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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ecofeminismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/ecofeminismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ecofeminismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Yayo Herrero: "Hay una burbuja cultural que nos hace pensar que podemos explotar la tierra de forma ilimitada"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/yayo-herrero-hay-burbuja-cultural-pensar-explotar-tierra-forma-ilimitada_128_12830687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a80f5989-8643-4a04-81ee-c354085e5c27_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1382y739.jpg" width="1200" height="675" alt="Yayo Herrero: &quot;Hay una burbuja cultural que nos hace pensar que podemos explotar la tierra de forma ilimitada&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La referente ecofeminista sostiene en su nuevo libro que “desmantelar pieza a pieza el monopolio de la verdad” es una de las tareas indispensables para hacerle frente a las emergencias del presente
</p><p class="subtitle">Carmen Madorrán, filósofa: “Solo podremos seguir creciendo infinitamente a costa de muchísimo sufrimiento humano y de los ecosistemas”
</p></div><p class="article-text">
        Una cultura escapista. Unos seres que sue&ntilde;an con no ser animales, no ser mortales, no ser terrestres, y con vivir flotando eternamente por encima y por fuera de los l&iacute;mites f&iacute;sicos. Es parte del retrato que Yayo Herrero (1965), referente ecofeminista, antrop&oacute;loga e ingeniera t&eacute;cnica agr&iacute;cola, realiza del pensamiento occidental en su nuevo ensayo <em>Metamorfosis: Una revoluci&oacute;n antropol&oacute;gica </em>(Arcadia). Una forma de ver el mundo que nos est&aacute; convirtiendo, se&ntilde;ala, en &ldquo;colaboracionistas con un proyecto de autodestrucci&oacute;n propia y de otros&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que hace que nuestro conocimiento no haya servido, no sirva, para ponernos a salvo? &iquest;C&oacute;mo es posible que una sociedad tan orgullosa de s&iacute; misma haya construido una forma de vivir en com&uacute;n que destruye lo que la mantiene viva?&rdquo; se pregunta para proceder a sumar en la tarea &#8213;colectiva&#8213; de dibujar un camino que nos ayude a volver a ser terrestres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una de las preguntas que lanza en el libro es: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo es posible que una sociedad no reaccione ante una amenaza que sabe que existe?&rdquo; &iquest;C&oacute;mo es posible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El motivo, desde mi punto de vista, es el haber constituido &#8213;sobre todo en Occidente&#8213; una cultura que yo he llamado &ldquo;del extrav&iacute;o&rdquo;, en la que las personas no acabamos de sentirnos parte de la trama de la vida de la que formamos parte. Carecemos de una cierta &ldquo;humildad de especie&rdquo;. Esto va acompa&ntilde;ado de una falta de percepci&oacute;n de l&iacute;mites y de la convicci&oacute;n de que nuestro propio conocimiento y la tecnolog&iacute;a lo va a poder resolver todo. Tanto es as&iacute; que confiamos m&aacute;s en cosas como el dinero o la tecnolog&iacute;a que en nuestra propia capacidad para integrarnos en esta trama.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo empezamos a convertirnos en seres que, de forma obsesiva, anteponen el jugar a ser dioses y rechazan la vulnerabilidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es algo relativamente <em>reciente</em>. En el ensayo me he remontado al momento en el que se escribe el libro del G&eacute;nesis y al pensamiento plat&oacute;nico. Se empieza, entonces, a relatar la llegada de los seres humanos a la Tierra como el fruto de un castigo, de un exilio. A partir de ah&iacute;, vamos creando una cultura, me refiero a la occidental, en donde el cuidado de la vida ha ido cayendo en un lugar de invisibilidad para sostener una fantas&iacute;a de individualidad. La cultura patriarcal, desde mi punto de vista, es eso.
    </p><p class="article-text">
        Hemos terminado mirando la Tierra y los cuidados desde la exterioridad, la superioridad, la instrumentalidad. Yo creo que una cultura que establece relaciones de control, de dominio y que ejerce violencia sobre aquello que le sostiene, es una cultura condenada antes o despu&eacute;s al suicidio. Violentar lo que te sostiene es una muestra, creo yo, de poca inteligencia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Vivimos en una especie de burbuja cultural que nos hace pensar que podemos explotar la tierra de forma ilimitada, pese a que no es así, y donde las personas se sienten como seres individuales e independientes, pese a que no lo son”
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Defiende que el sistema socioecon&oacute;mico actual se podr&iacute;a explicar como una especie de &ldquo;religi&oacute;n civil&rdquo; basada en el sacrificio de la vida. &iquest;Cree que vivimos en una especie de fantas&iacute;a, de delirio?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista, s&iacute;. Ya en su momento Karl Polanyi dec&iacute;a que el capitalismo constitu&iacute;a una especie de fundamentalismo religioso que se sostiene sobre esa l&oacute;gica del sacrificio. Nos hace pensar que todo merece ser sacrificado con tal de que la econom&iacute;a crezca. Vivimos en una especie de burbuja cultural que nos hace pensar que podemos explotar la tierra de forma ilimitada, pese a que no es as&iacute;. Dentro de esta burbuja, adem&aacute;s, las personas se sienten como seres individuales e independientes, pese a que no lo son.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La ciencia occidental se ha vendido a s&iacute; misma como la m&aacute;s elevada. &iquest;Qu&eacute; cr&iacute;ticas hace el pensamiento ecofeminista a esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de autoras ecofeministas coincidimos en esa cr&iacute;tica a c&oacute;mo se ha configurado el modelo de ciencia occidental. La cr&iacute;tica es a lo que hemos denominado &ldquo;modernidad triunfante&rdquo;. Es decir, el pensamiento moderno que triunf&oacute; al hacerse hegem&oacute;nico y plasmarse en una buena parte de las aplicaciones tecnocient&iacute;ficas o incluso las ciencias sociales. Esa &ldquo;modernidad triunfante&rdquo; imagin&oacute; el mundo y la naturaleza como inerte, y solamente imagin&aacute;ndola como algo muerto desarroll&oacute; la capacidad y la tecnolog&iacute;a suficiente para matarla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La mirada alternativa sugiere que nos har&iacute;a falta una cierta humildad no solo de especie, sino tambi&eacute;n epist&eacute;mica, que sirva para reconocer que muchos de los dibujos que hemos hecho de la realidad no describen la realidad misma, y que hay, adem&aacute;s, otras formas de comprender el mundo extremadamente valiosas. Conocimientos que han resultado ser, en el extremo, tremendamente acertados. Estoy pensando, por ejemplo, en los conocimientos sobre la complejidad ecosist&eacute;mica de muchos pueblos originarios.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Creo que se está generando una percepción en una parte importante de la sociedad de una cierta ineficiencia de los progresismos para resolver problemas estructurales”
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Explica que construir cualquier cosa exige saber y reconocer d&oacute;nde estamos. &iquest;C&oacute;mo de importante es dejarse atravesar por el dolor que provoca el presente?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Reconocer la realidad de la que formamos parte es absolutamente esencial para poder cambiarla. No hay forma de poder atajar un momento de enfermedad, de desamor, sin reconocer la causa estructural, fundamental, que lo origina. Con esto no quiero decir que tengamos que ser seres dolientes: todo lo contrario. De hecho, yo soy una persona bastante disfrutona. Pero si el punto de partida es uno fantasioso, edulcorado, que elude cu&aacute;les son los grandes conflictos estructurales, resulta que las alternativas que acabaremos dise&ntilde;ando se podr&aacute;n convertir tambi&eacute;n en monstruosas. Lejos de resolver los problemas, podr&aacute;n llegar a incrementarlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Denuncia que las izquierdas no est&aacute;n asumiendo la transformaci&oacute;n colosal que se necesita para afrontar retos como la crisis ecosocial.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En general, y sin dejar de reconocer el trabajo de pol&iacute;ticos como Pablo Bustinduy o Sira Rego, creo que no la est&aacute;n asumiendo. En parte, creo que tiene que ver con que se ha interiorizado que las personas organizadas no vamos a ser capaces de generar proyectos pol&iacute;ticos que acaben siendo emancipadores y de ponerle freno a la destrucci&oacute;n. No, al menos, sin hacer enormes concesiones (discursivas, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas). Ah&iacute; hay un problema, porque creo que se est&aacute; generando una percepci&oacute;n en una parte importante de la sociedad de una cierta ineficiencia de los progresismos para resolver problemas estructurales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La pol&iacute;tica institucional ha hecho un esfuerzo enorme por disputar el relato. Sin embargo, creo que es imposible que las instituciones hagan los cambios necesarios para sostener vidas dignas y atajar la crisis ecol&oacute;gica si no hay una cierta masa cr&iacute;tica organizada que desee y est&eacute; activa para lograr esos cambios. En este sentido vamos a tener que pensar en c&oacute;mo organizarnos ante instrumentos represivos que crecen en todos los lugares, como la Ley Mordaza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La gente intuye que las soluciones a la policrisis que estamos atravesando no pueden ser tan simples?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esto lo hemos apreciado en los procesos participativos del <a href="https://forotransiciones.org/quienes-somos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Foro de Transiciones</a>, en donde reunimos a personas heterog&eacute;neas y que, en general, no forman parte del movimiento ecologista. La mayor&iacute;a es muy consciente de que nos encontramos ante una situaci&oacute;n de crisis profund&iacute;sima. Cuando intentan aterrizarlo en sus realidades cotidianas, hablan de dolor, de miedo, de precariedad, de rabia... Hay muchas personas, sobre todo empobrecidas, que cuando les vienen a contar que es posible resolver estos problemas con algunos retoques, se muestran incr&eacute;dulas, y a veces discursos que pretenden crear ilusi&oacute;n de una forma un poco simplificadora los ven incluso como ofensivos.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Me pregunto si la República hubiera sido posible sin las misiones pedagógicas, o sin La Barraca de García Lorca”
</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos ir acerc&aacute;ndonos a ese horizonte de &ldquo;metamorfosis antropol&oacute;gica&rdquo;?</strong>&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Con el concepto de &ldquo;metamorfosis antropol&oacute;gica&rdquo; lo que pretendo decir es que, frente a una especie de mutaci&oacute;n dist&oacute;pica que estamos viviendo a la hora de atajar la crisis ecosocial, en la que se da a entender que &ldquo;el &uacute;nico problema que hay es que sobra gente&rdquo;, hay otra forma de poder abordar esto. Pero quiero dejar claro que no es una receta ni un programa electoral, sino que son una serie de objetivos que llevan sus propias metas y que podr&iacute;an ser plasmados en pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de la posibilidad de establecimiento de alianzas p&uacute;blico-comunitarias como alternativa a las p&uacute;blico-privadas. Tambi&eacute;n es crucial la realizaci&oacute;n de un trabajo educativo. Hablo de esa educaci&oacute;n que protagoniz&oacute; el movimiento obrero o cualquier lucha pol&iacute;tica para salir adelante. Me pregunto si la Rep&uacute;blica, por ejemplo, hubiera sido posible sin las misiones pedag&oacute;gicas o sin La Barraca de Garc&iacute;a Lorca. Son procesos clave para aprender cosas como que somos seres sujetos a los l&iacute;mites f&iacute;sicos del planeta y capaces de cuidarnos. O que podemos construir econom&iacute;as que no tengan como principal prioridad la acumulaci&oacute;n, sino la vida. Creo que el trabajo por debajo de disputa de hegemon&iacute;a es crucial.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hay quien repite que el control, el dominio, la violencia es inherente al ser humano y a cualquier forma de organizaci&oacute;n social compleja. &iquest;Esto es as&iacute;?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si hay una disciplina de conocimiento que est&eacute; en un momento de profunda revoluci&oacute;n esa es la arqueolog&iacute;a, y lo que muestra es que, lejos de venir de un pasado simplificado de &ldquo;salvajismo y barbarie&rdquo; y llegar a un futuro &ldquo;esplendoroso&rdquo; de progreso, en el pasado tambi&eacute;n hubo culturas que fueron extremadamente complejas.
    </p><p class="article-text">
        Estamos hablando de ciudades de decenas de miles de habitantes en donde la evidencia permite decir que fueron sociedades sumamente organizadas, bien conectadas con el territorio en el que se insertaban, con f&oacute;rmulas econ&oacute;micas diversas y complejas, y en las que no se aprecia una gran evidencia de desigualdad social y de jerarqu&iacute;a, ni tampoco hay rastro de violencia. Ello muestra que no solo funcionamos a partir de la violencia, del sometimiento y del control, sino tambi&eacute;n de la cooperaci&oacute;n, del apoyo mutuo y de la simbiosis.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ariadna Martínez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/yayo-herrero-hay-burbuja-cultural-pensar-explotar-tierra-forma-ilimitada_128_12830687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Dec 2025 20:33:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Yayo Herrero: "Hay una burbuja cultural que nos hace pensar que podemos explotar la tierra de forma ilimitada"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Desconectar durante una semana en el Pirineo aragonés: el campamento solo para mujeres donde "volver a ser niñas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/desconectar-durante-semana-pirineo-aragones-campamento-mujeres-volver-ninas_1_12564655.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1584db3a-b037-47bb-b141-ed7b6735dc02_16-9-discover-aspect-ratio_default_1124803.jpg" width="3120" height="1755" alt="Desconectar durante una semana en el Pirineo aragonés: el campamento solo para mujeres donde &quot;volver a ser niñas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hacia lo salvaje y Embosqadas organizan por segundo año consecutivo esta cita en la Selva de Oza, donde una veintena de mujeres han compartido espacio y actividades </p><p class="subtitle">Viajar como acto político: cómo el ecofeminismo y el activismo alimentario están transformando el turismo
</p></div><p class="article-text">
        Hidra o Laia, esos son los nombres que se pusieron al llegar a la Selva de Oza dos de las participantes del campamento para mujeres organizado por Hacia lo salvaje y Embosqadas en el Pirineo aragon&eacute;s. La premisa, una semana de desconexi&oacute;n y de &ldquo;volver a ser ni&ntilde;as&rdquo; en la naturaleza, compartiendo con mujeres de todos los rincones de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hidra emprendi&oacute; el viaje desde Galicia. Tiene 55 a&ntilde;os y, seg&uacute;n reconoce, ten&iacute;a ciertos miedos al estar acostumbrada a pasar tiempo sola, aunque sali&oacute; del campamento con la sensaci&oacute;n de no querer irse: &ldquo;Est&aacute;s muy en ti misma y al mismo tiempo te sientes parte de un grupo. Es conocerte a ti misma a trav&eacute;s de la experiencia. Ha sido fant&aacute;stico en todos los sentidos, acabas con ganas de quedarte all&iacute; de por vida&rdquo;. Seg&uacute;n cuenta esta mujer que prefiere que se la conozca con el nombre que se puso en el campamento, ella necesitaba &ldquo;un viaje para conectar con esta parte m&aacute;s esencial, ven&iacute;a de una crisis personal, ten&iacute;a que pasarla y ahora esa energ&iacute;a me la han consolidado. Me he sentido muy acogida, muy apoyada, muy querida&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No solo ella, una veintena de mujeres de todas las edades han disfrutado de una semana completa en la Selva de Oza. Laia tiene 35 a&ntilde;os y tambi&eacute;n ha cruzado la Pen&iacute;nsula para vivir esta experiencia. Esta almeriense explica que cuando era peque&ntilde;a siempre iba de campamentos y que echaba de menos una experiencia as&iacute; siendo adulta. Por eso, cuando conoci&oacute; la iniciativa de Ana, no dud&oacute; un segundo en apuntarse. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Algunas de las asistentes al campamento este año                            </span>
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        Ahora, una vez vivida y todav&iacute;a con el recuerdo emocional muy presente, asegura que se la ha recomendado a todas sus amigas y que repetir&iacute;a: &ldquo;Ha sido espectacular, vengo con el coraz&oacute;n muy contento, el entorno donde se realiza es una pasada, estamos rodeados por un bosque que te cura el alma, compartir con todas las mujeres ha sido incre&iacute;ble, hab&iacute;a mujeres de muchas edades, estamos acostumbrados a compartir con personas de nuestra edad el ocio, encontrarnos con gente de edades distintas ha sido muy enriquecedor&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Solo para mujeres</h2><p class="article-text">
        Este espacio es exclusivo para mujeres porque ese es el esp&iacute;ritu del proyecto de Ana Cort&eacute;s, <a href="https://hacialosalvaje.net/campamentos-de-verano-para-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hacia lo salvaje</a>, que organiza viajes &ldquo;dise&ntilde;ados por mujeres y para mujeres con perspectiva ecofeminista&rdquo;. Cuando Ana conoci&oacute; el proyecto de Eva Sastr&oacute;n, <a href="https://www.embosqadas.org/campamentos-para-mujeres/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Embosqadas, </a>se les ocurri&oacute; fusionar &ldquo;la filosof&iacute;a de Hacia lo salvaje y la experiencia de Embosqadas&rdquo; y crear este campamento, &ldquo;un lugar para sentirse seguras, c&oacute;modas y representadas. Creemos que las mujeres tienen un grado de exigencias tanto externas como internas m&aacute;s elevado, el d&iacute;a a d&iacute;a lo tenemos cargado de un mont&oacute;n de compromisos y obligaciones, provenientes de un trabajo productivo y reproductivo, los cuidados nos absorben, necesitamos este momento para nosotras&rdquo;, expone Ana. 
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                Una de las excursiones que realizan desde el campamento                            </span>
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        Solo hay tres reglas: cambiar de nombre, desconexi&oacute;n total y dejar a un lado el personaje del trabajo porque &ldquo;a veces parecer que la profesi&oacute;n nos define y no somos solo eso, esto nos da la oportunidad de abrirnos m&aacute;s desde lo que somos&rdquo;, a&ntilde;ade Ana. Esta iniciativa empez&oacute; el verano pasado y Eva destaca que &ldquo;se crean unos grupos preciosos, es una pasada la alegr&iacute;a, la forma en la que est&aacute;n, como lo viven todo, ha sido muy chulo, encaja mucho con los principios de Embosqadas, ha sido f&aacute;cil&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Estos campamentos recuperan el esp&iacute;ritu de las colonias juveniles pero adaptados a mujeres adultas. La propuesta es sencilla: unos d&iacute;as de convivencia en plena naturaleza, con juegos, talleres, excursiones y actividades creativas, siempre en un entorno seguro y libre de exigencias. La clave, explican las organizadoras, est&aacute; en que son espacios solo para mujeres. &ldquo;Nos une mucho m&aacute;s de lo que nos separa y eso genera una energ&iacute;a especial, un espacio seguro y libre de prejuicios en el que nos sentimos c&oacute;modas y representadas&rdquo;, defienden en su web. Esa sororidad es la que potencia la experiencia: sin competiciones, sin expectativas, y con din&aacute;micas dise&ntilde;adas espec&iacute;ficamente por y para mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El impacto, aseguran, va m&aacute;s all&aacute; de los d&iacute;as de campamento. Muchas participantes regresan con cambios vitales importantes, desde nuevos proyectos hasta la decisi&oacute;n de dejar un trabajo o relaciones t&oacute;xicas. &ldquo;El simple hecho de estar en estos lugares es terap&eacute;utico, sanador y m&aacute;gico&rdquo;, resumen. &ldquo;Necesitamos espacios as&iacute;, cuando estamos all&iacute; se reconoce esto, la posibilidad de parar, a muchas mujeres les sirve para recolocar, llevamos unas vidas tan aceleradas, est&aacute;s en marcha y vas, cuando te permites parar luego igual regresas y est&aacute;s en otro sitio, cambias el rumbo. El bosque y las monta&ntilde;as son parte indispensable del equipo, por la capacidad de la naturaleza de regalarnos, si funciona es porque el entorno hace ese trabajo&rdquo;, explica Eva. 
