosa y menos visible: la reconstrucci&oacute;n de viviendas, la recuperaci&oacute;n de medios de vida, la atenci&oacute;n sanitaria y emocional, el acompa&ntilde;amiento del duelo y la protecci&oacute;n de quienes han quedado en una situaci&oacute;n de mayor desamparo. Cuando el ruido informativo se apaga, sostener la vida sigue siendo necesario.
    </p><p class="article-text">
        Como recuerda el papa Francisco, &ldquo;el bien, como tambi&eacute;n el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada d&iacute;a&rdquo;. Por eso, el &aacute;rea de Cooperaci&oacute;n Internacional de Caritas Gipuzkoa mantiene activa su campa&ntilde;a de emergencia a favor de las personas y familias venezolanas damnificadas. Esta llamada se inscribe en la dimensi&oacute;n universal de la caridad, en el compromiso con la justicia global y en la comunicaci&oacute;n cristiana de bienes. La solidaridad cristiana no se limita a una reacci&oacute;n inmediata ante el impacto de la tragedia; busca sostener procesos, acompa&ntilde;ar comunidades y afirmar que ninguna vida queda fuera de nuestra responsabilidad com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta mirada, la cooperaci&oacute;n no se entiende como una ayuda distante, sino como una relaci&oacute;n fraterna entre comunidades. Caritas acompa&ntilde;a a trav&eacute;s de las Caritas hermanas y de las Iglesias locales, reconociendo su presencia, su conocimiento del territorio y su capacidad para estar junto a las personas afectadas antes, durante y despu&eacute;s de la emergencia. Esa cercan&iacute;a permite que la ayuda no sea solo respuesta puntual, sino tambi&eacute;n reconstrucci&oacute;n de v&iacute;nculos, fortalecimiento comunitario y esperanza compartida.
    </p><p class="article-text">
        En 2025, Caritas Gipuzkoa destin&oacute; m&aacute;s de 600.000 euros a proyectos de cooperaci&oacute;n internacional en nueve pa&iacute;ses, orientados especialmente a la seguridad alimentaria, la educaci&oacute;n, la promoci&oacute;n de las mujeres y el fortalecimiento de comunidades locales. Esta trayectoria expresa una convicci&oacute;n profunda: la caridad, cuando est&aacute; unida a la justicia, no conoce fronteras y se hace concreta all&iacute; donde la vida est&aacute; m&aacute;s amenazada.
    </p><p class="article-text">
        Que la solidaridad con Venezuela no decaiga significa no pasar p&aacute;gina demasiado pronto. Significa permanecer cerca cuando la urgencia deja paso a la reconstrucci&oacute;n. Significa acompa&ntilde;ar el duelo, sostener la esperanza y ayudar a que las familias puedan recuperar, poco a poco, un lugar seguro donde vivir.
    </p><p class="article-text">
        Porque cada gesto de apoyo, por peque&ntilde;o que parezca, puede convertirse en una forma concreta de esperanza para quienes han perdido casi todo. Y porque, ante el sufrimiento de un pueblo hermano, la distancia nunca puede ser excusa para la indiferencia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patxi Aizpitarte]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/solidaridad-no-decaiga_132_13369513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:46:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Que la solidaridad no decaiga]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáritas,Venezuela]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sin retorno ni normas claras, no hay reutilización de vasos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/retorno-normas-claras-no-hay-reutilizacion-vasos_132_13369149.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec7b24d4-ea2e-4155-a502-b62b0775ccbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sin retorno ni normas claras, no hay reutilización de vasos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que debía ser una medida de prevención de residuos en la mayoría de los casos se ha convertido en un sistema de financiación de los eventos, sin posibilidad de devolución"</p></div><p class="article-text">
