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    <title><![CDATA[elDiario.es - Fauna]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/fauna/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Fauna]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Serrana, la quebrantahuesos que vuelve a volar en Nerpio tras recuperarse de un traumatismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecologica/serrana-quebrantahuesos-vuelve-volar-nerpio-recuperarse-traumatismo_132_13151263.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf631d98-0f4e-4542-b214-deddda384b3d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Serrana, la quebrantahuesos que vuelve a volar en Nerpio tras recuperarse de un traumatismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es una hembra de tres años de edad integrada en un programa de conservación de la especie y equipada con un dispositivo de seguimiento que permite el control de sus desplazamientos</p></div><p class="article-text">
        La delegada provincial de Desarrollo Sostenible, Llanos Valero, ha participado en Nerpio (Albacete), junto al alcalde de la localidad, Jos&eacute; Antonio G&oacute;mez, y otros representes municipales, en el acto de reintroducci&oacute;n al medio natural de un ejemplar de quebrantahuesos (<em>Gypaetus barbatus</em>) tras su rehabilitaci&oacute;n en el Centro de Recuperaci&oacute;n de Fauna Silvestre de Albacete.
    </p><p class="article-text">
        El ave ingres&oacute; en el citado centro en la tercera semana de enero tras detectarse, mediante el sistema de seguimiento por radiotransmisor, una anomal&iacute;a en sus movimientos asociada a un traumatismo. 
    </p><p class="article-text">
        Tras recibir el aviso, agentes medioambientales de la zona trasladaron al ejemplar desde la serran&iacute;a de Nerpio hasta las instalaciones del centro donde fue sometido al protocolo de atenci&oacute;n de urgencia, inici&aacute;ndose posteriormente el tratamiento veterinario y el proceso de rehabilitaci&oacute;n bajo la supervisi&oacute;n continua del equipo veterinario del centro.
    </p><blockquote class="instagram-media" data-instgrm-version="14" data-instgrm-permalink="https://www.instagram.com/p/DXO_M7IsbJx/" data-instgrm-captioned></blockquote><script async src="https://www.instagram.com/embed.js"></script><h2 class="article-text">Programa de conservaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El ejemplar, identificado como Serrana, es una hembra de tres a&ntilde;os de edad integrada en un programa de conservaci&oacute;n de la especie y equipada con un dispositivo de seguimiento que permite el control de sus desplazamientos. Una vez constatada su recuperaci&oacute;n, Serrana ha sido devuelta al medio natural en el t&eacute;rmino municipal de Nerpio, en el mismo entorno del que proced&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n se enmarca en las pol&iacute;ticas de conservaci&oacute;n de especies amenazadas que desarrolla el Gobierno regional, con el objetivo de favorecer la recuperaci&oacute;n del quebrantahuesos en la provincia de Albacete, donde la especie hab&iacute;a desaparecido d&eacute;cadas atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ECOlógica]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/ecologica/serrana-quebrantahuesos-vuelve-volar-nerpio-recuperarse-traumatismo_132_13151263.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 Apr 2026 16:44:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Aves,Fauna,Naturaleza,Gobierno de Castilla-La Mancha]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Analizan el pelaje del ornitorrinco y aparecen rasgos de aves que no encajan con su historia conocida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/analizan-pelaje-ornitorrinco-aparecen-rasgos-aves-no-encajan-historia-conocida-pm_1_13134721.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ab1dba74-c0d4-4ed7-af96-b8431c1dcb4c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Analizan el pelaje del ornitorrinco y aparecen rasgos de aves que no encajan con su historia conocida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Distinto a todos - El ornitorrinco mantiene rasgos únicos que desafían la clasificación científica</p></div><p class="article-text">
        Un animal puede parecer una suma imposible de rasgos y, aun as&iacute;, funcionar como una especie estable dentro de la naturaleza. El <strong>ornitorrinco</strong> encaja justo en esa descripci&oacute;n, porque re&uacute;ne caracter&iacute;sticas que en otros grupos aparecen separadas y obliga a replantear qu&eacute; es realmente un mam&iacute;fero y de d&oacute;nde sale una forma as&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un animal que pone huevos pese a pertenecer a ese grupo, que produce leche sin tener pezones y que vive en el agua mientras mantiene pelo en lugar de escamas o plumas. Esa combinaci&oacute;n, aunque sea muy extra&ntilde;a, es el resultado de una<strong> l&iacute;nea evolutiva antigua</strong> que sigui&oacute; su propio camino durante millones de a&ntilde;os, lo que explica que hoy conserve rasgos que recuerdan tanto a aves como a mam&iacute;feros sin encajar del todo en ninguno de los dos.
    </p><h2 class="article-text">Un equipo cient&iacute;fico detecta estructuras in&eacute;ditas en su pelaje</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en<em><strong> Biology Letters,</strong></em> recogido por <em>Science News</em>, describe que en el pelo del ornitorrinco aparecen <strong>estructuras microsc&oacute;picas huecas </strong>que no se hab&iacute;an visto en otros mam&iacute;feros. Estas estructuras, llamadas <strong>melanosomas</strong>, son las encargadas de producir y almacenar pigmento en c&eacute;lulas de la piel o del pelo. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, realizado por un equipo de la Universidad de Gante, se bas&oacute; en el an&aacute;lisis de muestras de 10 ejemplares mediante microscop&iacute;a de alta resoluci&oacute;n, lo que permiti&oacute; observar con detalle una caracter&iacute;stica que hab&iacute;a pasado desapercibida hasta ahora.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores comprobaron que esos melanosomas no est&aacute;n rellenos como ocurre en el resto de mam&iacute;feros, sino que presentan un interior vac&iacute;o. <strong>Jessica Leigh Dobson</strong>, autora principal del estudio, explic&oacute; a<em> Science News</em> que &ldquo;me parece muy, muy improbable que a&uacute;n no lo hubi&eacute;ramos encontrado&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los datos apuntan a tonos oscuros habituales, pero no explican la estructura observada"
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            <span class="title">
                Los datos apuntan a tonos oscuros habituales, pero no explican la estructura observada                            </span>
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        Esa afirmaci&oacute;n apunta a que<strong> no se trata de un rasgo com&uacute;n</strong> que simplemente se hubiera pasado por alto, sino de una rareza real dentro del grupo. Durante m&aacute;s de 50 a&ntilde;os se hab&iacute;a asumido que este tipo de estructura <strong>solo exist&iacute;a en aves</strong>, lo que hac&iacute;a que el hallazgo rompiera una idea asentada desde hace d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s del interior vac&iacute;o, los melanosomas del ornitorrinco presentan una <strong>forma redondeada </strong>que tampoco encaja con lo que se conoc&iacute;a. En aves, cuando estas estructuras son huecas, suelen ser alargadas o aplanadas, mientras que en mam&iacute;feros la forma esf&eacute;rica aparece solo cuando son s&oacute;lidas. Aqu&iacute; se da una <strong>combinaci&oacute;n que no se hab&iacute;a documentado antes en vertebrados</strong>. 
    </p><h2 class="article-text">El an&aacute;lisis del pigmento no encaja con las teor&iacute;as actuales</h2><p class="article-text">
        Esa diferencia complica la relaci&oacute;n habitual entre forma y color, ya que el an&aacute;lisis del pigmento mostr&oacute; sobre todo <strong>eumelanina</strong>, responsable de tonos marrones y negros, junto con posibles trazas de <strong>feomelanina</strong>. Dobson explic&oacute; en <em>BBC Wildlife Magazine</em> que &ldquo;esto no concuerda realmente con lo que sabemos actualmente sobre la relaci&oacute;n entre la forma de los melanosomas y el color&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este mamífero vive en ríos, tiene pelaje y, aunque pone huevos y alimenta a sus crías con leche"
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            <span class="title">
                Este mamífero vive en ríos, tiene pelaje y, aunque pone huevos y alimenta a sus crías con leche                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Para comprobar si este rasgo aparec&iacute;a en otros animales, el equipo <strong>compar&oacute; muestras con especies cercanas y con otros mam&iacute;feros.</strong> Analizaron equidnas, que son los parientes vivos m&aacute;s pr&oacute;ximos del ornitorrinco y tambi&eacute;n ponen huevos, adem&aacute;s de marsupiales como wombats o demonios de Tasmania. <strong>Ninguno present&oacute; melanosomas huecos.</strong> 
    </p><p class="article-text">
        En total, el estudio se apoy&oacute; en datos de 126 especies de mam&iacute;feros, y en todas ellas estas estructuras resultaron ser s&oacute;lidas. Esa diferencia convierte al <strong>ornitorrinco en un caso aislado dentro de un grupo muy amplio</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los cient&iacute;ficos plantean su adaptaci&oacute;n al agua como posible explicaci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Una posible explicaci&oacute;n apunta a su <strong>pasado ligado al agua</strong>. Los antepasados de este animal viv&iacute;an en entornos acu&aacute;ticos donde buscaban alimento, y ese contexto pudo favorecer cambios en la estructura del pelo. Los melanosomas huecos podr&iacute;an contribuir a<strong> mejorar el aislamiento t&eacute;rmico</strong>, algo &uacute;til para un animal que pasa gran parte del tiempo en r&iacute;os fr&iacute;os. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tim Caro</strong>, ec&oacute;logo evolutivo de la Universidad de Bristol, indic&oacute; a <em>Science News</em> que &ldquo;mi intuici&oacute;n me dice que no tiene nada que ver con el color, sino con alg&uacute;n otro aspecto del estilo de vida&rdquo;. Sin embargo, esta idea<strong> no resuelve por qu&eacute; otros mam&iacute;feros acu&aacute;ticos no han desarrollado la misma caracter&iacute;stica</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El estudio deja en el aire la función real de estas estructuras y plantea investigar los genes implicados para entender mejor al ornitorrinco"
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            <span class="title">
                El estudio deja en el aire la función real de estas estructuras y plantea investigar los genes implicados para entender mejor al ornitorrinco                            </span>
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        Otro aspecto que llama la atenci&oacute;n es la <strong>ausencia de efectos &oacute;pticos</strong> asociados a estas estructuras. En aves, los melanosomas huecos suelen organizarse de forma que generan <strong>colores iridiscentes</strong>, con cambios seg&uacute;n el &aacute;ngulo de la luz. El pelo del ornitorrinco no muestra ese comportamiento y mantiene un tono marr&oacute;n uniforme. 
    </p><p class="article-text">
        Esto rompe la relaci&oacute;n habitual entre estructura y resultado visual, ya que existen mam&iacute;feros con brillo iridiscente, como los topos dorados, pero en esos casos las estructuras internas son s&oacute;lidas en vez de huecas.
    </p><h2 class="article-text">El hallazgo abre nuevas preguntas sobre su biolog&iacute;a y evoluci&oacute;n</h2><p class="article-text">
        El conjunto de datos refuerza la idea de que este animal<strong> sigue un camino distinto al de otros mam&iacute;feros</strong>. Solo existe una especie y se encuentra en Australia, donde habita en la parte oriental y en Tasmania. 
    </p><p class="article-text">
        A lo largo del tiempo ha acumulado rasgos poco habituales, como la detecci&oacute;n de se&ntilde;ales el&eacute;ctricas para cazar o la presencia de veneno en los machos. La aparici&oacute;n de esta nueva caracter&iacute;stica microsc&oacute;pica no encaja en los modelos habituales y deja abiertas varias l&iacute;neas de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores plantean ahora estudiar los genes relacionados con la producci&oacute;n de pigmento para comprobar si existen similitudes con los de las aves. Tambi&eacute;n ser&aacute; necesario <strong>entender qu&eacute; funci&oacute;n cumple realmente esta estructura dentro del pelo</strong>, ya que la explicaci&oacute;n basada en el color no encaja con los datos observados. Esa inc&oacute;gnita se suma a una lista larga de preguntas sobre un animal que sigue desvi&aacute;ndose de lo esperado incluso en detalles que solo se aprecian al microscopio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/analizan-pelaje-ornitorrinco-aparecen-rasgos-aves-no-encajan-historia-conocida-pm_1_13134721.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 11 Apr 2026 09:30:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Analizan el pelaje del ornitorrinco y aparecen rasgos de aves que no encajan con su historia conocida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Investigación,Australia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El misterio de las hembras de lince que remojan a los conejos para alimentar a sus crías]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/misterio-hembras-lince-remojan-conejos-alimentar-crias_1_13129551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62589829-935d-4eec-916f-c0931e519ebe_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140396.jpg" width="5763" height="3241" alt="El misterio de las hembras de lince que remojan a los conejos para alimentar a sus crías"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo ha documentado un equipo de investigadores durante cinco años mediante cámaras de trampeo en los Montes de Toledo. Se trata de una faceta nunca vista en la ecología conductual de esta especie felina con sus presas y que además se transmite mediante “aprendizaje parental” o incluso “social”  </p><p class="subtitle">VÍDEO - Wailer y Winder: los dos nuevos linces que vuelven a la naturaleza en los campos albaceteños de Hellín</p></div><p class="article-text">
        Es un comportamiento nunca visto en un animal. Lo m&aacute;s parecido son los macacos que lavan la fruta antes de consumirla. Pero nunca antes una especie de la fauna silvestre hab&iacute;a sumergido en agua a sus presas para despu&eacute;s alimentar a sus cr&iacute;as. El hallazgo se ha producido mediante la observaci&oacute;n, durante cinco a&ntilde;os, de hembras de lince en los Montes de Toledo: remojan en agua a los conejos una vez capturados para despu&eacute;s alimentar a sus cachorros. 
    </p><p class="article-text">
        Es un comportamiento in&eacute;dito en esta emblem&aacute;tica especie y se ha registrado mediante c&aacute;maras de trampeo en territorio toledano entre 2020 y 2025. Revela una faceta desconocida de la &ldquo;ecolog&iacute;a conductual&rdquo; de esta especie en peligro de extinci&oacute;n, pero actualmente en plena expansi&oacute;n debido a los extensos programas de protecci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Se trata de <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ecy.70364" target="_blank" rel="nofollow" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un detallado estudio liderado por cient&iacute;ficos del&nbsp;Grupo de Investigaci&oacute;n en Ecolog&iacute;a y Gesti&oacute;n de Fauna Silvestre</a>. El autor principal es Jos&eacute; Jim&eacute;nez, del Consejo Superior de Investigaciones Cient&iacute;ficas (CSIC) y del Instituto de Investigaci&oacute;n de Recursos Cineg&eacute;ticos (IREC). Desde este &uacute;ltimo instituto tambi&eacute;n han participado Mario Fern&aacute;ndez-Tiz&oacute;n y Pedro Peir&oacute;, pero hay otros autores como Rafael Finat, de la finca 'El Casta&ntilde;ar' de Mazarambroz (Toledo) y Javier Hern&aacute;ndez y Emilio Virgos, de la Universidad Rey Juan Carlos. 
    </p><p class="article-text">
        Todo comenz&oacute; el 9 de agosto de 2020. El equipo observ&oacute; por primera vez c&oacute;mo Naia, una hembra de lince transportaba a un conejo reci&eacute;n cazado a un bebedero y lo sumerg&iacute;a de forma intencionada. Desde entonces, los cient&iacute;ficos han contabilizado ocho eventos similares protagonizados por cinco hembras diferentes en cinco pilones de agua distintos. Pero lo m&aacute;s probable es que se haya producido muchas m&aacute;s veces en otros ejemplares, sin que se haya detectado.
    </p><p class="article-text">
        En las grabaciones m&aacute;s n&iacute;tidas,&nbsp;se observa a las linces sumergiendo al conejo en el agua durante al menos 60 segundos sin soltarlo, para luego retirarse con la presa visiblemente empapada. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n detalla Jos&eacute; Jim&eacute;nez, del CSIC, lo m&aacute;s intrigante es que este fen&oacute;meno es estrictamente local: &ldquo;No se ha observado en ninguna otra poblaci&oacute;n de linces de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica ni en los centros de cr&iacute;a en cautividad, donde los animales son vigilados constantemente&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para entender la funci&oacute;n de este comportamiento,&nbsp;los investigadores realizaron experimentos controlados con cad&aacute;veres de conejo para observar los efectos del remojo. Los resultados mostraron que la inmersi&oacute;n no solo acelera el enfriamiento <em>post mortem</em> de la presa, sino que el pelaje del animal act&uacute;a como una eficaz esponja. Bajo la sombra, un conejo empapado puede retener una cantidad de agua equivalente al 5% de su peso corporal, y mantener una parte importante de esa humedad incluso 40 minutos despu&eacute;s de haber sido sumergido.
    </p><p class="article-text">
        Aunque los resultados son &ldquo;exploratorios&rdquo;, esta evidencia permite plantear una hip&oacute;tesis, precisa el investigador: las hembras de lince, todas reproductoras y con partos tard&iacute;os, podr&iacute;an estar utilizando a sus presas para &ldquo;transportar agua hacia sus cachorros&rdquo;, justo en el momento en que abandonan la lactancia para pasar al alimento s&oacute;lido. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Tres cachorros de lince ibérico                            </span>
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        Dado que todos los casos ocurrieron entre junio y agosto, en plena &eacute;poca de sequ&iacute;a y calor, este comportamiento podr&iacute;a facilitar la hidrataci&oacute;n de las cr&iacute;as durante el destete. &ldquo;Al remojar el conejo, la madre proporciona a sus hijos no solo carne, sino un recurso h&iacute;drico vital en un entorno &aacute;rido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El estudio tambi&eacute;n ofrece una perspectiva nueva sobre la vida social de estos animales. Aunque se suele clasificar al lince como un carn&iacute;voro solitario, los datos demuestran que poseen un &ldquo;grado de sociabilidad que permite la transmisi&oacute;n de conocimientos&rdquo;.&nbsp;El comportamiento de remojo parece seguir &ldquo;un patr&oacute;n de parentesco y vecindad&rdquo;: las hembras que lo practican suelen ser parientes o comparten fronteras territoriales. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Es probable que una hembra pionera descubriera los beneficios de remojar la presa y que otras, especialmente sus hijas, aprendieran la técnica por observación</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">José Jiménez</span>
                                        <span>—</span> CSIC
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Jos&eacute; Jim&eacute;nez habla de &ldquo;aprendizaje parental&rdquo; e incluso &ldquo;social&rdquo;. Es m&aacute;s, el estudio contempla la posibilidad de una &ldquo;cultura animal&rdquo; o innovaci&oacute;n conductual mediada socialmente. &ldquo;Es probable que una hembra pionera descubriera los beneficios de remojar la presa y que otras, especialmente sus hijas, aprendieran la t&eacute;cnica por observaci&oacute;n. Este tipo de plasticidad conductual es rara de documentar en felinos salvajes y resalta su sofisticaci&oacute;n cognitiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este descubrimiento subraya que, incluso en especies tan estudiadas y monitorizadas como el lince ib&eacute;rico, la historia natural sigue siendo una herramienta vital para descubrir facetas desconocidas de la vida animal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La capacidad de los linces para innovar y transmitir nuevas conductas es una &ldquo;se&ntilde;al de resiliencia&rdquo;, especialmente valiosa en el contexto actual de cambio clim&aacute;tico y calentamiento global, donde la adaptaci&oacute;n r&aacute;pida a entornos cambiantes es clave para la supervivencia. 
