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    <title><![CDATA[elDiario.es - Opinión]]></title>
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      <title><![CDATA[La Junta Electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/junta-electoral_131_13629824.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e04daa4c-fa32-4eae-9f8b-92c66e32275b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Junta Electoral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Junta Electoral expedienta a Pedro Sánchez por su vídeo en el Museo Reina Sofía</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Elecciones,Junta Electoral]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Esto es así]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/esto-es-asi_131_13629861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac0f3744-c8aa-4ca9-9ece-38c5a890d007_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154659.jpg" width="768" height="432" alt="31 octubre 26 TIRA ED"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mira todas las tiras de Manel Fontdevila y Bernardo Vergara</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,PSOE,La Tira]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los insultos más feroces contra Pedro Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/insultos-feroces-pedro-sanchez_129_13624709.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d427f103-a59a-4935-9103-62b5ef94137e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1229y405.jpg" width="1200" height="675" alt="Los insultos más feroces contra Pedro Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista José María Izquierdo, columnista de elDiario.es, retrata en 'Los 300 insultos más feroces contra Pedro Sánchez'  la ofensiva brutal de la que ha sido objeto el presidente del Gobierno desde los medios de comunicación de las derechas tras su llegada a la Moncloa. Reproducimos la introducción escrita por el autor y una muestra de los ataques al líder socialista recogidos en la obra. El libro, con prólogo del periodista Iñaki Gabilondo, está disponible en Amazon (véase al final en enlace) a partir de este 1 de noviembre</p></div><p class="article-text">
        Charlaba Steve Bannon a principios de 2018 con el periodista Michael Lewis y surgi&oacute; la gran frase<em>:&ldquo;</em>The real opposition is the media. And the way to deal with them is to flood the zone with shit&rdquo;. Esto es: &ldquo;La verdadera oposici&oacute;n son los medios de comunicaci&oacute;n. Y la forma de lidiar con ellos es inundar la zona con mierda&rdquo;. Lewis public&oacute; la entrevista el 9 de febrero de 2018 en <a href="https://www.bloomberg.com/view/articles/2018-02-09/has-anyone-seen-the-president" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bloomberg Opinion</a>. Y la consigna del exasesor de Donald Trump y mu&ntilde;idor, al tiempo que gestor de fondos para la extrema derecha mundial y gran amigo de Vox, se extendi&oacute; por el mundo y aqu&iacute; mismo, en esta Espa&ntilde;a nuestra, los muchos seguidores del gran predicador tomaron aquella arenga en su sentido estricto y llenaron los medios de comunicaci&oacute;n patrios, ustedes los van a leer ahora mismo, de toneladas de tan sucia sustancia. Sirven por igual bulos, tergiversaciones, hip&eacute;rboles enloquecidas, infamias o comentarios soeces y brutales, que son la materia prima de este libro, firmados con orgullo por sus autores, enfebrecidos por su mesi&aacute;nica labor de defensa de la patria, siempre en peligro cuando gobierna la izquierda. Es el &ldquo;periodismo de queroseno&rdquo; del que hablaba Ben Bradlee, el gran director de The Washington Post.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alg&uacute;n avisado lector encontrar&aacute; en esta introducci&oacute;n algo m&aacute;s que ecos de autoplagios. Qu&eacute; le vamos a hacer. Es que el prefacio al libro <em>Las mil frases m&aacute;s feroces de la caverna</em>, (Aguilar, 2011) la explicaci&oacute;n de qu&eacute; era el Catavenenos&nbsp;(elDiario.es, 7-1-2024) y otras piezas familiares, son del mismo autor y tienen como material de trabajo similar almendra: las frases m&aacute;s feroces aparecidas en peri&oacute;dicos vetustos &ndash;los hay incluso centenarios y hasta con grapa- o modernos digitales nativos. Inevitable el parecido entre gemelos monocig&oacute;ticos. La hogaza del humilde panadero de pueblo sabe igual todo el a&ntilde;o porque un d&iacute;a tras otro el artesano utiliza los mismos ingredientes. Incluso el genio de Ferr&aacute;n Adri&aacute; siempre produc&iacute;a el mismo placer en boca de todas sus menestras de verduras en texturas o de la famosa aceituna esf&eacute;rica que serv&iacute;a a los 50 comensales diarios. Aqu&iacute;, l&aacute;stima, estar&aacute;n m&aacute;s cerca del primero que del segundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El panorama de la prensa espa&ntilde;ola de la derecha o la extrema derecha -&iquest;alguien es capaz de distinguirlas?- en estas fechas, octubre de 2026, es aterrador. Da igual saber si fue primero el huevo o la gallina, esto es, si los periodistas &ndash; de alguna manera habr&aacute; que llamarles- de estos medios siguen las &oacute;rdenes de los pol&iacute;ticos del PP o de su versi&oacute;n gore, de Vox, incluso de sus ping&uuml;es subvenciones, o si es al rev&eacute;s. El resultado es el mismo, o as&iacute; lo cree quien esto escribe, un cuadro solanesco, repleto de fan&aacute;ticos sin reciclar firmando art&iacute;culos y eligiendo cuidadosamente las frases m&aacute;s hirientes posibles contra sus enemigos &ndash;que no rivales- pol&iacute;ticos. El objetivo de sus nobles palabras es, simplemente, luchar contra el comunismo mundial, llenando papeles, micr&oacute;fonos y pantallas con un monocorde discurso antidemocr&aacute;tico, en ocasiones al borde del fascismo. Dec&iacute;amos, y repetimos, que ladran, pero muerden, son insolentes y lenguaraces, insultan como tabernarios, r&iacute;en como hienas y vilipendian como desfachatados. Siembran el odio y animan al manteo. Son muchos, desgraciadamente cada vez m&aacute;s, ante la proliferaci&oacute;n de mil y un digitales que ensucian el panorama medi&aacute;tico gracias a dineros de vaya usted a saber qu&eacute; procedencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Algunas consideraciones. Es verdad que la canallesca tiene una larga tradici&oacute;n en nuestro doliente pa&iacute;s. Ci&ntilde;&eacute;ndonos al &uacute;ltimo periodo de democracia, olvidando la prensa del siglo XIX o la de la Rep&uacute;blica de 1931, ya entonces hac&iacute;a sus pinitos facinerosos el Abc, no hay m&aacute;s remedio que citar al famoso &lsquo;sindicato del crimen&rsquo;, tan conocido al menos como la banda de Jos&eacute; Mar&iacute;a el Tempranillo, creado para acabar con Felipe Gonz&aacute;lez por las buenas o por lo criminal en los primeros a&ntilde;os noventa. Ya lo reconoci&oacute; a&ntilde;os despu&eacute;s uno de sus m&aacute;s ilustres integrantes, Luis Mar&iacute;a Anson: &ldquo;Para terminar con Gonz&aacute;lez se roz&oacute; la estabilidad del Estado&rdquo;. Los mismos, junto a otros ejemplares tan depredadores como ellos, lo intentaron con el Gobierno de Rodr&iacute;guez Zapatero. Algunos ejemplos de aquellos a&ntilde;os: Hermann Tertsch, Abc: &ldquo;El pelo de la dehesa, las formas grotescas y la ignorancia inabarcable de nuestro presidente han dejado huella en toda Europa&rdquo;; Isabel San Sebasti&aacute;n,<em> </em>El Mundo: &ldquo;Desde Fernando VII, el<em> rey fel&oacute;n</em>, no hab&iacute;a sufrido esta pobre Naci&oacute;n semejante flagelo de incompetencia y traici&oacute;n&rdquo;; Miguel Dur&aacute;n, <em>La Gaceta</em>: &ldquo;El presidente compresa: ni se mueve ni se nota ni traspasa&rdquo;. Y ahora lo hacen, de manera a&uacute;n m&aacute;s zafia y m&aacute;s ruin, con Pedro S&aacute;nchez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno est&aacute; muy estudiado. El alem&aacute;n George Lachmann Mosse acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino <em>brutalizaci&oacute;n.