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    <title><![CDATA[elDiario.es - Niños]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ninos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Niños]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Qué deben desayunar los niños para ayudar a su concentración en el cole: "El azúcar no da energía, la quita"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/deben-desayunar-ninos-ayudar-concentracion-cole-azucar-no-da-energia-quita-xp_1_13603344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/78b019e9-9603-4f54-813b-c133db863195_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x671y502.jpg" width="1200" height="675" alt="Qué deben desayunar los niños para ayudar a su concentración en el cole: &quot;El azúcar no da energía, la quita&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pablo García Gómez, nutricionista, explica que sin duda el desayuno dulce es uno de los que prefieren muchos niños, “pero debemos hacerlo bien”</p><p class="subtitle">Por qué es mejor no preguntarle a los niños qué quieren comer: la explicación de una experta en nutrición pediátrica</p></div><p class="article-text">
        El desayuno es la primera comida del d&iacute;a despu&eacute;s de horas de sue&ntilde;o y, por tanto, de un tiempo de ayuno. El cuerpo necesita la energ&iacute;a que nos da esta comida para empezar las primeras actividades del d&iacute;a. Una comida sana y equilibrada nos da energ&iacute;a, equilibra nuestros niveles de az&uacute;car en sangre y activa nuestro metabolismo. Para funcionar de manera &oacute;ptima, el cerebro necesita agua, grasas, glucosa y vitaminas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como nuestros m&uacute;sculos necesitan combustible durante el ejercicio, el cerebro tambi&eacute;n necesita energ&iacute;a durante un esfuerzo mental prolongado. Es posible que en muchas casas los productos estrella de las ma&ntilde;anas para muchos ni&ntilde;os y adolescentes sean galletas, boller&iacute;a, cereales infantiles y cacaos solubles, &iquest;qu&eacute; dicen de esta <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-maite-espinosa-explica-si-mejor-desayunar-dulce-salado-hay-cuenta-factores-individuales-xp_1_12895244.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">opci&oacute;n dulce</a> los expertos?
    </p><h2 class="article-text">El formato dulce, a examen</h2><p class="article-text">
        Para <a href="https://pablogarcianutricion.com/?v=15e46c79400b" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pablo Garc&iacute;a G&oacute;mez</a>, nutricionista, sin duda es uno de los que prefieren muchos ni&ntilde;os, &ldquo;pero debemos hacerlo bien&rdquo;. &iquest;Qu&eacute; significa esto? Que debemos tener en cuenta ciertas consideraciones y romper con ideas err&oacute;neas que tenemos a&uacute;n sobre muchos de los alimentos que tomamos. Como aclara Garc&iacute;a, &ldquo;el az&uacute;car, al contrario de la creencia popular, no nos da energ&iacute;a, sino que nos la quita&rdquo;. Esto ocurre porque se produce lo que se conoce como hipoglucemia reactiva, es decir, &ldquo;el cuerpo debe producir mucha insulina para reducir el az&uacute;car que entra r&aacute;pidamente a la sangre como consecuencia del consumo de alimentos azucarados y zumos&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El problema es que &ldquo;esta respuesta a menudo es exagerada y tanta insulina producida acaba por bajar tambi&eacute;n bruscamente los niveles sangu&iacute;neos de glucosa, lo que puede producir bajadas de energ&iacute;a mental y f&iacute;sica, justo el efecto contrario al esperado&rdquo;, advierte Garc&iacute;a, seg&uacute;n el cual esto ocurre sobre todo en el desayuno, cuando la &ldquo;glucosa sangu&iacute;nea est&aacute; en estado basal debido al ayuno nocturno y la elevaci&oacute;n en sangre de esta es todav&iacute;a m&aacute;s brusca&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero esto no solo pasa con el az&uacute;car. Tambi&eacute;n &ldquo;puede ocurrir con otros alimentos ricos en hidratos de carbono refinados y bajos en fibra. Y el m&aacute;s t&iacute;pico es el pan blanco de las tostadas y los bocadillos. De modo que un desayuno salado cualquiera no tiene por qu&eacute; garantizar la salud&rdquo;, advierte Garc&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text">El mejor desayuno antes de ir a la escuela</h2><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; debe incluir un desayuno para ayudar al cerebro a mejorar la concentraci&oacute;n y la atenci&oacute;n sostenida? &ldquo;Debemos intentar aportar cantidades constantes de hidratos de carbono de calidad, acompa&ntilde;ados de prote&iacute;na, fibra y grasa saludable&rdquo;, afirma Garc&iacute;a. Si bien nos puede venir a la cabeza &ldquo;un huevo revuelto con aguacate, una tostadita de pan 100% integral y una fruta fresca y entera, esto no siempre es realista para los padres ni tampoco apetecible para los hijos&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, debemos ser un poco m&aacute;s ingeniosos y buscar alternativas factibles, realistas, que &ldquo;puedan seguirse toda la vida, por encima de una opci&oacute;n impecable que se vaya a abandonar en un d&iacute;a&rdquo;, admite el experto.
    </p><p class="article-text">
        La alternativa m&aacute;s f&aacute;cil y factible es optar por un desayuno &ldquo;dulce, r&aacute;pido y saludable, tomando el mismo formato que el desayuno t&iacute;pico, pero cambiando la calidad de los ingredientes&rdquo;, matiza Garc&iacute;a. As&iacute;, el experto ofrece dos opciones de desayunos.
    </p><p class="article-text">
        Una primera opci&oacute;n incluye leche de prote&iacute;nas sin lactosa con cacao puro 100% en polvo sin az&uacute;car ni edulcorantes; cereales de desayuno integrales sin az&uacute;car ni edulcorantes y, de manera adicional, avellanas o almendras tostadas sin sal y fruta fresca. &ldquo;La leche sin lactosa es m&aacute;s dulce y reduce la necesidad de a&ntilde;adir az&uacute;car o edulcorantes; el cacao en polvo puro aporta sabor; el l&aacute;cteo en su versi&oacute;n con prote&iacute;na a&ntilde;adida aporta las prote&iacute;nas que los cereales y la fruta apenas contienen; la fibra de los cereales y los frutos secos ayudan a evitar el pico de insulina y glucosa en sangre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Otra propuesta de desayuno saludable para tomar antes de ir a la escuela que sugiere Garc&iacute;a es repetir la misma f&oacute;rmula, pero &ldquo;cambiando la leche por un yogur natural de prote&iacute;nas y a&ntilde;adi&eacute;ndole los cereales y la fruta troceada. Es una buena elecci&oacute;n para paladares exigentes porque al unir todos los elementos al mismo tiempo, el dulzor natural de la fruta puede ayudar a que no se note tanto la ausencia de az&uacute;car y el edulcorante&rdquo;, explica Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, un desayuno de calidad nutritiva deber&iacute;a incluir un l&aacute;cteo, cereales integrales y una fruta, mejor si es natural y entera. Consumir este tipo alimentos antes de ir a la escuela le da tiempo al cuerpo a digerirla y mantener la energ&iacute;a durante buena parte de la ma&ntilde;ana. El cerebro funciona casi exclusivamente con glucosa, que proviene de los carbohidratos que consumimos. Al elegir cereales integrales en lugar de refinados, la glucosa entre en el torrente sangu&iacute;neo de forma gradual, en lugar de hacerlo de golpe.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">&iquest;Y si no tienen hambre?</h2><p class="article-text">
        Entre un <a href="https://www.aeped.es/enfamilia/salud-en-familia/desayuno-antes-ir-al-colegio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">6-8% de los ni&ntilde;os y adolescentes espa&ntilde;oles no desayunan</a> de forma habitual y muchos m&aacute;s, en especial los adolescentes, lo hacen poco o mal, seg&uacute;n la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a. &iquest;Qu&eacute; pasa cuando no tienen hambre para desayunar? Para Garc&iacute;a, &ldquo;si obligamos a comer a los ni&ntilde;os podr&iacute;amos instaurar en ellos el h&aacute;bito de comer por costumbre y no por una necesidad real y esto, a largo plazo, puede crear un problema de exceso de calor&iacute;as diarias que juega en nuestra contra cuando somos adultos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco podemos dejar sin desayunar a un ni&ntilde;o que tiene por delante una larga jornada acad&eacute;mica. Sea cual sea el caso, es importante hacer una valoraci&oacute;n de cada situaci&oacute;n. Porque, por ejemplo, si un ni&ntilde;o &ldquo;tiene infrapeso, s&iacute; ser&iacute;a necesario comer sin tener hambre&rdquo;, reconoce Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/deben-desayunar-ninos-ayudar-concentracion-cole-azucar-no-da-energia-quita-xp_1_13603344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 21 Oct 2026 14:02:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué deben desayunar los niños para ayudar a su concentración en el cole: "El azúcar no da energía, la quita"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Alimentación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Los mayores son los grandes olvidados”: un adiestrador explica qué valorar antes de adoptar un perro si vivimos con niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mayores-son-grandes-olvidados-adiestrador-explica-valorar-adoptar-perro-si-vivimos-ninos-xp_1_13590058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d474c4ec-8412-46ea-9928-38c2f3bde368_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="“Los mayores son los grandes olvidados”: un adiestrador explica qué valorar antes de adoptar un perro si vivimos con niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El entrenador canino Jorge García analiza las claves para una adopción responsable en familia, más allá del flechazo en la protectora</p><p class="subtitle">Una experta explica por qué no se recomienda dormir con tu perro o gato: “Existen motivos higiénicos para evitarlo”</p></div><p class="article-text">
        Adoptar un perro es una decisi&oacute;n importante que no conviene tomar a la ligera, especialmente cuando se convive con ni&ntilde;os, ya que se tiende a idealizar la relaci&oacute;n entre el animal y los menores. Pero m&aacute;s all&aacute; del capricho o el &ldquo;qu&eacute; bonito es&rdquo;, la realidad requiere un an&aacute;lisis minucioso de las necesidades de ambas partes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En primer t&eacute;rmino, debemos valorar la compatibilidad: las edades de los ni&ntilde;os, el tiempo disponible del n&uacute;cleo familiar, qui&eacute;n se va a encargar de los cuidados, el presupuesto y el estilo de vida&rdquo;, se&ntilde;ala el adiestrador canino Jorge Garc&iacute;a, del centro integral canino <a href="https://www.decasatassio.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">De Casa Tassio</a>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s frecuentes al acudir a una protectora es dejarse llevar por la apariencia est&eacute;tica del perro o por ideas preconcebidas sobre la raza, destaca el profesional, que aconseja no tomar la decisi&oacute;n en funci&oacute;n del tama&ntilde;o o la apariencia, sino recurrir al diagn&oacute;stico de un adiestrador o et&oacute;logo que eval&uacute;e el comportamiento real del perro. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aparte de los test que hacen en muchas asociaciones de adopci&oacute;n, es muy importante que haya un profesional que nos asesore porque al final hay que analizar al individuo&rdquo;, explica Garc&iacute;a, que cree que esta valoraci&oacute;n previa puede ayudar a evitar incompatibilidades que puedan derivar en la dolorosa devoluci&oacute;n del perro.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Los ni&ntilde;os de menos edad</h2><p class="article-text">
        La convivencia entre menores y perros conlleva din&aacute;micas sensibles a las que no se puede dar la espalda. &ldquo;El 68% de las mordidas que ha habido de perros a ni&ntilde;os ha sido a menores de cinco a&ntilde;os. Y de todas estas mordidas, el 89,8%, que es un dato elevad&iacute;simo, han sido por parte de un perro conocido, es decir, por un perro con el que convives, no un perro que te encuentras por la calle. Son datos del sector actualizados en 2023&rdquo;, cita Garc&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La etapa comprendida entre los dos y los cinco a&ntilde;os es especialmente compleja, valora el entrenador, ya que los peque&ntilde;os no cuentan con la madurez suficiente para comprender el lenguaje canino y tienden a percibir al animal como un juguete. &ldquo;En casi todas estas situaciones el problema aparece a trav&eacute;s de la protecci&oacute;n de recursos: cuando el ni&ntilde;o quiere invadir el espacio donde el perro duerme, o quitarle la comida o su juguete&rdquo;, advierte.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La estabilidad de un perro adulto</h2><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n, frente al impulso habitual de buscar un cachorro para un ni&ntilde;o peque&ntilde;o, el experto sugiere valorar el grado de tranquilidad que aporta un perro maduro o de edad avanzada. &ldquo;Si vamos a adoptar, yo optar&iacute;a m&aacute;s por un perro bastante estable, ya con una edad, porque juntar a un cachorro que est&aacute; en fase de socializaci&oacute;n y de comprender cosas con un ni&ntilde;o tan peque&ntilde;o en la misma fase puede llegar a ser muy complicado&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Para estos perfiles familiares, Garc&iacute;a recomienda perros estables o razas de temperamento apacible como el Bulldog o el Golden Retriever, evitando razas de trabajo con alto nivel de instinto, como el Pastor Belga Malinois, el Rottweiler o el Border Collie, cuyo impulso predatorio puede activarse ante las carrerillas y juegos del menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, los perros mayores o los jubilados, como los detectores de sustancias de los cuerpos de seguridad, son una alternativa id&oacute;nea. &ldquo;Los perros mayores son los grandes olvidados, pero en muchos casos son los m&aacute;s estables, los m&aacute;s agradecidos y los mejores para un hogar con ni&ntilde;os&rdquo;, argumenta el experto.
    </p><p class="article-text">
        Para garantizar el &eacute;xito de la integraci&oacute;n en el hogar, el adiestrador recalca que la adopci&oacute;n deber&iacute;a someterse a varias jornadas de prueba antes de la decisi&oacute;n definitiva. Recomienda acudir en diversas ocasiones a la protectora, pasear al animal en diferentes entornos y observar su comportamiento ante coches, otros perros y, fundamentalmente, en presencia del menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez formalizada la convivencia, la interacci&oacute;n debe regirse bajo la supervisi&oacute;n activa del adulto. &ldquo;Supervisi&oacute;n no es estar en la misma habitaci&oacute;n mientras el ni&ntilde;o y el perro hacen lo que quieren; implica medir los tiempos de juego, controlar las salidas y ense&ntilde;ar al ni&ntilde;o a respetar estrictamente los momentos de descanso y alimentaci&oacute;n del perro&rdquo;, concluye Jorge Garc&iacute;a.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/consumoclaro/mayores-son-grandes-olvidados-adiestrador-explica-valorar-adoptar-perro-si-vivimos-ninos-xp_1_13590058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 16 Oct 2026 08:18:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Los mayores son los grandes olvidados”: un adiestrador explica qué valorar antes de adoptar un perro si vivimos con niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Animales de compañía,Mascotas,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La guía de un psicólogo para explicar a los hijos las restricciones de redes: "Conceder todo lo que piden no les hace más felices"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/guia-psicologo-explicar-hijos-restricciones-redes-sociales-xp_1_13573857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22e048ac-3ca8-4dce-acb9-d07e6a0fc95d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x858y263.jpg" width="1200" height="675" alt="La guía de un psicólogo para explicar a los hijos las restricciones de redes: &quot;Conceder todo lo que piden no les hace más felices&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Unión Europea prohibirá el acceso a redes sociales a los menores de 13 años y exigirá supervisión paterna para su consumo hasta los 15 años. Hablamos con el psicólogo infantojuvenil Abel Domínguez sobre cómo abordarlo con ellos</p><p class="subtitle">La UE prohibirá el acceso de menores de 13 años a las redes sociales</p></div><p class="article-text">
        En los hogares europeos se avecina un cambio con la nueva <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ue-prohibira-acceso-menores-13-anos-redes-sociales_1_13513371.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">normativa europea</a> en marcha que prohibir&aacute; el acceso a las redes sociales de todos los menores de 13 a&ntilde;os. Adem&aacute;s, los que tengan entre 13 y 15 a&ntilde;os solo podr&aacute;n utilizar cuentas infantiles bajo la supervisi&oacute;n de los padres, y hasta la mayor&iacute;a de edad se les restringir&aacute; el acceso a plataformas que utilicen algoritmos orientados a provocar adicci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo transmitirles este cambio en su relaci&oacute;n con la tecnolog&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo a los padres siempre les explico el tema de normas y l&iacute;mites como si fuera un sem&aacute;foro. Hay decisiones que pueden tomar los chavales en funci&oacute;n de su edad y preparaci&oacute;n, situadas en la zona verde, lo cual fomenta su autonom&iacute;a e identidad&rdquo;, explica el psic&oacute;logo infantojuvenil y director de <a href="https://dominguezpsicologosmadrid.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Dom&iacute;nguez Psic&oacute;logos</a>, Abel Dom&iacute;nguez, a la hora de abordar la conversaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la zona amarilla engloba aquellas pautas susceptibles de di&aacute;logo y pacto. &ldquo;La adolescencia es la edad de la negociaci&oacute;n, donde ni los chavales se salen con el 100% de lo que quer&iacute;an ni los padres ceden en todo&rdquo;, asegura Dom&iacute;nguez. Sin embargo, con el nuevo marco legal en la mano, las redes sociales antes de los 13 a&ntilde;os caen de lleno en el color rojo: la franja de los l&iacute;mites no negociables.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta nueva normativa viene de Europa, de las altas esferas, de quien debe legislar para proteger a los chavales&rdquo;, enfatiza el psic&oacute;logo. &ldquo;Simplemente tenemos que explicar a los menores que, aunque no haya sido una decisi&oacute;n nuestra ni suya, est&aacute; en rojo y la tenemos que cumplir. Y debemos ayudarles a entender que estas normas van a protegerlos y a contribuir a su ciberseguridad&rdquo;, expone.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La culpa o el conflicto no deben hacer ceder a los padres, insiste el especialista, ya que la firmeza tambi&eacute;n ayuda a la estructura emocional de los menores: &ldquo;Llega un punto en que darles m&aacute;s a los chavales no es mejor; conceder todo lo que piden no les hace m&aacute;s felices y, en muchas situaciones, hasta les pone en riesgo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Desmontar la presi&oacute;n de grupo</h2><p class="article-text">
        Uno de los principales obst&aacute;culos a los que se enfrentan los padres que intentan aplicar restricciones a la tecnolog&iacute;a es el reproche del aislamiento social, la t&iacute;pica frase de &ldquo;soy el &uacute;nico de mis amigos al que no le dejan&rdquo;. &ldquo;Es un argumento universal, todos lo hemos utilizado&rdquo;, reconoce Dom&iacute;nguez. &ldquo;Invito a los padres a reflexionar sobre sus valores, sobre lo que es importante en sus familias, y a que se lo trasladen y lo defiendan ante sus hijos. Es el mejor ejemplo que les podemos ofrecer para ense&ntilde;arles a resistir la presi&oacute;n grupal&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, el objetivo de la normativa no es el aislamiento de los menores, y si la prohibici&oacute;n amenaza con dejar al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a fuera de los planes sociales su grupo de amigos, el psic&oacute;logo sugiere habilitar v&iacute;as alternativas y supervisadas de contacto. &ldquo;Podemos permitir que charlen o queden a trav&eacute;s de un chat que supervisemos los padres, para evitar que tengan acceso directo al gran oc&eacute;ano de internet sin ning&uacute;n tipo de filtro ni protecci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><h2 class="article-text">Sin demonizar la tecnolog&iacute;a</h2><p class="article-text">
        Para que los menores comprendan los motivos detr&aacute;s de la ley y que su visi&oacute;n no se reduzca a la frustraci&oacute;n de perder una v&iacute;a de entretenimiento, el experto recomienda ense&ntilde;arles a mirar detr&aacute;s de la pantalla. &ldquo;No entienden que los algoritmos est&aacute;n creados para mantenernos cada vez m&aacute;s tiempo enganchados, haciendo <em>scroll</em> e incentivando la inmediatez&rdquo;, advierte Dom&iacute;nguez. &ldquo;Estamos educando a una generaci&oacute;n que no entiende que si mandan un mensaje no es obligatorio que se lo <a href="https://www.eldiario.es/era/la-tirania-de-los-grupos-whatsapp_1_10912322.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contesten al instante</a>&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Para hacer visible todo lo invisible, el experto propone din&aacute;micas cotidianas cr&iacute;ticas a la hora de usar la tecnolog&iacute;a. &ldquo;A m&iacute;, por ejemplo, me gusta aprovechar alg&uacute;n v&iacute;deo que ellos est&eacute;n viendo de contenido aparentemente inocuo y jugar con ellos es a ver qu&eacute; les se est&aacute;n intentando vender, una suscripci&oacute;n, una marca de chocolate o incluso una <a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/nutricionista-explica-riesgos-reales-bebidas-energeticas-diferencia-gran-cantidad-cafeina-azucar-xp_1_12890192.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">bebida energ&eacute;tica</a>&rdquo;, pone de ejemplo el psic&oacute;logo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El objetivo final es la prevenci&oacute;n temprana. &ldquo;Tenemos que empezar a hablar de ciberseguridad e higiene digital con ellos en cuanto empiezan a usar una <em>tablet</em> o un m&oacute;vil&rdquo;, defiende Dom&iacute;nguez. &ldquo;No se trata de demonizar las redes sociales, porque son parte de su presente y su futuro, sino de ense&ntilde;arles a utilizarlas con responsabilidad y seguridad&rdquo;, resume.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/guia-psicologo-explicar-hijos-restricciones-redes-sociales-xp_1_13573857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Oct 2026 10:12:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La guía de un psicólogo para explicar a los hijos las restricciones de redes: "Conceder todo lo que piden no les hace más felices"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Adolescentes,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es mejor no preguntarle a los niños qué quieren comer: la explicación de una experta en nutrición pediátrica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/mejor-no-preguntarle-hijos-quieren-comer-explicacion-experta-nutricion-xp_1_13578194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7fe3b7d2-0bdc-4b7e-a2d6-73b7cd9fd60b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1028y245.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es mejor no preguntarle a los niños qué quieren comer: la explicación de una experta en nutrición pediátrica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La especialista María Rodríguez Lazo apunta que convertir esta pregunta "en la que determina sistemáticamente el menú familiar" es un error</p><p class="subtitle">“Ayuda a regular sus emociones y sube su autoestima”: todos los beneficios de aprender a hablar en público desde niños</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; quieres cenar hoy?&rdquo;. Esta pregunta es recurrente seguramente en muchos hogares. Probablemente, si hay hermanos, uno querr&aacute; macarrones con queso y el otro prefiere sopa de pollo. Negociar, persuadir y discutir termina con al menos uno de ellos quej&aacute;ndose y un padre o una madre frustrado y agotado. La hora de la comida puede convertirse muchas veces en una especie de campo de batalla en lugar de un momento agradable en el que estamos juntos y compartimos un momento del d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Como padres, queremos complacer a los hijos, que coman bien, que tengan opciones, y sabemos que comer&aacute;n lo que les guste. Por eso, muchas veces solemos preguntarles qu&eacute; quieren comer. Darle a un ni&ntilde;o la opci&oacute;n de elegir puede, si se hace bien y bajo la responsabilidad de un adulto, generar un inter&eacute;s saludable por la comida desde una edad temprana. Pero, &iquest;puede tener un impacto negativo? &iquest;Es un error hacerlo? &iquest;C&oacute;mo procesa un ni&ntilde;o esta pregunta, c&oacute;mo le beneficia, c&oacute;mo no y qu&eacute; alternativas hay para involucrarlos de forma positiva?&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Cuando la pregunta responsabiliza al ni&ntilde;o del men&uacute; familiar</h2><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;</strong>No podemos decir que preguntar a un ni&ntilde;o qu&eacute; quiere comer sea un error en s&iacute; mismo: escuchar sus preferencias y darle cierto margen de decisi&oacute;n es positivo y forma parte de una relaci&oacute;n saludable con la alimentaci&oacute;n&rdquo;, reconoce <a href="http://www.marialazonutricion.com" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Rodr&iacute;guez Lazo</a>,<strong> </strong>especialista en nutrici&oacute;n cl&iacute;nica pedi&aacute;trica y directora del Servicio de Nutrici&oacute;n del Instituto Hispalense de Pediatr&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para la especialista, el error se da cuando &ldquo;esta pregunta se convierte en la que determina sistem&aacute;ticamente el men&uacute; familiar&rdquo;. Los ni&ntilde;os no tienen la responsabilidad de decidir cu&aacute;l es la dieta equilibrada y saludable que debemos seguir, sino que somos los adultos los &ldquo;que tenemos la responsabilidad de ofrecer alimentos variados y adecuados a las necesidades del ni&ntilde;o&rdquo;. Es un trabajo de los padres decidir qu&eacute; y cu&aacute;ndo comer&aacute; el hijo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, &ldquo;no podemos esperar que sea &eacute;l quien decida cada d&iacute;a qu&eacute; alimentos necesita para que su alimentaci&oacute;n sea equilibrada. De ah&iacute; que, m&aacute;s que dejar de preguntarles, haya que replantearse c&oacute;mo formulamos la pregunta y qu&eacute; margen de decisi&oacute;n les damos&rdquo;, admite Rodr&iacute;guez.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Peque&ntilde;as decisiones en un marco que establece el adulto</h2><p class="article-text">
        La manera en que formulamos la pregunta cambia en gran medida su efectividad. Porque, como admite Rodr&iacute;guez, &ldquo;no es lo mismo preguntar &lsquo;&iquest;qu&eacute; fruta quieres?&rsquo; que preguntarle &lsquo;&iquest;quieres pl&aacute;tano o mandarina&rsquo;? En ambos casos estamos teniendo en cuenta sus preferencias, pero en el segundo somos nosotros quienes hemos decidido previamente qu&eacute; opciones ofrecer&rdquo;. Por tanto, la clave es &ldquo;ofrecer dos opciones que previamente hayamos pensado nosotros&rdquo;, explica la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este &lsquo;truco&rsquo; podemos usarlo con el resto de alimentos: &ldquo;&rsquo;&iquest;prefieres tomate o pepino?', &lsquo;&iquest;quieres yogur o fruta?' o &lsquo;&iquest;prefieres pescado con patata o con arroz?&rsquo;. Lo que conseguimos formulando las preguntas de esta manera es mantener nuestra responsabilidad como adultos &rdquo;de ofrecer una alimentaci&oacute;n adecuada y variada mientras que el ni&ntilde;o tiene la oportunidad de elegir y desarrollar su autonom&iacute;a&ldquo;, afirma Rodr&iacute;guez. Estas peque&ntilde;as decisiones que pueden tomar les permite involucrarles pero &rdquo;sin hacerles responsables de decidir el men&uacute; completo&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ofrecer variedad de alimentos y dejar que los ni&ntilde;os elijan les da una sensaci&oacute;n de independencia y les permite descubrir qu&eacute; les gusta. Esto no significa que si no le gusta un alimento al principio debamos rendirnos. Algunas <a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK582166/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaciones</a> demuestran que pueden ser necesarios entre 12 y 17 intentos para que los ni&ntilde;os se interesen por probar un alimento. Introducir diferentes alimentos y usar distintas recetas puede mantener su inter&eacute;s y asegurar que cubran todas sus necesidades nutricionales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, y tal y como reconoce Rodr&iacute;guez, &ldquo;podemos involucrarlos mucho en la alimentaci&oacute;n sin hacerles responsables de decidir el men&uacute; completo dej&aacute;ndoles tomar peque&ntilde;as decisiones dentro de un marco establecido por el adulto: elegir entre dos frutas, decidir qu&eacute; guarnici&oacute;n prefieren, escoger entre dos opciones de desayuno o decidir c&oacute;mo quieren presentar un alimento&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las preguntas que podamos hacerles y de c&oacute;mo las formulemos, los ni&ntilde;os pueden formar parte activa de la alimentaci&oacute;n familiar de otras maneras. &ldquo;Pueden participar acompa&ntilde;&aacute;ndonos a hacer la compra, ayudando a preparar una receta, lavando verduras o poniendo la mesa&rdquo;, afirma Rodr&iacute;guez, que admite que son peque&ntilde;as acciones que &ldquo;fomentan su autonom&iacute;a y hacen que se sientan part&iacute;cipes de la alimentaci&oacute;n familiar&rdquo;. Involucrarlos en estas tareas sencillas puede despertar su inter&eacute;s por la comida de una forma amable y saludable.
