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    <title><![CDATA[elDiario.es - Talibanes]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Talibanes]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Antonio Pampliega, periodista: "El mal son los talibanes, no el Islam"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc0e0232-2ea7-4cce-b695-2651f5a9a61a_16-9-discover-aspect-ratio_default_1144278.jpg" width="851" height="479" alt="Antonio Pampliega, periodista: &quot;El mal son los talibanes, no el Islam&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pampliega ha publicado Flores para Ariana (Ediciones La Tormenta, 2026), una novela que sitúa en Afganistán: en la protagonista están condensadas muchas de las historias femeninas que este escritor ha recogido en sus coberturas en tierra afgana</p><p class="subtitle">La nueva vida de Sodaba en Zaragoza tras huir de Afganistán: “Las mujeres allí no tienen derecho a nada”</p></div><p class="article-text">
        Alexievich, Svetlana: el alfabeto ha querido que <em>Los muchachos de zinc: Voces sovi&eacute;ticas de la guerra de Afganist&aacute;n</em> sea el primero de los trece libros de la bibliograf&iacute;a que aparece al terminar <em>Flores de Ariana</em>, pero no es casualidad. A la manera de la periodista bielorrusa, la &uacute;ltima novela de Antonio Pampliega Rodr&iacute;guez (Madrid, 1982) tambi&eacute;n est&aacute; narrada en primera persona. 
    </p><p class="article-text">
        La voz de la protagonista, sin embargo, son las voces de muchas mujeres. Es un libro de ficci&oacute;n, s&iacute;, pero se alimenta de decenas de historias reales. Fusiona escenas, recuerdos, datos o sentimientos que este periodista especializado en cr&oacute;nicas de larga distancia incluy&oacute; &ndash;o descart&oacute;&ndash; en los reportajes que film&oacute; y escribi&oacute; durante los ocho a&ntilde;os que estuvo viajando a Afganist&aacute;n. Entre 2010 y 2018 parec&iacute;a que el pa&iacute;s se hab&iacute;a liberado del terror de los talibanes. Un espejismo.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>Flores para Ariana</strong></em><strong> comienza con una imagen muy potente: septiembre de 1996, recibimiento triunfal a los talibanes en las calles de Kabul.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa imagen nos hace entender que los afganos lo que quer&iacute;an era vivir en paz. Llevaban en guerra desde el 73, veintitr&eacute;s a&ntilde;os. Salieron a recibir a los talibanes como si fueran h&eacute;roes: en internet puedes encontrar las fotograf&iacute;as y ver c&oacute;mo engalanaron sus tanques. Obviamente, luego la cosa se torci&oacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay represi&oacute;n moral sin corrupci&oacute;n sist&eacute;mica?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando acaba una guerra, adem&aacute;s de los ajustes de cuentas entre vencedores y vencidos, el poder se sustenta en una red clientelar. No s&oacute;lo ha ocurrido con el r&eacute;gimen talib&aacute;n. He vivido unas cuantas posguerras y creo que ni se estudian lo suficiente ni se les da el espacio que merecen en los medios. Al terminar la invasi&oacute;n sovi&eacute;tica, en el 89, de Afganist&aacute;n nos fuimos todos y all&iacute; los dejamos hasta el 2001&hellip; y porque los talibanes ayudaron a Osama [Bin Laden]&nbsp;a tirar las Torres Gemelas. Si no, seguir&iacute;an en aquel agujero negro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se dio cuenta de que todas las historias de las mujeres afganas eran la misma?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo cuando hice un reportaje para Cuatro que se llama <em>Matrimonio infantil</em>, 2018 todas las entrevistadas son el eco de la voz de Ariana, la protagonista de la novela. Da igual que sean de Kabul, de Mazar e-Sharif, de Herat: las historias se van repitiendo y son todas terribles. Ah&iacute; me doy cuenta de que hay un problema muy grande con las mujeres. Las &iacute;bamos a dejar olvidadas. Los talibanes ya ten&iacute;an el 80% del pa&iacute;s bajo su control.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="En la novela se refleja la deshumanización de unos niños criados en la cultura de la violencia que imponen los talibanes."
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                En la novela se refleja la deshumanización de unos niños criados en la cultura de la violencia que imponen los talibanes.                            </span>
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        <strong>&iquest;El matrimonio concertado es el punto de no retorno para la mujer afgana? Es lo que motiva a las protagonistas de su novela a intentar la huida a Pakist&aacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las familias se desprenden de sus hijas porque son una especie de mercanc&iacute;a que se compra. Quiz&aacute;s el padre o el hermano les den un poco de libertad para estudiar o trabajar, pero en el momento en que se casen dependen de la voluntad del marido. Cuando se les plantea a las protagonistas &ndash;&ldquo;os vais a casar&rdquo;&ndash; es el momento en que se tienen que ir: eso pasa en la vida real. En mis &uacute;ltimos viajes ya ten&iacute;a m&aacute;s experiencia y contactos y me era m&aacute;s sencillo acceder a las mujeres afganas. Para un hombre es complicado entrar en esa cultura. Uno de los casos que vimos en 2018 fue el de una chica &ndash;diecis&eacute;is a&ntilde;os&ndash; que el padre quer&iacute;a casar con un se&ntilde;or de treinta y cuatro. La chica huy&oacute; &ndash;porque quer&iacute;a seguir estudiando&ndash;, la cogieron en la frontera entre Afganist&aacute;n e Ir&aacute;n y la metieron dos a&ntilde;os en un reformatorio acusada de prostituci&oacute;n. Despu&eacute;s de la condena, la obligaron a casarse con ese se&ntilde;or. Por todo ello, Afganist&aacute;n es uno de los pa&iacute;ses donde la tasa de suidicio entre las mujeres es m&aacute;s alta. El matrimonio, en muchos casos, es una condena a muerte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&ldquo;Ramera&rdquo; o &ldquo;prostituta&rdquo; son de las palabras que, de forma muy despectiva, utilizan los hombres, m&aacute;s radicalizados o con m&aacute;s poder para insultar a las protagonistas femeninas de su novela. Sin embargo, en el escenario que pinta, la doble moral es el pan de cada d&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los talibanes incumplen sus normas sin esconderse porque saben que la poblaci&oacute;n les tiene miedo, que nadie les va a toser. A Ariana y su hermana Parvana les llaman prostitutas, pero los talibanes consienten que haya un prost&iacute;bulo en Kabul donde ellos van a tener relaciones sexuales a cambio de dinero. Pero la doble moral no afecta s&oacute;lo a las mujeres en aquel pa&iacute;s. El <em>bacha bazi</em> &ndash;literalmente, jugar con ni&ntilde;os&ndash; es una tradici&oacute;n: se les obliga a danzar y luego se los somete&hellip; Como ocurre una sociedad donde la homosexualidad est&aacute; perseguida y penada con la muerte, se disfraza a ni&ntilde;os de ni&ntilde;as para enmascarar lo que est&aacute;n haciendo. La doble moral es una de las cosas que quer&iacute;a poner en valor en la novela. &iquest;Son radicales? S&iacute;, pero para los que ellos quieren.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La reacci&oacute;n de Salem, el amigo de Ariana, cuando descubre que su padre es ped&oacute;filo puede resultar familiar en cualquier parte del mundo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, los ni&ntilde;os, cuando hay dinero de por medio, son moneda de cambio. Lo he visto en el Congo &ndash;donde se usaba a ni&ntilde;os peque&ntilde;os y se mataba a chicas v&iacute;rgenes para hacer rituales atroces&ndash;, por ejemplo. El problema de Afganist&aacute;n es que coincide todo en un mismo pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se explica entonces Afganist&aacute;n? &iquest;Las experiencias que acumul&oacute; en Siria, Egipto, Iraq o, incluso, Hait&iacute; le ayudaron a contar un pa&iacute;s que, desde el siglo XIX, es una casilla codiciada en el tablero geopol&iacute;tico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La repercusi&oacute;n que han tenido los occidentales es clave para entenderlo. Ya fuera con las pugnas entre los imperios Brit&aacute;nico y Ruso hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os o durante la Guerra Fr&iacute;a. Adem&aacute;s, Afganist&aacute;n es un estado fallido desde el golpe que se dio contra la monarqu&iacute;a absolutista [<em>de Mohamed Zahir Sha, 1973</em>]. Desde entonces nadie ha sabido darle una soluci&oacute;n. Los veinte a&ntilde;os (2001-2021) que estuvieron las tropas de la OTAN fueron un fracaso absoluto: nunca se invadi&oacute; Afganist&aacute;n con la intenci&oacute;n de estabilizarlo. Simplemente, hab&iacute;a que responder a unos atentados que causaron 3.000 muertos. El objetivo siempre fue Iraq. En 2003, cuando se sacan tropas para moverlas a suelo iraqu&iacute;, los afganos se dan cuenta de que los americanos no han venido para quedarse. &iquest;En qui&eacute;n te refugias? En se&ntilde;ores de la guerra y se&ntilde;ores de la droga: gente corrupta. En los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os, la producci&oacute;n de opio se ha potenciado a niveles de los a&ntilde;os ochenta, cuando la guerra contra los sovi&eacute;ticos. A nadie le ha interesado nunca pacificar aquel pa&iacute;s y, ahora, ya no interesa nada de nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las flores son la riqueza y la condena de los afganos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente. En Kabul existe una calle dedicada a las flores. A los afganos les encanta tenerlas en su casa. A m&iacute; me llamaba la atenci&oacute;n ese contrapunto colorido a un pa&iacute;s tan gris. Y, a la vez, sin las amapolas de Afganist&aacute;n no habr&iacute;a llegado a Europa o a Am&eacute;rica toda la hero&iacute;na que se lleva consumiendo desde los a&ntilde;os sesenta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La literatura sobre el simbolismo de la flor en la cultura isl&aacute;mica es extensa. &iquest;Qu&eacute; obras le sirvieron de ancla para desarrollar el argumento?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La primera vez que viaj&eacute; a Afganist&aacute;n fue en 2010, a ra&iacute;z de haber le&iacute;do <em>Mil soles espl&eacute;ndidos</em> y <em>Cometas en el cielo</em>, de Khaled Hosseini. Me enamor&eacute; del pa&iacute;s y ahora tengo una estanter&iacute;a s&oacute;lo de libros afganos. Todo lo que va saliendo sobre el pa&iacute;s me lo compro. Me interesa mucho. L&oacute;gicamente, adem&aacute;s de la documentaci&oacute;n, las entrevistas sobre el terreno fueron clave para ambientar la historia.
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                A Pampliega le llama la atención el contrapunto colorido que representan las flores en un país tan gris.                            </span>
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        <strong>Hace hincapi&eacute; en la diversidad afgana. Recuerda al lector, por ejemplo, que resisten minor&iacute;as hind&uacute;es en un territorio dominado por una teocracia. &iquest;Era imposible esconder al corresponsal detr&aacute;s del novelista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de ficcionar las historias que me han ido contando durante a&ntilde;os, tambi&eacute;n quer&iacute;a que los lectores tuvieran una visi&oacute;n general de Afganist&aacute;n. A riesgo de ser pesado, quer&iacute;a ser pulcro a la hora de dar datos y cifras. Creo que eso le da realismo a la acci&oacute;n. El editor me dec&iacute;a que en algunos pasajes sent&iacute;a como si lo transportaran a Kabul y, claro, es que he estado en esa ciudad muchas veces. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esa forma tan visual de escribir, tirando de frases cortas y directas, est&aacute; relacionada con los trabajos para televisi&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Quien me recomend&oacute; escribir con frases cortas fue Ram&oacute;n Perell&oacute;, el editor de Pen&iacute;nsula, con quien saqu&eacute; mi primer libro [<em>En la oscuridad</em>], donde contaba el secuestro. &ldquo;Antonio, sujeto, verbo y predicado. Ya est&aacute;, esa es la mejor forma de escribir&rdquo;. Desde entonces, esa es la f&oacute;rmula que utilizo en todos los textos que escribo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es un m&eacute;todo sencillo para explicar cuestiones complejas? </strong><em><strong>Flores para Ariana </strong></em><strong>est&aacute; repleta de contradicciones: las protagonistas, pese a estar sometidas por una teocracia, tienen fe en Al&aacute;. Y lo expresan.</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Amigas afganas como Latifah, que est&aacute; en Madrid como refugiada, aunque es chi&iacute;ta y no sunita como los talibanes, siguen creyendo. Lo mismo ocurre con muchos sirios, aunque el Estado Isl&aacute;mico eliminara a miles de personas musulmanas. Al final, la religi&oacute;n no hace a la persona sino que la persona es quien hace a la religi&oacute;n. Lo f&aacute;cil hubiera sido demonizar al Islam. Era importante poner el foco en que el mal son los talibanes, no la confesi&oacute;n religiosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo influyen dictaduras como la afgana para que la islamofobia permee en la sociedad occidental a trav&eacute;s del discurso de partidos que no son s&oacute;lo de ultraderecha?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las noticias que nos llegan de pa&iacute;ses como Afganist&aacute;n son fuego y gasolina para seguir encendiendo a la gente. Cuando hay un asesinato de una mujer, lo primero que muchos preguntan es: &ldquo;&iquest;De d&oacute;nde es el asesino?&rdquo; Si resulta que es marroqu&iacute;, aprovechan el dato para atacar al Islam. Obviar que los talibanes o el Estado Isl&aacute;mico son musulmanes es un error, pero tambi&eacute;n hay que contar que hay muchos musulmanes que est&aacute;n en contra de ese terror. Los kurdos luchan contra ellos, los sirios combat&iacute;an contra ellos, Ahmad Masud [el l&iacute;der del Frente de Resistencia en Afganist&aacute;n] tambi&eacute;n combati&oacute; contra ellos&hellip; Pero quien es racista va a comprar el discurso de la islamofobia y no se va a preguntar los porqu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Volviendo a su libro, esas contradicciones que nos encontramos en cualquier sociedad sirven para que el relato avance. Un ejemplo es el padre de las protagonistas: un hombre religioso y conectado a las tradiciones, pero de ideolog&iacute;a comunista y due&ntilde;o de una librer&iacute;a.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese se&ntilde;or existi&oacute;. Era el padre de una jugadora de baloncesto en silla de ruedas que se llama Nilofar Bayat [<em>qued&oacute; inv&aacute;lida cuando ten&iacute;a dos a&ntilde;os por el impacto de un cohete contra su casa, un ataque talib&aacute;n en el que muri&oacute; uno de sus hermanos</em>]. &Eacute;l no tuvo problema para darle permiso a su hija para que siguiera estudiando y jugando al baloncesto. Los hermanos intentaron vetarla, pero el padre dijo que no. &iquest;Por qu&eacute;? &Eacute;l ten&iacute;a una cultura y una formaci&oacute;n que no ten&iacute;an sus hijos, que se hab&iacute;an criado en un ambiente talib&aacute;n. La cultura machista &ndash;inculcada por el r&eacute;gimen y por el car&aacute;cter afgano de pura cepa&ndash; sobrevivi&oacute; a la invasi&oacute;n americana. Hay que combatir que ese pensamiento arraigue en las segundas y terceras generaciones de musulmanes que viven en Europa. 
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                Nilofar Bayat lanza a canasta. La historia de su familia una de las que inspiran &#039;Flores para Ariana&#039;.                            </span>
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        <strong>Ocurre tambi&eacute;n con las crisis econ&oacute;micas o, incluso, con los cambios de gobierno: la edad que uno tenga cuando empieza una guerra determina tu manera de ser, tu conducta, tus valores. Muchos de los ni&ntilde;os que aparecen al inicio de la novela est&aacute;n totalmente deshumanizados.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es muy complicado ponerse en la piel de los personajes, pero si eres tan peque&ntilde;o y has visto lo que has visto, el grado de violencia que se vivi&oacute; en la guerra civil afgana &ndash;del 92 al 96, una aut&eacute;ntica carnicer&iacute;a&ndash;&nbsp;te tiene que afectar de alguna manera. &iquest;C&oacute;mo? Muchos acabaron abrazando la ideolog&iacute;a talib&aacute;n. Eran h&iacute;per violentos. Luego est&aacute; Salem, una rara avis, que ve a Ariana como una igual. En cambio, el resto de ni&ntilde;os del barrio le tiran piedras porque la odian. Es imposible avanzar si no se ve un &aacute;pice de esperanza. Lo tuvieron durante veinte a&ntilde;os, pero ha desaparecido.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Salem, al principio, se enfrenta al poder talib&aacute;n sin ejercer violencia, pero luego le vemos disparar un rifle. &iquest;Con ese personaje quer&iacute;a recordar al lector que llega un momento en el que para sobrevivir no queda m&aacute;s remedio que mancharse las manos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por desgracia, s&iacute;. No s&eacute; si matar, pero s&iacute; hacer cosas de las que no est&aacute;s orgulloso con tal de conseguir tu objetivo. &iquest;Cu&aacute;l era el de Salem? Encontrar a Ariana. &iquest;Que se tuvo que afiliar a los talibanes? Lo hizo. &iquest;El bien mayor est&aacute; por encima? Yo te dir&iacute;a que s&iacute;. Ese hombre, a pesar de las cosas que ha hecho, le dio una segunda oportunidad a su amiga&hellip; y a su hija.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; representa el conocimiento, la cultura, la lectura, la escritura en un pa&iacute;s donde incluso est&aacute;n prohibidas las muestras de afecto en p&uacute;blico o salir de casa con las u&ntilde;as pintadas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son esas ventanas que puedes abrir de par en par e imaginarte ese mundo que te est&aacute; siendo vetado. Si Ariana no pod&iacute;a darle un abrazo a su amigo, recurre a la literatura, a trav&eacute;s, por ejemplo, de <em>El Principito</em>. Escribir y so&ntilde;ar es algo que no nos van a poder robar nunca. En muchas partes del mundo es as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ah&iacute; est&aacute; tambi&eacute;n la red de escuelas clandestinas.&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay que poner en valor que no todos los hombres son talibanes. Much&iacute;simos est&aacute;n en contra de lo que se est&aacute; haciendo. Tambi&eacute;n se juegan la vida permitiendo que se eduque de forma oculta a las mujeres en sus casas. El machismo puede venir de cualquier parte. Recuerdo, por ejemplo, la historia de Narges: la casaron con un chico de quince cuando ella ten&iacute;a s&oacute;lo ocho a&ntilde;os. En su nuevo hogar fueron su suegra y su cu&ntilde;ada quienes le hicieron la vida imposible porque sent&iacute;an que hab&iacute;a llegado para robarles el sitio.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En las p&aacute;ginas de cortes&iacute;a, Ediciones La Tormenta ha reproducido una de las p&aacute;ginas que escribi&oacute; en un cuaderno durante su secuestro (2015-2016). &iquest;C&oacute;mo era </strong><em><strong>Flores para Ariana</strong></em><strong> cuando Al Qaeda le liber&oacute; despu&eacute;s de casi trescientos d&iacute;as?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eran retazos, pero no me he desviado mucho de aquel manuscrito. El embri&oacute;n que saqu&eacute; de Siria son los cimientos de la novela. Ya ten&iacute;a el t&iacute;tulo puesto y los personajes perfilados. Luego fui completando con el acceso a los documentos y a Internet que, l&oacute;gicamente, no ten&iacute;a durante el secuestro. Es cierto que el final nunca lo escrib&iacute; porque pens&eacute;: en el momento en que termine y ponga el punto final a Ariana, tambi&eacute;n me lo voy a poner a m&iacute;.
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                    alt="Durante su secuestro en Siria, el periodista se evadía escribiendo sus recuerdos en ciudades como Kabul."
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            <span class="title">
                Durante su secuestro en Siria, el periodista se evadía escribiendo sus recuerdos en ciudades como Kabul.                            </span>
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        <strong>Como Sherezade en </strong><em><strong>Las mil y una noches</strong></em><strong>. Fabulando para sobrevivir.</strong>
    </p><p class="article-text">
        [<em>R&iacute;e</em>]&nbsp;Es que soy bastante supersticioso. Escribir fue una manera de salir adelante dentro de la celda. Me imaginaba paseando por Kabul, donde hab&iacute;a vivido seis meses, y describ&iacute;a el ambiente de sus plazas y avenidas&hellip; Cuando dejo de escribir, de hecho, caigo en una depresi&oacute;n bastante importante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No reescribi&oacute; ni edit&oacute; demasiado el manuscrito?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;a escritas dos terceras partes de la novela cuando vino el viaje a Afganist&aacute;n, en 2018, donde pude acceder a las historias de muchas mujeres. A petici&oacute;n de los editores decid&iacute; pasar la narraci&oacute;n de tercera a primera persona. Me dijeron: tiene much&iacute;sima m&aacute;s fuerza si te lo cuenta Ariana, que es una adolescente que est&aacute; sufriendo en carne propia. S&oacute;lo mantuve la tercera en los cap&iacute;tulos que se centran en Parvana porque quer&iacute;a pon&eacute;rselo f&aacute;cil al lector al diferenciar las dos voces. Entre ellas he intentado plasmar que en un pa&iacute;s donde no hay amor, el amor entre dos hermanas est&aacute; por encima de todo. Publicar esta historia despu&eacute;s de que los documentos hayan estado guardados durante casi diez a&ntilde;os es un regalo para mi hermana Alejandra. Cuando la escrib&iacute; no pensaba que pudiera llegar a leerla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se est&aacute;n contando a s&iacute; mismas las mujeres afganas? &iquest;A qu&eacute; escritoras deber&iacute;amos leer para conocer lo que usted ha contado desde su propia perspectiva?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muy pocas mujeres afganas que hayan contado su historia, pero ahora mismo tenemos a Khadija Naim, la autora de <em>Sin velo</em>: donde cuenta c&oacute;mo le obligaron a casarse cuando su sue&ntilde;o era ser periodista y escap&oacute; para venir a Espa&ntilde;a, desde donde lucha para recuperar a sus tres cr&iacute;os. Es una voz s&uacute;per potente.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Sierra del Sol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/illes-balears/cultura/antonio-pampliega-periodista-mal-son-talibanes-no-islam_1_13266037.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 01 Jun 2026 12:31:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Pampliega, periodista: "El mal son los talibanes, no el Islam"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islas Baleares,Afganistán,Talibanes,Islam,Islamofobia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Khadija Amin en Cáceres: "En mi país las mujeres ya no somos seres humanos, somos sombras; son más importantes los animales"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/igualdad-de-derechos/khadija-amin-caceres-pais-mujeres-no-seres-humanos-sombras-son-importantes-animales_1_13039418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d086b748-5fae-4066-ab6c-d8b5c4e269cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137917.jpg" width="4011" height="2256" alt="Khadija Amin en Cáceres: &quot;En mi país las mujeres ya no somos seres humanos, somos sombras; son más importantes los animales&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">
La periodista afgana, exiliada en España, participa en un encuentro de la mano de Amnistía Internacional para denunciar la "muerte civil" de las mujeres bajo el régimen talibán y las nuevas leyes que priorizan el bienestar animal sobre la integridad femenina</p><p class="subtitle">Khadija Amin traerá a Cáceres la voz silenciada de las mujeres afganas</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Para los talibanes, estoy muerta. Oficialmente, no existo&rdquo;. Con estas palabras, la periodista Khadija Amin describe la cruda realidad que enfrentan las mujeres en Afganist&aacute;n, una situaci&oacute;n que ha desgranado este lunes en la Biblioteca P&uacute;blica del Estado 'A. Rodr&iacute;guez-Mo&ntilde;ino / M. Brey' de la capital cacere&ntilde;a. El encuentro, organizado por Amnist&iacute;a Internacional Extremadura, se enmarca en la exposici&oacute;n 'Ellas son la revoluci&oacute;n', que busca dar voz a quienes el r&eacute;gimen de Kabul intenta silenciar sistem&aacute;ticamente.
    </p><p class="article-text">
        Amin, que fue un <a href="https://www.eldiario.es/internacional/khadija-amin-presentadora-afgana-television-refugiada-espana-kabul-matarian-no-callar-crimenes-talibanes_1_8396478.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">rostro conocido de la televisi&oacute;n p&uacute;blica afgana</a> hasta la toma de poder de los talibanes en agosto de 2021, ha explicado c&oacute;mo el sistema legal ha sido desmantelado para anular cualquier derecho femenino. Uno de los puntos m&aacute;s alarmantes compartidos en la charla se refiere a la reciente deriva del c&oacute;digo penal talib&aacute;n. Seg&uacute;n denunci&oacute; la activista, la normativa actual establece que, si una mujer no presenta fracturas &oacute;seas o heridas abiertas de gravedad, la agresi&oacute;n no se considera maltrato punible.
    </p><p class="article-text">
        Esta desprotecci&oacute;n contrasta con la paradoja de las nuevas leyes de &ldquo;moralidad&rdquo;, que incluyen penas m&aacute;s severas y espec&iacute;ficas para el maltrato de animales que para la violencia dom&eacute;stica cotidiana. &ldquo;Se nos ha situado por debajo de los animales en la jerarqu&iacute;a legal&rdquo;, lament&oacute; Amin ante un auditorio que llen&oacute; el sal&oacute;n de actos de la biblioteca.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El peso de la voz del hombre</strong>
    </p><p class="article-text">
        La periodista tambi&eacute;n comparti&oacute; su drama personal, que ejemplifica la indefensi&oacute;n jur&iacute;dica absoluta. En el nuevo Afganist&aacute;n, el testimonio de una mujer carece de valor frente al de un hombre. En su caso, su exmarido la ha registrado oficialmente como fallecida, lo que la deja sin entidad jur&iacute;dica, sin pasaporte y sin posibilidad legal de reclamar la custodia de sus hijos, que permanecen en Kabul.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi exmarido dice que estoy muerta y, para el Estado afgano, eso es una verdad absoluta porque lo dice un hombre. Mi voz, mis documentos o mi presencia f&iacute;sica no cuentan nada&rdquo;, explic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Desde la aprobaci&oacute;n de la Ley de Promoci&oacute;n de la Virtud y Prevenci&oacute;n del Vicio en agosto de 2024, el silencio es obligatorio. <a href="https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.amp.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Las mujeres tienen prohibido hablar en p&uacute;blico</a>, cantar o incluso leer en voz alta, ya que su voz es considerada awrah (algo &iacute;ntimo que debe ocultarse). Adem&aacute;s, el uso del velo integral es obligatorio, una norma que Khadija siempre cuestion&oacute; y que fue uno de los detonantes de las amenazas que la obligaron al exilio.
