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    <title><![CDATA[elDiario.es - Castillos]]></title>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[De planta hexagonal, este castillo servía para vigilar la ruta entre Ávila y Ciudad Rodrigo y alojó a Isabel I y a Carlos V]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planta-hexagonal-castillo-servia-vigilar-ruta-avila-ciudad-rodrigo-alojo-isabel-i-carlos-v-pm_1_13486583.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/26dea30f-73d7-4f23-8fd2-dadafea93f9d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="De planta hexagonal, este castillo servía para vigilar la ruta entre Ávila y Ciudad Rodrigo y alojó a Isabel I y a Carlos V"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Declarada Bien de Interés Cultural junto con el puente medieval, la fortaleza situada en la localidad salmantina de Puente del Congosto se conserva hoy en excelente estado</p><p class="subtitle">Oculto entre álamos, encinas y sabinas, este castillo de varios estilos perteneció a una sobrina de los Reyes Católicos y a un pintor de cámara</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        El municipio salmantino de <strong>Puente del Congosto</strong> alberga una joya patrimonial situada en la margen izquierda del r&iacute;o Tormes, paraje natural declarado como <strong>Reserva de la Biosfera por la UNESCO</strong> en 2006. En este hist&oacute;rico enclave sobresale la silueta de una <strong>fortaleza medieval</strong> cuyo origen se sit&uacute;a entre los siglos XII y XIII, erigida originalmente para vigilar la ruta que un&iacute;a las ciudades de &Aacute;vila y Ciudad Rodrigo. Esta construcci&oacute;n militar, concebida para proteger el estrat&eacute;gico paso sobre las aguas, constituye junto con el puente un conjunto monumental singular que evoca el esplendor de &eacute;pocas pasadas y que atrae actualmente a numerosos visitantes interesados en descubrir la riqueza y belleza de toda la comarca.
    </p><p class="article-text">
        El imponente <strong>puente</strong> fortificado, que da nombre a esta villa de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/salamanca/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salamanca</a> y que est&aacute; cimentado sobre roca de granito, fue levantado por orden de los Reyes Cat&oacute;licos en 1500, consolid&aacute;ndose como una pieza de ingenier&iacute;a fundamental. Esta estructura de trece arcos de medio punto con tajamares no solo facilitaba la comunicaci&oacute;n, sino que serv&iacute;a como punto de control de pontazgo y paso obligatorio para los ganados que recorr&iacute;an la Ca&ntilde;ada Real Soriana Occidental en su camino hacia Extremadura. Del antiguo sistema defensivo que custodiaba este paso fluvial, que inclu&iacute;a dos robustas torres de vigilancia y una puerta lateral, todav&iacute;a se conservan interesantes vestigios materiales que atestiguan el car&aacute;cter militar y la enorme relevancia que tuvo esta hist&oacute;rica ruta.
    </p><p class="article-text">
        La historia se&ntilde;orial de la villa se consolid&oacute; en 1393, cuando el rey Enrique III de Castilla otorg&oacute; el se&ntilde;or&iacute;o del Puente del Congosto al noble <strong>Gil Gonz&aacute;lez D&aacute;vila</strong>, separando este territorio de la jurisdicci&oacute;n directa de &Aacute;vila. El nuevo se&ntilde;or impuls&oacute; la reconstrucci&oacute;n de la <strong>primitiva fortaleza defensiva</strong>, una obra que tras su fallecimiento fue completada con gran determinaci&oacute;n por su viuda, do&ntilde;a Aldonza de Guzm&aacute;n, hija del maestre de la influyente orden militar de Calatrava. Al fallecer do&ntilde;a Aldonza, las disputas sucesorias entre sus hijos por la valiosa herencia del se&ntilde;or&iacute;o fueron resueltas por la intervenci&oacute;n de los <strong>Reyes Cat&oacute;licos</strong>, quienes decidieron repartir las posesiones familiares de manera definitiva.
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                Un paseo de ronda protegido recorre la parte superior de la muralla, mientras que un muro interior divide el espacio interior                            </span>
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        Desde la perspectiva arquitect&oacute;nica, el <strong>castillo de los D&aacute;vila</strong> representa un magn&iacute;fico ejemplo de <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>arquitectura</strong></a><strong> militar medieval</strong> basada en un sofisticado sistema de defensa escalonada por reductos que dificultaba el &eacute;xito de cualquier asalto enemigo. El atacante que lograba franquear el primer patio exterior de armas se encontraba de inmediato con una segunda l&iacute;nea defensiva, conformada por un potente cubo circular adosado a la torre principal y un muro de piedra que conectaba directamente con el camino de ronda. En caso de que esta barrera fuese superada por las tropas asaltantes, los defensores del castillo ten&iacute;an la opci&oacute;n de retirarse de forma segura hacia el interior de la torre alzada, utilizando para ello un puente levadizo que cortaba toda comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La estructura exterior de la fortificaci&oacute;n presenta un recinto de <strong>planta hexagonal irregular</strong> construido con s&oacute;lida mamposter&iacute;a y esquinas reforzadas mediante sillares tallados de granito. Un paseo de ronda protegido recorre la parte superior de la muralla, mientras que un muro interior divide el espacio interior, aislando el patio de armas del resto de dependencias del castillo, que cuenta con una gran torre rectangular de tres plantas y azotea transitable. El conjunto se completa con un edificio y un gran cubo semicil&iacute;ndrico adosado a la torre, el cual fue mandado construir por el duque de Alba en el siglo XVI para otorgar una mayor solidez defensiva y una singularidad est&eacute;tica que a&uacute;n hoy lo caracteriza.
    </p><h2 class="article-text">Destrozos y restauraci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A lo largo de los siglos, este estrat&eacute;gico basti&oacute;n salmantino funcion&oacute; como una <strong>destacada posada</strong> de reyes, albergando tras sus gruesos muros de piedra a las personalidades m&aacute;s influyentes de la historia de la pen&iacute;nsula. Entre los ilustres hu&eacute;spedes que se alojaron en sus estancias destaca la figura de la reina <strong>Isabel I de Castilla</strong>, quien pernoct&oacute; en la fortaleza durante sus viajes por el reino. Asimismo, el emperador <strong>Carlos V</strong> hizo uso de estas instalaciones militares y residenciales en su hist&oacute;rico y postrero viaje de retiro hacia el <strong>Monasterio de Yuste en Extremadura</strong>, consolidando el renombre de este castillo como un punto de descanso regio de primer orden en el trayecto que comunicaba la submeseta norte con el sur peninsular.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de sufrir grav&iacute;simos destrozos materiales a manos de las tropas francesas durante los enfrentamientos de la guerra de la Independencia, el castillo de los D&aacute;vila ha logrado sobrevivir al paso del tiempo de forma admirable. Tras pertenecer durante siglos a la poderosa Casa de Alba, el inmueble pas&oacute; por manos privadas hasta su adquisici&oacute;n en 1980, momento en que se inici&oacute; una cuidada <strong>restauraci&oacute;n</strong>. Declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural con categor&iacute;a de Conjunto Hist&oacute;rico junto con el puente medieval, este monumento se conserva hoy en excelente estado, funcionando como residencia particular y espacio de eventos que mantiene vivo su valioso legado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/planta-hexagonal-castillo-servia-vigilar-ruta-avila-ciudad-rodrigo-alojo-isabel-i-carlos-v-pm_1_13486583.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 05 Sep 2026 06:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[De planta hexagonal, este castillo servía para vigilar la ruta entre Ávila y Ciudad Rodrigo y alojó a Isabel I y a Carlos V]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salamanca,Castillos,Patrimonio,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo XIII, este castillo fue paso de rebaños trashumantes y de peregrinos y su pozo aguarda una leyenda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xiii-castillo-paso-rebanos-trashumantes-peregrinos-pozo-aguarda-leyenda-pm_1_13486107.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f1a9352a-fc65-464b-9549-f2880e44d589_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo XIII, este castillo fue paso de rebaños trashumantes y de peregrinos y su pozo aguarda una leyenda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde lo alto de su cerro salmantino, la fortaleza de Montemayor del Río ejercía una labor de vigilancia sobre el paso natural que comunica la meseta norte con las tierras de Extremadura</p><p class="subtitle">Oculto entre álamos, encinas y sabinas, este castillo de varios estilos perteneció a una sobrina de los Reyes Católicos y a un pintor de cámara</p><p class="subtitle">Este castillo francés se está construyendo desde 1997 gracias a unos apasionados de la historia pero que usan técnicas medievales</p></div><p class="article-text">
        El hist&oacute;rico <strong>castillo</strong> de <strong>Montemayor del R&iacute;o</strong>, tambi&eacute;n conocido popularmente como castillo del Para&iacute;so o castillo de San Vicente, se puede observar en el cerro sobre el que se asienta esta <a href="https://www.eldiario.es/temas/salamanca/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">villa salmantina</a>, en plena comarca de la Sierra de B&eacute;jar. El origen de esta imponente fortaleza medieval se remonta al siglo XIII, cuando se inici&oacute; su edificaci&oacute;n sobre los restos de una estructura fortificada anterior. La construcci&oacute;n comenz&oacute; bajo el mandato del infante don Pedro, hijo del rey Alfonso X el Sabio y primer se&ntilde;or de Montemayor y de sus tierras. Esta gran edificaci&oacute;n permaneci&oacute; vinculada a dicho se&ntilde;or&iacute;o feudal durante las siguientes centurias, aunque el conjunto arquitect&oacute;nico actual se termin&oacute; de definir y consolidar a lo largo de los siglos XIV y XV.
    </p><p class="article-text">
        La relevancia de este fuerte militar se bas&oacute; de forma primordial en su privilegiada situaci&oacute;n f&iacute;sica y estrat&eacute;gica en la zona fronteriza. Desde lo alto de su cerro, el baluarte ejerc&iacute;a una rigurosa labor de vigilancia y control sobre el paso natural que comunica la meseta norte con las tierras de <strong>Extremadura</strong>. De este modo, la <a href="https://www.eldiario.es/temas/castillos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fortaleza</a> se convirti&oacute; en un guardi&aacute;n de primer orden para supervisar el tr&aacute;nsito entre los antiguos reinos de <strong>Le&oacute;n</strong> y <strong>Castilla</strong> y el territorio extreme&ntilde;o. Desde la &eacute;poca romana, este enclave fue clave para proteger y dominar la famosa <strong>V&iacute;a de la Plata</strong>, as&iacute; como la ca&ntilde;ada ganadera de la Mesta y la calzada adyacente.
    </p><p class="article-text">
        El castillo fue un mudo testigo del constante fluir de gentes, mercanc&iacute;as y culturas a lo largo de la Edad Media. Por sus inmediaciones discurr&iacute;an los <strong>reba&ntilde;os trashumantes</strong> de la Mesta, que buscaban pastos m&aacute;s templados, y numerosos <strong>peregrinos</strong> que avanzaban con fe en su viaje hacia Santiago de Compostela. Para acceder al n&uacute;cleo de la poblaci&oacute;n y continuar su camino hacia Extremadura, el ganado y los comerciantes deb&iacute;an cruzar el r&iacute;o Cuerpo de Hombre. Este paso se realizaba a trav&eacute;s de un puente medieval, reconstruido en piedra hacia 1700 por el marqu&eacute;s de la villa, que serv&iacute;a espec&iacute;ficamente para cobrar impuestos y tasas sobre el valioso tr&aacute;nsito de mercanc&iacute;as y de reba&ntilde;os que cruzaban el territorio.
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                    alt="El castillo se puede observar en el cerro sobre el que se asienta la villa salmantina, en plena comarca de la Sierra de Béjar"
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            <span class="title">
                El castillo se puede observar en el cerro sobre el que se asienta la villa salmantina, en plena comarca de la Sierra de Béjar                            </span>
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        En lo relativo a su fisonom&iacute;a, la fortaleza presenta una <strong>singular distribuci&oacute;n</strong> que combina de manera perfecta elegancia defensiva y poder militar. Sus altos muros de granito y su foso configuran un recinto imponente de planta rectangular reforzado con seis torres bien distribuidas. Cuatro de estas torres son de planta rectangular y dos son semicirculares, destacando entre todas ellas la magn&iacute;fica y esbelta Torre del Homenaje por su gran envergadura. El acceso principal al castillo se realiza por el lienzo occidental, franqueando un antemuro situado entre peque&ntilde;os cubos y cruzando el puente levadizo que se eleva sobre el foso. 
    </p><p class="article-text">
        En el interior del patio de armas, justo al cruzar la puerta de entrada y a mano izquierda, se sit&uacute;a una zona provista de una chimenea de campana y un pozo medieval de 18 metros de profundidad. Este pozo, que junto a los aljibes serv&iacute;a para abastecer de agua a la fortaleza, alberga un aura de misterio y <strong>leyenda</strong> que ha fascinado a los habitantes durante generaciones. La creencia m&aacute;s popular relata que este pozo no es simplemente una fuente de agua, sino el punto de acceso a una compleja v&iacute;a o t&uacute;nel subterr&aacute;neo. Seg&uacute;n la tradici&oacute;n popular local, este conducto secreto comunicaba de manera subterr&aacute;nea el castillo de Montemayor con el lejano Palacio Ducal de los Z&uacute;&ntilde;iga.
    </p><p class="article-text">
        La otra corriente del mito afirma que el pozo albergaba en realidad un ramal m&aacute;s corto cuyo trayecto subterr&aacute;neo descend&iacute;a &uacute;nicamente hasta el cauce del r&iacute;o Cuerpo de Hombre. De acuerdo con esta misteriosa f&aacute;bula, en las profundidades de dicha corriente de agua habitaba una hermosa pero peligrosa <strong>sirena</strong> que acechaba pacientemente para capturar a alguno de los hijos de la noble familia de los Silva, se&ntilde;ores de la villa. Con el transcurrir de las d&eacute;cadas, este relato mitol&oacute;gico fue utilizado de manera recurrente por las madres del pueblo como una advertencia preventiva para sus hijos, con el firme prop&oacute;sito de que no anduvieran deambulando solos por las oscuras calles medievales durante la noche.
    </p><h2 class="article-text">Palacio renacentista</h2><p class="article-text">
        Con la llegada del siglo XVI, la fortaleza medieval experiment&oacute; una importante <strong>transformaci&oacute;n</strong> al convertirse en un lujoso palacio renacentista. Carlos I cre&oacute; el marquesado de Montemayor para don Juan de Silva y Ribera, lo que conllev&oacute; una p&eacute;rdida progresiva de la funci&oacute;n puramente militar del castillo en favor de un uso residencial y administrativo de gran esplendor. Sin embargo, este per&iacute;odo de apogeo fue ef&iacute;mero, pues a partir de la centuria siguiente el edificio cay&oacute; en un prolongado desuso y abandono por parte de sus se&ntilde;ores. La decadencia del se&ntilde;or&iacute;o se agudiz&oacute; de manera dram&aacute;tica durante el siglo XVII, hasta culminar en un estado de ruina absoluta en el XIX.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>resurgimiento</strong> de este imponente monumento salmantino comenz&oacute; a fraguarse en el siglo XX, despertando el inter&eacute;s de diversos historiadores. Tras ser declarado <strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong>, se inici&oacute; un intenso proceso de restauraci&oacute;n y consolidaci&oacute;n arquitect&oacute;nica. Estas importantes obras de preservaci&oacute;n culminaron en 2009 con la inauguraci&oacute;n del Centro de Interpretaci&oacute;n del Medievo, gestionado actualmente por el ayuntamiento local. El recinto ofrece hoy en d&iacute;a interesantes visitas guiadas que permiten recorrer el foso, los adarves y las torres, adem&aacute;s del patio de armas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xiii-castillo-paso-rebanos-trashumantes-peregrinos-pozo-aguarda-leyenda-pm_1_13486107.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 Sep 2026 09:30:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo XIII, este castillo fue paso de rebaños trashumantes y de peregrinos y su pozo aguarda una leyenda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Salamanca,Castilla y León,Patrimonio,Castillos,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Oculto entre álamos, encinas y sabinas, este castillo de varios estilos perteneció a una sobrina de los Reyes Católicos y a un pintor de cámara]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/oculto-alamos-encinas-sabinas-castillo-estilos-pertenecio-sobrina-reyes-catolicos-pintor-camara-pm_1_13480510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dcb2be24-0597-405e-9e23-71a4bc3b55d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Oculto entre álamos, encinas y sabinas, este castillo de varios estilos perteneció a una sobrina de los Reyes Católicos y a un pintor de cámara"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En la provincia de Segovia uno puede visitar y disfrutar de toda una joya arquitectónica y patrimonial como es el Castillo de Castilnovo</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p><p class="subtitle">Este castillo francés se está construyendo desde 1997 gracias a unos apasionados de la historia pero que usan técnicas medievales</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Castillo de Castilnovo</strong>, situado en el condado hom&oacute;nimo dentro de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/segovia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segovia</a> y emplazado en la depresi&oacute;n del valle del r&iacute;o San Juan, entre los t&eacute;rminos de Villafranca y Valdesaz, es toda una imponente fortaleza medieval rodeada y mayoritariamente oculta por un denso <strong>bosque de &aacute;lamos, encinas, chopos y sabinas</strong> que, junto a la vegetaci&oacute;n de ribera, compone uno de los paisajes m&aacute;s bellos de la geograf&iacute;a segoviana. El castillo compensa su situaci&oacute;n poco aguerrida con la gran altura de sus imponentes torreones y adarves de funci&oacute;n militar defensiva. Se trata de un buc&oacute;lico <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">paraje natural</a> de 68 hect&aacute;reas de extensi&oacute;n, donde habitan <strong>ciervos y jabal&iacute;es</strong> en total libertad.
    </p><p class="article-text">
        Este baluarte hist&oacute;rico de <a href="https://www.eldiario.es/temas/castilla-y-leon/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castilla y Le&oacute;n</a> fue declarado Monumento de Inter&eacute;s Cultural en 1931. El <strong>origen</strong> hist&oacute;rico de esta notable fortaleza segoviana permanece rodeado de incertidumbre y discrepancias entre los investigadores. Varias leyendas locales atribuyen su fundaci&oacute;n inicial al emir de C&oacute;rdoba, Abderram&aacute;n I, durante el lejano siglo VIII de nuestra era, existiendo referencias a una fortificaci&oacute;n en torno al a&ntilde;o 740. No obstante, otras teor&iacute;as sugieren que el castillo data del siglo X, relacion&aacute;ndolo con las campa&ntilde;as de Almanzor cuando recuper&oacute; las tierras de Sep&uacute;lveda para el Islam. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque no se conservan restos arqueol&oacute;gicos de estas fases primigenias, hay expertos que sugieren una antigua presencia militar en este enclave estrat&eacute;gico. Los vestigios materiales m&aacute;s antiguos corresponden a muros de tapial datados con anterioridad al siglo XII. Este antiguo origen confiere un <strong>aire m&iacute;stico y legendario</strong> a las s&oacute;lidas murallas que todav&iacute;a hoy se pueden admirar. La consolidaci&oacute;n arquitect&oacute;nica de este complejo medieval se inici&oacute; de forma definitiva a partir del siglo XII. Los elegantes arcos apuntados que embellecen el sector oeste del patio de armas corresponden a las obras de f&aacute;brica ejecutadas entre los siglos XII y XIII. 
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            <span class="title">
                La imponente fortaleza, junto a la extensa vegetación que la oculta en buena parte, compone uno de los paisajes más bellos de la provincia                            </span>
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        En las etapas posteriores de ampliaci&oacute;n se fueron adosando al n&uacute;cleo original hasta <strong>seis imponentes torres cil&iacute;ndricas y cuadrangulares</strong>, conocidas como de la Solana, de la Puerta, la Vieja, del Moro, del Caracol y la gran torre del homenaje. Estos torreones muestran una singular mezcla donde alternan la mamposter&iacute;a de piedra y el ladrillo, rasgos de su estilo mud&eacute;jar. El castillo cuenta con ventanas gemelas de ladrillo en arco de herradura apuntado y un hermoso patio interior de gran amplitud. Estas estructuras defensivas reflejan fielmente el poder militar que ostentaba el se&ntilde;or&iacute;o en aquella &eacute;poca conflictiva de la historia castellana.
