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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cultura]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[¿Un nazi forzoso? La calle dedicada a Will Faber, el gran pintor incluido en las listas de Hitler, divide a los expertos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/nazi-forzoso-calle-dedicada-will-faber-gran-pintor-incluido-listas-hitler-divide-expertos_1_13325463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59fb60df-3b92-41ae-8306-66ac0e4e7f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Un nazi forzoso? La calle dedicada a Will Faber, el gran pintor incluido en las listas de Hitler, divide a los expertos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La aparición del artista entre los afiliados al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán plantea la continuidad de su nombre en el callejero en Ibiza. Algunos expertos ven incompatible el homenaje público a quien militó en una organización antidemocrática y otros reclaman contextualizar su afiliación</p><p class="subtitle">El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia</p></div><p class="article-text">
        El nombre de Will Faber se refleja, t&iacute;midamente, en el r&oacute;tulo de una calle sin salida de Talamanca, en una ramificaci&oacute;n de la calle de es Vedr&agrave;, cerca de la bah&iacute;a. All&iacute; lleva d&eacute;cadas, escondido, sin llamar la atenci&oacute;n: &ldquo;Wil Faber&rdquo;. Hasta ahora. La aparici&oacute;n de este mismo nombre en los registros de la afiliaci&oacute;n al Partido Nazi -conservados en los Archivos Nacionales de Estados Unidos, con millones de inscritos, y desclasificados en marzo- ha generado revuelo entre los expertos de memoria hist&oacute;rica de la isla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No solo por el debate alrededor de hacer honor a una personalidad af&iacute;n a los ideales de Hitler, sino tambi&eacute;n porque el artista se hab&iacute;a vinculado hasta el momento a las vanguardias europeas. Amigo de artistas e intelectuales refugiados en la Eivissa de preguerra y figura habitual de la vida art&iacute;stica pitiusa durante buena parte del siglo XX, su trayectoria parec&iacute;a ampliamente documentada hasta la aparici&oacute;n de los nuevos datos en la biograf&iacute;a de Faber.
    </p><p class="article-text">
        La ficha, a la que ha podido acceder elDiario.es, sit&uacute;a a Faber entre los miembros del Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n (NSDAP), a los que se afili&oacute; en 1939, cuando ten&iacute;a 38 a&ntilde;os y justo antes de volver primero a Barcelona y luego a Eivissa para asentarse indefinidamente, donde su c&iacute;rculo de amistades inclu&iacute;a a izquierdistas y jud&iacute;os, como <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/walter-benjamin-ibiza-fascinacion-isla-virgen-exiliarse-nazismo_1_10694862.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Walter Benjamin</a> o Raoul Haussmann.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades."
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            <span class="title">
                Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Hay que analizar el contexto [en que el artista se afili&oacute;], pero miembros del expresionismo alem&aacute;n, como Walter Gropius, no solo cedieron obras suyas para la propaganda, sino que colaboraron directamente con el r&eacute;gimen&rdquo;, se&ntilde;ala Antonio Vi&ntilde;ar&aacute;s, historiador y experto en Memoria Democr&aacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que analizar el contexto [en que el artista se afilió], pero miembros del expresionismo alemán, como Walter Gropius, no solo cedieron obras suyas para la propaganda, sino que colaboraron directamente con el régimen</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Viñarás</span>
                                        <span>—</span> Historiador y experto en Memoria Democrática
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La Bauhaus: involucrada con los nazis</strong></h2><p class="article-text">
        Entre ellos, Kandinsky, docente de la Bauhaus alemana, que escribi&oacute; una carta para que los miembros de la Escuela -fundada en 1919 en Alemania- brindaran apoyo al ministro del Reich, Alfred Rosenberg, y tambi&eacute;n comisario de actividades intelectuales, encargado de confiscar las obras art&iacute;sticas que no fueran en l&iacute;nea con el pensamiento establecido por el nazismo de Hitler, sigue el historiador.
    </p><p class="article-text">
        Al principio, la Bauhaus lleg&oacute; a ser incluso colaboradora del r&eacute;gimen, que, por otro lado, no estaba nada de acuerdo con su filosof&iacute;a funcionalista. Sin ir m&aacute;s lejos, Fritz Ertl, arquitecto austr&iacute;aco formado en la Bauhaus de Dessau, fue subjefe de la oficina de construcci&oacute;n y particip&oacute; en el dise&ntilde;o t&eacute;cnico de instalaciones y barracones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sin título. 1985. Óleo sobre lienzo.                            </span>
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        &ldquo;Puede ser que no les quedase opci&oacute;n&rdquo;, baraja Vi&ntilde;ar&aacute;s. Pero, claro, &iquest;qu&eacute; hacemos con estos descubrimientos?&ldquo;. Es la pregunta que se hacen los historiadores y expertos de memoria democr&aacute;tica de Balears tras el hallazgo. Un d&iacute;a, el profesor e investigador de turismo Joan Buades, decidi&oacute; buscar personalidades reconocidas de las islas en <a href="https://www.zeit.de/wissen/2026-04/nazi-party-search-engine-membership-records-ancestors-english" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el buscador habilitado por el peri&oacute;dico alem&aacute;n Die Zeit</a> y vinculado a la base de datos contingente de las afiliaciones. Fue entonces cuando, entre ellos, encontr&oacute; a Will Faber.
    </p><p class="article-text">
        Vi&ntilde;ar&aacute;s reflexiona sobre el hecho de que la ciudad de Eivissa mantenga la v&iacute;a en honor al pintor despu&eacute;s de que se haya hecho esta averiguaci&oacute;n y lo compara con otros intelectuales. Mari&agrave; Villang&oacute;mez, por ejemplo, que apoy&oacute; temporalmente al r&eacute;gimen franquista, o Isidor Macabich, quien &ldquo;alababa continuamente a Franco&rdquo;. As&iacute; como el seminarista Vicent Serra Orvay, promotor y defensor del catal&aacute;n, pero que durante la dictadura prohibi&oacute; el catal&aacute;n en el seminario, con una calle con su nombre en Vila, como se conoce a la ciudad de ibiza.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El grado de implicaci&oacute;n: &iquest;la clave?</strong></h2><p class="article-text">
        El Govern le pidi&oacute; durante el primer mandato de Francina Armengol (2015-2019) al historiador un informe para valorar la posibilidad de revocar del callejero balear todos los nombres de aquellas personas colaboradoras o vinculadas de alg&uacute;n modo con el r&eacute;gimen franquista. En ese sentido, el experto diferencia grados, entre los implicados directamente en la dictadura y manchados &ldquo;con delitos de sangre&rdquo; y aquellos intelectuales, artistas y otras personalidades que expresaban su afinidad con el franquismo, pero no fueron, en ning&uacute;n momento, part&iacute;cipes de su pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Will Faber se afili&oacute; tard&iacute;amente (a sus 38 a&ntilde;os) al partido nazi, que en la Alemania de entonces -con una moral muy baja por las derrotas de la Primera Guerra Mundial-, levant&oacute; &ldquo;euforia&rdquo; entre la poblaci&oacute;n. &ldquo;Por ejemplo Faber, si hubiera apoyado el exterminio, hubiera dise&ntilde;ado pol&iacute;ticas para el r&eacute;gimen de Hitler, o se hubieran encontrado escritos antisemitas redactados de su pu&ntilde;o y letra, creo que s&iacute; hubiera cruzado una l&iacute;nea&rdquo;, considera Vi&ntilde;ar&aacute;s.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por ejemplo Faber, si hubiera apoyado el exterminio, hubiera diseñado políticas para el régimen de Hitler, o se hubieran encontrado escritos antisemitas redactados de su puño y letra, creo que sí hubiera cruzado una línea</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Antonio Viñarás</span>
                                        <span>—</span> Historiador y experto en Memoria Democrática
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Llu&iacute;s Ruiz, representante del F&ograve;rum de Mem&ograve;ria Hist&ograve;rica, por su parte, no contempla grados de implicaci&oacute;n: para &eacute;l, en caso de comprobarse que Faber era simpatizante del nazismo, la calle que le honra en Talamanca se tendr&iacute;a que retirar. Desde su punto de vista, en un pa&iacute;s con un r&eacute;gimen democr&aacute;tico, no se puede homenajear bajo ning&uacute;n concepto a una persona que &ldquo;tenga o haya tenido ideas antidemocr&aacute;ticas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lluís Ruiz, representante del Fòrum de Memòria Històrica, cree que se debería retirar la calle a Faber si se demuestra que era simpatizante del nazismo</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Levitación. 1974. Óleo sobre lienzo.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;Euforia&rdquo; por el partido de Hitler</strong></h2><p class="article-text">
        Los motivos por los que el artista alem&aacute;n se afili&oacute; al partido son por ahora desconocidos. Lo que s&iacute; se conoce es que, despu&eacute;s de 1939 -a&ntilde;o en que se afili&oacute;- nunca m&aacute;s volvi&oacute; a Alemania. Una de las hip&oacute;tesis es la fiebre y el patriotismo que sacudi&oacute; a la poblaci&oacute;n alemana en un contexto hist&oacute;rico de derrota y en un momento en que el pa&iacute;s ten&iacute;a unos niveles educativos m&aacute;s elevados de Europa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A los pocos a&ntilde;os de que Hitler fuera canciller, m&aacute;s de ocho millones de personas de todas las clases sociales se hab&iacute;an inscrito en el partido. Sucedi&oacute; con otros reg&iacute;menes similares, como la Italia de Mussolini.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El periodista del diario alem&aacute;n <em>Mallorca Magazin</em> y autor del libro <em>Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945</em>, Alex Sepasgosarian, precisa que, efectivamente, en el 39 hab&iacute;a una &ldquo;euforia patri&oacute;tica&rdquo; desencadenada por el nazismo y acentuada por la reciente conquista de Polonia. &ldquo;En el caso de Faber parece m&aacute;s una cuesti&oacute;n oportunista, para quedar bien con las autoridades alemanas y tambi&eacute;n con las autoridades espa&ntilde;olas y poder continuar con sus objetivos vitales&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En el caso de Faber parece más una cuestión oportunista, para quedar bien con las autoridades alemanas y también con las autoridades españolas y poder continuar con sus objetivos vitales</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Sepasgosarian</span>
                                        <span>—</span> Periodista del diario alemán Mallorca Magazin y autor del libro &#039;Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En abril de 1939, el Bando Nacional -af&iacute;n al r&eacute;gimen hitleriano- hab&iacute;a derrotado al bando republicano. Durante el conflicto, los alemanes, que ya profesaban amor por Balears y se hab&iacute;an asentado en Espa&ntilde;a, huyeron por miedo, ayudados incluso por la Marina Alemana. &ldquo;Pero, cuando termin&oacute; la guerra, la mayor&iacute;a quer&iacute;a volver al mar y al sol, y muchos lo hicieron&rdquo;, sigue el periodista.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ruiz explica que a los historiadores de Balears les sorprendi&oacute;, en general, el descubrimiento. &ldquo;Es un personaje que llega a Eivissa en los a&ntilde;os 30 y forma parte de los movimientos contraculturales, lo que los nazis consideraban un arte degenerado. No nos cuadraba&rdquo;, expresa. Desde la casa madrile&ntilde;a Subastas Segre se&ntilde;alan que Faber se dedicaba sobre todo a hacer informalismos, un movimiento art&iacute;stico abstracto y gestual que surgi&oacute; en Europa durante la segunda posguerra mundial.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La ficha del registro en el partido nazi.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Perfil de &ldquo;v&iacute;ctima&rdquo; de persecuci&oacute;n nazi</strong></h2><p class="article-text">
        Tiene, de hecho, el perfil de ser una v&iacute;ctima de esta persecuci&oacute;n. Cuando llega a la isla adem&aacute;s se junta con otros artistas de izquierdas, algunos de ellos jud&iacute;os. No solo se le homenaje&oacute; con una v&iacute;a en Eivissa, sino que recibi&oacute; varios premios, otorgados alguno de ellos por el Museu d&rsquo;Art Contemporani d&rsquo;Eivissa (MACE) -donde hay algunos de sus cuadros- y en Barcelona, por ejemplo, recibi&oacute; la Medalla d&rsquo;Or.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Faber, que se juntó con otros artistas de izquierdas, incluso judíos, en Eivissa, también ha recibido premios del Museu d’Art Contemporani d’Eivissa y la Medalla d&#039;Or de Barcelona</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Surge la duda, por lo tanto, de si antes de que surgiera el r&eacute;gimen ya ten&iacute;a esta ideolog&iacute;a y lo llevaba de manera disimulada, o todo lo contrario, que llegado el momento, por necesidad, decidiera afiliarse para encubrirse, como hac&iacute;an muchos alemanes.&nbsp;En Espa&ntilde;a, sucedi&oacute; tambi&eacute;n con los simpatizantes de la izquierda o afiliados a ciertos sindicatos, que luego aparec&iacute;an inscritos en la Falange, solamente para &ldquo;salvar el pellejo&rdquo; una vez instaurada la dictadura franquista. &ldquo;Era una forma de poder vivir de manera tranquila&rdquo;, aclara Ruiz.
    </p><p class="article-text">
        En la isla conviv&iacute;an personas contrarias al r&eacute;gimen nazi, pero tambi&eacute;n alemanes que estaban a favor del nazismo. Sobre todo, cuando tras la Segunda Guerra Mundial se celebraron los juicios de Nuremberg y muchos de ellos fueron perseguidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Sin título. 1966. Óleo sobre lienzo                            </span>
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        En ese momento, en Eivissa empezaba a arrancar -en los 60- el movimiento <em>hippy</em>, huyendo de la guerra de Vietnam cuando Espa&ntilde;a estaba bajo el r&eacute;gimen de Franco, pero no supon&iacute;an ninguna amenaza. Era una isla primitiva y barata, caracter&iacute;sticas que hab&iacute;an hecho que los extranjeros desearan vivir su bohemia: se hab&iacute;a puesto de moda.
    </p><p class="article-text">
        Ruiz recuerda que hace alrededor de una d&eacute;cada varios historiadores del  F&ograve;rum de Mem&ograve;ria Hist&ograve;rica organizaron dos exposiciones. La &uacute;ltima, en 2016, era sobre Eivissa y Formentera republicanas y uno de los temas que trataba eran los artistas que hab&iacute;an huido del nazismo y que pertenec&iacute;an a corrientes art&iacute;sticas revolucionarias y por eso viv&iacute;an aqu&iacute;, en libertad: &ldquo;No sab&iacute;amos nada de esto y por eso introducimos informaci&oacute;n de Will Faber&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De momento, los motivos de su afiliaci&oacute;n son una inc&oacute;gnita. El Ayuntamiento de Vila no ha respondido a la consulta de este diario sobre qu&eacute; a&ntilde;o se inaugur&oacute; la calle con el nombre del pintor ni tampoco si se plantean cambiarlo en el caso que se confirme que su tendencia pol&iacute;tica era af&iacute;n al partido de Hitler.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/nazi-forzoso-calle-dedicada-will-faber-gran-pintor-incluido-listas-hitler-divide-expertos_1_13325463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Jun 2026 20:35:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Un nazi forzoso? La calle dedicada a Will Faber, el gran pintor incluido en las listas de Hitler, divide a los expertos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Adolf Hitler,Nazis,Nazismo,Memoria Histórica,Ibiza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aina Ferrero, la directora de museo que lucha contra la 'McDonalización': "Lo que más interesa es lo que nos hace únicos"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/aina-ferrero-directora-museo-lucha-mcdonalizacion-interesa-unicos_1_13310016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6381879d-03e6-4251-a7c6-a12cfd32744e_16-9-discover-aspect-ratio_default_1145444.jpg" width="6960" height="3915" alt="Aina Ferrero, la directora de museo que lucha contra la &#039;McDonalización&#039;: &quot;Lo que más interesa es lo que nos hace únicos&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La museóloga y responsable del Museu del Calçat i de la Indústria d'Inca publica '12+1 herejías museológicas', un ensayo en el que cuestiona los dogmas del sector artístico y reivindica instituciones más abiertas, críticas y conectadas con la sociedad</p><p class="subtitle">El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura</p></div><p class="article-text">
        1. Amar&aacute;s al museo sobre todas las cosas. 2. Honrar&aacute;s a tu comunidad. 3. No consentir&aacute;s elitismos impuros. Estos son algunos de los antimandamientos de <em>12+1 herej&iacute;as museol&oacute;gicas</em>, el nuevo libro de Aina Ferrero Horrach (Palma, 1985), publicado por Ediciones Asim&eacute;tricas, que propone una bater&iacute;a de propuestas para convertir los museos en espacios m&aacute;s abiertos, cr&iacute;ticos y conectados con la sociedad. La muse&oacute;loga y directora del Museu del Cal&ccedil;at i de la Ind&uacute;stria d'Inca lleva a&ntilde;os defendiendo una idea que todav&iacute;a incomoda a gran parte del sector art&iacute;stico: que los museos no deber&iacute;an limitarse a conservar objetos, sino convertirse en espacios vivos, capaces de dialogar con las comunidades a las que sirven.
    </p><p class="article-text">
        En este ensayo breve e ilustrado, la autora enfrenta la &ldquo;McDonalizaci&oacute;n&rdquo; de los museos con una firme apuesta por la autenticidad, las experiencias con sentido y los relatos situados en el territorio, adem&aacute;s de desmontar algunos de los dogmas que han marcado la evoluci&oacute;n de los museos contempor&aacute;neos. Con humor y voluntad de provocar debate, Ferrero plantea una serie de &ldquo;antimandamientos&rdquo; para &ldquo;romper con la liturgia&rdquo; de quien entra a un museo como si entrase en una iglesia con miedo a molestar y a no entender lo que pasa all&iacute; dentro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n se suma a una trayectoria investigadora que incluye trabajos sobre la memoria de los presos republicanos en el Castell de Bellver (Mallorca) durante el franquismo, la coordinaci&oacute;n de una obra dedicada a la museograf&iacute;a industrial y un nuevo volumen, derivado de su tesis doctoral, que ver&aacute; la luz a finales de este a&ntilde;o. <em>12+1 herej&iacute;as museol&oacute;gicas</em> se presentar&aacute; el pr&oacute;ximo 24 de junio en un encuentro online organizado la editorial.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El libro &#039;12+1 herejías museológicas&#039; desmonta algunos de los dogmas que han marcado la evolución de los museos contemporáneos.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo surge la idea del libro? Tiene un tono muy diferente al de trabajos anteriores. Puede leerse como m&aacute;s personal y vinculado a experiencias laborales.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea parte, de alguna forma, de mi tesis doctoral. Cuando publicas una tesis te das cuenta de que son textos largu&iacute;simos, dif&iacute;ciles de leer para el gran p&uacute;blico, y muy pocas acaban llegando realmente a la gente. Transform&eacute; una parte de esa investigaci&oacute;n en este libro y en otro algo m&aacute;s especializado, que se publicar&aacute; a finales de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Siempre he pensado que quienes trabajamos en cultura tenemos tambi&eacute;n la responsabilidad de hacer accesible el conocimiento. La cultura elitista me incomoda. De hecho, una de las razones por las que me fui alejando de ciertos &aacute;mbitos del arte fue precisamente porque los encontraba demasiado cerrados, demasiado dirigidos a expertos y, en ocasiones, incluso intimidantes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cultura elitista me incomoda. De hecho, una de las razones por las que me fui alejando de ciertos ámbitos del arte fue precisamente porque los encontraba demasiado cerrados, demasiado dirigidos a expertos y, en ocasiones, incluso intimidantes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entonces, ha aplicado el anti-mandamiento de la accesibilidad a su propia tesis.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Quer&iacute;a intentar comunicar de una forma m&aacute;s &uacute;til y cercana. La idea de fondo es sencilla: si creemos que los museos no deben intimidar a la gente, el libro tampoco pod&iacute;a hacerlo. Quer&iacute;a escribir una especie de manifiesto contra la solemnidad. Un ensayo que rompiera con la liturgia de entrar en un museo como quien entra en un santuario.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Quería escribir una especie de manifiesto contra la solemnidad. Un ensayo que rompiera con la liturgia de entrar en un museo como quien entra en un santuario</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Una de las ideas centrales del libro es precisamente esa visi&oacute;n del museo como una especie de catedral laica. &iquest;Cu&aacute;l es hoy el principal dogma que sigue impidiendo que los museos conecten con la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que uno de los principales obst&aacute;culos es precisamente la percepci&oacute;n social que todav&iacute;a existe sobre los museos. Cuando mucha gente piensa en ellos imagina silencio, seriedad y normas. Esa imagen forma parte del imaginario colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero esa percepci&oacute;n es tambi&eacute;n construida por las instituciones.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, es construida tambi&eacute;n por los propios museos. Te pondr&eacute; un ejemplo muy sencillo. Hace poco le&iacute;a un cuento a mi hija, que tiene dos a&ntilde;os. En la historia, el personaje viajaba por el mundo, llegaba a Roma, entraba en un museo, se aburr&iacute;a inmediatamente y se iba a comer un helado. Desde muy peque&ntilde;os vamos interiorizando la idea de que los museos son lugares aburridos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Romper ese imaginario es una tarea educativa, pero tambi&eacute;n una responsabilidad de los propios museos. Todos hemos estado en un museo donde un vigilante nos manda callar de inmediato. Eso refuerza la idea de que seguimos entrando en una especie de templo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Aina Ferrero Horrach es museóloga y directora del Museu del Calçat i de la Indústria d&#039;Inca desde 2017."
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            <span class="title">
                Aina Ferrero Horrach es museóloga y directora del Museu del Calçat i de la Indústria d&#039;Inca desde 2017.                            </span>
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        <strong>En el libro se invita a entrar en los museos como herejes. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a hoy la herej&iacute;a m&aacute;s urgente y necesaria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Probablemente la m&aacute;s importante sea entender que el objeto no puede ser lo &uacute;nico relevante. Los objetos son fundamentales. Son la raz&oacute;n de ser de los museos, igual que respirar es esencial para vivir. Pero no pueden situarse por encima de las personas. Los museos tienen que tender puentes con quienes construyen la memoria colectiva porque los objetos, por s&iacute; solos, no dicen nada. Necesitan contexto, mediaci&oacute;n y mucho m&aacute;s di&aacute;logo. El problema aparece cuando se presentan objetos sin ning&uacute;n tipo de acompa&ntilde;amiento, como si todo el mundo tuviera las mismas herramientas para interpretarlos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">El problema aparece cuando se presentan objetos sin ningún tipo de acompañamiento, como si todo el mundo tuviera las mismas herramientas para interpretarlos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Esa visi&oacute;n exige tiempo, recursos y personal. En un contexto de precariedad cultural, &iquest;es realista pensar en procesos de mediaci&oacute;n m&aacute;s ambiciosos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente ah&iacute; est&aacute; parte del problema. Cuando entendamos que conectar con la sociedad no es una tarea secundaria, sino el n&uacute;cleo de nuestro trabajo, quiz&aacute; empezaremos a priorizar de otra manera. Tal vez sea mejor hacer una exposici&oacute;n menos al a&ntilde;o y dedicar m&aacute;s esfuerzos a construir v&iacute;nculos con la comunidad. La relevancia social de los museos depende de ello. Vivimos en una cultura de la inmediatez, de los <em>likes</em> y del consumo acelerado de contenidos. Los museos todav&iacute;a pueden ser espacios de resistencia cultural frente a esa l&oacute;gica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos en una cultura de la inmediatez, de los likes y del consumo acelerado de contenidos. Los museos todavía pueden ser espacios de resistencia cultural frente a esa lógica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siempre pongo el mismo ejemplo: prueba a situarte delante de una obra durante siete segundos. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis y siete. Siete segundos es apenas el tiempo m&iacute;nimo para empezar a percibir detalles. Cuanto m&aacute;s observas, m&aacute;s entiendes y m&aacute;s disfrutas. Sin embargo, hoy estamos acostumbrados a pasar de una imagen a otra constantemente. Los museos todav&iacute;a pueden ofrecer una experiencia distinta, basada en la atenci&oacute;n, la reflexi&oacute;n y el tiempo lento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El libro se presentará el próximo 24 de junio en un encuentro online organizado la editorial."
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                El libro se presentará el próximo 24 de junio en un encuentro online organizado la editorial.                            </span>
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        <strong>El libro cuestiona muchas inercias del sector cultural. &iquest;Ha sentido v&eacute;rtigo al publicarlo en un &aacute;mbito donde no siempre abundan las cr&iacute;ticas p&uacute;blicas y mucho menos la autocr&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que no. Hasta que vi el t&iacute;tulo definitivo ni siquiera me hab&iacute;a planteado que pudiera resultar inc&oacute;modo. Adem&aacute;s, creo que muchas de las instituciones a las que podr&iacute;a interpelar ni siquiera se sienten aludidas. Dicho esto, tambi&eacute;n creo que se est&aacute;n haciendo muchas cosas bien y que cada vez est&aacute; m&aacute;s extendida la idea de que los museos no pueden seguir funcionando como palacios cerrados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace poco, </strong><a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/arte-servicio-turismo-creadores-comision-europea-critican-modelo-cultural-pp-palma_1_13155739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>varios artistas cr&iacute;ticos con el modelo cultural de Palma explicaban en este diario que les cuesta expresar determinadas cr&iacute;ticas por miedo a quedar excluidos del circuito art&iacute;stico</strong></a><strong>. &iquest;Entiende esa preocupaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la entiendo perfectamente. Yo, por suerte, me siento bastante libre porque nunca he tenido una vinculaci&oacute;n pol&iacute;tica p&uacute;blica con nadie y, adem&aacute;s, soy una persona bastante directa. Digo lo que pienso. Pero entiendo que muchos artistas se sientan condicionados. El mundo del arte funciona a menudo a trav&eacute;s de redes de afinidad, de relaciones personales y de posicionamientos. Comprendo que exista miedo a criticar determinadas pol&iacute;ticas porque existe la sensaci&oacute;n de que eso puede tener consecuencias.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mundo del arte funciona a menudo a través de redes de afinidad, de relaciones personales y de posicionamientos. Comprendo que exista miedo a criticar determinadas políticas porque existe la sensación de que eso puede tener consecuencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El problema es que, si nadie se atreve a expresar lo que piensa, terminamos perpetuando determinadas din&aacute;micas. Y entonces pasa lo que pasa: se impulsan proyectos que no funcionan o que no responden a las necesidades reales del territorio y nadie lo cuestiona hasta que llegan las cr&iacute;ticas desde fuera.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, las ayudas p&uacute;blicas de las que viven muchos artistas son necesarias y positivas, pero tambi&eacute;n generan dependencias. No es algo nuevo. Hist&oacute;ricamente los artistas siempre han dependido de alg&uacute;n tipo de mecenas. Hoy muchas veces ese papel lo desempe&ntilde;an las administraciones p&uacute;blicas. Hay una parte muy positiva, pero tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n que puede limitar la libertad cr&iacute;tica.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las ayudas públicas de las que viven muchos artistas son necesarias y positivas, pero también generan dependencias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En esa l&iacute;nea, </strong><a href="https://www.eldiario.es/galicia/xunta-ignora-expertos-asalta-direccion-principal-centro-arte-contemporaneo-galicia_1_13251893.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>casos recientes como el del Centro Galego de Arte Contempor&aacute;neo (CGAC) en Galicia</strong></a><strong> han reabierto el debate sobre las buenas pr&aacute;cticas en la elecci&oacute;n de direcciones de museos. &iquest;Siguen siendo una referencia &uacute;til?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que, sin una normativa que las respalde, las buenas pr&aacute;cticas corren el riesgo de quedarse en una declaraci&oacute;n de intenciones. Ojal&aacute; existieran mecanismos legales que obligaran a cumplir determinados criterios porque, de lo contrario, vemos constantemente c&oacute;mo se incumplen sin consecuencias.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ferrero Horrach  enfrenta en este ensayo la “McDonalización” de los museos con una firme apuesta por la autenticidad y los relatos situados."
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            <span class="title">
                Ferrero Horrach  enfrenta en este ensayo la “McDonalización” de los museos con una firme apuesta por la autenticidad y los relatos situados.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Para terminar. Una cuesti&oacute;n muy presente en el libro cuando se refiere a la McDonalizaci&oacute;n de los museos: el uso del arte como herramienta de promoci&oacute;n tur&iacute;stica. &iquest;Le preocupa esa tendencia? En el caso de Palma, se dan ejemplos como la idea de llevar la colecci&oacute;n del Thyssen a Gesa o las grandes exposiciones en la Llotja de Palma.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me parece negativo que la cultura se convierta en un atractivo tur&iacute;stico. Al contrario. Ojal&aacute; cada vez m&aacute;s personas visiten Mallorca por su patrimonio, su arte o sus tradiciones. La cuesti&oacute;n es qui&eacute;n decide qu&eacute; cultura se promociona y con qu&eacute; criterios. &iquest;Se han realizado estudios de p&uacute;blicos? &iquest;Se ha consultado a la comunidad? &iquest;Se han valorado las necesidades reales del territorio? Ah&iacute; est&aacute; el problema. No estoy diciendo que determinadas iniciativas deban hacerse o no hacerse. Lo que reclamo es rigor, reflexi&oacute;n y participaci&oacute;n. Ya tenemos un museo de arte contempor&aacute;neo en Palma &iquest;Necesitamos otro? Quiz&aacute; s&iacute;. Pero antes deber&iacute;amos preguntarnos qu&eacute; aportar&aacute;, qu&eacute; necesidades cubre y qu&eacute; quiere realmente la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los turistas que m&aacute;s nos interesan son precisamente aquellos que buscan aquello que nos hace &uacute;nicos. Por eso creo que debemos apostar por propuestas vinculadas a nuestra historia, nuestra identidad y nuestras particularidades culturales. Y tambi&eacute;n dir&eacute; una cosa: Mir&oacute; est&aacute; muy bien, pero despu&eacute;s de Mir&oacute; han pasado muchas cosas. Quiz&aacute; ha llegado el momento de refrescar un poco el relato y mirar tambi&eacute;n hacia otras propuestas y otros creadores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/aina-ferrero-directora-museo-lucha-mcdonalizacion-interesa-unicos_1_13310016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 20:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aina Ferrero, la directora de museo que lucha contra la 'McDonalización': "Lo que más interesa es lo que nos hace únicos"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Cultura,Arte,Museos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Consulta la programación oficial para la Revetla de Sant Joan 2026 de Palma]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/consulta-programacion-oficial-revetla-sant-joan-2026-palma_1_13308095.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f0a34946-0d35-43ca-a4ff-3781b8707ea4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Consulta la programación oficial para la Revetla de Sant Joan 2026 de Palma"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La celebración contará con correfocs, 'ball de bot' y un concierto de Xanguito</p></div><p class="article-text">
        La Revetla de Sant Joan de Palma contar&aacute; con correfocs infantiles y para adultos, m&uacute;sica tradicional, 'ball de bot' y un concierto del grupo mallorqu&iacute;n Xanguito, dentro de la programaci&oacute;n organizada en el Parc de la Mar el pr&oacute;ximo 23 de junio.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n han anunciado este martes la regidora de Educaci&oacute;n, Servicios Sociales, Participaci&oacute;n Ciudadana, Juventud e Igualdad, Lourdes Roca, en rueda de prensa, la celebraci&oacute;n tambi&eacute;n incluir&aacute; el encendido del 'foguer&oacute;' mediante la llegada de la Flama de la Llengua, un preg&oacute;n y la participaci&oacute;n de una docena de colles y b&egrave;sties de foc en el correfoc principal de la noche.
    </p><p class="article-text">
        La jornada comenzar&aacute; a las 20.00 horas con el encendido del foguer&oacute; mediante la Flama de la Llengua, que contar&aacute; con la participaci&oacute;n de la Obra Cultural Balear (OCB).
    </p><p class="article-text">
        Quince minutos despu&eacute;s (20.15 horas) arrancar&aacute; un correfoc infantil con la participaci&oacute;n de las colles Enfocats, Kinfumfa, Patits Encabritats y Realment Cremats.
    </p><p class="article-text">
        A las 21.00 horas tendr&aacute; lugar una actuaci&oacute;n de m&uacute;sica tradicional y 'ball de bot' a cargo del grupo Al-Mayurqa. A continuaci&oacute;n, a las 22.00 horas, se celebrar&aacute; el preg&oacute;n de la fiesta y, veinte minutos despu&eacute;s, la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Vecinos de Palma dirigir&aacute; un saludo institucional a los asistentes.
    </p><p class="article-text">
        El correfoc principal arrancar&aacute; a las 22.30 horas con la participaci&oacute;n de las colles y b&egrave;sties de foc Enfocats, Realment Cremats, Kinfumfa, Ses Germanies, Illa Galera, Male&iuml;ts Encabritats, Drac i Guardians de Sant Jordi, &Ograve;liba de la Real, Es Drac de na Coca, Trabucats, Es Cau des Boc Negre e Incubus. La programaci&oacute;n concluir&aacute; a las 23.30 horas con un concierto de Xanguito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Europa Press]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/consulta-programacion-oficial-revetla-sant-joan-2026-palma_1_13308095.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 16 Jun 2026 10:51:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Consulta la programación oficial para la Revetla de Sant Joan 2026 de Palma]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Fiestas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/masificacion-centro-palma-liquida-utopia-libreria-literanta-cruceristas-son-muralla_1_13304285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42774c2c-d97c-4ccb-aa5a-9243414f2e20_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La bajada de ventas que ha comportado la masificación turística de los barrios antiguos de la ciudad obliga a cerrar tras dos décadas de historia un negocio que agitó la vida cultural de la capital mallorquina debido</p><p class="subtitle">No, no es cierto que la mitad de los libros publicados en España no venda ni un ejemplar al año</p></div><p class="article-text">
        Por las ventanas del edificio de al lado se escapa una cadena de acordes menores que recuerda a los primeros compases de <em>Into My Arms</em>. M&aacute;s que coincidencia, parece justicia po&eacute;tica. La balada de Nick Cave es un cl&aacute;sico de funeral; lo que est&aacute; ocurriendo al otro lado de ese umbral pintado de rojo que linda con una escuela de piano &ndash;de ah&iacute; la m&uacute;sica en vivo&ndash; es un adi&oacute;s. Cierra Literanta, una de las librer&iacute;as que han agitado la cultura de Palma durante el siglo XXI y decenas de lectores acuden a dar el p&eacute;same. De paso, curiosean y aligeran un cat&aacute;logo que se liquida con un 30% de descuento. 
    </p><p class="article-text">
        Son cientos de libros, decenas de g&eacute;neros, tem&aacute;ticas y formatos. Econom&iacute;a, metaf&iacute;sica, viajes, arquitectura, ficci&oacute;n, feminismo, historia. Novela, poes&iacute;a, ensayo, cr&oacute;nica period&iacute;stica, fotolibros, revistas &ndash;<em>Panenka</em>, <em>L&iacute;bero</em>&ndash; que en estas semanas mundialistas recuerdan que el f&uacute;tbol tambi&eacute;n es narrativa. Hay novedades, hay cl&aacute;sicos y hay algunos ejemplares de d&eacute;cadas pasadas. El dise&ntilde;o de las cubiertas de los libros m&aacute;s viejos trasladan al mir&oacute;n a &eacute;pocas ya no tan&nbsp;recientes. 2010, por ejemplo. En julio de aquel a&ntilde;o, Patti Smith charl&oacute; con sus seguidores mallorquines mientras les dedicaba <em>&Eacute;ramos unos ni&ntilde;os</em>, donde relat&oacute; su amistad y su romance con el fot&oacute;grafo Robert Mapplethorpe. Tiempos felices que quedaron atr&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy cuesta creerlo, pero la matriarca del punk firm&oacute; en Literanta. Fueron las p&aacute;ginas doradas de una historia finiquitada por la gentrificaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La librería ya tuvo que trasladarse en 2018 de un local que contaba con una cafetería a un espacio mucho más pequeño."