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                Khadija Amin, en una imagen en Afganistán cuando trabajaba como periodista                            </span>
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        <strong>Resistencia desde el exilio</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pese a la distancia, Amin mantiene una red de contacto con mujeres que resisten dentro del pa&iacute;s. La situaci&oacute;n en Extremadura, a trav&eacute;s de estos encuentros, sirve para que la ciudadan&iacute;a no olvide que Afganist&aacute;n se ha convertido en una &ldquo;c&aacute;rcel a cielo abierto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La activista afgana reconoce que, pese a tener trabajo y participar en charlas por las tardes, la situaci&oacute;n de su pa&iacute;s la atraviesa emocionalmente cada d&iacute;a. &ldquo;Hay momentos en los que no quiero ni salir de casa&rdquo;, confiesa. La distancia con sus hijos, de quienes no sabe d&oacute;nde est&aacute;n ni c&oacute;mo se encuentran, agrava una herida que nunca puede cerrar. Denuncia que, por el hecho de ser mujer y haber nacido en Afganist&aacute;n, no solo ha visto vulnerados sus derechos fundamentales, sino que ni siquiera dispone de documentaci&oacute;n que facilite la b&uacute;squeda de sus hijos. &ldquo;Todo lo que pasa all&iacute; me afecta personalmente&rdquo;, explica, describiendo una monta&ntilde;a rusa emocional que le impide vivir con tranquilidad mientras las mujeres afganas siguen siendo castigadas simplemente por serlo.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la posibilidad de un cambio a corto plazo, se muestra pesimista. Considera que, tras cinco a&ntilde;os sin avances significativos, la situaci&oacute;n no variar&aacute; sin un respaldo firme de la comunidad internacional. &ldquo;Sin apoyo internacional es imposible&rdquo;, sostiene, al tiempo que lamenta la falta de implicaci&oacute;n interna en la defensa de los derechos de las mujeres. A su juicio, la prioridad geopol&iacute;tica se centra en conflictos armados y tensiones regionales, mientras la vulneraci&oacute;n sistem&aacute;tica de derechos en Afganist&aacute;n no genera la misma reacci&oacute;n. Desde Espa&ntilde;a, pide visibilidad y compromiso: difundir lo que ocurre, apoyar a las organizaciones que trabajan sobre el terreno y firmar peticiones. En ese contexto menciona a la asociaci&oacute;n 'Esperanza de libertad', que canaliza ayuda directa a mujeres dentro del pa&iacute;s y promueve acciones de denuncia y solidaridad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar el acto, se hizo menci&oacute;n al documental &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n mis hijos?&rdquo;, disponible en plataformas como Movistar Plus+, una pieza audiovisual que Khadija define como una &ldquo;carta para el futuro&rdquo;, para que sus hijos sepan que su madre nunca dej&oacute; de luchar por ellos ni por los derechos de todas las afganas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La exposici&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n 'Ellas son la revoluci&oacute;n' se integra en una campa&ntilde;a internacional de Amnist&iacute;a Internacional destinada a sensibilizar a la ciudadan&iacute;a y a exigir que la comunidad internacional haga rendir cuentas a los talibanes por posibles cr&iacute;menes de derecho internacional, incluida la persecuci&oacute;n por motivos de g&eacute;nero. La exposici&oacute;n ha recorrido ya espacios como la Casa de las Mujeres de Avil&eacute;s y el municipio de Rivas&#8209;Vaciamadrid, consolid&aacute;ndose como una herramienta de denuncia y de movilizaci&oacute;n social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Quintanilla]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/extremadura/igualdad-de-derechos/khadija-amin-caceres-pais-mujeres-no-seres-humanos-sombras-son-importantes-animales_1_13039418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Mar 2026 17:12:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Cáceres,Afganistán,Feminismo,Derechos Humanos,Talibanes,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los talibanes lanzan varios ataques contra territorio de Pakistán, que responde con bombardeos sobre Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-lanzan-ataques-territorio-pakistan-responde-bombardeos-afganistan_1_12676892.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a60e1071-1131-4ad7-88ce-a3cf8cdbaf64_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los talibanes lanzan varios ataques contra territorio de Pakistán, que responde con bombardeos sobre Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Ejército de Pakistán asegura en sus redes sociales que ha respondido a la "agresión afgana" y que habría forzado a los talibanes a "retirarse y dejar a sus muertos atrás"</p></div><p class="article-text">
        Afganist&aacute;n ha lanzado a primera hora de la madrugada ataques &ldquo;no provocados&rdquo; contra posiciones fronterizas de Pakist&aacute;n, tras varios d&iacute;as de crecientes tensiones entre ambos pa&iacute;ses, seg&uacute;n un comunicado difundido a los medios por las fuerzas de seguridad paquistan&iacute;es.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, el Ej&eacute;rcito de Pakist&aacute;n public&oacute; de madrugada un mensaje en la red social X (antes Twitter) en el que aseguraba que hab&iacute;a respondido a la &ldquo;agresi&oacute;n afgana&rdquo; y que habr&iacute;a forzado a los talibanes a &ldquo;retirarse y dejar a sus muertos atr&aacute;s&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1977084184545140972?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Las fuerzas armadas pakistan&iacute;es han informado tambi&eacute;n del despliegue de drones hacia la zona fronteriza con Afganist&aacute;n y han asegurado haber destruido varios puestos avanzados afganos as&iacute; como varias bases militares.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con los militares de Pakist&aacute;n, el gobierno afgano de los talib&aacute;n se ha puesto en contacto oficialmente con sus hom&oacute;logos paquistan&iacute;es para solicitar un alto el fuego.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del Gobierno de los talibanes en Kabul, Zabihullah Mujahid, inform&oacute; este domingo de que m&aacute;s de 58 soldados paquistan&iacute;es y al menos nueve afganos murieron en los combates entre Afganist&aacute;n y Pakist&aacute;n que tuvieron lugar anoche en la frontera entre ambos pa&iacute;ses.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Unos 25 de sus puestos de seguridad fueron capturados, y sus instalaciones, incautadas. M&aacute;s de 58 de sus soldados han sido asesinados y aproximadamente 30 resultaron heridos. Tambi&eacute;n se les confiscaron armas y municiones. Hasta 9 de nuestros muyahidines han sido martirizados y tenemos hasta 18 heridos&rdquo;, dijo el portavoz del Gobierno de Afganist&aacute;n en una rueda de prensa en Kabul.
    </p><p class="article-text">
        A su vez, el Ej&eacute;rcito de Pakist&aacute;n ha comunicado que 23 soldados paquistan&iacute;es y m&aacute;s de 200 combatientes talibanes afganos e insurgentes afiliados a los fundamentalistas de Kabul murieron en los enfrentamientos armados en la frontera de este pa&iacute;s con Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante los enfrentamientos nocturnos, 23 valientes hijos de Pakist&aacute;n abrazaron el martirio mientras defend&iacute;an la integridad territorial de nuestra amada patria frente a esta acci&oacute;n indignante, mientras que 29 soldados resultaron heridos&rdquo;, dijo en un comunicado el ala de medios del Ej&eacute;rcito paquistan&iacute; (ISPR).
    </p><p class="article-text">
        La fuente evalu&oacute; que, seg&uacute;n estimaciones de inteligencia &ldquo;cre&iacute;bles&rdquo;, &ldquo;m&aacute;s de 200 combatientes talibanes y terroristas afiliados fueron neutralizados, mientras que el n&uacute;mero de heridos es mucho mayor&rdquo;. Existe un amplio contraste entre las cifras ofrecidas por las autoridades de uno y otro pa&iacute;s, aunque por el momento no es posible verificar de forma independiente ninguna de ellas.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz talib&aacute;n Mujahid se&ntilde;al&oacute; que los enfrentamientos se interrumpieron a medianoche gracias a la mediaci&oacute;n de pa&iacute;ses como Qatar y Arabia Saud&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;M&aacute;s tarde, alrededor de la medianoche, a petici&oacute;n de pa&iacute;ses como Qatar y Arabia Saud&iacute;, el Emirato Isl&aacute;mico (como se autodenominan los talibanes) detuvo los combates, pero seg&uacute;n nuestra informaci&oacute;n, por la ma&ntilde;ana la parte paquistan&iacute; volvi&oacute; a disparar artiller&iacute;a contra ciertas posiciones y las hostilidades se reanudaron en algunas zonas&rdquo;, dijo el portavoz.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Si contin&uacute;an disparando, nos reservamos el derecho a defender nuestro territorio&rdquo;, advirti&oacute; el portavoz talib&aacute;n. Seg&uacute;n los talibanes, los enfrentamientos se produjeron tras los bombardeos a&eacute;reos de Pakist&aacute;n en terreno afgano que tuvieron lugar el pasado viernes. Los fundamentalistas han considerado su acci&oacute;n de anoche como una serie de &ldquo;operaciones de represalia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El primer ministro de Pakist&aacute;n, Shehbaz Sharif, asegur&oacute; este domingo que su pa&iacute;s dar&aacute; una respuesta &ldquo;fuerte y efectiva&rdquo; a cada acto de agresi&oacute;n de Afganist&aacute;n en medio de los continuos enfrentamientos fronterizos con este pa&iacute;s. &ldquo;Cada acto de agresi&oacute;n ser&aacute; respondido con una respuesta fuerte y efectiva&rdquo;, dijo en un comunicado la Oficina del primer ministro de Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sharif a&ntilde;adi&oacute; que el Ej&eacute;rcito de Pakist&aacute;n no s&oacute;lo dio una &ldquo;respuesta firme y adecuada&rdquo; a la agresi&oacute;n afgana de anoche, sino que tambi&eacute;n destruy&oacute; varios puestos fronterizos de los talibanes en el transcurso de los combates.
    </p><p class="article-text">
        Los enfrentamientos en la L&iacute;nea Durand han continuado hoy en algunos puestos, seg&uacute;n las autoridades de seguridad paquistan&iacute;es, que afirman que han capturado al menos 19 puestos transfronterizos desde donde se perpetraron ataques contra Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saud&iacute; se&ntilde;alaba a su vez esta madrugada que el gobierno afgano &ldquo;tendr&aacute; que responder a este ataque&rdquo; contra Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Islamabad ha cerrado todos los cruces fronterizos entre Pakist&aacute;n y Afganist&aacute;n, incluyendo los de Torkham, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, y Chaman, en Baluchist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las relaciones entre Pakist&aacute;n y Afganist&aacute;n se deterioraron tras la toma de poder de Kabul por parte de los fundamentalistas en agosto de 2021, tras la salida de las tropas estadounidenses del pa&iacute;s y la ca&iacute;da del Gobierno republicano.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno paquistan&iacute; culpa a los talibanes afganos de proporcionar refugio al TTP -hermanos ideol&oacute;gicos de los fundamentalistas de Kabul- para perpetrar atentados en Pakist&aacute;n. Kabul niega estas acusaciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-lanzan-ataques-territorio-pakistan-responde-bombardeos-afganistan_1_12676892.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Oct 2025 21:13:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los talibanes lanzan varios ataques contra territorio de Pakistán, que responde con bombardeos sobre Afganistán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pakistán,Afganistán,Asia,Arabia Saudí,Guerras,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "apartheid de género" de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: "Hemos perdido nuestra identidad"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/17882231-39bb-41d6-a513-56f1ce468669_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &quot;apartheid de género&quot; de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: &quot;Hemos perdido nuestra identidad&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Sunita Nasir, Safia Jan Mohammad, Khadija Amin y Fariba Quraishi huyeron de Afganistán tras la llegada al poder de los talibanes. Ahora están en España como refugiadas </p></div><p class="article-text">
        A las 9:00 de la ma&ntilde;ana del 15 de agosto de 2021 Khadija Amin se encontraba, un d&iacute;a m&aacute;s, en los estudios del canal nacional de noticias afgano en Kabul presentando el informativo matinal. &ldquo;Ese d&iacute;a justo coment&eacute; con algunas compa&ntilde;eras que llegar&iacute;a el d&iacute;a en que no tendr&iacute;amos que hacer el informativo con pa&ntilde;uelo. No sab&iacute;amos que tres horas despu&eacute;s ser&iacute;amos expulsadas de nuestro trabajo&rdquo;. Ese mismo d&iacute;a los talibanes entraron en Kabul y se hicieron con el poder en Afganist&aacute;n. &ldquo;Estaba haciendo un reportaje en la calle y cuando quise volver a la redacci&oacute;n ya no me dejaron entrar&rdquo;, rememora. Como ella, millones de mujeres afganas han visto desaparecer sus derechos en ese pa&iacute;s. Cuatro de ellas han analizado en una jornada organizada por la Universidad P&uacute;blica de Navarra la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n, que definen como un &ldquo;apartheid de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Khadija Amin no se resign&oacute; y luch&oacute; por sus derechos, al igual que hab&iacute;a hecho a&ntilde;os antes para poder estudiar Periodismo en la Universidad. Casada a trav&eacute;s de un matrimonio forzado por su familia con un hombre que la maltrataba decidi&oacute; divorciarse aunque ello supusiera perder la custodia de sus hijos. Entr&oacute; a la Universidad y pocos a&ntilde;os despu&eacute;s ya trabajaba en la televisi&oacute;n nacional. &ldquo;Siempre fui una mujer que luch&oacute; por sus derechos&rdquo;, sostiene. Pero tras enfrentarse a los talibanes para recuperar su puesto de trabajo y <a href="https://www.eldiario.es/internacional/khadija-amin-presentadora-afgana-television-refugiada-espana-kabul-matarian-no-callar-crimenes-talibanes_1_8396478.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ser entrevistada en varios medios de comunicaci&oacute;n internacionales</a> fue amenazada de muerte. &ldquo;Decid&iacute; que ten&iacute;a que irme del pa&iacute;s&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de contactos logr&oacute; una plaza en un avi&oacute;n con destino a Espa&ntilde;a. Lleg&oacute; al aeropuerto de Torrej&oacute;n de Ardoz (Madrid) a finales de agosto del 2021. Ahora trabaja para que la lucha por los derechos en Afganist&aacute;n no caiga en el olvido, para lo que reclama una mayor atenci&oacute;n medi&aacute;tica. &ldquo;No podemos dejar que se normalice lo que hacen los talibanes, Afganist&aacute;n antes no era as&iacute;, ahora las mujeres no pueden vivir libremente&rdquo;, lamenta.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1427763012686041090?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Esa misma lucha la est&aacute; librando tambi&eacute;n Safia Jan Mohammad, jueza en el Tribunal Supremo de Afganist&aacute;n refugiada en Pamplona. Como magistrada lider&oacute; en 2016 la creaci&oacute;n del tribunal de violencia contra la mujer de Kabul, un gran avance para un pa&iacute;s en el que la violencia machista estaba normalizada. &ldquo;Era com&uacute;n que la familia del agresor ofreciera a su hija, obviamente sin su consentimiento, a la familia de la v&iacute;ctima para evitar as&iacute; una venganza&rdquo;. La creaci&oacute;n de ese juzgado, explica, llev&oacute; a las mujeres a tener m&aacute;s &ldquo;valent&iacute;a&rdquo; y &ldquo;confianza&rdquo; en la ley. As&iacute;, muchas se animaban a denunciar la violencia que sufr&iacute;an a pesar de que en muchas ocasiones ello supusiera enfrentarse a su propia familia. Para ello se habilitaron recursos de acogida para mujeres denunciantes. &ldquo;Llegamos a trabajar en 15 casos diferentes por d&iacute;a&rdquo;, recuerda.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos estaban de acuerdo. &ldquo;Muchos de los hombres que condenamos eran gente de poder en la sociedad y trataron de usarlo para no ser castigados. Tambi&eacute;n hab&iacute;a talibanes&rdquo;. &ldquo;Ten&iacute;a que ir con seguridad al trabajo, empez&oacute; a haber atentados contra jueces y contra nuestra independencia&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        Con la llegada al poder de los talibanes todo desapareci&oacute;. &ldquo;Abrieron las puertas de las c&aacute;rceles donde estaban sus amigos y cerraron las de todos los progresos de las mujeres. Destruyeron las casas de protecci&oacute;n para mujeres y ahora las hay incluso que aceptan ir a la c&aacute;rcel porque se sienten m&aacute;s seguras all&iacute; que en sus propias casas&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        En los cuatro a&ntilde;os que los talibanes llevan en el poder los casos de violencia contra las mujeres se han disparado. Tambi&eacute;n los suicidios de aquellas que no aguantan m&aacute;s. &ldquo;Los talibanes han instaurado su ley, una interpretaci&oacute;n err&oacute;nea del islam&rdquo;, lamenta Safia Jan Mohammad, que cuenta que ahora si una mujer quiere denunciar tiene que ir al juzgado acompa&ntilde;ada de su marido. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo van a denunciar a su marido si tienen que ir con &eacute;l al juzgado? Un hombre puede pegar a su mujer en la calle sin que nadie le diga nada, si la denuncia por adulterio a ella la van a lapidar sin que pueda defenderse. Esta es la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Safia Jan Mohammad logr&oacute; escapar a Turqu&iacute;a, donde vivi&oacute; con su marido y sus hijos durante seis meses &ldquo;de manera muy precaria&rdquo;. Finalmente, en 2022 logr&oacute; llegar a Espa&ntilde;a y ahora est&aacute; ya asentada en Pamplona, si bien lamenta las dificultades que como refugiada tiene para encontrar un trabajo. &ldquo;Quiero trabajar, no quiero ser una carga para el Estado, pero por desgracia no podemos acceder a determinados trabajos por problemas con la convalidaci&oacute;n de los t&iacute;tulos universitarios&rdquo;, lamenta. Tambi&eacute;n ha encontrado barreras para acceder a una vivienda. &ldquo;Nos preguntan de d&oacute;nde somos y cuando decimos que de Afganist&aacute;n buscan en internet para ver d&oacute;nde est&aacute; y se encuentran noticias de los talibanes y creen que todos somos as&iacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a llevar ya tres a&ntilde;os en Espa&ntilde;a no olvida sus ra&iacute;ces ni tampoco a sus compa&ntilde;eros de trabajo. Cuenta que muchos han sido expulsados por los talibanes y que otros han logrado huir como refugiados. &ldquo;Los talibanes que salieron de la c&aacute;rcel tienen ganas de venganza contra los jueces que les condenaron&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">De 4 millones de ni&ntilde;as escolarizadas a tener prohibida la educaci&oacute;n </h2><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n es magistrada Fariba Quraishi, quien durante a&ntilde;os ejerci&oacute; como jueza en tribunales de familia y de violencia contra la mujer. Recuerda el 15 de agosto de 2021 como el &ldquo;d&iacute;a negro&rdquo; en el que todos los avances logrados durante d&eacute;cadas se &ldquo;vinieron abajo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo he perdido mi identidad despu&eacute;s de 18 a&ntilde;os de estudios y a&ntilde;os trabajando de jueza. Como mujer feminista me han expulsado del trabajo y me han obligado a refugiarme en otro pa&iacute;s. No me atrevo a hablar con mi familia en Afganist&aacute;n porque me da pena decirles que mi hija est&aacute; yendo a una escuela en Espa&ntilde;a mientras ellas est&aacute;n all&iacute; sin derechos. Sigo sufriendo porque veo a las mujeres en mi pa&iacute;s y aunque yo viva aqu&iacute; mi sufrimiento est&aacute; en Afganist&aacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la presidenta de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Afganas en Espa&ntilde;a (AME), Sunita Nasir, en 2021, antes de la llegada del r&eacute;gimen talib&aacute;n hab&iacute;a escolarizadas en Afganist&aacute;n m&aacute;s de 4 millones de ni&ntilde;as. &ldquo;Ahora la educaci&oacute;n secundaria y la universitaria est&aacute; prohibida para ellas&rdquo;, apunta. Tambi&eacute;n lo est&aacute; acceder a un puesto de trabajo o incluso el moverse con libertad si no es bajo la tutela masculina. &ldquo;El r&eacute;gimen busca silenciar a las mujeres por completo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, todas ellas reclaman que no se normalice el r&eacute;gimen de los talibanes y que se mantenga la atenci&oacute;n medi&aacute;tica en Afganist&aacute;n. &ldquo;El mundo no puede quedarse callado&rdquo;, concluyen.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rodrigo Saiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/navarra/apartheid-genero-talibanes-contado-cuatro-mujeres-afganas-hemos-perdido-identidad_1_12617100.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 20 Sep 2025 19:33:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "apartheid de género" de los talibanes contado por cuatro mujeres afganas: "Hemos perdido nuestra identidad"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Apartheid,Discriminación de género,Desigualdad de género,Violencia de género,Talibanes,Navarra,Pamplona,Universidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El incendio de un autobús con migrantes deportados de Irán causa al menos 76 muertos en Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/incendio-autobus-migrantes-deportados-iran-causa-76-muertos-afganistan_1_12545016.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/feec7708-2c19-486c-9baf-debb91d925cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El incendio de un autobús con migrantes deportados de Irán causa al menos 76 muertos en Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los pasajeros del autobús formaban parte de la masiva oleada de afganos que están siendo deportados o forzados a abandonar los países vecinos, principalmente Irán y Pakistán
</p><p class="subtitle">Sahar Halaimzai, la activista que busca llevar a los talibanes a la justicia por apartheid de género en Afganistán
</p></div><p class="article-text">
        Al menos 76 personas, en su mayor&iacute;a migrantes afganos recientemente deportados de Ir&aacute;n, han fallecido en la noche del martes en el oeste de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sahar-halaimzai-activista-busca-llevar-talibanes-justicia-apartheid-genero-afganistan_128_12530179.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afganist&aacute;n </a>cuando el autob&uacute;s en el que viajaban se incendi&oacute; tras una colisi&oacute;n m&uacute;ltiple, en lo que ya se considera &ldquo;uno de los accidentes de tr&aacute;fico m&aacute;s mort&iacute;feros de los &uacute;ltimos a&ntilde;os en el pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El portavoz del gobierno de la provincia de Herat, Mufti Mohammad Yousuf Saeedi, ha informado a EFE de que el autob&uacute;s, que viajaba desde el puesto fronterizo de Islam Qala hacia Kabul, colision&oacute; con un cami&oacute;n de carga y una motocicleta en la carretera de circunvalaci&oacute;n de Herat y se incendi&oacute; tras el impacto. &ldquo;Adultos, mujeres, ni&ntilde;os, el conductor del autob&uacute;s, el motorista y el conductor del Mazda se encuentran entre las v&iacute;ctimas&rdquo;, ha detallado el portavoz.
    </p><p class="article-text">
        Los pasajeros del autob&uacute;s formaban parte de la masiva oleada de afganos que est&aacute;n siendo deportados o forzados a abandonar los pa&iacute;ses vecinos, principalmente Ir&aacute;n y Pakist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Muchos de los que ahora son forzados a volver son parte de los cientos de miles que huyeron de Afganist&aacute;n en agosto de 2021 por temor al <a href="https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-han-formado-gobierno-controlado-exclusivamente-nucleo-duro_129_8281102.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">regreso de los talibanes al poder</a>, y ahora se enfrentan a un retorno a un pa&iacute;s sumido en una profunda crisis, con m&aacute;s de la mitad de su poblaci&oacute;n necesitada de ayuda, seg&uacute;n la ONU.
    </p><p class="article-text">
        El siniestro ha ocurrido un d&iacute;a despu&eacute;s de que el ministro de Interior de Ir&aacute;n, Eskandar Momeni, anunciara que otros 800.000 afganos tendr&iacute;an que abandonar el pa&iacute;s antes del pr&oacute;ximo mes de marzo.
    </p><p class="article-text">
        La administraci&oacute;n local de Herat ha expresado sus condolencias a las familias de las v&iacute;ctimas y asegur&oacute; que &ldquo;los equipos de rescate y el personal m&eacute;dico llegaron inmediatamente al lugar del accidente y trasladaron a los heridos a los hospitales de Herat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los accidentes de tr&aacute;fico son habituales en Afganist&aacute;n, en gran parte debido al mal estado de las carreteras tras d&eacute;cadas de guerra, la conducci&oacute;n peligrosa en las autopistas y la falta de regulaci&oacute;n, seg&uacute;n recoge EFE. El pasado mes de julio, otro accidente en la misma autov&iacute;a ya hab&iacute;a dejado 11 muertos. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/incendio-autobus-migrantes-deportados-iran-causa-76-muertos-afganistan_1_12545016.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Aug 2025 06:53:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El incendio de un autobús con migrantes deportados de Irán causa al menos 76 muertos en Afganistán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Irán,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sahar Halaimzai, la activista que busca llevar a los talibanes a la justicia por apartheid de género en Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sahar-halaimzai-activista-busca-llevar-talibanes-justicia-apartheid-genero-afganistan_128_12530179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/498d3272-3972-4184-ad07-9e8c77e0dc12_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x536y100.jpg" width="1200" height="675" alt="Sahar Halaimzai, la activista que busca llevar a los talibanes a la justicia por apartheid de género en Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuatro años después de la toma talibán de Afganistán, la activista británico-afgana Sahar Halaimzai explica a elDiario.es la campaña liderada por el Fondo Malala para codificar el apartheid de género en el próximo tratado internacional de crímenes de lesa humanidad</p><p class="subtitle">La exiliada que sigue luchando por la educación de las niñas afganas en sótanos y despensas </p></div><p class="article-text">
        &ldquo;No estamos hablando de discriminaci&oacute;n. Es apartheid de g&eacute;nero. Una l&oacute;gica del r&eacute;gimen talib&aacute;n que les permite mantener el poder. Han borrado a las mujeres de la vida p&uacute;blica y ponerle un nombre abre la puerta al nivel adecuado de rendici&oacute;n de cuentas&rdquo;. La activista brit&aacute;nico-afgana Sahar Halaimzai no duda en pronunciar las palabras que, para ella, definen con precisi&oacute;n lo que ocurre en Afganist&aacute;n desde el regreso de los talibanes al poder hace justo cuatro a&ntilde;os en agosto de 2021. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Llamarlo apartheid de g&eacute;nero es estrat&eacute;gico, como tambi&eacute;n lo es que se incluya en el tratado de cr&iacute;menes de lesa humanidad que algunos pa&iacute;ses y organizaciones est&aacute;n intentando impulsar&rdquo;, insiste la activista en una entrevista con elDiario.es.