        Hace unas cuantas semanas que arrancaron las fiestas u otros eventos, y nos encontramos con los llamados vasos &ldquo;reutilizables&rdquo;. Y hemos o&iacute;do la misma cantinela de siempre: &ldquo;Por cada uno de estos vasos reutilizables se evitar&aacute; el consumo de m&aacute;s de cinco vasos de pl&aacute;stico de un solo uso. El medio ambiente gana&rdquo;. &iquest;Pero es as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        Conforme se comenz&oacute; con el uso de vasos de pl&aacute;stico reutilizables en diversos eventos, muchas personas pensamos que era una buena medida para reducir la ingente generaci&oacute;n de residuos, especialmente de pl&aacute;stico. La idea original era que hubiera una reutilizaci&oacute;n real de estos vasos, y que &eacute;sta fuera de la mano de las entidades organizadoras de los eventos. Pero la realidad ha sido otra: lo que ha ocurrido es que esta responsabilidad ha pasado una vez m&aacute;s a la persona usuaria final. Lo que deb&iacute;a ser una medida de prevenci&oacute;n de residuos en la mayor&iacute;a de los casos se ha convertido en un sistema de financiaci&oacute;n de los eventos, sin posibilidad de devoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Antes que nada, conviene tener en cuenta algunas definiciones, como se hace en un informe de la Fundaci&oacute;n The Best Wordl, publicado en febrero de 2026. El vaso reutilizable se define como un envase dise&ntilde;ado para m&uacute;ltiples ciclos de uso mediante sistemas de recogida, lavado y redistribuci&oacute;n; el retorno efectivo es la devoluci&oacute;n del vaso al sistema tras su uso para permitir su reutilizaci&oacute;n posterior; el circuito cerrado de reutilizaci&oacute;n es el modelo en el que los envases se recuperan, limpian y vuelven a utilizarse dentro de un mismo sistema operativo; la tasa de retorno es el porcentaje de envases recuperados respecto al total de distribuidos en un evento; y reutilizaci&oacute;n efectiva es el uso repetido del mismo envase en m&uacute;ltiples ciclos, garantizando su retorno y acondicionamiento para un nuevo uso.
    </p><p class="article-text">
        La introducci&oacute;n del uso de estos vasos ha permitido a muchos eventos colgarse la medalla de &ldquo;evento sostenible&rdquo; y ha creado en el p&uacute;blico una falsa sensaci&oacute;n de sostenibilidad, tal y como se&ntilde;ala en un art&iacute;culo M&iacute;riam Galindo Fern&aacute;ndez, de la consultora y fundaci&oacute;n ENT, <a href="https://www.residuosprofesional.com/fracaso-vasos-reutilizables/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">titulado &ldquo;El fracaso de los vasos reutilizables. &iquest;Qu&eacute; ha fallado?&rdquo; y publicado en la revista 'Residuos profesional'</a>. En la mayor&iacute;a de los casos no existe una log&iacute;stica real de reutilizaci&oacute;n, y esta carencia comienza ya con el dise&ntilde;o del vaso, en el que se incorpora la edici&oacute;n del festival o de la fiesta y los patrocinadores, haciendo inviable su reutilizaci&oacute;n en ediciones posteriores. Y la falta de un sistema de devoluci&oacute;n imposibilita su reutilizaci&oacute;n. Hay que tener presente que, si no se da un n&uacute;mero m&iacute;nimo de reutilizaciones, el impacto ambiental de un vaso de pl&aacute;stico reutilizable puede ser mayor que el de un vaso de pl&aacute;stico de un solo uso, debido a la mayor necesidad de material y recursos para su fabricaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Ley estatal 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una econom&iacute;a circular, quiso avanzar en la buena direcci&oacute;n. Estableci&oacute; la jerarqu&iacute;a de residuos como principio rector: Primero prevenir, despu&eacute;s preparar para la reutilizaci&oacute;n y, solo despu&eacute;s, reciclar o valorizar. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que tener presente que, si no se da un número mínimo de reutilizaciones, el impacto ambiental de un vaso de plástico reutilizable puede ser mayor que el de un vaso de plástico de un solo uso, debido a la mayor necesidad de material y recursos para su fabricación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Real Decreto 1055/2022, de envases y residuos de envases, concret&oacute; esta orientaci&oacute;n para los eventos festivos, culturales y deportivos: desde el 1 de julio de 2023, los promotores tienen que implantar alternativas a la venta y distribuci&oacute;n de bebidas en envases y vasos desechables. Y solo cuando se opte por vasos reutilizables con dep&oacute;sito, hay que habilitar mecanismos para devolver este importe cuando la persona consumidora devuelva el vaso.
