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    <title><![CDATA[elDiario.es - Marxismo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/temas/marxismo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Marxismo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Modelo político y crisis ecosocial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/modelo-politico-crisis-ecosocial_132_12686879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55314b1e-3936-45a7-a0e0-e167af2f7136_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Modelo político y crisis ecosocial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tener dudas enormes sobre nuestro futuro en el planeta por cuestiones medioambientales es lo debido; además de su dificultad intrínseca, un discurso anticientífico está instalado en el poder de países muy influyentes y es muy presente en la política de prácticamente todos"</p></div><p class="article-text">
        Vivimos una edad de oro de la reflexi&oacute;n filos&oacute;fica sobre la naturaleza. Aunque en dicha reflexi&oacute;n subyace un conflicto tradicional de la filosof&iacute;a, el choque entre cultura (o tecnolog&iacute;a) y naturaleza (o biolog&iacute;a), es el cambio, crisis o emergencia clim&aacute;tica, que afecta ya a multitud de campos, su principal motivaci&oacute;n actual. Sus potenciales consecuencias para la vida humana, incluso para la supervivencia de la especie, apela l&oacute;gicamente a la filosof&iacute;a, que, aunque lleva cincuenta a&ntilde;os en ello, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha eclosionado.
    </p><p class="article-text">
        La profusi&oacute;n de libros que se publican sobre el tema desborda a cualquiera, su inabarcabilidad es frustrante para quienes trabajan en el sector, y deja incompleta la visi&oacute;n generalista deseable. Adem&aacute;s, el gran n&uacute;mero de publicaciones tampoco asegura calidad. Hoy toca hablar de una reflexi&oacute;n que directamente se ofrece como filos&oacute;fica, publicada en una revista de esta especialidad, y diferenciada de libros de ensayo, de cifras ambientales, o de propuestas de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas relacionadas: se trata del estudio al respecto de la pensadora y escritora Irene G&oacute;mez-Olano y Romero <a href="https://filco.es/revista-filosofiaco-no-12/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">publicado en el n&uacute;mero 12 (marzo de 2025) de la revista 'Filosof&iacute;a &amp; Co' con el t&iacute;tulo &ldquo;&iquest;C&oacute;mo afrontar la crisis ecol&oacute;gica y social?&rdquo;</a>
    </p><p class="article-text">
        G&oacute;mez-Olano trabaja desde la teor&iacute;a filos&oacute;fica y pol&iacute;tica, considerando las macrocifras, y los efectos que cient&iacute;ficos y t&eacute;cnicos proporcionan. Subraya la conexi&oacute;n evidente e inevitable entre los avatares de la naturaleza y la calidad de vida, especialmente entre personas m&aacute;s desfavorecidas, y c&oacute;mo la crisis ecosocial que eso supone ampl&iacute;a, con un debate sobre justicia ambiental, el alcance de la reflexi&oacute;n. Es l&uacute;cido el enlace entre una paradoja de la modernidad (la tecnolog&iacute;a que creamos para poder dominar la naturaleza, pero tambi&eacute;n desarrollar e implantar formas culturales avanzadas de vida, es la misma tecnolog&iacute;a que a nivel global diezma nuestros recursos, calienta el planeta y puede destruirnos) y las implicaciones laborales y sociales que eso tiene de partida en los propios sectores tecnol&oacute;gicos. G&oacute;mez-Olano se adscribe a la idea de un capitalismo polimorfo que se adapta darwinianamente al entorno, y que ha completado el dise&ntilde;o de modelo de negocio adecuado. As&iacute;, ha dado su visto bueno, antes renuente, a una transici&oacute;n ahora econ&oacute;micamente interesada en la que ya est&aacute; posicionado, tanto en la explotaci&oacute;n de negocio como en convencimiento del regulador administrativo. Una l&oacute;gica que es visible, por haber sido muy evidente, en determinadas empresas energ&eacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Pero que sea l&uacute;cido no quiere decir que sea el &uacute;nico matiz existente o que otras visiones puedan existir siempre desde el reconocimiento del problema, porque, frente a posiciones negacionistas (no hacer nada considerando catastrofistas las previsiones y creyendo que la situaci&oacute;n revertir&aacute; por s&iacute; sola porque ya han existido otros cambios clim&aacute;ticos no antropog&eacute;nicos), la evidencia cient&iacute;fica actual es la principal respuesta. Pero incluso no haciendo nada, &ldquo;qu&eacute; hacer&rdquo; en esta cuesti&oacute;n afecta a la pol&iacute;tica, ya que incumbe a la globalidad humana, o a grandes comunidades concretas: a la poblaci&oacute;n de todo un pa&iacute;s, en general, dada la a&uacute;n vigente prevalencia, especialmente desgraciada para este tema, de los Estados como unidades pol&iacute;ticas decisorias.
    </p><p class="article-text">
        Las decisiones a tomar por la pol&iacute;tica no son f&aacute;ciles, y est&aacute;n sometidas a presiones enormes. Un caso muy atractivo, a modo de ejemplo molesto para el sistema, es c&oacute;mo conseguir que el decrecimiento suponga progreso econ&oacute;mico, dadas nuestras dificultades culturales en desligar la posesi&oacute;n del producto de sentimientos tan enraizados psicol&oacute;gicamente como la propiedad y hasta la felicidad, y la necesidad del cambio de costumbres antes de una regulaci&oacute;n legal al respecto. &iquest;Debe responder la pol&iacute;tica a esto? Posiblemente; el decrecimiento no est&aacute; consiguiendo entrar en una l&oacute;gica econ&oacute;mica, pero s&iacute; en una mec&aacute;nica de fin de civilizaci&oacute;n o de imperio, mediante una acci&oacute;n tan contundente como el brutal descenso de la natalidad en Occidente.
    </p><p class="article-text">
        La soluci&oacute;n de G&oacute;mez-Olano, atendiendo a la crisis ecosocial y su afecci&oacute;n a las rentas bajas, parte de lecturas marxistas. Cita a Gramsci: &ldquo;la clase trabajadora y los sectores populares deben mostrar la viabilidad de un gobierno de s&iacute; mismos y para s&iacute; mismos para construir hegemon&iacute;a, no solo generar un relato alternativo al del poder&rdquo;. Cuestiona que la democracia solo se pueda dar en &ldquo;coordenadas del capitalismo neoliberal&rdquo;. Y realiza un apasionado recorrido hist&oacute;rico sobre c&oacute;mo clases trabajadoras y pueblos originarios (principales afectados de la crisis) llevan en realidad 200 largos a&ntilde;os de lucha continuada por una participaci&oacute;n igualitaria en las decisiones pol&iacute;ticas, subrayando la contribuci&oacute;n de -como primera propuesta- los &ldquo;sistemas de consejos&rdquo; en los avances de estas clases de personas desfavorecidas en favor de reg&iacute;menes m&aacute;s democr&aacute;ticos pero opuestos a organizaciones del poder que conocemos y que (idea recogida de Mat&iacute;as Maiello) conseguir&iacute;an desligar democracia de liberalismo. Entre esos logros: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Comuna_de_Par%C3%ADs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Par&iacute;s, 1871</a>. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_rusa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Rusia, 1917</a>. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_boliviana_de_1952" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bolivia, 1952</a>. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_h%C3%BAngara_de_1956" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hungr&iacute;a, 1956</a>. Pero&hellip; &iquest;fueron logros? Como suele suceder en estos casos, s&iacute;, pero para quienes no estaban all&iacute; y no sufrieron de manera directa, sino hist&oacute;rica y desplazada, el impulso revolucionario. Una segunda propuesta m&aacute;s frustrada en su ambici&oacute;n, pero m&aacute;s feliz en lo individual o peque&ntilde;o-comunitario es la &ldquo;huida del capitalismo&rdquo;. Sucede sin enfrentamiento, con el convencimiento de que el sistema acabar&iacute;a aplastando cualquier lucha directa. La huida del capitalismo se organizar&iacute;a en forma de islas ecosociales como resistencia, pero abandonar&iacute;a la lucha global.
    </p><p class="article-text">
        Llegados aqu&iacute; es inevitable pensar en que la discusi&oacute;n, al profundizar en lo te&oacute;rico pol&iacute;tico, se ha desviado del an&aacute;lisis ambiental y ha ca&iacute;do en apelar al idealismo social o al estoicismo cl&aacute;sico. Creo que es un error del diagn&oacute;stico, que est&aacute; planteado de manera humanista y &uacute;til intelectualmente, pero su aplicabilidad en la urgencia es dudosa. La resoluci&oacute;n de &ldquo;lo clim&aacute;tico&rdquo; ha de ser necesariamente cooperadora, aunque pueda existir resistencia civil y tambi&eacute;n apoyo jur&iacute;dico cuando suceden atropellos ecosociales, pero resulta extra&ntilde;a la idealizaci&oacute;n de soluciones en ausencia de un regulador cuando nadie con experiencia y conocimiento de causa en el llamado sector medioambiental puede defender con argumentos que las transiciones y mejoras en los objetivos ambientales se hayan conseguido gracias a la l&oacute;gica oferta-demanda del capitalismo. De hecho, la gesti&oacute;n de residuos es, por poner un ejemplo relevante, profundamente antiintuitiva para el sistema capitalista: se paga por materiales que tienen escaso valor, se transportan de modo poco operativo o eficaz, las empresas &ldquo;proveedoras&rdquo; de materias primas residuales en realidad desean servir menos material a sus &ldquo;clientes&rdquo; del que les env&iacute;an en cualquier momento, y su objetivo final ser&iacute;a disponer de procesos completamente &ldquo;zero waste&rdquo; y no generar esas materias primas residuales de su producci&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo se implanta un sector industrial as&iacute; en el sistema neoliberal? &Uacute;nica y exclusivamente por restricci&oacute;n legal y desde una organizaci&oacute;n colectiva de fuerza suficiente para conseguirlo, incluyendo ah&iacute; la legitimidad p&uacute;blica pero tambi&eacute;n una pol&iacute;tica de apoyo inversor, investigador y log&iacute;stico (es decir, una organizaci&oacute;n tambi&eacute;n cooperadora). Una restricci&oacute;n legal que hoy, por otra parte, presenta un car&aacute;cter gigantesco, un &ldquo;tsunami de legislaci&oacute;n&rdquo; que con frecuencia se torna inabarcable y que ciertamente introduce otros problemas y que tambi&eacute;n comete errores. La pregunta es inevitable: &iquest;decaer&iacute;a esto en manos de la revoluci&oacute;n ecosocial, o, sin ser tremendista, de los sistemas de consejos que separaran democracia de liberalismo econ&oacute;mico? &iquest;Por qu&eacute; mecanismo se sustituir&iacute;a, c&oacute;mo confiar&iacute;amos en nueva regulaci&oacute;n, c&oacute;mo entender&iacute;a el nuevo sistema la peculiaridad del procom&uacute;n que anida en c&oacute;mo el ser humano, individual y colectivamente, afronta la acci&oacute;n y relaci&oacute;n con su entorno? Y si no decae, pero s&iacute; lo hace la estructura y log&iacute;stica actuales, &iquest;c&oacute;mo y por qu&eacute; se ejecutar&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a y organizaci&oacute;n pol&iacute;ticas a&uacute;n vigentes, mientras los neofascismos no la hundan deliberadamente aprovechando la inacci&oacute;n y el desencanto a que nos apelan, son profundamente estatales, y s&oacute;lo el Estado podr&iacute;a ser la forma organizada de encarnar una cooperaci&oacute;n tan transaccional como el que exige el desaf&iacute;o. Una organizaci&oacute;n que en t&eacute;rminos pol&iacute;ticos ser&iacute;a interesante que tuviera caracter&iacute;sticas federalizantes como forma de escucha y acceso de los territorios. En t&eacute;rminos econ&oacute;micos, los pa&iacute;ses de la Uni&oacute;n Europea tienen porcentajes elevados, incluso superiores al 50% de su PIB, en manos del Estado, y esto no encaja bien con el an&aacute;lisis sobre el capitalismo neoliberal feroz. S&iacute;, puede existir un Estado canibalizado por el neoliberalismo, que es similar a lo que ya dec&iacute;a Marx del contrato social usado como instrumento de enga&ntilde;o al trabajador por el influyente poder econ&oacute;mico del capital. Tambi&eacute;n podemos inferir del conocimiento hist&oacute;rico que un exceso de pol&iacute;ticas estatalistas aunque en teor&iacute;a cooperadoras necesariamente se pervierten en el ejercicio de su acci&oacute;n, y que la isla ecosocial, al crecer, tal vez llegara de manera inevitable a situaciones de corrupci&oacute;n de la democracia. John Stuart Mill defend&iacute;a en sus &ldquo;Cuadernos sobre el socialismo&rdquo; que era imposible que el sistema socialista funcionara en comunidades grandes, que requer&iacute;a un sacrificio personal de grand&iacute;simo compromiso y que eso solo se pod&iacute;a dar en comunidades de individuos que se conoc&iacute;an y respetaban personalmente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, repitamos, el problema, adem&aacute;s de sus afecciones locales, tiene una innegable escala global. Son necesarias estructuras, protocolos y metodolog&iacute;as que afectan, influencian y son competencia de las fuerzas m&aacute;s globales posibles, y es necesario que act&uacute;en con diligencia y prontitud, pero tambi&eacute;n di&aacute;logo con los territorios (todos) afectados. Esas fuerzas hoy son los Estados, cuyos organismos reguladores del medio ambiente est&aacute;n en efecto sometidos a presiones relevantes y pueden acabar por no ser lo debidamente cooperadores en el significado completo que estamos dando a esta palabra. Existen, adem&aacute;s, Estados (o gobiernos que los rigen) deliberadamente no cooperadores ni medioambientalmente redistributivos, algo que es en s&iacute; consecuencia necesaria de la aplicaci&oacute;n de la econom&iacute;a circular o la transici&oacute;n ecol&oacute;gica a la escala global. O tan profundamente centralistas que olvidan las escalas locales que deben considerar. Pero un Estado as&iacute; comete un error conceptual de bulto sobre su propia raz&oacute;n de ser. Empieza, por as&iacute; decir, una dial&eacute;ctica que da razones al an&aacute;lisis ecomarxista que le va a combatir en ese caso con argumentos ciertos.
    </p><p class="article-text">
        Todo esto no significa una confianza ciega ni una idealizaci&oacute;n del poder regulador, y de hecho la fuerza de los sistemas de consejos no debe ni mucho menos despreciarse en su aportaci&oacute;n y control del sistema. Formar comit&eacute;s de &eacute;tica multisociales para afrontar la profundidad de las acciones medioambientales es una idea acorde con las &eacute;ticas aplicadas que defiende Adela Cortina; hay pocos campos m&aacute;s aplicados que el medio ambiental. No es que no existan intentos en distintas escalas, de los comit&eacute;s ambientales de cualquier escuela o instituto (relevantes en cuanto a formaci&oacute;n y sensibilizaci&oacute;n desde la educaci&oacute;n) a la gran escala internacional del llamado panel IPCC, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Clim&aacute;tico, que est&aacute; obligado a recoger toda publicaci&oacute;n cient&iacute;fica sobre el tema, a analizarla y organizarla y extraer el conocimiento debido, reuniendo a los Estados que lo conforman. El IPCC es un organismo cient&iacute;fico, pero tiene un car&aacute;cter necesariamente multisocial por la participaci&oacute;n de casi 200 pa&iacute;ses en el mismo, lo que asegura una diversidad de todo tipo en necesidades e intereses. El IPCC no legisla ni obliga ni tiene capacidad ejecutiva de hacerlo; pero s&iacute; crea opini&oacute;n justificada y obviamente prologa a las obligaciones legales y objetivos ambientales que acabar&iacute;an aplic&aacute;ndose.
    </p><p class="article-text">
        El IPCC es un ejemplo medi&aacute;tico internacional. La cantidad de organismos ambientales de cualquier estado occidental, en un formato de comisiones mixtas especializadas en las diferentes &aacute;reas del tema es relevante. En la <a href="https://www.miteco.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/organismos-y-organizaciones.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">p&aacute;gina web del Ministerio para la Transici&oacute;n Ecol&oacute;gica y el Reto Demogr&aacute;fico pueden consultarse</a> varios de ellos, y comprobar que, bajo la presencia relevante y organizadora del Estado, no es rara la participaci&oacute;n de expertos de organismos cient&iacute;ficos o centros tecnol&oacute;gicos. Existen incluso links a organizaciones ecologistas relevantes en la informaci&oacute;n, pero no se observa ciertamente una conexi&oacute;n profunda ni parece aprovecharse bien la capacidad de, al menos, organizar federalmente la discusi&oacute;n. La participaci&oacute;n p&uacute;blica se produce en los procesos de revisi&oacute;n de proyectos de ley previstos en la legislaci&oacute;n. Deber&iacute;a verse m&aacute;s como oportunidad que como limitaci&oacute;n, pero se puede reconocer que supone tambi&eacute;n una barrera para la aportaci&oacute;n de mucha sociedad interesada. La acci&oacute;n ambiental suele demostrar adem&aacute;s la gran necesidad de dar facilidades a las personas usuarias y consumidoras, adem&aacute;s de ciudadanas, para conseguir su necesaria participaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo profundamente apegado al territorio que tiene lo ambiental deber&iacute;a popularizar o fomentar la creaci&oacute;n de juntas ambientales de barrio o de municipio, que fueran generalistas en su composici&oacute;n y m&aacute;s amplias que las debidas a las asociaciones. Que incluyan ciudadan&iacute;a y organizaciones ecologistas, pero tambi&eacute;n, y necesariamente, administraci&oacute;n y empresa adscritas al territorio, y que aconsejen, soliciten, estudien y documenten, cooperen, y consideren el terreno pol&iacute;tico de influencia. Que pudiera incluso basarse en modelos federales de organizaci&oacute;n, pues lo local no supone que otros territorios no dispongan de experiencia y conocimiento de inter&eacute;s para el territorio propio. Ser&iacute;a un ideal pol&iacute;tico que adem&aacute;s consensuaran a partir de una conversaci&oacute;n honesta donde todas las sensibilidades fueran acogidas o recogidas, incluso aquellas que no desean participar o que se conozca su participaci&oacute;n. No se trata de un planteamiento ingenuo, es obvio que en muchos casos la relaci&oacute;n entre asociaciones ecologistas, ciudadan&iacute;a, administraci&oacute;n y empresas resulta un imposible, y es una puerta cerrada en muchos &aacute;mbitos. Al contrario, intenta ser pragm&aacute;tico aprovechando lo existente: la experiencia tambi&eacute;n indica que ninguna de esas categor&iacute;as es perfectamente estanca en un &uacute;nico modo de actuaci&oacute;n ambiental. Hay casos de &eacute;xito en los que mirar sin idealizaciones, frente a los errores tambi&eacute;n cometidos.
    </p><p class="article-text">
        Subrayar el reformismo de la conversaci&oacute;n honesta como planteamiento ideol&oacute;gico m&aacute;s idealista puede resultar parad&oacute;jico, pero, en la urgencia y la globalidad, los sistemas de consejos propuestos por G&oacute;mez-Olano s&oacute;lo servir&iacute;an en esa pr&aacute;ctica y no como un sustituto del Estado. La complejidad ambiental o clim&aacute;tica globales supera adem&aacute;s cualquier visi&oacute;n f&aacute;cilmente postulable en la actualidad sobre c&oacute;mo hacer verdaderamente sostenible la vida de los miles de millones de seres humanos del planeta. Tener dudas enormes sobre nuestro futuro en el planeta por cuestiones medioambientales es lo debido; adem&aacute;s de su dificultad intr&iacute;nseca, un discurso anticient&iacute;fico est&aacute; instalado en el poder de pa&iacute;ses muy influyentes y es muy presente en la pol&iacute;tica de pr&aacute;cticamente todos (y el desaliento y desconcierto que busca tiene donde crecer en un sistema cient&iacute;fico complejo). Pero no creo que seamos incapaces de avanzar: es cierto que <a href="https://news.un.org/es/story/2025/08/1540332" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medi&aacute;ticamente hemos conocido que no ha sido posible alcanzar un acuerdo global sobre los pl&aacute;sticos</a> que ya forman parte incluso de nuestro cuerpo. Pero a la par, y sin que lo conoci&eacute;ramos, el <a href="https://www.pactomundial.org/noticia/cumbre-oceanos-niza-2025-conclusiones-onu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Tratado de las Naciones Unidas para la Protecci&oacute;n de la Biodiversidad Marina de las Zonas de Alta Mar ha avanzado en su ratificaci&oacute;n en la reciente Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Oc&eacute;anos de 2025</a> celebrada en Niza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Goio Borge]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/modelo-politico-crisis-ecosocial_132_12686879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Oct 2025 19:23:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Ecología,Marxismo,Medio ambiente]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El montaje policial tras el último fusilado de Franco: “Se llamaba Xosé Humberto Baena y era inocente”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/montaje-policial-ultimo-fusilado-franco-llamaba-xose-humberto-baena-inocente_1_12613835.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5927b870-ddbc-4750-b22c-145fc6df61c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El montaje policial tras el último fusilado de Franco: “Se llamaba Xosé Humberto Baena y era inocente”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista Roger Mateos publica ‘El verano de los inocentes’, una exhaustiva investigación que consigue arrojar luz sobre las consecuencias de los atentados del FRAP en 1975</p><p class="subtitle">50 años de las últimas ejecuciones de Franco: la desesperación de un decrépito régimen

</p><p class="subtitle">Consigue la revista  - Tenemos nueva revista, esta vez sobre 'La Transición: la democracia no la trajo el rey, se ganó en la calle'. Hazte socia o socio de elDiario.es y te la enviamos a casa</p></div><p class="article-text">
        La ma&ntilde;ana del 27 de septiembre de 1975, tres hombres fueron conducidos hacia el pat&iacute;bulo de Hoyo de Manzanares, en Madrid. Se llamaban Jos&eacute; Luis S&aacute;nchez Bravo, Ram&oacute;n Garc&iacute;a Sanz y Xos&eacute; Humberto Baena. Todos ellos estaban en la veintena y la vida les fue arrebatada sin que profirieran un grito ni suplicaran. Tampoco se vendaron los ojos: quer&iacute;an ver a la muerte a la cara. Eran militantes del FRAP y fueron los &uacute;ltimos fusilados del franquismo. 
    </p><p class="article-text">
        Se les conden&oacute; por el asesinato de un polic&iacute;a en el atentado de Alenza, uno de los tres que el FRAP, siguiendo consignas del PCE (m-l), cometi&oacute; ese verano. Fue una campa&ntilde;a de violencia que pretend&iacute;a prender la mecha de la insurrecci&oacute;n popular aprovechando los &uacute;ltimos meses de vida del dictador. Pero nada sali&oacute; como estaba previsto: las masas no tomaron las calles, el FRAP perdi&oacute; toda su influencia, y al menos un inocente fue ejecutado.
    </p><p class="article-text">
        Esa es la tesis que el periodista Roger Mateos (Barcelona, 1977) defiende en el libro <em>El verano de los inocentes </em>(Anagrama, 2025). Despu&eacute;s de la<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cipriano-martos-militancia-antifranquista-concluyo_1_2151434.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> investigaci&oacute;n que aport&oacute; luz a los secretos que rodearon la muerte de Cipriano Martos</a>, Mateos se ha adentrado en el caso de los &uacute;ltimos fusilados del franquismo. Han sido tres a&ntilde;os de remover archivos y recuerdos, de derribar los muros del pacto de silencio que se estableci&oacute; entre los militantes del FRAP y de abrir la caja de Pandora. El resultado ha sido un texto que relata con todo lujo de detalles el montaje policial que llev&oacute; a disparar esa &uacute;ltima bala contra el pecho de alguien que no hab&iacute;a cometido el delito del que se le acusaba. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Asegura que Xos&eacute; Humberto Baena, el &uacute;ltimo fusilado del franquismo, era inocente. &iquest;Qu&eacute; le hace estar tan seguro de ello?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La idea del libro nace despu&eacute;s de que gente del FRAP me ense&ntilde;ara pruebas de que detr&aacute;s de esos fusilamientos las cosas no estaban claras. No es s&oacute;lo que hubiera habido un atropello judicial y policial contra los acusados, cosa que ya se sab&iacute;a. Lo que me mostraron abr&iacute;a la puerta a demostrar que se&ntilde;alaron como autor material a quien no era y que mataron a la persona equivocada. Y hoy s&iacute; lo creo firmemente: ese hombre se llamaba Xos&eacute; Humberto Baena y era inocente. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Han sido tres a&ntilde;os de investigaci&oacute;n. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Para este libro s&iacute;, pero ya llevaba m&aacute;s de 20 investigando y estudiando el FRAP. Pero curiosamente, durante todo este tiempo, nunca llegu&eacute; a tocar el verano de 1975, porque siempre fue un tab&uacute; que no sab&iacute;a romper. Todo lo que tuviera que ver con la lucha armada, los atentados y su autor&iacute;a era algo sobre lo que no indagaba. Y no porque yo no le encontrara inter&eacute;s, sino porque mis fuentes no quer&iacute;an hablar. Nadie quer&iacute;a tocar este tema tan sensible. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El periodista Roger Mateos, autor del libro &#039;El verano de los inocentes&#039;"
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            <span class="title">
                El periodista Roger Mateos, autor del libro &#039;El verano de los inocentes&#039;                            </span>
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        <strong>Los hechos de ese verano ya han prescrito y est&aacute;n amnistiados. Adem&aacute;s, lo que usted buscaba era demostrar la inocencia de un militante del FRAP. &iquest;Por qu&eacute;, entonces, esa reticencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque es un tema muy delicado. Primero, hay que tener en cuenta que la decisi&oacute;n de empezar la lucha armada la toman personas que no tienen nada que ver con los comandos que llevan a cabo los atentados. Y luego es importante entender que, durante estos 50 a&ntilde;os, los integrantes de esos grupos armados han sido muy estigmatizados por parte del antifranquismo que condenaba la violencia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, les cuesta mucho abordar este tema. Quienes lo vemos desde fuera del FRAP pensamos en que los hechos est&aacute;n amnistiados y, por tanto, creemos que no habr&iacute;a ning&uacute;n problema si hablaran y ayudaran a encontrar las respuestas que hasta ahora no se nos han dado. Pero para ellos es diferente.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La acusación contra Baena nace de una declaración firmada bajo tortura. Seguro que la decisión que tomó Pablo Mayoral tiene una explicación, pero es una explicación que sólo él conoce</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>A Baena lo detienen porque uno de sus compa&ntilde;eros le delata como autor material del atentado. Si realmente era inocente, &iquest;por qu&eacute; nadie del partido sali&oacute; a desmentir esa acusaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque nace de una declaraci&oacute;n firmada bajo tortura. Ese es uno de los puntos m&aacute;s delicados de este caso porque son documentos que se deben coger con pinzas. Seguro que la declaraci&oacute;n de Pablo [Mayoral, uno de los participantes del atentado de Alenza, inicialmente condenado a muerte y finalmente a 30 a&ntilde;os de c&aacute;rcel] en la que acusa a Baena tiene una explicaci&oacute;n, pero es una explicaci&oacute;n que s&oacute;lo &eacute;l conoce. Y estoy convencido de que detr&aacute;s de la decisi&oacute;n que tom&oacute; hay mucho sufrimiento y trauma. Y entiendo que sea dif&iacute;cil hablar de eso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La otra pregunta es por qu&eacute; Baena acepta esa acusaci&oacute;n y jam&aacute;s se declara inocente. Usted defiende que proteg&iacute;a a alguien. &iquest;Tiene idea de qui&eacute;n puede ser?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tengo nombres en la cabeza, s&iacute;. Pero no he querido escribirlos en el libro para no se&ntilde;alar a nadie. No era ese mi objetivo. S&oacute;lo quer&iacute;a corroborar que la dictadura fusil&oacute; a tres miembros del FRAP despu&eacute;s de unos procesos judiciales esperp&eacute;nticos y con falta de garant&iacute;as. Y hacerlo con hechos y evidencias. Es evidente que la gente se pregunte que, si Baena no fue, qui&eacute;n lo hizo. Pero no es el objetivo de mi trabajo responder a eso.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las personas directamente implicadas en los atentados tienen muchas reticencias a hablar. Hay secretos que han mantenido escondidos durante cincuenta años. Es legítimo y yo debo respetarlo </p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Dos de las personas que podr&iacute;an arrojar luz sobre esa cuesti&oacute;n son Pablo Mayoral y Manuel Blanco Chivite, que participaron en el atentado de Alenza y, al contrario que Baena, se salvaron de la pena de muerte. Pero, ante sus preguntas, le recriminan que fiscalice al FRAP en lugar de desenmascarar los monstruos del r&eacute;gimen. &iquest;C&oacute;mo le sientan esas acusaciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro entienden es una condena al franquismo y a las atrocidades que cometi&oacute; la dictadura. Pero las personas que estuvieron directamente implicadas en aquellos hechos tienen muchas reticencias a hablar. Hay cosas que s&oacute;lo ellos saben y secretos que han mantenido escondidos durante cincuenta a&ntilde;os. La familia de Baena necesita saber qu&eacute; pas&oacute; el d&iacute;a del atentado y yo, como periodista, estoy con ellos en esta b&uacute;squeda. Pero nadie puede romper ese silencio si ellos no quieren hacerlo.
    </p><p class="article-text">
        Me parece injusto su punto de vista y que me acusen de fiscalizar a quien no toca, es cierto, pero no soy qui&eacute;n para juzgarles. Al fin y al cabo personas como Pablo o Manolo sufrieron torturas atroces y pasaron por consejos de guerra que fueron una farsa. Yo sigo convencido de mi trabajo period&iacute;stico y del derecho a buscar las respuestas que, durante cincuenta a&ntilde;os, nadie nos ha dado. Porque, insisto, con todos los hechos amnistiados y prescritos, ya deber&iacute;amos saber qu&eacute; pas&oacute;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Menciona el proceso judicial. Durante la instrucci&oacute;n, la defensa no pudo presentar testigos ni pruebas. Tambi&eacute;n se alteraron informes policiales que conten&iacute;an evidencias que desmontaban el relato oficial y que apuntaban, no s&oacute;lo a la inocencia de Baena, sino a la presencia de un cuarto hombre. &iquest;Por qu&eacute; el r&eacute;gimen decidi&oacute; no buscarle?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los consejos de guerra estuvieron llenos de irregularidades flagrantes y escandalosas. No se respet&oacute; ninguna garant&iacute;a, los abogados no pudieron ejercer sus defensas en ning&uacute;n momento. Todo se bas&oacute; en unas declaraciones autoinculpatorias firmadas bajo tortura. &iquest;Por qu&eacute;? Pues porque el r&eacute;gimen ten&iacute;a prisa. 
    </p><p class="article-text">
        Quer&iacute;a dar un escarmiento lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a dos organizaciones, el FRAP y ETA, que estaban cometiendo atentados justo cuando el r&eacute;gimen se sent&iacute;a m&aacute;s fr&aacute;gil. Estaba perdiendo el control de la calle, el presidente Arias Navarro era d&eacute;bil y estaba presionado por los sectores m&aacute;s ultras, que le acusaban de blando. 