    </p><p class="article-text">
        Este viernes se cumple el cuarto aniversario de <a href="https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-controlan-oposicion-capitales-provincia-afganistan_1_8220962.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la toma de Kabul por parte de los talibanes</a>. Desde su regreso al poder, la jerarqu&iacute;a integrista afgana ha borrado a las mujeres y a las ni&ntilde;as de la vida p&uacute;blica y <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/ley-talibanes-matando-mujeres-bebes-afganistan-les-suplique-hija-muriendo_1_12237483.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">les ha negado los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos</a>. Lo ha hecho de forma sistem&aacute;tica y met&oacute;dica con un centenar de decretos que les han negado el derecho de asistir a la escuela secundaria, ir a la universidad, trabajar en la mayor&iacute;a de sectores o desplazarse solas, entre otros. Estas prohibiciones tienen un impacto devastador en las tasas de alfabetizaci&oacute;n, la pobreza, la salud maternoinfantil y el bienestar mental de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Halaimzai, que dirige la Iniciativa para Afganist&aacute;n del Fondo Malala &mdash;la organizaci&oacute;n formada por <a href="https://www.eldiario.es/autores/malala_yousafzai/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la activista premio nobel de la paz Malala Yousafzai</a>&mdash; sabe que las palabras importan, pero que en este caso tambi&eacute;n pueden ser una herramienta jur&iacute;dica. Su objetivo es que el t&eacute;rmino se codifique como un crimen en el nuevo Tratado sobre Cr&iacute;menes de Lesa Humanidad que Naciones Unidas ha comenzado a preparar. El reconocimiento no ser&iacute;a solo simb&oacute;lico: obligar&iacute;a a los Estados a actuar y abrir&iacute;a la puerta a que los l&iacute;deres talibanes pudieran ser perseguidos internacionalmente. 
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de los cr&iacute;menes de guerra, los cr&iacute;menes de lesa humanidad pueden cometerse tanto en tiempos de guerra como de paz, y de aprobarse el tratado podr&iacute;an incluir la desaparici&oacute;n forzada, la violaci&oacute;n y la esclavitud sexual, las ejecuciones extrajudiciales masivas y el apartheid.
    </p><p class="article-text">
        El Fondo Malala ha tejido alianzas con personas expertas en la lucha contra el apartheid de Sud&aacute;frica &mdash;la Fundaci&oacute;n Nelson Mandela les ha dado su apoyo desde el inicio&mdash; con el objetivo de dar pasos firmes hacia el fin de un sistema que niega los derechos m&aacute;s b&aacute;sicos a la mitad de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        La activista subraya que el uso del t&eacute;rmino &ldquo;apartheid de g&eacute;nero&rdquo; no es ret&oacute;rico. &ldquo;Es el &uacute;nico que capta la naturaleza totalitaria del r&eacute;gimen talib&aacute;n&rdquo;, afirma. La expresi&oacute;n se inspira en el apartheid racial de Sud&aacute;frica. El paralelismo no es casual: como entonces, el sistema se basa en leyes y pr&aacute;cticas que buscan excluir de la vida p&uacute;blica a un grupo entero de personas por su condici&oacute;n, en el caso de Afganist&aacute;n, el g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sin ese reconocimiento legal, se sigue tratando como una manifestaci&oacute;n cultural y no como un delito deliberado&rdquo;, advierte. El objetivo es cerrar esa brecha para que la comunidad internacional est&eacute; obligada a actuar, desde la pol&iacute;tica exterior hasta la ayuda humanitaria y la protecci&oacute;n a personas refugiadas.
    </p><p class="article-text">
        Halaimzai insiste en que no basta con denunciar. Es necesario actuar. &ldquo;El reconocimiento legal del apartheid de g&eacute;nero permitir&iacute;a una acci&oacute;n internacional coordinada, desde la pol&iacute;tica exterior hasta la distribuci&oacute;n de la ayuda humanitaria. Codificarlo como crimen de lesa humanidad dar&iacute;a herramientas para proteger a las v&iacute;ctimas y perseguir a los responsables&rdquo;. Ese reconocimiento, afirma, permitir&iacute;a cerrar una brecha que ha permitido que la violencia de g&eacute;nero sistem&aacute;tica se trate como una cuesti&oacute;n cultural y no como una violaci&oacute;n del derecho internacional.
    </p><h2 class="article-text">Nombrar el crimen para acabar con la impunidad</h2><p class="article-text">
        Desde 2021, Afganist&aacute;n es el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo que proh&iacute;be expresamente la educaci&oacute;n secundaria y universitaria a las ni&ntilde;as. Las mujeres tienen vetado trabajar, moverse libremente, acudir solas a un m&eacute;dico o aparecer en p&uacute;blico sin un acompa&ntilde;ante masculino. &ldquo;Esto no es una pr&aacute;ctica cultural o religiosa. Es una estrategia codificada de control&rdquo;, recalca Halaimzai.
    </p><p class="article-text">
        El marco para esa codificaci&oacute;n es el futuro Tratado sobre Cr&iacute;menes de Lesa Humanidad. La resoluci&oacute;n 79/122 de la Asamblea General fue aprobada por consenso en diciembre de 2024 y se prev&eacute;n conferencias diplom&aacute;ticas en 2028 y 2029 para cerrar el texto, tras un periodo de trabajo que incluir&aacute; la definici&oacute;n de cr&iacute;menes, jurisdicci&oacute;n y obligaciones de los Estados.
    </p><p class="article-text">
        Amnist&iacute;a Internacional ha subrayado que este tratado ofrecer&iacute;a &ldquo;la oportunidad de remediar algunos de los compromisos que se alcanzaron en Roma hace m&aacute;s de 25 a&ntilde;os. Tambi&eacute;n contribuir&iacute;a a incorporar los avances del derecho internacional producidos desde entonces, algo especialmente importante en lo que respecta a la igualdad de g&eacute;nero y a la protecci&oacute;n contra los delitos de g&eacute;nero&rdquo;. La nueva convenci&oacute;n mejorar&iacute;a los est&aacute;ndares internacionales en materia de justicia de g&eacute;nero, reconociendo cr&iacute;menes que han recibido poca atenci&oacute;n, como el apartheid de g&eacute;nero o el matrimonio forzado.
    </p><p class="article-text">
        En junio de 2024, durante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas celebrado en Ginebra, el secretario general de la ONU, Ant&oacute;nio Guterres, se sum&oacute; al creciente n&uacute;mero de voces que reclaman reconocer formalmente que la situaci&oacute;n de las mujeres y ni&ntilde;as en Afganist&aacute;n constituye un apartheid de g&eacute;nero. Guterres inst&oacute; a la comunidad internacional a adoptar &ldquo;medidas efectivas&rdquo; para poner fin a esta discriminaci&oacute;n sistem&aacute;tica, comparables a las que contribuyeron a desmantelar el apartheid<strong> </strong>en Sud&aacute;frica.
    </p><p class="article-text">
        Halaimzai destaca que &ldquo;Espa&ntilde;a ha jugado un papel cr&iacute;tico en impulsar el tratado&rdquo;. &ldquo;Est&aacute; actuando con una claridad moral propia&rdquo;, afirma. Su expectativa es que el Gobierno espa&ntilde;ol mantenga el liderazgo pol&iacute;tico y diplom&aacute;tico hasta la adopci&oacute;n final. Para la activista, la posici&oacute;n espa&ntilde;ola es tambi&eacute;n una oportunidad para enviar un mensaje claro: ning&uacute;n Estado debe reconocer al r&eacute;gimen talib&aacute;n como leg&iacute;timo. &ldquo;Volvieron al poder no porque el pueblo afgano lo quisiera. Hubo una negociaci&oacute;n con Estados Unidos y el pueblo afgano no fue invitado a la mesa&rdquo;, recuerda. 
    </p><p class="article-text">
        En enero de este a&ntilde;o, El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/fiscal-corte-penal-internacional-pide-arresto-lideres-talibanes-perseguir-ninas-mujeres-afganas_1_11988587.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">solicit&oacute; a los jueces del tribunal la aprobaci&oacute;n de dos &oacute;rdenes de arresto</a>, una contra el l&iacute;der supremo de los talibanes, Haibatullah Akhundzada, y otra contra el presidente de la Corte Suprema, Abdul Hakim Haqqani, por persecuci&oacute;n por motivos de g&eacute;nero en Afganist&aacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Una red de resistencia</h2><p class="article-text">
        El trabajo de Halaimzai no se limita al plano diplom&aacute;tico. El Fondo Malala ha redirigido sus programas para seguir apoyando la educaci&oacute;n de las mujeres y las ni&ntilde;as en un contexto de prohibiciones. Los programas de educaci&oacute;n alternativa del Fondo Malala tienen la capacidad de llegar a dos millones de ni&ntilde;as en el pa&iacute;s mediante clases clandestinas en casas particulares, clases por radio, televisi&oacute;n o plataformas digitales y aplicaciones. 
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                Alumnas de secundaria durante una clase de un programa de enseñanza alternativa apoyada por el Fondo Malala.                            </span>
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        Adem&aacute;s de formaci&oacute;n, ofrecen apoyo emocional en un pa&iacute;s donde, por primera vez, las cifras de suicidio de las mujeres superan a las de los hombres. &ldquo;Es un contexto incre&iacute;blemente complejo y nuestros socios son muy audaces y creativos para sortear las trabas&rdquo;, se&ntilde;ala Halaimzai quien, a pesar del amplio alcance de sus programas, subraya que &ldquo;no dejan de ser un recurso para mitigar un problema que es profundo y sist&eacute;mico&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras confirman el colapso social. El 80% de la poblaci&oacute;n vive en la pobreza. El desempleo femenino ha empujado a muchas familias a la mendicidad. Las cl&iacute;nicas han cerrado. La venta de anticonceptivos ha sido prohibida. La mortalidad materna est&aacute; en uno de los niveles m&aacute;s altos del mundo. Seg&uacute;n el &uacute;ltimo &iacute;ndice de ONU Mujeres, el 78% de las mujeres afganas entre 18 y 29 a&ntilde;os no trabaja, no estudia ni recibe formaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Halaimzai se esfuerza tambi&eacute;n por cambiar algunos relatos falsos. &ldquo;Afganist&aacute;n es un pa&iacute;s conservador, pero la mayor&iacute;a de los hombres est&aacute;n a favor de la educaci&oacute;n de las mujeres y las ni&ntilde;as&rdquo;, plantea. La activista cita una encuesta sobre la opini&oacute;n p&uacute;blica afgana realizada por The Asia Foundation en 2017 que mostr&oacute; que la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, sin distinci&oacute;n de g&eacute;nero ni de grupo demogr&aacute;fico, considera que las mujeres deber&iacute;an tener las mismas oportunidades que los hombres en educaci&oacute;n y empleo. En concreto, el 72,4% estuvo de acuerdo en que las mujeres deber&iacute;an poder trabajar fuera del hogar y el 82,3% opin&oacute; que deber&iacute;an tener las mismas oportunidades educativas. Ese estudio se bas&oacute; en una muestra representativa de m&aacute;s de 10.000 personas de todas las provincias de Afganist&aacute;n y en distintos grupos &eacute;tnicos.
    </p><p class="article-text">
        La activista se&ntilde;ala que el sistema dise&ntilde;ado por los talibanes es perverso y obliga a colaborar a los hombres para que opriman a las mujeres. &ldquo;La noci&oacute;n de que los padres y hermanos oprimen a sus hijas y hermanas no es correcta. Es m&aacute;s complejo. Los talibanes tambi&eacute;n castigan a los hombres si las mujeres de su familia se atreven a desafiar las normas. Te pueden quitar el coche y eso puede significar no tener pan en casa&rdquo;, explica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La situaci&oacute;n de las mujeres y las ni&ntilde;as en Afganist&aacute;n es otra prueba de fuego para la comunidad internacional sobre cu&aacute;les son los l&iacute;mites de lo aceptable&rdquo;, se&ntilde;ala la activista. Naciones Unidas no reconoce a los talibanes como el gobierno leg&iacute;timo de Afganist&aacute;n. Hasta la fecha, solo Rusia ha otorgado ese reconocimiento formal, motivada por una combinaci&oacute;n de intereses geopol&iacute;ticos, estrat&eacute;gicos y de seguridad regional. 
    </p><p class="article-text">
        Mosc&uacute; acept&oacute; las credenciales del embajador talib&aacute;n y coloc&oacute; su bandera en la embajada afgana en julio de 2025. Otros pa&iacute;ses, como China, Ir&aacute;n, Pakist&aacute;n, Turkmenist&aacute;n, Emiratos &Aacute;rabes Unidos y Uzbekist&aacute;n, han aceptado a diplom&aacute;ticos designados por los talibanes &mdash;en calidad de embajadores o c&oacute;nsules&mdash; y, en algunos casos, han restablecido misiones diplom&aacute;ticas o entregado el control de las embajadas.
    </p><p class="article-text">
        El reto, dice, es convertir las palabras en acci&oacute;n sostenida: &ldquo;La comunidad internacional tiene que actuar con honestidad. Han creado las condiciones para el regreso de los talibanes. Ahora deben actuar con legalidad, con diplomacia, para apoyar a las mujeres y a las ni&ntilde;as y ayudar a la poblaci&oacute;n afgana dentro y fuera del pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sahar Halaimzai comparte su experiencia personal para mostrar una situaci&oacute;n que se repite generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n en su pa&iacute;s. La activista naci&oacute; en Kabul y lleg&oacute; al Reino Unido con 13 a&ntilde;os, con su hermano y sin estudios formales. &ldquo;Llegamos solos como menores no acompa&ntilde;ados y no habl&aacute;bamos ingl&eacute;s&rdquo;, explica, y avisa: &ldquo;Es una situaci&oacute;n que se repite una y otra vez, y tuvimos la suerte de llegar a una sociedad que en ese momento nos acogi&oacute;. Ahora hay otra ola de familias de Afganist&aacute;n que se ven obligadas a marchar y lamentablemente se enfrentan a un clima mucho m&aacute;s hostil&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emma Reverter]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sahar-halaimzai-activista-busca-llevar-talibanes-justicia-apartheid-genero-afganistan_128_12530179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 14 Aug 2025 20:04:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sahar Halaimzai, la activista que busca llevar a los talibanes a la justicia por apartheid de género en Afganistán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,mujeres,Apartheid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La exiliada que sigue luchando por la educación de las niñas afganas en sótanos y despensas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/exiliada-sigue-luchando-educacion-ninas-afganas-sotanos-despensas_1_12468839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4abf8d3-831d-4c5f-97aa-a049204b11ec_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La exiliada que sigue luchando por la educación de las niñas afganas en sótanos y despensas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle"> Zuhal, refugiada en Barcelona y lejos de su familia, trabaja con una ONG catalana que apoya una red clandestina de escuelas cuatro años después de la vuelta al poder del régimen talibán</p><p class="subtitle">La ley de los talibanes que está matando a mujeres y bebés en Afganistán: “Les supliqué, mi hija se estaba muriendo” </p></div><p class="article-text">
        Cuando Zuhal tiene un mal d&iacute;a o se siente sola, le reconforta leer una cita de su padre que ha colgado en la pared de su habitaci&oacute;n: &ldquo;No seas la hija de tu padre, sino la hija de tu sabidur&iacute;a, ya que tu sabidur&iacute;a har&aacute; que el nombre de tu padre perdure&rdquo;. Zuhal vive desde hace medio a&ntilde;o en Sant Cugat del Vall&egrave;s, una ciudad situada a media hora de Barcelona, y participa en un programa de protecci&oacute;n de defensores de derechos humanos de la <a href="https://cooperaciocatalana.gencat.cat/es/qui-som/agencia_catalana_de_cooperacio_al_desenvolupament/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Agencia Catalana de Cooperaci&oacute;n al Desarrollo</a>. Su padre, profesor de biolog&iacute;a en un instituto, permanece en Kabul junto al resto de la familia.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Foto de la transcripción que ha guardado Zuhal de la cita de su padre: “No seas la hija de tu padre, sino la hija de tu sabiduría, ya que tu sabiduría hará que el nombre de tu padre perdure”"
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                Foto de la transcripción que ha guardado Zuhal de la cita de su padre: “No seas la hija de tu padre, sino la hija de tu sabiduría, ya que tu sabiduría hará que el nombre de tu padre perdure”                            </span>
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        El 15 de agosto se cumplir&aacute;n cuatro a&ntilde;os desde que los talib&aacute;n <a href="https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-controlan-oposicion-capitales-provincia-afganistan_1_8220962.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">retomaron el poder</a>, cuando entraron en Kabul sin resistencia militar significativa y provocaron la huida del entonces presidente Ashraf Ghani. Ese d&iacute;a marc&oacute; el colapso del gobierno respaldado por Occidente y el inicio del segundo r&eacute;gimen talib&aacute;n en el pa&iacute;s, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s de haber sido derrocado en 2001 por la invasi&oacute;n liderada por Estados Unidos. El colapso coincidi&oacute; con la retirada de las tropas estadounidenses y aliadas, como parte del acuerdo firmado en Doha en 2020.
    </p><h2 class="article-text">Borradas de la vida p&uacute;blica</h2><p class="article-text">
        Han sido cuatro a&ntilde;os marcados por profundos retrocesos en los derechos humanos, especialmente para las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/sometidas-abuso-asilo-violencia-fisica-psicologica-ejercida-mujeres-policia-afganas_1_11723508.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres y las ni&ntilde;as</a>, que han sido borradas de la vida p&uacute;blica y han sido privadas de sus derechos m&aacute;s b&aacute;sicos. El Ministerio de la Mujer ha sido disuelto y en su lugar se ha creado el &ldquo;Ministerio para la Propagaci&oacute;n de la Virtud y la Prevenci&oacute;n del Vicio&rdquo;. No hay ninguna mujer en el gabinete talib&aacute;n ni en altos cargos p&uacute;blicos, ni en la judicatura, fiscal&iacute;a o en cargos municipales. 
    </p><p class="article-text">
        Human Rights Watch y otras organizaciones hablan de <a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/escapar-barbarie-taliban-amenazas-muerte-mujer-afganistan-sufre-apartheid-genero_1_11243310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;</a><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/escapar-barbarie-taliban-amenazas-muerte-mujer-afganistan-sufre-apartheid-genero_1_11243310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>apartheid</em></a><a href="https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/escapar-barbarie-taliban-amenazas-muerte-mujer-afganistan-sufre-apartheid-genero_1_11243310.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de g&eacute;nero&rdquo;</a>. Esta represi&oacute;n ha desencadenado una grave crisis de salud mental entre las mujeres del pa&iacute;s: Afganist&aacute;n es el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo donde las tasas de suicidio o de intentos de suicidio son m&aacute;s altas en mujeres que en hombres. 
    </p><p class="article-text">
        Zuhal, que cumplir&aacute; 22 a&ntilde;os en agosto, naci&oacute; y creci&oacute; en Kabul. A los 14 a&ntilde;os, empez&oacute; a colaborar con la ONG catalana <a href="https://pontsperlapau.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ponts per la Pau</a> (Puentes para la Paz), que proporciona formaci&oacute;n profesional y educaci&oacute;n a mujeres y ni&ntilde;as, hasta convertirse en la coordinadora de toda la red nacional.
    </p><p class="article-text">
        La activista creci&oacute; en una familia numerosa: es la cuarta de cinco hermanos. Su hermana mayor, de 30 a&ntilde;os, es abogada, aunque ya no puede ejercer. La menor, de 14, tiene prohibido ir a la escuela. Uno de sus hermanos es farmac&eacute;utico y el otro, inform&aacute;tico. Todos siguen en Kabul. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis padres siempre me han apoyado. Son mis amigos, mi modelo a seguir. Cuando tom&eacute; la decisi&oacute;n de marchar, me dijeron, 'confiamos en tus decisiones. Nosotros sentamos las bases; ahora tienes libertad para elegir tu camino'&rdquo;, explica Zuhal en un encuentro que tuvo lugar en una cafeter&iacute;a de Sant Cugat. 
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                Zuhal en la cafetería Somewhere Cafe de Sant Cugat                            </span>
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        Desde su llegada a esta tranquila localidad, la joven ha ido adquiriendo h&aacute;bitos que ahora mismo son impensables en Kabul: desplazarse sola en bicicleta, cruzar parques de noche o ir a la biblioteca a estudiar. 
    </p><p class="article-text">
        Llega al encuentro en bicicleta, cargada con una moderna mochila impermeable llena de libros. En un perfecto ingl&eacute;s, cuenta que est&aacute; aprendiendo castellano y catal&aacute;n para poder estudiar Ciencias Pol&iacute;ticas en Barcelona. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi padre siempre me dec&iacute;a que si hablas un idioma piensas como una persona, si hablas dos idiomas, piensas como dos personas, si hablas muchos idiomas, tu mente se abre al mundo&rdquo;, explica. 
    </p><p class="article-text">
        Antes de la vuelta de los talib&aacute;n al poder, Zuhal quer&iacute;a estudiar Ciencias Pol&iacute;ticas en la Universidad de Kabul y se form&oacute; en violencia basada en g&eacute;nero, protecci&oacute;n, salud mental, gesti&oacute;n de conflictos y liderazgo. De la noche a la ma&ntilde;ana, y a golpe de edictos, los talib&aacute;n acabaron con su sue&ntilde;o de poder estudiar en la universidad: &ldquo;Primero pensamos que se trataba de un cierre temporal, una medida provisional, ahora visto con la perspectiva de cuatro a&ntilde;os, fuimos un tanto ingenuos&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Su labor como activista le abri&oacute; la puerta a poder entrar en el programa de protecci&oacute;n de defensores de los derechos humanos. Reconoce que fue muy duro para ella tomar la decisi&oacute;n de marcharse de Afganist&aacute;n porque est&aacute; muy unida a su familia: &ldquo;Pero pens&eacute;: si comparo la cifra de familiares que echo de menos con la cifra de personas a las que puedo ayudar alzando mi voz, la decisi&oacute;n est&aacute; clara. Escog&iacute; entre mi familia y las ni&ntilde;as y j&oacute;venes de mi pa&iacute;s. Me decant&eacute; por la cifra m&aacute;s alta&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Sin derecho a la escuela</h2><p class="article-text">
        Afganist&aacute;n es ahora el &uacute;nico pa&iacute;s del mundo donde las ni&ntilde;as no tienen derecho a asistir a la escuela secundaria. Hasta la fecha, estas restricciones han afectado a alrededor de 1,5 millones de ni&ntilde;as afganas. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://www.unesco.org/es/articles/afganistan-14-millones-de-ninas-siguen-siendo-excluidas-de-la-escuela-por-las-autoridades-de-facto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe de la UNESCO</a>, si la prohibici&oacute;n contin&uacute;a hasta 2030, m&aacute;s de cuatro millones de ni&ntilde;as se ver&aacute;n afectadas. La organizaci&oacute;n denuncia que el r&eacute;gimen talib&aacute;n ha anulado dos d&eacute;cadas de progresos, amenazando el futuro de toda una generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la prohibici&oacute;n de que <a href="https://www.unwomen.org/es/news-stories/press-release/2025/06/nearly-eight-out-of-10-young-afghan-women-are-excluded-from-education-jobs-and-training" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mujeres</a> trabajen, salvo en unos pocos sectores. Se les impide desplazarse si no son escoltadas por un <em>mahram</em>, un pariente masculino, como padre, marido o hermano. No pueden acceder a parques o gimnasios. El c&oacute;digo de vestimenta es estricto y sanciona a los hombres en caso de incumplimiento de las mujeres y las ni&ntilde;as de la familia, lo que ha convertido, en muchas ocasiones muy a su pesar, a los padres y hermanos en colaboradores del sistema policial para esquivar sanciones que podr&iacute;an suponer la ruina para la familia. 
