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    <title><![CDATA[elDiario.es - Biodiversidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Biodiversidad]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La botánica que descubrió la macroalga que causa estragos en el Mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/botanica-descubrio-macroalga-causa-estragos-mediterraneo_1_13186460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fd36ae5-c759-4e7f-8b6a-f6b58103873c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La botánica que descubrió la macroalga que causa estragos en el Mediterráneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un correo electrónico dio un vuelco a su carrera y al estado del Mediterráneo. Diez años después, la catedrática malagueña que identificó por primera vez la 'Rugulopteryx okamurae' lidera la respuesta científica para frenar la invasión de esta destructiva macroalga</p><p class="subtitle">Cádiz lanza un SOS ante la “catástrofe medioambiental” del alga asiática: 1,2 millones de kilos retirados en La Caleta
</p></div><p class="article-text">
        A unos diez kil&oacute;metros de M&aacute;laga, en una discreta playa, una treintena de personas con los pantalones remangados entran y salen del agua. Se agachan, recogen restos de una masa marr&oacute;n y se arremolinan en grupos para observarla al son de una misma pregunta: &iquest;Es <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/cadiz/cadiz-lanza-sos-catastrofe-medioambiental-alga-asiatica-1-2-millones-kilos-retirados-caleta_1_12463554.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rugulopteryx okamurae</em></a>? Las inquisitivas miradas se posan en Mar&iacute;a Altamirano Jeschke.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con los ojos cerrados, toca cada alga con una mano, ver&aacute;s c&oacute;mo son diferentes al tacto, no las confundes&rdquo;. Paciente y entusiasta, alternando ingl&eacute;s y espa&ntilde;ol, la investigadora motiva a las curiosas mentes que se acercan a encontrar la respuesta por s&iacute; mismas. Entre prop&aacute;gulos, &aacute;pices y talos, la escena parece una clase improvisada de bot&aacute;nica. En realidad, forma parte del primer encuentro internacional sobre la<a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/rugulopteryx-okamurae-alga-invasora-llego-polizon-amenaza-mediterraneo_1_7397538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> invasi&oacute;n de </a><a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/rugulopteryx-okamurae-alga-invasora-llego-polizon-amenaza-mediterraneo_1_7397538.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rugulopteryx okamurae</em></a> que reuni&oacute;, en mayo de 2025, a investigadores, administraciones y representantes del sector mar&iacute;timo de los pa&iacute;ses afectados. Altamirano llev&oacute; la batuta de la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta catedr&aacute;tica de Bot&aacute;nica de la Universidad de M&aacute;laga ostenta el privilegio profesional, y la tristeza personal, de ser quien identific&oacute; por primera vez la macroalga <em>Rugulopteryx okamurae</em> como especie invasora. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, esta alga asi&aacute;tica ha causado <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/especies-invasoras-estrecho-rugulopteryx-okamurae-medio-ambiente_1_1395620.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estragos ecol&oacute;gicos y econ&oacute;micos</a> en Espa&ntilde;a, Marruecos, Italia, Portugal, Francia y Argelia, adem&aacute;s de archipi&eacute;lagos como Canarias, Azores y Madeira. En 2022, a iniciativa del Gobierno espa&ntilde;ol y en base a las investigaciones de Altamirano, la &ldquo;Rugulo&rdquo;, como ella la llama cari&ntilde;osamente, se convirti&oacute; en la primera alga incluida en la Lista de Especies Ex&oacute;ticas Invasoras preocupantes para la Uni&oacute;n Europea.
    </p><h2 class="article-text">La indeseada noticia que marc&oacute; una d&eacute;cada</h2><p class="article-text">
        Cuando en mayo de 2016 Altamirano abri&oacute; el correo de su colega Javier Mart&iacute;nez, de la Agencia de Medio Ambiente de la Ciudad Aut&oacute;noma de Ceuta, no imaginaba que aquel mensaje marcar&iacute;a el inicio de una crisis ecol&oacute;gica sin precedentes y dar&iacute;a un vuelco a su carrera. Le ped&iacute;a analizar una macroalga reci&eacute;n llegada a sus costas. Como investigadora, llevaba una d&eacute;cada estudiando invasiones similares, pero este caso se intu&iacute;a de particular complejidad.
    </p><p class="article-text">
        En el laboratorio, las primeras pistas le llegaron con el examen morfoanat&oacute;mico. La confirmaci&oacute;n definitiva vino tras enviar muestras a su antiguo supervisor en Jap&oacute;n para un an&aacute;lisis gen&eacute;tico. El resultado fue concluyente: se trataba de una especie originaria de las costas del Pac&iacute;fico, incluyendo Jap&oacute;n, China, Taiw&aacute;n, Corea y Filipinas, donde vive en equilibrio con el ecosistema nativo. Aqu&iacute;, era invasora. &ldquo;Muy r&aacute;pidamente la especie dio el salto a la pen&iacute;nsula, a las costas del Estrecho, y a partir de ah&iacute; es la historia que ya sabemos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, <em>Rugulopteryx okamurae</em> se ha extendido por buena parte del litoral espa&ntilde;ol, desde el Mediterr&aacute;neo hasta el Atl&aacute;ntico. Ha colonizado h&aacute;bitats rocosos y fondos marinos, ha desplazado comunidades nativas de algas y corales, y ha asfixiado praderas de faner&oacute;gamas marinas como Posidonia oce&aacute;nica en Andaluc&iacute;a, Murcia, Alicante, Catalunya, Galicia, Euskadi, Ceuta y Canarias. Lo m&aacute;s alarmante es su capacidad masiva de propagaci&oacute;n: en un solo metro cuadrado invadido puede generar millones de clones. &ldquo;Mira, F&aacute;tima, f&iacute;jate en cu&aacute;ntos<em> babies </em>tiene&rdquo;. Altamirano le pasa la lupa a una de las participantes de Marruecos para que observe los diminutos brotes que permiten a la especie clonarse: &ldquo;Cuando la planta se rompe, de las cicatrices empiezan a formarse nuevos individuos, no necesita entrar en reproducci&oacute;n sexual&rdquo;.
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                María Altamirano es catedrática de Botánica en la Universidad de Málaga.                            </span>
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        M&aacute;s all&aacute; de esta playa de M&aacute;laga, Altamirano recorre el Mediterr&aacute;neo analizando los impactos en cadena que dejan estas peculiares caracter&iacute;sticas. Cuenta con aliados como Agostino Tomasello, otro de los asistentes del encuentro, profesor de bot&aacute;nica de la Universidad de Palermo y con quien ha publicado el primer estudio cient&iacute;fico sobre la presencia de <em>Rugulopteryx okamurae</em> en Italia. &ldquo;Esta especie est&aacute; determinando toda una serie de perturbaciones a nivel de ecosistemas, pero tambi&eacute;n desde el punto de vista econ&oacute;mico&rdquo;, apunta Tomasello.
    </p><p class="article-text">
        Ya sea en las costas de Tarifa o de Aspra, en Sicilia, ambos investigadores narran realidades paralelas: los pescadores culpan al alga asi&aacute;tica de arruinar un oficio ancestral. En infructuosos d&iacute;as de trabajo, llenan sus redes de algas con la esperanza de rescatar alg&uacute;n furtivo pez para, despu&eacute;s, pasar horas limpi&aacute;ndolas y devolver la pestilente invasora al mar. Las p&eacute;rdidas del sector pesquero en Tarifa ya superan los tres millones de euros al a&ntilde;o. A las administraciones, por su parte, les toca asumir el coste de limpiar las playas tras cada nueva marejada y plantear qu&eacute; hacer con las toneladas que recogen.
    </p><h2 class="article-text">Un viaje invisible con final infeliz</h2><p class="article-text">
        La llegada de <em>Rugulopteryx okamurae</em> al Mediterr&aacute;neo no es un caso aislado. Altamirano lo sabe. El tr&aacute;fico mar&iacute;timo internacional que atraviesa el Canal de Suez y, en menor medida, el Estrecho de Gibraltar, act&uacute;a como una autopista para especies ex&oacute;ticas. Aunque el Mediterr&aacute;neo representa menos del 1% de la superficie oce&aacute;nica mundial, acoge en torno a un tercio del tr&aacute;fico mar&iacute;timo global. Su c&aacute;lida temperatura representa un caldo de cultivo ideal para especies for&aacute;neas que viajan en las aguas de lastre de los cargueros y cruceros. &ldquo;Sospechamos que <em>Rugulopteryx okamurae</em> ha sido introducida no una vez, sino probablemente m&uacute;ltiples veces a trav&eacute;s de las aguas de lastre y, probablemente, contin&uacute;en haci&eacute;ndolo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para equilibrar su peso y mantener su flotabilidad durante la traves&iacute;a, los barcos mercantes cargan agua de lastre en los puertos de salida y la descargan en los puertos de llegada. En ese intercambio, a menudo depositan tambi&eacute;n esporas, prop&aacute;gulos, huevos o larvas que vienen del otro lado del mundo. Altamirano tambi&eacute;n conoce las trabas pol&iacute;ticas para frenar estas imprudencias. La Organizaci&oacute;n Mar&iacute;tima Internacional aprob&oacute; en 2004 un convenio para regular el agua de lastre, pero tard&oacute; trece a&ntilde;os en entrar en vigor. Desde septiembre de 2024, los buques que naveguen con bandera de un pa&iacute;s signatario o descarguen en sus puertos deben instalar sistemas de tratamiento que impidan la liberaci&oacute;n de part&iacute;culas mayores a diez micras. Sin embargo, las inspecciones rara vez son prioritarias frente a otras cuestiones portuarias. Y pa&iacute;ses mediterr&aacute;neos como Italia no han ratificado el convenio, lo que permite que buques extranjeros descarguen legalmente agua de lastre sin tratar.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los retrasos y las dificultades, Altamirano defiende que la medida supone un paso adelante para la protecci&oacute;n del Mediterr&aacute;neo. O, al menos, eso desea. La apuesta de la catedr&aacute;tica reposa en que, a largo plazo, deber&iacute;a apreciarse una disminuci&oacute;n del <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/especies-invasoras-informe-ipbes-salud-humana_1_10485870.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">n&uacute;mero de especies introducidas</a>. &ldquo;Si reducimos los vectores potenciales de entrada y dispersi&oacute;n, reduciremos la fortaleza de <em>Rugulopteryx</em>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El futuro de una invasi&oacute;n: de la ciencia a la pol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        Altamirano cree en la ciencia al servicio de la ciudadan&iacute;a. Por eso, cuando el MITECO le propuso liderar un informe t&eacute;cnico para mostrar el impacto ecol&oacute;gico y socioecon&oacute;mico de <em>Rugulopteryx okamurae </em>no titube&oacute;. Ahora celebra que su minucioso estudio culminara en un documento decisivo para que el Gobierno incluyera la especie en el cat&aacute;logo nacional de especies ex&oacute;ticas invasoras.
    </p><p class="article-text">
        Ese informe situ&oacute; a Espa&ntilde;a en la vanguardia europea y facilit&oacute; que <em>Rugulopteryx okamurae</em> se convirtiera en la primera macroalga de la lista de Especies Ex&oacute;ticas Invasoras preocupantes para la Uni&oacute;n. En 2022, tras dos a&ntilde;os de deliberaciones en la Comisi&oacute;n Europea, la propuesta espa&ntilde;ola prosper&oacute;. Con sinceridad, Altamirano recuerda lo complejo que result&oacute; el proceso: no todos los Estados miembros consideran una prioridad la <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecologica/deben-gestionarse-especies-exoticas-invasoras-preservar-medio-ambiente_132_10140625.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gesti&oacute;n</a> de una especie marina. &ldquo;Me gusta decir con orgullo que nuestro Ministerio fue capaz de argumentar de manera s&oacute;lida que las costas europeas eran muy susceptibles y estaban en riesgo&rdquo;. El tiempo le dio la raz&oacute;n: las zonas que los modelos se&ntilde;alaban como favorables para la especie, como las costas italianas, hoy est&aacute;n invadidas.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente paso fue desarrollar la estrategia nacional de control de <em>Rugulopteryx okamurae</em>, tambi&eacute;n de la mano del MITECO. Pero Altamirano se enfrent&oacute; a un folio en blanco. &ldquo;Fue un reto enorme porque no hab&iacute;a ning&uacute;n referente en Espa&ntilde;a de una estrategia para una especie marina. Los &uacute;nicos referentes fueron estrategias para especies muy distintas, como <em>Caulerpa taxifolia</em> o <em>Undaria pinnatifida </em>en Australia, en un contexto administrativo y geogr&aacute;fico que no tiene nada que ver con el Mediterr&aacute;neo&rdquo;. Aun as&iacute;, el documento se convirti&oacute; en la referencia indiscutible para la gesti&oacute;n del alga asi&aacute;tica en Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text">Entre la mejor intenci&oacute;n y el reproche</h2><p class="article-text">
        El &eacute;xito tambi&eacute;n conlleva cr&iacute;ticas y tanto ese documento como las posturas de Altamirano no est&aacute;n exentas de pol&eacute;mica. Las propiedades de <em>Rugulopteryx okamurae</em> plantean una paradoja: convertirla en un recurso para la producci&oacute;n de cosm&eacute;ticos, materiales aislantes, biopl&aacute;sticos o, incluso, como fuente de energ&iacute;a. Por ejemplo, en el encuentro organizado por la investigadora en M&aacute;laga, el Instituto Andaluz de Investigaci&oacute;n y Formaci&oacute;n en Agricultura y Pesca (IFAPA) present&oacute; un proyecto para usar el alga como bioestimulante en vi&ntilde;edos.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el uso del alga se vislumbra como una manera de desatascar playas y redes de pesca, a la profesora de bot&aacute;nica le genera escepticismo e inquietud. Duda del <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/sacar-partido-alga-asiatica-plan-junta-andalucia-desata-criticas-pescadores_1_12530028.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">beneficio socioecon&oacute;mico</a> de los posibles negocios mientras la administraci&oacute;n asume los costes de gesti&oacute;n del alga y los pescadores siguen sufriendo. Si una empresa quiere utilizar la biomasa, debe contribuir a compensar los gastos p&uacute;blicos y mejorar visiblemente la situaci&oacute;n. &ldquo;No estoy en contra de la valorizaci&oacute;n, pero s&iacute; de que se haga de manera desordenada y con el solo inter&eacute;s de lucro de entidades no impactadas&rdquo;. Por eso, respalda que tanto la normativa espa&ntilde;ola como la europea proh&iacute;ban su uso y comercializaci&oacute;n, salvo excepciones de investigaci&oacute;n, sanitarias o inter&eacute;s social.
    </p><p class="article-text">
        Dicha postura de cautela cient&iacute;fica no agrada a todo el mundo. &ldquo;Han salido muchos proyectos para darle uso que podr&iacute;an ser parte de la soluci&oacute;n, pero prefieren que se siga expandiendo&rdquo;, protesta Manuel Su&aacute;rez, patr&oacute;n mayor de la Cofrad&iacute;a de Pescadores de Tarifa. &Eacute;l condensa el malestar de una parte del sector pesquero: agotamiento y sensaci&oacute;n de abandono por parte de las autoridades desde hace una d&eacute;cada. Altamirano entiende la incomprensi&oacute;n, pero mantiene su caracter&iacute;stica firmeza: &ldquo;Precisamente para evitar la dispersi&oacute;n de la especie, el reglamento establece que no se puede hacer un uso comercial. Si no, nadie va a querer que el problema termine&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La frustraci&oacute;n de Su&aacute;rez se ahonda por el protocolo de limpieza que requieren las autoridades. Aunque se ide&oacute; para frenar el impacto de la invasi&oacute;n, en base al trabajo del MITECO y Altamirano, a los faenantes les resulta poco realista. &ldquo;El protocolo que existe es menos cre&iacute;ble que el cuento de los gnomos: quieren que limpiemos las algas y las guardemos, y desinfectemos el barco. O sea, vengo a trabajar para dedicarme a limpiar&rdquo;, ironiza el patr&oacute;n mientras, a pocos metros, sus compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n se afanan en liberar de alga sus embarcaciones. Ante estos testimonios, la investigadora coincide en que en el papel todo es m&aacute;s limpio que en las ajadas cubiertas. Por eso, apela al trabajo en conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Sin tapujos, empatiza con la dura situaci&oacute;n de los pescadores como principal sector socioecon&oacute;mico impactado. &ldquo;Un funcionario del ayuntamiento no va a dejar de cobrar su sueldo porque tenga toneladas en su playa, pero un pescador deja de recibir su jornal si tiene la mala suerte de coger una balsa de algas&rdquo;. Por otro lado, su profesionalidad la obliga a reconocer que las peque&ntilde;as embarcaciones de pesca contribuyen a la dispersi&oacute;n del alga asi&aacute;tica de manera no intencionada. &ldquo;Hay que conseguir que no limpien sus artes de pesca en el mar y facilitarles la desinfecci&oacute;n en puerto. Tenemos que trabajar con ellos en todos los pa&iacute;ses afectados&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Prevenir con ayuda de la ciudadan&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Si hay algo que obsesiona a la malague&ntilde;a de origen alem&aacute;n es sumar los esfuerzos de todas las partes involucradas para boicotear el ansia viajera de la &ldquo;Rugulo&rdquo;. Y al elenco de representantes de los &aacute;mbitos cient&iacute;ficos, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos le faltaba un elemento: la sociedad civil. A trav&eacute;s de su participaci&oacute;n en proyectos como Observadores del Mar, una plataforma de ciencia ciudadana del CSIC, que moviliza a m&aacute;s de 5.000 voluntarios en Catalu&ntilde;a, Altamirano completa la &uacute;ltima pieza del puzle: &ldquo;El ciudadano tiene que ser consciente de que es parte del problema, pero tambi&eacute;n parte de la soluci&oacute;n&rdquo;. Mencionar las posibilidades de acci&oacute;n le genera fervor. &ldquo;La detecci&oacute;n temprana de la especie en un sitio permite una ventana de gesti&oacute;n que puede minimizar mucho los impactos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Involucrar a la gente permite que este tipo de plataformas funcionen. Aunque se nutren de las fotos de especies que suben los cient&iacute;ficos amateurs, es fundamental la revisi&oacute;n y aprobaci&oacute;n profesional. Eso es lo que motiva a seguir contribuyendo, por ejemplo, a Mery Alorda, directora del club de buceo SuperDive en Tossa de Mar y coordinadora de un grupo de observadores. &ldquo;Lo maravilloso de la plataforma es que despu&eacute;s el equipo cient&iacute;fico confirma tus datos&rdquo;, ensalza. &ldquo;Y si hay tant&iacute;simos ojos mirando lo mismo, empezaremos a tener m&aacute;s informaci&oacute;n de nuestro litoral&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, cuando la erradicaci&oacute;n ya no es posible, Altamirano cree que la clave es identificar los impactos y proteger lo que a&uacute;n se puede. &ldquo;Es como la medicina: el que cura se lleva la fama, pero el que previene salva vidas sin saber cu&aacute;ntas y queda en el anonimato. En pol&iacute;tica pasa lo mismo: no es rentable actuar en prevenci&oacute;n porque no es visible, pero a largo plazo es lo &uacute;nico que funciona&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Navegar en conjunto como bote salvavidas</h2><p class="article-text">
        En pocos a&ntilde;os, esta apasionada de las algas ha pasado de investigar temas poco interesantes para los titulares en un rinc&oacute;n del Mediterr&aacute;neo a convertirse en una figura clave en la gesti&oacute;n y concienciaci&oacute;n de una invasi&oacute;n transfronteriza. Eso s&iacute;, su impert&eacute;rrito compromiso no flaquea: &ldquo;No busco protagonismo. Quiero ser &uacute;til&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no sorprende que cerca de 70 personas no dudaran en desplazarse desde sus diversos puntos del Mediterr&aacute;neo para acudir a su llamada en M&aacute;laga. Mientras el grupo fotograf&iacute;a las muestras reci&eacute;n recogidas en la orilla y anota cada matiz de sus explicaciones, Altamirano no pierde la oportunidad de recordar que la ciencia, por s&iacute; sola, no basta. &ldquo;Ya no podemos erradicar a <em>Rugulopteryx okamurae</em>, pero s&iacute; contenerla si trabajamos en conjunto&rdquo;. No dramatiza; al contrario, se&ntilde;ala el camino que queda por recorrer con la mezcla de rigor y calidez que la sostiene desde que un correo de 2016 alterara su destino y el del Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tener escenarios negativos no debe ser una excusa para la inacci&oacute;n, siempre se puede hacer algo&rdquo;. Y ah&iacute;, en mitad de la playa, ataviada con sencillos escarpines y las manos desbordadas de muestras de algas, se vislumbra qui&eacute;n es Mar&iacute;a Altamirano Jeschke. Una cient&iacute;fica que ha observado en primera l&iacute;nea la devastaci&oacute;n bajo el agua, que carga con la frustraci&oacute;n de los pescadores y con la maquinaria lenta de la administraci&oacute;n, pero que no desiste en su empe&ntilde;o por proteger el patrimonio natural. A veces duele, reconoce. Pero merece la pena. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Irene Baños]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/botanica-descubrio-macroalga-causa-estragos-mediterraneo_1_13186460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 19:35:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La botánica que descubrió la macroalga que causa estragos en el Mediterráneo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mediterráneo,Algas,Especies invasoras,Mar Mediterráneo,Naturaleza,Pesca]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Acequias tan valiosas como La Alhambra: 900 kilómetros de canales para conservar agua ante el cambio climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/acequias-valiosas-alhambra-900-kilometros-canales-conservar-agua-cambio-climatico_1_13157083.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2d9980e0-c09a-4b25-8542-63dec11509de_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Acequias tan valiosas como La Alhambra: 900 kilómetros de canales para conservar agua ante el cambio climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de investigadores trabaja en la recuperación de las acequias de careo, una técnica milenaria de Las Alpujarras para guiar el agua desde Sierra Nevada montaña abajo. Su valor como solución ante del cambio climático está reconocida por la Unesco.</p><p class="subtitle">Los actores clave para la acción climática en España se rearman para pelear por el futuro: “Es reversible”
</p></div><p class="article-text">
        Cuando caminas junto a una acequia de la Alpujarra granadina &ldquo;lo primero que notas es el frescor y el verdor que no encuentras en otras zonas&rdquo;, dice Fran Vilchez, presidente de la comunidad de regantes del municipio de C&aacute;&ntilde;ar. Es uno de los beneficios de un sistema de manejo del agua formado por una red de canales que surcan las monta&ntilde;as semi&aacute;ridas del <a href="https://www.eldiario.es/spin/sistema-hidraulico-imperio-romano-sierra-nevada-sigue-alimentando-manantiales-vegetacion-pleno-siglo-xxi-pm_1_12387582.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espacio Natural de Sierra Nevada</a> y que funciona desde la conquista musulmana.
    </p><p class="article-text">
        La de Barjas aporta cinco kil&oacute;metros a un tejido de m&aacute;s de novecientos. Empieza a unos 1.800 metros de altitud, donde se nutre de las aguas del deshielo, discurre por un bosque de casta&ntilde;os y robles, el m&aacute;s meridional de Europa, y permite regar unas 525 hect&aacute;reas de cultivo en extensivo de C&aacute;&ntilde;ar, antes de continuar monta&ntilde;a abajo.
    </p><p class="article-text">
        Se abandon&oacute; en los a&ntilde;os 90 porque apenas quedaban agricultores en la zona, pero gracias al Laboratorio de Arqueolog&iacute;a Biocultural (MemoLab) de la Universidad de Granada, que une a acad&eacute;micos de distintas disciplinas, comunidad de regantes y voluntarios nacionales y extranjeros para investigar y restaurar este sistema, fue recuperada hace una d&eacute;cada. Aqu&iacute; se cultiva principalmente olivar, frutales, vi&ntilde;as, hortalizas de temporada y casta&ntilde;os. Las aceitunas y el aceite para vender y el resto para el autoconsumo. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/actores-clave-accion-climatica-espana-rearman-pelear-futuro-reversible_1_13151937.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En un contexto de cambio clim&aacute;tico</a> marcado por el aumento de los periodos de sequ&iacute;a y un uso del campo cada vez m&aacute;s intensivo, estos sistemas de gesti&oacute;n del agua cobran relevancia como un posible modelo de adaptaci&oacute;n basado en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de mil a&ntilde;os de antig&uuml;edad, la t&eacute;cnica consiste en excavar canales en el terreno que durante la &eacute;poca de deshielo conducen el agua desde la cabecera de los r&iacute;os hacia determinados puntos en la ladera donde se filtra a los acu&iacute;feros y, desde all&iacute;, circula lentamente por el subsuelo para aflorar meses despu&eacute;s en manantiales en cotas m&aacute;s bajas, evitando su p&eacute;rdida por evaporaci&oacute;n y abasteciendo a las comunidades y a sus cultivos de terrazas en los meses que m&aacute;s escasea. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo importante de las acequias de careo es que son un sistema intencional de recarga de acu&iacute;feros&rdquo;, se&ntilde;ala Sergio Martos Rosillo, cient&iacute;fico del Instituto Geol&oacute;gico y Minero de Espa&ntilde;a que estudia estos sistemas desde hace una d&eacute;cada. &ldquo;El agua que circula por un r&iacute;o tiene una velocidad media de un metro por segundo. En un d&iacute;a hay 86.400 segundos, de modo que el agua que va por un r&iacute;o recorre 86 kil&oacute;metros. En Sierra Nevada tenemos el mar Mediterr&aacute;neo a menos de 40 kil&oacute;metros, o sea, que el agua se ir&iacute;a r&aacute;pido. La velocidad media en un acu&iacute;fero es de un metro al d&iacute;a, unos cien metros en tres meses. Entonces, el agua que infiltras va a salir con retraso. Aqu&iacute; lo llaman entretener el agua&rdquo;, explica el ge&oacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es f&aacute;cil o&iacute;r hablar de &ldquo;sembrar&rdquo; o &ldquo;criar&rdquo; agua, infiltrarla sabiendo por d&oacute;nde y cu&aacute;ndo saldr&aacute; de nuevo, o de borreguiles, los pastos de altas cumbres para los borregos, corderos sobre todo, que se crean al carear o empapar la monta&ntilde;a: palabras que reflejan el profundo conocimiento que los agricultores y pastores tienen de su territorio. Jos&eacute; Mar&iacute;a Mart&iacute;n Civantos, director de MemoLab y responsable del proceso de recuperaci&oacute;n de acequias hist&oacute;ricas, define esta t&eacute;cnica como &ldquo;la capacidad del ser humano a lo largo de la historia de observar, conocer, experimentar, aprender y transformar el medio de una manera positiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Investigaciones arqueol&oacute;gicas e hist&oacute;ricas sit&uacute;an las acequias de careo como el sistema de recarga de agua subterr&aacute;nea m&aacute;s antiguo de Europa pero, por supuesto, no el &uacute;nico. En otros lugares de Espa&ntilde;a y de Am&eacute;rica Latina se han encontrado soluciones parecidas basadas en el aprovechamiento de los recursos naturales con una intervenci&oacute;n m&iacute;nima. Para que el sistema funcione tienen que confluir una serie de factores: &ldquo;que la monta&ntilde;a tenga un sustrato de rocas duras, como los esquistos, que al estar expuestas mucho tiempo en la superficie se alteran y permiten la infiltraci&oacute;n del agua; que haya suficiente pendiente; que se d&eacute; un periodo seco largo &ndash;si llueve todo el a&ntilde;o no hace falta recargar el acu&iacute;fero&ndash; y que exista una comunidad que conozca y mantenga la t&eacute;cnica&rdquo;, detalla Martos Rosillo. 
    </p><p class="article-text">
        Poco antes del deshielo se limpian las acequias y se abren las compuertas de piedra para empezar a sembrar agua y en mayo o junio, dependiendo de lo que haya nevado, se cortan las de careo y se abren las de riego.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Sierra Nevada tiene un porcentaje de vegetación vinculada a la ribera más alto de lo esperado por su posición climática y geográfica</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Este sistema permite la supervivencia de los habitantes, sus cultivos y la biodiversidad de los ecosistemas. El ec&oacute;logo de la Universidad de Almer&iacute;a y director del Centro Andaluz para el Cambio Global, Javier Cabello, insiste en que &ldquo;las acequias contribuyen al mantenimiento o extensi&oacute;n de una biodiversidad que exist&iacute;a previamente&rdquo;. Se sab&iacute;a que Sierra Nevada tiene un porcentaje de vegetaci&oacute;n vinculada a la ribera m&aacute;s alto de lo esperado por su posici&oacute;n clim&aacute;tica y geogr&aacute;fica. &ldquo;Esto no quiere decir que el origen de esta flora sea la acequia, pero s&iacute; el mantenimiento en los periodos de sequ&iacute;a&rdquo;, reitera. Los borreguiles, que albergan &ldquo;altas tasas de endemicidad, han ampliado su tama&ntilde;o gracias al manejo hist&oacute;rico de las cabeceras de los r&iacute;os&rdquo;, dice como ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Tras estudiar el impacto de la acequia de Barjas en el tiempo y el espacio sobre el bosque de roble melojo que atraviesa, concluye que &ldquo;los periodos de sequ&iacute;a no se acusan en los anillos de crecimiento de los &aacute;rboles&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Contra las quejas de los ec&oacute;logos fluviales por el desv&iacute;o de los cauces, Cabello insiste en recordar que, por un lado, estos r&iacute;os son ganadores porque los flujos subterr&aacute;neos les aportan agua; y por otro, las acequias de careo sacan agua en la parte alta de la monta&ntilde;a solo cuando el r&iacute;o lleva mucho caudal, de manera que no tienen el mismo impacto que las de regad&iacute;o en la parte baja para uso exclusivo del riego de cultivos. De hecho, las mediciones de poblaciones de macroinvertebrados en distintos puntos de los r&iacute;os han revelado &ldquo;diferencias muy sutiles&rdquo;. Martos Rosillo a&ntilde;ade que el agua subterr&aacute;nea que brota en verano, al estar m&aacute;s fr&iacute;a que la superficial, sirve de refugio t&eacute;rmico para peces que no pueden estar en aguas calientes, como la trucha.
    </p><p class="article-text">
        Empapar la ladera aporta adem&aacute;s unos beneficios ecosist&eacute;micos muy importantes de cara al calentamiento global, como la reducci&oacute;n de riesgo de incendios forestales, una mayor densidad de vegetaci&oacute;n, de biodiversidad gen&eacute;tica, mayor absorci&oacute;n de carbono y control de la erosi&oacute;n. Y la clara funci&oacute;n de regulaci&oacute;n h&iacute;drica de las acequias de careo genera m&aacute;s fuentes en los pueblos porque hay m&aacute;s manantiales, donde el sapo partero y otros anfibios est&aacute;n a salvo de los depredadores de los r&iacute;os. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo era Sierra Nevada antes de que existieran los sistemas de careo? &ldquo;Es la pregunta del mill&oacute;n&rdquo;, confiesa Cabello, porque queda mucha investigaci&oacute;n por hacer. Sin acequias, los r&iacute;os se secar&iacute;an en verano y el paisaje ser&iacute;a totalmente diferente: &ldquo;No habr&iacute;a esta masa de bosquetes y probablemente habr&iacute;a bastantes menos manantiales&rdquo;. En Sierra Nevada, la conquista &aacute;rabe y bereber que comenz&oacute; en el siglo VIII trajo un conjunto de conocimientos muy avanzados sobre bot&aacute;nica, geograf&iacute;a, hidrolog&iacute;a o matem&aacute;ticas que transformaron el paisaje y a sus habitantes de una forma &ldquo;relativamente pac&iacute;fica y r&aacute;pida&rdquo;, apunta Mart&iacute;n Civantos. 