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            <span class="title">
                La familia Baena, en Vigo                            </span>
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        <strong>Pero esa represi&oacute;n tambi&eacute;n despert&oacute; a la comunidad internacional que ped&iacute;a clemencia para los condenados. Hasta el Papa Pablo VI se escribi&oacute; cartas con Franco. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero, a pesar de eso, Navarro pens&oacute; que, si era demasiado indulgente, pod&iacute;an acabar ces&aacute;ndolo. As&iacute; que no tuvo inconveniente en sacar adelante esa pantomima judicial. Evidentemente, hubo una mano negra que dict&oacute; previamente esas cinco condenas a muerte. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los consejos de guerra en los que se juzgaron los dos atentados cometidos por el FRAP el verano del 75 estuvieron llenos de irregularidades flagrantes y escandalosas</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero algo se reformul&oacute;, porque inicialmente eran once las personas que iban a ser fusiladas. </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, ocho del FRAP y tres de ETA. Era una barbaridad que hac&iacute;a d&eacute;cadas que no se ve&iacute;a. Superaba hasta los est&aacute;ndares franquistas. Fue por las presiones internacionales que el r&eacute;gimen se vio obligado a revisar las condenas y acab&oacute; decidiendo ejecutar a cinco y conmutar la sentencia de muerte del resto por penas de c&aacute;rcel. Fue un t&eacute;rmino medio que no content&oacute; a la comunidad internacional, porque clemencia no hubo, ni a los sectores m&aacute;s ultras. Arias Navarro ya era un cad&aacute;ver pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>La noticia de las condenas provoc&oacute; una oleada de protestas alrededor de Europa encabezadas con pancartas y simbolog&iacute;a del FRAP. El partido lo vio como una se&ntilde;al de que su influencia en el mundo crec&iacute;a. Pero no se les vio como h&eacute;roes antifascistas, sino como v&iacute;ctimas de la represi&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo vivi&oacute; el partido esas semanas? </strong>
    </p><p class="article-text">
        El FRAP nunca hab&iacute;a tenido tanta visibilidad. Se organizaron manifestaciones en muchas ciudades y se gritaron consignas a favor de los presos pol&iacute;ticos del partido. Todo aquello fue una ola de solidaridad contra las condenas a muerte, no una muestra de apoyo a la lucha armada. Pero el FRAP no lo entendi&oacute; as&iacute;: pens&oacute; que era el momento de expandir su fuerza, sin entender realmente qu&eacute; estaba pasando en sus bases. 
    </p><p class="article-text">
        Ese verano del 75, a ra&iacute;z de los atentados, el FRAP estaba quedando totalmente borrado del mapa porque las detenciones eran constante y las c&eacute;lulas estaban siendo desarticuladas. La c&uacute;pula del partido no entendi&oacute; lo que suced&iacute;a y decidi&oacute; seguir adelante con los atentados.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Consigue acceso a las actas de las reuniones que el FRAP mantuvo durante esos d&iacute;as y se ve esa distorsi&oacute;n de la realidad. &iquest;A qu&eacute; atribuye esa perspectiva alejada de la realidad? &iquest;Tiene que ver, quiz&aacute;s, con el hecho de que Elena &Oacute;dena y Ra&uacute;l Marco, m&aacute;ximos dirigentes del partido, vivieran en Suiza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que ver con unas maneras de funcionar que no s&oacute;lo eran propias del FRAP, sino de muchas organizaciones revolucionarias clandestinas. Ten&iacute;an m&eacute;todos que muchas veces eran sectarios y herm&eacute;ticos, con poco contacto con otras opiniones y mucho menos con las bases. Se ve en estas actas, en las que se constata que los debates que ten&iacute;an en los encuentros no eran tal; eran discursos endog&aacute;micos y autocomplacientes. 
    </p><p class="article-text">
        Ellos cre&iacute;an realmente que lideraban la lucha antifranquista y que con esos atentados llegar&iacute;an a desencadenar una guerra popular. Su idea era iniciar la lucha armada durante los &uacute;ltimos momentos de Franco para que endureciera la represi&oacute;n y mostrara su cara m&aacute;s cruel. As&iacute;, el pueblo ver&iacute;a que el r&eacute;gimen era irreformable y exigir&iacute;a neutralizar los pactos que pudieran hacer las &eacute;lites y los sectores m&aacute;s evolucionistas de la dictadura con los m&aacute;s moderados de la oposici&oacute;n antifranquista. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Roger Mateos, durante la entrevista en la redacción de elDiario.es en Barcelona                            </span>
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        <strong>Pero eso no pas&oacute;. De hecho, en los libros de historia, el FRAP ha acabado ocupando un lugar bastante secundario. &iquest;Cree que se ha acabado infravalorando su influencia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Durante la primera mitad de los 70 fue una fuerza antifranquista muy relevante, con mucha visibilidad y una gran hiperactividad en la calle. Pintadas, manifestaciones clandestinas, octavillas, acciones contra multinacionales, sucursales bancarias&hellip; Evidentemente, no ten&iacute;an la fuerza del PCE de Carrillo, ni del PSUC en Catalunya, pero era una de las m&aacute;s importantes del momento. 
    </p><p class="article-text">
        Todo cambi&oacute; cuando deciden empezar el camino de la lucha armada. Eso acaba estigmatizando a sus militantes a ojos de una parte de la militancia antifranquista, entre los que se encuentra Carrillo, que condena sin paliativos el terrorismo individual. Y claro, hoy a buena parte del antifranquismo se le hace inc&oacute;modo reivindicar el legado del FRAP. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Se ha usado mucho la palabra terrorista para calificar al FRAP, pero poco para definir la dictadura. Y eso que razones no faltan</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero &iquest;era el FRAP una banda terrorista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. O, al menos, no naci&oacute; as&iacute;. No era el brazo armado de su matriz pol&iacute;tica, el PCE (m-l), ni el equivalente al GRAPO del PCE (r). Nace en 1971 como un frente pol&iacute;tico, un conglomerado de organizaciones sectoriales, sindicales, de trabajadores, estudiantes, mujeres, artistas y campesinos. Todas estas organizaciones, bajo paraguas del FRAP, ten&iacute;an como cerebro pol&iacute;tico al PCE (m-l). De hecho, las c&eacute;lulas encargadas de matar a uniformados no se crean hasta 1975. 
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; hay otra cosa: se ha usado mucho la palabra terrorista para calificar al FRAP, pero poco para definir la dictadura. Y eso que razones no faltan. Si te fijas, mientras las siglas del FRAP estuvieron activas, del 71 al 75, causaron cuatro v&iacute;ctimas mortales. En el mismo periodo de tiempo, entre ejecutados, v&iacute;ctimas de balas perdidas, torturados y dem&aacute;s, el r&eacute;gimen caus&oacute; 64.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Imagen de la ficha policial de Xosé Humberto Baena el día de su detención, en septiembre de 1975                            </span>
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        <strong>Los &uacute;ltimos fusilamientos fueron el 27 de septiembre de 1975. Cuenta con todo lujo de detalles la vigilia de las ejecuciones en dos cap&iacute;tulos devastadores, uno desde dentro de las celdas y otro desde Albania, donde se encontraba la c&uacute;pula del partido. &iquest;Qu&eacute; hac&iacute;an all&iacute; cuando tres de sus compa&ntilde;eros iban a morir a las pocas horas en Madrid?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las semanas anteriores, una delegaci&oacute;n del PCE (m-l) viaja a la Albania comunista. Era su padrina, protectora y patrocinadora internacional. Una de las personas que les acoge es Ramiz Alia, quien ser&iacute;a sucesor de Enver Hoxha, y les dice sin tapujos que tienen que aprovechar los fusilamientos para dar a conocer las siglas del FRAP, usarlo para captar todas las adhesiones posibles y hacer que el movimiento marxista-leninista reviva internacionalmente. 
    </p><p class="article-text">
        La conversaci&oacute;n fue escalofriante porque en ning&uacute;n momento se plantean gestiones para impedir esas ejecuciones. Pero la cosa cambia la vigilia de los fusilamientos. Cenando en casa de Alia, se enteran por la televisi&oacute;n italiana de que el gobierno de Franco ha dado su visto bueno a las condenas y que la ma&ntilde;ana siguiente ser&aacute;n ejecutados los militantes. 
    </p><p class="article-text">
        Es entonces cuando intentan buscar alguna soluci&oacute;n y se van a la embajada de la China en Tirana. En ese momento el pa&iacute;s asi&aacute;tico ya estaba estableciendo relaciones con el r&eacute;gimen y pod&iacute;a llegar a ser un elemento de presi&oacute;n. Pero no lo fue. El embajador les dej&oacute; muy claro que no iba a mover ni un dedo por las personas que estaban a punto de perder la vida. 
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                    alt="Homenaje a los últimos fusilados del franquismo durante el décimo aniversario de sus muertes, frente a la tumba de Baena en el cementerio de Vigo"
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            <span class="title">
                Homenaje a los últimos fusilados del franquismo durante el décimo aniversario de sus muertes, frente a la tumba de Baena en el cementerio de Vigo                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>Esa noticia de que los fusilamientos se iban a producir al d&iacute;a siguiente tambi&eacute;n cogi&oacute; a contrapi&eacute; a los condenados y a sus familias, que no esperaban que la ejecuci&oacute;n fuera tan pronto. &iquest;C&oacute;mo fue esa &uacute;ltima noche para ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa noche, la m&aacute;s dram&aacute;tica para las familias y los condenados, transcurre en unas celdas aisladas de la c&aacute;rcel de Carabanchel. Los que ser&aacute;n fusilados, seg&uacute;n testigos directos que los vieron, asumieron con mucha serenidad su destino. Ellos, de hecho, ya ten&iacute;an asumido que su final ser&iacute;a ese y no ten&iacute;an esperanzas de que pudiera llegar un indulto de &uacute;ltima hora. 
    </p><p class="article-text">
        Les acompa&ntilde;a el abogado de Baena y la familia de S&aacute;nchez-Bravo, que ha venido de Vigo y le est&aacute; arropando. Est&aacute;n su madre y sus hermanos, en particular destaca Vicky, que fue una de las m&aacute;s activas y de las que se movi&oacute; m&aacute;s para intentar impedir las ejecuciones. Pero Ram&oacute;n Garc&iacute;a Sanz, que era un chico hu&eacute;rfano nacido en Barcelona, estaba solo. Ni siquiera pudo entrar su abogado, porque le echaron del juicio y no le permitieron acompa&ntilde;arle. Aquella noche nadie durmi&oacute;, hubo emoci&oacute;n y solidaridad. Se cantaron canciones gallegas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La noche antes de los fusilamientos, Baena le dice una frase devastadora a su padre: “Lo siento, papá, pero no puedo darte este consuelo. No fui yo quien le mató”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Al final, se sumaron el padre y el hermano de Baena, que casi no llegan a despedirse porque avanzaron la hora de los fusilamientos&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ten&iacute;an unos billetes de tren con los que, despu&eacute;s del cambio de hora, no habr&iacute;an llegado. As&iacute; que se cruzaron el pa&iacute;s, desde Vigo, en taxi. Llegaron media hora antes de que se llevaran a Xos&eacute; Humberto y ah&iacute; se produce una escena que me ha descrito su propio hermano y que yo reproduzco al principio del libro porque es muy importante. El padre de Baena le dice que no hay nada peor que perder a un hijo, pero que ser&iacute;a m&aacute;s devastador todav&iacute;a si resultara que es inocente, porque significar&iacute;a que iban a fusilar a un inocente. 
    </p><p class="article-text">
        Y Baena le dice una frase devastadora: &ldquo;Lo siento, pap&aacute;, pero no puedo darte este consuelo. No fui yo quien le mat&oacute;&rdquo;. Esa frase es el hilo conductor de todo el libro y lo que me lleva a querer reunir todas las evidencias posibles para demostrar que esas &uacute;ltimas palabras que Baena le dice a su padre fueron ciertas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Eso inicia una investigaci&oacute;n que le lleva a conocer bien a la hermana de Baena, Flor; a su novia, Maruxa; a sus antiguos compa&ntilde;eros y a su abogado. &iquest;Hasta qu&eacute; punto se convirti&oacute; en un asunto personal?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo fue de arriba abajo. Ha sido la investigaci&oacute;n period&iacute;stica que me ha implicado m&aacute;s horas, m&aacute;s trabajo, m&aacute;s viajes, m&aacute;s archivos, m&aacute;s testimonios, m&aacute;s dolores de cabeza y m&aacute;s angustia. Y eso es porque conozco a las fuentes desde hace muchos a&ntilde;os, las aprecio, y las iba a enfrentar a un tema muy sensible. Profundizar en un tema como este no ha sido nada f&aacute;cil. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el &uacute;ltimo cap&iacute;tulo revela la conversaci&oacute;n con un testimonio que podr&iacute;a demostrar la inocencia de Baena. &iquest;Tiene esperanza de que alg&uacute;n d&iacute;a alguien llegue a hablar p&uacute;blicamente y se aclaren los hechos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que s&iacute;. Han pasado 50 a&ntilde;os y todo est&aacute; prescrito y amnistiado. Adem&aacute;s, ya hay un precedente del 1963, cuando se ejecut&oacute; a dos militantes anarquistas con garrote vil. Los acusaron de colocar dos explosivos en la sede central de la Polic&iacute;a en Madrid. No causaron v&iacute;ctimas mortales, pero s&iacute; decenas de heridos. 
    </p><p class="article-text">
        Se culp&oacute; a Francisco Granado y Joaqu&iacute;n Delgado. Ellos se dec&iacute;an inocentes, pero les torturaron hasta hacerles firmar una declaraci&oacute;n autoinculpatoria. 30 a&ntilde;os despu&eacute;s de los hechos, sali&oacute; un documental que demostr&oacute; su inocencia b&aacute;sicamente porque los dos autores aut&eacute;nticos de las explosiones dieron un paso al frente y confesaron. No descarto que algo as&iacute; pueda llegar a pasar con el caso de Baena, pero es verdad que ha pasado medio siglo y la caja de los secretos sigue cerrada a cal y canto. Mi libro, al final, lo &uacute;nico que hace es resolver, quiz&aacute;s, algunas inc&oacute;gnitas, pero plantea otras. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Sandra Vicente]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/montaje-policial-ultimo-fusilado-franco-llamaba-xose-humberto-baena-inocente_1_12613835.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Sep 2025 20:48:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El montaje policial tras el último fusilado de Franco: “Se llamaba Xosé Humberto Baena y era inocente”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Francisco Franco,Franquismo,PCE - Partido Comunista de España,Marxismo,Periodistas,Investigación,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Kohei Saito, filósofo: "En la izquierda nunca debemos dejar de pelear"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/kohei-saito-economista-izquierda-debemos-pelear-cat_128_12402442.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4764efcf-f702-4d70-88b2-5df935ad6316_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x2883y1835.jpg" width="1200" height="675" alt="Kohei Saito, filósofo: &quot;En la izquierda nunca debemos dejar de pelear&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El autor de 'El capital en la era del antropoceno', un fenómeno literario que ha vendido medio millón de libros, reclama a la izquierda que reaccione y aboga por reforzar la justicia social y los derechos humanos</p><p class="subtitle">El último Rincón de pensar - Fara Dabhoiwala, historiador: “La libertad de expresión la inventaron hombres europeos que luego iban por el mundo diciéndoles a otros que se callaran”</p></div><p class="article-text">
        Medio mill&oacute;n de libros. Quiz&aacute;s no parezca una cifra de v&eacute;rtigo para los que est&aacute;n acostumbrados a las cifras de los grandes autores de <em>bestsellers </em>sobre j&oacute;venes metidos en versiones modernas del circo romano o ni&ntilde;os magos que pelean en torneos a lomos de una escoba voladora. Pero si se piensa en que el que ha vendido 500.000 copias es un profesor de filosof&iacute;a japon&eacute;s de corte marxista que propone dejar de consumir inmediatamente y de forma radical como &uacute;nica soluci&oacute;n (o -seg&uacute;n &eacute;l- la &uacute;nica viable) para salvar el mundo de las garras del capitalismo salvaje, los n&uacute;meros se leen de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Kohei Saito (Tokio, 1987) es un gur&uacute; de la izquierda moderna, uno de los m&aacute;s c&eacute;lebres estudiosos de la obra de Karl Marx y el autor de una de las obras de culto para los que creen que a&uacute;n hay tiempo para actuar y salvarnos de nosotros mismos: <a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/309174-libro-el-capital-en-la-era-del-antropoceno-9788466671668?srsltid=AfmBOorHQ8qCrLkks4NCdn7ybDxs6pix32BdQ0BnV-jiYMVr8gMQAgD1" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em><strong>El capital en la era del antropoceno</strong></em></a> (ediciones B). 
    </p><p class="article-text">
        Doctor en filosof&iacute;a por la universidad de Humboldt en Berlin, el ganador m&aacute;s joven del premio Deutscher Memorial por <a href="https://www.lacentral.com/book?id=9788418684296" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>La naturaleza contra el capital</em></a><em> </em>(Bellaterra)<em> </em>y uno de los &uacute;nicos te&oacute;ricos del mundo que admite abiertamente haberse equivocado en sus profec&iacute;as, &lsquo;me pudo el optimismo&rsquo;, dice con una sonrisa a <em>elDiario.es</em>, poco antes de su charla en la <em>Fira Literal</em>, en Barcelona.
    </p><p class="article-text">
        <strong>D&eacute;jeme empezar por la &uacute;ltima pregunta.</strong>
    </p><p class="article-text">
        (Sonr&iacute;e) De acuerdo, me gusta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Sigue usted teniendo esperanza?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, es una cuesti&oacute;n muy dura y dif&iacute;cil. Escrib&iacute; este libro hace cinco a&ntilde;os y la situaci&oacute;n ha cambiado mucho: hace cinco a&ntilde;os el mundo no era as&iacute;, la temperatura ha subido incluso m&aacute;s de lo que indicaban las peores previsiones y el futuro va a ser muy complicado, pero tenemos que seguir luchando.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;As&iacute; que la respuesta corta, ser&iacute;a, &lsquo;s&iacute;&rsquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es que tenga esperanza: es que quiero tenerla. Pero como fil&oacute;sofo no trabajo con ese concepto: los fil&oacute;sofos no tenemos esperanza (risas).
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;fue usted demasiado optimista cuando hace un lustro public&oacute; </strong><em><strong>El capital en la era del antropoceno</strong></em><strong>?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo especulaba con la idea de que, con el decrecimiento, una bajada enorme del consumismo y la priorizaci&oacute;n de la lucha contra el cambio clim&aacute;tico, podr&iacute;amos ayudar a personas en lugares como &Aacute;frica o Bangladesh, que ya est&aacute;n sufriendo las consecuencias de ese cambio y que pa&iacute;ses como Jap&oacute;n o Estados Unidos o Europa estar&iacute;an encabezando ese esfuerzo. Sin embargo, ahora tienes lo que est&aacute; sucediendo en Gaza, los asesinatos en masa, las hambrunas. Y el mundo no est&aacute; haciendo nada, as&iacute; que, &iquest;c&oacute;mo vamos a convencer a las nuevas generaciones de que luchen contra el apocalipsis clim&aacute;tico cuando ven que no estamos haciendo nada en Gaza? Hace cinco a&ntilde;os no vi venir algo as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; momento se fue todo al garete?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no s&eacute; muy bien cu&aacute;ndo todo se fue al traste: ten&iacute;amos cosas buenas, movimientos sociales potentes con objetivos nobles, l&iacute;deres pol&iacute;ticos aparentemente abiertos a cambios profundos&hellip; pero luego se produjo la invasi&oacute;n de Ucrania, los precios empezaron a subir&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero &iquest;si yo le pidiera que se&ntilde;alara en un calendario el d&iacute;a en el que usted pens&oacute;, &lsquo;maldita sea, esto no va bien&rsquo;, sabr&iacute;a con exactitud d&oacute;nde poner el dedo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que fue el momento en el que Greta Thunberg dio su apoyo a la causa palestina y a continuaci&oacute;n desapareci&oacute; del mapa. De alg&uacute;n modo, aquello dej&oacute; al descubierto el doble est&aacute;ndar que est&aacute;bamos aplicando a lo largo y ancho del planeta y que desbarata completamente el concepto de justicia. &iquest;C&oacute;mo defino yo la justicia? Pues de un modo sencillo: los d&eacute;biles tienen que ser apoyados. Sin embargo, nos volcamos con Ucrania y obviamos lo de Gaza. Yo mismo, como persona que creci&oacute; en Jap&oacute;n y luego pas&oacute; parte de su gran vida en Alemania, recuerdo cuando llegu&eacute; a Europa y me sorprendi&oacute; la conciencia social del pa&iacute;s. Pero ahora hemos entrado en un periodo en el que lo que estamos viendo es una aplicaci&oacute;n, digamos &lsquo;selectiva&rsquo; de conceptos como los derechos humanos o la democracia. Conceptos que siempre hemos atribuido a Occidente y que ahora se est&aacute;n pervirtiendo de un modo francamente inaudito.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hemos entrado en un periodo en el que lo que estamos viendo es una aplicación, digamos ‘selectiva’ de conceptos como los derechos humanos o la democracia</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Es usted c&eacute;lebre por sus estudios alrededor de la figura de Karl Marx, aprendi&oacute; alem&aacute;n para leer su obra sin necesidad de filtros y no puedo evitar se&ntilde;alar que algunas de sus predicciones sobre la llegada de un marxismo m&aacute;s humanista, por as&iacute; decirlo, parecen lejos de llegar a buen puerto. M&aacute;s bien lo contrario.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. Pero quiero decir algo: es precisamente las pol&iacute;ticas que han aplicado partidos te&oacute;ricamente m&aacute;s racionales y que se mueven en el espectro de la social-democracia lo que ha socavado totalmente su credibilidad y creado las condiciones ideales para la aparici&oacute;n de formaciones de extrema derecha. No puedes hablar de derechos humanos y que estos solo te importen en Ucrania, pero te den completamente igual en &Aacute;frica. Ese tipo de contradicciones, ya no solo entierran cualquier atisbo de veracidad con tus electores: son la plataforma perfecta para personajes como Putin y Trump. 
    </p><p class="article-text">
        De todos modos, y aunque ya s&eacute; que me vas a decir que es imposible, debemos seguir creyendo (y luchando) por la universalidad. La universalidad de la justicia social y la universalidad de los derechos humanos, precisamente porque parece imposible, hay que seguir luchando. Y -sobre todo- la izquierda debe reaccionar.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Las políticas que han aplicado partidos teóricamente más racionales y que se mueven en el espectro de la social-democracia son lo que ha socavado totalmente su credibilidad y creado las condiciones ideales para la aparición de formaciones de extrema derecha</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>He vuelto a leer su libro para preparar esta entrevista&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        El actualizado, espero (risas)
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por supuesto: la nueva edici&oacute;n. Y siento dec&iacute;rselo, pero al contrario que usted, yo creo que el colapso es inevitable.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, ahora llevo un a&ntilde;o viviendo de nuevo en Alemania y estoy trabajando en un nuevo libro porque ya me toca escribir un nuevo libro (sonr&iacute;e) y ese libro va precisamente sobre eso: el colapso. Hablo de la hipocres&iacute;a europea a la hora de hablar de la universalidad de la justicia social, de c&oacute;mo hemos fallado, de c&oacute;mo el futuro es parece realmente oscuro y de que el colapso, tal y como has dicho, parece inevitable.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Al hilo de esa reflexi&oacute;n, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos visto un crecimiento exacerbado de movimientos de extrema derecha por todo el mundo, en muchas ocasiones como una suerte de reacci&oacute;n a fuertes cambios sociales que a su vez romp&iacute;an con tradiciones conservadoras en una especie de ciclo sin fin. &iquest;Cree usted que volveremos a ver el auge de la izquierda o el neoconservadurismo ha llegado para imponerse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto que habr&aacute; un repunte de los partidos y formaciones de izquierda. Mira: siempre estamos luchando. Unas veces ganamos, otras perdemos. Pero nunca debemos dejar de pelear. Ahora mismo estamos a la defensiva, pero en alg&uacute;n momento volveremos a estar por delante. Sin embargo, y sin querer quitarle importancia a todo este toma y daca, creo que la gran cuesti&oacute;n es la gesti&oacute;n del cambio clim&aacute;tico: o actuamos ahora o tendremos que lidiar con millones de refugiados clim&aacute;ticos y entraremos en una cuenta atr&aacute;s que ya no podremos detener. Esa es la urgencia inaplazable de la que hablaba cuando escrib&iacute; libro y, sinceramente, me equivoqu&eacute; al creer que el futuro ser&iacute;a mejor.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">La gran cuestión es la gestión del cambio climático: o actuamos ahora o tendremos que lidiar con millones de refugiados climáticos y entraremos en una cuenta atrás que ya no podremos detener</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>D&eacute;jeme que le diga que me da la impresi&oacute;n de que en la cuesti&oacute;n del cambio clim&aacute;tico hemos pasado de la simple negaci&oacute;n a un extra&ntilde;o desd&eacute;n. Como si nos diera igual. </strong>
    </p><p class="article-text">
        Es cierto. Porque la gente se ha acostumbrado a ello o quieren creer que se han acostumbrado a ello. Pero si miras lo que sucedi&oacute; aqu&iacute; en Valencia, o los incendios de Los &Aacute;ngeles, ver&aacute;s que en realidad va a ser imposible acostumbrarse a fen&oacute;menos cada vez m&aacute;s extremos que ahora ni siquiera podemos imaginar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero incluso en esos ejemplos y no siempre, pero s&iacute; en muchas ocasiones, la cuesti&oacute;n de la causalidad del cambio clim&aacute;tico en la violencia y la singularidad de esos fen&oacute;menos se ha obviado o directamente ignorado.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es verdad, y lo m&aacute;s curioso es que aunque en el caso de Los &Aacute;ngeles afect&oacute; a algunas de las personas m&aacute;s ricas del mundo, pero ni siquiera ellos han puesto el tema encima de la mesa. Ni siquiera ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y entonces, &iquest;qu&eacute; hacemos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creer. Hay que creer. Hay que seguir creyendo que le podemos dar la vuelta a todo esto. No s&eacute; ni cu&aacute;ndo, ni c&oacute;mo&hellip; Pero no podemos dejar de creer. Me preguntabas al principio si hab&iacute;a esperanza: lo que no puede dejar de haber es lucha. Nunca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Toni García Ramón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/kohei-saito-economista-izquierda-debemos-pelear-cat_128_12402442.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Jun 2025 19:54:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Kohei Saito, filósofo: "En la izquierda nunca debemos dejar de pelear"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Filosofía,Izquierda,Japón,Marxismo,Cambio climático]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Fredric Jameson, uno de los grandes teóricos marxistas de la literatura y crítico de la posmodernidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-fredric-jameson-grandes-teoricos-marxistas-literatura-critico-posmodernidad_1_11674430.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f3748590-ed01-48f3-b559-99bb54daef70_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Fredric Jameson, uno de los grandes teóricos marxistas de la literatura y crítico de la posmodernidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La importancia de este teórico estadounidense, fallecido a los 90 años, ha sido esencial para los estudios culturales</p><p class="subtitle">Mari Trini: la voz que introdujo el discurso feminista en España cuando, de eso, tampoco se hablaba
</p></div><p class="article-text">
        Hay conferencias que hacen historia. En oto&ntilde;o de 1982, en el Whitney Museum of Contemporary Arts de Nueva York, el te&oacute;rico literario marxista Fredric Jameson (1934 - 2024), fallecido este pasado domingo, dict&oacute; una conferencia que pasar&iacute;a a ser parte nuclear de su aplaudido e influyente ensayo <em>Postmodernism &ndash; the Cultural Logic of Late Capitalism,</em> publicado en el n&uacute;mero de primavera de 1984 de la <em>New Left Review</em>, y despu&eacute;s convertido en libro (recientemente reeditado en espa&ntilde;ol por la editorial Verso Libros). En este ensayo Jameson sentar&iacute;a las bases de los estudios culturales sobre lo que, desde hac&iacute;a unos a&ntilde;os, se ven&iacute;a denominando posmodernidad.
    </p><p class="article-text">
        Jameson empezaba su conferencia/ensayo se&ntilde;alando la extra&ntilde;a sensaci&oacute;n, o m&aacute;s bien convicci&oacute;n generalizada, de estar viviendo el fin de casi todo, desde la lucha de clases, la ideolog&iacute;a o el sue&ntilde;o de la revoluci&oacute;n hasta el Estado de bienestar, la democracia o el arte. Todo parec&iacute;a estar en crisis, a punto de alcanzar su fin. Poco despu&eacute;s, coincidiendo con la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n en 1989 y la posterior descomposici&oacute;n del campo socialista en 1991, el polit&oacute;logo Francis Fukuyama afirmar&iacute;a que con la hegemon&iacute;a de la democracia liberal la humanidad hab&iacute;a alcanzado el fin de la historia y, con ello, hab&iacute;a desaparecido todo horizonte vital de emancipaci&oacute;n por resultar innecesario: viv&iacute;amos en el mejor de los mundos posibles. Sin embargo, para Jameson, ese final no era motivo de celebraci&oacute;n, como lo era para los pensadores neoliberales.
    </p><p class="article-text">
        Para Jameson esa convicci&oacute;n posmoderna de fin de todo respond&iacute;a a una ruptura producida en el modo de producci&oacute;n capitalista. Siguiendo al economista alem&aacute;n Ernest Mandel, el capitalismo hab&iacute;a entrado en una nueva fase &ndash;el capitalismo avanzado o tard&iacute;o&ndash; que se distingu&iacute;a de la anterior no &uacute;nicamente por el proceso de sustituci&oacute;n de las f&aacute;bricas por centros financieros en el primer mundo, sino, y sobre todo, porque hab&iacute;a conseguido aniquilar sus antinomias: hab&iacute;an desaparecido del mapa los estados socialistas, pero tambi&eacute;n, por medio de pol&iacute;ticas neoliberales y mucha represi&oacute;n, los movimientos laborales fueron neutralizados y se logr&oacute; derrotar al proletariado con conciencia de clase y organizado pol&iacute;ticamente. Como dice Jameson en <em>Teor&iacute;a de la postmodernidad</em>, sin resistencia ni antinomia, la posmodernidad constituye, &ldquo;la forma m&aacute;s pura de capitalismo de cuantas han existido&rdquo;. En efecto, la posmodernidad representa el momento hist&oacute;rico en que el capital se totaliza, lo invade todo, satura cada uno de los poros de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Jameson entendi&oacute; la posmodernidad no como un mero cambio cultural, uno m&aacute;s entre tantos, como as&iacute; fue institucionalizado y canonizado el posmodernismo por la academia, como un &ldquo;modernismo sin esc&aacute;ndalo&rdquo;, como un estilo f&aacute;cilmente integrado en la producci&oacute;n de mercanc&iacute;as y como objeto de patronazgo de multinacionales; Jameson entiende la posmodernidad como un producto del capitalismo avanzado, que funda una nueva l&oacute;gica o pauta cultural. De la misma manera que la producci&oacute;n se ha fragmentado y dispersado en el capitalismo avanzado, los sujetos posmodernos piensan el mundo de manera dispersa y fragmentada. El capitalismo avanzado constituye la matriz que produce formas y discursos radicalmente distintos en su significaci&oacute;n y funci&oacute;n social respecto a la modernidad. De esas formas y discursos hizo Jameson su objeto de estudio, que pod&iacute;a estar constituido tanto por una novela de Dos Passos como por un edificio de John Portman, una pel&iacute;cula de Coppola o Polanski, un cuadro de Van Gogh o un disco de David Bowie.
