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    <title><![CDATA[elDiario.es - alternativas económicas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/alternativas-economicas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - alternativas económicas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Juan Pedro Velázquez-Gaztelu: "En 'Alternativas Económicas' nos permitimos el lujo de hablar a calzón quitado de los abusos bancarios"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/juan-pedro-velazquez-gaztelu-alternativas-economicas-permitimos-lujo-hablar-calzon-quitado-abusos-bancarios_128_10555953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2e973b88-b1b1-4410-8885-eaca27711eed_16-9-discover-aspect-ratio_default_1081926.jpg" width="745" height="419" alt="Juan Pedro Velázquez-Gaztelu: &quot;En &#039;Alternativas Económicas&#039; nos permitimos el lujo de hablar a calzón quitado de los abusos bancarios&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La revista 'Alternativas Económicas' cumple 10 años efectuando su compromiso de ofrecer un periodismo económico independiente y dando voz a modelos de economía del bien común, social y solidaria que habían quedado tapados por la ideología neoliberal</p></div><p class="article-text">
        La revista <a href="https://alternativaseconomicas.coop/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Alternativas Econ&oacute;micas</em></a> cumple 10 a&ntilde;os. Un hito para una publicaci&oacute;n independiente que no se rebaja a las imposiciones corporativas que sufre el ecosistema medi&aacute;tico a trav&eacute;s de los ingresos publicitarios. Su director, Juan Pedro Vel&aacute;zquez-Gaztelu (M&aacute;laga, 1962), es un experimentado periodista econ&oacute;mico que ha sido reportero econ&oacute;mico y corresponsal en Washington y Nueva York de la Agencia Efe y redactor jefe de la secci&oacute;n Internacional y del suplemento&nbsp;<em>Negocios </em>de el peri&oacute;dico<em> El Pa&iacute;s</em>. Ahora, Vel&aacute;zquez-Gaztelu celebra el aniversario de la revista se&ntilde;alando que el proyecto est&aacute; &ldquo;consolidado tanto desde el punto de vista editorial como empresarial&rdquo;, pero pretenden que la publicaci&oacute;n, que funciona como cooperativa, consiga tener m&aacute;s difusi&oacute;n. El director de <em>Alternativas Econ&oacute;micas</em> incide en que &ldquo;Espa&ntilde;a es tradicionalmente una sociedad poco informada en temas econ&oacute;micos&rdquo; y subraya el objetivo did&aacute;ctico de la revista: &ldquo;Una ciudadan&iacute;a bien informada es una ciudadan&iacute;a capaz de tomar buenas decisiones, es una ciudadan&iacute;a m&aacute;s responsable y m&aacute;s libre. Mientras menos se sepa de econom&iacute;a, como clientes seremos m&aacute;s manipulables&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el balance de 10 a&ntilde;os de vida de la revista </strong><em><strong>Alternativas Econ&oacute;micas</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un balance positivo. Estamos contentos porque seguimos vivos y hemos cumplido diez a&ntilde;os. No es f&aacute;cil sacar adelante un proyecto as&iacute;, un proyecto cooperativo que naci&oacute; con aportaciones de socios, colaboradores y amigos... Cada uno ha aportado 4.000&nbsp;euros. No tenemos apoyo financiero de ninguna entidad, no hemos querido pedir cr&eacute;ditos a los bancos. Es un proyecto humilde, que se sustenta en las suscripciones. Hemos conseguido <a href="https://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">2.000 suscriptores</a>, estamos por debajo del objetivo que nos hab&iacute;amos marcado: 4.000. Pero el proyecto est&aacute; consolidado tanto desde el punto de vista editorial como empresarial. Adem&aacute;s de los suscriptores, hemos conseguido diversificar las fuentes de ingresos con publicidad, edici&oacute;n de libros y contenidos patrocinados que elaboramos en colaboraci&oacute;n con organismos y ONG.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han conseguido ya alcanzar la rentabilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos en el punto de equilibrio. En el ejercicio de 2022 perdimos 17.000&nbsp;euros, pero por un efecto contable. Somos una empresa que factura 300.000&nbsp;euros. Tenemos unos salarios muy ajustados, porque para nosotros lo m&aacute;s importante es la independencia. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En ese sentido, el principal reto de las publicaciones es conjugar rentabilidad econ&oacute;mica e independencia editorial, &iquest;c&oacute;mo se defiende </strong><em><strong>Alternativas Econ&oacute;micas</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No queremos depender en exceso de la publicidad ni de los proyectos colaborativos con entidades y organizaciones. Nuestro proyecto se basa en la idea de que deben ser los suscriptores los que apoyen financieramente la revista. Eso lo hemos conseguido, puesto que las suscripciones suponen el 60% de de los ingresos. As&iacute; garantizamos la estabilidad econ&oacute;mica de la revista y la independencia de los contenidos. No hemos conseguido los 4.000 suscriptores que busc&aacute;bamos, lo que nos ha obligado a ajustar los costes al m&aacute;ximo. Tampoco hemos pedido un cr&eacute;dito, pero s&iacute; hemos hecho una emisi&oacute;n de bonos de manera interna con nuestros socios, que vamos devolviendo c&oacute;modamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Respecto a la publicidad, &iquest;ten&eacute;is alg&uacute;n tipo de veto publicitario? Por ejemplo, </strong><em><strong>The Guardian</strong></em><strong> no acepta publicidad de compa&ntilde;&iacute;as petroleras.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos una pol&iacute;tica de selecci&oacute;n de publicidad, nada escrito, pero fundamentalmente no aceptamos publicidad de grandes bancos, grandes multinacionales o de petroleras. Nuestro objetivo es que la publicidad no superase un determinado umbral de de los ingresos, pero el hecho de no haber conseguido el n&uacute;mero de suscriptores nos ha obligado a elevar ese umbral, que nunca va a superar el 20% de los ingresos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Como estructura empresarial sois una cooperativa, &iquest;os vais a mantener como cooperativa o buscar&eacute;is otras f&oacute;rmulas (fundaci&oacute;n, etc)?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El proyecto tiene como modelo <a href="https://www.alternatives-economiques.fr/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Alternatives Economiques</em></a>, la revista francesa que lleva 40 a&ntilde;os funcionado y es un proyecto muy consolidado, con una redacci&oacute;n de 40 personas y 70.000 suscriptores. Nosotros hemos replicado su modelo, que es una cooperativa. No nos hemos planteado en ning&uacute;n momento cambiar, estamos contentos, aunque hemos pasado dificultades. Como cooperativa trabajamos de manera solidaria, es decir, los trabajadores somos socios de la empresa y tenemos todos el mismo salario. Las decisiones se toman siempre por consenso. A veces surgen discrepancias, es m&aacute;s lento y m&aacute;s complejo, pero siempre llegamos a un acuerdo con di&aacute;logo. La mayor&iacute;a somos periodistas veteranos y no trabajar para una empresa privada con accionistas o para una multinacional es bastante satisfactorio. La prueba es que en estos 10 a&ntilde;os no se ha marchado nadie de la cooperativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han tenido tres directores, usted es el tercero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si, el primer director fue Andreu Miss&eacute;, que es el fundador de la revista. Se fue a ver a la gente de <em>Alternatives Economiques</em> a Par&iacute;s para plantearles la posibilidad de replicar el modelo en Espa&ntilde;a. Los franceses se hicieron socios de la cooperativa, nos cedieron gratuitamente la marca y nos ceden gratuitamente contenidos, es de una generosidad admirable. A Miss&eacute; le sustituy&oacute; como director Pere Rusi&ntilde;ol y ahora me ha tocado a m&iacute;. Dentro de un par de a&ntilde;os o tres le tocar&aacute; a otra persona.
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                Juan Pedro Velázquez-Gaztelu, director de la revista &#039;Alternativas Económicas&#039;                            </span>
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        <strong>La revista se edita tambi&eacute;n en papel.&nbsp;&iquest;Tiene sentido mantener la apuesta por el papel en la era digital?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Apostamos por el papel desde desde el principio y seguimos empe&ntilde;ados en que el papel siga siendo el principal soporte de la revista,  pero porque as&iacute; nos lo piden nuestros lectores. Tambi&eacute;n tenemos una p&aacute;gina web que hemos modernizado la pasada primavera para tener m&aacute;s contenidos distintos a los que tiene la la revista de papel. Como pasa con la gran mayor&iacute;a de los medios de comunicaci&oacute;n, el m&oacute;vil se ha convertido en el dispositivo m&aacute;s utilizado para leer noticias, pero nuestra revista es m&aacute;s para leer tranquilamente en casa o durante un viaje en tren. Somos una revista de reflexi&oacute;n y de an&aacute;lisis de fondo. Una de las cosas que nos diferencia es que tenemos un af&aacute;n did&aacute;ctico. <em>Alternativas Econ&oacute;micas</em> no es una revista para especialistas en econom&iacute;a, es una revista para personas interesadas por la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la noticia econ&oacute;mica que m&aacute;s os ha gustado dar en estos 10 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un asunto que muy pocos medios de comunicaci&oacute;n han tratado, los abusos bancarios. Principalmente, el tema de las preferentes y de todos los productos financieros que las entidades bancarias colocaron a sus clientes, sin informarles de los riesgos que conllevaban. Muy pocos medios han cubierto estos abusos por la dependencia que la mayor&iacute;a de los medios del sector econ&oacute;mico tienen de los anuncios de los bancos y de otras multinacionales. En <em>Alternativas Econ&oacute;micas</em> nos permitimos el lujo de hablar a calz&oacute;n quitado de los abusos bancarios. Somos una revista que a la hora de elaborar la informaci&oacute;n nos ponemos del lado del ciudadano. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Uno de los principales problemas del periodismo econ&oacute;mico es que las fuentes suelen tener un excesivo peso ideol&oacute;gico a la hora de analizar la realidad, normalmente ligados a unos intereses econ&oacute;micos determinados y a una visi&oacute;n ortodoxa de la econom&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una cuesti&oacute;n bastante compleja. Es uno de los grandes &eacute;xitos del modelo neoliberal impulsado en los a&ntilde;os 80 por Margaret Thatcher y Ronald Reagan, que se ha convertido en dominante. Tenemos la experiencia de haber trabajado en medios de comunicaci&oacute;n convencionales durante muchas d&eacute;cadas y hemos sido testigos de la influencia que tienen las grandes empresas en el contenido informativo de esos medios y de c&oacute;mo esa visi&oacute;n neoliberal de la econom&iacute;a impregna los contenidos.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros intentamos dar una nueva mirada a los asuntos econ&oacute;micos pensando en el ciudadano y que existen otros modelos y alternativas. Dedicamos bastante espacio de la revista a la econom&iacute;a feminista, la econom&iacute;a ecol&oacute;gica... A ra&iacute;z de la crisis financiera de 2008, ese modelo neoliberal est&aacute; en cuesti&oacute;n y mucha gente se est&aacute; abriendo a la recuperaci&oacute;n de modelos keynesianos que estaban pr&aacute;cticamente olvidados desde los a&ntilde;os 80, adem&aacute;s de a modelos de econom&iacute;a del bien com&uacute;n, social y solidaria. Intentamos dar voz a estas nuevas corrientes que hab&iacute;an quedado tapados por la ideolog&iacute;a neoliberal.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos trabajado en medios de convencionales durante muchas décadas y hemos sido testigos de la influencia que tienen las grandes empresas en el contenido informativo de los medios y de cómo la visión neoliberal de la economía impregna esos contenidos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Hay cierto inter&eacute;s en que la econom&iacute;a sea una especie de ciencia inalcanzable, que solamente dominan unos cuantos.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una ciudadan&iacute;a bien informada es una ciudadan&iacute;a capaz de tomar buenas decisiones, es una ciudadan&iacute;a m&aacute;s responsable y m&aacute;s libre. Mientras menos se sepa de econom&iacute;a, como clientes seremos m&aacute;s manipulables. Espa&ntilde;a es tradicionalmente una sociedad poco informada en temas econ&oacute;micos. Hay poca cultura econ&oacute;mica, a diferencia de Francia, de Alemania e incluso de Italia. Por eso insistimos en el car&aacute;cter did&aacute;ctico de nuestra revista. Queremos penetrar en el tejido educativo espa&ntilde;ol, ya tenemos acuerdos con universidades mediante el que se suscriben a un n&uacute;mero determinado de revistas y, a cambio, sus estudiantes tienen acceso libre a la versi&oacute;n digital de la revista desde el centro educativo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Cada vez hay m&aacute;s presi&oacute;n por parte de las empresas para que no se haga periodismo econ&oacute;mico. &iquest;C&oacute;mo os han tratado las empresas en estos 10 a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos poca relaci&oacute;n con las empresas, m&aacute;s all&aacute; de contrastar las informaciones que realizamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No hab&eacute;is recibido demandas o amenazas de demandas por las informaciones que hab&eacute;is publicado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No hemos tenido ning&uacute;n problema serio, no hemos tenido ninguna denuncia. Presiones no aceptamos de ninguna gran empresa, nos podemos permitir el lujo de rechazarlas, puesto que somos independientes econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahora uno de los &uacute;ltimos eufemismos que se utilizan es el de &ldquo;periodismo corporativo&rdquo;, que no deja de ser un enga&ntilde;o de los departamentos de comunicaci&oacute;n de las empresas para designar la comunicaci&oacute;n corporativa de toda la vida, pero algo m&aacute;s elaborada.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En nuestra revista somos periodistas con d&eacute;cadas de experiencia en prensa econ&oacute;mica, que nos hemos embarcado en el proyecto para huir de estas situaciones, que ya vivimos en primera persona. Las grandes empresas mueven mucho dinero y est&aacute;n dispuestas a utilizar recursos para acallar a los medios de comunicaci&oacute;n cr&iacute;ticos e imponer su visi&oacute;n. No es nada nuevo, lleva ocurriendo mucho tiempo, pero en los &uacute;ltimos tiempos se ha acentuado. Hay empresas que tienen en sus equipos de comunicaci&oacute;n m&aacute;s personal que muchos medios. Y esto contrasta con la debilidad creciente de la mayor&iacute;a de los medios de comunicaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Desde el punto de vista econ&oacute;mico, el negocio de la prensa ha bajado mucho con respecto a la &eacute;poca dorada de los a&ntilde;os 90. Los medios de comunicaci&oacute;n tienen cada vez menos recursos y son m&aacute;s vulnerables a las presiones que ejercen las empresas. Un medio de comunicaci&oacute;n para ser realmente independiente desde el punto de vista editorial, tiene que ser primero independiente desde el punto de vista econ&oacute;mico. Si un medio de comunicaci&oacute;n depende mucho de la publicidad de esas empresas, pues lo normal es que esas empresas se acaben imponiendo y condicionando la informaci&oacute;n que se publica. 
