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    <title><![CDATA[elDiario.es - Cara B]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Cara B]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Fundación Ruy López: veinte años construyendo comunidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/fundacion-ruy-lopez-veinte-anos-construyendo-comunidad_129_13540718.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f70b6a3a-15ca-4d8b-8920-1054ee6140fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Fundación Ruy López: veinte años construyendo comunidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando una familia comienza una vida nueva en un lugar que todavía le resulta extraño, encontrar un espacio seguro puede significarlo todo. Saber que hay una puerta que puedes abrir, que alguien te espera, que tus hijos pueden hacer los deberes, jugar, aprender y relacionarse sin sentirse diferentes</p><p class="subtitle">Vandalizan la sede de una fundación que ayuda a personas migrantes en Almendralejo: “Es un delito de odio”
</p></div><p class="article-text">
        Este pasado viernes celebramos el cumplea&ntilde;os de la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez de Almendralejo. Hay lugares que son mucho m&aacute;s que un edificio, lugares que terminan convirti&eacute;ndose en casa, en refugio, en punto de encuentro, en una peque&ntilde;a comunidad dentro de la comunidad, lugares como la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Resulta especialmente hermoso pensar en c&oacute;mo empez&oacute; todo: en este caso fue alrededor de un tablero de ajedrez. Un espacio para aprender a jugar, para pensar varias jugadas por delante, para descubrir que a veces ganar no es lo m&aacute;s importante y que, sobre todo, cada partida comienza poniendo al otro frente a ti como un igual.
    </p><p class="article-text">
        Pero la Fundaci&oacute;n pronto entendi&oacute; que su tarea pod&iacute;a ser mucho m&aacute;s grande. Que alrededor de aquel tablero hab&iacute;a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as con necesidades, familias que acababan de llegar a Almendralejo, adolescentes que necesitaban apoyo, deberes que hacer, idiomas que aprender y, sobre todo, personas que necesitaban sentirse acompa&ntilde;adas. Y as&iacute;, poco a poco, la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez fue creciendo hasta convertirse en algo que trasciende con mucho al ajedrez.
    </p><p class="article-text">
        Durante estos 20 a&ntilde;os han pasado por all&iacute; cientos de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as, adolescentes y familias. Han encontrado profesionales y voluntarios dispuestos a echar una mano, a explicar un ejercicio, a ense&ntilde;ar una palabra, a compartir una partida o, sencillamente, a estar.
    </p><p class="article-text">
        Y estar es mucho m&aacute;s importante de lo que a veces pensamos.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando una familia comienza una vida nueva en un lugar que todav&iacute;a le resulta extra&ntilde;o, encontrar un espacio seguro puede significarlo todo. Saber que hay una puerta que puedes abrir, que alguien te espera, que tus hijos pueden hacer los deberes, jugar, aprender y relacionarse sin sentirse diferentes.
    </p><p class="article-text">
        Estoy convencida de que la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez se ha convertido en una prolongaci&oacute;n del sal&oacute;n de muchas casas de Almendralejo. Y ocurre algo maravilloso cuando despu&eacute;s de muchas partidas, muchos deberes y muchas tardes compartidas, las diferencias dejan de ser una barrera.
    </p><p class="article-text">
        La Fundaci&oacute;n no se limita a ense&ntilde;ar ajedrez: la Fundaci&oacute;n acompa&ntilde;a y eso tiene un valor enorme porque vivimos en sociedades diversas. Almendralejo es hoy una ciudad en la que conviven personas de m&aacute;s de 60 nacionalidades y ante esa realidad tenemos dos opciones: podemos resignarnos a vivir unos junto a otros, pero separados, o podemos construir una comunidad en la que nos conozcamos, convivamos, colaboremos y nos reconozcamos como iguales. Y por eso, espacios como la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez son tan importantes. Son herramientas que nos ayudan a construir sociedades sanas y fraternas donde nos relacionemos de igual a igual independientemente del idioma que se hable en nuestra casa, la religi&oacute;n que profesemos o las circunstancias personales de cada uno. Y eso se construye cuando dejamos de hablar de &ldquo;los otros&rdquo; y empezamos a hablar de nuestros vecinos.
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los discursos de odio y antiinmigraci&oacute;n est&aacute;n a la orden del d&iacute;a. Esta misma semana hemos tenido que escucharlos en la Asamblea. Discursos cargados de prejuicios contra las personas migrantes, con afirmaciones que criminalizan la migraci&oacute;n y que, en mi opini&oacute;n, deshumanizan a quienes llegan buscando una vida mejor.
    </p><p class="article-text">
        Llegar hasta el extremo de decir que las personas migrantes que se encuentran en Ceuta deber&iacute;an volver a nado, en flotador o como pudieran no es simplemente una diferencia pol&iacute;tica sobre c&oacute;mo gestionar las fronteras o las pol&iacute;ticas migratorias: es algo mucho m&aacute;s grave. Porque detr&aacute;s de esas palabras hay personas, personas que tienen fr&iacute;o, personas que tienen hambre, personas que han perdido a alguien por el camino, que huyen de guerras, de la pobreza o de situaciones que consideran insoportables. Personas que, como cualquiera de nosotros, quieren vivir. Y no podemos olvidar que en julio murieron 150 personas intentando llegar a territorio espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        Hace unos meses, <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/vandalizan-sede-fundacion-ayuda-personas-migrantes-almendralejo-delito-odio_1_13164513.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la fachada de la Fundaci&oacute;n amaneci&oacute; con una pintada racista</a>. Esa misma tarde &eacute;ramos all&iacute; casi un centenar de personas para borrarla y convertir ese acto en una fiesta, en un abrazo colectivo, en una manera de decir que ante su odio nuestro amor es infinito y que frente a los que odian somos much&iacute;simos m&aacute;s los que queremos vivir juntos y en paz.
    </p><p class="article-text">
        Hay que agradecer profundamente a todas las personas que durante estos 20 a&ntilde;os han hecho posible la Fundaci&oacute;n Ruy L&oacute;pez: a quienes estuvieron al principio, a quienes siguen estando, a los profesionales, a los voluntarios, a las familias y, sobre todo, a tantos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que han pasado por all&iacute; y que son la mejor demostraci&oacute;n de que merece la pena construir espacios donde nadie quede atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Quiero que la Fundaci&oacute;n siga siendo hogar para mucha gente durante muchos a&ntilde;os m&aacute;s. Que siga habiendo ni&ntilde;os jugando al ajedrez, haciendo los deberes, aprendiendo y haciendo amigos. Que siga siendo ese lugar donde alguien que acaba de llegar a Almendralejo descubre que aqu&iacute; tambi&eacute;n puede sentirse en casa.
    </p><p class="article-text">
        Feliz cumplea&ntilde;os y por muchos a&ntilde;os m&aacute;s demostrando que, frente al odio, siempre hay una respuesta mucho m&aacute;s poderosa: construir comunidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/fundacion-ruy-lopez-veinte-anos-construyendo-comunidad_129_13540718.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Sep 2026 18:30:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Fundación Ruy López: veinte años construyendo comunidad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Migrantes,Almendralejo,Menores,Inmigrantes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bruselas va a flipar con Cáceres: pero, ¿quién no desea que Cáceres sea Capital Europea de la Cultura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/bruselas-flipar-caceres-no-desea-caceres-sea-capital-europea-cultura_129_13509399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04175a3b-81a8-4c92-9056-8ce0304a0750_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151120.jpg" width="1437" height="808" alt="Bruselas va a flipar con Cáceres: pero, ¿quién no desea que Cáceres sea Capital Europea de la Cultura?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La implicación y el entusiasmo de la ciudadanía debería ser el motor principal detrás de la candidatura de Cáceres como una de las cuatro ciudades finalistas de España para convertirse en la Capital Europea de la Cultura en 2031, compitiendo en la fase definitiva junto a Granada, Las Palmas de Gran Canaria y Oviedo</p><p class="subtitle">El pulso institucional por la Cruz de los Caídos ¿puede afectar a la candidatura de Cáceres como Capital Europea de la Cultura?</p></div><p class="article-text">
        Parece ser que la sola propuesta ha obrado el milagro de fusionar las voluntades de todo C&aacute;ceres en un idilio colectivo, donde las ideolog&iacute;as y los barrios se disuelven en un r&iacute;o de entusiasmo social. &iquest;Qui&eacute;n no desea que C&aacute;ceres sea Capital Europea de la Cultura?
    </p><p class="article-text">
        Hasta los activistas de C&aacute;ceres Verde han dejado a un lado sus reticencias al contemplar el vanguardista proyecto del Ayuntamiento para la avenida Virgen de la Monta&ntilde;a. &iquest;A qui&eacute;n le importan unos cuantos &aacute;rboles maduros de gran porte o los frondosos setos de durillo cuando, a cambio, la diplomacia local nos regala una majestuosa &ldquo;acera-plaza&rdquo; de catorce metros de ancho, pavimentada con el material m&aacute;s puntero del siglo XXI: el hormig&oacute;n? El jurado de Bruselas quedar&aacute; fascinado ante esta revolucionaria deconstrucci&oacute;n del refugio clim&aacute;tico del centro.
    </p><p class="article-text">
        Incluso los asociados de AMECECA, una organizaci&oacute;n cacere&ntilde;a dedicada a la recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica y democr&aacute;tica, apoyan la candidatura a pesar de haber visto que el monumento m&aacute;s urgente para sumarse al olimpo del patrimonio local sea la Cruz de los Ca&iacute;dos de la Plaza de Am&eacute;rica. Qu&eacute; mejor carta de presentaci&oacute;n ante la Comisi&oacute;n Europea que iniciar los tr&aacute;mites para declararla Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC).
    </p><p class="article-text">
        A partir de ahora, este pol&eacute;mico monolito comparte con orgullo el mismo estatus legal que las grandes joyas hist&oacute;ricas de la ciudad, code&aacute;ndose en igualdad de condiciones con el Conjunto Hist&oacute;rico de la Ciudad Monumental, las murallas milenarias o las Cuevas de Maltravieso.
    </p><p class="article-text">
        Hasta las personas que colaboran en el Refugio San Jorge de C&aacute;ceres, como asociaci&oacute;n animalista que se desvive por el bienestar de las criaturas indefensas, asimilan con tristeza c&oacute;mo el Ayuntamiento de C&aacute;ceres considera el maltrato de animales en la Plaza de Toros como uno de los grandes hitos art&iacute;sticos y eventos culturales de primer orden.
    </p><p class="article-text">
        Tristeza que se acrecienta al conocer que la Junta de Extremadura, gobernada por la coalici&oacute;n PP y Vox, ha elevado el presupuesto destinado a la tauromaquia en un 500% hasta los 1,78 millones de euros, de ellos, 550.000 &euro; para la difusi&oacute;n cultural. Nos tememos que, despu&eacute;s de la Cruz de los Ca&iacute;dos, ser&aacute; la tauromaquia la que se tramite como Bien de Inter&eacute;s Cultural; sin duda, una magn&iacute;fica credencial taurina para encandilar a un jurado europeo que, supuestamente, mide la excelencia de una ciudad por sus valores de sostenibilidad, progreso y sensibilidad &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Incluso las colaboradoras y colaboradores de la Fundaci&oacute;n ReBross, instituci&oacute;n sin &aacute;nimo de lucro que sostiene a pulso nada menos que cinco proyectos culturales en la ciudad. Es una estampa de resignaci&oacute;n ver c&oacute;mo se asimila que la mejor forma de premiar su impecable trayectoria &mdash;que desde 1993 incluye el alumbramiento de la ic&oacute;nica revista Versi&oacute;n Original, el aplaudido Festival de Cine Espa&ntilde;ol de C&aacute;ceres, la colecci&oacute;n de libros Versi&oacute;n Original, que el a&ntilde;o que viene celebra su 25 aniversario, el Congreso Versi&oacute;n Original, centrado en el periodismo cultural, que presentar&aacute; su tercera edici&oacute;n, y el reci&eacute;n nacido CineClub C&aacute;ceres&mdash; sea, precisamente, asfixiarlos financieramente.
    </p><p class="article-text">
        De los cinco proyectos, el Consistorio solo colabora en el Festival de Cine con una ayuda congelada desde hace a&ntilde;os que ignora la subida del IPC, sabiendo todos que la revista Versi&oacute;n Original dej&oacute; de tener apoyo municipal en 2025. Ser&aacute; interesante ver c&oacute;mo le explica el Ayuntamiento al jurado de la Comisi&oacute;n Europea que su estrategia para ganar la capitalidad cultural consiste en despreciar la labor de instituciones culturales privadas de la propia ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Una candidatura, la de C&aacute;ceres a la Capital Europea de la Cultura en 2031, que pone de manifiesto a cada paso las contradicciones existentes entre la estrategia institucional del Ayuntamiento y la realidad cultural de la ciudad. Mantiene, a pesar de ello, el milagro de la unanimidad social, por m&aacute;s que esta se muestra cada vez m&aacute;s debilitada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Rebollo, presidente de la Fundación ReBross]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/bruselas-flipar-caceres-no-desea-caceres-sea-capital-europea-cultura_129_13509399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Sep 2026 16:34:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bruselas va a flipar con Cáceres: pero, ¿quién no desea que Cáceres sea Capital Europea de la Cultura?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Cáceres,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Renovarse o resignarse]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/renovarse-resignarse_129_13502739.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/554a8199-0fb3-4859-b09f-18fb035b210a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1150939.jpg" width="6522" height="3669" alt="Renovarse o resignarse"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un partido progresista no puede permitirse parecer resignado: si la derecha puede sobrevivir apelando a la estabilidad, la izquierda solo sobrevive siendo capaz de generar esperanza</p></div><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica tiene una extra&ntilde;a capacidad para convertir la ilusi&oacute;n en resignaci&oacute;n. Ocurre cuando las palabras dejan de traducirse en hechos, cuando los compromisos se convierten en meros ejercicios ret&oacute;ricos o cuando la promesa de renovaci&oacute;n acaba siendo una simple operaci&oacute;n est&eacute;tica. La decepci&oacute;n no nace de los errores, que son inevitables, sino de la sensaci&oacute;n de que nadie est&aacute; dispuesto a corregirlos.
    </p><p class="article-text">
        Toda organizaci&oacute;n pol&iacute;tica atraviesa momentos decisivos. Instantes en los que debe elegir entre asumir riesgos o refugiarse en la comodidad; entre transformar la realidad o limitarse a administrarla; entre abrir puertas o atrincherarse tras ellas. Y la historia demuestra que casi nunca sobreviven quienes optan por la segunda opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Existe un enemigo silencioso que rara vez aparece en los an&aacute;lisis electorales, pero que explica buena parte de las derrotas electorales: el aburguesamiento. Esa enfermedad que lleva a una organizaci&oacute;n a confundir estabilidad con inmovilismo y experiencia con perpetuaci&oacute;n. Es el momento en que la pol&iacute;tica deja de ser un instrumento para cambiar las cosas y pasa a convertirse, para algunos, en una forma de vida.
    </p><p class="article-text">
        La ciudadan&iacute;a lo percibe mucho antes de que lo reflejen las urnas. Lo percibe cuando siempre son los mismos nombres los que cambian de despacho, de cargo o de responsabilidad, mientras todo sigue igual. Lo percibe cuando un partido parece haberse acomodado a la oposici&oacute;n, como si gobernar hubiera dejado de ser un objetivo para convertirse en una hip&oacute;tesis remota. Lo percibe cuando el esfuerzo colectivo parece orientarse m&aacute;s a preservar equilibrios internos que a construir una alternativa capaz de ilusionar a la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces llega la irrelevancia. No de golpe, sino lentamente. Primero desaparece la ambici&oacute;n. Despu&eacute;s la ilusi&oacute;n. M&aacute;s tarde la credibilidad. Finalmente, los votos.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda, adem&aacute;s, paga un precio mucho mayor cuando cae en esa din&aacute;mica. Porque un partido progresista no puede permitirse parecer resignado. No puede conformarse con gestionar cuotas de poder o repartir responsabilidades internas mientras la ciudadan&iacute;a espera respuestas. Si la derecha puede sobrevivir apelando a la estabilidad, la izquierda solo sobrevive siendo capaz de generar esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Renovar nunca ha significado borrar el pasado. Al contrario. Significa conservar lo mejor de la organizaci&oacute;n, incorporar talento all&iacute; donde exista y apartar aquello que impide avanzar. Significa entender que la lealtad a un proyecto no consiste en perpetuar personas, sino en garantizar que ese proyecto siga siendo &uacute;til para la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE de Extremadura afronta precisamente ese desaf&iacute;o. Ser&iacute;a un error pensar que las derrotas electorales son &uacute;nicamente consecuencia de factores externos o de coyunturas pasajeras. Otras federaciones socialistas recorrieron antes ese camino: comenzaron perdiendo impulso, continuaron atrapadas en debates internos y acabaron instaladas en una irrelevancia de la que todav&iacute;a hoy no han conseguido salir. Ninguna cay&oacute; de un d&iacute;a para otro. Todas fueron perdiendo, poco a poco, la capacidad de ilusionar.
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hay tiempo para evitarlo. Pero el tiempo pol&iacute;tico nunca es infinito. Recuperar la confianza de los extreme&ntilde;os exige algo m&aacute;s que nuevos discursos y &ldquo;pintar la fachada&rdquo;. Requiere decisiones. Requiere demostrar que la organizaci&oacute;n est&aacute; dispuesta a renovarse de verdad, en las personas, en las formas y en el proyecto. Requiere transmitir que la prioridad vuelve a ser gobernar para transformar Extremadura y no simplemente conservar espacios de influencia.