    </p><h2 class="article-text">Marco te&oacute;rico</h2><p class="article-text">
        Para llevar a cabo sus an&aacute;lisis sobre la posmodernidad &ndash;pero no solo&ndash;, Jameson construy&oacute; un marco te&oacute;rico muy s&oacute;lido que beb&iacute;a de la influencia de pensadores marxistas &ndash;algunos de ellos fueron objeto de sus estudios&ndash; como Louis Althusser, Walter Benjamin, Bertolt Brecht, Theodor Adorno o Jean-Paul Sartre. La obra que mejor representa ese esfuerzo por construir una teor&iacute;a literaria con la que leer desde el marxismo los textos literarios acaso sea <em>The Political Unconscious </em>(1981), traducido al espa&ntilde;ol por el poeta republicano y exiliado en M&eacute;xico Tom&aacute;s Segovia con el extra&ntilde;o y benjaminiano t&iacute;tulo &ndash;desconozco los motivos que le llevaron a traducirlo as&iacute;&ndash; <em>Documentos de cultura, documentos de barbarie</em>, publicado por Visor en 1989.
    </p><p class="article-text">
        En ese ensayo Jameson se propone el objetivo de construir una hermen&eacute;utica marxista que permita &ndash;y aqu&iacute; late el pensamiento de Walter Benjamin&ndash; rastrear las huellas del relato interrumpido por las luchas, la realidad reprimida y enterrada de la historia. Desde este punto de partida benjaminiano Jameson recoge todo el andamiaje te&oacute;rico sobre la noci&oacute;n de ideolog&iacute;a de Althusser &ndash;atravesada por el psicoan&aacute;lisis de Lacan&ndash; para elaborar el concepto de inconsciente pol&iacute;tico con el que pretende &ldquo;desenmascarar los artefactos culturales como actos socialmente simb&oacute;licos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Jameson entiende que detr&aacute;s de lo simb&oacute;lico, del acto socialmente simb&oacute;lico que es la literatura, es posible encontrar, dir&aacute; con Spinoza, la &ldquo;causa ausente&rdquo; que produce el texto literario. Para Jameson, esa causa ausente es la historia, que, como &ldquo;lo real&rdquo; lacaniano, solo es posible leerlo en sus efectos &ndash;o en sus s&iacute;ntomas. De esta manera, como dice una de las m&aacute;ximas jamesonianas, hay que &ldquo;historizar, siempre historizar&rdquo;. Para Jameson, el an&aacute;lisis de la causa ausente es lo que permite restaurar el contenido pol&iacute;tico de un texto literario, romper su cosificaci&oacute;n como un todo unificado y coherente, su estructura est&aacute;tica. Un an&aacute;lisis marxista, para Jameson, encuentra el sentido del texto en las brechas y discontinuidades que existen dentro de la obra, entendida como un texto heterog&eacute;neo y esquizofr&eacute;nico.
    </p><h2 class="article-text">La causa ausente</h2><p class="article-text">
        <em>El inconsciente pol&iacute;tico </em>&ndash;me resisto a titulado de otra manera&ndash;<em> </em>es un ensayo fundamental para el an&aacute;lisis de la literatura como forma ideol&oacute;gica. Pero como sucede en buena parte del llamado marxismo occidental (es decir, anglosaj&oacute;n), el autor apenas dialoga con las teor&iacute;as literarias que, de manera paralela, se estaban produciendo en la periferia del imperio. Cuando Jameson publica su ensayo sobre el inconsciente pol&iacute;tico, en Espa&ntilde;a se hab&iacute;a publicado ya, en 1974, <em>Teor&iacute;a e historia de la producci&oacute;n ideol&oacute;gica </em>de Juan Carlos Rodr&iacute;guez, un ensayo que, tambi&eacute;n inscrito en la escuela de pensamiento althusseriana, elaboraba el concepto de &ldquo;inconsciente ideol&oacute;gico&rdquo; para el estudio de la literatura espa&ntilde;ola de la transici&oacute;n entre el feudalismo y el capitalismo.
    </p><p class="article-text">
        Los conceptos de Rodr&iacute;guez y Jameson son ciertamente parecidos y responden a una misma l&oacute;gica de an&aacute;lisis de los efectos textuales de las relaciones sociales y de explotaci&oacute;n (esa &ldquo;causa ausente&rdquo; que en Rodr&iacute;guez se denomina &ldquo;radical historicidad&rdquo;). Sin embargo, tienen tambi&eacute;n sus diferencias radicales, que se localizan en el foco de an&aacute;lisis de uno y otro: mientras que Jameson lee los s&iacute;ntomas del inconsciente en el nivel simb&oacute;lico (y por eso es pol&iacute;tico), Rodr&iacute;guez centra su an&aacute;lisis de los s&iacute;ntomas en el nivel de lo imaginario (y en consecuencia, es ideol&oacute;gico). Ambos niveles desplazan lo real (la historicidad del texto), pero operan de distinta forma. La falta de di&aacute;logo entre los marxismos de centro y periferia nos ha impedido asistir a una discusi&oacute;n te&oacute;rica que hubiera sido sin duda muy productiva.
    </p><p class="article-text">
        Pero Jameson no dio del todo la espalda a la cr&iacute;tica y teor&iacute;a marxista que se estaba produciendo en el hispanismo. En uno de sus libros m&aacute;s recientes, <em>Antinomias del realismo</em>, donde el te&oacute;rico quiere escapar de las pol&eacute;micas apasionadas que entienden el realismo siempre en oposici&oacute;n a algo, como en un juego de contrarios, en el estudio de su emergencia o su disoluci&oacute;n, Jameson le dedica un brillante cap&iacute;tulo a Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s (&ldquo;El protagonismo menguante&rdquo;), en el que dialoga con otros te&oacute;ricos literarios marxistas que, como Juan Carlos Rodr&iacute;guez, nos dejaron recientemente, como son Julio Rodr&iacute;guez Pu&eacute;rtolas, Carlos Blanco Aguinaga e Iris M. Zavala, autores de la siempre imprescindible <em>Historia social de la literatura espa&ntilde;ola</em>.
    </p><h2 class="article-text">Una teor&iacute;a avivada</h2><p class="article-text">
        Fredric Jameson ha sido uno de los grandes te&oacute;ricos literarios y pensadores marxistas de la posmodernidad y en la posmodernidad. Adem&aacute;s de los libros citados, hay otros imprescindibles como <em>Forma e ideolog&iacute;a,</em> <em>Arqueolog&iacute;a del futuro </em>o <em>Los or&iacute;genes de la posmodernidad</em>, todos ellos publicados en Espa&ntilde;a por la editorial Akal; o <em>Brecht y el m&eacute;todo </em>o <em>Valencias de la dial&eacute;ctica</em>, publicados en Argentina. Resulta asimismo interesante el libro-conversaci&oacute;n con David S&aacute;nchez Usanos, <em>Reflexiones sobre la postmodernidad</em>, publicado en Abada en 2010.
    </p><p class="article-text">
        La importancia de Jameson ha sido enorme en los debates de est&eacute;tica y marxismo, m&aacute;s all&aacute; incluso de los c&iacute;rculos althusserianos, en un momento en que &ndash;cosas de la posmodernidad&ndash; el marxismo estaba en crisis y su lenguaje parec&iacute;a que ya no serv&iacute;a para nombrar el mundo, y no digamos para transformarlo. Sus reflexiones te&oacute;ricas y sus an&aacute;lisis cr&iacute;ticos sirvieron para avivar una teor&iacute;a que parec&iacute;a condenada a la insignificancia, o incluso a la desaparici&oacute;n. Con Jameson fue posible seguir poniendo lo pol&iacute;tico en el centro de las discusiones te&oacute;ricas y acaso tambi&eacute;n, aunque seguramente en menor medida, de las pr&aacute;cticas militantes. Pero tambi&eacute;n su influencia ha sido fundamental, y dir&iacute;a que incluso fundacional, entre los estudios culturales.
    </p><p class="article-text">
        Ayer, 22 de septiembre de 2024, Fredric Jameson muri&oacute;, dejando el campo te&oacute;rico marxista un poco m&aacute;s hu&eacute;rfano. Quedan sus libros y sus ideas para mantener viva la conversaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Becerra Mayor]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/muere-fredric-jameson-grandes-teoricos-marxistas-literatura-critico-posmodernidad_1_11674430.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Sep 2024 10:54:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Obituarios,Crítica,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Diez libros para recordar a Lenin en el centenario de su muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lenin-10-libros-celebrar-100-anos-muerte-hombre-estremecio-mundo_1_11329208.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/772d8dd1-9213-44d5-9e1f-a6abee28b7b4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Diez libros para recordar a Lenin en el centenario de su muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso a la oferta editorial que conmemora el centenario de la muerte del cerebro de la Revolución de Octubre que cambió el curso de la historia e hizo realidad el sueño de un imperio soviético </p><p class="subtitle">25 novelas para entender nuestra realidad desde el año 2000 hasta el presente</p></div><p class="article-text">
        El pasado 21 de enero se celebr&oacute; el centenario de la muerte de Vlad&iacute;mir Il&iacute;ch Ul&iacute;anov, m&aacute;s conocido con el sobrenombre de Lenin, el revolucionario que cambi&oacute; el curso de la historia del siglo XX. Sucedi&oacute; en su <em>dacha</em>, la hacienda Gorki, que se sit&uacute;a a diez kil&oacute;metros de Mosc&uacute;. All&iacute;, un supuesto infarto cerebrovascular, el tercero que sufr&iacute;a en pocos a&ntilde;os, acab&oacute; con la vida de padre de la Revoluci&oacute;n de Octubre, suceso este &uacute;ltimo que borr&oacute; de plano el secular feudalismo zarista que hab&iacute;a regido Rusia durante m&aacute;s de 1.000 a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        En vida, Lenin cambi&oacute; el curso hist&oacute;rico de Rusia condicionando, hasta la simb&oacute;lica la ca&iacute;da del Muro de Berl&iacute;n, no solo el devenir de muchos pa&iacute;ses del Tercer Mundo. Tambi&eacute;n el de sus vecinos de Europa Oriental y Occidental que, por temor a la amenaza del Imperio Sovi&eacute;tico, optaron en plano social por desarrollar pol&iacute;ticas que mejoraron sustancialmente la vida de las clases menos favorecidas. 
    </p><p class="article-text">
        Su temprana muerte a los 53 a&ntilde;os, en plena efervescencia de la creaci&oacute;n del sue&ntilde;o comunista, acaso tambi&eacute;n influy&oacute; decisivamente en el contexto del siglo XX, puesto que fue sucedido por Stalin. Un aut&oacute;crata sanguinario que si bien logr&oacute; resistir, y finalmente vencer, al ej&eacute;rcito del III Reich nazi, impuso pol&iacute;ticas totalitarias que costaron la vida a millones de personas, desvaneciendo de manera temprana la utop&iacute;a socialista. 
    </p><h3 class="article-text">Un centenario de libro</h3><p class="article-text">
        Como no pod&iacute;a ser de otra manera, dada la fascinaci&oacute;n y las numerosas preguntas que suscita el personaje, el centenario del traspaso de Lenin ha sido conmemorado por numerosas editoriales de nuestro pa&iacute;s con la reedici&oacute;n tanto de los textos del l&iacute;der revolucionario marxista como con nuevas autobiograf&iacute;as y an&aacute;lisis de su vida y sus hechos. Algunas de ellas ilustradas y otras revisadas. 
    </p><p class="article-text">
        En total, a elDiario.es han llegado nueve novedades que tratan la figura de Lenin desde los m&aacute;s diversos &aacute;ngulos, y que reeditan algunos de los textos que el l&iacute;der marxista public&oacute; en vida. A ellas sumamos un d&eacute;cimo libro, recuperado para la ocasi&oacute;n y publicado, en la actual edici&oacute;n, en mayo de 2023: <em>Diez d&iacute;as que estremecieron el mundo</em>. El motivo es que acaso sea una de las primeras cr&oacute;nicas period&iacute;sticas de guerra escritas, salvando las de William Howard Russell en 1854 en la Guerra de Crimea para The Times. 
    </p><h3 class="article-text">'Problemas de la vida cotidiana' (Libros Corrientes, 2024)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/71453be1-5568-4179-9d34-488c1df9694b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://www.libroscorrientes.es/p/problemas-de-la-vida-cotidiana-leon-trotski/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Esta obra</a> de le&oacute;n Trotski aporta una visi&oacute;n de primera mano de una de las condiciones en que se desarrollaba la revoluci&oacute;n rusa. Publicado en 1923, con Lenin cerca de su muerte, este panfleto de su compa&ntilde;ero Trotski muestra las duras condiciones a las que se enfrentaba la poblaci&oacute;n en plena guerra civil. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n explican sus editores, Saioa S&aacute;ez Dom&iacute;nguez y Carlos Garc&iacute;a Sim&oacute;n, han elegido &ldquo;este peque&ntilde;o trabajo de Trotski por su eficacia a la hora de destruir esa imagen ampliamente difundida (incluso en gran parte por la izquierda&hellip;) de los antiguos comunistas rusos como insensibles bur&oacute;cratas obsesionados con la productividad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Subrayan que en el texto &ldquo;Trotski se&ntilde;ala errores, comparte dudas y pone en la palestra contradicciones que afectan a la clase trabajadora, a mujeres y hombres, en su vida cotidiana&rdquo;.&nbsp;Y destacan que &ldquo;en este libro no solo leemos a Trotski, sino que los problemas, tribulaciones y contradicciones de la clase obrera se pueden encontrar en voz de sus representantes a trav&eacute;s de una serie de preguntas y respuestas incluidas al final del texto y que forman la base sobre la que el autor construye su trabajo&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">'Lenin, el hombre que cambi&oacute; el mundo' (Capitan Swing / N&oacute;rdica Libros, 2024)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/d744335e-0321-4631-a269-dfe62bb9f822_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Se trata de <a href="https://capitanswing.com/libros/lenin/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una obra ilustrada</a> por Agust&iacute;n Comotto que cuenta el periplo vital del creador del primer Estado fruto de un dise&ntilde;o intelectual. Seg&uacute;n Blanca Cambronero, responsable de esta edici&oacute;n conjunta, &ldquo;es un recuento de la vida y la figura de Lenin que tiene la intenci&oacute;n de mostrar el peso hist&oacute;rico y pol&iacute;tico que tuvo en el devenir del pasado siglo y la influencia que su legado ha tenido a nivel mundial&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a las ilustraciones de Comotto, Cambronero destaca &ldquo;que siguen la est&eacute;tica de la iconograf&iacute;a socialista y comunista de principios de siglo sin perder el personal y caracter&iacute;stico estilo del autor&rdquo;. Y sobre las razones para recuperar la figura y el pensamiento de Lenin, aduce &ldquo;ciertas similitudes entre el inicio del siglo XX y el XXI en cuanto a la inestabilidad pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y social y el auge de corrientes autoritarias de ultraderecha, que recogen el descontento de una mayor&iacute;a social precarizada y con un futuro incierto&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Lenin. Estudio de la coherencia de su pensamiento' (Verso Libros, 2024)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/5bf2a5d0-d67f-444f-85e9-80053ea36d39_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Una <a href="https://versolibros.com/products/lenin-georglukacs" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra cl&aacute;sica</a> del marxismo escrita por el historiador y fil&oacute;sofo h&uacute;ngaro Georg Lukacs, represaliado y expulsado del partido comunista tras la revoluci&oacute;n h&uacute;ngara de 1956. Seg&uacute;n el editor Sim&oacute;n V&agrave;zquez, &ldquo;el <em>Lenin </em>de Luk&aacute;cs es a nuestro parecer una obra clave porque es una obra corta condensada, donde cada palabra pesa, y porque no se sistematiza un pensamiento coherente y objetivo, sino que se advierte en &eacute;l un pensamiento vivo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sim&oacute;n advierte que &ldquo;es un libro eminentemente pol&iacute;tico que ha devenido un cl&aacute;sico moderno que nos ayuda a entender y afrontar nuestra realidad&rdquo;. En este sentido opina que &ldquo;por desgracia o por suerte, los objetivos y los planteamientos [que llevaron a Lenin a la acci&oacute;n revolucionaria] siguen m&aacute;s presentes que nunca: derrotar un sistema de acumulaci&oacute;n de capital y construir un mundo sin explotaci&oacute;n entre personas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Mi vida con Lenin' (El Viejo Topo, 2023) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/8c939b46-b0df-413b-a77c-fa279cdc0ef8_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Estamos ante una obra recuperada por <a href="https://tienda.elviejotopo.com/memorias/3724-mi-vida-con-lenin.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta editorial</a>, ya que fue editada hace 50 a&ntilde;os pero con el paso del tiempo ha desaparecido de las librer&iacute;as, cosa que da m&aacute;s valor a su reedici&oacute;n. Rebosa vitalidad y est&aacute; escrita por la revolucionaria responsable del desarrollo de la educaci&oacute;n en la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y pionera de la red de bibliotecas rusas, que adem&aacute;s fue la compa&ntilde;era de Lenin: Nadezhda Kr&uacute;pskaya. 
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n Miguel Riera Montesinos, responsable de las ediciones de El Viejo Topo, <em>Mi vida con Lenin</em> &ldquo;ofrece una visi&oacute;n &iacute;ntima del personaje, de su periplo por distintos exilios, de sus angustias y de su lucha&rdquo;. Riera avisa que &ldquo;el libro se detiene justo cuando empieza la revoluci&oacute;n&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Conocer Lenin y su obra' (El Viejo Topo, 2023) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/22dc563d-38cc-4e09-a4fb-5e009f641f09_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Otra obra hist&oacute;rica <a href="https://tienda.elviejotopo.com/teoria-politica/3725-conocer-lenin-y-su-obra.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperada</a>, en este caso escrita por el ya fallecido fil&oacute;sofo Francisco Fern&aacute;ndez Buey, uno de los fundadores del eco-comunismo espa&ntilde;ol, as&iacute; como del Partit Socialista Unificat de Catalunya<em> </em>(PSUC). Seg&uacute;n Miguel Riera, &ldquo;fue un intento por parte del a&ntilde;orado Francisco Fern&aacute;ndez Buey de dar a conocer lo esencial del pensamiento de Lenin de forma accesible para los j&oacute;venes de la &eacute;poca&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Respecto a ambas novedades editadas por El Viejo Topo, Riera cree necesario recuperar la figura de Lenin porque &ldquo;es quiz&aacute; el revolucionario m&aacute;s importante de todos los tiempos, al nivel de Robespierre&rdquo;. Pero lamenta que &ldquo;est&aacute; completamente olvidado, tanto desde el punto de vista biogr&aacute;fico como del conocimiento de su pensamiento&rdquo;. &ldquo;De su figura solo se recuerdan hoy los aspectos m&aacute;s negativos, reales o inventados&rdquo;, apostilla. 
    </p><h3 class="article-text">'Lenin. Una biografia' (&Aacute;tico Tempus, 2023)</h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/cbbd4a6d-559e-4600-a346-063562040699_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        <a href="https://aticodeloslibros.com/index.php?id_product=314&amp;controller=product&amp;search_query=lenin&amp;results=2" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Obra del periodista</a> Victor Sebestyen que ha sido finalista del premio Elizabeth Longford a la mejor biograf&iacute;a hist&oacute;rica. Seg&uacute;n Fernando &Aacute;lvarez, editor del libro: &ldquo;Es un recorrido exhaustivo no solo por el Lenin pol&iacute;tico, sino tambi&eacute;n por el Lenin humano, faceta que suelen olvidar la mayor&iacute;a de los libros sobre el l&iacute;der revolucionario&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Para &Aacute;lvarez, Lenin &ldquo;es una figura muy pol&eacute;mica y disputada, ya que desde la izquierda m&aacute;s marxista se ha reivindicado su figura como padre de la revoluci&oacute;n rusa, y generalmente se lo ha contrapuesto a Stalin, que, seg&uacute;n esta visi&oacute;n, habr&iacute;a echado por tierra los primeros logros de dicha revoluci&oacute;n&rdquo;. En este sentido, &Aacute;lvarez asegura que &ldquo;la obra de Victor Sebestyen es un punto de partida excelente para situar a Lenin en su contexto hist&oacute;rico&rdquo; y poder as&iacute; comprender sus aciertos y errores. 
    </p><h3 class="article-text">'Tesis de abril'<em> </em>(Akal, 2024) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/41359ec0-9416-46ad-a15f-b48b74826f0a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        &ldquo;En <a href="https://www.akal.com/libro/tesis-de-abril_53055/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akal</a>, V. I. Lenin siempre ha estado presente en nuestro cat&aacute;logo: desde las <em>Obras completas</em> que publicamos durante los setenta, pasando por los t&iacute;tulos de nuestra colecci&oacute;n B&aacute;sica de Bolsillo de los &uacute;ltimos a&ntilde;os, hasta nuestra reciente edici&oacute;n de las <em>Tesis de abril</em>&rdquo;, explica Alejandro Rodr&iacute;guez, editor de la compa&ntilde;&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        De la obra destaca que &ldquo;es accesible para cualquier lector y en ella se recoge la intervenci&oacute;n que deton&oacute; la revoluci&oacute;n rusa, por lo que es esencial para conocer el esp&iacute;ritu que guio las acciones de Lenin&rdquo;. Rodr&iacute;guez opina que es &ldquo;uno de los genios pol&iacute;ticos del siglo XX sin el que no se puede entender el marxismo, pues estableci&oacute; los fundamentos del proyecto comunista, y lo hizo partiendo desde abajo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">'Lenin' (Espasa, 2024) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/0f0e4866-e68a-45cd-b305-fe98ca87f85b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Escrita por la historiadora franco-rusa H&eacute;l&egrave;ne Carr&egrave;re d'Encausse, una de las mayores expertas mundiales en el Imperio Ruso y la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica, sin duda <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-lenin/385353" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este t&iacute;tulo</a> es un contrapunto cr&iacute;tico para aquellos que quieran acercarse desde otra perspectiva al l&iacute;der de la Revoluci&oacute;n de Octubre. El libro de Carr&egrave;re d'Encausse comienza de una forma que no podr&iacute;a ser m&aacute;s reveladora de lo que ser&aacute; su contenido: &ldquo;21 de enero de 1924. Lenin ha muerto. Un inmenso pa&iacute;s, la Uni&oacute;n de Rep&uacute;blicas Socialistas Sovi&eacute;ticas, queda sumido en la consternaci&oacute;n y el espanto. &iquest;C&oacute;mo vivir sin Lenin? Un siglo m&aacute;s tarde el mundo se acuerda de &eacute;l, pero &iquest;hasta qu&eacute; punto? Su obra, la URSS, ya no existe, y el Partido Comunista, su otra creaci&oacute;n, aunque sobrevive, est&aacute; exang&uuml;e, carente de autoridad. Realmente, &iquest;Qu&eacute; queda de su figura?&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text">'Lenin. Una vida para la revoluci&oacute;n' (Catarata, 2024) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/081b16f3-7b1d-4f59-8c2c-ea89f969ab6b_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Jos&eacute; Mar&iacute;a Faraldo es profesor de Historia Contempor&aacute;nea y de Historia del Turismo en la Universidad Complutense. Se le puede considerar, seg&uacute;n la p&aacute;gina de dicha universidad, uno de los historiadores espa&ntilde;oles que m&aacute;s profundamente ha estudiado los archivos y el pasado reciente de Europa Central y del Este. Por otro lado, para la <a href="https://www.catarata.org/libro/lenin_151370/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Editorial Catarata</a>, <em>Lenin. Una vida para la revoluci&oacute;n</em> &ldquo;reconstruye con brevedad e integridad la vida de una de las principales figuras hist&oacute;ricas que marc&oacute; el siglo XX y que, a la vez, contin&uacute;a influyendo en nuestro presente&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Bol</strong>a extra: 'Diez d&iacute;as que estremecieron el mundo' (Akal, 2023) </h3><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <img style="border: 1px solid white; margin: 20px 20px 10px 0px; box-shadow: 5px 5px 10px 0px rgba(0,0,0,0.1);" src="https://static.eldiario.es/clip/ad3c2e30-13de-468a-8359-9f4f201e81a0_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="" width="158" height="" align="left" data-title="" />
    </figure><p class="article-text">
        Por su 50 aniversario, la editorial <a href="https://www.akal.com/libro/diez-dias-que-estremecieron-el-mundo_52621/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Akal</a> public&oacute; esta pieza cl&aacute;sica del periodismo de cr&oacute;nica, elaborada por el periodista norteamericano John Reed, que vivi&oacute; la Revoluci&oacute;n de Octubre de primera mano, participando incluso en ella hasta del punto de que, tras su fallecimiento en 1920, fue enterrado en la muralla del Kremlin, donde su cuerpo todav&iacute;a reposa junto al de otros l&iacute;deres bolcheviques.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jordi Sabaté]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/lenin-10-libros-celebrar-100-anos-muerte-hombre-estremecio-mundo_1_11329208.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 05 May 2024 19:45:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Diez libros para recordar a Lenin en el centenario de su muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Libros electrónicos,Comunismo,Unión Soviética,Rusia,Política,Filosofía,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía: “Hay pobres porque hay ricos”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/miren-etxezarreta-catedratica-emerita-economia-hay-pobres-hay-ricos_128_10969923.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1a9ea2b-8016-49b9-a403-83f8a271f14c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía: “Hay pobres porque hay ricos”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La catedrática emérita de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona apunta: "Vamos a pensar que el capitalismo efectivamente está en crisis. ¿Y entonces, qué? No tenemos una alternativa a punto"</p><p class="subtitle">Entrevista  - William I. Robinson: “Hay masas sedientas de cambio, pero no hay proyectos de izquierdas que les sirvan de timón”
</p></div><p class="article-text">
        Miren Etxezarreta, catedr&aacute;tica em&eacute;rita de la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona (UAB), es una de las referencias en Espa&ntilde;a de la econom&iacute;a cr&iacute;tica, en su caso de tradici&oacute;n marxista. Con ella arranca la serie de videoentrevistas <em>Econom&iacute;a fuera del carril</em>, realizadas por <a href="https://alternativaseconomicas.coop/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Alternativas econ&oacute;micas</em></a> en coproducci&oacute;n con elDiario.es y Looky Produccions para dar visibilidad a escuelas econ&oacute;micas ajenas a la ortodoxia, una iniciativa que ha sido posible gracias al programa de Proyectos Singulares de la Generalitat de Catalunya de apoyo a iniciativas de la econom&iacute;a social. La entrevista &iacute;ntegra puede verse en la <em>web</em> de la revista. Esta es una versi&oacute;n editada.