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                Las mujeres que asisten al campamento en la Selva de Oza                            </span>
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        La intergeneracional es algo que destacan las cuatro mujeres: &ldquo;Muchas veces vamos buscando juntamos con gente de nuestra edad porque creemos que podemos encontrar m&aacute;s intereses y la intergeneracional provoca un aprendizaje mutuo, es chulo compartir este espacio, supone un punto de inflexi&oacute;n&rdquo;, asegura Ana. Recuerda la historia de una de las asistentes, ya jubilada, que ha estado muchos a&ntilde;os dedicada al cuidado de su marido: &ldquo;Para ella esto era su sue&ntilde;o, poder volver a disfrutar de la naturaleza, ten&iacute;a el recuerdo de cuando iba a la monta&ntilde;a de peque&ntilde;a y hace a&ntilde;os que no ha tenido ni un d&iacute;a para ella&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">Selva de Oza</h2><p class="article-text">
        Eva explica que hace a&ntilde;os trabajaba en la instalaci&oacute;n de campamentos de la Selva de Oza &ldquo;y se creaba un ambiente muy especial entre las personas que trabajamos, a m&iacute; siempre me hab&iacute;an encantado los campamentos y me recordaba eso, yo iba a trabajar y pens&eacute; que pagar&iacute;a por vivirlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Busc&oacute; informaci&oacute;n y encontr&oacute; ejemplos en EE.UU. de campamentos de desintoxicaci&oacute;n digital. As&iacute; las cosas, hace 13 a&ntilde;os decidi&oacute; intentarlo porque su trabajo acababa a principios de agosto y no se quer&iacute;a ir de la Selva de Oza. &ldquo;No es lo mismo cuando vas a una casa rural, que es un sitio muy bonito, pero no est&aacute;s en medio de la naturaleza, all&iacute; en aquellos a&ntilde;os no hab&iacute;a ni camping, era estar en el medio del bosque, con pocas comodidades, no hab&iacute;a cobertura, ahora hay wifi, entonces llegabas y estabas aislado&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Camino de la Madera de Issaux, parte del entorno del campamento                            </span>
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        Ana destaca que el espacio es &ldquo;brutal&rdquo; y califica el lugar como &ldquo;m&aacute;gico&rdquo;: &ldquo;El hecho de llegar hasta ah&iacute; a las mujeres como que les impresiona, es entrar en el para&iacute;so, tanto Embosqadas como Hac&iacute;a lo salvaje tenemos la sede en Zaragoza y nos apetece ense&ntilde;ar las maravillas de Arag&oacute;n, dentro de lo que cabe no es lo m&aacute;s saturado del Pirineo y las instalaciones nos permiten un lugar seguro. El bosque y la naturaleza tiene un papel protagonista, el papel principal&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Hidra y Laia lo confirman. La gallega expone que es &ldquo;un bosque muy salvaje, donde no hay cobertura, una de las cosas m&aacute;s importantes es el ambiente natural, hemos estado en un bosque, en un arroyo, no ves cables de tel&eacute;fono, de pronto aparece un ave que no ves normalmente, es muy especial el entorno, est&aacute;s en otro lugar y te conectas con la parte l&uacute;dica y aut&eacute;ntica&rdquo;.  Un bosque &ldquo;que te cura el alma&rdquo;, seg&uacute;n Laia. 
    </p><p class="article-text">
        Este bosque ha sido el escenario de las actividades que se han llevado a cabo durante la semana. El objetivo no es realizar grandes proezas f&iacute;sicas, cada d&iacute;a las organizadoras propon&iacute;an una serie de actividades y eran las propias asistentes las que eleg&iacute;an si hacerlas o no, siempre acompa&ntilde;adas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Las asistentes juegan durante su estancia en el campamento                            </span>
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        El clima y &ldquo;la energ&iacute;a del grupo&rdquo; han definido tambi&eacute;n lo que se ha hecho cada d&iacute;a: &ldquo;Son actividades muy variadas, siempre solemos arrancar con un despertar el cuerpo de estiramientos, actividades m&aacute;s cercanas a lo que es estar en monta&ntilde;a, excursiones o juegos. Hay otras m&aacute;s vinculadas con lo art&iacute;stico, actividades que nos dan variedad y nos permiten tocar muchos puntos, volver al juego, a ser ni&ntilde;as, a conectar con la naturaleza. Las mujeres nunca saben lo que van a hacer, cada d&iacute;a les plantamos en un panel la propuesta y todo se puede adaptar, son libres de participar o no&rdquo;, explica Ana. 
    </p><p class="article-text">
        Esta &ldquo;no obligatoriedad&rdquo; ha agradado mucho a Laia, que asegura que se ha apuntado a todo pero &ldquo;da tranquilidad poder hacer lo que te apetece, hay actividades en que algunas compa&ntilde;eras no participan pero observaban, me parece un acierto. Me gusta el ritmo, no es s&uacute;per estructurado, se puede adaptar a las necesidades del grupo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Precisamente la adaptabilidad del grupo es uno de los factores que m&aacute;s ha sorprendido a Eva: &ldquo;Ha sido muy bonito por c&oacute;mo se cuidan unas a otras, hab&iacute;a una mujer con problemas de movilidad y el grupo ha preferido renunciar a hacer una gran excursi&oacute;n, prefer&iacute;an seguir juntas y que ella pudiera acudir, en otros grupos no nos pasa. Todas las propuestas les interesan, hay actividades que son un poco reto, fuimos a una cueva como iniciaci&oacute;n a la espeleolog&iacute;a, casi todas decidieron participar, coger los miedos y sentirse arropadas por el resto, la sensaci&oacute;n una vez conseguido ha sido fant&aacute;stica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una vez terminado, esta veintena de mujeres han regresado a sus vidas, aunque tanto Laia como Hidra aseguran que piensan repetir. &ldquo;Se lo recomendar&iacute;a a todas mis amigas, es una experiencia &uacute;nica, el no tener cobertura y poca conexi&oacute;n hace que entres en otra din&aacute;mica, he conectado con mi infancia, hemos hablado de cosas muy diversas&rdquo;, concluye Laia. Hidra tiene una hija y se plantea venir con ella el a&ntilde;o que viene a los campamentos para familias que organizan desde Embosqadas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/huesca/desconectar-durante-semana-pirineo-aragones-campamento-mujeres-volver-ninas_1_12564655.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Aug 2025 22:22:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Desconectar durante una semana en el Pirineo aragonés: el campamento solo para mujeres donde "volver a ser niñas"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,Campamentos,Huesca,mujeres,Naturaleza,Pirineo aragonés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Aragón pone siempre la alfombra roja a proyectos extractivistas del territorio”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/marina-gros-aragon-pone-alfombra-roja-proyectos-extractivistas-territorio_128_11969490.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/452d77b0-5b0b-4de1-9f6c-273fda755514_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Aragón pone siempre la alfombra roja a proyectos extractivistas del territorio”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Flamante Premio Nacional de Juventud 2024, Marina Gros habla sobre por qué es necesario defender el Pirineo Aragonés y terminar con el gas como única alternativa de combustible. Y sobre la importancia de unir las reivindicaciones ecológicas con las feministas</p><p class="subtitle">Adjudicado por 12,8 millones de euros el polémico proyecto para unir en telecabina Benasque y Cerler
</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Marina es una joven activista de 29 a&ntilde;os, biotecn&oacute;loga y defensora del medio ambiente con gran capacidad para movilizar y concienciar y modelo a seguir para futuras generaciones de activistas. Es una firme defensora de la introducci&oacute;n de la perspectiva ecofeminista en los procesos de transformaci&oacute;n colectiva en los que se ha involucrado&rdquo;. As&iacute; comienza el texto del fallo a trav&eacute;s del cual el Instituto de Juventud (Injuve) otorg&oacute; su premio anual 2024 a la aragonesa Marina Gros Breto en la categor&iacute;a de medio ambiente. Y los dos ejemplos de su trabajo que se mencionan en el texto son la Plataforma en Defensa de las Monta&ntilde;as de Arag&oacute;n y la red Gas No Es Soluci&oacute;n, en las que participa como integrante de Ecologistas en Acci&oacute;n, la organizaci&oacute;n en la que trabaja desde Huesca.
    </p><p class="article-text">
        Gros Breto considera este premio como un reconocimiento colectivo, no individual, porque &ldquo;desde el activismo nadie hace las cosas sola&rdquo; y celebra que se destine a la juventud en un tema tan sensible como el medio ambiente: &ldquo;Los j&oacute;venes tenemos un derecho innegable a alzar nuestra voz, ya que nos vamos a enfrentar a las consecuencias de una crisis clim&aacute;tica que no hemos causado nosotros. Nuestra generaci&oacute;n va a ser aquella que tenga que lidiar con los efectos de las decisiones que han tomado dirigentes, empresas, personas que tienen nombres y apellido&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; el gas no es una soluci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque tiene consecuencias brutales en los pa&iacute;ses donde se extrae y porque potencia la crisis clim&aacute;tica. Debemos cambiar la mirada con respecto al gas f&oacute;sil, un combustible contaminante y perjudicial para la salud de las personas. Muchas de nosotras vivimos atadas a los combustibles f&oacute;siles y no podemos salir. Creemos que hay que sacar el gas de nuestros hogares y por eso hablamos de que en 2030 deber&iacute;amos descarbonizar todas las viviendas y en 2035 sacar el gas del sector industrial, que es el que m&aacute;s gas utiliza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; alternativas energ&eacute;ticas proponen?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Primero es necesario evaluar qu&eacute; usos se est&aacute;n haciendo del gas f&oacute;sil y si es necesario mantenerlos. Aqu&iacute; tenemos un debate ecosocial sobre la mesa: qu&eacute; sectores industriales queremos mantener y para qu&eacute;. A lo mejor algunos no son necesarios en el futuro. Desde la red proponemos el uso de energ&iacute;as renovables para el sector industrial. Y en los hogares, soluciones como la aerotermia o la solar t&eacute;rmica para la calefacci&oacute;n y el agua caliente.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Manifestación por el clima                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Con la Plataforma en Defensa de las Monta&ntilde;as de Arag&oacute;n se discute la viabilidad de un proyecto de telecabinas en el Pirineo aragon&eacute;s, financiado con fondos Next Generation y que, en teor&iacute;a, se define como turismo sostenible.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, son varios proyectos. Y el m&aacute;s importante es el que pretende unir las estaciones de Ast&uacute;n y Formigal, de manera tal de atravesar todo el valle glaciar de <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/fantasma-canal-roya-acecha-competiciones-deportivas-pirineo_1_10605974.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Canal Roya</a>. Eso supone una amenaza concreta para el entorno natural y desde 2022 trabajamos en la plataforma para proteger el valle. Hubo mucha movilizaci&oacute;n ciudadana y gestiones en diferentes instituciones de Europa, incluso expusimos el problema en el Parlamento Europeo y se consigui&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/lamban-da-finiquitado-proyecto-union-estaciones-dice-hay-centenares-alternativas_1_10175239.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">frenar el proyecto</a>. Pero quedan otros dos m&aacute;s que son similares y desde la plataforma seguimos alertando a las comisiones europeas de que no se est&aacute; haciendo una adecuada utilizaci&oacute;n del medio ambiente, pero a&uacute;n no se han conseguido frenar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hoy la principal industria de Espa&ntilde;a es el turismo, con todas las consecuencias nefastas que acarrea y que se vienen estudiando y analizando desde hace a&ntilde;os. &iquest;Es posible el turismo sostenible en este contexto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es posible si nos planteamos para qu&eacute; viajamos y qu&eacute; tipo de consumo hacemos de los espacios naturales. Pero es que tiene que ser posible porque est&aacute; en juego la supervivencia de los pueblos. A d&iacute;a de hoy tenemos un problema muy grande de <a href="https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/precios-asequibles-declaracion-zona-tensionada-200-vecinos-benasque-manifiestan-vivienda-digna_1_11730386.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">vivienda en los entornos rurales. </a>Y esto es m&aacute;s acuciado todav&iacute;a en sitios tur&iacute;sticos, como pueblos del Pirineo aragon&eacute;s donde ya se est&aacute; hablando de una ibizificaci&oacute;n, lo mismo que sucede en las Islas Baleares. Nos encontramos con trabajadores y trabajadoras de las estaciones de esqu&iacute; que no pueden alquilar una casa porque los precios est&aacute;n disparados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sucede en Arag&oacute;n con las pol&iacute;ticas en torno al clima?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un poco desastre y lo que se hace es insuficiente. No solo desde este gobierno sino tambi&eacute;n del anterior. De entrada, sigue sin cuestionarse el modelo econ&oacute;mico. Se plantean, por ejemplo, leyes sobre energ&iacute;as renovables en Arag&oacute;n que solamente benefician al oligopolio energ&eacute;tico, a un sistema de implantaci&oacute;n de renovables sin planificar, que no tiene en cuenta a la ciudadan&iacute;a y que no se pone al servicio del acceso p&uacute;blico a la energ&iacute;a. Y uno de los temas que creo que van a ser de los m&aacute;s candentes es el de los<a href="https://www.eldiario.es/aragon/economia/centros-datos-consumiran-si-solos-2030-mitad-demanda-electrica-aragon_1_11896858.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> centros de datos,</a> c&oacute;mo empiezan a aparecer todos estos proyectos dentro del territorio aragon&eacute;s. A&uacute;n no hemos analizado este tema en profundidad, pero sabemos que tienen un impacto fundamental, sobre todo en el consumo de energ&iacute;a y de agua. La pregunta tambi&eacute;n es por qu&eacute; se promueven este tipo de proyectos, con un beneficio social muy bajo y muy pocos puestos de trabajo y que son sumideros absolutos de energ&iacute;a y de agua. Por qu&eacute; Arag&oacute;n pone siempre la alfombra roja a este tipo de proyectos que incurren en una l&oacute;gica extractivista del territorio.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los ecofeminismos</strong></h2><p class="article-text">
        Marina Gros estudi&oacute; la carrera de biotecnolog&iacute;a motivada por la idea de cambiar el mundo desde la investigaci&oacute;n. Uno de sus sue&ntilde;os infantiles era descubrir alguna vacuna para curar una enfermedad que afecta a mucha gente, por ejemplo. Pero durante la carrera se encontr&oacute; con una carencia de reflexi&oacute;n epistemol&oacute;gica sobre para qu&eacute; y para quien se investiga, sobre todo en el tema de los transg&eacute;nicos, que se pueden usar para fabricar insulina como para apoyar la extractividad despiadada de Monsanto. Entonces, decidi&oacute; sumarse a un espacio que le permitiera desarrollar toda esa capacidad cr&iacute;tica. Y lo encontr&oacute; en Ecologistas en Acci&oacute;n, a cuya secci&oacute;n juvenil donar&aacute; parte de los 5.000 euros del premio de Injuve (otra parte ir&aacute; para la campa&ntilde;a <a href="https://www.eldiario.es/aragon/politica/ione-belarra-pide-indulto-seis-zaragoza-encuentran-carcel_1_11872083.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los seis de Zaragoza)</a> y donde consigui&oacute; confluir dos de sus motivaciones fundamentales: el feminismo y la conciencia medioambiental.