    </p><p class="article-text">
        Es probable que estas reflexiones incomoden a quienes entienden la pol&iacute;tica como una suma de equilibrios, de cuotas o de alianzas destinadas &uacute;nicamente a garantizar la tranquilidad interna. Tambi&eacute;n a quienes han terminado confundiendo el inter&eacute;s del partido con el inter&eacute;s de quienes ocupan determinadas posiciones. Toda organizaci&oacute;n desarrolla, con el paso del tiempo, inercias, grupos de influencia e incluso peque&ntilde;as dinast&iacute;as que terminan crey&eacute;ndose imprescindibles. Precisamente por eso la renovaci&oacute;n nunca resulta c&oacute;moda.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, estoy convencido de que estas palabras s&iacute; encontrar&aacute;n eco entre quienes sostienen el partido desde abajo: alcaldes, concejales, militantes an&oacute;nimos y simpatizantes que dedican tiempo y esfuerzo sin esperar nada a cambio. Tambi&eacute;n entre quienes dejaron de votar al PSOE, no porque dejaran de ser progresistas, sino porque dejaron de reconocer en &eacute;l el instrumento &uacute;til que un d&iacute;a represent&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Guillermo Fern&aacute;ndez Vara sol&iacute;a recordar que el PSOE de Extremadura no pertenec&iacute;a a nadie; pertenec&iacute;a a todos los extreme&ntilde;os. Esa idea sigue siendo profundamente vigente. Porque cuando una organizaci&oacute;n deja de sentirse patrimonio colectivo y pasa a convertirse en patrimonio de unos pocos, comienza su decadencia.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo liderazgo tiene ahora una oportunidad que pocas veces ofrece la pol&iacute;tica: elegir entre administrar inercias o protagonizar una aut&eacute;ntica transformaci&oacute;n. Gobernar un partido no consiste &uacute;nicamente en mantener unidos sus equilibrios internos. Consiste, sobre todo, en prepararlo para volver a ganar la confianza de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia rara vez recuerda a quienes conservaron intacto el reparto de poder. Recuerda, en cambio, a quienes tuvieron el coraje de cambiar el rumbo cuando todav&iacute;a estaban a tiempo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/renovarse-resignarse_129_13502739.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Sep 2026 16:28:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renovarse o resignarse]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sucede Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/sucede-extremadura_129_13505479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92342cbf-0c3f-4d4e-81c1-24b895724b16_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x488y615.jpg" width="1200" height="675" alt="Sucede Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Más allá de la propaganda y los grandes escaparates, hay una Extremadura que sufre el deterioro de sus servicios públicos, cuestiona el modelo energético y reclama decidir qué futuro quiere para su territorio
</p><p class="subtitle">Las ambulancias de Extremadura circularon en verano sin autorización y esquivando a la Guardia Civil
</p></div><p class="article-text">
        'Sucede Extremadura'<strong>. </strong>Ese es el lema que este a&ntilde;o eligi&oacute; la Junta de Extremadura para conmemorar el D&iacute;a Oficial de Extremadura, ya saben ustedes que el d&iacute;a popular, <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/sociedad/medallista-olimpico-alvaro-martin-reivindica-dia-extremadura-sea-25-mazo-efemeride-revolucion-jornalera-1936_1_11637760.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el d&iacute;a que est&aacute; en muchos corazones es el 25 de marzo</a>. Un lema que, adem&aacute;s de rendir homenaje al poeta y cantante m&aacute;s grande que ha parido esta tierra, Roberto Iniesta, nos ofrece una oportunidad que quiz&aacute; el propio Gobierno de Extremadura no hab&iacute;a previsto: hablar de lo que sucede realmente en Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Porque sucede Extremadura. Y mucho.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que mientras la Junta se empe&ntilde;a en construir una postal de nuestra tierra a golpe de escaparate, propaganda y grandes titulares, hay una Extremadura que no sale en las fotograf&iacute;as oficiales. Una Extremadura que espera, que reclama, que se preocupa y que empieza a estar cansada de que le digan que todo va bien mientras sus problemas se hacen cada vez m&aacute;s grandes.
    </p><p class="article-text">
        Sucede que nuestro sistema sanitario se deteriora. Que las listas de espera siguen situ&aacute;ndonos entre las peores comunidades del pa&iacute;s. Que faltan profesionales y que hay servicios que funcionan al l&iacute;mite. Sucede, por ejemplo, que en el Hospital de M&eacute;rida, el servicio de oncolog&iacute;a est&aacute; al l&iacute;mite para atender una enfermedad tan sensible y tan devastadora como es el c&aacute;ncer. Y eso no es una estad&iacute;stica. Son personas. Son pacientes. Son familias que necesitan que su sistema sanitario est&eacute; a la altura cuando m&aacute;s lo necesitan.
    </p><p class="article-text">
        Sucede tambi&eacute;n que nuestro medio rural afronta una nueva amenaza. Despu&eacute;s de d&eacute;cadas soportando el expolio de nuestros recursos naturales para producir energ&iacute;a que adem&aacute;s, desgraciadamente, termina beneficiando a otros, ahora quieren <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/politica/protesta-teatro-romano-merida-proyectos-biometano-extremadura-no-convertirse-vertedero-europa_1_13494045.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">convertir Extremadura en territorio de plantas de biog&aacute;s</a>. Proyectos que se presentan como modernidad y progreso, pero que pueden suponer m&aacute;s presi&oacute;n sobre nuestros recursos, m&aacute;s contaminaci&oacute;n y m&aacute;s cargas para nuestros pueblos.
    </p><p class="article-text">
        Y sucede algo que resulta especialmente indignante: mientras nuestros servicios p&uacute;blicos se debilitan, este Gobierno decide perdonar impuestos a grandes multinacionales energ&eacute;ticas que llevan d&eacute;cadas haciendo negocio con los recursos de Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Nos dicen que no hay dinero suficiente para reforzar la sanidad, para garantizar servicios p&uacute;blicos de calidad, para cuidar nuestros pueblos o para dar oportunidades a quienes quieren quedarse y construir aqu&iacute; su proyecto de vida. Pero s&iacute; parece haberlo cuando se trata de aliviar la factura fiscal de quienes m&aacute;s tienen.
    </p><p class="article-text">
        Sucede Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Sucede una Extremadura que no quiere convertirse en la colonia energ&eacute;tica de Europa. Que no quiere que sus tierras sean el lugar donde se acumulan los residuos o se instalan las industrias que otros no quieren tener cerca. Que quiere aprovechar sus recursos para generar riqueza aqu&iacute;, empleo aqu&iacute; y oportunidades aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sucede una Extremadura que quiere servicios p&uacute;blicos fuertes, pueblos vivos, agricultura y ganader&iacute;a con futuro, una sanidad que no abandone a sus pacientes y una econom&iacute;a que no dependa de seguir poniendo nuestro territorio al servicio de intereses ajenos.
    </p><p class="article-text">
        Y sucede, tambi&eacute;n, que Extremadura est&aacute; cansada.
    </p><p class="article-text">
        Cansada de la pol&iacute;tica entendida como postureo. De los actos cuidadosamente escenificados. De las fotograf&iacute;as. De las campa&ntilde;as de propaganda. De esa obsesi&oacute;n por construir una realidad paralela en la que todo parece funcionar mientras quienes viven aqu&iacute; conocen perfectamente las grietas.
    </p><p class="article-text">
        El pasado 7 de septiembre, cientos de personas se concentraron a las puertas del Teatro Romano de M&eacute;rida para reclamar otra cosa. Para decir que esta tierra no se resigna. Que hay otra manera de hacer pol&iacute;tica. Que queremos otro futuro.Y quiz&aacute; eso sea, precisamente, lo m&aacute;s importante que sucede hoy en Extremadura. Que hay una Extremadura que no se resigna.
    </p><p class="article-text">
        Una Extremadura que quiere oportunidades y no resignaci&oacute;n. Que quiere desarrollo y no contaminaci&oacute;n. Que quiere derechos y no propaganda. Que quiere servicios p&uacute;blicos y no recortes encubiertos. Que quiere que la riqueza que generan nuestros recursos se quede aqu&iacute; y sirva para mejorar la vida de quienes viven aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, este 8 de septiembre, nosotros y nosotras hemos querido hablar de lo que Sucede.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sucede Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        Sucede su gente. Suceden sus pueblos. Suceden sus problemas. Suceden sus luchas. Sucede su cansancio.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n sucede su esperanza.
    </p><p class="article-text">
        Porque Extremadura no est&aacute; condenada a ser la tierra de la resignaci&oacute;n. Puede ser la tierra de las oportunidades, de unos servicios p&uacute;blicos dignos, de un medio rural vivo y de un modelo de desarrollo que respete nuestro territorio y ponga en el centro a quienes lo habitan.
    </p><p class="article-text">
        Y eso tambi&eacute;n sucede.
    </p><p class="article-text">
        O, mejor dicho, eso est&aacute; por suceder.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/sucede-extremadura_129_13505479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Sep 2026 19:00:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sucede Extremadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,Sanidad pública,Servicios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestra tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/tierra_129_13494471.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ccd5519e-a7fd-4cfa-b5fc-316ed6e4613d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nuestra tierra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Extremadura es una tierra en la que crecer constituye un orgullo de clase: crecer sin odio, pero con memoria, con conciencia y con la firme vocación de defenderla desde lo público, sin complejos y sin concesiones al privilegio de unos pocos</p><p class="subtitle">Guardiola pide “altura y madurez” por el Día de Extremadura y rechaza el odio: “No estamos para romper ni para dividir”
</p></div><p class="article-text">
        <em>Dedico estas l&iacute;neas a Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra</em>
    </p><p class="article-text">
        El odio siempre fue una cuesti&oacute;n de clase. Por eso, en este pa&iacute;s y en cuantos comparten nuestro espectro cultural, el poder hegem&oacute;nico castig&oacute; con violencia, persecuci&oacute;n y muerte a quienes osaron desnudar las contradicciones de clase y torcer, en beneficio de las mayor&iacute;as, una hegemon&iacute;a sostenida por unos pocos a costa de toda la sociedad. Mi familia tambi&eacute;n pag&oacute; ese precio, y lo hizo con el vil asesinato de mi bisabuelo Porfirio en 1947, perseguido y ejecutado en el franquismo por el delito de defender la libertad, la igualdad y la justicia social: las mismas banderas que hoy algunos siguen queriendo arrancarnos de las manos.
    </p><p class="article-text">
        Aquella herida marc&oacute; a mi familia materna para siempre, pero jam&aacute;s nos rindi&oacute; al odio, ni a la revancha, ni al rencor. Frente a quienes hoy querr&iacute;an blanquear el franquismo, borrar la memoria o banalizar sus v&iacute;ctimas, nosotros respondemos con lo contrario: memoria que combate el olvido, que no traiciona a los asesinados y que se convierte en conciencia de clase para las generaciones que vinieron despu&eacute;s. Eso hicieron los m&iacute;os, y a m&iacute; me toc&oacute; crecer en una familia de trabajo y compromiso con nuestra tierra. El campo era nuestra forma de vida, y el orgullo de sentirnos parte de cada olivo, de cada animal, nos forj&oacute; hacia un futuro que solo fue promisorio porque el socialismo se atrevi&oacute; a hacer, en paz, la revoluci&oacute;n igualitaria m&aacute;s profunda que ha conocido este pa&iacute;s: llevar la educaci&oacute;n p&uacute;blica, la sanidad universal y la dignidad a quienes la oligarqu&iacute;a hab&iacute;a condenado, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, a la ignorancia y a la servidumbre. Que nadie lo dude ni lo relativice: eso fue y es revolucionario.
    </p><p class="article-text">
        En mi caso, primero el Colegio P&uacute;blico Divino Maestro de Ahigal, luego la Universidad Laboral y despu&eacute;s las Universidades Polit&eacute;cnicas de Extremadura y Madrid fueron mis caminos hacia el conocimiento. Eso s&iacute;, primero ayudaba en el campo cuando hac&iacute;a falta y luego me sumaba a las clases: siempre, primero la tierra y la clase que la labra. Trabaj&eacute; algunos a&ntilde;os en Madrid, pero el paradigma real de aquella revoluci&oacute;n aqu&iacute; en Extremadura, Juan Carlos Rodr&iacute;guez Ibarra, me susurraba al o&iacute;do la necesidad de volver y de devolver a mi pueblo, a mi provincia y a mi gente todo lo que el socialismo me hab&iacute;a proporcionado. Por eso regres&eacute; a servir desde lo p&uacute;blico, a combatir desde la trinchera que me toc&oacute; contra una oligarqu&iacute;a que ayer sostuvo la dictadura y hoy sostiene a las derechas de siempre dispuestas, de nuevo, a desmantelar lo p&uacute;blico, a privatizar lo com&uacute;n y a condenar al medio rural al abandono. Hoy tambi&eacute;n nos lo quieren imponer y hoy tambi&eacute;n, organizados, se lo vamos a impedir.
    </p><p class="article-text">
        Extremadura es una tierra en la que crecer constituye un orgullo de clase: crecer sin odio, pero con memoria, con conciencia y con la firme vocaci&oacute;n de defenderla desde lo p&uacute;blico, sin complejos y sin concesiones al privilegio de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        En el terreno de lo pr&aacute;ctico, hacer pol&iacute;tica es tener en la cabeza lo que tiene que pasar y generar las condiciones para que pase. En nuestra tierra, hacer pol&iacute;tica socialista es afirmar sin titubeos que esta tierra va a dejar de vaciarse, que va a estar conectada por tren de alta velocidad y que va a producir la energ&iacute;a limpia que nos har&aacute; soberanos frente a los mismos oligopolios de siempre &mdash; y despu&eacute;s no ceder hasta traducirlo en presupuestos, en reivindicaciones a ADIF, Red El&eacute;ctrica y quien haga falta, en proponer alianzas con las realidades territoriales que la componen y en la voluntad de no frenar ante ning&uacute;n obst&aacute;culo t&eacute;cnico, ambiental o financiero que la derecha y/o sus intereses quieran poner en nuestro camino.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que va a pasar, les guste o no a quienes nos miran desde lejos y con condescendencia, es que dejaremos de ser las cifras del &eacute;xodo que otros usan para justificar el abandono, y se conviertan, de una vez y para siempre, en un lugar donde la gente tenga motivos &mdash;y derechos&mdash; para venir y quedarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando García Nicolás, secretario general del PSOE provincial de Cáceres]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/tierra_129_13494471.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 08 Sep 2026 09:58:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuestra tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,Memoria Histórica,Servicios públicos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los gatos tienen ley y queremos que se cumpla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/gatos-ley-queremos-cumpla_129_13491713.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e1f7ffa-9583-448e-bf26-47fb87c595f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1083y671.jpg" width="1200" height="675" alt="Los gatos tienen ley y queremos que se cumpla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Personas de 38 ciudades españolas hemos salido a la calle este fin de semana para recordar a nuestros ayuntamientos algo insólito: que cumplir la ley no es opcional</p><p class="subtitle">Nuevo reglamento de la UE para proteger a perros y gatos: ¿qué cambia respecto a nuestra ley de bienestar animal?
</p></div><p class="article-text">
        En Extremadura, las dos ciudades con mayor poblaci&oacute;n, Badajoz y C&aacute;ceres, han acogido esta movilizaci&oacute;n que pone en evidencia una realidad demasiado habitual: buena parte del bienestar de los animales contin&uacute;a descansando sobre el tiempo, el dinero y el esfuerzo de personas voluntarias.
    </p><p class="article-text">
        Hay manifestaciones que reclaman derechos nuevos, pero hoy no. Hoy reclamamos que se cumpla algo que ya hemos conseguido. Si ning&uacute;n ciudadano est&aacute; exento de cumplir la ley alegando desconocimiento, much&iacute;simo menos debe permitirse a las administraciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el lema 'Los gatos tienen ley. Ahora toca cumplirla', personas gestoras de colonias felinas, asociaciones de protecci&oacute;n animal y ciudadan&iacute;a nos hemos movilizado simult&aacute;neamente. M&aacute;s de 350 entidades se han adherido a una reivindicaci&oacute;n que, en realidad, no deber&iacute;a ser necesaria. Porque la Ley 7/2023, de protecci&oacute;n de los derechos y el bienestar de los animales, no dice que los ayuntamientos puedan ocuparse de las colonias felinas si tienen tiempo, presupuesto, sensibilidad o ganas. Dice que les corresponde hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        La norma establece que las entidades locales deben desarrollar programas de gesti&oacute;n de colonias felinas. Y concreta en qu&eacute; consiste esa responsabilidad: localizar y censar las colonias, esterilizar a los gatos mediante el m&eacute;todo CER &mdash;captura, esterilizaci&oacute;n y retorno&mdash;, identificarlos, garantizar su atenci&oacute;n sanitaria, establecer programas veterinarios, gestionar los posibles conflictos vecinales y colaborar con las personas y entidades que participan en su cuidado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, casi tres a&ntilde;os despu&eacute;s de la entrada en vigor de la ley, en demasiados municipios espa&ntilde;oles seguimos encontr&aacute;ndonos con la misma escena: mujeres y hombres particulares comprando sacos de pienso de su propio bolsillo, pagando tratamientos veterinarios, capturando animales para esterilizarlos, cuidando gatos enfermos, atendiendo camadas abandonadas y soportando, adem&aacute;s, conflictos, amenazas o insultos por hacer un trabajo que beneficia a toda la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        Es importante decirlo claramente: las personas que cuidan colonias felinas no provocaron la existencia de esas colonias; se hacen responsables de unos gatos que fueron abandonados por una parte de la sociedad que se niega a responsabilizarse.
