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    <title><![CDATA[elDiario.es - Palabras Clave]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Palabras Clave]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Vivienda en Castilla-La Mancha: tropezar dos veces con la misma piedra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/vivienda-castilla-mancha-tropezar-veces-piedra_132_13421946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dc0eb1f-d974-4780-9d02-df81aaf2ad33_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vivienda en Castilla-La Mancha: tropezar dos veces con la misma piedra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Las promociones anunciadas en Toledo y Azuqueca de Henares se construirán sobre suelo público vendido a promotores privados, pero su protección terminará a los quince años. Es una política que condena al sector público a correr eternamente detrás del mercado inmobiliario, pero hay alternativas"</p></div><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/vivienda/licitado-suelo-publico-toledo-azuqueca-henares-construccion-403-viviendas_1_13417764.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vuelve a anunciar promociones de viviendas protegidas sobre suelo p&uacute;blico</a>. La noticia podr&iacute;a parecer, a primera vista, un paso en la buena direcci&oacute;n. Y lo es. Necesitamos construir m&aacute;s vivienda asequible y aprovechar lo p&uacute;blico para garantizar el derecho a una vivienda digna.
    </p><p class="article-text">
        Pero&hellip; &iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; con esas viviendas dentro de quince a&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta es sencilla. Dejar&aacute;n de ser viviendas protegidas. A partir de ese momento podr&aacute;n venderse al precio que cada propietario considere y el esfuerzo p&uacute;blico que hizo posible esa promoci&oacute;n desaparecer&aacute; definitivamente.
    </p><p class="article-text">
        Es una historia que ya hemos vivido. Desde los a&ntilde;os ochenta se han construido casi tres millones de viviendas protegidas, seg&uacute;n un informe de CCOO de 2024, con ayudas p&uacute;blicas, suelo p&uacute;blico e importantes ventajas para promotores y compradores.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas promociones resolvieron problemas inmediatos de acceso para muchas familias, pero la inmensa mayor&iacute;a acab&oacute; descalific&aacute;ndose al cabo de unos a&ntilde;os. S&oacute;lo medio mill&oacute;n mantienen alg&uacute;n control de precios. Muchas, forman hoy parte del mercado libre y se venden por cientos de miles de euros m&aacute;s de lo que costaron.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es parad&oacute;jico. El dinero p&uacute;blico sirvi&oacute; para facilitar el acceso a una vivienda una sola vez. Despu&eacute;s, el beneficio generado por esa inversi&oacute;n dej&oacute; de ser colectivo para convertirse en beneficio privado.
    </p><p class="article-text">
        Y, sin embargo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, presidida por Emiliano Garc&iacute;a-Page, ha decidido volver a recorrer ese mismo camino. Las promociones anunciadas en Toledo y Azuqueca de Henares se construir&aacute;n sobre suelo p&uacute;blico vendido a promotores privados, pero su protecci&oacute;n terminar&aacute; a los quince a&ntilde;os. Es decir, el patrimonio p&uacute;blico volver&aacute; a desaparecer con el paso del tiempo, obligando a las administraciones futuras a empezar otra vez desde cero.
    </p><p class="article-text">
        En esto s&iacute; se entienden PSOE y PP. El Ayuntamiento de Toledo, presidido por Carlos Vel&aacute;zquez, lejos de corregir ese modelo, est&aacute; siguiendo la misma senda en sus propias promociones de vivienda como las trece de la Avenida Santa B&aacute;rbara que tendr&aacute;n exactamente la misma protecci&oacute;n: Viviendas de Precio Tasado (VPT) por 15 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Gobierno regional y gobierno municipal discrepan en muchas cosas, pero parecen coincidir en una idea: utilizar el patrimonio p&uacute;blico para crear vivienda asequible solo de manera temporal.
    </p><p class="article-text">
        Pero&hellip; &iquest;Por qu&eacute; vender definitivamente un recurso p&uacute;blico que es escaso?
    </p><p class="article-text">
        Cada parcela p&uacute;blica destinada a vivienda es una oportunidad &uacute;nica. Una vez vendida, no vuelve. Y cuando las viviendas dejan de estar protegidas, la Administraci&oacute;n tiene que volver a comprar suelo, volver a invertir dinero p&uacute;blico y volver a construir otra promoci&oacute;n para resolver el mismo problema.
    </p><p class="article-text">
        Es una pol&iacute;tica que condena al sector p&uacute;blico a correr eternamente detr&aacute;s del mercado inmobiliario.
    </p><p class="article-text">
        Existen alternativas. Cada vez m&aacute;s ciudades y pa&iacute;ses apuestan por modelos de protecci&oacute;n permanente o de muy larga duraci&oacute;n. Las familias pueden comprar una vivienda a un precio asequible, desarrollar en ella su proyecto de vida y venderla si lo necesitan, pero siempre dentro de un sistema que mantiene el precio controlado y garantiza que la vivienda siga siendo asequible para el siguiente comprador.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, cada euro invertido por la sociedad genera un patrimonio que permanece al servicio de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica de vivienda no deber&iacute;a consistir &uacute;nicamente en construir m&aacute;s viviendas. Tambi&eacute;n deber&iacute;a preguntarse qu&eacute; ocurre con ellas dentro de veinte, treinta o cincuenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando el suelo es p&uacute;blico, la vivienda deber&iacute;a seguir cumpliendo una funci&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        La Junta de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Toledo tienen hoy la oportunidad de romper con un modelo que ya demostr&oacute; sus l&iacute;mites. Pueden utilizar el patrimonio p&uacute;blico para crear un parque de vivienda asequible permanente o pueden repetir una pol&iacute;tica que durante d&eacute;cadas ha ido transfiriendo al mercado libre viviendas construidas con recursos de todos.
    </p><p class="article-text">
        Tropezar una vez puede ser un error. Tropezar dos veces con la misma piedra ya es una decisi&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jose Luis Resuela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/vivienda-castilla-mancha-tropezar-veces-piedra_132_13421946.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 01 Aug 2026 05:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vivienda en Castilla-La Mancha: tropezar dos veces con la misma piedra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Viviendas protegidas,Viviendas sociales,Suelos,Junta de Castilla-La Mancha,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mirar al otro: el deber cívico del 'buenos días']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mirar-deber-civico-buenos-dias_132_13420528.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d02c3c9d-4b21-4f63-8059-6585e6184733_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1017y242.jpg" width="1200" height="675" alt="Mirar al otro: el deber cívico del &#039;buenos días&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Esas palabras no cotizan en bolsa, no aparecen en los índices macroeconómicos y apenas consumen un segundo de nuestro tiempo. Sin embargo, tienen un poder profundamente subversivo: rebajan la tensión, dignifican a quien las recibe y también a quien las pronuncia"</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as entr&eacute; en un ascensor. &Eacute;ramos cuatro personas. Durante los pocos segundos que dur&oacute; el trayecto nadie levant&oacute; la vista del tel&eacute;fono ni pronunci&oacute; una sola palabra. Al salir pens&eacute; que quiz&aacute; la cortes&iacute;a no est&aacute; desapareciendo por mala educaci&oacute;n, sino por falta de atenci&oacute;n. Nos hemos acostumbrado tanto a vivir encerrados en nuestro propio mundo que, a veces, quienes est&aacute;n a nuestro lado parecen simplemente parte del paisaje.
    </p><p class="article-text">
        Cada generaci&oacute;n cree asistir al declive definitivo de la buena educaci&oacute;n. Nuestros abuelos aseguraban que los j&oacute;venes ya no respetaban a los mayores. Nuestros padres lamentaban que se estuvieran perdiendo las formas. Y hoy volvemos a escuchar que la cortes&iacute;a ha desaparecido. Quiz&aacute; haya algo de verdad en cada una de esas quejas, pero el problema de nuestro tiempo no es que hayamos olvidado los buenos modales. Es mucho m&aacute;s profundo: hemos dejado de prestar atenci&oacute;n a quienes nos rodean.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos acelerados. Caminamos mirando la pantalla del tel&eacute;fono, respondemos mensajes mientras esperamos el autob&uacute;s y entramos en un comercio sin levantar la vista. No es mala educaci&oacute;n en el sentido cl&aacute;sico; es otra forma de invisibilidad. La prisa, el individualismo y la crispaci&oacute;n han ido erosionando esos peque&ntilde;os gestos que hacen m&aacute;s amable la vida en com&uacute;n. Resulta parad&oacute;jico que, precisamente en una &eacute;poca en la que hablamos tanto de derechos, igualdad e inclusi&oacute;n, nos cueste algo tan sencillo como mirar a alguien a los ojos y decir: &ldquo;Buenos d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una realidad que suele percibirse con mayor intensidad en las grandes ciudades, donde el anonimato y el ritmo acelerado favorecen esa distancia entre las personas. En nuestros pueblos, en cambio, todav&iacute;a pervive la costumbre de saludar al cruzarse por la calle, de intercambiar unas palabras con el dependiente o de dar los buenos d&iacute;as al entrar en un establecimiento. Lo preocupante es que ese modo de vivir m&aacute;s impersonal empieza tambi&eacute;n a extenderse a los peque&ntilde;os municipios, llevado, en parte, por quienes trasladan all&iacute; unos h&aacute;bitos aprendidos en la ciudad. Ser&iacute;a una l&aacute;stima que esa sencilla cultura del saludo acabara convirti&eacute;ndose tambi&eacute;n en una especie en peligro de extinci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La amabilidad se confunde con frecuencia con la sumisi&oacute;n o la debilidad. Parece que quien levanta la voz tiene m&aacute;s personalidad que quien sonr&iacute;e y que el cinismo resulta m&aacute;s inteligente que la cortes&iacute;a. Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario. Ser amable con quienes queremos es relativamente f&aacute;cil; lo verdaderamente dif&iacute;cil es serlo con el desconocido, con la persona que nunca volveremos a ver, con quien no puede ofrecernos nada a cambio.
    </p><p class="article-text">
        La cortes&iacute;a no es hipocres&iacute;a ni sumisi&oacute;n. Es inteligencia social. Es autocontrol. Es empat&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        En una sociedad cada vez m&aacute;s digital y acelerada, esos gestos pueden parecer insignificantes. Sin embargo, nunca hab&iacute;an sido tan necesarios. Sucede cuando cedemos el paso, cuando escuchamos sin mirar el tel&eacute;fono, cuando pedimos disculpas tras un tropez&oacute;n involuntario o cuando saludamos al conductor del autob&uacute;s. Son gestos m&iacute;nimos, casi invisibles, pero poseen un enorme valor c&iacute;vico. Transmiten un mensaje silencioso y rotundo: &ldquo;Te veo. Reconozco que existes. Compartimos este espacio y mereces el mismo respeto que yo&rdquo;. La cortes&iacute;a tiene la extraordinaria capacidad de humanizar los lugares donde solo parec&iacute;a haber prisa.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso estos gestos sean hoy m&aacute;s necesarios que nunca. Vivimos rodeados de discursos que alimentan la desconfianza, el enfrentamiento y la polarizaci&oacute;n. Se nos invita con demasiada frecuencia a clasificar a las personas entre los nuestros y los otros, entre quienes piensan como nosotros y quienes merecen nuestro desprecio. La cortes&iacute;a rompe esa l&oacute;gica binaria. Nos recuerda que, antes de ser votantes, consumidores o usuarios de una red social, somos, simplemente, personas.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez estemos midiendo el progreso con las m&eacute;tricas equivocadas. Nos fijamos en el crecimiento econ&oacute;mico, en el n&uacute;mero de t&iacute;tulos universitarios o en los avances tecnol&oacute;gicos. Todo eso importa. Pero la verdadera madurez de una sociedad se descubre en algo mucho m&aacute;s humilde: en la naturalidad con la que sus ciudadanos siguen diciendo <em>por favor, gracias, perd&oacute;n o buenos d&iacute;as.</em>
    </p><p class="article-text">
        Esas palabras no cotizan en bolsa, no aparecen en los &iacute;ndices macroecon&oacute;micos y apenas consumen un segundo de nuestro tiempo. Sin embargo, tienen un poder profundamente subversivo: rebajan la tensi&oacute;n, dignifican a quien las recibe y tambi&eacute;n a quien las pronuncia. Nos recuerdan que nadie deber&iacute;a sentirse invisible.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al fin y al cabo, la verdadera comunidad no se construye con grandes declaraciones. Empieza cada ma&ntilde;ana, cuando decidimos mirar al otro y decirle, simplemente: &ldquo;Buenos d&iacute;as&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/mirar-deber-civico-buenos-dias_132_13420528.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 11:10:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Mirar al otro: el deber cívico del 'buenos días']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Ciudadanía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: cuando la política abdica, las personas pagan el precio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ceuta-politica-abdica-personas-pagan-precio_132_13420516.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8a3b7df7-d8a4-4102-b011-86550cfb3a17_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1404y1016.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: cuando la política abdica, las personas pagan el precio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El debate se ha polarizado de forma estéril. Para unos, cualquier crítica a la gestión migratoria es xenofobia. Para otros, todo migrante es culpable de los problemas. Ambas visiones son falsas e injustas. La inmensa mayoría de quienes llegan buscan una vida mejor. La inmensa mayoría de los ceutíes solo quiere conservar la convivencia que durante décadas definió su ciudad"</p></div><p class="article-text">
        He dedicado m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os de mi vida a la defensa de los derechos humanos, convencida de que la dignidad de la persona est&aacute; por encima de cualquier ideolog&iacute;a o inter&eacute;s pol&iacute;tico. Por eso no puedo permanecer en silencio ante <a href="https://www.eldiario.es/politica/ultima-hora-entrada-migrantes-ceuta-directo-15-muertos-llegada-espana_6_13419607.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo que est&aacute; ocurriendo en Ceuta</a>.
    </p><p class="article-text">
        Conozco bien la ciudad. He participado en varias ocasiones como miembro de tribunales de tesis doctorales y siempre regresaba impresionada: Ceuta era un ejemplo vivo de convivencia. Culturas, religiones y tradiciones diferentes coexist&iacute;an con naturalidad. Junto a Melilla, representaba lo mejor de la Espa&ntilde;a plural. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso duele tanto ver su deterioro actual.
    </p><p class="article-text">
        El problema no son las personas que llegan. Ning&uacute;n ser humano es enemigo por cruzar una frontera. Las migraciones han existido siempre y seguir&aacute;n existiendo mientras haya guerras, miseria o desesperanza. El verdadero fracaso no es la inmigraci&oacute;n, sino la ausencia de una pol&iacute;tica migratoria seria, estable y previsible.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os Espa&ntilde;a ha vivido de parches: cambios legislativos constantes, regularizaciones extraordinarias, mensajes contradictorios y una preocupante falta de estrategia de Estado. Mientras tanto, Ceuta y Melilla han sido utilizadas demasiado a menudo como piezas en un tablero diplom&aacute;tico con Marruecos. Los resultados ya son visibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ningún ser humano es enemigo por cruzar una frontera. Las migraciones han existido siempre y seguirán existiendo mientras haya guerras, miseria o desesperanza. El verdadero fracaso no es la inmigración, sino la ausencia de una política migratoria seria, estable y previsible</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Llegan muchos j&oacute;venes solos, sin proyecto vital, sin recursos ni formaci&oacute;n. Ellos tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas. Pero ser&iacute;a injusto olvidar a los ceut&iacute;es: tienen derecho a vivir con tranquilidad, a sentirse seguros en sus barrios, a que sus hijos crezcan en un entorno de convivencia y no de tensi&oacute;n permanente. Tienen derecho a que sus gobernantes les expliquen qu&eacute; est&aacute; ocurriendo y cu&aacute;l es el plan para evitar que la excepci&oacute;n se convierta en norma.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo hemos permitido que una ciudad s&iacute;mbolo de integraci&oacute;n llegue a esta situaci&oacute;n? Y, sobre todo, &iquest;qui&eacute;n asume la responsabilidad pol&iacute;tica de este fracaso?
    </p><p class="article-text">
        El debate se ha polarizado de forma est&eacute;ril. Para unos, cualquier cr&iacute;tica a la gesti&oacute;n migratoria es xenofobia. Para otros, todo migrante es culpable de los problemas. Ambas visiones son falsas e injustas. La inmensa mayor&iacute;a de quienes llegan buscan una vida mejor. La inmensa mayor&iacute;a de los ceut&iacute;es solo quiere conservar la convivencia que durante d&eacute;cadas defini&oacute; su ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Defender los derechos humanos no significa renunciar al Estado de Derecho. Los derechos solo se garantizan cuando el Estado protege sus fronteras, desmantela las mafias que trafican con personas, ordena los flujos y ofrece protecci&oacute;n real a quienes cumplen los requisitos legales e internacionales.
    </p><p class="article-text">
        La solidaridad no es abrir las puertas para luego abandonar a quienes llegan y quienes ya viv&iacute;an all&iacute;. Trasladar a las ciudades fronterizas un problema que compete al Estado y a la Uni&oacute;n Europea es injusto e insostenible. 
    </p><p class="article-text">
        Ceuta necesita recursos, planificaci&oacute;n y una estrategia compartida. 
    </p><p class="article-text">
        La paz social tambi&eacute;n es un derecho que debe protegerse. Decirlo no es ir contra los derechos humanos: es defender una sociedad democr&aacute;tica, segura y cohesionada, &uacute;nica garant&iacute;a real de que los derechos siguen existiendo.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe construir cuanto antes una pol&iacute;tica migratoria basada en tres principios inseparables: humanidad con quienes sufren, firmeza frente a las mafias, y respeto escrupuloso a la legalidad.
    </p><p class="article-text">
        Gobernar no es reaccionar cuando la crisis estalla. Gobernar es anticiparse para que no estalle.
    </p><p class="article-text">
        Ceuta merece recuperar su lugar como s&iacute;mbolo de convivencia, respeto y esperanza. Sus ciudadanos merecen ser escuchados sin descalificaciones. Y quienes llegan merecen un sistema justo, humano y ordenado que les diga con claridad cu&aacute;les son sus derechos y tambi&eacute;n sus obligaciones.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de m&aacute;s de medio siglo defendiendo los derechos de las personas, sigo creyendo lo mismo: 
    </p><p class="article-text">
        No hay derechos humanos sin dignidad. 
    </p><p class="article-text">
        No hay dignidad sin justicia. 
