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    <title><![CDATA[elDiario.es - Globalización]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/globalizacion/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Globalización]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Cuando la antiglobalización era de izquierdas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/antiglobalizacion-izquierdas_129_12521455.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56601c76-37a5-4f50-9482-4af8311ba4fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando la antiglobalización era de izquierdas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resulta descorazonador escuchar la crítica al mundo globalizado y al libre comercio en boca de quienes la usan para su agenda reaccionaria, nacionalista y xenófoba; y en boca de quienes nunca se contaron entre los perdedores sino en el bando de los ganadores, enriquecidos con la misma globalización</p></div><p class="article-text">
        T&uacute; no te acuerdas porque eres muy joven, pero hubo un tiempo en que la antiglobalizaci&oacute;n era una causa de la izquierda. El subcomandante Marcos, Seattle, G&eacute;nova, el Foro Social de Porto Alegre, Naomi Klein, Jos&eacute; Bov&eacute;, gobiernos progresistas en pa&iacute;ses del Sur, partidos transformadores, sindicatos, pensadores, creadores&hellip; Ah, te veo la sonrisita nost&aacute;lgica, entonces t&uacute; tambi&eacute;n estuviste en aquellas manifestaciones con pancartas de &ldquo;otro mundo es posible&rdquo;, contra el FMI, el Consenso de Washington, los tratados de libre comercio, la Europa de Maastricht&hellip; Todav&iacute;a guardas chapas, &iquest;verdad?
    </p><p class="article-text">
        Aunque &ldquo;globalizaci&oacute;n&rdquo; era un t&eacute;rmino biensonante (qui&eacute;n pod&iacute;a estar en contra de un mundo sin fronteras), la izquierda mundial, especialmente en los pa&iacute;ses del llamado &ldquo;Sur Global&rdquo;, se levant&oacute; desde los noventa contra un orden mundial que eliminaba fronteras pero solo para el comercio, el capital y la deslocalizaci&oacute;n de empresas, agravaba la desigualdad entre pa&iacute;ses y en las sociedades, empobrec&iacute;a a los ya pobres mientras enriquec&iacute;a a los muy ricos, quitaba soberan&iacute;a a los pa&iacute;ses y debilitaba las democracias, daba el poder a las multinacionales y al sector financiero, a la vez que provocaba la crisis clim&aacute;tica y social que hoy vivimos.
    </p><p class="article-text">
        Habl&aacute;bamos entonces de &ldquo;los perdedores de la globalizaci&oacute;n&rdquo;: pa&iacute;ses enteros pero tambi&eacute;n amplias capas de poblaci&oacute;n trabajadora entre nosotros. Y pele&aacute;bamos por una globalizaci&oacute;n alternativa, a contracorriente de un ambiente pol&iacute;tico y cultural de euforia capitalista, desaparecido el mundo socialista y decretado el final de la historia.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; para que a la vuelta de unos a&ntilde;os sea la internacional reaccionaria la que enarbola la bandera antiglobalizadora? Leo estos d&iacute;as, a cuenta de <a href="https://www.eldiario.es/economia/trump-desata-aranceles-globales-e-ignora-senales-alarma-economia-estadounidense_1_12519145.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los aranceles de Trump</a>, que asistimos a &ldquo;el fin de la globalizaci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;la desglobalizaci&oacute;n&rdquo;, el adi&oacute;s a toda una &eacute;poca. Y los viejos militantes altermundialistas nos sentimos confusos en un tiempo que ya anda sobrado de confusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que pas&oacute; fue que rendimos esa bandera tiempo atr&aacute;s. Primero la socialdemocracia europea, que se invent&oacute; aquello de &ldquo;la tercera v&iacute;a&rdquo; e hizo propios los postulados neoliberales en lo econ&oacute;mico, con un poquito de pa&ntilde;o caliente en lo social para compensar. Siguieron algunos sindicatos y organizaciones que, admitida la debilidad propia para cambiar el mundo, pasaron a negociar reformas que suavizasen el da&ntilde;o, pero aceptando el modelo. Y poco a poco el resto del movimiento antiglobalizaci&oacute;n se fue desinflando, retir&aacute;ndose a cuarteles de invierno o peleando otras luchas.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda abandon&oacute; el rechazo a la globalizaci&oacute;n, sin que hubieran desaparecido sus efectos m&aacute;s negativos. Segu&iacute;a habiendo perdedores globalizados y, en ese tiempo de confusi&oacute;n (en que surgieron los &ldquo;chalecos amarillos&rdquo; franceses o triunf&oacute; el Brexit), es donde echaron la ca&ntilde;a los nuevos populismos de ultraderecha. Resulta descorazonador escuchar la cr&iacute;tica al mundo globalizado y al libre comercio en boca de quienes la usan para su agenda reaccionaria, nacionalista y xen&oacute;foba; y en boca de quienes nunca se contaron entre los perdedores sino en el bando de los ganadores, enriquecidos con la misma globalizaci&oacute;n. Trump el primero de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; estamos todos, desconcertados, horrorizados por la pol&iacute;tica exterior y comercial de Trump basada en la coacci&oacute;n y que solo busca defender la hegemon&iacute;a estadounidense frente a China y otros competidores. Sin atrevernos a decir que la globalizaci&oacute;n era mala, no sea que nos pongan en el bando trumpista; y al mismo tiempo inc&oacute;modos de que nuestro silencio nos coloque al lado de quienes hoy lloran el supuesto final de la globalizaci&oacute;n. Ay. Pero en vez de lamentarnos, tendremos que defender con m&aacute;s fuerza aquel &ldquo;otro mundo posible&rdquo;. Que s&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Isaac Rosa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/antiglobalizacion-izquierdas_129_12521455.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 07 Aug 2025 20:10:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando la antiglobalización era de izquierdas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Donald Trump,Globalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vincent Bevins, periodista: "El problema de las revueltas de 2011 es que se quiso crear una plaza Tahrir en cada ciudad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vincent-bevins-problema-revueltas-2011-quiso-replicar-plaza-tahrir-sitios-dispares-madrid-sao-paulo-nueva-york-cat_1_12356888.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a9e7ec25-7a69-4cae-83c9-6bea10602c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vincent Bevins, periodista: &quot;El problema de las revueltas de 2011 es que se quiso crear una plaza Tahrir en cada ciudad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista estadounidense, que anteriormente publicó 'El método Yakarta' sobre la masacre de más de un millón de personas en la Indonesia en los 60, retoma el análisis histórico con 'Si ardemos', donde estudia la oleada de protestas surgidas la primera década del siglo XXI y el motivo de su fracaso</p><p class="subtitle">El último 'Rincón de pensar' - Emilio Lledó, los libros y la lectura como principio de libertad</p></div><p class="article-text">
        Periodista y escritor estadounidense, Vincent Bevins estuvo en Brasil entre 2011 a 2016 como corresponsal para <em>Los Angeles Times</em>, tras haber trabajado en Londres para el <em>Financial Times</em> o en Venezuela para <em>The Daily Journal</em>. En 2017 se mud&oacute; a Yakarta y comenz&oacute; a cubrir el Sudeste Asi&aacute;tico para el <em>Washington Post</em>, y en 2018 empez&oacute; a escribir un libro sobre la violencia en Indonesia y en Am&eacute;rica Latina durante la Guerra Fr&iacute;a: <a href="https://www.eldiario.es/internacional/vincent-bevins-asesinato-masivo-izquierdistas-tercer-mundo-fundamental-ganar-guerra-fria_128_8549923.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El m&eacute;todo Yakarta</em></a> (Capit&aacute;n Swing, 2022). 
    </p><p class="article-text">
        Su trabajo se ha centrado principalmente en la pol&iacute;tica internacional, la econom&iacute;a mundial y la cultura global, por lo que siempre ha estado interesado en los movimientos sociales en aquellos pa&iacute;ses donde ha residido. Fruto de este inter&eacute;s fue su investigaci&oacute;n sobre la oleada de protestas iniciadas en el mundo &aacute;rabe en 2011 y que como un reguero de p&oacute;lvora se extendieron por todo el planeta, Espa&ntilde;a incluida. Pero aquellas primaveras reivindicativas han quedado en nada, cuando no en situaciones incluso peores de las que las motivaron. 
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://capitanswing.com/libros/si-ardemos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Si ardemos</em></a><a href="https://capitanswing.com/libros/si-ardemos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> </a>(Capit&aacute;n Swing, 2025)<em>,</em> el libro resultado de sus pesquisas con m&aacute;s de 200 entrevistas, Bevins nos describe los mecanismos defectuosos de aquella oleada de protestas, algunos forzados por las &eacute;lites medi&aacute;ticas, militares, judiciales y financieras de los distintos pa&iacute;ses, pero otros resultado de la propia idiosincrasia de las revueltas: ca&oacute;ticas, espont&aacute;neas y con las redes sociales como &uacute;nico l&iacute;der de la movilizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; se decidi&oacute; a estudiar las oleadas de protestas populares de la primera d&eacute;cada del siglo XXI, especialmente en Am&eacute;rica Latina y el mundo &aacute;rabe, pero tambi&eacute;n en Estados Unidos, el sur y el este de Europa? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Con <em>Si ardemos</em> intent&eacute; escribir la historia de las protestas de la d&eacute;cada de los diez de este siglo, que en realidad se volvieron tan grandes que se pueden definir como una sola protesta que derroc&oacute; gobiernos establecidos y desestabiliz&oacute; profundamente las sociedades existentes. Y lo hice porque creo que sus consecuencias a&uacute;n se pueden apreciar hoy porque el estado del mundo en el que nos encontramos ahora es heredero de aquel periodo de primaveras y levantamientos. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/eee9999e-983d-443c-adb1-c7268d3b3c70_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        A&uacute;n vivimos con las consecuencias del Euromaid&aacute;n en Ucrania, y la cuesti&oacute;n de Palestina no se estar&iacute;a desarrollando como lo hace ahora sin la resoluci&oacute;n final impuesta a la Primavera &Aacute;rabe en aquellos pa&iacute;ses donde se dio. En el libro analizo una docena de casos de levantamientos y en total entrevist&eacute; a entre 200 y 250 personas que participaron en ellos. Trat&eacute; entender c&oacute;mo se desarroll&oacute; cada caso, qu&eacute; sucedi&oacute; durante el episodio y cu&aacute;les fueron los resultados finales. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; provoc&oacute; esa oleada de protestas, cada una fue diferente o tuvieron todas un origen similar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Muy rara vez en la historia, cuando estudias los periodos revolucionarios que sacuden varias naciones, va a haber una sola causa. Siempre hay diferentes motivos, incluso dentro de una misma revuelta, y creo que es importante comprender la causalidad m&uacute;ltiple. As&iacute; que en cada caso dado, puede haber habido cinco, seis o siete factores diferentes que llevaron a la ciudadan&iacute;a masivamente a la calle. Y esas cinco, seis o siete causas pueden haber diferido ampliamente de un pa&iacute;s a otro, porque los contextos nacionales y pol&iacute;ticos eran muy diferentes en cada pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Pero creo que probablemente hubo dos elementos presentes en casi todos ellos. Uno es la respuesta a la crisis financiera de 2008. O, mejor dicho, la falta de respuesta a la crisis financiera de 2008; esto es las condiciones econ&oacute;micas globales posteriores a 2008. Creo que en este sentido es &uacute;til hablar de una crisis global de representaci&oacute;n en los &uacute;ltimos quince a veinte a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Si le preguntas a la gente si se siente representada por la clase pol&iacute;tica existente, las &eacute;lites de su pa&iacute;s, te dicen que no. Y tambi&eacute;n los polit&oacute;logos se&ntilde;alan que las &eacute;lites ya no representan realmente a la gente, sino que tienden a responder ante las &eacute;lites econ&oacute;micas m&aacute;s que ante cualquier ciudadano com&uacute;n. Y en segundo lugar est&aacute; la introducci&oacute;n de las redes sociales, que facilitaron la comunicaci&oacute;n de la indignaci&oacute;n social y, por tanto, el que la gente saliera a la calle en masa. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se explica que las revueltas saltaran de un pa&iacute;s a otro como si fueran explosiones por simpat&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a de las comunicaciones, operada con fines de lucro por poderosos capitalistas en California, mi estado natal, fue uno de los factores presentes en casi todos los casos. Por supuesto, no fue la &uacute;nica causa; pero es innegable que la tecnolog&iacute;a hizo posible que la gente viera en tiempo real lo que suced&iacute;a en otra parte del mundo. A diferencia del primer periodo revolucionario denominado &ldquo;primavera&rdquo;, la Primavera de las Naciones de 1848, donde un trozo de papel ten&iacute;a que viajar literalmente de una capital europea a otra para que un pa&iacute;s se inspirara en lo que podr&iacute;a haber estado sucediendo en Francia o Suiza, etc., en 2011 se dio el proceso instant&aacute;neo de circulaci&oacute;n de palabras, im&aacute;genes y mensajes. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Fue realmente positivo el papel de las redes sociales?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No del todo, porque, por un lado, permitieron que la solidaridad se transmitiera de inmediato. Pero eso no fue necesariamente productivo para la revuelta en s&iacute;, porque se hac&iacute;a una especie de <em>copy paste </em>de lo que se ve&iacute;a en otro lugar, por ejemplo de Egipto a Turqu&iacute;a y de ah&iacute; Espa&ntilde;a, Brasil o Ucrania, sin tener en cuenta el contexto. En Espa&ntilde;a o Brasil pudo haber existido la sensaci&oacute;n de que las &eacute;lites no hac&iacute;an lo suficiente para representar a la ciudadan&iacute;a, mientras que en T&uacute;nez o Egipto el sistema era muy diferente: no hab&iacute;a ning&uacute;n m&eacute;todo para que la ciudadan&iacute;a insistiera en que sus demandas fueran representadas. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que lo que vimos, especialmente entre 2011 y 2014, es que una serie de im&aacute;genes incre&iacute;blemente inspiradoras, sobre todo en la plaza Tahrir de El Cairo en enero y febrero de 2011, llevaron a otras personas de todo el mundo no solo a protestar, sino a hacerlo de la misma manera, a pesar de operar en circunstancias pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas muy diferentes. Por ejemplo, el modelo Tahrir quiso llevarse a Estados Unidos con el movimiento Occupy Wall Street. Y en Hong Kong en 2014, surgi&oacute; un movimiento que era expl&iacute;citamente una copia de Occupy Wall Street, que a su vez era una copia de la Plaza Tahrir, inspirada a su vez en T&uacute;nez... Por un lado, emergi&oacute; una fuerza de inspiraci&oacute;n, energ&iacute;a y solidaridad que se extendi&oacute; por todo el mundo de inmediato y fue muy positiva. Pero se produjo una especie de cortocircuito en el que las personas hicieron exactamente lo mismo en contextos muy diferentes, lo que llev&oacute; al fracaso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe alg&uacute;n v&iacute;nculo de estos movimientos con las protestas antiglobalizaci&oacute;n de inicios del siglo XX?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los casos en los que previamente se hab&iacute;a vivido una emergencia antiglobalizaci&oacute;n, como Brasil o estados Unidos, hubo cierta herencia en personas, m&eacute;todos y reivindicaciones, al menos iniciales. En el caso de Brasil, el grupo de izquierdistas y anarquistas que organiz&oacute; las protestas callejeras a principios de junio de 201, ten&iacute;a una ascendencia bastante directa. Todos hab&iacute;an trabajado para Indymedia Brasil, el medio que informaba sobre lo que callaban las grandes corporaciones. As&iacute; que algunos de los enfoques t&aacute;cticos e ideol&oacute;gicos del movimiento antiglobalizaci&oacute;n se adoptaron en el movimiento de las primaveras. 
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n es cierto que el tipo de protesta masiva descentralizada, horizontalmente estructurada y aparentemente espont&aacute;nea que vemos volverse hegem&oacute;nica a partir de 2011 es una novedad que no exist&iacute;a diez o quince a&ntilde;os atr&aacute;s. Hay una cita famosa de Kwame Ture [nacido como Stokely Carmichael, l&iacute;der y fundador de los Panteras Negras]: &ldquo;El Partido Pantera Negra en Estados Unidos distingue entre organizaci&oacute;n y movilizaci&oacute;n&rdquo;. Pues bien, siguiendo esa divisi&oacute;n, creo que en las primaveras la movilizaci&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s f&aacute;cil que nunca y la organizaci&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s dif&iacute;cil que nunca. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Emergió una fuerza de inspiración, energía y solidaridad que se extendió por todo el mundo de inmediato y fue muy positiva. Pero se produjo una especie de cortocircuito en el que las personas hicieron exactamente lo mismo en contextos muy diferentes, lo que llevó al fracaso</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En las primaveras existe un rechazo a las jerarqu&iacute;as de la izquierda anticapitalista cl&aacute;sica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vemos organizaciones comprometidas ideol&oacute;gicamente con el rechazo de la jerarqu&iacute;a, como sucedi&oacute; en Brasil y en Espa&ntilde;a. Pero en otros casos, como en Egipto, no se trata de un rechazo expl&iacute;cito, sino que resultaba imposible construir organizaci&oacute;n y representaci&oacute;n en las condiciones existentes. Lo que era viable en el mundo &aacute;rabe era la protesta masiva aparentemente espont&aacute;nea, sin l&iacute;deres, coordinada digitalmente y estructurada horizontalmente en una plaza o espacio p&uacute;blico. Esto se hizo y funcion&oacute;. Aunque tambi&eacute;n se incorporaron algunos elementos de la izquierda antiautoritaria posterior a 1968, procedentes del movimiento antiglobalizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, no hay que ver las protestas como una respuesta &uacute;nicamente de la izquierda porque eso es muy incierto. Algunas de ellas se inspiran en las revueltas que se dan tras la ca&iacute;da de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en 1989. En este sentido, el Muro de Berl&iacute;n se cita a veces como punto de referencia. As&iacute;, se obtiene esta mezcla de revoluciones liberales que tuvieron lugar en la antigua Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, pero tambi&eacute;n se debe incluir las llamadas revoluciones de color de principios de siglo como la revoluci&oacute;n naranja ucraniana. Y estas son revueltas que distan de ser de naturaleza izquierdista. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Aunque ha apuntado algunas ideas en sus respuestas en esta direcci&oacute;n, quisiera preguntarle la causa de que la gran mayor&iacute;a, acaso excepto en Chile, terminaran, cuando no en fracaso, en gobiernos mucho peores que los que derrocaron. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta es la pregunta fundamental que me inquiet&oacute; y me impuls&oacute; a realizar la investigaci&oacute;n exhaustiva que refleja el libro. Hemos comentado que la gente que vio Tahrir crey&oacute; acr&iacute;ticamente que aquello pod&iacute;a funcionar en otros lugares y luego reprodujo ese enfoque t&aacute;ctico en otros lugares. Tambi&eacute;n que las protestas eran m&aacute;s f&aacute;ciles de movilizar que de organizar debido a la ausencia de l&iacute;deres y jerarqu&iacute;as; adem&aacute;s proced&iacute;an de una demanda instant&aacute;nea, pero no se apoyaban en proyecto de gobierno o ideolog&iacute;a alguna. 
    </p><p class="article-text">
        Buscaban protestar, tumbar a los aut&oacute;cratas o a los gobiernos que nos les gustaban, pero no pensaron que c&oacute;mo sustituirlos una vez expulsados del poder, especialmente en el caso de Egipto o T&uacute;nez, pero es v&aacute;lido para Brasil o Turqu&iacute;a, donde desestabilizan los gobiernos, pero permiten que estos se rehagan. Personas que participaron me comentaban que sent&iacute;an que estaban haciendo historia, y ciertamente fue as&iacute; porque expulsaron a varios aut&oacute;cratas, como en Egipto y T&uacute;nez. Pero claro, al irse el tirano en avi&oacute;n, queda un gran vac&iacute;o de poder que nadie de la calle est&aacute; preparado para llenar. Y l&oacute;gicamente lo llenan las &eacute;lites preparadas y respaldadas financieramente, a las que no les gustan las protestas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la lecci&oacute;n que se puede aprender de las primaveras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los cientos de entrevistas que realic&eacute; las cerr&eacute; precisamente con esta pregunta, y la respuesta que obtuve con m&aacute;s frecuencia fue: &ldquo;Desear&iacute;amos haber estado m&aacute;s organizados antes de las revueltas&rdquo;. Porque una vez iniciadas, en medio del calor, el fuego y la emoci&oacute;n de la revuelta, es imposible crear una nueva organizaci&oacute;n con la suficiente rapidez para llenar los vac&iacute;os de poder. Y los grupos que s&iacute; las aprovecharon fueron organizaciones con la capacidad de actuar verdaderamente colectivamente y de ser t&aacute;cticamente flexibles ante circunstancias cambiantes. As&iacute; que la gente s&iacute; sali&oacute; ganando con estas revueltas en la mayor&iacute;a de los casos no fueron las personas las que realmente salieron a las calles, sino otros grupos que lograron apropiarse de sus victorias e impulsar las cosas hacia sus intereses.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Al irse el tirano en avión, queda un gran vacío de poder que nadie de la calle está preparado para llenar. Y lógicamente lo llenan las élites preparadas y respaldadas financieramente, a las que no les gustan las protestas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Cita en el libro el caso de Brasil, donde se da una especie de golpe de estado judicial contra Dilma, apoyado en los medios de comunicaci&oacute;n y el poder econ&oacute;mico. En Espa&ntilde;a actualmente parecen existir movimientos en ese sentido. &iquest;Cree que se est&aacute; exportando el modelo brasile&ntilde;o? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El papa Francisco public&oacute; un an&aacute;lisis de lo que llam&oacute; <em>lawfare</em> en las primeras d&eacute;cadas del siglo XXI. Es un discurso muy interesante que pronunci&oacute; ante una asociaci&oacute;n de juristas de Latinoam&eacute;rica y, resumiendo, vino a decir algo como: &ldquo;En el siglo XX, llegaban con tanques para arrebatar el poder a los gobiernos elegidos democr&aacute;ticamente; e el siglo XXI, cada vez m&aacute;s, recurren a los jueces&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;: el <em>lawfare</em> es una forma de intervenir o subvertir el proceso democr&aacute;tico y se ha convertido cada vez m&aacute;s en una forma de hacer pol&iacute;tica en el siglo XXI. Creo que es algo que ha ocurrido fuera de Brasil y que podr&iacute;a seguir ocurriendo en otros lugares... Destituci&oacute;n de candidatos, cancelaci&oacute;n de elecciones y, adem&aacute;s, una aplicaci&oacute;n muy selectiva de la ley en sistemas donde cualquiera puede ser culpable de infringir alguna ley menor son algunos de sus m&eacute;todos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Para terminar: &iquest;cree que el fracaso de aquellas protestas tiene que ver con el auge actual de la extrema derecha en Occidente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aquellos fracasos dejaron una crisis de representaci&oacute;n en el sistema global y la gente com&uacute;n cree desde entonces que las &eacute;lites no la representan como deber&iacute;an. El resultado de aquellos fracasos ha sido una sociedad muy atomizada, individualizada y neoliberal que tiene dificultades para organizarse. La organizaci&oacute;n social del tipo que vimos en el siglo XX se est&aacute; volviendo m&aacute;s dif&iacute;cil que nunca, vemos menos gente involucrada en sindicatos, partidos pol&iacute;ticos, movimientos sociales o incluso organizaciones comunitarias. 
    </p><p class="article-text">
        Pero, por otro lado, las &eacute;lites econ&oacute;micas siguen estando muy organizadas y siempre se asociar&aacute;n para defender sus intereses. &iquest;Qu&eacute; significa esto? Que debemos esperar que act&uacute;en para bloquear las reformas sociales que obstaculizan su poder econ&oacute;mico. Vimos <a href="https://www.eldiario.es/cultura/michel-j-sandel-filosofo-politico-clinton-blair-schoreder-gran-parte-culpa-auge-populismos-extrema-derecha-cat_1_12301605.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un impulso muy leve para reintroducir los principios socialdem&oacute;cratas en los partidos de centroizquierda de Estados Unidos, el Reino Unido y algunas partes de Europa Occidental</a>. Y eso fue aplastado por las &eacute;lites. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, ante esta falta de credibilidad de la izquierda, se ha vuelto dominante la respuesta populista a la crisis de representaci&oacute;n. Esto es un hombre como Trump diciendo: &ldquo;No se preocupen por la representaci&oacute;n. No se preocupen por el tipo de representaci&oacute;n densa y real que ha existido en las democracias en el siglo XX. Yo simplemente los representar&eacute;. Ser&eacute; su avatar&rdquo;. Y, por supuesto, esta es la idea b&aacute;sica del pensamiento fascista. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/vincent-bevins-problema-revueltas-2011-quiso-replicar-plaza-tahrir-sitios-dispares-madrid-sao-paulo-nueva-york-cat_1_12356888.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Jul 2025 19:23:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vincent Bevins, periodista: "El problema de las revueltas de 2011 es que se quiso crear una plaza Tahrir en cada ciudad"]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/a9e7ec25-7a69-4cae-83c9-6bea10602c41_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Primavera Árabe,Globalización,Capitalismo,Fascismo,15M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Joseph E. Stiglitz: "Trump quiere ser un dictador"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/joseph-e-stiglitz_1_12372710.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/757b9f88-6891-4258-9163-0d2df7903a34_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Joseph E. Stiglitz: &quot;Trump quiere ser un dictador&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El premio Nobel de Economía vino a España para dar una conferencia sobre los peligros de la desinformación, organizada por el Observatorio de Medios, en la que también participó elDiario.es  </p><p class="subtitle">Análisis - Trump usa la migración en el bastión demócrata de California para avanzar en su agenda ultra y autoritaria</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La libertad de llevar un fusil AK-47 para algunos es la p&eacute;rdida de libertad por el miedo de otros&rdquo;. Con este ejemplo f&aacute;cil de entender, el Nobel de Econom&iacute;a de 2001 Joseph E. Stiglitz (Estados Unidos, 1943) tumba los argumentos falsos de una derecha entregada a un concepto falso de libertad que, al final, se traduce en la ley de la selva. Defensor ac&eacute;rrimo de un capitalismo progresista donde la regulaci&oacute;n debe ordenar las finanzas para acabar con las desigualdades, argumenta que &ldquo;los mercados sin restricciones no ser&iacute;an libres, acabar&iacute;an en monopolios&rdquo;. Stiglitz defiende en su libro <em>Camino de libertad </em>(<a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/355017-libro-camino-de-libertad-9788430627165" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Editorial Taurus</a>) que &ldquo;la idea de que deber&iacute;as ser libre de hacer lo que quieras para construir algo suena bien hasta que te das cuenta de que a menudo es m&aacute;s f&aacute;cil ganar dinero explotando a otros. Sin embargo, si restringes que alguien pueda explotar a los dem&aacute;s, canalizas las energ&iacute;as de la sociedad hacia formas constructivas para conseguir una econom&iacute;a mejor&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Este economista no esconde que &ldquo;hay un miedo abrumador en Estados Unidos&rdquo; con el presidente Donald Trump, que est&aacute; conduciendo al pa&iacute;s a &ldquo;un tipo diferente de autoritarismo&rdquo;.  &ldquo;Lo que est&aacute; sucediendo hoy en Estados Unidos con Trump es el debilitamiento total de la democracia&rdquo;, reitera. Y lanza un aviso: &ldquo;Esperemos que lo que est&aacute; sucediendo en Estados Unidos sea una llamada de atenci&oacute;n para Europa, porque podr&iacute;a ocurrir en cualquier lugar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Su libro se titula </strong><em><strong>Camino de libertad.</strong></em><strong> &iquest;Podr&iacute;a ser el concepto de libertad el m&aacute;s utilizado para destruir la libertad de millones de personas en un sistema como el capitalismo neoliberal que nos tiene secuestrados en una falsa libertad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El motivo por el que escrib&iacute; el libro es el abuso del t&eacute;rmino &ldquo;libertad&rdquo;. En Estados Unidos, el grupo de derecha del Partido Republicano llamado Freedom Caucus hace un abuso constante del t&eacute;rmino: libertad econ&oacute;mica, libre empresa, mercados libres. Lo que intento se&ntilde;alar es que en la derecha no se dan cuenta de c&oacute;mo somos interdependientes en la sociedad. De manera que la libertad de una persona puede quitarle la libertad a otra. Por ejemplo, la libertad de portar un AK-47 te puede quitar la libertad de vivir. En Estados Unidos, tenemos contantemente asesinatos, muchos de ellos en escuelas. Los padres se preocupan por si sus hijos volver&aacute;n a casa, han perdido la libertad por el miedo. As&iacute; que la libertad de llevar un fusil AK-47 para algunos es la p&eacute;rdida de libertad por el miedo de otros. La libertad de no llevar mascarilla durante la COVID-19 significaba que otras personas iban a morir o la libre empresa y su libertad para contaminar va a incrementar las consecuencias del cambio clim&aacute;tico. La derecha asegura que la regulaci&oacute;n es perjudicial porque limita la libertad. Pero una simple normativa da m&aacute;s libertad a todo el mundo. As&iacute; que restringir la libertad de alguna manera puede ampliarla de una forma m&aacute;s significativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted escribe en su libro que &ldquo;resulta sorprendente que, a pesar de todos los fallos y las desigualdades del sistema actual, tanta gente siga defendiendo la econom&iacute;a del libre mercado&rdquo;. &iquest;C&oacute;mo han conseguido enga&ntilde;ar a la gente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, el sistema econ&oacute;mico es muy complicado. Entender c&oacute;mo encajan todas las piezas es muy dif&iacute;cil. Adem&aacute;s, hay un concepto muy atractivo en la idea de esp&iacute;ritu libre, de poder hacer lo que uno quiere. Suena bien, pero todos los juegos requieren reglas y normas. Si no, ser&iacute;a un caos. Los economistas ya han estudiado ese impacto: los mercados sin restricciones no ser&iacute;an libres, acabar&iacute;an en monopolios. Una de las cosas que le dije a Milton Friedman cuando escribi&oacute; un libro titulado <em>Libre para elegir </em>fue que el libro realmente deber&iacute;a haberse titulado Libre para explotar. Los mercados no funcionan bien cuando alguien se aprovecha de las personas. Por ejemplo, en 2008, los bancos estadounidenses se dedicaron a conceder pr&eacute;stamos abusivos, con tipos de inter&eacute;s muy elevados, que las personas realmente no ten&iacute;an capacidad de pagarlos. El resultado fue una gran crisis financiera, todo habr&iacute;a colapsado si el Gobierno no hubiera intervenido para rescatarlos. 