    </p><p class="article-text">
        Quedarse de brazos cruzados mientras esta herencia desaparece no era una opci&oacute;n. As&iacute; pues, Mart&iacute;n Civantos y una la red de colaboradores en aumento que investiga estos sistemas desde distintas disciplinas comenzaron con la de Barjas en 2014 el proceso de recuperaci&oacute;n de acequias en desuso. Hasta la fecha han restaurado cien kil&oacute;metros de acequias, de careo y de riego, fundamentalmente en Granada, pero tambi&eacute;n en Almer&iacute;a y C&aacute;ceres. En 2023, la red de acequias fue reconocida por la Unesco como Sitio Demostrativo de Hidrolog&iacute;a por la gesti&oacute;n respetuosa del medio ambiente, la creaci&oacute;n de servicios ecosist&eacute;micos y el aumento de biodiversidad que generan.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Ródenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/acequias-valiosas-alhambra-900-kilometros-canales-conservar-agua-cambio-climatico_1_13157083.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 22 Apr 2026 19:52:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Acequias tan valiosas como La Alhambra: 900 kilómetros de canales para conservar agua ante el cambio climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sierra Nevada,Cambio climático,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El desconcertante avance del castor por media España]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/desconcertante-avance-castor-media-espana_1_13084460.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4c5f3b65-c779-49ae-ae11-82f8b9150260_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El desconcertante avance del castor por media España"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El roedor se considera un héroe climático en Norteamérica, donde se han estudiado los beneficios de su gran capacidad ingeniera para reducir inundaciones y recuperar biodiversidad en los ríos. Aquí, sin embargo, aún se desconoce el impacto que tendrá su expansión por el país.</p><p class="subtitle">El castor europeo también ha llegado al río Tajo: “La hipótesis es que hay hasta tres familias”
</p></div><p class="article-text">
        En 2022 los detectaron en el r&iacute;o Tormes, afluente del Duero, casi en la raya con Portugal; en 2023 en el Guadalquivir, en Ja&eacute;n; y en 2024 en el Tajo, aguas abajo del embalse de Entrepe&ntilde;as. Cient&iacute;ficos y autoridades lo atribuyen a sueltas incontroladas, aunque nadie sabe qui&eacute;n hay detr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2024, el paleozo&oacute;logo Marco Ans&oacute;n se llev&oacute; una enorme sorpresa mientras estudiaba las aves del r&iacute;o Tajo. Estaba escondido al borde del agua cuando escuch&oacute; un chapoteo. Se gir&oacute;, esperando ver un corzo o un jabal&iacute;, pero ante sus ojos, sumergi&eacute;ndose en el cauce, <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/presas-falsas-castores-convierten-nueva-herramienta-restaurar-zonas-arrasadas-incendios_1_12952835.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hab&iacute;a un castor</a>. &ldquo;Me vol&oacute; la cabeza. No fui capaz ni de levantar la c&aacute;mara de fotos, solo pude grabar con el m&oacute;vil c&oacute;mo se met&iacute;a en el agua&rdquo;, rememora Ans&oacute;n, que llevaba a&ntilde;os estudiando la rica fauna de este tramo del r&iacute;o como parte de &ldquo;un colectivo de estudio zool&oacute;gico&rdquo;, el Centro de Estudios Animales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La persona que los est&aacute; soltando por toda Espa&ntilde;a escogi&oacute; el punto muy correctamente. En vez de ser como la mayor&iacute;a de los bosques de ribera, que est&aacute;n arrasados, en este tramo el bosque tiene por lo menos ocho o 14 metros, un h&aacute;bitat donde pod&iacute;an medrar&rdquo;, apunta. All&iacute; los castores encuentran refugio y comida abundante, la corteza de &aacute;rboles como chopos y sauces, y tambi&eacute;n hierbas y plantas de las que se alimentan en primavera y verano. Con una compa&ntilde;era, Ans&oacute;n lleva a&ntilde;o y medio estudiando met&oacute;dicamente esta nueva poblaci&oacute;n en los meandros del Tajo, y han detectado tres n&uacute;cleos de castores &ndash;son animales familiares y muy territoriales&ndash; en unos 18 kil&oacute;metros de r&iacute;o. Trabajan en consultoras ambientales y lo hacen en su tiempo libre &ldquo;por af&aacute;n de conocimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Consejer&iacute;a de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, los t&eacute;cnicos y los agentes ambientales de Guadalajara conoc&iacute;an la presencia de castor desde 2022, aunque la noticia se mantuvo en secreto hasta que lo publicaron los expertos del Centro de Estudios Animales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se pretende llevar a cabo en breve un seguimiento m&aacute;s exhaustivo que contempla incluso la posibilidad de captura y marcaje de ejemplares&rdquo;, aseguran desde la Consejer&iacute;a. No saben cu&aacute;ntos castores hay en la regi&oacute;n, aunque afirman que solo est&aacute;n en la cuenca del Tajo. En junio de este a&ntilde;o, un animal apareci&oacute; muerto muchos kil&oacute;metros aguas abajo, en la provincia de Toledo, flotando panza arriba en el r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para m&iacute; es una pasada poder estudiar la aparici&oacute;n de una especie en un h&aacute;bitat. Quiz&aacute; saquemos las mismas conclusiones que en otros sitios, aunque esto es un contexto diferente, m&aacute;s mediterr&aacute;neo&rdquo;, cuenta Ans&oacute;n. Aunque en r&iacute;os como el Tajo <a href="https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/castores-no-necesitan-ver-agua-actuar-si-estuviera-oirla-empiezan-construir-presas-pm_1_12415867.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los castores europeos no hacen presas</a> &ndash;ni las t&iacute;picas casas de madera&ndash;, ya est&aacute;n detectando algunos cambios ecol&oacute;gicos. Un ejemplo es la madera muerta, por los &aacute;rboles derribados por los roedores.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, la historia del regreso del roedor se remonta a 2003, envuelta en la bruma del valle del Ebro. En la confluencia con el r&iacute;o Arag&oacute;n aparecieron <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/castor-europeo-llegado-rio-tajo-hipotesis-hay-tres-familias_1_11929207.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">18 ejemplares de origen centroeuropeo</a>, una suelta clandestina que nunca ha sido reivindicada.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/sostenibilidad/castor-aparece-guadalquivir-apunta-bombardeo-ilegal-creado-tercera-colonia-espana-as_1_10866076.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">especie estaba estrictamente protegida por la legislaci&oacute;n europea</a> pero, al tratarse de animales sin papeles, las administraciones espa&ntilde;olas pidieron permiso a Bruselas para acabar con ellos. Aunque La Rioja, Navarra y Arag&oacute;n mataron m&aacute;s de 200, los castores siguieron medrando en los r&iacute;os de la cuenca del Ebro. Ya se han asentado por buena parte de ella, desde el norte de Burgos o &Aacute;lava hasta algunos r&iacute;os del Pirineo. No hay datos oficiales sobre su poblaci&oacute;n total: tan solo en La Rioja se estiman entre 436 y 465 ejemplares, seg&uacute;n un censo de 2023. Ante el fracaso del plan de erradicaci&oacute;n, en 2018 la Comisi&oacute;n Europea consider&oacute; que la especie deb&iacute;a considerarse nativa y renaturalizada en el pa&iacute;s: su indulto final lleg&oacute; en diciembre de 2020, cuando el Gobierno la protegi&oacute; legalmente. Poco despu&eacute;s, en una coincidencia temporal algo sospechosa, comenzaron a aparecer nuevas poblaciones en puntos muy alejados de la cuenca del Ebro.
    </p><p class="article-text">
        El castor es un icono de la renaturalizaci&oacute;n, la teor&iacute;a conservacionista que busca recuperar los procesos ecol&oacute;gicos a gran escala como ant&iacute;doto frente a la crisis clim&aacute;tica y de extinci&oacute;n de especies. Ning&uacute;n otro animal, aparte del ser humano, es capaz de moldear tanto su entorno. En Norteam&eacute;rica, hay presas de castor que incluso pueden verse desde el espacio, aunque sus primos europeos no son tan duchos en esas obras de ingenier&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como punta de lanza del rewilding, el regreso de la especie tambi&eacute;n se ha producido &ndash;en ocasiones&ndash; fuera del radar de las administraciones en otros pa&iacute;ses. Por ejemplo, en 2014, al descubrirse una familia de castores en el suroeste de Inglaterra, en Devon, una ONG logr&oacute; convencer a la administraci&oacute;n para que les dejaran quedarse, con una prueba piloto de diez a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Junto a la Universidad de Exeter, han medido notables efectos gracias a su recuperaci&oacute;n: tras fuertes lluvias, los humedales creados por los castores reduc&iacute;an hasta un 30% el caudal de los r&iacute;os, limitando las inundaciones. Al ralentizar el agua y soltarla lentamente en periodos secos, tambi&eacute;n mitigan el impacto de las sequ&iacute;as, y crean un oasis para multitud de especies. Murci&eacute;lagos, anfibios, peces o peque&ntilde;os mam&iacute;feros aumentaron su poblaci&oacute;n a lo largo del experimento.
    </p><p class="article-text">
        A principios de 2025, siguiendo la estela de Escocia, el Gobierno brit&aacute;nico anunci&oacute; que las poblaciones de la especie podr&iacute;an seguir viviendo en libertad en Inglaterra. Tambi&eacute;n ofrecer&aacute;n permisos para liberar castores, a los que se celebra como &ldquo;h&eacute;roes clim&aacute;ticos&rdquo; y un ejemplo de 'soluciones basadas en la naturaleza' de bajo coste.
    </p><p class="article-text">
        De vuelta a Espa&ntilde;a, es dif&iacute;cil encontrar semejante entusiasmo por la especie. El ambient&oacute;logo Jorge Echegaray, coautor de un manual de divulgaci&oacute;n y gu&iacute;a para el tratamiento informativo sobre el castor, lo achaca al &ldquo;pecado original&rdquo; de la suelta ilegal de principios de los 2000.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; efectos puede tener la especie en los ecosistemas de la Espa&ntilde;a mediterr&aacute;nea? &ldquo;Se ha estudiado sobre todo en ambientes del norte de Europa o Norteam&eacute;rica, y siempre con una intenci&oacute;n de encontrar una valoraci&oacute;n positiva&rdquo;, plantea con cautela Jacinto Rom&aacute;n, uno de los autores de una investigaci&oacute;n de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana sobre la fecha de extinci&oacute;n del castor en el pa&iacute;s. Considera que algunas especies saldr&aacute;n ganando y otras perdiendo ante la llegada del castor. &ldquo;Por eso, para reintroducir cualquier animal extinto en un territorio, siempre deben hacerse estudios previos&rdquo;, incide.
    </p><p class="article-text">
        Para encontrar respuestas, el cient&iacute;fico Duncan Halley, del Instituto Noruego de Investigaci&oacute;n de la Naturaleza, sugiere mirar a otra zona &aacute;rida donde los castores est&aacute;n regresando tras ser exterminados: el suroeste de Estados Unidos. En lugares como Nuevo M&eacute;xico o California, se ha demostrado que sus presas aumentan la recarga de acu&iacute;feros e incluso act&uacute;an de cortafuegos frente a los incendios forestales. Halley, uno de los mayores conocedores sobre la especie, cree que las autoridades espa&ntilde;olas deber&iacute;an anticiparse a los posibles conflictos que surjan cuando la construcci&oacute;n de presas &ldquo;se haga m&aacute;s com&uacute;n&rdquo; y algunas choquen con intereses humanos. A fin de cuentas, compartimos con estos industriosos roedores uno de los paisajes m&aacute;s humanizados, las riberas y valles fluviales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/desconcertante-avance-castor-media-espana_1_13084460.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 21:21:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El desconcertante avance del castor por media España]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castor,Biodiversidad,Ríos,Río Tajo,Río Ebro,Guadalajara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un humedal único cerca de la Puerta del Sol: la lucha vecinal para que el hormigón no llegue a las Lagunas de Ambroz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/humedal-unico-cerca-puerta-sol-lucha-vecinal-hormigon-no-llegue-lagunas-ambroz_1_13066641.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5475fd92-9b93-477d-9769-ed1b3935d477_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un humedal único cerca de la Puerta del Sol: la lucha vecinal para que el hormigón no llegue a las Lagunas de Ambroz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los vecinos ahora buscan proteger este ecosistema acuático, creado de forma espontánea en una antigua mina a cielo abierto, de la restauración de la empresa, que pretende taparlo todo</p><p class="subtitle">Así se ha recuperado la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa
</p></div><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a de la Concha recuerda que descubri&oacute; las Lagunas de Ambroz de casualidad, durante el encierro de la pandemia, en la primavera de 2020. Pensando en sitios verdes para pasear y despejar la mente, Rafa, un amigo suyo, compa&ntilde;ero de la organizaci&oacute;n ecologista SEO Birdlife, le sugiri&oacute; el &ldquo;humedal escondido&rdquo;, de dif&iacute;cil acceso, ubicado cerca de su barrio. &ldquo;No s&eacute; de qu&eacute; sitio me hablas&rdquo;, fue su respuesta. Horas m&aacute;s tarde, los dos estaban, at&oacute;nitos, observando el cortejo de dos Somormujo lavanco, una especie de ave acu&aacute;tica. Miguel &Aacute;ngel volvi&oacute; a su casa extasiado, sin dar cr&eacute;dito del entorno natural que acababa de disfrutar a solo 600 metros de su hogar. &ldquo;As&iacute; empez&oacute; todo&rdquo;, cuenta seis a&ntilde;os despu&eacute;s, sobre una inspiradora y tenaz lucha ciudadana de la que forma parte.
    </p><p class="article-text">
        Porque a los d&iacute;as siguientes, Miguel &Aacute;ngel, su mujer, Sara, Rafa y otros integrantes de SEO Birdlife, empezaron a buscar informaci&oacute;n sobre este punto geogr&aacute;fico del extrarradio este de la ciudad de Madrid: qu&eacute; usos se le hab&iacute;a dado a esos terrenos, casi 700 hect&aacute;reas, al lado de la M-40, pertenecientes al distrito de San Blas-Canillejas; por qu&eacute; se hab&iacute;an formado lagunas; tambi&eacute;n difundir su existencia, organizando visitas con los vecinos del barrio y con miembros de otras organizaciones amigas. &ldquo;Esto hay que protegerlo&rdquo;, fue la conclusi&oacute;n del grupo. 
    </p><p class="article-text">
        Tirando del hilo, descubrieron que en ese sitio hab&iacute;a funcionado una mina a cielo abierto de sepiolita, una arcilla de gran capacidad de absorci&oacute;n que se utiliza en productos industriales. Cuando el proyecto cerr&oacute; (1977-2007), la emergencia de agua de nivel fre&aacute;tico &ndash;acumulada en el subsuelo&ndash; hacia la superficie origin&oacute; unas balsas. Con el paso de los a&ntilde;os, el lugar, sin ninguna presencia humana, experiment&oacute; un proceso de renaturalizaci&oacute;n que desemboc&oacute; en un humedal, &ldquo;un aut&eacute;ntico <em>hotspot</em> de biodiversidad en Madrid&rdquo;, en palabras de Eva Hern&aacute;ndez, coordinadora del &aacute;rea de gobernanza de SEO/BirdLife.
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                Lagunas de Ambroz                            </span>
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        &ldquo;Un tesoro natural &uacute;nico, un regalo impensado entre tantas carreteras y hormig&oacute;n&rdquo;, agrega Miguel &Aacute;ngel. Las Lagunas de Ambroz, como se ha nombrado a este humedal &ndash;el agua proviene del arroyo de Ambroz&ndash;, est&aacute;n a 20 minutos en metro de la Puerta del Sol. A menos de diez kil&oacute;metros en l&iacute;nea recta. En total, hay tres lagunas. Una grande, en el centro del terreno. Y dos m&aacute;s peque&ntilde;as, en los extremos del per&iacute;metro.
    </p><p class="article-text">
        Madrid tiene los pulmones verdes de Casa de Campo, El Pardo y El Retiro, ubicados en el norte. En el sur y el este, hay muy pocos refugios que alivien el efecto isla de calor urbana. &ldquo;Estamos hablando de un sumidero de un mont&oacute;n de contaminantes que genera el entorno de la ciudad y que sin duda va en beneficio de la calidad del aire de los municipios cercanos&rdquo;, describe. 
    </p><p class="article-text">
        Por eso, explica Yago Mart&iacute;nez, de Ecologistas en Acci&oacute;n, es de vital importancia proteger este humedal, &ldquo;que representa una infraestructura clave de prevenci&oacute;n sanitaria, bienestar y calidad de vida en los barrios del este y el sur de Madrid, zonas densamente pobladas, con un d&eacute;ficit estructural de zonas verdes&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">La lucha ciudadana</h2><p class="article-text">
        Cuando Miguel &Aacute;ngel y los pioneros de esta gesta advirtieron el valor ecosist&eacute;mico del hallazgo decidieron organizarse. Primero, crearon un grupo de trabajo para salvar las Lagunas de Ambroz y todo su entorno, hoy conformado por las principales organizaciones de conservaci&oacute;n de naturaleza de Espa&ntilde;a, las asociaciones vecinales de San Blas-Canillejas y Vic&aacute;lvaro y la Federaci&oacute;n Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). Lograron que el Ayuntamiento de Madrid, que no conoc&iacute;a la existencia de este entorno, creara una comisi&oacute;n para analizar el futuro de las lagunas.
    </p><p class="article-text">
        Luego, a trav&eacute;s de un proyecto de ciencia ciudadana, revelaron la biodiversidad del humedal con el objetivo de conocer su valor ecol&oacute;gico y ambiental. El <a href="https://www.ecologistasenaccion.org/wp-content/uploads/2022/07/informe-biodiversidad-lagunas-ambroz.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">trabajo</a>, que llev&oacute; meses, concluy&oacute; con cifras apabullantes: 1.080 especies de invertebrados; 156 de aves; 13 de mam&iacute;feros; 449 taxones de flora; 11 especies de herpetofauna y 55 de hongos.
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                Abejaruco europeo en las Lagunas de Ambroz.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El 41 % de las especies identificadas est&aacute;n incluidas en el Libro Rojo de Aves de Espa&ntilde;a, de las cuales el 20 % de las poblaciones est&aacute;n amenazadas. Miguel &Aacute;ngel pone el ejemplo del Saga pedo, un saltamontes carn&iacute;voro gigante, visualizado en once ocasiones en los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os en toda la pen&iacute;nsula, en peligro de extinci&oacute;n. &ldquo;Hemos observado insectos que son potenciales descubrimientos de especies nuevas para la ciencia. En este entorno, se pueden hallar m&aacute;s especies de orqu&iacute;deas que en toda la provincia de Valladolid&rdquo;, revela. 
    </p><p class="article-text">
        Al tratarse de una zona no alterada por la agricultura y la ganader&iacute;a industrial &ndash;no se han vertido qu&iacute;micos en el suelo&ndash;, el humedal contiene especies de plantas que han desaparecido del resto de la Comunidad de Madrid. &ldquo;Estas lagunas son una oportunidad hist&oacute;rica para integrar naturaleza, biodiversidad y salud p&uacute;blica en el coraz&oacute;n de Madrid&rdquo;, subraya Hern&aacute;ndez. 
    </p><h2 class="article-text">La primera amenaza: la restauraci&oacute;n minera</h2><p class="article-text">
        Con este inventario en la mano, este colectivo ciudadano lucha desde hace tres a&ntilde;os para crear un espacio natural de uso p&uacute;blico. Una &ldquo;Casa de Campo del Este&rdquo;, explica Miguel &Aacute;ngel. El proyecto pretende incluir las lagunas dentro del cat&aacute;logo de embalses y humedales de la Comunidad de Madrid. Y forjar un &ldquo;corredor ecol&oacute;gico&rdquo; que conecte las lagunas con el Parque Regional del Sureste.
    </p><p class="article-text">
        Pero el deseo est&aacute; plagado de escollos. En 2025 la empresa minera present&oacute; su plan de restauraci&oacute;n ante la Comunidad de Madrid, un documento obligatorio para, finalizada la concesi&oacute;n de la explotaci&oacute;n, devolver el equilibrio al terreno. 
    </p><p class="article-text">
        Pero el plan, denuncia Ecologistas en Acci&oacute;n, contempla &uacute;nicamente el relleno de los huecos dejados, sin considerar la nueva situaci&oacute;n medioambiental generada por las lagunas. &ldquo;En vez de potenciar toda la vida que ha florecido, lo que est&aacute;n haciendo es taparla, la soluci&oacute;n m&aacute;s r&aacute;pida y econ&oacute;mica&rdquo;, denuncia Miguel &Aacute;ngel.
    </p><p class="article-text">
        A finales del a&ntilde;o pasado, las m&aacute;quinas taparon la laguna m&aacute;s peque&ntilde;a. De extenderse por todo el humedal, la restauraci&oacute;n pondr&aacute; en peligro los 200 ejemplares de avi&oacute;n zapador que viven en la zona, un ave protegida en la Comunidad de Madrid. &ldquo;Urge un nuevo plan de restauraci&oacute;n que permita mantener y mejorar la biodiversidad instalada en la zona mediante la restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica en lugar del relleno de la laguna artificial generada por la explotaci&oacute;n minera&rdquo;, pide este vecino.
    </p><h2 class="article-text">La segunda amenaza: 18.000 viviendas</h2><p class="article-text">
        En septiembre, el ayuntamiento dio el primer paso para construir un nuevo barrio en el distrito de San Blas-Canillejas. La Nueva Centralidad del Este se encuentra en fase de evaluaci&oacute;n t&eacute;cnica y ambiental. Contempla la construcci&oacute;n de 18.000 viviendas en una extensi&oacute;n de 158,83 hect&aacute;reas en el entorno de las Lagunas de Ambroz. El humedal quedar&iacute;a reducido de 700 a 130 hect&aacute;reas, integrado en un futuro bosque metropolitano.
    </p><p class="article-text">
        En el pleno del 24 de febrero, cuando M&aacute;s Madrid puso a consideraci&oacute;n la propuesta vecinal de darle vida a una nueva Casa de Campo &ndash;que fue rechazada&ndash;, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, aclar&oacute; que el proyecto contempla el &ldquo;nivel de protecci&oacute;n m&aacute;xima&rdquo; para preservar las lagunas. 
    </p><p class="article-text">
        Argument&oacute; que es posible &ldquo;conciliar la necesidad de crear una oferta de viviendas con la protecci&oacute;n del medio ambiente&rdquo;. &ldquo;La tarea de proteger las Lagunas de Ambroz tiene que ir de la mano con el desarrollo de la ciudad de Madrid&rdquo;, justific&oacute; en su intervenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para Miguel &Aacute;ngel, el hormig&oacute;n y las m&aacute;quinas son incompatibles con la conservaci&oacute;n de este ecosistema. Un parque urbano &ldquo;no preserva la biodiversidad, no lucha contra el cambio clim&aacute;tico, no protege la flora y la fauna&rdquo;. &ldquo;Hablamos de anillos de jardines, que ya hay muchos en Madrid, cuando lo que se trata es de conservar una zona que tiene valores naturales &uacute;nicos&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        Los vecinos remarcan esta paradoja: un espacio renaturalizado de forma espont&aacute;nea, sin la intervenci&oacute;n humana, necesario para contrarrestar la crisis clim&aacute;tica y de biodiversidad, el reto m&aacute;s importante de estos tiempos, amenazado por la intervenci&oacute;n humana para seguir edificando en una ciudad a la que le sobra cemento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/humedal-unico-cerca-puerta-sol-lucha-vecinal-hormigon-no-llegue-lagunas-ambroz_1_13066641.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 21:36:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un humedal único cerca de la Puerta del Sol: la lucha vecinal para que el hormigón no llegue a las Lagunas de Ambroz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Seo Birdlife,Vecinos,Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así se ha recuperado la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/recuperado-montana-unica-demolicion-pista-esqui-europa_1_12988052.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/813d2d39-f4f8-4098-a82b-2f8236023efc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así se ha recuperado la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Valcotos, en la Sierra de Guadarrama, se desmanteló de forma manual para recuperar la montaña en su estado original. A pesar de su pequeño tamaño, el titánico proceso de restauración sigue siendo un referente pionero e innovador.
</p><p class="subtitle">La estación de esquí de Navacerrada disfruta su quinta temporada con licencia caducada
</p></div><p class="article-text">
        Juan Antonio Vielva sali&oacute; a dar un paseo monta&ntilde;a arriba en pleno invierno. Estaba nevado y quer&iacute;a verla bajo el manto blanco sin cables, sin pilonas de hormig&oacute;n, telesillas, remontes, construcciones, ni cabinas de motores. A unos 2.000 metros de altitud se encontr&oacute; a un se&ntilde;or mayor sentado en una piedra, que lloraba. Vielva, que entonces era director del Parque Natural de Pe&ntilde;alara, le ofreci&oacute; ayuda, pens&oacute; que hab&iacute;a sufrido un percance; pero aquella persona no pod&iacute;a creer que ten&iacute;a delante de nuevo ese paisaje; estaba convencido, le dijo entre l&aacute;grimas, de que morir&iacute;a sin ver Pe&ntilde;alara en su forma original, como hab&iacute;a sido tantos a&ntilde;os antes.
    </p><p class="article-text">
        Todo empez&oacute; con una v&iacute;a de tren, un club alpino y una ley de la &eacute;poca franquista que aspiraba a convertir esta <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pistas-madrilenas-estacion-esqui-navacerrada-permiso-caducado-anos_1_8547812.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte de la Sierra de Guadarrama en la Manga del Mar Menor</a>; un lugar de inter&eacute;s tur&iacute;stico nacional que preve&iacute;a bloques de chalets al borde de la laguna de Pe&ntilde;alara, un valioso ecosistema glaciar. Aquel intento de operaci&oacute;n inmobiliaria a lo bestia y de turismo de masas se qued&oacute; en una estaci&oacute;n de esqu&iacute; enclavada en el puerto de los Cotos. Parece de lo m&aacute;s natural ver a esquiadores, enfundados en sus trajes, subir a un telesilla impulsado por un motor para ascender todo lo que se pueda y despu&eacute;s deslizarse ladera abajo. Pero en nuestra cultura pensamos menos, si es que lo pensamos, c&oacute;mo se llamaban las especies de &aacute;rboles que se talaron para hacer posible ese disfrute, en los arroyos y cursos de agua que se desviaron, alterando el ecosistema, o en el alquitr&aacute;n esparcido bajo la nieve, necesario para que la humedad no arruine la experiencia en la pista.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Pe&ntilde;alara fue declarado parque natural en 1990 por sus excepcionales valores ambientales y paisaj&iacute;sticos, ya eran muchas las personas a las que una estaci&oacute;n de esqu&iacute; en semejante paraje les parec&iacute;a una anomal&iacute;a: acad&eacute;micos, conservacionistas, profesores de universidad, escritores. Desde esa fecha y durante los siguientes a&ntilde;os, la empresa propietaria de la estaci&oacute;n, que tambi&eacute;n ten&iacute;a permiso de construir, hac&iacute;a planes urban&iacute;sticos y de ampliaci&oacute;n, mientras se organizaba una ofensiva que termin&oacute; con la expropiaci&oacute;n de Valcotos, como se llamaba el complejo de esqu&iacute; alpino. &ldquo;Recib&iacute; amenazas, contrataron a abogados para ir a buscar a la gente del pueblo y que cobrara el lucro cesante por las p&eacute;rdidas que iba a tener al cerrar la estaci&oacute;n&rdquo;, rememora Juan Antonio Vielva. Esa misma gente pregunt&oacute; tiempo despu&eacute;s si alguien vendr&iacute;a a cobrarle el dinero extra que ahora ganaba; una vez desaparecida la estaci&oacute;n, le iba mucho mejor porque acud&iacute;an m&aacute;s personas a disfrutar de la nieve y del entorno que cuando solo iba el exclusivo mundo del esqu&iacute;.
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                Estación de Navacerrada /EA                            </span>
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        Quien compr&oacute; Valcotos para restaurar el espacio natural fue la Comunidad de Madrid por decisi&oacute;n de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n. &ldquo;Fue la valent&iacute;a pol&iacute;tica de la derecha en Madrid de ese momento. El PP de entonces atend&iacute;a estas cosas, escuchaba, eran otros tiempos&rdquo;, recuerda con pesimismo Vielva.
    </p><p class="article-text">
        Valcotos era una estaci&oacute;n muy peque&ntilde;a, poco m&aacute;s de tres kil&oacute;metros de pistas; algo insignificante si se compara con Los Tres Valles en los Alpes franceses, una de las m&aacute;s grandes del mundo, con 600 kil&oacute;metros de pistas. Pero Valcotos fue la primera y por ahora la &uacute;nica estaci&oacute;n de esqu&iacute; del pa&iacute;s y de Europa que se ha desmantelado para recuperar la monta&ntilde;a en su estado original. El proyecto de restauraci&oacute;n, que a&uacute;n hoy permanece activo, sigue siendo pionero y un referente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Guadarrama no es los Alpes, pero es el s&iacute;mbolo donde nace en gran parte la conciencia ambiental en Espa&ntilde;a, en el siglo XVIII los naturalistas ven&iacute;an aqu&iacute;&rdquo;. Dice esto Julio V&iacute;as, una de las personas que m&aacute;s sabe sobre esta sierra. De paseo por la antigua estaci&oacute;n una ma&ntilde;ana de febrero, se&ntilde;ala una pendiente donde solo se ven pinos, ni rastro de remontes, ni vallas, ni casetas, nada. &ldquo;La &uacute;ltima vez que sub&iacute; en el telesilla fue en 1997, dos a&ntilde;os antes de que lo desmantelaran, esto ha cambiado radicalmente; estabas en la Morcuera, al atardecer, y ve&iacute;as el perfil de la sierra plagado de remontes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El antiguo director del parque, Vielva, reconoce que cuando empez&oacute; la restauraci&oacute;n no sab&iacute;an qu&eacute; hacer, nadie hab&iacute;a hecho algo as&iacute; antes. &ldquo;No ten&iacute;amos ni idea&rdquo;, se r&iacute;e. Todo fue prueba y error, siguiendo el principal consejo que le dio el bot&aacute;nico y ec&oacute;logo Pedro Monserrat, cofundador del Instituto Pirenaico de Ecolog&iacute;a de Jaca, un centro pionero y muy avanzado. &ldquo;Me dijo, Juan, lo que no sepas, no toques&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pero lo tit&aacute;nico ya no solo era recuperar el paisaje, sino hacerlo de forma manual, sin medios mec&aacute;nicos para no da&ntilde;ar la monta&ntilde;a m&aacute;s de lo que ya estaba. Y a esa altitud. Cuatro operarios contratados por la empresa p&uacute;blica Tragsa met&iacute;an piedra a piedra los enormes bloques de hormig&oacute;n de las construcciones dentro de bolsones de obra que un helic&oacute;ptero transportaba despu&eacute;s monta&ntilde;a abajo. Las gr&uacute;as empujaban los pilones y las ruedas sobre las que daban la vuelta los telesillas; se montaron andamios bajo las enormes estructuras de hierro para retirar las piezas. Dentro de todo, esa fue la tarea m&aacute;s sencilla. El d&iacute;a que aquel se&ntilde;or llor&oacute; por ver de nuevo el paisaje de Pe&ntilde;alara, a&uacute;n faltaba recuperar la topograf&iacute;a de toda aquella sierra.
    </p><p class="article-text">
        Los suelos hab&iacute;an quedado tan degradados que no se pod&iacute;a plantar nada, hab&iacute;a que conseguir tierra, y se fue a por ella a los cortafuegos de la Morcuera, pues su composici&oacute;n y altura eran parecidas. La consigna de la direcci&oacute;n del parque era: nada de especies comerciales, hay que regenerar con vegetaci&oacute;n original. As&iacute; que el equipo deshac&iacute;a las bo&ntilde;igas de las vacas que pastaban, pues ah&iacute; dentro estaban las semillas; despu&eacute;s se hac&iacute;a un cercado, segaban y las esparc&iacute;an. El material vegetal se sub&iacute;a con animales. &ldquo;Tuvimos muchos disgustos, se quitaba la nieve y de nuevo todo estaba seco, marr&oacute;n, yo dec&iacute;a me cago en&hellip;&rdquo;, recuerda el antiguo director.
    </p><p class="article-text">
        No todo fueron logros. En Pe&ntilde;alara faltan praderas. &ldquo;Quiz&aacute; fue culpa m&iacute;a, que no insist&iacute; lo suficiente&rdquo;, dice Vielva. Los piornos se han extendido, pero la intenci&oacute;n de la restauraci&oacute;n era obtener un paisaje m&aacute;s diverso. Se le ocurri&oacute; que con un pastor de ovejas que supiera guiarlas muy bien, las bo&ntilde;igas de los animales dispersar&iacute;an semillas hasta crear un tapiz. &ldquo;Ofrec&iacute;amos alojamiento y un sueldo, pero no encontr&eacute; ning&uacute;n pastor de monta&ntilde;a que quisiera venir. Ahora esas zonas donde hay piornos ser&iacute;an praderas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes a&eacute;reas muestran c&oacute;mo poco a poco un entorno destruido ha ido recuperando su identidad, el color verde se extiende y han vuelto los piornos, los cambro&ntilde;os y los pastizales. &ldquo;Juan, no te atrever&aacute;s a romper el aparcamiento de Cotos y recuperar el arroyo de los Cotos, es fundamental para la salamandra, que est&aacute; desapareciendo&rdquo;, pidi&oacute; un especialista en anfibios. Y as&iacute; se hizo. En una segunda visita a la antigua Valcotos, un grupo de ni&ntilde;os juega con la nieve en la pradera que se cre&oacute; despu&eacute;s de quitar una parte del aparcamiento; ah&iacute; se oye correr el agua del arroyo a pocos metros de donde estamos.
    </p><p class="article-text">
        El f&iacute;sico Luis Dur&aacute;n no recuerda bien cu&aacute;nto le quedaba a la estaci&oacute;n de esqu&iacute; cuando &eacute;l sub&iacute;a por el telesilla. Se montaba en verano con una mochila en la que llevaba un pluvi&oacute;metro, un sensor de temperatura del aire, de humedad relativa del aire, unas bater&iacute;as que pesaban bastante, un ordenador de los a&ntilde;os 90 &ldquo;que era un ladrillaco&rdquo;, un bocadillo y agua. No quer&iacute;a hacer el servicio militar, as&iacute; que, con la Comunidad de Madrid desbordada por las peticiones de objetores de conciencia, como la suya, se adelant&oacute; y pidi&oacute; montar una estaci&oacute;n de meteorolog&iacute;a autom&aacute;tica; una cosa bastante rara, como &eacute;l mismo reconoce, pero es que quer&iacute;a saber qu&eacute; pasaba por encima de la cota de los 1.800 metros. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A partir de la venta Marcelino, a unos 2.100 metros, no se sab&iacute;a nada sobre las condiciones meteorol&oacute;gicas de la monta&ntilde;a&rdquo;. A los gestores del parque les pareci&oacute; una buena idea, y por ese telesilla Dur&aacute;n fue subiendo poco a poco el material necesario para tener ojos a una altitud elevada. Han pasado 25 a&ntilde;os y hoy este f&iacute;sico y profesor asociado en la Universidad Complutense de Madrid tiene un peque&ntilde;o equipo de investigadores con el que sigue subiendo; han desarrollado una herramienta para integrar sus datos recogidos durante todo este tiempo y otras bases de datos y han reconstruido una serie de 1900 a 2025.
    </p><p class="article-text">
        Lo que cuenta esa serie es que la temperatura m&iacute;nima aumenta 1,4 grados cada 50 a&ntilde;os, y que ha habido una disminuci&oacute;n de d&iacute;as en los que nieva a 14 d&iacute;as cada 100 a&ntilde;os. &ldquo;Hay evidencia cient&iacute;fica de que el n&uacute;mero de d&iacute;as en los que nieva ha bajado, y esto es fundamental, la lluvia cae, escurre y acaba en los pantanos antes. Un manto de nieve permanente que se va fundiendo poco a poco hace que el recurso h&iacute;drico se conserve muy bien, las monta&ntilde;as llenas de nieve son embalses gratis, generan biodiversidad, ocio, paisaje, es lo mejor que podemos tener; que eso pueda ser agua directamente es un problem&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A siete kil&oacute;metros, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/estacion-esqui-navacerrada-disfruta-quinta-temporada-licencia-caducada_1_12865041.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Navacerrada abri&oacute; solo dos d&iacute;as en 2024</a>. &ldquo;Hablo desde hace 25 a&ntilde;os con los consejeros de medio ambiente, he conocido como a 16, todos del PP, algunos amigos, y hasta la llegada de Isabel D&iacute;az Ayuso todos estaban de acuerdo en que no tiene ning&uacute;n futuro&rdquo;, incide Julio V&iacute;as. Mientras, el panel informativo de la obra de restauraci&oacute;n de la antigua Valcotos, que estuvo visible durante todo el proceso, deja un mensaje bastante elocuente, en un momento en el que el cambio clim&aacute;tico no parece dar mucho espacio al negocio del esqu&iacute;: &ldquo;Cada vez que restauremos un pedazo de naturaleza, que quitemos un artificio donde sobra, estaremos contribuyendo no solo a reparar un da&ntilde;o al mundo, sino tambi&eacute;n a recobrar un escenario de libertad&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/recuperado-montana-unica-demolicion-pista-esqui-europa_1_12988052.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Feb 2026 21:00:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así se ha recuperado la montaña tras la única demolición de una pista de esquí en Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Nieve,Esquí,Navacerrada,Cambio climático,Restauración]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva capital de Indonesia, contra los cocodrilos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/nueva-capital-indonesia-cocodrilos_1_12859872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/20152892-e8d6-4989-b62c-0b0c6e263763_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva capital de Indonesia, contra los cocodrilos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El país asiático convierte la biodiversidad en el enemigo para construir la ciudad de Nusantara, que sustituirá a Yakarta en 2028. El cambio de capital, provocado por la contaminación y problemas ambientales, acaba poco a poco con un modo de vida y una relación de siglos con los cocodrilos</p><p class="subtitle">El brote de peste porcina genera una 'barra libre' para cazar jabalíes
</p></div><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">La nueva ciudad de Nusantara, el proyecto estrella del expresidente de Indonesia, Joko Widodo, que ser&aacute; la capital de Indonesia a partir de 2028, es un caballo de Troya. Presentada oficialmente como una &ldquo;ciudad-bosque&rdquo;, en realidad es el golpe de gracia a los ecosistemas de Kalimant&aacute;n, una de las provincias de la isla de Borneo donde se encuentra una de las selvas tropicales m&aacute;s antiguas del mundo. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Kalimant&aacute;n tiene un potencial econ&oacute;mico enorme, e instalar aqu&iacute; nuestra capital lo acelerar&aacute;. Esta es una de las ideas que nos han transmitido&rdquo;, concede sin revelar su nombre un inversor de Yakarta contactado por las autoridades del Gobierno para implicarse en el proyecto. &ldquo;La deforestaci&oacute;n me rompe el coraz&oacute;n, pero nuestros dirigentes solo se preocupan por el dinero que generar&aacute;&rdquo;, lamenta Hairudin Rudi, ilustrador en el jard&iacute;n bot&aacute;nico de Balikpapan, la ciudad que es puerta de entrada hacia Nusantara. &ldquo;Nuestro objetivo es recoger semillas de todas las especies vegetales para salvarlas antes de que la selva desaparezca&rdquo;, incide. Es un hecho que la selva primaria indonesia agoniza, su superficie se ha reducido de 148 millones de hect&aacute;reas a 46 millones entre 1950 y 2020. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">A poca distancia de las obras de Nusantara, la bah&iacute;a de Balikpapan es la cara m&aacute;s visible de las externalidades negativas del proyecto. Este brazo de mar rodeado de manglares que se adentra en la tierra hasta 40 kil&oacute;metros, se va cubriendo poco a poco de puertos de importaci&oacute;n de materiales de construcci&oacute;n y de exportaci&oacute;n de troncos de &aacute;rboles, aceite de palma y carb&oacute;n que produce la regi&oacute;n. &ldquo;Mis ancestros eran pescadores, pero esta herencia podr&iacute;a extinguirse&rdquo;, lamenta Rahman, de 46 a&ntilde;os, un pescador que, como muchos indonesios, no tiene apellidos. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Desde su pueblo, Pantai Lango, observa una refiner&iacute;a de aceite de palma que opera la empresa Apical, una gran empresa del sector de Singapur: &ldquo;Quiero que mis cinco hijos trabajen para empresas, no quiero que sean atacados&rdquo;. Una tarde de julio de 2025, mientras se dispon&iacute;a a retirar una red, Rahman ilumin&oacute; con su l&aacute;mpara un cocodrilo. Segundos despu&eacute;s, este salt&oacute; del agua hacia &eacute;l. &ldquo;Su mand&iacute;bula patin&oacute; y le fall&oacute;, pero si hubiera estado en otra posici&oacute;n yo estar&iacute;a muerto&rdquo;, recuerda. En 2024, Indonesia registr&oacute; el mayor n&uacute;mero de ataques de cocodrilos del mundo, 179, de los cuales la mitad fue mortal. </span>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La selva primaria indonesia agoniza, su superficie ha caído de 148 a 46 millones de hectáreas entre 1950 y 2020. La Bahía de Balikpapan (en la imagen) se cubre poco a poco de puertos de importación de materiales de construcción, y de exportación de madera, aceite de palma y carbón."