    </p><p class="article-text">
        Sobre el papel, era una medida necesaria, razonable y ampliamente compartida. Pero una buena intenci&oacute;n normativa no siempre garantiza una buena pol&iacute;tica p&uacute;blica. El vac&iacute;o legal permite hacer lavado de imagen verde con la reutilizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que la norma no ha sido lo suficientemente clara. Para que un vaso sea reutilizado, hay que habilitar sistemas efectivos de recogida y lavado. Demasiado a menudo, el vaso reutilizable se ha convertido en un producto que se vende, no en un envase que circula. Se presenta como una medida ambiental, pero no siempre dispone de un sistema efectivo de retorno, recogida, lavado y reutilizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En el Bando San Ferm&iacute;n 2026 se viene a decir lo siguiente: &ldquo;Con el fin de prevenir la generaci&oacute;n de residuos, especialmente los pl&aacute;sticos de un solo uso, y de mitigar los aspectos adversos sobre la salud humana y el medio ambiente asociados a su generaci&oacute;n y gesti&oacute;n, es obligatorio el uso del vaso reutilizable con Sistema de Dep&oacute;sito, Devoluci&oacute;n y Retorno (SDDR) frente al uso del vaso desechable, para todos los establecimientos del ramo de la hosteler&iacute;a. Para ello, el Ayuntamiento pondr&aacute; todas las medidas a su alcance para garantizar esa reducci&oacute;n de residuos a trav&eacute;s de un servicio de gesti&oacute;n de los vasos reutilizables, a disposici&oacute;n de todos los establecimientos de hosteler&iacute;a y otros espacios festivos p&uacute;blicos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero cabe preguntarse: &iquest;est&aacute;n funcionando los sistemas de recogida efectivos? &iquest;Existen mecanismos de lavado y reutilizaci&oacute;n para que vuelvan a circular? &iquest;Hay supervisi&oacute;n y sanciones para los que incumplen? Las fotos que nos llegan de Iru&ntilde;a nos muestran una gran cantidad de vasos retornables desparramados por el suelo. Habr&aacute; que esperar al balance que se haga cuando finalicen los Sanfermines.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del BBK Live que se celebra del 9 al 11 de julio, en su web se puede leer que existen vasos reutilizables, pero que debes tener en cuenta, que, al comprar tu primera bebida, pagar&aacute;s un dep&oacute;sito de 2,5 euros adem&aacute;s del precio de la consumici&oacute;n. (Normativa Vasos Reutilizables En Eventos &ndash; Encore). S&iacute; se pueden devolver en las barras habilitadas para ello y recuperar tu dep&oacute;sito. Ser&iacute;a muy importante que se hiciera p&uacute;blico con la m&aacute;xima transparencia, el porcentaje de envases que se recuperan, limpian y vuelven a utilizarse.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos tambi&eacute;n el caso de Vitoria-Gasteiz, donde la Fundaci&oacute;n Vital y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz lanzan desde hace a&ntilde;os una campa&ntilde;a para sustituir los vasos de un solo uso en fiestas La Blanca u otras por otros reutilizables y evitar residuos. El sistema funciona mediante un dep&oacute;sito de 1 &euro; que el ciudadano recupera &iacute;ntegramente al devolver el recipiente en cualquiera de los puntos oficiales o locales adheridos. Sin embargo, aparte de que se diga que la campa&ntilde;a &ldquo;Pl&aacute;stico 0&rdquo; del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y Fundaci&oacute;n Vital suele ser es un &eacute;xito rotundo, evitando millones de envases de un solo uso, no hay datos que justifiquen esa afirmaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la Alianza Residuo Cero que la componen diferentes entidades ecologistas a nivel estatal, ha planteado una serie de medidas, entre las que figuran la definici&oacute;n legal de un sistema efectivo de reutilizaci&oacute;n, la obligaci&oacute;n de disponer de puntos de devoluci&oacute;n accesibles durante todo el evento, la informaci&oacute;n clara sobre el car&aacute;cter retornable de los dep&oacute;sitos cobrados a la ciudadan&iacute;a y la implantaci&oacute;n de sistemas de trazabilidad que permitan conocer cu&aacute;ntos vasos se ponen en circulaci&oacute;n, cu&aacute;ntos se recuperan y cu&aacute;ntos vuelven a utilizarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julen Rekondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/retorno-normas-claras-no-hay-reutilizacion-vasos_132_13369149.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:46:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sin retorno ni normas claras, no hay reutilización de vasos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reciclaje,Festivales,Sostenibilidad,Consumo sostenible]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nos cuesta confiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cuesta-confiar_132_13369054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a0ff6fd1-644e-40f5-a5bc-5c697f11a4c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1006y144.jpg" width="1200" height="675" alt="Nos cuesta confiar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se ha avanzado en prevención, en pedagogía y en el conocimiento de las distintas formas de violencias contra las mujeres, pero muy poco en conseguir que disminuyan"</p></div><p class="article-text">
        La desconfianza de las mujeres en el sistema de protecci&oacute;n ante cualquier agresi&oacute;n machista responde a una experiencia ancestral de falta de empat&iacute;a, cuestionamiento, descr&eacute;dito, ninguneo, minimizaci&oacute;n de los hechos y ausencia de respuestas.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna sorpresa: estamos condicionadas a desconfiar.