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del siglo XV, la tenencia del castillo estuvo estrechamente vinculada a <strong>figuras de gran relevancia del reino</strong>, perteneciendo inicialmente al monarca Fernando I de Arag&oacute;n y a su esposa Leonor de Albuquerque. Sin embargo, fue el c&eacute;lebre don &Aacute;lvaro de Luna, condestable de Castilla y gran valido del rey Juan II, quien confiri&oacute; al edificio su inconfundible y emblem&aacute;tico sello mud&eacute;jar que ha perdurado a pesar de las muchas reformas. El condestable transform&oacute; el aspecto de la fortaleza alternando con maestr&iacute;a la mamposter&iacute;a y el ladrillo en sus gruesos muros. Como testimonio de su influencia, los escudos familiares con la media luna de su linaje lucen esculpidos en dos magn&iacute;ficos blasones situados en la entrada del recinto. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la ejecuci&oacute;n del condestable, la fortaleza fue entregada a Juan Pacheco, marqu&eacute;s de Villena, por concesi&oacute;n de Enrique IV de Castilla, rey que busc&oacute; refugio en este baluarte ante la hostilidad de los sepulvedanos. Tiempo despu&eacute;s, los <strong>Reyes Cat&oacute;licos</strong> adquirieron el castillo junto a una amplia extensi&oacute;n de tierras, convirti&eacute;ndolo en residencia palaciega. Isabel y Fernando crearon un mayorazgo para otorg&aacute;rselo como dote de bodas a su <strong>sobrina</strong>, Juliana de Velasco y Arag&oacute;n, tras casarse con Bernardino Fern&aacute;ndez de Velasco, duque de Fr&iacute;as. Adem&aacute;s, tras la muerte de Felipe el Hermoso, la reina Juana I se hosped&oacute; en el castillo en compa&ntilde;&iacute;a de su hermanastra. Este c&eacute;lebre alojamiento temporal vincul&oacute; para siempre la historia del castillo segoviano con la dram&aacute;tica trayectoria de la reina Juana.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el dominio de la ilustre familia Velasco, el castillo de Castilnovo fue escenario de acontecimientos de gran relevancia internacional. Tras la batalla de Pav&iacute;a, el emperador Carlos V confi&oacute; la custodia de los hijos del rey Francisco I de Francia, Francisco y Enrique, que eran rehenes tras el Tratado de Madrid. Los j&oacute;venes <strong>pr&iacute;ncipes franceses</strong> permanecieron recluidos en esta fortaleza segoviana durante tres a&ntilde;os antes de continuar su cautiverio en la cercana prisi&oacute;n de Pedraza. D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, la reina Juana de Arag&oacute;n fue nombrada condesa de Castilnovo por concesi&oacute;n de Felipe II en gratitud por los servicios prestados.
    </p><h2 class="article-text">Salvado del colapso</h2><p class="article-text">
        A mediados del siglo XIX, la hist&oacute;rica propiedad pertenec&iacute;a a la rama cat&oacute;lica de la dinast&iacute;a alemana de Hohenzollern, cuyo pr&iacute;ncipe Federico Guillermo Constantino la vendi&oacute; a Jos&eacute; Galofre. Este c&eacute;lebre <strong>pintor de c&aacute;mara y secretario </strong>de la reina Isabel II adquiri&oacute; la fortaleza en un avanzado estado de ruina, emprendiendo una importante y costosa <strong>restauraci&oacute;n</strong> que salv&oacute; al edificio del colapso. Galofr&eacute; reform&oacute; la fachada septentrional, dise&ntilde;&oacute; elegantes ventanales de estilo neog&oacute;tico y edific&oacute; el ala meridional del patio de armas con un refinado gusto isabelino, logrando mantener y respetar en gran medida el car&aacute;cter mud&eacute;jar original que define el monumento. 
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima gran remodelaci&oacute;n del complejo fue promovida en el siglo XX por los marqueses de Quintanar, quienes encomendaron al arquitecto segoviano Cabello la <strong>reforma del patio con una arquer&iacute;a neocl&aacute;sica</strong> y la elevaci&oacute;n de su acceso norte. Tras el fallecimiento del marqu&eacute;s, su viuda vendi&oacute; la propiedad a la sociedad Castilnovo, al no poder afrontar la costosa reparaci&oacute;n de una zona derrumbada. En la actualidad, el majestuoso castillo funciona exitosamente como hotel, museo y centro de eventos. Su rica historia contin&uacute;a viva entre sus muros, atrayendo a numerosos visitantes que buscan sumergirse en su pasado medieval.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 08:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Oculto entre álamos, encinas y sabinas, este castillo de varios estilos perteneció a una sobrina de los Reyes Católicos y a un pintor de cámara]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/dcb2be24-0597-405e-9e23-71a4bc3b55d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Castilla y León,Segovia,Castillos,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miles de voluntarios movieron con cuerdas una torre de 400 toneladas para reubicar este castillo en Japón]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientos-voluntarios-movieron-cuerdas-torre-400-toneladas-reubicar-castillo-japon-pm_1_13479439.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eff5c37-8041-421f-af8e-9d0536375ee7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miles de voluntarios movieron con cuerdas una torre de 400 toneladas para reubicar este castillo en Japón"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La estructura fue trasladada hace más de una década para permitir la reparación de una de sus murallas de piedra</p><p class="subtitle">El faro de esta isla balear fue construido después del naufragio de un barco francés en 1910</p></div><p class="article-text">
        Suena a episodio sacado de una serie de ficci&oacute;n, pero es lo que ha ocurrido recientemente en el <a href="https://www.eldiario.es/spin/islas-japon-separan-diez-centimetros-tres-dias-analizan-pm_1_12456887.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">norte de Jap&oacute;n</a>. Alrededor de 1.800 personas se han turnado y <strong>han logrado mover un templo ubicado en la prefectura de Aomori </strong>de nada m&aacute;s y nada menos que casi 400 toneladas. &iquest;C&oacute;mo? Tirando de unas cuerdas.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos del hist&oacute;rico <strong>castillo de Hirosaki</strong>, cuya &ldquo;torre del homenaje&rdquo; empez&oacute; a preocupar a los expertos, sobre todo despu&eacute;s de que uno de sus muros fuera da&ntilde;ado en un terremoto que tuvo lugar en 1983. D&eacute;cadas m&aacute;s tarde, en 2015, la estructura fue <strong>trasladada unos 78 metros</strong>, lo que permiti&oacute; a las autoridades acceder a la muralla y realizar las reparaciones que esta necesitaba.
    </p><p class="article-text">
        Para preservar la <a href="https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-vii-castillo-vivio-maximo-esplendor-siglo-tarde-cerro-sigue-divisando-costa-africana-pm_1_13448872.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estructura del castillo</a>, entonces se emple&oacute; una t&eacute;cnica conocida como <em><strong>hikiya</strong></em><strong>, que consiste en colocar los edificios sobre rodillos </strong>y trasladarlos en lugar de desmontarlos por completo. La torre se desplaz&oacute; y termin&oacute; de repararse en diciembre de 2024, cuando las m&aacute;s de 2.000 piedras fueron recolocadas en sus posiciones originales. Este verano, lleg&oacute; el momento de devolver la construcci&oacute;n a su sitio, algo que ha captado la atenci&oacute;n de personas de todo el mundo. 
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2094123007962665375?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><h2 class="article-text"><strong>Un trabajo a mano de personas voluntarias</strong></h2><p class="article-text">
        &ldquo;En los &uacute;ltimos dos d&iacute;as <strong>recibimos unas 8.000 solicitudes para las 1.800 plazas disponibles</strong>, lo que supone una sobredemanda de aproximadamente cuatro veces, por lo que no todos pudieron participar&rdquo;, declar&oacute; Kensuke Hayasaka, jefe de la divisi&oacute;n de parques y zonas verdes de la ciudad de Hirosaki, al diario <em>The Guardian</em>. Todas ellas iban a volver a poner en pr&aacute;ctica la t&eacute;cnica <em>hikiya. </em>
    </p><p class="article-text">
        Las 1.800 personas seleccionadas no trabajaron al mismo tiempo, sino que se organizaron en <strong>grupos rotativos de unas 80 personas</strong>, las cuales<strong> tiraron de cuerdas de casi 30 metros</strong> de largo durante breves sesiones a lo largo de varios d&iacute;as. Solo el 22 de agosto, los vecinos de la zona consiguieron mover la estructura unos 1,2 metros.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2092999393322353110?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Es como intentar mover una monta&ntilde;a&rdquo;</strong>, dijo a la agencia <em>AFP</em> Takahiro Kogawa, un residente de Hirosaki de 56 a&ntilde;os. En total, la estructura deb&iacute;a trasladarse 78 metros hasta quedar de nuevo en su lugar original, pero una vez all&iacute; no se terminaba el trabajo, pues el ayuntamiento Hirosaki seguir&aacute; trabajando en la <a href="https://www.eldiario.es/spin/32-metros-altura-campanas-torre-reloj-pueblo-cordobes-monumentos-venerados-pm_1_13433187.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conservaci&oacute;n de la torre</a>, cuya apertura a visitantes no est&aacute; prevista hasta, al menos, 2032. 
    </p><p class="article-text">
        Sede del clan Tsugaru, este castillo se termin&oacute; de construir en 1611, pero la torre original se incendi&oacute; en 1627 tras ser alcanzada por un rayo que prendi&oacute; fuego. La construcci&oacute;n del actual torre&oacute;n, que tiene tres pisos de altura, comenz&oacute; en 1810, y hoy en d&iacute;a, es una estructura muy especial. Hablamos de <strong>una de las 12 torres de castillos de la &eacute;poca feudal que todav&iacute;a se conservan en Jap&oacute;n</strong> y la &uacute;nica que queda en la regi&oacute;n de Tohoku.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Cuesta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/cientos-voluntarios-movieron-cuerdas-torre-400-toneladas-reubicar-castillo-japon-pm_1_13479439.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Sep 2026 07:00:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miles de voluntarios movieron con cuerdas una torre de 400 toneladas para reubicar este castillo en Japón]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Japón,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo X, este castillo que fue prisión, palacio real y tribunal de justicia conserva la única necrópolis islámica a cielo abierto de Catalunya]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-x-castillo-prision-palacio-real-tribunal-justicia-conserva-unica-necropolis-islamica-cielo-abierto-catalunya-pm_1_13475914.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75a7d22e-9d1c-4b45-ba00-2f5da7015734_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo X, este castillo que fue prisión, palacio real y tribunal de justicia conserva la única necrópolis islámica a cielo abierto de Catalunya"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Castillo de la Suda, en la ciudad de Tortosa, destaca por sus torres de piedra, construidas con sillares y mampostería y de formas geométricas como plantas pentagonales, cuadradas y circulares</p><p class="subtitle">Del siglo XIII y situado a orillas de un lago de agua salada, es considerado el castillo escocés que lleva más tiempo habitado</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        El hist&oacute;rico <strong>Castillo de la Suda</strong>, tambi&eacute;n conocido en diversos archivos como el Castillo de San Juan o de <a href="https://www.eldiario.es/temas/tortosa/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tortosa</a>, se erige majestuoso como el s&iacute;mbolo defensivo m&aacute;s imponente de la ciudad tarraconense. Situado estrat&eacute;gicamente sobre un cerro que alcanza los 59 metros sobre el nivel del mar, esta soberbia fortaleza domina de manera absoluta el casco antiguo de la localidad y el curso del <strong>r&iacute;o Ebro</strong>. Desde su privilegiada posici&oacute;n y declarada como Bien Cultural de Inter&eacute;s Nacional, el visitante puede disfrutar de una de las panor&aacute;micas m&aacute;s bellas de toda la comarca, contemplando la silueta de la catedral bas&iacute;lica, el denso trazado de los barrios hist&oacute;ricos y el lejano perfil del Parque Natural dels Ports, fundi&eacute;ndose con los vastos paisajes del Delta del Ebro, que se abren majestuosos hacia el mar <strong>Mediterr&aacute;neo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>or&iacute;genes</strong> m&aacute;s profundos de esta edificaci&oacute;n defensiva se hunden en las ra&iacute;ces m&aacute;s remotas de la historia local, pues las sucesivas campa&ntilde;as de excavaciones arqueol&oacute;gicas han constatado la existencia de antiguos restos ib&eacute;ricos y romanos bajo sus estructuras de piedra. Sin embargo, el verdadero despegue monumental de la fortificaci&oacute;n se produjo durante la primera mitad del siglo X, cuando el califa omeya Abd al-Rahman III orden&oacute; la construcci&oacute;n de una poderosa alcazaba andalus&iacute; en la cumbre del cerro. Este enclave defensivo se convirti&oacute; r&aacute;pidamente en el principal centro pol&iacute;tico, militar y administrativo de la regi&oacute;n, articulando un important&iacute;simo reino taifa que ejercer&iacute;a el control absoluto sobre el curso bajo del r&iacute;o Ebro.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los descubrimientos hist&oacute;ricos m&aacute;s singulares y valiosos que alberga este magn&iacute;fico conjunto fortificado es <strong>la necr&oacute;polis isl&aacute;mica medieval</strong>, que constituye el &uacute;nico cementerio &aacute;rabe a cielo abierto que se conserva de forma intacta en toda la geograf&iacute;a de Catalunya. Este excepcional recinto funerario fue localizado junto a las antiguas puertas de acceso a la alcazaba, donde las excavaciones arqueol&oacute;gicas sacaron a la luz numerosas sepulturas que atestiguan el arraigo y la importancia de la comunidad musulmana de la &eacute;poca. Para el visitante moderno, caminar hoy en d&iacute;a por este espacio sagrado supone una experiencia conmovedora que conecta de manera directa con el legado multicultural de la urbe, recordando el car&aacute;cter integrador de una poblaci&oacute;n que, durante siglos, fue un din&aacute;mico punto de encuentro entre diversas religiones, culturas y civilizaciones.
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                    alt="De las antiguas estructuras se conservan las murallas exteriores, las arcadas góticas de acceso, la nave del histórico polvorín y los restos arqueológicos"
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            <span class="title">
                De las antiguas estructuras se conservan las murallas exteriores, las arcadas góticas de acceso, la nave del histórico polvorín y los restos arqueológicos                            </span>
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        La fascinante denominaci&oacute;n de Suda proviene directamente de la <strong>ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica</strong> de &eacute;poca musulmana, concretamente del monumental pozo central que se encuentra excavado en el coraz&oacute;n del patio descubierto de la fortaleza. Esta imponente obra de ingenier&iacute;a medieval cuenta con un di&aacute;metro asombroso y desciende 14 metros de profundidad por la roca para alcanzar el nivel del r&iacute;o Ebro, garantizando as&iacute; un suministro constante de agua dulce a los defensores del castillo durante los asedios prolongados. Alrededor de esta colosal estructura subterr&aacute;nea confluyen diversas galer&iacute;as excavadas que comunicaban con silos, hornos y un antiguo molino harinero.
    </p><p class="article-text">
        Tras un asedio militar que se prolong&oacute; durante seis meses, la estrat&eacute;gica ciudad fue finalmente conquistada por las tropas de Ram&oacute;n Berenguer IV en 1148, marcando un giro decisivo en el control del territorio. El castillo de la Suda inici&oacute; entonces una etapa de <strong>profundas transformaciones</strong> institucionales, pasando por diversas manos que incluyeron la noble familia Montcada y la Orden de los Caballeros Templarios. Durante los siglos posteriores, la fortaleza asumi&oacute; funciones extremadamente diversas que reflejan su centralidad en la vida civil y judicial de la comarca, sirviendo sucesivamente como una sombr&iacute;a prisi&oacute;n p&uacute;blica, sede del tribunal de justicia y, de forma destacada, como palacio de residencia real de los monarcas de la Corona de Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde el <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">punto de vista arquitect&oacute;nico</a>, el castillo destaca por su <strong>notable tama&ntilde;o</strong> y su <strong>planta</strong> de forma <strong>alargada</strong>, que se adapta de manera milim&eacute;trica a la superficie irregular de la elevaci&oacute;n rocosa sobre la que se asienta. El elemento defensivo m&aacute;s abundante a lo largo de todo su recinto amurallado son sus torres de piedra, construidas con sillares y mamposter&iacute;a, que presentan formas geom&eacute;tricas variadas como plantas pentagonales, cuadradas y circulares. Entre todas ellas destaca especialmente la m&iacute;tica Torre T&uacute;bal, tambi&eacute;n conocida popularmente como la punta del Diamante, una imponente estructura circular situada sobre la catedral de Tortosa que supera los 10 metros de altura gracias a su cimentaci&oacute;n en la roca, ofreciendo una atalaya defensiva inigualable para vigilar el curso fluvial del r&iacute;o Ebro.
    </p><h2 class="article-text">Deterioro y reconstrucci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A partir del siglo XV, la introducci&oacute;n progresiva de la <strong>artiller&iacute;a</strong> en el arte de la guerra oblig&oacute; a reformar las defensas del castillo, sustituyendo las antiguas almenas medievales por troneras, parapetos y s&oacute;lidas plataformas artilleras. Estas modificaciones continuaron durante los siglos XVII y XVIII con la edificaci&oacute;n de nuevos fortines avanzados en los cerros colindantes para repeler las incursiones enemigas. No obstante, la fortaleza sufri&oacute; gravemente el impacto de los conflictos b&eacute;licos, siendo escenario de duros asedios durante la Guerra de Sucesi&oacute;n y la Guerra de la Independencia, periodo en el que las tropas napole&oacute;nicas ocuparon el recinto durante tres destructivos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Tras largos a&ntilde;os de triste <strong>abandono</strong> y un alarmante estado de deterioro, la d&eacute;cada de los ochenta trajo consigo una ambiciosa campa&ntilde;a de <strong>restauraci&oacute;n</strong> y reconstrucci&oacute;n que salv&oacute; a la emblem&aacute;tica fortaleza del olvido definitivo. De hecho, el recinto recuperado abri&oacute; sus puertas convertido en parador. De las antiguas estructuras defensivas se conservan hoy en d&iacute;a las murallas exteriores, las arcadas g&oacute;ticas de acceso, la nave del hist&oacute;rico polvor&iacute;n y los restos arqueol&oacute;gicos, ofreciendo un alojamiento singular que a&uacute;na la riqueza de su pasado monumental con el confort de la hosteler&iacute;a moderna, permitiendo que este testigo de piedra siga dominando el devenir hist&oacute;rico del Ebro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-x-castillo-prision-palacio-real-tribunal-justicia-conserva-unica-necropolis-islamica-cielo-abierto-catalunya-pm_1_13475914.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Aug 2026 08:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo X, este castillo que fue prisión, palacio real y tribunal de justicia conserva la única necrópolis islámica a cielo abierto de Catalunya]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Catalunya,Tarragona,Patrimonio,Historia,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo XVIII, este castillo francés con vistas al Sena está rodeado de jardines y tilos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xviii-castillo-frances-vistas-sena-rodeado-jardines-tilos-pm_1_13467248.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cef45697-b1ea-47e0-bffb-cb9faa887715_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo XVIII, este castillo francés con vistas al Sena está rodeado de jardines y tilos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La majestuosa fortaleza de La Motte-Tilly, construida íntegramente en ladrillo y piedra arenisca, es todo un ejemplo de la arquitectura residencial de la Ilustración francesa</p><p class="subtitle">Del siglo XIII y situado a orillas de un lago de agua salada, es considerado el castillo escocés que lleva más tiempo habitado</p><p class="subtitle">Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n del departamento de <strong>Aube</strong>, a unas dos horas de <a href="https://www.eldiario.es/temas/paris/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la capital parisina</a>, un curioso viajero puede dejarse sorprender por el imponente <strong>castillo de La Motte-Tilly</strong>. Esta elegante edificaci&oacute;n del siglo <strong>XVIII</strong>, construida &iacute;ntegramente en ladrillo y piedra arenisca, es todo un ejemplo de la arquitectura residencial de la Ilustraci&oacute;n francesa. El complejo, situado en un entorno de paz absoluta que invita a la desconexi&oacute;n del ajetreo urbano, destaca por la sobriedad y la armon&iacute;a sim&eacute;trica de sus fachadas, las cuales se han mantenido intactas en su estado original desde su finalizaci&oacute;n. Los viajeros que se acercan desde Sens o Provins descubren un rinc&oacute;n donde el tiempo parece haberse detenido entre la c&aacute;lida luz champa&ntilde;esa y un horizonte libre de construcciones modernas.
