<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Grecia]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/grecia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Grecia]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/tag/1000371/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Los diádocos, los generales que se repartieron el mundo de Alejandro Magno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/diadocos-generales-repartieron-mundo-alejandro-magno-pm_1_13296314.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f66b8dea-427c-4b4e-a263-feedf4f23450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los diádocos, los generales que se repartieron el mundo de Alejandro Magno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La muerte prematura del conquistador macedonio en Babilonia desencadenó décadas de guerras entre sus principales comandantes y dio origen a los grandes reinos helenísticos que dominarían el Mediterráneo oriental y Oriente Próximo
</p><p class="subtitle">La muerte de Alejandro Magno: el final que dio paso al mundo helenístico y alimentó siglos de leyendas
</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://www.eldiario.es/spin/muerte-alejandro-magno-misterio-transformo-conquistador-leyenda-pm_1_13292463.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>La muerte de Alejandro Magno en Babilonia, en junio del a&ntilde;o 323 a.C</strong></a><strong>.</strong>, dej&oacute; tras de s&iacute; uno de los mayores imperios de la Antig&uuml;edad, pero tambi&eacute;n un problema pol&iacute;tico sin resolver. El conquistador macedonio <strong>falleci&oacute; antes de cumplir los 33 a&ntilde;os y sin haber designado un sucesor</strong> capaz de asumir el control de un territorio que se extend&iacute;a desde <a href="https://www.eldiario.es/temas/grecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a> hasta las fronteras de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/india/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a>. La desaparici&oacute;n del rey abri&oacute; una <strong>larga lucha por el poder entre sus principales generales y colaboradores, conocidos posteriormente como los di&aacute;docos</strong>, t&eacute;rmino griego que significa &ldquo;sucesores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La crisis sucesoria no fue un episodio breve. La falta de un heredero s&oacute;lido y de un mecanismo estable para transmitir el poder provoc&oacute; una serie de conflictos que transformaron por completo el mapa pol&iacute;tico heredado de Alejandro. Los distintos comandantes macedonios intentaron inicialmente preservar la unidad del imperio, pero las rivalidades personales, las ambiciones territoriales y la enorme extensi&oacute;n de los dominios conquistados acabaron haciendo imposible ese objetivo. <strong>El resultado fue una sucesi&oacute;n de guerras que se prolongaron durante d&eacute;cadas</strong> y que terminaron fragmentando la herencia del conquistador.
    </p><h2 class="article-text">Una guerra por la herencia de Alejandro</h2><p class="article-text">
        Entre los protagonistas de aquella lucha destacaron figuras como<strong> Ant&iacute;gono Monoftalmos, su hijo Demetrio Poliorcetes, Ant&iacute;patro, Casandro, Seleuco, Ptolomeo, Lis&iacute;maco y Eumenes</strong>. Todos ellos hab&iacute;an desempe&ntilde;ado papeles importantes durante las campa&ntilde;as de Alejandro y dispon&iacute;an de tropas, recursos y prestigio suficiente para aspirar a una parte del poder. La competencia entre estos l&iacute;deres dio lugar a las conocidas como guerras de los di&aacute;docos, una serie de enfrentamientos que marcaron la transici&oacute;n entre el imperio unificado de Alejandro y el nuevo orden pol&iacute;tico que surgir&iacute;a tras su desaparici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes antiguas conservan numerosos testimonios de aquellos a&ntilde;os convulsos. Entre ellas <strong>destaca la llamada</strong><em><strong> </strong></em><a href="https://sites.google.com/site/estudiosclasicos53/los-di%C3%A1docos-y-su-%C3%A9poca" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Cr&oacute;nica de los Di&aacute;docos de Babilonia</strong></em></a>, un texto mesopot&aacute;mico redactado durante el periodo helen&iacute;stico que recoge episodios relacionados con las primeras guerras sucesorias y con los <strong>enfrentamientos entre figuras como Seleuco y Ant&iacute;gono</strong>. Este documento constituye una de las evidencias contempor&aacute;neas m&aacute;s relevantes para reconstruir una etapa caracterizada por campa&ntilde;as militares constantes, cambios de alianzas y continuas disputas por el control de ciudades y satrap&iacute;as estrat&eacute;gicas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Calliope Limneos-Papakosta lleva años excavando en el centro de Alejandría convencida de que los restos de Alejandro Magno fueron escondidos por sacerdotes"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Calliope Limneos-Papakosta lleva años excavando en el centro de Alejandría convencida de que los restos de Alejandro Magno fueron escondidos por sacerdotes                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">El nacimiento de los reinos helen&iacute;sticos</h2><p class="article-text">
        Con el paso del tiempo, la aspiraci&oacute;n de reconstruir el imperio de Alejandro fue cediendo terreno ante una realidad cada vez m&aacute;s evidente: los distintos territorios estaban consolid&aacute;ndose como entidades independientes bajo el mando de los antiguos generales. De ese proceso surgieron los grandes reinos helen&iacute;sticos, que heredaron parte de la estructura pol&iacute;tica y cultural creada por el conquistador macedonio. Estos estados se convirtieron en los <strong>principales centros de poder del Mediterr&aacute;neo oriental y Oriente Pr&oacute;ximo durante los siglos posteriores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los m&aacute;s importantes fue el reino ptolemaico de </strong><a href="https://www.eldiario.es/temas/egipto/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Egipto</strong></a><strong>, fundado por Ptolomeo I S&oacute;ter</strong>. Desde Alejandr&iacute;a, una ciudad creada por el propio Alejandro, esta dinast&iacute;a gobern&oacute; durante casi tres siglos y convirti&oacute; el territorio egipcio en uno de los focos culturales, cient&iacute;ficos y comerciales m&aacute;s influyentes del mundo antiguo. La combinaci&oacute;n de tradiciones egipcias y griegas caracteriz&oacute; buena parte de su desarrollo pol&iacute;tico y cultural.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otro de los grandes herederos del imperio fue el reino sel&eacute;ucida, creado por Seleuco I Nic&aacute;tor.</strong> Su dominio se extendi&oacute; por amplias regiones de Asia occidental, incluyendo t<strong>erritorios que hoy forman parte de Turqu&iacute;a, Siria, Irak e Ir&aacute;n</strong>. La magnitud de este espacio convirti&oacute; al imperio sel&eacute;ucida en una de las entidades pol&iacute;ticas m&aacute;s extensas del periodo helen&iacute;stico, aunque tambi&eacute;n en una de las m&aacute;s dif&iacute;ciles de gobernar debido a su diversidad cultural y geogr&aacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ellos surgieron otros estados como el reino antig&oacute;nida en Macedonia, el reino de P&eacute;rgamo gobernado por los at&aacute;lidas y, m&aacute;s tarde, los reinos greco-bactrianos e indo-griegos en Asia Central y el noroeste de la India. <strong>Todos compart&iacute;an un mismo origen: la fragmentaci&oacute;n del imperio de Alejandro tras las guerras entre sus sucesores</strong>. Aunque acabar&iacute;an siendo absorbidos progresivamente por Roma u otras potencias regionales, estos reinos desempe&ntilde;aron un papel decisivo en la difusi&oacute;n de la cultura helen&iacute;stica. El legado de los di&aacute;docos no fue la reconstrucci&oacute;n del imperio que hab&iacute;an heredado, sino la creaci&oacute;n de un nuevo mundo en el que las tradiciones griegas se mezclaron con las culturas locales desde el Mediterr&aacute;neo hasta Asia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/diadocos-generales-repartieron-mundo-alejandro-magno-pm_1_13296314.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jun 2026 09:16:50 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f66b8dea-427c-4b4e-a263-feedf4f23450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="252330" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/f66b8dea-427c-4b4e-a263-feedf4f23450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="252330" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los diádocos, los generales que se repartieron el mundo de Alejandro Magno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/f66b8dea-427c-4b4e-a263-feedf4f23450_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte de Alejandro Magno: el final que dio paso al mundo helenístico y alimentó siglos de leyendas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/muerte-alejandro-magno-misterio-transformo-conquistador-leyenda-pm_1_13292463.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte de Alejandro Magno: el final que dio paso al mundo helenístico y alimentó siglos de leyendas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Su fallecimiento en Babilonia en el año 323 a.C. puso fin a una de las carreras militares más extraordinarias de la Antigüedad, pero también dio origen a relatos que durante siglos mezclaron historia, literatura y reflexión moral</p><p class="subtitle">¿Dónde está el cuerpo de Alejandro Magno? Las teorías ya empiezan a contemplar que fue devorado por tiburones
</p></div><p class="article-text">
        Cuando <strong>Alejandro Magno muri&oacute; en Babilonia en junio del a&ntilde;o 323 a.C., apenas hab&iacute;a cumplido los 32 a&ntilde;os</strong> y se encontraba en la cima de su poder. Hab&iacute;a derrotado al Imperio persa, extendido sus dominios desde <a href="https://www.eldiario.es/temas/grecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a> hasta las proximidades de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/india/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">India</a> y construido un espacio pol&iacute;tico sin precedentes en el mundo antiguo. Sin embargo, su desaparici&oacute;n fue tan repentina como decisiva. Los relatos transmitidos por distintas tradiciones contribuyeron a rodear de incertidumbre sus &uacute;ltimos d&iacute;as y <strong>terminaron convirtiendo el final del rey macedonio en uno de los episodios m&aacute;s debatidos y reinterpretados de la historia antigua</strong>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las circunstancias concretas de su fallecimiento, el impacto pol&iacute;tico fue inmediato. Alejandro hab&iacute;a levantado un imperio gigantesco, pero su muerte <strong>abri&oacute; una profunda crisis de sucesi&oacute;n</strong> que acabar&iacute;a fragmentando el territorio conquistado y <strong>dando paso a los grandes reinos helen&iacute;sticos</strong>. Al mismo tiempo, el episodio aliment&oacute; una tradici&oacute;n de relatos que transform&oacute; el final del conquistador en uno de los grandes mitos de la Antig&uuml;edad y de la literatura medieval.
    </p><h2 class="article-text">Un final rodeado de incertidumbre</h2><p class="article-text">
        Los textos que relataron la muerte de Alejandro concedieron especial importancia al episodio final de su vida. Algunas versiones pusieron el acento en la agon&iacute;a del conquistador, otras en las supuestas conspiraciones que habr&iacute;an precedido a su fallecimiento y otras en las reflexiones morales que despert&oacute; la desaparici&oacute;n de quien hab&iacute;a sido considerado el monarca m&aacute;s poderoso de su tiempo. Esa diversidad de enfoques contribuy&oacute; a ampliar el alcance de un acontecimiento que pronto dej&oacute; de interpretarse &uacute;nicamente como un hecho hist&oacute;rico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ba44bf9e-b5d1-4364-a675-24226aac888f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Durante siglos, miles de personas sabían dónde estaba enterrado Alejandro Magno"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Durante siglos, miles de personas sabían dónde estaba enterrado Alejandro Magno                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La figura de Alejandro no tard&oacute; en escapar del terreno estrictamente hist&oacute;rico para adentrarse en el de la leyenda. Su biograf&iacute;a fue reelaborada una y otra vez en distintas lenguas y tradiciones culturales. <strong>Obras inspiradas en el llamado Pseudo Cal&iacute;stenes</strong> difundieron una imagen novelada del conquistador, combinando hechos reales con episodios fant&aacute;sticos. En esos relatos, Alejandro dej&oacute; de ser &uacute;nicamente un rey y un estratega para <strong>convertirse en un h&eacute;roe casi m&iacute;tico cuya vida parec&iacute;a destinada a servir de ejemplo para generaciones posteriores</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.eldiario.es/temas/edad-media/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Edad Media</a> hered&oacute; buena parte de esa tradici&oacute;n y la adapt&oacute; a su propia visi&oacute;n del mundo. En los textos hisp&aacute;nicos medievales, la muerte del monarca adquiri&oacute; un significado que iba mucho m&aacute;s all&aacute; de la simple conclusi&oacute;n de una biograf&iacute;a. Los cronistas y autores de la &eacute;poca interpretaron el episodio como una <strong>advertencia sobre los l&iacute;mites del poder humano</strong>. El hombre que hab&iacute;a sometido a numerosos pueblos y que aspiraba a extender todav&iacute;a m&aacute;s sus dominios acababa sucumbiendo cuando parec&iacute;a invencible, una ense&ntilde;anza que encajaba perfectamente con la mentalidad moral y religiosa del momento.
    </p><h2 class="article-text">De conquistador universal a ejemplo moral</h2><p class="article-text">
        Algunos de esos relatos desarrollaron una interpretaci&oacute;n especialmente severa de su final. La muerte de Alejandro pas&oacute; a entenderse como una consecuencia de su desmesura y de una ambici&oacute;n considerada excesiva. Seg&uacute;n esta lectura, el conquistador no habr&iacute;a sido derrotado por un enemigo concreto, sino por el propio castigo reservado a quien pretend&iacute;a superar los l&iacute;mites establecidos para los hombres. El episodio se convirti&oacute; as&iacute; en una <strong>reflexi&oacute;n sobre la fragilidad de la gloria y sobre la incapacidad de cualquier gobernante para escapar a su destino</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d6b4d60b-2be4-4b43-bd52-075417dbe591_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El sepulcro de Alejandro fue considerado un espacio sagrado que recibía visitas de figuras como Julio César o Augusto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El sepulcro de Alejandro fue considerado un espacio sagrado que recibía visitas de figuras como Julio César o Augusto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esa visi&oacute;n alcanz&oacute; una de sus expresiones m&aacute;s llamativas en las <strong>versiones medievales inspiradas en la Alexandreis de Gautier de Ch&acirc;tillon</strong>. En ellas, la muerte del macedonio aparece vinculada a una decisi&oacute;n superior destinada a poner fin a una carrera que parec&iacute;a no conocer fronteras. La narrativa abandona entonces el terreno hist&oacute;rico para entrar de lleno en el simb&oacute;lico, transformando la desaparici&oacute;n de Alejandro en una lecci&oacute;n sobre la soberbia y los peligros de la ambici&oacute;n sin l&iacute;mites.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de veintitr&eacute;s siglos despu&eacute;s, la figura de Alejandro Magno contin&uacute;a oscilando entre la realidad hist&oacute;rica y el mito. Su muerte sigue despertando inter&eacute;s porque puso fin a una de las trayectorias m&aacute;s extraordinarias de la Antig&uuml;edad en el momento de mayor &eacute;xito de su protagonista. Pero tambi&eacute;n porque dio origen a una tradici&oacute;n literaria y cultural que atraves&oacute; &eacute;pocas, lenguas y territorios. Cr&oacute;nicas, poemas, leyendas y estudios hist&oacute;ricos han seguido reinterpretando el final del conquistador macedonio, manteniendo viva una fascinaci&oacute;n que trasciende el episodio hist&oacute;rico y se adentra en el terreno de los grandes mitos de la humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/muerte-alejandro-magno-misterio-transformo-conquistador-leyenda-pm_1_13292463.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 08:00:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="93251" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="93251" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La muerte de Alejandro Magno: el final que dio paso al mundo helenístico y alimentó siglos de leyendas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/23121ec3-0d70-410c-9360-124f2b9f9e03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y si las acrópolis griegas nunca fueron refugios ni palacios? Un estudio sacude la versión aceptada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/si-acropolis-griegas-refugios-palacios-estudio-sacude-version-aceptada-pm_1_13289188.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Y si las acrópolis griegas nunca fueron refugios ni palacios? Un estudio sacude la versión aceptada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Teoría - Los testimonios más antiguos muestran una noción ligada a fortalezas y asentamientos apartados, mientras Atenas mantuvo durante mucho tiempo una denominación vinculada a estructuras defensivas</p></div><p class="article-text">
        Las tormentas explicaban muchas desgracias cuando los fen&oacute;menos naturales parec&iacute;an depender de voluntades invisibles. La<strong> furia de los dioses </strong>se interpretaba como una respuesta a errores, faltas o desaf&iacute;os humanos, de manera que el miedo formaba parte de la vida cotidiana y condicionaba decisiones, rituales y comportamientos. 
    </p><p class="article-text">
        Sequ&iacute;as, enfermedades o derrotas pod&iacute;an entenderse como se&ntilde;ales de castigo, mientras que la protecci&oacute;n divina se buscaba mediante ofrendas y ceremonias. Ese temor ayudaba a dar sentido a acontecimientos dif&iacute;ciles de controlar y tambi&eacute;n <strong>influy&oacute; en la forma en que las comunidades entend&iacute;an algunos de sus lugares m&aacute;s importantes</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Robin R&ouml;nnlund cuestiona varias ideas sobre las acr&oacute;polis</h2><p class="article-text">
        Una investigaci&oacute;n de <strong>Robin R&ouml;nnlund</strong>, investigador de la Universidad de Gotemburgo, cuestiona algunas de las ideas m&aacute;s extendidas sobre las<strong> acr&oacute;polis de la Antigua Grecia</strong>. Seg&uacute;n informa<em> La Br&uacute;jula Verde</em> a partir de este trabajo, el an&aacute;lisis sistem&aacute;tico de las referencias antiguas desde Homero hasta el siglo II d. C. concluye que <strong>muchos planteamientos aceptados durante d&eacute;cadas carecen de respaldo documental </strong>suficiente y ofrecen una imagen simplificada de estos espacios.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los primeros aspectos revisados es el propio significado de la palabra. R&ouml;nnlund se&ntilde;ala que el t&eacute;rmino no equival&iacute;a exactamente a <em><strong>ciudad alta</strong></em>, como suele afirmarse, sino que se acercaba m&aacute;s a la noci&oacute;n de una <em>polis</em> situada en el borde o separada del resto. Homero ya empleaba la palabra en la <em>Odisea</em> al referirse a Troya. Adem&aacute;s, los antiguos griegos conservaban el recuerdo de un sentido m&aacute;s antiguo de <em>polis</em> relacionado con una<strong> fortaleza o un recinto fortificado</strong>. En Atenas, de hecho, la Acr&oacute;polis fue conocida durante mucho tiempo simplemente como<em> la Fortaleza</em>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/44068e85-a85a-4d03-a2e0-4aff22781fd2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El término original describía recintos separados del conjunto"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El término original describía recintos separados del conjunto                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n tambi&eacute;n pone en duda una narraci&oacute;n muy repetida por la historiograf&iacute;a del siglo XX. Durante a&ntilde;os se defendi&oacute; que las acr&oacute;polis hab&iacute;an sido <strong>residencias de reyes prehist&oacute;ricos </strong>que, con la llegada de sistemas pol&iacute;ticos m&aacute;s abiertos, dejaron paso a santuarios religiosos o refugios para la poblaci&oacute;n. Sin embargo, el estudio concluye que esa evoluci&oacute;n lineal <strong>carece de pruebas arqueol&oacute;gicas y textuales s&oacute;lidas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el investigador sueco, buena parte de esa interpretaci&oacute;n naci&oacute; de una<strong> lectura discutible de Arist&oacute;teles</strong>. El fil&oacute;sofo describ&iacute;a de forma te&oacute;rica qu&eacute; tipo de fortificaciones pod&iacute;an resultar adecuadas para distintos reg&iacute;menes pol&iacute;ticos. Con el tiempo, algunos acad&eacute;micos transformaron aquellas reflexiones abstractas en una reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de las <em>polis</em> griegas. El resultado fue un <strong>modelo general </strong>aplicado incluso a Atenas, pese a que el propio caso ateniense presentaba caracter&iacute;sticas excepcionales que nada ten&iacute;an que ver con el resto.
    </p><h2 class="article-text">Arist&oacute;teles inspir&oacute; una lectura que acab&oacute; extendi&eacute;ndose</h2><p class="article-text">
        Los textos antiguos examinados por R&ouml;nnlund apuntan hacia funciones muy distintas. Un total de <strong>66 pasajes relacionan las acr&oacute;polis con la residencia de tiranos.</strong> La asociaci&oacute;n lleg&oacute; a ser tan frecuente que acab&oacute; convirti&eacute;ndose en un recurso literario. Junto a esa imagen aparece otra todav&iacute;a m&aacute;s repetida: la presencia de <strong>guarniciones extranjeras</strong>. Desde el siglo V a. C. y con especial intensidad durante el periodo helen&iacute;stico, potencias dominantes instalaron tropas en estos recintos para vigilar a las ciudades sometidas. <strong>Polibio</strong> describi&oacute; esa situaci&oacute;n como un sistema de control ejercido desde las alturas, mientras que Is&oacute;crates y <strong>Dem&oacute;stenes</strong> denunciaron la utilizaci&oacute;n pol&iacute;tica de esas posiciones fortificadas.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los t&oacute;picos revisados afecta a la <strong>religi&oacute;n</strong>. El estudio reconoce la existencia de cultos en diversas acr&oacute;polis, pero considera exagerada la idea de que albergaran siempre los principales santuarios urbanos. Fuera de Atenas, las pruebas son mucho m&aacute;s limitadas. R&ouml;nnlund localiz&oacute; referencias a 49 cultos, aunque una gran parte procede de <strong>Pausanias</strong>, autor que escribi&oacute; siglos despu&eacute;s de la &eacute;poca de mayor actividad de muchas de estas instalaciones. Al reducir el an&aacute;lisis a las fuentes anteriores, la documentaci&oacute;n resulta bastante m&aacute;s escasa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/e89b92c8-0c8d-4750-bbca-f7256fb51f94_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Las pruebas sobre cultos y refugios resultan limitadas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las pruebas sobre cultos y refugios resultan limitadas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        La imagen de la<strong> acr&oacute;polis como refugio masivo</strong> para la poblaci&oacute;n durante los ataques tampoco sale bien parada. Los relatos conservados muestran que los habitantes sol&iacute;an buscar protecci&oacute;n dentro de las murallas de la ciudad baja o escapar al campo. Los ejemplos de civiles refugiados en las alturas son excepcionales. Adem&aacute;s, el tama&ntilde;o de muchas acr&oacute;polis identificadas por la arqueolog&iacute;a indica que habr&iacute;an <strong>tenido dificultades para albergar a grandes grupos de personas</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima parte de la investigaci&oacute;n se centra en la <strong>evoluci&oacute;n simb&oacute;lica del t&eacute;rmino</strong>. Durante la &eacute;poca cl&aacute;sica pod&iacute;a utilizarse como una expresi&oacute;n de prestigio y excelencia. Con el paso de los siglos, esa valoraci&oacute;n cambi&oacute;. La experiencia de la dominaci&oacute;n militar y de los gobiernos autoritarios hizo que muchas acr&oacute;polis quedaran asociadas a la <strong>opresi&oacute;n</strong>. Epicteto reflej&oacute; esa transformaci&oacute;n cuando escribi&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo se destruye una acr&oacute;polis? No con hierro ni con fuego, sino con principios&rdquo;. En otro pasaje a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Tenemos que expulsar a los tiranos que est&aacute;n dentro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n identifica al menos 21 acr&oacute;polis con nombres propios, como Acrocorinto, Cadmea, Larisa u Ortygia, algunos ligados a relatos fundacionales protagonizados por figuras llegadas de otros lugares. A partir de 133 emplazamientos citados en las fuentes antiguas, R&ouml;nnlund propone una definici&oacute;n basada en elementos comunes y no en un modelo &uacute;nico. 