    </p><p class="article-text">
        Cualquier m&iacute;nima experiencia de posible &mdash;y digo &ldquo;posible&rdquo;&mdash; agresi&oacute;n sexual genera miedo, retraimiento y, en la mayor&iacute;a de los casos, cambios en la vida diaria para que un agresor no te atrape. Salir y volver siempre acompa&ntilde;ada, controlar d&oacute;nde est&aacute;s, tu bebida o tu cuerpo&hellip; se llama miedo y responde a fallos estructurales y continuados fen la respuesta frente a las violencias machistas, sean del tipo que sean. Nos lo han transmitido madres, compa&ntilde;eras de trabajo, amigas y otras mujeres. Es una herencia de saberes legada por nuestras antepasadas.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a recuerdo mi primera experiencia con una mujer maltratada diariamente. No quer&iacute;a denunciar a su marido para que no le quitaran a sus hijas. La atenci&oacute;n y los cuidados reca&iacute;an en las mujeres de la plantilla, porque muchas veces acud&iacute;a a trabajar apalizada y con el cuerpo con marcas de golpes o agujeros de destornillador. Hac&iacute;amos su trabajo entre todas mientras descansaba. Su desconfianza en unas instituciones machistas y patriarcales era absoluta y el tiempo le dio la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A d&iacute;a de hoy, los datos de la tercera gran encuesta realizada a nivel europeo por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Uni&oacute;n Europea (FRA), para la que se entrevist&oacute; a casi 115.000 mujeres de toda la UE, muestran que la violencia machista apenas ha descendido durante la &uacute;ltima d&eacute;cada en Europa y que seguimos igual que siempre a la hora de denunciar: verg&uuml;enza, culpabilidad, miedo y falta de confianza en las instituciones, especialmente en los distintos cuerpos policiales.
    </p><p class="article-text">
        Se ha avanzado en prevenci&oacute;n, en pedagog&iacute;a y en el conocimiento de las distintas formas de violencias contra las mujeres, pero muy poco en conseguir que disminuyan.
    </p><p class="article-text">
        Cuando te roban el bolso, la bicicleta o dinero de tu cuenta, acudes a la polic&iacute;a a denunciar; cuando agreden tu cuerpo y tu dignidad &iquest;en qui&eacute;n conf&iacute;as?
    </p><p class="article-text">
        Hasta ahora, denunciar ante las fuerzas de seguridad supon&iacute;a un periplo de repetir y explicar lo ocurrido, intentar probarlo, no ser cre&iacute;da y, cuando lo hab&iacute;as conseguido, encontrarte que muchas veces se justificaba al agresor. Es decir, violencia institucional a distintos niveles y siempre contra la agredida, todo ello pese a haber depositado su confianza en el sistema. El sistema fallaba a las mujeres una y otra vez, actualmente tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo eliminar el miedo ancestral a la revictimizaci&oacute;n, al escrutinio de nuestros comportamientos, a la duda permanente sobre el testimonio de las v&iacute;ctimas &mdash;con el desgaste emocional que ello genera antes y durante el proceso judicial&mdash; a la reproducci&oacute;n de estereotipos de g&eacute;nero en los tribunales, a la falta de amparo efectivo y al temor a las represalias del agresor? Eso no se corrige &uacute;nicamente con servicios asistenciales y leyes, por muy avanzadas e innovadoras que sean. Requiere mucha pedagog&iacute;a, compromiso y determinaci&oacute;n por parte de todas las instituciones y de la propia sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos mujeres asesinadas casi a diario como consecuencia de fallos institucionales que se esconden tras mara&ntilde;as burocr&aacute;ticas incomprensibles: procedimientos legales complejos, largos y emocionalmente agotadores, fuerzas de seguridad desinformadas y despistadas, &oacute;rdenes de alejamiento que no se hacen cumplir y un sinf&iacute;n de errores.