    </p><p class="article-text">
        La historia de este enclave se remonta al siglo XIV, cuando exist&iacute;a en el lugar un mont&iacute;culo feudal con un torre&oacute;n medieval destinado a proteger un vado sobre el <strong>r&iacute;o Sena</strong>. Tras pasar la propiedad a la familia Noailles en el a&ntilde;o 1710, convirti&eacute;ndose el se&ntilde;or&iacute;o en un condado, se tom&oacute; la decisi&oacute;n de demoler la antigua fortaleza para levantar una residencia m&aacute;s acorde a los gustos est&eacute;ticos de la &eacute;poca. Las obras del actual castillo de estilo cl&aacute;sico comenzaron finalmente en 1754, bajo el dise&ntilde;o del reconocido arquitecto Fran&ccedil;ois-Nicolas Lancret. La construcci&oacute;n fue encargada por el abad Terray, un hombre de gran ambici&oacute;n que m&aacute;s tarde se convertir&iacute;a en el poderoso controlador general de finanzas del rey Luis XV, deseoso de un pabell&oacute;n de campo acorde a su alta posici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El dise&ntilde;o de Lancret concibi&oacute; una <strong>refinada residencia de campo</strong> que serv&iacute;a tanto de pabell&oacute;n de caza como de espacio de representaci&oacute;n social para el influyente abad. El edificio principal se sit&uacute;a estrat&eacute;gicamente en las alturas del dominio, ofreciendo unas vistas privilegiadas sobre un meandro del r&iacute;o Sena que discurre apaciblemente por la parte baja de la propiedad. La estructura residencial se complementa con un espectacular espejo de agua reflectante y un canal lineal que acent&uacute;an la simetr&iacute;a y la majestuosidad visual de la fachada norte. En su interior, el castillo alberga una extraordinaria colecci&oacute;n de mobiliario de las &eacute;pocas de la Regencia, Luis XV y Luis XVI, que destaca por el minucioso trabajo de los mejores maestros ebanistas del Antiguo R&eacute;gimen franc&eacute;s, aportando una atm&oacute;sfera de intimidad y lujo cortesano.
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                    alt="En su interior, el castillo alberga una extraordinaria colección de mobiliario de las épocas de la Regencia, Luis XV y Luis XVI"
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                En su interior, el castillo alberga una extraordinaria colección de mobiliario de las épocas de la Regencia, Luis XV y Luis XVI                            </span>
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        A pesar de los avatares hist&oacute;ricos y la demolici&oacute;n de algunos edificios auxiliares en el siglo XIX, la propiedad experiment&oacute; un <strong>renacimiento</strong> a partir de 1910 gracias al conde Guy de Rohan-Chabot. Este arist&oacute;crata inici&oacute; un minucioso proyecto de restauraci&oacute;n para devolver al dominio el esplendor del pasado, bas&aacute;ndose en los planos originales de Lancret. Su labor fue continuada de manera ejemplar por su &uacute;nica heredera, Aliette, marquesa de Maill&eacute;, quien dedic&oacute; su vida a reunir una colecci&oacute;n de arte, tapices y objetos decorativos de una coherencia est&eacute;tica asombrosa. A su fallecimiento, la marquesa leg&oacute; la finca al Estado con el firme prop&oacute;sito de mantener las habitaciones tal y como ella las habitaba, evitando que el castillo se convirtiera en un fr&iacute;o museo.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>extenso parque</strong> que rodea la mansi&oacute;n abarca unas 60 hect&aacute;reas y constituye uno de los mayores atractivos del dominio, habiendo sido galardonado con el prestigioso sello de Jard&iacute;n Notable. Este espacio verde ha evolucionado a lo largo del tiempo integrando con destreza tres corrientes del arte del paisajismo europeo que el visitante puede disfrutar de forma consecutiva. Por un lado, destaca el riguroso jard&iacute;n de estilo franc&eacute;s inspirado en los dise&ntilde;os cl&aacute;sicos de Le N&ocirc;tre, caracterizado por sus parterres bordados, paseos rectil&iacute;neos y perfectos boulingrins. Esta ordenaci&oacute;n geom&eacute;trica contrasta armoniosamente con la libertad de las l&iacute;neas curvas del rom&aacute;ntico jard&iacute;n anglo-chino, que da paso a amplias praderas y lomas de suaves pendientes que descienden de manera natural hacia la orilla del majestuoso estanque reflectante.
    </p><p class="article-text">
        La se&ntilde;a de identidad bot&aacute;nica m&aacute;s c&eacute;lebre de estos jardines es su tilletum, una impresionante colecci&oacute;n de <strong>tilos</strong> que obtuvo el sello de colecci&oacute;n homologada en 2005. Este proyecto bot&aacute;nico se gest&oacute; tras la devastadora tempestad que azot&oacute; la regi&oacute;n en 1999, uniendo los esfuerzos de la Fundaci&oacute;n de Francia, la Oficina Nacional de Bosques y el Centro de Monumentos Nacionales. El tilo ha sido hist&oacute;ricamente un elemento fundamental del ecosistema local, poblando de forma natural las laderas de este sector de la cuenca del Sena. En la actualidad, esta plantaci&oacute;n especializada re&uacute;ne m&aacute;s de <strong>70 variedades </strong>distintas de este &aacute;rbol de procedencia mundial, ofreciendo un paseo perfumado y educativo de un gran valor cient&iacute;fico para los amantes de la bot&aacute;nica y el p&uacute;blico general.
    </p><h2 class="article-text">Compromiso medioambiental</h2><p class="article-text">
        La belleza cinematogr&aacute;fica de La Motte-Tilly no ha pasado desapercibida para el s&eacute;ptimo arte, habiendo servido como escenario principal para la pel&iacute;cula <em><strong>Valmont</strong></em> del director de cine Milos Forman. M&aacute;s all&aacute; de su dimensi&oacute;n hist&oacute;rica y art&iacute;stica, el dominio destaca hoy en d&iacute;a por su compromiso social y medioambiental a trav&eacute;s de la recuperaci&oacute;n de su huerto hist&oacute;rico. En 2017 se firm&oacute; una colaboraci&oacute;n con la asociaci&oacute;n Chlorophylle para crear un huerto ecol&oacute;gico solidario de m&aacute;s de una hect&aacute;rea. Este espacio no solo busca recuperar el trazado agr&iacute;cola del siglo XVIII, sino que genera empleo para personas en proceso de reinserci&oacute;n profesional. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, la gesti&oacute;n de este inmenso dominio que incluye el monumento, su parque y m&aacute;s de mil hect&aacute;reas de bosques circundantes, corresponde al <strong>Centro de Monumentos Nacionales</strong>. Quienes pasean por sus estancias pueden percibir que se respeta fielmente la &uacute;ltima voluntad de la marquesa de Maill&eacute;, consistente en que el visitante sienta una presencia viva en cada rinc&oacute;n del palacio. La mesa del comedor que permanece vestida, las flores frescas cortadas de los jardines o los retratos familiares distribuidos con mimo consiguen crear la ilusi&oacute;n de que los antiguos propietarios regresar&aacute;n en cualquier momento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xviii-castillo-frances-vistas-sena-rodeado-jardines-tilos-pm_1_13467248.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 10:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo XVIII, este castillo francés con vistas al Sena está rodeado de jardines y tilos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castillos,Francia,Naturaleza,Patrimonio]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xvi-precipicio-123-metros-considerado-castillo-grande-erigido-roca-pm_1_13466295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/28cef5da-a52f-45fb-a664-1c1e2a51eac6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fortaleza eslovena de Predjama no se trata de una edificación construida simplemente junto a una roca, sino de una estructura intrincadamente entrelazada con ella</p><p class="subtitle">Del siglo XIII y situado a orillas de un lago de agua salada, es considerado el castillo escocés que lleva más tiempo habitado
</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Castillo de Predjama</strong>, construido en <a href="https://www.eldiario.es/temas/eslovenia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eslovenia</a>, espec&iacute;ficamente en la regi&oacute;n de Karst, es una&nbsp;fortaleza inexpugnable que fue esculpida en una pared rocosa vertical de <strong>123 metros de altura</strong>, desafiando la gravedad sobre el arroyo Lokva. Debido a su singular estructura, ostenta el t&iacute;tulo Guinness de los r&eacute;cords como el <strong>castillo m&aacute;s grande del mundo</strong> construido <strong>dentro de una cueva</strong>. Su estampa es tan fascinante que figura habitualmente en las listas de los castillos m&aacute;s bellos y cautivadores de todo el planeta. Es un lugar donde la creatividad humana se funde de manera perfecta con la obra caprichosa de la <a href="https://www.eldiario.es/temas/naturaleza/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">naturaleza</a> circundante. Los viajeros que llegan hasta aqu&iacute; quedan impactados por la audacia de su construcci&oacute;n, que parece brotar directamente de la piedra caliza. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un testimonio de una &eacute;poca donde la seguridad primaba sobre la comodidad, convirti&eacute;ndose en un baluarte defensivo de primer orden. Su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica permit&iacute;a vigilar todo el valle, protegiendo a sus habitantes de incursiones enemigas durante varios siglos. Aunque los or&iacute;genes de la construcci&oacute;n original se remontan al siglo XIII, su fisonom&iacute;a actual responde a una importante <strong>remodelaci&oacute;n renacentista</strong>. Fue el bar&oacute;n Janez Kobenzl quien, en el a&ntilde;o <strong>1570</strong>, decidi&oacute; ampliar y acondicionar la fortaleza hasta alcanzar el estado que se puede observar hoy. 
    </p><p class="article-text">
        Durante 800 a&ntilde;os, este milagro medieval ha resistido el paso del tiempo, pasando por manos de <strong>diversas familias nobles </strong>europeas. Inicialmente fue erigido por los caballeros de la familia Luegg, quienes aprovecharon la protecci&oacute;n natural de la entrada de la cueva. Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la propiedad fue nacionalizada y finalmente acondicionada como un espacio muse&iacute;stico de referencia. El castillo no es solo una estructura de piedra, sino un libro abierto sobre la historia feudal de la Europa Central. Su arquitectura g&oacute;tica y renacentista narra las luchas de poder y las transformaciones sociales ocurridas en la regi&oacute;n de Inner Carniola. Conservar este <a href="https://www.eldiario.es/temas/patrimonio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrimonio</a> ha permitido que miles de personas descubran anualmente los secretos que esconden sus gruesos muros.
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                El castillo se sitúa en la idílica aldea de Predjama, a escasos nueve kilómetros de las famosas Cuevas de Postojna                            </span>
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        La integraci&oacute;n geol&oacute;gica de <strong>Predjama</strong> es, sin duda, su caracter&iacute;stica m&aacute;s distintiva y fascinante para arquitectos e historiadores de todo el mundo. No se trata de una <strong>edificaci&oacute;n</strong> construida simplemente junto a una roca, sino de una estructura intrincadamente <strong>entrelazada con ella</strong>. Los constructores medievales supieron aprovechar cada cavidad natural para integrar habitaciones, almacenes y sistemas defensivos dentro del complejo k&aacute;rstico. Este entorno k&aacute;rstico es famoso por la erosi&oacute;n del agua sobre rocas calc&aacute;reas, lo que ha creado un laberinto de galer&iacute;as. El resultado es una joya de la ingeniosidad medieval donde lo natural y lo artificial se vuelven indistinguibles en muchos puntos.
    </p><p class="article-text">
        El castillo se sit&uacute;a en la id&iacute;lica aldea de <strong>Predjama</strong>, a escasos nueve kil&oacute;metros de las famosas Cuevas de Postojna. Esta proximidad permite a los visitantes comprender la magnitud del sistema subterr&aacute;neo que sostiene toda la regi&oacute;n de Eslovenia. Es una experiencia que transporta al visitante a un mundo donde la roca viva dictaba las reglas de la arquitectura. Ning&uacute;n relato sobre esta fortaleza estar&iacute;a completo, eso s&iacute;, sin mencionar la rom&aacute;ntica y tr&aacute;gica <strong>leyenda del caballero Erasmo de Predjama</strong>. Este noble rebelde del siglo XV es conocido por haber desafiado con valent&iacute;a al emperador Federico III de Habsburgo. Erasmo se refugi&oacute; en el castillo, que en aquel entonces ya era considerado un escondite totalmente inexpugnable para los enemigos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Durante m&aacute;s de un a&ntilde;o, el ej&eacute;rcito imperial siti&oacute; la fortaleza sin &eacute;xito, ignorando los secretos que la roca ocultaba. El caballero sol&iacute;a burlarse de sus sitiadores lanz&aacute;ndoles alimentos frescos para demostrar que no carec&iacute;a de suministros. Con car&aacute;cter desafiante y supuesta generosidad, su historia termin&oacute; ir&oacute;nicamente cuando un criado sobornado le traicion&oacute; en un momento de intimidad en el ba&ntilde;o. El final de Erasmo es una mezcla de <strong>realidad hist&oacute;rica y mitolog&iacute;a popular </strong>que dota al castillo de un aura m&iacute;stica.  
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/Dam1LnygAfa/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        El &eacute;xito de la resistencia de Erasmo se debi&oacute; a una <strong>intrincada red de pasajes subterr&aacute;neos</strong> y galer&iacute;as secretas en la roca. Estas conexiones permit&iacute;an a los sitiados salir al exterior de forma oculta para conseguir provisiones sin ser detectados por el enemigo. Una de estas galer&iacute;as secretas lleva directamente al mundo exterior, atravesando el coraz&oacute;n de la monta&ntilde;a k&aacute;rstica sobre el precipicio. Este sistema de t&uacute;neles es un ejemplo impresionante de c&oacute;mo la geolog&iacute;a fue utilizada como una herramienta militar estrat&eacute;gica. Los visitantes actuales pueden explorar parte de estas rutas durante la temporada de verano, cuando el acceso est&aacute; permitido. Es un laberinto con <strong>cuatro pisos de altura</strong> que conecta las estancias nobles con las cavidades m&aacute;s profundas de la tierra.
    </p><h2 class="article-text">Lanzas, espadas y ballestas</h2><p class="article-text">
        El interior del castillo ha sido cuidadosamente restaurado para ofrecer una visi&oacute;n inmersiva de la vida cotidiana durante la Edad Media. Al recorrer sus niveles, los visitantes pueden descubrir una <strong>sala de armas</strong> repleta de lanzas, espadas, ballestas y armaduras pesadas. Tambi&eacute;n es posible visitar la capilla g&oacute;tica, el comedor amueblado seg&uacute;n el gusto de la &eacute;poca y la sombr&iacute;a sala de torturas. En el &aacute;tico se encuentra una rica colecci&oacute;n de trofeos de caza y armamento que ilustra el estatus de sus antiguos due&ntilde;os. Cada habitaci&oacute;n cuenta una historia diferente sobre las dificultades y privilegios de vivir en una fortaleza excavada en la piedra. Se pueden observar utensilios de cocina antiguos y mobiliario original que nos transportan directamente al siglo XVI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bajo la estructura principal se extiende la <strong>Cueva debajo del Castillo</strong>, la segunda cueva tur&iacute;stica m&aacute;s larga de toda Eslovenia. Esta cavidad k&aacute;rstica alberga una importante colonia de murci&eacute;lagos, lo que condiciona enormemente el calendario de visitas p&uacute;blicas. Debido a la hibernaci&oacute;n de estos mam&iacute;feros, la cueva solo abre sus puertas entre los meses de <strong>mayo y septiembre</strong>. Se han explorado unos 14 kil&oacute;metros de galer&iacute;as, encontr&aacute;ndose restos arqueol&oacute;gicos que datan incluso de la Edad de Piedra. En definitiva, este rinc&oacute;n de Eslovenia sigue siendo una de las maravillas arquitect&oacute;nicas m&aacute;s singulares y visitadas de toda la regi&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-xvi-precipicio-123-metros-considerado-castillo-grande-erigido-roca-pm_1_13466295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Aug 2026 04:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Naturaleza,Patrimonio,Castillos,Eslovenia,Turismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del siglo XIII y situado a orillas de un lago de agua salada, es considerado el castillo escocés que lleva más tiempo habitado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/siglo-xiii-situado-orillas-lago-agua-salada-considerado-castillo-escoces-lleva-tiempo-habitado-pm_1_13464971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d06d40a3-1df6-4d00-ad0b-3391dba5ecc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del siglo XIII y situado a orillas de un lago de agua salada, es considerado el castillo escocés que lleva más tiempo habitado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fortaleza construida junto al Loch Dunvegan ha sido el hogar ancestral del clan MacLeod durante más de 800 años</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p><p class="subtitle">Este castillo francés se está construyendo desde 1997 gracias a unos apasionados de la historia pero que usan técnicas medievales</p></div><p class="article-text">
        El hist&oacute;rico <strong>castillo de Dunvegan</strong> est&aacute; construido sobre una roca a orillas del <strong>Loch Dunvegan</strong>, un lago de agua salada en el noroeste de <a href="https://www.eldiario.es/temas/escocia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Escocia</a>. Considerada la fortaleza habitada m&aacute;s antigua del pa&iacute;s, ha sido el hogar ancestral del <strong>clan MacLeod</strong> durante m&aacute;s de 800 a&ntilde;os. Su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica en un puerto natural facilitaba el acceso a las islas occidentales y su playa de suave pendiente era ideal para encallar peque&ntilde;as embarcaciones. Por ello, el sitio fue fortificado a principios del siglo XIII por Leod, fundador del clan, quien construy&oacute; un muro defensivo alrededor de la roca. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, la fortaleza sigue perteneciendo a los <strong>descendientes del linaje</strong>, combinando su rica historia con la vida familiar contempor&aacute;nea en las plantas superiores. La <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura</a> de Dunvegan es de gran importancia y muestra el trabajo de al menos diez per&iacute;odos de construcci&oacute;n diferentes a lo largo de los siglos. Detr&aacute;s de su fachada se esconde una estructura compleja formada por cinco edificios independientes, cada uno con su propio car&aacute;cter y leyendas particulares.  
    </p><p class="article-text">
        Y es que hacia el a&ntilde;o <strong>1350</strong>, Malcolm, tercer jefe del clan, erigi&oacute; una gran fortaleza de cuatro pisos en el extremo noreste del per&iacute;metro para proporcionar un alojamiento seguro y ostentar su estatus de nobleza. Las obras continuaron en los siglos posteriores con el a&ntilde;adido de la famosa Torre de las Hadas en 1500, y un ala de apartamentos de estado construida en 1623 por el jefe Ruairidh Mor.
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                Los terrenos que rodean la fortaleza albergan un exuberante oasis botánico de dos hectáreas que asombra por su variedad de flores y aromas fragantes                            </span>
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        Durante el siglo XVIII, la necesidad defensiva del castillo disminuy&oacute;, lo que permiti&oacute; realizar <strong>reformas</strong> orientadas a la comodidad residencial. En 1748 se abri&oacute; un acceso terrestre por primera vez desde su fundaci&oacute;n, eliminando el aislamiento hist&oacute;rico de la roca y facilitando el tr&aacute;nsito diario. Un dise&ntilde;o sustancial de estilo georgiano se complet&oacute; en 1790 bajo la supervisi&oacute;n de Walter Boak, quien transform&oacute; la antigua fortaleza en un gran sal&oacute;n. La apariencia baronial actual naci&oacute; a mediados del siglo XIX gracias a una ambiciosa reconstrucci&oacute;n ideada por Robert Brown de Edimburgo, con un coste superior a ocho mil libras esterlinas, que unific&oacute; la silueta con elegantes torreones y almenas en el tejado.
    </p><p class="article-text">
        El v&iacute;nculo entre el castillo de Dunvegan y el clan MacLeod es uno de los ejemplos m&aacute;s singulares de la <strong>historia escocesa</strong>, caracterizado por su continuidad absoluta. A diferencia de otras fortalezas feudales que cambiaron de manos o cayeron en el abandono, esta propiedad ha permanecido bajo el mismo linaje durante 800 a&ntilde;os. Aunque mantener este monumento en un ambiente de extrema humedad costera requiere una enorme inversi&oacute;n financiera anual en constantes obras de restauraci&oacute;n, el clan asume el compromiso. El jefe actual y su familia a&uacute;n residen en las plantas superiores, aportando un aire real y dom&eacute;stico al recorrido de un edificio donde el pasado medieval y el presente conviven bajo el mismo techo se&ntilde;orial.