    </p><p class="article-text">
        Pero si hay algo verdaderamente importante es, seg&uacute;n Rodr&iacute;guez, que &ldquo;tengan contacto frecuente con alimentos diferentes sin obligarles a comerlos. La alimentaci&oacute;n tambi&eacute;n es aprendizaje y necesitamos darles oportunidades para conocer y familiarizarse con nuevos alimentos&rdquo;. Por tanto, la clave est&aacute; en &ldquo;darles autonom&iacute;a sin trasladarles una responsabilidad que corresponde al adulto&rdquo;, reconoce Rodr&iacute;guez.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; ocurre cuando el ni&ntilde;o decide el men&uacute;</h2><p class="article-text">
        Si les damos el poder de decidir qu&eacute; quieren comer, les otorgamos un control absoluto para el que no est&aacute;n preparados y que no les corresponde. De forma sutil, los coloca en el papel de &lsquo;jefe&rsquo; y al padre o la madre al de &lsquo;cocinero&rsquo;. Adem&aacute;s, muchas veces, cuando les hacemos una pregunta tan abierta, no saben por d&oacute;nde empezar, no conocen todas las opciones disponibles o simplemente piensan en cosas que comieron recientemente y les gustaron. Tampoco consideran c&oacute;mo combinar alimentos o preparar una comida o merienda completa y nutritiva.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Rodr&iacute;guez, &ldquo;cuando dejamos que el ni&ntilde;o decida completamente qu&eacute; va a comer es f&aacute;cil que sus elecciones se basen sobre todo en aquello que conoce, le gusta o le resulta m&aacute;s c&oacute;modo. Y esto puede ser especialmente relevante en ni&ntilde;os con una alimentaci&oacute;n muy selectiva, porque podemos terminar reduciendo todav&iacute;a m&aacute;s la variedad de alimentos que aparecen en su dieta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, tras una pregunta del tipo &lsquo;&iquest;qu&eacute; quieres para comer?' les podemos &ldquo;trasladar una responsabilidad que no le corresponde: la de decidir c&oacute;mo debe ser su alimentaci&oacute;n&rdquo;, concluye Rodr&iacute;guez.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/mejor-no-preguntarle-hijos-quieren-comer-explicacion-experta-nutricion-xp_1_13578194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2026 09:59:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es mejor no preguntarle a los niños qué quieren comer: la explicación de una experta en nutrición pediátrica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Alimentación,Niños]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Quién compra los calcetines: cuando el cambio de armario se convierte en una trampa (también sentimental) para las madres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/compra-calcetines-cambio-armario-convierte-trampa-sentimental-madres_129_13572058.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/069d297b-ca52-4b38-9e11-0cef907e2285_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Quién compra los calcetines: cuando el cambio de armario se convierte en una trampa (también sentimental) para las madres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Comprar ropa para las criaturas no parece una gran tarea doméstica. Nadie llega a la cena anunciando que ha dedicado dos horas y media a asegurarse de que tienen ropa de su talla: sencillamente, una mañana abren un cajón y allí están los calcetines, los calzoncillos, las camisetas y los pantalones de deporte</p><p class="subtitle">¿Quién contesta los mensajes en los chats de padres?</p></div><p class="article-text">
        Cada vez que mis criaturas han necesitado ropa interior o calcetines, he sabido que me esperaba una peque&ntilde;a y muy poco apetecible expedici&oacute;n por una de esas tiendas de moda pantagru&eacute;licas, de varias plantas, en las que una puede recorrer varios kil&oacute;metros sin abandonar el edificio y donde todo cuesta tan poco que resulta inevitable preguntarse, en alg&uacute;n momento del trayecto entre la secci&oacute;n de pijamas y las cajas, qui&eacute;n est&aacute; pagando realmente el precio de esa fiesta.
    </p><p class="article-text">
        He tenido que prepararme f&iacute;sica y an&iacute;micamente para entrar en ellas y he salido, finalizada la misi&oacute;n, sinti&eacute;ndome una hero&iacute;na que ha concluido con &eacute;xito una labor tit&aacute;nica, una cazadora que regresa con las presas que alimentar&aacute;n a su familia, una diosa sin altar capaz de encontrar, entre cinco plantas, cuarenta percheros y una multitud de andar err&aacute;tico, seis pares de calcetines de la talla correcta, un <em>pack</em> de cinco calzoncillos con el&aacute;sticos que no aprieten y los pantalones de ch&aacute;ndal con los colores y superh&eacute;roes que el ni&ntilde;o est&aacute; dispuesto a lucir.
    </p><p class="article-text">
        Parece una lista sencilla hasta que est&aacute;s all&iacute; y descubres que hay cola para subir en el ascensor, turistas que compran maletas en las que meter toda la ropa que acaban de comprar tirada de precio &mdash;porque s&iacute;: es obscenamente barato&mdash; y personas que avanzan por los pasillos con una docena de perchas colgadas de un brazo. La secci&oacute;n de ropa infantil parece estar siempre en el lugar contrario a aquel por el que has entrado, as&iacute; que caminas por una planta circular y das varias vueltas hasta encontrar los pantalones; compruebas que quede talla. Ya que est&aacute;s, te haces con un par de sudaderas y, cuando por fin tienes todo, vuelves a hacer cola para pagar y tambi&eacute;n para volver a pisar la calle. Sales, entonces, cargada de ropa &mdash;compras m&aacute;s de la que necesitas para evitar repetir el mismo plan durante al menos cuatro meses&mdash; y con la sensaci&oacute;n &mdash;triste y desproporcionada&mdash; de haber vencido al sistema. Ja.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio de armario tiene, además, una trampa sentimental. No toda la ropa que se queda pequeña puede meterse sin más en una bolsa. Hay prendas que han perdido cualquier utilidad y que, sin embargo, una se queda mirando unos segundos de más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Comprar ropa para las criaturas no parece una gran tarea dom&eacute;stica. Nadie llega a la cena anunciando que ha dedicado dos horas y media a asegurarse de que tienen ropa de su talla: sencillamente, una ma&ntilde;ana abren un caj&oacute;n y all&iacute; est&aacute;n los calcetines, los calzoncillos, las camisetas y los pantalones de deporte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos veces al a&ntilde;o llega, adem&aacute;s, el cambio de armario, una operaci&oacute;n que consiste en revisar la ropa, comprobar qu&eacute; sigue sirviendo, separar lo que se ha quedado peque&ntilde;o, decidir qu&eacute; se guarda para un hermano, primo o amigo m&aacute;s peque&ntilde;o, qu&eacute; se tira y qu&eacute; habr&aacute; que volver a comprar. Es el momento en el que empiezan a circular las bolsas de rafia de supermercado entre amigas y familiares.
    </p><p class="article-text">
        El cambio de armario tiene, adem&aacute;s, una trampa sentimental. No toda la ropa que se queda peque&ntilde;a puede meterse sin m&aacute;s en una bolsa. Hay prendas que han perdido cualquier utilidad y que, sin embargo, una se queda mirando unos segundos de m&aacute;s: varios pares de patucos de ganchillo, el primer <em>body</em> con el osito bordado, la funda con forma de pez para la sillita de paseo, la camiseta de los Rolling Stones talla seis meses, la camiseta del <em>Yellow Submarine</em> de los Beatles en talla nueve, el jerseicito azul que guardaste para el futuro hijo de una amiga que nunca fue madre.
    </p><p class="article-text">
        Utilic&eacute; las primeras Converse de mi hija como llavero hasta que se descosi&oacute; la leng&uuml;eta. Sabes que no puedes conservarlo todo &mdash;a menos que quieras legar a tus hijos veinte cajas de ropa que ellos tirar&aacute;n sin contemplaciones dentro de treinta a&ntilde;os&mdash;, pero tampoco resulta tan sencillo decidir qu&eacute; parte de su infancia cabe en una bolsa para donar. As&iacute; que algunas cosas vuelven al armario, no porque vayan a servirle a nadie, sino porque todav&iacute;a no est&aacute;s preparada para que se vayan.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Por fortuna, la ropa infantil tiene una segunda vida sorprendentemente bien organizada. Pasa de una prima a otra, de los hijos mayores de unas amigas a los pequeños de otras, de una casa a la siguiente, en una red informal que atraviesa ciudades, grupos de WhatsApp y generaciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Por fortuna, la ropa infantil tiene una segunda vida sorprendentemente bien organizada. Pasa de una prima a otra, de los hijos mayores de unas amigas a los peque&ntilde;os de otras, de una casa a la siguiente, en una red informal que atraviesa ciudades, grupos de WhatsApp y generaciones. Las bolsas, al menos en mi entorno, parecen saber perfectamente a qu&eacute; manos deben llegar. En casa ocurr&iacute;a as&iacute;: el mejor amigo de mi entonces pareja estaba separado. Se conoc&iacute;an desde los doce a&ntilde;os: hab&iacute;an viajado juntos, se hab&iacute;an emborrachado juntos, iban al cine juntos, tomaban juntos las ca&ntilde;as de los domingos mientras comentaban la actualidad pol&iacute;tica con la convicci&oacute;n de dos tertulianos de La Sexta a los que &uacute;nicamente les faltaba que alguien les pusiera un micr&oacute;fono delante. Este amigo tiene dos hijos mayores que los nuestros y, cuando llegaba el momento de su cambio de armario, aparec&iacute;a en nuestra casa cargado con enormes bolsas de ropa en muy buen estado que mi hijo podr&iacute;a aprovechar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aquellos dos hombres hab&iacute;an compartido colegio, adolescencia, vacaciones, novias, resacas, pel&iacute;culas, entierros, media vida. Pero cuando llegaba con los bolsones de pantalones y cazadoras de invierno, abrazaba a su amigo con sonoras palmadas en la espalda y a m&iacute; me daba dos besos y las consabidas bolsas. Era yo, pues, quien sacaba las prendas de las bolsas, comprobaba las tallas, separaba lo que pod&iacute;a servir, lavaba lo necesario o guardaba lo que todav&iacute;a era demasiado grande al fondo del armario para la siguiente temporada.
    </p><p class="article-text">
        No creo que ninguno de ellos se hubiera sentado jam&aacute;s a decidir que aquello era responsabilidad m&iacute;a; probablemente, ni siquiera se les hab&iacute;a ocurrido que hubiese una responsabilidad que asignar. La bolsa, simplemente, encontraba su destino, como otras tantas cosas, porque algunas tareas se repiten tantas veces en las mismas manos que dejan de parecer tareas y empiezan a confundirse con virtudes de la persona que las ejerce: ella sabe mejor qu&eacute; talla usan. Ella sabe d&oacute;nde comprar lo necesario. Ella se fija m&aacute;s en esas cosas&hellip; o lleva diez a&ntilde;os haci&eacute;ndolo casi en exclusiva.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; conviene a&ntilde;adir una de esas advertencias que aparecen al pie de algunos correos electr&oacute;nicos que recibo, sobre todo por parte de personas aut&oacute;nomas: &ldquo;Mis horas de trabajo pueden no ser las tuyas. Por favor, no sientas la obligaci&oacute;n de responder a este email fuera de tu horario laboral&rdquo;. Que nadie sienta que lo que cuento aqu&iacute; es extrapolable a todas las familias. Esta es mi burbuja y mi intuici&oacute;n dice que tambi&eacute;n la de muchas de las personas que me rodean, pero no quiero generalizar y, sobre todo, no quiero desmerecer el trabajo de quienes ejercen una crianza corresponsable.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La bolsa, simplemente, encontraba su destino, como otras tantas cosas, porque algunas tareas se repiten tantas veces en las mismas manos que dejan de parecer tareas y empiezan a confundirse con virtudes de la persona que las ejerce: ella sabe mejor qué talla usan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Los datos, con todas las cautelas que exige cualquier encuesta, indican, sin embargo, que mi colecci&oacute;n de bolsas, cambios de armario y calcetines tampoco ocurre en un completo vac&iacute;o estad&iacute;stico. <a href="https://yonorenuncio.com/nuestra-lucha/estudio-el-peso-invisible-de-la-maternidad-2025/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El peso invisible de la maternidad</em></a>, publicado en 2025 por la Asociaci&oacute;n Yo No Renuncio a partir de m&aacute;s de 20.000 respuestas de mujeres de toda Espa&ntilde;a, recoge que el 86% de las que conviven en pareja asume la responsabilidad principal de la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/experiencia-criando-nina-hombre-14-anos-mayor-recae-agotada_129_12093881.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">organizaci&oacute;n familiar</a> y la carga mental: pensar, anticipar, coordinar. No preguntaron qui&eacute;n compra los calcetines, pero cuesta encontrar una definici&oacute;n m&aacute;s exacta de todo lo que sucede antes de llegar a la tienda.
    </p><p class="article-text">
        El informe <a href="https://www.cepaim.org/publicacion/estado-de-las-paternidades-en-espana-2026" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Estado de las Paternidades en Espa&ntilde;a 2026</em></a> de CONVIVE Fundaci&oacute;n Cepaim aporta un matiz necesario: las paternidades avanzan hacia modelos m&aacute;s implicados, afectivos y presentes, y m&aacute;s del 70% de las parejas considera que las tareas est&aacute;n justamente repartidas. La percepci&oacute;n, sin embargo, es m&aacute;s frecuente entre los padres que entre las madres y la brecha persiste especialmente en la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-carga-fisica-mental-maternidad-google-calendar-humano-no-descansa-xp_1_13189474.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">carga mental</a>. Ah&iacute; cabe perfectamente una pareja convencida de que cr&iacute;a al cincuenta por ciento en la que solo una de las dos personas sabe que quedan calcetines suficientes en el caj&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La convivencia permite mantener esas especializaciones sin prestarles demasiada atenci&oacute;n. Una separaci&oacute;n, en cambio, convierte una casa en dos y obliga a aprender cosas que hasta entonces sab&iacute;a el otro. Para algunos padres, la primera vez que tienen que renovar por su cuenta deportivas o pijamas llega entonces, no porque antes fueran incapaces de hacerla ni porque no cuidaran de sus hijos, sino porque otra persona sab&iacute;a qu&eacute; talla usaban, cu&aacute;ntos necesitaban y cu&aacute;ndo tocaba renovarlos.
    </p><p class="article-text">
        La carga mental tiene precisamente esa cualidad: cuesta verla porque buena parte de su trabajo sucede antes de que suceda nada. Antes de comprar las prendas necesarias, alguien ha tenido que darse cuenta de qu&eacute; falta. Antes de que una bolsa de ropa pueda seguir circulando, alguien ha decidido qu&eacute; se queda, qu&eacute; se guarda y qu&eacute; sale de casa. Qui&eacute;n cocina, qui&eacute;n limpia o qui&eacute;n lleva a los ni&ntilde;os a los partidos de baloncesto son preguntas f&aacute;ciles. Luego est&aacute;n las otras, las que nadie llega a hacer porque, antes de que falten los calcetines, alguien ya ha ido a comprarlos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/compra-calcetines-cambio-armario-convierte-trampa-sentimental-madres_129_13572058.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Oct 2026 20:10:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Quién compra los calcetines: cuando el cambio de armario se convierte en una trampa (también sentimental) para las madres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Madres,Padres,familias,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rock, el ca que 'treballa' a l'hospital perquè els nens perdin la por a l'agulla]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rock-ca-treballa-l-hospital-perque-els-nens-perdin-l-agulla_1_13573914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6de4c6f1-381f-4142-9d40-a43a70347255_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152957.jpg" width="4000" height="2250" alt="Rock, el ca que &#039;treballa&#039; a l&#039;hospital perquè els nens perdin la por a l&#039;agulla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La por a l'extracció es dilueix entre carícies, croquetes i somriures: l'animal, que encara no ha complert un any, s'apropa, ensuma, mou la cua i roman atent als moviments de la Laura i la Sofia, al costat de les quals roman durant tot el procediment</p><p class="subtitle">Ikram, la cadella que va arribar en pastera, i els seus companys viuen entre filtracions i gàbies corcades per l'òxid
</p></div><p class="article-text">
        En arribar a l'&agrave;rea de Pediatria de l'Hospital de Manacor, la Laura i els seus pares s'emporten una sorpresa. All&agrave; els espera en Rock, un Cavalier King Charles Spaniel curi&oacute;s, tranquil i disposat a deixar-se acariciar. La seva missi&oacute;: acompanyar la nina mentre espera el seu torn per fer-se una extracci&oacute; i tamb&eacute; durant el moment en qu&egrave; li treuen sang. La Laura allarga la m&agrave; i comen&ccedil;a a tocar-li el p&egrave;l mentre l'animal roman al seu costat, ali&egrave; a l'enrenou de l'hospital. L'agulla encara no ha arribat i, per ara, tota l'atenci&oacute; est&agrave; posada en el ca. &ldquo;Quan ens han dit que hi hauria un ca, pens&agrave;vem que era un peluix&rdquo;, expliquen entre rialles na Maria i en Rafa, els pares de la petita.
    </p><p class="article-text">
        Entre bates, carros, tubs d'extracci&oacute; i el moviment rutinari dels professionals sanitaris, en Rock, amb la seva calma gaireb&eacute; contagiosa, &eacute;s un dels cans que participen en el programa d'intervencions assistides amb animals que han posat en marxa l'Hospital de Manacor, la Fundaci&oacute; S'Hort Vell i Purina. L'objectiu &eacute;s refor&ccedil;ar el suport psicoemocional que ofereix l'hospital, ajudar a incrementar la confian&ccedil;a dels infants i reduir la por, l'estr&egrave;s i la percepci&oacute; del dolor mitjan&ccedil;ant la interacci&oacute; amb els animals, a m&eacute;s d'afavorir la comunicaci&oacute; i generar entorns m&eacute;s propers.
    </p><p class="article-text">
        En Rock, que encara no ha fet un any, s'apropa, ensuma, mou la cua i roman atent als moviments de la Laura, que, amb una cullera, li dona boletes de pinso. L'intercanvi &eacute;s senzill: ella li ofereix menjar i ell es queda a prop, pendent de la seva m&agrave;. A poc a poc, la nina es familiaritza amb el ca i l'espera per a l'extracci&oacute; es converteix en una estona de joc i distracci&oacute;. La por a l'agulla es dilueix entre car&iacute;cies, pinso i somriures.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Targeta identificativa que Rock porta incorporada a l&#039;arnès                            </span>
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                La Laura observa en Rock abans de l&#039;extracció de sang                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una sorpresa a la sala d'espera de pediatria</strong></h2><p class="article-text">
        L'experi&egrave;ncia comen&ccedil;a abans d'entrar a la sala d'extraccions. Aquest &eacute;s precisament un dels objectius del programa d'intervencions assistides amb cans: actuar sobre l'anomenada ansietat anticipat&ograve;ria, aquells minuts en qu&egrave; un infant sap que el punxaran i comen&ccedil;a a imaginar qu&egrave; passar&agrave;. El projecte est&agrave; dirigit a nens i adolescents que s'han de sotmetre a extraccions de sang, un dels procediments que m&eacute;s ansietat pot generar durant la inf&agrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Silvia, t&egrave;cnica de S'Hort Vell, acompanya en Rock durant tota la intervenci&oacute;. Ella roman pendent de l'animal i de l'infant, guia la trobada i l'adapta a cada moment. &ldquo;Vols donar-li menjar? T'agraden els cans?&rdquo;, pregunta a la Laura quan es troba amb en Rock. No hi ha pressa. L'objectiu no &eacute;s aconseguir que la nina deixi de tenir por de cop, sin&oacute; oferir-li alguna cosa diferent en qu&egrave; concentrar-se. Deixa que la petita subjecti la corretja del ca i entren junts a la sala d'extraccions, interactuant en tot moment. Quan pugen la nina a la llitera, tamb&eacute; hi acomoden l'animal al seu costat, prou a prop perqu&egrave; el pugui acariciar mentre els professionals sanitaris preparen el material.
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                La Laura, donant menjar boletes de pinso al Rock abans de l&#039;extracció                            </span>
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                Laura i Rock, a l&#039;hospital de Manacor                            </span>
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        En Rock roman tranquil, ali&egrave; al tr&agrave;fec de la consulta, mentre la nina concentra la seva atenci&oacute; en ell. La pres&egrave;ncia del ca transforma per uns instants l'escena hospital&agrave;ria: entre l'instrumental m&egrave;dic i les indicacions del personal, la petita troba en ell una companyia que l'ajuda a distreure's i a afrontar el procediment amb m&eacute;s tranquil&middot;litat. Mentrestant, els infermers fan la seva part. &ldquo;Bufa!&rdquo;, li diuen a la Laura, que continua observant i acariciant l'animal. En q&uuml;esti&oacute; de segons, tot s'ha acabat.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La nena ofereix menjar al ca i ell es queda a prop, pendent de la seva mà, ajudant-la a gestionar l&#039;estrès. L&#039;objectiu no és aconseguir que la Laura deixi de tenir por de cop, sinó oferir-li alguna cosa diferent en què concentrar-se</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En Rafa i la Maria expliquen que no coneixien el projecte i que la Laura tampoc havia viscut abans una experi&egrave;ncia aix&iacute;. Arribar a l'hospital i trobar-se amb en Rock els ha agradat, i destaquen que la nina est&agrave; m&eacute;s tranquil&middot;la i que l'entorn els resulta agradable. Tamb&eacute; ells han trobat una experi&egrave;ncia diferent de la que esperaven quan van arribar.
    </p><p class="article-text">
        Despr&eacute;s de la Laura, li toca el torn a la Sofia i se segueix el mateix procediment. Tamb&eacute; ella s'apropa a en Rock, encara que una mica m&eacute;s nerviosa i cautelosa. La S&iacute;lvia roman al seu costat en tot moment, pendent tant de la nina com de l'animal, mentre els infermers la tranquil&middot;litzen tant en els moments previs a l'extracci&oacute; com durant la mateixa. Al final, la Sofia se sent tan c&ograve;moda que no vol marxar i, despr&eacute;s de passar una estona agradable amb en Rock, es queda jugant a la zona infantil de l'&agrave;rea de Pediatria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La Sofia porta el ca amb la corretja                            </span>
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                Rock i Sofia, en el moment de l&#039;extracció                            </span>
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        Avui &eacute;s en Rock qui est&agrave; &ldquo;treballant&rdquo;. La Pinya, l'altra cussa -de ra&ccedil;a labrador- que sol participar en aquestes intervencions, est&agrave; temporalment de baixa per una dermatitis ja curada, tot i que encara est&agrave; recuperant el p&egrave;l i haur&agrave; d'esperar per tornar a l'hospital.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una experi&egrave;ncia &ldquo;crucial i molt positiva&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Mae, integrant de l'equip d'infermeria de l'hospital, reconeix que quan li van proposar participar en el projecte va tenir inicialment certes reserves perqu&egrave; era una situaci&oacute; nova. Despr&eacute;s de provar-ho, per&ograve;, la seva valoraci&oacute; ha canviat per complet. &ldquo;Molt positiva&rdquo;, resumeix. La pres&egrave;ncia del ca, explica, genera &ldquo;un ambient molt m&eacute;s tranquil, molt m&eacute;s assossegat&rdquo; i facilita fins i tot el moment de l'extracci&oacute;. Per a ella, la intervenci&oacute; de na S&iacute;lvia &eacute;s tamb&eacute; &ldquo;crucial i molt positiva&rdquo;.  
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Per a la Mae, sanitària, &#039;la presència del ca genera un ambient molt més tranquil, molt més assossegat&#039; i facilita fins i tot el moment de l&#039;extracció</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        L'escena pot semblar espont&agrave;nia, per&ograve; al darrere hi ha molta feina. Perqu&egrave; en Rock pugui entrar en un hospital existeix tot un protocol: el ca compta amb documentaci&oacute; sanit&agrave;ria, controls veterinaris, anal&iacute;tiques peri&ograve;diques, desparasitacions i protocols d'higiene i comportament. Porta fins i tot una identificaci&oacute; que l'incorpora simb&ograve;licament a l'equip de l'hospital.
    </p><p class="article-text">
        La S&iacute;lvia explica que ella i les professionals de la Fundaci&oacute; S'Hort Vell s&oacute;n especialistes i t&egrave;cniques en intervencions assistides amb animals. A m&eacute;s dels seus estudis en Psicologia, Treball Social o Educaci&oacute; Social, compten amb formaci&oacute; espec&iacute;fica per desenvolupar aquest tipus d'intervencions.  
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Rock s&#039;assoma des de la sala d&#039;extraccions                            </span>
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        La S&iacute;lvia certifica que els animals compleixen els requisits necessaris per treballar en un entorn sanitari: controls veterinaris, anal&iacute;tiques cada sis mesos, desparasitacions i unes condicions estrictes de neteja. &ldquo;Ha de venir supernet tot&rdquo;, explica. El programa contempla que, despr&eacute;s de la trobada a la sala d'espera, l'animal pugui acompanyar en alguns casos l'infant durant l'extracci&oacute;, sempre sense interferir en la feina dels professionals sanitaris. Despr&eacute;s, hi pot haver un darrer contacte amb el ca, amb l'objectiu que el record associat a l'hospital sigui m&eacute;s positiu.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Abans que l'agulla, Rock</strong></h2><p class="article-text">
        La Mae explica que l'experi&egrave;ncia es repeteix cada quinze dies i que atenen uns quatre infants per jornada. La infermera insisteix que treballar amb nins &eacute;s diferent. &ldquo;&Eacute;s m&eacute;s dificult&oacute;s que un adult&rdquo;, admet. Amb els m&eacute;s petits, la punxada pot generar m&eacute;s tensi&oacute; i &eacute;s m&eacute;s complicat mantenir-los tranquils i distrets durant el procediment. Per aix&ograve;, qualsevol recurs que ajudi a rebaixar els nervis abans de l'extracci&oacute; acaba sent tamb&eacute; un suport per als professionals que l'han de fer. La pres&egrave;ncia d'en Rock crea &ldquo;un ambient molt m&eacute;s tranquil, molt m&eacute;s assossegat&rdquo; i facilita fins i tot el moment de treure sang.  
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                    alt="Sílvia, tècnica de la Fundació s&#039;Hort Vell, juntament amb en Toni, la Mae i la Toñi, de l&#039;equip d&#039;infermeria de l&#039;hospital de Manacor, amb en Rock"
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                Sílvia, tècnica de la Fundació s&#039;Hort Vell, juntament amb en Toni, la Mae i la Toñi, de l&#039;equip d&#039;infermeria de l&#039;hospital de Manacor, amb en Rock                            </span>
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        La Fundaci&oacute; S&rsquo;Hort Vell va n&eacute;ixer el 2023 com a continuaci&oacute; de la traject&ograve;ria del C.E. S&rsquo;Hort Vell, una entitat que acumulava 25 anys de feina en l&rsquo;&agrave;mbit de les intervencions assistides amb animals. Entre els seus objectius hi ha impulsar, crear, investigar i gestionar projectes educatius i terap&egrave;utics assistits amb cavalls i cans, amb especial atenci&oacute; als infants, els joves i les persones amb diversitat funcional. La fundaci&oacute; situa el vincle entre persones i animals al centre d&rsquo;aquestes intervencions i defensa que ha de ser gestionat per professionals especialitzats.
    </p><p class="article-text">
        L&rsquo;entitat compta amb cans entrenats que participen a les Intervencions Assistides. Segons explica al seu web, els animals conviuen junts i reben entrenament per treballar en diferents entorns, entre els quals hi ha hospitals, resid&egrave;ncies i centres educatius. La seva capacitat per establir vincles amb les persones, especialment amb infants i persones majors, pot afavorir la motivaci&oacute; i la interacci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Per&ograve; per formar part d&rsquo;aquest equip no basta que un ca sigui sociable. A S&rsquo;Hort Vell expliquen que els animals d&rsquo;intervenci&oacute; s&oacute;n seleccionats d&rsquo;acord amb les seves qualitats i han de superar un proc&eacute;s d&rsquo;entrenament que es mant&eacute; al llarg de la seva etapa com a recurs professional. La fundaci&oacute; destaca, a m&eacute;s, una premissa: que el ca pugui &ldquo;ser ca la major part del temps&rdquo;, de manera que, quan arriba el moment de treballar, pugui fer-ho de manera volunt&agrave;ria i positiva. Tots els animals que participen en les intervencions passen, a m&eacute;s, controls veterinaris per garantir-ne el bon estat f&iacute;sic i ps&iacute;quic.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUEU1SXAB6b/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>El ca com a &ldquo;pont emocional&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Des del 2015, Purina impulsa la investigaci&oacute;, la promoci&oacute; i la implementaci&oacute; de les intervencions assistides amb animals, amb l&rsquo;objectiu de reunir evid&egrave;ncia cient&iacute;fica sobre els efectes del vincle entre persones i animals i promoure bones pr&agrave;ctiques en aquest &agrave;mbit. La companyia assenyala que ha realitzat i patrocinat estudis per avaluar l&rsquo;impacte d&rsquo;aquestes intervencions, especialment en pacients amb problemes de salut mental, en col&middot;laboraci&oacute; amb centres hospitalaris com l&rsquo;Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid, l&rsquo;Hospital Cl&iacute;nic i l&rsquo;Hospital Sant Joan de D&eacute;u de Barcelona, l&rsquo;Hospital de Matar&oacute; i l&rsquo;Hospital Santa Maria de Lleida. 