</em> El historiador espa&ntilde;ol Fernando del Rey aplic&oacute; el calificativo a la realidad de la II Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola y su concepci&oacute;n de la pol&iacute;tica: &ldquo;Una batalla que solo habr&iacute;a de cesar con la rendici&oacute;n incondicional del adversario, convertido de la noche a la ma&ntilde;ana en irreconciliable enemigo y al que se deshumanizaba a trav&eacute;s de estereotipos maniqueos y violentos&rdquo;. El argentino Franco Delle Donne, recuerda en <em>Epidemia ultra: Del fascismo europeo a Silicon Valley, </em>que &ldquo;desde el punto de vista emocional y movilizador, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil indignarse, repudiar y hasta odiar a un pol&iacute;tico con nombre, apellido e historia detr&aacute;s de &eacute;l que al Estado como concepto&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa es la estrategia: la deshumanizaci&oacute;n. Si eres un miserable pelele, se te puede apalear, punzar o castigar con l&aacute;tigos de siete colas. Es lo que han hecho siempre los reg&iacute;menes fascistas, es la t&aacute;ctica criminal que desarrollaron Goebbels y Hitler. Eres una cosa inerte, sin sentimientos humanos, una&nbsp;piedra insensible. O a&uacute;n peor, se est&aacute; frente a un ser inhumano, una bestia salvaje, un monstruo. Para defenderse del gigantesco pulpo que atac&oacute; al <em>Nautilus</em> de Julio Verne, todos los arpones posibles, de los peque&ntilde;os a los desmesuradamente grandes, sirven para acabar con tan flagrante amenaza. As&iacute; lo quiere el PP, as&iacute; lo quiere Vox, as&iacute; lo quieren las firmas que aqu&iacute; traemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la putrefacci&oacute;n del lenguaje. Quiz&aacute; advertir&aacute;n los lectores de este libro con ojo fino que la vesania de estos agitadores va creciendo de a&ntilde;o en a&ntilde;o. Y es que el odio genera a&uacute;n un odio mayor, y el fracaso en acabar con el Satan&aacute;s que vive en La Moncloa llena con m&aacute;s veneno su lengua y su pluma. Pasa, adem&aacute;s, que las redes sociales, tan potentes, tan abonadas con miles de millones por los grandes tecnomultimillonarios al servicio de Trump y la extrema derecha,&nbsp;ayunos de cualquier control, dejan muy alto el nivel admitido en los insultos y las descalificaciones procaces. Lo triste, lo verdaderamente pat&eacute;tico es que los peri&oacute;dicos que presumen de serios y rigurosos, o los digitales infames, emulen esa violenta palabrer&iacute;a para no quedarse atr&aacute;s. Todo confluye y llegamos al nivel de podredumbre que ustedes, si gustan, van a tener la oportunidad de saborear. Ya saben, esa alegre muchachada gritando &lsquo;S&aacute;nchez, hijo de puta&rsquo; en las fiestas del pueblo o esos empingorotados matrimonios con hijos de corta edad gritando la misma consigna a la llegada del presidente a los desfiles militares. &iexcl;Son tan patriotas al tiempo que educados!
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; 300 insultos?, se preguntar&aacute;n ustedes si est&aacute;n muy aburridos. Es verdad que quiz&aacute; hubiera bastado con veinte o treinta, suficiente parte del mosaico para intuir el conjunto. Pero el autor cree importante mostrar la cantidad de ignominia que se vierte a diario contra el presidente leg&iacute;timo de un gobierno democr&aacute;tico, y no s&oacute;lo la calidad de los innobles firmantes. Como dec&iacute;a I&ntilde;aki Gabilondo, &ldquo;los p&aacute;jaros de Hitchcock s&oacute;lo inspiraban terror a partir de un cierto n&uacute;mero, en nubarr&oacute;n&rdquo;. Y eso queremos demostrar aqu&iacute;, que no se trata de los destellos de tres o cuatro aventados, sino que son el producto de una campa&ntilde;a bien organizada, ricamente pertrechada y a&uacute;n mejor financiada. Forman parte, voluntariamente apuntados, del ej&eacute;rcito de la gran derecha mundial que quiere acabar, para siempre, con los zurdos deleznables. A nadie podr&aacute; extra&ntilde;arle saber que Elon Musk, all&aacute; en sus alturas, public&oacute; un tuit que dec&iacute;a lo siguiente: &ldquo;S&aacute;nchez es un tirano y un traidor al pueblo espa&ntilde;ol&rdquo;. Exacto a otro de Santiago Abascal y que coincide, palabra por palabra, con varios de los comentarios que aparecen en este libro. No son periodistas. Son soldados de una causa retr&oacute;grada y vil. Un nubarr&oacute;n de cuidado. Y aqu&iacute; est&aacute;n, son 300 frases, pero pod&iacute;an ser mil o dos mil, agrupadas como cuervos negr&iacute;simos en su cruzada contra los rojos y de manera muy especial contra Pedro S&aacute;nchez, el m&aacute;s canalla, el m&aacute;s criminal de todos ellos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos charlatanes ostentosos siempre se refugian, cobardemente, en el sacrosanto derecho a la informaci&oacute;n, art&iacute;culo 20 de la Constituci&oacute;n, que dice as&iacute;: &ldquo;Se reconocen y protegen los derechos (&hellip;) a<em> </em>expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducci&oacute;n&rdquo;. Verdad. Pero un poco m&aacute;s adelante, el mismo art&iacute;culo se&ntilde;ala lo siguiente: &ldquo;Estas libertades tienen su l&iacute;mite en el respeto a los derechos reconocidos en <a href="https://www.derechoshumanos.net/constitucion/index.htm#T1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este T&iacute;tulo</a> (&hellip;) especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen&rdquo;. Vean este apretado resumen de t&eacute;rminos referidos a Pedro S&aacute;nchez de las frases aqu&iacute; recogidas: eg&oacute;latra, tirano, s&aacute;trapa, psic&oacute;pata, aut&oacute;crata, sin escr&uacute;pulos morales, hip&oacute;crita, ladr&oacute;n, vil, malo, corrupto, el jefe de la banda, chulo, surgido de los burdeles, inmoral, indecente, traidor a la patria, mosca cojonera, idiota, lagartija, b&aacute;rbaro, Atila, negrero, sinverg&uuml;enza sin escr&uacute;pulos, depravado, golfo, granuja, inmoral, rata, indigente mental, pasto de presidio, delincuente, g&aacute;nster, desalmado, imb&eacute;cil y, por supuesto, hijo de puta. Dejemos a los juristas si estos cari&ntilde;osos calificativos respetan &ldquo;el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen&rdquo;. Mientras lo piensan, ellos siguen; m&aacute;s lodo, m&aacute;s lodo, esto es la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Crear digitales como hongos no es dif&iacute;cil para quienes chorrean millones de euros. Da igual su rentabilidad. Aparecen para lo que aparecen, muy alejados de criterios profesionales o de buena gesti&oacute;n econ&oacute;mica. Siempre habr&aacute; unos empresarios generosos o una Comunidad Aut&oacute;noma dispendiosa. Vean ah&iacute;, por ejemplo, esos milloncejos que le caen a <em>OKdiario</em> o <em>El Espa&ntilde;ol</em> desde las oficinas de la reina del verm&uacute;, Isabel D&iacute;az Ayuso. O la prodigalidad de la Iglesia y sus muchas organizaciones, como la Asociaci&oacute;n Cat&oacute;lica de