    </p><p class="article-text">
        Otra muestra es la existencia de hembras <em>helpers</em> (ayudantes), ejemplares j&oacute;venes que colaboran en el proceso de crianza los cachorros. Una circunstancia que hasta ahora solo se ha descrito en los zorros.
    </p><h2 class="article-text">La &ldquo;transmisi&oacute;n de conocimiento&rdquo;</h2><p class="article-text">
        De cualquier forma, el hallazgo del &lsquo;remojo&rsquo; es &ldquo;extremadamente raro en carn&iacute;voros&rdquo; terrestres salvajes y nunca se hab&iacute;a documentado en f&eacute;lidos&ldquo;, agrega el investigador. &rdquo;Lo m&aacute;s sorprendente es que, seg&uacute;n nuestras observaciones, parece transmitirse entre individuos emparentados o de territorios colindantes. Y en cualquier caso pone de manifiesto una notable plasticidad en la conducta del lince, lo que podr&iacute;a tener implicaciones evolutivas relevantes en un entorno cambiante&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los resultados de este trabajo de investigaci&oacute;n ponen de manifiesto que la conservaci&oacute;n no debe limitarse a contar ejemplares, sino que&nbsp;debe integrar la ecolog&iacute;a del comportamiento para identificar estas adaptaciones &uacute;nicas. Es decir, entender estas &ldquo;tradiciones locales&rdquo; no solo enriquece el conocimiento cient&iacute;fico, sino que nos ayuda a admirar a&uacute;n m&aacute;s &ldquo;el ingenio de una especie que, tras estar al borde del abismo, sigue encontrando formas sorprendentes de prosperar en el monte mediterr&aacute;neo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores coinciden en que este hallazgo demuestra la &ldquo;sorprendente inteligencia&rdquo; y &ldquo;capacidad de adaptaci&oacute;n&rdquo; del lince ib&eacute;rico. &ldquo;Incluso en especies tan emblem&aacute;ticas y estudiadas como el lince ib&eacute;rico, en la naturaleza seguimos encontrando comportamientos inesperados que desaf&iacute;an nuestras ideas sobre la evoluci&oacute;n y la adaptaci&oacute;n&rdquo;, concluye Jim&eacute;nez.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Lince ibérico                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El&nbsp;lince ib&eacute;rico (<em>Lynx pardinus</em>)&nbsp;es un s&iacute;mbolo mundial de la conservaci&oacute;n. Tras estar al borde de la extinci&oacute;n total en la d&eacute;cada de 1980, los intensos esfuerzos de cr&iacute;a en cautividad y reintroducci&oacute;n han permitido que su poblaci&oacute;n experimente una recuperaci&oacute;n notable, superando hoy los 2.000 ejemplares en estado silvestre. 
    </p><p class="article-text">
        Es una especie de mesocarn&iacute;voro end&eacute;mica de la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica. Aunque en el pasado estuvo ampliamente distribuida, sufri&oacute; un declive poblacional considerable a lo largo del siglo XX, llegando a estar en una situaci&oacute;n cr&iacute;tica, con una poblaci&oacute;n en libertad menor de 200 individuos. Debido a ello, es objeto de numerosos programas de conservaci&oacute;n que incluyen la cr&iacute;a de ejemplares en cautividad, tanto <em>in situ </em>como <em>ex situ</em>, para su posterior reintroducci&oacute;n en la naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        Una de las poblaciones nuevas m&aacute;s pr&oacute;speras se encuentra en la regi&oacute;n de los Montes de Toledo, en el centro de Espa&ntilde;a. Es precisamente all&iacute;, en la finca 'El Casta&ntilde;ar', donde&nbsp;se ha producido este incre&iacute;ble hallazgo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alicia Avilés Pozo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/misterio-hembras-lince-remojan-conejos-alimentar-crias_1_13129551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 17:53:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El misterio de las hembras de lince que remojan a los conejos para alimentar a sus crías]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Linces,Lince ibérico,Ciencia,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Fauna,Fauna Silvestre,Conejos,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aparece el Jirahgorgon en Sudáfrica y obliga a rehacer cómo se movían y cazaban los primeros depredadores terrestres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/aparece-jirahgorgon-sudafrica-obliga-rehacer-movian-cazaban-primeros-depredadores-terrestres-pm_1_13133691.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/188119f6-ef84-4367-8ba9-764c68ad53bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Aparece el Jirahgorgon en Sudáfrica y obliga a rehacer cómo se movían y cazaban los primeros depredadores terrestres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Especie desconocida - Expertos explican que eran parientes lejanos de los mamíferos y que vivían en un paisaje cálido con ríos y llanuras abiertas hace unos 260 millones de años</p></div><p class="article-text">
        El cuerpo del animal se tens&oacute; antes de lanzarse, y el <em><strong>Jirahgorgon</strong></em> avanz&oacute; con la mand&iacute;bula abierta mientras la presa intentaba girar sobre s&iacute; misma. El golpe lleg&oacute; de lado, con los dientes clav&aacute;ndose en el cuello y arrastrando carne en un movimiento seco que dej&oacute; el suelo manchado al instante. 
    </p><p class="article-text">
        El animal sacudi&oacute; la cabeza varias veces mientras manten&iacute;a la mordida, y la<strong> resistencia de la presa se fue apagando </strong>a medida que perd&iacute;a fuerza bajo esa presi&oacute;n. Cuando dej&oacute; de moverse, el depredador ajust&oacute; la posici&oacute;n de la mand&iacute;bula y empez&oacute; a <strong>desgarrar el tejido en tirones cortos</strong>, con un ritmo que no se deten&iacute;a y que dejaba restos esparcidos alrededor.
    </p><h2 class="article-text">El hallazgo en Sud&aacute;frica permiti&oacute; reconocer una especie desconocida</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en <em><strong>The Anatomical Record</strong></em> describe <em>Jirahgorgon ceto</em>, del que no se ten&iacute;a constancia hasta ahora, y <strong>adelanta el origen de grandes depredadores</strong> en la Tierra. El trabajo indica que este gorgonopsio ya presentaba rasgos propios de <strong>animales de gran tama&ntilde;o </strong>mucho antes de lo que se pensaba, lo que obliga a<strong> revisar la secuencia cl&aacute;sica de su evoluci&oacute;n</strong>. La investigaci&oacute;n muestra que estas formas no aparecieron de manera tard&iacute;a, sino que algunas ya exist&iacute;an millones de a&ntilde;os antes dentro del mismo grupo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El tamaño surgió varias veces y la mordida se volvió más fuerte"
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                El tamaño surgió varias veces y la mordida se volvió más fuerte                            </span>
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        El nombre <em>Jirahgorgon ceto </em>procede del apellido Jirah, en reconocimiento a <strong>Sifelani Jirah</strong>, conservador de colecciones del Karoo, y del t&eacute;rmino <em>gorgon</em>, ligado al grupo al que pertenece. El f&oacute;sil se encontr&oacute; en la<strong> formaci&oacute;n Abrahamskraal</strong>, dentro de la cuenca del Karoo en Sud&aacute;frica, en la granja Wilgerbos del distrito de Lainsburg, durante una campa&ntilde;a de 2019 en la que participaron Julien Benoit y Michael Day. Ese hallazgo permiti&oacute; identificar una nueva especie dentro de estos depredadores antiguos.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis posterior incluy&oacute; t&eacute;cnicas avanzadas para estudiar el cr&aacute;neo sin da&ntilde;arlo, entre ellas una tomograf&iacute;a con radiaci&oacute;n sincrotr&oacute;n realizada en Grenoble. Este procedimiento permiti&oacute; <strong>reconstruir en tres dimensiones tanto la forma externa como la estructura interna</strong> del cr&aacute;neo, con un nivel de detalle que alcanza la microestructura &oacute;sea. 
    </p><p class="article-text">
        La dataci&oacute;n de las rocas cercanas situ&oacute; el yacimiento en el l&iacute;mite entre el Wordiense y el Capitaniense, lo que convierte a este ejemplar en <strong>uno de los m&aacute;s antiguos</strong> dentro de su grupo.
    </p><h2 class="article-text">Estos animales ya ocupaban la cima como cazadores en tierra firme</h2><p class="article-text">
        Los gorgonopsios eran carn&iacute;voros antiguos, emparentados de forma lejana con los mam&iacute;feros a pesar de tener aspecto reptiliano, que ya actuaban como depredadores principales en tierra firme. <strong>Zanildo Macungo</strong> explic&oacute; que &ldquo;eran animales carn&iacute;voros antiguos, parientes tempranos de los mam&iacute;feros, que estaban entre los primeros cazadores terrestres con dientes afilados&rdquo;. Estos animales vivieron hace unos 260 millones de a&ntilde;os en un entorno c&aacute;lido y seco dentro del<strong> supercontinente Pangea</strong>, con llanuras abiertas y sistemas fluviales.
    </p><p class="article-text">
        Los registros f&oacute;siles muestran que muchos ejemplares tempranos <strong>proceden de Rusia y Sud&aacute;frica</strong>, aunque su relaci&oacute;n evolutiva sigue siendo discutida. En Rusia, los restos m&aacute;s antiguos corresponden a <strong>individuos peque&ntilde;os o medianos</strong>, y las formas grandes aparecen m&aacute;s tarde. Esa secuencia llev&oacute; a pensar que el aumento de tama&ntilde;o segu&iacute;a una progresi&oacute;n clara, pero el hallazgo africano introduce una excepci&oacute;n que rompe ese patr&oacute;n.
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                Los hallazgos obligan a replantear la evolución de estos carnívoros                            </span>
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        El descubrimiento de <em><strong>Phorcys dubei</strong></em>, otro gorgonopsio, ya hab&iacute;a cuestionado esa idea en Sud&aacute;frica, y ahora<em> Jirahgorgon ceto </em>refuerza ese cambio. Ambos forman una nueva familia, <em>Phorcyidae</em>, y muestran rasgos que antes se asociaban solo a especies m&aacute;s recientes. Esa coincidencia indica que<strong> algunas caracter&iacute;sticas aparecieron antes de lo previsto</strong> y que coexistieron distintas formas dentro del mismo periodo.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis del tama&ntilde;o corporal muestra que no hubo una progresi&oacute;n lineal. Los investigadores concluyen que el aumento de tama&ntilde;o surgi&oacute; varias veces de manera independiente dentro del grupo, con influencias heredadas entre linajes. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la estructura del cr&aacute;neo, en especial la disposici&oacute;n de los huesos del paladar, indica una<strong> mordida m&aacute;s potente orientada a presas grandes</strong>, lo que confirma que esta especializaci&oacute;n ya estaba en marcha en etapas tempranas y encaja con un tipo de ataque letal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/aparece-jirahgorgon-sudafrica-obliga-rehacer-movian-cazaban-primeros-depredadores-terrestres-pm_1_13133691.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 Apr 2026 13:06:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Aparece el Jirahgorgon en Sudáfrica y obliga a rehacer cómo se movían y cazaban los primeros depredadores terrestres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fósiles,Fauna,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La población de urogallo en Aragón supera los 320 ejemplares: más de lo estimado, pero con rumbo aún negativo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/poblacion-urogallo-aragon-supera-320-ejemplares-estimado-rumbo-negativo_1_13128017.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1bac847a-9201-47dc-9de3-e0e8951649bd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La población de urogallo en Aragón supera los 320 ejemplares: más de lo estimado, pero con rumbo aún negativo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Administración autonómica asegura que ha llevado a cabo actuaciones de mejora del hábitat de esta especie en una superficie que supera las 400 hectáreas</p><p class="subtitle">Buera, una de las águilas de Bonelli liberadas en Aragón, cría por primera vez en el Parque Natural de Guara, en Huesca</p></div><p class="article-text">
        El Gobierno de Arag&oacute;n estima en m&aacute;s de 320 ejemplares la poblaci&oacute;n de urogallo y ha desarrollado actuaciones de mejora del h&aacute;bitat de esta especie en una superficie que supera las 400 hect&aacute;reas.
    </p><p class="article-text">
        Estos son algunos de los datos que se han expuesto en el marco de una jornada t&eacute;cnica sobre gesti&oacute;n de poblaciones de urogallo que ha reunido en Bielsa a los principales especialistas a nivel nacional y en la que el Gobierno auton&oacute;mico ha presentado los principales avances en seguimiento, restauraci&oacute;n del h&aacute;bitat y medidas de conservaci&oacute;n impulsadas en Arag&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La jornada ha sido inaugurada por el director general de Medio Natural, Caza y Pesca, Alfonso Calvo, y en ella ha participado tambi&eacute;n el jefe de secci&oacute;n de Especies Catalogadas, Rafael L&oacute;pez del R&iacute;o, quien ha expuesto las principales l&iacute;neas de trabajo del Ejecutivo auton&oacute;mico en la protecci&oacute;n de esta especie.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n las conclusiones del censo gen&eacute;tico realizado en 2021, se han identificado un m&iacute;nimo de 168 individuos distintos en Arag&oacute;n, con una estimaci&oacute;n poblacional media de 321 ejemplares, dentro de un intervalo de confianza de entre 259 y 497.
    </p><p class="article-text">
        Este dato confirma que la base poblacional es mayor de lo que se estimaba hist&oacute;ricamente con las t&eacute;cnicas de censo al canto, aunque la tendencia de la especie contin&uacute;a siendo negativa, con una retracci&oacute;n hist&oacute;rica tanto en n&uacute;mero como en ocupaci&oacute;n del territorio, con el abandono del 40% de los cantaderos &ndash;lugares donde cantan las aves en celo&ndash;.
    </p><p class="article-text">
        En paralelo, el Gobierno de Arag&oacute;n ha desarrollado un plan de restauraci&oacute;n y mejora del h&aacute;bitat del urogallo dotado con 2 millones de euros para el periodo 2021-2026, en el que ya se ha actuado sobre 330,35 hect&aacute;reas mediante tratamientos selv&iacute;colas y sobre otras 87 hect&aacute;reas con desbroces.
    </p><p class="article-text">
        Estas actuaciones incluyen la reducci&oacute;n de la espesura forestal, la apertura de claros, la generaci&oacute;n de madera muerta, la plantaci&oacute;n de especies nutricias y la instalaci&oacute;n de cajas nido y desbroces con el objetivo de mejorar las condiciones del h&aacute;bitat para la especie.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, se han impulsado otras l&iacute;neas de trabajo como el seguimiento gen&eacute;tico de la poblaci&oacute;n, el an&aacute;lisis del h&aacute;bitat mediante herramientas de teledetecci&oacute;n, el control de la depredaci&oacute;n y la regulaci&oacute;n de accesos en zonas sensibles como los cantaderos.
    </p><p class="article-text">
        Los estudios realizados apuntan, asimismo, a que el urogallo selecciona preferentemente bosques de mayor altitud, con mayor diversidad estructural y una espesura intermedia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/poblacion-urogallo-aragon-supera-320-ejemplares-estimado-rumbo-negativo_1_13128017.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 08 Apr 2026 15:53:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Gobierno de Aragón,Fauna,Naturaleza,Fauna Salvaje]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Seis años de la muerte del oso Cachou sin juicio a la vista: "La Justicia es menos justa cuando va tan lenta"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/seis-anos-muerte-oso-cachou-juicio-vista-justicia-justa-lenta_1_13109777.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4db35aa8-68e6-450d-b77b-1513cb9e3323_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Seis años de la muerte del oso Cachou sin juicio a la vista: &quot;La Justicia es menos justa cuando va tan lenta&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los ecologistas destacan que el rechazo al oso por parte de ganaderos y cazadores se ha rebajado, pero reclaman juzgar al expolítico y al agente de Medio Ambiente acusados de la muerte del animal</p><p class="subtitle">Dos funcionarios del Aran se conchabaron para borrar el rastro de su relación con la muerte del oso Cachou</p></div><p class="article-text">
        La muerte del oso Cachou en la Val d'Aran <a href="https://www.eldiario.es/vertele/series/matar-a-un-oso-rodaje-pirineos-caso-cahou-movistar-plus-actores-eduard-fernandez_1_12595411.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ya tiene una serie de televisi&oacute;n</a>, pero todav&iacute;a no cuenta con fecha de juicio. La tardanza del juzgado de Lleida para se&ntilde;alar la vista oral de la que en su d&iacute;a fue <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/mato-cachou-primer-secreto-sumario-oso-cazadores-funcionarios-envenenamiento-salpica-politicos-val-aran_1_6498637.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera investigaci&oacute;n secreta por la muerte de un oso en Espa&ntilde;a</a> desespera a los ecologistas que ejercen la acusaci&oacute;n. &ldquo;La Justicia es menos justa cuando va tan lenta&rdquo;, lamenta Joan V&aacute;zquez, el portavoz de la entidad IPCENA.