    </p><p class="article-text">
        La ONG Ponts per la Pau impulsa programas de apoyo psicosocial a las mujeres, alfabetizaci&oacute;n y tambi&eacute;n les da herramientas para que puedan ser emprendedoras, ya que hoy por hoy todav&iacute;a tienen permiso para hacer trabajos artesanales. &ldquo;Tenemos que apoyar a las mujeres para que puedan tener una fuente de ingresos. Los talibanes les permiten hacer trabajos artesanales as&iacute; que disponemos de un peque&ntilde;o espacio que les permitir&aacute; ganar dinero para tener pan&rdquo;, explica Zuhal. 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, la organizaci&oacute;n ha tejido una red de escuelas y bibliotecas clandestinas para las ni&ntilde;as; aulas en los s&oacute;tanos o en las despensas de algunas casas, para que puedan estudiar en grupos reducidos o, cuando no es posible, sin moverse de su casa. Cuentan con el apoyo de muchas profesoras que perdieron el trabajo con la llegada de los talib&aacute;n. M&aacute;s de 700 ni&ntilde;as estudian hoy en estos espacios ocultos, con la complicidad de sus familias. &ldquo;Deber&iacute;amos conseguir que cada hogar en el que vive una ni&ntilde;a se convierta en una escuela&rdquo;, afirma Zuhal. &ldquo;Si un miembro de la familia recibe educaci&oacute;n, toda la familia se beneficia. Y si transformamos una sola mentalidad, ya es un logro&rdquo;.  &ldquo;La mentalidad talib&aacute;n ocupa el espacio p&uacute;blico, pero tambi&eacute;n penetra en los hogares. Es importante no normalizar esta situaci&oacute;n y repetir una y otra vez que no se puede privar a las mujeres y a las ni&ntilde;as de sus derechos&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La cifra de 700 ni&ntilde;as no es suficiente; tiene que crecer exponencialmente. Cada ni&ntilde;a que estudia influye en su familia. Si tenemos en cuenta que las familias afganas son muy numerosas, tenemos un gran impacto en la comunidad cada vez que logramos que una ni&ntilde;a o una mujer entre en nuestro programa&rdquo;, subraya la activista. &ldquo;Cambiar la mentalidad de una persona ya es un logro. Mis t&iacute;os, al ver lo que he conseguido gracias a la educaci&oacute;n, animan ahora a mis primas y sobrinas a seguir mi ejemplo&rdquo;. 
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                Profesor da una clase a niñas en Kabul, Afganistán                            </span>
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        En un pa&iacute;s donde muchos j&oacute;venes sue&ntilde;an con dejar los estudios para emigrar, los padres de Zuhal les ense&ntilde;aron a priorizar la educaci&oacute;n sobre el dinero. &ldquo;Aunque a veces apenas hab&iacute;a dinero en casa, siempre hab&iacute;a para pagar la matr&iacute;cula y el material escolar&rdquo;. Su madre, que huy&oacute; a Pakist&aacute;n durante el primer r&eacute;gimen talib&aacute;n, termin&oacute; secundaria pero no pudo ir a la universidad: &ldquo;Ella y mi padre quer&iacute;an cruzar la frontera con mis dos hermanos mayores. Mi madre, que es muy fuerte, logr&oacute; cruzar embarazada de mi tercer hermano, y con los dos peque&ntilde;os de la mano&rdquo;, explica Zuhal: &ldquo;Mi padre no pudo cruzar, se qued&oacute; atr&aacute;s&rdquo;. 
    </p><h2 class="article-text">El exilio generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        La experiencia del exilio se repite en Afganist&aacute;n generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n. &ldquo;Yo soy la semilla que plant&oacute; una mujer afgana que se exili&oacute; muchos a&ntilde;os antes que yo&rdquo;, indica Zuhal. 
    </p><p class="article-text">
        Esa mujer es Nadia Ghulam, una activista y escritora afgana que desde 2006 vive en Badalona y que es la fundadora de Ponts per la Pau. La vida de Nadia cambi&oacute; en 1991, durante la guerra civil afgana, cuando una bomba destruy&oacute; la casa familiar. Nadia result&oacute; gravemente herida y pas&oacute; seis meses en el hospital, donde fue sometida a catorce operaciones. En ese momento, los talibanes hab&iacute;an tomado el control del pa&iacute;s y su familia hab&iacute;a quedado en la ruina. Su hermano hab&iacute;a muerto, su padre estaba enfermo y ninguna de las mujeres de la familia pod&iacute;a trabajar ya que les estaba prohibido. Fue en ese momento cuando Nadia, que ten&iacute;a once a&ntilde;os y todav&iacute;a se recuperaba de las secuelas del ataque, decidi&oacute; suplantar &ldquo;por unos d&iacute;as&rdquo; a su hermano para poder trabajar y mantener a la familia. Termin&oacute; viviendo como un hombre durante diez a&ntilde;os.  Hizo trabajos f&iacute;sicos muy duros, a pesar de su edad y constantemente cambiaba de pueblo para que nadie descubriera su secreto, que se hac&iacute;a cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de ocultar. La activista recuerda que &ldquo;las mujeres, las ni&ntilde;as y las personas vulnerables siempre son los m&aacute;s afectados por las guerras y la violencia&rdquo; y la historia de Afganist&aacute;n en el &uacute;ltimo siglo es una sucesi&oacute;n de guerras, intervenciones extranjeras, reg&iacute;menes inestables y una poblaci&oacute;n atrapada en un conflicto casi permanente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, las mujeres de Afganist&aacute;n han luchado para defender sus derechos, mejorar sus vidas y las de sus hijas. Mi madre y la madre de Zuhal han luchado para que nosotras nos convirtamos en lo que somos&rdquo;, dice Ghulam.
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            <span class="title">
                Zuhal en la libreria ReRead de Sant Cugat                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Emma Reverter]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/exiliada-sigue-luchando-educacion-ninas-afganas-sotanos-despensas_1_12468839.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Jul 2025 20:31:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La exiliada que sigue luchando por la educación de las niñas afganas en sótanos y despensas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Talibanes,mujeres,Feminismo,Derechos Humanos,Refugiados,Afganistán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[En peligro por una filtración del Gobierno británico: "Cuando esos datos caigan en manos de los talibanes, provocarán mi detención, tortura y muerte"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/peligro-filtracion-gobierno-britanico-datos-caigan-manos-talibanes-provocaran-detencion-tortura-muerte_1_12471943.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c4845e4-7171-4660-84ce-05a7b6410911_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1348y248.jpg" width="1200" height="675" alt="En peligro por una filtración del Gobierno británico: &quot;Cuando esos datos caigan en manos de los talibanes, provocarán mi detención, tortura y muerte&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Empleados afganos de los aliados y cuyas identidades fueron reveledas por un fallo del Gobierno británico en 2022 temen por su seguridad y la de sus familias y se sienten traicionados por el país por el que arriesgaron sus vidas</p><p class="subtitle"> La ley de los talibanes que está matando a mujeres y bebés en Afganistán: “Les supliqué, mi hija se estaba muriendo” </p></div><p class="article-text">
        Estas son las voces de los afganos cuyos datos se incluyeron en una <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2025/jul/15/afghan-resettlement-scheme-secret-superinjunction-explainer" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtraci&oacute;n de datos </a>de 2022 del Gobierno brit&aacute;nico y que se hizo p&uacute;blica el martes tras levantarse una orden judicial. Todos los nombres han sido cambiados para proteger su identidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Azizullah</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&eacute; con las fuerzas brit&aacute;nicas y de la coalici&oacute;n encabezada por Estados Unidos como int&eacute;rprete en Helmand y Kandahar durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le&iacute; el correo electr&oacute;nico la ma&ntilde;ana del 15 de julio, me qued&eacute; paralizado. Sent&iacute; que se me helaba la sangre. Descubrir que el Gobierno brit&aacute;nico hab&iacute;a <a href="https://www.theguardian.com/uk-news/2025/jul/15/thousands-relocated-data-leak-afghans-who-helped-british-forces" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">filtrado por accidente los nombres y datos </a>de personas como yo, afganos que hab&iacute;an trabajado con el ej&eacute;rcito del Reino Unido, que hab&iacute;an confiado en el pa&iacute;s y que ahora viven con miedo por haberlo hecho.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que me vino a la mente no fue mi seguridad. Fue la de mi familia. Mi madre, mi hermano, mi hermana, que ahora mismo est&aacute;n en Turqu&iacute;a esperando. Llevamos cuatro a&ntilde;os esperando en virtud de la Pol&iacute;tica de Reubicaci&oacute;n y Asistencia a los Afganos (ARAP, por sus siglas en ingl&eacute;s), enviando un correo electr&oacute;nico tras otro, aferr&aacute;ndonos a la promesa de que el Reino Unido no nos abandonar&iacute;a. Y ahora, esto. Esta quiebra. Esta traici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo soy quien se encarga de todos los tr&aacute;mites de mis familiares y el &uacute;nico que sab&iacute;a hasta ahora de esta filtraci&oacute;n. Todav&iacute;a no se lo he dicho. &iquest;C&oacute;mo voy a hacerlo? Mi familia ya ha sufrido bastante. Si les cuento lo que ha pasado, me aterra pensar en c&oacute;mo les afectar&aacute;, no solo emocional, sino tambi&eacute;n f&iacute;sicamente. Se derrumbar&aacute;n. Lo s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y no solo ellos. Mi t&iacute;a y sus hijos se quedaron en <a href="https://www.theguardian.com/world/afghanistan" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afganist&aacute;n</a>. Han colaborado mucho con la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad, creada por la ONU) y, m&aacute;s tarde, con las fuerzas de la coalici&oacute;n, tanto brit&aacute;nicas como estadounidenses. Ahora est&aacute;n escondidos. Si los encuentran, morir&aacute;n. No me cabe duda. No estamos hablando de un riesgo hipot&eacute;tico. Estamos hablando de personas que est&aacute;n siendo perseguidas, detenidas, torturadas y asesinadas. Y est&aacute; sucediendo mientras escribo estas l&iacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        Van a morir en ese infierno a menos que alguien act&uacute;e. Y quiero dejar claro que salvarles es responsabilidad exclusiva del Gobierno brit&aacute;nico. Es su error. Nos deben nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Naser</strong>
    </p><p class="article-text">
        Trabaj&eacute; con las fuerzas de la coalici&oacute;n en Afganist&aacute;n no solo como int&eacute;rprete, sino tambi&eacute;n en proyectos de seguridad. Cuando estall&oacute;<a href="https://www.eldiario.es/internacional/evacuaciones-internacionales-deja-decenas-miles-personas-decir-mision-cumplida_1_8253007.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el caos en Abbey Gate en agosto de 2021</a>, ten&iacute;a un salvoconducto, pero aun as&iacute; no pude subir a ning&uacute;n vuelo de evacuaci&oacute;n. Desde entonces, he solicitado ayuda una y otra vez a los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido y la Uni&oacute;n Europea. Incluso me arriesgu&eacute; a viajar a Pakist&aacute;n, donde esper&eacute; m&aacute;s de un a&ntilde;o, sin ingresos y con un miedo constante. Otros compa&ntilde;eros que trabajaban conmigo fueron reubicados en Alemania desde Pakist&aacute;n. Esper&eacute; y vi c&oacute;mo muchos de mis colegas se marchaban uno tras otro. Pero la vida all&iacute; [en Pakist&aacute;n] era insoportable, y decid&iacute; volver a Kabul, porque en ning&uacute;n otro sitio nos trataban bien.
    </p><p class="article-text">
        Ni siquiera sab&iacute;a que ayer [martes] se enviaron <a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2025/jul/16/the-guardian-view-on-the-afghan-leak-superinjunction-a-dangerous-precedent-is-set" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los correos electr&oacute;nicos</a>. Mi hermano recibi&oacute; uno y me lo dijo. Los correos electr&oacute;nicos que enviamos con nuestras solicitudes a lo largo de los a&ntilde;os, nuestros archivos, conten&iacute;an nuestras fotos junto a los soldados de la OTAN, nuestras direcciones y detalles de los proyectos de seguridad en los que trabaj&aacute;bamos. Se envi&oacute; toda la informaci&oacute;n que pod&iacute;a ayudarnos a reubicarnos. Estoy aterrorizado. &iquest;C&oacute;mo puede alguien ser tan descuidado con nuestras vidas? Los talibanes persiguen activamente a quienes trabajaron con las fuerzas brit&aacute;nicas. &iexcl;No estoy enfadado! Me averg&uuml;enza haber puesto en peligro la vida de mis hijos por una potencia extranjera.
    </p><p class="article-text">
        Mi familia y yo hemos sido detenidos varias veces a lo largo de los a&ntilde;os: mis hermanos, mis primos y yo. En aquel entonces, al menos, esperaba que los talibanes <a href="https://www.theguardian.com/world/2025/jul/15/uks-cavalier-attitude-leaves-afghans-facing-yet-more-fear-and-uncertainty" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no tuvieran</a> informaci&oacute;n sobre nuestro pasado como colaboradores. &iquest;Pero ahora? &iquest;C&oacute;mo nos salvaremos si de repente sacan una lista? &iquest;Y si lo negamos y nos muestran las pruebas delante de las narices?
    </p><p class="article-text">
        Las &uacute;ltimas 24 horas han sido insoportables. Desde 2022, algunas personas han recibido invitaciones del Gobierno brit&aacute;nico para entrar en el pa&iacute;s, pero nosotros no. Nos sentimos olvidados. Le suplico al Gobierno brit&aacute;nico que no solo ayude a los que est&aacute;n atrapados en Pakist&aacute;n e Ir&aacute;n, sino que tambi&eacute;n ayude a los que trabajamos con el Reino Unido y estamos atrapados en Afganist&aacute;n. Mis hijos, mi madre anciana... Solo me tienen a m&iacute;. La mayor&iacute;a de los miembros de mi familia ya se han ido a otros pa&iacute;ses. Yo sigo en Afganist&aacute;n. Estoy asustado y confundido.
    </p><p class="article-text">
        Nos dijeron [las autoridades brit&aacute;nicas] que no respondi&eacute;ramos a los correos electr&oacute;nicos, sino que utiliz&aacute;ramos el portal. Cuatro a&ntilde;os de espera y la ayuda todav&iacute;a no ha llegado. &iquest;Qu&eacute; esperanza nos queda ahora? Lo perdimos todo en Pakist&aacute;n: nuestros ahorros, nuestra dignidad. Ahora, sin dinero y sin vuelos de evacuaci&oacute;n, con los vecinos ech&aacute;ndonos de sus casas, me pregunto: &iquest;no somos humanos? &iquest;No merecemos ayuda?
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sameem</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me concedieron el estatuto de refugiado en el Reino Unido en 2013 y desde entonces he trabajado como int&eacute;rprete aut&oacute;nomo para el Ministerio de Justicia y el <a href="https://www.theguardian.com/uk/ministry-of-defence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ministerio de Defensa</a>, lo que inclu&iacute;a la formaci&oacute;n de soldados brit&aacute;nicos. Mi esposa pudo venir tambi&eacute;n al Reino Unido y solicit&eacute; el traslado de mi familia &mdash;mi padre, mi hermano y mis hermanas&mdash; a trav&eacute;s del programa ARAP [pol&iacute;tica de reubicaci&oacute;n y asistencia a afganos, por sus siglas en ingl&eacute;s], pero me dijeron que no cumpl&iacute;an los requisitos.
    </p><p class="article-text">
        Pero mis familiares corren un gran peligro en Afganist&aacute;n debido a su trabajo. Mi padre fue fiscal del Gobierno afgano durante muchos a&ntilde;os. Los talibanes mataron a uno de mis hermanos en 2011 y otro fue asesinado a tiros delante de sus dos hijos en 2021. Desde que Kabul qued&oacute; bajo control de los talib&aacute;n hace cuatro a&ntilde;os, mi familia vive escondida.
    </p><p class="article-text">
        Ayer [martes] recib&iacute; un correo electr&oacute;nico del Gobierno brit&aacute;nico en el que me informaban de que mis datos podr&iacute;an haber sido filtrados. Me proporcionaron un enlace para que yo mismo pudiera confirmar que era una de las personas afectadas y pude comprobar que efectivamente as&iacute; era. Es muy preocupante y frustrante, porque significa que ahora los talibanes pueden localizar f&aacute;cilmente a mi familia.
    </p><p class="article-text">
        Respond&iacute; al correo electr&oacute;nico diciendo: &ldquo;Mi familia corr&iacute;a un gran peligro en Afganist&aacute;n y ustedes no les ayudaron a reubicarse, pero ahora han compartido sus datos. Si les pasa algo, &iquest;qui&eacute;n se har&aacute; responsable?&rdquo;. No han respondido.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno brit&aacute;nico debe asumir ahora la responsabilidad de esta filtraci&oacute;n de datos. Ya he perdido a dos miembros de mi familia. No quiero perder a m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Shah</strong> 
    </p><p class="article-text">
        S&eacute; que mi nombre figura en la lista filtrada porque el Gobierno brit&aacute;nico me notific&oacute; que mis datos se hab&iacute;an visto comprometidos en una filtraci&oacute;n de datos del Ministerio de Defensa. Mi familia y yo, que vivimos en Afganist&aacute;n, nos enfrentamos ahora a una amenaza inminente contra nuestras vidas debido a esta filtraci&oacute;n. Creo que cuando esos datos caigan en manos de los talibanes, provocar&aacute;n mi detenci&oacute;n, tortura y muerte. Despu&eacute;s de que los talibanes tomaran el poder, me escond&iacute; porque desempe&ntilde;&eacute; un papel relevante en los tribunales para llevar a los terroristas talibanes capturados por los brit&aacute;nicos ante la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Los talibanes han interrogado a miembros de mi familia para intentar que les proporcionen informaci&oacute;n sobre mi paradero, por lo que ahora me es demasiado peligroso tener cualquier tipo de contacto con ellos. Me he trasladado a un lugar seguro debido al peligro en el que me encuentro.
    </p><p class="article-text">
        En la primavera de 2023, el inter&eacute;s de los talibanes por m&iacute; aument&oacute;. Creo que esto puede estar relacionado con la filtraci&oacute;n de datos. Localizaron a mi familia, pero yo no estaba en casa porque me hab&iacute;a escondido en otro lugar. Desde entonces, han interrogado a muchos miembros de mi familia para obtener m&aacute;s informaci&oacute;n sobre mi paradero. Contrariamente a lo que dice el Gobierno brit&aacute;nico, no creo que los talibanes hayan perdido inter&eacute;s en m&iacute;. Lo peor de todo esto es no haber sabido hasta esta semana que mi nombre figuraba en una base de datos filtrada a la que los talibanes podr&iacute;an haber tenido acceso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ahmad</strong>
    </p><p class="article-text">
        Iba de camino a una cita con el m&eacute;dico para buscar tratamiento para una enfermedad relacionada con el estr&eacute;s cuando apareci&oacute; en mi bandeja de entrada el correo electr&oacute;nico del Gobierno brit&aacute;nico. Me sent&oacute; fatal. Ya estaba sometido a un estr&eacute;s enorme debido a la situaci&oacute;n de mi familia, pero esto empeor&oacute; las cosas.
    </p><p class="article-text">
        Entre 2016 y agosto de 2021 trabaj&eacute; con la NDS-D011, una unidad de la Direcci&oacute;n Nacional de Seguridad de Afganist&aacute;n que contaba con el apoyo de los servicios de inteligencia brit&aacute;nicos. Tras la ca&iacute;da de Kabul y mi evacuaci&oacute;n al Reino Unido en 2021, envi&eacute; los datos personales de mi familia m&aacute;s cercana &mdash;mis padres, dos hermanas y tres hermanos&mdash; al Ministerio de Defensa como parte de una solicitud de reunificaci&oacute;n familiar.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que han pasado m&aacute;s de tres a&ntilde;os, ni yo ni ninguno de mis aproximadamente 120 colegas que tambi&eacute;n se trasladaron al Reino Unido hemos conseguido poner a salvo a nuestras familias. Formo parte de un grupo de chat con estas personas y ayer [martes], otras 65 personas informaron de que hab&iacute;an recibido el mismo correo electr&oacute;nico en el que se reconoc&iacute;a la filtraci&oacute;n de datos.
    </p><p class="article-text">
        Anoche, todos nos pusimos en contacto con nuestras familias y les advertimos de que tomaran precauciones de seguridad adicionales. Ninguno de nuestros familiares puede vivir libremente ni de forma segura en Afganist&aacute;n. Dos de mis excompa&ntilde;eros que no pudieron huir del pa&iacute;s fueron detenidos por los talibanes hace unos ocho meses y siguen encarcelados. Los talibanes consideran traidores a todos los que han trabajado con gobiernos extranjeros y los castigan por ello. &iquest;Pueden estos gobiernos [del Reino Unido y los pa&iacute;ses de la coalici&oacute;n] garantizar que los talibanes mantendr&aacute;n su promesa de no atacar a nuestras familias?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Emine Sınmaz/Diane Taylor/Deepa Parent, Zahra Joya]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/peligro-filtracion-gobierno-britanico-datos-caigan-manos-talibanes-provocaran-detencion-tortura-muerte_1_12471943.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 Jul 2025 20:18:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[En peligro por una filtración del Gobierno británico: "Cuando esos datos caigan en manos de los talibanes, provocarán mi detención, tortura y muerte"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Reino Unido,Filtraciones,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La ley de los talibanes que está matando a mujeres y bebés en Afganistán: "Les supliqué, mi hija se estaba muriendo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ley-talibanes-matando-mujeres-bebes-afganistan-les-suplique-hija-muriendo_1_12237483.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7d39dfaa-7b86-4b49-a93a-d70af1b35154_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La ley de los talibanes que está matando a mujeres y bebés en Afganistán: &quot;Les supliqué, mi hija se estaba muriendo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La necesidad de que las mujeres vayan acompañadas de un hombre en público bloquea el acceso a la sanidad y contribuye al aumento de la mortalidad, según los expertos</p><p class="subtitle">Los talibanes prohíben por ley el sonido de la voz de mujer en público y marcan el hiyab como innegociable
</p></div><p class="article-text">
        Era plena noche cuando Zarin Gul se dio cuenta de que tendr&iacute;a que llevar a su hija Nasrin al hospital lo antes posible. Embarazada de su octavo hijo, Nasrin hab&iacute;a empezado a sentir fuertes dolores. Su marido estaba trabajando en Ir&aacute;n y ella y su madre estaban solas con los siete ni&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Gul ayud&oacute; a su hija a subirse a un bicitaxi<em> </em>y las dos se adentraron en la noche. Sujetando la mano de Nasrin mientras su veh&iacute;culo traqueteaba por el camino de tierra, Gul rezaba para no encontrarse con un puesto de control talib&aacute;n. &ldquo;No dejaba de pensar: 'Ojal&aacute; estuviera aqu&iacute; el marido de Nasrin; ojal&aacute; yo pudiera aliviar el dolor de mi hija&rdquo;, dice Gul.
    </p><p class="article-text">
        Sus plegarias no fueron escuchadas. Unos combatientes talibanes vieron la peque&ntilde;a luz del bicitaxi y les hicieron se&ntilde;as para que se detuvieran y explicaran a d&oacute;nde se dirig&iacute;an. Asustada, Gul les dijo que su hija estaba enferma y necesitaba atenci&oacute;n m&eacute;dica urgente. Entonces preguntaron por qu&eacute; viajaban sin un acompa&ntilde;ante masculino, o <em>mahram</em>. Gul les explic&oacute; que el marido de su hija trabajaba en el extranjero pero los combatientes se negaron a dejarlas pasar y seguir viaje hasta el hospital. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Les supliqu&eacute; dici&eacute;ndoles que mi hija se estaba muriendo, les rogu&eacute; que nos lo permitieran pero se negaron&rdquo;, cuenta Gul. &ldquo;Desesperada, ment&iacute; y dije que el conductor del bicitaxi era mi sobrino y nuestro tutor, solo as&iacute; nos dejaron pasar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero cuando llegaron al hospital ya era demasiado tarde. El beb&eacute; hab&iacute;a muerto en el vientre de Nasrin, que ten&iacute;a el &uacute;tero desgarrado. Los m&eacute;dicos dijeron que hab&iacute;a que trasladarla a otro hospital, as&iacute; que Gul ayud&oacute; a su hija a subirse a otro bicitaxi y volvieron a ponerse en marcha hacia un hospital p&uacute;blico a una hora de distancia. En el camino fueron detenidas de nuevo por otros dos puestos de control talibanes. En todos los casos, reteni&eacute;ndolas durante mucho tiempo por viajar sin un hombre. 
    </p><p class="article-text">
        Por fin llegaron al hospital. Pero Nasrin no hab&iacute;a sobrevivido al viaje. &ldquo;Los m&eacute;dicos nos dijeron que, debido al exceso de hemorragia y al desgarro del &uacute;tero, tanto el beb&eacute; como la madre hab&iacute;an muerto&rdquo;, dice Gul. &ldquo;Los enterramos uno al lado de la otra&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El sistema de salud, en peligro</h2><p class="article-text">
        De acuerdo con el testimonio de decenas de profesionales sanitarios y mujeres que <em>The Guardian </em>y la agencia de noticias afgana Zan Times entrevistaron en m&uacute;ltiples provincias del pa&iacute;s, el sistema maternoinfantil de Afganist&aacute;n est&aacute; en riesgo y se ha visto peligrosamente erosionado <a href="https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-prohiben-ley-sonido-voz-mujer-publico-marcan-hiyab-innegociable_1_11604823.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por la pol&iacute;tica draconiana de los talibanes contra las mujeres.</a>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las agencias de la ONU, la mortalidad materna en Afganist&aacute;n se est&aacute; viendo afectada negativamente por la resistencia de los talibanes a permitir que las mujeres se desplacen a los hospitales sin acompa&ntilde;ante, el aumento de los matrimonios precoces, el deficiente acceso a la atenci&oacute;n sanitaria, la inseguridad de las carreteras y una cultura que no presta atenci&oacute;n a la salud femenina.