Propagandistas, que lo mismo sostienen <em>El Debate</em> que la <em>Cope </em>o el canal <em>Trece</em>, una m&aacute;quina imparable de perder dinero, procedente de esos impuestos que pagan ustedes. En esta <em>infocalipsis, </em>t&eacute;rmino utilizado por Fernando Vallesp&iacute;n, o <em>Infobesidad, </em>acu&ntilde;ado originalmente por James Morris, es muy dif&iacute;cil navegar. No crean que se trata de barquitos menudos o simples lanchas de acci&oacute;n r&aacute;pida. Qui&aacute;. Con ellos, en amigable compa&ntilde;&iacute;a, carne de su carne, sangre de su sangre, est&aacute;n los grandes representantes de la llamada prensa seria. Entre todos forman un magma viscoso. Son muchos y cuesta avanzar entre sus tierras pantanosas. Les gusta hablar de polarizaci&oacute;n, pero la verdad es que los proyectiles s&oacute;lo llegan desde el mismo frente; la ultraderecha junto con su osito de peluche, la llamada derecha civilizada, hoy tan ricamente deglutida por los AfD alemanes, la francesa Le Pen, la italiana Meloni o el argentino Milei. Y no citamos al patrocinador de todos ellos, el multipoderoso Donald Trump. El amo del imperio. Y s&iacute;, ciertamente, ese PP abducido por Vox.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bien. Y ahora queda saber qu&eacute; podemos hacer los periodistas del otro lado, por decirlo de alguna manera, para enfrentarnos a este derroche de brutalidad. Crecen las dudas. Un d&iacute;a escrib&iacute; lo siguiente: &ldquo;&iquest;Conviene silenciarles, no hacerles el m&aacute;s m&iacute;nimo caso, no extender sus panfletos m&aacute;s all&aacute; del &aacute;mbito en el que se mueven, o es &uacute;til denunciarles, mostrar a todo el mundo la sa&ntilde;a de sus imprecaciones, el grosor de sus insultos? Ante el olor que despiden, hay quien se echa atr&aacute;s, prefiere no tocarlos y decide ignorar su presencia, argumentando que es mejor no extender sus panfletos m&aacute;s all&aacute; del reducido &aacute;mbito en el que se mueven. Darles papel, argumentan, no hace sino contribuir a la expansi&oacute;n del virus&rdquo;. Pero quien esto escribe lo tiene muy claro. Entiende esa postura, faltar&iacute;a m&aacute;s, pero no la comparte en absoluto. Aquel texto continuaba as&iacute;: &ldquo;La suficiencia de la izquierda les ha dejado engordar hasta convertirse en un foie indigerible por monstruoso. Casi nadie se atreve a afearles conducta, sacarle los colores, ponerles en evidencia, devolverles el mandoble o el v&oacute;mito. La capacidad de chantaje de estos desbocados es mucha y han logrado acoquinar a dirigentes de relumbr&oacute;n. Hay algunos amigos a los que no les gusta que un periodista hinque el diente a otros periodistas. Perro no come perro, dicen. &iquest;Qui&eacute;nes criticamos con desenvoltura y pluma suelta a todos -presidentes de gobiernos, pol&iacute;ticos en general, gobernadores de bancos centrales, escritores, artistas, bailarines, entrenadores de f&uacute;tbol- no vamos a poder hacerlo con esos mismos boquirrotos que vierten desde sus tronos p&uacute;blicos sus mezquinas opiniones? &iquest;No deben denunciar los jueces intachables a los corruptos que haya en su gremio? &iquest;Los polic&iacute;as a sus compa&ntilde;eros que se saltan la legalidad? &iquest;Los m&eacute;dicos cuidadosos callar&aacute;n ante quienes han dejado morir, por negligencia o mala pr&aacute;ctica, a uno de sus pacientes? Detesto la <em>omert&aacute;</em>, que as&iacute; se denomina -como todo el mundo sabe- al silencio de los mafiosos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y en esas seguimos. No hemos querido utilizar el ventajismo de echar mano de los insultos de las redes sociales, furia descontrolada, o de los comentarios de los lectores a los comentarios aqu&iacute; rese&ntilde;ados. Dinamita para los pollos. El objetivo de este trabajo que ustedes, si gustan, van a leer, no es defender a Pedro S&aacute;nchez, el pol&iacute;tico objeto de los denuestos, que &eacute;l ya lo har&aacute; con sus muchos medios. Se trata, cr&eacute;anme, de denunciar el grado de zafiedad, groser&iacute;a y salvajismo al que han llegado los medios de comunicaci&oacute;n de nuestro pa&iacute;s. Ya saben, nunca digan a mi madre que soy periodista, mejor que toco el piano en un burdel. Porque creemos, como Albert Camus, que &ldquo;una sociedad que se deja distraer por una prensa que se deshonra se precipita hacia la esclavitud&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el surcoreano Byung-Chul Han, flamante premio Princesa de Asturias se ha visto obligado a escribir <em>Sin respeto</em> ante la desverg&uuml;enza y el salvajismo de redes y medios de comunicaci&oacute;n. Y tan p&iacute;os como son nuestros amigos, y a pesar de la reconocida fama del responsable de este libro de comecuras, vamos a darles a nuestros amigos de la m&aacute;s negra caverna un consejo del mism&iacute;simo Le&oacute;n XIV, en teor&iacute;a su gran jefe de filas: &ldquo;Me gustar&iacute;a invitarles a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro pr&oacute;jimo. Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato (&hellip;) Esforc&eacute;monos, en cambio, por aprender a medir las palabras (&hellip;) entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates pol&iacute;ticos, en los medios de comunicaci&oacute;n&rdquo;. Seguro que como el que oye llover.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Les dejo con los firmantes que ensucian y envenenan nuestra convivencia. La f&oacute;rmula elegida por el autor es simple. Sus frases, a pelo, desnudas de apostillas o comentarios, para que luzcan en todo su esplendor. Y, por favor, hagan un esfuerzo m&aacute;s: no se olviden de sus directores &ndash;fungen de muy dignos- y sus correspondientes consejos de administraci&oacute;n &ndash;ellos se dicen respetables- que son quienes permiten, aventan y dan cancha libre a tanta basura. C&oacute;mplices necesarios, pues, del delito. Sucios desde la cabeza hasta los pies.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Antes de terminar, no quiero olvidarme de otros medios de comunicaci&oacute;n de masas tan indignos como los aqu&iacute; rese&ntilde;ados: las radios y las televisiones. Dejo en el aire, para que alguien con m&aacute;s posibilidades, quiz&aacute; alguna c&aacute;tedra universitaria que cuente con la ayuda de sus alumnos, alg&uacute;n equipo de investigadores de ciencias sociales o de la comunicaci&oacute;n, o alguna fundaci&oacute;n con la cuenta corriente saneada, pueda escrutar con rigor esas tertulias repugnantes que todos conocemos, desde Iker Jim&eacute;nez a Nacho Abad, Ana Rosa Quintana, Carlos Herrera o Antonio Naranjo, por citar algunas notables muestras. Hay muchas horas que grabar y escuchar, muchas intervenciones que recortar, muchas frases que recoger. La tarea, cicl&oacute;pea, est&aacute; fuera del alcance de este modesto plumilla, que bastante ha hecho con el trabajo que ustedes tienen delante. Se&ntilde;al&aacute;bamos antes a directores y due&ntilde;os de los medios escritos. Sirva, aun en mayor grado, dado el volumen de sus oyentes o espectadores, la misma acusaci&oacute;n contra quienes proveen de pistolas a los mercenarios. Qu&eacute; b&aacute;rbaras Mediaset o Antena 3, pero qu&eacute; desverg&uuml;enza la de Telemadrid, que paga la inmundicia de esos programas con euros p&uacute;blicos. Y m&iacute;os, que bien que me duele.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He dividido el campo de tiro por a&ntilde;os, m&aacute;s un apartado dedicado a la familia de S&aacute;nchez.