    </p><p class="article-text">
        El cuerpo del oso Cachou fue hallado sin vida el 9 de abril de 2020 en una zona boscosa del municipio aran&eacute;s de Les, cerca de la frontera francesa. El cad&aacute;ver se traslad&oacute; en helic&oacute;ptero hasta el laboratorio de veterinaria de la Universitat Aut&ograve;noma de Barcelona (UAB). En la primera necropsia ya se averigu&oacute; que el animal muri&oacute; por intoxicaci&oacute;n. Los an&aacute;lisis posteriores desvelaron que el veneno fue l&iacute;quido anticongelante. No hab&iacute;a sido un accidente, como hab&iacute;a alegado en un primer momento el gobierno aran&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        La jueza instructora de Vielha se esmer&oacute; como pocas veces hab&iacute;a ocurrido en una causa por la muerte de un oso. La investigaci&oacute;n destap&oacute; una oposici&oacute;n in&eacute;dita (y est&aacute; por ver si delictiva) <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/funcionarios-aran-conchabaron-borrar-rastro-relacion-muerte-oso-cachou_1_8028082.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">de los grupos de cazadores y ganaderos del Aran, vinculados muchos de ellos a familias&nbsp;poderosas</a> y a la clase pol&iacute;tica del valle.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s de un lustro despu&eacute;s, V&aacute;zquez destaca que la tensi&oacute;n contra el oso&nbsp;&ldquo;se ha rebajado mucho&rdquo;. El portavoz ecologista lo atribuye al impulso investigador que la jueza dio al inicio del caso, que desvel&oacute; un grupo organizado de m&aacute;s de 100 personas en contra de estos animales. &ldquo;Nadie se pensaba que se llegar&iacute;a tan lejos&rdquo;, admite V&aacute;zquez, que recuerda que el resto de investigaciones sobre osos muertos en Espa&ntilde;a terminaron en archivo.
    </p><p class="article-text">
        V&aacute;zquez&nbsp;se&ntilde;ala que la situaci&oacute;n del oso ha mejorado. As&iacute; lo corroboran los datos oficiales: el grupo de seguimiento transfronterizo&nbsp;del oso pardo (GSTP) que integran Andorra, la Val d'Aran, Catalunya, Navarra y Arag&oacute;n y las regiones pirenaicas francesas contabiliz&oacute; en 2025 un total de 108 osos, catorce m&aacute;s que el a&ntilde;o anterior.
    </p><p class="article-text">
        El temor de las entidades ecologistas es que la tardanza del juicio por Cachou haga dar pasos atr&aacute;s a la situaci&oacute;n. &ldquo;Es como si la Justicia pensara que juzgar los delitos medioambientales es menos importante&rdquo;, agrega V&aacute;zquez. El retraso podr&iacute;a comportar que los acusados vieran rebajadas sus penas en caso de condena.
    </p><p class="article-text">
        La lentitud se explica por diversos motivos: retrasos por el cambio de jueces en Vielha (una de las plazas con m&aacute;s rotaci&oacute;n); el intento de los acusados de anular el caso porque la primera instructora escribi&oacute;, un a&ntilde;o despu&eacute;s de dejar el juzgado, un art&iacute;culo en el que mencionaba la causa (no lo consiguieron); y, a finales de 2025, un error formal (en el auto de apertura de juicio oral no se hab&iacute;an concretado todas las responsabilidades civiles) que ya ha sido enmendado.
    </p><p class="article-text">
        En el banquillo del futuro juicio se sentar&aacute;n A.M., agente de Medio Ambiente (y por entonces encargado del equipo de seguimiento y control del oso) del Conselh Generau d'Aran, el gobierno del valle; y Jos&eacute; Antonio Boya Quintana, conseller de Territorio del Conselh entre 2015 y 2019 y ganadero y cazador. Ambos solicitan su absoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a les reclama dos a&ntilde;os y tres meses, y dos a&ntilde;os y cuatro meses de c&aacute;rcel, respectivamente, mientras que la Generalitat les pide una indemnizaci&oacute;n de 35.000 euros para resarcir los da&ntilde;os causados. En la causa tambi&eacute;n est&aacute;n personadas como acusaciones populares IPCENA y el Fondo para la Protecci&oacute;n de Animales Salvajes, la Lliga per a la Defensa del Patrimoni Natural (Depana) y Acci&oacute;n Legal Animalista.
    </p><p class="article-text">
        En su escrito de acusaci&oacute;n, el abogado de IPCENA, Eduardo Gil, destaca que la muerte de Cachou supuso &ldquo;una p&eacute;rdida muy importante&rdquo; en t&eacute;rminos de biodiversidad en el Pirineo, ya que buscaba mermar las poblaciones oseras.
    </p><p class="article-text">
        Los mayores indicios contra los acusados se encontraron en los grupos de WhatsApp &ldquo;Plataforma anti osos&rdquo; y &ldquo;Asociaci&oacute;n del Caball Pirenaico&rdquo; y en las charlas telef&oacute;nicas que mantuvieron mientras no sab&iacute;an que estaban siendo grabados por orden judicial.
    </p><p class="article-text">
        La tesis acusatoria es que ambos acusados divulgaron datos reservados sobre la ubicaci&oacute;n de Cachou que solo pod&iacute;an conocer por el empleo como agente de Medio Ambiente de uno de ellos. Por eso adem&aacute;s de un delito contra la fauna tambi&eacute;n est&aacute;n acusados de revelaci&oacute;n de secretos.
    </p><p class="article-text">
        La investigaci&oacute;n ha puesto de manifiesto que ambos acusados tambi&eacute;n se informaron sobre la ubicaci&oacute;n de otro oso, Goliath, en julio de 2020. &ldquo;&iquest;T&uacute; no sabes d&oacute;nde est&aacute; el oso ahora?&rdquo;, pregunt&oacute; Boya al otro acusado, que no dud&oacute; en indicarle la ubicaci&oacute;n del animal. &ldquo;A ver si los podemos matar a todos&rdquo;, apostill&oacute; el acusado en otra charla intervenida por orden de la jueza.
    </p><p class="article-text">
        Al agente de Medio Ambiente tambi&eacute;n se le atribuye el envenenamiento de Cachou porque, en algunos pinchazos, manifest&oacute; a sus interlocutores que los Mossos d'Esquadra estaban buscando anticongelante, tal y como ocurri&oacute; en el registro realizado en su domicilio. Y tambi&eacute;n porque en una conversaci&oacute;n por WhatsApp manifest&oacute; que se le pod&iacute;a &ldquo;caer el pelo&rdquo; por la muerte del oso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Oriol Solé Altimira]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/seis-anos-muerte-oso-cachou-juicio-vista-justicia-justa-lenta_1_13109777.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 Apr 2026 19:32:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Seis años de la muerte del oso Cachou sin juicio a la vista: "La Justicia es menos justa cuando va tan lenta"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Osos,Oso pardo,Pirineos,Val d'Aran,Medio ambiente,Fauna,Especies amenazadas,Lleida,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Buera, una de las águilas de Bonelli liberadas en Aragón, cría por primera vez en el Parque Natural de Guara, en Huesca]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/buera-aguilas-bonelli-liberadas-aragon-cria-primera-vez-parque-natural-guara-huesca_1_13117994.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4712ae45-f859-4d50-9213-81e921d8fb63_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Buera, una de las águilas de Bonelli liberadas en Aragón, cría por primera vez en el Parque Natural de Guara, en Huesca"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde el inicio del programa se han liberado 34 ejemplares mediante la técnica de 'hacking', que incluye un periodo previo de aclimatación</p><p class="subtitle">Los linces ibéricos recién reintroducidos en Aragón muestran una buena aclimatación en el entorno</p></div><p class="article-text">
        Una de las &aacute;guilas de Bonelli liberadas en Arag&oacute;n ha comenzado a criar por primera vez en el Parque Natural de la Sierra y Ca&ntilde;ones de Guara, en Huesca. Se trata de la hembra Buera, liberada en 2023, que ha iniciado la incubaci&oacute;n junto a un macho silvestre, lo que supone un hito en el proyecto de recuperaci&oacute;n de esta especie amenazada en la comunidad aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        Este avance se enmarca en el proyecto Bonelli Arag&oacute;n, impulsado desde 2022 para reforzar la poblaci&oacute;n de esta rapaz, catalogada en peligro de extinci&oacute;n. La iniciativa se desarrolla en la sierra de Guara gracias a la colaboraci&oacute;n entre el Gobierno de Arag&oacute;n, la empresa Repsol y la asociaci&oacute;n conservacionista GREFA.
    </p><p class="article-text">
        La pareja formada por Buera y el macho Boreal ha iniciado la incubaci&oacute;n en el entorno del parque natural, dentro de la comarca del Somontano de Barbastro, consolidando uno de los principales objetivos del proyecto: lograr la reproducci&oacute;n de ejemplares liberados en el medio natural.
    </p><p class="article-text">
        Desde el inicio del programa se han liberado 34 &aacute;guilas de Bonelli en la sierra de Guara mediante la t&eacute;cnica de &ldquo;hacking&rdquo;, que incluye un periodo previo de aclimataci&oacute;n en un recinto adaptado antes de su suelta. Todos los ejemplares cuentan con dispositivos GPS que permiten realizar un seguimiento detallado de sus movimientos y evoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a estas actuaciones, ya se han formado dos parejas territoriales en la provincia de Huesca. Una de ellas est&aacute; integrada por ejemplares liberados en el propio proyecto, mientras que la otra, la que ahora ha iniciado la incubaci&oacute;n, combina un ejemplar liberado con otro silvestre.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto ha permitido incorporar un total de 40 ejemplares desde su puesta en marcha, de los cuales actualmente sobreviven 24. Las principales causas de mortalidad detectadas han sido la electrocuci&oacute;n en tendidos el&eacute;ctricos y la interacci&oacute;n con otras rapaces, lo que pone de manifiesto los desaf&iacute;os a los que se enfrenta la especie en su recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La reintroducci&oacute;n del &aacute;guila de Bonelli en Arag&oacute;n responde a la fuerte regresi&oacute;n que ha sufrido la especie desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta, especialmente en la provincia de Huesca, donde su desaparici&oacute;n supon&iacute;a un riesgo elevado. Este proyecto se suma a otras iniciativas desarrolladas en distintos territorios que han permitido la formaci&oacute;n de m&aacute;s de 45 nuevas parejas en Europa en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[ElDiarioAragón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/sociedad/buera-aguilas-bonelli-liberadas-aragon-cria-primera-vez-parque-natural-guara-huesca_1_13117994.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 10:57:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Buera, una de las águilas de Bonelli liberadas en Aragón, cría por primera vez en el Parque Natural de Guara, en Huesca]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Gobierno de Aragón,Animales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Entran a explorar una cueva en Texas y salen con pruebas que no encajan con la Edad de Hielo: todas las criaturas posibles estaban allí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/entran-explorar-cueva-texas-salen-pruebas-no-encajan-edad-hielo-criaturas-posibles-estaban-pm_1_13116741.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/341dfece-8651-4c93-80cc-30aa0d6f06be_16-9-discover-aspect-ratio_default_1140039.jpg" width="835" height="470" alt="Entran a explorar una cueva en Texas y salen con pruebas que no encajan con la Edad de Hielo: todas las criaturas posibles estaban allí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Depósito natural - Entre las piezas aparecen fragmentos de especies que requieren calor o zonas arboladas, lo que rompe con la imagen de una región abierta y árida en aquel momento</p></div><p class="article-text">
        Un grupo de animales grandes necesita comida abundante y temperaturas suaves para mantenerse activo durante todo el a&ntilde;o. La<strong> megafauna del pasado</strong> incluye especies como tortugas gigantes, perezosos de gran tama&ntilde;o o armadillos del tama&ntilde;o de un le&oacute;n, animales que dependen d<strong>e climas c&aacute;lidos y de ambientes boscosos</strong> donde hay vegetaci&oacute;n densa, sombra y agua cercana. 
    </p><p class="article-text">
        Un entorno boscoso se reconoce porque hay &aacute;rboles juntos, suelo h&uacute;medo y capas de hojas que se acumulan, lo que permite que estos animales encuentren<strong> alimento sin desplazarse grandes distancias</strong>. Cuando ese tipo de animales aparece en un lugar, indica que el terreno no era seco ni abierto, sino cubierto por <strong>vegetaci&oacute;n suficiente</strong> para mantenerlos.
    </p><h2 class="article-text">Un hallazgo en Texas cambia la idea del paisaje antiguo</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Quaternary Research</strong></em>, seg&uacute;n <em>Live Science</em>, describe f&oacute;siles hallados en la<strong> cueva Bender </strong>de Texas que obligan a replantear c&oacute;mo era el entorno durante la &uacute;ltima glaciaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de Texas en Austin, muestra restos de <strong>animales que no encajan con un paisaje seco</strong>. Los datos indican que en ciertos periodos el &aacute;rea tuvo condiciones m&aacute;s h&uacute;medas y con m&aacute;s vegetaci&oacute;n de lo que se pensaba.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La cueva actúa como un archivo natural de miles de años                            </span>
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        Entre los restos aparecen fragmentos de tortuga gigante, placas de armadura de pampaterio y huesos de perezosos terrestres de gran tama&ntilde;o. Tambi&eacute;n hay dientes de mamut, restos de camellos antiguos y huesos de felinos con colmillos largos. Ese conjunto re&uacute;ne animales que necesitan calor o zonas con &aacute;rboles, y por eso no encajan con un terreno abierto y seco.
    </p><h2 class="article-text">El agua arrastr&oacute; y transform&oacute; los huesos durante miles de a&ntilde;os</h2><p class="article-text">
        Los huesos no estaban incrustados en roca ni ordenados por capas, sino <strong>dispersos en el fondo de un arroyo</strong> dentro de la cueva. El agua los arrastr&oacute; desde la superficie a trav&eacute;s de sumideros durante inundaciones que se repitieron durante miles de a&ntilde;os. Al moverse dentro del agua, los restos se <strong>redondearon y adquirieron una capa de minerales</strong> que los ti&ntilde;&oacute; de tonos rojizos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>John Moretti</strong>, paleont&oacute;logo de la Jackson School of Geosciences de la Universidad de Texas en Austin, recorri&oacute; esos pasajes con gafas y tubo junto a <strong>John Young</strong>. Ambos avanzaban por el cauce y recog&iacute;an los restos con bolsas atadas a la cintura. Moretti explic&oacute; que &ldquo;hab&iacute;a f&oacute;siles por todas partes, de una forma que no hab&iacute;a visto en ninguna otra cueva&rdquo;. En seis visitas entre 2023 y 2024 reunieron<strong> piezas procedentes de 21 zonas distintas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Todos los fósiles están pulidos, tienen forma redondeada y presentan un grado similar de mineralización de color rojo óxido"
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                Todos los fósiles están pulidos, tienen forma redondeada y presentan un grado similar de mineralización de color rojo óxido                            </span>
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        La dataci&oacute;n presenta dificultades porque <strong>el agua cargada de minerales alter&oacute; los huesos</strong>. El carbono y otras sustancias penetraron en el material, lo que impide obtener edades fiables con m&eacute;todos habituales. El equipo intenta ahora medir las<strong> capas de calcita</strong> que cubren los restos para establecer una edad m&iacute;nima de dep&oacute;sito.
    </p><p class="article-text">
        Al comparar estos f&oacute;siles con m&aacute;s de 40 yacimientos de Texas, los investigadores detectaron que este conjunt<strong>o no coincide con los registros habituales</strong> del centro del estado. Tortugas gigantes y pampaterios no se hab&iacute;an documentado en esa zona, y los perezosos o mastodontes apenas aparecen en otros puntos cercanos. En cambio, los restos se parecen a los de <strong>&aacute;reas m&aacute;s c&aacute;lidas como la costa del Golfo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La comparaci&oacute;n con otros yacimientos muestra diferencias claras</h2><p class="article-text">
        Esa diferencia obliga a cambiar la imagen del paisaje en determinados momentos. Los animales encontrados necesitan calor o zonas con &aacute;rboles, y eso indica periodos con m&aacute;s humedad y vegetaci&oacute;n.<strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>David Ledesma</strong>, profesor de la Universidad St. Edwards, se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;algunas de las especies que ha encontrado John no se esperaban en esta parte de Texas&rdquo;. Esto apunta a fases en las que el<strong> territorio alternaba </strong>entre praderas secas y zonas con &aacute;rboles.
    </p><p class="article-text">
        La cueva de Bender, situada en el condado de Comal, re&uacute;ne estos restos en un solo lugar porque act&uacute;a como <strong>dep&oacute;sito natural</strong>. Durante a&ntilde;os pas&oacute; desapercibida por su dif&iacute;cil acceso y por la presencia de agua en su interior, pero ahora ofrece un registro que no aparece en excavaciones de superficie. 
    </p><p class="article-text">
        Ese conjunto permite reconstruir momentos en los que el terreno ten&iacute;a &aacute;rboles y humedad suficientes como para mantener a esos grandes y desaparecidos animales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/entran-explorar-cueva-texas-salen-pruebas-no-encajan-edad-hielo-criaturas-posibles-estaban-pm_1_13116741.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 Apr 2026 09:46:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Entran a explorar una cueva en Texas y salen con pruebas que no encajan con la Edad de Hielo: todas las criaturas posibles estaban allí]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Fauna,Fósiles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los científicos querían medir los niveles de agua de las Bahamas y acaban descubriendo que los tiburones van hasta arriba de cocaína]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-querian-medir-niveles-agua-bahamas-acaban-descubriendo-tiburones-cocaina-pm_1_13113536.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/944b2b82-7aba-4f4f-83c1-706b32a3defd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los científicos querían medir los niveles de agua de las Bahamas y acaban descubriendo que los tiburones van hasta arriba de cocaína"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Océanos maltratados - Paquetes perdidos durante rutas clandestinas liberan droga en el agua, lo que añade otra fuente que puede llegar a los animales tanto por ingestión directa como a través de presas</p></div><p class="article-text">
        Las distancias largas no frenan lo que se mueve por el agua. Las <strong>Bahamas</strong> est&aacute;n formadas por muchas islas separadas entre s&iacute;, algunas muy alejadas de cualquier n&uacute;cleo urbano, y eso hace pensar que los animales que viven all&iacute; deber&iacute;an mantener un<strong> organismo libre de sustancias humanas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        Esa expectativa se apoya en la imagen de lugares donde no hay f&aacute;bricas cerca ni grandes ciudades vertiendo residuos. Sin embargo, <strong>esa pureza no se mantiene </strong>cuando entran en juego los circuitos que conectan tierra y mar, porque incluso en esos puntos aislados aparecen restos que no deber&iacute;an estar en el cuerpo de esos animales.