    </p><p class="article-text">
        Fran&ccedil;oise d'Eaubonne fue la pensadora francesa que acu&ntilde;&oacute; por primera vez el t&eacute;rmino ecofeminismo. La f&iacute;sica y fil&oacute;sofa india Vandana Shiva puso ese nombre a uno de los libros claves para entender esta confluencia que, en Espa&ntilde;a, tiene a Yayo Herrero como una de sus m&aacute;ximas referentes y, el mundo, a Berta C&aacute;ceres como s&iacute;mbolo internacional, una ecofeminista ind&iacute;gena y activista social hondure&ntilde;a que fue asesinada en 2016 despu&eacute;s de oponerse a la instalaci&oacute;n ilegal de la represa de Agua Zarca en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es el ecofeminismo? &iquest;Por qu&eacute; es importante en el mundo actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Nosotras hablamos de ecofeminismos porque hay diferentes miradas. Lo que busca es confluir un di&aacute;logo entre la ecolog&iacute;a y el feminismo, tratando de desmontar esa l&oacute;gica de la dominaci&oacute;n, de que tenemos derecho de poseer los cuerpos de las mujeres, de expoliarlos y utilizarlos. Y lo mismo sucede con la naturaleza, esa idea de que podemos usarla para nuestro beneficio y ya est&aacute;. Los ecofeminismos lo que buscan es situar la vida y los cuidados en el centro. Y acabar con la l&oacute;gica de la productividad, porque no podemos estar produciendo las 24 horas del d&iacute;a, no es ese nuestro objetivo en la vida. Tambi&eacute;n tenemos que entender que los seres humanos no estamos fuera de los ecosistemas en los que vivimos, del territorio en el que nos establecemos. Y todo lo que ocurre ah&iacute; nos acaba afectando. No podemos vivir al margen, por eso decimos que somos ecodependientes. Y tambi&eacute;n interdependendientes: la importancia de concebirnos como seres colectivos, dentro de un entorno y no como sujetos aislados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hace pocos d&iacute;as, Eldiario.es public&oacute; un informe de la comisi&oacute;n interna de Ecologistas en Acci&oacute;n sobre el presunto acoso sexual y laboral que ejerci&oacute; uno de sus fundadores. &iquest;C&oacute;mo os afect&oacute; esa noticia a ti y a tus compa&ntilde;eras?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un tema que ha generado mucho dolor en la organizaci&oacute;n. Me cuesta hablar del tema. Creo que se est&aacute;n dando los pasos necesarios desde nuestra solidaridad con las v&iacute;ctimas, teniendo presente la presunci&oacute;n de inocencia y desde una perspectiva de justicia restaurativa, que no sigue con las l&oacute;gicas punitivistas a las que estamos acostumbradas. Estoy muy confiada en el trabajo que est&aacute;n haciendo las compa&ntilde;eras de la comisi&oacute;n antiacoso, que cuentan con el apoyo de dos expertas ajenas a la&nbsp;organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laureano Debat]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/marina-gros-aragon-pone-alfombra-roja-proyectos-extractivistas-territorio_128_11969490.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 18 Jan 2025 22:22:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Aragón pone siempre la alfombra roja a proyectos extractivistas del territorio”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Medio ambiente,Aragón,Ecofeminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vandana Shiva: "Debemos evitar que las empresas contaminantes estén al volante de la lucha contra el cambio climático"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/vandana-shiva-debemos-evitar-empresas-contaminantes-esten-volante-lucha-cambio-climatico_128_9755050.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f47e7059-2919-4a96-88f4-6cd20dfe64ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vandana Shiva: &quot;Debemos evitar que las empresas contaminantes estén al volante de la lucha contra el cambio climático&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Coca-Cola era uno de los patrocinadores de la Cumbre del Clima, 700 lobbies de la industria de los combustibles fósiles estaban ahí, las empresas contaminantes no tienen vergüenza y están secuestrando la naturaleza en nombre de la protección del planeta", lamenta </p><p class="subtitle">Más entrevistas - Maia G. Vergniory: “Las mujeres todavía no nos sentimos cómodas quedándonos embarazadas durante la carrera científica”
</p></div><p class="article-text">
        Vandana Shiva viste un sari rojo y dorado que se ha tejido con sus propias manos. Cuando deje de usarlo, lo utilizar&aacute; a modo de toldo para refugiarse del sol. Cuando se desgaste, har&aacute; con &eacute;l trapos para limpiar el suelo. Y, cuando ya no le valga ni para eso, har&aacute; compost con &eacute;l. Y as&iacute;, con todo lo dem&aacute;s. Shiva sabe que el consumismo derivado de la globalizaci&oacute;n est&aacute; acabando con el planeta y, por ello, plantea alternativas reales. No queda mucho tiempo, &ldquo;hay que parar la globalizaci&oacute;n ya&rdquo;, sostiene durante la entrevista con elDiario.es en Vitoria antes de que el Gobierno vasco le hiciera entrega del premio Ignacio Ellacur&iacute;a por ser un referente mundial en el movimiento ecofeminista internacional y en la lucha por preservar la biodiversidad y construir alternativas agr&iacute;colas sostenibles frente a la crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ser activista ecofeminista, Shiva es f&iacute;sica, fil&oacute;sofa y escritora. Entre los muchos premios que ha recibido a lo largo de su carrera se encuentra el Premio al Sustento Bien Ganado, llamado tambi&eacute;n&nbsp;Premio&nbsp;Nobel Alternativo (en ingl&eacute;s Right Livelihood Award). Seg&uacute;n destaca, uno de los desaf&iacute;os que tiene la humanidad actualmente es evitar que las empresas contaminantes controlen las estrategias y pol&iacute;ticas contra el cambio clim&aacute;tico. &ldquo;Las empresas contaminantes deber&iacute;an estar cumpliendo tratados y no dando las soluciones contra el cambio clim&aacute;tico. Son ellos quienes fijan las condiciones ahora y est&aacute;n pensando solo en sus beneficios. Est&aacute;n secuestrando la naturaleza en nombre de la protecci&oacute;n del planeta. Coca-Cola era uno de los patrocinadores de la Cumbre del Clima, 700 lobbies de la industria de los combustibles f&oacute;siles estaban ah&iacute;, esos son indicadores de que las empresas contaminantes no tienen verg&uuml;enza y est&aacute;n al volante de la lucha contra el cambio clim&aacute;tico&rdquo;, lamenta la activista. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; supone para usted recibir el premio Ignacio Ellacur&iacute;a de Cooperaci&oacute;n para el Desarrollo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; es un honor porque Ignacio Ellacur&iacute;a dio su vida por la justicia y la solidaridad y luch&oacute; contra la violencia. Recibo este premio con humildad y espero que me fortalezca y me d&eacute; valent&iacute;a.
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                La activista Vandana Shiva tras recoger en Vitoria el premio Ignacio Ellacuría                            </span>
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        <strong>Usted es un referente del ecofeminismo. Ya hablaba sobre ese concepto hace 30 a&ntilde;os, cuando public&oacute; el libro 'Ecofeminismo' en 1993. &iquest;Qu&eacute; ha cambiado desde entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que la evoluci&oacute;n se ve en que cada vez hay m&aacute;s personas que se dan cuenta de que hay distintas formas de violencia contra la tierra, las mujeres, los ni&ntilde;os y contra los seres humanos en general. Nos damos cuenta de que eso est&aacute; arraigado en la convergencia entre el capitalismo como una econom&iacute;a de avaricia y el patriarcado como una estructura de dominaci&oacute;n. Cuando esos dos elementos se juntan, se crea el colonialismo, el racismo y el sexismo. Esencialmente reducen el mundo a un mundo de propiedad y mercanc&iacute;as. Por lo que la relevancia del ecofeminismo a d&iacute;a de hoy es todav&iacute;a mayor que hace d&eacute;cadas, cuando yo me un&iacute; a este movimiento para proteger los bosques y las selvas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Tendremos una vida mejor cuando consumamos menos porque comprar no da un sentido a nuestras vidas, a la larga no nos da satisfacción</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Antes la amenaza estaba en la selva y en aquellas industrias que quer&iacute;an saquearla para sus propios beneficios, pero ahora est&aacute; en todos nosotros porque a todos nos ata&ntilde;e el colonialismo. El ecofeminismo significa que la tierra y las mujeres no son elementos pasivos, sino que somos la base de la producci&oacute;n del mundo entero y que todos los seres humanos tienen el derecho a ser libres. El ecofeminismo hoy en d&iacute;a no se trata solamente de las mujeres, se trata de todos los seres humanos que no quieren da&ntilde;ar a otros seres humanos y tampoco quieren sufrir da&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La sociedad es m&aacute;s consciente de la importancia de un mundo m&aacute;s ecol&oacute;gico, &iquest;pero est&aacute; dispuesta a dejar a un lado sus privilegios para lograrlo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay un sistema industrial violento que lo &uacute;nico que nos ofrece es mejorar el confort del mundo en el que vivimos, pero fracasa en ello. Se supone que tenemos que cambiar la tierra y los productos que cultivan los agricultores por comida basura y, luego, contraemos enfermedades como la diabetes al consumir esa comida. Entonces, est&aacute; claro que eso no nos da confort. Yo creo que ha llegado el momento de compartir las ideas sobre qu&eacute; es una buena vida. Una buena vida no tiene nada que ver con las corporaciones que nos reducen a consumidores y terminamos pensando solamente en comprar porque creemos que as&iacute; tendremos una vida mejor. Tendremos una vida mejor cuando consumamos menos, cuando nos demos cuenta de que formamos parte de una comunidad, que no estamos solos. Comprar no da un sentido a nuestras vidas, a la larga no nos da satisfacci&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Vandana Shiva, filósofa, activista y escritora                             </span>
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        <strong>Entonces, &iquest;por qu&eacute; la sociedad cree que comprar le da satisfacci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque nos han colonizado. Hemos sido colonizados por aquellos que nos han negado a nosotros mismos a ser creadores y nos han reducido a ser meros consumidores de un sistema de producci&oacute;n. La industria de la comida basura no quiere que nosotros tengamos econom&iacute;as basadas en alimentaci&oacute;n local. Pasa lo mismo con el mundo de la moda, que tampoco quiere que seamos capaces de crear nuestra propia ropa o de arreglarla cuando se rompa. H&amp;M, Zara y todas las marcas est&aacute;n creando tantos desechos materiales que tenemos ropa suficiente en el mundo para poder vivir 500 a&ntilde;os y siguen creando m&aacute;s. Hay todo un desierto en Chile que est&aacute; lleno de desechos de ropa. 
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">HyM, Zara y todas las marcas están creando tantos desechos materiales que tenemos ropa suficiente en el mundo para poder vivir 500 años y siguen creando más</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Todos nuestros recursos deber&iacute;an ser un regalo tratado con respeto, deber&iacute;an durar el mayor tiempo posible. Por ejemplo, el sari que yo llevo, lo he hecho a mano. Cuando no me sirva, podr&eacute; utilizarlo para hacer un toldo, despu&eacute;s, para limpiar el suelo y, por &uacute;ltimo, compostar&eacute; ese tejido. No tenemos que despilfarrar los recursos porque todo forma parte del ciclo de la naturaleza y en la naturaleza no hay desechos ni se despilfarra. Pasa lo mismo con la humanidad, tendr&iacute;amos que reconocer que cada refugiado es el resultado de una econom&iacute;a de consumismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ha visto un cambio en ese sentido en las empresas e instituciones p&uacute;blicas o se trata de lo que llaman 'greenwashing' o 'ecoblanqueamiento'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; despilfarrando mucha pintura verde en el mundo para lavar la imagen de empresas e instituciones (ironiza). Estamos en una crisis clim&aacute;tica y hay muchas soluciones falsas. Por ejemplo, el problema del cambio clim&aacute;tico es la desestabilizaci&oacute;n del ciclo clim&aacute;tico mediante la contaminaci&oacute;n de la atm&oacute;sfera. Se utiliza el 'greenwashing' para decir que la soluci&oacute;n pasa por m&aacute;s ingenier&iacute;a para acabar con los contaminantes de la tierra o para bloquear incluso el sol, pero el sol es la base de la vida en la tierra y quienes contaminan acusan a la vida de ser el problema, mientras ofrecen a&uacute;n m&aacute;s contaminaci&oacute;n como soluci&oacute;n. Otra de las cuestiones es la agricultura. Hay industrias que quieren crear agricultura sin agricultores y crear alimentos que vengan de laboratorios. Si los alimentos ultraprocesados contaminan y nos enferman imagina qu&eacute; har&aacute;n los alimentos creados en un laboratorio. Por eso considero que la comida real y local es la &uacute;nica soluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Parte de la sociedad, sobre todo en las esferas de poder, critica ferozmente e infravalora a activistas como usted en lugar de cambiar su actitud con respecto al medio ambiente. &iquest;Qu&eacute; le dir&iacute;a a esas personas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo siempre les invito a que vean mi trabajo. Les invito a que coman la comida de verdad y vean la diferencia, a que metan sus manos en la tierra y planten una semilla. As&iacute; se dar&aacute;n cuenta de que no necesitan una agricultura digital con sistemas de vigilancia. Les invito a experimentar la belleza de este mundo, la abundancia de la naturaleza y el conocimiento de la gente. 
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            <span class="title">
                Vandana Shiva, ganadora del Premio al Sustento Bien Ganado, llamado también Premio Nobel Alternativo por su lucha a favor del ecofeminismo                            </span>
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        <strong>&iquest;Estamos a tiempo de revertir las consecuencias negativas que ha tra&iacute;do consigo la globalizaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tenemos la obligaci&oacute;n de no dejar que se produzca la aceleraci&oacute;n de la globalizaci&oacute;n. Tenemos que pararla ahora mismo. Necesitamos proteger lo que todav&iacute;a existe. Las poblaciones ind&iacute;genas, por ejemplo, tenemos que evitar que caigan en manos de las industrias. Debemos regenerar las culturas locales y preservar su agricultura y alimentos. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo he visto las fábricas de Bangladés donde personas esclavas fabrican ropa, he vivido cómo han destruido con violencia sus economías locales. Tenemos que proteger lo que es nuestro, regenerarlo y compartirlo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Fortalecer esos territorios es una soluci&oacute;n para los problemas relacionados con el agua, la tierra o las enfermedades y as&iacute;, creamos alternativas que nos alejen de la econom&iacute;a basura que crean ropa o comida r&aacute;pida y no dejan que existan otras formas de econom&iacute;a. Yo he visto las f&aacute;bricas de Banglad&eacute;s donde personas esclavas fabrican ropa, he vivido c&oacute;mo han destruido las econom&iacute;as locales con violencia, por eso tuvimos que desobedecer pac&iacute;ficamente y crear un movimiento contrario a esas industrias. Tenemos que proteger lo que es nuestro, regenerarlo y compartirlo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es lo m&aacute;s duro o complicado a lo que ha tenido que enfrentarse en su vida como activista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s desafiante es que todo lo que he hecho ha sido porque he visto una violencia terrible. He sido testigo de la violencia contra la tierra, los agricultores y las mujeres y mi respuesta es tratar de encontrar la verdad y luchar contra ello de una forma no violenta. El desaf&iacute;o hoy en d&iacute;a es m&aacute;s acuciante porque esos que ganan tanto dinero son los que desencadenan la violencia, pero yo, cuando trabajo con honestidad, creo movimientos alternativos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando los poderosos se dan cuenta de lo que hago, ven que sus mercados est&aacute;n en peligro y contraatacan utilizando sus medios financieros. No solo nos atacan, pretenden que, a pesar de sus ataques, la sociedad les crea y que conf&iacute;en en lo que hacen. Cuando miles de agricultores se suicidan en India por sus condiciones laborales, por la inestabilidad econ&oacute;mica o por perder sus tierras a ra&iacute;z de las cat&aacute;strofes naturales provocadas por el cambio clim&aacute;tico, empresas e instituciones dicen que no es cierto, que mueren solos, pero la gente empieza ya a tener dudas al respecto y esa duda se est&aacute; expandiendo. Tratan de crear una divisi&oacute;n de la poblaci&oacute;n  y eso es lo que me parece m&aacute;s desafiante y dif&iacute;cil, porque con sus mentiras est&aacute;n bloqueando la capacidad de pensar y de decidir de muchas personas. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo valora la </strong><a href="https://www.eldiario.es/sociedad/cumbre-clima-acuerda-compensar-vulnerables-incapaz-pedir-abandono-gas-petroleo_1_9727097.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cumbre del Clima</strong></a><strong> celebrada en Egipto? &iquest;Se muestra positiva o a&uacute;n m&aacute;s preocupada tras el encuentro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Deber&iacute;amos estar preocupados y no solamente por esta Cumbre del Clima. Las empresas contaminantes deber&iacute;an estar cumpliendo tratados y no dando las soluciones contra el cambio clim&aacute;tico. Son ellos quienes fijan las condiciones ahora y lo hacen pensando solo en sus propios beneficios. Est&aacute;n secuestrando la naturaleza en nombre de la protecci&oacute;n del planeta. Coca-Cola era uno de los patrocinadores de la Cumbre del Clima, 700 lobbies de la industria de los combustibles f&oacute;siles estaban ah&iacute;, esos son indicadores de que las empresas contaminantes no tienen verg&uuml;enza y est&aacute;n al volante de la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Ese es el mayor desaf&iacute;o al que nos enfrentamos y debemos evitarlo a toda costa. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/vandana-shiva-debemos-evitar-empresas-contaminantes-esten-volante-lucha-cambio-climatico_128_9755050.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 30 Nov 2022 20:45:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/f47e7059-2919-4a96-88f4-6cd20dfe64ab_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="1119064" type="image/jpeg"/>
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      <media:title><![CDATA[Vandana Shiva: "Debemos evitar que las empresas contaminantes estén al volante de la lucha contra el cambio climático"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Bizkaia,Álava,Gipuzkoa,Ecofeminismo,Feminismo,Igualdad,Empresarios,Empresas,Empresas eléctricas,Cumbre del Clima,Cambio climático,Contaminación,Contaminación ambiental,Contaminación Atmosférica,Emisiones contaminantes,Contaminación del agua,Naturaleza,Recursos naturales,Desastres naturales,India]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una mirada ecofeminista a la crisis climática: ¿cómo afecta el cambio climático a las mujeres?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mirada-ecofeminista-crisis-climatica-afecta-cambio-climatico-mujeres_1_9136604.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/926ffab7-b97e-4938-bc78-e4513b8b57dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una mirada ecofeminista a la crisis climática: ¿cómo afecta el cambio climático a las mujeres?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los roles de género, la forma de consumo o la diferente participación en la toma de decisiones frente al cambio climático, hacen que éste afecte más a las mujeres que a los hombres</p><p class="subtitle">Hemeroteca - Los españoles están muy preocupados por el cambio climático pero no quieren que las medidas para atajarlo les afecten</p></div><p class="article-text">
        Las cifras de refugiadas clim&aacute;ticas, el incremento de la vulnerabilidad en las ni&ntilde;as o la feminizaci&oacute;n de la pobreza energ&eacute;tica son algunas de las consecuencias del cambio clim&aacute;tico que afectan de manera directa a las mujeres. Para demostrarlo, se han realizado an&aacute;lisis de los distintos de h&aacute;bitos de consumo y de movilidad de mujeres y hombres, y el impacto que estos generan en el medio ambiente, as&iacute; como la distinta concienciaci&oacute;n sobre la responsabilidad de luchar contra el cambio clim&aacute;tico y, sobre todo, sobre la posibilidad de ser quien decide las pol&iacute;ticas que se deben llevar a cabo para resolver el problema.  