    </p><p class="article-text">
        Escrib&iacute; este libro es para intentar explicar de forma sencilla que la idea de que deber&iacute;as ser libre de hacer lo que quieras para construir algo suena bien hasta que te das cuenta de que a menudo es m&aacute;s f&aacute;cil ganar dinero explotando a otros. Sin embargo, si restringes que alguien pueda explotar a los dem&aacute;s, canalizas las energ&iacute;as de la sociedad hacia formas constructivas para conseguir una econom&iacute;a mejor. Hay gente que pensaba que el af&aacute;n de lucro impulsa a las personas a fabricar mejores productos, pero lo cierto es que sin regulaciones, tendr&aacute;n un incentivo para aprovecharse de otras personas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cuando lo entrevist&eacute; en 2020, le pregunt&eacute; qu&eacute; se puede hacer con ese 1% de ricos que usted apuntaba que en EEUU &ldquo;iba evolucionando hacia una econom&iacute;a y una democracia del 1%, para el 1% y por el 1%&rdquo;. Su respuesta fue &ldquo;frenar su poder pol&iacute;tico&rdquo;.  Con el resultado de las &uacute;ltimas elecciones en EEUU parece claro que no ha sido suficiente.</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qui&eacute;n hubiera pensado que el mundo estar&iacute;a hablando de oligarcas estadounidenses? Antes habl&aacute;bamos de los oligarcas rusos como s&iacute;mbolo de lo que hab&iacute;a fallado en la sociedad rusa. Creo que lo que ha salido mal es que durante 40 a&ntilde;os no prestamos suficiente atenci&oacute;n a la desigualdad. Cre&iacute;amos que liberar el mercado conducir&iacute;a a un mayor crecimiento y el goteo econ&oacute;mico garantizar&iacute;a que a todos llegar&iacute;an los beneficios. Pero lo que obtuvimos fue un d&eacute;bil crecimiento y solo se beneficiaron los m&aacute;s ricos. No funcion&oacute;. Pero el neoliberalismo fue la religi&oacute;n econ&oacute;mica del momento, no basada en la ciencia econ&oacute;mica. Varios economistas, entre los que me encuentro, ya hab&iacute;amos explicado que el neoliberalismo no funcionar&iacute;a. Pero con la pol&iacute;tica de la persuasi&oacute;n, Milton Friedman, que era un gran ret&oacute;rico, al igual que Ronald Reagan, convencieron a los estadounidenses y a buena parte de los europeos. Se tragaron la historia, siguieron esperando a que se produjera el goteo de la riqueza pero no se produjo, lo que dio lugar al descontento. Esta desilusi&oacute;n y descontento hizo que muchos ciudadanos se volvieran antisistemas y antigubernamentales, aunque sin el gobierno iban a estar a&uacute;n menos protegidos.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es una especie de c&iacute;rculo vicioso donde la desigualdad hace que los populistas neoliberales ganen elecciones que ponen en marcha pol&iacute;ticas que acrecentan esa desigualdad, que los progresistas no terminan de solucionar cuando est&aacute;n en el Gobierno, que hace que los neoliberales vuelvan a ganar y la desigualdad no para de crecer. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Totalmente de acuerdo. Lo que est&aacute; sucediendo hoy en Estados Unidos con Trump es el debilitamiento total de la democracia. En cierta manera, Donald Trump es la conclusi&oacute;n l&oacute;gica de este c&iacute;rculo vicioso. Lo m&aacute;s decepcionante es que los ciudadanos est&aacute;n tan desilusionados que dicen que la democracia no es tan importante. As&iacute; que no les molesta que Trump haya violado el estado de derecho o los principios b&aacute;sicos de la democracia. Creen que lo importante es asegurar que se escuche su voz, porque piensan que nadie les ha escuchado durante 40 a&ntilde;os. Esperemos que lo que est&aacute; sucediendo en Estados Unidos sea una llamada de atenci&oacute;n para Europa, porque podr&iacute;a ocurrir en cualquier lugar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parec&iacute;a que el debate de la austeridad estaba definitivamente enterrado, que las lecciones de la crisis de 2008 hab&iacute;an ense&ntilde;ado c&oacute;mo la austeridad solo acentu&oacute; el desastre econ&oacute;mico y agrav&oacute; la situaci&oacute;n para millones de personas. Sin embargo, el paso por la Administraci&oacute;n estadounidense de un personaje como Elon Musk solo ha sido para hacer recortes.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es diferente. No se puede describir como austeridad lo que est&aacute; haciendo Trump, aunque tiene cosas en com&uacute;n. Hay muchos recortes presupuestarios en &aacute;reas que son muy importantes para el crecimiento, socavando la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica o las universidades, que son una de las bases de la fortaleza de Estados Unidos. As&iacute; que est&aacute; matando expl&iacute;citamente a la econom&iacute;a de una manera peor que en Europa. La austeridad europea se basaba en la creencia de querer reducir el d&eacute;ficit, pero Trump solo ha conseguido un aumento del d&eacute;ficit. Est&aacute; destruyendo &aacute;reas de inversi&oacute;n p&uacute;blica para dar m&aacute;s dinero a los oligarcas o para tener m&aacute;s margen para reducir los impuestos a los ricos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trump solo ha conseguido un aumento del déficit. Está destruyendo áreas de inversión pública para dar más dinero a los oligarcas o para tener más margen para reducir los impuestos a los ricos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted destaca el papel de la educaci&oacute;n liberal como f&oacute;rmula para crear sociedades m&aacute;s justas. Se entienden as&iacute; los ataques de Trump a una universidad como Harvard.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las sociedades democr&aacute;ticas necesitan controles y contrapesos, no solo en el gobierno, tambi&eacute;n en la sociedad. No se puede permitir la concentraci&oacute;n de poder, ya sea econ&oacute;mico o medi&aacute;tico. Ahora hay demasiado poder en manos de unas pocas personas, los oligarcas. Trump se opone a cualquier cosa que interfiera con lo que &eacute;l quiere hacer, quiere ser un dictador. Acusa a la prensa de ser enemiga del pueblo por publicar las ilegalidades que comete. Con la libertad acad&eacute;mica ocurre m&aacute;s o menos lo mismo. La sociedad crea estas instituciones educativas para seguir desarrollando ideas. Trump odia las universidades porque no quiere ideas que desaf&iacute;en sus teor&iacute;as err&oacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Pero hay otra raz&oacute;n por la que Trump y muchos en la derecha detestan las universidades. Ven a los j&oacute;venes que salen de las universidades pensando de una manera diferente a como &eacute;l piensa ahora. En parte es porque los j&oacute;venes deben pensar por s&iacute; mismos, y Trump culpa a las universidades, no quiere que la gente piense con rigor. Por eso tiene tanta animadversi&oacute;n y tanta ira hacia nuestras universidades, pero atacando a las universidades est&aacute; destruyendo el activo m&aacute;s importante de Estados Unidos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Trump odia las universidades porque no quiere ideas que desafíen sus teorías erróneas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La derecha en Espa&ntilde;a no tiene otra pol&iacute;tica econ&oacute;mica que bajar impuestos. Usted diferencia claramente entre los ingresos del mercado, que carecen de legitimidad moral, frente a los impuestos, que son un acto moral. &iquest;Lo podr&iacute;a explicar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las afirmaciones de la derecha es que tienes derecho a todos los ingresos que ganas, sin tener que pagar impuestos. Pero la realidad es que no habr&iacute;as podido ganar esos ingresos si no se hubiera construido una sociedad sobre los impuestos que ofrezca educaci&oacute;n, infraestructuras, seguridad, etc. Es un acto moral pagar impuestos. En segundo lugar, los salarios, los tipos de inter&eacute;s y los precios surgen en una econom&iacute;a de mercado que reflejan la distribuci&oacute;n de la riqueza y el poder en la sociedad, aunque no tenga legitimidad moral. Por ejemplo, si tenemos una sociedad en la que la mayor parte de los ingresos est&aacute;n en manos de personas que explotan a otras, ser&aacute;n ellas las que determinen los salarios, independientemente de que alguien reciba un salario alto o bajo. En Estados Unidos, est&aacute; muy claro que gran parte de la riqueza se remonta a la esclavitud, al poder de mercado, al tr&aacute;fico de drogas o al comercio de opio con China, que no es que tengan una legitimidad moral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otra parte muy interesante de su libro es cuando explica que el derecho de la propiedad es una construcci&oacute;n social. En Espa&ntilde;a tenemos un grave problema de acceso a la vivienda. Las personas con rentas bajas o los j&oacute;venes tienen serios problemas para acceder a una vivienda mientras que los m&aacute;s ricos o los fondos de inversi&oacute;n acaparan cientos y miles de viviendas en propiedad. &iquest;Ser&iacute;a leg&iacute;timamente moral limitar el derecho a la propiedad para asegurar el derecho a una vivienda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando digo que los derechos de propiedad son una construcci&oacute;n social, es como las leyes. Los decidimos como sociedad a trav&eacute;s de procesos democr&aacute;ticos. Las sociedades pueden decidir c&oacute;mo organizar sus derechos de propiedad, aunque ahora la forma en que lo hacemos es ineficiente. Tenemos que crear comunidades en las que todos puedan convivir y disponer de vivienda es fundamental para el funcionamiento de la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        Se puede limitar la propiedad o su disponibilidad de varias maneras. Por ejemplo, a trav&eacute;s de las infraestructuras y el transporte p&uacute;blico. De este modo, la gente puede vivir m&aacute;s lejos y desplazarse, ya que el suelo es muy escaso en el centro. Es m&aacute;s barato vivir m&aacute;s lejos. Si se dispusiera de un buen transporte p&uacute;blico, la gente estar&iacute;a dispuesta a vivir m&aacute;s lejos. Por lo tanto, la vivienda no ser&iacute;a un problema tan grave si se dispusiera de buenas infraestructuras. Otro ejemplo, en el centro de la ciudad de Nueva York, que tiene los inmuebles m&aacute;s caros del mundo, hay muchos apartamentos vac&iacute;os, que son de oligarcas rusos o chinos ricos. Quieren tener inmuebles en Estados Unidos tanto para blanquear dinero como para tener un refugio seguro. Creo que deber&iacute;amos gravar los apartamentos vac&iacute;os con impuestos muy altos para desincentivar que sigan vac&iacute;os, pero si permanecen vac&iacute;os, al menos se pueden utilizar los ingresos para construir viviendas a precios asequibles.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Deberíamos gravar los apartamentos vacíos con impuestos muy altos para desincentivar que sigan vacíos, pero si permanecen vacíos, al menos se pueden utilizar los ingresos para construir viviendas a precios asequibles</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Usted tambi&eacute;n apunta a las cadenas de la deuda, y se&ntilde;ala que para resolver esta crisis, bas&aacute;ndose en el principio de que la sostenibilidad de la deuda no debe lograrse a costa del desarrollo humano, ya que las actuales pol&iacute;ticas de deuda en muchos pa&iacute;ses en desarrollo est&aacute;n al servicio de los mercados financieros, no de las personas. &iquest;C&oacute;mo solventamos el problema de la deuda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay dos partes: c&oacute;mo se evita que se acumule un exceso de deuda y qu&eacute; ocurre cuando ya hay un exceso de deuda. Todos los pa&iacute;ses tienen una ley de quiebras que reconoce que a veces las personas se endeudan en exceso. Es tanto un problema del prestamista como del prestatario. Reconocer que la gente a veces no puede pagar es la raz&oacute;n por la que existe la quiebra. Es necesario un sistema de quiebras m&aacute;s humano, que permita a la gente saldar su deuda sin abusos. &iquest;Qu&eacute; hacemos con el exceso de deuda cuando se produce ex ante? Un buen sistema de quiebra desincentiva el exceso de pr&eacute;stamos. Pero aun as&iacute; es necesario contar con una buena normativa para disuadir a las entidades financieras que concedan pr&eacute;stamos abusivos. Hay que promulgar leyes que aumenten la transparencia para que se sepa claramente la deuda en la que se mete la gente... No se puede impedir del todo, pero s&iacute; desalentar los cr&eacute;ditos abusivos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted ha cuestionado varias veces el compromiso con la democracia de economistas como Friedrich Hayek o Milton Friedman. Ambos ganaron el Nobel de Econom&iacute;a. &iquest;No es un mensaje aterrador que personas que no defiendan la democracia puedan ganar este premio y, en definitiva, ser referentes para la sociedad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se tendr&iacute;a que haber discutido m&aacute;s. Las pol&iacute;ticas que defend&iacute;an no eran muy democr&aacute;ticas. Por ejemplo, Milton Friedman estuvo muy vinculado al dictador chileno Augusto Pinochet. Friedman no tuvo reparos en utilizar a este dictador para imponer pol&iacute;ticas de libre mercado y sin utilizar medios democr&aacute;ticos, lo que result&oacute; ser un desastre para Chile.... Friedman y Hayek trataron de hacer un argumento moral a favor de los mercados libres y un argumento de que la libertad econ&oacute;mica era necesaria e imperativa para la libertad pol&iacute;tica, pero no estaban realmente comprometidos con la libertad pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted escribe en su libro que &ldquo;los mercados libres y desatados defendidos por Hayek, Friedman y tantos otros representantes de la derecha nos han puesto en el camino del fascismo&rdquo;. &iquest;Cu&aacute;nto de cerca estamos realmente de sucumbir a este nuevo fascismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que en Estados Unidos estamos muy cerca. No es lo mismo que el fascismo del siglo XX en Italia, Espa&ntilde;a o Alemania. El trumpismo es un tipo diferente del autoritarismo. Estamos hablando mucho sobre si los tribunales ser&aacute;n capaces de frenar a Trump, pero hay un miedo abrumador sobre hacia d&oacute;nde vamos. En la &uacute;ltima semana ha enviado a la Guardia Nacional y a los militares por las manifestaciones contra las deportaciones. El miedo es enorme. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La globalizaci&oacute;n supuso una integraci&oacute;n de los mercados aunque la gobernanza de esos mercados era muy d&eacute;bil. &iquest;Hacia d&oacute;nde nos dirigimos ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vamos a redefinir la globalizaci&oacute;n en el mundo despu&eacute;s de Trump porque ya ha destruido el derecho internacional. Europa y a otros pa&iacute;ses se tienen que dar cuenta de que las fronteras nacionales importan, ya no es como despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, cuando trabaj&aacute;bamos por un mundo sin fronteras. Estamos abandonando la ambici&oacute;n de un mundo sin fronteras y con reglas globales que gobernaran a todo el mundo. Tendremos que trabajar m&aacute;s para crear normas donde sea m&aacute;s importante, ser&aacute; una globalizaci&oacute;n m&aacute;s centrada en asuntos importantes, con instituciones multilaterales para el cambio clim&aacute;tico, la cooperaci&oacute;n para las pandemias del cambio clim&aacute;tico y organizar el comercio, pero reduciremos nuestra ambici&oacute;n respecto a lo que ha dominado la agenda multilateral los &uacute;ltimos 80 a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/joseph-e-stiglitz_1_12372710.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Jun 2025 20:09:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Joseph E. Stiglitz: "Trump quiere ser un dictador"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Joseph Stiglitz,Donald Trump,Globalización,Desigualdad económica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los riesgos globales de nuestra época]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/riesgos-globales-epoca_132_12264702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c17f32fa-065e-4e7b-9ca4-8956d5d2617d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los riesgos globales de nuestra época"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"La irresponsabilidad organizada es la principal diferencia entre el riesgo del pasado (riesgo calculable) y la incontrolable sociedad de riesgo de las sociedades actuales"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Fernando Casas Mínguez</p></div><p class="article-text">
        El concepto de riesgo es moderno est&aacute; asociado a decisiones humanas. Implica hacer previsible las consecuencias imprevisibles de las decisiones. Significa el intento de nuestra civilizaci&oacute;n por controlar lo incontrolado, a diferencia de los peligros que son amenazas producidas por cat&aacute;strofes naturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En nuestra sociedad capitalista los efectos de la gran transformaci&oacute;n se reflejan en las caracter&iacute;sticas de los riesgos. En el pasado los riesgos eran localizables, afectaban a un c&iacute;rculo de personas y se circunscrib&iacute;an a un lugar determinado. Por ejemplo, los riesgos de un accidente en una mina eran calculables y quienes participaban en la producci&oacute;n eran los que soportaban las consecuencias de los riesgos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la &eacute;poca actual los nuevos riesgos son completamente distintos. Se caracterizan porque no respetan naciones, estados ni otras fronteras (Ch&eacute;rnobil, crisis financiera, Covid19). Tambi&eacute;n son riesgos que suelen tener un largo periodo de duraci&oacute;n y debido a la complejidad de los problemas y la amplitud de las cadenas de efectos no se pueden asignar las causas y consecuencias con seguridad.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con los nuevos riesgos se produce una dicotom&iacute;a entre los que producen los riesgos y los que deben soportar sus consecuencias. Como suelen ser numerosos los agentes causantes del desastre es mayor la posibilidad de que mientras nos instalamos en el colapso, nadie sea tenido por responsable.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las personas afectadas por la contaminaci&oacute;n, las quiebras financieras, la epidemia o por los apagones de luz tienen dificultades de obtener compensaci&oacute;n porque son muchos los agentes que expulsan gases t&oacute;xicos, muchas las entidades financieras causantes de quiebras, muchas las compa&ntilde;&iacute;as el&eacute;ctricas que operan en la red y es complicado encontrar culpables a los que imputar responsabilidad y juzgar para exigir indemnizaci&oacute;n por los da&ntilde;os causados.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La irresponsabilidad organizada es la principal diferencia entre el riesgo del pasado (riesgo calculable) y la incontrolable sociedad de riesgo de las sociedades actuales. No fuimos capaces de prever unos riesgos de la magnitud de un Chern&oacute;bil, ni los causados por la crisis financiera, la pandemia de la covid19, ni el gran apag&oacute;n del 29 de abril.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como teoriz&oacute; el prestigioso soci&oacute;logo alem&aacute;n Ulrich Beck, pensar en que basta con tener m&aacute;s tecnolog&iacute;a y conocimiento para tener controlada la situaci&oacute;n es ilusorio. Los nuevos riesgos de la segunda modernidad escapan del seguro. Los grandes avances tecnol&oacute;gicos en la mayor&iacute;a de los casos no tienen un seguro privado y posiblemente tampoco sean asegurables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, nuestras sociedades y las gentes que las habitan se enfrentan a unos retos para los cuales no tienen una instituci&oacute;n capaz de ofrecer una respuesta a los riesgos que provocan, porque el crecimiento exponencial de las fuerzas productivas debilita los poderes de los estados y las instituciones b&aacute;sicas de la sociedad industrial. La inseguridad end&eacute;mica ser&aacute; el rasgo distintivo que caracterice en el futuro el modo de vida de la mayor&iacute;a de los humanos. No estamos preparados para lo que se nos viene encima: los riesgos globales de la nueva &eacute;poca.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Fernando Casas Mínguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/riesgos-globales-epoca_132_12264702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 02 May 2025 05:01:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los riesgos globales de nuestra época]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Apagón,Covid-19,Catástrofes,Empresas eléctricas,Globalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[🎙 PODCAST | El iPhone como grieta en el trumpismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-iphone-como-grieta-trumpismo_132_12203568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3e165edb-46fa-4b7b-9313-26ec7f7bc8e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="🎙 PODCAST | El iPhone como grieta en el trumpismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es un icono de la globalización que nos ayuda a entender el efecto de la guerra de los aranceles de Trump. Es el primer ejemplo de que el amor entre los oligarcas de la tecnología y el señor feudal de la Casa Blanca puede durar poco</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/el-iphone-como-grieta-en-el-trumpismo/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="180" frameborder="0" title="El iPhone como grieta en el trumpismo"></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        La guerra de aranceles abierta por Estados Unidos con China puede acabar disparatando uno de los mercados m&aacute;s rentables del mundo para ambas potencias: la tecnolog&iacute;a de consumo masivo. Las grandes tecnol&oacute;gicas estadounidenses, cuyos m&aacute;ximos representantes contribuyeron definitivamente al regreso de Trump al poder, son las empresas que m&aacute;s valor en Bolsa han perdido en una semana desde que se anunciaron los aranceles. Apple, fabricante del iPhone y emblema de este poder tecnol&oacute;gico, lidera las p&eacute;rdidas entre todas ellas.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con Carlos del Castillo, periodista de elDiario.es especializado en tecnolog&iacute;a, tomamos el ejemplo de la previsible subida del precio de venta del iPhone para explicar las consecuencias de esta guerra arancelaria sobre un sector clave y c&oacute;mo est&aacute;n reaccionando los tecnoligarcas, que se frotaban las manos con la llegada de Trump a la Casa Blanca y ahora se duelen de un tiro en el pie. 
    </p><p class="article-text">
        ***
    </p><p class="article-text">
        <strong>Env&iacute;anos una nota de voz por </strong>WhatsApp cont&aacute;ndonos <strong>alguna historia que conozcas</strong> o <strong>alg&uacute;n sonido</strong> que tengas cerca y que te llame la atenci&oacute;n. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. <strong>Gu&aacute;rdanos en la agenda como &ldquo;Un tema Al d&iacute;a</strong>&rdquo;. El n&uacute;mero es el <strong>699 518 743</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo escuchar 'Un tema Al d&iacute;a'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos cap&iacute;tulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelaci&oacute;n respecto al resto de lectores. Recibir&aacute;s el enlace en tu correo electr&oacute;nico en el bolet&iacute;n del Adelanto de noticias.
    </p><p class="article-text">
        &#9654; Si no eres socio/a, el episodio est&aacute; disponible&nbsp;<strong>a primera hora de la ma&ntilde;ana en cualquier aplicaci&oacute;n</strong>&nbsp;que uses habitualmente.&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://open.spotify.com/show/54Vnd9qwrTaINwzCkTTIWO?si=dwfgtj3_QNC8ZyKejFcSjQ&amp;dl_branch=1&amp;nd=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Spotify</a></li>
                                    <li><a href="https://podcasts.apple.com/us/podcast/un-tema-al-d%C3%ADa/id1586302997" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Apple Podcast</a></li>
                                    <li><a href="https://www.ivoox.com/podcast-un-tema-al-dia_sq_f11360990_1.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Ivoox</a></li>
                                    <li><a href="https://podimo.com/es/aldia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Podimo </a></li>
                                    <li><a href="https://eldiario.us6.list-manage.com/track/click?u=c69ba1ef3f044e29f01e39064&amp;id=7b609ffcf1&amp;e=37e93612d2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Amazon Music</a></li>
                                    <li><a href="https://www.omnycontent.com/d/playlist/554539c9-b3b2-431a-9f3a-ada4006d04a0/fdb7ac24-1c3a-4a0d-b03b-ada400b2e7a1/161b26db-5f85-42a9-abc8-ada6008a528b/podcast.rss" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Feed RSS</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &#9654; Acu&eacute;rdate de suscribirte al podcast 'Un tema al d&iacute;a' en tu app para que te lleguen autom&aacute;ticamente los nuevos cap&iacute;tulos. Es gratis.
    </p><p class="article-text">
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    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://omny.fm/shows/un-tema-al-dia/playlists/podcast/embed?style=cover" allow="autoplay; clipboard-write" width="100%" height="500" frameborder="0" title="Un tema Al Día"></iframe>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Luis Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/blog/al-dia/podcast-iphone-como-grieta-trumpismo_132_12203568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 09 Apr 2025 06:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[🎙 PODCAST | El iPhone como grieta en el trumpismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Aranceles,Silicon Valley,Tecnología,Apple,Donald Trump,China,Globalización,Comercio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Los gobiernos deben explicar por qué no había recursos contra la desigualdad social y ahora sí hay para gasto militar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/gobiernos-deben-explicar-no-habia-recursos-desigualdad-social-ahora-si-hay-gasto-militar_1_12171681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22429a88-900b-4918-80d2-07f8b0bf9f91_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Los gobiernos deben explicar por qué no había recursos contra la desigualdad social y ahora sí hay para gasto militar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una delegación del Mecanismo de la Sociedad Civil de Naciones Unidas visita Sevilla para ultimar los preparativos de la IV Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo de este verano</p><p class="subtitle">Andalucía albergará en verano la cumbre mundial de financiación para el desarrollo mientras recorta fondos cada año</p></div><p class="article-text">
        Stefano Prato y su equipo llevan encadenando reuniones desde que comenz&oacute; su visita a Sevilla. Han venido con el objetivo de ultimar los preparativos para el Foro de la Sociedad Civil, que se celebrar&aacute; de manera paralela a la IV Conferencia Internacional de Financiaci&oacute;n para el Desarrollo. &ldquo;Hay que aprovechar el tiempo&rdquo;, nos dicen. La responsabilidad no es poca, pues Prato es el coordinador global del Mecanismo de la Sociedad Civil. Este organismo de Naciones Unidas se encargar&aacute; de que &ldquo;las ONG, sindicatos, movimientos sociales y otros actores no gubernamentales queden representados y tengan el mayor impacto posible en las negociaciones que se lleven a cabo en la conferencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una conferencia que busca ganar apoyo en la &ldquo;reforma de la arquitectura financiera internacional&rdquo;. Lo har&aacute;, eso s&iacute;, en la capital de <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/andalucia-albergara-verano-cumbre-mundial-financiacion-desarrollo-recorta-fondos-ano_1_11905819.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las comunidades aut&oacute;nomas espa&ntilde;olas que menos contribuye a la financiaci&oacute;n para el desarrollo</a>. &ldquo;Fue una sorpresa que el Gobierno de Espa&ntilde;a decidiera celebrar la conferencia en Andaluc&iacute;a&rdquo;, declaraba antes de la entrevista la directora t&eacute;cnica de la Coordinadora Andaluza de ONGD, &Aacute;ngeles Fern&aacute;ndez. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hab&iacute;a otras comunidades que estaban m&aacute;s y mejor posicionadas para la recepci&oacute;n de la conferencia&rdquo;, a&ntilde;ade ella. Y es que, en materia de cooperaci&oacute;n para el desarrollo, Andaluc&iacute;a ha pasado de aportar el 0,34% del PIB en 2009 a una previsi&oacute;n del 0,04% para 2025.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Y no solo eso&rdquo;, contin&uacute;a Fern&aacute;dez: &ldquo;De repente, las competencias pasaron de la Consejer&iacute;a de la Presidencia a la Consejer&iacute;a de Inclusi&oacute;n. Fue totalmente contradictorio que la Junta de Andaluc&iacute;a dejara un evento global de estas caracter&iacute;sticas en manos de una consejer&iacute;a que, aunque tiene su importancia, no est&aacute; vinculada de ninguna manera a pol&iacute;ticas exteriores&rdquo;. Despu&eacute;s de estas declaraciones de su compa&ntilde;era, Stefano Prato, tambi&eacute;n director general de Society por International Development, estaba listo para atender a elDiario.es Andaluc&iacute;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La comunidad global tendrá que elegir si quiere que la economía esté sometida por el poder, o si quiere que esté regulada por ciertas normas

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo puede afectar la singularidad de la situaci&oacute;n geopol&iacute;tica actual a las negociaciones que tendr&aacute;n lugar en la conferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n no solo afecta, sino que es lo que ha establecido la necesidad de celebrar un evento como este. La intenci&oacute;n es modificar el equilibrio (o desequilibrio) de poder para alcanzar un nuevo orden mundial. Y esto viene de un momento geopol&iacute;tico muy delicado, en el que Estados Unidos muestra expl&iacute;citamente que no le importan las normas, y que no le importan las instituciones, que pretende decidir todo por s&iacute; mismo y que todos los dem&aacute;s se conformen.
    </p><p class="article-text">
        Va a ser, por lo tanto, un momento clave en las relaciones internacionales. La comunidad global tendr&aacute; que elegir si quiere que la econom&iacute;a est&eacute; sometida por el poder, o si quiere que est&eacute; regulada por ciertas normas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&aacute;, entonces, ganadores y perdedores en esa decisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No deber&iacute;a. Se ha extendido la creencia de que, en la lucha contra las desigualdades, siempre se trata del norte ayudando al sur, los pa&iacute;ses desarrollados sacrificando recursos para d&aacute;rselos a los pa&iacute;ses en desarrollo. Y esto no es as&iacute;. El patr&oacute;n globalizador actual nunca ha funcionado bien para el sur, pero es que ahora ha dejado de funcionar para el norte, tambi&eacute;n. El nivel de desigualdad, de marginaci&oacute;n social, las malas condiciones laborales, la reducci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos... Esto es lo que todas nuestras comunidades est&aacute;n experimentando.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, la democratizaci&oacute;n de la econom&iacute;a global no es solo en beneficio de los pa&iacute;ses en desarrollo, sino tambi&eacute;n para toda sociedad civil que busca alternativas a un sistema que ha dejado de funcionar. Ha quedado demostrado que la actual super concentraci&oacute;n de poder y riqueza en unas pocas manos no es sostenible. Se trata de cambiar eso, y buscar un modelo de desarrollo que funcione a favor de la justicia social.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es peligroso pensar que la solución a nuestros problemas es protegernos del exterior. Primero, esto es falso y, segundo, las guerras empiezan con el proteccionismo, con el argumento de proteger nuestra forma de vida, nuestras costumbres</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo afecta esa concentraci&oacute;n de poder que menciona a los movimientos migratorios? &iquest;Se discutir&aacute; este asunto en la conferencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Durante miles de a&ntilde;os, nos hemos desarrollado mediante el cruce de experiencias, conocimiento, cultura, y esa es la realidad. Aunque, seg&uacute;n algunas narrativas pol&iacute;ticas, la inmigraci&oacute;n se plantea como el origen de todos los problemas de los pa&iacute;ses desarrollados, los movimientos migratorios hacia el norte son solo un peque&ntilde;o porcentaje de la movilidad humana global. La conferencia deber&iacute;a aprovecharse para reafirmar ese derecho a la movilidad, y explicar a esas narrativas pol&iacute;ticas que, si se contin&uacute;a estrangulando a las econom&iacute;as nacionales del sur global con una agenda neocolonialista, que no propone ninguna forma de transformaci&oacute;n del sistema, la gente de esos pa&iacute;ses estrangulados necesitar&aacute;, en alg&uacute;n momento, encontrar un nuevo sitio para vivir.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, no se puede simplificar la soluci&oacute;n. No es correcto pensar que, como las personas se mueven de su pa&iacute;s de origen porque tienen problemas all&iacute;, les ayudamos para que ya no tengan que irse, y as&iacute; no vengan aqu&iacute;. Es solo un matiz, pero es muy importante. Hay que entender la complejidad del asunto para no derivar en razonamientos proteccionistas. Es peligroso pensar que la soluci&oacute;n a nuestros problemas es protegernos del exterior. Primero, esto es falso y, segundo, las guerras empiezan con el proteccionismo, con el argumento de proteger nuestra forma de vida, nuestras costumbres. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, hay que abandonar esas actitudes proteccionistas, pues no ayudan en unas negociaciones que, en teor&iacute;a, deben buscar el acuerdo y el consenso, buscar la democracia, al fin y al cabo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la arquitectura financiera global y qu&eacute; hay que reformar de ella?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un t&eacute;rmino que suena muy t&eacute;cnico, pero en realidad es muy pol&iacute;tico. Se puede definir como un marco normativo en el Derecho Internacional que regula la econom&iacute;a global. En la actualidad no disponemos de muchas normas que regulen esta econom&iacute;a global. Y cuando los actores no tienen normas a las que ce&ntilde;irse, acaban recurriendo al uso del poder, ya sea monetario, influencias, coherci&oacute;n... Es decir, que en este contexto, si un actor tiene el mayor poder econ&oacute;mico, puede dominar la econom&iacute;a y hacer lo que quiera con ella.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la reforma, por lo tanto, no se puede caer en el error de dejarla en manos de los actores m&aacute;s poderosos, porque no cambiar&iacute;a nada. Este es el objetivo, precisamente, de la conferencia que se celebrar&aacute; en Sevilla. Mucha gente cree que se trata de una recolecci&oacute;n de fondos, o de aumentar el compromiso de los pa&iacute;ses para que ayuden a otros a desarrollarse, y no es as&iacute;. Se va a discutir de qu&eacute; forma se puede alcanzar un sistema de regulaci&oacute;n econ&oacute;mica global que sea lo m&aacute;s justo posible, y se va a discutir de manera democr&aacute;tica. Por un lado, incluyendo a todos los estados miembros de las Naciones Unidas y, por otros, haciendo parte de estas negociaciones a la sociedad civil, que es de lo que se encarga el mecanismo al que representamos.