    </p><p class="article-text">
        Los gatos que viven en nuestras calles no aparecieron por generaci&oacute;n espont&aacute;nea. Son consecuencia, en buena medida, del abandono y de d&eacute;cadas de ausencia de pol&iacute;ticas responsables de esterilizaci&oacute;n, identificaci&oacute;n y control poblacional. Y no, tampoco desaparecen dejando de alimentarlos. El hambre no esteriliza.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n &eacute;tica y planificada mediante CER no nace de un sentimentalismo ingenuo. Nace de una necesidad de pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica. Una forma de reducir progresivamente las poblaciones de gatos comunitarios de manera controlada y compatible con el bienestar animal, la salud p&uacute;blica y la protecci&oacute;n de la biodiversidad. Sin tener que matar.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, personas an&oacute;nimas han estado supliendo la ausencia de la Administraci&oacute;n ante este problema, pero, a d&iacute;a de hoy, los gatos tienen Ley. Por eso hemos salido a la calle a pedir que se cumpla la ley, que es una forma de defender el Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        Una administraci&oacute;n p&uacute;blica no puede decidir qu&eacute; leyes cumple dependiendo de si le gustan m&aacute;s o menos. Un ayuntamiento no podr&iacute;a argumentar que no recoge la basura porque carece de presupuesto suficiente, ni dejar de garantizar el abastecimiento de agua porque considera complicada su gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con las obligaciones relacionadas con los animales deber&iacute;a ocurrir exactamente lo mismo. Sabemos que Extremadura est&aacute; formada por numerosos municipios peque&ntilde;os, que disponen de pocos recursos econ&oacute;micos y t&eacute;cnicos, pero la propia ley da respuesta: las entidades locales pueden solicitar el apoyo de las diputaciones provinciales para cumplir con sus obligaciones.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, no podemos convertir la falta de medios de un peque&ntilde;o municipio en una condena para los animales ni en una transferencia permanente de responsabilidad hacia las personas voluntarias.
    </p><p class="article-text">
        La Ley 7/2023 encomienda a las diputaciones provinciales y a los gobiernos auton&oacute;micos elaborar protocolos marco que establezcan criterios de captura, registro, alimentaci&oacute;n, limpieza, atenci&oacute;n sanitaria, esterilizaci&oacute;n, instalaci&oacute;n de refugios, formaci&oacute;n de personas cuidadoras y formaci&oacute;n incluso de las polic&iacute;as locales.
    </p><p class="article-text">
        No pedimos que todas las personas amen a los gatos. Ni siquiera hace falta que les gusten. Basta con que cumplan la Ley.
    </p><p class="article-text">
        Una sociedad democr&aacute;tica no construye sus normas sobre los gustos individuales, sino sobre responsabilidades colectivas, conocimiento cient&iacute;fico y principios &eacute;ticos compartidos.
    </p><p class="article-text">
        Los gatos comunitarios existen. Forman parte de nuestros pueblos y ciudades. Y mientras existan, tenemos dos posibilidades: abandonar su gesti&oacute;n a la improvisaci&oacute;n, permitiendo que se reproduzcan sin control, enfermen y generen conflictos; o gestionar sus poblaciones de manera responsable, profesional y &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada colonia contin&uacute;a habiendo demasiadas personas que madrugan para poner agua, que recorren kil&oacute;metros llevando un gato al veterinario, que organizan rifas para pagar esterilizaciones o que calculan a final de mes cu&aacute;nto pueden gastar en pienso.
    </p><p class="article-text">
        Su entrega y sensibilidad son admirables, y hoy, adem&aacute;s, han salido a la calle para pedir algo dist&oacute;pico en una democracia: Amados gobernantes y funcionarios, sus votantes y no votantes quieren que se cumpla la ley.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Ibarlucea]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/gatos-ley-queremos-cumpla_129_13491713.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Sep 2026 09:09:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los gatos tienen ley y queremos que se cumpla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos animales,Gatos,Manifestaciones,Cáceres,Badajoz,Leyes,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El pulso institucional por la Cruz de los Caídos ¿puede afectar a la candidatura de Cáceres como Capital Europea de la Cultura?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/pulso-institucional-cruz-caidos-afectar-candidatura-caceres-capital-europea-cultura_129_13462173.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c7d4591-1e29-4167-9a10-bd66e50fee41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El pulso institucional por la Cruz de los Caídos ¿puede afectar a la candidatura de Cáceres como Capital Europea de la Cultura?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La carrera de Cáceres por alzarse con el título de Capital Europea de la Cultura en 2031 ha entrado de lleno en un complejo laberinto político, social y patrimonial. A pesar de que la legislación comunitaria no contempla la expulsión automática de ninguna candidatura por disputas de memoria histórica, la estrategia del Ayuntamiento cacereño y de la Junta de Extremadura para blindar la Cruz de la Plaza de América amenaza con transformarse en un severo lastre reputacional ante los evaluadores de Bruselas</p><p class="subtitle">La Cruz de los Caídos de Cáceres: la democracia tropieza con un monumento que nació para negar la democracia</p></div><p class="article-text">
        Las administraciones local y auton&oacute;mica han optado por la v&iacute;a de urgencia al incoar un expediente para declarar el monumento Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC). Este movimiento jur&iacute;dico, respaldado en informes t&eacute;cnicos, suspende preventivamente cualquier alteraci&oacute;n del monolito y busca neutralizar de forma directa la resoluci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a del pasado 17 de abril de 2026, que ordenaba la retirada definitiva de la cruz al incluirla en el cat&aacute;logo oficial de s&iacute;mbolos contrarios a la memoria democr&aacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        Este choque frontal entre el bloque auton&oacute;mico y el estatal abre un escenario de litigio que debilita la solidez institucional exigida para este tipo de proyectos internacionales. Frente al conflicto, la postura oficial del Ayuntamiento de C&aacute;ceres, defendida con firmeza por el consistorio, sostiene que el monumento ya fue despojado de sus inscripciones originales franquistas en 1984. Desde el equipo de gobierno local se insiste en que la cruz ha sido plenamente resignificada y se reivindica hoy como un &ldquo;s&iacute;mbolo urbano de uni&oacute;n y concordia&rdquo; que carece de connotaciones pol&iacute;ticas contempor&aacute;neas. El ayuntamiento apoya la paralizaci&oacute;n inmediata de su retirada argumentando la necesidad de proteger los valores arquitect&oacute;nicos, hist&oacute;ricos y urban&iacute;sticos del monumento. 
    </p><p class="article-text">
        Paralelamente, la corporaci&oacute;n municipal mantiene judicializado el conflicto tras adherirse al recurso admitido a tr&aacute;mite por la Audiencia Nacional contra la catalogaci&oacute;n estatal de la cruz.  En la acera opuesta, la Asociaci&oacute;n para la Recuperaci&oacute;n de la Memoria Hist&oacute;rica de Extremadura (ARMHEX) redobla la presi&oacute;n mediante una intensa recogida de firmas ciudadanas que reclama el cumplimiento estricto de la ley estatal y la inmediata desaparici&oacute;n del monolito. Los colectivos memorialistas denuncian que la permanencia de un monumento erigido en honor a una dictadura constituye un elemento de humillaci&oacute;n para las v&iacute;ctimas en pleno espacio p&uacute;blico compartido. La existencia de un vestigio de origen totalitario en el centro de la escena urbana, sumada a la contestaci&oacute;n social visible en las r&uacute;bricas de protesta, choca de forma directa con las exigencias de la Comisi&oacute;n Europea para promover los derechos humanos y la paz social. 
    </p><h2 class="article-text">El caso de San Sebasti&aacute;n </h2><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de C&aacute;ceres no es in&eacute;dita en la historia de las capitalidades culturales, y los precedentes demuestran que el comit&eacute; t&eacute;cnico vigila con lupa estos cismas. Un claro ejemplo se vivi&oacute; en la carrera hacia la capitalidad de 2016, cuando San Sebasti&aacute;n afront&oacute; el reto de presentarse ante Europa en medio del debate por la gesti&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica tras el fin de la violencia terrorista. La delegaci&oacute;n donostiarra logr&oacute; el t&iacute;tulo precisamente al transformar ese reto en su eje principal, construyendo una propuesta basada en la cultura para la convivencia y la paz social. 
    </p><p class="article-text">
        La diferencia con el caso cacere&ntilde;o estriba en que San Sebasti&aacute;n gan&oacute; el favor del jurado al presentar proyectos de resignificaci&oacute;n cr&iacute;tica y musealizaci&oacute;n transparente, en lugar de recurrir a disputas administrativas de protecci&oacute;n patrimonial que prolongan la polarizaci&oacute;n. La fase final para designar la Capital Europea de la Cultura 2031 no solo se juega en los despachos institucionales de C&aacute;ceres, Granada, Oviedo y Las Palmas de Gran Canaria, sino en la rigurosa evaluaci&oacute;n de un tribunal t&eacute;cnico internacional.
    </p><p class="article-text">
        El destino de estas cuatro finalistas depende de un Comit&eacute; de Expertos compuesto por diez personas con una dilatada trayectoria en la gesti&oacute;n cultural de vanguardia. El jurado combina las visiones de ocho expertos internacionales independientes, nombrados de forma directa por las principales instituciones de la Uni&oacute;n Europea (entre ellos Tanja Mlaker, Matthias Ripp, Erni Ripp, Ma&#322;gorzata Szab&#322;owska, Csaba Borboly, &hellip;), y dos especialistas de perfil t&eacute;cnico designados por el Ministerio de Cultura (Teresa Badia Dalmases y Pablo Ber&aacute;stegui Lozano). Este panel de especialistas independientes someter&aacute; a las delegaciones a una intensa defensa oral en diciembre, evaluando el grado de cohesi&oacute;n e innovaci&oacute;n social de sus proyectos. Sin embargo, la deliberaci&oacute;n final de este jurado t&eacute;cnico podr&iacute;a verse alterada de forma dr&aacute;stica por factores externos. Si la Audiencia Nacional emitiera un dictamen judicial definitivo sobre la Cruz de los Ca&iacute;dos de C&aacute;ceres en plena recta final de las deliberaciones, el impacto sacudir&iacute;a de inmediato la candidatura extreme&ntilde;a a trav&eacute;s de dos escenarios posibles: Si la Audiencia Nacional desestima el recurso de la Junta de Extremadura y valida de forma definitiva la resoluci&oacute;n del Gobierno de Espa&ntilde;a del 17 de abril de 2026, la orden de eliminaci&oacute;n de la cruz pasar&iacute;a a ser de obligado cumplimiento inmediato. 
    </p><p class="article-text">
        Para la candidatura, este escenario supondr&iacute;a un punto de inflexi&oacute;n cr&iacute;tico. El Ayuntamiento se ver&iacute;a obligado a acatar judicialmente el desmontaje del monumento en pleno proceso de selecci&oacute;n. Aunque la intervenci&oacute;n generar&iacute;a una tormenta pol&iacute;tica local, ofrecer&iacute;a a la delegaci&oacute;n cacere&ntilde;a una v&iacute;a de escape argumental de &uacute;ltima hora ante el comit&eacute;: la ciudad podr&iacute;a reformular el incidente present&aacute;ndolo como la superaci&oacute;n definitiva de un cisma del pasado, abrazando la legalidad democr&aacute;tica y aline&aacute;ndose a marchas forzadas con las demandas de paz social y concordia que el jurado europeo exige. En caso de que el tribunal falle a favor del consistorio y la Junta de Extremadura, ratificando la declaraci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) para proteger la cruz, el monumento quedar&iacute;a legalmente blindado en la Plaza de Am&eacute;rica. Aunque esto supondr&iacute;a una victoria jur&iacute;dica dom&eacute;stica para el bloque auton&oacute;mico, se convertir&iacute;a parad&oacute;jicamente en el golpe de gracia estrat&eacute;gico para las aspiraciones europeas de C&aacute;ceres. Al consolidar la permanencia de un vestigio catalogado formalmente como totalitario, el jurado internacional, liderado por perfiles tan vinculados a los derechos humanos y la musealizaci&oacute;n moderna como Tanja Mlaker o Matthias Ripp, se encontrar&iacute;a ante una flagrante contradicci&oacute;n de valores. 
    </p><p class="article-text">
        Las rivales de la fase final &mdash;Granada, Oviedo y Las Palmas de Gran Canaria&mdash; rentabilizar&iacute;an de inmediato su estabilidad social, dejando a C&aacute;ceres en una posici&oacute;n de extrema vulnerabilidad t&eacute;cnica al no poder garantizar un relato de vanguardia y cohesi&oacute;n libre de polarizaci&oacute;n pol&iacute;tica internacional. En un entorno hipercompetitivo, donde C&aacute;ceres acaba de pasar a la fase final por el &uacute;nico billete espa&ntilde;ol hacia 2031, mantener abierto este cisma pol&iacute;tico sobre el pasado ofrece una fragilidad evidente. Aunque el consistorio se esfuerza por escenificar un frente com&uacute;n y subraya la solidez de su agenda de proyectos creativos, la falta de un consenso real respecto a la Cruz de los Ca&iacute;dos podr&iacute;a dar munici&oacute;n reputacional a sus rivales. El desenlace final de la candidatura, que se conocer&aacute; en la fase definitiva del proceso de selecci&oacute;n, depender&aacute; en gran medida de si C&aacute;ceres consigue proyectar el relato de vanguardia, tolerancia y apertura que Europa exige, o si su propuesta naufraga atrapada bajo la sombra de su propio monumento. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paco Rebollo, presidente de la Fundación ReBross]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/pulso-institucional-cruz-caidos-afectar-candidatura-caceres-capital-europea-cultura_129_13462173.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 23 Aug 2026 08:58:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El pulso institucional por la Cruz de los Caídos ¿puede afectar a la candidatura de Cáceres como Capital Europea de la Cultura?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáceres,Gestión cultural,Memoria Histórica,Europa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[María, el baloncesto y la luz que se queda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/maria-baloncesto-luz-queda_129_13435975.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/210c1cf1-7c74-46cf-96e9-f976e1858541_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148981.jpg" width="830" height="467" alt="María, el baloncesto y la luz que se queda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte de María Fernández nos deja sin su sonrisa, pero no sin su ejemplo: el de quien hizo deporte donde solo había cerezas y muchas ganas</p><p class="subtitle">El verano cacereño en que el pulgar dejó el scroll para agarrar bien el balón</p></div><p class="article-text">
        Se ha ido. Mar&iacute;a falleci&oacute; hace dos d&iacute;as. Qu&eacute; pena. Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez, mujer del baloncesto extreme&ntilde;o, mujer de dar mucho antes que pedir, mujer del deporte, un coraz&oacute;n bueno. Alguien que, incluso cuando ya no pod&iacute;a, regalaba actitud, alegr&iacute;a y disposici&oacute;n para que las canchas siguieran abiertas y llenas de deportistas j&oacute;venes. Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a &mdash;y Francis, y el pueblo de Navaconcejo&mdash; nos regalaron el Valle. &Iacute;bamos con autobuses a disfrutar del pabell&oacute;n m&aacute;s bonito, el mejor cuidado, el que tiene m&aacute;s luz, como el coraz&oacute;n de Mar&iacute;a, el m&aacute;s limpio. Cruz&aacute;bamos la monta&ntilde;a de La Vera al Jerte y all&iacute; nos esperaban cada a&ntilde;o. El mes pasado tambi&eacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Luego ven&iacute;an a devolvernos la visita, con una ilusi&oacute;n que nos ganaba. Con sus chicos y chicas del pueblo, con el baloncesto de un sitio peque&ntilde;o pero orgulloso.
    </p><p class="article-text">
        No voy a olvidar la sonrisa de Mar&iacute;a entrando en nuestro comedor; la sonrisa de Mar&iacute;a viendo el pabell&oacute;n de su pueblo lleno de deportistas y de entrenadores de toda Espa&ntilde;a; viendo a un mont&oacute;n de jugadoras adolescentes jugar al deporte de su vida, el baloncesto. A Mar&iacute;a y a Francis cuidando de los peque&ntilde;os baloncestistas de Navaconcejo, del baloncesto extreme&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        Concejala, delegada, empujadora. Mar&iacute;a era concejala de Deporte y de Igualdad. Fue muchos a&ntilde;os delegada del Plasencia Galco; s&eacute; lo que es ser delegado, lo ingrato y lo maravilloso que puede ser ese cargo. Me dicen que ella lo vivi&oacute; siempre como un regalo: estar en su deporte, empujar su deporte. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias, Mar&iacute;a. No hace falta ganar campeonatos para ser una campeona como t&uacute;. Lo sencillo es entrenar jugadorazos; lo dif&iacute;cil es sacar equipos en un lugar donde los padres &mdash;y a veces los chicos&mdash; a las cinco de la ma&ntilde;ana est&aacute;n subidos a los &aacute;rboles recolectando cerezas. Y no quedan fuerzas por la tarde, ni medios, ni costumbre para tirar a canasta en el Valle del Jerte.