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            <span class="title">
                La selva primaria indonesia agoniza, su superficie ha caído de 148 a 46 millones de hectáreas entre 1950 y 2020. La Bahía de Balikpapan (en la imagen) se cubre poco a poco de puertos de importación de materiales de construcción, y de exportación de madera, aceite de palma y carbón.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">&ldquo;Cuando los hombres salen a pescar, lloro, esperando que regresen sin heridas&rdquo;, cuenta Sariah, madre de familia. &ldquo;Kalimant&aacute;n oriental ha sido la zona m&aacute;s tocada este a&ntilde;o&rdquo;, analiza Brandon Sideleau, fundador de Croc Attack, una base de datos mundial de ataques conocidos desde el siglo XVIII. Seg&uacute;n su opini&oacute;n, la desaparici&oacute;n de h&aacute;bitat naturales por la expansi&oacute;n industrial y el crecimiento de la poblaci&oacute;n han creado &ldquo;la tormenta perfecta&rdquo; de factores que causan los ataques. Antes los riesgos, algunos abandonan. &ldquo;El n&uacute;mero de pescadores se ha reducido mucho, de 300 hace unos a&ntilde;os a 200 en la actualidad&rdquo;, apunta Sadar, jefe de la asociaci&oacute;n de pescadores de Pantai Lango. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Sin embargo, visto desde un contexto hist&oacute;rico, la alarma por estos accidentes refleja una p&eacute;rdida de costumbre de la realidad de los ecosistemas tropicales. Si bien en el siglo XIX los cocodrilos causaban cada a&ntilde;o en Indonesia cientos de muertes, las poblaciones de estos animales ya no son ni la sombra de lo que representaban, tras haber sido diezmados en el siglo XX por la urbanizaci&oacute;n de la isla de Java y el comercio de su piel, como precisa Brandon Sideleau. Hoy, las poblaciones que quedan, acorraladas por la reducci&oacute;n de su h&aacute;bitat, se refugian en los &uacute;ltimos rincones de naturaleza que quedan, al igual que la pesca artesanal. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">El proyecto de la nueva capital de Nusantara tambi&eacute;n socava en silencio una fr&aacute;gil relaci&oacute;n amor-odio ancestral entre humanos y cocodrilos. &ldquo;Creemos que los cocodrilos y nuestros ancestros estaban unidos por la sangre. Por ello celebramos un ritual cada a&ntilde;o, una ofrenda que depositamos en el mar como regalo a la naturaleza y a los cocodrilos, para pedir seguridad&rdquo;, explica Saparuddin, un pescador de 55 a&ntilde;os. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Ante los crecientes riesgos, estas viejas din&aacute;micas de varios siglos dejan espacio a la tentaci&oacute;n de exterminarlos. &ldquo;A veces vemos los cocodrilos como algo perjudicial de lo que hay que deshacerse&rdquo;, admite Rahman. &ldquo;M&aacute;s nos valdr&iacute;a encerrar a los cocodrilos&rdquo;, afirma sin dudar Hayati Nur Idris, habitante de Borneo de visita en el museo zool&oacute;gico de Yakarta. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Este deseo ya se ha hecho realidad en una granja de cocodrilos a las afueras de Balikpapan, donde se amontonan decenas de reptiles arrancados de su h&aacute;bitat para proteger a los habitantes de los nuevos barrios construidos. &ldquo;Ser&iacute;a preferible dejarlos en la naturaleza, pero es peligroso&rdquo;, analiza Edy Petri, empleado en este lugar desde hace varias d&eacute;cadas. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los cocodrilos son tan antiguos como los dinosaurios, sus ancestros se remontan a hace unos 240 millones de a&ntilde;os. &ldquo;La gente joven ha olvidado c&oacute;mo vivir con los cocodrilos, algo se ha perdido en esta convivencia&rdquo;, estima Brandon Sideleau. En Indonesia est&aacute;n protegidas desde 1999 las tres especies de cocodrilos establecidas en Borneo (cocodrilo marino, cocodrilo siam&eacute;s y falso gavial), pero no hay ning&uacute;n l&iacute;mite a la destrucci&oacute;n de su h&aacute;bitat. &ldquo;En las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas quiz&aacute; ya no haya cocodrilos en la bah&iacute;a de Balikpapan&rdquo;, augura Rustam Fahmy, director de la facultad de Forestales de la Universidad de Mulawarman, en la capital de Kalimant&aacute;n oriental. </span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Los cocodrilos no son las &uacute;nicas reliquias que se sacrifican. &ldquo;Cada vez m&aacute;s personas lloran por la p&eacute;rdida de su modo de vida&rdquo;, explica Mapaselle, director de la ONG Pokja Pesisir, que trabaja por las comunidades de la bah&iacute;a de Balikpapan. La sensaci&oacute;n de euforia durante el anuncio del proyecto de la nueva capital, y del orgullo de ser el centro de atenci&oacute;n de todo el pa&iacute;s, se ha transformado en remordimiento. &ldquo;La gente se dej&oacute; seducir por una publicidad enga&ntilde;osa difundida por los medios convencionales, y los </span><span class="highlight" style="--color:white;"><em>influencers</em></span><span class="highlight" style="--color:white;"> por los mensajes de marketing de las autoridades&rdquo;, resume Mapaselle.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">M&aacute;s al norte, las palmas aceiteras asfixian el h&aacute;bitat de los &uacute;ltimos ejemplares de cocodrilos de Siam y de falsos gaviales de Malasia, dos especies amenazadas. La zona h&uacute;meda de Mesangat, que fue cedida entera a empresas de aceite de palma en 2010, est&aacute; en vilo. Aunque las empresas se han comprometido a no clarear m&aacute;s selva por ahora, practican la pol&iacute;tica de la asfixia. La vegetaci&oacute;n flotante, que obstruye la luz y perturba el ecosistema, se ha extendido por todas partes, lamenta Iwan, uno de los representantes de los pescadores. Esto se debe a los residuos de fertilizantes presentes en el agua por los derrames de las plantaciones. &ldquo;Es inquietante, si la gente ya no pesca, siempre podr&aacute;n decir que Mesangat ya no vale para nada&rdquo;, analiza Brian Martin, director de Yayasan Ulin, una ONG que trabaja para proteger la zona. Ante la voluntad de la &eacute;lite pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de monetizar cada kil&oacute;metro cuadrado de este territorio, Rustam Fahmy concluye: &ldquo;El colonialismo holand&eacute;s ya es el pasado, ahora estamos en la era de las concesiones&rdquo;. </span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sebastian Castelier]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/nueva-capital-indonesia-cocodrilos_1_12859872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Dec 2025 21:18:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva capital de Indonesia, contra los cocodrilos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Indonesia,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Pueden las ostras comerse la ‘sopa verde’ del Mar Menor?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/ostras-comerse-sopa-verde-mar-menor_1_12750348.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b683c1b0-4e41-4fb2-91ae-c7ba922896a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Pueden las ostras comerse la ‘sopa verde’ del Mar Menor?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Visitamos el proyecto de un equipo de investigadores que trabaja para conseguir que los bivalvos se coman el exceso de algas que ha roto el equilibrio de la valiosa laguna por los vertidos sistemáticos de la agricultura industrial</p><p class="subtitle">El Pacto por el Mar Menor cumple 10 años: “Su colapso es el lado oscuro de la democracia regional”</p></div><p class="article-text">
        Para el Mar Menor, las ostras son utensilios de limpieza m&aacute;s eficaces que el mejor de los coladores. En cubetas llenas de agua y numeradas para llevar un control de la variabilidad gen&eacute;tica, las ostras se reproducen y estudian en el criadero del Centro Oceanogr&aacute;fico de Murcia, en San Pedro del Pinatar (IEO-CSIC). Situado en un entorno privilegiado, al norte de La Manga del Mar Menor, en este espacio de investigaci&oacute;n centenares de miles de larvas de ostra, al principio m&aacute;s diminutas que granos de arena, son cuidadas y alimentadas para que, conforme vayan creciendo, puedan ser reintroducidas en su entorno natural y cumplir su objetivo: ayudar a regenerar la laguna del Mar Menor, en la costa murciana.
    </p><p class="article-text">
        Como todos los bivalvos, las ostras filtran el agua. Son bioextractores de nutrientes, seg&uacute;n la definici&oacute;n t&eacute;cnica. &ldquo;Se comen la sopa verde&rdquo;, sintetiza Marina Albentosa, en referencia al t&eacute;rmino que resume el colapso y eutrofizaci&oacute;n de la laguna murciana: cuando hay un exceso de nitr&oacute;geno y f&oacute;sforo en el agua, proliferan las microalgas que consumen ox&iacute;geno y, al bloquear la luz, no permiten que esta llegue al fondo. Esas microalgas son la base de la alimentaci&oacute;n de estas ostras, aunque la capacidad real de filtraci&oacute;n que pueden llegar a tener est&aacute; todav&iacute;a pendiente de evaluaci&oacute;n. Pero es un ejemplo de que la naturaleza puede ser parte de la soluci&oacute;n a la hora de regenerar un ecosistema tan amenazado como el Mar Menor.
    </p><p class="article-text">
        Marina Albentosa es la responsable del Laboratorio de Ecofisiolog&iacute;a de Bivalvos del IEO-CSIC en San Pedro y la coordinadora de la iniciativa para la recuperaci&oacute;n de la ostra plana del Mar Menor. La medida busca recuperar la calidad ambiental del ecosistema, una herramienta m&aacute;s dentro de las posibles soluciones para paliar la degradaci&oacute;n de esta laguna salada. &ldquo;Esto es un proyecto de acuicultura restaurativa, un concepto que une los fines comercial y ambiental&rdquo;, afirma la cient&iacute;fica. &iquest;Y por qu&eacute; las ostras? Marina explica que cuando en 1973 se abri&oacute; el canal de El Estacio, permitiendo que entrara agua del Mediterr&aacute;neo al Mar Menor, cambi&oacute; la salinidad de la laguna y tuvo grandes consecuencias. Una de ellas fue la entrada de diferentes especies como la nacra (Pinna nobilis) y la ostra plana (Ostrea edulis) que ahora s&iacute; pod&iacute;an sobrevivir dentro de este peculiar espacio natural.
    </p><p class="article-text">
        Marina es did&aacute;ctica y concreta cuando habla. Cuenta que en 1991 se hizo un muestreo y se estimaba en 135 millones de ejemplares la poblaci&oacute;n de ostras en el Mar Menor, capaces de filtrar toda el agua de la laguna en 55 d&iacute;as. La extracci&oacute;n masiva, los episodios de contaminaci&oacute;n y la eutrofizaci&oacute;n acabaron con esa presencia de los bivalvos end&eacute;micos, no solo de las ostras. Tambi&eacute;n la nacra, la almeja o los berberechos pr&aacute;cticamente desaparecieron. &ldquo;Nuestro objetivo es generar el conocimiento necesario para que se puedan recuperar las poblaciones de ostra en el Mar Menor. Queremos recuperar sus servicios ecosist&eacute;micos&rdquo;, explica. Esto puede ser un incremento en la claridad y calidad del agua de la laguna, una mejora en la biodiversidad, m&aacute;s actividad pesquera o aumentar su valor cultural. Todo est&aacute; relacionado entre s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        La idea de utilizar los bivalvos para filtrar el agua del Mar Menor surgi&oacute; en 2016 a ra&iacute;z del episodio de &ldquo;sopa verde&rdquo; que supuso un momento clave en la degradaci&oacute;n ambiental de la laguna. Marina, junto con otros expertos de todo el mundo que estudiaban bivalvos, se plante&oacute; la posibilidad de usar ostras en la laguna murciana, replicando otros casos similares que hab&iacute;an funcionado en EEUU, como Tampa Bay en Florida y Chesapeake Bay en la costa este. Tambi&eacute;n en Suecia o los fiordos daneses se han utilizado mejillones para eliminar nutrientes del agua. En 2020 se lanz&oacute; la iniciativa de la mano de la alianza para la restauraci&oacute;n de la ostra nativa europea (NORA), pero no fue hasta 2022 cuando se consigui&oacute; la financiaci&oacute;n necesaria para desarrollarla en la Regi&oacute;n de Murcia. Desde entonces, se van solapando diferentes proyectos.
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                Muestras recogidas en el laboratorio.                            </span>
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        La que se est&aacute; criando desde esta iniciativa es una ostra nativa europea. Se encuentra en el Mediterr&aacute;neo y en toda la costa del Atl&aacute;ntico, desde Europa del norte hasta Marruecos. Estas ostras planas (<em>Ostrea edulis</em>) son hermafroditas y pueden cambiar de sexo varias veces a lo largo de su vida. A partir de los tres a&ntilde;os ya se pueden consumir, aunque llegan a vivir 10, 20 o incluso 30 a&ntilde;os si las condiciones son id&oacute;neas. Como una etapa intermedia entre el criadero y el mar, las aguas de un canal salinero son el lugar ideal para las ostras. Situadas al norte de la laguna, las salinas de San Pedro del Pinatar ocupan aproximadamente dos tercios del parque regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar. 
    </p><p class="article-text">
        Un canal salinero es el que distribuye el agua del mar entre las diferentes balsas, donde se ir&aacute;n decantando la sal y los sedimentos. La colaboraci&oacute;n con las ostras va m&aacute;s all&aacute; de ceder el espacio sin coste alguno. Es poner en valor el espacio natural y a la actividad salinera como conservadora del medio ambiente. 
    </p><p class="article-text">
        Sobre una estructura flotante est&aacute; el sistema de cultivo: unas l&iacute;neas o bateas donde quedan sumergidos los bivalvos. El canal no llega a los dos metros de profundidad y se puede ver el fondo lleno de Caulerpa prolifera, como en la cercana laguna. En la superficie flotan ovas, otra alga verde brillante con forma de pelambrera enmara&ntilde;ada y que se extiende entre la orilla y la estructura. Marina se cambia las zapatillas por unas crocs y baja las escaleras hacia el agua, se&ntilde;alando las l&iacute;neas donde est&aacute;n las ostras. &ldquo;Venimos por la ma&ntilde;ana, le damos la vuelta y las ponemos boca arriba, las ostras se cierran y sobreviven y todo el resto se muere. A las cuatro o cinco horas les damos la vuelta, y las volvemos a sumergir. Este sistema es muy interesante para la limpieza y para el endurecimiento del m&uacute;sculo, hace una ostra much&iacute;simo m&aacute;s resistente. El objetivo es que mantenga mejor la circulaci&oacute;n a trav&eacute;s de los agujeros y que se desarrolle m&aacute;s. Al dejarla al aire, tiene que hacer el ejercicio de cerrar con el m&uacute;sculo. Entonces liberan algo que no s&eacute; decirte lo que es, pero los ostricultores dicen que el sabor es diferente, por sacarlas fuera del agua&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esto es una t&eacute;cnica experimental, esta es la base del arrecife, lo hacemos aqu&iacute; para luego ponerlo en el mar y que las ostras vayan creciendo, engordando y dem&aacute;s&rdquo;. Esto tambi&eacute;n es parte del trabajo de investigaci&oacute;n de cada proyecto: ver qu&eacute; funciona y aprender de los errores.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo del que inspirarse y que desde la iniciativa est&aacute;n teniendo como referencia es la francesa laguna de Thau, en la regi&oacute;n de Languedoc-Roussillon. Esta laguna tambi&eacute;n sufri&oacute; un importante episodio de eutrofizaci&oacute;n del agua y el papel de los ostricultores ha sido muy interesante en su recuperaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rocío Periago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/ostras-comerse-sopa-verde-mar-menor_1_12750348.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 09 Nov 2025 20:31:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Pueden las ostras comerse la ‘sopa verde’ del Mar Menor?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mar Menor,Ecologismo,Biología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una noche en el Pirineo tras el rastro de una de las joyas de la fauna ibérica más amenazadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/noche-pirineo-rastro-joyas-fauna-iberica-amenazadas_1_12672972.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b55deca-b108-4294-8db2-aa67432b0918_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una noche en el Pirineo tras el rastro de una de las joyas de la fauna ibérica más amenazadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un periodista de Ballena Blanca acompaña al equipo científico que realiza el seguimiento del desmán ibérico, una especie catalogada desde este año en peligro de extinción y clave en el conocimiento de la calidad de los ríos</p><p class="subtitle">Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada
</p></div><p class="article-text">
        Cae la tarde un d&iacute;a de finales de septiembre y apenas se ve ya a nadie por el bosque h&uacute;medo de Artikutza, un espacio protegido de la provincia de Navarra. Solo queda alg&uacute;n vigilante, dos cient&iacute;ficos y yo. Nos preparamos para pasar la noche de guardia y salir tras el rastro del desm&aacute;n ib&eacute;rico o de los Pirineos (<em>Galemys pyrenaicus</em>)<em>,</em> una de las joyas de la fauna ib&eacute;rica m&aacute;s amenazadas. Desde mayo de 2025, este topo semiacu&aacute;tico que solo habita en r&iacute;os de aguas limpias en zonas de monta&ntilde;a de la mitad septentrional de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica y la vertiente norte de los Pirineos est&aacute; en la categor&iacute;a de peligro de extinci&oacute;n en situaci&oacute;n cr&iacute;tica. Si desapareciera, se perder&iacute;a un indicador biol&oacute;gico de la calidad de los cursos fluviales de los que bebemos y, por lo tanto, un aut&eacute;ntico sensor de la salud de estos ecosistemas acu&aacute;ticos, cada vez m&aacute;s acechados.
    </p><p class="article-text">
        Hoy muy poca gente puede verlo en libertad. Es nocturno y muy esquivo. Se estima que las poblaciones de desm&aacute;n ib&eacute;rico han ca&iacute;do un 70% en solo tres d&eacute;cadas: ha desaparecido de muchas zonas favorables como es casi todo el Pirineo aragon&eacute;s, y de amplias &aacute;reas del Sistema Central y la Cordillera Ib&eacute;rica en cuyas cabeceras fluviales habit&oacute; hasta hace poco tiempo, y donde se est&aacute;n quedando reductos aislados de viabilidad dudosa. De hecho, se afirma que &ldquo;el desm&aacute;n es monta&ntilde;ero, aunque a su pesar. Ya que la monta&ntilde;a ha sido el &uacute;nico basti&oacute;n donde se ha podido esconder de nosotros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Bi&oacute;logos en turno de noche</h2><p class="article-text">
        Antes de que se haga de noche hay que colocar las trampas, unas redes que cruzan de una orilla a otra y que, a modo de barrera, interceptan el tr&aacute;nsito de cualquier animal que nade r&iacute;o arriba. Tambi&eacute;n hay instalados unos efectivos refugios de goma EVA inventados por el bi&oacute;logo Jorge Gonz&aacute;lez, el mayor especialista de este animal en el pa&iacute;s, y que est&aacute;n siendo determinantes para localizar excrementos caracter&iacute;sticos de este animal. Junto al franc&eacute;s Jon Levy-Otheguy, un joven licenciado en Biolog&iacute;a que elabora su tesis doctoral sobre esta especie de mam&iacute;fero insect&iacute;voro, est&aacute; metido en el cauce con vadeadores impermeables para colocar las nasas, sujet&aacute;ndolas con piedras y levant&aacute;ndolas con palos.
    </p><p class="article-text">
        A las ocho de la tarde, mientras esperamos a que la oscuridad avance, hablamos de los problemas de conservaci&oacute;n de este sensible animalillo: la contaminaci&oacute;n fluvial, la construcci&oacute;n de presas hidroel&eacute;ctricas y barreras en los r&iacute;os, las captaciones de agua sin control, la fragmentaci&oacute;n del h&aacute;bitat y, por supuesto, el cambio clim&aacute;tico que conlleva cambios en la temperatura del agua y una p&eacute;rdida paulatina de los caudales, que llegan a secarse. &ldquo;&iexcl;Todo un c&oacute;ctel explosivo!&rdquo;, apuntilla Jorge Gonz&aacute;lez. A las 12 de la noche empezamos la primera revisi&oacute;n. Volvemos a recorrer las mismas riberas, ahora casi a tientas con ayuda de una linterna frontal. En la primera nasa no hay nada; en la segunda tampoco ha habido suerte; ni en la tercera. S&iacute; en la cuarta. Pesa unos 50 gramos, es rechoncho, los ojos apenas se le ven, las u&ntilde;as son afiladas y entre los dedos de las patas traseras dispone de membranas natatorias. Se trata de un animal ic&oacute;nico que he citado muchas veces, pero que nunca hab&iacute;a podido observar en su medio natural.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los biólogos Jorge González y Jon Otheguy colocan las nasas para captura al desmán de los Pirineos en el río Urumea (Navarra)."
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            <span class="title">
                Los biólogos Jorge González y Jon Otheguy colocan las nasas para captura al desmán de los Pirineos en el río Urumea (Navarra).                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Otro desm&aacute;n campea 200 metros m&aacute;s arriba</h2><p class="article-text">
        Volvemos a la casa a la una de la madrugada. Tratamos de descansar un par de horas. A las tres nos toca revisar de nuevo. No hay sorpresa dentro del embudo de las ocho nasas instaladas salvo algunas truchas que han quedado atrapadas por un rato. Pasadas las cuatro de la madrugada regresamos al saco para tratar de dormir otra hora y media. 
    </p><p class="article-text">
        El tercer y &uacute;ltimo repaso se inicia a las seis de la ma&ntilde;ana. Pronto amanecer&aacute; y los desmanes se ocultar&aacute;n en sus secretas madrigueras subterr&aacute;neas antes de que se salga el Sol. Vamos recorriendo de nuevo los mismos tramos fluviales, a pie, hasta cada punto de captura. En el m&aacute;s alejado, donde hay que vadear una poza del r&iacute;o, algo se mueve dentro de la red. Ha ca&iacute;do otro esquivo desm&aacute;n. Est&aacute; a punto de amanecer. &ldquo;Es el segundo y el &uacute;ltimo de la noche, aunque antes en estos mismos tramos del valle del Urumea recog&iacute;amos entre 8 y 12 ejemplares&rdquo;, le dice Jorge a Jon. Al pasarle el lector de microchips los dos naturalistas descubren que ya fue marcado en 2024 y que ha remontado el arroyo m&aacute;s de 200 metros desde donde fue capturado. En su pelo impermeable brillan tonos dorados y peque&ntilde;as iridiscencias. Lo volvemos a soltar en la misma orilla, al borde del agua cristalina. Nada, bucea bajo nuestros pies inm&oacute;viles, desaparece, se mueve un poco m&aacute;s all&aacute; como un torbellino, se sumerge nuevamente entre ligeras turbulencias y lo perdemos de vista corriente abajo. 
    </p><p class="article-text">
        El joven bi&oacute;logo Jon Levy-Otheguy comenta que el desm&aacute;n ib&eacute;rico es &ldquo;el nuevo lince de entre la fauna m&aacute;s amenazada de nuestro pa&iacute;s&rdquo;. Ahora que hemos dado con la tecla para lograr salvar de la inminente extinci&oacute;n al conocido felino en la pen&iacute;nsula, quiz&aacute; el nuevo reto en la conservaci&oacute;n aqu&iacute; sea revertir el alarmante declive en este animal end&eacute;mico que, pese a su retroceso, es el mejor sello de calidad de nuestros r&iacute;os. &ldquo;Ojal&aacute; el desm&aacute;n tenga el p&uacute;blico, la empat&iacute;a y la dedicaci&oacute;n espec&iacute;fica que han tenido otros animales grandes y bonitos &ndash;como el lince&ndash;. Si no, muy pronto lo veremos desaparecer&rdquo;, concluye Jorge Gonz&aacute;lez. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eduardo Viñuales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/noche-pirineo-rastro-joyas-fauna-iberica-amenazadas_1_12672972.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Oct 2025 20:37:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una noche en el Pirineo tras el rastro de una de las joyas de la fauna ibérica más amenazadas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Pirineos,Cambio climático,Especies amenazadas,Navarra,Ríos,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/pescadores-trampas-motores-mayoria-arrastreros-potencia-autorizada_1_12645013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e0f896b5-e946-4a55-b081-95ab5288a3dc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Faenar con buques de potencia mayor a la declarada es una práctica habitual de los grandes barcos en un sector en el que todos culpan a todos y donde algunos pescadores se rebelan para limitar sus motores y evitar así la sobrepesca</p><p class="subtitle">Décadas de sobrexplotación pesquera y mirar para otro lado estallan en el Mediterráneo</p></div><p class="article-text">
        El arrastrero Nova Meda llega al puerto de Palam&oacute;s cargado con cerca de 20 kilos de gamba roja. Es el manjar estrella en los men&uacute;s de los restaurantes de esta villa marinera de la Costa Brava, donde en verano se escucha casi m&aacute;s franc&eacute;s que catal&aacute;n o castellano. La gamba tambi&eacute;n es una <a href="https://digital.csic.es/handle/10261/330475" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">medalla ambiental</a> que Palam&oacute;s se ha ganado desde que en 2007 impuls&oacute; un plan de gesti&oacute;n para recuperar el tama&ntilde;o de las poblaciones de este crust&aacute;ceo. La estrategia funcion&oacute;, y ahora el pueblo se ha convertido en un ejemplo para otras comunidades pesqueras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al frente del Nova Meda est&aacute; Josep Antoni Cruz, un pescador at&iacute;pico. Primero, por su juventud. Sus 35 a&ntilde;os rebajan la media de edad de la cofrad&iacute;a. Este ingeniero naval decidi&oacute; estudiar un m&aacute;ster en gesti&oacute;n pesquera y seguir los pasos de su padre y abuelos, y llevar la contraria a uno de los fen&oacute;menos que m&aacute;s inquietan al sector: la falta de relevo generacional. &ldquo;Nosotros somos la quinta generaci&oacute;n de pescadores&rdquo;, cuenta, incluyendo en ese plural a su hermano Carles, que trabaja con &eacute;l en el barco. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, lo m&aacute;s llamativo, al menos en estos momentos, es la lucha que Josep Antoni ha entablado contra una din&aacute;mica muy asentada en la pesca de arrastre: las trampas generalizadas con los motores en la flota. Una l&oacute;gica de la que algunos han intentado escapar y han encontrado barreras para hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores, por lo general, lo reconocen abiertamente. Sus buques llevan motores con m&aacute;s potencia que la que tienen certificada y registrada. Y a m&aacute;s potencia, mayores faenas y, por lo tanto, m&aacute;s capturas. Ese panorama desemboca en una pesca insostenible. La esquilmaci&oacute;n de los bancos de gambas. A veces, los caballos reales llegan a ser el doble o el triple que los de la licencia. Era el caso del anterior barco de la familia Cruz: &ldquo;Ten&iacute;amos otro barco mucho m&aacute;s grande, con m&aacute;s de 1.000 caballos, aunque en la licencia marcaba 500&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El Nova Meda, el barco que regenta ahora, fue el primero del pueblo en cumplir con la normativa que los propios pescadores de Palam&oacute;s han aprobado para mejorar el estado de los caladeros. Entre las medidas propuestas, el plan de gesti&oacute;n contempla reducir la potencia motriz de los buques a 500 caballos o menos.
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                El Nova Meda fue el primer barco en reducir su potencia en Palamós.                            </span>
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        Aunque navegar con un motor m&aacute;s potente de lo permitido se considera una infracci&oacute;n grave, en la pr&aacute;ctica los propios pescadores se quejan de que no hay control suficiente por parte de la Administraci&oacute;n para vigilar que la potencia sobre el papel coincide con la real. El problema principal es que, si solo unos pocos barcos respetan los l&iacute;mites legales, estos se sienten en desventaja por no poder competir con otros que llevan mucha m&aacute;s potencia, y por tanto pueden cargar m&aacute;s peso, navegar m&aacute;s r&aacute;pido en el mismo tiempo &mdash;en el arrastre, el esfuerzo pesquero est&aacute; limitado por d&iacute;as de pesca&mdash; y, al final, extraer m&aacute;s pescado del mar.&nbsp;&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Motores para ganar la carrera hacia el caladero</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; todo empez&oacute; a partir de la d&eacute;cada de 1980. En nuestro oficio es muy importante llegar el primero al caladero. El primero que llega escoge por d&oacute;nde va y el resto se va adaptando. A finales del siglo pasado, unos empezaron a cambiar los motores por otros m&aacute;s potentes y luego siguieron los dem&aacute;s por no quedarse atr&aacute;s. Con m&aacute;s motor, pod&iacute;as llevar redes m&aacute;s grandes, ir m&aacute;s lejos y explotar m&aacute;s zonas que no estaban explotadas&rdquo;, apunta Gerard Figueres, due&ntilde;o del buque La Perla de Palam&oacute;s.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ignacio Fresco, especialista en pol&iacute;tica pesquera de Oceana, apunta que ese cambio a motores m&aacute;s potentes fue alentado adem&aacute;s por los subsidios que hab&iacute;a en ese momento. &ldquo;El combustible estaba subvencionado, as&iacute; que tener un motor m&aacute;s potente no era problem&aacute;tico&rdquo;, argumenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Figueres, que tambi&eacute;n tiene 35 a&ntilde;os, ha seguido una trayectoria similar a la de Cruz. Se gradu&oacute; en Ingenier&iacute;a N&aacute;utica, y despu&eacute;s estudi&oacute; el mismo m&aacute;ster en gesti&oacute;n pesquera. Ahora contin&uacute;a con el negocio familiar. Como Cruz, ha limitado la potencia del barco, sobre todo por combatir la sobrexplotaci&oacute;n de los caladeros que ya sus familiares dedicados a la pesca hab&iacute;an constatado. La Perla de Palam&oacute;s es uno de los pocos buques de arrastre de fondo del Mediterr&aacute;neo en situaci&oacute;n legal. Su motor tiene 500 caballos y, sobre el papel, tambi&eacute;n 500 (499,9 seg&uacute;n el <a href="https://servicio.pesca.mapama.es/censo/ConsultaBuqueRegistro/Buques/Search" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">registro</a>).&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Todo empezó a partir de la década de 1980. Unos empezaron a cambiar los motores por otros más potentes y luego siguieron los demás por no quedarse atrás</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Gerard Figueres</span>
                                        <span>—</span> Dueño del buque La Perla de Palamós
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque ambos ven que poco a poco funcionan las medidas que se han ido poniendo en marcha para dar tiempo a los ecosistemas a regenerarse &mdash;como emplear puertas elevadoras, que evitan una mayor destrucci&oacute;n del fondo marino; ampliar el tama&ntilde;o de la malla, para no capturar peces j&oacute;venes; o ampliar las vedas de pesca&mdash; creen estar a&uacute;n muy lejos de las cantidades de pescado que capturaban sus padres y abuelos.