    </p><p class="article-text">
        Y no hay justicia sin orden.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la pol&iacute;tica abdica de su responsabilidad, las primeras v&iacute;ctimas son siempre las personas. Todas las personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ceuta-politica-abdica-personas-pagan-precio_132_13420516.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 11:10:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: cuando la política abdica, las personas pagan el precio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Derechos Humanos,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del debate al fanatismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/debate-fanatismo_132_13419669.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/217ba6b9-e98b-45ea-9c06-bfdccd414d86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x200y93.jpg" width="1200" height="675" alt="Del debate al fanatismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La política ha dejado de ser, en demasiados casos, el arte de convencer para convertirse en el arte de incendiar. Hubo un tiempo en el que un dirigente se ganaba el respeto por la solidez de sus argumentos, por su capacidad para debatir y por su disposición a aceptar que el adversario también tenía legitimidad democrática"</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica ha dejado de ser, en demasiados casos, el arte de convencer para convertirse en el arte de incendiar. Hubo un tiempo en el que un dirigente se ganaba el respeto por la solidez de sus argumentos, por su capacidad para debatir y por su disposici&oacute;n a aceptar que el adversario tambi&eacute;n ten&iacute;a legitimidad democr&aacute;tica. Hoy parece que eso importa cada vez menos.
    </p><p class="article-text">
        Lo que gana espacio es el grito, la descalificaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de un enemigo permanente. Y en esa deriva, la derecha y, sobre todo, la extrema derecha han encontrado una f&oacute;rmula extraordinariamente eficaz: sustituir el razonamiento por la agitaci&oacute;n emocional. No se trata de explicar pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, sino de alimentar la indignaci&oacute;n, se&ntilde;alar culpables y convertir cualquier discrepancia en una batalla existencial.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un clima donde la pol&iacute;tica deja de ser un intercambio de ideas para convertirse en un acto de fe. Los hechos pasan a un segundo plano. Las contradicciones se justifican. Los errores se niegan. Lo &uacute;nico importante es mantener intacta la identidad del grupo y la obediencia al l&iacute;der. Eso no fortalece la democracia; la empobrece.
    </p><p class="article-text">
        La palabra, que deber&iacute;a servir para persuadir, se utiliza ahora para dividir. Se desacredita a cient&iacute;ficos, profesores, &hellip; o a cualquier instituci&oacute;n que cuestione el relato. Se difunde la sospecha permanente y se presenta al adversario pol&iacute;tico no como alguien con quien se discrepa, sino como alguien que debe ser derrotado a cualquier precio.
    </p><p class="article-text">
        Lo preocupante es que esta estrategia no busca ciudadanos mejor informados. Busca seguidores. Busca seguidores. Personas que reaccionen antes de pensar, que compartan consignas antes de comprobar los hechos y que se dejen seducir por quienes se autoproclaman patriotas de pacotilla, convencidos de que solo ellos representan a la naci&oacute;n y de que quien discrepa merece ser se&ntilde;alado o despreciado. Ese es el terreno donde florece el fanatismo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo preocupante es que esta estrategia no busca ciudadanos mejor informados. Busca seguidores. Busca seguidores. Personas que reaccionen antes de pensar, que compartan consignas antes de comprobar los hechos y que se dejen seducir por quienes se autoproclaman patriotas de pacotilla, convencidos de que solo ellos representan a la nación</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La democracia, sin embargo, exige exactamente lo contrario. Exige ciudadanos cr&iacute;ticos, capaces de escuchar razones y de cambiar de opini&oacute;n cuando los argumentos lo justifican. Exige dirigentes que respeten las instituciones y acepten que la pluralidad no es una amenaza, sino la esencia misma de una sociedad libre.
    </p><p class="article-text">
        Cuando una parte de la pol&iacute;tica renuncia a convencer porque le resulta m&aacute;s rentable enfurecer, todos salimos perdiendo. Porque el fanatismo puede dar r&eacute;ditos electorales a corto plazo, pero siempre termina erosionando la convivencia, debilitando las instituciones y degradando el debate p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; algunos piensen que esta deriva no tendr&aacute; consecuencias, que forma parte del juego pol&iacute;tico y que la democracia siempre encontrar&aacute; la manera de corregirse. Pero la historia ense&ntilde;a otra cosa. Las democracias rara vez desaparecen de un d&iacute;a para otro; se deterioran lentamente, cada vez que el insulto sustituye al argumento, cada vez que el adversario se convierte en enemigo y cada vez que la mentira pesa m&aacute;s que la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando queramos reaccionar, puede que sea demasiado tarde. Entonces nos preguntaremos c&oacute;mo permitimos que el debate fuera reemplazado por el fanatismo, que la raz&oacute;n cediera ante la propaganda y que el respeto dejara de ser una virtud para convertirse en una debilidad. Ese d&iacute;a lamentaremos no haber defendido antes el valor de la palabra, porque comprenderemos que una democracia no se pierde de golpe: se va deshaciendo, poco a poco, cada vez que dejamos de convencer para empezar a odiar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María José Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/debate-fanatismo_132_13419669.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 06:42:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del debate al fanatismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Política,Delitos de odio,Democracia,Extrema derecha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta de adiós para un río o en las fuentes altas del Tiétar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/carta-adios-rio-fuentes-altas-tietar_132_13416838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7a229ac-b4bc-453b-b946-5463292cf749_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta de adiós para un río o en las fuentes altas del Tiétar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"...ya en la tierra negra, encinas a medio quemar, campos de retama como los alambres de ruedas quemadas en los descampados de las ciudades de los incendios, e iba, iba en diagonal por la tierra negra ¿hacia la frontera? sin sentir la extenuación de vivir ..."</p></div><p class="article-text">
        <em>Luere</em>, <em>lutum</em>, lavar, ba&ntilde;ar, fango, lodo, aluvi&oacute;n... Lo que han dejado los poemas de los otros en ti, y luego la larga sequ&iacute;a de tu poema, en concreto 'Carta de adi&oacute;s para un r&iacute;o, o en las fuentes altas del Ti&eacute;tar'. El verano en el que fuimos valientes. 
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s de las circunstancias, a partir de aqu&iacute;, un campo de arena en torno siempre a lo que fue un r&iacute;o, e hizo el r&iacute;o desde que en este mundo hubo r&iacute;os. Es decir, lluvia y sed, esperanza y locura; el territorio de las grandes palabras, palabras sirvientes. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y el r&iacute;o? Ya no hab&iacute;a r&iacute;o, solo las se&ntilde;ales y las huellas que hab&iacute;a dejado ese r&iacute;o, y se hac&iacute;a pesado caminar por la arena. Primero hacia all&iacute;, donde se encuentra el brazo m&aacute;s profundo de ese r&iacute;o, y hab&iacute;a un lecho blanco flanqueado de alisos calcificados. 
    </p><p class="article-text">
        Y m&aacute;s tarde, caminando todav&iacute;a por arenales menos consistentes, los pies se hund&iacute;an, y cada paso precisaba del doble de fuerza para avanzar, y todo precisaba del doble de fuerza, de un impulso mayor, pues el territorio, el extenso campo de arena hab&iacute;a sido antes del agua, con sus brazos fluviales cambiantes, y el aluvi&oacute;n...  &iexcl; Qu&eacute; palabra m&aacute;s bella, aluvi&oacute;n!
    </p><p class="article-text">
        Y ahora, caminado sin un sentido mayor por la arena, &eacute;l, yo, o t&uacute;, que hace ya mucho somos lo mismo, al igual que cuando uno avanza por una extensa malla suspendida en el vac&iacute;o, o en un campo carente de gravedad. Y ese ir y venir por el campo de arena de ese r&iacute;o que ya no estaba, siempre por la arena, hundi&eacute;ndose uno a cada paso, sin buscar nada concreto, pero empujado por <em>ese-no-se-sabe-a-d&oacute;nde,</em> y el aluvi&oacute;n, siempre la memoria que con su flujo r&aacute;pido y violento de agua, mezclada de lodo, roca, basura  y otros materiales, hasta hacer de cada uno de nosotros ese sedimento feliz entorno al r&iacute;o Alluvio -as&iacute; lo llam&eacute; una vez-, el r&iacute;o que ya no exist&iacute;a, en el verano que fuimos valientes. 
    </p><p class="article-text">
        Y c&oacute;mo me hab&iacute;an golpeado, en <em>el no-dormir-del-verano-en-T</em>., aquellas frases del maestro, esas <em>no nos arrebates,</em> lanz&aacute;ndolas al sue&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas buenas, mu&eacute;stranoslas a la luz del d&iacute;a -las cosas queridas que duran- y ponlas junto a nuestras cabezas a la luz del sol, tan lejos como cerca. Y de vez en cuando libera para nosotros '&aacute;rbol' para el &aacute;rbol, 'r&iacute;o' para el r&iacute;o, como si ya no me pudiera liberar del silencio eterno de la Sierra, o de p&aacute;rrafos enteros del Quijote. O la noche que dorm&iacute; al raso hace ya muchos veranos en un prado de Gavilanes, junto a un casta&ntilde;o en un colch&oacute;n de helechos en el verano que fuimos valientes.
    </p><p class="article-text">
        Y otras veces, de la misma manera, sobre la hierba seca que pincha en el lugar de Sartajada, y en los prados de heno de Buenaventura, y a la salida de La Iglesuela, en los d&iacute;as de fiesta. &ldquo;Haznos ser esta noche lo que somos&rdquo;: y as&iacute;, como un citador, y cita tras cita volver hac&iacute;a atr&aacute;s en la larga duraci&oacute;n de la alegr&iacute;a, y para liberarse de uno mismo, lo que Derrida admit&iacute;a. Aquello que el saber no sabe ocurre, eso ocurre, '<em>arrive un ver &agrave; soie'</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Y despu&eacute;s de dejar el campo de arena, ya en la tierra negra, encinas a medio quemar, campos de retama como los alambres de ruedas quemadas en los descampados de las ciudades de los incendios. E iba, iba en diagonal por la tierra negra, &iquest;hacia la frontera? Sin sentir la extenuaci&oacute;n de vivir. 
    </p><p class="article-text">
        Y se hab&iacute;a decidido a cambiar silencio por escritura, silencio por amor, silencio por cualquier cosa. &iquest;Y ese ahora, en el que se pod&iacute;a pagar con silencio todo? S&iacute;, y el supremo valor, de intercambiar tu silencio por el m&iacute;o, y aquel silencio negro por el de algunos animales, que habiendo huido de la tierra negra volv&iacute;an enloquecidos al lugar original. 
    </p><p class="article-text">
        Y en aquel lugar, &iquest;llamado no importa? As&iacute;, como suena, solo ard&iacute;a el sol. Eso mismo ya lo hab&iacute;a visto en el Alto Jerte, y lo vi en el Seber, y en el r&iacute;o Cuerpo de Hombre. 
    </p><p class="article-text">
        Y por la tierra negra escrib&iacute;a mucho, caminaba mucho. Mucho nunca es demasiado. &iquest;Y qu&eacute; era demasiado para el que ya no se detiene en un lugar concreto? E iba e iba hacia ese lugar llamado 'Silencio', e iba e iba. &iquest;En tu busca? Pero su rastro, su escritura por la tierra negra entonces era silencio, un gran silencio, y al cruzar los campos negros y las grandes extensiones de los incendios, y en aquella ocasi&oacute;n, &eacute;l hubiera querido que esa escritura fuera solo el rastro de lo otro. Su 'baba' que el escrib&iacute;a siempre 'Schleim' y no esa expresi&oacute;n familiar e infantil para decir adi&oacute;s en Austria 'Bussi baba'. No se quejaba, iba por los lugares negros, dejando huellas de botas, siempre en diagonal, ya siempre atravesando en diagonal las grandes extensiones de los incendios. 
    </p><p class="article-text">
        Todo lo vivo hab&iacute;a huido, la viveza. Qu&eacute; pocos sin&oacute;nimos tiene la palabra vida.
    </p><p class="article-text">
        Y se sent&iacute;a un explorador del infierno, y no ya del lenguaje, sino de la incomprensi&oacute;n, y le dol&iacute;an en los ojos los cielos de cualquier lugar. Por alg&uacute;n motivo, o raz&oacute;n inexpresable, el lugar al que hab&iacute;a llegado, despu&eacute;s de dejar atr&aacute;s el campo de arena del r&iacute;o que ya no exist&iacute;a, y al que hab&iacute;a llegado en un coche llevado por ella. Siempre es ella la que te lleva por alguna carretera negra y estrecha.
    </p><p class="article-text">
        Y t&uacute; vas mirando a los lados, y le hablas a la conductora como si narraras el verano en el que fuimos valientes, o leyeras el guion de una pel&iacute;cula que se hab&iacute;a rodado en total silencio, y para la que no hab&iacute;a banda sonora, m&uacute;sica o palabra alguna: una pel&iacute;cula muda, m&aacute;s silenciosa que el resto de pel&iacute;culas que t&uacute;, el gran cin&eacute;filo conoc&iacute;a, y las conoc&iacute;as todas, incluso aquellas que jam&aacute;s fueron rodadas, y se quedaron en los ojos del gran cin&eacute;filo en el verano que fuimos valientes, y m&aacute;s que muda o eternamente silenciosa, m&aacute;s bien sorda.
    </p><p class="article-text">
         'Taub' duro de o&iacute;do, en ese<em> ya-pas&eacute;-por-aqu&iacute;-una-vez</em>, y esa 'vez' ya no como momento, sino como memoria de lo que 'Casi' no fue o no tuvo lugar en la tierra negra, y eso lo lleva como peso y ese peso negro lo lleva de un lugar a otro. 
    </p><p class="article-text">
        Memoria de otro silencio, y por alg&uacute;n motivo o extra&ntilde;a raz&oacute;n, ese lugar era conocido para ti, y la Sierra, la extensa falda de la Sierra, y las altas crestas y picos, que se interpon&iacute;an entre t&uacute; y el otro, el <em>al-otro-lado,</em> y conoc&iacute;an bien el otro lado, tan bien que ese era el motivo por el que la Sierra para ti, fuera transparente. 
    </p><p class="article-text">
        Se pod&iacute;a ver el mundo a trav&eacute;s de ella, y as&iacute; fue desde aquel verano en el que fuimos valientes. Siempre la Sierra inamovible y en el lugar de siempre. Se pod&iacute;a ver a trav&eacute;s de ella, y a trav&eacute;s de ella, morir y nacer otra vez, y solo porque se interpon&iacute;a, y ese era el motivo, el extra&ntilde;o motivo, que finalmente no lo era, y la que te llevaba en coche, la conductora miope, con las gafas heredadas de Simone Weil, y que nunca quer&iacute;a, o no sab&iacute;a hablar, y que solo hablar&iacute;a en el momento en el que ella estuviese m&aacute;s cerca de la muerte y del amor. En aquel verano en el que fuimos valientes. 
    </p><p class="article-text">
        Y para quien no tenga dudas, y se mantenga inflexible, uno de esos Miguel Torga que te va diciendo lo que est&aacute; bien y lo que est&aacute; mal. 
    </p><p class="article-text">
        Y he aqu&iacute;, mientras se va por la tierra negra, despu&eacute;s de atravesar los campos de arena, aqu&iacute;, ya en un lugar sin nombre, pero lleno de brezos, por los que es dif&iacute;cil ir hacia all&iacute;, en l&iacute;nea recta, y si hubo un momento que su Miguel fue de Brezo.
    </p><p class="article-text">
        Y sus flores de un lila nazareno fuerte, bajo un sol &iquest;espa&ntilde;ol? o &iquest;portugu&eacute;s? Y mucho m&aacute;s all&aacute; de esas sierras oscuras el mar, y podr&iacute;amos llamar al lugar Calluna, la tierra alta de Calluna, y perderse en Calluna bajo el sol espa&ntilde;ol que nos mata como a bichos que estridulan por amor a la nada, y ese Dios lo ve todo, pero no se lo dice a nadie.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Curiel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/carta-adios-rio-fuentes-altas-tietar_132_13416838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 Jul 2026 05:07:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta de adiós para un río o en las fuentes altas del Tiétar]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Poesía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los incendios no deberían ser para el verano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/incendios-no-deberian-verano_132_13416807.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91209f25-8bcd-467e-96a0-a3f136b00978_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los incendios no deberían ser para el verano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se hace fundamental y urgente alcanzar un gran Pacto de Estado en esta materia, blindado y firmado por todas las fuerzas políticas sin excepción. Proteger nuestros bosques no es una cuestión de siglas, sino una apuesta decidida estratégica en la lucha contra el cambio climático"</p></div><p class="article-text">
        Quienes amamos la cultura recordamos la famosa obra de Fernando Fern&aacute;n G&oacute;mez titulada 'Las bicicletas son para el verano'. En aquel texto, la crudeza de la guerra truncaba de golpe la inocencia y el descanso de las familias espa&ntilde;olas. 
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s, contemplando los montes amenazados por temperaturas asfixiantes, la met&aacute;fora cobra una vigencia tr&aacute;gica. El verano ya no es sin&oacute;nimo de paz, sino de miedo al fuego. La realidad es que los incendios no deber&iacute;an ser para el verano; el fuego se apaga en invierno con prevenci&oacute;n, ordenaci&oacute;n del territorio, limpieza de montes y contratos dignos para los trabajadores forestales. 
    </p><p class="article-text">
        Esperar a que la tierra arda y que el desastre devore comarcas enteras para actuar es una temeridad que retrata la falta de visi&oacute;n a largo plazo de la gesti&oacute;n p&uacute;blica. Detr&aacute;s de esa inercia estacional hay una preocupante continuidad que se traduce en una evidente dejaci&oacute;n de funciones por parte de las administraciones competentes. 
    </p><p class="article-text">
        Los datos presupuestarios a nivel estatal muestran una alarmante desinversi&oacute;n en las partidas estructurales de prevenci&oacute;n forestal durante la &uacute;ltima d&eacute;cada, priorizando el gasto reactivo de la emergencia estival sobre la planificaci&oacute;n silenciosa del invierno. Se ha preferido recortar en lo que no se ve para asumir despu&eacute;s el coste dram&aacute;tico y humano de apagar las llamas. 