    </p><p class="article-text">
        A sus casi 88 a&ntilde;os, Miren Etxezarreta conserva la lucidez y convicciones de siempre. Nacida en Ordizia (Gipuzkoa), estudi&oacute; Ciencias Econ&oacute;micas en Bilbao en pleno franquismo, cuando era raro que una mujer de pueblo estudiara y todav&iacute;a m&aacute;s que optara por Econom&iacute;a, y luego se doctor&oacute; en la prestigiosa London School of Economics. De regreso a Espa&ntilde;a, fue purgada en su universidad y acab&oacute; recalando en la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona (UAB), donde durante d&eacute;cadas ha sido referencia de la econom&iacute;a cr&iacute;tica, dentro de la academia y tambi&eacute;n en los movimientos sociales, como en el Seminario Taifa. Ya jubilada, sigue al pie del ca&ntilde;&oacute;n, muy involucrada en uno de los &aacute;mbitos en que se especializ&oacute;: el sistema p&uacute;blico de pensiones y c&oacute;mo blindarlo.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2w0mBtdqlxHNlA6Ngo" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se siente c&oacute;moda con la definici&oacute;n de economista marxista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, as&iacute; me considero. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y esto qu&eacute; significa?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues que miramos a las cosas a trav&eacute;s de un paradigma diferente del convencional. Lo inici&oacute; Carlos Marx y fue desarrollado despu&eacute;s por muchos economistas, solventes y serios, que nos ayudan a entender la realidad del mundo actual, a mi juicio mejor que la econom&iacute;a convencional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a sintetizarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a marxista se apoya en la idea de explotaci&oacute;n de unas personas por otras y en el concepto de clase. Estos dos elementos son prioritarios y la diferencia principal con la econom&iacute;a convencional.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; aporta el marxismo al an&aacute;lisis econ&oacute;mico de hoy? Marx vivi&oacute; en el siglo XIX, en una sociedad muy distinta&hellip;  </strong>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y en qu&eacute; siglo vivi&oacute; Adam Smith, que se considera el fundador de la econom&iacute;a cl&aacute;sica? &iexcl;En el XVIII! A m&iacute; los fundamentos del marxismo me ayudan a entender lo que est&aacute; pasando ahora, desde el fen&oacute;meno de los <em>riders</em> hasta determinados aspectos de la inteligencia artificial. En definitiva: me resulta much&iacute;simo m&aacute;s &uacute;til para analizar el capitalismo actual que otras tradiciones.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los fundamentos del marxismo me ayudan a entender lo que está pasando ahora, desde el fenómeno de los &#039;riders&#039; hasta determinados aspectos de la inteligencia artificial</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero quiz&aacute; m&aacute;s desde una perspectiva sociol&oacute;gica o de filosof&iacute;a pol&iacute;tica que de herramientas econ&oacute;micas concretas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que las separaciones de las disciplinas de aprendizaje econ&oacute;mico o social me parecen espurias y artificiales. Incluso dir&iacute;a que se hicieron en funci&oacute;n de los intereses de los grandes catedr&aacute;ticos de cada &eacute;poca. Cuando llegu&eacute; a la UAB, toda la Econom&iacute;a estaba junta, como una sola disciplina. Luego, por intereses de ciertos catedr&aacute;ticos se dividi&oacute; entre aplicada y te&oacute;rica. &iquest;Tiene alg&uacute;n sentido cient&iacute;fico? Creo que no. En mi opini&oacute;n, las ciencias sociales tendr&iacute;an que estudiarse m&aacute;s conjuntamente. Esta divisi&oacute;n confunde.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Habr&iacute;a que hablar, pues, m&aacute;s bien de &ldquo;econom&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute;, la econom&iacute;a es econom&iacute;a pol&iacute;tica y esto se ha perdido completamente porque se suele hablar de an&aacute;lisis econ&oacute;mico. Esto representa una transformaci&oacute;n ideol&oacute;gica extremadamente importante. En mi opini&oacute;n, la econom&iacute;a pol&iacute;tica es m&aacute;s capaz de hacer entender el mundo que el an&aacute;lisis econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;De d&oacute;nde viene su inter&eacute;s por la econom&iacute;a? A mucha gente de izquierdas le da pereza, con tantos n&uacute;meros&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En tanto que hija de comerciantes, yo hab&iacute;a estudiado profesorado mercantil, que es administraci&oacute;n y va con los n&uacute;meros. Luego, como salida natural, sol&iacute;a llevar a lo que entonces se llamaba Ciencias Econ&oacute;micas. Y hacia ah&iacute; me dirig&iacute;. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre me ha interesado por qué hay pobres y por qué hay ricos. Y lo único que te lo explica es la economía</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Empez&oacute;, pues, por motivos pr&aacute;cticos y comerciales. &iquest;En qu&eacute; momento salt&oacute; de la contabilidad a la econom&iacute;a pol&iacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre me ha interesado lo que se llamaba antiguamente la cuesti&oacute;n social. Es decir: por qu&eacute; hay pobres y por qu&eacute; hay ricos. Y lo &uacute;nico que te lo explica es la econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; hay pobres y por qu&eacute; hay ricos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues porque hay capitalismo. En la historia ha habido distintas formas de organizar la sociedad, pero el capitalismo es una de las m&aacute;s claras al respecto: hay pobres porque hay ricos. A mi juicio, lo que lo explica son los elementos econ&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les, exactamente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo la propiedad privada, que modela el resto de los elementos sociales seg&uacute;n sus intereses. Qui&eacute;nes son los amos de la propiedad es lo que determina qui&eacute;nes son pobres y qui&eacute;nes son ricos. As&iacute; ha sido siempre en la historia, pero en el capitalismo m&aacute;s claramente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Estas herramientas que aporta el marxismo quiz&aacute; son &uacute;tiles para entender el capitalismo, &iquest;pero sirven tambi&eacute;n para construir? Cuando esta tradici&oacute;n se ha puesto a construir los resultados parecen desastrosos.</strong>  
    </p><p class="article-text">
        Tristemente, muy desastrosos, s&iacute;. Pero lo que ha sido la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica no es la visi&oacute;n alternativa del marxismo. No soy una erudita del marxismo, pero Marx no hizo ning&uacute;n planteamiento t&eacute;cnico de la alternativa. No hay un proyecto como tal. El marxismo no tiene una alternativa concreta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;A&uacute;n hoy no la tiene? &iexcl;Han pasado muchos a&ntilde;os desde Marx! &iquest;No hay referentes o &eacute;xitos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente, a nivel macroecon&oacute;mico, que yo sepa, rotundamente no. Solo entre algunos colectivos peque&ntilde;os parece que ha funcionado. El marxismo ha aportado elementos para luchar por una econom&iacute;a m&aacute;s humana, pero sin alcanzar a&uacute;n su objetivo. Ahora bien: &iquest;es que existe alg&uacute;n ejemplo de que el capitalismo lo haya logrado?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <p><img style="border: 10px solid white;" src="https://static.eldiario.es/clip/93e4ca45-0bfa-4b29-a643-a1f02f03c04a_source-aspect-ratio_default_0.jpg" alt="100%" width="400" align="left" data-title="" /></p>
    </figure><p class="article-text">
        <strong>Depende de d&oacute;nde se ponga el foco sobre para qu&eacute; sirve la econom&iacute;a: &iquest;Sirve para hacer dinero o para arreglar problemas de la humanidad? Si es para hacer dinero, el capitalismo ha funcionado.</strong>  
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Incluso en este caso, solo para algunos!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; eligi&oacute; la London School of Economics (LSE) para doctorarse?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue todo de casualidad. Cuando estudiaba en Espa&ntilde;a, todav&iacute;a con el franquismo, ni sab&iacute;amos ni que exist&iacute;a y yo en realidad fui a Inglaterra a estudiar ingl&eacute;s. Pero el hecho es que ah&iacute; hice el m&aacute;ster y la tesis: ocho a&ntilde;os en total. Y adem&aacute;s en el momento en que el neoliberalismo se traslad&oacute; desde Estados Unidos a Inglaterra con mucha fuerza. Recuerdo que iba a clases de un profesor de macroeconom&iacute;a que ven&iacute;a cada 15 d&iacute;as desde Chicago.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Aprendi&oacute; de la famosa Escuela de Chicago, art&iacute;fice del neoliberalismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estudi&eacute; lo que dec&iacute;a y fui aprobando los ex&aacute;menes. Pero iba viendo que en realidad cada vez entend&iacute;a menos lo que estaba pasando y en cierta manera sigo as&iacute;. Entonces, me pon&iacute;a a buscar. As&iacute; di con un libro que me result&oacute; fundamental: <em>La teor&iacute;a del desarrollo capitalista</em>, de Paul Sweezy [de 1946]. Me abri&oacute; las puertas a todo un universo de cosas que estaba buscando, a todo el aprendizaje en la vida despu&eacute;s. Y en la LSE estaba tambi&eacute;n en aquella &eacute;poca Ralph Miliband, que tambi&eacute;n me influy&oacute; mucho. Desde entonces he le&iacute;do y estudiado mucho, econom&iacute;a y marxismo y he aprendido bastante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A veces parece que los gur&uacute;s econ&oacute;micos prefieren que no les entendamos.  </strong>
    </p><p class="article-text">
        A algunos les conviene mucho hacer ver que todo son tecnicismos y se centran en estad&iacute;sticas y f&oacute;rmulas. Los modelos pueden ser v&aacute;lidos, pero en ocasiones son tambi&eacute;n excusas para no profundizar en el fondo de la cuesti&oacute;n. Si nos fijamos en los grandes economistas, incluso en la ciencia convencional, veremos que no son los que han utilizado m&aacute;s los modelos, sino los que han entrado en los temas en profundidad. En los libros de Keynes no se ven muchas f&oacute;rmulas. Y sin embargo, despu&eacute;s, cuando a partir del a&ntilde;o 1975 se habla de la nueva macroeconom&iacute;a, resulta que tienes que buscar con con lupa d&oacute;nde est&aacute;n los elementos de econom&iacute;a, porque todo son f&oacute;rmulas. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Una de las cosas que me enseña el marxismo es precisamente que la ciencia es producto de una estructura social</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Esta evoluci&oacute;n busca excluir otras visiones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No a nivel personal, pero s&iacute; respecto a las grandes l&iacute;neas. No quiero pensar que los grandes economistas hayan sido deliberadamente manipuladores. Les respeto y creo que han tratado de encontrar su verdad. Pero su verdad est&aacute; moldeada y encajonada dentro de estos marcos tan determinados. Y luego est&aacute;n los grupos de presi&oacute;n o <em>think-tanks</em>, que responden a otros intereses y que montan sus modelos en funci&oacute;n de lo que les conviene elegir. Hacia ah&iacute; van el dinero y los grandes proyectos de investigaci&oacute;n. Una de las cosas que me ense&ntilde;a el marxismo es precisamente que la ciencia es producto de una estructura social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo logra entrar a la Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona con este ropaje tan heterodoxo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Es que yo no ten&iacute;a oficialmente un ropaje heterodoxo! Mi tesis era sobre la &ldquo;aplicaci&oacute;n de la programaci&oacute;n lineal a los problemas de la pol&iacute;tica agraria&rdquo; y ten&iacute;a un doctorado en la London School. Lo heterodoxo lo hac&iacute;a como <em>hobby</em>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">A veces siento un poco de vergüenza de haber sido catedrática porque quiere decir que has pasado por una serie de filtros que requieren una cierta docilidad</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que alguien de su perfil puede llegar a catedr&aacute;tico hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es complicado, porque si te adaptas pierdes tu cr&iacute;tica. Una posibilidad es aceptar la automarginaci&oacute;n. Yo segu&iacute; un consejo que me dieron: &ldquo;Pot&eacute;nciate hacia fuera para que te conozcan tambi&eacute;n m&aacute;s all&aacute; de la la universidad&rdquo;. En mi caso, fue gracias a trabajos de la UE sobre agricultura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero en Espa&ntilde;a los heterodoxos raramente llegan a catedr&aacute;ticos de Econom&iacute;a. Usted es una excepci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        A veces siento un poco de verg&uuml;enza de haber sido catedr&aacute;tica porque quiere decir que has pasado por una serie de filtros que requieren una cierta docilidad. Pero para m&iacute; ser catedr&aacute;tica no quiere decir demasiado. Desde luego, no significa que seas mejor que otra persona que no lo es.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                La catedrática emérita de Economía Miren Etxezarreta.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo ve en Econom&iacute;a al Gobierno, que dice ser el m&aacute;s de izquierdas desde la II Rep&uacute;blica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; siendo mucho mejor que cualquier alternativa que se hubiera planteado, aunque tambi&eacute;n es cierto que ha tenido bastante suerte coyunturalmente, como consecuencia de la pandemia y de la eliminaci&oacute;n de los l&iacute;mites del gasto p&uacute;blico. Y sin embargo, lo veo timorato: me gustar&iacute;a que hiciera cosas m&aacute;s radicales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El margen parece muy estrecho. &iquest;O es de los que piensan que el neoliberalismo ha sido derrotado, como proclaman algunos autores?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No me lo parece. M&aacute;s bien creo que los grandes poderes siguen en lo mismo de siempre y se adaptaron coyunturalmente porque se vieron con el agua al cuello. No veo ni siquiera que la socialdemocracia pinte demasiado. M&aacute;s bien parece en retirada, con la disminuci&oacute;n de los derechos de los trabajadores y el surgimiento de nuevos nichos para la explotaci&oacute;n.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">En Economía, el Gobierno está siendo mucho mejor que cualquier alternativa que se hubiera planteado, pero lo veo timorato</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Pero Espa&ntilde;a tiene un Gobierno de izquierdas que ha reformado las pensiones p&uacute;blicas por la v&iacute;a de aumentar los ingresos para blindar el modelo, como ped&iacute;a desde hace muchos a&ntilde;os. &iquest;No le parece un avance?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ese trozo de la reforma me parece bien y es fruto de la lucha de los pensionistas, que son 10 millones de votos. Pero hay tambi&eacute;n otro trozo que las privatiza a trav&eacute;s de las pensiones de empresa. Esto me indigna. Como la gente no hac&iacute;a pensiones privadas, el ministro Escriv&aacute;, que es muy h&aacute;bil y peligros&iacute;simo, promueve las pensiones de empresa. En Euskadi, que llevan m&aacute;s tiempo con esto, ya empiezan a decir que quiz&aacute; no haya que actualizar las pensiones p&uacute;blicas porque ya tienen las privadas de empresa. Me parece muy peligroso y sutil.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Le parecen equiparables los fondos privados y los de empresa? &iquest;No ser&iacute;a interesante que hubiera fondos potentes bajo control p&uacute;blico o de los trabajadores que a su vez influyeran en la econom&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si estos fondos fueran realmente as&iacute;, no tendr&iacute;an nada de malo, pero esto es como si existiera la Sant&iacute;sima Trinidad o el reino de los cielos. No me parece posible: &iquest;C&oacute;mo haces para seguir el camino del capital financiero? Una vez que entra en su tubo, no hay forma de saber qu&eacute; pasa con este dinero. Y adem&aacute;s: &iquest;para qu&eacute;? &iquest;Por qu&eacute; no podemos dejar el modelo como ahora, de reparto y p&uacute;blico?
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ya me gustaría que el capitalismo estuviera en crisis, aunque también me asusta porque ya sabemos que en tal caso siempre sufren los mismos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>Un mantra de la izquierda suele ser que el capitalismo est&aacute; en crisis. &iquest;Lo cree?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, me parece que est&aacute; en crisis porque no consigue una senda estabilizada, pero ello es imposible porque las crisis son inherentes en el modelo. Por otro lado, a los capitalistas les va cada vez mejor y son m&aacute;s poderosos, sobre todo en relaci&oacute;n a los trabajadores. El capitalismo va dando bandazos y tropezones, pero resurge. Ya me gustar&iacute;a que estuviera en crisis, aunque tambi&eacute;n me asusta porque ya sabemos que en tal caso siempre sufren los mismos. Por esto me da miedo que no tengamos proyectos alternativos que ensayar. Vamos a pensar que el capitalismo efectivamente est&aacute; en crisis. &iquest;Y entonces, qu&eacute;? No tenemos una alternativa a punto.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y entonces, qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En vez de centrarnos solamente en c&oacute;mo a&ntilde;adimos retazos al capitalismo para hacerlo viable, que es lo que hace el Gobierno y me parece muy bien... &iquest;Por qu&eacute; no empezamos tambi&eacute;n a pensar desde la otra esquina sobre c&oacute;mo organizar los recursos que hay en el mundo para cubrir las necesidades de la gente? En la alimentaci&oacute;n, en la producci&oacute;n, en el conjunto de la econom&iacute;a: qu&eacute; necesitamos y c&oacute;mo ponerlo en marcha. O sea: en lugar de buscar siempre el beneficio del capital privado, invertir el planteamiento. As&iacute; quiz&aacute; podamos llegar alg&uacute;n d&iacute;a donde nos gustar&iacute;a, aunque yo no lo ver&eacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pere Rusiñol]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/miren-etxezarreta-catedratica-emerita-economia-hay-pobres-hay-ricos_128_10969923.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Mar 2024 21:36:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Miren Etxezarreta, catedrática emérita de Economía: “Hay pobres porque hay ricos”]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Capitalismo,Marxismo,Crisis]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muere Mario Tronti, exponente del marxismo obrero en Italia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/muere-mario-tronti-exponente-marxismo-obrero-italia_1_10433920.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d8acc1f-8304-429d-ae24-9b20b3c2ae54_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muere Mario Tronti, exponente del marxismo obrero en Italia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Fue un inteletual y político muy activo, militante del Partido Comunista y de otras formaciones de la izquierda italiana que surgieron posteriormente. Escribió varios ensayos y fundó revistas del pensamiento marxista</p></div><p class="article-text">
        Ha muerto este lunes a los 92 a&ntilde;os el pol&iacute;tico y fil&oacute;sofo italiano <a href="https://patrimonio.archivio.senato.it/inventario/fondi-acquisiti-dall-archivio-storico/mario-tronti" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mario Tronti</a>, exponente del marxismo obrero de los a&ntilde;os 60 del siglo pasado y uno de los intelectuales m&aacute;s influyentes de la izquierda en su pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Naci&oacute; en Roma en 1931, en cuya Universidad se licenci&oacute; en Filosof&iacute;a en 1956, defendiendo una tesis sobre las obras juveniles de Marx. Fue profesor asociado en la Universidad de Siena durante 30 a&ntilde;os ininterrumpidamente, hasta 2001, y ense&ntilde;&oacute; Filosof&iacute;a moral y Filosof&iacute;a pol&iacute;tica. Escribi&oacute; varios libros y fund&oacute; varias revistas, todo ello en el marco de su intento de elaborar y presentar un pensamiento marxista que uniera la teor&iacute;a con la pr&aacute;ctica, y planteara el debate sobre la revoluci&oacute;n en Italia y en Occidente. 
    </p><p class="article-text">
        En 1954 se inscribi&oacute; al Partido Comunista y milit&oacute; en &eacute;l durante d&eacute;cadas, pero no ocup&oacute; ning&uacute;n cargo electo con este partido. Se present&oacute; a las elecciones de 1987 al Parlamento y no logr&oacute; la victoria. Tendr&iacute;a que esperar hasta 1992 para ser elegido senador por el Partido Democr&aacute;tico de la Izquierda (PdS). En 2013 volvi&oacute; a hacerse con un esca&ntilde;o en el Senado italiano, tras presentarse en las listas del Partido Democratico (PD), el principal de la izquierda en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        La secretaria general del PD, Elly Schlein, lo ha definido hoy un &ldquo;intelectual refinado&rdquo;, que &ldquo;contribuy&oacute; mucho a la izquierda italiana y europea. Sus reflexiones, siempre recorridas por la duda, sus an&aacute;lisis, nunca banales, y su compromiso pol&iacute;tico intenso y directo representan un patrimonio que no debe perderse&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, el senador del PD Stefano Vaccari se despidi&oacute; de Tronti a trav&eacute;s de la red social X (Twitter): &ldquo;Ha sido un gran honor haber sido tu colega en el Senado durante cinco a&ntilde;os, aprendiendo de ti sobre pol&iacute;tica, sobre la izquierda y el partido. Es un gran dolor saber que ya no estar&aacute;s ah&iacute; para ense&ntilde;arnos&rdquo;.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1688526793664352256?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        Tronti estuvo entre los fundadores de la revista 'Cuadernos Rojos' en los a&ntilde;os 50, pero que abandon&oacute; en 1963 para fundar otra publicaci&oacute;n, 'Clase Obrera', de la que fue director. En 1981 fund&oacute; otra importante revista en l&iacute;nea con el Partido Comunista de la &eacute;poca, 'Laboratorio Pol&iacute;tico'. &Eacute;l mismo dijo que ese proyecto, en el que participaban varios intelectuales de renombre, buscaba &ldquo;ofrecer a la izquierda herramientas m&aacute;s refinadas de an&aacute;lisis y de conocimiento de las cosas&rdquo; y tuvo &eacute;xito y cierta repercusi&oacute;n internacional, en sus palabras.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, entre 2004 y 2015 fue presidente del Centro para la Reforma del Estado, un centro de estudios e investigaci&oacute;n, coincidiendo dos a&ntilde;os con su segunda legislatura como senador. 
    </p><p class="article-text">
        El intelectual dec&iacute;a de s&iacute; mismo que era un &ldquo;revolucionario conservador&rdquo;, aunque llevaba varios a&ntilde;os retirado de los focos medi&aacute;ticos y de la primera l&iacute;nea de la pol&iacute;tica. <a href="https://www.repubblica.it/politica/2021/07/18/news/tronti_90_anni_sinistra_comunista_renato_zero-310790434/?ref=pay_amp" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">En una entrevista con el peri&oacute;dico La&nbsp;Repubblica</a>, desde un convento en la Toscana en el que se encontraba al cumplir 90 a&ntilde;os, declar&oacute;: &ldquo;&iquest;La muerte? La espero con serenidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;He vivido suficientemente, a&uacute;n as&iacute;, espero que sea un pasaje llevadero. Usando las palabras del (fil&oacute;sofo Michel de) Montaigne, conf&iacute;o en que me sorprenda mientras cultivo mis hortalizas en el huerto&rdquo;, afirm&oacute; entonces Tronti. &nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[elDiario.es]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/muere-mario-tronti-exponente-marxismo-obrero-italia_1_10433920.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 Aug 2023 16:44:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muere Mario Tronti, exponente del marxismo obrero en Italia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Italia,Izquierda,Marxismo,Obituario]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La calle que nunca duerme]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/calle-duerme_129_10266190.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c3758ab-a51e-4775-888b-66085b0f38b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La calle que nunca duerme"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La parte sanadora del trabajo es la verdad. Siento que la concepción marxista del trabajo, la que se imagina cómo sería trabajar sin alienación, lo sabe: producir puede llenar la existencia de vitalidad si una se siente inmersa en el por qué y el para qué</p></div><p class="article-text">
        No viv&iacute;, estoy m&aacute;s o menos segura, el esplendor de la calle Corrientes, pero s&iacute; he vivido &eacute;pocas m&aacute;s esplendorosas que &eacute;stas. Sigue siendo mi avenida favorita, mi lugar favorito, me refiero al centro, a lo que pasa en Corrientes, del Abasto hacia el sur, aunque las librer&iacute;as ya no est&eacute;n abiertas de noche, aunque ya a nadie le importe demasiado lo que pase en esos teatros, ni en esos boliches. La noche ya no est&aacute; ah&iacute;, la calle ya no est&aacute; ah&iacute;. Y sin embargo sigo pensando que hay una parte de esa m&iacute;stica que no se puede trasladar, ni a Palermo ni a Chacarita, a ninguna parte. Quiero decir: una parte de esa m&iacute;stica se pierde cuando abandonamos el centro, no podemos llevarla a otro lado, se queda ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Pienso que en el centro se camina, que hasta las personas que siempre manejan en el centro se resignan a la imposibilidad de circular con autos y entonces todos habitamos la ciudad como una ciudad medieval, solo que en lugar de ir de la iglesia a la plaza central caminamos del teatro al bar, hay algo de eso, de esa peatonalidad de ciudad compartida, pero no es solo eso. Creo que fundamentalmente se trata del trabajo. Vengo pensando mucho en esto y creo que es algo que excede a la Argentina y a nuestro contexto econ&oacute;mico. El trabajo como fuente de alegr&iacute;a y de sentido ha perdido tanta importancia que parece hasta un chiste decirlo, peor que un chiste, parece un acto de cinismo. No digo que el trabajo haya sido solo eso, ni siquiera principalmente eso, antes de nuestra &eacute;poca. Pero pienso en m&iacute;, en mi infancia y mi adolescencia, y creo que parte de lo que me gustaba de circular por el centro es que all&iacute; de noche se sal&iacute;a y de d&iacute;a se trabajaba. De mi infancia en el Once y mi adolescencia en el centro recuerdo las ganas de trabajar, las ganas de ser una persona necesaria en esos lugares. Me daba una bronca tremenda circular por ah&iacute; sin que nadie me necesitara. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Tuve suerte, dejé de tener trabajos que odiaba y ahora tengo un trabajo que amo tanto que se parece más a tener un amor que un trabajo: cuando logro conectar con él, la plenitud de los días es total</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Me daban envidia mis amigas de la primaria, hijas de comerciantes, que tantas veces ten&iacute;an que ir a ayudar al negocio: a m&iacute; en mi casa nadie me precisaba para nada. Por supuesto que hay algo (casi todo) de fantas&iacute;a infantil, pero la sensaci&oacute;n de tener un prop&oacute;sito, por nimio que fuera, que excediera a tu placer inmediato y tambi&eacute;n a tu familia era para m&iacute; la definici&oacute;n de la adultez; no solo ser independiente, sino tambi&eacute;n ser necesaria. Una cosa parec&iacute;a la contracara indisociable de la otra. Creo que hay algo profundamente humano en esa necesidad de que nos necesiten, una forma sublimada de la demanda de amor que quienes piensan que la gente prefiere &ldquo;vivir de planes&rdquo; (imaginando, claro, que la contraoferta es un trabajo saludablemente soportable y no esos trabajos que son formas legales de la esclavitud) ignoran por completo, quiz&aacute;s porque tambi&eacute;n se han desconectado de ese componente inevitablemente social y colectivo de todos los trabajos, hasta el m&aacute;s solitario. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s crec&iacute; y tuve trabajos que odi&eacute;, pero incluso entonces nunca dej&eacute; de sentir cierta satisfacci&oacute;n derivada de la sensaci&oacute;n de que si yo faltaba, algo pasaba. De hecho, los trabajos en los que peor la pas&eacute; no fueron aquellos donde dorm&iacute;a menos y trabajaba m&aacute;s, ni siquiera los trabajos en los que m&aacute;s me demandaban o en los que peor me trataban. Lo peor era cumplir horario, hacer tiempo en una oficina sin tener nada que hacer, pedir permiso para ir al m&eacute;dico o para ir al banco a hacer un tr&aacute;mite sabiendo que ese rato no afectar&iacute;a lo m&aacute;s m&iacute;nimo mis tareas. La parte sanadora del trabajo es la verdad. Siento que la concepci&oacute;n marxista del trabajo, la que se imagina c&oacute;mo ser&iacute;a trabajar sin alienaci&oacute;n, lo sabe: producir puede llenar la existencia de vitalidad si una se siente inmersa en el por qu&eacute; y el para qu&eacute;. La parte que salva, entonces, es la verdad: la parte que angustia es la parte del poder, la parte en la que te recuerdan que es m&aacute;s importante a qui&eacute;n respond&eacute;s que lo que sea que est&eacute;s haciendo. 
    </p><p class="article-text">
        Tuve suerte, dej&eacute; de tener trabajos que odiaba y ahora tengo un trabajo que amo tanto que se parece m&aacute;s a tener un amor que un trabajo: cuando logro conectar con &eacute;l, la plenitud de los d&iacute;as es total. Cuando no, el desencuentro es doloros&iacute;simo, como no encastrar con un cuerpo que se desea pero que en el fondo no se sabe bien c&oacute;mo desear, que hay que aprender a desear con m&aacute;s delicadeza y menos ansiedad. Entiendo que la relaci&oacute;n de quienes hacemos trabajos como el m&iacute;o y sentimos que ponemos lo m&aacute;s verdadero que tenemos ah&iacute; es un poco extrema, pero siento que hay algo del mito de la vocaci&oacute;n que no quiero que se quede en el siglo XX, o en la calle Corrientes. Pienso que la gracia del centro era justamente que todos est&aacute;bamos ah&iacute;, haciendo cosas distintas, creando, corriendo, sufriendo, pari&eacute;ndola todos juntos. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy es Instagram el lugar donde pasa todo eso, la parte m&aacute;s alienada de mi trabajo y del de todos los artistas que conozco. Se cruzan en Chacarita, en esos lugares donde est&aacute; la gente que ya no sabe si finge trabajar o si finge no trabajar, lejos de las oficinas cada vez m&aacute;s vac&iacute;as del microcentro, de sus calles cada vez menos llenas de gente orgullosa de hacer lo que hace, de estar ah&iacute; todos los d&iacute;as. Supongo que si necesito tanto seguir yendo al centro es por eso, porque me niego a aceptar la distancia cada vez m&aacute;s grande entre la gente que tiene derecho a amar lo que hace y la que apenas est&aacute; sobreviviendo, me niego a aceptar que darle a tu vida un prop&oacute;sito ya no sea para la mayor&iacute;a ni siquiera un lujo, ni siquiera un sue&ntilde;o, que sea una utop&iacute;a vieja como la democracia o los autos voladores.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Tamara Tenenbaum]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/calle-duerme_129_10266190.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Jun 2023 20:41:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La calle que nunca duerme]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Trabajo,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El 'tiktoker' político James Rehwald: “Hacen falta más creadores de contenido revolucionario en las redes”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/tiktoker-politico-james-rehwald-falta-creadores-contenido-revolucionario-redes_128_10120945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/21ac2fd6-493e-4d37-98b4-93f0828ca993_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x725y864.jpg" width="1200" height="675" alt="El &#039;tiktoker&#039; político James Rehwald: “Hacen falta más creadores de contenido revolucionario en las redes”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El estadounidense ha conseguido viralizar sus vídeos en todo el mundo gracias a sus nuevas fórmulas audiovisuales donde mezcla el humor, la sátira y la crítica al capitalismo. "Soy útil cuando alguien me dice cosas como que no sabía que los Estados Unidos habían hecho eso", dice</p><p class="subtitle">Pol Andiñach, youtuber creador de 'Cuellilargo': “La disculpa es algo que no cotiza en redes”
</p></div><p class="article-text">
        &lsquo;Me voy de <em>house-tour </em>con un contratista de defensa&rsquo;, se titula el &uacute;ltimo contenido de James Rehwald (Estados Unidos, 1993) en TikTok. En &eacute;l, parodia la <a href="https://www.revistaad.es/decoracion/articulos/house-tour-precio-pisos-de-alquiler-espana" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&uacute;ltima tendencia</a> de las redes, donde se simula un encuentro fortuito por la calle, una persona le ense&ntilde;a al vide&oacute;grafo su casa y confiesa cu&aacute;nto paga por ella. En el v&iacute;deo de Rehwald, acompa&ntilde;ado de un gran intercambio de planos, diferentes <em>atrezzos</em>, una actuaci&oacute;n suya y m&uacute;sica animada de fondo, a la vez habla del capitalismo monopolista, la ejecuci&oacute;n del art&iacute;fice de la independencia del Congo belga (actual Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo) Patrice Lumumba en 1961, la masacre del 1965 a comunistas en Indonesia, el colonialismo y hasta del internacionalismo proletario. El v&iacute;deo se ha reproducido m&aacute;s de 3 millones de veces en TikTok y otro mill&oacute;n en Twitter. 
    </p><p class="article-text">
        Extra&ntilde;amente, Rehwald alcanza viralidades con v&iacute;deos de mensaje anticapitalista en una red de orientaci&oacute;n mayormente l&uacute;dica. En su cuenta de TikTok, con cerca de 400.000 seguidores, sube v&iacute;deos cortos en los que explica las pol&iacute;ticas imperialistas, alerta del uso de la tortura por parte de los Estados, de la represi&oacute;n a movimientos sociales y tambi&eacute;n de las crisis gubernamentales de los EEUU&hellip; Todo en p&iacute;ldoras de menos de minuto y medio de duraci&oacute;n acompa&ntilde;ado de una m&uacute;sica que le da un toque humor&iacute;stico y con cierta s&aacute;tira.
    </p><p class="article-text">
        Rehwald viene del mundo del marketing y de las agencias creativas, pero fue con el inicio de la pandemia cuando se aventur&oacute; a generar su propio contenido. &ldquo;Vi que el tercer v&iacute;deo que sub&iacute; se hizo viral en TikTok y fue como: &lsquo;vale, esto funciona diferente y aqu&iacute; hay una audiencia distinta&rsquo;. Quise aprovecharlo para mostrar todas las cosas que generan ansiedad del mundo en el que vivimos y usar como veh&iacute;culo comunicativo el humor. Siempre me atrajo la s&aacute;tira del estilo del Daily Show y Stephen Colbert&rdquo;, explica en una videollamada desde Portland (EEUU) a este peri&oacute;dico. Sus v&iacute;deos han alcanzado un prisma internacional y en Espa&ntilde;a, <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pol-andrinach-youtuber-creador-cuellilargo-disculpa-no-cotiza-redes_128_10023391.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>youtubers </em></a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pol-andrinach-youtuber-creador-cuellilargo-disculpa-no-cotiza-redes_128_10023391.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como</a><a href="https://www.eldiario.es/catalunya/pol-andrinach-youtuber-creador-cuellilargo-disculpa-no-cotiza-redes_128_10023391.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> Cuellilargo</em></a><em> </em>lo han replicado interpretando con su estilo la historia de la Guerra Civil espa&ntilde;ola <a href="https://www.instagram.com/p/CpAN9NyOm74/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reconociendo a Rehwald su influencia</a>.