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;les son las conclusiones? Ellas, a ra&iacute;z de la construcci&oacute;n social del rol de mujeres, est&aacute;n m&aacute;s asociadas al espacio dom&eacute;stico y al cuidado de la familia que ellos, por eso resultan m&aacute;s vulnerables en relaci&oacute;n a los efectos del cambio clim&aacute;tico, sobre todo en los niveles socioecon&oacute;micos m&aacute;s bajos. Adem&aacute;s, lo que se llama &ldquo;huella ecol&oacute;gica individual&rdquo; o el impacto de una persona en el medioambiente, tambi&eacute;n es distinta puesto que es un resultado de una distribuci&oacute;n de roles de g&eacute;nero, de responsabilidades y de identidades espec&iacute;ficas. En cuanto a la forma de enfrentarse y participar en las respuestas que se realizan al cambio clim&aacute;tico, los roles de g&eacute;nero hacen que se tenga una actitud e implicaci&oacute;n distinta puesto que generalmente, son ellos quienes se encuentran en los puestos de mando y toma de decisi&oacute;n. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">El cambio climático saca a las mujeres de sus tierras y se ven obligadas a ser refugiadas climáticas, con todo lo que ello conlleva</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Cristina Alonso Saavedra </span>
                                        <span>—</span> Investigadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;La crisis ecol&oacute;gica trae consigo una crisis energ&eacute;tica, una clim&aacute;tica, una social y una de cuidados y todas est&aacute;n ligadas entre s&iacute; y las m&aacute;s afectadas son las mujeres. El sistema est&aacute; acabando con ellas. Cuando en una crisis energ&eacute;tica, por ejemplo, las reservas de materiales empiezan a decrecer y hay menos recursos, se tiende a buscar esos recursos en otros pa&iacute;ses, no de forma causal, empobrecidos. All&iacute;, para conseguir esos recursos, se expulsa a la poblaci&oacute;n. En el caso de las personas ind&iacute;genas, se elimina su lengua y con ella toda la sabidur&iacute;a que de forma oral se ha ido transmitiendo durante a&ntilde;os. Esa sabidur&iacute;a y ese conocimiento tiene que ver sobre todo con la salud y la naturaleza y al eliminar la lengua de las mujeres que lo transmiten, se elimina por completo, porque no existe traducci&oacute;n al castellano. Esas situaciones, junto con los desastres naturales producidos por el cambio clim&aacute;tico, les saca de sus tierras y se ven obligadas a ser refugiadas clim&aacute;ticas, con todo lo que ello conlleva&rdquo;, explica Cristina Alonso Saavedra responsable del &aacute;rea de Justicia Clim&aacute;tica y Energ&iacute;a de la ONG Amigos de la Tierra Espa&ntilde;a que ha participado junto a otras expertas en cambio clim&aacute;tico en el Curso de Verano de la Universidad del Pa&iacute;s Vasco (UPV/EHU) 'Cambio clim&aacute;tico y feminismo: repensar el presente para construir el futuro'.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo del curso, celebrado en Donostia, es mostrar de qu&eacute; manera las mujeres &ldquo;pueden y deben&rdquo; participar activamente en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, liderando las decisiones y soluciones propuestas, participando en igualdad en el acceso a los nuevos recursos y construyendo nuevas f&oacute;rmulas igualitarias en las que no quepa la vulneraci&oacute;n de ning&uacute;n derecho. No obstante, seg&uacute;n han insistido, &ldquo;no se trata de hacer a las mujeres responsables de salvar el planeta&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las investigaciones feministas son un refugio dentro de la academia neoliberal, que lleva décadas expulsando a las mujeres</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Federica Ravera </span>
                                        <span>—</span> Investigadora
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Para ello, seg&uacute;n detallan las expertas, es imprescindible trabajar con &ldquo;una mirada ecofeminista&rdquo;. El &uacute;ltimo informe sobre<a href="https://www.inmujeres.gob.es/diseno/novedades/Informe_GeneroyCambioClimatico2020.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> G&eacute;nero y Cambio Clim&aacute;tico, realizado por el Instituto de la Mujer en 2020</a> define al ecofeminismo como &ldquo;una de las vertientes del feminismo que se sustenta sobre la idea de que existe una relaci&oacute;n entre la subordinaci&oacute;n de la mujer frente al hombre y la explotaci&oacute;n del mundo natural, al considerar que la l&oacute;gica hist&oacute;rica de propiedad que ha envuelto el dominio de los hombres hacia las mujeres comparte ciertas pautas que se dan en la explotaci&oacute;n sobre la naturaleza, entendiendo que ambas formas de degradaci&oacute;n y explotaci&oacute;n comparten la misma causa&rdquo;, es por ello, que se trata de una corriente que &ldquo;no entiende la lucha feminista sin la lucha ecologista, de manera que integra a las mujeres en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico al mismo tiempo que incorpora el enfoque ecologista al feminismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pandemia fue muy reveladora para las mujeres en muchos aspectos. En el caso de las cient&iacute;ficas, nos devolvi&oacute; a los hogares. &iquest;Qui&eacute;n produjo conocimiento durante esos meses? Los hombres, generalmente blancos. Muchas de las investigadoras, tambi&eacute;n las que investigamos sobre cambio clim&aacute;tico, tuvimos que regresar a casa y dedicarnos a los cuidados, ya sea de ni&ntilde;os o de mayores. Por eso las investigaciones feministas son un refugio dentro de la academia neoliberal, que lleva d&eacute;cadas expulsando a las mujeres&rdquo;, sostiene Federica Ravera, que lidera el Proyecto &Aacute;gata de investigaci&oacute;n sobre mujeres y cambio clim&aacute;tico en zonas rurales marginales del mediterr&aacute;neo. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La crisis ambiental está agudizando aún más las desigualdades y las discriminaciones que, por supuesto, nunca son neutras al género, ya que mujeres y hombres experimentan sus efectos de modo diferente</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Izaskun Landaida </span>
                                        <span>—</span> Directora de Emakunde
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La directora del Instituto Vasco de la Mujer (Emakunde), Izaskun Landaida, tambi&eacute;n presente en el curso, se&ntilde;ala que &ldquo;en la tarea mundial de ir respondiendo a la emergencia clim&aacute;tica, es necesario introducir la perspectiva feminista y el enfoque de g&eacute;nero, dado que esta crisis ambiental est&aacute; agudizando a&uacute;n m&aacute;s las desigualdades y las discriminaciones que, por supuesto, nunca son neutras al g&eacute;nero, ya que mujeres y hombres experimentan sus efectos de modo diferente&rdquo; y recalca que &ldquo;el logro de la igualdad de mujeres y hombres y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico son dos de los mayores desaf&iacute;os a los que se enfrenta la humanidad en el siglo XXI, y la respuesta a ambas puede venir de la mano&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se debe hacer en situaciones como estas? Seg&uacute;n insiste Alonso, crear soluciones &ldquo;basadas en la naturaleza&rdquo; a partir de iniciativas &ldquo;realmente ciudadanas y feministas&rdquo; como las llamadas comunidades energ&eacute;ticas. &ldquo;El concepto de comunidad energ&eacute;tica puede llegar a ser peligroso porque las grandes empresas se est&aacute;n disfrazando de cooperativas para crear un sistema en el que seguir explotando recursos. Esas no son comunidades energ&eacute;ticas reales. Las reales son las que son propiedad de la ciudadan&iacute;a, y para ello, hay muchas organizaciones y asociaciones que las est&aacute;n llevando a cabo. Se pueden diferenciar de las grandes empresas porque si una gran empresa est&aacute; detr&aacute;s, simplemente, no ser&aacute; una comunidad energ&eacute;tica sostenible y ecol&oacute;gica&rdquo;, concluye la investigadora. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maialen Ferreira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/mirada-ecofeminista-crisis-climatica-afecta-cambio-climatico-mujeres_1_9136604.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 02 Jul 2022 19:31:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una mirada ecofeminista a la crisis climática: ¿cómo afecta el cambio climático a las mujeres?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Euskadi,Gipuzkoa,Cambio climático,Mujer,Medio ambiente,Agentes medioambientales,Contaminación,Contaminación ambiental,Contaminación Atmosférica,Contaminación del agua,Emisiones contaminantes,Feminismo,Ecofeminismo,Igualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Liliana Buitrago, ecofeminista venezolana: "El nuevo colonialismo está asociado a las violencias contra las mujeres"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/economia/liliana-buitrago-ecofeminista-venezolana-nuevo-colonialismo-asociado-violencias-mujeres_1_9085013.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54d9d773-6463-48bb-a38b-865966ba1fec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Liliana Buitrago, ecofeminista venezolana: &quot;El nuevo colonialismo está asociado a las violencias contra las mujeres&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista ha participado en Osuna (Sevilla) en el 'III Foro Iberoamericano de Economía Social: Acción por el clima con rostro de mujer'. "Las violencias ambientales son violencias gemelas de las violencias patriarcales", apunta</p><p class="subtitle">Sevilla, en el centro mundial del cooperativismo: “El momento es ahora”</p></div><p class="article-text">
        Liliana Buitrago es ecofeminista, investigadora y activista en el Observatorio de Ecolog&iacute;a Pol&iacute;tica de Venezuela. Hace unos d&iacute;as particip&oacute; en Osuna (Sevilla) en el <a href="https://foroeconomiasocial.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">'III Foro Iberoamericano de Econom&iacute;a Social: Acci&oacute;n por el clima con rostro de mujer'</a>, organizado con el objetivo de fomentar la intercooperaci&oacute;n entre los agentes, empresas e instituciones de la econom&iacute;a social y solidaria de Andaluc&iacute;a, de Europa y de Iberoam&eacute;rica, para la mitigaci&oacute;n de los efectos del cambio clim&aacute;tico y la mejora de la calidad de vida, desde el liderazgo de las mujeres del sector.
    </p><p class="article-text">
        La investigadora, ponente en el di&aacute;logo 'En defensa de las comunidades y de los territorios', considera en conversaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">elDiario.es Andaluc&iacute;a</a> que la crisis clim&aacute;tica &ldquo;no puede implicar zonas de sacrificio&rdquo;. &ldquo;El sur global no puede convertirse en una zona de sacrificio para el desarrollo del norte global&rdquo; como una especie de &ldquo;proveedor&rdquo; de materias primas &ldquo;para las nuevas tecnolog&iacute;as que est&aacute;n emergiendo&rdquo;. En esa l&iacute;nea, explica que ese paradigma es &ldquo;una nueva forma colonialismo&rdquo; que sigue reproduciendo ese &ldquo;deseo de conquistar al otro&rdquo; y que, seg&uacute;n expone, &ldquo;est&aacute; asociada a las violencias contra las mujeres&rdquo;. &ldquo;Es una l&oacute;gica que se repite en cuerpos de mujeres y en territorios&rdquo;, apunta.
    </p><p class="article-text">
        Con el objetivo de reflexionar sobre el papel juegan las mujeres en la protecci&oacute;n ambiental y comunitaria, la construcci&oacute;n de redes de apoyo intercomunitarias para la protecci&oacute;n de los recursos naturales y el papel que juega la econom&iacute;a social en el apoyo a las mujeres que lideran la protecci&oacute;n ambiental en Iberoam&eacute;rica, Buitrago comenta que &ldquo;desde los ecofeminismos se considera que las violencias ambientales son violencias gemelas de las violencias patriarcales&rdquo;. Ese &ldquo;orden patriarcal que plantea colonizar y conquistar&rdquo;, dice citando a la antrop&oacute;loga Rita Segato, se hace &ldquo;violentando al otro&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las violencias ecoterritoriales, las violencias ambientales, son también violencia de género</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;As&iacute; como la ciencia fuerza a la naturaleza para que se aceleren sus ciclos para extraer toda la riqueza de la tierra, se cosifica a la naturaleza y tambi&eacute;n se feminiza&rdquo;, comenta. &ldquo;No es casual que la imagen de la naturaleza moderna, la que tenemos nuestra cabeza, sea la de una mujer. A eso le llamamos nosotros la feminizaci&oacute;n de la naturaleza. Y viceversa, la mujer es asociada a lo natural y, por lo tanto, es tambi&eacute;n cosificable como la naturaleza, explotable y violable&rdquo;. En ese sentido, se da &ldquo;una naturalizaci&oacute;n de la mujer, una exacerbaci&oacute;n de su posibilidad biol&oacute;gica de reproducirse, de salir embarazada&rdquo;. Por eso alude a que &ldquo;son violencias gemelas, que parten del mismo deseo de dominaci&oacute;n y de jerarquizaci&oacute;n, porque la mujer estar&iacute;a por debajo de esta imagen del hombre, como masculinidad dominante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Buitrago, que ha participado de diversas experiencias colectivas por la defensa de las semillas, por el clima, el amamantamiento humano, los cuidados, las econom&iacute;as solidarias y la biodiversidad en Venezuela, contribuyendo tambi&eacute;n en espacios de articulaci&oacute;n internacional como La Asamblea Mundial por la Amazon&iacute;a, el Pacto Ecosocial del Sur y la Plataforma Latinoamericana y Caribe&ntilde;a por la Justicia Clim&aacute;tica, indica que muchas mujeres &ldquo;dependen de los hombres para su econom&iacute;a, y eso genera formas de violencia contra ellas&rdquo; como &ldquo;una forma de violencia econ&oacute;mica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su juicio, &ldquo;es importante que se visibilice c&oacute;mo esas violencias ecoterritoriales, esas violencias ambientales, son tambi&eacute;n violencia de g&eacute;nero&rdquo;, porque hay &ldquo;efectos diferenciados sobre nosotras y nuestros cuerpos como parte de las comunidades&rdquo;. Por ejemplo, seg&uacute;n expone, &ldquo;las afectaciones por el agronegocio para biocombustible, para el alimento, para la carne que se consume en el mundo, tambi&eacute;n ha avanzado mucho en Latinoam&eacute;rica con la deforestaci&oacute;n masiva para cultivos, monocultivos, que hacen adem&aacute;s uso de muchos venenos, pesticidas y sustancias contaminantes que afectan la salud reproductiva de las mujeres&rdquo;, creando &ldquo;enfermedades asociadas a esas contaminaciones que, obviamente, ocasionan efectos desiguales entre hombres y mujeres, porque, al tener, por ejemplo, m&aacute;s grasa en nuestro cuerpo, somos propensas a otros tipos de enfermedades y a ese tipo de situaciones&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se mantienen algunas formas de violencia sobre mujeres indígenas que implican, precisamente, la violación de sus cuerpos como un derecho entre los latifundistas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        M&aacute;ster en ling&uuml;&iacute;stica con inter&eacute;s por los estudios cr&iacute;ticos del discurso, los movimientos sociales y las transiciones ecosociales, la activista venezolana habla por ejemplo, de los v&iacute;nculos establecidos con otras compa&ntilde;eras en los territorios de Yukpa, en la Sierra de Perij&aacute;, entre Colombia y Venezuela, donde est&aacute;n desarrollando &ldquo;procesos para confrontar esas violencias ecoterritoriales&rdquo; ya que &ldquo;est&aacute;n siendo afectadas para que desalojen sus tierras y siendo forzadas&rdquo;. De hecho, detalla, &ldquo;han matado a muchos de los hombres de sus comunidades, sus esposos, hijos y hermanos, resistiendo en esos espacios para poder subsistir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La labor de Buitrago y otras activistas se centra en &ldquo;visibilizar sus saberes, hacer talleres, gestionar su econom&iacute;a, y acompa&ntilde;arlas tambi&eacute;n afectivamente en esos procesos a las que est&aacute;n siendo sometidas&rdquo;. &ldquo;Ellas hacen una resistencia importante al avance de la extracci&oacute;n de carb&oacute;n en la Sierra de Perij&aacute;, que es un viejo proyecto viejo en esos territorios, para poder demarcar sus territorios, como dice la Constituci&oacute;n en Venezuela&rdquo;. La demarcaci&oacute;n, relata, &ldquo;es un proceso de retorno a ellas de esos territorios que implica tambi&eacute;n que est&eacute;n aptos y libres de latifundistas y de violencia que afecten a su supervivencia&rdquo;, de modo que &ldquo;puedan tener acceso a la salud y en sus derechos sexuales y reproductivos en el sentido m&aacute;s amplio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La activista es promotora del <a href="https://www.facebook.com/PactoEcosocial/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Pacto EcoSsocial del Sur</a>, &ldquo;un espacio de confluencia de organizaciones para pensar las transiciones justas para los pueblos&rdquo;, desde donde se buscan tambi&eacute;n &ldquo;patrones para tratar de generar posibilidades de relacionarnos con la naturaleza y con los propios cuerpos&rdquo;. &ldquo;Hemos aprendido de las feministas comunitarias ind&iacute;genas de Latinoam&eacute;rica c&oacute;mo, por ejemplo, esa conquista de los territorios se da siempre precedida de violaci&oacute;n de mujeres de estas comunidades&rdquo;, incluso &ldquo;se mantienen algunas formas de violencia sobre mujeres ind&iacute;genas que implican, precisamente, la violaci&oacute;n de sus cuerpos como un derecho entre los latifundistas, y se naturalizan esas formas de violencia&rdquo;. En su grupo de trabajo, a trav&eacute;s de la formaci&oacute;n, la denuncia, la visibilizaci&oacute;n y el avance en los derechos de las mujeres &ldquo;se lucha contra esa cosificaci&oacute;n del cuerpo de la mujer y de las mujeres especialmente vulnerables, racializadas, pobres&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los cuidados est&aacute;n en crisis&rdquo;</h3><p class="article-text">
        En cuanto a la posici&oacute;n de los gobiernos sudamericanos en este sentido, Buitrago asegura que &ldquo;estamos en un momento de b&uacute;squeda de formas de gobernanza territoriales donde se contemplen otras formas de hacer pol&iacute;tica que son fundamentales&rdquo;. Al respecto, expone que &ldquo;con la pandemia hemos visto c&oacute;mo lo cotidiano y el espacio de lo privado y la gesti&oacute;n de los cuidados ha estado en el centro de la crisis&rdquo;. La ecofeminista indica que &ldquo;los cuidados m&eacute;dicos, del planeta, personales, comunitarios, est&aacute;n en crisis, y eso se vivi&oacute; con mucha intensidad y se visibiliz&oacute; much&iacute;simo con la pandemia. Cualquier gesti&oacute;n pol&iacute;tica en este momento tiene que generar pol&iacute;ticas de los cuidados para poder, de alguna forma, solapar el efecto de la propia pandemia, que ha hecho que la brecha entre hombres y mujeres se incremente, porque las mujeres han sido doblemente explotadas en sus hogares porque es donde tienen que atender los trabajos de los cuidados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n abunda, adem&aacute;s del trabajo de los cuidados, &ldquo;muchas personas no se encuentran estad&iacute;sticamente bien distribuidas entre los miembros de las familias, y las mujeres tienen que buscar la subsistencia en muchos hogares monoparentales donde la madre es la &uacute;nica presente, y no tiene solamente que trabajar en el sector formal sino adem&aacute;s criar, ser profesora del colegio de los ni&ntilde;os, cuidar de adultos mayores&rdquo;. &ldquo;Esto es una realidad, es una situaci&oacute;n de explotaci&oacute;n extrema y que genera costos importantes sociales&rdquo;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Desde las economías feministas, mantenemos que la contradicción en este momento es entre el capital y la vida, y hay que optar por la vida y por visibilizar los procesos reproductivos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En ese sentido &ldquo;nosotras pensamos que las nuevas pol&iacute;ticas tienen que ser pol&iacute;ticas que logren visibilizar no solo una econom&iacute;a productivista sino una econom&iacute;a centrada en la visibilizaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n reproductiva de la vida, de los procesos, de c&oacute;mo la vida se reproduce&rdquo;. &ldquo;En el caso de las mujeres y de los hogares modernos tiene que ver con la crianza de los ni&ntilde;os, la alimentaci&oacute;n de la familia, la limpieza de los espacios, el cuidado del m&aacute;s vulnerable a su cargo. En el caso de la realidad socioecon&oacute;mica de esos territorios, Buitrago pide tambi&eacute;n &rdquo;que se visibilice qui&eacute;nes son qui&eacute;nes cuidan los r&iacute;os, quienes cuidan esos territorios, quienes protegen que no se contaminen, quienes vuelven a sembrar y reforestar los espacios&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos esos cuidados son feminizados y hay que generar pol&iacute;ticas que vayan orientadas a, por ejemplo, la construcci&oacute;n de sistemas nacionales de cuidados s&oacute;lidos, fuertes y que permitan la redistribuci&oacute;n, remuneraci&oacute;n y reconocimiento de esos trabajos de cuidados, porque si no estar&iacute;amos cortando los v&iacute;nculos de interdependencia entre los seres humanos&rdquo;. Seg&uacute;n concluye, &ldquo;el cambio clim&aacute;tico y todas sus consecuencias (inundaciones, incendios, etc.) no son eventos aislados de una forma de vida que hemos decidido tener como sociedades y que est&aacute;n en contra de la sostenibilidad de la vida. Nosotras, desde las econom&iacute;as feministas, mantenemos que la contradicci&oacute;n en este momento es entre el capital y la vida, y hay que optar por la vida y por visibilizar los procesos reproductivos&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Ramajo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/economia/liliana-buitrago-ecofeminista-venezolana-nuevo-colonialismo-asociado-violencias-mujeres_1_9085013.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Jun 2022 18:20:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Liliana Buitrago, ecofeminista venezolana: "El nuevo colonialismo está asociado a las violencias contra las mujeres"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,Venezuela,Violencia machista,Mujer,Igualdad de género,Economía feminista,Latinoamérica,Andalucía,Osuna]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Dos bicicletas y más de 1.000 kilómetros por recorrer hacia la soberanía alimentaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bicicletas-1-000-kilometros-recorrer-soberania-alimentaria_1_8110256.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5453413d-579a-4842-a224-6072faf712f3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1023886.jpg" width="986" height="555" alt="Dos bicicletas y más de 1.000 kilómetros por recorrer hacia la soberanía alimentaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ana Santidrián y Edurne Caballero van a conocer unas 50 iniciativas en su recorrido por la provincia de Teruel, que comenzó el sábado</p></div><p class="article-text">
        El pasado s&aacute;bado, Ana Santidri&aacute;n y Edurne Caballero subieron a sus bicicletas para recorrer m&aacute;s de 1.000 kil&oacute;metros de la provincia de Teruel. Durante los meses de julio y agosto conocer&aacute;n unas 50 iniciativas vinculadas con el &aacute;mbito agroalimentario, la alimentaci&oacute;n, el ecoturismo, el arte o la creatividad, entre otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Este viaje est&aacute; enmarcado en el proyecto Biela y Tierra, que naci&oacute; en 2018 de cuatro mujeres &ldquo;muy preocupadas por la situaci&oacute;n de crisis ambiental, social y econ&oacute;mica que estamos viviendo&rdquo;. Ellas son Edurne Caballero, Sole L&oacute;pez, Ana Santidri&aacute;n y Cristina V&aacute;zquez y se plantearon que, frente a todos estos retos, &ldquo;muchas de las claves pueden estar en el mundo rural y que nuestra alimentaci&oacute;n puede ser motor de cambio&rdquo;, cuenta Ana.&nbsp;
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/CRIwlTNFovO/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Entre julio y agosto, Ana y Edurne pedalear&aacute;n cerca de 1.000 kil&oacute;metros para visibilizar alrededor de 50 iniciativas que &ldquo;ya son soluciones reales para resolver los problemas globales que enfrentamos. Ante la situaci&oacute;n de crisis clim&aacute;tica, social y ambiental en la que estamos, hemos encontrado en la provincia de Teruel el territorio ideal para seguir promoviendo el cambio desde las voces en primera persona de quienes ya lo est&aacute;n liderando, mientras enfrentan todas las dificultades&rdquo;, cuentan.