    </p><p class="article-text">
        Su conclusi&oacute;n es que las acr&oacute;polis fueron <strong>espacios importantes para los griegos, aunque mucho m&aacute;s variados y cambiantes</strong> de lo que se hab&iacute;a supuesto durante d&eacute;cadas, una diferencia que obliga a revisar c&oacute;mo se interpretan estos enclaves en la actualidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/si-acropolis-griegas-refugios-palacios-estudio-sacude-version-aceptada-pm_1_13289188.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 10 Jun 2026 15:26:20 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5727084" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5727084" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Y si las acrópolis griegas nunca fueron refugios ni palacios? Un estudio sacude la versión aceptada]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Grecia,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grecia imprescindible: todo lo que debes saber si este verano vas al país heleno por primera vez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/grecia-imprescindible-debes-si-verano-vas-pais-heleno-primera-vez_1_13277389.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9d9fb71a-406c-4e21-ba7c-53164e693068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grecia imprescindible: todo lo que debes saber si este verano vas al país heleno por primera vez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Grecia es mucho más que Santorini y la Acrópolis. Si estás preparando tu primera escapada, esta guía te ayudará a planificar el viaje, evitar errores frecuentes y descubrir algunos consejos útiles antes de hacer la maleta
</p><p class="subtitle">Ocho etapas frente al mar: O Camiño dos Faros, la ruta que recorre la Costa da Morte entre acantilados y playas salvajes</p></div><p class="article-text">
        Grecia es uno de esos destinos que parecen reunir varios viajes en uno. En un mismo recorrido es posible pasear entre templos que marcaron la historia de Occidente, perderse por pueblos blancos frente al mar Egeo, recorrer carreteras que atraviesan monta&ntilde;as y descubrir algunas de las playas m&aacute;s espectaculares del Mediterr&aacute;neo. Pocos pa&iacute;ses combinan de una forma tan natural patrimonio hist&oacute;rico, paisajes, gastronom&iacute;a y vida al aire libre.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los viajeros llegan atra&iacute;dos por lugares tan conocidos como Atenas, la isla de Santorini o la Acr&oacute;polis, pero el pa&iacute;s heleno va mucho m&aacute;s all&aacute; de sus im&aacute;genes m&aacute;s famosas. Desde los monasterios suspendidos sobre las rocas de Meteora hasta las calas escondidas de Creta, pasando por los yacimientos arqueol&oacute;gicos del Peloponeso o las peque&ntilde;as islas donde desconectar de todo lo dem&aacute;s, Grecia ofrece suficientes razones como para querer volver incluso antes de haber terminado el viaje.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, para disfrutarla al m&aacute;ximo conviene planificar algunos aspectos con antelaci&oacute;n. Elegir bien la &eacute;poca del a&ntilde;o, decidir cu&aacute;ntos d&iacute;as dedicar al viaje, entender c&oacute;mo funcionan los ferris entre islas, calcular un presupuesto realista o saber qu&eacute; lugares merece la pena incluir en una primera ruta son detalles que pueden marcar la diferencia. Si vas a viajar a Grecia por primera vez, estos consejos te ayudar&aacute;n a preparar el viaje y a aprovecharlo mucho mejor.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c8d77e9b-b1fb-461a-ad90-954ab5939af6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La Acrópolis de Atenas al atardecer."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La Acrópolis de Atenas al atardecer.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo viajar a Grecia</h2><p class="article-text">
        Si puedes elegir fechas, la primavera y el inicio del oto&ntilde;o suelen ofrecer el mejor equilibrio entre buen tiempo, precios razonables y menor afluencia de visitantes. Entre mayo y junio, as&iacute; como durante septiembre, las temperaturas son agradables para recorrer ciudades, visitar yacimientos arqueol&oacute;gicos y disfrutar de las playas sin el calor intenso del verano.
    </p><p class="article-text">
        Julio y agosto son los meses m&aacute;s concurridos. El ambiente es magn&iacute;fico, las conexiones mar&iacute;timas funcionan a pleno rendimiento y todas las islas est&aacute;n en plena actividad, pero tambi&eacute;n es cuando los precios alcanzan sus m&aacute;ximos y cuando resulta m&aacute;s dif&iacute;cil escapar de las aglomeraciones en lugares muy populares.
    </p><p class="article-text">
        El invierno, por su parte, puede ser una buena opci&oacute;n para descubrir Atenas o algunas regiones continentales, aunque muchas rutas entre islas reducen frecuencias y algunos establecimientos tur&iacute;sticos cierran durante la temporada baja.
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ntos d&iacute;as dedicar al viaje</h2><p class="article-text">
        Grecia es uno de esos pa&iacute;ses que enga&ntilde;an sobre el mapa. Las distancias no parecen grandes, pero los desplazamientos entre ferris o carreteras de monta&ntilde;a suelen requerir m&aacute;s tiempo del que parece.
    </p><p class="article-text">
        Para una primera toma de contacto, una semana permite conocer algunos de sus lugares m&aacute;s emblem&aacute;ticos. Con diez d&iacute;as el viaje gana mucha profundidad y dos semanas ofrecen ya la posibilidad de combinar historia, ciudades, playas e islas sin sensaci&oacute;n de ir corriendo de un sitio a otro.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ruta elegir seg&uacute;n los d&iacute;as disponibles</h2><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si tienes una semana</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Una de las opciones m&aacute;s equilibradas es combinar la capital con una o dos islas cercanas. Tambi&eacute;n funciona muy bien dedicar <a href="https://www.eldiario.es/viajes/atenas-que-ver-en-2-dias_1_10481601.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">unos d&iacute;as a Atenas</a> y continuar hacia el <a href="https://www.eldiario.es/viajes/peloponeso-viaje-historia-grecia-arqueologia-yacimientos-corinto-micenas-epidauro-olimpia_1_8571918.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Peloponeso</a> para descubrir algunos de los grandes escenarios de la Grecia cl&aacute;sica.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si tienes diez d&iacute;as</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Aqu&iacute; ya es posible construir una ruta bastante completa. Una buena opci&oacute;n es combinar Atenas, el Peloponeso y algunas islas de las C&iacute;cladas. Otra alternativa muy interesante consiste en unir Atenas, el Peloponeso y Creta, una de las islas con m&aacute;s personalidad y diversidad de todo el pa&iacute;s.
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Si tienes dos semanas o m&aacute;s</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Con <a href="https://www.eldiario.es/viajes/grecia-15-dias-viaje-imprescindible-conocer-pais-heleno_1_9116850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">15 d&iacute;as en Grecia</a> se puede realizar un recorrido mucho m&aacute;s amplio que incluya Atenas, el Peloponeso, los monasterios de Meteora y una gran isla como Creta. Es una f&oacute;rmula que permite conocer algunos de los lugares m&aacute;s representativos de Grecia sin limitarse &uacute;nicamente a los destinos m&aacute;s conocidos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/df7c63bb-fdf3-469e-a36e-7eb0f0e9ca95_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los monasterios de Meteora, en Grecia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los monasterios de Meteora, en Grecia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">C&oacute;mo moverse por Grecia</h2><p class="article-text">
        La forma de desplazarse depender&aacute; mucho de la ruta elegida. Para moverse entre islas, el ferry sigue siendo el gran protagonista. Existen numerosas conexiones, especialmente durante los meses de verano, aunque conviene reservar con antelaci&oacute;n en temporada alta.
    </p><p class="article-text">
        Si el itinerario incluye largas distancias, los vuelos internos pueden ahorrar bastante tiempo. Son especialmente &uacute;tiles para conectar Atenas con islas como Creta o con algunas regiones m&aacute;s alejadas del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En la Grecia continental, la red de autobuses permite llegar a muchos destinos, pero si el plan incluye explorar regiones como el Peloponeso o recorrer Creta con libertad, alquilar un coche suele ser la opci&oacute;n m&aacute;s c&oacute;moda. Adem&aacute;s de ahorrar tiempo, permite detenerse en pueblos, miradores y playas que quedan fuera de las rutas habituales.
    </p><h2 class="article-text">Documentaci&oacute;n, sanidad y aspectos pr&aacute;cticos</h2><p class="article-text">
        Los ciudadanos espa&ntilde;oles pueden viajar a Grecia utilizando el DNI o el pasaporte en vigor, sin necesidad de solicitar ning&uacute;n visado.
    </p><p class="article-text">
        En materia sanitaria, la Tarjeta Sanitaria Europea permite recibir atenci&oacute;n m&eacute;dica en la red p&uacute;blica griega en las mismas condiciones que los ciudadanos del pa&iacute;s. Aun as&iacute;, para una mayor tranquilidad, resulta recomendable viajar con un seguro que ampl&iacute;e las coberturas m&eacute;dicas y ofrezca protecci&oacute;n frente a incidencias como cancelaciones, retrasos o p&eacute;rdida de equipaje.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los aspectos pr&aacute;cticos, no hay grandes diferencias respecto a Espa&ntilde;a. La moneda es el euro y los enchufes son los mismos, por lo que no es necesario llevar adaptadores. Conviene recordar &uacute;nicamente que Grecia tiene una hora m&aacute;s que la Espa&ntilde;a peninsular.
    </p><h2 class="article-text">Internet y m&oacute;vil</h2><p class="article-text">
        Para los viajeros procedentes de la Uni&oacute;n Europea, utilizar el tel&eacute;fono m&oacute;vil en Grecia es tan sencillo como hacerlo en Espa&ntilde;a. Las tarifas de llamadas y datos funcionan dentro del sistema de itinerancia europea, por lo que no suele ser necesario contratar servicios adicionales.
    </p><p class="article-text">
        La cobertura es buena en la mayor parte del pa&iacute;s, especialmente en ciudades, zonas tur&iacute;sticas y las principales islas. Solo en algunas &aacute;reas m&aacute;s remotas o monta&ntilde;osas pueden aparecer peque&ntilde;as limitaciones puntuales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/fe37fc30-d9b9-4703-b366-7915450e0b9a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El teatro de Epidauro, en el Peloponeso."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El teatro de Epidauro, en el Peloponeso.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Dinero, precios y presupuesto</h2><p class="article-text">
        Aunque la percepci&oacute;n general suele ser que Grecia puede ser un destino caro, la realidad hay que matizarla. Todo depende de la &eacute;poca del a&ntilde;o y de los lugares elegidos.
    </p><p class="article-text">
        Atenas, Santorini o Mykonos concentran algunos de los precios m&aacute;s elevados del pa&iacute;s durante el verano. Sin embargo, muchas otras islas y regiones continentales ofrecen una relaci&oacute;n calidad-precio muy atractiva.
    </p><p class="article-text">
        Para un viaje de presupuesto medio, Grecia suele resultar algo m&aacute;s econ&oacute;mica que otros destinos mediterr&aacute;neos populares. Comer en tabernas locales (los restaurantes tradicionales griegos), utilizar ferris convencionales y reservar alojamiento con cierta antelaci&oacute;n ayuda a mantener el gasto bajo control.
    </p><p class="article-text">
        El pago con tarjeta est&aacute; ampliamente extendido, aunque siempre resulta &uacute;til llevar algo de efectivo para peque&ntilde;as compras o establecimientos de localidades menos tur&iacute;sticas.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Es seguro viajar a Grecia?</h2><p class="article-text">
        Grecia es, en t&eacute;rminos generales, un destino muy seguro para el viajero. Tanto las grandes ciudades como las zonas tur&iacute;sticas e insulares suelen transmitir una sensaci&oacute;n de tranquilidad elevada.
    </p><p class="article-text">
        Como ocurre en cualquier destino con gran afluencia de visitantes, conviene prestar atenci&oacute;n a las pertenencias en estaciones, puertos, transporte p&uacute;blico o lugares especialmente concurridos. M&aacute;s all&aacute; de esas precauciones habituales que tendr&iacute;as en cualquier sitio, no suele haber motivos de preocupaci&oacute;n. Como siempre, el sentido com&uacute;n manda.
    </p><h2 class="article-text">A tener en cuenta al elegir el alojamiento</h2><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s habituales en una primera visita consiste en reservar &uacute;nicamente por las fotograf&iacute;as. En Grecia merece la pena dedicar unos minutos a revisar bien la ubicaci&oacute;n, sobre todo si no cuentas con coche de alquiler.
    </p><p class="article-text">
        Si vas a depender del transporte p&uacute;blico o de los ferris, resulta pr&aacute;ctico alojarse cerca de puertos, estaciones o zonas bien comunicadas. En las islas, adem&aacute;s, no siempre compensa buscar alojamiento en el pueblo m&aacute;s famoso o fotografiado. En muchas ocasiones, alojarse a pocos kil&oacute;metros permite disfrutar de precios m&aacute;s razonables y de un ambiente mucho m&aacute;s tranquilo.
    </p><p class="article-text">
        Si el viaje es en julio o agosto, reservar con antelaci&oacute;n es casi obligatorio, especialmente en los destinos m&aacute;s populares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/76d11a91-e108-47a0-be1f-50f2a4c5d524_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Santorini, en Grecia."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Santorini, en Grecia.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Gastronom&iacute;a griega: mucho m&aacute;s que la ensalada y el yogur</h2><p class="article-text">
        La cocina griega es una de las grandes sorpresas para muchos viajeros. Basada en ingredientes sencillos y productos frescos, combina influencias mediterr&aacute;neas y balc&aacute;nicas en platos que suelen resultar familiares y muy f&aacute;ciles de disfrutar.
    </p><p class="article-text">
        Entre las especialidades m&aacute;s populares hay algunas que deber&iacute;as probar s&iacute; o s&iacute;:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Moussaka</em>, elaborada con capas de berenjena y carne.</li>
                                    <li><em>Gyros</em>, una de las comidas r&aacute;pidas m&aacute;s populares del pa&iacute;s.</li>
                                    <li><em>Souvlaki</em>, brochetas de carne acompa&ntilde;adas habitualmente de pan de pita.</li>
                                    <li><em>Tzatziki</em>, salsa de yogur, pepino y ajo.</li>
                                    <li>Ensalada griega, con tomate, pepino, aceitunas y queso feta.</li>
                                    <li><em>Dolmades</em>, hojas de parra rellenas.</li>
                                    <li><em>Gemist&aacute;</em>, verduras rellenas de arroz y otros ingredientes.</li>
                                    <li>Feta al horno, muy habitual en numerosas tabernas.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        En el apartado dulce destacan propuestas como los <em>loukoumades,</em> peque&ntilde;as masas fritas cubiertas con miel, o el <em>baklava,</em> uno de los postres m&aacute;s conocidos de la regi&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Idioma y comunicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El idioma oficial es, obviamente, el griego. Y no, no es f&aacute;cil. Para empezar, porque su alfabeto puede resultar desconcertante durante los primeros d&iacute;as. Afortunadamente, las principales se&ntilde;ales, carreteras, estaciones y lugares tur&iacute;sticos suelen incorporar transliteraciones al alfabeto latino.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el ingl&eacute;s est&aacute; muy extendido en hoteles, restaurantes, museos y empresas tur&iacute;sticas, por lo que la comunicaci&oacute;n rara vez supone un problema.
    </p><p class="article-text">
        Aprender unas pocas palabras siempre ayuda y suele ser bien recibido:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><em>Kalimera</em>: buenos d&iacute;as.</li>
                                    <li><em>Kalispera</em>: buenas tardes.</li>
                                    <li><em>Efjarist&oacute;</em>: gracias.</li>
                                    <li><em>Ne</em>: s&iacute;.</li>
                                    <li><em>Oji</em>: no.</li>
                            </ul>
            </div><h2 class="article-text">Qu&eacute; llevar en la maleta</h2><p class="article-text">
        La lista depender&aacute; de la &eacute;poca del a&ntilde;o, pero hay algunos elementos que casi siempre resultan &uacute;tiles.
    </p><p class="article-text">
        Un calzado c&oacute;modo es imprescindible para recorrer lugares como la Acr&oacute;polis, Delfos, Olimpia o las calles empedradas de muchas islas. Tambi&eacute;n conviene incluir protecci&oacute;n solar, gafas de sol, gorra o sombrero y por supuesto ba&ntilde;ador, especialmente durante el verano.
    </p><p class="article-text">
        Si el viaje incluye monasterios o espacios religiosos, es recomendable llevar alguna prenda que permita cubrir hombros y rodillas. Y aunque los d&iacute;as sean muy c&aacute;lidos, una chaqueta ligera puede venir bien para trayectos nocturnos en ferri o para algunas zonas costeras expuestas al viento.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b10393e8-5856-41e7-a41d-70273a53d22c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El colorido barrio de Psiri, en Atenas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El colorido barrio de Psiri, en Atenas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><h2 class="article-text">Imprescindibles que no te puedes perder en una primera visita</h2><p class="article-text">
        Cada viajero termina construyendo su propia Grecia, pero hay algunos lugares que suelen justificar por s&iacute; solos el viaje.
    </p><p class="article-text">
        Atenas y la Acr&oacute;polis son una parada obligatoria para comprender la dimensi&oacute;n hist&oacute;rica del pa&iacute;s. Los monasterios de Meteora ofrecen uno de los paisajes m&aacute;s sorprendentes de Europa. El Peloponeso concentra algunos de los yacimientos arqueol&oacute;gicos m&aacute;s importantes, mientras que islas como Creta permiten descubrir una versi&oacute;n m&aacute;s diversa y aut&eacute;ntica del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Y, por supuesto, merece la pena reservar tiempo para algo tan sencillo como sentarse tranquilamente en una taberna frente al mar, pedir varios platos para compartir y dejar que la tarde avance sin estr&eacute;s, y sin pensar que tienes que salir corriendo a visitar lo que sea que toque visitar. Esa experiencia, en Grecia, forma parte del viaje tanto como cualquier monumento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Roberto Ruiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/grecia-imprescindible-debes-si-verano-vas-pais-heleno-primera-vez_1_13277389.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 20:29:04 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9d9fb71a-406c-4e21-ba7c-53164e693068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2993399" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9d9fb71a-406c-4e21-ba7c-53164e693068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2993399" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Grecia imprescindible: todo lo que debes saber si este verano vas al país heleno por primera vez]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9d9fb71a-406c-4e21-ba7c-53164e693068_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Europa,Viajes,Guías Turísticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El caballo de mármol encontrado bajo tierra apunta al culto de uno de los templos griegos más extraños del Mediterráneo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/caballo-marmol-encontrado-tierra-apunta-culto-templo-griego-extrano-mediterraneo-pm_1_13248111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d7e1be78-24d7-426e-89f4-913850c1c842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El caballo de mármol encontrado bajo tierra apunta al culto de uno de los templos griegos más extraños del Mediterráneo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Arqueología - La figura conserva casi dos metros de largo y fue tallada con piedra llegada desde Turquía para decorar el friso del antiguo templo siciliano actual</p><p class="subtitle">El deshielo en las montañas de Noruega deja al descubierto artefactos intactos y acelera una carrera arqueológica urgente
</p></div><p class="article-text">
        Las tormentas decid&iacute;an la suerte de muchas ciudades del mundo griego. <strong>Zeus</strong> ocupaba el lugar m&aacute;s alto dentro de aquella religi&oacute;n porque gobernaba el cielo y porque su voluntad pod&iacute;a alterar guerras, cosechas o viajes mar&iacute;timos. Los relatos antiguos lo presentaban como un dios capaz de castigar juramentos rotos, proteger leyes y premiar a los gobernantes que respetaban el orden religioso. 
    </p><p class="article-text">
        El <strong>rayo</strong> termin&oacute; convertido en su s&iacute;mbolo porque los griegos interpretaban los truenos violentos como se&ntilde;ales enviadas desde el Olimpo. Aquella fuerza del ciel<strong>o inspiraba temor y obediencia </strong>al mismo tiempo, sobre todo en comunidades que depend&iacute;an del clima para sobrevivir. Los templos levantados en su honor buscaban ganarse el favor de un dios que representaba autoridad, castigo y protecci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un relieve ecuestre apareci&oacute; frente a Agrigento</h2><p class="article-text">
        Un<strong> bloque de m&aacute;rmol con la figura de un caballo rampante</strong> sali&oacute; del fondo del Mediterr&aacute;neo frente a la costa siciliana de Agrigento. Seg&uacute;n <em>BCsicilia</em> y las autoridades italianas que participaron en la operaci&oacute;n, la pieza apareci&oacute; a nueve metros de profundidad y a unos 300 metros de San Leone, en una zona donde ya se conoc&iacute;an restos arqueol&oacute;gicos dispersos. 
    </p><p class="article-text">
        Los especialistas creen que el relieve <strong>pudo formar parte del c&eacute;lebre Templo de Zeus Ol&iacute;mpico</strong> de la antigua Akragas. El rescate fue realizado en 2024 por submarinistas de los Carabinieri, miembros de la Superintendencia del Mar y voluntarios de <em>BCsicilia</em> tras varias jornadas complicadas por el oleaje.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/16f9b642-69ef-4d9a-bf3f-89e66345f177_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Muchos especialistas creen que nuevos fragmentos permitirán reconstruir la decoración original del edificio"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Muchos especialistas creen que nuevos fragmentos permitirán reconstruir la decoración original del edificio                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El Templo de Zeus de Agrigento ocup&oacute; un lugar singular dentro de la arquitectura griega antigua. La construcci&oacute;n comenz&oacute; despu&eacute;s de la <strong>victoria de Himera</strong> en el a&ntilde;o 480 a.C., cuando el tirano Ter&oacute;n impuls&oacute; un edificio destinado a exhibir poder pol&iacute;tico y militar. A diferencia de otros templos d&oacute;ricos, las columnas no rodeaban el recinto de forma independiente, ya que parte de ellas quedaban integradas en los muros exteriores. 
    </p><p class="article-text">
        Aquella disposici&oacute;n desconcert&oacute; durante d&eacute;cadas a muchos arque&oacute;logos por su estructura poco habitual. El edificio tambi&eacute;n destacaba por sus <strong>atlantes gigantescos</strong>, figuras masculinas de m&aacute;s de siete metros que parec&iacute;an cargar el peso del santuario y que todav&iacute;a permanecen tendidas sobre el suelo arqueol&oacute;gico.
    </p><h2 class="article-text">Akragas creci&oacute; hasta dominar la Magna Grecia</h2><p class="article-text">
        La antigua Akragas lleg&oacute; a convertirse en una de las <strong>ciudades m&aacute;s influyentes de la Magna Grecia</strong>. Colonos griegos la fundaron en el siglo VI a.C. y su crecimiento transform&oacute; el enclave en un importante n&uacute;cleo pol&iacute;tico y cultural de Sicilia. El poeta <strong>P&iacute;ndaro</strong> la describi&oacute; como &ldquo;la ciudad m&aacute;s bella de los mortales&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Buena parte de aquella fama nac&iacute;a de sus construcciones monumentales, levantadas para impresionar tanto a aliados como a enemigos. Con el paso de los siglos,<strong> terremotos, derrumbes y cambios del litoral alteraron gran parte de la costa cercana</strong>, hasta el punto de que numerosos restos cl&aacute;sicos acabaron bajo las aguas del Mediterr&aacute;neo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ccbad771-5694-4fb1-815f-94b3ea18f299_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los arqueólogos relacionan el caballo con Zeus"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los arqueólogos relacionan el caballo con Zeus                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los investigadores italianos relacionan el caballo hallado con la <strong>iconograf&iacute;a tradicional de Zeus</strong>. En muchas representaciones antiguas, los caballos aparec&iacute;an asociados al carro divino del dios ol&iacute;mpico y a im&aacute;genes vinculadas con autoridad y fuerza militar. El relieve recuperado conserva unas dimensiones notables, con cerca de dos metros de largo, m&aacute;s de metro y medio de ancho y unos 35 cent&iacute;metros de grosor. 
    </p><p class="article-text">
        La pieza fue tallada en <strong>m&aacute;rmol proconnesio</strong>, una piedra muy apreciada en la Antig&uuml;edad que se extra&iacute;a en la actual Turqu&iacute;a. Los arque&oacute;logos creen que el bloque pertenec&iacute;a al <strong>friso decorativo del templo</strong> y que su dinamismo encajaba con el lenguaje monumental del edificio.
    </p><h2 class="article-text">El hallazgo abre dudas sobre el templo siciliano</h2><p class="article-text">
        El ingeniero <strong>Gaetano Lino</strong> y el<strong> Grupo Sub </strong>de <em>BCsicilia</em> desempe&ntilde;aron un papel decisivo en la identificaci&oacute;n del fragmento. Los estudios fotogram&eacute;tricos realizados meses antes permitieron detectar que aquel bloque cubierto de concreciones marinas pod&iacute;a ocultar una <strong>escultura de enorme valor hist&oacute;rico</strong>. Despu&eacute;s de comunicar el hallazgo a las autoridades, comenzaron los trabajos de extracci&oacute;n. Las corrientes y el mal tiempo obligaron a retrasar parte de las operaciones, aunque finalmente los submarinistas consiguieron asegurar el relieve y trasladarlo a tierra firme.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f904f5d0-e415-4a12-a276-cc376465952b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los atlantes gigantes cargaban los muros del santuario"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los atlantes gigantes cargaban los muros del santuario                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El descubrimiento abre nuevas preguntas sobre uno de los monumentos menos comprendidos del mundo griego antiguo. Muchos especialistas consideran que el<strong> Templo de Zeus todav&iacute;a conserva enormes lagunas hist&oacute;ricas </strong>pese a su fama y tama&ntilde;o colosal. La aparici&oacute;n de nuevos fragmentos decorativos puede ayudar a reconstruir la disposici&oacute;n escult&oacute;rica original y<strong> aclarar c&oacute;mo era realmente el edificio </strong>durante el siglo V a.C. Asimismo, yambi&eacute;n refuerza el valor arqueol&oacute;gico de las aguas sicilianas, atravesadas durante siglos por rutas comerciales, guerras y contactos entre Europa, &Aacute;frica y Oriente Pr&oacute;ximo. 