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de que los talibanes tomaran el poder, la tasa de mortalidad materna de Afganist&aacute;n multiplicaba por tres la media mundial, de acuerdo<a href="https://genderdata.worldbank.org/en/economies/afghanistan" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> con las cifras</a> m&aacute;s recientes del Banco Mundial (2020). Seg&uacute;n los expertos, es probable que la salud materna se deteriore a&uacute;n m&aacute;s tras la decisi&oacute;n de los talibanes de vetar, en diciembre de 2024, que las mujeres reciban formaci&oacute;n m&eacute;dica, incluidas las futuras matronas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un <a href="https://cdn.who.int/media/docs/default-source/documents/emergencies/2025-appeals/2025-hea-afghanistan.pdf" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">informe </a>de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), 24 madres y 167 beb&eacute;s mueren cada d&iacute;a por causas evitables en Afganist&aacute;n. Se calcula que m&aacute;s de 20.000 pueblos de todo el pa&iacute;s carecen de servicios sanitarios b&aacute;sicos, algo que afecta a 14 millones de personas. ONU Mujeres <a href="https://www.unwomen.org/en/articles/faqs/faqs-afghan-women-three-years-after-the-taliban-takeover#:~:text=UN%20Women%20analysis%20shows%20that,at%20least%2050%20per%20cent." data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">estima</a> que la probabilidad de que una mujer muera durante el parto en Afganist&aacute;n se habr&aacute; incrementado en un 50% para 2026.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La seguridad talibán realiza controles a los peatones en la capital afgana, Kabul."
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            <span class="title">
                La seguridad talibán realiza controles a los peatones en la capital afgana, Kabul.                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Por todo Afganist&aacute;n, el personal hospitalario informa de que de manera sistem&aacute;tica se impide a las mujeres acceder a la atenci&oacute;n sanitaria materna cuando no las acompa&ntilde;a un hombre. Un profesional sanitario del hospital regional Mirwais, en la provincia de Kandahar, dice que el hospital recibe pacientes femeninas de Kandahar y de las provincias vecinas. &ldquo;La mayor&iacute;a llega en estado cr&iacute;tico y algunas mueren simplemente porque las trajeron demasiado tarde&rdquo;, explica. &ldquo;Algunos beb&eacute;s mueren en el &uacute;tero, mientras que otros fallecen a los pocos minutos de nacer&rdquo;. Seg&uacute;n el personal del Mirwais, al menos 800 madres y m&aacute;s de 1.000 reci&eacute;n nacidos murieron el a&ntilde;o pasado en el hospital. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una joven lleg&oacute; al hospital tras dar a luz en un taxi, su beb&eacute; hab&iacute;a muerto en el camino por falta de ox&iacute;geno&rdquo;, cuenta Samina, una comadrona que trabaja en un hospital p&uacute;blico de Kandahar. &ldquo;Cuando le pregunt&eacute; por qu&eacute; no hab&iacute;a acudido antes al hospital, me contest&oacute;: 'Tuve que esperar a que mi marido regresara del trabajo, no ten&iacute;a otro tutor masculino&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entrevistadas por <em>The Guardian</em>, dos mujeres cuentan que sufrieron un aborto espont&aacute;neo por falta de atenci&oacute;n m&eacute;dica. Una entrevistada habla de la muerte de una familiar durante el parto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mi hermana muri&oacute; ayer durante el parto&rdquo;, dice Pashtana (nombre ficticio), de 35 a&ntilde;os, en la provincia de Kandahar. &ldquo;Cuando se puso de parto su marido no estaba en casa y no pudo ir sola al m&eacute;dico&rdquo;. Seg&uacute;n Pashtana, si su hermana hubiera viajado sola a la cl&iacute;nica, &ldquo;no la habr&iacute;an atendido por no tener un <em>mahram</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Varias mujeres explican a<em> The Guardian </em>que no pod&iacute;an acceder a tratamientos y recetas por no ir con un var&oacute;n tutor o por no llevar la autorizaci&oacute;n firmada por uno. &ldquo;No puedo ir al m&eacute;dico ni obtener medicamentos si no me acompa&ntilde;a mi hijo o mi nieto&rdquo;, cuenta Qandi Gul (nombre ficticio), una mujer de 50 a&ntilde;os que hab&iacute;a acudido a una cl&iacute;nica para una revisi&oacute;n ocular.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde que los talibanes tomaron el poder, las mujeres no van al m&eacute;dico a menos que la enfermedad llegue hasta el punto de ser insoportable&rdquo;, dice una doctora de la provincia oriental de Nangarhar. &ldquo;Una de las razones es la dificultad econ&oacute;mica pero a veces el motivo es el descuido de los hombres en las familias que no llevan antes a la mujer al m&eacute;dico, y como no pueden desplazarse solas, su estado empeora&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Escasez de trabajadoras sanitarias</h2><p class="article-text">
        La creciente escasez de profesionales m&eacute;dicas y de comadronas formadas est&aacute; poniendo en grave peligro la vida de mujeres y ni&ntilde;os. Especialmente en las zonas rurales, donde hay pocos m&eacute;dicos con educaci&oacute;n formal. Seg&uacute;n los m&eacute;dicos entrevistados por <em>The Guardian</em>, &ldquo;m&aacute;s de la mitad&rdquo; de sus compa&ntilde;eras han abandonado sus puestos de trabajo, sobre todo en las ciudades y pueblos m&aacute;s peque&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La mayor&iacute;a de mis compa&ntilde;eras ha abandonado Afganist&aacute;n y eso ha afectado gravemente al sector sanitario del pa&iacute;s&rdquo;, dice la doctora Sima (nombre ficticio), que decidi&oacute; quedarse junto a su marido, tambi&eacute;n m&eacute;dico. &ldquo;Los dos somos especialistas y nos dimos cuenta de que este trabajo no lo podr&iacute;amos hacer en el extranjero, as&iacute; que nos hemos quedado para servir al pa&iacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una comadrona de la provincia de Takhar cuenta que representantes del ministerio talib&aacute;n para la prevenci&oacute;n del vicio y la propagaci&oacute;n de la virtud acosan y humillan al personal m&eacute;dico femenino de manera constante. &ldquo;Hacemos todo lo posible por hacer nuestro trabajo, pero la presi&oacute;n es insoportable, muchas queremos dejarlo; a veces nos insultan diciendo que nuestra ropa es 'antiisl&aacute;mica&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Un d&iacute;a, ten&iacute;amos la sala de urgencias desbordada de pacientes. Esa secci&oacute;n es solo para mujeres, y no se admiten hombres pero los talibanes irrumpieron y se llevaron a tres enfermeras, alegando que sus uniformes eran inapropiados&rdquo;, explica. &ldquo;Les hicieron firmar un compromiso de llevar ropa m&aacute;s larga antes de dejarlas marchar. Incluso en emergencias de vida o muerte, en lugar de dejarnos tratar a los pacientes nos detienen por nuestra ropa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Francisco de Z&aacute;rate.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sana Atif / Freshta Ghani / Ruchi Kumar / Zuhal Ahad]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/ley-talibanes-matando-mujeres-bebes-afganistan-les-suplique-hija-muriendo_1_12237483.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 22 Apr 2025 19:40:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La ley de los talibanes que está matando a mujeres y bebés en Afganistán: "Les supliqué, mi hija se estaba muriendo"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El fiscal de la Corte Penal Internacional pide el arresto de dos líderes talibanes por perseguir a niñas y mujeres afganas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscal-corte-penal-internacional-pide-arresto-lideres-talibanes-perseguir-ninas-mujeres-afganas_1_11988587.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c3b4d686-27b0-47f1-a2c2-119f3b64355c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El fiscal de la Corte Penal Internacional pide el arresto de dos líderes talibanes por perseguir a niñas y mujeres afganas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Karim Khan asegura tener “motivos razonables” para considerar al líder supremo de los talibanes y al presidente de la Corte Suprema "penalmente responsables” de un crimen de lesa humanidad en todo el territorio de Afganistán</p><p class="subtitle">Los talibanes prohíben por ley el sonido de la voz de mujer en público y marcan el hiyab como innegociable
</p></div><p class="article-text">
        El<a href="https://www.eldiario.es/internacional/corte-penal-internacional-tribunal-raices-nuremberg-persigue-netanyahu_1_11425142.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI),</a> Karim Khan, ha solicitado este jueves a los jueces la aprobaci&oacute;n de dos &oacute;rdenes de arresto, una contra el l&iacute;der supremo de los talibanes, Haibatullah Akhundzada, y otra contra el presidente de la Corte Suprema, Abdul Hakim Haqqani, por persecuci&oacute;n por motivos de g&eacute;nero en <a href="https://www.eldiario.es/temas/afganistan/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Afganist&aacute;n.</a>
    </p><p class="article-text">
        El fiscal <a href="https://www.icc-cpi.int/news/statement-icc-prosecutor-karim-aa-khan-kc-applications-arrest-warrants-situation-afghanistan" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">asegura </a>tener &ldquo;motivos razonables&rdquo; para considerar a ambos &ldquo;penalmente responsables&rdquo; de un crimen de lesa humanidad en todo el territorio de Afganist&aacute;n desde el 15 de agosto de 2021 por perseguir a ni&ntilde;as y mujeres afganas, y a personas que los talibanes percib&iacute;an como &ldquo;no conformes con sus expectativas ideol&oacute;gicas de identidad o expresi&oacute;n de g&eacute;nero&rdquo;, o &ldquo;como aliadas de ni&ntilde;as y mujeres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Esta persecuci&oacute;n en curso conlleva numerosas y graves privaciones de los derechos fundamentales de las v&iacute;ctimas, contrarias al derecho internacional, incluido el derecho a la integridad f&iacute;sica y la autonom&iacute;a, a la libertad de circulaci&oacute;n y de expresi&oacute;n, a la educaci&oacute;n, a la vida privada y familiar y a la libertad de reuni&oacute;n&rdquo;, denuncia Khan.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el fiscal subraya que la resistencia u oposici&oacute;n percibida a los talibanes &ldquo;fue, y es, brutalmente reprimida mediante la comisi&oacute;n de cr&iacute;menes que incluyen asesinato, encarcelamiento, tortura, violaci&oacute;n y otras formas de violencia sexual, desaparici&oacute;n forzada y otros actos inhumanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estas son las primeras &oacute;rdenes de arresto solicitadas por el fiscal como parte de su investigaci&oacute;n de cr&iacute;menes graves en Afganist&aacute;n, aunque asegura que &ldquo;pr&oacute;ximamente presentar&aacute; m&aacute;s solicitudes para otros altos cargos de los talibanes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre las pruebas con las que cuenta su oficina, hay material audiovisual, decretos oficiales, informes forenses, as&iacute; como testimonios de expertos y testigos, y declaraciones de los propios sospechosos y otros representantes de los talibanes.
    </p><h2 class="article-text">&ldquo;Persecuci&oacute;n sin precedentes, inadmisible y continua&rdquo;</h2><p class="article-text">
        &ldquo;Estas solicitudes reconocen que las mujeres y las ni&ntilde;as afganas, as&iacute; como la comunidad LGBTQI+, se enfrentan a una persecuci&oacute;n sin precedentes, inadmisible y continua por parte de los talibanes. Nuestra acci&oacute;n indica que el <em>statu quo</em> para las mujeres y las ni&ntilde;as en Afganist&aacute;n no es aceptable. Las supercvivientes afganas, en particular las mujeres y las ni&ntilde;as, merecen rendir cuentas ante un tribunal de justicia&rdquo;, advierte el fiscal.
    </p><p class="article-text">
        A finales de noviembre, Chile, Costa Rica, Espa&ntilde;a, Francia, Luxemburgo y M&eacute;xico mostraron su &ldquo;preocupaci&oacute;n por el grave deterioro de la situaci&oacute;n de los derechos humanos en Afganist&aacute;n, especialmente para mujeres y ni&ntilde;as&rdquo; y pidieron al fiscal considerar &ldquo;los cr&iacute;menes contra mujeres y ni&ntilde;as&rdquo; cometidos por los talibanes. Khan les asegur&oacute; que la persecuci&oacute;n de g&eacute;nero ya est&aacute; incluida en su investigaci&oacute;n y les prometi&oacute; anunciar resultados &ldquo;pronto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La interpretaci&oacute;n de la sharia por parte de los talibanes no debe ni puede utilizarse para justificar la privaci&oacute;n de derechos humanos fundamentales ni la comisi&oacute;n de cr&iacute;menes conexos contemplados en el Estatuto de Roma (tratado de la CPI)&rdquo;, ha alertado este jueves, a la espera de que los jueces autoricen las &oacute;rdenes de arresto contra los l&iacute;deres talibanes.
    </p><p class="article-text">
        En 2020, la fiscal&iacute;a de la CPI logr&oacute; la autorizaci&oacute;n un&aacute;nime de los jueces para comenzar a investigar los presuntos cr&iacute;menes cometidos en el territorio de Afganist&aacute;n desde el 1 de mayo de 2003, as&iacute; como los cr&iacute;menes vinculados con el conflicto armado y la situaci&oacute;n en Afganist&aacute;n, que fueran cometidos en el territorio de otros Estados parte de la CPI desde julio de 2002.
    </p><p class="article-text">
        El anterior gobierno afgano impugn&oacute; la admisibilidad de la investigaci&oacute;n, pero el 31 de octubre de 2022, tras la toma del poder por parte de los talibanes, la fiscal&iacute;a ha retomado el caso y &ldquo;ha estado llevando a cabo una investigaci&oacute;n independiente, imparcial y s&oacute;lida&rdquo; de los cr&iacute;menes en Afganist&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, Khan solo centrar&aacute; sus esfuerzos en investigar los cr&iacute;menes presuntamente cometidos por los talibanes y la filial del grupo Estado Isl&aacute;mico (EI-Khorasan), dejando en segundo plano otros aspectos, como los presuntos cr&iacute;menes cometidos por soldados estadounidenses.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/fiscal-corte-penal-internacional-pide-arresto-lideres-talibanes-perseguir-ninas-mujeres-afganas_1_11988587.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Jan 2025 14:56:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El fiscal de la Corte Penal Internacional pide el arresto de dos líderes talibanes por perseguir a niñas y mujeres afganas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Corte Penal Internacional,Talibanes,Violencia machista,Afganistán]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sometidas al abuso y sin asilo: así es la violencia sexual y psicológica ejercida contra las mujeres policía afganas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sometidas-abuso-asilo-violencia-fisica-psicologica-ejercida-mujeres-policia-afganas_1_11723508.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27c2f5a1-42e7-4a30-9281-ac9bdb439bd5_16-9-discover-aspect-ratio_default_1103577.jpg" width="7322" height="4119" alt="Sometidas al abuso y sin asilo: así es la violencia sexual y psicológica ejercida contra las mujeres policía afganas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de Human Rights Watch asegura que las mujeres policía afganas han sido doblemente abandonadas: primero por el anterior gobierno, cuyos funcionarios fueron responsables de abusos sexuales generalizados, y después por los países que ignoraron los abusos y no les han concedido asilo</p><p class="subtitle">Escapar de la barbarie talibán entre amenazas de muerte por ser mujer: “Afganistán sufre un apartheid de género”
</p></div><p class="article-text">
        Alia Azizi hab&iacute;a trabajado como oficial de polic&iacute;a con el Gobierno afgano. Era jefa de la prisi&oacute;n de mujeres en Herat (Afganist&aacute;n) desde 2019 hasta agosto de 2021, cuando los talibanes retomaron el poder. El 24 de agosto, recibi&oacute; una llamada: el nuevo jefe del poder talib&aacute;n de la prisi&oacute;n central de Herat le pidi&oacute; que volviera a trabajar. Dos meses m&aacute;s tarde recibi&oacute; otra llamada, pero nadie volvi&oacute; a saber nada m&aacute;s de ella; desapareci&oacute; despu&eacute;s de recibir amenazas de muerte por parte de las familias de los prisioneros, cuentan sus familiares.
    </p><p class="article-text">
        Alia Azizi era una de las 3.600 mujeres que, entre 2009 y 2021, Estados Unidos, Alemania, Jap&oacute;n y la Uni&oacute;n Europea apoyaron con millones de d&oacute;lares en la construcci&oacute;n de instalaciones y la formaci&oacute;n de reclutas femeninas en Afganist&aacute;n. Su testimonio se recoge en el &uacute;ltimo informe publicado por la organizaci&oacute;n Human Rights Watch: &ldquo;<a href="https://www.hrw.org/report/2024/10/10/double-betrayal/abuses-against-afghan-policewomen-past-and-present" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Double Betrayal: Abuses against Afghan Policewomen Past and Present</a>&rdquo;. En este informe realizado a trav&eacute;s de 24 entrevistas, las mujeres que en su momento sirvieron como polic&iacute;as cuentan los abusos ejercidos por parte del gobierno anterior y la inseguridad que viven despu&eacute;s de la toma del poder por parte de los talibanes.
    </p><p class="article-text">
        Mientras estuvieron empleadas por el anterior gobierno, cientos de mujeres polic&iacute;a tambi&eacute;n sufrieron acoso y agresiones sexuales, incluidas violaciones, por parte de compa&ntilde;eros y supervisores varones a los que nunca se les exigieron responsabilidades. Antiguas y actuales mujeres polic&iacute;a de Afganist&aacute;n y de pa&iacute;ses en los que se esconden o solicitan asilo describieron a la organizaci&oacute;n los continuos trastornos psicol&oacute;gicos y traumas relacionados con estos abusos pasados y su temor a sufrir represalias por parte de sus familias y de los talibanes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El jefe de polic&iacute;a del distrito fue a su casa por la noche y la viol&oacute;. Su marido no estaba ese d&iacute;a&rdquo;, cuenta una ex agente cuya identidad permanece oculta por protecci&oacute;n: &ldquo;Llor&oacute; delante de m&iacute;. Dijo que no pod&iacute;a presentar una denuncia oficial porque tem&iacute;a que su marido se divorciara de ella y perdiera la custodia de sus hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os previos al retorno talib&aacute;n, muchas mujeres buscaban trabajar fuera del hogar, y entrar en la Polic&iacute;a Nacional afgana para  tener un poco de autonom&iacute;a, aunque eso tampoco las libraba de las resistencias familiares. Exist&iacute;a un cierto estigma asociado a la instituci&oacute;n &ndash;sobre todo por parte de las comunidades m&aacute;s conservadoras&ndash; que imaginaba a las mujeres polic&iacute;as como &ldquo;promiscuas sexualmente&rdquo;, cuenta el informe. La poca educaci&oacute;n que hab&iacute;an recibido durante su infancia junto con la falta de oportunidades laborales, las hac&iacute;a particularmente vulnerables al abuso y, las continuas denuncias por parte de las v&iacute;ctimas, hac&iacute;an que este estigma fuera en aumento. Por todo ello, muchas optaron por ocultar su empleo a sus familias.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Nadie que proteja los derechos</strong></h2><p class="article-text">
        Entre 2009 y 2010, <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/eeuu-revisara-finales-incremento-afganistan_1_5836903.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos propici&oacute; un aumento de sus tropas</a>, entre ellas mujeres, en Afganist&aacute;n. Sin embargo, dentro de la Polic&iacute;a Nacional afgana no se promovi&oacute; ninguna reforma. &ldquo;La corrupci&oacute;n era rampante dentro de la polic&iacute;a y el poder Judicial, y ambas instituciones ten&iacute;an la reputaci&oacute;n de una cultura de sobornos y abuso&rdquo;, se&ntilde;ala el informe.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de los abusos, la idea de ascender de su posici&oacute;n era un espejismo. El informe asegura que el 70% de las mujeres entrevistadas sufrieron abuso sexual por parte de sus compa&ntilde;eros y, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n, 33 mujeres polic&iacute;as dijeron que hab&iacute;an sido despedidas de su trabajo y que a 51 se les bloque&oacute; el ascenso por negarse a tener relaciones sexuales con sus supervisores.
    </p><p class="article-text">
        Un funcionario no identificado asegur&oacute; a la organizaci&oacute;n que &ldquo;reclutar a m&aacute;s mujeres para unirse a la polic&iacute;a no iba a ayudar a abordar la violencia contra las mujeres cuando ellas mismas son abusadas por otros oficiales dentro de la fuerza&rdquo;. Pese a que el Departamento de G&eacute;nero del Ministerio de Interior era el responsable de investigar estos abusos, algunos etiquetaban a este cuerpo como a una instituci&oacute;n &ldquo;simb&oacute;lica&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No hab&iacute;a nadie para proteger nuestros derechos&rdquo;, cuenta otra testigo.
    </p><p class="article-text">
        En las entrevistas que los investigadores de la UNAMA (Misi&oacute;n de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganist&aacute;n) llevaron a cabo en 2012, las mujeres polic&iacute;a dijeron que rara vez se quejaban oficialmente sobre acoso sexual y violencia sexual porque &ldquo;sab&iacute;an de la impunidad de la que gozaban los altos oficiales masculinos y tem&iacute;an la estigmatizaci&oacute;n que sufrir&iacute;an y el riesgo de perder sus trabajos&rdquo;. Aquellas que se sent&iacute;an coaccionadas a aceptar tener sexo a menudo lo hac&iacute;an ante la preocupaci&oacute;n de ser castigadas por los oficiales masculinos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Tras la toma del poder talib&aacute;n</strong></h2><p class="article-text">
        En los meses posteriores a que los talibanes tomaran el poder en Afganist&aacute;n en agosto de 2021, sus fuerzas de seguridad llevaron a cabo asesinatos de venganza dirigidos a aquellos funcionarios que hab&iacute;an sido parte de las fuerzas de seguridad del gobierno anterior.
    </p><p class="article-text">
        HRW document&oacute; 47 de estos asesinatos y, por su parte, la ONU document&oacute; 218 ejecuciones extrajudiciales de ex oficiales del ej&eacute;rcito, la polic&iacute;a y el servicio de inteligencia, y 14 casos de desapariciones forzadas, la mayor&iacute;a en los primeros meses despu&eacute;s de la toma del poder.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el n&uacute;mero de mujeres en las fuerzas de seguridad era menor, &eacute;stas han sido especialmente vulnerables. Las pocas que han vuelto a trabajar aseguran que los talibanes las tratan con sospecha, como si estuvieran bajo investigaci&oacute;n, y les exigen los n&uacute;meros de tel&eacute;fono de sus antiguos colegas. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n se enfrentan a amenazas adicionales de miembros de la familia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El estr&eacute;s era real porque algunas de nuestras compa&ntilde;eras fueron encontradas muertas, aunque sigue siendo incierto si los talibanes fueron responsables o si ten&iacute;an problemas relacionados con la familia&rdquo;, explica una ex polic&iacute;a a la organizaci&oacute;n. Otras, como le sucedi&oacute; a Alia Azizi, aseguran haber recibido llamadas telef&oacute;nicas amenazantes.
    </p><p class="article-text">
        Desde la toma de control de los talibanes en agosto de 2021, los gobiernos extranjeros han acogido a varios miles de afganos que trabajaban para el gobierno anterior, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicaci&oacute;n financiados por los pa&iacute;ses donantes. Sin embargo, seg&uacute;n el informe, &ldquo;estos representan solo una fracci&oacute;n de aquellos en riesgo en Afganist&aacute;n que necesitan reasentamiento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Incluso antes de la toma de poder por parte de los talibanes, EEUU implement&oacute; el programa de Visas de Inmigrante Especial para miembros de las fuerzas de seguridad del gobierno anterior que trabajaron con las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, entre 2016 y 2021 este programa estuvo pr&aacute;cticamente estancado, y en marzo de 2024, 130.000 solicitudes segu&iacute;an sin procesar.
    </p><p class="article-text">
        El informe tambi&eacute;n denuncia el &ldquo;historial deficiente en el reasentamiento de afganos&rdquo; de la Uni&oacute;n Europea y sus estados miembros. Seg&uacute;n el Comit&eacute; Internacional de Rescate, m&aacute;s de 250.000 refugiados afganos necesitaban reasentamiento en 2023. Sin embargo, solo 329 fueron reasentados dentro de la UE.
    </p><p class="article-text">
        Si bien 13.000 afganos fueron acogidos a trav&eacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/tercio-refugiados-afganos-evacuados-acogidos-espana-son-menores-15-anos_1_8266725.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">evacuaciones de emergencia en 2021</a>, muchos permanecen en campamentos de refugiados en Grecia u otros pa&iacute;ses. En ese sentido, la organizaci&oacute;n asegura que la UE no ha sido capaz de &ldquo;proporcionar v&iacute;as hacia un reasentamiento sostenible&rdquo;, lo que supone que muchas familias se sometan al periplo migratorio irregular con el fin de obtener el asilo pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer ex polic&iacute;a y v&iacute;ctima de amenazas telef&oacute;nicas explica que, poco despu&eacute;s de la toma de poder por parte de los talibanes, ella y su familia trataron de llegar a Ir&aacute;n por carretera. Al no tener visados, escaparon, fueron detenidos y deportados de regreso a Afganist&aacute;n. De vuelta a casa, decidieron vender todas sus pertenencias para poder pagar las tarifas y, al fin, obtener un visado iran&iacute; a trav&eacute;s de un intermediario. Con la intenci&oacute;n de llegar a EEUU, la mujer solicit&oacute; otro visado para Brasil, donde residi&oacute; durante 9 meses sola. &ldquo;Pagu&eacute; 3.500 d&oacute;lares por los billetes, cruc&eacute; 11 pa&iacute;ses y llegu&eacute; a EEUU. Solicit&eacute; asilo, y me concedieron el estatus de refugiada. Ahora, estoy tratando de traer a mi familia&rdquo;, cuenta la mujer que, finalmente, lleg&oacute; a su destino tras cruzar por el Tap&oacute;n del Dari&eacute;n, una de las rutas migratorias m&aacute;s peligrosas entre Colombia y Panam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La opresi&oacute;n de mujeres y ni&ntilde;as por parte de los talibanes golpea doblemente a las ex polic&iacute;as. Los gobiernos que financiaron y formaron a mujeres en las fuerzas policiales afganas tambi&eacute;n deben presionar a los talibanes para que pongan fin a todos los abusos contra mujeres y ni&ntilde;as&rdquo;, afirma Fereshta Abbasi, investigadora de Afganist&aacute;n de HRW.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que muchas ex polic&iacute;as han logrado escapar a los pa&iacute;ses vecinos, la mayor&iacute;a de las entrevistadas declararon sufrir trastornos y traumas psicol&oacute;gicos a largo plazo por los abusos sufridos antes y despu&eacute;s de la toma. Sobre todo, por no haber encontrado un &ldquo;apoyo psicosocial adaptado a sus necesidades&rdquo;, denuncia el informe.