    </p><p class="article-text">
        La asociaci&oacute;n Biela y Tierra trabaja por un mundo rural vivo con un consumo consciente y transformador, que se apoya en la movilidad sostenible, la agroecolog&iacute;a, los ecofeminismos y la soberan&iacute;a alimentaria. &ldquo;A partir de estos pilares se identifican y seleccionan las iniciativas, es esencial que est&eacute;n cerca de las personas y creemos que en las zonas rurales se est&aacute;n haciendo cosas muy interesantes&rdquo;, explica Edurne.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Decidimos hacer nuestro proyecto con el marco te&oacute;rico de los objetivos de Desarrollo Sostenible de la agenda 20-30 marcada por la ONU porque de esos 17 nos dimos cuenta de que parte de las metas que nosotras ten&iacute;amos ya estaban ah&iacute; alineadas directamente con nueve de estos objetivos&rdquo;, explica Ana. Por ello decidieron coger sus bicis y salir a conocerlo y a comunicar al mundo &ldquo;que nuestro mundo rural est&aacute; vivo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras hacerse con dos premios a la comunicaci&oacute;n del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci&oacute;n y conseguir una red s&oacute;lida y activa que apoya sus propuestas desde 2019 para impulsar la alimentaci&oacute;n como motor de cambio, vuelven a subirse a sus bicicletas para narrar en primera persona las experiencias de quienes, desde el mundo rural, producen alimentos de forma responsable y ya est&aacute;n proponiendo alternativas efectivas para realizar cambios profundos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Edurne Caballero, Sole López, Ana Santidrián y Cristina Vázquez planificando la ruta                            </span>
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        Con la intenci&oacute;n de ser un puente que una el campo y la ciudad y tender caminos que ayuden a construir una sociedad &ldquo;m&aacute;s humana&rdquo;, Biela y Tierra vuelve a proponer una mirada a las zonas despobladas y rurales en las que se esconden infinidad de historias de &eacute;xito y superaci&oacute;n. Tratan de conectar a quienes producen y consumen desde la comunicaci&oacute;n, con una apuesta decidida por un mundo rural vivo.
    </p><p class="article-text">
        No es la primera vez que se suben a sus bicicletas, en 2019 ya recorrieron el tercio norte de la provincia, desde Zaragoza a Asturias, pasando por Castilla y Le&oacute;n, y la etapa final en Teruel. Despu&eacute;s de una primera experiencia &ldquo;positiva&rdquo; se han dedicado a dar difusi&oacute;n a todo el material que recopilaron. En 2020 estaba previsto hacer otra ruta, pero la pandemia no lo permiti&oacute;. &ldquo;Como las cuatro vivimos en Arag&oacute;n, aunque no somos aragonesas de nacimiento, pensamos que Teruel era el lugar perfecto para la ruta de 2021 porque es la comunidad que nos ha acogido y refleja claramente los valores que queremos transmitir&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ana cuenta que la acogida de la primera experiencia fue &ldquo;muy exitosa y fruct&iacute;fera&rdquo;. A lo largo de la ruta comunican su labor mediante las entrevistas o alianzas con medios de comunicaci&oacute;n, las redes sociales donde cuentan el d&iacute;a a d&iacute;a y, por &uacute;ltimo, la comunicaci&oacute;n cara a cara, con encuentros, charlas y talleres para &ldquo;no solamente conocer las iniciativas sino al resto de la poblaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Relata que en estos encuentros &ldquo;se generaba un espacio de escucha hacia las iniciativas&rdquo; y que se &ldquo;ha creado una red y una comunidad, es posible porque las iniciativas nos abren sus hogares y sus trabajos y est&aacute;n dispuestas a compartir&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de su <a href="https://bielaytierra.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web</a> y redes sociales se podr&aacute; seguir el recorrido que terminar&aacute;, despu&eacute;s de haber conocido y compartido con cientos de personas cara a cara en el territorio, en el municipio de Alloza.
    </p><p class="article-text">
        '#BielayTierraTeruel' comienza con un v&iacute;deo promocional, realizado por Carlos Naya, aragon&eacute;s nominado a los Goya por su intervenci&oacute;n como compositor de la mejor canci&oacute;n original por la pel&iacute;cula 'Las Ni&ntilde;as'. La banda sonora de este video corre a cargo del grupo de folk El Na&aacute;n. Ambas colaboraciones con las que ya cont&oacute; el proyecto en su edici&oacute;n de 2019.
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            </figure><p class="article-text">
        El audiovisual se ha rodado, con el apoyo de la Comarca Andorra Sierra de Arcos, en las localidades de Ejulve y Alloza, con la colaboraci&oacute;n del alojamiento La Ojinegra y Quesos Artesanos&nbsp;Los Santanales. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Candela Canales]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/bicicletas-1-000-kilometros-recorrer-soberania-alimentaria_1_8110256.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jul 2021 20:41:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Dos bicicletas y más de 1.000 kilómetros por recorrer hacia la soberanía alimentaria]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Soberanía alimentaria,Ecofeminismo,Agroecología,Movilidad sostenible,Teruel]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Lola Vendetta, katana al machismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/lola-vendetta-catana-machismo_132_7878527.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cb0f78f-ee7e-4e25-b1d4-d0e41b94fb66_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Lola Vendetta, catana al machismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entrevista con Raquel Riba Rossy, creadora de Lola Vendetta</p><p class="subtitle">Y Crudités con Yayo Herrero</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://go.ivoox.com/rf/69314415" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esc&uacute;chalo en iVoox aqu&iacute;</a>
    </p><p class="article-text">
        Entrevistamos a <strong>Raquel Riba Rossy</strong>, la ilustradora detr&aacute;s de la exitosa, divertida y ca&ntilde;era superhero&iacute;na del feminismo, <a href="https://lolavendetta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Lola Vendetta</a>. Un personaje que acumula miles de fans, que destripa sus miedos, que sangra, folla, menstrua, siente y habla de todo sin rodeos. Presenta su nuevo libro, &ldquo;Una habitaci&oacute;n propia con wifi&rdquo;.&nbsp;
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                Ilustración de Lola Vendetta junto a su autora Raquel Riba Rossy                            </span>
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        En este libro, Lola huye de una ciudad que la est&aacute; matando para poner la vida en el centro. Precisamente de ciudades y de c&oacute;mo podemos repensarlas para que sean menos hostiles y m&aacute;s habitables e inclusivas, hablamos con <strong>Yayo Herrero </strong>en Crudit&eacute;s.&nbsp;
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
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      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/lola-vendetta-catana-machismo_132_7878527.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 28 Apr 2021 12:02:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Lola Vendetta, katana al machismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ilustración,Feminismo,Ecofeminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Crudités con Yayo Herrero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/crudites-yayo-herrero_1_6386969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a34479b-cffb-485f-9b19-7e93aedb3a67_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Crudités con Yayo Herrero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Escucha aquí todas las secciones con la antropóloga, ingeniera y activista ecofeminista</p></div><h3 class="article-text">Ciudades m&aacute;s habitables y sostenibles #864</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha el programa completo <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/lola-vendetta-catana-machismo_132_7878527.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <hr>
    </figure><h3 class="article-text">Hormonas que alteran la vida de las mujeres #843</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha el programa <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/monica-garcia-medica-enfrenta-ayuso_132_7333403.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">completo aqu&iacute;</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <hr>
    </figure><h3 class="article-text">Militarismo y emergencia ecol&oacute;gica #823</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha aqu&iacute; el <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/enric-juliana-lucha-antifranquista-llega-dias_132_7242062.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa completo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <hr>
    </figure><h3 class="article-text">Seguridad que mantiene privilegios frente a asegurar la vida #803</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha aqu&iacute; el <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/si-no-hay-placer-no-revolucion_132_7157732.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa completo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <hr>
    </figure><h3 class="article-text">Derecho a la alimentaci&oacute;n en tiempos de pandemia #776</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha aqu&iacute; el <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/presupuestos_132_6471090.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa completo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <hr>
    </figure><h3 class="article-text">C&oacute;mo poner la vida en el centro #757</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha aqu&iacute; el <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/trump-no-trump-elecciones-eeuu_132_6383419.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa completo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <hr>
    </figure><h3 class="article-text">Un cambio de energ&iacute;a para salvar al planeta #737</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha aqu&iacute; el <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/isabel-coixet-cine-moja_132_6269171.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa completo</a>.
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    </figure><h3 class="article-text">Vuelta al cole con Yayo Herrero #717 </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Escucha aqu&iacute; el <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/rey-fuga_132_6205664.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">programa completo</a>.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>
    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/crudites-yayo-herrero_1_6386969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Mar 2021 09:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Crudités con Yayo Herrero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Yayo Herrero,Ecofeminismo,Ecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Neniques Roldán apuesta por una candidatura "ecofeminista" para liderar Podemos Navarra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/neniques-roldan-apuesta-candidatura-ecofeminista-sea-referente-izquierdas-navarra_1_7282534.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e46bf58-406e-45c5-833c-372c88cbf057_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Neniques Roldán apuesta por una candidatura &quot;ecofeminista&quot; para liderar Podemos Navarra"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La candidata a las primarias de la formación morada en Navarra  asegura que Podemos "necesita ser el referente de izquierdas ahora y en el horizonte de 2023" y ha abogado por "empezar a trabajarlo con otras fuerzas de izquierdas"</p><p class="subtitle">Ainhoa Aznárez: “Se puede recuperar el espacio perdido en 2019, muchos votantes socialistas tienen el corazón morado"</p></div><p class="article-text">
        La candidata a la Coordinaci&oacute;n de Podemos en Navarra, Neniques Rold&aacute;n, ha presentado una candidatura &ldquo;ecofeminista&rdquo; a la pr&oacute;xima Asamblea Ciudadana y ha apostado por que el partido morado sea &ldquo;el referente de izquierdas ahora y en el horizonte de 2023&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rold&aacute;n ha presentado este domingo su candidatura al Consejo Ciudadanos de Podemos en Navarra, bajo el nombre de 'Horizonte Podemos - Batean Podemos', que encabeza junto con Virginia Alonso, Eva Calleja, Gracia Moreno, Nieves Recalde y F&aacute;tima Andreo.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado, se presentan seis personas &ldquo;porque nuestra idea no era presentar una lista de 12 personas en bloque que ocupara todos los puestos&rdquo;. &ldquo;Creemos en la inteligencia colectiva y para ello hace falta diversidad, criterio propio y que eso se refleje en un Consejo Ciudadano de Navarra&rdquo;, ha remarcado en declaraciones a Europa Press.
    </p><p class="article-text">
        Neniques Rold&aacute;n ha considerado que Podemos Navarra &ldquo;necesita ser el referente de izquierdas ahora y en el horizonte de 2023&rdquo; y ha abogado por &ldquo;empezar a trabajarlo con otras fuerzas de izquierdas&rdquo;. A este respecto, ha se&ntilde;alado que, si su candidatura gana la Coordinaci&oacute;n del partido en la Comunidad foral &ldquo;convocaremos una mesa confederal con todas las fuerzas de izquierda que est&aacute;n en Navarra para, en ese horizonte de 2023, ser la fuerza predominante en el Gobierno de Navarra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, ha destacado que &ldquo;respetamos la presencia de Podemos en el Ejecutivo navarro, porque as&iacute; lo decidi&oacute; la Asamblea -del partido morado-, pero la Asamblea tambi&eacute;n decidi&oacute; aprobar un programa que nos llev&oacute; al Parlamento y un documento pol&iacute;tico, y vamos a ser exigentes con ese acuerdo program&aacute;tico que firmamos con los socios de Gobierno&rdquo;. &ldquo;Apoyaremos pero desde la exigencia y no desde el consentimiento de pol&iacute;ticas que no son acordes a nosotras&rdquo;, ha recalcado.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n ha explicado, su candidatura tiene un car&aacute;cter &ldquo;eminentemente ecofeminista porque para nosotras lo prioritario es abordar la crisis clim&aacute;tica, que es evidente bajo todo punto de vista, y que creemos que no se est&aacute; abordando con los mecanismos que necesita&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si la crisis del Covid-19, sobre la que ya hay cient&iacute;ficos que apuntan a que tiene sus ra&iacute;ces en el cambio clim&aacute;tico, hubiera estado solucionarla en manos de negacionistas no hubi&eacute;ramos tenido una vacuna en un a&ntilde;o&rdquo;, ha afirmado. En este sentido, ha asegurado que &ldquo;el poder que tiene que solucionar esa crisis clim&aacute;tica ha estado en manos de negacionistas los &uacute;ltimos 35 a&ntilde;os y sigue estando ah&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por esto, ha destacado que &ldquo;nuestra visi&oacute;n prioritaria es abordar la crisis clim&aacute;tica&rdquo; desde &ldquo;una visi&oacute;n feminista&rdquo;, lo que significa, ha explicado &ldquo;hacerlo desde una visi&oacute;n de trabajo en equipo, desde una visi&oacute;n democr&aacute;tica; lo que supone tener toda la informaci&oacute;n, debate y hacerlo adem&aacute;s en red, con cuidados y apoy&aacute;ndonos las unas en las otras&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es Navarra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/neniques-roldan-apuesta-candidatura-ecofeminista-sea-referente-izquierdas-navarra_1_7282534.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 Mar 2021 11:02:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Neniques Roldán apuesta por una candidatura "ecofeminista" para liderar Podemos Navarra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,Navarra,Política,Feminismo,Ecofeminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Antropoceno o Andropo(Neoliberal)ceno?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/antropoceno-andropo-neoliberal-ceno_132_6748368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7e75f-3a5e-416f-abd3-f13e555b63ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Antropoceno o Andropo(Neoliberal)ceno?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Se trataría de evitar que sigan perpetrándose simultánea y paralelamente feminicidios locales y un ecocidio global, antes que este se torne irreversible"</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s que una era de cambios, estamos viviendo un cambio de era. Esta es una percepci&oacute;n cada vez m&aacute;s extendida, pero no se trata s&oacute;lo de otro per&iacute;odo hist&oacute;rico prolongado, como los que nos permitieron distinguir entre las edades antigua, media, moderna y contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
         Estamos aludiendo a un cambio de era geol&oacute;gica y, por primera vez, simult&aacute;neamente cultural. Estar&iacute;a quedando atr&aacute;s el Holoceno (del griego, <em>Holos</em>: todo; <em>Kain&oacute;s</em>: nuevo), la segunda etapa del cuaternario, que habr&iacute;a comenzado hace 10.000 a&ntilde;os; la primera o Pleistoceno (<em>Pleit&oacute;s</em>: lo m&aacute;s), se remonta a 55.000 a&ntilde;os atr&aacute;s y se identifica con el exterminio de los grandes mam&iacute;feros y saurios y con las &uacute;ltimas glaciaciones. El nombre que se atribuy&oacute; a esta nueva era: Antropoceno, entendemos que merece al menos dos enmiendas, por lo que nos proponemos presentar su evoluci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>1.Antropoceno</strong>. Hay todav&iacute;a cierto desacuerdo entre las d&eacute;cadas en las que pudo comenzar, como tambi&eacute;n respecto a c&oacute;mo denominar esta era. Para el ge&oacute;logo y paleont&oacute;logo italiano Antonio Stoppani debiera llamarse Antropozoica o Neozoica (1881) porque esta nueva era geol&oacute;gica pondr&iacute;a fin no solo al Holoceno del per&iacute;odo cuaternario, sino a toda la secuencia de eras anteriores en las que los cambios eran solo naturales. &Eacute;sta ser&iacute;a, natural y cultural a la vez, en cuanto que se singulariza por la actividad de la humanidad y la revoluci&oacute;n industrial del siglo XVIII. 
    </p><p class="article-text">
        El limn&oacute;logo Eugene F. Stoermer en 1980 y el premio Nobel de qu&iacute;mica Paul Crutzen en 2000 -que descubri&oacute; el agujero de ozono- prefirieron denominada Antropoceno. Sin negar sus antecedentes decimon&oacute;nicos, se&ntilde;alan que en la mitad del siglo XX los modos de producci&oacute;n industrial y agr&iacute;cola-ganadera, con monocultivos y macro granjas, sumado a las ensayos at&oacute;micos en la atm&oacute;sfera, aceleraron la destrucci&oacute;n de la biodiversidad. En el &uacute;ltimo siglo se habr&iacute;a consumido m&aacute;s energ&iacute;a que durante toda la historia humana, y en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas el 40 % de la biomasa, as&iacute; habr&iacute;amos entrado en la &ldquo;sexta extinci&oacute;n de la historia del planeta&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2. Andropoceno. </strong>Los nombres propuestos tienen diferentes desinencias: <em>zoica</em> (de <em>zoon</em>: animal) o <em>ceno</em> (de <em>kain&oacute;s</em>: nuevo) pero la misma ra&iacute;z: <em>antropo</em> (anthropos: humano). Esta etimolog&iacute;a griega invita a hacer una precisi&oacute;n de justicia, debi&eacute;ramos hablar de: Andropoceno (<em>andros</em>: var&oacute;n). 