    </p><p class="article-text">
        A medida que avanza el conocimiento sobre el hallazgo, la imagen del caballo emergiendo desde el fondo marino devuelve a Agrigento parte de la grandeza que convirti&oacute; a Akragas en uno de los s&iacute;mbolos m&aacute;s admirados del Mediterr&aacute;neo antiguo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/caballo-marmol-encontrado-tierra-apunta-culto-templo-griego-extrano-mediterraneo-pm_1_13248111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 May 2026 12:40:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d7e1be78-24d7-426e-89f4-913850c1c842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="108706" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d7e1be78-24d7-426e-89f4-913850c1c842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="108706" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[El caballo de mármol encontrado bajo tierra apunta al culto de uno de los templos griegos más extraños del Mediterráneo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d7e1be78-24d7-426e-89f4-913850c1c842_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Grecia,Arquitectura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La resistencia de Prosfigiká, uno de los barrios autogestionados más grandes de Europa, ante la amenaza de desalojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/resistencia-prosfigika-barrios-autogestionados-grandes-europa-amenaza-desalojo_1_13242831.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3180c44b-f906-4f4a-a9f7-b160c9533f4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La resistencia de Prosfigiká, uno de los barrios autogestionados más grandes de Europa, ante la amenaza de desalojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El vecindario de Atenas, que fue escenario de luchas partisanas contra la ocupación nazi, recela de los planes inmobiliarios del Gobierno regional mientras se erige en baluarte de autogestión y convivencia frente a la crisis de la vivienda</p><p class="subtitle">Exarchia, el barrio alternativo de Atenas que no se rinde ante la gentrificación
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hasta la muerte&rdquo;. Este es el l&iacute;mite que aseguran estar dispuestos a alcanzar Aristotelis Chantzis y Suzon Doppagne, dos residentes en huelga de hambre de <a href="https://saveprosfygika.gr/index.php/en/internationalist-saveprosfygika/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Prosfigik&aacute;</a>, un hist&oacute;rico vecindario de Atenas okupado desde hace casi dos d&eacute;cadas y uno de los espacios autogestionados m&aacute;s grandes de Europa.
    </p><p class="article-text">
        En una Grecia marcada por la precariedad econ&oacute;mica cr&oacute;nica y una creciente crisis de vivienda, este barrio organizado en asamblea acoge a m&aacute;s de 400 personas, ahora en riesgo de desalojo ante un proyecto de las autoridades regionales que muchos ven como otro paso hacia la gentrificaci&oacute;n del &aacute;rea. Es un asunto candente en un pa&iacute;s d&oacute;nde los precios de los alquileres y para comprar casa se disparan a niveles cada vez m&aacute;s inasumibles para gran parte de la poblaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nosotros seguimos con nuestra protesta y si hace falta seguiremos hasta morir&rdquo;, dice Chantzis, de 43 a&ntilde;os, en una entrevista con elDiario.es, mientras muestra c&oacute;mo adelgaz&oacute; tras m&aacute;s de 100 d&iacute;as de huelga de hambre. Explica que la empez&oacute; a inicios de febrero, cuando pesaba 67 kilos, y que ya ha perdido 22, como muestran sus huesos, muy marcados.
    </p><p class="article-text">
        Chantzis toma sales minerales para perseverar en su protesta lo m&aacute;ximo posible, pero tiene el cuerpo cada vez m&aacute;s afectado por la atrofia muscular, el entumecimiento de las extremidades y los desmayos que le causa la desnutrici&oacute;n. Aun as&iacute;, conserva cierta energ&iacute;a para conversar o caminar distancias muy peque&ntilde;as, determinado a dar a conocer la situaci&oacute;n del vecindario y frenar el plan del Gobierno del &Aacute;tica, la administraci&oacute;n regional.
    </p><p class="article-text">
        Este organismo &mdash;propietario de 177 de los 228 apartamentos de Prosfigik&aacute;&mdash; busca dedicar 15 millones de euros de fondos europeos para restaurar cuatro de los ocho bloques del barrio. Los edificios, de estilo arquitect&oacute;nico Bauhaus, son testigos de la historia reciente de Grecia; se levantaron en los a&ntilde;os 30 para acoger a refugiados helenos de Anatolia expulsados tras la ca&iacute;da del Imperio otomano y la creaci&oacute;n del Estado turco.
    </p><h2 class="article-text">Lucha para evitar la &ldquo;mercantilizaci&oacute;n&rdquo;</h2><p class="article-text">
        El plan anunciado por las autoridades prev&eacute; apartamentos de vivienda social y habilitar algunas casas para acoger a pacientes de c&aacute;ncer de un hospital oncol&oacute;gico aleda&ntilde;o. El colectivo de Prosfigik&aacute;, sin embargo, argumenta que la intenci&oacute;n real es mercantilizar la zona, preciada por estar en el coraz&oacute;n de Atenas, al lado del Tribunal Supremo y frente el estadio del Panathinaikos, uno de los grandes clubs de f&uacute;tbol de Grecia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Aquí creamos una nueva propuesta de vida en sociedad que rompe con la que se nos ha impuesto</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Suzon Doppagne</span>
                                        <span>—</span> Vecina de Prosfigiká
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La comunidad tambi&eacute;n alega que no se ofreci&oacute; alternativa de vivienda a los m&aacute;s de 400 residentes actuales, entre los que hay unos 50 menores, as&iacute; como ancianos, personas enfermas o en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, tanto griegos como originarios de otros 27 pa&iacute;ses, muchos de ellos migrantes o con estatus de refugiado. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aqu&iacute; creamos una nueva propuesta de vida en sociedad que rompe con la que se nos ha impuesto&rdquo;, dice Suzon Doppagne, joven belga de 27 a&ntilde;os y vecina de Prosfigik&aacute; desde hace m&aacute;s de un lustro. Seg&uacute;n alega, el Estado busca acabar <a href="https://www.instagram.com/reels/DYCb5V2IMko/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">con la iniciativa &ldquo;comunal y horizontal&rdquo;</a> que se forj&oacute; con la okupaci&oacute;n, inspirada en ideolog&iacute;as como el confederalismo democr&aacute;tico kurdo o el movimiento zapatista de Chiapas. 
    </p><p class="article-text">
        Ante ello, Doppagne sigui&oacute; a Chantzis y <a href="https://saveprosfygika.gr/index.php/en/2026/05/04/hunger-strike-until-until-death-for-the-defence-of-life/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este mayo inici&oacute; su huelga de hambre</a>. Otros podr&iacute;an sumarse si el Estado no responde a sus demandas. La comunidad pide que se pare el plan, garant&iacute;as para su permanencia, y que su entidad sin &aacute;nimo de lucro pueda reformar el recinto independientemente, con sus propios recursos.
    </p><h2 class="article-text">Basti&oacute;n de resistencia antifascista </h2><p class="article-text">
        En la II Guerra Mundial, el vecindario fue basti&oacute;n de resistencia partisana contra la ocupaci&oacute;n nazi y n&uacute;cleo con fuerte presencia del Ej&eacute;rcito Popular de Liberaci&oacute;n Nacional (ELAS), la guerrilla comunista. Fue objeto de ataque de las tropas de Reino Unido en la llamada <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Dekemvriana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dekemvriana</a>, cuando entre finales de 1944 y el inicio de 1945 hubo duros combates en Atenas que enfrentaron a fuerzas del Gobierno provisional griego y el Ej&eacute;rcito brit&aacute;nico contra la milicia izquierdista. Las marcas de balas y metralla de la artiller&iacute;a brit&aacute;nica visibles en algunos bloques son memoria viva de ello.
    </p><p class="article-text">
        Esto lo hace un complejo &uacute;nico en Grecia, conservado tras a&ntilde;os de lucha vecinal y de la sociedad civil. En los 2000, el Estado plane&oacute; demolerlo para alzar un centro comercial. &ldquo;Las autoridades obligaron a los vecinos a irse. Les dieron muy poco dinero para expropiarlos&rdquo;, pero 51 propietarios se negaron y recibieron apoyo de arquitectos y acad&eacute;micos, cuenta Valentini Siova, miembro de la comunidad desde hace 17 a&ntilde;os. Esto llev&oacute; a una batalla legal que en 2009 culmin&oacute; con la Justicia griega fallando a favor de preservar todo el vecindario.
    </p><p class="article-text">
        Todo pasaba en plena ebullici&oacute;n de Grecia, en medio de protestas por la crisis econ&oacute;mica y ante un fuerte movimiento de okupaciones de impronta anarquista que busc&oacute; responder a los estragos. As&iacute; se okup&oacute; Prosfigik&aacute;, y la autogesti&oacute;n deriv&oacute; en la formalizaci&oacute;n del colectivo seg&uacute;n sus propios estatutos en 2012. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2320y182.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0_x2320y182.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2320y182.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0_x2320y182.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2320y182.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2320y182.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ce6201c5-c6d8-4bf6-83b4-88d4a2fc26a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2320y182.jpg"
                    alt="Restos de balas y metralla de los ataques británicos durante los episodios de la Dekemvriana, a finales de la II Guerra Mundial."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Restos de balas y metralla de los ataques británicos durante los episodios de la Dekemvriana, a finales de la II Guerra Mundial.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Proyectos similares han estado muy presentes en el pa&iacute;s durante d&eacute;cadas, aunque su peso mengu&oacute; sobre todo desde que la fuerza derechista Nueva Democracia de Kyriakos Mitsotakis <a href="https://www.eldiario.es/economia/mitsotakis-regreso-familiares-politico-grecia_1_1447917.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asumi&oacute; el poder en 2019</a>. Esta aument&oacute; los desalojos de espacios okupados en zonas <a href="https://www.eldiario.es/internacional/exarchia-barrio-alternativo-atenas-no-rinde-gentrificacion_1_10735027.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como Exarcheia, barrio cercano a Prosfigik&aacute;</a> y basti&oacute;n de los movimientos sociales y del anarquismo griego, golpeado ahora por la creciente gentrificaci&oacute;n y turistificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El temor de que Prosfigik&aacute; sufra una deriva similar hace que el plan estatal se vea con a&uacute;n m&aacute;s suspicacia. Para Siova, es una contradicci&oacute;n, porque lo previsto &mdash;espacios de acogida para enfermos y vivienda social&mdash; es justo lo que el colectivo cre&oacute; estos a&ntilde;os, ante la ausencia o poca capacidad del Estado para cubrir funciones b&aacute;sicas. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El Estado miente cuando dice que crear&aacute; vivienda y hospedajes. Es un modo de obtener aprobaci&oacute;n social&rdquo; para continuar su operaci&oacute;n, plantea Siova mientras pasea por el vecindario. Entre otros, saluda a un vecino que va a casa de otra residente para reparar una aver&iacute;a, a una mujer migrante y soltera que vive con su beb&eacute; en uno de los pisos que reform&oacute; la comunidad, as&iacute; como a un refugiado kurdo que obtuvo asilo hace poco. Tambi&eacute;n se ven decenas de activistas, muchos extranjeros, que entregan panfletos informativos a pie de calle o ayudan a reformar los viejos pisos, c&oacute;mo hace una joven de Luxemburgo que vino a respaldar a la comunidad. 
    </p><h2 class="article-text">Autogesti&oacute;n vs. intervenci&oacute;n estatal </h2><p class="article-text">
        En el recinto hay tambi&eacute;n 22 estructuras creadas para necesidades de la comunidad o de grupos en situaci&oacute;n de vulnerabilidad, entre ellos un horno, un comedor popular, una cocina social que provee un centenar de comidas al d&iacute;a a personas sin techo, un espacio para acoger a mujeres afectadas por violencia machista y una escuela infantil. A su vez, un piso hospeda a pacientes de c&aacute;ncer cuando vienen de otros puntos del pa&iacute;s para hacer terapia en Aggios Savvas, el centro oncol&oacute;gico m&aacute;s grande de Grecia, a pocos metros de Prosfigik&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        En la comunidad aseguran que el desalojo podr&iacute;a ejecutarse de un momento para otro, pero est&aacute;n decididos a resistir pese a las crecientes incursiones policiales, arrestos y enjuiciamientos de estos a&ntilde;os. As&iacute; lo cree Doppagne, que est&aacute; junto a Chantzis en la cl&iacute;nica autogestionada del vecindario, d&oacute;nde se ofrece atenci&oacute;n m&eacute;dica continua. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_50p_1143632.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_50p_1143632.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_75p_1143632.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_75p_1143632.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_default_1143632.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_default_1143632.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/f9ea2dec-0738-4713-bd7c-eeb0c042448b_16-9-aspect-ratio_default_1143632.jpg"
                    alt="Aristotelis Chantzis (derecha) y Suzon Doppagne, los dos integrantes del colectivo de Prosfigiká en huelga de hambre contra el plan de la Región de Ática."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Aristotelis Chantzis (derecha) y Suzon Doppagne, los dos integrantes del colectivo de Prosfigiká en huelga de hambre contra el plan de la Región de Ática.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional alert&oacute; en abril del &ldquo;grave riesgo de desalojo forzoso&rdquo; del colectivo. &ldquo;Entre los afectados hay refugiados y otros grupos vulnerables a la discriminaci&oacute;n y marginaci&oacute;n, incluido personas sin techo en el pasado o en tratamiento por adicciones&rdquo;, dijo la ONG. Seg&uacute;n denunci&oacute;, los residentes &ldquo;fueron excluidos del proceso de toma de decisiones&rdquo;, y el plan &ldquo;no prev&eacute; alternativa de vivienda&rdquo; para todos ellos.
    </p><p class="article-text">
        Ante las cr&iacute;ticas, el Gobierno regional de &Aacute;tica asegur&oacute; este mayo que los bloques de Prosfigik&aacute; &ldquo;no ser&aacute;n comercializados ni demolidos&rdquo;, sino convertidos en &ldquo;viviendas sociales asequibles&rdquo; para familias, j&oacute;venes, pensionistas o desempleados. El organismo agreg&oacute; en un comunicado que con &ldquo;una planificaci&oacute;n organizada y transparente, se velar&aacute; por la reubicaci&oacute;n en estructuras y alojamientos adecuados&rdquo; a los residentes actuales.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute; la confianza de los vecinos en la autoridad regional y el Ejecutivo griego es nula. &ldquo;Han batido r&eacute;cords de corrupci&oacute;n&rdquo;, dice Siova, resaltando los esc&aacute;ndalos en los que est&aacute; envuelto el Gobierno de Mitsotakis, salpicado hace poco por <a href="https://efe.com/euro-efe/2026-04-03/dimision-grecia-fraude-fondos-agricolas-ue/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una nueva trama de fraude y malversaci&oacute;n de fondos agr&iacute;colas de la UE</a>, otro caso que hace que la confianza de los griegos en sus instituciones sea de las m&aacute;s bajas de Europa. A esto se suma el tr&aacute;gico accidente de tren de febrero de 2023, el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/protestas-e-indignacion-accidente-trenes-grecia-vagones-arrugaron-papel_1_9999496.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peor de la historia del pa&iacute;s con 57 muertos</a>, y sobre el que muchos consideran que hubo negligencia estatal y poca rendici&oacute;n de cuentas de parte del Ejecutivo derechista. 
    </p><h2 class="article-text">Crisis de vivienda creciente</h2><p class="article-text">
        Esto sucede en un momento de creciente presi&oacute;n inmobiliaria y encarecimiento de la vivienda en Atenas. Grecia <a href="https://tradersunion.com/el/news/financial-news/show/1893372-greece-rent-increase-eu-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fue el segundo pa&iacute;s de la UE con mayor subida de precios de alquiler en 2025</a>, con un aumento del 10,1%, seg&uacute;n el grupo heleno Centro de Estudios Liberales (KEFiM). En la capital, el alquiler medio de un piso de un solo dormitorio equivale al 70,2% del salario mensual medio, y el de dos habitaciones al 93,6%. El precio para comprar casa en el pa&iacute;s <a href="https://www.bankofgreece.gr/en/news-and-media/press-office/news-list/news?announcement=5cd99fed-d493-486a-b3ff-c64fe019dc7d" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ascendi&oacute; un 7,7% interanual a fines de 2025</a>, un incremento marcado por la baja oferta de vivienda en el mercado, el auge tur&iacute;stico, alquileres de corta duraci&oacute;n y fuerte entrada de capital extranjero. En un pa&iacute;s con un sueldo m&iacute;nimo mensual bruto de 920 euros, esto pone a muchos griegos en gran dificultad. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Pisos que antes estaban a 400 euros subieron a 600, 700 o el doble, y muchos son peque&ntilde;os, viejos o est&aacute;n en mal estado&rdquo;, se&ntilde;ala a elDiario.es Panagiota, joven ateniense que busca casa. &ldquo;Hay viviendas que ya no se alquilan porque pasaron a ofrecerse por Airbnb, y esto lo hace a&uacute;n m&aacute;s complicado&rdquo;, lamenta. Seg&uacute;n datos de portales especializados, las ofertas en esta plataforma <a href="https://airbtics.com/annual-airbnb-revenue-in-athens-greece/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">subieron un 19% en un a&ntilde;o, y m&aacute;s de 76% los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Los alojamientos en oferta superan hoy los 15.450, y m&aacute;s del 92% son apartamentos enteros, concreta <a href="https://insideairbnb.com/athens/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Inside Airbnb</a>. De hecho, el turismo alcanz&oacute; niveles r&eacute;cord en la urbe, con m&aacute;s de ocho millones de visitantes al a&ntilde;o. El alcalde de Atenas, Haris Doukas, alert&oacute; hace poco que la ciudad &ldquo;<a href="https://www.theguardian.com/world/2026/apr/25/athens-cannot-operate-as-a-giant-hotel-mayor-vows-to-rescue-capital-from-overtourism" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no puede funcionar como si fuera un hotel gigante</a>&rdquo;, critic&oacute; la sobresaturaci&oacute;n de barrios como Plaka, en el pie del Acr&oacute;polis, y apel&oacute; a imponer restricciones y normas. 
    </p><p class="article-text">
        Para Chantzis, Prosfigik&aacute; se erige en &ldquo;basti&oacute;n de resistencia&rdquo; ante esta realidad. Con su huelga de hambre, pretende tambi&eacute;n oponerse a un concepto de ciudad &ldquo;hecha cada vez m&aacute;s para los ricos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Mas Autonell]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/resistencia-prosfigika-barrios-autogestionados-grandes-europa-amenaza-desalojo_1_13242831.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 May 2026 21:12:18 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/3180c44b-f906-4f4a-a9f7-b160c9533f4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="7514008" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/3180c44b-f906-4f4a-a9f7-b160c9533f4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="7514008" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La resistencia de Prosfigiká, uno de los barrios autogestionados más grandes de Europa, ante la amenaza de desalojo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/3180c44b-f906-4f4a-a9f7-b160c9533f4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Vivienda,Okupas,Refugiados,Airbnb,Autogestión,Anarquismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia de la ninfa que se consumió por amor: Echo desapareció al enamorarse de Narciso y solo quedó su voz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-ninfa-consumio-amor-echo-desaparecio-enamorarse-narciso-quedo-voz-pm_1_13184141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1dbb465b-370e-4288-9872-5715cde9c34e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia de la ninfa que se consumió por amor: Echo desapareció al enamorarse de Narciso y solo quedó su voz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mitología - Los problemas de ambos personajes impiden que puedan establecer contacto real, lo que convierte cada intento en un fracaso que los empuja a quedarse completamente solos</p></div><p class="article-text">
        La atracci&oacute;n que despertaba ese rostro hac&iacute;a que todas las miradas se detuvieran en &eacute;l y que muchas personas quedaran marcadas por ese encuentro. <strong>Narciso encarna un tipo de belleza que no deja espacio a la indiferencia y que empuja a otros a sentir deseo sin recibir respuesta</strong>. Ese rasgo convierte su figura en un punto de partida para entender una historia que gira en torno al rechazo y sus consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        La forma en que esa belleza afecta a quienes le rodean no se limita a una admiraci&oacute;n pasajera, sino que<strong> provoca obsesiones </strong>que terminan da&ntilde;ando a quienes las sienten. En ese terreno se construye el relato que une su destino con el de <strong>Eco</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Ovidio une a Narciso y Eco en una p&eacute;rdida</h2><p class="article-text">
        El mito de Eco y Narciso, recogido por Ovidio en las <em>Metamorfosis</em>, cuenta la historia de un<strong> joven incapaz de corresponder al amor ajeno y la desaparici&oacute;n paulatina de una ninfa</strong> a la que arrebatan la voz. El relato sigue dos caminos que avanzan en paralelo y terminan en la desaparici&oacute;n de ambos. 
    </p><p class="article-text">
        Narciso queda atrapado ante su propia imagen hasta consumirse, mientras Eco se va apagando hasta quedar reducida a un eco sin identidad. En los dos casos, la p&eacute;rdida nace de un castigo o de una actitud que los encierra y los empuja fuera del mundo.
    </p><h2 class="article-text">N&eacute;mesis castig&oacute; a Narciso ante el agua</h2><p class="article-text">
        Narciso era hijo del dios Cefiso y de la ninfa Lir&iacute;ope, y su vida estaba marcada por una advertencia previa. El adivino Tiresias anunci&oacute; que<strong> llegar&iacute;a a viejo si evitaba contemplarse a s&iacute; mismo</strong>, una condici&oacute;n que parec&iacute;a sencilla pero que se volvi&oacute; decisiva con el paso del tiempo. Su belleza despertaba el inter&eacute;s de quienes lo encontraban, tanto hombres como mujeres, y muchos de ellos sufr&iacute;an por su indiferencia. Narciso continuaba con su vida, dedicada en gran parte a la caza, sin responder a esos sentimientos, lo que generaba una <strong>cadena de rechazos que acumulaban dolor</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/658cb3bb-742f-46a4-962c-fea2e9a7761d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La ninfa siguió al joven con deseo, pero su voz rota impidió cualquier acercamiento y el desprecio la llevó al aislamiento"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La ninfa siguió al joven con deseo, pero su voz rota impidió cualquier acercamiento y el desprecio la llevó al aislamiento                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Ese comportamiento provoc&oacute; la intervenci&oacute;n de <strong>N&eacute;mesis</strong>, la divinidad encargada de castigar los excesos humanos. La diosa hizo que Narciso se <strong>encontrara con su reflejo en el agua</strong> de una fuente cuando se inclin&oacute; para beber. En ese momento, el joven qued&oacute; atrapado por la imagen que ve&iacute;a, sin reconocer que se trataba de s&iacute; mismo. 
    </p><p class="article-text">
        Intent&oacute; acercarse, besar esa figura y permanecer junto a ella, pero esa relaci&oacute;n no pod&iacute;a avanzar. Algunas versiones cuentan que muri&oacute; ahogado al inclinarse, otras explican que se consumi&oacute; al no poder alcanzar aquello que deseaba, e incluso se menciona que se hiri&oacute; al comprender la situaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Narciso rechaz&oacute; a Eco entre los &aacute;rboles</h2><p class="article-text">
        Eco, por su parte, era una ninfa de monta&ntilde;a conocida por su capacidad de hablar y entretener. Zeus la utiliz&oacute; para distraer a Hera mientras manten&iacute;a encuentros con otras ninfas, y cuando la diosa descubri&oacute; ese enga&ntilde;o decidi&oacute; castigarla. Desde ese momento, <strong>Eco perdi&oacute; la capacidad de hablar por s&iacute; misma y solo pod&iacute;a repetir las &uacute;ltimas palabras que escuchaba</strong>. Esa limitaci&oacute;n afectaba a su forma de relacionarse, ya que no pod&iacute;a iniciar conversaciones ni expresar sus propios pensamientos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_50p_1142202.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_50p_1142202.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_75p_1142202.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_75p_1142202.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_default_1142202.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_default_1142202.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/433adf23-35e4-444b-99bd-22fb51d5f52e_16-9-aspect-ratio_default_1142202.jpg"
                    alt="Las Metamorfosis cuentan dos finales paralelos, donde el muchacho acaba preso de su imagen y la ninfa se apaga hasta perder cuerpo e identidad"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Las Metamorfosis cuentan dos finales paralelos, donde el muchacho acaba preso de su imagen y la ninfa se apaga hasta perder cuerpo e identidad                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Cuando Eco se cruz&oacute; con Narciso, se sinti&oacute; atra&iacute;da por &eacute;l y<strong> trat&oacute; de acercarse</strong> siguiendo sus pasos entre los &aacute;rboles. Sin embargo, su incapacidad para hablar con libertad convert&iacute;a cada intento en un fracaso, ya que solo repet&iacute;a fragmentos de lo que &eacute;l dec&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando finalmente se mostr&oacute;, <strong>Narciso la rechaz&oacute;</strong>. A partir de ah&iacute;, Eco se apart&oacute; de los dem&aacute;s y se refugi&oacute; en lugares solitarios, donde su cuerpo fue apag&aacute;ndose poco a poco hasta desaparecer casi por completo, dejando solo su voz.