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                La librería ya tuvo que trasladarse en 2018 de un local que contaba con una cafetería a un espacio mucho más pequeño.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez hay m&aacute;s turistas y menos habitantes, personas que hagan barrio&rdquo;, explica Sergio Gonz&aacute;lez, el &uacute;ltimo librero de Literanta. Al poco de llegar a Mallorca, este leon&eacute;s pas&oacute; de ser un simple &ldquo;aficionado a la lectura&rdquo; a un &ldquo;prescriptor de libros que se deja influir por los gustos y recomendaciones de los clientes, lo m&aacute;s bonito del oficio&rdquo; cuando entr&oacute; a trabajar como empleado en la librer&iacute;a a la que acaba de bajar la persiana. Fue en 2005, cuando arranc&oacute; este proyecto en el Carrer Can Fortuny, a apenas unos metros del Carrer des Call, donde se traslad&oacute; en 2018. Literanta no escap&oacute; del antiguo gueto jud&iacute;o de Palma &ndash;calles empedradas, contraventanas verdosas, puertas de madera noble&ndash; pero, seg&uacute;n algunos clientes, la mudanza fue un golpe para el negocio.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cada vez hay más turistas y menos habitantes, personas que hagan barrio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio González</span>
                                        <span>—</span> El último librero de Literanta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Mantuvieron el esp&iacute;ritu, pero en un espacio mucho m&aacute;s peque&ntilde;o. El primer local ten&iacute;a patio y una barra donde te pod&iacute;as tomar un caf&eacute; o un vino: hubo all&iacute; muchas primeras citas. Esta barriada estaba llena de vida; muchos vecinos y funcionarios acababan tomando algo all&iacute; y comprando libros. Ahora, excepto turistas, ya no pasa casi nadie por aqu&iacute; delante. No dir&eacute; que estemos en una ciudad tem&aacute;tica, pero a veces es dif&iacute;cil reconocer algunos rincones de Palma&rdquo;, explica Josep Maria Aguil&oacute;. Este veterano periodista se ha despedido del librero Gonz&aacute;lez llev&aacute;ndose bajo el brazo dos lecturas de cin&eacute;filo &ndash;una sobre <em>westerns</em>, otra sobre Grace Kelly&ndash; y con la misma sensaci&oacute;n que el poeta Josep Vidal &ndash;que ha optado por el pensamiento filos&oacute;fico en su &uacute;ltima compra: Az&uacute;a, Sartre&hellip;&ndash;: de la ciudad que conocieron cuando eran m&aacute;s j&oacute;venes ya no quedan ni las raspas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Josep Maria Aguiló cree que el casco antiguo de Palma se ha convertido  en una ciudad temática."
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            <span class="title">
                Josep Maria Aguiló cree que el casco antiguo de Palma se ha convertido  en una ciudad temática.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ndash;Son ciclos, pero siempre es una pena cuando cierra una librer&iacute;a &ndash;dice Vidal&ndash; porque en este bajo me imagino que si abre un negocio, ser&aacute; de otro tipo. Vengo de pasar doce d&iacute;as en Par&iacute;s por un tema de unas traducciones que me han encargado y me ha gustado ver que all&iacute;, pese al turismo, las librer&iacute;as siguen siendo un lugar de reuni&oacute;n. Literanta tambi&eacute;n lo ha sido. En febrero, sin ir m&aacute;s lejos, di un taller sobre Cort&aacute;zar y la respuesta fue buena, pero es cierto que ya no era lo mismo que en otros tiempos. Entiendo la decisi&oacute;n de Sergio.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Son ciclos, pero siempre es una pena cuando cierra una librería –dice Vidal– porque en este bajo me imagino que si abre un negocio, será de otro tipo. Vengo de pasar doce días en París por un tema de unas traducciones que me han encargado y me ha gustado ver que allí, pese al turismo, las librerías siguen siendo un lugar de reunión. Literanta también lo ha sido</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Josep Vidal</span>
                                        <span>—</span> Poeta 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Josep Vidal es un poeta y traductor que ha impartido talleres literarios en un espacio que fue un punto de encuentro para la cultura palmesana."
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                Josep Vidal es un poeta y traductor que ha impartido talleres literarios en un espacio que fue un punto de encuentro para la cultura palmesana.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El librero se marcha a la universidad</strong></h2><p class="article-text">
        A Gonz&aacute;lez le cost&oacute; muy poco escribir el punto y final de Literanta, sin embargo. No s&oacute;lo influ&iacute;a la deriva tur&iacute;stica &ndash;de la ciudad y del barrio&ndash;&nbsp;o el haberse quedado sin socios al frente de un negocio que implica subir y bajar la persiana de lunes a s&aacute;bado, realizar pedidos y hacer devoluciones, liquidar las ventas al distribuidor, organizar presentaciones, cursos, conversaciones, y, a ser posible, leer, leer mucho. El punto de no retorno para este aut&oacute;nomo fue una oferta de la Universitat de les Illes Balears. El oficio que aprendi&oacute; en Literanta lo desarrolla ahora como asalariado en la librer&iacute;a del campus. &ldquo;Si alg&uacute;n d&iacute;a le toca subir a la universidad, all&iacute; nos veremos&rdquo;, le dice a una clienta que ha ido a despedirse acompa&ntilde;ada de su hijo adolescente. Durante los &uacute;ltimos tres meses ha compaginado los dos trabajos. Hasta el fin de semana pasado:&nbsp;&ldquo;Un estr&eacute;s, pero ha valido la pena&rdquo;. 
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                    alt="Sergio González pasará a trabajar en la librería de la Universitat de les Illes Balears."
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            <span class="title">
                Sergio González pasará a trabajar en la librería de la Universitat de les Illes Balears.                            </span>
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        Mientras liquida unas estanter&iacute;as que vuelve a llenar en cuanto se vac&iacute;an, el librero no esconde una sonrisa. Los lectores responden y bromea con ellos. A un par les recuerda que tambi&eacute;n se est&aacute; deshaciendo del mobiliario y les anima a llevarse la mesa de billar que ocupa el centro de una sala interior decorada con retratos de escritores y un cartel que recoge las &ldquo;nueve maneras de ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os a odiar la lectura&rdquo; que dict&oacute; el pedagogo italiano Gianni Rodari: 1. Presentar El libro como una alternativa a la televisi&oacute;n 2. Presentar al libro como una alternativa a los c&oacute;mics, (...), 9. Obligarlos a leer.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Si una tarde cualquiera entre semana fuera normal tanto movimiento, &iquest;no cerrar&iacute;as, no?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;No, claro que no! Los cruceristas y la masificaci&oacute;n se hab&iacute;an convertido en una especie de muralla que hac&iacute;a que a muchos palmesanos les resultara inc&oacute;modo llegar hasta estas calles. Cuando anunci&eacute;, un martes, en las redes sociales de la librer&iacute;a que iba a cerrar, me esperaba que viniera gente, pero no tanta como la que est&aacute; apareciendo&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Echar&aacute;s de menos esta librer&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;No. Es una historia que, como todo, ten&iacute;a que terminar alguna vez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los últimos clientes de Literanta curiosean las estanterías de un catálogo en liquidación."
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                Los últimos clientes de Literanta curiosean las estanterías de un catálogo en liquidación.                            </span>
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando anuncié, un martes, en las redes sociales de la librería que iba a cerrar, me esperaba que viniera gente, pero no tanta como la que está apareciendo…</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Sergio González</span>
                                        <span>—</span> El último librero de Literanta
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Las librer&iacute;as independientes, en riesgo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Mallorca tiene una red de librer&iacute;as nada despreciable. El Gremi de Llibreters cuenta con treinta comercios asociados. S&oacute;lo en la ciudad hay una veintena. Pero el cierre de Literanta es un aviso a navegantes: los espacios independientes lo tienen complicado para sobrevivir. La Biblioteca de Babel &ndash;fundada por Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez, uno de los impulsores originales de Literanta&ndash; o Quart Creixent son las librer&iacute;as que resisten en el cogollo de Palma para quien no quiere recurrir a El Corte Ingl&eacute;s o a FNAC. 
    </p><p class="article-text">
        2025 confirm&oacute; &ndash;paradoja&ndash; que el mercado libresco espa&ntilde;ol &ndash;91.000 t&iacute;tulos, 3.037 millones de euros&ndash; publica m&aacute;s que nunca y factura a niveles de 2008, cuando estall&oacute; la pen&uacute;ltima burbuja inmobiliaria. La especulaci&oacute;n actual eleva los alquileres de locales en el centro hist&oacute;rico de Palma por encima de los 2.000 euros al mes. Una cantidad dif&iacute;cil de asumir en un sector donde los precios de venta est&aacute;n tasados. Un factor que deber&iacute;a favorecer a los peque&ntilde;os libreros frente a los gigantes de internet, pero que tambi&eacute;n estrecha los m&aacute;rgenes. Al salir de Literanta con su compra final &ndash;el evangelio ap&oacute;crifo que relata la infancia de Jes&uacute;s de Nazaret&ndash;, Jaime V&aacute;zquez resume as&iacute; el contexto:
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Lo digital nos absorbe y la inteligencia artificial, me temo, acabar&aacute; con negocios como este.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que se cumplan los temores de este profesor de Periodismo que ense&ntilde;a en el Centro de Ense&ntilde;anza Superior Alberta Gim&eacute;nez (CESAG) quedar&aacute; la memoria. Que es viajera. Elena y Samantha llevar&aacute;n el recuerdo de Literanta a Concord, New Hampshire, y a Moncton, New Brunswick, el este de Estados Unidos y Canad&aacute;. Son fil&oacute;logas, han venido a Palma para asistir a unas conferencias sobre Estudios Hisp&aacute;nicos y, de rebote, han conocido la librer&iacute;a el d&iacute;a que cierra. 
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                El profesor de Periodismo Jaime Vázquez cree que &quot;lo digital acabará con las librerías físicas&quot;                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las turistas tambi&eacute;n compran libros</strong></h2><p class="article-text">
        Samantha, que es canadiense, buscaba las ediciones en castellano de las dos novelas m&aacute;s famosas de Carme Riera, <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Te_deix,_amor,_la_mar_com_a_penyora" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Te deix, amor, la mar com a penyora</em></a> y <a href="https://ca.wikipedia.org/wiki/Dins_el_darrer_blau" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dins el darrer blau</em></a>, pero no ha tenido suerte. Aunque no se lleve nada, el espacio le ha encantado porque le recuerda a las &ldquo;peque&ntilde;as librer&iacute;as que el BookTok de algunos <em>influencers</em> est&aacute;n poniendo de moda en ciudades peque&ntilde;as&rdquo; de su pa&iacute;s: &ldquo;En Montreal o Toronto casi no quedan este tipo de negocios&rdquo;. &ldquo;Tampoco en Boston, que est&aacute; a hora y media de donde vivo&rdquo;, responde Elena saltando del castellano al valenciano. &ldquo;Pero, mira, yo soy de Santa Pola y para comprar un libro de literatura er&oacute;tica de los a&ntilde;os veinte, que es lo que me interesa [<em>r&iacute;e</em>] te tienes que ir a Alacant&hellip; o pedirlo por internet&rdquo;.
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                Teresa, Samantha y Elena, tres turistas que conocen Literanta justo antes de que cierre la librería.                            </span>
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        Y, entonces, Teresa, que tambi&eacute;n es santapolera y fil&oacute;loga, sale de la librer&iacute;a con una bolsa de papel marr&oacute;n a reventar. Sus amigas le exigen un <em>unboxing </em>mientras ella exclama: &ldquo;&iexcl;Las turistas tambi&eacute;n compramos libros!&rdquo;. Un novel&oacute;n de Laura Gallego para su hija de once a&ntilde;os; unos ensayos de Mar&iacute;a Zambrano, un diccionario de lugares comunes de Flaubert. Y las memorias de Virginia Woolf, un imprescindible que buscaba hace tiempo. Cuando Teresa lo sac&oacute; de la estanter&iacute;a de Literanta, la novelista que hace casi cien a&ntilde;os reclam&oacute; una habitaci&oacute;n para que las mujeres pudieran narrar el mundo con mirada propia la observaba &ndash;los ojos esc&eacute;pticos, la palma de la mano izquierda apoyada en la mejilla&ndash; desde una fotograf&iacute;a en blanco y negro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/masificacion-centro-palma-liquida-utopia-libreria-literanta-cruceristas-son-muralla_1_13304285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 20:14:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La masificación del centro de Palma liquida la utopía de la librería Literanta: “Los cruceristas son como una muralla”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Palma,Librerías,Libros,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del 'arquitecto de Dios' en Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/papeles-gaudi-salen-luz-cartas-facturas-tecnicas-arquitecto-dios-mallorca_1_13296104.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b95fae1-680d-4dcd-9bf2-aa3a6d8e3f74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del &#039;arquitecto de Dios&#039; en Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La catalogación de más de 900 documentos permite seguir el rastro cotidiano de la reforma de la Catedral impulsada por el genio catalán entre 1904 y 1915. "Muchas de las ideas que después desarrolló en la Sagrada Familia ya estaban presentes en la isla", comenta el cineasta Cesc Mulet</p><p class="subtitle">El Papa bendice la Sagrada Família y reivindica el templo de Gaudí como “faro abierto al Mediterráneo”</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No vale la pena hacer nada que no sea eterno&rdquo;. Tan rotunda y tan rom&aacute;ntica, la frase hist&oacute;ricamente atribuida al arquitecto Antoni Gaud&iacute; (1852-1926) cobra nueva vida en el centenario de su muerte. El motivo es la apertura al p&uacute;blico de m&aacute;s de 900 documentos &mdash;muchos de ellos hasta ahora inaccesibles para la ciudadan&iacute;a y para buena parte de la comunidad investigadora&mdash; que permiten reconstruir, m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, una de las transformaciones arquitect&oacute;nicas m&aacute;s profundas que ha vivido la Catedral de Mallorca, conocida popularmente como La Seu.
    </p><p class="article-text">
        Entre facturas, cartas, presupuestos, recibos y correspondencia administrativa se conserva una parte fundamental de la historia contempor&aacute;nea de la Seu. Son los papeles de la reforma impulsada por el obispo Pere Joan Campins y ejecutada por Gaud&iacute; entre 1904 y 1915, una intervenci&oacute;n que modific&oacute; radicalmente el espacio interior del templo y que hoy sigue siendo una de las obras m&aacute;s singulares de la arquitectura espa&ntilde;ola del siglo XX.
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                La Catedral de Mallorca es uno de los mayores exponentes del estilo gótico.                            </span>
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        Coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto catal&aacute;n y con la celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de los Archivos, el Arxiu Capitular de Mallorca ha puesto a disposici&oacute;n de investigadores y p&uacute;blico estos materiales en un momento especialmente relevante. Todo ello se enmarca en el denominado A&ntilde;o Gaud&iacute; 2026, una iniciativa con la que pretenden reivindicar la importancia de la reforma mallorquina dentro del conjunto de la obra del &ldquo;arquitecto de Dios&rdquo; &mdash;un apelativo popularizado tras su muerte en 1926 y revitalizado recientemente por el impulso del papa Francisco a su proceso de canonizaci&oacute;n, que en 2025 reconoci&oacute; oficialmente sus virtudes heroicas&mdash;.
    </p><p class="article-text">
        La catalogaci&oacute;n ha sido realizada durante m&aacute;s de siete a&ntilde;os de trabajo por el responsable de &aacute;rea del Arxiu Capitular, Rafel Morro, quien destaca a elDiario.es que el principal valor del fondo radica precisamente en las m&uacute;ltiples lecturas que permite. &ldquo;Un historiador del arte encontrar&aacute; unas cosas; un fil&oacute;logo, otras; un especialista en vitrales o en t&eacute;cnicas constructivas se fijar&aacute; en aspectos distintos&rdquo;, explica, a&ntilde;adiendo que &ldquo;cada documento abre nuevas posibilidades de investigaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un historiador del arte encontrará unas cosas; un filólogo, otras; un especialista en vitrales o en técnicas constructivas se fijará en aspectos distintos. Cada documento abre nuevas posibilidades de investigación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Rafel Morro</span>
                                        <span>—</span> Responsable de área del Arxiu Capitular
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        De esta manera, los materiales permiten seguir el rastro de arquitectos, artesanos, proveedores, obreros y empresas implicadas en la reforma. El fondo tambi&eacute;n muestra qu&eacute; materiales se utilizaron, c&oacute;mo se financiaron determinadas actuaciones y cu&aacute;les fueron los desaf&iacute;os cotidianos de una obra que se prolong&oacute; durante m&aacute;s de una d&eacute;cada. Se trata de una colecci&oacute;n que ayuda a comprender no solo el resultado final de las obras, sino tambi&eacute;n los procesos que las hicieron posibles.
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                El fondo, recientemente catalogado, reúne más de 900 documentos.                            </span>
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                    alt="Rafel Morro ha trabajado en la catalogación del archivo desde el año 2019."
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            <span class="title">
                Rafel Morro ha trabajado en la catalogación del archivo desde el año 2019.                            </span>
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los documentos permiten conocer los arquitectos, los artesanos, los proveedores, los obreros y las empresas implicadas en la reforma, así como los materiales utilizados o cuáles fueron los desafíos cotidianos de la obra</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>La gran transformaci&oacute;n de la Seu</strong></h2><p class="article-text">
        Cuando Gaud&iacute; lleg&oacute; a Mallorca ya era una figura reconocida dentro de la arquitectura espa&ntilde;ola. Su desembarco en la Catedral respond&iacute;a al deseo del obispo Campins de impulsar una profunda renovaci&oacute;n lit&uacute;rgica del templo. La intervenci&oacute;n modific&oacute; de manera radical el espacio interior de la Seu. El arquitecto elimin&oacute; elementos a&ntilde;adidos durante siglos, ampli&oacute; el presbiterio, recuper&oacute; ventanales cegados, reorganiz&oacute; el mobiliario y dise&ntilde;&oacute; nuevas piezas destinadas a reforzar la dimensi&oacute;n simb&oacute;lica y ceremonial del edificio.
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            <span class="title">
                El imponente rosetón gótico de La Seu destaca por su tamaño y colores.                            </span>
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        Entre sus creaciones m&aacute;s conocidas figuran el baldaquino suspendido sobre el altar mayor, las l&aacute;mparas colgantes, diversas barandillas de hierro forjado, el revestimiento cer&aacute;mico del presbiterio, abri&oacute; ventanales con nuevas vidrieras, introdujo sistemas de iluminaci&oacute;n y distintos elementos de mobiliario lit&uacute;rgico desarrollados junto a colaboradores como Joan Rubi&oacute; i Bellver y Josep Maria Jujol. En este sentido, la reforma gener&oacute; debate desde el primer momento. Algunas de sus decisiones fueron recibidas con recelo por quienes consideraban excesivas las modificaciones introducidas en un templo g&oacute;tico de enorme valor hist&oacute;rico. Con el paso de los a&ntilde;os, sin embargo, la intervenci&oacute;n ha sido reconocida como una de las aportaciones m&aacute;s singulares al patrimonio de la Catedral.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La reforma generó debate al inicio, ya que algunas de las decisiones de Gaudí fueron recibidas con recelo, pero, con el paso de los años, la intervención ha sido reconocida como una de las aportaciones más singulares</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para la historiadora del arte Merc&egrave; Gamb&uacute;s, la intervenci&oacute;n de Gaud&iacute; fue profundamente &ldquo;radical&rdquo;. La especialista sit&uacute;a el origen de la reforma en las transformaciones lit&uacute;rgicas impulsadas por la Santa Sede a partir del Concordato de 1851, que promov&iacute;a la reorganizaci&oacute;n de los espacios catedralicios y la supresi&oacute;n de los coros situados en el centro de las naves. Seg&uacute;n explica, la Catedral de Mallorca constituye adem&aacute;s una excepci&oacute;n dentro de toda la trayectoria profesional del arquitecto catal&aacute;n. &ldquo;Fue la &uacute;nica catedral y el &uacute;nico gran edificio hist&oacute;rico en el que intervino una vez ya levantado&rdquo;, se&ntilde;ala. Mientras otras restauraciones contempor&aacute;neas apostaban por criterios neog&oacute;ticos y conservacionistas, Gaud&iacute; aplic&oacute; en la Seu una visi&oacute;n moderna y experimental guiada por criterios lit&uacute;rgicos compartidos con el obispo Campins.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Fue la única catedral y el único gran edificio histórico en el que intervino Gaudí una vez ya levantado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mercè Gambús</span>
                                        <span>—</span> Historiadora del arte
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Asimismo, Gamb&uacute;s considera que la experiencia mallorquina desempe&ntilde;&oacute; un papel decisivo en la evoluci&oacute;n creativa del arquitecto. Durante los a&ntilde;os en que trabaj&oacute; en la Catedral, entre 1904 y 1915, Gaud&iacute; desarrollaba simult&aacute;neamente algunos de los conceptos espaciales y simb&oacute;licos que despu&eacute;s llevar&iacute;a a la Sagrada Familia. El ejemplo m&aacute;s visible es el baldaquino del altar mayor, concebido inicialmente como una estructura ef&iacute;mera y convertido con el tiempo en una de las im&aacute;genes m&aacute;s reconocibles de la reforma. Para la historiadora, esta pieza anticipa soluciones que el arquitecto utilizar&iacute;a posteriormente en Barcelona.
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                    alt="Retrato de Antoni Gaudí en 1878, por Pablo Audouard Deglaire."
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                Retrato de Antoni Gaudí en 1878, por Pablo Audouard Deglaire.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>La inminente exposici&oacute;n gaudiniana&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los principales ejes del A&ntilde;o Gaud&iacute; en la isla ser&aacute; la exposici&oacute;n <em>Gaud&iacute; en la Seu de Mallorca. Liturgia, Arte y Modernidad</em>, que se inaugura el pr&oacute;ximo 18 de junio y que pretende acercar al gran p&uacute;blico una intervenci&oacute;n arquitect&oacute;nica que, pese a su relevancia internacional, sigue siendo poco conocida para buena parte de la sociedad mallorquina. Comisariada por las t&eacute;cnicas de gesti&oacute;n cultural Cristina Ortiz, Marta de Castro y Aina Rotger, la muestra ha sido concebida con un marcado car&aacute;cter divulgativo y con especial atenci&oacute;n a la accesibilidad de los contenidos. &ldquo;A veces nos damos cuenta de que la propia sociedad mallorquina es la que tiene una mayor falta de conocimiento sobre su propia historia, su propio patrimonio y su propia identidad&rdquo;, explica Ortiz. &ldquo;La idea es dar a conocer la reforma de Gaud&iacute; al gran p&uacute;blico&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        La muestra se articula en tres espacios complementarios que permiten conocer en profundidad la huella de Gaud&iacute; en la Catedral. El recorrido comienza en el propio templo, donde se muestran las principales intervenciones del arquitecto a trav&eacute;s de paneles, im&aacute;genes y piezas originales como maquetas previas a la reforma, mobiliario lit&uacute;rgico, atriles, bancos y una singular escalera considerada una de las joyas del arte gaudiniano conservadas en Mallorca.
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                Cartel promocional de la Catedral de Mallorca para el Año Gaudí.                            </span>
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        El claustro acoge el n&uacute;cleo interpretativo de la muestra, con fotograf&iacute;as, planos y documentos que reconstruyen el contexto hist&oacute;rico de la reforma, desde las transformaciones del siglo XIX hasta la influencia posterior de la obra de Gaud&iacute; en creadores como Miquel Barcel&oacute;.&nbsp;&ldquo;Es la parte m&aacute;s interpretativa de la muestra&rdquo;, se&ntilde;ala la comisaria, que resume el objetivo del recorrido como una forma de explicar &ldquo;todo lo que fue y supuso la reforma de Gaud&iacute;&rdquo;. Finalmente, la exposici&oacute;n se completa en el Museu d&rsquo;Art Sacre de Mallorca, donde se exhibir&aacute;n vitrales, elementos de hierro forjado y otras piezas dise&ntilde;adas por el arquitecto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este proyecto constituye solo una parte de la programaci&oacute;n que han dise&ntilde;ado desde la Seu para el A&ntilde;o Gaud&iacute;. La instituci&oacute;n prepara tambi&eacute;n un podcast divulgativo sobre la reforma, un amplio programa de visitas guiadas y actividades educativas que arrancar&aacute; a partir de septiembre, as&iacute; como propuestas espec&iacute;ficas dirigidas a centros escolares, familias y colectivos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Adem&aacute;s, el programa alcanzar&aacute; su punto m&aacute;s alto el pr&oacute;ximo 8 de diciembre con un gran acto conmemorativo que recordar&aacute; la inauguraci&oacute;n de la primera fase de la reforma impulsada por Gaud&iacute; y Campins.
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                Antoni Gaudí realizó una reforma en La Seu entre 1904 y 1915.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Los documentos detr&aacute;s del mito</strong></h2><p class="article-text">
        La nueva accesibilidad del fondo documental permite adem&aacute;s aproximarse a una imagen menos idealizada de Gaud&iacute;. Frente a la figura del genio aislado, los documentos muestran el funcionamiento cotidiano de una gran obra colectiva. Las cartas, facturas y contratos reflejan negociaciones, encargos, problemas t&eacute;cnicos y decisiones pr&aacute;cticas que rara vez aparecen en los relatos tradicionales sobre la arquitectura. Tambi&eacute;n permiten identificar a numerosos profesionales cuya contribuci&oacute;n result&oacute; indispensable para materializar las ideas del arquitecto.
    </p><p class="article-text">
        Esa dimensi&oacute;n humana y coral de la reforma fue uno de los aspectos explorados en el documental <em>El Bisbe, l'arquitecte i el baldaqu&iacute;. Gaud&iacute; a la Catedral de Mallorca</em>, dirigido por Cesc Mulet en 2015. La producci&oacute;n reconstruy&oacute; el proceso de transformaci&oacute;n de la Seu mediante testimonios de especialistas en patrimonio, historia del arte y arquitectura. Mulet recuerda aquel proyecto como una inmersi&oacute;n en uno de los momentos m&aacute;s fascinantes de la historia contempor&aacute;nea de la Catedral.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="padding:56.25% 0 0 0;position:relative;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/118699367?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" style="position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;" title="TRAILER El Bisbe, l&#039;Arquitecte i el Baldaquí. Gaudí a la Catedral de Mallorca"></iframe></div><script src="https://player.vimeo.com/api/player.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explica el cineasta a elDiario.es, la investigaci&oacute;n permiti&oacute; descubrir hasta qu&eacute; punto la estancia de Gaud&iacute; en Mallorca coincidi&oacute; con una &eacute;poca de profundas transformaciones t&eacute;cnicas, sociales y culturales. &ldquo;Era un momento de cambio comparable a las revoluciones tecnol&oacute;gicas actuales&rdquo;, se&ntilde;ala el cineasta, que destaca c&oacute;mo la reforma de la Seu &ldquo;convivi&oacute; con la llegada de la electricidad, los avances industriales y una nueva concepci&oacute;n de la arquitectura religiosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mulet, quien recuerda con gracia y cari&ntilde;o interpretar al obispo Campins en el documental, considera, adem&aacute;s, que la intervenci&oacute;n mallorquina funcion&oacute; como un aut&eacute;ntico &ldquo;laboratorio creativo&rdquo; para Gaud&iacute;. Durante el rodaje pudo acceder a espacios normalmente inaccesibles y observar de cerca elementos como el baldaquino del altar mayor o las intervenciones decorativas realizadas junto a Josep Maria Jujol. Del mismo modo que Merc&egrave; Gamb&uacute;s, asegura que &ldquo;muchas de las ideas que despu&eacute;s desarroll&oacute; en la Sagrada Familia ya estaban presentes en Mallorca&rdquo;.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas de las ideas que después desarrolló en la Sagrada Familia ya estaban presentes en Mallorca</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cesc Mulet </span>
                                        <span>—</span> Director del documental &#039;El Bisbe, l&#039;arquitecte i el baldaquí. Gaudí a la Catedral de Mallorca&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Archivos que explican una sociedad</strong></h2><p class="article-text">
        La apertura de este fondo coincide con una creciente reivindicaci&oacute;n del papel de los archivos como herramientas fundamentales para preservar y comprender la memoria colectiva. La celebraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de los Archivos ha servido tambi&eacute;n para visibilizar otros proyectos de conservaci&oacute;n patrimonial en las islas, como el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/gran-coleccion-fotografica-europea-boom-turistico-borde-olvido_1_12401154.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Archivo de Casa Planas</a>. Considerado uno de los fondos fotogr&aacute;ficos m&aacute;s importantes vinculados a la construcci&oacute;n del imaginario tur&iacute;stico del Mediterr&aacute;neo, conserva millones de im&aacute;genes que documentan la evoluci&oacute;n social, econ&oacute;mica y paisaj&iacute;stica de Baleares desde la d&eacute;cada de 1940.
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de reclamaciones para garantizar su conservaci&oacute;n, el archivo ha iniciado recientemente una primera fase de catalogaci&oacute;n e inventariado gracias al apoyo del Govern. El proyecto pretende ordenar miles de postales, registrar centenares de miles de im&aacute;genes y sentar las bases para futuras tareas de digitalizaci&oacute;n y conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n entre ambos casos revela una misma preocupaci&oacute;n: la necesidad de proteger y hacer accesible un patrimonio documental que resulta esencial para comprender la historia de las Islas. Si el archivo de la Catedral permite reconstruir la transformaci&oacute;n de uno de los edificios m&aacute;s emblem&aacute;ticos de Mallorca, el de Casa Planas ayuda a explicar c&oacute;mo se construy&oacute; la imagen tur&iacute;stica que acabar&iacute;a definiendo buena parte de la econom&iacute;a y la identidad contempor&aacute;nea de las islas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/papeles-gaudi-salen-luz-cartas-facturas-tecnicas-arquitecto-dios-mallorca_1_13296104.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jun 2026 20:13:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los papeles de Gaudí salen a la luz: las cartas, facturas y técnicas del 'arquitecto de Dios' en Mallorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Gaudí,Mallorca,Catedrales,Palma,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/enigma-will-faber-ficha-nazi-cuestiona-biografia-pintor-aleman-vinculado-ibiza-bohemia_1_13276365.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd88125d-5340-46b9-a98b-a390ea22f358_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La publicación de millones de registros del NSDAP, el partido de Adolf Hitler, ha sacado a la luz la afiliación en 1939 del pintor, artista de la vanguardia ibicenca cuya trayectoria se ha asociado siempre a los círculos culturales antifascistas que encontraron refugio en la isla</p><p class="subtitle">El paraíso como trampa para los judíos perseguidos por los nazis: “Mallorca fue una ratonera de disidentes alemanes”</p></div><p class="article-text">
        Durante casi ochenta a&ntilde;os, los Archivos Nacionales de Estados Unidos han guardado un secreto hist&oacute;rico: la identidad de m&aacute;s de doce millones de personas afiliadas al Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n (NSDAP) fundado por Adolf Hitler en enero de 1933, en fichas dispersas entre microfilmes y fondos parcialmente inaccesibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La publicaci&oacute;n de estos registros en marzo de 2026 gener&oacute; un revuelo p&uacute;blico, sobre todo, despu&eacute;s de que cabeceras alemanas como <em>Die Zeit</em> lo pusieran a&uacute;n m&aacute;s f&aacute;cil para rastrear la informaci&oacute;n, hasta el momento solo disponible si se solicitaba espec&iacute;ficamente a los Archivos Federales Alemanes. El peri&oacute;dico ide&oacute; <a href="https://www.zeit.de/wissen/2026-04/nazi-party-search-engine-membership-records-ancestors-english" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un buscador</a> para bucear f&aacute;cilmente en la base de datos tan solo utilizando el nombre y el lugar de nacimiento de los antepasados en cuesti&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Alguno de sus familiares &mdash;su padre, su abuela o su bisabuelo&mdash; perteneci&oacute; al Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n (NSDAP), los nazis?&rdquo;, preguntan ret&oacute;ricamente en la p&aacute;gina principal de la herramienta, pensada para descubrir la historia de las familias y su vinculaci&oacute;n con el partido que termin&oacute; materializando -con continuas atrocidades, cuya m&aacute;xima expresi&oacute;n fue el Holocausto- la ideolog&iacute;a supremacista de los nazis.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al profesor e investigador mallorqu&iacute;n Joan Buades, cuando se hizo eco de la desclasificaci&oacute;n, se le ocurri&oacute; una manera muy diferente de utilizar el buscador, m&aacute;s vinculada a la investigaci&oacute;n hist&oacute;rica: &iquest;qu&eacute; personalidades de origen alem&aacute;n, relacionadas con la Balears de esa &eacute;poca de entreguerras, pod&iacute;an aparecer?
    </p><p class="article-text">
        Entonces descubri&oacute; que la huella del nazismo se escond&iacute;a tras biograf&iacute;as individuales tan inusitadas como la del pintor alem&aacute;n de Will Faber, que lleg&oacute; por primera vez a Eivissa cuando ya sonaban tambores de Guerra Civil en territorio espa&ntilde;ol. Casi de forma simult&aacute;nea, en su pa&iacute;s natal, Hitler ascend&iacute;a al poder.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades."
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            <span class="title">
                Will Faber formó parte del Grupo Ibiza 59, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades.                            </span>
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        Como consecuencia de este nuevo r&eacute;gimen, se produc&iacute;a una di&aacute;spora de poblaci&oacute;n alemana, jud&iacute;a y no jud&iacute;a -gente de izquierdas y dem&oacute;cratas-, contrarias a la ideolog&iacute;a del nuevo r&eacute;gimen, que recal&oacute; en algunos casos en Barcelona y tambi&eacute;n en Mallorca y Eivissa, muy baratas en aquella &eacute;poca. La capital catalana, primera ciudad de exilio del artista alem&aacute;n, era, por otro lado, uno de los bastiones nazis, estrat&eacute;gicos, en Espa&ntilde;a, para controlar las rutas mar&iacute;timas del Mediterr&aacute;neo Occidental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Barcelona vivi&oacute; Faber hasta 1936, cuando decidi&oacute; volver a Alemana coincidiendo con el estallido de la Guerra Civil. Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en diciembre de 1939, se inscrib&iacute;a al NSDAP utilizando su direcci&oacute;n barcelonesa: Carolinas, n&uacute;mero 11, seg&uacute;n el documento oficial al que ha accedido elDiario.es. &ldquo;Es bastante extra&ntilde;o porque pertenec&iacute;a a un grupo de artistas que hac&iacute;an arte -el de las nuevas corrientes- que para los nazis era considerado degenerado. Vienen a las islas a refugiarse, alguno de ellos, como el tambi&eacute;n alem&aacute;n Erwin Broner, eran jud&iacute;os&rdquo;, explica Lluis Ruiz, presidente del F&oacute;rum per la Mem&ograve;ria Hist&oacute;rica en las Pitiusas.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es bastante extraño porque pertenecía a un grupo de artistas que hacían arte -el de las nuevas corrientes- que para los nazis era considerado degenerado. Vienen a las islas a refugiarse, alguno de ellos, como el también alemán Erwin Broner, eran judíos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lluís Ruiz</span>
                                        <span>—</span> Presidente del Fórum per la Memòria Histórica en las Pitiüses
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Una imagen vinculada a la vanguardia</strong></h2><p class="article-text">
        Junto a sus datos personales, se reflejan, en la ficha hecha p&uacute;blica por los archivos estadounidenses, su profesi&oacute;n: &ldquo;Maler&rdquo; -pintor, en alem&aacute;n- junto a la abreviatura &ldquo;Graph&rdquo; -gr&aacute;fico-, lo que revoca las posibilidades de que -como especula Ruiz con incredulidad- pueda tratarse de otra persona y no del mismo artista que aterriz&oacute; en la vida cultural ibicenca de la segunda mitad del siglo XX y se arrop&oacute; en la bohemia de sus tribus extranjeras.