    </p><p class="article-text">
        Mil disculpas por no hab&eacute;rtelo dicho en persona. T&uacute; y yo cont&aacute;bamos con que el verano que viene s&iacute; que ven&iacute;as. Y vendr&eacute;is. En el Campux siempre os esperaremos. Y no te vamos a olvidar jam&aacute;s. Adi&oacute;s Mar&iacute;a, hasta siempre. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Piti Hurtado, entrenador de baloncesto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/maria-baloncesto-luz-queda_129_13435975.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 12:13:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[María, el baloncesto y la luz que se queda]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Educar para convivir, conocer para no temer]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/educar-convivir-conocer-no-temer_129_13426908.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a6c77eba-1625-4765-897d-ee4497a3268f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educar para convivir, conocer para no temer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hablar de migración se ha convertido, en demasiadas ocasiones, en hablar de miedo. Miedo alimentado por titulares simplistas, por mensajes interesados y por una desinformación que encuentra en las redes sociales el terreno perfecto para extenderse. Sin embargo, detrás de cada cifra, de cada debate político y de cada frontera, hay personas. Personas con historias, con familias, con proyectos de vida y con derechos</p><p class="subtitle">IURA lleva a las aulas rurales de Cáceres una educación en derechos humanos para desmontar los bulos sobre migración</p></div><p class="article-text">
        En ADHEX creemos que la mejor herramienta para combatir los prejuicios no es el enfrentamiento, sino el conocimiento. Por eso impulsamos desde hace a&ntilde;os el proyecto IURA, una iniciativa que lleva la educaci&oacute;n en derechos humanos a talleres educativos de la provincia de C&aacute;ceres para trabajar con la juventud una realidad tan compleja como cercana: las migraciones.
    </p><p class="article-text">
        Migrar no es una anomal&iacute;a; es una constante en la historia de la humanidad. Se migra para escapar de una guerra, de una persecuci&oacute;n o de la pobreza, pero tambi&eacute;n para estudiar, trabajar, reunirse con la familia o simplemente buscar una vida m&aacute;s digna. Lo hemos hecho siempre y lo seguiremos haciendo. Tambi&eacute;n los extreme&ntilde;os y las extreme&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra tierra conoce muy bien lo que significa hacer una maleta y marcharse. Durante d&eacute;cadas, miles de hombres y mujeres abandonaron Extremadura rumbo a Catalu&ntilde;a, Madrid, el Pa&iacute;s Vasco, Alemania, Francia o Suiza buscando aquello que aqu&iacute; no encontraban: trabajo, estabilidad y oportunidades. Muchas familias extreme&ntilde;as conservan todav&iacute;a ese recuerdo en primera persona. Por eso resulta especialmente importante no perder la memoria.
    </p><p class="article-text">
        Hoy Espa&ntilde;a vuelve a ser un pa&iacute;s de acogida. En un contexto marcado por el envejecimiento de la poblaci&oacute;n y la baja natalidad, la llegada de personas migrantes no solo contribuye al crecimiento demogr&aacute;fico, sino que sostiene sectores esenciales para nuestra econom&iacute;a. Agricultura, construcci&oacute;n, hosteler&iacute;a, comercio o cuidados son &aacute;mbitos donde miles de personas migrantes realizan un trabajo imprescindible que, en muchas ocasiones, pasa desapercibido.
    </p><p class="article-text">
        Pero reducir la migraci&oacute;n &uacute;nicamente a su aportaci&oacute;n econ&oacute;mica ser&iacute;a un error. Las personas migrantes tambi&eacute;n enriquecen nuestras comunidades con nuevas culturas, conocimientos, idiomas y formas de entender el mundo. La diversidad no debilita una sociedad; la fortalece cuando se gestiona desde el respeto y la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        El problema aparece cuando el desconocimiento deja espacio a los estereotipos. Los bulos y los discursos de odio construyen una imagen deshumanizada de quienes migran, present&aacute;ndolos como una amenaza en lugar de como personas. Esa narrativa no surge de la realidad, sino de la desinformaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por eso es tan importante trabajar con la juventud. Cuando una persona joven conoce las razones que obligan a alguien a abandonar su pa&iacute;s, entiende los riesgos que implica el viaje, descubre las dificultades para empezar de nuevo y escucha testimonios reales, desaparecen muchas de las ideas preconcebidas. El miedo suele disminuir cuando aparece el conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n en derechos humanos no pretende decirle a nadie qu&eacute; debe pensar. Pretende ofrecer herramientas para analizar la realidad con esp&iacute;ritu cr&iacute;tico, contrastar la informaci&oacute;n y comprender que todas las personas, con independencia de su origen, poseen la misma dignidad y los mismos derechos.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos un momento de creciente polarizaci&oacute;n en el que resulta tentador buscar respuestas simples a problemas complejos. Sin embargo, la convivencia nunca se construye desde el se&ntilde;alamiento del diferente. Se construye desde el encuentro, el di&aacute;logo y el reconocimiento mutuo.
    </p><p class="article-text">
        En ADHEX seguiremos defendiendo que la educaci&oacute;n es la mejor vacuna contra el odio. Porque una sociedad que conoce su propia historia migratoria dif&iacute;cilmente puede negar la humanidad de quienes hoy emprenden ese mismo camino. Y porque solo desde el respeto a los derechos humanos podremos construir comunidades m&aacute;s justas, m&aacute;s cohesionadas y m&aacute;s fuertes para afrontar los desaf&iacute;os del presente y del futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Flor Fondón, presidenta de ADHEX]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/educar-convivir-conocer-no-temer_129_13426908.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Aug 2026 09:21:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Educar para convivir, conocer para no temer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Derechos Humanos,Educación,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Quién se ha creído Rafael Mateos? ¿Acaso el Rey Sol?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/creido-rafael-mateos-acaso-rey-sol_129_13376144.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58d81629-876b-4006-a26c-27eb6d3281c2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién se ha creído Rafael Mateos? ¿Acaso el Rey Sol?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuidado con la peligrosa soberbia de un alcalde que confunde ganar unas elecciones con un cheque en blanco para hacer lo que quiere, incluso destruir la avenida Virgen de la Montaña</p><p class="subtitle">La avenida Virgen de la Montaña, el bulevar verde de Cáceres que se resiste al avance del hormigón</p></div><p class="article-text">
        Existe un argumento en la pol&iacute;tica local que, de tanto repetirse, se ha convertido en una falta de respeto intolerable para la ciudadan&iacute;a. Lo hemos escuchado en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n de boca del alcalde de C&aacute;ceres, Rafael Mateos, para justificar la pol&eacute;mica reforma de la avenida Virgen de la Monta&ntilde;a: el proyecto se va a ejecutar porque &ldquo;es su proyecto&rdquo; y porque &ldquo;ya lo dijo en la campa&ntilde;a electoral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero cabe preguntarse: &iquest;qui&eacute;n se ha cre&iacute;do este se&ntilde;or para patrimonializar de esa manera el futuro de nuestra ciudad? &iquest;Desde cu&aacute;ndo el voto de la ciudadan&iacute;a cacere&ntilde;a otorga el derecho divino de imponer un destrozo urban&iacute;stico salt&aacute;ndose el sentido com&uacute;n y el clamor de la calle?
    </p><p class="article-text">
        Conviene desmontar el mito del respaldo absoluto que el alcalde esgrime como escudo. Ganar unas elecciones municipales no convierte a nadie en el due&ntilde;o de C&aacute;ceres, ni su programa electoral es una ley sagrada e inmutable. Si analizamos fr&iacute;amente los datos, el porcentaje de ciudadanos que meti&oacute; la papeleta del Partido Popular en las urnas representa solo a una parte de la ciudad. Y lo que es a&uacute;n m&aacute;s sangrante para los planes de la alcald&iacute;a: dentro de ese porcentaje de votantes que confiaron en las siglas del PP, existe un n&uacute;mero alt&iacute;simo de vecinos que ya se han manifestado abiertamente en contra de este plan. Hay que llamar a las cosas por su nombre: lo que el Ayuntamiento pretende perpetrar en la avenida no es una &ldquo;transformaci&oacute;n&rdquo;, es una destrucci&oacute;n en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Es profundamente indignante que la respuesta a las cr&iacute;ticas de los vecinos sea el orden y mando. &iquest;Qui&eacute;n se ha cre&iacute;do que es Rafael Mateos? &iquest;El Rey Sol? Aquel monarca absoluto pas&oacute; a la historia por su c&eacute;lebre frase &ldquo;el Estado soy yo&rdquo;. Hoy, en pleno siglo XXI, parece que el alcalde de C&aacute;ceres pretende emularlo aplicando un rancio &ldquo;la ciudad soy yo y aqu&iacute; se hace lo que a m&iacute; me d&eacute; la gana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soberbia en pol&iacute;tica siempre se acaba pagando en las urnas. Confundir el sill&oacute;n municipal con un trono desde el que gobernar de espaldas es un error hist&oacute;rico. Menos humos, se&ntilde;or Mateos, y escuche m&aacute;s a los cacere&ntilde;os y a las cacere&ntilde;as. La avenida Virgen de la Monta&ntilde;a es el patrimonio de toda una ciudad, no el capricho personal de su alcalde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Teresa Corcobado, integrante de CáceresVerde]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/creido-rafael-mateos-acaso-rey-sol_129_13376144.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 06:51:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Quién se ha creído Rafael Mateos? ¿Acaso el Rey Sol?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáceres,Ecología,Refugios,Urbanismo,Emergencia climática]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ceuta: ni invasión ni episodio espontáneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/ceuta-invasion-episodio-espontaneo_129_13424572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a035651f-1a47-49e4-952b-fd1cf92560c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x397y523.jpg" width="1200" height="675" alt="Ceuta: ni invasión ni episodio espontáneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
Defender los derechos de quienes cruzaron la frontera y exigir que se esclarezca cómo fue posible una movilización de decenas de miles de personas no son posiciones incompatibles. Entre la xenofobia y la ingenuidad existe un espacio imprescindible: el de la verdad, la rendición de cuentas y los derechos humanos</p><p class="subtitle">Última hora sobre la actualidad política y la llegada de migrantes a Ceuta, en directo</p></div><p class="article-text">
        A primera hora del 2 de agosto, el balance oficial manten&iacute;a en 72 el n&uacute;mero de cuerpos recuperados por la Guardia Civil en el mar y las costas de Ceuta durante los recientes intentos de entrada. Pero no se trata todav&iacute;a de una cifra definitiva ni permite atribuir todos los fallecimientos a las horas centrales del 30 de julio. Los buzos continuaban rastreando el fondo marino y algunos cad&aacute;veres presentaban un grado de descomposici&oacute;n compatible con entradas producidas durante las dos semanas anteriores. Fuentes espa&ntilde;olas aseguran, adem&aacute;s, que las autoridades marroqu&iacute;es tambi&eacute;n est&aacute;n recuperando v&iacute;ctimas al otro lado de la frontera, sin que Marruecos haya publicado un balance conjunto.
    </p><p class="article-text">
        La identificaci&oacute;n apenas ha comenzado. Seg&uacute;n una fuente funeraria que ha visto los cuerpos, entre las v&iacute;ctimas hay numerosos adolescentes y &laquo;bastantes chiquillos&raquo; que aparentan entre 12 y 14 a&ntilde;os, aunque todav&iacute;a no existe un desglose forense oficial por edades. Hasta el s&aacute;bado s&oacute;lo se ten&iacute;a constancia de una mujer entre los cad&aacute;veres recuperados; la mayor&iacute;a parec&iacute;an j&oacute;venes marroqu&iacute;es, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a personas subsaharianas, incluido alg&uacute;n menor. Las familias contin&uacute;an difundiendo fotograf&iacute;as de desaparecidos y aportando datos para cotejarlos con huellas, im&aacute;genes, ropa y muestras de ADN. La investigaci&oacute;n e identificaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas contin&uacute;a mientras se teme que haya m&aacute;s cuerpos en el mar.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco conocemos todav&iacute;a con precisi&oacute;n cu&aacute;ntas personas entraron. El Ministerio del Interior calcula que fueron algo m&aacute;s de 50.000, concentradas principalmente durante el jueves 30, mientras el Gobierno ceut&iacute; eleva la estimaci&oacute;n por encima de 60.000 (e incluso 70.000) durante tres d&iacute;as. En cualquier caso, hablamos de una ciudad de unos 84.000 habitantes. La mayor parte eran j&oacute;venes marroqu&iacute;es, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a argelinos y una presencia aparentemente muy minoritaria de personas subsaharianas.
    </p><p class="article-text">
        La extraordinaria dimensi&oacute;n de lo sucedido ha favorecido dos explicaciones contrapuestas, ambas demasiado c&oacute;modas. Para unos, Ceuta habr&iacute;a sufrido una &laquo;invasi&oacute;n&raquo;. Para otros, se habr&iacute;a producido poco m&aacute;s que una concatenaci&oacute;n espont&aacute;nea de decisiones individuales, estimulada por unos v&iacute;deos en redes sociales y por una interpretaci&oacute;n equivocada de una sentencia del Tribunal Supremo. La primera explicaci&oacute;n convierte a personas desarmadas &mdash;muchas de ellas menores y familias&mdash; en un ej&eacute;rcito. La segunda convierte una movilizaci&oacute;n de decenas de miles de personas hacia una de las fronteras m&aacute;s vigiladas de &Aacute;frica en una especie de fen&oacute;meno meteorol&oacute;gico. Es posible rechazar ambas.
    </p><p class="article-text">
        No fue una invasi&oacute;n. En el lenguaje jur&iacute;dico internacional, una invasi&oacute;n no se determina calculando el n&uacute;mero de quienes cruzan una frontera ni compar&aacute;ndolo con la poblaci&oacute;n del territorio al que acceden. La definici&oacute;n de agresi&oacute;n adoptada por Naciones Unidas en 1974 sit&uacute;a la invasi&oacute;n dentro del uso de la fuerza armada: consiste en la entrada de las fuerzas armadas de un Estado en el territorio de otro Estado. Tambi&eacute;n contempla el env&iacute;o estatal de grupos armados o fuerzas irregulares, siempre que sus actos alcancen una gravedad equiparable. La Resoluci&oacute;n 3314 de la Asamblea General de la ONU no establece ning&uacute;n porcentaje de poblaci&oacute;n a partir del cual una entrada civil se transforme en invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Ceuta no hemos visto tropas marroqu&iacute;es ocupando territorio espa&ntilde;ol ni grupos armados actuando por cuenta de Marruecos. Las im&aacute;genes muestran algo muy distinto: personas desarmadas en su inmensa mayor&iacute;a que avanzaban a pie, sorteaban el espig&oacute;n o se arrojaban al mar. Hablar de &laquo;invasores&raquo; borra sus historias personales, facilita su deshumanizaci&oacute;n y convierte la respuesta militar en la reacci&oacute;n aparentemente natural ante un enemigo. Negar esa calificaci&oacute;n no obliga, sin embargo, a minimizar lo ocurrido. Fue una entrada irregular masiva, una p&eacute;rdida temporal del control efectivo de la frontera y una emergencia humanitaria y de seguridad de dimensiones excepcionales. Afect&oacute; gravemente a la vida de Ceuta, desbord&oacute; sus recursos y produjo temor entre sus habitantes. Reconocerlo no es xenofobia. La protecci&oacute;n de los derechos humanos no exige negar los hechos, sino describirlos sin convertir a las personas en armas por el mero hecho de que alguien pueda haber instrumentalizado su sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        La espontaneidad tampoco lo explica todo. El Gobierno espa&ntilde;ol atribuye el episodio a redes de tr&aacute;fico de personas que habr&iacute;an difundido una interpretaci&oacute;n falsa de la reciente sentencia del Tribunal Supremo. Seg&uacute;n ese relato, miles de j&oacute;venes creyeron que entrar a nado les garantizaba permanecer en Espa&ntilde;a. La desinformaci&oacute;n pudo actuar como desencadenante y las redes sociales permiten hoy movilizaciones s&uacute;bitas que hace algunos a&ntilde;os hubieran requerido estructuras organizativas mucho m&aacute;s visibles.
    </p><p class="article-text">
        Ya se han localizado mensajes en TikTok y otras redes que aseguraban que &laquo;la frontera est&aacute; abierta y se puede pasar sin papeles&raquo;. Algunos j&oacute;venes reconocen que se dirigieron a Ceuta despu&eacute;s de recibirlos. Pero una publicaci&oacute;n viral puede extender una expectativa falsa; no explica por s&iacute; sola c&oacute;mo decenas de miles de personas procedentes de diferentes lugares llegaron casi simult&aacute;neamente a las proximidades del Tarajal. Tampoco aclara qui&eacute;n origin&oacute; los mensajes, qu&eacute; redes facilitaron los desplazamientos, si hubo transportes colectivos organizados ni por qu&eacute; los servicios de inteligencia espa&ntilde;oles y marroqu&iacute;es fueron incapaces de detectar una concentraci&oacute;n humana de semejante tama&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno espa&ntilde;ol ha reconocido que no dispon&iacute;a de informaci&oacute;n previa suficiente: &laquo;Si la tienes, no entran 50.000 personas de la forma en que lo han hecho en 24 horas&raquo;, admiti&oacute; un miembro del Ejecutivo. Pero s&iacute; exist&iacute;an se&ntilde;ales. Los intentos de entrada hab&iacute;an pasado de aproximadamente 500 entre el 29 de junio y el 12 de julio a unos 1.300 durante las dos semanas siguientes. El presidente de Ceuta hab&iacute;a advertido de la presi&oacute;n creciente y la Guardia Civil hab&iacute;a informado del aumento de llegadas a nado. La reconstrucci&oacute;n de los d&iacute;as anteriores muestra que no se previ&oacute; la magnitud del acontecimiento, pero s&iacute; exist&iacute;an indicios.