    </p><p class="article-text">
        HRW pide a los talibanes que &ldquo;pongan fin a todo el acoso y las amenazas contra las ex polic&iacute;as y otras personas que trabajaron para el anterior gobierno e investiguen de forma cre&iacute;ble los incidentes de violencia&rdquo;. Sin embargo, tambi&eacute;n pone &eacute;nfasis en el deber de los pa&iacute;ses que anteriormente hab&iacute;an apoyado los programas. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Maria d'Oultremont]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/sometidas-abuso-asilo-violencia-fisica-psicologica-ejercida-mujeres-policia-afganas_1_11723508.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Oct 2024 15:39:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sometidas al abuso y sin asilo: así es la violencia sexual y psicológica ejercida contra las mujeres policía afganas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,mujeres,Migraciones,Derechos Humanos,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Escapar de la barbarie talibán entre amenazas de muerte por ser mujer: "Afganistán sufre un apartheid de género"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/escapar-barbarie-taliban-amenazas-muerte-mujer-afganistan-sufre-apartheid-genero_1_11243310.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14079232-00dd-48f9-9115-b575b8a371fc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Escapar de la barbarie talibán entre amenazas de muerte por ser mujer: &quot;Afganistán sufre un apartheid de género&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La periodista Roya Musawi llegó en 2021 como refugiada a Cantabria desde Kabul, dejando atrás su vida allí para empezar de cero con 26 años: "Fue un trauma muy fuerte", reconoce ya integrada y agradecida por ello</p></div><p class="article-text">
        El mundo fue testigo en agosto de 2021 de un acontecimiento devastador en Afganist&aacute;n: los talibanes tomaron el poder tras dos d&eacute;cadas. Entre el caos y el miedo, muchas personas buscaron escapar de un r&eacute;gimen conocido por su brutalidad y su opresi&oacute;n, especialmente hacia las mujeres. Fue el caso de Roya Musawi, una joven periodista afgana que entonces trataba de labrarse su futuro en ese contexto tan adverso, pero que se vio obligada a escapar de la barbarie con tan solo 26 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        Su testimonio no es solo una cr&oacute;nica de fuga y supervivencia, sino tambi&eacute;n una mirada &iacute;ntima al duro proceso de integraci&oacute;n en una tierra extranjera que ahora es su casa y a la que agradece la oportunidad que le ha dado -a ella y a su familia- de empezar de cero. Y es que la vida en Afganist&aacute;n para Roya y para muchas mujeres fue un campo de batalla constante contra la represi&oacute;n. En su caso, logr&oacute; avances significativos: fue a la universidad, vivi&oacute; sola en Kabul y colabor&oacute; con la econom&iacute;a familiar. Sin embargo, la llegada de los talibanes signific&oacute; un retroceso dram&aacute;tico: &ldquo;Afganist&aacute;n sufre un apartheid de g&eacute;nero&rdquo;, denuncia esta periodista en conversaci&oacute;n con elDiario.es. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, los derechos conquistados durante veinte a&ntilde;os han ca&iacute;do en saco roto: el cierre de las escuelas para ni&ntilde;as tras la educaci&oacute;n primaria y la prohibici&oacute;n para mujeres de acceder a parques p&uacute;blicos o de ocupar el asiento del copiloto de un veh&iacute;culo son solo algunos ejemplos de las restricciones impuestas. &ldquo;Los talibanes han eliminado a las mujeres de la sociedad&rdquo;, lamenta Roya. 
    </p><p class="article-text">
        Cuenta, adem&aacute;s, que nada m&aacute;s llegar al poder sustituyeron las facultades de arte y filosof&iacute;a de las universidades por religi&oacute;n. &ldquo;Dentro de cuatro o cinco a&ntilde;os tendremos m&aacute;s terroristas y m&aacute;s extremistas, y esto puede ser un peligro para los pa&iacute;ses de alrededor y para la comunidad internacional en su conjunto. Afganist&aacute;n se convertir&aacute; en un nido de terroristas porque lo ver&aacute;n como una zona muy segura para ellos&rdquo;, explica, resaltando la importancia de la educaci&oacute;n para evitar extremismos. &ldquo;Es la base de todo&rdquo;, subraya. &ldquo;Si no hubiese estudiado no ser&iacute;a la persona que soy ahora&rdquo;, se&ntilde;ala. 
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            <span class="title">
                Roya Musawi se fotografía con un niño.                            </span>
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        Roya y su familia viv&iacute;an en Ghazni, a unos 130 kil&oacute;metros de Kabul. Llevaban una vida tranquila, dentro de las circunstancias, ya que tambi&eacute;n fueron v&iacute;ctimas de episodios de represi&oacute;n estremecedores: su padre, que regentaba un supermercado -que fue bombardeado y tuvo que sobreponerse a sus consecuencias- fue golpeado y detenido hasta en dos ocasiones. &ldquo;Probablemente porque somos parte de la comunidad musulmana chi&iacute;ta, una minor&iacute;a&rdquo;, se&ntilde;ala Roya. Adem&aacute;s, en otra ocasi&oacute;n, y con ella como testigo, golpearon a su madre mientras estaban de compras porque sali&oacute; en p&uacute;blico sin un hombre que la acompa&ntilde;ara.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los talibanes comenzaban a recuperar el poder, Roya estaba empezando a ejercer como periodista. Para ella, seg&uacute;n cuenta, era muy dif&iacute;cil hacer su trabajo porque, por ser mujer, le negaban el acceso a informaci&oacute;n para sus entrevistas y reportajes. &ldquo;Yo llevaba burka solo para protegerme&rdquo;, a&ntilde;ade, expresando la incomodidad que le supon&iacute;a pon&eacute;rselo mientras usaba su c&aacute;mara, pone como ejemplo. 
    </p><h3 class="article-text">Cambiar la ropa a color blanco</h3><p class="article-text">
        No obstante, el suceso que marc&oacute; un antes y un despu&eacute;s en su vida profesional fue una llamada que recibi&oacute; desde un n&uacute;mero oculto cuando regres&oacute; a casa de una jornada laboral. Al otro lado de la l&iacute;nea se identific&oacute; un comandante talib&aacute;n, quien le asegur&oacute; que si no dejaba de trabajar como periodista cambiar&iacute;an su ropa al color blanco, como se utiliza en los ritos funerarios en el Islam. Esta amenaza de muerte lo cambi&oacute; todo para ella. Estuvo un mes recluida en casa, sin tener contacto con el exterior por miedo a poner en peligro tanto su vida como la de su familia.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente se fue a Kabul, a la capital, donde encontr&oacute; trabajo como asistente de comunicaci&oacute;n de una ONG. Y ejerci&oacute; all&iacute;, casi de forma clandestina -ya que no publicaba nada de ello en sus redes sociales para proteger a su familia-, hasta que la capital fue tomada por los talibanes. Entonces recibi&oacute; una carta de evacuaci&oacute;n del Ministerio de Asuntos Exteriores de Espa&ntilde;a. Sab&iacute;a del desaf&iacute;o que supondr&iacute;a pasar los puntos de control, pero ella y su familia se aferraron a la oportunidad que se les hab&iacute;a brindado por arriesgada que fuera.
    </p><p class="article-text">
        La huida estuvo marcada por intimidaciones y violencia. Las largas esperas entre un punto de control y otro, todos ellos militarizados, fueron lo m&aacute;s parecido a un &ldquo;infierno&rdquo;. Por un lado, las amenazas, los golpes y los disparos al cielo de los talibanes. Por otro, el miedo y la incertidumbre de lo que les deparar&iacute;a tras dejar su vida en Afganist&aacute;n. Despu&eacute;s de 22 horas sin dormir, Roya y su familia finalmente encontraron refugio entre soldados brit&aacute;nicos y espa&ntilde;oles, un contraste abismal respecto a lo que hab&iacute;an vivido previamente con los talibanes.
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                Roya Musawi en Cantabria.                            </span>
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        Al llegar a Espa&ntilde;a fueron recibidos por Cruz Roja. Y en Cantabria, concretamente en Santander, arranc&oacute; la nueva vida para Roya y su familia. El proceso de adaptaci&oacute;n e integraci&oacute;n, seg&uacute;n cuenta, fue complicado: &ldquo;Cuando llegu&eacute; aqu&iacute; no conoc&iacute;a a nadie, no sab&iacute;a decir 'hola' en espa&ntilde;ol, fue un trauma muy fuerte&rdquo;, recuerda. A pesar de las dificultades, la comunidad local la acogi&oacute;, ayud&aacute;ndola a superar las barreras del idioma y la cultura. &ldquo;Agradezco mucho al Gobierno de Espa&ntilde;a y a la gente de aqu&iacute; c&oacute;mo nos ha acogido&rdquo;, se&ntilde;ala. 
    </p><p class="article-text">
        Roya ha encontrado trabajo como int&eacute;rprete y traductora para otros refugiados afganos a trav&eacute;s de la Asociaci&oacute;n Nueva Vida, lo que le permite utilizar su experiencia para ayudar a quienes enfrentan un camino similar. Este rol no solo es una oportunidad de empleo, sino tambi&eacute;n una v&iacute;a para su propia integraci&oacute;n y adaptaci&oacute;n a una nueva vida en Espa&ntilde;a. &ldquo;La asociaci&oacute;n me ha dado una nueva vida literal&rdquo;, afirma con satisfacci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Ahora, cerca de cumplir tres a&ntilde;os en Santander, Roya reflexiona sobre lo que ha vivido y las paradojas que rodean su situaci&oacute;n: &ldquo;Los extra&ntilde;os nos trataron como seres humanos, mientras que compatriotas afganos nos golpearon y dispararon como si fu&eacute;ramos animales&rdquo;, expresa. Y aunque a&ntilde;ora trabajar como periodista, que es su objetivo a largo plazo, reconoce que el camino no ser&aacute; f&aacute;cil. Sin embargo, su determinaci&oacute;n es firme, alimentada por el deseo de una vida mejor y m&aacute;s segura para ella y su familia, lejos de la sombra opresiva de los talibanes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rubén Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/ultimas-noticias/escapar-barbarie-taliban-amenazas-muerte-mujer-afganistan-sufre-apartheid-genero_1_11243310.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Mar 2024 20:30:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Escapar de la barbarie talibán entre amenazas de muerte por ser mujer: "Afganistán sufre un apartheid de género"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cantabria,Afganistán,Refugiados,Talibanes,Santander]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Salones de belleza clandestinos para esquivar al 'escuadrón anti vicio']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salones-belleza-clandestinos-esquivar-escuadron-anti-vicio_1_10968002.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b4ca1a2a-f286-408f-bd4c-ff9a477f1492_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Salones de belleza clandestinos para esquivar al &#039;escuadrón anti vicio&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las peluqueras afganas, ahora desempleadas, buscan desesperadamente formas de sortear y revertir las restricciones del Ministerio talibán para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio</p><p class="subtitle">Shukria Barakzai: “Lo que los talibanes reivindican en Afganistán no tiene ningún antecedente en la cultura del país”</p></div><p class="article-text">
        En julio de 2023, el Ministerio talib&aacute;n para la Propagaci&oacute;n de la Virtud y la Prevenci&oacute;n del Vicio <a href="https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-prohiben-salones-belleza-mujeres-afganistan_1_10350685.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orden&oacute; el cierre</a> de m&aacute;s de 12.000 salones de belleza femeninos en Afganist&aacute;n. Como resultado, decenas de miles de mujeres que hab&iacute;an trabajado en el sector de la cosmetolog&iacute;a durante a&ntilde;os se vieron sin empleo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de las continuas amenazas de los talibanes, algunas de estas mujeres no han abandonado la lucha por su derecho al trabajo. Para poder seguir ayudando a sus familias, trasladaron los equipos de los salones de belleza a sus hogares y crearon salones improvisados. Cuentan con menos clientes y salarios bajos, pero mantienen la esperanza de un futuro mejor.
    </p><p class="article-text">
        Bahara, casada y madre de seis hijos, ha trabajado como peluquera desde hace aproximadamente 18 a&ntilde;os. Se&ntilde;ala que actualmente se enfrenta a dificultades tanto econ&oacute;micas como psicol&oacute;gicas tras la prohibici&oacute;n de los talibanes de las actividades de su sal&oacute;n. En un intento por asegurar un futuro mejor para su familia, Bahara transform&oacute; su negocio en una sastrer&iacute;a para mujeres mientras contin&uacute;a con su trabajo de peluquera. Esto le permite ejercer discretamente su derecho natural a la igualdad laboral.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, ha perdido alrededor del 90% de su clientela y el 10% restante demanda sus servicios con mucha menos frecuencia. A pesar de la disminuci&oacute;n de sus ingresos, Bahara todav&iacute;a tiene que contribuir econ&oacute;micamente con los talibanes, ya que su negocio sigue figurando en los registros financieros y debe continuar con los pagos hasta el final del a&ntilde;o fiscal, incluso posiblemente despu&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Durante el gobierno anterior mi negocio floreci&oacute; y mis ingresos eran buenos, pero ahora he perdido casi toda mi clientela. No puedo realizar mi trabajo correctamente por miedo a los talibanes. Mientras trabajo, me preocupa constantemente que nos puedan atacar y las clientas se abstienen de venir por miedo a ser detenidas&rdquo;, explica Bahara.
    </p><p class="article-text">
        F&aacute;tima, otra peluquera en Kabul, se ha visto obligada a trasladar todo el material de su local a su casa, donde trabaja a pesar de las restricciones impuestas por los talibanes. Para F&aacute;tima, este trabajo es el &uacute;nico medio para mantenerse a s&iacute; misma y a sus hijos. &ldquo;A pesar de los prejuicios sociales que rodean esta profesi&oacute;n y los numerosos obst&aacute;culos que tuve que afrontar, consideraba la peluquer&iacute;a un oficio leg&iacute;timo e hice un esfuerzo por aprenderlo. Trabaj&eacute; de forma independiente durante seis a&ntilde;os, cubriendo mis necesidades y las de mis hijos. Ahora, los talibanes no solo consideran que mi profesi&oacute;n va en contra de la <em>shar&iacute;a </em>[ley isl&aacute;mica], sino que tambi&eacute;n miran con desprecio a las peluqueras y nos tachan de impuras&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los salones de belleza del resto del pa&iacute;s tambi&eacute;n se han visto afectados. Humaira (nombre ficticio), una peluquera de la regi&oacute;n de Baghlan que ha dedicado 20 a&ntilde;os de su vida a esta actividad, dice que las restricciones a las mujeres en los pueblos superan a las de las ciudades. Tras la orden de los talibanes de prohibir el funcionamiento de los salones de belleza femeninos, ella tambi&eacute;n se vio obligada a trasladar su negocio al s&oacute;tano de su casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las restricciones talibanes nos obligan a trabajar con miedo y las clientas no se atreven a venir. Antes, muchas novias ven&iacute;an acompa&ntilde;adas, pero ahora pedimos que vengan solas y si traen un acompa&ntilde;ante no deben entrar juntas en mi casa. Tampoco permitimos que las novias salgan con sus vestidos de boda puestos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Humaira relata que, tras el cierre de los salones en su regi&oacute;n, los talibanes asaltaron las casas de las peluqueras para asegurarse de que no hab&iacute;an trasladado los equipos de belleza a sus hogares. A&ntilde;ade que una de sus amigas hab&iacute;a instalado un sal&oacute;n de belleza en su casa, pero los talibanes se enteraron, atacaron su vivienda, agredieron a su marido y destruyeron todo el material. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas peluqueras han intentado hablar en varias ocasiones con el ministro talib&aacute;n para la Propagaci&oacute;n de la Virtud y la Prevenci&oacute;n del Vicio con el fin de tratar sus necesidades ocupacionales, pero solo han recibido respuestas violentas e irrespetuosas.
    </p><p class="article-text">
        Desde el resurgimiento de los talibanes en Afganist&aacute;n, las medidas m&aacute;s restrictivas se han centrado en contra de las actividades de las mujeres. En unos incidentes ocurridos recientemente, algunas mujeres de varias provincias fueron detenidas, acusadas de no respetar la obligatoriedad del hiyab y fueron trasladadas a lugares no revelados. Estas acciones han provocado un mayor confinamiento de las mujeres afganas en sus hogares.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, un importante n&uacute;mero de mujeres en Afganist&aacute;n, especialmente peluqueras, se esfuerza por sortear estas condiciones desfavorables y cambiar la atm&oacute;sfera restrictiva del pa&iacute;s. En medio de estas terribles circunstancias, luchan por mantener viva la esperanza de que alg&uacute;n d&iacute;a recuperar&aacute;n sus derechos.
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      <dc:creator><![CDATA[Zulfa Behnia (Hasht-e Subh Daily)]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/salones-belleza-clandestinos-esquivar-escuadron-anti-vicio_1_10968002.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Mar 2024 21:33:48 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Salones de belleza clandestinos para esquivar al 'escuadrón anti vicio']]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,Peluquerías,Igualdad laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El campus de Ciudad Real acoge una exposición de mujeres afganas que luchan por su futuro bajo el poder talibán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/campus-ciudad-real-acoge-exposicion-mujeres-afganas-luchan-futuro-taliban_1_10720459.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4fd58c3e-8f5c-4740-b39a-f7d2388036c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El campus de Ciudad Real acoge una exposición de mujeres afganas que luchan por su futuro bajo el poder talibán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hasta el 15 de diciembre e incluye 16 testimonios bajo el lema 'Ellas son la revolución'</p><p class="subtitle">Hemeroteca - “Así son los escaparates en Afganistán”: la denuncia de Amnistía Internacional por el 8M
</p></div><p class="article-text">
        La Biblioteca General de la Universidad de Castilla-La Mancha en el Campus de Ciudad Real acoge hasta el 15 de diciembre una muestra con 16 testimonios de la lucha de las mujeres afganas por su futuro bajo el dominio talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Bajo el t&iacute;tulo 'Ellas son la revoluci&oacute;n', la exposici&oacute;n que organiza Amnist&iacute;a Internacional en colaboraci&oacute;n con la propia Biblioteca recoge fotograf&iacute;as y testimonios de profesoras, polic&iacute;as, pol&iacute;ticas, juezas, m&eacute;dicas, cient&iacute;ficas o artistas que luchan por restablecer los derechos de las mujeres en su pa&iacute;s, los cuales les fueron arrebatados con la llegada de los talibanes al poder en agosto de 2021.
    </p><p class="article-text">
        El poder talib&aacute;n provoc&oacute; cambios radicales en la vida de toda la poblaci&oacute;n afgana, pero las mujeres y ni&ntilde;as se enfrentan cotidianamente a restricciones de sus derechos especialmente alarmantes. Tal y como denuncia Amnist&iacute;a Internacional a trav&eacute;s de esta muestra, han visto gravemente limitado el acceso a la educaci&oacute;n y al empleo, est&aacute;n m&aacute;s expuestas a la violencia de g&eacute;nero y a restricciones graves del derecho a la libertad de reuni&oacute;n, circulaci&oacute;n y expresi&oacute;n, incluida la ropa que llevan.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, han sido excluidas de la vida p&uacute;blica, de la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y de los &oacute;rganos de poder donde se toman decisiones que les afectan directamente, seg&uacute;n ha informado la UCLM.
    </p><p class="article-text">
        Con esta exposici&oacute;n, la organizaci&oacute;n pretende recordar los logros que, con gran esfuerzo, consiguieron las mujeres en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os y que corren peligro de ser borrados tras la llegada de los talibanes al poder, tenerlas presentes y exigir a la comunidad internacional que las escuche y que haga todo lo posible para que recuperen sus derechos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Culturas de Castilla-La Mancha]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/provincias/ciudad_real/campus-ciudad-real-acoge-exposicion-mujeres-afganas-luchan-futuro-taliban_1_10720459.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 27 Nov 2023 11:01:59 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El campus de Ciudad Real acoge una exposición de mujeres afganas que luchan por su futuro bajo el poder talibán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ciudad Real,Afganistán,mujeres,Universidad de Castilla-La Mancha,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Adele Odim, refugiada afgana en Asturias: "Los talibanes han quitado a las mujeres todos los derechos, menos el de respirar"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/adele-odim-refugiada-afgana-asturias-talibanes-han-quitado-mujeres-derechos-respirar_1_10383749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83a90888-0f4e-449a-b621-678fd86fba86_16-9-discover-aspect-ratio_default_1077413.jpg" width="3000" height="1688" alt="Adele Odim, refugiada afgana en Asturias: &quot;Los talibanes han quitado a las mujeres todos los derechos, menos el de respirar&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven y su madre viven en España desde que huyeron de su país en 2021. Afirma que el régimen talibán ha instaurado el temor entre la población con persecuciones, torturas y secuestros</p><p class="subtitle">Las afganas que ya no pueden ir a clase por el veto talibán: “Somos víctimas del terror, de la ignorancia y la incultura”</p></div><p class="article-text">
        Adele Odim, de 23 a&ntilde;os, tiene grabado a fuego el 15 de agosto de 2021 porque es la fecha que ha marcado su vida, la de su familia y la de todo un pa&iacute;s. Su Afganist&aacute;n natal entraba en una etapa de oscuridad con el regreso del r&eacute;gimen talib&aacute;n al poder y todo su mundo de ilusiones y su futuro se derrumbaba encima de esta joven musulmana perteneciente a la etnia Hazara. Junto a su madre enferma logr&oacute; subirse al avi&oacute;n militar fletado por el Gobierno espa&ntilde;ol con el que 2.000 personas abandonaron la capital, Kabul, rumbo a Espa&ntilde;a. Actualmente madre e hija viven refugiadas en Asturias. 
    </p><p class="article-text">
        Dos a&ntilde;os despu&eacute;s de su huida, Adele pone voz y rostro al horror que viven las ni&ntilde;as y mujeres bajo el dominio talib&aacute;n porque, como ella misma explica, &ldquo;soy de un pa&iacute;s donde las mujeres no tienen ning&uacute;n derecho humano menos respirar&rdquo;. &ldquo;No tienen derecho a trabajar, a estudiar, a salir de casa, a nada. Ahora s&oacute;lo tienen el derecho a respirar&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Intenta aguantar sin llorar mientras relata lo feliz que era antes de la llegada de los talibanes, cuando viv&iacute;a tranquila junto a su familia. Iba tapada, pero s&oacute;lo se pon&iacute;a un velo ligero en el pelo. Esta joven, natural de Ghor, estudiaba tercero de Periodismo en la Universidad de Herat y sal&iacute;a libremente a disfrutar con sus amigos en su tiempo de ocio. Una situaci&oacute;n que cambi&oacute; radicalmente con la llegada de los talibanes cuando se les prohibi&oacute; a las mujeres estudiar, trabajar y fueron obligadas a permanecer recluidas en sus casas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En la escuela las niñas estudiábamos en el suelo porque no teníamos mesas, ni sillas, ni libretas, ni lápices. No teníamos nada, pero queremos volver a hacerlo incluso en esas condiciones</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Recuerda que la discriminaci&oacute;n que sufr&iacute;an las ni&ntilde;as y mujeres por su g&eacute;nero no les imped&iacute;a estudiar, por sus ansias de aprender, pese a las limitaciones que les impon&iacute;an los talibanes.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Me pongo mal&iacute;sima al ver que aqu&iacute; [en referencia a Occidente] veo a la gente y a las j&oacute;venes que se est&aacute;n quejando de todas estas cosas que tienen, cuando nosotras queremos estudiar y no nos dejan. Tampoco nos dejan trabajar. Tenemos todas las obligaciones que los talibanes quieren. Ellos piensan que las mujeres no tienen ning&uacute;n derecho, menos tener ni&ntilde;os y estar en casa siempre. No les importan nada las mujeres y las ignoran&rdquo;, ratifica.
    </p><p class="article-text">
        Aunque tampoco antes ten&iacute;an una libertad plena, opina que al menos pod&iacute;an estudiar y trabajar, pero no libremente: &ldquo;Las mujeres ten&iacute;an que vestirse con una ropa negra y larga, pero ahora nada. La situaci&oacute;n es m&aacute;s dura y terrible que mis palabras. No os lo pod&eacute;is imaginar&rdquo;, describe.