    </p><p class="article-text">
        Negar los efectos de la crisis clim&aacute;tica mientras los sat&eacute;lites muestran una cat&aacute;strofe que supera las 32.000 hect&aacute;reas calcinadas en el incendio de La Mierla- uno de los sucesos m&aacute;s graves de la historia de Castilla-La Mancha- constituye un asunto de extrema gravedad. Este escenario exige ir m&aacute;s all&aacute; de la batalla partidista para afrontar las debilidades estructurales del sistema: el progresivo abandono del medio rural, el descenso de la ganader&iacute;a extensiva que manten&iacute;a limpios los pasillos forestales y la acumulaci&oacute;n de biomasa seca, convertida hoy en el combustible id&oacute;neo para incendios ingobernables. 
    </p><p class="article-text">
        Esta asfixia de recursos y la consecuente precariedad laboral se constatan de norte a sur. En la Comunidad de Madrid, los colectivos de bomberos forestales llevan a&ntilde;os denunciando el bloqueo de sus convenios laborales y la congelaci&oacute;n salarial. En Castilla y Le&oacute;n, las dotaciones reales por hect&aacute;rea forestal se sit&uacute;an a a&ntilde;os luz de los m&iacute;nimos viables estimados por los t&eacute;cnicos para blindar el territorio de manera efectiva. Tampoco se salva el sur: en Andaluc&iacute;a, el INFOCA alerta de modelos que reducen los efectivos fijos en los retenes, debilitando la protecci&oacute;n invernal de entornos tan sensibles como Do&ntilde;ana. <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/bomberos-forestales-salen-calle-toledo-recortes-extincion-incendios_1_13384943.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Incluso en Castilla-La Mancha, las plantillas de Geacam se han visto obligadas a movilizarse</a> en demanda de estabilidad laboral y el fin de los recortes estructurales. 
    </p><p class="article-text">
        La gravedad del escenario se acent&uacute;a cuando la investigaci&oacute;n judicial y el SEPRONA apuntan a presuntas imprudencias graves durante <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/alcalde-vox-senalado-incendio-mierla-niega-haber-lugar-origino-fuego_1_13390783.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">labores agr&iacute;colas mecanizadas en Robledillo de Mohernando </a>como el origen del foco. Que las negligencias individuales combinadas con la inacci&oacute;n institucional terminen provocando la evacuaci&oacute;n masiva de municipios enteros como Hiendelaencina, Congostrina o Alpedroches, amenazando con saltar los l&iacute;mites provinciales, supone un sabotaje directo contra el patrimonio natural y el porvenir del medio rural. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a esta ceguera, la historia nos ofrece espejos de dignidad internacional e institucional. 
    </p><p class="article-text">
        Personajes de diversos signo entendieron en su d&iacute;a que la defensa de la Tierra y la mitigaci&oacute;n del calentamiento global deb&iacute;an abordarse como una estricta obligaci&oacute;n de Estado. La ciudadan&iacute;a tiene en su mano la responsabilidad de fiscalizar estas pol&iacute;ticas y exigir que los presupuestos p&uacute;blicos reflejen un compromiso real con el desarrollo sostenible, penalizando la desatenci&oacute;n de nuestros bosques. La verdadera soberan&iacute;a nacional y el patriotismo no se demuestran con ret&oacute;rica, sino dotando de recursos dignos a las brigadas forestales del Infocam y a los efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) que se juegan la vida ante las llamas. No podemos permitir que la crispaci&oacute;n artificial sirva de cortina de humo para tapar las cenizas de nuestros parajes protegidos. Proteger el territorio de forma integral, preventiva y coordinada es, en &uacute;ltima instancia, una tarea colectiva que define la madurez de nuestra sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, se hace fundamental y urgente alcanzar un gran Pacto de Estado en esta materia, blindado y firmado por todas las fuerzas pol&iacute;ticas sin excepci&oacute;n. Proteger nuestros bosques no es una cuesti&oacute;n de siglas, sino una apuesta decidida estrat&eacute;gica en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Esta es una tarea crucial que nos ata&ntilde;e a todos y que, sin duda alguna, contar&iacute;a con el aplauso y el respaldo un&aacute;nime de toda la ciudadan&iacute;a. Proteger el territorio de forma integral, preventiva y coordinada es, en &uacute;ltima instancia, el reflejo de la madurez de nuestra sociedad. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diego Ruiz Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/incendios-no-deberian-verano_132_13416807.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Jul 2026 07:26:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los incendios no deberían ser para el verano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Política,Bosques,Incendio Forestal,Pactos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La educación no puede seguir llegando tarde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/educacion-no-seguir-llegando-tarde_132_13403933.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/531c4b7c-850e-4016-9a94-d81b1db5cb98_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x621y121.jpg" width="1200" height="675" alt="La educación no puede seguir llegando tarde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No podemos permitir que la prevención dependa de la voluntad individual de un centro, de un docente o de una administración concreta. La prevención debe ser una política de Estado"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Ascensión Palomares Ruiz</p></div><p class="article-text">
        Otra mujer asesinada. Otra familia rota. Otra comunidad conmocionada. Y, despu&eacute;s, el mismo debate: protocolos, recursos, coordinaci&oacute;n, protecci&oacute;n, prevenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo es necesario. Pero no es suficiente. Porque cuando una mujer es asesinada por su pareja o expareja, la violencia no comienza con el crimen. Mucho antes han podido aparecer el control, la posesi&oacute;n, los celos, la humillaci&oacute;n, el aislamiento y la desigualdad. Y, ante esa realidad, debemos hacernos una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;qu&eacute; estamos haciendo para educar contra la violencia antes de que sea demasiado tarde?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no puede limitarse a actuar cuando ya existe una v&iacute;ctima.
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista no se combate &uacute;nicamente en los juzgados, en los servicios sociales o mediante medidas de protecci&oacute;n. Tambi&eacute;n se combate en las aulas, en las familias y en la construcci&oacute;n cotidiana de las relaciones humanas. Se combate ense&ntilde;ando, desde la infancia, que nadie pertenece a nadie; que el amor no controla; que los celos no son una prueba de cari&ntilde;o; que la libertad del otro no se negocia y que ninguna persona tiene derecho a humillar, dominar o da&ntilde;ar a otra.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n no es una soluci&oacute;n m&aacute;gica. Pero s&iacute; es una de las herramientas m&aacute;s poderosas para transformar las ideas, las actitudes y los comportamientos que pueden terminar normalizando la desigualdad y la violencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada nueva víctima nos obliga a mirar de frente una realidad que no podemos seguir aplazando. El dolor no puede convertirse en una noticia más. La indignación no puede durar únicamente unas horas. Y la memoria de las víctimas no puede limitarse a un minuto de silencio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los programas de coeducaci&oacute;n, educaci&oacute;n afectivo-sexual y prevenci&oacute;n del sexismo pueden contribuir a reducir las actitudes sexistas, desmontar los mitos del amor rom&aacute;ntico y cuestionar la aceptaci&oacute;n de la violencia. Sin embargo, estos esfuerzos siguen siendo insuficientes, desiguales y, en demasiadas ocasiones, fragmentarios.
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que la prevenci&oacute;n dependa de la voluntad individual de un centro, de un docente o de una administraci&oacute;n concreta. La prevenci&oacute;n debe ser una pol&iacute;tica de Estado.
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos programas obligatorios, rigurosos y evaluables de prevenci&oacute;n de la violencia de g&eacute;nero desde las primeras etapas educativas. Necesitamos formar al profesorado. Necesitamos proporcionar herramientas a las familias. Necesitamos profesionales preparados y recursos suficientes. Y necesitamos evaluar, sin prejuicios ni intereses partidistas, qu&eacute; medidas funcionan y cu&aacute;les no.
    </p><p class="article-text">
        Porque anunciar programas no basta. Aprobar leyes no basta. Reaccionar despu&eacute;s de cada asesinato no basta. Hay que llegar antes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Si queremos cambiar el futuro, debemos empezar mucho antes de que llegue la tragedia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y llegar antes significa educar para la igualdad, para la libertad, para el respeto y para la convivencia. Significa ense&ntilde;ar a identificar el control y la violencia antes de que se normalicen. Significa formar personas capaces de establecer relaciones basadas en la dignidad y no en la dominaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cada nueva v&iacute;ctima nos obliga a mirar de frente una realidad que no podemos seguir aplazando. El dolor no puede convertirse en una noticia m&aacute;s. La indignaci&oacute;n no puede durar &uacute;nicamente unas horas. Y la memoria de las v&iacute;ctimas no puede limitarse a un minuto de silencio.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos cambiar el futuro, debemos empezar mucho antes de que llegue la tragedia.
    </p><p class="article-text">
        Como catedr&aacute;tica y defensora de los derechos humanos, lo afirmo con absoluta convicci&oacute;n: la educaci&oacute;n es una de las grandes herramientas de prevenci&oacute;n de la violencia machista y no puede seguir ocupando un lugar secundario.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres de Albacete, de Castilla-La Mancha y de toda Espa&ntilde;a tienen derecho a vivir sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        Y nuestra sociedad tiene la obligaci&oacute;n de educar para que ese derecho sea una realidad.
    </p><p class="article-text">
        No m&aacute;s excusas. No m&aacute;s indiferencia. No m&aacute;s muertes.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n no puede seguir llegando tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/educacion-no-seguir-llegando-tarde_132_13403933.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 05:13:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La educación no puede seguir llegando tarde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Machistas,Asesinatos machistas,Violencia machista,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Contra el fuego, gestión del territorio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/fuego-gestion-territorio_132_13413499.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1f9c4e1-e412-49e0-9ce4-e87213509d71_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Contra el fuego, gestión del territorio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Con la actual estructura del territorio, apoyada por procesos especulativos del suelo, con más carga vegetal que en el pasado y un uso más intensivo del suelo en verano por actividades de ocio y turismo, los riesgos frente al fuego aumentan"</p></div><p class="article-text">
        Una vez m&aacute;s, los incendios que asolan nuestra geograf&iacute;a (176.000 hect&aacute;reas quemadas a finales de julio de 2026, cinco veces m&aacute;s que en 2025), evidencian la necesidad de una gesti&oacute;n coordinada, integrada e inteligente del territorio. 
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n del fuego, como el tratamiento de las zonas inundables y de todo lo que tiene lugar sobre el territorio, requiere un tratamiento integrado por las administraciones responsables y la participaci&oacute;n ciudadana, y m&aacute;s, cuando circunstancias de riesgo clim&aacute;tico, alertadas desde hace mucho, son una realidad, con consecuencias cada vez m&aacute;s graves. 
    </p><p class="article-text">
        El incendio de Los Gallardos, en Almer&iacute;a, con p&eacute;rdida de vidas humanas, y los que le han sucedido, en especial el actual y devastador megaincendio de &Aacute;vila, Madrid y Toledo que ha obligado a la declaraci&oacute;n de emergencia nacional, con m&aacute;s de 74.000 ha afectadas y de 100.000 evacuados, evidencian la fragilidad del territorio frente al fuego y la necesidad de mejorar mecanismos de prevenci&oacute;n en un contexto de cambio clim&aacute;tico vinculado al aumento de la temperatura media del planeta. 
    </p><p class="article-text">
        La frecuencia de incendios en Espa&ntilde;a y la suma de hect&aacute;reas quemadas a lo largo del a&ntilde;o no son un hecho nuevo, basta observar los Anuarios de Estad&iacute;stica Forestal para comprobar que el n&uacute;mero de incendios y la superficie forestal quemada han sido muy elevados en ocasiones anteriores, por ejemplo, en 1978, con 8.324 incendios y 434.867 ha quemadas, y cifras parecidas o superiores en 1985, 1989, 1994, 1998 y 2022. 
    </p><p class="article-text">
        Los incendios son consustanciales a nuestra geograf&iacute;a, a nuestras condiciones clim&aacute;ticas y a la extensi&oacute;n de nuestra superficie forestal: el 38,4% del territorio espa&ntilde;ol. La superficie forestal arbolada s&oacute;lo est&aacute; detr&aacute;s de la de Suecia y Finlandia. En este sentido, no hay nada nuevo,  pero s&iacute; en cuanto a la tipolog&iacute;a de los incendios que empezamos a sufrir, comparables al actual de Las Landas y entorno de Burdeos, a los habituales en la costa de California, Australia o Chile, y a los sufridos con anterioridad por Portugal y Grecia. 
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de riesgo ante el fuego ha sido habitual en pa&iacute;ses con zonas de clima mediterr&aacute;neo como los antes citados, pero ahora se extiende tambi&eacute;n a latitudes m&aacute;s altas y del interior de Europa. De los denominados incendios de 4&ordf; y 5&ordf; generaci&oacute;n, pasamos a los que estamos sufriendo ahora mismo en Madrid, &Aacute;vila y Toledo, o Castell&oacute;n, a los que se califican de 6&ordf; generaci&oacute;n o megaincendios. 
    </p><p class="article-text">
        Todos son provocados por causas m&uacute;ltiples, como siempre, la mayor&iacute;a por accidentes e imprevisi&oacute;n personal del riesgo, pero la diferencia respecto a los anteriores  es que su intensidad y grado de peligrosidad se ve agravada por la combinaci&oacute;n de la actual estructura del territorio y el aumento de la temperatura media del planeta, que provoca mayor frecuencia, duraci&oacute;n e intensidad de las olas de calor, con temperaturas de m&aacute;s de 40 grados, incremento de las noches tropicales y sequedad del aire. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, la persistencia de altas temperaturas, la escasa humedad del aire y la presencia de vientos fuertes y de direcci&oacute;n cambiante son los responsables de los megaincendios que padecemos, m&aacute;s imprevisibles en su evoluci&oacute;n y dif&iacute;ciles de sofocar que los anteriores en el tiempo, sobre todo por las corrientes convectivas de desarrollo vertical que generan, ascendiendo hasta 14 kil&oacute;metros de altura. 
    </p><p class="article-text">
        De ese modo, se forman 'piroc&uacute;mulos',  nubes que trasladan las pavesas encendidas a gran distancia, saltando carreteras y cortafuegos, y propagan el incendio con la creaci&oacute;n de nuevos focos separados del inicial. Si se a&ntilde;aden a esto las formas actuales de ocupaci&oacute;n del territorio, comprenderemos la gravedad y din&aacute;mica de los incendios actuales.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, todos estamos conmocionados por la virulencia del fuego y afligidos por sus consecuencias para los bienes, las personas y la calidad del medio ambiente, ya no s&oacute;lo local. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no parecen suficientes los discursos centrados en estrategias sectoriales frente al fuego, ni adecuadas las discusiones partidistas que se reducen al volumen de recursos empleados para prevenci&oacute;n y extinci&oacute;n de incendios, en todo caso,  insuficientes. 
    </p><p class="article-text">
        Tampoco parece soluci&oacute;n alguna la tantas veces reiterada propuesta desde el gobierno de la naci&oacute;n de un 'Pacto de Estado sobre el Cambio Clim&aacute;tico', que resulta de enorme vaguedad y vaciedad cuando, entre otras cosas, ya existe desde 2021 una Ley de Cambio Clim&aacute;tico y legislaci&oacute;n al respecto. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que se necesita son acciones concretas  para prevenir y reducir peligros ante los desastres naturales, partiendo del conocimiento directo del modelo territorial existente, de sus desajustes y contradicciones internas, y de la aplicaci&oacute;n de la legislaci&oacute;n medioambiental y de ordenaci&oacute;n del territorio, adapt&aacute;ndola, por supuesto, a las nuevas condiciones de riesgo.
    </p><p class="article-text">
        Al margen de que exista o no consenso sobre el cambio clim&aacute;tico, los efectos de la elevaci&oacute;n de la temperatura del planeta seguir&aacute;n existiendo y poco podemos hacer para evitarlo. Los incendios actuales son una consecuencia de ello, con incremento del lanzamiento a la atm&oacute;sfera de CO2, desertizaci&oacute;n de los suelos y contaminaci&oacute;n de los acu&iacute;feros, y ah&iacute; s&iacute; podemos intervenir, pues podemos actuar sobre la ordenaci&oacute;n del territorio, de la que son parte, entre otras cosas, la gesti&oacute;n forestal, las pol&iacute;ticas agrarias y el freno a la desmedida urbanizaci&oacute;n del campo. 
    </p><p class="article-text">
        Hasta mediados del pasado siglo, el mundo rural ten&iacute;a una importancia muy superior a la actual, la poblaci&oacute;n se distribu&iacute;a espacialmente de manera m&aacute;s homog&eacute;nea (el 48% resid&iacute;a en municipios de menos de 10.000 habitantes, ahora el 19,5%) y buena parte de ella viv&iacute;a de la agricultura y la ganader&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        La utilizaci&oacute;n de los montes reduc&iacute;a su carga vegetal para los incendios, y ante el m&aacute;s leve conato de incendio, bastaba un repicar de campanas de la iglesia para que los vecinos se movilizaran y lo sofocaran de inmediato.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, han desaparecido las huertas en torno a los pueblos, que constitu&iacute;an aut&eacute;nticos cinturones de seguridad frente al fuego, su lugar lo ocupan unifamiliares, muchos de segunda residencia y uso tur&iacute;stico, y viviendas en diseminado en zonas de monta&ntilde;a y costa. 
    </p><p class="article-text">
        Casi siempre esas construcciones se levantan en medio de campos de labor en abandono, que nadie limpia, convertidos a menudo, en 'barbechos urbanos' a la espera de su edificaci&oacute;n. Se generan as&iacute; los paisajes de  'interfaz urbano/rural'  que facilitan la propagaci&oacute;n del fuego a trav&eacute;s de sus jardines, y m&aacute;s con el car&aacute;cter explosivo de los incendios de 6&ordf; generaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        A su vez, la mayor&iacute;a de las masas forestales, antes aprovechadas econ&oacute;micamente, se han abandonado y su superficie se ha extendido (de 18 millones de hect&aacute;reas frente a 12 en los a&ntilde;os 1970), sin que tampoco existan suficientes labores de limpieza y saneamiento. El resultado es m&aacute;s carga vegetal, m&aacute;s energ&iacute;a dispuesta a arder ante la menor chispa en condiciones de aumento generalizado de la temperatura, de mayor incidencia de las olas de calor, de extrema sequedad y de fuertes vientos. 
    </p><p class="article-text">
        Con esta estructura del territorio, apoyada por procesos especulativos del suelo, con m&aacute;s carga vegetal que en el pasado y un uso m&aacute;s intensivo del suelo en verano por actividades de ocio y turismo, los riesgos frente al fuego aumentan. 