    </p><p class="article-text">
        Al final, al acordar una forma m&aacute;s democr&aacute;tica de tomar decisiones y crear, as&iacute;, normas m&aacute;s claras en el Derecho Internacional, podemos luchar de forma m&aacute;s efectiva contra las desigualdades masivas existentes en la econom&iacute;a global.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hace unos meses no había recursos para invertir en la lucha contra el cambio climático, contra las desigualdades sociales, para invertir en gasto público hasta, prácticamente. Pero, de repente, y de manera misteriosa, ahora esos recursos han aparecido y están disponibles para el gasto militar</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo choca el aumento del gasto en Defensa por el que abogan algunos estados con las necesidades reales de la sociedad civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si se me permite, para esta pregunta voy a responder no solo como coordinador del Mecanismo para la Sociedad Civil, sino tambi&eacute;n como italiano que soy, y como europeo. Esto es algo que nuestros gobiernos tendr&aacute;n que explicarnos. Hace unos meses no hab&iacute;a recursos para invertir en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, contra las desigualdades sociales, para invertir en gasto p&uacute;blico hasta, pr&aacute;cticamente. Pero, de repente, y de manera misteriosa, ahora esos recursos han aparecido y est&aacute;n disponibles para el gasto militar. 
    </p><p class="article-text">
        Esto es algo que, por supuesto, la sociedad civil querr&aacute; saber y preguntar&aacute; durante las negociaciones que ocurran en la conferencia. Algo que, por cierto, situar&aacute; al estado espa&ntilde;ol en una posici&oacute;n muy complicada. Espa&ntilde;a va a ser la anfitriona de la conferencia, y quiere que esta sea un &eacute;xito. A nadie le gustar&iacute;a que un evento de esta magnitud resultara en un fracaso cuando se ha celebrado en su territorio. Sin embargo, &iquest;c&oacute;mo va a conciliar Espa&ntilde;a los reclamos de los pa&iacute;ses del sur, cuando pidan un sitio en la mesa de las negociaciones, mientras la Uni&oacute;n Europea se opone a esa misma transici&oacute;n en el equilibrio del poder? Y sin entrar a hablar de Estados Unidos, claro, que est&aacute; ahora mismo en su propio mundo y del que nadie se sorprender&iacute;a si acabara abandonando las negociaciones.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a est&aacute; en medio, sin duda. Est&aacute; en medio pol&iacute;ticamente, est&aacute; en medio geogr&aacute;ficamente y se le plantean unas circunstancias delicadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Guillermo Albarrán]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sevilla/gobiernos-deben-explicar-no-habia-recursos-desigualdad-social-ahora-si-hay-gasto-militar_1_12171681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Mar 2025 04:01:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Los gobiernos deben explicar por qué no había recursos contra la desigualdad social y ahora sí hay para gasto militar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sevilla,Andalucía,Cooperación al desarrollo,Economía social,Globalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[China recoge el guante arancelario y se batirá contra EEUU con armas de similar calibre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-recoge-guante-arancelario-batira-eeuu-armas-similar-calibre_1_12035301.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ec7af6a2-daf9-4eb8-a8b9-396f968e5d58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="China recoge el guante arancelario y se batirá contra EEUU con armas de similar calibre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El gigante asiático no contempla ni implorar el indulto como Canadá y México para evitar la subida arancelaria del 25% ni solicitar la tregua negociadora de Europa como fórmula de elusión de reprimendas tarifarias americanas. Pekín dice disponer de mejores armas que en 2018, durante la primera guerra comercial de Donald Trump, con las que repeler el nuevo asalto geoestratégico al que le ha retado EEUU</p><p class="subtitle">La respuesta alternativa a los aranceles de Trump: subir los impuestos a Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg
</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Son los productos <em>made in China</em> una amenaza mundial? A juzgar por el inquilino del Despacho Oval &ldquo;inundan los mercados&rdquo; por su insaciable estatus de Gran Factor&iacute;a planetaria y &ldquo;deterioran las industrias, la seguridad y las econom&iacute;as&rdquo; nacionales. El tono de su hom&oacute;logo chino, Xi Jinping, es, en cambio, m&aacute;s conciliador. Habla en t&eacute;rminos multilaterales y defiende, al menos de forma oficial, las pautas que a&uacute;n rigen en el orden global. Por mucho que Donald Trump se confabule con la &eacute;lite financiera y empresarial o rompa la baraja de los aliados tradicionales y reparta otros naipes diplom&aacute;ticos para gobernar el mundo a su manera, bajo su batuta unilateralista.
    </p><p class="article-text">
        Algo de encantador de serpientes (ahora que empieza el A&ntilde;o Lunar de este reptil de su zodiaco) debe poseer Xi cuando de sus dos conversaciones con Trump desde que gan&oacute; las elecciones -la primera, a los pocos d&iacute;as de su triunfo en las urnas y la segunda, el pasado martes- ha surgido una reducci&oacute;n de la escalada arancelaria a China del 60% al 10%. Tambi&eacute;n es cierto que el &uacute;ltimo hilo telef&oacute;nico le sirvi&oacute; al mandatario republicano para corroborar que no recibir&iacute;a el indulto de Canad&aacute; o M&eacute;xico. Pero la r&eacute;plica del dirigente chino fue igualmente contundente. Pek&iacute;n dejar&aacute; la ret&oacute;rica amable y aceptar&aacute; el desencadenamiento de hostilidades.
    </p><p class="article-text">
        No parece un brindis al sol. El <em>gigante asi&aacute;tico</em> ha perfeccionado su escudo de protecci&oacute;n frente a las afrentas comerciales del <em>trumpismo</em>. De hecho, puede alardear de tener un parte de guerra meritorio. Porque pese a lo que pueda creer el subconsciente colectivo universal, Pek&iacute;n no solo ha amortiguado los da&ntilde;os directos de la espiral arancelaria de 2018, durante el primer mandato de Trump, sino que ha salido airoso de las prohibiciones exportadoras, los vetos tecnol&oacute;gicos y los embargos de chips o los repuntes tarifarios a veh&iacute;culos el&eacute;ctricos <em>made in China</em> -sus bater&iacute;as y componentes- que le impuso el Gobierno de Joe Biden. En todo este trayecto, ha mantenido un c&oacute;modo super&aacute;vit comercial con EEUU.
    </p><p class="article-text">
        Esta vez, China est&aacute; en mejor disposici&oacute;n de enfrentarse a la pol&iacute;tica comercial de Donald Trump. O, al menos, mejor preparada que hace seis a&ntilde;os. La segunda econom&iacute;a global ya ven&iacute;a forjando un escudo de protecci&oacute;n frente a las esperadas embestidas de su rival geoestrat&eacute;gico. Son varios los botones de muestra: la instauraci&oacute;n de f&eacute;rreos controles exportadores sobre la mayor parte de sus materias primas cr&iacute;ticas -esencialmente, tierras raras y minerales met&aacute;licos, imprescindibles en la carrera competitiva por el cetro tecnol&oacute;gico mundial-, al igual que la aplicaci&oacute;n de un gravamen espec&iacute;fico a los productos agr&iacute;colas chinos altamente demandados por el mercado de EEUU o la activaci&oacute;n de medidas contra multinacionales americanas con notables cuotas de consumo en el <em>gigante asi&aacute;tico</em>.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Pek&iacute;n dirige sus miras a las multinacionales americanas</strong></h2><p class="article-text">
        Apple es una de ellas. Pero tambi&eacute;n Tesla, PVH Group, que posee marcas como Tommy Hilfiger o Calvin Klein, o Illumina, compa&ntilde;&iacute;a de biotecnolog&iacute;a especializada en secuenciaci&oacute;n gen&oacute;mica que se acaba de asociar con Nvidia para desarrollar Inteligencia Artificial (IA) vinculada al sector de la salud. La compa&ntilde;&iacute;a de la manzana, por ejemplo, ha visto menguar su confianza inversora al revelar ingresos y beneficios satisfactorios en el cuarto trimestre de 2024 (y en el conjunto del ejercicio), pero con un descenso de ventas del 11% de sus iPhones en China, dato que gener&oacute; incertidumbre burs&aacute;til en Wall Street. Mientras, el buque insignia de Elon Musk cede posiciones en el mercado chino, que ya le ha pasado varias veces factura a la capitalizaci&oacute;n de su marca de autom&oacute;viles en los &uacute;ltimos ejercicios.
    </p><p class="article-text">
        La tensa e incierta batalla comercial entre ambas superpotencias ha ensombrecido la atm&oacute;sfera burs&aacute;til estadounidense, enervada desde el lunes negro del pasado 20 de enero con la exhibici&oacute;n de DeepSeek -el ChatGPT chino de alta gama- que puso en jaque a los valores tecnol&oacute;gicos hasta el punto de dejar sin apenas pulso capitalista a Silicon Valley. De alguna manera, sigue en estado de shock. Los socios de McKinsey, quiz&aacute;s la m&aacute;s poderosa de las consultoras globales, debaten su presencia en China despu&eacute;s de la tensi&oacute;n desatada por Trump con la imposici&oacute;n del 10% de aranceles a las mercanc&iacute;as <em>made in China</em>. Sin aparentes concesiones negociadoras, como en los casos de sus socios del USMCA -el antiguo Nafta, que el propio presidente americano se encarg&oacute; de lapidar en su primer mandato- M&eacute;xico y Canad&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Bloomberg</em> informa que se ha abierto un intenso debate en su c&uacute;pula ejecutiva sobre si la firma de prestaci&oacute;n de servicios -y lobby- deber&iacute;a seguir siendo universal o, por contra, abandonar un mercado, el chino, cargado de riesgos por la &ldquo;vol&aacute;til&rdquo; relaci&oacute;n con EEUU. Los defensores de su salida arguyen que su negocio es lo suficientemente lucrativo en su naci&oacute;n de origen como para dejar de asesorar empresas chinas. Aunque su jefe internacional, Bob Sternfels, considere que &ldquo;ser global no es una opci&oacute;n, sino una elecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        McKinsey tiene oficinas en 130 ciudades de 65 pa&iacute;ses y sopesa el abandono de China desde antes -afirman fuentes an&oacute;nimas consultadas por la agencia de noticias- de las elecciones que dieron la victoria a Trump.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, Pek&iacute;n parece haber dado con la tecla que su coyuntura necesitaba o&iacute;r para espolear su dinamismo. Despu&eacute;s de un 2024 con huidas masivas de capitales, el fantasma de la deflaci&oacute;n campando a sus anchas y un sector inmobiliario que no termin&oacute; de carburar y sigui&oacute; disparando las deudas de ayuntamientos y bancos. Pese a que sus entidades financieras, con capital estatal dominante, contin&uacute;an sin extirpar de sus libros contables los excesivos activos t&oacute;xicos expuestos al negocio de la vivienda. Entre otras razones, por disponer en la rec&aacute;mara de recursos fiscales de hasta 800.000 millones de d&oacute;lares para este a&ntilde;o y de est&iacute;mulos monetarios colaterales para abordar el alza arancelaria del 10% de Washington.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El &lsquo;gigante asi&aacute;tico&rsquo; no parece tener los pies de barro</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;China es demasiado grande e importante como para pensar que se puede desmantelar como un castillo de naipes&rdquo;, alerta Mary Lovely, profesora de econom&iacute;a en la Universidad de Syracuse, para quien la primera Administraci&oacute;n Trump &ldquo;ya tuvo una primera llamada de atenci&oacute;n&rdquo; con su incapacidad para &ldquo;revertir&rdquo;, como dijo el l&iacute;der republicano en 2016 durante la campa&ntilde;a electoral contra Hillary Clinton, el d&eacute;ficit de su comercio bilateral.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, el agujero de la balanza entre ambos pa&iacute;ses se ha ensanchado hasta los 287.000 millones de d&oacute;lares en los 11 meses del pasado a&ntilde;o, &uacute;ltimo dato contabilizado. A pesar de que, en 2019, las firmas estadounidenses empezaron a importar de Taiw&aacute;n o Vietnam, la brecha no ha bajado de los 254.000 millones que registr&oacute; 2016 -avisa Lovely- y de que Pek&iacute;n haya aplicado aranceles de represalia sobre bienes estadounidenses durante la Administraci&oacute;n Biden por valor de unos 110.000 millones, lo que redujo la entrada de mercanc&iacute;as y servicios <em>made in US</em>.
    </p><p class="article-text">
        En este segundo asalto, China &ldquo;ha engrosado su arsenal de armas comerciales defensivas&rdquo;, dice. Ya no son salvas de advertencia. Xi mantiene el di&aacute;logo abierto con Trump ante un posible, pero improbable acuerdo, al menos a corto plazo, mientras impon&iacute;a de inmediato grav&aacute;menes especiales sobre el carb&oacute;n y el gas natural licuado, hasta el 15%, y del 10% sobre el petr&oacute;leo sin refinar, los equipos agr&iacute;colas, veh&iacute;culos de gran cilindrada o las furgonetas comerciales de EEUU. Adem&aacute;s de intensificar las salvaguardas, en aras de la seguridad nacional, como no se cansa de invocar Trump -y, en menor medida, Biden- sobre las exportaciones chinas de minerales cr&iacute;ticos (tungsteno, telurio, rutenio, molibdeno o el rutenio) y de engordar la lista negra de empresas no fiables; es decir, expuestas a restricciones y sanciones.
    </p><p class="article-text">
        En este punto es en el que el equipo econ&oacute;mico de Xi, que capitanea Lan Fo'an -su ministro de Finanzas-, admiti&oacute; la apertura de una investigaci&oacute;n antimonopolio sobre Google, iniciativa a la que se une la emprendida contra Nvidia en diciembre, ya con la proclamaci&oacute;n del triunfo de Trump y nada m&aacute;s producirse otra nueva vuelta de tuerca de Washington contra los productos y servicios de alta tecnolog&iacute;a china. Por si fuera poco, <em>Financial Times</em> avanza que Lan sopesa abrir pesquisas tambi&eacute;n contra Intel, el otro gran fabricante de circuitos integrados americana, y que tiene a China como su principal mercado exterior.
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de los servicios de Google, como su buscador o su correo electr&oacute;nico, est&aacute;n vetados por el r&eacute;gimen de Pek&iacute;n, pero el emblema de Alphabet todav&iacute;a obtiene beneficios gracias a las empresas chinas que se anuncian en el extranjero y a sus fabricantes de m&oacute;viles que utilizan su sistema operativo Android.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Frente exterior y poder de disuasi&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        Xi, adem&aacute;s, no abandona el frente multilateral al denunciar las subidas tarifarias de EEUU ante la OMC por &ldquo;imposici&oacute;n unilateral&rdquo; y por da&ntilde;ar &ldquo;el esp&iacute;ritu del libre comercio&rdquo; y conf&iacute;a en disuadir a su hom&oacute;logo bajo el argumento de que ser&aacute;n los propios aranceles de la Casa Blanca los que acabar&aacute;n por infligir dolor inflacionista -parad&oacute;jicamente, el arma dial&eacute;ctica que us&oacute; en campa&ntilde;a contra la gesti&oacute;n de Biden- a los consumidores de EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con la tesis de Warwick McKibbin y Marcus Noland, del Instituto Peterson de Econom&iacute;a Internacional, que calculan que los grav&aacute;menes del 10% costar&iacute;an a la econom&iacute;a estadounidense m&aacute;s de 100.000 millones de d&oacute;lares entre 2025 y 2040; incluso sin represalias chinas. Aunque en colisi&oacute;n con cierto consenso del mercado que considera que vencer&aacute; en el seno del Despacho Oval la visi&oacute;n del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de que las tarifas son contraproducentes y la mano de hierro de Trump para vencer en sus negociaciones bilaterales.
    </p><p class="article-text">
        A los ojos del club de las doctrinas neoliberales, el dirigente republicano tan solo ha disparado una salva al aire para insinuar una devastadora guerra comercial. Si bien otros estudios como el de Economist Intelligence Unit (EIU) afirman que las probabilidades de una negociaci&oacute;n bilateral son bajas, aunque existir&aacute;n, porque su predecesor, el pacto conocido como Fase Uno, firmado al inicio del mandato Biden para restaurar los flujos de bienes, &ldquo;fue mal ejecutado&rdquo; y solo &ldquo;otro colapso de las cadenas de valor podr&iacute;a inducir a una fumata blanca&rdquo; entre Washington y Pek&iacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/china-recoge-guante-arancelario-batira-eeuu-armas-similar-calibre_1_12035301.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 21:33:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[China recoge el guante arancelario y se batirá contra EEUU con armas de similar calibre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Xi Jinping,Donald Trump,Comercio internacional,Aranceles,Geopolítica,Globalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La UE en el comercio mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ue-comercio-mundial_132_12036838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06d7fc70-6d24-48df-a88c-4338cfd7235f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La UE en el comercio mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre han sido empresarios los agricultores y ganaderos, a veces sin saberlo, ahora más que nunca lo son, y la formación necesaria para desarrollar su tarea es imprescindible y apremiante. La renovación generacional está muy relacionada con esta cuestión, con el nuevo empresario agrario y, por lo tanto, con el futuro</p><p class="subtitle">Los apicultores se movilizan contra la entrada de miel falsa</p></div><p class="article-text">
        El orden mundial, y con &eacute;l la pol&iacute;tica comercial europea, viven el per&iacute;odo de mayores tensiones de la historia reciente. El comercio global se est&aacute; ralentizando, crece el proteccionismo y los movimientos populistas amenazan las reglas que rigen el futuro del sistema comercial multilateral. Adem&aacute;s, aumentan las dudas sobre el futuro de las relaciones comerciales de la Uni&oacute;n Europea (UE) con importantes socios al otro lado del Atl&aacute;ntico.
    </p><p class="article-text">
        La Comisi&oacute;n Europea ha publicado su <a href="https://spain.representation.ec.europa.eu/noticias-eventos/noticias-0/el-informe-de-2025-sobre-el-mercado-unico-y-la-competitividad-de-2025-destaca-los-retos-y-2025-01-29_en?prefLang=pl" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Informe Anual sobre el Mercado &Uacute;nico y la Competitividad</a>, en el que se analizan los puntos fuertes y d&eacute;biles de la econom&iacute;a de la (UE). Sirve de marco anal&iacute;tico para la Br&uacute;jula para la Competitividad, un plan de acci&oacute;n destinado a revitalizar la econom&iacute;a europea.
    </p><p class="article-text">
        El informe se basa en 22 indicadores clave, como la integraci&oacute;n en el mercado &uacute;nico, el gasto de investigaci&oacute;n y desarrollo y los precios de la electricidad. Estos elementos permiten evaluar la competitividad de la UE e identificar los &aacute;mbitos que requieren especial atenci&oacute;n, como la realizaci&oacute;n del mercado &uacute;nico, el desarrollo de las capacidades de innovaci&oacute;n, la descarbonizaci&oacute;n de la industria y la reducci&oacute;n de las dependencias estrat&eacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        St&eacute;phane S&eacute;journ&eacute;, vicepresidente ejecutivo para la Prosperidad y la Estrategia Industrial, ha declarado: &ldquo;Nuestro &eacute;xito econ&oacute;mico se basa en una cifra simple pero potente: 450 millones de consumidores. El mercado &uacute;nico es, con diferencia, el motor m&aacute;s importante de la competitividad europea, pero a&uacute;n est&aacute; muy infrautilizado. Las conclusiones de este informe son claras: ha llegado el momento de derribar las barreras que quedan entre los 27 Estados miembros y de aprovechar plenamente los efectos de escala del mercado &uacute;nico, a fin de ofrecer a las empresas europeas un acceso sencillo y fluido a uno de los mayores mercados integrados del mundo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las conclusiones de este informe guiar&aacute;n la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas para reforzar la competitividad de la UE y aprovechar plenamente el potencial del mercado &uacute;nico y se incorporar&aacute;n, en particular, en iniciativas futuras, como el Pacto por una Industria Descarbonizada y la Estrategia para el Mercado &Uacute;nico.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchas naciones tienen un producto interior bruto más bajo que la cifra de negocio de las grandes compañías, lo que sitúa a sus estados en una posición de inferioridad. Sobre todo a aquellos que se encuentran en vías de desarrollo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Las grandes multinacionales son las grandes vencedoras de este modelo de globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica. Por el contrario, las peque&ntilde;as empresas nacionales y los profesionales aut&oacute;nomos han visto mermar sus ingresos y como consecuencia verse afectados por un desequilibrio econ&oacute;mico. Por su parte, los trabajadores han perdido capacidad adquisitiva.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el proceso avanza, en muchos pa&iacute;ses se han vuelto a levantar banderas nacionales que hacen sospechar que, tal vez, la humanidad a&uacute;n no est&aacute; preparada para lograrlo.
    </p><p class="article-text">
        En una perspectiva global se puede ver c&oacute;mo esa concentraci&oacute;n del capital en unas pocas manos empobrece tambi&eacute;n a los pa&iacute;ses. Muchas naciones&nbsp;tienen un producto interior bruto m&aacute;s bajo que la cifra de negocio de las grandes compa&ntilde;&iacute;as, lo que sit&uacute;a a sus estados en una posici&oacute;n de inferioridad. Sobre todo a aquellos que se encuentran en v&iacute;as de desarrollo. Es por eso que son muchos quienes ven menos ventajas y m&aacute;s desventajas en la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El acuerdo de la UE con Mercosur est&aacute; levantando, por un lado, grandes recelos entre los agricultores y ganaderos europeos, a la vez que por otro se argumenta la necesidad del mismo, intentando tranquilizar con la escrupulosa exigencia en la aplicaci&oacute;n de las &ldquo;cl&aacute;usulas espejo&rdquo;, cuesti&oacute;n que est&aacute; por ver que sea realmente viable.
    </p><p class="article-text">
        Las llamadas cl&aacute;usulas espejo, con su aparente l&oacute;gica exigencia de reciprocidad en los m&eacute;todos de producci&oacute;n, resultan de aplicaci&oacute;n imposible en un mercado global, y no es, ni va a ser el resto del mundo el que tiene que rectificar, solo pensarlo resulta rid&iacute;culo: es la UE, heredera del viejo eurocentrismo de cuando era cabeza de le&oacute;n, cuando de lo que vamos camino es de ser cabeza de rat&oacute;n, la que tiene que rectificar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El mercado global implica estrategias también globales por parte de los grandes actores económicos. China y USA encabezan, desde hace décadas ya, una toma de posiciones fuera de sus fronteras</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Hay cifras muy relevantes, como la reciente publicada por los &oacute;rganos estad&iacute;sticos de la UE, que arroja una p&eacute;rdida diaria de 1.000 explotaciones en 2024. En Espa&ntilde;a las p&eacute;rdidas son tambi&eacute;n muy significativas, particularmente en las explotaciones ganaderas, donde algunas publicaciones dan una p&eacute;rdida del 30% en los &uacute;ltimos cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de la concreci&oacute;n final de cifras, tenemos que asumir que la aplicaci&oacute;n de las innovaciones tecnol&oacute;gicas introduce cambios sustanciales en los sistemas de producci&oacute;n, que afectan a la dimensi&oacute;n econ&oacute;mica de las explotaciones; las peque&ntilde;as se hacen inviables y las medianas se quedan peque&ntilde;as, como ocurri&oacute; cuando apareci&oacute; el tractor y desaparecieron las mulas, incidiendo igualmente en los marcos legislativos que regulan las producciones, y a este respecto algunos marcos de la UE son una pesada losa dif&iacute;cil de soportar.
    </p><p class="article-text">
        El mercado global implica estrategias tambi&eacute;n globales por parte de los grandes actores econ&oacute;micos. China y USA encabezan, desde hace d&eacute;cadas ya, una toma de posiciones fuera de sus fronteras. China, particularmente en &Aacute;frica, est&aacute; inmersa en proyectos muy ambiciosos, que pueden llegar a colocarla en una situaci&oacute;n preeminente; buen bot&oacute;n de muestra son sus inversiones en Etiop&iacute;a y otras zonas de &Aacute;frica, que le dan una posici&oacute;n determinante en el vital mercado del arroz. 
    </p><p class="article-text">
        La UE es la tabla de salvaci&oacute;n de todos y cada uno de los pa&iacute;ses que la componemos y, por supuesto, de Espa&ntilde;a. Fuera est&aacute; la nada, y por descontado que lo deseable ser&iacute;a caminar hacia los Estados Unidos de Europa, cediendo las competencias y soberan&iacute;as para conseguirlo, con su ej&eacute;rcito propio, con su propio sistema judicial, con su polic&iacute;a federal; el euro solo, aun siendo mucho, se queda en poco. Los agricultores, los ganaderos, el sector pesquero, son los primeros interesados en que este proyecto se culmine con &eacute;xito. No est&aacute; el horno para bollos; Trump, por ejemplo, no es una an&eacute;cdota pasajera.
    </p><p class="article-text">
        Es verdad que el futuro es siempre un ignoto sorprendente, pero el presente est&aacute; ya aqu&iacute;, y no podemos ignorarlo. Nuestro viejo y querido agricultor, nuestro entra&ntilde;able ganadero, con sus esfuerzos cotidianos, a veces m&aacute;s all&aacute; de lo razonablemente exigible, son cosa del pasado. Ya no van a forjar su car&aacute;cter ni los helados amaneceres, ni los abrasadores rayos del sol.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La globalización caracteriza a las sociedades más modernas: integración y facilidad de las comunicaciones, libre movimiento de mercancías o extensión de los derechos humanos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Nuestros agricultores y ganaderos se sientan, se sentar&aacute;n, ante un ordenador, para indicar a su tractor automatizado qu&eacute; labores tiene que hacer, movilizar&aacute; sus drones para realizar las aplicaciones necesarias de herbicidas y plaguicidas, y estudiar&aacute;n la evoluci&oacute;n de los mercados para tomar decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Siempre han sido empresarios los agricultores y ganaderos, a veces sin saberlo, ahora m&aacute;s que nunca lo son, y la formaci&oacute;n necesaria para desarrollar su tarea, imprescindible y apremiante. La renovaci&oacute;n generacional est&aacute; muy relacionada con esta cuesti&oacute;n, con el nuevo empresario agrario y, por lo tanto, el futuro. Porque, con voluntad de futuro, tendremos futuro.
    </p><p class="article-text">
        Para las personas del siglo XXI la Tierra es la cara m&aacute;s com&uacute;n, y mucho m&aacute;s peque&ntilde;a de lo que era para los humanos de los siglos pasados. 
    </p><p class="article-text">
        La globalizaci&oacute;n&nbsp;caracteriza a las sociedades m&aacute;s modernas: integraci&oacute;n y facilidad de las comunicaciones, libre movimiento de mercanc&iacute;as o extensi&oacute;n de los derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En la cara negativa del proceso de globalizaci&oacute;n est&aacute;n, principalmente, la uniformidad cultural y la desigualdad econ&oacute;mica. Resulta parad&oacute;jico que se fomente un mismo estilo de vida global cuando las diferencias en la calidad de vida son tan grandes, no solo entre pa&iacute;ses, sino dentro de cada uno de ellos. 
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que una de las preocupaciones m&aacute;s urgentes de los gobiernos es hallar la manera de replantear la globalizaci&oacute;n de un modo que se minimicen sus efectos negativos y no se pierdan sus beneficios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Reyes Alonso Martín Coleto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/desdeelsur/ue-comercio-mundial_132_12036838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Feb 2025 19:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La UE en el comercio mundial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Globalización,Comercio,Agricultura,Ganadería]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[India prepara el ‘sorpasso’ a la economía de Japón en 2025]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/india-prepara-sorpasso-economia-japon-2025_1_11956289.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f490447-2f79-402b-bd59-aae3f3767fbb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="India prepara el ‘sorpasso’ a la economía de Japón en 2025"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el último trienio, India ha saltado dos muros: desplazó a China como el país más poblado y a Reino Unido como quinto PIB global. En 2025, su economía rozará los cinco billones de dólares, rebasará a la de Japón, pisará los talones a la tercera -Alemania- y se posicionará junto a su rival regional, el gigante asiático, como únicas alternativas para arrebatar a EEUU la hegemonía económica mundial</p><p class="subtitle">EEUU e India refuerzan su alianza tecnológica y militar frente al adversario común chino
</p></div><p class="article-text">
        Los movimientos en la c&uacute;spide de la econom&iacute;a global se suceden sin soluci&oacute;n de continuidad en los &uacute;ltimos tiempos. Aunque EEUU, seg&uacute;n la reciente revisi&oacute;n del FMI, contin&uacute;a manteniendo la supremac&iacute;a mundial por la dimensi&oacute;n del PIB, que alcanz&oacute; los 30,3 billones de d&oacute;lares al t&eacute;rmino de 2024 a precios corrientes de mercado y China se ha acomodado como segunda superpotencia con sus 19,5 billones, la lucha de sus inmediatos perseguidores es encarnizada. Tanto, que India se ha aficionado a escalar posiciones a una velocidad inusitada. Si en 2023 super&oacute; a Reino Unido, en 2025 lo har&aacute; sobre Jap&oacute;n que, durante casi 40 a&ntilde;os, fue el mercado dominante de los ciclos de negocios del continente asi&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        China ya lo hizo en 2010 sobre el PIB del pa&iacute;s del Sol Naciente. Ahora, lo har&aacute; India, que juega sus bazas geoestrat&eacute;gicas para rivalizar con Pek&iacute;n y Tokio como potencia regional -y global- de primer orden en un tablero diplom&aacute;tico que se tambalear&aacute; este a&ntilde;o por varios movimientos tel&uacute;ricos. Entre otros, el retorno de Donald Trump y su versi&oacute;n 2.0 m&aacute;s radical, mejor armada y con claros signos de revanchismo de su primera estancia en la Casa Blanca; la carrera competitiva por el cetro tecnol&oacute;gico mundial sin las m&aacute;s elementales reglas de juego y, por supuesto, los riesgos geopol&iacute;ticos reales y latentes.