    </p><h2 class="article-text">Narciso y Eco terminaron sin reconocer al otro</h2><p class="article-text">
        Existen versiones del relato en las que la figura de Eco no aparece vinculada a Narciso. <strong>Con&oacute;n</strong>, gram&aacute;tico griego, recoge en sus <em>Narraciones</em> una historia en la que el joven rechaza a Ameinias, un amigo que se enamora de &eacute;l. Tras recibir una espada de Narciso, Ameinias se quita la vida y pide a N&eacute;mesis que castigue esa actitud. Esa petici&oacute;n explicar&iacute;a el destino posterior del joven, lo que muestra que la <strong>asociaci&oacute;n con Eco se consolid&oacute; m&aacute;s tarde en la tradici&oacute;n romana</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El mito ofrece una lectura sobre la incapacidad de reconocer al otro y las consecuencias de ese comportamiento. Narciso no atiende a quienes le rodean y queda encerrado en su propia imagen, mientras Eco pierde la posibilidad de afirmarse como individuo. El resultado es una <strong>doble desaparici&oacute;n en la que ninguno logra establecer una relaci&oacute;n real</strong>, y esa situaci&oacute;n explica por qu&eacute; ambos destinos terminan en una p&eacute;rdida completa que no deja espacio para continuar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/historia-ninfa-consumio-amor-echo-desaparecio-enamorarse-narciso-quedo-voz-pm_1_13184141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 May 2026 09:40:52 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1dbb465b-370e-4288-9872-5715cde9c34e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2510910" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1dbb465b-370e-4288-9872-5715cde9c34e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2510910" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La historia de la ninfa que se consumió por amor: Echo desapareció al enamorarse de Narciso y solo quedó su voz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1dbb465b-370e-4288-9872-5715cde9c34e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Israel confirma que todos los activistas detenidos, menos dos, están ya en Grecia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/israel-confirma-activistas-detenidos-grecia_1_13188135.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba2fadcb-d966-4553-ac3d-d746a831a710_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Israel confirma que todos los activistas detenidos, menos dos, están ya en Grecia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El brasileño Thiago Ávila y el palestino Saif Abu Keshek han sido tranferidos a territorio israelí como "sospechosos" de "actividades ilegales" y de "pertenecer a una organización terrorista" respectivamente, según informó este viernes el Ministerio de Exteriores del país hebreo</p><p class="subtitle">Israel intercepta 22 barcos de la Flotilla rumbo a Gaza y detiene a 175 personas</p></div><p class="article-text">
        Los alrededor de 175 activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos por Israel en aguas internacionales se encuentran ya en territorio griego, confirm&oacute; el Ministerio de Exteriores israel&iacute;, que anunci&oacute; que dos de ellos -un brasile&ntilde;o y un palestino- ser&aacute;n llevados a Israel para ser &ldquo;interrogados&rdquo;. En un mensaje en sus redes sociales, Exteriores inform&oacute; este viernes de su decisi&oacute;n de transferir a territorio israel&iacute; a Saif Abu Keshek, de nacionalidad espa&ntilde;ola, como &ldquo;sospechoso de pertenecer a una organizaci&oacute;n terrorista&rdquo; y al brasile&ntilde;o Thiago &Aacute;vila como &ldquo;sospechoso de actividades ilegales&rdquo;, sin concretar los cargos. 
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a ha condenado &ldquo;la retenci&oacute;n y posible traslado&rdquo; a Israel de Abukeshek y ha exigido su inmediata liberaci&oacute;n, seg&uacute;n informaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. El ministro Jos&eacute; Manuel Albares &ldquo;est&aacute; en contacto permanente con sus hom&oacute;logos de Israel y Grecia para recabar informaci&oacute;n y exigir que se respeten la legalidad internacional y los derechos&rdquo; del detenido. &ldquo;Los contactos se desarrollan tambi&eacute;n a nivel t&eacute;cnico y diplom&aacute;tico entre los ministerios y las embajadas de los distintos pa&iacute;ses&rdquo;, detall&oacute; Exteriores. Las mismas fuentes explican que las embajadas y consulados de Espa&ntilde;a en Grecia e Israel est&aacute;n movilizados para prestar protecci&oacute;n consular a Abukeshek tan pronto como llegue a territorio israel&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los activistas de la Flotilla se encuentran ahora en Grecia, excepto Saif Abu Keshek y Thiago &Aacute;vila&rdquo;, dijeron fuentes de Exteriores de Israel sobre las alrededor de 175 personas detenidas el jueves por las fuerzas israel&iacute;es cuando se dirig&iacute;an hacia Gaza en misi&oacute;n humanitaria. &Aacute;vila, que ha participado en otras flotillas a Gaza, estuvo en abril retenido en el aeropuerto de Buenos Aires tras denegar su ingreso a Argentina -aliado de Israel-, donde se dispon&iacute;a a anunciar la delegaci&oacute;n local de la Flotilla Global Sumud. El brasile&ntilde;o es uno de los coordinadores de la Flotilla Global Sumud a Gaza y particip&oacute; recientemente en el Convoy Nuestra Am&eacute;rica a Cuba.
    </p><p class="article-text">
        Abu Keshek tambi&eacute;n es coordinador de la Flotilla y en una entrevista con el medio Middle East Eye en septiembre de 2025 defendi&oacute; la estrategia de la no violencia en vista de informaciones de que Israel planeaba declarar terroristas a sus activistas. Coincidiendo con la &uacute;ltima Flotilla Global Sumud que intent&oacute; sin &eacute;xito llegar a Gaza, Exteriores israel&iacute; public&oacute; ese mes un mensaje en el que calificaba a Abu Keshek de &ldquo;operativo de Ham&aacute;s&rdquo; y afirmaba que pose&iacute;a una empresa en Espa&ntilde;a que era propietaria de barcos que participaban en la misi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La c&oacute;nsul de Espa&ntilde;a en Atenas se ha desplazado a Creta para esperar la llegada de la treintena de integrantes espa&ntilde;oles que integraban la tripulaci&oacute;n de la flotilla. Seg&uacute;n han confirmado a EFE fuentes de Exteriores, ser&aacute;n trasladados al aeropuerto de Heraklion, donde ya se encuentra la c&oacute;nsul.
    </p><p class="article-text">
        El Ej&eacute;rcito israel&iacute; intercept&oacute; este jueves de madrugada 22 de las 58 naves de la Flotilla a unos 100 kil&oacute;metros al oeste de la isla griega de Creta, en aguas internacionales, y transbord&oacute; a los activistas a un barco israel&iacute;. Este viernes, 33 de los barcos que participan en ella est&aacute;n navegando junto a la costa sur de Creta en direcci&oacute;n hacia la Franja de Gaza, seg&uacute;n el localizador de barcos de la organizaci&oacute;n, pero se desconoce por ahora su destino.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Exteriores griego confirm&oacute; que estaba en coordinaci&oacute;n con las autoridades israel&iacute;es para el desembarque seguro de los activistas en Grecia. Una delegaci&oacute;n del Ministerio griego se dirigi&oacute; anoche al punto de llegada de los activistas, que no ha sido revelado, para coordinar las acciones y cooperar con las autoridades consulares extranjeras.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Tres heridos graves</h2><p class="article-text">
        Los activistas desembarcaron en la ma&ntilde;ana de este viernes en el extremo oriental de Creta despu&eacute;s de que 22 de las 58 naves que integraban la Flotilla fueran abordadas por las fuerzas israel&iacute;es en aguas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        Los activistas humanitarios tuvieron que bajar de los autobuses en los que viajaban y recorrieron a pie, algunos de ellos descalzos, bajo escolta policial los &uacute;ltimos cinco kil&oacute;metros hasta el aeropuerto mientras entonaban lemas de &ldquo;Palestina libre&rdquo;, seg&uacute;n muestran las im&aacute;genes del portal informativo cretense NeaKriti.
    </p><p class="article-text">
        En la entrada del aeropuerto, un grupo de lugare&ntilde;os los recibi&oacute; con banderas de Palestina y una pancarta con el mensaje &ldquo;Ninguna participaci&oacute;n en el genocidio de los palestinos&rdquo;, en referencia a las buenas relaciones del Gobierno conservador griego con Israel.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/israel-confirma-activistas-detenidos-grecia_1_13188135.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 May 2026 09:36:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/ba2fadcb-d966-4553-ac3d-d746a831a710_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="521287" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/ba2fadcb-d966-4553-ac3d-d746a831a710_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="521287" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Israel confirma que todos los activistas detenidos, menos dos, están ya en Grecia]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/ba2fadcb-d966-4553-ac3d-d746a831a710_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Franja de Gaza,Gaza,Palestina,Conflicto Palestina-Israel,Israel,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren 42 páginas ocultas durante siglos en uno de los manuscritos más importantes del Nuevo Testamento]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-42-paginas-ocultas-durante-siglos-manuscritos-importantes-nuevo-testamento-pm_1_13174828.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/faf81d0f-9621-4756-9bb9-fa09e5e6bae9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren 42 páginas ocultas durante siglos en uno de los manuscritos más importantes del Nuevo Testamento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El uso de imagen multiespectral y datación científica permite recuperar fragmentos reutilizados y analizar su transmisión histórica
</p><p class="subtitle">Arqueólogos encuentran un fragmento de la 'Ilíada' dentro de una momia romana en Egipto
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo internacional de investigadores ha logrado <strong>recuperar 42 p&aacute;ginas perdidas </strong>de uno de los manuscritos m&aacute;s importantes del Nuevo Testamento, un hallazgo que permite avanzar en el conocimiento sobre la transmisi&oacute;n de los textos cristianos y su evoluci&oacute;n material a lo largo de los siglos. La investigaci&oacute;n, liderada por el profesor Garrick Allen desde la Universidad de Glasgow, <strong>se centra en el denominado Codex H, un manuscrito considerado clave</strong> para entender las primeras formas en que se copiaron, organizaron y leyeron las cartas de San Pablo.
    </p><h2 class="article-text">El documento en cuesti&oacute;n </h2><p class="article-text">
        El Codex H es una copia del siglo VI que <strong>contiene las ep&iacute;stolas paulinas</strong> y que, seg&uacute;n los investigadores, <strong>desapareci&oacute; parcialmente en el siglo XIII </strong>tras ser desmembrado en el monasterio de la Gran Laura, en el monte Athos, en <a href="https://www.eldiario.es/temas/grecia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grecia</a>. A partir de ese momento, sus hojas fueron reutilizadas como material de encuadernaci&oacute;n y p&aacute;ginas de guarda en otros manuscritos. Como consecuencia, los fragmentos supervivientes <strong>han permanecido durante siglos dispersos en bibliotecas</strong> de <a href="https://www.eldiario.es/temas/italia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Italia</a>, Grecia, <a href="https://www.eldiario.es/temas/rusia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia</a>, <a href="https://www.eldiario.es/temas/ucrania/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ucrania</a> y <a href="https://www.eldiario.es/temas/francia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Francia</a>, lo que ha dificultado su reconstrucci&oacute;n como conjunto coherente.
    </p><h2 class="article-text">Las t&eacute;cnicas empleadas</h2><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n ha logrado superar esta fragmentaci&oacute;n mediante el uso de t&eacute;cnicas de imagen multiespectral que permiten recuperar informaci&oacute;n que ya no es visible a simple vista. Los expertos trabajaron en colaboraci&oacute;n con la Early Manuscripts Electronic Library (EMEL), lo que permiti&oacute;<strong> procesar las capas invisibles del pergamino y reconstruir el llamado &ldquo;texto fantasma&rdquo;</strong>. Este procedimiento ha hecho posible recuperar m&uacute;ltiples p&aacute;ginas de contenido a partir de una &uacute;nica hoja conservada, ampliando de forma significativa el volumen de informaci&oacute;n disponible sobre el manuscrito original.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, el punto de partida del estudio fue la identificaci&oacute;n de un proceso de <strong>reentintado en el manuscrito original</strong>, que dej&oacute; huellas qu&iacute;micas en las p&aacute;ginas. Estas huellas generaron una especie de &ldquo;imagen en espejo&rdquo; del texto en hojas adyacentes, creando rastros que, aunque imperceptibles para el ojo humano, pod&iacute;an ser detectados con herramientas de an&aacute;lisis espec&iacute;ficas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0886ab6a-c7eb-424b-8180-44999e158682_source-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Imágenes multiespectrales y datación por carbono reconstruyen digitalmente el Códex H, revelando antiguos hábitos de los escribas y estructuras bíblicas primitivas."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Imágenes multiespectrales y datación por carbono reconstruyen digitalmente el Códex H, revelando antiguos hábitos de los escribas y estructuras bíblicas primitivas.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El trabajo tecnol&oacute;gico se complement&oacute; con <strong>an&aacute;lisis de dataci&oacute;n por radiocarbono </strong>realizados con la colaboraci&oacute;n de especialistas en Par&iacute;s, que confirmaron la antig&uuml;edad del pergamino y situaron su origen en el siglo VI. Esta verificaci&oacute;n ha sido clave para contextualizar los fragmentos recuperados y<strong> asegurar que corresponden efectivamente al Codex H,</strong> reforzando la fiabilidad de la reconstrucci&oacute;n propuesta por el equipo investigador.
    </p><h2 class="article-text">Lo relevante del descubrimiento</h2><p class="article-text">
        Aunque los textos recuperados pertenecen a pasajes ya conocidos de las cartas de San Pablo, el valor del hallazgo reside en la informaci&oacute;n que aportan sobre la organizaci&oacute;n y uso de estos escritos en la Antig&uuml;edad. Entre los elementos identificados destacan algunas de las listas de cap&iacute;tulos m&aacute;s antiguas conservadas para estas ep&iacute;stolas, cuya <strong>estructura difiere de las divisiones actuales del Nuevo Testamento</strong>, lo que permite rastrear cambios en la forma de estructurar y leer estos textos a lo largo del tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los fragmentos recuperados <strong>ofrecen indicios sobre el trabajo de los escribas del siglo VI,</strong> mostrando c&oacute;mo correg&iacute;an, anotaban e interactuaban con los textos sagrados. Estas evidencias permiten aproximarse a las pr&aacute;cticas concretas de copia y transmisi&oacute;n, as&iacute; como a la relaci&oacute;n que los lectores manten&iacute;an con estos manuscritos en contextos hist&oacute;ricos espec&iacute;ficos, aportando una dimensi&oacute;n material y humana al estudio de la tradici&oacute;n b&iacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        El estado f&iacute;sico del manuscrito tambi&eacute;n <strong>proporciona informaci&oacute;n relevante sobre su reutilizaci&oacute;n en &eacute;pocas posteriores</strong>, evidenciando c&oacute;mo obras consideradas sagradas pod&iacute;an ser recicladas cuando dejaban de estar en uso. Este proceso, documentado en el propio Codex H, contribuye a comprender las din&aacute;micas de conservaci&oacute;n y reutilizaci&oacute;n de los libros en el mundo medieval, y sit&uacute;a el hallazgo dentro de un marco m&aacute;s amplio de estudio sobre la historia del texto y sus soportes materiales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ada Sanuy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/descubren-42-paginas-ocultas-durante-siglos-manuscritos-importantes-nuevo-testamento-pm_1_13174828.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Apr 2026 10:30:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/faf81d0f-9621-4756-9bb9-fa09e5e6bae9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="123599" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/faf81d0f-9621-4756-9bb9-fa09e5e6bae9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="123599" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Descubren 42 páginas ocultas durante siglos en uno de los manuscritos más importantes del Nuevo Testamento]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/faf81d0f-9621-4756-9bb9-fa09e5e6bae9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Religión,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué ver en Lesbos: la famosa isla griega de donde salió la filósofa Safo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-lesbos-famosa-isla-griega-salio-filosofa-safo-pm_1_13171425.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9e5d8449-e917-42cb-a91d-d1acd782e62c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141661.jpg" width="2560" height="1440" alt="Qué ver en Lesbos: la famosa isla griega de donde salió la filósofa Safo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Historia, naturaleza volcánica y pueblos con alma convierten a esta isla del Egeo en uno de los destinos más completos y desconocidos de Grecia</p><p class="subtitle">Parecen las paradisíacas Mykonos y Santorini pero están en España</p></div><p class="article-text">
        Hay lugares que no solo se visitan, sino que se leen. Y&nbsp;Lesbos&nbsp;es uno de ellos. Porque esta isla del norte del Egeo no se entiende sin su historia, sin su paisaje y sin los nombres propios que la han convertido en uno de los territorios culturales m&aacute;s influyentes del mundo antiguo. Aqu&iacute; naci&oacute;&nbsp;Safo, considerada por&nbsp;Plat&oacute;n&nbsp;como &ldquo;la d&eacute;cima musa&rdquo;, y no es una etiqueta cualquiera.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, m&aacute;s all&aacute; de esa herencia, la isla sigue funcionando como un peque&ntilde;o universo propio donde conviven olivares infinitos, pueblos medievales y paisajes volc&aacute;nicos que parecen sacados de otro planeta. Si te est&aacute;s preguntando&nbsp;<strong>qu&eacute; ver en Lesbos</strong>, lo cierto es que la respuesta no cabe en una sola parada.
    </p><h2 class="article-text">Una isla entre historia y naturaleza</h2><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
<script src="https://www.youtube.com/iframe_api"></script>
<script type="module">
    window.marfeel.cmd.push(['multimedia', function(multimedia) {
        multimedia.initializeItem('yt-3-Jb1qQ_Vfg-1908', 'youtube', '3-Jb1qQ_Vfg', document.getElementById('yt-3-Jb1qQ_Vfg-1908'));
    }]);
</script>

<iframe id=yt-3-Jb1qQ_Vfg-1908 src="https://www.youtube.com/embed/3-Jb1qQ_Vfg?enablejsapi=1" frameborder="0"></iframe>
            </figure><p class="article-text">
        Con m&aacute;s de 1.600 km&sup2;,&nbsp;Lesbos&nbsp;es la tercera isla m&aacute;s grande de Grecia y una de las m&aacute;s diversas. Su geograf&iacute;a no es casual: origen volc&aacute;nico, suelos f&eacute;rtiles y un clima que ha favorecido durante siglos una de sus grandes se&ntilde;as de identidad, los olivares. Se calcula que hay m&aacute;s de 12 millones de olivos repartidos por toda la isla, lo que explica por qu&eacute; el aceite de oliva sigue siendo uno de sus productos estrella.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay un lugar que resume esa mezcla de naturaleza e historia es el llamado Bosque Petrificado, una formaci&oacute;n &uacute;nica creada hace unos 20 millones de a&ntilde;os tras una intensa actividad volc&aacute;nica. All&iacute;, los &aacute;rboles no desaparecieron: se transformaron en piedra, creando un paisaje que parece detenido en el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Mitilene y su legado hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        La capital,&nbsp;Mitilene, es el punto de partida ideal para entender la&nbsp;<strong>isla de Lesbos Grecia</strong>. Dominada por una imponente fortaleza bizantina que se alza sobre una antigua acr&oacute;polis, la ciudad resume siglos de historia en cada rinc&oacute;n. No es casualidad que haya sido un centro pol&iacute;tico, cultural y administrativo desde la Antig&uuml;edad.
    </p><p class="article-text">
        Pasear por sus calles implica cruzarse con restos arqueol&oacute;gicos, museos y una vida local que sigue girando en torno al mar. El Museo Arqueol&oacute;gico, en particular, permite entender hasta qu&eacute; punto esta isla fue un n&uacute;cleo cultural clave en el mundo antiguo.
    </p><h2 class="article-text"><strong>P</strong>ueblos con identidad propia</h2><p class="article-text">
        Si decides&nbsp;<strong>viajar a Lesbos</strong>, lo mejor que puedes hacer es moverte sin prisa y saltar de pueblo en pueblo. Cada uno tiene una personalidad muy marcada.
    </p><p class="article-text">
        Molivos, por ejemplo, conserva una de las estampas m&aacute;s reconocibles de la isla, con su fortaleza genovesa dominando el paisaje desde lo alto de una colina. Sus calles empedradas, sus casas de piedra y las vistas al mar hacen que parezca sacado de una postal.
    </p><p class="article-text">
        Ayassos, en cambio, ofrece una cara m&aacute;s tradicional, con talleres artesanales y una arquitectura que mantiene intacto el car&aacute;cter local. Y luego est&aacute;&nbsp;Plomari, conocida por ser uno de los centros de producci&oacute;n de ouzo m&aacute;s importantes de Grecia, donde la vida gira en torno a este licor anisado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hablar de&nbsp;<strong>Safo Lesbos</strong>&nbsp;no es un recurso tur&iacute;stico, es entender el ADN de la isla. La poeta, que vivi&oacute; en el siglo VI a.C., convirti&oacute; este territorio en un referente de la poes&iacute;a l&iacute;rica, una forma de expresi&oacute;n &iacute;ntima, emocional y profundamente humana que todav&iacute;a hoy sigue influyendo en la literatura.
    </p><p class="article-text">
        Pero no fue la &uacute;nica. Tambi&eacute;n nacieron aqu&iacute; figuras como&nbsp;Alceo&nbsp;o&nbsp;Teofrasto, disc&iacute;pulo de&nbsp;Arist&oacute;teles. Durante siglos,&nbsp;Lesbos&nbsp;fue un centro intelectual donde se desarrollaron ideas que marcaron el pensamiento occidental.
    </p><h2 class="article-text"><strong>T</strong>ermas, naturaleza y ritmo lento</h2><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de su historia, la isla invita a bajar el ritmo. Parte de la experiencia de&nbsp;<strong>qu&eacute; hacer en Lesbos Grecia</strong>&nbsp;pasa por algo tan sencillo como sumergirse en sus aguas termales, conocidas desde la Antig&uuml;edad por sus propiedades. Lugares como Polichnitos o Eftalou siguen atrayendo a viajeros que buscan esa mezcla de descanso y tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A esto se suma una biodiversidad sorprendente, con una avifauna muy rica y paisajes que alternan pinares, costas abruptas y zonas agr&iacute;colas. Todo ello convierte la isla en un destino que no depende exclusivamente del turismo, sino que mantiene un equilibrio real con su actividad agr&iacute;cola y su vida cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        Porque quiz&aacute; eso es lo m&aacute;s interesante de&nbsp;Lesbos: que, pese a su historia y su potencial, sigue siendo una isla que no necesita disfrazarse para gustar. Aqu&iacute; no vienes a tachar lugares de una lista, vienes a entender por qu&eacute; algunos territorios dejan huella incluso antes de saber explicarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Adrián Roque]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/ver-lesbos-famosa-isla-griega-salio-filosofa-safo-pm_1_13171425.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Apr 2026 06:30:02 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/9e5d8449-e917-42cb-a91d-d1acd782e62c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141661.jpg" length="2349579" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/9e5d8449-e917-42cb-a91d-d1acd782e62c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141661.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2349579" width="2560" height="1440"/>
      <media:title><![CDATA[Qué ver en Lesbos: la famosa isla griega de donde salió la filósofa Safo]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/9e5d8449-e917-42cb-a91d-d1acd782e62c_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141661.jpg" width="2560" height="1440"/>
      <media:keywords><![CDATA[Viajes,Grecia,Filosofía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El volcán griego que engañó a todos: 100.000 años sin erupciones pero con una intensa actividad magmática en su interior]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/volcan-griego-engano-100-000-anos-erupciones-intensa-actividad-magmatica-interior-pm_1_13169127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75b56fed-f0e3-49cf-9467-450b7b36a2e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141565.jpg" width="2880" height="1620" alt="El volcán griego que engañó a todos: 100.000 años sin erupciones pero con una intensa actividad magmática en su interior"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un estudio muestra que el magma se produjo de forma casi continua bajo tierra, incluso durante ese período de calma excepcionalmente largo</p><p class="subtitle">Noruega impulsa un material que produce agua sin apenas humedad ambiental y plantea soluciones en climas extremos
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>volc&aacute;n griego Methana</strong>, cercano a la ciudad de <a href="https://www.eldiario.es/viajes/dia-acropolis-atenas-historia-ciudad-olvidada-pm_1_12407140.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atenas</a>, casi siempre ha pasado desapercibido. <strong>Durante m&aacute;s de 100.000 a&ntilde;os</strong>, nunca se han registrado erupciones de lava, explosiones ni nubes de ceniza, as&iacute; que la comunidad cient&iacute;fica lo consideraba como extinto. Una condici&oacute;n que tambi&eacute;n tienen otros volcanes en la actualidad. Nunca pasaba nada a su alrededor o eso parec&iacute;a a simple vista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Methana <strong>parec&iacute;a silencioso en la superficie</strong>, pero acumulaba enormes cantidades de magma en las profundidades de sus c&aacute;maras magm&aacute;ticas, de acuerdo con una nueva investigaci&oacute;n publicada en la revista <em>Science Advances</em>. El gigante dormido realmente no lo estaba del todo, se&ntilde;alan los autores.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>C&aacute;psulas del tiempo naturales</strong></h2><p class="article-text">
        Un equipo de investigaci&oacute;n internacional liderado por la ETH Z&uacute;rich <strong>reconstruy&oacute; la historia detallada</strong> y a largo plazo del volc&aacute;n griego de Methana. Lo consiguieron gracias al an&aacute;lisis de unos diminutos minerales llamados circ&oacute;n. Estos cristales se forman dentro de los dep&oacute;sitos de magma en la corteza terrestre, a medida que el magma se enfr&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho, son m&aacute;s importantes de lo que parece, apuntan los autores. Estos act&uacute;an como <strong>c&aacute;psulas del tiempo naturales</strong>, preservando informaci&oacute;n sobre cu&aacute;ndo y bajo qu&eacute; condiciones se formaron.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DXduuQZjdZO/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Podemos considerar los <strong>cristales de circ&oacute;n</strong> como diminutas cajas negras. Al datar m&aacute;s de 1250 de ellos a lo largo de 700.000 a&ntilde;os de historia volc&aacute;nica, hemos reconstruido la vida interna del volc&aacute;n con una precisi&oacute;n y una capacidad estad&iacute;stica que simplemente no eran posibles hace una d&eacute;cada&rdquo;, explica el autor principal y profesor de Vulcanolog&iacute;a y Petrolog&iacute;a Magm&aacute;tica de la ETH Z&uacute;rich, Olivier Bachmann.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los resultados del estudio demuestran que <strong>el magma se produjo de forma casi continua bajo Methana</strong>, incluso durante un per&iacute;odo de calma excepcionalmente largo, de m&aacute;s de 100.000 a&ntilde;os, durante el cual no se produjo ninguna erupci&oacute;n en la superficie.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores destacan que, precisamente, fue en este<strong> lapso geol&oacute;gico </strong>en el que el crecimiento del circ&oacute;n alcanz&oacute; su punto m&aacute;ximo, lo que evidencia claramente una intensa actividad magm&aacute;tica. &ldquo;Lo que hemos aprendido es que los volcanes pueden respirar bajo tierra durante milenios sin aflorar jam&aacute;s a la superficie&rdquo;, a&ntilde;ade Bachmann.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Methana y los volcanes extintos</strong></h2><p class="article-text">
        Tras los resultados, los autores piden <strong>ser m&aacute;s prudentes</strong> a la hora de hablar de volcanes extintos, porque un per&iacute;odo prolongado de silencio no significa necesariamente que se haya quedado sin actividad. Es el caso de este volc&aacute;n griego. En cambio, argumentan los investigadores, podr&iacute;a indicar la acumulaci&oacute;n de un sistema magm&aacute;tico extenso y potencialmente m&aacute;s peligroso. Por eso, piden revisar esta calificaci&oacute;n y la vigilancia que se hace de los mismos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Sáez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/volcan-griego-engano-100-000-anos-erupciones-intensa-actividad-magmatica-interior-pm_1_13169127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Apr 2026 09:07:51 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/75b56fed-f0e3-49cf-9467-450b7b36a2e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141565.jpg" length="1580932" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/75b56fed-f0e3-49cf-9467-450b7b36a2e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141565.jpg" type="image/jpeg" fileSize="1580932" width="2880" height="1620"/>
      <media:title><![CDATA[El volcán griego que engañó a todos: 100.000 años sin erupciones pero con una intensa actividad magmática en su interior]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/75b56fed-f0e3-49cf-9467-450b7b36a2e7_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141565.jpg" width="2880" height="1620"/>
      <media:keywords><![CDATA[Volcanes,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuenta-grecia-19-monumentos-riesgo-extremo-plan-20-millones-cambiar-destino-pm_1_13150726.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Protección - Algunos recintos afrontan incendios por la vegetación cercana, otros sufren desprendimientos o inundaciones, mientras ciertos puntos costeros ven cómo el mar desgasta poco a poco su superficie</p><p class="subtitle">Grecia en 15 días: el viaje imprescindible para conocer el país heleno</p></div><p class="article-text">
        El desgaste no se nota de golpe, pero cada verano m&aacute;s largo, cada lluvia m&aacute;s intensa y cada subida de temperatura dejan marca en piedras que llevan siglos a la intemperie. <strong>Grecia re&uacute;ne una de las mayores concentraciones de restos hist&oacute;ricos del mundo</strong>, con lugares como la Acr&oacute;polis de Atenas, Delfos, Olimpia o Cnosos repartidos por todo el territorio. 