    </p><p class="article-text">
        Faber lleg&oacute; a convertirse en una de las figuras m&aacute;s reconocibles de la isla: pintor e ilustrador, su trayectoria autodidacta estuvo marcada por los desplazamientos entre pa&iacute;ses y la experimentaci&oacute;n art&iacute;stica de una carrera que se forj&oacute; principalmente en las ciudades de M&uacute;nich y Berl&iacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El pintor alemán fue una de las figuras más reconocibles de la isla y su carrera se forjó principalmente en Múnich y Berlín</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Naci&oacute; en 1901 y, aunque primero trabaj&oacute; como herrero, pronto orient&oacute; su actividad hacia el arte, recoge la Enciclop&egrave;dia d&rsquo;Eivissa i Formentera, que le dedica un apartado a su biograf&iacute;a como parte de las personalidades que pasaron entonces por la pitiusa. Su carrera arranc&oacute; con t&eacute;cnicas de grabado sobre madera y a finales de aquellos felices a&ntilde;os 20 contrajo matrimonio con Emma Kaiser en la capital alemana. Precisamente, una de las hip&oacute;tesis con m&aacute;s peso de que aparezca en los registros al partido nazi es que lo hiciera para, de alg&uacute;n modo, salvar a su mujer y no por afinidades reales con el nazismo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las hipótesis con más peso de que aparezca en los registros al partido nazi es que lo hiciera para, de algún modo, salvar a su mujer y no por afinidades reales con el nazismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La pareja se estableci&oacute; en 1932 en Barcelona, donde Faber trabaj&oacute; como dise&ntilde;ador gr&aacute;fico e ilustrador antes de viajar a Eivissa para una estancia corta que terminar&iacute;a prolongando. All&iacute; coincidi&oacute; con algunos de los artistas e intelectuales europeos que hab&iacute;an encontrado refugio en la isla, entre ellos el dada&iacute;sta vien&eacute;s Raoul Hausmann y el arquitecto Erwin Broner, antes de marcharse a su pa&iacute;s de origen hasta el 39 -a&ntilde;o en que se afilia al partido de Hitler-. Inmediatamente despu&eacute;s se embarc&oacute; por segunda vez el mismo recorrido: primero la ciudad catalana y luego Balears. Esta vez para quedarse.
    </p><p class="article-text">
        Su obra empez&oacute; a exponerse de manera habitual en galer&iacute;as y espacios art&iacute;sticos de Eivissa. El pintor hab&iacute;a bebido del expresionismo alem&aacute;n y recibido influencias del racionalismo espacial de la Bauhaus -que primero colabor&oacute; con el nazismo, pero m&aacute;s tarde fue prohibida por el mismo- y lleg&oacute; a formar parte de instituciones como el Museu d&rsquo;Art Contemporani d&rsquo;Eivissa (MACE), que todav&iacute;a alberga alguna de sus colecciones. As&iacute; como en instituciones muse&iacute;sticas catalanas (lleg&oacute; a recibir la Medalla d&rsquo;Or en Barcelona).
    </p><h2 class="article-text"><strong>Eivissa: refugio de artistas europeos</strong></h2><p class="article-text">
        La llegada del pintor vanguardista a la isla se produjo en un contexto mundial en que la pitiusa atra&iacute;a a numerosos artistas e intelectuales europeos, fugitivos de la inestabilidad pol&iacute;tica y del avance de los reg&iacute;menes fascistas. Entre ellos Haussmann o el fil&oacute;sofo jud&iacute;o Walter Benjamin, quien vivi&oacute; durante una temporada en Sant Antoni y termin&oacute; suicid&aacute;ndose por la continua persecuci&oacute;n de la Gestapo.&nbsp;Tambi&eacute;n la -menos conocida- pintora jud&iacute;a-austriaca Lene Schneider-Kainer residi&oacute; en Eivissa entre 1933 y 1936 despu&eacute;s de que el Partido Nacionalsocialista Obrero Alem&aacute;n se convirtiera en la principal fuerza pol&iacute;tica de su pa&iacute;s.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La llegada del pintor vanguardista a la isla se produjo en un contexto mundial en que la pitiusa atraía a numerosos artistas e intelectuales europeos, fugitivos de la inestabilidad política y del avance de los regímenes fascistas, como el filósofo judío Walter Benjamin</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El existencialista argelino -y de ascendencia menorquina- <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/blogs/opinion/albert-camus-hijo-noble-linaje-menorquin_132_10120695.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Albert Camus</a> se asent&oacute; igualmente en el para&iacute;so mediterr&aacute;neo, junto a literatos nacionales de la generaci&oacute;n del 27, como <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/cueva-refugio-rafael-alberti-maria-teresa-leon-caian-bombas-guerra-civil_1_9573640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rafael Alberti o Mar&iacute;a Teresa Le&oacute;n</a>, en un grupo vanguardista que complementaban los arquitectos Broner y el catal&aacute;n Josep Llu&iacute;s Sert.
    </p><p class="article-text">
        Eivissa se convierte as&iacute; en un punto de encuentro para creadores europeos que buscaban desarrollar su trabajo en un entorno alejado de las tensiones pol&iacute;ticas que sacud&iacute;an el continente. &ldquo;Durante la Segunda Rep&uacute;blica hubo una presencia significativa de intelectuales for&aacute;neos que propagaron esta visi&oacute;n paradis&iacute;aca de la isla al exterior&rdquo;, explic&oacute; Rosa Rodr&iacute;guez, licenciada en Historia del Arte y autora de <em>La construcci&oacute; d&rsquo;un mite. Cultura i franquisme (1936-1975)</em>, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/franco-utilizo-artistas-extranjeros-blanquear-dictadura-isla-libertad-placer_1_9812831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para otro reportaje de elDiario.es publicado en 2022.</a>
    </p><h2 class="article-text"><strong>El grupo &lsquo;Ibiza 59&rsquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Pese a que muchos huyeron con el estallido de la Guerra Civil -y antes fueron perseguidos o represaliados por los reg&iacute;menes nazi-fascistas-, otros como Faber siguieron encontraron refugio en <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/historia-cultura-hippie-ibiza-habia-represion-franco-isla-daba-libertad_1_9081243.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la isla hippie</a>, que, por otro lado, estaba atada al yugo de una dictadura que hab&iacute;a sido apoyada por las mismas que les hab&iacute;an obligado a huir.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las particulares circunstancias terminaron creando, a finales de los cincuenta, el <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/franco-utilizo-artistas-extranjeros-blanquear-dictadura-isla-libertad-placer_1_9812831.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo Ibiza 59</a>, formado por artistas de vanguardia de variopintas nacionalidades que compart&iacute;an un inter&eacute;s por el arte contempor&aacute;neo, especialmente por las corrientes renovadoras europeas y la abstracci&oacute;n geom&eacute;trica de posguerra.
    </p><p class="article-text">
        A esta cuadrilla de tendencia izquierdista pertenec&iacute;a Faber, que, cuando se afili&oacute;, por otro lado, al Partido Nazi, ten&iacute;a 38 a&ntilde;os y ya hab&iacute;a pertenecido a este ecosistema bohemio de la isla. &ldquo;A esa edad, ya no era demasiado joven, sino que ya deb&iacute;a tener una conciencia pol&iacute;tica plena&rdquo;, considera Buades. Fue en el a&ntilde;o 36, tras el estallido de la contienda civil en Espa&ntilde;a, cuando el pintor volvi&oacute; a Alemania, a Saarbr&uuml;cken, la capital del <em>land</em> alem&aacute;n de Sarre, de donde era oriundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En este territorio fronterizo con la regi&oacute;n francesa de Lorena y que pas&oacute; a ser administrado por Francia como represalia tras la Primera Guerra Mundial, pero recuperado por Hitler en 1935, vivi&oacute; Faber cuando se afili&oacute; al NSDAP. Por su g&eacute;nero y su edad, le habr&iacute;a correspondido ir al frente -escalaba el segundo conflicto b&eacute;lico a nivel mundial-. Sin embargo, volvi&oacute; a las islas posteriormente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El artista, que perteneció a una cuadrilla de tendencia izquierdista -el Grupo Ibiza 59-, abandonó España en el 36 tras el estallido de la Guerra Civil. Volvió a Alemania, desde donde se afilió al Partido Nazi con 38 años de edad. Regresó a la isla años más tarde</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Su predilecci&oacute;n fidedigna por Eivissa y su presunta identidad rupturista con el fascismo le merecieron al pintor una calle en el barrio de ses Figueretes de Vila que todav&iacute;a conserva su nomenclatura. Pero el nuevo hallazgo levanta la cuesti&oacute;n sobre el reconocimiento, que ahora suscita contrariedad de opiniones entre los expertos en memoria hist&oacute;rica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras su hallazgo en la base de datos de Die Zeit, el mismo Buades intent&oacute; rectificar la informaci&oacute;n sobre el artista en Viquip&egrave;dia -la versi&oacute;n catalana de Wikipedia-, pero la persona responsable del perfil de Faber revoc&oacute; los nuevos archivos que el profesor hab&iacute;a publicado y demostraban su afiliaci&oacute;n al partido nazi, as&iacute; como parte de la informaci&oacute;n que hab&iacute;a a&ntilde;adido, cuenta a elDiario.es.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Afiliarse la partido: una decisi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Por ahora, solo existen especulaciones e inc&oacute;gnitas respecto a los motivos que le condujeron a inscribirse en un partido aparentemente tan contrario a sus ideales y los de sus afines. Por otro lado, no era obligatorio inscribirse a los NSDAP. &ldquo;De hecho, durante largos periodos suspendieron las nuevas afiliaciones para evitar una avalancha de oportunistas&rdquo;, se&ntilde;ala Joan Buades. Es decir, evitar que la poblaci&oacute;n alemana se registrara para protegerse de recibir represalias por parte del r&eacute;gimen.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la p&aacute;gina oficial de los Archivos Nacionales de Alemania, la mayor&iacute;a de las solicitudes datan del per&iacute;odo 1936-37 -previamente no estaban permitidas-, antes de la reapertura de la membres&iacute;a al p&uacute;blico en general en 1939. Fue entonces, durante el mes de diciembre, cuando Faber se inscribi&oacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La ficha del registro en el partido nazi."
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            <span class="title">
                La ficha del registro en el partido nazi.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Le dieron acceso en el a&ntilde;o 40, entr&oacute; bastante tard&iacute;o. Muchos alemanes se afiliaron por motivos oportunistas, porque era m&aacute;s f&aacute;cil conseguir trabajo, obtener encargos por parte del Gobierno y entrar a las ofertas p&uacute;blicas de empleo&rdquo;, detalla Alex Sepasgosarian, periodista del diario alem&aacute;n <em>Mallorca Magazin</em> y autor del libro <em>Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945</em>. Otra de las razones por las que la gente se inscrib&iacute;a era que era m&aacute;s f&aacute;cil salir de Alemania y gestionar los visados, lo que podr&iacute;a explicar la decisi&oacute;n del artista.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Le dieron acceso en el año 40, entró bastante tardío. Muchos alemanes se afiliaron por motivos oportunistas, porque era más fácil conseguir trabajo, obtener encargos por parte del Gobierno y entrar a las ofertas públicas de empleo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Alex Sepasgosarian</span>
                                        <span>—</span> Periodista de &#039;Mallorca Magazin&#039; y autor del libro &#039;Mallorca bajo la cruz gamada. 1933- 1945&#039;
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hitler hab&iacute;a desplegado organizaciones del partido por el extranjero, incluido Balears, que contaba con su filial. En el caso de Mallorca, ten&iacute;a su propia Org-Gruppe (grupo de organizaci&oacute;n), que se fund&oacute; en verano de 1932, medio a&ntilde;o antes de que Hitler llegara a la Canciller&iacute;a. Tambi&eacute;n hab&iacute;a una en Eivissa, eso s&iacute;, con un n&uacute;mero de miembros mucho menor porque la pitiusa no era un destino tan popular entre los alemanes -a d&iacute;a de hoy, su principal mercado tur&iacute;stico sigue siendo el brit&aacute;nico-. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En Ibiza hab&iacute;a un roce ideol&oacute;gico entre el grupo de germanos exiliados, de hecho, el grupo de organizaci&oacute;n ibicenco se puso en contacto con el de Mallorca para presentar una queja -por la existencia de una especie de disidencia contra el NSDAP- que lleg&oacute; hasta el c&oacute;nsul&rdquo;, pormenoriza el periodista de <em>Mallorca Magazin</em>.
    </p><p class="article-text">
        En datos, seg&uacute;n <a href="https://www.researchgate.net/publication/317689474_Review_of_Junge_Kampfer_alte_Opportunisten_by_Jurgen_Falter_ed" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> de 2017 publicado en la Revista de Estudios Pol&iacute;ticos del Centro de Estudios Pol&iacute;ticos y Constitucionales, entre mayo 1937 y 1942 se afiliaron m&aacute;s de 4.800.000 personas al partido. La cifra hab&iacute;a crecido escandalosamente cuando termin&oacute; la Segunda Guerra Mundial: el partido nazi ten&iacute;a 8,8 millones de afiliados en todo el territorio bajo su control; esto es el 15% de la poblaci&oacute;n con derecho al voto. El principal requisito era ser ario, y secundariamente, no tener antecedentes penales, contar con un trabajo &ldquo;honesto&rdquo; y no haberse convertido al islam, entre otros.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una &ldquo;fiebre patri&oacute;tica&rdquo; derivada del nazismo</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los episodios m&aacute;s llamativos del &uacute;ltimo periodo de Faber en Espa&ntilde;a fue su amistad con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/censor-censurado-camilo-jose-cela_1_4002270.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camilo Jos&eacute; Cela, censor durante el franquismo</a>. Ambos se conocieron en 1960, cuando Faber obtuvo un premio de pintura organizado por la galer&iacute;a El Corsario y que estaba presidido por el escritor gallego. La relaci&oacute;n se prolong&oacute; durante a&ntilde;os y estuvo marcada por encuentros frecuentes durante las visitas de Cela a Eivissa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En realidad, esto muestra que estaba muy arropado por gente del r&eacute;gimen y que, a&uacute;n as&iacute;, ha podido mantener esta ficci&oacute;n -&eacute;l como figura rupturista- hasta hoy, cuando los americanos han hecho p&uacute;blica la base de datos de afiliados&rdquo;, conjetura Buades. Por su parte, el experto en memoria hist&oacute;rica Antonio Vi&ntilde;ar&aacute;s a&ntilde;ade que, cuando emergi&oacute;, hab&iacute;a una &ldquo;fiebre absoluta&rdquo; por el partido de Hitler: &ldquo;La gente estaba euf&oacute;rica, confiaba en que iba a traer grandes cambios a la sociedad alemana&rdquo;. Lo compara, ahora, con el auge de la ultraderecha en Europa.
    </p><p class="article-text">
        Sepasgosarian precisa que, efectivamente, en el 39 hab&iacute;a una &ldquo;euforia patri&oacute;tica&rdquo; desencadenada por el nazismo y acentuada por la reciente conquista de Polonia. &ldquo;En el caso de Faber parece m&aacute;s una cuesti&oacute;n oportunista, para quedar bien con las autoridades alemanas y tambi&eacute;n con las autoridades espa&ntilde;olas y poder continuar con sus objetivos vitales&rdquo;, a&ntilde;ade. 
    </p><p class="article-text">
        En abril de 1939 el Bando Nacional -af&iacute;n al r&eacute;gimen hitleriano- hab&iacute;a derrotado al bando republicano. Durante el conflicto, los alemanes, que ya profesaban amor por Balears y se hab&iacute;an asentado en Espa&ntilde;a, huyeron por miedo, ayudados incluso por la Marina Alemana. &ldquo;Pero, cuando termin&oacute; la guerra, la mayor&iacute;a quer&iacute;a volver al mar y al sol, y muchos lo hicieron&rdquo;, a&ntilde;ade el periodista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángela Torres Riera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/enigma-will-faber-ficha-nazi-cuestiona-biografia-pintor-aleman-vinculado-ibiza-bohemia_1_13276365.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 20:27:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El enigma de Will Faber: la ficha nazi que cuestiona la biografía del pintor alemán vinculado a la Ibiza bohemia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Nazismo,Adolf Hitler,Ibiza,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/decadas-verbenas-queer-bar-terremoto-alcorcon-vecinas-travestis-comparten-fiesta_1_13278413.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/878ef4f5-722e-434d-9b0d-e497fbffd9d0_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144685.jpg" width="1029" height="579" alt="Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En palabras de Pepa Charro, el Flexas "siempre ha sido un sitio muy libre y muy transversal"</p><p class="subtitle">Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: “El amor necesita su dosis de mentira”</p></div><p class="article-text">
        Hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, una pareja alquil&oacute; el m&iacute;tico Bar Flexas. Tras estar cerrado durante a&ntilde;os, cargado de viejas botellas sin abrir y una taza de caf&eacute; todav&iacute;a sobre la barra, sus puertas volvieron a abrirse. Ante el descr&eacute;dito de los vecinos de una zona completamente degradada, el local ech&oacute; a andar en 2004. Y lo hizo con tal entusiasmo que, justo un a&ntilde;o despu&eacute;s, tuvo lugar la primera edici&oacute;n de su propia fiesta, una celebraci&oacute;n veraniega y reivindicativa que crecer&iacute;a sin parar hasta desbordar del todo la ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La primera verbena fue en la calle frente al bar. Al a&ntilde;o siguiente, la fiesta se expandi&oacute; a dos calles. Al siguiente, se traslad&oacute; a una plaza cercana. Finalmente, en 2009 tuvo que mudarse al Parc de la Mar ante el creciente n&uacute;mero de asistentes, convirti&eacute;ndose as&iacute; en uno de los eventos veraniegos m&aacute;s multitudinarios de Palma. 
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito de esta hist&oacute;rica fiesta del bar, impulsado por Pepa Charro &mdash;La Terremoto de Alcorc&oacute;n&mdash; y Xavier Aloy se debe, en gran parte, a la uni&oacute;n de dos ingredientes fundamentales: su papel en la revitalizaci&oacute;n del barrio de Canamunt y su esp&iacute;ritu reivindicativo, cabaretero e inclusivo.&nbsp;
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                    alt="El espíritu de la fiesta defiende un espacio intergeneracional donde &quot;caben todas las formas de ser, de vestir, de bailar, de existir&quot;, según Pepa Charro."
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            <span class="title">
                El espíritu de la fiesta defiende un espacio intergeneracional donde &quot;caben todas las formas de ser, de vestir, de bailar, de existir&quot;, según Pepa Charro.                            </span>
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                    alt="En el quinto aniversario participaron La Prohibida, Óscar (Las Fellini) y María Jesús con su acordeón."
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            <span class="title">
                En el quinto aniversario participaron La Prohibida, Óscar (Las Fellini) y María Jesús con su acordeón.                            </span>
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        Con una media de 15.000 asistentes en sus &uacute;ltimas ediciones, a lo largo de m&aacute;s de dos d&eacute;cadas han pasado por sus escenarios artistas como Falete, Az&uacute;car Moreno, Massiel, Leo Bassi,&nbsp;Samantha Fox, Ni&ntilde;o de Elche, Rodrigo Cuevas, Ladilla Rusa o Tomeu Penya. &ldquo;Lo que pas&oacute; fue un milagro muy bonito: de repente el barrio entero se llen&oacute; de gente que no conoc&iacute;amos, que se mezclaba con las vecinas de siempre, con travestis, con curiosos, con gente mayor que sal&iacute;a al balc&oacute;n. Y ah&iacute; entendimos que aquello no era solo una fiesta, era algo que estaba creando comunidad&rdquo;, explica Pepa Charro a elDiario.es, quien recuerda que empezaron en el bar y acabaron &ldquo;recibiendo a miles de personas, fue muy loco&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A lo largo de más de dos décadas han pasado por sus escenarios artistas como Falete, Azúcar Moreno, Massiel, Leo Bassi, Samantha Fox, Niño de Elche, Rodrigo Cuevas, Ladilla Rusa o Tomeu Penya</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La uni&oacute;n de cultura, espect&aacute;culo y activismo LGTBI han estado siempre en el centro del bar, que, en palabras de Charro, &ldquo;siempre ha sido un sitio muy libre y muy transversal&rdquo;. &ldquo;Eso ha hecho que la fiesta tambi&eacute;n sea un sitio donde caben todas las formas de ser, de vestir, de bailar, de existir. Y eso, aunque ahora suene muy f&aacute;cil de decir, durante muchos a&ntilde;os no lo era tanto en Palma&rdquo;, recuerda la cantante y actriz espa&ntilde;ola.
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        La Fiesta del Flexas ha funcionado siempre, seg&uacute;n sus organizadores, como una mezcla muy precisa entre caos organizado y una red afectiva tejida a base de favores, complicidades y una log&iacute;stica casi artesanal. &ldquo;Aqu&iacute; nunca ha habido un gran cach&eacute; ni una producci&oacute;n convencional; hab&iacute;a gente que ven&iacute;a de toda Espa&ntilde;a a pedirte cantar dos canciones, literalmente dos, y con eso constru&iacute;amos una noche que pod&iacute;a tener perfectamente veinte o m&aacute;s actuaciones&rdquo;, recuerda Pepa Charro, que subraya c&oacute;mo esa acumulaci&oacute;n de mini-intervenciones era parte del ADN de la fiesta. &ldquo;Era un desfile continuo, sin jerarqu&iacute;as, donde lo mismo te sub&iacute;a un artista consagrado que una amiga que llevaba semanas ensayando en su casa&rdquo;, concluye.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que pasó fue un milagro muy bonito: de repente el barrio entero se llenó de gente que no conocíamos, que se mezclaba con las vecinas de siempre, con travestis, con curiosos, con gente mayor que salía al balcón. Y ahí entendimos que aquello no era solo una fiesta, era algo que estaba creando comunidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Pepa Charro</span>
                                        <span>—</span> La Terremoto de Alcorcón
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Uno de los sellos m&aacute;s celebrados de estas noches de verano era el famoso &ldquo;artista sorpresa internacional&rdquo;, cuya identidad no se desvelaba ni a parte del equipo hasta el &uacute;ltimo momento. Tambi&eacute;n estuvieron llenas de enamoramientos que hoy todav&iacute;a perduran, en parejas que celebran su aniversario asistiendo cada a&ntilde;o a la fiesta. As&iacute; como de actuaciones tan inesperadas&nbsp;como la de Massiel, quien visit&oacute; la fiesta sin querer cantar tras haberse retirado y que, sin embargo, tras escuchar cantar <em>El Noa, Noa </em>al p&uacute;blico no pudo resistirse a subir al escenario.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ha habido actuaciones tan inesperadas como la de Massiel, quien visitó la fiesta sin querer cantar tras haberse retirado y que, sin embargo, tras escuchar cantar &#039;El Noa, Noa&#039; al público no pudo resistirse a subir al escenario</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El bar Flexas se encuentra en Canamunt, un barrio del centro de Palma en transformación por la presión inmobiliaria y la turistificación."
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            <span class="title">
                El bar Flexas se encuentra en Canamunt, un barrio del centro de Palma en transformación por la presión inmobiliaria y la turistificación.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una red de apoyo entre vecinos</strong></h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del escenario, el impacto del Flexas se extiende al barrio de Canamunt y no puede entenderse sin la dimensi&oacute;n comunitaria que ha generado a lo largo del tiempo. Una de las voces m&aacute;s cercanas al Flexas es Tina Codina, vecina del bar y colaboradora durante muchos a&ntilde;os en sus actividades. Ella sit&uacute;a la fiesta como un elemento que ayud&oacute; a articular la vida vecinal en un momento de transformaci&oacute;n urbana: &ldquo;Cuando llegamos, el barrio estaba completamente degradado y el Flexas ayud&oacute; a crear una red, junto a la asociaci&oacute;n de vecinos, y regenerar una forma de vida que despu&eacute;s se ha ido perdiendo con la gentrificaci&oacute;n&rdquo;, apunta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando llegamos, el barrio estaba completamente degradado y el Flexas ayudó a crear una red, junto a la asociación de vecinos, y regenerar una forma de vida que después se ha ido perdiendo con la gentrificación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tina Codina</span>
                                        <span>—</span> Vecina y colaboradora de actividades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En los primeros a&ntilde;os, antes de que existieran redes sociales, los organizadores recurrieron a m&eacute;todos casi anal&oacute;gicos para implicar al vecindario: &ldquo;Dejaron cartas en los portales de la zona para localizar a la antigua asociaci&oacute;n de vecinos y saber qui&eacute;n segu&iacute;a all&iacute;&rdquo;, recuerda Codina. Aquella b&uacute;squeda deriv&oacute; en el renacer de una entidad vecinal que llevaba a&ntilde;os pr&aacute;cticamente inactiva, en un contexto de reconstrucci&oacute;n del tejido comunitario del barrio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Momento en el que reabren, por primera vez, el local del bar Flexas en 2004.                            </span>
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                    alt="Una de las fiestas celebradas en el interior del reconocido bar palmesano."
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            <span class="title">
                Una de las fiestas celebradas en el interior del reconocido bar palmesano.                            </span>
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        Esa tensi&oacute;n entre arraigo y transformaci&oacute;n atraviesa toda la historia del Flexas. Codina lo resume como una resistencia cotidiana: &ldquo;Vivimos rodeados de cambios muy fuertes, edificios comprados por fondos extranjeros, casas convertidas en una sola vivienda, gente que desaparece del barrio&hellip; y, en ese contexto, espacios como el Flexas te hacen sentir que todav&iacute;a perteneces a alg&uacute;n sitio&rdquo;, se&ntilde;ala. Esa dimensi&oacute;n de refugio, casi dom&eacute;stica, ha sido clave para entender por qu&eacute; la fiesta ha trascendido lo puramente festivo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Vivimos rodeados de cambios muy fuertes, edificios comprados por fondos extranjeros, casas convertidas en una sola vivienda, gente que desaparece del barrio… y, en ese contexto, espacios como el Flexas te hacen sentir que todavía perteneces a algún sitio</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Tina Codina</span>
                                        <span>—</span> Vecina y colaboradora de actividades
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En esa misma l&iacute;nea, el legado de uno de los grandes colaboradores en las fiestas Fernando Estrella, fallecido en 2023, sigue muy presente en el imaginario del bar. M&uacute;sico de la movida madrile&ntilde;a, fundador de Peor Impossible y figura central del proyecto, su personalidad excesiva, performativa y profundamente libre ha sido recientemente recuperada en el documental &ldquo;Estrella, cometa, sat&eacute;lite y planeta&rdquo;, dirigido por Pedro de Echave. El filme re&uacute;ne testimonios de amistades cercanas y repasa su papel como alma creativa del Flexas, adem&aacute;s de su trayectoria como artista, cocinero y activista LGTBI. Para quienes lo conocieron, Estrella representaba la fiesta como forma de vida, una idea que a&uacute;n hoy atraviesa la identidad del espacio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su historia, la intensa trayectoria del bar Flexas le ha valido numerosos reconocimientos: en 2017 el Ayuntamiento declar&oacute; la fiesta Actividad de Inter&eacute;s P&uacute;blico; en 2019 el establecimiento fue incorporado al Cat&aacute;logo de Locales Emblem&aacute;ticos de Palma; y en 2022 recibi&oacute; un Solete Repsol, renovado posteriormente, consolidando su prestigio como uno de los espacios culturales y sociales m&aacute;s singulares de la ciudad.&nbsp;
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                    alt="El legendario músico de la movida madrileña Fernando Estrella (en el centro) sigue muy presente en el imaginario del bar."
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                El legendario músico de la movida madrileña Fernando Estrella (en el centro) sigue muy presente en el imaginario del bar.                            </span>
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            <span class="title">
                Momento de una actuación de diferentes niñas en el escenario frente al público en el Parc de la Mar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;San Reprimonio Bendito&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        La historia del Flexas forma parte de una tradici&oacute;n mucho m&aacute;s larga de activismo y cultura LGTBI en Mallorca. Antes de que existieran las celebraciones institucionales del Orgullo, colectivos como el Front d'Alliberament Gai de les Illes Balears (FAGI) protagonizaban acciones reivindicativas en plena Transici&oacute;n. El periodista y escritor Marcos Augusto recuerda que aquellos primeros movimientos ten&iacute;an un car&aacute;cter &ldquo;profundamente contracultural&rdquo; y &ldquo;estaban muy alejados de las estructuras institucionales actuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los episodios m&aacute;s recordados figura el llamado &ldquo;San Reprimonio Bendito&rdquo;, una singular protesta a mediados de los a&ntilde;os ochenta organizada tras el cierre de varios locales de ambiente en Palma. &ldquo;Se vistieron todas las maricas de aquel momento como si fueran a un paso de Semana Santa y llevaron a un santo que simbolizaba al alcalde&rdquo;, cuenta Augusto. Mientras recorr&iacute;an las calles coreaban consignas como &ldquo;Ram&oacute;n, te asusta, a ti tambi&eacute;n te gusta&rdquo;, en referencia al entonces alcalde socialista Ram&oacute;n Aguil&oacute;.
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            <span class="title">
                Las fiestas en el mítico bar siempre han mantenido un espíritu reivindicativo, cabaretero e inclusivo.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aquellas movilizaciones mezclaban s&aacute;tira, irreverencia y reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica. Una f&oacute;rmula que d&eacute;cadas m&aacute;s tarde reaparecer&iacute;a en el universo Flexas. El periodista tambi&eacute;n recuerda figuras como Juanito L&oacute;pez, hist&oacute;rico activista vinculado al movimiento de liberaci&oacute;n gay, que recorr&iacute;a Palma con falda a finales de los a&ntilde;os setenta desafiando las convenciones sociales de la &eacute;poca. Aunque las formas han cambiado, existe un hilo conductor entre aquellas primeras expresiones de resistencia y el esp&iacute;ritu que acab&oacute; convirtiendo al Flexas en un s&iacute;mbolo cultural de la ciudad.&nbsp;
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                Fernando Estrella en una de sus actuaciones en las fiestas organizadas por el bar                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>De la movilizaci&oacute;n al &ldquo;tardeo tur&iacute;stico&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Sin embargo, pese al &eacute;xito de todas sus convocatorias y reconocimiento social, este verano la historia de sus fiestas de aniversario se ha detenido por primera vez. Los organizadores han anunciado la cancelaci&oacute;n de la 22&ordf; edici&oacute;n tras semanas de negociaciones con el Ayuntamiento de Palma. Mientras el Consistorio sostiene que ofreci&oacute; apoyo suficiente para garantizar la celebraci&oacute;n, los organizadores consideran que las condiciones planteadas hac&iacute;an inviable mantener el modelo que caracteriza al evento.
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                    alt="En 2009 la histórica fiesta se mudó al Parc de la Mar, donde llegó a alcanzar una media de más de 15.000 asistentes."
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                En 2009 la histórica fiesta se mudó al Parc de la Mar, donde llegó a alcanzar una media de más de 15.000 asistentes.                            </span>
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                Las fiestas del Flexas en el Parc de la Mar han llegado a alcanzar los 15.000 asistentes.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n adquiere una dimensi&oacute;n mayor porque coincide con otra circunstancia que ha sacudido recientemente al movimiento LGTBI de Balears. Apenas unos d&iacute;as antes, la asociaci&oacute;n Ben Amics anunciaba tambi&eacute;n la cancelaci&oacute;n de la tradicional verbena del Orgullo en Palma tras romper las negociaciones con el Ayuntamiento. Para Jan G&oacute;mez, coordinador de la asociaci&oacute;n Ben Amics &ldquo;esto no son dos problemas aislados&rdquo;. &ldquo;Forma parte de una estrategia de desmantelamiento de las pol&iacute;ticas LGTBI del PP y Vox&rdquo;, afirma a este diario.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La capital mallorquina no celebrará ni el Orgullo LGTBI ni la fiesta del bar Flexas este año</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Este equipo de gobierno ha querido quitarnos de en medio para poder organizar un tardeo tur&iacute;stico vac&iacute;o de contenido, cr&iacute;tica y defensa de derechos&rdquo;, critica G&oacute;mez, quien se&ntilde;ala adem&aacute;s la desaparici&oacute;n de actividades de visibilidad y programas educativos en esta legislatura. Seg&uacute;n el coordinador de Ben Amics, lo que est&aacute; en juego va mucho m&aacute;s all&aacute; de una fiesta: &ldquo;Estamos hablando de la movilizaci&oacute;n de miles de personas con un enorme valor social y cultural para la ciudad&rdquo;. En este sentido, Ben Amics mantendr&aacute; la manifestaci&oacute;n del Orgullo el 28 de junio, aunque trasladar&aacute; parte de sus actos principales a Manacor tras la invitaci&oacute;n de ese municipio.&nbsp;El Orgullosament Inca de este a&ntilde;o tambi&eacute;n acoger&aacute; actividades LGTBI en la isla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cartel de la decimotercera edición del aniversario, con un fotomontaje dedicado a Elvis Presley.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Resistir en la ciudad cambiante&nbsp;</strong></h2><p class="article-text">
        La cancelaci&oacute;n de la Fiesta del Flexas llega adem&aacute;s en un momento especialmente delicado para el barrio que vio nacer el proyecto. Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de la reapertura del bar, Canamunt atraviesa una transformaci&oacute;n acelerada marcada por la presi&oacute;n inmobiliaria, la turistificaci&oacute;n y la llegada de inversores internacionales. &ldquo;Llegaron las clases creativas, se dinamiz&oacute; el barrio y despu&eacute;s vino la especulaci&oacute;n&rdquo;, resume Codina, que argumenta diferentes esfuerzos del barrio a trav&eacute;s del reparto de comida a personas vulnerables o una asamblea pedag&oacute;gica para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Veinte a&ntilde;os despu&eacute;s de aquella primera fiesta improvisada frente al bar, el Flexas sigue representando mucho m&aacute;s que una verbena multitudinaria. Es la historia de una ciudad que encontr&oacute; en la diversidad, el humor y la cultura popular una forma de construir comunidad. Su cancelaci&oacute;n deja un vac&iacute;o en el calendario estival de Palma, pero tambi&eacute;n plantea una pregunta m&aacute;s profunda: qu&eacute; lugar ocupan hoy los espacios que durante d&eacute;cadas han servido para celebrar la diferencia, tejer v&iacute;nculos y resistir frente a la uniformidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/decadas-verbenas-queer-bar-terremoto-alcorcon-vecinas-travestis-comparten-fiesta_1_13278413.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos décadas de verbenas queer en el bar de La Terremoto de Alcorcón: “Vecinas y travestis comparten más que una fiesta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Palma,LGTBI,Orgullo LGTBI,Vox,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Pampliega, periodista: "El mal son los talibanes, no el Islam"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0e0232-2ea7-4cce-b695-2651f5a9a61a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144278.jpg" width="851" height="479" alt="Antonio Pampliega, periodista: &quot;El mal son los talibanes, no el Islam&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pampliega ha publicado Flores para Ariana (Ediciones La Tormenta, 2026), una novela que sitúa en Afganistán: en la protagonista están condensadas muchas de las historias femeninas que este escritor ha recogido en sus coberturas en tierra afgana</p><p class="subtitle">La nueva vida de Sodaba en Zaragoza tras huir de Afganistán: “Las mujeres allí no tienen derecho a nada”</p></div><p class="article-text">
        Alexievich, Svetlana: el alfabeto ha querido que <em>Los muchachos de zinc: Voces sovi&eacute;ticas de la guerra de Afganist&aacute;n</em> sea el primero de los trece libros de la bibliograf&iacute;a que aparece al terminar <em>Flores de Ariana</em>, pero no es casualidad. A la manera de la periodista bielorrusa, la &uacute;ltima novela de Antonio Pampliega Rodr&iacute;guez (Madrid, 1982) tambi&eacute;n est&aacute; narrada en primera persona. 