    </p><p class="article-text">
        Pero m&aacute;s all&aacute; de los peligros de una vuelta al proteccionismo, de nuevas alianzas diplom&aacute;ticas o de misterios sin resolver como los avances de la Inteligencia Artificial (IA) o las m&aacute;s que posibles epidemias futuras, aparecen determinadas certezas en el horizonte. India ser&aacute; la segunda mayor econom&iacute;a de Asia y la cuarta del planeta. Su PIB rozar&aacute; superar&aacute; los cinco billones de d&oacute;lares antes de que culmine esta d&eacute;cada -en 2028- y sus exportaciones de mercanc&iacute;as y servicios alcanzar&aacute;n en 2030 el bill&oacute;n de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Toda una haza&ntilde;a que se suma a otro doble <em>sorpasso</em>, el protagonizado sobre China para adquirir el estatus de pa&iacute;s m&aacute;s poblado del planeta, en 2022, y sobre la Bolsa de Hong-Kong, por el mayor volumen de capitalizaci&oacute;n -4,33 billones de capitalizaci&oacute;n, similar al tama&ntilde;o de la econom&iacute;a de Jap&oacute;n-, del National Stock Exchange (NSE) de Mumbai, en 2024. En medio, en 2023, arrebat&oacute; el quinto puesto a Reino Unido en el ranking de los PIB del planeta.
    </p><p class="article-text">
        Las tensiones geopol&iacute;ticas entre EEUU y China &ldquo;han trasladado capitales de forma masiva desde su vecino asi&aacute;tico hacia India y edificado un refugio inversor y manufacturero&rdquo; estable con el benepl&aacute;cito de su primer ministro, el nacionalista Narendra Mori que, a los ojos de cada vez m&aacute;s aliados occidentales, sirve como contrapunto frente al r&eacute;gimen de Xi Jinping, dice la firma de investigaci&oacute;n de mercado Canalys, desde donde enfatizan que &ldquo;Apple fabricar&aacute; la quinta parte de sus iPhones en India a finales de este a&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son solo varios botones de muestra de la agitaci&oacute;n que revela la arquitectura de la globalizaci&oacute;n, a la que la Administraci&oacute;n Trump someter&aacute;, en cualquier caso, a una profunda revisi&oacute;n de da&ntilde;os y efectos dif&iacute;ciles de calificar y cuantificar. Todos, con India como protagonista. Aunque no son los &uacute;nicos. Porque, por ejemplo, Jap&oacute;n, al que se ha etiquetado como enfermo econ&oacute;mico global durante m&aacute;s de dos decenios por su persistente estancamiento de la actividad con propensi&oacute;n a la deflaci&oacute;n de precios, ha pasado de representar el 8% del PIB mundial en 2010 a menos del 4% en 2024.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los mercados emergentes ganan m&uacute;sculo global </strong></h2><p class="article-text">
        Esta transferencia de m&uacute;sculo econ&oacute;mico de las potencias industrializadas a grandes mercados emergentes queda patente al visualizar el tama&ntilde;o de las trece econom&iacute;as que siguen a EEUU y a China en el escalaf&oacute;n. Con Alemania en recesi&oacute;n -y un PIB de 4,9 billones- la din&aacute;mica actividad india se encaramar&iacute;a al p&oacute;dium antes de 2028; ambas, conformar&iacute;an, junto a Jap&oacute;n, otro selecto club, el de los 4 billones de d&oacute;lares. Por debajo, con m&aacute;s de 3, figuran en la actualidad el d&uacute;o de viejas potencias europeas: Reino Unido (3,7) y Francia (3,2). Las dos de capa ca&iacute;da despu&eacute;s de la Gran Pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Todas ellas anteceden a un nutrido grupo que evoluciona con una brecha productiva que supera ligeramente el medio bill&oacute;n de d&oacute;lares y que va desde los 2,4 billones de Italia (octava econom&iacute;a global) hasta los 1,81 de la decimoquinta, M&eacute;xico, que antecede a Espa&ntilde;a (1,82). En medio y por orden decreciente aparecen Canad&aacute;, Brasil y Rusia y, sin tocar el umbral de los 2 billones, Corea del Sur y Australia.
    </p><p class="article-text">
        Pero India tiene un arma sin emplear, la de una extensa poblaci&oacute;n femenina que todav&iacute;a acapara una escasa cuota de su mercado laboral, a pesar de los cambios sociales -t&iacute;midos y sin demasiada intensidad- que ha emprendido el Gobierno de Delhi. De hecho, su fuerza de trabajo solo supone las tres cuartas partes de la que opera en China. De modo que las predicciones de instituciones multilaterales como la OCDE auguran que el <em>sorpasso</em> de la poblaci&oacute;n activa india sobre la china no se consumar&aacute; antes del ecuador del siglo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la inclusi&oacute;n de din&aacute;micas de igualdad de g&eacute;nero en el circuito laboral dejar&iacute;a atr&aacute;s el objetivo oficial de alcanzar el 3% de las exportaciones globales en 2030, con 1 bill&oacute;n de d&oacute;lares de factura de su sector exterior. Los analistas de Citigroup recuerdan que esa cota y ese cheque ya lo consigui&oacute; hace diez a&ntilde;os Corea del Sur, sin tantas opciones como India de convertirse en la nueva factor&iacute;a mundial. En su opini&oacute;n, las ventas a otros mercados de Delhi podr&iacute;an rebasar el 6% en los pr&oacute;ximos 6 a&ntilde;os, dada la creciente afluencia de multinacionales y de demandas de empleos t&eacute;cnicos y profesionales.
    </p><p class="article-text">
        El ascenso de India al cuarto escalaf&oacute;n del ranking mundial en 2025 se adelanta en dos ejercicios a las predicciones del comienzo del ciclo post-Covid y relega otro puesto m&aacute;s a Jap&oacute;n, que perdi&oacute; el tercer lugar en 2023 en beneficio de Alemania. El FMI anticipa un PIB de 4,34 billones a India -la misma cifra que el valor de capitalizaci&oacute;n de la NSE de Mumbai- y de 4,31 billones a Jap&oacute;n a finales de 2025. Aunque ambas econom&iacute;as del G-7 soportan bajos niveles de crecimiento en los &uacute;ltimos dos ejercicios, con episodios de recesi&oacute;n, en el caso germano, y de contracci&oacute;n en el del PIB nip&oacute;n. Por contra, India es el &uacute;nico PIB de entre los socios del G-20 -de las grandes potencias de rentas altas y mercados emergentes- que coquetea con dinamismos anuales cercanos a los dobles d&iacute;gitos. Remont&oacute; un 7,8% en 2023.
    </p><p class="article-text">
        El impulso indio se ha asentado, sobre todo, en una fuerte demanda interna; en especial, por la r&uacute;brica del consumo, con 1.400 millones de potenciales clientes en un mercado que aumenta a dobles d&iacute;gitos sus tasas anuales de gasto en acero, cemento y manufacturas del autom&oacute;vil y que usa preferentemente la rupia con 27 pa&iacute;ses, en detrimento del d&oacute;lar. En gran medida, debido a las m&aacute;s de 134.000 millones de cuentas de pago online y que realizan el 46% de las transacciones digitales globales, explica Marcel Thieliant, responsable para Asia-Pac&iacute;fico en Capital Economics, uno de los economistas que presagia el <em>sorpasso</em> indio sobre Jap&oacute;n este a&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Reanimaci&oacute;n japonesa, desaf&iacute;os chinos y emergencia india</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque tambi&eacute;n surgen explicaciones demogr&aacute;ficas. Para 2027, China &ldquo;habr&aacute; perdido 8 millones de ciudadanos, mientras India albergar&aacute; otros 75 millones y superar&aacute; el ritmo del PIB chino en m&aacute;s de 2 puntos hasta entonces&rdquo;. En contraste con el 1,5% que, de promedio anual, sobrepas&oacute; durante la pasada d&eacute;cada la segunda econom&iacute;a global a la actividad india, aclara la consultora Focus Economics. Por tres factores: por un lado, por el retroceso y envejecimiento demogr&aacute;fico de China frente a la relativamente joven sociedad de su rival asi&aacute;tico; por otro, por la menor renta per c&aacute;pita india, que genera m&aacute;s dinamismo que las econom&iacute;as de ingresos medios y, en tercer t&eacute;rmino, por el creciente aislacionismo empresarial e internacional hacia China.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente debate en el Institute for Management Development (IMD), varios analistas entre las que se encontraban Yumiko Murakami, de MPower Partners Fund, y Alicia Garc&iacute;a Herrero, economista jefe para Asia-Pac&iacute;fico de Nataxis, convinieron en que el continente m&aacute;s poblado y con mayor vigor comercial, &ldquo;ha entrado en una din&aacute;mica econ&oacute;mica favorable&rdquo; en la que Jap&oacute;n &ldquo;parece haber revitalizado su bienestar y su prosperidad&rdquo;, China &ldquo;se enfrenta a nuevos desaf&iacute;os&rdquo; geopol&iacute;ticos y econ&oacute;micos e India &ldquo;emerge como otra alternativa al liderazgo regional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Murakami achaca &ldquo;la reanimaci&oacute;n&rdquo; nipona a su contracci&oacute;n demogr&aacute;fica y al boom tecnol&oacute;gico en un periodo de cierto pulso econ&oacute;mico con tibias muestras de gasto de los consumidores en ecosistemas digitales que han puesto a empresas y gobierno en una misma longitud de onda: apelar a la inmigraci&oacute;n para la mano de obra manufacturera y atraer talento cualificado para cubrir las vacantes de &iacute;ndole profesional del exterior.
    </p><p class="article-text">
        Herrero, por su parte, mostr&oacute; un lado pesimista de China. Ha ca&iacute;do en la trampa de la deflaci&oacute;n -explic&oacute;- con la que tanto ha sufrido Jap&oacute;n, si bien el gigante asi&aacute;tico &ldquo;se encamina a un d&eacute;ficit presupuestario del 12%, al que ni siquiera se aproxim&oacute; la econom&iacute;a nipona, mientras su peso exterior se resiente en mercados como EEUU, el destino preferente de Jap&oacute;n, Corea del Sur y de gran parte de los socios de la Asean en 2024&rdquo;. El voltaje geopol&iacute;tico y la ralentizaci&oacute;n del ritmo de su PIB puede llevar a la segunda econom&iacute;a del planeta &ldquo;a crecer alrededor del 1% en 2035&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En cambio, para Garima Mohan, investigadora en el programa Indo-Pacific del German Marshall Fund, &ldquo;India es el mercado de las oportunidades&rdquo; con una fuerza laboral cada vez m&aacute;s preparada un progreso tecnol&oacute;gico sin parang&oacute;n en una econom&iacute;a con un notable lastre de desigualdad a sus espaldas, pero con una visi&oacute;n estrat&eacute;gica para captar inversiones extranjeras directas y para colocar manufacturas y mercanc&iacute;as en el exterior que han impulsado un desarrollo empresarial, aunque sobre todo industrial, en &aacute;reas como la electr&oacute;nica, el sector farmac&eacute;utico o las marcas automovil&iacute;sticas, que aporta m&aacute;s del 13% al PIB del pa&iacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/india-prepara-sorpasso-economia-japon-2025_1_11956289.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Jan 2025 20:03:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[India prepara el ‘sorpasso’ a la economía de Japón en 2025]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[India,China,Japón,PIB,Globalización,Comercio internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crisis de identidad política y económica se hace más profunda en el eje franco-alemán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/crisis-identidad-politica-economica-profunda-eje-franco-aleman_1_11925777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/155e1ad9-a79c-4d8b-8318-e8c2d9ff6247_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crisis de identidad política y económica se hace más profunda en el eje franco-alemán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Banco Central Europeo lamenta que las dos potencias del euro “se hayan autoinfligido” dosis de incertidumbre política y que sus disputas reformistas y fiscales dan alas a Donald Trump en su propósito de crear disrupciones comerciales y de seguridad con Europa</p><p class="subtitle">Preocupación en el mundo financiero por la ruptura en bloques de la globalización con el retorno de Donald Trump
</p></div><p class="article-text">
        La UE no tendr&aacute; f&aacute;cil su maniobra de aproximaci&oacute;n y ensamblaje a otra Casa Blanca ocupada por Donald Trump. El retorno del mandatario republicano ha cogido a la UE con el pie cambiado. En gran medida, por la alarmante, coincidente y arriesgada crisis de identidad pol&iacute;tica y econ&oacute;mica en la que se ha adentrado el eje franco-alem&aacute;n, el engranaje que hace mover la sala de m&aacute;quinas de la Uni&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No porque Berl&iacute;n y Par&iacute;s no visualizaran la llegada de una versi&oacute;n Trump m&aacute;s compleja -con cargos en el Ejecutivo federal de mayor bagaje profesional, empresarial, pol&iacute;tico o financiero-, m&aacute;s radical, con juramento de fidelidad al MAGA -el <em>Make America Great Again</em> que ha digerido (y perfeccionado) el <em>America, first</em> de su primer mandato- y m&aacute;s ideologizada, por obra de la Heritage Foundation y su Project 2025 cargado de rebajas fiscales, recetas de proteccionismo comercial y desregulaciones sectoriales. Sino porque la preferencia de Emmanuel Macron y de Olaf Scholz se dirig&iacute;a a una Administraci&oacute;n dem&oacute;crata continuista, con Kamala Harris a la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        El 5N, la jornada electoral en EEUU, la presidenta de la Comisi&oacute;n Europea, Ursula von der Leyen, estuvo reunida con los embajadores comunitarios ante la UE. Cruzando los dedos, a la espera de que la <em>fumata</em> de las urnas fuera <em>blanca</em> y se mantuviera el fluido <em>statu quo</em> transatl&aacute;ntico forjado durante el mandato de Joe Biden con la elecci&oacute;n de su <em>n&uacute;mero dos</em>, Harris. Pero la cabeza de cartel dem&oacute;crata perdi&oacute; los comicios &ldquo;m&aacute;s relevantes en medio siglo&rdquo;, como los defini&oacute; el consenso de observadores internacionales.
    </p><p class="article-text">
        El <em>shock</em>, sin embargo, dur&oacute; poco. Enseguida tom&oacute; cuerpo la idea de que &ldquo;la UE debe reponerse con celeridad y resetear unos v&iacute;nculos con Trump que tendr&aacute;n que explorar otros derroteros&rdquo;, apuntaron varias de esas voces diplom&aacute;ticas. A partir de la &ldquo;historia de &eacute;xito -<em>win to win</em> en t&eacute;rminos de prosperidad y seguridad de los lazos transatl&aacute;nticos&rdquo;, lo que exigir&aacute;, en cualquier caso, &ldquo;unidad y disciplina por parte de los socios de la Uni&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero la <em>realpolitik</em> europea est&aacute; lejos de ser pasajera. Casi sin raz&oacute;n de continuidad, en apenas un mes, el canciller socialdem&oacute;crata alem&aacute;n hac&iacute;a colapsar su <em>coalici&oacute;n sem&aacute;foro</em> con la dimisi&oacute;n de su titular de Finanzas, el liberal Christian Lindner, pactaba con la conservadora CDU un voto de confianza condenado a perder que se consum&oacute; esta semana, y adelantaba once meses las elecciones, al 23F.
    </p><p class="article-text">
        Mientras, el presidente galo comprobaba c&oacute;mo la moci&oacute;n de censura del Frente Popular que venci&oacute; en las legislativas de julio y a la que se sum&oacute; la ultraderecha, doblaba el codo del otrora supercomisario, el conservador Michel Barnier, dejaba en el disparadero el presupuesto de 2025 y designaba contra toda l&oacute;gica parlamentaria al centrista Fran&ccedil;ois Bayrou como primer ministro. Con la optimista idea de superar el doble cerrojo de la Agrupaci&oacute;n Nacional de Marine Le Pen y de la alianza de izquierdas que se llev&oacute; por delante al negociador europeo del Brexit.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El colapso pol&iacute;tico obstruye a la locomotora alemana</strong></h2><p class="article-text">
        La crisis de identidad franco-alemana surge en un momento de m&aacute;xima emergencia para Europa que tiene la necesidad imperiosa de despertar para amoldarse o contrarrestar los efectos de la agresiva Administraci&oacute;n Trump. Los altercados que asolan a Berl&iacute;n y Par&iacute;s no son &uacute;nicamente de &iacute;ndole pol&iacute;tica. Las dos grandes potencias del euro son los actuales enfermos econ&oacute;micos del mercado interior.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la musculatura de la UE ha dejado de asustar. Con el eje fuera de engranaje, la guerra en Ucrania sin ventajas militares de ning&uacute;n contendiente, Trump desempolvando las amenazas a los socios europeos de la OTAN de sufragar los gastos de Defensa con, al menos, el 2% del PIB, Scholz invocando el <em>Zeitenwende</em>, el hist&oacute;rico punto de retorno hacia la militarizaci&oacute;n del pa&iacute;s, Macron en plena cura de humildad de su intento de ser el l&iacute;der geoestrat&eacute;gico europeo por las tensiones dom&eacute;sticas y Europa, en general, distra&iacute;da por las nuevas preferencias de sus votantes por el control migratorio, la erosi&oacute;n de su poder de compra o la carest&iacute;a de sus sistemas sanitarios, surgidas en gran parte de bulos de extracci&oacute;n neoliberal o ultraconservadora.  
    </p><p class="article-text">
        Son algunas se&ntilde;ales de que la UE no parece preparada para confrontar afrentas de su socio del otro lado del Atl&aacute;ntico sobre el super&aacute;vit comercial europeo o la masiva invasi&oacute;n de autom&oacute;viles <em>made in Germany</em> que ha dejado el rastro electoral de Trump o su obsesiva reivindicaci&oacute;n de un alto el fuego bajo amenaza de dejar de financiar al Ej&eacute;rcito de Kiev. Dos asuntos sensibles para Berl&iacute;n, cuyo gobierno colaps&oacute; al un&iacute;sono de la proclamaci&oacute;n triunfal del<em> trumpismo</em>.
    </p><p class="article-text">
        El futuro canciller alem&aacute;n deber&aacute; garantizar recursos p&uacute;blicos e inversiones masivas para modernizar su red de infraestructuras, sobre todo energ&eacute;ticas, elevar su capacidad de Defensa y acelerar sus procesos de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y de neutralidad clim&aacute;tica en los que ha confiado su repunte de productividad. Aunque para que todo ello se traduzca en mayores ratios de competitividad ser&aacute; preciso que la econom&iacute;a se dinamice, lo que exige, previamente, la reanimaci&oacute;n de su d&eacute;bil actividad industrial. El mayor PIB del euro se ha sumergido en la recesi&oacute;n por segundo ejercicio consecutivo. En gran medida, por el apag&oacute;n de su sector exterior ante la aton&iacute;a del comercio, la todav&iacute;a insuperada dependencia energ&eacute;tica de Rusia, herencia de un cuarto de siglo de errores diplom&aacute;ticos y geoestrat&eacute;gicos de primer orden -admitidos incluso por Angela Merkel- y, sobre todo por un bucle industrial inaudito en la locomotora alemana desde la postguerra mundial.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ning&uacute;n sector industrial es optimista para 2025&rdquo;, por lo que el futuro gobierno &ldquo;deber&aacute; trabajar duro&rdquo; para restaurar la confianza perdida, con una tercera parte de las compa&ntilde;&iacute;as germanas con perspectivas de empeoramiento del panorama econ&oacute;mico, el 56% sin visos de que cambien las tornas y solo el 13% esperando elevar sus ingresos y beneficios, resume Klaus Wohlrabe, analista del Instituto Ifo. &ldquo;Y 2024 ha sido otro a&ntilde;o dram&aacute;tico&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, Scholz y Friedrich Merz, candidato de la CDU/CSU que domina las encuestas con un 31% de apoyos, por delante del 19,8% de la ultraderecha de Alternativa por Alemania (AfD) y del 17% del SPD de Scholz -con los Verdes (11,2%) y la izquierda refundada del BSW con el 7,5% de intenci&oacute;n de voto cerrando el hemiciclo del Bundestag- difieren en materia tributaria, en el despliegue de inversiones o en la gesti&oacute;n de la deuda.
    </p><p class="article-text">
        Merz y Markus Soeder, su <em>ticket</em> socialcristiano b&aacute;varo Markus Soeder, desean ahorrar 100.000 millones de euros de gastos sociales y de inmigraci&oacute;n, reducir el IRPF, seguir apoyando a Ucrania o cumplir con el mandato constitucional de frenar el endeudamiento, aunque sin pistas sobre la f&oacute;rmula de financiaci&oacute;n presupuestaria. El debate ideol&oacute;gico, pues, est&aacute; lanzado. Tambi&eacute;n en la primera potencia europea.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Alemania debe sentar las bases de su futuro aumentando su productividad y combatiendo con urgencia las causas de sus excesivos costes energ&eacute;ticos&rdquo;, alerta Martin Ademmer, de Bloomberg Economics.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El laberinto parlamentario franc&eacute;s atenaza sus cuentas p&uacute;blicas </strong></h2><p class="article-text">
        El caos pol&iacute;tico franc&eacute;s tambi&eacute;n ha atrapado a la econom&iacute;a, que apenas remont&oacute; 2 d&eacute;cimas en el primer semestre de 2024, con par&aacute;lisis de la demanda interna y externa y del sector privado y la ecuaci&oacute;n presupuestarias de Barnier sin despejar: el ajuste de 60.000 millones de euros con recortes de gasto (las dos terceras partes, seg&uacute;n el ex primer ministro) y subidas fiscales con los que corregir un d&eacute;ficit que terminar&aacute; el a&ntilde;o en el 6,1%, m&aacute;s del doble del l&iacute;mite de la estabilidad que exige la UE, a pesar de la cancelaci&oacute;n de programas sociales. &ldquo;Francia vive por encima de sus posibilidades&rdquo;, admite su gobernador, Fran&ccedil;ois Villeroy de Galhau.
    </p><p class="article-text">
        Moody&rsquo;s asume esta advertencia. La agencia de rating ha rebajado un escal&oacute;n su nota, a Aa2 -y tres por debajo de su m&aacute;xima calificaci&oacute;n por el &ldquo;deterioro de sus finanzas p&uacute;blicas&rdquo; y el repetido fracaso de sus pol&iacute;ticos por acordar reformas estructurales. El resto del triunvirato que gobierna en los mercados crediticios -S&amp;P y Fitch- sopesan seguir sus pasos. Este panorama, asegura Jens Peter Sorense, de Danske Bank, &ldquo;podr&iacute;a cambiar la normal tranquilidad de los inversores sobre los bonos franceses&rdquo;. El informe de Moody&rsquo;s resalta &ldquo;el riesgo de repunte de costes financieros&rdquo;, lo que &ldquo;debilitar&iacute;a el servicio de deuda&rdquo; galo y &ldquo;podr&iacute;a generar un c&iacute;rculo vicioso de incremento del d&eacute;ficit y de los niveles de endeudamiento que elevar&iacute;an las necesidades crediticias anuales&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un ejercicio, 2025, en el que &ldquo;el crecimiento ser&aacute; modesto&rdquo; avisa Dorian Roucher, economista del Insee -el Ine franc&eacute;s-, con gastos p&uacute;blicos al ralent&iacute;, las empresas en medio de una niebla inversora, las ventas al exterior interrumpidas y los consumidores ajustando sus bolsillos. Bayrou tendr&aacute; que lidiar con tres grandes bloques de oposici&oacute;n en el Parlamento para impedir el estado deje de pagar sus servicios el 1 de enero.
    </p><p class="article-text">
        En este escenario, no resulta sorprendente que Christine Lagarde lamente que las dos potencias del euro &ldquo;se hayan autoinfligido&rdquo; dosis de incertidumbre pol&iacute;tica y que sus disputas reformistas y fiscales dan alas a Trump en su prop&oacute;sito de crear disrupciones comerciales y de seguridad con Europa. O que desde el BCE se alerte de que el proceso de abaratamiento del dinero no puede atender solo la debilidad econ&oacute;mica franco-alemana. Mientras Europa se afana en coordinar sus industrias para abordar el proteccionismo que aplican sus rivales globales -EEUU y China, aunque tambi&eacute;n mercados emergentes como India- y atender sus requisitos de seguridad econ&oacute;mica, recomienda el FMI, y en ultimar su hoja de ruta para ganar competitividad, seg&uacute;n los criterios de Mario Draghi.
    </p><p class="article-text">
        Los l&iacute;deres europeos &ldquo;necesitan aceptar cuanto antes la realidad de otra Administraci&oacute;n Trump para proteger los intereses del club&rdquo;, precisa Ian Bond, subdirector del Center for European Reform (CER), porque &ldquo;la que est&aacute; a punto de empezar no emitir&aacute; solo se&ntilde;ales de alarma&rdquo;. Para lo cual, la UE &ldquo;no deber&iacute;a estar fragmentada&rdquo; -resalta <em>The Economist</em>- &ldquo;ni perderse en debates est&eacute;riles como el freno constitucional a la deuda en Alemania [&hellip;] porque Europa no puede permitirse el lujo de esperar meses sin atender reformas urgentes ni los virajes geoestrat&eacute;gicos que propondr&aacute; Trump&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/crisis-identidad-politica-economica-profunda-eje-franco-aleman_1_11925777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Dec 2024 20:28:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La crisis de identidad política y económica se hace más profunda en el eje franco-alemán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francia,Alemania,Emmanuel Macron,Olaf Scholz,UE - Unión Europea,Donald Trump,Globalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Preocupación en el mundo financiero por la ruptura en bloques de la globalización con el retorno de Donald Trump]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/preocupacion-mundo-financiero-ruptura-bloques-globalizacion-retorno-donald-trump_1_11844962.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99993e81-e25f-4a2a-8fd7-3a000c351f64_16-9-discover-aspect-ratio_default_1106629.jpg" width="1920" height="1080" alt="Preocupación en el mundo financiero por la ruptura en bloques de la globalización con el retorno de Donald Trump"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Christine Lagarde, presidenta del BCE, ha sintetizado la nueva situación: Europa “debería reunificar sus recursos en Defensa y lucha climática e impulsar su productividad” para amoldarse a una deriva comercial, digital y regulatoria con EEUU y China en un orden mundial en peligrosa mutación</p><p class="subtitle">El caótico efecto Trump: euforia bursátil pese a las confusas consecuencias económicas en EEUU, la UE y China
</p></div><p class="article-text">
        La econom&iacute;a mundial se est&aacute; bifurcando en bloques comerciales en paralelo a los movimientos tect&oacute;nicos que est&aacute;n propiciando la deriva del orden internacional. El diagn&oacute;stico, con elevada carga pesimista, lo emiti&oacute; la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en un foro de banqueros en Par&iacute;s en el que transmiti&oacute; la urgencia de que Europa &ldquo;articule todos sus recursos en &aacute;reas como la Defensa, la lucha clim&aacute;tica o el incremento de la productividad para enfrentarse a un planeta dividido en bloques de rivalidad geopol&iacute;tica, econ&oacute;mica, tecnol&oacute;gica y comercial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Lagarde inst&oacute; a la UE a dejarse de falsas humildades y adoptar un papel de liderazgo econ&oacute;mico e influencia pol&iacute;tica. Incluso aunque haya perdido su lugar en el mundo. Porque sus progresos en innovaci&oacute;n digital, neutralidad energ&eacute;tica y su tradicional defensa del libre mercado &ldquo;est&aacute;n siendo atacados&rdquo; bajo un clima hostil de &ldquo;crecientes divergencias entre aliados industrializados&rdquo; en asuntos como la regulaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as, la sostenibilidad o las relaciones comerciales e industriales.
    </p><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n de &ldquo;prioridades, de unificar criterios geoestrat&eacute;gicos y de poner todos los fondos financieros al servicio de los desaf&iacute;os competitivos, la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la seguridad y con una gesti&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos m&aacute;s eficiente y enfocada a garantizar el Estado del Bienestar y de Derecho que nos hemos dado los ciudadanos&rdquo; de la Uni&oacute;n. En una clara alusi&oacute;n, aunque sin citarle expresamente, al retorno de Donald Trump que, en su opini&oacute;n, &ldquo;sumir&aacute;&rdquo; a EEUU en una &ldquo;nueva era de proteccionismo&rdquo; que &ldquo;perjudicar&aacute; irremediablemente a la econom&iacute;a europea&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;xima dirigente del BCE no es el &uacute;nico verso monetario cr&iacute;tico del Viejo Continente. El jefe del Bundesbank, Joachim Nagel, asegur&oacute; a <em>Die Zeit</em> que el PIB germano perder&aacute; un punto de su dinamismo si la versi&oacute;n Trump 2.0 impone la espiral de tarifas a productos extranjeros que, en el caso de los europeos, podr&iacute;an elevarse un 10%, sin descartar alzas de hasta el 20%. Este &uacute;ltimo escenario, severo, ha llevado al Banco de Espa&ntilde;a a presagiar un retroceso de tres puntos de la econom&iacute;a del euro el primer a&ntilde;o de su hipot&eacute;tica entrada en vigor, lo que motivar&iacute;a una recesi&oacute;n del 2,6%.