    </p><p class="article-text">
        Es un modelo de ordenaci&oacute;n del territorio bien distinto al del pasado, con una naturaleza m&aacute;s exuberante y  una urbanizaci&oacute;n del campo que no se preocupa por las tierras libres en desuso, sin labores de limpieza de ning&uacute;n tipo, que particulares y ayuntamientos no realizan, agravado todo ello por la insuficiencia de los presupuestos para conservaci&oacute;n y mantenimiento de las superficies forestales, siempre por debajo de los destinados a extinci&oacute;n a nivel estatal y auton&oacute;mico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Abandonemos el diletantismo de los que se empeñan a favor o en contra del concepto de cambio climático, pues, los argumentos científicos están ahí y los megaincendios están en nuestra casa. Los hemos visto en otras geografías y ahora los tenemos aquí, combatámoslos y tratemos de reducir las posibilidades de que se repitan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ante la grave situaci&oacute;n de los incendios actuales, &iquest;no ser&iacute;a m&aacute;s razonable actuar sobre el modelo de ordenaci&oacute;n del territorio para hacerlo m&aacute;s resiliente que formular declaraciones huecas y vac&iacute;as de contenido sobre el cambio clim&aacute;tico? &iquest;No ser&aacute;, pues, m&aacute;s conveniente empezar a trabajar todos juntos, con la colaboraci&oacute;n y la experiencia de las gentes que a&uacute;n quedan en el campo para reducir los riesgos del actual modelo territorial? &iquest;No habr&iacute;a que poner tambi&eacute;n l&iacute;mites a la excesiva y progresiva urbanizaci&oacute;n del campo? La legislaci&oacute;n para gestionar el territorio y el medioambiente ya existe, incluida la relacionada con el cambio clim&aacute;tico, s&oacute;lo hay que adaptarla a las nuevas situaciones de riesgo y desde luego utilizarla inteligentemente y de manera integrada, no sectorial. 
    </p><p class="article-text">
        Centremos pues el discurso en la lucha contra el fuego, en lo que es prioritario, y propongamos una gesti&oacute;n integral e integrada del territorio, corrigiendo excesos y desajustes actuales, colocando la seguridad de las personas por delante de todo. 
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, abandonemos el diletantismo de los que se empe&ntilde;an a favor o en contra del concepto de cambio clim&aacute;tico, pues, los argumentos cient&iacute;ficos est&aacute;n ah&iacute; y los megaincendios est&aacute;n en nuestra casa. Los hemos visto en otras geograf&iacute;as y ahora los tenemos aqu&iacute;, combat&aacute;moslos y tratemos de reducir las posibilidades de que se repitan. Eso exige coordinaci&oacute;n de todos los poderes p&uacute;blicos y complicidad y colaboraci&oacute;n de los ciudadanos. La lucha contra el fuego es una responsabilidad pol&iacute;tica, pero tambi&eacute;n, tarea de todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Zárate Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/fuego-gestion-territorio_132_13413499.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 05:12:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Contra el fuego, gestión del territorio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Urbanismo,Pueblos,Medio rural,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Burnham y el nuevo laborismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/burnham-nuevo-laborismo_132_13413293.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/82d889e8-3076-4981-aeae-cc609df67c70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1244y414.jpg" width="1200" height="675" alt="Burnham y el nuevo laborismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">ABRIENDO CAMINOS - "Ojalá, Burnham se atreva, y sea la punta de lanza de una forma de afrontar los retos y desigualdades de las sociedades occidentales del siglo XXI, haciendo que los que más tengan, más contribuyan al sostenimiento de nuestro estado del bienestar"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Francisco Martínez Arroyo</p></div><p class="article-text">
        He de reconocer que no conoc&iacute;a a Andy Burnham hasta que su nombre empez&oacute; a sonar como sustituto de Starmer al frente del partido laborista brit&aacute;nico. Alcalde de M&aacute;nchester desde 2017, se trata de un pol&iacute;tico criado en el norte industrial de Inglaterra, cuna del sindicalismo y el socialismo brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Se nota su procedencia en el acento y su estilo directo e ideas claras pueden suponer un soplo de aire fresco en el laborismo brit&aacute;nico, necesitado de ox&iacute;geno para afrontar los pr&oacute;ximos a&ntilde;os al frente del n&uacute;mero 10 de Downing Street. El hecho mismo de su elecci&oacute;n es un ejemplo de la democracia interna existente en los partidos brit&aacute;nicos, en los que se producen discrepancias y corrientes de forma habitual, incluso dentro del propio gabinete del gobierno. En realidad, son los propios diputados laboristas, y algunos miembros del gabinete, los que han dejado caer a Starmer y han elegido -Monarca mediante- a Burnham. Lo que puede ser un factor de inestabilidad cuando las situaciones viene mal dadas y hay muchos cambios de primer ministro -siete en apenas 10 a&ntilde;os-, es tambi&eacute;n un ejemplo de democracia interna real. 
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; lo m&aacute;s sorprendente -para bien- han sido algunas de sus primeras propuestas, la primera, poner en marcha una iniciativa para que las personas sin hogar tengan un lugar donde dormir. Es una medida valiente, humana y solidaria de verdad, ejemplo de pol&iacute;tica de izquierdas. La limitaci&oacute;n del precio del transporte en autob&uacute;s o la eliminaci&oacute;n del IVA en la factura el&eacute;ctrica de los hogares, pol&iacute;ticas similares a las aplicadas tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por el gobierno de Pedro S&aacute;nchez, son un buen punto de partida. 
    </p><p class="article-text">
        Momento de aprovechar tambi&eacute;n la propuesta, realizada por 120 millonarios brit&aacute;nicos de que les suban los impuestos. Curioso que, despu&eacute;s de a&ntilde;os en los que, en la mayor parte de las democracias occidentales, algunos partidos -sin duda, aqu&iacute;, en nuestra Espa&ntilde;a, el PP- hacen bandera de la reducci&oacute;n de impuestos a los ricos, tengan que ser ellos los que pida pagar m&aacute;s impuestos para mantener los servicios p&uacute;blicos y reducir la indignante desigualdad social existente. Ojal&aacute;, Burnham se atreva, y sea la punta de lanza de una forma de afrontar los retos y desigualdades de las sociedades occidentales del siglo XXI, haciendo que los que m&aacute;s tengan, m&aacute;s contribuyan al sostenimiento de nuestro estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Y otra buena noticia. El soplo de aire fresco, la cercan&iacute;a y las propuestas de los primeros d&iacute;as -que, confiemos, no se lleve el viento-, han hecho que, por primera vez en un a&ntilde;o, los laboristas superen en apoyos a los ultras de Reform UK, en todo el Reino Unido. 
    </p><p class="article-text">
        Muy buenas noticias. Crucemos los dedos 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisco Martínez Arroyo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/burnham-nuevo-laborismo_132_13413293.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 03:43:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Burnham y el nuevo laborismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino Unido,Electricidad,IVA,Ayudas,Ayudas sociales,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[La prevención del fuego empieza en los ayuntamientos y las diputaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/prevencion-fuego-empieza-ayuntamientos-diputaciones_132_13413324.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1716d8af-7b5b-4b70-8682-34c9b1421768_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La prevención del fuego empieza en los ayuntamientos y las diputaciones"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La propiedad privada no es un cheque en blanco para el abandono. El principio constitucional de su función social exige que un terreno no se transforme en una amenaza para la seguridad colectiva. ¿Por qué, entonces, tantos alcaldes miran hacia otro lado?"</p><p class="subtitle">Cuando la ciencia no llega a la política, el fuego siempre corre más que nosotros</p></div><p class="article-text">
        Cada verano asistimos a un ritual medi&aacute;tico reiterado. Mientras el humo sepulta comarcas enteras, desde la Serran&iacute;a de Cuenca hasta la Sierra de San Vicente, pasando por la Alcarria o Alcaraz, el debate p&uacute;blico sobre los incendios forestales se desliza por el terreno de la confrontaci&oacute;n partidista. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy he podido contemplar como las c&aacute;maras buscan el reproche cruzado entre el Gobierno central y las comunidades aut&oacute;nomas. Aqu&iacute; sobre el modelo de la empresa p&uacute;blica GEACAM, el despliegue del operativo INFOCAM o la oportunidad de las visitas institucionales. Lo m&aacute;s c&oacute;modo: ubicar siempre la responsabilidad lejos del terreno, en despachos regionales o ministeriales. 
    </p><p class="article-text">
        Existe la idea preconcebida de que la prevenci&oacute;n del fuego es competencia exclusiva de los gobiernos auton&oacute;micos. Pero, si bien la gesti&oacute;n de los grandes parques y los operativos de extinci&oacute;n recaen en la escala regional, la ley otorga a los municipios una potestad espec&iacute;fica sobre su territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Se ignora, de forma sistem&aacute;tica, el nivel m&aacute;s decisivo y cercano del poder p&uacute;blico: el ayuntamiento. La legislaci&oacute;n forestal y del suelo es categ&oacute;rica: los consistorios tienen el deber y la facultad de exigir a los propietarios privados el desbroce de sus parcelas. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando un particular omite esta obligaci&oacute;n, la corporaci&oacute;n local cuenta con la ejecuci&oacute;n subsidiaria: entrar en la finca, limpiar el combustible vegetal y pasarle la factura al titular. Asimismo, la supervisi&oacute;n de las franjas de protecci&oacute;n de entre 25 y 50 metros en la interfaz urbano-forestal es una competencia estrictamente municipal, y crucial en tantas urbanizaciones y n&uacute;cleos rurales rodeados de pinar. La propiedad privada en el medio rural castellano no es un cheque en blanco para el abandono. 
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                    alt="Vista del pueblo con el terreno quemado por el incendio forestal al fondo, a 23 de julio de 2026, en La Mierla, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España)"
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                Vista del pueblo con el terreno quemado por el incendio forestal al fondo, a 23 de julio de 2026, en La Mierla, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España)                            </span>
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        La propiedad privada no es un cheque en blanco para el abandono. El principio constitucional de su funci&oacute;n social exige que un terreno no se transforme en una amenaza para la seguridad colectiva. &iquest;Por qu&eacute;, entonces, tantos alcaldes miran hacia otro lado? 
    </p><p class="article-text">
        La respuesta responde a dos problemas estructurales. El primero es el coste pol&iacute;tico del cara a cara. En la pol&iacute;tica de proximidad, abrir un expediente sancionador a un vecino tiene nombres y apellidos, y suele pagarse en las urnas. Resulta electoralmente m&aacute;s rentable culpar a la administraci&oacute;n auton&oacute;mica por 'falta de medios' que asumir el desgaste de fiscalizar al propio electorado. 
    </p><p class="article-text">
        El segundo son las carencias financieras del mundo rural. Exigir a un ayuntamiento de 200 habitantes de la Sierra Norte de Guadalajara o del Se&ntilde;or&iacute;o de Molina, con un secretario compartido a tiempo parcial, que tramite decenas de expedientes sobre fincas atomizadas, con herederos ausentes o desconocidos, es exigir un imposible t&eacute;cnico.
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            <span class="title">
                Área del incendio forestal de Almorox                            </span>
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        Aqu&iacute; es donde entra la escala intermedia: las cinco diputaciones provinciales de Castilla-La Mancha. Para que la prevenci&oacute;n municipal sea viable, las diputaciones deben ejercer como escudo t&eacute;cnico y financiero de los pueblos peque&ntilde;os a trav&eacute;s de tres medidas clave: servicios jur&iacute;dicos centralizados que asuman la instrucci&oacute;n y cobranza de los expedientes sancionadores, protegiendo a los alcaldes del desgaste pol&iacute;tico local; dotaci&oacute;n de fondos provinciales dedicados a financiar las limpiezas de oficio de manera inmediata, cobrando posteriormente la deuda al propietario moroso; establecimiento de cuadrillas comarcales que act&uacute;en todo el a&ntilde;o en la limpieza de franjas de seguridad y montes municipales, priorizando la prevenci&oacute;n invernal frente al p&aacute;nico estival.
    </p><p class="article-text">
        Garantizar que nuestros montes y pueblos est&eacute;n protegidos no es un ataque a la propiedad privada, sino la defensa elemental del bien com&uacute;n y del futuro de nuestra tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Es hora de superar el c&oacute;modo fetiche de la competencia auton&oacute;mica y asumir que la primera trinchera contra el fuego se gestiona en las casas consistoriales de Castilla-La Mancha. Solo hace falta la voluntad pol&iacute;tica de ejercer la competencia y la inteligencia de respaldarla desde el nivel provincial.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio González Cabrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/prevencion-fuego-empieza-ayuntamientos-diputaciones_132_13413324.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jul 2026 03:40:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La prevención del fuego empieza en los ayuntamientos y las diputaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Ayuntamientos,Alcaldes,Diputaciones,Diputaciones Provinciales,Bomberos forestales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un país no se sostiene solo: la fuerza de los servicios públicos, la prevención y la justicia fiscal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/pais-no-sostiene-fuerza-servicios-publicos-prevencion-justicia-fiscal_132_13410249.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/357effc6-b6c6-42c7-8c0e-a028737d2623_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1040y490.jpg" width="1200" height="675" alt="Un país no se sostiene solo: la fuerza de los servicios públicos, la prevención y la justicia fiscal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"En una comunidad como Castilla-La Mancha, marcada por el envejecimiento de la población y la dispersión territorial, estas políticas adquieren una importancia aún mayor"</p><p class="subtitle">Aquí puedes leer todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><p class="article-text">
        Hay realidades cuya importancia solo descubrimos cuando dejan de estar presentes. Mientras funcionan, apenas reparamos en ellas; forman parte de la normalidad cotidiana. Sin embargo, basta imaginar su ausencia para comprender hasta qu&eacute; punto sostienen nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        Lo comprobamos cada d&iacute;a, aunque pocas veces nos detenemos a pensarlo. La escuela donde aprendieron nuestros hijos, el centro de salud que nos atendi&oacute; de madrugada, el agua que brota al abrir un grifo, la carretera por la que viajamos con seguridad o la ayuda que recibe una persona dependiente forman parte de ese entramado silencioso que hace posible nuestra convivencia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurrir&iacute;a si ma&ntilde;ana dejara de salir agua del grifo? &iquest;Si una ambulancia no llegara cuando la necesitamos? &iquest;Si la escuela p&uacute;blica dejara de ofrecer oportunidades a quienes nacen en familias con menos recursos? 
    </p><p class="article-text">
        Solo cuando imaginamos ese vac&iacute;o comprendemos el verdadero valor de aquello que siempre ha estado ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Los mejores servicios p&uacute;blicos son, muchas veces, aquellos cuya ausencia nunca llegamos a notar porque hicieron bien su trabajo antes de que apareciera el problema. Son la red invisible que sostiene la vida cotidiana y permite que la sociedad funcione con normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios p&uacute;blicos representan una de las mayores conquistas de las democracias modernas. Son mucho m&aacute;s que un conjunto de prestaciones: garantizan que derechos esenciales no dependan del patrimonio familiar ni del lugar donde una persona haya nacido. Constituyen el patrimonio com&uacute;n de la ciudadan&iacute;a y la expresi&oacute;n m&aacute;s tangible del Estado del bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de ellos trabajan miles de profesionales &mdash;docentes, sanitarios, bomberos, agentes medioambientales, trabajadores sociales, jueces, polic&iacute;as, investigadores, t&eacute;cnicos y tantos otros servidores p&uacute;blicos&mdash; que convierten los derechos reconocidos por las leyes en una realidad cotidiana. Gracias a su labor, la igualdad deja de ser una aspiraci&oacute;n para convertirse en una experiencia concreta.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué ocurriría si mañana dejara de salir agua del grifo? ¿Si una ambulancia no llegara cuando la necesitamos? ¿Si la escuela pública dejara de ofrecer oportunidades a quienes nacen en familias con menos recursos? </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Defender los servicios p&uacute;blicos no significa ignorar que siempre pueden mejorar. Significa comprender que una sociedad solo puede aspirar a ser verdaderamente libre cuando garantiza unas condiciones b&aacute;sicas desde las que cada persona pueda desarrollar su propio proyecto de vida.
    </p><h2 class="article-text">Educaci&oacute;n y territorio: la mejor barrera contra la desigualdad</h2><p class="article-text">
        Si existe un instrumento capaz de reducir las desigualdades de origen, ese es la educaci&oacute;n. Ninguna democracia puede considerarse plenamente justa cuando el lugar de nacimiento o la renta familiar condicionan las oportunidades de toda una vida.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de casi cuatro d&eacute;cadas en la ense&ntilde;anza p&uacute;blica he comprobado que el talento no entiende de rentas, de apellidos ni de c&oacute;digos postales. Lo &uacute;nico que necesita es un suelo f&eacute;rtil donde crecer. Para miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, ese suelo sigue siendo la escuela p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        He conocido muchas familias preocupadas por el coste de los libros o del comedor escolar y tambi&eacute;n c&oacute;mo una beca, un profesor comprometido o una oportunidad ofrecida a tiempo pueden cambiar el rumbo de una existencia.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la educaci&oacute;n funciona como un verdadero ascensor social, el esfuerzo y la capacidad pesan m&aacute;s que el patrimonio familiar. La igualdad de oportunidades deja entonces de ser un principio abstracto para convertirse en una posibilidad real. En cambio, cuando la calidad educativa depende cada vez m&aacute;s de la capacidad econ&oacute;mica, la desigualdad termina hered&aacute;ndose de una generaci&oacute;n a otra.
    </p><p class="article-text">
        Algo semejante ocurre con la sanidad p&uacute;blica. Un sistema sanitario universal garantiza que nadie tenga que elegir entre recibir un tratamiento o comprometer la econom&iacute;a de su familia. La enfermedad no distingue entre ricos y pobres; la respuesta de una sociedad justa tampoco deber&iacute;a hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        En comunidades como Castilla-La Mancha, la dispersi&oacute;n geogr&aacute;fica convierte la prestaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos en un desaf&iacute;o permanente. Precisamente por eso resultan a&uacute;n m&aacute;s necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Mantener un Colegio Rural Agrupado (CRA), un consultorio m&eacute;dico o una l&iacute;nea de transporte p&uacute;blico significa mucho m&aacute;s que prestar un servicio: significa garantizar que vivir en un pueblo no suponga renunciar a derechos.