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n de los menores era una de esas se&ntilde;ales. El 28 de julio Ceuta tutelaba a 472 menores extranjeros no acompa&ntilde;ados. El jueves 30 ya eran alrededor de 700 y, antes de que pudiera calcularse el efecto completo de la entrada masiva, las instalaciones municipales llegaron a acoger a 770. No existe todav&iacute;a una estimaci&oacute;n de cu&aacute;ntos menores formaban parte de las 50.000 o 60.000 personas que cruzaron. El CETI, con capacidad aproximada para 520 personas, lleg&oacute; a alojar a unas 900, mientras centenares permanec&iacute;an en sus inmediaciones o dorm&iacute;an en las calles. Los servicios de menores reconocieron que carec&iacute;an de capacidad para registrar y atender a todos los ni&ntilde;os y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n marroqu&iacute; plantea todav&iacute;a m&aacute;s interrogantes. Periodistas presentes en Castillejos observaron tres l&iacute;neas de gendarmes, veh&iacute;culos antidisturbios, tanquetas y un cami&oacute;n lanzaagua. Al mismo tiempo, miles de personas avanzaban por la playa hacia Ceuta, pasando a escasa distancia de los agentes sin ser interceptadas. Un funcionario local lleg&oacute; a explicar que quienes descend&iacute;an hacia la costa seguir&iacute;an pasando porque aquello era &laquo;un problema que tiene Espa&ntilde;a&raquo; y &laquo;cosas de la diplomacia&raquo;. Las fuerzas marroqu&iacute;es comenzaron a cargar y a dispersar a los grupos posteriormente. La cr&oacute;nica desde el lado marroqu&iacute; describe esa tolerancia selectiva.
    </p><p class="article-text">
        Esto no demuestra que el Gobierno de Marruecos planificara la operaci&oacute;n. Entre la orden directa de Mohamed VI y la absoluta espontaneidad existen varias posibilidades: descoordinaci&oacute;n, saturaci&oacute;n de los servicios, retraso en la transmisi&oacute;n de &oacute;rdenes, permisividad de autoridades locales, conocimiento previo sin intervenci&oacute;n o una tolerancia temporal destinada a enviar un mensaje pol&iacute;tico. Afirmar cualquiera de ellas como certeza ser&iacute;a irresponsable. Negarse a investigarlas tambi&eacute;n lo ser&iacute;a. La palabra connivencia no tiene que significar necesariamente que una operaci&oacute;n fuese dise&ntilde;ada desde el palacio real. Puede consistir en saber que algo va a suceder, disponer de capacidad para impedirlo y decidir no actuar durante un periodo determinado. Los datos disponibles no permiten dictar sentencia, pero s&iacute; convierten esa hip&oacute;tesis en una posibilidad razonable que debe ser examinada.
    </p><p class="article-text">
        La eficacia posterior no borra la pasividad anterior. Marruecos demostr&oacute; despu&eacute;s una capacidad extraordinaria para detener nuevas salidas, restablecer el control y aceptar el regreso de decenas de miles de personas. Fernando Grande-Marlaska ha agradecido esa cooperaci&oacute;n y le atribuye, junto con el despliegue espa&ntilde;ol, que la situaci&oacute;n se revirtiera en menos de 48 horas. El agradecimiento puede estar justificado respecto de la resoluci&oacute;n de la crisis. Espa&ntilde;a necesitaba la cooperaci&oacute;n marroqu&iacute; para impedir nuevos cruces y facilitar los regresos. Mantener un canal diplom&aacute;tico abierto y permitir que Rabat encontrase una salida institucional resultaba probablemente indispensable.
    </p><p class="article-text">
        Pero ese reconocimiento describe solamente la segunda mitad de la historia. Si Marruecos pudo controlar con tanta rapidez el flujo y recibir en pocas horas a quienes regresaban, resulta todav&iacute;a m&aacute;s necesario explicar por qu&eacute; no emple&oacute; esa capacidad cuando las personas se estaban concentrando y dirigiendo hacia el mar. La eficacia posterior no demuestra la connivencia anterior, pero tampoco la desmiente.
    </p><p class="article-text">
        Algo parecido sucede con la cifra de regresos. El Ministerio del Interior inform&oacute; el viernes de que 48.300 personas hab&iacute;an vuelto a Marruecos. Horas despu&eacute;s, fuentes policiales elevaron la estimaci&oacute;n a unas 53.000, mientras el Gobierno espa&ntilde;ol manten&iacute;a en 50.000 el n&uacute;mero total de entradas y el Ejecutivo ceut&iacute; hablaba de m&aacute;s de 60.000. Las propias fuentes policiales reconoc&iacute;an que era m&aacute;s f&aacute;cil contar las salidas por el paso fronterizo que las entradas producidas por diferentes lugares. Todo ello hasta las 73.000 personas reingresadas de las que se ha informado.
    </p><p class="article-text">
        La discrepancia puede deberse a personas que entraron y salieron m&aacute;s de una vez, a intentos anteriores incluidos en el c&oacute;mputo o, sencillamente, al car&aacute;cter aproximado de todas las estimaciones. Por ello, tampoco puede afirmarse con exactitud cu&aacute;ntas permanecen en Ceuta. El Gobierno habl&oacute; inicialmente de menos de 2.000, mientras los &uacute;ltimos controles localizan todav&iacute;a a centenares escondidos en colinas y zonas alejadas de los puntos m&aacute;s vigilados.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a parece haber regresado sin que se empleara directamente la fuerza contra ella. En esos casos no estar&iacute;amos propiamente ante una &laquo;devoluci&oacute;n en caliente&raquo;: un adulto que decide cruzar de nuevo hacia Marruecos est&aacute; ejerciendo su libertad de salida y no necesita necesariamente ser sometido a un expediente de expulsi&oacute;n para que Espa&ntilde;a le permita marcharse. No obstante, convendr&iacute;a emplear con prudencia la palabra voluntario. Ceuta estaba pr&aacute;cticamente cerrada, no hab&iacute;a alimentos ni alojamiento suficientes, la salida hacia la pen&iacute;nsula resultaba imposible y polic&iacute;as y militares comunicaban a las personas que deb&iacute;an regresar. Algunos menores declararon que los militares los estaban &laquo;echando&raquo; o conduciendo hacia la frontera. Ausencia de violencia f&iacute;sica no equivale siempre a una decisi&oacute;n plenamente libre.
    </p><p class="article-text">
        La formulaci&oacute;n m&aacute;s rigurosa ser&iacute;a afirmar que decenas de miles de personas cruzaron de nuevo hacia Marruecos sin que hasta ahora se haya documentado contra ellas una coacci&oacute;n f&iacute;sica generalizada, pero dentro de unas condiciones materiales y policiales que restring&iacute;an severamente sus alternativas. Adem&aacute;s, incluso ante salidas espont&aacute;neas debe existir un mecanismo m&iacute;nimo que permita detectar a menores no acompa&ntilde;ados, posibles v&iacute;ctimas de trata, personas necesitadas de asistencia m&eacute;dica, ciudadanos de terceros pa&iacute;ses y quienes manifiesten su voluntad de solicitar asilo. Sin identificaci&oacute;n o al menos un cribado b&aacute;sico tampoco podremos saber cu&aacute;ntos menores cruzaron, cu&aacute;ntas personas entraron m&aacute;s de una vez ni qu&eacute; ocurri&oacute; con quienes ahora son buscados por sus familias.
    </p><p class="article-text">
        Los derechos humanos exigen conocer la verdad. Amnist&iacute;a Internacional, CEAR y otras organizaciones actuaron correctamente al recordar la prohibici&oacute;n de las expulsiones colectivas, la necesidad de garantizar el acceso al asilo, la protecci&oacute;n de los menores y la obligaci&oacute;n de evitar un uso excesivo de la fuerza. Amnist&iacute;a pidi&oacute; expresamente que Espa&ntilde;a y Marruecos situaran la dignidad y los derechos humanos en el centro de su respuesta. Esas advertencias siguen siendo necesarias. Pero las organizaciones de derechos humanos deber&iacute;an tambi&eacute;n actualizar su an&aacute;lisis a medida que se conocen nuevos datos. No todo regreso espont&aacute;neo constituye una devoluci&oacute;n ilegal, como tampoco toda presencia policial equivale a represi&oacute;n. Del mismo modo, proteger a las personas migrantes no consiste &uacute;nicamente en vigilar la actuaci&oacute;n espa&ntilde;ola: exige reclamar informaci&oacute;n a Marruecos, investigar las circunstancias de las muertes, reconstruir la cadena de movilizaci&oacute;n y determinar qu&eacute; autoridades conoc&iacute;an lo que estaba sucediendo.
    </p><p class="article-text">
        Pedro S&aacute;nchez tiene razones para criticar a los gobiernos europeos que han presentado la entrada en Ceuta como si decenas de miles de personas hubieran accedido autom&aacute;ticamente al continente. Ninguna lleg&oacute; a la pen&iacute;nsula y Ceuta mantiene controles espec&iacute;ficos en sus comunicaciones con ella. La propuesta de excluir a Espa&ntilde;a del espacio Schengen carece de una base jur&iacute;dica clara y los controles introducidos por Italia parecen tener una finalidad principalmente pol&iacute;tica. Sin embargo, S&aacute;nchez se equivoca al mezclar todas las reacciones europeas. La carta firmada por 22 gobiernos reclama tambi&eacute;n coordinaci&oacute;n, refuerzo de Frontex y una evaluaci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n con Marruecos; en parte, solicita la misma reuni&oacute;n extraordinaria que el presidente espa&ntilde;ol. Las posiciones no son id&eacute;nticas, aunque el debate pol&iacute;tico tienda a presentarlas como dos bloques enfrentados.
    </p><p class="article-text">
        La cr&iacute;tica a Europa tampoco deber&iacute;a servir para ocultar los fallos espa&ntilde;oles de prevenci&oacute;n ni para aceptar sin pruebas suficientes que unas &laquo;mafias&raquo; indeterminadas pudieron movilizar por s&iacute; solas a decenas de miles de personas. Si el Gobierno sostiene esa acusaci&oacute;n, debe identificar las redes, explicar su capacidad log&iacute;stica y presentar los resultados de las investigaciones. No tenemos que escoger entre denominar &laquo;invasores&raquo; a quienes se arrojaron al mar y aceptar que todo ocurri&oacute; espont&aacute;neamente. Tampoco entre defender la soberan&iacute;a fronteriza y reconocer el derecho de cada persona a no morir, no ser golpeada y solicitar protecci&oacute;n. Una democracia debe ser capaz de proteger simult&aacute;neamente la frontera, la dignidad humana y la verdad.
    </p><p class="article-text">
        Las preguntas fundamentales contin&uacute;an abiertas: qui&eacute;n inici&oacute; y amplific&oacute; los mensajes, c&oacute;mo llegaron decenas de miles de personas casi al mismo tiempo, qu&eacute; instrucciones recibieron las fuerzas marroqu&iacute;es y cu&aacute;ndo cambiaron, por qu&eacute; Espa&ntilde;a no fue advertida, cu&aacute;ntas personas murieron a cada lado de la frontera, cu&aacute;ntos menores siguen desaparecidos, qui&eacute;n identificar&aacute; los cuerpos y responder&aacute; ante sus familias. No formular esas preguntas por temor a alimentar a la extrema derecha ser&iacute;a un error. La xenofobia crece tambi&eacute;n cuando las instituciones parecen ocultar o minimizar lo evidente. Pero responderlas mediante acusaciones sin pruebas ser&iacute;a reproducir la misma l&oacute;gica que debemos combatir.
    </p><p class="article-text">
        Los al menos 67 muertos no pueden quedar reducidos al coste inevitable de una crisis que, seg&uacute;n el Gobierno, fue &laquo;revertida&raquo; en 24 horas. Algunos eran apenas ni&ntilde;os. El n&uacute;mero definitivo puede ser mayor y quiz&aacute; nunca conozcamos a todas las v&iacute;ctimas. Proteger a quienes cruzaron y esclarecer qui&eacute;n hizo posible un cruce masivo y mortal forman parte de una misma obligaci&oacute;n &eacute;tica. La defensa de los derechos humanos comienza reconociendo a las v&iacute;ctimas como personas; contin&uacute;a devolvi&eacute;ndoles su nombre y averiguando por qu&eacute; murieron y qui&eacute;n pudo evitarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Carlos Vila, profesor de Filosofía]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/ceuta-invasion-episodio-espontaneo_129_13424572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Aug 2026 09:09:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ceuta: ni invasión ni episodio espontáneo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ceuta,Muertes de Ceuta,Política,Derechos fundamentales,Inmigración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cultura de partido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cultura-partido_129_13404510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d5829db-8018-4aa3-920d-72eafb8886b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x303y142.jpg" width="1200" height="675" alt="La cultura de partido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser del PSOE no es lo mismo que estar en el PSOE: cualquier militante debe ser siempre ejemplar y entender que los intereses de la organización están por delante de los particulares</p></div><p class="article-text">
        All&aacute; por julio de 2004 cumpl&iacute; 18 a&ntilde;os y una de las primeras decisiones que tom&eacute; fue  afiliarme al PSOE. Fue una decisi&oacute;n que tom&eacute; con convicci&oacute;n, aunque el proceso era  relativamente lento. Tras presentar la solicitud de militancia, me citaron a una asamblea  de la agrupaci&oacute;n, en la que deb&iacute;a comparecer con el aval de, al menos, dos militantes.  Solo despu&eacute;s de comprobar y acreditar que ese deseo era coherente con la ideolog&iacute;a y los  valores socialistas, te incorporabas a la agrupaci&oacute;n con plenos derechos y plenas  facultades: con voz y voto en las asambleas y con la posibilidad de aportar todo lo que  consideraras oportuno al debate interno. 
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; hab&iacute;a compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras de todas las edades. Unos, con m&aacute;s de 80 a&ntilde;os hab&iacute;an sobrevivido a la clandestinidad; otros, de mediana edad, se hab&iacute;an incorporado al  PSOE tras la Transici&oacute;n; y otros, como era mi caso, lo hab&iacute;amos hecho con el cambio de  milenio. No pretendo aburrirles con esta peque&ntilde;a introducci&oacute;n, sino ilustrar de la mejor  forma posible c&oacute;mo ser militante del PSOE no se consideraba entonces un mero tr&aacute;mite  administrativo &mdash;y mucho menos telem&aacute;tico&mdash;, sino algo verdaderamente serio. 
    </p><p class="article-text">
        Con 18 a&ntilde;os y ese &iacute;mpetu propio de la edad, me lanc&eacute; en la primera asamblea a la que  asist&iacute; a preguntar por qu&eacute; era tan r&iacute;gido y complicado hacerse militante del partido. A&ntilde;ad&iacute;  que pensaba que aquel procedimiento, tan antiguo, iba en contra de los tiempos e, incluso,  que alejaba a la juventud de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica. De repente, uno de los militantes  m&aacute;s veteranos de mi agrupaci&oacute;n levant&oacute; la mano y, con una voz rotunda y recia, afirm&oacute;:  &ldquo;Esto es cultura de partido, y es mucho mejor que estemos pocos con las ideas claras que  muchos con las ideas difusas y con poco compromiso&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Tard&eacute; alg&uacute;n tiempo en entender aquello que el compa&ntilde;ero afirm&oacute;, pero hoy lo comprendo  perfectamente. Eso de la &laquo;cultura de partido&raquo; es dif&iacute;cil de definir y explicar, pero todos los que militamos en el PSOE desde hace ya unos cuantos a&ntilde;os sabemos perfectamente lo que implica y lo que significa. 
    </p><p class="article-text">
        No pretendo con estas l&iacute;neas establecer categor&iacute;as de militancia ni parecer el abuelo  Cebolleta, sino ilustrar lo mejor posible la idea de que ser del PSOE no es lo mismo que  estar en el PSOE. Ser del PSOE y adquirir un compromiso desde esa cultura de partido  significa asumir, desde el principio, que cualquier militante debe ser siempre ejemplar,  ostente o no un cargo institucional o p&uacute;blico. Y, si lo ostenta, con a&uacute;n mayor exigencia. 
    </p><p class="article-text">
        Esa cultura de partido obliga tambi&eacute;n a defender siempre las instituciones democr&aacute;ticas  que conforman el Estado. Todas las instituciones. Tambi&eacute;n implica tener claro que los  intereses generales de la organizaci&oacute;n est&aacute;n siempre por delante de los intereses  particulares y que ambos se sit&uacute;an por debajo del inter&eacute;s general del pa&iacute;s. Es lo que  Ram&oacute;n Rubial nos dej&oacute; marcado a fuego: &ldquo;Primero Espa&ntilde;a, luego el PSOE y, solo al  final, nosotros&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cultura de partido nos obliga tambi&eacute;n a no hacer nunca da&ntilde;o a las siglas, a saber llegar  a los puestos de responsabilidad y tambi&eacute;n a saber marcharnos cuando llegue el momento.  A ser, en definitiva, solidarios y responsables con un proyecto compartido. Los militantes,  todos los militantes, independientemente de la responsabilidad org&aacute;nica o institucional  que tengamos en cada momento, estamos para servir al PSOE y no para servirnos del  PSOE.