    </p><p class="article-text">
        La pregunta es inevitable: &iquest;para qu&eacute; voy a denunciar? &iquest;Qu&eacute; gana una v&iacute;ctima al adentrarse en esta red de desamparo? Poco o nada. Los procesos judiciales y psicol&oacute;gicos siguen siendo muy lentos, angostos y de dudosa satisfacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que la reflexi&oacute;n debe ser la contraria: si las mujeres estamos haciendo todo lo que se recomienda, impulsamos leyes que nos protegen, algunas hasta denuncian, se ponen en marcha medidas institucionales de car&aacute;cter asistencial, pero los agresores siguen actuando con impunidad, reinciden, matan y asesinan casi a diario, entonces las mujeres tienen todos los motivos para no confiar en quienes deber&iacute;an garantizar su seguridad, ergo se cuidan y se protegen entre ellas al margen de los mecanismos institucionales.
    </p><p class="article-text">
        La credibilidad de las instituciones se construye demostrando capacidad para reducir los problemas, obteniendo resultados medibles y gestionando de manera eficiente los recursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de las v&iacute;ctimas de las violencias machistas, esa credibilidad nunca ha existido. No se trata de recuperar algo que estuvo ah&iacute;, sino de actuar tan bien por parte de todos los operadores &mdash;fuerzas de seguridad, sistema sanitario, judicatura y servicios sociales y dem&aacute;s agentes&mdash; que las mujeres podamos confiar desde el mismo momento en que sufrimos una agresi&oacute;n o un intento de agresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso no est&aacute; ocurriendo. Por eso nos cuesta confiar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariví Eizaguirre Ballesteros]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/cuesta-confiar_132_13369054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Jul 2026 19:46:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nos cuesta confiar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Machismo,Machistas,Agresiones machistas,Violencia machista,Violencia de género,Desigualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada a la escuela de refugiados Kachin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-escuela-refugiados-kachin_132_13269599.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c1917a3-8998-4536-9684-67c0deaee4f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x454y138.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada a la escuela de refugiados Kachin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No existe educación para estos niños y niñas refugiados, que, excluidos del sistema y de la oportunidad de formarse, hallan su futuro asidos de la mano de personas anónimas, de esas que no salen nunca en los periódicos"</p></div><p class="article-text">
        Despego la nariz de la pantalla y traspaso el cristal. Es muy temprano pero el sol ya brilla, el calor me hace transpirar y la mayor&iacute;a de peque&ntilde;os negocios del barrio de Bukit Bintang en Kuala Lumpur ya han abierto la persiana. Colores y olores por doquier, mientras la basura y los gatos adornan estrechos callejones, y aparatos de aire acondicionado entremezclados con art&iacute;sticos grafitis, las fachadas.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de Google Maps no la encuentro, embebida como est&aacute; en el entorno, pero una rendija me permite visualizar pupitres y ni&ntilde;os uniformados. Pregunto a una amable mujer, que afanosa fabrica comida en serie, y sin detener su labor, me confirma que he llegado.
    </p><p class="article-text">
        Al instante me recibe Joshua; joven limpio y de m&aacute;s limpia sonrisa, quien me habla sobre la escuela. Tres centros en la capital, en los que se distribuyen m&aacute;s de ochocientos menores, en edades comprendidas entre los 3 y los 17 a&ntilde;os y a los que dan clase docenas de voluntarios, en todas las materias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Con el responsable del centro                            </span>
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        Porque en Malasia no existe educaci&oacute;n para estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as refugiados, que, excluidos del sistema y de la oportunidad de formarse, hallan su futuro asidos de la mano de personas an&oacute;nimas, de esas que no salen nunca en los peri&oacute;dicos, pero que en justicia deber&iacute;an copar portadas, porque son los verdaderos referentes, &iacute;dolos y estrellas de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        No quiero interrumpir las clases pero s&iacute; quiero saludarles. Les saludo; e incido en la importancia de la educaci&oacute;n para su futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No me cabe duda de que el camino hacia el conocimiento es el camino hacia su libertad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Cristina Maruri]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/mirada-escuela-refugiados-kachin_132_13269599.