    </p><h2 class="article-text">Los servicios sociales: una medida de humanidad</h2><p class="article-text">
        La calidad moral de una sociedad tambi&eacute;n se mide por la protecci&oacute;n que ofrece a quienes atraviesan momentos de mayor vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        La Ley de Dependencia constituye uno de los avances sociales m&aacute;s importantes de nuestra democracia. Gracias a ella, cientos de miles de personas pueden mantener su autonom&iacute;a y afrontar la vejez o la enfermedad con mayor dignidad. Es una realidad que hoy observo muy de cerca en mi propia generaci&oacute;n y en la de nuestros padres.
    </p><p class="article-text">
        En una comunidad como Castilla-La Mancha, marcada por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y la dispersi&oacute;n territorial, estas pol&iacute;ticas adquieren una importancia a&uacute;n mayor.
    </p><p class="article-text">
        La ayuda a domicilio, la teleasistencia o los centros de d&iacute;a permiten que muchas personas mayores contin&uacute;en viviendo en sus pueblos, rodeadas de sus recuerdos, de sus vecinos y de su comunidad. Al mismo tiempo, generan empleo, fijan poblaci&oacute;n y contribuyen a mantener vivos numerosos municipios.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En una comunidad como Castilla-La Mancha, marcada por el envejecimiento de la población y la dispersión territorial, estas políticas adquieren una importancia aún mayor</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, estas pol&iacute;ticas han ayudado a corregir una injusticia hist&oacute;rica: durante d&eacute;cadas, el cuidado de las personas dependientes recay&oacute; casi exclusivamente sobre las mujeres de las familias. Profesionalizar esos cuidados tambi&eacute;n supone avanzar en igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Proteger a quien m&aacute;s lo necesita no es un acto de caridad. Es una obligaci&oacute;n de justicia y una de las expresiones m&aacute;s nobles de una sociedad verdaderamente civilizada.
    </p><h2 class="article-text">Los servicios p&uacute;blicos tambi&eacute;n crean riqueza</h2><p class="article-text">
        Con frecuencia se plantea un falso dilema entre lo p&uacute;blico y lo privado, como si ambos fueran incompatibles. La realidad demuestra exactamente lo contrario. Las econom&iacute;as m&aacute;s din&aacute;micas suelen ser tambi&eacute;n aquellas que cuentan con instituciones s&oacute;lidas y unos servicios p&uacute;blicos de calidad.
    </p><p class="article-text">
        Ninguna empresa puede prosperar sin infraestructuras adecuadas, seguridad jur&iacute;dica, universidades que formen profesionales cualificados o un sistema sanitario que cuide de los trabajadores. Tampoco puede desarrollarse la innovaci&oacute;n sin investigaci&oacute;n p&uacute;blica ni atraer inversiones un territorio que carezca de estabilidad institucional.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios p&uacute;blicos no son un obst&aacute;culo para el crecimiento econ&oacute;mico. Constituyen la infraestructura f&iacute;sica, jur&iacute;dica y humana que hace posible la actividad productiva. La educaci&oacute;n forma el talento; la sanidad protege el capital humano; la justicia genera confianza; la investigaci&oacute;n impulsa la innovaci&oacute;n; la protecci&oacute;n del medio ambiente preserva recursos que tambi&eacute;n son riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta un error contemplar el gasto p&uacute;blico &uacute;nicamente como un coste. Buena parte de &eacute;l constituye una inversi&oacute;n que fortalece el desarrollo econ&oacute;mico, mejora la competitividad, incrementa la cohesi&oacute;n social y genera confianza.
    </p><h2 class="article-text">Cuando el monte arde, comprendemos el valor de la prevenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as asistimos con preocupaci&oacute;n a los incendios forestales que vuelven a golpear distintos puntos de nuestro pa&iacute;s. Las im&aacute;genes de montes calcinados, vecinos desalojados y profesionales jug&aacute;ndose la vida nos conmueven porque recuerdan la enorme fragilidad de nuestro patrimonio natural y de tantas poblaciones que viven junto al bosque.
    </p><p class="article-text">
        En esos momentos reconocemos el trabajo extraordinario de los equipos de extinci&oacute;n y comprendemos el valor de contar con unos servicios p&uacute;blicos preparados para responder ante la emergencia. Pero la verdadera reflexi&oacute;n deber&iacute;a comenzar cuando las llamas se apagan.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios no empiezan el d&iacute;a que vemos el humo. Empiezan mucho antes.
    </p><p class="article-text">
        Empiezan cuando los montes dejan de gestionarse adecuadamente, cuando faltan labores preventivas, cuando disminuyen los recursos destinados a la limpieza forestal o cuando los profesionales que conocen el territorio solo encuentran trabajo durante la campa&ntilde;a de verano.
    </p><p class="article-text">
        Por eso conviene recordar una idea tan sencilla como decisiva: los incendios se apagan en verano, pero se previenen en invierno.
    </p><p class="article-text">
        Mantener equipos forestales estables durante todo el a&ntilde;o, invertir en gesti&oacute;n forestal, conservar cortafuegos, apoyar la actividad del mundo rural y planificar con visi&oacute;n de futuro no son gastos prescindibles. Son inversiones que protegen vidas humanas, biodiversidad, econom&iacute;a local y patrimonio natural.
    </p><p class="article-text">
        En comunidades como Castilla-La Mancha, donde el monte forma parte de nuestra identidad y muchos municipios conviven con amplias masas forestales, la prevenci&oacute;n adquiere un valor todav&iacute;a mayor. Proteger nuestros bosques es tambi&eacute;n proteger nuestros pueblos.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En comunidades como Castilla-La Mancha, donde el monte forma parte de nuestra identidad y muchos municipios conviven con amplias masas forestales, la prevención adquiere un valor todavía mayor. Proteger nuestros bosques es también proteger nuestros pueblos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Porque la prevenci&oacute;n es, quiz&aacute;, el servicio p&uacute;blico m&aacute;s silencioso. Cuando funciona, apenas ocupa titulares. Cuando falla, el precio puede ser irreparable.
    </p><h2 class="article-text">Cuando lo p&uacute;blico se debilita</h2><p class="article-text">
        Precisamente porque los servicios p&uacute;blicos sostienen buena parte de nuestra vida cotidiana, conviene preguntarse por qu&eacute;, en ocasiones, terminan deterior&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        Lo p&uacute;blico rara vez se debilita de un d&iacute;a para otro. Normalmente es el resultado de un proceso lento y silencioso: inversiones que se aplazan, plantillas insuficientes, infraestructuras que envejecen y servicios que, poco a poco, van perdiendo capacidad de respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Resulta especialmente preocupante comprobar que algunas comunidades aut&oacute;nomas han convertido la reducci&oacute;n de la inversi&oacute;n en servicios p&uacute;blicos esenciales en una opci&oacute;n pol&iacute;tica. Mientras se anuncian rebajas fiscales o se destinan recursos a otras prioridades, la sanidad, la educaci&oacute;n, la atenci&oacute;n a la dependencia, la prevenci&oacute;n de incendios o los servicios sociales ven c&oacute;mo disminuye su capacidad para responder a las necesidades de la ciudadan&iacute;a. Los presupuestos nunca son neutros: reflejan el modelo de sociedad que se quiere construir. Y cuando los servicios p&uacute;blicos dejan de figurar entre las prioridades, el deterioro acaba siendo inevitable.
    </p><p class="article-text">
        Con frecuencia, ese deterioro sirve despu&eacute;s para presentar la privatizaci&oacute;n como una soluci&oacute;n casi inevitable. Sin embargo, el problema rara vez reside en la naturaleza p&uacute;blica del servicio. Lo que suele faltar son recursos suficientes, planificaci&oacute;n a largo plazo y una voluntad pol&iacute;tica decidida de fortalecerlo.
    </p><p class="article-text">
        La colaboraci&oacute;n entre el sector p&uacute;blico y el privado puede ser positiva cuando responde al inter&eacute;s general y contribuye a mejorar la calidad de los servicios. El problema aparece cuando la l&oacute;gica del beneficio econ&oacute;mico desplaza a la l&oacute;gica del derecho.
    </p><p class="article-text">
        La sanidad, la educaci&oacute;n, la atenci&oacute;n a la dependencia o la protecci&oacute;n de nuestros montes no son simples bienes de consumo. Su finalidad consiste en garantizar que cualquier ciudadano reciba una atenci&oacute;n digna, con independencia de su nivel de renta o del lugar donde resida.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">La colaboración entre el sector público y el privado puede ser positiva cuando responde al interés general y contribuye a mejorar la calidad de los servicios. El problema aparece cuando la lógica del beneficio económico desplaza a la lógica del derecho</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando el acceso a esos derechos depende cada vez m&aacute;s de la capacidad econ&oacute;mica, la sociedad comienza a fragmentarse. Quienes disponen de mayores recursos encuentran alternativas; quienes no pueden permit&iacute;rselas dependen de unos servicios p&uacute;blicos que, si contin&uacute;an debilit&aacute;ndose, tendr&aacute;n cada vez m&aacute;s dificultades para cumplir su funci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esa din&aacute;mica incrementa la desigualdad y erosiona uno de los pilares de toda democracia: la igualdad de oportunidades.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad cohesionada necesita un sector privado din&aacute;mico, innovador y creador de riqueza, pero tambi&eacute;n unos servicios p&uacute;blicos fuertes que garanticen derechos b&aacute;sicos para todos.
    </p><p class="article-text">
        Defender unos servicios p&uacute;blicos s&oacute;lidos no significa rechazar la iniciativa privada. Significa reconocer que existen bienes cuya protecci&oacute;n afecta al conjunto de la sociedad y cuya garant&iacute;a no puede quedar subordinada exclusivamente a las reglas del mercado.
    </p><h2 class="article-text">Justicia fiscal: contribuir seg&uacute;n la capacidad de cada uno</h2><p class="article-text">
        Nada de todo ello surge por generaci&oacute;n espont&aacute;nea. Cada colegio, cada hospital, cada carretera, cada ambulancia, cada agente forestal, cada parque de bomberos, cada brigada forestal o cada ayuda a domicilio existen porque millones de ciudadanos contribuyen mediante sus impuestos.
    </p><p class="article-text">
        Ese esfuerzo solo resulta leg&iacute;timo cuando se apoya en un principio esencial: la justicia fiscal.
    </p><p class="article-text">
        Quien m&aacute;s capacidad econ&oacute;mica tiene debe aportar m&aacute;s, no para castigar el &eacute;xito, sino para repartir el esfuerzo de manera equitativa y garantizar el sostenimiento de unos servicios p&uacute;blicos que benefician al conjunto de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese principio tambi&eacute;n obliga a las administraciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Los ciudadanos tienen derecho a exigir que cada euro recaudado se gestione con honestidad, eficiencia y transparencia. La confianza en las instituciones se construye tanto mediante una fiscalidad justa como a trav&eacute;s de una gesti&oacute;n ejemplar de los recursos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Porque el dinero malversado o el impuesto evadido nunca desaparecen en abstracto.
    </p><p class="article-text">
        Siempre tienen un rostro concreto: un profesor menos en un aula, una lista de espera m&aacute;s larga, una carretera que tarda en repararse, un monte que no recibe el mantenimiento necesario, una ayuda a domicilio que no llega o una oportunidad perdida para quien m&aacute;s la necesita.
    </p><h2 class="article-text">Cada fraude fiscal tiene una v&iacute;ctima invisible</h2><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n la tienen las decisiones presupuestarias que relegan los servicios p&uacute;blicos esenciales. Reducir de forma continuada la inversi&oacute;n en aquello que garantiza derechos puede no producir efectos inmediatos, pero termina debilitando la cohesi&oacute;n social, aumentando las desigualdades y deteriorando la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
    </p><h2 class="article-text">Una inversi&oacute;n en nuestro futuro</h2><p class="article-text">
        El siglo XXI nos enfrenta a desaf&iacute;os que hace apenas unas d&eacute;cadas resultaban dif&iacute;ciles de imaginar: el envejecimiento de la poblaci&oacute;n, el reto demogr&aacute;fico, la transici&oacute;n ecol&oacute;gica, la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica, el cambio clim&aacute;tico, las nuevas desigualdades o el incremento de fen&oacute;menos extremos como los grandes incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        Responder a todos ellos exige fortalecer unos servicios p&uacute;blicos capaces de anticiparse a los problemas, no solo de reaccionar cuando ya se han producido.
    </p><p class="article-text">
        Porque una sociedad inteligente no espera a que un alumno abandone la escuela para apoyar a su familia. No espera a que una enfermedad se agrave para garantizar la atenci&oacute;n sanitaria. No espera a que una persona mayor quede desatendida para ofrecerle ayuda. Y tampoco deber&iacute;a esperar a que un bosque arda para comprender la importancia de invertir en su cuidado.
    </p><p class="article-text">
        La prevenci&oacute;n, casi siempre silenciosa e invisible, constituye una de las formas m&aacute;s eficaces y rentables de proteger el bienestar colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, los impuestos no son un castigo al &eacute;xito ni una carga arbitraria. Son la expresi&oacute;n pr&aacute;ctica de un compromiso compartido: que cada persona contribuya seg&uacute;n su capacidad para que nadie quede desprotegido cuando m&aacute;s lo necesite.
    </p><p class="article-text">
        Defender unos servicios p&uacute;blicos fuertes, una fiscalidad progresiva, combatir el fraude y exigir una gesti&oacute;n p&uacute;blica honesta y transparente no es una cuesti&oacute;n ideol&oacute;gica. Es una cuesti&oacute;n de responsabilidad democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n lo es exigir que quienes gobiernan sit&uacute;en estos servicios entre sus prioridades presupuestarias. Porque gobernar consiste, en buena medida, en decidir qu&eacute; merece ser protegido. Y pocas decisiones tienen mayor trascendencia que garantizar la educaci&oacute;n, la sanidad, la dependencia, la protecci&oacute;n del medio ambiente, la seguridad o la atenci&oacute;n social como pilares irrenunciables del bienestar com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La grandeza de un pa&iacute;s no se mide por el n&uacute;mero de sus millonarios ni &uacute;nicamente por el crecimiento de su producto interior bruto.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mientras haya responsables públicos que consideren estos servicios una prioridad, estaremos invirtiendo en un país más libre, más justo y más cohesionado. Pero cuando dejan de serlo, no solo se deterioran las prestaciones: se debilita el propio contrato social que sostiene nuestra convivencia democrática</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se mide por la escuela donde aprende un ni&ntilde;o; por el hospital que atiende una urgencia; por la ayuda que permite a una persona mayor seguir viviendo en su casa; por el agente medioambiental que cuida del monte cuando nadie lo ve; por el bombero que acude cuando todo parece perdido; por la investigadora que busca nuevos tratamientos; por el trabajador social que acompa&ntilde;a a quien atraviesa un momento dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada servicio p&uacute;blico hay personas cuidando de otras personas.
    </p><p class="article-text">
        Y mientras haya responsables p&uacute;blicos que consideren estos servicios una prioridad, estaremos invirtiendo en un pa&iacute;s m&aacute;s libre, m&aacute;s justo y m&aacute;s cohesionado. Pero cuando dejan de serlo, no solo se deterioran las prestaciones: se debilita el propio contrato social que sostiene nuestra convivencia democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Porque, al fin y al cabo, la definici&oacute;n m&aacute;s sencilla &mdash;y quiz&aacute; tambi&eacute;n la m&aacute;s hermosa&mdash; de una sociedad digna es aquella en la que las personas cuidan de otras personas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/pais-no-sostiene-fuerza-servicios-publicos-prevencion-justicia-fiscal_132_13410249.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 15:12:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un país no se sostiene solo: la fuerza de los servicios públicos, la prevención y la justicia fiscal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Servicios públicos,Ley de dependencia,Educación,Sanidad,Bienestar social,Incendios forestales,Privatización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un viaje a la Alcarria: Tinajas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/viaje-alcarria-tinajas_132_13410220.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80bfc7fc-ab8a-4ab4-91d1-7e7652c98d0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x974y1130.jpg" width="1200" height="675" alt="Un viaje a la Alcarria: Tinajas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La VI Feria de Oficios y Tradiciones de la Alcarria conquense aterrizaba este año en este municipio, y con ella regresaba también esa sensación que se repite cada verano y que sin embargo nunca se agota. La de saber que vamos a ver, otra vez, cómo un pueblo pequeño se pone en pie y se luce"</p></div><p class="article-text">
        La v&iacute;spera hice la maleta como quien prepara una ofrenda: la cer&aacute;mica reconstruida de Puente del Arzobispo envuelta en un pa&ntilde;o, el encaje de Mota del Cuervo con la Virgen de Manjavacas y el <em>Glosario de la Despoblaci&oacute;n</em> encima de todo. Tres piezas que me acompa&ntilde;an en el camino a todas partes porque hablan del mismo gesto &mdash;recomponer lo roto, hilar lo suelto, nombrar lo que corre riesgo de apagarse en el silencio &mdash;. 
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;a a lo que iba: la VI Feria de Oficios y Tradiciones de la Alcarria conquense aterrizaba este a&ntilde;o en Tinajas, y con ella regresaba tambi&eacute;n esa sensaci&oacute;n que se repite cada verano y que sin embargo nunca se agota. La de saber que vamos a ver, otra vez, c&oacute;mo un pueblo peque&ntilde;o se pone en pie y se luce.
    </p><p class="article-text">
        La carretera que sube hacia Tinajas es un poema en s&iacute; misma. Encinares recortados, esparto plateado, olivares en pendiente, el amarillo seco del cereal combinado con el dorado del girasol. Y de repente, una curva, y aparece el pueblo tendido al pie del monte de El Campillo, top&oacute;nimo y nombre de la Patrona, con sus casonas de siller&iacute;a, sus rejer&iacute;as forjadas y esa luz dorada que solo tiene la Alcarria en el mes de julio. La vecindad unida y todo por delante.
    </p><p class="article-text">
        Y all&iacute; estaba, esper&aacute;ndonos, la comarca hecha despensa. La miel en tarros de peque&ntilde;as l&aacute;mparas &aacute;mbar, guardando dentro el zumbido de un verano entero. El aceite verde alcarre&ntilde;o, tan honesto que emociona. El vino de cueva-bodega, sereno y templado, que sabe a tierra buena y a paciencia. El queso curado, con esa nobleza larga en el paladar. Las bolsitas de especias arom&aacute;ticas. Los licores artesanos de lavanda y de endrina, hechos en alambique dom&eacute;stico, y las flores dulces de masiega, esos ramilletes comestibles con los que aqu&iacute; llevan d&eacute;cadas convirtiendo lo humilde en fiesta. 