    </p><p class="article-text">
        Aquesta aposta es completa amb l&rsquo;Alian&ccedil;a Purina Ter&agrave;pia Animal, un projecte d&rsquo;expansi&oacute; nacional a trav&eacute;s del qual la companyia assessora gratu&iuml;tament hospitals i centres sanitaris interessats a posar en marxa aquest tipus de programes. Entre els seus objectius hi ha formar els professionals sanitaris, impulsar projectes pilot i afavorir que, una vegada avaluats, es puguin estendre a m&eacute;s pacients. Purina cita entre els centres assessorats l&rsquo;Hospital M&uacute;tua Terrassa i la Cl&iacute;nica Doctor Le&oacute;n.  
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                En Rock ensumeix el pot de croquetes que els nens donen de menjar al ca                            </span>
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      <p class="quote-text">Qualsevol recurs que ajudi a rebaixar els nervis abans d&#039;una extracció acaba sent també un suport per als professionals que l&#039;han de realitzar: la presència de Rock crea un ambient més tranquil i assossegat</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Les intervencions assistides amb animals, especialment amb cans, poden contribuir a reduir l'ansietat, millorar l'estat d'&agrave;nim i afavorir una experi&egrave;ncia hospital&agrave;ria m&eacute;s propera i humana&rdquo;, assenyala Elisenda Saperas, veterin&agrave;ria i responsable de comunicaci&oacute; de Purina Espanya. En el cas dels infants, afegeix, la pres&egrave;ncia d'un ca especialment seleccionat i preparat pot aportar &ldquo;seguretat, confian&ccedil;a i acompanyament&rdquo; davant d'un entorn desconegut i de procediments que poden generar por. &Eacute;s el plantejament del projecte que Purina desenvolupa juntament amb la Fundaci&oacute; S'Hort Vell a l'Hospital de Manacor.
    </p><p class="article-text">
        En declaracions a elDiario.es, Saperas subratlla que la intervenci&oacute; no es limita a distreure l'infant. &ldquo;Jugar, acariciar el ca, parlar-li o simplement tenir-lo a prop pot ajudar a desviar l'atenci&oacute; del procediment i reduir la tensi&oacute; del moment&rdquo;, explica. L'animal pot actuar tamb&eacute; com &ldquo;un pont emocional&rdquo;, facilitant la comunicaci&oacute; i ajudant que el menor se senti acompanyat i tingui un paper m&eacute;s actiu en una situaci&oacute; que normalment escapa al seu control. En procediments com una extracci&oacute;, aquesta funci&oacute; cobra especial import&agrave;ncia durant l'espera, quan apareix l'ansietat anticipat&ograve;ria: &ldquo;Comptar amb un ca durant aquests minuts pot ajudar a transformar aquesta espera&rdquo;, assenyala, convertint-la en un espai d'interacci&oacute;, joc i calma.
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            <span class="title">
                Rock, a la zona de jocs de l&#039;àrea de pediatria de l&#039;Hospital de Manacor                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La veterin&agrave;ria assevera, no obstant aix&ograve;, que aquestes intervencions s&oacute;n un complement de l&rsquo;atenci&oacute; sanit&agrave;ria i requereixen professionals i animals espec&iacute;ficament preparats. &ldquo;Humanitzar l&rsquo;atenci&oacute; sanit&agrave;ria tamb&eacute; significa atendre les emocions del pacient&rdquo;, sost&eacute;. La selecci&oacute; dels cans es fa de manera individual, valorant-ne l&rsquo;estabilitat emocional, la sociabilitat, la capacitat de recuperaci&oacute; i la toler&agrave;ncia a la manipulaci&oacute;. Una vegada incorporats al programa, compten amb seguiment veterinari i avaluaci&oacute; cont&iacute;nua. Si l&rsquo;animal mostra senyals d&rsquo;estr&egrave;s, la intervenci&oacute; s&rsquo;adapta o s&rsquo;atura.
    </p><p class="article-text">
        Els programes inclouen, a m&eacute;s, protocols d&rsquo;higiene i prevenci&oacute; d&rsquo;infeccions, controls veterinaris i formaci&oacute; espec&iacute;fica dels guies i dels professionals sanitaris. L&rsquo;objectiu &eacute;s que l&rsquo;acompanyament es pugui desenvolupar garantint tant la seguretat dels pacients com el benestar del propi animal.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;s enll&agrave; de l&rsquo;&agrave;mbit hospitalari, Purina situa les intervencions assistides amb cans en un ventall m&eacute;s ampli de contextos. La companyia assenyala que aquests animals poden participar en centres educatius per afavorir la comprensi&oacute; i la lectura, la desinhibici&oacute;, l&rsquo;autoconfian&ccedil;a o la motivaci&oacute;, aix&iacute; com en centres de menors, centres penitenciaris i resid&egrave;ncies de gent gran. En aquests espais, les activitats busquen generar est&iacute;muls positius i treballar aspectes cognitius, psicomotrius i de benestar emocional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cat/rock-ca-treballa-l-hospital-perque-els-nens-perdin-l-agulla_1_13573914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 09 Oct 2026 06:32:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rock, el ca que 'treballa' a l'hospital perquè els nens perdin la por a l'agulla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Perros,Hospitales,Pediatría,Niños,Animales,Salud,Sanidad,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Rock, el perro que 'trabaja' en el hospital para que los niños pierdan el miedo a la aguja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/rock-perro-trabaja-hospital-ninos-pierdan-miedo-aguja_1_13568407.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6de4c6f1-381f-4142-9d40-a43a70347255_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152957.jpg" width="4000" height="2250" alt="Rock, el perro que &#039;trabaja&#039; en el hospital para que los niños pierdan el miedo a la aguja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El temor a la extracción se diluye entre caricias, croquetas y sonrisas: el can, que aún no ha cumplido un año, se acerca, olisquea, agita la cola y permanece atento a los movimientos de Laura y Sofía, a cuyo lado permanece durante todo el procedimiento</p><p class="subtitle">Ikram, la cachorra que llegó en patera, y sus compañeros viven entre filtraciones y jaulas corroídas por el óxido
</p></div><p class="article-text">
        Al llegar al &aacute;rea de Pediatr&iacute;a del Hospital de Manacor, Laura y sus padres se llevan una sorpresa. All&iacute; les espera Rock, un Cavalier King Charles Spaniel curioso, tranquilo y dispuesto a dejarse acariciar. Su misi&oacute;n: acompa&ntilde;ar a la ni&ntilde;a mientras espera su turno para hacerse una extracci&oacute;n y tambi&eacute;n durante el momento en que le sacan sangre. Laura alarga la mano y comienza a tocarle el pelo mientras el animal permanece a su lado, ajeno al ajetreo del hospital. La aguja todav&iacute;a no ha llegado y, por ahora, toda la atenci&oacute;n est&aacute; puesta en el can. &ldquo;Cuando nos han dicho que habr&iacute;a un perro, pens&aacute;bamos que era un peluche&rdquo;, cuentan entre risas Mar&iacute;a y Rafa, los padres de la peque&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Entre batas, carros, tubos de extracci&oacute;n y el movimiento rutinario de los profesionales sanitarios, Rock, con su calma casi contagiosa, es uno de los perros que participan en el programa de intervenciones asistidas con animales que ha puesto en marcha el Hospital de Manacor junto a la Fundaci&oacute; S'Hort Vell y Purina con el objetivo de reforzar el apoyo psicoemocional que el hospital ofrece, ayudando incrementar la confianza de los ni&ntilde;os y a reducir el miedo, el estr&eacute;s y la percepci&oacute;n del dolor mediante la interacci&oacute;n con los perros, adem&aacute;s de favorecer la comunicaci&oacute;n y generar entornos m&aacute;s cercanos. 
    </p><p class="article-text">
        Rock, que a&uacute;n no ha cumplido un a&ntilde;o, se acerca, olisquea, agita la cola y permanece atento a los movimientos de Laura, que con una cuchara le da bolitas de pienso. El intercambio es sencillo: ella le ofrece comida y &eacute;l se queda cerca, pendiente de su mano. Poco a poco, la ni&ntilde;a se familiariza con el perro y la espera por la extracci&oacute;n se convierte en un rato de juego y distracci&oacute;n. El temor a la aguja se diluye entre caricias, croquetas y sonrisas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tarjeta identificativa que Rock lleva incorporada en el arnés                            </span>
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                Laura observa a Rock antes de la extracción de sangre                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text"><strong>Una sorpresa en la sala de espera de pediatr&iacute;a</strong></h2><p class="article-text">
        La experiencia comienza antes de entrar en la sala de extracciones. Ese es precisamente uno de los objetivos del programa de intervenciones asistidas con perros: actuar sobre la llamada ansiedad anticipatoria, esos minutos en los que un ni&ntilde;o sabe que le van a pinchar y empieza a imaginar lo que ocurrir&aacute;. El proyecto est&aacute; dirigido a ni&ntilde;os y adolescentes que tienen que someterse a extracciones de sangre, uno de los procedimientos que m&aacute;s ansiedad puede generar durante la infancia.  
    </p><p class="article-text">
        Silvia, t&eacute;cnica de S'Hort Vell, acompa&ntilde;a a Rock durante toda la intervenci&oacute;n. Ella permanece pendiente del animal y del menor, guiando el encuentro y adapt&aacute;ndolo a cada momento. &ldquo;&iquest;Quieres darle de comer? &iquest;Te gustan los perros?&rdquo;, pregunta a Laura cuando se encuentra con Rock. No hay prisa. El objetivo no es conseguir que la ni&ntilde;a deje de tener miedo de golpe, sino ofrecerle algo distinto en lo que concentrarse. Deja que la peque&ntilde;a sujete la correa del perro y entran juntos en la sala de extracciones, interactuando en todo momento. Cuando suben a la peque&ntilde;a a la camilla, acomodan tambi&eacute;n al animal a su lado, lo suficientemente cerca para que pueda acariciarlo mientras los profesionales sanitarios preparan el material. 
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                Laura, dándole de comer bolitas de pienso a Rock antes de la extracción                            </span>
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                Laura y Rock, en el hospital de Manacor                            </span>
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        Rock permanece tranquilo, ajeno al traj&iacute;n de la consulta, mientras la ni&ntilde;a concentra su atenci&oacute;n en &eacute;l. La presencia del perro transforma por unos instantes la escena hospitalaria: entre el instrumental m&eacute;dico y las indicaciones del personal, la ni&ntilde;a encuentra en &eacute;l una compa&ntilde;&iacute;a que la ayuda a distraerse y afrontar el procedimiento con mayor tranquilidad. Mientras tanto, los enfermeros hacen su parte. &ldquo;&iexcl;Sopla!&rdquo;, le dicen a Laura, que contin&uacute;a observando y acariciando al animal. En cuesti&oacute;n de segundos, todo ha terminado.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La niña ofrece comida al perro y él se queda cerca, pendiente de su mano, ayudándole a gestionar el estrés. El objetivo no es conseguir que Laura deje de tener miedo de golpe, sino ofrecerle algo distinto en lo que concentrarse</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Rafa y Mar&iacute;a cuentan que no conoc&iacute;an el proyecto y que Laura tampoco hab&iacute;a vivido antes una experiencia as&iacute;. Llegar al hospital y encontrarse con Rock les ha gustado y destacan que la ni&ntilde;a est&aacute; m&aacute;s tranquila y que el entorno les resulta agradable. Tambi&eacute;n ellos han encontrado algo diferente de lo que esperaban cuando llegaron.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de Laura le toca el turno a Sof&iacute;a y se sigue el mismo procedimiento. Tambi&eacute;n ella se acerca a Rock, aunque algo m&aacute;s nerviosa y cautelosa. Silvia permanece a su lado en todo momento, pendiente tanto de la ni&ntilde;a como del animal, mientras los enfermeros la tranquilizan tanto en los momentos previos a la extracci&oacute;n como durante la misma. Al final, Sof&iacute;a se siente tan c&oacute;moda que no quiere marcharse y, tras pasar un rato agradable con Rock, se queda jugando en la zona infantil del &aacute;rea de pediatr&iacute;a.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Rock y Sofía, en el momento de la extracción                            </span>
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        Hoy es Rock quien est&aacute; trabajando. Pinya, la otra perra -de raza labrador- que suele participar en estas intervenciones, est&aacute; temporalmente de baja por una dermatitis ya curada, aunque todav&iacute;a est&aacute; recuperando el pelo y tendr&aacute; que esperar para volver al hospital.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una experiencia &ldquo;crucial y muy positiva&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Mae, integrante del equipo de enfermeros del hospital, reconoce que cuando le propusieron participar en el proyecto tuvo inicialmente ciertas reservas porque era una situaci&oacute;n nueva. Despu&eacute;s de probarlo, su valoraci&oacute;n ha cambiado por completo. &ldquo;Muy positiva&rdquo;, resume. La presencia del perro, explica, genera &ldquo;un ambiente mucho m&aacute;s tranquilo, mucho m&aacute;s sosegado&rdquo; y facilita incluso el momento de la extracci&oacute;n. Para ella, la intervenci&oacute;n de Silvia es tambi&eacute;n &ldquo;crucial y muy positiva&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Para Mae, sanitaria, ´la presencia del perro genera &#039;un ambiente mucho más tranquilo, mucho más sosegado&#039; y facilita incluso el momento de la extracción</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escena puede parecer espont&aacute;nea, pero hay mucho trabajo detr&aacute;s. Para que Rock pueda entrar en un hospital existe todo un protocolo detr&aacute;s: el perro cuenta con documentaci&oacute;n sanitaria, controles veterinarios, anal&iacute;ticas peri&oacute;dicas, desparasitaciones y protocolos de higiene y comportamiento. Lleva incluso una identificaci&oacute;n que lo incorpora simb&oacute;licamente al equipo que trabaja en el hospital. Silvia explica que ella y las profesionales de la Fundaci&oacute; S'Hort Vell son especialistas y t&eacute;cnicas en intervenciones con animales y cuentan con formaci&oacute;n espec&iacute;fica adem&aacute;s de sus estudios en Psicolog&iacute;a, Trabajo Social o Educaci&oacute;n Social.  
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                Rock se asoma desde la sala de extracciones                            </span>
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        Silvia certifica que los animales cumplen los requisitos necesarios para trabajar en un entorno sanitario: controles veterinarios, anal&iacute;ticas cada seis meses, desparasitaciones y unas condiciones estrictas de limpieza. &ldquo;Tiene que venir superlimpio todo&rdquo;, explica. El programa contempla que, despu&eacute;s del encuentro en la sala de espera, el animal pueda acompa&ntilde;ar en algunos casos al ni&ntilde;o durante la extracci&oacute;n, siempre sin interferir en el trabajo de los profesionales sanitarios. Despu&eacute;s puede producirse un &uacute;ltimo contacto con el perro para intentar que el recuerdo asociado al hospital sea m&aacute;s positivo. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antes que la aguja, Rock</strong></h2><p class="article-text">
        Mae cuenta que la experiencia se repite cada quince d&iacute;as y que atienden a unos cuatro ni&ntilde;os por jornada. La enfermera insiste en que trabajar con ni&ntilde;os es diferente. &ldquo;Es m&aacute;s dificultoso que un adulto&rdquo;, admite. Y es que, en el caso de los peque&ntilde;os, explica, la extracci&oacute;n puede generar m&aacute;s tensi&oacute;n y resulta m&aacute;s complicado mantenerlos tranquilos y distra&iacute;dos durante el procedimiento. Por eso, cualquier recurso que ayude a rebajar los nervios antes de una extracci&oacute;n acaba siendo tambi&eacute;n un apoyo para los profesionales que tienen que realizarla: la presencia de Rock crea un ambiente m&aacute;s tranquilo y sosegado y facilita incluso el momento de sacar sangre. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Silvia, técnica de la Fundació s&#039;Hort Vell, junto a Toni, Mae y Toñi, del equipo de enfermería del hospital de Manacor, junto a Rock                            </span>
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        La Fundaci&oacute; S&rsquo;Hort Vell naci&oacute; en 2023 como continuaci&oacute;n de la trayectoria del C.E. S&rsquo;Hort Vell, una entidad que llevaba 25 a&ntilde;os trabajando con terapias asistidas con animales. Sus objetivos incluyen impulsar, crear, investigar y gestionar proyectos educativos y terap&eacute;uticos asistidos con caballos y perros, con especial atenci&oacute;n a ni&ntilde;os, j&oacute;venes y personas con diversidad funcional. La fundaci&oacute;n sit&uacute;a el v&iacute;nculo entre personas y animales en el centro de estas intervenciones y defiende que ese v&iacute;nculo debe estar gestionado por profesionales especializados.
    </p><p class="article-text">
        La entidad cuenta con varios canes entrenados que colaboran en las Intervenciones Asistidas con Perros (IAP). La fundaci&oacute;n explica en su web que sus canes viven juntos, reciben entrenamiento para trabajar en distintos entornos -entre ellos hospitales, residencias y centros educativos- y que su capacidad para establecer v&iacute;nculos con las personas, especialmente con ni&ntilde;os y mayores, puede favorecer la motivaci&oacute;n y la interacci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero para formar parte de este equipo no basta con que un perro sea sociable. Desde S'Hort Vell se&ntilde;alan que los animales de intervenci&oacute;n son seleccionados por sus cualidades y deben superar un proceso de entrenamiento que se mantiene durante su etapa como recurso profesional. La fundaci&oacute;n destaca adem&aacute;s una premisa: que el perro pueda &ldquo;ser perro la mayor parte del tiempo&rdquo;, de manera que cuando llega el momento de trabajar pueda hacerlo de forma voluntaria y positiva. Todos los animales que participan en las intervenciones pasan, adem&aacute;s, controles veterinarios destinados a garantizar su buen estado f&iacute;sico y ps&iacute;quico.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DUEU1SXAB6b/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text"><strong>El perro como &ldquo;puente emocional&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Desde 2015, Purina impulsa la investigaci&oacute;n, la promoci&oacute;n y la implementaci&oacute;n de las intervenciones asistidas con animales con el objetivo de reunir evidencia cient&iacute;fica sobre los efectos del v&iacute;nculo entre personas y animales y promover buenas pr&aacute;cticas en este &aacute;mbito. La compa&ntilde;&iacute;a se&ntilde;ala que ha realizado y patrocinado estudios para evaluar el impacto de estas terapias, especialmente en pacientes con problemas de salud mental, en colaboraci&oacute;n con centros hospitalarios como el Hospital Ni&ntilde;o Jes&uacute;s de Madrid, el Hospital Cl&iacute;nic y el Hospital Sant Joan de D&eacute;u de Barcelona, el Hospital de Matar&oacute; y el Hospital Santa Mar&iacute;a de Lleida.
    </p><p class="article-text">
        Esta apuesta se completa con la Alianza Purina Terapia Animal, un proyecto de expansi&oacute;n nacional mediante el que la compa&ntilde;&iacute;a asesora de forma gratuita a hospitales y centros sanitarios para ayudarles a poner en marcha este tipo de programas. Entre sus objetivos est&aacute; formar a los profesionales sanitarios, impulsar proyectos piloto y favorecer que, una vez evaluados, puedan extenderse a m&aacute;s pacientes. Purina cita entre los centros asesorados el Hospital M&uacute;tua Terrassa y la Cl&iacute;nica Doctor Le&oacute;n.
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            <span class="title">
                Rock olisquea el bote de croquetas que los niños dan de comer al can                            </span>
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      <p class="quote-text">Cualquier recurso que ayude a rebajar los nervios antes de una extracción acaba siendo también un apoyo para los profesionales que tienen que realizarla: la presencia de Rock crea un ambiente más tranquilo y sosegado</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Las intervenciones asistidas con animales, especialmente con perros, pueden contribuir a reducir la ansiedad, mejorar el estado de &aacute;nimo y favorecer una experiencia hospitalaria m&aacute;s cercana y humana&rdquo;, se&ntilde;ala por su parte Elisenda Saperas, veterinaria y responsable de comunicaci&oacute;n de Purina Espa&ntilde;a. En el caso de los ni&ntilde;os, a&ntilde;ade, la presencia de un perro especialmente seleccionado y preparado puede aportar &ldquo;seguridad, confianza y acompa&ntilde;amiento&rdquo; ante un entorno desconocido y procedimientos que pueden generar miedo. Es el planteamiento del proyecto desarrollado junto a la Fundaci&oacute; S'Hort Vell en el Hospital de Manacor.
    </p><p class="article-text">
        En declaraciones a elDiario.es, Saperas subraya que la intervenci&oacute;n no se limita a distraer al ni&ntilde;o. &ldquo;Jugar, acariciar al perro, hablarle o simplemente tenerlo cerca puede ayudar a desviar la atenci&oacute;n del procedimiento y reducir la tensi&oacute;n del momento&rdquo;, explica. El animal puede actuar tambi&eacute;n como &ldquo;un puente emocional&rdquo;, facilitando la comunicaci&oacute;n y ayudando a que el menor se sienta acompa&ntilde;ado y tenga un papel m&aacute;s activo en una situaci&oacute;n que normalmente escapa a su control. En procedimientos como una extracci&oacute;n, esta funci&oacute;n cobra especial importancia durante la espera, cuando aparece la ansiedad anticipatoria: &ldquo;Contar con un perro durante esos minutos puede ayudar a transformar esa espera&rdquo;, se&ntilde;ala, convirti&eacute;ndola en un espacio de interacci&oacute;n, juego y calma.
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                Rock, en la zona de juegos del área de pediatría del Hospital de Manacor                            </span>
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        La veterinaria asevera, no obstante, que estas intervenciones son un complemento de la atenci&oacute;n sanitaria y requieren profesionales y animales espec&iacute;ficamente preparados. &ldquo;Humanizar la atenci&oacute;n sanitaria tambi&eacute;n significa atender las emociones del paciente&rdquo;, sostiene. La selecci&oacute;n de los perros se realiza de forma individual, valorando su estabilidad emocional, sociabilidad, capacidad de recuperaci&oacute;n y tolerancia a la manipulaci&oacute;n, y una vez incorporados al programa cuentan con seguimiento veterinario y evaluaci&oacute;n continua. Si el animal muestra se&ntilde;ales de estr&eacute;s, la intervenci&oacute;n se adapta o se detiene. 
    </p><p class="article-text">
        Los programas incluyen adem&aacute;s protocolos de higiene, prevenci&oacute;n de infecciones, controles veterinarios y formaci&oacute;n espec&iacute;fica de gu&iacute;as y profesionales sanitarios, de forma que el acompa&ntilde;amiento pueda producirse garantizando tanto la seguridad de los pacientes como el bienestar del propio perro.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del &aacute;mbito hospitalario, Purina sit&uacute;a las intervenciones asistidas con perros en un abanico m&aacute;s amplio de contextos. La compa&ntilde;&iacute;a se&ntilde;ala que estos animales pueden participar en centros escolares para favorecer la comprensi&oacute;n y la lectura, la desinhibici&oacute;n, la autoconfianza o la motivaci&oacute;n, as&iacute; como en centros de menores, penitenciarios y residencias de mayores, donde las actividades buscan generar est&iacute;mulos positivos y trabajar aspectos cognitivos, psicomotrices y de bienestar emocional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Esther Ballesteros, Francisco Ubilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/sociedad/rock-perro-trabaja-hospital-ninos-pierdan-miedo-aguja_1_13568407.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 20:35:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Rock, el perro que 'trabaja' en el hospital para que los niños pierdan el miedo a la aguja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Perros,Hospitales,Pediatría,Niños,Animales,Salud,Sanidad,Sanidad pública]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Grafitis, arte y sueños: Toledo se convierte en un lienzo solidario que ha implicado a más de 200 escolares]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/grafitis-arte-suenos-toledo-convierte-lienzo-solidario-implicado-200-escolares_1_13571794.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/80687742-e34d-4a30-aa0f-e6ec949dde60_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Grafitis, arte y sueños: Toledo se convierte en un lienzo solidario que ha implicado a más de 200 escolares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A través de la iniciativa sin ánimo de lucro, 'El Árbol de los Sueños', impulsada por CaixaBank, parte del alumnado del Colegio Infantes, así como personas adultas de siete entidades locales junto al colectivo artístico Boa Mistura, han realizado un mural que será la imagen del proyecto que facilita la entrega de regalos a niños en situación de vulnerabilidad y mayores en residencias durante la época navideña</p></div><p class="article-text">
        Toledo se ha convertido durante dos d&iacute;as en el epicentro del arte espont&aacute;neo gracias a la iniciativa impulsada por CaixaBank, junto al colectivo art&iacute;stico Boa Mistura, m&aacute;s de 200 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as del Colegio Infantes, as&iacute; como personas adultas vinculadas a siete entidades locales.
    </p><p class="article-text">
        En el entorno del Parque de las Tres Culturas han elaborado tres murales que se convertir&aacute;n en la futura imagen del programa solidario 'El &Aacute;rbol de los Sue&ntilde;os'. Esta iniciativa, desarrollada por CaixaBank, facilita la entrega de regalos, a trav&eacute;s de las cartas que escriben con sus deseos concretos en las fiestas navide&ntilde;as miles de ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de vulnerabilidad y mayores que viven en residencias de toda Espa&ntilde;a o que participan en talleres y utilizan servicios ofrecidos por entidades sociales en todas las comunidades aut&oacute;nomas.
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                    alt="Pablo Ferreiro, de Boa Mistura, explicando a los alumnos del Colegio Infantes de Toledo las normas para realizar el mural"
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            <span class="title">
                Pablo Ferreiro, de Boa Mistura, explicando a los alumnos del Colegio Infantes de Toledo las normas para realizar el mural                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Enfrentarse a un grafiti por primera vez </h2><p class="article-text">
        Boa Mistura es un colectivo art&iacute;stico con ra&iacute;ces en el graffiti nacido en Madrid a finales de 2001 y que se desarrolla principalmente en el espacio p&uacute;blico al entender su obra como un elemento transformador, que crea o altera las relaciones de las personas con el lugar en el que viven, as&iacute; como los lazos que existen entre ellas. Pablo Ferreiro, portavoz y miembro fundador del colectivo, se&ntilde;ala que los participantes en el mural &ldquo;se expresan libremente&rdquo; a trav&eacute;s del arte &ldquo;en este regalo para la ciudad de Toledo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La premisa de esta actuaci&oacute;n es &ldquo;libertad creativa&rdquo; y Ferreiro explica que &ldquo;pintar en la pared es algo nuevo para muchos de ellos, el momento en el que te enfrentas a pintar un grafiti por primera vez&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un artista de Boa Mistura marcando en blanco sobre el mural las ramas de el árbol de los sueños"
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            <span class="title">
                Un artista de Boa Mistura marcando en blanco sobre el mural las ramas de el árbol de los sueños                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La primera fase ha sido cubrir con diferentes dise&ntilde;os y t&eacute;cnicas -pintura con brocha, rodillo o spray- las paredes blancas. &ldquo;Hemos tra&iacute;do todos los colores del espectro, para que lo manchen todo. Despu&eacute;s en la segunda fase hacemos una intervenci&oacute;n. Esta actividad una simbiosis entre lo que hacen ellos y lo que hacemos nosotros&rdquo;, apunta Pablo Ferreiro.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, desde Boa Mistura realizan en color blanco un &aacute;rbol, dejando las hojas sin pintar para que en ellas aparezcan los dise&ntilde;os m&aacute;s caracter&iacute;sticos del mural. &ldquo;Colocamos las hojas estrat&eacute;gicamente en las partes m&aacute;s chulas, haciendo una intervenci&oacute;n que sea siempre integral&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        All&iacute; hemos podido ver distintas manifestaciones art&iacute;sticas como un lobo, una casa, reconocidos personajes de dibujos animados como Bob Esponja o grafitis con expresiones de las generaciones Z y alfa, como 'Six Seven'.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Parte del mural de &#039;El Árbol de los Sueños&#039; en Toledo                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Un fin solidario</h2><p class="article-text">
        Juan Luis Vidal, el director territorial de CaixaBank en Castilla-La Mancha y Extremadura ha subrayado que la elecci&oacute;n de Toledo como escenario &ldquo;no es casual&rdquo;, sino que &ldquo;la ciudad reconocida por su historia de convivencia entre cultural, es la id&oacute;nea para una acci&oacute;n que promueve el di&aacute;logo, la participaci&oacute;n y la construcci&oacute;n colectiva&rdquo;, ya que la iniciativa de 'El &Aacute;rbol de los Sue&ntilde;os', &ldquo;conecta con esa identidad de encuentro y diversidad&rdquo;. Tambi&eacute;n ha querido destacar la colaboraci&oacute;n con Boa Mistura, el Ayuntamiento de Toledo y las entidades locales colaboradoras: Apanas Toledo, APACE, C&aacute;ritas Diocesana de Toledo, Down Toledo, Hogar Nazaret, YMCA y Fundaci&oacute;n Mayores.