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                    alt="Diferentes portadas de la revista &#039;Alternativas Económicas&#039;"
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                Diferentes portadas de la revista &#039;Alternativas Económicas&#039;                            </span>
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        <strong>O entrando en el accionariado de esas empresas period&iacute;sticas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En efecto, tambi&eacute;n ocurre que los grandes medios de comunicaci&oacute;n espa&ntilde;oles tienen muchos lazos accionariales con bancos y grandes empresas. A la hora de tomar las decisiones, estas grandes empresas como accionistas influyen en la l&iacute;nea editorial. Nosotros estamos fuera de ese mundo. Lo que quer&iacute;amos desde el principio en <em>Alternativas Econ&oacute;micas</em> era trabajar de manera independiente, aunque supi&eacute;ramos que nos iba a costar dinero y mucho esfuerzo. Nuestros lectores tienen la garant&iacute;a de que trabajamos de manera absolutamente independiente. Tenemos dos reuniones importantes a lo largo del mes. La primera es de selecci&oacute;n de contenidos, donde debatimos los temas m&aacute;s relevantes y su enfoque. La segunda reuni&oacute;n importante es del Consejo Rector, que es equivalente a un Consejo de Administraci&oacute;n de una empresa tradicional, donde se toman las decisiones econ&oacute;micas. En esta reuni&oacute;n solo participamos los socios de la cooperativa, nunca se han dado discrepancias fundamentales, pero si se hubieran dado el voto decisivo lo tienen los periodistas. Es lo que garantiza la independencia del medio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Han debatido sobre la Inteligencia Artificial y c&oacute;mo puede afectar al periodismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En la revista le hemos dedicado bastante espacio al tema de la inteligencia artificial y los efectos que puede tener en en la vida de las personas. Nosotros no hemos tenido un debate interno sobre el uso que le vamos a dar, pero en principio no vamos a utilizar esos recursos. Quiz&aacute; en un futuro lo hagamos para cuestiones administrativas o gerenciales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;&iquest;C&oacute;mo ve a </strong><em><strong>Alternativas Econ&oacute;micas</strong></em><strong> en los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os? </strong>
    </p><p class="article-text">
        De aqu&iacute; a cinco a&ntilde;os esperamos consolidar el proyecto econ&oacute;micamente, es decir, conseguir un n&uacute;mero suficiente de suscriptores y fortalecer la parte empresarial de la revista. La revista naci&oacute; en Barcelona y en Catalu&ntilde;a tenemos el 50% de la facturaci&oacute;n y el 50% de los suscriptores y la publicidad, con lo que nos tenemos que diversificar geogr&aacute;ficamente. Acabamos de firmar un acuerdo con la Fundaci&oacute;n Fiare Banca &Eacute;tica para financiar la creaci&oacute;n de un departamento de marketing y comercial con el objetivo de dar a conocer la revista en toda Espa&ntilde;a y de conseguir m&aacute;s suscriptores. A la vez, queremos potenciar los contenidos de la web para que sea un escaparate cada vez m&aacute;s atractivo 
    </p><p class="article-text">
         <strong>&iquest;Y qu&eacute; informaci&oacute;n les gustar&iacute;a dar en esos cinco a&ntilde;os?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Somos una revista con principios muy claros. La econom&iacute;a tiene que estar al servicio de las personas y no de los grandes inversores. Nos gustar&iacute;a que esta corriente econ&oacute;mica fuera ganando arraigo en Espa&ntilde;a y en Europa. Que la econom&iacute;a social y solidaria crezca, que el movimiento cooperativo crezca. Es una noticia que nos encantar&iacute;a dar, puesto que las empresas de econom&iacute;a social y las cooperativas tienen unas condiciones laborales m&aacute;s dignas. Que se den avances en temas de igualdad. Otro de nuestros pilares fundamentales es el europe&iacute;smo. Creemos en el proyecto europeo y nos gustar&iacute;a que Europa siguiera avanzando en la integraci&oacute;n, no solo econ&oacute;mica, tambi&eacute;n pol&iacute;tica y social. Que sus instituciones fuesen cada vez m&aacute;s fuertes para debilitar el avance del populismo. Y tambi&eacute;n la cuesti&oacute;n medioambiental, que haya un mayor consenso para frenar la crisis clim&aacute;tica. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Ponce de León]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/juan-pedro-velazquez-gaztelu-alternativas-economicas-permitimos-lujo-hablar-calzon-quitado-abusos-bancarios_128_10555953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Sep 2023 19:58:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Pedro Velázquez-Gaztelu: "En 'Alternativas Económicas' nos permitimos el lujo de hablar a calzón quitado de los abusos bancarios"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas,Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ahora también toca sangre, sudor y lágrimas, señor Churchill]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ahora-sangre-sudor-lagrimas-churchill_129_1002051.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/04df6981-5cb2-40f0-acec-978024cc1291_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El capitalismo no funciona. La vida es otra cosa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se montó el modelo económico sin contar con los ciclos de recuperación de la naturaleza, tenemos que rehacerlos de arriba abajo sobre otra lógica</p></div><p class="article-text">
        Me encantan las series de la BCC, especialmente las que tienen la Segunda Guerra Mundial como trasfondo. Me alucina ver su capacidad de coordinaci&oacute;n para enfrentarse a la invasi&oacute;n alemana. El gobierno dec&iacute;a que hab&iacute;a que tapar las ventanas con tela negra, y todos taparon las ventanas. Que hab&iacute;a que llevar una m&aacute;scara anti-gas, pues todos con su m&aacute;scara en la calle. Tejer para los soldados, dar mantas o metales, convertir los jardines p&uacute;blicos en huertos... Y la guinda del pastel: la respuesta de los barcos particulares para recoger a los soldados atrapados en Dunquerque. Aunque implicara un sacrificio, aunque se jugaran la vida, los brit&aacute;nicos siguieron las instrucciones. Y vencieron.
    </p><p class="article-text">
        Igualito que nosotros. Tenemos tambi&eacute;n un enemigo com&uacute;n; y no est&aacute; a la puerta, sino que ya ha entrado. El riesgo de macro colapso de los sistemas es alto; los micro colapsos ya han empezado. &iquest;C&oacute;mo es posible que no seamos capaces de coordinarnos para intentar una respuesta? &iquest;Qu&eacute; es distinto ahora? Cinco cosas, creo yo, son diferentes.
    </p><p class="article-text">
        La primera es que todos estaban de acuerdo en que el enemigo exist&iacute;a. No me quiero imaginar lo que habr&iacute;a pasado si unos hubieran dicho que no, que en verdad son los tales que politizan todo; que s&iacute;, que est&aacute;, pero que no es tan malo y que incluso puede hacer crecer la econom&iacute;a; que no digo que no exista, pero que lo que de verdad importa es el concurso de las calabazas del pueblo. Si no aceptamos que nuestra supervivencia depende de la de los ecosistemas en los que vivimos, dif&iacute;cilmente podremos coordinarnos para hacer un trabajo com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda es que aceptaron las soluciones. Esa confianza social es la que m&aacute;s se echa en falta ahora. Si hab&iacute;a que poner la cortina negra, se pon&iacute;a. En la versi&oacute;n de nuestro problema, deber&iacute;amos escuchar la mejor ciencia para ver qu&eacute; tenemos que hacer. Pero en cuanto sacas el tema de usar menos coche ya la tenemos montada. Que qui&eacute;n te crees t&uacute; para prohibirme a m&iacute; nada, que con estas soluciones radicales no vamos a ning&uacute;n sitio, que lo que hay que hacer es pagar a la gente para que use el transporte p&uacute;blico. Y as&iacute; estamos.
    </p><p class="article-text">
        Y eso cuando entendemos la relaci&oacute;n entre la soluci&oacute;n y el problema. Porque lo del coche se entiende porque vemos el humo que sale del tubo de escape. Con otras soluciones, es todav&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil. Por ejemplo, cuando se plantea la reducci&oacute;n o evitaci&oacute;n del consumo de carne por su huella de carbono, la reacci&oacute;n es de perplejidad. Porque no se ven las emisiones en la carne, porque no visualizamos el modelo de producci&oacute;n que se emplea ni la cantidad de consumo agregado que hacemos y su impacto.
    </p><p class="article-text">
        La tercera es que dieron soluciones concretas y se cre&oacute; la estructura para posibilitarlas. Para dar mascarillas a la poblaci&oacute;n, hay que dise&ntilde;arlas, producirlas, repartirlas y usar la presi&oacute;n social para asegurar que todos las usaran. Nosotros tenemos pocas soluciones concretas y todav&iacute;a tenemos menos soluciones que podamos escalar. Igual es que tenemos que triplicar la masa forestal, tambi&eacute;n en zonas urbanas. O instalar dispositivos para reducir el consumo de agua en los hogares o para recuperar el agua de la poca lluvia que estamos teniendo. O ponernos placas solares para el consumo de peque&ntilde;os electrodom&eacute;sticos. Pero si esto es lo que hay que hacer, los gestores de la cosa p&uacute;blica tienen que planificar, organizar y coordinar a los ciudadanos para que las puedan adoptar. No vale con decirlo y luego ah&iacute; te apa&ntilde;es t&uacute; como puedas.
    </p><p class="article-text">
        La cuarta es que la gente ten&iacute;a esperanza. En nuestra sociedad, crece la eco-angustia ante la informaci&oacute;n de los desastres ambientales, no ya de los futuros, sino los de antes de ayer. Los incendios de Australia, los glaciares deshechos, la borrasca Gloria. Como dec&iacute;a Lea V&eacute;lez en un fant&aacute;stico <a href="https://theobjective.com/elsubjetivo/nuestras-plagas-de-egipto/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo</a>, tenemos las plagas b&iacute;blicas todos los d&iacute;as en la tele. Miedo y angustia deb&iacute;an tener tambi&eacute;n los British en los bombardeos. Pero ese miedo no les paraliz&oacute;; al rev&eacute;s, igual fue la fuerza para actuar.
    </p><p class="article-text">
        Y es que (y es la quinta) nos faltan l&iacute;deres que sean capaces de decirnos la verdad: si esperabas que esto se iba arreglar con tecnolog&iacute;a, mientras t&uacute; sigues haciendo lo de siempre, espera sentado. No va a pasar. Este camino exige sangre, esfuerzo, sudor y l&aacute;grimas. Y cuando antes entendamos y aceptemos <a href="https://mitpress.mit.edu/books/environmental-politics-sacrifice" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las pol&iacute;ticas del sacrificio</a>, mejor para todos.
    </p><p class="article-text">
        Pero a ver qui&eacute;n es el guapo que dice esto ahora. La misma l&oacute;gica de la acumulaci&oacute;n que ha creado el problema nos impide ahora trabajar para la soluci&oacute;n. Los sistemas de producci&oacute;n y consumo que tenemos se desarrollaron gracias a hacerle creer al personal que t&uacute; lo vales. Que deb&iacute;a priorizar su inter&eacute;s, en el corto plazo, valorando sobre todo lo material y lo experiencial.
    </p><p class="article-text">
        Cuando estas creencias, y el sujeto que modelan, se anclan y nos creemos con derecho a todo (nosotros, claro; los dem&aacute;s, no), a ver qui&eacute;n tiene los arrestos de decirle al personal la verdad. Que como se mont&oacute; el modelo econ&oacute;mico sin contar con los ciclos de recuperaci&oacute;n de la naturaleza, pues que ya no sirven; que nos hemos equivocado; que tenemos que rehacerlos de arriba abajo sobre otra l&oacute;gica. Y que no se puede modificar el modelo de producci&oacute;n-consumo sin que el consumidor cambie, y mucho. Que lo de que no te den bolsa de pl&aacute;stico es 'n&aacute;', comparado con lo que se viene.
    </p><p class="article-text">
        A lo mejor es que no escucho bien, pero yo no veo a ninguno de nuestros l&iacute;deres diciendo la verdad, como la dijo <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Sangre,_esfuerzo,_l%C3%A1grimas_y_sudor" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Churchill</a>; algo como esto:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Tenemos ante nosotros muchos, muchos largos meses de lucha y sufrimiento. Pero tenemos tambi&eacute;n un objetivo: la victoria a toda costa, a pesar del terror, por largo y duro que sea el camino, porque sin victoria no hay supervivencia; porque necesitamos la victoria para que las generaciones que vienen puedan cumplir sus metas; necesitamos la victoria para que la humanidad avance&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Economistas sin Fronteras no se identifica necesariamente con la opini&oacute;n del/la autor/a y esta no compromete a ninguna de las organizaciones con las que colabora.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Economistas Sin Fronteras]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ahora-sangre-sudor-lagrimas-churchill_129_1002051.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Mar 2020 21:52:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El alto comisionado contra la pobreza infantil advierte sobre el aumento "alarmante" de precariedad entre los trabajadores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pobreza-laboral-aumenta-poblacion-trabajadora_1_1853559.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eff0a764-f345-4223-bc43-fba9048c1c24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El alto comisionado contra la pobreza infantil advierte sobre el aumento &quot;alarmante&quot; de precariedad entre los trabajadores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pau Marí-Klose, alto comisionado para la lucha contra la pobreza infantil, argumenta en la presentación del Libro Blanco del Futuro de los Trabajos que la "pobreza laboral ya no es cosa de la población marginal"</p><p class="subtitle">La publicación –coordinada y elaborada por la revista Alternativas Económicas y la organización Barcelona Activa– analiza la evolución del mercado de trabajo y sus consecuencias en el plano local</p><p class="subtitle">Los autores coinciden en que se genera conocimiento que no se traslada a la actuación pública: "Tiene que haber conexión entre quien genera el conocimiento y quien toma las decisiones"</p></div><p class="article-text">
        Trabajadores con contratos precarios, hogares con una baja densidad de empleo u hogares tradicionales donde trabaja solo un miembro. Estos son algunos de los factores que contribuyen al aumento de la pobreza laboral, seg&uacute;n ha explicado Pau Mar&iacute;-Klose, alto comisionado para la lucha contra la pobreza infantil, en la presentaci&oacute;n este mi&eacute;rcoles del <em>Libro Blanco del Futuro de los Trabajos</em> (Barcelona Activa). 
    </p><p class="article-text">
        En su elaboraci&oacute;n han colaborado acad&eacute;micos y pol&iacute;ticos que desde el &aacute;mbito social, econ&oacute;mico y jur&iacute;dico, dan un repaso a la evoluci&oacute;n y transformaci&oacute;n del mercado de trabajo actual y sus consecuencias en el plano local. Ponen el foco en la Administraci&oacute;n P&uacute;blica, que &ldquo;es quien debe garantizar la democratizaci&oacute;n de una econom&iacute;a que no deje atr&aacute;s a nadie&rdquo;, ha destacado Sara Berbel, gerente de pol&iacute;tica econ&oacute;mica y desarrollo local del Ayuntamiento de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        Algunas de ellas, como la desigualdad de rentas primarias, la brecha de g&eacute;nero y el impacto de la inteligencia artificial en el mercado de trabajo ya son tangibles y &ldquo;comienzan a producir efectos&rdquo;, apunta Sara de la Rica, catedr&aacute;tica de econom&iacute;a de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco, y a&ntilde;ade en relaci&oacute;n a esta &uacute;ltima que &ldquo;cuanto m&aacute;s complementarios seamos para las m&aacute;quinas, mejor nos va a ir en el futuro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;-Klose ha advertido sobre el aumento &ldquo;alarmante&rdquo; de la desigualdad de rentas primarias, es decir, la que genera el mercado por s&iacute; solo. El alto comisionado ha apuntado que los Estados deben llevar a cabo &ldquo;un esfuerzo redistributivo mayor para mantener a raya esta desigualdad&rdquo; y ha sostenido que una de las consecuencias de esta desigualdad es el aumento de la pobreza laboral, que &ldquo;ya no es cosa de la poblaci&oacute;n marginal, ahora ataca al coraz&oacute;n de la poblaci&oacute;n trabajadora&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, el alto comisionado ha a&ntilde;adido que la pobreza se extiende en &ldquo;hogares con empleo en los que no se trabaja todas las horas potenciales, bien porque se trabaja a tiempo parcial o con contratos de obra y servicio&rdquo;. Este tipo de empleo &ndash;en auge en los pa&iacute;ses desarrollados&ndash; deriva en protecci&oacute;n social at&iacute;pica: &ldquo;la dualidad del mercado de trabajo deriva en la dualidad de la protecci&oacute;n social, que aboca al m&aacute;s desprotegido a la pobreza y a la vulnerabilidad&rdquo;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div style="margin:5px 5px 0px 5px"><br>
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</div>
<br>
    </figure><p class="article-text">
        Entre las principales conclusiones de la publicaci&oacute;n figura promover un marco legal que &ldquo;clarifique con urgencia los estatus de persona trabajadora, ocupada de una empresa y trabajadora por cuenta ajena&rdquo;. Adem&aacute;s de plantear &ldquo;nuevas v&iacute;as&rdquo; que garanticen a los trabajadores que &ldquo;tienen dif&iacute;cil acumular tiempo de trabajo cotizado&rdquo; acceder a prestaciones de jubilaci&oacute;n dignas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las medidas que ya se est&aacute;n implantando en Barcelona, ha explicado Sara Berbel, se encuentran protocolos que exigen a las empresas ofrecer sueldos superiores a 1.000 euros y contratos superiores a seis meses. Adem&aacute;s de conceder subvenciones p&uacute;blicas &uacute;nicamente a compa&ntilde;&iacute;as que contraten un a&ntilde;o m&iacute;nimo con un sueldo que no puede ser inferior a 1.000 euros. El objetivo: alejarse de la cantidad de empleo creado para centrarse en la calidad del mismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mónica Martín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/pobreza-laboral-aumenta-poblacion-trabajadora_1_1853559.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Nov 2018 17:00:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El alto comisionado contra la pobreza infantil advierte sobre el aumento "alarmante" de precariedad entre los trabajadores]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Renta,Pobreza,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El capitalismo es un enfermo crónico]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/capitalismo-enfermo-cronico_132_3049579.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f4a583bc-45eb-4478-8bdf-6e1df13f1f2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El capitalismo es un enfermo crónico"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El sociólogo alemán Wolfgang Streeck constata en su último libro la incapacidad de la sociedad capitalista para encontrar respuestas ágiles a los problemas actuales</p><p class="subtitle">Su pronóstico es que el modelo vigente no será, como mínimo a corto plazo, sustituido por un sistema social alternativo, sino que prolongará su enfermedad en un período largo de entropía social y desorden</p><p class="subtitle">El problema es que reemplazar la ideología, las instituciones y los líderes de la sociedad capitalista exige precisamente disponer de alternativas, y estas no son hoy por hoy evidentes</p></div><p class="article-text">
        Una de las caracter&iacute;sticas de <em>&iquest;C&oacute;mo terminar&aacute; el capitalismo?</em> (Traficantes de Sue&ntilde;os) es que su autor, Wolfgang Streeck, no es un economista, sino un soci&oacute;logo. De ah&iacute; que su objetivo no sea el an&aacute;lisis de la econom&iacute;a capitalista, sino el de una sociedad capitalista en decadencia, que se colapsa como consecuencia de las contradicciones manifiestas en su propio &eacute;xito, pero tambi&eacute;n como resultado de haber debilitado o incluso laminado propuestas alternativas.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a las contradicciones de la sociedad capitalista, la referencia sigue siendo el diagn&oacute;stico de Karl Polanyi (<em>La gran transformaci&oacute;n</em>, Virus Editorial) acerca de la consideraci&oacute;n capitalista del trabajo, la naturaleza y el dinero como falsos bienes que se intercambian sin l&iacute;mites en una econom&iacute;a de mercado que quiere ser autorregulada. Las consecuencias de esta ideolog&iacute;a se evidencian hoy en la simultaneidad de la crisis medioambiental y de los mercados inmobiliarios, de la cronificaci&oacute;n del paro y del subempleo, as&iacute; como en las carencias del control democr&aacute;tico a los abusos de los mercados financieros. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que el autor constata es la incapacidad de la sociedad capitalista actual para encontrar respuestas &aacute;giles a los problemas manifiestos de la conjunci&oacute;n de un crecimiento econ&oacute;mico d&eacute;bil, del aumento de la desigualdad, del endeudamiento cr&oacute;nico propiciado por la dominancia de la econom&iacute;a financiera, de la consolidaci&oacute;n de oligopolios de facto, incluyendo los basados en la disrupci&oacute;n de base tecnol&oacute;gica, todos ellos trufados por una corrupci&oacute;n omnipresente. Algo que atribuye al resultado del auge de la ideolog&iacute;a neoliberal a partir de los a&ntilde;os setenta. 