    </p><blockquote class="tiktok-embed" data-video-id="7215218808707992875"><section></section></blockquote><script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script><p class="article-text">
        Sus v&iacute;deos recuerdan al estilo del cine japon&eacute;s de los 70 y los 80, como el de&nbsp;Akira Kurosawa. &ldquo;Intento generar el contenido con f&oacute;rmulas audiovisuales que pueda entender todo el mundo. Muchos se parecen a <em>openings </em>de anime, pero tambi&eacute;n hay patrones del cine de atracos o de entornos dist&oacute;picos&rdquo;, detalla sobre su intenci&oacute;n visual. En cuanto a la m&uacute;sica y el ritmo, indica que es la parte m&aacute;s complicada: &ldquo;Tengo listas de canciones e intento que los cortes sigan el ritmo, luego tengo otra con las ideas de las que me gustar&iacute;a hablar, ya sea de las noticias o temas m&aacute;s hist&oacute;ricos como el colonialismo. Despu&eacute;s intento conectarlo todo. A veces me lleva meses para acabar un v&iacute;deo como quiero&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El humor como anzuelo</strong></h3><p class="article-text">
        Para este exitoso creador de contenidos, su objetivo no es profundizar en los hechos, sino ser un primer punto de contacto: &ldquo;Desde la izquierda, muchas veces hay una tendencia a usar un lenguaje inaccesible en el que aburrimos a quien nos escucha porque no lo entiende o no est&aacute; familiarizado con ello. Intento despertar el inter&eacute;s de la gente en temas que pueden parecer un tost&oacute;n y capturar la mayor audiencia posible&rdquo;. &ldquo;Me parece que soy &uacute;til cuando alguien me dice cosas como: &lsquo;No sab&iacute;a que los Estados Unidos hab&iacute;an hecho eso&rsquo;&rdquo;, confiesa. &ldquo;Se pueden hacer cosas divertidas y con un contenido pol&iacute;tico y sustancial. Y si alguien puede informarse mientras se lo pasa bien, mejor que mejor&rdquo;, destaca.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Habiendo la cantidad de propaganda reaccionaria y de extrema derecha que circula por las redes, quiero ir por delante de ellos y llegar antes a la gente</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        &ldquo;Habiendo la cantidad de propaganda reaccionaria y de extrema derecha que circula por las redes, quiero ir por delante de ellos y llegar antes a la gente&rdquo;, asegura Rehwald. &ldquo;Hay quien est&aacute; molesta con todo lo que est&aacute; pasando y cae en las manos de la propaganda de la ultraderecha&rdquo;, subraya. &Eacute;l opina que &ldquo;la hegemon&iacute;a cultural dominante es de las clases altas. Las contradicciones se agudizan cada vez m&aacute;s y creo en que la gente puede tomar partido y revelarse contra el <em>statu quo&rdquo;.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Para generar atenci&oacute;n en sus contenidos, destaca el uso del contraste y la duda: &ldquo;Cuando los ves es como: &iquest;esto es broma o no? En un v&iacute;deo hac&iacute;a de dem&oacute;crata estadounidense y dec&iacute;a que apoyaba el movimiento Black Lives Matter o a los grupos minorizados y luego demostrar que financian el complejo industrial militar estadounidense y bombardean a la gente. Es como que ese contraste con s&aacute;tira es divertido y te hace pensar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, el estadounidense de ascendencia filipina es consciente de la propiedad de las redes sociales. &ldquo;Son grandes corporaciones con sus intereses socioecon&oacute;micos. Muchas veces me planteo cu&aacute;n lejos puedo llegar en estos sitios de propiedad privada tan corporativa&rdquo;. No se atreve a calificarlo de censura pero s&iacute; afirma que ha tenido incidentes con sus publicaciones: &ldquo;Algunos han reportado mi v&iacute;deo y no he podido publicar en una semana sin entender por qu&eacute;. Entiendo que igual voy contra sus intereses y no querr&aacute;n tener a nadie difundiendo ideas marxistas. Tambi&eacute;n, lo bueno de la comedia es que a veces puedes disfrazar un poco toda la carga pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Falta de referentes en las redes</strong></h3><p class="article-text">
        A la hora de pensar en m&aacute;s perfiles con su estilo, Rehwald lamenta la falta de otros autores audiovisuales en su misma l&iacute;nea. &ldquo;Intento encontrar creadores que difundan un mensaje revolucionario, pero es muy dif&iacute;cil&rdquo;. Destaca las diferencias respecto a hace d&eacute;cadas, con directores en el cine como <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/godard-hijo-burguesia-abrazo-comunismo-cambio-cine_1_9312525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean Luc-Godard </a>o <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/cultura/pasolini-profeta-comunista_1_9246422.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pasolini </a>difundiendo ideas revolucionarias abiertamente. &ldquo;Tenemos el ejemplo del filme <em>Par&aacute;sitos</em>, que <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/parasitos-clases-siempre-retorcida-comedia_1_1295639.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">claramente habla del conflicto de la lucha de clases</a>, pero es extra&ntilde;o que hoy un cineasta se autodenomine abiertamente revolucionario o marxista. Echo en falta contenido art&iacute;stico m&aacute;s expl&iacute;cito y directo. Que no sea un tost&oacute;n pero que te sirva para identificar los ideales claramente. Ahora mismo solo se me ocurre Boots Riley&rdquo;, dice en alusi&oacute;n al m&uacute;sico de hip-hop, cineasta y militante comunista. &ldquo;Me encantar&iacute;a ver m&aacute;s creadores de contenido revolucionario en las redes&rdquo;, puntualiza.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">“Tenemos que poder inspirarnos para pensar en una vida mejor que el capitalismo, un mundo más vivible”</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Destaca la importancia de tener referentes para sentirte c&oacute;modo con un ideal. &ldquo;Para m&iacute;, estos guionistas o la escena del rap de los 90 con carga pol&iacute;tica han sido muy influyentes para politizarme. Son cosas que no te exponen en el colegio&rdquo;. &ldquo;Tenemos que poder inspirarnos para pensar en una vida mejor que el capitalismo, un mundo m&aacute;s vivible&rdquo;, reflexiona. Aunque &ldquo;sabe&rdquo; que la idea de Mark Fisher de que &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo&rdquo; ha &ldquo;ganado fuerza&rdquo; por toda la propaganda y que &ldquo;se oculten los logros de movimientos revolucionarios&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ideol&oacute;gicamente &eacute;l asegura posicionarse en el marxismo. Dice tener una gran influencia del Movimiento Nacional por la Democracia de Filipinas, que tiene sus ra&iacute;ces en las tendencias marxistas-leninistas y mao&iacute;stas, aunque difiera en algunos aspectos. Es algo que se intuye en muchos de sus v&iacute;deos, muy cr&iacute;ticos con el <a href="https://www.eldiario.es/internacional/miedo-represion-muerte-filipinas-duterte_1_8164684.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">r&eacute;gimen de Islas Filipinas</a>. Para &eacute;l, es importante poder aglutinar todos los &ldquo;sistemas de opresi&oacute;n&rdquo; en un movimiento. E intenta mostrarlo en sus v&iacute;deos: &ldquo;Muchas veces hay gente que sufre transfobia, racismo, problemas laborales o que simplemente no llegan a pagar el alquiler. Intento transmitir que hay movimientos emancipadores en los que cabemos todos y donde se tienen que tener en cuenta todos los tipos de opresi&oacute;n. Intento que la gente entienda tambi&eacute;n que estamos todos conectados a la hora de que el sistema nos jode a todos&rdquo;. Eso s&iacute;, asegura apoyar otros movimientos de diferentes ideolog&iacute;as, &ldquo;desde los anarquistas de los bosques de Atlanta hasta la liberaci&oacute;n de Palestina&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text"><strong>El contexto de las redes</strong></h3><p class="article-text">
        &ldquo;Intento llenar el vac&iacute;o que hay en las redes&rdquo;, censura Rehwald a medida que avanza la conversaci&oacute;n. &ldquo;Son un lugar lleno de cuentas muy peligrosas donde tenemos que ganar hegemon&iacute;a los movimientos que luchen por los derechos humanos&rdquo;, recalca. Para &eacute;l es imperante empezar a ense&ntilde;ar a la juventud a desenvolverse en las redes: &ldquo;Que la educaci&oacute;n ense&ntilde;e sobre alfabetizaci&oacute;n medi&aacute;tica en la era digital. Tanto la desinformaci&oacute;n, como la capitalizaci&oacute;n de nuestras inseguridades, como la capacidad de influir en la opini&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;. &ldquo;Ojal&aacute; los pol&iacute;ticos de Estados Unidos atacasen y se cuestionasen el tratamiento de los datos de Meta, Twitter o Google igual que lo hace con TikTok&rdquo;, a&ntilde;ade.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Ojalá los políticos de Estados Unidos atacasen y se cuestionasen el tratamiento de los datos de Meta, Twitter o Google igual que lo hace con TikTok</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        En el contexto de una Inteligencia Artificial <a href="https://www.eldiario.es/escolar/inteligencia-artificial-miedo-frankenstein_132_10148712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que cada vez avanza m&aacute;s</a>, dice sentir &ldquo;miedo y emoci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;Pavor en el sentido de ver c&oacute;mo cada vez es m&aacute;s f&aacute;cil generar ruido y desinformar. Pero tambi&eacute;n quiero tener esperanza en que la tecnolog&iacute;a pueda emanciparnos y hacer que trabajemos menos. Que pasemos m&aacute;s tiempo con nuestra familia y amigos, y menos produciendo&rdquo;. Sin embargo, &ldquo;la realidad es que la gente empieza a temer por sus puestos de trabajo porque nos gu&iacute;a el beneficio y no el desarrollo personal&rdquo;, valora.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raúl Novoa]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/tiktoker-politico-james-rehwald-falta-creadores-contenido-revolucionario-redes_128_10120945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Apr 2023 20:26:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Redes sociales,Marxismo,TikTok]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Videojuegos contra el capitalismo: cuando la fantasía reproduce la opresión del proletariado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/jugar-reglas-capitalismo-ludificacion-suene-amable-autoexplotacion_1_9910687.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/662406eb-7a89-45f4-9f34-5b4c0ae490c4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Videojuegos contra el capitalismo: cuando la fantasía reproduce la opresión del proletariado"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El doctor en filosofía Antonio Flores Ledesma explora en su ensayo 'Marx juega' las conexiones entre el pensamiento marxista y los videojuegos
</p><p class="subtitle">Videojuegos, mucho más que un frívolo pasatiempo
</p></div><p class="article-text">
        Jugar es algo intr&iacute;nseco a la naturaleza humana, pues los juegos se registran en todas las &eacute;pocas desde la prehistoria. Adem&aacute;s de <a href="https://www.eldiario.es/tumejoryo/adultos-jugar_1_8840214.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una herramienta de interacci&oacute;n social</a>, siempre ha servido para educar, entretener y reflejar la cosmovisi&oacute;n del momento. Por eso, ser&iacute;a absurdo separar a su heredero audiovisual de dichas caracter&iacute;sticas esenciales. En el ensayo <em>Marx juega</em>, Antonio Flores Ledesma va un paso m&aacute;s all&aacute; y relaciona los videojuegos con la filosof&iacute;a marxista.
    </p><p class="article-text">
        En su libro, editado en 2022 por la editorial independiente Episkaia, el doctor especialista en est&eacute;tica tiende puentes entre este objeto cultural y las ideas de figuras como Theodor W. Adorno, Mark Fisher o bell hooks. El proyecto nace tras la lectura de <em>Utop&iacute;a no es una isla</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/cultura/libros/tabu-hablar-crudeza-sociedad-clases_1_8459946.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Layla Mart&iacute;nez</a>, con la intenci&oacute;n de crear un texto que fuera igual de &ldquo;sencillo, accesible y asequible&rdquo;, solo que con dos temas que le son familiares. &ldquo;La uni&oacute;n entre materialismo dial&eacute;ctico e hist&oacute;rico con la cr&iacute;tica de videojuegos est&aacute; muy difusa, y ten&iacute;a la ilusi&oacute;n de hacerla expl&iacute;cita&rdquo;, confiesa.
    </p><p class="article-text">
        Va de frente con sus intenciones, ya que asegura que &ldquo;como dec&iacute;a George Steiner, la cr&iacute;tica tiene que ser abiertamente tendenciosa&rdquo;. &ldquo;T&uacute; tienes que mostrar de d&oacute;nde vienes, qui&eacute;n eres y desde d&oacute;nde haces el juicio&rdquo;, afirma, de ah&iacute; que se centre en teor&iacute;as que son importantes para &eacute;l, pero empleando los videojuegos como instrumentos de an&aacute;lisis, para plantear una interesante reflexi&oacute;n acerca de la relaci&oacute;n que se establece con el juego. Considera que &ldquo;la realidad se puede leer a trav&eacute;s de estas herramientas que encontramos en cosas cotidianas&rdquo;, como son los propios videojuegos.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                &#039;City Skylines&#039;, uno de los videojuegos mencionados en el ensayo                            </span>
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        Para ello, ha optado por un enfoque claro: &ldquo;No es hacer pedagog&iacute;a, es did&aacute;ctica, transformar el discurso para que todo el mundo lo pueda entender, como en la escuela comprehensiva&rdquo;. Al igual que en un buen videojuego consigue que el tutorial no se sienta tedioso, pues sumerge al lector en la propuesta mientras expone de manera sencilla los conceptos que necesitar&aacute; tener claros a lo largo del libro. Da igual si no se est&aacute; familiarizado con t&eacute;rminos del marxismo o con el &aacute;mbito del videojuego, la lectura es asumible para todo tipo de p&uacute;blico, como indica su propio subt&iacute;tulo, que aclara que se trata de <em>Una introducci&oacute;n al marxismo desde los videojuegos (y viceversa).</em>
    </p><h3 class="article-text">El ensayo como terreno l&uacute;dico</h3><p class="article-text">
        Pese a que Flores Ledesma defiende el juego como &ldquo;un espacio donde el sujeto se puede determinar a s&iacute; mismo&rdquo;, tambi&eacute;n puntualiza que &ldquo;no se da en un vac&iacute;o&rdquo;. Con este punto de partida, entiende el ensayo como &ldquo;un terreno que nos permite moldear los textos, los comportamientos y la realidad&rdquo;. Como resultado, la premisa de su libro es la de un &ldquo;ensayo l&uacute;dico&rdquo;, dado que a&uacute;na ambos mundos y parte de la base de imaginar a qu&eacute; jugar&iacute;an y qu&eacute; opinar&iacute;an de ciertos videojuegos autores clave del pensamiento marxista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De este modo, enfrenta a Karl Marx a <em>Cities: Skylines</em> para que vea c&oacute;mo se normaliza la alienaci&oacute;n de los trabajadores y utiliza a Walter Benjamin para cuestionar las limitaciones de conservaci&oacute;n del medio. Sin recurrir a las citas para que prime la claridad &mdash;aunque s&iacute; incorpora una breve introducci&oacute;n de cada pensador y selecciona algunas de sus obras m&iacute;ticas al principio de cada cap&iacute;tulo&mdash;, propone un repaso de puntos vitales de esta ideolog&iacute;a, a trav&eacute;s de un interesante ejercicio imaginativo. Desde el primer momento ten&iacute;a claros ciertos autores, como los mencionados o Theodor Adorno, Georg Luk&aacute;cs y Rosa Luxemburgo, y tambi&eacute;n determinados temas que quer&iacute;a tocar. Luego &ldquo;fue encajando todo&rdquo;, incluyendo los videojuegos a los que asociar&iacute;a cada l&iacute;nea de pensamiento.&nbsp;
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <p class="quote-text">Los videojuegos hablan, más que de la economía capitalista, de una forma acumulativa de progreso que necesariamente lleva a estadios superiores</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Eso s&iacute;, reconoce que &ldquo;ahora mismo hay autores que no pondr&iacute;a o que cambiar&iacute;a por otros&rdquo;. A su vez, es consciente de que, adem&aacute;s de haber agrupado a la mayor&iacute;a de pensadoras en un &uacute;nico cap&iacute;tulo, en ellas recae el peso de hablar de discriminaci&oacute;n relacionada con la raza y el g&eacute;nero. Al respecto, comenta que &ldquo;cuando est&aacute;s en el proceso de selecci&oacute;n, escoges aquellos nombres que puedan ser relevantes para una mayor&iacute;a&rdquo;. &ldquo;Es lo feo de estas cosas, el espacio es limitado y tienes que elegir, igual en el futuro elegir&eacute; mejor&rdquo;, reflexiona.
    </p><h3 class="article-text">Cuestionar las mec&aacute;nicas del sistema</h3><p class="article-text">
        Los videojuegos tienden a reproducir un modelo de sociedad y econ&oacute;mico capitalista, sobre todo a partir de sus mec&aacute;nicas, que normalizan dichos sistemas de explotaci&oacute;n. Es uno de los temas que sobrevuela <em>Marx juega</em>, pero su autor aclara que el problema reside en que nos hablan &ldquo;m&aacute;s que de la econom&iacute;a capitalista, de una forma acumulativa de progreso que necesariamente lleva a estadios superiores&rdquo;. Tambi&eacute;n est&aacute; presente en multitud de t&iacute;tulos la idea de &ldquo;autoexplotaci&oacute;n, de que, si yo me esfuerzo, voy a ser capaz de conseguir lo mejor&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al menos, cada vez m&aacute;s jugadores se cuestionan los mensajes subyacentes de los videojuegos, de modo que &ldquo;se abre un proceso de autoconsciencia que nos permite ser cr&iacute;ticos por lo menos&rdquo;. A&uacute;n con todo, &ldquo;los juegos que lo petan siguen teniendo estas estructuras&rdquo;, en especial porque &ldquo;la gente sigue jugando a lo mismo y, si las empresas no ven caer sus beneficios, van a seguir haciendo lo mismo, como ocurre con <em>Skyrim</em>&rdquo;. Afortunadamente, &ldquo;gracias a la posibilidad de distribuir fuera de las grandes corrientes, hay propuestas alternativas que van en contra y que est&aacute;n teniendo un &eacute;xito suficiente como para ser significativas en el proceso de toma de conciencia&rdquo;.
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                Tomb Raider, un videojuego que presenta a una mujer que se comporta como cualquier hombre blanco                            </span>
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        Sin embargo, advierte que las empresas &ldquo;aprovechan esos espacios de forma descafeinada y agradable para el <em>establishment</em>&rdquo; para ser &ldquo;suficientemente alternativas para enganchar a ciertos colectivos, pero sin perder al p&uacute;blico general&rdquo;. Esto se ve muy claro en <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/anatomia-machismo-videojuego-20-desarrolladoras-periodistas-acoso-online_1_9870640.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuestiones de representaci&oacute;n</a>, pues tienden a limitarse a reproducir patrones de comportamiento hegem&oacute;nicos en lugar de que haya un &ldquo;reconocimiento expreso&rdquo; de las identidades diversas. &ldquo;La sensibilidad debe ser diferente, no vale si act&uacute;a como un hombre blanco hetero un personaje que no lo es&rdquo;, como ocurre con Lara Croft, ejemplo de la problem&aacute;tica del dominio cultural que en <em>Marx juega</em> explora a trav&eacute;s de las ideas de Nancy Fraser.
    </p><h3 class="article-text">Conciencia frente a la cultura del esfuerzo</h3><p class="article-text">
        En el cap&iacute;tulo dedicado a Luxemburgo, Flores Ledesma menciona las deplorables condiciones laborales que predominan en la industria, aclarando que las obras las reproducen irremediablemente, &ldquo;sea porque lo lleven en el contenido, sea porque reproduzcan las condiciones sociales y materiales de la explotaci&oacute;n&rdquo;. Con la autoexplotaci&oacute;n a la orden del d&iacute;a, reflexiona sobre la cuesti&oacute;n de &ldquo;la satisfacci&oacute;n hacia dentro&rdquo;, que es otra forma de interiorizar las din&aacute;micas de mercado al llevar a los autores a pensar que &ldquo;si no has tenido &eacute;xito es porque no te has esforzado lo suficiente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de los desarrolladores, el jugador es tambi&eacute;n un &ldquo;instrumento de la producci&oacute;n&rdquo; que alimenta los juegos, al haber incluso &ldquo;un proceso de autoexplotaci&oacute;n constante&rdquo; para avanzar. En ese sentido, el juego se ha convertido en una trampa, solo que la &ldquo;dimensi&oacute;n de la ludificaci&oacute;n hace que suene mucho m&aacute;s amable la autoexplotaci&oacute;n&rdquo;. Hasta confiesa que ha sido de &ldquo;esa gente que en obras <em>freemium</em> (gratuitas, pero que incluyen mejoras de pago) de recoger recursos se pon&iacute;a alarmas para levantarse a ciertas horas&rdquo;. &ldquo;Como es un ambiente l&uacute;dico, lo naturalizas y te dices que te est&aacute;s divirtiendo, pero a la postre se terminan convirtiendo en exigencias que van m&aacute;s all&aacute; de la diversi&oacute;n&rdquo;, concluye.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, estos debates son recurrentes, aunque no termina de estar convencido del enfoque, ya que cree que las &ldquo;discusiones se polarizan en torno a problemas concretos&rdquo;, en vez de alrededor de cuestiones m&aacute;s estructurales. &ldquo;No se problematiza que yo me tenga que poner la alarma, sino que alguien pueda pagar por ese mismo recurso sin esforzarse, pero igual el problema es la din&aacute;mica interna de los juegos&rdquo;, prosigue. Sin embargo, no lo considera algo intr&iacute;nseco al sector, pues ocurre de igual modo en entornos como la escuela, donde &ldquo;la forma de construir los deberes y las notas tienen tambi&eacute;n esa dimensi&oacute;n de gamificar, como para conseguir el platino de la asignatura&rdquo;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Emancipaci&oacute;n a trav&eacute;s del juego</h3><p class="article-text">
        Desde Adorno, el divulgador sentencia en su ensayo que la poblaci&oacute;n tiene &ldquo;una vida <em>vivible</em>&rdquo;, que &ldquo;no es una vida <em>justa</em>&rdquo;. Quiz&aacute; por esa raz&oacute;n, los simuladores de vida est&aacute;n tan de moda. Lo explica mediante el libro <em>Gamer Theory</em> de McKenzie Wark, que asocia el &eacute;xito de sagas como<em> Los Sims </em>a &ldquo;la dimensi&oacute;n ag&oacute;nica de la vida real y a c&oacute;mo se intentan generar conexiones de autenticidad&rdquo;. &ldquo;En realidad, creo que no es un mal efecto, aunque se trate de un placebo&rdquo;, se&ntilde;ala, pues asegura que conceptos como el de <em>PowerWash Simulator</em> &mdash;un videojuego que consiste, simplemente, en lavar objetos a presi&oacute;n con una hidrolimpiadora&mdash; &ldquo;se podr&iacute;an explotar de maneras perversas, pero de momento tienen una dimensi&oacute;n muy ingenua que puede resultar positiva&rdquo;.&nbsp;
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                Power Wash, un videojuego donde la misión es limpiar a presión                            </span>
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        Sobre si hay escapatoria al capitalismo en los videojuegos, comenta que &ldquo;corremos el riesgo de entender estos espacios (que son muy importantes para la determinaci&oacute;n de los sujetos) como espacios de escapatoria antes que como espacios de construcci&oacute;n&rdquo;. Defiende que &ldquo;tenemos unos elementos que nos permiten ensayar vidas, subjetividades y determinaciones, tanto de la realidad y la sociedad como del individuo, pero no van a llegar a sustituir nunca la necesidad de justicia&rdquo;. Aclara que &ldquo;tampoco es tarea del arte, su tarea es mostrarnos que existe la posibilidad de una vida justa, pero no podemos pedirle que nos d&eacute; esa justicia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;puede un videojuego creado dentro de un sistema capitalista y lanzado bajo unas expectativas de mercado ser marxista? Antonio Flores Ledesma afirma que &ldquo;s&iacute;, porque parece que las exigencias de moralidad tienen que tener unos marcos muy estrictos&rdquo;. Adem&aacute;s, cuenta que ya existen cooperativas de desarrollo que funcionan, <a href="https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/sindicatos-frente-monopolio-marcan-ano-complejo-industria-videojuego_1_9800139.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sindicatos que est&aacute;n intentando luchar</a> en esta l&iacute;nea e intentos de trabajar de forma diferente tanto en tem&aacute;ticas como en mec&aacute;nicas&ldquo;. No obstante, reconoce que no sabe si llegar&aacute; el d&iacute;a en el que podamos hablar de un juego realmente emancipado. &rdquo;Quiz&aacute; sea uno de los defectos m&aacute;s grandes del libro y de mi propio trabajo, que no te est&aacute;n diciendo que ma&ntilde;ana ser&aacute; mejor, simplemente muestran la realidad, las herramientas para analizarla y algunas propuestas que nos quieren llevar a un lugar mejor&ldquo;, prosigue, antes de asegurar que &rdquo;llegar depende de que todo el mundo trabaje en esa direcci&oacute;n&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de cierto pesimismo &mdash;o realismo&mdash; latente, el ensayo tambi&eacute;n conf&iacute;a en el poder emancipador del videojuego. Antonio Flores Ledesma demuestra, gracias a una exposici&oacute;n concisa, que la cr&iacute;tica socioecon&oacute;mica puede ser divertida y que lo l&uacute;dico no tiene que ir re&ntilde;ido con lo formativo o revolucionario. Quiz&aacute; por eso <em>Marx juega </em>haya tenido una &ldquo;recepci&oacute;n sorprendente&rdquo;, en palabras de su propio autor que, pese a ello, no pretende sacar una continuaci&oacute;n. S&iacute; sue&ntilde;a con crear &ldquo;un RPG chiquitito, una versi&oacute;n l&uacute;dica del ensayo&rdquo;, aunque ser&aacute; &ldquo;a largo plazo&rdquo;, para evitar caer en esa autoexplotaci&oacute;n a la que a veces llevan irremediablemente las mec&aacute;nicas de la vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elena Crimental]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/videojuegos/jugar-reglas-capitalismo-ludificacion-suene-amable-autoexplotacion_1_9910687.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 31 Jan 2023 21:44:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Videojuegos contra el capitalismo: cuando la fantasía reproduce la opresión del proletariado]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Videojuegos,Marxismo,Karl Marx,Juegos,Niñez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Michael Roberts: "Los beneficios empresariales son la principal contribución a la inflación"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/michael-roberts-beneficios-empresariales-son-principal-contribucion-inflacion_128_9751020.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8ca12591-692d-44c6-84c9-d9b9469ef390_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Michael Roberts: &quot;Los beneficios empresariales son la principal contribución a la inflación&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El economista británico defiende que "los trabajadores no tienen que disculparse si piden una subida de sueldo" porque "la espiral de precios y salarios es un mito"</p><p class="subtitle">ENTREVISTA | Enrique Palazuelos: “La teoría económica neoclásica construye una leyenda sobre la que los poderes pueden fabular”
</p></div><p class="article-text">
        Michael Roberts, cabeza de cartel del cuarto congreso &ldquo;Trabajo, Econom&iacute;a y Sociedad&rdquo; de la Fundaci&oacute;n 1&ordm; de Mayo,&nbsp;es un reconocido economista marxista que ha batallado durante d&eacute;cadas en la City de Londres. El brit&aacute;nico advierte de una p&eacute;rdida &ldquo;sin precedentes&rdquo; del poder adquisitivo de las familias europeas en <a href="https://www.eldiario.es/economia/lagarde-bce-inflacion-sorprenderia-tocando-techo_1_9750988.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">esta crisis de inflaci&oacute;n</a>. Y recuerda que solo unos sindicatos m&aacute;s fuertes pueden hacerla frente.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ha habido una reducci&oacute;n dr&aacute;stica del empleo en la industria manufacturera, en el Reino Unido, en los EEUU y <a href="https://www.eldiario.es/economia/espana-esquivara-recesion-ventaja-tiron-turismo-ano-superavit-comercial_1_9723370.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en Espa&ntilde;a</a>. Y las nuevas industrias no est&aacute;n sindicalizadas. Ni las industrias tecnol&oacute;gicas, ni el sector de los medios de comunicaci&oacute;n, ni los nuevos sectores minoristas tampoco&rdquo;, lamenta. Aunque saca optimismo: &ldquo;Esto est&aacute; empezando a cambiar. Estamos empezando a ver organizaci&oacute;n en Amazon, en Starbucks, incluso en Google&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Tambi&eacute;n estamos viendo luchas serias en Asia, Am&eacute;rica Latina y &Aacute;frica. Vamos a ver muchas m&aacute;s. Y posiblemente tambi&eacute;n organizaciones independientes no solo en el Sur Global, sino tambi&eacute;n en el Norte Global en las nuevas industrias&rdquo;, reflexiona Michael Roberts. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la crisis de inflaci&oacute;n de los 70, se daban por hecho las subidas salariales para recuperar el poder adquisitivo. Hoy, instituciones y empresas ni se plantean aumentos de sueldo con el IPC con el argumento de evitar un espiral de precios y salarios, &iquest;tienen realmente que conformarse los trabajadores y sufrir una grave p&eacute;rdida de poder adquisitivo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los a&ntilde;os 70, muy a menudo hab&iacute;a lo que llamaban indexaci&oacute;n de salarios para que hubiera un aumento autom&aacute;tico de sueldos a la par con el aumento de precios. Por supuesto, esto era extremadamente costoso para los empleadores si no estaban realmente en la posici&oacute;n de aumentar a&uacute;n m&aacute;s los precios. Pero es un mito que entonces hubiera una espiral de los salarios. No es verdad. Si se observan los datos, se puede ver que los salarios reales tambi&eacute;n cayeron durante ese per&iacute;odo, a pesar de que en algunas industrias y algunos sectores hubo esa indexaci&oacute;n, particularmente en el sector p&uacute;blico pero tambi&eacute;n en algunos de los sectores industriales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo se perdi&oacute; esa indexaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todo eso se elimin&oacute; durante las d&eacute;cadas de 1980 y 1990. Durante todo ese tiempo llamado per&iacute;odo neoliberal, se redujo el poder sindical de los trabajadores y se introdujo una legislaci&oacute;n para impedir que pudieran mantener sus salarios altos, hemos visto una ca&iacute;da muy pronunciada en la participaci&oacute;n de los salarios como porcentaje del PIB en todos los pa&iacute;ses de Europa. En la OCDE en general, mientras que en promedio los salarios representaban alrededor del 75% del PIB en la d&eacute;cada de 1970, ahora est&aacute; sobre el 65%. Esa es una ca&iacute;da bastante grande. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; eso? &iquest;Ha desaparecido? Obviamente se ha ido al incremento de la participaci&oacute;n de los beneficios (empresariales) en el PIB. As&iacute; que tenemos <a href="https://www.eldiario.es/economia/empresas-mantendrian-rentabilidad-subida-salarial-13-2024_1_9721064.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una transferencia de salarios a beneficios</a>. Y lo que estamos viendo en la espiral inflacionaria actual se debe a que no hay indexaci&oacute;n y a que la legislaci&oacute;n es muy dura contra los trabajadores. Y tambi&eacute;n porque las organizaciones sindicales son mucho m&aacute;s d&eacute;biles y es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil para los trabajadores aumentar sus salarios para igualar los aumentos de precios. Y la evidencia es clara de que los salarios reales han ca&iacute;do a un ritmo en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos que no tienen precedentes. Estamos hablando de<a href="https://www.eldiario.es/economia/renta-real-familias-cae-espana-6-puntos-inflacion-tres-veces-conjunto-ocde_1_9688115.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una ca&iacute;da del 6%, 7% u 8% en los ingresos reales en un a&ntilde;o</a>. Si solo estamos midiendo los salarios contra los precios, eso es una gran ca&iacute;da, que no se deber&iacute;a de dar. No va a ser compensado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los trabajadores de algunos sectores est&aacute;n consiguiendo m&aacute;s subidas que otros...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recientemente IG Metall, la Uni&oacute;n Industrial Alemana lleg&oacute; a un acuerdo, que suena bien, pero si lo miras, puedes ver que est&aacute; muy por debajo de la tasa de inflaci&oacute;n que est&aacute; experimentando Alemania este a&ntilde;o y el pr&oacute;ximo, por lo que los trabajadores est&aacute;n sufriendo una p&eacute;rdida salarial real. Entonces, la idea de que los aumentos de salarios provocan aumentos de precios no tiene sentido. Emp&iacute;ricamente, podemos ver que no es as&iacute;, de hecho, y tambi&eacute;n podemos ver particularmente en este per&iacute;odo que la principal contribuci&oacute;n al aumento de precios ha sido, en primer lugar, el aumento de los precios de las materias primas energ&iacute;a, alimentos y otras materias primas subiendo. Y, en segundo lugar, los enormes aumentos de precios por parte de los empleadores. Los beneficios (empresariales) han sido la principal contribuci&oacute;n a los aumentos de precios, no los aumentos de salarios, en esta espiral inflacionaria. Entonces, los trabajadores no tienen que disculparse si piden un aumento salarial, ni preocuparse de que de alguna manera provocar&aacute;n una espiral de precios. Esto es un mito y una propaganda que nos cuentan los empresarios y sus representantes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Las econom&iacute;as europeas se han transformado: oligopolios, multinacionales, m&aacute;s servicios y menos industria... &iquest;los sindicatos se han sabido adaptar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, lo que hemos visto es una transformaci&oacute;n de los sectores en los &uacute;ltimos 30 o 40 a&ntilde;os, particularmente con la gran ca&iacute;da en la rentabilidad de la fabricaci&oacute;n en la d&eacute;cada de 1970 en la mayor&iacute;a de las grandes econom&iacute;as, y una gran depresi&oacute;n a principios de la d&eacute;cada de 1980. La actitud de los empleadores en las grandes multinacionales de tratar de trasladar sus industrias, el empleo y la tecnolog&iacute;a fuera de Europa y Am&eacute;rica del Norte hacia lo que entonces se llamaba el Tercer Mundo y que ahora llamamos el Sur Global. Hacia todos los pa&iacute;ses donde hab&iacute;a mano de obra barata y la oportunidad de construir f&aacute;bricas con salarios bajos. Esa fue la transformaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tambi&eacute;n en Espa&ntilde;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si observamos lugares como Espa&ntilde;a fue ligeramente diferente porque recibi&oacute; inversiones de Alemania y Francia cuando se uni&oacute; a la Uni&oacute;n Europea, y vimos la expansi&oacute;n de la industria. Pero en general, ha habido un &eacute;xodo de empleo manufacturero en todos los &aacute;mbitos al mismo tiempo que crec&iacute;a el sector servicios, lo que significa que, particularmente en pa&iacute;ses como el Reino Unido donde estoy, estas econom&iacute;as ahora est&aacute;n dirigidas a econom&iacute;as en las que viven de los beneficios obtenidos por las multinacionales, donde el Reino Unido opera como un centro financiero para redistribuir y generar ganancias para estas empresas en varias partes del mundo. As&iacute; que no ha habido adaptaci&oacute;n de los sindicatos. Ha habido una reducci&oacute;n dr&aacute;stica del empleo en la industria manufacturera, en el Reino Unido, en los EEUU e incluso en Espa&ntilde;a. Y las nuevas industrias no est&aacute;n sindicalizadas. Ni las industrias tecnol&oacute;gicas. El sector de los medios de comunicaci&oacute;n tampoco. Y, por supuesto, los nuevos sectores minoristas tampoco. Esto est&aacute; empezando a cambiar desde el final de la gran recesi&oacute;n. Estamos empezando a ver organizaci&oacute;n en Amazon, en Starbucks, en otros sectores nuevos que no exist&iacute;an antes, incluso en Google. As&iacute; que esto es quiz&aacute;s una indicaci&oacute;n de una nueva tendencia en los trabajadores de la pr&oacute;xima generaci&oacute;n que va a transformar el movimiento sindical.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a crecer la densidad sindical y la fuerza de los sindicatos en este contexto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto una reducci&oacute;n masiva en la participaci&oacute;n de la sindicalizaci&oacute;n de alrededor de dos tercios, es enorme. En los &uacute;ltimos 30 o 40 a&ntilde;os, ha habido una disminuci&oacute;n dram&aacute;tica en la proporci&oacute;n de personas en los sindicatos en comparaci&oacute;n con la fuerza laboral total. Esto se ha dado, como dec&iacute;a antes, por el gran cambio desde el sector manufacturero a los servicios, particularmente en el Norte Global, y hacia nuevas industrias que no est&aacute;n sindicalizadas. Creo que existe una posibilidad cada vez mayor de que las nuevas industrias tengan un papel determinante, como ya ocurri&oacute; en el siglo XIX cuando la gran transformaci&oacute;n en el movimiento sindical se dio por el cambio desde las industrias artesanales como la carpinter&iacute;a, la plomer&iacute;a.... a los sindicatos de masas en las grandes f&aacute;bricas, en los muelles, en el transporte, etc. Y vimos el desarrollo de los sindicatos de masas a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX. Luego hemos visto esta aniquilaci&oacute;n en la segunda mitad del siglo XX. Pero creo que ahora tenemos toda una capa de nuevas industrias, donde los trabajadores apenas comienzan a organizarse. Y la gente no debe olvidar que la mayor proporci&oacute;n de trabajadores en todo el mundo no se encuentra en el Norte Global. Est&aacute;n en Asia, est&aacute;n en Am&eacute;rica Latina. Est&aacute;n en &Aacute;frica. Aqu&iacute; es donde el proletariado, usando la antigua frase, es de largo mayor. La clase trabajadora del mundo nunca ha sido mayor y nunca ha sido mayor como porcentaje de la poblaci&oacute;n adulta total y la poblaci&oacute;n activa. Y se basa principalmente en el Sur Global ahora, donde hay mucha actividad. Esta semana vemos lo que pasa en Foxconn, que es una gran empresa taiwanesa que opera en China, donde los trabajadores est&aacute;n luchando contra sus empleadores porque no les est&aacute;n pagando lo que acordaron pagar. As&iacute; que ha habido luchas serias como esa, vamos a ver muchas m&aacute;s. Y posiblemente tambi&eacute;n organizaciones independientes no solo en el Sur Global, sino tambi&eacute;n en el Norte Global en las nuevas industrias. Soy optimista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; herramientas tienen los sindicatos para luchar a d&iacute;a de hoy? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Siempre existe la herramienta b&aacute;sica, que es que los empleadores no pueden conseguir las cosas ni los servicios que quieren vender a menos que los trabajadores trabajen. Es algo muy b&aacute;sico. Karl Marx dijo una vez, todo ni&ntilde;o sabe que si la gente deja de trabajar, entonces no se hace nada. Ese es el poder b&aacute;sico que tienen los trabajadores, porque los empleadores no tienen poder, en realidad, dependen completamente de su fuerza laboral para entregar lo que se requiere. Los empleadores usan lo que pueden usar para evitarlo y eso lo puede hacer m&aacute;s dif&iacute;cil, pero el poder b&aacute;sico que tienen los trabajadores de retirar su trabajo todav&iacute;a est&aacute; ah&iacute;. Pero no solo eso. Tambi&eacute;n hay muchas otras formas en que los trabajadores pueden mejorar sus condiciones. Los sindicatos brindan un nivel de apoyo en seguridad, y tambi&eacute;n en horas y condiciones de trabajo. Una cosa es decir que te pagan mejor, pero si estoy trabajando en p&eacute;simas condiciones, si estoy trabajando por turnos o trabajando muchas horas, entonces las condiciones de trabajo no son seguras. Los sindicatos tiene el poder de organizarse contra eso tambi&eacute;n. Todas estas son &aacute;reas importantes en las que los sindicatos juegan un papel y tienen que jugar un papel cada vez mayor en el futuro. Entonces, podr&iacute;as decir, bueno, eso no es nada nuevo. Lo que quiero decir es que hay nuevas &aacute;reas en las que vamos a ver ese desarrollo y los sindicatos tienen que estar familiarizados con la tecnolog&iacute;a, deben ser inteligentes acerca de los nuevos desarrollos que est&aacute;n ocurriendo en las industrias para construir la organizaci&oacute;n que necesitan los trabajadores.