    </p><p class="article-text">
        Pero Nagel avanza otro da&ntilde;o colateral. A su juicio, las pol&iacute;ticas <em>trumpistas</em> generar&aacute;n una &ldquo;mayor volatilidad inflacionista&rdquo;, con escaladas de precios y, por ende, el retorno al encarecimiento del dinero; al menos por parte del BCE.
    </p><p class="article-text">
        Lagarde prefiri&oacute; incidir en uno de los temas espinosos del informe sobre Competitividad de su antecesor en el BCE. Como Mario Draghi, precis&oacute; que &ldquo;la reanimaci&oacute;n de la productividad y el levantamiento de barreras al capital&rdquo; en el mercado interior ser&aacute;n determinantes para canalizar el ahorro y la inversi&oacute;n al sector privado e incentivar la innovaci&oacute;n. &ldquo;No podemos vernos como un club de perdedores entre las econom&iacute;as independientes&rdquo;, alert&oacute;, y menos, &ldquo;en un mundo en fragmentaci&oacute;n en bloques geopol&iacute;ticos dominados por las dos superpotencias&rdquo;. Europa &ldquo;deber&iacute;a restaurar su visi&oacute;n de liderazgo e intereses compartidos&rdquo; para influir en el orden global, asever&oacute;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La globalizaci&oacute;n ingresa en la UVI</strong></h2><p class="article-text">
        Nagel precis&oacute; desde Tokio sus negros augurios. &ldquo;Los signos de ruptura geoecon&oacute;mica son cada vez m&aacute;s evidentes y, desafortunadamente, podr&iacute;amos estar poniendo otro ladrillo en este muro vertical si no restauramos la cooperaci&oacute;n y el libre comercio&rdquo;. De lo contrario, &ldquo;la volatilidad de los activos y los episodios de inflaci&oacute;n regresar&aacute;n&rdquo;. Para el responsable del Bundesbank -a quien se identifica como abanderado de los <em>halcones</em> del Comit&eacute; Ejecutivo del BCE- &ldquo;la reelecci&oacute;n de Trump vislumbra cambios en el orden econ&oacute;mico&rdquo; y temores de &ldquo;eclosiones&rdquo; comerciales.
    </p><p class="article-text">
        La ret&oacute;rica diplom&aacute;tica ha subido de frecuencia desde el 5N. La reciente cumbre del G-20 en R&iacute;o de Janeiro dej&oacute; muestras de divisi&oacute;n en el foro de la gobernanza global sobre las contiendas b&eacute;licas -en Ucrania y Oriente Pr&oacute;ximo- y el comercio. Y no solo entre potencias industrializadas y emergentes. Europa teme el mayor <em>shock</em> en las reglas de la libertad de tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as, servicios y capitales con Trump desde la Smoot-Hawley Act que elev&oacute; indiscriminadamente los aranceles a la importaci&oacute;n en 1930 para frenar el deterioro productivo, las fugas de activos y la fase recesiva que dej&oacute; la Gran Depresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las elecciones americanas han catapultado los riesgos sobre la econom&iacute;a global&rdquo;. Es tambi&eacute;n la visi&oacute;n del gobernador franc&eacute;s, Fran&ccedil;ois Villeroy de Galhau y del consenso de observadores internacionales y analistas del mercado. Con efectos tanto &ldquo;a corto, como a medio y largo plazo&rdquo;, matiza Olli Rehn, su hom&oacute;logo monetario finland&eacute;s. En un momento en el que el PIB germano caer&iacute;a por segundo ejercicio en recesi&oacute;n por la debilidad de su industria y de su sector exterior, muy sensible al receso de demanda del comercio mundial, matiza Nagel, con una incierta cita electoral a la vista -el 23F- y su modelo productivo de precios energ&eacute;ticos reducidos mostrando grietas estructurales.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello aumenta el peligro de contagio a la zona del euro. As&iacute; lo cree la dupla de autoridades pol&iacute;tica y monetaria en Grecia. Yannis Stournaras, al frente del Banco de Grecia desde 2014, es rotundo: &ldquo;Si pudiera, aconsejar&iacute;a a nuestros aliados estadounidenses que no suban tarifas&rdquo;. No solo porque &ldquo;conducir&iacute;a a una recesi&oacute;n&rdquo; a Europa, sino por la amenaza de que tambi&eacute;n EEUU entre en <em>n&uacute;meros rojos</em> y se entierren d&eacute;cadas de prosperidad del libre mercado. Justo el asunto al que su primer ministro, el conservador Kyriakos Mitsotakis, alude para reclamar a Bruselas un acuerdo comercial con Washington: &ldquo;los aranceles son sin&oacute;nimo de proteccionismo&rdquo;. Mitsotakis fue de los pocos l&iacute;deres europeos que sintoniz&oacute; con Trump en su primer mandato y uno de los que ha felicitado telef&oacute;nicamente al republicano.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, si el <em>decoupling</em>, como atisban los expertos, se fragua con China. Stephen Orlins, que preside el Comit&eacute; Nacional de Relaciones EEUU-China, <em>think tank</em> americano, lo cree &ldquo;altamente probable&rdquo;. Aunque &ldquo;traer&iacute;a consigo severas repercusiones a empresas de ambos mercados por el temor a que Washington y Pek&iacute;n se enfrasquen en aumentos de tarifas y vetos en nombre de la seguridad nacional&rdquo;. Esta onda expansiva engendrar&iacute;a &ldquo;un escenario catastr&oacute;fico de tensi&oacute;n&rdquo; en &aacute;mbitos sensibles como la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, las cadenas de valor o las rutas mar&iacute;timas y log&iacute;sticas o &ldquo;disrupciones devastadoras&rdquo; en sectores, consumidores, empresas y mercados de capital.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sectores, empresas y mercados se ponen a resguardo </strong></h2><p class="article-text">
        Varias multinacionales ya admiten cambios en sus estrategias corporativas por las futuras tarifas de Trump: del 10% en general, el 20% a ciertos productos europeos, el 60% a China, con opci&oacute;n de duplicarlas a ciertas r&uacute;bricas del gigante asi&aacute;tico y M&eacute;xico. Los CEO&rsquo;s de Aibus, Honda, Puma, Ikea, Ralph Lauren o BMW dicen tener listos planes de contingencia. Temores que se extienden a negocios espec&iacute;ficos como el de las navieras o las renovables o carteras de inversi&oacute;n enfocadas a emisiones de bonos.
    </p><p class="article-text">
        Esta agitaci&oacute;n del clima econ&oacute;mico podr&iacute;a propiciar giros geoestrat&eacute;gicos de calado. La UE -avisa Mary Lovely, analista del Instituto Peterson-, &ldquo;se ver&iacute;a ante la tesitura de profundizar sus lazos comerciales con China&rdquo; en vez de con su aliado transatl&aacute;ntico. De hecho, &ldquo;as&iacute; est&aacute; ocurriendo&rdquo;: mientras EEUU ha reducido su dependencia manufacturera de Pek&iacute;n entre 2018 y 2023 los flujos de mercanc&iacute;as entre el <em>gigante asi&aacute;tico</em> y Europa o se mantienen o se han incrementado, lo que &ldquo;crea una potencial colisi&oacute;n entre la UE y la Administraci&oacute;n Trump por razones de Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Orlins pone el dedo en la llaga. Las tensiones geopol&iacute;ticas se mezclan con las econ&oacute;micas en una &ldquo;identificaci&oacute;n demasiado ambigua&rdquo; de este concepto, la seguridad nacional, que a&ntilde;ade voltaje a las inversiones, al comercio y a la cooperaci&oacute;n tecnol&oacute;gica y que ha aireado el primer signo de <em>decoupling</em> entre las dos superpotencias precisamente en el terreno de la innovaci&oacute;n digital.
    </p><p class="article-text">
        Alicia Garc&iacute;a-Herrero, analista del Instituto Bruegel, abre algunas alternativas. Dice no descartar que Trump ofrezca, como en 2019 -en el llamado pacto Phase One-, ventajas a Pek&iacute;n que corrijan las futuras tarifas. Este acuerdo (Phase Two) perjudicar&iacute;a a Europa porque varias de sus ventas punteras a China, como componentes y material de la industria aeroespacial o ciertos flujos de capital que podr&iacute;an volver a acaparar empresas americanas, &ldquo;se ver&iacute;an seriamente alteradas&rdquo;. Para la UE, &ldquo;podr&iacute;a ser incluso m&aacute;s beneficioso que se produjera una bifurcaci&oacute;n en dos de la globalizaci&oacute;n, que un clima de entendimiento post-tarifario entre Trump y Xi Jinping&rdquo;, aclara.
    </p><p class="article-text">
        Todas estas opciones pasar&aacute;n por las manos de Howard Lutnick, el favorito de Elon Musk para la secretar&iacute;a del Tesoro, que al final se ocupar&aacute; de Comercio, donde pondr&aacute; en liza el agresivo Proyecto 2025 que la Heritage Foundation ha ideado para el mandato Trump 2.0.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un banquero al frente de la guerra comercial</strong></h2><p class="article-text">
        Lutnick es el primer ejecutivo de Cantor Fitzgerald y entiende las tarifas como herramienta para &ldquo;conservar los empleos estadounidenses&rdquo;, apoya la desregulaci&oacute;n de las criptodivisas, donde su gestora de fondos ha invertido &ldquo;cientos de millones de d&oacute;lares&rdquo; en bitcoins, y afirma so&ntilde;ar con el instante en el que EEUU est&eacute; libre del impuesto del IRPF. Su conversi&oacute;n al MAGA le ha exigido -admite- dejar atr&aacute;s sus a&ntilde;os de defensa de unas reglas de juego exigentes hacia las <em>bigtechs</em>. Ahora se alinea con las tesis de Elon Musk y promete &ldquo;lealtad y fidelidad&rdquo; a Trump.
    </p><p class="article-text">
        Los divergentes planteamientos normativos en el orden digital separar&aacute;n a Europa de la Am&eacute;rica de la Administraci&oacute;n Trump -anticipa Holly Fechner, de Covington, consultora de tecnolog&iacute;a- y &ldquo;acelerar&aacute; el <em>decoupling</em>&rdquo; entre EEUU y China, como, por otro lado, ha enfatizado el pr&oacute;ximo inquilino del Despacho Oval. Para Fechner, la supuesta libertad de acci&oacute;n dejar&aacute;, en cambio, &ldquo;un sendero pedregoso&rdquo; a las firmas de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica americanas. Sin subsidios, con unas tarifas de suministros externos por las nubes, controles a la exportaci&oacute;n y restricciones directas e indirectas ante el m&aacute;s m&iacute;nimo vestigio comercial o digital que apunte a materias primas o a manufacturas o cargos mercantes que hayan pasado en alg&uacute;n momento por manos chinas, &ldquo;los pr&oacute;ximos cuatro a&ntilde;os ser&aacute;n para ellas m&aacute;s complejos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Elvire Fabry, del Instituto Jacques Delors, advierte que tambi&eacute;n las europeas &ldquo;se enfrentar&aacute;n a escollos&rdquo; en esta fragmentaci&oacute;n en bloques de la globalizaci&oacute;n, impulsada por el combate por la hegemon&iacute;a mundial entre ambas superpotencias, pero tambi&eacute;n por su colisi&oacute;n por las ayudas industriales, los aranceles comerciales y los avances tecnol&oacute;gicos, que &ldquo;alterar&aacute;n las cadenas de valor de la UE y del resto del planeta&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/preocupacion-mundo-financiero-ruptura-bloques-globalizacion-retorno-donald-trump_1_11844962.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Nov 2024 20:47:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Preocupación en el mundo financiero por la ruptura en bloques de la globalización con el retorno de Donald Trump]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Christine Lagarde,UE - Unión Europea,Globalización,Aranceles,Comercio internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caótico efecto Trump: euforia bursátil pese a las confusas consecuencias económicas en EEUU, la UE y China]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/caotico-efecto-trump-euforia-bursatil-pese-confusas-consecuencias-economicas-eeuu-ue-china_1_11804479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dcfe5c4-5e78-4cf1-a1f0-6d2c23fc2164_16-9-discover-aspect-ratio_default_1105383.jpg" width="3218" height="1810" alt="El caótico efecto Trump: euforia bursátil pese a las confusas consecuencias económicas en EEUU, la UE y China"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La victoria de Donald Trump espoleó a Wall Street, al bono americano, al dólar o los criptoactivos, corrigió el ascenso del oro y mantiene la cotización del petróleo ante la expectativa de un mandato beneficioso para los combustibles fósiles. Demasiado entusiasmo para el cambio estructural en la economía estadounidense, que obligará a resintonizar patrones productivos de aliados (Europa) y rivales (China)</p><p class="subtitle">Trump se convierte en el nuevo acicate de la UE para salir de una “lenta agonía” competitiva</p></div><p class="article-text">
        El S&amp;P 500 y el Nasdaq 100 aumentaron un 2% su capitalizaci&oacute;n en la primera hora del triunfo electoral de Donald Trump. El Dow Jones Industrial lo hizo en un 3,1%. Mientras el Stoxx Europe 600 retroced&iacute;a un 0,6%, las bolsas chinas descend&iacute;an en la misma proporci&oacute;n que las ganancias americanas -con ca&iacute;das del 4% en los primeros compases de sus &iacute;ndices tecnol&oacute;gicos- y el yuan se un&iacute;a al reajuste que el d&oacute;lar asestaba al euro, la libra, el yen o el peso mexicano, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, las carteras de criptomonedas, activos del agrado del pr&oacute;ximo inquilino de la Casa Blanca, a los que ha prometido desregularizar en vez de seguir la pauta normativa que piden los bancos centrales, desplegaron un desatado j&uacute;bilo. El bitcoin escal&oacute; de inmediato un 7,4%, hasta los 74.248 d&oacute;lares por unidad, y el ether, un 9,8%, hasta los 2.652 d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 a&ntilde;os, que revela la confianza inversora a largo plazo en el primer PIB del planeta, avanzaba 18 puntos b&aacute;sicos, hasta marcar un 4,4% que contrastaba con la bajada de tres puntos del <em>bund</em> alem&aacute;n, emblema de estabilidad europea, hasta el 2,40%, horas antes de que el canciller Olaf Scholz cesara por desavenencias irreconciliables a su ministro de Hacienda, el liberal Christian Lindner. Y el valor de Tesla -la factor&iacute;a de veh&iacute;culos automatizados de Elon Musk, gur&uacute; econ&oacute;mico del l&iacute;der republicano-, aumentaba un 15% tras el elogio de Trump al jefe de SpaceX y de la antigua Twitter.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tiene car&aacute;cter. Es un tipo especial. Un s&uacute;per genio [&hellip;] y nosotros debemos proteger a los genios porque carecemos de sus habilidades&rdquo;, asegur&oacute; nada m&aacute;s certificar su triunfo en las urnas para corroborar que la persona m&aacute;s rica del planeta ser&aacute; la encargada de utilizar la tijera para reducir, a&uacute;n m&aacute;s, el estado del bienestar estadounidense; con especial pasi&oacute;n por los recortes a las subvenciones del Bidenomics, la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de su antecesor. X, la plataforma que da ahora nombre a Twitter, ofreci&oacute; registros r&eacute;cords de utilizaci&oacute;n entre los usuarios de plataforma social.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, los mercados, &iquest;son de derechas? Parece que est&aacute; en su ADN; aunque luego se adapten a ciclos electorales de distintos signos pol&iacute;ticos. As&iacute; se deduce de la impresi&oacute;n de Mohamed El-Erian, presidente del Queens' College de Cambridge: &ldquo;Trump ha conseguido un aval electoral y legislativo [con el dominio sobre las dos c&aacute;maras] lo suficientemente amplio como para aplicar emergencia al cambio productivo estructural que pretende instaurar&rdquo;. A pesar de que el cuadro de mando se obceque en certificar que el PIB de EEUU sigue emitiendo resiliencia a la recesi&oacute;n, pleno empleo, inflaci&oacute;n controlada y salarios al alza. Que el barril de crudo permanezca estable a la espera de que la Casa Blanca restaure su apoyo a la Vieja Econom&iacute;a f&oacute;sil es otro vestigio de que el <em>lobby</em> petrol&iacute;fero vuelve a Washington.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Lo que funciona bien, &iquest;no se toca?</strong></h2><p class="article-text">
        El sucesor de Biden comprob&oacute; en horas la preferencia inversora por los gobiernos conservadores al obtener una tregua con la que justificar sin alarmas ni urgencias su golpe de tim&oacute;n para lapidar &ldquo;toda ayuda&rdquo; del Bidemonics. Incluso con la Fed bajando tipos. Siguiendo consignas de Heritage Foundation, <em>think tank</em> ultraconservador que ha dotado de proteccionismo comercial y rebajas impositivas los programas republicanos desde Ronald Reagan, y su Proyecto 2025 de &ldquo;medidas radioactivas&rdquo; expresas para Trump. Como si la reconversi&oacute;n industrial en ciernes para proteger la demanda de suministros y materias primas o fabricar chips <em>made in US</em> no precisara recursos federales, como cualquier revoluci&oacute;n productiva precedente.
    </p><p class="article-text">
        El negacionismo clim&aacute;tico y la doctrina de que el capital privado, como el &uacute;nico habilitado para crear y beneficiarse de los ciclos de negocios, se volver&aacute;n a instalar c&oacute;modamente en la Casa Blanca.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una de las razones por las que los mercados generan riqueza y reparten rentabilidad es gracias a m&iacute;&rdquo;. Palabra de Trump al final de su primer mandato d&iacute;as antes de instigar el asalto al Capitolio. Aunque la oscilaci&oacute;n inicial de las bolsas tras una contienda presidencial en EEUU impida ver la tozuda realidad. Natixis rememora que, desde 1976, el beneficio de Wall Street bajo mandatos dem&oacute;cratas fue del 14,3% frente al 10,8% de presidencias del Grand Old Party (GOP).
    </p><p class="article-text">
        A falta de conocer el cierre de 2024 para sellar la evoluci&oacute;n de la legislatura Biden, que ceder&aacute; las llaves del Despacho Oval en enero, el tridente Carter-Clinton-Obama gener&oacute; alzas burs&aacute;tiles del 14,9%, lejos del 4,9% combinado de las administraciones de Reagan-Bush -padre e hijo-, y Trump. En 2023 el S&amp;P 500 subi&oacute; un 21,9% y este a&ntilde;o registra varios r&eacute;cords de capitalizaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;Buen momento (econ&oacute;mico) para presidir EEUU?</strong></h2><p class="article-text">
        El Bidenomics y sus subsidios han actuado de combustible <em>keynesiano</em> para propulsar la actividad en un ciclo de negocios de constantes amenazas geopol&iacute;ticas, disrupciones en las cadenas de valor, colapsos comerciales y log&iacute;sticos y una carrera competitiva por el cetro tecnol&oacute;gico llena de tensiones monetarias, econ&oacute;micas, laborales y financieras.
    </p><p class="article-text">
        Biden las puso en liza, por exigencia de la Gran Pandemia, en hogares y empresas y, cuando el est&iacute;mulo fiscal toc&oacute; a su fin, las traslad&oacute; a la industria y energ&iacute;as renovables. Aun as&iacute;, el PIB sell&oacute; una recesi&oacute;n t&eacute;cnica, m&iacute;nima, con una contracci&oacute;n del 2% y otra del 0,6% en el primer y segundo trimestre de 2022, coincidiendo con la invasi&oacute;n rusa de Ucrania. Aunque con cuatro trimestres por encima del 5,2% y, por ende, de su potencial de crecimiento.
    </p><p class="article-text">
        De media, el mandato de Biden impuls&oacute; un 2,8% la econom&iacute;a, cuatro d&eacute;cimas m&aacute;s que el periplo de Trump y sus profundas rebajas fiscales, e igual ritmo que el registrado por el PIB durante el tercer trimestre de este a&ntilde;o, &uacute;ltimo dato contabilizado, justo antes de los comicios.
    </p><p class="article-text">
        La herencia dem&oacute;crata &ldquo;deja buenos augurios econ&oacute;micos&rdquo;, resalta Julia Coronado, fundadora de la firma de investigaci&oacute;n MacroPolicy Perspectives. Pese a lo cual, el l&iacute;der republicano quiere dejar otro dogma de fe del GOP: m&aacute;s recortes tributarios y batallas arancelarias para &ldquo;redirigir sus efectos sobre los activos&rdquo;, anticipa David Rosenberg, presidente de Rosenberg Research. En su opini&oacute;n, la reformulaci&oacute;n del MAGA (Make America Great Again) el mantra pol&iacute;tico de Trump deja una seria advertencia, porque &ldquo;no deja de ser una prescripci&oacute;n de esteroides&rdquo; que pueden generar una burbuja especulativa de valores estadounidenses &ldquo;con el consiguiente riesgo de un estallido&rdquo; descontrolado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de crear &ldquo;da&ntilde;os colaterales en EEUU y el resto del mundo&rdquo; con sus subidas de tarifas a la importaci&oacute;n, apunta Nicolaos Panigirtzoglou, estratega de JP Morgan Chase. &ldquo;Trump pretende convertir en estructurales medidas que deber&iacute;an ser excepcionales&rdquo;, perjudican el libre tr&aacute;nsito de bienes, servicios y capitales y pueden bifurcar la globalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Alguno de estos presagios ya ha emergido. La jornada de la proclamaci&oacute;n del republicano como vencedor, las diez mayores fortunas del planeta -entre ellas, Musk, Bezos o Larry Ellison, CEO de Oracle-, ganaron 64.000 millones, su mayor acumulaci&oacute;n burs&aacute;til diaria desde 2012, cuando se lanz&oacute; el Bloomberg Wealth Index. Solo el due&ntilde;o de Tesla elev&oacute; en 26.500 millones su patrimonio.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Trilog&iacute;a de riesgos en EEUU y suspicacias europeas y chinas</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque la preocupaci&oacute;n, al margen de este cambio de paradigma, gira en torno a tres aspectos espec&iacute;ficos. El primero, su viraje radical en pol&iacute;tica energ&eacute;tica con la defenestraci&oacute;n del legado clim&aacute;tico de Biden al que ha calificado de &ldquo;estafa&rdquo;. Pese a los &ldquo;tremendos progresos&rdquo; impulsados por la acci&oacute;n verde e industrial dem&oacute;crata, resalta la profesora Javiera Barandiar&aacute;n, del Center for Climate Justice de la Universidad de California. La IRA y la Chips Acts -dice- elevaron m&aacute;s del 40% las inversiones sostenibles, dirigidas a proyectos como la planta solar de Enel en Oklahoma -de 1.000 millones de d&oacute;lares-, el de LG Energy y Arizona (2.300 millones) o la refiner&iacute;a de litio de la qu&iacute;mica Albemarle en Carolina del Sur por otros 1.300 millones.
    </p><p class="article-text">
        En segundo t&eacute;rmino, las intenciones declaradas de interferir en la soberan&iacute;a monetaria de la Fed que horrorizan a los expertos pero que Trump pretende supeditar a la renovaci&oacute;n del mandato de Jerome Powell en 2025 para facilitar tipos permanentemente bajos que puedan espolear la actividad y esconder <em>puntos negros</em> de su futura gesti&oacute;n como el doble repunte del d&eacute;ficit y la deuda, aunque puedan provocar otra espiral inflacionista, el ficticio fantasma que agit&oacute; para dar la puntilla electoral a los dem&oacute;cratas.
    </p><p class="article-text">
        Y, para ultimar el tridente, un af&aacute;n desregulador que no fomentar&aacute; precisamente las denuncias monopol&iacute;sticas hacia los negocios de las <em>bigtechs</em>, como explica <em>Financial Times</em>, como deseaba promover Kamala Harris, y que a&ntilde;adir&aacute; m&aacute;s le&ntilde;a al fuego &ldquo;desestabilizador&rdquo; que, seg&uacute;n el FMI, atenaza los mercados con su encendida defensa de las criptomonedas.
    </p><p class="article-text">
        En Europa, la victoria de Trump ha coincidido con el finiquito del gobierno tricolor alem&aacute;n, para satisfacci&oacute;n del ascendente partido neonazi AfD, y la convocatoria de una moci&oacute;n de confianza en enero que augura un adelanto electoral, la locomotora europea gripada, el euro otra vez bajo el yugo de la paridad con el d&oacute;lar y una reuni&oacute;n de urgencia del eje franco-alem&aacute;n para sopesar el retorno del <em>trumpismo</em> y sus efectos, m&aacute;s perniciosos que en su primer mandato, sobre la UE. A Europa tambi&eacute;n le amenaza con subidas de aranceles y la exige incremento de costes militares en una fase crucial para inyectar competitividad con recursos y herramientas financieras comunes como los eurobonos que incluyen los diagn&oacute;sticos de Mario Draghi y Enrico Letta.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s Europa&rdquo; e integraci&oacute;n econ&oacute;mica, inversora y en seguridad figuran en una agenda oficial que se alterar&iacute;a si irrumpe una oleada ultraderechista impulsada por la versi&oacute;n 2.0 de Trump. &ldquo;La UE se ver&aacute; sometida a todo un ejercicio de supervivencia econ&oacute;mica&rdquo;, avanza Aslak Berg, del <em>think tank</em> Center for European Reform (CER).