    </p><p class="article-text">
        El tesoro m&aacute;s c&eacute;lebre que alberga la fortaleza es la famosa <strong>Fairy Flag o bandera de las hadas</strong>, un trozo de seda venerado por el clan con devoci&oacute;n. Este objeto mide unos 46 cent&iacute;metros, muestra un tono amarillento y se conserva protegido bajo un cristal debido a su fragilidad. Seg&uacute;n la leyenda, un antiguo jefe de los MacLeod se cas&oacute; con un hada que, despu&eacute;s de veinte a&ntilde;os, debi&oacute; regresar a su mundo. Al despedirse en el Puente de las Hadas, ella le entreg&oacute; la bandera prometiendo que si la hac&iacute;a volar en momentos de extremo peligro, el clan recibir&iacute;a ayuda m&aacute;gica. Los miembros de la dinast&iacute;a ya la han usado con &eacute;xito en dos batallas hist&oacute;ricas, reservando un &uacute;ltimo uso milagroso para el futuro.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la bandera m&aacute;gica, las estancias custodian reliquias de <strong>incalculable valor hist&oacute;rico</strong> que definen la identidad de las <strong>Highlands</strong>. Entre ellas destaca la Copa de Dunvegan, un vaso ceremonial de madera de 1493, decorado con plata y apoyado sobre cuatro patas con zapatos. Otro objeto singular es el Rory Mor's Horn, un gran cuerno de toro del siglo X que perteneci&oacute; a un c&eacute;lebre jefe del clan. Seg&uacute;n la tradici&oacute;n, cada heredero var&oacute;n debe probar su hombr&iacute;a bebi&eacute;ndose el cuerno lleno de vino de Burdeos de una sola vez. En la planta baja, una exposici&oacute;n muestra la dura vida de los colonos en el remoto archipi&eacute;lago de Saint Kilda, conectando al p&uacute;blico con la cultura ga&eacute;lica.
    </p><h2 class="article-text">Cascadas, estanques y puentes</h2><p class="article-text">
        Los terrenos que rodean la fortaleza albergan un exuberante <strong>oasis bot&aacute;nico </strong>de dos hect&aacute;reas que asombra por su variedad de flores y aromas fragantes. Estos espectaculares jardines se dise&ntilde;aron en el siglo XVIII a partir de un bosque nativo y fueron transformados a mediados del siglo XX por el jefe del clan. Hoy en d&iacute;a, est&aacute;n divididos en hermosas &aacute;reas como el Water Garden, el Rose Garden y el pintoresco Walled Garden. Entre sus senderos, los visitantes descubren cascadas, estanques serenos y puentes de madera rodeados de plantas ex&oacute;ticas tra&iacute;das de diversos rincones del mundo. Este vergel ofrece un gran contraste visual frente a la severidad de la roca, siendo el espacio ideal para pasear y desconectar en un entorno id&iacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        La visita al castillo de Dunvegan se complementa con diversas <strong>actividades</strong> al aire libre que permiten disfrutar de la bah&iacute;a y de su entorno natural. Desde el peque&ntilde;o muelle de la propiedad se organizan paseos en barco de 25 minutos para observar de cerca la mayor colonia de focas de la isla de Skye. Adem&aacute;s, la fotog&eacute;nica estampa de la fortaleza y la belleza de la playa de Claigan Coral Beach han servido de escenario para el rodaje de famosas producciones. En sus alrededores se filmaron escenas de pel&iacute;culas c&eacute;lebres de la historia del cine. Dunvegan combina as&iacute; de manera perfecta su legado medieval con un marco natural incomparable que cautiva a todo aquel que lo contempla de cerca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/siglo-xiii-situado-orillas-lago-agua-salada-considerado-castillo-escoces-lleva-tiempo-habitado-pm_1_13464971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 25 Aug 2026 08:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del siglo XIII y situado a orillas de un lago de agua salada, es considerado el castillo escocés que lleva más tiempo habitado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castillos,Escocia,Patrimonio,Gran Bretaña]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa costera de Tarragona con aguas cristalinas, gastronomía mediterránea y un castillo del siglo XVIII junto al agua]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-costera-tarragona-aguas-cristalinas-gastronomia-mediterranea-castillo-siglo-xviii-agua_1_13455577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/825ac66a-142a-44e6-9425-7094cfeee135_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La villa costera de Tarragona con aguas cristalinas, gastronomía mediterránea y un castillo del siglo XVIII junto al agua"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un rincón pesquero de la Costa Daurada destaca por sus recónditos parajes naturales, los productos autóctonos y una fortaleza medieval</p><p class="subtitle">La ruta por un conjunto arqueológico para descubrir la importante huella del Imperio Romano en Catalunya
</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de la Costa Daurada, a medio camino entre el Parque Natural del Delta del Ebro y la ciudad de Tarragona, se encuentra L'Ametlla de Mar, un lugar conocido por su gran n&uacute;mero de calas. Esta villa marinera combina la identidad pesquera tradicional, un extenso litoral de calas v&iacute;rgenes, una gastronom&iacute;a centrada en los productos que se extraen del mar y el legado hist&oacute;rico de la antigua Orden de San Jorge de Alfama.
    </p><p class="article-text">
        La costa abarca un total de 20 kil&oacute;metros, con 30 calas y playas de aguas cristalinas. Algunas de ellas son de arena fina y blanca, aunque tambi&eacute;n existen opciones m&aacute;s rocosas. No todo son playas, ya que tambi&eacute;n destacan los acantilados, rodeados de pinos que, en muchos casos, llegan hasta el mar, especialmente en la zona sur del municipio. La calidad de sus playas y calas se refleja, por un lado, en las seis banderas azules &mdash;que se otorgan cuando una playa cumple con estrictos criterios de calidad del agua, seguridad, servicios y gesti&oacute;n ambiental&mdash;. Por otro lado, cuentan con ocho banderas verdes, lo que indica que se trata de lugares donde la intervenci&oacute;n humana es m&iacute;nima o casi inexistente y se prioriza su conservaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Playas y calas</h2><p class="article-text">
        Dentro de las playas hay opciones para todo aquel que decida visitar la zona. Para quienes acuden con mascota est&aacute; la cala Bon Caponet, peque&ntilde;a y acogedora, un espacio rocoso y arbolado completamente virgen en el que los animales pueden correr y disfrutar con tranquilidad a lo largo de sus 50 metros de longitud y 15 de amplitud. Siguiendo con las calas de piedras hay m&aacute;s opciones, aunque estas no permiten el acceso a mascotas. Algunas de ellas son la cala Ambr&ograve;sia, una peque&ntilde;a cala de dif&iacute;cil acceso; la cala de les Ampolles, rodeada de naturaleza, con aguas cristalinas y un fondo marino repleto de biodiversidad; la cala del Torrent de Pi, un peque&ntilde;o rinc&oacute;n nudista cuyo entorno destaca por las zonas h&uacute;medas y lagunas, adem&aacute;s de por el cercano aparcamiento; y la cala Llobeta, donde el contraste entre el mar turquesa, la vegetaci&oacute;n de pinos y el fondo marino lleno de vida convierte el lugar en una opci&oacute;n para disfrutar de una jornada de descanso, hacer esn&oacute;rquel o incluso iniciarse en el submarinismo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay quienes prefieren las playas y calas de arena, donde los ni&ntilde;os pueden disfrutar jugando y los adultos relajarse tomando el sol. La cala Calafat&oacute; es muy conocida entre turistas y vecinos de la zona debido a que en 1996 recibi&oacute; la Bandera Azul y, adem&aacute;s, fue la primera del municipio en conseguirla. Destaca por su entorno natural, rodeado por extensos pinares y acantilados que conforman una estampa mediterr&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        No es la &uacute;nica opci&oacute;n. La cala Pixavaques es una de las m&aacute;s completas, ya que dispone de servicios como bar, duchas, aseos y vigilancia durante la temporada estival. Otra alternativa es Cala Lo Ribellet, adecuada para los senderistas que est&eacute;n realizando la ruta GR-92 y quieran darse un ba&ntilde;o para aliviar el calor.
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                La playa de l&#039;Alguer.                            </span>
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        La playa de l'Alguer es una opci&oacute;n para quienes quieren permanecer en el casco urbano sin desplazarse. Cuenta con 120 metros de extensi&oacute;n, lo que permite que muchas personas puedan disfrutar de ella, y dispone de comodidades como limpieza diaria por parte de servicios especializados, duchas, acceso para personas con movilidad reducida y vigilancia de socorristas de la Cruz Roja durante la temporada alta para ofrecer una mayor seguridad a los ba&ntilde;istas.
    </p><h2 class="article-text">Un destino tur&iacute;stico gastron&oacute;mico</h2><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de una jornada de mar y agua, una de las opciones es disfrutar de una comida o cena. L'Ametlla de Mar es un lugar vinculado al turismo gastron&oacute;mico, donde destacan guisos tradicionales elaborados con el saber hacer marinero. Entre sus platos m&aacute;s representativos se encuentra el arrossejat, un arroz marinero de sabor intenso cocinado con fondo de pescado de roca, y los &ldquo;fideus rossejats&rdquo;, un plato de fideos finos preparados al estilo calero con un sofrito y pescado fresco de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Pero no toda la cocina local se basa en platos cocinados, ya que tambi&eacute;n cuenta con productos aut&oacute;ctonos de gran calidad. El producto por excelencia es el at&uacute;n rojo, apreciado tanto por los locales como por los visitantes, y que habitualmente se sirve de tres formas distintas: crudo, a la brasa o en tartar. Junto al at&uacute;n destacan tambi&eacute;n las galeras y una gran variedad de mariscos frescos, que se pueden adquirir o degustar en la lonja local durante sus respectivas temporadas.
    </p><h2 class="article-text">Lugar hist&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        Muy cerca de la playa y de las paredes verticales que forman los acantilados a lo largo del litoral de L'Ametlla de Mar se erige el <a href="https://www.visitametllademar.com/pois/castell-de-sant-jordi-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castillo de Sant Jordi d'Alfama</a>. El origen de este lugar se encuentra en la fundaci&oacute;n, en el a&ntilde;o 1201, de la primera casa de la orden de Sant Jordi de Alfama, creada con el objetivo de defender la zona de la pirater&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Tras ser abandonada temporalmente por la peste negra en 1341, la fortaleza sufri&oacute; en 1378 un duro ataque sarraceno en el que capturaron al comendador Jaume Roger y a su hermana C&iacute;lia, que fueron liberados tras un largo y complejo proceso para reunir el dinero del rescate.
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                Castillo de Sant Jordi d´Alfama.                            </span>
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        Debido a su decadencia, en 1400 la orden se uni&oacute; a la de Montesa y se llevaron a cabo reparaciones para mantener vivo el priorato hasta recuperar formalmente su t&iacute;tulo en 1576. Sin embargo, su final definitivo lleg&oacute; en 1650, cuando fue destruido por bombardeos navales durante la Guerra de los Segadores. En el siglo XVIII se erigi&oacute; la fortaleza actual en un emplazamiento m&aacute;s protegido, mientras que los vestigios del castillo primitivo salieron a la luz en una excavaci&oacute;n arqueol&oacute;gica en 1988.
    </p><p class="article-text">
        En la p&aacute;gina web del ayuntamiento se muestran todas las fiestas y diadas que se celebran en la zona para poder vivir la experiencia de una forma m&aacute;s vinculada a la vida local. Algunas de ellas son la fiesta de Sant Jordi, las fiestas de la Candelaria, la diada de arrossejat, la diada de los &ldquo;fideus rossejats&rdquo; o la jornada del at&uacute;n rojo en el puerto de pescadores, entre otras. 
    </p><p class="article-text">
        La uni&oacute;n de todos estos factores &mdash;playas, calas, gastronom&iacute;a, fiestas y un castillo medieval a pie de playa&mdash; convierte a L'Ametlla de Mar en un destino que puede disfrutarse tanto con amigos como en familia o en pareja.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sofía Toraya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-costera-tarragona-aguas-cristalinas-gastronomia-mediterranea-castillo-siglo-xviii-agua_1_13455577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Aug 2026 06:59:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La villa costera de Tarragona con aguas cristalinas, gastronomía mediterránea y un castillo del siglo XVIII junto al agua]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tarragona,Playas,Castillos,Turismo gastronómico,Naturaleza]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La playa fluvial de Toledo a los pies de un castillo medieval y rodeado de vegetación para refugiarse del calor]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/playa-fluvial-toledo-pies-castillo-medieval-rodeado-vegetacion-refugiarse-calor_1_13459834.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0cdfaf4d-d276-45ed-9d68-17e1fa848145_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La playa fluvial de Toledo a los pies de un castillo medieval y rodeado de vegetación para refugiarse del calor"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Calicantón destaca entre los tres sectores junto al río Alberche por la amplitud de su orilla, mientras el casco histórico permite completar la visita sin salir del municipio</p><p class="subtitle">El pueblo toledano donde podrás disfrutar desde su gastronomía hasta una cascada de 18 metros de altura</p></div><p class="article-text">
        Escalona ofrece durante el verano una alternativa de ba&ntilde;o interior junto al r&iacute;o Alberche, en la provincia de Toledo. En la parte baja de la localidad hay varios puntos desde los que se puede acceder al agua, en un entorno donde se combinan zonas de arena y vegetaci&oacute;n de ribera. Sobre este espacio se encuentra el castillo, situado en el cerro que domina la poblaci&oacute;n, de manera que el paisaje del r&iacute;o queda unido a uno de los principales elementos hist&oacute;ricos del municipio.
    </p><p class="article-text">
        La playa se divide en tres sectores: La Tener&iacute;a, Calicant&oacute;n y El Prado. Todos permiten acceder directamente al Alberche, aunque Calicant&oacute;n es uno de los tramos m&aacute;s frecuentados por su cercan&iacute;a a la muralla y por la amplitud de la orilla. Junto al cauce hay &aacute;rboles que proporcionan sombra y espacios donde permanecer cerca del agua. El fondo es pedregoso, por lo que conviene utilizar calzado de agua para entrar al r&iacute;o con mayor comodidad. La posibilidad de acudir con animales de compa&ntilde;&iacute;a ampl&iacute;a tambi&eacute;n las opciones para pasar all&iacute; parte de una jornada de verano.
    </p><p class="article-text">
        El entorno de Escalona est&aacute; condicionado adem&aacute;s por su ubicaci&oacute;n. La villa se encuentra en las estribaciones de la Sierra de San Vicente, con la Sierra de Gredos al fondo, y se sit&uacute;a junto al Alberche. En la parte alta aparecen el recinto amurallado y el castillo, mientras que la ribera queda a sus pies. Esta distribuci&oacute;n permite combinar en una misma visita un paseo por el n&uacute;cleo hist&oacute;rico con unas horas junto al r&iacute;o, sin necesidad de desplazarse a otra zona del municipio. La diferencia de altura entre ambos espacios explica tambi&eacute;n la posici&oacute;n destacada de la fortaleza sobre el cauce.
    </p><h2 class="article-text">Tres zonas de ba&ntilde;o junto al Alberche</h2><p class="article-text">
        La Tener&iacute;a, Calicant&oacute;n y El Prado forman los tres principales sectores de esta playa fluvial. Aunque todos tienen acceso directo al r&iacute;o, ocupan distintos puntos de la ribera. Calicant&oacute;n destaca por encontrarse junto a la muralla del castillo y por contar con una franja de arena m&aacute;s amplia, una caracter&iacute;stica que facilita la estancia cerca del agua y hace que sea uno de los espacios m&aacute;s utilizados durante los meses de verano.
    </p><p class="article-text">
        En esta zona de Escalona, el Alberche tiene poca profundidad y una corriente suave. Estas condiciones facilitan la entrada al agua, aunque la presencia de piedras en el fondo hace recomendable llevar un calzado adecuado para caminar por el cauce. A esto se suma la vegetaci&oacute;n de la orilla, que permite encontrar sombra en diferentes puntos, algo especialmente &uacute;til durante los d&iacute;as de temperaturas m&aacute;s altas. Adem&aacute;s, el espacio admite animales de compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El r&iacute;o baja desde la Sierra de Gredos y, a su paso por Escalona, discurre junto a un arenal situado por debajo del recinto fortificado. Desde la orilla puede verse el castillo en la parte superior del cerro, mientras que los &aacute;rboles ocupan diferentes zonas junto al cauce. La zona de ba&ntilde;o queda as&iacute; integrada en un entorno donde coinciden el Alberche, la vegetaci&oacute;n y las construcciones hist&oacute;ricas de la localidad. Las &aacute;reas de sombra permiten tambi&eacute;n alternar los momentos dentro del agua con el descanso en la ribera.
    </p><p class="article-text">
        La existencia de tres espacios diferentes distribuye los accesos a lo largo de este tramo del r&iacute;o. No se trata, por tanto, de un &uacute;nico punto de ba&ntilde;o, sino de varias zonas situadas dentro del mismo entorno. Calicant&oacute;n tiene una mayor presencia por su ubicaci&oacute;n bajo la fortaleza y por la extensi&oacute;n de su orilla, mientras que La Tener&iacute;a y El Prado completan las opciones para quienes se acercan al Alberche durante el verano.
    </p><h2 class="article-text">Un casco hist&oacute;rico marcado por el castillo y la muralla</h2><p class="article-text">
        El castillo de Escalona es el principal elemento del perfil de la villa. Su historia se remonta a hace cerca de mil a&ntilde;os, despu&eacute;s de que Alfonso VI conquistara estas tierras, que entonces pertenec&iacute;an al reino de Toledo. La nueva frontera qued&oacute; situada a poca distancia y el monarca orden&oacute; fortificar el cerro levantado sobre el Alberche. Durante los dos siglos siguientes, el recinto tuvo una funci&oacute;n militar relacionada con su posici&oacute;n dentro de un territorio fronterizo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Castillo de Escalona.                            </span>
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        Su ubicaci&oacute;n permite entender la imagen que mantiene actualmente la localidad. El r&iacute;o se encuentra en la parte baja, mientras que la construcci&oacute;n defensiva ocupa una posici&oacute;n elevada sobre el terreno. Esta distribuci&oacute;n permit&iacute;a controlar el espacio pr&oacute;ximo desde el cerro y reforzaba el valor estrat&eacute;gico de este punto. En la actualidad, esa misma disposici&oacute;n hace que la silueta del castillo pueda verse desde las zonas situadas junto al cauce, especialmente desde Calicant&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;cleo hist&oacute;rico permanece dentro de un recinto amurallado del que se conserva m&aacute;s del 70%. El trazado de las calles y buena parte de sus accesos mantienen, adem&aacute;s, la organizaci&oacute;n establecida a finales de la Edad Media. La estructura urbana permite todav&iacute;a reconocer la importancia que tuvieron las defensas en el desarrollo de Escalona y la relaci&oacute;n entre la poblaci&oacute;n, la fortaleza y el Alberche. La muralla es tambi&eacute;n uno de los elementos que conectan visualmente la parte alta del municipio con la zona situada junto al r&iacute;o.
    </p><p class="article-text">
        Escalona re&uacute;ne as&iacute; dos espacios cercanos que permiten organizar una visita combinando el entorno natural y el patrimonio hist&oacute;rico. Junto al Alberche se reparten los tres tramos de ba&ntilde;o, con arena, vegetaci&oacute;n y accesos al agua. En una zona m&aacute;s elevada se encuentran el castillo y las murallas, relacionados con el pasado medieval de la localidad. Esta proximidad permite pasar de la ribera al casco hist&oacute;rico dentro de una misma jornada y conocer dos de los espacios que forman parte del paisaje del municipio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/playa-fluvial-toledo-pies-castillo-medieval-rodeado-vegetacion-refugiarse-calor_1_13459834.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Aug 2026 13:54:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La playa fluvial de Toledo a los pies de un castillo medieval y rodeado de vegetación para refugiarse del calor]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castilla-La Mancha,Toledo,Playas,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/apenas-40-habitantes-pequeno-pueblo-cantabria-castillo-medieval-escondido-rincon-picos-europa_1_13457106.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd0d7de1-76c1-446a-8055-34d73e513d63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mogrovejo mantiene una torre del siglo XIII como principal referencia de una localidad donde la arquitectura tradicional se integra con el paisaje de Liébana</p><p class="subtitle">El pueblo del corazón de Cantabria de calles empedradas, arquitectura montañesa y rodeada de naturaleza</p></div><p class="article-text">
        En la comarca de Li&eacute;bana, al oeste de Cantabria, todav&iacute;a hay peque&ntilde;as localidades donde buena parte de su historia puede conocerse a trav&eacute;s de las construcciones que se han conservado hasta hoy. Una de ellas es Mogrovejo, perteneciente al municipio de Camale&ntilde;o y situada en el entorno de los Picos de Europa. El n&uacute;cleo cuenta con 42 habitantes y re&uacute;ne en unas pocas calles edificios de distintas &eacute;pocas, desde una construcci&oacute;n defensiva del siglo XIII hasta viviendas vinculadas a la arquitectura tradicional de esta zona de la comunidad.