    </p><p class="article-text">
        Pero destacan, sobre todo, el papel del control de la potencia. Especialmente frente a medidas muy pol&eacute;micas en el sector, como el <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-francia-e-italia-ven-inaceptable-reduccion-pesca-mediterraneo-plantea-bruselas_1_11885533.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recorte en un 79% de los d&iacute;as de pesca que plante&oacute; la Comisi&oacute;n Europea</a> para la flota de arrastre en el Mediterr&aacute;neo. &ldquo;Solo controlando el motor de los barcos se reducir&iacute;a al m&aacute;ximo el esfuerzo pesquero. Si cada uno utilizara lo que tiene en la licencia de pesca a lo mejor no har&iacute;a falta ni gestionar por d&iacute;as&rdquo;, se&ntilde;ala Cruz.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hizo &eacute;l fue ajustar la potencia real a la registrada. Llev&oacute; a desguazar el barco antiguo, pag&oacute; el desguace y se qued&oacute; con los caballos. La familia gast&oacute; 25.000 euros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del coste, los armadores encuentran resistencia por parte de las casas de motores. La experiencia de Cruz en este sentido coincide con las que han vivido todos los pescadores entrevistados para este reportaje. &ldquo;Nosotros cambiamos el motor hace siete a&ntilde;os y nos falsificaron las fichas t&eacute;cnicas. En la licencia ten&iacute;amos 370 caballos y nos pusieron el motor que dec&iacute;a que era de 370 caballos, no de 500. Hasta la ficha de emisiones de gases, todo falsificado. Cuando fuimos a comprarlo pedimos que no lo hicieran pero lo hicieron igual. Est&aacute;n acostumbrados a trabajar as&iacute;&rdquo;, explica Cruz.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El marinero Rogelio Santos en el puerto de Porto do Son, Galicia.                            </span>
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        &ldquo;En otra casa de motor, que lleva siete u ocho marcas, ped&iacute;amos uno de 500 caballos y nos dec&iacute;an que nos pondr&iacute;an uno de 700. Y nosotros insistimos en que quer&iacute;amos uno de 500. Pero lo pelearon, porque ganan m&aacute;s vendiendo uno de 700. Te dicen que pescar&aacute;s m&aacute;s&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        En el Mediterr&aacute;neo, un<a href="https://europe.oceana.org/reports/engine-power-fraud-in-the-spanish-mediterranean/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> informe reciente </a>de Oceana ha averiguado que, de 50 embarcaciones de arrastre y cerco analizadas en el Mediterr&aacute;neo, el 94% sobrepasan la potencia autorizada y certificada, y el 20% sobrepasan directamente los l&iacute;mites legales establecidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto, critica la organizaci&oacute;n, &ldquo;distorsiona completamente el ca&#769;lculo del esfuerzo pesquero, principal herramienta de gestio&#769;n en el Mediterra&#769;neo&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin datos sobre las sanciones</h2><p class="article-text">
        A la pregunta por el n&uacute;mero de sanciones impuestas a embarcaciones con m&aacute;s potencia de la registrada, la Direcci&oacute;n General de Marina Mercante, del Ministerio de Transportes, arguye que no puede facilitar los datos: &ldquo;Navegar con un motor con m&aacute;s potencia de la registrada es una infracci&oacute;n de car&aacute;cter grave, que involucra a varias administraciones. En el &aacute;mbito de la administraci&oacute;n mar&iacute;tima, este tipo de infracciones afecta a diversa normativa aplicable, como puede ser la prevenci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n del medio marino, titulaciones, etc&eacute;tera, por lo que no se disponen de datos precisos sobre los expedientes sancionadores que se han tramitado&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, es dif&iacute;cil comprobar con datos la potencia real de una embarcaci&oacute;n, pues los registros solamente reflejan la potencia certificada de manera oficial. Pero los propios armadores lo muestran. &ldquo;Se entiende que cuanto m&aacute;s se pesca, m&aacute;s dinero se gana; es el error que han cometido las generaciones anteriores a nosotros y es el que seguimos cometiendo&rdquo;, dice Xavier Mir&oacute;, ya amarrado pero dentro de su embarcaci&oacute;n, la Estrella del Sur. Al igual que otros casos en esta localidad pesquera, el suyo es el caso de un arrastrero que, si bien est&aacute; preocupado por el fraude de la potencia, a&uacute;n no ha podido regularizar su situaci&oacute;n. Sobre todo, porque cuesta mucho dinero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de Cruz o Figueres, preguntar a los armadores por la potencia de sus motores es asumir que la respuesta ser&aacute; doble: los certificados y los reales. El buque Estrella del Sur tiene registrados 427,9 caballos. Reales, tiene 700, afirma Mir&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l, en todo caso, asegura trabajar con mucha menos potencia de la que puede dar su motor. &ldquo;Trabajo con 550 caballos&rdquo;. Lo hace, en parte, para reducir el consumo de combustible. &ldquo;Y estoy pendiente de la regularizaci&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;Su barco lleva un motor alem&aacute;n, de marca Man. &ldquo;Antes llevaba un Guascor de 420 caballos. Pero luego empezaron a llegar barcos de 1.400 caballos, de 1.500, y claro, yo con un 400 dec&iacute;a: &rdquo;No puedo competir, voy a cambiar el motor y poner uno de 500&ldquo;. Esa era mi primera idea. Pero luego hablas con la casa de motores y te dicen que uno de 500 vale 12 millones de pesetas, y uno de 700 vale 13 millones&rdquo;. Yo mir&eacute; los n&uacute;meros y vi que m&aacute;s o menos gastar&iacute;a el mismo gas, y tendr&iacute;a casi 300 caballos m&aacute;s de potencia&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En principio tengo comprado los caballos para llegar a los 500, que antiguamente era el m&aacute;ximo legal. Lo que pasa es que ahora se han sacado la manga que se puede llegar hasta los 900&rdquo;.&nbsp;Se refiere al <a href="https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2022-10675" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Real Decreto 502/2022</a>, por el que el Gobierno ha elevado el l&iacute;mite de la potencia de los arrastreros del Mediterr&aacute;neo a los 665 kW &ndash;que equivale a 904 caballos&ndash;, una medida cuestionada tanto por los pescadores que luchan contra el abuso de la potencia como por organizaciones conservacionistas como Oceana, que lleva tiempo con la mirada puesta en este asunto del fraude en los motores de la pesca.&nbsp;En un momento en que la UE apostaba por rebajar el esfuerzo pesquero para revertir la sobreexplotaci&oacute;n de los caladeros, esta medida parec&iacute;a ir en la direcci&oacute;n contraria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Legalmente, Mir&oacute; podr&iacute;a llegar a los 700 oficiales. Pero pasar de los 427,9 a los 700 exigir&iacute;a comprar esa diferencia de caballos o bien al Estado o bien a particulares que desguazan sus embarcaciones de pesca (y &ldquo;aportan&rdquo; al mercado de caballos que retiran de la flota, o bien desguazando el barco o bien export&aacute;ndolo). Esto ocurre porque la Pol&iacute;tica Pesquera Comunitaria establece un l&iacute;mite m&aacute;ximo de capacidad pesquera a los estados miembros. Espa&ntilde;a cuenta con un total de 964.826 kW (1.311.796 caballos). As&iacute; que, si todos los buques quisieran comprar caballos para regularizar su situaci&oacute;n, los especialistas plantean que no habr&iacute;a suficientes caballos disponibles para ello.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Puja del pulpo en la lonja de Ribeira.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ahora, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n asegura que la nueva modificaci&oacute;n de la normativa de 2022 permitir&aacute; aportar su capacidad a los propietarios de barcos dados de baja definitiva desde 2018, &ldquo;que por diversos motivos no pudieron aportar su capacidad&rdquo;. &ldquo;Esta capacidad podr&iacute;a emplearse para la regularizaci&oacute;n de la potencia de los motores como medida por si se requiriese su aplicaci&oacute;n&rdquo;, detallan desde la Secretar&iacute;a de Pesca.
    </p><p class="article-text">
        La trampa, seg&uacute;n sugiere Marina Mercante, se da tambi&eacute;n en el paso de la certificaci&oacute;n de los motores. En Espa&ntilde;a est&aacute;n autorizadas para operar seis empresas: Bureau Veritas (BV), Det Norske Veritas (DNV), Lloyd&rsquo;s Register (LR), Registro Italiano Navale (RINA), Korean Register (KR) y China Classificacion Society (CCS).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las organizaciones son convocadas directamente por fabricantes, distribuidores, talleres o bancos de pruebas para presenciar los ensayos de certificaci&oacute;n de potencia en banco. Durante dichas pruebas, los motores son precintados a la potencia m&aacute;xima autorizada, con el fin de impedir que se supere dicha potencia, y se emite el correspondiente certificado&rdquo;, detalla Marina Mercante.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n esta administraci&oacute;n, el problema radica en que &ldquo;en ocasiones la documentaci&oacute;n inicial presentada por fabricantes o distribuidores [de los motores] ha sido manipulada para adaptarse a los requisitos del sector pesquero, as&iacute; como en la posterior alteraci&oacute;n de los precintos por parte de los interesados&rdquo;. A su vez, las certificadoras y casas de motores se&ntilde;alan a los armadores.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El fabricante Cummins alega cumplir con la legislaci&oacute;n de todos los pa&iacute;ses en los que opera, e indica que &ldquo;la responsabilidad de garantizar que la licencia de funcionamiento de la embarcaci&oacute;n sea precisa y est&eacute; actualizada recae en el propietario de la misma&rdquo;. &ldquo;Si el propietario de una embarcaci&oacute;n realiza calibraciones del motor con fines operativos, como un cambio en el peso de la embarcaci&oacute;n debido a la instalaci&oacute;n de equipo adicional, el propietario es responsable de cumplir con la legislaci&oacute;n local y actualizar las licencias seg&uacute;n sea necesario&rdquo;, arguyen desde esta empresa, fabricante de uno de los motores comunes en la pesca de arrastre.
    </p><p class="article-text">
        Hemos preguntado e insistido a representantes de otros fabricantes de motores, as&iacute; como de todas las certificadoras autorizadas para operar en Espa&ntilde;a. De estas &uacute;ltimas solo DNV ha respondido. &ldquo;DNV certifica motores de acuerdo con las normas, reglamentos y requisitos y est&aacute;ndares reconocidos de la industria. El alcance de la certificaci&oacute;n no cubre el funcionamiento del equipo, cuya responsabilidad recae en el operador&rdquo;, asegura un portavoz.
    </p><p class="article-text">
        La manipulaci&oacute;n no solo se da en Espa&ntilde;a, sino en toda Europa. A falta de datos oficiales, las entrevistas realizadas a expertos en la regulaci&oacute;n y en el sector pesquero a escala comunitaria indican que embarcaciones en toda la UE podr&iacute;an estar operando con motores manipulados o con documentaci&oacute;n falsa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es comparable a modificar el motor de un coche. Tambi&eacute;n es m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar, porque no se ve desde fuera&rdquo;, afirma Steven Roos, ingeniero de la empresa de certificaci&oacute;n holandesa RDA Shiptech, y experto en inspecciones t&eacute;cnicas en Europa.
    </p><h2 class="article-text">Alarma en la Uni&oacute;n Europea</h2><p class="article-text">
        En 2017, el Tribunal de Cuentas de la UE dio la voz de alarma, seguido despu&eacute;s por la Comisi&oacute;n Europea en un informe propio. <a href="https://op.europa.eu/webpub/eca/special-reports/fisheries-08-2017/en/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En Espa&ntilde;a</a>, los controles aleatorios revelaron que se superaba el l&iacute;mite de potencia del motor en uno de cada dos barcos. Los datos sobre potencia, eslora, tama&ntilde;o de los buques y vol&uacute;menes de captura comunicados a la UE tambi&eacute;n eran extremadamente inexactos en Francia, Italia y Escocia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En los Pa&iacute;ses Bajos, <a href="https://op.europa.eu/de/publication-detail/-/publication/a867cbac-8e90-11e9-9369-01aa75ed71a1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la Comisi&oacute;n</a> descubri&oacute; que todos los barcos inspeccionados con potencias de motor incorrectas hab&iacute;an sido certificados por la misma agencia, que se mantuvo en el anonimato en el informe que se hizo p&uacute;blico. Al parecer, los ingenieros de la misma entidad de certificaci&oacute;n tambi&eacute;n sustituyeron los precintos de las piezas cr&iacute;ticas del motor despu&eacute;s de la certificaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Irlanda, el Ejecutivo comunitario observ&oacute; que las autoridades informaron por adelantado a los operadores de buques sobre las inspecciones sin previo aviso previstas por la UE. En Grecia, seg&uacute;n el informe, las autoridades bloquearon las inspecciones.
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo de Dinamarca muestra que el fraude relacionado con la potencia del motor no es un caso aislado. En 2024 se descubri&oacute; que varios barcos de pesca de mejillones en Limfjord, en el norte del pa&iacute;s, operaban con motores ilegalmente grandes con el conocimiento de la autoridad pesquera local.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n a gran escala realizada por el Tribunal de Cuentas dan&eacute;s concluy&oacute; que la autoridad pesquera local suspendi&oacute; por completo las inspecciones en 2022 y 2023, realiz&oacute; declaraciones falsas al Parlamento, no aplic&oacute; adecuadamente la legislaci&oacute;n vigente y no sancion&oacute; cinco casos de infracciones que se descubrieron.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha sido una farsa durante 20 a&ntilde;os, porque hay barcos con motores que, sobre el papel, son tan peque&ntilde;os que es completamente imposible que alguien con un m&iacute;nimo conocimiento sobre pesca diga que eso no se puede hacer&rdquo;, explica David Lang, director de la Organizaci&oacute;n de Productores Pesqueros de Peque&ntilde;a Escala y Bajo Impacto de Dinamarca.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los pescadores artesanales del entorno de Lang llevan a&ntilde;os llamando la atenci&oacute;n sobre el problema y, desde entonces, se han enfrentado a graves hostilidades y amenazas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha reconocido que las normas existentes no funcionan. Como resultado, en 2024 entr&oacute; en vigor una revisi&oacute;n del Reglamento de Pesca de la UE. El objetivo es reforzar la sostenibilidad en el sector.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos han acordado que, a partir de 2028, los buques de alto riesgo en particular tendr&aacute;n que ser objeto de una vigilancia m&aacute;s estrecha, con sistemas de medici&oacute;n a bordo que registren la potencia del motor las 24 horas del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre los buques de alto riesgo se incluyen los que utilizan redes de arrastre de fondo, as&iacute; como los que pescan principalmente solla y lenguado en el mar del Norte, en las zonas especialmente sensibles pero ricas en peces conocidas como &lsquo;Plaice Box&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        Steven Roos, de RDA Shiptech, est&aacute; m&aacute;s preocupado por la viabilidad t&eacute;cnica de esta medida. Esto se debe a que hay una serie de buques en las flotas en los que la instalaci&oacute;n de dichos sistemas de control simplemente no es viable. Por lo tanto, el control digital afectar&iacute;a principalmente a los buques nuevos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l cree que a&uacute;n as&iacute; puede ser una medida muy eficaz si se aplica correctamente. Pero hasta ahora esto ha sido un obst&aacute;culo en casi todos los Estados miembros de la UE.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;El mar se ha acabado&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Hay una frase que Rogelio Santos escucha cada vez m&aacute;s en su entorno marinero de las R&iacute;as Baixas. Cinco palabras que suenan a sentencia: &ldquo;El mar se ha acabado&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este marinero combina la pesca artesanal con la divulgaci&oacute;n para reducir la capacidad pesquera y preservar la biodiversidad marina. El problema con el fraude de los motores es que afecta de forma directa a operadores peque&ntilde;os como &eacute;l. Santos es cauto al hablar, y evita en todo momento la confrontaci&oacute;n con pescadores de otros tipos de pesca considerados generalmente como m&aacute;s agresivos con el medio marino, como el arrastre. De sus 48 a&ntilde;os, 30 los ha dedicado al mar. Su padre, sus abuelos y sus bisabuelos trabajaban en la pesca. &ldquo;Soy, por lo menos, cuarta generaci&oacute;n&rdquo;, cuenta en un restaurante de Porto do Son (A Coru&ntilde;a). &ldquo;Estos &uacute;ltimos dos o tres a&ntilde;os han sido los peores de nuestra historia, con la desaparici&oacute;n pr&aacute;cticamente total del berberecho y de la almeja de todas las r&iacute;as gallegas y un jaque al mejill&oacute;n tambi&eacute;n, a todos los moluscos bivalvos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hay un c&oacute;mputo de razones, detecta Santos: a&ntilde;os de contaminaci&oacute;n, los efectos del cambio clim&aacute;tico y, en parte, la sobrecapacidad pesquera. &ldquo;Lo triste es que muchas veces existe una normativa en el papel y existe una realidad distinta en el sector donde hay una parte que las normas se las alta. Y la potencia es una de ellas&rdquo;.
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  <hr width=100%  color="#D3D3D3" size=1px</hr>

  <p>Este reportaje ha sido realizado con el apoyo de</p>

<a href="https://www.journalismfund.eu/" target="_blank"><img style="max-width: 260px;" src="https://static.eldiario.es/clip/d9beaed3-4421-4651-be10-06c936f791b6_source-aspect-ratio_default_0.jpg"></a>

</div>




    </div>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tim Schauenberg, Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/pescadores-trampas-motores-mayoria-arrastreros-potencia-autorizada_1_12645013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Sep 2025 20:02:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pescadores contra las trampas de los motores: la mayoría de arrastreros tienen más potencia de la autorizada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pesca,Comisión Europea,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Javier, el maestro de primaria que descubrió 200 especies sin salir de su pueblo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/javier-maestro-primaria-descubrio-200-especies-salir-pueblo_1_12598719.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97b6999f-0067-485b-9212-1fde05f331c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1125818.jpg" width="646" height="363" alt="Javier, el maestro de primaria que descubrió 200 especies sin salir de su pueblo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un libro recoge la impresionante aportación a la ciencia del profesor Javier Blasco Zumeta en el pequeño pueblo aragonés de Pina de Ebro y rescata la labor de este docente por proteger la biodiversidad en la zona de Los Monegros: "Nadie se imaginaba las maravillas que había allí"</p><p class="subtitle">Clara Benito, la cabrera ecológica que cuida a su rebaño desde el móvil: “El telepastoreo me ha cambiado la vida”</p></div><p class="article-text">
        El desierto de Los Monegros es un ecosistema &uacute;nico en Europa, pero a finales de los a&ntilde;os 80 se consideraba un secarral inmundo; un lugar estropeado para el que la &uacute;nica soluci&oacute;n posible era regarlo hasta sacar algo digno.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Dicen los ecologistas que en las saladas (refiri&eacute;ndose a las de Monegros) hay vida.
    </p><p class="article-text">
        &ndash;Y fauna, dicen que tambi&eacute;n hay fauna (risas).
    </p><p class="article-text">
        Cuando el maestro de primaria Javier Blasco escuch&oacute; esta conversaci&oacute;n entre dos t&eacute;cnicos de la Diputaci&oacute;n General de Arag&oacute;n en una mesa redonda sobre regad&iacute;os, a&uacute;n no les pod&iacute;a rebatir que se equivocaban. Nadie se hab&iacute;a tomado la molestia de estudiar aquel entorno, que simplemente se consideraba degradado por la desaparici&oacute;n del bosque. En ese instante, el profesor se propuso demostrar el valor de las estepas de la Depresi&oacute;n del Ebro con la tit&aacute;nica labor de inventariarlas desde cero. El resultado de un trabajo que le llev&oacute; 12 a&ntilde;os completar, a la vez que ense&ntilde;aba, fue una aportaci&oacute;n de m&aacute;s de 200 especies nuevas de flora y fauna. &ldquo;Nadie se imaginaba las maravillas que hab&iacute;a all&iacute;, todo un patrimonio, especies desconocidas para la ciencia que estaban ah&iacute; metidas&rdquo;, relata hoy. Es m&aacute;s, el hallazgo de decenas de especies nuevas que no aparecen en entornos pr&oacute;ximos, y cuyos parientes m&aacute;s cercanos se encuentren en Asia occidental, indica que ambas regiones compartieron fauna y flora. Esto es algo que no se sab&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Javier Blasco Zumeta, hoy jubilado, ha sido siempre un maestro de escuela, la mayor parte del tiempo en su peque&ntilde;o pueblo de Pina de Ebro. En este lugar de apenas 2.500 habitantes del que nunca ha salido, le han cabido varias vidas, todas ellas relacionadas con el conocimiento y la protecci&oacute;n de la biodiversidad: activista, entom&oacute;logo, ornit&oacute;logo, naturalista, conferenciante, asesor. Su libro publicado en 2024 <em>&iquest;Qui&eacute;n quiere ir a la selva? </em>(Tundra ediciones), algo as&iacute; como sus memorias, es un no parar. Hoy no le da ninguna importancia a la multitud de reconocimientos y premios que ha recibido por su labor &ndash;&ldquo;vanidad de vanidades&rdquo;, los llama&ndash;, pero su aportaci&oacute;n es enorme para la protecci&oacute;n de un patrimonio natural que no solo no era reconocido, sino que se despreciaba. &ldquo;Que me gustan los bichos es desde siempre, no tiene explicaci&oacute;n, pero no ten&iacute;a modo de plasmar esta emoci&oacute;n interior porque no dispon&iacute;a de conocimientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como naturalista autodidacta que ha sido &ndash;&ldquo;yo he aprendido con los libros&rdquo; &ndash;, se preocup&oacute; enseguida de preguntar a los especialistas. Para su famoso inventario de invertebrados de Los Monegros no dud&oacute; en ponerse en contacto con expertos de todo el mundo. &ldquo;Yo les escrib&iacute;a diciendo que hab&iacute;a cogido animales y que si me los pod&iacute;an estudiar; met&iacute;a los insectos en cajitas y se los mandaba a Hawai, a Jap&oacute;n, Estados Unidos, por toda Europa, en Espa&ntilde;a. Me gast&eacute; un pastizal, desde luego. Jam&aacute;s me han pagado por esto&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Metía los insectos en cajitas y se los mandaba a Hawai, a Japón, Estados Unidos... Me gasté un pastizal, desde luego. Nadie me pagó por esto</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Zumeta era cazador, &ldquo;como todos los ni&ntilde;os rurales de aquella &eacute;poca&rdquo;, cuenta. &ldquo;El paso a la pubertad era comprar una escopeta de perdigones, ahora es tener un m&oacute;vil&rdquo;. Con 14 a&ntilde;os y el anhelo de crear un zoo no dud&oacute; en escribir a F&eacute;lix Rodr&iacute;guez de la Fuente a Televisi&oacute;n Espa&ntilde;ola. En la carta le ped&iacute;a que le ense&ntilde;ara taxidermia. El naturalista y divulgador le contest&oacute;, y en el sobre meti&oacute; los papeles para hacerse socio de la Asociaci&oacute;n para Defensa de la Naturaleza (ADENA), con el mensaje: &ldquo;Hazte amigo de los animales vivos y no muertos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que vio a alguien relacionarse con un ave sin matarla era porque llevaba unos prism&aacute;ticos. Cuando se dio cuenta de que aquel invento le permit&iacute;a identificar lo que estaba viendo sin hacerle da&ntilde;o, cuando empez&oacute; a conocer sus nombres, dej&oacute; de matar. Despu&eacute;s, su empe&ntilde;o por proteger la vida silvestre le ha dado muchas alegr&iacute;as, pero tambi&eacute;n muchos disgustos. Uno de los m&aacute;s sonados fue el auge y ca&iacute;da de la posibilidad de que Los Monegros se convirtiera en parque nacional, la mayor figura de protecci&oacute;n ambiental. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La propuesta lleg&oacute; a las Cortes de Arag&oacute;n en 1992, pero qued&oacute; en nada por la abstenci&oacute;n del diputado tr&aacute;nsfuga del PP Emilio Gom&aacute;riz Garc&iacute;a. El profesor Zumeta, que para entonces ya era una persona con peso por sus descubrimientos, moviliz&oacute; a todos los cient&iacute;ficos del pa&iacute;s y de fuera con los que hab&iacute;a trabajado tanto durante a&ntilde;os, pero sirvi&oacute; de poco. Aunque a &eacute;l le consta que, al presentarse un tiempo despu&eacute;s al Premio Medio Ambiente de Arag&oacute;n, el consejero de Agricultura desech&oacute; su candidatura sin m&aacute;s, con un simple: &ldquo;Este le ha hecho perder muchos millones a Arag&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Cuenta divertido que algunas de las especies descubiertas por &eacute;l llevan su nombre, otorgado por los autores de las descripciones: <em>javieri</em>, <em>zumetae</em>, <em>blascozumetai</em>, <em>blascoi</em>. Aunque reconoce que algo ha cambiado en la percepci&oacute;n que las personas tienen de la naturaleza &ndash;&ldquo;en mi &eacute;poca no interesaba nada la biodiversidad&rdquo;&ndash;, nota que en general la gente tampoco se preocupa mucho. &ldquo;Yo creo que no mueve voluntades&rdquo;, resume. La suya, s&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Todav&iacute;a hoy, con problemas de salud que le impiden salir al campo, acude una vez a la semana al colegio donde fue profesor para continuar un proyecto sobre medio ambiente que &eacute;l lanz&oacute; hace a&ntilde;os. En junio ha presentado en el Ayuntamiento de Pina de Ebro un libro sobre la historia de su pueblo, y tiene previsto completar la trilog&iacute;a con una &uacute;ltima entrega sobre arte &ldquo;si la salud me deja&rdquo;. Mientras, sigue aportando informaci&oacute;n a un archivo descomunal en Internet donde est&aacute; repertoriado todo lo que &eacute;l ha ido descubriendo. En nuestra charla, la palabra que sale una y otra vez es aprender. Y con ella se acaba: &ldquo;Yo estoy bien si aprendo&rdquo;, cierra el maestro. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sara Acosta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/javier-maestro-primaria-descubrio-200-especies-salir-pueblo_1_12598719.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Sep 2025 20:11:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Javier, el maestro de primaria que descubrió 200 especies sin salir de su pueblo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Aragón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ciencia en la era del 'streaming': el fenómeno viral de la expedición a 3.900 metros de profundidad en el Atlántico Sur]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/ciencia-streaming-fenomeno-viral-expedicion-3-900-metros-profundidad-atlantico-sur_1_12520177.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56d62a71-17c0-4892-b8cc-801ef8f86a3f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ciencia en la era del &#039;streaming&#039;: el fenómeno viral de la expedición a 3.900 metros de profundidad en el Atlántico Sur"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El instituto de investigación argentino al que el Javier Milei ha retirado la financiación logra un seguimiento inaudito de su expedición: “Que lo que antes ocurría en laboratorios ahora esté en Youtube convierte al trabajo científico en un acto colectivo" </p><p class="subtitle">Lo que ocurre en el Cañón de Mar del Plata no se parece a ningún documental: es real, es en directo y está sorprendiendo al mundo
</p></div><p class="article-text">
        La escena ocurre en un gimnasio de Buenos Aires. Una pareja est&aacute; entrenando cuando un peque&ntilde;o animal marino aparece en el televisor anclado a la pared. En la pantalla, que suele transmitir deportes o m&uacute;sica, est&aacute; fijo el streaming de la in&eacute;dita expedici&oacute;n que cient&iacute;ficos del Consejo Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas y T&eacute;cnicas (Conicet) est&aacute;n realizando en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico Sur, a m&aacute;s de 3.900 metros de profundidad. La mujer y el hombre se levantan de sus bancos. Dejan las mancuernas y se acercan al aparato. Se&ntilde;alan el animal, miran con atenci&oacute;n e intercambian opiniones. Luego, vuelven a sus rutinas f&iacute;sicas. 
    </p><p class="article-text">
        El inter&eacute;s y la curiosidad de estos dos deportistas por las im&aacute;genes que entrega esta transmisi&oacute;n no es algo puntual ni aislado en Argentina. Son miles de ciudadanos que en sus m&oacute;viles, ordenadores y en los televisores de sus hogares siguen un streaming que, entre sus hitos cient&iacute;ficos, ha descubierto especies jam&aacute;s registradas -un crust&aacute;ceo de la familia Neolithodes, de color rojo intenso y con caparaz&oacute;n espinoso, por ejemplo- y explorado por primera vez un &ldquo;tesoro biol&oacute;gico&rdquo; del que hasta ahora se conoc&iacute;a muy poco.
    </p><p class="article-text">
        Con la colaboraci&oacute;n de la fundaci&oacute;n Schmidt Ocean Institute, con sede en Estados Unidos, 30 investigadores del Conicet, un organismo p&uacute;blico atacado por el presidente del pa&iacute;s, el ultraderechista Javier Milei, que ha retirado la financiaci&oacute;n, se han subido a un buque oceanogr&aacute;fico con el objetivo de explorar el ca&ntilde;&oacute;n submarino Mar del Plata, un ecosistema de enorme biodiversidad del que se tiene muy poca informaci&oacute;n. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1952502328134598909?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El protagonista principal de la expedici&oacute;n es un sofisticado robot -ROV SuBastian- capaz de capturar im&aacute;genes submarinas en ultra alta definici&oacute;n, recolectar muestras y transmitir la informaci&oacute;n en tiempo real. Para divulgar los hallazgos, los cient&iacute;ficos decidieron transmitir en vivo a trav&eacute;s de un <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Fa-iwwxiDr0&amp;t=2s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canal de Youtube</a>. &ldquo;Esper&aacute;bamos que alg&uacute;n curioso se enganchara, pero jam&aacute;s esta cantidad de visualizaciones&rdquo;, admiten desde el barco los investigadores,sorprendidos por la repercusi&oacute;n de la traves&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Desde el 23 de julio, cuando el robot empez&oacute; a emitir im&aacute;genes, miles de personas se conectan desde sus casas y trabajos para ver la exploraci&oacute;n en directo. La transmisi&oacute;n ha llegado a tener un pico de 81.000 espectadores simult&aacute;neos, una cifra que pocas emisiones online, ni siquiera las m&aacute;s populares, alcanzan. El domingo pasado, por ejemplo, duplic&oacute; en audiencia al streaming en el que particip&oacute; el presidente Milei. En el registro acumulado ya ha superado las 10 millones de visualizaciones.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La gente est&aacute; tan fascinada como nosotros. Es incre&iacute;ble lo que est&aacute; ocurriendo&rdquo;, celebra el bi&oacute;logo Daniel Lauretta, uno de los jefes de la expedici&oacute;n. &ldquo;Nos hace muy felices este impacto social, es muy alentador que la gente est&eacute; interesada por la ciencia. No deja de ser una curiosidad sociol&oacute;gica el por qu&eacute; de este impacto, nadie lo esperaba&rdquo;, agrega su compa&ntilde;ero Nahuel Far&iacute;as, investigador del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras y de la Universidad Nacional de Mar del Plata. &ldquo;Es una locura, no sabemos qu&eacute; est&aacute; pasando. Es buen&iacute;simo que la gente siga creyendo en la ciencia, en la naturaleza y en el conocimiento&rdquo;, reflexiona en la misma l&iacute;nea otra de las tripulantes, Nadia Cerino, bi&oacute;loga experta en los corales de aguas profundas.
    </p><p class="article-text">
        El orgullo por una ciencia argentina, de prestigio internacional, que como pocas veces en la historia del pa&iacute;s est&aacute; siendo desmantelada &ndash;el poder adquisitivo de los cient&iacute;ficos del Conicet se contrajo un 32% desde que lleg&oacute; Milei al poder&ndash; aparece como una explicaci&oacute;n, se&ntilde;ala Irene Gindin, Doctora en Comunicaci&oacute;n Social, profesora de la Universidad Nacional de Rosario e investigadora de este organismo p&uacute;blico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un niño observa en el televisor la expedición submarina que siguen miles de personas en Argentina.                            </span>
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        La &ldquo;buena comunicaci&oacute;n&rdquo; es otro elemento clave, a su juicio. &ldquo;En un momento en que se discute tanto qu&eacute; se hace con el dinero p&uacute;blico, generar estos contenidos es una forma muy potente de demostrar el destino de los recursos&rdquo;, analiza. El streaming est&aacute;, adem&aacute;s, generando un &ldquo;esp&iacute;ritu de comuni&oacute;n&rdquo; que genera un sentimiento de pertenencia que ampl&iacute;a su audiencia. &ldquo;En una &eacute;poca de contenidos muy violentos y ruidosos, emerge este otro contenido que tiene otro ritmo, ni tanta luz, ni tanto grito, pero que a su vez es muy espectacular&rdquo;, agrega la experta. 
    </p><p class="article-text">
        Por tratarse de un contenido con animales marinos, en su mayor&iacute;a &ldquo;curiosos y extra&ntilde;os&rdquo;, los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as tambi&eacute;n sienten atracci&oacute;n por esta transmisi&oacute;n. En las redes sociales hay videos de padres jugando con sus hijos en la ba&ntilde;era simulando la exploraci&oacute;n mar&iacute;tima, y de peque&ntilde;os tocando &ldquo;los bichos&rdquo; que aparecen en las pantallas. &ldquo;La vocaci&oacute;n de las infancias por conocer lo que hay en las profundidades del mar nos est&aacute; devolviendo una  ternura muy necesaria en estos tiempos tan oscuros&rdquo;, se&ntilde;ala Gindin.
    </p><p class="article-text">
        Lucas P&eacute;rez, director de fotograf&iacute;a, es uno de los tantos argentinos &ldquo;enganchados&rdquo; al streaming del Conicet. &ldquo;Estamos viviendo esto como si fueran unos Juegos Ol&iacute;mpicos&rdquo;, ironiza. &ldquo;Hay mucha gente que tiene puesta la retransmisi&oacute;n a todas horas. No deja de ser maravilloso poder ver sentado desde el sill&oacute;n de tu casa una exploraci&oacute;n in&eacute;dita e hist&oacute;rica, como si una c&aacute;mara estuviese recorriendo un planeta desconocido&rdquo;, describe. 
    </p><p class="article-text">
        Admite estar &ldquo;emocionado y feliz&rdquo; por su impacto social. &ldquo;Hay ni&ntilde;os dibujando a los animalitos, profesoras haciendo actividades especiales en los colegios con el tema, artistas que est&aacute;n utilizando las especies que se descubren para sus creaciones y memes divertid&iacute;simos que se viralizan en redes sociales&rdquo;, cuenta sobre todo lo que est&aacute; generando la expedici&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En su caso, &ldquo;es muy relajante&rdquo; tener el streaming de fondo mientras est&aacute; en su casa haciendo distintas tareas: &ldquo;Es cierto que uno puede pensar que se trata de una din&aacute;mica de dif&iacute;cil seducci&oacute;n. Pero hay tanto contenido porquer&iacute;a dando vuelta, que este contenido es lo opuesto, con un ritmo s&uacute;per lento, que uno agradece cuando llega a casa y necesita bajar de marcha&rdquo;. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1952622416636555408?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Sof&iacute;a Aldasoro es Licenciada en Comunicaci&oacute;n Audiovisual Cinematograf&iacute;a y su primer contacto con el streaming fue una madrugada en la que estaba desvelada. Lleg&oacute; a trav&eacute;s de un posteo de X -ex Twitter- que mostraba un &ldquo;bicho extra&ntilde;o&rdquo;. &ldquo;Pinch&eacute; el link y entr&eacute; en una transmisi&oacute;n en directo en alta definici&oacute;n del fondo del mar. Eran las dos de la ma&ntilde;ana y qued&eacute; asombrada. No pod&iacute;a creer que estaba viendo lo que estaba pasando a casi 4 mil metros de profundidad en vivo. Adem&aacute;s del asombro, me invadi&oacute; una suerte de nostalgia por estar viendo lo que en su d&iacute;a le&iacute; en los libros del colegio&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Sof&iacute;a hizo varias capturas de pantalla de su m&oacute;vil y comparti&oacute; las im&aacute;genes con varios grupos de Whatsapp. Al d&iacute;a siguiente, en el instituto en el que imparte clases de audiovisual, puso la transmisi&oacute;n en el proyector del sal&oacute;n: &ldquo;Los alumnos quedaron fascinados, no le quitaban la vista a la pantalla&rdquo;.   