    </p><p class="article-text">
        Al igual que China, cuyo PIB se dejar&iacute;a dos puntos anuales con unos aranceles del 60%, calcula el fondo Macquarie. Por mucho que Pek&iacute;n est&eacute; &ldquo;mejor preparado&rdquo; para repeler otra dura batalla comercial y ultime un segundo programa de est&iacute;mulo de 1 bill&oacute;n m&aacute;s de yuanes -casi 140.000 millones de d&oacute;lares- que Goldman Sachs y HSBC avanzan que estar&aacute; destinado a &ldquo;recapitalizar&rdquo; bancos e inmobiliarias y devolver la tranquilidad perdida por sus bolsas en 2024. Justo durante la semana electoral americana.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/caotico-efecto-trump-euforia-bursatil-pese-confusas-consecuencias-economicas-eeuu-ue-china_1_11804479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2024 21:48:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El caótico efecto Trump: euforia bursátil pese a las confusas consecuencias económicas en EEUU, la UE y China]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Donald Trump,Elecciones EEUU 2024,Comercio internacional,UE - Unión Europea,China,Globalización,Aranceles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[César Rendueles: comunidad o barbarie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/cesar-rendueles-comunidad-barbarie_132_11668596.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d48d7bca-e56e-40d9-8b15-3dfd9a0c4251_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="César Rendueles: comunidad o barbarie"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista con el filósofo y ensayista César Rendueles en el estreno de “Pensando fuerte” </p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Esc&uacute;chalo en <a href="https://open.spotify.com/episode/60XAA6MgZdnvTs3XnDyz4T?si=39064757812c4429" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Spotify</a>,<a href="https://go.ivoox.com/rf/134084631" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> iVoox</a> o la plataforma que prefieras y m&iacute;ranos en YouTube
    </p><p class="article-text">
        El postcapitalismo nos quiere divididos. Necesita que sigamos produciendo. Que nos peleemos por el agua, por la tierra, por el aire. Que levantemos vallas, cavemos zanjas, construyamos muros. Que culpemos de todo al Estado y nos suicidemos colectivamente cuando falle. Que elijamos el s&aacute;lvese quien pueda. Que desconfiemos. &iquest;Por qu&eacute; obedecemos?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es una pregunta f&aacute;cil. Pero es la que hemos elegido para inaugurar una nueva secci&oacute;n de preguntas dif&iacute;ciles, respuestas complejas, ideas emancipadoras y teor&iacute;as posibles: <strong>&ldquo;Pensando fuerte&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso, traemos a alguien que lleva a&ntilde;os pensando bien fuerte sobre desigualdad, expolio, utop&iacute;as digitales y otros monstruos: <strong>C&eacute;sar Rendueles</strong>, fil&oacute;sofo, soci&oacute;logo y ensayista, autor de libros como &ldquo;Capitalismo canalla&rdquo; o &ldquo;Sociofobia&rdquo;, que en su &uacute;ltimo ensayo &ldquo;Comuntop&iacute;a: Comunes, postcapitalismo y transici&oacute;n ecosocial&rdquo; (Editorial Akal) sigue en su incansable b&uacute;squeda de un futuro postcapitalista y en el que plantea c&oacute;mo la gobernanza colectiva puede ser la &uacute;nica herramienta posible en un horizonte de desigualdad, escasez y crisis ecol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Puedes ver el programa completo en v&iacute;deo aqu&iacute;: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Un programa en el nos despedimos con gente que, precisamente, se ha reunido para pensar fuerte, y con un gran objetivo: encontrar la manera de vivir mejor. <strong>Carlos Entenza, &Aacute;ngel Muelas </strong>son codirectores de <strong>Ideas en Guerra</strong>, un think tank joven que quiere construir nuevos imaginarios colectivos en favor del cambio social para &ldquo;dejar de disputar las batallas del siglo pasado y empezar a ganar las de la primera mitad del siglo XXI&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/cesar-rendueles-comunidad-barbarie_132_11668596.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2024 08:39:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[César Rendueles: comunidad o barbarie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Globalización,Capitalismo,Ecologismo,Podcast]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Draghi se topa (otra vez) con el Muro de Berlín por los eurobonos y el cheque de la reconversión industrial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/draghi-topa-vez-muro-berlin-eurobonos-cheque-reconversion-industrial_1_11652558.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25189fd0-32fa-4ec7-b00f-800dbb3eb3fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Draghi se topa (otra vez) con el Muro de Berlín por los eurobonos y el cheque de la reconversión industrial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya ocurrió en el periplo de Mario Draghi al frente del BCE por los estímulos monetarios que salvaron al euro en la crisis de la deuda de 2012. Los ‘halcones’ germanos levantan el vuelo de la ortodoxia. Ahora, por la mutualización de la deuda y por espolear la competitividad de la UE con recetas keynesianas </p><p class="subtitle">La receta de Mario Draghi para que la UE no quede atrás frente a EEUU y China: una inversión anual de 800.000 millones
</p></div><p class="article-text">
        Iron&iacute;as del destino. La gran potencia del euro, Alemania, que logr&oacute; contener sus tentaciones ideol&oacute;gicas en 2012 para no dejar caer la divisa com&uacute;n en plena crisis de la deuda europea, calific&oacute; de &ldquo;vagos&rdquo; a los trabajadores meridionales, impuso recetas liberales draconianas a los socios rescatados, exigi&oacute; ajustes que retrasaron su retorno al dinamismo europeo y control&oacute; con los <em>hombres de negro</em> las <em>troikas</em> que supervisaron minuciosamente la austeridad, est&aacute; sumida en una par&aacute;lisis industrial que le ha empujado a un bienio an&eacute;mico de su PIB, que se ha debatido entre los n&uacute;meros rojos y negros.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un decenio despu&eacute;s, ya sin Angela Merkel -ni su omnipresente ministro de Finanzas, el socialcristiano de la CSU b&aacute;vara Wolfgang Sch&auml;ubel- y bajo una legislatura con un gabinete sem&aacute;foro presidido por el socialdem&oacute;crata Olaf Scholz junto a liberales y verdes, y con los PIGS -Portugal, Italia, Grecia y Espa&ntilde;a, seg&uacute;n el despectivo acr&oacute;nimo lanzado por <em>Financial Times </em>que se apropi&oacute; Berl&iacute;n- tirando del carro del euro, una figura se resiste a desaparecer de la arena europea: Mario Draghi, mal visto en Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, como presidente del BCE, el gabinete de Merkel situ&oacute; Draghi en el punto de mira por su billonario programa de compra de deuda soberana y corporativa (Quantitative Easing). Adem&aacute;s de por su perseverancia en mantener tipos de inter&eacute;s cercanos a cero durante m&aacute;s de un lustro y por su recado final, en 2019, antes de ceder la autoridad monetaria a Christine Lagarde, sobre la necesidad de mutualizaran la deuda, que provoc&oacute; la c&oacute;lera de Sch&auml;ubel. El ministro de Finanzas le culp&oacute;, &ldquo;en un 50%&rdquo;, del ascenso de los neonazis de Alternativa por Alemania (AfD) por activar los est&iacute;mulos que finalmente fueron los que salvaron el euro.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, las cr&iacute;ticas hacia Draghi se concentran en su dictamen sobre la brecha de competitividad, encargado por la conservadora alemana Ursula Von der Leyen en su tr&aacute;nsito de legislatura al frente del Gobierno europeo. &ldquo;El Muro de Berl&iacute;n todav&iacute;a sigue erguido para &eacute;l&rdquo; convienen los analistas. Con el titular de Finanzas, el liberal Christian Lindner, como su nuevo duelista.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Un ortodoxo en Berl&iacute;n, cr&iacute;tico con los fondos europeos </strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;Soy muy esc&eacute;ptico con el planteamiento de Draghi sobre la deuda&rdquo; advierte Lindner antes de a&ntilde;adir que &ldquo;no puede ser considerado un master plan&rdquo; la idea de que &ldquo;sea Alemania la que deba pagar por otros&rdquo;. Al ministro de Scholz tampoco le gustan los 800.000 millones de euros anuales que costar&iacute;a la &ldquo;urgente&rdquo; reconversi&oacute;n industrial, enfocada a acelerar la digitalizaci&oacute;n en la era de la Inteligencia Artificial y certificar antes que cualquier otra latitud del planeta las emisiones netas cero de CO2 a la atm&oacute;sfera. El cambio de color pol&iacute;tico en Berl&iacute;n no modifica un &aacute;pice el guion germano sobre la pel&iacute;cula europea: las medidas <em>keynesianas</em> atentan contra el liberalismo y la austeridad por sus billonarios costes que los sufraga Alemania. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso si los tiempos aconsejan actuaciones urgentes y Europa desea tener protagonismo en el pulso geoestrat&eacute;gico entre China y EEUU por el cetro tecnol&oacute;gico mundial, la relocalizaci&oacute;n de sus industrias y el control de centros de suministros de manufacturas y materias primas cr&iacute;ticas que se est&aacute;n configurando a golpe de subsidios, preferentemente, hacia los sectores de las energ&iacute;as renovables y de la innovaci&oacute;n. En un contexto en el que la globalizaci&oacute;n se tambalea hasta poder vislumbrar una fractura<em> </em>de bloques comerciales, uno occidental, bajo la batuta el liderazgo de Washington y otro, oriental, abanderado desde Pek&iacute;n, que Draghi considera clave para entender su urgente y entusiasta consejo de reconversi&oacute;n industrial en la UE.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s por esta convicci&oacute;n, no ha escatimado argumentos para sortear las embestidas de Berl&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De forma preventiva, como esperando la r&eacute;plica germana, precis&oacute; que los recursos dirigidos a la reindustrializaci&oacute;n europea deben llevar aparejadas emisiones de deuda conjuntas (eurobonos), pese a la resistencia alemana. &ldquo;No se enga&ntilde;en a s&iacute; mismos&rdquo;, anticip&oacute; a sus cr&iacute;ticos, porque &ldquo;las inversiones necesitan que todos los mecanismos europeos se activen y que los recursos sean masivos&rdquo;. En caso contrario, &ldquo;el tren de la competitividad con EEUU y China se perder&aacute; definitivamente&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el alma neoliberal de Lindner no admite este recetario intervencionista. Impulsor en el gabinete federal de una rebaja fiscal de 23.000 millones de euros en el IRPF que entrar&iacute;a en vigor en 2026 para mitigar los efectos de la presi&oacute;n inflacionista y sacar a la potencia europea de su estado de hibernaci&oacute;n, e ide&oacute;logo de un presupuesto restringido para 2025 con el que pretende volver a una disciplina de las cuentas p&uacute;blicas que contrasta con los est&iacute;mulos liberados por las naciones de rentas altas y los grandes mercados emergentes a sus industrias, el ministro de Finanzas se ha convertido en digno heredero de Sch&auml;ubel o Theo Waigel.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El descuadre de las cuentas germanas </strong></h2><p class="article-text">
        Aunque los n&uacute;meros sean torticeros. El d&eacute;ficit crecer&aacute; en 20.000 millones de euros en 2025, la deuda en otros 8.000 millones y la recaudaci&oacute;n impositiva dejar&aacute; de ingresar 42.000 millones hasta 2028, seg&uacute;n sus propios c&aacute;lculos oficiales, lo que, a juicio de Lindner, &ldquo;no deja otra opci&oacute;n que el ajuste y el enterramiento de la displicencia presupuestaria&rdquo;. En l&iacute;nea con su postura de 2023 en Europa, donde se erigi&oacute; en adalid del retorno del Pacto de Estabilidad a la UE sin asumir -como prometi&oacute;- lecturas cr&iacute;ticas a la pol&iacute;tica econ&oacute;mica en el colapso crediticio de 2008 y en la Gran Pandemia de 2020. A pesar de los beneficios que las emisiones de deuda colectivas que se establecieron excepcionalmente han ocasionado sobre los despliegues nacionales de los fondos Next Generation o el programa SURE contra el desempleo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El mensaje de Draghi est&aacute; dirigido a despertar a la econom&iacute;a europea&rdquo;, explica Gilles Moec, que ostenta el cargo de economista jefe en el servicio de estudios de la aseguradora AXA. &ldquo;Podemos competir con EEUU y China, sabemos c&oacute;mo hacerlo y su ejecuci&oacute;n est&aacute; en nuestras manos y en nuestras mentes, aunque necesitamos salir del letargo y asumir u poner en liza ideas como las de Draghi&rdquo;. Sobre todo, si el mayor PIB del euro coquetea con la recesi&oacute;n y su industria contin&uacute;a paralizada, mientras Francia e Italia permanecen advertidos de sanci&oacute;n por d&eacute;ficits excesivos.
    </p><p class="article-text">
        La consigna de Draghi de avanzar hacia una mayor integraci&oacute;n presupuestaria en la Uni&oacute;n y que se deje de jugar a la &ldquo;Europa de las dos velocidades&rdquo; es otro claro mensaje a Berl&iacute;n. &ldquo;Es indudable que las recomendaciones de Draghi tienen mucho m&eacute;rito&rdquo; por imponer criterios comunes a pa&iacute;ses como Alemania, aunque su adopci&oacute;n &ldquo;a gran escala tiene escasas posibilidades&rdquo;, asegura Jamie Rush, economista jefe para Europa de Bloomberg Economics. Entre otras razones, porque la Europa del progreso ha perdido el paso ante &ldquo;la influencia de los asuntos dom&eacute;sticos, con movimientos nacional-populistas que no van precisamente en la misma direcci&oacute;n que marca el ex primer ministro italiano&rdquo;, apunta el economista jefe de UniCredit, Marco Valli.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tratamiento para el enfermo econ&oacute;mico europeo</strong></h2><p class="article-text">
        De la misma opini&oacute;n es Marcel Fratzscher, presidente del Instituto DIW, uno de los centros de investigaci&oacute;n econ&oacute;mica de mayor prestigio de Alemania, que llama a la unidad federal entre el gobierno y la oposici&oacute;n m&aacute;s moderada: &ldquo;una notable porci&oacute;n de la competitividad y prosperidad que reclama Draghi tiene que ver con el fortalecimiento de las instituciones europeas y con una mayor integraci&oacute;n del mercado interior&rdquo;, lo que implica &ldquo;menores dosis de nacionalismo&rdquo;, algo que &ldquo;deber&iacute;a tenerse en cuenta en la arena pol&iacute;tica germana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fratzscher rescat&oacute; la advertencia final de Draghi de esta semana: &ldquo;O esto [una reindustrializaci&oacute;n forzosa pero ineludible] o una lenta agon&iacute;a&rdquo;. Al igual que Tanja G&ouml;nner, ex diputada de la CDU y ahora directora del lobby industrial BDI, quien apel&oacute; al consenso entre las fuerzas democr&aacute;ticas y reclam&oacute; una inyecci&oacute;n de inversiones que garanticen la seguridad econ&oacute;mica de Alemania y la UE. Aunque una de las voces disonantes parti&oacute; de su colega Thilo Brodtman, su contraparte en la industria de maquinaria. A su juicio, &ldquo;persisten las dudas de que la conjunci&oacute;n de deudas y el desembolso masivo de fondos p&uacute;blicos en Europa sea la salida de emergencia correcta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Clemens Fuest, m&aacute;ximo dirigente del Instituto Ifo, considera que el diagn&oacute;stico de Draghi &ldquo;es el correcto&rdquo;, y que las objeciones de Lindner son necesarias &ldquo;en estos momentos&rdquo;. Hasta que Berl&iacute;n &ldquo;instaure un plan para espolear el crecimiento y elevar la competitividad con reformas de calado que no precisan de dinero adicional&rdquo; en el mercado laboral y en el impulso a la productividad.
    </p><p class="article-text">
        En el Deutsche Bank, entidad que Draghi ayud&oacute; a sobrevivir tras ser declarada durante un largo lustro por el FMI como entidad de &ldquo;riesgo sist&eacute;mico&rdquo;, anticipa que el verano tampoco protagonizar&aacute; el despegue alem&aacute;n, que las f&aacute;bricas &ldquo;est&aacute;n a&uacute;n sometidas a un proceso de bajas inversiones&rdquo; y que el consumidor sigue &ldquo;esc&eacute;ptico&rdquo; pese a haber aumentado por primera vez en tres a&ntilde;os su poder adquisitivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/draghi-topa-vez-muro-berlin-eurobonos-cheque-reconversion-industrial_1_11652558.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Sep 2024 19:33:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Draghi se topa (otra vez) con el Muro de Berlín por los eurobonos y el cheque de la reconversión industrial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mario Draghi,UE - Unión Europea,Industria,Globalización,Comercio internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El cambio de rumbo económico de China pasa factura al liderazgo de Xi Jinping]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cambio-rumbo-economico-china-pasa-factura-liderazgo-xi-jinping_1_11589931.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c5292cd9-af2e-4130-b14b-216a0392a2a2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El cambio de rumbo económico de China pasa factura al liderazgo de Xi Jinping"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Crisis inmobiliaria, exceso de deuda, colapso del consumo y tensiones comerciales añaden presión a Xi con una economía que, pese a crecer el 4,7% entre abril y junio, navega al menor ritmo en cinco trimestres</p><p class="subtitle">EEUU e India refuerzan su alianza tecnológica y militar frente al adversario común chino
</p></div><p class="article-text">
        Advertir de que la econom&iacute;a china muestra signos de agotamiento con un crecimiento del 4,7% en el segundo trimestre de 2024 parecer&iacute;a un ejercicio de iron&iacute;a. Pero la preocupaci&oacute;n escala en la sociedad y ha puesto a los analistas del mercado y a los observadores internacionales en una misma longitud de onda. La prioridad del presidente del pa&iacute;s, Xi Jinping es la seguridad econ&oacute;mica, el tr&aacute;nsito hacia un modelo productivo de alta calidad que convierta a China en una potencia tecnol&oacute;gica, sostenible e industrial avanzada. Un desaf&iacute;o al que, por otro lado, aspiran sus rivales de rentas altas y emergentes, y que ha dejado a la potencia mundial sin mucha fuerza.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La coyuntura se afana en demostrar problemas que empiezan a ser estructurales, como la crisis inmobiliaria o la aversi&oacute;n al gasto de los consumidores chinos. Por primera vez, los ciudadanos experimentan los duros efectos de una deflaci&oacute;n que empieza a ser pertinaz y se combina con otros factores como la fuga de capitales o el fen&oacute;meno de la sobreproducci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Todo cambio de paradigma tiene sus pertinentes movimientos tel&uacute;ricos. Algunos, dif&iacute;ciles de detectar y solventar. Sobre todo, si est&aacute; sometido a las inclemencias geopol&iacute;ticas en las que Xi act&uacute;a, como no pod&iacute;a ser de otra forma, como agente estelar. Xiaojia Zhi, analista de Credit Agricole en Hong Kong, explicaba recientemente a la agencia Bloomberg la encrucijada en la que parece haber entrado el dirigente chino, sobre todo, ante la pujanza que hasta hace unas semanas mostraba la candidatura de Donald Trump a la presidencia en EEUU. Aunque la irrupci&oacute;n de Kamala Harris ha insuflado grandes esperanzas en el tiempo, el l&iacute;der chino se ha significado por su constante mensaje opositor contra la Administraci&oacute;n Biden. Este escenario &ldquo;ha insuflado en Jinping el deseo de acometer esfuerzos adiciones para impulsar la demanda dom&eacute;stica para contener los riesgos exteriores antes de un hipot&eacute;tico mandato Trump 2.0&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una nota a inversores del economista jefe para China de Pantheon Macroeconomics, Duncan Wrigley, incide en el mensaje que sali&oacute; de la reciente Tercera Sesi&oacute;n Plenaria del XX Comit&eacute; Central del Partido Comunista Chino (PCCh), en la que Xi actu&oacute; como secretario general. En ella, aduce, &ldquo;reforz&oacute; su objetivo de promover la alta tecnolog&iacute;a y la manufactura de calidad industrial como sostenes de un crecimiento sostenido a largo plazo basado en la productividad; sin embargo, no mencion&oacute; ninguna f&oacute;rmula para el despegue del consumo ni de las inversiones de las empresas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las reformas para consolidar el modelo de crecimiento basado en la demanda interna que el propio mandatario chino impuls&oacute; la d&eacute;cada pasada para adoptar el patr&oacute;n de las potencias industrializadas, &ldquo;se han esfumado&rdquo;, al igual que &ldquo;las urgentes pol&iacute;ticas para transformar y revitalizar el mercado inmobiliario&rdquo; y la m&aacute;s estrat&eacute;gica de &ldquo;confeccionar un aut&eacute;ntico estado de bienestar&rdquo; en el pa&iacute;s, matiza Wrigley.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Sobrecapacidad productiva y coyuntura d&eacute;bil</strong></h2><p class="article-text">
        La r&eacute;mora del sector de la vivienda, a punto de entrar en su tercer a&ntilde;o de convulsi&oacute;n tras la crisis y posterior declaraci&oacute;n de quiebra de la promotora Evergrande, sigue trayendo de cabeza a las autoridades econ&oacute;micas. La construcci&oacute;n residencial en las principales ciudades del pa&iacute;s cay&oacute; en junio por decimotercer mes consecutivo, en medio de una confianza d&eacute;bil en la recuperaci&oacute;n y con el quinto trimestre consecutivo de deflaci&oacute;n, un escenario desconocido desde el ingreso del pa&iacute;s en la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) en 2001. Y lo que es peor, explica Raymond Yeung, economista en el Australia &amp; New Zealand Banking Group, las ventas minoristas, las del consumo diario de los hogares, &ldquo;siguen en estado de letargo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pol&iacute;tica focaliza y absorbe los intentos de reestructurar la econom&iacute;a y a&ntilde;ade riesgos sobre las medidas de prevenci&oacute;n, como la preservaci&oacute;n de la estabilidad financiera&rdquo;, dice Jacqueline Rong, de BNP Paribas, para quien una parte substancial de la soluci&oacute;n vendr&iacute;a de la acci&oacute;n combinada de las autoridades econ&oacute;micas, con el despliegue de nuevos est&iacute;mulos fiscales y monetarios, de recortes de tipos. Y pone fecha: &ldquo;Es posible que a lo largo del verano, tras la reuni&oacute;n del Politbur&oacute;, se pueda producir este doble acicate para el dinamismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Chang Shu, economista jefe de Bloomberg Economics Asia, considera que el ritmo del segundo trimestre proyecta una recuperaci&oacute;n m&aacute;s compleja de lo previsto por la insistente desaceleraci&oacute;n del consumo y los servicios en junio, as&iacute; como una producci&oacute;n industrial que, a pesar de su ligera subida, todav&iacute;a se mantiene en niveles hist&oacute;ricamente d&eacute;biles. &ldquo;Su reanimaci&oacute;n -coincide con la analista de BNP Paribas- no ser&aacute; f&aacute;cil sin esteroides fiscales y monetarios&rdquo;. Sobre todo, mientras no se despeje la incertidumbre geopol&iacute;tica interna y exterior.
    </p><p class="article-text">
        Y est&aacute; por ver si ser&aacute; suficiente con el recorte sorpresa de los tipos de inter&eacute;s que aprob&oacute; el Banco Popular de China el pasado 22 de julio. En su primer ajuste en casi un a&ntilde;o, la instituci&oacute;n monetaria china recort&oacute; la tasa aplicada a los pr&eacute;stamos con vencimiento a un a&ntilde;o (referencia para los cr&eacute;ditos al consumo) en diez puntos b&aacute;sicos (pas&oacute; del 3,45% al 3,35%), mientras que la correspondiente a los pr&eacute;stamos a cinco a&ntilde;os (referencia para las hipotecas) se fij&oacute; en el 3,85%, en vez del 3,95%. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los retrasos de las reformas est&aacute;n deteriorando la confianza y dando alas a la incertidumbre&rdquo;, resalta Harry Murphy Cruise, economista de Moody&rsquo;s Analytics. &ldquo;La gran pol&iacute;tica en China sigue pivotando en torno a la seguridad de la econom&iacute;a y el cambio de modelo hacia la innovaci&oacute;n y la industrializaci&oacute;n&rdquo;. Pero la econom&iacute;a &ldquo;est&aacute; en problemas&rdquo; y Xi tiene &ldquo;otras prioridades&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En <em>The Economist</em> inciden en que China tiene un serio problema de sobrecapacidad productiva. Una advertencia que traslad&oacute; a Pek&iacute;n la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, en su &uacute;ltima visita al gigante asi&aacute;tico de la pasada primavera, y que ha recalcado la UE a trav&eacute;s de Ursula von der Leyen ante el propio Xi en Par&iacute;s, durante su visita oficial posterior.
    </p><p class="article-text">
        Washington y Bruselas insisten en que es un asunto estructural y que est&aacute; enfocado sobre todo a su sector manufacturero. Claro que los socios transatl&aacute;nticos han usado este diagn&oacute;stico para justificar sus subidas arancelarias; en especial, hacia sus veh&iacute;culos el&eacute;ctricos, bajo la acusaci&oacute;n de que destruyen puestos de trabajo e industrias nacionales. Aun as&iacute;, las exportaciones de acero chino, la primera de las mercanc&iacute;as a las que Donald Trump impuso tarifas m&aacute;s caras tras llegar a la Casa Blanca, se incrementaron -medidas en toneladas- en m&aacute;s del 28% en el primer trimestre en t&eacute;rminos interanuales y sus ventas de coches el&eacute;ctricos en casi un 24%.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Menos 'start-ups' y unicornios para impulsar la innovaci&oacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        En paralelo, las inquietudes del primer ministro Li Qiang, autoconvertido en arquitecto de este cambio de rumbo econ&oacute;mico, pasan por devolver la confianza perdida a los inversores, que han trasladado flujos de capital importantes desde Hong-Kong a Mumbai este a&ntilde;o, y trasladar su resultado a las firmas chinas que est&aacute;n ralentizando inversiones privadas. Aquellas que surgen de sus flujos de caja, sin el amparo de los billonarios subsidios liberados a sectores estrat&eacute;gicos como el tecnol&oacute;gico, el industrial o el de las energ&iacute;as renovables.
    </p><p class="article-text">
        El propio Xi pregunt&oacute; por la paralizaci&oacute;n en la creaci&oacute;n de <em>start-ups</em> en junio en el Consejo de Estado, para conocer uno de los asuntos coyunturales que m&aacute;s le preocupan: la p&eacute;rdida de peso empresarial y una relativa aversi&oacute;n al riesgo que dijo haber detectado entre los fondos de inversi&oacute;n que operan en China.
    </p><p class="article-text">
        Otro dato que evidencia la veracidad del an&aacute;lisis del presidente chino es el retroceso en el censo de unicornios. Las empresas que superan los 1.000 millones de valoraci&oacute;n sin tener presencia en bolsa llegaron a equipararse a las de EEUU entre 2016 y 2018, m&aacute;s de tres veces las del resto del mundo. En 2024, sin embargo, suponen la mitad que las americanas.
    </p><p class="article-text">
        La relativa par&aacute;lisis de la econom&iacute;a del planeta explica solo en parte un problema con un planteamiento de fondo que perturba el sue&ntilde;o de Xi. El semanario brit&aacute;nico lo explica de forma elocuente: el presidente chino -dec&iacute;a en un reciente an&aacute;lisis- &ldquo;est&aacute; sumamente preocupado por los cisnes negros (crisis inesperadas) y los<em> rinos grises</em> (grandes problemas ignorados)&rdquo;, se&ntilde;ales de que es consciente de la realidad de una econom&iacute;a que no acaba de despegar por s&iacute; misma y que adem&aacute;s crea tensiones para el desarrollo del modelo productivo de alta calidad que desea el presidente.
    </p><p class="article-text">
        El horizonte de prosperidad dibujado por la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, motor de la modernizaci&oacute;n de las industrias manufacturera y de energ&iacute;as renovables, requiere de un &ldquo;elevado desarrollo y cualificaci&oacute;n t&eacute;cnica y cient&iacute;fica&rdquo;, seg&uacute;n el propio presidente chino. Pero para que impulse la productividad y, por ende, la competitividad de la econom&iacute;a, deber&aacute; ser m&aacute;s equilibrada para no caer en una tentaci&oacute;n de autosuficiencia.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo cree la revista oficial del Partido Comunista, <em>Qiushi</em>, que considera que la gesti&oacute;n del gobierno lograr&aacute; alcanzar ese estadio de desarrollo de calidad del que habla el mandatario. Si bien admite dos inconvenientes: uno externo, el voltaje geopol&iacute;tico, que puede quebrar la globalizaci&oacute;n, y otro interno, que implica que el Ejecutivo &ldquo;tendr&aacute; que acertar con los cambios fundamentales sobre las agencias e instituciones econ&oacute;micas y financieras chinas&rdquo;, encargadas de administrar este &ldquo;largo y sinuoso viraje productivo&rdquo;, como lo ha calificado el gobernador del Banco Popular de China, Pan Gongsheng. La autoridad monetaria reconoce que, entretanto, los inversores &ldquo;presionar&aacute;n para encontrar sus ganancias r&aacute;pidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Scott Kennedy, asesor del presidente del Center for Strategic and International Studies (CSIS) en asuntos econ&oacute;micos del gigante asi&aacute;tico, hace un esquema de posibles efectos encadenados. &ldquo;No es cierto que la resoluci&oacute;n del complicado puzle inmobiliario y de los desequilibrios de la econom&iacute;a no sea motivo de tensiones o de preocupaci&oacute;n&rdquo;. Pero en la sociedad china empieza a calar la percepci&oacute;n de que el premier Li Qiang no est&aacute; a la altura de su predecesor, Li Keqiang, muerto de forma s&uacute;bita, y que su n&uacute;mero dos y encargado de la Econom&iacute;a, He Lifeng, &ldquo;est&aacute; mucho menos capacitado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que se han creado dudas sobre su liderazgo para solventar conflictos de intereses entre accionistas, inversores, la autoridad monetaria y poderes f&aacute;cticos como los municipios, altamente endeudados, as&iacute; como con los empresarios y agencias que deber&aacute;n coordinar y lidiar con los sectores productivos estrat&eacute;gicos. Junto a ello, surge la inc&oacute;gnita de si Xi tendr&aacute; que jugar en un tablero de ajedrez global m&aacute;s o menos ben&eacute;volo o agresivo hacia Pek&iacute;n. Todo ello -concluye Kennedy- determinar&aacute; el nivel de &eacute;xitos o fracasos de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y posibles decisiones dr&aacute;sticas, que empezar&iacute;an con el reemplazo del actual gabinete.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/cambio-rumbo-economico-china-pasa-factura-liderazgo-xi-jinping_1_11589931.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 19:17:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El cambio de rumbo económico de China pasa factura al liderazgo de Xi Jinping]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Xi Jinping,Geopolítica,Globalización,Comercio internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran reto europeo: cómo reinventar su sistema productivo para lograr la seguridad económica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gran-reto-europeo-reinventar-sistema-productivo-lograr-seguridad-economica_1_11589578.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8bd3a648-ce2f-410c-b0f4-f4c0f033c6e3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran reto europeo: cómo reinventar su sistema productivo para lograr la seguridad económica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Reconvertir la UE en un espacio altamente productivo y competitivo, como aconsejan los ex italianos Mario Draghi y Enrico Letta, exige seguridad económica, pero ¿cómo abordar esta desescalada en un mundo con elevada tensión geopolítica y financiera?  </p><p class="subtitle">Europa gana el pulso competitivo a EEUU por el capital tecnológico en energías renovables
</p></div><p class="article-text">
        Reconfigurar la econom&iacute;a europea puede llevar al mercado interior a la hegemon&iacute;a tecnol&oacute;gica y la vanguardia sostenible del planeta o le puede hacer caer en <em>El Mito de S&iacute;sifo,</em> de Albert Camus: condenar a su vetusto modelo productivo a empujar un pe&ntilde;asco hasta la cima de una gigantesca monta&ntilde;a para volver a caer rodando hasta el valle, y emprender eternamente este esfuerzo en vano. Es el dilema al que parece enfrentarse el mayor bloque comercial del mundo en su denodado intento de abordar la reducci&oacute;n de riesgos en un orden global mutante y cada vez m&aacute;s geopol&iacute;tica y financieramente peligroso.
    </p><p class="article-text">
        No es un examen exclusivo para el Viejo Continente. Ni siquiera una rev&aacute;lida m&aacute;s en su desaf&iacute;o constante de modernizar su estructura econ&oacute;mica. En esta tarea est&aacute;n la totalidad de potencias de rentas altas, mercados emergentes y el Sur Global y sus pa&iacute;ses en desarrollo. Pero la empresa es may&uacute;scula: como advierte Juan Pisani-Ferry, analista del Instituto Bruegel, la f&oacute;rmula para aminorar los riesgos se enfrenta al dilema de configurar un espacio de seguridad econ&oacute;mica en un mundo altamente dependiente en el que, para m&aacute;s inri, se ha instalado la amenaza seria de una fragmentaci&oacute;n -decopling- de los mercados globales. O, dicho de otro modo: &ldquo;Se trata de difuminar los peligros externos sin renunciar a los beneficios del comercio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El <em>paper </em>de este think tank europe&iacute;sta plantea &ldquo;robustecer&rdquo; la agenda de reformas estructurales bajo el segundo mandato de Ursula Von der Leyen en la Comisi&oacute;n Europea y la reci&eacute;n inaugurada legislatura en la Euroc&aacute;mara para atender a los shocks geopol&iacute;ticos y econ&oacute;micos y reevaluar los par&aacute;metros de seguridad productiva del mercado interior tras la sucesi&oacute;n de factores adversos: las disrupciones en las cadenas de valor desde la Gran Pandemia, la escalada de precio y el colapso de abastecimiento energ&eacute;tico que provoc&oacute; la invasi&oacute;n rusa de Ucrania o la &ldquo;coacci&oacute;n&rdquo; de China que se ha asumido como &ldquo;amenaza&rdquo; en la renovada acci&oacute;n geoestrat&eacute;gica de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Pisani-Ferry ilustra este planteamiento a partir de una premisa esencial: potenciar el comercio europeo, minimizando las vulnerabilidades procedentes de espacios ajenos al mercado interior. Esto exige identificar las mercanc&iacute;as, servicios, capitales y materias primas proclives a desestabilizar su tejido empresarial e industrial y, a partir de esa lista, emprender un proceso de reducci&oacute;n de sus importaciones sustituy&eacute;ndolas y diversific&aacute;ndolas con fabricantes y distribuidores europeos o exteriores que ofrezcan garant&iacute;as de abastecimiento, dice junto a sus colegas Jeromin Zettelmeyer y Beatrice Weder.
    </p><p class="article-text">
        La tesis de este centro de investigaci&oacute;n tambi&eacute;n la respalda el Fondo Monetario Internacional (FMI). Solo que su n&uacute;mero dos, Gita Gopinath, plantea este cambio de paradigma como una &ldquo;rebeli&oacute;n contra la libertad de tr&aacute;nsito comercial de la globalizaci&oacute;n&rdquo; en nombre de las alianzas entre pa&iacute;ses amigos (<em>friendshoring</em>), de la necesaria distensi&oacute;n de riesgos (<em>de-risking</em>) y de la obligada restauraci&oacute;n de las garant&iacute;as de abastecimiento (<em>self-reliance</em>). Pero estos son a&ntilde;os en los que vivimos peligrosamente, aduce la subdirectora gerente del Fondo, casi a modo de disculpas vagamente justificadas: &ldquo;Estamos en un punto de regresi&oacute;n&rdquo;, a partir del cual, se asume con normalidad la subida de aranceles sobre un n&uacute;mero cada vez m&aacute;s nutrido de mercanc&iacute;as, escribe en Foreign Policy.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Aceptar&aacute; Europa participar en el proteccionismo global?</h2><p class="article-text">
        De alguna manera, los analistas de Bruegel consideran inevitable aceptar este juego en el que el objetivo es configurar lo antes posible &ldquo;ecosistemas genuinamente europeos en sectores estrat&eacute;gicos como el sanitario, energ&eacute;tico, tecnol&oacute;gico, industrial o el aeroespacial&rdquo;. Adem&aacute;s de abordar con ellos el nuevo salto digital de la Inteligencia Artificial (IA) generativa y el Big Data y acelerar la transici&oacute;n energ&eacute;tica para abanderar las emisiones netas cero de CO2 en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Solo as&iacute; se podr&aacute;n afrontar las &ldquo;impredecibles naturalezas de las relaciones econ&oacute;micas globales y la virulencia de impactos exteriores que se propagan por varios canales, no solo las compras y las ventas comerciales a otros mercados, sino los activos internacionales o veh&iacute;culos financieros que complicar&iacute;an todav&iacute;a m&aacute;s esta estrategia&rdquo;, afirma Pisani-Ferry.