    </p><p class="article-text">
        Ese conjunto funciona casi como una biblioteca al aire libre donde cada enclave guarda una parte de la historia, pero esa <strong>exposici&oacute;n continua tambi&eacute;n acelera su deterioro.</strong> El paso del tiempo siempre ha estado ah&iacute;, aunque ahora act&uacute;a con m&aacute;s fuerza por el clima, y obliga a intervenir antes de que los da&ntilde;os sean irreversibles.
    </p><h2 class="article-text">Los expertos analizan 19 enclaves para medir riesgos actuales</h2><p class="article-text">
        El<strong> Ministerio de Cultura ha puesto en marcha una estrategia nacional </strong>para proteger ese patrimonio frente a fen&oacute;menos clim&aacute;ticos cada vez m&aacute;s frecuentes, seg&uacute;n recoge <em>AFP</em>. El plan plantea pasar de reaccionar tras los da&ntilde;os a <strong>anticiparse con medidas preventivas y una planificaci&oacute;n a largo plazo </strong>que se extiende hasta 2050. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lina Mendoni</strong>, ministra de Cultura helena, explic&oacute; durante su presentaci&oacute;n que &ldquo;Grecia est&aacute; entre los pocos pa&iacute;ses que han desarrollado una estrategia nacional y planes de adaptaci&oacute;n especializados para el patrimonio cultural&rdquo;. El objetivo consiste en <strong>evaluar riesgos concretos y actuar antes de que incendios, inundaciones o calor extremo afecten</strong> de forma irreparable a los monumentos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/d0b5d918-4a70-4701-9427-9a93d45bc417_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La estrategia prevé llegar a 40 lugares antes de 2030 con inversión europea y nacional"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La estrategia prevé llegar a 40 lugares antes de 2030 con inversión europea y nacional                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Entre 2022 y 2025, equipos cient&iacute;ficos de la Universidad Nacional de Atenas y de la Fundaci&oacute;n Nacional de Investigaci&oacute;n <strong>analizaron 19 enclaves</strong> para medir su vulnerabilidad. Ese trabajo revis&oacute; da&ntilde;os anteriores y condiciones actuales del entorno, con el fin de <strong>prever c&oacute;mo pueden evolucionar</strong> ante episodios extremos. 
    </p><p class="article-text">
        En el estudio participaron climat&oacute;logos, ge&oacute;logos, ingenieros y expertos en conservaci&oacute;n que evaluaron la exposici&oacute;n a incendios, lluvias intensas, olas de calor y subida del nivel del mar. Tambi&eacute;n intervinieron el Observatorio Nacional de Atenas y el centro Demokritos con datos sobre incendios y comportamiento de materiales.
    </p><h2 class="article-text">Varios yacimientos presentan peligros concretos seg&uacute;n el an&aacute;lisis</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis se&ntilde;ala <strong>puntos concretos de riesgo</strong> en varios lugares conocidos. <strong>Olimpia</strong> aparece amenazada por incendios forestales que afectan a la vegetaci&oacute;n que rodea el recinto. <strong>Delfos</strong> sufre desprendimientos de rocas en las laderas cercanas. El <strong>santuario de Dion </strong>afronta inundaciones peri&oacute;dicas. Otros espacios como <strong>Delos</strong> o el <strong>Heraion de Samos </strong>est&aacute;n expuestos a la erosi&oacute;n costera. En total, el plan incluye enclaves como Micenas, Mesene, Filipos, Rodas o varios palacios minoicos en Creta, entre ellos Cnosos, Malia o Festo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/80f0a5a8-8327-474e-8bcc-89dafa76687e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Olimpia refuerza la vigilancia tras el aumento de vegetación"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Olimpia refuerza la vigilancia tras el aumento de vegetación                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Mendoni se&ntilde;al&oacute; durante una conferencia que &ldquo;el cambio clim&aacute;tico no crea riesgos completamente nuevos, suele intensificar los ya existentes&rdquo;. La ministra explic&oacute; que la <strong>alta concentraci&oacute;n de monumentos al aire libre</strong> en Grecia los expone a variaciones de temperatura, humedad elevada y episodios de lluvia intensa que afectan a su conservaci&oacute;n. Esa situaci&oacute;n obliga a <strong>actuar de forma coordinada porque los da&ntilde;os no dependen solo de un factor aislado</strong>, sino de la repetici&oacute;n de fen&oacute;menos que se acumulan con el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Olimpia muestra bien ese problema. El recinto ocupa una superficie amplia con zonas de vegetaci&oacute;n densa que no siempre se controla. <strong>Aristides Panagiotopoulos</strong>, alcalde de la ciudad, explic&oacute; a <em>AFP</em> que &ldquo;la vigilancia debe ser continua&rdquo; para evitar incendios. Record&oacute; adem&aacute;s que los fuegos de 2007 destruyeron el entorno natural y <strong>causaron m&aacute;s de 40 muertes</strong> en la regi&oacute;n de &Eacute;lide. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Panagiotis Lattas</strong>, responsable forestal de la zona, a&ntilde;adi&oacute; que las lluvias recientes han aumentado la vegetaci&oacute;n, lo que obliga a limpiar el terreno antes del verano para reducir el riesgo. Tambi&eacute;n indic&oacute; que &ldquo;este a&ntilde;o, tras una cantidad muy grande de lluvia, alrededor de un 40% por encima de la media anual, la vegetaci&oacute;n ser&aacute; especialmente abundante&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a8b2cb1f-2e11-44c6-acb2-4d07da65ebf2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Delfos instala medidas para evitar cortes por desprendimientos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Delfos instala medidas para evitar cortes por desprendimientos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        En Delfos, los problemas aparecen en forma de desprendimientos.<strong> Panagiotis Tagalis</strong>, alcalde del municipio, explic&oacute; a <em>AFP</em> que los deslizamientos de noviembre de 2024 causaron &ldquo;problemas graves para el acceso al yacimiento arqueol&oacute;gico y al museo&rdquo;. Para evitar nuevos cortes, se han instalado <strong>mallas met&aacute;licas en las laderas y se ha habilitado una carretera alternativa </strong>para veh&iacute;culos peque&ntilde;os en caso de emergencia. Estas medidas buscan mantener la actividad en la zona y asegurar el acceso tanto a visitantes como a residentes.
    </p><h2 class="article-text">El turismo masivo complica la gesti&oacute;n de emergencias en zonas rurales</h2><p class="article-text">
        La relevancia econ&oacute;mica del turismo a&ntilde;ade otra capa de presi&oacute;n. Los monumentos <strong>generan ingresos importantes para el pa&iacute;s</strong> y reciben cientos de miles de visitantes cada a&ntilde;o. En 2024, Olimpia super&oacute; los 300.000 visitantes, Delfos se acerc&oacute; a los 290.000 y Cnosos super&oacute; el mill&oacute;n. Muchos de estos lugares est&aacute;n en<strong> &aacute;reas rurales donde una evacuaci&oacute;n r&aacute;pida resulta m&aacute;s complicada</strong>, por lo que las autoridades estudian planes espec&iacute;ficos para gestionar grandes concentraciones de personas en situaciones de emergencia.
    </p><p class="article-text">
        La estrategia prev&eacute; <strong>ampliar este sistema de protecci&oacute;n hasta 40 enclaves antes de 2030</strong>, con una inversi&oacute;n que supera los 20 millones de euros procedentes de fondos europeos y nacionales. Tambi&eacute;n incluye sensores de incendios en 21 lugares y planes de protecci&oacute;n para m&aacute;s de 60 espacios arqueol&oacute;gicos. En paralelo, se han<strong> reducido horarios en la Acr&oacute;polis durante las horas de m&aacute;s calor</strong> para proteger a los visitantes, una medida que ya se aplica mientras se desarrollan soluciones m&aacute;s amplias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cuenta-grecia-19-monumentos-riesgo-extremo-plan-20-millones-cambiar-destino-pm_1_13150726.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 13:30:22 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2902162" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2902162" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cuenta atrás en Grecia: 19 monumentos en riesgo extremo y un plan de 20 millones que podría cambiar su destino]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/72652c1d-acf6-4183-93e9-7ab60d6dc346_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Monumentos,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/grecia-prohibira-acceso-redes-sociales-menores-15-anos-partir-2027_1_13126830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1e653560-3084-45eb-805a-5fe864d3db24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1792y774.jpg" width="1200" height="675" alt="Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una apliación, que ya emplean los progenitores para vigilar la actividad de sus hijos en internet, se usará para implementar la prohibición a todos los menores de 15 años de forma obligatoria</p><p class="subtitle">La Asamblea Nacional de Francia aprueba la prohibición de las redes sociales a menores de 15 años</p></div><p class="article-text">
        Grecia prohibir&aacute; a partir del 1 de enero de 2027 el acceso a las redes sociales a todos los menores de 15 a&ntilde;os, tal y como ha anunciado este mi&eacute;rcoles el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, en un v&iacute;deo publicado en su cuenta oficial de TikTok.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora estoy seguro de que muchos de ustedes, los m&aacute;s j&oacute;venes, estar&aacute;n enfadados conmigo. Si tuviera su edad, tal vez sentir&iacute;a lo mismo. Pero nuestro papel y el m&iacute;o no es siempre ser agradable&rdquo;, ha afirmado el mandatario tras anunciar la medida, dirigi&eacute;ndose directamente a los menores que usan la aplicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La nueva normativa ser&aacute; presentada en el Parlamento el pr&oacute;ximo verano y entrar&aacute; en vigor el 1 de enero de 2027, seg&uacute;n Mitsotakis, cuyo partido, la conservadora Nueva Democracia tiene la mayor&iacute;a absoluta en la C&aacute;mara.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Grecia ser&aacute; uno de los primeros pa&iacute;ses en tomar esta iniciativa. Y estoy seguro de que no ser&aacute; el &uacute;ltimo. Nuestro objetivo es impulsar a la Uni&oacute;n Europea en esta direcci&oacute;n&rdquo;, ha asegurado el jefe del Ejecutivo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la prensa local, la restricci&oacute;n ser&aacute; obligatoria y universal, sin que los padres puedan excluir a sus hijos. La herramienta principal para aplicar esta prohibici&oacute;n ser&aacute; la aplicaci&oacute;n estatal &lsquo;Kids Wallet&rsquo;, que ya est&aacute; en funcionamiento y a trav&eacute;s de la cual todos los padres tienen la opci&oacute;n de vigilar las actividades de sus hijos en internet e, incluso, prohibir su acceso a redes sociales y otros sitios que ellos consideren.
    </p><p class="article-text">
        La aplicaci&oacute;n ya se est&aacute; empleando para evitar que los menores compren tabaco y alcohol. Instalada en los dispositivos de padres e hijos, genera un c&oacute;digo de barras que permite conocer la edad del comprador de esos productos.
    </p><p class="article-text">
        Un sistema similar se aplicar&iacute;a para prohibir, de manera obligatoria, el acceso a redes sociales a los menores de 15 a&ntilde;os en Grecia. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/grecia-prohibira-acceso-redes-sociales-menores-15-anos-partir-2027_1_13126830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 11:28:32 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/1e653560-3084-45eb-805a-5fe864d3db24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1792y774.jpg" length="3247999" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/1e653560-3084-45eb-805a-5fe864d3db24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1792y774.jpg" type="image/jpeg" fileSize="3247999" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Grecia prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/1e653560-3084-45eb-805a-5fe864d3db24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1792y774.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Internet,Menores,seguridad en internet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Debacle en el Gobierno conservador griego: dimiten tres ministros por supuesto fraude con fondos agrícolas de la UE]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/debacle-gobierno-conservador-griego-dimiten-vicepresidente-ministros-supuesto-fraude-fondos-agricolas-ue_1_13117951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e232b0e2-731d-4283-966f-5f08f6ff2fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Debacle en el Gobierno conservador griego: dimiten tres ministros por supuesto fraude con fondos agrícolas de la UE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">También ha presentado su cese Kostas Skrekas, secretario general de Nueva Democracia, el partido del primer ministro Kyriakos Mitsotakis. La oposición pide elecciones anticipadas ante este caso de corrupción</p></div><p class="article-text">
        Crisis de consecuencias impredecibles en Grecia. Dos ministros y un viceministro del Gobierno conservador de Grecia han presentado este viernes su dimisi&oacute;n, despu&eacute;s de que la Fiscal&iacute;a Europea (EPPO) haya solicitado al Parlamento griego que les retire la inmunidad para facilitar la investigaci&oacute;n por una supuesta malversaci&oacute;n de subsidios comunitarios al sector agr&iacute;cola.
    </p><p class="article-text">
        Se trata del ministro de Agricultura, Kostas Tsiaras; el de Protecci&oacute;n Civil y Crisis Clim&aacute;tica, Yannis Vardinoyannis; y el viceministro de Sanidad, Dimitris Vartzopulos, investigados los tres por la EPPO por hechos acaecidos en 2021 cuando eran solo diputados.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n ha presentado su dimisi&oacute;n Kostas Skrekas, secretario general de Nueva Democracia (ND), el partido del primer ministro Kyriakos Mitsotakis. Skrekas es uno de los once diputados conservadores para los que la EPPO solicita al Parlamento levantar su inmunidad.
    </p><p class="article-text">
        Desde el a&ntilde;o pasado, las autoridades griegas han detenido a decenas de personas que obtuvieron de forma ilegal subsidios millonarios por parte de OPEKEPE, la agencia estatal encargada de distribuir los fondos agr&iacute;colas europeos, despu&eacute;s de declarar propiedades de tierra o ganado inexistentes. La prensa griega indica que desde 2019 se podr&iacute;an haber desembolsado entre 200 y 230 millones de euros de forma indebida.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La oposici&oacute;n pide elecciones anticipadas</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Las dimisiones de ministros no son suficientes. La responsabilidad pol&iacute;tica de los esc&aacute;ndalos, la corrupci&oacute;n y la podredumbre recae en el propio Mitsotakis. En estos casos, la soluci&oacute;n la tienen las urnas y el pueblo&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; en un comunicado el partido izquierdista Syriza.
    </p><p class="article-text">
        Nikus Andrulakis, presidente del mayor partido de oposici&oacute;n, el socialista Pasok, pidi&oacute; tambi&eacute;n este jueves en el Parlamento convocar elecciones anticipadas debido al esc&aacute;ndalo.
    </p><p class="article-text">
        Antes de las dimisiones Mitsotakis hab&iacute;a adelantado que este viernes anunciar&iacute;a una reestructuraci&oacute;n de su gabinete, por lo que ya se esperaba la salida del Gobierno de los ministros supuestamente implicado en el fraude.
    </p><p class="article-text">
        El 1 de abril, el Fiscal Jefe Europeo solicit&oacute; al Parlamento griego la revocaci&oacute;n de la inmunidad de 11 diputados en activo en el marco de una investigaci&oacute;n sobre un presunto esquema de fraude organizado relacionado con fondos agr&iacute;colas. Cinco exdiputados tambi&eacute;n est&aacute;n siendo investigados. Paralelamente, la Oficina del Fiscal P&uacute;blico Europeo (EPPO) en Atenas (Grecia) remiti&oacute; al Parlamento hel&eacute;nico informaci&oacute;n sobre la presunta implicaci&oacute;n de un exministro y del viceministro de Desarrollo Rural y Alimentaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La EPPO mantiene varias investigaciones en curso sobre un presunto esquema de fraude organizado que involucra a funcionarios de la Agencia de Pago y Control para la Orientaci&oacute;n y Garant&iacute;a de Ayudas Comunitarias. Para que la fiscal&iacute;a europea pueda continuar con la investigaci&oacute;n y establecer los hechos, buscando tanto pruebas incriminatorias como exculpatorias, se solicit&oacute; la revocaci&oacute;n de la inmunidad de los 11 diputados en activo.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n se centra en presuntos delitos y faltas contra los intereses financieros de la UE, incluyendo instigaci&oacute;n a la violaci&oacute;n de la confianza, fraude inform&aacute;tico y falsificaci&oacute;n de declaraciones con el fin de obtener para otro un beneficio il&iacute;cito.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE, elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/debacle-gobierno-conservador-griego-dimiten-vicepresidente-ministros-supuesto-fraude-fondos-agricolas-ue_1_13117951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 10:46:48 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/e232b0e2-731d-4283-966f-5f08f6ff2fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="5954840" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/e232b0e2-731d-4283-966f-5f08f6ff2fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="5954840" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Debacle en el Gobierno conservador griego: dimiten tres ministros por supuesto fraude con fondos agrícolas de la UE]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/e232b0e2-731d-4283-966f-5f08f6ff2fe6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Agricultura,Fondos europeos,Fraude]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las profecías de Delfos guiaron a reyes y ciudades pero el trance de la Pitia podría explicarse por un colocón de vapores de etileno]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/profecias-delfos-guiaron-reyes-ciudades-trance-pitia-explicarse-colocon-vapores-etileno-pm_1_13080796.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/95cfa06b-2a15-4061-8c67-25b9147b1083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las profecías de Delfos guiaron a reyes y ciudades pero el trance de la Pitia podría explicarse por un colocón de vapores de etileno"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Alteración de la mente - Investigaciones recientes demostraban que vapores como el etileno ascendían desde fallas geológicas y alteraban la mente de la mujer encargada de transmitir respuestas en el santuario</p></div><p class="article-text">
        El camino se cruz&oacute; en un punto estrecho y la tensi&oacute;n ya estaba en el aire antes de que nadie hablara. <strong>Edipo</strong> avanzaba con prisa cuando el carruaje apareci&oacute; de frente, bloqueando el paso en un tramo donde apenas cab&iacute;an dos personas. La <strong>discusi&oacute;n subi&oacute; de tono en segundos</strong> y los hombres del s&eacute;quito reaccionaron primero, empujando y golpeando.
    </p><p class="article-text">
        Edipo respondi&oacute; con violencia y derrib&oacute; a varios sin detenerse. El hombre mayor que iba en el carro tambi&eacute;n cay&oacute; tras el enfrentamiento, sin que ninguno supiera que ese encuentro cerraba un destino marcado desde antes.
    </p><h2 class="article-text">La ciencia explica el trance de la sacerdotisa mediante gases subterr&aacute;neos</h2><p class="article-text">
        Ese episodio, que en los relatos antiguos define el destino de Edipo, se conecta con la forma en que el mundo griego<strong> buscaba respuestas en lugares como Delfos</strong>, donde las decisiones se apoyaban en mensajes considerados divinos. Cient&iacute;ficos han demostrado que el <strong>trance de la Pitia en Delfos</strong> se deb&iacute;a a gases como el <strong>etileno</strong> liberados por fallas geol&oacute;gicas bajo el templo y publicados en investigaciones como<em> Scientific American</em>.
    </p><p class="article-text">
        Esos vapores alteraban la percepci&oacute;n de la sacerdotisa y explican por qu&eacute; sus palabras parec&iacute;an venir de otro plano. La conexi&oacute;n entre tierra, gas y estado mental, por lo tanto, se convirti&oacute; en una<strong> base real </strong>para entender aquel fen&oacute;meno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/3eeec6e1-16f7-417a-b6b4-9c1f2f4bc4bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Unas fallas bajo el templo liberaban compuestos desde la roca"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Unas fallas bajo el templo liberaban compuestos desde la roca                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El trabajo de <strong>John Hale</strong> y el ge&oacute;logo<strong> Jelle Zeilinga de Boer </strong>cambi&oacute; la forma de ver ese lugar al fijarse en algo que hab&iacute;a pasado desapercibido durante a&ntilde;os. Bajo el templo de Apolo corr&iacute;a una l&iacute;nea de falla donde las placas de la Tierra se rozaban, generando<strong> calor suficiente</strong> para transformar compuestos s&oacute;lidos en gases. Esos hidrocarburos, presentes en la roca caliza, pod&iacute;an liberarse y ascender a trav&eacute;s de peque&ntilde;as grietas. 
    </p><p class="article-text">
        Hale explic&oacute; a <em>Popular Science</em> que estos compuestos forman parte habitual de la corteza terrestre y pueden emerger sin necesidad de volcanes. Ese detalle desmont&oacute; la idea de que Delfos no pod&iacute;a emitir gases.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo sistema sigue activo hoy, aunque con variaciones. Los gases todav&iacute;a <strong>ascienden desde el subsuelo</strong> y, en algunos puntos, llegan a la superficie a trav&eacute;s del agua o del terreno poroso. En ocasiones, la concentraci&oacute;n resulta suficiente para <strong>afectar a animales peque&ntilde;os </strong>que se acercan demasiado.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los cambios en la estructura de las rocas o los terremotos pueden abrir o cerrar conductos, alterando la cantidad de gas que emerge. Esa din&aacute;mica explica por qu&eacute;, seg&uacute;n relatos antiguos, el <strong>fen&oacute;meno fue perdiendo intensidad </strong>con el tiempo.
    </p><h2 class="article-text">Plutarco describ&iacute;a un vapor dulce que provocaba reacciones f&iacute;sicas intensas</h2><p class="article-text">
        Mucho antes de cualquier explicaci&oacute;n cient&iacute;fica, <strong>Plutarco</strong> ya hab&iacute;a descrito el ambiente del templo con bastante detalle. Como sacerdote en Delfos, relat&oacute; que la Pitia se sentaba sobre un tr&iacute;pode y <strong>respiraba un gas con olor dulce</strong> que sal&iacute;a del suelo. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su testimonio, ese vapor provocaba reacciones f&iacute;sicas intensas, desde gritos hasta desmayos. Tambi&eacute;n dej&oacute; escrito que la cantidad de ese gas hab&iacute;a disminuido en su &eacute;poca, lo que coincid&iacute;a con la<strong> p&eacute;rdida de relevancia </strong>del or&aacute;culo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/67a0b2b7-82c7-4d8b-b729-2162222759db_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Los cambios geológicos reducían la intensidad del fenómeno con el tiempo"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Los cambios geológicos reducían la intensidad del fenómeno con el tiempo                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Los estudios modernos sobre el etileno ayudan a entender esas descripciones con m&aacute;s precisi&oacute;n. El toxic&oacute;logo <strong>Henry Spiller</strong>, que ha investigado la inhalaci&oacute;n de gases, observ&oacute; que este compuesto puede <strong>alterar la mente sin anular por completo la conciencia</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Las personas pueden hablar, responder e incluso parecer coherentes, aunque su comportamiento se vuelve extra&ntilde;o. En concentraciones altas, provoca <strong>desmayos, espasmos y p&eacute;rdida de memoria</strong>. Hale lleg&oacute; a definirlo como un encaje perfecto con lo que describ&iacute;an los textos antiguos.