    </p><p class="article-text">
        No son productos: son cartas de amor al territorio. Detr&aacute;s de cada tarro hay una explotaci&oacute;n familiar. Detr&aacute;s de cada botella, un olivar en pendiente que nadie quiere abandonar. Detr&aacute;s de cada frasco de miel, unas abejas que solo pueden existir si el monte sigue vivo. Comer aqu&iacute; es sostener territorio.
    </p><p class="article-text">
        Y junto a la despensa, la artesan&iacute;a viva, el encaje y el devaneo de la lana y el arte del telar, las manteler&iacute;as y el ganchillo. A dos metros, se trenzaba esparto con la naturalidad de quien lo lleva haciendo desde siempre, enfrente, cestos de mimbre de Villaconejos de Trabaque, pueblo peregrino del Camino de Santiago de la Lana; m&aacute;s all&aacute;, un encuadernador que cos&iacute;a a mano un libro con papel marmoleado. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No son productos: son cartas de amor al territorio. Detrás de cada tarro hay una explotación familiar. Detrás de cada botella, un olivar en pendiente que nadie quiere abandonar. Detrás de cada frasco de miel, unas abejas que solo pueden existir si el monte sigue vivo. Comer aquí es sostener territorio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La comarca entera puesta a trabajar en directo mientras las dulzainas de <em>Pipirigay</em> alegraban los sonidos de la ma&ntilde;ana; la exhibici&oacute;n de trilla, los coches cl&aacute;sicos brillando sobre el empedrado,; la conferencia sobre las &laquo;Bruxas de Tinajas&raquo;, esas mujeres procesadas por la Inquisici&oacute;n cuatro siglos atr&aacute;s, contadas hoy en el mismo pueblo donde ahora sostienen la feria sus tataranietas.
    </p><p class="article-text">
        Escribo ya con la noche cerrada, con el bolso oliendo a espliego y las manos a romero y laurel. La Alcarria es oficio y tradici&oacute;n. Y eso, que parece un eslogan, no lo es. Es lo que crean sus gentes, que han aprendido a llenar de flores, miel, queso, licores y artesan&iacute;a el encaje comarcal para hacer frente a la despoblaci&oacute;n. La Alcarria conquense a veces arde de olvido, pero siempre vuelve, siempre resurge como el ave f&eacute;nix, junto a este GAL &mdash;el CEDER Alcarria Conquense&mdash; que se empe&ntilde;a en rotar la feria pueblo a pueblo junto a personas que sostienen todo esto con horas invisibles y una hospitalidad que no se aprende porque se hereda.
    </p><p class="article-text">
        Por eso lo digo sin dudarlo: todos los a&ntilde;os hay que hacer este viaje a la Alcarria de Cuenca. Todos sin excepci&oacute;n. No hay receta m&aacute;s eficaz contra el vaciamiento que un tarro de miel, un aceite, un queso, un vino, unas flores, un producto agroalimentario, el que sea que nos alimenta en el d&iacute;a a dia y un pueblo peque&ntilde;o que hace comarca decidido a ponerse guapo. Nos vemos el pr&oacute;ximo verano en Cuevas de Velasco, una preciosidad de pueblo, que nos sorprender&aacute;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Yolanda Martínez Urbina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/viaje-alcarria-tinajas_132_13410220.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 14:54:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un viaje a la Alcarria: Tinajas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ferias,Pueblos,Oficios,Despoblación rural]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los derechos de nuestros mayores no pueden depender de dónde viven]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/derechos-mayores-no-depender-viven_132_13406347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/110deb3d-61bd-4f83-bc30-71c63dc10c7c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los derechos de nuestros mayores no pueden depender de dónde viven"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Son memoria viva, raíces y experiencia. Han cuidado, acompañado, educado y sostenido a sus familias. Han estado cuando más se les necesitaba. Pero reconocer su importancia no puede limitarse a una celebración o un homenaje"</p></div><p class="article-text">
        Celebramos el D&iacute;a de los Abuelos y las Abuelas. Una fecha para reconocer a quienes han sido &mdash;y siguen siendo&mdash; refugio, consejo, ternura y protecci&oacute;n para muchas generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Desde la Asociaci&oacute;n Europea Liderazgo y Calidad de la Educaci&oacute;n hemos querido poner en valor su figura promoviendo concursos de relatos sobre los abuelos y las abuelas. Porque detr&aacute;s de cada historia hay una memoria, una ense&ntilde;anza, una mano tendida y, muchas veces, una infancia que se sinti&oacute; m&aacute;s segura gracias a ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Son memoria viva, ra&iacute;ces y experiencia. Han cuidado, acompa&ntilde;ado, educado y sostenido a sus familias. Han estado cuando m&aacute;s se les necesitaba. Pero reconocer su importancia no puede limitarse a una celebraci&oacute;n o un homenaje.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros abuelos y abuelas tienen derechos. Y esos derechos no pueden depender de la suerte, de la familia que cada persona tenga, del lugar en el que viva o de la capacidad econ&oacute;mica de cada hogar.
    </p><p class="article-text">
        Tienen derecho a una atenci&oacute;n sanitaria adecuada, accesible y digna. No podemos normalizar la falta de camas cuando una persona necesita atenci&oacute;n hospitalaria, las demoras en la atenci&oacute;n sanitaria o que las familias tengan que enfrentarse solas a situaciones de dependencia y enfermedad.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n tienen derecho a recibir atenci&oacute;n en su propio domicilio cuando la necesitan. La atenci&oacute;n domiciliaria debe ser suficiente y de calidad. No podemos aceptar que una persona mayor pase horas y d&iacute;as en una situaci&oacute;n de soledad no deseada porque no existen los apoyos necesarios. La soledad no deseada no es un problema privado: es una realidad social que exige respuestas p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente, tienen derecho a recibir cuidados paliativos cuando llega el final de la vida. Una atenci&oacute;n digna exige que nadie tenga que afrontar un sufrimiento evitable por falta de equipos, profesionales o recursos suficientes. Morir con dignidad tambi&eacute;n forma parte de una vida digna.
    </p><p class="article-text">
        Pero hablar de los derechos de las personas mayores exige tambi&eacute;n mirar hacia nuestros pueblos y hacia el mundo rural.
    </p><p class="article-text">
        Vivir en un pueblo no puede significar tener menos derechos. La distancia no puede convertirse en una barrera para acceder a la sanidad, a los servicios sociales, a la atenci&oacute;n domiciliaria, a los cuidados o a una vida acompa&ntilde;ada y digna. Las personas mayores que viven en nuestros municipios rurales tienen derecho a recibir una atenci&oacute;n de calidad sin verse obligadas a abandonar su entorno, sus ra&iacute;ces y la comunidad en la que han construido su vida.
    </p><p class="article-text">
        Y debemos prestar una atenci&oacute;n especial a las mujeres mayores del mundo rural. Mujeres que han trabajado, cuidado y sostenido durante d&eacute;cadas a sus familias y a sus pueblos. Mujeres cuya contribuci&oacute;n muchas veces no ha sido suficientemente reconocida y que, al llegar a la vejez, pueden enfrentarse a una desigualdad acumulada, a la soledad y a mayores dificultades para acceder a los servicios y apoyos que necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Ellas tambi&eacute;n tienen derecho a ser escuchadas, atendidas y cuidadas. Tienen derecho a envejecer con dignidad en sus pueblos si as&iacute; lo desean. Tienen derecho a que la falta de servicios no las obligue a abandonar su hogar. Tienen derecho a no ser invisibles.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, en el D&iacute;a de los Abuelos y las Abuelas, queremos reivindicar algo tan sencillo como esencial: el cumplimiento efectivo de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        No basta con decir que nuestros mayores son importantes. Hay que garantizarles una atenci&oacute;n sanitaria adecuada. Hay que reforzar la atenci&oacute;n domiciliaria. Hay que combatir la soledad no deseada. Hay que ampliar y fortalecer los equipos de cuidados paliativos. Hay que asegurar servicios suficientes en el mundo rural. Y hay que reconocer y atender las necesidades espec&iacute;ficas de las mujeres mayores que viven en nuestros pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Porque nadie deber&iacute;a tener que reclamar como un privilegio aquello que es un derecho.
    </p><p class="article-text">
        Cuidar a nuestros abuelos y abuelas es cuidar nuestra memoria. Respetarlos es respetar nuestra propia historia. Pero garantizar sus derechos es, sobre todo, construir la sociedad en la que todos queremos vivir.
    </p><p class="article-text">
        Vivir en un pueblo no debe significar tener menos derechos. Y ser una mujer mayor no puede significar ser invisible.
    </p><p class="article-text">
        Nuestros mayores no son &uacute;nicamente pasado. Son presente. Son dignidad. Son vida. Y por eso, hoy y todos los d&iacute;as, debemos decirlo alto y claro: ofrezcamos derechos, coraz&oacute;n y futuro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/derechos-mayores-no-depender-viven_132_13406347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Jul 2026 05:04:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los derechos de nuestros mayores no pueden depender de dónde viven]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Abuelos,Medio rural,Derechos sociales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trampantojo número 1: el absentismo laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/trampantojo-numero-1-absentismo-laboral_132_13406298.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0264430f-88b9-4a10-8fed-11b9c570c48d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trampantojo número 1: el absentismo laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"El incremento en la duración de las bajas no es responsabilidad de los trabajadores y trabajadoras, sino la consecuencia directa del deterioro (¿intencionado?) de la sanidad pública y la saturación de las listas de espera, especialmente en traumatología, lo que prolonga innecesariamente los procesos ante la inacción de administraciones y mutuas"</p></div><p class="article-text">
        Ahora que estamos en este verano que promete ser t&oacute;rrido, ahora que vamos algo m&aacute;s despacio, vamos a contar mentiras. Concretamente, las mentiras que nos cuentan. Hoy dedicaremos la primera trampa al ojo, la primera ilusi&oacute;n con apariencia de verdad, a un tema muy de moda que vamos a seguir escuchando machaconamente, con o sin insultos, en los pr&oacute;ximos tiempos, cual hit del verano y m&aacute;s all&aacute;. &iquest;Por qu&eacute; mentir? &iquest;Por qu&eacute; confundir el absentismo laboral con otras situaciones que no lo son, mezclarlo todo y poner el grito en el cielo? 
    </p><p class="article-text">
        Es inadmisible confundir el derecho a la salud con el absentismo injustificado. El incremento en la duraci&oacute;n de las bajas no es responsabilidad de los trabajadores y trabajadoras, sino la consecuencia directa del deterioro (&iquest;intencionado?) de la sanidad p&uacute;blica y la saturaci&oacute;n de las listas de espera, especialmente en traumatolog&iacute;a, lo que prolonga innecesariamente los procesos ante la inacci&oacute;n de administraciones y mutuas. 
    </p><p class="article-text">
        Lejos de ser un beneficio, la enfermedad acarrea una grave p&eacute;rdida salarial que puede alcanzar los 2.600 euros en los sectores m&aacute;s precarios, forzando incluso reincorporaciones prematuras que da&ntilde;an la salud. Resulta interesante observar c&oacute;mo se ataca a la clase trabajadora mientras la patronal bloquea acuerdos de prevenci&oacute;n de riesgos y se niega a gestionar eficazmente los problemas de salud mental y desconexi&oacute;n digital. Que una persona est&eacute; enferma nunca ser&aacute; absentismo laboral. A pesar de que lo importante no pasa por combatir el contenido de la mentira, eso nos lo ense&ntilde;&oacute; Derrida, no viene de m&aacute;s repetir la verdad otra vez, otra vez m&aacute;s. El absentismo laboral es &uacute;nicamente ausentarse del puesto de trabajo sin justificaci&oacute;n ninguna. Por lo tanto, no es absentismo laboral y nunca lo ser&aacute;: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Disfrutar de un permiso de trabajo como el de paternidad o maternidad o de las vacaciones. Llamar a las vacaciones pagadas absentismo laboral es de &oacute;rdago. Todas estas son ausencias justificadas, as&iacute; que hay que sacarlas del conteo. </li>
                            </ul>
            </div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Enfermar no es absentismo laboral, ya sea por causa de las condiciones de trabajo (de esto vamos a hablar otro d&iacute;a), o por otras causas. En ocasiones, las personas enferman por ir a trabajar durante tiempo prolongado con plantillas insuficientes, sin las medidas de seguridad adecuadas, con sobrecarga de trabajo y estr&eacute;s.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Digamos que hablo del valioso trabajo que realizan muchas compa&ntilde;eras y tambi&eacute;n compa&ntilde;eros de las residencias de mayores que apenas cuentan con 10 minutos para asear, vestir y dar de desayunar a nuestras personas mayores que merecen un tiempo de calidad, sin duda, m&aacute;s digno. &iquest;Cu&aacute;nto peso carga cada una estas trabajadoras cada d&iacute;a? 
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos medir y establecer cargas de peso m&aacute;ximas saludables. Recuerdo a aquella compa&ntilde;era que por evitar que una persona mayor se cayera al suelo, sali&oacute; al quite, evit&oacute; su ca&iacute;da, pero se hizo da&ntilde;o. Cuando fue a la mutua y dijo que hab&iacute;a sufrido un accidente laboral, le llamaron vieja. Bueno, no as&iacute;, le dijeron que eso parec&iacute;a que m&aacute;s que por lo que relataba que le acababa de pasar, pues que &ldquo;ten&iacute;a pinta de ser m&aacute;s bien propio de su edad&rdquo; Y, en otras muchas ocasiones, se a&ntilde;aden frases maravillosas como &ldquo;la verdad es que con tus a&ntilde;os eso no va a mejorar, cada vez va a empeorar. Esto no es por el trabajo&rdquo;. &iquest;No hay origen laboral? &iquest;Algunas condiciones de trabajo actuales no enferman? 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, por ejemplo, el c&aacute;ncer es una dolorosa realidad en Espa&ntilde;a, pues es la principal causa de mortalidad laboral, como tambi&eacute;n en UE. En nuestro pa&iacute;s es adem&aacute;s una realidad oculta e infradeclarada. Frente a Alemania, donde el c&aacute;ncer representa el 32% del total de enfermedades profesionales declaradas, en Espa&ntilde;a estamos en valores entre 0,23% y el 0,35%, es decir, se declaran apenas 100 casos de los m&aacute;s de 8000 que se calculan tienen origen laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Alemania tiene una larga trayectoria reconociendo los tumores vinculados a la exposici&oacute;n a agentes carcin&oacute;genos (como el amianto o la s&iacute;lice) como enfermedades ocupacionales. Del amianto nos preocupamos mucho en Toledo, pues tenemos el mayor vertido al aire libre de toda Europa, as&iacute; con todas las letras. Un problema de salud p&uacute;blica cuyos vertidos est&aacute;n situados a escasos metros de importantes centros de trabajo de la administraci&oacute;n regional, habr&aacute; que investigar si puede entenderse como un problema de salud laboral enviar a tanta gente a trabajar tan cerca. 
    </p><p class="article-text">
        Retomando el hilo, esta infradeclaraci&oacute;n de enfermedades profesionales en nuestro pa&iacute;s supone muchas cosas, tiene consecuencias para las vidas de las personas y tambi&eacute;n interesan, y mucho, para los c&aacute;lculos que concluyen que son realidades &ldquo;que no podemos asumir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Me quitan las palabras de la boca, cada vez que una enfermedad profesional o un accidente laboral es derivado como contingencias comunes las personas trabajadoras y la ciudadan&iacute;a perdemos dinero pues todo cae en la cuenta de la Seguridad Social, que pagamos entre todos. 
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que estamos hartas de que llamen contingencias comunes a enfermedades y accidentes laborales. Y decimos hartas porque, al menos en la Junta de Castilla-La Mancha, enfermamos m&aacute;s las mujeres que hombres, y esto igual tiene que ver con los cuidados, tendr&iacute;amos que analizarlo mejorando los informes de siniestralidad para que ofrezcan datos m&aacute;s concisos que permitan establecer las causas y programas preventivos eficaces. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La verdad es que estamos hartas de que llamen contingencias comunes a enfermedades y accidentes laborales. Y decimos hartas porque, al menos en la Junta de Castilla-La Mancha, enfermamos más las mujeres que hombres, y esto igual tiene que ver con los cuidados, tendríamos que analizarlo mejorando los informes de siniestralidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los fraudes, tanto de las presuntas personas trabajadoras (se calcula que suponen alrededor del 1% y no del 8% que repiten al sumar todo lo que no lo es) como de las presuntas mutuas que derivan algo de origen laboral como contingencias comunes, deben ser todos investigados denunciados y sancionados. 
    </p><p class="article-text">
        De la misma manera, las personas responsables de condiciones laborales que se demuestren que enferman o matan. &iquest;Por qu&eacute; confundirlo todo? &iquest;Por qu&eacute; sumar al absentismo laboral con lo que no es? &iquest;Por qu&eacute; denominar a un encuentro regional &ldquo;El absentismo x IT? &iquest;Por qu&eacute; hay mutuas con beneficios de m&aacute;s de 7 millones de euros que no los invierten en poner en marcha programas de prevenci&oacute;n y promoci&oacute;n de la salud laboral con perspectiva de g&eacute;nero y edad?