    </p><p class="article-text">
        Adele explica que en la escuela las ni&ntilde;as estudiaban sin medios, pero pod&iacute;an formarse. Dice que ella se conformar&iacute;a con que al menos no les prohibieran acudir a los centros educativos, como ocurre actualmente. &ldquo;Estudi&aacute;bamos en el suelo porque no ten&iacute;amos mesas, ni sillas, ni libretas, ni l&aacute;pices. No ten&iacute;amos nada, pero queremos estudiar incluso as&iacute;. Aceptamos esta situaci&oacute;n, pero tampoco nos dejan&rdquo;, reconoce. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en Afganist&aacute;n no hab&iacute;a escuelas cerca de su casa, como ocurre en Espa&ntilde;a. Compara las dos realidades: &ldquo;En Espa&ntilde;a hay uno o dos colegios en cada barrio. En Afganist&aacute;n tienes que ir dos horas caminando hasta llegar al colegio, pero ahora lo proh&iacute;ben a las mujeres y piensan que como eres musulmana te tienes que casar cuando tienes nueve o diez a&ntilde;os, cuando t&uacute; eres una ni&ntilde;a. Y en vez de jugar en el parque, con tus amigas, no te dejan&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los matrimonios forzados tambi&eacute;n est&aacute;n a la orden del d&iacute;a y Adele cuenta c&oacute;mo los talibanes obligan a las ni&ntilde;as mayores de 12 a&ntilde;os a casarse y tener hijos sin haber abandonado a&uacute;n la adolescencia.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una vez vi a una ni&ntilde;a de 14 a&ntilde;os que estaba embarazada y era ya su segundo beb&eacute;. Estaba casada con un hombre de 45 a&ntilde;os&rdquo;, comenta mientras las primeras l&aacute;grimas le impiden moment&aacute;neamente continuar. 
    </p><p class="article-text">
        Bajo el dominio talib&aacute;n las mujeres han perdido todos los derechos adquiridos y, desde agosto de 2021, el temor se instaur&oacute; entre la poblaci&oacute;n. A partir de ese momento, las mujeres que se atrev&iacute;an a salir a la calle corr&iacute;an el riesgo de ser secuestradas, agredidas sexualmente o asesinadas. Adele asegura que ella tambi&eacute;n se ve&iacute;a obligada a adoptar sus precauciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Yo llevaba siempre un cuchillo y un espray de pimienta para que los talibanes no me cogieran y me llevaran. A los talibanes no les importa si la mujer ya está casada o no. Para ellos, una mujer no es para un hombre sino para varios

</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Cuando los talibanes ocuparon el poder, las mujeres de la etnia hazara se sintieron amenazadas, especialmente ella y su familia porque adem&aacute;s su padre hab&iacute;a sido militar y dos de los hermanos de Adele ten&iacute;an vinculaci&oacute;n con el Ej&eacute;rcito. Un hermano era militar y otro hab&iacute;a trabajado para los militares espa&ntilde;oles y americanos.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses antes de su huida del pa&iacute;s muri&oacute; su padre y la situaci&oacute;n empeor&oacute; a&uacute;n m&aacute;s ya que su madre se encontr&oacute; sola con seis hijos a los que no pod&iacute;a garantizar su seguridad. 
    </p><h3 class="article-text">Horas de angustia hasta abandonar el pa&iacute;s en una huida traum&aacute;tica</h3><p class="article-text">
        El hermano que trabajaba con los militares espa&ntilde;oles destinados en Afganist&aacute;n les ayud&oacute; a abandonar el pa&iacute;s a ella y a su madre. La huida fue tambi&eacute;n traum&aacute;tica para toda la familia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La jefa de mi hermano nos mand&oacute; un correo que dec&iacute;a que nos pod&iacute;a ayudar a salir de Afganist&aacute;n. Ten&iacute;amos varias razones para no vivir ah&iacute; porque nuestra vida corr&iacute;a peligro. Mi padre y mi hermano eran militares y otro hermano trabaj&oacute; con los militares espa&ntilde;oles y americanos; unas buenas razones para los talibanes para matarnos&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        A esas razones se sumaba el hecho de que Adele pertenece a la etnia Hazara, donde la mayor diferencia con otras etnias es que en la suya ofrecen los mismos derechos a los hombres que a las mujeres y dejan que &eacute;stas accedan a la educaci&oacute;n; una mentalidad que convirti&oacute; a este grupo &eacute;tnico &ndash;que representa casi un tercio de la poblaci&oacute;n afgana&ndash; en el m&aacute;s perseguido. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sal&iacute; de Afganist&aacute;n con mucho dolor. No me imaginaba que iba a salir hasta el momento en que vi que hab&iacute;a llegado a Madrid&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Ella y su madre se quedaron a vivir en Asturias y uno de sus hermanos reside actualmente en la capital de Espa&ntilde;a. En Afganist&aacute;n quedaron otros familiares que no pueden salir de casa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mis hermanos estuvieron siete meses en Afganist&aacute;n escondidos, unos d&iacute;as en unas casas y otros d&iacute;as en otras. El a&ntilde;o pasado lo pas&eacute; muy mal por el peligro que ve&iacute;a de que fuera posible que cogieran a mis hermanos, se los llevaran y los mataran. Cogieron a uno de mis hermanos pero menos mal que no lo mataron, pero s&iacute; lo pegaron&rdquo;, relata.
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;ade que ahora sus familiares est&aacute;n refugiados en Ir&aacute;n, donde la situaci&oacute;n tampoco es mucho mejor, especialmente para las personas refugiadas.
    </p><p class="article-text">
        Adele estudiaba tercer curso de Periodismo en Afganist&aacute;n y lleg&oacute; a trabajar como periodista &ldquo;hasta los &uacute;ltimos d&iacute;as&rdquo; en que llegaron los talibanes al pa&iacute;s. Tambi&eacute;n para ella era una situaci&oacute;n muy arriesgada porque ve&iacute;a c&oacute;mo cada d&iacute;a mataban a periodistas, pero no lo pod&iacute;a dejar porque era su sustento de vida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Yo llevaba siempre un cuchillo y un espray de pimienta para que los talibanes no me cogieran, no me llevaran, ni me mataran. Para m&iacute; era terrible. A los talibanes no les importa si la mujer tiene o no marido, se la llevan y no es una mujer para un hombre, sino para varios. Esto tambi&eacute;n pasa ahora. Es terrible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como periodista tambi&eacute;n ten&iacute;a que medir mucho el contenido de sus informaciones, porque funcionaba la censura y le dec&iacute;an &ldquo;qu&eacute; pod&iacute;a poner y qu&eacute; no. Pero por lo menos pod&iacute;amos trabajar. Ahora s&oacute;lo trabajan las chicas en la televisi&oacute;n y tienen que llevar siempre mascarillas, no pueden estar en el mismo espacio a la vez que los hombres, ellas graban por separado los v&iacute;deos&rdquo;, resalta.
    </p><p class="article-text">
        La imposibilidad de las mujeres para acceder a un empleo est&aacute; abocando a mucha poblaci&oacute;n a la muerte porque, seg&uacute;n relata Adele, muchas familias sobreviv&iacute;an con el dinero que les proporcionaban las mujeres que trabajaban.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Muchos hombres murieron estos &uacute;ltimos a&ntilde;os y ahora muchas familias mueren de hambre porque viv&iacute;an del salario de las mujeres que trabajaban y que ahora no pueden&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Adele cree que las posibilidades de que el r&eacute;gimen talib&aacute;n cambie son nulas y se muestra cr&iacute;tica por la falta de apoyo de la comunidad internacional: &ldquo;Ahora creo que las posibilidades de que esto cambie son cero, porque nadie hace nada&rdquo;, lamenta. 
    </p><p class="article-text">
        Adele estudia en Asturias un m&oacute;dulo sociosanitario porque aspira a ser enfermera y poder alg&uacute;n d&iacute;a ayudar a las mujeres de su pa&iacute;s si es que por fin puede regresar. La situaci&oacute;n de su madre es diferente porque, seg&uacute;n comenta, a ella le cuesta m&aacute;s empezar de cero en Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Sus hermanos y toda su familia siguen en Afganist&aacute;n. Apenas habla y s&oacute;lo llora&rdquo;, dice con emoci&oacute;n contenida.
    </p><p class="article-text">
        Adele pone voz y cara a las &ldquo;mujeres afganas que luchan por su futuro bajo el dominio talib&aacute;n&rdquo; como Amnist&iacute;a Internacional ha subtitulado la exposici&oacute;n 'Ellas son la revoluci&oacute;n', inaugurada el pasado 13 de julio, y que permanecer&aacute; abierta hasta el pr&oacute;ximo 31 de agosto en el Edificio Hist&oacute;rico de la Universidad de Oviedo. 
    </p><p class="article-text">
        La bi&oacute;loga Eva Garc&iacute;a V&aacute;zquez es profesora de Gen&eacute;tica en el Departamento de Biolog&iacute;a Funcional de la Universidad de Oviedo. Es miembro y activista de Amnist&iacute;a Internacional desde 1981 y apoya la causa de las mujeres afganas. Con la exposici&oacute;n afirma que pretenden dar voz y poner cara a las mujeres afganas que sufren una discriminaci&oacute;n en raz&oacute;n de su g&eacute;nero que, seg&uacute;n opina, &ldquo;se podr&iacute;a considerar ya un crimen de lesa humanidad&rdquo; y cree que, como tal, podr&iacute;a ser investigado por la Corte Penal Internacional.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Desde la toma de poder por los talibanes, hace s&oacute;lo dos a&ntilde;os, progresivamente se ha privado a las mujeres de sus derechos. Est&aacute;n inhabilitadas para circular libremente, se les proh&iacute;be trabajar, se les impide acceder a la educaci&oacute;n, est&aacute;n borradas de la vida p&uacute;blica. Son encarceladas, torturadas y sometidas a desaparici&oacute;n forzada si no siguen estrictamente estas nuevas normas que rigen en su poder&rdquo;, destaca la profesora universitaria.
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                    alt="Dos mensajes de activistas incluidos en la exposición &#039;Ellas son la revolución&#039;."
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                Dos mensajes de activistas incluidos en la exposición &#039;Ellas son la revolución&#039;.                            </span>
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        Por su parte, el rector Ignacio Villaverde, destaca el papel que pueden jugar en este terreno las universidades que, bajo su criterio, no pueden permanecer calladas ante el horror talib&aacute;n. En este sentido, recuerda el comunicado que la conferencia de rectores hizo p&uacute;blico en diciembre de 2022 donde condenaba rotundamente la prohibici&oacute;n del acceso de las mujeres a la universidad y de las ni&ntilde;as mayores de 12 a&ntilde;os al instituto decretada en Afganist&aacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como universidad con vocaci&oacute;n internacional y de defensa de los derechos humanos, nuestra universidad no puede permanecer callada. La colaboraci&oacute;n con Amnist&iacute;a Internacional &ndash;a&ntilde;adi&oacute;&ndash; es nuestra forma de tejer redes de apoyo en favor de la mujer afgana&rdquo;.
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                cartel de los alumnos de Pola de Siero en la exposición                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        La exposici&oacute;n 'Ellas son la revoluci&oacute;n' es fruto de la colaboraci&oacute;n entre la instituci&oacute;n acad&eacute;mica y Amnist&iacute;a Internacional y recoge el testimonio de 16 mujeres afganas que luchan por su futuro bajo el dominio talib&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de paneles se muestran los testimonios de esta lucha, donde hay comentarios de mujeres periodistas, profesoras, exparlamentarias, deportistas y activistas y se complementa con un mural elaborado por alumnado de quinto y sexto curso de Primaria de la ESO del colegio p&uacute;blico Hermanos Arregui de Pola de Siero, en el que los ni&ntilde;os del centro han escrito mensajes solicitando a los talibanes que permitan a las j&oacute;venes afganas volver al colegio y  han dibujado tulipanes, la flor nacional de Afganist&aacute;n, como s&iacute;mbolo de &aacute;nimo y apoyo para las ni&ntilde;as afganas. 
    </p><h3 class="article-text">Los 16 testimonios de las mujeres afganas</h3><p class="article-text">
        Entre los testimonios recogidos figura el de la periodista Elaha Sahel que asegura: &ldquo;Todo cambi&oacute; cuando los talibanes tomaron el poder en agosto de 2021, nuestras familias fueron quienes primero nos impusieron restricciones por temor a las represalias talibanes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; vio la situaci&oacute;n la exparlamentaria y exembajadora afgana en Noruega Shukria Barakzai: &ldquo;Los primeros d&iacute;as todo el mundo estaba conmocionado, pero luego vi a unas mujeres valientes que resist&iacute;an y participaban en manifestaciones y alzaban sus voces. Es la nueva generaci&oacute;n. Ellas son la revoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muy contundente era el mensaje de Fawzia Amini, jueza decana del Tribunal Supremo de Afganist&aacute;n: &ldquo;Pretenden borrar a las mujeres de la sociedad y encarcelarnos a todas en nuestro propio domicilio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La ginec&oacute;loga Masouda Faizi lanza un mensaje muy desalentador: &ldquo;Si fuera joven, no podr&iacute;a hacer nada porque las mujeres y ni&ntilde;as no tienen ninguna oportunidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Muy pesimista tambi&eacute;n es el testimonio de la activista Shamail Zarei: &ldquo;Llevo escondida desde que los talibanes tomaron el poder y ya no puedo hacer lo que hac&iacute;a antes. Millones de mujeres y ni&ntilde;as ten&iacute;amos un futuro que ya no existe&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los presos tienen derechos a diferencia de las mujeres&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Las activistas Sediqa Mushtaq, Zahra Yagana tambi&eacute;n han expuesto un panorama desolador para las mujeres afganas. La primera sostiene que est&aacute;n obligando a las familias a aceptar que sus hijas contraigan matrimonio con talibanes y dice que ella conoce a familias que est&aacute;n casando a sus hijas con sus propios familiares por miedo. La segunda cree que ha perdido todos los derechos y oportunidades por los que tanto se ha esforzado estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todo est&aacute; destruido y desde fuera del pa&iacute;s no puedo hacer nada para ayudar a quienes siguen en Afganist&aacute;n&rdquo;, admite Zahra Yagana.
    </p><p class="article-text">
        Otros testimonios siguen la misma l&iacute;nea de pesimismo. Es el caso de la abogada Azam Ahmadi, que dice: &ldquo;Me siento como en una c&aacute;rcel. Incluso los presos tienen derechos, a diferencia de las mujeres bajo el dominio talib&aacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        La cient&iacute;fica Nahid Rahimi, miembro del equipo afgano de rob&oacute;tica tambi&eacute;n expresa su sentimiento de rechazo hacia el r&eacute;gimen talib&aacute;n por la p&eacute;rdida de derechos de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las mujeres son el tronco de la sociedad. Si ellas no estudian, &iquest;C&oacute;mo se puede tener una sociedad estable?&rdquo;, se pregunta Nahid Rahimi.
    </p><p class="article-text">
        La artista Nagena Azimi lo resume de esta manera: &ldquo;La mentalidad de los talibanes se basa en la guerra, en la violencia y en matar. No han cambiado, tienen las mismas opiniones que hace 20 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres afganas luchan por recuperar su libertad de pensamiento y de movimientos, para no quedarse ancladas en un pasado sin retorno. Quieren un futuro con derechos y la educaci&oacute;n es uno de los principios b&aacute;sicos. Los testimonios de estas 16 mujeres valientes y, especialmente, el de Adele Odim es el primer paso para conseguir que un d&iacute;a puedan volver a Afganist&aacute;n, sin que ser mujer sea jugarse la vida. Ellas son la revoluci&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Campo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/asturias/adele-odim-refugiada-afgana-asturias-talibanes-han-quitado-mujeres-derechos-respirar_1_10383749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 15 Aug 2023 08:54:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Adele Odim, refugiada afgana en Asturias: "Los talibanes han quitado a las mujeres todos los derechos, menos el de respirar"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sociedad,Derechos Humanos,Amnistía Internacional,Universidad,Afganistán,Talibanes,Educación,Discriminación de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los talibanes prohíben los salones de belleza para mujeres en Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-prohiben-salones-belleza-mujeres-afganistan_1_10350685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/466ba5ee-c5c8-4300-afaa-46af5a2a1da7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los talibanes prohíben los salones de belleza para mujeres en Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La medida es la última de una serie de restricciones y retrocesos de derechos que se lleva dando desde su llegada al poder hace casi dos años</p><p class="subtitle">Decenas de niñas envenenadas en dos escuelas del norte de Afganistán
</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno talib&aacute;n ha anunciado la prohibici&oacute;n de los salones de belleza para mujeres en Afganist&aacute;n y ha dado un plazo de un mes para el cierre de todos los que est&eacute;n funcionando en el pa&iacute;s. <a href="https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/vida-afganistan-ano-despues-vuelta-talibanes-golpean-ninas-sonreir_1_9231275.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Se trata de la m&aacute;s reciente de una serie de restricciones </a>basadas en la r&iacute;gida interpretaci&oacute;n de la ley isl&aacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El ministerio envi&oacute; una carta a los municipios para cancelar la licencia de los salones de belleza&rdquo; a partir del 25 de julio, ha informado este martes a EFE el portavoz del Ministerio de Propagaci&oacute;n de la Virtud y Prevenci&oacute;n del Vicio, Mohammad Sadiq Akif Mahajir.
    </p><p class="article-text">
        En la misiva, el todopoderoso ministerio fundamentalista instruye a las autoridades de Kabul y dem&aacute;s provincias afganas a concluir las actividades en los centros de belleza para mujeres a lo largo de este mes, y una vez pasado el plazo, &ldquo;estar&aacute;n prohibidas&rdquo; en el pa&iacute;s. La medida ha sido ejecutada tras la orden del l&iacute;der supremo de los talibanes, el mul&aacute; Mawlawi Haibatullah Akhundzada. 
    </p><p class="article-text">
        Este veto, otro m&aacute;s que se a&ntilde;ade a la lista de prohibiciones impuestas a las afganas desde la llegada al poder de los talibanes en agosto de 2021, supone tambi&eacute;n una p&eacute;rdida importante de las pocas fuentes de ingresos con las que cuentan. &ldquo;Miles de familias encabezadas por mujeres perder&aacute;n fuentes de ingresos. Esto es realmente dif&iacute;cil para nosotras para sobrevivir y es una especie de tortura para nosotras&rdquo;, ha dicho a EFE una maquilladora en un centro de est&eacute;tica de Kabul.
    </p><h3 class="article-text">Retroceso de derechos</h3><p class="article-text">
        Desde la llegada al poder de los fundamentalistas hace casi dos a&ntilde;os, las mujeres han experimentado <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/friba-quraishi-jueza-afgana-exiliada-mujeres-afganistan-son-fuertes-mundo-abandonado_1_9563082.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un retroceso en materia de derechos</a>, con restricciones como la segregaci&oacute;n por sexos en lugares p&uacute;blicos, la imposici&oacute;n del velo o la obligaci&oacute;n de ir acompa&ntilde;adas por un familiar masculino en trayectos largos.
    </p><p class="article-text">
        A esta lista de recortes se incluy&oacute; el pasado diciembre <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/veto-taliban-trabajadoras-ong-afganistan-enciende-alarmas-son-indispensables_1_9831094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prohibici&oacute;n para trabajar en ONG</a> o <a href="https://www.eldiario.es/internacional/afganas-no-clase-veto-taliban-victimas-terror-ignorancia-incultura_1_9844959.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudiar en la universidad</a>, una orden que sucede al veto a la educaci&oacute;n secundaria femenina impuesta desde que los talibanes llegaron al poder.
    </p><p class="article-text">
        La realidad que viven las afganas a d&iacute;a de hoy se asemeja cada vez m&aacute;s a la &eacute;poca del primer r&eacute;gimen de entre 1996 y 2001, cuando en base a una r&iacute;gida interpretaci&oacute;n del islam y su estricto c&oacute;digo social conocido como <em>pashtunwali </em>prohibieron la asistencia femenina a las escuelas y recluyeron a las mujeres en el hogar.
    </p><p class="article-text">
        Detr&aacute;s de muchas de estas regulaciones contra las mujeres se encuentra el todopoderoso Ministerio de Promoci&oacute;n de la Virtud y la Prevenci&oacute;n del Vicio, una instituci&oacute;n que entr&oacute; en vigor durante el primer r&eacute;gimen talib&aacute;n y se extingui&oacute; con la invasi&oacute;n estadounidense, quedando en un mal recuerdo para los afganos durante los siguientes 20 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Con la vuelta al poder de los talibanes hace casi dos a&ntilde;os, la instituci&oacute;n regres&oacute;, instal&aacute;ndose, precisamente, en el ahora extinto Ministerio de la Mujer.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/talibanes-prohiben-salones-belleza-mujeres-afganistan_1_10350685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 04 Jul 2023 17:25:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los talibanes prohíben los salones de belleza para mujeres en Afganistán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,Derechos Humanos,Discriminación,Discriminación de género,Niñas,Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El "castigo colectivo" perpetrado por los talibanes en las montañas a donde huyeron las fuerzas afganas tras la toma de Kabul]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/castigo-colectivo-perpetrado-talibanes-montanas-huyeron-fuerzas-afganas-toma-kabul_1_10274920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/abb64bbc-98c2-4bec-9dc1-b439c8ed90d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El &quot;castigo colectivo&quot; perpetrado por los talibanes en las montañas a donde huyeron las fuerzas afganas tras la toma de Kabul"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un informe de Amnistía Internacional detalla la persecución de los habitantes del noreste de Afganistán después de la caída de Kabul en 2021, por sospecharse su afiliación al Frente de Resistencia Nacional</p><p class="subtitle">Decenas de niñas envenenadas en dos escuelas del norte de Afganistán</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;n tus hijos?&rdquo;, preguntaban los talibanes en los interrogatorios a los mayores de la regi&oacute;n de Panjshir, en el noreste de Afganist&aacute;n, tras la <a href="https://www.eldiario.es/internacional/ahora-impacto-caida-kabul-region-resto-mundo_129_8221849.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">toma de Kabul</a>. &ldquo;Han dicho que est&aacute;n en las monta&ntilde;as&rdquo;, insist&iacute;an. All&iacute; se refugiaron quienes plantaron cara a los extremistas y se unieron al Frente de Resistencia Nacional (FRN). All&iacute;, tambi&eacute;n, los talibanes perpetraron un castigo colectivo contra los civiles escondidos, calificados por Amnist&iacute;a Internacional (AI) como &ldquo;cr&iacute;menes de guerra&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con el t&iacute;tulo 'Tus hijos est&aacute;n en las monta&ntilde;as', la ONG ha publicado este jueves <a href="https://www.amnesty.org/en/latest/news/2023/06/afghanistan-talibans-cruel-attacks-in-panjshir-province-amount-to-war-crime-of-collective-punishment-new-report/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">un nuevo estudio</a> en el que detalla la persecuci&oacute;n de los habitantes de Panjshir despu&eacute;s de la ca&iacute;da de Kabul en 2021. &ldquo;La cruel t&aacute;ctica talib&aacute;n de atacar a civiles por sospecharse su afiliaci&oacute;n al Frente de Resistencia Nacional est&aacute; causando un sufrimiento y un miedo generalizados&rdquo;, denuncia Agn&egrave;s Callamard, secretaria general de AI. &ldquo;Miles de personas se est&aacute;n viendo arrastradas por la continuada opresi&oacute;n talib&aacute;n, que tiene la clara intenci&oacute;n de intimidar y castigar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Callamard detalla que &ldquo;la lista de cr&iacute;menes de guerra y otras violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por los talibanes en Panjshir es muy larga: ejecuciones extrajudiciales, tortura, toma de rehenes, detenci&oacute;n ileg&iacute;tima e incendio de casas civiles&rdquo;. Aunque cada una de esas acciones puede ser un crimen de guerra, en su conjunto y con las detenciones arbitrarias y las restricciones impuestas a la poblaci&oacute;n civil &ldquo;constituyen tambi&eacute;n el crimen de guerra de castigo colectivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esos cr&iacute;menes dieron comienzo despu&eacute;s de que los talibanes se hicieran con el poder en agosto de 2021, tras la retirada de las tropas estadounidenses de Afganist&aacute;n y la toma del control de la capital, Kabul. 
    </p><h3 class="article-text">Arrestos arbitrarios</h3><p class="article-text">
        &ldquo;Los talibanes han castigado colectivamente (a la poblaci&oacute;n) con la detenci&oacute;n arbitraria de hombres civiles y chicos, a veces en grandes grupos, por sospechas de pertenecer al FRN&rdquo;, afirma AI en el informe. Esas detenciones tuvieron lugar en el trascurso de operaciones militares o en redadas en viviendas de personas sospechosas de haberse unido a la guerrilla opositora, entre mayo y agosto de 2022.
    </p><p class="article-text">
        Al menos 90 personas fueron detenidas, seg&uacute;n las fotos de todos ellos, en ocho incidentes separados &ndash;en seis de ellos, los detenidos fueron maniatados&ndash;. Los propios talibanes grabaron v&iacute;deos y, en algunas de las im&aacute;genes, dijeron que los detenidos eran combatientes opositores, pero AI verific&oacute; que la mayor&iacute;a eran civiles y, muchas veces, parientes de los milicianos del FRN.
    </p><p class="article-text">
        En mayo del a&ntilde;o pasado, despu&eacute;s de que los talibanes se molestaran porque el cl&eacute;rigo de una localidad celebrara la festividad musulmana del Aid Al Fitr en una fecha diferente a la oficial, aument&oacute; la tensi&oacute;n en la zona y se enfrentaron con los opositores. Algunas familias abandonaron la aldea por miedo y, cuando llegaron los talibanes, arrestaron a todos aquellos que ten&iacute;an edad para luchar, incluidos los mayores de 15 a&ntilde;os. La b&uacute;squeda se realizaba casa por casa. 
    </p><p class="article-text">
        Unas 200 personas fueron detenidas en total, los m&aacute;s j&oacute;venes fueron puestos en libertad el mismo d&iacute;a, mientras que los mayores estuvieron en manos de los talibanes hasta una semana y fueron sometido a interrogatorios, seg&uacute;n AI.