    </p><p class="article-text">
        La destrucci&oacute;n del ecosistema no fue ni est&aacute; protagonizada a partes iguales por hombres y mujeres, el protagonismo es masculino, patriarcal y, como dir&iacute;a Garc&iacute;a M&aacute;rquez, oto&ntilde;al. 
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, al menos desde 1993 existe el movimiento eco-feminista fundado por la f&iacute;sica y ecologista de la India Vandana Shiva, y la soci&oacute;loga y feminista alemana Mar&iacute;a Mier. Pero antes de ellas, en 1987 la primera ministra de noruega Gro Harlem Bruntland hab&iacute;a dirigido el equipo interdisciplinar a propuesta de la ONU para redactar el informe: nuestro futuro com&uacute;n, en el que se define el &ldquo;desarrollo sostenible&rdquo; como el modo de sufragar las necesidades de nuestra generaci&oacute;n sin comprometer los recursos que necesitar&aacute;n las generaciones futuras. 
    </p><p class="article-text">
        Esas generaciones -venideras para los `80- comenzaron a hacerse o&iacute;r en femenino: el 3 de junio de 1992 la canadiense Severn Suzuki (12 a.) alz&oacute; su voz en la Cumbre de la Tierra (R&iacute;o de Janeiro) anticipando lo que dir&iacute;a la sueca Greta Thumberg (16 a.) en 2019. Ese mismo a&ntilde;o en Madrid, fue muy elocuente el asombro de la ni&ntilde;a de una escuela primaria ante la respuesta de su alcalde, cuando le plante&oacute; el dilema: N&ocirc;tre Dame o la Amazon&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Para entonces, la catedral de Par&iacute;s hab&iacute;a recaudado cuatro veces lo necesario para ser reconstruida, mientras que el presidente de Brasil se negaba a recibir el dinero de la UE para apagar los incendios provocados en la selva. Pese a estas preclaras advertencias de j&oacute;venes f&eacute;minas para apostar por la salud del ecosistema, estamos padeciendo una pandemia. Se ha descartado que la COVID-19 haya sido producida en laboratorio, todo parece indicar que es efecto de la p&eacute;rdida de biodiversidad y de una alteraci&oacute;n en la cadena tr&oacute;fica, por el actual modo de producci&oacute;n y consumo del &ldquo;patriarcado capitalista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Vandana Shiva supo denunciar los peligros de la manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica de semillas operadas por multinacionales como Monsanto. La sigla de organismos gen&eacute;ticamente manipulados GMO (en ingl&eacute;s), le habr&iacute;an permitido a uno de los ejecutivos jugar como en un acr&oacute;stico: <em>God move over </em>(Dios hazte a un lado), porque radicalizando su patriarcado neoliberal se perciben como dioses. Mar&iacute;a M&iacute;es destaca c&oacute;mo Brian Easley, uno los autores de las bombas de Hiroshima y Nagasaki cuyas explosiones celebraron, public&oacute; un libro: &ldquo;Padres de la destrucci&oacute;n, masculinidad, cient&iacute;ficos y nueva carrera armamentista&rdquo; (1986).
    </p><p class="article-text">
         Estas afirmaciones de finales del siglo XX, ponen en cuesti&oacute;n una tesis de Hegel a comienzos del siglo XIX. En sus 'Principios de la filosof&iacute;a del derecho (1821)' : &ldquo;Las mujeres pueden ser por supuesto cultas, pero no est&aacute;n hechas para las ciencias m&aacute;s elevadas, para la filosof&iacute;a y para ciertas producciones del arte que exigen un universal (&hellip;) El Estado correr&iacute;a peligro si hubiera mujeres a la cabeza del gobierno, porque no act&uacute;an seg&uacute;n exigencias de la universalidad, sino siguiendo opiniones e inclinaciones contingentes.&rdquo; 
    </p><p class="article-text">
        Frente a este diagn&oacute;stico de un idealista androc&eacute;ntrico, la realidad nos ha mostrado que los Estados gobernados por mujeres, como Alemania, Finlandia, Corea del Sur&hellip; han sabido controlar mejor el problema de la pandemia que los gobernados por hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las primeras, no han faltado mujeres que, en cuanto se les permiti&oacute;, destacaron en ciencias de la naturaleza como Marie Curie, o en ciencias sociales como Marion Weber, verdadera autora de la tesis de &Eacute;tica protestante y capitalismo, o en el arte como Clara Schumann. Fueron mujeres las promotoras en 1977 del Movimiento del cintur&oacute;n verde, para frenar el avance del desierto en Kenia. Para entonces se fundaban en Argentina las asociaciones de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo para exigir la aparici&oacute;n con vida de sus desaparecidos o crear el primer Banco de ADN para devolver identidad a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os nacidos en cautiverio de sus madres. 
    </p><p class="article-text">
        En Per&uacute; el movimiento &ldquo;Madres por un vaso de leche&rdquo; reclamaban para sus hijos lo que en Brasil se llam&oacute; &ldquo;soberan&iacute;a alimentaria&rdquo;. Hasta aqu&iacute;, parece m&aacute;s espec&iacute;fico el nombre de andropoceno que el de antropoceno, porque no toda la humanidad es igualmente responsable de la destrucci&oacute;n del ecosistema. Sin embargo, y atendiendo a la misma teor&iacute;a de ecofeministas, tenemos que afinar mejor para identificar a los culpables de este cambio de era. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. Neoliberalceno.</strong> Frente a la propuesta anterior se puede argumentar que tambi&eacute;n hubo varones, desde Francisco de As&iacute;s a Chico M&eacute;ndez, que defendieron el ecosistema. Adem&aacute;s, entre las v&iacute;ctimas de la destrucci&oacute;n del planeta, como esas 3.300 millones de personas que no tienen acceso servicios sanitarios, muchos son varones. 
    </p><p class="article-text">
        Y que, entre las mujeres, unas pocas no se caracterizan por defender el ecosistema, como cuando Margaret Thatcher presentaba al neoliberalismo como la &uacute;nica salida (TINA: <em>there is not alternative</em>), o cuando la presidente de un autonom&iacute;a que pretende combatir la pandemia con un hospital, sin aumentar la plantilla del personal sanitario. Aun cuando estas &uacute;ltimas excepciones confirman la regla, para responder a las primeras vemos conveniente dar la palabra a Vandana Shiva: &ldquo;La violencia contra las mujeres ha adoptado formas nuevas y m&aacute;s despiadadas a medida que las estructuras patriarcales tradicionales se han ido hibridando con las estructuras del patriarcado capitalista&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es el capitalismo, particularmente en su actual fase neoliberal, resultado de un secular patriarcado, el que practica nuevos modos de violencia contra la mujer y nuevos caminos para el lucro usurario. Por ello, proponemos denominar a esta era como la del neoliberalceno, o para ser m&aacute;s precisos andropo (neoliberal)ceno. Una evidencia de lo ajustado de este nombre la tenemos en los mercados de futuro.
    </p><p class="article-text">
         Para el neoliberal Hayek el Mercado es la principal fuente de informaci&oacute;n. A partir de esa premisa, junto a los tradicionales mercados en los que se compraba un producto ya elaborado, han surgido los Mercados de futuros en California que hoy tiene su principal sede Wall Street. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo la apariencia de querer procurar un &ldquo;uso m&aacute;s eficiente de agua&rdquo;, por ejemplo, grandes compa&ntilde;&iacute;as energ&eacute;ticas, agr&iacute;cola-ganaderas y de agroqu&iacute;micos, principales responsables de la contaminaci&oacute;n de lis ecosistemas terrestre y mar&iacute;timo, especulan sobre un bien de dominio p&uacute;blico como el agua. M&aacute;s que comprarla en su volumen, compran el derecho de acceso a este bien en los pr&oacute;ximos trimestres, semestres o a&ntilde;os, encareciendo el precio de este bien p&uacute;blico y necesario para toda la humanidad e impidiendo su acceso a mayor&iacute;as empobrecidas. 
    </p><p class="article-text">
        De este modo, aquel triunfo conseguido en la &ldquo;lucha por el agua&rdquo; de los pueblos originarios de Cochabamba en el 2000, y que Ic&iacute;ar Bolla&iacute;n celebr&oacute; en su pel&iacute;cula Tambi&eacute;n la Lluvia (2010), antes de marcharse Trump se pretende convertir en derrota. Hab&iacute;a sido el gobierno de Bolivia el que present&oacute; en 2010 una propuesta a Naciones Unidas de una Declaraci&oacute;n del derecho humano al agua y al saneamiento, cuya relator&iacute;a especial recay&oacute; recientemente en el espa&ntilde;ol Pedro Arrojo. Quien recientemente hac&iacute;a referencia a la paradoja tr&aacute;gica de que con el actual desarrollo cient&iacute;fico tecnol&oacute;gico no se ponga soluci&oacute;n a 2.200 millones de personas que no tienen acceso al agua potable, pobres que viven junto a un r&iacute;o o un acu&iacute;fero contaminado. 
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis, para deslindar responsabilidades, no es cabalmente varonil incluir a las mujeres entre los victimarios del ecosistema. No estamos ante un Antropoceno, sino ante un Andropo(neoliberal)ceno que, al ser no s&oacute;lo una nueva etapa geol&oacute;gica sino tambi&eacute;n cultural, podr&iacute;amos intentar revertir siguiendo las huellas del ecofeminismo. Se tratar&iacute;a de evitar que sigan perpetr&aacute;ndose simult&aacute;nea y paralelamente feminicidios locales y un ecocidio global, antes que este se torne irreversible.
    </p><p class="article-text">
        <em>(*) Resumen de la intervenci&oacute;n del profesor en el II Foro de Voces Eco-L&oacute;gicas, realizado entre el 9 y 10 de diciembre, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Fernando Rovetta Klyver. Profesor en la Facultad de Ciencias Sociales de la UCLM]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/palabras-clave/antropoceno-andropo-neoliberal-ceno_132_6748368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 Jan 2021 16:01:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Antropoceno o Andropo(Neoliberal)ceno?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,Universidad de Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ecofeminismo centrará la 3ª Jornada de Mujeres Rurales del sindicato CCOO de Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecofeminismo-centrara-3a-jornada-mujeres-rurales-sindicato-ccoo-castilla-mancha_1_6284846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29c7e75f-3a5e-416f-abd3-f13e555b63ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ecofeminismo centrará la 3ª Jornada de Mujeres Rurales del sindicato CCOO de Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Será el próximo viernes, día 16 de octubre, con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales</p></div><p class="article-text">
        En el marco de la conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a Internacional de las Mujeres Rurales, CCOO de Castilla-La Mancha celebra el pr&oacute;ximo viernes, 16 de octubre, la 3&ordf; Jornada de Mujeres Rurales del sindicato con el t&iacute;tulo 'Ecofeminismo como herramienta para combatir la crisis econ&oacute;mica, ambiental y de despoblaci&oacute;n'.
    </p><p class="article-text">
        Una jornada en formato online, que dar&aacute; comienzo a las 10.30 horas y cuya presentaci&oacute;n correr&aacute; a cargo de Paco de la Rosa, secretario general de CCOO CLM; Rosario Mart&iacute;nez, secretaria regional de Mujeres e Igualdad de CCOO CLM; y Pilar Callado, directora del Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha.
    </p><p class="article-text">
        Intervendr&aacute;n tambi&eacute;n Alicia Puleo, fil&oacute;sofa ecofeminista, con obras de referencia imprescindible y dimensi&oacute;n internacional que hablar&aacute; sobre &iquest;qu&eacute; es el ecofeminismo y por qu&eacute; lo necesitamos?; Lola Mart&iacute;n, coordinadora de Fademur en Castilla-La Mancha y representante del Consejo Regional de las Mujeres de CLM, quien pondr&aacute; de relieve a las mujeres como agentes de renovaci&oacute;n y creaci&oacute;n de nuevas oportunidades; y Azahara Merino de la Secretar&iacute;a de Medio Ambiente de CCOO, quien disertar&aacute; sobre el reto de la transici&oacute;n energ&eacute;tica y las nuevas oportunidades para las zonas rurales.
    </p><p class="article-text">
        Con estas jornadas, el sindicato quiere poner de relieve el ecofeminismo, -un pensamiento y movimiento diferentes a las formas m&aacute;s conocidas del feminismo, surgido del encuentro del feminismo y de la ecolog&iacute;a-, como instrumento para atajar la crisis econ&oacute;mica, ambiental y de despoblaci&oacute;n, avanzando hacia un futuro m&aacute;s digno, justo e igualitario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecofeminismo-centrara-3a-jornada-mujeres-rurales-sindicato-ccoo-castilla-mancha_1_6284846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Oct 2020 10:27:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ecofeminismo centrará la 3ª Jornada de Mujeres Rurales del sindicato CCOO de Castilla-La Mancha]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,CCOO - Comisiones Obreras,Igualdad de género,Feminismo,Ecología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Isabel Coixet, cine que se moja]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/isabel-coixet-cine-moja_132_6269171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ab652ae-c098-47e1-ad40-8733ecf81b83_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Isabel Coixet, cine que se moja"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La directora presenta "Cartas Mojadas", documental sobre la migración a través de un rescate de Open Arms</p><p class="subtitle">Crudités con Yayo Herrero: ecofeminismo y cuidados</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        <strong>Isabel Coixet</strong> acaba de ganar el Premio Nacional de Cinematograf&iacute;a y viene a la carnicer&iacute;a para presentar <strong>&ldquo;Cartas Mojadas&rdquo;</strong>, un documental dirigido por Paula Palacios del que Coixet es productora y que conciencia sobre la migraci&oacute;n en el Mediterr&aacute;neo a trav&eacute;s de uno de los rescates m&aacute;s dram&aacute;ticos de Open Arms. 
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del cine m&aacute;s comprometido de una de nuestras directoras m&aacute;s internacionales y recorremos toda su carrera: 30 a&ntilde;os de pel&iacute;culas, premios, aprendizajes y apoyo a los nuevos talentos del cine. Aqu&iacute; puedes ver la entrevista completa en v&iacute;deo con Isabel Coixet: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Y despu&eacute;s, <strong>Crudit&eacute;s</strong>: reflexi&oacute;n, justicia clim&aacute;tica y cuidados con la referente del ecofeminismo Yayo Herrero, que puedes escuchar o descargar aqu&iacute;: 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Y sumamos una nueva entrega de <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/humor1/borbonadas-serial-real-familia-disfuncional_1_6239615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Borbonadas</a>, un serial muy real, a cargo de Pepe Mac&iacute;as, que tambi&eacute;n puedes escuchar desde aqu&iacute;:  
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <a href="http://www.carnecruda.es/hazte_productor/" target="_blank"><img style="display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;" src="https://static.eldiario.es/clip/dac7f9be-2a2c-4bc2-9e00-5447a9915301_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="Produce Carne Cruda" width="100%" /></a>

    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/carnecruda/programas/isabel-coixet-cine-moja_132_6269171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Oct 2020 15:09:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Isabel Coixet, cine que se moja]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cine,Isabel Coixet,Yayo Herrero,Ecofeminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miradas desde la economía feminista y el ecofeminismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/euronautas/miradas-economia-feminista-ecofeminismo_132_5956172.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6f1cc897-b9bf-4966-8114-8f356c80bd03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miradas desde la economía feminista y el ecofeminismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es fundamental cambiar el paradigma económico para incluir los cuidados como elemento central en el análisis económico. Sin esto, ninguna “nueva normalidad” será justa</p></div><h3 class="article-text">La crisis global: una crisis de crisis</h3><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a se debate mucho sobre la &ldquo;crisis global&rdquo;, una crisis de crisis: agroalimentaria, clim&aacute;tica, de la democracia, de la producci&oacute;n, de valores y ahora tambi&eacute;n la crisis del coronavirus. Esta crisis es lo que en la Econom&iacute;a Feminista se define como el &ldquo;conflicto capital &ndash; vida&rdquo; para indicar la necesidad de poner la vida en el centro frente a un sistema biocida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El desarrollo capitalista ha provocado un crecimiento exponencial en la explotaci&oacute;n de los recursos y en el consumismo.</strong> Ya somos testigos de cat&aacute;strofes ambientales sin precedentes causadas por el ser humano.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto entendemos que la fractura se refleja tambi&eacute;n en aspectos sociales y culturales. En el imaginario colectivo la econom&iacute;a ocupa una posici&oacute;n muy relevante que se encarga del bienestar, pero se basa en la divisi&oacute;n colonial y sexual del trabajo y la explotaci&oacute;n de la naturaleza.
    </p><h3 class="article-text">Una mirada global desde la econom&iacute;a feminista y el ecofeminismo</h3><p class="article-text">
        Para poder hacer frente a las problem&aacute;ticas actuales, la econom&iacute;a tiene que dialogar con las propuestas de la econom&iacute;a feminista y el ecofeminismo.
    </p><p class="article-text">
        Para empezar, la econom&iacute;a feminista es &ldquo;un conjunto de reivindicaciones feministas frente al sistema econ&oacute;mico&rdquo;, construyendo un marco conceptual que pueda visibilizar las desigualdades y ofrecer nuevas herramientas para responder a las necesidades reales de las personas. Adem&aacute;s, contribuye a visibilizar la desvalorizaci&oacute;n sistem&aacute;tica del trabajo de los cuidados y de reproducci&oacute;n de la fuerza de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el ecofeminismo es una convergencia de los feminismos y de la ecolog&iacute;a: uno plantea la igualdad, el otro considera los problemas del agotamiento de los recursos y de la contaminaci&oacute;n. Las muchas formas de construir propuestas alternativas nos sugieren hablar de Ecofeminismos, que permiten un di&aacute;logo entre diferentes epistemolog&iacute;as, como la rural y la urbana, y fomentan la protecci&oacute;n del territorio y de los bienes comunes. Desde los ecofeminismos se denuncia <strong>un sistema patriarcal/capitalista que en menos de dos siglos ha conseguido devastar la biodiversidad de nuestro planeta</strong>, y que a la vez ejerce unas perversas violencias contras las mujeres.