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                Michael Roberts, durante su conferencia en el Congreso de CCOO celebrado en Madrid.                            </span>
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        <strong>&iquest;Las huelgas han perdido efectividad en un mundo globalizado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si el argumento es que si se declara una huelga, la empresa trasladar&aacute; su ubicaci&oacute;n a otro lugar donde la gente no hace huelgas y donde es mas barato, en realidad no es tan f&aacute;cil para las empresas hacer eso inmediatamente. Y tambi&eacute;n, los sindicatos deben luchar no solo en el frente econ&oacute;mico, sino tambi&eacute;n pol&iacute;ticamente para garantizar que los gobiernos no permitan que las multinacionales simplemente saqueen la infraestructura y la tecnolog&iacute;a y se la lleven a otra parte. Si los trabajadores est&aacute;n luchando por mejores condiciones, las dos cosas deben ir juntas. S&iacute;, todo es m&aacute;s dif&iacute;cil por ser internacional, pero tampoco es imposible para los sindicatos organizarse internacionalmente. Lo hemos visto en muchas ocasiones en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en varias industrias, particularmente en la industria del transporte, donde el comercio tiene lugar entre buques portacontenedores, conductores de camiones portuarios. O incluso desde el conflicto de Ucrania, hemos visto esfuerzos de los trabajadores para combinar todos estos temas. Entonces s&iacute;, es dif&iacute;cil. No es f&aacute;cil para los sindicatos organizarse, ni para los trabajadores porque se enfrentan a las fuerzas de los medios, los gobiernos, las leyes, y, por supuesto, a los intentos de los empleadores de debilitar su capacidad de funcionar. Pero no es imposible. Hist&oacute;ricamente podemos ver que a veces tuvo un gran &eacute;xito en la transformaci&oacute;n de la realidad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Est&aacute;n sabiendo incorporar los sindicatos el papel transformador del feminismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Cuando observamos la situaci&oacute;n econ&oacute;mica general, podemos ver que todav&iacute;a hay una marcada diferencia entre el salario promedio de los hombres en industrias y servicios, y el de las mujeres. Y, sin embargo, las mujeres ahora constituyen en muchos pa&iacute;ses, la mayor&iacute;a de la fuerza laboral, no solo una peque&ntilde;a minor&iacute;a. Y ha habido una transformaci&oacute;n en los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os en los que las mujeres han llegado al sector laboral en grandes masas, particularmente en industrias clave como la salud, la educaci&oacute;n y los servicios p&uacute;blicos, los servicios sociales, donde las mujeres son dominantes. Si miramos el liderazgo de los sindicatos, es cierto que esto no siempre se ha visto reflejado, pero es algo que est&aacute; comenzando a cambiar. El sindicato industrial m&aacute;s grande del Reino Unido ahora tiene a una mujer como secretaria general, y eso tambi&eacute;n se aplica en otros sindicatos. Entonces hay una transformaci&oacute;n en ese sentido pero todav&iacute;a hay una brecha enorme entre el nivel de los salarios medios de los trabajadores masculinos y femeninos. Eso se debe en parte a que las trabajadoras tienen trabajos peor pagados y no consiguen los mejores trabajos que pagan mejor. Tambi&eacute;n aunque existe una legislaci&oacute;n en contra de la igualdad salarial no siempre se aplica. Pero lo que creo es que la organizaci&oacute;n sindical y la expansi&oacute;n de los sindicatos ayudar&aacute; a reducir esa brecha entre el empleo masculino y femenino.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y c&oacute;mo deben sumarse los sindicatos a la transici&oacute;n verde? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que esta pregunta es muy importante porque este es uno de los problemas clave al que nos enfrentamos en el siglo XXI. Tenemos que hacer algo para detener el calentamiento global, las emisiones de carbono y el impacto que est&aacute; teniendo lo vamos a sufrir todos, no solo en el Sur Global donde ya lo est&aacute;n sufriendo, sino tambi&eacute;n en Europa, donde vamos a ver condiciones clim&aacute;ticas extremas, etc., que van a afectar a la vida y las condiciones de las personas. Y tenemos que hacer algo al respecto. Cualquier sindicato que se precie tiene que mirar no s&oacute;lo el tema de los salarios y las condiciones de sus miembros, sino tambi&eacute;n al panorama m&aacute;s amplio de lo que est&aacute; sucediendo en la econom&iacute;a, particularmente lo que est&aacute;n haciendo las empresas y lo que est&aacute;n haciendo los gobiernos. Solo as&iacute; podemos hacer frente a esta peligrosa crisis que se avecina. Entonces, me parece que la formaci&oacute;n tiene un papel clave en la lucha para que sus empleadores adopten pol&iacute;ticas ambientalmente mejores, para que los gobiernos comiencen a hacer algo con respecto a las emisiones de combustibles f&oacute;siles. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Los sindicatos no solo pueden mirar lo que está sucediendo en su lugar de trabajo, sino que también deben analizar cuestiones políticas más amplias</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Y ahora, &iquest;qu&eacute; pasa con todos esos trabajadores que trabajan en la industria de los combustibles f&oacute;siles? &iquest;C&oacute;mo va a lidiar el sindicalismo con eso? Eso plantea un problema pol&iacute;tico, pero los trabajadores de la industria del petr&oacute;leo o de la industria del gas, que en realidad es una fuerza laboral bastante peque&ntilde;a, &iquest;c&oacute;mo van a mantener sus trabajos si queremos eliminar este tipo de energ&iacute;as? Bueno, requiere un plan nacional, un plan internacional, a trav&eacute;s de la eliminaci&oacute;n gradual de las industrias de combustibles f&oacute;siles. Y volver a capacitar y cambiar a los trabajadores a nuevas industrias renovables, donde tambi&eacute;n tienen habilidades o se puede redirigir, para asumir la expansi&oacute;n de las industrias renovables y de otras industrias ambientales que generar&aacute;n una gran cantidad de puestos de trabajo disponibles para los trabajadores que en este momento est&aacute;n trabajando en industrias que quiz&aacute;s se est&aacute;n sumando a la crisis de emisiones de carbono. Puedes verlo con otra analog&iacute;a, &iquest;qu&eacute; pasa con los trabajadores que trabajan en la industria armament&iacute;stica? No queremos m&aacute;s armas. Queremos eliminarlas gradualmente pero los trabajadores perder&aacute;n sus empleos, y es un argumento que a menudo dan los sindicatos. Bueno, hay muchas otras construcciones civiles que debemos hacer en las que las habilidades de los trabajadores que tienen las habilidades de la industria de armas se pueden usar, como en todo tipo de &aacute;reas de transporte, medio ambiente, etc. Necesitamos un plan. Y eso significa que los sindicatos no solo pueden mirar lo que est&aacute; sucediendo en su lugar de trabajo, sino que tambi&eacute;n deben analizar cuestiones pol&iacute;ticas m&aacute;s amplias y involucrarse en ese plan que logre esa transformaci&oacute;n del desequilibrio que tenemos en este momento en el empleo, con los objetivos equivocados y los trabajos equivocados. Necesitamos los objetivos correctos y los trabajos correctos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel Yebra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/economia/michael-roberts-beneficios-empresariales-son-principal-contribucion-inflacion_128_9751020.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 08 Dec 2022 21:00:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Michael Roberts: "Los beneficios empresariales son la principal contribución a la inflación"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Crisis Ucrania,Inflación,Sindicatos,Marxismo,Economía,Trabajadores]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[César de Vicente Hernando o la radical coherencia de un intelectual de izquierda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cesar-vicente-hernando-radical-coherencia-intelectual-izquierda_1_8679767.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f5c3a07-1fe2-48b6-8dc9-7d82a17fde4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="César de Vicente Hernando o la radical coherencia de un intelectual de izquierda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ha fallecido el crítico, dramaturgo, experto en teoría literaria marxista y profesor universitario a los 58 años a causa de un infarto</p></div><p class="article-text">
        Este viernes ha muerto en Almer&iacute;a, en cuya Universidad trabajaba dentro del Departamento de Filolog&iacute;a, en el &aacute;rea de Teor&iacute;a de la Literatura y Literatura Comparada, C&eacute;sar de Vicente Hernando, que impart&iacute;a tambi&eacute;n en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, desde hac&iacute;a seis a&ntilde;os, un exitoso curso sobre la novela social y pol&iacute;tica, y la historia de la producci&oacute;n literaria; y que fue, asimismo, profesor de teor&iacute;a y pr&aacute;ctica del teatro pol&iacute;tico en la Universidad Complutense de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s muchos lectores de este art&iacute;culo dedicado a su recuerdo no sabr&aacute;n qui&eacute;n era o les sonar&aacute; solo lejanamente su nombre; sin embargo, para una buena parte de la inteligencia de izquierda de este pa&iacute;s, universitaria, editorial, teatral y literaria, su nombre se ligar&aacute; inmediatamente a la hondura de sus an&aacute;lisis cr&iacute;ticos, la potencia provocadora de sus intervenciones dram&aacute;ticas y la relevancia de sus propuestas pol&iacute;ticas, as&iacute; como a la utilidad de las mismas, pues, para C&eacute;sar de Vicente Hernando, el pensamiento, como la escritura, eran herramientas de conocimiento, de cambio y de avance o no eran nada; as&iacute; era la insobornable coherencia cr&iacute;tica y personal, hasta la incomodidad si hac&iacute;a falta, de sus planteamientos y propuestas, se diesen estas en los niveles y planos que se diesen.
    </p><p class="article-text">
        Ayer mismo, a otro gran amigo y compa&ntilde;ero, Antonio Orihuela, uno de nuestros grandes poetas e intelectuales libertarios, compartiendo el dolor por la repentina muerte de nuestro com&uacute;n amigo y compa&ntilde;ero, le dec&iacute;a, a modo de cari&ntilde;osa broma, pero en serio tambi&eacute;n, algo que le repet&iacute;a, a menudo, yo mismo al propio C&eacute;sar, que acaso fuese el &uacute;ltimo comunista que nos quedaba, el &uacute;ltimo que pensaba y que, sobre todo, viv&iacute;a como comunista en este territorio enemigo de cualquier valor o gesto comunitario, con esa extrema y radical coherencia que le identificaba como persona y como intelectual.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Acaso era el último comunista que nos quedaba, el último que vivía como comunista en este territorio enemigo de cualquier valor o gesto comunitario, con esa extrema y radical coherencia que le identificaba como persona y como intelectual</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        A C&eacute;sar de Vicente Hernando me uni&oacute; nuestro com&uacute;n maestro, en la Universidad Aut&oacute;noma de Madrid, Julio Rodr&iacute;guez Pu&eacute;rtolas, del que aprendimos lo esencial, la consideraci&oacute;n materialista, social y cr&iacute;tica de la realidad literaria y cultural, y de los conocimientos heredados de la Academia, algo que en su tesis sobre &ldquo;la literatura como forma ideol&oacute;gica&rdquo;, a prop&oacute;sito de la obra de Juan Goytisolo, ya se plasm&oacute;. El que toda obra literaria y art&iacute;stica es respuesta al mundo que la construy&oacute;, a la coyuntura hist&oacute;rica de la que se desprende y a la que responde, por activa o por pasiva; y que, si no tenemos en cuenta ese hecho radicalmente pol&iacute;tico del origen y de la naturaleza hist&oacute;rica del arte y de la literatura, no comprenderemos su significado. Y esa fue la lecci&oacute;n que interioriz&oacute;, desarroll&oacute; y profundiz&oacute; hasta sus &uacute;ltimas consecuencias, luego, C&eacute;sar de Vicente Hernando a lo largo de su propia vida personal, no solo como intelectual, sino tambi&eacute;n como activista social y cultural, desde los a&ntilde;os noventa del siglo pasado hasta su muerte.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo la fundaci&oacute;n en Vallecas de la sala Youkali, como la canci&oacute;n de su querido Kurt Weil, primero, en Sierra Carbonera, luego, en Santa Luc&iacute;a y, durante un tiempo epigonal, en un peque&ntilde;o local justo enfrente de la que fue la casa de mis padres y la m&iacute;a propia, en una calleja de Antonio L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        Youkali, en sus distintas localizaciones, era, para sus habitantes, como una isla de sentido en medio del sinsentido, espacios teatrales, de encuentros y de intervenciones sociales y culturales, cuya historia es imprescindible, como lo son los incontables eventos que contuvieron, para comprender a su fundador. 
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo los distintos foros sociales de las artes y de las letras, que congregaron en Vallecas a decenas de escritores, cr&iacute;ticos y especialistas para debatir sobre el sentido de su propia escritura y de sus intervenciones culturales en el mundo del capitalismo salvaje; o la fundaci&oacute;n del grupo de intervenci&oacute;n teatral Alcores, o la del Centro de Documentaci&oacute;n Cr&iacute;tica, necesario para entenderlo tambi&eacute;n; o de Tierradenadie Ediciones, etc&eacute;tera, etc&eacute;tera. Sin esos distintos espacios Youkali, no se puede llegar a comprender lo que era C&eacute;sar, los esfuerzos &iacute;mprobos para mantenerlos abiertos y dotarlos de vida constante, d&iacute;a tras d&iacute;a, semana tras semana, hasta el agotamiento.
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo tambi&eacute;n su incansable labor de recuperaci&oacute;n y reivindicaci&oacute;n de figuras y obras que &eacute;l consideraba centrales para un drama, un arte y una escritura realmente materialistas y cr&iacute;ticas, el esfuerzo que le cost&oacute; la edici&oacute;n de <em>El hom&oacute;vil</em>, la novela p&oacute;stuma de Jes&uacute;s L&oacute;pez Pacheco, en Debate (2002), con Constantino B&eacute;rtolo, otra persona clave en su vida, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        No se me olvidar&aacute;n nunca las cuarenta y ocho horas de lectura ininterrumpida de las galeradas de esa monumental novela, entre los dos, para llegar a tiempo en los plazos, y, el &uacute;ltimo d&iacute;a, la escena en la misma sede de la editorial, yo releyendo las &uacute;ltimas p&aacute;ginas en un despacho, mientras &eacute;l, a medida que yo las visaba y se&ntilde;alaba las &uacute;ltimas erratas, se las iba pasando a Constantino, en el despacho de al lado.
    </p><p class="article-text">
        En fin, cu&aacute;ntos recuerdos se nos agolpan a todos los que hemos compartido parte de ese extraordinario trayecto vital e intelectual. Important&iacute;simo, creo, es mencionar su colaboraci&oacute;n con el Instituto Alem&aacute;n de Madrid, de alguien que ha sido, adem&aacute;s, uno de los m&aacute;ximos especialistas en el periodo de entreguerras en Alemania, pues, en efecto, una de sus pasiones intelectuales fue, justamente, esos a&ntilde;os de la Rep&uacute;blica de Weimar, de ebullici&oacute;n pol&iacute;tica, social, art&iacute;stica y cultural que pudieron cambiar la historia de la clase obrera europea, y que cambiaron el arte y la cultura europea de facto. Su extraordinario trabajo sobre la obra de Piscator, o de Brecht y, luego, la recuperaci&oacute;n de la figura de Peter Weiss: recuerdo el acto con la mujer de Weiss, en el propio Goethe Institut, con motivo de las jornadas que dirigi&oacute; &eacute;l, en 1996, en las que se present&oacute; su obra <em>Peter Weiss, una est&eacute;tica de la resistencia</em>. O su inter&eacute;s por la obra y la figura de G&uuml;nter Anders, con la edici&oacute;n antol&oacute;gica de <em>La filosof&iacute;a de la situaci&oacute;n</em> (2007) o <em>G&uuml;nter Anders, fragmentos de mundo</em> (2011). Hasta llegar a su monumental <em>La Revoluci&oacute;n de 1918-1919</em> (2018).
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">De Vicente ha sido quizás una de las personas que más han hecho por la reivindicación de la obra de Alfonso Sastre y de su figura</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Un parte de su vida y un aspecto, sin embargo, que debe ser recordado especialmente es su relaci&oacute;n con <a href="https://www.eldiario.es/cultura/alfonso-sastre-ultimo-bastion-ideologico-teatro-espanol-siglo-xx_1_8313828.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alfonso Sastre</a>; C&eacute;sar de Vicente Hernando ha sido quiz&aacute;s una de las personas que m&aacute;s han hecho por la reivindicaci&oacute;n de su obra y de su figura; la colaboraci&oacute;n con &eacute;l y con Hiru me parecen esenciales en su inmensa y riqu&iacute;sima trayectoria vital e intelectual. Me viene a la memoria, por ejemplo, el gran homenaje a Alfonso Sastre que dirigi&oacute; y mont&oacute; en la sala Rigoberta Mench&uacute;, en Legan&eacute;s, con la presencia del propio Alfonso y Eva, ante cientos de personas. <em>Alfonso Sastre: teor&iacute;a teatral, dramaturgia y critica de la imaginaci&oacute;n</em> (2021) ha sido, en este sentido, su &uacute;ltima contribuci&oacute;n a la causa <em>alfonsina</em>.
    </p><p class="article-text">
        Otra personalidad importante en la vida intelectual de C&eacute;sar de Vicente Hernando, como hombre de teatro, de la que no nos podemos olvidar en este momento fue Juan Antonio Hormig&oacute;n y su ADE-Teatro &ndash;heroica revista, por su resiliencia&ndash;, para la que escribi&oacute; y con cuyo director, durante muchos a&ntilde;os, colabor&oacute; en muchos proyectos tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El teatro, verdaderamente, era su vida, entre tantas y tantas aportaciones suyas a su conocimiento, an&aacute;lisis cr&iacute;tico y desarrollo, nos deber&iacute;amos quedar, al menos, con <em>La escena constituyente: teor&iacute;a y pr&aacute;ctica del teatro pol&iacute;tico</em> (2013) y <em>La dramaturgia pol&iacute;tica. Po&eacute;ticas del teatro pol&iacute;tico</em> (2018), obras que permanecer&aacute;n como dos hitos de la cr&iacute;tica y de la teor&iacute;a del teatro en Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En fin, qu&eacute; decir de su incansable labor cr&iacute;tica y como editor, de vindicador de autores y obras centrales de nuestra literatura preteridas u olvidadas por la cr&iacute;tica oficial y can&oacute;nica, su inter&eacute;s en la recuperaci&oacute;n de Ferm&iacute;n Gal&aacute;n o de la obra de D&iacute;az Fern&aacute;ndez, con <em>La Venus mec&aacute;nica</em>, por ejemplo, novela esencial del &lsquo;nuevo romanticismo&rsquo; espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os veinte del siglo pasado, la novela moderna espa&ntilde;ola que pudo ser y que finalmente no logr&oacute; ser. Todo esto y m&aacute;s, todos estos nombres y muchos m&aacute;s que aqu&iacute; no caben constituyeron las constelaciones de pensamiento y vida que C&eacute;sar de Vicente Hernando logr&oacute; tejer a su alrededor. Adi&oacute;s, amigo m&iacute;o. Hasta siempre, camarada. T&uacute; fuiste quien me hizo la pregunta m&aacute;s importante que jam&aacute;s me han hecho como escritor: &ldquo;&iquest;por qu&eacute; escribes?&rdquo;, me dijiste, de pronto, regresando de Tarazona. Esa es la pregunta que dejo, por ti, a todos los escritores e intelectuales que se quieren de izquierda, hoy, &iquest;por qu&eacute; escribimos? &iquest;Por qu&eacute; hacemos lo que hacemos? Y respond&aacute;monos con honestidad, sin mentirnos, como C&eacute;sar nos lo exig&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Matías Escalera Cordero]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cultura/cesar-vicente-hernando-radical-coherencia-intelectual-izquierda_1_8679767.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 22 Jan 2022 16:29:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[César de Vicente Hernando o la radical coherencia de un intelectual de izquierda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Obituario,Literatura,Crítica,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Estampar contra el suelo el ascensor social]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estampar-suelo-ascensor-social_129_8446816.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b2550cc-c678-4ae2-bac6-b7221839acae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Estampar contra el suelo el ascensor social"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Quienes quieren que el ascensor social funcione para que los saque de su posición social previa ignoran que subirse al montacargas implica que otros no entren y que la nueva posición sea a costa de los demás</p></div><p class="article-text">
        Toni Rold&aacute;n se quejaba amargamente esta semana de que el peri&oacute;dico que le daba tribunas cuando nadie sab&iacute;a qui&eacute;n era para que Ciudadanos saliera de la irrelevancia tuviera un titular certero sobre la mentira de la meritocracia. Hoy en d&iacute;a ya solo creen en esa zafia burla de la cultura del esfuerzo seguidores de secta ideol&oacute;gica o aquellos que gracias a que no existe tienen una posici&oacute;n social ganada por herencia paternal y quieren trasladar que lo que tienen es porque se lo merecen y valen mucho. No voy a poner en duda la val&iacute;a de Toni Rold&aacute;n, ni a ensalzarla, porque no importa su caso personal, ni que su posici&oacute;n social haya sido por su desempe&ntilde;o y esfuerzo o por el capital social, cultural y relacional previo de sus padres. No importa, porque la sociolog&iacute;a no hace categor&iacute;a de un caso personal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La universalizaci&oacute;n de la propia experiencia no puede ser un argumento a favor de la acci&oacute;n pol&iacute;tica colectiva ni es &uacute;til para comprender nuestra sociedad. Puede servir como elemento representativo, pero nunca debe ser el n&uacute;cleo de acci&oacute;n com&uacute;n. Las aspiraciones vitales de mucha gente que se ha frustrado respecto a sus expectativas previas est&aacute;n sirviendo de veh&iacute;culo para canalizar las quejas hacia partidos e ideolog&iacute;as que no cumplen con la labor de prestar a ciertos individuos una salida laboral, una hipoteca o una posici&oacute;n social preeminente. Eso es humano, una pulsi&oacute;n comprensible, pero las ansias personales no pueden servir para guiar al resto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se ha roto el ascensor social, es cierto, aunque tambi&eacute;n lo es que su mera existencia es algo a erradicar. Hay quien se queja al ser la &uacute;nica manera de mejorar en el &ldquo;mientrastanto&rdquo;, pero es que la aspiraci&oacute;n marxista &uacute;ltima es estampar el ascensor contra el suelo, demoler el edificio y construir una vivienda comunal de una sola planta en la que no haya posibilidad de ascenso ni descenso porque todo el mundo tenga las mismas oportunidades y la capacidad para desarrollar una vida digna en igualdad y con una redistribuci&oacute;n justa de la riqueza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Quienes quieren que el ascensor social funcione para que los saque de su posici&oacute;n social previa ignoran que subirse al montacargas implica que otros no entren y que la nueva posici&oacute;n sea a costa de los dem&aacute;s. La ruptura del ascensor social se puede hacer desde el diagn&oacute;stico, lo que implica una visi&oacute;n anal&iacute;tica que muestra una evidencia, o desde la queja amarga, que supone una visi&oacute;n nost&aacute;lgica del momento en el estaba reservado solo a una minor&iacute;a que pudiera lograr una posici&oacute;n social que no le correspond&iacute;a por origen. Esa visi&oacute;n est&aacute; anclada en una subjetividad burguesa de quien cree que se merece por m&eacute;rito ascender en vez de otros miembros de su clase. En el fondo, la creencia en la necesidad de ese ascensor social est&aacute; basada en la meritocracia, aun cuando se critique el concepto por tener asumido que al ser de clase obrera se tiene mucho m&aacute;s dif&iacute;cil que los de clase privilegiada.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La opini&oacute;n p&uacute;blica es una esfera reservada a una minor&iacute;a que posee un fuerte componente de clase y que tiene el monopolio sobre la producci&oacute;n del discurso pol&iacute;tico. El lenguaje pol&iacute;tico es elitista y representa los problemas y la opini&oacute;n de una minor&iacute;a que coloniza la agenda con asuntos que solo sirven para mantener un estatus social determinado. La opini&oacute;n p&uacute;blica y los m&eacute;todos de reproducci&oacute;n social est&aacute;n directamente vinculados y el de la cultura del esfuerzo como valor hegem&oacute;nico en los medios, pol&iacute;tica y publicidad es un ejemplo. La preeminencia del relato de la meritocracia es mayoritaria en quienes tienen la posibilidad de inculcar ese mensaje desde el discurso p&uacute;blico a pesar de que est&aacute; completamente desprestigiado desde la ciencia social y los datos emp&iacute;ricos. Que ese relato tenga vigencia se debe a un sesgo por parte de una opini&oacute;n p&uacute;blica muy elitista que est&aacute; formada por m&aacute;s hombres que mujeres, m&aacute;s urbanitas que rurales, m&aacute;s blancos que otras razas y, sobre todo, m&aacute;s burgues&iacute;a que clase trabajadora.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, el ascensor social est&aacute; estropeado, en realidad nunca ha funcionado de manera eficiente. Nunca ha sido m&aacute;s que una d&aacute;diva de las clases privilegiadas para los sectores desfavorecidos que serv&iacute;a para, mediante excepciones y ejemplos disciplinantes de &eacute;xito desde abajo, mantener amansada a la clase obrera con la posibilidad de trascender de manera individual a costa de los compa&ntilde;eros de clase social. Quejarse amargamente no es m&aacute;s que una manera de perpetuar una desigualdad que hay que erradicar de ra&iacute;z. No hay que arreglar el ascensor, hay que derruir el edificio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Maestre]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/estampar-suelo-ascensor-social_129_8446816.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Oct 2021 21:11:17 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Estampar contra el suelo el ascensor social]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Sociedad,Marxismo,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El peso de la tierra]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/peso-tierra_132_1080945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2a33455a-d5af-4ef5-b029-341ea243ffb6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Hundimiento del parking de Nueva Montaña (Santander). | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay explicaciones, aun dadas con la mejor intención, que no cumplen su función: no explican. Y corren el riesgo de parecer cortinas de humo.</p></div><p class="article-text">
        Pr&oacute;ceres augustos y sabios nos lo hab&iacute;an advertido: si el marxismo gobierna, hundir&aacute; el pa&iacute;s. As&iacute; que cuando el lunes, seis d&iacute;as despu&eacute;s de que Pedro S&aacute;nchez fuera elegido presidente en el Congreso, nos desayunamos con que un parque infantil en Nueva Monta&ntilde;a se hab&iacute;a hundido sobre el aparcamiento de debajo, el coraz&oacute;n nos dio un vuelco: ya ha empezado.