    </p><p class="article-text">
        En su opini&oacute;n, la seguridad econ&oacute;mica &ldquo;no solo deber&iacute;a focalizarse en la diversificaci&oacute;n de las importaciones&rdquo;, con un ranking selectivo de categor&iacute;as de productos que pueden causar da&ntilde;o en casos de interrupciones de las cadenas de valor, sino &ldquo;en potenciar la capacidad de resiliencia&rdquo; con mayores dosis de integraci&oacute;n del mercado interior, y &ldquo;establecer mecanismos de disuasi&oacute;n&rdquo; ante el descontado aumento de los conflictos comerciales, que ser&aacute;n cada vez m&aacute;s &ldquo;cr&oacute;nicos y severos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los tres autores del estudio, el Instrumento Anti-Coerci&oacute;n impulsado por Bruselas en 2023 como herramienta de disuasi&oacute;n y, en &uacute;ltima instancia, de adopci&oacute;n de respuestas para defender los intereses de la UE, &ldquo;va en la direcci&oacute;n adecuada&rdquo;. Aunque debe completarse con medidas adicionales que incluyan estrategias proactivas para &ldquo;detener o responder ante las amenazas econ&oacute;micas&rdquo; y acelerar la diversificaci&oacute;n y la protecci&oacute;n productiva por &ldquo;seguridad nacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, creen prioritario evaluar el grado de dependencia comercial, seleccionar todas las cadenas de valor vulnerables, redefinir las pol&iacute;ticas comerciales con objetivos y est&aacute;ndares socio-econ&oacute;micos, laborales y tecnol&oacute;gicos que incorporar al amplio espectro de acuerdos de libre comercio, y transformar el mercado interior. Bajo un &ldquo;doble enfoque&rdquo;: como escudo frente a disrupciones productivas y como salvaguardia de los estados de bienestar.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello, sin abandonar la cooperaci&oacute;n y el multilateralismo del comercio ni sus reglas de juego universales. &ldquo;A pesar del da&ntilde;o sufrido por la OMC [Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio] en los &uacute;ltimos decenios, sigue siendo una instituci&oacute;n respetada y un proceso de <em>de-risking</em> agresivo deteriorar&iacute;a el comercio europeo e impondr&iacute;a subsidios y reacciones de proteccionismo frente a sus competidores en el exterior&rdquo;, a&ntilde;aden.
    </p><h2 class="article-text">Especial protecci&oacute;n comercial&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, &iquest;qu&eacute; productos y servicios deber&iacute;an considerarse de riesgo sist&eacute;mico? Isabelle Mejean, del Centre for Economic Policy Research (CEPR) brit&aacute;nico, y Pierre Rousseaux, de la Ecole Polytechnique ENSAE y la Paris School of Economics, esbozan varias categor&iacute;as de bienes que necesitar&iacute;an estar a resguardo en el mercado interior.
    </p><p class="article-text">
        En primer t&eacute;rmino, los de &ldquo;relaci&oacute;n de suma adherencia&rdquo;, es decir, los de trayectoria importadora prolongada y generalmente de un cliente preferencial, que han ca&iacute;do de 378 a 105, pero que se podr&iacute;an reducir hasta 49 si se aplicara un ajuste del 75%; incluso m&aacute;s, hasta dejarlos solo en 21, si se impusieran criterios de riesgo productivo o de suministro con altos costes econ&oacute;micos. En esta terna, la mayor&iacute;a -12, en concreto- proceden de China.
    </p><p class="article-text">
        Si bien hay otro bloque altamente sensible &ldquo;de productos cr&iacute;ticos&rdquo; que, en caso de insuficientes garant&iacute;as de suministro, &ldquo;acarrear&iacute;an consecuencias no solo econ&oacute;micas sino tambi&eacute;n humanas severas&rdquo;. Mejean y Rousseaux a&ntilde;aden en este listado hasta 19 productos farmac&eacute;uticos, de cuya par&aacute;lisis en el suministro depender&iacute;an tratamientos terap&eacute;uticos punteros, de alta sofisticaci&oacute;n y dif&iacute;cilmente sustituibles. U otros tecnol&oacute;gicamente avanzados y necesarios para suprimir la huella de carbono. Adem&aacute;s de materias primas estrat&eacute;gicas, como las tierras raras. Todos ellos, con la vitola de &ldquo;riesgo elevado&rdquo;, y muchos con la etiqueta Made in China, seg&uacute;n sus trabajos de campo sobre dependencia importadora europea.
    </p><p class="article-text">
        Estos investigadores citan en este listado a &ldquo;la mayor&iacute;a de los componentes&rdquo; de paneles solares, bater&iacute;as y las t&eacute;cnicas de innovaci&oacute;n avanzada en el segmento del hidr&oacute;geno. Adem&aacute;s de todos los minerales met&aacute;licos imprescindibles para la fabricaci&oacute;n de chips y otros bienes industriales y electr&oacute;nicos para el sector de la alta tecnolog&iacute;a. Entre 2015 y 2019, el &iacute;ndice de concentraci&oacute;n de estas importaciones en Europa adquiri&oacute; un nivel de dependencia tal que &ldquo;ha debilitado su influencia internacional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Thea Bauer, abogada asociada al bufete Dentons en Alemania, defiende en un post de la revista de Oxford Business Law la propuesta de la Comisi&oacute;n en la denominada Ley de Materias Primas Cr&iacute;ticas de la EU (CRMA, por sus siglas en ingl&eacute;s), que atiende las directrices y obligaciones sobre las cadenas de valor europeas. Una norma que deber&iacute;a implantarse lo antes posible en los ordenamientos jur&iacute;dicos nacionales porque contiene -aclara- requerimientos para que las empresas e industrias comunitarias &ldquo;est&eacute;n mejor preparadas ante supuestos de ruptura de sus estructuras productivas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La propuesta cita entre las manufacturas m&aacute;s sensibles las bater&iacute;as de almacenamiento energ&eacute;tico y movilidad el&eacute;ctrica; equipamiento para la producci&oacute;n de hidr&oacute;geno, para generaci&oacute;n el&eacute;ctrica renovable, componentes para m&oacute;viles, aviones civiles y militares y motores de tracci&oacute;n, bienes de alta tecnolog&iacute;a industrial, rob&oacute;tica, drones, lanzaderas de cohetes, sat&eacute;lites y, por supuesto, chips avanzados.
    </p><h2 class="article-text">En defensa de Draghi y Letta</h2><p class="article-text">
        En este contexto, Georg Zachmann y Ben McWilliams, de Bruegel, valoran positivamente los dos informes encargados por Von der Leyen a los ex primeros ministros italianos Mario Draghi y Enrico Letta para analizar la r&eacute;mora de productividad y competitividad de la UE y dibujar una hoja de ruta para acomodar su econom&iacute;a a la nueva Guerra Fr&iacute;a. Ambos documentos destacan su apuesta por el recetario keynesiano con dosis de intervencionismo para no perder m&uacute;sculo en el orden global. Draghi desglosa las causas de la p&eacute;rdida de dinamismo y de atractivo productivo del mercado interior y Letta describe la agenda estrat&eacute;gica que deber&iacute;a de ponerse en liza en el pr&oacute;ximo lustro, hasta 2029.
    </p><p class="article-text">
        Su conclusi&oacute;n es que el mercado interior &ldquo;sigue siendo el principal activo&rdquo; de la UE. Pero debe reinventarse, resetear sus din&aacute;micas. A juicio de Letta, la prioridad es &ldquo;alcanzar un mayor grado de integraci&oacute;n de su sector energ&eacute;tico&rdquo;, con objeto de que se desarrolle &ldquo;una transici&oacute;n verde, digital y de comercio justo&rdquo;. Con suficiente almacenamiento de energ&iacute;a y &ldquo;subsidiando&rdquo;, por ejemplo, las plantas de hidr&oacute;geno como ha hecho Alemania y &ldquo;elevando los fondos europeos de proyectos transfronterizos de fuentes renovables&rdquo;, lo que redundar&iacute;a en &ldquo;menores costes energ&eacute;ticos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los instrumentos para lograrlo, recomiendan una Agencia de Energ&iacute;a Limpia que permita y certifique la adecuada gesti&oacute;n de estos fondos, la imposici&oacute;n de un gravamen por el uso del carb&oacute;n, y espolear la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica que sustenta la revoluci&oacute;n industrial verde. En Bruegel piensan que las propuestas de Draghi y de Letta son las piedras angulares para &ldquo;revitalizar una agenda estancada&rdquo;, devolver los &iacute;ndices de productividad y competitividad a la Uni&oacute;n y &ldquo;aplicar una pol&iacute;tica econ&oacute;mica que se adec&uacute;e a las complejidades de la econom&iacute;a global&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/gran-reto-europeo-reinventar-sistema-productivo-lograr-seguridad-economica_1_11589578.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Aug 2024 20:10:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gran reto europeo: cómo reinventar su sistema productivo para lograr la seguridad económica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Comercio internacional,Globalización,China]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estados Unidos y Europa levantan muros arancelarios contra las mercancías chinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estados-unidos-europa-levantan-muros-arancelarios-mercancias-chinas_1_11375866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e0adefd-001a-42b3-bfb8-e1a9ab54df61_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estados Unidos y Europa levantan muros arancelarios contra las mercancías chinas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> 
La Casa Blanca ha elevado sus tarifas a un amplio espectro de mercancías chinas -coches eléctricos y baterías, minerales raros y chips-, que se ajustan al pulso electoral Biden-Trump. En paralelo, Europa ultima nuevas escalas arancelarias para proteger su industria automotriz  </p><p class="subtitle">China rearma su economía para tratar de dominar el orden mundial
</p></div><p class="article-text">
        La suerte est&aacute; echada. Que la globalizaci&oacute;n sobreviva tal y como fue concebida en 1995, cuando la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) recibi&oacute; su acta de nacimiento parece una quimera. La nueva Guerra Fr&iacute;a, el t&eacute;rmino que se ha acu&ntilde;ado desde que la Administraci&oacute;n Trump iniciase las hostilidades arancelarias hacia China y desempolvara el proteccionismo, ha lesionado la libertad de circulaci&oacute;n de bienes, servicios y capitales y descubierto el riesgo de una fragmentaci&oacute;n de mercados.
    </p><p class="article-text">
        La Gran Pandemia pareci&oacute; apaciguar los &aacute;nimos, pero solo fue una tregua. La espiral del precio de la energ&iacute;a que anticip&oacute; la guerra de Ucrania y el estallido geopol&iacute;tico posterior alumbraron el <em>tsunami</em> sobre la globalizaci&oacute;n con una ruptura brusca de las placas continentales, la occidental, abanderada por Washington, y la oriental, liderada desde Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Estados Unidos y la UE llevan varios meses sondeando a empresas de automoci&oacute;n, aeroespaciales, tecnol&oacute;gicas y de defensa acerca de las carencias de sus cadenas de valor y sus demandas reales de componentes para elevar sus ayudas a las manufacturas de circuitos integrados. El cheque global de subsidios a los chips aumenta sin remedio a uno y otro lado del Atl&aacute;ntico y en China y otros mercados suministradores
    </p><p class="article-text">
        La Casa Blanca ya no disimula. M&aacute;s all&aacute; de la batalla ideol&oacute;gica entre republicanos y dem&oacute;cratas, ha declarado a China interlocutor <em>non grato</em>. La Administraci&oacute;n Biden cada vez oculta menos su deseo de que suceda el <em>decoupling</em>. El Bidenomics o pol&iacute;tica del Tesoro americano cargada con billonarios recursos en infraestructuras, escudos anti-inflacionistas y subsidios a la repatriaci&oacute;n de f&aacute;bricas y a las energ&iacute;as renovables, deja suficientes rastros de este alejamiento de China.
    </p><p class="article-text">
        Los controles al sector exterior estadounidense, los vetos a las transferencias tecnol&oacute;gicas y a la venta de semiconductores o las carreras competitivas por la inteligencia artificial y el veh&iacute;culo el&eacute;ctrico lanzadas por Biden desde finales de 2022 han dado otra vuelta de tuerca esta semana a la tensa relaci&oacute;n bilateral con China. Se han aprobado ascensos arancelarios de especial calibre, muy por encima de los decretados por Trump en su declaraci&oacute;n de guerra comercial a Pek&iacute;n. El l&iacute;der dem&oacute;crata decidi&oacute; cuadruplicar las tarifas de entrada a los coches el&eacute;ctricos <em>made in China</em>, que pasar&aacute;n del 27,5% al 102,5% ya este a&ntilde;o, con objeto de &ldquo;proteger a los estadounidenses de las pr&aacute;cticas desleales&rdquo; del <em>gigante asi&aacute;tico</em>, que inunda los mercados de &ldquo;mercanc&iacute;as baratas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero su batalla bilateral no se queda en este segmento productivo. Washington tambi&eacute;n duplica la tasa sobre los chips, desde el 25% actual hasta el 50%, con entrada en vigor en 2025. En este caso, para impulsar, incluso con m&aacute;s subsidios, a una industria vital para espolear la innovaci&oacute;n y la transici&oacute;n energ&eacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, y como tercer gran r&uacute;brica, Washington ha encarecido las tarifas sobre los minerales raros -o cr&iacute;ticos, por su codiciado valor productivo- como el escandio o el itrio, de componentes qu&iacute;micos, u otros met&aacute;licos como el grafito, que tendr&aacute;n que pagar un arancel del 25% en 2026. Al igual que las bater&iacute;as de litio para veh&iacute;culos el&eacute;ctricos y todos sus materiales de fabricaci&oacute;n, que saltan desde el 7,5% al 25%, o las placas solares que tambi&eacute;n se duplican -hasta el 50%-; en ambos casos, ya en este ejercicio.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Medidas contra el dumping comercial chino  </strong></h3><p class="article-text">
        En total, la factura del protectorado comercial americano contra China asciende 18.000 millones de d&oacute;lares, aunque podr&iacute;a tener da&ntilde;os colaterales. Fuentes familiarizadas con la nueva regulaci&oacute;n de EEUU admitieron a <em>Bloomberg</em> que las medidas podr&iacute;an abarcar un pacto bipartidista en el Congreso para &ldquo;incrementar todav&iacute;a m&aacute;s los fondos&rdquo; de ayuda del plan de infraestructuras y de la Chips and Science Act. El duelo por la presidencia entre Biden y Trump no augura un clima de tranquilidad con China en 2024.
    </p><p class="article-text">
        Ni tampoco una relajaci&oacute;n de la dial&eacute;ctica diplom&aacute;tica. Katherine Tai, la representante Comercial de EEUU, describi&oacute; la maniobra de Washington como &ldquo;necesaria para frenar los actos da&ntilde;inos de transferencia tecnol&oacute;gica, la intrusi&oacute;n y el robo cibern&eacute;tico&rdquo; a empresas americanas por parte de Pek&iacute;n. Desde China, su Ministerio de Comercio proclam&oacute; su &ldquo;m&aacute;s en&eacute;rgica oposici&oacute;n a este ataque tarifario&rdquo; que calific&oacute; de &ldquo;manipulaci&oacute;n pol&iacute;tica que va en la direcci&oacute;n equivocada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Anatol Lieven, director del programa Eurasia del Quincy Institute for Responsible Statecraft, cree que &ldquo;nadie est&aacute; compitiendo con EEUU&rdquo; y que el peligro de que la Casa Blanca &ldquo;pierda su poder hegem&oacute;nico es fruto de un mal c&aacute;lculo geoestrat&eacute;gico, aunque demasiado serio como para que Washington d&eacute; marcha atr&aacute;s&rdquo;. En su opini&oacute;n, la Administraci&oacute;n Biden &ldquo;deber&iacute;a considerar una retirada t&aacute;ctica&rdquo;, una teor&iacute;a que suscribe Shuli Ren, ex asesora de inversiones en una tribuna de opini&oacute;n en <em>Bloomberg</em> con una pregunta ret&oacute;rica clave: &ldquo;por qu&eacute; los americanos manifiestan un enfado tan rotundo con China cuando su rival muestra calma en medio de la primera tempestad econ&oacute;mica por la que atraviesa en cuatro d&eacute;cadas&rdquo;. Quiz&aacute;s porque EEUU ha entrado en una fase electoral altamente crispada, responde.
    </p><p class="article-text">
        El encarecimiento de aranceles que se producir&aacute;n entre 2024 y 2026 supera la declaraci&oacute;n de intenciones de Trump en campa&ntilde;a, donde ha planteado un gravamen &uacute;nico, del 60%, para todos los bienes chinos, lo que, a juicio del National Economic Council de la Casa Blanca, obstruir&iacute;a las demandas productivas de ciertos sectores americanos.
    </p><p class="article-text">
        Lael Brainard, su directora, fue tajante al establecer en este punto la l&iacute;nea divisoria que separa la estrategia de Biden de la de su rival republicano: &ldquo;China es demasiado grande para que se le aplique una regla est&aacute;ndar&rdquo;. La carta habitual que juega la diplomacia comercial china es la de sus empresas exteriores, que &ldquo;siempre han sido capaces de potenciar su dinamismo econ&oacute;mico, al margen de los capitales sostenidos que les llegaban del extranjero&rdquo;, puntualiz&oacute; Brainard. A diferencia de otros tiempos, en la actualidad, Pek&iacute;n &ldquo;se ha topado de repente con un exceso de capacidad en un momento en el que precisa estimular su actividad y en el que los mercados globales ya no est&aacute;n dispuestos a pasar por alto sus pr&aacute;cticas da&ntilde;inas con dumping de precios&rdquo;, a&ntilde;adi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a de Brainard es la que defendi&oacute; Janet Yellen en su reciente viaje al <em>gigante asi&aacute;tico</em> en el que reclam&oacute; al presidente  Xi Jinping que cuide la globalizaci&oacute;n y favorezca el di&aacute;logo bilateral con EEUU.
    </p><p class="article-text">
        En t&eacute;rminos parecidos se empieza a pronunciar Europa, donde la todav&iacute;a m&aacute;s cercana visita del jefe del Estado chino al Viejo Continente eligi&oacute; tres destinos paradigm&aacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, Hungr&iacute;a -&uacute;nico socio de la UE vinculado a la Ruta de la Seda tras la salida de Italia- a la que Xi se&ntilde;al&oacute; como &ldquo;el modelo de la relaci&oacute;n econ&oacute;mica&rdquo; que busca Pek&iacute;n con Europa. Adem&aacute;s de ser el mercado en el que emporio de los veh&iacute;culos el&eacute;ctricos chino, BYD, construir&aacute; su primera f&aacute;brica en Europa por su fidelidad pol&iacute;tica hacia Pek&iacute;n y su hub de bater&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por otro, Serbia, naci&oacute;n con la que Pek&iacute;n acaba de sellar un pacto de libre comercio que operar&aacute; desde julio y otro financiero para usar el yuan como moneda de intercambio y elevar su peso en las reservas de divisas de su banco central. Serbia negocia su acceso al club comunitario europeo.
    </p><p class="article-text">
        Y, finalmente, Francia, donde su presidente Enmanuel Macron le afe&oacute; las conexiones chinas con Vladimir Putin y su apoyo a la &ldquo;m&aacute;quina de guerra rusa&rdquo;. Macron le traslad&oacute; su pleno respaldo a la investigaci&oacute;n que la UE ha emprendido contra la importaci&oacute;n de veh&iacute;culos el&eacute;ctricos chinos y a que Bruselas resetee su estrategia bilateral con China.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El veh&iacute;culo el&eacute;ctrico irrumpe como conflicto de intereses</strong></h3><p class="article-text">
        Macron, de hecho, aludi&oacute; a la tesis de Yellen. El presidente galo utiliz&oacute; el t&eacute;rmino <em>aggiornamento</em> -actualizaci&oacute;n, en italiano- en una entrevista en <em>La Tribune Dimanche</em> anterior a su recepci&oacute;n a Xi, en la que incidi&oacute; en que el &ldquo;sobreabastecimiento&rdquo; mercantil del <em>gigante asi&aacute;tico</em> &ldquo;est&aacute; invadiendo numerosos sectores productivos neur&aacute;lgicos de la UE&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por si fuera poco, se han sucedido en Europa las acusaciones de espionaje y ciberataques del estado chino, con cruce de cr&iacute;ticas por los billonarios subsidios que ambas potencias comerciales est&aacute;n desplegando a sus industrias. Si bien el jefe del Estado galo enfatiz&oacute; su deseo de mantener &ldquo;cooperaciones fluidas&rdquo; en &aacute;reas como la transici&oacute;n energ&eacute;tica o la seguridad de las cadenas de valor y log&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        De igual forma que la sombra de China como ariete de la divisi&oacute;n en la UE volvi&oacute; a resurgir a lo largo de su visita a Europa, donde se le sit&uacute;a en consonancia con los intereses geoestrat&eacute;gicos de Putin. El viaje del l&iacute;der chino &ldquo;ha sido uno de los intentos m&aacute;s agresivos de fomentar rencillas y ciza&ntilde;a en el espacio comunitario y en la OTAN&rdquo;, afirma Evan Medeiros, ex director de Asuntos Asi&aacute;ticos del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU quien enfatiza que Pek&iacute;n no quiere acordar con Bruselas, &ldquo;sino minar su autoridad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Solo unas semanas antes de que la UE imponga sanciones y eleve los aranceles al coche el&eacute;ctrico y las bater&iacute;as chinas tras nueve meses de instrucci&oacute;n por parte del comisario de Comercio Valdis Dombrovskis. A la vez se han intensificado las presiones de Bruselas sobre sus socios para sacar a Huawei del negocio del 5G.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hay voces que piden cautela a EEUU y Europa. Andrei Lungu, del Study of the Asia-Pacific (RISAP), cree que los aliados atl&aacute;nticos han elegido &ldquo;el momento inadecuado&rdquo; para cargar contra China porque este &ldquo;aumento brutal de tarifas&rdquo; va a incentivar las interferencias de Pek&iacute;n. La <em>n&uacute;mero dos</em> del FMI, Gita Gopinath, ha calculado que  &ldquo;las tensiones entre ambas superpotencias y la precipitaci&oacute;n hacia una Guerra Fr&iacute;a comercial con escalada de sus amenazas geopol&iacute;ticas restar&iacute;a, dependiendo de su gravedad, hasta un 7% al PIB global&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/estados-unidos-europa-levantan-muros-arancelarios-mercancias-chinas_1_11375866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2024 20:51:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estados Unidos y Europa levantan muros arancelarios contra las mercancías chinas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[China,Estados Unidos,UE - Unión Europea,Comercio internacional,Globalización,Coches eléctricos,Chips]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Draghi acude [otra vez] al rescate de Europa con el viejo recetario keynesiano]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/draghi-acude-vez-rescate-europa-viejo-recetario-keynesiano_129_11267898.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b2ae1bd1-4579-40ee-b54e-826f25215804_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Draghi acude [otra vez] al rescate de Europa con el viejo recetario keynesiano"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pérdida de competitividad europea se ha agravado por una doble pinza -el fin de la energía barata rusa y el retroceso comercial con China- además del riesgo latente del muro arancelario que levantaría Donald Trump en caso de victoria en las urnas. Mario Draghi cree que este triple shock, una probable quiebra de la globalización y el ‘tsunami’ geopolítico obligan a la UE a aplicar un fuerte intervencionismo </p></div><p class="article-text">
        Dicen sus correligionarios y sus m&aacute;s f&eacute;rreos defensores que Mario Draghi est&aacute; en posesi&oacute;n de ciertas dotes redentoras. Quiz&aacute;s sea as&iacute;, porque al ex presidente del BCE, cargo al que accedi&oacute; desde la c&uacute;pula ejecutiva de Goldman Sachs, y ex primer ministro italiano de consenso en el ajetreado contexto pol&iacute;tico transalpino, se le podr&iacute;a adjudicar al menos cuatro decisiones liberadoras en otros tantos episodios europeos casi apocal&iacute;pticos.
    </p><p class="article-text">
        El de mayor enjundia fue su famoso alegato de 2012 en defensa del euro, durante la crisis de la deuda, con su valor cambiario en ca&iacute;da libre, mediante el que alert&oacute; que el Banco Central Europeo (BCE), que presid&iacute;a, &ldquo;har&iacute;a todo lo posible por preservar&rdquo; la uni&oacute;n monetaria. Dej&oacute; una frase lapidaria: &ldquo;y cr&eacute;anme, ser&aacute; suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un decenio despu&eacute;s, el euro sobrevive sin respiraci&oacute;n asistida como rival del d&oacute;lar. Con posterioridad, en el tramo final de su doble mandato en la autoridad monetaria, se sac&oacute; de la chistera el apoyo al eurobono y a la <em>mutualizaci&oacute;n</em> de la deuda como objetivos irrenunciables de integraci&oacute;n entre los socios del euro; alej&oacute; a Italia de la espiral recesiva y a la UE de la Gran Pandemia con su respaldo a los fondos Next Generation y pertrech&oacute;, junto a la que durante a&ntilde;os fue su hom&oacute;loga en la Fed, Janet Yellen -ahora, secretaria del Tesoro en la Administraci&oacute;n Biden- las sanciones occidentales contra Rusia por su invasi&oacute;n de Ucrania. Las otras tres picas de su p&oacute;ker de mano.
    </p><p class="article-text">
        No es que sus jugadas hayan tenido un &eacute;xito rotundo. Pero todas ellas guardan un denominador com&uacute;n: han apostado por la heterodoxia, ese virus antiliberal que tanto molest&oacute; a la Alemania de la canciller Angela Merkel y que pone en duda las supuestas leyes del mercado.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, Draghi tiene una nueva encomienda. El Ecofin le ha asignado la tarea de perfilar una hoja de ruta que restaure la competitividad del club europeo. Tendr&aacute; hasta junio para reflexionar, si bien ya desvel&oacute; a los ministros de Hacienda varias de sus l&iacute;neas maestras. El ex presidente del BCE resalt&oacute; que &ldquo;la UE debe liberar enormes cantidades de dinero&rdquo; si quiere superar su brecha de prosperidad, dejando cargas de profundidad que no agradan a la escuela neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        Draghi reconoce que la UE ha dejado de ser productiva y competitiva. Al menos, tanto como EEUU, China o algunas otras latitudes industrializadas y emergentes. Tampoco cree que sea algo coyuntural o pasajero, sino m&aacute;s bien estructural y con desaf&iacute;os trascendentales.
    </p><p class="article-text">
        La receta contra todos estos espasmos -resalta Draghi- es la vuelta a las tesis <em>keynesianas</em>, como ha hecho la Administraci&oacute;n de Joe Biden con su <em>reindustrializaci&oacute;n verde</em>, catapultada por la Inflation Reduction Act (IRA) y sus 465.000 millones de d&oacute;lares, o sus relocalizaciones de centros fabriles de semiconductores que impulsa Chips and Science Act y sus 280.000 millones. Y el que acaba de reincorporar Xi Jinping con un ideario modernizador con el que China busca asaltar el liderazgo tecnol&oacute;gico y econ&oacute;mico estadounidense. Gran parte de los recursos chinos para devolver su PIB a crecimiento anuales del 5% del PIB se dirigir&aacute;n a propulsar sus industrias.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La triple entente de Rusia, China y EEUU asedia a Europa </strong></h3><p class="article-text">
        Ambas superpotencias desean liderar las manufacturas y controlar sus abastecimientos. Draghi entiende que Europa no puede perder el paso. De ah&iacute; que apele a &ldquo;componentes rompedores&rdquo; como las ayudas a sectores y empresas, la relajaci&oacute;n de las normas de competencia y un cors&eacute; m&aacute;s flexible para gestionar la inflaci&oacute;n. Todo enfocado a acelerar la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la revoluci&oacute;n digital con inversiones verdes y en innovaci&oacute;n y regulaciones encauzadas al beneficio social y la creaci&oacute;n de prosperidad, matiza.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, esta singladura exige &ldquo;acciones m&aacute;s concertadas&rdquo; entre estamentos independientes como los bancos centrales o las autoridades del mercado interior -cuya remodelaci&oacute;n ha sido encargada por Bruselas a otro primer ministro italiano, Enrico Letta- e inculcar mayores ratios productivos con los que abordar virajes de rumbo como el de una hipot&eacute;tica fragmentaci&oacute;n en bloques del mercado global. Tambi&eacute;n con capacidad de atender retos geopol&iacute;ticos como la Defensa europea, que dise&ntilde;ar&aacute; el ex presidente liberal de Finlandia, Sauli Niinisto, .
    </p><p class="article-text">
        El tridente Draghi-Letta-Niinisto ha sido bendecido por Ursula vor der Leyen, que ha mostrado su disposici&oacute;n a poner en liza sus postulados si renueva su presidencia en la Comisi&oacute;n Europea tras las elecciones europarlamentarias de junio. Draghi ha aprovechado la ocasi&oacute;n para abrir la Caja de Pandora y anticipar un futuro rupturista. &ldquo;Se precisa una pol&iacute;tica monetaria el&aacute;stica&rdquo; que a&ntilde;ada m&aacute;s le&ntilde;a a su contrapoder, las herramientas fiscales, desde las que inyectar est&iacute;mulos, recursos y medidas intervencionistas, enfatiza.