    </p><p class="article-text">
        El autor les advierte sobre la densidad del fango en que se van a adentrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El que avisa no es traidor.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Una apretada selecci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este 2023 se nos va con una noticia previsible pero tr&aacute;gica: S&aacute;nchez ha entregado a la ETA la ciudad de Pamplona como futura capital de la Gran Euskalerr&iacute;a o Imperio Euskald&uacute;n&rdquo;. Federico Jim&eacute;nez Losantos, Libertad Digital, 31-12-23.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro S&aacute;nchez significa el s&iacute;mbolo de la amoralidad, es un amoral qu&iacute;micamente puro&rdquo;. Albert Boadella, El Mundo, 7-3-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&eacute; muy bien lo que yo sent&iacute; cuando vi al gran farsante, disfrazado de forense, ante el pulcro osario de Cuelgamuros, como repasando las teclas de un piano f&uacute;nebre: asco y verg&uuml;enza ajena. No dir&eacute; que tambi&eacute;n odio, porque eso est&aacute; muy feo y adem&aacute;s tiene multa, pero me niego a creer que detestar a S&aacute;nchez sea delito, m&aacute;s bien lo considero una obligaci&oacute;n moral. Delito deber&iacute;a ser apoyarlo, justificarle o escribir editoriales laudatorios&rdquo;. Fernando Savater, The Objective, 11-4-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es prioritario, pues, desalojar al navajero (democr&aacute;ticamente, nadie lo duda; porque irse por su cuenta no lo har&aacute;, esa decencia no la conoce y es ya tarde para aprenderla). Ha sido el pol&iacute;tico que m&aacute;s reyertas ha provocado en Espa&ntilde;a en estos &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os&rdquo;. Andr&eacute;s Trapiello, El Mundo, 15-6-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez es un fraude moral, un vasto fraude propagand&iacute;stico. (&hellip;) Se necesitar&aacute; temple y paciencia para recoger la mala hierba y, como asume la par&aacute;bola, prenderle fuego, antes de guardar el trigo en el granero y poner a Pedro y a su banda ante los jueces y, si fuera declarado culpable, en la c&aacute;rcel. Ser&iacute;a una recompensa verle gemir, acurrucado en un extremo del banquillo como hemos visto a Bego&ntilde;a ante el juez Peinado, incluso llorando como Ceausescu ante el pelot&oacute;n de fusilamiento&rdquo;.&nbsp; Jes&uacute;s Cacho, Vozp&oacute;puli, 21-7-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute;s sentado sobre un g&eacute;iser de mierda, Pedro. Y no puedes esquivarla porque cada estallido te pertenece. Es tu banda, de ella proviene tu poder, el cargo del que te ir&aacute;s sin haber sido capaz de vestirlo un solo d&iacute;a. La coartada para ingenuos era regenerar Espa&ntilde;a. El plan, como el de toda banda, era el bot&iacute;n. (&hellip;) No es que lo desee, pero a lo mejor tambi&eacute;n eres el primer presidente que se sienta en un banquillo&rdquo;. Jorge Bustos, El Mundo, 10-10-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez est&aacute; encantado con la riada. Es un miserable. Su mente enferma de soci&oacute;pata narcisista&hellip; (&hellip;) Este es el nivel de pol&iacute;ticos que tenemos en Espa&ntilde;a. En un lado, unos hijos de puta (con perd&oacute;n), unos golfos y unos ladrones, que es lo que siempre han sido los socialistas. En el otro, unos atontados capaces de darle las gracias a S&aacute;nchez por su &lsquo;cari&ntilde;o&rsquo;&rdquo;.&nbsp;Vicente Gil, Okdiario, 3-11-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez, eres un corrupto. Espa&ntilde;a en manos del sanchismo es Sicilia sin muertos. Va faltando un maxiproceso que limpie las cloacas del sanchismo&rdquo;.&nbsp;Agust&iacute;n Pery, Abc, 27-11-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La desverg&uuml;enza, la hipocres&iacute;a, la mentira, el desahogo permanente junto al cinismo y la caradura tambi&eacute;n forman parte de esa normalidad sanchista.&nbsp;Cosa muy propia en un dirigente descarado y sin principios como S&aacute;nchez (&hellip;)&nbsp;y, como el recordado Castelao reproch&oacute; a los pol&iacute;ticos y caciques de su tiempo, S&aacute;nchez y su banda nos&nbsp;<em>meixan&nbsp;encima, pero dicen que&nbsp;chove</em>. Esa es la normalidad en tiempos de S&aacute;nchez y todav&iacute;a se preguntan por qu&eacute; les odian&rdquo;. Antonio Jim&eacute;nez, El Debate, 24-5-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La am&iacute;gdala cerebral de Pedro S&aacute;nchez, una aproximaci&oacute;n a su personalidad (&hellip;) Los rasgos de la personalidad del presidente del Gobierno, Pedro S&aacute;nchez, se han tratado de catalogar como los propios de una patolog&iacute;a psic&oacute;tica y narcisista (descritas por Owen) y que explicar&iacute;an conductas en las que no se detectan s&iacute;ntomas de cautela, prudencia, incluso, de pudor&rdquo;. Jos&eacute; Antonio Zarzalejos, El Confidencial, 5-12-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez es a la vez un inmoral, un insurgente y un capo que se salta todos los controles infranqueables para cualquier persona decente, que son las normas y leyes vigentes, el pudor y el sentido com&uacute;n. Todo se invierte con un psic&oacute;pata de libro, el l&iacute;der de una secta que un d&iacute;a fue el PSOE y hoy es la Iglesia de Adoraci&oacute;n a Pedro, con sus misas negras en un altar en el que penden, boca abajo, la Constituci&oacute;n y el C&oacute;digo Penal y se ofician homil&iacute;as diarias contra la ciudadan&iacute;a, la ley y la educaci&oacute;n&rdquo;. Antonio Naranjo, El Debate,&nbsp;24-5-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La prostituci&oacute;n no es una an&eacute;cdota en la vida de S&aacute;nchez. Ha financiado su patrimonio inmobiliario y propulsado su pol&iacute;tica al facilitarle un tren de vida inalcanzable para alguien como &eacute;l&rdquo;. Cristian Campos, El Espa&ntilde;ol, 9-9-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez es un psic&oacute;pata con una falta absoluta de empat&iacute;a, un autista moral sin otras emociones que un amor desesperado por s&iacute; mismo y un odio furioso contra quien se le oponga directamente. (&hellip;) En la Uni&oacute;n Europea es un apestado, y lo sabe (&hellip;) No es una lumbrera, pero tiene lo que Hemingway llamaba un eficaz detector de mierda ('similia a similibus percipiuntur'). Como el 'It' de Stephen King, es una criatura del mal primordial&rdquo;. Jon Juaristi, Abc, 12-9-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esperemos que Pedro S&aacute;nchez acabe donde toca en cualquier estado de Derecho con cualquier pajarraco, entre rejas&rdquo;. Eduardo Inda, Okdiario, 11-12-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Oiga, &iquest;cu&aacute;l es el problema de S&aacute;nchez? Que es indecente, corrupto y traidor. Punto. En dos segundos tienes la informaci&oacute;n clave&rdquo;.&nbsp; Juan Carlos Girauta, El Debate, 19-6-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Perro Sanxe, perro sin amo a su decir, profiri&oacute; un ladrillo de indudable utilidad para los que retratan a diario a un tipo tan despreciable, inmoral e indecente como el presidente del reba&ntilde;o&rdquo;. Carlos Herrera, Abc, 17-9-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En la Espa&ntilde;a de hoy, la granja se llama Moncloa y el cerdo que manda responde al nombre de&nbsp;Pedro S&aacute;nchez&nbsp;-o, mejor dicho, Napole&oacute;n S&aacute;nchez-&rdquo;. Santiago Navajas, Libertad Digital, 22-12-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al lado del golpe permanente que S&aacute;nchez y su ralea de indeseables est&aacute;n sometiendo a Espa&ntilde;a, el del 23 de febrero de 1981 fue una asonada de opereta bufa&rdquo;.&nbsp;Carlos D&aacute;vila, The Objective, 23-2-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los dictadores destruyen y asesinan; en el formulario S&aacute;nchez ha llenado ya ambos renglones ampliamente&rdquo;. Zoe Vald&eacute;s, La Gaceta, 7-2-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez, moralmente eres igual o peor que los etarras que liberas, ya s&oacute;lo te queda Txapote&rdquo;.