    </p><p class="article-text">
        La imagen del pueblo est&aacute; marcada por una construcci&oacute;n que destaca sobre el resto del caser&iacute;o: la Torre de Mogrovejo. Fue levantada a finales del siglo XIII y es el principal resto medieval que se conserva en la localidad. A su alrededor se fueron construyendo despu&eacute;s casas y otras dependencias, hasta formar un peque&ntilde;o conjunto en el que conviven elementos defensivos, residenciales y religiosos. El casco est&aacute; protegido como Bien de Inter&eacute;s Cultural con la categor&iacute;a de conjunto hist&oacute;rico y, desde 2020, Mogrovejo forma parte de la asociaci&oacute;n Los Pueblos m&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        La visita, por tanto, no se limita al edificio que sobresale sobre el resto de la poblaci&oacute;n. Entre sus calles se conservan ejemplos de casas lebaniegas, casonas construidas durante los siglos XVII y XVIII, antiguos hornos de pan, un h&oacute;rreo y la iglesia parroquial de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n. Tambi&eacute;n es posible conocer una parte m&aacute;s reciente de la vida de la comarca a trav&eacute;s del Museo de la Escuela Rural. A ello se suma la opci&oacute;n de realizar recorridos a pie por los alrededores, una alternativa que permite combinar el patrimonio con el paisaje de monta&ntilde;a que rodea este punto de Camale&ntilde;o.
    </p><h2 class="article-text">Una construcci&oacute;n del siglo XIII que domina el casco</h2><p class="article-text">
        La Torre de Mogrovejo es el edificio m&aacute;s antiguo que se conserva en el n&uacute;cleo. Su origen se sit&uacute;a a finales del siglo XIII y tiene una planta pr&aacute;cticamente cuadrada. Alcanza unos 21 metros de altura, est&aacute; distribuida en cuatro niveles y termina en un remate almenado. Estas dimensiones hacen que pueda verse con facilidad por encima de las viviendas cercanas. Con el paso del tiempo se a&ntilde;adieron distintas dependencias alrededor de la construcci&oacute;n original, aunque parte de ellas se encuentra actualmente en ruinas.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Torre de Mogrovejo.                            </span>
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        Entre los edificios que aparecieron en su entorno se encuentra una casa solariega que fue reformada durante el siglo XIX. La presencia de estas construcciones permite comprobar c&oacute;mo el espacio fue cambiando mucho despu&eacute;s de que se levantara la torre defensiva. El resultado es un conjunto en el que el edificio medieval ocupa la parte central, mientras que alrededor aparecen inmuebles correspondientes a etapas posteriores de la historia de la localidad.
    </p><p class="article-text">
        A poca distancia se encuentra la iglesia de Nuestra Se&ntilde;ora de la Asunci&oacute;n, cuya construcci&oacute;n se sit&uacute;a probablemente en el siglo XVII. El templo cuenta con una sola nave rectangular cubierta con b&oacute;vedas de crucer&iacute;a. En su interior conserva un retablo barroco en el que aparecen los escudos de los Mogrovejo, adem&aacute;s de una talla flamenca de la Virgen fechada a finales del siglo XV. Esta pieza es, por tanto, anterior al propio edificio religioso y constituye uno de los elementos hist&oacute;ricos que todav&iacute;a se mantienen en su interior.
    </p><p class="article-text">
        La protecci&oacute;n del casco no se debe &uacute;nicamente a estos dos edificios. Parte de su inter&eacute;s se encuentra tambi&eacute;n en las casas construidas siguiendo modelos habituales de Li&eacute;bana. Algunas tienen la planta superior abierta hacia el exterior y utilizan entramados de varas recubiertos con barro para cerrar determinados espacios, utilizados tradicionalmente como pajares. En otras aparece el pat&iacute;n, una escalera exterior que permite acceder directamente al piso superior. Entre las construcciones relacionadas con la vida cotidiana tambi&eacute;n se conservan hornos semicirculares adosados a algunas viviendas y un h&oacute;rreo.
    </p><h2 class="article-text">De las antiguas casas lebaniegas a las rutas por el entorno</h2><p class="article-text">
        Las casonas de los siglos XVII y XVIII completan un trazado en el que todav&iacute;a pueden reconocerse distintas formas de construir y vivir en este territorio. Balcones, dependencias destinadas a tareas agr&iacute;colas y elementos auxiliares forman parte de un patrimonio que no se limita a los edificios monumentales. La entrada de Mogrovejo en Los Pueblos m&aacute;s Bonitos de Espa&ntilde;a en 2020 puso tambi&eacute;n el foco sobre este peque&ntilde;o conjunto urbano, donde las construcciones tradicionales siguen teniendo un papel importante.
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                Calles de Mogrovejo.                            </span>
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        Otra de las paradas es el Museo de la Escuela Rural, dedicado a recuperar la memoria de la ense&ntilde;anza en los peque&ntilde;os pueblos de Li&eacute;bana. El espacio recuerda las condiciones en las que funcionaban estos centros y el trabajo de los docentes que deb&iacute;an impartir clase con medios limitados. Su contenido permite conocer una parte de la vida cotidiana de la comarca que no est&aacute; relacionada con torres, iglesias o casas solariegas, pero que tambi&eacute;n forma parte de la historia reciente de quienes vivieron en la zona.
    </p><p class="article-text">
        Los alrededores ofrecen adem&aacute;s varias opciones para caminar. Una de las propuestas vinculadas a Mogrovejo es la ruta circular Bajo los Picos, un recorrido de ocho kil&oacute;metros cuya duraci&oacute;n ronda las cuatro horas. El sendero est&aacute; se&ntilde;alizado y se considera de dificultad baja. Durante el trayecto atraviesa zonas de bosque en las que aparecen hayas y melojos, adem&aacute;s de ganar altura sobre el valle antes de regresar al punto de partida.
    </p><p class="article-text">
        La combinaci&oacute;n de todos estos elementos explica por qu&eacute; una localidad de apenas 42 habitantes re&uacute;ne varios lugares de inter&eacute;s en un espacio reducido. Una torre defensiva levantada hace m&aacute;s de siete siglos, una iglesia con piezas de distintas &eacute;pocas, viviendas adaptadas durante generaciones a la actividad rural y caminos que recorren los alrededores permiten conocer Mogrovejo sin separar su patrimonio del territorio de Li&eacute;bana en el que se encuentra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Edu Molina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/apenas-40-habitantes-pequeno-pueblo-cantabria-castillo-medieval-escondido-rincon-picos-europa_1_13457106.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Aug 2026 09:45:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Con apenas 40 habitantes: el pequeño pueblo de Cantabria con un castillo medieval escondido en un rincón de los Picos de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Pueblos,Castillos,Picos de Europa,Liébana,Escapadas,Patrimonio,Arquitectura,Senderismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo X, desde este castillo malagueño se divisa el Peñón de Gibraltar y en su interior verás una ermita del siglo XVII]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-x-castillo-malagueno-divisa-penon-gibraltar-interior-veras-ermita-siglo-xvii-pm_1_13455045.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f9b0f598-4d41-4595-9241-d86629fcb094_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo X, desde este castillo malagueño se divisa el Peñón de Gibraltar y en su interior verás una ermita del siglo XVII"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Castillo del Águila, situado en la preciosa localidad de Gaucín, tiene su origen en el siglo X durante la época califa</p><p class="subtitle">Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        En lo m&aacute;s alto de la serran&iacute;a malague&ntilde;a, coronando un risco de 688 metros de altitud, se alza el <strong>Castillo del &Aacute;guila</strong>, fortaleza cuya construcci&oacute;n original se remonta al <strong>siglo X</strong> durante la &eacute;poca califa y que preside con orgullo el pintoresco municipio de <strong>Gauc&iacute;n</strong>. Sus muros de piedra caliza han sido testigos mudos de siglos de historia andaluza, desde las revueltas ber&eacute;beres hasta los conflictos b&eacute;licos m&aacute;s recientes. El origen &aacute;rabe de este enclave defensivo marc&oacute; un hito en la arquitectura militar de la regi&oacute;n, adapt&aacute;ndose perfectamente al relieve abrupto de la monta&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, las ruinas conservan la esencia de un pasado glorioso que atrae a visitantes de todo el mundo. Explorar sus rincones es realizar un viaje en el tiempo hacia las ra&iacute;ces de la antigua <strong>Al-&Aacute;ndalus</strong>. Gauc&iacute;n se enorgullece de custodiar este monumento que define su perfil y su identidad cultural desde hace m&aacute;s de mil a&ntilde;os. Es, sin duda, una de las joyas patrimoniales m&aacute;s impresionantes y evocadoras de toda la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/malaga/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&aacute;laga</a>.
    </p><p class="article-text">
        La ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica del castillo no fue casual, pues domina visualmente el valle del r&iacute;o Genal y el campo de Gibraltar. Desde sus almenas, en los d&iacute;as claros, se divisa con asombrosa nitidez el <strong>Pe&ntilde;&oacute;n de Gibraltar</strong> y la costa norteafricana. Esta panor&aacute;mica excepcional permit&iacute;a vigilar los movimientos de tropas y naves en el Estrecho, una funci&oacute;n vital en tiempos de guerra. De hecho, en el a&ntilde;o 914, los habitantes observaron desde aqu&iacute; c&oacute;mo las tropas emirales quemaban naves rebeldes en Algeciras. 
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                    alt="Actualmente, el monumento está protegido bajo la ley del Patrimonio Histórico Español como un Bien de Interés Cultural"
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                Actualmente, el monumento está protegido bajo la ley del Patrimonio Histórico Español como un Bien de Interés Cultural                            </span>
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        Aquel evento hist&oacute;rico subraya la importancia del enclave como punto de observaci&oacute;n avanzado en la primera l&iacute;nea defensiva musulmana. No es de extra&ntilde;ar que pintores rom&aacute;nticos como David Roberts quedaran fascinados por estas vistas que hoy siguen cautivando. El visitante actual puede deleitarse con un horizonte abierto que abarca desde <strong>Sierra Bermeja</strong> hasta las monta&ntilde;as de <strong>Marruecos</strong>. Pocos lugares en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica ofrecen una perspectiva tan amplia y significativa sobre el encuentro entre dos continentes.
    </p><p class="article-text">
        Durante el periodo de dominaci&oacute;n isl&aacute;mica, la fortificaci&oacute;n era conocida con el evocador nombre &aacute;rabe de Zajra Gauzan. Se cree que fue Abd al Yabbar, hijo del rey sevillano Al-Mutamid, quien conquist&oacute; y reforz&oacute; el recinto en el siglo XI. Las excavaciones arqueol&oacute;gicas han sacado a la luz valiosos <strong>materiales</strong> de la <strong>&eacute;poca califal</strong>, como candiles de goterones y cer&aacute;micas. Estos hallazgos confirman la ocupaci&oacute;n temprana de la zona y la relevancia administrativa que ostent&oacute; como capital de una taha. El dise&ntilde;o de la ciudadela, con su doble arquer&iacute;a de ladrillo rojizo, refleja la maestr&iacute;a de los constructores musulmanes de anta&ntilde;o. Tambi&eacute;n se conserva una mina o camino subterr&aacute;neo secreto que serv&iacute;a como v&iacute;a de escape en caso de asedio prolongado. 
    </p><p class="article-text">
        El sistema de abastecimiento de agua se garantizaba mediante tres grandes <strong>aljibes</strong> excavados directamente en la roca caliza del cerro. Todo el conjunto arquitect&oacute;nico andalus&iacute; original ha sufrido m&uacute;ltiples reformas posteriores, pero su estructura base permanece reconocible. La historia del propio castillo est&aacute; ligada a figuras legendarias, destacando la muerte de don Alonso P&eacute;rez de Guzm&aacute;n. El c&eacute;lebre <strong>Guzm&aacute;n el Bueno</strong> fue herido mortalmente por una flecha de ballesta en las proximidades de Gauc&iacute;n en 1309. Este suceso ocurri&oacute; poco despu&eacute;s de que el caballero cristiano lograra tomar la plaza de Gibraltar para la Corona de Castilla. 
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s tarde, en 1485, la ca&iacute;da de <strong>Ronda</strong> provoc&oacute; la rendici&oacute;n definitiva de <strong>Gauc&iacute;n</strong> y su fortaleza ante las tropas cristianas. Tras la conquista, el control del castillo pas&oacute; a manos de la poderosa Casa de <strong>Medina Sidonia</strong>, que nombraba a sus alcaides. Se estableci&oacute; entonces una guarnici&oacute;n permanente para defender la costa de las peligrosas incursiones de los piratas berberiscos. Aquella etapa marc&oacute; el inicio de una transformaci&oacute;n para el recinto, que pas&oacute; de ser un enclave isl&aacute;mico a un baluarte cristiano. La paz, sin embargo, tard&oacute; en llegar debido a las constantes revueltas de los moriscos que habitaban estas tierras monta&ntilde;osas.
    </p><p class="article-text">
        En el interior del primer recinto amurallado, el m&aacute;s amplio, se encuentra la hermosa <strong>ermita </strong>dedicada al Santo Ni&ntilde;o. Este edificio religioso, construido en el <strong>siglo XVII</strong>, se erigi&oacute; aprovechando una de las antiguas torres de la muralla exterior. La nave principal data de esa centuria, mientras que en 1720 se a&ntilde;adi&oacute; una nave lateral con una capilla decorada. La tradici&oacute;n cuenta que San Juan de Dios tuvo una aparici&oacute;n divina en este lugar y deposit&oacute; all&iacute; la talla original. Las yeser&iacute;as policromadas y los florones de estuco en la c&uacute;pula son detalles art&iacute;sticos que enriquecen este espacio sacro. El hecho de que la ermita se encuentre dentro de una fortaleza militar otorga al conjunto un car&aacute;cter m&iacute;stico y singular.
    </p><p class="article-text">
        A principios del siglo XIX, el castillo recuper&oacute; su valor estrat&eacute;gico como puesto avanzado contra la invasi&oacute;n de las tropas francesas. En 1810, los soldados napole&oacute;nicos ocuparon la villa de <strong>Gauc&iacute;n</strong>, llegando a destruir el valioso archivo municipal del ayuntamiento. Posteriormente, el recinto fue escenario de las guerras carlistas, siendo reparados sus muros y aljibes para servir como cuartel. Un momento tr&aacute;gico en su cronolog&iacute;a ocurri&oacute; en el a&ntilde;o 1843, cuando una violenta explosi&oacute;n en el polvor&iacute;n da&ntilde;&oacute; gravemente la estructura. Este polvor&iacute;n se encontraba ubicado cerca de la ermita, y su estallido marc&oacute; el inicio del declive definitivo de la fortificaci&oacute;n. A pesar de los da&ntilde;os sufridos, en 1842 el castillo todav&iacute;a contaba con una guarnici&oacute;n de artilleros y varios ca&ntilde;ones operativos. No obstante, el fervor religioso por el Santo Ni&ntilde;o evit&oacute; que el lugar cayera en el olvido total de las administraciones.
    </p><h2 class="article-text">Tres recintos</h2><p class="article-text">
        Arquitect&oacute;nicamente, la fortaleza presenta una <strong>planta irregular </strong>dividida en tres recintos defensivos que se adaptan al relieve calizo. El acceso principal se realiza por la puerta del este, compuesta por dos arcos, uno apuntado y otro de medio punto. Destaca sobremanera la Torre de la Reina, que domina el conjunto y cuenta con una c&aacute;mara cubierta con b&oacute;veda de ca&ntilde;&oacute;n. Esta torre fue transformada en un campanario en siglos posteriores, otorg&aacute;ndole su silueta tan caracter&iacute;stica y reconocible actualmente. Por otro lado, la Torre de la Regente y los restos de construcciones militares primitivas completan el complejo sistema de defensa. Los muros presentan verdugadas de ladrillo y mamposter&iacute;a, mostrando las cicatrices de las numerosas reparaciones sufridas a trav&eacute;s de los a&ntilde;os. Un laberinto de aspilleras y saeteras en las murallas permit&iacute;a a los defensores disparar a cubierto contra cualquier atacante. 
    </p><p class="article-text">
        Gracias a diversas iniciativas, como el Plan Provincial de Arqueolog&iacute;a de <strong>M&aacute;laga</strong>, se han realizado importantes labores de limpieza y sondeo. Tambi&eacute;n destaca la labor de la Escuela Taller que, entre 1989 y 1991, llev&oacute; a cabo obras fundamentales de rehabilitaci&oacute;n. Actualmente, el monumento est&aacute; protegido bajo la ley del Patrimonio Hist&oacute;rico Espa&ntilde;ol como un <strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong>. El recinto es visitable de forma gratuita, con horarios adaptados tanto para la temporada de invierno como para la de verano. Los turistas pueden pasear durante un par de horas por sus caminos empedrados y disfrutar de uno de los mejores miradores de <a href="https://www.eldiario.es/temas/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-x-castillo-malagueno-divisa-penon-gibraltar-interior-veras-ermita-siglo-xvii-pm_1_13455045.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Aug 2026 10:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo X, desde este castillo malagueño se divisa el Peñón de Gibraltar y en su interior verás una ermita del siglo XVII]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Málaga,Arquitectura,Patrimonio,Castillos,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en el siglo VII, este castillo vivió su máximo esplendor un siglo más tarde y desde su cerro se sigue divisando la costa africana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-vii-castillo-vivio-maximo-esplendor-siglo-tarde-cerro-sigue-divisando-costa-africana-pm_1_13448872.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5d12febf-793b-4b81-8bc8-35e1882f8202_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en el siglo VII, este castillo vivió su máximo esplendor un siglo más tarde y desde su cerro se sigue divisando la costa africana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque sus primeras piedras se colocaron en el siglo VII, fue a partir del siglo VIII cuando el Castillo de Jimena de la Frontera, en la provincia de Cádiz, alcanzó su mayor esplendor</p><p class="subtitle">Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        El <strong>Castillo </strong>de<strong> Jimena de la Frontera</strong>, erigido sobre el Cerro de San Crist&oacute;bal, en la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>, domina desde su altura el Parque Natural de los Alcornocales. Sus cimientos se remontan al <strong>siglo VII</strong>, marcando el inicio de una historia militar que ha definido el Campo de Gibraltar. Es un tesoro amurallado que permite a sus visitantes contemplar una panor&aacute;mica excepcional de todo el entorno natural gaditano. La estructura se adapta perfectamente al terreno irregular de la cima, a la vez que invita a descubrir el paso de numerosas civilizaciones antiguas por cada uno de los elementos que a&uacute;n conserva.
    </p><p class="article-text">
        La historia de este enclave comenz&oacute; mucho antes de los muros actuales, sobre la <strong>primitiva ciudad romana de Oba</strong>. Hallazgos arqueol&oacute;gicos como monedas con inscripciones biling&uuml;es en fenicio y lat&iacute;n confirman el valor estrat&eacute;gico de este asentamiento. Los romanos valoraron su posici&oacute;n estrat&eacute;gica para controlar las v&iacute;as comerciales que conectaban el valle con la costa cercana. Entre los sillares de la fortaleza actual todav&iacute;a pueden observarse restos romanos, como cipos con inscripciones y basas antiguas. La acr&oacute;polis romana ocupaba la meseta del cerro, sirviendo como base fundamental para las posteriores edificaciones de &eacute;poca medieval. Fue precisamente la civilizaci&oacute;n romana la que dej&oacute; las huellas m&aacute;s profundas antes de la llegada de los pueblos musulmanes. La base de la muralla que rodea el recinto actual corresponde en gran parte a esa etapa romano-bizantina tan remota. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque sus primeras piedras se colocaron en el siglo VII, fue a partir del <strong>siglo VIII</strong> cuando alcanz&oacute; su mayor esplendor. Bajo la dominaci&oacute;n &aacute;rabe, la fortaleza adquiri&oacute; su m&aacute;xima utilidad como un punto defensivo crucial en la <strong>frontera nazar&iacute;</strong>. Su ubicaci&oacute;n permit&iacute;a una comunicaci&oacute;n visual directa con la <strong>costa africana</strong>, facilitando el control absoluto del Estrecho de Gibraltar. Esta funci&oacute;n como centro estrat&eacute;gico lo convirti&oacute; en una pieza clave durante los siglos de conflictos entre reinos cristianos. 