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lucas Pérez, director de fotografía: “Estamos viviendo esto como si fueran unos Juegos Olímpicos”, ironiza. “Hay mucha gente que tiene puesta la retransmisión a todas horas. No deja de ser maravilloso poder ver sentado desde el sillón de tu casa una exploración inédita e histórica, como si una cámara estuviese recorriendo un planeta desconocido</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Con el correr de los d&iacute;as, el streaming qued&oacute; fijo en el televisor de su apartamento y los hallazgos pasaron a formar parte de casi todas sus conversaciones con amigos. &ldquo;Se arm&oacute; una gran comunidad. Hab&iacute;a un orgullo impl&iacute;cito de estar formando parte de esta gesta&rdquo;, narra. &ldquo;Qu&eacute; investigaciones que antes ocurr&iacute;an en laboratorios ahora ocurran en Youtube, de acceso universal, convierte al trabajo cient&iacute;fico en un acto colectivo. Esto es genial&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los hallazgos </strong>
    </p><p class="article-text">
        A nivel cient&iacute;fico, la expedici&oacute;n es &ldquo;hist&oacute;rica&rdquo;, explica Lauretta. Tanto por estar recorriendo un ecosistema inexplorado, como por la calidad de las muestras recolectadas. Se ha logrado documentar paisajes submarinos completamente v&iacute;rgenes y registrar especies nunca antes vistas en aguas nacionales. &ldquo;Estamos fascinados de ver la naturaleza de esta manera, algo que nunca antes hab&iacute;amos podido hacer&rdquo;, explica Ezequiel Mabraga&ntilde;a, otro de los investigadores a bordo del buque Falkor.
    </p><p class="article-text">
        La aventura, que finaliza el 10 de agosto, se desarrolla a 300 kil&oacute;metros de la costa, en una de las &aacute;reas m&aacute;s profundas y menos conocidas del Atl&aacute;ntico Sur. En total, se han identificado m&aacute;s de 200 especies, algunas observadas por primera vez, como una anguila que no estaba registrada en la zona del Atl&aacute;ntico suroccidental. &ldquo;Hablamos de hallazgos cruciales, de nuevos conocimientos de la biodiversidad en nuestro lecho marino&rdquo;, sostiene Mabraga&ntilde;a. &ldquo;La diversidad a esta profundidad es muy grande e impresionante. Nosotros la ven&iacute;amos trabajando desde hace 12 a&ntilde;os, pero en ese momento las investigaciones eran a ciegas. Eran con redes de arrastre y no pod&iacute;as ver. Hoy tenemos esta posibilidad. Es algo maravilloso&rdquo;, festeja.
    </p><p class="article-text">
        Entre los hallazgos que m&aacute;s furor han generado se encuentra una estrella de mar, del g&eacute;nero Hippasteria phrygiana, que ha sido apodada como &ldquo;estrella culona&rdquo; en las redes sociales y comparada con Patricio Estrella, el personaje de Bob Esponja. Tambi&eacute;n se han encontrado corales fluorescentes, almejas rojas, esponjas carn&iacute;voras. &ldquo;Estamos muy asombrados por lo que vemos aqu&iacute; abajo, la diversidad es muy diferente al de otras investigaciones. Las expectativas est&aacute;n m&aacute;s que superadas desde el punto de vista cient&iacute;fico&rdquo;, subraya Far&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos explican que este entorno marino, situado en la frontera biogeogr&aacute;fica entre las corrientes c&aacute;lidas de Brasil y las fr&iacute;as de las Islas Malvinas, es una zona clave en t&eacute;rminos ecol&oacute;gicos, &ldquo;un tesoro biol&oacute;gico&rdquo;, y un &ldquo;motor oculto&rdquo; que alimenta a buena parte de la fauna marina. El &uacute;nico sinsabor de la expedici&oacute;n es la comprobaci&oacute;n del impacto negativo que el ser humano est&aacute; generando hasta en los ecosistemas m&aacute;s rec&oacute;nditos del planeta. El robot ha captado rastros de pesca de arrastre, basura pl&aacute;stica (bolsas, en su mayor&iacute;a) y muchos micropl&aacute;sticos.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&aacute; con esta nueva y valiosa informaci&oacute;n sobre la biodiversidad marina del Atl&aacute;ntico Sur? Por un lado, adelantan los cient&iacute;ficos, servir&aacute; de fuente de consulta para la  medicina, biotecnolog&iacute;a e industria, entre otros sectores. &ldquo;Las petroleras, por ejemplo, van a poder utilizar estos datos para sus estudios de impacto ambiental. Pr&aacute;cticamente no exist&iacute;a informaci&oacute;n sobre la zona y es car&iacute;simo obtenerla&rdquo;, revela Mabraga&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n se usar&aacute;n los hallazgos para &ldquo;generar conciencia y promover acciones concretas de conservaci&oacute;n&rdquo;. Una vez que regrese a tierra, el equipo impulsar&aacute; la creaci&oacute;n de la primera &Aacute;rea Marina Protegida en el ca&ntilde;&oacute;n de Mar del Plata. Se pedir&aacute; una moratoria inmediata a la pesca de arrastre en la zona, el monitoreo cient&iacute;fico permanente y el fortalecimiento de la legislaci&oacute;n ambiental vinculada a los fondos marinos. Adem&aacute;s, la intenci&oacute;n es que todas las im&aacute;genes se suban a plataformas de acceso libre. Un anhelo es poder crear modelos 3D y material educativo para escuelas y museos.
    </p><p class="article-text">
        Para Lucas, Sof&iacute;a y los miles de argentinos que gracias a este streaming han descubierto las maravillas que esconde el mar y conectado con la ciencia -en oposici&oacute;n a narrativas anticiencia muy hegem&oacute;nicas-, la gratitud hacia este grupo de cient&iacute;ficos es inmensa. &ldquo;Si el Conicet puede hacer que 80 mil personas se enganchen a la ciencia en un momento en el que el organismo est&aacute; totalmente desfinanciado, imagin&eacute;monos lo que podr&iacute;a hacer si tuviese recursos&rdquo;, lanza Gindin. En una de las publicaciones m&aacute;s virales en las redes sociales, en la que aparece un ni&ntilde;o de no m&aacute;s de un a&ntilde;o frente al streaming, se lee sobre el ataque gubernamental a la ciencia: &ldquo;Quer&iacute;an cerrar el Conicet y acaban de nacer cientos de miles de bi&oacute;logos marinos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/ciencia-streaming-fenomeno-viral-expedicion-3-900-metros-profundidad-atlantico-sur_1_12520177.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 Aug 2025 20:35:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Argentina,Javier Milei,Ciencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La fiesta de la extinción del salmón en Asturias: hasta 19.000 euros por ejemplares que desaparecen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/fiesta-extincion-salmon-asturias-19-000-euros-ejemplares-desaparecen_1_12508961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0ab5a0bb-b249-414d-b997-a9a24cb7af1d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Javier Bueno posa con el Campanu de 2025, antes de la subasta."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ritual festivo de subastar el primer ejemplar se mantiene, aunque la temporada de pesca del salmón ha finalizado con su peor registro histórico: solo 128 capturas, cuando hace 20 años eran 3.000</p><p class="subtitle">Los datos confirman el desplome del marisco en la ría de Arousa, una de las principales zonas de cría del mundo
</p></div><p class="article-text">
        El ritual festivo se llama Campanu. Todos los a&ntilde;os, a mediados de abril, miles de pescadores deportivos se lanzan a los r&iacute;os de Asturias en la b&uacute;squeda del primer salm&oacute;n atl&aacute;ntico de la temporada. Una vez capturado, se subasta. En 2025, el trofeo fue para el pescador Javier Bueno. El ejemplar, de 6.895 gramos y 83 cent&iacute;metros, se lo llev&oacute; el restaurante La Finca de Oviedo tras pagar 10.100 euros. En 2024, el precio m&aacute;s alto lleg&oacute; de Madrid. El Rinc&oacute;n Asturiano desembols&oacute; 19.300 euros, una cifra r&eacute;cord para esta &ldquo;tradici&oacute;n popular&rdquo;, como lo define &Aacute;ngel Garc&iacute;a, presidente de la Asociaci&oacute;n Asturiana de Pesca Fluvial (Raapf).
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o, los pescadores tardaron cuatro d&iacute;as en atrapar al primer salm&oacute;n de la campa&ntilde;a, que se extiende hasta julio. La tardanza fue el presagio de una &ldquo;campa&ntilde;a desastrosa&rdquo;, catalogada como &ldquo;la peor de la historia&rdquo;, por esta asociaci&oacute;n. Solo 128 capturas, 250 menos que en 2024. Una cifra que, seg&uacute;n el bi&oacute;logo David &Aacute;lvarez, profesor de Zoolog&iacute;a en la Universidad de Oviedo, confirma que la especie est&aacute; &ldquo;pr&aacute;cticamente extinta&rdquo;. En algunas cuencas, como Cares-Deva y Eo, las capturas se contaron con los dedos de la mano: siete y dos, respectivamente. En Esva, con una superficie total de 460,26 km&sup2;, no se logr&oacute; pescar ning&uacute;n salm&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvarez, que lleva 25 a&ntilde;os estudiando a los salm&oacute;nidos, tiene las estad&iacute;sticas de pesca en Asturias de los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os. Entre las d&eacute;cadas del 40 y 80 del siglo pasado, las capturas oscilaban entre 4.000 y 8.000. En 2005, la cifra fue de 3.000. En 2015, un poco m&aacute;s de 1.000. &ldquo;En la &uacute;ltima d&eacute;cada el declive ha sido brutal&rdquo;, advierte el cient&iacute;fico. &ldquo;Hemos llegado al l&iacute;mite&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        El experto aclara que el problema no afecta solo a Asturias. En Galicia y Cantabria, otras regiones de la pen&iacute;nsula a donde los salmones regresan cada a&ntilde;o del mar para reproducirse en los cauces donde nacieron, las cestas de los pescadores tambi&eacute;n quedaron vac&iacute;as. &ldquo;La situaci&oacute;n parece irreversible. Desde hace a&ntilde;os que los investigadores venimos avisando que esto iba a pasar. Para poder aferrarnos a una &uacute;ltima esperanza para evitar la extinci&oacute;n, se debe actuar ya con medidas contundentes. De lo contrario, en breve lamentaremos la desaparici&oacute;n de estos peces en nuestros r&iacute;os&rdquo;, alerta.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las administraciones siguen insistiendo en medidas que no sirven, parches que fracasan, pero que se venden como una posible solución. Nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato y decir, pues se acabó, señores, no se puede pescar más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico es compartido por la Coordinadora Ecoloxista d&rsquo;Asturies. &ldquo;Las poblaciones de salm&oacute;n atl&aacute;ntico est&aacute;n en franco declive en toda su &aacute;rea de distribuci&oacute;n natural a ambas orillas del Atl&aacute;ntico. El problema es que los salmones asturianos pertenecen a la poblaci&oacute;n m&aacute;s aislada de todo su rango de distribuci&oacute;n. Esto hace que sea a&uacute;n m&aacute;s vulnerable&rdquo;, explican sus directivos. Tras el cierre de la campa&ntilde;a de pesca, la organizaci&oacute;n ha pedido incluir al salm&oacute;n atl&aacute;ntico en el listado de especies en peligro de extinci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Para &Aacute;lvarez, la &uacute;nica medida que puede evitar el &ldquo;declive total&rdquo; es la veda de todos los r&iacute;os, la prohibici&oacute;n de la pesca con muerte. &ldquo;Esto tal vez permitir&iacute;a la reproducci&oacute;n de los pocos individuos que todav&iacute;a entran. Es la &uacute;ltima esperanza&rdquo;, insiste. Y agrega: &ldquo;Lamentablemente, las administraciones siguen insistiendo en medidas que no sirven, parches que fracasan, pero que se venden como una posible soluci&oacute;n. Nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato y decir, pues se acab&oacute;, se&ntilde;ores, no se puede pescar m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La repoblaci&oacute;n con ejemplares que se cr&iacute;an en piscifactor&iacute;a es un ejemplo, explica &Aacute;lvarez. Como no est&aacute;n adaptados a la vida salvaje, cuando se sueltan en un r&iacute;o, mueren. Otra &ldquo;medida fallida&rdquo; es la matanza de los depredadores, como los cormoranes. &ldquo;Se han matado miles y no ha servido para nada&rdquo;, afirma. Los cupos m&aacute;ximos de pesca por cada r&iacute;o, cuando las capturas est&aacute;n en declive, &ldquo;tambi&eacute;n son irrisorios&rdquo;, se queja. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las causas</strong></h2><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo explica que hay una &ldquo;merma generalizada&rdquo; en toda el &aacute;rea de distribuci&oacute;n de la especie, en las dos vertientes del Atl&aacute;ntico, la norteamericana y la europea. Hay varios motivos que explican este panorama, que excede a la sobrepesca, como las presas y azudes en los r&iacute;os, insalvables para un salm&oacute;n y &ldquo;los efectos del cambio clim&aacute;tico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El aumento de la temperatura del agua afecta a la reproducci&oacute;n. &ldquo;A lo mejor medio grado en un r&iacute;o de Noruega, es soportable y asumible para la especie. Pero en Espa&ntilde;a, como ya estamos al l&iacute;mite, la subida de la temperatura tiene un impacto catastr&oacute;fico&rdquo;, se&ntilde;ala. La contaminaci&oacute;n y la construcci&oacute;n de escolleras &ndash;que elimina los bosques de ribera y provoca que el agua avance con m&aacute;s fuerza y reduzca los lugares para desovar&ndash; se suman a la lista. 
    </p><p class="article-text">
        Para el sector, la causa principal es el incremento de la pesca industrial en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico, que hace que los salmones queden interceptados y no puedan retornar. &ldquo;Lo cierto es que la situaci&oacute;n ya es cr&iacute;tica e inviable&rdquo;, lamenta el presidente de Raapf. Admite que una medida a tomar es la &ldquo;limitaci&oacute;n de capturas&rdquo;, pero no la &uacute;nica. &ldquo;En los r&iacute;os que se ha vedado la pesca, los ejemplares tampoco aumentan. Por eso vamos a exigir que se establezca un comit&eacute; de expertos para poder tener el diagn&oacute;stico m&aacute;s preciso posible&rdquo;, anuncia sobre los pr&oacute;ximos pasos de los pescadores. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los frentes son muchos, eso est&aacute; claro &ndash;responde &Aacute;lvarez&ndash;, pero lo llamativo es que se siga sin hacer nada en las puertas de la extinci&oacute;n. En el r&iacute;o Sella se pescaban en su d&iacute;a m&aacute;s de 1.000 salmones. Ahora no salen m&aacute;s de 25. Con una poblaci&oacute;n abundante, como la que hab&iacute;a antes, la pesca deportiva tiene su sentido y hasta puede ser sostenible. Con estas cifras, es una locura. Hay que dejar que se vuelva a equilibrar el ecosistema&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para esta campa&ntilde;a, la Consejer&iacute;a de Medio Rural y Pol&iacute;tica Agraria de Asturias concedi&oacute; 4.076 licencias para la pesca de salm&oacute;n con muerte, m&aacute;s otras 2.032 autorizaciones interauton&oacute;micas. Para intentar equilibrar el incremento de la solicitud de licencias y el descenso en el n&uacute;mero de salmones, el gobierno regional fij&oacute; una regla de un salm&oacute;n por pescador y d&iacute;a, y redujo los horarios de pesca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En poco tiempo habr&aacute; quien se jactar&aacute; de haber pescado y comido el &uacute;ltimo salm&oacute;n de Asturias. Nadie podr&aacute; sorprenderse. Las advertencias han estado desde hace a&ntilde;os arriba de la mesa&rdquo;, se&ntilde;ala &Aacute;lvarez.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un ritual cada vez m&aacute;s cuestionado</strong></h2><p class="article-text">
        Tras capturar un salm&oacute;n, los pescadores est&aacute;n obligados a concurrir a los Centros Oficiales de precintaje de cada cuenca. Quien primero lo haga, pone el <em>campanu</em> a subasta, nombre que responde a la vieja tradici&oacute;n de repicar las campanas de la iglesia. Con este sonido, se avisaba a los lugare&ntilde;os que los salmones hab&iacute;an llegado al r&iacute;o y que pod&iacute;an pescarlos para alimentar a sus familias. 
    </p><p class="article-text">
        Por la atenci&oacute;n medi&aacute;tica y la publicidad de esta tradici&oacute;n, los restaurantes ofrecen mucho dinero por servir la codiciada pieza en una de sus mesas. En 2007, el establecimiento As de Picas (Gij&oacute;n) pag&oacute; 18.000 euros, r&eacute;cord superado el a&ntilde;o pasado. La legislaci&oacute;n nacional proh&iacute;be desde 2002 la comercializaci&oacute;n de la pesca continental. Sin embargo, Asturias cuenta con una enmienda que permite la venta del <em>campanu</em> y del resto de los salmones que se pesquen el primer d&iacute;a de temporada en las cuencas de los r&iacute;os.
    </p><p class="article-text">
        En su d&iacute;a, el portavoz popular en la Junta General del Principado, Luis Venta, lleg&oacute; a decir que la prohibici&oacute;n de vender salmones era &ldquo;una antigualla socialcomunista&rdquo;. &ldquo;Este es el nivel de la discusi&oacute;n, as&iacute; es muy dif&iacute;cil&rdquo;, se queja &Aacute;lvarez. Para la Coordinadora Ecoloxista d&rsquo;Asturies, es &ldquo;lamentable&rdquo; que se siga celebrando la captura del campanu, &ldquo;una aberrante fiesta de la extinci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El bi&oacute;logo coincide: &ldquo;Es vergonzoso. La especie est&aacute; casi extinta y se est&aacute; celebrando con la excusa de que es algo cultural y tradicional. Cuando lleguemos a la cifra de cero, no habr&aacute; m&aacute;s licencias, no habr&aacute; m&aacute;s pesca deportiva y no habr&aacute; m&aacute;s subastas. Hacia ese escenario vamos&rdquo;. Sobre estos reproches, &Aacute;ngel Garc&iacute;a no tiene una respuesta institucional. Dice que en la asociaci&oacute;n &ldquo;hay muchas voces y posturas&rdquo;. &ldquo;A t&iacute;tulo personal, me gustar&iacute;a m&aacute;s una celebraci&oacute;n a pie de r&iacute;o, con una captura sin muerte, con su registro y su posterior devoluci&oacute;n al agua&rdquo;, confiesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/fiesta-extincion-salmon-asturias-19-000-euros-ejemplares-desaparecen_1_12508961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Aug 2025 19:55:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La fiesta de la extinción del salmón en Asturias: hasta 19.000 euros por ejemplares que desaparecen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Asturias,Pesca,Especies amenazadas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“La única esperanza sois vosotros”: cómo un pesquero paró los vertidos nucleares al mar que hoy se rastrean frente a Galicia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/unica-esperanza-pesquero-paro-vertidos-nucleares-mar-hoy-rastrean-frente-galicia_1_12447222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/09ce4a03-865a-4026-89d5-7d3203ce1fd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“La única esperanza sois vosotros”: cómo un pesquero paró los vertidos nucleares al mar que hoy se rastrean frente a Galicia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L'Atalante ha localizado 3.000 de los 222.000 bidones radioactivos tirados en el océano despues de que, en 1981 y al estropearse un buque de Greenpeace, un pescador gallego ofreciera su barco para interceptar al transportador holandés que arrojaba la basura: "Hicimos algo increíble", recuerda Manuel Rivas</p><p class="subtitle">35 años de los últimos vertidos nucleares frente a las costas gallegas: ¿Quién vigila?
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La &uacute;nica esperanza sois vosotros&rdquo;. R&eacute;mi Parmentier, presidente de Greenpeace Internacional, est&aacute; desesperado. El buque MW Sirius est&aacute; averiado en el puerto ingl&eacute;s de Plymouth y no podr&aacute; formar parte de la misi&oacute;n secreta que la organizaci&oacute;n lleva meses preparando: interceptar en el oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico al transportador neerland&eacute;s que lanza al mar bidones con residuos radiactivos. Al otro lado del tel&eacute;fono, en Galicia, est&aacute; el periodista y escritor Manuel Rivas, activista muy sensibilizado con esta causa. Parmentier le pasa las coordenadas con la ubicaci&oacute;n. &ldquo;Es ahora o nunca, est&aacute;is solos, est&aacute; todo en vuestras manos&rdquo;, le implora antes de colgar. &ldquo;Necesitamos un barco&rdquo;, le dice Rivas a sus compa&ntilde;eros de la comitiva local, un grupo formado por pol&iacute;ticos de la formaci&oacute;n Esquerda Galega y dirigentes ecologistas.   
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas despu&eacute;s de esta escena, el buque oceanogr&aacute;fico L'Atalante rastrea la fosa atl&aacute;ntica para intentar localizar los bidones radiactivos arrojados al mar como si las profundidades fueran un cementerio nuclear. Hasta el momento han localizado algo m&aacute;s de 3.000 barriles repletos de t&oacute;xicos, seg&uacute;n ha informado el director de la expedici&oacute;n, Javier Escart&iacute;n. El robot submarino UlyX peina el fondo del mar y lleva cartografiados m&aacute;s de 140 km2. La organizaci&oacute;n Greenpeace calcula que all&iacute; se tiraron m&aacute;s de<a href="https://es.greenpeace.org/es/sala-de-prensa/comunicados/greenpeace-reclama-a-la-union-europea-y-al-gobierno-espanol-que-asuman-las-investigaciones-de-los-220-000-bidones-con-residuos-radiactivos-que-hay-en-la-fosa-atlantica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> 220.000 barriles, 142.000 toneladas de basura nuclear</a>, entre los a&ntilde;os 40 y 80 del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Si ahora est&aacute;n b&uacute;scandose los restos para saber qu&eacute; ha podido pasar con ellos y, sobre todo, con su mort&iacute;fero contenido, las im&aacute;genes de hace 44 a&ntilde;os son las de una operaci&oacute;n para detener el vertido sin fin de basura radioactiva al ecosistema marino. La interceptaci&oacute;n del carguero holand&eacute;s peligraba. La conversaci&oacute;n entre Parmentier y Rivas enmarca una b&uacute;squeda de barco que, entonces, se alargaba durante horas.
    </p><p class="article-text">
        Nadie en Ribeira, municipio situado en la costa oeste de la provincia de A Coru&ntilde;a, quiere poner su barco para una misi&oacute;n &ldquo;muy arriesgada&rdquo; y con poca probabilidad de &eacute;xito. &ldquo;Es peligroso&rdquo;, recibe Rivas como respuesta ante cada petici&oacute;n. Hasta que aparece &Aacute;ngel Villa, un pescador patr&oacute;n del Xurelo, un barco de madera de 20 metros de eslora. &ldquo;Yo os llevo&rdquo;, dice convencido. Eso s&iacute;, aclara que su barco nunca ha cruzado las diez millas y que solo tiene un peque&ntilde;o radar &ldquo;que localiza lo justo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un miembro de la comitiva coge el coche y viaja hasta A Coru&ntilde;a para conseguir unas cartas de navegaci&oacute;n. El radio de las coordenadas entregadas por Parmentier equivalen al tama&ntilde;o de toda Galicia. &ldquo;Es como buscar una aguja en un pajar&rdquo;, aclara Villa. Sin embargo, nadie duda. La madrugada del 14 de septiembre de 1981, el Xurelo suelta sus amarras con 14 personas a bordo. El capit&aacute;n, tres marineros, Rivas y otros nueve aventureros, entre ellos concejales de Esquerda Galega, ecologistas y fot&oacute;grafos. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una haza&ntilde;a de pel&iacute;cula</strong></h2><p class="article-text">
        Manuel Rivas (A Coru&ntilde;a, 68 a&ntilde;os) recuerda cada detalle de una expedici&oacute;n que hoy, 44 a&ntilde;os despu&eacute;s, ha cobrado actualidad. Por primera vez, una misi&oacute;n cient&iacute;fica internacional ha localizado una parte de estos barriles a m&aacute;s de 4.000 metros de profundidad.
    </p><p class="article-text">
        Los vertidos de residuos nucleares al mar eran una pr&aacute;ctica normalizada hasta la traves&iacute;a del Xurelo. Primero por parte del Gobierno de Pa&iacute;ses Bajos. A&ntilde;os m&aacute;s tarde, en todo el mundo. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En aquella &eacute;poca era un gran secreto a voces, pero no hab&iacute;a ning&uacute;n registro. Estos buques eran fantasmas. De ah&iacute; la trascendencia de aquel viaje en el Xurelo. Fue la primera vez que se tom&oacute; una foto de los bidones cayendo al mar&rdquo;, explica Rivas en conversaci&oacute;n con este medio. Las im&aacute;genes dieron la vuelta al mundo un a&ntilde;o despu&eacute;s, en 1982, cuando el buque Sirius de Greenpeace, ya arreglado, volvi&oacute; a interceptar el nav&iacute;o holand&eacute;s.  
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                    alt="Activistas de Greenpeace entorpeciendo el vertido de los bidones en 1982 Greenpeace / Pierre Gleizes"
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            <span class="title">
                Activistas de Greenpeace entorpeciendo el vertido de los bidones en 1982 Greenpeace / Pierre Gleizes                            </span>
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        Aquella segunda misi&oacute;n, la m&aacute;s recordada, que propici&oacute; el nacimiento de Greenpeace Espa&ntilde;a (1984), fue posible por la valent&iacute;a de Villa, Rivas y los otros tripulantes del Xurelo. Para Eva Salda&ntilde;a, actual directora ejecutiva de la organizaci&oacute;n conservacionista, se trata de una haza&ntilde;a que hoy es &ldquo;un ejemplo valios&iacute;simo de c&oacute;mo la gente corriente puede hacer cosas extraordinarias. Hay que mantener viva esta historia porque es un mensaje de acci&oacute;n y esperanza. Hoy m&aacute;s que nunca necesitamos transmitir que hasta las gestas que parecen ut&oacute;picas son posibles, que la lucha ambiental es capaz de conseguir grandes transformaciones&rdquo;, reflexiona Salda&ntilde;a. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;&iexcl;Ah&iacute; est&aacute;, lo encontramos!&rdquo; </strong></h2><p class="article-text">
        Cuando el Xurelo parti&oacute;, la radio empez&oacute; a sonar. La Armada Espa&ntilde;ola emiti&oacute; dos &oacute;rdenes de &ldquo;regreso inmediato&rdquo;. La voz militar advert&iacute;a de que la tripulaci&oacute;n no estaba enrolada legalmente, ni autorizada, por lo que el barco ten&iacute;a que regresar a puerto. &ldquo;Seguimos adelante&rdquo;, dijo el capit&aacute;n. Rivas, los tres concejales, Manuel M&eacute;ndez (Moa&ntilde;a), Paco Garc&iacute;a (Vigo) y Gonzalo V&aacute;zquez Pozo (A Coru&ntilde;a); los tres fot&oacute;grafos, Xos&eacute; Castro, Xurxo Lobato y Xes&uacute;s Nalla; y los ecologistas Enrique &Aacute;lvarez, Roxelio P&eacute;rez Moreira y Manuel Soto, los otros viajeros, asintieron. 
    </p><p class="article-text">
        Rivas recuerda que el capit&aacute;n, &ldquo;una persona con una extraordinaria sabidur&iacute;a del mar&rdquo;, estaba todo el tiempo haciendo c&aacute;lculos sobre las cartas marinas, con un l&aacute;piz y un cartab&oacute;n: &ldquo;Nos dijo que lo mejor era moverse en espiral, que con algo de suerte a lo mejor encontr&aacute;bamos el buque&rdquo;. La tranquilidad y el aplomo de Villa contrastaba con la angustia y el nerviosismo del resto de la tripulaci&oacute;n, inc&oacute;moda por los mareos y la incertidumbre de un esfuerzo que pod&iacute;a caer en saco roto.
    </p><p class="article-text">
        En la madrugada del cuarto d&iacute;a de viaje, Rivas conversaba con el cocinero cuando Villa grit&oacute; que hab&iacute;a visto algo en el radar, unas luces verdes que se encend&iacute;an y desaparec&iacute;an. Todos se agolparon junto a la peque&ntilde;a pantalla. Al cabo de un rato, las dos luces se quedaron fijas. Eran dos barcos mercantes ubicados a 300 millas marinas de la costa. &ldquo;&iexcl;Ah&iacute; est&aacute;, lo encontramos!&rdquo;, grit&oacute; el capit&aacute;n.  
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde ese momento todo tom&oacute; una intensidad de <em>thriller</em>, de cine. Con el amanecer empezamos a ver las gr&uacute;as y c&oacute;mo tiraban los bidones. Tambi&eacute;n identificamos siluetas humanas que nos miraban con sorpresa. &Eacute;ramos una c&aacute;scara de nuez al lado de semejante buque&rdquo;, rememora Rivas. &ldquo;Nos acercamos lo m&aacute;ximo posible para tomar fotos y hacer lo que ten&iacute;amos preparado: abrir pancartas y lanzar flores, claveles rojos, al mar como s&iacute;mbolo pacifista. La emoci&oacute;n fue m&aacute;xima&rdquo;, agrega sobre ese momento.
    </p><p class="article-text">
        El segundo buque, una fragata holandesa militar, se acerc&oacute; al Xurelo con una &ldquo;clara maniobra de intimidaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Quedamos en el medio de ambos Titanic. Fue un momento de mucho susto porque no sab&iacute;amos si nos iban a hundir. Nuestro barco se mov&iacute;a mucho, con poca estabilidad&rdquo;, describe el periodista.
    </p><p class="article-text">
        En ese instante, pas&oacute; &ldquo;algo m&aacute;gico&rdquo;, el salto de una ballena negra: &ldquo;Salt&oacute; justo donde est&aacute;bamos. Lo recuerdo como un gesto del oc&eacute;ano, de agradecimiento. Nos dio paz y seguridad. Fue en ese momento cuando nos dimos cuenta de que la misi&oacute;n estaba completada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el regreso, Rivas redact&oacute; varios comunicados en castellano, gallego e ingl&eacute;s, que transmiti&oacute; a trav&eacute;s de la radio costera para avisar de la gesta. Una multitud los esper&oacute; en el puerto de Ribeira. Antes de llegar, un buque de la Armada los detuvo. Oficiales registraron la embarcaci&oacute;n y abrieron expedientes sancionadores a cada tripulante. Los fot&oacute;grafos escondieron los carretes por miedo a que les quitaran el material. &ldquo;Nos embarcamos con m&aacute;s ilusi&oacute;n que certeza y volvimos a tierra con un registro hist&oacute;rico&rdquo;, resume Rivas sobre el viaje. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una foto ic&oacute;nica</strong></h2><p class="article-text">
        Al a&ntilde;o siguiente, en agosto de 1982, Greenpeace organiz&oacute; su expedici&oacute;n por la fosa atl&aacute;ntica con el buque Sirius y otros tres barcos, entre ellos el Xurelo, tripulado, otra vez, por Villa. La comitiva fue m&aacute;s numerosa, con cargos pol&iacute;ticos del PSOE y de BNG, las dos formaciones con m&aacute;s peso institucional. Esquerda Galega decidi&oacute; ese d&iacute;a realizar una serie de protestas en B&eacute;lgica y Holanda coordinada con ecologistas de Brujas.
    </p><p class="article-text">
        Los activistas ten&iacute;an la orden de enfrentarse a los cargueros holandeses. Dos lanchas de los ecologistas se pusieron debajo de las gr&uacute;as que lanzaban los bidones al mar. Algunos barriles cayeron cerca de las barcazas. La foto se transform&oacute; en una de las m&aacute;s famosas de la historia de Greenpeace.
    </p><p class="article-text">
        Tras esta segunda acci&oacute;n, el Gobierno neerland&eacute;s anunci&oacute; la interrupci&oacute;n de los vertidos nucleares al mar. Diez a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1992, se firm&oacute; el Convenio para la protecci&oacute;n del medio ambiente marino del Atl&aacute;ntico nordeste, prohibiendo el desecho de los residuos nucleares de baja y media intensidad. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, el Convenio de Londres de la Organizaci&oacute;n Mar&iacute;tima Internacional vet&oacute; cualquier vertido radiactivo al mar.
    </p><p class="article-text">
        El Xurelo se hundi&oacute; en 2002 en el puerto de Ribeira, tras varios a&ntilde;os atracado. Hab&iacute;a quedado fuera de servicio en 1995. En 2006, la Asociaci&oacute;n Cultural Altofalante organiz&oacute; un homenaje al cumplirse 25 a&ntilde;os de la gesta. Su presidente, Lu&iacute;s Teira, no entend&iacute;a el &ldquo;desconocimiento generalizado&rdquo; en Ribeira y en toda Espa&ntilde;a sobre el &ldquo;her&oacute;ico viaje&rdquo; de este pesquero. Dos d&eacute;cadas despu&eacute;s, la proeza sigue bastante olvidada. &ldquo;Para m&iacute; el 14 de septiembre de 1981 deber&iacute;a figurar en el calendario internacional de las victorias ecologistas. Hicimos historia&rdquo;, se jacta Rivas con mucho orgullo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/unica-esperanza-pesquero-paro-vertidos-nucleares-mar-hoy-rastrean-frente-galicia_1_12447222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Jul 2025 20:10:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“La única esperanza sois vosotros”: cómo un pesquero paró los vertidos nucleares al mar que hoy se rastrean frente a Galicia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Galicia,vertidos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estos jóvenes urbanitas lo han dejado todo para convertirse en pastores de montaña]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/jovenes-urbanitas-han-dejado-convertirse-pastores-montana_1_12395835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c6c0fcd-beb9-4b99-9496-c8920a132668_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estos jóvenes urbanitas lo han dejado todo para convertirse en pastores de montaña"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Chicos y chicas con estudios y vida de ciudad buscan una vida más plena en las cumbres como pastores. Un cambio vital que cada vez atrae a más estudiantes a las escuelas de pastoreo del país.</p><p class="subtitle">Clara Benito, la cabrera ecológica que cuida a su rebaño desde el móvil: “El telepastoreo me ha cambiado la vida</p></div><p class="article-text">
        Al pie de la imponente muralla caliza de la Pe&ntilde;a Monta&ntilde;esa, en el Pirineo oscense, el pastor Diego Sanz Casanovas gu&iacute;a a su reba&ntilde;o entre bosquetes, prados y campos de cultivo. Hace pocos a&ntilde;os, su mirada estaba puesta en otras cumbres: las del Himalaya o los Alpes, siempre detr&aacute;s de una c&aacute;mara, siguiendo a atletas de &eacute;lite como Kilian Jornet. Aunque su rutina ha cambiado, este c&aacute;mara y pastor cree que los dos oficios no est&aacute;n tan lejos. Como en el audiovisual, el pastoreo le exige paciencia, observaci&oacute;n, y escribir un guion con sus ovejas cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llegas a un sitio y es como un lienzo en blanco, hay vegetaci&oacute;n por todos lados y controlas lo que ellas comen. Est&aacute;s propiciando un cambio en este ecosistema, esa es mi responsabilidad&rdquo;, cuenta este zaragozano con ra&iacute;ces familiares en el Pirineo. Especializado en el audiovisual outdoor, y aficionado a deportes de aventura como la bicicleta y el esqu&iacute;, decidi&oacute; dar el salto para buscar &ldquo;un peque&ntilde;o cambio&rdquo;, tras una &eacute;poca de &ldquo;mucho estr&eacute;s laboral&rdquo; en la que se pasaba la mitad del a&ntilde;o grabando fuera de casa. &ldquo;Ahora mismo busco estar en un sitio y disfrutar. He bajado de revoluciones&rdquo;, asegura.