    </p><h2 class="article-text">El muestreo confirma una exposici&oacute;n reciente y amplia</h2><p class="article-text">
        Un estudio publicado en la revista <em><strong>Environmental Pollution </strong></em>muestra que los<strong> tiburones de Bahamas </strong>llevan en su organismo restos de <strong>f&aacute;rmacos, cafe&iacute;na y metabolitos de coca&iacute;na</strong>. El trabajo, recogido por<em> Science News</em>, indica que el<strong> 100% de los ejemplares analizados conten&iacute;a compuestos de origen humano </strong>y que cerca de un tercio presentaba contaminaci&oacute;n en sangre. 
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores tomaron muestras de 85 tiburones de cinco especies cerca de la isla de <strong>Eleuthera</strong> y analizaron alrededor de 20 sustancias distintas, desde antibi&oacute;ticos hasta analg&eacute;sicos. Los resultados se&ntilde;alan una<strong> exposici&oacute;n real y reciente</strong>, no un contacto puntual con el entorno.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los análisis internos muestran que el cuerpo procesa los compuestos                            </span>
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        El camino que siguen esas sustancias empieza en tierra. Los<strong> sistemas de tratamiento de aguas </strong>no eliminan por completo analg&eacute;sicos, antidepresivos o estimulantes, as&iacute; que esos compuestos llegan al mar. All&iacute; los absorben organismos peque&ntilde;os como el <strong>plancton</strong> o los <strong>crust&aacute;ceos</strong>. Despu&eacute;s pasan a peces de menor tama&ntilde;o cuando se alimentan de ellos, y ese proceso contin&uacute;a hasta alcanzar a los grandes depredadores. 
    </p><p class="article-text">
        Cada paso aumenta la concentraci&oacute;n acumulada. Un tibur&oacute;n no necesita ingerir una pastilla para incorporar esos compuestos, le basta con<strong> comer presas que ya los llevan dentro</strong>. En estudios previos realizados en la zona, como el trabajo de <strong>Jennifer Rehage</strong> en 2022, se detectaron varios f&aacute;rmacos en peces habituales de la regi&oacute;n, lo que explica c&oacute;mo esa carga termina en los niveles m&aacute;s altos de la cadena.
    </p><h2 class="article-text">Los efectos empiezan a notarse en el comportamiento animal</h2><p class="article-text">
        Las consecuencias de esa acumulaci&oacute;n todav&iacute;a no est&aacute;n del todo definidas, pero hay indicios claros. Investigaciones con anguilas europeas en 2018 mostraron que la coca&iacute;na presente en el agua provoca<strong> da&ntilde;os en el tejido muscular y altera sistemas neurol&oacute;gicos </strong>que afectan a la migraci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        En los tiburones, los compuestos act&uacute;an sobre procesos internos relacionados con el comportamiento. La cafe&iacute;na o los analg&eacute;sicos pueden <strong>modificar los ciclos de actividad o la forma en que detectan presas</strong>. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Natascha Wosnick</strong>, bi&oacute;loga de la Universidad Federal de Paran&aacute;, explic&oacute; a <em>CBS News </em>que &ldquo;la presencia generalizada de cafe&iacute;na y f&aacute;rmacos en la sangre de muchos tiburones analizados resulta igual de alarmante&rdquo;. Tambi&eacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;la exposici&oacute;n cr&oacute;nica a estos compuestos puede provocar <strong>efectos negativos que a&uacute;n no se comprenden bien</strong>&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Un metabolito confirma que los organismos procesan la droga</h2><p class="article-text">
        Los datos recogidos por el equipo de la Universidad Internacional de Florida, dirigido por<strong> Jim Gelsleichter</strong>, confirman que la exposici&oacute;n no es superficial. El an&aacute;lisis mediante espectrometr&iacute;a detect&oacute; restos en tejidos internos, lo que implica que los animales han procesado esas sustancias. 
    </p><p class="article-text">
        En el muestreo, <strong>28 tiburones de tres especies presentaban al menos uno de los compuestos analizados</strong>, entre ellos coca&iacute;na, cafe&iacute;na y analg&eacute;sicos como diclofenaco o paracetamol. Ese resultado encaja con la idea de que los grandes depredadores acumulan lo que circula por todo el ecosistema.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Los grandes depredadores reflejan lo que ocurre en todo el ecosistema                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Este tipo de hallazgos obliga a revisar la forma en que se entiende la<strong> limpieza del oc&eacute;ano</strong>. La presencia de contaminantes en zonas alejadas indica que no hay &aacute;reas realmente aisladas de la actividad humana. Cuando todos los ejemplares analizados contienen restos de f&aacute;rmacos, el problema no est&aacute; en un punto concreto, sino en el<strong> sistema que permite que esos compuestos lleguen</strong> hasta all&iacute;. Las ciudades vierten su actividad diaria al agua a trav&eacute;s de los desag&uuml;es, y ese flujo no se detiene en la costa.
    </p><p class="article-text">
        El caso de la coca&iacute;na sigue un recorrido distinto. Parte de la sustancia llega al mar por el tr&aacute;fico ilegal en el Caribe. Los <strong>paquetes se arrojan durante persecuciones o se pierden</strong> en rutas de transporte, y al romperse liberan grandes cantidades en puntos concretos. Los tiburones pueden ingerir esos restos de forma directa o a trav&eacute;s de presas contaminadas.
    </p><p class="article-text">
        La <strong>presencia de benzoilecgonina en el 40% de los ejemplares</strong> indica que el organismo ha procesado la droga, ya que ese compuesto aparece cuando el h&iacute;gado descompone la coca&iacute;na. Ese dato confirma que la exposici&oacute;n no es externa, sino interna, y que esos animales integran sustancias humanas en su propio sistema biol&oacute;gico.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/cientificos-querian-medir-niveles-agua-bahamas-acaban-descubriendo-tiburones-cocaina-pm_1_13113536.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2026 12:27:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los científicos querían medir los niveles de agua de las Bahamas y acaban descubriendo que los tiburones van hasta arriba de cocaína]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Tiburones,Fauna,Fauna Salvaje,Bahamas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Parecían simples escudos naturales, pero los caparazones de las tortugas almacenan datos que reconstruyen el pasado climático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/parecian-simples-escudos-naturales-caparazones-tortugas-almacenan-datos-reconstruyen-pasado-climatico-pm_1_13107423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/22f0c63f-2bc9-4f06-a310-a305c167dfd1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Parecían simples escudos naturales, pero los caparazones de las tortugas almacenan datos que reconstruyen el pasado climático"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entorno marino - Los distintos hallazgos muestran que ese recubrimiento guarda información acumulada durante años y permite entender cómo cambian el agua, la comida y las condiciones que afectan al animal</p><p class="subtitle">Cómo las tortugas bobas usan el campo magnético de la Tierra para volver al mismo punto años después</p></div><p class="article-text">
        El caparaz&oacute;n funciona como una estructura que crece poco a poco mientras protege &oacute;rganos internos y soporta el movimiento del animal. En las <strong>tortugas</strong>, ese caparaz&oacute;n no es una pieza r&iacute;gida que aparece de golpe, sino un tejido que se va formando capa a capa a lo largo de toda su vida.
    </p><p class="article-text">
        Cada capa se genera a partir de<strong> materiales org&aacute;nicos</strong> que el cuerpo produce de forma continua y que se endurecen con el tiempo. Esa construcci&oacute;n progresiva permite que el caparaz&oacute;n aumente de tama&ntilde;o sin romperse. A la vez, esa misma estructura sirve como defensa frente a depredadores y golpes. Sin embargo, su rigidez limita la velocidad y la agilidad del animal cuando necesita reaccionar.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio usa esa coraza para leer la vida en el mar</h2><p class="article-text">
        Ese crecimiento continuo del caparaz&oacute;n se ha convertido en una herramienta cient&iacute;fica que permite<strong> reconstruir la vida de las tortugas marinas</strong>, seg&uacute;n recoge la Universidad de Miami en un estudio publicado en <em><strong>Marine Biology</strong></em>. 
    </p><p class="article-text">
        Investigadoras como <strong>Bethan Linscott </strong>y <strong>Amy Wallace </strong>demostraron que esas capas guardan<strong> informaci&oacute;n qu&iacute;mica sobre el entorno</strong>, lo que permite analizar cambios en el oc&eacute;ano y en la alimentaci&oacute;n. El trabajo identifica el caparaz&oacute;n como un registro biol&oacute;gico que conserva se&ntilde;ales acumuladas durante a&ntilde;os. Esa informaci&oacute;n sirve para estudiar c&oacute;mo afectan los cambios ambientales a especies que pasan gran parte de su vida lejos de la costa.
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                    alt="Varios ejemplares redujeron su avance en los mismos periodos, coincidiendo con mareas rojas y acumulaciones de algas"
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                Varios ejemplares redujeron su avance en los mismos periodos, coincidiendo con mareas rojas y acumulaciones de algas                            </span>
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        El caparaz&oacute;n se forma a partir de <strong>queratina</strong>, el mismo material presente en el pelo y las u&ntilde;as humanas, y se organiza en capas sucesivas que se a&ntilde;aden una encima de otra. Cada nueva capa se genera cuando el tejido crece y <strong>queda fijada con la informaci&oacute;n qu&iacute;mica del momento en que se form&oacute;</strong>. Ese proceso permite que cada parte del caparaz&oacute;n conserve un fragmento del pasado del animal. 
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de esas capas permiti&oacute; calcular el <strong>ritmo de crecimiento del caparaz&oacute;n </strong>con bastante precisi&oacute;n. Los datos muestran que una capa de unos 50 micrones representa entre siete y nueve meses de desarrollo, aunque la velocidad cambia seg&uacute;n el individuo. 
    </p><p class="article-text">
        Esa variaci&oacute;n indica que <strong>no todas las tortugas crecen al mismo ritmo </strong>y que factores externos influyen en ese proceso. Al observar esa escala temporal, los investigadores pudieron ordenar los cambios a lo largo de la vida de cada ejemplar. Esa informaci&oacute;n permite situar eventos concretos dentro de una cronolog&iacute;a biol&oacute;gica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Ese tejido se forma con queratina y guarda el pasado"
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                Ese tejido se forma con queratina y guarda el pasado                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Las capas del caparaz&oacute;n tambi&eacute;n contienen se&ntilde;ales qu&iacute;micas que revelan <strong>d&oacute;nde se aliment&oacute; la tortuga y qu&eacute; tipo de dieta tuvo</strong> en cada etapa. El an&aacute;lisis de is&oacute;topos estables permite reconstruir rutas y h&aacute;bitos sin necesidad de seguir al animal durante a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, esas se&ntilde;ales dejan ver c&oacute;mo va cambiando el mar con el paso del tiempo. Gracias a eso, el caparaz&oacute;n aporta <strong>informaci&oacute;n que no se puede conseguir mirando al animal en su d&iacute;a a d&iacute;a</strong>, sobre todo porque vive lejos de la costa.
    </p><h2 class="article-text">El desarrollo se fren&oacute; cuando aparecieron episodios en el oc&eacute;ano</h2><p class="article-text">
        Los investigadores detectaron periodos en los que el crecimiento del caparaz&oacute;n se ralentizaba al mismo tiempo en varios ejemplares. Esos momentos coincidieron con fen&oacute;menos como las <strong>mareas rojas y grandes acumulaciones de sargazo</strong> en las aguas de Florida. 
    </p><p class="article-text">
        Linscott explic&oacute; que &ldquo;estos caparazones est&aacute;n registrando el estr&eacute;s ambiental en el oc&eacute;ano&rdquo; y a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;podemos usar huellas qu&iacute;micas preservadas en los escudos para detectar cambios ecol&oacute;gicos&rdquo;. Esos episodios afectan a la disponibilidad de alimento y a las condiciones del h&aacute;bitat, lo que termina reflej&aacute;ndose en el desarrollo del animal. En muchos casos, las tortugas<strong> no recuperaron su ritmo de crecimiento</strong> tras esos eventos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El cuerpo produce capas orgánicas que se endurecen con el tiempo y permiten que la cubierta aumente sin romperse                            </span>
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        Para obtener estos datos, el equipo analiz&oacute; caparazones de 24 tortugas varadas en la costa de Florida entre 2019 y 2022, incluyendo tortugas bobas y verdes. Los investigadores extrajeron peque&ntilde;as muestras circulares y las cortaron en secciones de unas 50 micras de grosor para estudiar cada capa por separado. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s aplicaron dataci&oacute;n por radiocarbono y compararon los resultados con el llamado <strong>pulso de bomba del siglo XX</strong>, generado por pruebas nucleares. Tambi&eacute;n utilizaron modelos bayesianos para estimar la acumulaci&oacute;n del tejido. Ese proceso permiti&oacute; vincular cada capa con un periodo concreto y reconstruir la historia ambiental registrada en el caparaz&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/parecian-simples-escudos-naturales-caparazones-tortugas-almacenan-datos-reconstruyen-pasado-climatico-pm_1_13107423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 30 Mar 2026 14:25:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Parecían simples escudos naturales, pero los caparazones de las tortugas almacenan datos que reconstruyen el pasado climático]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Animales,Tortugas,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los huesos de elefantes gigantes cuentan algo extraño: caminaron cientos de kilómetros antes de acabar en manos neandertales]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huesos-elefantes-gigantes-cuentan-extrano-caminaron-cientos-kilometros-acabar-manos-neandertales-pm_1_13104969.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ebd9fe0f-42cf-4572-a242-5075ba58e72b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los huesos de elefantes gigantes cuentan algo extraño: caminaron cientos de kilómetros antes de acabar en manos neandertales"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Caza organizada - El esmalte conserva señales del entorno a lo largo del tiempo y, gracias a técnicas con distintos elementos, los investigadores reconstruyen trayectorias y alimentación con bastante detalle</p><p class="subtitle">Los neandertales de lo que hoy es Madrid dejaron un rastro de cráneos de reses que plantea nuevas preguntas sobre su comportamiento</p></div><p class="article-text">
        Un grupo humano que decide enfrentarse a un animal de varias toneladas necesita algo m&aacute;s que fuerza bruta. Las<strong> cacer&iacute;as complejas contra animales enormes </strong>implicaban reunir a varios individuos, coordinar movimientos y asumir riesgos que pod&iacute;an acabar mal en segundos. Para abatir una sola presa de ese tama&ntilde;o no bastaba con uno o dos cazadores, hac&iacute;a falta una acci&oacute;n conjunta donde cada participante ten&iacute;a un papel claro. 
    </p><p class="article-text">
        Algunos pod&iacute;an dirigir el desplazamiento del animal, otros esperar en puntos estrat&eacute;gicos y otros encargarse del golpe final. Ese tipo de organizaci&oacute;n exige comunicaci&oacute;n, experiencia y conocimiento del terreno, porque un error dejaba al grupo expuesto.
    </p><h2 class="article-text">Un estudio reciente reconstruye la vida de grandes probosc&iacute;deos antiguos</h2><p class="article-text">
        Ese modo de actuar encaja con un estudio reciente que reconstruye<strong> c&oacute;mo viv&iacute;an y se mov&iacute;an grandes elefantes del Pleistoceno y c&oacute;mo eran cazados por neandertales.</strong> Un equipo internacional analiz&oacute; los dientes fosilizados de cuatro ejemplares de <em><strong>Palaeoloxodon antiquus</strong></em> y logr&oacute; reconstruir sus desplazamientos, su dieta y su sexo. 
    </p><p class="article-text">
        El trabajo se apoya en t&eacute;cnicas qu&iacute;micas aplicadas al esmalte dental que conserva se&ntilde;ales del entorno durante a&ntilde;os. Esa informaci&oacute;n permite <strong>relacionar los movimientos de los animales con las decisiones de los grupos humanos</strong> que los cazaban.
    </p><p class="article-text">
        Para llegar a esos resultados, los investigadores utilizaron an&aacute;lisis de is&oacute;topos de estroncio, carbono y ox&iacute;geno junto con t&eacute;cnicas de paleoprote&oacute;mica. El esmalte dental se forma poco a poco y guarda un registro qu&iacute;mico que refleja d&oacute;nde estuvo el animal y qu&eacute; comi&oacute; en distintos momentos de su vida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Algunos ejemplares recorren hasta 300 kilómetros antes de morir, lo que obliga a los grupos humanos a adaptarse a esos desplazamientos y ajustar sus formas de caza                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Elena Armaroli</strong>, de la Universidad de Modena y Reggio Emilia, explic&oacute; que &ldquo;gracias a los an&aacute;lisis de is&oacute;topos podemos<strong> seguir los movimientos de los elefantes casi como si tuvi&eacute;ramos un diario</strong> de sus viajes&rdquo;. Los estudios de estroncio se realizaron en el centro FIERCE de la Universidad Goethe de Frankfurt bajo la direcci&oacute;n de Wolfgang M&uuml;ller, mientras que los an&aacute;lisis de carbono y ox&iacute;geno se llevaron a cabo en el Instituto Max Planck de Qu&iacute;mica de Maguncia.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo enfoque permiti&oacute; determinar el sexo de los animales mediante prote&iacute;nas extra&iacute;das del esmalte. De los cuatro ejemplares, tres eran machos y uno probablemente hembra. Dos de esos machos presentaban se&ntilde;ales qu&iacute;micas que<strong> no coincid&iacute;an con el entorno donde aparecieron sus restos,</strong> lo que indica que hab&iacute;an vivido en otros lugares. 