    </p><h2 class="article-text">Las nuevas pruebas cambiaban la interpretaci&oacute;n tradicional del or&aacute;culo</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, esta interpretaci&oacute;n no siempre fue aceptada. Las primeras excavaciones realizadas entre 1892 y 1950<strong> no encontraron una gran grieta</strong> bajo el templo, lo que llev&oacute; a muchos expertos a descartar las fuentes antiguas como exageraciones. 
    </p><p class="article-text">
        En aquel momento se cre&iacute;a que los<strong> gases solo emerg&iacute;an en zonas volc&aacute;nicas</strong>, algo que no encajaba con Delfos. Esa idea cambi&oacute; cuando nuevas investigaciones mostraron que no hac&iacute;a falta una gran abertura, sino<strong> m&uacute;ltiples canales peque&ntilde;os</strong> en la roca.
    </p><p class="article-text">
        El conjunto de hallazgos termin&oacute; por dibujar un escenario distinto al que se hab&iacute;a imaginado durante siglos. La <strong>Pitia no hablaba por intervenci&oacute;n divina</strong> en el sentido literal que se pensaba, sino bajo el efecto de gases naturales que modificaban su estado mental. 
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, su <strong>papel sigui&oacute; siendo decisivo</strong> en la vida de ciudades y gobernantes, porque las respuestas que ofrec&iacute;a influ&iacute;an en decisiones reales. En ese cruce entre creencia y fen&oacute;meno f&iacute;sico, el suelo de Delfos continu&oacute; liberando gases que todav&iacute;a hoy siguen saliendo desde las mismas capas de roca bajo las ruinas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/profecias-delfos-guiaron-reyes-ciudades-trance-pitia-explicarse-colocon-vapores-etileno-pm_1_13080796.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2026 11:15:13 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/95cfa06b-2a15-4061-8c67-25b9147b1083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="191331" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/95cfa06b-2a15-4061-8c67-25b9147b1083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="191331" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Las profecías de Delfos guiaron a reyes y ciudades pero el trance de la Pitia podría explicarse por un colocón de vapores de etileno]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/95cfa06b-2a15-4061-8c67-25b9147b1083_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Historia,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lea Ypi: “No aprendemos las lecciones de la historia porque no sabemos qué preguntas hacer”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lea-ypi-no-aprendemos-lecciones-historia-no-preguntas_1_13058601.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/91164d06-433e-463d-96bd-b3ccfe770f2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lea Ypi: “No aprendemos las lecciones de la historia porque no sabemos qué preguntas hacer”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora, autora de 'Libre' y catedrática de Filosofía de la London School of Economics acaba de publicar en español 'Indignidad', un relato novelado sobre su abuela y reflejo de la atribulada historia europea de la primera mitad del siglo XX</p><p class="subtitle">Lea Ypi, autora de 'Libre': “La libertad a veces es sólo propaganda sobre la libertad”</p></div><p class="article-text">
        Lea Ypi tiene un don especial para capturar historias en una imagen. <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/indignidad/9788433949035/PN_1175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Indignidad: una vida recreada</em></a><a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/indignidad/9788433949035/PN_1175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">, su &uacute;ltimo libro</a> reci&eacute;n publicado en espa&ntilde;ol, empez&oacute; con una fotograf&iacute;a de sus abuelos de luna de miel en los Alpes italianos en 1941 que descubri&oacute; en Facebook &ndash;difundida por un usuario desconocido&ndash; y que quiso entender rebuscando en los archivos en Albania y Grecia. Pero la portada del libro no la ilustra esa foto, sino la imagen evocadora y misteriosa de un canario, que representa una nana y una casa llena de p&aacute;jaros en la Sal&oacute;nica perdida de su abuela.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una lata de Coca-Cola utilizada como florero encapsula sue&ntilde;os, frustraciones y contradicciones en la portada de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/lea-ypi-autora-libre-libertad-veces-propaganda-libertad_128_10177926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Libre</em></a><a href="https://www.eldiario.es/internacional/lea-ypi-autora-libre-libertad-veces-propaganda-libertad_128_10177926.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> el libro de pseudomemorias adolescentes en la Albania comunista que en 2021 lanz&oacute; a Ypi a la fama y ha sido traducido a m&aacute;s de 30 idiomas. Ahora, el canario de intenso amarillo simboliza la nostalgia y la belleza en medio de un relato de guerra, espionaje, represi&oacute;n y tambi&eacute;n fortaleza, que es lo que Ypi acaba encontrando en la b&uacute;squeda de los rastros de su abuela Leman y su abuelo Asllan, encarcelado por el r&eacute;gimen del estalinista Enver Hoxha.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/b41f4de7-8d66-45e5-828e-51017c631cab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Asllan y Leman Ypi, en su luna de miel en Cortina d&#039;Ampezzo, en 1941."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Asllan y Leman Ypi, en su luna de miel en Cortina d&#039;Ampezzo, en 1941.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <em>Indignidad</em> es un relato &iacute;ntimo, en parte novelado, que refleja tambi&eacute;n la historia del sureste de Europa, multicultural y multiling&uuml;e, a veces olvidada. Los personajes de Ypi viven el intercambio de poblaci&oacute;n entre Grecia y Turqu&iacute;a hace un siglo, la creaci&oacute;n de fronteras tras el colapso del Imperio Otomano, el antisemitismo contra los sefard&iacute;es en Grecia, la utop&iacute;a y la represi&oacute;n en Albania.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ypi, catedr&aacute;tica de Filosof&iacute;a y Pol&iacute;ticas en la <a href="https://www.lse.ac.uk/people/lea-ypi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">London School of Economics (LSE)</a>, nunca deja de hacerse preguntas sobre los l&iacute;mites de la memoria y su instrumentalizaci&oacute;n. Tambi&eacute;n cree que hay salvaci&oacute;n a trav&eacute;s del arte.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos en un caf&eacute; italiano cerca de su casa en el oeste de Londres. Ypi pide una Coca-Cola. En una mesita, comemos<em> focaccia</em> y la escritora me ense&ntilde;a en su m&oacute;vil el PDF con todas las fotos de su abuela durante la luna de miel en Cortina d'Ampezzo y otras del &aacute;lbum familiar. Pas&oacute; a&ntilde;os busc&aacute;ndolas, pero las recibi&oacute; despu&eacute;s de publicar el libro. Tienen los bordes blancos estilo puntilla de las fotos antiguas y el sello con las siglas de los archivos de los servicios secretos de Albania. Siguen siendo propiedad del Estado, que no devuelve a la familia los originales. A Ypi le fastidia que algunos de los sellos tapen la cara de su abuela.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/17b91d09-17ae-4493-8827-5c9a0fe112c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Leman and Asllan Ypi, en Cortina d&#039;Ampezzo, en 1941, en una imagen con el sello de los archivos de los servicios secretos de Albania."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Leman and Asllan Ypi, en Cortina d&#039;Ampezzo, en 1941, en una imagen con el sello de los archivos de los servicios secretos de Albania.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Esta es parte de nuestra conversaci&oacute;n, editada por extensi&oacute;n y claridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Los Estados, los archivos u otros todav&iacute;a controlan el pasado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde luego. Existen estructuras pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas que controlan a la gente, como las redes sociales. Controlan la vida de las personas de muchas maneras y tienen un poder sobre ellas que el usuario no tiene. El Estado crea identidades, decide qui&eacute;n obtiene un pasaporte y qui&eacute;n no, o un certificado de nacimiento&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si intentas investigar el pasado, lo primero que haces en el archivo es buscar actas de nacimiento y documentos de propiedad. Por ejemplo, cuando quer&iacute;a averiguar c&oacute;mo viv&iacute;a mi abuela en Sal&oacute;nica, consultaba el catastro.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute; es donde te das cuenta de que, en realidad, las instituciones crean la historia que quieren, bas&aacute;ndose en los imperativos del Estado o la pol&iacute;tica del momento. Crean y ordenan los hechos como quieren, seg&uacute;n sus propias prioridades. Su prioridad no es necesariamente la tuya. A ti te importa la humanidad de tu abuela, por ejemplo, y a ellos, no, solo les importan unos datos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando nos relacionamos con el pasado, a menudo pensamos que si podemos encontrar la verdad, eso nos reconciliar&aacute; con todas las cosas horribles que sucedieron. Y no reflexionamos suficiente sobre el hecho de que, en realidad, no encuentras la verdad, sino la visi&oacute;n de otra persona sobre esa vida y el mundo de alguien que se te presenta como si fuera la verdad. Pero &iquest;es esa realmente la verdad? &iquest;O hay otra perspectiva que est&aacute; siendo completamente excluida?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las instituciones crean la historia que quieren, basándose en los imperativos del Estado o la política del momento. Crean y ordenan los hechos como quieren, según sus propias prioridades</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Encontr&oacute; un relato en el caso de c&oacute;mo tratan los archivos Grecia o Albania?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, desde luego. No s&oacute;lo por qu&eacute; conservan, sino tambi&eacute;n por lo que excluyen, lo que no dicen o lo que no se encuentra. El relato excluye todo lo que no encaja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Grecia, por ejemplo, sucede con los registros del Imperio Otomano. Al intentar recuperar la vida otomana de la ciudad, se encuentra mucha menos evidencia que si se busca sobre el Estado-naci&oacute;n griego, porque el esfuerzo ideol&oacute;gico del nacionalismo se centr&oacute; en crear una historia del pasado de Sal&oacute;nica [hoy Tesal&oacute;nica] que fuera nacionalista. As&iacute; que todo lo relacionado con el multiculturalismo y el cosmopolitismo es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil de encontrar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando investigaba sobre la Segunda Guerra Mundial, encontr&eacute; un relato del Estado griego donde est&aacute;n la resistencia comunista y el Estado griego como un Estado ocupado, pero no mucho sobre la complicidad de las fuerzas griegas internas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O, en el caso de Albania, en los archivos de los servicios secretos est&aacute; el punto de vista del Estado comunista y el partido. El partido moldea todo lo que los bur&oacute;cratas recopilan, lo que escriben en el archivo, c&oacute;mo presentan una vida, c&oacute;mo interpretan la informaci&oacute;n. Siempre se basa en un principio ideol&oacute;gico que marca c&oacute;mo la interpretan... Las fuerzas hist&oacute;ricas estructuran vidas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/62931701-8d60-47b2-af2b-a61ba1c253c8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La escritora y filósofa Lea Ypi, en Londres."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La escritora y filósofa Lea Ypi, en Londres.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>La frase de la placa en el antiguo cementerio jud&iacute;o de Tesal&oacute;nica que usted visita es impactante:&nbsp;&ldquo;La gente no fue suficiente, quisieron matar tambi&eacute;n la memoria&rdquo;.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La misi&oacute;n de borrar la cultura existe precisamente para que no puedas contar con una cultura que no est&eacute; controlada por el poder y la autoridad. 
    </p><p class="article-text">
        La historia del cementerio jud&iacute;o es muy interesante porque el intento de destrucci&oacute;n del cementerio empez&oacute; a principios de los a&ntilde;os 20. Sigui&oacute; durante todo el per&iacute;odo de entreguerras. Hab&iacute;a una lucha entre la comunidad jud&iacute;a y las fuerzas nacionalistas griegas, cada vez m&aacute;s antisemitas. Luego llegaron los nazis y lo liquidaron. Si preguntas ahora, los griegos no saben nada al respecto. Dicen que fue destruido por los nazis. Pero c&oacute;mo los nazis llegaron a ese punto es m&aacute;s &uacute;til para nosotros ahora, para comprender la relaci&oacute;n entre el pasado y el presente, o por qu&eacute; el pasado vuelve.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La misión de borrar la cultura existe precisamente para que no puedas contar con una cultura que no esté controlada por el poder y la autoridad.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>El m&eacute;dico de la familia, jud&iacute;o, El&iacute;as Levy, tiene un papel importante en el libro &iquest;Lo descubri&oacute; al investigar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Tambi&eacute;n lo us&eacute; para reconstruir la vida cosmopolita de una ciudad que hab&iacute;a sido completamente arrasada. Le&iacute; muchos peri&oacute;dicos de la &eacute;poca, fuentes griegas, jud&iacute;as, francesas. Hab&iacute;a muchas publicaciones en franc&eacute;s en Sal&oacute;nica, era una de las lenguas oficiales de la burocracia. Se puede ver c&oacute;mo todo se va arraigando poco a poco en lo griego y en la crisis financiera con el desplome de Wall Street, que es lo que intento reconstruir en el libro: lo que comienza como una crisis econ&oacute;mica luego se convierte en un arma de la identidad. Un punto primero de inflexi&oacute;n es el movimiento para el intercambio de poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La &ldquo;separaci&oacute;n de las gentes&rdquo;, el intercambio de poblaci&oacute;n entre Grecia y Turqu&iacute;a, es uno de los episodios m&aacute;s chocantes de la historia que cuenta... </strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaba escribiendo justo sobre esto cuando hab&iacute;a conversaciones sobre la creaci&oacute;n de una ciudad humanitaria en Gaza, un lugar seguro que, seg&uacute;n Trump, ser&iacute;a un refugio.&nbsp;As&iacute; es exactamente como se justificaban estos intercambios obligatorios de poblaci&oacute;n, la idea de que existan lugares realmente seguros solo para quienes pertenecen a ese sitio, y que las personas solo pueden estar seguras si encuentran su lugar. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Incluso en el Reino Unido, hay un debate sobre qui&eacute;n es brit&aacute;nico de verdad m&aacute;s all&aacute; del pasaporte&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estaba leyendo que la ministra de Interior, Shabana Mahmood, impuso la norma de que los migrantes deben hablar ingl&eacute;s a un nivel adecuado seg&uacute;n un examen de Estado. Pero puedes ir a Gales y conocer a mucha gente que lleva generaciones viviendo en Gran Breta&ntilde;a y que solo habla gal&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es una identidad limpia? Y, adem&aacute;s, si hablan lo suficientemente bien como para trabajar y ser explotados, &iquest;por qu&eacute; importa que tengan que demostrar que lo hablan para un examen que el Estado les ha impuesto para superar este tipo de obst&aacute;culo? Es una instrumentalizaci&oacute;n para enviar una se&ntilde;al pol&iacute;tica. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Escribe sobre la sensaci&oacute;n de sentirse &ldquo;otro&rdquo; en cualquier pa&iacute;s y tambi&eacute;n la pregunta a su abuela de &ldquo;qu&eacute; era&rdquo; despu&eacute;s del intercambio de poblaci&oacute;n. &iquest;Ahora no es tan raro que todos tengamos m&uacute;ltiples identidades?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que es muy dif&iacute;cil separar a la gente. Y hay cierta violencia en obligar a la gente a contestar &ldquo;&iquest;qui&eacute;n eres?&rdquo; y querer solo una respuesta. Es muy violento pedirle a alguien con m&uacute;ltiples identidades que elija una de ellas y que la defienda, en cierta manera. Me siento albanesa, pero tambi&eacute;n brit&aacute;nica, tambi&eacute;n mujer, tambi&eacute;n madre. Y siento que todas estas cosas no siempre van necesariamente juntas. Tambi&eacute;n soy marxista. Tienes una identidad pol&iacute;tica, tienes un g&eacute;nero o alg&uacute;n tipo de identidad social. 
    </p><p class="article-text">
        Las estructuras que imponen una respuesta &uacute;nica a la pregunta de &ldquo;&iquest;qui&eacute;n eres?&rdquo; lo hacen porque las vidas se vuelven m&aacute;s f&aacute;ciles de controlar, se vuelven mucho m&aacute;s vulnerables. Si tienen una respuesta &uacute;nica en lugar de una compleja, las vidas son mucho m&aacute;s susceptibles a la manipulaci&oacute;n y la dominaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es muy violento pedirle a alguien con múltiples identidades que elija una de ellas y que la defienda </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>La historia del sureste de Europa tiene una identidad m&aacute;s europea en el sentido actual, m&aacute;s multicultural. Lo que cuenta de los aranceles, la guerra y la crisis econ&oacute;mica tambi&eacute;n suena familiar. &iquest;Aprendi&oacute; alguna lecci&oacute;n para el presente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Intentaba reflexionar sobre la lecci&oacute;n, pero tambi&eacute;n depende en gran medida del tipo de preguntas que te plantees. No hay lecci&oacute;n si no planteas la pregunta correcta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hay que preguntarse en qu&eacute; consiste la dignidad. &iquest;De qu&eacute; est&aacute; hecho el ser humano? Parto de una perspectiva muy universalista, muy cosmopolita, muy abierta al futuro. Luego examino el pasado y pregunto qu&eacute; falta. Ah&iacute; es donde descubr&iacute; que esa perspectiva no es la de las autoridades. No es la del Estado. No es la perspectiva de las estructuras de poder porque ninguna de ellas se preocupa por el ser humano. Para m&iacute;, solo se puede ver qu&eacute; injusticias existen y c&oacute;mo se reproducen. Con una explicaci&oacute;n mucho m&aacute;s filos&oacute;fica de la humanidad y la dignidad, la identidad es una forma de distorsi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El debate en muchas sociedades postransici&oacute;n, posconflicto, sobre la injusticia hist&oacute;rica es que necesitamos ir a las fuentes, encontrar los hechos y descubrir la verdad. &iquest;Y qu&eacute; es eso? Lo que falta en la perspectiva de aprender del pasado es que solo se puede encontrar la verdad si se puede confiar en el mecanismo de transmisi&oacute;n de la verdad. As&iacute; que, si est&aacute;s en manos de estructuras de poder para reconstruir la verdad, nunca podr&aacute;s hacer la pregunta correcta porque siempre har&aacute;s la pregunta de ellos, no la tuya.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Lo que falta en la perspectiva de aprender del pasado es que solo se puede encontrar la verdad si se puede confiar en el mecanismo de transmisión de la verdad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Schiller [el fil&oacute;sofo alem&aacute;n del siglo XVIII] se preguntaba c&oacute;mo evitar hacer la pregunta de otro. La &uacute;nica manera de hacerlo, seg&uacute;n &eacute;l, es impulsando la literatura, el arte y la imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En cierto modo, la lecci&oacute;n que aprend&iacute; fue que la historia se repite. Y la raz&oacute;n por la que no aprendemos las lecciones de la historia es porque no sabemos qu&eacute; preguntar. Hay que hacer un trabajo preliminar para intentar encontrar las preguntas correctas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la pregunta correcta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se trata de cuestionar la dignidad, &iquest;Qu&eacute; es lo que da dignidad a la humanidad y c&oacute;mo las diferentes estructuras pol&iacute;ticas, en distintos momentos, distorsionan, pervierten, instrumentalizan y manipulan la dignidad? No creo que mi libro ofrezca una respuesta positiva a c&oacute;mo ser&iacute;a un sistema que realmente respetara esa dignidad. Pero s&iacute; quer&iacute;a cuestionar los sistemas existentes: todos violan la dignidad de una forma u otra, ya sea la vigilancia bajo el comunismo, los mercados, la crisis financiera y los efectos del capitalismo, o el Estado nacional que conduce a conflictos destructivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero el canario tambi&eacute;n da algo de esperanza. &iquest;Por qu&eacute; el canario en portada y no la foto de su abuela?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro trata sobre mi abuela, pero tambi&eacute;n sobre la vida de otra mujer y sobre lo que significa llevar una vida digna en circunstancias dif&iacute;ciles. As&iacute; que no quer&iacute;a que fuera la foto de portada, porque se habr&iacute;a convertido en un libro sobre m&iacute; y sobre mi abuela. 
    </p><p class="article-text">
        Como digo en el libro, soy una investigadora. Lo hice como alguien que quiere reflexionar sobre el conocimiento, la historia y la memoria. Sent&iacute; que la din&aacute;mica familiar y la relaci&oacute;n personal reducen la complejidad hist&oacute;rica y filos&oacute;fica a las interacciones personales. 
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a que el libro funcionara con la imaginaci&oacute;n. El canario est&aacute; ah&iacute; por los recuerdos que ella ten&iacute;a de su infancia y que no est&aacute;n en los archivos. Lo s&eacute; por sus historias. Y quer&iacute;a el elemento literario. Intento reconstruir con la literatura su mundo interior, y ese mundo interior no est&aacute; en los archivos. La literatura interviene en la historia. La pol&iacute;tica nos refleja.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/1394e8b1-7e56-4f7c-946d-4811b1730d84_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Leman y Asllan Ypi, en una imagen del archivo de los servicios secretos de Albania."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Leman y Asllan Ypi, en una imagen del archivo de los servicios secretos de Albania.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Ha estado de tour en Estados Unidos, &iquest;hay diferencia en lo que est&aacute; teniendo m&aacute;s resonancia all&iacute; o en Europa? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n de la migraci&oacute;n y el desplazamiento de poblaci&oacute;n resuena en todas partes. Quiz&aacute;s en Europa la gente tenga m&aacute;s inter&eacute;s por el Imperio Otomano y su posterior colapso, la guerra, y en el Reino Unido, por los esp&iacute;as brit&aacute;nicos y la historia de la Segunda Guerra Mundial. En Estados Unidos, y en realidad en todas partes, la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo sobrevivir con dignidad en tiempos extremos es probablemente lo que resuena. &iquest;C&oacute;mo te proteges del tipo de gobierno que no te gusta?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero su abuela lo consigui&oacute;...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que lo logr&oacute;. Lo que intento decir es que<strong> </strong>hay que resistir a la sensaci&oacute;n de colapso e inevitabilidad. Hay que recordarse constantemente que hay voluntad humana detr&aacute;s de todo. Y puede que no sea suficiente. Pero creo que solo cuando te rindes a la sensaci&oacute;n de colapso e inevitabilidad pierdes la capacidad de actuar.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay que recordarse constantemente que hay voluntad humana detrás de todo... Cuando te rindes a la sensación de colapso e inevitabilidad pierdes la capacidad de actuar. </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Mi abuela no pod&iacute;a derrocar al r&eacute;gimen por s&iacute; sola. Pero al mantener el sentido de que la dignidad es algo que tenemos dentro de nosotros, siempre mantuvo un esp&iacute;ritu de compromiso. Estaba despierta, en lugar de rendirse. Cuando te rindes, mentalmente empiezas a hacer concesiones y a vender tu alma, y piensas: &ldquo;Se acab&oacute; de todas formas. &iquest;Qu&eacute; puedo hacer? &iquest;Qu&eacute; puede hacer una persona?&rdquo;. Ella mantuvo la idea de que la dignidad siempre est&aacute; ah&iacute;. Mantuvo el esp&iacute;ritu de resistencia y de que se pod&iacute;a hacer m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eso va en contra de la estrategia actual rusa de promover el escepticismo, la idea de que nada importa.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Exactamente. Tienes que resistir al nihilismo sobre la insignificancia de todo. La reflexi&oacute;n sobre la dignidad, c&oacute;mo se queda contigo y nadie te la puede quitar es lo que te ayuda a luchar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La cuestión no es lo que recuerdas, sino cómo lo recuerdas.</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay una frase que usted pone en boca de su abuela Leman: no se trata de culpar, sino de entender. &iquest;Son sus propias palabras?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, aunque tambi&eacute;n<strong> </strong>es c&oacute;mo ella pensaba. Tiene que ver con c&oacute;mo se concibe la reconciliaci&oacute;n con los perpetradores. Quer&iacute;a reflexionar en el libro sobre c&oacute;mo respondemos a la injusticia hist&oacute;rica. Una manera f&aacute;cil de responder es decir: aqu&iacute; est&aacute;n los perpetradores, aqu&iacute; est&aacute;n las v&iacute;ctimas; hay que identificar a los perpretadores y luego necesitamos un proceso mediante el cual ellos o sus descendientes pidan perd&oacute;n. Para m&iacute;, esta es una forma muy individualista de pensar sobre la culpa, el conflicto y lo que lo produce la injusticia. 
    </p><p class="article-text">
        Es muy importante entender por qu&eacute; las personas asumieron esos roles sociales. Es decir, no quiero necesariamente saber qui&eacute;n hizo qu&eacute; para poder culparlos. Quiero entender c&oacute;mo surgi&oacute; el proceso en primer lugar y por qu&eacute; ciudadanos comunes no habr&iacute;an llegado a ser esp&iacute;as en una &eacute;poca diferente. &iquest;Por qu&eacute; hicieron lo que hicieron? Ese proceso es muy diferente de la culpa... Se trata de una forma de comprender las causas que va m&aacute;s all&aacute; de los individuos y explica el contexto. La cuesti&oacute;n no es lo que recuerdas, sino c&oacute;mo lo recuerdas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/0765b71a-e96d-4c3b-9515-2b4ab40f96ac_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Leman y Asllan Ypi en un grupo de esquiadores en Cortina d&#039;Ampezzo, en 1941, en una imagen de los archivos de los servicios secretos de Albania."