    </p><p class="article-text">
        La voz de la protagonista, sin embargo, son las voces de muchas mujeres. Es un libro de ficci&oacute;n, s&iacute;, pero se alimenta de decenas de historias reales. Fusiona escenas, recuerdos, datos o sentimientos que este periodista especializado en cr&oacute;nicas de larga distancia incluy&oacute; &ndash;o descart&oacute;&ndash; en los reportajes que film&oacute; y escribi&oacute; durante los ocho a&ntilde;os que estuvo viajando a Afganist&aacute;n. Entre 2010 y 2018 parec&iacute;a que el pa&iacute;s se hab&iacute;a liberado del terror de los talibanes. Un espejismo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Flores para Ariana</strong></em><strong> comienza con una imagen muy potente: septiembre de 1996, recibimiento triunfal a los talibanes en las calles de Kabul.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen nos hace entender que los afganos lo que quer&iacute;an era vivir en paz. Llevaban en guerra desde el 73, veintitr&eacute;s a&ntilde;os. Salieron a recibir a los talibanes como si fueran h&eacute;roes: en internet puedes encontrar las fotograf&iacute;as y ver c&oacute;mo engalanaron sus tanques. Obviamente, luego la cosa se torci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay represi&oacute;n moral sin corrupci&oacute;n sist&eacute;mica?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando acaba una guerra, adem&aacute;s de los ajustes de cuentas entre vencedores y vencidos, el poder se sustenta en una red clientelar. No s&oacute;lo ha ocurrido con el r&eacute;gimen talib&aacute;n. He vivido unas cuantas posguerras y creo que ni se estudian lo suficiente ni se les da el espacio que merecen en los medios. Al terminar la invasi&oacute;n sovi&eacute;tica, en el 89, de Afganist&aacute;n nos fuimos todos y all&iacute; los dejamos hasta el 2001&hellip; y porque los talibanes ayudaron a Osama [Bin Laden]&nbsp;a tirar las Torres Gemelas. Si no, seguir&iacute;an en aquel agujero negro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se dio cuenta de que todas las historias de las mujeres afganas eran la misma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo cuando hice un reportaje para Cuatro que se llama <em>Matrimonio infantil</em>, 2018 todas las entrevistadas son el eco de la voz de Ariana, la protagonista de la novela. Da igual que sean de Kabul, de Mazar e-Sharif, de Herat: las historias se van repitiendo y son todas terribles. Ah&iacute; me doy cuenta de que hay un problema muy grande con las mujeres. Las &iacute;bamos a dejar olvidadas. Los talibanes ya ten&iacute;an el 80% del pa&iacute;s bajo su control.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                En la novela se refleja la deshumanización de unos niños criados en la cultura de la violencia que imponen los talibanes.                            </span>
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        <strong>&iquest;El matrimonio concertado es el punto de no retorno para la mujer afgana? Es lo que motiva a las protagonistas de su novela a intentar la huida a Pakist&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las familias se desprenden de sus hijas porque son una especie de mercanc&iacute;a que se compra. Quiz&aacute;s el padre o el hermano les den un poco de libertad para estudiar o trabajar, pero en el momento en que se casen dependen de la voluntad del marido. Cuando se les plantea a las protagonistas &ndash;&ldquo;os vais a casar&rdquo;&ndash; es el momento en que se tienen que ir: eso pasa en la vida real. En mis &uacute;ltimos viajes ya ten&iacute;a m&aacute;s experiencia y contactos y me era m&aacute;s sencillo acceder a las mujeres afganas. Para un hombre es complicado entrar en esa cultura. Uno de los casos que vimos en 2018 fue el de una chica &ndash;diecis&eacute;is a&ntilde;os&ndash; que el padre quer&iacute;a casar con un se&ntilde;or de treinta y cuatro. La chica huy&oacute; &ndash;porque quer&iacute;a seguir estudiando&ndash;, la cogieron en la frontera entre Afganist&aacute;n e Ir&aacute;n y la metieron dos a&ntilde;os en un reformatorio acusada de prostituci&oacute;n. Despu&eacute;s de la condena, la obligaron a casarse con ese se&ntilde;or. Por todo ello, Afganist&aacute;n es uno de los pa&iacute;ses donde la tasa de suidicio entre las mujeres es m&aacute;s alta. El matrimonio, en muchos casos, es una condena a muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ramera&rdquo; o &ldquo;prostituta&rdquo; son de las palabras que, de forma muy despectiva, utilizan los hombres, m&aacute;s radicalizados o con m&aacute;s poder para insultar a las protagonistas femeninas de su novela. Sin embargo, en el escenario que pinta, la doble moral es el pan de cada d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los talibanes incumplen sus normas sin esconderse porque saben que la poblaci&oacute;n les tiene miedo, que nadie les va a toser. A Ariana y su hermana Parvana les llaman prostitutas, pero los talibanes consienten que haya un prost&iacute;bulo en Kabul donde ellos van a tener relaciones sexuales a cambio de dinero. Pero la doble moral no afecta s&oacute;lo a las mujeres en aquel pa&iacute;s. El <em>bacha bazi</em> &ndash;literalmente, jugar con ni&ntilde;os&ndash; es una tradici&oacute;n: se les obliga a danzar y luego se los somete&hellip; Como ocurre una sociedad donde la homosexualidad est&aacute; perseguida y penada con la muerte, se disfraza a ni&ntilde;os de ni&ntilde;as para enmascarar lo que est&aacute;n haciendo. La doble moral es una de las cosas que quer&iacute;a poner en valor en la novela. &iquest;Son radicales? S&iacute;, pero para los que ellos quieren.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reacci&oacute;n de Salem, el amigo de Ariana, cuando descubre que su padre es ped&oacute;filo puede resultar familiar en cualquier parte del mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los ni&ntilde;os, cuando hay dinero de por medio, son moneda de cambio. Lo he visto en el Congo &ndash;donde se usaba a ni&ntilde;os peque&ntilde;os y se mataba a chicas v&iacute;rgenes para hacer rituales atroces&ndash;, por ejemplo. El problema de Afganist&aacute;n es que coincide todo en un mismo pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se explica entonces Afganist&aacute;n? &iquest;Las experiencias que acumul&oacute; en Siria, Egipto, Iraq o, incluso, Hait&iacute; le ayudaron a contar un pa&iacute;s que, desde el siglo XIX, es una casilla codiciada en el tablero geopol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n que han tenido los occidentales es clave para entenderlo. Ya fuera con las pugnas entre los imperios Brit&aacute;nico y Ruso hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os o durante la Guerra Fr&iacute;a. Adem&aacute;s, Afganist&aacute;n es un estado fallido desde el golpe que se dio contra la monarqu&iacute;a absolutista [<em>de Mohamed Zahir Sha, 1973</em>]. Desde entonces nadie ha sabido darle una soluci&oacute;n. Los veinte a&ntilde;os (2001-2021) que estuvieron las tropas de la OTAN fueron un fracaso absoluto: nunca se invadi&oacute; Afganist&aacute;n con la intenci&oacute;n de estabilizarlo. Simplemente, hab&iacute;a que responder a unos atentados que causaron 3.000 muertos. El objetivo siempre fue Iraq. En 2003, cuando se sacan tropas para moverlas a suelo iraqu&iacute;, los afganos se dan cuenta de que los americanos no han venido para quedarse. &iquest;En qui&eacute;n te refugias? En se&ntilde;ores de la guerra y se&ntilde;ores de la droga: gente corrupta. En los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, la producci&oacute;n de opio se ha potenciado a niveles de los a&ntilde;os ochenta, cuando la guerra contra los sovi&eacute;ticos. A nadie le ha interesado nunca pacificar aquel pa&iacute;s y, ahora, ya no interesa nada de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las flores son la riqueza y la condena de los afganos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. En Kabul existe una calle dedicada a las flores. A los afganos les encanta tenerlas en su casa. A m&iacute; me llamaba la atenci&oacute;n ese contrapunto colorido a un pa&iacute;s tan gris. Y, a la vez, sin las amapolas de Afganist&aacute;n no habr&iacute;a llegado a Europa o a Am&eacute;rica toda la hero&iacute;na que se lleva consumiendo desde los a&ntilde;os sesenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La literatura sobre el simbolismo de la flor en la cultura isl&aacute;mica es extensa. &iquest;Qu&eacute; obras le sirvieron de ancla para desarrollar el argumento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que viaj&eacute; a Afganist&aacute;n fue en 2010, a ra&iacute;z de haber le&iacute;do <em>Mil soles espl&eacute;ndidos</em> y <em>Cometas en el cielo</em>, de Khaled Hosseini. Me enamor&eacute; del pa&iacute;s y ahora tengo una estanter&iacute;a s&oacute;lo de libros afganos. Todo lo que va saliendo sobre el pa&iacute;s me lo compro. Me interesa mucho. L&oacute;gicamente, adem&aacute;s de la documentaci&oacute;n, las entrevistas sobre el terreno fueron clave para ambientar la historia.
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                A Pampliega le llama la atención el contrapunto colorido que representan las flores en un país tan gris.                            </span>
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        <strong>Hace hincapi&eacute; en la diversidad afgana. Recuerda al lector, por ejemplo, que resisten minor&iacute;as hind&uacute;es en un territorio dominado por una teocracia. &iquest;Era imposible esconder al corresponsal detr&aacute;s del novelista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ficcionar las historias que me han ido contando durante a&ntilde;os, tambi&eacute;n quer&iacute;a que los lectores tuvieran una visi&oacute;n general de Afganist&aacute;n. A riesgo de ser pesado, quer&iacute;a ser pulcro a la hora de dar datos y cifras. Creo que eso le da realismo a la acci&oacute;n. El editor me dec&iacute;a que en algunos pasajes sent&iacute;a como si lo transportaran a Kabul y, claro, es que he estado en esa ciudad muchas veces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa forma tan visual de escribir, tirando de frases cortas y directas, est&aacute; relacionada con los trabajos para televisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quien me recomend&oacute; escribir con frases cortas fue Ram&oacute;n Perell&oacute;, el editor de Pen&iacute;nsula, con quien saqu&eacute; mi primer libro [<em>En la oscuridad</em>], donde contaba el secuestro. &ldquo;Antonio, sujeto, verbo y predicado. Ya est&aacute;, esa es la mejor forma de escribir&rdquo;. Desde entonces, esa es la f&oacute;rmula que utilizo en todos los textos que escribo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es un m&eacute;todo sencillo para explicar cuestiones complejas? </strong><em><strong>Flores para Ariana </strong></em><strong>est&aacute; repleta de contradicciones: las protagonistas, pese a estar sometidas por una teocracia, tienen fe en Al&aacute;. Y lo expresan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Amigas afganas como Latifah, que est&aacute; en Madrid como refugiada, aunque es chi&iacute;ta y no sunita como los talibanes, siguen creyendo. Lo mismo ocurre con muchos sirios, aunque el Estado Isl&aacute;mico eliminara a miles de personas musulmanas. Al final, la religi&oacute;n no hace a la persona sino que la persona es quien hace a la religi&oacute;n. Lo f&aacute;cil hubiera sido demonizar al Islam. Era importante poner el foco en que el mal son los talibanes, no la confesi&oacute;n religiosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo influyen dictaduras como la afgana para que la islamofobia permee en la sociedad occidental a trav&eacute;s del discurso de partidos que no son s&oacute;lo de ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las noticias que nos llegan de pa&iacute;ses como Afganist&aacute;n son fuego y gasolina para seguir encendiendo a la gente. Cuando hay un asesinato de una mujer, lo primero que muchos preguntan es: &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde es el asesino?&rdquo; Si resulta que es marroqu&iacute;, aprovechan el dato para atacar al Islam. Obviar que los talibanes o el Estado Isl&aacute;mico son musulmanes es un error, pero tambi&eacute;n hay que contar que hay muchos musulmanes que est&aacute;n en contra de ese terror. Los kurdos luchan contra ellos, los sirios combat&iacute;an contra ellos, Ahmad Masud [el l&iacute;der del Frente de Resistencia en Afganist&aacute;n] tambi&eacute;n combati&oacute; contra ellos&hellip; Pero quien es racista va a comprar el discurso de la islamofobia y no se va a preguntar los porqu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a su libro, esas contradicciones que nos encontramos en cualquier sociedad sirven para que el relato avance. Un ejemplo es el padre de las protagonistas: un hombre religioso y conectado a las tradiciones, pero de ideolog&iacute;a comunista y due&ntilde;o de una librer&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese se&ntilde;or existi&oacute;. Era el padre de una jugadora de baloncesto en silla de ruedas que se llama Nilofar Bayat [<em>qued&oacute; inv&aacute;lida cuando ten&iacute;a dos a&ntilde;os por el impacto de un cohete contra su casa, un ataque talib&aacute;n en el que muri&oacute; uno de sus hermanos</em>]. &Eacute;l no tuvo problema para darle permiso a su hija para que siguiera estudiando y jugando al baloncesto. Los hermanos intentaron vetarla, pero el padre dijo que no. &iquest;Por qu&eacute;? &Eacute;l ten&iacute;a una cultura y una formaci&oacute;n que no ten&iacute;an sus hijos, que se hab&iacute;an criado en un ambiente talib&aacute;n. La cultura machista &ndash;inculcada por el r&eacute;gimen y por el car&aacute;cter afgano de pura cepa&ndash; sobrevivi&oacute; a la invasi&oacute;n americana. Hay que combatir que ese pensamiento arraigue en las segundas y terceras generaciones de musulmanes que viven en Europa. 
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                Nilofar Bayat lanza a canasta. La historia de su familia una de las que inspiran &#039;Flores para Ariana&#039;.                            </span>
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        <strong>Ocurre tambi&eacute;n con las crisis econ&oacute;micas o, incluso, con los cambios de gobierno: la edad que uno tenga cuando empieza una guerra determina tu manera de ser, tu conducta, tus valores. Muchos de los ni&ntilde;os que aparecen al inicio de la novela est&aacute;n totalmente deshumanizados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy complicado ponerse en la piel de los personajes, pero si eres tan peque&ntilde;o y has visto lo que has visto, el grado de violencia que se vivi&oacute; en la guerra civil afgana &ndash;del 92 al 96, una aut&eacute;ntica carnicer&iacute;a&ndash;&nbsp;te tiene que afectar de alguna manera. &iquest;C&oacute;mo? Muchos acabaron abrazando la ideolog&iacute;a talib&aacute;n. Eran h&iacute;per violentos. Luego est&aacute; Salem, una rara avis, que ve a Ariana como una igual. En cambio, el resto de ni&ntilde;os del barrio le tiran piedras porque la odian. Es imposible avanzar si no se ve un &aacute;pice de esperanza. Lo tuvieron durante veinte a&ntilde;os, pero ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Salem, al principio, se enfrenta al poder talib&aacute;n sin ejercer violencia, pero luego le vemos disparar un rifle. &iquest;Con ese personaje quer&iacute;a recordar al lector que llega un momento en el que para sobrevivir no queda m&aacute;s remedio que mancharse las manos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, s&iacute;. No s&eacute; si matar, pero s&iacute; hacer cosas de las que no est&aacute;s orgulloso con tal de conseguir tu objetivo. &iquest;Cu&aacute;l era el de Salem? Encontrar a Ariana. &iquest;Que se tuvo que afiliar a los talibanes? Lo hizo. &iquest;El bien mayor est&aacute; por encima? Yo te dir&iacute;a que s&iacute;. Ese hombre, a pesar de las cosas que ha hecho, le dio una segunda oportunidad a su amiga&hellip; y a su hija.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; representa el conocimiento, la cultura, la lectura, la escritura en un pa&iacute;s donde incluso est&aacute;n prohibidas las muestras de afecto en p&uacute;blico o salir de casa con las u&ntilde;as pintadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son esas ventanas que puedes abrir de par en par e imaginarte ese mundo que te est&aacute; siendo vetado. Si Ariana no pod&iacute;a darle un abrazo a su amigo, recurre a la literatura, a trav&eacute;s, por ejemplo, de <em>El Principito</em>. Escribir y so&ntilde;ar es algo que no nos van a poder robar nunca. En muchas partes del mundo es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ah&iacute; est&aacute; tambi&eacute;n la red de escuelas clandestinas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que poner en valor que no todos los hombres son talibanes. Much&iacute;simos est&aacute;n en contra de lo que se est&aacute; haciendo. Tambi&eacute;n se juegan la vida permitiendo que se eduque de forma oculta a las mujeres en sus casas. El machismo puede venir de cualquier parte. Recuerdo, por ejemplo, la historia de Narges: la casaron con un chico de quince cuando ella ten&iacute;a s&oacute;lo ocho a&ntilde;os. En su nuevo hogar fueron su suegra y su cu&ntilde;ada quienes le hicieron la vida imposible porque sent&iacute;an que hab&iacute;a llegado para robarles el sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las p&aacute;ginas de cortes&iacute;a, Ediciones La Tormenta ha reproducido una de las p&aacute;ginas que escribi&oacute; en un cuaderno durante su secuestro (2015-2016). &iquest;C&oacute;mo era </strong><em><strong>Flores para Ariana</strong></em><strong> cuando Al Qaeda le liber&oacute; despu&eacute;s de casi trescientos d&iacute;as?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eran retazos, pero no me he desviado mucho de aquel manuscrito. El embri&oacute;n que saqu&eacute; de Siria son los cimientos de la novela. Ya ten&iacute;a el t&iacute;tulo puesto y los personajes perfilados. Luego fui completando con el acceso a los documentos y a Internet que, l&oacute;gicamente, no ten&iacute;a durante el secuestro. Es cierto que el final nunca lo escrib&iacute; porque pens&eacute;: en el momento en que termine y ponga el punto final a Ariana, tambi&eacute;n me lo voy a poner a m&iacute;.
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                Durante su secuestro en Siria, el periodista se evadía escribiendo sus recuerdos en ciudades como Kabul.                            </span>
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        <strong>Como Sherezade en </strong><em><strong>Las mil y una noches</strong></em><strong>. Fabulando para sobrevivir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        [<em>R&iacute;e</em>]&nbsp;Es que soy bastante supersticioso. Escribir fue una manera de salir adelante dentro de la celda. Me imaginaba paseando por Kabul, donde hab&iacute;a vivido seis meses, y describ&iacute;a el ambiente de sus plazas y avenidas&hellip; Cuando dejo de escribir, de hecho, caigo en una depresi&oacute;n bastante importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No reescribi&oacute; ni edit&oacute; demasiado el manuscrito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a escritas dos terceras partes de la novela cuando vino el viaje a Afganist&aacute;n, en 2018, donde pude acceder a las historias de muchas mujeres. A petici&oacute;n de los editores decid&iacute; pasar la narraci&oacute;n de tercera a primera persona. Me dijeron: tiene much&iacute;sima m&aacute;s fuerza si te lo cuenta Ariana, que es una adolescente que est&aacute; sufriendo en carne propia. S&oacute;lo mantuve la tercera en los cap&iacute;tulos que se centran en Parvana porque quer&iacute;a pon&eacute;rselo f&aacute;cil al lector al diferenciar las dos voces. Entre ellas he intentado plasmar que en un pa&iacute;s donde no hay amor, el amor entre dos hermanas est&aacute; por encima de todo. Publicar esta historia despu&eacute;s de que los documentos hayan estado guardados durante casi diez a&ntilde;os es un regalo para mi hermana Alejandra. Cuando la escrib&iacute; no pensaba que pudiera llegar a leerla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute;n contando a s&iacute; mismas las mujeres afganas? &iquest;A qu&eacute; escritoras deber&iacute;amos leer para conocer lo que usted ha contado desde su propia perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muy pocas mujeres afganas que hayan contado su historia, pero ahora mismo tenemos a Khadija Naim, la autora de <em>Sin velo</em>: donde cuenta c&oacute;mo le obligaron a casarse cuando su sue&ntilde;o era ser periodista y escap&oacute; para venir a Espa&ntilde;a, desde donde lucha para recuperar a sus tres cr&iacute;os. Es una voz s&uacute;per potente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:31:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Pampliega, periodista: "El mal son los talibanes, no el Islam"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Afganistán,Talibanes,Islam,Islamofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Miró era visto como un catalán y un rojo": Mallorca rechazó (al principio) al artista universal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/miro-visto-catalan-rojo-mallorca-rechazo-principio-artista-universal_1_13255715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73e617ef-8168-4236-aa95-3ea66831b2bf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Miró era visto como un catalán y un rojo&quot;: Mallorca rechazó (al principio) al artista universal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando el pintor se instaló en la isla fue ignorado en ciertos círculos y se le negó incluso la instalación de obras públicas como unos vitrales en la Catedral de Palma y unas esculturas en el Parc de la Mar</p><p class="subtitle">La obra de Joan Miró, el artista de formas simples y fuerza simbólica: “No solo fue un gran pintor, era muy generoso”</p></div><p class="article-text">
        No todo fue armon&iacute;a entre Joan Mir&oacute; y Mallorca. Cuando el artista decidi&oacute; hacer de la isla su casa, a mediados de los a&ntilde;os 50, el paisaje era distinto al que&nbsp;puede verse hoy. A pesar de las campa&ntilde;as institucionales recientes, especialmente las vinculadas a la candidatura de Palma como capitalidad cultural europea de 2031, que han tendido a reforzar una imagen de &iacute;ntima conexi&oacute;n, diversos especialistas coinciden en que el v&iacute;nculo del artista con la isla fue complejo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de ellos es el periodista cultural y bi&oacute;grafo del artista Josep Massot, autor de&nbsp;<em>Mir&oacute;, el ni&ntilde;o que hablaba con los &aacute;rboles</em>, quien plantea una lectura cr&iacute;tica sobre la acogida que recibi&oacute; el artista a su llegada. Considera que no fue recibido con los brazos abiertos en una Mallorca que estaba lejos de reunir las condiciones necesarias para reconocer la dimensi&oacute;n internacional del creador. Pese a que ya hab&iacute;a expuesto en medio mundo, a su llegada Mir&oacute; apenas cont&oacute; con un c&iacute;rculo cercano de amistades. De ah&iacute; que sea un t&oacute;pico la idea de que, en la isla, Mir&oacute; era solo el marido de do&ntilde;a Pilar. 
    </p><p class="article-text">
        Massot, que particip&oacute; recientemente en un simposio dedicado a la figura de Mir&oacute; celebrado en la Fundaci&oacute; Mir&oacute; de Palma, destaca que entre sus primeros apoyos se encontr&oacute; el editor Pere A. Serra, una figura que supo &ldquo;comprender la relevancia del creador&rdquo;. A este se le sumaron otras personas, como Ferran Cano, fundador de la antigua galer&iacute;a 4 Gats. Pero entre todas ellas cabe destacar a Nini Quetglas. La fundadora, junto a su exmarido, Pep Pinya, de la galer&iacute;a Pelaires de Palma reconoci&oacute; que Mir&oacute; se convirti&oacute; en su &ldquo;protector&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Quetglas explica que, cuando le propusieron al Ajuntament de Palma la donaci&oacute;n de la escultura&nbsp;<em>Nancy</em>, de Calder, que hoy luce en los jardines de S&rsquo;Hort del Rei, el alcalde de entonces les dijo &ldquo;que si al Ayuntamiento le iba a costar una sola peseta&rdquo; se la pod&iacute;an &ldquo;llevar&rdquo;. Algo que resulta sintom&aacute;tico de c&oacute;mo funcionaban las cosas a principios de los 70 en una ciudad que tendr&iacute;a que esperar algunos a&ntilde;os para la llegada de la modernidad.&nbsp;La prensa de la &eacute;poca tampoco contribuy&oacute; a facilitar la integraci&oacute;n del artista. Algunas cr&iacute;ticas fueron abiertamente hostiles.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato del artista Joan Miró.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Las litograf&iacute;as de Mallorca</strong></h2><p class="article-text">
        Esa tensi&oacute;n, seg&uacute;n el bi&oacute;grafo, se refleja en las litograf&iacute;as de la serie&nbsp;<em>Mallorca.&nbsp;</em>Se trata<em>&nbsp;</em>de<em>&nbsp;</em>una de las m&aacute;s conocidas entre la abundante obra gr&aacute;fica mironiana, realizada en el a&ntilde;o 1973. Lejos de interpretarlas como un homenaje, estas piezas evidenciar&iacute;an el malestar ante la transformaci&oacute;n acelerada del territorio. En ellas se percibe una preocupaci&oacute;n por la p&eacute;rdida de identidad cultural, la erosi&oacute;n del paisaje y el retroceso de la lengua propia. 
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            <span class="title">
                Imágenes de la serie Mallorca.                            </span>
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        Cabe destacar que, entre las exposiciones que se han celebrado en torno a la figura de Mir&oacute;, Magdalena Aguil&oacute;, exdirectora de la Fundaci&oacute;n Mir&oacute; y actual comisaria independiente, mostr&oacute; la serie completa en el Museo de Mallorca en el marco del &ldquo;A&ntilde;o Mir&oacute;&rdquo;, impulsado por todas las instituciones de la isla. Fue una m&aacute;s de las exposiciones que mostraron &ldquo;la importancia de Mallorca para Mir&oacute;&rdquo;, sin entrar en las tensiones que el artista vivi&oacute; con la isla. 
    </p><p class="article-text">
        En el texto publicado por el propio Consell de Mallorca se destaca el inter&eacute;s en &ldquo;poner en valor el legado de Joan Mir&oacute; y su v&iacute;nculo con Mallorca, donde vivi&oacute;, trabaj&oacute; y dej&oacute; un patrimonio que hoy forma parte del paisaje art&iacute;stico&rdquo;. Justamente la deformaci&oacute;n de otro paisaje, en este caso f&iacute;sico, fue la fuente de las cr&iacute;ticas que el artista verti&oacute; sobre la isla. Ahora, la instituci&oacute;n insular anunci&oacute; hace unas semanas que comprar&aacute; la serie completa de obra gr&aacute;fica, por 400.000 euros, para depositarla en el Museo de Mallorca.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Exterior de Son Boter, uno de los talleres de Miró."
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            <span class="title">
                Exterior de Son Boter, uno de los talleres de Miró.                            </span>
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        Aparte de los testimonios de las personas que le trataron, existe un texto publicado de una conversaci&oacute;n del artista con <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/cela-casona-tudanca-culturacantabria-tudanca_1_11825436.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Camilo Jos&eacute; Cela</a>, recogida en la revista&nbsp;<em>Papeles de Son Armadans</em>. En &eacute;l, deja claro su malestar con unos mallorquines que han dejado morir la tierra y no&nbsp;respetan su propia cultura.&nbsp;El escritor resid&iacute;a, por aquel entonces, cerca de Cala Major, en el barrio de la Bonanova, y no era ajeno al crecimiento que se estaba produciendo en toda esa zona.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la publicación Papeles de Son Armadans, Miró conversó con Camilo José Cela y le manifestó su malestar con unos mallorquines que dejaron morir la tierra y no respetaban su propia cultura</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Mir&oacute;, rechazado</strong></h2><p class="article-text">
        Las diferentes negativas a proyectos presentados por el artista tambi&eacute;n son un s&iacute;ntoma de la manera en la que fue entendido. Mir&oacute; mantuvo contactos con el obispado para realizar unos vitrales en la Catedral, pero se le deneg&oacute; el permiso. De esta manera, la intervenci&oacute;n mironiana hubiera dialogado con una previa, ejecutada en la capilla central y firmada por Antoni Gaud&iacute;, y con otra posterior, la capilla de Sant Pere, de Miquel Barcel&oacute;. Pero el pintor catal&aacute;n no obtuvo la respuesta que ansiaba. Su intervenci&oacute;n, impulsada por el&nbsp;<em>canonge</em>&nbsp;Baltasar Coll, se vio frenada por los sectores conservadores, que ve&iacute;an su pintura como algo &ldquo;infantil&rdquo;, seg&uacute;n se coment&oacute; entonces. En 1979, el pintor abandon&oacute; definitivamente el proyecto.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los sectores conservadores veían la pintura de Miró como algo &quot;infantil&quot; y por ello el Obispado de Mallorca negó al artista la oportunidad de realizar unos vitrales en la Catedral</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tampoco obtuvo permiso para instalar unas esculturas en el Parc de la Mar, de nuevo de la mano de Nini Quetglas. El artista pens&oacute; en una&nbsp;pieza situada frente a la Catedral, as&iacute; como un mosaico. Con otro proyecto, este de car&aacute;cter privado, le ocurri&oacute; lo mismo. Se trata de un nuevo edificio a escasos metros&nbsp;del taller Sert, pensado para la producci&oacute;n de obra gr&aacute;fica. Mir&oacute; realizaba sus litograf&iacute;as y grabados en el sur de Francia, pero quer&iacute;a acercar el espacio de producci&oacute;n para que le fuera m&aacute;s c&oacute;modo y no tener que desplazarse a otro pa&iacute;s. Pese a estar visado por el Colegio de Arquitectos, el proyecto le fue denegado sin demasiadas aclaraciones. El responsable del mismo, el arquitecto Antoni Juncosa, que particip&oacute; en el citado simposio de la Fundaci&oacute;n Mir&oacute;, fue contundente: &ldquo;Mir&oacute; era visto como un catal&aacute;n y un rojo&rdquo;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Interior del taller Sert.                            </span>
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        Cabe destacar que el artista rechaz&oacute; cualquier reconocimiento por parte de la dictadura, manteniendo una distancia radical respecto al franquismo. Esta actitud refuerza la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica de su figura y ayuda a entender su voluntad de no vincularse, ni siquiera de forma simb&oacute;lica, con el r&eacute;gimen. No en vano, una de sus im&aacute;genes m&aacute;s conocidas fueron los carteles que ejecut&oacute; de apoyo a la Segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El artista rechazó cualquier reconocimiento por parte de la dictadura, manteniendo una distancia radical respecto al franquismo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Massot se&ntilde;al&oacute; en diversas ocasiones el peligro que existe de que Mir&oacute; se convierta en una &ldquo;marca de ciudad&rdquo;. En este sentido, cabe recordar la propuesta de Palma 2031 que articulaba sobre Mir&oacute; como uno de los ejes de la&nbsp;capitalidad cultural que propon&iacute;a el Ajuntament de Palma. El bi&oacute;grafo apunta &ldquo;que no basta con pronunciar el nombre de Mir&oacute; para impulsar su visibilidad ni el entendimiento de su obra&rdquo;, a la vez que considera que Mallorca debe reivindicar &ldquo;el retorno de la obra del artista, cuando se cumplan los 50 a&ntilde;os de la muerte&rdquo; de un creador que, pese a fundar un lenguaje universal, no encontr&oacute; una v&iacute;a de comunicaci&oacute;n directa con ciertos sectores de la isla.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Augusto Lladó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/miro-visto-catalan-rojo-mallorca-rechazo-principio-artista-universal_1_13255715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 May 2026 20:21:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Miró era visto como un catalán y un rojo": Mallorca rechazó (al principio) al artista universal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Artistas,Pintura,Mallorca,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: "El amor necesita su dosis de mentira"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/deseo-vih-autodestruccion-tiempos-grindr-marcos-augusto-amor-necesita-dosis-mentira_1_13247070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/091a33de-a6c8-4095-9edf-6b3540f46693_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: &quot;El amor necesita su dosis de mentira&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor mallorquín debuta en la novela con Te hice dios (Random House), una historia sobre deseo, enfermedad y pulsión de muerte que se publica el próximo 4 de junio y que el autor presentará el 6 de junio en Palma junto al crítico literario Nadal Suau</p><p class="subtitle">Alana S. Portero revisa y pone luz a 'Mi querida señorita': “Hay más personas intersexuales que pelirrojos”</p></div><p class="article-text">
        Marcos Augusto (Palma) se r&iacute;e nervioso antes de empezar la entrevista. &ldquo;Estoy nervioso de verdad&rdquo;, admite al tel&eacute;fono mientras intenta quitar hierro a la situaci&oacute;n y pelea con el cord&oacute;n de una bota que no deja de soltarse mientras camina. Despu&eacute;s de a&ntilde;os dedicado a la gesti&oacute;n cultural y a la pol&iacute;tica institucional &mdash;fue director general de Promoci&oacute;n y Difusi&oacute;n Cultural del Ayuntamiento de Palma entre 2019 y 2023&mdash;, el escritor mallorqu&iacute;n encara ahora otro tipo de exposici&oacute;n, si cabe, todav&iacute;a mayor: la de publicar su primera novela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta el momento hab&iacute;a transitado el territorio de la poes&iacute;a con t&iacute;tulos como <em>Barriga</em> (C&aacute;ntico, 2020), <em>Suceden tardes</em> (Sloper, 2021) o <em>Palmer</em> (2023), junto al pintor Tom&aacute;s Piz&aacute;, pero <em>Te hice dios</em> (Random House) supone un salto bien distinto: una historia atravesada por el deseo, la enfermedad, la mentira y la autodestrucci&oacute;n que parte de una premisa radical &mdash;un joven quiere infectarse de VIH y otro promete contagi&aacute;rselo&mdash; para explorar las formas contempor&aacute;neas del amor y de la intimidad queer.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Augusto presentar&aacute; la novela en la Fira del Llibre de Palma junto al cr&iacute;tico Nadal Suau&nbsp;el pr&oacute;ximo 6 de junio y posteriormente en la Feria del Libro de Madrid, donde ya tiene agendadas diferentes firmas y presentaciones. Lo har&aacute; mientras empieza a enfrentarse a algo bien distinto a lo conocido hasta ahora: el lanzamiento de una primera novela que incomoda, atraviesa ciertos consensos sobre el deseo y el amor contempor&aacute;neo y que se adentra en algunos de los m&aacute;rgenes menos transitados de la experiencia LGTBI+.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La novela parte de una premisa muy extrema: alguien quiere infectarse de VIH y otra persona promete contagi&aacute;rselo. Pero da la sensaci&oacute;n de que el verdadero tema del libro es otro mucho m&aacute;s profundo: la necesidad de amar incluso cuando eso implica entregarse al deseo de muerte. &iquest;Era esa la idea?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, totalmente. Lo llamativo puede parecer la historia en su sentido m&aacute;s literal, pero evidentemente hay much&iacute;simas capas. Est&aacute; la pulsi&oacute;n de muerte, el deseo, la mentira&hellip; La idea de la mentira es un elemento que pivota en toda la narraci&oacute;n y resulta muy importante.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, todas las historias consisten en traducir universales a partir de particulares. Entonces, desde su propia singularidad, la novela habla de la autodestrucci&oacute;n, del amor, de qu&eacute; estamos dispuestos a hacer por amor o hasta qu&eacute; punto es l&iacute;cito mentir. Son diferentes l&iacute;neas que constituyen el n&uacute;cleo del libro. S&eacute; que lo m&aacute;s llamativo puede ser la historia de los <em>bugchasers</em> -personas que practican el riesgo de buscar activamente contraer una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual- u otras pr&aacute;cticas, pero la novela habla efectivamente de otra cosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Sé que lo más llamativo puede ser la historia de los bugchasers -personas que practican el riesgo de buscar activamente contraer una infección de transmisión sexual- u otras prácticas, pero la novela habla efectivamente de otra cosa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En la literatura y el cine queer existe, a veces, una necesidad de representar deseos &ldquo;correctos&rdquo;, relaciones sanas o identidades muy legibles. Esta novela, en cambio, se sit&uacute;a casi en el lugar opuesto. &iquest;Interesaba incomodar ciertos consensos dentro del propio &aacute;mbito LGTBI?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Dentro de la producci&oacute;n LGTBI ha habido un momento en el que se busc&oacute; una visibilidad muy concreta y adem&aacute;s en un sentido positivo. Muchas editoriales han hecho un trabajo estupendo publicando narrativa queer con una voluntad de normalizaci&oacute;n. Pero mi novela entronca m&aacute;s con otra tradici&oacute;n. Est&aacute; ligada, quiz&aacute;, a cierta literatura de los a&ntilde;os setenta en el sentido de que propone una ruptura. Y eso tambi&eacute;n tiene una traducci&oacute;n pol&iacute;tica y activista.
    </p><p class="article-text">
        Antes de que la reivindicaci&oacute;n principal fuese el matrimonio homosexual, una parte del activismo queer planteaba directamente abolir el matrimonio. Luego esa l&iacute;nea dej&oacute; de ser prioritaria y pas&oacute; a imponerse una l&oacute;gica m&aacute;s integradora. Creo que esas dos corrientes &mdash;la ruptura y la asimilaci&oacute;n&mdash; tambi&eacute;n se pueden leer en la literatura. Existe una narrativa LGTBI m&aacute;s integrada y otra que reivindica espacios propios, marginales o inc&oacute;modos. Pienso en ciertas pel&iacute;culas de John Cameron Mitchell o en <em>El desconocido del lago</em>, que s&iacute; hablan espec&iacute;ficamente de espacios de la comunidad queer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Antes de que la reivindicación principal fuese el matrimonio homosexual, una parte del activismo queer planteaba directamente abolir el matrimonio. Luego esa línea dejó de ser prioritaria y pasó a imponerse una lógica más integradora</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pese a dureza la trama, el libro transmite mucha luz y empat&iacute;a desde sus personajes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que eso tiene que ver con el lenguaje. Aunque la historia sea dura, la narraci&oacute;n tiene una dimensi&oacute;n muy l&iacute;rica y po&eacute;tica. Hay p&aacute;rrafos donde la tensi&oacute;n l&iacute;rica es muy intensa y eso suaviza la lectura o, al menos, la desplaza hacia otro lugar emocional. Quien se quede &uacute;nicamente con el resumen de la trama pensar&aacute; que se trata de una novela mucho m&aacute;s agresiva o fr&iacute;a de lo que realmente es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Portada de Te hice dios (Random House), un libro que explora las relaciones queer contemporáneas atravesadas por el deseo, la enfermedad y la mentira."