    </p><p class="article-text">
        Este patr&oacute;n coincide con lo observado en elefantes actuales, donde los <strong>machos se desplazan m&aacute;s y ocupan &aacute;reas m&aacute;s amplias</strong>. Federico Lugli, de la UNIMORE, indic&oacute; que &ldquo;sus dientes muestran que recorr&iacute;an distancias muy grandes antes de llegar a Neumark-Nord&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">El yacimiento alem&aacute;n concentra decenas de animales abatidos por neandertales</h2><p class="article-text">
        El lugar donde aparecieron los restos aporta otra pieza del puzle.<strong> Neumark-Nord</strong>, en Saxonia-Anhalt, fue una antigua zona lacustre donde se han encontrado <strong>m&aacute;s de 70 elefantes abatidos por neandertales</strong> durante el &uacute;ltimo periodo interglaciar, hace unos 125.000 a&ntilde;os. Las excavaciones asociadas a la miner&iacute;a de lignito sacaron a la luz una concentraci&oacute;n de f&oacute;siles poco habitual en Europa. Esa acumulaci&oacute;n permite estudiar no solo a los animales, sino tambi&eacute;n la forma en que los grupos humanos actuaban en ese entorno.
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                La investigación dibuja una caza compleja durante miles de años                            </span>
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        La distribuci&oacute;n de los restos y la edad de los animales indican que no se trataba de encuentros casuales con animales muertos.<strong> </strong>Armaroli<strong> </strong>se&ntilde;al&oacute; que &ldquo;<strong>todo apunta a una caza organizada en la que incluso presas de gran tama&ntilde;o eran abatidas de forma planificada</strong>&rdquo;. Esa idea implica cooperaci&oacute;n y un reparto de tareas dentro del grupo. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabine Gaudzinski-Windheuser</strong>, directora de MONREPOS, afirm&oacute; que &ldquo;lo que vemos no es mera supervivencia, sino una poblaci&oacute;n que entend&iacute;a su entorno y actuaba de forma compleja durante al menos 2.500 a&ntilde;os&rdquo;. En ese paisaje, los neandertales no solo cazaban, tambi&eacute;n <strong>procesaban los cuerpos en distintos puntos, extra&iacute;an grasa a gran escala y consum&iacute;an recursos vegetales</strong> como avellanas y bellotas.
    </p><h2 class="article-text">Los datos de movilidad muestran recorridos de cientos de kil&oacute;metros</h2><p class="article-text">
        Los datos sobre movilidad a&ntilde;aden otra capa a esa imagen. Al menos dos de los elefantes analizados hab&iacute;an <strong>recorrido hasta 300 kil&oacute;metros antes de morir</strong>. Ese detalle muestra que los animales no permanec&iacute;an siempre en la misma zona y que los grupos humanos ten&iacute;an que adaptarse a esos movimientos. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Thomas T&uuml;tken</strong>, de la Universidad de Maguncia, explic&oacute; que &ldquo;los datos indican que algunos machos pasaron parte de su juventud fuera de la regi&oacute;n, pero <strong>no permiten saber si Neumark era un punto de reuni&oacute;n o una poblaci&oacute;n residente&rdquo;</strong>. Para aclararlo, el equipo ha iniciado estudios gen&eacute;ticos que buscan entender c&oacute;mo se organizaban esos animales y c&oacute;mo influ&iacute;a eso en las estrategias de caza.
    </p><p class="article-text">
        Todo el conjunto encaja en una imagen m&aacute;s amplia. El estudio de los molares no solo revela c&oacute;mo viv&iacute;an los elefantes, tambi&eacute;n dibuja a grupos humanos que sab&iacute;an organizarse para enfrentarse a animales mucho m&aacute;s grandes que ellos y sacar partido de cada captura en un entorno que utilizaban de forma repetida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/huesos-elefantes-gigantes-cuentan-extrano-caminaron-cientos-kilometros-acabar-manos-neandertales-pm_1_13104969.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2026 17:11:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los huesos de elefantes gigantes cuentan algo extraño: caminaron cientos de kilómetros antes de acabar en manos neandertales]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Neandertales,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un lince ibérico jugando con su presa: el público elige al ganador de los premios más prestigiosos de fotografía de la naturaleza]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lince-iberico-jugando-presa-publico-elige-ganador-premios-prestigiosos-fotografia-naturaleza_1_13091530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b69cd13-5013-403a-a147-695700fc377e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un lince ibérico jugando con su presa, premio del público en los Wildlife Photographer of the Year"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El fotógrafo austriaco Josef Stefan se ha hecho con el galardón en la edición con mayor número de votos hasta la fecha del Wildlife Photographer of the Year, organizado por el Museo de Historia Natural de Londres</p><p class="subtitle">Una garza pescando, morenas fuera del agua o serpientes de cascabel: las mejores imágenes de naturaleza de 2025</p></div><p class="article-text">
        Un juguet&oacute;n lince ib&eacute;rico de Ciudad Real es el protagonista de la fotograf&iacute;a ganadora del <a href="https://www.nhm.ac.uk/visit/exhibitions/wildlife-photographer-of-the-year.html?utm_source=winnerannouncement-20260325-lg&amp;utm_medium=nhm-press&amp;utm_campaign=wpy61-peopleschoice" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">galard&oacute;n del p&uacute;blico de los Premios al Fot&oacute;grafo de Vida Salvaje del A&ntilde;o 2026</a> (Wildlife Photographer of the Year), que entrega cada a&ntilde;o el Museo de Historia Natural de Londres. Con el t&iacute;tulo 'Roedor volador', la instant&aacute;nea tomada por el fot&oacute;grafo austriaco <a href="https://www.josefstefan.at/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Josef Stefan</a> ha sido la vencedora en una edici&oacute;n con un r&eacute;cord de participantes, con m&aacute;s de 85.000 votos.
    </p><p class="article-text">
        El premio del p&uacute;blico Nuveen del prestigioso certamen de fotograf&iacute;a, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/garza-pescando-morenas-fuera-agua-serpientes-cascabel-mejores-imagenes-naturaleza-2025_3_12699295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyos ganadores de su edici&oacute;n de 2026 fueron anunciados en el mes de octubre</a>, se entrega a la imagen m&aacute;s votada por el p&uacute;blico entre una lista preseleccionada de 24 fotograf&iacute;as. Las nominadas fueron seleccionadas con anterioridad por un jurado internacional formado por expertos en fotograf&iacute;a, vida salvaje, conservaci&oacute;n de la naturaleza y cient&iacute;ficos, as&iacute; como con la participaci&oacute;n del Museo de Historia Natural brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Josef Stefan tuvo la oportunidad de tomar su fotograf&iacute;a durante las dos semanas que pas&oacute; observando a los linces ib&eacute;ricos desde un escondite cerca de la localidad de Torre de Juan Abad, en la provincia manchega de Ciudad Real. El fot&oacute;grafo, nacido en Hollabrunn (Austria) en 1959, es miembro de la Asociaci&oacute;n Austriaca de Fotograf&iacute;a de Animales y Naturaleza desde 1993 y form&oacute; parte de su junta directiva durante 15 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        La imagen vencedora muestra a un joven lince lanzando a un roedor al aire antes de matarlo y com&eacute;rselo, un comportamiento habitual de esta especie de felinos salvajes. Seg&uacute;n explic&oacute; el fot&oacute;grafo a la organizaci&oacute;n, el macabro juego dur&oacute; unos 20 minutos hasta que el lince ib&eacute;rico se aburri&oacute; y se llev&oacute; al peque&ntilde;o roedor tras un arbusto para com&eacute;rselo.
    </p><p class="article-text">
        Stefan explica que, a principios de siglo, la especie estaba al borde de la extinci&oacute;n y que, hoy en d&iacute;a, hay m&aacute;s de dos mil ejemplares gracias a los esfuerzos de conservaci&oacute;n mantenidos. &ldquo;El lince ib&eacute;rico es un s&iacute;mbolo vivo de la esperanza, que muestra lo que puede ocurrir cuando somos responsables, actuamos en conciencia y centramos nuestra atenci&oacute;n donde es m&aacute;s necesaria&rdquo;, asegura el fot&oacute;grafo.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/lince-iberico-sigue-avanzando-pesar-pegas-le-ponen-cazadores-agricultores_1_12318622.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el &uacute;ltimo censo disponible, del a&ntilde;o 2024, se contabilizaron 2.401 ejemplares</a> en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica, 2.047 felinos en territorio espa&ntilde;ol y otros 354 que medran en Portugal. De acuerdo con los datos del Ministerio de Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica, la poblaci&oacute;n de linces ib&eacute;ricos creci&oacute; un 19% entre 2023 y 2024, cuando <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/lince-sale-decadas-categoria-peligro-extincion_1_11461944.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oficialmente abandon&oacute; la categor&iacute;a de &ldquo;especie en peligro de extinci&oacute;n&rdquo;</a> tras dos d&eacute;cadas en ella.  Las principales poblaciones de la especie se encuentran en la comunidad de Castilla-La Mancha, con m&aacute;s de 900 animales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la fotograf&iacute;a vencedora, otras cuatro im&aacute;genes han sido &ldquo;altamente elogiadas&rdquo; por la organizaci&oacute;n del galard&oacute;n. Entre ellas se encuentra una de un grupo de flamencos frente a unas torres de energ&iacute;a el&eacute;ctrica en Walvis Bay, Namibia. La imagen fue tomada por Alexandre Brisson en el pa&iacute;s africano.
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                    alt="Un grupo de flamencos descansa en un lago de Namibia."
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            <span class="title">
                Un grupo de flamencos descansa en un lago de Namibia.                            </span>
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        La organizaci&oacute;n del premio explica que Brisson lleg&oacute; a este santuario de aves tras un viaje por carretera de 10 horas, justo cuando se estaba poniendo el Sol. Una foto que muestra c&oacute;mo incluso los espacios dedicados a la protecci&oacute;n de la vida salvaje muestran se&ntilde;ales de la imparable expansi&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Otra de las instant&aacute;neas que han recibido este reconocimiento especial es la que muestra a un grupo de osos polares, formado por una madre osa y sus tres oseznos, durante una pac&iacute;fica pausa en un d&iacute;a de verano en la costa de la Bah&iacute;a Hudson, en Canad&aacute;. La fotograf&iacute;a es obra de Christopher Paetkau. Una imagen cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil de ver.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Una osa polar con sus tres crías.                            </span>
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        Otra de las im&aacute;genes &ldquo;altamente elogiadas&rdquo; por el concurso, ha sido la presentada por Kohei Nagira, que muestra una escena dif&iacute;cil de apreciar en la naturaleza: un ciervo sika portando sobre su cornamenta la cabeza arrancada del cuerpo de un macho rival tras acabar con su vida en una pelea mortal.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un ciervo sika con la cabeza de un macho rival muerto sobre su cornamenta.                            </span>
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        En la &eacute;poca de oto&ntilde;o, los machos de esta especie de ciervos oriunda de Jap&oacute;n, luchan entre ellos por las hembras chocando sus cuernos. En este caso, el protagonista de la imagen venci&oacute; la batalla, pero las cornamentas de ambos se quedaron enganchadas y no pudieron separarse. Un pescador local afirm&oacute; que el ciervo estuvo durante d&iacute;as arrastrando el cuerpo completo de su rival fallecido hasta que finalmente logr&oacute; arrancar su cabeza.
    </p><p class="article-text">
        Kohei pudo observar al ciervo en la pen&iacute;nsula de Notsuke, en la regi&oacute;n japonesa de Hokkaido, entre finales de noviembre de 2020 y abril de 2021. Aunque viv&iacute;a de forma solitaria, sigui&oacute; buscando hierba y ramas para alimentarse y logr&oacute; sobrevivir el invierno.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, la otra instant&aacute;nea a la que se hace una menci&oacute;n especial es la tomada por Will Nicholls en el Parque Nacional Jasper de Canad&aacute;, y que muestra la silueta de un par de oseznos jugando en medio de una carretera, absortos en su pelea infantil ante la llegada de un coche.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La fotografía de los dos oseznos jugando de Will Nicholls."
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            <span class="title">
                La fotografía de los dos oseznos jugando de Will Nicholls.                            </span>
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        El director del Museo de Historia Natural de Londres, el doctor Douglas Gurr, afirma que &ldquo;ha sido maravilloso ver c&oacute;mo llegaban todos los votos para elegir la fotograf&iacute;a que ser&iacute;a exhibida aqu&iacute; en el Museo de Historia Natural&rdquo; y destac&oacute; que la selecci&oacute;n de im&aacute;genes de este a&ntilde;o ha sido &ldquo;realmente excepcional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La imagen ganadora y los cuatro acc&eacute;sits ser&aacute;n <a href="https://www.nhm.ac.uk/visit/exhibitions/wildlife-photographer-of-the-year.html?utm_source=winnerannouncement-20260325-lg&amp;utm_medium=nhm-press&amp;utm_campaign=wpy61-peopleschoice" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">exhibidas en la exposici&oacute;n de este a&ntilde;o del Fot&oacute;grafo de Vida Salvaje del A&ntilde;o</a> (Wildlife Photographer of the Year) que tiene lugar en este museo brit&aacute;nico y que estar&aacute; abierta hasta el pr&oacute;ximo 12 de julio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto Órfão]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/lince-iberico-jugando-presa-publico-elige-ganador-premios-prestigiosos-fotografia-naturaleza_1_13091530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 05:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un lince ibérico jugando con su presa: el público elige al ganador de los premios más prestigiosos de fotografía de la naturaleza]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fotografía,Fauna,Fauna Salvaje,Fauna Silvestre,Ciudad Real,Lince ibérico,Linces,Osos,Reino Unido,Animales,Biodiversidad,Especies amenazadas,Protección animal]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España presume de potencia avícola pero sus gallinas autóctonas se apagan y una azul resiste en Extremadura]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/espana-presume-potencia-avicola-gallinas-autoctonas-apagan-azul-resiste-extremadura-pm_1_13076616.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/97c54074-be68-44d1-867e-c25d0c256bba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España presume de potencia avícola pero sus gallinas autóctonas se apagan y una azul resiste en Extremadura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Conservación - La Asociación de Criadores de la Gallina Extremeña Azul, con 23 ganaderías, mantiene el libro genealógico y coordina el programa de cría</p><p class="subtitle">Cerdos enfermos, canibalismo y restos de cadáveres por el suelo: así es la ‘granja de los horrores’ de Aragón</p></div><p class="article-text">
        La<strong> selecci&oacute;n de animales en granjas modernas </strong>favorece ejemplares que crecen r&aacute;pido y ponen m&aacute;s huevos en menos tiempo. Espa&ntilde;a es una potencia av&iacute;cola porque produce enormes vol&uacute;menes de carne y huevos, apoyada en sistemas industriales que buscan rendimiento y uniformidad.
    </p><p class="article-text">
        Ese modelo ha ido <strong>apartando a razas que no encajan</strong> en esa idea, aunque durante d&eacute;cadas formaron parte de la vida rural. La presi&oacute;n por producir m&aacute;s ha cambiado qu&eacute; animales se cr&iacute;an y cu&aacute;les desaparecen, y ah&iacute; aparece una pregunta que exige mirar casos concretos.
    </p><h2 class="article-text">La gallina extreme&ntilde;a azul sigue en una situaci&oacute;n delicada</h2><p class="article-text">
        Esa forma de producir explica por qu&eacute; una raza concreta como la <strong>gallina extreme&ntilde;a azul </strong>sigue en riesgo pese a los intentos por recuperarla. Esta estirpe apenas re&uacute;ne unos <strong>2.000 ejemplares</strong> y su situaci&oacute;n no ha cambiado lo suficiente desde que en 1991 se localizaron los &uacute;ltimos n&uacute;cleos en cinco pueblos. 
    </p><p class="article-text">
        El problema no se limita al n&uacute;mero de aves, sino a su capacidad para mantenerse en un sistema que no est&aacute; dise&ntilde;ado para ellas. Sin un uso econ&oacute;mico estable, la recuperaci&oacute;n se queda a medio camino. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El sistema productivo condiciona la supervivencia de las razas"
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            <span class="title">
                El sistema productivo condiciona la supervivencia de las razas                            </span>
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        La expansi&oacute;n de la<strong> avicultura industrial</strong> desde mediados del siglo XX desplaz&oacute; a muchas razas locales. Las explotaciones pasaron a centrarse en<strong> h&iacute;bridos seleccionados </strong>para producir carne o huevos de forma intensiva, lo que dej&oacute; fuera a animales con otros ritmos y caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        Ese cambio no fue puntual, sino continuo, y termin&oacute; por <strong>arrinconar a variedades que antes eran habituales</strong> en cortijos y peque&ntilde;as fincas. El sistema, por lo tanto, favorece la especializaci&oacute;n y penaliza cualquier modelo que no se ajuste a esa idea productiva.
    </p><h2 class="article-text">Los programas de conservaci&oacute;n no aseguran el futuro</h2><p class="article-text">
        En ese contexto, la gallina extreme&ntilde;a azul, que no es que tenga ese color como tal sino que es m&aacute;s bien gris&aacute;cea, se ha convertido en una excepci&oacute;n dentro del pa&iacute;s. Su censo ronda unos <strong>pocos miles de ejemplares</strong> y se concentra casi por completo en Extremadura, sobre todo en Badajoz, con peque&ntilde;os focos en C&aacute;ceres. 