    </p><p class="article-text">
        Su pron&oacute;stico, en lo que constituye una de sus propuestas m&aacute;s distintivas, es que la sociedad capitalista no ser&aacute;, como m&iacute;nimo a corto plazo, sustituida por un sistema social alternativo, sino que prolongar&aacute; su enfermedad en un per&iacute;odo largo de interregno, de entrop&iacute;a social y de desorden. Un per&iacute;odo, en l&iacute;nea con el arquetipo de sociedad l&iacute;quida popularizado por Zygmung Bauman, en el que los individuos se ver&aacute;n confrontados a la necesidad de vivir privados de la orientaci&oacute;n y la protecci&oacute;n de las instituciones y acuerdos colectivos impl&iacute;citos en lo que intuitivamente se entend&iacute;a como <em>la sociedad</em>.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, el problema de base es la construcci&oacute;n o reconstrucci&oacute;n de unas bases alternativas a las de la sociedad capitalista. El alcance y las consecuencias todav&iacute;a manifiestas de la crisis de 2007-2008 ha propiciado el descr&eacute;dito tanto de instituciones que han sido los pilares de la sociedad capitalista durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas como de sus l&iacute;deres. Se hace dif&iacute;cil confiar en su capacidad, e incluso en su disposici&oacute;n, para corregir los males de lo que tanto han contribuido a crear. Tambi&eacute;n, a estas alturas, parece ingenuo confiar en que alg&uacute;n tipo de gobernanza sea capaz de contener la tendencia intr&iacute;nseca del capitalismo a expandirse sin l&iacute;mites, porque implicar&iacute;a una contradicci&oacute;n intr&iacute;nseca con una ideolog&iacute;a que conf&iacute;a a la magia de los mecanismos de mercado que la suma de acciones guiadas por intereses individuales resulte en beneficios colectivos. 
    </p><p class="article-text">
        El problema es que reemplazar la ideolog&iacute;a, las instituciones y los l&iacute;deres de la sociedad capitalista exige precisamente disponer de alternativas, y &eacute;stas no son hoy por hoy evidentes. Un an&aacute;lisis en la l&iacute;nea que propugnan las escuelas de negocio llevar&iacute;a a la conclusi&oacute;n de que esta sociedad capitalista tiene todos los s&iacute;ntomas de un sistema susceptible de disrupci&oacute;n. Pero si los disruptores no son lo bastante fuertes, o lo bastante h&aacute;biles, los incumbentes pueden sobrevivir durante m&aacute;s tiempo del que hubiera parecido posible o deseable.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, la posibilidad de supervivencia del capitalismo se basar&iacute;a seg&uacute;n el autor en la supervivencia de una cultura que contin&uacute;a primando la &eacute;tica neoprotestante del esfuerzo individual, compensado a corto plazo con la expansi&oacute;n continuada de un consumo hedonista y de alternativas tecnol&oacute;gicas y farmac&eacute;uticas para adormecer la conciencia. Ser&iacute;a, en palabras dif&iacute;cilmente traducibles del autor, una cultura resultante de la combinaci&oacute;n de <em>coping</em>, <em>hoping</em>, <em>doping</em> y <em>shopping</em>. A&ntilde;adir&iacute;amos, dado que Streeck no lo aborda expl&iacute;citamente, que se trata precisamente de una cultura que las propuestas de base tecnol&oacute;gica e ideolog&iacute;a neoliberal que emanan de Silicon Valley contribuyen a consolidar.
    </p><p class="article-text">
        Ante este panorama, el autor propugna la necesidad de reconstruir desde una perspectiva sociol&oacute;gica y de econom&iacute;a pol&iacute;tica, los fundamentos de una sociedad con la capacidad de implantar mecanismos colectivos de no-mercado con la misma agilidad y eficiencia con la que los mecanismos de mercado tienden a expandirse. Esa reconstrucci&oacute;n intelectual, as&iacute; como su puesta en pr&aacute;ctica por parte de activistas y pol&iacute;ticos con una disposici&oacute;n moral acorde, es ciertamente posible. En tanto que no se materialice, sin embargo, la sociedad capitalista seguir&aacute; en su actual estado de enfermedad cr&oacute;nica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ricard Ruiz de Querol</strong> es socio de Coperfield.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 52 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricard Ruiz de Querol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/capitalismo-enfermo-cronico_132_3049579.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Nov 2017 19:10:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El capitalismo es un enfermo crónico]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad,Corrupción,Deudas,alternativas económicas,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos caras del mercado de la vivienda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/caras-mercado-vivienda_132_3465222.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/331d6adc-aa49-4cfa-acc0-573d104299b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos caras del mercado de la vivienda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La subida de los precios de la venta y el alquiler complica aún más el acceso a la vivienda de muchos españoles</p><p class="subtitle">Se detecta una presencia notable de inversores que compran ante la escasa rentabilidad de otras opciones</p><p class="subtitle">La creación de pisos turísticos en las principales capitales reduce la oferta de vivienda de uso permanente y dispara los alquileres</p></div><p class="article-text">
        El a&ntilde;o 2016 fue el tercero de la fase de recuperaci&oacute;n del mercado de vivienda posterior a la recesi&oacute;n sufrida entre 2007 y 2013. Las previsiones para 2017 apuntan a que en este ejercicio persistir&aacute; dicha recuperaci&oacute;n. El nivel de viviendas iniciadas se ir&aacute; aproximando a las 100.000 viviendas/a&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mejor coyuntura, sin embargo, tiene otra cara menos optimista: el aumento de las ventas y de la nueva construcci&oacute;n est&aacute; acompa&ntilde;ado de elevaciones de los precios de venta y, sobre todo, de los alquileres. Esta evoluci&oacute;n complica el acceso a la vivienda de amplios segmentos de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El lado amable</h3><p class="article-text">
        Los precios de las viviendas aumentaron el 4,5% en 2016 (4,2% en 2015). El aumento acumulado desde el primer trimestre de 2014 ha sido del 11,2%. Han destacado los aumentos acumulados de Madrid (19%), Catalunya (16,9%) y Baleares (16,4%).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Los alquileres, por su parte, crecieron el 7,5% en 2016, seg&uacute;n datos del portal Fotocasa. El incremento acumulado desde 2014 ha sido del 15,1%, superior al de los precios de venta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de viviendas vendidas aument&oacute; el 13,9% en 2016 (9,9% en 2015), y alcanz&oacute; las 458.000. Dicho crecimiento se concentr&oacute; en las viviendas usadas. Andaluc&iacute;a, Catalunya, Madrid y Valencia concentraron m&aacute;s del 65% del total.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las viviendas iniciadas fueron 64.038 en 2016. Entre 2014 y 2016 el 23,9% de las viviendas empezadas se ha concentrado en la Comunidad de Madrid, seguida de Andaluc&iacute;a (15,2%) y Catalunya (11,1%).&nbsp; El aumento del empleo, las mejores condiciones de financiaci&oacute;n (el tipo de inter&eacute;s estuvo por debajo del 2% la mayor parte del a&ntilde;o) y la mayor disponibilidad a prestar de las entidades de cr&eacute;dito, impulsadas por la laxa pol&iacute;tica monetaria del Banco Central Europeo (BCE), han impulsado la demanda. Los cr&eacute;ditos a tipo fijo han aumentado sensiblemente de peso dentro de las nuevas concesiones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una tercera parte de las ventas se efectuaron mediante pagos al contado, sin pr&eacute;stamos hipotecarios por medio. Esto revela la presencia de inversores que compran vivienda ante la escasa rentabilidad de las inversiones alternativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las previsiones para 2017 son de un aumento importante de la nueva construcci&oacute;n, de un renovado aumento de las ventas y de un crecimiento m&aacute;s acusado de los alquileres.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El lado oscuro</h3><p class="article-text">
        El mayor crecimiento econ&oacute;mico genera en Espa&ntilde;a puestos de trabajo de baja calidad que no pueden acceder a la propiedad a trav&eacute;s de un pr&eacute;stamo hipotecario. La inexistencia de un parque de viviendas p&uacute;blicas de alquiler ha convertido el alquiler privado en la forma m&aacute;s social de acceso a la vivienda. La creaci&oacute;n de pisos tur&iacute;sticos en las principales capitales, en especial en las m&aacute;s <em>turistizadas</em>, reduce la oferta de viviendas para uso permanente y dispara los alquileres.
    </p><p class="article-text">
        En numerosas capitales espa&ntilde;olas los precios del alquiler superan ampliamente los salarios de los nuevos empleos. Los datos combinados de la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa y de la Encuesta Trimestral de Salarios revelan que hay una proporci&oacute;n importante de salarios por debajo de los 1.000 euros mensuales. Mientras tanto, los precios de las viviendas protegidas, en l&iacute;nea con los del conjunto de las viviendas, se han distanciado sensiblemente de los precios de consumo y de los ingresos salariales.
    </p><p class="article-text">
        En los registros municipales de demandantes de vivienda existentes en las ciudades de Andaluc&iacute;a hay 142.000 inscripciones, seg&uacute;n la responsable de pol&iacute;tica de vivienda del Gobierno aut&oacute;nomo (<em>Andaluc&iacute;a Inmobiliaria</em>, enero-febrero 2017). El 30% aspira a una vivienda de alquiler y el resto busca vivienda en propiedad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la pr&aacute;ctica, no hay en Espa&ntilde;a pol&iacute;tica de vivienda estatal con una m&iacute;nima pretensi&oacute;n. La cuesti&oacute;n del acceso a la vivienda de los j&oacute;venes hogares, la creaci&oacute;n de un parque de vivienda social de alquiler y la actualizaci&oacute;n de la normativa de pol&iacute;tica de vivienda protegida son problemas lejanos a los afanes diarios del Ministerio de Fomento y del propio Congreso de los Diputados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el panorama plano de la pol&iacute;tica de vivienda s&oacute;lo destacan iniciativas como las del Ayuntamiento de Barcelona y algunas m&aacute;s t&iacute;midas de los de Madrid y Valencia, en todos los casos en favor de la creaci&oacute;n de una oferta de vivienda social de alquiler. El dif&iacute;cil acceso es el lado oscuro de la &mdash;a primera vista&mdash; optimista coyuntura del mercado de vivienda en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        * <strong>Julio Rodr&iacute;guez L&oacute;pez</strong> es vocal del Consejo Superior de Estad&iacute;stica y miembro de Economistas Frente a la Crisis. Fue presidente del Banco Hipotecario de Espa&ntilde;a y de Caja Granada.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero de abril de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Julio Rodríguez López*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/caras-mercado-vivienda_132_3465222.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Apr 2017 18:57:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos caras del mercado de la vivienda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,alternativas económicas,Pisos turísticos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Refundar el espíritu europeo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/refundar-espiritu-europeo_132_3472573.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e7f76fd1-e6b4-4cf3-8e6f-e3d37baf69ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Refundar el espíritu europeo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Por muy fundadas que sean, las críticas a las ineficiencias de la UE palidecen si se tiene en cuenta lo que han supuesto 70 años de convivencia pacífica</p><p class="subtitle">Lo que Europa precisa es recuperar el espíritu humanístico y social del proyecto que comparten muchos ciudadanos</p><p class="subtitle">En un mundo en el que las interconexiones son cada vez más intensas, la vuelta al Estado nación ha dejado de ser una opción</p></div><p class="article-text">
        La historia oficial del proyecto europeo empez&oacute; en marzo de 1957 con el Tratado de Roma firmado por seis pa&iacute;ses: Alemania, B&eacute;lgica, Francia, Holanda, Italia y Luxemburgo. Sus principales promotores, Jean Monnet, Konrad Adenauer, Robert Schuman, Alcide de Gasperi, Altiero Spinelli y Paul-Henri Spaak forjaron en este primer tratado un compromiso para asegurar la paz, pero tambi&eacute;n para hacer frente al poder de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Acabar con la historia de guerras que hab&iacute;an ensangrentado peri&oacute;dicamente el suelo europeo durante siglos ha sido sin duda el mayor &eacute;xito del proyecto. Todas las cr&iacute;ticas que se puedan hacer a las graves ineficiencias que padece hoy la Uni&oacute;n Europea, por muy fundamentadas que sean, palidecen si se tiene en cuenta lo que han supuesto sesenta a&ntilde;os de convivencia pac&iacute;fica. Esta evaluaci&oacute;n positiva, sin duda, es m&aacute;s dif&iacute;cil de apreciar para las dos &uacute;ltimas generaciones de europeos que no han sufrido los efectos de los enfrentamientos armados.
    </p><p class="article-text">
        Pero hab&iacute;a una historia previa: diversos movimientos europe&iacute;stas de inspiraci&oacute;n humanista y social que se hab&iacute;an generado ante los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los grupos m&aacute;s comprometidos fue el desarrollado por los antifascistas italianos Altiero Spinelli y&nbsp; Ernesto Rossi, confinados en la isla de Ventotene por el Gobierno de Benito Mussolini. El <em>Manifiesto de Ventotene</em>, escrito en el destierro en papel de fumar para evitar ser descubierto, en 1941, ped&iacute;a &ldquo;la abolici&oacute;n definitiva de la divisi&oacute;n de Europa en Estados nacionales soberanos&rdquo;. Y a&ntilde;ad&iacute;a que &ldquo;una Europa libre y unida es la premisa necesaria para el fortalecimiento de la civilizaci&oacute;n moderna&rdquo;. Spinelli y Rossi escribieron que &ldquo;la revoluci&oacute;n europea, para poder responder a nuestras necesidades, deber&aacute; ser socialista, es decir, deber&aacute; proponerse la emancipaci&oacute;n de la clase obrera y la obtenci&oacute;n de condiciones de vida m&aacute;s humana para &eacute;sta&rdquo;. Se desconoce u olvida que las ideas primigenias sobre Europa ten&iacute;an mucha m&aacute;s carga social y humanitaria que lo que vendr&iacute;a despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero los nacionalismos fueron mucho m&aacute;s resistentes de lo que hab&iacute;an previsto Spinelli y Rossi. En 1954, por ejemplo, Francia impidi&oacute; la puesta en pr&aacute;ctica de la Comunidad Europea de Defensa.
    </p><p class="article-text">
        Resultaba muy dif&iacute;cil avanzar directamente. Hab&iacute;a que dar alg&uacute;n rodeo. El modelo de construcci&oacute;n europea que inspir&oacute; Monnet permiti&oacute; poner en marcha un proyecto con un gran sentido pr&aacute;ctico. Europa, dec&iacute;a Monnet, &ldquo;se forjar&aacute; en las crisis y ser&aacute; la suma de las soluciones adoptadas en estas crisis&rdquo;. Este pragmatismo explica el fuerte contenido econ&oacute;mico del primer tratado de 1957, que estuvo dominado por acuerdos sobre aduanas, garant&iacute;as para impedir el falseamiento de la competencia, procedimientos para coordinar las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas y la instauraci&oacute;n de una pol&iacute;tica agr&iacute;cola com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta v&iacute;a del desarrollo europeo caracterizada por los objetivos econ&oacute;micos culmin&oacute; en el Acta &Uacute;nica en 1986, que transform&oacute; el mercado com&uacute;n en un mercado &uacute;nico que aprob&oacute; la liberalizaci&oacute;n del movimiento de capitales. Este nuevo marco jur&iacute;dico dio alas al capital financiero, pero desestabiliz&oacute; los servicios p&uacute;blicos y puso fin a los progresos sociales y fiscales. Poco a poco, Europa fue perdiendo el alma, el esp&iacute;ritu humanista y la preocupaci&oacute;n por los derechos sociales que buscaba la emancipaci&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El desarrollo del proyecto europeo culmin&oacute; con la creaci&oacute;n de la uni&oacute;n monetaria con la introducci&oacute;n del euro en 1999, una construcci&oacute;n notablemente defectuosa al no ir acompa&ntilde;ada de una uni&oacute;n fiscal y econ&oacute;mica. Como reconoci&oacute; el expresidente de la Comisi&oacute;n Europea Jacques Delors, Europa no pod&iacute;a funcionar con una sola pata.