    </p><h3 class="article-text">La crisis en el contexto espa&ntilde;ol</h3><p class="article-text">
        Las consecuencias del sistema capitalista est&aacute;n causando un fuerte impacto, y los sujetos con mayor riesgo de pobreza y exclusi&oacute;n social en situaciones de crisis, como la actual, son las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pobreza y desigualdad de g&eacute;nero est&aacute;n estrictamente conectados, en Andaluc&iacute;a es particularmente evidente.</strong> El 50 % de las personas solteras con hij@s se encuentran en situaci&oacute;n de riesgo de pobreza, y m&aacute;s del 80% de estos sujetos son mujeres. Espa&ntilde;a sigue la tendencia, con un 53,3 % y casi el 90% de los casos son mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; ocurre este fen&oacute;meno? En la mayor&iacute;a de los casos las mujeres se encargan de los cuidados sin ning&uacute;n tipo de remuneraci&oacute;n. Gracias a los estudios feministas sabemos que la denominada &ldquo;brecha de g&eacute;nero&rdquo; tiene que ver con que las mujeres son las personas que han desempe&ntilde;ado ese papel a lo largo de la historia, y por tanto sufriendo hasta hoy en d&iacute;a las consecuencias.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres han conseguido salir del hogar y tener una remuneraci&oacute;n, pero los hombres no se han hecho cargo de los cuidados, lo que imposibilita cerrar el c&iacute;rculo vicioso dentro del cual unas mujeres oprimidas explotan a otras mujeres, que a su vez est&aacute;n dejando a su prole a cargo de otras mujeres, para ocuparse de los cuidados de familiares de mujeres m&aacute;s ricas.
    </p><p class="article-text">
        Los principales &aacute;mbitos donde las contratan est&aacute;n conectados con aquellos representados por las tareas naturalizadas con el papel femenino, pero tambi&eacute;n en la agroindustria de manera temporal porque se consideran mano de obra menos problem&aacute;tica. En este sentido, se puede comprender c&oacute;mo el sistema est&aacute; ejerciendo varias formas de violencia contra las mujeres para que sus negocios salgan rentables.
    </p><h3 class="article-text">Reflexiones finales</h3><p class="article-text">
        <strong>Es fundamental cambiar el paradigma econ&oacute;mico para incluir los cuidados como elemento central en el an&aacute;lisis econ&oacute;mico. Sin esto, ninguna &ldquo;nueva normalidad&rdquo; ser&aacute; justa.</strong> La econom&iacute;a feminista nos ofrece varias propuestas bajo el marco de la econom&iacute;a de los cuidados. La equiparaci&oacute;n de los permisos por nacimiento y la reducci&oacute;n de la jornada laboral m&aacute;xima son s&oacute;lo algunas.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el modelo econ&oacute;mico actual es responsable del deterioro ambiental. Desde la perspectiva ecofeminista se quiere denunciar la falsa autonom&iacute;a del sistema tambi&eacute;n respeto a la naturaleza. Propone la transformaci&oacute;n de la realidad mediante la ruptura con la estructura de pensamiento dicot&oacute;mico patriarcal, construyendo a la vez una perspectiva alternativa.
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, ambos enfoques est&aacute;n presentando propuestas a nivel local para la transformaci&oacute;n social. En el contexto andaluz, surgen iniciativas que incluyen mercados locales agroecol&oacute;gicos, jornadas de educaci&oacute;n de g&eacute;nero y/o ecol&oacute;gica, talleres, intercambios de ropa, etc. En otras palabras, colectivos feministas que tratan de poner la vida en el centro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[MGiulia Costanzo Talarico, elDiarioand]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/blogs/euronautas/miradas-economia-feminista-ecofeminismo_132_5956172.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2020 21:12:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miradas desde la economía feminista y el ecofeminismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,Andalucía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Xácia Ceive, activista: "Cualquier mujer que haga un acto de resistencia al machismo es feminista. Y eso existe en el rural gallego"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/politica/xacia-ceive_1_1042388.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dce442a-b46d-420e-b2e0-f8b86ed76b7b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Xácia Ceive"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde hace tres años gestiona un retiro para personas queer y LGTBI en la Ribeira Sacra y celebra el 8M como primera presidenta transexual de la asociación feminista de su comarca</p></div><p class="article-text">
        X&aacute;cia Ceive construye en la Ribeira Sacra un espacio &ldquo;libre y seguro&rdquo; para personas queer o que, como ella, han realizado un tr&aacute;nsito de sexo. Sete Outeiros es un proyecto que inici&oacute; hace tres a&ntilde;os cuando, al poco de iniciar su cambio, se di&oacute; cuenta de que necesitaba sentirse arropada y buscar ayuda en un momento de vulnerabilidad. En una casa aislada en medio de un valle, rodeada de naturaleza, X&aacute;cia recibe a aquellas personas queer y transexuales que, como necesit&oacute; ella, precisen respirar, comprensi&oacute;n o compa&ntilde;&iacute;a. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; hace nueve a&ntilde;os a la Ribeira Sacra directa de Londres para buscar una tierra en la que ser autosuficiente, vivi&oacute; desde all&iacute; su tr&aacute;nsito, y ahora preside la asociaci&oacute;n feminista de su comarca, FEMforte. &ldquo;Hay feminismo en el rural gallego, pero si hay feminismo estructurado es otra pregunta. Cualquier mujer que realice un acto de resistencia a las opresiones sociales y machistas hace un acto de feminismo. Esto existe en todas partes del rural gallego. El feminismo organizado est&aacute; comenzando a llegar, pero todav&iacute;a tenemos que hacer mucho trabajo para conectar estos actos y darles una voz resistente&rdquo;, considera.
    </p><p class="article-text">
        Es la primera vez que su asociaci&oacute;n tiene a una mujer transexual como presidenta. Un reflejo, dice, de la buena relaci&oacute;n que hay en Galicia entre las mujeres CIS y transexuales que se alejan &ldquo;del tipo de conflicto, la transfobia, que hay en otras partes&rdquo;. Desde su experiencia, afirma que sus relaciones sociales mejoraron despu&eacute;s de comenzar su tr&aacute;nsito. &ldquo;En Galicia existe una curiosa contradicci&oacute;n. En la cultura est&aacute; muy integrada la importancia de la familia y, a la vez, tambi&eacute;n se respeta mucho la distancia de las otras personas, de dejarles su espacio. Eso me ayud&oacute; mucho en mi tr&aacute;nsito porque mis vecinas, que no entienden en profundidad los procesos por los que pas&eacute;, entienden que mi vida es m&iacute;a y la respetan, y tenemos una relaci&oacute;n muy buena. Esto no pasar&iacute;a en muchos lugares&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Ahora, trabaja desde la directiva de FEMforte en la preparaci&oacute;n del 8M en su comarca y en pr&oacute;ximas campa&ntilde;as contra la discriminaci&oacute;n salarial de las mujeres o de apoyo a las mujeres maltratadas en el proceso de poner una denuncia. Su red feminista en el rural se teje a base de la necesidad de hablar de los problemas que se encuentran las mujeres a diario y de oponerse a la violencia porque, dice, &ldquo;hablar de feminismo puede ser pol&eacute;mico pero los problemas concretos los entienden todas las mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        De las pol&iacute;ticas que puedan llegar de la Xunta tras el 5A espera poco. X&aacute;cia cree que el cambio que necesita la sociedad &ldquo;es muy radical y afecta a la manera de relacionarnos&rdquo;. &ldquo;Y el feminismo es la &uacute;nica manera de hacer ese cambio&rdquo;, concluye.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Pampín]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/galicia/politica/xacia-ceive_1_1042388.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2020 05:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Xácia Ceive, activista: "Cualquier mujer que haga un acto de resistencia al machismo es feminista. Y eso existe en el rural gallego"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Ecofeminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una revolución verde y violeta: “No hay victoria climática sin lucha feminista”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/revolucion-violeta-victoria-climatica-feminista_1_1040944.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8c211348-49cf-4dec-b051-9ae0fff6e05b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Ecofeminismo. María Garrido | Twitter"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El capitalismo y el patriarcado son los principales enemigos del ecofeminismo, un movimiento que hermana la lucha por el clima y por la igualdad: “El sistema se sostiene a partir de la explotación de la naturaleza y de las mujeres”</p></div><p class="article-text">
        El cuidado de los menores, de los enfermos, de los mayores o del hogar ha estado siempre en manos de las mujeres. Al d&iacute;a, ellas dedican una media de cuatro horas y 25 minutos a una tarea no recompensada econ&oacute;micamente tan fundamental como invisible. Del total de horas que se invierten en esta labor, el 76,2% lo protagonizan las mujeres. Seg&uacute;n un estudio de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, esto supone a final de a&ntilde;o un total de 201 d&iacute;as de trabajo no remunerados &ldquo;sobre una base de ocho horas diarias&rdquo;. Las consecuencias: falta de tiempo, desgaste f&iacute;sico y mental y bloqueo al acceso de las mujeres a un empleo estable y en condiciones dignas. Mientras tanto, los hombres contin&uacute;an avanzando en la carrera laboral. 
    </p><p class="article-text">
        Esta vertiente de la desigualdad de g&eacute;nero que &ldquo;sustenta al sistema patriarcal&rdquo; es, para la teor&iacute;a ecofeminista que hermana la lucha por el clima y por la igualdad, equiparable a la &ldquo;explotaci&oacute;n capitalista&rdquo; de los recursos del entorno para obtener &ldquo;riquezas en poco tiempo&rdquo;. &ldquo;Es un sistema que defiende que tanto la naturaleza como las mujeres est&aacute;n en el planeta para servir a los hombres&rdquo;, explica la bi&oacute;loga y portavoz del Movimiento Canario por la Emergencia Clim&aacute;tica Cristina Fern&aacute;ndez. &ldquo;La actual crisis clim&aacute;tica tiene la misma ra&iacute;z que la desigualdad de g&eacute;nero. Un sistema que solo ha valorado econ&oacute;mica y socialmente la punta de un iceberg que flotaba en el mar, gracias a que la parte sumergida estaba sustentada en la explotaci&oacute;n de las mujeres y la naturaleza&rdquo;, defiende la experta. &ldquo;Han terminado por desconectarnos de lo vital, que es cuidar al medioambiente y a los seres humanos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la destrucci&oacute;n ambiental son, a escala global, peores para las mujeres. En algunas regiones del continente africano, los caminos para encontrar agua se vuelven cada vez m&aacute;s largos. La sequ&iacute;a obliga a miles de mujeres y ni&ntilde;as, encargadas en su mayor&iacute;a de esta tarea, a andar m&aacute;s kil&oacute;metros y m&aacute;s horas. &ldquo;Esto hace que tengan que dejar antes sus estudios para dedicarle a esta labor m&aacute;s tiempo&rdquo;, explica Cristina Fern&aacute;ndez. Lo mismo sucede con la b&uacute;squeda de le&ntilde;a, dificultada cada vez m&aacute;s por la deforestaci&oacute;n y por los incendios. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando las condiciones se vuelven extremas, no queda otra opci&oacute;n que marcharse. Seg&uacute;n Acnur, en 2018 se contabilizaron 17,2 millones de desplazados clim&aacute;ticos tanto dentro del propio pa&iacute;s como a trav&eacute;s de las fronteras. Seg&uacute;n la bi&oacute;loga, la tarea de escapar tambi&eacute;n se vuelve m&aacute;s complicada para las mujeres, que suelen tener a cargo a sus hijos e hijas o a sus mayores. En buena parte de los casos, las personas que se van para llevar dinero a la familia son hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Todo este camino de obst&aacute;culos conduce a que las mujeres tambi&eacute;n sean las m&aacute;s atacadas por la pobreza y la exclusi&oacute;n social. El &uacute;ltimo informe de C&aacute;ritas sobre exclusi&oacute;n social concluye que &ldquo;las desventajas de las mujeres para vivir de forma integrada afectan a todas las dimensiones de la exclusi&oacute;n social&rdquo;. &ldquo;Destacan brecha de ingresos en el empleo y en las prestaciones, su mayor riesgo de empobrecimiento, su acceso m&aacute;s precario a la vivienda, las diferencias en el estado de salud y la mayor exposici&oacute;n a situaciones de aislamiento social&rdquo;, reza el estudio. 
    </p><p class="article-text">
        El Movimiento Canario por la Emergencia Clim&aacute;tica ve en este 8 de marzo una oportunidad definitiva para hacer que el movimiento feminista no se entienda sin el componente ecologista, y emprender as&iacute; un recorrido que cambie los modelos construidos. &ldquo;Debemos empoderar a las mujeres y a las ni&ntilde;as. Eso pasa por sacarlas de la pobreza, por garantizar una igualdad salarial y un sistema de pensiones justo y equitativo. Por permitir la conciliaci&oacute;n entre la vida familiar y laboral, por una educaci&oacute;n infantil p&uacute;blica y gratuita, edificada sobre la igualdad, la inclusi&oacute;n, la justicia, la sostenibilidad y el respeto a los Derechos Humanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Te&oacute;ricas y activistas internacionales como Vandana Shiva, de la India, o Wangari Maathai, de Kenia, han sentado las bases de una reivindicaci&oacute;n que ha traspasado fronteras. &ldquo;No habr&aacute; victoria clim&aacute;tica sin lucha por la igualdad. Necesitamos resolver todo a la vez o, si no, nada se conseguir&aacute;&rdquo;, concluye Fern&aacute;ndez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Natalia G. Vargas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/revolucion-violeta-victoria-climatica-feminista_1_1040944.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 07 Mar 2020 19:03:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Una revolución verde y violeta: “No hay victoria climática sin lucha feminista”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecofeminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Conexión Bruselas: "El extractivismo, el racismo y el patriarcado van de la mano y se imponen sobre la vida"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/extravismo-racismo-patriarcado-mano-imponen_1_1177475.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d10313a2-576b-4c3b-863d-21aad8b68a92_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Debate sobre ecofeminismo y extractivismo con las activistas Francia Márquez (Colombia) y Ana Rutilia (Guatemala); la socióloga Saskia Sassen y la eurodiputada de Unidas Podemos María Eugenia Rodríguez Palop."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Debate sobre ecofeminismo y extractivismo con las activistas Francia Márquez (Colombia) y Ana Rutilia (Guatemala); la socióloga Saskia Sassen y la eurodiputada de Unidas Podemos María Eugenia Rodríguez Palop</p><p class="subtitle">VÍDEO | CONEXIÓN BRUSELAS: "Hay un hilo de impunidad del franquismo que llega hasta la democracia"</p></div><figure class="embed-container embed-container--type-embed ratio ratio__16_9">
    
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    </figure>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Gil]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/extravismo-racismo-patriarcado-mano-imponen_1_1177475.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Dec 2019 18:55:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Conexión Bruselas,Ecofeminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La agenda de la economía feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/agenda-economia-feminista_132_1310568.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58d22e7d-eaca-40b2-b343-092eab48312b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La agenda de la economía feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El VI Congreso Estatal de Economía Feminista, celebrado en Valencia, reafirmó la necesidad de que la economía feminista se articule como eje de las transiciones económicas a impulsar para el cambio de modelo de sociedad</p><p class="subtitle">Es preciso construir un nuevo pensamiento y prácticas económicas no contaminadas de la obsesión cortoplacista por el PIB, más permeables a los valores sociales y medioambientales y enfocadas a la justicia redistributiva</p><p class="subtitle">La transformación de la economía pasa por la realidad cotidiana de mujeres y por la reorganización de la vida, la alimentación, el consumo, el uso y reparto de los tiempos, los trabajos y la renta</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 300 personas participaron en el VI Congreso Estatal de Econom&iacute;a Feminista en Valencia los pasados 5, 6 y&nbsp;7 de septiembre, reafirmando la necesidad de que la econom&iacute;a feminista se articule como eje de las transiciones econ&oacute;micas a impulsar para el cambio de modelo de sociedad. A partir de la declaraci&oacute;n final del congreso, toma un nuevo impulso la articulaci&oacute;n feminista de una agenda pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que sume consensos en torno a las prioridades, su alcance transformacional y el cambio de enfoque para hacerlo posible.
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a feminista invita a repensarlo todo desde una cr&iacute;tica profunda a la econom&iacute;a ortodoxa convencional, responsable del fundamentalismo de mercado que nos atraviesa. Dicha revisi&oacute;n cr&iacute;tica se refiere tanto a los marcos te&oacute;ricos y legislativos en los que se sustenta el estado de ciudadan&iacute;a de mercado como a las pol&iacute;ticas neoliberales cuya beligerancia y ausencia de empat&iacute;a social pone en riesgo la propia sostenibilidad de la vida.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo subvertir la inmensa barbarie del capitalismo heteropatriarcal? Creo que solo a trav&eacute;s de un proyecto &eacute;tico para la transformaci&oacute;n social, en di&aacute;logo abierto entre las econom&iacute;as heterodoxas ser&aacute; posible conformar piezas fundamentales en el que tengan cabida replanteamientos sobre qu&eacute; producimos, en qu&eacute; condiciones y a cambio de qu&eacute;. Todo un reto, incluir la democracia econ&oacute;mica y la <em>despatriarcalizaci&oacute;n</em> de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        En un nivel propositivo se encuentra la necesaria reformulaci&oacute;n de los marcos conceptuales; desde cuestiones b&aacute;sicas que incidan en la consideraci&oacute;n de la riqueza como el valor social de las existencias naturales (ecosistemas, calidad del aire, bosques, subsuelo, r&iacute;os y oc&eacute;anos, etc.), los intangibles como el conocimiento y condiciones propiciatorias de la vida (educaci&oacute;n, salud, alimentaci&oacute;n, etc.) y las existencias f&iacute;sicas o tangibles, como las infraestructuras, viviendas, puertos, maquinaria, etc. A partir de esta resignificaci&oacute;n convendr&iacute;a dirigir el foco de atenci&oacute;n al impacto de los sistemas productivos sobre los derechos humanos, las condiciones de vida, el medio ambiente y la equivalencia humana. Todo apunta a la necesidad de construir un nuevo pensamiento y pr&aacute;cticas econ&oacute;micas, no contaminadas de la obsesi&oacute;n cortoplacista por el crecimiento econ&oacute;mico y el PIB, menos dependientes de la monetizaci&oacute;n, m&aacute;s permeables a los valores humanos, sociales y medioambientales y que se enfoquen de manera decidida a la justicia redistributiva.