    </p><p class="article-text">
        Tal y como recoge <em>Xataka</em>, la<strong> Asociaci&oacute;n de Criadores de la Gallina Extreme&ntilde;a Azul </strong>agrupa 23 ganader&iacute;as, aunque muchas personas la cr&iacute;an solo para consumo propio o como afici&oacute;n. Esa presencia limitada explica por qu&eacute; se la considera una de la<strong>s gallinas m&aacute;s escasas de Espa&ntilde;a</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Las iniciativas de protección necesitan estar ligadas a usos reales que permitan ingresos estables"
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                Las iniciativas de protección necesitan estar ligadas a usos reales que permitan ingresos estables                            </span>
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        El esfuerzo por recuperarla ha permitido<strong> mejorar la situaci&oacute;n </strong>respecto a los a&ntilde;os 90, pero no ha resuelto el problema de fondo. Existen programas de cr&iacute;a, registros geneal&oacute;gicos y apoyo institucional, pero la raza <strong>no ha conseguido dar el salto</strong> a una producci&oacute;n que permita vivir de ella. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso con herramientas como<strong> bancos de germoplasma o el sello de raza aut&oacute;ctona,</strong> su presencia sigue siendo fr&aacute;gil. La mejora ha sido real, aunque insuficiente para garantizar su continuidad.
    </p><h2 class="article-text">La p&eacute;rdida de diversidad afecta a la mayor&iacute;a de razas</h2><p class="article-text">
        El caso no es aislado dentro del pa&iacute;s. En Espa&ntilde;a hay <strong>21 razas av&iacute;colas en peligro de extinci&oacute;n,</strong> lo que supone el 95,4% de las registradas. Si se ampl&iacute;a la mirada a todas las razas ganaderas aut&oacute;ctonas, el porcentaje en riesgo alcanza el 84%. Estos datos muestran un patr&oacute;n claro en el que la <strong>diversidad gen&eacute;tica retrocede</strong> mientras crecen los sistemas intensivos. El problema no est&aacute; en la falta de producci&oacute;n, sino en el tipo de producci&oacute;n que domina.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es<strong> qu&eacute; modelo territorial se quiere</strong> para zonas rurales y qu&eacute; valor se da al patrimonio gen&eacute;tico acumulado durante generaciones. Mantener una raza implica integrarla en una actividad real, no solo conservarla en registros o proyectos puntuales. Sin una forma de vida ligada a ella, la gallina extreme&ntilde;a azul sigue dependiendo de esfuerzos dispersos que no aseguran su futuro a largo plazo. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/espana-presume-potencia-avicola-gallinas-autoctonas-apagan-azul-resiste-extremadura-pm_1_13076616.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Mar 2026 11:30:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España presume de potencia avícola pero sus gallinas autóctonas se apagan y una azul resiste en Extremadura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Economía,Granjas,Extremadura]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las imágenes por satélite destapan la muda catastrófica de los pingüinos emperador, un problema que puede arrasar colonias enteras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/imagenes-satelite-destapan-muda-catastrofica-pinguinos-emperador-problema-arrasar-colonias-enteras-pm_1_13083237.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bf926fcc-5c83-4c67-b6c1-dca0c6cfaa08_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las imágenes por satélite destapan la muda catastrófica de los pingüinos emperador, un problema que puede arrasar colonias enteras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ciclo vital en peligro - Los individuos pasan semanas sin ingerir alimento, pierden protección térmica y reducen su capacidad de nado, lo que incrementa la vulnerabilidad ante depredadores y exige estabilidad total del terreno congelado</p><p class="subtitle">Algunos pingüinos se alejan del mar hasta morir: el enigma más desconcertante del hielo</p></div><p class="article-text">
        Hay momentos en los que un animal queda totalmente expuesto y no puede hacer nada para defenderse. En los<strong> ping&uuml;inos emperador </strong>ese momento llega cuando <strong>cambian todo su plumaje</strong> en la muda, un proceso que ocurre cada a&ntilde;o y que los deja sin protecci&oacute;n frente al agua helada. Durante ese tiempo, los ping&uuml;inos no pueden entrar al mar ni alimentarse, as&iacute; que se quedan <strong>quietos sobre placas de hielo</strong> esperando a que crezcan las nuevas plumas.
    </p><p class="article-text">
        Las placas de hielo son el &uacute;nico suelo seguro donde pueden resistir esas semanas sin moverse. Si ese soporte falla antes de tiempo, los animales no tienen salida posible. Esa<strong> dependencia total</strong> abre la puerta a un problema que empieza a verse con datos.
    </p><h2 class="article-text">El seguimiento orbital detecta rupturas prematuras en el soporte helado</h2><p class="article-text">
        Ese riesgo se ha medido con im&aacute;genes tomadas desde el espacio, donde un equipo ha localizado colonias en plena muda y ha detectado que el<strong> hielo se rompe antes </strong>de que el proceso termine. El trabajo, publicado en <em><strong>Communications Earth &amp; Environment</strong></em>, muestra que los ping&uuml;inos emperador quedan expuestos justo en el momento m&aacute;s delicado de su ciclo anual.
    </p><p class="article-text">
        Las im&aacute;genes permiten seguir grupos completos y ver cu&aacute;ndo desaparecen de un lugar concreto. Esa desaparici&oacute;n coincide con episodios de rotura temprana del hielo. El resultado apunta a <strong>p&eacute;rdidas que pueden ser masivas</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El proceso fisiológico obliga a depender de reservas y evitar el agua"
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                El proceso fisiológico obliga a depender de reservas y evitar el agua                            </span>
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        Para llegar a esa conclusi&oacute;n, los investigadores revisaron im&aacute;genes de varios sat&eacute;lites durante siete a&ntilde;os y se centraron en una franja de unos 200 kil&oacute;metros en la costa de la Ant&aacute;rtida occidental. Utilizaron<strong> Sentinel-2 </strong>para cubrir grandes &aacute;reas y otros sat&eacute;lites de alta resoluci&oacute;n como<strong> WorldView-2 </strong>para ver detalles concretos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lograron ubicar grupos en muda y seguir su evoluci&oacute;n con el paso del tiempo. Las manchas marrones que aparecen en las im&aacute;genes corresponden a plumas que los animales van soltando. Ese rastro permiti&oacute; identificar zonas donde antes no se sab&iacute;a que mudaban.
    </p><h2 class="article-text">El recuento muestra un desplome brusco en el n&uacute;mero de agrupaciones</h2><p class="article-text">
        Con ese seguimiento, el cambio en los n&uacute;meros result&oacute; claro. En una temporada se c<strong>ontaron 247 grupos en la zona y dos a&ntilde;os despu&eacute;s apenas quedaban 25.</strong> La diferencia es demasiado grande para atribuirla a una variaci&oacute;n normal. Los cient&iacute;ficos no tienen a&uacute;n una respuesta cerrada y manejan dos opciones. Parte de los animales podr&iacute;a haberse desplazado a otros lugares. Otra parte <strong>podr&iacute;a haber muerto </strong>durante el proceso.
    </p><p class="article-text">
        Ese escenario se entiende mejor si se mira c&oacute;mo funciona la muda. Durante varias semanas los ping&uuml;inos <strong>dejan de comer y viven de sus reservas</strong>, mientras pierden las plumas antiguas y desarrollan otras nuevas que les permiten volver al agua. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La pérdida de hielo altera el equilibrio anual de estas aves                            </span>
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        Sin ese recubrimiento, el contacto con el mar provoca una <strong>p&eacute;rdida r&aacute;pida de calor y reduce su capacidad de nadar</strong>. Adem&aacute;s, en ese estado quedan m&aacute;s expuestos a depredadores. Todo el proceso exige que el hielo permanezca intacto hasta el final.
    </p><p class="article-text">
        El problema es que ese hielo ya no se comporta igual. En la zona estudiada, la superficie helada <strong>pas&oacute; de unos 2,8 millones de kil&oacute;metros cuadrados a un m&iacute;nimo de 1,79 millones</strong> en 2023. Entre 2022 y 2025 se registraron los valores m&aacute;s bajos de toda la serie reciente. En esos mismos a&ntilde;os, el hielo fijo cerca de la costa se redujo de forma notable. Esa reducci&oacute;n deja menos espacio y concentra a los animales en &aacute;reas m&aacute;s peque&ntilde;as.
    </p><h2 class="article-text">La estabilidad del hielo costero mantiene todo el ciclo de la especie</h2><p class="article-text">
        Ese patr&oacute;n tambi&eacute;n apareci&oacute; en el modo en que se detectaron las colonias. El equipo del <em>British Antarctic Survey</em> localiz&oacute; los grupos al observar manchas oscuras en la costa de Marie Byrd Land que coincid&iacute;an con la &eacute;poca de muda. Fue la primera vez que se identificaron estas colonias mediante sat&eacute;lite.
    </p><p class="article-text">
        Al cruzar la posici&oacute;n de los grupos con los datos de hielo, se vio que en a&ntilde;os con menos superficie los animales quedaban <strong>agrupados en zonas m&aacute;s limitadas</strong>. Esa concentraci&oacute;n aumenta el riesgo si el hielo falla.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La tecnología espacial revela cambios rápidos en zonas remotas                            </span>
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        Todo esto ocurre en un entorno donde el hielo costero es esencial para la especie. Los ping&uuml;inos emperador dependen del llamado<strong> hielo fijo</strong>, que permanece anclado a la costa o a estructuras del fondo marino.
    </p><p class="article-text">
        Ese tipo de hielo sirve como base tanto para la reproducci&oacute;n como para la muda. Cuando esa base se vuelve inestable, todo el ciclo se resiente. En la regi&oacute;n de<strong> </strong>Marie Byrd Land, donde se concentra una parte importante de la poblaci&oacute;n del mar de Ross, cualquier cambio en ese soporte<strong> altera directamente la supervivencia </strong>de los animales durante esas semanas en las que no pueden moverse ni alimentarse.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/imagenes-satelite-destapan-muda-catastrofica-pinguinos-emperador-problema-arrasar-colonias-enteras-pm_1_13083237.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Mar 2026 11:00:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las imágenes por satélite destapan la muda catastrófica de los pingüinos emperador, un problema que puede arrasar colonias enteras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Cambio climático,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tu perro podría estar a salvo: la oruga procesionaria tiene por primera vez depredadores carnívoros que se las comen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/perro-salvo-oruga-procesionaria-primera-vez-depredadores-carnivoros-comen_1_13080347.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/492592d2-d576-4160-824b-64e3e68ae2d4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1137067.jpg" width="3260" height="1834" alt="Tu perro podría estar a salvo: la oruga procesionaria tiene por primera vez depredadores carnívoros que se las comen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada hembra transporta alrededor de 200 huevos, así que la desaparición de una sola reduce de forma clara la siguiente generación de orugas</p><p class="subtitle">Qué es la oruga procesionaria del pino y cómo debes actuar si entras en contacto con una</p></div><p class="article-text">
        Un gesto tan simple como <strong>acercar el hocico a algo</strong> en el suelo puede acabar en un problema grave en cuesti&oacute;n de minutos. Los perros se mueven as&iacute; por naturaleza y, entre febrero y mayo, ese impulso los pone frente a un <strong>riesgo real de muerte ligado a la </strong><a href="https://www.eldiario.es/consumoclaro/oruga-procesionaria-pino-debes-actuar-si-entras-contacto_1_13007352.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">oruga procesionaria</a>. 
    </p><p class="article-text">
        El contacto suele llegar sin aviso, cuando olfatean, lamen o pisan, mientras los due&ntilde;os no pueden vigilar cada segundo de lo que hacen. Esa<strong> falta de control absoluto </strong>deja una ventana abierta a la exposici&oacute;n a los pelos urticantes. En caso de contacto, la toxina act&uacute;a r&aacute;pido y convierte un paseo en una urgencia que obliga a actuar de inmediato.
    </p><h2 class="article-text">Un equipo cient&iacute;fico detecta una conducta nueva en carn&iacute;voros ib&eacute;ricos</h2><p class="article-text">
        Ese peligro explica por qu&eacute; ciertos estudios miran ahora a lo que ocurre con esta especie en el entorno natural. Un equipo de la Estaci&oacute;n Biol&oacute;gica de Do&ntilde;ana (EBD-CSIC) y la Universidad de Huelva document&oacute; por primera vez que <strong>mam&iacute;feros carn&iacute;voros consumen hembras adultas</strong> de la procesionaria del pino, con implicaciones para el control de la plaga, seg&uacute;n datos publicados en la revista <a href="https://esajournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/ecs2.70542" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ecosphere</a> y difundidos por <a href="https://www.ebd.csic.es/divulgacion/noticias/documentan-por-primera-vez-la-depredacion-de-hembras-adultas-de-procesionarias" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EBD-CSIC</a> y recogidos por Efe.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo identifica un comportamiento que<strong> no se hab&iacute;a descrito hasta ahora</strong> y que introduce una v&iacute;a adicional en la din&aacute;mica de esta especie. Adem&aacute;s, sit&uacute;a ese consumo en un punto del ciclo que hasta ahora quedaba fuera del foco.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La baja movilidad de las hembras facilita su captura en el suelo                            </span>
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        Los indicios aparecieron al revisar restos biol&oacute;gicos recogidos en campo, donde el an&aacute;lisis de excrementos revel&oacute; algo que no encajaba con lo conocido hasta ahora. En muestras de <strong>zorro</strong> y <strong>gardu&ntilde;a</strong> aparecieron <strong>huevos de procesionaria junto a peque&ntilde;as escamas </strong>que las hembras utilizan para cubrir sus puestas. 
    </p><p class="article-text">
        Ese rastro apunta a que los animales hab&iacute;an <strong>ingerido polillas adultas y no solo fases previas del insecto</strong>. La cantidad detectada result&oacute; elevada en algunos casos, con cerca de 1.700 huevos en una muestra de zorro y unos 700 en heces de gardu&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Jacinto Rom&aacute;n</strong>, investigador de la EBD-CSIC y primer autor del estudio, explic&oacute; que &ldquo;esto ocurre probablemente porque las <strong>hembras adultas de la procesionaria tienen una movilidad limitada</strong>&rdquo;. En su descripci&oacute;n a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;tras aparearse, hemos observado que a veces caminan por el suelo del bosque para poner los huevos&rdquo;. Ese comportamiento las<strong> deja expuestas en un punto en el que depredadores terrestres pueden encontrarlas</strong> con facilidad.
    </p><h2 class="article-text">Las reacciones en canes avanzan con rapidez y pueden ser letales</h2><p class="article-text">
        Ese hallazgo se entiende mejor si se observa el efecto que tiene esta especie sobre animales y entorno, ya que la procesionaria del pino no solo afecta a la vegetaci&oacute;n. Las orugas poseen pelos urticantes que liberan una <strong>toxina capaz de provocar reacciones al&eacute;rgicas </strong>intensas en personas y animales. 
    </p><p class="article-text">
        En perros, el contacto genera inflamaci&oacute;n casi inmediata en lengua, hocico o piel, con evoluci&oacute;n hacia <strong>necrosis</strong> si no se trata a tiempo. Los s&iacute;ntomas avanzan desde salivaci&oacute;n y picor hasta dificultad respiratoria o shock, y en los casos graves pueden <strong>derivar en p&eacute;rdida de tejido o muerte</strong>.
    </p><h2 class="article-text">El consumo de adultas reduce la descendencia en el siguiente ciclo</h2><p class="article-text">
        Ese hallazgo abre una v&iacute;a que afecta al n&uacute;mero de nuevas orugas, ya que <strong>cada hembra transporta alrededor de 200 huevos </strong>y su eliminaci&oacute;n reduce la descendencia potencial. El estudio plantea que este consumo por parte de carn&iacute;voros podr&iacute;a influir en el <strong>control natural de la plaga</strong>, al actuar en una fase que hasta ahora no se ten&iacute;a en cuenta. Adem&aacute;s, se suma a la acci&oacute;n de otros depredadores como aves insect&iacute;voras, hormigas o murci&eacute;lagos, aunque estos &uacute;ltimos evitan en parte las orugas por sus pelos urticantes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El descuido durante el paseo abre la puerta a una intoxicación rápida"
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                El descuido durante el paseo abre la puerta a una intoxicación rápida                            </span>
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        Para llegar a estas conclusiones, el equipo trabaj&oacute; con muestras recogidas entre 2022 y 2024 en varios espacios naturales espa&ntilde;oles. Entre ellos figuran el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Sierra Nevada y la zona de Aracena. El an&aacute;lisis incluy&oacute; especies como zorro, gardu&ntilde;a, gineta y tej&oacute;n, aunque en estas dos &uacute;ltimas <strong>no se detectaron pruebas claras </strong>de consumo de adultos.
    </p><p class="article-text">
        Ese conjunto de datos permite fijar un hecho que hasta ahora no estaba documentado, ya que la literatura previa<strong> solo hab&iacute;a identificado depredadores en fases como huevos, orugas o pupas</strong>. La presencia de restos asociados a hembras adultas cambia ese esquema y ampl&iacute;a el papel de estos mam&iacute;feros en el ciclo de la procesionaria.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia inmediata es que<strong> parte de la poblaci&oacute;n del insecto puede desaparecer antes de poner los huevos</strong>, reduciendo el n&uacute;mero de nuevas orugas que aparecen en el siguiente ciclo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/perro-salvo-oruga-procesionaria-primera-vez-depredadores-carnivoros-comen_1_13080347.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 14:53:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tu perro podría estar a salvo: la oruga procesionaria tiene por primera vez depredadores carnívoros que se las comen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Insectos,Perros,Salud,Plagas,Mascotas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los tigres de India lograron salir del borde de la extinción con el paso de las décadas y ese mismo avance ha abierto una carrera para impedir su colapso genético]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/tigres-india-lograron-salir-borde-extincion-paso-decadas-avance-abierto-carrera-impedir-colapso-genetico-pm_1_13060910.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7a2bd5c8-391e-4e63-88b9-7cd3c440594a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los tigres de India lograron salir del borde de la extinción con el paso de las décadas y ese mismo avance ha abierto una carrera para impedir su colapso genético"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Rasgo oscuro - Una bióloga de Bengaluru revisa más de 250 muestras históricas conservadas en museos y colecciones privadas con el fin de comparar poblaciones actuales con registros del pasado</p><p class="subtitle">El raro tigre dorado que apareció en la India refleja una triste realidad ecológica</p></div><p class="article-text">
        La piel de muchos animales muestra dibujos que ayudan a sobrevivir en lugares donde acechan presas y depredadores. Los <strong>tigres</strong> llevan en el pelaje un<strong> sistema de rayas oscuras sobre fondo anaranjado </strong>que rompe la silueta del cuerpo cuando se mueven entre hierba alta o troncos ca&iacute;dos.