    </p><p class="article-text">
        De su lado, el director de Acci&oacute;n Social de CaixaBank, Josep Parareda, ha apuntado que este 2026 llevan &ldquo;esta cadena solidaria m&aacute;s all&aacute; porque detr&aacute;s de cada carta hay personas, sue&ntilde;os e historias&rdquo;, donde gracias a Boa Mistura &ldquo;utilizan el arte como herramienta de transformaci&oacute;n social a trav&eacute;s de procesos participativos&rdquo;. Adem&aacute;s, ha explicado que &ldquo;la actividad crea un puente entre generaciones en torno a una pregunta universal, &iquest;cu&aacute;l es tu sue&ntilde;o?, y la diversidad enriquece el resultado colectivo porque todas las personas tienen algo valioso que aportar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la &uacute;ltima edici&oacute;n de 'El &Aacute;rbol de los Sue&ntilde;os', CaixaBank entreg&oacute; regalo a m&aacute;s de 34.000 ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y a m&aacute;s de un millar de mayores de Espa&ntilde;a. La acci&oacute;n se llev&oacute; a cabo de la mano de 400 entidades sociales y en ella participaron 430 empresas, adem&aacute;s de miles de clientes particulares del banco.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Abad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/grafitis-arte-suenos-toledo-convierte-lienzo-solidario-implicado-200-escolares_1_13571794.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Oct 2026 11:49:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Grafitis, arte y sueños: Toledo se convierte en un lienzo solidario que ha implicado a más de 200 escolares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Caixabank,Solidaridad,Niños,Infancia,Colegios,Estudiantes,Navidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[“Ayuda a regular sus emociones y sube su autoestima”: todos los beneficios de aprender a hablar en público desde niños]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ayuda-regular-emociones-sube-autoestima-beneficios-aprender-hablar-publico-ninos-xp_1_13561805.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/097a08ab-19ee-4172-9a7d-b60608b16288_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152682.jpg" width="4346" height="2444" alt="“Ayuda a regular sus emociones y sube su autoestima”: todos los beneficios de aprender a hablar en público desde niños"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una psicóloga y una profesora de oratoria repasan cómo los más pequeños pueden ganar seguridad y claridad a la hora de expresarse frente a los demás
</p><p class="subtitle">Por qué dejar que los niños asistan a entierros y despedidas puede ser bueno para ellos</p></div><p class="article-text">
        Aprender a hablar en p&uacute;blico suele relacionarse con los retos de la edad adulta o el entorno profesional, pero desarrollar la oratoria desde la infancia permite a los m&aacute;s peque&ntilde;os perder el temor a exponer sus ideas y comunicarse con soltura.&nbsp;Adem&aacute;s, sus beneficios pueden ir mucho m&aacute;s all&aacute; de proporcionarles estas herramientas. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Aprender a hablar bien es una herramienta que les va a permitir que se produzca un desarrollo a nivel social, a nivel emocional, a nivel cognitivo&rdquo;, afirma la doctora en psicolog&iacute;a Silvia &Aacute;lava, psic&oacute;loga infantil-juvenil. &ldquo;Hay que organizar el pensamiento antes de expresarlo&rdquo;, apunta &Aacute;lava, que destaca el filtro previo que exige esta disciplina, as&iacute; como el entrenamiento en materia de comunicaci&oacute;n no verbal en lo que respecta al tono de voz, el uso de las manos o el contacto visual con el interlocutor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la psic&oacute;loga remarca que trabajar la expresi&oacute;n oral no busca transformar la forma de ser de los menores. &ldquo;Un curso de oratoria no va a cambiar la personalidad del ni&ntilde;o; si es un ni&ntilde;o <a href="https://www.eldiario.es/era/parece-si-no-tope-pasa-malo-viven-personas-introvertidas_1_13243281.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">introvertido</a>, va a seguir siendo introvertido&rdquo;, matiza. Sin embargo, la ventaja es que la oratoria puede ayudar a los m&aacute;s peque&ntilde;os a &ldquo;regular emociones, a subir su autoestima al ver de lo que son capaces de conseguir y a normalizar ciertos nervios al comprender que es algo que nos pasa a todos, incluso a los adultos, al hablar en p&uacute;blico, adem&aacute;s de ayudar a evitar bloqueos en la etapa&nbsp;adulta&rdquo;, comenta &Aacute;lava.  
    </p><h2 class="article-text">Autoestima, liderazgo y aprendizaje</h2><p class="article-text">
        &ldquo;La idea es que el ni&ntilde;o comience a interiorizar t&eacute;cnicas con juegos y pas&aacute;ndolo bien, para que, poco a poco, vaya normalizando que cuando uno habla en p&uacute;blico, su vida no corre peligro&rdquo;, se&ntilde;ala M&oacute;nica B&oacute;beda, formada como asistente de direcci&oacute;n y directora de la academia de oratoria <a href="http://www.elshowdelapalabra.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El Show de la Palabra</a>, con m&aacute;s de 25 a&ntilde;os de experiencia en comunicaci&oacute;n y liderazgo, que defiende que en estas edades el objetivo es normalizar la experiencia a trav&eacute;s de la diversi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Est&aacute; demostrado que saber hablar en p&uacute;blico favorece el desarrollo de la autoestima, las habilidades de liderazgo y el expediente acad&eacute;mico de nuestros hijos&rdquo;, subraya B&oacute;beda, que defiende que m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente acad&eacute;mico, poder expresarse con fluidez en p&uacute;blico permite a los ni&ntilde;os superar retos y bloqueos cotidianos como el miedo esc&eacute;nico o la inseguridad, adem&aacute;s de mejorar su gesti&oacute;n emocional. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les permite poder contar una noticia, motivar a sus compa&ntilde;eros o persuadir al consejo escolar para conseguir ser delegado&rdquo;, ejemplifica la formadora, que valora que una buena comunicaci&oacute;n es la base para expresar ideas, opiniones, emociones y alcanzar objetivos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque no existe un momento exacto en el calendario ni una edad perfecta para lanzarse a hablar en p&uacute;blico, B&oacute;beda apunta que los ocho a&ntilde;os suelen ser un buen momento para comenzar a disfrutar del mundo de la oratoria de forma l&uacute;dica, siempre &ldquo;dependiendo de la personalidad del ni&ntilde;o&rdquo;.&nbsp; 
    </p><h2 class="article-text">Estructura e improvisaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Para lograr una comunicaci&oacute;n clara, la formadora recomienda trabajar de manera conjunta dos capacidades que parecen opuestas pero que se complementan: la ordenaci&oacute;n de ideas y la improvisaci&oacute;n. &ldquo;Una de las cosas que veo en mis alumnos m&aacute;s j&oacute;venes es que cuando hacen una presentaci&oacute;n, no est&aacute;n presentes, porque se aprenden el contenido de memoria; y, si el miedo sube de intensidad y les domina, &iquest;qu&eacute; pasa? Que se quedan en blanco&rdquo;, analiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para evitarlo, la experta propone utilizar estructuras en formato de tres: un esquema mental de tres puntos principales con relaci&oacute;n l&oacute;gica que aporta calma y seguridad. &ldquo;La estructura act&uacute;a como un salvavidas al que te puedes agarrar para no hundirte&rdquo;, valora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una vez fijada la estructura del mensaje, el segundo paso es entrenar la improvisaci&oacute;n para mantener el discurso vivo y adaptado al p&uacute;blico. Para ejercitarla, B&oacute;beda utiliza t&eacute;cnicas teatrales como el juego de las im&aacute;genes en carrusel, donde van pasando fotograf&iacute;as de forma autom&aacute;tica y el alumno debe vincularlas sobre la marcha con su mensaje y su estructura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experta recuerda en este sentido al empresario y escritor estadounidense Dale Carnegie y cita: &ldquo;Siempre hay tres discursos por cada discurso que pronuncias: el que practicaste, el que pronunciaste y el que te habr&iacute;a gustado pronunciar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El entorno familiar tambi&eacute;n puede convertirse en el escenario perfecto para perder el reparo a hablar sin presiones. Para ello, B&oacute;beda sugiere tres din&aacute;micas muy sencillas para&nbsp;trabajar la improvisaci&oacute;n, la curiosidad y la capacidad de conectar con la audiencia:
    </p><p class="article-text">
        <strong>&lsquo;En busca del miedo perdido&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este juego consiste en vincularse a la curiosidad para bajar de intensidad el miedo&rdquo;, introduce la formadora. Para ello, explica, el ni&ntilde;o se formula preguntas como a qu&eacute; le tiene miedo, qu&eacute; tendr&iacute;a que ocurrir para que ese temor no se haga realidad y qu&eacute; fortalezas tiene como buen orador.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&lsquo;La rueda de prensa&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta din&aacute;mica consiste en que el ni&ntilde;o da un titular y tiene que empezar a explicarlo con sus palabras; no puede parar hasta que alguien del p&uacute;blico le haga una pregunta actuando como un periodista&rdquo;, comenta B&oacute;beda.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&lsquo;El contador de historias&rsquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Para esta actividad solo hace falta coger varios objetos de casa, ponerlos en una mesa y comenzar a relatar una historia con ellos&rdquo;, propone la experta, para ejercitar la improvisaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como audiencia y acompa&ntilde;antes de los m&aacute;s peque&ntilde;os en este tipo de ejercicios, la especialista destaca que la premisa debe ser siempre proteger su autoestima cuando se hagan correcciones como el uso de muletillas o los errores de pronunciaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hay mal comunicador, sino falta de pr&aacute;ctica&rdquo;, sostiene, y recomienda mencionar primero las fortalezas del discurso, para despu&eacute;s poner el foco en un &aacute;rea de mejora concreta, &ldquo;y hasta que no la trabajemos, no pasamos a otra&rdquo;, aconseja B&oacute;beda, aunque siempre sin la presi&oacute;n de una evaluaci&oacute;n y desmitificando el temor a la exposici&oacute;n p&uacute;blica, ya que en el caso de los ni&ntilde;os es preferible plantearlo como un aprendizaje din&aacute;mico y divertido a trav&eacute;s de juegos.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>



    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ayuda-regular-emociones-sube-autoestima-beneficios-aprender-hablar-publico-ninos-xp_1_13561805.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Oct 2026 08:50:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[“Ayuda a regular sus emociones y sube su autoestima”: todos los beneficios de aprender a hablar en público desde niños]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo identificar si algo no le va bien a tu hijo en el colegio, según una psicóloga: el dolor de tripa puede indicarnos que sienten ansiedad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/identificar-si-no-le-hijo-colegio-psicologa-dolor-tripa-indicarnos-sienten-ansiedad-xp_1_13562708.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4696e0da-ff5e-463c-a0e9-6124d3152e2b_16-9-discover-aspect-ratio_default_1152718.jpg" width="4306" height="2422" alt="Cómo identificar si algo no le va bien a tu hijo en el colegio, según una psicóloga: el dolor de tripa puede indicarnos que sienten ansiedad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga María Gil explica cómo responder cuando los niños dicen que les duele la cabeza o el estómago justo antes de ir al colegio, dar una clase o coincidiendo con un examen</p><p class="subtitle">“Ayuda a regular sus emociones y sube su autoestima”: todos los beneficios de aprender a hablar en público desde niños
</p></div><p class="article-text">
        Cuando los <a href="https://www.eldiario.es/nidos/nino-senales-problemas-emocionales_1_12329500.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ni&ntilde;os est&aacute;n preocupados, tristes o estresados</a> durante mucho tiempo, pueden quejarse de dolores de cabeza, de est&oacute;mago u otras molestias. Las sensaciones f&iacute;sicas vinculadas a las emociones son comunes y autom&aacute;ticas. Estos dolores pueden tener causas f&iacute;sicas, as&iacute; que lo primero es descartar posibles enfermedades, pero debemos tener en cuenta tambi&eacute;n que estos dolores de barriga matutinos tambi&eacute;n pueden deberse al estr&eacute;s o a la ansiedad escolar. Y es que las emociones dif&iacute;ciles pueden agravar dolores preexistentes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es muy com&uacute;n que los ni&ntilde;os tengan este tipo de reacciones a nivel corporal&rdquo;, admite <a href="https://www.mgespacioterapeutico.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mar&iacute;a Gil</a>, psic&oacute;loga, que afirma que &ldquo;la somatizaci&oacute;n es la manera que tiene el cuerpo de manifestar un malestar emocional&rdquo;. No es algo fingido ni inventado, matiza la especialista, sino que &ldquo;el dolor es totalmente real: la &uacute;nica diferencia es que su origen no responde a una patolog&iacute;a f&iacute;sica, sino a una acumulaci&oacute;n de estr&eacute;s o angustia emocional que el ni&ntilde;o no sabe gestionar de otro modo&rdquo;, explica Gil.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">A qu&eacute; se&ntilde;ales debemos prestar atenci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Los dolores de tripa, de cabeza o falta de energ&iacute;a son las se&ntilde;ales m&aacute;s frecuentes que tienen de expresar su preocupaci&oacute;n, a veces acompa&ntilde;ados de n&aacute;useas matutinas o malestar general justo antes de salir de casa&rdquo;, explica Gil. Los ni&ntilde;os, sobre todo los m&aacute;s peque&ntilde;os, a menudo no tienen palabras para expresar lo que sienten. En cambio, lo que sienten es su cuerpo: un nudo en el est&oacute;mago, palpitaciones&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No es algo inventado ni una forma de llamar la atenci&oacute;n. Muchas veces la ansiedad activa la respuesta al estr&eacute;s del cuerpo, liberando una avalancha de se&ntilde;ales destinadas a prepararlo para el &lsquo;peligro&rsquo;, y esa respuesta es f&iacute;sica. &ldquo;Hay que tener en cuenta que los ni&ntilde;os no tienen el mismo lenguaje ni la madurez emocional que los adultos; a&uacute;n est&aacute;n construyendo su manera de comunicarse&rdquo;, afirma Gil. &ldquo;Por eso, cuando las palabras faltan, el cuerpo habla. El dolor f&iacute;sico se convierte en su mejor altavoz para hacernos saber de forma inconsciente que algo les est&aacute; superando&rdquo;, se&ntilde;ala Gil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que un ni&ntilde;o que dice que le duele la barriga antes de ir al colegio suele estar diciendo la verdad sobre lo que siente, solo que a&uacute;n no sabe que esa sensaci&oacute;n tiene un nombre y una causa. El intestino, por ejemplo, es especialmente sensible al estr&eacute;s, de ah&iacute; que el dolor de est&oacute;mago sea una de las formas m&aacute;s comunes en que se manifiesta la ansiedad infantil.
    </p><p class="article-text">
        Hay ciertos patrones que suelen apuntar a la ansiedad como el factor desencadenante y, aunque no hay ninguno que sea una prueba suficiente por s&iacute; solo, en conjunto s&iacute; pueden formar una explicaci&oacute;n. En primer lugar, debemos prestar atenci&oacute;n a s&iacute;ntomas que se agrupan en torno de desencadenantes espec&iacute;ficos: las ma&ntilde;anas antes de ir a la escuela, las noches de los domingos, los <a href="https://www.eldiario.es/nidos/presion-invisible-ninos-exigen-preocupamos-lloro-sacar-ocho_1_13015821.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ex&aacute;menes</a>, la hora de entrada al colegio, una clase o actividad en particular, un dolor de est&oacute;mago que aparece invariablemente antes de aquello que nuestro hijo teme y desaparece una vez termina, es una se&ntilde;al importante.
    </p><h2 class="article-text">C&oacute;mo ayudar sin someterlos a un interrogatorio</h2><p class="article-text">
        Antes que nada, si un ni&ntilde;o presenta s&iacute;ntomas f&iacute;sicos recurrentes o significativos, lo primero es consultar con el pediatra. Dolores de est&oacute;mago, de cabeza, fatiga y otras molestias pueden tener causas m&eacute;dicas que merecen una evaluaci&oacute;n adecuada.
    </p><p class="article-text">
        Una vez descartadas las causas f&iacute;sicas, el objetivo es tomar en serio el s&iacute;ntoma mientras ayudamos a desarrollar herramientas para calmarlos. No sin antes tener en cuenta que a muchos ni&ntilde;os les cuesta entender c&oacute;mo se relacionan sus emociones con estos s&iacute;ntomas f&iacute;sicos. 
    </p><p class="article-text">
        Para Gil, a la hora de afrontar una problem&aacute;tica de este tipo &ldquo;funcionan muy bien recursos como los cuentos y el juego, podemos usar lecturas que aborden situaciones similares a las que intuimos que est&aacute;n viviendo porque les da referencias y, de forma indirecta, les ayuda a poner palabras a lo que les pasa sin sentirse expuestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede ayudar el juego, que es &ldquo;su lenguaje natural para representar su d&iacute;a a d&iacute;a. Si nos metemos a jugar con ellos, por ejemplo, imaginando que uno de los mu&ntilde;ecos siente ese dolor de tripa o esos nervios, podemos construir la historia de forma segura&rdquo;, afirma Gil, que reconoce que se trata de una &ldquo;forma excelente de conectar con ellos sin recurrir al t&iacute;pico interrogatorio directo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es importante que sepa identificar sus emociones, que nosotros podamos validar sus sentimientos aunque no estemos de acuerdo y que reconozcamos que el dolor que siente es real.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Errores de los padres al intentar resolver problemas escolares de sus hijos</h2><p class="article-text">
        &ldquo;&lsquo;No es para tanto&rsquo;, &lsquo;exageras&rsquo; o &lsquo;tienes que ser fuerte&rsquo; son frases bienintencionadas, pero desacertadas que no hacen m&aacute;s que minimizar o invalidar su malestar&rdquo;, advierte Gil. &ldquo;Cuando recurrimos a frases de este tipo lo &uacute;nico que estamos consiguiendo es que el ni&ntilde;o sienta &rdquo;que no lo creemos o que lo que le pasa no importa, lo que incrementa su aislamiento&ldquo;, afirma la psic&oacute;loga.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tampoco sirve de nada acribillarlo a preguntas, como si fuera un interrogatorio que lo &uacute;nico que hace es presionar a&uacute;n m&aacute;s. &ldquo;&lsquo;&iquest;Por qu&eacute; no quieres ir?&rsquo;, &lsquo;&iquest;qu&eacute; te pasa hoy?&rsquo; son frases que suelen cerrarles a&uacute;n m&aacute;s por completo en banda debido al agobio de no tener las palabras o la capacidad de responder&rdquo;, advierte Gil. Cuando afrontamos este tipo de situaciones &ldquo;a menudo nos centramos solo en exigir rendimiento o en buscar una soluci&oacute;n r&aacute;pida a un problema emocional y olvidamos detenernos a escuchar todo lo que hay detr&aacute;s de su rechazo al colegio&rdquo;, reconoce la experta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La crianza de los hijos est&aacute; llena de decisiones dif&iacute;ciles porque, instintivamente, podemos sentir que la mejor soluci&oacute;n es permitir que nuestro hijo se sienta seguro y c&oacute;modo en casa. Pero esto tambi&eacute;n puede ser contraproducente porque, cuanto m&aacute;s permitimos evitar la fuente de estr&eacute;s, m&aacute;s preferir&aacute; quedarse en casa. A&uacute;n m&aacute;s contraproducente es el hecho de que, al permitir que nuestro hijo evite una situaci&oacute;n que le causa estr&eacute;s, como la escuela, en realidad estamos reforzando ese desencadenante, por lo que el objetivo es encontrar un equilibrio adecuado entre la empat&iacute;a y el pragmatismo.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/identificar-si-no-le-hijo-colegio-psicologa-dolor-tripa-indicarnos-sienten-ansiedad-xp_1_13562708.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2026 13:36:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cómo identificar si algo no le va bien a tu hijo en el colegio, según una psicóloga: el dolor de tripa puede indicarnos que sienten ansiedad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Educación,Bienestar,Colegios,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué dejar que los niños asistan a entierros y despedidas puede ser bueno para ellos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ninos-asistan-entierros-despedidas-bueno_1_13550327.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a5fb021f-22d8-4ed6-b686-bc88db331c0b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x537y182.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué dejar que los niños asistan a entierros y despedidas puede ser bueno para ellos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando una persona querida fallece, ¿deben asistir los niños y niñas a los ritos sociales de despedida? Las expertas recomiendan naturalizar la muerte como parte de la vida y, en función de su edad y capacidad, hacerles partícipes</p><p class="subtitle">Cuando un niño se enfrenta a la muerte de un ser querido por primera vez: “Si no lo hablamos le estamos dejando más solo”</p></div><p class="article-text">
        Cuando su madre falleci&oacute;, Sonsoles habl&oacute; con sus hijos, que ten&iacute;an ocho y cuatro a&ntilde;os y acababan de perder a su abuela. &ldquo;Fui sincera con ellos, les pregunt&eacute; si quer&iacute;an venir al tanatorio y dijeron que s&iacute;. Eso les ayud&oacute; mucho a despedirse y a expresarse&rdquo;, cuenta. El hijo de Miguel, con cinco a&ntilde;os, tambi&eacute;n asisti&oacute; al de su bisabuela: &ldquo;Estuvo acompa&ntilde;ando a sus abuelos y a sus familiares y nos hizo muchas preguntas&rdquo;. Con diez a&ntilde;os, M&iacute;a se puso de acuerdo con sus amigas para acompa&ntilde;ar a una de ellas, que acababa de perder a su padre. Le hicieron dibujos de despedida, estuvieron con ella y fue &ldquo;un rato bonito&rdquo;, en palabras de su madre.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La muerte sigue siendo uno de los temas de los que m&aacute;s <a href="https://www.eldiario.es/nidos/nino-enfrenta-muerte-querido-primera-vez-si-no-hablamos-le-dejando_1_13160344.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">nos cuesta hablar a las personas adultas</a> con ni&ntilde;as y ni&ntilde;os. Sigue siendo un tab&uacute;, y ese silencio dice m&aacute;s de nuestras propias incomodidades e inseguridades que de lo que la infancia puede comprender o necesita saber&rdquo;, explica Marta Mart&iacute;nez, soci&oacute;loga e investigadora en infancias y derechos humanos. Ella considera que el tanatorio es &ldquo;un espacio social de reconocimiento&rdquo;, del que no tiene sentido excluir a la infancia. &ldquo;La persona que ha muerto era su abuelo, su madre o su primo, y ten&iacute;an con ella un v&iacute;nculo propio. Cuando asumimos que ni&ntilde;as y ni&ntilde;os no deben estar en la despedida, estamos dando por hecho que su v&iacute;nculo pesa menos, y podemos dar lugar a lo que se llama duelo desautorizado: una p&eacute;rdida que no se reconoce socialmente como leg&iacute;tima&rdquo;, afirma Mart&iacute;nez.
    </p><h2 class="article-text">Hacerles part&iacute;cipes y acompa&ntilde;arles</h2><p class="article-text">
        En ese concepto incide tambi&eacute;n la psic&oacute;loga <a href="https://www.lucialopezpsicologa.com/conoceme" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luc&iacute;a L&oacute;pez,</a> experta en trauma y duelo: &ldquo;Cuando alguien me pregunta si hay que hacer part&iacute;cipes a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as en este tipo de situaciones relacionadas con la enfermedad o la muerte, lo primero que digo siempre es que ya lo son: eso tambi&eacute;n les est&aacute; pasando a ellos y a ellas, es algo que no podemos obviar. Dejarles al margen es el primer error y puede tener consecuencias importantes, porque no legitimamos su duelo&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga. Por eso ella propone justo lo contrario: &ldquo;Tenerles siempre en cuenta, haci&eacute;ndolos formar parte de manera activa para que sientan pertenencia, adapt&aacute;ndolo a su edad y capacidades&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
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      <p class="quote-text">Cuando asumimos que niñas y niños no deben estar en la despedida, estamos dando por hecho que su vínculo pesa menos, y podemos dar lugar a lo que se llama duelo desautorizado</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Marta Martínez</span>
                                        <span>—</span> socióloga e investigadora especializada en infancias y derechos humanos
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sobre c&oacute;mo hacerlo, la psic&oacute;loga invita a tener en cuenta su edad, su capacidad cognitiva y emocional, el contexto de las relaciones familiares o de amistad y la propia capacidad de las personas adultas para acompa&ntilde;ar. &ldquo;A partir de ah&iacute;, debemos preguntarles si quieren participar y de qu&eacute; manera, teniendo en cuenta que se puede hacer de diferentes formas: pueden ir al velatorio, pueden preparar un dibujo de despedida, ver fotos&hellip;&rdquo;, enumera. Si responden que s&iacute; quieren ir a los ritos de despedida, conviene explicarles lo que va a ocurrir: &ldquo;C&oacute;mo es el lugar, lo que se van a encontrar all&iacute; y anticiparse por ejemplo si puede haber gente llorando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;ngel es adolescente y, a sus 14 a&ntilde;os, ya ha asistido a dos velatorios, el primero de ellos hace dos a&ntilde;os. As&iacute; lo explica &eacute;l: &ldquo;Es algo personal, quer&iacute;a hacerlo para despedirme por &uacute;ltima vez de esas personas y dar el p&eacute;same a la gente que les quer&iacute;a. Fue muy triste pero era importante ir, y me sent&iacute; mejor despu&eacute;s de estar all&iacute;&rdquo;, asegura. Su madre, Roc&iacute;o, aporta m&aacute;s contexto: &ldquo;Eran dos personas muy cercanas. Primero con una persona al que consideraba su abuelo y luego el a&ntilde;o pasado se muri&oacute; un compa&ntilde;ero de instituto. Yo iba a ir en ambos casos y le pregunt&eacute; si quer&iacute;a venir conmigo. Dijo que s&iacute;, as&iacute; que yo le acompa&ntilde;&eacute; todo el rato y le dije que si en cualquier momento sent&iacute;a la necesidad de irse, nos march&aacute;bamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esa figura de referencia es fundamental, en palabras de la soci&oacute;loga Marta Mart&iacute;nez, que habla de &ldquo;la persona adulta &lsquo;ancla&rsquo;&rdquo; &ndash;madre, padre, t&iacute;o o t&iacute;a, amigos de la familia&hellip;&ndash;. &ldquo;Ser&aacute; la encargada de contar antes qu&eacute; se van a encontrar: personas tristes, flores, silencios, etc. Debe estar pendiente de ellas y ellos y llevarles a dar un paseo si necesitan tomar distancia, dejando claro que pueden marcharse cuando lo necesiten&rdquo;. Tambi&eacute;n aporta algunas ideas de peque&ntilde;os gestos que pueden hacer los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para elaborar su duelo: &ldquo;Llevar algo que hayan hecho, como una carta o un dibujo, elegir una flor, una canci&oacute;n o una foto, algo con lo que puedan ocupar su propio lugar en la despedida&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; ocurre si el ni&ntilde;o, ni&ntilde;a o adolescente decide no participar? &ldquo;Preguntar incluye tambi&eacute;n gestionar un no. Si una ni&ntilde;a o un ni&ntilde;o prefiere no acudir a un tanatorio, hay que respetar su decisi&oacute;n, y hay otras formas de despedirse: escribirle unas palabras a la persona que ha muerto, encender una vela en casa, hacer un dibujo o empezar una caja de recuerdos con sus objetos, fotos o notas&rdquo;, propone Marta Mart&iacute;nez.