    </p><h2 class="article-text">No es una historia &uacute;nica</h2><p class="article-text">
        Su historia no es &uacute;nica. Diego es parte de una nueva generaci&oacute;n de pastores y pastoras que llega a la monta&ntilde;a desde otros mundos, buscando no solo un oficio sino, sobre todo, una forma de vida. Su oportunidad la consigui&oacute; el a&ntilde;o pasado al ser admitido en la cuarta promoci&oacute;n de la escuela de pastoreo de Arag&oacute;n, La Estiva, que ofrece una formaci&oacute;n integral de siete meses en el valle de Chistau, en el coraz&oacute;n del Pirineo central.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; ense&ntilde;an a orde&ntilde;ar y a producir queso, a navegar el oc&eacute;ano de los tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos necesarios para emprender un proyecto agroganadero, a interpretar un mapa, a ser capaz de orientarse en la niebla o intuir la direcci&oacute;n que tomar&aacute; una tormenta en la alta monta&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Igual que te formas para ser electricista o mec&aacute;nico, ahora se entiende que hay que formarse para gestionar un proyecto de ganader&iacute;a, para manejar un reba&ntilde;o si trabajo para un propietario, para emprender un peque&ntilde;o proyecto agroalimentario&rdquo;, explica el director de la escuela, Roberto Serrano, que asegura que existe una alta demanda de mano de obra especializada y con vocaci&oacute;n. Tanto es as&iacute;, que siete de cada 10 alumnos consiguen trabajo en el sector.
    </p><p class="article-text">
        En el caso de Sanz, tras las pr&aacute;cticas de verano de la escuela, encontr&oacute; un empleo pastoreando las 450 ovejas de dos ganaderos cerca de A&iacute;nsa, la capital de la comarca del Sobrarbe. Trabaja seis d&iacute;as a la semana, guiando al reba&ntilde;o hasta que cae el sol. Ha cambiado el rugido de las carreras por el sonido de las esquilas, pero a&uacute;n saca la c&aacute;mara para crear y compartir contenido en sus redes sociales: con las ovejas abri&eacute;ndose paso en el pinar, o paciendo tranquilamente mientras la niebla juega con las paredes de la Pe&ntilde;a Monta&ntilde;esa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Llegas a un sitio y es como un lienzo en blanco, hay vegetación por todos lados y controlas lo que ellas comen. Estás propiciando un cambio en este ecosistema, esa es mi responsabilidad</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Diego Sanz Casanovas</span>
                                        <span>—</span> Pastor
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Se siente afortunado por seguir aprendiendo el oficio y poder llevar una vida sencilla, con unas pocas gallinas, conejos y un huerto. Le gustar&iacute;a emprender con un proyecto propio, pero lo ve muy dif&iacute;cil para quien no viene de familia con tierras. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, otro bien escaso en muchas zonas rurales es la vivienda. &ldquo;Los ganaderos me ponen casa, si no, yo no podr&iacute;a estar aqu&iacute;&rdquo;, admite. Para Laia Batalla, una de las responsables de la Escola de Pastors de Catalunya, el acceso a la tierra y la vivienda es la principal barrera que encuentran quienes tratan de hacerse un hueco. &ldquo;Hace tiempo que lo tratamos como un binomio, porque vemos que el problema de la vivienda es cada vez m&aacute;s grande en zonas rurales&rdquo;, asegura. En cuanto al precio para hacerse con tierras, ganado y unas instalaciones con las que iniciar una peque&ntilde;a explotaci&oacute;n, Batalla habla de un rango de 100.000 a 300.000 euros, mucho m&aacute;s que los 30.000 o 50.000 euros de ayuda p&uacute;blica para la incorporaci&oacute;n de j&oacute;venes al sector.
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                El zaragozano Diego Sanz Casanovas fue cámara de exteriores antes que pastor, dos oficios que considera cercanos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Esas barreras se traducen en que, seg&uacute;n datos oficiales de la Generalitat, en 2022 se tramitaron 1.965 cierres de explotaciones agroganaderas, frente a 212 personas que se incorporaron al sector. &ldquo;Tenemos una Pol&iacute;tica Agraria Com&uacute;n que paga por hect&aacute;rea y la tierra est&aacute; copada. La gente est&aacute; esperando a que alguien se jubile para hacerse m&aacute;s grandes&rdquo;, cuenta Batalla, que forma parte de la Asociaci&oacute;n Rurbans. Esta falta de relevo generacional, remata, &ldquo;tiene unas consecuencias nefastas para el tejido productivo, porque nos quedamos con un modelo de un ganadero por valle, que no va a poder gestionar el territorio en realidad&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un &ldquo;sitio inh&oacute;spito&rdquo; para poder empezar</h2><p class="article-text">
        Por la escuela catalana &ndash;una de las m&aacute;s veteranas, con 17 ediciones&ndash; ya han pasado 273 personas, la mitad de ellas con un origen urbano, y mayoritariamente con estudios de grado medio o superior. &ldquo;Dejan de trabajar para hacer la formaci&oacute;n, y esto nos da una se&ntilde;al de su vocaci&oacute;n y compromiso&rdquo;, apunta Batalla.
    </p><p class="article-text">
        Una de esas antiguas alumnas, una joven pastora sin tierra nacida en Barcelona, cuida ahora de otro reba&ntilde;o en el Sobrarbe. Tras estudiar Antropolog&iacute;a, Aina Lizarza Solana se mud&oacute; al Pirineo, donde sus abuelos hab&iacute;an sido pastores. Buscando dejar un impacto positivo en esas monta&ntilde;as, se apunt&oacute; a la escuela de Catalu&ntilde;a y se enamor&oacute; del oficio: entendi&eacute;ndolo, adem&aacute;s, &ldquo;como una forma de ocupar este mundo de forma pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En un mundo absolutamente fren&eacute;tico, en el que la gente no tiene tiempo ni para descansar, observar, reflexionar y estar consigo misma, el pastoreo te lleva a bajar much&iacute;simos cambios. Es algo que encuentro s&uacute;per revolucionario: relacionarme con los animales, que mi hogar sean las monta&ntilde;as y estar conectada con la luz y el d&iacute;a, los ciclos de la naturaleza y las estaciones&rdquo;, cuenta la joven pastora. Ahora es una de las cuatro vecinas de Morillo de Sampietro, una aldea encaramada a un cerro a 1.000 metros de altitud sobre el valle del r&iacute;o Cinca, desde la que se divisa la Pe&ntilde;a Monta&ntilde;esa y las cimas nevadas del macizo del Monte Perdido. Rodeado de antiguos bancales de cultivo construidos en piedra seca, fruto de la paciente labor de generaciones de campesinos, es un enclave de una belleza remota y olvidada. El paisaje ha cambiado mucho desde hace diez a&ntilde;os, cuando llegaron dos de sus vecinos para revivir la aldea e iniciar un proyecto de ganader&iacute;a extensiva: Siricueta, que en aragon&eacute;s significa &ldquo;suero de la leche&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">En un mundo absolutamente frenético, en el que la gente no tiene tiempo ni para descansar,  reflexionar y estar consigo misma, el pastoreo te lleva a realizar muchísimos cambios. Es súper revolucionario</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Aina Lizarza</span>
                                        <span>—</span> Pastora de montaña 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A falta de mucho dinero, su estrategia fue &ldquo;encontrar un sitio inh&oacute;spito, al que nadie quer&iacute;a ir&rdquo;, cuenta Lizarza. Aislado y accesible solo por una pista, que con mucha lluvia se vuelve impracticable sin 4x4, compraron una casa y tierras con las que arrancar. Con ayuda de un peque&ntilde;o reba&ntilde;o de ovejas y cabras han ido arrebatando al bosque los antiguos bancales, donde la hierba vuelve a brotar con fuerza. El ganado se alimenta casi en exclusiva en el exterior, y el proyecto produce queso &ndash;el pasado invierno levantaron una queser&iacute;a en la aldea gracias a un crowdfunding&ndash; y carne que venden principalmente en la comarca. &ldquo;Nuestro logro m&aacute;s grande es poder alimentar de forma sana, con productos de calidad, a la gente que hay cerca&rdquo;, destaca Aina.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un pastoreo dirigido en clave regenerativa, los animales fertilizan el suelo, mantienen sanos los pastos y reducen el combustible en el monte. La p&eacute;rdida del mosaico de bosques, prados y cultivos por el abandono rural, sumado al aumento de temperaturas y sequ&iacute;as prolongadas que trae la crisis clim&aacute;tica, ha convertido la cordillera en un polvor&iacute;n inflamable.
    </p><h2 class="article-text">Reba&ntilde;os contra incendios</h2><p class="article-text">
        Marc Castellnou, director del Grupo de Refuerzo de Actuaciones Forestales (GRAF) de los Bomberos de la Generalitat de Catalunya, referente mundial en la nueva generaci&oacute;n de s&uacute;per incendios, lanz&oacute; un inquietante mensaje en 2022: &ldquo;La probabilidad de que el Pirineo arda como una sola pieza desde la frontera con Navarra y hasta El Puigmal [Girona] es muy baja, pero es necesario advertir que esta probabilidad aumenta cada a&ntilde;o&rdquo;.
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            <span class="title">
                Un paseo de pastoreo cerca del pueblo abandonado de Morillo de Sampietro, en Aragón, en diciembre de 2023.                            </span>
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        Recuperar los reba&ntilde;os y los pastores se entiende, cada vez m&aacute;s, como una estrategia clave para reducir el riesgo de grandes incendios forestales. Seg&uacute;n datos de la Fundaci&oacute;n Pau Costa, los tratamientos tradicionales mec&aacute;nicos cuestan unos 1.000 euros por hect&aacute;rea y deben repetirse cada 3-5 a&ntilde;os, frente a los 120 euros anuales del pastoreo, que de paso genera alimentos de calidad y contribuye a sostener la biodiversidad.
    </p><p class="article-text">
        Un ejemplo claro es la relaci&oacute;n entre pastoreo y el quebrantahuesos, que muy cerca de Morillo tiene uno de sus mayores bastiones del planeta, en las profundas gargantas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. &ldquo;La ganader&iacute;a extensiva, por los restos de animales que quedan en el monte, es su principal fuente de sustento&rdquo;, apunta Juan Antonio Gil, de la Fundaci&oacute;n para la Conservaci&oacute;n del Quebrantahuesos, que colabora con Siricueta en un proyecto para reducir el riesgo de incendio en los montes de A&iacute;nsa, Bio for Piri. &ldquo;Hay que intentar mantener una ganader&iacute;a extensiva viable, que sea lo m&aacute;s ecol&oacute;gica posible, en la que sigan subiendo esos reba&ntilde;os a puerto y est&eacute;n manejados por pastores&rdquo;, sostiene Gil.
    </p><h2 class="article-text">En busca de tierras m&aacute;s verdes</h2><p class="article-text">
        Aina habita en una vieja casona de Morillo a cambio de arreglarla y mantenerla en buen estado. Valora poder llevar &ldquo;una vida de bajas emisiones&rdquo;, y formar parte de un proyecto &ldquo;en el que la vida se pone en el centro&rdquo;. La colaboraci&oacute;n, eso s&iacute;, es totalmente voluntaria, y por eso su vida en el pueblo es estacional. El manejo tradicional de la ganader&iacute;a extensiva implica que, en verano, los ganaderos llevan a sus animales a la alta monta&ntilde;a en busca de hierba fresca y un clima m&aacute;s tolerable. Eso significa trabajo para pastoras como ella, que este a&ntilde;o volver&aacute; a los Alpes, a Suiza.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;All&iacute; te puedes hacer en tres meses el dinero que recibir&iacute;as en Espa&ntilde;a en todo el a&ntilde;o, cobrando el m&iacute;nimo salarial&rdquo;, explica Aina. El trabajo tambi&eacute;n es duro pero, en su experiencia, las condiciones son menos precarias. &ldquo;Aqu&iacute; no he visto ninguna caba&ntilde;a, por ejemplo, que tenga una nevera que funcione bien, para pasar el verano con alimentaci&oacute;n fresca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La soledad en la monta&ntilde;a es para Aina un b&aacute;lsamo. &ldquo;En realidad no est&aacute;s nunca sola, porque est&aacute;s con los perros y con 800 seres a todos lados&rdquo;, cuenta, aunque no romantiza el oficio: &ldquo;Hay gente con unos trabajos muy precarios, en unas condiciones de vivienda muy pobres. La niebla, el alcohol y la soledad pueden ser un c&oacute;ctel mort&iacute;fero tambi&eacute;n&rdquo;. A ella, a diferencia de algunas personas con las que ha trabajado, no le pesa demasiado el miedo a la predaci&oacute;n, la pugna ancestral por la carne con los grandes carn&iacute;voros. &ldquo;Para m&iacute; es un honor compartir mi hogar con estos animales fascinantes&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El regreso de lobos u osos a las monta&ntilde;as donde fueron exterminados ha supuesto una oportunidad para quienes se dedican al pastoreo, pues dejar al ganado desatendido en el monte se vuelve un riesgo demasiado grande. Junto al mast&iacute;n, la figura del pastor es clave para evitar ataques y en zonas loberas de regiones como Galicia o &Aacute;lava existen ayudas p&uacute;blicas para contratar personal. En el Pirineo catal&aacute;n, para convivir con el oso, el ganado de distintos propietarios se agrupa en grandes reba&ntilde;os, que son atendidos por pastores contratados por la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        En uno de esos reba&ntilde;os hizo sus pr&aacute;cticas de la escuela de pastoreo Amanda Guzm&aacute;n Mej&iacute;as, otra joven que lleg&oacute; al oficio tras probar varios trabajos en la ciudad. En su primer d&iacute;a, una brutal tormenta le dio la bienvenida al puerto de la Bonaigua, donde pasar&iacute;a el verano entre cabras y ovejas. &ldquo;Te das cuenta de que no te est&aacute;s yendo de vacaciones&rdquo;, recuerda. Para ella lo mejor fue compartir sus pr&aacute;cticas con dos mujeres &ldquo;muy fuertes, con mucha experiencia&rdquo;. En &ldquo;un mundo de hombres&rdquo; en el que &ldquo;en muchos sitios te tratan c&oacute;mo si fueses tonta&rdquo;, esas referencias la convencieron para seguir, y se enganch&oacute;. &ldquo;Que nadie me venga a decir que no puedo estar en la monta&ntilde;a cuidando un reba&ntilde;o&rdquo;, lanza Guzm&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El a&ntilde;o pasado encontr&oacute; trabajo en los Pirineos franceses, cuidando 1.400 ovejas de ganaderos locales desde junio a octubre, junto a un compa&ntilde;ero y cuatro perros. Un puesto dif&iacute;cil, a merced del clima caprichoso y a menudo hostil de la cara norte del Pirineo, con las ovejas pastando libremente por las laderas en las que dejan su huella los osos. Pero este verano volver&aacute;: es el territorio ideal para forjarse como pastora. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/jovenes-urbanitas-han-dejado-convertirse-pastores-montana_1_12395835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Jun 2025 20:19:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estos jóvenes urbanitas lo han dejado todo para convertirse en pastores de montaña]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pastoreo,Cambio climático,Ganadería,Biodiversidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Presiones para conseguir los terrenos del macroparque eólico de Forestalia en Teruel: “Es un acoso y derribo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/alquiler-expropiacion-entresijos-hacerse-terrenos-macroparque-eolico-teruel-acoso-derribo_1_12225806.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a54305b2-6b82-4434-81cf-904a6d53460f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Presiones para conseguir los terrenos del macroparque eólico de Forestalia en Teruel: “Es un acoso y derribo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cartas, llamadas a móviles o contactos a través de los ayuntamientos: los vecinos denuncian las "malas prácticas" de la empresa Forestalia para convencerles de ceder sus terrenos para un macroparque eólico de 125 aerogeneradores en una zona considerada de alta sensibilidad ambiental</p><p class="subtitle">Cientos de personas se manifiestan en Teruel contra el Clúster del Maestrazgo</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2023, los padres de Laura &ndash;quien prefiere usar un nombre ficticio para proteger su identidad&ndash; recibieron una carta de la empresa Energ&iacute;as Renovables de Ormuz, perteneciente al grupo Forestalia. En septiembre del mismo a&ntilde;o recibieron otra, firmada en esta ocasi&oacute;n por Energ&iacute;as Renovables de Gladieteur, del mismo grupo empresarial. Una semana despu&eacute;s, una tercera carta con el mismo remitente.
    </p><p class="article-text">
        En todos los escritos, la empresa informaba de que un proyecto de l&iacute;nea de alta tensi&oacute;n iba a afectar a sus parcelas, y ofrec&iacute;a los n&uacute;meros de tel&eacute;fono de los comerciales en la zona para que los propietarios, dos octogenarios residentes en un pueblo de la comarca turolense de El&nbsp;Maestrazgo, se pusieran en contacto con ellos a fin de lograr un acuerdo de arrendamiento &ldquo;antes de comenzar los tr&aacute;mites de solicitud de Declaraci&oacute;n de Utilidad P&uacute;blica&rdquo;. Tr&aacute;mites que, anunciaba la empresa, se iniciar&iacute;an &ldquo;en un breve plazo&rdquo; y con los cuales la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola&nbsp;permite expropiar terrenos.
    </p><p class="article-text">
        Casi dos a&ntilde;os despu&eacute;s de esa primera carta, Laura califica el trato de la empresa hacia sus padres hasta la fecha como un &ldquo;acoso y derribo&rdquo;. Ellos, igual que su hija, se oponen a la infraestructura sobre todo por motivos ambientales. La l&iacute;nea forma parte del controvertido macroparque e&oacute;lico que Forestalia ha impulsado en la regi&oacute;n monta&ntilde;osa de El Maestrazgo. Se trata de un &aacute;rea que el Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica reconoce como &ldquo;de alta sensibilidad ambiental&rdquo;. Una buena parte del territorio est&aacute; protegido bajo la Red Natura 2000, con zonas de especial conservaci&oacute;n (ZEC), lugares de inter&eacute;s comunitario (LIC) y zonas de especial protecci&oacute;n para las aves (ZEPA). La regi&oacute;n acoge 16 municipios donde viven cerca de 3.200 personas.
    </p><p class="article-text">
        Los alcaldes de estas localidades est&aacute;n, por lo general, a favor del proyecto, que tendr&aacute; una capacidad total de 744 MW, energ&iacute;a limpia y renovable que, seg&uacute;n los promotores, podr&aacute; cubrir las necesidades de 570.000 hogares. Pero algunos de sus ciudadanos denuncian haber recibido m&uacute;ltiples cartas &ldquo;intimidatorias&rdquo; para que firmen los acuerdos de arrendamiento de sus parcelas antes de que estas pudieran verse afectadas por un proceso de expropiaci&oacute;n. <a href="https://www.eldiario.es/ballenablanca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ballena Blanca</a> ha podido leer seis de ellas, en las que se avisa a los propietarios de que, si no llegan un acuerdo de arrendamiento, se instar&aacute; a la expropiaci&oacute;n de los terrenos para levantar los aerogeneradores y las l&iacute;neas de evacuaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aunque cada uno de estos avisos ha sido ligeramente diferente, se ha tratado en todo caso de “cartas muy poco profesionales, como correo masivo, muchas veces sin el logotipo de la empresa, y nunca certificadas”, se queja Laura, hija de una pareja con terrenos en la zona El Maestrazgo incluidos en el macroproyecto eólico</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Aunque cada uno de estos avisos ha sido ligeramente diferente, se ha tratado en todo caso de &ldquo;cartas muy poco profesionales, como correo masivo, muchas veces sin el logotipo de la empresa, y nunca certificadas&rdquo;, se queja Laura. Otras veces llamaban directamente a sus tel&eacute;fonos m&oacute;viles, cuenta ella, y se pregunta de d&oacute;nde obtuvieron esos datos que son&nbsp;personales. Su familia y ella supieron del proyecto a principios de 2021, pero la empresa no les contact&oacute; hasta 2023, asegura Laura. Una vez recibidas las cartas de Forestalia, ella actu&oacute; como interlocutora con la compa&ntilde;&iacute;a para no angustiar a sus padres. &ldquo;Ellos tienen m&aacute;s miedo. Tienen miedo de que al final les expropien la finca y no les den nada. Juegan con eso, con&nbsp;la gente mayor&rdquo;, arguye.
    </p><p class="article-text">
        Preguntados por Ballena Blanca, desde la compa&ntilde;&iacute;a que dirige el aragon&eacute;s Fernando Samper alegan que &ldquo;en todos los proyectos promovidos por Forestalia, sean de un tipo u otro, se env&iacute;an varias cartas a los propietarios de los terrenos, para facilitarles el contacto con&nbsp;Forestalia, ponerse a su disposici&oacute;n, ofrecerles informaci&oacute;n sobre los procedimientos y la legislaci&oacute;n vigente, etc&eacute;tera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo de los promotores, incluido Forestalia, siempre es tratar de evitar hasta el &uacute;ltimo momento tener que recurrir al procedimiento expropiatorio, al que autoriza la ley&rdquo;, precisan en un correo electr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Por el arrendamiento de su parcela para la instalaci&oacute;n de la l&iacute;nea de alta tensi&oacute;n, la empresa ofrece a los padres de Laura cerca de 1.700 euros anuales. &ldquo;Son miserias, pero no se trata de dinero, porque no hay dinero que compense todo el destrozo que se va a hacer&rdquo;, juzga ella. &ldquo;Mi madre no es ecologista de nombre, pero s&iacute; de nacimiento. Le duele lo que no est&aacute; escrito solo imaginar el destrozo que se va a provocar, porque adem&aacute;s El Maestrazgo es muy abrupto y los caminos que tienen que abrir, que son autopistas, los desmontes que se van a tener que hacer&hellip; Yo creo que la gente que no est&aacute; en contra de esto no se hace una idea del destrozo que va a ser&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica se&ntilde;alan que las zonas afectadas que no hayan sido ocupadas de forma permanente ser&aacute;n restauradas y revegetadas tras acabar las obras, &ldquo;seg&uacute;n el plan de restauraci&oacute;n ambiental presentado por el promotor, que tendr&aacute; que estar aprobado por el &oacute;rgano&nbsp; competente en materia forestal y de biodiversidad&rdquo;. Las misivas y los comerciales siguieron llegando a lo largo de 2023 y 2024.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para proteger de estos sustos a sus padres, que tambi&eacute;n est&aacute;n muy mayores, Lucas &ndash;tambi&eacute;n prefiere no exponerse con su nombre real&ndash; tuvo que ponerse serio con el comercial enviado por Forestalia. Finalmente, intercambi&oacute; con &eacute;l algunos correos con un tono que Lucas califica como &ldquo;chantaje emocional&rdquo;, en los que el comercial hablaba incluso de la profesi&oacute;n de la pareja de Samper, asunto que nada ten&iacute;a que ver con la negociaci&oacute;n del acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        En su finca planean instalar uno de los 125 aerogeneradores &ndash;de unos 200 metros de altura&ndash; proyectados en la regi&oacute;n. Sus padres a&uacute;n no han firmado ning&uacute;n acuerdo de arrendamiento. Les ofrecen cerca de 11.000 euros anuales por el alquiler de la parcela. &ldquo;Desde el principio le dije&nbsp;al comercial que hab&iacute;a ido a casa que no les mareasen mucho a ellos, que no les llamasen, que hablasen conmigo directamente. Y lo respetaron un poco al principio, pero luego no. A veces a mi padre le han mandado alguna informaci&oacute;n sobre c&oacute;mo se va a favorecer a las energ&iacute;as renovables, y le han intentado presionar&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“El parque eólico afectará a uno de los mejores corredores ecológicos que tenemos dentro de la Península Ibérica y deberían considerar la instalación y el desarrollo del proyecto”; “la Red Natura 2000 debería estar absolutamente excluida como lugar de alto valor ambiental para la instalación de parques industriales, porque esto es un parque industrial</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Kiko Gil</span>
                                        <span>—</span> Socio fundador de la fundación Quebrantahuesos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando en diciembre de 2020 se present&oacute; el proyecto e&oacute;lico Cluster Maestrazgo, Forestalia contemplaba la instalaci&oacute;n de 162 aerogeneradores repartidos en diferentes municipios de la comarca. Se solapaban con varios espacios protegidos por la Red Natura 2000, donde incluso operan programas de recuperaci&oacute;n de especies de aves, como el &aacute;guila perdicera y el quebrantahuesos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El parque e&oacute;lico afectar&aacute; a uno de los mejores corredores ecol&oacute;gicos que tenemos dentro de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica y deber&iacute;an considerar la instalaci&oacute;n y el desarrollo del proyecto&rdquo;, juzga Kiko Gil, socio fundador de la fundaci&oacute;n Quebrantahuesos, que forma parte de la plataforma 13M, en contra del proyecto renovable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La Red Natura 2000 deber&iacute;a estar absolutamente excluida como lugar de alto valor ambiental para la instalaci&oacute;n de parques industriales, porque esto es un parque industrial&rdquo;, recuerda. Desde la Fundaci&oacute;n Quebrantahuesos calculan que cada a&ntilde;o mueren de media 500 buitres leonados a consecuencia de los parques e&oacute;licos. La principal causa de muerte, seg&uacute;n muestran las necropsias que se hacen a los animales una vez son llevados al centro de recuperaci&oacute;n de especies de la Alfranca, es la colisi&oacute;n con las aspas de los molinos, que pueden rotar a 200 km/h, arguye Gil.
    </p><p class="article-text">
        Tras los filtros aplicados por el ministerio, del proyecto se retiraron 36 aerogeneradores y dos parques por no cumplir con los criterios ambientales, pero todav&iacute;a 80 de los 125 molinos restantes estar&aacute;n&nbsp;situados en esas &aacute;reas protegidas, si bien ninguna en una ZEPA. Al rebajar tambi&eacute;n el n&uacute;mero de molinos, se cay&oacute; del proyecto uno que se planeaba instalar en la finca de los padres de Laura. Lo colocaron en la del propietario de al lado, que tampoco lo quiere, asegura ella. &ldquo;Yo creo que hacen estas cosas porque piensan que as&iacute; nos vamos a enemistar, que nos vamos a enfadar y a decir &rdquo;pues no, que el molino lo quiero yo&ldquo;. Pero en mi casa dec&iacute;amos &rdquo;mira, han quitado el molino; ahora que nos quiten tambi&eacute;n la l&iacute;nea&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Laura aclara que no est&aacute; en contra de las renovables. &ldquo;Ni siquiera estamos en contra de que se hagan aqu&iacute;&rdquo;, dice, refiri&eacute;ndose a la provincia de Teruel. Pero rechaza que se instalen en un &aacute;rea protegida, de alto valor ambiental, como es El Maestrazgo. &ldquo;Y sobre todo no de esta&nbsp;manera&rdquo;, sostiene, con estas formas a su juicio &ldquo;intimidatorias&rdquo;, con &ldquo;oscurantismo&rdquo; y poca participaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de insistir un tiempo con Laura y sus padres, estos recibieron una llamada del Ayuntamiento de Cantavieja. &ldquo;Avisaban de que iba a pasar una persona de la empresa a traer los contratos por si se quer&iacute;an firmar&rdquo;, dice, y destaca como &ldquo;curioso&rdquo; el hecho de que los&nbsp;ayuntamientos hayan prestado sus instalaciones para facilitar la firma de contratos con esta empresa privada.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ni Laura ni su familia, ni otros vecinos consultados para este reportaje, ven bien que los ayuntamientos de Cantavieja, Fortanete y La Iglesuela del Cid modificaran sus normas urban&iacute;sticas para permitir la instalaci&oacute;n de renovables acorde con el proyecto de Forestalia en El&nbsp;Maestrazgo.
    </p><p class="article-text">
        Fernando Safont, presidente de la comarca y alcalde de La Iglesuela del Cid, reconoce que el macroproyecto e&oacute;lico fue uno de los motivos para actualizar la normativa urban&iacute;stica, pero dice que fue &ldquo;uno entre muchos otros&rdquo;, y &ldquo;ni siquiera el principal&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Safont fund&oacute; y preside la Asociaci&oacute;n Viento Alto, desde la que, en 2017, propusieron impulsar la energ&iacute;a e&oacute;lica en la comarca. Fueron ellos los que acudieron a Forestalia &ndash;y a otras empresas del sector, seg&uacute;n explica&ndash; con la idea de crear un parque e&oacute;lico en la regi&oacute;n monta&ntilde;osa, desde donde ya ten&iacute;an el impacto visual, paisaj&iacute;stico, de los molinos instalados en las regiones aleda&ntilde;as. &ldquo;Forestalia fue la &uacute;nica que apost&oacute; por nuestro territorio&rdquo;, dice el alcalde.
    </p><p class="article-text">
        Afirma que desde 2017 ya se inform&oacute; a los vecinos de varios pueblos &ndash;incluidos los municipios donde viven los padres de Laura y de Lucas&ndash;, y se organizaron sesiones explicativas para dar a conocer los detalles. Aun admitiendo que &ldquo;algunas cosas, como las cartas, se pudieron hacer mal&rdquo;, se muestra molesto con la reacci&oacute;n de las plataformas ciudadanas y ecologistas que han criticado el proyecto. Sostiene que muchas de estas organizaciones &ndash;menciona, por ejemplo, la Plataforma a favor de los paisajes de Teruel&ndash; est&aacute;n impulsadas por personas que no viven en los pueblos de El Maestrazgo. Los aerogeneradores van a dejar dinero, sostiene, y eso se traducir&aacute; en servicios y crecimiento para la regi&oacute;n, as&iacute; como en puestos de trabajo y oportunidades para luchar contra la despoblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l lleva cinco legislaturas en el Ayuntamiento de La Iglesuela del Cid, y ha sido testigo de la fuga de poblaci&oacute;n &ndash;sobre todo joven&ndash; para buscar trabajo fuera. Ahora quedan cerca de 380 habitantes en su pueblo, mientras que cuando entr&oacute; al Ayuntamiento eran unas 500, recuerda. &ldquo;Me duele que la gente que no conozca El Maestrazgo, que no haya vivido aqu&iacute;, que solamente venga dos d&iacute;as &ndash;y algunos que ni han venido a verlo&ndash;, pueda decidir por nosotros. Opinar, que opine todo el mundo, pero que nos dejen decidir a la gente del territorio&rdquo;, sentencia.
    </p><p class="article-text">
        El alcalde calcula que el proyecto e&oacute;lico dejar&aacute; en la comarca unos 130 millones de euros &ldquo;en impuestos directos a los municipios&rdquo;. A esa cifra se suman los alquileres de los terrenos para los aerogeneradores &ndash;cerca de 11.000 euros anuales por cada molino&ndash;, adem&aacute;s del aprovechamiento energ&eacute;tico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, con el acuerdo cerrado con Forestalia, dice que a los vecinos del pueblo les saldr&aacute; pr&aacute;cticamente gratis la electricidad. Algunas organizaciones ecologistas a nivel nacional, como Greenpeace, tambi&eacute;n han manifestado su rechazo al macroparque e&oacute;lico, incluso despu&eacute;s de que se aprobara la Declaraci&oacute;n de Impacto Ambiental, en la que se establecen diversas medidas de prevenci&oacute;n para la conservaci&oacute;n de la avifauna y los quir&oacute;pteros. &ldquo;Protocolos de parada y arranque, dispositivos anticolisi&oacute;n, dispositivos autom&aacute;ticos de detecci&oacute;n de ultrasonidos&hellip; y un programa de seguimiento estricto junto la comunidad aut&oacute;noma, durante los cinco primeros a&ntilde;os, para corroborar la eficacia de las medidas propuestas&rdquo;, enumeran en Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Montojo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/alquiler-expropiacion-entresijos-hacerse-terrenos-macroparque-eolico-teruel-acoso-derribo_1_12225806.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Jun 2025 20:40:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Presiones para conseguir los terrenos del macroparque eólico de Forestalia en Teruel: “Es un acoso y derribo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Forestalia,Energía eólica,Teruel,Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto demográfico]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El drama en uno de los ríos más grandes de Sudamérica: "Hasta hace 20 años pertenecía a la gente, hoy a los negocios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/drama-rios-grandes-sudamerica-20-anos-pertenecia-gente-hoy-negocios_1_12192587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23ba0607-f348-49b1-b3f5-ed5042dda071_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El drama en uno de los ríos más grandes de Sudamérica: &quot;Hasta hace 20 años pertenecía a la gente, hoy a los negocios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Paraná atraviesa Brasil, Paraguay y Argentina, pero la voracidad de la ganadería, las centrales hidroeléctricas y la sobrepesca han roto un valioso ecosistema con consecuencias impredecibles</p><p class="subtitle">Casi la mitad de los ríos españoles, en mal estado por las presas, el cambio climático y las especies invasoras</p></div><p class="article-text">
        Desde hace 45 a&ntilde;os, Juli&aacute;n Aguilar &ldquo;el negro&rdquo; practica el arte de la pesca en las aguas marrones y sedimentosas del r&iacute;o Paran&aacute;, un gigante fluvial que cruza media Am&eacute;rica del Sur creando vida y belleza a su paso. &ldquo;Tenemos el mismo color, el r&iacute;o y yo&rdquo;, dice, y se r&iacute;e con un gesto casi imperceptible de diversi&oacute;n y emoci&oacute;n. Erguido sobre la proa de su embarcaci&oacute;n, muestra dos redes, una reci&eacute;n tejida por &eacute;l mismo, flamante, y otra que recogi&oacute; cerca del canal principal y que qued&oacute; abandonada por alg&uacute;n compa&ntilde;ero que nunca volvi&oacute; a buscarla.