    </p><p class="article-text">
        La cultura de partido es algo maravilloso. Es un patrimonio que las generaciones  anteriores nos legaron; una ley consuetudinaria, no escrita, a la que, como militantes  socialistas, hemos de recurrir siempre que tengamos dudas sobre qu&eacute; decisiones tomar,  c&oacute;mo proceder cuando vienen mal dadas o, precisamente, c&oacute;mo no proceder cuando  intuimos que nuestra actuaci&oacute;n puede generar un problema al conjunto de la organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La cultura de partido es ese poso, ese marco de responsabilidad que nos obliga y nos  condiciona a todos, sin excepci&oacute;n. No perdamos nunca ese patrimonio de incalculable  valor que tanto ha contribuido a que este partido haya sobrevivido a tantas zozobras a lo  largo de su historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo, exdiputado del PSOE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/cultura-partido_129_13404510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jul 2026 05:51:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cultura de partido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hombres que no miran hacia otro lado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/hombres-no-miran-lado_129_13375617.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6d8cea14-a6cf-4864-a233-ab08dc7765cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hombres que no miran hacia otro lado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 21 de octubre vuelve a interpelar a los varones extremeños: la igualdad no avanza sin una implicación activa contra las violencias machistas todos los días del año, también en el mes de julio</p><p class="subtitle">La Red de Hombres Proigualitarios de Extremadura alza la voz contra las violencias machistas</p></div><p class="article-text">
        El 21 de octubre se conmemora en Extremadura el 'D&iacute;a de los Hombres contra las Violencias Machistas', una fecha que invita a ganar en justicia e igualdad. La Red de Hombres Proigualitarios impulsa un programa de actividades alrededor del pr&oacute;ximo 21O en varias localidades de la regi&oacute;n, especialmente en Badajoz, con el prop&oacute;sito de reforzar la presencia p&uacute;blica de los varones comprometidos con la erradicaci&oacute;n de estas violencias.
    </p><p class="article-text">
        'El silencio nos hace c&oacute;mplices' se ha convertido, con los a&ntilde;os, en un lema asumido por un n&uacute;mero creciente de hombres. Sin embargo, la violencia de g&eacute;nero persiste en todas sus formas, y quienes alzan la voz contra ella contin&uacute;an siendo minor&iacute;a. Son hombres quienes ejercen violencias psicol&oacute;gicas, econ&oacute;micas, institucionales, laborales, sexuales y f&iacute;sicas contra las mujeres; somos hombres quienes las toleramos, quienes a veces las negamos, quienes nos mostramos indiferentes o no las enfrentamos de manera consecuente y colectiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La violencia de g&eacute;nero es un problema de los hombres que sufren las mujeres&rdquo;, dijo Jos&eacute; Saramago en 2006, en un contexto en el que la percepci&oacute;n social de esta violencia &mdash;sobre todo entre los varones&mdash; distaba de la actual. Su llamamiento apelaba a la responsabilidad masculina e inspir&oacute; el Movimiento de Hombres por la Igualdad que sali&oacute; a la calle aquel 21 de octubre en Sevilla. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, algunos hombres quieren llevar su compromiso m&aacute;s all&aacute; del silencio roto: saben que no basta con repensar la masculinidad, abrazar la ternura o corresponsabilizarse de los cuidados. Hace falta, adem&aacute;s, plantarse juntos y con claridad frente a las violencias.
    </p><p class="article-text">
        La conmemoraci&oacute;n del 21 de octubre brinda una oportunidad que en 2026 no se piensa desaprovechar. Ya en 2025, el grupo de hombres promovido desde el proyecto Masculinidades Corresponsables lanz&oacute; una declaraci&oacute;n que sigue vigente y que contin&uacute;a inspirando a la Red de Hombres Proigualitarios. Meses despu&eacute;s de aquel comunicado, esta red pretende que el pr&oacute;ximo 21O visibilice la contribuci&oacute;n de los hombres contra las violencias machistas, aunando sensibilizaci&oacute;n y reivindicaci&oacute;n mediante un programa de actividades en varias localidades, con especial protagonismo de Badajoz, donde se abren espacios de coordinaci&oacute;n con el grupo local por la igualdad y el movimiento feminista de la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Con la mirada puesta en el 21 de octubre, la Red sigue creyendo en la posibilidad &mdash;y la necesidad&mdash; de una masculinidad justa: un modelo que practique el buen trato y la ternura, que se corresponsabilice de los cuidados en lo privado y en lo p&uacute;blico, que renuncie a privilegios, que se sienta interpelado por el feminismo y que se incorpore al empe&ntilde;o colectivo por la igualdad. Ser parte de esta tarea implica comprender el significado de las violencias que asolan el mundo y que se dirigen, especialmente, contra mujeres y ni&ntilde;as. Implica no tolerarlas, no sentirse al margen, enfrentarlas de manera consciente y organizada.
    </p><h2 class="article-text"><strong>M&aacute;s hombres haciendo m&aacute;s</strong></h2><p class="article-text">
        Por ello, hacen falta m&aacute;s hombres, haciendo m&aacute;s y haci&eacute;ndolo mejor. La Red de Hombres Proigualitarios repudia todas las formas de violencia, comparte el dolor de las v&iacute;ctimas y de quienes las acompa&ntilde;an, e insta a las instituciones a desarrollar pol&iacute;ticas preventivas y de atenci&oacute;n adecuadas y suficientes. Llama a varones de todas las edades a reflexionar y actuar sobre su papel en la erradicaci&oacute;n de las violencias contra las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 21 de octubre hay una cita en Badajoz, cuya forma se ir&aacute; definiendo colectivamente. Pero no es necesario esperar: la iniciativa ya est&aacute; en marcha y la Red invita a sumarse desde ahora. Podemos intervenir, debemos intervenir. Porque las violencias machistas se ejercen en todos los &aacute;mbitos de la vida, en todas las edades, en todos los estratos sociales y en todas las culturas. La Red de Hombres Proigualitarios que se construye en Extremadura no olvida las palabras de Saramago: los varones tenemos un problema que sufren las mujeres, y colaborar en resolverlo est&aacute; en nuestras manos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José F. Gras Muñoz, miembro de la Red de Hombres Proigualitarios de Extremadura]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/hombres-no-miran-lado_129_13375617.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Jul 2026 15:47:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hombres que no miran hacia otro lado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Machismo,Igualdad,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Condenados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/condenados_129_13388472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc2ba7ae-27d3-4d09-9584-0b4b362c938b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1259y286.jpg" width="1200" height="675" alt="Condenados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se puede estar en contra de la instrumentalización de la justicia (cuando la hay) y ser inflexible ante las redes clientelares que deterioran las instituciones</p><p class="subtitle">La Justicia condena al hermano de Pedro Sánchez a nueve años de inhabilitación por prevaricar pero le absuelve de tráfico de influencias
</p></div><p class="article-text">
        El titular con el que salivaban la derecha y la ultraderecha ha ocupado todos los medios de comunicaci&oacute;n esta semana. La sentencia sali&oacute; justo unos minutos antes de que el Gobierno estatal anunciara el recurso de inconstitucionalidad a la infame ley extreme&ntilde;a de Concordia. Una pena y desde luego una extra&ntilde;a coincidencia que esa noticia haya quedado opacada por una de las sentencias m&aacute;s esperadas de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Condenados s&iacute;, pero con una condena menor, ya que no se ha demostrado ni tr&aacute;fico de influencias ni enriquecimiento il&iacute;cito ni nada por lo que los acusados vayan a pisar la c&aacute;rcel que era el sue&ntilde;o h&uacute;medo de la acusaci&oacute;n. Una condena administrativa que entrar&aacute; en a&ntilde;os de recursos y que veremos si finalmente es definitiva aunque el titular medi&aacute;tico ya est&aacute; y eso era lo que algunos simplemente quer&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Defender que hay que condenar el enchufismo y que si este es el rasero con el que se van a perseguir las redes clientelares nos va a parecer bien, siempre que se aplique a todos los casos por igual y no solo a este por ser el beneficiario quien era, parece que nos sit&uacute;a del lado del lawfare y nada m&aacute;s equivocado. Se puede estar en contra de la instrumentalizaci&oacute;n de la justicia (cuando la hay) y ser inflexible ante las redes clientelares que deterioran las instituciones. 
    </p><p class="article-text">
        En 2017 <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/politica/podemos-diputacion-badajoz-pedro-sanchez_1_3300432.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Podemos Extremadura denunci&oacute;</a> que la plaza de coordinador de los conservatorios de m&uacute;sica de Badajoz ol&iacute;a mal. B&aacute;sicamente, no entend&iacute;amos tanta opacidad en la creaci&oacute;n de una plaza a la que se optaba a trav&eacute;s de un proceso en el que no hab&iacute;a baremos, ni titulaci&oacute;n requerida y todo se valoraba a trav&eacute;s de una entrevista personal de la diputada de Cultura. Quienes no hayan vivido en sus propias carnes el caciquismo y clientelismo que ha operado y sigue haci&eacute;ndolo en las instituciones p&uacute;blicas de Extremadura quiz&aacute;s no entienda que seamos tan sumamente tajantes con este tema. Estoy muy cansada de escuchar la maldita frase de &ldquo;esa plaza est&aacute; dada&rdquo; que ha obligado a miles de personas en nuestra tierra a tener que coger las maletas por no tener el carnet pol&iacute;tico de turno o conocer a la persona adecuada. El clientelismo no es una corrupci&oacute;n de baja intensidad, es la mejor manera de tener amordazado y anestesiado a un pueblo. Pocas voces se alzar&aacute;n si saben que siempre estar&aacute;n en deuda porque lo que tienen no se lo ganaron mostrando m&eacute;rito y capacidad. Y esa es una de las lacras que desde siempre ha corro&iacute;do a Extremadura.
    </p><p class="article-text">
        En Extremadura no estamos muy acostumbrados a ser el centro de la noticia pol&iacute;tica, pero &uacute;ltimamente adem&aacute;s de habernos convertido en el laboratorio de las pol&iacute;ticas neofascistas de las derechas, el juicio del hermano del presidente tambi&eacute;n nos ha situado tristemente en el mapa. Y no les voy a negar que escribo estas l&iacute;neas cabreada por el centralismo medi&aacute;tico y que con este caso se ha hecho m&aacute;s que evidente. En muchas tertulias de opini&oacute;n de los medios generalistas se ha hablado y criticado la posici&oacute;n de Unidas por Extremadura respecto a esta sentencia ,pero apenas hemos tenido la suerte de que nos pregunten directamente qu&eacute; opinamos. Supongo que la soberbia de aquellos que piensan que desde dentro de la M30 se puede ver con mayor claridad la realidad del pa&iacute;s, les impide entender que no es as&iacute; y que quiz&aacute;s en sus valoraciones no se tienen en cuenta cuestiones que son esenciales para entender el todo. Aunque en el fondo tambi&eacute;n soy consciente de que en este continuo &ldquo;conmigo o contra m&iacute;&rdquo; en el que se ha convertido la pol&iacute;tica patria lo esencial no es entender, comprender e incluso asumir con honestidad que hay cosas que no se pueden hacer as&iacute; de mal, lo importante para algunos es imponer su relato aunque sepan que es un relato tramposo.
    </p><p class="article-text">
        Les tengo que recordar, y as&iacute; me sirve tambi&eacute;n a m&iacute; para cerciorarme de que act&uacute;o fiel a mis principios, que algunas llegamos a la pol&iacute;tica asqueadas de la corrupci&oacute;n del bipartidismo y que so&ntilde;&aacute;bamos con cambiarlo todo. El r&eacute;gimen del 78 ten&iacute;a firmado un pacto de las &eacute;lites donde pasara lo que pasara lo importante era mantener el status quo de los dos grandes partidos. El PSOE sigui&oacute; funcionando como si fueran inmunes, como si estuvieran vacunados contra las operaciones del Estado profundo que nos hab&iacute;a sacudido a los dem&aacute;s de manera cruenta y sin piedad. Esa inmunidad, ese pacto entre caballeros se rompi&oacute; y el PSOE ha tardado en reaccionar. Supongo que en la intimidad reconocen el error de pactar con el PP la renovaci&oacute;n del Consejo del Poder Judicial. El caso Leire D&iacute;ez y lo que sabemos fruto de las investigaciones es que de manera m&aacute;s chapucera y rid&iacute;cula el PSOE quer&iacute;a hacer lo mismo que Villarejo hac&iacute;a para el PP, limpiar la escena del crimen al m&aacute;s puro estilo se&ntilde;or Lobo en la maravillosa e ic&oacute;nica Pulp Fiction. 
    </p><p class="article-text">
        Hay algunas preguntas que tienen f&aacute;cil respuesta. &iquest;Estamos ante la instrumentalizaci&oacute;n de la justicia para atacar a los rivales pol&iacute;ticos y con ello tumbar el gobierno? Es evidente que s&iacute;, que hay jueces que llevan mucho tiempo haciendo pol&iacute;tica desde sus estrados. Poner el grito en el cielo ahora cuando llevamos a&ntilde;os viendo una instrumentalizaci&oacute;n de la justicia bochornosa y escandalosa es curioso. Quienes arremet&iacute;an contra el ministerio de Igualdad por las consecuencias de la Ley del Solo S&iacute; es S&iacute; y tachaban de barbaridad decir que hay fachas con toga, ahora tachan de lawfare cualquier causa que ataque al gobierno. 
    </p><p class="article-text">
        Es evidente que el juicio a la se&ntilde;ora Bego&ntilde;a G&oacute;mez est&aacute; orquestado por un juez que de manera desquiciada vuelca su odio visceral en un procedimiento que es un esc&aacute;ndalo y no se me caen los anillos en reconocerlo y en mostrar todo mi apoyo a una mujer que est&aacute; sufriendo un maltrato judicial m&aacute;s que evidente. Lo &uacute;ltimo es que va a ser juzgada por un jurado popular, van a tener dif&iacute;cil, si no imposible, encontrar alguien que no est&eacute; posicionado en este caso. Y es m&aacute;s que evidente que la justicia no es igual para todos. Esta misma semana hemos visto c&oacute;mo han detenido a dos activistas que denunciaban la emergencia habitacional en Mallorca haciendo una pintada en una inmobiliaria mientras escuadrones fascistas pululan libremente amedrentando familias para echarlas de sus casas con las empresas de Desokupaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Dicho todo esto, en pol&iacute;tica mantener posiciones que no son las que se esperan de un bando o de otro conlleva ser tachado muy r&aacute;pidamente de traidor o cooperador con el enemigo, pero creo que hay dos razones importantes que no se nos deber&iacute;an de olvidar a quienes nos dedicamos a esto, la coherencia y la firmeza en los principios, sin ellas estamos perdidas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/condenados_129_13388472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 19:00:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Condenados]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,David Sánchez,Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El bulevar, sentenciado y condenado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/bulevar-sentenciado-condenado_129_13378316.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/65d28ccf-d8b5-4e97-b262-36bd5859bcdc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El bulevar, sentenciado y condenado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La remodelación de la avenida Virgen de la Montaña cacereña supone la desaparición de un elemento histórico, patrimonial y climático de Cáceres, además de evidenciar un preocupante déficit de participación ciudadana</p><p class="subtitle">CáceresVerde denuncia en el Pleno la reforma del bulevar Virgen de la Montaña y entrega 1.700 firmas contra el proyecto</p></div><p class="article-text">
        Nuestro alcalde est&aacute; a punto de iniciar la obra &ldquo;estrella&rdquo; de su legislatura, esa peque&ntilde;a obra fara&oacute;nica con la que pretende pasar a la posteridad colocando una placa con su nombre al finalizar los trabajos: la llamada &ldquo;remodelaci&oacute;n&rdquo; de la avenida Virgen de la Monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Si no estamos atentos, caemos en la trampa. Las palabras no siempre significan lo que deber&iacute;an, sino, en ocasiones, todo lo contrario. 'Progreso', por ejemplo, puede significar 'retroceso'; 'mejorar' puede acabar siendo 'empeorar'. En lo que respecta al proyecto de remodelaci&oacute;n de la avenida Virgen de la Monta&ntilde;a, quiz&aacute; deber&iacute;amos leer: 'ejecuci&oacute;n de la destrucci&oacute;n de nuestro bulevar'.
    </p><p class="article-text">
        Todos los cacere&ntilde;os somos conscientes de que esta avenida necesita una actuaci&oacute;n que solucione el deterioro provocado por a&ntilde;os de abandono y de intervenciones parciales llevadas a cabo por las diferentes corporaciones municipales. Tambi&eacute;n lo vemos as&iacute; desde C&aacute;ceresVerde. Es necesario acometer una restauraci&oacute;n integral: ampliar los acerados para dar m&aacute;s espacio al peat&oacute;n, renovar las conducciones de agua, mejorar la accesibilidad, actualizar el alcantarillado, la red el&eacute;ctrica, la telefon&iacute;a y la fibra &oacute;ptica, restaurar alcorques y setos, reparar o sustituir los pavimentos y renovar el asfaltado. En definitiva, abordar una actuaci&oacute;n que mejore el estado actual de la avenida y evite la sucesi&oacute;n de aver&iacute;as y obras que hemos sufrido durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el proyecto planteado por el equipo de gobierno, con Rafael Mateos al frente, no propone una restauraci&oacute;n, sino una remodelaci&oacute;n que, seg&uacute;n la mayor&iacute;a de los t&eacute;cnicos y expertos consultados por C&aacute;ceresVerde y otras entidades como Adenex, constituye un grave error urban&iacute;stico desde varios puntos de vista. Si esta actuaci&oacute;n sigue adelante, cambiar&aacute; por completo la estructura de la avenida al eliminar el bulevar central para construir una gran acera-plaza en el lado de los n&uacute;meros pares.
    </p><p class="article-text">
        Esta avenida y su bulevar forman parte del ensanche proyectado en la ciudad durante los a&ntilde;os treinta del siglo pasado, siendo alcalde Antonio Canales y bajo la direcci&oacute;n del arquitecto municipal &Aacute;ngel P&eacute;rez, homenajeado por la actual corporaci&oacute;n. El Ayuntamiento ha recibido numerosos informes, escritos y alegaciones avalados por especialistas como el profesor Antonio Campesino; el profesor de la Escuela T&eacute;cnica Superior de Arquitectura de Sevilla Juli&aacute;n Sobrino, experto en arquitectura y patrimonio; e incluso por el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, en los que se solicita mantener el bulevar y la estructura principal de la avenida por su valor patrimonial, al ser la &uacute;nica v&iacute;a urbana que conserva el sentido hist&oacute;rico de aquel ensanche ejecutado hace casi un siglo.