    </p><p class="article-text">
        El padre de Mar se muri&oacute; en 2021, cuando sus hijas ten&iacute;an uno y cinco a&ntilde;os. &ldquo;La peque&ntilde;a era demasiado peque&ntilde;a para entenderlo, y con la mayor decidimos no llevarla al velatorio ni al entierro&rdquo;. S&iacute; la hicieron part&iacute;cipe &ldquo;de otra manera&rdquo;: &ldquo;Le explicamos todo lo que estaba ocurriendo con el abuelo. Ella le hizo un dibujo de despedida que colocamos en su ata&uacute;d&rdquo;, recuerda. Rebeca y Reyes son hermanas, profesoras y madres de un ni&ntilde;o y una ni&ntilde;a de seis a&ntilde;os. Hace unos d&iacute;as falleci&oacute; su abuela &ndash;la bisabuela de los ni&ntilde;os&ndash; y ellas s&iacute; les llevaron a despedirse. &ldquo;Estuvieron un ratito en el tanatorio. Llegaron a ver el ata&uacute;d, que estaba cerrado, y les explicamos que ese lugar estaba para despedir a la bisa. Despu&eacute;s nos fuimos a jugar un parque que hay cerca. Pensamos que iba a ser un momento muy dif&iacute;cil, pero no: los peques entienden todo siempre y cuando se les explique con un vocabulario adecuado a su edad, y la muerte forma parte de la vida&rdquo;, cuentan estas hermanas.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Debemos preguntarles si quieren participar y de qué manera, teniendo en cuenta que se puede hacer de diferentes formas: pueden ir al velatorio, pueden preparar un dibujo de despedida, ver fotos…</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Lucía López</span>
                                        <span>—</span> psicóloga
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jorge Balado, gerente de la empresa funeraria Serfuja, tambi&eacute;n es partidario de que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as asistan al que para &eacute;l es su lugar habitual de trabajo, si es que as&iacute; lo deciden. &ldquo;Aqu&iacute; hemos visto de todo: desde ni&ntilde;os que se acercan a las tumbas y quieren observar todo lo que pasa hasta otros que no quieren ni siquiera atravesar las puertas de nuestros tanatorios&rdquo;. Por eso recomienda abordar la cuesti&oacute;n &ldquo;con total naturalidad&rdquo;, ya que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as &ldquo;entienden la realidad de la muerte mucho mejor de lo que nos parece a los adultos&rdquo;, se&ntilde;ala Balado.
    </p><h2 class="article-text">Algunas herramientas &uacute;tiles&nbsp;</h2><p class="article-text">
        Una de las claves a las que apuntan las expertas es analizar primero la capacidad que tienen las personas adultas para sostener la situaci&oacute;n. &ldquo;Muchas veces, el hecho de llevarles o no depende tambi&eacute;n de la situaci&oacute;n en la que se encuentran las adultas, si est&aacute;n enteras o no, si pueden sostener preguntas inc&oacute;modas con sus propias herramientas emocionales&rdquo;, asegura la psic&oacute;loga Luc&iacute;a L&oacute;pez. En la actualidad, ella est&aacute; tratando en consulta a una adulta que, de peque&ntilde;a, se sinti&oacute; excluida de los ritos de despedida dentro de su familia, y eso le ha tra&iacute;do consecuencias. &ldquo;A veces las personas de referencia no pueden o no saben sostener situaciones complicadas, porque carecen ellas mismas de herramientas para hacerlo&rdquo;, reflexiona.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fil&oacute;sofa Florencia Sichel, experta en infancias y familias, tambi&eacute;n parte de la base de la dificultad de las personas adultas para abordar el tema. &ldquo;A los grandes por lo general no nos gusta hablar de la muerte. Y con los chicos pasa algo interesante. Alrededor de los cinco a&ntilde;os empiezan a preguntar por el tema. No siempre lo asocian a algo triste, al principio son preguntas sobre c&oacute;mo funciona el mundo. Despu&eacute;s, los di&aacute;logos van cobrando otro sentido y pueden aparecer las angustias&rdquo;, asegura, y a&ntilde;ade: &ldquo;Por suerte, hay muchos libros que nos ayudan a hacer m&aacute;s digeribles estos temas&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A sus 14 años, Ángel ya ha asistido a dos velatorios: &#039;Fue muy triste pero era importante ir, y me sentí mejor después de estar allí&#039;</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Sichel hace referencia a varios t&iacute;tulos: &ldquo;Para &lsquo;mapadres&rsquo;, <em>De eso s&iacute; se habla, </em>que tiene un cap&iacute;tulo que trabaja c&oacute;mo abordar la muerte y el duelo en la infancia. Para compartir con infancias, <em>&iquest;As&iacute; es la muerte?</em>, <em>El pato y la muerte</em>, y <em>El coraz&oacute;n y la botella</em>&rdquo;. Luc&iacute;a L&oacute;pez aporta tambi&eacute;n referencias desde el punto de vista psicol&oacute;gico: los cuentos <em>Tristeza: manual de usuario</em>, <em>Para siempre</em> y <em>Vac&iacute;o</em>, y el c&oacute;mic para adolescentes <em>El duelo.</em> Tambi&eacute;n recomienda ver con ellos las pel&iacute;culas de <em>Inside Out</em>, sobre educaci&oacute;n emocional, y <em>Coco</em>, especialmente enfocada en la muerte.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Marta Mart&iacute;nez aporta una pel&iacute;cula m&aacute;s como recurso: &ldquo;<em>Verano 1993</em>, de Carla Sim&oacute;n, es muy recomendable para personas adultas; muestra con enorme delicadeza c&oacute;mo vive una ni&ntilde;a la p&eacute;rdida cuando nadie le habla de ella&rdquo;, explica. Y lanza una reflexi&oacute;n final: &ldquo;Creo que la clave de este tema est&aacute; en preguntarnos qu&eacute; lugar ocupa la infancia en los espacios de la vida social. Aislar a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de la muerte no les ahorra el dolor: les deja a solas con &eacute;l&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lucía M. Quiroga]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ninos-asistan-entierros-despedidas-bueno_1_13550327.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Sep 2026 20:21:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué dejar que los niños asistan a entierros y despedidas puede ser bueno para ellos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Muerte,Infancia,Duelo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ms. Rachel: la estrella de YouTube para bebés se convirtió en una de las voces más valientes de Estados Unidos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ms-rachel-estrella-youtube-bebes-convirtio-voces-valientes-estados-unidos_1_13531344.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/caf5ba0e-0b47-43ca-a428-cbdb1d2b1613_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151825.jpg" width="1024" height="576" alt="Ms. Rachel: la estrella de YouTube para bebés se convirtió en una de las voces más valientes de Estados Unidos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sus vídeos con canciones pegadizas acumulan miles de millones de visualizaciones, pero sus posicionamientos sobre temas que van desde Gaza hasta los derechos LGBTQ han causado revuelo</p><p class="subtitle">Me he dado cuenta de que ya no me apetece jugar con mi hijo: confesiones de una madre que se siente incapaz</p></div><p class="article-text">
        La superestrella de YouTube Ms. Rachel, una aut&eacute;ntica experta en tratar con ni&ntilde;os, me ve antes de que yo me fije en ella, e incluso desde la distancia y sin su caracter&iacute;stica camiseta rosa ni su peto vaquero, la reconozco al instante por su saludo con la mano, que va acompa&ntilde;ado de un salto entusiasta. Casi espero que diga: &ldquo;Hola, amigos&rdquo;, como hace al principio de muchos de sus v&iacute;deos. En cambio, se acerca dando saltitos, vestida con el cl&aacute;sico uniforme maternal fuera del trabajo &mdash;sudadera de Barrio S&eacute;samo, leggings grises y una gorra de b&eacute;isbol en la que se lee &ldquo;Mam&aacute;&rdquo;&mdash; y se quita las gafas de sol extragrandes. Le da mucha pena, dice, frot&aacute;ndose los ojos, estar tan cansada, pero su actitud sigue siendo, como siempre, caracter&iacute;sticamente alegre.
    </p><p class="article-text">
        Hace solo siete a&ntilde;os que Rachel Accurso, que antes era profesora de m&uacute;sica en educaci&oacute;n infantil, subi&oacute; su primer v&iacute;deo a YouTube, una canci&oacute;n para contar dirigida a ni&ntilde;os de preescolar llamada <a href="https://www.youtube.com/watch?v=Qi4AV2S4xA0" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bubble, Bubble Pop!</em></a> Ella y su marido, Aron Accurso, que trabajaba como director musical en Broadway, hicieron el v&iacute;deo porque su hijo de un a&ntilde;o ten&iacute;a un peque&ntilde;o retraso con el desarrollo del lenguaje y parec&iacute;a haber una escasez de v&iacute;deos de calidad en Internet para ayudar a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os a aprender a hablar.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el <a href="https://www.youtube.com/@msrachel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canal de YouTube de Ms Rachel</a> cuenta con m&aacute;s de 21 millones de seguidores y, desde que firm&oacute; con Netflix en 2025, la serie lleva m&aacute;s de 69 millones de reproducciones, lo que la convierte en el programa infantil nuevo mejor valorado. Se pueden comprar mu&ntilde;ecos de Ms Rachel, sonajeros, tel&eacute;fonos de juguete que hablan, libros y pijamas. La pareja lanzar&aacute; su primer &aacute;lbum este mes.
    </p><p class="article-text">
        Ms Rachel, de 43 a&ntilde;os y madre de una ni&ntilde;a de 17 meses, Susannah, y de un ni&ntilde;o de ocho a&ntilde;os, Thomas, tambi&eacute;n ha acumulado un gran n&uacute;mero de seguidores en Instagram (5,5 millones) y TikTok (11 millones), donde se re&uacute;nen las madres de sus superfans y donde se perfila como una figura m&aacute;s controvertida, tras haberse convertido en una firme opositora al Gobierno israel&iacute; por su guerra en Gaza, y una activista en otras cuestiones humanitarias, como los centros de detenci&oacute;n de familias de migrantes en Estados Unidos y la guerra en Sud&aacute;n. Defiende los derechos LGBTQ, publica sobre la necesidad de indemnizaciones por la esclavitud y la guarder&iacute;a universal y gratuita, y se est&aacute; convirtiendo en una hero&iacute;na de la izquierda estadounidense. Este mes, cuando el rapero Macklemore se comprometi&oacute; a donar un mill&oacute;n de d&oacute;lares a organizaciones que apoyan a Palestina, Ms. Rachel afirm&oacute; que <a href="https://www.theguardian.com/culture/2026/sep/17/ms-rachel-macklemore-palestine-donation" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">igualar&iacute;a la donaci&oacute;n</a> y dijo que todas las &ldquo;celebridades blancas ricas&rdquo; deber&iacute;an hacer lo mismo. A principios de este a&ntilde;o form&oacute; parte del comit&eacute; de toma de posesi&oacute;n de Zohran Mamdani, el carism&aacute;tico alcalde de izquierdas de la ciudad de Nueva York. Ha respaldado p&uacute;blicamente a otros progresistas insurgentes, como Abdul El-Sayed, que <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2026/aug/05/michigan-senate-primary-results-abdul-el-sayed" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">gan&oacute;</a> recientemente las <a href="https://www.theguardian.com/us-news/2026/aug/05/michigan-senate-primary-results-abdul-el-sayed" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primarias dem&oacute;cratas al Senado</a> en M&iacute;chigan, lo que la convierte en una figura mucho m&aacute;s pol&iacute;tica de lo que se le presupone a cualquier presentadora infantil.
    </p><p class="article-text">
        Nos reunimos en un parque cercano a la casa de sus suegros en Colorado, donde grab&oacute; durante la pandemia, que es cuando los v&iacute;deos de Ms. Rachel empezaron a ganar mucha popularidad. Sus peque&ntilde;os seguidores, por supuesto, desconocen por completo sus ideas pol&iacute;ticas y no se cansan de ella. Sus v&iacute;deos utilizan canciones y juegos para ense&ntilde;ar las primeras palabras, la fon&eacute;tica inicial y otros aspectos esenciales como el control de esf&iacute;nteres. Uno de ellos ha sido visto m&aacute;s de 2.000 millones de veces, considerablemente m&aacute;s que el v&iacute;deo musical medio de Taylor Swift. Incluso el primer clip que grab&oacute; ha sido visto ya 21 millones de veces. &ldquo;&iexcl;Es curioso, porque no es tan bueno!&rdquo;, bromea: ella y Aron lo grabaron en su piso de Nueva York con su m&oacute;vil apoyado sobre una pila de libros.
    </p><p class="article-text">
        A menudo hay algo de misterioso en la fama en Internet: en un &aacute;mbito repleto de creadores de contenido autodidactas, &iquest;qu&eacute; distingue a la estrella? A veces, Accurso no puede creer el giro que ha dado la vida de su familia. &ldquo;Si hace diez a&ntilde;os alguien nos hubiera dicho: 'Sal&iacute;s en Rolling Stone', habr&iacute;amos respondido: '&iquest;Por qu&eacute;?'. Y si hubieran dicho: 'Por <em>The Wheels on the Bus</em> y la canci&oacute;n de la oruga', habr&iacute;amos exclamado: &rdquo;&iexcl;&iquest;Qu&eacute;?! &iquest;C&oacute;mo ha pasado eso?!&ldquo;&rdquo;, cuenta.
    </p><p class="article-text">
        Pero, aunque impredecible, el &eacute;xito de la pareja no es en absoluto casual. Accurso se&ntilde;ala que identificaron un nicho, una demanda sin explotar de contenido educativo para ni&ntilde;os peque&ntilde;os, y que sus v&iacute;deos se crearon en colaboraci&oacute;n con su primera audiencia, que les dec&iacute;a lo que les gustaba y de qu&eacute; quer&iacute;an m&aacute;s. &ldquo;Casi parece algo que est&aacute;s creando en directo con los padres&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute; el hecho de que, si te propusieras encontrar a la pareja perfecta para crear un programa de televisi&oacute;n de &eacute;xito para ni&ntilde;os peque&ntilde;os, te costar&iacute;a mucho superar a Rachel y Aron Accurso. No hay m&aacute;s que ver su trayectoria profesional y acad&eacute;mica: ella tiene dos m&aacute;steres &mdash;en educaci&oacute;n musical y en educaci&oacute;n infantil&mdash; y los profesionales del aprendizaje temprano avalan la base cient&iacute;fica de su enfoque. En una &eacute;poca en la que se critica el tiempo que los ni&ntilde;os pasan frente a la pantalla, los Accurso crean programas que los padres no se sienten culpables por dejar que sus hijos peque&ntilde;os vean.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Está bien criticar a los gobiernos por violar los derechos de los niños. Es algo que todo el mundo debería hacer</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y luego est&aacute; la personalidad de Accurso, su calidez y su naturalidad, con esa mirada de ojos muy abiertos. Parece ser una de esas personas excepcionales a las que realmente les encanta pasar tiempo con los ni&ntilde;os, que disfrutan de verdad <em>much&iacute;simo</em> jugando no solo con los suyos o con los hijos de sus amigos, sino con cualquier ni&ntilde;o de cinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Ella y su marido &mdash;que tambi&eacute;n parece muy simp&aacute;tico&mdash; tienen personalidades complementarias, dice. Ella siempre rebosa ideas; &eacute;l sabe c&oacute;mo seleccionarlas y organizar un calendario. Se llaman el uno al otro &ldquo;avena instant&aacute;nea&rdquo; y &ldquo;avena de cocci&oacute;n lenta&rdquo; porque, &ldquo;yo solo quiero que las cosas vayan r&aacute;pido y &eacute;l se toma su tiempo&rdquo;, dice ella. Y esto es &ldquo;una locura&rdquo;, me cuenta, pero una vez, mucho despu&eacute;s de que se hubieran puesto esos motes, los dos estaban preparando el desayuno y ella mir&oacute; de reojo y vio que &eacute;l estaba removiendo las gachas de cocci&oacute;n lenta mientras ella preparaba las instant&aacute;neas. Son rid&iacute;culamente monos.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; involucrarse en pol&iacute;tica? Accurso cuenta que le aconsejaron que se mantuviera al margen de los temas pol&iacute;ticos, y que se enfrent&oacute; a argumentos que &ldquo;no <em>le parec&iacute;an</em> correctos&rdquo;, como: &ldquo;Si no dices nada sobre temas pol&eacute;micos, ayudar&aacute;s a m&aacute;s ni&ntilde;os, porque habr&aacute; m&aacute;s gente que te vea&rdquo;. Ha tenido que hacer frente a la reacci&oacute;n de padres conservadores por su apoyo a los derechos LGBTQ y por utilizar el pronombre &ldquo;elle&rdquo; al presentar al m&uacute;sico Jules Hoffman, que es no binario, pero esto ha quedado eclipsado por la respuesta a sus cr&iacute;ticas al Gobierno israel&iacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&quot;Cuando tu hijo se lo pasa bien, tú también te lo pasas bien&quot;."
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                &quot;Cuando tu hijo se lo pasa bien, tú también te lo pasas bien&quot;.                            </span>
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        Accurso afirma que vio im&aacute;genes de Gaza y habl&oacute; con familias de all&iacute;, y no puede entender por qu&eacute; alguien que haya hecho lo mismo no se sentir&iacute;a impulsado a hacer todo lo posible para detener la violencia. &ldquo;Est&aacute; bien criticar a los gobiernos por violar los derechos de los ni&ntilde;os. Es algo que todo el mundo deber&iacute;a hacer. Porque somos los adultos de este mundo y se supone que debemos mantener a los ni&ntilde;os a salvo. Y el hecho de que no lo hagamos es horrible&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva puramente empresarial, el consejo de guardar silencio quiz&aacute; fuera acertado. Cuando empez&oacute; a alzar la voz sobre el coste humanitario en Gaza, la reacci&oacute;n negativa, que incluy&oacute; acusaciones de antisemitismo, la pill&oacute; por sorpresa. &ldquo;Me sent&iacute; confundida y devastada al o&iacute;r que la gente dec&iacute;a que, como me preocupo por los ni&ntilde;os que se mueren de hambre y a los que se les impide recibir alimentos, no me importan estos ni&ntilde;os [jud&iacute;os]&rdquo;, afirma. &ldquo;Yo pensaba: 'Dios m&iacute;o, siento un profundo amor y una profunda preocupaci&oacute;n por todos los ni&ntilde;os'&rdquo;. Ha publicado mensajes de solidaridad con las v&iacute;ctimas jud&iacute;as y ha colaborado con grupos como Parents Circle, que trabaja con familias israel&iacute;es y palestinas que han perdido a seres queridos; sin embargo, la respuesta p&uacute;blica a su labor es tan confusa y acalorada como cabr&iacute;a esperar: el grupo proisrael&iacute; StopAntisemitism la nomin&oacute; como &ldquo;antisemita del a&ntilde;o&rdquo; en 2025, aunque muchas otras organizaciones jud&iacute;as se han movilizado en su defensa. Afirma que se ha acostumbrado a esta vor&aacute;gine. &ldquo;Hubo un momento en el que le rec&eacute; a Dios, pregunt&aacute;ndole: '&iquest;C&oacute;mo afronto que la gente me odie?'. Y siento que recib&iacute; el mensaje de que nuestro objetivo en la vida no es ser la m&aacute;s querida ni la m&aacute;s apreciada&rdquo;, me cuenta. &ldquo;Se trata de ayudar a los ni&ntilde;os, de estar de su lado y de decir la verdad sobre las cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Debido a su franqueza sobre Gaza, algunos padres jud&iacute;os han cambiado su apoyo a Ms. Sara, una <em>youtuber</em> infantil que incluso se parece mucho a la Sra. Rachel &mdash;con el mismo pelo moreno largo y una diadema anudada&mdash; y que ense&ntilde;a cultura y canciones jud&iacute;as. &ldquo;&iexcl;Creo que es maravillosa!&rdquo;, dice Accurso cuando la menciono. &ldquo;Nunca dir&iacute;a: 'No ve&aacute;is a esta persona, vedme a m&iacute;', en absoluto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una de sus posturas p&uacute;blicas m&aacute;s firmes es su negativa a trabajar con personas que no se hayan pronunciado p&uacute;blicamente en defensa de los civiles de Gaza. &ldquo;Voy a trabajar con personas que no se encuentren en una posici&oacute;n privilegiada, porque no es justo para ellas que puedan perder la capacidad de llevar comida a su mesa. &iquest;Pero la gente que s&iacute; es privilegiada y no dice nada? Pues no, no me interesa trabajar con ellos. Porque creo que, si todos dij&eacute;ramos algo, quiz&aacute; el genocidio se detendr&iacute;a&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        No todo el mundo estar&aacute; de acuerdo con este an&aacute;lisis; donde algunos ven compasi&oacute;n, otros diagnosticar&aacute;n ingenuidad pol&iacute;tica. &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; hay ni&ntilde;os que pasan hambre cuando hay comida suficiente en el mundo? &iquest;Por qu&eacute; pasan hambre los ni&ntilde;os de Sud&aacute;n? &iquest;Por qu&eacute; sufren violencia sexual los ni&ntilde;os del Congo? Son ni&ntilde;os. No lo entiendo. &iquest;Y por qu&eacute; deshumanizamos a otras personas cuando yo siento que cada persona es diferente de formas maravillosas, pero tambi&eacute;n muy similar? &iquest;C&oacute;mo es posible que no queramos ayudar a todo el mundo?&rdquo;, pregunta en un momento dado. A veces dice que se siente como si viviera en un &ldquo;mundo falso y surrealista&rdquo; porque no entiende c&oacute;mo podemos tolerar tanta injusticia y tanto sufrimiento sin control. Cree que se deber&iacute;a obligar a todos los pol&iacute;ticos elegidos a conocer a ni&ntilde;os como Rahaf, una ni&ntilde;a de tres a&ntilde;os de Gaza a la que le amputaron una extremidad y a la que invit&oacute; al programa <em>Ms Rachel</em>, para que comprendan lo que est&aacute; en juego. Entonces, &iquest;ella es ingenua o es que la pol&iacute;tica es demasiado insensible?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Simplemente, tengo un sentido de la moral muy bien desarrollado&rdquo;, me dice en un momento dado. Quiz&aacute; por eso, a pesar de toda la pol&eacute;mica, cuenta que a menudo se le acercan desconocidos por la calle para darle las gracias, y que recibe un gran apoyo en Internet, con comentarios apasionados y escritos en may&uacute;sculas. &ldquo;Ms Rachel presidenta&rdquo;, escriben a veces sus seguidores debajo de sus publicaciones. Cuando el candidato dem&oacute;crata Graham Platner se retir&oacute; de la carrera por el Senado de Maine tras ser acusado de agresi&oacute;n sexual, se habl&oacute; de Accurso &mdash;que es de Maine&mdash; como la candidata ideal para los dem&oacute;cratas de all&iacute;. &ldquo;Eso es divertid&iacute;simo&rdquo;, dice. No tiene ning&uacute;n inter&eacute;s en entrar en pol&iacute;tica. Pero, a&ntilde;ade, con un tono inusualmente vacilante porque &ldquo;quiz&aacute; todo el mundo se enfade&rdquo;, espera convertirse alg&uacute;n d&iacute;a en pastora cristiana. Una cosa que hay que saber sobre Ms. Rachel es que es el tipo de persona que reza todos los d&iacute;as por las personas que la odian.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">No sabíamos que los programas infantiles pudieran ser un gran negocio</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Accurso dice que &ldquo;naci&oacute; siendo espiritual&rdquo;. Se crio en un peque&ntilde;o pueblo de Maine con una madre soltera, que abandon&oacute; la universidad cuando naci&oacute; la hermana mayor de Accurso, pero que m&aacute;s tarde se recicl&oacute; como trabajadora social y a menudo ten&iacute;a que compaginar varios trabajos. Su madre sigue siendo su gu&iacute;a, y llam&oacute; a su hija &mdash;nacida mediante gestaci&oacute;n subrogada en 2025&mdash; en su honor. Criarse con pocos recursos fue &ldquo;duro a veces&rdquo;, y Accurso se sent&iacute;a rechazada por su padre y sol&iacute;a preguntarse por qu&eacute; parec&iacute;a que &eacute;l no la quer&iacute;a. Dicho esto, su madre la rode&oacute; de &ldquo;much&iacute;simo amor incondicional&rdquo;. Ve&iacute;a a su madre palear la nieve, construir una casa en un &aacute;rbol y arreglar las tuber&iacute;as ella sola, y eso ampli&oacute; sus propias ambiciones. Tambi&eacute;n molde&oacute; sus ideas pol&iacute;ticas. &ldquo;Todas mis experiencias me han llevado a comprender que debemos cuidarnos los unos a los otros&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Accurso era una ni&ntilde;a ansiosa que, a los siete u ocho a&ntilde;os, ya mostraba signos de TOC, encendiendo y apagando el interruptor de la luz para alejar los problemas. Se tomaba las cosas muy a pecho. Su madre ha conservado una nota en la que cuenta c&oacute;mo, a los tres a&ntilde;os, cuando oy&oacute; que su vecino estaba matando hormigas, exclam&oacute;: &ldquo;&iexcl;No mates a las hormigas! &iexcl;Que sean libres y descubran el mundo!&rdquo;. Cuando su madre no pudo llevarla a la iglesia porque ten&iacute;a un nuevo trabajo de fin de semana en Pizza Hut, Accurso, aunque solo ten&iacute;a nueve a&ntilde;os, fue por su cuenta. No se uni&oacute; a la escuela dominical para ni&ntilde;os, sino que se qued&oacute; sentada durante el serm&oacute;n para adultos, rezando e intentando &ldquo;entender las cosas&rdquo;.
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                    alt="Ms. Rachel junto a su marido y compañero creativo, Aron Accurso, en una ceremonia de entrega de premios el año pasado."
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                Ms. Rachel junto a su marido y compañero creativo, Aron Accurso, en una ceremonia de entrega de premios el año pasado.                            </span>
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        De joven, se plante&oacute; ingresar en el seminario, pero mientras trabajaba en un colegio para ni&ntilde;os con discapacidad sinti&oacute; que algo la &ldquo;guiaba&rdquo; hacia una nueva direcci&oacute;n. Estableci&oacute; un estrecho v&iacute;nculo con un ni&ntilde;o con par&aacute;lisis cerebral que no se comunicaba verbalmente, y su supervisora le dijo que ten&iacute;a un &ldquo;talento excepcional&rdquo; para conectar con los ni&ntilde;os. Animada por ello, se dedic&oacute; a la ense&ntilde;anza y, m&aacute;s tarde, se matricul&oacute; en un m&aacute;ster en la Universidad de Nueva York, donde escribi&oacute; una tesis sobre c&oacute;mo utilizar la composici&oacute;n de canciones para empoderar a los ni&ntilde;os que atraviesan dificultades. Se uni&oacute; a la iglesia unitaria cuando se mud&oacute; a la ciudad &mdash;ten&iacute;a una guarder&iacute;a adjunta y pens&oacute; que podr&iacute;a conseguir trabajo all&iacute;&mdash;. La primera vez que fue, alguien se ofreci&oacute; a presentarle al &ldquo;mejor m&uacute;sico del mundo&rdquo;, y Aron Accurso se acerc&oacute; tranquilamente.
    </p><p class="article-text">
        Aron, a quien le encantaba su sonrisa, se ofreci&oacute; a acompa&ntilde;arla a la salida, le pidi&oacute; su n&uacute;mero y la hizo esperar tres d&iacute;as que se le hicieron eternos antes de invitarla a una cita, en la que ella prob&oacute; las gambas por primera vez y pens&oacute;, mientras hablaban de m&uacute;sica, que &eacute;l podr&iacute;a ser su futuro marido. En su tercera cita, ella le pregunt&oacute; si le gustaba el Sr. Rogers, el amable presentador de televisi&oacute;n infantil que siempre llevaba un c&aacute;rdigan, y &mdash;&iquest;qui&eacute;n lo dir&iacute;a?&mdash; a &eacute;l tambi&eacute;n le encantaba. La pareja se cas&oacute; en 2016. &ldquo;Siento que nuestras almas est&aacute;n destinadas a estar juntas&rdquo;, afirma ella.