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, tiempo lento para pensar. Hoy, centr&eacute;monos en la finalidad de una mentira. &iquest;Qu&eacute; se persigue con el <em>hit </em>machac&oacute;n del verano, oto&ntilde;o, invierno y de cada primavera? Jacques Derrida, el fil&oacute;sofo franc&eacute;s, nos dio la pista que seguiremos hoy: &ldquo;Lo relevante en la mentira no es nunca su contenido, sino la intencionalidad del que miente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se busca? &iquest;Qu&eacute; se persigue con la psicologizaci&oacute;n de la precariedad? &iquest;Estamos caminando hacia un modelo de servicios p&uacute;blicos <em>low cost</em> que permita su privatizaci&oacute;n? La realidad es que la privatizaci&oacute;n de los servicios p&uacute;blicos empeora la calidad de los mismos y precariza las condiciones laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que nos hacen un juego de trileros que consiste en individualizar, culpabilizar al individuo de las consecuencias colectivas que tienen origen en unas condiciones sociales y de trabajo que enferman, no a uno ni a dos ni a tres, sino a muchos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">¿Qué se busca? ¿Qué se persigue con la psicologización de la precariedad? ¿Estamos caminando hacia un modelo de servicios públicos &#039;low cost&#039; que permita su privatización? La realidad es que la privatización de los servicios públicos empeora la calidad de los mismos y precariza las condiciones laborales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Ahora que caminamos a nivel global de la democracia hacia otra cosa que no parece mejor , ni de lejos, quiz&aacute; sea hora de preguntarnos si no es la sociedad la que est&aacute; dando gritos porque est&aacute; muy enferma.  Seguiremos ahondando en las finalidades que se persiguen y consiguen llenando los espacios de estas cargantes mentiras porque nuestra salud nos va en ello. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, disculpen si notan acaso mi tono un tanto acalorado, todav&iacute;a recuerdo el d&iacute;a en el que fui a medir las altas temperaturas durante este episodio extremo de calor en las escuelas infantiles y, sin duda, el calor extremo afecta perjudicialmente a la salud si no se toman las medidas adecuadas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Estrella Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/trampantojo-numero-1-absentismo-laboral_132_13406298.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 16:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Trampantojo número 1: el absentismo laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Condiciones laborales,UGT - Unión General de Trabajadores,Absentismo,Sanidad pública,Sanidad privada,Salud laboral,Derechos laborales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campo necesita soluciones, no etiquetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/campo-necesita-soluciones-no-etiquetas_132_13404795.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b3d54d57-72a8-4e9f-b5da-308f010979e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campo necesita soluciones, no etiquetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Mientras se suceden los debates y las descalificaciones, nuestros agricultores se han arriesgado y dejado la piel colaborando a parar este y otros incendios, y ahora se enfrentan a las consecuencias. Hay explotaciones que han perdido cosechas, ganaderos que han visto afectados sus pastos y han perdido animales y agricultores que han tenido que sacrificar parte de su cosecha para crear cortafuegos y evitar daños mayores"</p><p class="subtitle">Los agricultores de Guadalajara reclaman a la Junta suprimir la norma de incendios que está “impidiendo” cosechar los cereales</p></div><p class="article-text">
        En las &uacute;ltimas semanas, se han vertido distintas opiniones sobre la Asociaci&oacute;n Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) de Guadalajara y sobre las reivindicaciones que hemos venido defendiendo en relaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/agricultores-guadalajara-reclaman-junta-suprimir-norma-impidiendo-recogida-cereales_1_13385389.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las limitaciones impuestas a la actividad agr&iacute;cola durante la campa&ntilde;a de cosecha</a>. Las opiniones son leg&iacute;timas. La cr&iacute;tica forma parte de una sociedad democr&aacute;tica. Pero tambi&eacute;n lo es responder cuando esas opiniones proyectan una imagen que no se corresponde con la realidad de nuestra organizaci&oacute;n ni con el trabajo que realizamos desde hace casi cincuenta a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        APAG naci&oacute; con un &uacute;nico objetivo: defender los intereses de los agricultores y ganaderos de la provincia de Guadalajara. Ese sigue siendo nuestro &uacute;nico compromiso. No respondemos a intereses pol&iacute;ticos ni actuamos como correa de transmisi&oacute;n de ning&uacute;n partido. Nuestra &uacute;nica obligaci&oacute;n es con nuestros cerca de 3.000 socios, personas de sensibilidades muy diferentes que comparten una misma preocupaci&oacute;n: poder desarrollar su actividad profesional en condiciones justas.
    </p><p class="article-text">
        Quienes conocen nuestra organizaci&oacute;n saben que el trabajo de APAG no consiste &uacute;nicamente en alzar la voz cuando surgen problemas. Cada d&iacute;a un equipo de profesionales atiende expedientes, asesora explotaciones, resuelve incidencias, tramita ayudas, acompa&ntilde;a a agricultores y ganaderos y defiende sus intereses ante las distintas administraciones, independientemente del color pol&iacute;tico de quienes gobiernen.
    </p><p class="article-text">
        Por eso resulta especialmente injusto descalificar como &ldquo;esperpento&rdquo; las <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/agroalimentaria/asaja-castilla-mancha-pide-nuevo-flexibilidad-normativa-incendios-recoger-cosechas-mananas_1_13396305.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaciones protagonizadas por agricultores</a> que ejerc&iacute;an un derecho constitucional para defender su medio de vida. Manifestarse nunca deber&iacute;a ridiculizarse. Puede compartirse o no el motivo de una protesta, pero merece el mismo respeto que cualquier otra reivindicaci&oacute;n social. Adem&aacute;s, conviene recordar que aquellas concentraciones no fueron semanas de protestas, sino dos jornadas convocadas a petici&oacute;n de nuestros propios asociados.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro desacuerdo con el actual sistema del &Iacute;ndice de Propagaci&oacute;n Potencial (IPP) tampoco responde a ninguna contradicci&oacute;n, como algunos han querido hacer ver. Desde el primer momento hemos defendido exactamente la misma posici&oacute;n: los &iacute;ndices deben reflejar la realidad del riesgo existente. Si una herramienta genera restricciones que no se corresponden con las condiciones reales del territorio, debe revisarse.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, durante esta misma campa&ntilde;a hemos podido comprobar c&oacute;mo el propio sistema ha sufrido modificaciones en un mismo d&iacute;a, lo que evidencia que existe margen de mejora. Nuestra propuesta siempre ha sido clara: que Castilla-La Mancha utilice criterios objetivos y contrastados, similares a los que emplean otras comunidades aut&oacute;nomas, apoy&aacute;ndose en los datos meteorol&oacute;gicos oficiales de AEMET para determinar el riesgo de incendios. No pedimos menos seguridad; pedimos mejores herramientas para proteger el monte sin imponer limitaciones desproporcionadas a quienes trabajan en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n nos preocupa profundamente la facilidad con la que, en ocasiones, se se&ntilde;alan culpables antes de que existan conclusiones oficiales. La presunci&oacute;n de inocencia no puede depender del oficio de una persona. Cuando alguien es se&ntilde;alado p&uacute;blicamente antes de que se conozcan los hechos, no solo se perjudica a esa persona, sino que se alimenta un clima de desconfianza hacia todo un colectivo profesional que vive precisamente de cuidar el territorio.
    </p><p class="article-text">
        Mientras se suceden los debates y las descalificaciones, nuestros agricultores se han arriesgado y dejado la piel colaborando a parar este y otros incendios, y ahora se enfrentan a las consecuencias. Hay explotaciones que han perdido cosechas, ganaderos que han visto afectados sus pastos y han perdido animales y agricultores que han tenido que sacrificar parte de su cosecha para crear cortafuegos y evitar da&ntilde;os mayores. Esa es la realidad sobre la que ahora trabajamos, para dar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        En APAG seguiremos defendiendo a nuestros agricultores y ganaderos con la misma firmeza con la que lo hemos hecho durante casi medio siglo. Lo haremos desde el respeto, con argumentos t&eacute;cnicos y profesionales, con voluntad de di&aacute;logo. Porque creemos que las discrepancias enriquecen el debate cuando se sustentan en datos y no en descalificaciones.
    </p><p class="article-text">
        El campo necesita soluciones, no etiquetas. Necesita rigor, serenidad y administraciones que escuchen a quienes trabajan diariamente sobre el terreno. Como se ha dicho estos d&iacute;as, el campo no es parte del problema, sino de la soluci&oacute;n. Ese seguir&aacute; siendo nuestro compromiso y nuestra responsabilidad. 
    </p><p class="article-text">
        Defender al campo no puede convertirse en motivo de descalificaci&oacute;n.  No nos van a callar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan José Laso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/campo-necesita-soluciones-no-etiquetas_132_13404795.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 12:39:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campo necesita soluciones, no etiquetas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la ciencia no llega a la política, el fuego siempre corre más que nosotros]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ciencia-no-llega-politica-fuego-corre_132_13403578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c35cf7f9-8850-4b4a-81e0-dd2d1ae5f96f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la ciencia no llega a la política, el fuego siempre corre más que nosotros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Vivimos en la era de la inteligencia artificial, del análisis masivo de datos y de la capacidad para predecir sistemas extremadamente complejos. Sin embargo, cuando observamos la gestión de un gran incendio forestal, da la sensación de que seguimos respondiendo con herramientas conceptuales del siglo pasado"</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/buenas-noticias-incendio-mierla-vuelven-casas-vecinos-no-aumentan-hectareas-afectadas_1_13400989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Viendo c&oacute;mo este incendio me toca tan de cerca</a>, me gustar&iacute;a hacer una reflexi&oacute;n desde una cr&iacute;tica constructiva. No pretendo se&ntilde;alar culpables ni cuestionar el extraordinario trabajo de quienes, en estos momentos, est&aacute;n arriesgando su vida para proteger la nuestra. Mi m&aacute;s profundo reconocimiento a los retenes forestales, bomberos, UME, Guardia Civil y a todos los profesionales que est&aacute;n luchando sin descanso contra el incendio de la Sierra Norte de Guadalajara. Ellos representan la mejor versi&oacute;n del servicio p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Pero precisamente por respeto a su trabajo creo que debemos hacernos una pregunta inc&oacute;moda: &iquest;estamos utilizando todas las herramientas que la Ciencia pone hoy a nuestro alcance?
    </p><p class="article-text">
        Estamos en pleno siglo XXI. Vivimos en la era de la inteligencia artificial, del an&aacute;lisis masivo de datos y de la capacidad para predecir sistemas extremadamente complejos. Sin embargo, cuando observamos la gesti&oacute;n de un gran incendio forestal, da la sensaci&oacute;n de que seguimos respondiendo a un problema del siglo XXI con herramientas conceptuales del siglo pasado.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista como investigador, la propagaci&oacute;n de un incendio no es &uacute;nicamente un problema de extinci&oacute;n. Es, ante todo, un problema de din&aacute;mica de flujos complejos, muy similar, desde un punto de vista matem&aacute;tico, a otros sistemas no lineales como la formaci&oacute;n de precios en los mercados financieros o la evoluci&oacute;n de determinados fen&oacute;menos naturales. En todos ellos existe una caracter&iacute;stica com&uacute;n: peque&ntilde;as variaciones pueden desencadenar consecuencias enormes. Esa es precisamente la esencia del caos determinista.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando un problema pertenece a esa familia de sistemas complejos, la intuici&oacute;n y la experiencia, siendo imprescindibles, ya no son suficientes por s&iacute; solas. Es necesario incorporar modelos predictivos, simulaciones din&aacute;micas, inteligencia artificial y algoritmos de optimizaci&oacute;n que permitan anticipar c&oacute;mo evolucionar&aacute; el incendio minutos u horas antes de que ocurra. No para sustituir a quienes est&aacute;n sobre el terreno, sino para dotarlos de una ventaja estrat&eacute;gica basada en la ciencia.
    </p><p class="article-text">
        Si formulamos el incendio como un problema de optimizaci&oacute;n, el objetivo es claro: minimizar la velocidad de expansi&oacute;n del fuego en el espacio y en el tiempo. Cada decisi&oacute;n deber&iacute;a orientarse a reducir ese ritmo de propagaci&oacute;n mediante modelos que eval&uacute;en millones de escenarios posibles en cuesti&oacute;n de segundos. Esa capacidad ya existe en otros sectores. La pregunta es por qu&eacute; todav&iacute;a no forma parte del n&uacute;cleo de la gesti&oacute;n de nuestras emergencias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Mi reflexión es sencilla: la ciencia no puede seguir llegando después de la catástrofe; tiene que formar parte de la decisión política antes de que la catástrofe ocurra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Estoy convencido de que una coordinaci&oacute;n apoyada en modelos cient&iacute;ficos avanzados salvar&iacute;a vidas, reducir&iacute;a p&eacute;rdidas ambientales irreparables y evitar&iacute;a costes econ&oacute;micos de miles de millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Por eso tambi&eacute;n llevo a&ntilde;os insistiendo, como alcalde, en algo que a veces parece menor: la limpieza de cauces, arroyos, regueras y r&iacute;os. No es una cuesti&oacute;n est&eacute;tica ni burocr&aacute;tica. Son variables que modifican la din&aacute;mica del territorio. En cualquier modelo serio de simulaci&oacute;n, estas condiciones iniciales pueden marcar la diferencia entre un incendio controlable y un incendio fuera de control.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza no entiende de ideolog&iacute;as ni de administraciones. Solo responde a las leyes de la f&iacute;sica. Y esas leyes hoy pueden modelizarse con una precisi&oacute;n impensable hace apenas una d&eacute;cada.
    </p><p class="article-text">
        Mi reflexi&oacute;n es sencilla: la ciencia no puede seguir llegando despu&eacute;s de la cat&aacute;strofe; tiene que formar parte de la decisi&oacute;n pol&iacute;tica antes de que la cat&aacute;strofe ocurra.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; este incendio termine cuanto antes y no tengamos que lamentar ninguna v&iacute;ctima. Pero cuando todo pase, ser&iacute;a un error limitarnos a contar hect&aacute;reas quemadas. Lo verdaderamente importante ser&aacute; preguntarnos si hemos aprendido algo.
    </p><p class="article-text">
        Porque si disponemos del conocimiento, de la tecnolog&iacute;a y de la capacidad cient&iacute;fica para anticiparnos y decidimos no utilizarlos, el problema ya no es tecnol&oacute;gico. Es una cuesti&oacute;n de voluntad.
    </p><p class="article-text">
        Y un pa&iacute;s que renuncia a aplicar la ciencia en la toma de decisiones acaba luchando contra problemas cada vez m&aacute;s complejos con herramientas cada vez m&aacute;s insuficientes. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Antonio Sanz Sanz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/ciencia-no-llega-politica-fuego-corre_132_13403578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Jul 2026 06:41:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios forestales,Medio ambiente,Alcaldes,Cambio climático,Bosques,Incendio Forestal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cada incendio me devuelve al primero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/incendio-devuelve_132_13400558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0915409c-b387-4cd7-bcfb-d744f5520dbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cada incendio me devuelve al primero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Cuatro personas perdieron la vida intentando defender el monte. Hoy descansan juntas bajo una misma lápida en el cementerio de mi pueblo. De vez en cuando me detengo ante ella y siempre pienso lo mismo: detrás de cada incendio hay mucho más que hectáreas calcinadas. Hay nombres, hay familias y hay una ausencia que el tiempo nunca termina de borrar"</p><p class="subtitle">Crean una canción con IA que reivindica el territorio por el fuego de La Mierla: “Gracias por defender la Sierra, volveremos a empezar”</p></div><p class="article-text">
        Hay recuerdos que nunca desaparecen. Permanecen dormidos durante a&ntilde;os hasta que una columna de humo vuelve a despertarlos.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, mientras ve&iacute;a las im&aacute;genes de los incendios que asolan Espa&ntilde;a, una y otra vez volv&iacute;a al mismo recuerdo. Y hoy, cuando el humo ha vuelto a aparecer en Almorox, ese recuerdo ha regresado con toda su fuerza.
    </p><p class="article-text">
        El primero me lleva a mi infancia.
    </p><p class="article-text">
        En mi pueblo, cuando las campanas de la iglesia sonaban de una forma distinta, nadie preguntaba qu&eacute; ocurr&iacute;a. Todo el mundo lo sab&iacute;a. Hab&iacute;a un incendio.
    </p><p class="article-text">
        No exist&iacute;an los grandes dispositivos de extinci&oacute;n que conocemos hoy ni los medios a&eacute;reos que ahora vemos sobrevolando los montes. Eran los propios vecinos quienes dejaban lo que estaban haciendo y corr&iacute;an hacia el fuego con azadas, ramas o cualquier herramienta que pudiera servir para abrir un cortafuegos o sofocar las llamas. Era una lucha desigual, pero era la &uacute;nica que conoc&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        Aquel incendio termin&oacute; de la peor manera posible. Cuatro personas perdieron la vida intentando defender el monte. Hoy descansan juntas bajo una misma l&aacute;pida en el cementerio de mi pueblo. De vez en cuando me detengo ante ella y siempre pienso lo mismo: detr&aacute;s de cada incendio hay mucho m&aacute;s que hect&aacute;reas calcinadas. Hay nombres, hay familias y hay una ausencia que el tiempo nunca termina de borrar.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Incendio de Selas (Guadalajara) en julio de 2026                            </span>
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        Con los a&ntilde;os comprend&iacute; que aquella tragedia no hab&iacute;a sido una excepci&oacute;n. El fuego ha seguido llev&aacute;ndose vidas en muchos rincones de Espa&ntilde;a. Nunca olvidar&eacute; el incendio de Riba de Saelices, en Guadalajara, en el verano de 2005. Once integrantes del operativo de extinci&oacute;n &mdash;nueve bomberos forestales y dos agentes medioambientales&mdash; quedaron atrapados por las llamas y perdieron la vida intentando salvar el monte. Aquella tragedia conmovi&oacute; a todo el pa&iacute;s y marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en la lucha contra los incendios forestales.
    </p><p class="article-text">
        Pero, por desgracia, tampoco fue la &uacute;ltima. Despu&eacute;s, han seguido llegando noticias de otros incendios, de otros compa&ntilde;eros ca&iacute;dos, de otros vecinos que no lograron escapar, de otras familias rotas. Cambian los lugares, cambian los nombres y cambian los a&ntilde;os, pero el dolor siempre es el mismo.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, cada vez que alguien reduce un incendio al n&uacute;mero de hect&aacute;reas quemadas, siento que falta una parte esencial de la historia. Porque un incendio nunca consume solo &aacute;rboles. Tambi&eacute;n deja cicatrices en quienes sobreviven, en las familias que pierden a los suyos y en quienes tienen que empezar de nuevo despu&eacute;s de ver desaparecer, entre las llamas, todo aquello que hab&iacute;an levantado con a&ntilde;os de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los a&ntilde;os pens&eacute; que aquellos recuerdos quedar&iacute;an atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero el fuego volvi&oacute; a cruzarse en mi camino.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Porque un incendio nunca consume solo árboles. También deja cicatrices en quienes sobreviven, en las familias que pierden a los suyos y en quienes tienen que empezar de nuevo después de ver desaparecer, entre las llamas, todo aquello que habían levantado con años de trabajo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando la vida me llev&oacute; a Almorox, nunca imagin&eacute; que aquel monte acabar&iacute;a formando parte de mi propia historia. Con el tiempo se convirti&oacute; en mi pueblo de acogida y aprend&iacute; a querer su pinar como si tambi&eacute;n fuera un poco m&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; viv&iacute; el gran incendio de 1994, que arras&oacute; parte del monte. Despu&eacute;s llegar&iacute;an otros. Cada uno distinto, pero todos dejando una enorme cicatriz.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tambi&eacute;n tuve la suerte de contemplar el otro lado de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo despu&eacute;s de aquel incendio, subimos al pinar con los ni&ntilde;os del colegio a repoblar parte de la zona quemada con pinos pi&ntilde;oneros. Todav&iacute;a recuerdo aquella ma&ntilde;ana. Pis&aacute;bamos ceniza mientras los ni&ntilde;os plantaban peque&ntilde;os &aacute;rboles con una ilusi&oacute;n contagiosa. Nosotros segu&iacute;amos viendo la devastaci&oacute;n; ellos solo eran capaces de imaginar el bosque que alg&uacute;n d&iacute;a volver&iacute;a a crecer.