    </p><p class="article-text">
        Juli&aacute;n conoce muy bien el pulso del Paran&aacute;. Naci&oacute; en Las Cuevas, un pueblo muy peque&ntilde;o de la provincia argentina de Entre R&iacute;os en 1960, cuando la naturaleza era otra y el r&iacute;o se mov&iacute;a, todav&iacute;a libre y salvaje, a lo largo de sus casi 5.000 kil&oacute;metros de longitud, desde su nacimiento en Brasil hasta la desembocadura en el estuario del Plata. Al poco tiempo se afinc&oacute; con su familia en la zona norte de Rosario, ciudad ubicada en el coraz&oacute;n geogr&aacute;fico de la regi&oacute;n agr&iacute;cola m&aacute;s pr&oacute;spera de Argentina. All&iacute;, los pastizales pampeanos se encuentran con el humedal de las islas del Paran&aacute; en lo que se denomina el delta medio, un conglomerado infinito de tierra y agua donde dominan los verdes y los marrones. Un territorio anfibio, ambiguo y din&aacute;mico donde los pulsos de crecientes y bajantes del Paran&aacute; &ndash;es el octavo r&iacute;o m&aacute;s largo del mundo y el segundo de Am&eacute;rica, despu&eacute;s del Amazonas&ndash; redibujan de manera constante sus costas, lagunas, madrejones y barrancas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En mi familia estar cerca del r&iacute;o era el lugar natural para ganarse la vida, y para el juego tambi&eacute;n&rdquo;. Su primer trabajo, de muy joven, fue pescar, una actividad que comenz&oacute; a hacer con siete u ocho a&ntilde;os durante los fines de semana. Cuando ten&iacute;a nueve a&ntilde;os su pap&aacute;, &ldquo;un hombre de la isla&rdquo;, se compr&oacute; una canoa: &ldquo;Cuando yo empec&eacute; a trabajar con &eacute;l sal&iacute;a surub&iacute;, dorado, boga, s&aacute;balo, todas piezas de tama&ntilde;o extragrande, lo que hoy ser&iacute;a una sorpresa. Sac&aacute;bamos s&aacute;balos de entre ocho y diez kilos y surub&iacute;es de 50. Solo se pescaba el pescado de temporada y algunos todav&iacute;a sal&iacute;an a trabajar a vela; tener motor era una rareza, un lujo casi&rdquo;. Era muy duro ser pescador hace 50 a&ntilde;os, dice Juli&aacute;n. Hab&iacute;a que remar, la ropa se mojaba y el fr&iacute;o y el calor se sent&iacute;an con intensidad. &ldquo;Era un trabajo muy f&iacute;sico, muy cansado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otro r&iacute;o, tambi&eacute;n, al que la crisis ecol&oacute;gica generada por el ser humano afecta en su esencia y comportamiento, llenando de incertidumbre y variabilidad lo que hasta hace poco se llamaba normalidad o certeza cient&iacute;fica. Un r&iacute;o m&aacute;s transitado, intervenido y contaminado que dej&oacute; de ser libre para convertirse en un curso multifragmentado. &ldquo;Hasta hace 20 o 25 a&ntilde;os el r&iacute;o pertenec&iacute;a a la gente del r&iacute;o, pero hoy pertenece a los negocios&rdquo;, explica el pescador desde la certeza que le da haber sido testigo directo, durante medio siglo, de las transformaciones del gran r&iacute;o de aguas marrones.
    </p><h2 class="article-text">Un gigante sudamericano</h2><p class="article-text">
        El Paran&aacute; nace de la confluencia de los r&iacute;os Paranaiba y Grande en el sur de Brasil, atraviesa media Sudam&eacute;rica y llega a trasladar hasta 15.000 metros c&uacute;bicos de agua por segundo. Est&aacute; considerado, por su extensi&oacute;n, el tama&ntilde;o de su cuenca y su caudal, el segundo en importancia de Sudam&eacute;rica y uno de los m&aacute;s importantes del mundo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El río Paraná, el segundo río más importante de Sudamérica, seco.                            </span>
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        A la altura de la localidad de Diamante &ndash;en la provincia de Entre R&iacute;os&ndash; y hacia el sur comienza el delta, la &uacute;ltima porci&oacute;n del sistema de humedales fluviales Paran&aacute;-Paraguay, que se extiende a lo largo de 300 kil&oacute;metros y cubre 2,3 millones de hect&aacute;reas. Estos humedales son una fuente enorme de servicios ecosist&eacute;micos que mejoran la calidad de vida de todos los habitantes del sistema y que incluyen la amortiguaci&oacute;n de las inundaciones y sequ&iacute;as, la depuraci&oacute;n del agua, el control de la erosi&oacute;n y la protecci&oacute;n costera, la provisi&oacute;n de gran cantidad de recursos, la regulaci&oacute;n del clima y la provisi&oacute;n de sitios de refugio, alimentaci&oacute;n y reproducci&oacute;n para diversas especies de la fauna silvestre.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha tomado mayor importancia otra funci&oacute;n clave de estos ecosistemas: su papel como aliados contra el cambio clim&aacute;tico, pues mejoran la resiliencia de las comunidades frente a sus impactos, son barreras naturales contra las inundaciones y sequ&iacute;as y funcionan, adem&aacute;s, como los sumideros de carbono m&aacute;s eficaces del planeta. A pesar de todo esto, se trata de un ecosistema muy amenazado por la acci&oacute;n humana y se estima que el 85% de los humedales que exist&iacute;an hace tres siglos ha sido destruido o transformado dr&aacute;sticamente.
    </p><h2 class="article-text">Fragmentar el r&iacute;o</h2><p class="article-text">
        Los ecosistemas de agua dulce son la parte de la biosfera m&aacute;s amenazada de la Tierra: se estima que hasta el 83% de las poblaciones de especies de agua dulce est&aacute; disminuyendo. Adem&aacute;s, apenas el 37% de los r&iacute;os con m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros conserva su cauce libre a lo largo de toda su extensi&oacute;n, y solo el 23% fluye de forma ininterrumpida hacia los oc&eacute;anos. Quedan cada vez menos r&iacute;os libres en el mundo y el Paran&aacute; ya no es uno de ellos. El &ldquo;pariente del mar&rdquo;, como describe con precisi&oacute;n y belleza su nombre la lengua guaran&iacute;, atraviesa una profunda transformaci&oacute;n por los usos humanos de sus aguas y de sus tierras y en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha convertido en un curso multifragmentado por efecto de la pesca industrial, el dragado de su cauce para la navegaci&oacute;n, la transformaci&oacute;n de sus islas para ganader&iacute;a y agricultura y la construcci&oacute;n de infraestructura como carreteras, puentes y represas como la de Yacyret&aacute;, enorme central hidroel&eacute;ctrica ubicada en el l&iacute;mite entre Argentina y Paraguay.
    </p><p class="article-text">
        El Paran&aacute; es el canal natural de salida de los granos y cereales que se producen en el centro y norte de la Argentina, as&iacute; como en Paraguay, Bolivia e incluso zonas del sur de Brasil. El corredor Paraguay-Paran&aacute;, tambi&eacute;n conocido como Hidrov&iacute;a &ndash;el nombre que tom&oacute; la empresa privada de capitales europeos que tuvo desde los a&ntilde;os 90 la concesi&oacute;n del dragado y balizamiento del tramo navegable&ndash; tiene 3.442 kil&oacute;metros de extensi&oacute;n desde Puerto C&aacute;ceres (Brasil) hasta el r&iacute;o de la Plata, donde termina su recorrido.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El Gran Rosario aloja uno de los polos portuarios graneleros más grandes del mundo, con unas tres decenas de grandes puertos de las mayores multinacionales del rubro, que van desde la china Cofco hasta Cargill, Dreyfus y Bunge. Desde esos puertos sale el 80% de las exportaciones agropecuarias argentinas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El Gran Rosario aloja uno de los polos portuarios graneleros m&aacute;s grandes del mundo, con unas tres decenas de grandes puertos de las mayores multinacionales del rubro, que van desde la china Cofco hasta Cargill, Dreyfus y Bunge. Desde esos puertos sale el 80% de las exportaciones agropecuarias argentinas, seg&uacute;n la Bolsa de Comercio de Rosario. La construcci&oacute;n de los puertos, en el &uacute;ltimo tramo del siglo pasado, vino acompa&ntilde;ada de profundas transformaciones territoriales en la tierra y en el agua, con impactos socioambientales que no han sido demasiado debatidos.
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                El delta del Paraná durante la bajante histórica de la que ya no se ha recuperado.                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Cuando el r&iacute;o se incendia</h2><p class="article-text">
        El Paran&aacute; del siglo XXI es un nuevo r&iacute;o que se enfrenta a amenazas que tensionan al m&aacute;ximo las formas de habitar ese territorio. Desde la observaci&oacute;n que hace todos los d&iacute;as de su vida, a Juli&aacute;n Aguilar le sobran argumentos para decir lo que dice: el r&iacute;o ha cambiado mucho. Un ejemplo es el puente Rosario-Victoria, una enorme obra de 60 kil&oacute;metros de largo que cort&oacute; las islas en dos y facilit&oacute; el acceso a un territorio antes exclusivamente insular. &ldquo;El puente y la ruta provocaron un desastre ecol&oacute;gico en el humedal, donde se instalaron cebaderos y se construyeron terraplenes para el ganado. Cambi&oacute; la escala, es todo industrial. Antes solo se sacaba de la isla lo que se com&iacute;a. Ahora es para el negocio de unos pocos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El negocio de la soja ha llenado de vacas este humedal. &ldquo;La expansi&oacute;n de la soja y m&aacute;s agricultura reconfiguraron la ganader&iacute;a en todo el pa&iacute;s, con un desplazamiento de las fronteras agropecuarias. El stock ganadero fue desplazado desde la regi&oacute;n pampeana hacia zonas marginales de menor aptitud agr&iacute;cola&rdquo;, dice un informe del Taller Ecologista, que agrega que una de esas zonas fueron las islas del delta. Con la ganader&iacute;a a gran escala lleg&oacute; tambi&eacute;n el fuego. Seg&uacute;n los datos que analiz&oacute; el museo de Ciencias Naturales Antonio Scasso de la ciudad de San Nicol&aacute;s, entre 2020 y 2023 se detectaron 82.000 focos de calor en el delta, con una superficie promedio para cada uno de esos focos de 14 hect&aacute;reas. En poco m&aacute;s de tres a&ntilde;os se incendiaron un total de 1,2 millones de hect&aacute;reas, la mitad de ese territorio, que cubre 2,3 millones de hect&aacute;reas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Las voces del territorio</strong></h2><p class="article-text">
        As&iacute; lo cuenta Luisa Balbi, que tiene cinco hijos, va a cumplir 60 a&ntilde;os y hace 35 que vive en las islas, frente a la ciudad santafesina de Villa Constituci&oacute;n &ldquo;trabajando siempre, siempre&rdquo;. Se ocupa de varias colmenas y otros animales de granja como cerdos, vacas, gallinas y ovejas. Es de familia de pescadores, pero dice que ya no es como antes y que ahora cuesta sacar buenos pescados porque &ldquo;hay mucha depredaci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Nadie respeta nada y se sacan animales cada vez m&aacute;s chicos. Pero la culpa no es del pescador, que necesita trabajar, sino de los que compran, de los de arriba, a esos no los controla nunca nadie&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando era chica viv&iacute;amos de la pesca. Sal&iacute;an m&aacute;s especies que ahora y eran m&aacute;s grandes, ahora son todos chiquitos&rdquo;, recuerda, para agregar que en los a&ntilde;os que lleva en la zona nunca vio una bajante tan larga, ni incendios tan peligrosos como los de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Las llamas consumieron todo: el suelo, la vegetaci&oacute;n y a los propios animales. &ldquo;No hab&iacute;a m&aacute;s campo, nada, se quem&oacute; todo, hasta las nutrias y los p&aacute;jaros. He visto a los carpinchos (capibaras) tirarse al agua de la desesperaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los incendios en el delta escalaron a una nueva dimensi&oacute;n a partir de mediados de 2019, cuando la cuenca del Paran&aacute; entr&oacute; en una bajante de sus aguas que dur&oacute; hasta finales de 2023, la m&aacute;s prolongada jam&aacute;s registrada, seg&uacute;n el Instituto Nacional del Agua (INA). Durante la pandemia y en un escenario de aceleraci&oacute;n de la crisis ecol&oacute;gica, el r&iacute;o entr&oacute; en una &ldquo;nueva normalidad&rdquo; donde ya nada parece ser lo que era.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un nuevo clima</strong></h2><p class="article-text">
        El sudeste de Sudam&eacute;rica es una regi&oacute;n cada vez m&aacute;s vulnerable a eventos clim&aacute;ticos e hidrol&oacute;gicos extremos. Si bien los estudios de atribuci&oacute;n demoran a&ntilde;os, existen escenarios futuros probables en t&eacute;rminos clim&aacute;ticos e hidrol&oacute;gicos para la cuenca del r&iacute;o Plata que indican que la regi&oacute;n va hacia un clima m&aacute;s c&aacute;lido con un incremento de la temperatura y de las precipitaciones, m&aacute;s que nada en los tramos alto y medio del r&iacute;o. Y aunque en t&eacute;rminos de caudal medio para los pr&oacute;ximos 30 a&ntilde;os en el Paran&aacute; no aparece una variaci&oacute;n significativa, esta proyecci&oacute;n cambia cuando lo que se eval&uacute;a no es el caudal medio, sino los m&iacute;nimos y los m&aacute;ximos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; razona Juan Borus, ingeniero hidr&aacute;ulico que desde hace 40 a&ntilde;os se dedica a la hidrolog&iacute;a y trabaja en el Instituto Nacional del Agua (INA). Desde su observaci&oacute;n y estudio diario, Borus es un testigo privilegiado de la evoluci&oacute;n ecosist&eacute;mica del Paran&aacute;. &ldquo;Por varias razones, hoy tenemos otro r&iacute;o que hace 40 a&ntilde;os. Somos mucho m&aacute;s Paran&aacute;-dependientes que antes, sea para navegaci&oacute;n, turismo, pesca, generaci&oacute;n de energ&iacute;a o toma de agua&rdquo;. Borus destaca un elemento central: los muy profundos y en muchos casos irreversibles cambios en el uso del suelo que redise&ntilde;aron la geograf&iacute;a de vastas zonas del sur brasile&ntilde;o, el este de Paraguay y el norte argentino, bajo la presi&oacute;n imparable de la expansi&oacute;n de la frontera agropecuaria: &ldquo;En la zona de la alta cuenca no debe quedar ni el 1% del pastizal original&rdquo;, dice, para explicar que esto se traduce luego en cambios de todo el equilibrio del sistema.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros pagamos las cuentas del desarrollo de otros&rdquo;, razona el orgulloso pescador Aguilar de la orilla brava del Paran&aacute; que quiere reivindicar su oficio: el m&aacute;s antiguo de la regi&oacute;n, uno de los m&aacute;s antiguos de la humanidad. &ldquo;El r&iacute;o es mi vida, es m&aacute;s que mi trabajo, es una parte muy importante de m&iacute;. Yo de joven pescaba todo el d&iacute;a y volv&iacute;a a la tarde a mi casa y me cruzaba a la costa y me pon&iacute;a a mirar el r&iacute;o de nuevo detenidamente, con tranquilidad. Si hasta mi piel es marr&oacute;n. Tenemos el mismo color, el Paran&aacute; y yo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jorgelina Hiba]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/drama-rios-grandes-sudamerica-20-anos-pertenecia-gente-hoy-negocios_1_12192587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Apr 2025 19:43:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El drama en uno de los ríos más grandes de Sudamérica: "Hasta hace 20 años pertenecía a la gente, hoy a los negocios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ríos,Sudamérica,Incendios,Ganadería,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un águila en Londres para proteger los edificios históricos: la cetrería como solución al impacto de las palomas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/aguila-londres-proteger-edificios-historicos-cetreria-solucion-impacto-palomas_1_11954595.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f458f4be-8ebe-4745-b0c6-6c054de04fea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un águila en Londres para proteger los edificios históricos: la cetrería como solución al impacto de las palomas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta práctica milenaria se extiende en la capital británica como el método más natural para ahuyentar a las palomas y evitar costosos daños a los edificios urbanos.</p></div><p class="article-text">
        La llegada de Lizzie Vogel a la entrada principal de la Biblioteca Brit&aacute;nica de Londres con una caja de metal sobre ruedas pasa desapercibida entre los numerosos visitantes. Pero cuando abre la puerta de la caja y Weatherby sale a posarse cuidadosamente en la mano enguantada de su entrenadora, empiezan las miradas. &ldquo;&iquest;Es un halc&oacute;n?&rdquo;, preguntan una y otra vez los m&aacute;s curiosos. &ldquo;No, es un aguililla rojinegra&rdquo;, contesta pacientemente Vogel.
    </p><p class="article-text">
        El tambi&eacute;n llamado &aacute;guila de Harris, una elegante ave rapaz de color oscuro casi negro, excepto por sus hombros y patas de color marr&oacute;n rojizo, viene dos veces por semana al ic&oacute;nico edificio de la capital brit&aacute;nica. Su objetivo es dispersar el asentamiento de palomas que empezaba a da&ntilde;ar este edificio considerado &mdash;junto con un exclusivo 2,5% de las construcciones del pa&iacute;s que incluye el palacio de Buckingham o las casas del Parlamento&mdash;, de excepcional inter&eacute;s por su extraordinaria arquitectura e importancia hist&oacute;rica. Aunque se trata de una construcci&oacute;n moderna (fue inaugurado en 1998) no deja de ser el edificio p&uacute;blico brit&aacute;nico m&aacute;s grande erigido en el siglo XX, con una extensi&oacute;n de 120.000&#8239;m2.
    </p><p class="article-text">
        Los excrementos de las palomas contienen &aacute;cidos corrosivos que pueden causar da&ntilde;os irreversibles a la superficie de edificios. Por ese motivo, la Biblioteca Brit&aacute;nica decidi&oacute; actuar con rapidez ante un peque&ntilde;o grupo de unas 20 palomas, mayoritariamente dom&eacute;sticas, y alguna torcaz, y evitar que se convirtiera en un asentamiento numeroso, puesto que la paloma brav&iacute;a, la urbana, (<em>Columba livia</em>) puede tener hasta cuatro o cinco puestas al a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las palomas anidan casi todo el a&ntilde;o y con el tiempo causan da&ntilde;os a la estructura del edificio y en los espacios al aire libre crean un serio peligro de resbalamiento. Cuando caen en la terraza o en la plaza tambi&eacute;n causan un problema de higiene, que es una preocupaci&oacute;n para la biblioteca, ya que nos esforzamos para que el p&uacute;blico disfrute de su visita y uso del edificio sin obst&aacute;culos&rdquo;, afirma un representante de la Biblioteca Brit&aacute;nica. &ldquo;Estamos cuidando del edificio para las generaciones futuras. Podemos ver a las palomas en inmuebles cercanos, las aves rapaces solo las dispersan de la biblioteca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Centros comerciales, colegios, bloques de pisos, institutos de investigaci&oacute;n&hellip; cada vez son m&aacute;s los edificios londinenses que acuden a la cetrer&iacute;a para espantar a las palomas. Las aguilillas rojinegras patrullan hasta la plaza de Trafalgar, donde adem&aacute;s se ha prohibido alimentar a los p&aacute;jaros.
    </p><p class="article-text">
        En las dos horas de la visita rutinaria presenciada, solo una paloma, un par de gaviotas desafiantes y dos o tres cuervos se han atrevido a aterrizar en el enorme patio delantero o en alguno de los tejados del edificio, pero no tardan en irse. &ldquo;Hago volar a Weatherby, que se va posando en sus puntos preferidos, y si hay alguna paloma en alg&uacute;n tejado le dirijo a ese lugar. Su sola presencia es suficiente para mantener a las aves a distancia&rdquo;, explica Vogel. Tampoco se ven restos de comida, el principal motivo de atracci&oacute;n para los p&aacute;jaros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El uso de la cetrería como solución al impacto de las palomas en los edificios funciona en Londres, aunque no está exento de polémica.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El ornit&oacute;logo David Darrell-Lambert, autor del libro sobre avistamientos de p&aacute;jaros en Londres, <em>Birdwatching London</em>, asegura que nos hemos creado un problema para nosotros y para las aves, principalmente para las gaviotas. &ldquo;Estas aves intentan quitarnos nuestro bocadillo porque las hemos entrenado d&aacute;ndoles comida antes y las hemos convertido en carro&ntilde;eras. Pero algunas de estas gaviotas son aves migratorias de larga distancia, vienen desde Rusia y Europa del Este a pasar el invierno y necesitan comida nutritiva para el largo viaje, por eso alimentarlas con pan es un problema&rdquo;.&nbsp;Adem&aacute;s, algunos de estos p&aacute;jaros, como la gaviota trid&aacute;ctila o la arg&eacute;ntea est&aacute;n en peligro de extinci&oacute;n, y si est&aacute;n anidando no deber&iacute;an ser molestadas. Con respecto a la paloma urbana, est&aacute; de acuerdo en que los excrementos pueden llegar a ser un problema y adem&aacute;s de no alimentarlas es necesario disuadirlas. Las personas con sistemas inmunol&oacute;gicos comprometidos corren el riesgo de contraer las enfermedades relacionadas con las palomas y sus excrementos, pero es bastante infrecuente que ocurra.
    </p><p class="article-text">
        Vogel comenz&oacute; a operar hace cuatro meses con visitas diarias durante dos semanas. &ldquo;Esta medida causa un gran impacto, el &aacute;guila de Harris tiene una presencia muy constante y las palomas perciben que ahora hay un nuevo due&ntilde;o del territorio&rdquo;, dice. Despu&eacute;s, las visitas se reducen a dos por semana a distintas horas del d&iacute;a y la halconera asegura haber notado una &ldquo;mejor&iacute;a enorme&rdquo;. Pero el trabajo de mantenimiento es permanente porque si el ave rapaz desaparece las palomas vuelven. &ldquo;Las pocas ocasiones en las que hemos hecho trabajos puntuales, la situaci&oacute;n ha empeorado de nuevo, dice Vogel. Falta por ver si en verano, con el restaurante en la terraza de un &uacute;ltimo piso lleno de comensales, la situaci&oacute;n se agrava.
    </p><p class="article-text">
        La cetrer&iacute;a es una pr&aacute;ctica milenaria que consiste en cazar con aves rapaces entrenadas, principalmente halcones, gavilanes, &aacute;guilas y aguilillas rojinegras. Sin embargo, Vogel asegura que en su empresa, London Falconry, evitan a toda costa la caza cuando realizan control de pestes. &ldquo;Si veo que mis aguilillas est&aacute;n demasiado cerca de las palomas las llamo&rdquo;, dice. Para ello, lleva atada a la cintura una peque&ntilde;a alforja con piezas de carne variada: conejo, rata, codorniz y pollo&hellip; sin deshuesar, despellejar o desplumar para que la dieta se asemeje lo m&aacute;s posible a lo que cazar&iacute;an en estado salvaje. Como cualquier animal, Weatherby intenta conseguir resultados con el menor esfuerzo posible. &ldquo;Entre tener que capturar y matar a la paloma antes de com&eacute;rsela o volver a mi lado donde le espera comida garantizada va a escoger la opci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil, siempre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; considerado por muchos el m&eacute;todo m&aacute;s natural para solucionar el problema, basado en la relaci&oacute;n entre depredador y presa que se da en la naturaleza. Sin embargo, la pr&aacute;ctica no est&aacute; exenta de pol&eacute;mica. Las personas que se acercan a hablar con la halconera a lo largo de la ma&ntilde;ana alaban la funci&oacute;n que realiza. En cambio, en redes sociales ha habido algunas quejas. Los defensores de animales recuerdan que las palomas eran salvajes hasta que las domesticamos hace miles de a&ntilde;os, salvaron vidas durante las guerras mundiales y ahora que no nos hacen falta las tratamos como una peste.
    </p><p class="article-text">
        Darrell-Lambert considera la cetrer&iacute;a como &ldquo;el m&eacute;todo m&aacute;s f&aacute;cil para disuadir p&aacute;jaros de un lugar de forma constante. Otros m&eacute;todos, como las mallas, hacen que las aves queden atrapadas y sufran una muerte inhumana. El uso de veneno probablemente cause la muerte a otros p&aacute;jaros tambi&eacute;n. Las &aacute;guilas de Harris no cazan mucho, yo nunca las he visto cazar nada, simplemente dispersan a las palomas, lo que significa que trasladan el problema a otro lugar, pero si van a un espacio donde no hay gente no pasa nada. Es su proximidad a nosotros lo que nos causa un problema&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Para Vogel, esta pr&aacute;ctica es sin ninguna duda el m&eacute;todo m&aacute;s humano y efectivo: &ldquo;El depredador manda un mensaje y las palomas no resultan heridas. Las otras opciones ser&iacute;an dispararlas o envenenarlas, as&iacute; que este es el camino a seguir. Si mataras a una, otras continuar&iacute;an viniendo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los motivos por los que se utiliza esta ave rapaz en concreto son varios. Su habilidad para maniobrar en el aire las hace ideales para moverse por el entorno urbano. Son f&aacute;ciles de entrenar. &ldquo;Estos animales cazan en manada y ven al entrenador como parte de su familia. Cazan con nosotros y recibe muchas recompensas&rdquo;, cuenta Vogel. Se la nota orgullosa del v&iacute;nculo que ha establecido con su p&aacute;jaro desde que lo compr&oacute; a un criador con cuatro meses de vida. Weatherby tiene ahora dos a&ntilde;os y en cautividad podr&iacute;a llegar a vivir m&aacute;s de 20, el doble que en estado salvaje.
    </p><p class="article-text">
        En uno de sus vuelos, Weatherby regresa con una peque&ntilde;a mancha de sangre en una pata. Vogel saca un bote de crema antis&eacute;ptica de otra alforja que contiene un kit de primeros auxilios y se la aplica para evitar una posible infecci&oacute;n. En casos extremos, las heridas infectadas causadas por una presa o una superficie afilada pueden llegar a poner en riesgo la vida del depredador. Por eso, antes de empezar un nuevo trabajo se eval&uacute;an los peligros del edificio, especialmente alambres de p&uacute;as y ventanas, y antes de cada visita se realizan confirmaciones r&aacute;pidas por si hubiera cambiado algo desde la visita anterior. &ldquo;El bienestar animal es mi prioridad n&uacute;mero uno cuando estoy en el trabajo. Por supuesto, a veces ocurren accidentes. Algunos edificios tienen superficies afiladas y no puedes predecir d&oacute;nde se va a parar el p&aacute;jaro&rdquo;, reconoce la halconera.
    </p><p class="article-text">
        Los detractores de esta pr&aacute;ctica consideran muy poco natural el uso de un depredador no nativo de las Islas Brit&aacute;nicas &ndash;el &aacute;guila de Harris viene del continente americano&ndash;. Al menos, dicen, se deber&iacute;a dejar la tarea de selecci&oacute;n natural al halc&oacute;n peregrino. Pero esto ya est&aacute; ocurriendo.
    </p><p class="article-text">
        El ornit&oacute;logo no cree que usar aguilillas rojinegras o halcones sea un problema. &ldquo;El p&aacute;jaro vuelve a su entrenador despu&eacute;s de asustar a los otros p&aacute;jaros presentes en la zona&rdquo;. S&iacute; le preocupar&iacute;a si los huevos de las aves rapaces estuvieran siendo robados de nidos salvajes &ldquo;pero est&aacute; prohibido por ley y los halconeros tienen que tener pruebas del origen &ndash;criador&ndash; de sus p&aacute;jaros&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Vogel apunta haber visto un halc&oacute;n peregrino sobrevolando la biblioteca y sospecha que debe tener un nido cerca. Londres es junto a Nueva York la ciudad con mayores poblaciones de halcones peregrinos urbanos. Otro ejemplo de especie salvaje adaptada al entorno artificial de la ciudad, el h&aacute;bitat donde m&aacute;s comida encuentra: palomas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Rodenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/aguila-londres-proteger-edificios-historicos-cetreria-solucion-impacto-palomas_1_11954595.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Jan 2025 22:13:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un águila en Londres para proteger los edificios históricos: la cetrería como solución al impacto de las palomas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Paul Watson: “Cuando me llaman ecoterrorista respondo que nunca he trabajado para Monsanto o BP”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/paul-watson-llaman-ecoterrorista-respondo-he-trabajado-monsanto-bp_128_11918531.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7ed18b1f-635b-4a77-a10d-3308e03afb05_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Paul Watson: “Cuando me llaman ecoterrorista respondo que nunca he trabajado para Monsanto o BP”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tres días después de ser puesto en libertad por Dinamarca tras 150 días encarcelado, el ambientalista cuenta que ya prepara nuevas campañas: "200 millas mar adentro es el salvaje oeste, puedes hacer lo que quieras que nadie te va a parar. Excepto nosotros"</p><p class="subtitle">Ballenas, una autopista y un bote de sopa: la mano dura se aprieta sobre los activistas ambientales </p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/dinamarca-no-extradita-japon-defensor-ballenas-paul-watson-decreta-libertad_1_11907979.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta semana terminaron los cinco meses de incertidumbre</a> para el famoso activista defensor de las ballenas, Paul Watson. Tras 150 d&iacute;as de arresto por una orden de la Interpol, sal&iacute;a de la c&aacute;rcel en Nuuk, capital de Groenlandia, despu&eacute;s de que las autoridades danesas <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/antiballeneros-paul-watson-seguira-mes-prision_1_11628912.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rechazara la petici&oacute;n de extradici&oacute;n a Jap&oacute;n</a> por un incidente ocurrido en 2010. En el pa&iacute;s asi&aacute;tico, Watson podr&iacute;a haberse enfrentado a 15 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por los delitos de entrada il&iacute;cita en un barco, da&ntilde;os criminales y lesiones a la tripulaci&oacute;n. Desde el principio, el conservacionista canadiense ha mantenido su inocencia y ha insistido en la motivaci&oacute;n pol&iacute;tica de su arresto, en la intenci&oacute;n de Jap&oacute;n de castigarle para mandar un mensaje al movimiento medioambiental. <span class="highlight" style="--color:white;">El caso desat&oacute; una oleada de apoyo internacional, recab&oacute; casi </span>400.000 firmas para pedir su liberaci&oacute;n, a la que se sumaron voces como la del presidente de Francia Emmanuel Macron, la actriz Brigitte Bardot y la primat&oacute;loga Jane Goodall, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Su compromiso con la protecci&oacute;n de los oc&eacute;anos va m&aacute;s all&aacute; de la protesta. Se opone a las acciones de gobiernos y grandes corporaciones con campa&ntilde;as de &ldquo;agresi&oacute;n no violenta&rdquo;, intervenciones que interrumpen la actividad del barco sin provocar da&ntilde;os f&iacute;sicos a las tripulaciones. Ha llegado a embestir barcos, invalidar h&eacute;lices, e incluso hundi&oacute; un par de balleneros en Islandia. Su m&eacute;todo le cost&oacute; la salida de Greenpeace, donde fue uno de sus primeros miembros, y de Sea Shepherd, el grupo de conservaci&oacute;n marina que cre&oacute; en 1977 para llevar a cabo sus acciones. A sus 74 a&ntilde;os cumplidos en prisi&oacute;n, contin&uacute;a realizando su labor desde la Captain Paul Watson Foundation y asegura en la entrevista con elDiario.es que &ldquo;doscientas millas mar adentro es el salvaje oeste. All&iacute; puedes hacer lo que quieras que nadie te va a parar. Excepto nosotros&rdquo;<span class="highlight" style="--color:white;">.</span>
    </p><p class="article-text">
        Arrestado al parar a repostar su embarcaci&oacute;n de camino a la zona del Pac&iacute;fico Norte Occidental, ten&iacute;a previsto interceptar el <span class="highlight" style="--color:white;">ballenero m&aacute;s grande del mundo, el japon&eacute;s Kangei Maru, porque </span>&ldquo;cada ballena en el oc&eacute;ano est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n&rdquo;. El pa&iacute;s nip&oacute;n ha invertido 48 millones de d&oacute;lares en esta embarcaci&oacute;n que sustituye a otro gigante, conocido entre los activistas como el &ldquo;matadero flotante&rdquo; al que se enfrent&oacute; Paul Watson. Islandia, Noruega y Jap&oacute;n mantienen la caza comercial de ballenas a pesar de la prohibici&oacute;n global.
    </p><p class="article-text">
        Aliviado tras la liberaci&oacute;n que le permite pasar la Navidad en su casa en Francia con su mujer y sus dos hijos peque&ntilde;os, ya prepara las acciones para el nuevo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Durante los cinco meses que ha estado en prisi&oacute;n parece haber mantenido una actitud positiva, incluso desafiante, a pesar de la posible extradici&oacute;n a Jap&oacute;n donde podr&iacute;a haberse enfrentado a una larga condena de c&aacute;rcel. &iquest;Qu&eacute; le ha ayudado en todo este tiempo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Indudablemente ayud&oacute; continuar denunciando las operaciones ilegales de cazas de ballenas por parte de Jap&oacute;n, con el beneficio a&ntilde;adido de denunciar la matanza continuada por parte de Dinamarca y las Islas Feroe de ballenas piloto y de delfines. Me lo tom&eacute; como una campa&ntilde;a de cinco meses para centrar la atenci&oacute;n en esos cr&iacute;menes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le parece la explicaci&oacute;n que ha dado el gobierno dan&eacute;s sobre su decisi&oacute;n de no conceder la extradici&oacute;n a Jap&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que por razones diplom&aacute;ticas, Dinamarca no pod&iacute;a entrar a valorar el historial de los derechos humanos en Jap&oacute;n. Pero era un cargo menor, sobre un evento que ocurri&oacute; hace 14 a&ntilde;os. Las autoridades danesas no han recibido garant&iacute;as de Jap&oacute;n sobre sus intenciones tras la extradici&oacute;n y han tomado la decisi&oacute;n siguiendo sus propios protocolos de extradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hasta cuando seguir&aacute; vigente la orden de detenci&oacute;n internacional emitida por la Interpol a petici&oacute;n de Jap&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No creo que Jap&oacute;n vaya a retirarla, pero a principios de a&ntilde;o vamos a ir a Lyon, a las oficinas centrales de la Interpol, y les vamos a hacer frente con esto. Desde 2017, mi caso es un ejemplo de la investigaci&oacute;n en Europa sobre el uso de la autoridad de la Interpol con motivos pol&iacute;ticos por parte de pa&iacute;ses como Jap&oacute;n. Lo que yo he hecho es una forma de denuncia de pr&aacute;cticas ilegales. Los informantes est&aacute;n protegidos (por ley) y la Interpol deber&iacute;a ser consciente y reconocer esto.