    </p><p class="article-text">
        A Rachel y a Aron siempre les hab&iacute;a gustado hacer &ldquo;tonter&iacute;as&rdquo; juntos, y al principio sus v&iacute;deos de &ldquo;Ms Rachel&rdquo; parec&iacute;an un &ldquo;juego&rdquo;, pero durante la pandemia, cuando Accurso daba clase por Zoom y Aron estaba encerrado en casa porque los teatros estaban cerrados, y los padres se preguntaban c&oacute;mo demonios entretener a sus hijos durante los largos d&iacute;as de confinamiento, las cosas empezaron a despegar. Accurso no tard&oacute; en recibir ofertas de ejecutivos que esperaban comprar la empresa. Se pasaba horas en reuniones organizadas por un &ldquo;grupo de hombres&rdquo; con ideas sobre c&oacute;mo comercializar el proyecto y, aunque le desconfiaba su falta de inter&eacute;s por el aspecto educativo de su trabajo, era Aron quien no dejaba de recordarle que no necesitaba su experiencia. &ldquo;Siempre pens&eacute; que me iban a sustituir como presentadora&rdquo;, afirma. &ldquo;Cuando alcanzamos millones y millones de visualizaciones, pens&eacute;: 'Oh, quiz&aacute; una cadena de televisi&oacute;n de verdad contrate a un actor de verdad y se d&eacute; cuenta de que este es un buen concept'&rdquo;. Durante a&ntilde;os se sinti&oacute; como si no fuera m&aacute;s que una &ldquo;mam&aacute; de 35 a&ntilde;os&rdquo;, una sustituta de la verdadera y profesional Ms. Rachel. &ldquo;No sab&iacute;amos que los programas infantiles pudieran ser un gran negocio&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi naturaleza no me permite&hellip;&rdquo;, dice, sin saber muy bien c&oacute;mo expresarlo. &ldquo;Bueno, no tengo cosas lujosas, eso s&iacute; que lo puedo decir&rdquo;. &ldquo;Venga ya&rdquo;, le digo, aunque de forma un poco m&aacute;s educada: &ldquo;&iquest;Cu&aacute;l es la cosa m&aacute;s lujosa que te has comprado?&rdquo;. &ldquo;Me gusta comprar juguetes&hellip; Creo que los juguetes son divertidos, esos peque&ntilde;os juguetes antiestr&eacute;s y cosas as&iacute;&rdquo;, responde.
    </p><p class="article-text">
        Tiene un armario lleno de regalos en su casa, para que cualquier ni&ntilde;o que la visite pueda elegir algo para s&iacute; mismo. &ldquo;Eso no cuenta&rdquo;, le digo. &ldquo;&iquest;Te has comprado alguna vez un bolso caro?&rdquo;. Solo tiene un bolso, dice, porque tiene TDAH y ha aprendido que, si tiene m&aacute;s de uno, pierde cosas importantes. &iquest;Y un coche de lujo? No. &iquest;Una casa? &ldquo;Creo que en Nueva York es dif&iacute;cil encontrar espacio, y tener espacio est&aacute; bien, pero no quiero una casa lujosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;Oh, no!&rdquo;, exclama de repente Accurso, cuando llevamos hablando casi 90 minutos y Aron est&aacute; a punto de reunirse con nosotros en el parque. &iexcl;Deber&iacute;a estar hablando de su disco y se ha ido por las ramas con todo esto! Aron llega unos minutos m&aacute;s tarde, rubio y de ojos muy azules, con una camisa azul abotonada y unos elegantes pantalones de lino; &ldquo;Han optado por un estilo muy diferente a la hora de vestirse para esta entrevista&rdquo;, bromea con &eacute;l mientras se acerca.
    </p><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo &aacute;lbum, <em>I&rsquo;m So Happy</em>, es el proyecto que apasiona a Aron.
    </p><p class="article-text">
        La pareja recibi&oacute; asesoramiento profesional, aconsej&aacute;ndoles que deber&iacute;an recopilar sus canciones m&aacute;s populares de YouTube y sacar el &aacute;lbum lo antes posible, pero Aron quer&iacute;a dedicarle un &ldquo;cuidado especial&rdquo; al disco. Acab&oacute; colaborando con 19 cantantes y 42 instrumentistas, y trabaj&oacute; con Michael Starobin, que ha orquestado varias pel&iacute;culas de Disney. &ldquo;Creo de verdad que a los ni&ntilde;os les gusta, y los ni&ntilde;os se merecen ese tipo de m&uacute;sica rica y hermosa&rdquo;, dice Aron. Entre las 23 canciones hay cl&aacute;sicos infantiles, como <em>The Wheels on the Bus</em>, y canciones compuestas por los propios Accurso, incluida <em>Caterpillar</em>, una melod&iacute;a sorprendentemente conmovedora que Aron escribi&oacute; mientras intentaba que su hijo se durmiera. Cada vez que ponen la canci&oacute;n a sus hijos, todos se echan a llorar, y debo confesar que, cuando la escuch&eacute; antes de la entrevista, a m&iacute; tambi&eacute;n se me saltaron las l&aacute;grimas. &ldquo;Cada d&iacute;a creces m&aacute;s, antes eras un peque&ntilde;&iacute;n, pero oruga, oruga, pronto vas a volar&rdquo;, dice la letra. (Vale, lo s&eacute;. Pero, cr&eacute;eme, prueba a escucharla).
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        Los arreglos musicales son una bendici&oacute;n para los padres, que inevitablemente escuchar&aacute;n estas canciones en bucle infinito &mdash;m&aacute;s de lo que ning&uacute;n ser humano deber&iacute;a tener que escuchar jam&aacute;s, dir&iacute;a yo, al experimentar un recuerdo repentino e intrusivo de <em>My First Album</em> de Peppa Pig&mdash;. &ldquo;Cuando tu hijo se divierte, t&uacute; te diviertes&rdquo;, responde Accurso, porque es as&iacute; de bondadosa. Pero luego menciona esa canci&oacute;n tan pesada que a Thomas le encantaba cuando ten&iacute;a dos a&ntilde;os&hellip; antes de pedir que se elimine este detalle del art&iacute;culo porque no quiere ser mala.
    </p><p class="article-text">
        Un disco tambi&eacute;n tiene la ventaja de permitir que los ni&ntilde;os disfruten de Ms. Rachel sin mirar una pantalla, sugiero. Es cierto, dice Accurso, pero cree que somos demasiado duros con los padres (y con nosotros mismos) en lo que respecta al tiempo frente a la pantalla. &ldquo;Se juzga y se averg&uuml;enza mucho a los padres, y creo que si se entendiera por lo que pasan la mayor&iacute;a de ellos, eso no ocurrir&iacute;a&rdquo;, afirma. No es precisamente una parte neutral en el debate sobre el tiempo frente a la pantalla &mdash;el tiempo que los ni&ntilde;os peque&ntilde;os pasan frente a la pantalla es lo que le permite pagar las facturas&mdash;, pero se&ntilde;ala, con toda raz&oacute;n, que a veces todos necesitamos que nuestros hijos se relajen delante de la tele para que podamos hacer nuestras cosas. Tambi&eacute;n puede ser una herramienta &uacute;til para ni&ntilde;os con necesidades especiales. Supuso un &ldquo;punto de inflexi&oacute;n&rdquo; para su hijo, que estaba demasiado ocupado correteando como para escuchar a Accurso mientras ella le segu&iacute;a los pasos, indic&aacute;ndole que &ldquo;dijera mam&aacute;&rdquo;; pero cuando aparec&iacute;a en una pantalla ense&ntilde;&aacute;ndole a articular sus primeras palabras, se concentraba.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;cu&aacute;les son sus normas sobre el tiempo frente a la pantalla?, le pregunto. &ldquo;&iquest;Reglas?&rdquo;, exclama, con tono de desconcierto. &ldquo;&iexcl;Es broma!&rdquo;. Aunque a su hija le encanta cantar con ellos dos, a veces lo &uacute;nico que la calma en los aviones es ver a Ms. Rachel en la tele. Esa ma&ntilde;ana, Accurso la dej&oacute; ver<em> El barrio de Daniel Tigre</em>, una serie de dibujos animados inspirada en el se&ntilde;or Rogers, para que Susie dejara de intentar hacer cosas peligrosas mientras Accurso preparaba a Thomas para el campamento de verano. Susie es &ldquo;una ni&ntilde;a tan dulce, pero tiene un problema con los golpes&rdquo;, dice Accurso, y el episodio de esta ma&ntilde;ana trataba sobre sentirse enfadado. Susie ha hecho progresos, en cierto modo. Ahora, despu&eacute;s de haber golpeado a alguien, dice: &ldquo;Estoy enfadada&rdquo;.
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                &quot;Tener espacio está bien, pero no quiero una casa lujosa&quot;.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Accurso parece m&aacute;s relajada &mdash;y m&aacute;s divertida&mdash; con Aron presente. En un momento dado, se desploma sobre la mesa y &eacute;l le pregunta si est&aacute; bien. &ldquo;&iexcl;Solo estoy mirando una ara&ntilde;a! &iexcl;Sigue adelante!&rdquo;, dice ella. &ldquo;T&uacute; conc&eacute;ntrate, y yo ser&eacute; la que tenga TDAH&rdquo;. El perfil pol&iacute;tico de Ms. Rachel debe de haber pasado factura a toda la familia. Han tenido problemas de seguridad de los que no quieren hablar. &ldquo;Estamos aprendiendo a lidiar con eso&rdquo;, es todo lo que dice Aron. Cuando le pregunto si alguna vez ha deseado que Accurso dejara de hablar de temas pol&eacute;micos, responde que su compasi&oacute;n y empat&iacute;a son &ldquo;aut&eacute;nticas&rdquo; y &ldquo;algo de lo que me enamor&eacute; y que admiro de Rachel&rdquo;. No se plante&oacute; en ning&uacute;n momento detenerla, porque si ella no defendiera sus valores, no ser&iacute;a Rachel, a&ntilde;ade. &ldquo;Ay, gracias, Aron&rdquo;, dice ella con voz melosa, cogi&eacute;ndole la mano, &ldquo;qu&eacute; detalle&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Accurso sigue padeciendo ansiedad y TOC, y lucha contra pensamientos intrusivos, pero su salud est&aacute; bien controlada con medicaci&oacute;n y terapia. Le ayuda darse cuenta de que internet &ldquo;no es la vida real&rdquo; y de que no tiene por qu&eacute; hacer caso a las cr&iacute;ticas virulentas que se publican sobre ella <em>online. </em>Esta ma&ntilde;ana recibi&oacute; un correo electr&oacute;nico en el que le avisaban de nuevos comentarios desagradables sobre ella en internet, y decidi&oacute; simplemente no mirarlos.
    </p><p class="article-text">
        Me di cuenta, al repasar su Instagram y leer los comentarios, de que yo misma empec&eacute; a sentir ansiedad al imaginar la extraordinaria presi&oacute;n a la que est&aacute; sometida. La presi&oacute;n no solo proviene del odio, sino tambi&eacute;n de la adulaci&oacute;n, del peso de las expectativas y de las peticiones de ayuda. Le&iacute; un mensaje de alguien que dec&iacute;a que hab&iacute;a dise&ntilde;ado una l&aacute;pida con su imagen para su hijo de un a&ntilde;o que hab&iacute;a fallecido inesperadamente, y le preguntaba si pod&iacute;a ense&ntilde;arle una foto.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, est&aacute; la inmensa responsabilidad que conlleva tener una plataforma tan grande. En enero de 2026, circularon capturas de pantalla que mostraban que le hab&iacute;a dado a &ldquo;Me gusta&rdquo; al comentario &ldquo;Liberad a Estados Unidos de los jud&iacute;os&rdquo;, debajo de una publicaci&oacute;n que ella misma hab&iacute;a compartido y que dec&iacute;a &ldquo;Liberad a Palestina, liberad a Sud&aacute;n, liberad al Congo, liberad a Ir&aacute;n&rdquo;. Rachel public&oacute; una disculpa entre l&aacute;grimas, explicando que hab&iacute;a pulsado &ldquo;Me gusta&rdquo; por error cuando intentaba borrar el comentario. Comparti&oacute; una captura de pantalla de la conversaci&oacute;n privada que mantuvo con un seguidor que le llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre ese &ldquo;Me gusta&rdquo;, lo que respaldaba su versi&oacute;n de los hechos: &ldquo;&iexcl;S&iacute;, creo que lo borr&eacute; antes, justo cuando lo vi! Odio el antisemitismo&rdquo;, escribi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Despu&eacute;s de eso me regalaron una marioneta de tortuga&rdquo;, dice, lo que me deja moment&aacute;neamente desconcertada: &iquest;se refiere a alg&uacute;n tipo de <em>software</em> de moderaci&oacute;n autom&aacute;tica? Antes de que llegue a hacerle una pregunta vergonzosamente est&uacute;pida, aclara que se refiere, literalmente, a un juguete con forma de tortuga. Ella y Susie estaban jugando con &eacute;l, &ldquo;y pens&eacute;: 'Tengo que tomarme las cosas con calma, como esta tortuga, porque no puedo permitirme cometer un error as&iacute; otra vez'&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Intenta, en la medida de lo posible para una superestrella, centrarse en su familia. Ella y Aron siempre hab&iacute;an dado por hecho que tendr&iacute;an hijos enseguida, pero durante a&ntilde;os tuvieron problemas de fertilidad. Thomas, la primera fuente de inspiraci&oacute;n de Ms. Rachel, ha superado sus dificultades iniciales con el habla. Le gusta dar charlas a sus padres que concluye con un &ldquo;&iquest;Alguna pregunta?&rdquo; muy profesional. Susie est&aacute; actualmente obsesionada con la Navidad &mdash;Accurso se encontr&oacute; hace poco buscando en Google disfraces de Pap&aacute; Noel de manga corta, hasta que se dio cuenta de que eso no existe&mdash; y es &ldquo;tan mona y tan en&eacute;rgica&rdquo;. Tener de nuevo a un ni&ntilde;o peque&ntilde;o en casa les est&aacute; sirviendo, por supuesto, de inspiraci&oacute;n para el programa. Tienen que hacer algo nuevo sobre los rasgu&ntilde;os, dice Accurso, y otra canci&oacute;n para la hora del ba&ntilde;o y, s&iacute;, sin duda, algo sobre por qu&eacute; no est&aacute; bien pegar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sophie McBain]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/ms-rachel-estrella-youtube-bebes-convirtio-voces-valientes-estados-unidos_1_13531344.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 23 Sep 2026 20:22:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ms. Rachel: la estrella de YouTube para bebés se convirtió en una de las voces más valientes de Estados Unidos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Qué no debemos contarle a los niños sobre el divorcio de sus padres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/debemos-contarle-ninos-divorcio-padres_1_13525524.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f028c3b4-553e-4799-aa22-c174626f81f4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1151672.jpg" width="1197" height="673" alt="Fotograma de &#039;Kramer vs. Kramer&#039;."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Infidelidad, desamor, falta de corresponsabilidad... Cuando una pareja se separa, explicar a los hijos qué ha ocurrido también plantea hasta dónde detallar las razones que llevaron a la ruptura</p><p class="subtitle">Un psicólogo, sobre el impacto de un divorcio en los niños: “Perciben la situación y requieren respuestas que les ayuden a superarla”</p></div><p class="article-text">
        Decir a un hijo que <a href="https://www.eldiario.es/nidos/psicologo-impacto-divorcio-ninos-perciben-situacion-requieren-respuestas-les-ayuden-superarla-xp_1_13421182.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sus padres van a separarse</a> puede abrir una conversaci&oacute;n para la que no siempre tenemos preparadas todas las respuestas. Pero hay una pregunta que puede resultar bastante m&aacute;s dif&iacute;cil de contestar: &iquest;por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        La respuesta puede ser compleja y responder a m&aacute;s de una causa. Hay parejas que se separan despu&eacute;s de a&ntilde;os de desgaste, otras porque una de las dos personas ya no quiere continuar la relaci&oacute;n, y rupturas marcadas por una infidelidad, problemas de convivencia o desacuerdos dif&iacute;ciles de solucionar.
    </p><p class="article-text">
        Con hijos surge la duda de hasta d&oacute;nde contarles los motivos de la separaci&oacute;n sin hacerlos part&iacute;cipes de una historia que pertenece a la pareja. No es lo mismo comunicar que dos personas han decidido dejar de ser pareja que entrar en los acontecimientos que las han llevado hasta all&iacute;. Hablar de que los padres ya no se quieren como antes puede parecer muy distinto a contar que uno de ellos mantuvo una relaci&oacute;n con otra persona o que las diferencias sobre el reparto de las responsabilidades familiares terminaron deteriorando la convivencia.
    </p><p class="article-text">
        En una <a href="https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/cfs.12928" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> de 2022 publicada en la revista Child &amp; Family Social Work, que analiz&oacute; las experiencias de 18 padres y madres noruegos durante el proceso de divorcio, los investigadores vieron que en los casos en los que la ruptura estuvo motivada por una infidelidad, los padres valoraron especialmente qu&eacute; informaci&oacute;n compartir con sus hijos y, en algunas familias, el relato sobre las causas de la separaci&oacute;n fue cambiando con el tiempo y acerc&aacute;ndose gradualmente a lo que hab&iacute;a sucedido. El estudio muestra c&oacute;mo, al decidir qu&eacute; contar, trataban de conjugar distintos intereses: proteger a los hijos, preservar su v&iacute;nculo con el otro padre o madre y cuidar tambi&eacute;n su propia relaci&oacute;n con ellos.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Un estudio noruego que analizó la experiencia de parejas con hijos durante el proceso de divorcio muestra cómo, al decidir qué contar, trataban de conjugar distintos intereses: proteger a los hijos, preservar su vínculo con el otro padre o madre y cuidar también su propia relación con ellos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La edad y la madurez tambi&eacute;n condicionan cu&aacute;nta informaci&oacute;n dar de entrada. Jamie M. Howard, psic&oacute;loga cl&iacute;nica del <a href="https://childmind.org/es/articulo/como-decirle-a-los-ninos-que-se-esta-divorciando/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Child Mind Institute</a>, plantea que no es preciso anticiparse con demasiados detalles y que, en general, puede ser preferible dejar que sean los propios hijos quienes pregunten antes que proporcionarles informaci&oacute;n para la que todav&iacute;a no est&aacute;n preparados.&nbsp;La psic&oacute;loga recomienda adem&aacute;s evitar compartir con ellos informaci&oacute;n que pueda desacreditar al otro progenitor, situando as&iacute; otro l&iacute;mite a la hora de decidir cu&aacute;nto revelar sobre la ruptura.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; contar y qu&eacute; dejar fuera</h2><p class="article-text">
        Entre dar a conocer las razones de la separaci&oacute;n y trasladar a los hijos todos los detalles de una ruptura existe un espacio dif&iacute;cil de delimitar. Los adultos conocen una historia de pareja de la que los ni&ntilde;os han formado parte como hijos, pero eso no significa que deban saber todo lo sucedido entre sus padres. &iquest;Qu&eacute; ocurre si explicar la causa implica hablar de una conducta concreta de uno de los progenitores? &iquest;Y si la ruptura no responde a un &uacute;nico acontecimiento, sino a a&ntilde;os de desgaste?
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Brik, m&eacute;dico psicoterapeuta y director de ITAD (Instituto de Psicoterapia Familiar Sist&eacute;mica y Adicciones), defiende la importancia de ofrecer a los hijos una explicaci&oacute;n comprensible de la separaci&oacute;n y adaptada a su edad, con el objetivo de proporcionarles seguridad relacional y emocional. Al abordar las razones, el experto propone trasladarles que existen problemas entre los padres que, pese a sus intentos por resolverlos, los llevan a considerar que es mejor vivir separados. Tambi&eacute;n subraya que debe quedar claro que los hijos no son responsables de lo sucedido y que sus progenitores &ldquo;siguen y seguir&aacute;n siendo sus padres&rdquo;, aunque dejen de ser pareja.
    </p><p class="article-text">
        Eso no implica, seg&uacute;n Brik, hacerlos part&iacute;cipes de los pormenores de la ruptura. &ldquo;No es necesario transmitir los detalles de la separaci&oacute;n&rdquo;, sostiene. Hacerlo, se&ntilde;ala, puede generar lealtades contra el otro progenitor y provocar un quiebre en la relaci&oacute;n paternofilial. Algunas situaciones, matiza, dif&iacute;cilmente pueden obviarse, como los casos de maltrato, violencia o adicciones graves que los hijos han presenciado.
    </p><h2 class="article-text">Si los hijos quieren saber m&aacute;s</h2><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n puede continuar despu&eacute;s de ese primer momento. Un hijo puede conformarse inicialmente con saber que sus padres van a separarse y volver sobre el asunto d&iacute;as, meses o incluso a&ntilde;os despu&eacute;s. Tambi&eacute;n puede hacer preguntas m&aacute;s concretas: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n quiso separarse?&rdquo;, &ldquo;&iquest;qu&eacute; pas&oacute;?&rdquo;, &ldquo;&iquest;fue por algo que hizo pap&aacute; o mam&aacute;?&rdquo; o &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no pod&eacute;is arreglarlo?&rdquo;. En ese momento ya no se trata &uacute;nicamente de decidir qu&eacute; queremos contar, sino de responder a lo que el propio hijo est&aacute; intentando averiguar.
    </p><p class="article-text">
        Agata Kasprzak, profesora de la Universidad Pontificia de Comillas y psic&oacute;loga familiar y de pareja, destaca que detr&aacute;s de la pregunta sobre los motivos pueden existir otras preocupaciones: si el hijo se siente responsable de la separaci&oacute;n, si sus padres van a seguir queri&eacute;ndolo o qu&eacute; suceder&aacute; a partir de ahora. La respuesta, para la profesional, debe atender a las necesidades del hijo y no a las del adulto de desahogarse, justificarse o quedar bien.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La respuesta ante las preguntas de los niños, explica la psicóloga Agata Kasprzak, debe atender a las necesidades del hijo y no a las del adulto de desahogarse, justificarse o quedar bien</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes de ampliar la informaci&oacute;n propone, por ello, preguntarse si ayudar&aacute; al menor a comprender la situaci&oacute;n o acabar&aacute; coloc&aacute;ndolo en medio del conflicto entre los adultos.
    </p><p class="article-text">
        Ante motivos especialmente delicados, Kasprzak distingue entre ocultar la realidad y convertir al hijo en confidente de un problema de pareja. En el caso de una infidelidad, indica que puede ser suficiente decir que &ldquo;hubo algo que rompi&oacute; la confianza entre nosotros y no conseguimos solucionarlo&rdquo;, sin entrar en m&aacute;s detalles. Si lo que ha desaparecido es el amor de pareja, propone diferenciarlo expresamente del v&iacute;nculo con los hijos: &ldquo;Dejamos de querernos como pareja, pero eso no cambia lo que sentimos por ti&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Si el desgaste procede de la convivencia o de la forma de organizar la vida familiar, Kasprzak propone hablar de diferencias que los adultos no consiguieron resolver, sin convertir al hijo en juez de sus padres.
    </p><h2 class="article-text">Una explicaci&oacute;n que puede cambiar con los a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        No existe, seg&uacute;n la psic&oacute;loga, una edad concreta a partir de la cual &ldquo;ya se le puede contar todo&rdquo;, sino distintas capacidades para procesar lo sucedido. Entre los dos y los cinco a&ntilde;os, comprender las causas puede resultar demasiado complejo. Entre los seis y los diez ya pueden recibir un motivo sencillo y concreto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para Kasprzak, entre los diez y los doce a&ntilde;os comienzan a buscar un &ldquo;culpable&rdquo;, por lo que incide en evitar construir una narrativa de buenos y malos. En la adolescencia se puede ser m&aacute;s directo, ya que tienen capacidad para comprender matices y &ldquo;detectan enseguida si se les oculta o se adorna la historia&rdquo;. Aun as&iacute;, ser honestos no obliga a compartir todos los detalles: &ldquo;Se les puede seguir protegiendo de informaci&oacute;n que no les corresponde procesar&rdquo;, precisa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana M. Longo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/era/debemos-contarle-ninos-divorcio-padres_1_13525524.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Sep 2026 20:03:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Qué no debemos contarle a los niños sobre el divorcio de sus padres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psicología,Niños,familias,Divorcios,Pareja]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Me he dado cuenta de que ya no me apetece jugar con mi hijo: confesiones de una madre que se siente incapaz]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/he-dado-cuenta-no-apetece-jugar-hijo-confesiones-madre-siente-incapaz_129_13518804.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c64331a8-67a0-4d73-9076-8df75e0f51b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="­Me he dado cuenta de que ya no me apetece jugar con mi hijo: confesiones de una madre que se siente incapaz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">He negociado partidas de cartas a cambio de no tener que coger un muñeco. He preferido hacer un puzle, construir un Lego, cualquier actividad que tuviera unas instrucciones, un principio y, sobre todo, un final</p><p class="subtitle">Sí, es normal que te aburras con tus hijos: por qué liberarse de la culpa de no disfrutar siempre la crianza</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No quiero jugar contigo&rdquo;. Se lo he dicho muchas veces, aunque seguramente nunca con esas palabras. Le he dicho &ldquo;ahora voy&rdquo;, &ldquo;d&eacute;jame terminar esto&rdquo;, &ldquo;espera, que estoy trabajando&rdquo; o &ldquo;&iquest;por qu&eacute; no mejor me ayudas a cocinar, que tenemos que hacer la cena?&rdquo;. He negociado partidas de cartas a cambio de no tener que coger un mu&ntilde;eco. He preferido hacer un puzle, construir un Lego, cualquier actividad que tuviera unas instrucciones, un principio y, sobre todo, un final.
    </p><p class="article-text">
        Lo que nunca me ha gustado es que me pongan en las manos un se&ntilde;or de pl&aacute;stico y me digan que se llama Juan, que esta es su casa y que ahora tenemos que imaginar qu&eacute; le pasa. No s&eacute; qu&eacute; hacer con Juan. Y cuando, despu&eacute;s de esforzarme, consigo que diga algo, mi hijo me corrige: eso es algo que Juan jam&aacute;s dir&iacute;a. Pocas cosas me hacen sentir tan vieja como no saber qu&eacute; decir con un mu&ntilde;eco que acaba de inventar un ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os. Pensaba que sencillamente no me gustaba jugar, pero empiezo a sospechar que lo que me pasa es que he olvidado c&oacute;mo se hac&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Yo tambi&eacute;n supe jugar. Pod&iacute;a pasar una tarde entera montando un pueblo con construcciones, pinipones y mu&ntilde;ecos de goma de las series de dibujos animados que ve&iacute;a. Hab&iacute;a una plaza mayor, casas, calles, familias. Inventaba parentescos, amor&iacute;os, jerarqu&iacute;as y argumentos con una facilidad pasmosa. Una cosa llevaba a la otra y las horas pasaban sin pesar. En el colegio, ni siquiera nos hac&iacute;an falta juguetes. El patio y sus terrazas ajardinadas eran un edificio entero de vecinas con sus plantas, sus cocinas, sus cuartos de estar, sus ba&ntilde;eras, sus dormitorios. No estaban dibujados en ninguna parte; si acaso, un palo en la tierra levantaba un tabique imaginario, pero nosotras sab&iacute;amos perfectamente d&oacute;nde terminaba una habitaci&oacute;n y empezaba la siguiente. Desde fuera, las mujeres que vigilaban los recreos solo deb&iacute;an ver a unas ni&ntilde;as dando vueltas por un patio de colegio. Nosotras ve&iacute;amos nuestras casas futuras.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No me refiero a ser una madre más entregada, ni a organizar los mejores planes; me refiero a que me entren las ganas de sentarme en el suelo y meterme, de verdad, en una historia que no existe</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tengo una buena amiga a la que envidio mucho porque nunca ha dejado de jugar. Cuando nos conocimos, acab&aacute;bamos de cumplir veinte a&ntilde;os. El sal&oacute;n de su casa estaba lleno de juegos de mesa y, con otros vecinos, jugaban al ping-pong en la mesa del patio com&uacute;n todas las semanas. Ahora tiene un hijo de ocho a&ntilde;os y juega con &eacute;l a diario sin que parezca costarle un esfuerzo; es m&aacute;s, hasta parece pas&aacute;rselo bien: inventan cosas, se disfrazan, van al parque, convierten cualquier tarde en otra cosa. Me gusta mucho ir a su casa y que juguemos todos juntos, porque as&iacute; pienso que mi hijo recordar&aacute; que yo tambi&eacute;n jugaba con &eacute;l. A m&iacute; me encantar&iacute;a parecerme un poco m&aacute;s a ella. No me refiero a ser una madre m&aacute;s entregada, ni a organizar los mejores planes, ni a preparar una aventura incre&iacute;ble cada viernes a la salida del cole; me refiero a que me entren las ganas de sentarme en el suelo y meterme, de verdad, en una historia que no existe.