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 19:46:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una mirada a la escuela de refugiados Kachin]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Una ley que fractura un país]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ley-fractura-pais_132_13362673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6c61994-8074-4160-a133-38e0eb382736_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1587y316.jpg" width="1200" height="675" alt="Una ley que fractura un país"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En Euskara Denontzat, consideramos que cargarse los consensos que han regido nuestra convivencia lingüística durante 45 años es, cuando menos, una temeridad"</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Se ha consumado la amenaza de perge&ntilde;ar una nueva ley con la que evitar molestos acuerdos transversales, y que las exigencias ling&uuml;&iacute;sticas dejen de ser un quebradero de cabeza para quienes se saltaban la normativa anterior. El PNV demuestra as&iacute; que la tutela a la que EH Bildu le somet&iacute;a ha dado su fruto amargo: la ley de la que se beneficiar&aacute;n tan solo el 20% de las vascas y vascos. Pero vayamos por partes.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Alrededor del euskara: nerviosismo</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Algunos que nos dedicamos a la ense&ntilde;anza del euskera sabemos que en un examen, sea el que sea, sacar un cero, adem&aacute;s de ser absolutamente excluyente, relega al rinc&oacute;n de pensar al interfecto, por haber cometido una falta grave. De hecho, en los ex&aacute;menes para lograr los niveles ling&uuml;&iacute;sticos de euskera, HABE mantiene un list&oacute;n integrador que no permite, en ning&uacute;n caso, la humillaci&oacute;n del examinado. Por lo tanto, es casi imposible sacar un cero en una prueba de creaci&oacute;n y comentario de textos como se ha dado en la PAU de este a&ntilde;o. Pero m&aacute;s all&aacute; de esta pol&eacute;mica, aunque vinculada a una manera de meter mano dura al asunto, podemos afirmar que, por mor de las pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas, los niveles de exigencia y las maneras de gestionar su implantaci&oacute;n, &uacute;ltimamente el euskara sufre de sobreactuaci&oacute;n, apropiaci&oacute;n, displicencia y exageraci&oacute;n verbal. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En vez de plantearnos socialmente un debate sosegado, abierto y plural, parece que cada cual, de inicio, ha de tomar posiciones de trinchera, como si de una batalla por la salvaci&oacute;n de un espacio fortificado, sagrado e intocable se tratara. Quiz&aacute;s debamos repensar como sociedad biling&uuml;e y digl&oacute;sica, la realidad socioling&uuml;&iacute;stica de nuestra tierra -bien diferente en Lantar&oacute;n o en Orexa-, lo que queremos que sea de aqu&iacute; en adelante y la deriva de nuestra pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">De salida, habr&iacute;a que reconocer, a nuestro modo de ver, que las pol&iacute;ticas de promoci&oacute;n, adecuaci&oacute;n, actualizaci&oacute;n y uso de nuestra lengua minoritaria han dado resultados muy positivos en cuanto a la poblaci&oacute;n que conoce y entiende el euskera. En Euskadi, el 43% de la poblaci&oacute;n dice poder manejarse en esta lengua; en 1980 solamente era el 20-25%. Este aumento se debe fundamentalmente a la ense&ntilde;anza obligatoria cada vez m&aacute;s reforzada en euskara</span><span class="highlight" style="--color:white;"><strong> </strong></span><span class="highlight" style="--color:white;">(modelos B y, sobre todo, D), as&iacute; como a la euskaldunizaci&oacute;n de adultos (unos 35.000 cada a&ntilde;o, matriculados en los euskaltegis). Es verdad que los procesos de estos &uacute;ltimos son largos y con una tasa elevada de abandono. No olvidemos la distancia ling&uuml;&iacute;stica entre el euskara y el castellano, factor fundamental que impide cualquier comparaci&oacute;n con el proceso de asimilar y utilizar el catal&aacute;n o el gallego.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Si hemos de estar relativamente satisfechos con el aumento del conocimiento del euskara, su uso, sin embargo, ha disminuido incluso en zonas fuertemente euskaldunes; habr&aacute; que analizar a fondo cu&aacute;l es la raz&oacute;n de peso, pero el castellano va ganando terreno, y otras lenguas migradas se van escuchando cada vez m&aacute;s. El euskara resiste, pero debilita su presencia. Incluso se va imponiendo una suerte de h&iacute;brido -euska&ntilde;ol-, una especie de pidgin exitoso, cada vez con m&aacute;s energ&iacute;a y guayismo. Estamos en los tiempos de la comunicaci&oacute;n global, sin frontera idiom&aacute;tica. Es la naturaleza que crece salvaje y -como indica su propio nombre- de modo natural. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&iquest;Debemos ponerle puertas a ese campo de la comunicaci&oacute;n? La espontaneidad es una caracter&iacute;stica propia de las lenguas vivas y se entreveran libremente, juguetean con los t&eacute;rminos y utilizan &ldquo;muletillas&rdquo; donde apoyarse y corretear entre los hablantes, mezclando idiomas y dialectos, creando palabras &hellip; aunque eso suponga, a menudo, una merma de conocimiento de los significantes y, por ende, de los significados. Pero no podemos negarnos a la evoluci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica y, sobre todo, a sus consecuencias.  Reflexionemos, no impongamos un &uacute;nico modo de entendernos.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Euskarafobos por reclamar ponderaci&oacute;n</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Volviendo a lo que nos trae aqu&iacute;, hemos de abordar esos niveles de exigencia del euskara para formar parte de la administraci&oacute;n vasca. Ten&iacute;amos normas que regulaban los distintos perfiles y niveles de exigencia, aprobados por la inmensa mayor&iacute;a de las fuerzas parlamentarias, tras una serie de acuerdos y consensos, con el objeto de preservar los derechos ling&uuml;&iacute;sticos de la poblaci&oacute;n biling&uuml;e, as&iacute; como los derechos laborales de las personas sin perfil.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En estos &uacute;ltimos a&ntilde;os, trabajadores que se han visto excluidos tras a&ntilde;os de trabajo en sus respectivos puestos, han presentado demandas en contra de convocatorias de empleo p&uacute;blico que exced&iacute;an notablemente esos niveles de exigencia. Los tribunales han aplicado la letra de la ley y han declarado nulas esas convocatorias. Hay quienes no administran bien un rev&eacute;s judicial, que lo &uacute;nico que ordena es que se cumpla lo requerido y aprobado en sede legislativa. Nada m&aacute;s. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Pero, los repartidores de carn&eacute;s habituales lo han denominado &ldquo;ofensiva judicial y social&rdquo;, y a nosotros nos han endosado el inefable calificativo de &ldquo;euskarafobos&rdquo; por el mero hecho de reclamar el cumplimiento de la norma escrita. O sea, la estrategia cl&aacute;sica de si no hay un enemigo, lo inventamos y as&iacute; unimos a nuestro grupo, un tanto disperso y despistado, y preparamos la confrontaci&oacute;n, en pos de un bien superior: salvar la lengua de gente desafecta al criterio &uacute;nico que se ha de tener sobre el euskara. As&iacute;, se aceleran decisiones imprescindibles que, sin embargo, debieran tomarse con reflexi&oacute;n, debate y consenso. Y lo que han hecho los partidos de corte abertzale ha sido presentar dos propuestas que aprietan las tuercas euskaldunizadoras de cara a acceder a las administraciones vascas, de todo rango e implantaci&oacute;n. M&aacute;s madera. Y es conocido que meter m&aacute;s madera a la caldera del tren puede tener efectos no deseados: algunos comportamientos coercitivos acaban debilitando la adhesi&oacute;n a nuestra lengua minoritaria, adhesiones imprescindibles para la pervivencia. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>La nueva ley y la opini&oacute;n ciudadana</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Todo este escenario deber&iacute;a llevarnos a una reflexi&oacute;n de fondo, porque creemos que s&iacute;, que tenemos un problema de visi&oacute;n de sociedad con respecto a lo ling&uuml;&iacute;stico. Algunos -ya lo ha planteado as&iacute; EH Bildu- proponen que el euskara sea la lengua nacional y as&iacute; generalizar ya su empleo en todos los espacios de la vida social, cultural, laboral y en las instituciones p&uacute;blicas. Otros creen que cada municipio ha de decidir a su libre albedr&iacute;o qui&eacute;n, cu&aacute;nto, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo; esta es la propuesta del PNV que se ha aprobado. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y est&aacute;n los que dicen que la norma actual ha funcionado bien pero que se deben hacer cambios para mejorar algunos problemas y, tambi&eacute;n, quienes opinan que ya est&aacute; bien de tanta imposici&oacute;n. Y luego est&aacute;, por &uacute;ltimo, la sociedad vasca, la ciudadan&iacute;a de a pie, que, seg&uacute;n el Deustobar&oacute;metro, opina, como siempre, de una manera muy plural, abierta y diversa. Este &uacute;ltimo Deustobar&oacute;metro ha puesto negro sobre blanco acerca de esta opini&oacute;n variada de la sociedad vasca: menos del 20% considera que hay que endurecer los requisitos ling&uuml;&iacute;sticos para el acceso a los puestos de trabajo del sector p&uacute;blico. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A ese minoritario 20% da respuesta el cambio legislativo. En contra de la opini&oacute;n del 80%. Hay, por lo tanto, un amplio abanico de sensibilidades y maneras de entender la pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica, pero la ley reci&eacute;n aprobada no refleja la opini&oacute;n de la mayor parte de la sociedad vasca.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>Klase arrakala, brecha social</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Otro dato que nos ofrece Deustobar&oacute;metro: el mayor apoyo a incrementar la exigencia ling&uuml;&iacute;stica se registra entre las clases m&aacute;s altas. Por el contrario, en las rentas m&aacute;s bajas es donde menos apoyo concita. Y es que, como se&ntilde;alaba Joseba Zalakain, el euskara no es la lengua de los pobres. Exigir m&aacute;s sin dar nada a cambio es muy propio de quien no quiere compartir lo que tiene. Muchos de los trabajadores que han reclamado a los tribunales llevan mucho tiempo trabajando en estos puestos de forma precaria. Una situaci&oacute;n que no les permit&iacute;a acercarse con holgura y tiempo al euskera. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Y precisamente cuando ha llegado el momento de asentarse, en el momento de estabilizar su situaci&oacute;n, se est&aacute;n quedando fuera o se pueden quedar. Adem&aacute;s, familias procedentes de otros lugares -especialmente quienes no tienen al castellano como lengua materna- se encuentran con una situaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica desequilibrada, y el acceso de sus descendientes a la funci&oacute;n p&uacute;blica puede quedar restringida totalmente. La aplicaci&oacute;n de criterios excluyentes en cuanto a la exigencia de los diferentes perfiles es un portazo para ese colectivo. Y tengamos en cuenta un dato importante: tan solo aproximadamente el 20% de la ciudadan&iacute;a vasca posee acreditaci&oacute;n en perfiles superiores. El resto queda fuera. No parece muy justo. Ni progresista.</span>
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta propuesta excluyente, en Euskara Denontzat por un euskera sin barreras pensamos que se debe de ir hacia una alternativa pluralista que fomente realmente el aprendizaje mediante la gratuidad de los euskaltegis y los permisos laborales retribuidos; que ampl&iacute;e el abanico de perfiles abriendo la puerta, entre otros, a perfiles &uacute;nicamente orales, belarriprest; y que incorpore los niveles m&aacute;s bajos al sistema de certificados que garanticen la comunicaci&oacute;n del ciudadano en euskera con la administraci&oacute;n, pero que no genere por ello barreras de clase en el acceso al empleo p&uacute;blico, teniendo en cuenta el nivel de uso en cada &aacute;mbito territorial.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">En Euskara Denontzat, consideramos que cargarse los consensos que han regido nuestra convivencia ling&uuml;&iacute;stica durante 45 a&ntilde;os es, cuando menos, una temeridad, sobre todo, si la propuesta de tan solo una fuerza pol&iacute;tica ha sido incapaz de concitar apoyos transversales; ha sido incapaz de atraer a cualquier otra tradici&oacute;n ideol&oacute;gica asentada de nuestro peque&ntilde;o pa&iacute;s. &iquest;Se puede aprobar una ley de semejante calado con el &uacute;nico apoyo de sus filas? &iquest;D&oacute;nde quedan las palabras del lehendakari, que abogaba por los acuerdos entre diferentes? &iquest;Y si abrimos un debate amplio, sosegado, con todos los agentes implicados y, al final, podemos dar con ese punto de encuentro? &iquest;Qu&eacute; alternativa nos dejan a quienes creemos que la pol&iacute;tica ling&uuml;&iacute;stica vasca necesita recuperar sus principios pluralistas y hacer frente a los diferentes sectarismos excluyentes que la atenazan?</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Una &uacute;ltima petici&oacute;n a la administraci&oacute;n p&uacute;blica vasca: mayor transparencia de actuaci&oacute;n en pol&iacute;ticas ling&uuml;&iacute;sticas, publicaci&oacute;n de informes que se gestan pero que no ven la luz, datos de los euskaltegis, porcentajes y tiempos necesarios para el aprendizaje escolarizado, impacto y &eacute;xitos de las iniciativas de apoyo ling&uuml;&iacute;stico a estudiantes migrados, registros de preferencia de uso ling&uuml;&iacute;stico, mediciones de uso real, evaluaciones de aspirantes que efectivamente acceden al empleo p&uacute;blico, etc. Es importante tener datos p&uacute;blicos y transparencia frente al oscurantismo. para poder evaluar, aplaudir o aconsejar para mejorar resultados y, sobre todo, para que todas y todos vayamos por el camino de una comunidad biling&uuml;e, respetuosa y plural.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fabián Laespada, Josetxo Álvarez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/ley-fractura-pais_132_13362673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 07 Jul 2026 19:45:41 +0000]]></pubDate>
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