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                Es un tesoro amurallado que permite a sus visitantes contemplar una panorámica excepcional de todo el entorno natural gaditano                            </span>
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        El <strong>dise&ntilde;o irregular </strong>de sus <strong>murallas</strong> responde al estilo nazar&iacute;, optimizando el espacio disponible en la cresta del cerro. Durante este periodo, la poblaci&oacute;n de Xemina buscaba refugio permanente dentro de los muros seguros de la gran fortificaci&oacute;n. El castillo se consolid&oacute; as&iacute; como una frontera inexpugnable que resisti&oacute; numerosos asedios a lo largo de su agitada vida. Su arquitectura actual es el reflejo de ese pasado isl&aacute;mico que todav&iacute;a respira en cada rinc&oacute;n de sus patios internos.
    </p><p class="article-text">
        El recinto fortificado cuenta con un complejo cintur&oacute;n de <strong>murallas almenadas</strong> y torres cuadrangulares distribuidas a intervalos regulares. Existen dos accesos principales, destacando la puerta del lado este por su excelente estado de conservaci&oacute;n y belleza est&eacute;tica. Esta entrada presenta dos arcos de herradura apuntada que muestran restos de una antigua decoraci&oacute;n pintada en blanco y rojo. Para su construcci&oacute;n se reutilizaron materiales romanos, lo que a&ntilde;ade una capa extra de valor hist&oacute;rico a su estructura. La seguridad de este acceso quedaba garantizada por la presencia de la <strong>Torre del Reloj</strong>, un torre&oacute;n defensivo rectangular. Se llega a este punto a trav&eacute;s de una calzada empedrada de origen romano que facilita el ascenso desde la ciudad. Los lienzos de muralla se adaptan a la orograf&iacute;a, creando un per&iacute;metro alargado que proteg&iacute;a la antigua villa de Jimena. Es un ejemplo magn&iacute;fico de arquitectura militar que combina la funcionalidad defensiva con una est&eacute;tica imponente y duradera.
    </p><p class="article-text">
        En el extremo oriental del recinto se sit&uacute;a el <strong>Alc&aacute;zar</strong>, la zona m&aacute;s protegida y n&uacute;cleo central del poder militar. En su interior se alza la circular <strong>Torre del Homenaje</strong>, el elemento m&aacute;s singular y distintivo de toda la fortaleza gaditana. Esta torre es especialmente rara en el contexto de Al-Andalus, ya que las construcciones isl&aacute;micas sol&iacute;an ser de planta cuadrada. El interior de la torre alberga dos c&aacute;maras cubiertas con b&oacute;vedas de pa&ntilde;os y una escalera de caracol muy bien conservada. Curiosamente, la estructura circular externa oculta en su centro otra torre mucho m&aacute;s antigua de planta poligonal y menor tama&ntilde;o. El Alc&aacute;zar dispone de sus propios fosos y bastiones que lo independizan del resto del conjunto amurallado para su defensa. Un corte en el terreno de su patio permite observar hoy la estratificaci&oacute;n de los pavimentos a&ntilde;adidos durante varios siglos. 
    </p><p class="article-text">
        La supervivencia de una fortaleza durante un asedio prolongado depend&iacute;a directamente de su capacidad para almacenar agua potable suficiente. Por ello, el Castillo de Jimena cuenta con varios <strong>aljibes de gran tama&ntilde;o</strong> situados estrat&eacute;gicamente dentro de su albacara. Estas construcciones hidr&aacute;ulicas tienen ra&iacute;ces romanas, aunque su apariencia actual responde principalmente a las reformas del periodo isl&aacute;mico. Algunos de estos dep&oacute;sitos presentan dise&ntilde;os arquitect&oacute;nicos muy interesantes, con arcos que recuerdan a otras grandes obras almohades. 
    </p><p class="article-text">
        Los <strong>aljibes</strong> garantizaban el suministro continuo, permitiendo que la poblaci&oacute;n y la guarnici&oacute;n resistieran los bloqueos de los enemigos. Estas estructuras subterr&aacute;neas son testimonio de la avanzada <a href="https://www.eldiario.es/temas/ingenieria/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ingenier&iacute;a</a> que caracteriz&oacute; a las civilizaciones que ocuparon el cerro gaditano. Su <strong>robustez</strong> ha permitido que lleguen hasta nuestros d&iacute;as en un estado que todav&iacute;a despierta la admiraci&oacute;n de los arque&oacute;logos. Sin estos sistemas de captaci&oacute;n, la importancia militar de este enclave habr&iacute;a sido mucho menor durante las guerras fronterizas.
    </p><h2 class="article-text">Resistencia a Napole&oacute;n</h2><p class="article-text">
        A pesar de su antig&uuml;edad, el castillo volvi&oacute; a desempe&ntilde;ar un papel fundamental durante la <strong>Guerra de la Independencia</strong> en 1810. El general Ballesteros estableci&oacute; all&iacute; su cuartel general, aprovechando la posici&oacute;n dominante para dirigir operaciones en el Campo de Gibraltar. Para adaptar la fortaleza a la artiller&iacute;a moderna, se a&ntilde;adieron rampas y merlaturas nuevas en los muros del Alc&aacute;zar. Tambi&eacute;n se construy&oacute; un baluarte en el extremo norte con el objetivo de frenar el avance de las <strong>tropas</strong> francesas <strong>napole&oacute;nicas</strong>. Estas modificaciones del siglo XIX permitieron que el viejo castillo musulm&aacute;n se ajustara a las nuevas t&eacute;cnicas de guerra poliorc&eacute;tica. El conjunto monumental se convirti&oacute; as&iacute; en un baluarte de la resistencia nacional contra la invasi&oacute;n extranjera en tierras andaluzas. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el <strong>Castillo </strong>de<strong> Jimena de la Frontera</strong> es una <strong>propiedad municipal</strong> que sigue abierta a todos los visitantes. Aunque algunas partes se encuentran en ruinas, la puerta este y el baluarte norte conservan un estado de conservaci&oacute;n notable y, curiosamente, el interior del baluarte norte est&aacute; ocupado actualmente por el <strong>cementerio de la ciudad</strong>. Los arque&oacute;logos contin&uacute;an trabajando en excavaciones para consolidar y descubrir nuevos secretos ocultos bajo el suelo del cerro. Declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural, el monumento goza de la m&aacute;xima protecci&oacute;n estatal para asegurar su transmisi&oacute;n a futuras generaciones. Es posible acceder al recinto de forma libre, permitiendo que cualquier persona experimente la grandeza de este tesoro gaditano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-siglo-vii-castillo-vivio-maximo-esplendor-siglo-tarde-cerro-sigue-divisando-costa-africana-pm_1_13448872.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Aug 2026 13:00:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en el siglo VII, este castillo vivió su máximo esplendor un siglo más tarde y desde su cerro se sigue divisando la costa africana]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cádiz,Castillos,Patrimonio,Historia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un castillo español del siglo XVI sale a la luz en Bélgica y destapa un barrio medieval oculto durante siglos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/castillo-espanol-siglo-xvi-sale-luz-belgica-destapa-barrio-medieval-oculto-durante-siglos-pm_1_13444520.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/18473e92-a2e8-4e0e-b95a-f2b5c3c1d273_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un castillo español del siglo XVI sale a la luz en Bélgica y destapa un barrio medieval oculto durante siglos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guarnición histórica - Las obras obligan a excavar zonas amenazadas por sótanos y a preservar otras áreas para que futuros equipos puedan estudiarlas con recursos mejores</p></div><p class="article-text">
        La marcha forzada del 3 de mayo de 1540 convirti&oacute; la <strong>derrota de Gante</strong> en una exhibici&oacute;n p&uacute;blica, despu&eacute;s de que <strong>Carlos V </strong>sofocara la revuelta contra la subida de impuestos. Representantes municipales, miembros de los gremios y vecinos caminaron descalzos por la ciudad, mientras 50 hombres vestidos con camisas blancas llevaban sogas de verdugo al cuello. 
    </p><p class="article-text">
        De aquel castigo naci&oacute; el apodo <em><strong>stroppendragers</strong></em>, que viene a ser <em>portadores de la soga</em>, y tambi&eacute;n una decisi&oacute;n imperial destinada a prolongar el control m&aacute;s all&aacute; de aquella jornada. El servicio de arqueolog&iacute;a de Gante define el castillo ordenado por el emperador como una &ldquo;<strong>fortaleza de coerci&oacute;n</strong>&rdquo;, construida para imponer su autoridad sobre la propia poblaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">La derrota de Gante cambi&oacute; la ciudad durante siglos</h2><p class="article-text">
        La elecci&oacute;n del emplazamiento a&ntilde;adi&oacute; otra forma de castigo, porque la obra exigi&oacute; <strong>derribar buena parte de la abad&iacute;a de San Bav&oacute;n y el asentamiento</strong> que la rodeaba. Fundada por Amando en el siglo VII, la instituci&oacute;n religiosa formaba parte de la historia de Gante desde sus primeros siglos. Levantar all&iacute; una<strong> fortaleza militar </strong>convirti&oacute; la transformaci&oacute;n del enclave en una consecuencia f&iacute;sica de la derrota de la ciudad, aunque gran parte del castillo acabar&iacute;a desapareciendo cuando el barrio de Sint-Macharius se desarroll&oacute; en el siglo XIX.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el terreno ocupado por las tropas, una fosa utilizada tambi&eacute;n como vertedero ha conservado restos capaces de reconstruir aspectos cotidianos de aquella guarnici&oacute;n. <strong>Robby Vervoort</strong>, arque&oacute;logo que participa en la excavaci&oacute;n, cont&oacute; a la radiotelevisi&oacute;n p&uacute;blica belga<em> VRT NWS</em> que el equipo<strong> retira el contenido capa a capa </strong>para recuperar materiales bien conservados. 
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos han aparecido restos animales, semillas y polen, junto con cer&aacute;mica, vidrio y fragmentos de botellas de vino. Ese conjunto permitir&aacute;<strong> estudiar la alimentaci&oacute;n de los soldados y otros aspectos de su vida</strong> dentro del recinto. Los dep&oacute;sitos de este tipo pueden conservar asimismo rastros de enfermedades y materiales que apenas aparecen en las cr&oacute;nicas, por lo que la fosa <strong>ofrece una v&iacute;a para estudiar a la guarnici&oacute;n desde sus residuos cotidianos</strong>, lejos de las batallas y de las decisiones imperiales.
    </p><h2 class="article-text">Las obras revelaron muros bajo Spaanskasteelplein</h2><p class="article-text">
        Las obras preparatorias de un nuevo proyecto residencial sacaron ahora a la luz muros atribuidos a los<strong> alojamientos militares y partes del Castillo Espa&ntilde;ol </strong>que hab&iacute;an permanecido bajo Spaanskasteelplein. Los arque&oacute;logos ya conoc&iacute;an mediante estudios previos y sondeos la posibilidad de encontrar restos, pero la <strong>conservaci&oacute;n de las estructuras super&oacute; sus previsiones</strong>. Vervoort resumi&oacute; la impresi&oacute;n del equipo al valorar el alcance del hallazgo ante VRT NWS. &ldquo;Sab&iacute;amos que encontrar&iacute;amos algo, pero esto es realmente magn&iacute;fico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto inmobiliario ha obligado a <strong>decidir qu&eacute; parte del yacimiento se excava y cu&aacute;l permanece enterrada</strong>, porque los sectores afectados por futuros s&oacute;tanos deb&iacute;an investigarse antes de avanzar con la construcci&oacute;n. Otra zona de la parcela <strong>quedar&aacute; intacta y los edificios previstos all&iacute; se han dise&ntilde;ado sin s&oacute;tanos </strong>para evitar alterar los niveles arqueol&oacute;gicos. 
    </p><p class="article-text">
        Vervoort vincul&oacute; esa decisi&oacute;n con la posibilidad de que<strong> futuras generaciones dispongan de t&eacute;cnicas mejores</strong>. &ldquo;Creemos que los arque&oacute;logos del futuro tendr&aacute;n herramientas mucho mejores a su disposici&oacute;n&rdquo;, dijo. La medida asume adem&aacute;s un l&iacute;mite propio de la disciplina, ya que retirar una capa destruye para siempre su posici&oacute;n original.
    </p><p class="article-text">
        La excavaci&oacute;n ha alcanzado tambi&eacute;n un <strong>cementerio medieval</strong> junto a la antigua iglesia abacial, donde han aparecido decenas de esqueletos datados entre los siglos XIII y XVI. Su relaci&oacute;n exacta con la abad&iacute;a o con la comunidad pr&oacute;xima <strong>requerir&aacute; estudiar los huesos y el contexto de cada enterramiento</strong>.
    </p><p class="article-text">
        En niveles y zonas del mismo enclave han surgido<strong> materiales constructivos de &eacute;poca romana y herramientas de s&iacute;lex prehist&oacute;ricas</strong>, indicios de actividad anterior a la fundaci&oacute;n medieval. Esa secuencia exige cautela porque las <strong>construcciones posteriores alteraron repetidamente el terreno</strong>, una dificultad que condicionar&aacute; cualquier intento de reconstruir qu&eacute; poblaciones ocuparon este espacio y en qu&eacute; momentos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/castillo-espanol-siglo-xvi-sale-luz-belgica-destapa-barrio-medieval-oculto-durante-siglos-pm_1_13444520.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 13 Aug 2026 15:30:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un castillo español del siglo XVI sale a la luz en Bélgica y destapa un barrio medieval oculto durante siglos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Castillos,Investigación,Arqueología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido en época califal, este castillo amurallado alberga en su interior una de las mezquitas más antiguas de la península]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-epoca-califal-castillo-amurallado-alberga-interior-mezquitas-antiguas-peninsula-pm_1_13439400.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/212657c5-90fd-402e-a4b6-6bbec7270d07_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido en época califal, este castillo amurallado alberga en su interior una de las mezquitas más antiguas de la península"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La fortaleza onubense de Almonaster la Real es una preciosa página de la historia de Al-Ándalus en la Sierra de Aracena</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p><p class="subtitle">Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha</p></div><p class="article-text">
        En lo alto de un cerro que domina el municipio onubense de <strong>Almonaster la Real </strong>se puede observar y disfrutar de una de las fortificaciones m&aacute;s impresionantes de la geograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Este conjunto monumental, que fusiona de manera magistral lo defensivo y lo sagrado, ofrece una deliciosa panor&aacute;mica de la historia de Al-&Aacute;ndalus en la <strong>Sierra de Aracena</strong>. La estructura, que ha sido testigo del paso de diversas civilizaciones durante m&aacute;s de un milenio, destaca por albergar en su interior un gran tesoro arquitect&oacute;nico. Se trata de un enclave estrat&eacute;gico que no solo proteg&iacute;a a sus habitantes, sino que tambi&eacute;n serv&iacute;a como centro espiritual en una de las comarcas m&aacute;s bellas de <strong>Huelva</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que la atm&oacute;sfera que se respira entre sus muros transporta al visitante a una &eacute;poca de <strong>esplendor califal</strong> y profundo mestizaje cultural. Este rinc&oacute;n serrano es hoy un destino imprescindible para los amantes de la historia y del patrimonio rural m&aacute;s aut&eacute;ntico de toda <a href="https://www.eldiario.es/temas/andalucia/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Andaluc&iacute;a</a>. El Castillo-Mezquita se alza como el guardi&aacute;n de una tradici&oacute;n que ha sabido pervivir a pesar de los conflictos y del avance inexorable del tiempo. Su imponente silueta recortada contra el cielo invita a descubrir los secretos que todav&iacute;a guardan celosamente sus piedras milenarias y sus arcos de herradura.
    </p><p class="article-text">
        El <strong>origen</strong> de este santuario atemporal se sit&uacute;a entre los <strong>siglos IX y X</strong>, coincidiendo con el auge del Califato de C&oacute;rdoba y el reinado de Abd al-Rahman III. Fue construido como parte de una red defensiva y fiscal que controlaba los caminos, consolidando la presencia isl&aacute;mica en este territorio monta&ntilde;oso de la pen&iacute;nsula. La mezquita, erigida sobre los restos de una antigua bas&iacute;lica visigoda del siglo VI, representa un ejemplo excepcional de la arquitectura religiosa de la &eacute;poca. Su dise&ntilde;o austero y sobrio refleja la pureza de las formas omeyas, combinando la herencia cl&aacute;sica con las influencias orientales m&aacute;s tempranas del Islam. 
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                La atmósfera que se respira entre sus muros transporta al visitante a una época de esplendor califal y profundo mestizaje cultural                            </span>
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        Al ser una de las mezquitas m&aacute;s antiguas conservadas, su <strong>valor hist&oacute;rico</strong> es <strong>incalculable</strong> para el estudio del arte y la fe en el periodo andalus&iacute;. El edificio no solo cumpl&iacute;a una funci&oacute;n lit&uacute;rgica, sino que era el n&uacute;cleo social de la medina que florec&iacute;a bajo la protecci&oacute;n de su muralla. Hoy en d&iacute;a, sigue asombrando a expertos y visitantes por su excepcional estado de conservaci&oacute;n a pesar de haber superado m&uacute;ltiples ataques y reconstrucciones. El reaprovechamiento de materiales romanos y visigodos en su construcci&oacute;n inicial dota al templo de un car&aacute;cter h&iacute;brido que narra la historia de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El recinto amurallado presenta una planta irregular de m&aacute;s de ocho mil metros cuadrados, adapt&aacute;ndose con precisi&oacute;n a la dif&iacute;cil topograf&iacute;a del terreno escarpado del cerro. Su <strong>per&iacute;metro</strong> de <strong>313 metros</strong> est&aacute; jalonado por torres rectangulares y circulares que reforzaban su inexpugnabilidad frente a posibles ataques exteriores en la frontera. La f&aacute;brica de las murallas revela una compleja superposici&oacute;n de t&eacute;cnicas, empleando desde mamposter&iacute;a hasta el tapial de tierra roja caracter&iacute;stico de la &eacute;poca almohade. En sus esquinas a&uacute;n se pueden observar los robustos sillares romanos que fueron reutilizados por los constructores califales para otorgar mayor solidez a la estructura. Este car&aacute;cter defensivo fue vital durante los enfrentamientos con las fuerzas cristianas y, posteriormente, durante las tensiones militares con el vecino reino de Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, las cr&oacute;nicas de la &eacute;poca describen la fortaleza como un lugar <strong>casi imposible de escalar</strong> debido a las pe&ntilde;as tajadas y los arroyos que la circundan. Su silueta imponente sigue dominando el horizonte de la sierra, record&aacute;ndonos el papel estrat&eacute;gico fundamental que desempe&ntilde;&oacute; durante toda la Edad Media. El espesor de sus muros var&iacute;a seg&uacute;n el tramo, mostrando las diferentes etapas constructivas que han conformado su fisonom&iacute;a actual a lo largo de los a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En el <strong>interior</strong> del castillo se encuentra la <strong>mezquita</strong> de <strong>Al-Munastyr,</strong> una estructura que destaca por su elegancia sutil y su atm&oacute;sfera de recogimiento espiritual. El espacio se divide en dos &aacute;reas principales: el sahn o patio de abluciones al aire libre y el haram, que constituye la sala de oraci&oacute;n cubierta. El oratorio est&aacute; compuesto por cinco naves separadas por arcos de ladrillo que originalmente ten&iacute;an forma de herradura, apoyados sobre columnas de diversos materiales. Muchas de estas columnas y capiteles proceden de edificios romanos, lo que otorga al conjunto un aire de s&iacute;ntesis hist&oacute;rica entre diferentes periodos culturales. El mihrab, orientado hacia el sureste para indicar la direcci&oacute;n de La Meca, conserva un dise&ntilde;o arcaico de planta semicircular cubierto con una b&oacute;veda de horno. 
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n destaca el alminar, que mantiene su estructura original con una escalera que gira alrededor de un mach&oacute;n central para facilitar el ascenso del muec&iacute;n. Es la <strong>&uacute;nica mezquita rural andalus&iacute;</strong> que ha llegado pr&aacute;cticamente <strong>intacta</strong> hasta nuestros d&iacute;as, manteniendo toda la esencia de su <a href="https://www.eldiario.es/temas/arquitectura/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arquitectura</a> modesta y sobria. La luz que penetra en su interior crea un juego de sombras que resalta la belleza de sus arcos y la antig&uuml;edad de sus muros de mamposter&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Tras la conquista cristiana en el siglo XIII, el edificio fue consagrado al culto cat&oacute;lico bajo la advocaci&oacute;n de Nuestra Se&ntilde;ora de la Concepci&oacute;n, transformando su uso. Los nuevos ocupantes realizaron diversas modificaciones estructurales para adaptar el espacio isl&aacute;mico a la liturgia cristiana, incluyendo la construcci&oacute;n de un &aacute;bside de origen rom&aacute;nico. A finales del siglo XV, la mezquita sufri&oacute; <strong>reformas significativas</strong> que a&ntilde;adieron elementos mud&eacute;jares, como los arcos rebajados y el uso ornamental del ladrillo limpio. Durante esta &eacute;poca, se reforz&oacute; el muro de la qibla y se realizaron obras en el patio para mejorar la funcionalidad del recinto como templo parroquial. 