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            <span class="title">
                Portada de Te hice dios (Random House), un libro que explora las relaciones queer contemporáneas atravesadas por el deseo, la enfermedad y la mentira.                            </span>
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        <strong>Otro de los espacios importantes del libro son las aplicaciones. Grindr no aparece solo como escenario, sino como una atm&oacute;sfera emocional muy concreta del presente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro. Las aplicaciones forman parte de esos espacios protot&iacute;picos de lo queer contempor&aacute;neo. Y adem&aacute;s me interesaba escribir una novela sobre el VIH desde el presente. &iquest;C&oacute;mo se escribe hoy una novela sobre el VIH en tiempos de la PrEP, de los indetectables y de la idea de &ldquo;indetectable es igual a intransmisible&rdquo;? Eso cambia completamente la narrativa. Con el COVID lo vimos muy claro. Las historias que pod&iacute;an contarse al principio de la pandemia no son las mismas que aparecieron despu&eacute;s, cuando lleg&oacute; la vacuna o cuando empezamos a hablar del COVID persistente. Las narrativas cambian con el contexto hist&oacute;rico y m&eacute;dico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las aplicaciones forman parte de esos espacios prototípicos de lo queer contemporáneo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el VIH sucede igual. No tiene nada que ver escribir antes de los tratamientos antirretrovirales que hacerlo ahora. Por eso me interesaban autores como Herv&eacute; Guibert, Reinaldo Arenas o Pedro Lemebel, que hablan desde contextos hist&oacute;ricos muy distintos. En ese sentido, la novela habla de Grindr porque sit&uacute;a esas relaciones en el presente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la historia conviven constantemente el pensamiento cient&iacute;fico y una especie de pensamiento m&aacute;gico. &iquest;Cree que cuando se habla del cuerpo o de la enfermedad se hace de una manera menos racionales de lo que se cree?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, completamente. Esa es una de las ideas centrales del libro. El pensamiento cient&iacute;fico convive constantemente con rituales, supersticiones o mecanismos emocionales que usamos para intentar controlar aquello que nos desborda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo vimos tambi&eacute;n durante la pandemia. Hab&iacute;a una necesidad de creer que ciertas conductas o ciertos rituales pod&iacute;an protegernos. Introduzco esa dimensi&oacute;n del pensamiento m&aacute;gico muy influido por Joan Didion y por su manera de entender c&oacute;mo las met&aacute;foras o el propio lenguaje sirven para intentar sostener el dolor o el duelo. La novela est&aacute; llena de elementos que remiten a esa idea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase en la sinopsis del libro que llama mucho la atenci&oacute;n: &ldquo;una novela sobre las mentiras sobre las que a veces se construyen las historias de amor&rdquo;. &iquest;El amor necesita siempre alg&uacute;n grado de ficci&oacute;n o de autoenga&ntilde;o?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que detr&aacute;s de eso tambi&eacute;n hay una reivindicaci&oacute;n de la autonom&iacute;a individual. Tendemos a pensar el amor como una entrega total y absoluta. Incluso el amor rom&aacute;ntico m&aacute;s cl&aacute;sico est&aacute; atravesado por esa idea de disoluci&oacute;n en el otro. Y s&iacute;, creo que el amor necesita cierta dosis de mentira. La cuesti&oacute;n es qu&eacute; tipo de mentira estamos dispuestos a aceptar y hasta d&oacute;nde queremos llegar con ella. Al final, incluso puedes mentirle a alguien para evitar que se haga da&ntilde;o a s&iacute; mismo. Ah&iacute; aparece una pregunta profundamente moral: si el fin justifica los medios. Es un planteamiento muy maquiav&eacute;lico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text"> Tendemos a pensar el amor como una entrega total y absoluta</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El propio t&iacute;tulo, &lsquo;Te hice dios&rsquo;, parece hablar tambi&eacute;n de la contemporaneidad y el af&aacute;n incesante de protagonismos: convertir al otro en una deidad, idealizarlo, necesitar que&nbsp;salve. &iquest;Qu&eacute; significa &ldquo;hacer dios&rdquo; a alguien hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo funciona en varios niveles. Por un lado est&aacute; esa idea literal de convertir al otro en una deidad, de glorificar al ser amado. Pero tambi&eacute;n me interesaba la figura de Dios como dador de vida y de muerte. En la novela todo pivota constantemente entre la vida y la muerte, y el virus ocupa precisamente ese lugar ambiguo. De alguna forma, &ldquo;te hice dios&rdquo; tambi&eacute;n significa &ldquo;te di la vida y te di la muerte&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                “Mi novela no pretende juzgar a sus personajes. No hay una carga moral cerrada”, explica Marcos Augusto                            </span>
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        <strong>M&aacute;s all&aacute; de la ficci&oacute;n y como persona del colectivo LGTBI, &iquest;c&oacute;mo cree que deber&iacute;a posicionarse hoy el colectivo ante el auge de las extremas derechas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que el activismo tiene que hacer una reflexi&oacute;n amplia y tambi&eacute;n preguntarse qui&eacute;n est&aacute; quedando fuera de determinados discursos. Por ejemplo, cuando hablamos de &ldquo;indetectable es igual a intransmisible&rdquo;, es una herramienta important&iacute;sima para combatir el estigma. Pero tambi&eacute;n me preguntaba: &iquest;qu&eacute; pasa con quienes no tienen acceso a la medicaci&oacute;n? &iquest;Qu&eacute; ocurre con quienes siguen siendo transmisibles? En la novela me interesaba precisamente mirar hacia esos m&aacute;rgenes y preguntarme qui&eacute;n queda fuera de los relatos oficiales o m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En Baleares se est&aacute; produciendo, adem&aacute;s, un conflicto alrededor de la organizaci&oacute;n del Orgullo en Palma que la organizaci&oacute;n Ben Amics est&aacute; criticando al Ayuntamiento.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde luego, me parece terrible. Una de las reivindicaciones de Ben Amics era algo tan simb&oacute;lico como colgar la bandera LGTBI en el Ayuntamiento de Palma y se les dijo que no. A cambio se propusieron <em>opis</em> repartidos por la ciudad, pero no es lo mismo. La bandera en la fachada del Ayuntamiento tiene un valor institucional y simb&oacute;lico evidente. Era algo que llevaba haci&eacute;ndose durante a&ntilde;os y que ahora, con un PP influido por Vox, se ha eliminado. Eso demuestra muy poca voluntad pol&iacute;tica de llegar a acuerdos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/deseo-vih-autodestruccion-tiempos-grindr-marcos-augusto-amor-necesita-dosis-mentira_1_13247070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 07:10:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Deseo, VIH y autodestrucción en tiempos de Grindr con Marcos Augusto: "El amor necesita su dosis de mentira"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Biel Mesquida, poeta: "Falta inteligencia política, incluso por parte de la izquierda, con la literatura que no es castellana"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/biel-mesquida-poeta-falta-inteligencia-politica-parte-izquierda-literatura-no-castellana_1_13216734.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2357299-4b41-49cc-b016-4ae6a325b7c5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142993.jpg" width="1099" height="618" alt="Biel Mesquida, poeta: &quot;Falta inteligencia política, incluso por parte de la izquierda, con la literatura que no es castellana&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Premi d’Honor de les Lletres Catalanes reivindica la importancia de las lenguas: “Debería existir una política clara de protección del gallego, euskera y catalán y una de traducciones potente”</p><p class="subtitle">Grandes escritores de la lengua catalana del siglo XX tienen por fin su “casa” en Mallorca</p></div><p class="article-text">
        Lo primero que llama la atenci&oacute;n del escritor Biel Mesquida (Castell&oacute; de la Plana, 1947) es su entusiasmo. La forma&nbsp;de maravillarse con cada palabra. Las paladea, como si fuera la primera vez que se topa con ellas. El autor est&aacute; estos d&iacute;as de enhorabuena: le acaban de conceder el Premi d&rsquo;Honor de les Lletres Catalanes, el galard&oacute;n m&aacute;s importante que puede obtener un autor en esa lengua, que este a&ntilde;o recae en ese &ldquo;creador de mots&rdquo; [creador de palabras], tal y como lo defini&oacute; Nicolau Dols en las jornadas que le dedic&oacute; la Universitat de les Illes Balears. 
    </p><p class="article-text">
        En ellas se repas&oacute; toda su obra. Los participantes coincidieron en que Mesquida es, sobre todo, poeta. En sus silencios, mientras contesta cada pregunta con voz grave, sigue con atenci&oacute;n el lenguaje, como el poeta que es. Ese mismo lenguaje que verti&oacute; en t&iacute;tulos como&nbsp;<em>Llefre de tu</em>,&nbsp;<em>L&rsquo;adolescent de sal</em>&nbsp;o&nbsp;<em>Acrollam</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Acaba de recibir el Premi d&rsquo;Honor de les Lletres Catalanes. &iquest;Qu&eacute; supone para usted?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde que me dijeron que me lo daban, hasta ahora, he estado bastante desbordado. Pens&eacute; que era una maravilla, porque representa algo que forma parte de mi vida m&aacute;s &iacute;ntima: yo escribo porque amo. Escribo para ser amado, escribo porque me atrevo a escribir. El otro d&iacute;a, en Sant Jordi, en Barcelona, vino una se&ntilde;ora a verme. Ten&iacute;a una presencia muy fuerte, casi como Carmen Amaya, con una energ&iacute;a tremenda. Estaba nerviosa, emocionada. Me cogi&oacute; las manos y me dijo: &ldquo;Gracias por estas manos&rdquo;. Fue un momento intenso, no me hab&iacute;a pasado nunca algo as&iacute;. Un premio como este significa que hay un jurado amplio, de catorce personas, que ha decidido que t&uacute; eres esa persona cuya obra merece ese reconocimiento. En el fondo es un gesto de amor colectivo. Y eso me impresion&oacute; mucho. No es un hecho abstracto, es un grupo de gente que cree en lo que has hecho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ese escribir para ser amado condiciona su escritura?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre digo que soy un lector profesional y escritor amateur. El otro d&iacute;a apunt&eacute; en mi cuaderno una cosa que me gust&oacute; mucho: me considero un debutante eterno. Siempre escribo como si empezara. Eso me anima, porque te mantiene en la incertidumbre, sin certezas, sin equilibrio. Si me fuera a un lugar, a una isla desierta, donde nadie me leyese nunca m&aacute;s, no escribir&iacute;a. Leer&iacute;a otras cosas: el mar, el sol, las palmeras. Me perder&iacute;a en esas lecturas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Mesquida en el acto de entrega de los premios."
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                Mesquida en el acto de entrega de los premios.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Escribe para que le lean, pero tambi&eacute;n ocupa un lugar muy importante como referente para una generaci&oacute;n de escritores LGTBIQ+. Su figura va m&aacute;s all&aacute; de la literatura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; y no. Yo no me considero un referente en ese sentido. Tengo un pensamiento muy libre. No escribo desde una ideolog&iacute;a concreta, aunque mi obra pueda ayudar a determinadas luchas. Mi territorio es la libertad. Cuando escrib&iacute;&nbsp;<em>El bell pa&iacute;s</em>, no pensaba en hacer un libro militante. Pero en los a&ntilde;os setenta, en plena dictadura, hablar abiertamente del deseo homosexual ya era revolucionario. El libro fue prohibido. No se pod&iacute;a publicar. Pero hubo gente que lo defendi&oacute;, que lo quiso. Se hicieron ediciones clandestinas, ciclostiladas, que circularon de mano en mano. Yo no ten&iacute;a ni derechos ni control: lo importante era que el libro existiera.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No escribo desde una ideología concreta, aunque mi obra pueda ayudar a determinadas luchas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n hubo momentos de conflicto o rechazo, como la publicaci&oacute;n de&nbsp;</strong><em><strong>L&rsquo;adolescent de sal</strong></em><strong>, un libro rupturista que hoy est&aacute; considerado como uno de los m&aacute;s importantes de la literatura catalana de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, claro. Cuando haces algo que rompe con lo establecido, hay rechazo. Hubo gente que no entendi&oacute; ni el&nbsp;<em>El bell pa&iacute;s&nbsp;</em>ni<em>&nbsp;L&rsquo;adolescent de sal</em>, que los vieron como algo monstruoso, incluso ofensivo. Era una &eacute;poca muy reprimida. Y de repente aparece un libro que rompe con todo. Es normal que generara incomodidad. Yo ten&iacute;a 26 a&ntilde;os cuando gan&eacute; el premio Prudenci Bertrana y tuve que esperar algunos a&ntilde;os m&aacute;s, por la censura, para ver el libro publicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Luego est&aacute; la cuesti&oacute;n de la traducci&oacute;n. En las jornadas que le dedic&oacute; la universidad se habl&oacute; mucho de lo poco traducida que est&aacute; la literatura catalana, incluso al castellano.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un problema importante. Es un mal estructural del Estado espa&ntilde;ol. Las literaturas que no son castellanas han sido marginadas hist&oacute;ricamente. Y no solo por la dictadura, tambi&eacute;n despu&eacute;s. Ha faltado inteligencia pol&iacute;tica, incluso por parte de la izquierda. Deber&iacute;a existir una pol&iacute;tica clara de protecci&oacute;n de las lenguas gallega, euskera y catalana. Y tambi&eacute;n una pol&iacute;tica de traducciones potente, en ambas direcciones. Eso es lo normal en otros lugares y aqu&iacute; no sucede. Pa&iacute;ses peque&ntilde;os como Dinamarca o Noruega lo tienen muy claro. Si no hay traducci&oacute;n, no hay circulaci&oacute;n. Y si no hay circulaci&oacute;n, la literatura queda encerrada.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Debería existir una política clara de protección de las lenguas gallega, euskera y catalana. Y también una política de traducciones potente, en ambas direcciones. Eso es lo normal en otros lugares y aquí no sucede</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>De hecho, hay autores catalanes con una dimensi&oacute;n literaria extraordinaria que no tienen esa proyecci&oacute;n internacional.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exacto. Y no es una cuesti&oacute;n de calidad. Hay literaturas m&aacute;s peque&ntilde;as que han conseguido una presencia internacional mucho mayor. Falta estructura, falta pol&iacute;tica cultural. Yo tengo traducidos tres libros:&nbsp;<em>Acrollam,&nbsp;</em>en Aleph Editores<em>, Excelsior</em>, en Anagrama, y el &uacute;ltimo me lo public&oacute; Letraversal hace unos a&ntilde;os:&nbsp;<em>El hermoso pa&iacute;s donde los hombres desean a los hombres.</em>&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Biel Mesquida: &quot;Las literaturas que no son castellanas han sido marginadas históricamente&quot;"
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                Biel Mesquida: &quot;Las literaturas que no son castellanas han sido marginadas históricamente&quot;                            </span>
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        <strong>En cuanto a generaciones literarias, se habla mucho de la del 70, de la modernidad en catal&aacute;n&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero eso es m&aacute;s bien una construcci&oacute;n escolar. Sirve para explicar &eacute;pocas, pero a m&iacute; no me interesa. Me interesan los escritores individualmente. Cada autor es un universo. Yo no me considero parte de una generaci&oacute;n, ni de los 70 ni de ninguna otra. &iquest;Grupo de Bloomsbury? Pues a m&iacute; me gusta la Woolf y la Sitwell, no Vita Sackville-West, por ejemplo.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las generaciones de escritores son más bien una construcción escolar. Sirve para explicar épocas, pero a mí no me interesa. Me interesan los escritores individualmente. Cada autor es un universo. Yo no me considero parte de una generación, ni de los 70 ni de ninguna otra</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Algo que creo que tiene un toque generacional es el di&aacute;logo entre artes: fotograf&iacute;a, pintura, cine.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Soy muy curioso. Me habr&iacute;a gustado ser como Leonardo da Vinci, alguien que no separa disciplinas. Desde peque&ntilde;o tuve esa inquietud. A mis padres les dijeron que serv&iacute;a tanto para las ciencias como para las letras. La literatura, en mi caso, forma parte de un conjunto m&aacute;s amplio de pr&aacute;cticas creativas. He publicado trabajos con artistas, algo que tiene como punto de partida la amistad, como es el caso de Miquel Barcel&oacute; o Steva Terrades, de Taller Llun&agrave;tic.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Del Mesquida artista, &iquest;qu&eacute; me podr&iacute;a decir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        He trabajado la fotograf&iacute;a, por ejemplo. Siempre digo que me ha ense&ntilde;ado a mirar. Si no hiciera fotos, no ver&iacute;a el mundo igual. Y ahora muchas de mis im&aacute;genes est&aacute;n intervenidas digitalmente y luego las cuelgo en Instagram. En ese sentido, es para m&iacute; casi un espacio creativo. Tambi&eacute;n hice cine en Super-8, hace muchos a&ntilde;os. A&uacute;n conservo las pel&iacute;culas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de cine, firm&oacute; el guion de&nbsp;</strong><em><strong>El mar</strong></em><strong>, la novela de Blai Bonet, con Agust&iacute; Villaronga y Antoni Aloy.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el proyecto lo iniciamos Toni y yo, y se sum&oacute; poco despu&eacute;s Agust&iacute;. Todos los cambios ten&iacute;an que estar aprobados por los tres. Luego le entregamos el resultado a Blai Bonet que nos respondi&oacute; con un &ldquo;I ol&eacute;&rdquo;, escrito al final del texto. Tambi&eacute;n nos dio algunas anotaciones. Pero muri&oacute; de repente antes de que pudiera ver el resultado. Para m&iacute; era fundamental la fidelidad al texto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n su trabajo de activismo cultural ha sido fundamental, especialmente con el Festival de Poesia de la Mediterr&agrave;nia, en el que cada invitado recitaba en su propia lengua sin traducci&oacute;n.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los festivales son muy repetitivos. No quer&iacute;a centrarme solo en el significado del poema, sino en su m&uacute;sica. Que el p&uacute;blico escuchara, aunque no entendiera todo. Era un festival muy libre, muy f&iacute;sico. Importaba la voz, la presencia. No la recitaci&oacute;n perfecta, sino la autenticidad. Un poeta puede tener una voz &ldquo;incorrecta&rdquo;, pero profundamente verdadera. Cada poeta tiene su propia m&uacute;sica. Me interesaba el significante. Luego, si quieres, lees el texto y accedes al significado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tambi&eacute;n ha recitado su trabajo con m&uacute;sica y en formatos h&iacute;bridos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero siempre con cuidado. A veces la m&uacute;sica puede enriquecer el poema, pero otras lo destruye. Depende de c&oacute;mo dialoguen. Lo m&aacute;s importante es saber si aporta. Recuerdo una vez que me propusieron acompa&ntilde;ar un poema con m&uacute;sica y dije que no, porque era un poema muy narrativo que necesitaba la voz sola. La compositora me propuso acompa&ntilde;arme solo con su cuerpo, como percusi&oacute;n, y eso me pareci&oacute; maravilloso y funcion&oacute; muy bien.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Soy muy curioso. Me habría gustado ser como Leonardo da Vinci, alguien que no separa disciplinas&quot;, asegura el poeta."
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            <span class="title">
                &quot;Soy muy curioso. Me habría gustado ser como Leonardo da Vinci, alguien que no separa disciplinas&quot;, asegura el poeta.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sobre su escritura, tengo la sensaci&oacute;n de que le interesa mucho la reescritura.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, pero cada vez menos. Volviendo a la m&uacute;sica, ahora trabajo como en el jazz: hay un tema inicial y a partir de ah&iacute; improviso, vuelvo, modifico. Es un proceso continuo. Soy un escritor lento. Muy lento. Por eso lo del &ldquo;debutante eterno&rdquo;: siempre estoy empezando. Escribo en cuadernos y luego los repaso.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Soy un escritor lento. Muy lento. Por eso lo del “debutante eterno”: siempre estoy empezando. Escribo en cuadernos y luego los repaso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, su trabajo en los medios de comunicaci&oacute;n le sirve como espacio de trabajo o bit&aacute;cora.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, porque te obligan a tener disciplina. Soy una persona muy dispersa, curiosa, muy hedonista. Incluso un poco perezosa. Si no me disciplinara, no escribir&iacute;a. Y los medios te obligan: hay que entregar, hay que concretar, hay que cerrar. Los he utilizado como un laboratorio. No tienes la libertad absoluta de un libro, pero debes operar en ese margen. Y eso me ha ayudado mucho a construir una forma de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un punto fundamental de su obra es el retrato que hace de Mallorca.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, me sirve para darle forma a mis historias. Hablo de lo que conozco y creo que podr&iacute;a decirse que, hasta cierto punto, la isla es tambi&eacute;n mi laboratorio. Considero que es literatura documental. Hace poco escuch&eacute; que alguien hablaba de poes&iacute;a documental y me encant&oacute; la idea. Hace a&ntilde;os que comenc&eacute; se&ntilde;alando al turismo, cuando no era tan habitual hacerlo. Ahora la gente ya entiende el problema, pero hubo una &eacute;poca en la que no se entend&iacute;a. No era tan f&aacute;cil hablar del turismo entonces.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace años que comencé señalando al turismo, cuando no era tan habitual hacerlo. Ahora la gente ya entiende el problema, pero hubo una época en la que no se entendía. No era tan fácil hablar del turismo entonces</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Sobre&nbsp;</strong><em><strong>Trast</strong></em><strong>, su &uacute;ltimo libro, sorprende su dimensi&oacute;n pol&iacute;tica en el contexto actual.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No pienso en eso cuando escribo. No calculo el impacto. Simplemente escribo. Lo escrib&iacute; en unos siete meses. Fue r&aacute;pido para m&iacute;. Ten&iacute;a la necesidad de hacerlo en ese momento. Es un libro unitario, como un gran poema. Tambi&eacute;n escucho lo que escribo, lo leo en voz alta. La m&uacute;sica es muy importante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Augusto Lladó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/biel-mesquida-poeta-falta-inteligencia-politica-parte-izquierda-literatura-no-castellana_1_13216734.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 21:31:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Biel Mesquida, poeta: "Falta inteligencia política, incluso por parte de la izquierda, con la literatura que no es castellana"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Literatura,Poesía,Catalán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Barro, cal y tres colores: el universo del 'siurell' que fascinó a Joan Miró]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/barro-cal-tres-colores-universo-siurell-fascino-joan-miro_1_13213610.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73ca798f-204f-4632-b9e1-2c0ee931310b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Barro, cal y tres colores: el universo del &#039;siurell&#039; que fascinó a Joan Miró"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El artista encontró en estas figuras un lenguaje mediterráneo, cercano, hecho de la misma tierra que pisaba cada día</p><p class="subtitle">El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura</p></div><p class="article-text">
        En el silencio luminoso del Taller Sert, en Cala Major, hab&iacute;a un objeto que parec&iacute;a pasar desapercibido entre pinceles, telas y cer&aacute;micas. Era peque&ntilde;o, encalado, con manchas rojas y verdes sobre la cal. Un juguete popular, dir&iacute;an algunos. Un t&oacute;tem mediterr&aacute;neo, dir&iacute;a Joan Mir&oacute;. El pintor lo observaba constantemente. Lo estudiaba como quien estudia un rostro.
    </p><p class="article-text">
        Ese objeto era un <em>siurell </em>mallorqu&iacute;n. Y su origen estaba a pocos kil&oacute;metros del taller, en las manos de las mujeres artesanas de Sa Cabaneta (Marratx&iacute;). Un v&iacute;nculo humilde y profundo que conecta a uno de los artistas m&aacute;s universales del siglo XX con una de las tradiciones populares m&aacute;s antiguas de Mallorca. Una historia que hoy contin&uacute;a viva en talleres como el de Ca Mad&ograve; Bet des Siurells, donde Coloma Ca&ntilde;ellas, nieta de la legendaria siurellera de cabecera del propio Mir&oacute;, sigue modelando barro con las manos e insuflando vida a las mismas figuras que realizaba su abuela y fascinaron al pintor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Coloma Cañellas trabaja en su taller de Sa Cabaneta modelando artesanalmente figuras de siurell, una de las expresiones más emblemáticas de la cerámica popular mallorquina.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un juguete de cuatro mil a&ntilde;os</strong></h2><p class="article-text">
        Para entender qu&eacute; vio Mir&oacute; en el siurell hay que entender primero qu&eacute; es. Y no es f&aacute;cil reducirlo a una definici&oacute;n, porque el siurell es muchas cosas a la vez: juguete, silbato, amuleto, ofrenda, recuerdo de romer&iacute;a y pieza de coleccionista. Su origen se pierde en el tiempo. Los estudiosos apuntan a influencias fenicias y a paralelismos con figuritas de la Edad de Bronce halladas en m&uacute;ltiples yacimientos mediterr&aacute;neos, incluida la civilizaci&oacute;n minoica de Creta. Mallorca, encrucijada de culturas y rutas comerciales durante milenios, parece haber conservado en este objeto humilde una memoria muy antigua. Una memoria que las manos de las artesanas de Marratx&iacute; han transmitido de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n sin apenas interrupciones hasta nuestros d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        La producci&oacute;n tradicional del siurell era un trabajo familiar y de roles bien definidos. Las mujeres modelaban las figuras &mdash;hombres a caballo, m&uacute;sicos, figuras con los brazos alzados en forma de cuernos&mdash;. Todo a mano, sin moldes, con una arcilla extra&iacute;da de las fincas cercanas. Cada artesana ten&iacute;a su propio repertorio de formas y su manera particular de combinar los colores. La pieza m&aacute;s popular, entonces y ahora, es el cavallet: un jinete sobre su montura que resume en pocos cent&iacute;metros toda la econom&iacute;a de signos del siurell. Durante siglos, estas figuras circularon por las romer&iacute;as de la isla como objetos de devoci&oacute;n popular y entretenimiento infantil, vendidas por los propios artesanos en los puestos de feria. Con el tiempo fueron perdiendo su funci&oacute;n de juguete y el <em>boom </em>del turismo de los a&ntilde;os sesenta y setenta las rescat&oacute; de un declive que podr&iacute;a haber sido definitivo, reconvirti&eacute;ndolas en souvenir y pieza de coleccionista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Figura policromada de siurell mallorquín perteneciente al Arxiu de la Fundació Miró Mallorca. Realizada en barro cocido y pintada en blanco, rojo y verde, la pieza refleja la estética simbólica y esquemática característica de la cerámica popular tradicional de Mallorca."
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            <span class="title">
                Figura policromada de siurell mallorquín perteneciente al Arxiu de la Fundació Miró Mallorca. Realizada en barro cocido y pintada en blanco, rojo y verde, la pieza refleja la estética simbólica y esquemática característica de la cerámica popular tradicional de Mallorca.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El encuentro en la romer&iacute;a de la Bonanova</strong></h2><p class="article-text">
        Joan Mir&oacute; se reencontr&oacute; con el siurell en una romer&iacute;a, la de la Bonanova de Palma. Fue en los a&ntilde;os cincuenta donde el pintor &mdash;ya entonces uno de los grandes nombres de la vanguardia europea, afincado en la isla desde hac&iacute;a a&ntilde;os&mdash; coincidi&oacute; por primera vez con l'amo Felip, que acud&iacute;a a vender las piezas creadas en el taller familiar de Sa Cabaneta. Un encuentro aparentemente casual, entre m&uacute;sica y puestos de artesan&iacute;a, que terminar&iacute;a convirti&eacute;ndose en algo mucho m&aacute;s significativo.
    </p><p class="article-text">
        Porque Mir&oacute; no se limit&oacute; a comprar una pieza y seguir su camino. Quiso saber m&aacute;s, de d&oacute;nde ven&iacute;an aquellas figuras, qui&eacute;n las hac&iacute;a y c&oacute;mo. As&iacute; que se desplaz&oacute; a Sa Cabaneta, al taller de Felip y Bet. Coloma Ca&ntilde;ellas &mdash;nieta del matrimonio, que hoy regenta el taller familiar con el nombre de su abuela&mdash; recuerda la visita: &ldquo;No vino solo. Lo acompa&ntilde;aba <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/deia-refugio-robert-graves-escaparate-turistas-lujo_1_12449101.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Robert Graves</a>&rdquo;, el poeta y novelista brit&aacute;nico afincado en Dei&agrave;, uno de los intelectuales extranjeros que m&aacute;s profundamente se hab&iacute;a enamorado de Mallorca y de su cultura popular. Fue all&iacute; donde conocieron a mad&ograve; Bet y pudieron ver con sus propios ojos c&oacute;mo trabajaba. Graves, autor de <em>La Diosa Blanca</em> &mdash;obra en la que el siurell aparece mencionado&mdash;, compart&iacute;a con Mir&oacute; esa fascinaci&oacute;n por los objetos que conservan una memoria arcaica, anterior a las convenciones del arte culto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Joan Miró sopla un siurell durante el documental Miró: Theatre of Dreams, dirigido por Robin Lough para la BBC en 1978."
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            <span class="title">
                Joan Miró sopla un siurell durante el documental Miró: Theatre of Dreams, dirigido por Robin Lough para la BBC en 1978.                            </span>
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        La visita no fue la de un turista en busca de souvenirs, sino la de un artista en busca de algo que las vanguardias europeas, con toda su sofisticaci&oacute;n, no hab&iacute;an sabido proporcionarle. &ldquo;Las cosas m&aacute;s simples me dan ideas&rdquo;, dir&iacute;a el propio Mir&oacute;. &ldquo;Mi abuela les ense&ntilde;&oacute; lo que hac&iacute;a&rdquo;, recuerda Coloma, y lo que mad&ograve; Bet hac&iacute;a &mdash;modelar barro con las manos, pintar con tres colores, dar vida a figuras con cara y actitud propias&mdash; era exactamente el tipo de conocimiento que Mir&oacute; llevaba d&eacute;cadas buscando. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El arte popular me conmueve siempre&rdquo;, confes&oacute; en una entrevista de 1959. &ldquo;Hay una gran unidad entre los siurells de Mallorca y las cosas griegas&rdquo;. Para Coloma, la atracci&oacute;n de Mir&oacute; por el siurell ten&iacute;a una explicaci&oacute;n clara: &ldquo;Lo que le atra&iacute;a era la sencillez de las cosas del pueblo. Los siurells son muy na&iuml;f, muy humildes, pero al mismo tiempo muy expresivos y eso le fascinaba&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;A &eacute;l el uso de los colores tambi&eacute;n le atra&iacute;a mucho y los colores de los siurells son muy caracter&iacute;sticos&rdquo;. Ese d&iacute;a, el pintor se llev&oacute; piezas del taller, algunas sin pintar y otras acabadas, tal como sal&iacute;an de las manos de mad&ograve; Bet.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que le atraía era la sencillez de las cosas del pueblo. Los siurells son muy naïf, muy humildes, pero al mismo tiempo muy expresivos y eso le fascinaba</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Coloma Cañellas</span>
                                        <span>—</span> Artesana
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/joan-punyet-miro-nieto-joan-miro-abuelo-no-pintaba-hacerse-millonario-especulacion_1_12532944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Punyent, nieto del pintor</a>, explica la admiraci&oacute;n de Mir&oacute; por los trabajos manuales: &ldquo;Mir&oacute; trabaj&oacute; siempre muy cerca de artesanos con los que estampaba, realizaba cer&aacute;mica, fund&iacute;a en bronce o hac&iacute;a tapices y recalcaba a menudo que no dejaba de aprender con ellos y lo enriquecedor que le resultaba&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Retrato de Joan Miró realizado por el fotógrafo Oscar Pipkin."
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                Retrato de Joan Miró realizado por el fotógrafo Oscar Pipkin.                            </span>
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        Los siurells que mad&ograve; Bet entreg&oacute; a Mir&oacute; se incorporaron a ese universo de &ldquo;chispas m&aacute;gicas&rdquo; que siempre aliment&oacute; su b&uacute;squeda creativa: objetos encontrados, regalos de la naturaleza, arte primitivo y popular, personajes del entorno, momentos y lugares que marcan un punto de inflexi&oacute;n. Es precisamente esa dimensi&oacute;n la que explor&oacute; la exposici&oacute;n <em>La guspira m&agrave;gica</em> de la Fundaci&oacute; Mir&oacute; Mallorca, dedicada a la importancia del encuentro fortuito y del hallazgo inesperado en la concepci&oacute;n de su obra, recuperando peque&ntilde;as figurillas que poblaban los estudios del pintor en Par&iacute;s, Mont-roig y Cala Major.
    </p><p class="article-text">
        Aquellas peque&ntilde;as piezas blancas cruzaron as&iacute; la frontera entre el taller popular de Sa Cabaneta y la colecci&oacute;n de uno de los artistas m&aacute;s importantes del siglo XX, donde hoy forman parte del fondo de la Fundaci&oacute;. Punyent explica lo que representaban estas figuras en el espacio de trabajo de su abuelo: &ldquo;Cuando se instal&oacute; en Mallorca, a&uacute;n maravillado y entusiasmado con el estudio que le hab&iacute;a construido Sert, le result&oacute; dif&iacute;cil habituarse, trabajar&hellip; hasta que poco a poco los objetos artesanales empezaron a apropiarse del espacio y, entre ellos, estaban los siurells&rdquo;. Fueron esas figuras de barro &mdash;junto a otros objetos de diversa &iacute;ndole que poblaban sus estudios&mdash; las que convirtieron aquel espacio de l&iacute;neas racionalistas en un lugar habitable para su imaginaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando se instaló en Mallorca, le resultó difícil habituarse, trabajar… hasta que poco a poco los objetos artesanales empezaron a apropiarse del espacio y, entre ellos, estaban los siurells</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Punyent</span>
                                        <span>—</span> Nieto de Miró
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Joan Miró en Mallorca durante los últimos años de su vida. Oscar Pipkin.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Lo que Mir&oacute; encontr&oacute; en el barro</strong></h2><p class="article-text">
        Desde muy joven, Mir&oacute; hab&iacute;a sentido una atracci&oacute;n poderosa por las llamadas artes primitivas: las m&aacute;scaras africanas, las <em>kachinas</em> de los pueblos nativos norteamericanos, las figuras precolombinas. En todos esos objetos encontraba la capacidad de condensar en un gesto m&iacute;nimo una presencia m&aacute;xima. Cuando lleg&oacute; a Mallorca y entr&oacute; en contacto profundo con los siurells, reconoci&oacute; en ellos ese mismo lenguaje. Un lenguaje mediterr&aacute;neo, cercano, hecho de la misma tierra que pisaba cada d&iacute;a. &ldquo;Para m&iacute; estos ninots tienen una importancia extraordinaria&rdquo;, confes&oacute; en una entrevista.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para mí estos ninots tienen una importancia extraordinaria</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Joan Miró</span>
                                        <span>—</span> Pintor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El siurell entr&oacute; en el proceso de trabajo de Mir&oacute;, apareci&oacute; en sus bocetos e inform&oacute; decisiones formales concretas. Fue, en el sentido m&aacute;s preciso del t&eacute;rmino, una fuente. La paleta es el primer lugar donde esa afinidad se hace visible. Los siurells emplean tres colores sobre el blanco de la cal: rojo, verde y, a veces, negro. La pintura de Mir&oacute; orbit&oacute; durante d&eacute;cadas alrededor de exactamente esa misma combinaci&oacute;n. El blanco no como ausencia, sino como espacio de respiraci&oacute;n. El rojo como estallido de energ&iacute;a. El verde como acento vital. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Figura de caballo inspirada en la tradición del siurell mallorquín conservada en el Arxiu de la Fundació Miró Mallorca."
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            <span class="title">
                Figura de caballo inspirada en la tradición del siurell mallorquín conservada en el Arxiu de la Fundació Miró Mallorca.                            </span>
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        Pero, m&aacute;s all&aacute; del color, lo que Mir&oacute; y el siurell comparten es una gestualidad, una actitud ante la forma, lo que el pintor llamaba &ldquo;una peque&ntilde;a alma&rdquo;. Punyent confirma que esta influencia dej&oacute; rastros concretos en la obra de su abuelo: &ldquo;Es visible en pintura, obra gr&aacute;fica, cer&aacute;mica, escultura&hellip; y en alg&uacute;n caso totalmente relacionado, como lo prueba alg&uacute;n boceto para proyecto de escultura&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Figura de barro cocido sin policromar inspirada en la tradición del siurell mallorquín."