    </p><p class="article-text">
        El nuevo Gobierno de Madrid quiere subir el salario m&iacute;nimo y las pensiones, en lugar de privatizar hospitales y vender viviendas p&uacute;blicas a fondos buitres, que es lo que hacen los buenos dem&oacute;cratas que respetan la Constituci&oacute;n: esto demuestra que el Gobierno de Madrid es radicalmente marxista.
    </p><p class="article-text">
        Conscientes de que los ciudadanos &iacute;bamos a relacionar el hundimiento del parque con el del pa&iacute;s, las autoridades han intervenido r&aacute;pidamente para tranquilizar a la poblaci&oacute;n. Hay otra explicaci&oacute;n: el suelo se hunde por el peso de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Ah, bueno&raquo;, pensamos, aliviados. Eso es otra cosa. Son causas naturales, no pol&iacute;ticas. Hubiera pasado lo mismo con cualquier otro Gobierno. Es verdad que la tierra pesa, se sabe de antiguo: ya los romanos deseaban &laquo;&iexcl;Que la tierra te sea leve!&raquo; a los amigos que mor&iacute;an.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que la ma&ntilde;ana del lunes navegamos el traj&iacute;n cotidiano con la tranquilidad de siempre. Que el suelo se hunda no es buena noticia, pero que lo haga por el peso de la tierra es lo menos malo, sin duda. Mucho peor hubiera sido que se hubiera hundido un s&aacute;bado a mediod&iacute;a y nos dijeran que hab&iacute;a sido por el peso de los ni&ntilde;os. Quita, quita: ha sido el peso de la tierra, asunto resuelto.
    </p><p class="article-text">
        Bueno, algunos algo m&aacute;s aprensivos o&iacute;amos cierto runr&uacute;n mientras naveg&aacute;bamos la ma&ntilde;ana del lunes. Algo no acababa de encajar.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;El peso de la tierra? Hay edificaciones que se hunden por terremotos, incendios y riadas. Hay edificaciones que se hunden al paso de la guerra o por una agresi&oacute;n deliberada. Pero en tiempos de paz y sin cat&aacute;strofe natural, las edificaciones que se hunden lo hacen porque los ingenieros y arquitectos se equivocan con los c&aacute;lculos; porque los contratistas que los ejecutan ahorran en materiales y colocan menos que el que declaran, o porque su caducidad madruga m&aacute;s de lo esperado (la aluminosis en Barcelona de hace unos a&ntilde;os). Pero que una edificaci&oacute;n se hunda por el peso de la tierra&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El cat&aacute;logo de nuestros miedos es m&aacute;s amplio que el de los galos de Ast&eacute;rix, que solo tem&iacute;an que el cielo se desplomara sobre sus cabezas. Pero no es bastante extenso: ahora hay que mirar con sospecha los prados y jardines, que cre&iacute;amos inocentes, sobre aparcamientos y sitios transitables.
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad hay otros aparcamientos que tienen encima cemento, baldosas y&hellip; tierra, en distintas proporciones. &iquest;Se van a hundir tambi&eacute;n esos? &iquest;Debemos dejar de aparcar en ellos? &iquest;Avisar a los ni&ntilde;os para que no jueguen en parques hechos sobre ellos, dejar de sentarnos en sus bancos?
    </p><p class="article-text">
        Pues las autoridades no han hecho tales advertencias. Y, conociendo su talante responsable, eso no puede deberse m&aacute;s que a que no creen que se vayan a hundir m&aacute;s suelos por el peso de la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, no creen su propio argumento. Lo que sugiere que nuestras primeras sospechas eran ciertas y la segunda explicaci&oacute;n trataba de desviar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los pr&oacute;ceres augustos sab&iacute;an de qu&eacute; hablaban al vaticinar el hundimiento del pa&iacute;s. El Gobierno marxista est&aacute; hundiendo Espa&ntilde;a y ha empezado por el parque de Nueva Monta&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús Ortiz]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/cantabria/primera-pagina/peso-tierra_132_1080945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 15 Jan 2020 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El peso de la tierra]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Santander,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Frágiles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fragiles_129_1173124.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e34851d-485a-4405-9b3b-01a523651547_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Frágiles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El feminismo tiene el mérito de colocar en el centro de la agenda política la fragilidad humana</p><p class="subtitle">Los cuidados no son algo que pueda resolverse plenamente desde la frialdad e impersonalidad del mercado, o que se diluyan en la solidaridad de clases</p></div><p class="article-text">
        El liberalismo o el utilitarismo, en sus diversas familias, ponen en el centro de sus reflexiones a un individuo dado a s&iacute; mismo en sus preferencias y en sus posibilidades, que se relaciona con los dem&aacute;s en funci&oacute;n de sus intereses particulares, y que gestiona la mayor&iacute;a de sus problemas mediante el mercado. El socialismo de tradici&oacute;n marxista pone el &eacute;nfasis en que el ser humano se realiza en colectividad y que de ese trabajo colectivo surge la solidaridad. Si eso no sucede es porque el mundo se divide en propietarios y no propietarios de los medios de producci&oacute;n. Estas tres corrientes de pensamiento han constituido la base del debate pol&iacute;tico desde el siglo XIX. Cada una de ellas ha desarrollado su propia corriente de pensamiento feminista. Pero hay algo que la reflexi&oacute;n dentro del movimiento feminista aporta y que no est&aacute; tan definida en estas otras corrientes de pensamiento. Es la cuesti&oacute;n de los cuidados, a uno mismo, y sobre todo a los dem&aacute;s. Una cuesti&oacute;n que sabemos que si no se politiza, acaba por ser responsabilidad de las mujeres, es decir, una explotaci&oacute;n de los hombres hacia las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        El mercado, las cuotas de discriminaci&oacute;n positiva, la incorporaci&oacute;n del talento y el esfuerzo de las mujeres a la vida p&uacute;blica, acabar con la sociedad de clases&hellip; todo eso no evita necesariamente que el trabajo dom&eacute;stico y otro tipo de tareas de cuidados recaiga principalmente en manos de las mujeres. Posiblemente las reflexiones dentro del seno del movimiento feminista sean las m&aacute;s interesantes sobre la fragilidad humana. Las personas no somos  individuos aut&oacute;nomos que no tienen que dar explicaciones sobre sus gustos y preferencias, que deciden racionalmente lo que les interesa, como plantean liberales y utilitaristas. Y la fractura entre clases sociales, si bien explica muchos conflictos sociales, no es el &uacute;nico eje de tal conflictividad, y su resoluci&oacute;n deja otros conflictos sin resolver.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo tiene el m&eacute;rito de colocar en el centro de la agenda pol&iacute;tica la fragilidad humana. Los cuidados no son algo que pueda resolverse plenamente desde la frialdad e impersonalidad del mercado, o que se diluyan en la solidaridad de clases. Es necesaria la cercan&iacute;a, la ternura, la valoraci&oacute;n de la otra persona por estar en nuestra vida. Esta tarea ha reca&iacute;do sin reconocimiento en las mujeres, dando por supuesto que la abnegaci&oacute;n y el sacrificio estaban en la naturaleza femenina. Por un lado, son una construcci&oacute;n social. Pero por otro, para que seamos realmente humanos todas las personas debemos implicarnos en el trabajo de cuidados, es algo que no se puede delegar sin renunciar a parte de nuestra humanidad.
    </p><p class="article-text">
        Es el reconocimiento de que nuestra vida es fr&aacute;gil, sujeta a avatares, y que necesitamos querer y ser queridos, que ese amor y ese cari&ntilde;o no debe ser la base de la explotaci&oacute;n de las mujeres, pero al mismo tiempo que ese esfuerzo que implica el cuidado es parte de nuestra obligaci&oacute;n como seres humanos libres y responsables. Necesitamos del reconocimiento de nuestra fragilidad para que seamos responsables de quienes nos rodean, m&aacute;s all&aacute; del mercado y sin la explotaci&oacute;n de las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Dedicado a Pepe L&oacute;pez Rey.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Saturnino Martínez García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fragiles_129_1173124.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Dec 2019 18:54:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Frágiles]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marxismo,Feminismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nada_132_1364028.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1f919ca0-f4d6-4642-b09a-049701d23e81_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Por eso se depositan tantas esperanzas en la obtención de dinero mediante los sorteos para así no regresar nunca del verano y permanecer ocioso durante el curso"</p><p class="subtitle">"Sin tiempo para nada, ni siquiera para reconocerse a sí mismo como un esclavo más condenado a madrugar día tras día para mantener un sistema económico-social que hace más ricos a los ricos y más desventurados a los desventurados"</p><p class="subtitle">El escritor y periodista Chesterton confesó con cierto asombro que "hay personas que refunfuñan cuando no tienen nada que hacer"</p></div><p class="article-text">
        Entrar en el oto&ntilde;o. Todos los a&ntilde;os es lo mismo. No disponer de la posibilidad de vivir bajo el sol de un perpetuo verano sin ninguna obligaci&oacute;n que atender es la maldici&oacute;n que no terminan de aceptar todas aquellas personas que, como un servidor, semana tras semana, cumpliendo con una c&aacute;ndida, cat&oacute;lica y muy espa&ntilde;ola tradici&oacute;n, jugamos a la loter&iacute;a. La vuelta al colegio es el trauma que nunca se termina de superar. Por eso se depositan tantas esperanzas en la obtenci&oacute;n de dinero mediante los sorteos para as&iacute; no regresar nunca del verano y permanecer ocioso durante el curso que es, seg&uacute;n las ense&ntilde;anzas de los sabios de la Antig&uuml;edad, la condici&oacute;n primera de toda existencia civilizada. 
    </p><p class="article-text">
        Todo progreso intelectual es consecuencia del ocio. No del ocio forzado de este desempleo cr&oacute;nico y degradante al que est&aacute; condenado el lumpen proletario de esta &eacute;poca sino del ocio necesario para vivir una buena vida; la vida de un hombre libre no abrumado por un trabajo agotador que no cesa ni de d&iacute;a ni de noche, sin tregua, sin descanso, sin tiempo para nada, ni siquiera para reconocerse a s&iacute; mismo como un esclavo m&aacute;s condenado a madrugar d&iacute;a tras d&iacute;a para mantener un sistema econ&oacute;mico-social que hace m&aacute;s ricos a los ricos y m&aacute;s desventurados a los desventurados. 
    </p><p class="article-text">
        Las religiones protestantes impulsaron el capitalismo por todo el hemisferio occidental durante los d&iacute;as de la primera revoluci&oacute;n industrial. Los pa&iacute;ses cat&oacute;licos como el nuestro con todos sus m&iacute;sticos, mendigos, reyes lerdos y caballeros andantes plenamente convencidos de que el trabajo era una maldici&oacute;n b&iacute;blica, no solo llegamos tarde a esa revoluci&oacute;n sino que una vez incorporados, m&aacute;s a la fuerza que por propia voluntad, perdimos para siempre uno de nuestros distintivos culturales m&aacute;s preciados: el convencimiento de que un hombre de origen noble no ten&iacute;a que trabajar y si por un rev&eacute;s de la fortuna no ten&iacute;a m&aacute;s remedio que hacerlo hab&iacute;a cuando menos de disimularlo. 
    </p><p class="article-text">
        Fue tambi&eacute;n en aquellos d&iacute;as cuando a muchos ciudadanos estadounidenses de mentalidad pr&aacute;ctica, protestante y familiar, muy influidos, curiosamente, por la teor&iacute;a marxista de que el trabajo dignifica, les entr&oacute; una furiosa ans&iacute;a de trabajar, que dijera Nietzsche, no tardando en extenderse por todos los continentes como una epidemia fatal el convencimiento de que m&aacute;s vale hacer cualquier cosa que no hacer nada y que todo aquel que se dedicara a la vida contemplativa habr&iacute;a de sentir no solo el desprecio de sus conciudadanos sino tambi&eacute;n una &iacute;ntima sensaci&oacute;n de arrepentimiento y de verg&uuml;enza. El mal ya estaba hecho. La actividad fren&eacute;tica, muchas veces sin el m&aacute;s m&iacute;nimo sentido, cuando no alocada, destructiva o simplemente insustancial, comenz&oacute; a ser a partir de entonces la caracter&iacute;stica esencial de todo individuo moderno, responsable, consciente y plenamente instalado en la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El escritor y periodista Chesterton confes&oacute; con cierto asombro que &ldquo;hay personas que refunfu&ntilde;an cuando no tienen nada que hacer. Ofrecedles maravillosas horas, maravillosas jornadas completamente vac&iacute;as y gemir&aacute;n ante tanto vac&iacute;o. Obsequiadles con la soledad &ndash; lo que es tambi&eacute;n un regalo de libertad &ndash; y la rechazar&aacute;n, se apresurar&aacute;n a anularla con alg&uacute;n espantoso juego de naipes o dando puntapi&eacute;s a una pelota... No puedo reprimir un estremecimiento cuando los veo echar a perder sus vacaciones, ganadas con tanto esfuerzo, haciendo algo. Por mi parte, nunca tendr&eacute; bastante de no hacer nada&rdquo;. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gonzalo Bolland]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nada_132_1364028.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 08 Sep 2019 19:10:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,Marxismo,Vacaciones,Empleo,Capitalismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[David Harvey: "Veremos un resurgimiento de la izquierda, pero tiene que buscar una nueva voz"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/david-harvey-veremos-resurgimiento-izquierda_128_1506760.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/92a4feed-8326-4c13-9f45-9076638cf31a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="David Harvey: &quot;Veremos un resurgimiento de la izquierda, pero tiene que buscar una nueva voz&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Tenemos que quitarnos el capitalismo de nuestras cabezas", asegura uno de los científicos sociales de referencia para los movimientos de izquierdas</p><p class="subtitle">Harvey piensa que algunas mujeres y ecologistas se benefician del neoliberalismo, aunque "las problemáticas principales están fuera de la dinámica capitalista"</p><p class="subtitle">"No me emociona demasiado la idea de una Catalunya independiente, creo que no va a suceder y no creo que la Unión Europea lo vaya a aceptar", opina</p></div><p class="article-text">
        David Harvey (Gillingham, 1935) es un ge&oacute;grafo marxista de origen brit&aacute;nico que  trabaja como profesor en la City University of New York (CUNY) y que se ha convertido en uno de los cient&iacute;ficos sociales de referencia para muchos movimientos de izquierdas. Estos d&iacute;as visita Barcelona para presentar su nuevo libro <em>La l&oacute;gica geogr&aacute;fica del capitalismo </em>(Icaria Editorial), una obra biogr&aacute;fica en la que se ofrece un repaso hist&oacute;rico de la trayectoria del autor, una entrevista realizada en 2015, nuevos textos traducidos al castellano y un cap&iacute;tulo in&eacute;dito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted se define como anticapitalista antes que socialista, comunista, anarquista o populista. &iquest;Por qu&eacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El capital tiene mucha influencia sobre muchos aspectos de la vida diaria. No es solo la econom&iacute;a. Es la cultura, la forma de pensar o las estructuras de conocimiento. Conceptos como el comunismo o el socialismo suelen estar muy asociados con una concepci&oacute;n del mundo muy r&iacute;gida. Las relaciones sociales entre las personas deben ser transformadas, pero esto requerir&aacute; muchas transformaciones mentales. Por eso pienso que tenemos que quitarnos el capitalismo de nuestras cabezas, as&iacute; como de las calles y de la vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el anticapitalismo es un t&eacute;rmino que engloba m&aacute;s aspectos que conceptos como el socialismo o el comunismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;. Creo que no estamos en una posici&oacute;n como para describir ahora una alternativa al capitalismo y quiero escapar de la caja que es el comunismo, el socialismo o el anarquismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Despu&eacute;s de un periodo de silencio, parece que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha habido un inter&eacute;s creciente por el comunismo. Aqu&iacute; en Espa&ntilde;a, por ejemplo, en 2017 Alberto Garz&oacute;n public&oacute; Por qu&eacute; soy comunista. &iquest;C&oacute;mo se materializa el comunismo hoy?</strong><em>Por qu&eacute; soy comunista</em>
    </p><p class="article-text">
        No lo s&eacute;. Tampoco s&eacute; qu&eacute; piensa Garz&oacute;n sobre el comunismo. De lo que estoy seguro es de que los niveles de desigualdad actuales son inaceptables. No creo en una absoluta igualdad, creo que ciertas desigualdades son interesantes, pero ciertamente las desigualdades de ingresos est&aacute;n revirtiendo muchas de las cosas que deber&iacute;amos poder alcanzar.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas en las que pienso m&aacute;s al final del d&iacute;a es en la calidad de las relaciones sociales entre las personas. Uno de los efectos de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos ha sido la degradaci&oacute;n de las relaciones entre grupos de inmigrantes o entre grupos con diferentes orientaciones sexuales. La transformaci&oacute;n de estas relaciones sociales est&aacute; yendo en una direcci&oacute;n muy negativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El comunismo ha evolucionado desde la ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n en 1989 o la disoluci&oacute;n de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica en 1991?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El comunismo es cr&iacute;tico, obviamente ha evolucionado desde 1989 y creo que, de alguna forma, el colapso de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y todo lo que ello supuso permiti&oacute; la reevaluaci&oacute;n de lo que deb&iacute;a ser el proyecto comunista. Tenemos un gobierno en China que se llama a s&iacute; mismo comunista. Mucha gente no se lo toma en serio, pero deber&iacute;an hacerlo. Lo que deben hacer o hacia d&oacute;nde tienen que ir es una gran pregunta para m&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cree que es una sociedad comunista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no es una sociedad comunista, pero ideol&oacute;gicamente ellos han reivindicado que para el a&ntilde;o 2050 ser&aacute;n una sociedad plenamente socialista. Yo me tomo muy en serio esa proclamaci&oacute;n, a pesar de algunas medidas que han adoptado, como el intercambio mercantil capitalista. Hay problemas de desigualdad social y de degradaci&oacute;n ambiental, pero todos los pa&iacute;ses los tienen. Ellos han dicho que ser&aacute;n plenamente socialistas para el a&ntilde;o 2050 y esto significa combatir el problema medioambiental y la desigualdad social.
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas que sabemos de China es que cuando dicen que van a hacer algo lo hacen y lo hacen muy r&aacute;pido, no son dem&oacute;cratas para nada, pero no hay que subestimar las posibilidades que tiene China. Trump est&aacute; organizando una pol&iacute;tica antichina ahora mismo y es un profundo error por parte de los Estados Unidos, porque est&aacute; empujando a China a ser m&aacute;s aut&oacute;noma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Dos de las corrientes de pensamiento m&aacute;s recientes son el feminismo y el ecologismo. &iquest;C&oacute;mo coexisten estos dos movimientos con el sistema econ&oacute;mico actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las cosas interesantes de estos dos movimientos es que el neoliberalismo ha puesto desde 1970 un gran &eacute;nfasis en el emprendimiento y ha abierto la posibilidad a que el feminismo use esta ideolog&iacute;a para crear lo que podr&iacute;amos llamar un feminismo corporativo. Ese es el feminismo de Hillary Clinton, un tipo de emprendimiento satisfactorio en el que, por supuesto, hay la posibilidad de que las mujeres ocupen posiciones importantes en el mundo acad&eacute;mico, por ejemplo. Lo mismo podr&iacute;a ocurrir con el multiculturalismo y la orientaci&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        El neoliberalismo puede ser visto como una apertura que permite un progreso en los derechos del colectivo LGTBI y de las mujeres. De todos modos, creo que muchas feministas se est&aacute;n dando cuenta de que el neoliberalismo no es la soluci&oacute;n sino que es su enemigo prioritario. Hay una transformaci&oacute;n en algunas pensadoras feministas que dicen que no pueden lograr sus objetivos desde el neoliberalismo y que hay que moverse hacia unas posiciones anticapitalistas. Lo mismo se puede decir del movimiento ecologista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces, &iquest;es compatible defender el capitalismo a la vez que el feminismo y el ecologismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si defiendes el sistema econ&oacute;mico actual te encontrar&aacute;s defendiendo un tipo de feminismo que se basa en incorporar m&aacute;s mujeres en empresas, pero el problema ahora mismo son las condiciones salariales de las mujeres trabajadoras, que est&aacute;n viviendo en unas condiciones muy dif&iacute;ciles. Ellas son las que est&aacute;n sufriendo las pol&iacute;ticas neoliberales. Mientras que una mujer de clase media se puede beneficiar del neoliberalismo, muchas de las trabajadoras est&aacute;n sufriendo mucho bajo las pol&iacute;ticas de austeridad. Algunas mujeres y ecologistas se benefician del neoliberalismo, pero las problem&aacute;ticas principales est&aacute;n fuera de la din&aacute;mica capitalista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Usted cree que en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os el capitalismo evolucionar&aacute; y defender&aacute; el ecologismo, en aras de generar un beneficio econ&oacute;mico de ello, o se mantendr&aacute; en el mismo punto en el que est&aacute; ahora?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El ecologismo forma parte de un gran negocio, hay sectores del mercado que est&aacute;n tratando de lidiar con el cambio clim&aacute;tico. No digo que el capitalismo no haya prestado atenci&oacute;n a las cuestiones medioambientales, lo que cuestiono es el l&iacute;mite del beneficio capitalista. La industrializaci&oacute;n de la agricultura, por ejemplo, ha creado un serio efecto secundario. Estos son problemas que llevan al l&iacute;mite la capacidad del sistema econ&oacute;mico capitalista.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Las problem&aacute;ticas que van m&aacute;s all&aacute; de lo material invisibilizan la lucha de clases?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay una tendencia que consiste en evitar la cuesti&oacute;n de clase, particularmente desde la ca&iacute;da de la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica hab&iacute;a una tendencia que dec&iacute;a que Marx y el conflicto de clases sociales estaban muertos. Si preguntamos ahora mismo cu&aacute;les son los agentes activos, en t&eacute;rminos de pol&iacute;ticas de izquierdas, ya no son los trabajadores fabriles. La cl&aacute;sica visi&oacute;n del proletariado que se va a emancipar es el trabajador de una f&aacute;brica.
    </p><p class="article-text">
        El problema principal es preguntarse qui&eacute;n es el proletario hoy en d&iacute;a. Cuando nos hacemos esta pregunta tenemos que pensar en una configuraci&oacute;n distinta. El otro d&iacute;a, cuando estaba en un aeropuerto, mir&eacute; por la ventana y vi la fuerza del trabajo. &iquest;Qui&eacute;n hace funcionar un aeropuerto? Cuando miras a los Estados Unidos, ves a mucha gente de color, muchos inmigrantes y mujeres asalariadas. Si toda esta gente de golpe deciden hacer huelga, el aeropuerto tiene que cerrar. El capital estar&iacute;a completamente bloqueado. Este es el nuevo proletariado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En esta d&eacute;cada los partidos de extrema derecha han crecido. De hecho, en las &uacute;ltimas elecciones europeas han ganado en Francia, el Reino Unido, Italia, Hungr&iacute;a y Polonia. &iquest;C&oacute;mo deben responder los partidos de izquierdas, ya que una parte de los votantes de extrema derecha son antiguos votantes de izquierdas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hace falta una reorientaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de izquierdas y creo que las bases institucionales de las pol&iacute;ticas de izquierdas no han sobrevivido demasiado bien. Las pol&iacute;ticas de izquierdas han fallado en gran medida en los &uacute;ltimos 10 o 15 a&ntilde;os, con algunas excepciones. Por ejemplo, el auge inicial de Podemos fue una cosa muy positiva, pero creo que est&aacute; a&uacute;n en formaci&oacute;n. Hay una vasta parte de la poblaci&oacute;n descontenta con las pol&iacute;ticas neoliberales. Es un momento muy interesante. Tengo la sensaci&oacute;n de que en un futuro muy pr&oacute;ximo veremos un resurgimiento de la izquierda, pero tiene que buscar una nueva voz y hablar de un modo distinto. La conversaci&oacute;n debe estar basada en una configuraci&oacute;n ideol&oacute;gica distinta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; se debe basar esa conversaci&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Tiene que estar basada en c&oacute;mo entender las pol&iacute;ticas anticapitalistas en la actual conjunci&oacute;n. Las transformaciones revolucionarias no ser&aacute;n violentas. En los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os hemos vivido una presi&oacute;n en la calle muy fuerte, un ejemplo actual de ello son los chalecos amarillos en Francia. La gran pregunta es hacia d&oacute;nde va pol&iacute;ticamente. Tenemos que repensar c&oacute;mo deben ser las pol&iacute;ticas. Para eso hay que tener una conversaci&oacute;n sobre qu&eacute; es el anticapitalismo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Usted concibe la historia y la geograf&iacute;a como dos disciplinas inseparables que, juntas, explican qu&eacute; est&aacute; sucediendo en el mundo. De todos modos, hoy en d&iacute;a se estudian por separado. &iquest;Esto es un error del mundo acad&eacute;mico?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es un profundo error, s&iacute;. La especializaci&oacute;n es importante, pero lo que realmente no me gusta es la creaci&oacute;n de aprendizajes que se supone que no se deben comunicar con otras disciplinas. &iquest;Por qu&eacute; estamos segmentando de esta forma? Una cosa peculiar en el mundo acad&eacute;mico en Estados Unidos, no s&eacute; si tambi&eacute;n ocurre aqu&iacute;, es que hay una constante demanda de multidisciplinaridad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; cree usted que la geograf&iacute;a es una disciplina &uacute;til para comprender la realidad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Uno de los motivos es que el hecho de que la geograf&iacute;a no sea una disciplina muy organizada crea una gran oportunidad. Dudo que me pudieran haber dejado hacer en otra disciplina todo lo que he hecho en geograf&iacute;a. La geograf&iacute;a es m&aacute;s abierta, un poco porque la gente no sabe exactamente lo que es, eso est&aacute; bien, pero a su vez est&aacute; mal porque los administradores acad&eacute;micos no saben qu&eacute; hacer con ello.
    </p><p class="article-text">
        <strong>No s&eacute; si est&aacute; muy pendiente de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en Barcelona. Despu&eacute;s de las elecciones municipales, Ada Colau tratar&aacute; este s&aacute;bado de ser reelegida alcaldesa con el apoyo del PSC y de la lista de Manuel Valls, que est&aacute; apoyada por Ciudadanos. Si eso ocurre, ERC, que gan&oacute; las elecciones, se convertir&iacute;a en el principal partido de la oposici&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el mejor escenario para gobernar Barcelona, seg&uacute;n su opini&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de Colau fue muy importante para la gente que, como yo, cree que la organizaci&oacute;n del poder municipal es parte de un proceso pol&iacute;tico muy cr&iacute;tico en el mundo ahora mismo. Creo que lo que pasa en el nivel municipal es importante y la administraci&oacute;n de Colau ha sido una muestra importante para el resto del mundo, ense&ntilde;ando que las cosas se pueden hacer.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n independentista se tiene que abordar, este es un hecho muy particular que hace las cosas dif&iacute;ciles, no es una cosa de partidos de izquierdas contra partidos de derechas. Personalmente no me emociona demasiado la idea de una Catalunya independiente, creo que no va a suceder y no creo que la Uni&oacute;n Europea lo vaya a aceptar, pero eso es solo mi opini&oacute;n desde fuera. Puedo ser persuadido [r&iacute;e].