&nbsp;Eduardo Inda, Okdiario, 10-2-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n directivo pol&iacute;tico ha sido m&aacute;s odiado, m&aacute;s rechazado, m&aacute;s increpado que el pobre Pedro S&aacute;nchez, siempre enganchado a la cadena de su sonrisa, sin la cual morir&iacute;a o se convertir&iacute;a en un sapo, como el pr&iacute;ncipe falaz de los cuentos de brujas y hadas. Sus antecedentes son Fernando VII y el general Franco. Despu&eacute;s de ellos nadie ha logrado concitar tal n&uacute;mero de oprobios, expulsiones, insultos, como este desdichado joven atado a una sonrisa venenosa&rdquo;. F&eacute;lix de Az&uacute;a, The Objective, 3-10-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;S&aacute;nchez es un ser moral y pol&iacute;ticamente corrupto y un sinverg&uuml;enza sin escr&uacute;pulos&rdquo;. Diego Gonz&aacute;lez, Libertad Digital, 18-4-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro S&aacute;nchez se hunde irremisiblemente en la charca de aguas p&uacute;tridas que &eacute;l mismo gener&oacute; y de la que se alimenta. Es carne de prisi&oacute;n&rdquo;. Isabel San Sebasti&aacute;n, Abc, 5-6-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A este chulo se le ven las costuras. Unidas a su falta de llaneza, su afectaci&oacute;n, su burla descarada y la traici&oacute;n permanente a lo que un d&iacute;a prometi&oacute; en aquellos iniciales tiempos en que fingi&oacute; representar aquello de lo que carece. La avaricia, la soberbia, la traici&oacute;n, el enga&ntilde;o y los negocios ya viajaban con &eacute;l en compa&ntilde;&iacute;a de su tribu, hoy instalados entre la sospecha y la c&aacute;rcel (&hellip;) Este personaje, poco gallardo, mal espa&ntilde;ol; cervantino sin lecturas, quijote sin caballerosidad, se enga&ntilde;a a s&iacute; mismo crey&eacute;ndose, o fingiendo, ser &lsquo;el gallardo espa&ntilde;ol&rsquo; (&hellip;)&nbsp;Debajo de su chuler&iacute;a asoma ese otro que est&aacute; triste, solitario y final&rdquo;<strong>.</strong>&nbsp; Javier Rioyo, The Objective, 26-6-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pedro S&aacute;nchez acaba en la c&aacute;rcel, s&iacute; o s&iacute;&rdquo;. Alfonso Rojo, Periodista Digital, 9-7-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los caminos conducen a Soto del Real. O eso es, al menos, la idea que se va instalando en el occipucio del jefe del Gobierno, con su verbo tan amargo, su mirada tan huidiza, su semblante ag&oacute;nico y su esfuerzo por dar con la f&oacute;rmula para escapar de la pesadilla (&hellip;) Entre la celda y la perrera. Menudo d&iacute;a le han dado al h&eacute;roe global de todas las izquierdas&rdquo;.&nbsp;Jos&eacute; Alejandro Vara, Vozp&oacute;puli, 9-9-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Teniendo en cuenta que ha quedado acreditado que S&aacute;nchez y Bego&ntilde;a G&oacute;mez viv&iacute;an durante esos a&ntilde;os en una casa adquirida por Sabiniano G&oacute;mez y pudieron registrar pronto a su nombre otros inmuebles, sin otra fuente de ingresos conocida, cabe respaldar que, en efecto, al menos el concejal Pedro S&aacute;nchez fue &lsquo;part&iacute;cipe a t&iacute;tulo lucrativo&rsquo; de la prostituci&oacute;n. Y en un doble sentido: por lo que hac&iacute;a su suegro y por lo que hac&iacute;a su mujer&rdquo;. Pedro J. Ram&iacute;rez, El Espa&ntilde;ol, 7-9-25.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Por si acaso, ya se encargan de aclararnos, ellos mismos y sus secuaces,&nbsp;que por el momento&nbsp;est&aacute;n en un inexistente lado correcto de la Historia, inventado por ellos. As&iacute; lo escuchamos tanto al Bego&ntilde;o que nos desgobierna (&hellip;)&nbsp;desde el triunfo de la democracia espa&ntilde;ola en 1978, el gobernante que m&aacute;s ha dividido a los espa&ntilde;oles y destruido la convivencia ciudadana es Pedro Enamorado (enamorado de s&iacute; mismo como tantos otros pendejos) (&hellip;) Sus m&aacute;s recientes bravatas definen su deslealtad&nbsp;a la convivencia ciudadana, su recurso a la violencia verbal en vez de al di&aacute;logo y a la b&uacute;squeda de soluciones para los conflictos que afligen a la ciudadan&iacute;a. Ha logrado&nbsp;endemoniar a la sociedad promoviendo un ambiente guerracivilista propio de la peor tradici&oacute;n de su partido, responsable en no peque&ntilde;a medida del desastre que nos condujo a una guerra cruel y fratricida&rdquo;. Juan Luis Cebri&aacute;n, The Objective, 14-10-26.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los cl&aacute;sicos distingu&iacute;an tres tipos de gobernantes da&ntilde;inos: el inepto, el prepotente y el perverso. El doctor S&aacute;nchez pertenece a la &uacute;ltima categor&iacute;a, caracterizada por la voluptuosidad de destruir (&hellip;) El doctor S&aacute;nchez no es un incompetente, es algo infinitamente peor. Y, desde luego, no es un hijo de la grand&iacute;sima puta; pues los pecadillos de la carne son por completo ajenos al Padre de la Mentira y su linaje&rdquo;. Juan Manuel de Prada, Abc, 4-9-24.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La realidad es que, por su forma de hacer, de actuar, de comportarse y de no respetar la soberan&iacute;a popular, ha provocado que la inmensa mayor&iacute;a del pueblo espa&ntilde;ol piense, desde hace mucho tiempo, lo que clam&oacute; la plaza mayor de Sabadell: &lsquo;Pedro S&aacute;nchez, hijo de puta&rsquo;&rdquo;.&nbsp;Rom&aacute;n Cendoya, The Objective, 29-6-26.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.amazon.es/dp/B0HP6JWZPX" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Enlace para acceder al libro </a><a href="https://www.amazon.es/dp/B0HP6JWZPX" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Los 300 insultos m&aacute;s feroces contra Pedro S&aacute;nchez</em></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José María Izquierdo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/insultos-feroces-pedro-sanchez_129_13624709.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Oct 2026 21:12:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los insultos más feroces contra Pedro Sánchez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pedro Sánchez,Derecha,Medios de comunicación,Insultos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[29 días más]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/29-dias_131_13628601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9378f940-ddc9-418e-9e56-3ab23438950c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="29 días más"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Puente puso su cargo a disposición del presidente tras el accidente de Urda y Sánchez le pidió que no dimitiera</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 30 Oct 2026 20:53:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Trenes,Accidente tren Urda,Óscar Puente,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/oracion_131_13625889.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b46bd91c-3edc-4868-b735-51b3db28290c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oración"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Santiago Abascal carga contra el PSOE: “Frenar al fascismo les gusta mucho, que frenen un tren es pedirles demasiado”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2026 21:27:05 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Minuto de silencio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/minuto-silencio_131_13623134.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/24cc342f-06eb-442a-84b0-5d8fe9f60676_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Minuto de silencio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo exige una “revisión completa independiente de toda la red ferroviaria” tras el accidente de Toledo</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Oct 2026 22:02:21 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[La revolución]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/revolucion_131_13620084.