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            <span class="title">
                Figura de barro cocido sin policromar inspirada en la tradición del siurell mallorquín.                            </span>
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        Un ejemplo especialmente revelador. Entre 1972 y 1975, Mir&oacute; concibi&oacute; una de las obras m&aacute;s ambiciosas y menos conocidas de su trayectoria: una escultura monumental destinada a un parque infantil de Central Park, impulsada por Margit Rowell, conservadora del Guggenheim Museum. El proyecto no lleg&oacute; a materializarse, pero la documentaci&oacute;n conservada &mdash;maquetas, fotomontajes, cartas y notas&mdash; revela una idea sorprendente: Mir&oacute; quer&iacute;a convertir el siurell mallorqu&iacute;n en un t&oacute;tem universal en el coraz&oacute;n de Nueva York.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Mesa de trabajo de Joan Miró en Cala Major                            </span>
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        La maqueta del proyecto muestra una figura claramente emparentada con los siurells de Marratx&iacute;: cuerpo blanco, textura de arcilla, colores primarios, ojos circulares y brazos alzados. Mir&oacute; imaginaba una pieza gigantesca, de entre quince y veinte metros de altura &mdash;muy por encima de lo que propon&iacute;an los promotores&mdash;, con la intenci&oacute;n de que actuara como un protector simb&oacute;lico del juego y la infancia. A trav&eacute;s de fotomontajes, imagin&oacute; la figura emergiendo en medio del c&eacute;sped de Central Park como un guardi&aacute;n mediterr&aacute;neo transportado a la gran metr&oacute;poli.
    </p><p class="article-text">
        La complejidad t&eacute;cnica y las discrepancias sobre la escala hicieron inviable su construcci&oacute;n. Aun as&iacute;, el episodio ejemplifica c&oacute;mo un objeto humilde, creado en los talleres de Sa Cabaneta, pod&iacute;a convertirse en s&iacute;mbolo universal en pleno Manhattan. El barro de Marratx&iacute;, en la imaginaci&oacute;n de Mir&oacute;, no ten&iacute;a l&iacute;mites geogr&aacute;ficos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Recorte de prensa del siglo XX con ilustraciones de siurells mallorquines en el estudio de Miró                            </span>
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                    alt="Recorte de prensa sobre el homenaje francés a Joan Miró con una gigantesca tarta inspirada en un siurell mallorquín, símbolo del vínculo del artista con la cultura popular de Mallorca."
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                Recorte de prensa sobre el homenaje francés a Joan Miró con una gigantesca tarta inspirada en un siurell mallorquín, símbolo del vínculo del artista con la cultura popular de Mallorca.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>El nombre como legado, el taller como continuidad</strong></h2><p class="article-text">
        Coloma Ca&ntilde;ellas no es solo una de las guardianas de la cer&aacute;mica popular mallorquina. Es tambi&eacute;n alguien que entiende que una tradici&oacute;n que no evoluciona termina por convertirse en reliquia. Por eso en su taller conviven las figuras de siempre &mdash;el cavallet, el m&uacute;sico, el personaje con los brazos alzados&mdash; con incorporaciones innovadoras que dialogan con la cultura popular m&aacute;s contempor&aacute;nea: figuras de mujeres que recuerdan a la pintora Frida Kahlo, demonios pintados en negro y rojo que evocan a Darth Vader de <em>Star Wars</em>, piezas que ampl&iacute;an el imaginario sin romper la gram&aacute;tica esencial del objeto. Sus manos hacen hoy lo mismo que hac&iacute;an las de mad&ograve; Bet: tomar un pu&ntilde;ado de barro y decidir qu&eacute; forma merece existir.
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                Nuevos diseños de siurells inspirados en Darth Vader y la Princesa Leia reinterpretan el imaginario tradicional mallorquín desde una estética contemporánea y pop.                            </span>
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        Esta tensi&oacute;n entre preservaci&oacute;n y renovaci&oacute;n es, curiosamente, otro de los puntos de contacto m&aacute;s profundos con la figura de Mir&oacute;. Porque el pintor tampoco fue nunca un conservador ni un rupturista puro. Fue alguien que buscaba en lo m&aacute;s antiguo la energ&iacute;a para ir m&aacute;s lejos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/barro-cal-tres-colores-universo-siurell-fascino-joan-miro_1_13213610.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 19:53:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Barro, cal y tres colores: el universo del 'siurell' que fascinó a Joan Miró]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Joan Miró,Mallorca,Arte]]></media:keywords>
    </item>
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      <title><![CDATA[De darle la mano a Nelson Mandela a fotografiar la Ibiza hippie: "Estuve en el lugar correcto en el momento indicado"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/darle-mano-nelson-mandela-fotografiar-ibiza-hippie-estuve-lugar-correcto-momento-indicado_1_13206691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42a17253-1b86-4678-875b-1da7b143c139_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142608.jpg" width="997" height="561" alt="De darle la mano a Nelson Mandela a fotografiar la Ibiza hippie: &quot;Estuve en el lugar correcto en el momento indicado&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estadounidense Allan Tannenbaum documentó la escena musical del Nueva York de los setenta, justo después de viajar por placer en 1970 a una isla a la que regresa ahora para exponer por primera vez en España</p><p class="subtitle">Freddie Mercury en la isla del exceso: “Fue la persona más grande que he conocido en mi vida”</p></div><p class="article-text">
        La vida de Allan Tannenbaum habr&iacute;a sido diferente, tal vez, si no hubiera viajado hasta Eivissa con una c&aacute;mara en las alforjas de aquella Norton Commando que compr&oacute; en Londres y terminar&iacute;a rodando por las calles de Manhattan. Era el verano de 1970: la carrera de este fot&oacute;grafo &ndash;retratista de la contracultura de Nueva York en los setenta, periodista internacional en los ochenta y noventa, archivero de su propio banco de im&aacute;genes desde entonces&ndash; todav&iacute;a no hab&iacute;a comenzado. &ldquo;Yo era un joven americano, graduado en Bellas Artes y con muchas ganas de ver mundo que viajaba a Europa por primera vez y quer&iacute;a conocer el Mediterr&aacute;neo. Aquella ruta en moto que termin&oacute; en Ibiza fue muy importante para m&iacute;, en efecto. En los c&iacute;rculos universitarios de Estados Unidos en los que me hab&iacute;a movido se hablaba bastante de un lugar que, a diferencia de Mallorca, todav&iacute;a no hab&iacute;a estropeado del todo el turismo&rdquo;, cuenta Tannenbaum, explicando por qu&eacute; condujo mil quinientos kil&oacute;metros hacia el sur para embarcarse hacia una isla que dio un giro a su vida: &ldquo;La semana que pas&eacute; all&iacute; me marc&oacute; mucho, fue el inicio de todo lo que vino despu&eacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Luce un frondoso bigote, canoso como el remolino de pelo que le crece en las cejas y la cabeza: Tannenbaum se conecta a la entrevista desde una habitaci&oacute;n decorada con fotograf&iacute;as en blanco y negro. Es el recuerdo de un trabajo que no cesa: mantiene perfiles en redes sociales y sigue saliendo de casa con una c&aacute;mara al hombro. Por ejemplo, una Hasselblad anal&oacute;gica que compr&oacute; por internet hace unos a&ntilde;os a un se&ntilde;or &ldquo;de Kiev&rdquo;. Saluda en castellano &ndash;el mismo idioma que usa para interrumpir un minuto la charla con una excusa de peso: &ldquo;Tengo que sacar un pescado que tengo en el horno&rdquo;&ndash;, aunque pide cort&eacute;smente pasarse al ingl&eacute;s para conversar sobre fotograf&iacute;a, m&uacute;sica, pol&iacute;tica. El acento de Tannenbaum es yanqui, s&iacute;, pero sin exagerar. Desde hace una d&eacute;cada, s&oacute;lo vive en Nueva York la mitad del a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Ahora el fot&oacute;grafo est&aacute; en Nazar&eacute;, Portugal. Frente a la ola m&aacute;s grande del Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, su mujer y &eacute;l pasan los meses m&aacute;s c&aacute;lidos, disfrutan de la jubilaci&oacute;n, aprovechan para recorrer en coche la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica: &ldquo;Nos encanta Nerja, en M&aacute;laga&rdquo;. Cumplidos los ochenta, el fot&oacute;grafo parece no haber perdido la pulsi&oacute;n que lo llev&oacute; de El Salvador a Filipinas o de Bagdad a Gaza, cuando document&oacute; conflictos b&eacute;licos al final de la Guerra Fr&iacute;a. De hecho, su maleta est&aacute; preparada para partir de nuevo. Cuando acabe la entrevista con elDiario.es, un taxi lo recoger&aacute; para llevarlo al aeropuerto de Lisboa. Har&aacute; &ndash;otra vez&ndash; escala en Barcelona y regresar&aacute; a Eivissa: &ldquo;M&aacute;s de medio siglo despu&eacute;s, qui&eacute;n lo dir&iacute;a&rdquo;.
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                    alt="Entre su amplio archivo rockero, el fotógrafo elige esta imagen del guitarrista John Cale –ex Velvet Underground– junto a Nico: “Creo que tiene sentido que salga porque ella vivió y murió en Ibiza”."
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                Entre su amplio archivo rockero, el fotógrafo elige esta imagen del guitarrista John Cale –ex Velvet Underground– junto a Nico: “Creo que tiene sentido que salga porque ella vivió y murió en Ibiza”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un carrete repleto de momentos &uacute;nicos</strong>&nbsp;</h2><p class="article-text">
        El segundo viaje a la isla servir&aacute;, adem&aacute;s, para inaugurar la primera exposici&oacute;n que realiza en Espa&ntilde;a. Contrast Ibiza lo invit&oacute; hace unos meses y el fot&oacute;grafo no se lo pens&oacute;. Como la filosof&iacute;a de este festival que ya suma seis ediciones es escarbar en la historia del <em>rock and roll</em>, la obra de Tannenbaum le iba al evento como anillo al dedo. En los setenta fue editor de fotograf&iacute;a de la revista<em> SoHo Weekly News</em>. Ese trabajo le permiti&oacute; ser testigo directo de unos a&ntilde;os vibrantes para la industria musical sin tener que salir apenas de su barrio neoyorquino. Casi todo suced&iacute;a en aquel rinc&oacute;n de la Gran Manzana. Valgan algunos ejemplos:
    </p><p class="article-text">
        James Brown pegando un bote en medio de una avenida de Manhattan. Bruce Springsteen y Steve Van Zandt &ndash;guitarras al aire&ndash; acompa&ntilde;ando un solo de saxo de Clerence Clemons. Muhammad Al&iacute; preparando su picadura de abeja frente a un espejo. Jack Nicholson repantingado en un sof&aacute; regal&aacute;ndole al objetivo la m&aacute;s dura de sus miradas. Una Patti Smith angelical rasgando con desgana una el&eacute;ctrica mientras John Belushi le pasa un brazo por encima del hombro. Bob Marley &ndash;c&oacute;mo no&ndash; en chaqueta de ch&aacute;ndal. El flequillo de Joe Strummer asomando por la ventanilla de un taxi amarillo. John y Yoko, de paseo feliz por Central Park. Mick Jagger haciendo muchas cosas &ndash;jangueando en Studio 54 con su esposa Bianca, aleteando los brazos como un ganso a la sombra de un rascacielos, dej&aacute;ndose abrazar por Dolly Parton en un camerino, abriendo la boca mientras comparte un piti y un trago junto al resto de los Rolling Stones&hellip;&ndash; y ninguna sobrio. O, simplemente, el <em>skyline</em> del <em>downtown </em>neoyorquino un atardecer cualquiera.
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                    alt="Brooklyn, acaba el verano de 1970: el viajero acaba de regresar de Eivissa a Nueva York con la motocicleta con la que fue desde Londres hasta la isla."
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                Brooklyn, acaba el verano de 1970: el viajero acaba de regresar de Eivissa a Nueva York con la motocicleta con la que fue desde Londres hasta la isla.                            </span>
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        El material que se muestra en la sala de exposiciones Walter Benjamin de Sant Antoni de Portmany est&aacute; repleto de momentos &uacute;nicos. Pero en el carrete de Tannenbaum habr&aacute; tambi&eacute;n una foto fuera de lugar y, al mismo tiempo, muy cercana para el p&uacute;blico ibicenco. En esa imagen aparecen casas de paredes encaladas. Es una calla sin asfaltar. En primer plano, casi comi&eacute;ndose el objetivo, el morro de una camioneta Barreiros. A su izquierda, de culo, un Renault L4 y, en el costado derecho, tambi&eacute;n de culo, un escarabajo de la casa Volkswagen. Todos los veh&iacute;culos comparten matr&iacute;cula: PM, Palma de Mallorca. Tras el amasijo de hierros se entrev&eacute; una terraza. Sillas y mesas llenas de gente en manga corta. Es un bar del que cuelga un letrero: <em>English Pub</em>. 
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                    alt="Coches y turistas en la parte vieja de Eivissa: la modernidad y el pasado chocaban en una isla que ya había descubierto el turismo."
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                Coches y turistas en la parte vieja de Eivissa: la modernidad y el pasado chocaban en una isla que ya había descubierto el turismo.                            </span>
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        En la Eivissa de 1970, la Eivissa que conoci&oacute; Allan Tannenbaum, lo nuevo y lo viejo chocaban sin remedio. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;He elegido esa imagen &ndash;explica el fot&oacute;grafo&ndash;&nbsp;porque me gusta especialmente. Transmite mucho. Realmente, la isla era un lugar que parec&iacute;a sacado de otra &eacute;poca&hellip; y al mismo tiempo, todo era muy moderno. La historia de Espa&ntilde;a no me era ajena y, cuando, despu&eacute;s de parar en Par&iacute;s y atravesar Francia, cruc&eacute; los Pirineos, de noche, antes de alojarme tres d&iacute;as en una pensi&oacute;n de Las Ramblas y coger el barco para llegar a la isla, sab&iacute;a que entraba en un pa&iacute;s bajo una dictadura. Lo primero que me llam&oacute; la atenci&oacute;n fueron esos sombreros de tres picos que llevaba la Guardia Civil.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;El tricornio.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iexcl;Eso mismo! En Ibiza, ve&iacute;as a las parejas de la Guardia Civil cruz&aacute;ndose con aquellos carros tirados por animales en los que a&uacute;n se mov&iacute;an los habitantes de la isla. Y, entre ellos, turistas como nosotros.
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                    alt="Almuerzo turístico en s’Aigua Blanca, una de las playas salvajes en las que se bañó el fotógrafo cuando visitó Eivissa en 1970."
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                Almuerzo turístico en s’Aigua Blanca, una de las playas salvajes en las que se bañó el fotógrafo cuando visitó Eivissa en 1970.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un &aacute;lbum hedonista </strong></h2><p class="article-text">
        Antes de la entrevista, Tannenbaum ha enviado algunas fotograf&iacute;as por <em>WhatsApp </em>para ir abriendo boca. Es su &aacute;lbum ibicenco: dos chicas descienden en bici por el Portal de ses Taules, unos cuerpos desnudos se tuestan en el tejado de una casa, unos ba&ntilde;istas almuerzan con los pies metidos en la arena dorada de s&rsquo;Aigua Blanca... Utiliz&oacute; un objetivo de 50 mm, fijo a un aparato de la marca Mamiya Sekor. La t&eacute;cnica y el equipo no son los que utilizar&aacute; despu&eacute;s, cuando se convierta en un profesional, pero ya se intuye una mirada documentalista en sus postales mediterr&aacute;neas. Dos a&ntilde;os antes de aquella aventura inici&aacute;tica, Tannenbaum hab&iacute;a congelado algunos momentos de una concentraci&oacute;n antib&eacute;lica en San Francisco con una Miranda de 35mm. Fue su primera experiencia como fot&oacute;grafo amateur. Ard&iacute;a Vietnam y los j&oacute;venes a quienes sus padres se lo pod&iacute;an costear escapaban del reclutamiento para entrar en aquel matadero. No pocos se acabar&iacute;an ocultando en la Serra de Tramuntana o en los campos ibicencos. El c&oacute;ctel que vendr&iacute;a despu&eacute;s es de sobras conocido: naturaleza, amor libre, LSD. El poder de las flores.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Dos chicas descienden con sus bicis por el Portal de ses Taules, la entrada principal de las murallas renacentistas de Dalt Vila.                            </span>
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        &ndash;&iquest;Era cierto el mito hippie o se magnific&oacute;? 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Bueno&hellip; Mi <em>chance</em> para venir a la isla fue un amigo que hab&iacute;a alquilado una villa en el campo, bastante lejos de la ciudad. Como no ten&iacute;a mucho dinero, depend&iacute;a bastante de su hospitalidad, as&iacute; que nos pasamos una semana tomando el sol, tocando la guitarra, ba&ntilde;&aacute;ndonos en playas salvajes. Recuerdo que pint&eacute; mucho y pas&eacute; horas escribiendo un diario. Para el visitante, aquella Eivissa era id&iacute;lica: todo estaba anclado en el pasado y, al mismo tiempo, todo era muy libre. Se respiraba hedonismo y no hac&iacute;a falta salir de fiesta para disfrutarlo.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;En 1970, todav&iacute;a no exist&iacute;an las discotecas, s&oacute;lo algunos bares que pinchaban vinilos en Sant Antoni o en el puerto de Vila. Ahora, en cambio, hay decenas, quiz&aacute;s cientos de lugares, que podr&iacute;amos llamar discoteca: en cualquier restaurante de playa pinchan electr&oacute;nica y ya han empezado la temporada. &iquest;Te animar&iacute;as a dar una vuelta por la fiesta ibicenca? Es un buen ejercicio antropol&oacute;gico.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para el visitante, aquella Eivissa era idílica: todo estaba anclado en el pasado y, al mismo tiempo, todo era muy libre. Se respiraba hedonismo y no hacía falta salir de fiesta para disfrutarlo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Allan Tannenbaum</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;[<em>piensa unos segundos</em>]&nbsp;Quiz&aacute;s ya est&eacute; un poco mayor para eso&hellip; &iquest;Sabes qu&eacute; pasa? Yo viv&iacute; una &eacute;poca de efervescencia en el Soho. El barrio se desindustrializa, la ciudad no tiene un duro, los &iacute;ndices de criminalidad son alt&iacute;simos, el coste de la vida est&aacute; por los suelos. Entonces, much&iacute;simas mentes brillantes &ndash;escultores, pintores, poetas, m&uacute;sicos&ndash; se establecen en el mismo lugar y hay una explosi&oacute;n creativa. Yo pude fotografiarlo. Siento que estuve en el lugar correcto en el momento indicado.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;La m&uacute;sica disco, los inicios del rap, el auge de la salsa como g&eacute;nero comercial: parece que en el Nueva York de finales de los setenta todo el mundo se la pas&oacute; bailando. &iquest;Sucedi&oacute; as&iacute;?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;[<em>sonr&iacute;e</em>] &iexcl;Con Tito Puente lo pasamos muy bien! Qu&eacute; tiempos. Curiosamente, creo que ya no quedan lugares a los que la gente vaya s&oacute;lo a bailar cerca de otras personas. En los conciertos, a los j&oacute;venes ahora parece que les interese m&aacute;s sacarse selfies o grabar v&iacute;deos para sus redes. &iexcl;No prestan atenci&oacute;n a lo que ven! 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Las redes sociales y los m&oacute;viles han matado la espontaneidad con la que se comportan los artistas en vuestra &eacute;poca&hellip; o es otro mito que tenemos los millennials? 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Yo creo que es cierto.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Entonces, aquella famosa sesi&oacute;n que hizo con John Lennon y Yoko Ono abraz&aacute;ndose desnudos bajo unas s&aacute;banas blancas hoy ser&iacute;a impensable. Sin ir demasiado lejos: los fot&oacute;grafos est&aacute;n vetados en los conciertos de Rosal&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Mira, yo no he vuelto a Ibiza, pero he tratado de seguir todo lo que ha ido ocurriendo en la isla durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas a trav&eacute;s de reportajes y documentales. Todo se ha convertido en un negocio. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; con el Nueva York de los setenta? Lo mismo. La ciudad nunca ser&aacute; aburrida, pero el &eacute;xtasis de esa &eacute;poca ya no volver&aacute;. Desapareci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;La culpa fue de los yuppies que sal&iacute;an en pel&iacute;culas como <em>Wall Street</em>?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Empez&oacute; a haber dinero, las conversaciones cambiaron &ndash;se hablaba de activos y de acciones&ndash; y los espacios adorables se convirtieron en una fuente de ingresos. Vivimos de primera mano lo que luego se llam&oacute; gentrificaci&oacute;n y se ha extendido por el resto del planeta. Algunos galeristas se hicieron ricos, pero muchos artistas tuvieron que marcharse del barrio. No pod&iacute;an pagar el alquiler. Aquellos cambios, en los noventa, se hicieron profund&iacute;simos. Fue entonces cuando se puso de moda gastarse setecientos d&oacute;lares en una botella de champ&aacute;n y presumir de ello. La imagen que tengo en la memoria para definir esa &eacute;poca es la de unos tipos trajeados fum&aacute;ndose un puro a bordo de una limusina en busca de luces rojas. Pero, para entonces, yo ya me dedicaba a otra cosa.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Nueva York vivimos de primera mano la gentrificación. Algunos galeristas se hicieron ricos, pero muchos artistas tuvieron que marcharse del barrio. No podían pagar el alquiler. Aquellos cambios, en los noventa, se hicieron profundísimos. La imagen que tengo en la memoria para definir esa época es la de unos tipos trajeados fumándose un puro a bordo de una limusina en busca de luces rojas</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Allan Tannenbaum</span>
                                        <span>—</span> Fotógrafo
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La semana ibicenca de aquel licenciado en Bellas Artes no necesitó de discotecas para considerarse “hedonista”: “En la isla se respiraba libertad pese a que España estaba bajo una dictadura”."
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                La semana ibicenca de aquel licenciado en Bellas Artes no necesitó de discotecas para considerarse “hedonista”: “En la isla se respiraba libertad pese a que España estaba bajo una dictadura”.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Dos d&eacute;cadas cubriendo conflictos</strong></h2><p class="article-text">
        A finales de los setenta, el fot&oacute;grafo estaba colapsado por las luces de Nueva York. Hab&iacute;a pasado demasiadas noches fotografiando bajo los focos del Studio54 donde a Diana Ross, Truman Capote o Jacqueline Onassis se les hac&iacute;a de d&iacute;a. Hab&iacute;a entrado cientos de veces con la c&aacute;mara al hombro en su garito preferido: el Mad Club, donde seg&uacute;n cuenta, hab&iacute;a &ldquo;menos postureo&rdquo; que en la discoteca fetiche de Andy Warhol. &ldquo;Necesitaba un cambio&rdquo;, explica. Otro viaje &ndash;a Israel, en 1979&ndash; se lo conceder&iacute;a. Se quit&oacute; la chupa de cuero y se visti&oacute; con ropa de camuflaje. Reorient&oacute; su carrera al periodismo de larga distancia, se meti&oacute; en meollos bastante menos pac&iacute;ficos que una gira de una banda de rock. La Revoluci&oacute;n Sandinista (1980-1990), la Primera Intifada (1987), la Primera Guerra del Golfo (1990-1991) o la ca&iacute;da de Kabul en manos de los talibanes (1996) fueron algunos de los episodios que Tannenbaum reporte&oacute; para la agencia Sigma Photo News. &ldquo;Ucrania o Ir&aacute;n son palabras mayores. &iquest;Est&aacute; peor la escena geopol&iacute;tica ahora que entonces?&rdquo;, se pregunta para responderse a s&iacute; mismo: &ldquo;Pues no s&eacute; qu&eacute; decir. Por desgracia, el mundo es un lugar loco y agresivo. Por eso, hay que aferrarse a la esperanza. Eso fue lo que sentimos en Sud&aacute;frica&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El Mad Club de Nueva York fue para el editor jefe de la revista SoHo Weekly un templo “de la música en directo y del baile: no había postureo”."
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                El Mad Club de Nueva York fue para el editor jefe de la revista SoHo Weekly un templo “de la música en directo y del baile: no había postureo”.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Allan Tannenbaum no quiere colgar sin hablar antes del <em>apartheid</em>. La primera vez que recorri&oacute; el pa&iacute;s &ndash;1985&ndash; el supremacismo blanco resultaba incontestable. Pese al bloqueo internacional. &ldquo;He estado en varias guerras, pero creo que aquel es el contexto con m&aacute;s violencia que me ha tocado vivir. La represi&oacute;n que pudimos documentar era terrible&rdquo;, dice. Sus fotograf&iacute;as acabaron en una carpeta que el gobierno sudafricano &ndash;profundamente anticomunista&ndash; llev&oacute; a denegarle el visado durante un lustro. No fue hasta febrero de 1990 cuando pudo volver a Ciudad del Cabo, el epicentro del poder boer. Ya hab&iacute;a ca&iacute;do el Muro de Berl&iacute;n, la URSS estaba al borde de la desaparici&oacute;n, las guerras yugoslavas a&uacute;n no se hab&iacute;an desatado, iban a liberar a Mandela despu&eacute;s de veintisiete a&ntilde;os preso en Robben Island.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Allan Tannenbaum estuvo un lustro vetado de Sudáfrica por sus fotografías, que acabaron siendo el pretexto de un gobierno profundamente anticomunista</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ndash;&iquest;Mandela desprend&iacute;a la misma sensaci&oacute;n delante de la c&aacute;mara que todas esas estrellas del rock a las que hab&iacute;as fotografiado antes?
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Era un tipo ic&oacute;nico, un s&iacute;mbolo de libertad para todos los sudafricanos que estaban oprimidos. Cuando lo liberaron, yo sent&iacute;, como pocas veces, que aquel d&iacute;a se estaba escribiendo una p&aacute;gina de la Historia. Creo que hay que agarrarse a lo que representan personajes como aquel.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es 12 de febrero de 1990, un d&iacute;a despu&eacute;s de que el guerrillero que acab&oacute; apostando por la reconciliaci&oacute;n pac&iacute;fica en Sud&aacute;frica haya salido de la c&aacute;rcel. Los Mandela &ndash;Nelson y Winnie, su esposa&ndash; est&aacute;n sentados en la parte de atr&aacute;s de un coche que circula por una pista de aeropuerto. Despu&eacute;s de haberse reunido en Ciudad del Cabo con el arzobispo Desmond Tutu, vuelan hacia Johannesburgo. Un enjambre de c&aacute;maras los rodean. La ventanilla se baja y un tipo en sus cuarenta y cinco &ndash;luce un bigote frondoso, que ya canea, como el remolino de pelo que le crece en las cejas y la cabeza&ndash;&nbsp;dibuja una sonrisa de oreja a oreja. Al fotoperiodista, en vez de apretar el bot&oacute;n de su Canon, le sale del alma estrechar la mano al futuro presidente de Sud&aacute;frica. Wim de Vos, un camar&oacute;grafo neerland&eacute;s de la CBS, capta el momento.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Allan Tannenbaum parece tenerle tanto cari&ntilde;o a esa instant&aacute;nea sudafricana como a otra imagen que enviar&aacute; despu&eacute;s por correo electr&oacute;nico. Quiere que aparezca en este reportaje. En la fotograf&iacute;a, el fot&oacute;grafo aparece sentado, la espalda ligeramente encorvada, en el asiento de una Norton Commando comprada en Londres. Luce un frondoso bigote, negro como el remolino de pelo que le crece en las cejas y la cabeza &ndash;lo lleva largo, con un <em>look</em> que recuerda a Frank Zappa&ndash; y su rostro parece cansado. Mira a c&aacute;mara, como si desde esos portales de Brooklyn estuviera acord&aacute;ndose de Eivissa, la isla a la que ha tardado cincuenta y cinco a&ntilde;os en regresar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/darle-mano-nelson-mandela-fotografiar-ibiza-hippie-estuve-lugar-correcto-momento-indicado_1_13206691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 20:22:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De darle la mano a Nelson Mandela a fotografiar la Ibiza hippie: "Estuve en el lugar correcto en el momento indicado"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Ibiza,Nueva York,Fotografía]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Grandes escritores de la lengua catalana del siglo XX tienen por fin su "casa" en Mallorca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/grandes-escritores-lengua-catalana-siglo-xx-casa-mallorca_1_13194767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8eef0cba-9572-473b-b2c4-d859a3ddea12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grandes escritores de la lengua catalana del siglo XX tienen por fin su &quot;casa&quot; en Mallorca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Fundación Mallorca Literaria es la encargada de gestionar las casas-museo de Llorenç Villalonga, Blai Bonet y Joan Alcover. En estos espacios, la correspondiencia privada, los manuscritos de sus obras maestras y las bibliotecas personales acompañan al visitante</p><p class="subtitle">Josep Maria Llompart, cien años del “poeta insobornable” que no calló ante Franco y mantuvo viva la lengua catalana</p></div><p class="article-text">
        Tres de los escritores m&aacute;s importantes de la literatura catalana del siglo XX tienen casa en Mallorca. El autor de&nbsp;<em>Bearn</em>, Lloren&ccedil; Villalonga, Blai Bonet y Joan Alcover est&aacute;n presentes en espacios que recuerdan su memoria, mostrando el alcance de su obra m&aacute;s all&aacute; de la literatura escrita en catal&aacute;n. La Fundaci&oacute;n Mallorca Literaria, impulsora de los centros, avanza en la consolidaci&oacute;n de su red de casas museo con la reciente puesta en marcha del Casal de la Poes&iacute;a dedicado a Blai Bonet, en Santany&iacute;, y con la museograf&iacute;a de la casa de Joan Alcover en Palma, fruto de un acuerdo con la Obra Cultural Balear. 
    </p><p class="article-text">
        Ambas iniciativas refuerzan un modelo que busca ir m&aacute;s all&aacute; de la conservaci&oacute;n patrimonial para activar estos espacios de reflexi&oacute;n y difusi&oacute;n literaria. Algo relevante en el contexto actual, en el que los premios nacionales atienden cada vez m&aacute;s a las literaturas del estado en su pluralidad y donde las casas de escritores se convierten en testimonios de su legado. La reciente adquisici&oacute;n de la casa de Velintonia del Nobel Vicente Aleixandre, por la comunidad de Madrid, y la de Luis Cernuda, en Sevilla, refuerzan esa idea de centralidad de lugares dedicados a la memoria de las palabras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Consell de Mallorca llevaba a&ntilde;os anunciando la apertura del Casal de la Poes&iacute;a, que cuenta con el legado cedido por los sobrinos de Blai Bonet. El centro, adquirido en 2003, fue abierto finalmente en 2024, tras a&ntilde;os de dilaciones y problemas. Tras una profunda reforma, la que fuera la casa del escritor en Santany&iacute; custodia un archivo documental de primer orden, adem&aacute;s de ser el primer espacio tem&aacute;tico de la Fundaci&oacute;n Mallorca Liter&agrave;ria, centrado en este caso en la poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Bonet cultiv&oacute; tambi&eacute;n la narrativa, su huella m&aacute;s profunda se encuentra en la l&iacute;rica y en la intensidad po&eacute;tica de su prosa. Incluso&nbsp;<em>El mar</em>, su novela llevada a la pantalla por August&iacute; Villaronga, alberga mucho de lenguaje po&eacute;tico. La mirada del autor est&aacute; atravesada por el deseo y la religiosidad. En ese sentido, el comisario en Catalunya del centenario del autor y coordinador del nuevo centro, Pau Vadell, subraya &ldquo;la centralidad de la palabra po&eacute;tica&rdquo; en sus obras.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Espacio de la casa Blai Bonet en el que se pueden ver algunas piezas artísticas de la colección del poeta."
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            <span class="title">
                Espacio de la casa Blai Bonet en el que se pueden ver algunas piezas artísticas de la colección del poeta.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La casa re&uacute;ne asimismo una peque&ntilde;a colecci&oacute;n de piezas de artistas que formaron parte de su c&iacute;rculo, entre ellos Antoni T&agrave;pies, con quien Bonet colabor&oacute; en una monograf&iacute;a, adem&aacute;s de otra de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/obra-joan-miro-artista-formas-simples-fuerza-simbolica-no-gran-pintor-generoso_1_12517286.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Mir&oacute;</a> o un cartel que le dise&ntilde;&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/miquel-barcelo-pintor-admiro-gente-politicamente-incorrecta-picasso-no-gusta-cancelar_1_11820608.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miquel Barcel&oacute;</a>. Junto a la biblioteca personal del autor, el centro conserva manuscritos, dibujos y collages que revelan una faceta menos conocida de su trabajo, ya mostrada en una exposici&oacute;n en el Centre Cultural de La Miseric&ograve;rdia, comisariada por Joana Serra. Esta vertiente pl&aacute;stica encuentra ahora continuidad en el casal con una selecci&oacute;n de piezas, que hilvanan un relato expositivo que articula literatura y artes pl&aacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hemos trabajado en una propuesta contempor&aacute;nea, alej&aacute;ndonos de la idea rom&aacute;ntica de casa-museo de escritor, donde se pensaba que la simple atm&oacute;sfera ya transmit&iacute;a contenido. La museolog&iacute;a actual exige otros planteamientos para ofrecer una imagen m&aacute;s completa&rdquo;, explica la directora de la fundaci&oacute;n, la tambi&eacute;n poeta Carme Castells.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos trabajado en una propuesta contemporánea, alejándonos de la idea romántica de casa-museo de escritor, donde se pensaba que la simple atmósfera ya transmitía contenido. La museología actual exige otros planteamientos para ofrecer una imagen más completa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Carme Castells</span>
                                        <span>—</span> Directora de la fundación y poeta 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Fachada del nuevo centro de la poesía en la casa del poeta Blai Bonet.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Centenario de la muerte de Alcover</strong></h2><p class="article-text">
        La apuesta por actualizar los discursos expositivos se extiende tambi&eacute;n a Palma, donde la Fundaci&oacute;n ha asumido la planificaci&oacute;n museogr&aacute;fica de la casa de <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/joan-alcover-poeta-abordo-consentimiento-sexual-siglo-prosa-tesoro-literario_1_12930854.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joan Alcover</a>, propiedad de la Obra Cultural Balear. La incorporaci&oacute;n del espacio coincide con el centenario de la muerte del poeta, una efem&eacute;ride que impuls&oacute; su renovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo ha permitido replantear el recorrido con criterios actuales, incorporando nuevos ejes tem&aacute;ticos a partir del trabajo directo con el archivo del autor, depositado en el Arxiu del Regne de Mallorca. Manuscritos, correspondencia y recortes de prensa, anotados por el propio Alcover, que &ldquo;han servido para reconstruir su trayectoria intelectual y perfilar sus principales intereses&rdquo;, afirma Castells. El trabajo tambi&eacute;n les ayud&oacute; a conocer una &ldquo;dimensi&oacute;n internacional del autor, que ten&iacute;a una red de relaciones con autores en otras lenguas&rdquo;, explica. Un ejemplo de eso podr&iacute;a ser la traducci&oacute;n de un libro del premio Nobel Frederic Mistral al catal&aacute;n, ahora que algunas voces especulan sobre cu&aacute;ndo llegar&aacute; el galard&oacute;n a las letras catalanas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el presidente de la Obra Cultural Balear, Antoni Llabr&eacute;s, la nueva propuesta de musealizaci&oacute;n responde a &ldquo;la necesidad de contextualizar mejor la figura del poeta dentro de la Mallorca de su tiempo&rdquo;, en el marco del A&ntilde;o Alcover. Desde su inauguraci&oacute;n en 2008, el espacio hab&iacute;a mantenido el mismo planteamiento expositivo y &ldquo;ya era hora de renovarlo&rdquo;, se&ntilde;ala.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Situada en el n&uacute;mero 24 de la calle de Sant Alonso, la casa fue cedida a la entidad por Pau Alcover de Haro, &uacute;nico hijo superviviente del autor. M&aacute;s all&aacute; de la exhibici&oacute;n de primeras ediciones, el recorrido incorpora aspectos clave de su obra, como el duelo por la p&eacute;rdida, algo que marc&oacute; profundamente su escritura, as&iacute; como un espacio dedicado a&nbsp;<em>La Balanguera</em>, actual himno de Mallorca.