    </p><p class="article-text">
        Los talibanes tambi&eacute;n han arrestado a familiares de opositores, como el hijo de 17 a&ntilde;os de un exmiembro del Gobierno, que cre&iacute;an que se hab&iacute;a unido al FRN en el distrito de Darah: &ldquo;Los talibanes rodearon mi casa y se llevaron a mi hijo. Lo golpearon y lo torturaron. Le dijeron que, si &eacute;l no encontraba a su padre, lo volver&iacute;an a arrestar&rdquo;, relat&oacute; posteriormente el progenitor a AI. Los talibanes regresaron dos d&iacute;as despu&eacute;s y, al no encontrar al joven que hab&iacute;a huido de casa, amenazaron a su hermana: &ldquo;Esta vez preguntaron a mi hija d&oacute;nde estaba su padre. Apuntaron con un arma al pecho de una chica de 11 a&ntilde;os&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Torturas hasta la muerte</h3><p class="article-text">
        El informe recoge tres casos de civiles torturados hasta la muerte, tras haber sido arrestados por los talibanes en Panjshir. Todas las v&iacute;ctimas eran ganaderos, que estaban siguiendo las normas tradicionales de la zona para el pastoreo.
    </p><p class="article-text">
        En octubre de 2022, Noor Mohammad y Ghulam Ishan no encontraban su ganado en las monta&ntilde;as del distrito de Darah y fueron hasta el vecino de Rokha a buscarlos (es frecuente que los animales se dejen en las monta&ntilde;as cuando no dan leche y sean recogidos en septiembre). Ellos cre&iacute;an tener el permiso de los talibanes locales, pero testigos dijeron a AI que fueron detenidos cuando llegaron a la zona de Hesarak. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, el cuerpo de Mohammad fue encontrado debajo de una roca, en la zona donde hab&iacute;a desaparecido; Ishan segu&iacute;a vivo en ese momento, pero herido por los golpes recibidos durante la detenci&oacute;n. Su cuerpo fue encontrado cuatro d&iacute;as m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Las fotos y v&iacute;deos recopilados y analizados por AI indican que &ldquo;ambos hombres fueron sometidos a torturas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Ejecuciones extrajudiciales</h3><p class="article-text">
        A mediados de septiembre de 2022, las fuerzas talibanas se enfrentaron al FRN en Panjshir, capturaron y ejecutaron a decenas de combatientes opositores entre los d&iacute;as 12 y 14, seg&uacute;n los testimonios recogidos por AI, las im&aacute;genes de los v&iacute;deos que los propios talibanes publicaron y el recuento de v&iacute;ctimas de diferentes fuentes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la ONU, 48 miembros del FRN fueron ejecutados extrajudicialmente, mientras que fuentes locales cifran en 57 los fallecidos en esos d&iacute;as y al menos 17 de ellos habr&iacute;an sido asesinados. 
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, en el distrito de Rokha, las im&aacute;genes analizadas por la ONG internacional revelan tumbas cavadas en una zona monta&ntilde;osa justo despu&eacute;s de que se produjeran las ejecuciones. En muchos de los casos, los miembros del FRN estaban maniatados y, en peque&ntilde;os grupos, recib&iacute;an los disparos por la espalda en una ladera de las monta&ntilde;as, que AI ha podido geolocalizar gracias a las im&aacute;genes de los v&iacute;deos de las ejecuciones.
    </p><h3 class="article-text">Bases militares en escuelas</h3><p class="article-text">
        Los talibanes han establecido bases militares en &aacute;reas residenciales en varias zonas de Panjshir, muchas veces en escuelas, mezquitas y viviendas, de las que fueron expulsados los habitantes. Incluso algunos de estos edificios fueron convertidos en centros de detenci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Las escuelas ocupadas y convertidas en bases militares fueron cerradas &ldquo;temporalmente&rdquo; por los talibanes, pero en marzo de 2023 todav&iacute;a ten&iacute;an bases en 28 escuelas de esa regi&oacute;n, seg&uacute;n un medio local. Mientras, un informe de la ONU de febrero de 2023 sit&uacute;a a las fuerzas talibanas en 24 de los 129 centros educativos de toda la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Un colegio femenino de Paraza, en la aldea de Tankhul, fue tomado por los talibanes: &ldquo;Ahora las ni&ntilde;as est&aacute;n estudiando en casa&rdquo;, seg&uacute;n un testigo entrevistado por AI, quien detall&oacute; que en cada escuela ocupada hab&iacute;a unos 50 talibanes. El movimiento extremista, tras su llegada al poder, prohibi&oacute; la educaci&oacute;n secundaria y universitaria femenina, por lo que s&oacute;lo las alumnas de primaria siguen acudiendo a la escuela y, esta misma semana, decenas de ellas han sufrido <a href="https://www.eldiario.es/internacional/decenas-ninas-envenenadas-escuelas-norte-afganistan_1_10268140.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">s&iacute;ntomas de envenenamiento</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Francesca Cicardi]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/castigo-colectivo-perpetrado-talibanes-montanas-huyeron-fuerzas-afganas-toma-kabul_1_10274920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 07 Jun 2023 23:18:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El "castigo colectivo" perpetrado por los talibanes en las montañas a donde huyeron las fuerzas afganas tras la toma de Kabul]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,Crímenes de guerra,Conflictos armados,Derechos civiles,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decenas de niñas envenenadas en dos escuelas del norte de Afganistán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-ninas-envenenadas-escuelas-norte-afganistan_1_10268140.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c93530c-913e-4799-823c-0fb017a8d878_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Decenas de niñas envenenadas en dos escuelas del norte de Afganistán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Unas 80 estudiantes han sido envenenadas en dos centros de primaria de la misma provincia del país, donde la educación secundaria y universitaria femenina fue prohibida por los talibanes el pasado mes de diciembre</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de medio centenar de alumnas de primaria fueron envenenadas el pasado s&aacute;bado y otras 26 estudiantes al d&iacute;a siguiente, en la provincia norte&ntilde;a de Sar-e-Pul, seg&uacute;n dijo a la Agencia EFE este lunes el director de informaci&oacute;n provincial, Mufti Ameer.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado tambi&eacute;n sufrieron s&iacute;ntomas de envenenamiento tres maestras, un maestro, dos conserjes y un padre en esa escuela, y el domingo cuatro profesoras del segundo centro.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Ameer, &ldquo;todas las estudiantes que fueron trasladadas al hospital ten&iacute;an n&aacute;useas y problemas respiratorios debido a que personas desconocidas rociaron veneno en las aulas&rdquo;, pero su estado de salud &ldquo;es bueno&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La agencia de noticias Reuters cifra en alrededor de 60 las alumnas hospitalizadas despu&eacute;s de haber sido envenenadas en un colegio de Sar-e-Pul, en el distrito de Sancharak, seg&uacute;n inform&oacute; hoy el portavoz de la Polic&iacute;a provincial. Den Mohammad Nazari dijo que &ldquo;algunas personas desconocidas entraron en el colegio de las chicas (...) cuando las chicas llegaron a las aulas, sufrieron envenenamiento&rdquo;. Las v&iacute;ctimas fueron llevadas al hospital y se encuentran en &ldquo;buen estado&rdquo;, agreg&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las fuentes no detallaron qu&eacute; sustancia fue utilizada ni qui&eacute;n podr&iacute;a estar detr&aacute;s de los incidentes, que recuerdan a los que han ocurrido recientemente en el vecino Ir&aacute;n, donde se calcula que unas 13.000 alumnas han sufrido s&iacute;ntomas de envenenamiento desde el pasado noviembre, seg&uacute;n el recuento ofrecido por Reuters.
    </p><p class="article-text">
        En Afganist&aacute;n, las chicas no pueden recibir educaci&oacute;n secundaria y universitaria, como parte de prohibiciones contra las mujeres que impusieron los talibanes desde su regreso al poder en agosto de 2021. La medida fue adoptada unos meses despu&eacute;s y fue recibida por protestas y oposici&oacute;n de las estudiantes afganas, y por las condenas de toda la comunidad internacional.
    </p><p class="article-text">
        Las ni&ntilde;as pueden asistir a clase hasta los 12 a&ntilde;os y las autoridades talibanas han mantenido abiertas las escuelas primarias, aunque con determinadas normas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Agencias]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/decenas-ninas-envenenadas-escuelas-norte-afganistan_1_10268140.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Jun 2023 13:00:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Decenas de niñas envenenadas en dos escuelas del norte de Afganistán]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Niñas,Educación,Talibanes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reino Unido deportó en secreto a 100 guardias nepalíes tras ser evacuados de Kabul por proteger la embajada británica]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/reino-unido-deporto-secreto-100-guardias-nepalies-evacuados-kabul-proteger-embajada-britanica_1_10151911.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/907fe0be-92ab-47f5-a09b-331383dff7ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Reino Unido deportó en secreto a 100 guardias nepalíes tras ser evacuados de Kabul por proteger la embajada británica"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estas personas, que arriesgaron su vida y fueron evacuadas a Reino Unido en los operativos organizados tras la toma de Kabul, fueron detenidas en sus hoteles y deportadas poco después de su llegada</p><p class="subtitle">Noches sin dormir y evacuaciones por WhatsApp: así viví la caída de mi país en manos de los talibanes</p></div><p class="article-text">
        M&aacute;s de 100 guardias nepal&iacute;es, que arriesgaron sus vidas para proteger al personal de la embajada brit&aacute;nica en Afganist&aacute;n antes de que los talibanes tomaran el control de Kabul, fueron deportados a Nepal en contra de su voluntad en un operativo secreto poco despu&eacute;s de haber sido trasladados por v&iacute;a a&eacute;rea a un lugar seguro en Reino Unido, seg&uacute;n ha revelado <em>The Guardian</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Cientos de ciudadanos nepal&iacute;es &mdash;y un n&uacute;mero menor de ciudadanos indios&mdash; que proteg&iacute;an instituciones clave en Kabul fueron trasladados a Reino Unido en un vuelo de la Real Fuerza A&eacute;rea brit&aacute;nica durante la ca&oacute;tica evacuaci&oacute;n de la capital afgana llevada a cabo por pa&iacute;ses occidentales en agosto de 2021, cuando las fuerzas talibanas llegaron a la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Ahora ha salido a la luz que, d&iacute;as despu&eacute;s de su llegada a Reino Unido, m&aacute;s de 100 de los ciudadanos nepal&iacute;es evacuados fueron enviados a la fuerza a sus pa&iacute;ses de origen, a pesar de que a muchos de ellos se les hab&iacute;an expedido visados de seis meses tras su llegada.
    </p><p class="article-text">
        <em>The Guardian</em> ha entrevistado a algunos de los deportados, que creen que sus vidas corren peligro en Nepal. Algunos fueron expulsados a la fuerza de habitaciones de hotel en Reino Unido, en zonas como Northampton, Reading, Oxford y Swindon, incluso antes de completar la cuarentena de 10 d&iacute;as en un hotel, requisito obligatorio entonces para los reci&eacute;n llegados a Reino Unido a causa de la pandemia de COVID-19.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los antiguos guardias fueron repatriados en 2021, Nepal era uno de los pa&iacute;ses que integraba la lista roja con la que el Gobierno brit&aacute;nico advierte el riesgo de viajar all&iacute;. Algunos de los nepal&iacute;es deportados han conseguido volver a Reino Unido y han solicitado asilo. 
    </p><h3 class="article-text">Detenidos por orden de Interior</h3><p class="article-text">
        En marzo, al menos 10 guardias nepal&iacute;es que proteg&iacute;an al personal de la embajada brit&aacute;nica en Kabul y segu&iacute;an viviendo en Reino Unido fueron <a href="https://www.theguardian.com/politics/2023/apr/03/nepalese-guards-airlifted-from-kabul-to-uk-now-face-deportation" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">arrestados durante una redada en su hotel del oeste de Londres</a> y detenidos por orden del Ministerio del Interior.
    </p><p class="article-text">
        Tras conocerse las detenciones, Interior emiti&oacute; un comunicado en el que declaraba que las expulsiones de los detenidos hab&iacute;an quedado en suspenso &ldquo;a la espera de una nueva revisi&oacute;n&rdquo;. El comunicado dec&iacute;a que los evacuados hab&iacute;an sido trasladados en avi&oacute;n desde Kabul como &ldquo;gesto de buena voluntad&rdquo;, con el acuerdo de que deb&iacute;an retornar a sus pa&iacute;ses de origen.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de 100 de los nepal&iacute;es expulsados de Reino Unido han escrito a Rudra Dhakal, residente brit&aacute;nico de ascendencia nepal&iacute; que les presta apoyo, con copia al Ministerio del Interior, el Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ministerio de Defensa, el gobierno nepal&iacute; y ACNUR. La carta se titula &ldquo;Llamamiento urgente para una mayor protecci&oacute;n humanitaria en Reino Unido&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Las fuerzas de seguridad fronteriza de Reino Unido nos enga&ntilde;aron. Nos deportaron a la fuerza a Nepal contra nuestra voluntad. Al momento de nuestra deportaci&oacute;n, nunca nos dieron la opci&oacute;n de permanecer en Reino Unido para seguir recibiendo protecci&oacute;n humanitaria&rdquo;, escribieron los guardias deportados.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Los utilizaron&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Dhakal contin&uacute;a ofreciendo apoyo a los guardias. &ldquo;Estos veteranos, los m&aacute;s valientes entre los valientes, dijeron que proporcionaban seguridad en primera l&iacute;nea... pero acabaron siendo dejados atr&aacute;s. Los utilizaron en la primera l&iacute;nea de la guerra&rdquo;, critica. 
    </p><p class="article-text">
        Uno de los deportados es Deepak Punmagar, de 42 a&ntilde;os. &ldquo;En Afganist&aacute;n viv&iacute;amos bajo amenaza&rdquo;, dice a <em>The Guardian</em>. &ldquo;No sab&iacute;amos si sobrevivir&iacute;amos. Cuando llegu&eacute; a Reino Unido me sent&iacute; seguro, pero me deportaron a Nepal el 17 de agosto&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        A algunos de los guardias nepal&iacute;es evacuados de Kabul en 2021, que realizaban en Afganist&aacute;n un trabajo casi id&eacute;ntico al de los expulsados por la fuerza, se les concedi&oacute; permiso indefinido para permanecer en Reino Unido, incluidos dos de los diez detenidos en marzo, que permanecen en centros de detenci&oacute;n para inmigrantes.
    </p><p class="article-text">
        Jamie Bell, del bufete de abogados Duncan Lewis Solicitors, que representa a algunos de los detenidos que continuan detenidos, afirma: &ldquo;Estos valientes hombres fueron evacuados de Afganist&aacute;n y, posteriormente, fueron preparadas y tramitadas sus solicitudes de residencia permanente en Reino Unido. Nunca se les habl&oacute; de ning&uacute;n gesto de buena voluntad y no existi&oacute; nunca el acuerdo de que podr&iacute;an ser expulsados, y mucho menos detenidos tras una redada matutina en su hotel. Resulta alarmante ver cu&aacute;ntos se han visto afectados por esta terrible situaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un portavoz del Ministerio del Interior responde: &ldquo;Mantenemos nuestro compromiso de ofrecer protecci&oacute;n a las personas vulnerables y en situaci&oacute;n de riesgo que huyen de Afganist&aacute;n y hasta ahora, hemos puesto a salvo a unas 24.500 personas en Reino Unido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Como gesto de buena voluntad, se evacu&oacute; de Afganist&aacute;n a varios ciudadanos nepaleses que no cumpl&iacute;an los requisitos del programa de reasentamiento de ciudadanos afganos. Esto se hizo con el entendimiento de que, una vez en Reino Unido, estas personas organizar&iacute;an el viaje de regreso al pa&iacute;s de su nacionalidad y que se les ofrecer&iacute;a apoyo para el mismo&rdquo;, asegura. Se ha solicitado informaci&oacute;n a la embajada de Nepal en Reino Unido.
    </p><p class="article-text">
        Traducci&oacute;n de Juli&aacute;n Cnochaert.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diane Taylor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/reino-unido-deporto-secreto-100-guardias-nepalies-evacuados-kabul-proteger-embajada-britanica_1_10151911.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Apr 2023 20:26:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reino Unido deportó en secreto a 100 guardias nepalíes tras ser evacuados de Kabul por proteger la embajada británica]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Afganistán,Talibanes,Reino Unido,Nepal,Deportaciones]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Shukria Barakzai: "Lo que los talibanes reivindican en Afganistán no tiene ningún antecedente en la cultura del país"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/shukria-barakzai-talibanes-reivindican-afganistan-no-antecedente-cultura-pais_1_10007217.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd78fd35-c0e0-4402-ba23-5f965de2f222_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Shukria Barakzai: &quot;Lo que los talibanes reivindican en Afganistán no tiene ningún antecedente en la cultura del país&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La activista y periodista afgana critica la lectura talibán de la cultura y la religión: "No podemos estar de acuerdo con que sus creencias sobre las mujeres tienen raíces religiosas o culturales, ya que esto va en contra del principio básico de educación y aprendizaje de la religión"</p><p class="subtitle">Mujeres atrapadas en Afganistán: “Prefiero que mis hijas mueran antes que caer en manos de los talibán”</p></div><p class="article-text">
        Las mujeres <a href="https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/son-escaparates-afganistan-denuncia-amnistia-internacional-8m_1_10013809.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">afganas </a>siguen privadas de sus derechos humanos y civiles b&aacute;sicos. Los talibanes han prohibido que las ni&ntilde;as vayan a la escuela secundaria, al instituto y a la universidad, y tambi&eacute;n han vetado a las mujeres en la mayor&iacute;a de los &aacute;mbitos laborales. Adem&aacute;s, deben ir tapadas de pies a cabeza en p&uacute;blico y no se les permite acceder a parques y gimnasios. A pesar de estas restricciones, las mujeres resisten, luchan por la igualdad y se oponen a la mentalidad regresiva y represiva de los talibanes. 
    </p><p class="article-text">
        Para hablar de los retos a los que se enfrentan las afganas y de las perspectivas de futuro, <em>Hasht-e Subh</em> entrevista a Shukria Barakzai, una activista afgana de los derechos humanos. Era periodista antes de pasarse al activismo pol&iacute;tico. Lleg&oacute; a ser miembro del parlamento afgano y m&aacute;s tarde fue nombrada embajadora en Noruega. Ahora es una de las <em>Afghan Active Women </em>[Mujeres Activas Afganas] que defiende los derechos de las mujeres en Afganist&aacute;n en las plataformas internacionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Desde que los talibanes tomaron el poder en Afganist&aacute;n, las mujeres del pa&iacute;s han sido despojadas de casi todos sus derechos esenciales. Ante estas circunstancias, &iquest;es posible hablar de igualdad de g&eacute;nero?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es indudable que la llegada de los talibanes al poder supuso la p&eacute;rdida total de derechos para las mujeres afganas, pero esta p&eacute;rdida no impide que se hable de la importancia de la libertad y la igualdad. Creo que hist&oacute;ricamente las mujeres ten&iacute;an los mismos derechos y responsabilidades legales que los hombres, pero la realidad era diferente cuando se trataba de c&oacute;mo se pon&iacute;an en pr&aacute;ctica esos derechos. A pesar de las desigualdades a las que se enfrentan, las mujeres siempre han estado decididas a abogar por la igualdad. Es importante tener en cuenta que las mujeres aspiran a alcanzar la justicia y la igualdad, aunque la consecuci&oacute;n de estos objetivos pueda ser un proceso largo. Sin embargo, el ascenso de los talibanes y su toma del poder ha suscitado preocupaci&oacute;n no solo en relaci&oacute;n con los derechos de las mujeres, sino tambi&eacute;n con los derechos civiles bajo el [llamado] gobierno de facto. No solo se excluye sistem&aacute;ticamente a las mujeres afganas de todas las esferas de la vida (un acto que puede considerarse un cr&iacute;men y una violaci&oacute;n de los derechos humanos), sino que tambi&eacute;n se niega a los hombres y a otros ciudadanos afganos sus derechos fundamentales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los talibanes tambi&eacute;n vinculan la exclusi&oacute;n de las mujeres de la esfera p&uacute;blica y de la educaci&oacute;n a la religi&oacute;n e incluso a la cultura. En pa&iacute;ses donde las mujeres gozan de mejores condiciones, ha costado mucho esfuerzo cambiar las leyes y la cultura para avanzar en la igualdad de g&eacute;nero. &iquest;C&oacute;mo ve la situaci&oacute;n de las mujeres en Afganist&aacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, la religi&oacute;n, la cultura, las costumbres y las tradiciones de una sociedad tienen una gran influencia en la percepci&oacute;n p&uacute;blica de los derechos de la mujer. Es importante se&ntilde;alar que hace un siglo Europa y Am&eacute;rica eran los lugares menos favorables para las mujeres. Por supuesto, con el progreso de la ciencia, la educaci&oacute;n, la econom&iacute;a y las creencias que deben reconocerse como valores en una sociedad, se est&aacute; superando lentamente la cuesti&oacute;n de la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero. Pero a&uacute;n sigue siendo un asunto fundamental en las sociedades. Lo que los talibanes reivindican en Afganist&aacute;n no tiene ning&uacute;n antecedente en la cultura afgana. Incluso en los pueblos m&aacute;s remotos de Afganist&aacute;n, ver&aacute;s que las mujeres mayores est&aacute;n obligadas a ense&ntilde;ar el Cor&aacute;n a las ni&ntilde;as y a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Es decir, empiezan a ense&ntilde;ar y a aprender ciencia desde la misma edad en aldeas y pueblos. Esta ha sido una tradici&oacute;n y en muchos pueblos de Afganist&aacute;n comprender&aacute;s que la lectura de los grandes libros de Masnavi-ye-Ma'navi (un extenso poema escrito en persa por Jalal al-Din Muhammad Balkhi, tambi&eacute;n conocido como Rumi) junto con otros libros e historias persas, incluido el Shahnama (largo poema &eacute;pico escrito por el poeta persa Ferdowsi entre los a&ntilde;os 977 y 1010), forma parte de las costumbres y la cultura del pueblo afgano. Por lo tanto, no podemos estar de acuerdo con las afirmaciones de los talibanes de que sus creencias sobre las mujeres tienen ra&iacute;ces religiosas o culturales, ya que esto va en contra del principio b&aacute;sico de educaci&oacute;n y aprendizaje de la religi&oacute;n. Creo que los talibanes hacen su propia lectura que no encaja con la religi&oacute;n o la cultura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablando de educaci&oacute;n, &iquest;qu&eacute; hay que hacer para que las mujeres afganas vuelvan a tener la oportunidad de estudiar y participar en la sociedad? &iquest;Puede convertirse Afganist&aacute;n en un lugar mejor solo con eliminar las barreras educativas para las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que la educaci&oacute;n no es una oportunidad que haya que dar a las mujeres, es un derecho. Quienes se consideran gobernantes en Afganist&aacute;n, sean quienes sean, son responsables de proporcionar el contexto, el espacio y el lugar. Por tanto, los talibanes no solo son responsables de la seguridad de todas las alumnas creando un entorno sano y seguro, sino que tambi&eacute;n tienen la obligaci&oacute;n de abrir las puertas de las escuelas y universidades a las ni&ntilde;as. No creo que recibir educaci&oacute;n deba ser un privilegio que conceden los gobernantes a la gente. Muchos pa&iacute;ses isl&aacute;micos ofrecen y financian costosas becas a sus estudiantes en el extranjero para animarles a adquirir conocimientos. 
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, no olvidemos que la cuesti&oacute;n sobre la educaci&oacute;n de las mujeres y ni&ntilde;as y su trabajo no debe ser pol&iacute;tica, ni debe debatirse como un problema social. Afganist&aacute;n es [el antiguo] Afganist&aacute;n. Si vas a aldeas y lugares remotos ver&aacute;s que las mujeres cultivan la tierra, recogen la cosecha, reforman sus casas, plantan flores y cr&iacute;an gallinas al igual que los hombres. Hacen muchas cosas realmente, pero el hecho de que los talibanes no lo sepan y que sus pol&iacute;ticas sean contrarias a las mujeres y exclusivas para ellas es una cuesti&oacute;n aparte, pero mi petici&oacute;n especial es que la educaci&oacute;n de las mujeres se separe de las preocupaciones y los privilegios pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted fue parlamentaria de la Rep&uacute;blica Isl&aacute;mica de Afganist&aacute;n. &iquest;En qu&eacute; medida la restauraci&oacute;n de un sistema parlamentario en Afganist&aacute;n puede ayudar a mejorar la situaci&oacute;n de las mujeres?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n cr&iacute;tica y subyacente en Afganist&aacute;n es la ausencia de partidos pol&iacute;ticos significativos. Como elemento crucial de un sistema parlamentario, la existencia de partidos pol&iacute;ticos importantes les confiere el poder pol&iacute;tico. De lo contrario, si los parlamentos siguen estando compuestos solo por personas (al margen de los partidos pol&iacute;ticos), como hemos visto en las tres &uacute;ltimas legislaturas, el sistema parlamentario no puede establecerse. Porque en ning&uacute;n otro pa&iacute;s compiten m&aacute;s de dos partidos pol&iacute;ticos en unas elecciones hasta que se consideran las bases para construir un sistema &uacute;nico y dependiente del voto del pueblo. 
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, adem&aacute;s de esto, debe haber una actividad clara de los partidos y grupos pol&iacute;ticos, para que podamos alcanzar el principio que es necesario para el sistema parlamentario. Cualquier sistema que llegue a Afganist&aacute;n debe basarse en el voto del pueblo afgano. Que Afganist&aacute;n tenga una buena presidencia o un buen parlamento, con o sin canciller, son debates en los que hay que trabajar, pero entregar el poder a una sola persona no es digno del sistema de gobierno de Afganist&aacute;n. Tenemos una amarga experiencia en este sentido.
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      <dc:creator><![CDATA[Haanya Malik, Hasht-e Subh]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Mar 2023 21:33:41 +0000]]></pubDate>
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