    </p><p class="article-text">
        Se reclama una dimensi&oacute;n mutinivel de la transformaci&oacute;n social (macro, meso y micro), poniendo en cuesti&oacute;n los marcos de la acumulaci&oacute;n capitalista y su sistema de opresi&oacute;n m&uacute;ltiple heteropatriarcal, racista, capacitista, profundamente insostenible, as&iacute; como el expolio que realiza sobre el trabajo invisible y no remunerado que siguen realizando las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        No habr&aacute; justicia social sin justicia de g&eacute;nero. La transformaci&oacute;n de la econom&iacute;a pasa por la realidad cotidiana de mujeres, y por la reorganizaci&oacute;n social y econ&oacute;mica de la vida, la alimentaci&oacute;n, el consumo, el uso y reparto de los tiempos, trabajos y renta. Hist&oacute;ricamente se ha debatido sobre la conveniencia de poner un precio al trabajo reproductivo para hacer visible su contribuci&oacute;n al valor social y bienestar; sin embargo, m&aacute;s all&aacute; del justo reconocimiento del valor del mismo, seguir insistiendo en su cuantificaci&oacute;n monetaria (precio) podr&iacute;a acabar provocando, en cierto sentido, la legitimaci&oacute;n de su mercantilizaci&oacute;n, algo que, sin duda, representar&iacute;a un cierre en falso. Las propuestas desde la econom&iacute;a feminista tienen un mayor recorrido, tienden a diluir la divisi&oacute;n sexual del trabajo y alcanzan el abordaje del papel de los cuidados, a las personas y a los ecosistemas, desde una perspectiva integral, de ciclo de vida, recuperando el papel de la alimentaci&oacute;n, los cultivos y la producci&oacute;n agroecol&oacute;gica desde la responsabilidad colectiva y el marco de los derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Mercantilizaci&oacute;n de la vida</strong>
    </p><p class="article-text">
        El consumo es una de las v&iacute;as por las que se nos cuela el neoliberalismo en la vida cotidiana. Primero, por la distorsi&oacute;n de lo que nos hacen creer que son necesidades y tambi&eacute;n por c&oacute;mo act&uacute;a el mecanismo de la libre elecci&oacute;n y decisi&oacute;n individual respecto a la monetarizaci&oacute;n y mercantilizaci&oacute;n de la vida, trasladando la responsabilidad al plano personal, de manera que cada cual se encomiende a la b&uacute;squeda de soluciones individuales en una especie de proceso de autorrescate. En paralelo, se privatiza la responsabilidad de generar bienestar a las personas en su vida cotidiana. Para salir de esa trampa neoliberal se requiere de la acci&oacute;n colectiva, desde iniciativas de econom&iacute;a solidaria y consumo responsable y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        El planteamiento pasa por subvertir los efectos de las pol&iacute;ticas austericidas sobre la pobreza, la salud y la desigualdad de g&eacute;nero, propiciando, adem&aacute;s, transiciones ecosociales ante el cambio clim&aacute;tico, la evoluci&oacute;n demogr&aacute;fica, el proceso acelerado de envejecimiento y los cambios tecnol&oacute;gicos aceleradores del proceso de robotizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. Sin m&aacute;s demora, y sin que nadie se quede atr&aacute;s. Urge reactivar el papel transformador de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, reorientar las prioridades de gasto hacia inversiones sociales propiciatorias del desarrollo humano y la diluci&oacute;n de la divisi&oacute;n sexual del trabajo, programas y servicios p&uacute;blicos de salud, educaci&oacute;n, cuidados infantiles y atenci&oacute;n a la dependencia. A este respecto, cobran importancia tanto el rol del Estado/lo p&uacute;blico como garante de condiciones para la justicia econ&oacute;mica, social y de g&eacute;nero, como las iniciativas sociales y sociocomunitarias para la sostenibilidad de la vida.
    </p><p class="article-text">
        El conflicto capital-vida adquiere especial gravedad por la econom&iacute;a de la guerra que hace caja directamente con la destrucci&oacute;n de la vida y a costa de la violencia contra las mujeres. La propagaci&oacute;n mundial de la industria armament&iacute;stica, extractivista y de explotaci&oacute;n sexual y laboral son los m&aacute;ximos exponentes del delirio neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        A este respecto, urge desmantelar tres procesos: 1) La arquitectura jur&iacute;dica de la impunidad creada por la globalizaci&oacute;n financiera con el cometido de respaldar los intereses de las empresas transnacionales por encima de los derechos humanos; a trav&eacute;s de los servicios de arbitraje previstos en los tratados neoliberales de inversi&oacute;n se da la prevalencia del inter&eacute;s oligopolista y corporativo sobre el inter&eacute;s general, p&uacute;blico y com&uacute;n de sostenibilidad de la vida; 2) la militarizaci&oacute;n creciente y el refuerzo de los mecanismos de represi&oacute;n de las libertades civiles, en un contexto de geopol&iacute;tica econ&oacute;mica basada en la masculinidad hegem&oacute;nica patriarcal, y 3) la deshumanizaci&oacute;n y creciente mercantilizaci&oacute;n de capacidades humanas, productivas y reproductivas y de los procesos biol&oacute;gicos, pretendiendo convertir a las personas y a la vida en s&iacute; misma, en mercanc&iacute;as, productos o servicios intercambiables y monetarizables para la acumulaci&oacute;n capitalista.
    </p><p class="article-text">
        Cada vez hay m&aacute;s consenso en que las transiciones justas con la vida, incluyendo las respuestas ante la emergencia del cambio clim&aacute;tico, requieren de voluntad pol&iacute;tica y un amplio movimiento social transformador hacia condiciones dignas y sostenibles con la vida humana y no humana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 73 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Castro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/agenda-economia-feminista_132_1310568.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 14 Oct 2019 20:31:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La agenda de la economía feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,Heteropatriarcado,Ecofeminismo,Justicia social,Desarrollo sostenible,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Economía feminista, sin eufemismos, para articular transiciones justas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-feminista-eufemismos-articular-transiciones_129_1481818.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f5af3e-7050-43e2-bdf5-8d984146c727_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="ILUSTRACIÓN: ELISA BIETE JOSA"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la era de los eufemismos, las trampas neoliberales avanzan cada vez con mayores dosis de misoginia institucionalizada y edulcorada por la parafernalia del mercado</p><p class="subtitle">Las mujeres del norte y del sur global, en cualquiera de las fases del ciclo vital, se han visto relegadas a ser un mero instrumento para satisfacer las necesidades de reproducción social y del propio proceso de acumulación capitalista</p></div><p class="article-text">
        La urgencia de las transiciones ecosociales se anuncia con cada evidencia cient&iacute;fica de los grandes cambios que ya est&aacute;n en marcha: el ecol&oacute;gico, con el colapso del planeta en ciernes; el demogr&aacute;fico, con el proceso acelerado de envejecimiento; y el tecnol&oacute;gico, con el proceso de robotizaci&oacute;n y la digitalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a. Todos ellos van mostrando ya realidades distorsionadas que auguran un futuro escasamente deseable para gran parte de la poblaci&oacute;n. No es casual que las primeras emergencias conduzcan al abordaje de los cuidados como una necesidad social y a la redistribuci&oacute;n de tiempos, trabajos y rentas desde criterios de justicia de g&eacute;nero, social y medioambiental.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El discurso sobre la necesidad de articular la agenda en torno a la sostenibilidad de la vida (tanto de los ecosistemas como de las personas) ha ido sumando voces, a veces incluso a riesgo de su banalizaci&oacute;n; por ello, creo que es importante poder llegar a atisbar el bosque en su conjunto, desmontando para ello los relatos en los que no es posible identificar de qu&eacute; vida hablamos, a qui&eacute;n afecta, en qu&eacute; condiciones y a cambio de qu&eacute;. En la era de los eufemismos, las trampas neoliberales avanzan cada vez con mayores dosis de misoginia institucionalizada y edulcorada por la parafernalia de los mercados. Sin embargo, no son tiempos para medias tintas. Jugar actualmente a la ambig&uuml;edad conceptual, si bien puede ser una t&aacute;ctica para conseguir un determinado r&eacute;dito electoral, es muy discutible que dicha pr&aacute;ctica pueda identificarse como un ejercicio honesto de compromiso real con la transformaci&oacute;n social. Esto viene a cuento tambi&eacute;n por el hecho de c&oacute;mo a veces se elude nombrar a la econom&iacute;a feminista a&uacute;n a costa de perder lo que se quer&iacute;a comunicar y de que sea su propia particularidad cr&iacute;tica, la feminista, la que da sentido y coherencia a las transiciones econ&oacute;micas que propone.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que la econom&iacute;a feminista aboga por el sostenimiento de una vida digna para todas las personas, desde la igualdad de g&eacute;nero, en una amplia dimensi&oacute;n en la que confluyen diversidades sexuales, de identidades, raciales y procedencias en un sistema relacional de interdependencia que busca reconciliarse con la naturaleza, de manera inaplazable, sabiendo que el momento es ya. Hablamos de la vida atravesada por las desigualdades estructurales y de la necesidad de posibilitar escenarios de justicia redistributiva, garantizando condiciones dignas para las mayor&iacute;as sociales, esto es, alimentos, educaci&oacute;n, salud, vivienda, tiempo para una misma, tiempo social, corresponsabilidad en los cuidados, etc. Hablamos de equilibrios y de autonom&iacute;a relacional, hablamos de plenitud a lo largo del ciclo de vida, hablamos de repensarnos y construirnos desde otro paradigma, desmontando las asimetr&iacute;as jer&aacute;rquicas existentes por cuesti&oacute;n de g&eacute;nero. Hablamos de subvertir el (des)orden patriarcal y neoliberal. Hablamos de la vida en com&uacute;n, de la colectividad, de la empat&iacute;a social, invitando a repensarlo y reconfigurarlo todo a trav&eacute;s de un proyecto &eacute;tico para la transformaci&oacute;n social, por el que nos replanteemos qu&eacute; producimos, en qu&eacute; condiciones, a cambio de qu&eacute; y sobre todo, qu&eacute; necesitamos realmente para vivir bien.
    </p><p class="article-text">
        Economistas feministas como Lourdes Bener&iacute;a han documentado la evoluci&oacute;n, desde la segunda mitad del siglo XX, de esta corriente heterodoxa de la econom&iacute;a, en cinco grandes &aacute;mbitos de politizaci&oacute;n: la visibilizaci&oacute;n y denuncia de las desigualdades de g&eacute;nero en sus m&uacute;ltiples aspectos socioecon&oacute;micos; la cr&iacute;tica a la econom&iacute;a ortodoxa, conectada con el capitalismo neoliberal; las cuestiones de g&eacute;nero conectadas con el desarrollo y la globalizaci&oacute;n; la conformaci&oacute;n de una visi&oacute;n alternativa de la econom&iacute;a; y la participaci&oacute;n en el dise&ntilde;o y formulaci&oacute;n de alternativas al sistema econ&oacute;mico dominante desde un fuerte compromiso con el ecologismo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desde esta amplitud de miras, cabe preguntarse por qu&eacute; a&uacute;n se evita mencionar la econom&iacute;a feminista como eje de las transiciones econ&oacute;micas para el cambio de modelo de sociedad. C&oacute;mo en el actual emerger de la nueva ola feminista de principios del siglo XXI a&uacute;n predominan los eufemismos y conceptos pseudol&iacute;quidos desde determinados sectores progresistas. Y no, no me ha dado un ataque de candidez.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Uno de los cometidos de mayor relevancia de la econom&iacute;a feminista ha sido poner en cuesti&oacute;n la base sobre la que se establecen los sesgos de g&eacute;nero y el reparto desigual del poder, de expectativas, funciones, valor social y econ&oacute;mico que alienta: <em>lo que no se nombra no existe, lo que no se valora no 'cuenta' y lo que no se cuantifica no se remunera.</em> Con ello, lo que se ha mostrado es la deuda hist&oacute;rica que este sistema acumula con m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n. Las mujeres del norte y del sur global, en cualquiera de las fases del ciclo vital, se han visto relegadas a ser un mero instrumento para satisfacer las necesidades de reproducci&oacute;n social y del propio proceso de acumulaci&oacute;n capitalista.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; la necesidad de poner en primer t&eacute;rmino el debate sobre la reorganizaci&oacute;n social de los cuidados. A este respecto, y como parte de la estrategia feminista de abordaje de los cuidados hay 4 movimientos transformadores impl&iacute;citos que convendr&iacute;a tener en cuenta: <em>desmercantilizar</em>, garantizando que los cuidados a lo largo del ciclo vital quedan fuera de los procesos de acumulaci&oacute;n capitalista; <em>desfamiliarizar</em>, lo que quiere decir ubicar la responsabilidad de su provisi&oacute;n fuera de los hogares; desnaturalizar, esto es, desmontar su asignaci&oacute;n al 'orden natural' y asumir su responsabilidad como parte del aprendizaje social, y <em>despatriarcalizar</em>, <em>poniendo fin al</em> pacto sexual por el que se ha garantizado el 'monopolio masculino del poder' sobre el cuerpo y tiempo de las mujeres. Este amplio movimiento deber&iacute;a tender a relocalizar los cuidados, de manera que la sociedad asuma expl&iacute;citamente la responsabilidad p&uacute;blica y colectiva de atender las necesidades que plantea su provisi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que sostengo la legitimidad de la econom&iacute;a feminista, as&iacute;, sin eufemismos, para articular transiciones justas hacia el necesario cambio de modelo de sociedad. Les invito a que lo hagan suyo tambi&eacute;n y/o que sigan la pista al <a href="https://femeconomiafeminista.com/congres2019/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VI Congreso de Econom&iacute;a Feminista de la Universitat de Val&egrave;ncia</a>, en el que tendr&aacute;n cabida los <em>ejes tem&aacute;ticos de mayor relevancia para la econom&iacute;a feminista (cuidados, ecofeminismo), la conformaci&oacute;n de instrumentos aplicables a trav&eacute;s de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas (fiscalidad, presupuestos con enfoque de g&eacute;nero), la definici&oacute;n de modelos de gobernanza feminista y gesti&oacute;n de lo com&uacute;n, y la articulaci&oacute;n de resistencias feministas ante la beligerancia neoliberal</em>. Un buen punto de encuentro para repensar y redise&ntilde;ar las pol&iacute;ticas econ&oacute;micas desde el paradigma feminista y transiciones justas con la vida.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Castro García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/economia-feminista-eufemismos-articular-transiciones_129_1481818.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Jul 2019 19:44:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,Ecofeminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ecofeminismo contra la "dominación exigida y enseñada" de la naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecofeminismo-dominacion-exigida-ensenada-ambiente_1_1506659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4e8bd67e-9d48-4962-ba0b-23f5e34f88b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ecofeminismo contra la &quot;dominación exigida y enseñada&quot; de la naturaleza"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El club de lectura Enclave Feminista debate en Toledo el último trabajo de la filósofa feminista Alicia Puleo 'Claves ecofeministas'</p><p class="subtitle">"El feminismo hace mucho que ha señalado la cosificación también de los animales, que son reducidos a carne o a objetos de trabajo", explica Alicia Puleo</p></div><p class="article-text">
        'Claves ecofeministas' es un libro ilustrado que quiere dar &ldquo;amplia difusi&oacute;n&rdquo; a los distintos conceptos que unen la perspectiva ambiental con la de g&eacute;nero. El feminismo y la lucha ecol&oacute;gica, explica su autora Alicia Puleo est&aacute;n muy cercanas y la segunda necesita de la primera para salir adelante. &ldquo;Intento acercar el pensamiento ecofeminista a un amplio p&uacute;blico y en particular a un p&uacute;blico m&aacute;s juvenil&rdquo;, explica la autora. Para ello, se sirve de ilustraciones y c&oacute;digos QR para extender la experiencia del libro a medios digitales, m&aacute;s propios de este sector demogr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El objetivo es acercar un pensamiento emergente y poco conocido&rdquo;, explica Puleo. El libro lo presentar&aacute; el club de lectura Enclave Feminista en la biblioteca de Castilla-La Mancha en Toledo este mi&eacute;rcoles a las 19.00 horas. &ldquo;Saber c&oacute;mo el feminismo aborda el gran desaf&iacute;o que tenemos en este siglo, que es el cambio clim&aacute;tico y el deterioro general de los ecosistemas, de la Tierra que finalmente es nuestra casa com&uacute;n&rdquo;, explica la autora. &iquest;Qu&eacute; puede hacer el feminismo contra el cambio clim&aacute;tico? &ldquo;Aportar a la mirada ecologista los aspectos relacionados con la cultura patriarcal en la que vivimos y que es finalmente la cultura de todos los pueblos de la Tierra hasta este momento&rdquo;, afirma.
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         De este modo, quiere demostrar a trav&eacute;s de los cuatro cap&iacute;tulos de 'Claves ecofeministas' la manera de luchar contra la &ldquo;voluntad de dominaci&oacute;n que es exigida y ense&ntilde;ada&rdquo; , al igual que contra la degradacion ambiental y la violencia ejercida contra los animales. Puleo se&ntilde;ala que en la introducci&oacute;n se conocen los principales rasgos de su propuesta, para lo cual se vale de la imagen del &ldquo;jard&iacute;n huerto feminista&rdquo;, una idea que toma de la filosof&iacute;a epic&uacute;rea. &ldquo;Epicuro en su escuela filos&oacute;fica admit&iacute;a tambi&eacute;n a mujeres, esclavos y esclavas. Era un &aacute;mbito de igualdad, de contacto con la naturaleza, donde filosofaban, paseaban y del que tambi&eacute;n se alimentaban&rdquo;, explica la autora.
    </p><p class="article-text">
        La escuela filos&oacute;fica en la que ha basado su recorrido por el libro, contin&uacute;a Puleo, se refer&iacute;a tambi&eacute;n a valores relacionados con la felicidad que &ldquo;se consegu&iacute;a a trav&eacute;s de placeres sencillos y no con la persecuci&oacute;n del lujo, lo que hoy conocemos tambi&eacute;n como el consumo desenfrenado&rdquo;, recalca. El ecofeminismo, afirma la autora, es cr&iacute;tico con el consumismo y busca un ideal de felicidad &ldquo;en paz con la naturaleza&rdquo;.
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         Tampoco se puede olvidar la cuesti&oacute;n animal, que se trata en el cuarto cap&iacute;tulo del libro, 'Nuestros compa&ntilde;eros de viaje'.  &ldquo;En este sentido tratamos el tema de la cosificaci&oacute;n, de manera en la que un individuo es reducido a una cosa, es un blanco privilegiado de la violencia. Las mujeres, en este sentido, sufren de la hipersexualizaci&oacute;n de su imagen. El feminismo hace mucho que ha se&ntilde;alado la cosificaci&oacute;n tambi&eacute;n de los animales, que son reducidos a carne o a objetos de trabajo&rdquo;, explica Puleo.  De este modo, recuerda que incluso las l&iacute;deres sufragistas del siglo XIX fueron las primeras en crear sociedades protectoras de animales.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres venimos de una exclusi&oacute;n hist&oacute;rica y de una asignaci&oacute;n de tareas que nos permite verde otra manera la relaci&oacute;n con el mundo. Planteamos as&iacute; que las tareas de cuidado sean tambi&eacute;n ense&ntilde;adas a los hombres y se transformen as&iacute; los papeles de hombres y mujeres&rdquo;, contin&uacute;a la autora. De este modo, recalca, el cuidado tambi&eacute;n se puede extender a la naturaleza. &ldquo;Sin compartir estas tareas, el futuro pinta muy siniestro para la humanidad&rdquo;, concluye la autora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francisca Bravo Miranda]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecofeminismo-dominacion-exigida-ensenada-ambiente_1_1506659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jun 2019 19:08:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ecofeminismo contra la "dominación exigida y enseñada" de la naturaleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Ecofeminismo]]></media:keywords>
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