    </p><p class="article-text">
        Y, en buena medida, as&iacute; ocurri&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Una columna de humo se ve en la distancia, a 17 de julio de 2026, en La Mierla, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España). La evolución del incendio declarado este jueves, 16 de julio, en la población guadalajareña de La Mierla ha provocado que el Gobierno"
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            <span class="title">
                Una columna de humo se ve en la distancia, a 17 de julio de 2026, en La Mierla, Guadalajara, Castilla-La Mancha (España). La evolución del incendio declarado este jueves, 16 de julio, en la población guadalajareña de La Mierla ha provocado que el Gobierno                            </span>
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        Muchas zonas fueron recuper&aacute;ndose gracias a las repoblaciones impulsadas por el Ministerio de Agricultura y al trabajo constante de los agentes medioambientales, cuyo esfuerzo merece siempre nuestro reconocimiento. Pero la naturaleza tambi&eacute;n hizo su parte. Poco a poco comenzaron a aparecer encinas, alcornoques y otras especies aut&oacute;ctonas que demostraban que el monte posee una extraordinaria capacidad para regenerarse cuando se le da una oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Durante todos estos a&ntilde;os he visto c&oacute;mo ese paisaje cambiaba. No solo por los incendios. Tambi&eacute;n porque cambi&oacute; nuestra forma de relacionarnos con el monte.
    </p><p class="article-text">
        Cuando yo era peque&ntilde;a, y tambi&eacute;n cuando llegu&eacute; a Almorox, el monte estaba lleno de vida. Se recog&iacute;an las pi&ntilde;as del pino pi&ntilde;onero, hab&iacute;a ganado pastando, se aprovechaba la le&ntilde;a y exist&iacute;a una actividad constante que, sin llamarla as&iacute;, tambi&eacute;n era gesti&oacute;n forestal. Aquellos usos manten&iacute;an limpio el terreno y evitaban que la vegetaci&oacute;n se acumulara como ocurre hoy.
    </p><p class="article-text">
        Ahora muchos de esos aprovechamientos han desaparecido. La le&ntilde;a apenas se recoge, el pastoreo ha disminuido y los pinares acumulan una enorme cantidad de combustible vegetal. A ello se suma otro problema: la presencia de urbanizaciones integradas en el monte o muy pr&oacute;ximas a &eacute;l, donde no siempre todas las parcelas se mantienen en las condiciones adecuadas. Cuando el fuego llega a esos lugares ya no solo amenaza al bosque; amenaza tambi&eacute;n las viviendas y la vida de quienes las habitan.
    </p><p class="article-text">
        Pero ser&iacute;a injusto pensar que esa es la &uacute;nica explicaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El rastro del incendio en La Mierla (Guadalajara) el 21 de julio de 2026                            </span>
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        Los incendios de hoy tambi&eacute;n son consecuencia de una realidad clim&aacute;tica muy distinta. Las olas de calor son m&aacute;s intensas, las sequ&iacute;as se prolongan durante meses y el viento convierte cualquier conato en un incendio extremadamente dif&iacute;cil de controlar. Quienes trabajan en la extinci&oacute;n lo saben mejor que nadie. Lo saben bien quienes estos d&iacute;as luchan sin descanso contra los grandes incendios que vuelven a golpear a nuestro pa&iacute;s y, de forma especial, a Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Mientras segu&iacute;amos pendientes de Guadalajara, el humo volv&iacute;a a aparecer tambi&eacute;n en Almorox. Es imposible no sentir un nudo en el est&oacute;mago.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, ya no son las campanas las que movilizan a los vecinos. Hoy contamos con bomberos forestales, agentes medioambientales, brigadas y medios a&eacute;reos extraordinariamente preparados que realizan un trabajo admirable y que merecen todo nuestro reconocimiento. Gracias a ellos se salvan montes, pueblos y muchas vidas. Pero ni siquiera ellos pueden vencer solos una batalla que empieza mucho antes de que aparezca la primera llama.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez que veo una columna de humo vuelvo a escuchar aquellas campanas de mi infancia.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ellos, estoy convencida de que la verdadera lucha contra los incendios no empieza cuando despega el primer helic&oacute;ptero. Empieza mucho antes: cuando cuidamos el territorio durante todo el a&ntilde;o, cuando entendemos que la prevenci&oacute;n es tan importante como la extinci&oacute;n, cuando mantenemos limpias las parcelas, recuperamos los aprovechamientos compatibles con la conservaci&oacute;n y dejamos de dar la espalda al monte.
    </p><p class="article-text">
        Porque un monte no es solo un paisaje. Es la memoria de quienes lo han trabajado, de quienes han crecido en &eacute;l y de quienes han aprendido a quererlo. Forma parte de nuestra historia y tambi&eacute;n de lo que somos.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso, cada vez que veo una columna de humo, sigo escuchando aquellas campanas de mi infancia. Y entonces comprendo que hay incendios que nunca terminan de apagarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/incendio-devuelve_132_13400558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jul 2026 07:55:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cada incendio me devuelve al primero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Fuego,Incendis forestals,Prevención incendios,Bomberos forestales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta siempre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hasta-siempre_132_13399695.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/39781d2f-36fd-4638-84f4-f1a476d6706f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x846y445.jpg" width="1200" height="675" alt="Hasta siempre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Compañero, amigo, hermano mayor, Isidoro seguimos el camino trazado que tu conoces, no se puede, ni debe desandar ni un paso y te prometo que no lo vamos hacer, tu recuerdo, trabajo y desvelos seguirán marcando nuestra ruta"  </p><p class="subtitle">Fallece a los 63 años, Isidoro Gómez Cavero, el médico conquense que transformó el tablero político de la ciudad
</p></div><p class="article-text">
        En algunas ocasiones es dif&iacute;cil expresar con palabras lo que supone una persona en nuestras vidas, cuando ocurren hechos luctuosos las emociones te impiden expresar verbalmente los sentimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo me he decidido a escribir estas l&iacute;neas en recuerdo, reconocimiento y desahogo de lo que es, ha sido, y ser&aacute; Isidoro G&oacute;mez Cavero para m&iacute; como alcalde de mi ciudad, pero m&aacute;s en el &aacute;mbito de lo personal.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo perfectamente los primeros d&iacute;as de octubre del a&ntilde;o 2024, como una losa nos ca&iacute;a el anuncio de su enfermedad, el primero en relativizar, asumir y contextualizar su c&aacute;ncer fue &eacute;l y quien &lsquo;tiraba del carro&rsquo; de su enfermedad valientemente era &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente siempre acompa&ntilde;ado de muchas muestras de cari&ntilde;o de los conquenses, a los que hab&iacute;a atendido como m&eacute;dico durante toda su vida. En los enfrentamientos pol&iacute;ticos siempre puso por delante a su ciudad, a su Cuenca, para que las cosas cambiasen de verdad.
    </p><p class="article-text">
        Su forma de ver la vida pol&iacute;tica, sus adjetivaciones, sus compromisos para que la ciudad avanzase, a ello nos comprometimos y seguiremos comprometidos, m&aacute;s si cabe desde que nos ha dejado.
    </p><p class="article-text">
        Isidoro no nos has dejado, es imposible que nos dejes, tu impronta est&aacute; y aqu&iacute; va a seguir. 
    </p><p class="article-text">
        Compa&ntilde;ero, amigo, hermano mayor, <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/politica/psoe-cuenca-une-afianzan-pacto-gobierno-capital-hemos-tenido-altibajos-relacion-solida_1_11506326.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Isidoro seguimos el camino trazado que t&uacute; conoces</a>, no se puede, ni debe desandar ni un paso y te prometo que no lo vamos hacer, tu recuerdo, trabajo y desvelos seguir&aacute;n marcando nuestra ruta.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Darío Dolz e Isidoro Gómez Cavero                            </span>
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        No es f&aacute;cil expresar lo que siento: rabia, desaz&oacute;n, &ldquo;que no es justo&rdquo;, &ldquo;que es demasiado pronto&rdquo;. Pero t&uacute; mismo me lo dijiste: &ldquo;No s&eacute; cu&aacute;nto me queda&rdquo; y yo, en ese momento, ni me atrev&iacute;a a preguntarte, ahora s&eacute; que, como m&eacute;dico, lo sabias.
    </p><p class="article-text">
        Te vamos a echar de menos, un abrazo desde el coraz&oacute;n de tu compa&ntilde;ero, amigo y hermano menor.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Darío Dolz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/hasta-siempre_132_13399695.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 15:23:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hasta siempre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Concejales,Obituarios,Ayuntamiento de Cuenca,Alcaldes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando arde Castilla-La Mancha, arde nuestra memoria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/arde-castilla-mancha-arde-memoria_132_13398244.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7aade23e-1755-4e3b-a5b5-e7cb7193036b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando arde Castilla-La Mancha, arde nuestra memoria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No basta con lamentar las tragedias cuando llegan. La verdadera responsabilidad comienza mucho antes: en la prevención, en la gestión y el mantenimiento de los montes, en la vigilancia, en la planificación y en decisiones valientes"</p><p class="subtitle">El Gobierno de España promete costear el 50% de la recuperación de la Sierra Norte tras el incendio de La Mierla</p></div><p class="article-text">
        Hay dolores que no se pueden explicar con palabras. Se siente en el pecho, en la garganta, en la mirada. Uno de ellos es contemplar c&oacute;mo arde un bosque.
    </p><p class="article-text">
        Estos d&iacute;as, Castilla-La Mancha vive con angustia el enorme incendio de la Sierra Norte de Guadalajara. M&aacute;s de 32.000 hect&aacute;reas arrasadas se han convertido en el mayor incendio forestal, por superficie, de la historia de nuestra regi&oacute;n. M&aacute;s de mil personas han tenido que abandonar sus hogares y numerosas poblaciones han vivido el miedo de ver el fuego acercarse.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada cifra hay una tragedia humana. Detr&aacute;s de cada hect&aacute;rea quemada hay &aacute;rboles que tardaron d&eacute;cadas en crecer, animales que han perdido su refugio, paisajes que ya no ser&aacute;n los mismos y personas que han visto desaparecer parte de la tierra que les daba identidad y sustento.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra tierra, tantas veces considerada pobre, posee una riqueza extraordinaria. Sus montes, bosques, paisajes y ecosistemas son un patrimonio que no se mide solo en t&eacute;rminos econ&oacute;micos. Son nuestra memoria, nuestra identidad y una herencia que debemos conservar y entregar a las generaciones futuras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Trabajos de fuego técnico para combatir el incendio de La Mierla                            </span>
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        Por eso duele ver c&oacute;mo esa riqueza desaparece entre las llamas. Y duele a&uacute;n m&aacute;s cuando quienes tienen la responsabilidad de protegerla no han estado a la altura.
    </p><p class="article-text">
        No basta con lamentar las tragedias cuando llegan. La verdadera responsabilidad comienza mucho antes: en la prevenci&oacute;n, en la gesti&oacute;n y el mantenimiento de los montes, en la vigilancia, en la planificaci&oacute;n y en decisiones valientes. Los bosques no pueden quedar abandonados a su suerte. Quienes gobiernan tienen una obligaci&oacute;n que no pueden eludir.
    </p><p class="article-text">
        Proteger el patrimonio natural no es un lujo. En las comunidades con mayores dificultades econ&oacute;micas, el cuidado de los bosques debe ser una prioridad absoluta. La pobreza nunca debe convertirse en excusa para descuidar nuestra verdadera riqueza. Al contrario, deber&iacute;a impulsarnos a protegerla con mayor determinaci&oacute;n. Nuestros bosques pueden generar empleo, oportunidades, desarrollo sostenible y futuro. Pero, sobre todo, representan la vida.
    </p><p class="article-text">
        La responsabilidad no recae solo en las instituciones. Todos tenemos una parte. La ciudadan&iacute;a debe exigir, vigilar, participar y cuidar. Debemos recuperar la conciencia de que el monte no es de nadie y, al mismo tiempo, es de todos. Es patrimonio com&uacute;n.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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<div id="contenedor-mapa-561620" class="grid-perimetros-incendios"></div>
<p class="fuente-incendios">Fuente: EFFIS (Copernicus)</p>
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    [{ ids: ["561620"], titulo: "El mapa de la superficie quemada en el incendio de Mierla" }],
    "#contenedor-mapa-561620"
  );
</script>
    </figure><p class="article-text">
        Necesitamos recuperar la dignidad de sentirnos responsables de la tierra que habitamos. Dignidad para no mirar hacia otro lado. Dignidad para exigir a nuestros dirigentes que cumplan con su deber. Dignidad para comprender que la protecci&oacute;n de la naturaleza no puede depender de la improvisaci&oacute;n ni de la reacci&oacute;n ante la cat&aacute;strofe. 
    </p><p class="article-text">
        Mientras celebramos con alegr&iacute;a los triunfos que nos unen como pa&iacute;s, contemplamos con dolor el fuego devorando nuestros montes. Esa contradicci&oacute;n deber&iacute;a obligarnos a detenernos y preguntarnos qu&eacute; estamos haciendo y qu&eacute; estamos dejando de hacer.
    </p><p class="article-text">
        No podemos acostumbrarnos a ver arder nuestros bosques. No podemos aceptar el fuego como una fatalidad inevitable. No podemos resignarnos a que cada incendio nos robe un pedazo m&aacute;s de nuestra tierra.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No podemos permitir que nos roben nuestra riqueza, nuestra memoria y nuestro futuro. Para que, cuando volvamos a mirar nuestros montes, no veamos solo una tierra pobre, sino una tierra viva, llena de historia, de belleza y de posibilidades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El fuego puede destruir en unas horas lo que la naturaleza tard&oacute; d&eacute;cadas o siglos en construir. Pero la indiferencia puede ser todav&iacute;a m&aacute;s peligrosa. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso necesitamos despertar. Necesitamos cuidar. Necesitamos exigir. Necesitamos que quienes tienen responsabilidades p&uacute;blicas comprendan, de una vez por todas, que proteger nuestros bosques no es una opci&oacute;n, sino un deber imperdonable.
    </p><p class="article-text">
        No podemos permitir que nos roben nuestra riqueza, nuestra memoria y nuestro futuro. Para que, cuando volvamos a mirar nuestros montes, no veamos solo una tierra pobre, sino una tierra viva, llena de historia, de belleza y de posibilidades.
    </p><p class="article-text">
        Castilla-La Mancha merece ser amada, protegida y respetada por todos y para siempre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ascensión Palomares Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/arde-castilla-mancha-arde-memoria_132_13398244.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 10:19:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando arde Castilla-La Mancha, arde nuestra memoria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Incendios,Fuego,Prevención incendios,Incendios forestales,Incendio Forestal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Estamos en ello"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/estamos-en-ello_132_13397170.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c96fac6d-dae0-4157-858b-05cbc56dce7e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Estamos en ello&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Treinta y una mujeres asesinadas por violencia machista. Treinta y un fracasos de una sociedad que mira hacia otro lado, que expone a las víctimas mientras protege la identidad del asesino"</p><p class="subtitle">Un hombre, detenido por el asesinato de su mujer en Alameda de la Sagra, Toledo</p></div><p class="article-text">
        Julio. 2026. Treinta y una mujeres asesinadas por violencia machista. Treinta y un fracasos de una sociedad que mira hacia otro lado, que expone a las v&iacute;ctimas mientras protege la identidad del asesino.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l no ten&iacute;a antecedentes, solo faltar&iacute;a que los tuviera y siguiera en la calle. Ella no estaba en el sistema VioG&eacute;n, otras s&iacute; estaban, de esas treinta y una&hellip; &iexcl;Y para qu&eacute;!. Y la respuesta de &ldquo;estamos en ello&rdquo;, de nuestro presidente, por algo recibi&oacute; el <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/toledo/movimiento-pacifista-mujeres-negro-guerra-toledo-recibe-premio-teta-violeta-8m_1_13050920.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">premio 'Bocazas de oro'</a>. En serio, &ldquo;en ello&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En investigar el asesino? &iexcl;Ya no es necesario!
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En proteger a las mujeres? &iexcl;Mentira!
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En controlar a los agresores? &iexcl;Falso!
    </p><p class="article-text">
        La violencia machista. La normalizaci&oacute;n, el cuestionamiento, vivir con miedo... &iexcl;Es insoportable!
    </p><p class="article-text">
        Son sucesos evitables si se pusiera el foco en los verdaderos culpables: los asesinos, los consentidores, la pasividad del entorno, el silencio. &iexcl;Insoportable!
    </p><p class="article-text">
        Hay que romper el silencio ante una violencia constante, instaurada en nuestra sociedad, que cercena vidas y destroza familias.
    </p><p class="article-text">
        Frente a la normalizaci&oacute;n del horror, no podemos acostumbrarnos a enterrar a nuestras compa&ntilde;eras, amigas, madres y hermanas. Frente a la barbarie machista, unidad absoluta.
    </p><p class="article-text">
        Levantamos la voz con un compromiso inquebrantable de todas y de todos: &iexcl;ni un asesino m&aacute;s, ni una mujer menos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rosa Izquierdo Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/estamos-en-ello_132_13397170.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Jul 2026 05:11:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Estamos en ello"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Violencia machista,Asesinatos machistas,Emiliano García-Page]]></media:keywords>
    </item>
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