    </p><p class="article-text">
        Cada individuo presenta un<strong> patr&oacute;n distinto</strong>, tan reconocible como una huella digital, y esa diferencia permite identificarlos incluso a distancia mediante c&aacute;maras instaladas en la selva. Sin embargo, en algunos lugares han aparecido <strong>tigres melan&iacute;sticos</strong>, animales con franjas tan anchas que casi cubren todo el pelaje. Ese aspecto no indica una especie distinta, pero s&iacute; puede <strong>se&ntilde;alar un problema cuando empieza a repetirse demasiado</strong> dentro de la misma poblaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Un santuario del este de India concentra numerosos felinos con coloraci&oacute;n muy oscura</h2><p class="article-text">
        En el <strong>santuario de Similipal</strong>, en el estado indio de Odisha, esa repetici&oacute;n se ha vuelto evidente. Seg&uacute;n <em>National Geographic,</em> cerca de la mitad de los alrededor de 30 tigres del &aacute;rea muestran un<strong> pelaje muy oscuro producido por una variaci&oacute;n gen&eacute;tica</strong>.
    </p><p class="article-text">
        El fen&oacute;meno ha despertado inter&eacute;s cient&iacute;fico porque no se trata de una ventaja evolutiva, sino de una <strong>se&ntilde;al de parentesco demasiado cercano</strong> entre los animales. El problema surge porque el santuario se encuentra aislado de otras poblaciones, lo que limita el intercambio de genes entre territorios.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1750108638252027908?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Ese aislamiento explica que la <strong>mutaci&oacute;n se haya extendido con rapidez</strong>. Las franjas negras se vuelven m&aacute;s anchas de lo habitual y el <strong>color naranja apenas se v</strong>e en algunas zonas del cuerpo. Estudios citados por <em>Scientific American </em>indican que alrededor de <strong>uno de cada tres tigres de Similipal presenta este aspecto</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Investigaciones gen&eacute;ticas han relacionado el rasgo con una <strong>variante del gen taqpep, </strong>detectada en 10 de 12 tigres analizados dentro del santuario. Ninguno de los 395 ejemplares estudiados fuera de esa regi&oacute;n ten&iacute;a la mutaci&oacute;n, se&ntilde;al de que la <strong>poblaci&oacute;n lleva a&ntilde;os reproduci&eacute;ndose sin contacto con otras</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un encuentro en el camino revela el aspecto del macho dominante</h2><p class="article-text">
        La preocupaci&oacute;n por ese patr&oacute;n se hizo evidente durante una b&uacute;squeda en el propio santuario. Tras semanas recorriendo caminos de grava y bosque denso, un equipo vio por fin a un <strong>gran macho identificado como T12</strong>. El guardabosques <strong>Raghu Purti </strong>reaccion&oacute; en voz baja cuando el animal cruz&oacute; la carretera delante del veh&iacute;culo y dijo al medio: &ldquo;Es negro... &iexcl;es negro!&rdquo;. El tigre ten&iacute;a el cuerpo cubierto por franjas tan amplias que parec&iacute;a oscuro a primera vista. Ese macho, de unos diez a&ntilde;os, hab&iacute;a <strong>transmitido el rasgo a parte de sus cr&iacute;as</strong>.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1842049100910334273?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        La cient&iacute;fica <strong>Uma Ramakrishnan</strong>, responsable de un laboratorio en el<em> National Centre for Biological Sciences </em>de Bengaluru, lleva a&ntilde;os estudiando el ADN de tigres para entender c&oacute;mo ha cambiado la diversidad gen&eacute;tica de la especie. Su equipo ha <strong>reunido m&aacute;s de 250 muestras hist&oacute;ricas</strong> procedentes de colecciones antiguas, museos y material recogido en el campo.
    </p><p class="article-text">
        Mientras examinaba una piel antigua en una casa de Akaltara, la investigadora explic&oacute; a <em>National Geographic</em> la importancia de ese material y afirm&oacute;: &ldquo;Esto es el verdadero tesoro&rdquo;. Esos datos permiten <strong>comparar las poblaciones actuales con las del pasado</strong> y detectar p&eacute;rdidas de diversidad gen&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">La llegada de nuevas hembras busca renovar la herencia gen&eacute;tica</h2><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis de Similipal llev&oacute; a Ramakrishnan a una conclusi&oacute;n evidente. La propagaci&oacute;n del rasgo oscuro indicaba un parentesco demasiado cercano entre los animales del santuario. La propia investigadora explic&oacute; el riesgo de este proceso y dijo: <strong>&ldquo;Seguimos intentando entender el impacto completo de esta endogamia</strong>&rdquo;. A&ntilde;adi&oacute;, adem&aacute;s, una advertencia clara: &ldquo;No hay ninguna ventaja en esta erosi&oacute;n gen&eacute;tica&rdquo;. El siguiente paso consist&iacute;a en <strong>introducir nuevos genes desde otra poblaci&oacute;n</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n elegida fue<strong> trasladar hembras j&oacute;venes desde la reserva de Tadoba-Andhari</strong>, en el distrito de Chandrapur, a unos 720 kil&oacute;metros de distancia. Esa zona alberga cerca de 95 tigres y mantiene contacto con otros territorios protegidos mediante zonas de bosque continuas. All&iacute; fue capturada una tigresa de 28 meses llamada Jamuna. Un equipo veterinario la <strong>sed&oacute; con un dardo tranquilizante, tom&oacute; muestras de sangre y coloc&oacute; un collar con GPS </strong>antes de iniciar un viaje de 28 horas hasta Similipal.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/2009326365955567853?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tras varios d&iacute;as de adaptaci&oacute;n en un recinto cerrado, Jamuna fue liberada en el territorio del macho T12. Poco despu&eacute;s lleg&oacute; otra tigresa trasladada desde la misma reserva, llamada <strong>Zeenat</strong>. Ambas quedaron bajo seguimiento mediante c&aacute;maras nocturnas y sistemas de localizaci&oacute;n. Durante semanas<strong> no hubo se&ntilde;ales de encuentro</strong> con los machos del lugar.
    </p><p class="article-text">
        Finalmente, en mayo, una c&aacute;mara t&eacute;rmica <strong>capt&oacute; im&aacute;genes de Zeenat junto a T12</strong>. La grabaci&oacute;n mostraba el inicio del cortejo t&iacute;pico de la especie, que puede durar semanas. Para los responsables del santuario, ese momento abri&oacute; la posibilidad de que<strong> una nueva generaci&oacute;n de cachorros introduzca genes diferentes</strong> en la poblaci&oacute;n y reduzca el problema detectado en el pelaje oscuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/tigres-india-lograron-salir-borde-extincion-paso-decadas-avance-abierto-carrera-impedir-colapso-genetico-pm_1_13060910.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 15 Mar 2026 10:30:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Descubren una nueva especie de cocodrilo prehistórico y su nombre se debe a uno de nuestros antepasados más famosos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-cocodrilo-prehistorico-nombre-debe-antepasados-famosos-pm_1_13065535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86930023-1175-4a61-b3c4-6cf154b296d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Descubren una nueva especie de cocodrilo prehistórico y su nombre se debe a uno de nuestros antepasados más famosos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Crocodylus lucivenator vivió en el continente africano hace más de tres millones de años</p><p class="subtitle">Arizona revela un pariente del cocodrilo del tamaño de un gato que de joven caminaba a cuatro patas y luego pasó a dos
</p></div><p class="article-text">
        Un equipo de investigadores ha identificado una nueva especie de cocodrilo prehist&oacute;rico que vivi&oacute; en &Aacute;frica hace m&aacute;s de tres millones de a&ntilde;os y que coincidi&oacute; en el tiempo y el espacio con algunos de los primeros antepasados humanos. El animal ha sido bautizado como&nbsp;<em>Crocodylus lucivenator</em>, un nombre que significa &ldquo;<strong>cazador de Lucy</strong>&rdquo;, en referencia al famoso f&oacute;sil de&nbsp;<em>Australopithecus afarensis</em>&nbsp;descubierto en 1974.
    </p><p class="article-text">
        El estudio, publicado el 12 de marzo en la revista&nbsp;<a href="https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/14772019.2026.2614954" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Journal of Systematic Palaeontology</a>, describe a este gran depredador que <strong>habit&oacute; la regi&oacute;n de Hadar, en Etiop&iacute;a,</strong> <strong>entre hace 3,4 y 3 millones de a&ntilde;os</strong>. Este periodo coincide con el momento en el que vivi&oacute; Lucy, uno de los f&oacute;siles m&aacute;s completos y conocidos de un antepasado humano temprano. <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/misterioso-ancestro-humano-coexistio-lucy-caminaba-erguido-pies-gorila_1_12797094.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">El hallazgo de Lucy fue clave para comprender la evoluci&oacute;n humana</a>, ya que aport&oacute; evidencias de que la capacidad de caminar sobre dos piernas apareci&oacute; antes que el aumento del tama&ntilde;o del cerebro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Reconstrucción del cráneo de Lucy                            </span>
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                </figure><h2 class="article-text">Uno de los mayores depredadores de esa &eacute;poca</h2><p class="article-text">
        Seg&uacute;n los investigadores, este cocodrilo era uno de los mayores depredadores del ecosistema en el que viv&iacute;an los hom&iacute;nidos. Pod&iacute;a medir entre unos 3,6 y 4,5 metros y los adultos pesaban entre 250 y 600 kilos. Habitaba en un paisaje formado por matorrales y humedales atravesados por r&iacute;os y lagos, donde acechaba a sus presas.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos creen que se trataba de un depredador de emboscada que permanec&iacute;a sumergido en el agua, esperando a que los animales se acercaran a beber para atacar. &ldquo;Era el mayor depredador de ese ecosistema, m&aacute;s que los leones y las hienas, y la mayor amenaza para nuestros antepasados que viv&iacute;an all&iacute; en esa &eacute;poca&rdquo;, explica Christopher Brochu, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Ambientales de la Universidad de Iowa y autor principal del estudio.
    </p><p class="article-text">
        El investigador considera muy probable que este cocodrilo cazara hom&iacute;nidos como los de la especie de Lucy. &ldquo;Es casi seguro que este cocodrilo habr&iacute;a cazado a la especie de Lucy. No sabemos si alguno intent&oacute; atrapar a Lucy en concreto, pero habr&iacute;a visto a individuos de su especie y habr&iacute;a pensado: &lsquo;Cena&rsquo;&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        El equipo analiz&oacute; 121 restos f&oacute;siles, principalmente cr&aacute;neos, dientes y fragmentos de mand&iacute;bulas, que representan a decenas de individuos. Los f&oacute;siles proceden del yacimiento de Hadar, en la regi&oacute;n et&iacute;ope de Afar, una zona que ha proporcionado durante d&eacute;cadas hallazgos fundamentales para reconstruir el pasado evolutivo humano y que fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1980.
    </p><h2 class="article-text">Una fisonom&iacute;a muy particular</h2><p class="article-text">
        El cocodrilo presentaba algunas caracter&iacute;sticas f&iacute;sicas poco habituales. Una de las m&aacute;s llamativas era un bulto prominente en el centro del hocico, un rasgo que aparece en algunos cocodrilos actuales pero no en el cocodrilo del Nilo africano. Los investigadores creen que esta protuberancia podr&iacute;a haber sido utilizada por los machos durante el cortejo para atraer a las hembras.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el animal ten&iacute;a un hocico m&aacute;s alargado desde las fosas nasales que otros cocodrilos de su &eacute;poca, un rasgo que se asemeja m&aacute;s al de los cocodrilos actuales. Este conjunto de caracter&iacute;sticas llam&oacute; la atenci&oacute;n de los cient&iacute;ficos cuando examinaron los f&oacute;siles en el Museo de Addis Abeba, en Etiop&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Algunos restos tambi&eacute;n ofrecen pistas sobre su comportamiento. Uno de los f&oacute;siles presenta varias heridas parcialmente curadas en la mand&iacute;bula, lo que sugiere que el animal hab&iacute;a participado en una pelea con otro cocodrilo. Este tipo de mordeduras en la cara tambi&eacute;n se observa en especies actuales de la familia de los cocodrilos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Recreación del Crocodylus lucivenator, una especie prehistórica extinta                            </span>
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        Aunque en otras zonas cercanas del Valle del Rift oriental exist&iacute;an al menos tres especies diferentes de cocodrilos durante ese periodo, los investigadores creen que&nbsp;<em>Crocodylus lucivenator</em>&nbsp;dominaba en solitario las aguas de Hadar. La regi&oacute;n estaba formada por distintos h&aacute;bitats, desde bosques abiertos y cerrados hasta praderas h&uacute;medas, matorrales y bosques de ribera junto a r&iacute;os y lagos.
    </p><p class="article-text">
        Los cient&iacute;ficos destacan que esta especie fue una de las pocas capaces de mantenerse en el ecosistema de Hadar durante largos periodos de tiempo, lo que refuerza la idea de que desempe&ntilde;&oacute; un papel clave como depredador en el entorno donde tambi&eacute;n evolucionaban algunos de los primeros miembros de nuestra propia familia evolutiva.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/descubren-nueva-especie-cocodrilo-prehistorico-nombre-debe-antepasados-famosos-pm_1_13065535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 14:00:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Descubren una nueva especie de cocodrilo prehistórico y su nombre se debe a uno de nuestros antepasados más famosos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Fauna,Prehistoria]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cuando bestias prehistóricas caminaban por la selva de Panamá y su desaparición dejó una herida que nunca cerró]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/bestias-prehistoricas-caminaban-selva-panama-desaparicion-dejo-herida-cerro-pm_1_13068078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/11ed2e0e-21bb-4ab4-9928-771176e4aeeb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cuando bestias prehistóricas caminaban por la selva de Panamá y su desaparición dejó una herida que nunca cerró"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desaparición - El grupo investigador examinó núcleos extraídos del lecho lacustre donde aparecen esporas asociadas al estiércol, granos fósiles de plantas y partículas negras que permiten seguir antiguos episodios de fuego</p></div><p class="article-text">
        Los &aacute;rboles formaban corredores abiertos entre zonas de bosque y claros h&uacute;medos, y enormes animales recorr&iacute;an esos espacios buscando hojas, frutos y brotes. Hace miles de a&ntilde;os, las <strong>bestias prehist&oacute;ricas</strong> recorr&iacute;an territorios del istmo y su presencia condicionaba c&oacute;mo crec&iacute;an las plantas y c&oacute;mo se mov&iacute;a el fuego en la vegetaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Aquella din&aacute;mica formaba parte de la vida natural de <strong>Panam&aacute;</strong> cuando gigantes herb&iacute;voros caminaban entre bosques tropicales y zonas de pasto. Ese paisaje antiguo plante&oacute; una pregunta que solo pod&iacute;a resolverse con pruebas conservadas bajo tierra.
    </p><h2 class="article-text">Un an&aacute;lisis universitario reconstruy&oacute; la presencia y la desaparici&oacute;n de esa fauna</h2><p class="article-text">
        Un estudio de la <strong>University of Exeter</strong> publicado en <em><strong>Quaternary Science Reviews</strong></em> reconstruy&oacute; la historia de esos animales y su desaparici&oacute;n al analizar sedimentos del lago La Yeguada. Los registros indican que la megafauna habit&oacute; la regi&oacute;n desde al menos 16.600 a&ntilde;os antes del presente y que su<strong> n&uacute;mero cambi&oacute; varias veces</strong> a lo largo del tiempo. El trabajo relaciona esos cambios con transformaciones duraderas en la vegetaci&oacute;n y en la frecuencia de incendios naturales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Unos gigantes antiguos recorrían el istmo y moldeaban la vegetación"
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                Unos gigantes antiguos recorrían el istmo y moldeaban la vegetación                            </span>
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        El equipo detect&oacute;<strong> tres descensos claros</strong> en la abundancia de grandes herb&iacute;voros. El primero ocurri&oacute; hace unos 13.600 a&ntilde;os. El segundo apareci&oacute; cerca de los 10.000 a&ntilde;os. El tercero se produjo alrededor de los 8.400 a&ntilde;os. Entre esos episodios hubo<strong> recuperaciones parciale</strong>s hacia 11.200, 9.000 y 7.600 a&ntilde;os antes del presente.
    </p><p class="article-text">
        Los investigadores interpretan esas subidas como momentos en los que algunas<strong> especies o poblaciones lograron reorganizarse antes de nuevos descensos</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Los cient&iacute;ficos estudiaron restos microsc&oacute;picos conservados en capas del fondo</h2><p class="article-text">
        Para reconstruir esa cronolog&iacute;a, los cient&iacute;ficos analizaron n&uacute;cleos de sedimento extra&iacute;dos del fondo del lago. All&iacute; buscaron <strong>esporas de hongos copr&oacute;filos</strong>, organismos microsc&oacute;picos que crecen sobre el esti&eacute;rcol de animales herb&iacute;voros.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Felix Pym</strong>, paleoec&oacute;logo de la University of Exeter, explic&oacute; el proceso en declaraciones sobre el estudio: &ldquo;Las nuevas esporas de hongos se dispersan, llegan a los lagos y quedan conservadas en capas de sedimento&rdquo;. El mismo material tambi&eacute;n contiene<strong> polen f&oacute;sil y part&iacute;culas de carb&oacute;n </strong>que permiten identificar plantas y rastrear incendios antiguos.