    </p><p class="article-text">
        El itinerario evoca tambi&eacute;n la tertulia que Alcover organizaba en su propio domicilio, por la que pasaron figuras destacadas de la cultura de su tiempo, como Antonio Maura o Miquel Costa i Llobera, adem&aacute;s de visitantes puntuales. Entre estos &uacute;ltimos, destacan Rub&eacute;n Dar&iacute;o o <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/miguel-unamuno-isla-dorada-obra-maestra-dios_1_11891068.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Miguel de Unamuno</a>, atra&iacute;dos a la isla en parte por la actividad cultural impulsada por el mecenas Joan Sureda Bimet. Como se&ntilde;ala Castells, Alcover fue un personaje cuya &ldquo;correspondencia y sus redes de amistad sit&uacute;an a la literatura catalana en di&aacute;logo con otras&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El itinerario de la casa de Alcover evoca la tertulia que organizaba en su propio domicilio con figuras destacadas como Antonio Maura, Miquel Costa i Llobera, Rubén Darío o Miguel de Unamuno</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La incorporaci&oacute;n de este espacio supone, adem&aacute;s, la llegada de Mallorca Liter&agrave;ria al centro de Palma, lo que permitir&aacute; reforzar su programaci&oacute;n con actividades educativas y de difusi&oacute;n para llegar a nuevos p&uacute;blicos.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>La casa de verano de Villalonga</strong></h2><p class="article-text">
        Dentro de la red de la fundaci&oacute;n, el espacio m&aacute;s consolidado sigue siendo Can Sabater, en Binissalem, antigua residencia de verano de Lloren&ccedil; Villalonga. Abierto incluso antes de la creaci&oacute;n formal de la propia fundaci&oacute;n, conserva parte de la biblioteca del autor y el austero despacho en el que el autor escribi&oacute; durante los a&ntilde;os de la guerra. La exposici&oacute;n permanente incluye tambi&eacute;n im&aacute;genes de su vida, as&iacute; como el manuscrito de su obra m&aacute;s significativa:&nbsp;<em>Bearn</em>&nbsp;<em>o la sala de les nines</em>. La obra fue adaptada al cine y est&aacute; considerada una de las novelas fundamentales del siglo XX no solo en catal&aacute;n, ya que dialoga de t&uacute; a t&uacute; con Lampedusa y su&nbsp;<em>El gatopardo</em>, con la que la obra del mallorqu&iacute;n fue comparada por sus similitudes tem&aacute;ticas, ya que ambas abordan la decadencia de la aristocracia.&nbsp;&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La exposición de Llorenç Villalonga incluye el manuscrito de su gran obra, Bearn o la sala de les nines, una de las novelas fundamentales del siglo XX</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La red se completa con otra casa, la del Pare Rafel Ginard, centrada en el folclore de la isla. La fundaci&oacute;n tambi&eacute;n atesora archivos de autores como Antoni Serra o Maria Ant&ograve;nia Oliver, a la que se le dedic&oacute; un peque&ntilde;o espacio en Can Sabater. Los legados incluyen correspondencia, fotograf&iacute;as y materiales que permiten profundizar en el contexto cultural de sus trayectorias, as&iacute; como documentaci&oacute;n que &ldquo;permite conocer la relaci&oacute;n con los editores o con el mundo editorial, una informaci&oacute;n muy relevante para entender el contexto de la &eacute;poca&rdquo;, explica Castells.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El centenario de Bonet y Alcover ha impulsado, adem&aacute;s, una programaci&oacute;n espec&iacute;fica con encuentros literarios, recitales y becas de residencia. La escritora Aina Riera, una de las beneficiarias de una estancia en el centro de Santany&iacute;, destaca que la experiencia le ofreci&oacute; &ldquo;un tiempo de silencio para revisar a Blai Bonet&rdquo;, a la vez que avanzaba en la escritura de su nuevo poemario.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Entrada del Casal de Can Sabater, residencia de verano de Llorenç Villalonga."
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                Entrada del Casal de Can Sabater, residencia de verano de Llorenç Villalonga.                            </span>
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        Entre las iniciativas recientes destaca tambi&eacute;n el festival de literatura La Coma, puesto en marcha el a&ntilde;o pasado. &ldquo;Para nosotros fue clave cuando Jeanette Winterson nos confirm&oacute; su participaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala Castells. La nueva edici&oacute;n, centrada en la tem&aacute;tica de &ldquo;el hilo del relato&rdquo;, reunir&aacute; a autoras como Mariana Enr&iacute;quez, Luna Miguel, Laura Fern&aacute;ndez o Carlota Gurt. Junto a ellas, voces de la escena mallorquina como Miquel Bezares, que recordar&aacute; a Blai Bonet, una de las presencias que marcaron el a&ntilde;o literario. En la anterior edici&oacute;n de La Coma participaron, entre otros, &Aacute;ngelo N&eacute;store y Sebasti&agrave; Portell, quienes mantuvieron un di&aacute;logo que evidenci&oacute; las afinidades que existen entre sus obras.
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                Jeanette Winterson, protagonista del primer festival La Coma.                            </span>
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        Con este conjunto de iniciativas, Mallorca Liter&agrave;ria no solo preserva el legado de los escritores de la isla, sino que lo proyecta hacia el presente, convirtiendo los centenarios de autores en celebraciones de una obra que conecta a los autores catalanes con otras literaturas, para mostrar la fuerza y la vigencia de su tradici&oacute;n literaria.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marcos Augusto Lladó]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/grandes-escritores-lengua-catalana-siglo-xx-casa-mallorca_1_13194767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 04:02:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grandes escritores de la lengua catalana del siglo XX tienen por fin su "casa" en Mallorca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Mallorca,Poesía,Literatura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Més reclama la dimisión de Javier Bonet por ocultar que el coste de Palma 2031 triplicaba lo anunciado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mes-reclama-dimision-javier-bonet-ocultar-coste-palma-2031-triplicaba-anunciado_1_13202592.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea150321-1e14-4002-a525-6cae80de11bc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Més reclama la dimisión de Javier Bonet por ocultar que el coste de Palma 2031 triplicaba lo anunciado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ecosoberanistas, en la oposición en el Ayuntamiento de Palma, exigen “transparencia absoluta” al alcalde, Jaime Martínez. “Bonet mintió a la ciudadanía”, afirma Miquel Àngel Contreras</p><p class="subtitle">El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura</p></div><p class="article-text">
        M&eacute;s, uno de los partidos progresistas en la oposici&oacute;n de Palma, ha exigido la &ldquo;dimisi&oacute;n inmediata&rdquo; de Javier Bonet (PP), concejal de Cultura, debido a que la candidatura de Palma a Capital Europea de la Cultura 2031 cost&oacute; al menos 247.766 euros, y no 82.500, como dijo Bonet en una rueda de prensa del 18 de marzo. Pese a todo, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/arte-servicio-turismo-creadores-comision-europea-critican-modelo-cultural-pp-palma_1_13155739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proyecto fue finalmente rechazado por la Comisi&oacute;n Europea</a>, cuyo jurado sostuvo en un informe que parec&iacute;a &ldquo;basarse m&aacute;s en una metodolog&iacute;a tur&iacute;stica que en un concepto art&iacute;stico&rdquo;. La reacci&oacute;n de los ecosoberanistas se produce despu&eacute;s de que <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/pp-gasto-triple-declarado-ciudad-palma-fuera-candidata-capital-europea-cultura_1_13198497.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es haya desvelado que el gast&oacute; real de la candidatura triplica lo anunciado por el Ayuntamiento de Palma</a>.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Bonet minti&oacute; a la prensa y a la ciudadan&iacute;a hablando de dinero p&uacute;blico y eso es muy grave. Si es capaz de mentir hablando de dinero p&uacute;blico, con c&aacute;maras delante, nos preguntamos qu&eacute; es capaz de hacer por detr&aacute;s&rdquo;, afirma Miquel &Agrave;ngel Contreras, concejal de M&eacute;s. Los ecosoberanistas tambi&eacute;n han exigido &ldquo;transparencia absoluta&rdquo; al alcalde, Jaime Mart&iacute;nez (PP), as&iacute; como la publicaci&oacute;n &ldquo;de todos los contratos, facturas y gastos reales de la candidatura fracasada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado de prensa, M&eacute;s se hace eco de la investigaci&oacute;n publicada por este diario, que sostiene que se han gastado al menos 59.277 euros en la comunicaci&oacute;n y el dise&ntilde;o de marca del proyecto; 64.625 euros en <em>merchandising </em>y publicidad; 16.373 euros en viajes a Madrid, Londres, Donosti, Berl&iacute;n o Bruselas &ndash;incluyendo hoteles y vuelos&ndash;; 11.475 euros en log&iacute;stica y producci&oacute;n de diferentes eventos de presentaci&oacute;n de la candidatura y 17.064 euros en servicios intelectuales para el comit&eacute; de expertos, cuyas cifras var&iacute;an desde los 600 hasta los 1.089 euros por persona. A estas cantidades cabr&iacute;a sumar la remuneraci&oacute;n anual de Gori Vicens, director general de Proyectos Culturales, de 46.000 euros anuales, entre otros gastos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya lo advertimos: los 80.000 euros que anunci&oacute; Bonet eran solo la punta del iceberg&rdquo;. &ldquo;Ahora ya sabemos que el coste se triplica y que todav&iacute;a puede haber m&aacute;s gastos escondidos&rdquo;, lamenta Contreras. El concejal de M&eacute;s a&ntilde;ade que se trata, a su juicio, de una candidatura &ldquo;fallida y opaca&rdquo; y que no super&oacute; el filtro de la Comisi&oacute;n Europea, la cual emiti&oacute; &ldquo;un informe contundente sobre las deficiencias de la candidatura&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, en relaci&oacute;n a las informaciones publicadas por este diario, sostiene que es posible que &ldquo;todav&iacute;a falten datos sobre otros posibles gastos como viajes no publicados y actividades culturales vinculadas a la marca Palma 2031&rdquo;. En este sentido, M&eacute;s afirma que volver&aacute; a exigir toda la documentaci&oacute;n y advierte que &ldquo;no permitir&aacute; que el govern del PP cierre este esc&aacute;ndalo con silencio&rdquo;. &ldquo;Palma merece cultura, no maquillaje. Merece la verdad, no excusas. Y hoy el primer paso es claro: Bonet debe dimitir&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/mes-reclama-dimision-javier-bonet-ocultar-coste-palma-2031-triplicaba-anunciado_1_13202592.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 May 2026 10:46:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Més reclama la dimisión de Javier Bonet por ocultar que el coste de Palma 2031 triplicaba lo anunciado]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/pp-gasto-triple-declarado-ciudad-palma-fuera-candidata-capital-europea-cultura_1_13198497.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50c4a538-6490-46a7-9254-03b48e2d04dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ayuntamiento informó de una inversión de 82.500 euros, pero una investigación de elDiario.es revela un desembolso muy superior a través de contratos menores, publicidad en medios de comunicación y personal asociado. Al final, el municipio no pasó el filtro de la Comisión Europea</p><p class="subtitle">El arte, al servicio del turismo: los creadores y la Comisión Europea critican el modelo cultural del PP en Palma</p></div><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica candidatura de Palma 2031, el mayor proyecto cultural del Partido Popular en la capital de Balears durante la actual legislatura, tuvo un coste de m&aacute;s de 247.000 euros. Tras el rechazo del jurado al proyecto de la ciudad para ser Capital Europea de la Cultura en 2031 y la publicaci&oacute;n del informe de conclusiones del pasado mes de abril, elDiario.es desvela la documentaci&oacute;n con los gastos, que superan en m&aacute;s de 165.000 euros las cifras oficiales aportadas por el Consistorio, lo que supone tres veces la cantidad inicialmente declarada.
    </p><p class="article-text">
        Tras <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/arte-servicio-turismo-creadores-comision-europea-critican-modelo-cultural-pp-palma_1_13155739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el rechazo europeo a la candidatura de Palma 2031</a>, el Ayuntamiento de Palma organiz&oacute; una rueda de prensa donde el regidor de Cultura, Javier Bonet (PP), explic&oacute; que la ciudad hab&iacute;a destinado 82.500 euros al proyecto, una cifra inferior a la partida presupuestaria destinada al proyecto, dotada con 100.000 euros. En la presentaci&oacute;n a los medios, que tuvo lugar el pasado 18 de marzo, Bonet destac&oacute; que las cifras de Palma &ldquo;ponen en evidencia que la inteligencia cultural y la colaboraci&oacute;n pueden generar resultados extraordinarios, incluso con recursos muy limitados&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En un comunicado posterior, la corporaci&oacute;n record&oacute; que el resto de ciudades que pasaron a la siguiente fase &ndash;C&aacute;ceres, Granada, Oviedo y Las Palmas de Gran Canaria&ndash; hab&iacute;an invertido &ldquo;cantidades muy importantes en sus candidaturas&rdquo; cuya media de inversi&oacute;n &ldquo;roza el mill&oacute;n de euros&rdquo;. &ldquo;C&aacute;ceres ha afrontado una inversi&oacute;n cercana a los 750.000 euros; Granada, de pr&aacute;cticamente 650.000 euros solo durante el 2025; Oviedo, de 970.000 euros, y Las Palmas de Gran Canaria, de casi 1,9 millones de euros&rdquo;, justific&oacute;. elDiario.es ha solicitado al Ayuntamiento su versi&oacute;n de los hechos, pero no ha contestado en el momento de publicaci&oacute;n de este reportaje.
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            <span class="title">
                Lona de la candidatura Palma 2031 sobre el emblemático edificio del arquitecto José Ferragut Pou.                            </span>
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        Poco despu&eacute;s de estas declaraciones, gran parte del sector cultural local puso en duda &ndash;de manera silenciosa ante el miedo a las listas negras&ndash; la cifra oficial. En este sentido, tras la investigaci&oacute;n llevada a cabo por este diario, el gasto asociado a la candidatura alcanzar&iacute;a los 247.766,45 euros, exactamente el triple. Este gasto se reparti&oacute; a trav&eacute;s de contratos menores &ndash;es decir, sin pasar por concurso p&uacute;blico&ndash; a lo largo del a&ntilde;o 2025 y el primer trimestre de 2026, un contrato mayor dedicado a publicidad y el sueldo de Gori Vicens, director general de Proyectos Culturales de Palma. Cort apost&oacute; por Vicens para reforzar la candidatura a la capitalidad europea de la cultura.
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            </figure><p class="article-text">
        Tras examinar las cuentas a trav&eacute;s del Portal de Transparencia del Ayuntamiento de Palma, este diario ha detectado la inversi&oacute;n de 59.227 euros en la comunicaci&oacute;n y el dise&ntilde;o de marca del proyecto; 64.625 euros en <em>merchandising </em>y publicidad; 16.373 euros en viajes a Madrid, Londres, Donosti, Berl&iacute;n o Bruselas &ndash;incluyendo hoteles y vuelos&ndash;; 11.475 euros en log&iacute;stica y producci&oacute;n de diferentes eventos de presentaci&oacute;n de la candidatura y 17.064 euros en servicios intelectuales para el comit&eacute; de expertos, cuyas cifras var&iacute;an desde los 600 hasta los 1.089 euros por persona. A estas cantidades cabr&iacute;a sumar la remuneraci&oacute;n anual del director general de Proyectos Culturales, de 46.000 euros anuales, y un contrato mayor del valor de 33.000 euros adjudicado a RADIO POPULAR, S.A., grupo al que pertenece la cadena COPE.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/reel/DNX8czZMNNF/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>Los gastos m&aacute;s llamativos</strong></h2><p class="article-text">
        Los gastos comenzaron dos meses antes de la presentaci&oacute;n oficial de la candidatura en junio de 2025, con el encargo de la direcci&oacute;n creativa y el desarrollo gr&aacute;fico del logo a Tom&agrave;s Oliva, por el valor de 17.787 euros. En cuanto a los contratos para las campa&ntilde;as de <em>branding</em> y comunicaci&oacute;n, destaca otro de 17.892 euros adjudicado a Play Your Brand, SL, por la creaci&oacute;n y producci&oacute;n de un v&iacute;deo promocional para la candidatura. En cuanto a los gastos por publicidad, destacan dos contratos. Uno adjudicado a Gr&aacute;ficas Planisi S.A., por 13.915 euros por el suministro de art&iacute;culos de <em>merchandising </em>para la candidatura y otro a Libertad Digital, S.A. por 12.100 euros por un programa especial de radio.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, cabe mencionar cierta opacidad en cuanto al dinero p&uacute;blico total que se ha invertido en este proyecto, por lo que es dif&iacute;cil saber si esta cifra supera los 246.000 euros desgranados por este diario.&nbsp;En este sentido, no ha sido posible encontrar el contrato o sueldo vinculado a Antoni Riera, redactor del proyecto Palma 2031; tampoco si existen otros contratos relacionados con la campa&ntilde;a publicitaria &lsquo;Palma actualitat&rsquo; -entre los que destacan tres gastos que superaron los 18.100 euros, uno de ellos a la agencia EFE-; o respecto al total de viajes relativos al proyecto presentado ante el Ministerio de Cultura, y que no han sido publicados todav&iacute;a en el Portal de Transparencia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, falta informaci&oacute;n en cuanto a los gastos relacionados con la programaci&oacute;n desplegada en el marco de la campa&ntilde;a, como las grandes exposiciones dedicadas a Joan Mir&oacute;, Jaume Plensa, Cabrita Reis o Julian Opie, las ferias de arte SUMMA Mallorca, Art Cologne Palma o la recientemente inaugurada PHOF - Mallorca PhotoFest 2026 y otras actividades culturales dedicadas a la m&uacute;sica, el circo y eventos tradicionales de la ciudad. La dificultad se encuentra en que muchos de estos contratos menores, que ascienden a m&aacute;s de 150.000 euros seg&uacute;n la recopilaci&oacute;n que ha hecho este diario, no se encuentran asignados a Palma 2031 pese a que el Ayuntamiento los promovi&oacute; bajo la marca de la candidatura.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El desembolso del Ayuntamiento podría ser mayor, ya que falta información como el contrato o sueldo vinculado a Antoni Riera, redactor del proyecto Palma 2031, o los gastos relacionados con grandes exposiciones como las de Joan Miró o Jaume Plensa</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La respuesta a esta cuesti&oacute;n puede encontrarse en uno de los puntos del dossier del proyecto presentado por el Consistorio al Ministerio de Cultura, donde el Ayuntamiento anticipaba que &ldquo;el compromiso pol&iacute;tico es que el estatus de Capital no generar&aacute; inversiones aisladas, sino que acelerar&aacute; y coordinar&aacute; las inversiones ya planificadas, garantizando que su dise&ntilde;o y uso respondan al m&eacute;todo <em>Mediterr&aacute;neo en Movimiento</em> [lema de Palma 2031]&rdquo;. De este modo, puede entenderse que la programaci&oacute;n de Palma 2031 no se asign&oacute; al proyecto porque, de no haber existido la candidatura, toda ella se habr&iacute;a desarrollado de igual manera.
    </p><p class="article-text">
        Entre estos &uacute;ltimos contratos detectados destacan cuatro de 18.029 euros. Dos de ellos a Tupasey S.L., relacionados con la exposici&oacute;n de Joan Mir&oacute;, otro a Xicarandana S.L. por montajes de exposiciones y otro a Fractalia Innovation Hubs S.L por un estudio de viabilidad del proyecto Palma Culture &amp; Innovation Bay. El &uacute;nico contrato mayor <a href="https://contrataciondelestado.es/FileSystem/servlet/GetDocumentByIdServlet?DocumentIdParam=susqz9p7lULhuSWxAGLww%2FbJa6XHUFAnsQA62ZQR7qhhvcLjxWf9yTMj3g5wr2WR2CzmJVQJJw149rRd9e7LqZDWJy0w3vpawmfvwojrVXsC1%2FzDIE0Kw%2FPWNnLS0Z0z&amp;cifrado=QUC1GjXXSiLkydRHJBmbpw%3D%3D" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se adjudic&oacute;, por 33.000 euros (IVA incluido), a la Cadena COPE</a> para el desarrollo de la segunda fase de la campa&ntilde;a de radio con el objetivo de promocionar Palma como destino cultural en el marco de la candidatura Palma 2031.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Correfoc (correfuegos) de las fiestas de Sant Sebastià bajo la catedral de la ciudad.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Cr&iacute;ticas de artistas</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Los contratos menores siempre me han parecido problem&aacute;ticos. En la pr&aacute;ctica, funcionan muchas veces como adjudicaciones a dedo: una misma empresa encadena varios contratos menores que, en conjunto, superan los l&iacute;mites establecidos&rdquo;, critica el artista mallorqu&iacute;n Ian Waelder. &ldquo;Al final son siempre las mismas empresas las que se reparten el presupuesto&rdquo;, a&ntilde;ade. El creador afirma que, mientras una misma empresa encadena varios contratos menores, a otros compa&ntilde;eros se les conceden subvenciones &ldquo;que se cobran con un a&ntilde;o de retraso o m&aacute;s y que en muchos casos son cantidades muy reducidas&rdquo;. &ldquo;Son ayudas a las que tenemos derecho, concedidas tras pasar por un jurado independiente que eval&uacute;a la calidad de los proyectos, pero aun as&iacute; el proceso es complicado&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los contratos menores siempre me han parecido problemáticos. En la práctica, funcionan muchas veces como adjudicaciones a dedo: una misma empresa encadena varios contratos menores que, en conjunto, superan los límites establecidos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Ian Waelder</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Waelder solo es uno de los muchos artistas que criticaron el modelo del PP para optar a ser capital europea de la cultura, <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/arte-servicio-turismo-creadores-comision-europea-critican-modelo-cultural-pp-palma_1_13155739.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como inform&oacute; este diario</a>. Tras el informe de la Comisi&oacute;n Europea, que descarta el proyecto de Palma, el artista Gabriel Peric&agrave;s asegur&oacute; que las conclusiones &ldquo;ponen en evidencia la flagrante incapacidad de los impulsores de la candidatura para concebir un modelo cultural que no est&eacute; al servicio de los intereses del sector tur&iacute;stico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Waelder asegura que el balance del Ayuntamiento en materia cultural es &ldquo;muy pobre&rdquo;. Estos artistas han se&ntilde;alado &ldquo;la instrumentalizaci&oacute;n de la cultura como otro polo m&aacute;s de la gentrificaci&oacute;n tur&iacute;stica&rdquo;. &ldquo;Han tendido a considerar el arte, especialmente las artes visuales, como un &aacute;mbito elitista, reservado a unos pocos, y aunque esa percepci&oacute;n puede tener algo de base en ciertos sectores, ignora la realidad de muchos artistas que sostienen el tejido cultural con enormes dificultades&rdquo;. Waelder opina que, mientras los peque&ntilde;os creadores locales generan los contenidos que llenan museos y galer&iacute;as, &ldquo;otros capitalizan esa actividad&rdquo;. Y a&ntilde;ade que, cuando expresan una opini&oacute;n leg&iacute;tima, amparada en la libertad de expresi&oacute;n, acaban siendo &ldquo;se&ntilde;alados en la prensa&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea, Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/pp-gasto-triple-declarado-ciudad-palma-fuera-candidata-capital-europea-cultura_1_13198497.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 May 2026 20:27:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El PP gastó el triple de lo declarado para que la ciudad de Palma fuera candidata a capital europea de la cultura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cultura,Arte,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Martín Garrido sitúa a Franco en Mallorca en su última novela que mezcla realidad con ficción: “Hay una serie de asesinatos de niñas”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/martin-garrido-situa-franco-mallorca-ultima-novela-mezcla-realidad-ficcion-hay-serie-asesinatos-ninas_1_13193523.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/972d157e-6934-4a04-a71d-6384231ff053_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Martín Garrido sitúa a Franco en Mallorca en su última novela que mezcla realidad con ficción: “Hay una serie de asesinatos de niñas”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor publica su quinta novela, Las diez muertes de Francisco Franco, que combina el género negro con la realidad histórica del franquismo. “Franco es un personaje real y esa realidad se mezcla con una trama de serie negra de ficción”, comenta</p></div><p class="article-text">
        Mart&iacute;n Garrido Bar&oacute;n (Barcelona, 1982) acaba de publicar su quinta novela, <em>Las diez muertes de Francisco Franco </em>(Editorial Almuzara), una ficci&oacute;n hist&oacute;rica ambientada en la Mallorca de 1960 en la que el dictador Francisco Franco viaja a la isla para implicarse, de inc&oacute;gnito, en la investigaci&oacute;n de una serie de asesinatos de ni&ntilde;as. La novela combina el g&eacute;nero negro con la recreaci&oacute;n hist&oacute;rica del franquismo en un momento de transformaci&oacute;n de Balears, cuando el turismo empieza a despegar y la isla cambia de forma acelerada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se trata de una novela que mezcla ficci&oacute;n con hechos reales ocurridos en la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 60&rdquo;, explica el autor, que subraya la convivencia entre documentaci&oacute;n y elementos inventados. &ldquo;Franco es un personaje real, todo lo relacionado con &eacute;l es real, y esa realidad se mezcla con una trama de serie negra de ficci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala. La historia arranca en Madrid, pero se desarrolla principalmente en Mallorca, donde el dictador y el inspector Roca se convierten en los ejes de la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Garrido define esta obra como la m&aacute;s ambiciosa de su trayectoria. &ldquo;Es la m&aacute;s extensa, la que m&aacute;s trabajo ha requerido por el componente hist&oacute;rico y la &eacute;poca en la que sucede&rdquo;. Nacido en Barcelona, en 1982, se form&oacute; en Palma, donde estudi&oacute; antes de licenciarse en Bellas Artes. Desde muy joven ha estado vinculado al mundo audiovisual: con diecis&eacute;is a&ntilde;os comenz&oacute; a colaborar en cine, televisi&oacute;n y teatro en Mallorca, Madrid y Barcelona, desempe&ntilde;ando funciones como ayudante de direcci&oacute;n, jefe de arte o director de fotograf&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Su debut como director lleg&oacute; con <em>H6: Diario de un asesino</em>, producida por Kanzaman y estrenada en m&aacute;s de cien salas comerciales, adem&aacute;s de su paso por festivales como M&aacute;laga o San Sebasti&aacute;n. Posteriormente dirigi&oacute; <em>Mediterranean Blue</em>, rodada en ingl&eacute;s y protagonizada por Juan Fern&aacute;ndez, Tony Tarantino y Mario Cimarro. Paralelamente ha desarrollado una carrera como pintor, con exposiciones individuales en distintas ciudades y obra presente en colecciones y museos. En literatura, <em>Las diez muertes de Francisco Franco</em> es su quinta novela, tras <em>Los in&uacute;tiles perfectos</em>, <em>Hospicio</em>, <em>El tren de juguete</em> y <em>El Alc&aacute;zar</em>. Tambi&eacute;n ha participado en dos antolog&iacute;as literarias, una de ellas centrada en Marilyn Monroe junto a autores como Zoe Vald&eacute;s, Jos&eacute; Carlos Somoza o Juan Madrid.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;En qu&eacute; a&ntilde;os est&aacute; ambientada la novela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La historia est&aacute; ambientada en 1960, en Mallorca, donde se est&aacute;n investigando una serie de asesinatos de ni&ntilde;as, bastante salvajes. En aquella &eacute;poca todav&iacute;a gobernaba Franco y Espa&ntilde;a era, digamos, su &ldquo;cortijo&rdquo;. Franco ya estaba de vuelta de todo, aburrido en El Pardo, y tras ser presionado por su mujer, Carmen Polo, que est&aacute; horrorizada por estos cr&iacute;menes en una isla donde &eacute;l hab&iacute;a pasado tiempo por temas militares, decide viajar a Palma para trabajar con la polic&iacute;a con el objetivo de detener la ola de cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l es el desarrollo principal de la obra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La premisa es esa: el dictador viajando a la isla, haci&eacute;ndose pasar por otra persona para investigar al asesino o asesinos. Se trata de una novela que mezcla ficci&oacute;n con hechos reales ocurridos en la Espa&ntilde;a de los a&ntilde;os 60. Es una ficci&oacute;n hist&oacute;rica. Franco es un personaje real, todo lo relacionado con &eacute;l es real, y esa realidad se mezcla con una trama de serie negra de ficci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<strong>En la novela aparecen Franco, Carmen Polo y el inspector de polic&iacute;a. &iquest;Cu&aacute;les son las figuras centrales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, los protagonistas son Franco y el inspector Roca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;La acci&oacute;n ocurre solo en Mallorca o tambi&eacute;n en otras partes de Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La novela empieza en Madrid, pero la mayor parte transcurre en la isla. Es una historia situada en los a&ntilde;os 60, cuando empieza a despegar el turismo en Mallorca. Eso tambi&eacute;n se refleja en la obra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;&iquest;Se refleja ese cambio social y tur&iacute;stico de la isla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la novela transcurre en un momento de transformaci&oacute;n importante en Mallorca. Las referencias hist&oacute;ricas est&aacute;n m&aacute;s centradas en Franco, pero tambi&eacute;n en la vida en la isla, c&oacute;mo funcionaba el gobierno y c&oacute;mo se mov&iacute;a la gente. Es un retrato bastante fiel de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ndash;Esta es tu quinta novela. &iquest;Qu&eacute; la diferencia de las anteriores (</strong><em><strong>Los in&uacute;tiles perfectos</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Hospicio</strong></em><strong>, </strong><em><strong>El tren de juguete y El Alc&aacute;zar</strong></em><strong>)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es mi novela m&aacute;s ambiciosa hasta ahora. Es la m&aacute;s extensa, la que m&aacute;s trabajo ha requerido por el componente hist&oacute;rico y la &eacute;poca en la que sucede. Adem&aacute;s, es mi preferida. De momento, creo que es la mejor que he escrito en mi vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&mdash;Hace poco, en el Parlament balear, PP y Vox se pusieron de acuerdo para derogar una de las leyes de memoria hist&oacute;rica. &iquest;Ha elegido esta tem&aacute;tica por el momento pol&iacute;tico actual o le interesaba desde antes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, esta novela empez&oacute; a gestarse hace ya cuatro a&ntilde;os o m&aacute;s. El momento pol&iacute;tico actual, que en mi opini&oacute;n es bastante desolador, no tiene nada que ver. La novela no es pol&iacute;tica ni pretende serlo. No me interesa hacer pol&iacute;tica en mi obra. He sido completamente neutral contando una serie de hechos, y la realidad sobre el Caudillo que aparece en la novela est&aacute; muy contrastada; he trabajado con historiadores. En ese sentido no hay problema. En ning&uacute;n caso tiene que ver con mis ideas pol&iacute;ticas. Yo cuento una historia y la pol&iacute;tica la dejo para la vida real.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Nicolás Ribas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/martin-garrido-situa-franco-mallorca-ultima-novela-mezcla-realidad-ficcion-hay-serie-asesinatos-ninas_1_13193523.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 12:30:29 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Petita Walden’, un retrato del amor en el laberinto del edificio que reinventó la utopía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/petita-walden-retrato-amor-laberinto-edificio-reinvento-utopia_1_13193005.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dd143a8-d2d5-4a23-a145-04dbc3b1ebf8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Petita Walden’, un retrato del amor en el laberinto del edificio que reinventó la utopía"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El cómico mallorquín Pere J. Pastor debuta como escritor con un libro donde, a medio camino entre la novela y la poesía, describe las fases de una relación de pareja sirviéndose de la arquitectura del Walden7, uno de los hitos de la arquitectura postmodernista en España</p></div><p class="article-text">
        Era una ma&ntilde;ana de diciembre cuando Pere J. Pastor recorri&oacute; con su mirada aquella mole rojiza. Desde que se mud&oacute; de S&oacute;ller a Barcelona hace ya veinte a&ntilde;os, hab&iacute;a visto el Walden7 muchas veces, como los cientos de miles de conductores que circulan a diario por la Nacional 340 o la Ronda de Dalt. Aquella ma&ntilde;ana de diciembre fue distinta: el curioso no iba al volante sino a pie. Pudo tomarse tiempo para vagar por los recovecos de un edificio que dista mucho de ser lo que parece, complejidad, desorden, un mundo enrevesado. La experiencia lo sentar&iacute;a despu&eacute;s a escribir, ser&iacute;a la semilla de su primer libro.
    </p><p class="article-text">
        <em>Petita Walden</em> (Kairat, 2026) es la cr&oacute;nica de una relaci&oacute;n &ndash;flechazo, convivencia, rutina, ruptura, el despu&eacute;s&ndash; donde la mole rojiza ejerce de met&aacute;fora y, tambi&eacute;n, de mapa. A Pere J. Pastor le sorprendi&oacute; descubrir que la distribuci&oacute;n de los cuatrocientos apartamentos de aquel laberinto gigante fuera &uacute;nica. Cada planta es &uacute;nica. &ldquo;Y, curiosamente, la suma de esas diferencias es la que crea el conjunto del edificio. Al recorrerlo me puse a imaginar las estructuras que conforman una relaci&oacute;n. Vivirla es como hacerte tuyo un edificio y el Walden era perfecto para representarlo&rdquo;, explica Pere J. Pastor, que acababa de romper con su pareja cuando tuvo aquel brote de inspiraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Hay l&oacute;gica en las dieciocho torres de diecis&eacute;is pisos entrelazadas por una red oculta de patios y pasarelas. Son hijas de un sue&ntilde;o coral que se construy&oacute; en Sant Just Desvern a principios de los setenta. En aquellos tiempos, la utop&iacute;a no hac&iacute;a m&ntilde;as que reinventarse. El Walden7 fue producto de las tertulias entre matem&aacute;ticos, poetas, actrices, cineastas o m&uacute;sicos que se formaban alrededor del Taller d&rsquo;Arquitectura de Ricard Bofill i Lev&iacute;. A su hermana Anna &ndash;pianista y, tambi&eacute;n, arquitecta&ndash; se le atribuy&oacute; la idea de los cub&iacute;culos de treinta metros cuadrados que conforman &ndash;como si fueran una casa ibicenca&ndash; las viviendas de un edificio que termin&oacute; ocupando una superficie de m&aacute;s de 30.000 metros cuadrados. El nombre del proyecto lo tomaron prestado del cuaderno que Henry David Thoreau escribi&oacute; a lo largo de los dos a&ntilde;os, dos meses y dos d&iacute;as (4 de julio de 1845 &ndash;&nbsp;6 de septiembre de 1847) que vivi&oacute; en una caba&ntilde;a de madera de pino. La construy&oacute; con sus propias manos junto a un estanque llamado Walden.&nbsp;
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            <span class="title">
                Primera edición de &#039;Walden, la vida en los bosques&#039;, uno de los ensayos más conocidos de Henry David Thoreau.                            </span>
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        Los tres episodios est&aacute;n relacionados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En plena Revoluci&oacute;n Industrial, un fil&oacute;sofo estadounidense sinti&oacute; la necesidad de escapar de la ciudad y refugiarse en los bosques del interior de Massachusetts.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En plena resaca de Mayo del 68, algunos burgueses de la <em>gauche divine</em> barcelonesa sintieron la necesidad de imaginar un barrio vertical en el extrarradio que pusiera en tela de juicio el urbanismo depredador que practicaba el desarrollismo franquista en su ciudad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En pleno auge de las inteligencias artificiales, un tipo al borde de los cincuenta que se hace preguntas existenciales sinti&oacute; la necesidad de ser un <em>flan&ecirc;ur</em> dentro del Walden7.&nbsp;
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                Patios interiores de uno de los edificios más famosos proyectados por Ricard Bofill.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Un libro dif&iacute;cil de catalogar</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Este libro no nace del conflicto, sino del silencio que llega despu&eacute;s. Del momento en que una relaci&oacute;n termina sin gritos, sin culpables claros, sin una explosi&oacute;n que lo explique todo. Termina porque ya no puede seguir siendo lo que era, aunque el amor no haya desaparecido del todo&rdquo;, se lee en el pr&oacute;logo de un libro que se publicar&aacute; el pr&oacute;ximo 24 de junio. Una campa&ntilde;a de micromecenazgo lo ha hecho posible. M&aacute;s de trescientas personas apostaron por financiar una historia que se articula en cap&iacute;tulos que toman como t&iacute;tulo los espacios del Walden7 &ndash;la puerta, los pasillos, los patios interiores, las escaleras, los miradores, las paredes, las habitaciones vac&iacute;as, la salida, el vest&iacute;bulo, la luz&ndash; y que se despliegan en p&aacute;rrafos cortos, casi estrofas de un par de versos. A veces, de uno s&oacute;lo. El texto dibuja formas que recuerdan a las obras futuristas de Joan Salvat-Papasseit.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;<em>Petita Walden</em> es un libro dif&iacute;cil de catalogar. Alguien me ha dicho que tendr&iacute;a que presentarlo a un concurso de poes&iacute;a &ndash;explica Pere J. Pastor&ndash;, pero, aunque haya prosa l&iacute;rica, no es un conjunto de poemas al uso. Tampoco es una novela ni un ensayo. 