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1dae3a9-38bc-4fb6-918a-78d4266887aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La revolución"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe detecta estrategias de “captación y coordinación” detrás de las convocatorias de saqueos</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 27 Oct 2026 21:13:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Disturbios,Barcelona]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Garota de Ipanema]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/garota-ipanema_131_13617131.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ac2028d3-119a-4d7e-8595-6d8ad98b3bff_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Garota de Ipanema"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/garota-ipanema_131_13617131.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 26 Oct 2026 20:58:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Garota de Ipanema]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Brasil,Flávio Bolsonaro,Jair Bolsonaro,Lula da Silva]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Resistencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/resistencia_131_13614155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/53e5c8b2-bcb8-48a6-9a8c-61ea33b5760d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resistencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo culpa a Sánchez sin pruebas de los disturbios en Barcelona: “Se están resistiendo a abandonar el poder con violencia”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/resistencia_131_13614155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Oct 2026 20:21:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Resistencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,Barcelona,Protestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Queridos periodistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/queridos-periodistas_131_13612877.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99fd310d-e146-4254-9d7a-0b243d233b6c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Queridos periodistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">“Cortos”, “miserables”, “una peste”: los insultos de Milei a los periodistas por preguntarle lo que no le gusta</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/queridos-periodistas_131_13612877.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 20:25:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Queridos periodistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Javier Milei,Donald Trump,Santiago Abascal,Periodistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Feijóo viene avisando]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/feijoo-viene-avisando_131_13612893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ddab71bd-e3ef-4f0d-a75a-01858896ba23_16-9-discover-aspect-ratio_default_1154135.jpg" width="768" height="432" alt="2026 10 24 Feijoo viene avisando"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mira todas las tiras de Manel Fontdevila y Bernardo Vergara</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/feijoo-viene-avisando_131_13612893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Oct 2026 20:25:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Feijóo viene avisando]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Vox,Extrema derecha,Santiago Abascal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Persépolis: la revolución en viñetas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/persepolis-revolucion-vinetas_129_13610216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95e1e75e-7533-4e04-9a8f-04bbec451491_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x501y191.jpg" width="1200" height="675" alt="Persépolis: la revolución en viñetas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Así degenera el islam en su tela de araña a través de la interpretación de una niña que sufrió más de la cuenta, un dolor que metabolizó en sus viñetas cargadas de conciencia crítica. Ya lo dijimos antes. Como detalle sirva la guerra entre Irán e Irak; un conflicto que Satrapi denuncia, señalando el juego sucio norteamericano</p></div><p class="article-text">
        Con claras influencias del expresionismo alem&aacute;n y vi&ntilde;etas sencillas pero efectivas, Marjane Satrapi nos explic&oacute; la revoluci&oacute;n iran&iacute; y lo que vino luego. Lo hizo a base de sombras pintadas y conciencia cr&iacute;tica, dando lugar a un punto de inflexi&oacute;n en el mundo del c&oacute;mic, en este caso desde la mirada de una ni&ntilde;a que interpreta la transformaci&oacute;n que vive su pa&iacute;s, Ir&aacute;n, con la mal llamada revoluci&oacute;n isl&aacute;mica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En realidad, lo que nos viene a contar Satrapi es que la verdadera revoluci&oacute;n es igual a una bicicleta que, cuando dejas de dar pedales, se viene abajo. Por eso, lo ocurrido en Ir&aacute;n con la llegada del Ayatol&aacute;, m&aacute;s que una revoluci&oacute;n, fue un movimiento reaccionario que supuso un cambio de forma; una transformaci&oacute;n&nbsp;condicionada por el mismo proceso hist&oacute;rico que antes hab&iacute;a llevado al Shah a gobernar el pa&iacute;s. Satrapi nos lo cuenta m&aacute;s f&aacute;cil, diciendo que el mismo torturador que ejerc&iacute;a con el Shah, segu&iacute;a ejerciendo con el Ayatol&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si extrapolamos lo sucedido all&aacute; con lo sucedido ac&aacute;, por la misma &eacute;poca, cuando nuestra Transici&oacute;n rompi&oacute; aguas y los primeros berridos fueron la consigna de los tiempos: &ldquo;Se sienten, co&ntilde;o&rdquo;, nos damos cuenta de que Tejero triunf&oacute;. Sin duda. No se puede separar -igual a una pieza suelta- el golpe, de lo que vino despu&eacute;s del golpe. Lo mismo que la llegada de los Ayatollahs en Ir&aacute;n trajo el velo, el golpe en -apariencia frustrado de Tejero- nos trajo la OTAN y la reconversi&oacute;n industrial, los Solchaga boys y las llamadas ventajas absolutas; elementos que formaban parte de la partitura que ven&iacute;a firmada por Reagan y la Thatcher. Y&nbsp;bendecida por el Papa Santo de Roma, un tal Wojtyla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero, volviendo a la novela gr&aacute;fica de Satrapi, hay que apuntar que los de Reservoir Books se han currelado una nueva reedici&oacute;n, esta vez respetando su formato original en un estuche de cuatro tomos. Porque Pers&eacute;polis sali&oacute; en Francia por entregas. De esta manera, la editorial celebra los 25 a&ntilde;os de su primera publicaci&oacute;n en franc&eacute;s,&nbsp;cuando el siglo XXI acababa de empezar y todav&iacute;a Bin Laden no hab&iacute;a asomado la pezu&ntilde;a para hacerle a Bush el mejor regalo que nunca se atrevi&oacute; a so&ntilde;ar: la llave para abrir la puerta de una guerra cuya victoria supondr&iacute;a imponer su doctrina all&iacute; donde se definiese el terrorismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; degenera el islam en su tela de ara&ntilde;a a trav&eacute;s de la interpretaci&oacute;n de una ni&ntilde;a que sufri&oacute; m&aacute;s de la cuenta, un dolor que metaboliz&oacute; en sus vi&ntilde;etas cargadas de conciencia cr&iacute;tica. Ya lo dijimos antes. Como detalle sirva la guerra entre Ir&aacute;n e Irak; un conflicto que Satrapi denuncia, se&ntilde;alando el juego sucio norteamericano cuyo objetivo no fue otro que desgastar al ej&eacute;rcito iran&iacute;. Recordar que Estados Unidos apoy&oacute; a Saddam Hussein, aunque -de cara a la galer&iacute;a- mantuviese una postura de aparente neutralidad. Esto tampoco puede tomarse como un episodio aparte, sino que forma parte del ciclo hist&oacute;rico, antecedentes que hoy hacen temblar el planeta con esa bomba que ha sido bautizada como la madre de todas las bombas.