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            <span class="title">
                El activista Paul Watson, a su salida de prisión en Nuuk (Groenlandia)                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sobre el </strong><span class="highlight" style="--color:white;"><strong>ballenero japon&eacute;s Kangei Maru, el barco f&aacute;brica de procesamiento m&aacute;s grande del mundo que sustituye a otra embarcaci&oacute;n japonesa conocida como un &ldquo;matadero flotante&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;ntas ballenas pueden ser capturadas y procesadas al final de la temporada en este barco?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Bueno, ahora solo lo usan para caza de ballenas en aguas costeras aunque fue construido para el Oc&eacute;ano Austral, porque no construyes un barco de esa gama y capacidad de carga solo para cazar ballenas en la costa, pero la publicidad les mantiene alejados de esa zona. La embarcaci&oacute;n puede matar a unas dos mil ballenas, proces&aacute;ndolas y empaquet&aacute;ndolas a bordo.</span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;"><strong>&iquest;Y qu&eacute; impacto tiene esto para el ecosistema marino?</strong></span>
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:white;">Las ballenas son extremadamente importantes para la integridad ecol&oacute;gica del oc&eacute;ano. Desde 1950 hemos perdido el 40% del fitoplancton de los oc&eacute;anos. El fitoplancton proporciona hasta el 70% del ox&iacute;geno que tenemos en el planeta y a&iacute;sla enormes cantidades de CO</span><sub><span class="highlight" style="--color:white;">2</span></sub><span class="highlight" style="--color:white;">. Se ha reducido por una raz&oacute;n muy concreta: la falta de nutrientes, principalmente hierro, magnesio y nitr&oacute;geno. Especies como las ballenas, aves marinas y peces proporcionan esos nutrientes, as&iacute; que, al reducir las poblaciones de esas especies, reduces los nutrientes para el fitoplancton. Podr&iacute;amos considerar a las ballenas como las agricultoras del oc&eacute;ano, fertilizando los cultivos de fitoplancton. Y la realidad es que si desaparece el fitoplancton del oc&eacute;ano, morimos todos, literalmente nos ahogamos. Y no hemos prestado mucha atenci&oacute;n a este delicado equilibrio de interdependencia entre especies. Estamos haciendo desaparecer una especie detr&aacute;s de otra tan r&aacute;pidamente que estamos cerca de llegar al colapso ecol&oacute;gico. La destrucci&oacute;n de la biodiversidad es la amenaza m&aacute;s seria que tenemos en nuestro futuro.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>El movimiento ambiental se ha radicalizado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por la frustraci&oacute;n ante la falta de acci&oacute;n de los gobernantes y la necesidad de actuar con urgencia para evitar el colapso medioambiental. &iquest;Cree que esto ha servido para que la gente aprecie la efectividad de sus t&aacute;cticas para conseguir cambios?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace cincuenta a&ntilde;os conceb&iacute; una estrategia que llam&eacute; agresi&oacute;n no violenta, intervenci&oacute;n agresiva sin lesionar a nadie, y en todo este tiempo nunca hemos herido a nadie, pero hemos cerrado cientos de operaciones ilegales. A la gente se le olvida que lo nuestro no es protesta, es oponernos a acciones criminales porque a pesar de que existen regulaciones y tratados para proteger la vida en el oc&eacute;ano, nos falta ejecutarlos. No hay motivaci&oacute;n pol&iacute;tica ni econ&oacute;mica para que los gobiernos implementen leyes de conservaci&oacute;n internacionales. As&iacute; pues, 200 millas mar adentro es el salvaje oeste. All&iacute; puedes hacer lo que quieras que nadie te va a parar. Excepto nosotros y nos legitima para hacerlo la Carta Mundial para la Naturaleza de las Naciones Unidas que declara que cualquier organizaci&oacute;n no gubernamental tiene la facultad de defender la ley de conservaci&oacute;n internacional, especialmente en &aacute;reas fuera de las jurisdicciones nacionales.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La estrategia se reduce a no causar daño físico las personas a las que te enfrentas, pero hacer todo lo posible para intervenir, molestar y detener sus actividades ilegales</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando me met&iacute; en esta situaci&oacute;n era consciente de que corr&iacute;a el riesgo de ser arrestado pero estaba seguro de que ganar&iacute;a, mis pruebas me pondr&iacute;an en libertad. El &uacute;nico factor desconocido ha sido la presi&oacute;n econ&oacute;mica y pol&iacute;tica que Jap&oacute;n ha ejercido sobre Dinamarca. Si esto hubiera pasado en un pa&iacute;s de Am&eacute;rica Central por ejemplo habr&iacute;a cedido a las presiones. Pero Dinamarca tiene responsabilidades como miembro de la UE.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en qu&eacute; se traduce la estrategia de agresi&oacute;n no violenta en t&eacute;rminos pr&aacute;cticos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se reduce a no causar da&ntilde;o f&iacute;sico las personas a las que te enfrentas, pero hacer todo lo posible para intervenir, molestar y detener sus actividades ilegales. Por ejemplo, si un cazador furtivo va a disparar a un elefante y de un golpe le quitas el rifle de su mano y lo rompes, es un acto de no violencia. No puedes cometer un acto de violencia contra un objeto, algo que no siente. Pero si ese objeto se usa para matar a un ser sintiente creo que el acto de no violencia est&aacute; justificado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Algunas personas califican sus acciones de eco-terrorismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando la gente me llama ecoterrorista mi respuesta es: nunca he trabajado para Monsanto o BP. Ecoterrorismo es aterrorizar el medio ambiente en el que vivimos. No conozco a ning&uacute;n ambientalista que haya cometido un acto de ecoterrorismo, que haya causado una herida f&iacute;sica a otra persona. Pero la palabra se utiliza ahora muy libremente para atacar a aquellos con los que no se est&aacute; de acuerdo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;nes somos los occidentales para decirles a otras culturas y comunidades ind&iacute;genas qu&eacute; pueden o no comer o c&oacute;mo hacer la transici&oacute;n a una econom&iacute;a m&aacute;s sostenible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotros nunca hemos hecho eso. Las Islas Feroe no son una comunidad ind&iacute;gena. El 85% de los feroeses tiene pasaporte dan&eacute;s, disfrutan de los beneficios de pertenecer a la Uni&oacute;n Europea y tambi&eacute;n deber&iacute;an cumplir con las obligaciones europeas. Dinamarca est&aacute; obligada por la Convenci&oacute;n de Berna a no matar cet&aacute;ceos. Nosotros intervenimos en una actividad ilegal. No tiene nada que ver con la tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los rorcuales no est&aacute;n clasificados como especie en peligro de extinci&oacute;n, sino como especie vulnerable a la extinci&oacute;n (seg&uacute;n la Comisi&oacute;n Ballenera Internacional) porque sus poblaciones se han recuperado parcialmente. Jap&oacute;n adem&aacute;s dice que se opone a la caza &ldquo;incontrolada&rdquo; de ballenas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, cada ballena en el oc&eacute;ano est&aacute; en peligro de extinci&oacute;n porque los oc&eacute;anos est&aacute;n muriendo. Hay sobrepesca, destrucci&oacute;n de plancton&hellip; Los humanos estamos erradicando una o dos especies casi cada minuto y vamos a perder m&aacute;s especies de plantas y animales entre el a&ntilde;o 2000 y 2065 de las que hemos perdido en los anteriores 65 millones de a&ntilde;os. Tenemos que aceptar esta decisi&oacute;n y no hacer excepciones porque a alguien le guste el rorcual.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Entonces qu&eacute; ve detr&aacute;s de la industria?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La industria ballenera japonesa no da beneficios, solo existe porque recibe subvenciones enormes del Gobierno. El motivo por el que hacen esto no tiene nada que ver con alimentar a nadie, sino con el hecho de que la compa&ntilde;&iacute;a ballenera japonesa (Kyodo Senpaku tras la fusi&oacute;n de las seis empresas en 1975) es propiedad del Gobierno y el consejo directivo est&aacute; formado por expol&iacute;ticos con sueldos de seis cifras. Quieren mantener sus trabajos y para ello necesitan a la industria. En cuanto a las tripulaciones de esos barcos, son miembros de sindicatos controlados por Yakuza, la mafia japonesa, que tiene una gran influencia sobre el gobierno japon&eacute;s. En su conjunto, se trata de una iniciativa criminal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Siempre lleva a un c&aacute;mara a bordo de su embarcaci&oacute;n. &iquest;Es para tener pruebas grabadas en caso de que le lleven a juicio o porque para usted es importante contar con el apoyo del p&uacute;blico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por los dos motivos. Es educativo, estamos documentando algo. En nuestro caso, lo hicimos en formato de programa televisivo que vieron millones de personas y nos permiti&oacute; mostrar las operaciones ilegales de Jap&oacute;n en el santuario de ballenas del Oc&eacute;ano Austral. Para el Gobierno japon&eacute;s supuso una gran humillaci&oacute;n y verg&uuml;enza. Probablemente les hizo m&aacute;s da&ntilde;o que si hubi&eacute;ramos tenido que hundir uno de sus barcos porque lleg&oacute; a m&aacute;s gente. Pero tambi&eacute;n estamos grabando pruebas para poder mostrar exactamente lo que ha pasado si se presentan acusaciones contra nosotros, como ha sido el caso tras el arresto en Nuuk. En 2002 detuvimos, a petici&oacute;n de las autoridades del pa&iacute;s, una operaci&oacute;n de cercenamiento de aletas de tibur&oacute;n en aguas de Guatemala. Cuando llegamos a Costa Rica me acusaron de ocho cargos de intento de homicidio porque los pescadores a los que intercept&eacute;, y a quienes no her&iacute; ni da&ntilde;&eacute; su barco, me acusaron de intento de asesinato. Si no hubiera sido por las pruebas de video me podr&iacute;an haber mandado a prisi&oacute;n por las acusaciones de personas a las que interceptamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es usted uno de los miembros pioneros de Greenpeace, organizaci&oacute;n que surgi&oacute; como reacci&oacute;n a los ensayos nucleares que se estaban realizando en Alaska.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era una combinaci&oacute;n de dos grupos, el Club Sierra y los Cu&aacute;queros. El nombre surgi&oacute; cuando alguien al marcharse de una reuni&oacute;n hizo el s&iacute;mbolo de la paz y Bill Darnell dijo &ldquo;Haz una paz verde&rdquo; y a Bob Hunter le pareci&oacute; un nombre estupendo para el barco (que ir&iacute;a a las islas de Alaska a intentar detener los ensayos nucleares). En 1974 Paul Spong, Bob Hunter y yo decidimos que ten&iacute;amos que hacer algo para proteger a las ballenas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos grabando pruebas para poder mostrar exactamente lo que ha pasado si se presentan acusaciones contra nosotros, como ha sido el caso tras el arresto en Nuuk</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Rusia estaba matando ballenas para usar su aceite para construir misiles bal&iacute;sticos intercontinentales. Est&aacute;bamos<strong> </strong>matando a un ser incre&iacute;blemente hermoso, inteligente y sintiente para crear armas para la exterminaci&oacute;n masiva de seres humanos. Me pareci&oacute; una absoluta locura y entonces &nbsp;decid&iacute; hacer todo lo posible para proteger a esos animales de nosotros. Estamos cometiendo un suicidio global, tenemos que intentar detenerlo y la mejor manera de hacerlo es defender la biodiversidad e interdependencia de las especies en los ecosistemas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las principales amenazas a las que se enfrentan los oc&eacute;anos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Contaminaci&oacute;n de pl&aacute;sticos, de qu&iacute;micos, disminuci&oacute;n de la biodiversidad, el cambio clim&aacute;tico&hellip; es una acumulaci&oacute;n de distintos factores. Siempre lo resumo con esta frase: si los oc&eacute;anos se mueren, nosotros morimos. No podemos vivir en este planeta si los oc&eacute;anos est&aacute;n muertos as&iacute; que hay que hacer todo lo posible para protegerlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lleva m&aacute;s de 50 a&ntilde;os defendiendo la vida en los oc&eacute;anos. &iquest;Cree que podemos transitar a un sistema alimentario en el que no pesquemos especies hasta la extinci&oacute;n por dinero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El mundo se tiene que adaptar a un estilo de vida vegano o vegetariano. No hay suficientes recursos para alimentar a ocho mil o diez mil millones de primates comiendo carne y peces. Las granjas intensivas no son sostenibles, estamos matando a unos 90 millones de animales al a&ntilde;o en estas granjas adem&aacute;s de ser portadoras de transmisi&oacute;n de enfermedades entre especies. Por ejemplo, el 40% de todo el pescado va a alimentar pollos, cerdos&hellip; comen m&aacute;s pescado que todas las focas en el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico. El mundo est&aacute; en desequilibrio, tenemos que buscar alternativas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los riesgos asociados con su misi&oacute;n de proteger los oc&eacute;anos se convierten en un precio demasiado alto a medida que se hace mayor?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir cualquier cosa tienes que correr alg&uacute;n riesgo. Pero dir&iacute;a que se vuelve un poco m&aacute;s dif&iacute;cil, no por mi edad, sino porque desde 2015 he tenido dos hijos y eso me da una responsabilidad y tengo que asumir riesgos aceptables. He pasado por muchas situaciones peligrosas en mi vida, acabo de cumplir 74 a&ntilde;os todav&iacute;a estoy vivo as&iacute; que creo que he estado haci&eacute;ndolo bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted no cree en la jubilaci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; va a hacer ahora que ha recobrado su libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo a&ntilde;o tenemos que resistir a la caza de ballenas de Islandia (cuyo Gobierno acaba de autorizar la pr&aacute;ctica durante cinco a&ntilde;os m&aacute;s). Estamos listos para enfrentarnos a los japoneses si vuelven al Oc&eacute;ano Austral, hay muchos proyectos con Sea Shepherd Francia y Brasil para proteger a los delfines, manat&iacute;es y tortugas marinas. Hay muchas cosas por hacer.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángeles Ródenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/paul-watson-llaman-ecoterrorista-respondo-he-trabajado-monsanto-bp_128_11918531.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Dec 2024 21:26:49 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El increíble viaje de un biólogo en avión ultraligero para enseñar de nuevo a migrar a unas aves por Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/increible-viaje-biologo-avion-ultraligero-ensenar-nuevo-migrar-aves-europa_1_11703575.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ca15458f-e374-4d6d-abf4-5581d2b7b985_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El increíble viaje de un biólogo en avión ultraligero para enseñar de nuevo a migrar a unas aves por Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un grupo de 36 ibis eremitas, una especie desaparecida en Europa, ha llegado esta semana desde Austria a Andalucía tras recorrer 2.500 kilómetros en 50 días junto a un científico y unas 'madres adoptivas' que han guiado a las aves en su olvidada ruta migratoria</p><p class="subtitle">Un tercio de las especies de pájaros han perdido población en los últimos años: así están las 100 aves más comunes de España</p></div><p class="article-text">
        Una tarde de invierno de 1999, Johannes Fritz (57 a&ntilde;os), bi&oacute;logo austr&iacute;aco, se sent&oacute; a ver una pel&iacute;cula en el sill&oacute;n de su casa. Eligi&oacute; <em>Fly Away Home</em> (<a href="https://www.filmaffinity.com/es/film734985.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Volando libre</em></a>, en Espa&ntilde;a), que narraba el viaje de un inventor y su hija en una peque&ntilde;a avioneta para guiar desde Canad&aacute; a Estados Unidos a unos gansos hu&eacute;rfanos que hab&iacute;an nacido en el patio trasero de su granja.
    </p><p class="article-text">
        Cuando la pel&iacute;cula acab&oacute;, Fritz, por aquel entonces estudiante de doctorado en Biolog&iacute;a, se qued&oacute; durante varios minutos mirando la pantalla negra del televisor. El filme, con su relato ficticio pero veros&iacute;mil, ten&iacute;a la soluci&oacute;n para el proyecto de conservaci&oacute;n en el que estaba trabajando: la reintroducci&oacute;n del ibis eremita, una especie muy com&uacute;n en Oriente pr&oacute;ximo, el norte de &Aacute;frica y el sur y centro de Europa, extinta durante siglos en esta parte del mapa por la caza.
    </p><p class="article-text">
        Su investigaci&oacute;n hab&iacute;a demostrado que las aves criadas en zool&oacute;gicos manten&iacute;an su instinto migratorio, pero no sab&iacute;an qu&eacute; direcci&oacute;n deb&iacute;an tomar en la b&uacute;squeda de una zona de hibernaci&oacute;n con la llegada del invierno. Cuando crec&iacute;an y eran liberadas, mor&iacute;an en el intento de buscar sitios m&aacute;s c&aacute;lidos donde asentarse.
    </p><p class="article-text">
        Con la inspiraci&oacute;n de esta pel&iacute;cula, el bi&oacute;logo estudi&oacute; durante a&ntilde;os un plan de viabilidad para acompa&ntilde;ar a bordo de un avi&oacute;n ultraligero a polluelos nacidos en cautividad desde Austria a Italia &ndash;pa&iacute;s id&oacute;neo por su clima&ndash; para que pudiesen sobrevivir en su olvidada ruta migratoria.
    </p><p class="article-text">
        En 2002, Fritz y su equipo de trabajo realizaron un primer viaje piloto. Funcion&oacute;. Con fondos de la Uni&oacute;n Europea crearon el <a href="https://www.waldrappteam.at/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyecto Waldrappteam</a> (el ibis eremita tambi&eacute;n es conocido como <em>waldrapp</em>), una traves&iacute;a entre aves y humanos que busca liberar a estos ejemplares en la naturaleza para que puedan volver a tener una nutrida colonia en Europa.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, 36 ibis eremitas han llegado a Medina Sidonia (C&aacute;diz) tras un periplo de 50 d&iacute;as y 2.500 kil&oacute;metros que empez&oacute; en Austria, sigui&oacute; por Alemania y Francia hasta llegar a Andaluc&iacute;a, el nuevo destino final para soltarlos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hasta 2022, la ruta terminaba en la regi&oacute;n italiana de Toscana. Pero el cambio clim&aacute;tico ha obligado a trazar una nueva trayectoria. Las aves, explica Lisa Weber, l&iacute;der de la expedici&oacute;n que tiene detr&aacute;s a un equipo de 15 personas, tienen cada vez m&aacute;s problemas para sobrevolar la fr&iacute;a barrera alpina en oto&ntilde;o por una migraci&oacute;n que cada temporada se hace un poco m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a aparece ahora como &ldquo;la zona de invernada m&aacute;s adecuada&rdquo; para la misi&oacute;n. Una de las aves que migr&oacute; en 2022 se perdi&oacute; y emprendi&oacute; un solitario viaje hasta M&aacute;laga. Su GPS permiti&oacute; localizarla. En aquel viaje, solo cinco ejemplares lograron cruzar los Alpes debido a las muy bajas temperaturas. Fritz decidi&oacute; entonces cambiar de ruta.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los ibis han viajado en todo momento junto a sus madres adoptivas, vestidas siempre de amarillo para que las aves las reconozcan en todo momento durante el viaje."
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            <span class="title">
                Los ibis han viajado en todo momento junto a sus madres adoptivas, vestidas siempre de amarillo para que las aves las reconozcan en todo momento durante el viaje.                            </span>
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        En octubre del a&ntilde;o pasado lleg&oacute; un primer grupo. Este mi&eacute;rcoles se complet&oacute; un segundo viaje. Los ibis eremitas no emigraban a la pen&iacute;nsula desde la Edad Media, cuando se extinguieron en toda Europa. Eran codiciados como manjares, por lo que eran perseguidos y cazados, incluidas las cr&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Estos 36 ejemplares nacieron en abril en el zool&oacute;gico Rosegg, en Austria. Fueron sacados de sus nidos y llevados a un aviario donde quedaron al cuidado de dos madres adoptivas, dos j&oacute;venes cient&iacute;ficas, Helena Wehner y B&aacute;rbara Steininger, encargadas del proceso de &ldquo;impregnaci&oacute;n&rdquo;: 15 horas de contacto diario y exclusivo para generar una &ldquo;impronta parental&rdquo;, explica Weber, tambi&eacute;n bi&oacute;loga. Un fuerte &ldquo;v&iacute;nculo social y de confianza&rdquo; es el requisito b&aacute;sico para que las aves sigan de forma fiable a las dos madres adoptivas en el avi&oacute;n ultraligero a lo largo de todo el viaje.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los alimentamos, los limpiamos, los mimamos; los cuidamos bien desde sus primeros días de vida y actuamos como mamás pájaro para establecer un vínculo de absoluta confianza. Se trata de una experiencia maravillosa</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bárbara Steininger</span>
                                        <span>—</span> Bióloga y madre adoptiva de los ibis eremitas reintroducidos 
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A las siete semanas de edad, las mam&aacute;s, vestidas siempre de amarillo para ser reconocidas en la distancia por las aves, realizaron los primeros entrenamientos de vuelo. Gracias a este intenso v&iacute;nculo, los polluelos se acostumbraron r&aacute;pido al avi&oacute;n, al ruido del motor y al gran paraca&iacute;das de la nave.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los alimentamos, los limpiamos, los mimamos; los cuidamos bien desde sus primeros d&iacute;as de vida y actuamos como mam&aacute;s p&aacute;jaro para establecer un v&iacute;nculo de absoluta confianza. Se trata de una experiencia maravillosa&rdquo;, narra Steininger.
    </p><p class="article-text">
        En agosto, cuando los ibis se preparan para migrar y abandonar las zonas de reproducci&oacute;n, la expedici&oacute;n se puso en marcha. Fritz pilot&oacute; el ultraligero a una velocidad de 40 kil&oacute;metros por hora. Una de las madres adoptivas iba siempre a su lado. Las aves, en fila, volaban de forma sincronizada junto al avi&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La travesía migratoria ha durado 50 días tras recorrer 2.500 kilómetros hasta Cádiz."
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            <span class="title">
                La travesía migratoria ha durado 50 días tras recorrer 2.500 kilómetros hasta Cádiz.                            </span>
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        Los tramos no han superado los 200 kil&oacute;metros. Cuando la nave aterriz&oacute;, los p&aacute;jaros fueron introducidos en una gran jaula que el equipo monta y desmonta en cada parada hasta el siguiente despegue.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mam&aacute;s adoptivas abren las jaulas y sacan a los p&aacute;jaros para continuar el viaje. Una de ellas se sube al ultraligero con el piloto y la otra sigue al avi&oacute;n en tierra en una furgoneta&rdquo;, describe Weber. &ldquo;Es un viaje agotador pero muy emocionante&rdquo;, agrega tras la nueva misi&oacute;n concluida.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, tras llegar a C&aacute;diz, los ibis eremitas permanecer&aacute;n en otro aviario durante tres semanas. Ser&aacute;n separados de los cuidados intensivos de las madres adoptivas para que puedan acostumbrarse al nuevo entorno.
    </p><p class="article-text">
        Entonces se produce la liberaci&oacute;n. Las aves buscan de inmediato el contacto con sus hom&oacute;logas salvajes y se integran en sus colonias. En Andaluc&iacute;a, un proyecto de reintroducci&oacute;n puesto en marcha en 2003 (el Proyecto Eremita del Zoobot&aacute;nico de Jerez) ha permitido la proliferaci&oacute;n de una poblaci&oacute;n de casi cien ejemplares.
    </p><p class="article-text">
        Al tercer a&ntilde;o, cuando las aves alcancen su madurez sexual, regresar&aacute;n en primavera a sus zonas de reproducci&oacute;n para tener sus cr&iacute;as. Ya son varias las que han regresado a Austria desde Italia sin ayuda humana. Las primeras generaciones liberadas, cuenta Weber, se han reproducido en la naturaleza y han ense&ntilde;ado a sus cr&iacute;as la ruta migratoria que aprendieron de los humanos.
    </p><h2 class="article-text">De cero a 300</h2><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n centroeuropea de ibis eremita ha aumentado de cero a casi 300 ejemplares desde el inicio del proyecto. El c&aacute;lculo de Fritz es que cuando la cifra se eleve a 350 ya no se necesitar&aacute;n m&aacute;s viajes. El proyecto habr&aacute; terminado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ya queda muy poco. Hemos concluido un nuevo viaje en nuestro objetivo de reintroducir en Europa a esta especie de ave migratoria en peligro de extinci&oacute;n. Estamos encantados de haber llegado a Espa&ntilde;a y de ver a estos j&oacute;venes ibis del norte prosperar en su nuevo hogar&rdquo;, celebra el bi&oacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El &eacute;xito del proyecto, agrega, puede &ldquo;abrir el camino a otras especies migratorias amenazadas&rdquo;. &ldquo;Este m&eacute;todo que hemos desarrollado con la especie ibis eremita puede replicarse para un n&uacute;mero cada vez mayor de otras especies de aves migratorias. Hemos demostrado que es posible&rdquo;, dice orgulloso.
    </p><p class="article-text">
        Para Wehner y Steininger, la vuelta a casa sin las aves, sin sus &ldquo;hijos&rdquo; a los que cuidaron durante ocho meses, conlleva un peque&ntilde;o duelo. Les tranquiliza saber que, en alg&uacute;n momento, volver&aacute;n a encontrarse. Los ibis eremitas reconocen a sus madres adoptivas a&ntilde;os despu&eacute;s de la separaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Actis]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/increible-viaje-biologo-avion-ultraligero-ensenar-nuevo-migrar-aves-europa_1_11703575.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Oct 2024 20:15:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El increíble viaje de un biólogo en avión ultraligero para enseñar de nuevo a migrar a unas aves por Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Biodiversidad,Aves,Migraciones,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué se necesitan árboles centenarios en las ciudades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ballenablanca/biodiversidad/necesitan-arboles-centenarios-ciudades_1_11649138.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11047da3-9246-40b4-8fd7-21259855f3eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué se necesitan árboles centenarios en las ciudades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A finales de agosto, el Ayuntamiento de Sevilla certificó la muerte de un ficus de 111 años tras una tala dramática a la que el árbol no ha sobrevivido: más allá de los ejemplares raquíticos que vemos en las calles, los ejemplares maduros son claves para proteger las ciudades y a sus habitantes del cambio climático</p><p class="subtitle">Por qué una marquesina refrigerada no quita el calor en Madrid y cómo lo hacen en Francia o Países Bajos
</p></div><p class="article-text">
        Este verano ha concluido con la muerte del ficus de San Jacinto, en Sevilla, un ejemplar de 111 a&ntilde;os que hab&iacute;a sido declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural. Aunque la tala masiva ordenada por la parroquia de San Jacinto fue paralizada en 2022 por el juzgado de lo Contencioso-Administrativo, el &aacute;rbol no ha sobrevivido.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los principales argumentos para talarlo era la seguridad de las personas, ante un &aacute;rbol de 24 metros de envergadura en plena ciudad. El caso se ha convertido en un s&iacute;mbolo del maltrato a los &aacute;rboles urbanos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el arbolado sano en las ciudades es fundamental para bajar las temperaturas en verano, reducir el efecto de isla de calor y dar sombra, entre otros muchos beneficios. Hemos preguntado a algunos de los mejores especialistas en &aacute;rboles qu&eacute; hace falta para que las ciudades dispongan de estos refugios clim&aacute;ticos, es decir, de una buena sombra. La respuesta es: ejemplares muy grandes, como el ficus de Sevilla, que tengan muchos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El bot&aacute;nico Bernab&eacute; Moya, estudioso y defensor de los &aacute;rboles monumentales, asegura que en primer lugar se trata de respetar la naturaleza de cada ejemplar. &ldquo;Hay que dise&ntilde;ar las ciudades para que acojan &aacute;rboles respetando su biolog&iacute;a y su forma de crecimiento, el espacio que necesitan a nivel a&eacute;reo y subterr&aacute;neo&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        Viendo los raqu&iacute;ticos &aacute;rboles que se alinean al borde de muchas calles, sobreviviendo a duras penas en un alcorque de un metro cuadrado, resulta dif&iacute;cil imaginar las dimensiones que pueden alcanzar algunas de esas especies si se las dejara crecer.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La ciudad es un medio hostil para el árbol y las plantas, porque están diseñadas y pensadas en otras coordenadas que no son las de la naturaleza</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name"> Francisco Bergua</span>
                                        <span>—</span> responsable municipal de Parques y Jardines en Zaragoza.
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  </blockquote><p class="article-text">
        Mariano S&aacute;nchez, del Real Jard&iacute;n Bot&aacute;nico, pone como ejemplo un pl&aacute;tano de sombra, uno de los &aacute;rboles m&aacute;s extendidos en las calles por su capacidad para resistir podas y otras hostilidades. En un entorno urbano, un ejemplar podr&iacute;a alzarse unos 10 pisos &ndash;30 metros de altura&ndash; con una frondosa copa de 25 metros de di&aacute;metro. Dos personas lo tendr&iacute;an dif&iacute;cil para rodear su tronco, aunque quiz&aacute; lo m&aacute;s impresionante est&aacute; por abajo: sus ra&iacute;ces llegar&iacute;an a un metro y medio o dos metros de profundidad, y cubrir&iacute;an la misma superficie que la copa o incluso un tercio m&aacute;s, para mantenerse en pie y buscar los nutrientes y el agua que el &aacute;rbol necesita. El problema es que ni los alcorques ni las calles se dise&ntilde;an pensando en ese potencial gigante. &ldquo;Si plantas un pl&aacute;tano de paseo cada cuatro metros, es como si metes a Marc Gasol en una tienda de campa&ntilde;a. Lo est&aacute;s matando&rdquo;, dice S&aacute;nchez, que tambi&eacute;n es presidente de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Arboricultura.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La ciudad es un medio hostil para el &aacute;rbol y las plantas, porque est&aacute;n dise&ntilde;adas y pensadas en otras coordenadas que no son las de la naturaleza&rdquo;, explica Francisco Bergua, responsable municipal de Parques y Jardines en Zaragoza. &ldquo;En la ciudad consolidada, las tramas urbanas del casco antiguo, con calles muy angostas y la t&iacute;pica placita, hay claras limitaciones de espacio&rdquo;, explica Bergua. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Adem&aacute;s, en el entorno de la ciudad tenemos muchas canalizaciones subterr&aacute;neas: el agua, el gas, el saneamiento, los tubos en vac&iacute;o para la fibra &oacute;ptica&hellip;&rdquo;. En esos espacios, dice Bergua, hay que pensar &ldquo;en un traje a medida&rdquo;. &ldquo;No todo tiene por qu&eacute; ser un &aacute;rbol con una gran copa. A lo mejor, en el espacio que hay en esa callecita o esa plaza, un &aacute;rbol peque&ntilde;o o mediano, o un arbusto u otro tipo de planta, aporta mucho&rdquo;, defiende el gestor. Pero en los nuevos desarrollos urbanos, un lienzo en blanco donde podr&iacute;a dise&ntilde;arse una verdadera ciudad naturalizada, la situaci&oacute;n no es muy distinta, pues no se piensa en el desarrollo o las necesidades del &aacute;rbol.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Generalizando, el proyectista, un arquitecto o ingeniero de obra civil, realmente ve los &aacute;rboles como unos dibujitos que quedan muy bien en un papel&rdquo;, asegura Bergua. &ldquo;En Espa&ntilde;a y en muchas ciudades de Europa, los &aacute;rboles son de usar y tirar. Lo puedes maltratar como quieras, a los 20 a&ntilde;os lo talas y pones otro. Hay que preguntar a los urbanistas cu&aacute;ndo dise&ntilde;ar&aacute;n las ciudades para que los &aacute;rboles puedan crecer durante 100 a&ntilde;os&rdquo;, defiende Bernab&eacute; Moya. Para descubrir c&oacute;mo podr&iacute;an llegar a ser si se les dejara crecer, Moya recomienda visitar los jardines bot&aacute;nicos y admirar los pl&aacute;tanos de sombra en el de Gij&oacute;n o los majestuosos robles en el de Valencia. Pero tambi&eacute;n hay gigantes que han sobrevivido en las calles, como los inmensos ficus centenarios que cubren la Alameda Principal de M&aacute;laga bajo un techo vegetal, algunos con m&aacute;s de 150 a&ntilde;os.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En España y en muchas ciudades de Europa, los árboles son de usar y tirar. Lo puedes maltratar como quieras, a los 20 años lo talas y pones otro. Hay que preguntar a los urbanistas cuándo diseñarán las ciudades para que los árboles puedan crecer durante 100 años</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Bernabé Moya</span>
                                        <span>—</span> Botánico, experto en árboles monumentales 
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  </blockquote><p class="article-text">
        Frente a ese potencial, la vida media de los &aacute;rboles en las ciudades europeas es de tan solo 30 a&ntilde;os, explica la directora de comunicaci&oacute;n del Centro de Biociudades del Instituto Europeo de los Bosques, Livia Podesta. &ldquo;El problema es la negligencia y la falta de un mantenimiento y gesti&oacute;n adecuados, con todos los beneficios perdidos que ello implica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para acabar con un &aacute;rbol urbano no hace falta cortarlo, tambi&eacute;n pueden condenarlo una poda mal hecha que pudra parte del tronco o unas ra&iacute;ces arrancadas al levantar una acera. Un da&ntilde;o imperceptible que se pone al descubierto con cada vendaval y cada tormenta, como la masacre bot&aacute;nica que caus&oacute; la borrasca Filomena, que cubri&oacute; buena parte de la Pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica bajo un manto blanco en enero de 2021. En los parques de Madrid casi un tercio de los &aacute;rboles &ndash;un total de 269.166 ejemplares&ndash; fueron da&ntilde;ados, y uno de cada cinco en las calles de la capital, seg&uacute;n el balance que realiz&oacute; el ayuntamiento.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gente se asusta y se ha decidido que los árboles pequeños no tienen riesgo. Pero los árboles grandes, si los has cuidado bien, tampoco lo tienen. Si los has estado machacando con la motosierra, sí que habría riesgo en el futuro</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Mariano Sánchez </span>
                                        <span>—</span> Jefe de la Unidad de Arboricultura en Real Jardín Botánico-CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        El miedo a los &aacute;rboles ca&iacute;dos o las ramas tronchadas es otra de las causas de que haya menos &aacute;rboles maduros en las ciudades, seg&uacute;n Mariano S&aacute;nchez. &ldquo;La gente se asusta y se ha decidido que los &aacute;rboles peque&ntilde;os no tienen riesgo. Pero los &aacute;rboles grandes, si los has cuidado bien, tampoco lo tienen. Si los has estado machacando con la motosierra, s&iacute; que habr&iacute;a riesgo en el futuro&rdquo;, defiende el arboricultor.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ni toldos ni casta&ntilde;os para veranos cada vez m&aacute;s calurosos</strong></h2><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de fen&oacute;menos extremos como Filomena, otra amenaza creciente para las arboledas urbanas es el aumento de temperaturas y las sequ&iacute;as m&aacute;s recurrentes que trae el cambio clim&aacute;tico. En el campo ya hay incontables &aacute;rboles muriendo de sed y calor. En Catalunya en 2023, hasta 66.482 hect&aacute;reas de bosques perdieron las hojas, se secaron o murieron por culpa de la sequ&iacute;a, un r&eacute;cord hist&oacute;rico en los registros del Centro de Investigaci&oacute;n Ecol&oacute;gica y Aplicaciones Forestales (CREAF).
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La supervivencia puede verse reducida en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Hay que reflexionar m&aacute;s sobre qu&eacute; especies sobrevivir&aacute;n mejor en los climas futuros de las distintas ciudades&rdquo;, asegura Alison Munson.
    </p><p class="article-text">
        En el Bot&aacute;nico de Madrid, S&aacute;nchez explica que los arces &ndash;una especie propia de lugares frescos y h&uacute;medos&ndash; ya no est&aacute;n aguantando el calor y la bajada de la humedad en el ambiente. Otro ejemplo es el casta&ntilde;o de Indias, &ldquo;una especie que en el clima continental ya no deber&iacute;a plantarse, porque no va a aguantar&rdquo;. En la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Arboricultura est&aacute;n recopilando especies que podr&aacute;n resistir frente al cambio clim&aacute;tico. Si el futuro clima de Madrid ser&aacute; como el de Marrakech, se trata de mirar qu&eacute; aguanta all&iacute;, y aplicar la lecci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante todo, la clave es que conozcamos mejor los &aacute;rboles y aprendamos a respetarlos para que puedan seguir haciendo nuestras ciudades m&aacute;s habitables, contagiarnos de lo que Bernab&eacute; Moya llama &ldquo;cultura bot&aacute;nica&rdquo;. &ldquo;La gente pide un &aacute;rbol que no tenga ra&iacute;ces, que no crezca, que no tire las hojas porque ensucia. Me est&aacute;s pidiendo un &aacute;rbol de pl&aacute;stico. La moda ahora es poner toldos en las ciudades&hellip; &iquest;Podemos comparar los beneficios de un &aacute;rbol con los de un toldo?&rdquo;, reflexiona Moya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Prudencio]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Sep 2024 20:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué se necesitan árboles centenarios en las ciudades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Málaga,Biodiversidad,Ola de calor]]></media:keywords>
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