    </p><p class="article-text">
        El an&aacute;lisis conjunto de esas se&ntilde;ales revel&oacute; <strong>cambios claros en el paisaje</strong>. Cuando los grandes herb&iacute;voros disminu&iacute;an, aumentaba la acumulaci&oacute;n de vegetaci&oacute;n baja. Esa materia vegetal seca serv&iacute;a como combustible y facilitaba la <strong>propagaci&oacute;n de incendios</strong>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los investigadores proponen usar ese pasado para orientar restauraciones ecológicas"
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                Los investigadores proponen usar ese pasado para orientar restauraciones ecológicas                            </span>
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        En cambio, cuando los animales abundaban, consum&iacute;an o aplastaban parte de esa vegetaci&oacute;n. Pym resumi&oacute; ese efecto con una comparaci&oacute;n con la fauna actual: &ldquo;Igual que ocurre hoy con los elefantes, los grandes herb&iacute;voros ten&iacute;an una influencia muy fuerte en los ecosistemas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los registros de polen tambi&eacute;n muestran que <strong>varias plantas cambiaron su distribuci&oacute;n </strong>durante esos episodios. Muchas especies con<strong> frutos grandes o semillas voluminosas depend&iacute;an de animales grandes para dispersarse</strong> a largas distancias.
    </p><p class="article-text">
        Cuando los herb&iacute;voros desaparecieron, esas plantas se volvieron menos comunes en el paisaje. Los investigadores observaron adem&aacute;s alternancias entre zonas de bosque cerrado y &aacute;reas m&aacute;s abiertas con pastizales.
    </p><h2 class="article-text">Restos f&oacute;siles permiten reconocer a varios gigantes que vivieron en el istmo</h2><p class="article-text">
        Los f&oacute;siles encontrados en distintas partes del istmo ayudan a identificar a algunos de los animales implicados. Entre ellos aparece <em><strong>Eremotherium</strong></em>, un perezoso terrestre gigante que pod&iacute;a alcanzar unos seis metros de longitud. Tambi&eacute;n est&aacute; <em><strong>Cuvieronius tropicus</strong></em><em>,</em> un probosc&iacute;deo emparentado con los elefantes. Otros grandes herb&iacute;voros de la regi&oacute;n inclu&iacute;an gliptodontes, armadillos acorazados de gran tama&ntilde;o, y ungulados como <em><strong>Mixotoxodon</strong></em>. Muchos de estos animales superaban los 45 kilos y cumpl&iacute;an funciones ecol&oacute;gicas que hoy han desaparecido.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La reducción de megaherbívoros favoreció incendios más frecuentes en el paisaje                            </span>
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        Las conclusiones del estudio tambi&eacute;n influyen en los debates actuales sobre restauraci&oacute;n ecol&oacute;gica. Los cient&iacute;ficos proponen usar este registro del pasado como <strong>referencia para proyectos de reintroducci&oacute;n de grandes herb&iacute;voros</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Ese enfoque, conocido como<em><strong> rewilding tr&oacute;fico</strong></em>, busca recuperar procesos ecol&oacute;gicos perdidos. En Europa ya se han llevado a cabo iniciativas similares con bisontes.
    </p><p class="article-text">
        Felix Pym explic&oacute; que el trabajo ofrece pistas, aunque <strong>no una soluci&oacute;n inmediata</strong>. &ldquo;Nuestro estudio muestra parte de lo que se ha perdido y se&ntilde;ala una posible v&iacute;a, pero elegir especies para reintroducci&oacute;n exige investigaci&oacute;n y planificaci&oacute;n cuidadosa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>Stephen Sitch</em>, profesor del <em><strong>Global Systems Institute </strong></em>de la<strong> University of Exeter</strong>, a&ntilde;adi&oacute; que el an&aacute;lisis integra informaci&oacute;n de animales antiguos, vegetaci&oacute;n e incendios para entender c&oacute;mo evolucionan los ecosistemas tropicales.
    </p><p class="article-text">
        Los sedimentos del lago La Yeguada conservan miles de a&ntilde;os de historia ecol&oacute;gica en capas sucesivas. Cada estrato contiene restos microsc&oacute;picos que revelan c&oacute;mo cambiaron las comunidades de plantas y animales.
    </p><p class="article-text">
        Esa informaci&oacute;n permite<strong> reconstruir un paisaje donde grandes herb&iacute;voros recorr&iacute;an el territorio y manten&iacute;an bajo control la vegetaci&oacute;n </strong>que alimenta los incendios. Sin esos animales, el equilibrio del ecosistema cambi&oacute; y dej&oacute; se&ntilde;ales que todav&iacute;a pueden leerse en el fondo del lago.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/bestias-prehistoricas-caminaban-selva-panama-desaparicion-dejo-herida-cerro-pm_1_13068078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 14 Mar 2026 12:26:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cuando bestias prehistóricas caminaban por la selva de Panamá y su desaparición dejó una herida que nunca cerró]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Fauna Salvaje,Panamá]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los mapaches son capaces de resolver rompecabezas por diversión, según un nuevo estudio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/mapaches-son-capaces-resolver-rompecabezas-diversion-nuevo-estudio-pm_1_13058208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bd812962-1857-49e3-a40e-6a1be5984b89_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los mapaches son capaces de resolver rompecabezas por diversión, según un nuevo estudio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los rompezabezas tenían nueve posibles entradas, que incluían pestillos, puertas deslizantes y pomos</p><p class="subtitle">¿Los mapaches están domesticándose a sí mismos? La ciencia apunta a que han comenzado a ser más dóciles y a tener rasgos más tiernos
</p></div><p class="article-text">
        Los mapaches llevan a&ntilde;os gan&aacute;ndose fama de animales ingeniosos. Son capaces de abrir cubos de basura, manipular pestillos o colarse en casas en busca de comida. Sin embargo, una nueva investigaci&oacute;n explica que su habilidad para resolver problemas no se debe &uacute;nicamente al hambre, sino que estos animales tambi&eacute;n pueden hacerlo por pura diversi&oacute;n o curiosidad.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo, publicado en la <a href="https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S000334722600028X" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">revista cient&iacute;fica&nbsp;Animal Behaviour</a>, ha sido realizado por las investigadoras Hannah Griebling y Sarah Benson-Amram, de la&nbsp;University of British Columbia, y los resultados indican que los mapaches siguen resolviendo rompecabezas incluso despu&eacute;s de haber conseguido la &uacute;nica recompensa disponible, lo que sugiere que su motivaci&oacute;n va m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Las cient&iacute;ficas describen este comportamiento como &ldquo;b&uacute;squeda de informaci&oacute;n&rdquo;. Es decir, los animales contin&uacute;an explorando soluciones nuevas aunque ya no haya comida que obtener. En este caso, los mapaches siguieron manipulando mecanismos incluso cuando el premio ya hab&iacute;a desaparecido, simplemente por curiosidad o por seguir aprendiendo.
    </p><h2 class="article-text">&iquest;En qu&eacute; consist&iacute;a el experimento?</h2><p class="article-text">
        Para estudiar este comportamiento, el equipo dise&ntilde;&oacute; una caja especial con m&uacute;ltiples mecanismos de apertura. El dispositivo contaba con nueve posibles entradas, que inclu&iacute;an pestillos, puertas deslizantes y pomos. Estas entradas estaban agrupadas en tres niveles de dificultad: f&aacute;cil, medio y dif&iacute;cil.
    </p><p class="article-text">
        En cada ensayo, que duraba 20 minutos, dentro de la caja hab&iacute;a una &uacute;nica recompensa: una nube de az&uacute;car. Aun as&iacute;, despu&eacute;s de conseguirla, muchos mapaches continuaban probando nuevas formas de abrir la caja. &ldquo;No esper&aacute;bamos que abrieran las tres soluciones en un solo ensayo&rdquo;, explic&oacute; la investigadora Hannah Griebling. &ldquo;Siguieron resolviendo problemas incluso cuando ya no hab&iacute;a ninguna nube al final&rdquo;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Uno de los mapaches intentando resolver uno de los rompecabezas                            </span>
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        El estudio tambi&eacute;n demostr&oacute; que los mapaches ajustan su estrategia seg&uacute;n la dificultad del reto que tienen delante. Cuando los mecanismos eran f&aacute;ciles de abrir, exploraban con mayor libertad y probaban m&uacute;ltiples accesos en distintos &oacute;rdenes. En cambio, cuando el reto era m&aacute;s complicado, prefer&iacute;an utilizar una soluci&oacute;n que ya sab&iacute;an que funcionaba.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Griebling, este comportamiento refleja un equilibrio entre curiosidad y riesgo, similar al que experimentan los humanos en acciones cotidianas. &ldquo;Es un patr&oacute;n familiar para cualquiera que pide comida en un restaurante. &iquest;Pides tu plato favorito o pruebas algo nuevo? Si el riesgo es alto, como por ejemplo, una comida cara que quiz&aacute; no te guste, eliges la opci&oacute;n segura&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Se adaptan bien a la vida urbana</h2><p class="article-text">
        Este tipo de comportamiento y la capacidad de resolver problemas por curiosidad, y no solo por comida, sumado a las caracter&iacute;sticas de su anatom&iacute;a, podr&iacute;a explicar por qu&eacute; los mapaches se adaptan tan bien a la vida en las ciudades. Sus patas delanteras, muy sensibles y con gran cantidad de terminaciones nerviosas, est&aacute;n especialmente adaptadas para manipular objetos, algo que les permite abrir cierres, contenedores o mecanismos similares a los que utilizan las personas. 
    </p><p class="article-text">
        Comprender estas capacidades cognitivas puede ayudar en la gesti&oacute;n de la fauna urbana. &ldquo;Entender los rasgos cognitivos que ayudan a los mapaches a prosperar puede orientar la gesti&oacute;n de especies que tienen m&aacute;s dificultades y tambi&eacute;n aportar estrategias para otras especies, como los osos, que utilizan la resoluci&oacute;n de problemas para acceder a recursos creados por los humanos&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Griebling.
    </p><p class="article-text">
        Aunque el experimento se llev&oacute; a cabo con animales en cautividad en un centro de investigaci&oacute;n de Colorado, estudios anteriores ya dejaban entrever que los mapaches salvajes muestran habilidades similares para resolver problemas de este tipo. La investigadora Sarah Benson-Amram explic&oacute; que &ldquo;la inteligencia de los mapaches ha formado parte del folclore durante mucho tiempo, pero la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre su cognici&oacute;n sigue siendo limitada. Estudios como este aportan evidencia emp&iacute;rica que respalda esa reputaci&oacute;n&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Àlex Gonzàlez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/mapaches-son-capaces-resolver-rompecabezas-diversion-nuevo-estudio-pm_1_13058208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 10:59:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Animales,Fauna,Investigación científica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La mayor corona dental del planeta acaba en la boca de un oso pardo de Alaska tras una cirugía en el zoo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/spin/mundo-animal/mayor-corona-dental-planeta-acaba-boca-oso-pardo-alaska-cirugia-zoo-pm_1_13041904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e4ff0716-0704-43f2-bee7-24da927e44ed_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La mayor corona dental del planeta acaba en la boca de un oso pardo de Alaska tras una cirugía en el zoo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Higiene dental - Especialistas en salud animal revisan mandíbulas de ejemplares alojados en parques zoológicos y centros de recuperación porque fracturas, infecciones o caries provocan dolor fuerte y complican que el animal pueda alimentarse con normalidad</p><p class="subtitle">Esta es la ruta europea a tres horas de España en la que se pueden ver osos salvajes hasta sin querer
</p></div><p class="article-text">
        Los problemas en la boca no desaparecen solos cuando un ser vivo depende de dientes fuertes para comer, defenderse o sobrevivir. Por ese motivo muchos <strong>animales</strong> tambi&eacute;n reciben atenci&oacute;n de <strong>dentista</strong>, incluso ejemplares <strong>salvajes</strong> que viven en zool&oacute;gicos o centros de conservaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Las fracturas, infecciones o caries pueden provocar dolor intenso y dificultar que un animal se alimente con normalidad. Cuando eso ocurre, veterinarios especializados intervienen con t&eacute;cnicas muy parecidas a las que se usan en personas, aunque adaptadas al tama&ntilde;o y al comportamiento del paciente. Sedaci&oacute;n, instrumental resistente y planificaci&oacute;n detallada permiten<strong> revisar la boca de especies que en libertad jam&aacute;s aceptar&iacute;an una exploraci&oacute;n</strong>.
    </p><h2 class="article-text">Un gran plant&iacute;grado recibi&oacute; una pr&oacute;tesis met&aacute;lica gigantesca para proteger un colmillo da&ntilde;ado</h2><p class="article-text">
        Un oso pardo de Alaska llamado <strong>Tundra</strong> recibi&oacute; en el Lake Superior Zoo de Minnesota la <strong>mayor corona dental veterinaria</strong> fabricada hasta ahora. Seg&uacute;n la agencia<em><strong> Associated Press</strong></em>, el animal fue sedado para que una especialista colocara una pieza met&aacute;lica que protege uno de sus colmillos da&ntilde;ados.
    </p><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n dur&oacute; cerca de una hora y se realiz&oacute; dentro del propio zool&oacute;gico. El objetivo consist&iacute;a en<strong> evitar que el diente siguiera deterior&aacute;ndose </strong>y prevenir infecciones que pudieran afectar a su salud.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Los cuidadores de fauna salvaje recurren al odontólogo cuando la boca de un animal empieza a fallar"
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                Los cuidadores de fauna salvaje recurren al odontólogo cuando la boca de un animal empieza a fallar                            </span>
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        El problema del colmillo no era nuevo. En 2023 ese mismo diente hab&iacute;a requerido una <strong>endodoncia</strong> despu&eacute;s de fracturarse. Tiempo despu&eacute;s el oso volvi&oacute; a lesionarlo y el equipo decidi&oacute; <strong>cubrirlo con una corona completa </strong>mucho m&aacute;s resistente.
    </p><p class="article-text">
        La pieza se fabric&oacute; con una <strong>aleaci&oacute;n de titanio </strong>preparada a partir de un molde de cera del diente original. La empresa <em>Creature Crowns,</em> ubicada en Post Falls en el estado de Idaho, elabor&oacute; la estructura que finalmente se fij&oacute; sobre el colmillo.
    </p><h2 class="article-text">Grace Brown afirma que la pr&oacute;tesis colocada en el oso alcanza un tama&ntilde;o nunca visto </h2><p class="article-text">
        La intervenci&oacute;n estuvo a cargo de la dentista veterinaria <strong>Grace Brown,</strong> especialista acreditada en salud dental animal. Brown explic&oacute; a <em>Associated Press</em> que la pieza colocada en el oso no tiene precedentes por su tama&ntilde;o. La profesional afirm&oacute; que &ldquo;es la corona m&aacute;s grande que se ha fabricado en el mundo&rdquo;. Adem&aacute;s a&ntilde;adi&oacute; que &ldquo;tiene que publicarse&rdquo;. Por ello, la experta prepara un art&iacute;culo cient&iacute;fico sobre el procedimiento que aparecer&aacute; en la revista <em><strong>Journal of Veterinary Dentistry</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        El tama&ntilde;o del paciente oblig&oacute; a tomar precauciones adicionales. Tundra pesa alrededor de 360 kilogramos y, cuando se pone de pie sobre las patas traseras, alcanza unos 2,4 metros de altura. Ese volumen implica una <strong>fuerza enorme </strong>incluso cuando el animal est&aacute; sedado.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n un miembro del equipo armado de respuesta del zool&oacute;gico permaneci&oacute; dentro de la sala durante la operaci&oacute;n. Seg&uacute;n explic&oacute; la responsable de marketing del centro, <strong>Caroline Routley,</strong> el personal mantuvo un arma al alcance por si el <strong>oso despertaba antes de terminar el trabajo</strong>.
    </p><h2 class="article-text">La vida de Tundra sigue con normalidad </h2><p class="article-text">
        Tundra vive en el zool&oacute;gico de Duluth junto a su hermano Banks desde que ambos ten&iacute;an apenas tres meses de vida. Los dos cachorros llegaron all&iacute; despu&eacute;s de que su madre muriera. Hoy el oso tiene seis a&ntilde;os y es uno de los animales m&aacute;s grandes del recinto.
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        Tras la operaci&oacute;n dental volvi&oacute; a su recinto y retom&oacute; su rutina normal. Come, duerme y se comporta como antes, mientras el nuevo recubrimiento met&aacute;lico protege el colmillo. Routley coment&oacute; a<em> Associated Press </em>que &ldquo;ahora tiene un peque&ntilde;o brillo en su sonrisa&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Los riesgos de trabajar con grandes depredadores obligan a planificar cada intervenci&oacute;n con gran cuidado</h2><p class="article-text">
        Los veterinarios conocen bien los riesgos de trabajar con depredadores grandes. Lamentablemente, no todas las intervenciones terminan con tanta tranquilidad. En 2009 un veterinario del<em> Henry Doorly Zoo and Aquarium</em> de Omaha sufri&oacute;<strong> heridas graves en un brazo durante un examen m&eacute;dico rutinario a un tigre malayo</strong> de unos 90 kilos. 
    </p><p class="article-text">
        El animal empezaba a despertarse de la sedaci&oacute;n cuando el m&eacute;dico roz&oacute; por accidente sus bigotes. Ese contacto provoc&oacute; una mordida reflejo que atrap&oacute; el antebrazo del profesional.
    </p><p class="article-text">
        Episodios como ese explican por qu&eacute; cada intervenci&oacute;n se planifica con protocolos de seguridad estrictos y equipos preparados para actuar en segundos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Farrés]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Mar 2026 14:40:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La mayor corona dental del planeta acaba en la boca de un oso pardo de Alaska tras una cirugía en el zoo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fauna,Salud,Zoológicos]]></media:keywords>
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