    </p><p class="article-text">
        Para terminar, decir que Satrapi muri&oacute; de pena el pasado verano tras no recuperarse de la p&eacute;rdida de su pareja sentimental&nbsp;-el actor Mattias Ripa- ocurrida poco tiempo antes. Porque los seres dolientes muestran su desgarro de una manera tan intensa que hasta vivir les hace da&ntilde;o.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Montero Glez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/persepolis-revolucion-vinetas_129_13610216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 20:40:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Persépolis: la revolución en viñetas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Thomas Piketty, la última utopía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/thomas-piketty-ultima-utopia_129_13610892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e80dcd78-0dc1-486c-822b-deadc9a49200_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x834y250.jpg" width="1200" height="675" alt="Thomas Piketty, la última utopía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Piketty es el último socialdemócrata que blande armas de cambio pero carece de fuerzas para su revolución contra la desigualdad</p></div><p class="article-text">
        Qu&eacute; buen vasallo, si tuviese buen se&ntilde;or. La <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-cantar-de-mio-cid/47899" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cita</a>, extenuada por el uso, vuelve a ser &uacute;til ante la lucha intelectual de Thomas Piketty contra los plut&oacute;cratas. El &uacute;nico brazo pol&iacute;tico que podr&iacute;a articularse en su favor pertenece al propio bando y no parece dispuesto. Piketty es el &uacute;ltimo socialdem&oacute;crata que blande armas de cambio pero carece de fuerzas para su revoluci&oacute;n contra la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Veamos las huestes que se fueron entregando en el camino. Bill Clinton, al igual que Barack Obama, legitim&oacute; &ndash;a lo largo de diecis&eacute;is largos a&ntilde;os de mandato entre ambos, nada menos&ndash; la demolici&oacute;n de la fiscalidad progresiva impuesta por Ronald Reagan y, en el caso de Clinton, llev&oacute; a cabo el &uacute;ltimo tramo de la desregularizaci&oacute;n dejando el campo libre para alcanzar sin freno el <em>crack</em> de 2008. Ante esa crisis financiera, Obama, adem&aacute;s, entre reestructurar la relaci&oacute;n del mundo financiero con la econom&iacute;a o restaurarlo, eligi&oacute; la segunda opci&oacute;n. Quiz&aacute;s esta fue la se&ntilde;al decisiva que indic&oacute; el fin de las ilusiones con los dem&oacute;cratas ante el comienzo de un nuevo tiempo. En Europa las cosas no fueron mejores. Se sabe que la Tercera V&iacute;a de Tony Blair represent&oacute; para Margaret Thatcher, el corolario de su gesti&oacute;n. Gerhard Schr&ouml;der, en Alemania, aval&oacute; las pol&iacute;ticas neoliberales al punto que, Oskar Lafontaine, su ministro de Finanzas renunci&oacute; por esta raz&oacute;n, abandonando el SPD y creando una nueva formaci&oacute;n que hoy devino en Die Linke, que podr&iacute;a alcanzar la alcald&iacute;a de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/elif-eralp-respuesta-ascenso-ultraderecha-llevo-izquierda-primera-victoria-historia-berlin_1_13539554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Berl&iacute;n</a>. Por &uacute;ltimo (aunque la lista es extensa), Fran&ccedil;ois Hollande consigui&oacute; algo ol&iacute;mpico: la demolici&oacute;n del Partido Socialista franc&eacute;s en una sola legislatura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que hay para hacer una revoluci&oacute;n que revierta la concentraci&oacute;n de riqueza en unos pocos en detrimento de la pobreza global.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Piketty, como parte del mundo acad&eacute;mico, no llama a los c&oacute;mplices pol&iacute;ticos del expolio traidores sino que en su libro <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-capital-e-ideologia/301912" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Capital e Ideolog&iacute;a</em></a> opta por denominarles &ldquo;izquierda brahm&aacute;nica&rdquo;, un t&eacute;rmino t&eacute;cnico que toma de una casta de intelectuales y sacerdotes de la India, para describir a la base electoral progresista que en los a&ntilde;os setenta eran las clases populares y que, poco a poco, se fueron transformando en votantes universitarios con ingresos altos aunque, se&ntilde;ala, su peso real es su capital cultural, m&aacute;s que su riqueza. Frente a esta clase de progresismo, complaciente y acomodado en los frutos del conocimiento, Piketty ubica a los conservadores que convergen bajo una &ldquo;derecha mercantil&rdquo; a la que nadie invita a discutir la redistribuci&oacute;n dejando, a merced de la derecha ultra y combativa &ndash;antisistema&ndash; margen de maniobra para instalar en las clases m&aacute;s bajas el debate sobre la inmigraci&oacute;n y las fronteras.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; hacer?
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.fcede.es/site/es/libros/detalles.aspx?id_libro=19158" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El capital en el siglo XXI</em></a><em> </em>Piketty propuso una f&oacute;rmula de la que llegaron a hacerse camisetas: r&amp;gt;g. La <em>r</em> representa a los beneficios del capital, las rentas desmesuradas, que crean y alimentan a un porcentaje m&iacute;nimo de sujetos que concentran una riqueza muy superior al crecimiento econ&oacute;mico al que denomina <em>g</em>. Esto significa que el ritmo de la producci&oacute;n cae muy por debajo de la rentabilidad acumulada. Algo que constatamos cada d&iacute;a: la riqueza acopiada puede crecer m&aacute;s r&aacute;pido que la econom&iacute;a en su conjunto. Piketty no afirma que la desigualdad que genera el modelo sea inevitable pero aclara &ndash;por si alguien tiene alguna duda&ndash; que el mercado no est&aacute; por la labor de corregir absolutamente nada. &iquest;Con qu&eacute; herramientas o con qui&eacute;nes se puede contar para acometer las reformas que lo reviertan? Con los voluntarios citados m&aacute;s arriba, de momento, no.
    </p><p class="article-text">
        En<em> Capital e Ideolog&iacute;a</em>, cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del otro t&iacute;tulo, Piketty plantea que la desigualdad econ&oacute;mica no es un fen&oacute;meno natural ni una consecuencia inevitable del funcionamiento de la econom&iacute;a. No estamos ante una tormenta de lluvia torrencial ni un designio del destino, es decir: si nos mojamos por no tener techo es por una decisi&oacute;n pol&iacute;tica, una ideolog&iacute;a concreta que proclaman y defienden las instituciones. Ergo, susceptible de transformar. Ya lo dec&iacute;a <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/28584-ebook-derecha-e-izquierda-9788430617067?srsltid=AU7gw4XSNAl9ZyFdaH-SNixqI_x4Soc_VMY1xbqiqQtNmy4a1zA29u2j" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Norberto Bobbio</a>: si algo le queda a la izquierda es la bandera de la igualdad: &iquest;por qu&eacute; no levantarla?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como <a href="https://www.marcialpons.es/libros/tiene-porvenir-el-socialismo/9788497849081/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mario Bunge</a> proclamaba el socialismo cooperativo, una utop&iacute;a que se agot&oacute; junto a la propia vida del epistem&oacute;logo argentino, Piketty propone el socialismo participativo, un programa que se acerca a la <a href="https://www.sinpermiso.info/textos/keynes-y-la-eutanasia-del-rentista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eutanasia de los rentistas</a> que formulaba Keynes y de igual modo, dif&iacute;cil de implementar a trav&eacute;s de las conversaciones de sal&oacute;n. Lleva su tiempo y, como tambi&eacute;n afirmaba Keynes, para entonces estaremos todos muertos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin caer en el dramatismo ni la impotencia, parte de lo que dice Piketty se escucha en las campa&ntilde;as electorales (ahora mismo). &iquest;O acaso no se oye hablar de fiscalidad progresiva, afectando a los grandes patrimonios y herencias? En su propuesta hay, adem&aacute;s, un planteamiento para dotar de ayudas econ&oacute;micas a los j&oacute;venes, invitar a participar a los trabajadores en las decisiones de las empresas, ampliar el acceso a la educaci&oacute;n y reducir las desigualdades educativas. Esto es solo la punta del iceberg pero para entender el aspecto revolucionario basta con decir que para Piketty la idea de igualdad no es solo redistribuir una parte de los ingresos que se generan sino una repartici&oacute;n distinta de la propiedad y el poder.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos conceptos son acompa&ntilde;ados en el libro, de manera did&aacute;ctica, con referencias a cl&aacute;sicos como <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-clasicos/365706-libro-sentido-y-sensibilidad-9788491057307" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sentido y sensibilidad</em></a> o <a href="https://editorialverbum.es/libro/papa-goriot/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pap&aacute; Goriot</em></a>. De la novela de Jane Austen se vale para ilustrar que una herencia no es solo un capital que se recibe sino que determina los ingresos, la posici&oacute;n social y las posibilidades de matrimonio de una persona. La nota cruel es que el universo de Austen no forma parte del pasado. De la novela de Balzac toma las ense&ntilde;anzas que el protagonista, un joven estudiante sin dinero, recibe de un adulto conocedor de los mecanismos sociales: le advierte que hacer carrera profesional no es el camino hacia la riqueza; la v&iacute;a r&aacute;pida es desposar a una heredera. El <em>Wall Street Journal,</em> en su <a href="https://www.wsj.com/articles/SB10001424052702303825604579515452952131592" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rese&ntilde;a</a> del libro, no comparti&oacute; la ense&ntilde;anza de estos ejemplos y le propuso al autor la relectura de otros dos cl&aacute;sicos: <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-clasicos/627136-libro-rebelion-en-la-granja-9788491057253?srsltid=AYCX9vLrqBSrbbaBAeg9JBYKpOkhFbG0x1egPR3GYOfOMAl8OamQYLUU" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rebeli&oacute;n en la granja</em></a><em> </em>de Orwell y <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-clasicos/25516-ebook-el-cero-y-el-infinito-9788499890234?srsltid=AYCX9vIlQ7DyOJaMXKUp753y-R10shon5zR38Drd2STnv5FKLjQrI5yw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El cero y el infinito</em></a> de Koestler (este &uacute;ltimo, arroj&aacute;ndole el estalinismo en la cara, se aleja del <em>fair play</em> liberal).