    </p><p class="article-text">
        Todos esos informes insisten, adem&aacute;s, en la importancia de preservar la estructura actual de la avenida por su funci&oacute;n como refugio clim&aacute;tico natural. El dosel que forman sus cuatro alineaciones de &aacute;rboles mantiene la v&iacute;a en sombra durante buena parte del d&iacute;a en primavera y verano, reduciendo significativamente el efecto del calor.
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto naci&oacute; viciado desde el principio. Durante la campa&ntilde;a electoral, el entonces candidato a la Alcald&iacute;a present&oacute; un v&iacute;deo sobre esta avenida que, aunque se asegur&oacute; reiteradamente que era solo una infograf&iacute;a y que el arbolado se respetar&iacute;a, ha terminado convirti&eacute;ndose en el modelo exacto del proyecto finalmente aprobado. Cuando el Ayuntamiento licit&oacute; la redacci&oacute;n del proyecto, la empresa adjudicataria present&oacute; tres alternativas. Ninguna fue sometida al conocimiento de la ciudadan&iacute;a ni al proceso participativo previo que, por la envergadura y el coste de la actuaci&oacute;n, resultaba exigible. El equipo de gobierno ha incumplido su propia normativa en materia de participaci&oacute;n ciudadana al no abrir ese proceso antes de definir un proyecto que, salvo cambios m&iacute;nimos, coincide con la idea inicial del alcalde.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco se respetaron los procedimientos establecidos en el Reglamento de Distritos y Participaci&oacute;n Ciudadana del Ayuntamiento de C&aacute;ceres. Resulta llamativo que un proyecto de m&aacute;s de 600 p&aacute;ginas y considerado la actuaci&oacute;n emblem&aacute;tica del mandato iniciara su supuesto proceso participativo en pleno mes de agosto, concediendo &uacute;nicamente veinte d&iacute;as h&aacute;biles para presentar alegaciones. Dif&iacute;cilmente puede calificarse de otra manera que como un tr&aacute;mite para cubrir el expediente.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, se registraron m&aacute;s de 160 alegaciones, muchas de ellas respaldadas por s&oacute;lidos argumentos t&eacute;cnicos, que fueron desestimadas. Adem&aacute;s, C&aacute;ceresVerde, junto con Adenex, present&oacute; m&aacute;s de 1.600 firmas de ciudadanos contrarios a la ejecuci&oacute;n del proyecto, igualmente ignoradas por el equipo de gobierno.
    </p><h2 class="article-text">A la contra de Europa</h2><p class="article-text">
        En un momento en que las principales ciudades europeas apuestan por naturalizar calles y plazas para mitigar los efectos del cambio clim&aacute;tico, esta actuaci&oacute;n avanza en sentido contrario. Adem&aacute;s de afectar a un elemento del patrimonio urbano reciente de C&aacute;ceres, supondr&aacute; la desaparici&oacute;n de un refugio clim&aacute;tico emblem&aacute;tico al eliminar 26 &aacute;rboles de gran porte y dos de los setos que conforman el actual bulevar. Donde hoy hay vegetaci&oacute;n, sombra y frescor habr&aacute; m&aacute;s superficie pavimentada y espacios duros, favoreciendo la creaci&oacute;n de una isla de calor.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o urbano equilibrado que representa el bulevar central ser&aacute; sustituido por una avenida asim&eacute;trica, con una gran acera-plaza en uno de sus laterales. Ello beneficiar&aacute; especialmente a los residentes y establecimientos del lado de los pares, mientras perjudicar&aacute; a quienes viven y desarrollan su actividad en la acera de los impares, que soportar&aacute;n mayor tr&aacute;fico, ruido y calor. Todo ello con el objetivo de facilitar la ampliaci&oacute;n de terrazas, en detrimento de un espacio p&uacute;blico pensado para el paseo y la convivencia. Adem&aacute;s, los negocios hosteleros situados en la acera de los impares deber&aacute;n cruzar una calzada de doble sentido para atender las terrazas, con las dificultades y riesgos que ello supone para trabajadores y clientes.
    </p><p class="article-text">
        Desde C&aacute;ceresVerde queremos pedir a la ciudadan&iacute;a que despierte de la indiferencia que supone aceptar que decisiones de esta trascendencia se adopten sin una verdadera participaci&oacute;n p&uacute;blica. La implicaci&oacute;n de los vecinos en las decisiones que afectan a su vida cotidiana debe ser uno de los pilares de la pol&iacute;tica municipal. Lamentablemente, con el actual equipo de gobierno, ese principio brilla por su ausencia.
    </p><p class="article-text">
        No a la desaparici&oacute;n del bulevar de la avenida Virgen de la Monta&ntilde;a. Es nuestro bulevar. Es nuestra historia. Es nuestra sombra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Antonio Salas Moreno, presidente de CáceresVerde]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/bulevar-sentenciado-condenado_129_13378316.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jul 2026 08:00:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El bulevar, sentenciado y condenado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Ecosistemas,Refugios,Urbanismo,Cáceres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Enfermar no es absentismo laboral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/enfermar-no-absentismo-laboral_129_13373906.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58205add-0221-42a9-bf51-2ec4842d36f6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1138y324.jpg" width="1200" height="675" alt="Enfermar no es absentismo laboral"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las incapacidades temporales se reducen con prevención, atención sanitaria y recuperación efectiva, no castigando a quien las padece</p><p class="subtitle">Las bajas laborales duran en Extremadura el doble que la media nacional debido al colapso de las listas de espera
</p></div><p class="article-text">
        Hay debates que colocan la sospecha sobre quien menos poder tiene. Eso ocurre con las bajas laborales. Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o ha definido el absentismo como &ldquo;un c&aacute;ncer que no podemos pagar&rdquo; y ha planteado revisar los complementos salariales &ldquo;con o sin acuerdo&rdquo;. No es solo un exceso verbal: prepara el terreno para castigar econ&oacute;micamente a quien enferma y debilitar la negociaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hemos escuchado no es una reflexi&oacute;n seria sobre la incapacidad temporal. Es una ofensiva. Se habla de costes, de lunes y viernes, de supuestos abusos y de recortes, pero apenas se habla de prevenci&oacute;n, listas de espera, salud mental, accidentes de trabajo o ritmos laborales que enferman. Se quiere poner el foco en la persona trabajadora de baja, no en las causas que explican por qu&eacute; acaba de baja.
    </p><p class="article-text">
        Especialmente grave ha sido el se&ntilde;alamiento a la juventud trabajadora. Apuntar a quienes tienen entre 25 y 35 a&ntilde;os como sospechosos de aprovecharse del sistema es atacar a una generaci&oacute;n que ya soporta precariedad, salarios insuficientes, alquileres imposibles, temporalidad e incertidumbre vital. No es falta de compromiso: demasiadas veces se les exige producir mucho a cambio de muy poco.
    </p><p class="article-text">
        Conviene aclarar algo b&aacute;sico: incapacidad temporal no es absentismo injustificado. Una baja m&eacute;dica no es una ocurrencia ni una decisi&oacute;n unilateral del trabajador. Responde a una enfermedad, accidente, intervenci&oacute;n, recuperaci&oacute;n o problema de salud que impide trabajar, y se reconoce mediante criterio sanitario. Desde la Organizaci&oacute;n M&eacute;dica Colegial tambi&eacute;n se ha recordado que la baja laboral debe diferenciarse del absentismo. Poner bajo sospecha las bajas es cuestionar tambi&eacute;n el criterio profesional de quienes las conceden.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las personas como mercanc&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        UGT lo ha dicho con claridad: confundir enfermedades que impiden trabajar con absentismo es tratar a las personas trabajadoras como mercanc&iacute;a. Ah&iacute; est&aacute; el fondo de este discurso: una visi&oacute;n del trabajo en la que la persona vale mientras produce, pero se convierte en problema cuando enferma. Plantear que quien est&aacute; de baja cobre menos no es modernidad; es castigar a quien est&aacute; en situaci&oacute;n de vulnerabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se oculta c&oacute;mo funciona la incapacidad temporal. En enfermedad com&uacute;n o accidente no laboral, los tres primeros d&iacute;as no est&aacute;n cubiertos; del cuarto al vig&eacute;simo se cobra el 60% de la base reguladora; y desde el d&iacute;a 21, el 75%. La ley ya contempla una p&eacute;rdida econ&oacute;mica para quien enferma. Por eso, cuando un convenio mejora esa protecci&oacute;n, no premia el absentismo: evita que enfermar signifique tambi&eacute;n empobrecerse.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; est&aacute; la clave: la negociaci&oacute;n colectiva. Las mejoras de incapacidad temporal que existen en muchos sectores no han ca&iacute;do del cielo. No son un regalo de la patronal ni una concesi&oacute;n amable de la empresa. Son fruto de a&ntilde;os de organizaci&oacute;n sindical, mesas de negociaci&oacute;n, conflictos, acuerdos, afiliaci&oacute;n y lucha colectiva.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mejorar la vida de la clase trabajadora</strong></h2><p class="article-text">
        En UGT Extremadura hemos elaborado recientemente <a href="https://www.eldiario.es/extremadura/economia/bajas-laborales-duran-extremadura-doble-media-nacional-debido-colapso-listas-espera_1_13371611.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un informe sobre la incapacidad temporal en los convenios colectivos sectoriales extreme&ntilde;os</a>. Sin entrar en su contenido t&eacute;cnico, deja una conclusi&oacute;n pol&iacute;tica clara: las mejoras en materia de IT son un elemento clave de la negociaci&oacute;n colectiva. All&iacute; donde hay convenio y sindicato hay m&aacute;s garant&iacute;as para que una enfermedad no se convierta en castigo econ&oacute;mico. No hablamos de una regulaci&oacute;n descontrolada, sino de cl&aacute;usulas pactadas, con condiciones y l&iacute;mites seg&uacute;n cada sector.
    </p><p class="article-text">
        Por eso este debate no va solo de bajas. Va de poder sindical. Va de si las personas trabajadoras tienen herramientas colectivas para defenderse o quedan solas frente a la empresa. Va de si los derechos se pactan en convenios o se recortan desde un atril pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Desde UGT Extremadura, venimos defendiendo una l&iacute;nea coherente con esta posici&oacute;n: empleo de calidad, salarios dignos, servicios p&uacute;blicos y negociaci&oacute;n colectiva como instrumento para mejorar la vida de la clase trabajadora. Hablar de bajas laborales sin hablar de empleo digno, sanidad p&uacute;blica y prevenci&oacute;n es hacer trampa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n debemos recordar algo inc&oacute;modo: muchos derechos que hoy disfruta una plantilla existen porque alguien los negoci&oacute;. Subidas salariales, permisos, complementos de IT, jornadas o mejoras sociales se consiguen porque hay sindicatos, delegados y delegadas, recursos, afiliaci&oacute;n y organizaci&oacute;n. Cuestionar a los sindicatos mientras se aprovechan los derechos que conquistan es una contradicci&oacute;n evidente.
    </p><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os nos han repetido que casi todos somos clase media, pero la realidad es m&aacute;s sencilla: la mayor&iacute;a vivimos de nuestro salario. Si enfermamos y no hay protecci&oacute;n, nuestra vida se tambalea. Si no hay convenio, dependemos de la voluntad empresarial. Eso se llama clase trabajadora.
    </p><p class="article-text">
        Si de verdad se quiere reducir la duraci&oacute;n de las bajas, hay que reforzar la sanidad p&uacute;blica, reducir listas de espera, mejorar la atenci&oacute;n primaria, invertir en salud mental, perseguir a las empresas que incumplen la prevenci&oacute;n y analizar qu&eacute; condiciones laborales est&aacute;n enfermando a la gente. Lo que no puede aceptarse es se&ntilde;alar al enfermo, atacar a la juventud y usar la incapacidad temporal como excusa para debilitar derechos.
    </p><p class="article-text">
        Enfermar no es absentismo. Enfermar no es abuso. Enfermar no es deslealtad a la empresa. Que nadie se equivoque: cuando la patronal y la derecha se&ntilde;alan a quien enferma, no est&aacute;n defendiendo la productividad; est&aacute;n atacando derechos conquistados por la clase trabajadora. Y ah&iacute; nos van a encontrar enfrente, defendiendo la salud, el salario, la negociaci&oacute;n colectiva y la dignidad de quienes sostienen este pa&iacute;s con su trabajo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Patro Sánchez Escobar]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/enfermar-no-absentismo-laboral_129_13373906.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jul 2026 18:03:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Enfermar no es absentismo laboral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,UGT - Unión General de Trabajadores,Alberto Núñez Feijóo,Incapacidad,Trabajadores,Convenios,Salud laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Se nos van los mejores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/mejores_129_13366155.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a858ddd7-0768-4e4a-8379-787d9ed85673_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x815y305.jpg" width="1200" height="675" alt="Se nos van los mejores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya no podremos contar con su presencia, pero sí con el  recuerdo de una persona entrañable y con un legado político  y humano extraordinario. Gracias por todo, querida María.  Descansa en el mejor de los lugares</p><p class="subtitle">Muere a los 64 años la histórica dirigente socialista extremeña María Ascensión Murillo
</p></div><p class="article-text">
        Tras una larga batalla contra el c&aacute;ncer, nos ha dejado Mar&iacute;a Ascensi&oacute;n Murillo. Demasiado joven, demasiado pronto. Quienes tuvimos el enorme honor y la inmensa suerte de  conocerla sabemos la enorme p&eacute;rdida que supone su ausencia, no solo para el PSOE de Extremadura, sino tambi&eacute;n para el servicio p&uacute;blico de esta tierra.  
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Murillo, como todos la conoc&iacute;amos, fue siempre ese espejo en el que quer&iacute;amos mirarnos. Firme en sus ideas y en sus principios, contundente y clara en la defensa de los valores socialistas, pero siempre desde la elegancia, el respeto y una altura pol&iacute;tica y humana intachables.  
    </p><p class="article-text">
        Jam&aacute;s le escuch&eacute; una mala palabra, una expresi&oacute;n fuera de lugar o una reflexi&oacute;n desencaminada. Acertaba casi siempre en sus diagn&oacute;sticos y defend&iacute;a con convicci&oacute;n la necesidad de esa altura de miras que hoy tanto se echa de menos en la pol&iacute;tica. Fue maestra de muchos y un referente  incuestionable del socialismo extreme&ntilde;o. Una mujer  extraordinaria, ejemplar, honesta, leal y decente. Si hubiera que definirla con una sola palabra, ser&iacute;a: clase. 
    </p><p class="article-text">
        Siempre recordar&eacute; sus palabras en aquellos a&ntilde;os dif&iacute;ciles, entre 2011 y 2015, cuando Guillermo Fern&aacute;ndez Vara  estaba en la oposici&oacute;n: &ldquo;Volveremos a ganar si volvemos a ilusionar a la gente, y eso solo se consigue con esfuerzo, trabajo, tes&oacute;n y verdad&rdquo;. Se lo escuch&eacute; decir muchas veces.  Y as&iacute; fue, exactamente, como ella anticip&oacute;.  
    </p><p class="article-text">
        Ya no podremos contar con su presencia, pero s&iacute; con el  recuerdo de una persona entra&ntilde;able y con un legado pol&iacute;tico  y humano extraordinario. Gracias por todo, querida Mar&iacute;a.  Descansa en el mejor de los lugares.  
    </p><p class="article-text">
        Nosotros seguiremos defendiendo esas ideas, esos valores y  esos principios que personas como t&uacute; nos transmitisteis  para hacer de este mundo un lugar un poco m&aacute;s justo y m&aacute;s  habitable. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Felipe Redondo, exdiputado y militante del PSOE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/mejores_129_13366155.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Jul 2026 15:20:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Se nos van los mejores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ansias de poder]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/ansias_129_13354054.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/afc9c092-f2bc-405e-97c9-8cd2e6fd388b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1225y293.jpg" width="1200" height="675" alt="Ansias de poder"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSOE pensaba que podría actuar igual que el PP y salir igual de inmune pero no contaba con que el estado profundo, esa red de interés empresarial, policial, judicial y mediática actúa sólo a favor de la derecha</p></div><p class="article-text">
        La paciencia dicen que es un don, una virtud y lo cierto es que la falta de ella nos lleva a cometer errores y es lo que le est&aacute; pasando al PP. Tienen tantas ansias de poder que ya han perdido la paciencia de llegar a &eacute;l a trav&eacute;s del mandato de las urnas y han decidido que hay que atacar al Gobierno por cielo, mar y tierra y &ldquo;quien pueda hacer, que haga&rdquo; como orden&oacute; el expresidente Aznar. En esta carrera por llegar al poder da igual ya todo, da igual cargarse por el camino la credibilidad de la Justicia y aplauden rabiosos la en&eacute;sima del se&ntilde;or Peinado, que sigue con sus querellas contra la esposa del presidente en un claro ejemplo de lawfare que ya deber&iacute;a dar verg&uuml;enza ajena hasta al m&aacute;s fan&aacute;tico de los populares. 