    </p><p class="article-text">
        Europa hab&iacute;a apostado por la globalizaci&oacute;n, pero sin adoptar medidas protectoras para sus ciudadanos. Los bancos han crecido en influencia ejerciendo un poder cada vez m&aacute;s desp&oacute;tico que subyuga a gobiernos, empresas y la vida entera de los ciudadanos. El paro y la pobreza se han instalado en proporciones muy elevadas en varios pa&iacute;ses europeos.
    </p><p class="article-text">
        Frente a este panorama de confusi&oacute;n abundan y aburren los an&aacute;lisis sobre los fallos de construcci&oacute;n europea ya sea en su origen o en cualquiera de sus sucesivas fases. En esta actitud inconsecuente y oportunista coinciden pol&iacute;ticos nacionales, intelectuales y medios de comunicaci&oacute;n. Las deficiencias del funcionamiento de la Uni&oacute;n no se pueden achacar exclusivamente a las autoridades de Bruselas, Fr&aacute;ncfort Luxemburgo.
    </p><p class="article-text">
        En la crisis de los refugiados, por ejemplo, vemos claramente como el fallo ha correspondido m&aacute;s a los Estados que a las instituciones comunitarias. Ha habido pol&iacute;ticos, como la canciller Angela Merkel, que han mantenido los principios en la defensa del derecho al asilo acogiendo a un mill&oacute;n de ciudadanos perseguidos a pesar de las presiones de partido y el fuerte desgaste electoral que supon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo que Europa precisa es recuperar el esp&iacute;ritu human&iacute;stico y social inicial del proyecto que comparten muchos ciudadanos. Necesita pol&iacute;ticos, intelectuales, periodistas y juristas que cumplan con sus obligaciones. El debate m&aacute;s importante no puede ser si tenemos que seguir a una, dos o cinco velocidades diferentes. Si el empleo y la pobreza son los problemas principales, &eacute;stos deben ser los principales asuntos a los que hay que buscar soluciones.
    </p><p class="article-text">
        Los europeos est&aacute;n en una encrucijada. Pero no parten de cero. Europa, a pesar de todo, es la regi&oacute;n del mundo con m&aacute;s protecci&oacute;n social efectiva y donde las desigualdades son menores. En un mundo en el que las interconexiones de todo tipo son cada vez m&aacute;s intensas, la vuelta al Estado naci&oacute;n ha dejado de ser una opci&oacute;n. No deber&iacute;an olvidarse adem&aacute;s las palabras del presidente franc&eacute;s Fran&ccedil;ois Mitterrand: &ldquo;El nacionalismo es la guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo es el editorial del n&uacute;mero de abril de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas,</a> a la venta en quioscos, librer&iacute;as y app. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Missé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/refundar-espiritu-europeo_132_3472573.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Apr 2017 19:03:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Refundar el espíritu europeo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[UE - Unión Europea,Globalización,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un desarrollo local para la mayoría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-ciudades_132_3573711.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51565779-101f-49c4-9168-8f217ff9afc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un desarrollo local para la mayoría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos acelerar y dar escala a las alternativas que surgen en el mundo para transformar la economía de las ciudades</p><p class="subtitle">Invertir en el bienestar social es una inversión en la productividad futura de la gente, de las comunidades y del territorio</p><p class="subtitle">El futuro no será sólo incentivar los grandes negocios, sino promover cooperativas propiedad de la comunidad. No será sólo crecimiento, sino bienestar</p></div><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica se ha convertido en una crisis social, y la pol&iacute;tica econ&oacute;mica local est&aacute; fallando. La pobreza, la desigualdad, el acceso a la vivienda, los salarios bajos y el trabajo inseguro han arraigado en nuestras ciudades. Necesitamos un nuevo urbanismo radical que nos permita afrontar estos problemas y ofrecer mejores resultados sociales a gran escala.
    </p><p class="article-text">
        La iron&iacute;a es que en nuestras ciudades no falta riqueza. Mientras una minor&iacute;a de personas y de zonas disfruta de enormes beneficios ligados al &eacute;xito econ&oacute;mico, muchas otras, no. Basta pasear por el centro de cualquier localidad: cuando uno se aleja de los grandes almacenes y las tiendas locales, los restaurantes bulliciosos, los gloriosos espacios p&uacute;blicos, las nuevas zonas residenciales urbanas y los peque&ntilde;os comercios del final de la calle, se pasa a otra historia. No siempre se puede ver la pobreza y la desesperaci&oacute;n, porque muchas &aacute;reas han sido objeto de una regeneraci&oacute;n f&iacute;sica, externa, pero se observan se&ntilde;ales. Hablar con la gente o con las organizaciones no gubernamentales hace evidentes de inmediato las dificultades de sobrevivir a las dificultades diarias con bajos sueldos, desempleo juvenil y costes crecientes de la vivienda. El futuro debe pasar por que la riqueza ya existente y la nueva riqueza funcionen mejor para la gente.
    </p><p class="article-text">
        Un desarrollo econ&oacute;mico local progresista ofrecer&iacute;a buenos empleos, mejores pagas, m&aacute;s riqueza y mejor sanidad, vidas realizadas y esperanza. Los ciudadanos tendr&iacute;an incentivos para crear sus propios empleos. La riqueza fluir&iacute;a, en lugar de quedarse pegada a los m&aacute;s ricos, dejando s&oacute;lo migajas entre quienes disponen de menos recursos. Para conseguirlo, necesitamos una pol&iacute;tica econ&oacute;mica local m&aacute;s activa, que se preocupe m&aacute;s por los ciudados sociales, que sea innovadora y que experimente a la hora de enfrentarse a la pobreza y a la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas est&aacute;n cambiando. En todo el mundo est&aacute; expandi&eacute;ndose un movimiento hacia una econom&iacute;a mejor. Llevadas por la falta de justicia social, muchas organizaciones, muchos ciudadanos y movimientos sociales est&aacute;n construyendo una alternativa. Nuestra tarea consiste hoy en hacer crecer, en acelerar y en dar una mayor escala a este movimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Roberto Unger, el fil&oacute;sofo, pol&iacute;tico y destacado pensador, <a href="http://www.hup.harvard.edu/catalog.php?isbn=9780674034969" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribe sobre la reinvenci&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico y el potencial de la innovaci&oacute;n social</a>. La innovaci&oacute;n social tiene que ver con las personas, con las comunidades y los ciudadanos que se organizan para resolver necesidades no cubiertas como la pobreza, y para crear una democracia y una econom&iacute;a que funcione para una mayor&iacute;a, no para unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Al buscar avanzar en la innovaci&oacute;n social, Unger destaca la necesidad de una &ldquo;agencia de mejora&rdquo; que cubra los sectores comerciales, sociales y p&uacute;blicos, que d&eacute; se&ntilde;ales de un movimiento progresista radical donde  iniciativas innovadoras a peque&ntilde;a escala puedan ser avanzadilla de un giro en la pr&aacute;ctica socioecon&oacute;mica a mayor escala. Los ciudadanos dirigimos el cambio, como ciudadanos, como trabajadores, como propietarios de negocios, como funcionarios p&uacute;blicos, acelerando procesos dentro de las instituciones p&uacute;blicas, sociales y comerciales.
    </p><p class="article-text">
        En todas las ciudades empezamos a ver innovaciones y alternativas a peque&ntilde;a escala. Puede ser un movimiento peque&ntilde;o, pero est&aacute; creciendo, y tiene trazos ciertos.
    </p><h3 class="article-text">Gobernanza descentralizada</h3><p class="article-text">
        El desarrollo econ&oacute;mico local descansa sobre la gobernanza de arriba hacia abajo. El futuro, en cambio, tiene m&aacute;s que ver con la descentralizaci&oacute;n, donde las decisiones se toman m&aacute;s cerca de la gente y las necesidades de los m&aacute;s pobres. Este desarrollo econ&oacute;mico local se dise&ntilde;ar&aacute; para y por la gente, no se dirigir&aacute; desde las &eacute;lites de los grandes negocios ni el <em>big government</em>. En esto, necesitamos nuevos experimentos en la democracia participativa, con debates ciudadanos y m&aacute;s soluciones producidas en comunidad.
    </p><h3 class="article-text">Usar mejor los activos p&uacute;blicos</h3><p class="article-text">
        El desarrollo econ&oacute;mico local tradicional considera a menudo nuestros servicios p&uacute;blicos como un coste. Necesitamos instituciones p&uacute;blicas locales m&aacute;s amplias que piensen cu&aacute;l es su papel econ&oacute;mico local directo. Instituciones como hospitales y universidades tienen un enorme poder de gasto. Deber&iacute;amos dirigir su poder de gasto a comprar productos y servicios de negocios progresistas desde un punto de vista local y social. Deber&iacute;an buscar emplear gente de &aacute;reas m&aacute;s pobres y tendr&iacute;an que asegurarse de que sus activos de tierra y de propiedad beneficien a la gente y a la econom&iacute;a local. Deber&iacute;an actuar como faros de actividad econ&oacute;mica y social progresista y asistir a aquellos m&aacute;s distantes del mercado laboral.
    </p><h3 class="article-text">Negocios como ciudadanos</h3><p class="article-text">
        El desarrollo local tradicional considera los negocios &uacute;nicamente como una manera de generar riqueza. Sin embargo, muchos negocios desempe&ntilde;an un papel social, m&aacute;s all&aacute; de proveer empleos y riqueza. Ello incluye peque&ntilde;os negocios locales que dan apoyo a entidades c&iacute;vicas como patrocinar un equipo de f&uacute;tbol local para ni&ntilde;os. Este papel deber&iacute;a celebrarse y desarrollarse. Esto se refiere a hacer crecer la responsabilidad social corporativa (RSC), movi&eacute;ndose hacia un cambio de comportamiento bien enraizado, donde lo social no se contemple como un mero aderezo, sino acerca de actitudes empresariales de cuidados profundos de la sociedad. Eso es extensivo al apoyo a los emprendedores sociales y a los intraemprendedores.
    </p><h3 class="article-text">Ciudadanos y capital social</h3><p class="article-text">
        El desarrollo econ&oacute;mico local ve a los ciudadanos y a las comunidades s&oacute;lo como recipientes de riqueza. Sin embargo, deber&iacute;an ser considerados mucho m&aacute;s como jugadores activos en la creaci&oacute;n de riqueza, con capital social ligado a la prosperidad econ&oacute;mica. Los v&iacute;nculos entre gente, grupos y organizaciones locales crean confianza y permiten transferir conocimiento. Adem&aacute;s, la felicidad, la salud y la prosperidad crecen cuando las comunidades y las organizaciones colaboran para apoyar y celebrarse mutuamente, cuando forman relaciones y trabajan unidas en objetivos compartidos.
    </p><h3 class="article-text">Madurez digital</h3><p class="article-text">
        El desarrollo econ&oacute;mico tradicional ve la era digital como un nuevo sector. Sin embargo, deber&iacute;a considerarse como un medio de democratizar la econom&iacute;a. Las tecnolog&iacute;as inteligentes conllevan una nueva econom&iacute;a colaborativa de fuente abierta, donde actividades entre pares toman la producci&oacute;n de riqueza econ&oacute;mica y se la llevan en beneficio de una minor&iacute;a dentro de una jerarqu&iacute;a vertical, hacia muchos con sistemas horizontales, creando una relaci&oacute;n profunda entre productores y consumidores, creando mayor sensibilidad por las preocupaciones sociales y las necesidades sociales no cubiertas.
    </p><h3 class="article-text">Protecci&oacute;n en el empleo</h3><p class="article-text">
        El desarrollo econ&oacute;mico local tradicional demasiado a menudo entiende la fuerza laboral como un coste, que puede ser sacrificado en aras de la competitividad. No obstante, un mercado laboral es algo que precisa ser alimentado. Necesitamos acelerar canteras de empleo de base local, con protecci&oacute;n sobre las condiciones y los t&eacute;rminos de contratos laborales.
    </p><p class="article-text">
        El crecimiento social es tan importante como el crecimiento econ&oacute;mico. El desarrollo econ&oacute;mico tradicional tiende a ver la inversi&oacute;n en lo social como un coste. Sin embargo, invertir en el bienestar social de la gente es una inversi&oacute;n econ&oacute;mica en la futura productividad de la gente, de las comunidades y del territorio. La sociedad civil, la acci&oacute;n social y la democracia son la base de una sociedad productiva e inclusiva desde un punto de vista econ&oacute;mico.
    </p><h3 class="article-text">Movi&eacute;ndonos hacia delante</h3><p class="article-text">
        Las autoridades locales y las ciudades deben repensar el sistema, desarrollar un relato medioambiental, econ&oacute;mico y social y buscar en serio c&oacute;mo acelerar las cosas buenas que ya est&aacute;n ocurriendo. Debemos dirigir mejor la riqueza existente y trabajar hacia una nueva ola de innovaci&oacute;n urbana radical que desarrolle nueva riqueza.
    </p><p class="article-text">
        Mi propia organizaci&oacute;n, CLES, dedicada a edificar una buena sociedad local, construir riqueza para la comunidad, instituciones ancla y una buena econom&iacute;a local, muestra lo que se puede hacer. Por encima de todo, el futuro ser&aacute; menos inversi&oacute;n global y m&aacute;s inversi&oacute;n local. No s&oacute;lo incentivar los negocios grandes, mirar hacia nuevas cooperativas de la comunidad con propiedad de la comunidad. No ser&aacute; un liderazgo de arriba abajo. Pasar&aacute; por la colaboraci&oacute;n. No ser&aacute; s&oacute;lo crecimiento, sino bienestar. Ir&aacute; sobre centrarse m&aacute;s en lo que tenemos, no s&oacute;lo en lo que debemos atraer. Por encima de todo, ir&aacute; sobre reconectar la actividad econ&oacute;mica con el progreso social y con la liberaci&oacute;n de la energ&iacute;a ciudadana.
    </p><p class="article-text">
        Las soluciones est&aacute;n ah&iacute;. Lo que se necesita es acelerarlas como un reconocimiento de que un nuevo urbanismo no s&oacute;lo puede vincular econom&iacute;as municipales locales a la econom&iacute;a local. Debe relacionar econom&iacute;as locales con las necesidades de los ciudadanos m&aacute;s pobres.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo paso para una estrategia econ&oacute;mica local es articular y perseguir el objetivo de una econom&iacute;a y una sociedad que sean exitosos, resilientes y socialmente justas. Debemos construir sobre energ&iacute;a creativa y actividad enraizada en el territorio, dirigiendo y acelerando la abundancia de alternativas progresistas dentro de nuestras ciudades. Repensar el sistema econ&oacute;mico  para que sea m&aacute;s justo desde un punto de vista social y medioambiental. Ya no es cuesti&oacute;n de que sea una alternativa bonita o un complemento al <em>mainstream</em>. Deber&iacute;a ser el <em>mainstream</em>, la corriente principal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Neil McInroy</strong> es director ejecutivo del think tank independiente Centre for Local Economic Strategies (CLES) de Manchester.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero de febrero de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Neil McInroy*]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-ciudades_132_3573711.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Feb 2017 20:43:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un desarrollo local para la mayoría]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas,Movimientos ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Economía solidaria: un plan de negocio para cambiar el mundo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-solidaridad-crisis_132_3617016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/184b8f57-b36f-4222-92cf-7f41e935ad01_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Economía solidaria: un plan de negocio para cambiar el mundo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empresas que aspiran a superar el capitalismo irrumpen en todas las actividades económicas, desde la vivienda, la banca y la energía hasta las telecomunicaciones, la alimentación y el transporte</p><p class="subtitle">La facturación se ha más que duplicado en la última una década en España, hasta rozar los 400 millones anuales</p><p class="subtitle">El sector no tiene vocación de gueto, sino que se ha lanzado a construir alianzas y sinergias fuera de su ámbito tradicional</p></div><p class="article-text">
        En la d&eacute;cada de 1970, el af&aacute;n por superar el capitalismo y avanzar hacia una sociedad m&aacute;s justa pod&iacute;a llevar a algunos hasta a empu&ntilde;ar un arma. Hoy, del mismo af&aacute;n puede salir un DAFO y un plan de negocio.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a solidaria, un segmento de la econom&iacute;a social que se plantea abiertamente la transformaci&oacute;n social a partir de la actividad econ&oacute;mica &mdash;la empresa, el consumo&mdash; ha dejado de ser una simp&aacute;tica utop&iacute;a para convertirse en una realidad muy tangible y en expansi&oacute;n. En Espa&ntilde;a ha pasado de facturar 171 millones de euros anuales a 379 en la &uacute;ltima d&eacute;cada y ha irrumpido en sectores que hace muy poco parec&iacute;an inalcanzables, como energ&iacute;a, banca y telecomunicaciones a trav&eacute;s de cooperativas que empiezan a ofrecer la misma cartera de servicios que las multinacionales, pero con un funcionamiento y unos objetivos en las ant&iacute;podas.