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Leman y Asllan Ypi en un grupo de esquiadores en Cortina d&#039;Ampezzo, en 1941, en una imagen de los archivos de los servicios secretos de Albania.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo equilibra las historias cotidianas, &iacute;ntimas, en el colapso de los imperios con las reflexiones filos&oacute;ficas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cada vida, si piensas en ella, no en el momento en que la vives, sino en retrospectiva, es el resultado de alguna fuerza hist&oacute;rica. La forma en que nos comunicamos, o la forma en que nos juntamos aqu&iacute; en este caf&eacute;, en este momento en particular... Si alguien viera este encuentro dentro de 40 a&ntilde;os lo ver&iacute;a c&oacute;mo el resultado de su tiempo. Pero no pensamos as&iacute;. Solo pensamos en nosotros mismos y en nuestras relaciones inmediatas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que intento hacer en <em>Libre </em>y en <em>Indignidad</em>, y tambi&eacute;n ahora en el pr&oacute;ximo libro, es capturar c&oacute;mo la filosof&iacute;a y la pol&iacute;tica moldean nuestra vida cotidiana. Tal vez no pensamos en ello, pero es lo que mi trabajo intenta hacer: conectar la historia macro con la micro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De qu&eacute; trata el pr&oacute;ximo libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se titular&aacute; <em>Equal</em> (&ldquo;igual&rdquo;). Trata de igualdad y migraci&oacute;n. Y de mi vida en Italia como estudiante, con los izquierdistas italianos.
    </p><p class="article-text">
        Quiero escribir una secuela que trate sobre la libertad en las relaciones sociales, que equivale en mi opini&oacute;n a la igualdad. Trata sobre integraci&oacute;n, migraci&oacute;n y ciudadan&iacute;a. La idea de ciudadan&iacute;a es lo que nos hace a todos iguales ante la ley, pero tambi&eacute;n existe la gran frontera entre qui&eacute;n pertenece y qui&eacute;n no. Eso pervierte una idea diferente de lo que podr&iacute;a ser la igualdad, que es m&aacute;s filos&oacute;fica y no est&aacute; ligada a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es m&aacute;s f&aacute;cil o m&aacute;s dif&iacute;cil escribir sobre usted misma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s f&aacute;cil. <em>Indignidad </em>fue el m&aacute;s dif&iacute;cil de escribir. No creo que vuelva a escribir nunca algo tan dif&iacute;cil...<em> Libre</em> fue mucho m&aacute;s f&aacute;cil de escribir. Con <em>Indignidad</em>  hay mucho trabajo detr&aacute;s; con <em>Libre</em>, era mi vida, as&iacute; que tuve menos... Es como<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2009/mar/26/pablo-picasso-guernica-spain-war" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> la an&eacute;cdota sobre el oficial nazi</a> que fue a ver a Picasso a su estudio y le pregunt&oacute; al ver una foto del <em>Guernica:</em> &ldquo;&iquest;Ha pintado usted esto?&rdquo;. Picasso le contest&oacute;: &ldquo;No, lo han pintado ustedes&rdquo;. Con libros como <em>Libre</em>, puedo decir que el comunista Enver Hoxha lo &ldquo;pint&oacute;&rdquo;. Alguien cre&oacute; mi vida por m&iacute;. Y yo solo tuve que escribirla. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Ramírez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lea-ypi-no-aprendemos-lecciones-historia-no-preguntas_1_13058601.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Mar 2026 21:16:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/91164d06-433e-463d-96bd-b3ccfe770f2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11781134" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/91164d06-433e-463d-96bd-b3ccfe770f2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11781134" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Lea Ypi: “No aprendemos las lecciones de la historia porque no sabemos qué preguntas hacer”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/91164d06-433e-463d-96bd-b3ccfe770f2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Historia,Albania,Grecia,Turquía,Reino Unido]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué ha encontrado un estudio para afirmar que el kykeon de los Misterios de Eleusis ya no es un secreto tras siglos en la Grecia antigua?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encontrado-estudio-afirmar-kykeon-misterios-eleusis-no-secreto-siglos-grecia-antigua-pm_1_13033461.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5fd26a6e-5632-491d-a86d-094db3f1ceef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué ha encontrado un estudio para afirmar que el kykeon de los Misterios de Eleusis ya no es un secreto tras siglos en la Grecia antigua?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Compuestos aislados - Griegos y romanos, desde vecinos corrientes hasta figuras de peso público, participaban en celebraciones cerradas al público general y aceptaban callar lo vivido, atraídos por una promesa espiritual que marcaba un antes y un después personal</p><p class="subtitle">Los censos del Imperio romano reducen el mito: en Hispania, solo un pequeño porcentaje de la población era esclava o liberta</p></div><p class="article-text">
        El mundo antiguo dio forma a ceremonias que exig&iacute;an silencio absoluto y juramentos severos. Los <strong>Misterios Eleusinos</strong>, consideradas el rito esot&eacute;rico m&aacute;s relevante de la Antig&uuml;edad cl&aacute;sica, reun&iacute;an cada a&ntilde;o a hombres y mujeres que aceptaban no revelar jam&aacute;s lo que all&iacute; ocurr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La iniciaci&oacute;n giraba en torno a <strong>Dem&eacute;ter y Pers&eacute;fone </strong>y promet&iacute;a un cambio en la manera de afrontar la muerte, algo que los propios iniciados describ&iacute;an como un antes y un despu&eacute;s en su vida espiritual. En el centro del ritual se encontraba el <strong>kykeon</strong>, una bebida preparada con cebada y aromatizada con hierbas como la menta poleo, que se consum&iacute;a tras varios d&iacute;as de ayuno antes de acceder al espacio principal de la ceremonia.
    </p><p class="article-text">
        Ese prestigio se sostuvo durante m&aacute;s de un milenio, con participantes que inclu&iacute;an ciudadanos corrientes y tambi&eacute;n dirigentes del mundo griego y romano. Sin embargo, el secreto sobre el <strong>contenido exacto</strong> del kykeon dej&oacute; abierta una pregunta sobre su composici&oacute;n y sus efectos.
    </p><h2 class="article-text">Un grupo de investigadores plantea que la copa sagrada pod&iacute;a llevar un hongo tratado para evitar intoxicaciones graves</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>Scientific Reports</strong></em> ha planteado que esa bebida pudo contener derivados de un <strong>hongo t&oacute;xico</strong> tratados para conservar solo sus propiedades psicoactivas. El trabajo examin&oacute; si el <strong>cornezuelo</strong> del centeno, <em>Claviceps purpurea</em>, pod&iacute;a transformarse con medios conocidos en la Grecia antigua en compuestos activos pero menos peligrosos.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los autores, era posible eliminar las fracciones responsables del <strong>ergotismo,</strong> una intoxicaci&oacute;n que provoca convulsiones y gangrena, y mantener sustancias como la amida del &aacute;cido lis&eacute;rgico, conocida como <strong>LSA</strong>. El art&iacute;culo no afirma que eso ocurriera con certeza en Eleusis, pero s&iacute; muestra que el <strong>procedimiento era t&eacute;cnicamente viable</strong> con recursos disponibles entonces.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/938e0550-c06f-4b1d-a02c-c573a09db3ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Hallazgos en Mas Castellar de Pontós, en España, detectaron alcaloides en un vaso ceremonial vinculado al culto de Deméter"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Hallazgos en Mas Castellar de Pontós, en España, detectaron alcaloides en un vaso ceremonial vinculado al culto de Deméter                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El equipo prepar&oacute; una <strong>disoluci&oacute;n alcalina a partir de agua y ceniza de madera</strong>, un m&eacute;todo documentado en la Antig&uuml;edad. <strong>Evangelos Dadiotis</strong>, cient&iacute;fico farmac&eacute;utico de la Universidad de Atenas, explic&oacute; a <em>Live Science</em> que &ldquo;la cuesti&oacute;n central era si el cornezuelo t&oacute;xico pod&iacute;a procesarse de forma realista hasta obtener algo psicoactivo pero no letal con m&eacute;todos disponibles en la Antig&uuml;edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el laboratorio trataron<strong> esclerocios pulverizados del hongo </strong>con esa soluci&oacute;n b&aacute;sica y observaron que las prote&iacute;nas t&oacute;xicas se descompon&iacute;an con el tiempo. El an&aacute;lisis qu&iacute;mico confirm&oacute; la <strong>desaparici&oacute;n de los compuestos m&aacute;s da&ntilde;inos y la aparici&oacute;n de LSA e iso-LSA</strong>, mol&eacute;culas relacionadas con el LSD aunque menos potentes.
    </p><h2 class="article-text">La vieja teor&iacute;a de Wasson, Ruck y Hofmann vuelve a escena con nuevos datos experimentales</h2><p class="article-text">
        La hip&oacute;tesis de que el kykeon incluyera cornezuelo no es nueva. En 1978, <strong>R. Gordon Wasson, Carl Ruck y Albert Hofmann</strong> la defendieron en el libro <em><strong>The Road to Eleusis</strong></em>, donde plantearon que los alcaloides del hongo pod&iacute;an explicar las visiones descritas por los iniciados.
    </p><p class="article-text">
        El principal obst&aacute;culo siempre fue la <strong>toxicidad</strong>, ya que el ergotismo caus&oacute; convulsiones y gangrena en brotes medievales. Dadiotis afirm&oacute; en la misma conversaci&oacute;n con<em> Live Science</em> que &ldquo;nuestro estudio llena ese vac&iacute;o&rdquo;, al demostrar de manera experimental que el tratamiento alcalino destru&iacute;a las fracciones m&aacute;s peligrosas. Aun as&iacute;, especialistas ajenos al proyecto mantienen reservas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/cb5fd2e0-34c6-40de-b339-50805a014446_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="Sharday Mosurinjohn, profesora en la Queens University, señaló a Live Science que “la viabilidad química no es prueba histórica”, y recalcó que faltan análisis sistemáticos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Sharday Mosurinjohn, profesora en la Queens University, señaló a Live Science que “la viabilidad química no es prueba histórica”, y recalcó que faltan análisis sistemáticos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>Sharday Mosurinjohn</strong>, investigadora en estudios religiosos en la<em> Queens University</em> de Ontario, declar&oacute; a<em> Live Science </em>que &ldquo;lo que demuestra es viabilidad qu&iacute;mica dentro de un contexto tecnol&oacute;gico antiguo plausible&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;la viabilidad qu&iacute;mica no es prueba hist&oacute;rica&rdquo;, y subray&oacute; que<strong> no existen an&aacute;lisis sistem&aacute;ticos de residuos en recipientes de Eleusis</strong> que confirmen el consumo de esas sustancias. El debate sigue abierto porque la qu&iacute;mica no basta para reconstruir decisiones rituales concretas.
    </p><p class="article-text">
        Los ritos en Eleusis inclu&iacute;an procesiones, ba&ntilde;os rituales y varios d&iacute;as de ayuno antes de ingerir el kykeon, una bebida descrita como<strong> mezcla de cebada, agua y menta</strong>. Algunas fuentes antiguas hablan de una experiencia de luz intensa y transformaci&oacute;n tras entrar en el Telesterion.
    </p><h2 class="article-text">Los indicios arqueol&oacute;gicos y el riesgo de intoxicaci&oacute;n mantienen abierta la discusi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El contexto agr&iacute;cola del mito de Dem&eacute;ter y Pers&eacute;fone, con su ciclo de p&eacute;rdida y regreso, reforzaba esa vivencia. Investigaciones realizadas en 2002 detectaron restos de alcaloides en un vaso ceremonial hallado en Mas Castellar de Pont&oacute;s, en Espa&ntilde;a, y tambi&eacute;n en placa dental de un individuo enterrado all&iacute;, un hallazgo vinculado a un santuario relacionado con Dem&eacute;ter.
    </p><p class="article-text">
        El estudio recuerda adem&aacute;s que el cornezuelo ocupa una <strong>franja estrecha entre remedio y desastre</strong>. Dosis mal calculadas provocaron<strong> intoxicaciones graves</strong> en distintos periodos hist&oacute;ricos, y ese riesgo obliga a imaginar un control estricto si se emple&oacute; en un contexto ritual.
    </p><p class="article-text">
        Los autores sugieren que la alcalinidad de la soluci&oacute;n <strong>pod&iacute;a reducirse al exponerla al aire o al incorporarla a la base </strong>de cebada y menta, lo que habr&iacute;a hecho posible su ingesti&oacute;n. Esa posibilidad no resuelve el enigma completo, pero s&iacute; aporta un marco experimental que encaja con la persistencia anual de una experiencia que, seg&uacute;n los testimonios antiguos, alteraba de forma duradera la relaci&oacute;n con la muerte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/encontrado-estudio-afirmar-kykeon-misterios-eleusis-no-secreto-siglos-grecia-antigua-pm_1_13033461.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Mar 2026 14:39:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/5fd26a6e-5632-491d-a86d-094db3f1ceef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="117780" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/5fd26a6e-5632-491d-a86d-094db3f1ceef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="117780" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[¿Qué ha encontrado un estudio para afirmar que el kykeon de los Misterios de Eleusis ya no es un secreto tras siglos en la Grecia antigua?]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/5fd26a6e-5632-491d-a86d-094db3f1ceef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Tablilla de Oro de Petelia que guardaba instrucciones órficas de hace 2300 años para cruzar al inframundo y no regresar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tablilla-oro-petelia-guardaba-instrucciones-orficas-2300-anos-cruzar-inframundo-no-regresar-pm_1_13011757.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6067f098-b58d-4243-9cdb-7d0c3b440e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Tablilla de Oro de Petelia que guardaba instrucciones órficas de hace 2300 años para cruzar al inframundo y no regresar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ciclo de renacimientos - La placa encontrada en Petelia, hoy guardada en el British Museum, detallaba el trayecto que debía seguir el iniciado y las fórmulas que tenía que recitar para lograr un destino distinto al de las sombras</p><p class="subtitle">Los templos griegos son reinterpretados: una nueva teoría propone que serían barcos puestos del revés</p></div><p class="article-text">
        El tr&aacute;nsito al m&aacute;s all&aacute; en el mundo griego no se conceb&iacute;a siempre como un simple descenso a un espacio de sombras. Atravesar el <strong>inframundo</strong> implicaba orientarse en un territorio con puntos concretos, guardianes y normas que hab&iacute;a que conocer, porque el alma pod&iacute;a perder su identidad si tomaba el camino equivocado.
    </p><p class="article-text">
        Ese recorrido inclu&iacute;a lugares definidos, como fuentes y lagos, y exig&iacute;a reconocer a figuras que custodiaban el paso, de modo que el &eacute;xito depend&iacute;a de recordar palabras precisas y saber ante qui&eacute;n pronunciarlas. Sin esa gu&iacute;a, el difunto quedaba <strong>expuesto a repetir su destino sin fin</strong>. Esa necesidad de instrucciones claras es la que explica la aparici&oacute;n de textos concebidos para acompa&ntilde;ar al muerto en ese trayecto.
    </p><h2 class="article-text">Una peque&ntilde;a pieza de oro explic&oacute; paso a paso c&oacute;mo superar las pruebas tras la muerte</h2><p class="article-text">
        Una<strong> l&aacute;mina de oro </strong>hallada en la antigua Petelia, publicada en el siglo XIX y hoy conservada en el <em>British Museum</em>, contiene instrucciones detalladas para que<strong> el alma supere las pruebas del m&aacute;s all&aacute; </strong>seg&uacute;n la tradici&oacute;n &oacute;rfica. El objeto apareci&oacute; en el sur de Italia y fue dado a conocer en un momento en que la arqueolog&iacute;a a&uacute;n no estaba organizada como disciplina, por eso su contexto exacto se perdi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, el texto inscrito permite reconstruir con bastante precisi&oacute;n el itinerario que deb&iacute;a seguir el iniciado y las palabras que ten&iacute;a que pronunciar para alcanzar un destino distinto al de las sombras sin memoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/791c88f9-a77a-492a-b74c-28fd61960ea8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="La lámina rectangular, escrita en griego antiguo entre los siglos IV y III a C, utilizaba el hexámetro dactílico y presentaba pequeñas lagunas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                La lámina rectangular, escrita en griego antiguo entre los siglos IV y III a C, utilizaba el hexámetro dactílico y presentaba pequeñas lagunas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El contenido se inscribe en el <strong>orfismo</strong>, una corriente religiosa vinculada a la figura m&iacute;tica de Orfeo que ofrec&iacute;a a sus seguidores una v&iacute;a de salvaci&oacute;n tras la muerte. Los adeptos defend&iacute;an que el alma pose&iacute;a origen divino y que el<strong> cuerpo era una prisi&oacute;n temporal</strong>, de modo que la vida se entend&iacute;a como una etapa dentro de una cadena de renacimientos.
    </p><p class="article-text">
        Para romper esa cadena hac&iacute;an falta ritos de purificaci&oacute;n y un conocimiento reservado, y ah&iacute; entran las l&aacute;minas de oro. Estas piezas funcionaban como <strong>totenp&auml;sse</strong>, es decir, como pasaporte funerario que proporcionaba al difunto una ventaja concreta en el momento decisivo.
    </p><h2 class="article-text">Mostraba un texto en verso grabado con cuidado en apenas unos cent&iacute;metros</h2><p class="article-text">
        La tablilla de Petelia es una l&aacute;mina rectangular de unos 4,5 cent&iacute;metros, con un peso total cercano a 11,8 gramos si se cuenta el estuche y la cadena posteriores, seg&uacute;n un extenso reportaje de <em>La Br&uacute;jula Verde</em>. El texto est&aacute; grabado en<strong> griego antiguo </strong>con un tipo de letra propio del sur de Italia entre los a&ntilde;os 300 y 200 a.C., y sigue el ritmo del <strong>hex&aacute;metro dact&iacute;lico</strong> que tambi&eacute;n emplean las epopeyas atribuidas a Homero.
    </p><p class="article-text">
        Se distribuye en alrededor de doce l&iacute;neas y presenta algunas lagunas en los bordes, aunque los especialistas han podido reconstruir buena parte del contenido a partir de comparaciones con otras piezas similares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/9e4a4b98-7e37-480e-b30b-356d3a2d7127_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El alma se juega su destino si no sabe orientarse en el reino de los muertos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El alma se juega su destino si no sabe orientarse en el reino de los muertos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El lugar donde apareci&oacute; no es un detalle menor. Petelia, identificada con la actual <strong>Strongoli</strong> en Calabria, fue una colonia aquea en la Magna Grecia y actu&oacute; como puerto y punto de intercambio entre poblaciones griegas e it&aacute;licas.
    </p><p class="article-text">
        Las necr&oacute;polis de la zona han ofrecido enterramientos de los periodos cl&aacute;sico y helen&iacute;stico que muestran influencias pitag&oacute;ricas y &oacute;rficas, lo que encaja con la presencia de una l&aacute;mina de este tipo. Los investigadores clasifican la pieza dentro del llamado<em><strong> Tipo B</strong></em>, caracterizado por textos narrativos extensos, y discuten sobre la l&iacute;nea final reconstruida, que algunos leen como &ldquo;reinar&aacute;s&rdquo; y otros como &ldquo;liderar&aacute;s las ceremonias&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El recorrido de la pieza pas&oacute; por manos privadas antes de acabar en Londres </h2><p class="article-text">
        El hallazgo se produjo en la d&eacute;cada de 1830, en un contexto de excavaciones poco sistem&aacute;ticas, y la pieza fue descrita en 1834 por el anticuario napolitano<strong> Carlo Bonucc</strong>i en una carta fechada el 30 de mayo. M&aacute;s tarde pas&oacute; a manos de <strong>James Millingen </strong>y termin&oacute; vendida al <em>British Museum</em> en 1843, donde se conserva desde entonces. 
    </p><p class="article-text">
        Franz public&oacute; la inscripci&oacute;n en 1836 y despu&eacute;s la retomaron G&ouml;ttling, el <em>Corpus Inscriptionum </em>Graecarum con el n&uacute;mero 5.772 y Kaibel en su recopilaci&oacute;n de epigramas. Un testimonio posterior explic&oacute; que el museo hab&iacute;a recuperado la tablilla, considerada perdida tras la muerte de Millingen, y que el se&ntilde;or Newton encarg&oacute; a Cecil Smith un facs&iacute;mil ligeramente mayor que el original para una edici&oacute;n m&aacute;s exacta.
    </p><h2 class="article-text">Las instrucciones indicaban qu&eacute; fuente evitar y qu&eacute; palabras decir</h2><p class="article-text">
        En cuanto al contenido, las instrucciones son concretas. El texto advierte que el alma encontrar&aacute; a la izquierda de los <strong>salones de Hades</strong> una fuente junto a un cipr&eacute;s de brillo blanquecino y ordena que no se acerque ni beba de ella. A continuaci&oacute;n se&ntilde;ala otra fuente, de agua fr&iacute;a que mana del <strong>lago de la Memoria,</strong> ante la que se sit&uacute;an guardianes.
    </p><p class="article-text">
        El difunto debe declarar &ldquo;soy hijo de la tierra y del estrellado cielo, pero mi linaje es celestial; esto tambi&eacute;n vosotros lo sab&eacute;is&rdquo; y a&ntilde;adir &ldquo;estoy seco por la sed y perezco; dadme pronto el agua fr&iacute;a que mana del lago de la memoria&rdquo;. Solo tras pronunciar esas palabras <strong>recibir&aacute; el agua sagrada y podr&aacute; integrarse entre h&eacute;roes e iniciados</strong>, cumpliendo as&iacute; el objetivo que motiv&oacute; la grabaci&oacute;n de la l&aacute;mina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/tablilla-oro-petelia-guardaba-instrucciones-orficas-2300-anos-cruzar-inframundo-no-regresar-pm_1_13011757.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Feb 2026 05:31:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/6067f098-b58d-4243-9cdb-7d0c3b440e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="102561" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/6067f098-b58d-4243-9cdb-7d0c3b440e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="102561" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La Tablilla de Oro de Petelia que guardaba instrucciones órficas de hace 2300 años para cruzar al inframundo y no regresar]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/6067f098-b58d-4243-9cdb-7d0c3b440e4d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Museos,Arte]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los templos griegos son reinterpretados: una nueva teoría propone que serían barcos puestos del revés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/templos-griegos-son-reinterpretados-nueva-teoria-propone-serian-barcos-puestos-reves-pm_1_12962568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f07179b-2a62-43e4-96b7-71f5e89bf724_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los templos griegos son reinterpretados: una nueva teoría propone que serían barcos puestos del revés"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hipótesis sin confirmar - Ciordia anima a arqueólogos y filólogos a seguir investigando en esa dirección y revisar excavaciones y textos antiguos en busca de más pruebas</p><p class="subtitle">Las gradas del Imperio romano no eran iguales: un estudio calcula la capacidad real de los anfiteatros y muestra la desigualdad del ocio antiguo</p></div><p class="article-text">
        Los<strong> templos de la antigua Grecia </strong>siguen levant&aacute;ndose entre columnas que parecen desafiar el paso del tiempo. A simple vista, cada piedra encaja con precisi&oacute;n y cada detalle mantiene un equilibrio que sorprende a cualquiera que los mire. El Parten&oacute;n en Atenas, el templo de Hefesto o el de Poseid&oacute;n en Suni&oacute;n son ejemplos que todav&iacute;a hoy impresionan por su proporci&oacute;n y su elegancia.