    </p><h2 class="article-text">Vistas privilegiadas</h2><p class="article-text">
        Sin embargo, a partir de 1479 el inter&eacute;s defensivo de la fortaleza comenz&oacute; a declinar tras la firma de tratados de paz. El Arzobispado de Sevilla, encargado de su mantenimiento, redujo la inversi&oacute;n en el castillo, lo que provoc&oacute; un <strong>deterioro progresivo </strong>de los lienzos de la muralla. A pesar de estos cambios, la estructura b&aacute;sica de la mezquita califal fue respetada, permitiendo que su identidad original perdurara a trav&eacute;s de los siglos. El edificio cristianizado se convirti&oacute; en un s&iacute;mbolo de la nueva fe, pero manteniendo siempre el recuerdo de su pasado musulm&aacute;n en sus piedras.
    </p><p class="article-text">
        El valor de este monumento no se limita a su arquitectura, sino que se extiende a su perfecta <strong>integraci&oacute;n</strong> con el <strong>paisaje</strong> natural de la Sierra de Huelva. Desde lo alto de la colina, la fortaleza ofrece unas vistas privilegiadas de las monta&ntilde;as que serv&iacute;an como barrera natural para los antiguos defensores. Este entorno fue clave para que el iqlim de Al-Munastyr se convirtiera en la poblaci&oacute;n m&aacute;s importante de la comarca durante la &eacute;poca califal andalus&iacute;. La simbiosis entre las viejas piedras y el verdor de la sierra crea un escenario de gran belleza que ha sido protegido legalmente desde hace d&eacute;cadas. Declarado <strong>Monumento Hist&oacute;rico-Art&iacute;stico</strong> en 1931, el conjunto goza de la m&aacute;xima protecci&oacute;n estatal para garantizar su preservaci&oacute;n. El Castillo-Mezquita no es solo un edificio, sino el s&iacute;mbolo identitario de un pueblo que se enorgullece de su herencia multicultural y milenaria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-epoca-califal-castillo-amurallado-alberga-interior-mezquitas-antiguas-peninsula-pm_1_13439400.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Aug 2026 09:00:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido en época califal, este castillo amurallado alberga en su interior una de las mezquitas más antiguas de la península]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Patrimonio,Arquitectura,Historia,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construido junto a unos antiguos baños de aguas sulfurosas, este castillo gaditano aún conserva su torre, sus murallas y su aljibe]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-antiguos-banos-aguas-sulfurosas-castillo-gaditano-conserva-torre-murallas-aljibe-pm_1_13437190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a1bb0dc-e316-4177-b078-1148086a318b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construido junto a unos antiguos baños de aguas sulfurosas, este castillo gaditano aún conserva su torre, sus murallas y su aljibe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Resultado de siglos de superposición de diversas culturas, la de Gigonza es de las fortalezas mejor conservadas de toda la comarca de La Janda</p><p class="subtitle">Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        Es considerado uno de los monumentos mejor conservados de toda la comarca de La Janda, en la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>. Aunque su estampa actual es el resultado de siglos de superposici&oacute;n de diversas culturas, la cercan&iacute;a a unos legendarios ba&ntilde;os de aguas sulfurosas le otorga un misticismo &uacute;nico. El <strong>Castillo de Gigonza</strong>, dentro del t&eacute;rmino municipal de San Jos&eacute; del Valle, es un rinc&oacute;n de la sierra que atrae la curiosidad de historiadores y senderistas, un lugar donde la arquitectura militar y la naturaleza se funden en perfecta armon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La historia del enclave se remonta a la <strong>antigua Saguntia</strong>, una ciudad de origen turdetano. Durante la &eacute;poca romana fue un enclave estipendiario que ya aprovechaba su entorno. Tras los visigodos, que dejaron una ermita de la que quedan muros, llegaron los &aacute;rabes, que bautizaron el lugar como Xisgonza, manteniendo su relevancia como sitio fuerte. En el siglo XIII, esta fortaleza gaditana fue clave como castillo de frontera entre dos reinos. Tras la Reconquista, pas&oacute; a manos de linajes ilustres como la poderosa Casa de Arcos. Los Ponce de Le&oacute;n adaptaron la estructura medieval a las necesidades de cada momento, reformas que definieron el car&aacute;cter g&oacute;tico-mud&eacute;jar que hoy conservan sus viejos muros.
    </p><p class="article-text">
        Al aproximarse a la fortaleza, el visitante es recibido por un <strong>bello paseo de palmeras</strong>. La planta del castillo es casi cuadrada y se organiza en dos cuerpos muy robustos. El acceso principal se realiza por una puerta con arco de medio punto muy se&ntilde;orial. Dicha entrada est&aacute; coronada por el escudo de armas original de la Casa de Arcos. Sus murallas, construidas con mamposter&iacute;a y sillarejo, rodean el patio de armas. En las esquinas y huecos se observa un refuerzo de sillares que garantiza su firmeza. El dise&ntilde;o permit&iacute;a un control efectivo de las rutas pecuarias y dehesas de la zona, un ejemplo perfecto de arquitectura defensiva se&ntilde;orial en pleno campo.
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                Se trata de un lugar donde la arquitectura militar y la naturaleza se funden en perfecta armonía                            </span>
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        La estructura central y m&aacute;s impresionante del recinto es su <strong>gran torre del homenaje</strong>. De planta cuadrada y tres niveles, domina el paisaje con sus muros de gran espesor. Sus estancias internas est&aacute;n cubiertas mediante elegantes b&oacute;vedas va&iacute;das de ladrillo. El ingreso a la torre se hace por una puerta estrecha con dintel sobre fuertes impostas. Sobre dicho acceso destaca una ventana con arco de herradura de <strong>influencia andalus&iacute;</strong>. En el piso superior, los ventanales abocinados permit&iacute;an vigilar toda la campi&ntilde;a. Actualmente se conserva como un vig&iacute;a eterno que guarda los secretos de la historia.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del recinto amurallado, el patio de armas esconde un <strong>gran aljibe </strong>para el agua. Anexa al patio se encuentra una capilla de 1848, templo que conserva un retablo, p&uacute;lpito y sacrist&iacute;a bajo una bella b&oacute;veda corrida. Bajo la primera planta de la torre se ubican las mazmorras, lugares oscuros y l&uacute;gubres. En el mismo patio destaca un palomar hist&oacute;rico, elemento t&iacute;pico de la zona rural. Cada rinc&oacute;n, desde las almenas hasta los fosos, refleja la vida de sus habitantes. La her&aacute;ldica de los Ponce de Le&oacute;n decora varios puntos del conjunto arquitect&oacute;nico. Es un palacio de campo que ha sabido resistir el paso de los siglos con dignidad.
    </p><p class="article-text">
        La fama de Gigonza creci&oacute; notablemente gracias a sus <strong>ba&ntilde;os de aguas sulfurosas</strong>. Estas fuentes medicinales fueron muy populares a finales del siglo XIX. Francisco Ponce de Le&oacute;n impuls&oacute; un balneario que atra&iacute;a a numerosos visitantes. Los ba&ntilde;istas buscaban alivio para sus males f&iacute;sicos en aquellas ricas aguas &aacute;cidas. Durante la fiesta de la Virgen del Carmen, el lugar se llenaba de celebraciones. Aunque el balneario cerr&oacute; tras la guerra civil, sus ruinas a&uacute;n pueden visitarse hoy. El manantial sigue brotando como testigo silencioso de aquel esplendor del pasado. La uni&oacute;n de salud y fortaleza militar hace de este sitio un lugar verdaderamente &uacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">BIC en 1985</h2><p class="article-text">
        El entorno natural del castillo est&aacute; rodeado de dehesas y viejas encinas. Una curiosidad bot&aacute;nica es la presencia de los <strong>omb&uacute;es</strong>, llamados bellasombras. Estos &aacute;rboles de origen sudamericano fueron tra&iacute;dos tras el descubrimiento. Sus ra&iacute;ces gigantescas y amplias copas proyectan sombras de gran extensi&oacute;n. Adem&aacute;s de la flora, el lugar est&aacute; imbuido de leyendas como la del Rey Moro. La &ldquo;Camisa del Rey Moro&rdquo; es un trofeo de guerra que la familia a&uacute;n conserva hoy. Caminar por la Ca&ntilde;ada Real de Salinillas permite disfrutar de este gran paisaje. Es una ruta ideal para quienes buscan aventura en el coraz&oacute;n de la sierra gaditana.
    </p><p class="article-text">
        Hoy en d&iacute;a, el Castillo de Gigonza ostenta la declaraci&oacute;n de <strong>Bien de Inter&eacute;s Cultural</strong>, distinci&oacute;n que fue otorgada en 1985 como monumento. Aunque es de propiedad privada, sus due&ntilde;os mantienen el edificio en buen estado. Los mi&eacute;rcoles se abre al p&uacute;blico de forma gratuita previa cita para los visitantes. Tambi&eacute;n se organizan visitas teatralizadas y rutas para descubrir sus secretos. Es una parada obligatoria para los amantes de la historia en general y de los <a href="https://www.eldiario.es/temas/castillos/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">castillos</a> en particular. La preservaci&oacute;n de este baluarte del patrimonio gaditano es vital para la propia identidad de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construido-antiguos-banos-aguas-sulfurosas-castillo-gaditano-conserva-torre-murallas-aljibe-pm_1_13437190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Aug 2026 09:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construido junto a unos antiguos baños de aguas sulfurosas, este castillo gaditano aún conserva su torre, sus murallas y su aljibe]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La villa amurallada de Catalunya con una fortaleza del siglo XI perfecta para observar el eclipse del 12 de agosto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-amurallada-catalunya-fortaleza-siglo-xi-perfecta-observar-eclipse-12-agosto_1_13431673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/130bfe28-7a50-4246-a152-2acfec5df7b3_16-9-discover-aspect-ratio_default_1148810.jpg" width="1432" height="806" alt="La villa amurallada de Catalunya con una fortaleza del siglo XI perfecta para observar el eclipse del 12 de agosto"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Àger, el pueblo medieval idóneo para ver un fenómeno que no ocurría desde 1905</p><p class="subtitle">MAPA | Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto
</p></div><p class="article-text">
        En el coraz&oacute;n de la comarca de la Noguera, a los pies de la imponente sierra del Montsec, en la provincia de Lleida, se encuentra un enclave donde el tiempo parece haberse detenido. <a href="https://turismeager.cat/es/inicio/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Agrave;ger</a> es una villa con una profunda impronta medieval, cuya arquitectura y calles a&uacute;n conservan su esencia gracias a la gran muralla del siglo XI que la proteg&iacute;a de los peligros del exterior. Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de sus piedras milenarias y de su relevancia hist&oacute;rica durante la Reconquista &mdash;fue liberada del califato en 1047 por Arnau Mir de Tost&mdash;, esta localidad catalana se prepara para ser protagonista de un acontecimiento astron&oacute;mico sin precedentes recientes: el <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/mapa-ver-eclipse-solar-12-agosto-recorrido-visibilidad-municipio-minuto-minuto_1_13426849.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eclipse solar total</a> del pr&oacute;ximo 12 de agosto.
    </p><p class="article-text">
        Para apreciar la majestuosidad que desprende &Agrave;ger, es necesario dirigir la mirada hacia una de las zonas m&aacute;s altas del pueblo. All&iacute; se alza con fuerza el Conjunt Monumental del Castell i Col&middot;legiata de Sant Pere, catalogado como B&eacute; Cultural d'Inter&egrave;s Nacional por la Generalitat de Catalunya. Esta construcci&oacute;n es un ejemplo de c&oacute;mo la historia antigua sigue viva en pleno siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        A mediados del siglo XI, en torno al a&ntilde;o 1047, el noble Arnau Mir de Tost reconquist&oacute; la villa y, tras hacerlo, orden&oacute; la construcci&oacute;n del castillo y de la muralla defensiva que rodeaba el lugar, as&iacute; como de la posterior colegiata. En un primer momento se levant&oacute; como iglesia de San Pedro y, posteriormente, en el siglo XVI, pas&oacute; a ser colegiata. La edificaci&oacute;n del complejo respondi&oacute; a una doble necesidad: la defensiva, como punto estrat&eacute;gico de control sobre la cuenca del valle, y la religiosa, mediante la implantaci&oacute;n de una comunidad eclesi&aacute;stica dependiente directamente de la Santa Sede.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Muralla de la villa.                            </span>
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        El visitante que recorre las estrechas calles de este espacio hist&oacute;rico puede contemplar los vestigios de una muralla de estilo rom&aacute;nico, la nave central de la colegiata, la cripta y el claustro. Desde lo alto de la muralla y los restos de sus torreones defensivos se domina una panor&aacute;mica completa y despejada de todo el Valle d&rsquo;&Agrave;ger, una caracter&iacute;stica que antiguamente proporcionaba una ventaja militar t&aacute;ctica de primer orden para vigilar cualquier movimiento en el horizonte.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el paso de los siglos y las transformaciones urbanas han modificado la fisonom&iacute;a de la villa, el n&uacute;cleo antiguo conserva la traza del entramado amurallado que proteg&iacute;a a sus habitantes de posibles ataques. El pueblo se desarroll&oacute; en forma de abanico justo bajo la protecci&oacute;n de la fortaleza superior, con calles estrechas, pasajes empedrados y portales de acceso que a&uacute;n evocan el recinto fortificado original.
    </p><h2 class="article-text">El eclipse</h2><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 12 de agosto de 2026, la Espa&ntilde;a peninsular vivir&aacute; un acontecimiento c&oacute;smico hist&oacute;rico: un <a href="https://www.eldiario.es/viajes/trece-pueblos-encanto-disfrutar-eclipse-solar_1_13400850.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">eclipse solar</a> total. La totalidad de este fen&oacute;meno atravesar&aacute; el territorio a &uacute;ltima hora de la tarde, pocos minutos antes de la puesta de sol. Es en este punto donde la arquitectura militar del siglo XI de &Agrave;ger se convierte en una plataforma de observaci&oacute;n inigualable por motivos t&eacute;cnicos y geogr&aacute;ficos muy concretos.
    </p><p class="article-text">
        Contemplar el eclipse desde la muralla de &Agrave;ger es una decisi&oacute;n que responde a razones t&eacute;cnicas y geogr&aacute;ficas. Al producirse a &uacute;ltima hora de la tarde, el Sol estar&aacute; rozando el horizonte por el oeste, lo que significa que cualquier monta&ntilde;a o edificio de gran tama&ntilde;o podr&iacute;a impedir observar el momento exacto en el que la Luna lo cubra por completo. Ah&iacute; es donde las antiguas murallas del castillo marcan la diferencia: al encontrarse en la parte m&aacute;s alta del pueblo, ofrecen una panor&aacute;mica de 360 grados sin obst&aacute;culos que dificulten la visi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la ventaja del conocido aire del <a href="https://www.eldiario.es/viajes/sierra-comparten-aragon-catalunya-marcada-impresionantes-desfiladeros_1_12724744.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Montsec</a>, famoso por su pureza, nitidez y falta de humedad, lo que garantiza que este acontecimiento hist&oacute;rico podr&aacute; contemplarse de la mejor manera posible. Subir a estos adarves de piedra &mdash;caminos o pasos estrechos situados en la parte alta de castillos o murallas&mdash; proporciona la altura perfecta para vivir una experiencia &uacute;nica: observar c&oacute;mo una sombra gigantesca cubre el valle a gran velocidad mientras el d&iacute;a se convierte en noche, siempre con las gafas apropiadas para evitar da&ntilde;os en la vista.
    </p><p class="article-text">
        Quien decida situarse en los antiguos muros de la fortaleza el 12 de agosto vivir&aacute; algo mucho m&aacute;s complejo que un simple fen&oacute;meno visual. Presenciar la totalidad de un eclipse solar implica una transformaci&oacute;n completa del entorno en cuesti&oacute;n de segundos. Los campos y las llanuras de alrededor perder&aacute;n su color durante unos instantes, creando un ambiente que quienes decidan presenciarlo dif&iacute;cilmente podr&aacute;n olvidar.
    </p><p class="article-text">
        A medida que la Luna cubra poco a poco la luz del Sol, la temperatura del lugar caer&aacute; repentinamente, causando en muchos casos un escalofr&iacute;o al interrumpirse el calor acumulado durante el d&iacute;a. Los animales del entorno regresar&aacute;n a sus refugios y probablemente salgan aves nocturnas al interpretar que la noche ya ha llegado. El cielo azul se tornar&aacute; de un negro intenso que dificultar&aacute; la visi&oacute;n. Segundos despu&eacute;s, todo volver&aacute; a la normalidad.
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                Parc Astronòmic del Montsec                            </span>
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        Otra opci&oacute;n para quienes prefieran una experiencia m&aacute;s divulgativa y guiada dentro del mismo valle es acercarse al <a href="https://parcastronomic.cat/es/eclipse-total-de-sol-12-agosto-2026/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Parc Astron&ograve;mic del Montsec</a>. Situado a muy poca distancia del pueblo, este centro de referencia internacional cuenta con telescopios de gran potencia, personal experto y un planetario. Aunque el atractivo del castillo reside en la solemnidad de sus piedras medievales, el PAM ofrece la oportunidad de comprender la ciencia que hay detr&aacute;s del eclipse, rodeado de astr&oacute;nomos y con instrumentaci&oacute;n especializada para aprovechar al m&aacute;ximo cada segundo del fen&oacute;meno.
    </p><p class="article-text">
        &Agrave;ger no es simplemente un destino desde el que mirar al cielo, sino una oportunidad para experimentar un evento c&oacute;smico desde las entra&ntilde;as de la memoria de Catalunya. En un mundo donde los grandes acontecimientos suelen vivirse a trav&eacute;s de pantallas o en modernas infraestructuras masificadas, esta villa amurallada de la Noguera ofrece un refugio de piedra, historia y silencio. Adem&aacute;s de contemplar el eclipse, existe la posibilidad de permanecer unos d&iacute;as para conocer plenamente el pueblo y todos sus secretos, ya que, debido a su larga historia, sus muros guardan relatos &uacute;nicos.
    </p><p class="article-text">
        Las mismas murallas que nacieron en el siglo XI para proteger a una poblaci&oacute;n de los conflictos terrenales se alzan hoy como una tribuna desde la que admirar la grandeza del universo. Este 12 de agosto, la cita en &Agrave;ger no ser&aacute; &uacute;nicamente con la astronom&iacute;a, sino tambi&eacute;n con un instante suspendido en el tiempo, en el que la historia milenaria y las estrellas se fundir&aacute;n en un mismo horizonte.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andrés Maza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/viajes/villa-amurallada-catalunya-fortaleza-siglo-xi-perfecta-observar-eclipse-12-agosto_1_13431673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 06 Aug 2026 12:38:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La villa amurallada de Catalunya con una fortaleza del siglo XI perfecta para observar el eclipse del 12 de agosto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lleida,Catalunya,Eclipse,Naturaleza,Patrimonio Histórico,Castillos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ver el eclipse total de Sol (y las perseidas) el 12 de agosto desde el castillo de Cifuentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/ver-eclipse-total-sol-perseidas-12-agosto-castillo-cifuentes_1_13429424.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48551274-4d9d-41af-bf32-1eb1a52c56e5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ver el eclipse total de Sol (y las perseidas) el 12 de agosto desde el castillo de Cifuentes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El ayuntamiento de esta población de Guadalajara ha situado el punto oficial de observación del fenómeno en la explanada de la fortaleza. Las actividades comienzan un día antes. En esta provincia el evento podrá observar en su máximo esplendor, al estar situada en la franja de totalidad del eclipse</p><p class="subtitle">Estas son las medidas de autoprotección que no debes olvidar si vas a disfrutar del eclipse de Sol del 12 de agosto
</p></div><p class="article-text">
        La localidad de Cifuentes acoge el evento astron&oacute;mico del 12 de agosto, con un eclipse total de Sol visible desde cualquier punto -alto y sin obst&aacute;culos- de la provincia de Guadalajara, con una programaci&oacute;n especial.