    </p><p class="article-text">
        El sector, que organizativamente bascula alrededor de REAS (Red de redes de Econom&iacute;a Alternativa y Solidaria), tejida en 1995 tras uno de los encuentros Idearia, que se celebran en C&oacute;rdoba, ha roto adem&aacute;s la c&aacute;scara del huevo, si es que alguna vez la tuvo, y ha salido al exterior sin miedo a mezclarse para tratar de contagiar a otros: en primer lugar, al conjunto de la econom&iacute;a social &mdash;que seg&uacute;n cifras oficiales emplea en Espa&ntilde;a a 2,2 millones de personas y genera el 10% del PIB&mdash;, pero tambi&eacute;n a pymes, empresas mercantiles con vocaci&oacute;n social y hasta a la misma Administraci&oacute;n, sobre todo aprovechando el impulso de la marejada de cambio en las grandes ciudades y con epicentro en Barcelona, que aspira a convertirse en referente internacional de la &ldquo;econom&iacute;a plural&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Econom&iacute;a bonsai?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a social en su conjunto, que en Espa&ntilde;a est&aacute; representada por Cepes, de la que REAS forma parte, ya tiene por definici&oacute;n caracter&iacute;sticas propias que la distinguen de la cl&aacute;sica mercantil: en cooperativas, sociedades laborales, mutuas, fundaciones y asociaciones, el factor central es el trabajo o el fin social determinado en lugar del capital o los dividendos, con lo que el empleo estable es un objetivo prioritario y el eje que estructura toda la actividad, que se organiza de forma m&aacute;s democr&aacute;tica y equitativa.
    </p><p class="article-text">
        Pero la econom&iacute;a solidaria quiere ir incluso m&aacute;s all&aacute;: aspira a contribuir activamente a un cambio de modelo econ&oacute;mico que supere el capitalismo. Y sin tapujos, como escribe Jordi Garcia, una de las principales cabezas tractoras del movimiento, muy influido por lo que fue el Foro Social Mundial de Porto Alegre, quien advierte del peligro de &ldquo;conformarse con ser una eterna econom&iacute;a bonsai&rdquo;: &ldquo;En estos momentos, resistir no basta. Econom&iacute;a Social y Solidaria tiene otra cara: la de movimiento social. Como tal debemos contribuir m&aacute;s activamente todav&iacute;a a cambiar el capitalismo por otro sistema econ&oacute;mico m&aacute;s justo, m&aacute;s democr&aacute;tico y m&aacute;s sostenible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para este sector, no basta con quedarse satisfecho si la forma jur&iacute;dica de la empresa es cooperativa, sino que hay que explorar con atenci&oacute;n &ldquo;qu&eacute; hace, c&oacute;mo lo hace y qu&eacute; impacto real tiene&rdquo;, en palabras de Xavier Teis, de Coop57, una de las herramientas financieras clave de la econom&iacute;a solidaria, presente ya en seis comunidades aut&oacute;nomas y que gestiona 32 millones de euros. Teis explica que esta cooperativa de servicios financieros no s&oacute;lo decide si otorga un cr&eacute;dito en funci&oacute;n de los criterios bancarios tradicionales &mdash;&iquest;lo podr&aacute; devolver?&mdash; o seg&uacute;n el impacto social aislado del proyecto que se financiar&aacute; &mdash;&iquest;es ecol&oacute;gico?&mdash;, sino que examina a la empresa en su conjunto con criterios de fondo: &ldquo;Si una empresa muy solvente nos pide un pr&eacute;stamo para poner placas solares, pero su actividad contamina o tiene &nbsp;diferencias salariales enormes, no se lo dar&iacute;amos&rdquo;, explica. Y a&ntilde;ade: &ldquo;La raz&oacute;n de ser de Coop57 es financiar proyectos que ayuden a la transformaci&oacute;n social&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Xavi Palos, fundador de la Xarxa d&rsquo;Economia Solid&agrave;ria de Catalunya (XES), hermanada con REAS, pone otro ejemplo gr&aacute;fico: &ldquo;Imag&iacute;nate una empresa que fabrica armas y decide transformarse en cooperativa: &iquest;es una buena noticia? &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s nos dar&iacute;a?&rdquo;. Ojo: las relaciones con el movimiento cooperativo &mdash;y el conjunto de la econom&iacute;a social&mdash; son buenas y una parte sustancial de los actores de la econom&iacute;a solidaria son tambi&eacute;n militantes del cooperativismo, como el propio Palos, que trabaj&oacute; m&aacute;s de dos d&eacute;cadas en la mensajer&iacute;a Tr&egrave;vol y preside la Fundaci&oacute; Roca i Gal&egrave;s de fomento del cooperativismo. Pero desde esta perspectiva, la apuesta cooperativa ser&iacute;a m&aacute;s bien una causa necesaria, pero no suficiente; un punto de partida m&aacute;s que de llegada.
    </p><p class="article-text">
        En este esquema cobra especial relevancia la auditor&iacute;a o balance social, una herramienta que escudri&ntilde;a las tripas de la empresa para conocer c&oacute;mo funciona y qu&eacute; impacto real tiene en la sociedad no desde las rutinas de las auditor&iacute;as cl&aacute;sicas, centradas en la cuenta de resultados, sino desde esta otra l&oacute;gica: &iquest;hay canales abiertos para la participaci&oacute;n democr&aacute;tica? &iquest;Cu&aacute;l es la brecha salarial? &iquest;Existe equidad de g&eacute;nero? &iquest;Hay v&iacute;as de conciliaci&oacute;n familiar? La actividad de la empresa, &iquest;beneficia al territorio donde opera?
    </p><p class="article-text">
        Tras a&ntilde;os de ensayos, estas auditor&iacute;as sociales han generado est&aacute;ndares internacionales con indicadores medibles, que luego las organizaciones adaptan a su realidad concreta con herramientas tecnol&oacute;gicas sencillas y a disposici&oacute;n de todas las empresas interesadas a pasarlas. As&iacute; consiguen, adem&aacute;s, una especie de sello de garant&iacute;a que, seg&uacute;n las encuestas, cada vez reclaman m&aacute;s consumidores.
    </p><p class="article-text">
        Todo este edificio de varios pisos (empresas donde no manda el capital, democr&aacute;ticas, equitativas, generadoras de empleo estable y que aspiran a servir tambi&eacute;n para la transformaci&oacute;n social) necesariamente precisa de cimientos s&oacute;lidos porque de lo contrario se desmoronar&iacute;a. Es decir: tienen que ser tambi&eacute;n empresas viables, bien gestionadas y con balances saneados y generadores de excedentes &mdash;otra cosa es a qu&eacute; se destinan&mdash;, unas premisas que no siempre todos tuvieron claras en el pasado y que hoy son compartidas. &ldquo;Esto no va de <em>hippies</em>: todos sabemos que para lograr nuestros objetivos el requisito previo es tener empresas viables y bien gestionadas, aunque con criterios coherentes con lo que queremos conseguir&rdquo;, subraya Palos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No nos asusta ninguna palabra: econom&iacute;a, empresa, mercado, gesti&oacute;n&hellip; Le a&ntilde;adimos el adjetivo social porque en el marco hegem&oacute;nico significan lo que significan, pero tenemos muy claro que hay que hacerlo bien y ser viables como empresas&rdquo;, remacha Carlos Rey, secretario t&eacute;cnico de REAS.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Educaci&oacute;n financiera</strong>
    </p><p class="article-text">
        Teis admite que los viejos clich&eacute;s todav&iacute;a no han desaparecido del todo y tampoco el voluntarismo, pero los progresos son r&aacute;pidos. Coop57 y Fiare Banca Etica &mdash;el referente de banca &eacute;tica de base cooperativa&mdash; est&aacute;n ayudando mucho a avanzar en esta direcci&oacute;n porque no relajan la exigencia a la hora de conceder cr&eacute;ditos y, en paralelo, aportan educaci&oacute;n financiera al sector. Otra cosa es que incorporan mecanismos que la banca tradicional no ofrece, como los avales mancomunados personales &mdash;en los que la garant&iacute;a <em>se trocea</em> entre toda la base social de la entidad que pide el cr&eacute;dito&mdash;, y valoran aspectos como la capacidad de crear redes y la motivaci&oacute;n, entre otros.&ldquo;Aqu&iacute; no hay buenismo porque prestamos dinero de socios y no podemos perderlo&rdquo;, insiste Teis, quien subraya que los proyectos s&oacute;lo podr&aacute;n abrirse camino si est&aacute;n bien gestionados y demuestran su utilidad sin tener que apelar s&oacute;lo a la ideolog&iacute;a o motivaci&oacute;n de los consumidores. Y pone el ejemplo de Som Energia, cooperativa proveedora de energ&iacute;a verde que en apenas un lustro ha superado los 30.000 socios: &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; tanta gente se hace socia de Som Energia? Porque es ecol&oacute;gica, funciona muy bien y no te sale m&aacute;s caro. Si &uacute;nicamente fuera m&aacute;s ecol&oacute;gica, no tendr&iacute;a viabilidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Som Energia es uno de los ejemplos emblem&aacute;ticos de este cambio de rasante de la econom&iacute;a solidaria, que de pronto ha entrado en &aacute;reas tan estrat&eacute;gicas como la energ&iacute;a, la banca y las telecomunicaciones, donde Eticom-Somos Conexi&oacute;n, por ejemplo, trata de replicar el modelo en la telefon&iacute;a. En apenas a&ntilde;o y medio suma 2.000 socios y 2.800 contratos, pese a que a&uacute;n ofrece s&oacute;lo servicio de m&oacute;vil y hasta la primavera de 2017 no tendr&aacute; ADSL y fijo. Y con la dificultad a&ntilde;adida de que, &ldquo;a diferencia de la energ&iacute;a, las infraestructuras son todas privadas y hay que entenderse con sus due&ntilde;os&rdquo;, recalca Merc&egrave; Botella, del equipo de gesti&oacute;n. Pero es optimista: &ldquo;Costar&aacute;, pero tenemos una gran oportunidad de alcanzar la soberan&iacute;a tecnol&oacute;gica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde el neoliberalismo se querr&iacute;a confinar la econom&iacute;a social y solidaria al campo de los cuidados o de la atenci&oacute;n a los m&aacute;s vulnerables y que no salga de ah&iacute;. Obviamente, hay entidades trabajando muy bien en estos &aacute;mbitos, pero la econom&iacute;a social y solidaria va mucho m&aacute;s all&aacute;, tiene ambici&oacute;n y ha irrumpido en los sectores clave de cualquier econom&iacute;a&rdquo;, explica Jordi Via, hist&oacute;rico del movimiento hoy al frente del Comisionado de Econom&iacute;a Cooperativa, Social y Solidaria y Consumo del Ayuntamiento de Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mercado social para todo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esta penetraci&oacute;n hacia casi todos los &aacute;mbitos de la econom&iacute;a es una de las novedades recientes que mejor reflejan &nbsp;el auge del sector. Hoy pr&aacute;cticamente es posible vivir dentro de la econom&iacute;a solidaria: tener una cuenta corriente y tarjeta de cr&eacute;dito, el seguro, el tel&eacute;fono m&oacute;vil, la luz, ir al cine, librer&iacute;as, editoriales, la cesta de la compra, el abogado, el contable&hellip; Piensa algo y casi seguro que ya existe disponible una oferta de la econom&iacute;a solidaria tambi&eacute;n competitiva en t&eacute;rminos convencionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las ferias anuales que se celebran en varias ciudades de Espa&ntilde;a &mdash;por la &uacute;ltima de Barcelona, en octubre, pasaron ya 21.000 personas, y por la de Madrid, en junio, m&aacute;s de 10.000&mdash; son la mejor visualizaci&oacute;n de este fen&oacute;meno: se encuentra de todo. Pero hay algo igual de relevante que simboliza tambi&eacute;n el cambio de chip: ya se puede vivir dentro de la econom&iacute;a solidaria, s&iacute;, pero su objetivo no es quedarse aislado en esta especie de oasis, como si se tratara de un remanso de paz en un mundo hostil, sino que est&aacute; clara la ambici&oacute;n de salir fuera precisamente para que el mundo deje de ser hostil. Ya hay un &ldquo;mercado social&rdquo;, pero la econom&iacute;a solidaria no quiere ser un gueto, sino que se ha lanzado a construir alianzas y sinergias mucho m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Esta actitud exige, necesariamente, enterrar cualquier tentaci&oacute;n que pudiera ser percibida como <em>talib&aacute;n</em> y reconocer los puntos en com&uacute;n con actores econ&oacute;micos muy diversos, incluso convencionales, con los que, sin embargo, puede compartir muchas cosas, especialmente en estos tiempos de globalizaci&oacute;n neoliberal sin reglas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un estudio reciente de Anna Fern&aacute;ndez e Ivan Mir&oacute;, la econom&iacute;a cooperativa, social y solidaria de Barcelona genera en torno al 8% de la ocupaci&oacute;n de la ciudad. La parte estrictamente de &ldquo;econom&iacute;a solidaria&rdquo; de este porcentaje es peque&ntilde;o, pero hay cada vez m&aacute;s alianzas que empujan hacia una misma direcci&oacute;n. Y la apuesta del Ayuntamiento de Barcelona, compartida por el sector, no es s&oacute;lo que la econom&iacute;a social y solidaria gane m&uacute;sculo, sino sumar actores &mdash;aut&oacute;nomos, pymes, empresas comprometidas con el entorno&mdash; hacia una econom&iacute;a &ldquo;m&aacute;s plural, justa, sostenible, equitativa y respetuosa con el medio ambiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El punto de encuentro de esta coalici&oacute;n en construcci&oacute;n, que aspira a involucrar tambi&eacute;n a empresas mercantiles, es el concepto de empresa ciudadana, habitual en la jerga de la econom&iacute;a social desde hace veinticinco a&ntilde;os, y que implica desdibujar la frontera que separa a las cooperativas de las mercantiles con sensibilidad social o al menos no convertirla en un muro. Como dice la <em>Carta de la empresa ciudadana</em>, de 1992, &ldquo;es ciudadana toda empresa que act&uacute;a con un esp&iacute;ritu de codesarrollo con su entorno y se reconoce responsable de su porvenir; que se declara solidaria con el destino de la comunidad donde vive&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que el &eacute;xito de la econom&iacute;a solidaria no puede medirse &uacute;nicamente por la cuenta de resultados o la facturaci&oacute;n, pero tampoco s&oacute;lo por el crecimiento del n&uacute;mero de cooperativas o de empresas que superan la auditor&iacute;a social. Ni siquiera por el m&uacute;sculo del sector aislado, por mucho que crezca y se expanda, sino m&aacute;s bien por su capacidad de contagiar al conjunto de la econom&iacute;a, a las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y a la sociedad: que el ansia por transformar el mundo lleve a redactar muchos planes de negocio que no lo f&iacute;en todo al fervor militante.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo forma parte del dossier dedicado a la econom&iacute;a solidaria publicado en el n&uacute;mero de enero de <em>Alternativas Econ&oacute;micas</em>.&nbsp;<a href="http://alternativaseconomicas.coop/tablon-de-anuncios/presentacion-del-dossier-sobre-economia-solidaria" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El dossier se presenta hoy</a> mi&eacute;rcoles, 25 enero, en Barcelona. Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pere Rusiñol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-solidaridad-crisis_132_3617016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jan 2017 20:38:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Economía solidaria: un plan de negocio para cambiar el mundo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Retrato de una España que no se rinde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/espana-documental-crisis_132_4676572.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3738ce7e-a819-4c5c-8b4f-90b3df81dc2a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Retrato de una España que no se rinde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un documental refleja el esfuerzo de quienes han hecho frente a la crisis y están cambiando el país desde abajo</p></div><p class="article-text">
        <em>Espa&ntilde;a contracorriente</em> es un documental austr&iacute;aco realizado tambi&eacute;n contracorriente: con enorme ilusi&oacute;n, econom&iacute;a de guerra y sin garant&iacute;as de exhibici&oacute;n comercial. Pero el equipo que est&aacute; detr&aacute;s del proyecto &mdash;La Manada y el realizador Markus Toth y Backbone Film&mdash; ha conseguido  captar en 42 minutos de documental el estado de &aacute;nimo de un pa&iacute;s que ni se traga los cuentos oficiales de que Espa&ntilde;a ya ha salido de la crisis &mdash;amplificados por los medios oficiales, da igual si p&uacute;blicos o privados&mdash;, ni se resigna a quedarse de brazos cruzados lamentando su mala suerte.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de un espacio radiof&oacute;nico simulado &mdash;en Radio Contracorriente, con m&uacute;ltiples llamadas telef&oacute;nicas de una audiencia imaginaria&mdash; y a trav&eacute;s de un viaje por varias ciudades &mdash;en Catalu&ntilde;a, Madrid, Comunidad Valenciana, Navarra&mdash;, Toth y la c&aacute;mara de Mario H&ouml;tschl explican de forma muy amena por qu&eacute; la mayor&iacute;a no ha salido de la crisis (ni espera hacerlo pronto) y c&oacute;mo se est&aacute;n organizando para afrontar la situaci&oacute;n con nuevas herramientas que deber&iacute;an ayudarles no s&oacute;lo a ganarse la vida, sino tambi&eacute;n a vivir mejor. Estas herramientas son en ocasiones pol&iacute;ticas &mdash;a trav&eacute;s de las mareas ciudadanas&mdash;, pero muy a menudo se trata de experiencias de la econom&iacute;a social que est&aacute;n mostrando en su d&iacute;a a d&iacute;a que es posible hacer las cosas de otra forma y a ras de suelo. 