    </p><p class="article-text">
        Estas construcciones fascinan no solo por su belleza, sino porque representan la cumbre de una forma de construir que influy&oacute; en toda la arquitectura occidental. Parte de su fama se debe a la armon&iacute;a entre forma y medida, pero tambi&eacute;n al <strong>misterio de c&oacute;mo se levantaron con tanta perfecci&oacute;n</strong> hace m&aacute;s de dos milenios. Esa admiraci&oacute;n, sin embargo, convive con un enigma que durante generaciones ha intrigado a los expertos, y que ahora empieza a replantearse desde una <strong>nueva perspectiva que promete cambiar por completo la historia de esos templos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Una teor&iacute;a plantea que los templos nacieron de barcos invertidos</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en<strong> </strong><em><strong>Frontiers of Architectural Research</strong></em> propone que los templos griegos son, en realidad, la <strong>versi&oacute;n petrificada de antiguos barcos volteados</strong>. Su autor, el investigador<strong> J.M. Ciordia</strong>, sugiere que los marineros de la Grecia arcaica habr&iacute;an usado sus naves como refugios al vararlas en tierra y que, con el tiempo, aquella pr&aacute;ctica habr&iacute;a inspirado la forma de los templos. Seg&uacute;n explic&oacute; a <em>La Br&uacute;jula Verde</em>, su objetivo es mostrar que esta conexi&oacute;n entre barcos y templos no solo es posible, sino que pudo conservarse en la memoria material de la cultura griega.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace siglos, la arquitectura hel&eacute;nica plantea preguntas sin respuesta. El friso con triglifos y metopas parece situado demasiado alto para ser apreciado con claridad. El entablamento resulta m&aacute;s pesado de lo necesario y, en templos tan precisos como el Parten&oacute;n, las l&iacute;neas rectas apenas existen.<strong> Vitruvio ya intent&oacute; explicar la funci&oacute;n del entablamento</strong>, pero su teor&iacute;a fue descartada por falta de pruebas. Ciordia retoma esas dudas con una idea que, aunque suene radical, busca darles una respuesta l&oacute;gica y verificable.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c98d178e-9ba9-4213-89e1-7d0aa7cfae7f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="El lenguaje antiguo ofrece pistas sobre el origen naval de los templos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El lenguaje antiguo ofrece pistas sobre el origen naval de los templos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        El punto de partida de su hip&oacute;tesis est&aacute; en las palabras. En griego antiguo, <em>naus</em> significa barco y <em>naos</em>, templo. La similitud no es solo sonora: el genitivo de <em>naus</em> es <em>naos</em>, id&eacute;ntico al nominativo de <em>naos</em>. Seg&uacute;n la interpretaci&oacute;n del investigador, esta coincidencia sugiere un <strong>origen com&uacute;n</strong>. Propone que <em>naos</em> se habr&iacute;a formado a partir de expresiones como <em>ho naos oikos</em>, que sigifica<em> la casa del barco</em>, usada para designar los arsenales. Con el tiempo, el t&eacute;rmino habr&iacute;a pasado a significar <em>lo naval</em> y, finalmente, <em>templo</em>. Esa conexi&oacute;n, afirma,<strong> se perdi&oacute; para los ling&uuml;istas, pero no para los griegos antiguos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los marineros crearon refugios con sus embarcaciones varadas</h2><p class="article-text">
        El autor defiende que la propuesta parte de un<strong> problema muy concreto al que se enfrentaban los marineros</strong>, que pasaban meses fuera de casa y deb&iacute;an proteger las naves de los moluscos que devoraban la madera. Para ello, las volteaban y las apoyaban sobre horquillas, creando un<strong> refugio provisional donde pod&iacute;an descansar y mantener seco el interior</strong>.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, en tierra firme, aquellas embarcaciones viejas se habr&iacute;an colocado sobre muros, convirti&eacute;ndose en viviendas o salones de reuni&oacute;n. Ejemplos parecidos aparecen en culturas de todo el mundo: los inuit de Alaska, los pescadores de Suecia, los vikingos o los habitantes de la Isla de Pascua usaron barcos invertidos como techos o estructuras dom&eacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Esa comparaci&oacute;n etnogr&aacute;fica refuerza el argumento principal. En todos esos casos, las<strong> comunidades ligadas al mar transformaron los cascos en espacios de vida</strong>. El paralelismo sugiere que los griegos pudieron hacer lo mismo, pero llev&aacute;ndolo m&aacute;s lejos: en lugar de mantener el barco de madera, <strong>reprodujeron su forma en piedra</strong>. El paso de refugio temporal a edificio sagrado habr&iacute;a sido gradual, a medida que los cascos originales se deterioraban y se sustitu&iacute;an por estructuras permanentes. &ldquo;No se ha hecho en estas p&aacute;ginas la afirmaci&oacute;n de que haya que<strong> encontrar restos de barcos bajo los templos griegos</strong>&rdquo;, matiza a <em>La Br&uacute;jula Verde</em>.
    </p><h2 class="article-text">Los templos conservan rastros del dise&ntilde;o de las antiguas galeras</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis arquitect&oacute;nico ofrece las pruebas m&aacute;s llamativas. Ciordia compara el costado de una galera de cincuenta remeros con el entablamento de los templos d&oacute;ricos y j&oacute;nicos. Identifica similitudes que explican elementos antes considerados decorativos. Las metopas representar&iacute;an los huecos cerrados de los remeros superiores, los triglifos los soportes verticales, y las mutulas, los restos de las piezas que sujetaban los remos. Incluso los adornos superiores, como las volutas o palmetas, se asemejar&iacute;an a las formas de la espuma del mar. El investigador recuerda que en griego <em>kyma</em> significa tanto <em>ola</em> como <em>voluta</em>, una coincidencia que apunta a su interpretaci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_50p_1135829.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_50p_1135829.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_75p_1135829.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_75p_1135829.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_default_1135829.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_default_1135829.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/a738e5f3-9dd2-41c6-9982-76300c663c79_16-9-aspect-ratio_default_1135829.jpg"
                    alt="El investigador compara las partes de una galera con los elementos decorativos de los templos"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                El investigador compara las partes de una galera con los elementos decorativos de los templos                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Otro de los puntos clave es la <strong>doble columnata</strong>. Algunos templos presentan dos entablamentos, uno interior y otro exterior. Seg&uacute;n la teor&iacute;a, esto se explicar&iacute;a porque los antiguos habr&iacute;an<strong> colocado una nueva nave sobre los muros de una anterior</strong>, ya deteriorada. Esa ampliaci&oacute;n habr&iacute;a generado la columnata exterior, que originalmente no cumpl&iacute;a ninguna funci&oacute;n. El proceso, as&iacute;, habr&iacute;a quedado fijado como parte del dise&ntilde;o arquitect&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Si esta hip&oacute;tesis se confirma, los templos dejar&iacute;an de verse como construcciones sin funci&oacute;n aparente. Cada pieza tendr&iacute;a sentido dentro de un <strong>modelo heredado del mar</strong>. El autor sostiene que esta lectura explicar&iacute;a tambi&eacute;n la simetr&iacute;a casi perfecta de los templos, derivada de la disposici&oacute;n bilateral de los barcos. Adem&aacute;s, ayudar&iacute;a a entender por qu&eacute; <strong>muchos santuarios se construyeron cerca de la costa</strong>. Ciordia anima ahora a arque&oacute;logos, fil&oacute;logos y expertos en arte a revisar los datos con esta nueva &oacute;ptica y comprobar si el origen naval de los templos puede confirmarse con m&aacute;s evidencias.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/templos-griegos-son-reinterpretados-nueva-teoria-propone-serian-barcos-puestos-reves-pm_1_12962568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Feb 2026 15:40:09 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/4f07179b-2a62-43e4-96b7-71f5e89bf724_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="937455" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/4f07179b-2a62-43e4-96b7-71f5e89bf724_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="937455" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Los templos griegos son reinterpretados: una nueva teoría propone que serían barcos puestos del revés]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/4f07179b-2a62-43e4-96b7-71f5e89bf724_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Grecia,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yayo Cáceres y Álvaro Tato, la pareja más fructífera del teatro: “Este país cambiará si los políticos entienden que la cultura es el mayor activo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/yayo-caceres-alvaro-tato-pareja-fructifera-teatro-pais-cambiara-si-politicos-entienden-cultura-mayor-activo_1_12959752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Yayo Cáceres y Álvaro Tato, la pareja más fructífera del teatro: “Este país cambiará si los políticos entienden que la cultura es el mayor activo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los dos creadores, que formaron parte de la compañía Ron Lalá, están triunfando con su último espectáculo, 'Tebanas', tragedia griega a ritmo frenético.
</p><p class="subtitle">Rebelión en la ópera de Venecia: los músicos se oponen a una directora cercana a Meloni que no ven apta para el cargo
</p></div><p class="article-text">
        Yayo C&aacute;ceres y &Aacute;lvaro Tato. Tato y Yayo, casi un pal&iacute;ndromo que contiene unas de las parejas teatrales m&aacute;s fruct&iacute;feras del teatro espa&ntilde;ol de los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os. Con la compa&ntilde;&iacute;a que iniciaron andadura, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/cultura/ron-lala-funde-clasicos-crisis_1_5448595.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ron Lal&aacute;</a>, lo han hecho todo. Su teatro, popular, l&uacute;dico y lleno de ritmo y m&uacute;sica, tiene el benepl&aacute;cito del p&uacute;blico y cr&iacute;tica.&nbsp;Desde el 2018 tienen nuevo proyecto, <a href="https://www.eldiario.es/la-rioja/tragico-destino-familia-real-tebana-espectaculo-familiar-semana-teatro-breton-logrono_1_12168579.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ay teatro</a>. Ahora, est&aacute;n presentando en el Teatro de la Abad&iacute;a <em>Tebanas</em>, una funci&oacute;n que recoge tres de las grandes tragedias del Ciclo Tebano: <em>Edipo</em>, <em>Los siete contra Tebas </em>y <em>Ant&iacute;gona</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ron Lal&aacute; naci&oacute; en el 96, entre la universidad y el Caf&eacute; de la Libertad de Madrid. Eran todav&iacute;a estudiantes, de filolog&iacute;a, de m&uacute;sica&hellip; Y se inventaron una especie de recital-concierto lleno de humor y chispazos de genio, lo que ellos llaman el c&oacute;digo &ldquo;ronlalero&rdquo;. En 2001 se incorpor&oacute; Yayo C&aacute;ceres, argentino ya bregado que en Buenos Aires estudi&oacute; en la misma escuela que Luciano C&aacute;ceres o Claudio Tolcachir, Andamio 90.
    </p><p class="article-text">
        Desde aquel <em>Si dentro de un lim&oacute;n metes un gorri&oacute;n el lim&oacute;n vuela</em>, su primera colaboraci&oacute;n, todo se dispar&oacute;. Han sido a&ntilde;os de estrecha colaboraci&oacute;n, de m&aacute;s de veinte montajes juntos, de &eacute;xitos sonados como <em>Mundo y final</em> (2008) o <em>En un lugar del Quijote</em> (2013). En 2018 decidieron ampliar horizontes. C&aacute;ceres entraba en su madurez como director y Tato comenzaba a ser uno de los dramaturgos m&aacute;s valorados en Espa&ntilde;a, sus adaptaciones y recreaciones de los cl&aacute;sicos espa&ntilde;oles estaban a un nivel de otro mundo. Su dominio del verso y de la carpinter&iacute;a teatral es &uacute;nica, Tato se ha convertido en una especie de Lope trasladado al siglo XXI en una m&aacute;quina del tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; naci&oacute; Ay teatro. Despu&eacute;s de varios montajes lleg&oacute; la maravilla, <a href="https://ayteatro.com/project/malvivir/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Malvivir</em></a> (2021), un impresionante texto que encarnaron dos grandes actrices, Aitana S&aacute;nchez Gij&oacute;n y <a href="https://www.eldiario.es/cultura/teatro/marta-poveda-lluis-homar-deberia-dimitir-director-compania-nacional-teatro-clasico_1_11518017.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marta Poveda</a>. Una divertida, po&eacute;tica y punzante historia sobre la p&iacute;cara Elena de Paz. Ahora, atacan con <em>Tebanas</em>, una adaptaci&oacute;n de las tres tragedias griegas de la ciudad de Tebas interpretadas por actores bien j&oacute;venes que est&aacute; llenando todos los d&iacute;as en el Teatro de la Abad&iacute;a y que despu&eacute;s de Madrid llegar&aacute; en febrero en Olmedo, a Sagunto en abril y en mayo a Gij&oacute;n y M&aacute;laga.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_50p_1135712.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_50p_1135712.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_75p_1135712.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_75p_1135712.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_default_1135712.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_default_1135712.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/c97210f5-8b72-4d3d-bc58-a81b20fb56f1_16-9-aspect-ratio_default_1135712.jpg"
                    alt="Un momento de &#039;Tébanas&#039;, la nueva obra de Yayo Cáceres y Álvaro Tato"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                Un momento de &#039;Tébanas&#039;, la nueva obra de Yayo Cáceres y Álvaro Tato                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, Ron Lal&aacute; cumple 30 a&ntilde;os y para celebrarlo el 22 de abril subir&aacute;n al Teatro Infanta Isabel con <a href="https://www.teatroinfantaisabel.es/obra/ladesconquista/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La desconquista</em></a>, su &uacute;ltimo trabajo. Con ellos habl&oacute; este peri&oacute;dico. Una conversaci&oacute;n donde ambos se iban quitando la palabra, complement&aacute;ndose, con un pensamiento colmena fruto de m&aacute;s de veinte a&ntilde;os trabajando juntos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>26 a&ntilde;os y m&aacute;s de veinte obras juntos, &iquest;alguna vez estuvieron a punto de separarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;lvaro Tato: Al principio, cuando el ego est&aacute; todav&iacute;a bullendo. Cuando lleg&oacute; Yayo yo era el l&iacute;der y de pronto llegaba alguien que no solamente era m&aacute;s mayor, sino que adem&aacute;s sab&iacute;a m&aacute;s que yo y estaba dispuesto a compartirlo. Y yo necesitaba ese saber. No fue f&aacute;cil, nada f&aacute;cil para ese chaval que ten&iacute;a tan claro su liderazgo. Hubo que ajustar el camino y darse cuenta de en qu&eacute; partida eras el rey y en qu&eacute; partida la dama.
    </p><p class="article-text">
        Yayo C&aacute;ceres: Ah&iacute; fueron clave los ronlaleros, los otros miembros de la compa&ntilde;&iacute;a.&nbsp;Todo el mundo se lanz&oacute; a la cosa sin chistar, en parte porque yo no les dejaba y en parte por disciplina. Se sufri&oacute;, pero al final se&nbsp;consigui&oacute; una especie de m&aacute;quina demoledora. Pero la cosa es mutua, a m&iacute; encontrarme con Tato me salv&oacute; la vida, acababa de llegar a Espa&ntilde;a y no ten&iacute;a mucho a lo que agarrarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Esto de que uno es director y el otro es el encargado del texto, no es muy verdad, &iquest;no?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A. T.: La verdad es que no. Entendemos la dramaturgia como direcci&oacute;n y la direcci&oacute;n como dramaturgia. Para nosotros todo est&aacute; entremezclado. Y nuestro punto de conexi&oacute;n yo creo que es el ritmo, el concepto musical de ritmo esc&eacute;nico. Los juegos r&iacute;tmicos, es digamos como la base de nuestro lenguaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Intenten explicar esa manera de hacer teatro que les ha llevado por medio mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A. T.: Parafraseando a Yayo, creo que la clave es que nuestro sistema no pasa primero por la cabeza. Somos muy pr&aacute;cticos en el trabajo teatral. La fusi&oacute;n de palabra, de verso esc&eacute;nico, de interpretaci&oacute;n y de m&uacute;sica en directo, intentamos que se produzca a la vez. No hacemos reuniones previas de an&aacute;lisis de texto, no hacemos trabajos musicales para ajustes de voces previos, nos ponemos el ch&aacute;ndal antes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Surge desde la pr&aacute;ctica actoral?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y. C.: No te creas, al mismo tiempo es un teatro muy psicologista. Si hay un lugar donde est&aacute; el teatro es en el terreno de los sue&ntilde;os, en lo metaf&iacute;sico, en el inconsciente. Trabajamos desde ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        A. T.: Y lo curioso es que esa b&uacute;squeda de lo metaf&iacute;sico, de lo po&eacute;tico, la intentamos producir a partir de lo m&aacute;s elemental, de lo m&aacute;s sencillo, de s&iacute;mbolos, de la metonimia que para nosotros, junto al ritmo, es el eje funcional de nuestro trabajo. M&aacute;s concretamente de la sin&eacute;cdoque, la parte por el todo. El teatro es el arte en el que una espada es la guerra, una rama es el bosque, y un ser humano, el ser humano. Pero partimos de lo pr&aacute;ctico para conseguir lanzar la imaginaci&oacute;n del actor.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Cuando lees a Shakespeare llega hasta ahí, hasta el fondo, pero tarda más. En la tragedia o vas a fondo o es una solemnidad aburrida</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Álvaro Tato</span>
                                        <span>—</span> Dramaturgo y director de escena
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y.C.: Un ejemplo, en <em>Tebanas</em> cuando Fran Garzia vuelve a salir a escena despu&eacute;s de haber interpretado a Edipo, y entra ya como Polinices, el hijo de Edipo, entra con la misma vincha roja que Edipo ha utilizado para taparse las cuencas de los ojos despu&eacute;s de arranc&aacute;rselos&hellip; Esa idea, que es pura dramaturgia, no es m&iacute;a, eso surge del actor en un ensayo. Y surge porque el actor est&aacute; en &ldquo;flow&rdquo; y porque est&aacute; entrenado para entender d&oacute;nde est&aacute; el lenguaje po&eacute;tico. Eso es pura met&aacute;fora esc&eacute;nica, la ceguera de Edipo es tambi&eacute;n la ceguera de sus hijos enfrentados, es el s&iacute;mbolo del padre y de la sangre&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ensay&aacute;is juntos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y.C.: S&iacute;, aunque lo empec&eacute; a echar un poco a Tato. Porque es como dirigir con un alien pegado a la oreja (risas). Pero s&iacute;, nos pasa constantemente llegar a casa despu&eacute;s de un ensayo y ante una buena idea que ha tenido el otro decir: &ldquo;por qu&eacute; no se me ocurri&oacute; a m&iacute;&rdquo;. Eso est&aacute; buen&iacute;simo, creemos en un tipo de competencia que es colaboraci&oacute;n, que nos hace mejores, y que Tato y yo llevamos cuidando a&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Tebanas</strong></em><strong> es pura tragedia griega, algo que se aleja de&nbsp;vuestro estilo m&aacute;s reconocible, pero utiliz&aacute;is unos c&oacute;digos y maneras de decir cercanas al Siglo de Oro&hellip; &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A.T.: Es cierto que lo hacemos. El verso que hemos&nbsp;creado tanto en S&oacute;focles, Esquilo como parte de Eur&iacute;pides es de clara ra&iacute;z &aacute;urea. En vez de hacer una traslaci&oacute;n en prosa, que es como se suele hacer, he fabricado una versi&oacute;n en verso. Y ese verso es silva, es una silva blanca de alejandrino, heptas&iacute;labos y endecas&iacute;labos. Para las partes que hilan las historias hemos utilizado el romance. Y para la parte de la comedia en el peque&ntilde;o homenaje que le hacemos a Arist&oacute;fanes utilizamos redondillas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A.T.: Esa manera de trabajar surge de una pregunta: &iquest;Por qu&eacute; la tragedia casi siempre se recita de manera solemne o lenta? &iquest;Por qu&eacute; tenemos asociado la tragedia a la lentitud? Y nos fuimos dando cuenta que la tragedia no trata de gente que se lamenta, trata de gente que quiere no lamentarse, que lucha hasta el final, incluso a veces de manera heroica, contra el destino, contra sus defectos. No hab&iacute;amos sometido nuestro lenguaje a la disciplina tr&aacute;gica. Y sab&iacute;amos que era un riesgo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y.C.: Si lo pensamos bien los personajes de la tragedia, como Edipo, no llegan a cuarenta a&ntilde;os ni por asomo. Para trasladarlos a escena hace falta una rabia casi adolescente, una cosa muy f&iacute;sica. Por eso nos hemos salido de este c&oacute;digo declamatorio y ampuloso y nos hemos metido en un lugar mucho m&aacute;s furioso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A.T.: La tragedia griega es de gran pureza teatral, son puros conflictos a cara de perro. En&nbsp;muy pocas palabras se llega hasta el final del conflicto. Los cl&aacute;sicos tardan m&aacute;s en llegar. Cuando lees a Shakespeare llega hasta ah&iacute;, hasta el fondo, pero tarda m&aacute;s. En la tragedia o vas a fondo o es una solemnidad aburrida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






    <picture class="news-image">
                                    <!--[if IE 9]>
                <video style="display: none;"><![endif]-->
                                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 576px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 576px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_50p_0.jpg"
                        >
                                                                                                                        
                                                    <source
                                    media="(max-width: 767px)"
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.webp"
                            >
                                                <source
                                media="(max-width: 767px)"
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_75p_0.jpg"
                        >
                                                                    
                                                    <source
                                    
                                    type="image/webp"
                                    srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.webp"
                            >
                                                <source
                                
                                type="image/jpg"
                                srcset="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                        >
                                    
                <!--[if IE 9]></video><![endif]-->

                <img
                                        src="https://static.eldiario.es/clip/ffef4d7f-f89b-471c-8cb2-4a1e4e4452fb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg"
                    alt="En &#039;Tebanas&#039; Álvaro Tato y Yayo Cáceres se atreven con las tragedias griegas"
                >

            
            </picture>

            
            
                            <figcaption class="image-footer">
            <span class="title">
                En &#039;Tebanas&#039; Álvaro Tato y Yayo Cáceres se atreven con las tragedias griegas                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os son quiz&aacute; la compa&ntilde;&iacute;a de Espa&ntilde;a que ha girado m&aacute;s. Girar nunca fue f&aacute;cil, pero parece que cada d&iacute;a es m&aacute;s dif&iacute;cil. Ustedes que se conocen la mayor&iacute;a de los teatros de este pa&iacute;s, &iquest;qu&eacute; creen que est&aacute; pasando?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y.C.: Nosotros cada vez hacemos menos gira. Antes est&aacute;bamos m&aacute;s de dos a&ntilde;os con un espect&aacute;culo. Ahora estamos un a&ntilde;o y medio estirando mucho el chicle. Gracias a Dios ten&iacute;amos capacidad para achicar las giras, otra gente lo ha pasado mucho peor, incluso teniendo que disolver la compa&ntilde;&iacute;a. La causa me parece clara:&nbsp;los espacios de poder no entienden que la cultura es una inversi&oacute;n. Se gira menos porque hay menos presupuesto para programar los teatros. Se han perdido m&aacute;s de un 30% de lugares donde antes se programaban cosas de fuera. Se han perdido plazas.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;.T.: Hay una falta de voluntad pol&iacute;tica por activar redes teatrales. Porque cuando hablamos de plazas no hablamos de teatros, hablamos de redes, hablamos de conexiones, de gestores culturales que cuentan con cada vez menos presupuesto. Adem&aacute;s, en las comunidades con redes potentes, como Madrid, por ejemplo, la competencia es feroz entre el teatro privado y el p&uacute;blico. Y dentro de los teatros privados hay una gran competencia interna que ha aumentado con la entrada de las multinacionales en los musicales. La realidad se ha ido haciendo cada vez m&aacute;s compleja y la voluntad pol&iacute;tica no ha seguido el ritmo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En muchas compa&ntilde;&iacute;as esenciales de nuestro teatro, como T&aacute;bano, La Zaranda o Micomic&oacute;n, hubo giras internacionales que fueron un antes y un despu&eacute;s. Hab&eacute;is recorrido medio mundo: Europa, Asia y Am&eacute;rica, &iquest;hubo alguna gira que para vosotros tuviese ese calado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Y.C.: La primera, en 2007 &iquest;Te acuerdas Tato? Yo sal&iacute; un d&iacute;a antes e iba adaptando el texto en el avi&oacute;n&hellip; Fuimos a Chile, Argentina, Rep&uacute;blica Dominicana, Paraguay&hellip; Hab&iacute;a un momento de la obra en que dec&iacute;amos: &ldquo;La pasta, la pasta&rdquo;. Lo cambi&eacute; por el t&eacute;rmino guaran&iacute;, me acuerdo como si fuera hoy de todos gritando en escena: &ldquo;pirapir&eacute;, pirapir&eacute;&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        A.T.: Yayo viene de all&aacute;, pero nosotros, como jovencitos espa&ntilde;oles, flipamos. Recibir ese calor, esa comprensi&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica. Una cosa es saberlo, saber que nuestro idioma se habla en dos continentes, y otra cosa es vivirlo. Y no solo la lengua, sino tambi&eacute;n el humor. En Argentina, por ejemplo, fue una gran sensaci&oacute;n. Argentina encontr&oacute; a unos espa&ntilde;oles que fabricaban un humor que entend&iacute;an, todos nos comparaban con Les Luthiers, yo creo que exageradamente. Pero el enganche fue mutuo, nosotros no pod&iacute;amos creer la capacidad de ida y vuelta, los hilos que nos unen. Otro ejemplo de lo que habl&aacute;bamos, si fu&eacute;semos capaces de cuidar ese ida y vuelta&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y.C.: Cuando los pol&iacute;ticos entiendan que la cultura es el mayor activo que tiene este pa&iacute;s la cosa cambiar&aacute;. Yo mismo vine a Espa&ntilde;a en busca de Cervantes, de Machado. No vine buscando el jam&oacute;n ib&eacute;rico.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Caruana Húder]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/teatro/yayo-caceres-alvaro-tato-pareja-fructifera-teatro-pais-cambiara-si-politicos-entienden-cultura-mayor-activo_1_12959752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Feb 2026 20:53:15 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="11989739" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="11989739" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Yayo Cáceres y Álvaro Tato, la pareja más fructífera del teatro: “Este país cambiará si los políticos entienden que la cultura es el mayor activo”]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/bfb91514-4ee4-427f-8a67-667b42db98af_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Teatro,Grecia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