    </p><p class="article-text">
        No aspiro a ello porque algunos d&iacute;as me conformo solo con respirar.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, la consola. Hace tiempo que no echamos una partida de tenis, de golf o de voleibol. No juego con mi hijo a la consola: ella juega con &eacute;l por m&iacute;. Me ha sustituido muchas tardes con una eficacia admirable. &Eacute;l tiene algo que hacer, se divierte, y yo puedo terminar de trabajar, poner la lavadora o leer un ratito sin que nadie necesite nada de m&iacute;. No voy a ser hip&oacute;crita: hay d&iacute;as en los que doy gracias porque exista. Podr&iacute;a convertir esto en una discusi&oacute;n sobre <a href="https://www.eldiario.es/nidos/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13497114.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el uso de las pantallas,</a> calcular cu&aacute;nto tiempo pasa delante de ellas o preguntarme si deber&iacute;a estar haciendo algo m&aacute;s creativo con su tiempo &mdash;y flagelarme por ello&mdash;, pero ser&iacute;a hacer trampa. Muchas veces soy yo la que necesita que la maquinita est&eacute; ah&iacute;, con &eacute;l.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No juego con mi hijo a la consola: ella juega con él por mí. Me ha sustituido muchas tardes con una eficacia admirable. Él tiene algo que hacer, se divierte, y yo puedo terminar de trabajar, poner la lavadora o leer un ratito sin que nadie necesite nada de mí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        No quiero construir ahora un relato de su infancia que me convierta en una madre agotada que no tuvo elecci&oacute;n; claro que la tuve, muchas veces. Podr&iacute;a haber cerrado el ordenador. Podr&iacute;amos haber cenado m&aacute;s tarde. Podr&iacute;a haber cogido a Juan e inventado una voz para &eacute;l, pero la mayor&iacute;a de las veces estaba tan cansada que imaginar la vida de un mu&ntilde;eco me parec&iacute;a una exigencia desproporcionada. No hace falta que nuestra vida sea especialmente complicada para llegar agotados al final del d&iacute;a. A menudo, el trabajo no termina cuando termina nuestra jornada y viaja con nosotros en el bolso o en el bolsillo. Hay quien encadena dos empleos porque uno solo no alcanza, quien trabaja por su cuenta y contesta mensajes un domingo porque no sabe cu&aacute;ndo llegar&aacute; el siguiente encargo, quien sale de la oficina y sigue leyendo cadenas de mails en el metro. Despu&eacute;s hay que comprar, cocinar, limpiar, llevar, recoger, pedir citas m&eacute;dicas y acordarse de la cartulina que hay que llevar al colegio al d&iacute;a siguiente.
    </p><p class="article-text">
        Para muchas personas de mi entorno, adem&aacute;s, la lista contin&uacute;a en direcci&oacute;n ascendente. Mientras cr&iacute;an a sus hijos, sus padres empiezan a necesitar cuidados. A esta generaci&oacute;n se la llama &ldquo;generaci&oacute;n s&aacute;ndwich&rdquo;: la que sale de una tutor&iacute;a en el colegio para acompa&ntilde;ar a su padre al m&eacute;dico. No es mi caso, pero lo veo a mi alrededor y me pregunto de d&oacute;nde sale todo: el tiempo, la paciencia, la cabeza necesaria para recordar qui&eacute;n tiene una cita en el centro de salud el martes y qui&eacute;n examen el jueves.
    </p><p class="article-text">
        Y en mitad de cualquier mi&eacute;rcoles, aparece mi hijo con un mu&ntilde;eco que se llama Juan y me pregunta si jugamos. Entonces, miro la hora y le digo: es la hora del ba&ntilde;o, hay que hacer la cena, ma&ntilde;ana necesitas una cartulina, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la cartulina?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">No solo pienso en jugar con los niños; me pregunto si puedo incorporar el juego a mi vida. Hacer algo sin calcular cuánto va a durar, qué tengo pendiente o para qué sirve. Que el juego sea el plan, que no mande el sonido de una notificación en mi teléfono</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Siempre me ha resultado m&aacute;s f&aacute;cil y placentero hacer otras cosas juntos: ir al cine, un plan con m&aacute;s amigos, un paseo en bici. A &eacute;l le serv&iacute;a el suelo del sal&oacute;n de nuestra casa para inventar un mundo nuevo. Ahora ya casi nunca me pide que juguemos. Quiero pensar que es porque ha crecido. El sal&oacute;n est&aacute; m&aacute;s ordenado. La mesa del sal&oacute;n, de la que cuelgan mantas y s&aacute;banas, ya no es una tienda de campa&ntilde;a, un refugio, un castillo. Puedo caminar descalza sin miedo a clavarme una pieza. Ahora prefiere pasar el rato con un bal&oacute;n y sus amigos en la calle. No me necesita para sus juegos, aunque alguna Jenga nos echamos de vez en cuando.
    </p><p class="article-text">
        &Uacute;ltimamente, me pregunto si podr&iacute;a volver a jugar. Y no solo pienso en jugar con los ni&ntilde;os; me pregunto si puedo incorporar el juego a mi vida. Hacer algo sin calcular cu&aacute;nto va a durar, qu&eacute; tengo pendiente o para qu&eacute; sirve. Que el juego sea el plan, que no mande el sonido de una notificaci&oacute;n en mi tel&eacute;fono. Quiero jugar. Pero no s&eacute; si s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Mi amiga sabe. Quiero aprender de ella, que ha llegado a la edad adulta conservando eso que yo dej&eacute; por el camino. No s&eacute; si jugar se olvida de la misma manera que se olvida un idioma. A veces queda m&aacute;s de lo que creemos. Lo entiendes cuando lo escuchas, reconoces palabras, alguna vez incluso consigues decir una frase.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; un d&iacute;a mire una mesa y consiga que no sea una mesa. De peque&ntilde;a lo hac&iacute;a todo el rato.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Victoria Gabaldón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/he-dado-cuenta-no-apetece-jugar-hijo-confesiones-madre-siente-incapaz_129_13518804.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 20:09:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me he dado cuenta de que ya no me apetece jugar con mi hijo: confesiones de una madre que se siente incapaz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madres,Padres,Niños,Juego,Ocio,Crianza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aprender cuando las respuestas ya existen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/aprender-respuestas-existen_132_13520628.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/661f749e-394a-40d9-9755-fe52e545b13d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aprender cuando las respuestas ya existen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Una inteligencia artificial puede responder prácticamente cualquier pregunta, pero no puede decidir por nosotros si esa respuesta merece ser aceptada. Ahí entra el criterio. Y el criterio no aparece de repente ni se descarga en ningún dispositivo"</p><p class="subtitle">Todos los artículos de Raquel Plaza Garro</p></div><p class="article-text">
        Acaba de comenzar el curso y, en casa de una amiga, ya he visto a su nieto&nbsp;de Educaci&oacute;n Secundaria haciendo los deberes de matem&aacute;ticas con ayuda de&nbsp;un programa de inteligencia artificial. Le le&iacute;a el ejercicio al dispositivo y le ped&iacute;a directamente el resultado. La m&aacute;quina se lo daba tal cual, sin explicarle el procedimiento ni ayudarle a comprender c&oacute;mo se llegaba a la soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Eso fue lo que me choc&oacute;. Si la herramienta le hubiera explicado el razonamiento paso a paso y el chico hubiera interactuado para entender el desarrollo del problema, me habr&iacute;a parecido un recurso educativo adecuado. Pero, al limitarse a soltarle la respuesta, no le vi ning&uacute;n sentido pedag&oacute;gico. Existen programas de IA enfocadas en la educaci&oacute;n que gu&iacute;an y explican el proceso al alumno, le hacen preguntas y le resuelven dudas. Este caso no era as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Me sorprendi&oacute; que usara esa tecnolog&iacute;a&nbsp;en casa para sus tareas escolares y su familia, si era consciente, no abordarse una soluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La escena ha seguido rond&aacute;ndome la cabeza. Pienso que seguramente todo esto ya se habr&aacute; dicho muchas veces. Aun as&iacute;, hay preguntas que merece la pena volver a hacerse. Y de esa inquietud nace este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        Aquella escena ha dejado de parecerme una simple an&eacute;cdota. Cada d&iacute;a, miles de alumnos conviven con herramientas capaces de ofrecer respuestas en cuesti&oacute;n de segundos. Ya no tiene mucho sentido preguntarnos si van a utilizarlas. Las utilizan y seguir&aacute;n utiliz&aacute;ndolas. La pregunta importante es otra: &iquest;qu&eacute; significa aprender cuando una respuesta puede aparecer en la pantalla casi de inmediato?
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a avanza a una velocidad extraordinaria y, quiz&aacute;, nosotros no siempre nos detenemos lo suficiente a pensar en lo que ese avance est&aacute; cambiando. En educaci&oacute;n, la cuesti&oacute;n me parece especialmente importante. No podemos evitar que la inteligencia artificial encuentre respuestas. Lo que s&iacute; podemos hacer es evitar que dejemos de buscarlas por nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, aprender ha significado adquirir conocimientos, relacionarlos, equivocarse y volver a intentarlo hasta ser capaces de utilizar lo aprendido en situaciones nuevas. Ahora tenemos al alcance herramientas que redactan textos, resuelven problemas matem&aacute;ticos, traducen idiomas o resumen informaci&oacute;n en unos segundos. Nunca hab&iacute;amos tenido un acceso tan sencillo al conocimiento. Pero tener una respuesta no significa comprenderla; y mucho menos significa que sea correcta.
    </p><p class="article-text">
        Una inteligencia artificial puede responder pr&aacute;cticamente cualquier pregunta, pero no puede decidir por nosotros si esa respuesta merece ser aceptada. Ah&iacute; entra el criterio. Y el criterio no aparece de repente ni se descarga en ning&uacute;n dispositivo. Se va formando con el tiempo: leyendo, equivoc&aacute;ndonos, contrastando fuentes, escuchando opiniones diferentes y aprendiendo tambi&eacute;n a convivir con la duda. Por eso cada vez estoy m&aacute;s convencida de que uno de los grandes retos educativos de los pr&oacute;ximos a&ntilde;os ser&aacute; ense&ntilde;ar a pensar con criterio&nbsp;propio. Y esto es algo diferente de ense&ntilde;ar a utilizar una herramienta. Podemos aprender a escribir una buena pregunta para una inteligencia artificial en muy poco tiempo, pero aprender a reconocer una mala respuesta puede llevar a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, no todas las edades son iguales. Un ni&ntilde;o peque&ntilde;o necesita construir primero las bases sobre las que despu&eacute;s podr&aacute; apoyarse. Leer con soltura, escribir, comprender un problema matem&aacute;tico o intentar explicar una idea con sus propias palabras son actividades que requieren esfuerzo. Precisamente por eso son importantes.
    </p><p class="article-text">
        En esas primeras etapas, recurrir a la&nbsp;IA&nbsp;es, a mi juicio, totalmente contraproducente. Si una m&aacute;quina hace por el ni&ntilde;o una parte del trabajo que &eacute;l necesita aprender a hacer, le estamos&nbsp;privando de una parte del aprendizaje. Es un poco como aprender a montar en bicicleta. Podemos explicar a un ni&ntilde;o c&oacute;mo hacerlo, podemos ense&ntilde;arle v&iacute;deos y podemos incluso sujetarle la bicicleta durante un rato. Pero, en alg&uacute;n momento, tendr&aacute; que subirse y pedalear. Tendr&aacute; que perder el equilibrio alguna vez. Tendr&aacute; que caerse y volver a intentarlo.
    </p><p class="article-text">
        Con la edad, naturalmente, las cosas cambian. Cuando esos fundamentos ya est&aacute;n adquiridos, la inteligencia artificial puede ser una herramienta extraordinaria. Puede ayudarnos a explorar una idea, comparar distintos puntos de vista, plantear hip&oacute;tesis, buscar nuevas formas de abordar un problema o despertar la curiosidad por un tema.
    </p><p class="article-text">
        Ah&iacute; s&iacute; veo un enorme potencial. La cuesti&oacute;n est&aacute; en que la herramienta acompa&ntilde;e al aprendizaje y no lo sustituya.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no creo que el debate deba reducirse a prohibir o permitir la inteligencia artificial. Las prohibiciones, por s&iacute; solas, rara vez resuelven los problemas educativos. Necesitamos ense&ntilde;ar a utilizar estas herramientas y, sobre todo, a utilizarlas con criterio. Igual que ense&ntilde;amos a distinguir una opini&oacute;n de un hecho, a citar una fuente o a comprobar si una informaci&oacute;n es fiable, tendremos que ense&ntilde;ar tambi&eacute;n a relacionarnos con las respuestas que nos proporciona una m&aacute;quina.
    </p><p class="article-text">
        Y hay algo m&aacute;s que, para m&iacute;, sigue siendo fundamental: Por muy avanzada que sea la tecnolog&iacute;a, un algoritmo no puede sustituir la relaci&oacute;n que se establece entre un profesor y un alumno. La IA no podr&aacute;&nbsp;captar los matices: un ni&ntilde;o que est&aacute; perdido, otro que se ha decepcionado u otro&nbsp;que acaba de comprender algo que llevaba semanas sin entender. Tampoco puede transmitir entusiasmo de la misma manera ni conocer a un alumno como lo conoce quien lo acompa&ntilde;a durante meses o a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia artificial procesa informaci&oacute;n. Un profesor educa a una persona.
    </p><p class="article-text">
        Los seres humanos no podemos competir con la velocidad de las m&aacute;quinas; en eso siempre llevaremos las de perder. Quiz&aacute; sea aprender a utilizar esa velocidad sin renunciar a aquello que necesita tiempo: la curiosidad, la capacidad de dudar, el juicio cr&iacute;tico, la posibilidad de cambiar de opini&oacute;n cuando aparecen nuevos argumentos y, sobre todo, las ganas de seguir haciendo preguntas.
    </p><p class="article-text">
        Pienso, a veces, en ese adolescente. Probablemente, seguir&aacute; utilizando la inteligencia artificial para estudiar, y espero que lo haga. No tendr&iacute;a sentido pedirle que ignore una herramienta que va a formar parte de su vida. Lo que me gustar&iacute;a es que, dentro de unos a&ntilde;os, antes de copiar una respuesta en su cuaderno, se detenga un momento; que&nbsp;la lea detenidamente y que se pregunte si la entiende; si tiene sentido o&nbsp;si podr&iacute;a ser de otra manera. Que interact&uacute;e&nbsp;con la m&aacute;quina hasta comprender el resultado en unos casos, o decidir qu&eacute; hacer en otros. Porque aprender no consiste solamente en encontrar respuestas. Tambi&eacute;n consiste en elegir con criterio y saber qu&eacute; hacer con ellas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Plaza Garro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/aprender-respuestas-existen_132_13520628.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 Sep 2026 04:59:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aprender cuando las respuestas ya existen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inteligencia artificial,Educación,Niños,Menores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuatro ideas de una psicóloga para que toda la familia se adapte mejor con la vuelta al cole: "Es importante no cambiar todo a la vez"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/cuatro-ideas-psicologa-familia-adapte-mejor-vuelta-cole-importante-no-cambiar-vez-xp_1_13501115.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e961be16-bc50-45bf-beac-a520fd2f3b39_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1047y385.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuatro ideas de una psicóloga para que toda la familia se adapte mejor con la vuelta al cole: &quot;Es importante no cambiar todo a la vez&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La psicóloga Amaya Prado defiende que el inicio del curso escolar abre una oportunidad para transformar el caos de las primeras horas del día en un aprendizaje de autorregulación</p><p class="subtitle">Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”</p></div><p class="article-text">
        La prisa, cada ma&ntilde;ana, desde que se sube la persiana, se apura el desayuno y se llega al colegio con la mochila entreabierta puede ser vista como un mero desajuste log&iacute;stico, pero se trata de un h&aacute;bito crucial para el desarrollo evolutivo de los ni&ntilde;os, adem&aacute;s de para la salud de las relaciones familiares. La vuelta a las aulas tras las vacaciones de verano puede ser el momento id&oacute;neo para restablecer buenas rutinas que tambi&eacute;n fomenten la independencia infantil.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es una transici&oacute;n de manera natural en la que se pasa del ritmo tranquilo, relajado y sin estructura del verano, a la reorganizaci&oacute;n de los horarios, de la estructura familiar, de las rutinas, de lo que era lo habitual; y este cambio puede ser un momento muy bueno para reajustar ciertas costumbres&rdquo;, asegura <a href="https://www.amayaprado.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amaya Prado,</a> psic&oacute;loga especialista en infancia y adolescencia. &ldquo;En el desarrollo neurol&oacute;gico cerebral del ni&ntilde;o es importante tener esa anticipaci&oacute;n, le viene muy bien que algo sea previsible para procesar estos cambios con una cierta seguridad y calma&rdquo;, argumenta.
    </p><h2 class="article-text">La anticipaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Ajustar los horarios de descanso desde unos d&iacute;as antes de volver a las aulas ayuda a condicionar el organismo y a reducir el estr&eacute;s previo al reencuentro con la rutina, se&ntilde;ala la psic&oacute;loga, que destaca la importancia de un sue&ntilde;o adecuado desde el comienzo de las clases para que el menor sea capaz de regular sus emociones, prestar atenci&oacute;n y afrontar la jornada escolar con tranquilidad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De igual manera, la planificaci&oacute;n nocturna es de gran ayuda a la hora de mejorar el desarrollo de la ma&ntilde;ana siguiente. &ldquo;Es muy importante porque, desde el punto de vista del desarrollo evolutivo, estamos trabajando esa anticipaci&oacute;n, esa planificaci&oacute;n. Si falta algo, tenemos ese margen de maniobra para poderlo conseguir y, adem&aacute;s, reduce mucho las tensiones a nivel familiar y permite al ni&ntilde;o asumir responsabilidades que son tan importantes&rdquo;, explica la especialista.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">Andamiaje para la independencia</h2><p class="article-text">
        Uno de los mayores errores de las familias al inicio del curso es querer solucionar todas las carencias de golpe, ante lo que Prado advierte: &ldquo;Es importante no intentar cambiarlo todo a la vez porque muchas veces queremos que al empezar el cole se vistan solos, que preparen su mochila, que desayunen solos, que lo hagan todo en un tiempo concreto... y es cierto que los h&aacute;bitos se construyen mediante la repetici&oacute;n de esas rutinas, de esa previsibilidad y de la pr&aacute;ctica&rdquo;. Por eso, ella recomienda empezar por dos o tres conductas concretas que se quieran mejorar, alguna m&aacute;s compleja y otra m&aacute;s sencilla, para no abrumar al ni&ntilde;o y &ldquo;darle seguridad de que va consiguiendo hacer cosas f&aacute;cilmente con esa conducta&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las rutinas de la ma&ntilde;ana estructuradas y previsibles son un andamiaje que permite esa transici&oacute;n progresiva desde una regulaci&oacute;n externa, guiada por los adultos, hasta esa autorregulaci&oacute;n interna y aut&oacute;noma&rdquo;, subraya la psic&oacute;loga. Este proceso de &ldquo;andamiaje&rdquo; supone una retirada progresiva del apoyo adulto en las tareas hasta que el menor las pueda llevar a cabo de forma aut&oacute;noma. Pasar de la implicaci&oacute;n total a exigir independencia o dar por sentado que debe saber organizar su mochila puede derivar en frustraci&oacute;n mutua.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">El problema de repetir las &oacute;rdenes</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando el ni&ntilde;o tarda, el adulto al final termina haciendo todo aquello que el ni&ntilde;o deber&iacute;a hacer: vestirlo, preparar la mochila o recoger sus cosas&rdquo;, reconoce Prado. &ldquo;Es comprensible porque en ese momento necesitamos salir de casa, necesitamos que se haga todo ya, el problema aparece cuando esta soluci&oacute;n puntual se convierte en el funcionamiento habitual&rdquo;, explica, ya que consolida una dependencia no deseada.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, repetir una misma orden diez veces tambi&eacute;n es contraproducente porque, seg&uacute;n la psic&oacute;loga, &ldquo;puede terminar convirti&eacute;ndose en una forma de regulaci&oacute;n externa: el ni&ntilde;o lo que aprende es que no necesita iniciar la conducta hasta que mam&aacute; o pap&aacute; se lo recuerden o hasta que pap&aacute; y mam&aacute; alcen la voz&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Para romper este c&iacute;rculo vicioso, la especialista propone sustituir las &oacute;rdenes verbales repetitivas por apoyos visuales, como listas con pictogramas o relojes visuales ajustados a su edad. &ldquo;La pregunta que nos tenemos que hacer como padres no es c&oacute;mo consigo que me haga caso, sino qu&eacute; necesita aprender mi hijo para poder hacer esto sin que yo tenga que dec&iacute;rselo&rdquo;, resume. Con este tipo de recursos, en lugar de dar &oacute;rdenes existe la posibilidad de preguntar &ldquo;&iquest;qu&eacute; toca hacer ahora seg&uacute;n el cuadro?&rdquo;
    </p><h2 class="article-text">Refuerzo del esfuerzo</h2><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Prado recalca la importancia de reforzar y celebrar la autonom&iacute;a conseguida &ldquo;porque si no, desde el punto de vista psicol&oacute;gico, es una conducta que se va a terminar extinguiendo, que se va a terminar eliminando de su patr&oacute;n de comportamiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si un ni&ntilde;o que normalmente necesita que le repitan cinco veces que se lave los dientes consigue hacer esa tarea por s&iacute; mismo hay que decirle &lsquo;qu&eacute; bien, te has acordado t&uacute; solo, qu&eacute; mayor, choca los cinco&rsquo; y con esto estamos se&ntilde;alando exactamente la conducta que queremos reforzar&rdquo;, aclara.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/cuatro-ideas-psicologa-familia-adapte-mejor-vuelta-cole-importante-no-cambiar-vez-xp_1_13501115.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 11 Sep 2026 08:55:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuatro ideas de una psicóloga para que toda la familia se adapte mejor con la vuelta al cole: "Es importante no cambiar todo a la vez"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[familias,Colegios,Niños,Educación,Bienestar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13497114.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fda5d9de-569b-4e34-8087-e30aaaa4f538_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras las alarmas por los malos resultados PISA, la divulgadora Laura Cuesta recuerda que los países más digitalizados son líderes en el último informe e invita a reflexionar sobre la relación entre las familias y las pantallas</p><p class="subtitle">Por qué España se pega un batacazo en PISA: falta de atención, pantallas y una caída inédita en rentas altas</p></div><p class="article-text">
        Tras conocerse el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/pegado-espana-batacazo-pisa-pantallas-falta-atencion-caida-inedita-rentas-altas_1_13495419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">descalabro de Espa&ntilde;a en el &uacute;ltimo informe PISA</a>, el debate p&uacute;blico y la propia OCDE han se&ntilde;alado a la tecnolog&iacute;a como culpable de un problema de concentraci&oacute;n y comprensi&oacute;n lectora del alumnado. Los h&aacute;bitos digitales est&aacute;n reconfigurando especialmente las mentes y las capacidades de atenci&oacute;n de los m&aacute;s j&oacute;venes, pero m&aacute;s all&aacute; de demonizar la tecnolog&iacute;a es necesario fomentar la relaci&oacute;n saludable con ella, prestar especial atenci&oacute;n al entorno dom&eacute;stico y no simplificar un problema complejo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Los pa&iacute;ses m&aacute;s digitalizados y con alumnos m&aacute;s tecnol&oacute;gicos, que son Jap&oacute;n, Corea del Sur, Singapur, y no nos tenemos que ir a Asia, que tambi&eacute;n tenemos a Estonia en Europa, que est&aacute; absolutamente digitalizado, no solo los centros escolares, sino toda la sociedad desde edades tempranas, est&aacute;n a la cabeza del informe&rdquo;, subraya Laura Cuesta Cano, profesora y divulgadora experta bienestar digital y CEO de <a href="https://educaciondigitalparafamilias.com/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Educaci&oacute;n Digital para Familias</a>. Cano apuesta por no reducir el problema al impacto de las pantallas: &ldquo;Lo estamos haciendo mal de alguna manera en la que esos pa&iacute;ses, que dan una importancia absoluta a la educaci&oacute;n, no lo est&aacute;n haciendo y [hay que ] hacer una reflexi&oacute;n por ese lado&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando hablamos de tecnolog&iacute;a en los centros educativos, estamos hablando de una tecnolog&iacute;a que siempre est&aacute; implementada con una estrategia y en cuanto a unos objetivos pedag&oacute;gicos&rdquo; defiende la experta en bienestar digital. Cuesta pide as&iacute; distinguir entre el uso de ordenadores o tabletas en las aulas, &ldquo;unas plataformas que tienen que ver con metodolog&iacute;as, como puede ser la rob&oacute;tica, el pensamiento computacional, la inteligencia artificial, la realidad aumentada&rdquo;, de aquellas pantallas en las que los menores consumen redes sociales, videojuegos o interact&uacute;an en plataformas de mensajer&iacute;a instant&aacute;nea. 
    </p><h2 class="article-text">Consumo de tecnolog&iacute;a cada vez m&aacute;s temprano y sin supervisi&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La experta sit&uacute;a, por tanto, el verdadero desaf&iacute;o m&aacute;s all&aacute; de la jornada escolar. &ldquo;La empresa espa&ntilde;ola Custodio, que saca un informe todos los a&ntilde;os, se&ntilde;ala que m&aacute;s o menos se ha ido manteniendo la misma cifra de las <a href="https://www.qustodio.com/es/research/tiempo-que-pasan-los-menores-conectados-a-las-pantallas/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuatro horas diarias</a> de uso de pantalla en menores fuera del horario lectivo, es decir, de un uso totalmente recreativo y de ocio&rdquo;, apunta Cuesta, que a&ntilde;ade que ese tipo de tecnolog&iacute;a llega cada vez a edades m&aacute;s tempranas, ya que &ldquo;el &uacute;ltimo informe de UNICEF infancia digital sit&uacute;a la media de acceso en los 10,8 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez les ponemos antes la tecnolog&iacute;a en la mano, normalmente <a href="https://www.eldiario.es/nidos/elena-mayor-psicologa-supervision-dialogo-verano-buen-momento-introducir-primer-movil-xp_1_13409361.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sin una supervisi&oacute;n</a>, educaci&oacute;n o acompa&ntilde;amiento por parte de padres y madres, y estamos viendo que los menores empiezan a tener presencia en plataformas que adem&aacute;s no son aptas para su edad y que tienen unos dise&ntilde;os con mec&aacute;nicas adictivas, patrones oscuros y c&aacute;maras de eco, para lograr ese enganche que llamamos el &lsquo;time on device&rsquo; [tiempo frente a la pantalla]&rdquo;, analiza la experta sobre los algoritmos, la pr&aacute;ctica de &lsquo;scroll&rsquo; infinito que lleva a consumir contenido sin pausa y los v&iacute;deos cortos, que tienen un impacto directo en la capacidad de concentraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Este tipo de contenido que consumen ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes en las plataformas hace que se reduzca esa atenci&oacute;n sostenida necesaria para la lectura de textos largos, para lectura que necesita una mayor comprensi&oacute;n&rdquo;, valora Cuesta. &ldquo;Esto puede estar creando esta afectaci&oacute;n social y emocional en ni&ntilde;os, puede estar produciendo que disminuya la capacidad de atenci&oacute;n, y este retraso cognitivo puede estar afectando a los datos acad&eacute;micos&rdquo;, explica la profesora. 