    </p><p class="article-text">
        Frente a la c&aacute;mara colocada por Toth y H&ouml;tschl desfilan paisajes de belleza po&eacute;tica y manifestantes cargados de energ&iacute;a, pero tambi&eacute;n una sucesi&oacute;n de personas, tranquilas y luchadoras, que han levantado proyectos cooperativos y de impacto social: comedores sociales, vivienda social, finanzas &eacute;ticas, mercado social, medios de comunicaci&oacute;n... 
    </p><p class="article-text">
        Alternativas Econ&oacute;micas es una de las experiencias rese&ntilde;adas entre los ejemplos de esta Espa&ntilde;a contracorriente que no se resigna y que no s&oacute;lo quiere salir de la crisis, sino hacerlo con bases distintas.  El documental incluye im&aacute;genes grabadas en la redacci&oacute;n y entrevistas a Ariadna Trillas y Mariana Vilnitzky, socias y redactoras de la cooperativa. 
    </p><p class="article-text">
        Los medios de comunicaci&oacute;n son un sector especialmente golpeado por la crisis, no s&oacute;lo por los miles de puestos de trabajo que se han evaporado, sino tambi&eacute;n por el cambio en la propiedad de la mayor&iacute;a de medios tradicionales, que ahora tienen a la gran banca como accionista de referencia.  El documental dedica tambi&eacute;n un &eacute;nfasis especial a detallar las alternativas en finanzas &eacute;ticas alrededor de la experiencia de Coop57 y el enorme cambio que suponen con respecto a la banca tradicional.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha sido en esta crisis s&iacute;mbolo a la vez del hundimiento &mdash;cuanto mayor es la burbuja, mayor suele ser luego la ca&iacute;da&mdash; y de la supuesta recuperaci&oacute;n, aireada a los cuatro vientos por los portavoces de las recetas de la austeridad, que se han apresurado a magnificar algunas cifras macroecon&oacute;micas sin preocuparles demasiado su traducci&oacute;n en la vida cotidiana de los ciudadanos. Por eso es especialmente interesante que periodistas extranjeros viajen sobre el terreno para ver con sus propios ojos la realidad, tan distinta a los comunicados de prensa e informes oficiales. Toth y su equipo lo han hecho y el resultado es un canto a la esperanza; no por la frialdad de la macroeconom&iacute;a, con cifras en disputa, sino por la voluntad que muestra tanta gente por salir adelante con unas bases alejadas de la din&aacute;mica especulativa que llev&oacute; al <em>crash</em>. Eso s&iacute;: ir contracorriente no es nada f&aacute;cil, como bien saben los impulsores de este documental, que libran ahora su propia batalla para lograr que se exhiba. De momento, puede comprarse y alquilarse en <a href="http://espanacontracorriente.vhx.tv/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">espanacontracorriente.vhx.tv</a> y <a href="http://www.lamanada.at/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lamanada.at</a>
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero de verano de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[J. Veremall]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/espana-documental-crisis_132_4676572.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Aug 2016 17:52:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Retrato de una España que no se rinde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis,Paro,Desempleo,Trabajo,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[‘Calendario cívico por el cambio’ empieza en Villacañas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/calendario-civico-cambio-empieza-villacanas_1_4625211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/548500e5-d052-441f-9cfe-10da87b423c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="‘Calendario cívico por el cambio’ empieza en Villacañas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El proyecto de la ONG Dignidad y Desarrollo por el Sur se trasladará por todas las provincias de Castilla-La Mancha.</p></div><p class="article-text">
        El programa, definido como de sensibilizaci&oacute;n y educaci&oacute;n para el desarrollo, &ldquo;Calendario C&iacute;vico por el Cambio&rdquo;, de la organizaci&oacute;n Dignidad y Desarrollo para el Sur (DiDesur) ha arrancado ya en Castilla-La Mancha, m&aacute;s concretamente en Villaca&ntilde;as en Toledo. Apoyado por el Ayuntamiento, con el montaje de la exposici&oacute;n &ldquo;Alternativas para el cambio&rdquo;, la primera actividad se compone de diecis&eacute;is fotograf&iacute;as, resultado del concurso regional hom&oacute;nimo. El programa contar&aacute; tambi&eacute;n con financiaci&oacute;n de la Junta de Comunidades. 
    </p><p class="article-text">
        Araceli Mart&iacute;nez, coordinadora del proyecto, se&ntilde;ala que el principal objetivo de la iniciativa es intentar visibilizar propuestas y modelos alternativos al actual. Para esto las im&aacute;genes elegidas plasman cambios que ya pueden verse en nuestro alrededor, entre los que se cuentan los grupos de consumo de productos ecol&oacute;gicos, el comercio justo, la participaci&oacute;n ciudadana, o la b&uacute;squeda de la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de la ONG DiDeSur seguir&aacute; su camino en tres l&iacute;neas de actuaci&oacute;n: en primer lugar a trav&eacute;s del juego &lsquo;La urgencia del cambio&rsquo;, de car&aacute;cter interactivo y que se llevar&aacute; a cabo en todas las provincias de la regi&oacute;n, para impulsar valores alternativos a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n, la cooperaci&oacute;n y el juego, en chicos y chicas de 4&ordm; de la ESO y 1&ordm; de Bachillerato. El teatro es tambi&eacute;n otra de las l&iacute;neas del programa, como es la representaci&oacute;n de Cuentacuentos &lsquo;Monina y el bosque desencantado&rsquo;, que se celebra el 17 de octubre, D&iacute;a Internacional para la Erradicaci&oacute;n de la Pobreza, en el Teatro Municipal Miguel de Cervantes. Adem&aacute;s, los j&oacute;venes de Villaca&ntilde;as podr&aacute;n participar en el concurso de maquetas de rap para dar m&aacute;s posibilidades a los j&oacute;venes de participar seg&uacute;n sus aficiones e inquietudes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/calendario-civico-cambio-empieza-villacanas_1_4625211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Sep 2014 12:45:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[‘Calendario cívico por el cambio’ empieza en Villacañas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los turistas llenan los ‘hostels’ bilbaínos en Semana Santa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/turistas-hostels-bilbainos-semana-santa_1_4929941.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/929bf612-028c-4a47-a023-de2314d9f6bf_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Fachada de Ganbara Hostel ubicado en la calle Prim del Casco Viejo de Bilbao."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras los hoteles intentan salvar la Semana Santa con precios un 25% más bajos que San Sebastián, numerosos albergues bilbaínos cuelgan el cartel de ‘completo’ gracias a una económica oferta de hospedaje que ha ganado adeptos en los últimos tiempos.</p></div><p class="article-text">
        Ni son veintea&ntilde;eros, ni todos llevan mochila; van con plano y maleta de mano. Les queda poco para alcanzar la primera curva de la calle Prim del Casco Viejo donde se ubica Ganbara Hostel, el albergue en el que este grupo de madrile&ntilde;os que ronda los treinta y pico se hospedar&aacute; mientras visita el &aacute;rea del Gran Bilbao durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as festivos. &ldquo;Viajamos bastante y siempre nos quedamos en hostels. As&iacute;, lo que ahorramos en alojamiento, lo gastamos de &lsquo;turisteo&rsquo;&rdquo;, cuenta Nacho, asiduo a pernoctar en cada uno de sus viajes en albergues nacionales y europeos. Y es que a pesar de que varios hoteles del &lsquo;Botxo&rsquo; se han apuntado a la moda &lsquo;low cost&rsquo; con tarifas entre un 25 y 30% m&aacute;s bajas que las de San Sebasti&aacute;n, no est&aacute; previsto que llenen sus habitaciones a excepci&oacute;n del fin de semana.
    </p><p class="article-text">
        Mejor suerte corren los albergues de la capital vizca&iacute;na gracias a una oferta econ&oacute;mica que ha ganado adeptos en los &uacute;ltimos tiempos. En Ganbara, ubicado en pleno Casco Viejo, no queda una cama libre hasta el pr&oacute;ximo lunes. &ldquo;Tenemos la mejor localizaci&oacute;n, al lado del metro y adem&aacute;s justo pasa el Camino de Santiago por aqu&iacute; cerca&rdquo;, cuenta Oihane sobre este c&eacute;ntrico hostal en el que uno puede pernoctar desde 17 euros y medio a 21 con desayuno incluido. Ganbara cumple su tercer aniversario en julio y desde que abri&oacute; sus puertas no le ha ido nada mal. &ldquo;En Semana Santa siempre se llena bastante, pero en verano es impresionante estamos a tope&rdquo;, aseguran desde la recepci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lejos de lo que se pueda pensar, el perfil de cliente es muy variado. No todos son j&oacute;venes mochileros, tambi&eacute;n se han alojado hasta familias. &ldquo;Estos d&iacute;as tenemos mucha gente extranjera como argentinos y mexicanos. Entre los europeos, los que m&aacute;s nos visitan son brit&aacute;nicos y alemanes&rdquo;, afirman. &ldquo;La mayor&iacute;a no viene simplemente porque sea barato, a muchos les gusta este ambiente. Disfrutan conociendo gente de cualquier parte del mundo y compartiendo sus experiencias&rdquo;, cuenta Oihane sobre los inquilinos que se juntan en el sal&oacute;n ubicado al lado de la recepci&oacute;n, donde &ldquo;montan sus propias reuniones&rdquo;, como se puede apreciar desde la calle gracias a las amplias cristaleras de la fachada.
    </p><h3 class="article-text">Con mejor tiempo, mayor ocupaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        <strong>Con mejor tiempo, mayor ocupaci&oacute;n</strong>Por otro lado, los que quieran alejarse del bullicio del Casco Viejo cuentan con otras alternativas mucho m&aacute;s relajadas, al lado de importantes atractivos tur&iacute;sticos como el museo Guggenheim. Y es que para amanecer con vistas hacia su estructura tampoco hace falta alojarse en un gran hotel. Justo al otro lado de la r&iacute;a, en avenida de las Universidades, se ubica Botxo Gallery, que a principios de semana ya ten&iacute;a ocupadas 30 de las 36 camas disponibles que oferta. &ldquo;Estamos ya al 90% y con las buenas previsiones meteorol&oacute;gicas seguro que el fin de semana se llena&rdquo;, asegura Elisabeth Bilbao sobre la ocupaci&oacute;n estos d&iacute;as en el hostal, que tambi&eacute;n cuelga el cartel de completo todos los a&ntilde;os en julio por el festival de m&uacute;sica BBK Life y en Aste Nagusia.
    </p><p class="article-text">
        A tres minutos andando de la estaci&oacute;n de Termibus y cerca de San Mam&eacute;s, en avenida Sabino Arana, tambi&eacute;n se encuentra Pil Pil Hostel, donde se muestran encantados de que al menos durante los primeros d&iacute;as de Semana Santa vaya a lucir el sol, porque &ldquo;eso quiere decir que la gente se animar&aacute; m&aacute;s&rdquo;, comentan en la recepci&oacute;n donde aseguran que la ocupaci&oacute;n llega casi al 100%. En julio, celebran su segundo cumplea&ntilde;os y se sienten &ldquo;muy satisfechos&rdquo; de la acogida que han tenido desde su apertura. &ldquo;A pesar de que la situaci&oacute;n del sector es complicada, nosotros estamos bastante bien, no nos podemos quejar&rdquo;, se&ntilde;ala Laura.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, en Deusto se ubica Bilbao Akelarre Hostel, el m&aacute;s veterano de los albergues de la villa que abri&oacute; sus puertas en 2009. Estos d&iacute;as sus camas las llenan los visitantes europeos, siendo los franceses y alemanes el grupo m&aacute;s nutrido. &ldquo;En Semana Santa empieza la temporada alta para nosotros y en verano est&aacute; pr&aacute;cticamente lleno todos los d&iacute;as hasta septiembre&rdquo;, asegura Lara Fern&aacute;ndez. &ldquo;Fuimos los primeros en abrir en Bilbao y tras nosotros han abierto muchos m&aacute;s y eso se ha notado, pero a&uacute;n as&iacute;, funcionamos bastante bien&rdquo;, sostiene.
    </p><p class="article-text">
        La moda de alojarse incluso por grandes temporadas en albergues lleva ya m&aacute;s de una d&eacute;cada ampliamente extendida por Europa. Sin embargo, lleg&oacute; a Bilbao hace relativamente poco. El surgimiento de varios hostales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os muestra otra alternativa de turismo que convive a diario con el tradicional y que en estos tiempos llega a funcionar mejor. &ldquo;Los turistas siempre se han quejado de que dormir y comer en Euskadi es caro; ahora ya se ve que no&rdquo;, apunta Fern&aacute;ndez. No obstante, comparten con las cadenas hoteleras el mismo problema del turismo estacional. &ldquo;La gente no suele quedarse m&aacute;s de tres noches seguidas, ese sigue siendo el punto d&eacute;bil que debemos pulir&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Murillo Rubio]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/euskadi/turistas-hostels-bilbainos-semana-santa_1_4929941.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Apr 2014 17:05:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los turistas llenan los ‘hostels’ bilbaínos en Semana Santa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Bilbao,Semana Santa,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El futuro del periodismo, a debate entre dos generaciones]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/redaccion/la-central-debate-futuro-periodismo-gabilondo-sol-gallego-diaz-rusinol-escolar_132_5054251.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/10b5953a-bd53-4d21-b3d9-ef0b5994be52_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El futuro del periodismo, a debate entre dos generaciones"></p><p class="article-text">
        El acto ser&aacute; el <strong>mi&eacute;rcoles 29, a las 19.30, en la librer&iacute;a La Central</strong><a href="http://www.lacentral.com/web/librerias/Callao/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Central</a> de Madrid, en la <a href="https://maps.google.es/maps?q=Calle+Postigo+de+San+Mart%C3%ADn+8&amp;ie=UTF8&amp;oe=utf-8&amp;client=firefox-a&amp;hnear=Calle+Postigo+de+San+Mart%C3%ADn,+8,+28013+Madrid,+Community+of+Madrid,+Comunidad+de+Madrid&amp;gl=es&amp;t=m&amp;z=16" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">calle Postigo de San Mart&iacute;n, 8</a>
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li></li>
                                    <li>Patricia Fern&aacute;ndez de Lis, directora de <a href="http://esmateria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Materia</a>, moderar&aacute; el debate en el que participar&aacute;n <a href="http://blogs.cadenaser.com/la-voz-de-inaki/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> I&ntilde;aki Gabilondo</a> (<a href="http://www.cadenaser.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cadena Ser</a>), <a href="http://elpais.com/autor/soledad_gallego_diaz/a/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> Soledad Gallego-D&iacute;az</a> (<a href="http://elpais.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">El Pa&iacute;s</a>), <a href="http://www.eldiario.es/autores/ignacio_escolar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> Ignacio Escolar</a> (<a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">eldiario.es</a>) y <a href="https://twitter.com/pererusi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"> Pere Rusi&ntilde;ol</a> (<a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Alternativas Econ&oacute;micas</a>)</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La crisis econ&oacute;mica y la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica han puesto patas arriba  las bases sobre las que ha funcionado el periodismo en las &uacute;ltimas  d&eacute;cadas. Pero simult&aacute;neamente han surgido nuevos medios que aspiran a  seguir haciendo el periodismo de siempre con nuevas f&oacute;rmulas bajo el  control de los propios periodistas. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Tiene futuro el periodismo? &iquest;Qu&eacute; ha  cambiado? &iquest;Qu&eacute; debe hacer el periodismo para ser todav&iacute;a &uacute;til al  ciudadano?
    </p><p class="article-text">
        El <strong>mi&eacute;rcoles 29, a las 19.30, en la librer&iacute;a La Central</strong><a href="http://www.lacentral.com/web/librerias/Callao/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Central</a> de Madrid, intentar&aacute;n dar respuesta a &eacute;stas y otras preguntas en un debate con dos generaciones de periodistas: <a href="http://blogs.cadenaser.com/la-voz-de-inaki/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">I&ntilde;aki Gabilondo</a> <a href="http://www.cadenaser.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(cadena Ser)</a>, <a href="http://elpais.com/autor/soledad_gallego_diaz/a/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Soledad Gallego-D&iacute;az</a> <a href="http://elpais.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(El Pa&iacute;s)</a>, <a href="http://www.eldiario.es/autores/ignacio_escolar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Ignacio Escolar</a> <a href="http://eldiario.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(eldiario.es)</a> y <a href="https://twitter.com/pererusi" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Pere Rusi&ntilde;ol</a> <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Alternativas Econ&oacute;micas)</a> participar&aacute;n en un debate moderado por Patricia Fern&aacute;ndez de Lis <a href="http://esmateria.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(Materia)</a>.