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      <dc:creator><![CDATA[Edgar Sapiña]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2019 20:30:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Geografía,Marxismo,Comunismo,Anticapitalistas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El inagotable espíritu de la rebeldía]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/inagotable-espiritu-rebeldia_132_5868465.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El periodista y economista Joaquín Estefanía analiza en su último libro las revoluciones que han marcado el último medio siglo</p><p class="subtitle">Estamos ante un ensayo fundamental para comprender las transformaciones económicas y sociales que ha experimentado el mundo</p><p class="subtitle">El autor se confiesa "partícipe y testigo de una generación que amaneció a la madurez con la alegría revolucionaria de Mayo del 68 y que se jubila en pleno vigor de una revolución conservadora y de los populismos de extrema derecha"</p></div><p class="article-text">
        El periodista, economista y escritor Joaqu&iacute;n Estefan&iacute;a ha realizado la tarea m&aacute;s dif&iacute;cil: explicar las revoluciones y contrarrevoluciones de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os. Y, sobre todo, c&oacute;mo las ha vivido y afrontado la generaci&oacute;n que ahora se jubila y a la que el autor pertenece.
    </p><p class="article-text">
        El libro 'Revoluciones' (Galaxia Gutenberg) cuenta la la historia que empezaron los j&oacute;venes en 1968 en distintas partes del mundo, desde Berkeley hasta Par&iacute;s, Berl&iacute;n, Madrid y Barcelona, y todo lo que ha ocurrido despu&eacute;s. En realidad, es un relato mucho m&aacute;s completo en que a un lado del ring est&aacute;n los a&ntilde;os m&aacute;gicos -1968, (Mayo), 1999, (movimiento antiglobalizaci&oacute;n y 2011 (los indignados)-, y en el otro los reactivos: 1979 y 1980 (Margaret Thatcher y Ronald Reagan), 2001 (los neoconservadores) y 2016 (Donald Trump).
    </p><p class="article-text">
        El autor ordena y analiza de manera sistem&aacute;tica y rigurosa el impacto que han tenido estas revoluciones en un relato comprensible en el que se apoya no tan solo de fil&oacute;sofos, pol&iacute;ticos y economistas, sino tambi&eacute;n de historiadores, cineastas y poetas. Disc&iacute;pulo predilecto de Javier Pradera, Estefan&iacute;a (Madrid, 1951) ha dedicado dos a&ntilde;os de trabajo exhaustivo en la elaboraci&oacute;n de este libro que incorpora las reflexiones y vivencias de toda una vida de periodista comprometido en la consecuci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s libre y justa. El autor se confiesa &ldquo;part&iacute;cipe y testigo de una generaci&oacute;n que amaneci&oacute; a la madurez con la alegr&iacute;a revolucionaria de Mayo del 68 y que se jubila en pleno vigor de una revoluci&oacute;n conservadora y de los populismos de extrema derecha&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es una realidad constatable que en el momento de escribir este ensayo fundamental para comprender las transformaciones econ&oacute;micas y sociales que ha experimentado el mundo, las ideas conservadoras se encuentran en plena hegemon&iacute;a. Quiz&aacute; por ello, el autor para reafirmar sus convicciones, ha querido acabar su relato con unas esperanzadoras palabras del fil&oacute;sofo y pol&iacute;tico franc&eacute;s Benjamin Constant: &ldquo;Desde que el esp&iacute;ritu del hombre emprendi&oacute; su marcha (...) no hay invasi&oacute;n de b&aacute;rbaros, ni coalici&oacute;n de opresores, ni evocaci&oacute;n de prejuicios que pueda hacerla retroceder&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es tambi&eacute;n el mensaje que recoge la met&aacute;fora de Marx sobre los topos, s&iacute;mbolo de la izquierda pol&iacute;tica, que representa al revolucionario que trabaja con sigilo y paciencia para transformar la sociedad. En esta misma l&iacute;nea, el autor menciona tambi&eacute;n las palabras del l&iacute;der sesentayochista de la IV Internacional, Daniel Bensa&iuml;d, para expresar la labor del topo. &ldquo;&Eacute;l encarna el rechazo a resignarse a la idea de que la historia est&aacute; llegando a su fin&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Estefan&iacute;a reconoce la inspiraci&oacute;n que le proporcion&oacute; la pel&iacute;cula <em>La mejor juventud</em>, (2003), de Marco Tullio Giordana, que relata las vivencias de una familia italiana desde la d&eacute;cada de los sesenta del siglo XX hasta nuestros d&iacute;as. El autor confiesa que &ldquo;este libro ha tratado de ser un correlato, en un contexto muy distinto, y no en el terreno de la ficci&oacute;n, sino en el del ensayo de aquella pel&iacute;cula&rdquo;. &ldquo;A trav&eacute;s de los acontecimientos del &uacute;ltimo medio siglo, - a veces vividos de modo directo, siempre seguidos obsesivamente mediante el uso de los distintos medios de comunicaci&oacute;n, en su edad de oro-, el autor ha sido part&iacute;cipe y testigo de una generaci&oacute;n que amaneci&oacute; a la madurez con la alegr&iacute;a revolucionaria de Mayo del 68 y que se jubila en pleno vigor de la revoluci&oacute;n conservadora y de los populismos de extrema derecha que amenazan con llevarse por delante muchas de las conquistas civilizatorias de este tiempo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Este es un libro de ideas, de las ideas que han fundamentado las revoluciones de este &uacute;ltimo medio siglo. El autor sintetiza en los siguientes factores que unificaron los tres movimientos protagonizados fundamentalmente por los j&oacute;venes &ndash;Mayo del 68, antiglobalizaci&oacute;n e indignados-. En primer lugar, destaca &ldquo;la rebeli&oacute;n contra todo tipo de autoridad&rdquo; que implicaban luchas en territorios muy distintos como la educaci&oacute;n, la familia o los medios de comunicaci&oacute;n tradicionales.
    </p><p class="article-text">
        Un segundo factor de unificaci&oacute;n de estos tres movimientos ha sido la indignaci&oacute;n por &ldquo;la desigualdad con la que los infortunios golpeaban en cada momento a los distintos segmentos de la sociedad&rdquo;. Estefan&iacute;a precisa c&oacute;mo el concepto de clase social se ha ido transformando con una complejidad creciente, dejando confusos sus contornos. Hay una rebeli&oacute;n contra las &eacute;lites, que tratan de que no se sepa de ellas. De esta reflexi&oacute;n sali&oacute; el lema Occupy Wall Street &ldquo;Somos el 99%, el 1% son los otros&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El tercer elemento se refiere a los poderes f&aacute;cticos contra los que hist&oacute;ricamente se han producido las revoluciones. &ldquo;Hubo un tiempo&rdquo;, se&ntilde;ala el autor, &ldquo;en que lo fueron la Iglesia, el ej&eacute;rcito y la banca. Los dos primeros se disolvieron en el ethos de las sociedades democr&aacute;ticas, y qued&oacute; el sistema financiero, los mercados, que devinieron en el enemigo principal de los j&oacute;venes contestatarios&rdquo;. Un enemigo que cada vez es m&aacute;s asumido por un creciente n&uacute;mero de fuerzas e instituciones a medida que se van conociendo los estragos de su poder absoluto y malas pr&aacute;cticas. Quiz&aacute; por ello como se&ntilde;ala el autor podr&iacute;a defenderse que &ldquo;Mayo del 68 nunca ha concluido del todo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 58 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
        <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andreu Missé]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/inagotable-espiritu-rebeldia_132_5868465.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Jun 2018 18:39:50 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El inagotable espíritu de la rebeldía]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Marxismo,Neoliberalismo,Populismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un Marx para municipalistas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marx-municipalistas_129_2134141.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0c00a622-fcce-443b-8adc-4cd06c1425e2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un Marx para municipalistas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En realidad, el proyecto de cambio social que Marx defendió continúa vivo y bien podría inspirar, enriquecido y actualizado, soluciones nuevas a nuevos problemas</p><p class="subtitle">Es verdad que a lo largo del siglo XX se cometieron auténticas barbaridades en nombre del “comunismo” o del “socialismo”; pero también es innegable que el capitalismo desembozado del siglo XXI está llevando a la humanidad de desastre en desastre</p></div><p class="article-text">
        Llega, como otras tantas efem&eacute;rides, el segundo centenario del nacimiento de Karl Marx. Podr&iacute;a ser una fecha m&aacute;s, pero no lo es. Porque un nombre como el suyo nunca deja de interpelar. De interrogarnos cr&iacute;ticamente sobre los tiempos que nos est&aacute;n tocando vivir.
    </p><p class="article-text">
        He seguido de cerca a Marx desde que era adolescente. Siempre de manera laica y libre. Como se sigue y se quiere a un cl&aacute;sico. He sido de Marx como he sido de Montaigne y de Tom Paine, de Bertrand Russell y de Simone de Beauvouir, de Cort&aacute;zar, de Rita Levi-Montalcini o de Nina Simone. Y me he sentido, como se sent&iacute;a &eacute;l, de la piara de Epicuro.
    </p><p class="article-text">
        De Marx aprendimos muchas cosas. Una de las principales, a mirar la historia &ldquo;desde abajo&rdquo;. &Eacute;l lo hizo desde muy joven. Fue sensible a toda clase de abusos e injusticias. Y eso lo llev&oacute; a tomar partido. Y a hacerlo a favor de los m&aacute;s d&eacute;biles y despose&iacute;dos. Nunca actu&oacute; as&iacute; por caridad, sino porque cre&iacute;a en la autonom&iacute;a moral y en la potencialidad creativa de los seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        Como buen ilustrado, fue un admirador del progreso cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico de su &eacute;poca. Y le parec&iacute;a indignante que esa conquista colectiva de la humanidad quedara en manos de unos pocos. Se rebel&oacute; contra una forma de producir riqueza alienante, que condenaba a la mayor&iacute;a a la precariedad y la explotaci&oacute;n para poder subsistir. No se trataba de un lamento moral. Marx cre&iacute;a firmemente que el grado de riqueza generado socialmente hac&iacute;a posible vislumbrar una sociedad en la que, como dej&oacute; escrito con apenas 29 a&ntilde;os, &ldquo;el libre desarrollo de cada uno ser&aacute; la condici&oacute;n del libre desarrollo de todos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No deja de impresionarnos, todav&iacute;a hoy, la pasi&oacute;n, el rigor y la agudeza con los que &ldquo;El Moro&rdquo;, como le motejaban cari&ntilde;osamente sus hijas, se acerc&oacute; a la realidad de su tiempo. Fue un escritor prol&iacute;fico, brillante y con una curiosidad desbordante. Hizo aportaciones luminosas en el campo de la econom&iacute;a, de la historia, de la filosof&iacute;a. En su biblioteca no faltaron las obras cient&iacute;ficas m&aacute;s avanzadas de su tiempo &ndash;como las de Darwin&ndash;, ni tampoco las novelas de Balzac o las poes&iacute;as de Goethe. En las modestas casas en las que le toc&oacute; vivir, era usual encontrarlo junto a sus hijas y su mujer, Jenny, recitando las obras de Shakespeare.
    </p><p class="article-text">
        Renunciando a una vida de privilegios y en medio de privaciones materiales considerables, estudi&oacute; con detenimiento a autores a los que respetaba, como David Ricardo o Adam Smith, aunque tuvieran ideas diferentes a las suyas. En cambio, atac&oacute; con sarcasmos y sin contemplaciones a los filisteos, a quienes consideraba pol&iacute;tica e intelectualmente deshonestos. Fue un pensador radical, que iba a la ra&iacute;z de los problemas. Estaba claramente comprometido con la transformaci&oacute;n social pero fue muy autoexigente en sus an&aacute;lisis. Correg&iacute;a y revisaba sus escritos una y otra vez y adopt&oacute; como lema favorito el de las personas librepensadoras de todos los tiempos: &ldquo;De omnibus dubitandum&rdquo; (Dudar de todo).
    </p><p class="article-text">
        Esa actitud vital e intelectual contrasta con el sectarismo y el dilentantismo de muchos de los que lo han combatido, incluso sin leerlo, y de una parte no desde&ntilde;able de los que todav&iacute;a hoy se denominan &ldquo;marxistas&rdquo;. Cometi&oacute; errores, incurri&oacute; en contradicciones y ambig&uuml;edades, pero nunca pretendi&oacute; hacer de su obra un catecismo indiscutible. Siempre defendi&oacute; la necesidad de alianzas amplias que permitieran profundizar la democracia y cuando escuchaba tonter&iacute;as que lo invocaban como fuente de autoridad, afirmaba: &ldquo;yo no soy marxista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El n&uacute;mero de cuestiones que Marx anticip&oacute; o en las que tuvo aproximaciones originales es sorprendente. A dos siglos de su nacimiento, sigue siendo un pensador b&aacute;sico para entender los grandes problemas de nuestro tiempo: la contradicci&oacute;n entre el car&aacute;cter social de la producci&oacute;n &ndash;sobre todo de la cient&iacute;fica&ndash; y la apropiaci&oacute;n privada, excluyente, de sus beneficios. La polarizaci&oacute;n entre clases (la contraposici&oacute;n entre el 1% y el 99% denunciada por Occupy Wall Street y el 15-M, o entre el 30-40% superrico y el resto, como prefiere Saskia Sassen). El car&aacute;cter vampirizador de la especulaci&oacute;n financiera (la met&aacute;fora g&oacute;tica del &ldquo;vampiro&rdquo; est&aacute; muy presente en la obra de Marx). La tendencia de las relaciones capitalistas a globalizarse y a convertirlo todo en una mercanc&iacute;a, desde los bienes comunes como el agua o la tierra, hasta los afectos o la vida misma.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, hay muchas cuestiones que Marx no pudo o no supo prever. Atisb&oacute;, por ejemplo, algunas cuestiones ambientales, pero en el fondo fue un pensador productivista que en ocasiones asumi&oacute; una idea de progreso poco cr&iacute;tica. Esto le impidi&oacute; censurar con m&aacute;s dureza fen&oacute;menos como el saqueo colonial de las periferias o anticiparse a otros como los l&iacute;mites ecol&oacute;gicos de la biosfera.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n fue hijo de su tiempo en las cuestiones de g&eacute;nero. Defendi&oacute;, como Fourier, que los avances de una sociedad deb&iacute;an medirse por la manera en que trata a la mujer y por los derechos que le reconoce. Pero no dedic&oacute; al tema la centralidad que merec&iacute;a, aunque su hija Eleonor s&iacute; ser&iacute;a una gran activista y te&oacute;rica del socialismo feminista.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde nuestra realidad, ser&iacute;a interesante saber que dir&iacute;a Marx sobre el papel de las ciudades en el actual mundo globalizado y sobre el municipalismo como potencial herramienta de cambio. Tampoco aqu&iacute; es posible encontrar una reflexi&oacute;n sistem&aacute;tica. Pero eso no quiere decir que no haya en su obra an&aacute;lisis sugerentes sobre la cuesti&oacute;n urbana.
    </p><p class="article-text">
        En parte, sus preocupaciones sobre las ciudades le ven&iacute;an de su amigo y compa&ntilde;ero Friedrich Engels, quien escribi&oacute; ensayos excelentes sobre las deplorables condiciones de vida de las clases populares en grandes urbes como Manchester o sobre sus dificultades para acceder a una vivienda digna. Pero Marx tambi&eacute;n pens&oacute; sobre la democracia urbana a partir de algunas experiencias que lo marcaron sensiblemente, como las que tuvieron lugar en algunas ciudades suizas y norteamericanas de su &eacute;poca, o en la propia Comuna de Par&iacute;s, hacia 1871.
    </p><p class="article-text">
        La Comuna, de hecho, fue una experiencia &ldquo;municipalista&rdquo; que lo impresion&oacute; mucho. Y aunque fue consciente de sus errores y limitaciones, tambi&eacute;n vio en ella concreciones importantes de su ideal de democracia pol&iacute;tica y social: la temporalidad y revocabilidad de los cargos institucionales, la generalizaci&oacute;n de cooperativas de producci&oacute;n y consumo, la condonaci&oacute;n de deudas por impago de alquileres, la gratuidad de la educaci&oacute;n p&uacute;blica, la extensi&oacute;n de la ciudadan&iacute;a a los extranjeros y el rechazo del chauvinismo, la participaci&oacute;n directa de la gente de los barrios en los asuntos p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente, Marx consideraba que este tipo de experiencias no pod&iacute;a subsistir mientras los viejos aparatos estatales, con sus inercias autoritarias, burocr&aacute;ticas y nacionalistas, no fueran destruidos y reemplazados por otro tipo de institucionalidad republicana. Pero le permitieron vislumbrar algunas alternativas concretas que servir&iacute;an incluso para cuestionar los fr&aacute;giles reg&iacute;menes representativos de nuestro tiempo.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, el proyecto de cambio social que Marx defendi&oacute; contin&uacute;a vivo y bien podr&iacute;a inspirar, enriquecido y actualizado, soluciones nuevas a nuevos problemas. Es verdad que a lo largo del siglo XX se cometieron aut&eacute;nticas barbaridades en nombre del &ldquo;marxismo&rdquo;. Sin embargo, tambi&eacute;n es innegable que el capitalismo desembozado del siglo XXI est&aacute; llevando a la humanidad de desastre en desastre y que urge construir alternativas civilizatorias que nos libren de ese destino. Posiblemente hoy no es tan f&aacute;cil dar un nombre &uacute;nico a estas alternativas. Pero todas tendr&iacute;an que ver, de un modo u otro, con la democratizaci&oacute;n de la democracia. Con su extensi&oacute;n a la esfera pol&iacute;tica y, de manera muy se&ntilde;alada, a la esfera econ&oacute;mica (incluida la del trabajo dom&eacute;stico).
    </p><p class="article-text">
        Las experiencias m&aacute;s estimulantes de democracia radical, de innovaci&oacute;n social y econ&oacute;mica, de lucha contra el cambio clim&aacute;tico, se est&aacute;n produciendo hoy en las ciudades. Y los intentos m&aacute;s creativos de escalarlas, son las alianzas, las redes, entre ciudades y pueblos, peque&ntilde;os y grandes, en defensa de las libertades b&aacute;sicas, de los bienes comunes, y de la creaci&oacute;n de nuevas instituciones republicanas. &ldquo;Ciudades rebeldes del mundo, un&iacute;os!&rdquo; ser&iacute;a  una consigna del siglo XXI que el genio de Tr&eacute;veris bien podr&iacute;a haber hecho suya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Gerardo Pisarello]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/marx-municipalistas_129_2134141.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 07 May 2018 19:57:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un Marx para municipalistas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Karl Marx,Barcelona,Municipalismo,Marxismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué es la economía feminista?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-feminista_132_2172909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/37f5af3e-7050-43e2-bdf5-8d984146c727_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Qué es la economía feminista?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En lugar de maximizar los beneficios del capital, el crecimiento económico o el consumismo, se trata de construir el bien común</p><p class="subtitle">La economía feminista ha hecho visible la subvaloración del trabajo de las mujeres en las estadísticas laborales, tanto del tiempo trabajado como de su valor monetario</p><p class="subtitle">En España se asocia con posiciones de izquierdas y anticapitalistas, pero a nivel internacional el abanico es más amplio, aunque siempre dentro de un ámbito progresista</p></div><p class="article-text">
        Desde hace tiempo parece que existe un inter&eacute;s creciente en la econom&iacute;a feminista, o por lo menos el tema sale a la luz m&aacute;s frecuentemente que en el pasado en muchos c&iacute;rculos culturales y pol&iacute;ticos.  Sin embargo, muy a menudo queda poco claro de qu&eacute; se trata, o se discute de forma parcial o poco rigurosa. &iquest;Se trata de una alternativa al sistema econ&oacute;mico predominante? &iquest;De una proposici&oacute;n radical en cuanto a la igualdad de g&eacute;nero que adem&aacute;s propone la superaci&oacute;n del capitalismo? &iquest;O se refiere sobre todo a la eliminaci&oacute;n del patriarcado? &iquest;Representa un feminismo liberal o un feminismo de izquierdas? &iquest;Hasta qu&eacute; punto incorpora nuestras preocupaciones por las desigualdades sociales o por el medio ambiente?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es pues la econom&iacute;a feminista? Primero, es importante mencionar que esta expresi&oacute;n empez&oacute; a utilizarse a principios de la d&eacute;cada de 1990, aunque el an&aacute;lisis econ&oacute;mico de diversas desigualdades de g&eacute;nero surgi&oacute; mucho antes y hab&iacute;a tomado formas distintas, por ejemplo, en cuanto a las brechas salariales entre hombres y mujeres, un tema que ya se debati&oacute; en 1918 y de nuevo en 1936 en Inglaterra, y el debate sobre el trabajo dom&eacute;stico en Europa durante la d&eacute;cada de 1970. Por otra parte, para el marxismo ortodoxo la <em>cuesti&oacute;n de la mujer</em> se convirti&oacute; en un tema cl&aacute;sico desde un principio, y la econom&iacute;a neocl&aacute;sica se ocup&oacute; de cuestiones relacionadas con la participaci&oacute;n de las mujeres en el mercado de trabajo, el capital humano y la divisi&oacute;n del trabajo dom&eacute;stico desde la d&eacute;cada de 1950.  
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, muchos de estos debates y aproximaciones a la cuesti&oacute;n de la mujer no eran muy feministas, en el sentido de centrarse en las desigualdades profundas contra las que el feminismo ha estado luchando. Por ejemplo, los modelos y estudios de la teor&iacute;a neocl&aacute;sica y del marxismo cl&aacute;sico no cuestionaban (y a menudo  siguen sin cuestionar) las normas patriarcales y relaciones de g&eacute;nero que ponen a las mujeres en condiciones de subordinaci&oacute;n y de opresi&oacute;n: formas patriarcales de dominaci&oacute;n/subordinaci&oacute;n como sistemas de propiedad y de herencia, tradiciones machistas de todo tipo, violencias contra las mujeres, techos de cristal, la misma divisi&oacute;n del trabajo y la concentraci&oacute;n de las mujeres en la econom&iacute;a del cuidado, las desigualdades en educaci&oacute;n y en pr&aacute;cticas profesionales, la segregaci&oacute;n por g&eacute;nero en el mercado laboral, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        La econom&iacute;a feminista acentu&oacute; sus cr&iacute;ticas a medida que profundiz&oacute; te&oacute;rica y emp&iacute;ricamente en los or&iacute;genes y los efectos de las distintas desigualdades de g&eacute;nero y su conexi&oacute;n con la econom&iacute;a. Los a&ntilde;os ochenta supusieron la introducci&oacute;n del g&eacute;nero como un concepto transversal en todas las disciplinas, incluyendo la econom&iacute;a. &ldquo;El g&eacute;nero est&aacute; en todas partes&rdquo; escribi&oacute; la historiadora norteamericana Joan Scott, del mismo modo que la categor&iacute;a clase est&aacute; en todas partes.  La expresi&oacute;n <em>econom&iacute;a feminista</em> surgi&oacute; de estos cambios y de la transversalidad de estos conceptos, para sugerir que toda la econom&iacute;a pod&iacute;a analizarse desde un punto de vista feminista. Fue a principios de los a&ntilde;os noventa cuando se afianz&oacute; la expresi&oacute;n, especialmente con la creaci&oacute;n de la <a href="http://www.iaffe.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">International Association for Feminist Economics </a>(IAFFE) en EEUU. Desde entonces, la econom&iacute;a feminista se ha extendido en todas direcciones, incluida Espa&ntilde;a, donde su influencia se ha hecho notar en distintas direcciones y donde existe una asociaci&oacute;n de econom&iacute;a feminista que organiza una reuni&oacute;n cada dos a&ntilde;os. 
    </p><p class="article-text">
        B&aacute;sicamente, la econom&iacute;a feminista ha ido expandi&eacute;ndose por lo menos en torno a cinco &aacute;reas:
    </p><p class="article-text">
        - Ha contribuido a la visibilizaci&oacute;n y denuncia de las desigualdades de g&eacute;nero en sus m&uacute;ltiples aspectos socioecon&oacute;micos;
    </p><p class="article-text">
        - Ha generado una fuerte cr&iacute;tica de la econom&iacute;a ortodoxa tan conectada con el capitalismo neoliberal.
    </p><p class="article-text">
        - Ha contribuido a la construcci&oacute;n de una visi&oacute;n alternativa de la econom&iacute;a
    </p><p class="article-text">
        - Ha trabajado muchas cuestiones de g&eacute;nero conectadas con el desarrollo y la globalizaci&oacute;n
    </p><p class="article-text">
        - Est&aacute; participando en la urgente tarea de analizar y construir alternativas al sistema econ&oacute;mico dominante desde el ecologismo.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aspectos fundamentales de la visibilizaci&oacute;n y denuncia de las desigualdades de g&eacute;nero se ha centrado en los muchos aspectos de la econom&iacute;a del cuidado, empezando por la divisi&oacute;n del trabajo que tradicionalmente ha concentrado a las mujeres en el trabajo dom&eacute;stico, los cuidados y el trabajo no remunerado. Especialmente desde la d&eacute;cada de los ochenta, la econom&iacute;a feminista ha hecho visible la subvaloraci&oacute;n del trabajo de las mujeres en las estad&iacute;sticas laborales, tanto refiri&eacute;ndose al tiempo trabajado como a su valor monetario a nivel nacional (PIB) e internacional. Se ha conseguido mejorar la recolecci&oacute;n de datos mundiales y hacer que una gran mayor&iacute;a de gobiernos y otras instituciones como las Naciones Unidas incluyan estos objetivos en sus programas. 
    </p><p class="article-text">
        Numerosos estudios han ido mejorando el an&aacute;lisis del uso del tiempo para evaluar el reparto del trabajo y tambi&eacute;n del ocio entre mujeres y hombres. En Espa&ntilde;a la econom&iacute;a feminista se tiende a ver muy centrada en la econom&iacute;a del cuidado y la <em>sostenibilidad de la vida</em> o la reproducci&oacute;n social, lo cual abre su conexi&oacute;n con m&uacute;ltiples desigualdades de g&eacute;nero como las que prevalecen en el mercado de trabajo: problemas de conciliaci&oacute;n entre la econom&iacute;a dom&eacute;stica/cuidados y el trabajo remunerado, segregaci&oacute;n ocupacional por g&eacute;nero, pol&iacute;ticas de promoci&oacute;n y otras pr&aacute;cticas laborales, etc&eacute;tera.
    </p><p class="article-text">
        El segundo aspecto importante de la econom&iacute;a feminista ha sido su cuestionamiento y cr&iacute;tica de la econom&iacute;a ortodoxa, por ejemplo, en el caso del concepto del <em>hombre econ&oacute;mico</em> y la <em>racionalidad econ&oacute;mica</em>, dos conceptos b&aacute;sicos sobre los que se ha construido la teor&iacute;a econ&oacute;mica tan ligada (ya desde Adam Smith) al funcionamiento del capitalismo. El supuesto del hombre econ&oacute;mico asume que la conducta humana busca la maximizaci&oacute;n de la ganancia individual y la acumulaci&oacute;n, ya sea la maximizaci&oacute;n de beneficios, rentas u otros tipos de remuneraci&oacute;n, sin tener en cuenta otros objetivos como el deseo de prestar un servicio a la sociedad, la solidaridad, la armon&iacute;a social, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, la teor&iacute;a ortodoxa concede una importancia primordial al crecimiento econ&oacute;mico y al aumento del consumo y la inversi&oacute;n sin considerar sus efectos, por ejemplo, sobre el medio ambiente y la sostenibilidad del planeta y de las generaciones futuras. Esto lleva al correspondiente consumismo y economismo, o la preponderancia de lo econ&oacute;mico en la vida social y pol&iacute;tica como hemos visto desarrollado tan claramente durante el per&iacute;odo neoliberal. Desde la econom&iacute;a feminista, otro aspecto b&aacute;sico es la necesidad de transcender el androcentrismo del hombre econ&oacute;mico y su visi&oacute;n economicista de lo social y pol&iacute;tico. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Globalizaci&oacute;n y empleo</strong>
    </p><p class="article-text">
        No es pues de extra&ntilde;ar que un tercer aspecto de la econom&iacute;a feminista sea la construcci&oacute;n de una visi&oacute;n alternativa de la econom&iacute;a, empezando por la pregunta sobre qu&eacute; es la econom&iacute;a y cu&aacute;l es su objetivo. Revisando los distintos escritos y debates que han aparecido, surge una primera aproximaci&oacute;n a la respuesta en el sentido de que no se trata de la maximizaci&oacute;n de los beneficios del capital o de la ganancia individual o del crecimiento econ&oacute;mico o del consumismo, sino de la construcci&oacute;n del bienestar social para todas las personas, o sea, del bien com&uacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Algunas autoras, por ejemplo, han elaborado el concepto de <em>provisioning</em>, que implica el objetivo de satisfacer las necesidades b&aacute;sicas como el fin fundamental de la econom&iacute;a. Se puede citar tambi&eacute;n una visi&oacute;n procedente de Am&eacute;rica Latina en la que la econom&iacute;a feminista adopta el concepto de origen ind&iacute;gena del <em>buen vivir</em> como un objetivo que implica el bienestar social de sus comunidades sin las desigualdades inherentes al capitalismo. 
    </p><p class="article-text">
        Todo ello hace surgir la pregunta t&iacute;pica en cuanto al modelo pol&iacute;tico-econ&oacute;mico compatible con estos objetivos y en este sentido no puede decirse que la econom&iacute;a feminista haya desarrollado un modelo &uacute;nico. Quiz&aacute;s podemos afirmar que en Espa&ntilde;a se asocia con posiciones de izquierdas y anticapitalistas, pero a nivel internacional el abanico es m&aacute;s amplio, aunque siempre dentro de una extensi&oacute;n que podr&iacute;amos clasificar como generalmente progresista.
    </p><p class="article-text">
        La globalizaci&oacute;n y la feminizaci&oacute;n del empleo y de la fuerza laboral a nivel mundial han abierto un campo importante para nuevos estudios y participaci&oacute;n pol&iacute;tica. Por &uacute;ltimo, hemos de subrayar que la econom&iacute;a feminista est&aacute; entrando progresivamente en el urgente trabajo relacionado con el ecologismo. El abuso y deterioro del medio ambiente, el cambio clim&aacute;tico y los problemas creados por el consumismo y el despilfarro nos sugieren que la experiencia de las mujeres en el cuidado de las personas las hace especialmente sensibles a la importancia de prestar atenci&oacute;n al cuidado de nuestro planeta cuyo deterioro es imparable bajo la econom&iacute;a actual. 
    </p><p class="article-text">
        [Este art&iacute;culo ha sido publicado en el n&uacute;mero 57 de la revista <a href="http://alternativaseconomicas.coop/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alternativas Econ&oacute;micas.</a> Ay&uacute;danos a sostener este proyecto de periodismo independiente con<a href="http://alternativaseconomicas.coop/suscripciones" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> una suscripci&oacute;n</a>]
    </p><p class="article-text">
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    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Lourdes Benería]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/economia-feminista_132_2172909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Apr 2018 19:30:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Qué es la economía feminista?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía feminista,Igualdad de género,Marxismo,Capitalismo]]></media:keywords>
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