    </p><h2 class="article-text">La familia como referente</h2><p class="article-text">
        Ante este escenario, Cuesta plantea que la soluci&oacute;n no pasa por prohibir ni dar la espalda a la tecnolog&iacute;a, sino por fomentar una relaci&oacute;n equilibrada con la implicaci&oacute;n activa de los padres y adultos de su entorno. &ldquo;Tenemos que ser referentes tanto con el uso de la tecnolog&iacute;a, como con el no uso de la tecnolog&iacute;a. Es decir, que nos vean tambi&eacute;n en casa saber desconectar&rdquo;, destaca Cuesta, que cree que el bienestar digital debe ser un proyecto colectivo. 
    </p><p class="article-text">
        La coherencia en el hogar es tan determinante que <a href="https://www.frontiersin.org/news/2026/06/18/teenagers-whose-parents-are-more-distracted-by-phones-are-more-insecure-frontiers-psychology" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">existen estudios</a> que asocian una mayor afectaci&oacute;n emocional en los adolescentes con el uso que sus propios padres hacen de los dispositivos frente a ellos, por encima incluso de las horas de pantalla de los propios j&oacute;venes, seg&uacute;n la experta.
    </p><h2 class="article-text">Evitar la multitarea</h2><p class="article-text">
        Para recuperar la capacidad de concentraci&oacute;n es crucial eliminar las distracciones en ciertos momentos clave y, por supuesto, tambi&eacute;n la tecnolog&iacute;a. No solo no deben estudiar o hacer deberes con una pantalla secundaria encendida, las pantallas tambi&eacute;n deber&iacute;an quedarse fuera de las comidas, el dormitorio o el tiempo previo al descanso. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ellos tienen mucha m&aacute;s facilidad de cambiar de una tarea o de una pantalla a otra, pero no pueden mantener la atenci&oacute;n, y esto es exactamente igual para adultos y menores, no ha cambiado por generaciones&rdquo;, recalca la experta.
    </p><h2 class="article-text">El h&aacute;bito de la lectura se contagia</h2><p class="article-text">
        Los planes de lectura escolares no pueden prosperar si no encuentran un eco en el &aacute;mbito familiar, donde no existe la referencia de unos progenitores que leen habitualmente, acuden con regularidad a una biblioteca o comparten con sus hijos actividades vinculadas a la lectura. 
    </p><p class="article-text">
        Para Cuesta &ldquo;no podemos pretender que nuestros hijos sean &aacute;vidos lectores si en su casa los padres y madres no leen&rdquo;. &ldquo;En una casa donde no hay amor por los libros, donde no hay libros en las estanter&iacute;as, es muy dif&iacute;cil que, por mucho que se intente fomentar en los colegios, a esos ni&ntilde;os les surja la chispa del gusto por la lectura&rdquo;, resume la profesora.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No es solo una exigencia que tenemos que llevar a cabo los centros escolares, sino que es una responsabilidad de los agentes que mejor tenemos que trabajar la educaci&oacute;n de nuestros hijos, que somos las familias&rdquo;, a&ntilde;ade Cuesta. 
    </p><h2 class="article-text">Por d&oacute;nde empezar, seg&uacute;n los expertos</h2><p class="article-text">
        Los especialistas en bienestar digital recomiendan cuatro h&aacute;bitos sencillos que se pueden implementar en familia y as&iacute; crear un contexto favorable para los menores: 
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li><a href="https://www.eldiario.es/nidos/tres-maneras-desconectar-pantallas-familia-coach-ejemplo-ninos-xp_1_13051864.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Que el plan sea conjunto</a>: al igual que la familia se sienta a la mesa para compartir una comida o una cena, crear el h&aacute;bito de que al terminar de comer tambi&eacute;n se dejan los m&oacute;viles en un lugar aparte para cultivar el ejemplo de la desconexi&oacute;n.</li>
                                    <li>Momentos espec&iacute;ficos sin pantallas delante: como en el caso de las comidas, que los ratos dedicados a hacer los deberes no sean interrumpidos por consultas de mensajes, v&iacute;deos o contenido de redes sociales para evitar la multitarea.</li>
                                    <li>Y ratos espec&iacute;ficos tambi&eacute;n para las pantallas: establecer <a href="https://www.eldiario.es/nidos/experta-aclara-senales-hijo-problema-movil-tiempo-no-unico-indicador-xp_1_13470088.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">pautas de 45 minutos al d&iacute;a</a>, en un momento concreto de la tarde, por ejemplo, y que sean acordados entre padres e hijos para inculcar la <a href="https://www.eldiario.es/nidos/elena-mayor-psicologa-supervision-dialogo-verano-buen-momento-introducir-primer-movil-xp_1_13409361.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">responsabilidad</a> que conlleva consumir contenido digital.</li>
                                    <li>Hacer planes <em>offline</em> como cocinar juntos, participar en juegos de mesa, manualidades, visitas a la biblioteca e incluso leer juntos antes de dormir.</li>
                            </ul>
            </div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/experta-bienestar-digital-comprension-lectora-pantallas-familia-debe-referente-xp_1_13497114.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Sep 2026 14:23:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una experta en bienestar digital, sobre la comprensión lectora en la era de las pantallas: “La familia debe ser referente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,familia,Informe Pisa,Educación,Lectura,Bibliotecas,Smartphones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué no conviene adaptar nuestra vida social a la de nuestros hijos: “Si podemos conseguir un equilibrio, estaremos mejor”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-conviene-adaptar-vida-social-hijos-si-equilibrio-estaremos-mejor-xp_1_13487762.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/741056b9-3b83-4e5a-8ecd-c283b3bf2dad_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1575y479.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué no conviene adaptar nuestra vida social a la de nuestros hijos: “Si podemos conseguir un equilibrio, estaremos mejor”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El psicólogo Alberto Soler indica que incluso cuando pasan los años y los hijos cada año son un poco más independientes, a veces "se sigue en el ‘modo bebé’ durante más tiempo del necesario"</p><p class="subtitle">Una psicóloga indica cómo elegir las actividades extraescolares: “No todo lo que hacen nuestros hijos tiene que servir para algo”</p></div><p class="article-text">
        Es inevitable. Cuando nace un hijo las preferencias, tiempo y disponibilidad cambian por completo. Muchos padres se ven presionados a hacer una apuesta arriesgada: sacrificar sus aficiones, intereses e incluso amistades para dedicar el mayor tiempo a la crianza de los hijos. &ldquo;Tener hijos implica, necesariamente, adaptar nuestra vida a ellos, y el grado en el que haya que adaptarla depender&aacute; naturalmente de la edad y circunstancias que tengan&rdquo;, admite el psic&oacute;logo <a href="https://www.albertosoler.es/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Soler</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que, cuanto m&aacute;s peque&ntilde;os, m&aacute;s adaptaci&oacute;n. Agendar un encuentro para tomar un caf&eacute; se convierte en muchos casos en toda una aventura. Sin embargo, los ni&ntilde;os crecen y, a medida que lo hacen, &ldquo;podemos ir recuperando de forma progresiva parte del espacio que ten&iacute;amos antes, pero esto va a depender de muchos factores, sobre todo del apoyo del entorno&rdquo;, afirma Soler. 
    </p><p class="article-text">
        Es decir, no es lo mismo una familia que cuente con el apoyo de abuelos, t&iacute;os y amigos, que una que no: las primeras &ldquo;tienen m&aacute;s margen para encontrar tiempo personal y de pareja&rdquo;, reconoce el especialista.
    </p><h2 class="article-text">Desconexi&oacute;n social por los hijos: la trampa en la que caen algunos padres</h2><p class="article-text">
        En algunos casos puede suceder que, pese a los a&ntilde;os y a que los hijos cada a&ntilde;o son un poco m&aacute;s independientes, &ldquo;hay cierta dificultad para entender este cambio y se sigue en el &lsquo;modo beb&eacute;&rsquo; durante m&aacute;s tiempo del necesario&rdquo;, admite Soler, aunque reconoce que no es algo que sea generalizado. 
    </p><p class="article-text">
        Que los padres renuncien a su vida social y se centren en la crianza en exclusividad, aunque pueda parecer el mayor acto de amor, no lo es. Anular la vida social, las aficiones y el espacio personal para ser un padre o una madre &lsquo;perfectos&rsquo; puede convertirse en una trampa que perjudica a todo el entorno familiar. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos perder el contacto con amigos que no son padres porque parecen estar en un mundo totalmente distinto al nuestro. Y perdemos el contacto con amigos que s&iacute; lo son porque est&aacute;n tan o m&aacute;s ocupados que nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Pero esto afecta a muchos niveles, como &ldquo;el estado de &aacute;nimo, ansiedad, estr&eacute;s, sue&ntilde;o&hellip;&rdquo;, afirma Soler, para el que, si hay algo que de verdad puede afectar es conocer de d&oacute;nde viene esa exclusividad y si se trata m&aacute;s bien de algo elegido o, por el contrario, aceptado. 
    </p><h2 class="article-text">Los factores detr&aacute;s del aislamiento social de madres y padres</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Posiblemente, lo que m&aacute;s pesa a nivel psicol&oacute;gico son los factores que empujan hacia la soledad social y el aislamiento de las madres, ya que muchas, una vez han tenido a su criatura, perciben el abandono y la falta de apoyo de su entorno: pareja, familia, amistades y, por supuesto, la sociedad en su conjunto&rdquo;, advierte Soler.
    </p><p class="article-text">
        Para el experto, &ldquo;cuando adem&aacute;s ha habido una renuncia laboral, lo de &lsquo;criar en exclusividad&rsquo; no es tanto una elecci&oacute;n sino simplemente &lsquo;lo que hay&rsquo;&rdquo;, lo que lleva muchas veces a la idea de que &ldquo;hacen demasiado por los hijos y est&aacute;n descuidando otras &aacute;reas de su vida&rdquo;, afirma Soler. 
    </p><p class="article-text">
        La renuncia a los espacios propios y el aislamiento social son los predictores m&aacute;s r&aacute;pidos del agotamiento cr&oacute;nico parental. Seg&uacute;n este <a href="https://www.frontiersin.org/journals/psychology/articles/10.3389/fpsyg.2018.00886/full" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio</a>, los padres que se a&iacute;slan sufren un triple s&iacute;ntoma: agotamiento emocional extremo, distanciamiento afectivo de sus hijos y la sensaci&oacute;n de haber perdido su identidad.
    </p><p class="article-text">
        En otra <a href="https://psycnet.apa.org/record/2019-69444-011" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">investigaci&oacute;n</a> que analiz&oacute; madres y padres que sacrificaron su vida social y laboral para centrarse en la crianza, los expertos descubrieron que los padres reportaron niveles m&aacute;s altos de depresi&oacute;n y menor satisfacci&oacute;n con la vida que aquellos que manten&iacute;an un equilibrio. Cuando los hijos lo absorben pr&aacute;cticamente todo, la pareja tambi&eacute;n paga un alto precio, porque renunciar a los amigos individuales y a los momentos a solas implica perder esa red de apoyo tan importante para compartir aficiones o, incluso, desahogarse.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, seg&uacute;n Soler, &ldquo;muchas familias recuperar&iacute;an encantadas estas parcelas personales, de pareja o de amistades, pero no se lo pueden permitir por falta de apoyo&rdquo;. Una falta de tiempo que a menudo muchas madres compensan &ldquo;con la relaci&oacute;n con otras madres, ya sea a nivel pr&aacute;ctico o emocional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero las consecuencias no son solo para los padres. Porque no es posible ser un referente de bienestar y equilibrio sin reservar tiempo para uno mismo. &ldquo;Los ni&ntilde;os aprenden m&aacute;s de nuestro ejemplo que de nuestros sermones o lecciones te&oacute;ricas, por lo que si somos capaces de conseguir un equilibrio en el que quepamos tambi&eacute;n los adultos con nuestras necesidades, probablemente estaremos todos mejor y, adem&aacute;s, les estamos dando un buen ejemplo&rdquo;, reconoce Soler.
    </p><p class="article-text">
        Y es que los ni&ntilde;os son sensibles al estado emocional de sus padres, son aut&eacute;nticas esponjas emocionales y, cuando estos renuncian a su felicidad personal, los hijos pueden percibir la frustraci&oacute;n inconsciente de sus padres y, adem&aacute;s, frena su autonom&iacute;a y puede hacer que sean ni&ntilde;os m&aacute;s inseguros.
    </p><h2 class="article-text">Convivencia entre vida social y las necesidades de la crianza</h2><p class="article-text">
        Mantener las amistades, tomarse un caf&eacute; a solas o salir en pareja no solo es necesario, sino que es hacer salud. Lo m&aacute;s probable es que unos padres con vida propia puedan criar hijos m&aacute;s felices. &ldquo;Es necesario que el entorno comprenda y normalice el cambio de necesidades de la pareja cuando tienen hijos y que los padres tambi&eacute;n entiendan la perspectiva de las amistades en otras circunstancias&rdquo;, admite Soler. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el psic&oacute;logo afirma que si los padres tienen un grupo de amigos con hijos de edades similares, &ldquo;la adaptaci&oacute;n ser&aacute; m&aacute;s f&aacute;cil y los planes se ajustar&aacute;n a las nuevas necesidades&rdquo;. Sin embargo, esto no siempre ocurre y las &ldquo;familias se van descolgando si los planes no tienen en cuenta a los peque&ntilde;os&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Ante todo, y sobre todo a medida que los hijos van creciendo, es importante &ldquo;el apoyo del entorno, que ser&aacute; esencial para que la pareja pueda tener espacio, de forma individual tambi&eacute;n&rdquo;. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Chavarrías]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/no-conviene-adaptar-vida-social-hijos-si-equilibrio-estaremos-mejor-xp_1_13487762.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 06 Sep 2026 06:59:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué no conviene adaptar nuestra vida social a la de nuestros hijos: “Si podemos conseguir un equilibrio, estaremos mejor”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,familia,Psicología,Bienestar emocional,Padres,Madres]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un podólogo aclara qué tener en cuenta antes de calzar ‘barefoot’ a los niños: “El problema surge si ya tienen una marcha formada”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/podologo-aclara-cuenta-calzar-barefoot-ninos-problema-surge-marcha-formada-xp_1_13476582.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3a1938da-572c-490d-a95b-b42a132b5264_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un podólogo aclara qué tener en cuenta antes de calzar ‘barefoot’ a los niños: “El problema surge si ya tienen una marcha formada”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de los beneficios clínicos del calzado respetuoso, Gabriel J. Dávila advierte de los riesgos de llevar a cabo un cambio a zapatos de este tipo sin una transición adecuada</p><p class="subtitle">Sara Ferro, psicóloga: “Las rutinas crean un mapa en el cerebro de los niños que les da sensación de control y seguridad”</p></div><p class="article-text">
        En plena preparaci&oacute;n para la vuelta a las aulas, los padres pueden verse inmersos en un mar de dudas ante la toma de ciertas decisiones, entre ellas, qu&eacute; zapatos escolares son los id&oacute;neos. Entre las tendencias que han irrumpido con fuerza en los &uacute;ltimos a&ntilde;os destaca el calzado <em>barefoot</em> o respetuoso, dise&ntilde;ado para simular la pisada descalza, pero &iquest;es realmente un sistema seguro y beneficioso para el desarrollo de los menores?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Actualmente, evidencia como tal, puramente cient&iacute;fica, no hay&rdquo;, advierte Gabriel J. D&aacute;vila, pod&oacute;logo y director de <a href="https://clinicasdm.es/clinica-podologia-chamartin-hortaleza-madrid/infantil/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">DM Cl&iacute;nicas</a> de podolog&iacute;a infantil. No obstante, aunque no exista todav&iacute;a &ldquo;bibliograf&iacute;a pura y dura como tal&rdquo;, el especialista matiza que s&iacute; se trata de una corriente cl&iacute;nica que demuestra claros &ldquo;beneficios en seg&uacute;n qu&eacute; condiciones y en seg&uacute;n qu&eacute; pacientes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el desarrollo de los ni&ntilde;os, mientras m&aacute;s libertad de movimiento y de apoyo tenga el pie, m&aacute;s capacidad de utilizaci&oacute;n de los m&uacute;sculos internos del pie tienen los ni&ntilde;os porque no se les atrofian&rdquo;, explica D&aacute;vila, sobre el principio que sustenta este tipo de calzado, el respeto por la anatom&iacute;a natural del crecimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Al evitar que la musculatura quede aprisionada y pasiva dentro de estructuras r&iacute;gidas, los ni&ntilde;os consiguen desarrollarse en &ldquo;una posici&oacute;n mucho m&aacute;s normal, ganando fuerza y una mejor propiocepci&oacute;n&rdquo;, seg&uacute;n el especialista, que destaca la capacidad de sentir el suelo y mover los dedos, especialmente en los m&aacute;s peque&ntilde;os. 
    </p><h2 class="article-text">Cu&aacute;ndo puede dar problemas el calzado <em>barefoot</em></h2><p class="article-text">
        Los riesgos asociados al movimiento <em>barefoot</em> no se encuentran en el concepto del calzado en s&iacute;, sino en las prisas por adoptar esta tendencia sin asesoramiento profesional, seg&uacute;n el pod&oacute;logo. Cambiar repentinamente de un zapato convencional a uno m&aacute;s respetuoso es la causa de muchos problemas observados en las consultas de podolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Es, sin duda, el punto de rotura&rdquo;, asegura D&aacute;vila. &ldquo;Si nosotros empezamos desde peque&ntilde;itos a ponerle un calzado libre, adaptado, probablemente luego no tengamos problema. El problema es cuando ni&ntilde;os de 7 u 8 a&ntilde;os que ya tienen una marcha relativamente formada y toda la vida han utilizado calzado convencional, los pap&aacute;s les quieren cambiar al <em>barefoot</em>: ah&iacute; habr&iacute;a que seguir un proceso adaptativo&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Al retirar la estructura del calzado convencional, al pie del ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a se le exige &ldquo;la responsabilidad de todo el movimiento y la fuerza, sin haberlo ejercitado los a&ntilde;os anteriores&rdquo;, comenta el experto. Este cambio, sin adaptaci&oacute;n previa, suele derivar en lesiones m&uacute;sculo-esquel&eacute;ticas recurrentes en consulta como problemas de Aquiles, fasciopat&iacute;a o problemas de impacto del tal&oacute;n, enumera el pod&oacute;logo, que insiste en que, antes de dar el salto en edades avanzadas, &ldquo;es importante realizar un an&aacute;lisis de c&oacute;mo camina, de c&oacute;mo se mueve, de qu&eacute; tipo de pie tiene&rdquo;, para iniciar as&iacute; una transici&oacute;n progresiva. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a la rutina escolar, D&aacute;vila confirma que el zapato <em>barefoot</em> es un aliado excelente &ldquo;para el d&iacute;a a d&iacute;a, estar en el colegio, salir al recreo o ir y volver&rdquo;. La l&iacute;nea roja se establece claramente en la pr&aacute;ctica deportiva intensa: para el baloncesto, el f&uacute;tbol o el tenis, por ejemplo, el especialista recomienda el uso de zapatillas t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas que respondan a las altas exigencias mec&aacute;nicas de cada deporte. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo general, la mayor&iacute;a de los modelos que se comercializan bajo la etiqueta <em>barefoot</em> o respetuoso en tiendas conocidas cumplen con lo prometido, valora el pod&oacute;logo, que comparte tres directrices b&aacute;sicas que &eacute;l mismo aplica en la compra del calzado de su hijo: flexibilidad total, con una suela &ldquo;que se pueda arrugar con la propia mano&rdquo;; zona delantera anat&oacute;mica, &ldquo;que respete la forma del pie&rdquo;; y espacio interior con suficiente altura &ldquo;para que el ni&ntilde;o no lleve los dedos aprisionados y tenga amplitud de movimiento&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A pesar de los beneficios generales observados cl&iacute;nicamente por este tipo de hormas, el especialista insiste en que &ldquo;no hay una f&oacute;rmula m&aacute;gica&rdquo; aplicable a todos los ni&ntilde;os por igual. El calzado &oacute;ptimo depender&aacute; de la morfolog&iacute;a de cada menor, existiendo ni&ntilde;os con pies planos y otros con pies cavos. &ldquo;Ante la duda, siempre es recomendable una consulta r&aacute;pida con un pod&oacute;logo&rdquo;, que pueda guiar con precisi&oacute;n a los padres antes de tomar una decisi&oacute;n.  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/podologo-aclara-cuenta-calzar-barefoot-ninos-problema-surge-marcha-formada-xp_1_13476582.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 08:09:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un podólogo aclara qué tener en cuenta antes de calzar ‘barefoot’ a los niños: “El problema surge si ya tienen una marcha formada”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Ejercicio físico,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una psicóloga indica cómo elegir las actividades extraescolares: “No todo lo que hacen nuestros hijos tiene que servir para algo”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-elegir-actividades-extraescolares-no-hijos-e-hijas-servir-xp_1_13477989.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e8720136-223c-45af-b204-bbbeb81ea70c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una psicóloga indica cómo elegir las actividades extraescolares: “No todo lo que hacen nuestros hijos tiene que servir para algo”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Frente a la obsesión por convertir la infancia en una inversión de futuro, Belén Díaz Allende defiende la importancia de priorizar el disfrute y descanso de los niños</p><p class="subtitle">Niños hiperocupados o dónde poner el límite con las extraescolares: “Se espera que sigan un ritmo propio de adultos”
</p></div><p class="article-text">
        Con la llegada del nuevo curso escolar, las familias se enfrentan a una de las decisiones m&aacute;s complejas e ineludibles de la crianza moderna: la elecci&oacute;n de las <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/educacion-sombra-mitad-familias-empujan-hijos-clases-particulares_1_13327523.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actividades extraescolares</a>. En un entorno cada vez m&aacute;s competitivo, en el que parece que cada hora libre en el horario semanal de los ni&ntilde;os es una potencial inversi&oacute;n en su <a href="https://www.eldiario.es/nidos/ninos-hiperocupados-poner-limite-extraescolares-espera-sigan-ritmo-propio-adultos_1_12681996.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">futuro profesional,</a> los expertos invitan a frenar y cambiar la perspectiva.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo empezar&iacute;a por algo bastante sencillo: preguntarnos c&oacute;mo es ese ni&ntilde;o o ni&ntilde;a y qu&eacute; necesita en este momento, m&aacute;s que pensar de entrada qu&eacute; actividad le puede aportar m&aacute;s&rdquo;, propone Bel&eacute;n D&iacute;az Allende, psic&oacute;loga del equipo t&eacute;cnico de la <a href="https://sumando.org/" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Sumando</a> y educadora certificada en disciplina positiva, que cree que el punto de partida debe ser la individualidad de cada menor.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay ni&ntilde;os y ni&ntilde;as que necesitan movimiento, otros que disfrutan mucho de <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/radiografia-clases-particulares-no-quedarse-online-barato_1_13214421.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">actividades</a> m&aacute;s tranquilas, algunos que buscan relacionarse y otros que necesitan precisamente un espacio en el que sentirse c&oacute;modos y seguros&rdquo;, se&ntilde;ala D&iacute;az Allende, que tambi&eacute;n recuerda la importancia del tiempo de descanso. &ldquo;El tiempo libre tambi&eacute;n es necesario. A veces parece que si una tarde est&aacute; vac&iacute;a, tenemos que llenarla con algo. Y no siempre. Jugar, estar en casa, <a href="https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-raquel-martin-autonomia-bueno-ninos-aburran-fallo-crianza-xp_1_13457663.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aburrirse</a>, inventar cosas o simplemente no hacer nada tambi&eacute;n forma parte de crecer&rdquo;, defiende la psic&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los errores m&aacute;s comunes es enfocar las extraescolares como una forma prematura de detectar talentos o mejorar el rendimiento, ya que las actividades deben ser oportunidades de disfrute y no una extensi&oacute;n de la exigencia escolar. &ldquo;Nos parece importante que puedan experimentar, descubrir intereses y desarrollar habilidades, pero siempre desde el respeto a sus ritmos, a su personalidad y a sus necesidades. Y, sobre todo, que sigan teniendo tiempo para jugar, descansar y estar con su familia y sus amigos&rdquo;, insiste D&iacute;az Allende.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la clave a la hora de llevar a cabo la elecci&oacute;n es priorizar el entusiasmo frente al rendimiento. &ldquo;En el fondo, creo que con las extraescolares nos pasa algo parecido a lo que nos pasa con muchas otras cosas en la crianza: queremos hacerlo tan bien que corremos el riesgo de llenar demasiado la infancia de objetivos. Quiz&aacute; necesitemos ofrecerles oportunidades, estar atentos a c&oacute;mo las viven y dejarles tambi&eacute;n espacio para descubrir qu&eacute; les gusta, qu&eacute; les cuesta, qu&eacute; les hace disfrutar y qu&eacute; no quieren. No todo lo que hacen nuestros hijos e hijas tiene que servir para algo, algunas cosas pueden, sencillamente, hacerles bien&rdquo;, asegura la experta.
    </p><h2 class="article-text">Qu&eacute; hacer cuando el ni&ntilde;o quiere dejar la extraescolar</h2><p class="article-text">
        Otra de las grandes preocupaciones de los padres suele ser c&oacute;mo gestionar el deseo de abandono. &iquest;Es falta de constancia o un malestar real? La distinci&oacute;n entre ambas situaciones es clave para D&iacute;az Allende. &ldquo;Aprender algo nuevo cuesta, y los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as tambi&eacute;n necesitan experimentar que no todo sale bien a la primera y que hay cosas que merecen un poco de esfuerzo antes de decidir que no nos gustan&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, la recomendaci&oacute;n profesional es establecer un tiempo prudencial para probar y poder observar c&oacute;mo se siente el menor, sin forzar una continuidad en el nombre de la constancia si existe un rechazo claro. &ldquo;Dejar una actividad no siempre significa abandonar. A veces significa haber probado algo, haber descubierto que no es para ti y haber aprendido a decirlo. Tambi&eacute;n eso es crecer&rdquo;, reflexiona la psic&oacute;loga y educadora.
    </p><p class="article-text">
        Para saber si una actividad est&aacute; resultando positiva, la experta aconseja mirar m&aacute;s al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a que a su progresi&oacute;n, resultados o si destaca. &ldquo;Una actividad puede estar aport&aacute;ndole mucho aunque no sea especialmente bueno en ella. Si va contento, si tiene ganas de volver, si habla de lo que hace, si va ganando confianza, si encuentra amigos y amigas o si simplemente sale de all&iacute; sintiendo que ha pasado un buen rato, probablemente algo est&aacute; funcionando&rdquo;, destaca. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n puede haber d&iacute;as malos. No creo que tengamos que interpretar cualquier &lsquo;hoy no quiero ir&rsquo; como una se&ntilde;al de alarma, pero lo que s&iacute; merece nuestra atenci&oacute;n es cuando el malestar se mantiene&rdquo;, subraya D&iacute;az Allende, que menciona la aparici&oacute;n de angustia, el miedo al error, la irritabilidad, los problemas de sue&ntilde;o o incluso los s&iacute;ntomas f&iacute;sicos como se&ntilde;ales de alerta que no deben ignorarse. &ldquo;Si siente que tiene que hacerlo perfecto, que no puede fallar o que va a decepcionar a alguien si no rinde como se espera, quiz&aacute; tengamos que revisar qu&eacute; estamos pidi&eacute;ndole&rdquo;, concluye. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <div data-tf-live="01KXJQY241N57RNW0SRW1GQ7HK"></div><script src="//embed.typeform.com/next/embed.js"></script>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Paloma Martínez Varela]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/psicologa-elegir-actividades-extraescolares-no-hijos-e-hijas-servir-xp_1_13477989.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Sep 2026 08:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una psicóloga indica cómo elegir las actividades extraescolares: “No todo lo que hacen nuestros hijos tiene que servir para algo”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niños,Educación,Colegios,Deportes,Salud]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
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