    </p><p class="article-text">
        El aforo de la sala, en la 2&ordf; planta, est&aacute; limitado a 60 personas, aproximadamente. 
    </p><p class="article-text">
        Para los que est&eacute;is fuera de Madrid, haremos una retransmisi&oacute;n  en v&iacute;deo para que   pod&aacute;is seguirlo y participar. En este blog  colgaremos el post con el  enlace al v&iacute;deo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/redaccion/la-central-debate-futuro-periodismo-gabilondo-sol-gallego-diaz-rusinol-escolar_132_5054251.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Jan 2014 12:46:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El futuro del periodismo, a debate entre dos generaciones]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Iñaki Gabilondo,Cadena Ser,El País,Ignacio Escolar,elDiario.es,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más allá de las cuotas: cuando ellas votan para que ellos manden]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/mujer-economia-feminista-alternativas-economicas-cooperativas_132_5636481.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a70c353-4194-4996-aa27-f456dead56b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más allá de las cuotas: cuando ellas votan para que ellos manden"></p><p class="article-text">
        Los hombres han estado por lo general al mando de empresas y gobiernos porque han sido hist&oacute;ricamente los que cobraban por trabajar y las mujeres han accedido m&aacute;s tarde al mercado de trabajo. Pero, &iquest;qu&eacute; pasa cuando son las mismas mujeres quienes deciden qui&eacute;n ser&aacute; su jefe o jefa? &iquest;Eligen a un hombre o a una mujer?
    </p><p class="article-text">
        El ejemplo est&aacute; en las cooperativas de trabajo, donde son las personas las responsables de nombrar al equipo directivo. El movimiento cooperativo tiene pocas mujeres en sus consejos rectores, y no pocas en sus bases. Es f&aacute;cil encontrarse cooperativas con el 90% de mujeres socias, pero hombres en la direcci&oacute;n. Aunque es verdad que, en proporci&oacute;n, en este modelo de empresa hay mayor n&uacute;mero de mujeres en puestos directivos que en las mercantiles, lo cierto es que se repiten bastante las estructuras patriarcales del entorno.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute;? Las socias de una escuela cooperativa con unas sesenta mujeres trabajadoras y solo dos socios (director y presidente) responden: &ldquo;Porque ellos saben m&aacute;s de n&uacute;meros&rdquo;; &ldquo;Porque son mejores para negociar&rdquo;; &ldquo;Porque tienen que hablar con otros hombres que son clientes, y entre ellos se entienden&rdquo;; &ldquo;Porque tienen m&aacute;s experiencia&rdquo;. Tal cual.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer miembro de otra cooperativa industrial, que ocup&oacute; un puesto directivo que ya ha abandonado, cuenta en voz bajita: &ldquo;Es una lucha constante con el mundo y con una misma. En parte, la organizaci&oacute;n de todo el trabajo est&aacute; pensada para hombres que no pasan tiempo en casa. Yo me pregunto: &iquest;por qu&eacute; tengo que andar yendo a reuniones de noche? &iquest;Por qu&eacute; tengo que ir a almuerzos de negocios cuando podr&iacute;an organizar lo mismo con un caf&eacute; en la ma&ntilde;ana? Otra cosa que me he dado cuenta en los consejos rectores es que ellos tienen otra forma de hablar, otra forma de convencer. Ellos no siempre saben m&aacute;s que nosotras pero hablan con una seguridad aplastante. En las reuniones una tiene que imponerse para ser tomada en cuenta sin caer en el rid&iacute;culo. Es un esfuerzo extra, que puede cansarte&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Teresa Torns, docente de Sociolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona que ha estudiado el tema de la mujer en el mundo laboral, opina que lo que est&aacute; mal es el sistema en su conjunto: la estructura social est&aacute; pensada para el trabajo remunerado. No se toma en cuenta el tiempo dedicado al trabajo de cuidados y a la compa&ntilde;&iacute;a de ni&ntilde;os y mayores fuera de la empresa. Tampoco se toma en cuenta el tiempo libre. El sistema laboral est&aacute; montado a imagen y semejanza de hombres que trabajan a destajo por dinero y mujeres que trabajan en casa &ndash;y ahora tambi&eacute;n afuera-.
    </p><p class="article-text">
        En el art&iacute;culo '<a href="http://alternativaseconomicas.coop/articulo/dossier/maternidad-y-empleo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Maternidad y Empleo</a>' se observa que cuando m&aacute;s hijos tienen las parejas, m&aacute;s tiempo dedican ellos a trabajar fuera de casa y m&aacute;s dedican ellas a cuidar de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Torns acaba de publicar junto a Cristina Carrasco y Cristina Border&iacute;as una recopilaci&oacute;n de art&iacute;culos, de aquellos que salen poco de las aulas universitarias pero que deber&iacute;an salir: &ldquo;El trabajo de cuidados. Historia, teor&iacute;a y pol&iacute;ticas&rdquo; (Edita Furhem Ecosocial y Catarata). Se preguntan cosas como: &iquest;Qui&eacute;n se invent&oacute; el t&eacute;rmino &ldquo;trabajo&rdquo; y cu&aacute;les son sus consecuencias sociales?
    </p><p class="article-text">
        Supongo que todo est&aacute; relacionado y, si lo pensamos, al final huele a obvio. Si a la mujer se le pide que no solo se ocupe de los hijos, los padres y a los enfermos (cosa que algunas delegan generalmente en otra mujer) sino que adem&aacute;s les mime y de cari&ntilde;o; que limpie (o le diga cada d&iacute;a a otra mujer lo que debe limpiar); que trabaje y traiga dinero a casa; que sea perfecta y no tenga  ni canas ni estr&iacute;as despu&eacute;s de altibajos hormonales, un parto y nueve meses de embarazo; es bastante l&oacute;gico que -aunque est&eacute; en una cooperativa rodeada de otras mujeres- intente escabullir una responsabilidad m&aacute;s, un puesto directivo que, por lo dem&aacute;s, si se suma al resto de cargas, en un d&iacute;a de 24 horas es imposible de cumplir.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si para igualar remuner&aacute;ramos las horas de trabajo en casa? Hay mucho debate sobre el tema. Mar&iacute;a &Aacute;ngeles Dur&aacute;n, del Consejo de Investigaciones Cient&iacute;ficas calcula que en Espa&ntilde;a ese trabajo, si se pagara, equivaldr&iacute;a a la mitad del PIB&hellip; Si se pagara bien: &iquest;Habr&iacute;a m&aacute;s hombres interesados en lavar platos, toallas, calzones y biberones; y m&aacute;s mujeres con tiempo para aprender, ganar experiencia y confianza, y pensar en ocupar puestos directivos? No cambiar&iacute;a, de todas maneras, lo que dice Torns&hellip; nada m&aacute;s ni nada menos que el sistema capitalista.
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo pertenece a la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Vilnitzky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/mujer-economia-feminista-alternativas-economicas-cooperativas_132_5636481.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Apr 2013 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más allá de las cuotas: cuando ellas votan para que ellos manden]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,alternativas económicas,Cooperativas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sale la revista Alternativas Económicas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/sale-revista-alternativas-economicas_1_5597534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A la venta desde este viernes, busca explicar la economía de forma didáctiva, con rigor y total independencia</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
         Este viernes 1 de marzo llega al quiosco &ldquo;Alternativas Econ&oacute;micas&rdquo;, la nueva revista mensual dirigida por Andreu Miss&eacute;, exsubdirector de El Pa&iacute;s, cuyo prop&oacute;sito de la revista es explicar la econom&iacute;a de forma did&aacute;ctica, con  rigor y total independencia, inspirados en el exitoso modelo que en  Francia desarrolla desde 1980 Alternatives Economiques, socio del  proyecto en Espa&ntilde;a, de la que tambi&eacute;n recogeremos art&iacute;culos. 
    </p><p class="article-text">
        La  redacci&oacute;n se completa con Ariadna Trillas, ex directora adjunta del  diario Ara; Pere Rusi&ntilde;ol, ex adjunto a la direcci&oacute;n de P&uacute;blico;y Mariana  Vilnitzky, periodista con larga trayectoria en la econom&iacute;a social.
    </p><p class="article-text">
        La portada del primer n&uacute;mero est&aacute; dedicada a la gran trampa de las  participaciones preferentes, que han atrapado a 700.000 ahorradores, e  incluye un dossier sobre las pensiones y una entrevista a Txema  Gisasola, presidente de Mondrag&oacute;n, cooperativa con 83.000 trabajadores  presente en 97 pa&iacute;ses. Entre otros, escriben en el primer n&uacute;mero los  periodistas Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a, Antonio Franco, Thierry Pech, Philippe  Fr&eacute;meaux, Santiago Carcar, Enric Gonz&aacute;lez, Patricia Fern&aacute;ndez de Lis y  Octavi Mart&iacute;, as&iacute; como los economistas y expertos Alejandro Inurrieta,  Jorge Fabra, Mario Rapoport, Ignacio Zubiri, Miren Etxezarreta y Jos&eacute;  Mar&iacute;a Zufiaur.
    </p><p class="article-text">
        La revista est&aacute; editada por Alternativas Econ&oacute;micas SCCL, una  cooperativa de 41 socios, que nace con un capital comprometido de  196.000 euros, de los cuales se han desembolsado 74.500. La empresa  cuenta con seis socios-trabajadores y 35 socios-colaboradores, figura  similar a la de los inversores en una empresa mercantil.
    </p><p class="article-text">
        El colectivo de socios-colaboradores agrupa a profesionales de  &aacute;mbitos muy distintos &ndash;el periodismo, la universidad, la empresa, la  pol&iacute;tica, la econom&iacute;a social--, todos a t&iacute;tulo personal y con el &uacute;nico  nexo com&uacute;n de su compromiso en la defensa del periodismo independiente.  Entre los periodistas que han ocupado puestos directivos en grandes  medios que se han sumado al proyecto como socios-colaboradores se  encuentran ex directores de El Pa&iacute;s, El Peri&oacute;dico de Catalunya y P&uacute;blico  &ndash;Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a, Antonio Franco e Ignacio Escolar,  respectivamente--, el exdirector de TVE Catalunya Enric Lloveras; los  columnistas de El Pa&iacute;s Sol Gallego-D&iacute;az y Xavier Vidal-Folch, adem&aacute;s de  Sebasti&aacute;n Serrano, exdirectivo de los tres peri&oacute;dicos citados. La  econom&iacute;a social tambi&eacute;n est&aacute; representada a trav&eacute;s de la Confederaci&oacute;n  Espa&ntilde;ola de Cooperativas de Trabajo Asociado (Coceta) y del promotor de  la Fundaci&oacute; Seira, Miquel Mir&oacute;, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        El primer n&uacute;mero de la publicaci&oacute;n tiene una tirada de 10.000 ejemplares y tambi&eacute;n es accesible para suscriptores en la web  www.alternativaseconomicas.coop. El precio de cada ejemplar es de 3,80 euros y la suscripci&oacute;n anual, de 44 euros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[eldiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/sale-revista-alternativas-economicas_1_5597534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Feb 2013 19:34:16 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sale la revista Alternativas Económicas]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gobernar como el Partido de Izquierda Erótica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/gobernar-partido-izquierda-erotica_132_5565246.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/16e6d36c-0df2-44f8-8d51-7ed54910548b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gobernar como el Partido de Izquierda Erótica"></p><p class="article-text">
        Hace poco le&iacute; un precioso libro llamado &ldquo;El Pa&iacute;s de las mujeres&rdquo;, de la nicarag&uuml;ense Gioconda Belli. La autora imagina el estallido de un volc&aacute;n cuyas cenizas terminan con la testosterona y sumergen a los hombres en una tremenda depresi&oacute;n, que les hace dif&iacute;cil ocupar cargos pol&iacute;ticos. Esta cat&aacute;strofe de la naturaleza lleva milagrosamente al poder a unas mujeres agrupadas en el marginal &ldquo;Partido de Izquierda Er&oacute;tica&rdquo; (PIE).
    </p><p class="article-text">
        Muy ridiculizadas inicialmente, las mujeres de Belli explican que entienden el erotismo como algo ligado al querer y al mirar a los otros cuerpos con amor, respeto, atracci&oacute;n y delicadeza. Y extienden a la pol&iacute;tica de su pa&iacute;s algo muy sencillo, que aprendieron en su m&aacute;s tierna infancia: el cuidado de los dem&aacute;s; de la casa (del pa&iacute;s), de las personas que tienen al lado (la ciudadan&iacute;a), de los ni&ntilde;os y su crecimiento (educaci&oacute;n); de su integridad (sanidad) y tambi&eacute;n de su vejez (pensiones). 
    </p><p class="article-text">
        Poco a poco, el PIE se va ganando el apoyo de las masas. Las cosas mejoran para hombres y mujeres en la peque&ntilde;a naci&oacute;n anta&ntilde;o machista. Su pol&iacute;tica de limpieza hace m&aacute;s transitables las calles, se cuidan las plantas y se respeta el medioambiente. Baja el gasto en salud porque se previenen las enfermedades. Los horarios de trabajo se reducen y aumentan los ratos de ocio. La gente gasta m&aacute;s, se cuida el empleo, hay guarder&iacute;as p&uacute;blicas para quien quiera; m&aacute;s mujeres salen a trabajar y m&aacute;s hombres pierden el miedo a las babas y los pa&ntilde;ales. Ellas aprenden a confiar en s&iacute; mismas, y ocupan puestos decisivos sin que ello afecte el tiempo que pueden dedicar a los hijos, en responsabilidades y querencias compartidas en igualdad de condiciones con los hombres en casa. La gente comprende que pagar impuestos tiene su sentido, porque la casa est&aacute; bien cuidada y vale la pena, y se sanean las deudas.
    </p><p class="article-text">
        EL PIE podr&iacute;a haber sido un invento m&aacute;s en el imaginativo y fabuloso mundo de Gioconda Belli. Pero proviene de una historia real; de un grupo de mujeres revolucionarias que un d&iacute;a, durante la Revoluci&oacute;n Sandinista, se atrevieron a so&ntilde;ar con un planeta amable, escrito en cursiva y con otro orden. Crearon un foro y se pusieron manos a la obra para idear un programa pol&iacute;tico y econ&oacute;mico que tuviera como eje el cuidado de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, nunca hubo ning&uacute;n tipo de cat&aacute;strofe natural que pudiera poner a estas mujeres al frente. Y evidentemente la econom&iacute;a no es tan sencilla. Pero s&iacute; existen mujeres economistas, poco nombradas y con poco acceso al poder, que entienden la econom&iacute;a como si un pa&iacute;s fuera su propia casa, y cada una de las personas que lo forman fueran sus propios hijos. Hay mucho debate en el mundo sobre el g&eacute;nero y la econom&iacute;a, y toda una corriente de economistas feministas. Justamente en junio pasado se celebr&oacute; en Barcelona la <a href="http://www.iaffe.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conferencia Anual de Economistas Feministas</a>.  
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que no todo es negro o blanco. Ni todas las mujeres en la pol&iacute;tica piensan en el cuidado de los otros (si no que lo diga Angela Merkel, o Margaret Thatcher), ni todos los hombres son incapaces de incluir en sus an&aacute;lisis una visi&oacute;n conciliadora del empleo, la casa y la familia.
    </p><p class="article-text">
        Intentaremos que todas estas ideas est&eacute;n incluidas y bien explicadas en Alternativas Econ&oacute;micas.
    </p><p class="article-text">
        Me hubiera gustado transcribir aqu&iacute; algunos de los p&aacute;rrafos del libro dedicados al programa completo del PIE&hellip; pero lamentablemente no puedo hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        No es que sea lo com&uacute;n, pero a veces hay que trabajar a deshoras y el s&aacute;bado pasado hubo varias reuniones de equipo en la oficina. Como no ten&iacute;a con qui&eacute;n dejar a mi hija porque el padre hac&iacute;a rato que tambi&eacute;n hab&iacute;a ido a trabajar, se vinieron conmigo la peque y sus juguetes (en un ambiente cooperativo donde las tareas hay que terminarlas pero la gente entiende las necesidades de los otros).