    </p><p class="article-text">
        Se centrar&aacute; en el entorno del castillo de Don Juan Manuel y las actividades comenzar&aacute;n un d&iacute;a antes, el martes 11 de agosto, a las 22:00 horas, con la conferencia 'Eclipse Solar: Historia, Arte y Mitolog&iacute;a', impartida por la historiadora Pilar Rodr&iacute;guez en el Claustro de Santo Domingo. 
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles 12 podr&aacute;n visitarse el Centro Cultural Santo Domingo, de 11:00 a 13:00 horas, y el castillo de Don Juan Manuel, de 17:00 a 19:00 horas. 
    </p><h2 class="article-text">El punto oficial de observaci&oacute;n, en la explanada del castillo</h2><p class="article-text">
        A las 18:00 horas se abrir&aacute; el Punto Oficial de Observaci&oacute;n en la explanada del castillo. La m&uacute;sica comenzar&aacute; a las 19:30 horas con Tusi Music. 
    </p><p class="article-text">
        El eclipse se iniciar&aacute; a las 19:36 horas y alcanzar&aacute; su momento de totalidad a las 20:31 horas. Tras el atardecer, la jornada continuar&aacute; con <em>Back to the Music</em>, a las 21:15 horas, y con la observaci&oacute;n de las Perseidas a partir de las 22:00 horas. Durante el evento habr&aacute; una barra con refrescos y bebidas. 
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento recuerda la importancia de utilizar gafas homologadas, no mirar directamente al Sol, llegar con antelaci&oacute;n y seguir las indicaciones de seguridad y organizaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cifuentes invita a vecinos y visitantes a disfrutar de una jornada &uacute;nica en la que se unir&aacute;n astronom&iacute;a, m&uacute;sica y patrimonio&rdquo;, ha se&ntilde;alado el ayuntamiento.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiarioclm.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/guadalajara/ver-eclipse-total-sol-perseidas-12-agosto-castillo-cifuentes_1_13429424.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 10:12:28 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ver el eclipse total de Sol (y las perseidas) el 12 de agosto desde el castillo de Cifuentes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Astronomía,Castillos,Eclipse,Astroturismo,Guadalajara]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doble-linea-murallas-aljibes-tallados-roca-castillos-impresionantes-castilla-mancha-pm_1_13429127.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4a98e78-4e82-485c-9d10-7ace7d09d899_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Con doble línea de murallas y dos aljibes tallados en la roca, es uno de los castillos más impresionantes de Castilla-La Mancha"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En un lugar privilegiado de Atienza, en la provincia de Guadalajara, y habiendo sido ya ocupado por pueblos celtíberos, los árabes construyeron una fuerte alcazaba que sirvió como puesto militar estratégico</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p><p class="subtitle">De excelentes vistas sobre los Pirineos y el Mediterráneo, en este castillo francés se puede visitar su magnífica sala gótica en la mazmorra</p></div><p class="article-text">
        El de<strong> Atienza</strong> es todo un imponente <strong>castillo</strong> que se erige majestuoso en lo alto de un pe&ntilde;&oacute;n rocoso en la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/guadalajara/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guadalajara</a>. Esta fortaleza medieval, situada en la parte m&aacute;s elevada del pueblo, es el monumento m&aacute;s representativo de la zona. Su silueta domina el horizonte y da la bienvenida a todos los viajeros que se aventuran por esta regi&oacute;n. Se trata de una de las construcciones militares m&aacute;s impresionantes de toda <a href="https://www.eldiario.es/temas/castilla-la-mancha/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Castilla-La Mancha</a> por su imponente porte. Levantada sobre una gran mole de roca caliza, la estructura se adapta perfectamente a la planta disponible en el cerro.
    </p><p class="article-text">
        Desde su posici&oacute;n privilegiada, el <strong>castillo</strong> vigilaba un radio de varios kil&oacute;metros de los vastos campos castellanos. Es un destino imprescindible para quienes buscan sumergirse en la historia y la magia de nuestro pasado medieval. Su presencia altiva sobre el caser&iacute;o de la villa crea una estampa visual que resulta casi inolvidable para el visitante.
    </p><p class="article-text">
        La historia de este enclave se remonta a tiempos antiguos, habiendo sido ya ocupado por los pueblos celt&iacute;beros. Posteriormente, los &aacute;rabes construyeron una fuerte alcazaba que sirvi&oacute; como un puesto militar estrat&eacute;gico de avanzada. Durante la Reconquista, el castillo fue objeto de disputa y cambi&oacute; de manos en numerosas ocasiones hist&oacute;ricas. Figuras como Alfonso III, Almanzor y Sancho Garc&iacute;a marcaron el destino de esta m&iacute;tica &ldquo;pe&ntilde;a muy fuerte&rdquo;. Y es que es precisamente con ese nombre como aparece citado en las p&aacute;ginas del famoso <strong>Cantar de M&iacute;o Cid</strong>.
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                    alt="Aunque hoy solo quedan restos testimoniales, las murallas evidencian la enorme importancia militar que tuvo el enclave"
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                Aunque hoy solo quedan restos testimoniales, las murallas evidencian la enorme importancia militar que tuvo el enclave                            </span>
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        Alfonso I de Arag&oacute;n lo tom&oacute; definitivamente, consolidando su <strong>importancia estrat&eacute;gica</strong> en la frontera de las dos Castillas. El recinto refleja el esp&iacute;ritu de resistencia de una &eacute;poca tumultuosa marcada por constantes batallas y asedios. Su valor estrat&eacute;gico como zona de paso propici&oacute; un crecimiento notable de la rica villa de <strong>Atienza</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los elementos defensivos m&aacute;s destacados de la fortaleza es su caracter&iacute;stica <strong>doble l&iacute;nea de murallas</strong>. Este sistema defensivo se divide en dos cintos que en su d&iacute;a cerraban y proteg&iacute;an el coraz&oacute;n de la villa. El primer cinto abrazaba el n&uacute;cleo del pueblo, conservando hoy algunos paramentos de siller&iacute;a y portones originales. Por fuera de este, se extend&iacute;a otra muralla m&aacute;s ancha que rodeaba todo el entorno estrat&eacute;gico del cerro. Esta doble protecci&oacute;n se adapta con precisi&oacute;n a la morfolog&iacute;a estrecha y alargada de su promontorio rocoso. 
    </p><p class="article-text">
        A los pies del promontorio, otra parte del castillo albergaba diversas instalaciones rodeadas de antiguos muros. Aunque hoy solo quedan restos testimoniales, las murallas evidencian la enorme importancia militar que tuvo el enclave. En el interior del recinto superior se ocultan prodigios de ingenier&iacute;a medieval como sus <strong>dos aljibes</strong>. Estos dep&oacute;sitos rectangulares fueron tallados directamente en la roca del pe&ntilde;&oacute;n para recoger el agua de lluvia. El mayor de ellos fue construido originalmente durante la &eacute;poca isl&aacute;mica para soportar los largos asedios enemigos. Ambos conservan parcialmente el arranque de sus cubiertas abovedadas realizadas con el tradicional ladrillo. Estos aljibes profundos garantizaban la supervivencia de los habitantes cuando la fortaleza era cercada por tropas. La capacidad de almacenar agua en una cima tan &aacute;rida convert&iacute;a al castillo en un lugar pr&aacute;cticamente inexpugnable. 
    </p><p class="article-text">
        La espl&eacute;ndida <strong>torre del homenaje</strong> se levanta en el extremo meridional como la imagen viva de Atienza. Se trata de una estructura sencilla de planta rectangular que cuenta con tres pisos y una amplia terraza superior. Una escalera integrada en el muro permite ascender hasta la parte m&aacute;s alta para vigilar todo el valle cercano. Desde su terraza se contemplan vistas espectaculares del pueblo y las majestuosas monta&ntilde;as del Sistema Central. Como detalle defensivo singular, la torre cuenta con un garit&oacute;n volado situado en su esquina m&aacute;s meridional. Su silueta recortada contra el cielo castellano es la parte m&aacute;s reconocible y fotografiada de todo el conjunto. 
    </p><p class="article-text">
        La memoria colectiva de <strong>Atienza</strong> guarda con orgullo el episodio hist&oacute;rico de la famosa Caballada local. En el a&ntilde;o 1163, los arrieros de la villa salvaron al ni&ntilde;o rey Alfonso VIII de un peligroso asedio leon&eacute;s. Lo sacaron de la fortaleza oculto entre sus recuas para ponerlo a salvo en un acto de gran valent&iacute;a. En agradecimiento, el monarca instituy&oacute; la Cofrad&iacute;a de la Sant&iacute;sima Trinidad, que a&uacute;n perdura en la actualidad. Este suceso marc&oacute; la identidad de una localidad poblada hist&oacute;ricamente por numerosos y leales arrieros y mercaderes. El castillo no solo fue escenario de <strong>batallas</strong>, sino tambi&eacute;n una importante <strong>prisi&oacute;n de estado</strong> para nobles. El Duque de Calabria fue uno de los prisioneros destacados que se alojaron tras sus gruesos muros de piedra. Posteriormente, las tropas francesas saquearon el recinto durante la Guerra de la Independencia, da&ntilde;&aacute;ndolo seriamente.
    </p><h2 class="article-text">Series y pel&iacute;culas</h2><p class="article-text">
        En la actualidad, la fama del castillo ha traspasado fronteras gracias a su aparici&oacute;n en la cultura popular. Y es que <em>Juego de Tronos</em> eligi&oacute; <strong>Atienza</strong> para promocionar uno de sus ic&oacute;nicos tronos de hierro. Esta conexi&oacute;n cinematogr&aacute;fica ha atra&iacute;do a una nueva generaci&oacute;n de visitantes fascinados por su est&eacute;tica medieval. Pero no es la &uacute;nica producci&oacute;n, ya que el pueblo ha sido escenario de varios cl&aacute;sicos del cine espa&ntilde;ol. Obras como <em>El viaje a ninguna parte</em> han aprovechado su ambiente hist&oacute;rico para recrear &eacute;pocas pasadas. La serie <em>Entre tierras</em> tambi&eacute;n ha rodado escenas en este entorno cargado de una belleza r&uacute;stica &uacute;nica. 
    </p><p class="article-text">
        El castillo se integra perfectamente en el paisaje natural, ofreciendo rutas ideales para los amantes del senderismo. Visitar Atienza es descubrir una aut&eacute;ntica <strong>ciudad museo</strong> donde el medievo se respira en cada una de sus esquinas. Adem&aacute;s del castillo, el viajero puede explorar 16 iglesias antiguas y museos de un gran valor art&iacute;stico. El acceso al castillo es gratuito y se puede realizar todos los d&iacute;as siguiendo un empinado camino de tierra. Tras la visita, la gastronom&iacute;a local ofrece delicias como los famosos jamones y embutidos naturales de la sierra. Pasear por la Plaza del Trigo y cruzar el Arco de Arrebatacapas completa una jornada cultural que resultar&aacute;&hellip; inolvidable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/doble-linea-murallas-aljibes-tallados-roca-castillos-impresionantes-castilla-mancha-pm_1_13429127.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 05 Aug 2026 10:03:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Guadalajara,Castilla-La Mancha,Castillos,Patrimonio,Cultura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Construida entre los siglos XIII y XIV, bajo esta fortaleza gaditana se han hallado materiales de épocas tartésicas, púnicas y romanas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construida-siglos-xiii-xiv-fortaleza-gaditana-han-hallado-materiales-epocas-tartesicas-punicas-romanas-pm_1_13426600.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/87e530a8-67ac-497e-b1dd-bad459bd1bd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construida entre los siglos XIII y XIV, bajo esta fortaleza gaditana se han hallado materiales de épocas tartésicas, púnicas y romanas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ubicación estratégica del castillo de Trebujena, en la provincia de Cádiz, permitía vigilar la desembocadura del río Guadalquivir y las marismas que rodean la población</p><p class="subtitle">Este castillo francés se está construyendo desde 1997 gracias a unos apasionados de la historia pero que usan técnicas medievales</p><p class="subtitle">Construido en el siglo XVI frente a un precipicio de 123 metros, es considerado el castillo más grande erigido en una roca</p></div><p class="article-text">
        El conocido como <strong>Castillo de los Guzmanes</strong> es una de las p&aacute;ginas m&aacute;s antiguas de la historia de Trebujena, localidad de la provincia de <a href="https://www.eldiario.es/temas/cadiz/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&aacute;diz</a>. Esta imponente fortaleza fue construida entre los siglos XIII y XIV bajo el mandato de <strong>Alonso P&eacute;rez de Guzm&aacute;n</strong> y cuya edificaci&oacute;n respondi&oacute; a una necesidad estrat&eacute;gica de defender el territorio reci&eacute;n conquistado frente a posibles ataques. La estructura original se bas&oacute; posiblemente en una torre vig&iacute;a previa que serv&iacute;a para controlar el paso de enemigos. Desde sus muros se establec&iacute;a comunicaci&oacute;n visual con otros enclaves defensivos de la zona como <strong>Sanl&uacute;car de Barrameda</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los siglos este baluarte, oficialmente llamado <strong>Castillo del Altozano</strong>, ha sido testigo de la evoluci&oacute;n social y econ&oacute;mica del municipio. Hoy en d&iacute;a el recinto ha sido recuperado para albergar el <strong>Centro de Interpretaci&oacute;n de la Historia</strong>, un orgullo para la localidad al mostrar su <a href="https://www.eldiario.es/temas/patrimonio/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">patrimonio</a> y las ra&iacute;ces profundas que definen la identidad de sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Situado en el coraz&oacute;n del casco urbano actual, el castillo dominaba anta&ntilde;o una vasta extensi&oacute;n de tierras f&eacute;rtiles. Su ubicaci&oacute;n estrat&eacute;gica permit&iacute;a vigilar la desembocadura del r&iacute;o <strong>Guadalquivir</strong> y las marismas que rodean la poblaci&oacute;n. El complejo funcionaba como un <strong>basti&oacute;n defensivo</strong> vital para proteger la riqueza agr&iacute;cola y el poder militar local. En aquella &eacute;poca la protecci&oacute;n del territorio era fundamental debido a los constantes conflictos de car&aacute;cter econ&oacute;mico. La fortaleza formaba parte de una red de torres que garantizaba la inexpugnabilidad de la regi&oacute;n gaditana. Originalmente la construcci&oacute;n presentaba una sola puerta de acceso situada en la actual Plaza del Altozano. Este acceso principal estaba flanqueado por dos robustas torres en las esquinas que facilitaban su defensa t&aacute;ctica. 
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                    alt="Los restos del castillo narran por sí mismos la evolución de las técnicas constructivas de la Edad Media"
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                Los restos del castillo narran por sí mismos la evolución de las técnicas constructivas de la Edad Media                            </span>
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        De esta manera, el castillo de <strong>Trebujena</strong> se consolid&oacute; como una pieza clave en el tablero militar de la <strong>Andaluc&iacute;a medieval</strong>. La arquitectura del castillo destaca por su planta cuadrangular de aproximadamente 16 por 16 metros de per&iacute;metro. Para su construcci&oacute;n se emple&oacute; piedra del lugar y una t&eacute;cnica de argamasa de tierra prensada muy robusta. Los muros alcanzan un grosor considerable de hasta un metro y medio para asegurar la resistencia estructural. Curiosamente, la fortaleza no posee cimientos propios sino que arranca directamente del firme calizo del terreno. Actualmente se conservan los cuatro lienzos de muralla originales que definen el recinto interior de la edificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En la esquina suroeste a&uacute;n se pueden apreciar los vestigios de un antiguo torre&oacute;n de vigilancia medieval. Aunque el entorno ha cambiado, el camino de ronda almenado sigue siendo visible desde las plazas circundantes. Estos elementos arquitect&oacute;nicos narran por s&iacute; mismos la evoluci&oacute;n de las t&eacute;cnicas constructivas de la Edad Media. Las excavaciones realizadas en el a&ntilde;o 2006 han revelado que el sitio posee una <strong>riqueza arqueol&oacute;gica</strong> excepcional. Bajo el suelo del castillo se han hallado <strong>materiales</strong> que datan de <strong>&eacute;pocas tart&eacute;sicas, p&uacute;nicas y romanas</strong>. Estos restos indican que la zona fue un enclave comercial importante vinculado al antiguo Portus Tarbissana. 
    </p><p class="article-text">
        Los arque&oacute;logos han documentado tambi&eacute;n la presencia de <strong>cer&aacute;mica andalus&iacute; mud&eacute;jar</strong> y de la era contempor&aacute;nea. En el interior se descubrieron estructuras singulares como un pozo de agua y varios silos de almacenamiento. Incluso se identific&oacute; un antiguo basurero que aporta datos valiosos sobre la dieta y costumbres pasadas. Estos hallazgos permiten reconstruir el registro hist&oacute;rico econ&oacute;mico y social de <strong>Trebujena</strong> a trav&eacute;s de los siglos. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo de su dilatada existencia, el Castillo de los Guzmanes <strong>usos diversos</strong>. Fue residencia oficial del alcaide obrador de arropes y guarda del archivo de la Casa Ducal de Medina Sidonia. Su importancia era tal que en el siglo XVII custodiaba parte de la contadur&iacute;a de los duques. Sin embargo, tras el alzamiento de <strong>Andaluc&iacute;a</strong> contra Felipe IV, la fortaleza inici&oacute; un periodo de desgaste. El endeudamiento de la Casa Ducal provoc&oacute; que muchas de sus propiedades cayeran en un progresivo abandono. Durante los siglos XIX y XX el edificio fue utilizado incluso como vivienda particular por algunos vecinos. En 1966 el ayuntamiento adquiri&oacute; finalmente la propiedad tras compr&aacute;rsela a la familia Villagr&aacute;n Gal&aacute;n. Este cambio de titularidad marc&oacute; el inicio de una nueva etapa orientada a la conservaci&oacute;n del patrimonio local.
    </p><h2 class="article-text">Dignidad recuperada</h2><p class="article-text">
        Durante gran parte del siglo XX el interior de la fortaleza alberg&oacute; la <strong>Plaza de Abastos</strong> municipal. Para adaptar el espacio se realizaron diversas reformas que ocultaron temporalmente la estructura medieval original del castillo. Una sala abovedada anexa lleg&oacute; a funcionar incluso como c&aacute;mara frigor&iacute;fica para los productos del mercado. No fue hasta principios del siglo XXI cuando se decidi&oacute; recuperar el valor hist&oacute;rico de este emblem&aacute;tico monumento. A trav&eacute;s del proyecto CULTURCAD se demoli&oacute; el mercado para dejar el espacio interior lo m&aacute;s di&aacute;fano posible. La rehabilitaci&oacute;n permiti&oacute; integrar elementos modernos como estructuras acristaladas que dejan ver el coronamiento de los muros. Gracias a estos trabajos el castillo ha recuperado su dignidad y se ha abierto de nuevo al p&uacute;blico. 
    </p><p class="article-text">
        El actual <strong>Centro de Interpretaci&oacute;n</strong> ofrece un recorrido fascinante por la historia y la cultura de Trebujena. En la planta baja los visitantes pueden explorar paneles informativos y ver de cerca los hallazgos arqueol&oacute;gicos. Este nivel se centra en explicar el origen de la fortaleza y su estrecha relaci&oacute;n con el pueblo. La primera planta est&aacute; dedicada a los paisajes culturales y las actividades econ&oacute;micas tradicionales de la zona. Aqu&iacute; cobran protagonismo la vi&ntilde;a, el r&iacute;o Guadalquivir y la rica fauna de las marismas cercanas. Se rinde homenaje a los riacheros y a quienes han vivido hist&oacute;ricamente del cultivo de la tierra albariza. El centro utiliza recursos modernos para sumergir al p&uacute;blico en las vivencias y costumbres de la localidad. Es una visita obligada para comprender la esencia de esta tierra.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>recuperaci&oacute;n</strong> del castillo ha supuesto un impulso vital para el turismo y la promoci&oacute;n de Trebujena. Desde su mirador en la planta superior se obtienen vistas panor&aacute;micas inigualables del paraje natural circundante. La fortaleza y su dilatada historia se integran perfectamente en el conjunto urbano caracterizado por la blancura de sus calles.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/construida-siglos-xiii-xiv-fortaleza-gaditana-han-hallado-materiales-epocas-tartesicas-punicas-romanas-pm_1_13426600.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Aug 2026 09:30:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construida entre los siglos XIII y XIV, bajo esta fortaleza gaditana se han hallado materiales de épocas tartésicas, púnicas y romanas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Andalucía,Cádiz,Castillos,Patrimonio,Historia]]></media:keywords>
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