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Al estar escrito en segunda persona, parece m&aacute;s bien un archivo epistolar. Cartas, correos electr&oacute;nicos o mensajes de WhatsApp que se quedan en la carpeta de borradores. Como dice el subt&iacute;tulo que has elegido: &ldquo;Textos que nunca te envi&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Escribir este libro ha sido terap&eacute;utico, una terapia paralela a la que he hecho durante los &uacute;ltimos meses con el psic&oacute;logo. Si me da alg&uacute;n beneficio econ&oacute;mico, lo destinar&eacute; a alguna asociaci&oacute;n de salud mental. Lo que no es <em>Petita Walden</em> es un retrato de mi &uacute;ltima relaci&oacute;n. Me ha inspirado, claro, pero igual como me han inspirado todas las personas que un d&iacute;a fueron casa, y otras ideas de pareja en las que pens&eacute; mientras escrib&iacute;a. Y luego est&aacute;n las voces externas, que influyen en la intimidad aunque nunca tendr&aacute;n una informaci&oacute;n completa de lo que ocurre en la pareja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Petita Walden.                            </span>
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        <em>Igual que en cueva o castillo m&aacute;gico / todo iba a cambiar en aquel sitio / todo iba a cambiar porque en el sue&ntilde;o / las cosas imposibles ocurren f&aacute;cilmente</em>, escribi&oacute; Jos&eacute; Agust&iacute;n Goytisolo, uno de los ide&oacute;logos del Walden7 cuando empezaron a desprenderse las baldosas de la fachada tan s&oacute;lo cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su inauguraci&oacute;n. Empez&oacute; entonces una reforma que alcanz&oacute; los mil millones de pesetas y no concluy&oacute; hasta 1996. Una odisea que mereci&oacute; la pena atravesar, seg&uacute;n refleja la p&aacute;gina web que mantienen los vecinos de un edificio en el que Pere J. Pastor present&oacute; su proyecto literario hace unas semanas, aprovechando la Diada de Sant Jordi. Otra analog&iacute;a con el amor: quien lo prob&oacute;, lo sabe. &ldquo;Aunque d&eacute; la falsa sensaci&oacute;n de que todo sigue igual, los sentimientos hacia la persona a la que amas mutan con el paso del tiempo&hellip; igual que cambia nuestra manera de ver y sentir los espacios que habitamos. Cuando tienes balc&oacute;n disfrutas de las vistas y cuando no lo tienes, te adaptas&rdquo;, afirma el escritor.&nbsp;
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                Aspecto exterior del edificio Walden7.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Escritura en anal&oacute;gico</strong></h2><p class="article-text">
        <em>Petita Walden</em> contiene otros detalles que resultar&aacute;n curiosos al lector. Como est&aacute; escrito en catal&aacute;n de Mallorca, bastantes fragmentos transitan por la ambig&uuml;edad entre el plural y el singular. &ldquo;S&iacute;, he jugado bastante con el <em>som</em>&rdquo;, reconoce el autor, &ldquo;que puede leerse como somos o soy&rdquo;. Un desdoblamiento que recuerda al que practic&oacute; &eacute;l mismo para separar sus dos vertientes creativas. Pere J. Pastor es director teatral, actor y uno de los c&oacute;micos que con m&aacute;s filo est&aacute;n reflejando la gentrificaci&oacute;n que sufre Mallorca a trav&eacute;s de las redes sociales: &ldquo;Durante el proceso de escritura, me desconect&eacute; completamente de internet. Fueron dos semanas, de Navidad a Reyes. Lo necesitaba para conectar recuerdos y flashes, para tirar del hilo. Ahora supongo que volver&aacute; el Pere J. que se sube a un escenario a hacer un mon&oacute;logo o que se graba un v&iacute;deo sobre el colapso de coches que vivimos en S&oacute;ller casi todos los fines de semana para publicarlo en su Instagram. Pero creo que con este libro he abierto un camino nuevo. Me gustar&iacute;a que esta idea tuviera continuaci&oacute;n. Cuando me siente a escribir, volver&eacute; a desconectarme de mis perfiles&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/petita-walden-retrato-amor-laberinto-edificio-reinvento-utopia_1_13193005.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 11:09:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Petita Walden’, un retrato del amor en el laberinto del edificio que reinventó la utopía]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El rap llegó en portaaviones": cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/rap-llego-portaaviones-mallorca-reconstruyo-hip-hop-margenes-llevo-cima-rap-estatal_1_13190760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3cbc9bfe-6ed9-4d9c-b096-564d82c3add4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1142232.jpg" width="5636" height="3171" alt="&quot;El rap llegó en portaaviones&quot;: cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sin industria ni validación externa, la isla construyó desde cero una de las variantes más singulares e influyentes del hip hop en España en torno al colectivo La Puta Opepé y su principal impulsor, Xino Arcade. "Éramos apenas veinte personas, pero de ahí surgió todo", recuerda el artista</p><p class="subtitle">Rock & Press: crónica rockera de un tortazo al poder
</p></div><p class="article-text">
        En esa &eacute;poca, sobre el m&aacute;rmol fr&iacute;o &mdash;ideal para bailar <em>breakdance</em>&mdash; del Paseo Mallorca, un grupo de adolescentes gira sobre la espalda mientras otros marcan el ritmo. Reproducen una y otra vez movimientos vistos en el cine. Se nutren de m&uacute;sica y elementos est&eacute;ticos llegados de fuera gracias a las visitas de la Sexta Flota estadounidense a la bah&iacute;a de Palma. La isla recib&iacute;a el hip hop de forma fragmentaria y lo reorganizaba con los medios disponibles, sin intermediarios y sin validaci&oacute;n externa. De ese proceso nacer&iacute;a una personalidad propia que, m&aacute;s tarde, acabar&iacute;a impactando en la escena nacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de nuestras fuentes fundamentales fueron las cintas que tra&iacute;an los americanos. &Iacute;bamos a Portop&iacute; a esperar a los marines que desembarcaban de los portaaviones e intercambi&aacute;bamos muchas cosas con ellos&rdquo;, explica el artista Xino Arcade. &ldquo;El rap lleg&oacute; a Mallorca en portaaviones&rdquo;, resume. 
    </p><p class="article-text">
        El primer impacto hab&iacute;a llegado con pel&iacute;culas como <em>Beat Street</em> o <em>Breakin&rsquo;</em>, ambas de 1984, que fijaron los gestos y los c&oacute;digos y activaron la pasi&oacute;n por el &ldquo;baile el&eacute;ctrico&rdquo; en chavales que, con apenas 13 o 14 a&ntilde;os, empezaban a hacer piruetas en patios de colegio y espacios p&uacute;blicos sin tener todav&iacute;a una noci&oacute;n clara de lo que estaban replicando.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de nuestras fuentes fundamentales fueron las cintas que traían los americanos. Íbamos a Portopí a esperar a los marines que desembarcaban de los portaviones e intercambiábamos muchas cosas con ellos</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, otras influencias se fueron sumando por capas. La MTV &mdash;con programas como <em>Yo! MTV Raps</em>&mdash; introdujo nuevas referencias. Algo m&aacute;s tarde, tiendas como Aloha! o Disco Loco permitieron acceder a m&aacute;s material. A ese flujo se a&ntilde;adi&oacute; otro canal igual de decisivo: el turismo y los entornos familiares internacionales. Hijos de padres extranjeros acced&iacute;an a m&uacute;sica y referencias que no estaban disponibles en la isla e incorporaban esos hallazgos al grupo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Puta Opepé al completo (maqueta Esplendor en la Yerba) Parque del Mar 1993                            </span>
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                Xino Arcade, alma mater de La Puta Opepé. Acaba de sacar nuevo proyecto, Radiati                            </span>
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        El germen de la escena que comenzaba a fraguarse en la isla se localizaba en espacios muy concretos de la ciudad: adem&aacute;s del m&aacute;rmol del paseo Mallorca, las inmediaciones del colegio Madre Alberta, en Son Rapinya, los descampados de la calle Arag&oacute;n y el parque del Mar. Ah&iacute; se fue construyendo una primera forma de pertenencia. &ldquo;&Eacute;ramos un grupo reducido que empezaba a recombinar lo que recib&iacute;amos: copi&aacute;bamos, adapt&aacute;bamos y correg&iacute;amos. Lo primero no fue rapear, la semilla fue bailar <em>breakdance</em>. &Eacute;ramos apenas veinte personas, pero de ah&iacute; surgi&oacute; todo&rdquo;, recuerda Arcade.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, el graffiti se incorpor&oacute; y empez&oacute; a ocupar el espacio urbano: firmas que se repet&iacute;an, nombres que se multiplicaban, dise&ntilde;os que aparec&iacute;an en muros, puentes y descampados como una forma de intervenci&oacute;n directa en la ciudad. El graffiti introdujo una l&oacute;gica que atraves&oacute; todo lo que vendr&aacute; despu&eacute;s: actuar sin permiso, sin intermediarios y utilizando el entorno como soporte.
    </p><p class="article-text">
        El rap en Mallorca apareci&oacute; como una consecuencia de pr&aacute;cticas que ya estaban en marcha. &ldquo;Todo parti&oacute; del <em>breakdance</em> y del graffiti. La progresi&oacute;n natural nos llev&oacute; a crear m&uacute;sica&rdquo;, explica Arcade. Cuando el rap empez&oacute; a ocupar un lugar central, lo hizo sobre una base ya construida: <em>crews </em>que pintaban, bailaban intercambian informaci&oacute;n y aprend&iacute;an juntas. La m&uacute;sica se integr&oacute; en ese sistema y ampli&oacute; su alcance e impacto en la sociedad.
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            <span class="title">
                Encuentro de hip hop en la discoteca BCM en 1988                            </span>
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    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Éramos un grupo reducido que empezaba a recombinar lo que recibíamos: copiábamos, adaptábamos y corregíamos. Lo primero no fue rapear, la semilla fue bailar breakdance. Éramos apenas veinte personas, pero de ahí surgió todo</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Xino Arcade</span>
                                        <span>—</span> Artista
                      </div>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>El nacimiento de La Puta Opep&eacute;</strong></h2><p class="article-text">
        En ese ecosistema tom&oacute; forma La Puta Opep&eacute;, el n&uacute;cleo fundacional del rap en Mallorca, que llegar&iacute;a a situarse en la cima del movimiento del hip hop en Espa&ntilde;a. Desde el inicio funcion&oacute; como un colectivo organizado en torno a varias pr&aacute;cticas: graffiti,<em> DJing</em>, rap, producci&oacute;n, dise&ntilde;o y edici&oacute;n de fanzines. No exist&iacute;a una jerarqu&iacute;a entre disciplinas ni fronteras claras entre roles. Todo formaba parte de una misma estructura colectiva en construcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La historia de Opep&eacute; es la uni&oacute;n a trav&eacute;s del fanzine. Un grupo multidisciplinar que bailaba y pintaba grafitis empez&oacute; a hacer m&uacute;sica&rdquo;, explica Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En ese ecosistema tomó forma La Puta Opepé, el núcleo fundacional del rap en Mallorca, que llegaría a situarse en la cima del movimiento del hip hop en España</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La Puta Opepé en Radio 3 Madrid, en 1998.                            </span>
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        En su primera fase reun&iacute;a a una decena de integrantes que asum&iacute;an funciones distintas y operan bajo alias seg&uacute;n el contexto. Durante a&ntilde;os, crean al margen de cualquier circuito industrial: graban cintas en casa, ensayan, intercambian material y desarrollan un lenguaje propio.
    </p><p class="article-text">
        Esa ausencia de industria no se percib&iacute;a como un l&iacute;mite, sino como el marco de trabajo que obligaba a definir un m&eacute;todo basado en el control del proceso: grabar, editar, dise&ntilde;ar y distribuir forman parte de un mismo circuito. La l&oacute;gica econ&oacute;mica respond&iacute;a a ese esquema: los ingresos se concentran en una caja com&uacute;n que financia el local, el material, los viajes o las grabaciones.
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            <span class="title">
                Grabación &#039;Vacaciones en el Mar&#039; (agosto de 1995)                            </span>
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    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Esa ausencia de industria no se percibía como un límite, sino como el marco de trabajo que obligaba a definir un método basado en el control del proceso: grabar, editar, diseñar y distribuir forman parte de un mismo circuito. Los ingresos se concentraban en una caja común que financiaba el local, el material, los viajes o las grabaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El punto de inflexi&oacute;n llega en el verano de 1993, en un encuentro de hip hop en Alicante. No es solo un concierto, sino un momento de reconocimiento mutuo entre colectivos de distintas ciudades que hasta entonces hab&iacute;an crecido de forma aislada. &ldquo;A partir de ah&iacute; nos conocemos todos&rdquo;, resume Arcade. Desde ese momento fundacional, La Puta Opep&eacute; deja de operar &uacute;nicamente en un entorno local y pasa a integrarse en una red nacional de intercambios, conciertos y colaboraciones. No cambian su modelo, pero su alcance se multiplica.
    </p><p class="article-text">
        A principios de los noventa, el hip hop en Espa&ntilde;a no responde a una jerarqu&iacute;a clara. No hay una ciudad que marque el camino ni una industria que ordene el proceso. Lo que existe es una constelaci&oacute;n de escenas locales que avanzan en paralelo y acaban conectando en los 90: Mallorca, Alicante, Madrid, Barcelona, Zaragoza o Sevilla. Cada una con sus c&oacute;digos, pero unidas por el intercambio de cintas, viajes precarios, conciertos compartidos y contactos que circulan de mano en mano.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Radiocasete, cintas grabadas en casa y carátulas hechas a mano: así circulaba el hip hop en Mallorca antes de internet, de mano en mano y sin pasar por la industria."
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            <span class="title">
                Radiocasete, cintas grabadas en casa y carátulas hechas a mano: así circulaba el hip hop en Mallorca antes de internet, de mano en mano y sin pasar por la industria.                            </span>
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        En ese contexto naci&oacute; la llamada Comunidad Guisante, m&aacute;s como un espacio compartido que como un colectivo cerrado. En ella confluyen proyectos como La Puta Opep&eacute;, Siete Notas, Siete Colores y otros grupos de la pen&iacute;nsula, que compart&iacute;an est&eacute;tica, referencias y, sobre todo, una manera de trabajar basada en la autoproducci&oacute;n, la distribuci&oacute;n directa y la autogesti&oacute;n de conciertos.
    </p><p class="article-text">
        Figuras como Sergio Aguilar &mdash;impulsor de sellos independientes como Yo Gano, t&uacute; pierdes&mdash; act&uacute;an como conectores. No articulan la escena desde un centro, pero s&iacute; facilitan su expansi&oacute;n, generando puentes entre proyectos ya en marcha.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La comunidad Guisante (7Notas 7Colores + La puta Opepé) en la sala Jamboree de Barcelona (1994)                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><em><strong>Vacaciones en el mar</strong></em></h2><p class="article-text">
        Lo que distingue al rap mallorqu&iacute;n no es solo c&oacute;mo o cu&aacute;ndo aparece, sino c&oacute;mo suena. Mientras otras escenas del Estado evolucionaron hacia registros m&aacute;s duros o m&aacute;s expl&iacute;citamente pol&iacute;ticos, en Mallorca se configur&oacute; una mezcla sin ortodoxia clara en la que rap, <em>reggae</em>, <em>funk</em>&nbsp;y mucha iron&iacute;a conviv&iacute;an. &ldquo;Aportamos una frescura que no exist&iacute;a: met&iacute;amos <em>reggae y funk </em>sin ning&uacute;n complejo, eso nos dio personalidad propia frente a lo que se hac&iacute;a en Madrid o Barcelona&rdquo;, se&ntilde;ala Xino Arcade.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que distingue al rap mallorquín no es solo cómo o cuándo aparece, sino cómo suena. Mientras otras escenas del Estado evolucionaron hacia registros más duros o más explícitamente políticos, en Mallorca se configuró una mezcla sin ortodoxia clara en la que convivían rap, reggae, funk y mucha ironía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El rap que se desarroll&oacute; en la isla no se limitaba a reproducir c&oacute;digos externos, sino que los combina desde el inicio con referencias distintas. La influencia jamaicana resulta decisiva. El <em>ragamuffin </em>&mdash;antecedente directo del <em>dancehall</em>&mdash; se integra como una capa m&aacute;s del lenguaje, no como un experimento puntual.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es una forma de entender el hip hop menos r&iacute;gida en sus c&oacute;digos y m&aacute;s abierta a integrar elementos diversos. &ldquo;Mientras en otros sitios hab&iacute;a dureza, nosotros est&aacute;bamos en la isla, disfrutando del buen rollo mediterr&aacute;neo y lo transmit&iacute;amos en nuestra m&uacute;sica&rdquo;, resume Xino Arcade.
    </p><p class="article-text">
        El salto de La Puta Opep&eacute; se produjo a mediados de los noventa, cuando su audiencia se ampli&oacute; con la publicaci&oacute;n del &aacute;lbum <em>Vacaciones en el mar </em>(1996), dentro del mismo esquema de trabajo que el grupo ven&iacute;a desarrollando desde sus inicios. &ldquo;Despu&eacute;s de <em>Vacaciones en el mar</em> todo estalla&rdquo;, rememora Xino Arcade. &ldquo;Fue el momento en que una escena construida al margen empez&oacute; a tener proyecci&oacute;n dentro del hip hop espa&ntilde;ol&rdquo;, explica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Xino Arcade, rodeado de vinilos y equipos analógicos.                            </span>
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        El impacto fue inmediato y el grupo comenz&oacute; a girar por la pen&iacute;nsula, llenando salas como Katedral o Caracol en Madrid y accediendo a escenarios que hasta entonces quedaban fuera de su alcance habitual. Tambi&eacute;n participaron en festivales como el Festimad, dentro de un circuito que empieza a incorporar, junto al rock, el hip hop como espacio propio.
    </p><p class="article-text">
        El disco se public&oacute; dentro de estructuras independientes, en el entorno de sellos como Yo Gano, T&uacute; Pierdes, que operaban al margen de la industria dominante, pero con redes de distribuci&oacute;n propias.
    </p><p class="article-text">
        En ese contexto, La Puta Opep&eacute; &mdash;tal y como relata Xino Arcade&mdash; empez&oacute; a recibir propuestas de discogr&aacute;ficas mayores, como la de DRO. Pero las rechazaron. &ldquo;La decisi&oacute;n no se planteaba en t&eacute;rminos de oportunidad comercial, sino de coherencia. Mantener el control del proceso &mdash;desde la grabaci&oacute;n hasta la distribuci&oacute;n&mdash; pesaba m&aacute;s que integrarse en una estructura ajena&rdquo;, a&ntilde;ade. Ese posicionamiento fij&oacute; una l&iacute;nea que se mantuvo en el tiempo: la independencia no como etiqueta, sino como m&eacute;todo de trabajo.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La Puta Opepé empezó a recibir propuestas de discográficas mayores, como la de DRO. Pero las rechazaron. &quot;La decisión no se planteaba en términos de oportunidad comercial, sino de coherencia. Mantener el control del proceso pesaba más que integrarse en una estructura ajena&quot;, recuerda Arcade</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el disco reforz&oacute; la singularidad del sonido mallorqu&iacute;n. Temas como <em>Mallorca es fonki</em> o <em>Don Sim&oacute;n</em> combinaban funk, reggae, humor y referencias locales con una naturalidad poco habitual en el contexto del hip hop espa&ntilde;ol de la &eacute;poca.
    </p><p class="article-text">
        En lugar de diluir el origen para encajar en un mercado m&aacute;s amplio, el grupo lo incorpor&oacute; de forma expl&iacute;cita. La insularidad, el acento y las referencias locales se convirtieron en parte central de su propuesta. Lo que llegaba desde Mallorca no se percib&iacute;a como una variante m&aacute;s, sino como una propuesta original, con rasgos definidos que la hac&iacute;an reconocible.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Mesa de mezclas, cintas y discos de La Puta Opepé: la arquitectura con la que se construyó el hip hop mallorquín desde la autoproducción.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Isla, turismo y cultura h&iacute;brida</strong></h2><p class="article-text">
        Mallorca no es un territorio aislado: es, sobre todo, un territorio expuesto. Un espacio donde conviven capas culturales distintas que no siempre encajan entre s&iacute;, pero que se cruzan de forma constante. Turismo masivo, presencia militar americana en determinados momentos, flujos continuos de personas, objetos y referencias que entran y salen sin filtro.
    </p><p class="article-text">
        De ese cruce surge una identidad que no encaja en categor&iacute;as cerradas. Ni completamente local ni plenamente importada, sino en permanente influencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los protagonistas crecieron en ese espacio intermedio: hijos de migrantes, familias mixtas o chavales con acceso a m&uacute;sica y referencias a trav&eacute;s de circuitos informales vinculados al turismo o a contactos internacionales. El hip hop apareci&oacute; ah&iacute; como un lenguaje que permit&iacute;a articular la identidad juvenil en un contexto donde lo propio y lo ajeno se superpon&iacute;an.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos de los protagonistas del rap mallorquín crecieron en un espacio intermedio: hijos de migrantes, familias mixtas o chavales con acceso a música y referencias a través de circuitos informales vinculados al turismo o a los contactos internacionales</p>
          </div>

  </blockquote><h2 class="article-text"><strong>Xino Arcade: continuidad sin nostalgia</strong></h2><p class="article-text">
        Lo que se articul&oacute; a principios de los a&ntilde;os noventa no se agot&oacute; en ese momento, sino que continu&oacute; evolucionando bajo distintas formas. En ese contexto, la figura de Xino Arcade adquiere un peso espec&iacute;fico. No es solo un testigo de aquella primera etapa ni alguien que se adapta a nuevas reglas. Mantiene activa la misma l&oacute;gica de producci&oacute;n y la misma relaci&oacute;n con la cultura. Su trayectoria no responde a una idea de supervivencia, sino a la continuidad de un m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;cadas despu&eacute;s sigue operando desde la misma l&oacute;gica que dio origen a la escena. &ldquo;Sigo siendo un artista y productor que tambi&eacute;n rapea y junta personas tal como lo hac&iacute;a en el a&ntilde;o 90&rdquo;, resume.
    </p><p class="article-text">
        Su &uacute;ltimo proyecto, Radiati, se construye bajo ese mismo principio. &ldquo;El formato cinta nos obliga a hacerlo todo nosotros, de manera casera y con venta directa. M&aacute;s independiente no se puede ser&rdquo;, explica. &ldquo;No me llevo bien con Spotify porque no paga a los artistas. Es el mismo enga&ntilde;o que hab&iacute;a en los noventa con las multinacionales&rdquo;, afirma. &ldquo;Nunca se ha vendido la m&uacute;sica: lo que se vende es el soporte&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Fraile]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/rap-llego-portaaviones-mallorca-reconstruyo-hip-hop-margenes-llevo-cima-rap-estatal_1_13190760.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 04:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El rap llegó en portaaviones": cómo Mallorca reconstruyó el hip hop en los márgenes y lo llevó a la cima del rap estatal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Artistas,Hip Hop,Rap,Arte,Industria musical,Islas Baleares,Mallorca,Palma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El estreno de Aina Frau marcado por la matanza de Atocha: “Pensé que podían ametrallarnos desde un palco”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/estreno-aina-frau-marcado-matanza-atocha-pense-podian-ametrallarnos-palco_1_13179662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a393d976-b6b2-4e04-8ec2-b6bf907398d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El estreno de Aina Frau marcado por la matanza de Atocha: “Pensé que podían ametrallarnos desde un palco”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La referente del teatro español recuerda en las jornadas de elDiario.es en Illes Balears la censura y el miedo en la Transición y alerta sobre el presente: “Ojalá alguien entendiera lo que significa poder hablar con libertad”</p><p class="subtitle">Periodismo, memoria y resistencia bajo las bóvedas: elDiario.es reúne en Palma a sus socios y socias</p></div><p class="article-text">
        Aina Frau descubri&oacute; el teatro siendo ni&ntilde;a, cuando sus abuelos la llevaban al Teatre Principal de Palma, y ese primer v&iacute;nculo la llev&oacute;, con apenas 23 a&ntilde;os, a un Madrid todav&iacute;a bajo el franquismo, donde se form&oacute; en el Teatro Estudio de Madrid junto a Miguel Narros. A partir de entonces, han pasado m&aacute;s de cinco d&eacute;cadas de trayectoria: desde los a&ntilde;os del antifranquismo &mdash;cuando incluso ensayar pod&iacute;a levantar sospechas&mdash; hasta una carrera consolidada junto a figuras como N&uacute;ria Espert o H&eacute;ctor Alterio, y dando vida a grandes autores como Bertolt Brecht, Miguel de Unamuno, Valle-Incl&aacute;n o Federico Garc&iacute;a Lorca.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha trabajado en televisi&oacute;n, especialmente en series de los a&ntilde;os 90 como <em>Farmacia de guardia</em>, <em>M&eacute;dico de familia</em>, <em>El comisario</em> o <em>Hospital Central</em>. En cine particip&oacute; en pel&iacute;culas como <em>El Lute II</em>, de Vicente Aranda; <em>Flores de otro mundo</em>, de Ic&iacute;ar Bolla&iacute;n; o <em>El Bola</em>, de Achero Ma&ntilde;as. Sin embargo, en su trayectoria destaca el hecho de haber vivido el teatro en tiempos convulsos, en paralelo a momentos clave de la historia reciente de Espa&ntilde;a. Y, adem&aacute;s de actriz, es una gran observadora del mundo. En las <a href="https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/periodismo-memoria-resistencia-bovedas-eldiario-reune-palma-socios-socias_1_13156040.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jornadas de elDiario.es</a> en Illes Balears<strong>,</strong> ella misma se defini&oacute; como una &ldquo;actriz lenta, una esponja&rdquo;, alguien que ha ido absorbiendo historias, personas y &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo recuerda aquellos inicios en el Madrid todav&iacute;a franquista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, lo de la escuela de Miguel Narros y William Layton&hellip; &Iacute;bamos a esa clase y, claro, ten&iacute;as que preparar los ejercicios de improvisaci&oacute;n con compa&ntilde;eros. Como &eacute;ramos pobres, no ten&iacute;amos dinero; a veces nos junt&aacute;bamos en la calle Barquillo, en una plazoleta, para hablar y prepararlo. Esto ser&iacute;a el 68 o 69. Claro, viv&iacute;a Franco y est&aacute;bamos en plena dictadura. Nos junt&aacute;bamos cinco o seis y ven&iacute;a la polic&iacute;a y nos dec&iacute;a &ldquo;disp&eacute;rsense&rdquo;, y nos dispers&aacute;bamos muertos de miedo. As&iacute; era.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="padding:80% 0 0 0;position:relative;"><iframe src="https://player.vimeo.com/video/18099561?badge=0&amp;autopause=0&amp;player_id=0&amp;app_id=58479" frameborder="0" allow="autoplay; fullscreen; picture-in-picture; clipboard-write; encrypted-media; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" style="position:absolute;top:0;left:0;width:100%;height:100%;" title="ANA FRAU - Botellón (cortometraje)"></iframe></div><script src="https://player.vimeo.com/api/player.js"></script>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>En esos a&ntilde;os tambi&eacute;n hubo precariedad. &iquest;C&oacute;mo la vivieron?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando pasaban estas cosas nos &iacute;bamos a un bar &mdash;no me acuerdo c&oacute;mo se llama, pero existe todav&iacute;a en la calle Barquillo&mdash; y tom&aacute;bamos un t&eacute; para tres, y el re-t&eacute;. Nos lo mezcl&aacute;bamos para pagar un t&eacute; entre tres porque no ten&iacute;amos para m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Yo recuerdo que, cuando estaba all&iacute;, a los compa&ntilde;eros de clase les mandaban sus padres latas de sardinas o cosas as&iacute; porque la Frau, que era yo, no ten&iacute;a para comer. Pero tambi&eacute;n fue una &eacute;poca en que me volv&iacute; muy mayor. Aprend&iacute; a vivir, aprend&iacute; a pelear, me met&iacute; en todos los fregados importantes y me hicieron persona. O sea, que est&aacute; bien.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="“Ojalá alguien entendiera lo que significa poder hablar con libertad”, expresa la actriz sobre el auge de la extrema derecha entre la juventud."
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            <span class="title">
                “Ojalá alguien entendiera lo que significa poder hablar con libertad”, expresa la actriz sobre el auge de la extrema derecha entre la juventud.                            </span>
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        <strong>En otras ocasiones ha hablado de una conciencia social muy temprana. &iquest;De d&oacute;nde nace?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo estuve en un colegio de alto standing de Mallorca. Incluso ten&iacute;a una monja que era t&iacute;a m&iacute;a. Y all&iacute; aprend&iacute; una cosa: lo que no quer&iacute;a. Las monjas que ten&iacute;an estudios eran las madres y cuando entraban en el convento daban dinero, antiguamente, ahora no lo s&eacute;. Las que no lo daban eran las que fregaban, hac&iacute;an la comida, los trabajos duros. Eso a m&iacute; ya me llam&oacute; la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s hac&iacute;an una cosa para m&iacute; espantosa: en algunas ocasiones te pon&iacute;an con alumnas m&aacute;s pobres y te hac&iacute;an coger un bollo y un chocolate y d&aacute;rselo. Yo no lo hice nunca, por verg&uuml;enza absoluta. No entend&iacute;a muy bien por qu&eacute; era, y siempre me castigaron. Llegaron notas a mi casa diciendo que una ni&ntilde;a de tan buena familia ten&iacute;a tanto pecado de orgullo. Era lo contrario: me mor&iacute;a de verg&uuml;enza. No entend&iacute;a por qu&eacute; hab&iacute;a que humillar de esa manera. Eso me ayud&oacute;, siendo hija de una familia burguesa, a cambiar mi manera de ser y de pensar.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo estuve en un colegio de alto standing de Mallorca. Incluso tenía una monja que era tía mía. Y allí aprendí una cosa: lo que no quería</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Entrando en su trayectoria teatral, son 45 a&ntilde;os sobre los escenarios. Ha interpretado obras como </strong><em><strong>Divinas palabras</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Do&ntilde;a Rosita la soltera</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Yerma</strong></em><strong>, </strong><em><strong>Final de partida</strong></em><strong> o </strong><em><strong>Tres Medeas</strong></em><strong>&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tres Medeas en M&eacute;rida. Dos con Nuria Espert y otra con Julieta Serrano. Y luego hice otra vez <em>Hip&oacute;lito</em> en M&eacute;rida tambi&eacute;n. O sea, cuatro veces en M&eacute;rida. Esto es un orgullo, porque pisar aquellas piedras que han pisado tantas gentes durante tantos a&ntilde;os siempre me ha emocionado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De todos esos papeles, &iquest;cu&aacute;les dir&iacute;a que la han marcado m&aacute;s como actriz?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando me fui a hacer teatro, a ser actriz, lo hice con la idea de que el trabajo del actor era que el pueblo viera lo que es la sociedad sobre el escenario. Era una utop&iacute;a: que la imagen de lo que pasa en el mundo estuviera en el escenario, como una forma de hacer conciencia.
    </p><p class="article-text">
        No siempre es as&iacute;, naturalmente. Pero hice una funci&oacute;n, <em>Slavs!</em>, de Tony Kushner, en el momento en que la URSS desapareci&oacute;. Y ah&iacute; s&iacute; sent&iacute; que lo que cont&aacute;bamos era la imagen de lo que estaba sucediendo en el mundo. Tambi&eacute;n he hecho Lorca, <em>Medea</em>, <em>Divinas palabras</em>, <em>Luces de Bohemia</em>&hellip; han sido cosas muy importantes. Pero emocionalmente, tal vez, esa fue especial.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando me fui a hacer teatro, a ser actriz, lo hice con la idea de que el trabajo del actor era que el pueblo viera lo que es la sociedad sobre el escenario. Era una utopía: que la imagen de lo que pasa en el mundo estuviera en el escenario, como una forma de hacer conciencia</p>
          </div>

  </blockquote><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        <strong>Su trayectoria atraviesa distintos momentos pol&iacute;ticos. Hubo uno especialmente duro: el atentado de los abogados de Atocha.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;bamos ensayando <em>Divinas palabras</em> en el Teatro Monumental. Era la &uacute;ltima noche de ensayo general y al d&iacute;a siguiente estren&aacute;bamos. Los mataron ese d&iacute;a. La calle estaba llena de &ldquo;lecheras&rdquo;. Se dud&oacute; si estren&aacute;bamos o no, porque Nuria sal&iacute;a desnuda. Ya gobernaba Su&aacute;rez, pero ten&iacute;amos miedo. El miedo es algo que durante muchos a&ntilde;os me ha perseguido. Es un poder muy grande. Recuerdo pensar que pod&iacute;an ametrallarnos desde un palco. Ese miedo lo recuerdo perfectamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al traerlo al presente, cuando hay quienes idealizan la dictadura, &iquest;c&oacute;mo lo vive?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gustar&iacute;a poder explicar lo que era aquello. No tener libertad para hablar. Tener amigos en la c&aacute;rcel, torturados. Ojal&aacute; pudiera transmitir esa historieta de cuando nos dispersaban en la plazoleta. Es una tonter&iacute;a, pero era real. Y nos &iacute;bamos muertos de miedo. Ojal&aacute; alguien entendiera lo que significa poder hablar con libertad.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La actriz marchó a Madrid a finales de los años sesenta para formarse en el Teatro Estudio de Madrid junto a Miguel Narros."
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                La actriz marchó a Madrid a finales de los años sesenta para formarse en el Teatro Estudio de Madrid junto a Miguel Narros.                            </span>
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        <strong>Finalmente, hubo un momento en que decide volver a Mallorca despu&eacute;s de a&ntilde;os de trabajo en Madrid.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Yo siempre he echado de menos el mar. Nac&iacute; en Puerto Pollensa y llamaba a mis amigas diciendo cu&aacute;nto lo echaba de menos. Ya ten&iacute;a 64 o 65 a&ntilde;os y decid&iacute; volver. Y son&oacute; el tel&eacute;fono. Era Esteban Ferrer: &ldquo;&iquest;te vienes tres meses a Madrid a hacer <em>Toc Toc</em>?&rdquo;. Consult&eacute; con mi compa&ntilde;ero y me fui tres meses&hellip; que fueron nueve a&ntilde;os. Nueve a&ntilde;os haciendo <em>Toc Toc</em>, casi siempre lleno. Y eso ha hecho que tenga una buena jubilaci&oacute;n.<strong> </strong>Despu&eacute;s de aquello, ya de vuelta a la isla, he hecho <em>Desbarats</em>, <em>Mordedama</em>, <em>Tabla italiana</em>&hellip; y me han dado un premio a mejor actriz, un trozo de cristal mallorqu&iacute;n precioso.
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Y con el contexto internacional actual, &iquest;vuelve ese miedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Pensar que un loco puede apretar un bot&oacute;n y acabar con todo. Eso da mucho miedo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                El público de las jornadas para socios y socias de elDiario.es en Illes Balears.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Volviendo al teatro, hay una cuesti&oacute;n clave: mujeres, edad y teatro. Ha se&ntilde;alado que a partir de los 50 a&ntilde;os escasean los papeles.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Haces de abuela. No se escribe para personas mayores, sobre todo mujeres. Sin embargo, a la misma edad los hombres siguen siendo galanes.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No se escribe para personas mayores, sobre todo mujeres. Sin embargo, a la misma edad los hombres siguen siendo galanes</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha cambiado algo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Muy poco. Hay excepciones, pero no es lo normal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar, despu&eacute;s de toda una vida en el teatro, &iquest;c&oacute;mo le gustar&iacute;a ser recordada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como una actriz seria. Lenta, pero constante. Muy feliz. He vivido de lo que quer&iacute;a. Y eso es un regalo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Alcolea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/estreno-aina-frau-marcado-matanza-atocha-pense-podian-ametrallarnos-palco_1_13179662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2026 15:13:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El estreno de Aina Frau marcado por la matanza de Atocha: “Pensé que podían ametrallarnos desde un palco”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Teatro,Matanza de Atocha,Franquismo]]></media:keywords>
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