    </p><p class="article-text">
        El problema fue que al intentar subir los 25 kilos del cochecito -la nena, m&aacute;s sus juguetes, m&aacute;s los abrigos, m&aacute;s la comida&hellip;- el medio metro que separa el and&eacute;n del tren que me lleva al trabajo, &ldquo;El Pa&iacute;s de las mujeres&rdquo; fue a parar a las v&iacute;as y pisoteado por el veh&iacute;culo, que sigui&oacute; despistado su camino. No lo volv&iacute; a encontrar. Otro gallo cantar&iacute;a si las mujeres del PIE hubieran estado en el poder, o si tuvieran m&aacute;s nombre las economistas sin nombre&hellip;  O si los hombres que gobiernan hubieran estado educados igual, desde la infancia, pensando en el cuidado de los otros. Tal vez entonces todos los trenes tendr&iacute;an acceso f&aacute;cil con cochecito. Eso, claro, por empezar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>La foto es gentileza de COCETA.</em><a href="http://www.coceta.coop" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">COCETA.</a>
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo pertenece a <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Vilnitzky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/gobernar-partido-izquierda-erotica_132_5565246.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jan 2013 19:20:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gobernar como el Partido de Izquierda Erótica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Europa que queremos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/union-europea_132_5555171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76a633be-2a6f-496f-859d-4ae9bda358cf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Europa que queremos"></p><p class="article-text">
        Los que mandan en Europa (y en este caso no va por los mercados) acumulan ya cinco bienvenidas a un nuevo a&ntilde;o concienciando a los ciudadanos sobre la conveniencia de los sacrificios, suplic&aacute;ndoles paciencia mientras transitan por el purgatorio y augur&aacute;ndoles un desapalancado y mejor futuro colectivo. Pero los hechos se empe&ntilde;an en desmentir sus discursos y la crisis contin&uacute;a cavando m&aacute;s hondo. Consecuencia: la percepci&oacute;n social de los recortes trasciende el malestar y refleja perplejidad, cuando no desconfianza.
    </p><p class="article-text">
        Cada a&ntilde;o, desatendidos los ingresos y sin una seria estrategia europea de crecimiento, la pelota de la deuda espa&ntilde;ola sigue creciendo (pronto equivaldr&aacute; al 100% de la riqueza que generamos), retroaliment&aacute;ndose gracias a la suma de sus intereses, la de los pa&ntilde;os calientes para m&aacute;s y m&aacute;s parados (acerc&aacute;ndonos a los seis millones) o la del capote europeo a la banca. Todo el mundo entiende que todo el dinero que nos cuestan nuestras deudas es dinero que no podr&iacute;amos estar destinando al bienestar de los ciudadanos, de lo que se desprende las bondades de unas cuentas p&uacute;blicas saneadas. Pero si hemos tardado cinco a&ntilde;os en deshacer nudos gordianos como empezar a limpiar los bancos, es comprensible que se expanda la pregunta m&aacute;s &ldquo;sacrificios, &iquest;para qu&eacute;, exactamente?&rdquo; No s&oacute;lo por lo vivido en carne propia, sino por el camino que se&ntilde;alan los vecinos que cayeron antes en el pozo, como Grecia o Portugal, y por el lento y confuso tejer y destejer de las decisiones comunitarias, con el reto de la uni&oacute;n bancaria (nuestras entidades financieras est&aacute;n supervisadas por Francfort), previo paso a una uni&oacute;n fiscal (armonizaci&oacute;n o al menos aproximaci&oacute;n de impuestos) y, en el horizonte, la uni&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Esta reflexi&oacute;n viene a cuento despu&eacute;s de haber topado con una encuesta que llam&oacute; mi atenci&oacute;n: la fe en &ldquo;el trabajo duro&rdquo; ha disminuido ostensiblemente a ra&iacute;z de la crisis. Un 43% de la gente est&aacute; convencida de que arremangarse y trabajar no garantiza el &eacute;xito, seg&uacute;n concluyen los resultados para Espa&ntilde;a del <em>Global Economic Attitudes 2012</em>, estudio elaborado en 21 pa&iacute;ses por el instituto norteamericano Pew Research Center. Valga decir que los griegos que desvinculan el esfuerzo del resultado superan la mitad (51%).
    </p><p class="article-text">
        Otro dato llamativo arrojado por Pew: desde el inicio de la crisis y de los menguantes correctivos sociales, el apoyo a una econom&iacute;a de libre mercado ha descendido 20 puntos entre los espa&ntilde;oles.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, cuando se pregunta a los encuestados a qui&eacute;n le echa las culpas de su situaci&oacute;n econ&oacute;mica, quien sale peor parado no es tanto el Gobierno, sino los bancos. Es un punto de vista que no encuentra r&eacute;plica en otros pa&iacute;ses europeos sondeados con problemas (Grecia o Italia). Y en los que s&iacute; la encuentra (Alemania o el Reino Unido), las responsabilidades se atribuyen casi a la par entre instituciones financieras y gobernantes.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, la Uni&oacute;n Europea, tradicional garant&iacute;a de prosperidad y bienestar, se percibe, casi tres d&eacute;cadas despu&eacute;s de haber percibido m&aacute;s dinero de ella respecto del aportado a las arcas comunes, como un club del que no puede uno fiarse. No son los brit&aacute;nicos, campeones del euroescepticismo, ni los finlandeses, desafectos a cada iniciativa de solidaridad europea, quienes, preguntados por la UE, confiesan una mayor desconfianza. Son, por el contrario,  griegos y espa&ntilde;oles (Eurobar&oacute;metro de diciembre de 2012). Los ciudadanos identifican la uni&oacute;n, por encima de todo, como un espacio donde viajar, estudiar y trabajar (antes, como una vasta oportunidad de aprendizaje vital, cultural y profesional, ahora, con m&aacute;s de la mitad de los menores de 25 a&ntilde;os sin empleo, como destino forzoso donde buscarse la vida). Son pocos los que asocian la UE a la paz y a la democracia que nos ha recordado el Nobel. Los que menos ya, quienes la identifican con la protecci&oacute;n social. Sin embargo, a la hora de pensar en soluciones, el mismo Eurobar&oacute;metro deja clara la conciencia de que los gobiernos aislados no tienen en sus manos mejores salidas que una propuesta com&uacute;n. Es una conclusi&oacute;n esencial.
    </p><p class="article-text">
        A la hora de lanzar una nueva publicaci&oacute;n y de trazar una l&iacute;nea editorial, demonizar el club (hoy, de la austeridad) hasta el punto de apearse de &eacute;l puede anidar cerca. Pero tenemos claro que sin Europa no iremos a ninguna parte. La cuesti&oacute;n es si &eacute;sta es la Europa que queremos, la que da sentido y respuesta al esfuerzo de los ciudadanos. Se trata de reivindicarla y de luchar por ella. Por supuesto, trabajando duro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Trillas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/union-europea_132_5555171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Jan 2013 11:01:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Europa que queremos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas,UE - Unión Europea,Europa,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vale la pena apostar por una cooperativa de trabajo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/alternativas-economicas_132_5552349.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55c91bab-afa0-4410-bc95-1b6fbc291d66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vale la pena apostar por una cooperativa de trabajo"></p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a> es una cooperativa de trabajo. No hemos elegido el camino estipulado, ni el m&aacute;s sencillo ni el m&aacute;s corto, pero creemos que vale la pena.
    </p><p class="article-text">
        Optar por la f&oacute;rmula cooperativa nunca es lo m&aacute;s f&aacute;cil. Es como un casamiento colectivo que espera disfrutar de un largo per&iacute;odo de convivencia y que engendrar&aacute; en conjunto un producto o servicio determinado. Lograr que eso funcione implica hacer esfuerzos para llegar a consensos; para unir individualidades en un mundo acostumbrado cada vez m&aacute;s a la soledad. Hay que creer en el valor de las otras personas, en la aceptaci&oacute;n de las diferencias, en la democracia. Hay que apostar por la solidaridad, que empieza en la mism&iacute;sima cotidianidad del trabajo, y se extiende compartiendo los beneficios. Hay que defender el bien com&uacute;n y la primac&iacute;a de la colaboraci&oacute;n por sobre la competici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como si esto fuera poco, parece que el entorno est&eacute; en contra. En muchas comunidades aut&oacute;nomas en Espa&ntilde;a el solo tr&aacute;mite burocr&aacute;tico de empezar con una cooperativa tira para atr&aacute;s. Hay que remar contracorriente. En algunos lugares lo que podr&iacute;a tardar 24 horas puede llevar meses. No es com&uacute;n que el funcionario que se dedica a la creaci&oacute;n de empresas sepa, por ejemplo, que se puede cobrar todo el paro de una vez para crear una cooperativa. No saben del tema muchos abogados laboralistas, contables, gestores, economistas, jueces, pol&iacute;ticos, periodistas, educadores&hellip; Mucha gente desconoce las diferencias entre una cooperativa de trabajo y una agraria, o una de viviendas. Hay profesionales que llegan a confundir cooperativas con organizaciones no gubernamentales. El mundo va en otra direcci&oacute;n, y no es pr&aacute;ctico salirse del camino.
    </p><p class="article-text">
        Y sin embargo, vale la pena.
    </p><p class="article-text">
        En una cooperativa de trabajo, en primer lugar, es m&aacute;s dif&iacute;cil que alguien pueda llevarse dinero a costa del esfuerzo de los otros. La empresa es de quien la trabaja. La diferencia salarial, en el peor de los casos, puede llegar a ser de 8 a 1; y no de 400 a 1, como puede verse en algunas empresas tradicionales. La transparencia &ndash;otro valor fundamental del cooperativismo-, permite controlar mucho mejor los desvar&iacute;os de la codicia humana.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil que suceda lo que en un sinn&uacute;mero de empresas capitalistas, donde los directivos son vistos con recelo por una mayor&iacute;a de trabajadores que deben rendirle cuentas cada d&iacute;a. En una cooperativa la relaci&oacute;n es a la inversa. Un directivo, si quiere seguir en el puesto, debe ganarse el respeto, y el voto asambleario, de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, est&aacute; demostrado que las cooperativas resisten mejor a las crisis. En los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os han perdido 6 puntos menos de empleo que el resto de las empresas. Esto sucede porque la gente que las forma est&aacute; mucho m&aacute;s motivada. No tiene sentido marcar una ficha al entrar o al salir de la compa&ntilde;&iacute;a, porque todas las personas que la integran tienen las mismas ganas que sus pares de que la empresa vaya bien. Si alguien no se esfuerza como los dem&aacute;s, el resto le llamar&aacute; la atenci&oacute;n. Si el equipo trabaja demasiado, se inventar&aacute; modos de compatibilizar para no morir.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que puede haber malas pr&aacute;cticas. Las cooperativas no viven aisladas del universo y est&aacute;n formadas por seres humanos. Pero las que realmente funcionan son las que hacen honor a los valores fundacionales del cooperativismo.
    </p><p class="article-text">
        Eso es justamente lo que queremos hacer en la revista Alternativas Econ&oacute;micas, porque nos salimos del gui&oacute;n que hab&iacute;an escrito para nosotros, y porque creemos que vale la pena.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Puedes suscribirte a la revista Alternativas Econ&oacute;micas aqu&iacute;.</strong></em><a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> aqu&iacute;.</a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariana Vilnitzky]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/alternativas-economicas_132_5552349.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 Jan 2013 11:21:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vale la pena apostar por una cooperativa de trabajo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[alternativas económicas,Cooperativas,Economía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nuestros compromisos, nuestros propósitos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia_132_5532801.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        <strong>ANDREU MISSE / Director de Alternativas Econ&oacute;micas</strong><a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Alternativas Econ&oacute;micas</a>
    </p><p class="article-text">
        La revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a> aparece en medio de la crisis econ&oacute;mica y social m&aacute;s profunda que ha sufrido Espa&ntilde;a desde la llegada de la democracia. El aumento del desempleo a niveles insoportables, la expulsi&oacute;n de cientos de miles de familias de sus viviendas, el empobrecimiento de las clases medias, las estafas masivas a ahorradores desprotegidos por parte de muchos bancos y cajas, el recorte de las pensiones y otras prestaciones y el desmantelamiento de los derechos sociales hacen necesaria una informaci&oacute;n fiable, rigurosa, independiente y comprensible sobre este estado de cosas.
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                </figure><p class="article-text">
        Dedicaremos nuestros esfuerzos a investigar la realidad econ&oacute;mica y social y prestaremos especial atenci&oacute;n a desvelar las actividades que supongan un perjuicio para los ciudadanos y los intereses p&uacute;blicos. Porque reivindicamos sin complejos la defensa de lo p&uacute;blico, que ha dado resultados positivos tan evidentes en los campos de la sanidad, la ense&ntilde;anza y las pensiones. 
    </p><p class="article-text">
        Deseamos explicar la econom&iacute;a y sus repercusiones sociales de manera did&aacute;ctica y comprensible. La estructura econ&oacute;mica y financiera es cada d&iacute;a m&aacute;s compleja y sofisticada. Y esta realidad interesa a un creciente n&uacute;mero de personas, que a menudo se sienten desinformadas sobre entidades poderosas y escasamente controladas.
    </p><p class="article-text">
        Queremos que este esfuerzo divulgativo vaya de la mano del m&aacute;ximo rigor. Nos comprometemos a ofrecer una informaci&oacute;n veraz. La comprobaci&oacute;n de datos y hechos constituir&aacute; una disciplina obligada, que no siempre resulta tan f&aacute;cil ni obvio. Procuraremos ofrecer una informaci&oacute;n que haya pasado por el an&aacute;lisis, la reflexi&oacute;n y la ponderaci&oacute;n necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Ofreceremos una informaci&oacute;n lo m&aacute;s independiente posible de los poderes econ&oacute;micos y de los gobiernos. Nuestra financiaci&oacute;n proviene de nuestras propias aportaciones, de las de nuestros socios colaboradores, de los lectores y de la Asociaci&oacute;n de Amigos de la <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas</a>. Nuestra independencia se sustenta en una estructura de cooperativa, que no depende de capitales externos.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos como referente a la publicaci&oacute;n francesa <a href="http://www.alternatives-economiques.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternatives Economiques</a>, con la que tenemos un acuerdo de colaboraci&oacute;n e intercambio de textos. Una revista que ha demostrado a lo largo de 32 a&ntilde;os que es posible hacer informaci&oacute;n independiente, de calidad y rentable, sin los condicionantes de la publicidad. <a href="http://www.alternatives-economiques.fr/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternatives Economiques</a> registra unas ventas de m&aacute;s de 110.000 ejemplares, de los que m&aacute;s del 80% corresponde a suscriptores y tiene resultados positivos.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra l&iacute;nea editorial se basa en tres principios: la construcci&oacute;n de una Europa que asegure efectivamente la paz y la democracia; la defensa de un sistema fundado en s&oacute;lidos derechos sociales y la apuesta por un modelo econ&oacute;mico sostenible, respetuoso con el medio ambiente.
    </p><p class="article-text">
        Consideramos que profundizar en la idea europea es m&aacute;s urgente que nunca, ante el deficiente funcionamiento de sus instituciones, que est&aacute; causando una gran decepci&oacute;n entre los ciudadanos y pone en peligro el propio proyecto. Europa sigue siendo m&aacute;s necesaria que nunca para asegurar la paz, raz&oacute;n por la que naci&oacute;. Pero a esta causa se le une ahora una segunda raz&oacute;n: la necesidad de alcanzar una masa cr&iacute;tica m&iacute;nima para afrontar el desaf&iacute;o de las grandes potencias, especialmente Estados Unidos y China. Si el proyecto com&uacute;n no avanza y profundiza, Europa caer&aacute; en la irrelevancia y, con ello, se debilitar&aacute;n los valores que postula.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta la necesidad de abordar los fen&oacute;menos econ&oacute;micos desde una perspectiva global y aprovechando la circunstancia de compartir una lengua com&uacute;n con cientos de millones de personas, Am&eacute;rica Latina formar&aacute; parte del &aacute;mbito de nuestras informaciones y de su difusi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La segunda l&iacute;nea de acci&oacute;n de la revista se centra en la defensa de los derechos sociales, que corren el riesgo de terminar seriamente laminados bajo el pretexto de la crisis. Deseamos explicar la econom&iacute;a, sobre todo del modo en que afecta a las personas.
    </p><p class="article-text">
        Queremos igualmente explicar los desaf&iacute;os reales de las empresas, de cuya viabilidad dependen la estabilidad social y el empleo. Prestaremos una especial atenci&oacute;n a las instituciones de la econom&iacute;a social, las cooperativas y dem&aacute;s entidades sociales. La historia reciente ha demostrado que estas formas de organizaci&oacute;n empresarial ofrecen una distribuci&oacute;n m&aacute;s justa de los resultados y son m&aacute;s resistentes a las crisis. Consecuentes con esta idea, hemos adoptado la forma de cooperativa.
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar consideramos que s&oacute;lo unas firmes pol&iacute;ticas de respeto del medio ambiente pueden asegurar el equilibro del planeta y evitar la creciente proliferaci&oacute;n de cat&aacute;strofes naturales.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que no hay una respuesta &uacute;nica a los desaf&iacute;os, ni a la crisis. Por esta raz&oacute;n nos definimos como &ldquo;Alternativas&rdquo;, convencidos de que s&oacute;lo una pluralidad de visiones puede dar una visi&oacute;n completa de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Pensamos que lo importante es la calidad de la informaci&oacute;n y ello es indiferente del soporte empleado ya sea el papel impreso o la red. 
    </p><p class="article-text">
        Somos conscientes de que hemos puesto el list&oacute;n muy alto y de lo arriesgado del proyecto en plena crisis.
    </p><p class="article-text">
        Esperamos no defraudar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia_132_5532801.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 17 Dec 2012 13:00:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Nuestros compromisos, nuestros propósitos]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Economía,alternativas económicas]]></media:keywords>
    </item>
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