    </p><p class="article-text">
        Han perdido tanto la paciencia que a pesar de haberse manifestado durante varios a&ntilde;os contra la amnist&iacute;a, ahora el se&ntilde;or Feij&oacute;o dice, sin pudor, que hay que pasar p&aacute;gina, b&aacute;sicamente asumiendo que va a necesitar m&aacute;s pronto que tarde el apoyo de la extrema derecha catalana, es decir de Junts. Va a ser gracioso ver comerse al PP ese sapo despu&eacute;s de la cantidad de veces que los han vestido de, como m&iacute;nimo, secta sat&aacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        Estoy de acuerdo en que la situaci&oacute;n actual es un lodazal irrespirable, el PSOE ha despertado de la ingenua idea de que el pacto de las &eacute;lites del 78 se manten&iacute;a vigente y ellos iban a ser intocables ante el lawfare que nos ha golpeado a otros. Pero mientras la UCO nos investigaba a algunos y al no encontrar nada, se lo acababan inventando, al PSOE le han encontrado algunas cosas como joyas millonarias en una caja fuerte cuyas explicaciones son dif&iacute;cilmente aceptables para el electorado de izquierdas, un diario donde la fontanera a sueldo del partido explicaba c&oacute;mo iba a intentar hacer lo que Villarejo hizo con el PP pero con mucho menos &eacute;xito y dando bastante m&aacute;s verg&uuml;enza ajena y un ministro haci&eacute;ndose de oro con las mordidas de las mascarillas al m&aacute;s puro estilo hermano de Ayuso. 
    </p><p class="article-text">
        El PSOE pensaba que podr&iacute;a actuar igual que el PP y salir igual de inmune pero no contaba con que el estado profundo, esa red de inter&eacute;s empresarial, policial, judicial y medi&aacute;tica act&uacute;a s&oacute;lo a favor de la derecha extrema y la extrema derecha. Ya no entran al Congreso al grito de &ldquo;Todos al suelo&rdquo;, ahora perpetran golpes de estado apoyados en el lawfare que, aunque con m&eacute;todos m&aacute;s modernos, desprenden el mismo intenso olor a naftalina o a Bar&oacute;n Dandy&hellip;lo que ustedes prefieran. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no se equivoquen ustedes, mientras tenemos al PSOE envuelto en causas judiciales de los m&aacute;s variopintas, el PP no se queda atr&aacute;s aunque misteriosamente todo queda opacado y silenciado. Estamos en medio del juicio de la Kitchen, una causa judicial que lleva esperando la friolera de una d&eacute;cada para tener sentencia (la lentitud de la justicia cuando perjudica al PP tambi&eacute;n ser&iacute;a para analizar) y que sienta en el banquillo al exministro del PP, el se&ntilde;or Fernandez D&iacute;az y al comisario Villarejo por robar documentos sensibles al extesorero del PP el se&ntilde;or B&aacute;rcenas. Ya saben, por si acaso se le ocurr&iacute;a cantar la Traviata y desvelar los tejemanejes de un partido pol&iacute;tico que lleva en su ADN la corrupci&oacute;n y el tr&aacute;fico de influencias. 
    </p><p class="article-text">
        Que el PP venga de abanderado a salvar la democracia frente a la corrupci&oacute;n del PSOE, cuando todo lo que tocan se corrompe, es muy curioso. Habr&aacute; elecciones antes o despu&eacute;s y la izquierda transformadora que ha empujado los mayores avances que ha vivido nuestro pa&iacute;s en los &uacute;ltimos tiempos tendr&aacute; la responsabilidad de volver a conectar con la mayor&iacute;a social desencantada y asqueada no s&oacute;lo ya por la corrupci&oacute;n evidente, sino tambi&eacute;n por la falta de valent&iacute;a del PSOE para afrontar verdaderos retos que tenemos como pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos un gobierno valiente y sin mochilas, un gobierno que avance hacia conquistas sociales ambiciosas y no se quede en meros retoques de maquillaje. Aqu&iacute; no puede haber un pacto de m&iacute;nimos, debe haber una alianza para alcanzar el m&aacute;ximo, el m&aacute;ximo bienestar social,  la m&aacute;xima justicia social, la m&aacute;xima calidad de vida, el m&aacute;ximo avance en derechos&hellip;Y eso pasa por negarnos a aumentar el presupuesto en armas y seguridad cuando la verdadera guerra es la clim&aacute;tica y afecta a todo el planeta, topar los alquileres por ley y hacer que la vivienda sea un verdadero derecho, garantizar el control estatal de los sectores estrat&eacute;gicos como la alimentaci&oacute;n o la energ&iacute;a, acabar con la progresiva privatizaci&oacute;n de nuestra sanidad&hellip; S&oacute;lo con medidas valientes y ambiciosas conseguiremos conectar con la mayor&iacute;a social que nos espera. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/ansias_129_13354054.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2026 20:03:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ansias de poder]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Extremadura,Política,PSOE,PP - Partido Popular]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La falsa improductividad de los sindicatos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/falsa-improductividad-sindicatos_129_13331905.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68805c79-7be0-4ccd-9b37-3207723ca5bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La falsa improductividad de los sindicatos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La reducción de subvenciones pactada por PP y Vox en Extremadura reabre el debate sobre el papel constitucional de las organizaciones sindicales y su contribución a los derechos laborales y sociales</p><p class="subtitle">La Junta tacha ahora de ilegal el modelo de ayudas a los sindicatos, que Guardiola mantuvo en su último presupuesto</p></div><p class="article-text">
        En Extremadura, Mar&iacute;a Guardiola ha inaugurado el Di&aacute;logo Social del 50% con los sindicatos. Su pacto con Vox para el gobierno de nuestra comunidad incluye, en el cap&iacute;tulo 10, el ep&iacute;grafe: &ldquo;Gastos improductivos&rdquo;, que contempla la reducci&oacute;n de subvenciones, entre otros, a sindicatos. La aseveraci&oacute;n del calificativo de partida marca tendencia. El gobierno extreme&ntilde;o se obliga a justificarlo desde un punto de vista que no sea pol&iacute;tico, ech&aacute;ndole la culpa a la Ley 2/2015 de <em>Desindexaci&oacute;n de la Econom&iacute;a Espa&ntilde;ola</em>. &iexcl;Son tan previsibles!
    </p><p class="article-text">
        Esta cesi&oacute;n a la extrema derecha solo puede contemplarse desde un punto de vista ideol&oacute;gico, explicit&aacute;ndose que se minusvalora el papel constitucional de los sindicatos, que el di&aacute;logo social nunca fue entendido por la derecha, a veces tambi&eacute;n por la izquierda, y que molestan. Son esas peque&ntilde;as cosas que inciden en desguazar la democracia. Las subvenciones concedidas a los sindicatos, a los empresarios o a las ONG son partidas finalistas que deben justificarse con acciones en el mundo de la empresa o en la participaci&oacute;n institucional con la administraci&oacute;n, que no deben nunca justificarse como improductivas. La presencia de los sindicatos molesta y, de ah&iacute;, la &ldquo;improductividad&rdquo; de los sindicatos.
    </p><p class="article-text">
        Desde el principio de los tiempos, los sindicatos han sido el chivo expiatorio del poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. Con la huelga del 27 de enero de 1994, promovida contra la reforma laboral, el despido flexible y la entrada de las ETT de Felipe Gonz&aacute;lez, los sindicatos sufrieron una primera andanada de agresividad medi&aacute;tica y pol&iacute;tica, recibiendo tambi&eacute;n las amenazas de recortes de supuestas ayudas a los sindicatos. Esa fue la respuesta a una movilizaci&oacute;n que cont&oacute; con una participaci&oacute;n equiparable a la huelga del 14-D. Se iniciaba la conformaci&oacute;n de un relato con intencionalidad, que no era est&eacute;ril ni gratuito. La criminalizaci&oacute;n de los diferentes siempre ha sido una estrategia com&uacute;n a los gobiernos que se apartan de los criterios democr&aacute;ticos existentes en nuestra Constituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; del debate sobre la cantidad que reciben estas organizaciones en los presupuestos de Extremadura &mdash;284.850 euros&mdash;, cantidad que vendr&iacute;a a suponer la subvenci&oacute;n de cinco corridas de toros, ser&iacute;a muy de agradecer que la secretaria general de Hacienda, Administraci&oacute;n P&uacute;blica y Di&aacute;logo Social, Mar&iacute;a Inmaculada N&uacute;&ntilde;ez, y las propias organizaciones afectadas pudieran objetivar la productividad social de cada convenio colectivo aprobado; auton&oacute;mico, provincial, de empresa o sin cobertura, para m&aacute;s de 400.000 trabajadoras y trabajadores afiliados a la Seguridad Social en Extremadura, que se benefician de la negociaci&oacute;n colectiva sin necesidad de estar afiliados a un sindicato. Tal vez, con otros criterios, la Ley 2/2015 de Desindexaci&oacute;n facultar&iacute;a al gobierno a dar otra respuesta m&aacute;s razonada.
    </p><p class="article-text">
        Por no hablar de la productividad en los acuerdos de pensiones para los 240.000 jubilados extreme&ntilde;os, en las subidas del SMI o la mejora que supone la aprobaci&oacute;n de planes de igualdad, de salud laboral, de formaci&oacute;n y competencias, con repercusi&oacute;n para generar valor a&ntilde;adido en las empresas. La lista ser&iacute;a muy larga, pero es m&aacute;s f&aacute;cil crear en el imaginario colectivo que los derechos, cuando se consiguen, caen del cielo. Las cortapisas a los sindicatos facilitan el oscurantismo del poder, tras las cortinas.
    </p><p class="article-text">
        Seguro que molestan los sindicatos de clase cuando denuncian que en Extremadura no se pagan m&aacute;s de 1,5 millones de horas extraordinarias, suponiendo m&aacute;s de 18 millones de euros en rentas del trabajo, defraud&aacute;ndose a la Seguridad Social 5 millones de euros en cotizaciones.
    </p><p class="article-text">
        No nos enga&ntilde;emos, a estas alturas del partido es mucho m&aacute;s ventajoso dejar fuera de juego a interlocutores que no molesten, porque consumir patria es mucho m&aacute;s lucrativo y debe ser un <em>Malinche </em>de Nacho Cano la &ldquo;prioridad nacional&rdquo;, a mill&oacute;n de euros.
    </p><p class="article-text">
        La reducci&oacute;n de las partidas finalistas a los sindicatos tiene un objetivo oculto: desvalorizarlos, sembrar la duda mientras las crisis las resolvemos donando dinero a los bancos. Dejemos a la patronal y a los entes econ&oacute;micos que nos hiperregulen las condiciones de vida mientras desregularizamos a los sindicatos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La antidemocracia</strong></h2><p class="article-text">
        Con la llegada de un partido antidemocr&aacute;tico como Vox a los gobiernos, nos anuncian un proceso de desregulaci&oacute;n nada innovador. Los nazis dise&ntilde;aron, empleando esa misma palabra, el desmontaje de la Rep&uacute;blica de Weimar, incorporando nuevos valores: desigualdad, jerarqu&iacute;a, desregulaci&oacute;n de los principios democr&aacute;ticos, darwinismo social, racismo&hellip; Solo cuando Hitler, en su discurso ante el Club de la Industria de Dusseldorf, se re&uacute;ne con m&aacute;s de trescientos patronos en enero de 1932, propugnando su teor&iacute;a de los mejores, repudiando la democracia en la empresa, cuestionando la duraci&oacute;n de la jornada, la semana de cinco d&iacute;as, el principio de representatividad sindical en la empresa y otras formas de cogesti&oacute;n laboral, se hizo la luz para la patronal. Solo entonces, la patronal de Porsche, BMW, Deutsche Bank, Hugo Boss, Thyssen, Von Schroder, Pelikan o Hugenberg&hellip; y los nazis habitaron el mismo ecosistema mental. Luego vino la desregulaci&oacute;n de todos los derechos alcanzados con su 'Ley de ordenaci&oacute;n del trabajo nacional' en 1934, prohibiendo sindicatos, negociaci&oacute;n colectiva o derecho a la huelga.
    </p><p class="article-text">
        Uno, que viene del futuro, presiente que con un gobierno PP-Vox en Espa&ntilde;a la desregulaci&oacute;n nos va a dar muchos dolores de cabeza a trabajadores, mujeres, pensionistas, desempleados o estudiantes. Y entonces, muchos que hoy vociferan contra los sindicatos, se acordar&aacute;n de ellos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Coque Durán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/falsa-improductividad-sindicatos_129_13331905.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jun 2026 12:05:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La falsa improductividad de los sindicatos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sindicatos,Vox,PP - Partido Popular,María Guardiola,Extremadura,Diálogo social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Prioridades del gobierno extremeño]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridades-gobierno-extremeno_129_13318876.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d2faa7fd-a1f6-4f66-a793-eb2ee74fa726_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1014y361.jpg" width="1200" height="675" alt="Prioridades del gobierno extremeño"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La realidad es que se está utilizando a colectivos vulnerables como combustible para una estrategia política basada en señalar al diferente y construir enemigos fáciles. Y eso tiene consecuencias</p></div><p class="article-text">
        Dec&iacute;an que el gobierno regional no estaba en venta. Lo dijeron para responder a la propuesta del se&ntilde;or Cotrina de volver al viejo y rancio bipartidismo. Sin embargo, pocas veces el gobierno extreme&ntilde;o ha estado tan en venta como ahora. Y pocas veces el precio pagado ha sido tan alto para la convivencia y tan bajo en t&eacute;rminos de dignidad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Porque cuando uno observa cu&aacute;les han sido las prioridades de este ejecutivo resulta dif&iacute;cil sostener que estamos ante decisiones orientadas a mejorar la vida de la mayor&iacute;a social. Primero fue la eliminaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de cooperaci&oacute;n internacional. Despu&eacute;s llegaron los ataques simb&oacute;licos contra programas educativos como las actividades extraescolares de lengua y cultura &aacute;rabe en colegios de Talayuela. Y ahora el siguiente objetivo son los menores migrantes, convertidos en un problema pol&iacute;tico antes incluso de ser tratados como ni&ntilde;os y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        Se nos presenta todo esto como si fuera una cuesti&oacute;n de gesti&oacute;n, de realismo o incluso de sentido com&uacute;n. Pero conviene preguntarse: &iquest;de verdad estas decisiones ayudan a reducir las listas de espera en dependencia? &iquest;Facilitan el acceso de la juventud a una vivienda asequible? &iquest;Mejoran las condiciones de unas aulas que a finales de curso son asfixiantes? Evidentemente no.
    </p><p class="article-text">
        La realidad es que se est&aacute; utilizando a colectivos vulnerables como combustible para una estrategia pol&iacute;tica basada en se&ntilde;alar al diferente y construir enemigos f&aacute;ciles. Y eso tiene consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        El caso de los menores migrantes es especialmente preocupante. Resulta dif&iacute;cil aceptar que se quiera transmitir que un territorio como Extremadura, con algo m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes, no puede asumir la acogida de poco m&aacute;s de un centenar de menores. Hablar de colapso ante 104 ni&ntilde;os y adolescentes no solo es desproporcionado, es una declaraci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Hace apenas unos a&ntilde;os Extremadura abri&oacute; sus puertas con solidaridad y orgullo a m&aacute;s de 800&nbsp;personas desplazadas por la guerra de Ucrania. Entonces s&iacute; supimos estar a la altura. Entonces nadie hablaba de saturaci&oacute;n, ni de amenaza. La pregunta inc&oacute;moda es inevitable, &iquest;qu&eacute; ha cambiado?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta no est&aacute; en los recursos disponibles ni en la capacidad de acogida. Est&aacute; en el relato pol&iacute;tico. En la decisi&oacute;n consciente de convertir la inmigraci&oacute;n en un campo de batalla ideol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Es especialmente doloroso que esto ocurra en una tierra como la nuestra. Extremadura conoce demasiado bien lo que significa emigrar. Miles de familias extreme&ntilde;as tuvieron que marcharse durante d&eacute;cadas buscando oportunidades lejos de su hogar. Nuestra memoria colectiva est&aacute; construida sobre familias dispersas por media geograf&iacute;a. Por eso resulta tan contradictorio ver c&oacute;mo ahora se pretende convertirnos en referencia de pol&iacute;ticas antiinmigraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de cada menor migrante hay una historia que rara vez aparece en los titulares, familias separadas, traves&iacute;as imposibles y decisiones tomadas desde la desesperaci&oacute;n. Ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que, con edades similares a las de nuestros propios hijos, suben a una embarcaci&oacute;n sin saber si llegar&aacute;n, ni si volver&aacute;n a abrazar a sus madres.
    </p><p class="article-text">
        Se puede discutir sobre modelos de acogida, sobre financiaci&oacute;n o sobre coordinaci&oacute;n institucional. Lo que no deber&iacute;a discutirse es la humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Hace poco el Papa Le&oacute;n XIV reclam&oacute; una respuesta ante la inmigraci&oacute;n basada en la coordinaci&oacute;n, la solidaridad y oportunidades reales de integraci&oacute;n. Una idea sencilla que recuerda algo esencial: la dignidad humana no entiende de fronteras ni de pasaportes pero personalmente creo que la dignidad humana s&iacute; tiene ideolog&iacute;a y claramente no es la del gobierno extreme&ntilde;o que utiliza de manera miserable y criminaliza a los menores migrantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Gobernar tambi&eacute;n consiste en decidir qu&eacute; valores se colocan en el centro. Y cuando las primeras decisiones son siempre contra quienes menos capacidad tienen para defenderse, ya no estamos hablando de gesti&oacute;n, estamos hablando de qu&eacute; sociedad queremos ser.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene de Miguel]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/opinion/prioridades-gobierno-extremeno_129_13318876.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Jun 2026 19:00:08 +0000]]></pubDate>
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