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo movimiento de Piketty ha sido presentar el informe de <a href="https://globaljusticeproject.wid.world/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Global Justice Project</em></a> (Proyecto de Justicia Global), un laboratorio dedicado al estudio de la desigualdad en el que le acompa&ntilde;an una serie de prestigiosos economistas as&iacute; como tambi&eacute;n investigadores de los escenarios de la transformaci&oacute;n global, especialistas en distribuci&oacute;n de la renta y fiscalidad progresiva y estudiosos de los medios y la financiaci&oacute;n de la democracia sumando, en total, cuarenta y cuatro acad&eacute;micos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; plantean? Al problema de la desigualdad le a&ntilde;aden el reto clim&aacute;tico. &ldquo;Sin ese enfoque dual, los gobiernos se arriesgan a repetir los errores que desencadenaron las protestas de los chalecos amarillos en Francia contra un impuesto al carbono que habr&iacute;a afectado a la clase media y trabajadora m&aacute;s que a los ricos&rdquo;, <a href="https://elpais.com/economia/negocios/2026-10-03/combatir-la-agenda-neoliberal-desde-la-izquierda-asi-son-las-recetas-de-los-mejores-economistas-progresistas-del-mundo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declar&oacute; Piketty</a> en la presentaci&oacute;n del informe. Sube, entonces, el list&oacute;n de reformas que expone en sus libros y plantea llegar a 2100 manteniendo el calentamiento por debajo de los dos grados y multiplicando los ingresos para una gran mayor&iacute;a del planeta.
    </p><p class="article-text">
        La revista <a href="https://jacobin.com/2026/10/thomas-pikettys-utopian-socialism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jacobin</em></a><a href="https://jacobin.com/2026/10/thomas-pikettys-utopian-socialism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> en un largo art&iacute;culo, tacha de ingenuo el esbozo de este programa ya que no ve el modo de financiar una transici&oacute;n en un plazo m&aacute;s corto, hasta finales de la d&eacute;cada de 2050, momento en el que el Fondo Soberano Mundial (WSF, por sus siglas en ingl&eacute;s) habr&iacute;a acumulado fondos suficientes para autofinanciarse y los multimillonarios actuales estar&iacute;an en extinci&oacute;n por la v&iacute;a de impuestos y limitaciones. <em>Jacobin</em>, en definitiva, acusa a Piketty de carecer de una evaluaci&oacute;n realista del equilibrio de fuerzas de clase que le convierten en &ldquo;un general sin ej&eacute;rcito&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es verdad, en una entrevista reconoce que su cr&iacute;tica a las grandes fortunas, las mayores, constituye una revoluci&oacute;n y ante el planteamiento de si se concretar&aacute; por una v&iacute;a apacible o a trav&eacute;s del &ldquo;desorden&rdquo; (es la palabra que utiliza) no tiene respuesta.&nbsp;&ldquo;Yo soy un intelectual: he elegido escribir libros, no ser guerrillero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.catedra.com/libro/letras-universales/la-tierra-baldia-t-s-eliot-9788437644981/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La tierra bald&iacute;a,</em></a> se sabe, Eliot sublima la crisis que deja la Primera Guerra Mundial, y ni bien comienza el poema describe una ciudad irreal, en la que los habitantes caminan hacia el trabajo como figuras que se desplazan fantasmales, mec&aacute;nicamente. Al final del libro, en el &uacute;ltimo poema <em>Lo que dijo el trueno</em>, rompe el silencio un estruendo: habla por primera vez la voz de la naturaleza. Se trata de una voz con sentido. La propuesta de Thomas Piketty construye tambi&eacute;n, por primera vez, en estos a&ntilde;os un sentido. Ahora falta el trueno.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Roig]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/thomas-piketty-ultima-utopia_129_13610892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 20:40:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Thomas Piketty, la última utopía]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La pesadilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/pesadilla_131_13611392.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e0b610c-dbc3-4253-b684-b971d1753b85_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La pesadilla"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/pesadilla_131_13611392.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2026 20:23:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La pesadilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Isabel Díaz Ayuso,Javier Milei,Ultraderecha,Argentina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Algunos años difíciles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/anos-dificiles_131_13607897.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fe96a9c-9ec6-4141-8560-c378c11172aa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Algunos años difíciles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo reconoce que su plan de vivienda no dará resultados en el corto plazo: “Vamos a pasar algunos años difíciles”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/anos-dificiles_131_13607897.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 22 Oct 2026 19:14:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Micronazismos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/micronazismos_131_13604952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/109973ff-1166-43b7-aee8-83e3636b13a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Micronazismos"></p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/micronazismos_131_13604952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 19:53:38 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Amnistía por fin]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/amnistia_131_13601689.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6a648da-1bdb-4994-a4fd-62aed351cb59_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Amnistía por fin"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Supremo amnistía la malversación de los líderes del procés y carga contra la “injerencia” del Constitucional
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/amnistia_131_13601689.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Oct 2026 19:36:52 +0000]]></pubDate>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Duro y a la cabeza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/duro-cabeza_131_13598648.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba839776-3644-428c-8ff0-e53c96cd12d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Duro y a la cabeza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Gobierno francés anuncia toques de queda en París, Lyon y otras ciudades por los disturbios del fin de semana
</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manel Fontdevila]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/duro-cabeza_131_13598648.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Oct 2026 20:00:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sacrificios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/sacrificios_131_13595734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e807754-97d8-491b-8c3e-1f237090d28a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x362y135.jpg" width="1200" height="675" alt="Sacrificios"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Feijóo promete “un Gobierno que pedirá sacrificios” y Ayuso tilda de “terroristas” a los acampados en Sol</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Oct 2026 19:47:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alberto Núñez Feijóo,PP - Partido Popular,Elecciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Plantar cara a la derecha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/plantar-cara-derecha_131_13594545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/32a31eff-4fb3-4688-9a71-8e940649b0a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x389y209.jpg" width="1200" height="675" alt="Plantar cara a la derecha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Frente Amplio pide “unidad” frente al “fascismo” y pasa página de la crisis con Podemos: “Si alguien no se quiere sentar a una mesa no se le puede obligar”</p></div>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Bernardo Vergara]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Oct 2026 20:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gabriel Rufián,Izquierda]]></media:keywords>
    </item>
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