    </p><p class="article-text">
        Las palabras del dirigente italiano no han surgido por generaci&oacute;n espont&aacute;nea. M&aacute;s bien, las ha emitido en un instante id&oacute;neo porque explican  el origen de la actual recesi&oacute;n alemana. La locomotora europea se ha bloqueado. El cierre de la espita energ&eacute;tica rusa -barata y directa-, su anemia vendedora a China -su gran destino exterior fuera de la UE- y la reindustrializaci&oacute;n estadounidense, que ha frenado la pasarela trasatl&aacute;ntica de productos <em>made in Germany</em>. Los tres detonantes del par&oacute;n competitivo europeo y que han propiciado el frenazo industrial germano que, para sus prestigiosos institutos Ifo, ZEW o el Deutsche Bank: &ldquo;Va a perdurar en el tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Europa est&aacute; en medio de una tormenta de competitividad&rdquo;, resalta Isabel Schnabel, consejera alemana en el BCE. Pero la UE tambi&eacute;n est&aacute; inmersa &ldquo;en una encrucijada ideol&oacute;gica&rdquo;, matiza Draghi, y con una guerra en sus l&iacute;mites fronterizos que reclama &ldquo;el nacimiento de una Uni&oacute;n geopol&iacute;tica&rdquo;, apuntala Von der Leyen, quien incide en la entente hostil que puede suponer para Europa el alineamiento de intereses futuros entre Vladimir Putin, Xi Jinping y Donald Trump.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La econom&iacute;a europea a rebufo de sus rivales competitivos</strong></h3><p class="article-text">
        El modelo econ&oacute;mico europeo -con notable m&uacute;sculo comercial, pero escaso peso econ&oacute;mico como para erigirse en superpotencia y un alarmante retroceso geopol&iacute;tico global- parece agotado. El PIB europeo representa el 65% del valor de la econom&iacute;a americana cuando en 2013 era del 91%, una distancia que, en t&eacute;rminos per c&aacute;pita, llega a duplicarse. Tampoco hay rastro de empresas tecnol&oacute;gicas europeas en el <em>top-20</em> de capitalizaci&oacute;n burs&aacute;til, ni apenas vestigios en el ranking mundial entre los emporios manufactureros.
    </p><p class="article-text">
        Para <em>m&aacute;s inri</em>, la poblaci&oacute;n europea envejece, su sistema acad&eacute;mico deja cuellos de botella laborales y sus pymes -y el campo- se quejan de excesos burocr&aacute;ticos. &ldquo;Bruselas tiene que volver a poner en forma a su mercado interior, no puede dejar que la joya de su corona sienta la amenaza de fuerzas industriales y empresariales ajenas&rdquo;, avisa el director de BusinessEurope, Markus Beyre. En su opini&oacute;n, &ldquo;los europeos debemos entender la trascendencia del momento&rdquo; y recomponer &ldquo;una narrativa entusiasta que nos despeje las sendas tecnol&oacute;gica y sostenible y nos ilustre sobre regulaciones sectoriales o en el negocio de la Inteligencia Artificial, sobre aranceles y que consiga revertir esta tendencia negativa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El dilema de Draghi y Letta, que ahora dirige el Instituto Jacques Delors, es c&oacute;mo hacer competir a Europa con potencias emergentes como India, sin perder el pulso con China y EEUU, sin ahogar el principio del libre mercado y desplegando subsidios para asentar un nuevo patr&oacute;n de crecimiento de forma ordenada tras un decenio de recursos al alza. <em>Financial Times</em> calcula que las ayudas europeas entre marzo de 2022 y agosto de este a&ntilde;o ascender&aacute;n a 733.000 millones de d&oacute;lares, lejos de los 102.800 de 2015 o los 334.540 de 2021.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, en McKinsey consideran que esta reconversi&oacute;n &ldquo;es prioritaria para inculcar resiliencia y restaurar la competitividad y el vigor manufacturero y tecnol&oacute;gico, al estilo de EEUU, donde &rdquo;las energ&iacute;as renovables y los chips pueden a&ntilde;adir un 15% al PIB en lo que queda de d&eacute;cada y sumar 1,5 millones de nuevos puestos de trabajo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sander Tordoir, del Centre for European Reform (CER), <em>think-tank</em> paneurope&iacute;sta, pone el dedo en la llaga: la competitividad es una nebulosa de la que siempre hablan los <em>lobistas </em>para presagiar &eacute;poca de <em>vacas flacas</em>, pero, en esta ocasi&oacute;n, en Europa, es un asunto urgente y un ba&ntilde;o de realidad, del que &ldquo;no saldr&aacute; con &eacute;xito&rdquo; si no estimula la movilidad laboral, distribuye m&aacute;s equitativamente la riqueza o no canalizan adecuadamente sus cualificaciones laborales. 
    </p><p class="article-text">
        Simone Tagliapietra, del Instituto Bruegel, deja piedras en esta traves&iacute;a. Europa debe elevar el potencial del mercado interior con incentivos y metas competitivas, suministrar fondos, arrancar el motor de la innovaci&oacute;n y fortalecer la gobernanza institucional y corporativa con regulaciones eficientes. Mujtaba Rahman, de Eurasia Group en <em>Politico-</em> se&ntilde;ala para este objetivo que Draghi &ldquo;deber&iacute;a ser el futuro presidente del Consejo Europeo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/draghi-acude-vez-rescate-europa-viejo-recetario-keynesiano_129_11267898.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Apr 2024 20:11:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Draghi acude [otra vez] al rescate de Europa con el viejo recetario keynesiano]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Mario Draghi,UE - Unión Europea,Globalización,Comercio internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las amenazas se ciernen sobre la Organización Mundial de Comercio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/amenazas-ciernen-organizacion-mundial-comercio_129_11267833.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3217750b-624c-4d36-a093-52bddcd818ce_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las amenazas se ciernen sobre la Organización Mundial de Comercio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El nacionalismo industrial y tecnológico y el combate geopolítico quieren acabar con las reglas comerciales. Pese a que la Organización Mundial de Comercio se ha mostrado como una institución beneficiosa -resaltan sus defensores-, sus detractores, con Donald Trump a la cabeza, quieren acabar con este árbitro global</p><p class="subtitle">La montaña de deuda triplica el PIB global y emite señales preocupantes
</p></div><p class="article-text">
        Pocas instituciones multilaterales pueden presentar una hoja de servicios con una nota final tan brillante. Bajo su tutela como gendarme del libre tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as y servicios y juez para la resoluci&oacute;n de conflictos, los flujos mercantiles se han incrementado m&aacute;s de 400 veces desde su constituci&oacute;n, en 1995. Sin embargo, la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC), que acaba de clausurar su XIII Conferencia bienal sin casi repercusi&oacute;n, podr&iacute;a tener sus d&iacute;as contados.
    </p><p class="article-text">
        La m&aacute;xima autoridad del comercio global necesita un bal&oacute;n urgente de ox&iacute;geno, pero no parece que ninguna potencia mundial se lo vaya a proporcionar. Los principales pa&iacute;ses han enarbolado la bandera del proteccionismo como f&oacute;rmula para la repatriaci&oacute;n de sus industrias y cobijo frente a riesgos geopol&iacute;ticos. Para acabar con la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio (OMC) se ha sacado a relucir su negligencia, con acusaciones veladas por parte de EEUU y China, entre otras.
    </p><p class="article-text">
        La balanza de &eacute;xitos y fracasos de la OMC deja un ajustado equilibrio. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con los Acuerdos GATT auspiciados por EEUU de bajas tarifas sobre las mercanc&iacute;as y sus normas en favor del libre comercio han elevado entre un 1% y un 1,5% anual de promedio el PIB global -en especial, en los pa&iacute;ses en desarrollo, seg&uacute;n el FMI-. Seg&uacute;n este organismo, se han a aumentar los niveles de vida -rentas personales- entre un 10% y un 20%.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la instituci&oacute;n comercial tambi&eacute;n presenta sus dem&eacute;ritos. El hecho de que sus reglas de juego no se hayan adaptado a las nuevas formas de comercio, un error  sin paliativos, aunque achacable a la alarmante falta de consenso de sus socios, que ha acabado paralizando sus estructuras. En su &uacute;ltima cumbre, el &uacute;nico punto que sali&oacute; adelante fue la moratoria de otros dos a&ntilde;os para no imponer tarifas al comercio digital, por decisi&oacute;n <em>in extremis</em> de India, Indonesia y Sud&aacute;frica, detractores habituales de esta norma,  con la condici&oacute;n de que expirara en 2026. La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, argument&oacute; con iron&iacute;a: &ldquo;La buena noticia es que las empresas tendr&aacute;n un tiempo suficiente de adaptaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La impotencia de su m&aacute;xima dirigente deja un ba&ntilde;o de <em>realpolitik</em>. Nada se mueve en la OMC en un a&ntilde;o electoral en EEUU, a lo que hay que sumar la incertidumbre de la econom&iacute;a china y bajo una atm&oacute;sfera nociva por la carrera competitiva desatada entre las superpotencias por proteger sus industrias y sectores tecnol&oacute;gicos.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Malos tiempos industriales para la l&iacute;rica comercial </strong></h3><p class="article-text">
        La reindustrializaci&oacute;n en la que est&aacute;n sumidas EEUU, China y otros pa&iacute;ses emergentes y de rentas altas han destapado la caja de los truenos y acorralado a la globalizaci&oacute;n. Un c&oacute;ctel id&oacute;neo para la arena pol&iacute;tica de Donald Trump y sus discursos demag&oacute;gicos. Su &uacute;ltima embestida dial&eacute;ctica ha sido amenazar a M&eacute;xico con duplicar sus tarifas a los coches el&eacute;ctricos fabricados por China en sus centros automovil&iacute;sticos y devolverlos a la frontera.
    </p><p class="article-text">
        La agresiva oratoria de Trump ni siquiera irrita ya a la familia liberal del Grand Old Party (GOP), instalada, desde hace d&eacute;cadas, en un c&iacute;rculo vicioso de guerras comerciales y de rebajas fiscales que han formado parte de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica de todas y cada una de las administraciones republicanas.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el mandato de Trump fue el que mayores muescas dej&oacute; en el rev&oacute;lver, el escenario es ahora algo distinto. M&eacute;xico se ha convertido en el primer importador de EEUU al aprovechar las estrategias de relocalizaci&oacute;n geogr&aacute;fica de su vecino para abastecer sus demandas productivas, que se han visto catapultadas por una doble maniobra legislativa de la Administraci&oacute;n Biden. De un lado, la Chips and Science Act, que ha inyectado 280.000 millones de d&oacute;lares al impulso de f&aacute;bricas de circuitos integrados y, de otro, la Inflation Reduction Act (IRA), dirigida a crear hasta 1,5 millones de empleos en 2030 en la industria, la construcci&oacute;n y las energ&iacute;as renovables.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico ha sabido apuntalar una estructura de lanzaderas y canales de distribuci&oacute;n seguros hacia su socio del USMCA -el Nafta 2.0, reseteado por Trump-, provocar el <em>sorpasso</em> como exportador al primer mercado global. Eso s&iacute;, a costa de una compleja ecuaci&oacute;n, ya que sus compras del <em>gigante asi&aacute;tico</em> han crecido desde 2017 m&aacute;s que sus ventas a EEUU. La raz&oacute;n en sortear las barreras arancelarias estadounidenses, reconoce Zhang Run, embajador chino en la segunda econom&iacute;a latinoamericana.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco China permanece de brazos cruzados. Firmas como Apple o Tesla est&aacute;n bajo creciente presi&oacute;n del r&eacute;gimen de Xi Jinping. El ambiente en la potencia asi&aacute;tica ya no parece el mismo que en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Se ha vuelto hostil y ha dejado de ser una tierra de oportunidades, dicen los CEO&rsquo;s americanos a sus interlocutores en las secretar&iacute;as de Comercio y Estado, y lo achacan al renovado nacionalismo con desprecio a los negocios occidentales instaurado por Pek&iacute;n, y a la batalla por alcanzar la supremac&iacute;a tecnol&oacute;gica y geopol&iacute;tica mundial.
    </p><p class="article-text">
        Esta especie de r&eacute;plica de Xi al Make America Great Again (MAGA) de Trump ha calado en el consumo dom&eacute;stico de productos <em>made in China</em>, con las ventas de iPhones casi en ca&iacute;da libre -un 24% en los &uacute;ltimos seis meses, seg&uacute;n Counterpoint Research-, y miles de coches Tesla varados en su mega-factor&iacute;a de Shangh&aacute;i. En enero la firma de Elon Musk embarc&oacute; un 16% menos de veh&iacute;culos, dice China Passenger Car Association.
    </p><p class="article-text">
        Este pulso tecno-industrial resulta vital para su <em>premier</em>, Li Qiang, a quien el Congreso Nacional del Pueblo acaba de mandar que eleve el PIB hasta el 5%, con una novedosa consigna: la paulatina expulsi&oacute;n del capital occidental y su sustituci&oacute;n por empresas estatales en sectores como el financiero o el energ&eacute;tico, lo que exige &ldquo;reemplazar el software extranjero&rdquo; dentro de sus &ldquo;sistemas operativos para 2027&rdquo;, seg&uacute;n estipula el llamado Documento 79 del c&oacute;nclave del Partido Comunista Chino desvelado por <em>The Wall Street Journal</em>.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La geopol&iacute;tica realiza un aterrizaje forzoso sobre el comercio</strong></h3><p class="article-text">
        La fuga de inversiones for&aacute;neas de China es otro s&iacute;ntoma de esta tensi&oacute;n geoestrat&eacute;gica sin resolver. Sin que los intentos bilaterales -oficiales y privados- por devolver la cordialidad comercial hayan tenido efecto positivo alguno. M&aacute;s bien al contrario, el futuro no depara buenos augurios.
    </p><p class="article-text">
        Trump acaba de se&ntilde;alar directamente a Xi Jinping en su discurso de Dayton (Ohio) en el que hizo alusionesn a los inmigrantes ilegales mexicanos y a sus &ldquo;monstruosas f&aacute;bricas de coches&rdquo; y en el que prometi&oacute; aumentar un 60% los aranceles a los productos chinos, un 50% a sus coches y un 10% a las importaciones del resto del mundo. En un tono nada conciliador: &ldquo;Vamos a atornillaros como vosotros hac&eacute;is con nosotros [&hellip;] es simple y justo&rdquo;, dijo.  
    </p><p class="article-text">
        Entretanto, China baraja escenarios alternativos en funci&oacute;n de una victoria de Trump o de Biden, a quien critican por su contumaz ataque para impedir, con vetos y sanciones comerciales, que sus empresas o las de sus aliados vendan tecnolog&iacute;a americana al gigante asi&aacute;tico. As&iacute; lo advierte Neil Sherring, economista jefe de Capital Economics, quien anticipa nuevos frentes inversores, tecnol&oacute;gicos e industriales entre ambas superpotencias, con independencia de qui&eacute;n sea el pr&oacute;ximo inquilino del Despacho Oval.
    </p><p class="article-text">
        En una nota a clientes incide en que ni la t&aacute;ctica ni la intensidad de Pek&iacute;n frente a esas fricciones ser&aacute;n las mismas con Biden que con Trump. Aunque tengan vasos comunicantes, como el doble desaf&iacute;o de volver a situar su super&aacute;vit corriente en niveles previos al mandato del dirigente republicano y de espolear sus manufacturas. El CEO del Libro Beige de China, Leland Miller, se&ntilde;ala que Pek&iacute;n ve a su industria en su objetivo de acelerar el PIB como el combustible alternativo a su mercado inmobiliario, sometido a una crisis estructural desde que quebr&oacute; Evergrande.
    </p><p class="article-text">
        Sus dirigentes -explica- &ldquo;est&aacute;n preocupados por la expansi&oacute;n del cr&eacute;dito y la deuda&rdquo; y, por eso, &ldquo;focalizan sus prioridades en la seguridad nacional y en construir un ecosistema tecnol&oacute;gico y manufacturero de chips que estimule su crecimiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Shearing y Miller concuerdan en que esta vuelta de tuerca entre Washington y Pek&iacute;n &ldquo;crear&aacute; nuevas disputas globales&rdquo; y en que la resistencia de Xi ser&aacute; m&aacute;s feroz con Trump, debido a sus amenazantes subidas arancelarias y su poder para movilizar a EEUU hacia un aislacionismo mundial, lo que reavivar&iacute;a el intento de 'homicidio' que el candidato del GOP ya perpetr&oacute; contra la OMC durante su presidencia.
    </p><p class="article-text">
        Este horizonte tambi&eacute;n resulta factible para Jared Cohen, de Goldman Sachs, quien no descarta un &ldquo;aterrizaje brusco&rdquo; de la geopol&iacute;tica por la inserci&oacute;n de asuntos como las reconversiones de las cadenas de valor o las reestructuraciones comerciales y rutas log&iacute;sticas dentro del &aacute;mbito de la soberan&iacute;a nacional -especialmente, en EEUU y China- y por el uso masivo de recursos p&uacute;blicos para garantizar el suministro de minerales cr&iacute;ticos con los que atender sus industrias.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello &ldquo;crear&aacute; riesgos a la econom&iacute;a global&rdquo; y podr&iacute;a configurar un teatro geopol&iacute;tico con una escena especialmente peligrosa, la confrontaci&oacute;n entre China y alguno de sus vecinos -Taiw&aacute;n y Filipinas- que provoque la intervenci&oacute;n de EEUU y que, seg&uacute;n Bloomberg Economics, supondr&iacute;a un coste de 10 billones de d&oacute;lares y p&eacute;rdidas humanas y econ&oacute;micas que &ldquo;dejar&iacute;an en <em>shock</em> a varias generaciones&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/amenazas-ciernen-organizacion-mundial-comercio_129_11267833.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Apr 2024 19:26:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las amenazas se ciernen sobre la Organización Mundial de Comercio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Comercio internacional,Globalización,China,Industrias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La montaña de deuda triplica el PIB global y emite señales preocupantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/montana-deuda-triplica-pib-global-emite-senales-preocupantes_1_11247304.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4cbf5be5-a0eb-459e-8edd-452f60e56a40_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La montaña de deuda triplica el PIB global y emite señales preocupantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pagos de deuda soberana, familiar y empresarial empiezan a mostrar grietas estructurales. En 2023, alcanzaron la cifra récord de 313 billones de dólares, el triple del valor productivo anual del planeta. Están sometidos a un clima financiero que no augura ajustes ni calma inversora </p><p class="subtitle">La economía global busca su resiliencia para evitar la recesión en 2024
</p></div><p class="article-text">
        El mundo vive a cr&eacute;dito, en dificultades extremas de pago y con oscuros presagios para solventar sus deudas. En 2023, los niveles de endeudamiento mundial alcanzaron la factura r&eacute;cord de 313 billones de d&oacute;lares, seg&uacute;n el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), la entidad certificadora de los servicios de pagos de estados, hogares y corporaciones. El triple de los 104,4 billones en los que el FMI ha valorado el PIB mundial, en d&oacute;lares, a precios constantes, el pasado ejercicio.
    </p><p class="article-text">
        El diagn&oacute;stico del IIF deja varias se&ntilde;ales de alarma. Por ejemplo, que el &uacute;ltimo trimestre de 2023, lejos reducir el tonelaje de deuda global, a&ntilde;adi&oacute; 15 billones m&aacute;s; una cantidad similar a la suma de los tama&ntilde;os de las econom&iacute;as de Alemania, Jap&oacute;n, India y Reino Unido. La monta&ntilde;a de endeudamiento ha elevado considerablemente su cota, porque hace un decenio, tras la crisis del euro, su altitud era de 210 billones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        No son los &uacute;nicos signos de preocupaci&oacute;n. &ldquo;El 55% de este repunte se ha originado en mercados maduros, principalmente EEUU, Francia y Alemania&rdquo;, desvela su Global Debt Monitor. A pesar de que la ratio de deuda respecto al PIB global descendiera 2 puntos por el sorprendente vigor adicional que mostr&oacute; la actividad el pasado ejercicio (se situara en el 330%), correcci&oacute;n que se concentr&oacute; en las potencias industrializadas y que aument&oacute; en mercados emergentes como India, Argentina, China, Rusia, Malasia o Sud&aacute;frica, especialmente.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las cordilleras de deuda </strong></h3><p class="article-text">
        El IIF tambi&eacute;n deja predicciones: &ldquo;La Reserva Federal y otros bancos centrales han elevado las sospechas en las &uacute;ltimas fechas sobre la trayectoria que tomar&aacute;n sus movimientos de tipos de inter&eacute;s&rdquo;, lo que ha propiciado indecisi&oacute;n inversora y subidas en las escalas de riesgos de los mercados de bonos, volatilidad burs&aacute;til y suspicacias negativas sobre la capacidad de acceso al cr&eacute;dito en condiciones adecuadas en las plazas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Aunque su informe ensalza la &ldquo;resiliencia&rdquo; de las econom&iacute;as a las oscilaciones de activos y a los costes de financiaci&oacute;n -incluso haciendo rebotar el sentimiento inversor, se&ntilde;ala- resalta que el apetito prestamista ha elevado el volumen de bonos soberanos y corporativos, una tendencia que se acentuar&aacute; en 2024. Solo en enero, &ldquo;hemos visto emisiones en Arabia Saud&iacute;, en M&eacute;xico, Hungr&iacute;a o Ruman&iacute;a&rdquo; por un montante conjunto de 47.000 millones de d&oacute;lares lo que, l&oacute;gicamente, repercutir&aacute; en nuevos acopios de deuda. Aunque se hayan registrado ajustes, muy en concreto, en varios socios europeos y firmas no financieras de algunos mercados maduros que han relegado sus cotas de deuda a sus niveles anteriores a la Gran Pandemia.
    </p><p class="article-text">
        Sin mencionar pa&iacute;ses, Espa&ntilde;a, seg&uacute;n datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) publicados en su Observatorio de Deuda, cumple a medias con esta premisa.
    </p><p class="article-text">
        La trayectoria de la deuda hispana se situ&oacute; al t&eacute;rmino de 2023 en el 107,7% del PIB, tras recortar 3,9 puntos interanuales. Tras escalar al r&eacute;cord del 125,3% en 2021, por los est&iacute;mulos fiscales a hogares y empresas y a la escalada de los gastos sanitarios por la pandemia, hoy contin&uacute;a a 9,5 del registro previo a la Covid-19, cuando la relaci&oacute;n deuda PIB era de dos d&iacute;gitos; en concreto, del 98,2%.
    </p><p class="article-text">
        El FMI coloca a Espa&ntilde;a como la decimosexta econom&iacute;a del mundo con m&aacute;s pagos acumulados. El Global Debt Database del Fondo Monetario calcula una porci&oacute;n menor, del 104,7% del PIB al t&eacute;rmino de 2023 porque en su metodolog&iacute;a valora los sistemas productivos en PPP (Capacidad de Poder de Compra) que eval&uacute;a elementos correctores respecto a sus par&aacute;metros de precios corrientes de mercado -ambos, en d&oacute;lares- como los efectos inflacionistas o del tipo de cambio. En la misma longitud de onda que el endeudamiento de Portugal (104%) y Canad&aacute; (103,3%) que configuran el primer tridente de pa&iacute;ses con tasas de deuda de tres d&iacute;gitos.
    </p><p class="article-text">
        La <em>lista negra</em> de la deuda la encabeza Jap&oacute;n (251,9%) al que acompa&ntilde;an en este ingrato p&oacute;dium Sud&aacute;n (238,8%) y Singapur (168,3%). Con Grecia (160,2%); Italia (143,2%) y EEUU (126,9%) a la zaga y con Francia, decimoprimero, con un 110%, B&eacute;lgica, decimocuarta (106,8%) y Reino Unido, (105,9%), que antecede a Espa&ntilde;a, como otros socios relevantes de su entorno econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Las cumbres borrascosas para pagar</strong></h3><p class="article-text">
        El excelso grado de endeudamiento global ha hecho sonar las alarmas de analistas privados y de sus hom&oacute;logos en los organismos multilaterales. La OCDE, el club de las 38 naciones con estatus de libre mercado, advierte de un peligro inminente: el 40% de la deuda soberana y el 37% de la corporativa colocada en bonos pasar&aacute;n a engrosar el <em>stock</em> de deuda en tres a&ntilde;os. Es decir, cuatro de cada diez d&oacute;lares de pagos pendientes han sido colocados a cambio de refinanciaci&oacute;n a tasas de rentabilidad excesivas por el encarecimiento del dinero y su plazo de caducidad est&aacute; ya a la vista, en 2026.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, esta instituci&oacute;n con sede en Par&iacute;s calcula que sus asociados elevar&aacute;n sus deudas en 2 billones de d&oacute;lares, hasta los 56 billones, a finales del ejercicio, y recuerda que las condiciones crediticias que movilizaron estas emisiones -entre 2008 y 2022, seg&uacute;n fueran a cortos, medios o a largos periodos de amortizaci&oacute;n-, eran m&aacute;s ben&eacute;volas. Pero que ahora, pese a que se esperan rebajas de tipos en las potencias de rentas altas, los inversores no acaban de despejar las dudas, supeditadas a unos &iacute;ndices de precios que no acaban de entrar en estado de congelaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El horizonte de alta inflaci&oacute;n y pol&iacute;ticas monetarias restrictivas ha transformado los negocios de bonos como nunca antes en d&eacute;cadas&rdquo;, reconoce el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, por lo que los supervisores oficiales y privados &ldquo;necesitar&aacute;n vigilar estrechamente la sostenibilidad de las deudas, especialmente, las corporativas, y su grado de exposici&oacute;n al sector financiero&rdquo;. Cormann enfatiza que, al inicio de 2024, el 53% de los grados de inversi&oacute;n en deuda colocada por empresas ten&iacute;a rating BBB, el m&aacute;s bajo de los pelda&ntilde;os de alta calidad que otorgan las agencias de calificaci&oacute;n y &ldquo;ya conocemos las dificultades de los mercados al absorber deuda sin sello inversor ni garant&iacute;as de rentabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, los pa&iacute;ses de rentas bajas y medias est&aacute;n sometidos a las inclemencias geopol&iacute;ticas, que han acabado con dos decenios de profundas reestructuraciones, dirigidas especialmente a los llamados pa&iacute;ses HIPC -acr&oacute;nimo de pobres altamente endeudados- bajo supervisi&oacute;n del FMI. Sin embargo, en la actualidad, las disputas en el orden mundial han abierto una fragmentaci&oacute;n entre acreedores y deudores. China rechaza jugar con las reglas negociadoras occidentales -los llamados clubs de Londres, de &iacute;ndole privada, y de Par&iacute;s, p&uacute;blica- y la desconfianza inversora ha colapsado estos instrumentos.
    </p><p class="article-text">
        De los 21 pa&iacute;ses que, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, se han declarado en quiebra, solo Zambia ha sido capaz de acordar un nuevo calendario con condiciones restauradas de pago; incluso con Pek&iacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aunque ni China ni India, los dos mayores acreedores de Sri Lanka, lograron armisticio alguno, acudieron a esta suerte de soluci&oacute;n de conveniencia, pero se perdieron en negociaciones de ida y vuelta que no cristalizaron. L&iacute;bano, Mozambique y Venezuela han estado m&aacute;s de tres a&ntilde;os en declaraci&oacute;n de <em>default</em> sin que ninguno de ellos emprendiera discusiones de reestructuraci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Una capacidad de endeudamiento sin techos</strong></h3><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n la losa de la deuda privada exige una meticulosa atenci&oacute;n. S&amp;P detecta peligros de defaults corporativos porque sus tasas son las m&aacute;s elevadas desde el colapso crediticio de 2008 y despu&eacute;s de que, en todo 2023, se declararan en quiebra 29 compa&ntilde;&iacute;as, un censo de defunci&oacute;n concursal desconocido desde que, en 2009, se declararan en suspensi&oacute;n de pagos 36 empresas. Sus expertos dicen que el actual fervor burs&aacute;til sin bases econ&oacute;micas s&oacute;lidas -con aterrizajes de distinta intensidad entre las grandes potencias- y dudas sobre salarios, inflaci&oacute;n y tipos elevar&aacute;n sus exposiciones al riesgo en 2024.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No sabemos exactamente lo que va a hacer la Fed, pero si decide encarecer el dinero alguna vez m&aacute;s, aunque emprenda de inmediato ajustes a la baja, las quiebras empresariales crecer&aacute;n&rdquo;, advierte Torsten Slok, economista jefe de Apollo. En l&iacute;nea con sus colegas de S&amp;P, que constatan un repunte del 80% de impagos -sin declaraci&oacute;n de quiebra- en 2023, hasta totalizar 153 casos frente a los 85 del a&ntilde;o precedente. Estos analistas resaltan el salto del 18,3% en las incidencias del sector privado de EEUU que, seg&uacute;n la Reserva Federal, acumulan una deuda de 13,7 billones de d&oacute;lares.
    </p><p class="article-text">
        Atif Mian, asesor del FMI y profesor en Princeton, apuesta por &ldquo;romper el ciclo de deuda&rdquo; y por acabar con los &ldquo;depredadores y presas&rdquo; que habitan en &ldquo;la jungla del endeudamiento&rdquo;. Ser&iacute;a el gran desaf&iacute;o financiero del Siglo XXI, porque, en caso contrario, sus &ldquo;desequilibrios persistir&aacute;n y crear&aacute;n riesgos econ&oacute;micos y sociales&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Iolanda Fresnillo, de la Red Europea para la Deuda y el Desarrollo (Eurodad), dirige sus peticiones de reconversi&oacute;n al Sur Global: &ldquo;La situaci&oacute;n de los pa&iacute;ses en desarrollo no es la de una amenaza a largo plazo, sino la de una emergencia urgente y real, porque las losas de sus pagos impiden a sus econom&iacute;as crecer los suficiente como para atender servicios sociales esenciales o combatir el cambio clim&aacute;tico&rdquo;. Al tiempo que critica que las reestructuraciones se acometen &ldquo;demasiado t&iacute;midamente, demasiado tarde y con todas las obligaciones en bloque.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio se requieren cambios de calado tanto en la arquitectura financiera internacional como en las mesas de negociaci&oacute;n de las deudas. Un cometido que &ldquo;debe realizarse desde el G-20 pese a su par&aacute;lisis geopol&iacute;tica&rdquo; y preferentemente a lo largo de este ejercicio, con vistas a su aprobaci&oacute;n durante la Conferencia de Financiaci&oacute;n al Desarrollo (FfD4) de 2025 en Espa&ntilde;a. Este encuentro conmemorar&aacute; el 50 aniversario del G-7 y el 80 de Bretton Woods, la cumbre econ&oacute;mica de la post Guerra Mundial que engendr&oacute; el sistema multilateral con el FMI y el Banco Mundial como sus instituciones estelares.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio J. Domingo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/montana-deuda-triplica-pib-global-emite-senales-preocupantes_1_11247304.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2024 20:21:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La montaña de deuda triplica el PIB global y emite señales preocupantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Deuda pública,Deudas,Globalización,FMI - Fondo Monetario Internacional,Impagos]]></media:keywords>
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